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CORONAS TELESCÓPICAS EN SOBREDENTADURAS

Haüpl, en 1953, fue el primero en afirmar que una prótesis removible con sillas de apoyo mucoso, anclada con un
sistema telescópico, no daña los pilares portantes, ya que con un restablecimiento oclusal adecuado, la resilencia de la
mucosa y la tolerancia del ligamento periodontal se compensan.

En 1958, este tipo de anclaje para supraestructuras removibles, se basa en el “Principio de las Dobles Coronas”, ideado
por Körber.

El uso de coronas telescópicas en dientes naturales (es decir, un sistema de doble corona en el que se coloca una corona
interior con una forma cilíndrica en el diente para soportar una corona removible), es un concepto de tratamiento que
se ha utilizado ampliamente y con éxito para apoyar las dentaduras postizas desde coronas telescópicas se introdujeron
en la década de 1970.

Permiten un fácil acceso para la higiene bucal alrededor de los dientes del pilar, así como un fácil manejo de la
sobredentadura.

La retención comparativamente alta obtenida conduce a una buena masticación y fonética. Por lo tanto, a menudo
ofrecen más ventajas que otros tipos de archivos adjuntos. Las coronas telescópicas también permiten un diseño de
sobredentadura que incluye dientes con un pronóstico cuestionable a largo plazo, dejando espacio para la posterior
extracción de los dientes si es necesario, y al mismo tiempo garantiza un soporte suficiente de la dentadura.

El uso de sobredentaduras soportadas por implantes es un enfoque de tratamiento con una tasa de éxito muy alta a
largo plazo. El uso de implantes para soportar sobredentaduras aumenta la comodidad del paciente al mejorar la
capacidad de retención y masticación.

FIGURAS 3 Y 4. FIGURA 3. Paciente No. 6, mandíbula al reingreso. FIGURA 4. Paciente No. 6, restauración final. (a)
Pruebas de coronas y superestructuras telescópicas. (b) Coronas telescópicas colocadas en el maxilar; Pilares protésicos
colocados en la mandíbula. (c) Radiografía panorámica con el marco de metal en su lugar; Zonas aumentadas resaltadas
en amarillo. (d) La sobredentadura final mandibular. (e) Sobredentaduras en lugar.
Presentan unas propiedades tribológicas muy favorables que ofrecen grandes ventajas clínicas (2). La precisión en la
acomodación entre las cofias primarias y secundarias, impide los movimientos tangenciales, permitiendo única y
exclusivamente un movimiento axial (3). La corona telescópica ha probado a lo largo de su ya extensa historia, ser más
efectiva que otros retenedores directos. Minagi S. (4), en la presentación de un nuevo diseño de corona telescópica para
prótesis parcial removible, también coincide en que las coronas telescópicas, usadas como retenedor, son ventajosas
porque transmiten las fuerzas oclusales a lo largo del eje del pilar.

De un anclaje ideal (5) se puede esperar lo siguiente:

• La fuerza de sujeción debería de ser constante y permanente.

• Debería permitir el asiento absolutamente pasivo de la restauración.

• Debería tener gran facilidad para la higiene.

• El manejo lo más sencillo posible para el paciente.

• Biocompatibilidad de los materiales empleados, lo cual determina una menor aposición de placa bacteriana

• Resistente al desgaste.

En las coronas telescópicas coladas la fuerza de adhesión depende de:

• La angulación de la corona primaria.

• Del estado de las superficies del metal.

• La constante del material.

• La magnitud de la presión de masticación.

Los pacientes se quejan algunas veces de una presión demasiado suave (que provoca la movilidad de la estructura) o
demasiado fuerte (fuerza de extracción excesiva, que puede llevar al descementado de la primaria). En el uso de la doble
corona con el proceso de deposición galvánica la fuerza de adhesión siempre es constante y permanente. Son relevantes
otros factores a los de las telescópicas convencionales, ya que viene definida por un efecto de “succión”, por la acción de
la saliva del sulcus gingival, sin incorporar pares de rozamiento y por lo tanto sin posibilidad de desgaste en su uso (6).
La configuración sobre galvano-telescópicas, supera a todos los sistemas respecto a la precisión de ajuste,
biocompatibilidad (resistencia a la corrosión) y pasividad (ausencia de tensiones).

Este proceso fue descrito ya en 1995 por M. Busch ( 7-13) como “La doble corona de fricción intermedia galvanizada”,
basado en el principio de la “fricción telescópica”, es decir, la capacidad de soportar, distribuir y amortiguar las cargas
transmitidas por la oclusión, evitando la concentración de fuerzas destructivas en la interfase.

BIBLIOGRAFÏA:

1.- https://prezi.com/hflpt0osdbnx/protesis-total-anclada-en-coronas-telescopicas-sobredentadura/

2.-https://www.gacetadental.com/2009/06/prtesis-telescpicas-del-anclaje-tradicional-al-moderno-sistema-con-dobles-
cofias-galvanoformadas-30466/#

3.- file:///C:/Users/HP/Downloads/TelescopicImplJOI2006.pdf

4.-
https://www.researchgate.net/profile/Dimitris_Tatakis/publication/6606596_Telescopic_Crowns_as_Attachments_for_I
mplant_Supported_Restorations_A_Case_Series/links/54da7ccc0cf2ba88a68d3cac/Telescopic-Crowns-as-Attachments-
for-Implant-Supported-Restorations-A-Case-Series.pdf?origin=publication_detail