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INGENERÍA PETROQUÍMICA

NOMBRE:

 Fustillos Alvaro

DOCENTE: Ing. Diego Andrade


MATERIA:

Liderazgo

FECHA DE ENVIO: FECHA DE ENTREGA:

16/10/2018 20/10/2018

RESUMEN Y ANALISIS CRITICO ACERCA DE TRABAJO ESCLAVO Y

ORGANIZACIÓN: EL CASO DE LA UNIÓN DE TRABAJADORES

COSTUREROS EN ARGENTINA

POSICION DEL AUTOR

Mariana Barattini fue la autora del artículo, en el cual a través de sus palabras expresa

como la Unión de Trabajadores Costureros es producto de una experiencia organizativa que

se desarrolló en un ambiente de explotación también llamado como un trabajo esclavo.

Tomando como referencia el centro de la organización localizada en la ciudad Autónoma

de Buenos Aires, Argentina y su creación tras la crisis del 2001.


La autora busca a través de este articulo explicar cómo analizar la particularidad de la

industria textil y su relación con el trabajo esclavo en el marco de los procesos migratorios

teniendo en cuenta la configuración de redes de resistencia global, el sujeto y la cuestión

sindical.

El articulo pretende explorar el devenir de la experiencia de la UTC, y para ello se

demuestra una historización de su posicionamiento en relación con otros actores

involucrados en la problemática, como los talleres clandestinos, las grandes empresas de

indumentaria, algunos organismos del Estado y los sindicatos, especialmente el Sindicato

Obrero de la Industria del Vestido y Afines (SOIVA). Proponiendo tres objetivos específicos:

analizar la particularidad de la industria textil y su relación con el trabajo esclavo en el marco

de los procesos migratorios; caracterizar a la UTC teniendo en cuenta sus orígenes, sus

actores, sus acciones y su desarrollo temporal, y dar cuenta de la red de relaciones en donde

se inscribe la experiencia. Asimismo marcamos una serie de puntos problemáticos para

proyectar la experiencia espacial y temporalmente, teniendo en cuenta la configuración de

redes de resistencia global, la cuestión del sujeto (trabajador boliviano) y la actividad gremial

de la organización.

RESUMEN

Una de las características de la industria textil es que su cadena productiva está integrada:

va de la obtención de fibras e hilados, a la manufactura de productos textiles y a la confección

final de prendas; allí los trabajadores adquieren una relevancia particular, pues con su trabajo

aportan 60% del valor agregado. La estructura productiva de esta industria se caracteriza

también por el predominio de las micro, pequeñas y medianas empresas, generalmente

familiares, y esto da lugar a una heterogeneidad de situaciones de trabajo en donde la


regulación no aparece como variable común. El último eslabón de la cadena, el de la

confección de prendas, es el escenario más propicio para que se den situaciones irregulares,

tanto por la falta de regulación del Estado, como por las estrategias empresariales tendentes

a tercerizar determinados procesos productivos y no responsabilizarse por lo que sucede en

los espacios laborales. “Parece entonces que el subsector de la confección es un ámbito

privilegiado para analizar la incidencia y orígenes de trabajo no registrado, y las estrategias

laborales individuales y colectivas que se desarrollan en contextos de incertidumbre, crisis y

reactivación” (Gallart, 2005).

La experiencia organizativa de la UTC muestra su tránsito por un recorrido que da cuenta

de un proceso de aprendizaje en relación con los repertorios de acción, con la identificación

del otro y con el tipo de alianzas necesarias para la consecución de unos objetivos que cada

vez fueron precisándose más. Ese afianzamiento en el tipo y las formas de acción y en la

identificación de los problemas influyó en la formulación de propuestas y acciones concretas

para empezar a resolver la problemática del trabajo esclavo y pretender también la necesidad

de recuperar la forma organizativa que representa a los trabajadores: el sindicato.

La unión de Trabajadores Costureros de la Cooperativa 20 de Diciembre La Alameda se

conformó hacia finales del año 2004, pero hay en sus orígenes una historia corta que data del

surgimiento de asambleas barriales luego de los sucesos del 19 y 20 de diciembre de 2001

Fue la Asamblea Barrial del Parque Avellaneda –ubicado en la zona sur de la Ciudad

Autónoma de Buenos Aires– la que luego de la crisis de ese año empezó a desarrollar una

tarea social, como muchas otras asambleas barriales de la ciudad. Luego de largos debates

internos sobre la verdadera función de las asambleas, que osciló entre cubrir la necesidad de

una alternativa política construida por los vecinos, o constituir una herramienta que empezara
a tratar de solucionar los problemas básicos de un sector de la población (García, 2003), dicha

asamblea optó por el desarrollo de una tarea social y comenzó a establecer contacto directo

con algunas personas que estaban siendo víctimas de explotación laboral en talleres de

confección, pues el barrio era el centro geográfico de los terribles incidentes que solían

ocurrir en los talleres clandestinos, y allí se concentraba una gran cantidad de

establecimientos con estas características.

La primera acción concreta en relación con el trabajo esclavo fue la elaboración de un

listado en el que se incluían 70 talleres que confeccionaban prendas para marcas muy

reconocidas del mercado interno, luego vino el acercamiento a la Defensoría del Pueblo en

tanto receptora de denuncias mediante su programa de asistencia al inmigrante; se logró

también la vinculación a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que

incluye un programa de asistencia a las víctimas de trata.

El año 2006 fue el de las denuncias y los intentos de deslegitimación del actor. Los asuntos

más importantes de esas denuncias tenían como eje la existencia de violaciones a la dignidad

del trabajador: extensas jornadas de trabajo, pago a destajo y por prenda, pago en negro,

reclutamiento bajo engaños, retención de los documentos de identidad, explotación abusiva

dadas las condiciones de vulnerabilidad de los trabajadores inmigrantes, situaciones de

semiencierro o reducción a la servidumbre, exposición a enfermedades como la tuberculosis,

alimentación precaria, e intimidaciones a los trabajadores.

También se adoptó una lógica de funcionamiento específica, caracterizada por la dinámica

asamblearia para la toma de decisiones: se reúne una asamblea general una vez por semana,

hay asambleas específicas de cada emprendimiento y un Consejo de Administración que se


reúne una vez al mes con la asistencia de un representante de cada área de acción. Se

propusieron dos objetivos formales:

1. La obtención de documentación argentina para todos los inmigrantes de la

colectividad boliviana que se encontraron en situación irregular.

2. La dignificación del trabajo de la colectividad de bolivianos en los talleres mediante

la movilización y la organización de los trabajadores. Su población objeto es la

colectividad de inmigrantes bolivianos empleados en talleres clandestinos.

La Alameda se puede apreciar el entramado de actores vinculados con la problemática

de la esclavitud laboral. Sus acciones fueron desde buscar responsabilidades

empresariales, regularizar la situación de los talleristas y denunciar los abusos contra

ellos, intentos de reglamentación sobre huecos legislativos, y procurar la instalación de

la temática en los medios de comunicación y en la agenda pública. Una primera

aproximación a las fuentes secundarias nos permite periodizar algunos momentos de la

historia de la UTC que dan cuenta de un mejoramiento de su lógica de acción y de la

identificación de los actores con quienes debía vincularse y a quienes había que

denunciar.

En los talleres textiles clandestinos hombres, mujeres y niños trabajan extensas

jornadas, con pago a destajo y por prenda, pago en negro, reclutamiento mediante

engaños, supe explotación abusando del altísimo nivel de vulnerabilidad social de los

costureros y sus familias. La Unión de Trabajadores Costureros denunció las situaciones

de semiencierro o de reducción a la servidumbre, exposición a enfermedades pulmonares,

tuberculosis, alimentación precaria y situaciones de intimidación bajo diversas formas.


Las grandes marcas compran la ropa confeccionada en estas condiciones tratando de

eludir toda responsabilidad frente al fraude y los delitos cometidos.

El Gobierno Nacional puso en marcha el programa “Patria Grande”, cuyo objetivo es

erradicar el problema de la indocumentación de los trabajadores. También lanzó el Plan

Nacional de Regularización del Trabajo, que apunta a lograr un registro pleno de los

trabajadores, con los correspondientes beneficios vinculados a la protección laboral y a

las prestaciones sociales así como a la reducción de la evasión de aportes y

contribuciones. El plan perseguía el objetivo de regularizar formas atípicas de empleo

como el trabajo no registrado, el trabajo parcialmente registrado y el trabajo a domicilio,

entre otros. Se propuso fiscalizar en un plazo de 12 meses aproximadamente 200 000

empresas en todo el país. El Ministerio, mediante la Ley núm. 25.877, asumió

competencias para fiscalizar y sancionar en el país entero, y así logró acuerdos y

consensos entre las áreas interesadas del Gobierno Nacional y de los Gobiernos

Provinciales (Administración Federal de Ingresos Públicos AFIP y administraciones

provinciales).

En septiembre de 2007 la UTC emitió un boletín con un destinatario: los trabajadores

de los talleres clandestinos y de las fábricas y talleres registrados, y con un antagonista:

el Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines (SOIVA).

Se argumentaba que pese a que muchos de los costureros que trabajaban en talleres

clandestinos comenzaron a laborar en fábricas con un contrato típico de empleo a partir

de las denuncias y el tratamiento mediático del tema, allí también fueron víctimas de

fraude laboral, pues se les asignó a categorías que no les correspondían, no se les pagaron

horas extra, y se les sometió a malas condiciones de higiene y seguridad y a numerosas


violaciones al convenio colectivo de trabajo. Ante el desamparo del SOIVA la UTC

decidió desempeñar una participación activa en esta nueva situación y fomentó que los

costureros eligieran delegados del SOIVA en muchos espacios laborales. Los referentes

de la UTC reconocen la autoridad legal del SOIVA porque es el único sindicato

autorizado para elegir delegados, negociar los convenios, pactar salarios y disponer de

medidas de fuerza, pero observan que no cumple con esa función al tolerar situaciones

irregulares y no actuar en función de los intereses de los trabajadores. Por eso la UTC se

propone seguir organizando a los trabajadores en los lugares de trabajo, elegir delegados

pese al no reconocimiento del SOIVA y “sumar fuerzas” con el objetivo de que en el

mediano plazo el sindicato responda a las verdaderas necesidades de la rama. No se

cuestiona la forma sindical, pero sí a su dirección: “el SOIVA fue y será de y para los

trabajadores y no para que los dirigentes vivan cómodos”, se sostiene en el mismo boletín.

Ahora bien, en estos años de aprendizaje, tras percibir la complejidad de la trama

empresarial vinculada al trabajo forzoso, los participantes de la organización se

percataron de que los talleres clandestinos no son un fenómeno aislado, sino un verdadero

sistema clandestino de producción basado en el trabajo esclavo, en donde uno de los

claros beneficiarios son las grandes marcas.

A partir de este reconocimiento la UTC plantea la existencia de un sistema

neoesclavista de producción en donde hay muchos intereses en juego, en donde la

cuestión de la trata de personas es central, en donde el beneficiario final es quien obtiene

la mayor parte del beneficio: el empresario. Así, la red de relaciones de la organización

se fue ampliando cada vez más como una forma de enfrentar la complejidad del

fenómeno. Su articulación con el Movimiento de Trabajadores Excluidos, sus estrechas


relaciones con organismos del Estado, con funcionarios, con ex funcionarios, y con la

Iglesia católica, entre otros, fueron configurando un entramado de actores cuyo objetivo

es luchar contra toda forma de explotación.

La creación de la Fundación aparece como un factor relevante, y el desarrollo del Polo

Textil en Barracas29 como la materialización de una alternativa a la modalidad de trabajo

esclavo: el trabajo cooperativo. Estos elementos contribuyen a situar la experiencia en

una proyección de largo plazo, con una lógica más estructurada y con un conocimiento

que deriva del trabajo cotidiano de la organización y de su capacidad para posicionarse

estratégicamente ante los otros actores. Con la intención de seguir profundizando en el

estudio de estas experiencias podemos plantear algunas cuestiones que merecen un

análisis más profundo. Una de ellas es el tipo de vínculo que se establece entre los

trabajadores directamente afectados por el trabajo esclavo y los militantes que por una y

otra razón comienzan a generar acciones colectivas en torno al problema. Una de las

hipótesis que planteamos es que el proceso organizativo de estos trabajadores se relaciona

con una acción militante externa, con una construcción de la ofensiva de “afuera hacia

adentro”: la resistencia no se gestó en el propio lugar de trabajo, sino que la conciencia

del trabajador de su condición precaria o de que era explotado partió del proceso

organizativo que se dio fuera del lugar de trabajo, en el espacio de organización externa,

y justamente este proceso requiere un análisis más profundo.

Otra de las cuestiones es el tipo de vínculos que se generan en estos procesos de trata

y resistencia: redes delincuenciales por un lado, y redes de resistencia por el otro, que

generalmente adquieren un carácter internacional.

BIBLIOGRAFIA
Gallart, M. (2005), Análisis de las estrategias de acumulación y de sobrevivencia de los

trabajadores ocupados en la rama de textiles y confecciones, Buenos Aires, OIT.

Garza Toledo, E. de la (2001a), La formación socioeconómica neoliberal. Debates teóricos

acerca de la reestructuración productiva y evidencia empírica para América Latina, México,

Universidad Autónoma Metropolitana.

Sassen, S. (2007), Una sociología de la globalización, Buenos Aires, Katz.

Altvater, E. y B. Mahnkopf (2008), La globalización de la inseguridad. Trabajo en negro, dinero

sucio y política informal, Buenos Aires, Paidós.