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EL SÍNDROME

SUBACROMIAL

KIKO MONTORO
JORGE MONTORO
ÍNDICE
EL SÍNDROME SUBACROMIAL

LOS MELLIZOS IMPIGMENTS

LA EPIDEMIA DEL HOMBRO

LA CASITA SUBACROMIAL
EL SÍNDROME SUBACROMIAL

LOS MELLIZOS
IMPIGMENTS
EL SÍNDROME SUBACROMIAL: LOS MELLIZOS IMPIGMENTS

No sabemos cuantas veces a la semana nos confunden. Compañeros de trabajo, alumnos,


conocidos, … todo el que conoce sólo a uno de los dos tiene el riesgo de confundirnos al ver
“al otro”. De hecho nos han dicho muchas veces que somos gemelos y tenemos que explicar
que somos unos hermanos mellizos muy parecidos. Aunque nos ha costado cierto trabajo,
hemos comprendido con los años que tener una genética casi idéntica y haber llevado vidas
paralelas no nos convierte en una sola persona, somos dos.
EL SÍNDROME SUBACROMIAL: LOS MELLIZOS IMPIGMENTS

¿Sabías que en el hombro podemos hablar de diferentes impingement? Los entrenadores no


siempre estamos familiarizados con todas las lesiones,   y puede que escuchemos impinge-
ment y creamos que es impingement subacromial, ya que es muy frecuente; y resulta que
era su mellizo, el IMPINGEMENT INTERNO POSTEROSUPERIOR. Aunque existen dos tipos
de impingement interno, el posterosuperior y el anterosuperior, nos vamos a centrar en el
primero que es el más común y el que se puede confundir con el subacromial por sus sínto-
mas, ya que en ambos puede haber tendinopatía del supraespinoso y el infraespinoso. Se
trata de un impingement que se produce entre la cabeza humeral (manguito rotador y el tro-
quíter) y el rodete y labrum glenohumeral posterosuperior, normalmente en abducción y ro-
tación externa14 (La posición de ABER); este contacto es normal11, por lo que debemos ha-
blar de excesiva repetición o de un aumento en la intensidad del mismo para entender las
lesiones en estas estructuras en el deportista “overhead”17,7. Los primeros en describir este
mecanismo lesivo fueron Walch et al en 199240, y hoy en día se sabe que es una de las condi-
ciones más frecuentes en los deportistas que realizan lanzamientos2,11,16
 
ORIGEN BIOMECÁNICO: Se ha asociado más a desequilibrios musculares o patrones de mo-
vimiento erróneos, y no tanto a deficiencias anatómicas:
1. Microinestabilidad, aunque no hay un acuerdo sobre este término. La excesiva ab-
ducción horizontal (también denominada hiperangulación del hombro19 y rotación externa
(posición de ABER) que se producen en la fase de armado, puede provocar una excesiva ten-
sión en la cápsula a nivel anterior17,18,19,20,23,24,30,31,32,34,35,41, lo que aumenta la traslación ante-
rior e inferior de la cabeza del húmero, movimiento que provoca el impingement interno pos-
terosuperior.
2. DRIG: Burkhart et al (2003) proponen que los microtraumatismos provocan fibrosis
y contracción postero-inferior del hombro (Manguito rotador posterior y cápsula articular).
Esta teoría se basa en que el hallazgo clínico más común en hombros con impingement inter-
no es el DRIG33. Además se ha comprobado que pitchers profesionales con Impingement in-
terno tienen engrosamiento de la cápsula postero-inferior37,39.
3. La fatiga del subescapular puede tener una incidencia en la falta de control de la
hiperrotación externa empeorando este mecanismo6,28.
4. La disquinesia escapular puede acentuar el impingement interno posterosupe-
rior12; en un estudio con cadáveres se ha demostrado que el impingement interno se acen-
túa con menor rotación superior escapular y con mayor rotación interna y protracción esca-
pular (obliga a que la abducción horizontal se acentúe a nivel glenohumeral)29.  En el caso de
personas con disquinesia el impingement puede estar presente incluso aunque no realicen
lanzamientos9,22,26,27,37,40. La excesiva protracción puede llegar a producir impingement inter-
no con una simple abducción37.
EL SÍNDROME SUBACROMIAL: LOS MELLIZOS IMPIGMENTS

En las resonancias magnéticas en hombros con impingement interno suelen aparecer: anor-
malidades en el manguito rotador, (siendo habituales desgarros entre el supraespinoso y el
infraespinoso), señal labral anormal con pequeños desgarros, cambios quísticos en la zona
posterosuperior de la cabeza humeral, y la lesión de Bennet (Calcificación en la cápsula pos-
teroinferior)1,10,15,21,38.
EL SÍNDROME SUBACROMIAL: LOS MELLIZOS IMPIGMENTS

Aunque el diagnóstico es tarea exclusiva de los médicos, debemos saber que el dolor en la
fase final del armado, en la posición de máxima abducción horizontal y rotación externa, se
asocia al impingement interno, mientras que el dolor posterior que aparece en la fase final
del lanzamiento se asocia al dolor muscular o tendinoso del manguito rotador posterior.
Una curiosidad. Kiko tiene impingement subacromial, habiendo sido dos veces operado. Por
otro lado Jorge ha sido diagnosticado con impingement interno posterosuperior.  Es curioso,
para cada mellizo un mellizo impingement diferente.
No nos importa que nos vuelvan a confundir una y cien veces más, pero sí que nos va a mo-
lestar que se confundan estos impingement porque no se conoce uno…. El “subacromial” y el
“interno posteroinferior” no paran de decir lo mismo que nosotros:

“¡Sí! somos parecidos…pero no iguales”.

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EL SÍNDROME SUBACROMIAL: LOS MELLIZOS IMPIGMENTS

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EL SÍNDROME SUBACROMIAL

LA EPIDEMIA
DEL HOMBRO
EL SÍNDROME SUBACROMIAL: LA EPIDEMIA DEL HOMBRO

El síndrome subacromial, últimamente llamado Síndrome del dolor Subacromial17,20,28, es un es-


pectro de patologías que pueden afectar al espacio subacromial, incluyendo tendinopatías del
manguito rotador y el tendón largo del bíceps66  (calcificaciones, tendinitis, tendinosis, desga-
rros), siendo el tendón del supraespinoso el más afectado24,36,56, bursitis subacromial2,25,32, des-
gaste del cartílago articular en estados avanzados de la lesión, principalmente cuando hay rotu-
ras tendinosas (Neer et al.51 acuñaron el término “artropatía del manguito de los rotadores”).  
Se trata del dolor más común en el hombro16. Nosotros dos ya padecemos este problema, y Ki-
ko ha sido intervenido quirúrgicamente de los dos hombros, ….. ¡a ver qué vejez nos espera! Y
más sabiendo que el 50% de las personas en la década de los 70 años tienen desgarros asinto-
máticos del manguito rotador, y el 80% a los 80 años47. El 96% de los hombres sin síntomas tie-
nen algún signo de anormalidad estructural como engrosamiento de la bolsa subacromial, tendi-
nosis del supraespinoso,…
Factores:
Desde nuestro punto de vista, se pueden agrupar en FACTORES GENERALES:
• Genética1,5,26,30,63. Especialmente en primer grado de consanguineidad. Por ejemplo  la
morfología del acromio7, la re-
sistencia de los tejidos, etc…..
pero en general la genética
va a influir en todos los facto-
res.
• Historia y Estilo de
vida: La Edad64,67 suele impli-
car pérdida de vascularidad y
alteraciones metabólicas que
conllevan hipoxia e inflama-
ción. Este proceso degenerati-
vo se inicia a partir de la cuar-
ta década de la vida, los des-
garros parciales suelen ocu-
rrir durante la sexta década y
los desgarros totales en la
séptima. Por ejemplo si ha su-
frido un  trauma67 anterior-
mente hay mayor incidencia.
También si ha habido Sobreu-
so22,48, que suele ser más habitual en el Brazo dominante66. Pero también el estilo de vida puede
ser un factor importante: Tabaco3,4,7,12,23,34,46,49,59 (la nicotina es un vasoconstrictor), Obesidad59,
Síndrome metabólico59 e Hipercolesterolemia1,5, ya que se ha relacionado los depósitos de coles-
terol con el incremento de rotura tendinosa.
EL SÍNDROME SUBACROMIAL: LA EPIDEMIA DEL HOMBRO

FACTORES ESPECÍFICOS: (Evidentemente están influenciados por los genéricos).


• Impingement Subacromial: Pinzamiento de los tejidos que se encuentran entre el
húmero y el arco coracoacromial que se puede deber a una movilidad alterada del húmero o
de la escápula.
• Movilidad accesoria alterada de la articulación glenohumeral, principalmente
excesiva traslación superior y anterior del húmero: La Debilidad muscular del manguito rota-
dor15,35,45 aumenta la presión del espacio subacromial (Ver: ”La casita subacromial”). Tensión
capsular65: Principalmente la rigidez capsular posterior, que es uno de los factores desenca-
denantes del Déficit de Rotación Interna Glenohumeral (DRIG), que es un factor contribuyen-
te al síndrome subacromial (Ver: “Historia anónima de un hombro lanzador: DRIG”).
• Disquinesia escapular:
- Debilidad de la musculatura escapular: Las personas con tendinopatías del man-
guito rotador suelen tener mayor rigidez muscular en el trapecio superior38, y un descenso
de la actividad del trapecio inferior y serrato anterior43,45,61,62, lo que suele conllevar disquine-
sia escapular (Ver: ¡Escápula, se vive mejor bailando!).
- Acortamiento del pectoral menor8,9,29: (Ver: “El Pectoral Menor Imputado”).
- Alteraciones posturales11,39. Tanto la hipercifosis dorsal como los hombros y cabe-
za adelantados.
• Excitabilidad corticoespinal: Se ha demostrado que personas con tendinopatía
del infraespinoso tienen una asimetría interhemisférica en la excitabilidad corticoespinal, de-
creciendo en el hombro afectado53. Esto viene a demostrar que existen déficits neuromuscu-
lares en personas con tendinopatías del manguito rotador.
• Hipovascularidad10,14,31,44: Provoca una disminuida capacidad de regeneración13.
Ling et al44. describieron una zona avascular que aumenta su área con la edad. Estos autores
también comprobaron que el flujo sanguíneo en el tendón del supraespinoso aumenta con
45º de abducción.
- La hipovascularidad es inversamente proporcional a la presión subacromial (Ver
La casita subacromial).
- Pero existe un factor que no se ha tenido mucho en cuenta, y que puede ser de-
terminante en la hipovascularidad: La Evolución de la especie, al pasar de la marcha cuadrú-
peda a la bipedestación, el ancestro del ser humano tuvo que modificar sus apoyos, convir-
tiendo el miembro superior en una extremidad en suspensión destinada a la prensión en lu-
gar de un miembro sometido a la presión. Los cambios anatómicos en la escápula, en la
orientación de la cabeza humeral y en las funciones musculares han alterado la biomecánica
del hombro, que quizá no está todavía completamente adaptado a todos los movimientos
que se esperan de él19,21,57. Esto  provoca un aumento de la fuerza de la gravedad sobre el
miembro superior del ser humano al estar suspendido21. La influencia de la gravedad sobre
el húmero a lo largo de la vida va produciendo un aumento progresivo de la longitud de las
EL SÍNDROME SUBACROMIAL: LA EPIDEMIA DEL HOMBRO

sarcómeras del supraespinoso, lo que conlleva un descenso de la microvascularidad por es-


trechamiento de los capilares. La longitud óptima de un sarcómera es 2.6µm (microme-
tros)41,42, y cuando aumenta por encima de 2.9µm, se compromete el flujo sanguíneo33,50,57,
imaginad un tubo elástico que estiramos y reducimos su diámetro; y el músculo del cuerpo
humano con la longitud de sarcómera más grande es el supraespinoso con 3,23µm. Los dolo-
res del hombro pueden tener un origen muscular a causa de una actividad excesiva55. Po-
drían vincularse a la presencia de las «fibras de Cenicienta» descritas por Hagg, sobre todo
en los trapecios superiores27. Estas fibras, cuyo nombre indica que son «las primeras en le-
vantarse y las últimas en acostarse», estarían continuamente en acción pero con un nivel de
actividad muy bajo
EL SÍNDROME SUBACROMIAL: LA EPIDEMIA DEL HOMBRO

Atendiendo a los dos últimos factores que influyen en la hipovascularidad (La evolución de la
especie y la gravedad), que son quizás los grandes olvidados cuando se explica este síndro-
me, se nos ocurre una solución infalible para no formar parte de la gran Epidemia mundial
del hombro:
Es tan fácil como irnos al espacio o dejar de ser humanos. Pero para los que no podemos ha-
cer ninguna de esas dos cosas, siempre nos queda la opción de aumentar el espacio subacro-
mial, trabajar excéntricamente el supraespinoso, mejorar la disquinesia escapular, reducir el
DRIG,…. ¡A cuidar esos hombros! Que vamos a vivir muchos años, y los hombros también me-
recen disfrutar de la jubilación. 
EL SÍNDROME SUBACROMIAL: LA EPIDEMIA DEL HOMBRO

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EL SÍNDROME SUBACROMIAL

LA CASITA
SUBACROMIAL
EL SÍNDROME SUBACROMIAL: LA CASITA SUBACROMIAL

¿Conoces la casita subacromial?

Dentro de la cintura escapular existe una casita donde vive una familia de buen nombre, entre
sus miembros encontramos algunas figuras imprescindibles en la sociedad escapular: el médico,
el bombero, el maestro, el  entrenador de Fidias…. Estamos hablando de los tendones del man-
guito rotador y la cabeza larga del bíceps, las estructuras que conforman el “pulley system”, la
bursa sinovial y la cápsula articular.
Cuando hablamos de la “casita subacromial” nos referimos a lo que Neer en 1972 definió como
espacio subacromial33: El suelo estaría formado por la cabeza humeral, y el techo por el acromio
y el ligamento coracoacromial.
En personas con síndrome subacromial el grosor del supraespinoso es mayor y la distancia acro-
miohumeral menor, así en un hombro sano el supraespinoso representa el 54,2% del espacio su-
bacromial mientras que en personas con este síndrome representa el 61,7%, lo que va a provo-
car que se eleve la presión subacromial31.
CANDIDATOS DEL CONCURSO INTERNACIONAL DE EJERCICIOS PARA EL MANGUITO ROTADOR POSTERIOR

¿Qué puede reducir el espacio de la casita subacromial?


1 La Morfología del acromio3.
2 La debilidad del manguito rotador16, (Lee “Si quieres un hombro feliz, deprime tu húme-
ro”). La excesiva traslación humeral superior o anterior pueden provocar síndrome subacro-
mial11,28,34. Mayor fuerza en rotación externa   glenohumeral disminuye la  presión subacromial
tanto en aducción, como durante la abducción activa45. La rotación externa en aducción genera
un desplazamiento inferior del ligamento coracoacromial35.
3 Elevación activa del brazo2,15,21,25. La reducción del espacio subacromial es máximo des-
de 60 a 120º de abducción5,6,15,46. De 30-60º de abducción el húmero (el suelo de la casa) tiende
a desplazarse superiormente 1-3mm7,28,37  siendo mayor el desplazamiento en los casos de sín-
drome subacromial21, y dicho desplazamiento se debe a la acción del deltoides26; y tiende a des-
plazarse anteriormente de 0,7 a 2,7mm13,20,28. A los 90º llegamos a la zona impingement14. Con
movilidad pasiva, en los primeros 30º no hay diferencia en la distancia acromiohumeral entre su-
jetos sanos y con síndrome subacromial, salvo en el caso de desgarros totales del manguito21.
De 60-150º de abducción, el húmero se desplaza principalmente inferiormente20.
4 La disquinesia escapular: Tanto la rotación inferior, la inclinación anterior como la rota-
ción interna orientan el acromio de forma que reducen el espacio subacromial4,44, pudiendo ser
un factor contribuyente de síndrome subacromial39. Cualquier factor que pueda producir disqui-
nesia estará afectando al espacio subacromial: acortamiento del pectoral menor, acortamiento
del elevador de la escápula, cifosis torácica, alteraciones posturales…12. La disquinesia escapular
puede ser a veces un mecanismo compensatorio debido a la restricción del espacio subacromial
por otra causa.
• La protracción escapular = abducción + rotación interna42. 
• La rotación inferior escapular: La baja actividad del serrato anterior y la falta de coor-
dinación de las distintas partes del trapecio impiden que la rotación superior se produzca correc-
tamente8,9, por lo que esta posición de rotación inferior relativa está descendiendo el “techito”
(acromio) de la casita subacromial. 
• La inclinación anterior: ya que se ha comprobado que en la inclinación posterior se
eleva la porción anterior del acromio evitando el impingement subacromial15. 
5 La rigidez capsular postero-inferior23,30,32.
6 La contracción de la musculatura aductora amplía el espacio, mientras que la contrac-
ción de la musculatura abductora lo reduce17,19,22.  A menudo se puede observar una coactiva-
ción de la musculatura aductora glenohumeral (redondo mayor, dorsal ancho, pectoral mayor),
 como mecanismo de compensación a una disminución del espacio subacromial10.
7 La falta de actividad del bíceps braquial: ya que se ha demostrado que su contracción
reduce la traslación superior del húmero38  y la traslación anterior27, por lo que su contracción
disminuye la presión subacromial36.
CANDIDATOS DEL CONCURSO INTERNACIONAL DE EJERCICIOS PARA EL MANGUITO ROTADOR POSTERIOR

A veces dentro de la casita subacromial podemos tener un problema de espacio de sus habi-
tantes sin que se haya reducido, debido a un proceso inflamatorio de alguno de sus habitan-
tes, pudiendo presentar edema, fibrosis, tendinitis, tendinosis, bursitis, ….   
      Os adjuntamos los datos sobre presiones en kilopascales medidos en el espacio subacro-
mial durante un estudio con cadáveres24.

Se ha demostrado que con un programa de rehabilitación se puede aumentar la distancia


acromiohumeral40.
El truco de la semana nos llega de la mano de un gran investiga-
dor que además de ser gran amigo es compañero de locuras de-
portivas y no deportivas… Luque-Suárez et al (2013)29  nos de-
muestran cómo utilizando kinesiotape se puede aumentar el es-
pacio subacromial, y aunque el estudio se ha realizado con suje-
tos sanos, es de suponer que el efecto puede ser igualmente po-
sitivo con sujetos con impingement subacromial. La técnica con
la que midieron mayor distancia acromiohumeral fue colocan-
do el kinesiotape desde la apófisis coracoides anteriormente
hasta el ángulo superior de la escápula posteriormente y estiran-
do el kinesio tape al 100%.
¡Oye Entrenador! Haz una reforma en esa casita subacromial…. Está claro que en
una casa que tenga poco espacio, una ampliación puede ser costosa, pero el beneficio no tie-
ne precio. Una familia que se ha labrado tan reputado prestigio se merece algo más que vivir
en una casita, ¡Médicos, fisios y entrenadores, ya estamos tardando en construir la mansión
subacromial!
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Artículos escritos por Kiko Montoro
y Jorge Montoro para

www.fidias.net