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El magnetismo o energía magnética es un fenómeno natural por el cual algunos objetos

producen fuerza de atracción o repulsión sobre los otros materiales. Hay algunos materiales
conocidos que tienen propiedades magnéticas detectables fácilmente como
el níquel, hierro, cobalto y sus aleaciones que comúnmente se llaman imanes. Sin embargo,
todos los materiales son influidos, de mayor o menor forma, por la presencia de un campo
magnético.

El magnetismo se da particularmente en los cables de electromatización. Líneas de fuerza


magnéticas de un imán de barra, producidas por limaduras de hierro sobre papel.

El magnetismo también tiene otras manifestaciones en física, particularmente como uno de los
dos componentes de la radiación electromagnética, como por ejemplo, la luz.

TIPOS DE MATERIALES MAGNÉTICOS

Existen diversos tipos de comportamiento de los materiales magnéticos, siendo los principales
el ferromagnetismo, el diamagnetismo y el paramagnetismo.

En los materiales diamagnéticos, la disposición de los electrones de cada átomo es tal, que se
produce una anulación global de los efectos magnéticos. Sin embargo, si el material se
introduce en un campo inducido, la sustancia adquiere una imantación débil y en el sentido
opuesto al campo inductor.

Si se sitúa una barra de material diamagnético en el interior de un campo magnético uniforme


e intenso, esta se dispone transversalmente respecto de aquel.

Los materiales paramagnéticos no presentan la anulación global de efectos magnéticos, por lo


que cada átomo que los constituye actúa como un pequeño imán. Sin embargo, la orientación
de dichos imanes es, en general, arbitraria, y el efecto global se anula.

Asimismo, si el material paramagnético se somete a la acción de un campo magnético inductor,


el campo magnético inducido en dicha sustancia se orienta en el sentido del campo magnético
inductor.

Esto hace que una barra de material paramagnético suspendida libremente en el seno de un
campo inductor se alinee con este.

El magnetismo inducido, aunque débil, es suficiente intenso como para imponer al efecto
magnético. Para comparar los tres tipos de magnetismo se emplea la razón entre el campo
magnético inducido y el inductor.
La rama de la química que estudia las sustancias de propiedades magnéticas interesantes es
la magnetoquímica.

Electroimanes[editar]

Un electroimán es un imán hecho de alambre eléctrico bobinado en torno a un material


magnético como el hierro. Este tipo de imán es útil en los casos en que un imán debe estar
encendido o apagado, por ejemplo, las grandes y pesadas grúas para levantar chatarra de
automóviles.

Para el caso de corriente eléctrica se desplazan a través de un cable, el campo resultante se


dirige de acuerdo con la regla de la mano derecha. Si la mano derecha se utiliza como un
modelo, y el pulgar de la mano derecha a lo largo del cable de positivo hacia el lado negativo
("convencional actual", a la inversa de la dirección del movimiento real de los electrones),
entonces el campo magnético hace una recapitulación de todo el cable en la dirección indicada
por los dedos de la mano derecha. Como puede observarse geométricamente, en caso de un
bucle o hélice de cable, está formado de tal manera que el actual es viajar en un círculo, a
continuación, todas las líneas de campo en el centro del bucle se dirigen a la misma dirección,
lo que arroja un magnética dipolo cuya fuerza depende de la actual en todo el bucle, o el actual
en la hélice multiplicado por el número de vueltas de alambre. En el caso de ese bucle, si los
dedos de la mano derecha se dirigen en la dirección del flujo de corriente convencional (es
decir, el positivo y el negativo, la dirección opuesta al flujo real de los electrones), el pulgar
apuntará en la dirección correspondiente al polo norte del dipolo.

Imanes temporales y permanentes

Un imán permanente conserva su magnetismo sin un campo magnético exterior, mientras que
un imán temporal solo es magnético, siempre que esté situado en otro campo magnético.
Inducir el magnetismo del acero en los resultados en un imán de hierro, pierde su magnetismo
cuando la inducción de campo se retira. Un imán temporal como el hierro es un material
adecuado para los electroimanes. Los imanes son hechos por acariciar con otro imán, la
grabación, mientras que fija en un campo magnético opuesto dentro de una solenoide bobina,
se suministra con una corriente directa. Un imán permanente puede perder su magnetismo al
ser sometido al calor, a fuertes golpes, o colocarlo dentro de un solenoide se suministra con
una reducción de corriente alterna.
MATERIALES Y SUS PROPIEDADES MAGNÉTICAS

Todos sabemos que un imán puede atraer o repeler algunos objetos tales como los metales,
pero ¿Porque se produce dicho fenómeno?, ¿Todos los materiales tienen la misma tendencia a
ser magnetizados o producir un campo magnético?, recordemos que un campo magnético es
producido por cargas en movimiento o una corriente eléctrica que actúa cercano a un material
magnetizable como una bobina. A nivel atómico el giro del electrón en su eje produce un
campo magnético (momento Magnético del Spin) que es el campo magnético mas fuerte a
nivel molecular aportando entre el 93% al 96% del campo magnético resultante (la suma de
todos estos campos atómicos resultaran ser el campo magnético total del material) también el
giro del electrón en su órbita produce un campo (momento magnético del orbital) pero otorga
un campo mucho menor en comparación al momento magnético del spin. El campo Magnético
produce una fuerza sobre otras cargas o corrientes en movimiento la naturaleza de esta fuerza
puede ser de atracción o repulsión es por eso que los materiales reaccionas al ser expuestos a
un campo magnético externo.

Cabe señalar que en adelante representaremos al Campo Magnético con la letra B, recuerden
que el campo magnético es un vector que tiene magnitud, dirección y sentido.

Propiedades Magnéticas:

Cada material reacciona distinto a un B externo, es por eso que se dividen en tres tipos:
Materiales Diamagnéticos, Paramagnéticos y Ferromagnéticos.

Materiales Diamagnéticos: Esta propiedad existe entre átomos que poseen una estructura
electrónica simétrica y no poseen momentos magnéticos permanentes (los momentos
magnéticos producidos por un átomo anulan los momentos magnéticos producidos por otro
átomo en un mismo material), forman enlaces iónicos o moléculas que comparten un par de
electrones (enlace covalente).

Al aplicar un momento magnético externo estos materiales se magnetizan muy levemente y en


sentido contrario al momento magnético externo. Un imán repele levemente estos materiales
y no recuperan sus características al quitar el B externo.

Ejemplos de materiales diamagnéticos: Grafito – Cobre (Cu) – Plata (Ag) – Oro (Au) – Plomo
(Pb) – Bismuto (Bi) – Cinc (Zn) – Cadmio (Cd) – Mercurio (Hg) – Antimonio (Sb) – Estaño (Sn) –
Geranio (Ge) – Arsénico (As).

Materiales Paramagnéticos: Esta propiedad existe en átomos que poseen una estructura
electrónica no equilibrada (valencia o capas internas incompletas) y por lo tanto poseen un
momento magnético propio, aunque débil. Al aplicar un B externo el B propio (que produce el
mismo material) tienden a tomar la misma dirección y sentido del B externo; magnetización
débil. Un imán atrae levemente a estos materiales.
Ejemplos de materiales paramagnéticos: Litio (Li) – Aluminio (Al)- Magnesio (Mg) –Cromo (Cr) –
Vanadio (V) - Titanio (Ti) – Molibdeno (Mo) - Renio (Re) – Wolframio (W)

Materiales Ferromagnéticos: Estos elementos poseen capas “d” incompletas y además tienen
alineados su Spin con los átomos adyacentes, sin un B externo aplicado; esto ocurre en un
volumen de cierta magnitud que se llama “Dominio”. De todos los elementos solamente son
ferromagnéticos el Hierro (Fe), Cobalto (Co), Níquel (Ni) y Gadolinio (Gd).

Se ha comprobado que el 93% al 100% del ferromagnetismo proviene del momento magnético
spin, y el resto (si hay) del momento magnético del orbital.

Estos materiales presentan un momento magnético propio relativamente fuerte en ausencia de


un B externo (como el que produce una bobina). B externos pequeños producen una alta
magnetización del material y se obtiene rápidamente una orientación total del B propio en la
dirección y sentido del B externo.

Curva de histéresis:

La curva de histéresis muestra la curva de magnetización de un material. Sea cual sea el


material específico, la forma tiene características similares.

• Al principio, la magnetización requiere un mayor esfuerzo eléctrico. Este intervalo es la


llamada zona reversible.

• En un determinado punto, la magnetización se produce de forma proporcional. En ese punto


se inicia la denominada zona lineal.

• Finalmente, se llega un instante a partir del cual, por mucha fuerza magnética que
induzcamos al material, ya no se magnetiza más. Este es el llamado punto de saturación, que
determina el inicio de la llamada zona de saturación.

Para la grabación magnética analógica de sonido hay que tener en cuenta la curva de histéresis.
La señal de audio hay que grabarla solo en la zona lineal de la cinta magnética de audio, de
modo contrario, por arriba o por abajo, sufriría deformaciones.

TIPOS DE MATERIALES FERROMAGNÉTICOS:

Los materiales ferromagnéticos se dividen en dos tipos: los magnéticamente blandos y los
imanes permanentes (magnéticamente duros):

a) Sólidos que muestran una baja histéresis y poca fuerza coercitiva (<10 Oe) que se
denominan materiales magnéticamente blandos

b) Sólidos que muestras una alta histéresis y mucha fuerza coercitiva (50 a 1000 Oe) que se
denominan materiales magnéticamente duros.
MATERIALES MAGNETICOS Y CIRCUITOS

Todos los materiales magnéticamente permeables son afectados, en mayor o menor medida,
por la presencia de un campo magnético. Entonces, podemos llegar a la conclusión de que
habrá materiales que, debido a fenómenos eléctricos tales como la distorsión y alineación,
presenten distintos comportamientos frente a la acción de un campo magnético.

Tipos de materiales

Podemos clasificar a los materiales, de acuerdo a su comportamiento frente a líneas de campos


magnéticos, en:

•Ferromagnéticos: estos materiales, cuando son expuestos a un campo magnético,


distorsionan en demasía las líneas de flujo. Esto se debe a que se produce un ordenamiento de
los momentos magnéticos del material en la misma dirección y sentido que el campo exterior.
Si retiramos el material de la acción del campo, conservara durante un tiempo las propiedades
magnéticas adquiridas. Aquí la permeabilidad magnética es claramente superior a la del vacío,
por ello estos materiales se caracterizan por pegarse a los imanes. Estos materiales se
subdividen en: dominios magnéticos y paredes de Bloch. Los tres materiales ferromagnéticos
por excelencia son hierro, cobalto y níquel.

•Diamagnéticos: este tipo de materiales fue descubierto y nombrado por Michael Faraday.
Cuando un material diamagnético es sometido a la acción de un campo magnético, las líneas
de fuerza de este son repelidas hacia el exterior, o dicho de otro modo, un material
diamagnético sería repelido permanentemente por cualquier polo de un imán porque el flujo
magnético, a diferencia de los paramagnéticos, disminuye notablemente. Se magnetizan
débilmente en sentido opuesto al campo magnético aplicado y son repelidos levemente por los
imanes. Su magnetismo no se mantiene si el campo magnético es retirado, y su permeabilidad
magnética es inferior que la del vacío, pues ofrecen mayor resistencia que este a la
propagación del campo magnético. Son diamagnéticos el bismuto, el hidrógeno, los gases
nobles, cloruro de sodio, germanio, grafito, etcétera.
•Paramagnéticos: estos materiales son los que comúnmente utilizamos con más facilidad en
nuestra vida cotidiana (algodón, plástico, entre otros). Se caracterizan por ser levemente
atraídos por los campos magnéticos, es decir, si colocamos un material paramagnético cerca de
un campo magnético , atraerá hacia si las líneas de fuerza del campo. Si retiramos el cuerpo de
la acción del campo, a diferencia de los ferromagnéticos, estos no retendrán sus propiedades
magnéticas. La permeabilidad magnética en estos materiales es superior a la del vacío y a la del
aire, respectivamente. Por otra parte, los materiales paramagnéticos tienen una cualidad
destacablemente particular del resto de los materiales expuestos a campos magnéticos, que es
la de manifestar el mismo tipo de atracción y repulsión que los imanes normales cuando son
impulsados por un campo magnético. Sin embargo, al retirar el campo magnético esta
condición desaparece porque el alineamiento magnético no está más favorecido
energéticamente. Ejemplos de estos materiales son: aluminio, magnesio, titanio, wolframio,
etcétera.

Es evidente que los materiales magnéticos son importantes para el ámbito comercial, pues
sabemos que una corriente eléctrica que viaja a lo largo de un alambre conductor produce un
campo magnético concéntrico. Por otra parte, así como una corriente eléctrica genera un
campo magnético, un campo magnético puede generar una corriente eléctrica. Podemos
distinguir estos materiales, desde el punto de vista comercial, de la siguiente forma:

•Materiales magnéticos metálicos: son los ferromagnéticos ya mencionados que se pueden


clasificar en blandos y duros. Los materiales magnéticos blandos son aquellos que tienen una
baja remanencia magnética, es decir, se pueden desmagnetizar con más facilidad y se suelen
emplear enelectro imanes, para poder variar en ellos el flujo magnético y controlar así la
corriente inducida en bobinas, núcleos de transformadores, generadores, etcétera. Los más
comunes son las aleaciones de hierro. Los materiales magnéticos duros son aquellos que
presentan un campo magnético remanente grande, es decir, son los que conservan
inicialmente un gran campo magnético y por lo tanto son aptos para imanes permanentes. Por
ejemplo, aleaciones de Fe, Al, Ni, Co.

•Materiales magnéticos cerámicos: son los denominados materiales ferromagnéticos. Aunque


su origen es cerámico, presentan algunas particularidades en su estructura atómica, de tal
forma que tienen un emparejamiento particular de los spines de los electrones (propiedad
física de las partículas, relacionada con su momento angular), por lo que se pueden magnetizar.
Algunos de estos materiales son las denominadas espinelas, que son aleaciones de Mn, Ni, Zn,
Mg y Co; se suelen utilizar como elementos pasivos para suprimir interferencias en circuitos
electrónicos, como transponedor en circuitos de radiofrecuencia, que pueden usarse para
identificar animales o llaves de automóviles.
MATERIALES MAGNETICOS : https://www.upv.es/materiales/Fcm/Fcm10/fcm10_1.html

Los materiales magnéticos forman parte fundamental de numerosos equipos y dispositivos


industriales en los campos de la Ingeniería eléctrica y electrónica. Transformadores, motores y
generadores eléctricos son ejemplos clásicos de máquinas cuyo buen funcionamiento depende
de una adecuada selección de estos materiales.

El campo de aplicación abarca no sólo a las máquinas eléctricas clásicas. Así, por ejemplo, están
en fase de experimentación sistemas de sustentación magnética para trenes de alta velocidad.
Los grandes aceleradores de partículas para investigación en física fundamental emplean
toneladas de imanes permanentes para controlar el camino de las partículas.

En el campo de la electrónica, los materiales magnéticos se utilizan en altavoces, micrófonos o


auriculares. El desarrollo de materiales con propiedades magnéticas especiales ha sido la base
para la aparición de nuevos sistemas de almacenamiento de información: discos de ordenador,
cintas de audio y vídeo, así como las cabezas de grabación y reproducción, incorporan
materiales magnéticos. También están en desarrollo sistemas de almacenamiento de
información conocidos como "memorias de burbujas magnéticas", más estables y de acceso
más rápido que los actuales sistemas de disco.

Como vemos, el campo de aplicaciones donde se exigen propiedades magnéticas a los


materiales es enorme. También lo es el número de materiales que se han desarrollado para
satisfacer estas necesidades. Dada la amplitud de aplicaciones, restringiremos nuestro estudio
a los materiales de uso común en máquinas eléctricas y otros sistemas de amplia utilización:
relés, electroimanes, sensores, etc.

Como hicimos al estudiar las propiedades mecánicas o eléctricas, el objetivo de esta lección es
el estudio de los materiales magnéticos, de sus propiedades, y de las relaciones estructura-
propiedades y propiedades-aplicaciones. De forma resumida, los objetivos que se persiguen
son:

 Recordar y ampliar los fundamentos y causas del comportamiento ferromagnético.


 Conocer los ensayos y parámetros que permiten caracterizar el comportamiento
magnético de los materiales.
 Analizar la influencia de la estructura del material sobre su comportamiento
magnético, al igual que hicimos al analizar las propiedades mecánicas y eléctricas.
 Revisar sus aplicaciones y presentar los materiales magnéticos metálicos y cerámicos
habitualmente utilizados, justificando los criterios de selección a seguir.

Propiedades de los materiales magnéticos blandos

Tal como se indicó anteriormente, los materiales magnéticos blandos se emplean en máquinas
eléctricas y dispositivos que requieren una fácil magnetización y desmagnetización.

Independientemente del tipo de dispositivo dónde se emplean, los materiales magnéticos


blandos constituyen siempre los núcleos situados en el interior de un bobinado, lo que permite
incrementar el valor de la inducción creado por la bobina, según la expresión ya conocida: B =
m·H = m0·(H + M)

Para conseguir altos valores de B será por tanto necesario que el material presente:

a) Alta inducción de saturación Bs

b) Alta permeabilidad

Si el material debe además magnetizarse y desmagnetizarse con rapidez, como ocurre en


aplicaciones con corriente alterna, será además conveniente que presente:

c) Baja fuerza coercitiva Hc

d) Baja energía de histéresis Wh.

Piense que la energía eléctrica alterna de potencia se distribuye a una frecuencia de 50-60 Hz,
lo que implica recorrer 50-60 veces/segundo el ciclo de histéresis. Cada ciclo provoca una
pérdida de energía igual al área encerrada por la curva. Resulta por tanto, fundamental, el
empleo de materiales con curvas de histéresis lo más estrechas posible.

Además de las ya citadas, será conveniente que el material presente otra serie de
características, entre las que podemos citar:

 Alta temperatura de Curie, de forma que se garantice el comportamiento


ferromagnético en un amplio campo de temperaturas de trabajo.

 Propiedades mecánicas adecuadas: resistencia mecánica, tenacidad, ductilidad en frío


para poder conformarse en chapas por laminación.

 Bajo coste y disponibilidad en el mercado.

MATERIALES MAGNETICOS DUROS

Al contrario que los materiales magnéticos blandos, en un material magnético duro es


deseable una alta inducción residual Br cuando se elimina el campo aplicado, y una alta fuerza
coercitiva Hc o resistencia a la desmagnetización, de forma que, una vez imantado, se convierta
en imán permanente, capaz de proporcionar un campo magnético al exterior sin necesidad de
que existan bobinados y paso de corriente.

No obstante, y dado que los imanes permanentes se utilizan fundamentalmente para generar
campo magnéticos, la característica que mejor define la calidad de un imán permanente es
precisamente la energía que es capaz de proporcionar al exterior. Esta energía se mide por el
mayor valor del producto B·H durante la desmagnetización del imán, es decir, por el mayor
valor B·H del segundo cuadrante de la curva de histéresis.
En el S.I. la energía BHmax se mide en kJ/m3, idénticas unidades a la energía encerrada en el
ciclo de histéresis. Utilizaremos básicamente este indicador para comparar las características
de los imanes permanentes.

La figura 10.20 presenta las curvas de desmagnetización características de varios materiales


para imanes permanentes.

Figura 10.20. Curvas de desimantación de imanes duros y producto BHmax.


E L M A G N E T I S M O Y S U S
A P L I C A C I O N E S E N E L M U N D O
M O D E R N O

LA ÉPOCA MODERNA

EN ESTE capítulo presentaremos algunas de las aplicaciones del


magnetismo y su influencia en el mundo moderno. Podemos decir
que la revolución que está sufriendo el mundo en el campo
tecnológico y que afectará sin duda toda la vida cultural, política y
social de lo que resta del siglo y del subsiguiente, es producto en
gran medida del avance de la física. Esto se ve de manera particular
en el desarrollo de la microelectrónica y de otras áreas de alta
tecnología que utilizan los principios del electromagnetismo en el
diseño de aparatos y sistemas de información, medición, etc.
Asimismo, la creación de nuevos materiales y su aplicación se basa
en gran medida en el conocimiento logrado en el
electromagnetismo y la mecánica cuántica.

Por supuesto que el magnetismo halló aplicación desde el siglo


pasado. El teléfono y el telégrafo alrededor de 1880 eran aparatos
activados por baterías y, basados en el descubrimiento de Oersted,
las grandes aplicaciones a la ingeniería de la inducción
electromagnética son el motor eléctrico y el dínamo. El mismo
Henry, codescubridor de la inducción electromagnética, había
construido un motor en 1831 y diseñado juguetes primitivos. Edison
inventó un generador bipolar en 1878, un año antes de inventar el
filamento de luz eléctrico. El hecho de que hubiera un generador de
potencia hizo que el uso de luz eléctrica se difundiera rápidamente.
Con el experimento de Hertz se sentaron las bases para la
transmisión inalámbrica de ondas de radio. De la misma forma,
aparatos como la radio y la televisión utilizan muchos de los
conocimientos que sobre electromagnetismo se generaron en las
primeras decenas del siglo XX.

Las aplicaciones que se realizan en la actualidad son variadísimas y


la ciencia del magnetismo se ha vuelto central en nuestra tecnología
como medio ideal de almacenamiento de datos en cintas
magnéticas, discos magnéticos y burbujas magnéticas. Además, se
empieza a aplicar en la medicina. Como ya lo mencionamos, el
desarrollo de nuevos materiales y su aplicación a modernas
tecnologías es uno de los dínamos que mueven a la sociedad
posindustrial representada por los Estados Unidos y, sobre todo, por
Japón, donde, por cierto, la llegada de Ewing a fines del siglo
pasado motivó un esfuerzo sin precedente de Honda para
desarrollar el estudio del magnetismo. Por su parte, los otros países
desarrollados también poseen un gran acervo de conocimientos
para obtener un considerable avance en el campo. En cuanto a los
países subdesarrollados el gran desafío consiste en utilizar en forma
óptima los escasos recursos (sobre todo humanos) que se tienen
para no quedar a la zaga de esta explosión científica y tecnológica.

A continuación presentaremos en forma selectiva algunos de los


usos del magnetismo en diversas áreas. Esta descripción no
pretende cubrir todos los temas de aplicación del magnetismo, ni
mucho menos asegurar que los temas que tratamos están
desarrollados exhaustivamente. Sólo queremos presentar un
panorama de las inmensas posibilidades que en este campo existen
cuando la ciencia y la tecnología se conjugan en forma imaginativa.
Para esto examinaremos el área de nuevos materiales magnéticos
sólidos, los ferrofluidos, la tecnología en informática basada en el
magnetismo, la resonancia magnética nuclear en la medicina y el
efecto de campos magnéticos en tecnología nuclear.
ALEACIONES Y COMPUESTOS CRISTALINOS

Una de las ramas importantes del magnetismo se ocupa de los


efectos que influyen en la estructura y formación de dominios
magnéticos tanto en bulto como en películas delgadas. En forma
específica, del comportamiento de materiales magnéticos
granulares que no contengan dominios, sino que sean dominios
únicos (como en el caso de las bacterias discutido anteriormente).
Esto es muy importante, ya que sus propiedades son más fáciles de
entender. Cuando se dice que un material es magnéticamente duro
significa que las partículas que lo componen son muy anisotrópicas
y, por lo tanto, que su rotación se dificulta. De esta manera, una
gran cantidad de materiales como rocas, magnetita, etc., han sido
investigados y utilizados sobre todo en medios de grabación
magnética.

Existe un gran interés por estudiar aleaciones compuestas por


materiales magnetoelásticos especiales que tengan aplicaciones en
sellos metalo-vidriosos, tubos de guía de onda, etc. La cancelación
que ocurre entre la expansión térmica positiva de la mayoría de los
materiales y la contribución magnética negativa origina que en
aleaciones llamadas invar (como fierro-níquel) expansión térmica
sea casi nula. Otras aleaciones como níquel-platino, que es
cristalina, y fierro-boro, que es amorfa, muestran una gran
potencialidad para aplicaciones como las arriba mencionadas.

Otra aplicación de aleaciones magnéticas amorfas proviene de que


se necesitan materiales magnéticos a los se les pueda cambiar su
dirección de magnetización con poco gasto de energía. Estos
materiales encuentran su uso en transformadores y se necesitan
para minimizar pérdidas por calor. En aleaciones magnéticas
producidas por templado rápido y de composición fierro-níquel
metaloide (como silicio, bario, etc.) se minimiza la formación de
anisotropías de los dominios magnéticos y el material es
magnéticamente más suave.
El llamado mérito de un imán permanente está en relación con la
intensidad de su magnetización permanente. El obtener aleaciones
permanentes de, por ejemplo, hierro-neodinio-boro, ya sea por
templado rápido o por técnicas menos sofisticadas, ha permitido
nuevas aplicaciones. La extrema dureza de estos materiales tiene
su origen en la estructura cristalina tetragonal, la cual aumenta la
anisotropía magnética. La aplicación de estos materiales aún no ha
sido evaluada completamente.

Transductores que transformen movimientos mecánicos en señales


eléctricas son fundamentales para la industria moderna. Los
transductores basados en el magnetismo utilizan el hecho de que al
aplicar un esfuerzo las propiedades magnéticas del material
utilizado como transductor varían en forma proporcional. A esto se
le conoce como magnetostricción. Los nuevos compuestos
policristalinos muestran una magnetización 50 veces mayor que el
níquel. Las aplicaciones en la industria militar son obvias (detección
de submarinos).

De lo anteriormente expuesto es claro que la búsqueda de


materiales magnéticos con propiedades específicas para cientos de
aplicaciones está en pleno auge.1 Sin lugar a dudas la
computadora ayudará al diseño y estudio de materiales sólidos con
un comportamiento extremo. A continuación estudiaremos con más
detalle un material líquido extremadamente interesante, tanto
desde el punto de vista científico como desde el tecnológico.
FERROFLUIDOS

La idea de crear un fluido coloidal con propiedades ferromagnéticas


surgió en los años sesenta. Estos fluidos consisten en partículas
finamente divididas de magnetita o cobalto suspendidas en un
medio aceitoso, como el kerosene (véase Figura 29). Para evitar
que estas partículas se unan y el coloide se coagule, se adiciona un
tensoactivo o agente dispersante como el ácido oleico. Las
partículas deben ser pequeñas, del orden de 100 Ångströms. Estas
partículas rodeadas de tensoactivo interactúan entre sí como si
fueran esferas duras que llevaran un dipolo magnético. De esta
forma el coloide tiene propiedades muy interesantes cuando se le
coloca en un campo magnético (por ejemplo, véase Figura 30).
Figura 29. Partículas de cobalto para ferrofluidos.

Este coloide, además de poseer las formas de energía inherentes a


todo flujo: energía de presión, energía cinética y energía
gravitacional, tiene una energía ferromagnética al interactuar con
un campo magnético. La suma de estas energías es constante,
según lo demostró Bernoulli en 1738. El juego de todas estas
energías permite una serie de útiles aplicaciones (Figura 31). Por
ejemplo, la interacción entre magnetismo y presión puede ser
utilizada para diseñar un tapón magnético en un tubo que une los
recipientes con gas a distintas presiones. Un tapón hecho con fluido
normal se movería hasta que las presiones quedaran equilibradas.
Un ferrofluido se mantiene en su posición enfocando un campo
magnético, ya que si el tapón se mueve un poco hacia la región de
baja energía, la fuerza magnética lo detendrá. Al ser la energía
cinética y gravitacional constantes, el decremento de la energía
debido a la presión debe ser compensado por un aumento de
energía magnética y viceversa. Estos sellos se utilizan cuando un
eje rotante debe pasar por un compartimiento herméticamente
cerrado. Esta fue la primera aplicación de los ferrofluidos y
posteriormente ha sido aplicada a láseres de gas. También se han
diseñado sellos en etapas múltiples, que pueden resistir presiones
60 veces mayores a la atmosférica.
Figura 30. Se forman patrones muy complejos cuando a un líquido
magnético (oscuro) y uno no magnético (blanco) se les aplica un campo
magnético horizontal. Si no hay campo aplicado, el líquido magnético
permanecerá en el fondo. Cuando se aplica un campo aparecen
perturbaciones. El dibujo representa el fluido a los 90 seg. De haber
conectado el campo.

Una variante del sello ferrofluídico de presión se ha empleado en el


diseño de bocinas. En la mayoría de éstas, el elemento más
importante es una bobina cilíndrica, ajustada en un magneto
permanente con un hueco que le permite moverse. El calor
producido en el alambre puede ser disipado mejor si se coloca un
líquido en el hueco en lugar de aire. Un fluido ferromagnético no se
caerá, pues el campo magnético lo sostendrá.

Figura 31. Aplicaciones de ferrofluidos.

Otra de las aplicaciones importantes de los ferrofluidos es su


utilización en procesos de separación de materiales que difieren en
su densidad. Los métodos ordinarios de separación utilizan líquidos
pesados, pero son tóxicos y no pueden flotar substancias de alta
densidad.

La levitación magnética puede hacerlo y de hecho se usa para


levitar partes no ferrosas de autos, en la incineración de
desperdicios sólidos, etc. Si uno coloca una esfera no magnética
dentro de un ferrofluido menos denso, ésta se irá al fondo. Sin
embargo, al colocar los polos iguales de dos imanes arriba y abajo
del ferrofluido respectivamente, la esfera sube hacia el centro del
recipiente que contiene el ferrofluido y allí se queda. Esto se debe a
que la suma de la energía magnética y de presión es constante. Una
variante del sistema es la levitación de un objeto magnético. Aquí el
campo es proporcionado por el objeto mismo. Recientes
aplicaciones de esto incluyen la separación de diamantes de la
arena y la guía de taladros de perforación petrolera con un
acelerador subterráneo en el cual la masa sensible es levitada en un
ferrofluido.

Los ferrofluidos también han hallado aplicación en impresión de


tinta por chorro, control de carátulas alfa-numéricas, etc. El
desarrollo potencial de una máquina magnetocalórica que utilice
como fluido de trabajo un ferrofluido es una fascinante posibilidad.
EFECTO DE CAMPOS MAGNÉTICOS EN METALES LÍQUIDOS

En la tecnología nuclear, los reactores de cría juegan un papel muy


importante para la producción de energía, sobre todo en países
como Francia y Alemania. Estos reactores se llaman así porque al
operar producen más combustible nuclear del que usan y
lógicamente esto es una gran ventaja de su operación. Para enfriar
estos reactores se utilizan metales líquidos. Esto incidirá en el
diseño del reactor pues, dados los campos magnéticos presentes en
el mismo, el flujo del metal puede seguir patrones sorpresivos. De
esta manera se estudia el flujo y el comportamiento de metales
líquidos en tuberías de distintas secciones transversales, sean
cilíndricas o rectangulares, rodeadas de campos magnéticos de
intensidad variable. Los patrones de flujo afectan la razón de
transferencia de calor, presión, etcétera.

Figura 32. Aparato simplificado para el experimento básico de resonancia


magnética nuclear.

RESONANCIA MAGNÉTICA NUCLEAR


Si un núcleo atómico que posee espín es colocado en un campo
magnético fuerte, su momento magnético procesa alrededor de la
dirección del campo. La componente del momento en el eje definido
por el campo está cuantizada, o sea, toma solamente valores
discretos. De esta manera, sólo ciertas energías son permitidas. Al
pasar de un estado de energía a otro el núcleo radía a ciertas
frecuencias. En 1946, Purcell y Bloch desarrollaron la resonancia
magnética nuclear (RMN) aprovechando este hecho. Esos
investigadores utilizaron un transmisor de radiofrecuencia para
producir un campo electromagnético oscilante que induce
transiciones entre los diversos niveles de energía de los núcleos de
una muestra. Esto ocurre cuando, por un efecto de resonancia, la
frecuencia del campo oscilante iguala a la frecuencia de transición
entre estos niveles (frecuencia de Larmor), la cual depende tanto
del momento magnético de núcleo como del campo magnético en el
núcleo.

Figura 33. Una imagen de resonancia magnética nuclear de una rebanada


de abdomen. Diferencias de brillo indican diferente entorno, por ejemplo,
distinguen grasa de músculo.

Al incidir el campo oscilante, la muestra absorbe energía del mismo


y un gran número de núcleos se encuentran en niveles de energía
más alta que en su estado de equilibrio. El sistema tiende a
regresar a estados de energía más baja, no sólo emitiendo
radiación, sino por medio de procesos de relajamiento no
radiactivos.

Esto significa en términos semiclásicos que la precesión tiende a


decaer. Cuando esto sucede, la fuerza electromotriz inducida
produce una señal que es amplificada y detectada. Para obtener
información de la posición espacial de las partes de la muestra, el
campo aplicado debe poseer un gradiente que dé origen a una
modulación de la frecuencia de respuesta. Al variar el gradiente se
genera la respuesta como función del vector de onda de la
señal RMN en dos o tres dimensiones. Al transformar esta señal al
espacio real se obtienen imágenes. Un esquema de un aparato
para RMN se muestra en la figura 32.
Ahora bien, los tejidos tienen la misma densidad de hidrógeno, que
es el núcleo al cual se aplica la RMN. Por lo tanto, no se obtendría
mucha información si los tiempos de relajamiento de la señal no
dependieran de otros factores. Se ha encontrado, sin embargo, que
estos tiempos dependen de factores químicos y físicos que varían
de tejido a tejido. Existen de hecho dos tiempos de relajamiento. El
primero, llamado T1, está relacionado con el restablecimiento del
equilibrio térmico de los espines excitados con el resto del cuerpo.
El segundo, T2, que es más pequeño, se relaciona con procesos que
contribuyen a la pérdida de coherencia de fase entre los diversos
espines del sistema. Seleccionando secuencias de pulsos de
excitación y escogiendo tiempos de relajamiento adecuados, se
puede modular la intensidad de la señal RMN que depende de estos
factores físicos y químicos y así obtener información invaluable.
Parece factible que se puedan observar cambios en la frecuencia de
Larmor que resultan de cambios en el medio químico del tejido, con
lo que se puede obtener información acerca de procesos
metabólicos. De esta forma la señal RMN permite estudiar tejidos
desde diversos puntos de vista. Esto complementa otras técnicas
radiográficas. Por ejemplo, la tomografía computarizada es muy
sensible a detalles de morfología, aunque no hace distinciones entre
un sujeto vivo o un cadáver. La RMN será vital en el futuro para
estudiar la fisiología y las propiedades funcionales del cuerpo
(Figura 33). Otra de sus incipientes aplicaciones es el estudio del
flujo de fluidos en rocas porosas, conocimiento vital en la
recuperación terciaria de petróleo. Es previsible que el costo de los
aparatos de RMN disminuya con el advenimiento de materiales
superconductores de alta temperatura crítica.
Figura 34. Partículas en una cinta magnética. En la foto superior son
partículas de (—Fe2O3) en forma de aguja en un disco flexible. En la
inferior son partículas magnéticas isotrópicas en una cinta.

TECNOLOGÍA DE INFORMACIÓN MAGNÉTICA

Indudablemente ésta es la aplicación en donde el magnetismo ha


permitido un desarrollo mayor y más impresionante, ya que ha
generado una industria de 25 000 millones de dólares al año, la cual
crece a un ritmo de 20% anual. Su potencial es tan grande que
desafía la imaginación, y lo hecho hasta ahora parece ser sólo el
principio. La tecnología de información magnética incluye tres
campos: grabación magnética, grabación optomagnética y burbujas
magnéticas.
GRABACIÓN MAGNÉTICA

El almacenamiento de información vía grabación magnética se


realiza en cintas magnéticas, discos flexibles (floppy disks) y discos
duros. Una cabeza de grabación convencional consiste en un
material magnético de alta permeabilidad alrededor del cual pasa
una corriente por un alambre. El campo magnético en la brecha
magnetiza el medio magnético en dirección del campo. Cambiando
la dirección de la corriente se pueden magnetizar diferentes
regiones del medio en direcciones opuestas y por tanto se tiene un
código de información binario. Para leer esta información se
mueven la cabeza y el medio en relación una al otro y al interceptar
la cabeza al campo magnético del medio se generan pulsos
eléctricos por la ley de Lenz. En todos los medios de grabación los
parámetros importantes son la densidad de información, la razón de
transferencia de datos y, por supuesto, el costo. Entre los factores
que limitan estos parámetros, especialmente el primero, está la
interacción entre la cabeza y el medio. Esto se debe a que el campo
magnético no puede ser enfocado y, por lo tanto, para aumentar la
densidad de grabación se necesita acercar la cabeza al medio,
causando problemas graves. Para subsanar estos problemas se han
usado partículas alargadas de Fe 2O3. Para mejorar todavía más la
grabación se incluyen partículas de óxido de cromo o cobalto
(Figura 34).

Figura 35. Un modelo de columnas para películas de Co-Cr.

Como la grabación longitudinal ordinaria produce también


magnetización no uniforme con componentes perpendiculares al
medio, ya sea cinta o disco, los japoneses han tratado de diseñar
medios que puedan ser grabados perpendicularmente. Se han
usado películas de cobalto-cromo fabricadas por chisporroteo, lo
cual produce cristales hexagonales ricos en cobalto, perpendiculares
a la película. No se sabe si estos materiales son dominios o
partículas (Figura 35).
Figura 36. En presencia de un campo magnético rotante, estas estructuras
prefabricadas de una aleación níquel-hierro hacen que se muevan las
burbujas magnéticas en películas de granate.

GRABACIÓN OPTOMAGNÉTICA

En este sistema la lectura y grabación se hace con un rayo láser. El


sistema es mecánicamente simple y la densidad de información está
limitada por la longitud de onda del láser. Para grabar, un rayo de
luz láser incide sobre una delgada película magnética. El láser
calienta una región y alinea su momento magnético con un campo
magnético aplicado. Para leer la información se usa luz de menor
intensidad que la utilizada para escribir. Cuando la luz pasa por el
material, su plano de polarización gira debido al efecto Faraday. La
dirección de rotación depende de la dirección de magnetización del
material y de esta forma, usando un polarizador, uno puede
transformar rotaciones en direcciones distintas en diferencias de
intensidad. Como materiales magnetoópticos se utilizan aleaciones
amorfas de tierras raras y metales. Como ya mencionamos, estos
materiales son nuevos y se requiere de mucha investigación para
entenderlos.
TECNOLOGÍA DE BURBUJAS MAGNÉTICAS

Las memorias de burbujas magnéticas pueden representarse como


pequeños dominios móviles cuya polaridad es contraria a la de sus
alrededores.

La presencia o ausencia de una burbuja puede ser interpretada


como un código binario. Estas memorias son ventajosas con
respecto a otros sistemas de grabación en tiempos de acceso, costo
y confiabilidad. Las memorias de burbuja son microestructuras, de
cerca de una micra, de una aleación níquel-hierro producidas
litográficamente en películas de granate, como se muestra en la
figura 36. Un campo magnético rotante aplicado en el plano de la
película induce polos magnéticos en galones asimétricos de la
aleación y de esta manera el domino de la burbuja se propaga. Tal
vez en el futuro la implantación de iones pueda substituir a la
aleación. Hay que subrayar que esta tecnología ha sido acaparada
prácticamente por los japoneses. Aparte de usar un campo
magnético para propagar las burbujas, se pueden usar corrientes en
planos conductores para producir el campo. El desarrollo de
materiales de densidades grandísimas ha generado la investigación
de las llamadas líneas de Bloch, que son recodos en las paredes de
los dominios de las burbujas. Se cree que se podrían almacenar
densidades de información de l0 9 bits/cm2, siendo el bit la unidad
de información. Se piensa también que materiales amorfos pueden
soportar burbujas de centésimas de micra y no se sabe hasta dónde
se puede llegar. El tiempo de acceso se aproximará a 400
megabits/seg.

Este somero examen muestra el efecto brutal que las nuevas


tecnologías basadas en el uso del electromagnetismo tienen y
tendrán en el mundo moderno. Entre otras cosas, el control de la
fusión nuclear se basa en gran medida en un conocimiento profundo
del campo magnético. Sin duda presenciamos una revolución que
tendrá un efecto mayor que la Revolución Industrial y cuyas
consecuencias nadie puede prever. El humilde comienzo del
magnetismo como ciencia ha desembocado hoy en un torrente de
conocimiento que la humanidad debe saber controlar.

MAGNESTISMO
Los Materiales Magnéticos son aquellos que son capaces de producir un Campo de
Fuerzas que atrae a los materiales metálicos, Campo también llamado Campo Magnético.

Magnetismo

El Magnetismo es la capacidad de un material de producir un campo magnético, que se


encargará de acarrear los metales que se encuentren próximos a él.

Es posible que las corrientes eléctricas produzcan un campo magnéticoal pasar por un
material, convirtiéndolo en magnético. A este fenómeno se le llama Electromagnetismo.
Además de esta opción, hay materiales naturales o creados de forma sintética, que crean un
campo magnético.

Los campos creados por los materiales magnéticos provienen de dos fuentes atómicas:
los momentos angulares orbitales y de espín de los electrones, que al estar en movimiento
continuo en el material, experimentan fuerzas ante un campo magnético que se llegue a
aplicar.

Las características magnéticas de un material pueden cambiar por mezcla o aleación con otros
elementos, donde son alteradas por las interacciones entre los átomos.

Por ejemplo, un material no magnético como el aluminio puede comportarse como un material
magnético en materiales como la mezcla Alnico (Aluminio-Níquel-Cobalto) o Manganeso-
Aluminio-Carbono.
También, el material no magnético puede tomar esta característicamediante trabajo
mecánico u otra fuente de tensiones que cambie la geometría de la red cristalina que lo
conforma originalmente.

Los Momentos Magnéticos

Todo material está compuesto por átomos que contienen electrones móviles. Un campo
magnético aplicado sobre él actúa siempre sobre los electrones considerados individualmente.
Esto da origen al efecto llamado Diamagnetismo. Este es un fenómeno muy conocido, y
depende únicamente del movimiento de los electrones.

Los electrones van a tener un Momento Magnético, que es un trabajo hecho por ellos para
crear un Campo Magnético. El Momento Magnético puede ser Orbital, debido al movimiento
de los electrones alrededor del núcleo, o Intrínseco o de spín, que es debido al giro del
electrón en sí mismo.

A nivel del átomo, el empalme de los Momentos Magnéticos, aportados por los electrones al
átomo o molécula del cual forman parte, da un momento magnético resultante al átomo o
molécula.

Cuando hay un momento neto atómico o molecular, los momentos magnéticos tienden a
alinearse con el campo aplicado (o con los campos creados por momentos magnéticos
vecinos), dado lugar al efecto del Paramagnetismo.

Al mismo tiempo, la energía térmica presente en todos lados tiende a orientar al azar a los
momentos magnéticos, de manera que la intensidad relativa de todos estos efectos va a
determinar el comportamiento del material. En un material No Magnetizado los Momentos
Magnéticos están orientados al azar.

Permeabilidad Magnética

Los materiales magnéticos se caracterizan por su Permeabilidad µ, que es la relación entre


el campo de inducción magnética (el que se le aporta) y el campo magnético dentro del
material:
Comportamientos Magnéticos

Los materiales susceptibles de ser modificados con un campo magnético pueden comportarse
de diversas formas, entre ellas las principales son el Diamagnetismo, el Paramagnetismo, el
Ferromagnetismo, el Antiferromagnetismo, y el Ferrimagnetismo.

Diamagnetismo

El Diamagnetismo es un efecto que se basa en la interacción entre el campo aplicado y los


electrones móviles del material.

Los materiales diamagnéticos se magnetizan débilmente en el sentido opuesto al del campo


magnético aplicado. Resulta así que aparece una fuerza de repulsión sobre el cuerpo respecto
del campo aplicado.

Ejemplos de materiales diamagnéticos son el cobre y el helio.

Paramagnetismo
Los materiales Paramagnéticos se caracterizan por átomos con un momento magnético neto,
que suelen alinearse paralelos a un campo aplicado. Las propiedades del paramagnetismo son
los siguientes.

Los materiales paramagnéticos se magnetizan débilmente en el mismo sentido que el campo


magnético aplicado. Resulta así que aparece una fuerza de atracción sobre el cuerpo respecto
del campo aplicado.

La intensidad de la respuesta es muy pequeña, y los efectos son prácticamente imposibles de


detectar excepto a temperaturas extremadamente bajas o campos aplicados muy intensos.

Ejemplos de materiales paramagnéticos son el aluminio y el sodio. Distintas variantes del


paramagnetismo se dan en función de la estructura cristalina del material, que induce
interacciones magnéticas entre átomos vecinos.

Ferromagnetismo

En los materiales Ferromagnéticos los momentos magnéticos individuales de grandes grupos


de átomos o moléculas se mantienen alineados entre sídebido a un fuerte acoplamiento, aún
en ausencia de campo exterior.

Estos grupos se denominan Dominios, y actúan como un pequeño imán permanente. Los
dominios se forman para minimizar la energía magnética entre ellos.

En ausencia de campo aplicado, los dominios tienen sus momentos magnéticos netos
distribuidos al azar. Cuando se aplica un campo exterior, los dominios tienden a alinearse con
el campo. Este alineamiento puede permanecer en algunos casos de muy fuerte acoplamiento
cuando se retira el campo, creando un imán permanente. La agitación térmica tiende a
desalinear los dominios.

Los materiales ferromagnéticos se magnetizan fuertemente en el mismo sentido que el


campo magnético aplicado. Así aparece una fuerza de atracción sobre el cuerpo respecto del
campo aplicado.

A temperatura normal, la energía térmica no es en general suficiente para desmagnetizar un


material magnetizado. Sin embargo, por encima de una cierta temperatura, llamada
Temperatura de Curie, el material se vuelve paramagnético.
Una forma de desmagnetizar un material ferromagnético es entoncescalentarlo por encima de
esta temperatura.

Ejemplos de materiales ferromagnéticos son el hierro, el cobalto, el níquel y los aceros.

Antiferromagnetismo

Los materiales Antiferromagnéticos tienen un estado natural en el cual los espines atómicos de
átomos adyacentes son opuestos, de manera que el momento magnético neto es nulo. Este
estado natural hace difícil que el material se magnetice.

El fluoruro de manganeso (MnF) es un ejemplo simple. Por encima de una temperatura crítica,
llamada temperatura de Neel, un material antiferromagnético se vuelve paramagnético.

Otro ejemplo de material antiferromagnético es el cromio.

Ferrimagnetismo

Los materiales Ferrimagnéticos son similares a los antiferromagnéticos, salvo que las especies
de átomos alternados son diferentes, como por ejemplo, por la existencia de dos subredes
cristalinas entrelazadas y tienen momentos magnéticos diferentes.
Existe entonces una magnetización neta, que puede ser en casos muy intensa.
La Magnetita se conoce como material magnético desde la antigüedad. Es uno de los óxidos
del hierro (Fe3O4) y es de estructura con arreglo cúbico. Otros ejemplos de materiales
ferrimagnéticos son las ferritas.

Los Imanes

Suele llamarse Imán a cualquier objeto que produce un campo magnético externo. Un imán
permanente es un material que, cuando se lo coloca en un campo magnético suficientemente
intenso, no sólo produce un campo magnético propio o inducido, sino que continúa
produciendo campo inducido aún después de ser retirado del campo aplicado.

Esta propiedad no se altera ni se debilita con el tiempo salvo cuando el imán se somete a
cambios de temperatura, campos desmagnetizantes, tensiones mecánicas, etc. La habilidad
del material para soportar sin cambios en sus propiedades magnéticos diversos tipos de
ambientes y condiciones de trabajo define los tipos de aplicaciones en que se lo puede usar.

Se llama Material Magnético Blando a aquel que pierde su magnetización cuando el campo
exterior que la produjo es retirado. Es útil para transportar, concentrar o conformar campos
magnéticos.

Los Materiales Magnéticos Duros son aquellos que sostienen la magnetización aún quitando el
campo aplicado. Se utilizan para la fabricación de imanes permanentes.
Ejemplos de Materiales Magnéticos

1. Mezcla Alnico (Aluminio-Níquel-Cobalto)

2. Mezcla Manganeso-Aluminio-Carbono

3. Cobre (Diamagnético)

4. Helio (Diamagnético)

5. Aluminio (Paramagnético)

6. Sodio (Paramagnético)

7. Hierro (Ferromagnético)

8. Cobalto (Ferromagnético)

9. Níquel (Ferromagnético)

10. Aceros (Ferromagnético)

11. Fluoruro de Magnesio MnF (Antiferromagnético)

12. Cromio (Antiferromagnético)

13. Magnetita Fe3O4 (Ferrimagnético)

14. Ferritas (Ferrimagnético)


https://es.slideshare.net/victortampico/propiedades-de-
los-materiales-magneticos