Está en la página 1de 5

Los adventistas dicen que así como estaba dividido el

Tabernáculo del Antiguo Testamento, el cielo está dividido


en un Lugar Santo y un Lugar Santísimo. Por tanto cuando
Cristo ascendió al cielo después de su resurrección, entró en
el Lugar Santo para interceder por los hijos de Dios.
Eso significa que el 22 de Octubre de 1844, Cristo inició una
segunda fase o etapa en su ministerio. Cuando entró en el
"santuario" o el Lugar Santísimo, en ese momento
comenzó su ministerio de juez. Estará en el Lugar Santísimo
hasta su segunda venida a la tierra. Los Adventistas del
Séptimo Día, creen que la muerte de Jesucristo en la cruz no
fue suficiente para limpiar y salvarnos de nuestros pecados.
Esa es la razón por la que tuvo que esperar hasta el 22 de
Octubre de 1844, para entrar en el Lugar Santísimo y
entonces purificarnos de nuestro pecado.

La Palabra de Dios es clara. La obra de Cristo en la cruz del


Calvario fue suficiente para nuestra salvación (1Pedro 2:24;
Hebreos 9:11-12,22,26).
Finalmente, es difícil creer la enseñanza adventista
de que Jesucristo nació con una naturaleza pecaminosa
Una de sus propias publicaciones dice lo siguiente: "En
su humanidad, Cristo participó de nuestra naturaleza
pecaminosa y caída...En su lado humano, Cristo heredó
exactamente lo que cada hijo de Adán hereda -una
naturaleza pecaminosa" (Bible Readings for the Home
Circle).

Mas la Biblia dice 2Co 5:21 Al que no conoció pecado, por


nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos
justicia de Dios en él.

Heb 4:15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no


pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que
fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin
pecado.
Iglesia del nazareno
casa de paz
6a. sur oriente No. 234 Barrio Tapachulita
Villacorzo, Chiapas.

Lección 47
El Adventismo del Séptimo Día
Domingo 17 diciembre de 2017

Para memorizar: Cada primer día de la semana, cada uno


de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado
(1 Corintios 16:2).

Lectura y reflexión: "Ciertamente, en otro tiempo cuando


no conocíais a Dios, servíais a los que por naturaleza no son
dioses; pero ahora, ya que conocéis a Dios o, más bien, que
ois conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a
los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis
volver a esclavizar?Guardáis los días, los meses, los tiempos
y los años. Temo que mi trabajo en vuestro medio haya sido
en vano" (Gálatas 4:8-11).

OBJETIVOS DE LA LECCIÓN
Al terminar el estudio de la lección, el estudiante:
1. Conocerá los inicios e historia de la Adventistas del
Séptimo Día.
2. Conocerá las doctrinas y enseñanzas básicas del
Adventismo del Séptimo Día.
3. Conocerá las diferencias y similitudes con las doctrinas
cristianas.

Introducción: Hoy estudiaremos a los Adventistas del


Séptimo Día. Algunos los consideran como una secta, en
cambio otros los ven como una denominación cris-tiana. Y
mientras estudiamos, nos daremos cuenta de que las
doctrinas de este grupo religioso tiene mucho en común con
las doctrinas y enseñanzas de las iglesias evangélicas.

l. Historia del Adventismo del Séptimo Día


El Adventismo del Séptimo Día nació en los Estados Unidos a
mediados del siglo pasado, en medio del llamado "gran
despertamiento adventista" que surgió gracias al interés en
los estudios de la segunda venida de Cristo.
A. El adventismo y William Miller. Este renacimiento en
el estudio de la segunda venida de Cristo, se transformó en
un movimiento llamado "adventismo". Basados en algunos
pasajes de Daniel y Apocalipsis, e interpretando la profecía
de Daniel de los 2,300 días (Daniel 8:14) como 2,300 años,
los líderes del movimiento pronosticaron, a pesar de las
enseñanzas bíblicas en contra de este tipo de predicciones
(Mateo 24:36;24:44; 25:13, Hechos 1:7), la fecha en que
Cristo volvería a la tierra.
Uno de los "profetas" de este movimiento fue William Miller.
Era fiel al Señor y un buen predicador bautista.
Es obvio que no recibió ninguna instrucción sólida respecto a
los principios de interpretación bíblica, por eso fue atraído
por algunos "sistemas" de interpretación bíblica de algunos
teólogos de su día. El Sr. Miller, en 1831 anunció que había
descubierto la fecha exacta de la segunda venida del Señor.
De acuerdo con sus cálculos, ocurriría el 22 de Octubre de
1843. Pero los días pasaron y la profecía no se cumplió.
Entonces el Sr. Miller confesó que había cometido un error
en sus cálculos y que el retorno de Jesucristo sería el 22 de
Octubre de 1844.
Muchos subieron a una colina para esperar al Señor, pero
Jesucristo no vino. Ese año miles de adventistas perdieron la
fe en las profecías de sus líderes y abandonaron el movimie-
nto. Aun William Miller reconoció que su sistema de profecía
había fallado, y con humildad y honestidad renunció al fun-
damento en que se sostiene hoy el Adventismo del Séptimo
Día. Desilusionados, lo milleristas se disolvieron. Pero de allí
surgieron otros grupos, incluyendo los que después se orga-
nizaron como la iglesia de Los Adventistas del Séptimo Día.
B. La organización del Adventismo del Séptimo Día. En
1860, tres grupos remanentes de los milleristas se organi-
zaron para formar lo que hoy se conoce con el nombre de
Adventismo del Séptimo Día. Este nombre fue adoptado más
o menos en 1865. Cada uno de los grupos trajo una ense-
ñanza doctrinal particular. Por ejemplo, uno tomó la doctrina
del santuario celestial y otro la doctrina del sueño del alma.
C. Ellen Harmon White: la Sra. Ellen White tuvo que ver
mucho con la formulación doctrinal de los Adventistas del
Séptimo Día. La Sra White fue metodista hasta los 17 años
de edad, luego gracias a la influencia de William Miller, se
unió al movimiento de los adventistas. Decían que ella tenía
el "espíritu de la profecía" mencionado en Apocalipsis 19:10.
La Sra. White tuvo varias visiones que llegaron a ser el fun-
damento de sus formulaciones doctrinales, y que todavía
forman parte de la teología adventista.
II. Las Doctrinas del Adventismo del Séptimo Día
Dijimos que muchas de las doctrinas de los Adventistas del
Séptimo Día son bíblicas; sin embargo, otras definitivamente
se alejan de ella.
A. Su concepto de Dios
Los adventistas creen en Dios Padre, Dios Hijo y Dios
Espíritu Santo. Es decir, creen en la Trinidad.
Ademas enseñan la doctrina de la encarnación y la
Resurrección de Jesucristo.Definítivamente predican la
segunda venida del hijo de Dios.
B. Los adventistas y la Biblia
Al igual que las iglesias evangélicas los Adventistas del
Séptimo Día creen en la inspiración divina de las Escrituras.
Pero al mismo tiempo, para interpretarlas dependen mucho
de los escritos de la señora White.

C. Sus creencias en cuanto a la salvación


La doctrina de la salvación de los adventistas es parecida a
las enseñanzas cristianas; sin embargo, en algunos aspectos
difiere mucho de las enseñanzas bíblicas. Las raíces de esa
diferencia se encuentran en los postulados doctrinales del
movimiento adventista del siglo pasado(Postulado es aquella
expresión que presenta una verdad sin demostraciones ni
evidencias, pero que es admitida aún pese a la falta de
pruebas.) Por ejemplo, basados en su interpretación de
Daniel 8:14 y 9:24-27, los milleristas pensaron que Cristo
volvería a la tierra para "purificar el santuario". La desi-
lusión fue grande, y por salvar el movimiento, algunos bus-
caron nuevos argumentos para explicar la razón del fracaso
de esas predicciones. Uno de los líderes recibió una ''visión''
de Cristo que entraba en el santuario. Gracias a esa visión,
llegaron a la conclusión de que Cristo sí regresó el 22 de
Octubre de 1844, pero no a la tierra, sino al "santuario" del
cielo.