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LUIS
ROMA Y LOS PRESTAMOS
CASTILLO

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Tabla de contenido

Prestamos............................................................................................................................................ 1
Para el maestro Álvaro D’Ors son: .................................................................................................. 1
La condictio ......................................................................................................................................... 2
Para que pueda proceder dicha acción deben existir los siguientes elementos: ........................... 2
Préstamos del IUS CIVILE: Daciones Crediticias .................................................................................. 3
Los tipos de daciones crediticias son las siguientes” ...................................................................... 3
Mutui datio .................................................................................................................................. 3
Datio ob rem ............................................................................................................................... 3
Datio ob causam .......................................................................................................................... 3
Datio ex eventv ........................................................................................................................... 3
Mutuo. Mutui datio o Mutuum ................................................................................................. 3

imagen 1 HS ____________________________________________________________________ 5
imagen 2 PRESTAMOS ____________________________________________________________ 5
1
Prestamos
Para el maestro Álvaro D’Ors son:
Los préstamos son la segunda fuente de las obligaciones. Él divide estos en dos:
“Prestamos del Ius Civile: Muttum, Datio ob rem, Datio ob causam y Datio ex eventv.
Prestamos del Ius Praetorium: Constitutum debiti, Receptum argentarii,
Commodatum y Pignus.” (Montesinos, 2004)

Casi siempre, cuando una persona da una cosa o brinda un servicio a otra, espera
recibir una contraprestación, dicha prestación puede ser de manera mediata o
inmediata. En la manera Inmediata el maestro Gordillo nos pone como ejemplo la
compra-venta simple, pues en este caso el comprador paga un precio y a cambio
recibe la cosa que adquiere. Para la forma mediata el sujeto activo no adquiere la
prestación, sino el derecho a exigirla, lo que jurídicamente se entiende como el
crédito. El derecho de crédito es la facultad que tiene una persona para exigir de
otra una determinada prestación. Al facultado para exigirla se le denomina “creditor”
y al obligado a cumplirla “debitor”.

El verbo “credere” significa creer, tener fe, confiar, pero en una segunda acepción
nos hace referencia a un préstamo, esto es, entregar a otro una cantidad de bienes
confiando en la devolución. La palabra “creditum” literalmente significa préstamo y
designa tanto a lo prestado, como al derecho a exigir la cosa prestada.

El objeto indirecto de las obligaciones de dare1 puede ser determinado o


indeterminado. Son indeterminados cuando no se ab con precisión el qué, e cual y
el cuanto debe dar el deudor. En este caso es necesaria una estimación judicial que
determine en dinero la obligación del deudor. Por el contrario, las cosas son

1
“Dare” significa hacerse propietario de la cosa. Si la persona que entrega no es propietario del objeto no
puede existir una “datio”.
determinadas cuando el deudor tiene que dar una cierta cantidad de dinero u otro

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bien determinado.

La condictio
La acción crediticia es la “actio certi”, la cual aparece con el nombre de “condictio”
siempre que se refiera a la obligación de dare fundada en una previa datio, es decir,
cuando se trata de recuperar la propiedad retenida injustamente por el demandado.
Dicho de otra manera, es la acción por la que el actor demanda la propiedad retenida
injustamente por su deudor. El ejercicio de esta acción implica que un sujeto
denominado “accipiens” ha recibido algo en propiedad y está obligado a restituir la
propiedad recibida, pues ya no tiene derecho a retenerla, no habrá cobro de
intereses pues la condena será la misma cantidad que el “accipiens” recibió.

Para que pueda proceder dicha acción deben existir los


siguientes elementos:
Una previa datio (o un hecho equivalente) que obliga al demandado a restituir lo que
ha recibido

La retención injusta por parte del demandado de una cosa que ha obtenido por una
datio del actor.

Si llega a faltar alguno de estos dos elementos no podrá realizarse el ejercicio de


esta acción.

Esta acción tiene carácter abstracto, es decir, en su fórmula no se indica la


causa del crédito, sino tan solo el objeto mismo. En su fórmula no se indica la causa
del “oportere”. La causa en materia de obligaciones es siempre un acto jurídico
anterior de que depende la existencia de la “obligatio”, que puede expresarse en la
acción, de modo que el demandante debe roba tal acto acusante o puede omitirse.
En el derecho postclásico desaparece la abstracción de la fórmula de la condictio y
se califica en atención de sus causas: Condictio mutui, condictio furtiva, etc.
El cumplimiento de esta obligación crediticia se llamó “pago” o “solutio”. La

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solutio es, en sentido amplio, el cumplimiento de las obligaciones de dare y, en
sentido restringido, el pago de un crédito, esta solutio hace desaparecer la
obligación en forma absoluta e inmediata, es decir, opera “ipso iure”.

Préstamos del IUS CIVILE: Daciones


Crediticias
“La condictio clásica siempre tiene por causa una datio certa pecuniae o una datio
certa rei previa del actor (o un hecho equiparable) que obliga al demandado a
restituir.

Los tipos de daciones crediticias son las siguientes”2.

Mutui datio
Datio ob rem

Datio ob causam
Datio ex eventv

Mutuo. Mutui datio o Mutuum


Mutuo viene del latín mutuus (mutuo, reciproco) formado con sufijo –uo/-ivo
(posibilidad o relación activa o pasiva) y la raíz del mutare (cambiar).

Mutuus significa aquello que se intercambia o puede cambiarse entre dos.

Mutuo. El negocio del mutuo no es creación romana sino del Ius Gentium.

3
IRIGOYEN Troconis, Marta Patricia. Latín Jurídico. Mc Graw Hill. México. 2008. Pag. 205
4
GORDILLO MONTESINOS, Roberto Héctor. DERECHO PRIVADO ROMANO. Porrúa. México. 2004. Pág. 574
Mut de la raíz Mutuare “cambiar de lugar, de propiedad o, en consecuencia”, y el

4
sufijo uo “Posibilidad.” También, podemos decir viniendo del latín el término muto
que significa mudar, cambiar. Refiriéndonos solo al término.

Según Cayo y Paulo, la voz mutuum procede de la expresión “ex meo tuum
fit”.3 Sin embargo, es más probable que la palabra mutuo derive de “mutare”
(cambiar de lugar y, en consecuencia, cambiar de propiedad), en tanto que se da
en mutuo una cantidad para recibir a cambio otro tanto.4 El mutuo o préstamo de
consumo.5 Consiste en la dación de una determinada cantidad de bienes fungibles
(pecunia mutua), que una persona denominada mutuante (mutuo dans) entrega a
otra denominada mutuario (mutuo accipiens), con el deber para esta última de
restituir otro tanto de mismo género y calidad (tandundem eiusdem genris et
qualitatis).

A) Objeto del mutuo. El mutuo recae sobre cosas fungibles (sustituibles o


consumibles), sobre bienes genéricos que se determinan contándolos (las
monedas), midiéndolos (tela, vino) o pesándolos (trigo, metales), de forma
que el mutuario asume la obligación de devolver otro tanto del mismo
género.1

Si se restituye la misma cosa entregada (eadem species), no habrá mutuo


sino depósito o comodato. Del mismo modo, habrá permuta y no mutuo, si
se restituye una cosa de género distinto al prestado (aliud genus).2

B) Transmisión de la propiedad. El mutuo es un negocio traslativo de


propiedad, de ahí que el mutuante deba de ser propietario de lo que presta
de lo contrario no hay mutuo. Al ser un mutuo un negocio traslativo de
propiedad de bienes genéricos, verificada la dación, el riesgo de lo prestado
corre a cargo del mutuario ilimitadamente (res perit domino).3

5
“De mío se hace tuyo” Gai. 3, 90. Vid. D. 12, 1, 2, 2; Inst. 3, 14 pr; Isidoro, etym 5, 23, 18.
6
“Si se da una cantidad que luego será restituida, se habla de mutuo”, Varron, de ling. lat. 5, 179. Vid Schulz,
F.DRC, p. 485: Guariano, A.DPrR, p.743.
7
PADILLA SAHAGÚN, Gumesindo. Derecho Romano. Cuarta Edición. Mc Graw Hill. México. 2008. Pág. 178.
C) Voluntas y mutuo. Además de la datio (transmisión de la propiedad) es

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necesaria la voluntad concorde de los celebrantes de otorgar el mutuo para
que éste se considere existente. El mutuo se perfecciona por el traspaso de
la propiedad de la cosa, del mutuante al mutuario, Por ello la simple promesa
de otorgamiento futuro de mutuo (pactum de mutuo dando), sin subsiguiente
datio, está desprovista de acción, a menos que se haya formalizado a través
de stipulatio.
D) Gratuidad y usura. El mutuo no es un negocio lucrativo, por lo tanto, no
hay liberalidad, no habrá por ninguna de las partes enriquecimiento en su
patrimonio.

El Mutuo tampoco es un negocio oneroso, sino gratuito, dado que el mutuario


no está obligado a restituir una cantidad superior a la recibida; por tanto, la
obligación que deriva del mutuo es stricti iuris y unilateral.

imagen 1 HS

imagen 2 PRESTAMOS
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REFERENCIAS

Montesinos, R. H. (2004). DERECHO PRIVADO ROMANO. MÉXICO: PORRÚA.