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Prueba Seminario en Literatura

1. Identifique los contenidos semánticos, referenciales y axiológicos presentes en los


usos que Domingo F. Sarmiento, Rómulo Gallegos, Ezequiel Martínez Estrada y
Rodolfo Kusch efectúan de la antinomia Civilización/Barbarie en sus respectivos textos
(ejemplifique con citas). Posteriormente, explique los desplazamientos acaecidos en
cada uno de esos ámbitos.

2. Según las tres características dadas por José Santos para el eurocentrismo y según las
concepciones de E. Levinas y A. Sidekum acerca de la alteridad, explique el desarrollo
de ambos temas en Facundo, “Iniciativa de la América”, “Nuestra América” y La
seducción de la barbarie (argumente principalmente con citas). A partir de su análisis,
examine la validez o invalidez de la hipótesis inicial del curso (a mayor eurocentrismo
menor alteridad y, por el contrario, a menor eurocentrismo mayor alteridad).

Desarrollo

1. Domingo Sarmiento, en el Facundo, señala que la civilización y la barbarie


están determinadas por la situación y forma geográfica de Argentina. Para
Sarmiento la barbarie está representada por el gaucho y el caudillo que equivale
a la vida rural y primitiva; en cambio la civilización, por los que viven en la
ciudad, la vida urbana y moderna de principalmente criollos y extranjeros. La
gran extensión de pampa y desiertos obstaculiza e impide el avance de la
civilización que se da en la aglutinación de las ciudades. La civilización, que
viene de Europa, se da en las ciudades ya que esta distribución convergente
permite una educación abarcadora y uniforme, a diferencia de los habitantes
rurales, que no tenían una educación formal y el analfabetismo era la principal
característica de la falta de ella. El ser bárbaro es un estado, puede evolucionar
hacia la civilización, de usar sólo el instinto y la fuerza bruta, con educación
puede aprender a tomar decisiones políticas responsables, a vivir en el orden de
las instituciones.

Sarmiento explica que el principal impedimento que ha tenido la civilización


para llegar al interior de la República es la no navegación de los ríos, de
sobremanera, el río de la plata. La provincia de Buenos Aires, por determinación
del dictador Rosas, tiene la hegemonía del mercado que llega de las distintas
partes del mundo a su único puerto, impidiendo que avance riqueza y
conocimiento a las provincias interiores; y los bárbaros no han podido exigir el
avance porque no tienen esa concepción:
“Cuando un gran río le ataja el paso, se desnuda tranquilamente, apresta su
caballo y lo endilga nadando a algún islote que se divisa a lo lejos; arribado
a él descansan caballo y caballero, y de islote en islote se completa al fin la
travesía.
De este modo, el favor más grande que la Providencia depara a un pueblo,
el gaucho argentino lo desdeña” (Sarmiento, 1993:24)

El gobierno de Rosas, por ser dictatorial e ir en contra de las instituciones


unitarias anteriores, es también bárbaro, Sarmiento postula que las provincias
interiores se han desquitado mandando la barbarie que ellos “les sobra”.

Para Rómulo gallegos, la antinomia de civilización y barbarie está determinada


por la dicotomía juventud/madurez; la juventud del continente americano en
relación a la madurez europea: “Barbarie en estos casos quiere decir juventud, y
juventud es fuerza, promesa y esperanza” (Gallegos, 1912:439) En este sentido,
América tiene un fuerte y notorio potencial de civilización, aún en su inmadurez
en que “América es la selva virgen, el suelo inexplorado e inculto, la tierra
baldía, el desierto, el analfabetismo, la barbarie, el instinto cerril y señero, la
creencia de de principios de disciplina y de ideales” (Gallegos, 1912: 439) Y
para salir de este estado no hace falta más que voluntad, que debe ser educada.
La civilización es fruto de la experiencia, de los siglos vividos y “conocidos”,
todo radica en la formación de las ideas.
Las nominaciones de civilizados y bárbaros, para este autor, se reducen a
clasificaciones de progresión, en un continuum, no se contrarían sino más bien
se constituyen como principio y objetivo, sin una valoración negativa o positiva
para ninguna de ellas.

Martínez Estrada, en el texto Radiografía de la Pampa, plantea la idea de que


civilización y barbarie son lo mismo, que Sarmiento no supo ver que sólo se
había construido una falsa civilización sobre la barbarie, sin cimientos
verdaderos; se intentó implantar formas externas de lo europeo, “El
procedimiento con que se quiso extirpar lo híbrido y extranjerizo, fue adoptar
las formas externas de lo europeo. Y así se añadía lo falso a lo auténtico”
(Martínez Estrada, 1961:253) de este modo se ilustra cómo debajo de lo que es
una ilusoria civilización, se encuentra la realidad americana que es la barbarie,
que no tiene tampoco una connotación negativa, sino más bien positiva, ya que
la valora como la realidad, lo que de verdad existe en el continente, critica su
posicionamiento señalando que “De la civilización se hizo un programa y de la
barbarie se hizo un tabú” (Martínez Estrada, 1961:256) Se negó lo autóctono y
propio (y, por ende, real) de lo americano para instalar y hacer resaltar lo
extranjero, además sin la debida adecuación.

La antinomia establecida por Kusch, en cambio, se establece a través la relación


con la naturaleza y la ciudad; la barbarie se refiere a los americanos que cumplen
el ciclo de la naturaleza, viven en función de ella y esta capacidad le da la
valoración positiva de la armonía; en cambio la civilización es sólo la negación
de la barbarie, implantada de forma ajena a la natura primitiva (y verdadera)
preexistente en el territorio que ha sido invadido. La civilización y la barbarie se
sitúan como capas superpuestas simultáneas, unísonas.

“La diferencia estriba en el logro de la verdad. Si la verdad es la


confesión de una índole propia y conquista de la integridad, el hecho de
que en la América mestiza ella esté en retardo y en Europa
definitivamente realizada, prueba que la verdad de ambas es diversa. La
verdad de la América mestiza yace en su inconsciente social, en su
negación de la verdad adquirida por la ficción ciudadana; verdad inversa
a la de la cultura europea, donde lo real se sume en el priori del ser.”
(Kusch, 2003:112)
La cita anterior es explicativa de lo que se ha planteado ya, pues revela el
problema de la verdad en cuanto a civilización y barbarie; en Europa tienen una
verdad diferente que la americana, porque somos distintos, por cultura y por
formas esenciales del ser.

Como conclusión, podemos señalar que la transición de la antinomia de


civilización/barbarie se ha desplazado desde un categórico y descriptivo
Sarmiento que reconoce las principales características fijas y reconocibles de lo
bárbaro y lo civilizado, en que además lo bárbaro se conforma en una valoración
negativa y la civilización como el orden y progreso, la llegada y distribución de
riquezas a las provincias, la educación y el desarrollo de la ciudadanía formada y
responsable. Gallegos, por su parte se aparta de la valoración de sarmiento y
asume que cada uno es en sí neutro, que son formas y esencias distintas, en las
que no hay competencia; la valoración se torna positiva en relación al concepto
de barbarie, pero en el sentido de la autenticidad, de la verdad. En el plano
semántico, el desplazamiento va unido cercanamente a la valoración que se le
hace a ellos, puesto que el significado primitivo de barbarie se refiere a la falta
de educación, a la falta de decisión, a la falta de lo europeo; para luego pasar a
ser un concepto que no funciona ya en torno a carencia de la civilización, sino
como la materia prima, primigenia, primordial de América.

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