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Pedro Barruso Barés
Juan Carlos Jiménez de Aberásturi Corta

El comienzo de la
Guerra Civil en Euskadi
a través de los documentos
diplomáticos franceses
Los informes del embajador Jean Herbette
(San Sebastián: julio-octubre de 1936)
Índice

Página

Prólogo –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– 7

Introducción ––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– 11

EL CONTEXTO: EL CONFLICTO Y EL PERSONAJE


1. La Guerra Civil en el País Vasco (julio de 1936-Octubre de 1937) ––––––– 18
2. Semblanza biográfica de Jean Herbette ––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– 32
2.1. Embajador en la URSS (1924-1931) ––––––––––––––––––––––––––––––––––– 41
2.2. Embajador en España (10 de julio de 1931-3 de octubre de 1937) ––– 50
2.3. El comienzo de la Guerra Civil –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– 59
2.4. La Guerra Civil hasta la ocupación de Irún –––––––––––––––––––––––––––– 64
2.5. Las relaciones con las nuevas autoridades hasta el cese del
embajador. –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– 76
2.6. La manipulación de Herbette por los nazis: la publicación del libro
“Embajada en Moscú”. ––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– 86 5
2.7. “Embajada en Moscú” como obra de propaganda anticomunista ––– 92
3. Herbette en la historiografía sobre la Guerra Civil –––––––––––––––––––––––––– 103
3.1. La historiografía francesa –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– 103
3.2. La historiografía española ––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– 108

DOCUMENTACIÓN. Correspondencia de Jean Herbette y de la emba-


jada francesa en España. Julio-octubre de 1936 ––––––––––––––––––––––––––––– 113

APÉNDICES –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– 345

ÍNDICE TOPONOMÁSTICO –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– 383

EDICIONES Y OTRAS PUBLICACIONES DE KUTXA FUNDAZIOA –


Prólogo

a guerra civil española tuvo una causalidad interna, pero desde el mismo 18 de

L julio adquirió una dimensión internacional sin la que su desarrollo y conse-


cuencias serían incomprensibles. Sin ningún género de dudas, puede decirse
que la cuestión internacional en la guerra tuvo, desde el primer momento, una
importancia clave en todas sus diversas implicaciones: diplomáticas, finan-
cieras, económicas, y, claro está, militares, ya que tres potencias, Alemania, Italia y la
URSS intervenieron de manera directa en la guerra de España.
En el caso del País Vasco, la vertiente de la intervención directamente militar de las poten-
cias europeas fue la principal, si no prácticamente la única. La intervención de Alemania
y de Italia en Euskadi, a favor de las tropas franquistas, se produjo ante la pasividad de
Gran Bretaña y de Francia. En el caso de esta última, la República vecina pudo incluso
observar a una distancia de pocos kilómetros de su frontera cómo verdaderos cuerpos de
ejército italianos y alemanes, barcos, carros de combate y una modernísima flota aérea,
participaban junto a las tropas sublevadas en derrotar a un régimen legal al que, paradó-
jicamente, reconoció diplomáticamente hasta el 27 de febrero de 1939.
7
Por tanto, debe destacarse el hecho de que la intervención italo-alemana, determinante
en la adversa suerte militar del País Vasco, sólo pudo realizarse contando con la previa
miopía de Francia y de Gran Bretaña, vecinas geográficas e históricamente ligadas a la
suerte política internacional de España.
Resulta particularmente incomprensible la actitud abstencionista de Francia, porque las
razones lógicas del país vecino para haber propiciado una victoria de la República espa-
ñola eran tanto de orden político (por la semejanza de gobiernos de Frente Popular en
ambos países) como geoestratégico (porque la libertad de comunicaciones con el norte
de Africa a través del Mediterráneo occidental era vital para Francia en caso de guerra
europea y la instalación de un régimen hostil al sur de los Pirineos, apadrinado por las
potencias totalitarias del momento, Italia y Alemania, habría sido una grave amenaza).
El embajador Jean Herbette, de cuya misión diplomática se ocupa este libro, ya había
advertido sobre esta doble razón antes incluso del comienzo de la guerra1.
Sin embargo, y pese a estas razones de peso, Francia no desarrolló una política favora-
ble a los intereses de la República por razones de orden interior (la extrema división de
la opinión pública; la debilidad de los Gobiernos del periodo; la fragmentación y rup-
tura de la política de Frente Popular) y exterior (la creciente soledad francesa en el ame-
nazante escenario europeo, como consecuencia de las defecciones de Bélgica, Polonia
y Rumanía; de la poca solidez de su alianza con la Unión Soviética de Stalin y de las

1
Archives du Ministère des Affaires étrangéres, París, Z Esp. 213, Herbette, 4 de junio de 1936.
inconsistentes garantías, exclusivamente ligadas a sus propios intereses, por parte de la
Gran Bretaña). En estas condiciones, Francia no rompió con una inercia exterior nega-
tiva que, día a día, le fue privando de la fortaleza internacional de antaño.
La nefasta política de No Intervención fue propuesta por el Gobierno de Léon Blum en
agosto de 1936 para frenar la participación de las potencias europeas en el conflicto espa-
ñol. Pero en esta retracción gubernamental francesa jugó un papel decisivo la maquinaria
administrativa del Quai d’Orsay (Ministerio de Asuntos Exteriores), cuyos funcionarios
de tendencia conservadora desempeñaron un papel de primer orden, dada la inestabilidad
ministerial de aquellos años. Éste fue el caso de Alexis Léger, Secretario General del
Ministerio y hombre clave durante los tres años de guerra española, el cual mantuvo en su
puesto de embajador de Francia ante la República a Jean Herbette, hasta el 10 de octubre
de 1937, cuando el francés nombró para sustituirle a Eirik Labonne. Para aquel momen-
to, Herbette se había convertido en claramente profranquista, pero no fue así desde el prin-
cipio, y este libro que presento tiene el enorme mérito de revelar la complejidad de una
actuación diplomática que no se ajustó a ese cliché tan elocuentemente expuesto por Aza-
ña en sus diarios, según el cual Herbette se había comportado “puercamente con noso-
tros”2, y refrendado por la autoridad del embajador americano Claude Bowers, para quien
el embajador francés se pasó a Franco en el corto periodo de tres meses3.
Ciertamente, Herbette llegó a simpatizar con la causa de los sublevados, pero esto no
fue así desde el principio, y los 196 Informes del embajador francés que los autores han
8
seleccionado de su primera etapa de la guerra, lo demuestran. Herbette, a quien la gue-
rra sorprendió en el lugar de veraneo habitual del cuerpo diplomático, San Sebastián,
los fue enviando desde San Juan de Luz o desde alguna otra localidad próxima del País
Vasco francés, a donde trasladó inmediatamente su residencia. Dicho traslado de resi-
dencia ha sido habitualmente interpretado como una huída de sus responsabilidades e,
incluso, como una negación encubierta de legitimidad del régimen republicano, pero el
hecho novedoso que revela la investigación de Barruso y Jiménez de Aberásturi es que
el embajador Herbette se trasladó prácticamente a diario a San Sebastián por carretera
o, cuando tal cosa fue imposible, por barco (en el L’Indomptable o en La Batailleuse),
y que mantuvo una relación fluida y de claro respaldo a las autoridades provinciales
republicanas, especialmente al nuevo gobernador civil de Guipúzcoa, teniente de cara-
bineros Antonio Ortega, desde los primeros momentos de la insurrección militar. Con
Ortega pudo mediar para intentar salvar vidas, en unas matanzas inútiles que sólo podí-
an perjudicar al prestigio de la República, como las “ejecuciones clandestinas” en San
Sebastián entre los días 19 y 25 de julio de algunos tradicionalistas y falangistas, y que
–a su juicio– desgastaban absurdamente la causa del Frente Popular español.
En estos momentos de zozobra inicial, destacó Herbette en la prosecución de una labor
humanitaria, cuyo exponente más destacado fue la protección que consiguió para el
conde Romanones, el cual finalmente pudo pasar sano y salvo a Francia gracias a sus

2
Manuel Azaña, Obras Completas. Barcelona, Crítica, 1981, p. 100.
3
Claude G. Bowers, Misión en España (1933-1939). En el umbral de la Segunda Guerra Mundial, Grijalbo, 1978, pp.
71 y 292.
gestiones, pero también para intentar sacar a cuanta gente corriente fuera posible de
San Sebastián a Francia, hacia el puerto de Le Verdon, por medio de algún carguero,
como propuso al gobernador a comienzos de septiembre de 1936. En esta línea de
actuación, pudo poner a salvo a gran parte de la colonia francesa en San Sebastián y a
familiares de dirigentes del Frente Popular en el buque francés Aisne, el 7 de septiem-
bre de 1936.
Como embajador, a Herbette le competía hacer una valoración política de la situación
en España –cosa que hizo–, pero también militar, dada la ausencia en ese momento de
un agregado militar en San Sebastián. Y en ambos terrenos sus análisis fueron, desde mi
punto de vista, precisos y acertados: la principal causa de la debilidad gubernamental
era la carencia de armas y, por ello, era preciso hacer un esfuerzo para procurárselas
(“Pienso que sería interesante facilitar sin retraso esta operación” [de compra de armas
de una comisión que se había trasladado a París], telegrama de 25 de julio de 1936); o
“las fuerzas populares continúan sin disponer de armamento suficiente”, telegrama de
8 de agosto de 1936). Estos dos mensajes son de claro apoyo a la causa republicana, y
no cabe interpretarlos de otro modo.
Pero Herbette sabe comprender igualmente que la falta de armamento no lo es todo, que
hay problemas de coordinación en el reparto de municiones y armas por el Gobierno
central, que la unidad de mando no consigue realizarse y que hay una manifiesta des-
coordinación de las operaciones militares (telegrama de 29 de agosto de 1936), o una
9
carencia alarmante de mandos y de instrucción (telegrama de 24 de septiembre).
Cuando San Sebastián fue ocupada por los franquistas, Herbette siguió desplazándose
por barco hacia territorio aún republicano, yendo a Bermeo con regularidad, y, desde
allí, a Durango, Guernica y Bilbao. Le preocupaba la colonia francesa en Vizcaya, pero
también la situación política con la novedad de los nuevos gobernantes vascos surgidos
de la aprobación del Estatuto en octubre de 1936. Con sus responsables se entrevistó en
más de una ocasión.
En fin, Herbette solicitó de su Gobierno alguna acción enérgica, del tipo de una media-
ción “impuesta” por la fuerza a los contendientes, para evitar tanta muerte inútil. Así,
llegó a preguntarse “si no sería deseable una acción internacional para acelerar el final
de la guerra civil en España” (telegrama de 3 de agosto de 1936), o sugerir a su Gobier-
no que “habrá que poner término a esta situación mediante una acción colectiva en la
que ninguno de los Gobiernos participantes busque obtener un provecho particular sino
que de ella surja para todos la inestimable ventaja de apagar un foco de violencia con-
tagiosa e impida que un importante mercado comercial desaparezca durante un tiem-
po más o menos largo.” (telegrama de 11 de agosto de 1936). De lo contrario, y “si las
fuerzas militares triunfan”, Herbette llamaba la atención de su Gobierno sobre el hecho
de que era de prever “una violenta reacción que podrá ir hasta el terror blanco, porque
las gentes que han sufrido el estado de cosas actual y sobre todo aquellos que han teni-
do miedo no perdonarán fácilmente. Cabe esperar pues en este caso que numerosos
refugiados traten de pasar la frontera francesa y sería oportuno dar desde ahora ins-
trucciones para que sean acogidos” (telegrama de 20 de julio de 1936).
En fin, desde el punto de vista estratégico, Herbette tuvo el acierto de destacar que la
caída de Irún y de San Sebastián en manos de Franco, precipitaría la de Bilbao y la del
resto del Frente Norte, lo que conduciría al final de la guerra y a la derrota republicana.
Sabemos que con la liquidación del Frente Norte no acabó la guerra de España, pero
estuvo claro desde entonces que, de ninguna manera, la República podría ganarla.
Después de la caída de Bilbao, la actitud política del embajador francés Herbette cam-
bió, y pasó a proponer directamente el reconocimiento de los sublevados, apreciando en
Franco una actitud «de equilibrio internacional fuera y de tradición nacional dentro»4.
Durante todo aquel tiempo, Herbette frecuentó a los funcionarios diplomáticos fran-
quistas de claro perfil conservador tradicional. Cuando a comienzos de septiembre de
1937 la diplomacia de Franco hizo a Francia la proposición de establecer unas “rela-
ciones de hecho”, como las que ya había establecido con Gran Bretaña, Herbette estu-
vo de acuerdo. Probablemente fue ésta la razón por la que su Gobierno lo destituyó de
su puesto de embajador, pero esto ocurrió en una fecha tan tardía como octubre de 1937.
De todos modos, esta parte de la biografía diplomática de Herbette corresponde a una
segunda etapa, que no se contempla en este volumen y que, en todo caso, será merece-
dor de análisis en una próxima obra.
De momento, el volumen actual tiene la importancia merecida que cabe atribuir a dos
buenos investigadores, como son Juan Carlos Jiménez de Aberásturi y Pedro Barruso,
10 que han hecho lo que se espera de todo buen historiador: servirse de las fuentes de pri-
mera mano para establecer las pruebas de lo acontecido, y proporcionar los instrumen-
tos de análisis para que la historiografía progrese.

Ricardo Miralles
Catedrático de Historia Contemporánea
Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación
UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

4
Vid. Javier Tusell, “La primera política exterior de Franco”, en Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, Historia Contempo-
ránea, t. V, 1992, págs. 19-76.
Introducción

¿Quién era Jean Herbette? Esta pregunta tiene una respuesta sencilla:
el embajador de la República Francesa en España entre mayo
de 1931 y octubre de 1937. Pero, ¿quién era realmente
esta persona que, desde unas posiciones iniciales cla-
ramente favorables a la República, acabó siendo un
ferviente partidario de los sublevados? Y, ¿cuál fue
su papel en el primer año de guerra en el País Vas-
co? A estas cuestiones es más difícil dar una res-
puesta sencilla.
La trayectoria vital de Jean Herbette es conocida
y ha sido ampliamente estudiada por su biógrafo
Villa “Loraitz” en Fuenterrabía (Hondarribia)
Yves Dénechère. La lectura de la biografía del propiedad de los Herbette.
embajador pone al descubierto una serie de
aspectos que pueden influir en el desarrollo de su personalidad. En primer lugar debe-
mos mencionar la profunda crisis por la que atravesó la III República Francesa en el perí-
11
odo de entreguerras, llegando a estar al borde la guerra civil en 1934. A lo anterior debe-

Jean Herbette, embajador de Francia en España, y su esposa Jeanne Labateux. (Fuente: MCU, AGA, MCSE-
(3) 88 F/03418, sobre 34).
mos unir la experiencia traumática de la Primera Guerra Mundial, cuando apenas se había
superado la de 1870 y la de la Comuna. Junto a lo anterior cuestiones como el surgimiento
y desarrollo del comunismo, el perenne temor a una nueva agresión alemana, el desarro-
llo de las ligas de ultraderecha y la debilidad permanente de los diversos Gobiernos fran-
ceses son elementos a tener en cuenta a la hora de tratar de comprender la evolución ide-
ológica del embajador Jean Herbette sin dejar de lado una evolución espontánea hacia
posiciones más conservadoras como resultado de su experiencia vital.
Pero el objetivo primordial de este trabajo no es analizar la evolución ideológica del
embajador francés, ni el desarrollo de las relaciones diplomáticas entre España y Fran-
cia en los años treinta. El principal objetivo de estas páginas es, dejando a un lado al
Herbette anterior al 18 de julio de 1936, ofrecer un repertorio de fuentes para el estudio
de la Guerra Civil aportando documentación elaborada por un personaje que vivió en
primera persona el comienzo y el desarrollo de la Guerra Civil en el País Vasco. Ofre-
cer una serie de documentos redactados por una persona que en lugar de ser un espec-
tador neutral defensor de sus compatriotas, fue un agente activo en el desarrollo de los
acontecimientos. Además, desde el punto de vista que ahora nos interesa, dejó un amplio
corpus documental en el que se trata día a día el desarrollo del conflicto desde diversos
puntos de vista. Estos documentos, una fuente inédita en gran parte, son el objetivo prin-
cipal del presente trabajo que pretende ofrecer diversos aspectos y matices que hasta
ahora eran desconocidos para el estudio de los primeros meses de la Guerra Civil.
12
Pero nuestra intención es ir algo más allá de la mera transcripción de documentos. Se
trata de ofrecer una serie de elementos que faciliten su lectura y su comprensión. Por
este motivo, y para tratar de contextualizar al máximo los documentos que presentamos,
hemos considerado interesante ofrecer una serie de capítulos introductorios que pueden
ayudar a situarlos así como a su redactor. En primer lugar hacemos una breve referen-
cia al desarrollo de la Guerra Civil en el País Vasco entre julio de 1936 y agosto de 1937,
lapso de tiempo que casi coincide con la recta final de la embajada, que concluye el 2
de octubre de 1937. A continuación ofrecemos una semblanza biográfica de Jean Her-
bette. En ella no pretendemos aportar nada nuevo ya que la biografía de Yves Dénechè-
re explora todos los aspectos de la vida del diplomático. Sin embargo, consideramos
importante ofrecer una panorámica vital completa del personaje, de sus relaciones polí-
ticas así como de las principales personalidades que se cruzan en su vida, para tratar de
ayudar a comprender la figura de Herbette.
Por el contrario sí que ofrecemos un aspecto, hasta ahora inédito en parte, que es la pre-
tendida manipulación de los informes de Herbette por los nazis. Pese a que la cuestión
es conocida en sus líneas generales en su vertiente europea, eran desconocidas las impli-
caciones que la publicación de dicho texto tuvo en España. La localización, en el Archi-
vo General de la Administración, del expediente de censura de la pretendida obra del
embajador arroja nueva luz sobre esta cuestión. El hallazgo en el mismo de diversas car-
tas de personalidades de la embajada nazi en Madrid demuestra el interés y la influencia
de la Alemania nacionalsocialista en España a comienzos de la década de los cuarenta.
Como colofón a los capítulos introductorios se esboza un panorama de la opinión que la
historiografía, tanto española como francesa, ha ofrecido de la personalidad de Herbette.
13

Fotografías de la toma de posesión como embajador de Jean Herbette. Arriba junto con Alejandro Lerroux
(ministro de Estado), Niceto Alcalá Zamora (presidente de la República) y Manuel Azaña (presidente del
Gobierno) entre otros. Abajo con diversos miembros de la su embajada y el introductor de embajadores
(tercero por la izquierda). (Fuente: MCU, AGA, MCSE-(3)88F/03418, sobre 34).
Claude G. Bowers. Embajador de Estados Unidos. (Fuente: MCU, AGA,
MCSE-(3)88F/03050, sobre 21).

Tras estas páginas introductorias se ofrece la traduc-


ción de 196 informes enviados por el embajador a
París, desde San Sebastián o desde localidades vas-
cofrancesas, entre el 16 de julio y el 7 de octubre
de 1936. Se trata, de un elevado número de infor-
mes, inéditos en gran parte, conservados en el
Archivo Histórico del Quai D´Orsay y en el Cen-
tro de Archivos Diplomáticos de Nantes. De algu-
nos documentos, que no han sido localizados en los
archivos mencionados, se ofrece la versión publica-
da en la colección de documentos diplomáticos fran-
(
ceses (Documents Diplomatiques Français) haciendo
constar su procedencia5.
Aunque los informes de Jean Herbette son conocidos y citados
con frecuencia en las obras que tratan sobre la actitud de Francia res-
pecto a la Guerra Civil en España, en ningún caso se ha abordado la traducción y repro-
ducción sistemática de los mismos. Pese a que presentamos un corpus de documentos
amplio que permite reconstruir una serie documental diacróni-
ca, es imposible reproducir todos los informes remitidos por
14
Jean Herbette a lo largo de su embajada. En primer lugar
por su volumen, que se calcula que fueron más de
8.000, lo que excedería los límites de este trabajo. En
segundo lugar por su temática. Nos hemos centrado
exclusivamente en aquellos que hacen referencia al
desarrollo de la contienda en el País Vasco y en
concreto en San Sebastián y zona de Guipúzcoa
lindante con Navarra. Hay otros muchos docu-
mentos remitidos por Herbette a París durante el
primer año de la Guerra Civil referidos a cuestio-
nes de pasaportes, canjes, intereses comerciales,
actuación de otras potencias… que no se incluyen
en esta recopilación.
También hemos optado, en esta primera entrega de la
documentación diplomática de Herbette, por acotar el
tiempo. La Guerra Civil en el País Vasco tiene dos fases cla-
ramente diferenciadas. La primera de ellas abarca desde el
comienzo de la Guerra Civil, el 18 de julio de 1936, hasta la creación del Gobierno Vas-
co, en octubre de 1937 coincidiendo con el parón de las operaciones bélicas en el norte.

5
COMMISSION DE PUBLICATION DES DOCUMENTS RELATIFS AUX ORIGINES DE LA GUERRE 1939-1945:
Documents diplomatiques français, 1932-1939. Paris: Impr. Nationale, 1968.
Sir Henry Chilton, embajador de Gran Bretaña., junto con su esposa e hija en la embajada británica en Ma- 15
drid. (Fuente: MCU, AGA, MCSE-(3)88F/03152, sobre 23).

Los documentos se presentan en orden cronológico numerados correlativamente, indi-


cando el lugar de expedición de los mismos, el archivo en el que han sido consultados
y la signatura. Se trata de una edición crítica, es decir tratando de aclarar al lector los
acontecimientos que se narran e identificando los personajes que se citan con la pre-
tensión de hacer lo más comprensible posible la lectura de los textos.
Se completa la edición de los documentos con una serie de apéndices que pueden ayu-
dar a situar correctamente los personajes y los sucesos que se narran en los escritos de
Herbette. Se ofrece la composición de los Gobiernos de Francia en el mismo período.
Para completar la información se incluyen también semblanzas de los ministros de
Asuntos Exteriores de Francia y España en el mencionado período.
Finalmente, se ha llevado a cabo una selección de fotografías de la época que sirve para
situar gráficamente muchas de las referencias a los acontecimientos hechas por Herbe-
tte. Las fotografías proceden fundamentalmente del Archivo General de la Administra-
ción (Alcalá de Henares), de la Fototeca de la Kutxa, de la desaparecida revista france-
sa “L’Illustration”, de la Association Jakintza de San Juan de Luz y de los autores.
No queremos terminar estas páginas introductorias sin hacer constar nuestro agradeci-
miento a diversas personas e instituciones. En primer lugar mostrar nuestro agradeci-
miento a Rosa Ayerbe Iribar, profesora de Historia del Derecho de la EHU-UPV por las
Manuel Pérez Treviño. Embajador de México. (Fuente: MCU, AGA, MCSE-(3)88F/03681, sobre 23).

16 gestiones realizadas para que esta obra vea la luz y a Etienne Godfroy por su colabora-
ción en la recopilación documental y en la digitalización de la documentación. También
hacer constar que este trabajo ha contado para su realización con una Ayuda a la Inves-
tigación de la Sección de Geografía e Historia de la Sociedad de Estudios Vascos-Eus-
ko Ikaskuntza correspondiente al año 2009. Finalmente mostrar nuestro agradecimien-
to a la Fundación Kutxa por haber hecho posible la edición de este trabajo.

Diego García Mansilla. Embajador de Argentina. Derecha: Fotografía de su ordenación sacerdotal años
después de la Guerra Civil. (Fuente: MCU, AGA, MCSE-(3)88F/03341, sobre 16).
EL CONTEXTO:
EL CONFLICTO Y EL
PERSONAJE
1. La Guerra Civil en el País Vasco
(julio de 1936-Octubre de 1937)
El comienzo de la Guerra Civil a raíz de la sublevación de parte del ejército, apoyado por
partidos derechistas como la Comunión Tradicionalista y Falange Española y de las JONS,
supuso la ruptura violenta de la democracia republicana y la fragmentación del País Vasco
en dos zonas como resultado del fallido golpe de Estado. De los tres territorios tan solo en
Álava triunfó la sublevación, con la excepción de la zona norte del territorio, mientras que
en Vizcaya y Guipúzcoa, en esta última no sin problemas, la sublevación fue derrotada.
En Álava, donde la oposición a la República y a la autonomía vasca había ido creciendo
de la mano del tradicionalismo, y donde la derecha conseguía los mejores resultados elec-
torales del País Vasco durante el período republicano, la sublevación se impuso con rapi-
dez. En la capital alavesa, en la que residía el 40% de la población del territorio, el 18 de
julio transcurrió entre los rumores y las noticias contradictorias que se recibían, pero nada
hacía presagiar el comienzo de una Guerra Civil. El principal conspirador, el teniente
coronel Alonso Vega, escapó a la detención el mismo día 18 de julio por la noche al negar-
se uno de los policías enviados a detenerle a proceder a la misma. Por su parte el gober-
nador civil Navarro Vives decretó el acuartelamiento de las tropas y el alcalde en fun-
ciones, Tomás Alfaro, rehusó el ofrecimiento de los nacionalistas Javier Landáburu y
José Luis de la Lombana de que miembros de su partido protegieran el Ayuntamiento6.
18
La noche del 18 de julio el gobernador civil, Navarro Vives, se negó a armar a las orga-
nizaciones de izquierda. Esa misma noche Alonso Vega comunicó a sus oficiales la deci-
sión de sublevarse a la vez que comenzaba la movilización de los requetés alaveses con
los que pronto establecieron contacto, lo que constituyó el elemento clave para la derro-
ta de la República en territorio alavés. La mañana del 19 de julio el Gobierno Civil fue
ocupado por los golpistas sin resistencia, asumiendo José María Elizagárate las funcio-
nes de gobernador civil mientras que al gobernador republicano se le permitía su huida
hacia Bilbao. La Diputación fue ocupada por el teniente coronel Cándido Fernández
Ichaso y la alcaldía pasaba a manos de Rafael Santaolalla.
Por su parte la izquierda, a pesar de la situación, convocó una huelga para el lunes 20
de julio de 1936 y pese a no ser masiva sí tuvo cierta repercusión. La principal indus-
tria de la ciudad (Ajuria S.A.) paró en parte y ninguno de los dos diarios de la ciudad
(“La Libertad” y “El Pensamiento Alavés”) salió a la calle, no se fabricó pan y el comer-
cio paró parcialmente. Sin embargo la huída de algunos de los convocantes de la huel-
ga y las amenazas de las nuevas autoridades hizo que ésta finalizara el día 23 de julio y
Álava cayese del lado de los sublevados. Una vez controlada la situación los requetés
alaveses salieron hacia Madrid el 26 de julio de 1936.
Una situación completamente diferente se produjo en Guipúzcoa, donde la conspiración
existía pero estaba mal organizada. El comandante militar de San Sebastián, el coronel

6
UGARTE, Javier: La nueva Covadonga insurgente. Orígenes sociales y culturales de la sublevación de 1936 en Na-
varra y el País Vasco. Madrid: Biblioteca Nueva, 1998, p.194
León Carrasco, había sido dejado al margen de la conspiración por sus subordinados y
Mola no confiaba en él. Al igual que ocurrió en Vitoria, el día 18 de julio transcurrió en
San Sebastián entre las noticias contradictorias que se recibían y la movilización de los
partidos republicanos. La presencia de los diputados nacionalistas Manuel Irujo y José
María Lasarte en el Gobierno Civil de la capital guipuzcoana fue clave para el desarro-
llo de los acontecimientos. El 18 de julio las tropas fueron acuarteladas y esa misma
noche algunas armerías fueron asaltadas por elementos del Frente Popular. Ya en la
madrugada del día 19 se produjeron algunos tiroteos en las inmediaciones de la Coman-
dancia Militar –situada enfrente del Ayuntamiento de San Sebastián– que se recrude-
cieron a lo largo del día mientras las fuerzas del orden –Guardia Civil y Guardia de Asal-
to– manifestaban su adhesión al poder legalmente constituido. Ese mismo día se creó
en el Gobierno Civil una “junta de autoridades” en la que se encontraban representados
todos los partidos republicanos y en la que se integraron el comandante militar León
Carrasco y los mandos de los miqueletes, Guardia Civil y carabineros.

19

Escuchando en París las primeras noticias de la sublevación militar. El pie de foto original señalaba: “Aquí
Radio Barcelona”. En la calle Geoffroy-Marie, en la sala de un pequeño café catalán que frecuentan
españoles sin pasiones partidistas, españoles que por su trabajo o por negocios residen en París. Desde el
primer día de la guerra civil existen entre este grupo de compatriotas, crueles inquietudes sobre el destino
de su patria y sobre la suerte, allí, de sus parientes y amigos. El pequeño café tiene un aparato de radio.
Se deja la habitación medio a oscuras y cuando se escucha “Atención aquí Radio Barcelona”…, todos
escuchan con emoción las noticias”. (Dibujo de J. Simon: L’Illustration, nº 4875, 8 de agosto de 1936)*.

*
El texto original que acompaña a las fotografías aparecidas en diferentes publicaciones, pero sobre todo en la revista
“L’Illustration”, se incluye en cursiva.
20

Dos vistas del puente de Endarlaza en la divisoria entre Guipúzcoa y Navarra hacia los años 30 del siglo
pasado. El pie original de la fotografía de abajo decía: “El puente de Endarlaza que las fuerzas
gubernamentales volaron en los primeros días de la guerra actual. A la derecha la estela conmemorativa
del drama de 1873”. (Fotografías. Arriba: publicada en Juan de Olazábal y Ramery: El cura Santa Cruz
Guerrillero. Vitoria, 1928. Abajo: L’Illustration nº 4877, 22 de agosto de 1936).

El 20 de julio se adoptó la decisión de crear una columna que se dirigiese hacia Vitoria y
que debía estar formada por paisanos y tropas de los cuarteles, a la que se sumarían fren-
tepopulistas gallegos que habían huido llegando por mar a Guipúzcoa. El día 21, cuando
estaba previsto que partiese la columna hacia la capital alavesa, el teniente coronel Valles-
pín, jefe del cuartel de ingenieros de la capital donostiarra, amenazó con bombardear la
ciudad. Esto provocó la huída de los responsables políticos de la provincia hacia Eibar
mientras que Carrasco y los jefes militares se refugiaron en el Hotel María Cristina, situa-
do entonces enfrente del Gobierno Civil, hasta que se retiraron a los cuarteles de Loyola7.

7
Para el comienzo de la Guerra Civil en Guipúzcoa véase: BARRUSO BARÉS, Pedro: Verano y revolución. La Guerra
Civil en Gipuzkoa. San Sebastián: Haranburu, 1996. Reedición en 2008.
El 22 de julio los sublevados avanzaron sobre la ciudad donde, pese a que lograron apo-
derarse de una serie de edificios clave de la misma, la resistencia de la CNT en el barrio
de Amara impidió que llegaran a controlarla. Simultáneamente, la columna que se diri-
gía a Vitoria, enterada de la sublevación de la guarnición donostiarra a su llegada a Mon-
dragón, decidió regresar y dirigirse a Eibar desde donde, tras unirse a tropas que llega-
ban de Vizcaya, volvió a San Sebastián. La llegada de la columna supuso la derrota de
los sublevados que se hicieron fuertes en determinados edificios de la ciudad (Hotel
María Cristina, Ayuntamiento, Comandancia Militar, La Equitativa...) de los que fueron
desalojados en días sucesivos quedando –el 24 de julio– los alzados sitiados en el cuar-
tel de Loyola, que se rindió el 28 de julio tras una negociación entre los militares y los
diputados guipuzcoanos con lo cual se certificaba el fracaso definitivo de la sublevación
en territorio guipuzcoano. La situación en Vizcaya, por su parte, difiere de lo ocurrido
en los dos casos mencionados anteriormente. En el territorio vizcaíno los sublevados no
llegaron ni a salir de los cuarteles lo que permitió al gobernador civil, Echeverría Novoa,
controlar la situación y presidir la Junta de Defensa que se creó en Vizcaya, en la que se
integraron los partidos del Frente Popular, el PNV y la CNT.
La otra cuestión destacada del comienzo de la Guerra Civil fue la toma de postura por
el PNV. El primer posicionamiento del nacionalismo fue la nota redactada por Irujo y
Lasarte en el Gobierno Civil de Guipúzcoa en la que se oponían, sin ambages, a la suble-
vación. Esta decisión, tomada al margen de la dirección del partido, fue desautorizada
en la reunión que el Euzkadi Buru Batzar (EBB) celebró en San Sebastián el 18 de julio 21
en el transcurso de la cual se emitió una nota en la que se adoptaba una actitud de expec-
tativa y neutralidad. La nota, que debía ser publicada en el diario nacionalista de San
Sebastián “El Día”, fue entregada a su director, José Lecároz, el cual juntamente con
Irujo, decidió no publicarla8. El diario “Euzkadi”, tras muchas deliberaciones, publicó
finalmente una nota preparada por el Bizkai Buru Batzar (BBB) el 19 de julio que mar-
có definitivamente la actitud del PNV ante la guerra y en la que se afirmaba que
“planteada la lucha entre la ciudadanía y el fascismo, entre la República y la
Monarquía, sus principios le obligan a caer [al PNV] al lado de la Ciudada-
nía y la República, en consonancia con el régimen democrático y republica-
no que fue privativo de nuestro pueblo en sus siglos de libertad”
Esta decisión, que según el presidente del BBB Juan Ajuriaguerra fue adoptada “sin mucho
entusiasmo pero convencidos de haber elegido el bando más favorable para los intereses
del pueblo vasco”, tuvo su contrapartida en Álava que, como hemos dicho, había quedado
en manos de los sublevados y donde el PNV tenía menos peso político, y en Navarra. Aquí
el Napar Buru Batzar (NBB) hizo público un comunicado, el 23 de julio de 1936, por el
cual se amparaba en su ideología fervientemente católica y fuerista para no unirse al
Gobierno de la República en la lucha que había comenzado. Algo similar ocurrió en Ála-
va, donde el Araba Buru Batzar (ABB) se inhibía ante la situación de hechos consumados
que se daba en el territorio para –posteriormente y tras diversas presiones– hacer pública
una nota en la que se llamaba a los nacionalistas a colaborar con los sublevados.

8
DE PABLO, Santiago.- MEES, Ludger.- RODRÍGUEZ RANZ, José Antonio.: El péndulo patriótico. Historia del Par-
tido Nacionalista Vasco. Crítica: Barcelona, 2001, p.10.
22
23

Años 1934-1936. Diversos actos castrenses en el cuartel de Loyola donde se fraguó la conspiración mili-
tar. En la última fotografía las tropas provenientes del Boulevard desfilan por delante del Kursaal poco
antes de iniciarse el movimiento insurreccional en 1936. (Kutxa Fototeka).
Tres secuencias que
muestran la
concentración de
milicianos en armas en
los primeros momentos
de la sublevación. El
24 lugar parece ser la cuesta
que baja a la estación de
Alegría de Oria (Alegia).
La fotografía en la que
se ve a los milicianos ya
formados se publicó en
el nº 4.877 de la revista
L’Illustration
correspondiente al 22 de
agosto de 1936 con el
siguiente epígrafe: “Una
sección de milicianos en
armas reunida en una
carretera en las
cercanías de San
Sebastián”. Esta misma
fotografía apareció
igualmente en el
periódico “Frente
Popular” del 8 de agosto
de 1936, con el siguiente
pie: “En la zona de
Tolosa grupos
disciplinados de
milicianos perfectamente
armados acuden al
campo de batalla a
rechazar las incursiones
insurrectas”.
(Kutxa Fototeka).
La campaña de Guipúzcoa
Una vez definidas las posiciones, con Vizcaya y Guipúzcoa leales a la República y la
mayor parte de Álava en manos de los sublevados, éstos dieron comienzo a una serie de
operaciones. Por una parte, las tropas que partieron de Álava se dirigieron en su mayor
parte a Logroño, donde reforzaron a la guarnición que se había sumado igualmente al
alzamiento militar. De la capital riojana partieron hacia Soria para proseguir avanzando
en dirección a Madrid. Las tropas que salieron de Pamplona tenían como primer obje-
tivo el auxilio a los sitiados en Loyola y como segundo objetivo la frontera francesa. Por
este motivo Mola dispuso un avance protagonizado por tres columnas que partiendo de
la capital de Navarra se dirigieron a los límites con Guipúzcoa. La primera de ellas, al
mando del coronel Beorlegui, avanzó por la cuenca del Bidasoa alcanzando en pocos
días Vera de Bidasoa. Otra, al mando del teniente coronel Cayuela, partió de Estella y
el día 20 se encontraba en Alsasua desde donde se dispuso igualmente a penetrar en Gui-
púzcoa. Una tercera fuerza se concentró en el sector de Lecumberri-Betelu, en la mis-
ma dirección, por el valle de Berástegui.
El 28 de julio, coincidiendo con la rendición de los cuarteles de Loyola, la columna
Cayuela se apoderó de Beasain, donde tras encontrar cierta resistencia protagonizó la
primera matanza de prisioneros. Simultáneamente la columna de Beorlegui había
alcanzado Oyarzun y se disponía a atacar Rentería con la intención de llegar a San
Sebastián. Sin embargo, la derrota de los sublevados, unida a la fuerte resistencia que 25
encontró, le hizo desistir del intento de atacar San Sebastián y recuperar el plan inicial
de alcanzar la frontera del Bidasoa. A principios de agosto, partiendo desde Oyarzun,
las tropas de Beorlegui comenzaron una ofensiva hacia la frontera francesa que tras
duros combates logró superar las líneas defensivas republicanas. El 19 de agosto dio
comienzo el ataque definitivo sobre Irún que sería ocupado el 4 de septiembre, tras ser
evacuado la víspera por las tropas republicanas. Grupos de milicianos anarquistas en
retirada provocaron incendios que destruyeron la mayor parte de la localidad fronteri-
za a la vez que la población huía en masa hacia Francia y San Sebastián. En la toma de
Irún el coronel Beorlegui fue herido de un balazo en el muslo que le produciría la muer-
te días después.
Tras alcanzar la frontera francesa el principal objetivo de los sublevados era San Sebas-
tián. Mientras los ataques por el Sur, en el sector de Andoain y Hernani, encontraron
seria resistencia, la toma de Irún provocó que el frente guipuzcoano se hundiese. El día
12 de septiembre se tomó la decisión de evacuar San Sebastián y trasladar a los presos
derechistas a Bilbao. Para evitar que la capital guipuzcoana sufriese destrucciones como
Irún se acordó que los batallones nacionalistas protegerían la ciudad hasta el último
momento, mientras que el resto de las tropas se retiraban por Igueldo hacia Orio y
Zarauz. La orden de evacuación de la ciudad provocó que cerca de la mitad de la pobla-
ción de San Sebastián abandonase la ciudad para trasladarse, por vía marítima, a Viz-
caya o a Francia dando comienzo a un primer exilio de la población del País Vasco con
motivo de la Guerra Civil.
26

El 13 de septiembre los sublevados ocuparon San Sebastián y el día 17 comenzó la fase


final de la ofensiva de Guipúzcoa. La Columna Los Arcos fue la encargada de avanzar
por el centro de la provincia en dirección a Azpeitia y Azcoitia. Otra, denominada
Columna Iruretagoyena, avanzó por la costa hasta el límite con Vizcaya y la tercera,
conocida como Columna Alonso Vega, se formó el día 20 de agosto en Vitoria con el
objetivo de atacar el Alto Deba. La progresión de las tres columnas fue rápida y sin
encontrar demasiada resistencia. El día 21 de septiembre tropas de la columna Los
Arcos ocuparon Bergara y para el día 28 se encontraban en las inmediaciones de Eibar,
ocupando los montes Arrate y Kalamua. Las tropas de Iruretagoyena, por su parte, el
día 16 de septiembre ocuparon Zarauz, Zumaya y Deba concluyendo prácticamente el
avance por la costa ya que la columna se desvió hacia el interior para participar en los
combates en torno a Elgoibar. El día 4 de octubre se ocupó la ermita de Santacruz, en
las inmediaciones de Motrico, lo que supuso el fin de las operaciones en la zona hasta
el comienzo de la ofensiva sobre Vizcaya en abril de 1937.
El tercer sector a considerar en Guipúzcoa fue el del Alto Deba, donde penetró una
columna al mando del teniente coronel Alonso Vega. Ésta partió desde sus posiciones
en Álava y el día 21 de septiembre se apoderó del puerto de Arlabán, desde donde con-
tinuó su avance sobre Escoriaza y Mondragón, que se ocupó definitivamente el día 26
de septiembre. A partir de este momento, y pese a que la zona del Alto Deba fue la más
activa, los combates se redujeron a escaramuzas para tratar de mejorar las posiciones.
A principios de octubre de 1936 el frente se encontraba casi estabilizado. La mayor par-
te de Guipúzcoa quedó en manos de los sublevados. Tan solo Eibar permaneció en poder
de los republicanos hasta abril de 1937, siendo ocupada la villa el mismo día que se pro-
ducía el bombardeo de Guernica, en el transcurso de la ofensiva sobre Vizcaya.
En el período que se extendió entre el final de la campaña de Guipúzcoa y el comienzo
de la ofensiva sobre Vizcaya se produjo un proceso de trascendental importancia, no
solo para el desarrollo de la guerra sino para la historia del País Vasco: la creación del
primer Gobierno Vasco. Este acontecimiento produjo en territorio vasco un proceso
diferenciado del que se llevaba a cabo en el resto de la zona republicana, constituyendo
lo que se ha venido a denominar el “oasis vasco”.
Como consecuencia del pacto alcanzado entre José Antonio Aguirre e Indalecio Prieto
el 1 de octubre de 1936, las Cortes de la República aprobaron el Estatuto de Autonomía
del País Vasco y pocos días después, el 7 de octubre, los concejales de la zona republi-
cana eligieron en la Casa de Juntas de Guernica a José Antonio Aguirre como presidente
27
de un Gobierno Vasco provisional de concentración en el que estaban representadas
todas las fuerzas políticas republicanas pero en el que los nacionalistas se reservaron las
carteras de mayor peso además de la presidencia. Este período se extendió hasta finales
del verano de 1937, coincidiendo con las postrimerías de la embajada de Herbette. La
campaña de Vizcaya, y los sucesos que se produjeron durante su desarrollo (bombardeo
de Guernica9, evacuación de presos y refugiados, negociaciones con los franquistas…)
siguieron siendo objeto de la atención de los informes del embajador.

José Antonio Aguirre PNV Presidencia y Defensa


Jesús María Leizaola PNV Justicia y Cultura
Heliodoro de la Torre PNV Hacienda
Telesforo Monzón PNV Gobernación
Santiago Aznar PSOE Industria
Juan Gracia PSOE Asistencia Social
Juan de los Toyos PSOE Trabajo
Ramón María Aldasoro IR Comercio y abastecimientos
Alfredo Espinosa UR Sanidad
Gonzalo Nárdiz ANV Agricultura
Juan Astigarrabia PCE Obras Públicas
Cuadro 1. Composición del primer Gobierno Vasco.

9
Sobre el bombardeo de Guernica véase BARRUSO BARÉS, Pedro: “El bombardeo de Gernika y la diplomacia fran-
cesa”. Euskonews &Media. San Sebastián: número 391, abril de 2007. [http://www.euskonews.com/0391zbk/menu.html].
Consultado el 19 de marzo de 2009.
28
29
30
31

Grupos de civiles y milicianos en armas pertenecientes a las organizaciones de izquierda en diferentes pue-
blos de la provincia se organizan para resistir el ataque de los navarros y posan para el recuerdo cuando to-
davía no estaba decidido el resultado del combate. (Kutxa Fototeka).
2. Semblanza biográfica de Jean Herbette 10

(Amiens, 7 de abril de 1878/ Montreux, 21 de noviembre de 1960).


Jean Herbette, hijo mayor de Louis Herbette y de Jeanne Barreswil, nació en Amiens el
7 de abril de 1878. El futuro embajador descendía de una familia de funcionarios y docen-
tes. Su abuelo Charles Víctor Herbette (1809-1879) era hijo de un oficial de cazadores,
Antoine Herbette (1765-1840). Su padre, Louis Herbette, se formó como abogado, pro-
fesión que ejerció en París y compartió las ideas republicanas lo que hizo que fuese con-
denado a un mes de prisión por su oposición a Napoleón III. Tras la caída del Imperio su
alineamiento republicano le supuso ser nombrado para una serie de cargos políticos a la
vez que desarrollaba una intensa labor periodística. En 1876 fue nombrado prefecto del
departamento de Tarn-et-Garonne. La caída del Gobierno de Jules Simon11 implicó su
cese como prefecto pero mantuvo su actividad política como secretario general del Comi-
té de Izquierdas en el Senado y en 1878 fue nombrado prefecto del Somme.
Su madre, Jeanne Barreswil, era de origen suizo. Su abuelo fue profesor de química en
las Escuela Turgot y en la Escuela Superior de Comercio. Ocupó una serie de cargos
administrativos y a su muerte, en 1870, dejó una importante herencia a su mujer Loui-
se Clémence Le Roy y a su única hija, Jeanne.
En 1872 el padre de Herbette fue nombrado director general de la administración peni-
32 tenciaria, con la misión de reformar las prisiones, y también consejero de Estado. En
1879 fue nombrado prefecto del departamento del Loira-Inferior donde fue el encarga-
do de aplicar la nueva normativa que impedía la docencia a las órdenes religiosas no auto-
rizadas y que suscitó un profundo rechazo en zonas católicas como el oeste de Francia.
El 27 de diciembre de 1885 falleció la madre del futuro embajador a la edad de 45
años. Tras la muerte de su madre fue su abuela materna quien se ocupó de Jean y
François. En el invierno de 1893-1894 Jean Herbette, que entonces contaba con quin-
ce años, se trasladó a Berlín, donde su tío Jules era embajador desde 1886 y donde
permanecerá hasta 1895. A su vuelta de Alemania reemprende sus estudios en
el liceo Condorcet de París donde será, junto con André Tardieu12, Henry de Jouve-

10
Para la realización de esta semblanza hemos seguido la biografía de Jean Herbette realizada por DENÉCHÈRE, Yves:
Jean Herbette (1878-1960). Journaliste et ambassadeur. Paris : Direction des Archives. Ministère des Affaires étrangères-
P.I.E.-Peter Lang, 2003, 394 páginas.
11
Jules Simon: Lorient (Morbihan), 27 de diciembre de 1814 / París, 8 de junio de 1896. Presidente del Consejo de Mi-
nistros y ministro del Interior entre el 13 de diciembre de 1876 y el 16 de mayo de 1877. Republicano moderado y ca-
tedrático de Filosofía rechazó el golpe de Napoleón III lo que le supuso ser apartado de su cátedra. Tras la caída del
Imperio forma parte del Gobierno. En diciembre de 1877 el presidente de la República, el mariscal Mac-Mahon, le en-
carga formar Gobierno, cargo en el que permaneció con no pocas dificultades hasta mayo de 1877, fecha en la que pre-
senta su dimisión.
12
André Tardieu: Paris, 22 de septiembre de 1876 / Menton (Alpes Marítimos), 15 de septiembre de 1945. Brillante alumno
del Liceo Condorcet. Colaborador de Clemenceau, de cuyos Gobiernos formó parte entre 1926 y 1929, la derrota de éste
en las elecciones de 1924 le aparta de la vida política. Fue presidente del Consejo de Ministros en tres ocasiones: entre el 3
de noviembre de 1929 y el 17 de febrero de 1930, del 2 de marzo al 4 de diciembre de 1930 y del 20 de febrero al 10 de
mayo de 1932. Miembro de la Alianza Democrática fue diputado por el departamento de Seine-et-Oise entre 1914 y 1924
y por el Territorio de Belfort entre 1926 y 1936. En 1934 publicó su proyecto de reforma del Estado que se basaba en la re-
ducción del número de partidos políticos, en el reforzamiento del poder ejecutivo y en el restablecimiento del referéndum.
33

“Frente Popular” del 27 de julio de 1936.


nel13 y Albert Thomas14, uno de los alumnos distinguidos de su curso, siendo recibi-
dos por el presidente de la República Raymond Poincaré15.
En la Universidad cursó estudios de Derecho y de Letras, pero será su licenciatura en
Ciencias, lograda en 1902, la que guiará sus primeros pasos profesionales. En 1903 –
gracias a las gestiones realizadas por su padre– fue nombrado preparador adjunto de
Mineralogía en la facultad de Ciencias de la Universidad de París. En 1906 defendió su
tesis doctoral “Contribución al estudio del Isomorfismo” que se publicó ese mismo año.
Su correspondencia con André Tardieu sobre la crisis marroquí de 1905-1906 deja tras-
lucir su interés por las cuestiones internacionales y en 1907 dio un giro radical a su
carrera convirtiéndose en publicista. En esa época conoció a la que sería su esposa, Jean-
ne Labateux16.

13
Henry de Jouvenel: París, 5 de abril de 1876 / 5 de octubre de 1935. En 1905 era director del gabinete del ministro de
Comercio, tras lo cual comenzó una carrera de periodista en “Le Journal”, siendo posteriormente redactor en jefe de “Le
Matin”. El 9 de diciembre de 1912 se convirtió en el segundo esposo de la novelista Colette, con quien tendrá una hija.
Movilizado durante la Primera Guerra Mundial tomó parte en la batalla de Verdún. Tras la contienda comenzó una ca-
rrera política siendo elegido senador por Corrèze en 1921, puesto que mantendría hasta 1935. En marzo de 1924 fue nom-
brado ministro de Instrucción Pública por Poincaré. Posteriormente, entre noviembre de 1925 y junio de 1926, fue Alto
Comisario de la República Francesa en Siria y Líbano. En 1925 se divorció de su esposa. Entre 1932 y 1933 fue emba-
34 jador de Francia en Italia donde logró, por espacio de algunos meses, restablecer las relaciones amistosas con la Italia
de Mussolini. En 1934, en el segundo Gobierno Daladier, fue nombrado ministro de la Francia de Ultramar. Ejerció en
varias ocasiones como delegado de Francia en la Sociedad de Naciones.
14
Albert Thomas : Champigny-sur-Marne (Val de Marne), 16 de junio de 1878 / 1932. Compañero de Herbette en el Liceo
Condorcet ingresó en la Escuela Normal Superior, donde estudió historia y ganó una beca de viaje que le permitió visi-
tar Rusia. Obtuvo otros títulos académicos, entre ellos las licenciaturas de literatura y de historia por la Universidad de
París. En 1904 fue nombrado miembro del equipo editorial de “L’Humanité” y elegido consejero municipal por Cham-
pigny, donde ocho años más tarde fue elegido alcalde. Como periodista, escribió para “L’Information” y la “Revue so-
cialiste,” fundó la “Revue syndicaliste”, y posteriormente creó “L’Information ouvrière et sociale”. En 1910 fue elegido
miembro de la Cámara de Diputados por una de las circunscripciones del Departamento del Sena, y reelegido en 1914.
Cuando se declaró la Primera Guerra Mundial prestó servicio en un regimiento territorial durante algunas semanas, tras
lo cual fue llamado a París para asumir el control de los servicios ferroviarios y servir de enlace entre el Estado Mayor
y el Ministerio de Obras Públicas. En octubre de 1914, el Gobierno le encargó la tarea de organizar las fábricas con
miras a la producción intensiva de municiones. En mayo de 1915 fue nombrado Subsecretario de Estado de Artillería y
Municiones, y al año siguiente ministro de Armamento. En noviembre de 1919 fue elegido director de la oficina de la
OIT. En 1932, tras haber asegurado una firme presencia de la OIT en el mundo durante 30 años, Albert Thomas murió
inesperadamente a la edad de 54 años.
15
Raymond Poincaré: Bar-Le Duc (Mosa), 20 de agosto de 1860 / París, 15 de octubre de 1934. Sus inicios en la polí-
tica comenzaron de la mano de Jules Develle, del que fue durante dieciocho meses director de gabinete en el Ministerio
de Agricultura. Consejero General en el departamento de Meuse logró su primer mandato como diputado por el men-
cionado departamento en 1887. A los treinta y seis años ya había sido tres veces ministro: de Instrucción Pública (1893),
de Finanzas (1894-1895) y de nuevo de Instrucción Pública en 1895. Senador por Meuse entre 1903 y 1913. Fue nom-
brado presidente del Consejo de Ministros el 14 de enero de 1912 y permaneció en el cargo hasta el 21 de enero de 1913.
Ese último año fue elegido presidente de la República y en vísperas de la Primera Guerra Mundial realizó un viaje a Rusia
donde impulsará la alianza entre Francia y Rusia conocida como la “Unión Sagrada”. En 1920, tras acabar su mandato
fue elegido nuevamente senador por Meuse. En enero de 1922 es nombrado presidente del Consejo de Ministros tras la
dimisión de Aristide Briand. Ante la negativa de Alemania de pagar las reparaciones de guerra recurrió a la fuerza ocu-
pando la región industrial de Ruhr. Sin embargo su política de rigor presupuestario le hizo impopular y tuvo que presentar
su dimisión en junio de 1924 tras la victoria del “Cartel de Izquierdas”, coalición que agrupaba a los radicales y a los so-
cialistas. En 1926, tras la caída de la izquierda por la crisis financiera, fue nombrando de nuevo presidente del Consejo.
Durante este mandato instauró una política de austeridad como medida para hacer frente a la crisis económica por la que
atravesaba Francia. El 20 de julio de 1929 dimitió y se retiró de la política falleciendo en París el 15 de octubre de 1934.
16
Palaiseau (Esonne), 28 de julio de 1879.
35

Barricadas improvisadas por los milicianos en los primeros momentos del levantamiento militar. (Kutxa Fo-
toteka).
Herbette comenzó a escribir en “Le Siècle” y “L´Action”17 una columna titulada “Las
novedades de la ciencia” donde divulgaba los avances científicos que se estaban produ-
ciendo a comienzos del siglo XX. En 1911 fue enviado por el periódico a Persia para
comprobar in situ los esfuerzos de modernización emprendidos en ese país a raíz de su
partición en dos áreas de influencia, una de Rusia y la otra de Gran Bretaña.
En enero de 1913 se integró en la redacción de “L´ Écho de Paris”18, uno de los diarios
más importantes de la capital francesa, lo que supuso un giro radical en su carrera, refor-
zando su perfil de periodista dedicado a las cuestiones internacionales como demuestra
que sus primeros artículos coincidieran con la guerra balcánica19. Durante la Primera
Guerra Mundial siguió informando desde París hasta el 2 de septiembre de 1914 cuan-
do, ante el avance de las tropas alemanas, el Gobierno francés se trasladó a Burdeos al
que siguió Herbette. En esta ciudad comenzó a colaborar con “La Petite Gironde”.
Durante la Guerra Mundial acrecentó su fama como periodista siendo recibido en las
altas instancias del Gobierno.
En 1918 Herbette pasó a la redacción del “Temps”20 donde permanecerá hasta 1924.
Durante este período los políticos de la época; Poincaré, Georges Mandel –director
de gabinete de Clemenceau–, Paul Reynaud21, Adolphe Landry22 –ministro de la
Marina en los gobiernos de Millerand23 y Leygues24– Louis Loucheur25, Jean Mon-

36
17
“Le Siècle” fue fundado en 1836 y era de ideología republicana. Con motivo del “affaire Dreyfus” se convirtió en ór-
gano oficioso de la Liga de Derechos del Hombre. “L´Action”, fundado en 1903 era un órgano de combate anticlerical
y radical.
18
Fundado en 1884 fue un diario nacionalista y católico que durante el “affaire Dreyfus” se convirtió en el portavoz ofi-
cioso de la “Ligue de la Patrie Française”.
19
La Primera Guerra Balcánica (8 de octubre de 1912-30 de mayo de 1913) enfrentó al Imperio Otomano con la Liga
Balcánica, formada por Serbia, Montenegro, Bulgaria y Grecia, y finalizó con el Tratado de Londres que supuso la in-
dependencia de Albania y la pérdida de los territorios turcos en Europa excepto Constantinopla.
20
Fundado en 1861 durante la Primera Guerra Mundial fue el periódico más influyente de Francia. De ideología cen-
trista estaba considerado como portavoz oficial del Quai d´Orsay.
21
Paul Reynaud : Barcelonette (Basses Alpes) 15 de octubre de 1878 / Neuilly-sur Seine (Seine), 21 de septiembre de
1966. Diplomado en la Escuela de Altos Estudios Comerciales y abogado fue diputado por París entre 1928 y 1940.
Formó parte de la Alianza Democrática, partido de la derecha moderada y fue ministro de Hacienda, Colonias y Justicia
durante la III República. Fue nombrado presidente del Consejo de Ministros y ministro de Asuntos Exteriores el 22 de
marzo de 1940. El 10 de junio, ante la inminencia de la entrada de los alemanes en París trasladó el Gobierno primero a
Tours y luego a Burdeos. Ante la derrota de Francia Reynaud dimite el 16 de junio de 1940 y cede el poder al mariscal
Pétain. Tras el armisticio, el 5 de septiembre de 1940, fue internado por orden de Pétain y luego encarcelado por los ale-
manes en el campo de Oranienburg y en el Tirol, donde fue liberado por los norteamericanos el 7 de mayo de 1945. Tras
la Segunda Guerra Mundial fue diputado entre 1946 y 1958 y ministro de Economía en 1948. Partidario de las tesis de
De Gaulle finalmente rompió con él al oponerse a la elección del presidente de la República por sufragio universal di-
recto. Falleció el 21 de septiembre de 1966.
22
Adolphe Landry: Ajaccio (Córcega), 24 de septiembre de 1874 / París, 28 de agosto de 1956. Economista y político
francés. Fue varias veces ministro durante los años 20 y 30.
23
Etienne Millerand: París, 10 de febrero de 1859 / Versalles, 7 de abril de 1943. Presidente del Consejo de ministros
entre enero y septiembre de 1920 y presidente de la República entre septiembre de 1920 y junio de 1924.
24
Jean Claude Leygues : Villeneuve sur Lot (Lot et Garonne), 26 de octubre de 1857 / Saint Cloud (Sena), 2 de septiembre
de 1933. Ministro de Marina en numerosas ocasiones durante la III República. Presidente del Consejo de Ministros entre
septiembre de 1920 y enero de 1921.
25
Louis Loucheur: Roubaix, 12 de agosto de 1872 / Paris, 22 de noviembre de 1931. Empresario entró a formar parte de
la Administración en 1916 y en 1917 fue nombrado ministro. Fue el principal consejero económico de Clemenceau en
la negociación del Tratado de Versalles. Ocupó numerosas carteras ministeriales hasta su muerte en noviembre de 1931.
net26… mantuvieron frecuentes relaciones con Herbette. En ese mismo periodo gran
parte de la actividad periodística del futuro embajador se centra en Rusia. Primero
defendió la intervención de los aliados en Rusia contra los bolcheviques, pero sin
permitir que Alemania se rearmase. Para Herbette la opción más correcta era dar a
los “blancos” los medios para resistir al Ejército Rojo. A partir de las elecciones
legislativas de 1919 comenzaron a oírse en Francia voces que reclamaban que se
retomasen los contactos con Moscú, opinión que compartía Herbette. A comienzos
de 1920 se levanta el bloqueo a la URSS y las compañías francesas vuelven su vista
hacia el Estado soviético aunque la postura oficial del Gobierno francés es de no
mantener relaciones con los comunistas.
Desde el mes de febrero de 1922 Herbette apostó claramente por el establecimiento de
relaciones diplomáticas con los soviéticos alegando la comunidad de intereses entre
los dos países, si bien argumentaba que el abandono, por parte de la URSS, de la idea
de la revolución mundial facilitaría el establecimiento de relaciones entre Francia y la
Unión Soviética. La firma del Tratado de Rapallo27, el 16 de abril de 1922, entre Ale-
mania y la URSS suscitó la preocupación de Herbette quien se preguntaba si el trata-
do significaba la paz o la guerra para Europa. A pesar de ello el posicionamiento de
Herbette y del periódico “Le Temps” a favor del reconocimiento de la Unión Soviéti-
ca tuvo su contestación desde la derecha. “L´Action Française” acusó a “Le Temps”
de recibir fondos del Gobierno soviético. En un panfleto dirigido contra Poincaré se
acusaba a Herbette de recibir instrucciones del GPU para elaborar sus artículos. La rea- 37
lidad, como dice Dénèchere28, es que “Herbette era en el fondo hostil al bolchevismo
y que promovió la idea del reconocimiento de la URSS partiendo de la idea de que la
diplomacia se hace a partir de realidades”. En octubre de 1922 relanzó su campaña
para el reconocimiento del régimen soviético pero el Gobierno de Poincaré prefirió
apoyar el desarrollo de relaciones económicas entre Francia y la URSS pero sin esta-
blecer relaciones diplomáticas y agradeció la labor de Herbette nombrándole caballe-
ro de la Legión de Honor.
Durante la campaña electoral de 1924 Jean Herbette contactó con otro defensor del esta-
blecimiento de relaciones con la Rusia Soviética, el radical Édouard Herriot. A partir de
este momento, y con la salida del Gobierno de Poincaré, parece que comenzó un acer-

26
Jean Monnet: Cognac, 16 de marzo de 1888 / Bazoches-sur-Guyonne (Yvelines), 16 de marzo de 1979. En 1914 co-
menzó a trabajar en la oficina del presidente del Consejo de Ministros, René Viviani. En 1916 se convirtió en alto fun-
cionario interaliado durante toda la Primera Guerra Mundial. En 1919 fue nombrado número dos de la Sociedad de
Naciones y en 1939 fue designado secretario general adjunto de la nueva organización internacional. Entre 1923 y 1938
se dedicó a los negocios en Canadá, Estados Unidos y China. Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial propició la
unión franco-británica. Se alineó con la Francia Libre formando parte del Comité Francés de Liberación Nacional. Está
considerado como uno de los padres de la Unión Europea.
27
El Tratado de Rapallo fue un tratado de amistad y cooperación entre Rusia y Alemania, firmado en la localidad ita-
liana de Rapallo respectivamente por Georgi Chicherin y Walther Rathenau el 16 de abril de 1922. Ambos países esta-
blecieron relaciones diplomáticas, renunciaron a toda reparación de guerra y se comprometieron a desarrollar la
cooperación económica. El tratado puso fin al aislamiento de ambos países y constituyó un serio fracaso diplomático para
Francia y Gran Bretaña. Una cláusula secreta permitió a Alemania entrenar a sus tropas en el territorio soviético y cons-
truir en Rusia las armas prohibidas por el tratado de Versalles.
28
Op. cit, p. 96.
38
39

Guardias de Asalto y organizaciones de izquierda se movilizaron desde los primeros momentos en San Se-
bastián para luchar contra los militares sublevados en los cuarteles del barrio de Loyola. (Kutxa Fototeka).
camiento de Herbette hacia la izquierda. Esto se puede fundamentar mediante un artí-
culo, publicado en “Le Temps” el 29 de mayo de 1924 en el que se criticaba duramen-
te la política exterior de Poincaré y que motivó la queja del político francés.
La elección de Gaston Doumergue como presidente de la República en junio de 1924
facilitó a Herriot la creación de su primer Gobierno de izquierda. En ese período Her-
bette siguió consolidando su relación con Herriot, quien el 21 de septiembre de 1924 le
ofreció un puesto en “L´Information”. En ese tiempo Herbette siguió defendiendo la
política exterior del cartel de izquierdas lo que supuso su ruptura definitiva con Poinca-
ré. El 13 de septiembre de 1924 el antiguo jefe de Gobierno dirigió una carta a Herbe-
tte en la que señalaba:
“Por mucha pena que me hayan causado nuestras últimas conversaciones y
varios de sus artículos pensaba que nuestras divergencias políticas dejarían
intacta una afección de la que usted me había dado tantas pruebas y a la que
tenía en gran estima. Desde ayer no tengo ya derecho a conservar mi ilusión.
Me veo obligado a reenviarle los dos recuerdos que usted me había remitido
con tan cordial insistencia y de los que no me separo sino es con una gran
melancolía. No olvidaré nuestra antigua y amistosa colaboración y mis sen-
timientos personales no cambiarán”29.
El 2 de octubre de 1924 Herbette publicó su primer artículo en “L´Information”. En sep-
40 tiembre de ese mismo año el gobierno Herriot había creado una comisión presidida por
Anatole de Monzie30, e integrada por altos funcionarios del Quai d´Orsay, para estudiar
la forma de llevar a cabo el reconocimiento de la URSS. Mientras Herbette prosigue su
campaña en pro del reconocimiento de la URSS, se anuncia, el 15 de octubre de 1924,
el fin de los trabajos de la comisión y el próximo establecimiento de relaciones diplo-
máticas.
Herriot tenía previsto que fuera Monzie el embajador de Francia en la URSS pero éste
rechazó la oferta sugiriendo el nombre de Herbette al primer ministro y al representan-
te soviético Christian Georgiévitch Rakovsky31. La propuesta fue bien acogida por el
Gobierno francés que consideró que un hombre que pasaba por ser de izquierdas sería
mejor acogido en Moscú que un diplomático de carrera. Sería, además, el único emba-

29
DENÉCHÈRE, Yves: Op. cit, p. 103. La carta completa se reproduce en el anexo 4 de la citada obra.
30
Anatole Monzie: Bazas (Gironde) 22 de noviembre de 1876 / Paris, 11 de enero de 1947. Su primera intervención en
política fue como jefe de gabinete de Joseph Chaumié, ministro de Instrucción Pública en 1902. En 1904 fue elegido con-
sejero general de Castelnau-Montratier (Lot) y en 1909 fue elegido diputado por Cahors como integrante de un pequeño
grupo radical socialista. También será alcalde de Cahors entre 1919 y 1942. Su actividad parlamentaria se centró en el
restablecimiento de las relaciones diplomáticas con la Santa Sede y la URSS. Entre 1925 y 1940 fue ministro dieciocho
veces. En julio de 1940 votó la concesión de plenos poderes al mariscal Pétain. Su carrera política terminó en 1942
cuando fue obligado a dejar la alcaldía de Cahors.
31
G. Rakovsky: Hotel (Bulgaria) 13 de agosto de 1873 / 11 de septiembre de 1941. Ciudadano rumano nacido en Bul-
garia. Militante de la Segunda Internacional antes de la Primera Guerra Mundial y figura destacada del socialismo ru-
mano. Amigo de Trotsky se unió al partido bolchevique tras la revolución de octubre de 1917. Fue uno de los fundadores
de la Komintern y jefe del Gobierno de la República Socialista Soviética de Ucrania. Embajador soviético en Londres y
París se opuso a Stalin. Inculpado en el “Proceso de los 21” fue ejecutado durante la Segunda Guerra Mundial.
jador entre 1900 y 1939, junto con André-François Poncet32, que no pertenecía a la
carrera diplomática. El 28 de de octubre de 1924 Francia reconoció por fin a la URSS.
El 15 de noviembre de 1924 las autoridades soviéticas dieron el plácet al nombramien-
to de Herbette como primer embajador de Francia en su país.

2.1. Embajador en la URSS (1924-1931)


El 7 de enero de 1925 Herbette salió de París por ferrocarril en dirección a Moscú. El 9
de enero entró en territorio soviético por la frontera de Letonia procedente de Riga. El
11 de enero de 1925 llegó a la capital rusa donde fue recibido por el vice comisario del
pueblo de Asuntos Exteriores Georgi Vassilievich Chicherine33. Entre el personal de la
embajada se encontraba, como consejero de la misma, Eirik Labonne34, que le sucede-
ría en 1937 en el cargo como embajador en la España republicana35.
Al poco tiempo de su estancia en Moscú Herbette tuvo que hacer frente al primer pro-
blema causado por la política soviética de extender la revolución por todo el mundo.
El 23 de noviembre de 1924, con motivo del traslado de las cenizas del líder socia-
lista francés Jean Jaurés36 al Panteón, el presidente de la Internacional Comunista Gri-

41
32
André François Poncet: Provins (Seine-et-Marne) 13 de junio de 1887 / París, 8 de enero de 1978. Fue embajador de
Francia en Berlín entre 1931 y 1938 y posteriormente en Roma. Durante la Segunda Guerra Mundial fue detenido por
la GESTAPO y permaneció encarcelado durante tres años. En 1949 fue nombrado Alto Comisario de la Zona de Ocu-
pación Francesa en Alemania y posteriormente, hasta 1955, fue embajador en la República Federal de Alemania.
33
G.V. Chicherine: Shinggystau (Kazajistán), 24 de noviembre de 1872/ Moscú, 7 de julio de 1936. Nacido en el seno de una
familia aristocrática del imperio ruso. Su padre fue un diplomático zarista. En 1896 logró el puesto de archivero del Minis-
terio de Asuntos Exteriores de Rusia que mantuvo hasta 1903. En 1904 heredó parte de la fortuna de su tío Boris y comenzó
a integrarse en los grupos revolucionarios que iban a jugar un papel destacado en la Revolución de 1905. Amenazado de de-
tención emigró a Alemania donde se aproximó al Partido Social Demócrata. En Berlín trabó amistad con Karl Liebknecht y
se relacionó con los social demócratas rusos. En 1914, exiliado en París, adoptó una postura anti bélica que le aproximó a
Lenin y a los bolcheviques. Tras romper con los mencheviques emigró a Inglaterra, donde fue encarcelado en 1917. Tras la
Revolución de Octubre fue canjeado por numerosos británicos detenidos en Rusia, incluido el embajador George Buchanan.
A su regreso a Rusia fue nombrado adjunto de Trotsky en el Comisariado del Pueblo para Asuntos Exteriores, y le sustituyó
el 20 de mayo de 1918. Permaneció en el cargo hasta 1930, en que fue substituido por Maxim Litvinov. Falleció en Moscú
el 7 de julio de 1936. BROUÉ, Pierre: Histoire de l´Internationale Communiste (1919-1943). París: Fayard, 1997.
34
Eirik Labonne (1888-1971). Ingresó en la carrera diplomática en 1920 y a finales de la década de los 20 fue consejero
de Herbette en Moscú. Posteriormente fue nombrado Secretario General del Protectorado de Marruecos y ministro ple-
nipotenciario en México. En 1933 fue nombrado subdirector para América del Ministerio de Asuntos Exteriores. En
1936 era director adjunto de Asuntos Políticos y Comerciales y se le consideraba un hombre próximo al todo poderoso
Alexis Léger, secretario general del Quai d´Orsay. Como embajador en España presentó sus cartas credenciales en oc-
tubre de 1937. Tras la Segunda Guerra Mundial fue Alto Comisario en Marruecos entre marzo y mayo de 1947. IN-
QUIMBERT, Anne-Aurore: Un officier français dans la guerre d´Espagne. Carrière et écrits d´Henri Morel (1919-1944).
Rennes: Presses Universitaires de Rennes-Service Historique de la Defense, 2009, p. 202-203.
35
Los secretarios de Herbette durante su embajada en la URSS publicaron sendos libros: BOISANGER, Claude de:
Vivre en Russie au temps de la NEP. Paris: Maison Neuve, 1981 y BARBIER, Jean-Baptiste: Un frac de Nessus, Roma:
Azienda Editoriale Italiana, 1951.
36
El líder socialista francés fue asesinado el 31 de julio de 1914 por Raoul Villain, procedente de una organización naciona-
lista francesa de Alsacia. Encarcelado durante toda la Primera Guerra Mundial fue juzgado tras el final de ésta. En la sentencia,
el 29 de marzo de 1919, el jurado consideró que el asesino rindió un servicio a su patria. ”Si l’adversaire de la guerre, Jaurès,
s’était imposé, la France n’aurait pas pu gagner la guerre...” Raoul Villain se exilió a Santa Eulalia (Ibiza) donde se le cono-
ció como « el loco del puerto ». El 14 de septiembre de 1936 fue fusilado acusado de espiar en favor de los franquistas.
42

El edificio del antiguo Gobierno Civil en San Sebastián, frente a la trasera del hotel María Cristina, en la
calle Oquendo. (Kutxa Fototeka).
gori Yevséyevich Zinóviev37 pronunció un discurso en el que apelaba al Partido
Comunista Francés a desplegar toda su energía para conquistar la banlieu de París y
a proseguir la propaganda antimilitarista. Herriot remitió un telegrama a Herbette en
el que le instaba a protestar por las palabras de Zinoviev, como así hizo ante Litvi-
nov38. Esta intervención motivó las protestas de “L´Humanité” y de la prensa sovié-
tica. La política de Herbette, señalada desde París, fue de elogio hacia los dirigentes
de la URSS y de la NEP. También subrayó lo acertadamente que, a su parecer, la Cons-
titución de la URSS de 1922 había resuelto el problema de las nacionalidades. Igual-
mente trató de organizar una corriente favorable a la cultura francesa mediante la cre-
ación de pequeños centros de cultura francesa en diversas ciudades.
El Quai d´Orsay, en un informe citado por Dénechère39, señala que la labor de Herbette
en la URSS solo persigue el objetivo de evitar una aproximación germano soviética –que
ya se estaba produciendo por la cláusula secreta del Tratado de Rapallo– como método
de aliviar la presión alemana sobre la frontera francesa. Esta política, que databa del siglo
XIX, es la que mueve a Herbette a pedir el establecimiento de relaciones con el Gobier-
no de la URSS. Poco importa el carácter del Gobierno bolchevique. Lo realmente impor-
tante era impedir la aproximación entre la URSS y Alemania como medio para lograr
proteger a Francia. Sin embargo, el acercamiento entre Francia y los soviéticos sería aco-
gido con hostilidad por Polonia y Rumanía y visto con desconfianza por Gran Bretaña.
La llegada de Aristide Briand40 al ministerio de Asuntos Exteriores dio un giro a la polí-
43
tica francesa en busca de la “seguridad colectiva”. Convencido de la debilidad de Fran-

37
G.Y. Zinóviev: Elizabetgrad, 23 de septiembre de 1883 / Moscú, 25 de agosto de 1936. Nació en el seno de una fami-
lia de agricultores judíos. En 1901 se unió al Partido Laborista Socialdemócrata Ruso y fue miembro de su fracción bol-
chevique desde 1903. Hasta 1917 fue uno de los más próximos colaboradores de Lenin. Formó parte de la dirección
bolchevique en los primeros meses de la revolución de 1917 y, junto a Lenin, fue forzado a la clandestinidad después de
un fallido intento golpista en julio de 1917. Sin embargo, Zinóviev y Lenin pronto se enfrentaron tras el aumento del poder
de los bolcheviques durante la llamada Revolución de Octubre. Tras varias diferencias con Lenin no volvió a la direc-
ción del partido hasta 1918. En 1919, tras su creación, se convirtió en presidente de la Komintern y gobernador de Pe-
trogrado (San Petersburgo) siendo el responsable de su defensa en dos ocasiones durante la Guerra Civil. Su poder se
incrementó en los años finales de la vida de Lenin (1922-1923) e incluso después de su muerte, en enero de 1924. A par-
tir de este momento creó un triunvirato junto Kámenev y Stalin que fue marginando a Trotsky. A principios de 1925 la
alianza de los tres líderes comenzó a resquebrajarse y en el XIV Congreso del partido, celebrado en diciembre de 1925,
Zinóviev y Kámenev fueron derrotados y relegados quedando a Zinóviev solamente la Komintern como potencial base
de poder. Sin embargo, en julio de 1926, fue destituido también de este puesto. En 1927 fue expulsado del Partido Co-
munista y aunque rápidamente trató de ser rehabilitado mostrando su sumisión a Stalin nunca recuperó sus puestos de
poder. En diciembre de 1934 fue detenido, y juzgado, en enero de 1935. Fue obligado a reconocer “complicidad moral”
en el asesinato de Kirov –sucesor de Zinóviev al frente del partido en Leningrado y cuyo asesinato sirvió como excusa
para el comienzo de las purgas de Stalin– y condenado a diez años de prisión. En agosto de 1936 Zinóviev, Kámenev y
otros catorce procesados fueron juzgados de nuevo acusados de preparar todo tipo de crímenes. Zinóviev fue conside-
rado culpable y fusilado el 25 de agosto de 1936 lo mismo que el resto de procesados. Todos fueron rehabilitados en 1988
durante la Perestroika.
38
Maxim Maximovich Litvinov: 17 de julio de 1876 / 31 de diciembre de 1951. Durante la época de Stalin fue comisa-
rio del pueblo para Asuntos Exteriores entre 1930 y 1939, período en el que trató de promover la « seguridad colectiva »
mediante una alianza entre la URSS, Francia y Gran Bretaña contra Alemania y que fracasó por las reticencias franco
británicas.
39
DENÉCHÈRE, Yves: Op. cit. p.132. El informe en Archivo del Quai d´Orsay Europe-Russie nº 358. Nota de la sub-
dirección de Europa para el presidente del Gobierno. 28 de marzo de 1925.
40
Aristide Briand: Nantes, 28 de marzo de 1862 / Paris, 7 de marzo de 1932. Ministro de Asuntos Exteriores desde 1916,
en el segundo gabinete Painlevé, se mantuvo en el cargo –que compartió en ocasiones con el de presidente del Gobierno–
hasta el 12 de enero de 1932, poco antes de su muerte ocurrida el 7 de marzo de este año.
cia, pensaba que su seguridad solo se podía basar en el apoyo de Gran Bretaña y Esta-
dos Unidos –tradicionales aliados de Francia– y en el apaciguamiento de Alemania.
Fruto de esta política fue la firma del Tratado de Locarno41 y del Pacto Briand-
Kellogg42 sin que ello supusiese ningún cambio en la actitud de Herbette en su emba-
jada. En 1926 el regreso de Poincaré a la presidencia del Gobierno supuso un nuevo
freno a las relaciones franco-soviéticas. Herbette se vio obligado a explicar a las auto-
ridades soviéticas que el pacto franco-rumano de 1936 no se dirigía contra la URSS.
También estableció diferencias entre la III Internacional y el Gobierno soviético, con-
siderando que éste no suponía ninguna amenaza para la paz mundial, al contrario que
la Komintern. En el transcurso de una cena en la embajada Herbette manifestó a un
miembro del Gobierno que hablaba de la política del socialismo en un solo país: “oui,
c´est cela, dans un seul pays. Voilá ce qu´on demandait depuis longtemps”43, en la línea
de contrarrestar la propaganda de la III Internacional e integrar a la URSS en la comu-
nidad de naciones como objetivo para lograr la paz en Europa.
Otra de las líneas maestras de la embajada de Herbette en Moscú fue la defensa de los
intereses de la Iglesia Católica en la URSS. La cuestión arranca de las fallidas conver-
saciones entre la Santa Sede y Moscú, protagonizadas por el nuncio en Alemania, car-
denal Pacelli, futuro Pio XII. Chicherine puso al corriente a Herbette de las condicio-
nes propuestas por Roma (propiedad de la iglesia de los edificios católicos,
nombramiento de obispos sin conformidad del Gobierno ruso…) que eran inaceptables
44 para las autoridades soviéticas. Sin embargo el Vaticano decidió nombrar obispos en
Rusia sin el consentimiento del Gobierno soviético. Para ello se solicitó la colaboración
de Francia ya que el obispo designado iba a ser un francés, el padre Neveu, residente
desde hacía veinte años en el país. La consagración de obispos clandestinos no pasó
desapercibida a las autoridades soviéticas quienes manifestaron su rechazo a Herbette,
sabiendo que estas quejas llegarían –vía París– a Roma, como así ocurrió. En octubre
de 1926 la GPU conminó al padre Neveu a dejar su cargo o a salir en tres días del país.
La diplomacia francesa respondió a la amenaza con la posible adopción de medidas con-
tra los ciudadanos soviéticos en Francia. Finalmente Herbette logró que las autoridades
de la URSS permitieran que Neveu continuara en Moscú pero solo ocupándose de los
católicos franceses que residían en el país.

41
El Tratado de Locarno fue firmado el 16 de octubre de 1925 en la mencionada ciudad suiza por representantes de Ale-
mania (Gustav Stresemann), Bélgica (Émile Vandervelde), Francia (Aristide Briand), Gran Bretaña (Austen Chamberlain),
Italia (Benito Mussolini), Polonia (Alexander Skrzynski) y Checoeslovaquia (Edvard Beneš). Los aspectos más destacados
del pacto fueron el tratado entre Alemania, Bélgica, Francia, Gran Bretaña e Italia (Pacto de Estabilidad o pacto renano) que
garantizaba la frontera renana. Alemania aceptaba la pérdida de Alsacia y Lorena a la vez que se protegía de una nueva ocu-
pación francesa y belga. También se firmaron convenciones de arbitraje entre Alemania, Francia y Bélgica en el que dichos
países renunciaban al uso de la fuerza en caso de conflicto entre ellos. También se firmaron convenciones entre Alemania,
Polonia y Checoslovaquia si bien Alemania no reconocía sus fronteras orientales. Por su parte, Francia firmó con Polonia
y Checoslovaquia un acuerdo de apoyo militar en el caso de que uno de ellos fuese atacado por Alemania.
42
Firmado el 27 de agosto de 1928 en París a propuesta del ministro de Asuntos Exteriores Aristide Briand y del secre-
tario de Estado norteamericano, Frank Billings Kellogg, para declarar la guerra fuera de la ley. Al mismo se sumaron ini-
cialmente quince países, entre ellos Alemania, Gran Bretaña, Italia, Japón, Bélgica y Polonia.
43
DENÉCHÈRE, Yves : Op. cit., p. 141. En PASCAL, Pierre: Mon journal de Russie, Tome 3: Mon état d´âme 1922-
1926. Paris, 1982. Apunte del 3-4 de diciembre de 1936.
45

“Durante los combates de San Sebastián. Milicianos preparados para marchar al


frente”. (L’Illustration, nº 4.876, 15 de agosto de 1936). Esta fotografía, realizada
probablemente el 28 ó 29 de julio en la plaza Guipúzcoa de San Sebastián, muestra
uno de los cañones capturados en el asalto al cuartel del barrio de Loyola en San
Sebastián. El pie de esta misma fotografía publicada en el periódico “Frente Popular”
del 1 de agosto de 1936 decía: “Fuerzas de las milicias transportando el obús de 27
centímetros que bombardeó desde Amara a los rebeldes fascio-militares”. Días
después –el 8 de agosto- se volvió a publicar en el mismo periódico con otro pie:
“Milicianos defensores de la República se disponen a la lucha con abundante
material de guerra”.
Abajo: “ Durante los combates de San Sebastián. Barricada en una calle”.
(L’Illustration nº 4.876, 15 de agosto de 1936). Esta barricada se encontraba en la
zona de la intercesión de la calle Urbieta con Sánchez Toca en San Sebastián, donde
estaba la sede de la CNT.
Una cuestión que complicó la embajada de Herbette en Moscú fue el llamado “affaire
Rakovsky”, originado por un escrito firmado el 10 de agosto de 1927 por Christian
Rakovsky, embajador de la URSS en Francia, y Lev Borísovich Kámenev44, embajador
en Italia. En el mencionado texto se abogaba por “transformar la guerra imperialista
en todos los países que participen en la agresión a la URSS” y se señalaba que “el pro-
letariado de cada país debe trabajar activamente para la caída de su Gobierno”. Tras
la publicación de ese manifiesto Poincaré escribió en “Le Temps”:
“Hace falta que Francia tenga por fin una política anticomunista (…..) sabe-
mos dónde está el corazón del comunismo. Pero conservar las relaciones
diplomáticas con Moscú y, al mismo tiempo, hacer en Francia lo que es nece-
sario hacer con los comunistas es buscar la cuadratura del círculo”45.
El político francés, se inclinaba por que se mantuviesen las relaciones con la URSS, lo
cual ofrecía a Francia ciertas garantías ante Alemania pero, por otra parte, dejaba claro
que era necesario actuar contra los comunistas para evitar que el espíritu revoluciona-
rio se extendiese más allá de las fronteras de la URSS.
Herbette recibió órdenes de protestar ante las autoridades soviéticas, las cuales desau-
torizaron a su embajador quien declaró que no pretendía amenazar a Francia. A pesar
de ello una campaña contra Rakovsky, financiada por las empresas petrolíferas anglo-
sajonas temerosas de un acuerdo de Francia con la URSS sobre su petróleo, desenca-
46 denó que en septiembre Poincaré lograse que el Gobierno aprobase una moción pidien-
do la retirada del embajador soviético en Francia. Briand confió a Herbette la solución
de la crisis. Para ello Herbette formuló cuatro condiciones para el mantenimiento de las
relaciones diplomáticas con la URSS: neutralidad soviética en Europa, ninguna rebaja
de los tratados firmados, balanza comercial equilibrada y garantías para las personas y
los bienes franceses. Tras una serie de negociaciones diplomáticas el 16 de octubre de
1927, Rakovsky abandonó finalmente Francia.

44
L. B. Kámenev: Moscú, 18 de julio de 1883 / 25 de agosto de 1936. Hijo de un trabajador ferroviario judío y de un
ama de casa rusa ortodoxa. Se afilió Partido Socialista Democrático de los Trabajadores en 1901 y a su facción bolche-
vique en agosto de 1903. Fue a la escuela en Tiflis, Georgia, y estudió en la Universidad de Moscú, siendo sus estudios
interrumpidos en 1902 por una detención. Desde ese momento, fue un revolucionario profesional. Kámenev se casó con
una hermana de Trotsky a principios de 1900, y la pareja tuvo dos hijos. Durante un corto viaje al extranjero en 1902 Ká-
menev conoció a los líderes social-demócratas que vivían en el exilio, incluyendo a Lenin, del que se convirtió en un ín-
timo colaborador. Junto con Zinóviev se opuso a la toma del poder en octubre de 1917. Sin embargo, cuando los
bolcheviques lideraron el Comité Militar Revolucionario, dirigido por Adolph Joffe, y el Soviet de Petrogrado, liderado
por Trotski, convocando el levantamiento, Kámenev y Zinóviev se le sumaron. En 1918 Kámenev fue nombrado jefe del
Soviet de Moscú, y pronto se convirtió en el segundo de Lenin. En marzo de 1919 fue elegido miembro de pleno dere-
cho del primer Politburó. Sus relaciones personales con su cuñado Trotski, que eran buenas en las postrimerías de la re-
volución de 1917 y en la Guerra Civil Rusa, se deterioran después de 1920 y en los siguientes 15 años, en los que fue
íntimo amigo y aliado de Grigory Zinóviev. Después del asesinato de Kirov fue expulsado del Partido Comunista y de-
tenido en diciembre de 1934. Fue juzgado en enero de 1935 junto con Zinóviev, y fueron forzados a admitir su “com-
plicidad moral” en el asesinato de Kirov. Zinóviev fue sentenciado a 10 años de prisión y Kámenev a 5. En agosto de
1936 Zinóviev, Kámenev y otros 14 presos, la mayoría viejos bolcheviques, fueron juzgados nuevamente. Esta vez las
acusaciones incluían ser miembros de una organización terrorista que supuestamente asesinó a Kirov e intentó asesinar
a Iosef Stalin y a otros líderes del Gobierno soviético. El “Juicio de los dieciséis” sentó las bases para los siguientes jui-
cios donde veteranos bolcheviques confesaban constantemente crímenes no cometidos. Kámenev fue fusilado el 25 de
agosto de 1936.
45
Dénèchere. Op. cit., p.156.
“Durante los combates de San Sebastián. Salida hacia el frente de un camión blindado en medio de la
curiosidad de la población”. (L’Illustration nº 4.876, 15 de agosto de 1936). Se trata probablemente de la
columna que partió en dirección a Vitoria y que, ante el agravamiento de la situación, tuvo que volver a San
Sebastián. Esta fotografía también fue publicada en el diario donostiarra “Frente Popular” del 1 de agosto 47
de 1936 con el siguiente pie: “El público congregado en el Boulevard despide a una caravana de milicianos
del Frente Popular”. La misma fotografía volvió a publicarse en el mismo periódico, el 3 de agosto, con
otro pie: “El pueblo donostiarra en la calle presencia el desfile de las milicias armadas del Gobierno
dispuestas a marchar al frente a luchar contra las fuerzas facciosas”.

A partir de este momento la actitud del embajador fue cambiando. Pese a que su obse-
sión siguió siendo la amenaza alemana, comenzó a formarse una opinión en la que dis-
tinguía entre los miembros del PCUS que eran incompatibles con la paz internacional
y los que no lo eran. La situación creada a la muerte de Lenin46, en opinión de Herbe-
tte, había desembocado en un feudalismo soviético con amplias parcelas reservadas a
los grandes señores del régimen (el Comisariado de Guerra a Trotsky, la Internacional
a Zinoviev, el partido a Stalin…). Los “grandes señores” serían combatidos por Stalin,
que se serviría de unos para atacar a los otros hasta lograr el poder absoluto. En octubre
de 1929 Herbette opinaba que la actitud de las otras naciones hacia el régimen soviéti-
co no podía ser mas que la de esperar a una descomposición espontánea del mismo.
La cuestión religiosa también sería empleada por el embajador para denunciar el des-
potismo del régimen soviético. En abril de 1928 Herbette señaló a las autoridades que
no era asumible que se alterara la libertad religiosa de la colonia francesa atacando al
obispo Neveu y a la parroquia francesa en Moscú. La situación religiosa en la URSS se

46
Lenin falleció el 21 de enero de 1924.
48

Milicianos republicanos cargando un cañón ayudados por militares. Se trata de un obús de bronce de 21cm.
(OBC) sobre afuste Lerdo-Milán situado en la batería auxiliar de los barracones del fuerte de San Marcos
de Rentería. En el acceso al recinto pueden verse dos columnas sobre las que destacan dos bombas esféricas
con sus llamas, símbolo de la Artillería. (Kutxa Fototeka).
complicó cuando el papa Pío XI anunció, en enero de 1930, una cruzada de oración por
Rusia, en respuesta a la retirada de las campanas de las iglesias. El propio Herbette
defendió ante Litvinov esta iniciativa papal argumentando que no tenía mas que un com-
ponente religioso y en ningún caso político. En una carta, enviada a Briand el 10 de mar-
zo de 1930, Herbette expone de manera clara su pensamiento:
“La lucha entablada por la dictadura del señor Stalin contra los otros Gobier-
nos no puede terminar en una paz blanca. Los comunistas son una amenaza
para todas las potencias pero a éstas les queda una ventaja relativa. Y es que el
Vaticano es, hasta el momento, la única potencia que se ha enfrentado a ella”47.
Herbette considera que los países de Europa podían pensar en vencer a Moscú si se uní-
an con este fin. Con esta idea Herbette consideraba que se luchaba por la paz en Europa,
la verdadera obsesión del embajador francés. Pero un nuevo problema surgió durante su
embajada. La crisis de 1929 y la campaña contra los kulaks sumieron a la URSS en una
importante crisis de subsistencias que forzó a Herbette a tratar de socorrer a los france-
ses que residían en el país y a organizar repatriaciones masivas a comienzos de 1930.
A su vez, y por parte soviética desde 1929, Herbette y Francia eran atacados frecuente-
mente por la prensa hasta el extremo de que Herbette preguntó a Briand por la conve-
niencia de mantener las relaciones con la Unión Soviética. A partir de ese momento la
situación de Herbette en Moscú fue complicada. La relación con Litvinov no era buena y
el embajador se sentía vigilado. En enero de 1930 denunció que las diferencias entre la 49
Internacional y el Gobierno ruso eran totalmente artificiales a la vez que acumulaba prue-
bas de que el PCF y “L´Humanité” estaban financiados por Moscú. A su vez los soviéti-
cos organizaron, en noviembre de 1930, un proceso contra ocho profesores e ingenieros
soviéticos acusados de sabotaje y espionaje para una potencia extranjera. En el acta de
acusación se hacía referencia expresa a Francia. El agregado comercial de la embajada fue
señalado como el responsable de los supuestos agentes y la prensa soviética trató de invo-
lucrar a Herbette mientras el Gobierno soviético pedía la expulsión del agregado.
Ante esta situación Herbette reaccionó recomendando que no se cediese ante las pre-
siones soviéticas. La interceptación de una carta, dirigida desde el Vaticano al obispo
Neveu, que debía haber viajado en la valija diplomática, vino a complicar la situación.
En efecto, el descubrimiento de la colaboración de Francia en el mantenimiento de la
comunicación entre la Iglesia en la URSS y el Vaticano colocó en una situación com-
plicada al embajador.
En el Sexto Congreso del PCUS Molotov denunció el carácter antisoviético de la diplo-
macia francesa pero dejó la puerta abierta a un cambio de actitud de los franceses para
tratar de reforzar las relaciones franco-soviéticas. A la vista de esta situación el 14 de
marzo de 1931 Herbette y Kieffer abandonaron Moscú para decidir en París qué actitud
tomar ante esta nueva situación. Herbette, en sus últimos informes desde la capital
soviética, señala la necesidad de seguir tratando de integrar a la URSS en Europa pero

47
Dénèchere. Op. cit., p.171.
50
“Durante los combates de San Sebastián. Milicianos gubernamentales en posición frente a los insurrectos”.
(L’Illustration nº 4.876, 15 de agosto de 1936).

sin tolerar el “sabotaje comunista”. El embajador francés abandonó la URSS convenci-


do de haber hecho lo mejor para Francia y haber contribuido a mantener la paz en Euro-
pa. Por el contrario, Anatole de Monzie, en un artículo publicado en “La Petite Giron-
de” el 9 de abril de 1931, consideraba que la política francesa en la URSS había sido
un completo fracaso al no lograr ninguno de los objetivos que se había propuesto con
lo que se daba por finalizada la misión de Jean Herbette en la URSS.

2.2. Embajador en España


(10 de julio de 1931 - 3 de octubre de 1937)
Tras su cese como embajador en la URSS a Jean Herbette le fue asignada otra impor-
tante misión diplomática: representar a Francia ante la reciente República Española.
El 10 de julio de 1931, a los pocos meses de producirse el cambio de régimen en Espa-
ña y poco después de las elecciones legislativas de junio que dieron la victoria a la
coalición republicano socialista, se produjo la llegada del nuevo embajador francés a
España.
51
“Durante los combates de San Sebastián. Detrás de los sacos acribillados por las balas. (L’Illustration nº
4.876, 15 de agosto de 1936). Ambas fotografías están tomadas en las posiciones defensivas establecidas
por los milicianos en la zona del cementerio de Polloe de San Sebastián.

La llegada de Herbette fue bien recibida por los dirigentes de la II República. Desde los
primeros momentos de su presencia en España Herbette no mostró ninguna simpatía por
Alfonso XIII y los exiliados monárquicos en Francia. El nuevo embajador advirtió al
Quai d´Orsay de los efectos desastrosos que, para las relaciones hispano-francesas,
suponían las actividades de los exiliados monárquicos. En esta dirección Herbette ejer-
ció presiones periódicas sobre el Gobierno francés para que se limitase la capacidad de
movimiento de los refugiados españoles en el país vecino. Para apoyar esta postura el
embajador avanzaba dos razones. La primera de ellas se refería a las relaciones mante-
nidas en el pasado con los exiliados republicanos de ayer, en ese momento en el Gobier-
no en Madrid. La segunda era que los nuevos exiliados no eran amigos de la Francia
republicana y laica, sino que por el contrario se significaban como germanófilos. A su
vez la prensa española acogió a Herbette con escepticismo al considerar que se había
mandado a un embajador con experiencia en países con procesos revolucionarios. Esto,
según la prensa española, demostraba el miedo de Francia a un posible cambio revolu-
cionario señalando que éste no era el caso destacando que las autoridades francesas
habían confundido el Manzanares con el Moskova48.

48
“Amanecer”, 20 de junio de 1931.
La figura de Manuel Azaña atra-
jo la atención de Herbette quien
recomendó a París que se tuvie-
ran gestos de amistad con la
República Española como fór-
mula para garantizar los intereses
de Francia. Del mismo modo, y
en sintonía con lo anterior, el
embajador francés denuncia la
actitud de los anarquistas a quie-
nes acusa de no hacer política
sino de empujar al pueblo a la
revuelta. En una carta remitida a
su hermano François, Jean Her-
bette señala que “España ha
pasado por una revolución pura-
mente política que debe ser
seguida de una transformación
social so pena de llegar un día,
tras diversas peripecias, a una
revolución social”49. El embaja-
52 dor considera que los principales
peligros para España son el anar-
quismo y la propaganda comu-
nista internacional, despreciando
Dos fotografías del contra-torpedero “L’Indomptable”. (Fuente: la posibilidad de que se produje-
Museo Naval (Madrid). sen conspiraciones militares. Sin
embargo, a partir de la primavera
de 1932 es consciente de que los peligros para la democracia española pueden venir de
todas partes y recomienda que el Gobierno francés tenga una postura unánime con el espa-
ñol en cuestiones como el Estatuto de Cataluña, donde respalda la posición autonomista
del Gobierno español.
Mientras las relaciones franco-españolas parecían mejorar en los primeros tiempos de
la embajada de Jean Herbette, las relaciones personales entre el embajador y Azaña
empeoraron a partir de 1932. El presidente del Gobierno español rechazaba el inter-
vencionismo francés encaminado a tratar de evitar que las reformas que se estaban pro-
duciendo en España, y las posibles repercusiones de la reforma agraria, afectasen a los
intereses franceses. Herbette consiguió que el Quai d´Orsay no incidiese en esa línea
pero, sin embargo, el embajador fue un ferviente opositor a la ley impulsada por Largo

49
Cartas a François Herbette del 10 de febrero y del 16 de marzo. DENÉCHÈRE, Yves: Op. Cit., p.214.
50
REQUENA GALLEGO, Manuel-MENDOZA NAVAS, Natividad: “El proyecto de ley de Largo Caballero sobre la in-
tervención obrera en la gestión de las industrias (octubre 1931)” en MARTINEZ RUIZ, José Ignacio-ARENAS POSA-
DAS, Carlos- FLORENCIO PUNTAS, Antonio (Coords.): Mercados y organización del trabajo en España: siglos XIX
y XX, 1998. Págs. 425-433.
El aviso “La Batailleuse”, utilizado por Herbette en sus desplazamientos. (Fuente: Museo Naval (Madrid).

53
Caballero para favorecer la presencia obrera en la gestión de las empresas50. Herbette,
una vez más, alertó sobre el peligro de que los anarquistas pudieran hacerse con el con-
trol de los comités de empresa. Finalmente la ley fue retirada, como señala Tuñón de
Lara, por la presión de Herbette de quien Azaña afirma que llegó a amenazar con una
intervención francesa51.
Las revueltas anarquistas de comienzos de 1933 revivieron la preocupación de Herbette por
una posible revolución social en España que afectaría a los intereses de Francia. Los inci-
dentes provocados por los anarquistas, según la opinión del embajador, podían ser “tanto
parte de un plan de guerra internacional como de un plan de guerra civil”52. La llegada de
Hitler al poder también despierta los temores de Herbette ante su posible influencia en
determinados sectores de la sociedad española. Para contrarrestar esto el embajador fran-
cés propuso al Quai d´Orsay que se informara al Gobierno de España de las negociaciones
del “Pacto a Cuatro” (Alemania, Italia, Francia y Gran Bretaña) impulsado por Mussolini
como prueba de la confianza del país vecino en España. Finalmente las presiones de Madrid
hicieron que el Gobierno español fuese informado de las negociaciones a diferencia de la
opinión de Herbette que deseaba que la información se hubiese facilitado a las autoridades
españolas de una manera espontánea antes de que éstas lo solicitasen.
Las elecciones del 1933, con la victoria de la CEDA, supusieron un replanteamiento de
las posiciones de Herbette para lograr su objetivo final: los intereses de Francia. Para

51
DENÉCHÈRE, Yves: Op. cit., p. 218.
52
DENÉCHÈRE, Yves: Op. cit., p. 227.
ello recomendó un equilibrio entre la izquierda y la derecha si bien hace notar que el
principal problema proviene del desarrollo del fascismo. Por el contrario la cuestión de
Marruecos se desarrolló favorablemente para Francia. En abril de 1934 Alejandro
Lerroux anunció la ocupación de Ifni, algo largamente solicitado por Francia para paci-
ficar el sur de Marruecos, y que se realizó de común acuerdo con el país vecino. A par-
tir de la llegada de la derecha al poder en España la política exterior francesa se afanó
en potenciar los intereses comunes en el Mediterráneo.
Los sucesos de octubre de 1934 tienen poca repercusión en los escritos de Herbette
quien se encuentra ocupado en responder a las numerosas manifestaciones de simpatía
que recibe la embajada con motivo del asesinato del presidente Barthou, junto con el
rey Alejandro de Yugoslavia, el 9 de octubre de 1934 en Marsella. La Revolución de
Octubre supuso un nuevo movimiento migratorio hacia Francia de índole político. Her-
bette, presionado por el Gobierno español, manifiesta que la presencia de catalanistas
en las inmediaciones de la frontera es “indeseable” y que se les debe fijar residencia al
norte del Loira. También alerta de la creación del “Bloque Nacional”, liderado por José
Calvo Sotelo, a quien considera no se debe atacar para no darle motivos de enemistad
con Francia. Sin embargo, Herbette señala la necesidad de estar vigilantes. El embaja-
dor considera que la contrarrevolución en la que trabaja Calvo Sotelo pondría a España
“bajo la influencia de Estados que no nos quieren bien”53. Francia, en opinión de su
embajador, tiene interés en que la democracia se asiente en España por razones ideoló-
54 gicas y por razones de política exterior.
Las relaciones de Herbette con los ministros de la derecha fueron buenas, fundamen-
talmente con los radicales. Lerroux confió a Herbette su idea de que no era posible una
guerra –pese a reconocer que Alemania la preparaba– “porque no se hacen dos guerras
de esta envergadura en la misma generación”54. Por su parte, el ministro de Estado

“Llegada a su posición de una batería de montaña en la región de Oyarzun”. (L’Illustration nº 4.879. 5 de


septiembre de 1936).

53
DENÉCHÈRE: Op. cit., p. 240.
54
DENÉCHÈRE: Op. cit., p. 240. tomado de Documents Diplomatiques Français, 1º série 1932-1936, tomo VIII, tele-
gramas 1092 a 1094 del 26 de noviembre de 1934.
“El bombardeo de Irún por la artillería insurrecta”. (L’Illustration nº 4.879. 5 de septiembre de 1936).

–Juan José Rocha55– en el transcurso de unas maniobras navales en Baleares, le hace


partícipe de sus temores de que se desencadenase una guerra en Europa a la vez que le
señala que confiaba en que España no fuera obligada a tomar parte en ella. 55

Sin embargo serían las relaciones comerciales las que más problemas plantearon a Her-
bette en el desarrollo de su embajada en Madrid. El acuerdo de comercio franco-espa-
ñol firmado en marzo de 1934 era muy favorable a los intereses de Francia mientras que
el descontento se incrementaba a este lado de los Pirineos. Las tasas francesas a los pro-
ductos españoles eran muy superiores a las que se imponían a los productos franceses.
Esto dio lugar a unas largas negociaciones que no terminaron hasta finales de 1935 y
que pusieron en una postura difícil al embajador.
En vísperas de las elecciones de febrero de 1936 Herbette no ocultaba sus deseos de una
victoria del Frente Popular. Desde su punto de vista la victoria de la izquierda supon-
dría el retorno a una política exterior más favorable a Francia, extremo que cree refor-
zado por el nombramiento de Augusto Barcia como ministro de Asuntos Exteriores. Sin
embargo la situación interna en Francia, en plena campaña electoral de las elecciones
en las que se impondría la coalición de izquierdas, no hizo posible un acercamiento entre

55
Juan José Rocha García: (Cartagena, 1877 / Barcelona, 1938). Abogado y político español fue ministro de Guerra, mi-
nistro de Marina, ministro de Estado y ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes durante la Segunda República es-
pañola. Miembro del Partido Republicano Radical, fue concejal en el Ayuntamiento de Barcelona y embajador en Portugal
entre 1931 y 1933 año en que fue elegido diputado a Cortes por Murcia. Ministro de Guerra entre el 12 de septiembre y
el 8 de octubre de 1933 en el Gobierno que presidió Alejandro Lerroux, pasó a ocupar la cartera de Marina en los suce-
sivos Gobiernos que se formaron entre el 16 de diciembre de 1933 y el 23 de enero de 1935, fecha en la que sustituyó a
Eloy Vaquero Cantillo al frente del Ministerio de Estado donde se mantuvo en los sucesivos gabinetes hasta que, el 25
de septiembre de ese mismo año, fue designado ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, cartera que ocuparía
hasta el 29 de octubre.
los dos países, aun cuando ambos contaron con Gobiernos de izquierda. A pesar de ello
Herbette estaba convencido de que solo los partidos españoles de izquierda apoyarían a
Francia en la delicada situación internacional. Al igual que ocurrió en Moscú, el Vati-
cano buscó apoyo en las buenas relaciones que mantenía con Herbette para salvaguar-
dar sus intereses en la España frentepopulista. El nuncio, monseñor Tedeschini, teme-
roso de que se pudieran repetir los sucesos de mayo de 1931 y que la nunciatura pudiera
ser atacada preguntó confidencialmente a Herbette si en caso de necesidad podría refu-
giarse en la embajada francesa. El embajador galo le respondió que él personalmente
iría en su coche a buscar al nuncio en el momento que se produjese el más mínimo inci-
dente.
Otro aspecto importante para la embajada francesa, y los futuros acontecimientos, fue
el proceso de relevo del agregado militar de la legación diplomática. El coronel Jouart,
de tendencia conservadora, iba a ser reemplazado por el comandante Henri Morel56, un
militar que era presentado como una persona “de tacto, de ponderación y educación”,
cualidades que sumadas a las de “objetividad e imparcialidad que él deberá hacer gala”
trazan un perfil del nuevo agregado militar que permanecerá en su puesto casi hasta el
final de la Guerra Civil y que también fue autor de numerosos e interesantes informes
sobre el desarrollo de la contienda durante la que permaneció, salvo en los primeros
momentos, cerca del Gobierno de la República.
La designación de Manuel Azaña como presidente de la República, el 10 de mayo de
56
1936, hizo pensar a Herbette que la II República se consolidaría si era capaz de contro-
lar al Ejército. Para contribuir a esto Francia no debía permitir que ningún complot anti-
gubernamental de los exiliados españoles se organizase desde Francia, lo que en su opi-

56
El teniente coronel Henri Morel (Lyon, 31 de julio de 1899/ Campo de Neuengamme, 13 de septiembre de 1944) es
posiblemente una de los personajes más destacados e interesantes de la embajada francesa durante la Guerra Civil. En
la misma desempeñó el cargo de agregado militar entre julio de 1936 y febrero de 1939. Procedente de la Escuela Nor-
mal Superior, en la que ingresó en 1912, la movilización de 1914 le sorprende realizando los dos años de servicio mili-
tar a los que estaban obligados los alumnos de la ENS. Herido en agosto de 1914 fue ascendido a teniente en octubre de
ese mismo año. A finales de 1916 solicitó su alta definitiva en el ejército y participó en la batalla de Verdun, concreta-
mente en los combates para la recuperación de los fuertes de Vaux y Douaumont. En mayo de 1918, en el transcurso de
la ofensiva de Ludendorff, fue capturado en la localidad de Vregny permaneciendo como prisionero en Alemania hasta
enero de 1919. Tras su vuelta a Francia, entre 1919 y 1924 fue profesor de Historia Militar en la academia de Saint-Cyr.
En 1926 pasó a formar parte de los servicios de información del ejército siendo nombrado jefe del servicio en África del
Norte, período en el que pasó seis meses de permiso en España. En 1927 ingresó en la Escuela Superior de Guerra en la
que coincidió con el futuro general De Lattre de Tasssigny, con el que mantendría una larga amistad. En 1929 se integró
en el 2éme Bureau y en 1934 solicitó ser destinado a una agregaduría militar. En julio de 1936 fue nombrado agregado mi-
litar en la embajada de Francia en España, cargo en el que permaneció hasta el final de la Guerra Civil. Tras el final de
la contienda estuvo al frente de un regimiento en Túnez y combatió a los italianos en la invasión de Francia en junio de
1940. Tras la derrota de Francia permaneció en las filas del ejército del armisticio. En noviembre de 1942, al invadir los
alemanes la zona de Vichy como respuesta al desembarco estadounidense en el norte de África, siguió a De Lattre en una
tentativa de éste de oponerse a la entrada tanto de alemanes como de estadounidenses en Francia. A raíz de este incidente
fue detenido y encarcelado, motivo por el cual fue apartado del Ejército por las autoridades de Vichy. El 9 de mayo de
1944 fue detenido por la Gestapo en su domicilio de Crémieu y encarcelado en Lyon hasta el 9 de julio de 1944. El 10
de julio de 1944 fue trasladado a Compiègne y el 16 de este mes deportado al campo de concentración de Neuengamme,
a donde llegó el 18 de julio de 1944. Falleció en la enfermería de dicho campo el 13 de septiembre de 1944. INQUIM-
BERT, Anne-Aurore: Un officier français dans la guerre d´Espagne. Carrière et écrits d´Henri Morel (1919-1944).
Rennes: Presses Universitaires de Rennes-Service Historique de la Defense, 2009. Sobre el campo de Neuengamme
http://www.kz-gedenkstaette-neuengamme.de/index.php?id=20 .
57

“Frente Popular” del 28 de julio de 1936.


“Tropas insurrectas avanzando en los alrededores de San Sebastián”. (L’Illustration nº 4878. 29 agosto
1936). Se trata probablemente de un avance en las cercanías de Pagogaña (Irún).
58

nión potenciaría la colaboración entre ambos Gobiernos. En vísperas de la Guerra Civil


el embajador francés avisa de que en caso de producirse un movimiento en España los
socialistas y los comunistas no harían nada contra Francia. Por el contrario, un triunfo
de los monárquicos germanófilos que llevaban tiempo refugiados en Francia podía ser
peligroso para los intereses de su país. A pesar de las reservas del embajador hacia los
derechistas exiliados, éste consideraba que los enemigos de la República española eran
el comunismo, el fascismo, la anarquía y el pronunciamiento, a la vez que consideraba
que el régimen español no estaba capacitado para hacer frente a tantos problemas simul-
táneos. A pesar de los temores de Herbette, en su informe del 12 de julio consideraba
que los rumores de una posible sublevación habían remitido aunque pocos días más tar-
de, el 16 de julio de 1936, en el primer documento de esta colección, se hace constar
que “las circunstancias actuales son favorables a un golpe de fuerza”57.

57
Cfr. Documento 1.
2.3. El comienzo de la Guerra Civil
La sublevación de parte del ejército el 17 de julio de 1936 en el norte de África sor-
prendió a la legación francesa en una complicada situación. El embajador, como la
mayor parte del cuerpo diplomático, se había trasladado a San Sebastián con motivo de
la estancia veraniega habitual que coincidió con el relevo de sus agregados militares lo
que, posiblemente, impidió que la legación gala tuviese una percepción clara de lo que
se estaba fraguando. Pese a que Herbette conocía desde finales de 1935 las intenciones
de sectores de la derecha de llevar a cabo un golpe no supo prever que la sublevación se
fuese a producir de manera inmediata.
En los días previos al comienzo de la Guerra Civil se produjo el relevo del agregado
naval de la embajada, sustituido el 5 de mayo de 1936 por el teniente de navío Raymond
Moullec58. A su vez el agregado militar, el coronel Jouart59, había sido reemplazado por
el teniente coronel Morel, como se ha señalado anteriormente, quien se iba convertir en
otro personaje de capital importancia a la hora de elaborar la opinión de Francia ante el
conflicto español y que tomó posesión de su cargo el mismo día 18 de julio de 1936 en
París. Posteriormente, el 1 de octubre de 1936, el agregado aéreo se dirigió directamente
a Madrid en avión60.
El estallido del conflicto propició que la mayor parte de las embajadas trasladaran su
personal y dependencias a localidades vascofrancesas situadas en las inmediaciones de
la frontera española. Esta circunstancia supuso que a partir de septiembre de 1936, al 59
quedar en manos de los sublevados el puesto fronterizo de Irún y aislado el norte de
España del resto de la zona controlada por la República, las legaciones acreditadas ante
la República española carecieran de una conexión directa con la zona republicana, y por
tanto con el Gobierno ante el que estaban acreditadas. Herbette, al igual que hizo duran-

58
Raymond Moullec: Brest (Finisterre), 1901 / 1971. Este militar francés, que alcanzó el grado de contra-almirante, for-
maba parte desde 1934 de los servicios de información de la Marina francesa y permaneció en España hasta junio de 1939.
Posteriormente se unió al PCF y a las fuerzas de la Francia Libre en Londres. EYRAD, Jean Paul : «Attaché naval en
Espagne pendant la guerre civile: l’itinéraire du lieutenant de vaisseau Raymond Moullec» en Revue historique des ar-
mées, nº 251, París 2008. Disponible en: http://rha.revues.org//index335.html. Consultado el 01 de noviembre de 2008.
Sobre este personaje puede verse también EYRARD Jean-Paul L’éminence rouge: un opposant au général de Gaulle au
temps de la France Libre: le CV Raymond Moullec dit Moret T.E.R. 2005, 211 p.
59
El coronel Jouart fue herido en Segovia en un bombardeo al comienzo de la Guerra Civil. Elaboró un interesante in-
forme sobre el comienzo del conflicto. Service Historique de la Défense-Service Historique de l´Armée de Terre (SHD-
SHAT), leg. 7N 2754.
60
«Les ailes», 8 de octubre de 1936, nº 799, p. 15. Agradecemos a Rémy Tiger por facilitarnos esta información.
Según se desprende de la obra de Inquimbert el agregado aéreo de la embajada tuvo fijada su residencia en París hasta
principios de 1937. El Estado Mayor del Ejército envió a España a un oficial de información del Estado Mayor del mi-
nistro Pierre Cot, el mayor Pierrre Cahuzac, que según Sabine Jansen “fue la pieza maestra de las entregas de material
francés a los republicanos españoles. JENSEN, Sabine: Pierre Cot. Un antifasciste radical. Paris: Fayard, 2002. Cahu-
zac (1866/1944) comenzó su carrera militar en la Caballería, pasando en 1913 a la Aviación. Tomó parte en la Primera
Guerra Mundial como jefe de una escuadrilla de bombardeo. En 1923 se trasladó a Brasil con una misión militar fran-
cesa encargada de organizar la aviación brasileña. Permaneció en el país americano hasta 1929 tras un período en el que
abandonó el ejército y se convirtió en importador de coches Citroën y aviones Breguet. A su regreso se integró en el ga-
binete de Pierre Cot. En 1939 ascendió a coronel pero, tras la derrota de Francia, fue excluido del ejército por el Gobierno
de Vichy en noviembre de 1941. Su unió a la Resistencia y fue detenido por la Gestapo en mayo de 1943. Fue deportado
al campo de concentración de Buchenwald donde falleció el 29 de junio de 1944. INQUIMBERT: Op. cit., p.163-164.
“Un obús se queda corto cayendo en medio del mar ante San Sebastián”. (L’Illustration nº 4.879. 5 de
septiembre de 1936).

te la embajada en la URSS y durante los años de la II República, mantuvo una intensa


actividad en estrecha relación con los avatares políticos del momento. Esto dio origen
60 a que la actuación del embajador, hasta su destitución en octubre de 1937, fuera muy
cuestionada por ambos bandos. Esto nos puede llevar a pensar en la existencia de una
doble postura ante los acontecimientos de España que se concretan en la actividad del
embajador por una parte y la del Gobierno francés por otra. En primer lugar podemos
apreciar la existencia de una única postura, que podemos considerar la oficial, repre-
sentada por el Gobierno frentepopulista francés, de apoyo a la República que tiene uno
de los rasgos más destacados –y más denunciados por los sublevados– en las facilida-
des que se prestaron a las autoridades republicanas para poder hacer llegar material de
guerra y voluntarios a Cataluña para formar parte de las filas republicanas. También, y
como una parte de esta colaboración, podemos mencionar las facilidades que se ofre-
cieron, no sin un cierto interés propio por parte de las autoridades francesas, a los com-
batientes republicanos que salieron de España al final de la campaña de Guipúzcoa para
que se dirigieran nuevamente a la zona gubernamental a través de Cataluña y así evitar
que permanecieran en territorio francés61.
Una segunda línea de actuación, más pragmática y que se amolda a la situación creada
en el norte de España, es la que llevó a cabo directamente el embajador galo a lo largo
del primer año de guerra. En la misma podemos apreciar dos fases: la primera de ellas
se extiende desde el comienzo de la Guerra Civil hasta la caída de San Sebastián, el 13
de septiembre de 1936, mientras que la segunda se desarrolla en el tiempo que transcu-
rre entre la ocupación de la capital guipuzcoana y la destitución de Herbette.

61
Sobre este aspecto véase BARRUSO BARÉS, Pedro: “El difícil regreso. La política del Nuevo Estado ante el exilio
guipuzcoano en Francia (1936-1939)” en Boletín Sancho el Sabio, nº 11, Vitoria 1999, pp. 101-140.
61

“Un vagón enganchado a la locomotora lleva desde Irún a la estación de Hendaya el correo que no puede
ser dirigido al interior de España”. (L’Illustration nº 4.874, 1 de agosto de 1936).

Durante la primera de las fases mencionadas (julio-septiembre de 1936) podemos con-


siderar que la actuación de Herbette es la que corresponde al embajador de un país neu-
tral, aunque su implicación en el conflicto es mucho mayor que la del resto de los diplo-
máticos extranjeros, circunstancia que puede ser explicable por la proximidad de ambos
países. La segunda fase, que abarca desde la caída de Guipúzcoa hasta su cese en octu-
bre de 1937, registra un cambio radical en su actividad que pasa a ser considerada como
de abierta colaboración con los sublevados. Las relaciones de Herbette con personajes
como el comandante Troncoso –nominalmente jefe de la Comandancia de Irún, pero
con atribuciones que hacen de este personaje el auténtico factotum de cuanto ocurre en
las inmediaciones de la frontera– y el conde de los Andes, antiguo ministro de la Dic-
tadura, instalado en Biarritz desde 1931, muy bien relacionado con los servicios secre-
tos alemanes, condicionarán en gran parte su labor diplomática62.

62
Una primera aproximación a las actividades desarrolladas por Herbette en BORRÁS LLOP, José María: “Relaciones
franco españolas al comienzo de la guerra. La embajada de Jean Herbette” en RUÍZ MANJÓN, Octavio.-GÓMEZ OLI-
VER, Manuel. (Eds.): Los nuevos historiadores ante la Guerra Civil española. Granada: Diputación de Granada, 1996,
pp. 209-219.
62
“Refuerzos de los sublevados atraviesan Oyarzun en dirección al frente de Irún-San Sebastián”. A pesar
de este pie de foto original se trata probablemente de guardias de asalto republicanos que se dirigen hacia
el frente en la zona de las Peñas de Aya. (L’Illustration nº 4.879. 5 de septiembre de 1936).

En el monte Zubelzu, en el frente de Irún, en el verano de 1936. Mirando a la cámara, con un cigarrillo en
la boca, el renteriano Féliz González Rojo que luego sería fusilado por los franquistas. (Kutxa Fototeka).
63
“Pieza artillera de grueso calibre en el cuartel general de los insurrectos en Vera (de Bidasoa)”.
(L’Illustration nº 4.874, 1 de agosto de 1936).

“Una ametralladora en acción en el frente de Irún”. (L’Illustration nº 4.879, 5 de septiembre de 1936).


2.4. La Guerra Civil hasta la ocupación de Irún
Como ya hemos mencionado el comienzo de la Guerra Civil sorprendió a la mayor par-
te del personal de la embajada francesa, con su embajador al frente, en San Sebastián.
Desde el primer momento Herbette envió continuos informes en los que se aprecia cómo
su atención se centra en la situación en Navarra mientras deja traslucir que en San Sebas-
tián reinaba una cierta tranquilidad. No será hasta el día 20 de julio cuando, refiriéndo-
se a la capital guipuzcoana, reconocerá que “el Frente Popular controla la situación
pero su poder no se extiende más allá de los alrededores de la ciudad y a lo largo de la
carretera que conduce a la frontera francesa”63, a la vez que señala que la huelga gene-
ral, decretada por las organizaciones de izquierda, se había impuesto en los alrededores
de San Sebastián y de la frontera. Los informes de los días siguientes nos narran un
panorama ya conocido –abandono por parte de los gubernamentales de la capital, recon-
quista de ésta por los refuerzos republicanos, combates callejeros en San Sebastián64.
La muerte –a consecuencia de un tiroteo callejero– de la esposa del cónsul de Finlandia
hizo que el cuerpo diplomático decidiese evacuar la capital guipuzcoana incluido el
embajador francés. Sin embargo, tras la evacuación del cuerpo diplomático, Herbette
fue el único integrante del mismo que estuvo presente en San Sebastián, ciudad a la que
se trasladaba todos los días desde su residencia en la frontera vasco-francesa a bordo de
un buque de la Marina francesa mientras la ciudad permaneció en manos de la Repú-
blica65. Durante el período que transcurre entre la salida de los diplomáticos y la ocu-
64 pación de la ciudad por los sublevados la principal actividad del embajador fue tratar de
salvaguardar las vidas de los presos derechistas detenidos en San Sebastián, que ya ha-
bían sido víctimas de un asalto a la prisión donostiarra el día 30 de julio de 1936 y que
se saldó con más de cincuenta presos asesinados. En el desarrollo de esta labor el emba-
jador se vio favorecido por la fluida relación que mantuvo con el nuevo gobernador civil
de Guipúzcoa: el teniente de carabineros Antonio Ortega.
Como muestra de la labor humanitaria que llevó a cabo el embajador galo podemos men-
cionar los esfuerzos dirigidos a lograr la salida de España del conde de Romanones, polí-
tico conservador, ex alcalde de Madrid, ex ministro, ex presidente del Consejo de Minis-
tros y diputado en las Cortes republicanas en las tres legislaturas, al que sorprendió la
Guerra Civil veraneando en Villa Casilda, su residencia en la capital guipuzcoana. Javier
Moreno, en su biografía sobre el conde de Romanones, narra que éste desoyó los avisos
que le llegaron sobre la inmediata sublevación lo que provocó que ésta le sorprendiera
en San Sebastián. Tras el comienzo de la guerra Romanones se desplazó a Fuenterrabía
con la intención de pasar a Francia pero fue detenido y trasladado al Gobierno Civil de
San Sebastián66. La noticia de la detención del conde movilizó al embajador francés. Her-

63
Centre des Archives Diplomatiques (Nantes) CADN, Madrid C, leg. 555. Informe del 20 de julio de 1936 a las 13 horas.
64
Para mayor detalle sobre estos acontecimientos véase BARRUSO BARÉS, Pedro: Verano y revolución. La Guerra Civil
en Guipúzcoa (julio-septiembre de 1936). San Sebastián: Haranburu, 1996.
65
También permaneció en territorio español el embajador de Argentina, Daniel García Mansilla, que tenía varios refu-
giados acogidos en su residencia de Zarauz y el embajador de México, Manuel Pérez Treviño que acogió al ex ministro
César Jalón en su residencia de Fuenterrabía. Cfr. MORAL RONCAL, Antonio Manuel: Diplomacia, humanitarismo y
espionaje en la Guerra Civil española. Madrid: Biblioteca Nueva, 2008.
66
MORENO LUZÓN, Javier: Romanones. Caciquismo y política liberal, Madrid: Alianza Editorial, 1998, p. 437.
“El coronel Beorlegui vigilando con sus prismáticos el
bombardeo de Irún”.
Irún (L’Illustration nº 4.879 . 5 de
septiembre de 1936).

bette visitó a Romanones el 14 de


agosto en el Fuerte de Guadalupe,
adonde había sido trasladado, y
tras interesarse por su estado le
garantizó que llevaría a cabo
cuantas gestiones estuviesen en
su mano para lograr su liberación.
De manera simultánea a las gestio-
nes del diplomático, la personalidad
del conde de Romanones fue utilizada
por las autoridades republicanas para tratar
de poner fin a los bombardeos navales que esta-
ba sufriendo San Sebastián. Los ataques de la flota
sublevada provocaron que la Junta de Defensa de Guipúzcoa emprendiera una política de
represalias contra los presos derechistas que se materializó en la celebración de un con-
sejo de guerra contra varios militares, detenidos a raíz de la derrota del “Alzamiento”
65

“Oficiales de artillería ajustando el tiro contra Rentería”. (L’Illustration nº 4.879. 5 de septiembre de 1936).
Izquierda: “Distribución de granadas improvisadas”. (L’Illustration nº 4.879. 5 de septiembre de 1936).
66 Derecha: “El fuerte de San Marcial, posición fortificada de los insurrectos”. (L’Illustration nº 4.879. 5 de
septiembre de 1936).

en la capital guipuzcoana, y que se saldó con la ejecución de los procesados67. Herbette


trató de salvar la vida de los condenados pero la autorización recibida desde Madrid para
llevar a cabo la ejecución frustró el propósito del diplomático francés68. El día 18 de agos-
to se celebró un nuevo consejo de guerra a raíz de un nuevo ataque naval que se saldó con
varias víctimas civiles. Tras la celebración del mismo, Herbette llevó a cabo nuevas ges-
tiones en favor de los condenados tratando que no se cumpliese la sentencia. En este caso,
según el informe que se encuentra en los archivos de la embajada, el Gobierno de Madrid
dejó en manos de Antonio Ortega –Gobernador Civil de Guipúzcoa– la decisión de que
se cumpliese o no la sentencia. En el informe en el que el embajador narra la entrevista
que mantuvieron ambos personajes, el Gobernador Civil manifiesta que
“Quisiera evitar estas ejecuciones pero el movimiento popular es tan fuerte
que si no se llevan a cabo habría que temer linchamientos. Hablando de la
decisión que tenía que tomar, el señor Ortega me ha dicho: “Realmente esto
es demasiado para mí. Preferíría luchar en el frente”69.

67
Véase BARRUSO BARÉS, Pedro:”Justicia y Guerra Civil. La actuación de la Junta de Defensa de Guipúzcoa” en Bo-
letín Sancho El Sabio, nº6, Vitoria, 1995, pp. 155-186. Una visión general de la represión en el País Vasco durante la Gue-
rra Civil en BARRUSO BARÉS, Pedro: “La represión en las zonas republicana y franquista del País Vasco durante la
Guerra Civil” en Historia Contemporánea, nº 35, Bilbao, 2007, pp. 653-681.
68
CADN, Madrid C, leg. 556, informe del 14 de agosto de 1936.
69
CADN, Madrid C, leg .556, informe del 19 de agosto de 1936.
Ese mismo día la Junta de Defensa hizo pública una nota en la que señalaba que en caso
de continuar los ataques serían juzgados por un Consejo de Guerra varios presos dere-
chistas que permanecían en manos de las autoridades republicanas entre los que se cita-
ba expresamente al conde de Romanones. Esta amenaza, y el resultado de los Consejos
de Guerra precedentes, hicieron que el embajador Herbette intensificase sus gestiones
y se entrevistase nuevamente con el gobernador civil de Guipúzcoa. Éste le prometió
que trasladaría a Romanones70 de su prisión en el fuerte de Guadalupe, como efectiva-
mente ocurrió al día siguiente, al palacio de la Diputación, donde permaneció vigilado
permanentemente por cuatro hombres de confianza del gobernador civil. El embajador
francés se mostraba confiado de que si
“los bombardeos de las villas abiertas finalizan quizás se le pueda pasar a
Francia dentro de un tiempo pero mientras tanto no se podrá hacer nada
mejor para ponerlo a salvo”71.
Finalmente, tras el cese de los bombardeos navales sobre la ciudad, y bajo la protec-
ción de Ortega y Herbette, el día 23 de agosto Romanones cruzó la frontera y llegó a
San Juan de Luz, de donde al día siguiente partió en dirección a Dax. El conde per-
maneció en Francia hasta que logró la liberación de dos de sus hijos, presos en
Madrid, tras lo cual regresó a San Sebastián, ciudad en la que permaneció el resto de
la guerra.
Un acontecimiento decisivo para el desarrollo del conflicto en Guipúzcoa, y parece 67
ser que para la actitud del embajador francés ante el mismo fue, según el embajador
norteamericano, la destrucción de Irún por un incendio en los momentos previos a la
ocupación de la villa por los sublevados. Según el embajador norteamericano
Bowers72, la destrucción de Irún hizo que Herbette se inclinara de manera decidida
por el bando de los sublevados. Desde nuestro punto de vista, la afirmación del diplo-
mático estadounidense resulta verosímil, pero no podemos atribuir solo a la destruc-
ción de la ciudad fronteriza el cambio de actitud de Herbette. Lo que sí es cierto es
que el diplomático francés creía que la ocupación de Irún, y la previsible ocupación
de San Sebastián, provocarían el hundimiento de todo el norte republicano. Esto,
según la apreciación del diplomático francés, supondría el fin de la guerra y el triun-
fo de los sublevados.
A todo esto solo cabe añadir que la acción diplomática de Herbette iba encaminada a
mantener buenas relaciones con las nuevas autoridades españolas, con independencia
del cariz de éstas, por considerarlas clave para la seguridad de las posesiones francesas
en el norte de África y los intereses económicos franceses en España, lo que sumado a
los temores clásicos del diplomático galo (anarquismo, comunismo, posible revolución
social en España…) nos ayuda a comprender la evolución del embajador.

70
Véase BARRUSO BARÉS, Pedro: La guerra Civil en Gipuzkoa.., p.149.
71
CADN, Madrid C, leg. 556.
72
BOWERS, Claude G.: Misión en España (1933-1939). En el umbral de la Segunda Guerra Mundial, 3º Ed. Grijalbo:
Barcelona, 1978 (1ª Ed. 1955).
Antonio Ortega. Gobernador Civil de Guipúzcoa
entre julio y septiembre de 1936 y responsable
de la defensa de Irún. Aquí aparece con insig-
nias de teniente coronel del Ejército Popular
Republicano. (Fuente: AGA-MCU-Archivo
Rojo 33/F464-55755, sobre 131).

En las obras consultadas se deja traslucir


poco sobre el carácter del embajador. Tan
solo los libros publicados por sus secreta-
rios en las embajadas de la URSS y Espa-
ña, en los que ponen de manifiesto su
abierta hostilidad hacia Herbette, aportan
algunas informaciones sobre el carácter del
diplomático francés. El que fue su secreta-
rio durante su estancia en la URSS, Claude
Boisanger73, presenta al embajador como una
persona que no salía nunca de la embajada,
“atrincherado en el primer piso donde había
hecho poner cerraduras con mecanismos compli-
cados” y que dedicaba todo el día a leer la prensa
soviética y “a redactar largos informes que nadie leía en
68
el Quai d´Orsay”. Por su parte Jean Baptiste Barbier74, su secretario al comienzo de la
Guerra Civil, también traza una imagen poco favorable del embajador. Barbier, que
conoció tardíamente a Herbette, señala en su libro que éste era detestado por el cuerpo
diplomático. Las fuentes consultadas parecen confirmar que las relaciones con los
embajadores británico y norteamericano eran distantes mientras que con el resto de
embajadores eran cordiales. La animadversión de Barbier, partidario de los sublevados,
descalifica su testimonio como fuente para conocer la personalidad de Herbette. En su
obra sobre la política exterior francesa Barbier llega afirmar que el embajador permitió
“la entrada en la península de una masa de propagandistas rusos o pro soviéticos” y le
acusa de haber servido “de puente entre la revolución ya instalada y sólidamente orga-
nizada en Rusia y la revolución ya en marcha en España”75. Barbier llegaría, incluso, a
hacerse eco del artículo publicado por el escritor derechista y ultracatólico Gaëtan Ber-
noville76, cuyo hermano Iñigo era miembro de los “Croix de Feu” y fue un importante

73
BOISANGER, Claude de: Vivre en Russie au temps de la N.E.P. Paris : Librairie d’Amérique et d’Orient, 1984, pp.
38-42.
74
BARBIER, Jean-Baptiste: Un frac de Nesuss. Roma: Azienda Editoriale Italiana, 1951.
75
BARBIER, Jean-Baptiste: Un frac de Nesuss, pp. 606 a 615.
76
Gaëtan Bernoville: San Juan de Luz, 26 de noviembre de 1889 / París, 11 de noviembre de 1960. Hombre profunda-
mente católico fue influido por el carlismo en sus primeros escritos. En 1913 fundó la revista “Les Lettres” y años más
tarde escribió cinco libros relacionados con el País Vasco: La cruz sangrienta. Historia del cura Santa Cruz (1928), El
País de los Vascos (1930), Al servicio de Don Carlos (1932), Pierres el contrabandista (1933) y San Miguel Garicoits
(1936) así como numerosas obras de tipo religioso. Establecido en París, dirigió una de las colecciones de la editorial
Grasset y fue elegido miembro de la Academia de la Lengua francesa. Escribió, en 35 volúmenes, un Itinerario Espiri-
tual de Francia. Murió en 1960 en la capital francesa.
69
Antonio Ortega. Gobernador Civil de Guipúzcoa en el frente de Madrid junto con otros mandos de las fuer-
zas vascas que participaron en la defensa de la capital. (Fuente: MCU, AGA, MCSE-Archivo Rojo 33/F464-
55755, sobre 131).

colaborador en la organización de los servicios de información franquistas en Francia77.


En el mencionado texto se acusaba al embajador de pertenecer a la Masonería y de par-
ticipar en “reuniones misteriosas de la extrema izquierda” y de haber trasladado armas
en su coche para los republicanos78 .
El retrato más irónico, y uno de los pocos de que disponemos, del carácter del embaja-
dor lo debemos a la pluma de Manuel Azaña. En el Cuaderno de la Pobleta, en la ano-
tación correspondiente al día 3 de octubre de 1937, y tras producirse el cese del emba-
jador, Azaña anota que

77
Sobre el papel desempeñado por Iñigo Bernoville en la creación y desarrollo de los servicios de información franquistas
en Francia véase BARRUSO BARÉS, Pedro: El frente silencioso. La Guerra Civil española en el Sudoeste de Francia
(1936-1940). Hiria Liburuak, Alegia, 2001 (Reedición con el título Información, diplomacia y espionaje: La Guerra
Civil española en el Sur de Francia. San Sebastián: Hiria, 2008) y JIMENEZ DE ABERÁSTURI, Juan Carlos-MO-
RENO IZQUIERDO, Rafael: Al servicio de extranjero. Historia del servicio vasco de información de la Guerra Civil
al exilio (1936-1943). Madrid: Antonio Machado Libros, 2009.
78
Según DENÉCHÈRE, Yves: Op. cit., p. 263, este artículo de Bernoville se publicó con el título “Portrait. Son exce-
llence M. Herbette, par Gäetan Bernoville”, en “Le Journal” a finales de julio o en agosto de 1936. En todo caso los acon-
tecimientos demostraron que la realidad fue todo lo contrario a lo que Bernoville recogía.
“Cuando en el año 31 vinieron de Rusia a la embajada de Madrid, estaban
sobrecogidos de miedo, efecto del régimen policiaco de Moscú. Por todas par-
tes veían agentes secretos, espías, misterios, peligros. En la embajada se ha
distinguido por su tacañería. Daba comidas venenosas y cigarros peseteros.
Todavía el año pasado, tres ministros se me pusieron malos a consecuencia
de una cena de Herbette. Esto, en la casa de Francia, el país de la bonne chè-
re, donde lo mejor, después de la literatura, es el arte culinario; y como esté-
ticamente no son incompatibles, no es forzoso preferir ni escoger. Quizá la
cocina tenga más devotos que las letras. Madame Herbette, según contaba
ella misma, hacía la compra personalmente en la plaza del Carmen para que
no la sisaran”79.
Desde el convencimiento de que la guerra se decantaría a favor de los sublevados Her-
bette trató de establecer unas relaciones fluidas con las nuevas autoridades. Sin embar-
go, esto no fue obstáculo para que Herbette siguiera cultivando sus buenas relaciones
con las autoridades republicanas mientras ello le fue posible.
Buena prueba de ello fue el papel jugado por el embajador galo en el transcurso de la
evacuación de la capital guipuzcoana, en vísperas de la ocupación de la ciudad por las
tropas procedentes de Navarra. La principal razón que movió a los republicanos a eva-
cuar San Sebastián parece ser que fue la de evitar una batalla callejera, con la consi-
70

Antonio Ortega. Gobernador Civil de Guipúzcoa entre julio y septiembre de 1936 (tercero por la derecha)
en un acto de homenaje a las Brigadas Internacionales. Fuente: AGA-Cultura.

79
AZAÑA, Manuel.: Obras Completas. Barcelona: Crítica, 1981, pp. 307-308.
Manuel Cristóbal Errandonea. Líder
comunista irunés y responsable,
junto con Antonio Ortega de la
defensa de Irún.

guiente destrucción de un parte de la ciudad,


y preservar a San Sebastián de sucesos simi-
lares a los ocurridos en Irún; aunque esta
postura no parece que era unánime entre
las distintas fuerzas políticas que compo-
nían la Junta de Defensa. La consulta de
documentos procedentes de los archivos
diplomáticos franceses, nos permite reali-
zar un análisis diferente de los últimos días
que San Sebastián permaneció bajo el con-
trol de los republicanos, a la vez que nos faci-
litan el análisis del proceso de evacuación de la
capital guipuzcoana.
El proceso que culminó en el acuerdo de evacuación de
la ciudad –adoptado el 12 de septiembre de 1936– parece
arrancar de una reunión que se celebró el mismo día de la ocupación de Irún –4 de sep- 71
tiembre de 1936– en el ayuntamiento donostiarra. En ella, según el informe del embaja-
dor francés, tomaron parte personas influyentes pertenecientes a todos los partidos del
Frente Popular, incluidos los representantes de la CNT. Los integrantes de esta reunión se
declararon todos partidarios de establecer conversaciones con los sublevados para evitar
el bombardeo de San Sebastián. Por su parte los nacionalistas vascos hicieron saber que
si no se negociaba con los sublevados abandonarían la causa de los gubernamentales80.
Por tanto, parece que la principal preocupación de los defensores de la República era evi-
tar que la capital sufriese bombardeos aéreos o se repitiesen los bombardeos navales de
agosto de 1936, que tuvieron un efecto más psicológico que efectivo pero que desencade-
naron represalias contra los detenidos derechistas en San Sebastián. Por otra parte la des-
trucción sufrida por Irún causó un gran impacto entre la población guipuzcoana y provocó
que las localidades situadas en la ruta que une la capital donostiarra con la frontera (Ren-
tería, Pasajes…) experimentaran un gran éxodo ante la llegada de las tropas sublevadas.
El día 7 de septiembre dio comienzo la evacuación de San Sebastián en la que tomaron
parte buques franceses. En uno de ellos, el mercante francés Aisne, se dirigieron a San
Juan de Luz 183 personas, francesas y españolas, que fueron embarcadas por indicación
del gobernador civil de Guipúzcoa Antonio Ortega y eran, fundamentalmente, familia-
res de los dirigentes del Frente Popular81. Por su parte el embajador francés mantuvo

80
CADN, Madrid C, leg. 556.
81
CADN, Madrid C, leg. 556.
El dirigente comunista vasco Jesús Larrañaga en un mitin en San Sebastián poco antes de las elecciones de
febrero de 1936. (Kutxa Fototeka).

una entrevista con Ortega. En la misma el diplomático solicitó al gobernador que adop-
tase medidas para evitar que se reprodujesen los sucesos ocurridos en el fuerte de Gua-
72 dalupe, situado en Fuenterrabía, donde al retirarse los republicanos fueron fusilados
varios presos entre los que se encontraba el ex ministro de la monarquía, Honorio Mau-
ra. Sin embargo, en los días anteriores –juzgados algunos presos en las primeras actua-
ciones del Tribunal Popular de San Sebastián que se había constituido el día 4 de sep-
tiembre– fueron fusilados 22 de ellos en la capital, entre los que se encontraban el vocal
del Tribunal de Garantías Constitucionales Víctor Pradera, el dirigente de Renovación
Española, Jorge Satrústegui, y el portavoz de la minoría monárquica en el ayuntamien-
to, Pedro Soraluce82. Mientras tanto, Ortega garantizaba a Herbette que los sucesos de
Guadalupe no se volverían a repetir asegurando al embajador galo que dispondría de
policía suficiente para prevenir los incendios, a la vez que había dispuesto que los pre-
sos fueran embarcados y dirigidos a Bilbao al mismo tiempo que las tropas republica-
nas abandonaban la ciudad. El día 8 de septiembre fueron trasladados a Bilbao los pre-
sos de Ondarreta junto con los depósitos de los bancos de San Sebastián y las reservas
de las principales fábricas de la provincia. Ese mismo día, en una nueva entrevista entre
Ortega y Herbette, el primero volvió a darle garantías de que San Sebastián no ardería
como había ardido Irún83.
El 12 de septiembre Herbette desembarcó en la ciudad procedente de Francia y asistió
a la salida masiva de los habitantes de San Sebastián provocada por la noticia del hun-
dimiento de las últimas posiciones que defendían la ciudad. El embajador francés con-
sideraba que

82
BARRUSO BARÉS, P.: La Guerra Civil en Gipuzkoa..., p.170.
83
CADN, Madrid C, leg. 556.
Tren blindado improvisado en los primeros momentos con el que se intentó detener el avance de los nava-
rros que venían de Endarlaza. (Foto autores).

“El pánico que en la mañana del 12 de septiembre ha hecho perder a las tro- 73
pas gubernamentales la posición de Santa Bárbara no ha sido provocado por
la falta de municiones, ni por la falta de trincheras o de alambradas. La defen-
sa era posible pero los milicianos han huido. Los dos oficiales que los man-
daban en este lugar han sido fusilados. La pérdida de Santa Bárbara ha hecho
caer todas las demás posiciones de este sector, y como consecuencia se ha
decidido la evacuación de San Sebastián a las 14h 3084.
Ante este panorama Herbette se trasladó al Gobierno Civil donde mantuvo una nueva
entrevista con Ortega y éste le comunicó la decisión de que las fuerzas republicanas se
replegarían, por la carretera que conduce a Bilbao, hasta Zumaya. Por su parte los nacio-
nalistas, que por el momento casi no habían tomado parte en los combates, colaboraron
eficazmente según Herbette, en la contención de los anarquistas provocando que en los
últimos días de control republicano de San Sebastián no se viese un solo camión con la
bandera roja y negra de la CNT85.
El éxodo de la capital donostiarra, en el que no faltaron los rumores que circularon en
Hendaya de un pretendido incendio, según el diario falangista “Unidad”86 alcanzaría a
un total de 44.398 personas, es decir el 48,6% de la población donostiarra. Aunque es
difícil valorar la veracidad de esta cifra podemos formular varias consideraciones sobre

84
Archive Ministère des Affaires Etrangères AMAE (P). Europe. Politique Intérieure nº 170.
85
CADN, Madrid C, leg. 556.
86
“Unidad”, 6 de octubre de 1936.
la misma. En primer lugar ofrece dudas por la rapidez y la exactitud de la misma, ya que
se refiere al día 13 de septiembre y se publica el día 6 de octubre. Por otro lado, aunque
no podemos dudar del celo de las nuevas autoridades, las rencillas, diferencias y des-
coordinación entre ellas, puestas de manifiesto en numerosos documentos, no parecen
el medio más adecuado para llevar a cabo un control tan exhaustivo de la población sal-
vo que dispusieran de algún censo que facilitara la verificación de las cifras de los eva-
cuados por calles. Igualmente debemos decir que muchas personas, incluso derechistas,
huyeron hacia el interior de Guipúzcoa para evitar los posibles combates volviendo a
sus hogares una vez que las tropas de Mola controlaron la mayor parte de Guipúzcoa.
De todas maneras, testimonios orales apuntan a que San Sebastián presentaba un aspec-
to desolador la tarde del domingo 13 de septiembre de 1936. El abandono de San Sebas-
tián, sin que la ciudad sufriese destrucciones y sin que se produjese una matanza de dete-
nidos derechistas, hizo que el embajador francés elogiase la figura de Ortega, sobre el
que opinó que había salvado numerosas vidas apoyándose en los nacionalistas vascos,
subrayando que sobre todo había salvado el honor87. Esto no evitará que fuera fusilado
en Alicante pocas fechas después del final de la Guerra Civil.

74

87
CADN, Madrid C, leg. 556.
75

Turismo y negocio con la guerra civil. Arriba: Alquiler de catalejos. Página anterior: “En el País Vasco
francés. En uno de los puntos más elevados de la región “la Croix-des-Bouquets”, los turistas acuden a
mirar el bombardeo de las Peñas de Aya”. Abajo: “Algunos curiosos, observan sobre el acantilado de
Socoa, cerca de Ciboure, los disparos de los buques insurrectos contra el fuerte de Guadalupe. (Dibujos
de Georges Scott, L’Illustration nº 4.878, 29 de agosto de 1936).
2.5. Las relaciones con las nuevas autoridades hasta el cese del
embajador
Tras la ocupación de San Sebastián dio comienzo la última etapa de la actividad diplo-
mática de Jean Herbette. En el transcurso de la misma, y manteniendo su representación
diplomática ante el Gobierno de la República, sus relaciones con los sublevados fueron
cada vez más intensas. No tenemos constancia, a diferencia de lo que ocurría durante la
fase de control republicano de San Sebastián, que el embajador se trasladase a la capi-
tal donostiarra con tanta frecuencia, recayendo en el cónsul francés en San Sebastián el
peso de la representación diplomática. A pesar de ello las relaciones con dos persona-
jes destacados del bando franquista fueron continuas e intensas; nos referimos al coman-
dante militar del Bidasoa –Julián Troncoso– y al representante oficioso de los subleva-
dos en la costa vasco francesa, el conde de los Andes. Sin embargo, el contacto con
representantes de los sublevados no se limitó a los dos personajes mencionados. Her-
bette mantuvo varias entrevistas con el encargado de las cuestiones internacionales de
la Junta Técnica, José Sangróniz, con el que se reunió varias veces en territorio francés.
A partir de este momento la actuación del embajador galo, en los últimos meses de su
misión diplomática, tuvo dos objetivos principales: tratar de lograr la libertad de diver-
sos detenidos y, en segundo lugar, mantener unas relaciones fluidas con las nuevas auto-
ridades de Salamanca.

76 En el desarrollo de la labor humanitaria de Herbette podemos destacar sus esfuerzos por


lograr la liberación de los presos derechistas retenidos en Bilbao. En su afán por lograr
este objetivo comunicó al cónsul de Francia en la capital vizcaína su intención de tras-
ladarse a Bilbao para lograr evacuar de allí al obispo de Santander, al que acompañarían
otros cinco presos designados por el Gobierno Vasco, comprometiéndose a que éstos
permanecerían en Francia hasta el final de la guerra. Siguiendo las indicaciones del
embajador el cónsul se entrevistó con el consejero de Gobernación –Telesforo Monzón–
quien le hizo constar la oposición del ejecutivo vasco a los canjes individuales señalán-
dole que la ejecución del sacerdote Ariztimuño había causado un profundo rencor lo que
–según el diplomático francés– había contribuido a su vez a volver más intransigentes
a los nacionalistas vascos88. Sin embargo, y a pesar de la postura del Gobierno vasco, el
embajador francés siguió adelante con su labor. La embajada francesa se dedicó a tras-
ladar a personas de Bilbao –a bordo de barcos franceses– a Francia y al socorro de los
presos derechistas trasladados desde San Sebastián a la capital vizcaina. Esta actuación
motivó las quejas del mismo Aguirre, quien –en una carta fechada el 21 de diciembre
de 1936, y a raíz de no permitir el embarque del diputado republicano Amador Fernán-
dez en el torpedero francés que llevaba a cabo el viaje de Bilbao a Francia– acusó al
diplomático francés de

88
CADN, Madrid C, leg. 569. Ariztimuño había sido fusilado en Hernani el 18 de octubre de 1936. Sobre la represión
del clero guipuzcoano véase BARRUSO BARÉS, Pedro: “La represión del clero diocesano guipuzcoano durante la Gue-
rra Civil” en Actas del Congreso Internacional 1936-1939. La Guerra Civil Española. Madrid: Sociedad Estatal de Con-
memoraciones Culturales, 2009 (Edición en CD-ROM).
“señalar de manera caprichosa los pasajeros de nacionalidad española que
pueden embarcar en los buques de guerra franceses seleccionando casi siem-
pre a los menos afectos a nuestra situación política sin la cautela de disimu-
lar actuaciones sospechosas con atenciones que en cualquier circunstancia
parecen obligadas y son inexcusables en el momento actual”89.
Pero en el ámbito de la labor humanitaria que lleva a cabo el embajador se deben des-
tacar las gestiones que realizó ante las autoridades de Salamanca para tratar de salvar la
vida de varios pasajeros del vapor Galdames. Este buque, que realizaba la ruta entre
Bayona y Bilbao, fue apresado el 4 de marzo de 1937 y a bordo del mismo fueron cap-
turados el representante de la Generalitat ante el Gobierno vasco, el catalanista y cató-
lico Manuel Carrasco i Formiguera, y el concejal socialista de Irún Florencio Iracheta
así como otros republicanos más. Las iniciativas para salvar la vida de ambos serán
intensas por parte del embajador galo, sin embargo en lo que se refiere al líder catala-
nista, la actitud parece ser diferente, tal como se pone de manifiesto en una carta dirigi-
da al ministro francés de Asuntos Exteriores en la que le señalaba que
“en lo que concierne a la designación de la persona que trataremos de libe-
rar, de entre los compañeros de cautiverio de Iracheta, yo no estoy seguro de
que deberíamos admitir el nombre de Carrasco Formiguera. Por una parte,
este personaje no es un separatista vasco, es un separatista catalán y yo dudo
que tengamos interés en tomar simultáneamente la defensa de personajes
77
representativos de estos dos movimientos. La animosidad suscitada contra
nosotros y contra Inglaterra por los asuntos de Bilbao no podría mas que ver-
se acentuada y los prisioneros por los que nos interesemos se arriesgan a
sufrir. Por otra parte, yo no he [ilegible] la influencia religiosa que debe ejer-
cerse a favor de Carrasco Formiguera... se le protege y le asegura probable-
mente una intervención más eficaz que nuestra intervención”90.
Sin embargo, y a pesar de las intensas gestiones para lograr la liberación de ambos, en
las que llegaron a intervenir las más altas instancias del nuevo régimen, ambos prisione-
ros fueron fusilados en 1938. Pese a que no podemos entrar en este momento en mayo-
res consideraciones sobre la muerte de estas dos personas sí podemos considerar que con
su ejecución Franco quiso llevar a cabo una especie de “escarmiento público” en la per-
sona de Iracheta, al que se llega a acusar de la destrucción de Irún en 1936 –pese a estar
ausente de la ciudad cuando se produjo el incendio– y de “advertencia” a los nacionalis-
tas catalanes, en vísperas del comienzo de la ofensiva de Cataluña, de que no pueden
esperar ninguna clemencia del “Nuevo Estado” si no se rinden sin condiciones.
El último aspecto al que queremos hacer referencia dentro de la misión diplomática de
Jean Herbette en la Guerra Civil, y que coincide con el final de su embajada, es la par-
ticipación en la crisis que se genera en el sur de Francia a raíz del descubrimiento de

89
Archivo General de Navarra (AGN), caja 20.304.
90
CADN, Madrid C, leg. 569.
78

Milicianos en la zona del Bidasoa vigilan al enemigo y escrutan el cielo en espera de un ataque aéreo. (Foto
Association Jakintza. San Juan de Luz.)

una red de espionaje franquista en las localidades de Biarritz y San Juan de Luz. En la
misma, entre otros, se ve involucrado el conde de los Andes, interlocutor de Herbette.
El Gobierno francés, ante la implicación de agentes alemanes en la red de información,
optó por decretar la expulsión de territorio francés de una serie de personas involucra-
das en el caso entre las que se incluyó al conde de los Andes.
A partir de ese momento Herbette centró su actuación en tratar de evitar que se llevasen
a cabo las expulsiones y lograr que las autoridades de Salamanca no tomasen represa-
lias contra intereses franceses en la zona controlada por la Junta Técnica. Ésta, ante la
posibilidad de la expulsión de los agentes franquistas, dictó una serie de normas y el 1
de septiembre el gobernador civil de Guipúzcoa comunicó a varios industriales resi-
dentes en San Sebastián y localidades cercanas a la frontera que en caso de no trasladar
su residencia al sur del Guadiana serían expulsados de España91. Herbette alertó tam-
bién del riesgo que corrían los representantes consulares franceses en España si el
Gobierno francés no reconocía el carácter de representantes oficiosos de la Junta Téc-
nica a los amenazados de expulsión y, por tanto, se les protegía con una cierta inmuni-

91
CADN, Madrid C, leg. 573.
dad diplomática. En caso contrario a los cónsules franceses en “zona nacional” se les
rogaría que cesasen en sus funciones92. Por tanto, si se diese la circunstancia de que el
Gobierno de París llevase a cabo su proyecto de expulsión la representación diplomáti-
ca en la “zona nacional” desaparecería y los intereses económicos franceses se verían
seriamente afectados. Los representantes de esos intereses, a los que aparece ligado Her-
bette, ya habían solicitado en repetidas ocasiones que se restableciesen las relaciones
comerciales y las comunicaciones con la “zona nacional”.
Pero la crisis tiene otra vertiente que se desencadenó por la actuación del conde de los
Andes. Éste, el 3 de septiembre de 1937, presentó una carta de protesta ante Herbette. En
ella se informaba al embajador que él era el encargado, en representación de Alfonso XIII,
de las relaciones oficiosas con Franco y que la asignación de residencia en París –otra de
las opciones que maneja el Gobierno francés– equivaldría a una expulsión. El escrito del
conde de los Andes encerraba igualmente una nada velada amenaza en la que señalaba
que, en caso de que se llevaran a cabo las sanciones administrativas contra él dictadas
“Los ingenieros, industriales y comerciantes franceses de la región de San
Sebastián que actualmente son objetivo [de las medidas adoptadas] (y todos
los franceses que podrán serlo a continuación) serán considerados como
expulsados de España si rechazan instalarse al sur del Guadiana, donde ellos
no tienen nada que hacer”93.
Las amenazas del conde de los Andes debieron causar un gran efecto en el embajador fran- 79
cés. Ese mismo día, junto con la carta que le había entregado el conde de los Andes, remi-
tió al ministro de Asuntos Exteriores un informe en el que se señala de manera textual:
“Ante la eventualidad de que la monarquía de Alfonso XIII sea restablecida
en España, el Conde de los Andes tendrá un acceso continuo al soberano,
como anteriormente el Duque de Miranda, con la diferencia de que su actua-
ción sobrepasará posiblemente mucho la de su predecesor, tanto en perspi-
cacia como en eficacia. Si se examinan los intereses de Francia parece muy
grave empujar a un personaje de esta importancia hacia Alemania o Italia...
igualmente si la monarquía no se restablece, o si tarda en serlo, los monár-
quicos poseerán y conservarán una influencia considerable en el gobierno del
general Franco, por tanto nosotros deberíamos, antes que amenazar tener el
mayor cuidado con uno de los principales agentes de enlace entre Salaman-
ca y la antigua Corte”94.
En el informe del embajador podemos apreciar los temores de la sociedad francesa:
un alineamiento excesivo de Franco con los alemanes e italianos supondría una seria
amenaza para el Marruecos francés y la permanente preocupación de contar con un
Gobierno hostil al otro lado de los Pirineos. El continuo desarrollo de la Alemania

92
CADN, Madrid C, leg. 573. Informe del 1 de septiembre de 1937.
93
CADN, Madrid C, leg. 573. Informe del 3 de septiembre de 1937
94
CADN, Madrid C, leg. 573. Informe del 3 de septiembre de 1937.
80

“Frente Popular” del 29 de julio de 1936.


nazi, cuyas pretensiones territoriales no parecían tener fin, va creando una sensación
de inquietud en la opinión pública francesa que empieza a considerar la posibilidad
de un enfrentamiento armado con Alemania. Por su parte, el Gobierno francés veía
con honda preocupación la cada vez mayor influencia de las potencias fascistas ante
la Junta Técnica.
Herbette, por su parte, cometió un error de apreciación al otorgar a los monárquicos
alfonsinos una importancia, en el futuro gobierno de España, mayor de la que real-
mente iban a tener. Da por sentado que Franco ganaría la guerra pero duda de cuál sería
la forma política que se adoptaría tras la victoria de las tropas franquistas. Ante las dis-
tintas posibilidades optó por recomendar que no se actuase contra los españoles ame-
nazados de expulsión a la expectativa del papel que éstos pudieran desempeñar en el
futuro político de España. Sin embargo, el análisis que realiza Herbette era demasiado
simple, al otorgar al conde de los Andes un papel destacado en el futuro político espa-
ñol y supeditar a las buenas relaciones con el aristócrata la posibilidad de unas rela-
ciones fluidas entre Francia y España. El embajador francés no tuvo en cuenta que el
conde de los Andes, como él mismo señala en su carta, llevaba siete años en Francia,
y, por lo tanto estaba alejado del epicentro de la política española. Si bien es cierto que
estuvo presente en todas las conspiraciones y actuaciones de los alfonsinos, lo hizo
desde el exterior, sin relación con quienes marcaban las directrices de las opciones
monárquicas durante la II República y, por tanto, apartado de cualquier posibilidad de
decisión. 81
Pero no son sólo estos temores los que llevan a Herbette a recomendar que se anule
la orden de expulsión. Según Azaña, sería su mentalidad, de un “burguesismo” estre-
cho, y su sometimiento a los intereses económicos de sectores conservadores france-
ses los que, en último término, le llevarían a ejercer una cerrada defensa de los agen-
tes franquistas contra los que se había dictado la orden de confinamiento al norte del
Loira. El día 5 de septiembre el embajador francés recibió una nota de Sangróniz,
encargado de las relaciones exteriores de la Junta Técnica, en la que se protestaba por
el hecho de
“Tomar medidas, a nuestro juicio arbitrarias, con pacíficos súbditos españo-
les residentes en Biarritz, obligándoseles, bajo pena de expulsión, a retirarse
más allá de río Loira. Las personas víctimas de tan injustificado atropello han
sido precisamente las que por su correctísima y patriótica actuación al servi-
cio del Movimiento Nacional, desempeñaban “de facto” la función de agen-
tes oficiosos en la zona fronteriza. Este incidente pone una vez más de mani-
fiesto la absoluta necesidad de llegar urgentemente a un “modus vivendi” que
regule el funcionamiento de los agentes oficiosos nacionales en territorio
francés con facultades consulares y en perfecto conocimiento de las respecti-
vas autoridades departamentales”95.

95
CADN, Madrid C, leg. 562.
Al día siguiente el embajador francés elaboró un largo informe que envió al ministro de
Asuntos Exteriores francés, Delbos, en el que respondía a un informe que la policía fran-
cesa le había entregado el 5 de agosto96, y en el que se demostraba la implicación de los
españoles amenazados de expulsión en actividades de espionaje. El diplomático deja
claro que el objetivo del registro efectuado en las instalaciones de los agentes franquis-
tas era descubrir la existencia de una emisora instalada en la misma –que no es locali-
zada por una filtración que pone sobre aviso a los agentes franquistas– y tratar de demos-
trar las relaciones de éstos con agentes alemanes97. En su escrito el embajador trata de
refutar las acusaciones de espionaje argumentando que se razona como si Francia hubie-
ra entrado en la guerra de España al lado del Gobierno de Valencia, en cuyo caso encon-
traría justificada la vigilancia sobre los agentes franquistas al equiparar la defensa de un
aliado con la defensa de Francia98.
El embajador francés envió dos informes a París –los días 20 y 30 de agosto99– en los
que trataba de justificar las actuaciones de los españoles amenazados de expulsión. Los
argumentos que emplea para justificar la actuación de los agentes franquistas son varia-
dos. Ante las posibles represalias contra ciudadanos franceses residentes en España,
señala que los asuntos de las personas que se quiere expulsar incumben únicamente a
los españoles, sin que en ningún momento se ponga en peligro la seguridad francesa a
la vez que hace constar las consecuencias que esto podía acarrear al alinearse las auto-
ridades francesas con los republicanos de una manera clara. En el informe del día 30 de
82 agosto, Herbette volvía a incidir en las mismas razones señalando que las actuaciones
de los amenazados de expulsión se limitaban a revisar la prensa francesa y examinar los
motivos que alegaban las personas que querían entrar en la zona controlada por los fran-
quistas. Finalmente vuelve a repetir su argumento de que se trata de personas que en el
futuro podrán facilitar las relaciones entre ambos países.
Pero la delicada situación en la que quedó Herbette ante su Gobierno se agravó en
septiembre de 1937. El día 18 de ese mes un comando al frente del cual se encon-
traba el comandante Troncoso, jefe de la Comandancia Militar del Bidasoa, fracasó
en su intento de apoderarse del submarino republicano C-2 que se encontraba refu-
giado en el puerto de Brest100. A raíz del frustrado asalto, en el que muere uno de los
integrantes del comando, fue detenido Troncoso. Herbette intercedió por el detenido
pero la grave situación interna por la que atravesaba Francia a raíz de la crisis de los
cagoulards, con los que Troncoso estaba en contacto, y el claro alineamiento del
embajador con el bando de los sublevados motivan finalmente su cese por parte del
Gobierno francés que recibió también presiones por parte del Gobierno de la Repú-

96
Archivo Nacional de Francia (ANF), F7-14.676.
97
CADN, Madrid C, leg. 573. Informe del 6 de septiembre de 1937.
98
CADN, Madrid C, leg. 573. Informe del 6 de septiembre de 1937.
99
CADN, Madrid C, leg. 573. Informe del 6 de septiembre de 1937.
100
Véase sobre este episodio JIMÉNEZ DE ABERÁSTURI, Juan Carlos-MORENO IZQUIERDO, Rafael: Al servicio
de extranjero. Historia del servicio vasco de información de la Guerra Civil al exilio (1936-1943). Madrid: Antonio
Machado Libros, 2009.
83

Noticia sobre el nombramiento del teniente Ortega como gobernador civil aparaecida en el diario
“Frente Popular” del 10 de agosto de 1936.
blica101. La detención de Troncoso, según fuentes italianas, provocó una gran irrita-
ción en el Cuartel General de Franco y se ordenó la detención del cónsul de Francia
en Málaga y la de tantos franceses como españoles hubiesen sido detenidos102. El
marqués de Linares visitó en Biarritz al embajador británico, Sir Henry Chilton, por
encargo de Sangróniz para que, junto con Herbette, colaborase para tratar de poner
en libertad a Troncoso. Según el responsable de los servicios de información repu-
blicanos en el sudoeste de Francia, Chilton consultó con Londres sin obtener res-
puesta, pero el jefe del espionaje republicano en Francia hace notar que “ambos
embajadores demuestran un extraordinario interés en favorecer al zoquete de Tron-
coso”103. Las gestiones diplomáticas finalmente no dieron resultado y el Comandan-
te Militar del Bidasoa será condenado en Francia a seis meses de cárcel aunque fue
puesto en libertad poco después del juicio.
El epílogo de este problema del espionaje franquista en Francia se produce cuando el
Gobierno francés decide tomar medidas para acabar con la crisis que se ha generado en
la zona vasco-francesa y en las relaciones diplomáticas con España. La primera medi-
da que se adopta es el cese de Herbette como embajador de Francia en España, decisión
que es recibida con satisfacción por Azaña, quien anota en su diario que
“Por fin el Gobierno francés nombra un nuevo embajador, quitando a Her-
bette. Los últimos escándalos del espionaje en el país vasco-francés han aca-
bado por demoler a Herbette. Todas las noticias son que estaba a partir un
84
piñón con los rebeldes”104.
Por su parte la prensa franquista, sumida en una intensa campaña antifrancesa, saluda
la destitución del embajador al que califica falsamente de pertenecer a
“La extrema izquierda; sus simpatías por los rojos eran manifiestas y la ayu-
da que les prestó en los primeros meses de la guerra fue muy importante mos-
trándose en todo fiel a la política de su Gobierno, que tan graves daños ha
causado a la Causa Nacional”105.
A pesar de las duras palabras de la prensa donostiarra podemos afirmar que la “cau-
sa nacional” pierde si no un aliado sí un importante colaborador, siempre presto a reci-
bir a los emisarios de Salamanca y, en sintonía con su pensamiento conservador, a jus-
tificar al máximo las actuaciones de los españoles antirrepublicanos residentes en el
Sudoeste que cada vez se iban haciendo más audaces. Tras el cese como embajador

101
En “El Socialista” del 29 de septiembre de 1937 titulado “Espías y diplomáticos. La moral fascista se propaga” se
hace una crítica de la actuación de determinados diplomáticos y desde el Ministerio de Asuntos Exteriores se pidió el cese
al Quai d´Orsay. Simultáneamente, en Francia, Herbette era víctima de una intensa campaña en su contra desde las pá-
ginas de “L Humanité”, órgano del PCF.
102
Archivio Storico Diplomatico. Ministero degli Affari Esteri (Roma)- Ufficio Spagna, busta 10. Informe del 24 de sep-
tiembre de 1937.
103
Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores (Madrid), Fondo Barcelona, C.45. Informe del 25 de septiembre de 1937.
104
AZAÑA, Manuel : Op. cit, volumen II, p. 307.
105
“El Diario Vasco“, 10 de octubre de 1937.
Jean Herbette permaneció en Biarritz hasta comienzos de 1938. Ese año, alcanzada la
edad de retiro, decide abandonar toda actividad diplomática y retomar su actividad
científica. Para ello se trasladó a la Villa Barreswil que había adquirido en Clarens,
una localidad suiza cerca de Montreux donde Herbette eligió exiliarse voluntaria-
mente.
A partir de este momento las relaciones diplomáticas entre la zona “nacional” y Fran-
cia parecen entrar en una fase de letargo hasta que a principios de 1939, en la recta final
del conflicto, se entablen las negociaciones que conducirán al reconocimiento del
Gobierno de Burgos por Francia106.
Tras abandonar la actividad diplomática Herbette, a lo largo del resto de su vida, se ale-
jó de toda actividad política y renunció a publicar sus memorias. Durante la Segunda
Guerra Mundial no llevó a cabo ninguna actividad permaneciendo en Suiza. Su actua-
ción, excepto un episodio del que fue protagonista involuntario, fue de extremo silen-

85

“Irún en llamas tal y como se ve desde la orilla francesa”. (L’Illustration, nº 4880. del 12 de septiembe de
1936).

106
Sobre esta cuestión véase: BARRUSO BARÉS, Pedro: “Los acuerdos Jordana-Bérard y el regreso de los exiliados es-
pañoles (abril-septiembre de 1939)” Sesenta años después. La España exiliada de 1939. Huesca: Instituto de Estudios
Altoaragoneses, 2001, pp. 141-160.
“Tras los destacamentos enviados en vanguardia las tropas entran (en Irún) arma al hombro”.
(L’Illustration, nº 4880. del 12 de septiembe de 1936).

cio y en su archivo personal apenas hay referencias a ese período. Tras el final de la gue-
rra Herbette manifestó en varias ocasiones su predilección por España y su villa de
Fuenterrabía sin que sepamos a ciencia cierta si la frecuentó en los años de la posgue-
86
rra europea. Lo cierto es que la villa fue propiedad de su esposa hasta el fallecimiento
de la misma en los años setenta.
Al no tener descendencia Herbette había dispuesto que sus bienes pasaran a la Univer-
sidad de Lausana, lo mismo que su biblioteca que se conserva en la actualidad en la men-
cionada universidad, al igual que su archivo personal. Su villa en Fuenterrabía, villa
Loraitz, fue legada, tras la muerte de Jeanne Herbette en 1970, al hospital de Fuente-
rrabía y derribada hace algunos años. Desde 1974 existe en la Universidad de Lausana
una Fundación Jean Herbette dedicada al desarrollo de investigaciones científicas y a la
conservación del legado del embajador.

2.6. La manipulación de Herbette por los nazis: la publicación


del libro “Embajada en Moscú”.
El último episodio de la relación de Jean Herbette con España se produjo en 1944. Ese
año se publicó la versión española de algunos de sus informes remitidos desde Moscú,
utilizados como elemento de propaganda anticomunista. Pero el camino que llevó a la
edición de Embajada en Moscú había comenzado cuatro años antes, en junio de 1940,
cuando las tropas alemanas entraron en París y accedieron a los archivos franceses que
no pudieron ser trasladados o destruidos.
Tras la derrota de Francia los alemanes realizaron una ardua tarea en los archivos fran-
ceses que superó, tal como ha estudiado Sophie Couré107, el mero interés militar y tra-
tó de reescribir la historia, tarea que fue encomendada al Reichsinstitut für Geschichte
des neuen Deutschland (Instituto del Reich para la Historia de la Nueva Alemania), diri-
gido por Walter Frank108. Una de las tareas que abordó el mencionado instituto fue la
publicación de obras que justificaran la política exterior seguida por los nazis en los años
anteriores al comienzo de la Segunda Guerra Mundial para lo que resultaron de gran
importancia los archivos diplomáticos capturados en el Quai d´Orsay. A los archivos
diplomáticos franceses llegó una comisión formada por cuatro historiadores al frente de
la cual se encontraba el Dr. Walther Frank. Los miembros de la misma se repartieron el
trabajo en función de sus competencias correspondiendo a Frank las cuestiones relati-
vas a Rusia y el Cáucaso109. Es en este contexto en el que hay que encuadrar la publi-
cación de los informes de Herbette.
Éstos fueron publicados en Berlín el año 1943 por “Deutscher verlag” con el título Ein
franzosischer diplomat uber die bolschewistische gefahr. Ese mismo año se publicó en
París, en francés, con el título Un diplomat francais parle du peril bolcheviste; rapports
de Jean Herbette, ambassadeur de France a Moscou (1927-1931) con un pie de impren-
ta que atribuye la obra a “Les Documents contemporains”. En 1944 le llegó el turno a
la edición española, la tercera y última que se realizó ya que no parece que se publica-
se esta obra en ningún otro país ocupado por los nazis110.
87
La edición española apareció en 1944 tras superar el filtro de la censura franquista
pero, tal como se desprende del expediente de censura del mismo, las trabas buro-
cráticas chocaron con los intereses de los alemanes retrasando la publicación del
libro. Éste, siguiendo el procedimiento habitual, fue presentado a censura el 20 de
marzo de 1944 (Expediente 1853/44) por la Editorial A.L.A (Autores Literarios Aso-

107
COEURÉ, Sophie: La mémoire spoliée. Les archives des français butin de guerre nazi puis sovietique. Paris: Payot,
2007.
108
Walther Frank: Fürth, 12 de febrero de 1900 / Brunsrode, 9 de mayo de 1945. Historiador alemán que desempeñó un
papel destacado en la investigación anti-semita llevada a cabo por los nazis. Nacido en Baviera en su juventud conoció
a Julius Streicher y fue profundamente marcado por la experiencia de la República Soviética Bávara y el “puscht” de Mu-
nich de 1923. Fue nombrado director del Reichsinstitut für Geschichte des neuen Deutschlands, creado en 1935 que fue
conocido como el “Instituto Frank”. En 1936 creó una sección del mismo dedicada al estudio de la “cuestión judía”. Pro-
tegido de Alfred Rosenberg, ideólogo del NSDAP, en el instituto trabajaron destacados historiadores nazis como Karl Ale-
xander von Müller, Erich Marks y Heinrich von Srbik. Frank se suicidó el 9 de mayo de 1945 tras la muerte de Hitler y
la derrota de Alemania. Cfr. HEIBER, Helmut: Walter Frank und sein Reichsinstitut fur Geschichte des neuen Deutsch-
lands, Stuttgart, 1966.
109
El resto de los integrantes de la comisión fueron Herbet Michaelis (consecuencias de la Primera Guerra Mundial), Jo-
hannes Heckel (1889-1963) (relaciones franco-italianas) y Fritz Grobba (1886-1973), antiguo embajador en Bagdad
(Medio Oriente). COURÉ, Sophie: Op. cit., p.55.
110
Sin poder asegurarlo categóricamente creemos que no existieron ediciones en otros idiomas. En la Biblioteca del Con-
greso de Washington se conserva un ejemplar en cada una de las lenguas citadas (alemán, francés y castellano)
http://www.loc.gov/index.html [consultado el 21 de noviembre de 2008]. No hemos encontrado edición de la obra en las
bibliotecas de Italia, donde tienen el libro en alemán (Biblioteca Nazionale Centrale di Roma, http://www.bncrm.li-
brari.beniculturali.it/), Holanda (Koninklijke Bibliotheek, http://www.kb.nl/), Albania (Biblioteca Nacional de Albania,
http://www.bksh.al/), Hungría (National Szechenyi Library, http://www.oszk.hu/index_en.htm) ni Croacia (Biblioteca Na-
cional y Universitaria, http://www.nsk.hr/home.aspx?id=24).
ciados)111 que preveía una tirada de 5.000 ejemplares y fue entregado al lector nº 8
de la censura (Dionisio Lorenzo Palagi)112.
El día 22 de marzo, es decir a los dos días de haber presentado el libro a censura, lo que
prueba el interés de los agentes culturales alemanes, el jefe adjunto de la Sección de
Cultura de la Embajada de Alemania, Hans Juretschke, dirigió una carta a quien fue el
primer responsable de la sección de censura de libros, el catedrático Juan Beneyto
Pérez113. En la misma se expresaba en los siguientes términos:
“Mi distinguido amigo
La editorial A.L.A, José Antonio 38, Madrid, proyecta la publicación de los
despachos oficiales que el conocido diplomático francés Herbette dirigió a su
ministerio desde 1927 hasta 1931. Como quiera que ya se entregó la traduc-
ción hace bastante tiempo, y creo que no existen consideraciones políticas que
lo impidan, le agradecería viera la posibilidad de acelerar el permiso de la
censura”114.
La razón de la intervención del diplomático alemán, además del interés de la embajada
en la publicación de la obra, puede deberse al trato personal que ambos habían mante-
nido en 1940 cuando la Editora Nacional publicó su obra “España ante Francia” pro-
logada por Antonio Tovar115.
88 Sin embargo parece que la gestión de Juretschke no dio el resultado esperado. La prue-
ba de esto es la existencia de una segunda carta, también dirigida a Juan Beneyto Pérez
y fechada el 16 de mayo de 1944. Esta vez, a diferencia de la anterior, la misiva está
redactada en papel oficial de la embajada de Alemania en España, lo que prueba de
manera fehaciente el interés de la legación nazi en la publicación de la mencionada obra.
El texto de la segunda comunicación enviada desde la representación alemana es como
sigue:

111
La editorial A.L.A (Autores Literarios Asociados), domiciliada en la Avenida de José Antonio 38, 1º D, de Madrid,
solo presentó a censura, entre 1944 y 1947 cuatro libros aparte del que nos ocupa. Se trata de las obras El fugitivo de Chi-
cago de Curt I. Braun; Nuria, de M.J. Chiampos (Josefa Fornán Martínez); Tres pierrots amarillos de Oscar Montgomery
y Ay Jalisco no te rajes de Marcos Estrada. Se trata de pequeñas novelas policíacas o rosas. Al parecer ninguna de estas
obras se llegó a publicar, pese a que los autores mencionados, salvo Braun, fueron bastante prolíficos entre 1943 y 1950
tal como se desprende de los expedientes presentados a censura como por las obras que se conservan en la Biblioteca
Nacional.
112
Expediente de censura de Embajada en Moscú de Jean Herbette. AGA-Cultura, (3)50 21/7377.
113
RUIZ BAUTISTA, Eduardo: Los señores del libro: propagandistas, censores y bibliotecarios en el primer franquismo.
Gijón: Ediciones Trea, 2005, p. 278. El catedrático Juan Beneyto Pérez, nació en Villajoyosa en 1907 y falleció en Ma-
drid el 25 de febrero de 1994. Se inició en el periodismo casi en la adolescencia, en el diario levantino Las Provincias.
Estudió y se licenció en Derecho por la Universidad de Valencia. Prosiguió estudios de jurisprudencia en el Colegio de
San Clemente de Bolonia, y completó sus conocimientos en Berlín y Friburgo. Licenciado en Ciencias Políticas por la
Universidad de Madrid, fue catedrático de Historia del Derecho; impartió clases de Derecho, Periodismo, Sociología y
Comunicación en la Universidad Complutense, hasta su jubilación, en 1977.
114
AGA-Cultura, (3)50 21/7377.
115
RUIZ BAUTISTA, Eduardo: Op. Cit., p. 209-210. La obra en cuestión es JURETSCHKE, Hans: España ante Fran-
cia. Madrid: Editora Nacional, 1940.
“Mi distinguido y querido amigo
Según me comunica la editorial A.L.A, quedo en espera de su solicitud refe-
rente a la publicación del libro de Jean Herbette “Embajada en Moscú” del
que me dirijo a Vd. en su carta anterior que había sido entregado a la censu-
ra el día 20 de marzo. Supongo que habrá echado una mirada al libro en cues-
tión y sabe que está plenamente de acuerdo con los principios de la política
española. Razón ésta, por la que me atrevo a pedirle se interese nuevamente
por él, acelerando su tramitación”116.
Esta vez sí parece que las requisitorias de Juretschke tuvieron éxito. El 19 de mayo de
1944 la Delegación Nacional de Propaganda se dirigió al jefe del Gabinete Diplomáti-
co del Ministerio de Asuntos Exteriores pidiendo que se acelerase el expediente para
que el texto pudiera estar disponible en la Feria del Libro. Desconocemos si la inter-
vención del Ministerio de Asuntos Exteriores era una práctica habitual en las obras rela-
cionadas con su materia o fue una ocasión excepcional motivada por la personalidad de
Herbette al que, recordemos, la prensa franquista atacó con dureza a pesar de su labor
a favor de los franquistas en la recta final de su embajada. Lo cierto es que la consulta
al Ministerio de Asuntos Exteriores fue sugerida en el propio informe de lectura del
libro, en el que aparece anotado a mano “sería oportuno preguntar al Ministerio de
A.E.117”. La contestación del Palacio de Santa Cruz llegó el 23 de mayo de 1944 y fue
favorable a la edición del libro, que finalmente fue autorizada por la Delegación Nacio-
nal de Cultura Popular el 27 de mayo de 1944. 89

116
AGA-Cultura, (3)50 21/7377.
117
AGA-Cultura, (3)50 21/7377. El resto de informe del censor se expresa en los términos siguientes:
“-¿Tiene valor literario o documental?: Tiene gran valor documental.
-Razones circunstanciales que aconsejan una u otra decisión: Creo que se puede concederle la autorización pedida por
ser obra muy útil explicando al mundo todo el tamaño del peligro comunista
-Observaciones: Son los informes del Embajador de Francia en Moscú, Jean Herbette, en los años 1927 a 1931. Her-
bette ha sido uno de los diplomáticos más competentes y más inteligentes de Francia y tenía en los medios diplomáticos
una autoridad e influencia muy grandes. En los mencionados documentos que los alemanes encontraron al Quai d´Orsay,
Herbette está explicando toda la significación del peligro comunista, también como origen de la guerra actual. Tiene
gran valor como propaganda anticomunista”.
Hans Juretschke, jefe adjunto del Departamento de Cultura de la emba-
jada de Alemania dirigido por Wilhelm Petersen. Según sus propias decla-
raciones, llegó a España en 1939 procedente de Alemania, donde su padre
era jefe del Partido Católico. En octubre de 1947 aparece citado en una lis-
ta remitida por el Departamento de Estado norteamericano al ministro de
Asuntos Exteriores, el católico Martín Artajo, en la que aparecen 104 nazis
y colaboradores de éstos que residían en España118. La finalidad de dicha
lista era la de localizar y repatriar a Alemania a las personas cuya presen-
cia en España resultaba más escandalosa, según el periodista José María
Irujo. Finalmente el régimen de Franco negó la entrega de los reclamados
y Juretschke permaneció en España donde desarrolló una intensa actividad
cultural. El 30 de marzo de 1997 El País publicó un artículo titulado “Los
104 de la lista negra” sobre el documento al que antes nos hemos referido,
en el que se le mencionaba. Previamente, en declaraciones a El País, en
marzo de 1997, negó su condición de miembro del partido nazi. El 9 de
abril de 1997 apareció en el mismo diario una carta al director remitida por
las hijas del militar alemán Franz Brey [en la mencionada “lista negra” solo
se le cita como “ayudante del Agregado del Aire en la embajada]. En la
90 misma carta se incorpora el siguiente párrafo: “De la “lista negra” de
colaboradores con el Gobierno alemán nacionalsocialista, le comunico
que el señor Hans Juretschke no pertenece ni ha tenido ninguna vincula-
ción con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. El Instituto
Antonio de Nebrija, al que se le vincula, desapareció en 1984, y tampoco
a él perteneció nunca el señor Juretschke.- María Teresa Ortega Monas-
terio. Directora del Instituto de Filología. CSIC. Madrid.” Esto motivó que
los hijos de Hans Juretschke publicaran el día 18 de abril de 1997 en El
País la siguiente carta:
“Constatación
1. “Nuestro padre, Hans Juretschke, nunca ha pertenecido al partido
nacionalsocialista, y durante toda su vida ha demostrado una conduc-
ta y forma de pensamiento totalmente ajena a esa ideología, vertida en
sus numerosas publicaciones y avaladas por reconocimientos naciona-
les y extranjeros. El tacharle de presunto nazi es una difamación gra-
tuita y deplorable.

118
La lista completa de las 104 personas reclamadas por el Departamento de Estado norteamericano en IRUJO, José
María: La lista negra. Los espías nazis protegidos por Franco y la Iglesia. Madrid: Aguilar, 2003, pp.217-236.
2. Hans Juretschke fue colaborador del Instituto Nebrija en 1945 y del
CSIC a partir de 1946 hasta 1974, fecha de su excedencia voluntaria
por incompatibilidad con su cargo en la Universidad Complutense. Las
afirmaciones contrarias de María Teresa Ortega Monasterio son total-
mente falsas”.
Hans Juretschke, falleció en Madrid el 16 de junio de 2004 y el diario El
Mundo publicó la siguiente nota necrológica (22 de junio de 2004):
“Hans Juretschke, uno de los grandes conocedores de la España del
XVIII y XIX.
El hispanista alemán y catedrático emérito de la Universidad Compluten-
se, Hans Juretschke, uno de los mejores conocedores del ambiente inte-
lectual español de los siglos XVIII y XIX, falleció el 16 de junio en Madrid
cuando tenía 94 años. Juretschke, académico correspondiente de la Real
Academia Española (RAE) desde 1989, fue uno de los fundadores, en
1974, del Instituto Universitario de Lenguas Modernas y Traductores de
la Universidad Complutense de Madrid, la primera institución española
que se ocupó de la formación de profesionales en el campo de la traduc- 91
ción. Colaboró, en 1945, con el Instituto Nebrija y con el Consejo Supe-
rior de Investigaciones Científicas (CSIC) desde 1946 hasta 1974, año en
que abandonó esta actividad por incompatibilidad con su trabajo como
profesor en la Universidad Complutense de Madrid. Dentro del CSIC fue
fundador y director del Centro de Información y Documentación Científi-
ca; y en la Universidad Complutense ejerció como catedrático de Histo-
ria de la Literatura Alemana. También fue director de la Sociedad Goerres
de la Fundación Deutsche Stiftung de Madrid. Es autor de numerosas
obras sobre historia y literatura españolas entre las que figuran: “Espa-
ña ante Francia” (1940), “Vida, obra y pensamiento de Alberto Lista”
(1951), “Menéndez Pelayo y el romanticismo” (1956), “Los afrancesados
en la guerra de la Independencia” (1962), etc. En 1997, un artículo publi-
cado en el diario “El País” le relacionó con el nazismo, lo que fue nega-
do tajantemente por su familia aunque el propio Juretschke, que en los
años 40 era empleado de la embajada alemana, señaló entonces que
durante la guerra tuvo que obedecer las órdenes del Gobierno alemán”.
2.7. “Embajada en Moscú” como obra de propaganda antico-
munista
Entrando a considerar la obra “Embajada en Moscú” podemos apreciar que el conteni-
do de la misma está encabezado por una breve nota preliminar de la Comisión de Archi-
vos del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reich. En la misma se hace hincapié en
dos de los aspectos principales del libro: Que la URSS tenía ya previsto desde la tem-
prana fecha de 1927 la destrucción de la Europa Occidental y la “ecuanimidad” de Her-
bette al percatarse del problema con suficiente antelación a diferencia de los políticos
franceses de la III República.
Tras esta nota preliminar sigue una larga introducción que no es más que una tergiver-
sación del origen de la Segunda Guerra Mundial. Se destaca la evolución de Herbette
desde el supuesto “mayor entusiasmo, por la Rusia bolchevique”119 a una clarividente
visión del peligro que suponía la URSS para la civilización. También se destaca cómo,
a raíz de la salida de Herbette de la embajada, la actitud del Gobierno francés hacia la
URSS cambió hasta llegar al pacto de 1935. Otro de los aspectos llamativos es la inten-
ción de los alemanes en presentar al embajador francés como una persona que no era
escuchada en París, algo que la biografía de Dénechère desmiente categóricamente.

92

“La destrucción de una ciudad por sus defensores y la entrada en Irún de los primeros asaltantes”. “Grupo
de exploradores nacionalistas ante el umbral de un comercio lamido todavía por las llamas”. (L’Illustration,
nº 4880. del 12 de septiembe de 1936).

119
Embajada en Moscú, p. 9.
También debemos señalar que Jean Herbette no tiene nada que ver con la publicación
de esta obra. Está claro que los alemanes encontraron sus informes cuando llegaron a
París en junio de 1940. Es bien sabido que numerosos documentos del Ministerio de
Asuntos Exteriores fueron trasladados y otros muchos quemados ante la proximidad
de las tropas nazis. Sin embargo, a los funcionarios franceses los informes enviados
desde Rusia en los años 20 no les debieron parecer susceptibles de ser trasladados o
destruidos por lo que fueron abandonados en París. En junio de 1941, tras el ataque
nazi a la URSS, los documentos cobraron un nuevo interés y los alemanes dispusie-
ron de ellos para emplearlos en sus fines propagandísticos sin necesidad de falsifi-
carlos, a pesar de disponer de todos los medios disponibles para ello como señala Sop-
hie Coeuré120.
Resulta innegable que el ex embajador tuvo conocimiento de la publicación de la obra,
como prueba la existencia de un ejemplar de la edición en francés en la biblioteca de su
hermano François. A pesar de ello en sus archivos personales no hay ninguna referen-
cia al libro. No conocemos cuál fue la reacción de Herbette a la publicación de este apó-
crifo pero conociendo la obsesión del embajador por la amenaza alemana y teniendo en
cuenta que, desde 1937, consideraba que el régimen nazi era una amenaza para la paz
es de suponer que la publicación del libro no fuese de su agrado en su retiro suizo.

93

“Uno de los barrios importantes de la ciudad después del incendio de sus inmuebles por los anarquizantes”.
(L’Illustration, nº 4880. del 12 de septiembe de 1936).

120
COEURÉ, Sophie: La mémoire spoliée. Les archives des français, butin de guerre nazi puis sovietique. Paris: Payot,
2007.
La “elaboración “ por parte de los alemanes del libro queda clara en la selección de los
documentos publicados. Tan solo se reproducen 28, irrisoria cantidad conociendo la
prolífica pluma de Herbette, fechados entre el 19 de agosto de 1927 y el 21 de junio de
1931. Casi todos los documentos se centran en denunciar los planes militares de la
URSS y las instrucciones emanadas desde las instancias soviéticas encaminadas a
desencadenar la revolución socialista en Europa Occidental. De este modo de los docu-
mentos publicados ocho se refieren a los preparativos de una posible guerra en Europa
y otros ocho a la preparación de una revolución en los países occidentales. El resto de
los informes –cinco– hacen referencia a la situación interna de la URSS, dos son infor-
mes sobre entrevistas con el comisario del pueblo para Asuntos Exteriores Maxim Lit-
vinov, otros tres hacen referencia a entrevistas de Herbette con dignatarios soviéticos y
dos al congreso del PCUS en 1927.
La flagrante manipulación queda de manifiesto en el hecho de que en ningún momen-
to se hace referencia a Alemania, verdadera obsesión de Herbette. Tampoco aparecen
los grandes temas que preocuparon al embajador a lo largo de su estancia en la URSS
como ya hemos señalado. Todo esto demuestra la interesada manipulación de la docu-
mentación de Herbette. Manipulación que venía facilitada por varios aspectos que es
necesario tener en cuenta. En primer lugar su clara postura anticomunista, forjada a lo
largo de su estancia en la URSS como ya hemos señalado. A ello debemos unir los ata-
ques recibidos desde la prensa comunista, en concreto de “L´Humanité”, tanto durante
94 su etapa como embajador en la URSS como en la recta final de su embajada en Espa-
ña. A lo anterior habría que añadir su posicionamiento pro franquista en la Guerra Civil,
resultado, una vez más, de su evolución personal entre 1931 y 1937. Estas circunstan-
cias propiciaron que Herbette fuese un personaje que no hacía falta manipular para mos-
trarlo como lo que realmente era, un anticomunista convencido, y a su vez sirviera para
denostar a los políticos franceses de la III República los cuales, en cierto modo, lo ha-
bían relegado a Suiza tras su cese como embajador en España.
Una última cuestión a tener en cuenta es la publicación en España. Debemos recordar
que Herbette fue un personaje duramente atacado por la prensa franquista como conse-
cuencia de su actuación diplomática al comienzo de la guerra. Recordemos cómo “El
Diario Vasco” de San Sebastián, el 10 de octubre de 1937, le acusaba de
« Pertenecer a la extrema izquierda: sus simpatías por los rojos eran mani-
fiestas y la ayuda que les prestó en los primeros meses de la guerra fue muy
importante mostrándose en todo fiel a la política de su Gobierno, que tan gra-
ves daños ha causado a la Causa Nacional »121.
Está claro, sin embargo, que los intereses de los aliados de la España franquista y las
relaciones de los jerarcas de la Vicesecretaría de Educación Popular pesaron más que
las consideraciones de años atrás.

121
BARRUSO BARÉS, Pedro: “La embajada…”, p. 134.
95

(Kutxa Fototeka).
96
97
98
99
100
101
102
3. Herbette en la historiografía sobre la Guerra Civil
Un último aspecto a tratar en este recorrido por la figura de Jean Herbette se va a centrar
en la consideración que su figura ha merecido en la historiografía, tanto española como
francesa sobre la Guerra Civil. Como veremos a continuación, y pese a su relevante papel
a lo largo del primer año de la contienda, las referencias historiográficas no son excesivas.

3.1. La historiografía francesa


En la historiografía francesa, pese al relevante papel jugado por Herbette entre los años
1924 y 1937 en la política exterior francesa, no encontramos demasiadas referencias al
embajador. Dejando a un lado las obras de sus secretarios tanto en la URSS como en
España, Claude de Boisanger y Jean Baptiste Barbier –ya citados anteriormente– en las
que se vierten opiniones poco favorables para el embajador pero que resultan también
poco fiables desde el punto de vista histórico122. Además, en la obra de Boisanger encon-
tramos aspectos tomados de otras obras, como es el caso ya citado de Azaña, cuando
hace referencia a las costumbres de los embajadores en Madrid.
Por su parte Jean Lacouture, en su biografía sobre el líder socialista francés Léon Blum,
dedica un amplio capítulo a la guerra de España en el que apenas hace referencia a Herbe- 103
tte123. Según Lacouture el embajador no jugó ningún papel en el proceso que desembocó en
la decisión de no facilitar armas al Gobierno de Madrid, que es analizado con detenimien-
to en la obra. De la lectura de la biografía del líder socialista francés no se puede deducir la
influencia que la posición de Herbette, recordemos en ese momento favorable a los repu-
blicanos, pudo tener en la postura no intervencionista de Yvon Delbos, ministro de Asuntos
Exteriores de Francia. Lo que sí se pone de manifiesto es el impacto que en la opinión públi-
ca francesa –al igual que ocurrió con Herbette– provocó la ocupación de Irún –“a las puer-
tas mismas de Francia”124– y que hizo que Blum abandonase su descanso del fin de sema-
na para intervenir en un mitin de la Federación Socialista del Sena en el que trató de explicar
las razones que le llevaron a tomar la decisión de no facilitar armas a la República.
En el estudio de David Wingate Pike125 apenas se menciona el papel desempeñado por
Herbette en los primeros momentos de la Guerra Civil y tan solo se hacen comentarios
aislados a sus informes en pocas ocasiones. La referencia más detallada de la actuación
de Herbette es la que trata de la defensa que el embajador llevó a cabo del conde de los
Andes ante la amenaza del “refoulement” de éste al norte del Loira, defensa que se basó
–como ha quedado señalado– en una apreciación errónea del embajador francés sobre

122
BOISANGER, Jean C.: Vivre a l´URSS au temps de la NEP. Paris: La Maison Neuve, 1981 y BARBIER, Jean B.: Un
frac de Nessus. Roma: Azienda Editoriale Italiana1951.
123
LACOUTURE, Jean: Léon Blum. Paris: Seuil, 1977, pp. 341-396.
124
LACOUTURE, Jean: Léon Blum. Paris: Seuil, 1977, p. 373.
125
PIKE, David Wingate: Les français et la guerre d´Espagne (1936-1939). Paris: PUF, 1975.
el papel que iba a jugar el conde los Andes en el nuevo poder establecido en la zona
sublevada.
Con mucha más amplitud se pronuncia Andrée Bachoud126 en su obra sobre Franco. En
primer lugar considera al general Jouart, agregado militar en España hasta el comienzo
de la Guerra Civil, como un firme partidario de los sublevados, opinión –que sin entrar
a valorar si es cierta o no– tiene poca relevancia ya que fue reemplazado pocos días antes
del comienzo del conflicto y su sucesor mantuvo una postura claramente favorable a los
republicanos como ha quedado demostrado por los trabajos de Anne Aurore Inquim-
bert127. Bachoud opina que Herbette era “de una frialdad asombrosa con respecto a los
republicanos”128 pero no matiza esta afirmación. La documentación demuestra que en
los primeros momentos de la contienda la opinión de Herbette se inclinaba por los repu-
blicanos, con independencia de la evolución posterior, y quizá sin que este apoyo fuera
excesivamente entusiasta. En la misma obra se considera que el ministro francés de
Asuntos Exteriores, Georges Bonnet, estaba dispuesto a tomar al pie de la letra los infor-
mes enviados por Herbette que tendían “a influir en el Gobierno francés en el sentido
de la prudencia y hasta del distanciamiento con el Gobierno español legítimo”129. Sin
embargo no se hace mención a la presión ejercida por Gran Bretaña ante el Gobierno
galo cuando éste insinúa la posibilidad de ejecutar la cláusula sobre la compra de armas
según los acuerdos comerciales franco-españoles de 1935.
Para Andrée Bachoud, Herbette aparece –en gran medida– como el responsable del
104
abandono de la República por parte de Francia, algo que quizás sea necesario matizar.
Está claro el papel jugado por Herbette, que pasó de una posición moderadamente favo-
rable a la República, a la equidistancia y, finalmente, al apoyo decidido a los subleva-
dos. Si bien cabe subscribir la afirmación de que Herbette “ha jugado también un papel
de primer orden en este abandono” poniendo en guardia constantemente al ministro de
Asuntos Exteriores, Yvon Delbos, como ha señalado la mencionada historiadora fran-
cesa, también es necesario señalar que, al igual que lo hacían los ingleses, estaba preo-
cupado por crear y mantener cauces que le posibilitasen un contacto directo con Bur-
gos. Estaba, sin embargo, convencido de “que ninguna de las tendencias extremas
proporcionaría ni las garantías de duración ni las garantías de paz que tenemos que
desear para España y para nosotros mismos”130. Posiblemente la tendencia prioritaria
a tener un canal abierto con Burgos, y el elegir a Troncoso como interlocutor, dadas sus
actividades terroristas al otro lado de la frontera, fueran un grave error de Herbette, pero
no debemos perder de vista cuáles eran los verdaderos objetivos del embajador: conso-
lidar la paz en un momento en que ya comenzaba a intuirse la posibilidad de un nuevo
conflicto en Europa y tratar de salvaguardar las posesiones africanas.

126
BACHOUD, Andrée: Franco o el triunfo de un hombre corriente. Barcelona: Editorial Juventud, 1998.
127
Para reforzar esta afirmación basta con consultar INQUIMBERT, Anne-Aurore: “Monsieur Blum…un roi de France
ferait la guerre” en Guerres mundiales et conflicts contemporaines, n º 215, 2004, pp. 35-45.
128
BACHOUD, Andrée: Op. cit., p. 135.
129
BACHOUD, Andrée: Op. cit., p. 135.
130
BACHOUD, Andrée: Op. Cit., p. 136.
El estudio de Pierre Marqués sobre la actuación de la Cruz Roja Internacional en la Gue-
rra Civil131 nos presenta a un Herbette centrado de manera casi exclusiva en las labores
humanitarias, en especial en el canje de Esteban Bilbao por el alcalde de Bilbao Ernes-
to Ercoreca132. Apenas se hace referencia a las relaciones de Herbette con los franquis-
tas pero sí que se relaciona la caída de Troncoso y su equipo tras el fracasado asalto al
submarino C-2 en el puerto de Brest con el cese del embajador.
La obra de Jean François Berdah133 no recoge grandes novedades y se limita a citar las
opiniones del embajador norteamericano, Claude G. Bowers, al que haremos referencia
más adelante. Berdah se hace eco de la opinión de Bowers quien consideró que Herbe-
tte se había “pasado con armas y bagajes al campo de Franco y de los generales en el
plazo de tres meses”. Para apoyar esta idea de un Herbette “completamente ganado para
la causa del reconocimiento oficial de la España Nacional”, suscribe los planteamien-
tos de Michel Catalá134, y no hace ninguna referencia al papel jugado por Herbette al
comienzo de la Guerra Civil ni a su labor humanitaria.
La obra más completa sobre el personaje es la biografía de Yves Denéchère repetidas
veces citada, que es un estudio integral del embajador, desde sus orígenes familiares
hasta el fin de sus días. El empleo de una amplia gama de fuentes y documentos diplo-
máticos permite al autor completar un interesante estudio sobre Jean Herbette. Los capí-
tulos dedicados a la formación y a los primeros años del personaje resultan esenciales
para entender gran parte de su trayectoria, y los referidos a su embajada en la URSS, los
105
más completos y complejos, son igualmente necesarios para poder comprender con todo
detalle la personalidad y la actuación del embajador. Quizá los capítulos dedicados a su
embajada en España son menos detallados pero no menos interesantes. En referencia a
la Guerra Civil la documentación desclasificada en los últimos años y la que se vaya
poniendo a disposición de los investigadores, permitirá ampliar y matizar, sobre todo en
lo referido a las relaciones con Troncoso, el papel del embajador.
Además de las obras de la historiografía francesa que hemos mencionado hay otras
obras que hacen referencia a Herbette. Una de las más destacadas son las memorias del
embajador norteamericano Claude G. Bowers135. La obra del norteamericano ofrece
interesantes descripciones y detalles sobre el comienzo de la Guerra Civil en el País Vas-
co ya que éste se encontraba –al igual que gran parte del cuerpo diplomático– en San
Sebastián al comenzar el conflicto. Bowers ofrece un retrato del embajador francés que

131
MARQUÉS, Pierre: La Croix-Rouge pendant la Guerre d´Espagne (1936-1939). Les missionnaires de l´humanitaire.
Paris: L´Harmattan, 2000.
132
Una versión de primera mano sobre el canje se puede consultar en las memorias de Ercoreca recientemente publica-
das por el Ayuntamiento de Bilbao: ERCORECA RÉGIL, Ernesto: Memorias del alcalde Ernesto Ercoreca. Bilbao:
Ayuntamiento de Bilbao, 2008.
133
BERDAH, Jean François: La democracia asesinada: la República española y las grandes potencias, 1931-1939. Bar-
celona: Crítica, 2002. Cita a Bowers, edición francesa 272-273, 277-278. (En la edición castellana que manejamos esta
afirmación se encuentra en la página 298).
134
CATALÁ, Michel: Les relations franco-espagnoles pendant la Deuxième Guerre Mondiale : rapprochement néces-
saire, réconciliation impossible, 1939-1944. Paris: Éd. l’Harmattan, 1997.
135
BOWERS, Claude G.: Misión en España. En el umbral de la II Guerra Mundial. México: Editorial Grijalbo, 1955.
106

“Frente Popular” del 30 de julio de 1936.


puede resultar chocante pero que da datos muy reveladores de su personalidad. El nor-
teamericano se refiere como sigue al diplomático francés:
“Jean Herbette, embajador francés, presumiblemente socialista y hábil perio-
dista, había sido un anatema para la aristocracia española a causa de su
socialismo y de su misión diplomática en Moscú, pero era el favorito princi-
pal de los partidos de izquierda. Frío, distante, personalmente poco atracti-
vo, en general no gozaba de popularidad. Después de la caída de Irún, en los
primeros días de la guerra fascista, abandonó con cínica indiferencia a sus
viejos amigos y cultivó asiduamente la amistad del comandante fascista de
Irún. ¿Era socialista?, preguntó años después un diplomático francés. No, era
herbettista”136.
Es evidente que calificar a Herbette de socialista, conociendo su trayectoria, no tiene la
menor verosimilitud. El embajador francés, desde el punto de vista ideológico, era un
republicano que fue moderando sus posturas políticas hacia el conservadurismo y, en el
caso español, terminó siendo un firme partidario de los sublevados. Su rechazo por par-
te de la aristocracia española es claro y manifiesto desde el principio de su embajada en
España. Su indudable alineamiento con la República y contra Alfonso XIII, como ya
hemos mencionado, así como su embajada en Rusia, le generaron el rechazo de la aris-
tocracia a pesar de sus esfuerzos, durante la guerra, de congraciarse con el conde de los
Andes.
107
Parece claro que el punto de inflexión en la actitud de Herbette se produjo tras la ocu-
pación de Irún, el 4 de septiembre de 1936. El embajador norteamericano relata la trans-
formación del embajador francés de la siguiente manera:
“A la sazón, después de la caída de Irún, hablando con Jean Herbette, emba-
jador francés, pensé que me fallaba el entendimiento o que mis oídos me trai-
cionaban. Este socialista, cuya reputación de simpatía por el gobierno repu-
blicano le había permitido gozar de un trato especial, sentado en la mesa
frente a mí, tranquilo, aparentemente feliz, repudiaba el régimen constitucio-
nal sin el menor signo de sentimiento y me aseguraba que los generales se uni-
rían ahora para terminar la guerra. De la noche a la mañana se había hecho
partidario de los rebeldes”137.
Esta transformación –cuya traza ya hemos visto en otros testimonios– puede deberse,
desde nuestro punto de vista, a una serie de razones. En primer lugar al temor de Her-
bette a que en España pudiera instaurarse un régimen de tipo soviético y a las repercu-
siones que esto podría tener para Francia. Por otro lado podemos pensar que Herbette
trataba de llevar adelante una “realpolitik” con los sublevados –que ya controlaban gran
parte de la frontera con Francia– a semejanza de la que llevaban a cabo los ingleses.
Buscaba tener un hilo directo con Burgos para –de manera combinada con los británi-

136
BOWERS, Claude G.: Op. cit. p. 71.
137
BOWERS, Claude G.: Op. cit., p. 292.
cos– tratar de moderar el deslizamiento de los sublevados hacia Alemania e Italia, algo
que podría llegar a suponer una seria amenaza para las posesiones francesas en África
del Norte138. Una tercera razón, que no podemos formular mas que a nivel de hipótesis,
es un “reparto de papeles” entre Herbette, que permanecería cerca de la Junta de Bur-
gos, y el agregado militar, teniente coronel Morel, que siguió al Gobierno de la Repú-
blica desde Madrid a Barcelona pasando por Valencia y que se mantuvo en su puesto
hasta pocas fechas antes del final de la Guerra Civil. Sea cual sea la razón, lo cierto es
que la actitud de Herbette y sus relaciones con Troncoso fueron el detonante de su des-
titución. Pese a que pueda alegarse que en el fondo lo que trataba era mantener una
acción humanitaria no podemos menos que señalar que, la relación con Troncoso no fue,
en ningún caso, la mejor elección.
Todo esto dio origen a una intensa campaña, tanto en Francia como en España, contra
el embajador. Los comunistas franceses acusaron abiertamente a Herbette de ser parti-
dario de los sublevados. La prensa franquista también le atacaba y la situación se iba
complicando y volviendo cada vez más insostenible para el embajador francés. El emba-
jador norteamericano señala en sus memorias que, en octubre de 1937, vio un cartel que
decía:
“Herbette en grandes letras y me acerqué a leerlo. Era una acusación contra
el embajador francés como traidor a la patria, y una petición de la mayoría
de los partidos políticos de la región para que fuera destituido con la amena-
108
za de que, en caso contrario, se aplicaría “acción directa” el próximo sába-
do. El viernes, París anunció su dimisión. Herbette se retiró a Suiza”139.

3.2. La historiografía española


La historiografía española también ha analizado la figura de Herbette pero de manera
exclusiva en relación con su período en España entre 1931 y 1937. En la historiografía
española sobre el embajador francés hay dos claras diferencias entre los estudios cen-
trados en la etapa republicana, principalmente en el primer bienio, y su actuación en la
Guerra Civil. Las referencias a la actividad de Herbette durante el período republicano
son cuantitativamente inferiores a las que se centran en la etapa de la Guerra Civil. Care-
cemos, por el momento, de un análisis sistemático de los numerosos informes enviados
por Herbette a París a lo largo del Primer Bienio republicano y el empleo de éstos ha
sido, fundamentalmente, como refrendo de otras opiniones y de manera fundamental
como complemento a citas recogidas de los diarios de Azaña.

138
La prueba del temor francés a un cambio de la situación en África del Norte son los numerosos planes elaborados por
el Estado Mayor francés para hacer frente a una hipotética amenaza española en África que se conservan en el SHD-
SHAT, leg. 7N 3421.
139
BOWERS, Claude G.: Op. cit., p. 305.
Las referencias a Herbette se concentran en dos obras dedicadas a analizar la política
exterior de la II República en el Primer Bienio y al estudio del papel jugado por Fran-
cia en el nuevo régimen español. La primera de las obras mencionadas es el estudio de
Feliciano Páez-Camino140 La significación de Francia en el contexto internacional de
la Segunda República española (1931-1936).
La segunda obra de referencia es el trabajo de Luis V. Pérez Gil141 cuyo aspecto más des-
tacado es poner de manifiesto el cambio en la relación entre el embajador francés y
Manuel Azaña que evolucionó de la amistad a la franca enemistad. Pérez Gil también
analiza los esfuerzos de Herbette en el contexto de la política exterior francesa tenden-
tes a crear alianzas que evitaran una nueva guerra en Europa y que fueron fuertemente
criticados. La visita de Herriot a Madrid fue duramente atacada por los comunistas que
se oponían a una alianza militar franco-española que pudiese convertirse en una políti-
ca anti-URSS de la que responsabilizan a Azaña y a Herbette y que dio pie a una nueva
serie de ataques de los comunistas al embajador francés.
Pero, sin ningún género de dudas, quien analiza con mayor detalle la actuación de Her-
bette durante la II República es Manuel Azaña. Las referencias al embajador en sus dia-
rios muestran cómo su postura evolucionó desde una actitud de amistad hacia una crí-
tica severa, aunque podemos pensar que Azaña nunca confió plenamente en Herbette.
Las primeras anotaciones de su diario, se refieren a la entrevista secreta –mantenida a
petición de Herbette– que tuvo lugar en la embajada francesa el 27 de noviembre de
109
1931142. Siguiendo las anotaciones de Azaña las referencias van siendo cada vez más
despectivas y evolucionaron desde considerar a Herbette como un “entrometido” en los
asuntos internos españoles en 1933143 a sus despectivos comentarios en 1937 anotando
en su diario que “Este señor se ha portado con nosotros puercamente en todos los terre-
nos, y estoy seguro de que sus informes tendenciosos no habrán dejado de perjudicar a
la República ante el Gobierno francés”144.
La historiografía sobre la actuación de Herbette a lo largo de la Guerra Civil es más abun-
dante que la anterior y se ha centrado, de manera casi exclusiva en los primeros momen-
tos del conflicto que el embajador protagonizó a ambos lados de los Pirineos. Esta línea
historiográfica fue inaugurada por el artículo de José María Borrás Llop publicado en
1998145.

140
PÁEZ-CAMINO, Feliciano: La significación de Francia en el contexto internacional de la Segunda República Es-
pañola (1931-1936). Madrid: Editorial de la Universidad Complutense, 1990.
141
PÉREZ GIL, Luis V: La política exterior en el bienio republicano-socialista (1931-1933): idealismo, realismo y de-
recho internacional. Barcelona: Atelier. 2004.
142
AZAÑA, Manuel: Memorias políticas y de guerra, op. cit. vol. 1, p. 561. Sobre la situación de Alemania, una de las
obsesiones de Herbette, Azaña anota: «leyéndome con mucho misterio unos telegramas, y suplicándome que no hiciera
uso de ellos [sic] porque son noticias confidenciales de los embajadores. Anuncian el pronto triunfo de Hitler, cosa que
todo el mundo sabe.» (ibíd., p. 307).
143
AZAÑA, Manuel: Memorias políticas y de guerra, op. cit., vol. 1, pp. 508, 515 y 529.
144
AZAÑA, Manuel: Memorias políticas y de guerra, op. cit., vol. 2, p. 307.
145
BORRÁS LLOP, José María: “Relaciones franco-españolas al comienzo de la guerra civil: la embajada de Jean Her-
bette (1936-1937)” en Arbor, nº 491-492, noviembre diciembre de 1998, pp. 120-134.
Posteriormente los autores de este trabajo hemos analizado la figura de Herbette en
diversas ocasiones. El estudio más amplio de su actuación al comienzo de la Guerra
Civil es el de Pedro Barruso Barés146 que se centra en el estudio de la labor humanita-
ria llevada a cabo por el embajador y su evolución hacia posiciones claramente alinea-
das con los franquistas así como en la implicación de ciudadanos franceses en algunos
de los episodios más conocidos de la Guerra Civil en el País Vasco (Jean Pelletier en el
caso de la captura del “Galerna” y Jacques Rouge en el caso del avión de “Air Pyréné-
es”147). La captura de estos dos antiguos pilotos, ambos con ambiguas razones para diri-
girse a territorio republicano, forzaron la intervención del diplomático francés de modo
que los documentos de su intervención son de los pocos que se conservan sobre dichos
episodios148. Estas actuaciones, junto con las gestiones ante el gobernador civil de Gui-
púzcoa Antonio Ortega para salvar las vidas de los presos derechistas, son las más des-
tacadas que se analizan en la mencionada obra. En paralelo a lo anterior se estudian las
relaciones de Herbette con los partidarios de los sublevados que se encontraban en Fran-
cia. Desde muy temprana fecha el embajador envía informes a París sobre el conde de
los Andes y otros partidarios de los franquistas que pueden ser calificados de errores de
apreciación sobre el papel que éstos podrían jugar en el nuevo Estado resultante de la
Guerra Civil. Sin embargo toda la actuación del embajador quedó oscurecida por sus
relaciones con el comandante Julián Troncoso, nominalmente comandante militar de

110

Crucero ligero alemán “Leipzig” fondeado probablemente en la bahía de San Juan de Luz en 1936. Este
buque estuvo en aguas españolas en tres ocasiones: 16-8-36/10-10-36 (Cantábrico, con alguna entrada en
Bilbao a recoger refugiados), 9-3-37/19-5-37 (Mediterráneo) y 1-6-37/29-6-37 (Mediterráneo). (Foto
Association Jakintza).

146
BARRUSO BARÉS, Pedro: El frente silencioso. La Guerra Civil española en el Sudoeste de Francia (1936-1940). Hiria
Liburuak, Alegia, 2001 (Reedición con el título Información, diplomacia y espionaje: La Guerra Civil española en el Sur de
Francia. San Sebastián: Hiria, 2008). Del mismo autor y centrado en la figura de Jean Herbette: BARRUSO BARÉS, Pedro:
“La misión diplomática del embajador francés Jean Herbette durante la Guerra Civil” en Bulletin d´Histoire Contemporaine
de l´Espagne, nº 28-29, décembre 1998-juin 1999, Aix en Provence 2001, pp. 120-134 y “El bombardeo de Gernika y la di-
plomacia francesa” en Eusko News and Media, nº 391, abril de 2007. [http://www.euskonews.com/0391zbk/gaia39102es.html]
Irún y Fuenterrabía pero en realidad organizador de las actividades armadas de los ser-
vicios secretos de Franco en Francia. La relación con Troncoso, interpretada bien como
una intención de continuar con la labor humanitaria –Herbette pide ayuda a Troncoso
en el caso de Florencio Iracheta– o como un intento de defender los intereses franceses,
siempre amenazados por los franquistas, no le libraron de campañas de desprestigio tan-
to desde la izquierda (“L´Humanité”) como de la derecha (“El Diario Vasco”) que a la
larga precipitaron su cese como embajador.
Posteriores referencias a Herbette en la historiografía española no han avanzado dema-
siado en la compresión del personaje y se han centrado en señalar su carácter conser-
vador pero no la evolución del mismo a lo largo del conflicto. Juan Carlos Jiménez de
Aberásturi, en su estudio sobre las políticas vascas entre 1937 y 1947149, menciona la
última etapa de la embajada de Herbette y pone de manifiesto sus relaciones con los
franquistas. Sin embargo, cuando arranca esta obra la figura del embajador ya estaba
muy desprestigiada por todos los acontecimientos que se habían producido en España
y Francia y en los que, de manera más o menos indirecta, se había visto envuelto el
embajador francés.
Más recientemente la actuación de Herbette ha sido estudiada por Isidoro Monje150 y
Antonio Moral Roncal151. Sin embargo ninguno de estos autores entra a analizar los
aspectos más polémicos de la actuación del embajador. Monje aborda su actuación des-
de la perspectiva de que su objetivo era proteger a Francia de los peligros que podían
111
implicar la situación en España, tanto desde la amenaza del triunfo de una revolución
social como de la instauración de un Gobierno favorable a las potencias del Eje. Por su
parte Moral, que ha tratado en varias ocasiones de la actividad de los diplomáticos fran-
ceses al comienzo de la Guerra Civil, solo se centra en la acción humanitaria. Este autor
no analiza ninguno de los aspectos más controvertidos de su actuación e, incluso, mini-
miza la actuación de Herbette en el norte resaltando la actuación de los diplomáticos
franceses en Madrid.
Una última referencia sobre Herbette en la historiografía española, si bien procede de un
historiador italiano, es la de Gabriele Ranzato en el congreso internacional sobre la Gue-

147
Sobre el caso de Jacques Rouge y el avión de Air Pyrénées véase SEBASTIÁN GARCÍA, Lorenzo: “Alfredo Espi-
nosa Orive (1903-1937): Detención, procesamiento y ejecución de un consejero del Gobierno Vasco” en Sancho el Sabio:
Revista de cultura e investigación vasca, Nº 28, Vitoria, 2008, pp. 213-246.
148
Sobre la captura del “Galerna” aparecen diversas referencias en la prensa franquista de San Sebastián (“La Voz de Es-
paña” 16 y 17 de octubre de 1936. El día 17 se publica una foto del buque en primera plana). La captura del avión de
“Air Pyrénèes” se menciona en “La Voz de España” el 23 de junio de 1937 y el día 24 se publica una foto del aparato en
la playa de Zarauz. En la Universidad de Reno, en los Estados Unidos, hay algunos documentos relacionados con la
captura del mencionado avión.
149
JIMÉNEZ DE ABERÁSTURI, Juan Carlos: De la derrota a la esperanza: Políticas vascas durante la II Guerra Mun-
dial (1937-1947). Oñate: Instituto Vasco de Administración Pública, 1999.
150
MONJE GIL, Isidoro: “Jean Herbette o la Realpolitik al servicio de Francia (1931-1937)” en Cuadernos republica-
nos, nº 66, Madrid: CIERE 2008, pp. 63-79.
151
MORAL RONCAL, Antonio Manuel: “Refugiados y asilados en el Liceo francés de Madrid (1936-1937)” en Apor-
tes: Revista de historia contemporánea, Nº 39, 1999, pp. 99-112 y “La evaluación de asilados bajo pabellón francés:
tensión en las relaciones franco-españolas durante la guerra civil” Cuadernos de investigación histórica, Nº 21, 2004,
pp. 395-426. De manera más amplia en su obra Diplomacia, humanitarismo y espionaje en la Guerra Civil española:
Madrid: Biblioteca Nueva, 2008.
rra Civil que se celebró en Madrid en 2006152. En su intervención Ranzato asume las tesis
de Denéchère de que Herbette situó el interés nacional por encima de lo político-ideoló-
gico. La conclusión del pensamiento del embajador es que éste considera que hizo lo que
pudo para salvar la República en el País Vasco de manera que una vez que éste fue ocu-
pado por los franquistas creyó necesario entenderse con ellos ya que consideraba que las
relaciones franco-españolas debían continuar. Para el embajador francés es imprescindi-
ble asegurarse la neutralidad de Franco en un hipotético conflicto con Alemania que se
adivina en un futuro no muy lejano. Tal como afirma Ranzato, “el embajador no se había
vuelto fascista. El creía que mantener buenas relaciones con la España franquista fuera
la política más conveniente para su país, y una vez destituido del cargo se retiró en Sui-
za sin colaborar jamás, de ninguna manera, con las potencias fascistas”153.
Se podría pensar, a la vista de los informes enviados por el agregado militar, Morel, en
una especie de reparto de funciones entre ambas personas para mantener una doble diplo-
macia que permitiera garantizar, fuera cual fuera el resultado de la Guerra Civil, una
situación que no resultase comprometedora para Francia. Sin embargo, a la vista del
reciente estudio de Anne-Aurore Inquimbert en el que se estudian con detalle las reac-
ciones del Estado Mayor del Ejército francés a las informaciones enviadas por Morel a
París, se puede descartar esta opción. Todo hace pensar que
Herbette actuó por iniciativa propia. Su intensa rela-
ción con el comandante de la frontera del Bida-
112 soa –comandante Julián Troncoso– que final-
mente sería el detonante de su cese– no
sería mas que una expresión del motivo
central de la actividad política de Herbe-
tte: la defensa de los intereses de Fran-
cia desde sus planteamientos, pasados
por el tamiz de su anticomunismo vis-
ceral, y sus simpatías cada vez más
pronunciadas por el bando franquista.

“El periodista francés Raymond Vanker, atraviesa


corriendo el puente internacional que conduce a
Hendaya tras haber salvado de las llamas a un bebé en
(L’Illustration, nº 4880. del 12 de septiembe de 1936).
Irún”. (L’Illustration
Vanker que trabajaba entonces para la Agencia Keystone, había
nacido en París en 1913 en el seno de una familia de impresores. Fue periodista
deportivo, corresponsal de guerra y reportero. A lo largo de su dilatada vida profesional entrevistó a
numerosas personalidades de su tiempo y entre ellas al general Franco en el palacio de El Pardo, en 1961.

152
RANZATO, Gabriele: “La democracia desamparada: España entre revolución y no intervención” en Congreso inter-
nacional la Guerra Civil Española (1936-1939). Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales. Edición en
CD-ROM [http://www.secc.es/media/docs/S1_Ranzato.pdf].
153
RANZATO, Gabriele: Op. Cit: p.7.
¿Quién era Jean Herbette? Esta pregunta tiene una respuesta sencilla: el embajador de
la República Francesa en España entre mayo de 1931 y octubre de 1937. Pero, ¿quién
era realmente esta persona que, desde unas posiciones iniciales claramente favorables a
la República, acabó siendo un ferviente partidario de los sublevados? Y, ¿cuál fue su
papel en el primer año de guerra en el País Vasco? A estas cuestiones es más difícil dar
una respuesta sencilla.
La trayectoria vital de Jean Herbette es conocida y ha sido ampliamente estudiada por su
biógrafo Yves Dénechère. La lectura de la biografía del embajador pone al descubierto
una serie de aspectos que pueden influir en el desarrollo de su personalidad. En primer
lugar debemos mencionar la profunda crisis por la que atravesó la III República France-
sa en el período de entreguerras, llegando a estar al borde la guerra civil en 1934. A lo
anterior debemos unir la experiencia traumática de la Primera Guerra Mundial, cuando
apenas se había superado la de 1870 y la de la Comuna. Junto a lo anterior cuestiones
como el surgimiento y desarrollo del comunismo, el perenne temor a una nueva agresión
alemana, el desarrollo de las ligas de ultraderecha y la debilidad permanente de los diver-
sos Gobiernos franceses son elementos a tener en cuenta a la hora de tratar de compren-
DOCUMENTACIÓN
der la evolución ideológica del embajador Jean Herbette sin dejar de lado una evolución
espontánea hacia posiciones más conservadoras como resultado de su experiencia vital.
Pero el objetivo primordial de este trabajo no es analizar la evolución ideológica del
Correspondencia de Jean Herbette
embajador francés, ni el desarrollo de las relaciones diplomáticas entre España y Fran-
cia en los años treinta. El principal objetivo de estas páginas es, dejando a un lado al
y de la embajada francesa
Herbette anterior al 18 de julio de 1936, ofrecer un repertorio de fuentes para el estudio
de la Guerra Civil aportando documentación elaborada por un personaje que vivió en
en España.
primera persona el comienzo y el desarrollo de la Guerra Civil en el País Vasco. Ofre-
cer una serie de documentos redactados por una persona que en lugar de ser un espec-
Julio-octubre
tador neutral defensor de sus deagente
compatriotas, fue un 1936 activo en el desarrollo de los
acontecimientos. Además, desde el punto de vista que ahora nos interesa, dejó un amplio
corpus documental en el que se trata día a día el desarrollo del conflicto desde diversos
puntos de vista. Estos documentos, una fuente inédita en gran parte, son el objetivo prin-
cipal del presente trabajo que pretende ofrecer diversos aspectos y matices que hasta
ahora eran desconocidos para el estudio de los primeros meses de la Guerra Civil.
Pero nuestra intención es ir algo más allá de la mera transcripción de documentos. Se
trata de ofrecer una serie de elementos que faciliten su lectura y su comprensión. Por
este motivo, y para tratar de contextualizar al máximo los documentos que presentamos,
hemos considerado interesante ofrecer una serie de capítulos introductorios que pueden
ayudar a situarlos así como a su redactor. En primer lugar hacemos una breve referen-
sta documentación proviene de tres fuentes diplomáticas diferenciadas. Una

E es el Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores francés en París, citado


aquí como Archives du Ministère des Affaires Etrangères. Paris (AMAE (P),
que recoge los fondos de este ministerio. La segunda la constituye la prove-
niente del Centro de los Archivos diplomáticos de Nantes, citados como
CADN (Centre des Archives diplomatiques de Nantes), abiertos en 1987, que conser-
van los archivos repatriados de los servicios exteriores (embajadas en el extranjero, con-
sulados, Institutos y Centros culturales franceses en el extranjero, representaciones fran-
cesas ante organismos y comisiones internacionales), etc. La última procede de la gran
colección documental impresa que continúa publicándose actualmente, titulada Docu-
ments diplomatiques français, sous la direction de Pierre Renouvin et Jean-Baptiste
Duroselle Directeur(s) de collection: Ministère des Affaires étrangères (Paris). Com-
mission des Archives diplomatiques - Direction des Archives.
Se ha citado en cada documento, que no son correlativos, la fuente de procedencia, dán-
dose incluso el caso de alguno de ellos repetido en ambos archivos. En este caso se ha
utilizado la versión mecanografiada puesta en circulación en aquella época.
Esta documentación llega hasta la formación del Gobierno Vasco en Bilbao, en octubre de
1936, abarcando una primera etapa de la actividad de Herbette durante la guerra civil. El
embajador continuará todavía ejerciendo sus funciones y remitiendo sus informes a París
hasta su destitución en 19371, lo que hemos considerado que constituye ya otra etapa.
114
No se han transcrito los textos tachados en el original, escritos generalmente a mano.
Igualmente se ha respetado los errores en las grafías pero incluyendo en nota la deno-
minación correcta.

1
Una selección de los informes de Herbette remitidos a París desde el 30 de noviembre de 1936 hasta la caída de Bil-
bao (junio de 1937) se encuentran reproducidos en su versión original en francés, en Colección documental para el es-
tudio de la guerra civil en Euskadi procedente de los archivos militares franceses (19436-1937). Archives de l’Armée de
Terre. Château de Vincennes. Paris. Recopilación, introducción y edición a cargo de Juan Carlos Jiménez de Aberás-
turi. Centro de Documentación de Historia Contemporánea del País Vasco. Nº 3. Eusko-Ikaskuntza. Sociedad de Estu-
dios Vascos. San Sebastián, 1986.
DOCUMENTO Nº 1
Telegrama del embajador Jean Herbette dirigido al Ministerio de Asuntos Exte-
riores. Diplomacia París. Informe nº 821). S.l., 16 de julio de 1936. (CADN,
Madrid- Ambassade, Serie B, legajo 553, expediente 23A4.
Tras el Consejo de Ministros que se ha celebrado hoy durante dos horas y media aproxi-
madamente bajo la presidencia del señor Azaña no se ha comunicado ningún detalle a la
prensa sobre la deliberación que acababa de tener lugar acerca de la situación interior.
Parece ser sin embargo, que el Gobierno2, en reconocimiento al apoyo caluroso de socia-
listas y comunistas, destaca la tibieza de ciertos republicanos de izquierda y se preocu-
pa por remediarlo. El Gabinete tiene la intención de hacer frente, el martes próximo, día
en el que deben retomarse las sesiones de las Cortes, al debate que las derechas enta-
blarán sobre el asesinato del señor Calvo Sotelo3. Cuenta con mantener las Cortes en
sesión hasta mediados de agosto y tratar particularmente de las responsabilidades incu-
rridas en octubre de 1934 durante la represión de Asturias.
En los medios políticos los rumores de crisis ministerial no han circulado hoy y se con-
sidera que el Gobierno tratará de permanecer en el poder hasta octubre.

DOCUMENTO Nº 2 115

Telegrama del embajador Jean Herbette dirigido al Ministerio de Asuntos Exte-


riores. Diplomacia París. Informe nº 822-824). S.l., 16 de julio de 1936. (CADN,
Madrid- Ambassade, Serie B, legajo 553, expediente 23A4.
Continuación del telegrama precedente.
Confidencial.
Reina en realidad una sorda inquietud que no está motivada por la perspectiva de tal o
cual peripecia parlamentaria sino por el sentimiento general de que las circunstancias
actuales son favorables a un golpe de fuerza contra el mismo régimen.
La emoción producida por el asesinato del señor Calvo Sotelo contribuye a ello pero la
causa profunda está en los movimientos que se desarrollaban desde hacía algunos meses
en las clases propietarias y en las masas populares: mientras que éstas se dividieron por

2
El Gobierno, presidido por Manuel Azaña, estaba compuesto de la siguiente manera:
Presidente: Santiago Casares Quiroga; Estado: Augusto Barcia Trelles (IR); Justicia: Manuel Blasco Garzón (UR); Tra-
bajo Sanidad y Previsión Social: Juan Lluhí Vallescá (ERC); Guerra: Santiago Casares Quiroga (IR); Marina: José
Giral (IR); Hacienda: Enrique Ramos y Ramos (IR); Gobernación: Juan Moles Ormella (Independiente). El 15 de mayo
de 1936 asumió la cartera Santiago Casares Quiroga: Instrucción Pública y Bellas Artes: Francisco Barnés Salinas (IR);
Obras Públicas: Antonio Velao Oñate (IR); Industria y Comercio: Plácido Álvarez-Buylla y Lozana (Independiente);
Agricultura: Mariano Ruiz-Funes (IR); Comunicaciones y Marina Mercante: Bernardo Giner de los Ríos (UR).
3
José Calvo Sotelo, líder de Renovación Española, había sido asesinado el día 13 de julio en Madrid.
la acción de la campaña dirigida por la CNT contra los sindicatos socialistas, por el con-
trario todas las categorías de la burguesía, hasta las más humildes, han sido ganadas pro-
gresivamente por los temores por sus patrimonios que antes solo tenían los más ricos.
Además, probablemente hay un número suficiente de oficiales y de funcionarios que
experimentan, ante el anuncio de un debate sobre las responsabilidades de Asturias u
otras, la aprensión desesperada que en 1923, ante el debate sobre las responsabilidades
del desastre marroquí de Annual, empujó a Alfonso XIII a conspirar con el general Pri-
mo de Rivera.
También los rumores de sedición militar no cesan de extenderse. Según parece, en
Madrid, durante la noche, las milicias socialistas toman precauciones frecuentemente.
Esta tarde se hablaba de motines en la Marina, en Cartagena y El Ferrol. Nuestros con-
sulados en Valencia y La Coruña no sabían nada y este último señaló únicamente un
motín “fascista” en Orense. Se habla también de disturbios en Valladolid y de un enfren-
tamiento en San Sebastián4 pero no se sabe nada con precisión. El indicio más moles-
to, por el momento, es únicamente la facilidad con la que estos rumores encuentran cré-
dito.
Sin embargo no parece hoy en día que el ala derecha del Frente Popular ni su ala izquier-
da deseen un cambio de Gobierno. El peligro de una crisis sería ahora evidente y no qui-
sieran exponerse a ello a no ser que fuese absolutamente necesario para evitar un peli-
gro más grave aún.
116

DOCUMENTO Nº 3
Telegrama. Madrid, 17 de julio de 1936 a 6h. de la tarde. Recibido a las 11h.
(CADN, Madrid- Ambassade, Serie B, legajo 553, expediente 23A4).
Madrid, 17 de julio a las 6 horas. Recibido a las 11h.
Enviado por el Sr. BOURBON.
“Rumores de sublevación de la guarnición de Melilla confirmados. El Gobierno no pue-
de comunicar con el comandante Romerales5, jefe de la zona oriental de Marruecos ni
con fuerzas civiles. Romerales estaría prisionero de los rebeldes. El Ministerio de la
Guerra confirma la sublevación de los legionarios del Tercio. El Ministerio de la Gue-
rra declara a las doce y media de la noche que la sublevación militar se circunscribe a
Melilla y está medio paralizada, huyendo los rebeldes hacia la zona francesa.

4
Probablemente Herbette se refiere a los incidentes que se produjeron a la salida del funeral por Calvo Sotelo en la ca-
tedral del Buen Pastor de San Sebastián. En el transcurso de los mismos murió el falangista Manuel Banús Aguirre.
5
Posiblemente Herbette se refiere al general Manuel Romerales Quintero, general Jefe de la Circunscripción Oriental,
en el norte de África (Melilla) que fue detenido al comenzar la sublevación el 12 de agosto de 1936. El 26 de agosto fue
juzgado en un consejo de Guerra celebrado en Melilla y condenado a muerte. Fue fusilado el 28 de agosto en el campo
de Rostro Gordo. Véase: GIL HONDUVILLA, Joaquín: “La sublevación de julio de 1936: proceso militar al general Ro-
merales”. En HAOL, Núm. 4 (Primavera, 2004), 99-113 [www.historia-actual.com].
117

“A paso ligero con su ganado seguido de camiones cargados de fardos de ropa, los habitantes de Behobia
y los milicianos que han renunciado a seguir luchando en este frente franquean el puente fronterizo y
marchan a refugiarse en Francia”. (L’Illustration, nº 4880. del 12 de septiembe de 1936).
Las comunicaciones oficiales con Navarra estarían interrumpidas. Todas las comunica-
ciones con las provincias y el extranjero están suspendidas por orden gubernamental.
El general Romerales habría sido asesinado por los rebeldes.
Rumor de sublevación de un centenar de oficiales en Burgos.
El Gobierno estaría en comunicación con el resto de las provincias donde no pasaría
nada anormal.
Las comunicaciones oficiales de las embajadas han sido cortadas por orden de las auto-
ridades; imposible comunicar.
En Madrid grandes precauciones. El presidente de la República en el Palacio con el jefe
del Gobierno. Circulan carros de asalto. Cinco carros blindados han atravesado la ciu-
dad [de Madrid] en dirección al Palacio Nacional6.
En el Ministerio del Interior, a las 0,30 horas el teniente Moreno, de la Guardia de Asal-
to, acompañó a dirigentes de la C.N.T. Durante una entrevista con el ministro, la C.N.T.
ha pedido la liberación de sus presos para oponerse al movimiento fascista.
El sub-secretario de Estado de Interior ha declarado a la 1 de la madrugada haber entra-
do en comunicación con los sublevados de Melilla haciéndose pasar por autoridades
118 civiles, anunciándoles la próxima llegada de cinco barcos de guerra para sembrar el
pánico. El Gobierno estaría preocupado por los barcos de Guerra en la bahía de Melilla
al mando del almirante Salas7.
Una fuente particular indica que el movimiento tiene numerosas ramificaciones: la señal
de desencadenamiento ha sido la noticia del accidente que ha costado la vida al general
BALMES publicada por la prensa del día, noticia que era falsa8.
Los organizadores tendrían la intención de marchar sobre Madrid en tres columnas:
Columna Sur: Marruecos, que contaría con la complicidad de la Escuadra.
Columna Norte: Pamplona, Vitoria, Burgos.
Columna Este: Baleares, Barcelona.
El movimiento era conocido por el Gobierno que había tomado precauciones. Se trata
de saber si el movimiento solo ha comenzado esperándose sublevaciones de otras guar-

6
Durante la II República el Palacio Real de la Plaza de Oriente se denominó Palacio Nacional y fue la residencia oficial
del presidente de la República.
7
El “Sánchez Barcaiztegui” y el “Almirante Valdés” tratan de pasarse a los rebeldes en Melilla, pero los marineros se
sublevan y lo impiden. El resto de destructores, en alta mar, informados por Balboa, detienen a sus oficiales.
8
No sabemos si el informante se refiere a la muerte del general Balmes, el día 16 de julio en un supuesto accidente con
su arma, o a que la señal para la sublevación era la noticia que apareció en la prensa. Ante la muerte de Balmes Franco
solicitó permiso para trasladarse de Tenerife a Las Palmas, de donde partiría para ponerse al frente de las tropas suble-
vadas en África.
niciones o si, por el contrario, ha fracasado por el hecho de que la mayor parte de las
guarniciones de provincia no se han sublevado.
Tropas acuarteladas en Madrid a las 0,30. Oficiales de Aviación parten en camión para
incorporarse a sus destinos. Los coches son registrados a la entrada y salida de Madrid.
Taddei9

DOCUMENTO Nº 4
Telegrama de salida. Por teléfono. Diplomacia París. Nº 826. San Sebastián, 18 de
julio de 1936. (CADN, Madrid- Ambassade, Serie B, legajo 553, expediente 23A4).
Me refiero a la comunicación telefónica que acabo de mantener con M. Charvériat.
Aquí no hay todavía ninguna información oficial ni oficiosa y únicamente comienzan a
circular rumores.
Gracias a un informador de Madrid que ha podido hacerme llegar informes por media-
ción de M. Taddei, recibo telegramas cifrados de nuestra embajada que, aunque retra-
sados y mal trasmitidos, aportan algunas informaciones que cito a continuación.
La noche última se conoció en Madrid que una sublevación militar había tenido lugar 119
en Melilla. El Gobierno era incapaz de entrar en contacto con el comandante Romera-
les, jefe de la zona oriental de Marruecos, ni con el gobernador civil de Melilla. El
comandante Romerales habría sido hecho prisionero por los rebeldes o incluso asesi-
nado por ellos. El ministro de la Guerra no confirmaba sin embargo mas que una suble-
vación de la Legión Extranjera en Melilla. Esta mañana, a cero horas treinta, el minis-
tro del Interior declaraba que la sublevación militar había sido reducida en Melilla y
(aquí un pasaje indescifrable) y en los puestos vecinos de la zona francesa (¿).
En España el Gobierno continuaba ayer por la noche manteniendo comunicación con
todas las provincias salvo con Navarra (esto indicaría que una sublevación se habría pro-
ducido en Pamplona como se temía desde hace mucho tiempo).
El rumor que corría el anochecer de ayer en Madrid era que un centenar de oficiales se
habría sublevado en Burgos. Yo atravesé esta ciudad [San Sebastián] al mediodía de ayer
y no noté nada raro en la actitud de los oficiales que circulaban, como de costumbre, en
el barrio de los cuarteles [Barrio de Loyola].
En Madrid igualmente, al anochecer de ayer, el Gobierno suspendió todas las comuni-
caciones telefónicas privadas con las provincias y con el extranjero. Las embajadas y
las legaciones no pueden tampoco establecer comunicaciones. Grandes precauciones
han sido tomadas en Madrid para mantener el orden y circulan auto-ametralladoras blin-

9
Antoine Taddei, diplomático francés canciller de la embajada de Francia en España y encargado de cifra.
dadas o carros de asalto. El presidente de la República estaba en Palacio con el jefe del
Gobierno.
A la una de la madrugada, el subsecretario de Estado de Interior hizo saber que se encon-
traba en comunicación por teléfono con los rebeldes (se trata sin duda de la rebelión de
Melilla) y que éstos trataban de hacerse pasar por autoridades legítimas. El subsecreta-
rio de Estado les inquietó anunciándoles el envío de navíos de guerra destinados a repri-
mir la sedición. Pero en realidad el Gobierno parece estar bastante preocupado al tener
conocimiento de que sus navíos de guerra fondean delante de Melilla bajo el mando del
vicealmirante Salas, jefe de Estado Mayor de la Marina, cuyos sentimientos políticos
no le inspiran confianza.
Informes de fuente particular, igualmente transmitidos desde Madrid por el mismo
informador y por el mismo medio, indican que el movimiento sedicioso tendría nume-
rosas ramificaciones. Sus organizadores habrían concebido el proyecto de marchar
sobre Madrid en tres columnas: Una vendría de Marruecos con la complicidad de la
Escuadra, otra vendría del Norte (Pamplona, Vitoria, Burgos) y la tercera vendría del
Este (Baleares, Barcelona).
El Gobierno, habiendo recibido noticias que anunciaban la preparación de un movi-
miento, había tomado precauciones. Se trataría sin embargo de saber, concluyó a pri-
meras horas de la mañana nuestro informador, si el movimiento había ya fracasado gra-
120 cias a la abstención de la mayor parte de las guarniciones de provincia o si iban a
producirse otras sublevaciones. Las tropas han sido acuarteladas en Madrid a partir de
medianoche y los oficiales aviadores han sido enviados a sus puestos en automóvil.
Jean Herbette

Las tropas insurrectas en actitud provocativa se detienen ante el puente interna-


cional mientras un cámara filma la escena (Foto Association Jakintza. San Juan
de Luz).
DOCUMENTO Nº 5
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Recibido por teléfono a las
14h. 20. San Sebastián, 18 de julio de 1936. Nº 827. (AMAE (P). Z-Europe. Politi-
que Intérieure, nº 168).
Continuación del telegrama precedente:
Habiéndose interrumpido aquí esta mañana las comunicaciones con Madrid y con el
extranjero, incluso para las representaciones diplomáticas, me he dirigido a las oficinas
del Ministerio de Estado en San Sebastián para conseguir que levanten la prohibición
en lo que a nosotros concierne.
El director administrativo señor Arregus10, acaba de señalarme que había tomado con-
tacto con el subsecretario de Estado en Madrid y se iba a dar la orden para que se res-
tablezcan las comunicaciones para nosotros.
El señor Arregus, al que pregunté sobre la situación, ha añadido que según el subsecre-
tario de Estado la calma reinaba en Madrid. No se le había señalado nada anormal en
las provincias, a excepción de Navarra sobre la que nada sabía. Sobre África no había
todavía mas que “rumores”.
Así pues, a finales de esta mañana el Gobierno se mantendría dueño de la situación en
121
Madrid y los focos de la sedición militar –cuya extensión todavía se desconoce– estarían
en el Marruecos español y posiblemente también en la Marina. Agradecería al Departa-
mento que me comunique las informaciones que reciba de Marruecos. Según los rumores
que circulan por aquí, el Gobierno habría enviado a Melilla el crucero “República”con tro-
pas encargadas de combatir a los rebeldes.
Jean Herbette

10
M. de Arregus. Podría tratarse de Juan B. Arregui del Campo, ministro plenipotenciario de 2ª categoría destinado en
el Ministerio de Estado. Según José Luis Pérez fue separado del servicio el 28 de agosto de 1936 siendo readmitido el
19 de agosto de 1938 y confirmado el 10 de agosto de 1940 cuando ya había fallecido. Véase: PEREZ RUIZ; José Luis:
Las depuraciones de la carrera diplomática española (1931-1940). Burgos: Editorial Dos Soles, 2005, p. 241.
DOCUMENTO Nº 6
Telegrama de salida. Diplomacia París. Nº 829. Por teléfono desde Hendaya.
18h. 30. hora francesa. San Sebastián, 18 de julio de 1936. (CADN, Madrid- Ambas-
sade, Serie B, legajo 553, expediente 23A4).
San Sebastián, 18 de julio 16 horas.
Continuación de mi telegrama precedente [Documento nº 4]
1º Desde nuestra embajada de Madrid, con la que acabo de comunicarme por teléfono,
me dicen que todo está en calma en la capital.
2º M. de Liens, que acaba de llegar de Madrid por carretera, no ha observado nada anor-
mal ni en Burgos ni en Vitoria, dos ciudades donde le habían señalado que había
sublevaciones militares.
3º Un viajero llegado igualmente en automóvil de Madrid ha señalado que en Burgos
había algunas tropas en la calle, pero sin indicios de rebelión y no ha visto nada en
Vitoria.
4º El comandante militar de San Sebastián11, que se declara fiel al Gobierno, habría sido
informado que no ha pasado nada en Pamplona.
122
En estas condiciones la nota tranquilizadora que el ministro del Interior acaba de difun-
dir por TSF12, y que evidentemente usted ya conoce, parece justificada en lo que con-
cierne a la península.

11
León Carrasco Amilibia (San Sebastián, 6 de junio de 1879-28 de julio de 1936). Comandante militar de San Se-
bastián al producirse la sublevación. Había ingresado en la Academia de Artillería el 1 de septiembre de 1895, donde
permaneció hasta 1899. En 1906 ascendió a capitán y en 1918 a comandante, en ambos casos por antigüedad. Casi
toda su carrera militar se desarrolló en San Sebastián, a donde fue destinado al salir de la Academia. Durante la Re-
volución de Octubre de 1934 mantuvo una actitud de firmeza y presidió los consejos de guerra que siguieron a la
misma en la capital donostiarra. Al parecer esta actitud le granjeó no pocas enemistades entre la izquierda guipuzco-
ana. En julio de 1936 mantuvo una actitud dubitativa ante la sublevación y se retiró a los cuarteles de Loyola al salir
el gobernador civil hacia Eibar. En los mismos fue detenido al rendirse éstos y fue conducido a la Diputación Pro-
vincial. Esa misma noche fue sacado de la misma por presuntos miembros del PCE y asesinado en las inmediaciones
del Puente de Hierro de San Sebastián. El Franquismo tuvo una dura actitud hacia León Carrasco, al que responsabi-
lizó del fracaso del “Alzamiento” e incluso le instruyó un expediente de responsabilidades políticas si bien finalmente
fue absuelto.
12
Télègraphie sans fils, denominación de la radio en francés en aquella época.
DOCUMENTO Nº 7
Telegrama de salida. Por cable San Sebastián. Diplomacia París. Nº 830 a 833. San
Sebastián, 18 de julio de 1936. (CADN, Madrid- Ambassade, Serie B, legajo 553).
20 horas ½
Acabo de hablar otra vez por teléfono con nuestra embajada de Madrid. La calma con-
tinuaba reinando en la capital donde se han tomado numerosas precauciones para pro-
teger los servicios públicos. Los ministros se han reunido en Consejo de Ministros de
16 a 18 horas ½. En sus deliberaciones han tomado parte los señores Martínez
Barrio13, Largo Caballero14 y la comisión ejecutiva del Partido Socialista (que inclu-
ye al señor Prieto). No se ha comentado nada a la salida de la sesión y desde primera
hora de la tarde los periodistas no han sido admitidos en la presidencia del Consejo
de Ministros, quizás por que se esperan atentados cuyos autores podrían deslizarse
entre los representantes de la prensa. Los periódicos de la tarde se han publicado y
reproducen los comunicados oficiales que usted conoce. Anuncian también que el

123

Madres refugiadas con sus niños en Hendaya ante un porvenir incierto. (Foto Associa-
tion Jakintza. San Juan de Luz).

13
Diego Martínez Barrio (Sevilla, 25 de noviembre de 1883/París, 1 de enero de 1962). Político republicano y dirigente
de Unión Republicana. Presidió un efímero Gobierno formado el 18 de julio de 1936 al que sustituyó el día 19 otro pre-
sidido por José Giral. La composición de ese gabinete fue la siguiente: Presidente: Diego Martínez Barrio (UR); Estado:
Justino de Azcárate y Flórez (PNR); Justicia: Manuel Blasco Garzón (UR); Trabajo, Sanidad y Previsión Social: Ber-
nardo Giner de los Ríos (UR); Guerra: José Miaja Menant (Militar); Marina: José Giral (IR); Hacienda: Enrique
Ramos y Ramos (IR); Gobernación: Augusto Barcia Trelles (IR); Instrucción Pública y Bellas Artes: Marcelino Do-
mingo Sanjuán (IR); Obras Públicas: Antonio de Lara y Zarate (UR); Industria y Comercio: Plácido Álvarez-Buylla
y Lozana (Independiente); Agricultura: Ramón Feced Gresa (IR); Comunicaciones y Marina Mercante: Juan Lluhí
Vallescá (ERC); Sin cartera: Felipe Sánchez Román (PNR).
14
Francisco Largo Caballero (Madrid, 15 de octubre de 1869/París, 23 de marzo de 1946). Dirigente socialista y secre-
tario general de la UGT.
señor Lucia15, jefe de la derecha católica en Valencia, se ha pronunciado en contra del
movimiento sedicioso. No se ha publicado en Madrid ninguna noticia de fuente pri-
vada sobre los acontecimientos en las provincias. Circulan rumores de sublevación
militar en las Baleares (general Goded16) en las Canarias (general Franco17) así como
rumores según los cuales las tropas rebeldes de Marruecos estarían reprimiendo con
un extremado rigor todo tipo de resistencia de los partidarios del Gobierno e incluso
presuntas noticias según las cuales unidades militares amotinadas marcharían sobre
Madrid. Pero en lo que concierne al menos a la Península ninguna información seria
me permite hasta el momento poner en duda las afirmaciones del Gobierno según las
cuales el orden no ha sido alterado.
No se sabe nada de la flota salvo que el comandante de aviación Ortiz ha sido enviado
urgentemente a Cartagena.
El sector menos tranquilo es actualmente el Marruecos español. Parece que el general-
inspector Núñez del Prado18, director general de la Aeronáutica, que había sido desig-
nado para el mando en Marruecos y que había partido en avión la noche pasada para
ocupar este puesto, ha vuelto a Madrid. Se dice que ciertas unidades del Protectorado,

15
Luis Lucia Lucia. Les Coves de Vinromà (Castellón), 1888/Valencia, 1943. Abogado, político y periodista valenciano.
124 Director del “Diario de Valencia” de 1912 a 1914 y de 1918 hasta 1936. Fue fundador y presidente de la Derecha Re-
gional Valenciana y diputado en Cortes. Fundó con Gil Robles la Confederación Española de Derechas Autónomas
(CEDA) siendo vicepresidente de la misma. Por un breve periodo fue ministro del Gobierno, en dos ocasiones, ambas
en la cartera de Comunicaciones: la primera con el Gobierno que se constituyó el 6 de mayo de 1935, cuyo presidente
era Lerroux, y la segunda con el Gobierno del 21 de septiembre de 1935 cuyo presidente era Chapaprieta. Al comenzar
la Guerra Civil se posicionó a favor de la República a pesar de lo cual fue encarcelado por los republicanos. Al finalizar
la Guerra Civil fue condenado a muerte por un consejo de guerra. Conmutada la pena permaneció en prisión hasta 1942,
fecha en la que fue deportado a Baleares. Véase la biografía de Luis Lucia en: Vicent Comes Iglesia: En el filo de la na-
vaja.(1888-1943). Madrid, 2002.
16
Manuel Goded Llopis (San Juan de Puerto Rico, 1882/Montjuich, Barcelona, 1936) Como muchos militares de la épo-
ca, ascendió por mérito de guerra gracias a la guerra de Marruecos (1924-1927), donde en 1926 fue nombrado general.
Participó en el desembarco de Alhucemas y fue jefe del Estado Mayor del general Sanjurjo. Aunque ofreció su apoyo a
la subida al poder del general Primo de Rivera, posteriormente participó en intrigas contra él, lo que le valió ser juzga-
do por traición y pasar a la reserva. Con la República fue nombrado Jefe del Estado Mayor Central del Ejército. Partici-
pó en la sublevación del general Sanjurjo del 10 de agosto de 1932, por lo que fue de nuevo retirado de la actividad mili-
tar por orden del Gobierno. En 1934 colaboró con Franco en la represión de la revuelta de Asturias, por lo que el Gobierno
radical-cedista le otorgó el cargo de director general de Aeronáutica y de la III Inspección del Ejército. Destinado a Bale-
ares por el Gobierno del Frente Popular sublevó las plazas de Mallorca e Ibiza. Después se presentó en Barcelona para
tratar de conseguir el levantamiento de esta ciudad. Tras destituir y arrestar al general Francisco Llano de la Encomien-
da, fracasó en sus planes. Condenado a muerte en un consejo de guerra fue fusilado el 12 de agosto de 1936 en el casti-
llo de Montjuich en Barcelona.
17
Francisco Franco Bahamonde (Ferrol, 4 de diciembre de 1892/Madrid, 20 de noviembre de 1975).
18
Miguel Núñez de Prado y Susbielas (1882 - 1936) participó en la guerra del Rif en la que obtuvo la Medalla Militar
Individual. Durante la República, Núñez de Prado, miembro de la masonería, se afilió a la Unión Militar Republicana
Antifascista. En febrero de 1936 era director general de la policía y se opuso a los intentos de Franco, jefe del Estado
Mayor, de decretar la ley marcial y dar un golpe de Estado, en la crisis del 17-19 de febrero, tras la primera vuelta de las
elecciones, en las que había triunfado el Frente Popular. El Gobierno del Frente Popular le nombró director general de
Aeronáutica procediendo a desmontar los posibles núcleos conspirativos, lo que permitió que la mayor parte de las fuer-
zas aéreas permaneciesen fieles al Gobierno republicano al comenzar la Guerra Civil española. En la madrugada del 18
de julio, fue nombrado inspector general del Ejército y se dirigió en avión a Zaragoza con la intención de persuadir al
general Cabanellas, al mando la V División Orgánica, de que no se uniese a la sublevación. Al llegar a Zaragoza, fue
detenido por aquél, siendo recluido en la Academia Militar. Días más tarde fue trasladado a Pamplona y puesto a dispo-
sición del general Mola, quien poco tiempo después ordenó su fusilamiento.
como el Regimiento de Cazadores nº 7 y la Guardia Civil, se han mantenido fieles al
Gobierno. El subsecretario de Estado ha declarado a las 14 horas que la aviación de
Melilla y de Ceuta defendían sus aeródromos contra los rebeldes y que bombardea las
fortificaciones de estas dos plazas. Ninguna información me indica qué pasa en la par-
te occidental de la zona española.
Continuación del telegrama precedente.
Me he encontrado hace un momento en Francia, –donde he acompañado a uno de mis
colaboradores que tenía que telefonear al Departamento nuestro [telegrama] preceden-
te– con el antiguo presidente de las Cortes, Santiago Alba19, que reside en San Juan de
Luz. Me ha dicho que no creía en el éxito del movimiento sedicioso y que no pensaba
que el almirante Salas, jefe de Estado Mayor de la Armada, se sumase al mismo. Cree
que la sublevación militar en Marruecos será aislada. En caso contrario será reprimida
no sin esfuerzo. Era bastante fácil preverla (incidente Yagüe20 etc…) pero menos senci-
lla de desbaratar porque el ejército de África difiere considerablemente del ejército
metropolitano.

125

19
Santiago Alba Bonifaz (Zamora, 23 de diciembre de 1872/San Sebastián, 8 de abril de 1949). Abogado, periodista y
político español, varias veces ministro. Nacido en una familia de clase media profesional estudió en Valladolid licen-
ciándose en Derecho. Su actividad profesional se incardinó hacía el periodismo siendo redactor de La Opinión y gerente
de El Norte de Castilla, periódico que había comprado en 1893. Elegido diputado por Valladolid lo fue ininterrumpida-
mente hasta 1936. En las elecciones celebradas durante la II República fue diputado del Partido Republicano Radical y
presidente de las Cortes entre 1933 y 1935. Su actividad ministerial comenzó en 1906, como ministro de Marina en el
Gobierno de Moret. Posteriormente sería ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes en dos ocasiones, las mismas que
ocupó la cartera de Gobernación. Fue ministro de Hacienda en los Gobiernos de Romanones y García Prieto. Entre di-
ciembre de 1922 y septiembre de 1923 fue ministro de Estado. Durante la Dictadura de Primo de Rivera se exilió a Fran-
cia aunque regresó en 1930 y rechazó dirigir un Gobierno tras la caída del general Dámaso Berenguer. Al comenzar la
Guerra Civil volvió a exiliarse, en esta ocasión a Portugal de donde regresó en 1945, apartándose definitivamente de la
vida política.
20
Herbette, posiblemente, se refiere a la entrevista mantenida el 12 de junio de 1936 entre el ministro de la Guerra,
Casares Quiroga, y el teniente coronel Yagüe, jefe de la segunda legión, una de las dos que formaban el Tercio de
Extranjeros en 1936. En dicha entrevista Casares Quiroga ofreció a Yagüe un puesto deseable en la Península o una
agregaduría militar a lo que éste respondió que prefería quemar el uniforme a no servir en la Legión. Casares Quiro-
ga cedió ante las pretensiones de Yagüe y le permitió volver a África, donde desempeñó un papel destacado en la
sublevación.
126

“Frente Popular” del 30 de julio de 1936.


DOCUMENTO Nº 8
Telegrama de salida. Por cable. En claro (desde Francia). Desde San Juan de Luz
a las 18h. 30. Diplomacia París. Nº 836. San Sebastián, 19 de julio de 1936. (CADN,
Madrid- Ambassade, Serie B, legajo 553).
14 horas.
La situación se ha agravado sensiblemente.
Reuniendo las noticias suministradas por los comunicados oficiales que usted conoce,
las que he acabo de recoger telefoneando a nuestra embajada de Madrid y las que me
acaba de comunicar el gobernador civil de San Sebastián21, obtengo una impresión de
conjunto que resumo como sigue:
El Gobierno del señor Casares22 ha sido desbordado al atardecer de ayer por las suble-
vaciones militares que han estallado en Barcelona, Málaga, Sevilla, Cádiz, Huelva,
Pamplona, Las Palmas, etc. No parece que, de una manera general, las fuerzas de poli-
cía (guardias civiles y guardias de asalto) se hayan unido a estas sediciones y se cita a
numerosas capitales de provincia donde han defendido a las autoridades legítimas. Una
reacción popular se ha desatado por parte de las organizaciones socialistas y comunis-
tas. Sin embargo la Confederación anarco-sindicalista del Trabajo (sic) se mantiene
pasiva e incluso hostil al Gobierno. Éste ha dimitido (algo que debería haber hecho bas- 127
tante antes). Entre las dos o las tres de la madrugada Manuel Azaña23 ha formado el nue-
vo Gobierno presidido por Martínez Barrio.
Entre sus miembros, de los que usted tiene sus nombres, figuran seis representantes del
grupo más moderado del Frente Popular (Unión Republicana cuyo jefe es Martínez
Barrio) así como cuatro representantes de la izquierda republicana (antiguo partido de
Azaña, al cual pertenecían la mayoría de los miembros del Gobierno precedente) y dos
representantes del partido republicano nacional de Sánchez Román24 que se había reti-
rado del Frente Popular antes de las elecciones el 18 de febrero. Un catalán disidente de
izquierda que figuraba ya en el Gobierno de Casares, y un inspector general del Ejérci-

21
Jesús Artola Goicoechea (Burlada, 25 de marzo de 1886/Sao Paulo, 23 de junio de 1970). Nacido en el seno de una fa-
milia de industriales su primera actuación política fue tras ser elegido concejal de Pamplona en las elecciones de 1893. Fue
accionista y vocal del diario republicano de Pamplona “Democracia”. Durante la II República se situó en la derecha repu-
blicana y formó parte de Acción Republicana, siendo secretario de la Agrupación de Pamplona. Durante la primavera de
1932 estuvo al frente de la Comisión pro Estatuto Vasco. Tras la Asamblea de Pamplona del 19 de junio de 1932 desfavo-
rable a los partidarios del Estatuto Vasco-Navarro, fue uno de los promotores de “Acción Autonomista”, entidad formada
el 2 de agosto para promover la integración de Navarra en aquél. En diciembre de 1932 fue nombrado gobernador civil de
Guipúzcoa. Tras las elecciones de febrero de 1936 fue de nuevo gobernador civil de esta provincia. Al iniciarse la guerra se
vio desbordado por la situación en San Sebastián, abandonando el día 21 el Gobierno Civil, ante la amenaza de bombardeo
de los sublevados, trasladándose a Eibar. El 7 de agosto fue destituido por el teniente de carabineros Ortega. Se exilió pri-
mero a Francia, concretamente a Pau, y embarcó en el Alsina, rumbo a México. Desde ese país se trasladó a Paraguay y al
poco tiempo a Argentina. En los primeros años cuarenta residió en Buenos Aires, donde regentó una casa de huéspedes.
22
Santiago Casares Quiroga (La Coruña, España, 1884/París, Francia, 1950).
23
Manuel Azaña (Alcalá de Henares, 10 de enero de 1880/ Montauban, Francia, 3 de noviembre de 1940).
24
Felipe Sánchez Román y Gallifa (Madrid, 12 de marzo de 1893/México, enero de 1956).
to completan este Gobierno cuya característica más aparente consiste en haberse situa-
do mucho más al centro que el Gobierno al que sucede. No solo la presencia de un mili-
tar en el Ministerio de la Guerra y sobre todo la llegada al poder de Sánchez Román
refuerzan el efecto producido por la vuelta de Martínez Barrio a la Presidencia del
Gobierno, sino que además los miembros del antiguo partido de Azaña que quedan en
el nuevo gabinete son en su mayoría de opiniones particularmente moderadas. Entre la
reacción popular que ha propiciado la entrada en escena de milicias obreras (patrullan
las calles de Madrid)25 y la formación de un Gobierno menos avanzado que el anterior
hay un contraste que puede sorprender.
La explicación está probablemente en una doble necesidad: 1ª) La de incorporar a las
autoridades el concurso del mayor número posible de jefes militares y de un sector bas-
tante amplio de la burguesía que estaba contra el Gobierno de Casares; 2ª) Desactivar
la hostilidad de la Confederación anarcosindicalista del Trabajo (sic). Cabe recordar que
en diciembre de 1933 fue Martínez Barrio quien, por un acuerdo más que por la repre-
sión, puso fin rápidamente a una insurrección anarquista. Por este lado no ha habido
necesidad de esperar mucho tiempo. Desde esta mañana se anunciaba que la Confede-
ración anarcosindicalista del Trabajo (sic) había dado a sus afiliados la orden de defen-
der al Gobierno.
La situación se mantiene sin embargo insegura. Se considera en Madrid que el principal
peligro inmediato reside en la sedición militar de Barcelona. Se anuncia, es cierto, que las
128
fuerzas de policía del Estado y las de la Generalitat han tomado la iniciativa, que han cap-
turado cañones a las tropas sublevadas y que el sometimiento de éstas se producirá pron-
to; pero la lucha ha tomado unas proporciones que hacen dudar de un fin cercano. En el
orden de la gravedad inmediata decreciente viene a continuación Andalucía: el Gobierno
se cree seguro en tres provincias andaluzas (Jaén, Granada, Almería). En Málaga, ha logra-
do hacer entrar en el puerto al destructor “Sánchez Barcaíztegui”26. En Cádiz, donde la
insurrección ha triunfado, las fuerzas del Gobierno habrían emprendido un contrataque y
en Huelva el general Queipo de Llano27 no habría logrado sublevar la guarnición. Pero en
Sevilla la lucha continúa y no se sabe nada de Córdoba28. Mineros de Río Tinto marcha-
rían hacia Sevilla. Otros mineros venidos de Linares habrían ocupado el desfiladero por
el cual la carretera y el ferrocarril de Sevilla a Madrid atraviesan Sierra Morena.
El peligro, casi igual de inmediato, que constituye la actitud dudosa de la flota estaría
conjurado, según las noticias oficiales, por movimientos que se habrían producido entre
las tripulaciones. Comités de dirección, fieles al Gobierno, se habrían formado a bordo

25
Añadido a mano en el original mecanografiado.
26
El destructor “Sánchez Barcáiztegui” era un destructor de la Armada Española perteneciente a la clase Churruca que
participó en la guerra civil en el bando republicano. En él fue recluido Manuel Azaña en 1934 bajo la acusación de ser
instigador de la revolución de Asturias. Al comenzar la Guerra Civil y conocer los marineros que su comandante había
puesto el buque a disposición del alzamiento militar, arrestaron a los oficiales, tomaron el mando y pusieron rumbo a la
península, transmitiendo al ministro de Marina un mensaje de adhesión a la República. El “Barcáiztegui” fue gravemente
averiado por una bomba el 5 de marzo de 1939 tras un bombardeo por cinco trimotores Savoia-Marchetti, en el que tam-
bién resultaron dañados los destructores “Alcalá Galiano” y “Lazaga”. Fue dado de baja en 1964.
27
Gonzalo Queipo de Llano (Tordesillas, 5 de febrero de 1875/Sevilla, 9 de marzo de 1951).
28
Añadido a mano en el original mecanografiado.
de algunos barcos. Se anuncia que los destructores “Sánchez Barcáiztegui” y “Almi-
rante Valdés”29 van a atacar a los rebeldes de Melilla. Sin embargo el hecho de que se
mencione solamente estos pequeños barcos parece indicar que el Gobierno está menos
seguro de las grandes unidades de la flota.
En Marruecos, la situación no habría cambiado. Es decir el Gobierno no ejercería nin-
guna autoridad. Teme, al contrario, que el ejército de África intente desembarcar en la
metrópoli. Le señalo al respecto que la embajada de Italia ha preguntado a la nuestra si
es cierto que un navío de guerra francés ha intervenido en Málaga para impedir el
desembarco de tropas rebeldes.
En Canarias, el general Franco se ha sublevado como se podía prever desde hace tiempo y
dominaría las Palmas. Sin noticias de Baleares donde el general Goded inspira aprensión.
Todo lo dicho hasta aquí no debe sin embargo ser aceptado sin reservas30. La dificultad
para hacerme una idea exacta de la situación por muy cerca que se esté viene ilustrada
por el hecho de que en San Sebastián el comandante militar, con el que me acabo de
entrevistar, ignora los detalles sobre la sublevación militar de Pamplona, capital de la
provincia limítrofe de Navarra. En San Sebastián mismo, ha habido esta noche un abun-
dante tiroteo ocasionado, parece ser, por un malentendido a menos que sea por una ten-
tativa abortada de rebelión militar. La tropa ha tenido un muerto. La carretera de San
Sebastián a Irún está interceptada por fuerzas populares armadas que han detenido cin-
co veces mi coche en este trayecto, pero que no han puesto ninguna dificultad para dejar- 129
me pasar cuando me he dado a conocer. En Bilbao y en Asturias las fuerzas populares
serían dueñas del terreno. Ninguna noticia de Galicia ni de Extremadura. La circulación
de trenes entre Francia y Madrid estaba parada esta mañana; el tráfico local se ha reem-
prendido aquí, pero de una manera restringida. Las misiones extranjeras no han podido
telefonear esta mañana a sus despachos de Madrid y la comunicación que nuestra emba-
jada de Madrid ha logrado conmigo es una excepción que más vale no divulgar.
La frontera española acaba de ser cerrada. Si puedo establecer la comunicación esta
noche intentaré ponerme en contacto con usted. Estoy preocupado por la ausencia de un
servicio telegráfico o telefónico nocturno entre Hendaya y París. Esto me obliga a ir has-
ta Bayona, lo que no siempre es posible.
La Seguridad (Sûreté) nacional hará bien en vigilar especialmente la frontera de Nava-
rra. Los insurrectos dominan esta provincia. La misma observación podría aplicarse a
la frontera catalana si la insurrección no es rápidamente derrotada en Barcelona.
Jean Herbette

29
El Destructor “Almirante Valdés” era un destructor de la Armada Española perteneciente a la clase Churruca que par-
ticipó en la guerra civil en el bando republicano. Este destructor viajó al Norte con la flota republicana, participó en el
combate del cabo Cherchell y más tarde en la escolta de convoyes. El 5 de marzo de 1939 partió de Cartagena junto con
el grueso de la escuadra republicana con rumbo a Bizerta (Túnez), a donde llegó el 11 de marzo. Al día siguiente la tri-
pulación solicitó el asilo político, quedando internados los buques bajo la custodia de unos pocos tripulantes españoles
por buque. El resto de la dotación fue conducida a un campo de concentración en la localidad de Meheri Zabbens.
30
Añadido a mano en el original mecanografiado.
DOCUMENTO Nº 9
Telegrama de salida. Por teléfono. Diplomacia París. Nº 837. San Sebastián, 19 de
julio de 1936. (CADN, Madrid- Ambassade, Serie B, legajo 553).
20 horas.
Comunicaciones telefónicas cortadas.
En el Gobierno Civil han confirmado la noticia radiodifundida según la cual el señor
Giral31 ha asumido la presidencia del Gobierno en lugar del señor Martínez Barrio.
Nuestro cónsul en Málaga32 me informa que los guardias de asalto y la tropa se han uni-
do a las fuerzas populares que parecen dominar la situación.
Numerosos incendios pero los jefes del movimiento han prometido respetar nuestro
consulado y las casas francesas que luzcan la bandera nacional.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 10
130 Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Recibido por teléfono a las
18h. 55. San Sebastián, 20 de julio de 1936. Nº 841. (AMAE (P). Z-Europe. Politi-
que Intérieure, nº 168).
Se me señala aquí que una estación francesa de T.S.F. ha difundido esta mañana la noti-
cia de la toma de San Sebastián por las tropas insurrectas. Agradecería al Departamen-
to si pudiese invitar a las radios francesas a no lanzar en lo que se refiere a los aconte-
cimientos de España, informaciones no controladas que ponen en peligro de sobrexcitar
a algunos auditores e indisponerlos contra nuestros compatriotas33.
Jean Herbette

31
José Giral Pereira (Santiago de Cuba, 1879/México, 23 de diciembre de 1962). Estudió Química y Farmacia en la
Universidad de Madrid y en 1905 ganó la cátedra de Química Inorgánica en la Universidad de Salamanca. De ideología
republicana fue encarcelado en 1917 por participar en la huelga general de aquel año, y volvió a sufrir prisión bajo la
dictadura de Primo de Rivera (1923-30) y el gobierno de Berenguer (1930). Fundador, junto con Manuel Azaña, de Ac-
ción Republicana, fue miembro de Izquierda Republicana, desde la fusión entre Acción Republicana, el Partido Radical
Socialista y la ORGA. Al proclamarse la II República fue nombrado rector de la Universidad de Madrid y consejero de
Estado. Ocupó la cartera de Marina (1931-33) y en 1936 fue encargado por Azaña de presidir el Gobierno, tras el intento
de Diego Martínez Barrio de formar Gobierno para frenar la sublevación militar del 17 de julio de 1936. Iniciada la Gue-
rra Civil, fue partidario de la entrega de armas a las organizaciones obreras y de la disolución del ejército sublevado, pero
fue perdiendo autoridad a medida que se alargaba y radicalizaba la contienda. Este Gobierno duraría desde el 19 de julio
hasta el 4 de septiembre de 1936, cuando la caída de Talavera de la Reina y con Madrid al alcance del Ejército de Ma-
rruecos, obligó a entregar el poder a Francisco Largo Caballero. Aún fue ministro sin cartera en los dos Gobiernos de
Largo Caballero y de Estado en el de Negrín (1937-38). Exiliado primero a Francia, pasó a México, donde ocupó de 1945
a 1947 la presidencia del Gobierno de la República en el exilio al tiempo que ejercía la docencia en la capital mexicana.
32
Pierre Desmartis diplomático francés nacido el 1 de abril de 1887. Cónsul en Málaga desde 1932.
33
Nota manuscrita sobre el documento: “Falsas noticias transmitidas por radio”.
DOCUMENTO Nº 11
Telegrama de salida. Por teléfono (Francia) desde San Juan de Luz. Expedido a las
18h. 30. (hora francesa). Nº 842. San Sebastián, 20 de julio de 1936. (CADN,
Madrid- Ambassade, Serie B, legajo 555).
San Sebastián, 13 horas ½.
1º Las comunicaciones telefónicas están cortadas con Madrid. Ni el gobernador civil,
ni las oficinas del Ministerio de Estado pueden hablar con la capital. Las oficinas del
Ministerio de Estado hoy no han podido recibir telegramas y tengo la impresión de
que el gobernador civil tampoco puede telegrafiar.

131

“En el puente fronterizo, gendarmes y guardia móviles desarman a los milicianos refugiados”.
(L’Illustration, nº 4880 del 12 de septiembe de 1936).
2º Según el testimonio de un viajero –el señor Gostre– llegado esta mañana por el Sud-
Express con 12 horas de retraso, Valladolid y Burgos están en poder de las autorida-
des militares que han izado la bandera amarilla y roja de la monarquía.
3º Según las noticias recogidas aquí de las autoridades oficiales, ocho provincias de
España están en manos de los militares: Santander, Palencia, Valladolid, Burgos,
Navarra, Álava, Sevilla y Cádiz, sin contar Canarias y Marruecos34.
4º Por una información particular he sabido que la central telegráfica había podido reci-
bir aquí hacia las ocho de la mañana un mensaje del Gobierno de Madrid (que con-
tinuaría estando presidido por el sr. Giral) anunciando que toda la guarnición de
Madrid se ha sublevado pero que las fuerzas gubernamentales, compuestas de guar-
dias civiles, guardia de asalto y masas populares armadas, habrían dominado la sedi-
ción y se habrían apoderado del llamado cuartel de la Montaña que domina la esta-
ción del Norte y el Palacio Nacional.
5º Un información radiada hace poco desde Pamplona indica que las fuerzas militares
de Navarra, Vitoria y Burgos se disponen a marchar sobre Madrid.
6º En San Sebastián el Frente Popular controla la situación pero su poder no se extien-
de más que hasta los suburbios de la villa y a lo largo de la carretera que lleva a la
frontera francesa. En las localidades vecinas como Oyarzun, que he atravesado esta
132 mañana, no hay el menor rastro de autoridad gubernamental. La huelga general está
en marcha en San Sebastián y a lo largo de toda la ruta hasta Irún incluido. A parte
del Sud-Express que ya he mencionado antes, no circulan los trenes ni los tranvías.
En San Sebastián algunos disparos aislados, una armería asaltada, etc. Se ha anun-
ciado que toda la circulación va a ser prohibida a partir de las 16 horas35.
7º El conjunto da una impresión entre el desorden y el desconcierto ya que el Gobierno
no tiene poder más que en el radio de acción de sus camiones de guardias civiles y
guardias de asalto no habiendo aparecido hasta el momento ninguna autoridad orga-
nizada para ayudarle o suplirle. Dos miembros de la Diputación Provincial que me han
visitado hace poco y a los que les he señalado que esta anarquía no podía continuar
me han dicho que precisamente iban a reunir a todas las fuerzas del Frente Popular e
intentar, con la ayuda de la derecha nacionalista vasca, crear una organización más
seria. Mientras tanto automóviles requisados y provistos de banderas rojas continúan
circulando con jóvenes armados de escopetas de caza y pequeños revólveres. El mis-
mo tipo de “fuerzas armadas” guardan las numerosas barreras que se escalonan entre
San Sebastián y la frontera y que están formadas con barriles de alquitrán o toneles.
8ª He pasado esta mañana delante de los cuarteles de Matutene[sic]36, suburbio de San
Sebastián. Los hombres están acuartelados y los oficiales no se muestran, pero pare-

34
Estos dos últimos lugares añadidos a mano en el original mecanografiado.
35
Añadido a mano en el original mecanografiado.
36
Martutene.
ce que estas tropas esperan simplemente una orden para ocupar San Sebastián donde
no se les podría oponer ninguna fuerza seria (aparte de los guardias civiles y los guar-
dias de salto, si quieren batirse contra la tropa). En previsión de tal eventualidad he
hecho llegar al gobernador, por el intermedio de las oficinas del Ministerio de Esta-
do, la lista de las casas francesas a proteger y me he puesto en contacto con aquellas
misiones extranjeras con cuyos representantes he podido contactar. En efecto, es de
temer siempre que en el último momento los jóvenes a los que imprudentemente se
ha armado o que han conseguido armas se dediquen al pillaje y a los incendios como
se ha visto en Málaga. Mientras tanto la población parece esperar que todo pase sin
graves daños visto el carácter más tranquilo de los vascos.
9º Los pronósticos son pesimistas en lo que se refiere a la suerte del Gobierno. Aunque las
autoridades hacen resaltar todos los rasgos de la situación que pueden darle alguna
esperanza, su desmoralización es visible. Si las fuerzas militares sublevadas triunfan,
hay que prever una violenta reacción que podrá ir hasta el terror blanco, porque las gen-
tes que han sufrido el estado de cosas actual y sobre todo aquellos que han tenido mie-
do no perdonarán fácilmente. Cabe esperar pues en este caso que numerosos refugia-
dos traten de pasar la frontera francesa y sería oportuno dar desde ahora instrucciones
para que sean acogidos, pero dirigidos hacia el centro o el norte de Francia.
Jean Herbette
133

DOCUMENTO Nº 12
Telegrama de salida. Por cable. Nº 843. San Sebastián, 20 de julio de 1936. (CADN,
Madrid- Ambassade, Serie B, legajo 555).
Nuestra cancillería de Madrid me telegrafía lo que sigue:
“En Madrid la lucha que se ha entablado durante la noche entre los rebeldes sitiados en
sus cuarteles y los guardias civiles, los guardias de asalto y los guardias rojos, ha ter-
minado a favor de las tropas leales al Gobierno. La mayor parte de los cuarteles se ha
rendido hacia las 10 horas treinta de la mañana. Un comunicado del Gobierno anuncia
que domina la situación.
El general Fanjul37 que había tomado el mando de las fuerzas rebeldes se ha rendido.

37
Joaquín Fanjul Goñi (Vitoria, Álava 30 de mayo de 1880/Madrid, 17 de agosto de 1936). Este militar vasco, perteneciente
al cuerpo de Infantería, luchó en su juventud en la guerra de Cuba. Posteriormente cursó estudios de Derecho en la Escuela
Superior de Guerra. Fue miembro fundador de la Unión Militar Española (UME). Ascendió a general de Brigada en la dic-
tadura de Primo de Rivera. Al ocupar José María Gil Robles la cartera de la Guerra le nombró subsecretario. Iniciada la su-
blevación, el 19 de julio de 1936 toma el mando en el cuartel de la Montaña de Madrid. Para ello se introdujo en el cuartel
de incógnito, vestido de paisano. Mientras los insurrectos esperaban que llegaran refuerzos para controlar la ciudad, los mi-
licianos iniciaron el asalto resultando Fanjul herido en los combates. Tras la rendición del cuartel fue detenido. Condenado
a muerte en un consejo de guerra celebrado el día 15 de agosto, fue fusilado el 17 de ese mismo mes en Madrid.
La aviación habría dispersado la columna de rebeldes de Burgos que se dirigía hacia
Madrid.
La situación en Madrid es todavía muy grave.
Las milicias socialistas y comunistas y los mineros venidos de Oviedo han requisado
automóviles y camiones. Disparan continuamente a diestro y siniestro.
El Gobierno ha promulgado por radio un decreto que suspende por 48 horas las opera-
ciones de bolsa en toda España”.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 13
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Recibido por teléfono a las
18h. 15. Nº 844. San Sebastián, 21 de julio de 1936. (AMAE (P). Z-Europe. Politi-
que Intérieure, nº 168).
14 horas.
Hasta el comienzo de la tarde, las fuerzas populares algo mejor organizadas que ayer,
134 han mantenido su dominio sobre San Sebastián y la carretera que conduce a la fronte-
ra. Las visitas que hemos llevado a cabo esta mañana, mis colaboradores y yo, al gober-
nador civil, al Ministerio de Estado38, a la Casa del Pueblo39, etc. no permiten constatar
ningún cambio en la situación.
Un avión procedente de Pamplona ha sobrevolado en varias ocasiones San Sebastián
lanzando octavillas firmadas por el general Mola que ordenan a la guarnición que empu-
ñe las armas contra el Gobierno de Madrid. Se han disparado sin resultado numerosos
tiros contra este avión cuya aparición había sembrado cierta alarma, incluso en el des-
pacho del comandante de la plaza.
Sin embargo, las noticias publicadas por el diario “Euzkadi” eran más bien favorables
al Gobierno cuya victoria una gran parte de la población continúa esperando.
Hacia las 13h 30 se ha extendido el rumor de que las tropas de los alrededores de San
Sebastián se habían sublevado. Dos colaboradores míos que han acudido al despacho

38
Durante la monarquía de Alfonso XIII, en el verano, se instalaba en San Sebastián el llamado “Ministerio de Jornada”, de-
bido al traslado a la ciudad de gran parte del cuerpo diplomático. Esta costumbre se mantuvo durante la II República y luego
en el franquismo. No hemos encontrado referencias claras a cuál era el edificio que alojaba al Ministerio de Jornada. En 1951
se señala en el BOE que las dependencias del mismo se trasladaban de la calle Zabaleta al edificio que actualmente ocupa el
Gobierno Vasco en la confluencia de las calles Andía y Miramar. Posteriormente, en 1956, la ubicación pasó a la llamada “Casa
Blanca” que acogió a las Juntas Generales de Guipúzcoa desde su reinstauración hasta su traslado a la sede actual.
39
La Casa del Pueblo, sede de la Federación Local de Sociedades Obreras de la UGT y del PSOE, estaba situada en la
calle 31 de Agosto de la Parte Vieja donostiarra.
del gobernador civil han podido constatar que estaba vacío40. El gobernador se habría
fugado con los diputados de izquierda. La circulación ha disminuido bastante en la ciu-
dad aunque automóviles requisados continúan circulando aquí y allá con las banderas
rojas. Se está ahora a la espera de la entrada de las tropas.
Se está sin noticias del tren blindado que habría salido esta mañana de San Sebastián
transportando, según se dice, soldados destinados a combatir a los rebeldes, así como
de una cincuentena de camiones cargados de voluntarios que debían unirse a este tren
en Zumárraga.
Ayer por la tarde, probablemente a causa de un error, estalló un tiroteo entre unos des-
conocidos y los guardias de asalto que debían proteger nuestra embajada, que ha reci-
bido algunas balas aunque nadie ha sido herido.
Un hecho similar ha ocurrido hace poco, manteniéndose un tiroteo entre el avión pro-
cedente de Pamplona y los guardias de asalto situados ante la embajada. Dos balas han
penetrado en la casa pero tampoco esta vez nadie ha sido herido. Los guardias de asal-
to se encuentran actualmente en el interior.
Jean Herbette

135

Foto de la Associated Press de la


época. Al dorso de la misma,
conservada en el Archivo Nacional
de Francia, se indica que la
fotografía “muestra la pequeña
cuesta que conduce al puente
internacional donde están situadas
las autoridades aduaneras
francesas y españolas donde un
grupo de curiosos vigila el avance
de los insurrectos hacia Irún,
población de la que pueden verse
algunas casas al fondo, puede
verse la barrera de la Aduana
española y más cerca los
aduaneros y Guardias Móviles
franceses que custodian el puente
internacional”. (Fuente: Archivo
Nacional (Paris), F7.).

40
El Gobierno Civil de Guipúzcoa estaba situado en la calle Oquendo, en frente del Hotel María Cristina en el lugar que
hoy ocupa el edificio de Hacienda.
DOCUMENTO Nº 14
Telegrama de llegada recibido el 21 de julio a las 15h. 15. Bilbao, 20 de de julio de
1936. 11h. 30. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 168).
La noticia de la sublevación militar en Marruecos y en el Sur de España no ha tenido
repercusiones serias ni en Bilbao ni en Vizcaya.
Desde el sábado las autoridades habían dado instrucciones a los jefes del Frente Popu-
lar para obtener, en caso de necesidad, el apoyo de las masas que se habían mantenido
fieles al Gobierno.
Numerosos obreros y mineros habían constituido también “guardias permanentes”.
El Gobierno hizo ayer por la tarde un llamamiento por la radio a la población. Anunció
que la ciudad de Vitoria estaba ocupada por el Ejército y, tras recomendar a la pobla-
ción la máxima calma, requisó los automóviles particulares y solicitó la ayuda de todos
los hombres dispuestos a servir a la República. Durante toda la noche numerosos camio-
nes y automóviles particulares han transportado por la carretera de Vitoria a voluntarios
y guardias de asalto dispuestos a oponerse a una marcha de los elementos militares sobre
Bilbao.
Las fábricas, el comercio, han cerrado sus puertas, pero la calma reina en Bilbao donde
136
circulan los tranvías y los trenes locales de Portugalete y Algorta.
Casteran41

DOCUMENTO Nº 15
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Recibido por teléfono a las
18h. 15. San Sebastián, 21 de julio de 1936. Nº 845. (AMAE (P). Z-Europe. Politi-
que Intérieure, nº 168).
He recibido bien su telegrama nº 390 pero me encuentro actualmente imposibilitado de
intervenir en Madrid.
Jean Herbette

41
Jean Pierre Emile Casteran, diplomático francés nacido el 31 de julio de 1885. En su carrera diplomática ocupó car-
gos en El Cairo (1913), Nápoles, Caracas (1918) y en la Sociedad de Naciones (1932). En 1933 fue nombrado cónsul
en Bilbao.
DOCUMENTO Nº 16
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Recibido por correo el 28 de
julio a las 11h. 25. Bilbao, 21 de de julio de 1936. (AMAE (P). Z-Europe. Politique
Intérieure, nº 168).
La población de Bilbao manifiesta cierta inquietud aunque la situación de esta ciudad
no se ha agravado seriamente.
Todavía ayer, el Gobierno echó mano de los voluntarios para formar la segunda y ter-
cera columna encargadas de combatir a los rebeldes que parece ser controlan Vitoria.
De esta manera, la partida de los últimos soldados y de casi todas las fuerzas de policía
deja la ciudad al cuidado de civiles y obreros de fábricas a los que la autoridad ha entre-
gado armas. Éstos llevan a cabo patrullas por las calles deteniendo los automóviles para
verificar la identidad de los conductores y la razón de sus desplazamientos.
Se han producido algunos incidentes en ciertos barrios. Un convento ha sido incendiado.
Me entrevisté ayer con el gobernador a quien solicité para nuestros compatriotas una
actitud correcta por parte de las personas encargadas de los registros. Una de éstas me
había parecido claramente poco compatible con la calidad de extranjero.
Tengo que reconocer, sin embargo, que no me ha llegado ninguna queja seria por parte 137
de súbditos franceses.
Casteran

DOCUMENTO Nº 17
Telegrama de llegada. En claro. Recibido por correo el 28 de julio a las 11h. 25. Bil-
bao, 22 de de julio de 1936. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 168).
Referencia a mis telegramas precedentes.
Habiendo dirigido el Gobierno por la radio nuevos llamamientos, columnas de voluntarios
siguieron saliendo ayer por la tarde y esta mañana en automóviles en dirección a Vitoria.
La ciudad de Bilbao presenta un aspecto de abandono total como consecuencia de la
requisa de todos los automóviles y de la salida de las milicias. La población continúa
estando inquieta.
Esta mañana un avión ha arrojado octavillas sobre Bilbao anunciando que el general
Mola domina San Sebastián y marcha sobre Madrid.
La noticias que llegan son contradictorias. Sin embargo algunos heridos son evacuados
hacia Bilbao. Han tenido lugar algunos enfrentamientos y un bombardeo aéreo sobre
Ochandiano, a unos cincuenta kilómetros de Bilbao.
Las colonias francesas de Bilbao y de Santander gozan de perfecta salud y hasta el
momento no han sufrido a causa de los acontecimientos. No tengo ninguna comunica-
ción con Asturias.
Casteran

DOCUMENTO Nº 18
23 de de julio de 1936 (No enviado).
Señor Comisario Divisionario:
Le ruego remita lo antes posible al Ministerio de Asuntos Exteriores, con el nº 848-849
el telegrama siguiente:
“Las tropas de la guarnición sublevadas contra el Gobierno de Madrid han entrado hoy,
a las 5h. y 30 de la mañana en San Sebastián, apoyadas por los Guardias de Asalto y la
Guardia Civil. Su número es débil pero disponen de una auto-ametralladora blindada y
de algo de artillería. Progresan lentamente y el combate continúa intermitentemente.
Han llegado bajando por la orilla izquierda del Urumea y en este momento se combate
cerca del puerto. La embajada, situada en la orilla derecha del Urumea, ha sido alcan-
138 zada por algunas balas que no han hecho ninguna víctima y, salvo imprevistos, se
encuentra actualmente lejos del combate. Pero alberga a un centenar de franceses que
no pueden salir de San Sebastián y el abastecimiento escasea. Agradecería a Su Exce-
lencia que tomase las medidas de urgencia necesarias para que un tren de material espa-
ñol o algunos W-41 con las insignias de la Cruz Roja con algunas provisiones vengan
sin tardanza hasta San Sebastián con una escolta francesa si fuese posible para repatriar
a nuestros cien compatriotas y también a un número parecido de otros extranjeros. La
vía férrea de San Sebastián a la frontera, incluida la estación de San Sebastián, está toda-
vía en poder de las fuerzas populares con cuyos jefes, en pleno combate, no he podido
entrar en contacto, lo que puede hacerse con sus representantes en Irún. Si las fuerzas
militares ocupan la estación nuestro agregado militar se entenderá con ellas. En el caso
de que la situación se agravase habría que pensar en el envío a San Sebastián de uno de
los buques de guerra que se encuentran en San Juan de Luz, pero por el momento el úni-
co peligro es el de la falta de víveres y el de las enfermedades que pueden afectar a nues-
tros compatriotas retenidos aquí.
Le agradecería que hiciese lo posible para organizar el tren de evacuación cuanto antes.
No existe aquí ningún medio material para formar un tren de esas características ni nin-
guna autoridad capaz de dar la orden y la falta de víveres puede producir una situación
de gravedad para nuestros compatriotas.
Reciba, señor Comisario Divisionario, mis más respetuosos saludos”.
(Sin firma)
139
En un momento de calma una familia pasa el puente internacional de Irún-Hendaya bajo la vigilancia de
un gendarme francés. (L’Illustration, nº 4880. del 12 de septiembe de 1936).

DOCUMENTO Nº 19
Telegrama de salida. Por cable. San Sebastián, 23 de julio de 1936. Nº 851. (CADN,
Madrid. Ambassade, serie B, legajo 563).
23 de julio, 10h 45.
La situación se agrava a juzgar por el ruido del tiroteo y del cañón. El gobernador civil
que ha vuelto a su puesto me ha señalado que no envíe a puerto (donde un buque de
pequeño calado de nuestra Marina podría embarcarlos) a los franceses refugiados en
nuestra embajada42, frente a la estación, ya que no responde de su suerte.
En estas circunstancias, la presencia permanente de un navío de guerra francés se impo-
ne claramente.
Este pequeño barco que se encuentra aquí me comunica por otra parte que uno de nues-
tros contra-torpederos ha recibido la orden de zarpar hacia San Sebastián.

42
Durante el período estival la embajada de Francia, al igual que la mayor parte del cuerpo diplomático, se trasladaba a
San Sebastián. La embajada estaba situada en la Maison de France, sede del consulado y del colegio francés, en frente
de la Estación del Norte. En la actualidad el edificio es la sede del Colegio de Médicos de Guipúzcoa.
Los medios de combate y los efectivos empleados en esta guerra civil, así como el encar-
nizamiento de las dos partes enfrentadas permiten prever que la lucha actual puede pro-
longarse.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 20
Telegrama de salida. Por cable. Diplomacia París. Nº 848. San Sebastián, 23 de
julio de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 563).
San Sebastián, jueves por la mañana, 23 de julio, 8h.
1º) Es imposible salir de San Sebastián e incluso circular sin peligro por la ciudad.
2º) Un centenar de franceses y un número equivalente de otros extranjeros se encuen-
tran desamparados con niños, enfermos, etc.
3º) Existe riesgo de que falte el pan y los víveres no llegan ya a la ciudad que se encuen-
tra débilmente aprovisionada.
4º) Intento organizar aquí con las autoridades que puedo encontrar, el envío a la fronte-
140 ra de un tren que podría llevar a los refugiados y traer víveres y medicamentos.
5º) Ruego se tomen medidas adecuadas en la frontera francesa para:
a) animar a la administración ferroviaria española para que organicen el tren.
b) preparar la recepción de los refugiados.
c) tener preparados víveres y medicamentos.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 21
(CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Hendaye, 24 juillet (1936). (Del enviado especial de la Agencia HAVAS).
Según se piensa en San Sebastián, la incertidumbre que reina en la frontera francesa deja
lugar actualmente a una verdadera angustia en lo que se refiere a las embajadas extran-
jeras.
Las embajadas de Alemania, de Gran Bretaña y también la de Francia, se encontrarían
aisladas. En las bodegas de esta última se encuentran, según parece, gran número de
refugiados franceses y extranjeros.
El contra-torpedero “Indomptable”, de la Marina francesa, es esperado de un momento
a otro, y a la tarde se llevará a cabo una tentativa para liberar con el mínimo de riesgos
a los que desde hace días sufren esta trágica situación.
A partir de las 11 horas de esta mañana se ha escuchado en Hendaya el ruido del caño-
neo en dirección de San Sebastián.
En Hendaya, el personal de la estación española de Irún ha pedido esta mañana a la esta-
ción de Hendaya si podían hacerse cargo del correo que llegado a Francia el 19 de julio
no ha sido despachado. Debe tratarse del correo con destino a España así como a Por-
tugal. En caso de llegar a un acuerdo los ferroviarios españoles deberán entregar ellos
mismos los sacos postales que habían sido depositados en un vagón español desde su
llegada a Irún.
HAVAS
A las 19h 30 han sido interrogados por el sr. Picard, comisario especial de Hendaya
sobre la situación general ya que las informaciones particulares son de tal manera con-
tradictorias que no se puede creer ninguna de ellas. (Havas).

DOCUMENTO Nº 22
141
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 858. San Sebastián por San
Juan de Luz, 25 de julio de 1936 a las 10h. 50. Recibido el 25 a las 12h. 42. AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 168).
Viernes 24 de julio a las 8h de la mañana.
Durante el día de ayer, completando los resultados obtenidos la víspera, las fuerzas
populares han conseguido reducir los pocos puestos armados con ametralladoras o
pequeños cañones que los elementos amotinados de la guarnición habían dejado en la
ciudad después de su entrada en ella antesdeayer. La operación más dura ha consistido
en retomar el hotel María Cristina donde los oficiales se habían instalado con un cañón.
Un bombardeo efectuado por las fuerzas populares ha producido la capitulación, al igual
que el bombardeo llevado a cabo la víspera por un contratorpedero había vencido al
Estado Mayor rebelde que se había establecido en los dos Kursales. La parte final de la
contraofensiva popular –incluido el ataque al hotel María Cristina– se ha llevado a cabo
en las cercanías de la “Maison de France” donde se encuentran nuestra embajada y nues-
tro consulado. La última reacción de las fuerzas militares se ha manifestado en forma
de dos obuses deflagrantes que han estallado precisamente frente a nosotros, en el paseo
del otro lado del Urumea; fragmentos de schrapnells43 han entrado en la casa en cuyas
cercanías han caído también dos obuses del 37, uno de los cuales, el único que habría
podido causar daño, felizmente no ha explotado. No se ha producido ningún pánico

43
Proyectil hueco con metralla en su interior.
entre los franceses aquí refugiados con mujeres y niños. La conducta de todos ha sido
excelente. Nadie ha sido herido. La noche ha transcurrido en calma y hasta el momen-
to en que escribo estas líneas se han escuchado algunos disparos aislados aunque aho-
ra mismo el cañón vuelve a hablar muy cerca de aquí. Parece ser que se trata de las fuer-
zas militares amotinadas apostadas en las cercanías de los cuarteles llamados de Loyola,
en el barrio de Martutene, que disparan por encima del barrio de la Estación donde nos
encontramos. Puede ocurrir, y los dirigentes de las fuerzas populares parecen preverlo,
que durante el día la situación llegue a ser difícil, ya sea porque los combates vuelvan
a empezar (pueden prolongarse casi de manera interminable vistos los débiles efectivos
empeñados por ambas partes), o bien porque las fuerzas populares victoriosas se dedi-
quen a efectuar registros, ocupaciones de casas, etc…la organización central de los sin-
dicatos obreros que es actualmente la autoridad de facto, acaba de conceder un salvo-
conducto al ministro de Holanda pero no le ha podido garantizar que pueda llegar a
Francia por la carretera. Sigue sin haber tren. Llegan dos buques de guerra británicos
pero todavía no han entrado en la bahía. He llegado a un acuerdo con el embajador de
Gran Bretaña44 para embarcar a nuestros refugiados si nuestro contratorpedero no llega
antes. Parece posible en estos momentos atravesar la ciudad para ir al puerto pero natu-
ralmente la perspectiva puede cambiar.
11 horas
El contratorpedero francés cruza fuera de la rada. El pequeño barco que nos sirvió
142
ayer para mantener el contacto ha vuelto para recoger a nuestros refugiados y condu-
cirlos a bordo del contratorpedero. Las autoridades locales han enviado un autobús
para recoger a nuestros compatriotas en la “Maison de France” y el traslado se está
llevando a cabo. Estoy en comunicación con el delegado marítimo y a la espera de
poder entrar en comunicación con nuestros barcos. Entrego el presente telegrama a
uno de nuestros colaboradores que va a ir al puerto, ante la posibilidad de que las
comunicaciones posteriores puedan llegar a ser difíciles ya que las fuerzas populares
comienzan en efecto la ofensiva contra las tropas acuarteladas en el barrio de Martu-
tene, no lejos de aquí.
Jean Herbette

44
Henry Chilton. Previamente había sido embajador en la URSS donde coincidió con Herbette.
DOCUMENTO Nº 23
Telegrama de salida. Por cable (Francia). Diplomacia París. Nº 861-862. 25 de julio
de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 563).
Urgente
El gobernador civil de San Sebastián que desempeñó ya estas funciones en 1932-33 y
que ha vuelto a desempeñarlas tras las elecciones del 16 de febrero, acaba de decirme
confidencialmente que el señor Miguel Liceaga45, presidente de la Diputación Provin-
cial de Guipúzcoa y el señor Rufino García Larrache46, delegado gubernamental, que
llegarán este sábado a la noche, a las 23h 45, a la estación de Paris-Orsay, tienen el encar-
go de comprar armas y municiones para mantener la lucha en nombre del Gobierno de
la República contra las tropas amotinadas de esta provincia y de Navarra. Para ello, ha
añadido Artola, les es necesario urgentemente un crédito de 250.000 francos (doscien-
tos cincuenta mil francos) de los que la Diputación Provincial, en virtud de su autono-
mía financiera, está dispuesta a proporcionar su contravalor en pesetas.
Pienso que sería interesante facilitar sin retraso esta operación, contando naturalmente
con todas las garantías que puedan obtenerse ya que la situación de las fuerzas guber-
namentales, carentes de armas y sobre todo de municiones, puede llegar a ser difícil aquí
a pesar de su victoria. Los cuarteles próximos a San Sebastián continúan en poder de
los sediciosos que dispondrían todavía de dos cañones, de ametralladoras y las tropas 143
de Navarra tienen probablemente stocks mientras que los republicanos de aquí no pue-
den ser abastecidos por las demás regiones de España en las que se mantiene la autori-
dad del Gobierno.
El gobernador me dice que el señor Liceaga es agente de Aduanas de profesión y que
por ello tiene una oficina en Paris, rue de Paradis.
Jean Herbette

45
Concejal de Irún elegido en las elecciones de 1931. Pertenecía al Partido Republicano Radical Socialista que se inte-
gró en IR. En 1936, tras la victoria electoral del Frente Popular, fue designado para presidir la Comisión Gestora de la
Diputación de Guipúzcoa.
46
Rufino García Larrache (Pamplona, 11 de noviembre de 1889/Bayona, 17 de noviembre de 1956). Hijo de un propie-
tario tafallés, al fallecer sus padres residió en casa de un tío en Vera de Bidasoa. En 1931 pertenecía al Partido Republi-
cano Autónomo Navarro y fue elegido concejal del Ayuntamiento de Pamplona. En 1932 fue gobernador civil de Álava.
En 1934 se afilió a Izquierda Republicana. Al producirse la sublevación un motorista de la Diputación Foral de Navarra
le trasladó a San Sebastián presenciando los sucesos de la capital guipuzcoana. Durante la Guerra Civil estuvo agrega-
do a los servicios de la embajada española en París, encargado de la compra de armamento para el Ejército republicano.
Al acabar la guerra se trasladó a Bayona, donde tenía propiedades. En 1945 firmó, como representante de IR, el “Pacto
de Bayona”.
144

“Grupo de milicianos refugiados en Francia tras su desarme y las armas y municiones que se les obligó a
dejar en el puesto aduanero de Behobia”. (L’Illustration, nº 4880. del 12 de septiembe de 1936).
DOCUMENTO Nº 24
Telegrama de salida. Por cable (Francia). Diplomacia París. Nº 872-873. 26 de julio
de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 167).
Según me han dicho durante estas últimas noches se han llevado a cabo “ejecuciones”
clandestinas en San Sebastián47. Individuos que se dice pertenecen a los medios anarco-
sindicalistas (¿) se habrían presentado en las domicilios de diversas personalidades espa-
ñolas, entre ellas un nacionalista vasco conocido, y las habrían asesinado. Parece ser que
en estos momentos el mismo peligro amenaza a un antiguo alcalde y a un antiguo tenien-
te de alcalde48, ambos republicanos dicho sea de paso, el arquitecto Martínez Ubago y el
escritor Melgarejo, ambos grandes amigos de nuestro país. Desgraciadamente tengo la
impresión de que los poderes públicos siguen sin ser capaces de prevenir estos asesinatos.
Está claro que si estos crímenes (que recuerdan singularmente la muerte de Calvo Sote-
lo) continúan, la causa del Frente Popular español sufrirá muy graves perjuicios ante la
opinión pública del mundo entero y que particularmente se elevarán numerosas voces
en Francia para denunciar la impotencia del Gobierno español, la anarquía de las regio-
nes que le son fieles y la catástrofe a la que –se dirá– es inevitablemente conducido por
sus complicidades con los terroristas.
Me permito pues pensar que sería urgente llamar la atención de la embajada de España
en París y sobre todo la de los dos enviados españoles que han debido de llegar de San 145
Sebastián, el señor Liceaga y García Larrache, sobre la imposibilidad en la que se
encontraría el Gobierno francés para facilitar o incluso tolerar ningún abastecimiento ni
crédito a las autoridades españolas en el caso de que crímenes análogos a los que aca-
bo de mencionar se vuelvan a producir como consecuencia de la pasividad o impoten-
cia de los poderes públicos. Los nombres de las dos personas que he señalado como
amenazadas actualmente podrían ser citadas en los contactos y podríamos aconsejar a
las autoridades españolas que permitiesen a los interesados –que no desarrollan ningu-
na actividad política- pasar a Francia con sus familias. Pero al margen de estos dos casos
que conozco, hay probablemente muchos otros y no solamente en San Sebastián. Sería
igualmente urgente dar una vigorosa advertencia que no dejará de tener eco en los
medios donde se organizan los crímenes.
Jean Herbette

47
Es difícil saber a quién se refiere exactamente Herbette. Según los datos de la Causa General, hasta la fecha del docu-
mento se habían producido en Guipúzcoa 51 muertes violentas pero en ellas se encuentran incluidos los fallecidos en los
combates ocurridos en San Sebastián. Analizando con más detalle las listas de fallecidos podemos señalar que entre los
días 19 y 25 de julio se produjeron cinco muertes que pueden ser consideradas como ejecuciones sumarias. La primera de
ellas fue la del tradicionalista José María García Fuentes, asesinado en Rentería el 20 de julio de 1936. El resto de los ase-
sinados fueron Anastasio García Arce -falangista- muerto el 22 de julio de 1936; Jaime Garralda Iribarren -tradicionalista-
el 23 de julio y los falangistas Mateo Barcos Urquiza y Paulino Astigarraga Alberdi muertos el día 25 de julio de 1936.
48
Cuando se refiere Herbette a un antiguo alcalde puede tratarse de José María Paternina Alonso -alcalde de San Sebas-
tián entre 1934 y 1935, tras la Revolución de Octubre- que fue asesinado el 14 de agosto de 1936. También hace refe-
rencia a José María Martínez de Ubago, alcalde durante un breve período en 1935. El teniente de alcalde es, con toda
probabilidad, Pedro Soraluce, jefe de la minoría monárquica en el Ayuntamiento de San Sebastián que sería asesinado
el 5 de septiembre de 1936.
DOCUMENTO Nº 25
Telegrama de salida. Por cable (Francia). Diplomacia París. Nº 874-875. 26 de julio
de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Los pedidos que las autoridades españolas intentan realizar en Francia acrecientan la
actualidad del problema de los transportes que la guerra civil convierte a la vez en agu-
do por la insolvencia que engendra y por ser insoluble por medio de negociaciones con
el Gobierno de Madrid.
Los intereses de ambas partes no dejan por ello de ser concordantes ya que si nosotros
tenemos una necesidad más urgente que nunca de garantizar el cobro de nuestros cré-
ditos sobre España, el Gobierno de Madrid y el de las regiones que dependen de él como
Cataluña, Levante y las dos provincias vascas del Norte encontrarían en nosotros faci-
lidades mucho mayores para sus compras si las sumas producidas por las ventas espa-
ñolas en Francia fuesen centralizadas obligatoriamente y sirviesen para asegurar los
pagos siguiendo un orden adecuado.
Parece pues que las circunstancias imponen actualmente el establecimiento de un siste-
ma análogo al que el Departamento me había encargado de proponer en último lugar al
Gobierno español. Solo faltaría introducir modalidades apropiadas a la situación actual,
en particular para que el orden de los créditos pueda ser fijado con el fin de que los pagos
146 puedan ser ejecutados a pesar de la interrupción de las comunicaciones con Madrid.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 26
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. San Sebastián, 25 de julio de
1936, 20h. 20. Recibido el 25 a las 22h. 30. Nº 864. (AMAE (P). Z-Europe. Politi-
que Intérieure, nº 168).
El Gobierno Civil de San Sebastián ha sido informado de que el mercante español
“Romeu” vapor mixto de 4.000 a 5.000 toneladas perteneciente a la Compañía Trans-
mediterránea se dirige hacia las costas españolas del Norte o hacia las costas francesas,
transportando fuerzas militares sediciosas que provendrían de Marruecos.
Este buque tiene una chimenea con una banda roja. Está pintado de gris con una supe-
restructura blanca.
Jean Herbette
147

“Frente Popular” del 30 de julio de 1936.


DOCUMENTO Nº 27
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. San Sebastián por San Juan
de Luz, 26 de julio de 1936, 21h. 30. Recibido el 26 a las 22h. Nº 877. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 168).
Nuestro agregado naval49 con quien me junto hoy me informa de que las comunicacio-
nes entre San Sebastián y Francia podrían ser cortadas en breve plazo por las fuerzas
tradicionalistas de Navarra.
El resto de las misiones extranjeras parecen que han recibido informes que les inquie-
tan ya que el embajador de Turquía se preparar a salir; la mayoría tiene la intención de
establecerse en Fuenterrabía.

148

49
El agregado militar de la embajada francesa durante toda la Guerra Civil fue el teniente coronel Henri-Louis Morel
(Lyon, 31 de julio de 1889/Neungamme, 15 de septiembre de 1944). Se incorporó a su puesto el mismo 18 de julio de
1936 en San Sebastián, donde se encontraba el embajador Jean Herbette, en sustitución del anterior agregado el coronel
Jouart, que fue herido en un bombardeo en Segovia a comienzos de la Guerra Civil (un informe del coronel Jouart sobre
el comienzo de la Guerra Civil se encuentra en el SHAT-7N2754). Desde los primeros momentos Morel comenzó a en-
viar informes sobre el desarrollo de la Guerra Civil en España, centrándose los primeros momentos en el desarrollo de
los acontecimientos en San Sebastián (Estos primeros informes se localizan en el Service Historique de l’Armée de Terre
(SHAT)-7N2754 y están publicados por JIMÉNEZ DE ABERÁSTURI, Juan Carlos: Colección documental para el es-
tudio de la guerra civil en Euskadi procedente de los archivos militares franceses (1936-1937): Archives de l’Armée de
Terre, Château de Vincennes, Paris. Recopilación, introducción y edición a cargo de Juan Carlos Jiménez de Aberás-
turi. San Sebastián: Eusko Ikaskuntza: 1987.) A principios del mes de agosto Morel se trasladó a Madrid siguiendo, du-
rante el resto de la Guerra Civil al Gobierno de la República en sus traslados a Valencia y Barcelona. Morel cesó en sus
funciones de agregado militar en febrero de 1939. En 1944 fue deportado por los alemanes muriendo en el campo de con-
centración de Neuengamme el 15 de septiembre de 1944. Sus informes son una fuente de primera importancia para el
análisis de la Guerra Civil en España entre 1936 y 1939. Véase: Anne-Aurore Inquimbert: Un officier français dans la
guerre d’Espagne. Carrière et écrits d’Henri Morel (1919-1944). Presses Universitaires de Rennes/Service Historique
de la Défense, Rennes, 2009.
El agregado naval era el teniente de navío Raymond Moullec (Brest, 1901-1971). Desde 1934 pertenecía al 2éme Bureau del
Estado Mayor de la Armada francesa. El 5 de mayo de 1936 fue nombrado agregado de la embajada francesa, puesto en el
que permaneció hasta junio de 1939. De simpatías republicanas su ideología fue evolucionando hasta el comunismo, for-
mando parte del PCF hasta su muerte. Cuando se produjo el armisticio de 1940 era segundo del contratorpedero “Le Triomp-
hant” y se unió a la Francia Libre el 6 de julio de 1940. En Inglaterra formó parte del entorno del almirante Muselier, jefe
de las Fuerzas Navales de la Francia Libre que terminó enfrentándose con De Gaulle. Entre 1943 y 1944 fue miembro del
gabinete del general Giraud y del Estado Mayor de la Marina de la Francia Libre. Se retiró con el grado de contralmirante.
Véase : EYRARD, Jean -Paul, « Attaché naval en Espagne pendant la guerre civile: l’itinéraire du lieutenant de vaisseau
Raymond Moullec », en: Revue historique des armées, Paris, 2008. (http://rha.revues.org//index335.html. Consultado el 31
juillet 2008.).
DOCUMENTO Nº 28
Telegrama de salida. Por cable (Francia). Diplomacia París. Nº 881. 26 de julio de
1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
San Sebastián, 15h. 30.
Reina la calma pero las perspectivas se agravan.
En los medios oficiales de aquí se considera que la ciudad está rodeada por las tropas
regulares y por las fuerzas llegadas de Navarra.
Se ha desarmado a la gendarmería provincial para dar armas a los voluntarios.
Será probablemente necesario que el “Indomptable” vuelva mañana de San Juan de
Luz.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 29
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Duplicata bis. 27 de julio de
1936. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 168). 149

A bordo del “Indomptable”, para MARINA, el 27 de julio de 1936. 8h. Recibido el 27


a las 10h.
De vuelta ayer noche de SAN SEBASTIÁN a FUENTERRABÍA sin incidentes. No
he podido volver esta mañana por la carretera que estaba cortada por tiradores nava-
rros a la altura de Rentería Lazie50 (sic). He ido a embarcar en SAN JUAN DE LUZ en
el “Indomptable” que me va a llevar a la rada de SAN SEBASTIÁN. Vienen conmigo
el agregado militar y el naval así como los señores BONJEAN y PARÍS. M. de LENS
está en SAN JUAN DE LUZ. Los señores ARNOULD y RIVOIRE en SAN SEBAS-
TIÁN.
Jean Herbette

50
Se refiere sin duda al pueblo de Lezo.
DOCUMENTO Nº 30
Ministerio del Interior. Dirección General de la Seguridad Nacional. Gabinete del
Director General. París, 27 de julio de 1936. 17h. 15. (AMAE (P). Z-Europe. Poli-
tique Intérieure, nº 168).
Nota. Especial HENDAYA por teléfono.
En IRÚN el Frente Popular ha invitado a los habitantes a abandonar la ciudad.
En EIBAR, cerca de BILBAO, las fábricas trabajan día y noche fabricando armas (fusi-
les, pistolas, etc.) habiendo producido 30.000 piezas en quince días y proponiéndose lle-
gar hasta 100.000 en un mes. En MAROQUINA (sic), la Sociedad Esperanto51 (sic)
fabrica morteros de trinchera y obuses de 50 y 80 mm. llegando a producir 30.000 obu-
ses por semana.
Dos regimientos de infantería y uno de artillería pertenecientes a las tropas rebeldes
están a punto de atacar OYARZUN, cerca de San Sebastián.
Se dice que los rebeldes dejan de lado IRÚN para evitar incidentes en la frontera.
La carretera de RENTERÍA a SAN SEBASTIÁN está totalmente cortada. El señor
embajador de Francia que se dirigía esta mañana a SAN SEBASTIÁN ha tenido que
150 volver a FUENTERRABÍA.
Esta mañana un avión español matriculado (se interrumpe el texto).

DOCUMENTO Nº 31
Ministerio del Interior. Dirección General de la Seguridad Nacional. Gabinete del
Director General. París, 27 de julio de 1936. 18h. 45. (AMAE (P). Z-Europe. Poli-
tique Intérieure, nº 168).
Nota
El Prefecto de los Bajos Pirineos telefonea:
Nada nuevo.
Pero los refugiados españoles continúan llegando cada vez en mayor número. Algunos
se marchan.
Tropas del Ejército regular pasan la frontera. Se las desarma pero se las alimenta.

51
Se trata de la fábrica de armas Esperanza, sita en el pueblo vizcaíno de Marquina.
El alcalde de Irún52 señala que si atacan la ciudad mandará a las mujeres y a los niños,
es decir 4.000 personas.
Se plantea el problema de la financiación. El Prefecto estudia los medios para alojar y
alimentar eventualmente a los refugiados.
Solicita dos nuevos pelotones de guardias móviles (por la necesidad de la situación).

DOCUMENTO Nº 32
Telegrama de salida. En claro por teléfono. Diplomacia París. Nº 892. San Sebas-
tián, 28 de julio de 1936. 14h. 30. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
A continuación las informaciones que el gobernador civil y el diputado nacionalista vas-
co IRUJO53 que le sirve de adjunto me dan sobre la situación militar (el gobernador ha
podido comunicarse hoy con Indalecio PRIETO en Madrid).
1º) GUIPÚZCOA.-
Las tropas amotinadas que ocupaban los cuarteles de Loyola, cerca de San Sebastián,
han capitulado hoy como consecuencia de las negociaciones emprendidas ayer. El
coronel VALLESPINA (sic)54 que las mandaba habría huido. Los oficiales superiores
151
y subalternos (aproximadamente unos 70) están prisioneros55. Los soldados han sido

52
No creemos que haga referencia al alcalde de Irún, el republicano Luís Salís, sino al presidente de la Junta de Defensa
de Irún, el concejal socialista Florencio Iracheta.
53
Manuel de Irujo (Estella, 1891/Pamplona, 1981).
54
Es evidente que Herbette se refiere al coronel Vallespín, al mando del regimiento de Ingenieros que se encontraba en
el cuartel de Loyola de San Sebastián. La víspera de la entrega de los cuarteles se dio a la fuga y consiguió llegar hasta
las líneas de las tropas procedentes de Navarra.
55
En los cuarteles de Loyola, según un documento que se conserva en el Archivo General Militar de Ávila (Cuartel Gene-
ral del Generalísimo 27/ 273 Bis /16) fueron detenidos los siguientes militares:
ARTILLERÍA: Coronel León Carrasco Amilibia, Teniente Coronel Eloy de la Brena, Comandante Bernardo Ardanaz,
Comandante Manuel García de la Presilla, Comandante Ángel Velasco Moreno, Capitán Antonio Fernández González,
Capitán Alberto Piris, Capitán Luís Sancho, Capitán José Tuero, Teniente Néstor Almarza, Teniente Fernando de la Bre-
na Tendeiro, Teniente Fernando Rustillo Suárez, Teniente Juan Caro Vudaume, Teniente Justo Fernández Álvarez.
Teniente Zacarías Gordejuela Aguirre, Teniente Miguel Leoz García, Teniente Jesús de la Presilla, Teniente Víctor Rei-
noso, Teniente Vicente Unzueta Arocena, Teniente Víctor Martínez, Alférez Alfonso Bueno Alonso, Alférez Pablo Fer-
nández, Alférez Marcelino García Catalina, Alférez José Manuel Galvina, Alférez Donato González Ruiz, Alférez Ser-
vando Pérez García. INGENIEROS; Comandante Enrique Erce Huarte, Capitán Miguel Cadena Iraztoz, Capitán Ramón
Gutiérrez Alzaga, Capitán Juan Miquel Servet, Capitán Álvaro Padilla Satrústegui, Capitán Francisco Tiestos, Teniente
Gumersindo Iglesias Meijone, Teniente Francisco López Reinosa, Teniente Santiago Peréz García, Alférez Manuel de
los Cobos Valenzuela, Alférez Juan Ello Moreno, Alférez Gregorio Gil Díez, Alférez Gabriel García Muñoz, Alférez
Candido Herbalejo Prieto, Alférez Francisco Rebollar Cato. CARABINEROS: Coronel Francisco Arrue Oyarbide,
Teniente Coronel Arturo Carrió Guillermí, Comandante Herminio Fernández de los Ríos, Comandante Miguel García
Rodríguez, Capitán Eugenio Calvo Granada, Capitán Juan Mariano Blázquez, Teniente Juan Recacho Eguía, Teniente
Vicente Domínguez Ara, Alférez Angel Fuertes García, Alférez Félix Saiz Baile. PRÁCTICAS DE ESTADO MAYOR:
Capitán Félix Fernández Prieto, Capitán Francisco Mata Manzanero: INFANTERÍA, Comandante Gonzalo Ramajo
Ortigosa, Capitán Ricardo Visiers, Alférez Gil Castellanos, Alférez Juan Pascual Miguel. CABALLERÍA: Teniente Sera-
fín García Arteaga. SANIDAD: Capitán Julio Lecumberri Oreja, Capitán Francisco Muguruza Orive.
La suerte que corrieron algunos de ellos, que sobrevivieron al asalto a la cárcel de Ondarreta el día 30 de julio de 1936,
en BARRUSO BARÉS, Pedro: La Guerra Civil en Guipúzcoa (julio-septiembre de 1936). San Sebastián, Hiria, 2006,
pp. 283-294.
152

“En Hendaya: interminable desfile de evacuados de Irún (mujeres, niños, ancianos) que, nada más pasar
el puente fronterizo sobre el Bidasoa, son acogidos por los gendarmes franceses que los conducen hacia
puestos de socorro improvisados”. (L’Illustration, nº 4880. del 12 de septiembe de 1936).

licenciados en virtud del decreto que disuelve los cuerpos de tropa en situación de
rebeldía. Las fuerzas populares utilizadas hasta el momento contra los cuarteles de
Loyola son transportadas a los teatros de operaciones contra los navarros. Estos teatros
son dos:
a) Fuerzas regulares provenientes de Pamplona que encuadran a los voluntarios o
“requetés” se han infiltrado hacia la costa en dirección de Rentería, entre San
Sebastián e Irún. Después de haber ocupado el sábado Oyarzun, a unos kilóme-
tros de Rentería, han llegado esta mañana a las cercanías inmediatas de esta últi-
ma villa. El comandante PÉREZ GARMENDIA, jefe de las fuerzas populares56,
ha muerto de un tiro en la cabeza y su desaparición constituye una pérdida sensi-
ble para la causa del Gobierno. La carretera de San Sebastián a la frontera conti-
núa interceptada. Refuerzos populares se dirigen en este momento hacia Rentería.

56
El comandante de Estado Mayor Augusto Pérez Garmendia estaba destinado en Oviedo y la Guerra Civil le sorpren-
dió en San Sebastián de permiso. Desde el primer momento se puso al lado de la República y organizó una columna que
se iba a dirigir hacia Vitoria desde San Sebastián. Véase nota nº 82, página 182.
“En el País Vasco: en la frontera franco-española. Beho-
bia: milicianos gubernamentales que han sido rechazados
hacia Behobia por los insurrectos con riesgo de ser rodeados, 153
acaban de ser desarmados por los gendarmes en territorio francés desde el que podrán seguir las fases de la
batalla que continúa al otro lado del puente”. (L’Illustration, nº 4880 del 12 de septiembe de 1936).

b) Pasando al mismo tiempo por el puerto de Echegárate y Ataun, los navarros han
llegado a la aglomeración industrial de Beasain, en el valle del Oria. Dominan esta
villa y amenazan a la localidad limítrofe de Villafranca. Las fuerzas populares eje-
cutan una contraofensiva en dos columnas, un que remonta el río Oria a partir de
Tolosa y la otra que baja de Zumárraga hacia Beasain.
El resto de la provincia está en calma. La calma reina igualmente en San Sebastián. Solo
el palacio de la Diputación provincial, sede de todas las autoridades locales, tiene un
aspecto que recuerda las estampas de la revolución francesa: civiles muy atareados,
militares, voluntarios armados y gente del pueblo. Se ha ido constituyendo progresiva-
mente una organización para hacer frente a las necesidades de la situación: el Frente
Popular cuenta actualmente con “comisariados”57 entre los que se reparten los diferen-
tes asuntos.

57
El 28 de julio de 1936 se constituyó la Junta de Defensa de Guipúzcoa presidida por el diputado socialista Miguel
Amilibia. La Junta estuvo formada por las siguientes Comisarías: Comisaría de Guerra: Jesús Larrañaga (PC de Euz-
kadi); Comisaría de Abastos: Sergio Echevarría (PSOE); Comisaría de Transportes: José Aguado (IR); Comisaría de
Orden Público: Telesforo Monzón (PNV); Comisaría de Información: Miguel González Inestal (CNT); Comisaría de
Finanzas: José Imaz (ANV). Posteriormente se crearía la Comisaría de Trabajo que estuvo presidida por Guillermo To-
rrijos (PSOE).
2º) Región Norte de España.-
Navarra constituye el principal centro de las fuerzas militares y civiles que luchan contra
el Gobierno de Madrid. Estas fuerzas agrupadas bajo la dirección del general Mola cuyo
objetivo es Madrid, tienen –además de Navarra– la Rioja (Logroño) y la provincia de Ála-
va (Vitoria) así como las importantes plazas y provincias de Burgos y Valladolid. Estas
fuerzas han sido detenidas en su ofensiva contra Madrid pero siguen siendo temibles.
Las provincias de Vizcaya (Bilbao) y de Santander parecen estar en manos del Gobier-
no. En Asturias la ciudad de Oviedo sería la única (¿) en poder de las fuerzas militares
y estaría rodeada por mineros armados. Se habla del avance que el Gobierno estaría
haciendo en Galicia pero no se tiene ninguna precisión al respecto (el hecho parece
dudoso).
3º) Sur de España.-
Los dos únicos centros importantes de las fuerzas militares estarían en Sevilla y Cádiz.
Extremadura se mantendría fiel al Gobierno así como Alicante y Valencia.
Jean Herbette

154 DOCUMENTO Nº 33
San Sebastián, 28 de julio de 1936. 7h. 50. Recibido por MARINE BREST el 28 a
las 11h. 15. Nº 886. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 168).
………..El coronel VALLESQUINA (sic)58 que manda las tropas amotinadas en los cuar-
teles de Loyola (barrio de San Sebastián), ha solicitado parlamentar para rendirse. Las
negociaciones deben comenzar en este mismo momento entre el coronel y los diputados
de Guipúzcoa59 que representan al Gobierno. Si la rendición se lleva a cabo las fuerzas
populares actualmente empleadas contra estas tropas serán dirigidas contra los navarros.
Pero no se debe obviar que la ausencia de una fuerza regular en el mismo San Sebastián
expone a la ciudad a actos de violencia a la espera de que se produzca una acción deci-
siva en el teatro de operaciones y es (sobre todo) esta consideración la que me ha hecho
tomar la decisión de poner en lugar seguro nuestros (recepción defectuosa) embajada
(recepción defectuosa) y nuestros archivos.
Todo el (recepción defectuosa) embajada entra esta noche conmigo (por el) (“Indomp-
table”).-
Jean Herbette

58
Se refiere aquí también al coronel Vallespín.
59
La rendición de los cuarteles de Loyola la negociaron los diputados Amilibia (PSOE), Irazusta, Irujo, Picavea y Lasar-
te (PNV).
DOCUMENTO Nº 34
Telegrama de salida. Cifrado por cable. Diplomacia París. Nº 897. San Sebastián,
29 de julio de 1936. 17h. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 553).
Una personalidad influyente me señala lo siguiente:
Las fuerzas que apoyan al Gobierno regular son muy heterogéneas ya que van de los
nacionalistas vascos los más conservadores hasta los anarquistas.
Si el éxito de estas fuerzas llegase a ser totalmente completo en un breve plazo, antes
de que los elementos moderados del nacionalismo hayan tenido el tiempo de organi-
zarse y armarse, las autoridades podrían ser desbordadas por los anarquistas.
Es pues preferible que el éxito que ha comenzado se desarrolle progresivamente en esta
provincia.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 35
Telegrama de salida. En claro por teléfono. Diplomacia París. Nº 904. San Sebas-
tián, 29 de julio de 1936. 15h. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556). 155

Al haber mala mar y haberse reabierto la carretera, a excepción de algunos disparos de


fusil sin importancia, he venido de Fuenterrabía a San Sebastián en automóvil. Aquí
todo está en calma. En Rentería existen numerosas trazas del tiroteo de ayer, pero hay
tranquilidad completa.
Continúan las operaciones de limpieza en los campos al Este de Oyarzun. Las fuerzas
populares no parecen tener ante ellas, en este sector, mas que bandas débilmente orga-
nizadas.
La contraofensiva de las fuerzas populares se desarrolla también en dirección a Beasain
pero la vía férrea todavía no está libre en dirección a Alsasua.
Los trenes de línea del ferrocarril de vía estrecha San Sebastián-Bilbao han vuelto a cir-
cular hoy. Se tiene el proyecto de poner en marcha los trenes de las grandes líneas entre
la frontera francesa y San Sebastián.
He estado con el gobernador civil que ha podido telefonear hoy a Madrid y que inten-
tará ponerse en contacto con nuestro cónsul. Tiene la impresión que alrededor de Madrid
al igual que aquí, la situación ha mejorado sensiblemente a favor del Gobierno.
Nuestro cónsul en Bilbao, con el que también he hablado por teléfono hoy, me anuncia
que la calma es absoluta en esta ciudad donde se ha vuelto al trabajo. Sin embargo una
treintena de personas solicita que se les conduzca a Francia y el señor Casteran espera
que el “EMILE BERTIN” llegará todavía a Las Arenas a su vuelta de La Coruña. Ha
dirigido hacia la Cámara de Comercio de Burdeos a las autoridades locales de Bilbao
que desean adquirir víveres.
Ha llegado a mis oídos que la prensa francesa había anunciado el traslado de nuestra
embajada a Hendaya. He hecho desmentir esta falsa noticia. La embajada no ha aban-
donado San Sebastián adonde yo he venido a trabajar todas las mañanas. La única dife-
rencia con los tiempos normales es que en vez de volver a Fuenterrabía cada tarde60 he
pasado varias noches aquí. Nuestras claves están en San Juan de Luz a bordo del
“Indomptable” (que debe transferirlas hoy a bordo del aviso “Batailleuse”) pero se tra-
ta de una simple precaución contra un asalto y el público no tiene por qué preocuparse.
He ido esta mañana a San Juan (de Luz) para ver el correo y enviaré esta tarde el tele-
grama que hay que transmitir. La embajada funciona así con la máxima eficacia y el
mínimo de riesgos que las circunstancias permiten.
Como el “BATAILLEUSE” se encuentra en San Juan de Luz he transmitido al coman-
dante del “INDOMPTABLE”, oficial distinguido que ha desempeñado su función per-
fectamente, que le devolvía su libertad de movimientos. Va a volver a Lorient.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 36
156
Telegrama de llegada. En claro. Nº 895. San Sebastián por San Juan de Luz, 29 de
julio de 1936. Recibido por teléfono a las 18h. 20. (AMAE (P). Z-Europe. Politique
Intérieure, nº 168).
Un aviso perteneciente a la Marina de Guerra de los Estados Unidos, el “Cuyada”(sic)61,
ha sido enviado ante Fuenterrabía para ponerse a las órdenes del embajador de los Esta-
dos Unidos62 que reside en esta localidad pero que está rara vez aquí y se encuentra fon-
deado en San Juan de Luz.
Muy a mi pesar me veo obligado a señalar las quejas que me han llegado respecto a él.
No ha seguido las instrucciones que le había dado el capitán del puerto para el empla-
zamiento del fondeo. El capitán de fragata Butteu al mando del “Indomptable” ha inten-

60
Herbette poseía en Fuenterrabía una villa llamada “Loraitz” en la que residía durante el verano. Diversos miembros
del cuerpo diplomático residían también en Fuenterrabía durante el período en el que las legaciones permanecían en San
Sebastián. Al menos el embajador de los Estados Unidos, Claude G. Bowers, y el de México, residían también en esta
localidad costera.
61
Se trata en realidad del cañonero “Cayuga”, de 2.075 toneladas, perteneciente al Servicio de Guardacostas de la Mari-
na de los Estados Unidos. En 1941 sería transferido al Gobierno británico.
62
Claude Gernade Bowers (Westfield, Indiana, 20 de noviembre de 1878/Nueva York, 21 de enero de 1958). Comenzó
su actividad profesional como periodista en el periódico Terre Haute Star de Indiana. En 1904 fue candidato del Parti-
do Demócrata a la Cámara de Representantes y de 1911 a 1917 fue secretario del senador por Indiana, John W. Kern, y
colaboró con numerosos periódicos de Indiana y de Washington D.C. En 1933 fue nombrado embajador en España.
Dimitió al reconocer los Estados Unidos el Gobierno de Franco, siendo nombrado embajador en Chile donde permane-
ció hasta 1953. Bowers es también conocido como historiador y experto en la vida del presidente norteamericano Jef-
ferson. En 1954 publicó My Mission to Spain” - Watching the Rehearsal for World War II.
tado en vano visitar al comandante del buque americano (su motora no ha podido ama-
rrar al no haber dispuesto ningún dispositivo para facilitar su subida a bordo) y éste no
le ha visitado.
Habiéndose presentado la última noche en la rada un carguero alemán, el buque america-
no situado a la entrada del pasaje se ha atrevido a invitarle mediante señales luminosas a
que no penetre en la bahía con el pretexto inexacto que no había sitio para más barcos.
En cuanto tenga la ocasión me entrevistaré sobre esta situación con mi colega de los
Estados Unidos, pero ignoro la eficacia que tendrá su intervención.
En esta situación agradecería a Su Excelencia que intervenga ante el embajador de los Esta-
dos Unidos en París para que el buque de guerra americano, si no cree posible permanecer
en aguas españolas, respete en las aguas francesas las reglas internacionales en vigor.
Añado que si, por ejemplo, pudiese fondear en el Adour, nos haría un favor ya que la
bahía de San Juan de Luz es necesaria actualmente para el movimiento de nuestros pro-
pios buques y para el transporte de refugiados.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 37 157
Asuntos Exteriores. Descifre.Telegrama de llegada. Nº 901. San Sebastián por San
Juan de Luz, 29 de julio de 1936, 23h. 50. Recibido el 30 de julio a la 1h. 25. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 168).
Confidencial
San Sebastián 29 de julio.
La frontera está actualmente cerrada de una manera estricta para los súbditos españoles
que quisieran ir a Francia. Pero según me señalan de fuente autorizada, en dos días apro-
ximadamente se concederán permisos de salida. He obtenido esta información como
consecuencia de una gestión que había hecho para enviar con su padre a San Juan de
Luz a la hija más joven del antiguo presidente de las Cortes, el señor Alba63.
Por lo tanto conviene aconsejar a la vez paciencia y esperanza a las familias españolas
que quieren enviar a sus parientes de España a Francia.
Quiero añadir que la nuera del señor Pérez Caballero, nacida De la Barra, había obteni-
do anteriormente un salvoconducto pero acaba de venir a decirme que estaba tranquila
aquí y que prefería quedarse.
Jean Herbette

63
Véase nota nº 19, página nº 125.
DOCUMENTO Nº 38
Telegrama de salida. Por teléfono. En claro. Diplomacia París. Nº 907-908. San
Sebastián 30 de julio de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
San Sebastián, 30 de julio de 1936.
Como la carretera de la frontera a San Sebastián era hoy poco segura debido a un com-
bate cerca de Oyarzun, he venido a San Sebastián a bordo de “LA BATAILLEUSE”64 y
he recogido unos sesenta refugiados en su mayoría extranjeros.
El aspecto de la ciudad continúa igual de tranquilo que ayer. El gobernador civil me ha
dicho que se combate al Este de Tolosa y en Beasain. No parece nervioso pero afirma
que tiene necesidad de todos sus efectivos en el frente de Navarra.
El tren-tranvía de San Sebastián a Hernani ha vuelto a prestar servicio. La línea San
Sebastián-Bilbao continúa funcionando. Se sigue pensando en restablecer el servicio
ferroviario entre San Sebastián y la frontera francesa cuando la región de Oyarzun haya
sido despejada.
Sin embargo, uno de nuestros compatriotas que ha ido a Pamplona y que tiene numero-
sas relaciones en la zona, informa esta tarde que los navarros preparan una fuerte ofen-
siva contra San Sebastián y se muestran plenamente confiados en el éxito de su opera-
158
ción.
Continuación del telegrama precedente nº 908.
Ni por su número, ni por su coraje ni por su inteligencia las fuerzas populares de Gui-
púzcoa son inferiores a las fuerzas militares de Navarra. Pero estas últimas pueden tener
una gran superioridad en armamento ya que disponen de stocks del Ejército.
Por lo tanto el resultado de la lucha puede depender del material y de las municiones
que la autoridad gubernamental de San Sebastián logre conseguir.

64
Cañonero “La Batailleuse”. Botado en Port de Bouc en 1917 y hundido como buque-blanco, en pruebas de tiro reali-
zadas en 1938 frente a Quiberon. Desplazaba 310 toneladas, sus dimensiones (eslora entre perpendiculares x manga x
calado) eran 60’20x7’20x2’90 metros, alcanzaba los 15 nudos de velocidad, llevaba 55 tripulantes (entre oficiales y ma-
rineros) y estaba armado con 2 piezas de 100 mm. y varias cargas de profundidad.
BUQUES DE GUERRA EN LA COSTA GUIPUZCOANA
(JULIO-SEPTIEMBRE DE 1936)
Durante la campaña de Guipúzcoa fue frecuente la presencia de buques de guerra
extranjeros en las costas guipuzcoanas. Según los datos del Archivo Central de la Mari-
na (Caja 9.033) en la zona se encontraban los siguientes buques en las siguientes fechas:

Fecha Buque Tipo Nacionalidad Fecha Buque Tipo Nacionalidad


22/07/1936 T-3 Torpedero España 05/08/1936 Batailleuse Destructor Francia
23/07/1936 C-68 Guardacostas Francia 06/08/1936 T-3 Torpedero España
D-72 Destructor Gran Bretaña 08/08/1936 Batailleuse Destructor Francia
T-3 Torpedero España 10/08/1936 Batailleuse Destructor Francia
L´Indomptable Crucero Francia 11/08/1936 Hood Crucero Gran Bretaña
C-68 Guardacostas Francia 12/08/1936 Batailleuse Destructor Francia
24/07/1936 D-63 Destructor Gran Bretaña Batailleuse Destructor Francia
14/08/1936
D-72 Destructor Gran Bretaña Albatros Transporte Alemania
C-68 Guardacostas Francia 16/08/1936 Batailleuse Destructor Francia
Cayuga USA 17/08/1936 Batailleuse Destructor Francia 159

D-63 Destructor Gran Bretaña 19/08/1936 Batailleuse Destructor Francia


25/07/1936 CH-68 Guardacostas 23/08/1936 Albatros Transporte Alemania
Deutschland Acorazado Alemania 26/08/1936 Aisne Cañonero Francia
26/07/1936 CH-68 Guardacostas Francia 27/08/1936 Jaguar Destructor Alemania
Keppel Destructor Gran Bretaña 29/08/1936 Jaguar Destructor Alemania
27/07/1936 L´Indomptable Crucero Francia 31/08/1936 Aise Cañonero Francia
D-72 Destructor Gran Bretaña 04/09/1936 C-62 Lancha Cañonera Francia
28/07/1936
L´Indomptable Crucero Francia Jaguar Destructor Alemania
05/09/1936
29/07/1936 Deutschland Acorazado Alemania Aisne Cañonero Francia
30/07/1936 Batailleuse Destructor Francia 06/09/1936 T-3 Torpedero España
Batailleuse Destructor Francia 07/09/1936 Aisne Cañonero Francia
01/08/1936 D-52 Destructor Francia 09/09/1936 Jaguar Destructor Alemania
Albatros Transporte Alemania 10/09/1936 L´Acyon Destructor Francia
T-3 Torpedero España 12/09/1936 Le Milan Destructor Francia
02/08/1936
Albatros Transporte Alemania Le Milan Destructor Francia
14/09/1936
Köln Crucero Alemania Jaguar Destructor Alemania
04/08/1936
Albatros Transporte Alemania
160

“En San Juan de Luz: refugiados de San Sebastián en una ventana del Ayuntamiento esperando su turno
para ser vacunados”. (L’Illustration nº 4.882. 26 de septiembre de 1936).

DOCUMENTO Nº 39
Telegrama de salida. En claro por teléfono. Nº 916. San Sebastián 31 de julio de
1936, a las 20h. (CADN, Madrid, Ambassade, serie B, legajo 556).
Como el “Batailleuse” ha tenido que ir hoy a Bayona para aprovisionarse de agua, he
intentado llegar a San Sebastián por la carretera pero estaba interceptada por la artille-
ría navarra que disparaba contra Oyarzun. Los teléfonos se encontraban igualmente cor-
tados. De todas maneras he podido enviar un telegrama a nuestro cónsul a través del
teléfono del ferrocarril y me ha comunicado que todo estaba bien.
Como me habían señalado al final de la tarde que la carretera ya estaba libre he inten-
tado pasar de nuevo. Pero el duelo artillero continuaba y un obús del 105 de las fuerzas
populares ha sido colocado en medio mismo de la carretera.
Como ninguna necesidad urgente reclamaba mi presencia en San Sebastián he decidi-
do por hoy no volver allí y lo haré mañana por el “LA BATAILLEUSE”.
Jean Herbette
161

“Delante de la escuela de niñas de Hendaya donde se sirven las comidas: refugiados leen en los tablones
de anuncios los nombres de los que han sido designados para una próxima salida”. (L’Illustration nº 4.879.
5 de septiembre de 1936).

DOCUMENTO Nº 40
Telegrama de salida. En clave por cable. Nº 922-923. San Sebastián 1 de agosto de
1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Según el gobernador civil los ataques que las fuerzas militares de Navarra dirigen con-
tra esta provincia están siendo detenidos y rechazados por las fuerzas fieles al Gobier-
no en los tres teatros de operaciones de Oyarzun, de la región situada al Este de Tolosa
y de Beasain. Los ataques tendrían como finalidad impedir que se organice en San
Sebastián una fuerza capaz de marchar sobre Pamplona. El día, oscuro y lluvioso, se
presta mal a las operaciones. El cañón se oye muy raras veces.
Continuación de nuestro telegrama precedente.
Como ya he señalado anteriormente, las fuerzas fieles al Gobierno tienen efectivos, el
coraje y el mando que son necesarios para resistir victoriosamente pero las fuerzas de
Navarra disponen de una superioridad de material y sobre todo de municiones gracias
a los stocks del Ejército de los que se han apropiado.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 41
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. San Sebastián por San Juan de Luz, 2 de
agosto de 1936, 19h. 30. Recibido el 2 de agosto a las 21h. 15. Nº 926. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
Confidencial.
En referencia a la entrevista que acabo de mantener por teléfono con el señor Director
Político me permito someter a la benevolente atención de Su Excelencia las observa-
ciones que me inspiran las perspectivas actuales de la guerra civil en España en la medi-
da en que puedo discernirlas.
Se presentan dos riesgos principales para nuestros intereses: el 1º es la anarquía; el otro
la dictadura.
La anarquía puede consistir en la extensión del movimiento anarco-sindicalista, en la
partición del país en regiones hostiles las unas con las otras, en la formación de gobier-
nos débiles y efímeros, etc. Amenazaría tanto nuestras comunicaciones con África del
Norte como nuestros intereses comerciales y marítimos en nuestra zona de influencia
interior ya que el ejemplo de la indisciplina y de la violencia es contagioso.
La dictadura..........(Continúa en documento siguiente).
162

DOCUMENTO Nº 42
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. San Sebastián por San Juan de Luz, 2 de
agosto de 1936, 19h. 30. Recibido el 2 de agosto a las 21h. 30. Nº 928. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
..........lucha en la que las competencias del poder legal se habrían desgastado.
Dejando de lado cualquier preferencia política o social entra pues en nuestro (palabra
sin descifrar) e incluso en el de las potencias extranjeras las menos favorables al Fren-
te Popular que el Gobierno de Madrid sostenido por elementos que van desde los repu-
blicanos más moderados hasta el comunismo recobre cuanto antes el pleno ejercicio de
un poder al que no ha dejado de tener solo un verdadero derecho.
El apoyo que se le debe dar debe ser evidentemente comedido y presentado de una
manera que no haga parecer a este Gobierno como protegido por el extranjero y no pro-
porcionar el pretexto para una intervención abusiva en sentido inverso.
Pero la finalidad a la que debe tender nuestra política por todos los medios que podrán
ser sucesivamente legítimos y oportunos, no debe ser otra que el restablecimiento tan
rápido como sea posible, de la legalidad en España. Es necesario que los aconteci-
mientos a los que ningún patriota francés debe aspirar no nos adviertan que ya es dema-
siado tarde para conseguirlo.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 43
SAN SEBASTIÁN por SAN JUAN DE LUZ. Recibido el 2 de agosto de 1936 por
teléfono a las 22h. 30. Nº 929. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
He recibido ayer de nuestro cónsul en Bilbao, con fecha 31 de julio noche, el siguien-
te telegrama:
“La situación en Vizcaya y en la provincia de Santander vuelve a ser normal.
El trabajo ha recomenzado en numerosas industrias y se ha restablecido el
tráfico ferroviario de San Sebastián a Bilbao.
Las milicias que han contribuido a recuperar las posiciones ocupadas por los
rebeldes han sido acogidas entusiásticamente a su vuelta a Bilbao.
Hoy el contratorpedero “L’Indomptable”65 ha recogido en Santander y en
Bilbao a un centenar de personas deseosas de volver a Francia, entre las que
se encuentran algunos extranjeros.
Sin embargo, un buen número de nuestros compatriotas, directores de empresas
e ingenieros han rehusado de nuevo abandonar Bilbao ya que ningún peligro
inminente amenaza sus personas ni sus bienes. Por el contrario, han vuelto a sus
negocios dando así un bello ejemplo de calma, contribuyendo así a reforzar la
confianza en una vuelta definitiva a una situación completamente normal”.
163
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 44
Telegrama de salida. Por cable. Diplomacia París. Nº 939-940. 3 de agosto de 1936.
(CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 553).
Confidencial.
Según he oído decir (sin que pueda verificar esta noticia de fuente muy segura) el minis-
tro de Noruega ha recibido de su Gobierno una información de origen danés según la
cual el señor Barcia, ministro de Estado66, habría declarado al embajador de Chile así

65
Cazatorpedero “L’Indomptable”. Botado en La Seyne el 7-12-33; entró en servicio el 15-4-36, y acabó siendo hun-
dido por su tripulación en Tolón el 27-11-42. Desplazaba 2.569 toneladas, sus dimensiones eran 125’40x12’25x5’01
metros, llegó a alcanzar los 40 nudos de velocidad, lo tripulaban 210 hombres y estaba armado con 5 piezas de 138’6mm,
4 antiaéreas de 37mm, 9 tubos lanzatorpedos de 550mm, 2 varaderos lanzacargas (para 16 cargas de profundidad) y
podía llevar hasta 50 minas.
66
Augusto Barcia Trelles (Vegadeo, Asturias, 1881/Buenos Aires, 1961). Comenzó su carrera política como diputado del
Partido Reformista de Melquíades Álvarez entre 1916 y 1923. Tras la proclamación de la II República ingresa en Izquier-
da Republicana siendo elegido diputado en 1931 y 1936. Fue el abogado defensor de Lluís Companys y del resto de
miembros de la Generalitat en el proceso que se les siguió por los sucesos de octubre de 1934. Tras la victoria electoral
del Frente Popular fue nombrado ministro de Estado en los Gobiernos de Manuel Azaña, Santiago Casares Quiroga, Die-
go Martínez Barrio y José Giral. Tras la Guerra Civil fue ministro de Hacienda en el Gobierno de la República en el exi-
lio presidido por José Giral. Perteneciente a la Masonería fue Gran Maestro del Gran Oriente de España en los años 1921-
1922 y Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo en los años 1928-1933.
como a los ministros de Dinamarca y Yugoslavia, que dentro de unos días el Gobierno
español actual se verá obligado a dimitir y que será remplazado sin duda por un Gobier-
no orientado más a la izquierda y entonces podría ocurrir que en Madrid estallasen dis-
turbios en los que el orden público no podría estar garantizado.
Aunque el señor Barcia tiene tendencia a predecir desgracias que luego no ocurren (sus
predicciones en política exterior pueden dar testimonio de ello más de una vez) las
inquietudes que se le atribuyen actualmente merecen atención por lo menos por dos
motivos.
Corresponden a la evolución que tienden a seguir naturalmente los hechos si la guerra
civil se prolonga (véase mi telegrama nº 926-289 de ayer).
Parecen estar de acuerdo con una información secreta que me ha comunicado esta tar-
de nuestro cónsul en San Sebastián67 según la cual un yate español requisado en el puer-
to de Pasajes estaría siendo equipado como si fuese a ser utilizado para asegurar la hui-
da de algunas personalidades dirigentes.
En el frente de Guipúzcoa-Navarra el día ha transcurrido sin combates importantes.
Pudiera ser que esta inacción estuviera motivada por el tiempo particularmente malo
que hace hoy pero el gobernador civil me ha dicho que se planteaban la posibilidad de
que los navarros estuviesen preparando una ofensiva. Según nuestro cónsul los movili-
164 zados y la población civil manifiestan cierto cansancio. Yo no lo he notado personal-
mente pero las informaciones que he recogido indican desgraciadamente que los anar-
quistas se aprovechan de la situación para proceder a detenciones y ejecuciones, incluso
entre los republicanos veteranos, sin respetar para nada la autoridad del gobernador civil
con sede en el palacio de la Diputación ni la del “Frente Popular” que se encuentra ins-
talado en la antigua residencia del gobernador.
Cabe preguntarse sino sería deseable una acción internacional (suponiendo que fuese
factible) para acelerar el final de la guerra civil en España.
Jean Herbette

67
Emile Lasmartres, diplomático francés nacido el 11 de febrero de 1880. Licenciado en Derecho fue agregado en el Mi-
nisterio de Colonias en 1904 y jefe del secretariado particular del ministro de Agricultura (1905). En la carrera diplomática
fue encargado de la cancillería en el consulado de Sevilla (1910) y Valencia (1911), vicecónsul en Valencia (1919), en-
cargado de la cancillería del consulado de San Sebastián (1920), cónsul en San Sebastián desde 1923 y cónsul general
desde 1935.
“Durante las últimas horas de la resistencia en Irún ante el avance de los nacionalistas. Los civiles o
milicianos de Irún que no podían llegar a Francia por el puente internacional utilizaban barcas para
atravesar el Bidasoa. Nada mas desembarcar los milicianos eran invitados a entregar sus armas, los heridos
eran transportados a hombros y las mujeres se juntaban en grupos, atemorizadas, desconsoladas, algunas
de ellas amamantando a recién nacidos”. (L’Illustration, nº 4880. del 12 de septiembe de 1936). 165

DOCUMENTO Nº 45
Telegrama de salida. Por cable. Diplomacia París. Nº 943-944. San Sebastián, 4 de
agosto de 1936. 16h. 30. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Calma absoluta en la ciudad y en la carretera a la frontera aunque la presión de los nava-
rros se hace sentir cada con más fuerza en el valle del río Oria. El gobernador civil des-
miente que Alegría haya sido tomada pero no niega que Tolosa se encuentra amenaza-
da a la vez del lado Sur por el valle y del Este por las alturas. Hoy se ha suprimido el
tren que circulaba entre Tolosa y San Sebastián. Una información privada me hace supo-
ner que en este sector del frente las fuerzas populares se encuentran bastante desmora-
lizadas aunque por el contrario, en el sector de Oyarzun han obtenido algunos éxitos que
las anima. Quizás no disponen de una cantidad suficiente de material. Si los navarros
continúan presionando hacia Tolosa y de allí hacia San Sebastián, esta última ciudad
puede encontrarse en peligro dentro de muy poco. Es entonces cuando los anarquistas,
cuyas actividades continúan, podrán hacer el mayor mal.
En este momento las fuerzas populares cuentan con los aviones de bombardeo que aca-
ban de llegar o se espera lleguen de Madrid pero parece dudoso que la aviación pueda
desplazar a la infantería en un teatro de operaciones tan accidentado.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 46
Diplomacia París. Nº 946. San Sebastián, 5 de agosto de 1936. (CADN, Madrid.
Ambassade, serie B, legajo 556).
El “TRIOMPHANT”68 que vuelve de La Coruña a Santander anuncia al día de hoy, a
las 9 de la mañana, que el crucero español “ALMIRANTE CERVERA” ha bombarde-
ado Gijón de 16h. a 19h. el día 3 de agosto. Parece ser que el 4 de agosto se ha abaste-
cido en San Vicente de la Barquera y el 5 estaba de nuevo ante Gijón.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 47
Diplomacia París. Nº 950. San Sebastián, 5 de agosto de 1936. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 169).
El gobernador civil me ha dicho esta tarde que ha llegado de Madrid por avión un nue-
vo comandante de las fuerzas militares del frente de Guipúzcoa. Es un oficial superior
apellidado Sanjuan69. Según parece estaría acostumbrado a manejar fuerzas populares.
Parece ser que la “gran ofensiva” que se anunciaba la última noche, no ha tenido lugar.
166 Sin embargo, las tropas del Gobierno han avanzado en el valle del Oria provenientes de
Alegría pero el mando parece considerar que su progresión ha sido demasiado apresu-
rada y las haría volver parcialmente hacia atrás.
La población de San Sebastián está falta de entusiasmo. Algunos alimentos de primera
necesidad comienzan a encarecerse o a hacerse raros. Sin embargo, estos factores adver-
sos son habituales en tiempos de guerra y no son decisivos siempre que el mando con-
serve su moral, lo que parece ser el caso.
El rasgo característico de la situación sigue siendo el que ya he señalado varias veces:
las fuerzas gubernamentales del frente Norte que es el frente en el que la decisión pudie-
ra ser obtenida lo más rápidamente posible, no tienen armas suficientes ni, sobre todo,
municiones para poder utilizar sus efectivos y su posición. Si en lugar de limitarse a dis-
parar contra los navarros que les presionan en dirección a Tolosa y sobre la línea Ochan-
diano-Orduña, tuviesen los medios materiales para presionar a la vez desde Tolosa hacia
Pamplona, desde Ochandiano hacia Vitoria y desde Orduña hacia Miranda lograrían

68
Nota posterior manuscrita: “llegado a San Juan de Luz el 6 de agosto con 160 pasajeros”.
69
Cuando Augusto Pérez Garmendia, comandante Militar de San Sebastián, tras rendir los cuarteles de Loyola mar-
chó contra las columnas de Mola y cayó herido y prisionero, para hacer frente a la situación los mandos del Ejército
republicano del Norte tuvieron que solicitar ayuda a Madrid. A tal fin llegó desde Madrid a Lasarte, en avión, el co-
mandante de Caballería Antonio SanJuan Cañete. Su destino anterior era el Centro de Movilización nº 1 de Madrid.
Llegó a ser Jefe del Estado Mayor del 8º Cuerpo de Ejército de la República. Con el pseudónimo “capitán D’Orhy”,
escribió en 1928 un libro titulado Alpinismo navarro Más tarde, en 1936, publicó otro sobre La frontera de los Piri-
neos Occidentales.
despejar, mediante contragolpes, Madrid, de manera que la campaña podría terminar
bastante rápidamente, por lo menos hasta Andalucía. Pero faltas de un armamento sufi-
ciente, las fuerzas gubernamentales del Norte se estancan o incluso se ven obligadas a
retroceder en algunos lugares y por el momento son sobre todo los anarquistas los que
se aprovechan de la continuación de la lucha.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 48
Consulado de Francia en San Sebastián. República francesa. Nota para la emba-
jada. Sin fecha. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Se confirma que 17 personas han sido fusiladas antesdeayer a la noche. Parece ser que
estas personas han sido escogidas entre los prisioneros de la cárcel de Ondarreta.
San Sebastián, 6 de agosto de 1936

DOCUMENTO Nº 49
Telegrama de salida. Por cable. Nº 969-970. San Sebastián, 7 de agosto de 1936.
(CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556). 167

Confidencial.
Actividad prácticamente nula ayer y hoy en el sector Norte del frente (del Bidasoa a las
cercanías de Tolosa). En el sector Sur (Tolosa-Beasain) presión de los navarros que hoy
parecen ganar terreno. Las fuerzas populares continúan sin disponer de armamento sufi-
ciente ni, sobre todo, de municiones en cantidad suficiente para los fusiles y ametralla-
doras. Esta penuria de medios les condena a atascarse y al prolongarse la lucha son los
anarquistas los que se benefician como ya lo he señalado en otras ocasiones. Nuestro
cónsul confirma el exterminio durante la noche de antesdeayer de 17 personas deteni-
das en la prisión de Ondarreta70.
Al mismo tiempo, la lentitud de las operaciones acrecienta los sufrimientos de la pobla-
ción civil. Ayer los navarros han conseguido cortar el aprovisionamiento de agua de San

70
Las cifras que ofrece Herbette coinciden con bastante exactitud con las de la Causa General. Según la comunicación
del embajador, el día 6 de agosto de 1936, fueron fusiladas diecisiete personas. Según los datos de la Causa General el
día 6 fueron asesinadas siete personas y el día 7 otras catorce. Entre los fusilados se encontraban el arquitecto del Club
Náutico de San Sebastián, el falangista José Manuel Aizpurua, los hermanos Balmaseda o el hermano del que luego
sería gobernador civil de Guipúzcoa Ramón Sierra Bustamante. Los muertos en cada uno de los días fueron los si-
guientes: 6 de agosto de 1936: Harria Ichaso, Alfonso; Martínez Sierra, Julián; Rodríguez Pardo, Víctor; Saint-Gerons
Berasaluce, Fabián. 7 de agosto de 1936: Aizpurua Azqueta, José Manuel; Aldaco, Carmelo; Artola Rivero, Manuel:
Balmaseda Echeverría, Carlos; Balmaseda Echeverría, Fernando; Bustillo Suarez, Fernando; Carmona, José María; Gar-
cía del Corral, Manuel; Miguel, Laureano; Murgía Gochi, Manuel: Olasagasti, Marcos; Pino Gil, Demetrio y Sierra Bus-
tamente, Luis.
Sebastián. Los habitantes hacen cola ante los pocos grifos que el Ayuntamiento consi-
gue alimentar. El estado sanitario puede resentirse rápidamente a causa de esta situa-
ción. Los alimentos continúan rarificándose. El dinero falta por todos los sitios ya que
los bancos no permiten más pagos que 125 pesetas por familia y por semana. No se vuel-
ve al trabajo; los no-movilizados reciben subsidios y se extienden por las calles. La cla-
se media está desmoralizada y desea casi unánimente el éxito de los navarros.
Las causas económicas de esta crisis no son muy difíciles de atenuar (importación de
alimentos, emisión de moneda fraccionaria por la Diputación provincial, vuelta obliga-
toria al trabajo como en Bilbao, acuerdo con el patronato de la Cruz Roja para hacer res-
petar los acuerdos, etc.). Pero las causas militares no tienen remedio si el aprovisiona-
miento en municiones continúa también siendo insuficiente y no hay que hacerse
ilusiones sobre las consecuencias que tendría para el Gobierno de Madrid una derrota
de sus fuerzas o incluso un simple armisticio en el frente de las provincias vascas.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 50
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. San Sebastián por San Juan de Luz, 7 de
agosto de 1936, 22h. 30. Recibido el 8 de agosto a las 0h. 10. Nº 964. (AMAE (P). Z-
168
Europe. Politique Intérieure, nº 169).
San Sebastián, 7 de agosto.
Confidencial.
Dos representantes del Frente Popular de esta ciudad, el exdiputado nacionalista vasco
Cardeaga71 y el diputado socialista Amilibia han debido reunirse hoy –en Guethary
(Francia)– con un jefe carlista de Navarra para tratar de los cuidados que deben obser-
varse con la población civil. La iniciativa de estas negociaciones había sido tomada ayer
o antes de ayer por parte de los navarros. Se trata ante todo de proteger a las familias
que tengan algún miembro que participa en las operaciones de guerra en el campo adver-
so. Si fuese imposible un acuerdo podría extenderse ventajosamente a la protección de
los civiles en general (prohibición de bombardear las ciudades, de cortar los acueduc-
tos que las abastecen, etc. Podría también ser el origen de una tregua más completa pero
por el momento esto no es mas que una vaga posibilidad.
Jean Herbette

71
Se trata en realidad de Juan Antonio de Careaga y Andueza. Abogado y economista, fue profesor de la Universidad
Comercial de Deusto. Fue elegido diputado en las listas del PNV por la circunscripción de Bilbao-capital en 1933. Du-
rante la II República fue redactor de Jagi-Jagi, órgano de los mendigoxales. Diputado nacionalista vasco en Cortes pre-
sidió, en sustitución del también nacionalista Monzón, la Comisaría de Orden Público de la Junta de Defensa de
Guipúzcoa. Dimitió de este cargo como protesta por el asalto de la cárcel de Ondarreta por milicianos del Frente Popu-
lar. En enero de 1937 presidió la comisión liquidadora de las cámaras oficiales de la propiedad urbana por orden del Go-
bierno Vasco. Falleció en Biarritz después de la guerra.
DOCUMENTO Nº 51
Telegrama de salida. Por cable. Diplomacia París. Nº 975. San Sebastián, 8 de agos-
to de 1936. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
El señor Larrañaga72, jefe de la Administración de la Guerra ha declarado hoy en mi pre-
sencia a dos periodistas, uno francés y el otro inglés, que la situación militar le inspira-
ba total confianza. No ha hecho, naturalmente, ninguna mención al problema de las
municiones.
Hablando como comunista ha declarado que a los ojos de su partido la lucha actual no
iba dirigida de ninguna manera a establecer el régimen soviético en España sino a
“hacer triunfar sobre el fascismo el régimen democrático del que la República es la
expresión”.
Jean Herbette

72
Jesús Larrañaga Churruca (Villafranca de Urrechua, 17 de abril de 1901/Madrid, 21 de enero de 1942). Dirigente co-
munista guipuzcoano que fue presidente de la Comisaría de Guerra de la Junta de Defensa de Guipúzcoa. Comenzó a
trabajar como peón en la empresa CAF de Beasain. En su juventud formó parte de la Juventud Vasca (EGI). Al escin-
dirse el PNV en los años veinte se alineó con la corriente aberriana. Un artículo publicado sobre el alcalde irlandés de
Cork, muerto en una huelga de hambre, llamó la atención de las autoridades que decretaron la detención del autor. Para
eludir la detención se trasladó a Boucau, en las inmediaciones de Bayona, a trabajar en una fundición donde permane-
169
ció hasta 1927. A su regreso se instaló con su madre que se había trasladado a San Sebastián tras el abandono familiar
del padre. Jesús Larrañaga empezó a trabajar en los talleres municipales. En esa época comenzó también su militancia
en el PCE formando parte del núcleo comunista donostiarra formado por Astigarrabia, Marín, Urondo, Félix Cuenca, los
hermanos Zapirain… A comienzos de los años 30 era directivo de la Federación Local de Sociedades Obreras, entonces
todavía afecta a la UGT, que impulsó numerosas huelgas en el período que transcurrió entre la caída de la Dictadura de
Primo de Rivera y la proclamación de la II República.
Tras la proclamación de la República, Larrañaga intervino de forma activa en el congreso de la FLSO de San Sebastián
en el que ésta se inclinó hacia el sindicalismo comunista. Del mismo modo fue uno de los principales dirigentes de la
huelga de pescadores de Trincherpe que acabó con un enfrentamiento a la altura del “reloj de Ategorrieta” y que se sal-
dó con la muerte de seis manifestantes y una treintena de heridos el 27 de mayo de 1931. Pese a trasladarse durante algún
tiempo a Vizcaya formó parte de la candidatura del PCE en las elecciones legislativas de junio de 1931 obteniendo unos
pobres resultados.
Al comenzar la Guerra Civil fue nombrado comisario de guerra de la Junta de Defensa de Guipúzcoa. Fue uno de los
principales dirigentes durante el período en el que San Sebastián permaneció en manos de la República. La figura de
Jesús Larrañaga aparece asociada a la represión republicana en San Sebastián (asalto a la cárcel de Ondarreta el 30
de julio, los consejos de guerra del mes de agosto y los fusilamientos de los últimos días previos a la ocupación de la
ciudad).
Tras la desaparición de la Junta de Defensa de Guipúzcoa, al crearse el Gobierno Vasco con un consejero comunista -
Juan Astigarrabia- Larrañaga pasó a mandar el batallón MAOC, nº1 que participó en los combates de la zona de Elorrio
en abril de 1937. Tras la caída de Bilbao se retiró hacia Asturias con parte de los batallones de izquierda. El 20 de octu-
bre de 1937 salió en barco desde Gijón en dirección a la costa francesa. De allí paso a Barcelona donde continuó su acti-
vidad política. Al final de la Guerra Civil el PCE le encomendó organizar la resistencia clandestina motivo por el cual
se trasladó a Alicante donde fue detenido y conducido al campo de Albatera. Al poco tiempo, y a pesar de los esfuerzos
de los franquistas por identificarle, se fugó del mismo y pudo llegar a Francia.
Tras comenzar la Segunda Guerra Mundial, con apoyo del PCF, se trasladó a París donde pudo reunirse con su familia.
Al poco tiempo ésta partió para la Unión Soviética y Larrañaga embarcó en Le Havre hacia la República Dominicana
de donde pasó a Cuba.
En 1941 regresó a la península formando parte del “Grupo de Lisboa” encargado de recomponer el PCE. Detenido por
la policía portuguesa fue entregado a España junto a sus compañeros en octubre de ese año. Condenado a muerte en un
consejo de guerra celebrado en Madrid fue fusilado el 21 de enero de 1942 junto con sus compañeros Manuel Asarta,
Isidoro Diéguez, Jaime Girabau, Eladio Rodríguez y Francisco Barreiro.
170

“Frente Popular” del 31 de julio de 1936.


DOCUMENTO Nº 52
Telegrama de salida. Por cable. Diplomacia París. Nº 979. San Sebastián, 9 de agos-
to de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Las fuerzas populares han tenido que retroceder hoy ante los persistentes ataques de los
navarros en las inmediaciones de Tolosa. Hacia las 19h. los navarros no habían pene-
trado todavía en la villa pero se esperaba un combate callejero.
Este fracaso se debe, probablemente en parte, a la falta de municiones según le he seña-
lado en varias ocasiones. Además el mando parece haber sido menos competente en este
sector de Tolosa que en el lindante con la frontera francesa donde ha destacado desde
hace dos semanas el teniente de Carabineros Ortega.
Este último ha asumido hoy las funciones de gobernador civil. Es un hombre de una cin-
cuentena de años, procedente de la tropa, que me ha dado la impresión de tener un espí-
ritu preciso y el sentido de la autoridad73.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 53
171
Ministerio de Asuntos Exteriores. Telegrama en clave. Europa, nº 373. París, 8 de
agosto de 1936. Recibido el 10 por correo. Nº 989. (CADN, Madrid. Ambassade,
serie B, legajo 556).
Me preocupa la aprensión que causa a nuestros compatriotas que residen cerca de la
frontera la acumulación de 40 toneladas de melanita que según parece estarían almace-
nadas en el fuerte de Guadalupe, cerca de Fuenterrabía.
Dejo a su cuidado, en la medida que le sea posible, el llamar la atención sobre este asun-
to a las autoridades españolas.
COULONDRE

73
Antonio Ortega Gutiérrez (Rabé de las Calzadas, Burgos, 17 de enero de 1888/Alicante, 15 de julio de 1939). Teniente
de Carabineros que asumió el cargo de Gobernador Civil de Guipúzcoa. Ingresó en 1908 en el cuerpo de Carabineros y
al año siguiente fue destinado a Guipúzcoa donde permaneció hasta 1920. En 1921 ascendió a sargento siendo destinado
un año a Navarra desde donde regresó de nuevo a Guipúzcoa. En diciembre de 1930, junto con otros republicanos gui-
puzcoanos y navarros, tomó parte en un intento de asalto al Gobierno Civil de San Sebastián durante la intentona repu-
blicana de ese mes. En 1933 ascendió a alférez, siendo trasladado a Huesca durante un año, y en 1936 a teniente. Tras
la caída de Guipúzcoa se trasladó al frente de Madrid donde permaneció el resto del conflicto llegando a mandar un
cuerpo de Ejército. Al final de la Guerra Civil fue detenido en Alicante. Condenado a muerte en un consejo de guerra
fue fusilado en julio de 1939.
DOCUMENTO Nº 54
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 987. San Sebastián por San Juan de
Luz, 10 de agosto de 1936, 20h. 30. Recibido a las 22h. 30. (AMAE (P). Z-Europe.
Politique Intérieure, nº 169).
Me refiero al mensaje que ha transmitido informaciones con fecha 6 de agosto desde
Valencia. Extensión del desorden que se observa igualmente en San Sebastián y en la
región fronteriza. En cada pueblo un Comité que pretende representar al Frente Popu-
lar se considera casi soberano. Además me ha sido constantemente (imposible) hasta
ahora ponerme de acuerdo con estos diferentes Comités a los que conozco individual-
mente y de los que recibo incluso a veces verdaderos testimonios de amistad. Pero como
ya lo había previsto los anarcosindicalistas adquieren una influencia creciente a medi-
da que la guerra civil se prolonga y sus emisarios llegan a efectuar en todas las locali-
dades registros por la noche y detenciones que pueden ser seguidas de ejecuciones. Ya
no hay ningún tipo de policía o de gendarmería ni ninguna organización capaz
de..........(Continúa en documento siguiente).
Jean Herbette

172
DOCUMENTO Nº 55
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 988. San Sebastián por San Juan de
Luz, 10 de agosto de 1936, 20h. Recibido a las 21h. (AMAE (P). Z-Europe. Politi-
que Intérieure, nº 169).
..........garantizar el orden público. Es evidente que la victoria militar no puede obtener-
se en estas condiciones. Si una comunicación de este tipo puede presentar alguna utili-
dad sería beneficioso advertir al embajador de España en París que nos encaminamos
hacia un estado de cosas en el que nos será imposible muy a pesar nuestro continuar
reconociendo al Gobierno de Madrid por la simple razón que, de hecho, este Gobierno
habrá cesado de ejercer cualquier tipo de autoridad.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 56
Telegrama de salida. Por correo. Telegrama en clave. Europa, nº 985. 10 de agosto
de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Respuesta a su telegrama nº 373.
Ya me he ocupado de los explosivos que estarían almacenados en el fuerte de Guadalu-
pe. Las autoridades españolas no me han confirmado hasta el momento la existencia de
un depósito de melanita sino únicamente de obuses (que por otra parte no estallan todos
cuando se disparan).
El peligro de una explosión en el fuerte de Guadalupe solo puede venir de un ataque
aéreo o de otro tipo de los navarros. Por lo tanto sería fundamentalmente ante ellos que
convendría intervenir. Pero tal intervención resulta difícil debido a su carácter unilate-
ral y precisamente por ello le había propuesto tomar una iniciativa ante las dos partes
con la intención de neutralizar una zona de 10 kilómetros a lo largo de la frontera fran-
cesa.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 57 173

Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1000. San Sebastián por


San Juan de Luz, 11 de agosto de 1936. Recibido por teléfono a las 19h. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
A pesar de los rumores que se han propagado al comienzo de la tarde según los cuales
los navarros habían avanzado hasta las inmediaciones de la carretera de Irún a San
Sebastián, hemos podido llegar hasta esta última ciudad, el señor De Lens y yo, cada
uno en nuestro automóvil.
Mientras que mi colaborador marchaba al Ministerio de Estado, yo he hecho la visita
como de costumbre, al gobernador civil que no parecía particularmente nervioso pero
que, sin embargo, se preparaba para marchar al frente en el sector de Irún del que había
estado exitosamente al mando hasta los últimos días. Me ha dicho que en este sector había
“alguna cosa” pero no parecía que creyese estar en presencia de una ofensiva irresistible.
El aspecto de San Sebastián no había cambiado pero en la carretera de vuelta y sobre
todo a la altura de Irún se podía detectar cierta agitación o por decirlo más exactamen-
te, cierta expectativa. La gente se apelotona en los lugares donde se puede ver más lejos
para intentar apercibir la marcha de las operaciones. No tengo la impresión que este
público, a pesar de ser popular, temía el avance de los navarros. Diría que más bien lo
esperaban. Como ya lo he señalado en más de una ocasión, la creciente influencia de
los anarquistas y sus fechorías han inquietado a la inmensa mayoría de la población y
mucha gente que no tiene nada de carlista vería con alivio la victoria de los navarros.
Ésta parece cada vez más probable. El gobernador civil ha reconocido hablando con-
migo, que las fuerzas gubernamentales habían evacuado Tolosa “en perfecto orden” y
que los navarros habían entrado.
Este golpe, dejando reducido San Sebastián a un hinterland de 25 kms, abre a los nava-
rros un acceso a la carretera de Bilbao.
Por lo tanto la ciudad de San Sebastián se encuentra amenazada por un cerco en todo su
frente terrestre. Visto el estado de ánimo de sus habitantes resulta bastante dudoso que
su resistencia pueda ser eficaz. Pero si los hechos se desarrollan así, en la última fase de
la lucha pueden producirse violencias de las que debemos proteger, en la medida que
sea posible, a las personas y bienes de nuestros compatriotas.
Jean Herbette

174

Anciana desembarcando en la playa de Hendaya. (L’Illustration nº 4880. 12 de


septirembre de 1936).
DOCUMENTO Nº 58
Telegrama de salida. Por cable. Diplomacia París. Nº 1001-1002. 11 de agosto de
1936. Nº 1001-1002. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Continuación de nuestro telegrama precedente.
Sería por lo tanto necesario enviar ante San Sebastián a un buque de guerra bastante
potente ya que es difícil precisar por adelantado cuál será la autoridad en el poder en
esta gran ciudad durante los últimos momentos de la guerra civil ni qué uso hará esta
autoridad –quizás incoherente- de sus ametralladoras y artillería. Todavía es demasiado
pronto para pronunciarse sobre hipótesis que no presentan aún mas que una débil pro-
babilidad pero sobre las que conviene pensar desde ahora cómo hacerles frente.
Añadiría a lo dicho que la degeneración anárquica del “frente popular” español, por muy
lamentable que sea no debe tener como resultado el complicar la situación internacio-
nal. Todas las naciones sean cuales sean sus doctrinas o las preferencias políticas de sus
Gobiernos tienen en realidad un deber de humanidad y un interés material que les obli-
gan a no despreciar nada que pueda acelerar el final de las atrocidades cometidas en
España. Los asesinatos de presuntos sospechosos, las ejecuciones de prisioneros, las
detenciones de rehenes, las expoliaciones y las detenciones de extranjeros, los sufri-
mientos infligidos a la población civil por la privación de agua, víveres o medicamen-
tos, son plagas que se sufren en los dos campos y a las que ninguna potencia debería 175
permanecer indiferente.
Habrá que poner término a esta situación mediante una acción colectiva en la que nin-
guno de los Gobiernos participantes busque obtener un provecho particular sino que de
ella surja para todos la inestimable ventaja de apagar un foco de violencia contagiosa e
impida que un importante mercado comercial desaparezca durante un tiempo más o
menos largo.
En el marco de una falta de interés particular pero de interés general será posible enta-
blar conversaciones entre los Gobiernos que tenderían a actuar útilmente en el desarro-
llo de los acontecimientos en España. La finalidad de estas conversaciones sería, por
ejemplo, la de obtener la suspensión de las hostilidades así como el cese de los malos
tratos infligidos a los prisioneros, a los rehenes y a la población civil en general, la res-
titución de las propiedades pertenecientes a extranjeros y la liberación de aquellos de
entre ellos que han sido detenidos, todo ello con vistas a hacer posible las negociacio-
nes entre españoles con el objetivo de poner fin a la guerra civil y facilitar ulteriormen-
te acuerdos internacionales que proporcionarían a España los medios de reconstruir su
economía.
Poniéndose así de acuerdo para actuar, se darán probablemente más oportunidades de
evitar las iniciativas individuales y peligrosas de algunas potencias que si se pusiesen
de acuerdo únicamente para abstenerse.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 59
Telegrama de salida. Por teléfono. Diplomacia París. Nº 1010. San Sebastián, 12 de
agosto de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Situación militar sin cambios aparentes. Las fuerzas gubernamentales han perdido ayer
un poco de terreno al Sur de la carretera de San Sebastián a la frontera pero el gober-
nador civil que había vuelto de nuevo a este sector no parecía nervioso hoy. Sin noticias
referentes a la manera en que los navarros explotan la toma de Tolosa. Se dice si embar-
go, que algunas piezas de artillería han sido emplazadas en posición en la cresta que
domina la playa de San Sebastián, sin duda para intentar cerrar la carretera a una colum-
na navarra que bajaría del valle del Orio (sic)74. Se señalan en San Sebastián un atenta-
do y otros hechos lamentables. El gobernador civil me ha expresado en términos (falta
continuación del texto).

DOCUMENTO Nº 60
Telegrama de salida. Diplomacia París. Nº 1015-1016. En claro por teléfono. San
Sebastián, 13 de agosto de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
San Sebastián, 13 de agosto
176
La situación militar se agrava aquí y algunas peripecias cuyas repercusiones influirán
sobre el conjunto de la guerra civil en España podrían producirse próximamente.
Frente Norte: por la mañana ataque de los navarros contra una colina situada a algunos
kilómetros al sur de Behobia. Ha sido rechazado tras la intervención de un avión guber-
namental. Por la tarde la artillería gubernamental dispara contra las pendientes de las
Peñas de Aya que dominan toda la región; los navarros habrían por lo tanto desalojado
a las fuerzas populares. Éstas envían refuerzos al sector.
Frente Sur: explotando la toma de Tolosa, los navarros avanzaron ayer unos 6 kilóme-
tros río arriba a lo largo del pequeño río Oria, produciéndose una escaramuza a la entra-
da de Villabona. Las fuerzas populares declaran hoy que mantienen en su poder esta últi-
ma localidad pero se disponen a evacuarla para fortificarse en las alturas de los
alrededores de Andoain75. El pueblo, situado a solo 15 kms de San Sebastián controla
las dos carreteras que conducen, una al valle del Oria (hacia Lasarte y la carretera de
Bilbao) y la otra al valle bajo del Urumea y al puerto de Pasajes. El avance de los nava-
rros a lo largo de las dos carreteras tomaría a San Sebastián como entre las dos partes
de una pinza.

74
En realidad valle del Oria.
75
Se trata del monte Buruntza, donde los republicanos establecieron posiciones para defender la carretera que se dirige
hacia Urnieta y Hernani y proteger San Sebastián.
Frente del mar: Se señala la presencia en los parajes de San Sebastián, del crucero insu-
rrecto “Almirante Cervera”. Su aparición ante la rada podría coincidir con el avance de
las tropas navarras.
Frente aéreo: el bombardeo aéreo de ayer se ha repetido hoy con mayor intensidad. De
9h. 15 a 10h. 30 de la mañana, cuatro o cinco aviones volando a unos 200 metros de alti-
tud aproximadamente, a los que no se ha podido oponer mas que una fusilería escasa-
mente eficaz, han lanzado bombas dirigidas, según parece, contra la antigua escuela de
los Hermanos76 donde los anarquistas fabrican actualmente bombas de mano, el inmue-
ble cercano al puerto donde está instalado el “Comisariado de Guerra”77 y el aeródro-
mo de Lasarte. Parece que ha habido pocos daños personales pero los inmuebles han
sufrido daños. Parece ser que una bomba ha penetrado en la casa de uno de nuestros
compatriotas atravesando los pisos superiores pero no habría explotado.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 61
Ministerio de Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. San Sebastián,
por San Juan de Luz, 13 de agosto de 1936. Recibido por teléfono a 21h. 35.
Nº 1014. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
177
CONFIDENCIAL
En conjunto, la situación que se desarrolla desde hace algunos días cuyos más recien-
tes aspectos he descrito en mi telegrama precedente, demuestra la inferioridad de las
fuerzas populares en munición, organización y mando y, probablemente, en efectivos.
El cerco de San Sebastián a donde todavía hoy he podido ir por la carretera, debe ser
considerado como una eventualidad probable y próxima. La toma de la ciudad puede
darse de un momento a otro ya que la población está no solo desmoralizada si no que
incluso es hostil en su gran mayoría al régimen de expoliación y terror que los procedi-
mientos soviéticos y la creciente influencia de los anarquistas hacen gravitar sobre ella.
Los nacionalistas vascos, que forman el partido más numeroso y que no tiene nada de
revolucionario, podrían en el último momento llegar a un pacto con los navarros y en
cualquier caso no estarían de ninguna manera dispuestos a luchar junto a la Confedera-
ción anarco-sindicalista del trabajo cuyos voluntarios tienen como lema “¡Viva la dina-
mita!”.

76
Se refiere, sin duda, al Colegio del Sagrado Corazón, orden de origen francés que se estableció en San Sebastián en
1901 tras la aprobación de la Ley de Separación de la Iglesia y el Estado en Francia. Su primitivo colegio en San Sebastián
estuvo en la calle Sánchez Toca número 9. Durante la Guerra se convirtió en cuartel de la CNT.
77
Posiblemente Herbette confunde la sede del PCE con la sede de la Comisaría de Guerra. El Partido Comunista tenía
su sede en la calle Puerto 7, en la antigua sede de la Federación Local de Sociedades Obreras de San Sebastián antes de
la escisión de 1931. La sede de la Comisaría de Guerra estaba en la Diputación Provincial, aunque también puede refe-
rirse a la Comandancia Militar, situada en las inmediaciones del puerto (hoy Palacio Goikoa) y en frente del Ayunta-
miento de San Sebastián.
El teniente Ortega, gobernador civil, a quien acabo de ver, que no había dormido más
que dos horas la última noche, se mantiene resuelto y decidido en mantener la moral de
sus administrados. No se puede dejar de reconocer su coraje militar. No es, sin embar-
go un factor suficiente para compensar tantas desventajas. Desmiente la ocupación de
Eibar por los insurrectos así como la de Santander. Según él, la provincia de Vizcaya no
ha sido invadida por ningún sitio, salvo quizás por su extremo Sur. Todavía espera poder
despejar San Sebastián y asegurar de esta manera al Gobierno la tranquilidad en toda la
costa cantábrica ya que, según él, los cuarteles de Gijón y de la ciudad de Oviedo no
van a tardar en rendirse a las fuerzas populares. Pero cabe preguntarse si no es un acon-
tecimiento contrario el que va a producirse, es decir si la toma de San Sebastián por los
navarros no va a hacer caer de una en una todas las posiciones gubernamentales de la
costa Norte de España. Después de esto Madrid no tendría otro acceso al mar que aque-
llos cuya custodia está confiada a las poblaciones desgraciadamente desdeñables de
Cataluña y de la región de Valencia.
Sin permitirme pronósticos estratégicos que no son de mi incumbencia y sin aventurar-
me a generalizar lo que veo aquí, debo señalar que la causa personificada por el Gobier-
no de Madrid está actualmente expuesta a sufrir muy duros reveses. Sin ninguna duda
la lucha puede prolongarse como las guerras civiles de la España del siglo XIX y el tiem-
po puede hacer cambiar varias veces todavía el curso de los acontecimientos. Pero a
pesar de todo, cabe dudar que si el Gobierno de Madrid pierde las provincias vascas y
178 el resto de la costa cantábrica pueda alguna vez recobrar las fuerzas para restablecer la
situación. Ya que la causa esencial de su debilidad es que la política practicada desde las
elecciones del 16 de febrero por la pretendida ala izquierda del partido socialista y la
degeneración anarquista a la que sucumbe en este momento el Frente Popular, han ale-
jado del régimen a la casi totalidad de la burguesía, la inmensa mayoría de las masas
rurales e incluso una gran proporción, sino de los obreros por lo menos de las mujeres
y de sus parientes.
Esperando un desenlace que se anuncia sombrío ya que el país quedará exangüe por la
continuación de estos combates, sufrimientos cada vez más penosos se abaten sobre la
población indefensa. El bombardeo aéreo de San Sebastián constituye, hoy y ayer, un
ejemplo. Pueden llegar a darse un bombardeo desde el mar y después combates calle-
jeros. Quizás luego la calamidad llegue a Bilbao, sin hablar de lo que ha pasado en Gijón
(el comandante del “Triomphant” se indignaba al contármelo) ni de lo que puede llegar
a ocurrir en otras regiones, ni de lo que puede verse ya en Barcelona, etc. Un deber ele-
mental de humanidad obliga a los testigos de esta lucha cruel de España, peligrosa para
todas las naciones, a no perder ninguna ocasión ni ningún instante para intentar obtener
ante todo la suspensión de las hostilidades.
Jean Herbette
179

Diferentes momentos de
la evacuación, poco
antes de la entrada de las
tropas insurrectas en
Irún, donde puede verse
la llegada de los
refugiados a la playa de
Hendaya. La fotografía
en la que se ve a una
amona llorando junto a
unas niñas, fue
publicada en el periódico
“Frente Popular” del 12
de septiembre de 1936
(Nº 48), con este pie:
“Al otro lado de Irún, en
tierra francesa, la
abuela llora el dolor del
hogar perdido y la
ausencia de los seres
queridos que luchan
bravamente contra la
invasión reaccionaria.
¡Amona! Tus lágrimas
son exaltación del
heroismo de quienes
defienden el suelo
guipuzcoano”.
DOCUMENTO Nº 62
Telegrama de salida. Por cable. Diplomacia París. Nº 1016-1017. 14 de agosto de
1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
El embajador de México, que habita como yo en Fuenterrabía, me ha informado esta
mañana de sus impresiones. Son desfavorables. El general Pérez Treviño78, a pesar de
ser simpatizante del “Frente Popular” piensa que los navarros pueden tomar San Sebas-
tián y que el Gobierno de Madrid puede quizás perder todo el litoral norte de España ya
que, por otra parte, no puede contar con los anarquistas de Barcelona, encontrándose
reducido a la precaria salida de Valencia, pudiendo incluso ser cercado. En cualquier
caso le parece que el Gobierno es incapaz de conseguir la victoria. Por otra parte, si los
militares tienen éxito, éste no conducirá, según mi colega, a ninguna situación estable.
El embajador de Méjico ha resumido su pensamiento diciéndome:
“Nos encontramos en realidad ante dos sublevaciones antagónicas, la de los
militares y la de los comunistas o anarquistas. El Gobierno intenta apoyarse
en la segunda pero no tiene fuerza suficiente para dirigirla. No tenemos inte-
rés de que triunfe ninguna de las dos sino más bien una solución democráti-
ca y legal. Sería necesario ante todo poner fin a las hostilidades de una cruel-
dad sin precedentes que causan lamentables sufrimientos y que no conducen
a ningún resultado deseable”.
180
He visto esta mañana en Fuenterrabía al conde de Romanones79 que está preocupado
por los males infligidos a la población civil. Me ha recordado que en los tiempos de la
guerra carlista, hace un siglo, una misión británica a la que se unió un representante de
Francia, había recorrido las provincias vascas para poner fin a las atrocidades cometi-
das contra los civiles, sin distinción de campo, y me ha preguntado porqué no se hacía
lo mismo esta vez.
Jean Herbette

78
Manuel Pérez Treviño (Villa Guerrero, Coahuila; 5 de junio de 1890). Militar y político mexicano, importante perso-
naje de la Revolución Mexicana. Estudió la carrera de ingeniería en la capital del país. En 1913 se unió a la Revolución
Constitucionalista con el grado de capitán 2º de artillería. Fue presidente y fundador del Partido Nacional Revoluciona-
rio y posteriormente en otras dos ocasiones, gobernador de Coahuila. Ocupó gran número de cargos y funciones civiles
y militares. Precandidato a la Presidencia de México, al no alcanzar este propósito ingresó en el servicio diplomático como
embajador de México en España (1935-1936). Fue agregado militar en varias representaciones de México en América
del Sur. En 1940 fundó el Partido Nacional Anticomunista. Gozó de la confianza y apoyo del general Plutarco Elías Ca-
lles llegando a competir con el general Lázaro Cárdenas por la candidatura a presidente de la República. Murió en la ciu-
dad de Nueva Rosita, Coahuila, el 29 de abril de 1945.
79
Álvaro de Figueroa y Torres, primer conde de Romanones (Madrid, 9 de agosto de 1863/11 de octubre de 1950). La
Guerra Civil sorprendió al conde de Romanones en San Sebastián. Trató de pasar a Francia pero fue detenido y encar-
celado en el fuerte de Guadalupe. Herbette realizó intensas gestiones ante Ortega para salvaguardar la vida del aristó-
crata. El día 23 de agosto Romanones cruzó la frontera y se trasladó a San Juan de Luz, de donde salió al día siguiente
para dirigirse a Dax. El conde permaneció en Francia hasta que logró la liberación de dos de sus hijos, presos en Madrid,
tras lo cual regresó a San Sebastián, ciudad en la que permaneció el resto de la guerra.
DOCUMENTO Nº 63
En claro. Nº 1019. San Sebastián por San Juan de Luz, 14 de agosto de 1936. Reci-
bido por teléfono a las 23h. 30. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
La población está visiblemente excitada por el bombardeo aéreo de ayer tarde que,
según me señala el gobernador civil, ha causado 5 muertos, entre ellos una mujer y dos
chicas así como 27 heridos. Una enfermera me ha informado que había sido necesario
amputar las dos piernas de un niño pequeño. La bomba más mortífera ha caído contra
la fachada de una casa en el cruce de las calles donde se encuentra el hotel de Londres,
actualmente transformado en ambulancia. Se supone que el aviador buscaba una casa
vecina en la que vive el diputado socialista Amilibia80. Pero en caso de ser así, la ban-
dera de la Cruz Roja que flota sobre el hotel de Londres le tenía que haber disuadido de
bombardear este lugar.
Por otra parte, San Sebastián es una ciudad abierta que no tiene ningún depósito de
municiones, ni fábricas de guerra y cuya población está compuesta en gran parte de sim-
patizantes de las fuerzas de derechas. Los bombardeos aéreos de la que es objeto son
pues particularmente injustificados e incomprensibles.
El gobernador civil me ha señalado la inquietud que le había inspirado, no los bombar-
deos en sí sino la reacción que ha producido: “Las mujeres eran las que más crueles se
mostraban. Algunas pedían fusiles..........se hablaba de ir a matar a la gente de derechas 181
para vengarse..........He pasado una de mis peores noches.”
Bajo la presión popular las autoridades han decidido juzgar, como represalia, a algunos
oficiales o civiles comprometidos en la sublevación de la guarnición el mes pasado. 8

80
Miguel Amilibia Machimbarrena (San Sebastián, 15 de noviembre de 1901/ San Sebastián, 6 de octubre de 1982). Di-
putado socialista por Guipúzcoa en las elecciones de 1936. Nacido en el seno de una familia de la aristocracia guipuz-
coana. Su padre, Eustasio Amilibia Calbetón (1867-1927) fue teniente coronel de Artillería y ostentaba el título de VI
Marqués de la Paz y era nieto de Eustasio Amilibia Egaña, alcalde de San Sebastián y en gran medida artífice del de-
rribo de las murallas de la ciudad. Su madre –Coro Machimbarrena– nació en San Sebastián en 1872 y falleció en Fran-
cia en 1938. Miguel Amilibia fue el segundo de cinco hermanos y estudió Derecho, ejerciendo la abogacía. En 1932
obtuvo el puesto de subdirector letrado de la Caja de Ahorros de Guipúzcoa. Ese mismo año se casó con Alejandra Soroa
Gfeller, de nacionalidad argentina. Se afilió al PSOE en 1934 y ejerció la defensa de los encausados por la Revolución
de Octubre de 1934. Elegido diputado por Guipúzcoa formó parte de la Comisión de Estatutos. Comenzada la Guerra
Civil fue nombrado presidente de la Junta de Defensa de Guipúzcoa, cargo que ocupó hasta la disolución de ésta al for-
marse el Gobierno Vasco en octubre de 1936. Tras constituirse el Gobierno Vasco fue, durante un breve tiempo, asesor
jurídico de la Consejería de Trabajo. En 1937 fue elegido secretario del Comité Central Socialista de Euzkadi. Poste-
riormente fue teniente de Artillería en los frentes de Vizcaya y Asturias y perteneció al Estado Mayor en esta última re-
gión. Logró salir de Gijón en un barco y llegar a Cataluña donde permaneció hasta el final de la Guerra Civil. Tras la
Guerra Civil, en el exilio francés se posicionó en contra de la hegemonía nacionalista en el Gobierno Vasco y en el exi-
lio americano no abrazó las tesis que provocaron la expulsión del PSOE del consejero socialista del Gobierno Vasco
Santiago Aznar, manteniéndose cercano a la corriente negrinista con simpatías hacia los comunistas donde militaban al-
gunos de sus hermanos, entre ellos Tacho. Al estar Amilibia incluido en la listas de personas reclamadas por las autori-
dades franquistas su salida de Francia se complicó y hasta 1942 no consiguió llegar a Argentina. En el país sudamericano
se ganó la vida como escritor, periodista, asesor literario y traductor. Regresó a España en 1977 donde se ubicó primero
en torno a Euzkadiko Ezkerra para evolucionar más tarde hacia la “izquierda abertzale” llegando a ser miembro de la Mesa
Nacional de Herri Batasuna. Publicó diversas obras como “La Guerra Civil española” (1971), “Los batallones de Euz-
kadi” (1977) y colaboró con el diario “Egin” y con el semanario “Punto y Hora”. Falleció en San Sebastián el 6 de oc-
tubre de 1982.
han sido condenados a muerte81. He intentando, en vano, salvarles. He sugerido al
gobernador que en lugar de fusilarles sería mucho mejor conseguir de los jefes milita-
res insurrectos la promesa de no volver a bombardear San Sebastián. El gobernador me
ha respondido, con cierta crispación, que Madrid ya había autorizado las ejecuciones y
que si no se llevaban a cabo, los habitantes más excitados escaparían a la autoridad del
Gobierno y se dedicarían a realizar matanzas.
Tengo la impresión de no equivocarme al pensar que si una intervención de terceros se
produjese para poner fin de un lado y otro a la violencia dirigida contra la población
civil, sería acogida con las más vivas simpatías por mi interlocutor y por las fuerzas del
Frente Popular que le obedecen. Valdría la pena intentarlo, sin ninguna reserva mental
política y únicamente por espíritu de humanidad.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 64
En claro por teléfono. Telegrama de salida. Diplomacia París. Nº 1024-1025. San
Sebastián, 15 de agosto de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Frente Norte: fuerte ataque, esta mañana, de la infantería navarra apoyada por dos avio-
182 nes de bombardeo sobre las crestas al sur de San Sebastián. Ha sido rechazado. En el
curso del enfrentamiento el comandante de las fuerzas gubernamentales en este sector
ha sido gravemente herido82. Los aviones han lanzado cuatro bombas sobre Irún (una de
ellas cerca del hospital) que habrían hecho tres heridos. Del lado gubernamental se que-
jan de la falta de municiones y también de aviación. “Si sucumbimos a pesar de nues-
tros efectivos ampliamente suficientes, me ha dicho un funcionario en Irún, será por esas
dos razones”.

81
El tribunal que se ocupará del primer consejo de guerra estuvo presidido por Larrañaga, auxiliado por 10 vocales -
civiles y militares en igual número- entre los que destaca el miembro del PC de Euzkadi Ricardo Urondo. La parte
militar se compuso de tres militares retirados, un comandante de Infantería y un capitán de la Guardia Civil. Los acu-
sados fueron 8 militares, todos detenidos en Loyola al producirse la rendición de los cuarteles que se encontraban pre-
sos en poder de la Junta de Defensa. Los procesados fueron el coronel de Carabineros Francisco Arrue Ayarbide, dos
comandantes de Artillería -Manuel García de la Rasilla y Ángel de Velasco Moreno- el comandante de Infantería
Gonzalo Ramajos, el capitán de Artillería Agustín Muriedas Martín, dos tenientes del mismo arma -Fernando de la
Brena y Miguel Leoz García- y el sargento de Ingenieros Amós Iribas. Todos los procesados fueron condenados a
muerte y fusilados.
82
Se refiere a Augusto Pérez Garmendia, comandante de Estado Mayor, destinado en Oviedo a las órdenes del general
Aranda. La guerra le sorprende en San Sebastián disfrutando de su permiso veraniego. Desde el primer momento se colo-
có a las órdenes de las autoridades republicanas y organizó la columna que debía partir, el 21 de julio de 1936, hacia
Vitoria desde San Sebastián. Al producirse la sublevación en la capital guipuzcoana la columna dio la vuelta y regresó
a San Sebastián. El día 28 de julio Pérez Garmendia fue herido en un tiroteo mientras inspeccionaba el frente en com-
pañía del miembro de la Junta de Defensa Pío Chaos. Las versiones sobre su suerte son varias. Algunas apuntan a que
murió en el tiroteo mientras que otras señalan que fue capturado y murió como consecuencia de sus heridas o que fue
fusilado por los sublevados. En 1978 su viuda Pilar Ojer Illumbe, que residía en Tudela, solicitó que se expidiera un cer-
tificado de defunción de su marido para poder cobrar la pensión correspondiente.
Frente Sur: hasta el momento no se han señalado combates en las alturas de Villabona
pero he oído decir a una personalidad neutral aquí, que los navarros estarían preparan-
do un gran ataque que estaría quizás precedido de un nuevo bombardeo aéreo de la villa.
Sería urgente facilitar un acuerdo para proteger a la población civil. El gobernador nos
ha declarado que, según sus noticias, no estaban amenazadas las comunicaciones entre
San Sebastián y Bilbao. (Véase la carta de nuestro cónsul en esta última ciudad).
Se ha extendido el rumor en Francia de que Oviedo había sido tomada por los mineros
asturianos. Todavía no ha llegado aquí la noticia pero se cree más bien que el hecho es
exacto ya que se ha sabido que los mineros habían atacado a la columna de socorro que
procedente de Galicia pretendía desbloquear la ciudad.
Continuación del telegrama precedente:
En conjunto, por lo menos tal y como puede verse desde aquí, las fuerzas militares dan
muestra de cualidades militares a pesar de su inexperiencia aunque la falta de armas,
municiones y material de aviación, pone siempre en peligro el que sus esfuerzos sean
inútiles. Aunque no me lo hayan dicho tengo motivos para pensar que existe inquietud
por la defensa de Irún ya que la pérdida de este nudo de comunicaciones con Francia
puede arrastrar para el Gobierno de Madrid, o por lo menos para el grupo Norte de sus
fuerzas, la pérdida de toda la campaña.
Jean Herbette 183

DOCUMENTO Nº 65
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1023. San Sebastián por San Juan de
Luz, 15 de agosto de 1936, 23h. Recibido el 16 a las 0h. 25. (AMAE (P). Z-Europe.
Politique Intérieure, nº 169).
El gobernador civil me ha dicho ayer que se sospecha que un buque mercante alemán,
probablemente el “Bellona”, abastece al crucero rebelde “Almirante Cervera”.
Esta mañana el diario “Frente Popular” llama la atención sobre un mercante italiano car-
gado de carbón que acaba de permanecer unos días en la bahía de San Juan de Luz don-
de, efectivamente, yo lo he visto ayer.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 66
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1035. San Sebastián por San Juan de
Luz, 15 de agosto de 1936, 20h. 10. Recibido el 15 a las 22h. 55. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
..........a esta gestión y ha insistido sobre la urgencia de una decisión para evitar nuevas
pérdidas de vidas humanas.
He rogado al señor García Mansilla que me dijese cuáles eran los poderes de la Dele-
gación que le había visitado de la que no cabe sino alabar sus intenciones.
El embajador de Italia he hecho la observación de que él también había tenido la oca-
sión de hablar con el conde de Rodezno83 y que tenía la impresión de que éste, al igual
que sus colegas, hablaba simplemente en su nombre personal. Ha añadido que en estas
condiciones sería probablemente mejor dejar al cuerpo diplomático el cuidado de tomar
él mismo una iniciativa absteniéndose de presentarla como consecuencia de la gestión
a la que había hecho alusión el embajador de la República Argentina.
Me he asociado al pensamiento expresado por mi colega italiano y he indicado que si
comenzasen las conversaciones para un cambio..........(Continúa en el documento
siguiente).
184
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 67
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1036. San Sebastián por San Juan de
Luz, 15 de agosto de 1936, 20h. Recibido el 18 a las 22h. (AMAE (P). Z-Europe.
Politique Intérieure, nº 169).
..........de rehenes, se abocará necesariamente a hablar del respeto que se debe en gene-
ral a la población civil. Se deberá asi intentar obtener el cese de los bombardeos de las
ciudades abiertas. He contado el espectáculo que he tenido ante mis ojos al volver ayer
por mar desde San Sebastián cuando el acorazado “España” disparó contra esta ciudad
y he mostrado que sería deseable, por una y otra parte, poner fin a todas las prácticas
que pueden golpear a víctimas inocentes sin tener, por otra parte, ninguna eficacia pro-
piamente militar.

83
Tomás Domínguez Arévalo (Madrid, 26 de septiembre de 1882/ Villafranca, Navarra, 10 de agosto de 1952). Negoció
con el general Emilio Mola la participación del tradicionalismo en la sublevación militar de julio de 1936. Fue nombrado
ministro de Justicia en el primer Gobierno de Franco. Durante su mandato se derogó la legislación de la II República,
las disposiciones relativas al matrimonio civil y condición de la mujer casada y restauró la Compañía de Jesús. Cesó en
el cargo en septiembre de 1939. En 1940 fue designado diputado foral por la merindad de Tudela, correspondiéndole por
mayoría de edad la vicepresidencia de la Diputación, cargo que desempeñó hasta 1948. Fue procurador en Cortes nato
por su condición de Consejero Nacional durante la I Legislatura de las Cortes Españolas (1943-1946).
“Barcos españoles refugiados en la bahía de Chingudy, en Hendaya, transformados en alojamientos
familiares por los pescadores”. (L’Illustration nº 4.882. 26 de septiembre de 1936).

185

“Refugiados observando desde el puerto de Hendaya la costa española”. (L’Illustration nº 4.882. 26 de


septiembre de 1936).
Después de un intercambio de opiniones se convino por unanimidad que cada uno de
los jefes de misión presentes solicitaría instrucciones a su Gobierno y que el embajador
argentino convocará una reunión cuando un número suficiente de Gobiernos haya res-
pondido.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 68
Telegrama de salida En claro por teléfono. Diplomacia París. Nº 1028. San Sebas-
tián, 16 de agosto de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
El gobernador civil me señala que el acorazado rebelde “España”84 y el contratorpe-
dero rebelde “Velasco”85 se han presentado ayer día 15 ante el estuario del Nervión,
cerca de Bilbao. El contratorpedero se acercó hasta una milla de tierra. Frente a San-
turce ha disparado contra dos depósitos de gasolina pertenecientes al Monopolio espa-
ñol de petróleos (CAMPSA) incendiándolos86. Ortega ha añadido que un mercante ale-
mán con el nombre de “BAUDER” (¿) se acercó durante la noche a los dos buques
rebeldes.
Jean Herbette
186

84
Acorazado “España”
Denominado “Alfonso XIII” hasta la llegada de la República comenzó su
carrera protegiendo las costas españolas durante los años de la I Guerra
Mundial y posteriormente actuando frente a las costas africanas. Al esta-
llar la Guerra Civil el “abuelo”, sobrenombre con el que popularmente era
conocido el “España”, se encontraba en El Ferrol como depósito de mari-
nería, y puesto al servicio de los sublevados. A pesar de su mal estado,
fue utilizado rápidamente para efectuar el bombardeo de posiciones cos-
teras en el Cantábrico. El 30 de abril de 1937, mientras efectuaba la persecución de un mercante en compañía del des-
tructor “Velasco”, chocó con una mina frente a Santander. El buque se hundió aunque toda la tripulación fue rescatada
por el “Velasco”.
85
El destructor “Velasco” estaba en El Ferrol el 17-18 de julio de 1936. Inicialmente fue el único destructor con el que
contaron los sublevados. El “Velasco” fue uno de los más activos buques del conflicto. La mayor parte de su incesante
actividad se desarrolló en el mar Cantábrico. El “Velasco” acompañó al acorazado “España” y al crucero “Almirante Cer-
vera” en bombardeos, bloqueos, apresamientos de mercantes, combates con las fuerzas ligeras enemigas, etc. Minó
muchos puertos de la costa del Cantábrico. En abril de 1937 salvó a la tripulación del acorazado “España” hundido por
una mina frente a Santander. El “Velasco” fue reconstruido en 1939.
86
El bombardeo de los depósitos de CAMPSA de Santurce tuvo lugar el 16 de agosto de 1936 y fue una de las prime-
ras acciones de guerra del crucero “Almirante Cervera”. En el Archivo General de la Marina (Viso del Marqués, Ciudad
Real) en la signatura 9682 se encuentra la documentación relativa a esta acción de guerra.
DOCUMENTO Nº 69
Telegrama de salida. En claro por teléfono. Diplomacia París. Nº 1029. 16 de agos-
to de 1936. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
Continuación de mi telegrama precedente.
San Juan de Luz, 16 de agosto.
Volviendo de San Sebastián en el “BATAILLEUSE” hemos avistado el acorazado
“ESPAÑA”. A las 18h. se encontraba a 5 millas de la costa española, dirección 325º del
cabo de Híguer, marchando a unos cuatro nudos, rumbo 250º, más o menos paralelo a
la costa. Observado a las 18h. 30 parecía haber modificado su rumbo para dirigirse hacia
el Norte. Un mercante no identificado ha sido avistado al mismo tiempo al Nordeste y
parecía dirigirse a la costa. A continuación, el “ESPAÑA” cambiando de nuevo de rum-
bo parecía volver hacia el Este, hacia la punta de Híguer.
Aunque las sucesivas direcciones que ha tomado el “ESPAÑA” no permiten ver cuál es
su finalidad, voy a intentar advertir a mis compatriotas en San Sebastián para la even-
tualidad de que el acorazado rebelde, que tiene 8 piezas de 305 y dos de cuyas torretas
apuntaban hacia la orilla, llegase a bombardear esta ciudad con el fin de cooperar, por
ejemplo, con un ataque por tierra.
187
Según una información proporcionada por un periodista extranjero que estaba ayer con
los navarros, éstos estarían dispuestos a renunciar a tomar de frente las posiciones de las
fuerzas gubernamentales en la carretera de Tolosa a San Sebastián pero intentarían sor-
tearlas por el Este utilizando la carretera de Tolosa a Berrobi. Es pues posible en breve
un ataque por tierra contra San Sebastián.
Jean Herbette
188

“Frente Popular” del 1 de agosto de 1936.


DOCUMENTO Nº 70
Telegrama de salida. En claro por teléfono. Nº 1031. San Sebastián, 17 de agosto
de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
San Sebastián, 17 de agosto.
Esta mañana, hacia las 6h. 30, el acorazado rebelde “ESPAÑA” ha comenzado a
bombardear el fuerte de Guadalupe con sus 305, operación inútil ya que las piezas
de artillería ya no están en el fuerte. Sin daños en los alrededores (Fuenterrabía e
Irún).
Hacia la 10h. el crucero “ALMIRANTE CERVERA”87 ha disparado contra el fuerte de
San Marcos que protege Pasajes. Las fuerzas gubernamentales han respondido desde el
monte Urgull que forma la orilla Este de la rada de San Sebastián donde habrían caído
7 proyectiles, sin otro daño visible que algunas piedras arrancadas a un parapeto del
muelle. Esta tarde el gobernador civil me ha dicho que ha caído otro proyectil de 155,
en plena ciudad, en la calle Elcano. No se conocen daños.
A las 18h. vuelve a empezar el bombardeo contra Guadalupe o San Marcos88.
Según el gobernador no hay cambios en los frentes militares. Sin embargo se dice que
la columna navarra procedente de Tolosa ha llegada actualmente entre Andoain y
189
Urnieta. Habría pues triunfado el movimiento de rodeo que preveía una información
de ayer. Los navarros tendrían a partir de ahora una vista sobre Hernani y el valle bajo
del Urumea; podrían llevar a cabo con bastante facilidad su unión con las columnas
que ocupan Oyarzun y tendrían la oportunidad pronto de conseguir tres objetivos:
Rentería en la carretera de San Sebastián a la frontera, Astigarraga que es la conti-
nuación del suburbio Sur de San Sebastián y Lasarte en la carretera de San Sebastián
a Bilbao.

87
Almirante Cervera 1937
Cuando empezó la guerra, el “Almirante Cervera” se encontraba en
dique en El Ferrol. No pudo, por tanto, zarpar con sus gemelos con lo
que quedó en manos de los sublevados cuando éstos se apoderaron de
la base naval, no sin resistencia. El 26 de julio partía hacia Gijón para apoyar a los sublevados que estaban sitiados en
los cuarteles de la ciudad. Durante los siguientes meses el “Cervera”, el acorazado “España” y el destructor “Velasco”
(los únicos buques con los que contaban inicialmente los sublevados) bombardearon e intentaron bloquear la costa repu-
blicana del Cantábrico. Cuando los republicanos enviaron su flota al Norte, el “Cervera” y el “Canarias” forzaron el blo-
queo del estrecho. El “Cervera” atacó al destructor “Gravina” que aunque tocado se refugió en Casablanca. A partir de
entonces su historia sigue de cerca a las de los “Canarias” y “Baleares” (ver ambos) salvo en algunas acciones indepen-
dientes en el Cantábrico, en las que mantuvo algunos incidentes con buques británicos que protegían a sus mercantes
con destino a Bilbao. El 22 de febrero de 1938 fue alcanzado por aviones republicanos que lo averiaron gravemente. Al
contrario que sus gemelos no fue reformado, pero se le mantuvo en activo hasta los años 60.
88
Fuerte situado en las inmediaciones de Rentería. Construido a finales del siglo XIX formaba parte del campo atrin-
cherado de Oyarzun. Fue una de las principales posiciones de los republicanos ya que desde él se podía hacer fuego sobre
las posiciones de los sublevados en las inmediaciones de Oyarzun.
A pesar de estas perspectivas, el gobernador está resuelto a esperar. Ha telefoneado al
señor Prieto, en Madrid, y le ha encontrado optimista. Le he interrogado sobre la disci-
plina de las milicias. No ha disimulado que muchas veces ha dejado que desear pero
cree que al curtirse en el combate los jefes adquieren autoridad y las tropas cohesión.
Sería interesante saber si nuestro agregado militar ha podido observar en los teatros de
operaciones cercanos a Madrid esta transformación de la anarquía de la retaguardia en
disciplina en el frente. Aquí no se puede negar, solo una semana después de haber asu-
mido sus funciones, que el gobernador actual ha mejorado claramente la situación resis-
tiéndose a los anarquistas e inspirando a las milicias un espíritu militar. Pero la supe-
rioridad ya adquirida por los navarros y la penuria de municiones apenas permiten
pensar que esta recuperación pueda modificar el desenlace de la lucha.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 71
Telegrama de salida. En claro por teléfono. Nº 1032. San Sebastián, 17 de agosto
de 1936 a las 21h. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
San Juan de Luz, 17 de agosto a las 21h.
190 El acorazado “ESPAÑA” ha disparado a partir de las 19h. varios cañonazos del 305 con-
tra San Sebastián. Parece ser que los proyectiles caen sobre la parte Este de la ciudad,
al pie del monte Ulía o a lo largo del Urumea. Por su parte, el “ALMIRANTE CERVE-
RA” disparaba hacia la misma hora contra el fuerte de Guadalupe.
Algunos compatriotas nuestros que se negaban hasta ahora a salir están ahora dispues-
tos a volver a Francia. Pero la necesidad de abandonar las aguas españolas antes de la
reanudación del bombardeo y la imposibilidad de fondear el “BATAILLEUSE” en la
rada (nada más llegar el capitán del puerto le ha obligado a abandonarla) no nos han per-
mitido esta tarde llegar hasta las pocas personas que estaban decididas a irse. Por otra
parte los embarques y el transporte por mar son cada vez más difíciles en presencia de
dos buques de guerra rebeldes que cañonean la costa. Con tal de que la carretera se man-
tenga abierta mañana veré si es posible organizar una salida colectiva en autobús. Tam-
bién sería de desear llegar a un acuerdo entre los dos campos para respetar a la pobla-
ción civil.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 72
Telegrama de salida. Por cable. Diplomacia París. Nº 1034. San Sebastián, 17 de
agosto de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Al recibirme hoy el gobernador civil me ha hablado espontáneamente de las bombas de
avión caídas ayer a la tarde en Biriatou89 y me ha hecho las tres declaraciones siguien-
tes:
1º) Las autoridades españolas deploran profundamente que algunos franceses hayan
estado a punto de ser heridos por un bombardeo aéreo que forma parte de una gue-
rra civil en España. Su emoción es tanto más fuerte cuanto que lo que desean ante
todo es merecer las simpatías de Francia.
2º) Los testimonios que han recogido indican que se trata de un avión Fokker. El Gobier-
no español quiere señalar que un denominado marqués de Portago90 se había dirigi-
do a Londres con el fin de comprar aviones de esta marca por cuenta de los insu-
rrectos.
3º) Se ha verificado el empleo del tiempo de algunos aviones gubernamentales presen-
tes en la región. De ello resulta que ningún avión ha sobrevolado el sector del Bida-
soa. Solo uno salió ayer a la tarde; lo hizo en dirección a Oyarzun y no habiendo
podido completar su misión, arrojó las bombas que le quedaban en el río del mismo 191
nombre porque temía tener dificultades con ellas al aterrizar.
Jean Herbette
Nota manuscrita adjunta:
Ayer, 16 de agosto, en el momento de la llegada del avión español a Biriatou un grupo
de sesenta a cien turistas franceses se encontraba reunido en la orilla francesa del Bida-
soa y han saludado con aplausos la llegada del avión que creyeron era rebelde. Los espa-
ñoles gubernamentales del otro lado del Bidasoa han respondido haciendo el saludo del
Frente Popular.
Los incidentes eran posibles y es necesario que se prohíba todo agrupamiento o esta-
cionamiento de gente en la orilla francesa del Bidasoa.

89
A lo largo de los combates en el Bidasoa varias bombas de aviación cayeron en territorio francés, en la localidad fran-
cesa de Biriatou, desde la cual se seguían los combates en España.
90
Antonio Cabeza de Vaca y Carvajal, décimo marqués de Portago (Madrid, 24 de septiembre de 189/2-5 de mayo de
1941) fue detenido en Francia a primeros de febrero de 1938 al formar parte de los servicios de espionaje franquistas. La
prensa francesa de la época ofrece una visión de la personalidad de Portago ligada al juego, considerándole asiduo de los
casinos, afición que le conduce a los juzgados en 1937 al extender un cheque sin fondos al administrador del casino de
Biarritz. Su relación con los servicios de información franquistas quedó de manifiesto tras su huída del país vecino tras el
fracasado asalto al C2 en el puerto de Brest. Las declaraciones de Portago llevan a la policía francesa al descubrimiento,
en el Hotel de Inglaterra de San Juan de Luz, de dos emisoras al servicio de los agentes franquistas que eran buscadas
insistentemente. El grupo de Portago tenía como finalidad proceder al secuestro o asesinato de destacados republicanos
residentes en el Sudoeste francés. La detención de Portago y sus colaboradores frustra un plan en el que estaba previsto
secuestrar igualmente al jefe del Servicio Especial de los republicanos, Anastasio Blanco y al cónsul de Hendaya.
192

“Un barco de refugiados ….donde no se han olvidado de embarcar la jaula del pájaro de la familia”.
Hendaya. (L’Illustration nº 4.882. 26 de septiembre de 1936).

DOCUMENTO Nº 73
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Nº 1048. San Sebastián por
San Juan de Luz, 18 de agosto de 1936. Recibido por teléfono a las 23h. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
El bombardeo de ayer por la tarde parece que solo ha producido aquí pequeños daños,
pero el de esta mañana, que se ha prolongado de 8h. 30 al mediodía, ha deteriorado
cierto número de inmuebles.
El acorazado “España” que ha sido igualmente el autor, ha debido disparar al mismo
tiempo con sus 305 y con su artillería secundaria. Han sido alcanzados diversas partes
de la ciudad. Una granada ha estallado en la estación, ante nuestro consulado y otro pro-
yectil ha tocado el hospicio de la Maternidad. El gobernador civil no ha podido señalar
el número de víctimas todavía pero tengo la impresión de que, por lo menos oficial-
mente, no serán muy numerosas. Nuestro cónsul mantiene toda su sangre fría y nues-
tros conciudadanos persisten en no querer abandonar San Sebastián.
193

“Niños de pescadores españoles jugando en la arena francesa”. (L’Illustration 4.882. 26 de septiembre de


1936).

Mientras yo estaba con el gobernador, a las 17h. 45 volvió a comenzar un duelo artille-
ro entre el “España” y las baterías de la costa pero todo ha quedado reducido a unos
pocos obuses de pequeño calibre que se han visto caer a la derecha de la carretera de
San Sebastián a la frontera, cerca de Pasajes.
El gobernador me ha dicho que poco después del bombardeo de esta mañana ha refor-
zado la guardia de la cárcel por miedo a que un “grupo” (anarquista sin duda) fuese a
exterminar a los rehenes. Pero no ha disimulado que el procedimiento de juicios suma-
rios iba a recomenzar. Hay que esperar pues nuevas ejecuciones.
Pienso sin embargo que por lo menos en un frente las autoridades gubernamentales esta-
rían dispuestas a aceptar el acuerdo al que me refiero en mi mensaje de hoy, con la con-
dición de que cesen los bombardeos de las ciudades abiertas.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 74
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1037. San Sebastián por San Juan de
Luz, 18 de agosto de 1936, 20h. 20. Recibido el 15 a las 22h. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 169).
Confidencial.
La iniciativa tomada por el embajador de la República Argentina que viene de Zarauz,
responde a las preocupaciones que yo mismo he expuesto más de una vez a S.E.
Tengo por otro lado la impresión de que algunas advertencias dadas discretamente ya
sea por algunos de nuestros compatriotas o bien por mí mismo, han conseguido ya evi-
tar la continuación de los bombardeos aéreos. Pero nos encontramos ahora con los bom-
bardeos por mar que, efectuados con artillería de gran calibre, pueden llegar a ser más
mortíferos todavía. El bombardeo de ciudades abiertas provoca represalias, detenciones
y ejecuciones de rehenes. Las represalias engendran a su vez nuevos bombardeos y es
bien cierto que las naciones civilizadas no piensan mantenerse insensibles a este trági-
co encadenamiento de crueldades.
Agradecería por tanto a S.E. que me remitiese lo antes posible instrucciones que me per-
mitan mantenerme asociado a la entrevista diplomática iniciado hoy. Tenemos tanto más
194 interés en no mantenernos ausentes en cuanto que negociaciones comenzadas sobre un
programa puramente humanitario pueden..........(Continúa en el documento siguiente).

DOCUMENTO Nº 75
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1038. San Sebastián por San Juan de
Luz, 18 de agosto de 1936, 20h. 20. Recibido el 18 a las 24h. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 169).
..........siempre provocar consecuencias políticas.
Con el fin de no encontrarse paralizada por compromisos debidos a cuestiones de reco-
nocimiento de los beligerantes, etc. me parece que sería ventajoso plantear el asunto
como un simple deber de humanidad impuesto por los hechos y destinado en conse-
cuencia a ser empleado únicamente en el dominio de los hechos, dicho de otra manera
se trataría de saber en cada caso y en cada sector cuál es la autoridad materialmente
capaz de poner fin a las detenciones y ejecuciones de rehenes así como a los bombar-
deos de ciudades y otras sevicias que asolan a la población civil, tras lo que habrá que
esforzarse por encontrar en la práctica el medio más apropiado para sugerir a las dos
autoridades opuestas el cese de estas atrocidades. Es posible que el medio más apro-
piado consistirá, por lo menos en los primeros momentos, en poner en contacto a los
agregados militares, navales o del aire..........(Continúa en el documento siguiente).
DOCUMENTO Nº 76
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1039. San Sebastián por San Juan de
Luz, 18 de agosto de 1936, 20h. 30. Recibido el 18 a las 23h. 35. (AMAE (P). Z-
Europe. Politique Intérieure, nº 169).
..........con las autoridades en cuestión. Siguiendo los informes de los oficiales a los que
se habrá encargado de estos primeros contactos, se estudiará la continuación que se dará
al proyecto. Si este método –que quizás sea preferible a dejar extraer espontáneamente
de las reuniones del cuerpo diplomático más que opiniones, planes) - le pareciese reco-
mendable a S. Exc. podríamos tener aquí en las personas de nuestro agregado naval y
de nuestro agregado del Aire, dos oficiales particularmente aptos para ejecutar con tac-
to y decisión la misión que les será confiada.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 77
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1044. San Sebastián por
San Juan de Luz, 18 de agosto de 1936. Recibido por teléfono a las 22h. 20. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
195
Durante la reunión mantenida esta mañana en Hendaya por el cuerpo diplomático todos
mis colegas eran de la opinión que sería deseable que los servicios agregados del Minis-
terio de Estado se trasladasen de San Sebastián a una localidad francesa vecina a la fron-
tera y que se mantuviesen allí mientras las circunstancias lo mandasen. Como soy el úni-
co que mantiene diariamente el contacto con las autoridades españolas desplazándome
a San Sebastián, se me ha encargado que en nombre del cuerpo diplomático solicite al
señor Arregui, Director Administrativo y Jefe de los Servicios agregados, que solicite a
su Gobierno la autorización de venir así a residir en Francia. Acabo de visitar al señor
Arregui y me ha anunciado que el Ministerio de Estado acababa precisamente de invi-
tarle a abandonar San Sebastián –que ha sido fuertemente bombardeado esta mañana–
y a volver por Francia. Ha opinado que la solución sugerida por el cuerpo diplomático
era excelente y ha manifestado su intención de proponerla hoy a su Gobierno.
Agradecería a S. Ex. si quisiese invitar al señor Bonjean con urgencia a defender ante
el Ministerio de Estado el proyecto que se le va a presentar. Encontraremos en él ven-
tajas apreciables al igual que el Gobierno de Madrid.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 78
Telegrama de salida. Por teléfono. En claro. Diplomacia París. Nº 1051-1052. San
Sebastián 19 de agosto de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
San Sebastián, 19 de agosto. Continuación de nuestro telegrama nº 1049. (Ilegible) Con-
fidencial.
El gobernador civil ha mantenido la palabra que me había dado ayer sobre el conde de
Romanones. Ha ido él mismo a buscarle a Fuenterrabía donde se encontraba encarce-
lado y lo ha alojado en el Palacio de la Diputación provincial donde me ha llevado hace
poco ante él. El conde de Romanones tiene buena salud y le custodian cuatro hombres
de confianza para impedir cualquier tentativa de asesinato. Si se termina el bombardeo
de las ciudades abiertas quizás se le pueda hacer pasar a Francia dentro de poco pero
mientras tanto no se puede hacer otra cosa para mantenerle en seguridad.
No ha sido desgraciadamente posible salvar a todos los que se encontraban en peligro
de perder la vida. El Consejo de Guerra que se debía reunir de nuevo tras el bombardeo
de ayer, ha condenado a muerte a cinco oficiales rebeldes91. El gobernado civil ha some-
tido la sentencia a Madrid que le ha invitado a obrar según su conciencia. Quisiera evi-
tar estas ejecuciones pero el movimiento popular es tan fuerte que si no se llevan a cabo
habría que temer linchamientos. Hablando de la decisión que tenía que tomar, el señor
196 Ortega me ha dicho: “Realmente esto es demasiado para mí. Preferiría luchar en el
frente”.
Ningún rehén ha sido condenado. Un civil que ha sido juzgado en el Consejo de Gue-
rra ha salido con la reclusión “a perpetuidad”. Uno o dos militares acusados de rebelión
han sido absueltos.
(Número siguiente). Nº 1052.
He visitado los principales puntos tocados por el bombardeo de ayer por la mañana. En
el hospital de la Maternidad y en la casa de enfrente a la escuela primaria de este barrio,
las ruinas producidas por los obuses de 305, son terribles92. Hay además una casa que

91
El tribunal del segundo consejo de guerra estaba formado por dos sargentos de Artillería y uno de Ingenieros actuando
como fiscal el de la Audiencia Provincial, José Seijos, y como defensor José María Arbide. En este segundo proceso se
juzgó a 7 militares: el comandante de Ingenieros Enrique Herce, el capitán de Carabineros Félix Fernández Prieto, dos
tenientes -Juan Recacho y Vicente Domínguez- y dos alféreces de Carabineros, el capitán de Infantería Félix Fernández
y un civil, el procurador Alfonso Vignau, que fue detenido igualmente en Loyola donde se había refugiado. Vignau sería
asesinado en los días previos a la ocupación de San Sebastián. La acusación, como en el caso anterior, solicita la pena
de reclusión perpetua y la defensa, la absolución de los acusados pero la sentencia, al igual que en el caso anterior, con-
dena a muerte a los militares de mayor graduación, a cadena perpetua al civil y absuelve a los alféreces. Uno de ellos,
Hipólito Garay, fue fusilado tras el final de la Guerra Civil y condenado por el Tribunal Regional de Responsabilidades
políticas a la pérdida total de sus bienes.
92
El día 18 de agosto de 1936 San Sebastián fue nuevamente bombardeada por los buques sublevados causando cuatro
muertos y 48 heridos. Según el diario Frente Popular del día 18 de agosto de 1936 las víctimas identificadas fueron Luci-
la Díaz Muñoz y Petra Pinedo Huerta, ambas residentes en la calle Eguía. La peor parte se la llevó el barrio de Eguía,
donde habitaban varias de las víctimas, así como la Maternidad, situada en Aldaconea, que recibió un impacto y fue par-
cialmente destruida. Véase pág. 243.
solo tiene intacta la fachada, etc. Las órdenes dadas por radio para este bombardeo pres-
cribían, según parece, disparar contra el nuevo Kursaal y contra la plaza de toros don-
de los insurrectos creen sin duda (completamente equivocados) que hay fuerzas milita-
res, pero ninguno de estos objetivos ha sido alcanzado y todos los proyectiles han caído
junto a casas ocupadas por la población civil. La estadística oficial da 5 muertos (tres
mujeres y dos niños) y 31 heridos pero el número de estos últimos debe ser notable-
mente superior. La población no se encuentra nada deprimida. Se observa por el con-
trario, más aún que después del primer bombardeo aéreo, un reforzamiento de la moral.
A este respecto la situación ha cambiado notablemente desde que San Sebastián es bom-
bardeada. Bajo el efecto de estas pruebas reina en los medios populares una especie de
fe en la justicia de la causa republicana. Es un sentimiento que favorece la victoria y que
atrasa la derrota.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 79
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1056. San Sebastián por
San Juan de Luz, 20 de agosto de 1936, 20h. 20. Recibido por teléfono a las 23h. 18.
(AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
197
Confidencial
El señor Albornoz93 ha informado a su Gobierno que S. E. le había llamado la atención
acerca de la muy mala impresión que se produciría en Francia si alguna desgracia le
sucediese al conde de Romanones94. El señor Prieto95 ha telefoneado hoy desde Madrid
al gobernador civil de San Sebastián sobre este asunto. Este último me ha preguntado
si yo creía que él podía hacer alguna cosa más para garantizar la seguridad del conde.
“Permítale que vaya a hacerse su cura a Dax”, le he respondido. “Déjeme tiempo para
convencer a algunas personas del Frente Popular”, me ha respondido.
Jean Herbette

93
Álvaro de Albornoz Liminiana (Luarca, Asturias, 13 de junio de 1879/ México, D.F., 22 de octubre de 1954). Ingresó,
en 1909, en el Partido Republicano Radical de Lerroux, consiguiendo el acta de diputado por Zaragoza en 1910, acta que
mantuvo hasta las siguientes elecciones de 1914. En los años sucesivos se dedicó a ejercer la abogacía compaginándola
con una gran labor ensayística. No será hasta 1929, cuando en la Cárcel Modelo de Madrid funde, junto con Marcelino
Domingo, el Partido Republicano Radical Socialista, que en 1934 y tras diversas escisiones se fusionaría con otros par-
tidos formando Izquierda Republicana. Miembro del Comité Revolucionario en 1930, fue diputado en las Cortes Cons-
tituyentes de la República y ministro de Fomento y Justicia durante el Bienio Progresista. El fruto de su gestión ministerial
fueron las leyes laicas de la República (disolución de la Compañía de Jesús, divorcio, supresión del presupuesto de Culto
y Clero, reglamentación de las Órdenes Religiosas, etc.). Fue el primer Presidente del Tribunal de Garantías Constitu-
cionales. El 27 de julio de 1936 fue nombrado embajador de la República en París. En su exilio en México fue nombrado
Jefe del Gobierno republicano en el exilio, cargo que ocupó al frente de dos gobiernos consecutivos, de 1947 a 1949 y
de 1949 a 1951.
94
Álvaro de Figueroa y Torres, primer conde de Romanones (Madrid, 9 de agosto de 1863/ 11 de septiembre de 1950).
Sobre el Conde de Romanones es imprescindible la consulta de MORENO LUZÓN, Javier: Romanones, caciquismo y
política liberal. Madrid, Alianza Editorial, 1988.
95
Indalecio Prieto: Oviedo, 30 de abril de 1883/Ciudad de México, 11 de febrero de 1962
DOCUMENTO Nº 80
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1058. San Sebastián por
San Juan de Luz, 20 de agosto de 1936. Recibido por teléfono a las 23h. 18. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
Referencia a mi telegrama nº 1.044.
El señor Arregui Jefe de los Servicios del Ministerio de Estado en San Sebastián96 ha
salido esta tarde con su personal por carretera, dirigiéndose a Madrid por Hendaya-Cer-
bére. La travesía de Francia se hará por ferrocarril.
Le he visto ante de su partida. Me ha dicho que el subsecretario de Estado le había tele-
foneado desde Madrid para decirle que le iba a llegar un telegrama con la orden de vol-
ver a pesar del deseo expresado por el cuerpo diplomático que hubiese querido que se
quedase en Francia cerca de la frontera. Por otra parte el telegrama no ha llegado pero
como se habían tomado las medidas para su salida, ésta iba a efectuarse. Parece ser que
el señor Arregui sufre de una enfermedad grave del tubo digestivo que podría hacer
necesarios cuidados médicos durante su desplazamiento.
Jean Herbette

198
DOCUMENTO Nº 81
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1059. San Sebastián por
San Juan de Luz, 20 de agosto de 1936. Recibido por teléfono a las 23h. 18. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
La vuelta a Madrid del señor Arregui, jefe de los Servicios del Ministerio de Estado en
San Sebastián, no cambia prácticamente nada ya que ni siquiera tenía clave para man-
tener la correspondencia con el Gobierno y además la única misión diplomática que se
ha quedado en San Sebastián, es decir nuestra embajada, trata con bastante más efica-
cia los asuntos a través del gobernador civil. Sin embargo, no deja de tener inconve-
nientes el hecho de que los diplomáticos extranjeros reunidos en Hendaya y San Juan
de Luz no puedan hablar con ningún representante del Gobierno de Madrid mientras
que mantienen relaciones inevitables y constantes con personalidades españolas que
están ligadas a los enemigos del Gobierno y que están en comunicación normal con
Pamplona, Burgos, etc. He señalado este inconveniente al gobernador civil.
Jean Herbette

96
Creemos que se trata de Juan Bautista Arregui, ya citado en el informe número 827 del 18 de julio, aunque Herbette
transcribe mal su nombre. En esta ocasión la redacción es correcta.
“Cuando los rojos huían de Fuenterrabía” es el pie de esta fotografía que muestra la llegada de refugiados
de Fuenterrabía a Hendaya, publicada en un folleto de propaganda franquista de la época: Georges Planes-
Burgade: Rouge et Or (L’Espagne de Franco) Raymond PICQUOT, Editeur. Bordeaux, 1937.
199

Otra escena del mismo desembarco publicada en la revista L’Ilustration. (L’Illustration, nº 4880. del 12
de septiembe de 1936).
DOCUMENTO Nº 82
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1067. San Sebastián por
San Juan de Luz, 21 de agosto de 1936 a 21h. Recibido por teléfono el 21 a las
22h. 50. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
San Sebastián, 21 de agosto.
Agradeciendo a S.E. su telegrama nº 570 me permito señalarle que la vuelta del señor
Arregui a Madrid, representante del Ministerio de Estado en San Sebastián, no excluye
la designación de un delegado más apropiado en el caso de que las principales misiones
diplomáticas expresasen explícitamente su deseo.
En lo que a esto respecta señalo a S.E. que el Ministerio de Estado encontrará un exce-
lente representante en la persona del señor Américo Castro, profesor en la Universidad,
antiguo embajador en Berlín, que reside actualmente aquí.
Contamos con él con un amigo tan inteligente como experimentado.
Naturalmente no le dicho nada y cito simplemente su nombre por si llegase el caso de
que S.E. fuese consultado por el embajador de España.
Jean Herbette
200

DOCUMENTO Nº 83
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. San Sebastián por San Juan
de Luz, 22 de agosto de 1936, a las 23h. 50. Recibido el 23 a las 2h. 20. Nº 1070.
(AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
Referencia a mi telegrama nº 1034 y a su respuesta del 20.
El embajador de Inglaterra me ha dicho esta mañana que había recibido instrucciones
que, sin entrar en detalles, le autorizaban a asociarse a las conversaciones concernien-
tes a la intervención del cuerpo diplomático.
No he hablado de la forma que el embajador de la República Argentina pensaba actual-
mente dar a esta propuesta y que tendería a obtener tres clases de medidas: un inter-
cambio de prisioneros, precauciones sanitarias y el respeto de los monumentos históri-
cos. El cuerpo diplomático lo remitiría a los periódicos de Madrid y al “Gobierno de
Burgos”. Confiaría la realización del programa a una Comisión compuesta de “neutra-
les”. El embajador de Inglaterra parecía no poner objeciones a este procedimiento. Veía
sobre todo la ventaja de que las medidas de ejecución no incumbirían a las propias
misiones diplomáticas. He llamado su atención sobre la imposibilidad de dirigirse al
“Gobierno de Burgos”, señalándole que una iniciativa de ese tipo supondría una espe-
cie de..........(Continúa en documento siguiente).
DOCUMENTO Nº 84
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1071. San Sebastián por
San Juan de Luz, 22 de agosto de 1936, a las 23h. 50. Recibido el 23 a las 2h. 20.
(AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
..........de reconocimiento y un reconocimiento podría tener consecuencias hasta en las
cuestiones del bloqueo, inspecciones de barcos, etc. Ha parecido sensible al argumen-
to. Además le he explicado que nos exponíamos a fuertes críticas si al mismo tiempo
que solicitábamos la protección de los monumentos históricos dábamos la impresión de
desinteresarnos de la población civil y le he señalado que en consecuencia convendría
añadir al programa la renuncia al bombardeo de las ciudades abiertas.
No estoy seguro de haberle convencido.
Le he recordado finalmente que quedaba el asunto de confiar las medidas de ejecución
a militares y le he hecho observar que así se evitarán los riesgos políticos ya que los
militares podrían sin entrar en contacto con las autoridades gubernamentales ir a hablar,
de sector en sector, con los jefes militares de los dos campos para llevar a término su
labor humanitaria. Ha dado su acuerdo y me ha dicho que el agregado militar británico
que estaba acreditado en París y en Madrid al mismo tiempo podría ir de Francia a Espa-
ña para formar parte de la misión que actuará en nombre del cuerpo diplomático.
201
Pero no tengo la impresión de que el embajador de Inglaterra..........(Continúa en docu-
mento siguiente).

DOCUMENTO Nº 85
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1072. San Sebastián por
San Juan de Luz, 22 de agosto de 1936, a las 23h. 50. Recibido el 23 a las 2h. 20.
(AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
..........esté dispuesto a tomar ningún tipo de iniciativa. Yo le hablado de las instruccio-
nes que S.E. me había dado. Ha parecido encontrarlas excelentes pero aprobaría proba-
blemente también cosas que se alejan notablemente de ellas.
He visto a continuación al embajador de Argentina que me ha leido un proyecto de
memorandum. Es, según él, la documentación que el cuerpo diplomático debería diri-
gir “a los dos Gobiernos”. El contenido es más o menos el que el embajador de Ingla-
terra me había hecho prever, a excepción de que se trataría únicamente de prisioneros
civiles, que la Comisión tendría 5 miembros que no serían necesariamente neutrales,
que el memorandum sería firmado únicamente por los jefes de misión que tomarían par-
te en las conversaciones actuales, etc. Yo he expuesto las mismas objeciones. El emba-
jador las ha admitidos amablemente sugiriéndome en primer lugar que presente las
correcciones a su texto ofreciéndome nombrar una Comisión para trabajar.
Según él el embajador de Italia carecía de instrucciones.
Le he aconsejado que vuelva a reunirse con el embajador de Italia y que le señale el inte-
rés que sus colegas prestarían a su colaboración.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 86
Telegrama de salida. Por cable. Diplomacia París. Nº 1076-1078. San Sebastián 23
de agosto de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
San Sebastián, 23 de agosto. Confidencial.
En las entrevistas que he mantenido estos últimos días con numerosos españoles, des-
de el gobernador civil que está en contacto diario con el señor Prieto en Madrid hasta
simples milicianos que llegan del frente a lo largo del cual pasa mi carretera, retengo las
siguientes observaciones:
1º) La posesión de Irún, punto de enlace con Francia, así como la comunicación entre
Irún y San Sebastián, presenta tal valor para el Gobierno español que cualquier
desenlace de la lucha puede depender de ello.
202
2º) El mantenimiento de estas posiciones e incluso el rechazo de los insurrectos hasta
Navarra estarán asegurados con la única condición de que las fuerzas populares
cuyos efectivos superan en mucho al número de fusiles disponibles, cuya disciplina
se refuerza día a día y cuya moral es excelente, posean las ametralladoras, fusiles
ametralladores y municiones indispensables para un frente accidentado de aproxi-
madamente 40 kilómetros (de Irún a Azpeitia).
3º) El teatro Norte de operaciones (de Navarra a Galicia) es el teatro decisivo.
a) porque las provincias vascas, la “montaña” de Santander y Asturias son las regio-
nes que proporcionan al Gobierno las mejores tropas.
b) Porque estas mismas regiones son las que tienen los puertos atlánticos más cerca
del resto de Europa y del centro de España, las fábricas metalúrgicas, las fábricas
de armas y de municiones.
c) Porque un avance relativamente débil a partir de sus bases actuales permitiría a las
fuerzas populares interrumpir las comunicaciones regulares entre Pamplona y
Burgos, es decir dislocar el dispositivo Norte de los insurrectos y alejar así la prin-
cipal amenaza dirigida contra Madrid.
4º) Sería sin embargo malo esperar que los insurrectos hagan entrar en acción en el Nor-
te a tropas marroquíes o a unidades de la Legión extranjera o que promuevan otras
amenazas contra Madrid aparte de la del Norte (a este respecto la posición de Zara-
goza es particularmente peligrosa para el Gobierno).
5º) La utilización eficaz del teatro Norte como teatro decisivo de operaciones, única
manera de asegurar la victoria del Gobierno, exige pues a la vez el armamento rápi-
do y completo del frente Irún-Azpeitia, la toma rápida de Oviedo por las fuerzas
populares y la adaptación acelerada de éstas a operaciones de mayor envergadura.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 87
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1079. Ciboure, 24 de agos-
to de 1936. Recibido por teléfono a las 14h. 30. (AMAE (P). Z-Europe. Politique
Intérieure, nº 169).
Esta mañana ha tenido lugar en la casa del embajador de Argentina, decano, una nueva
reunión del cuerpo diplomático en la que han tomado parte los embajadores de Inglate-
rra, Argentina, Bélgica, Italia, y yo mismo, el ministro de Holanda y de Checoslovaquia
y los Encargados de Negocios de Finlandia y de Suecia, con el fin de examinar las con-
secuencias que implicaban la iniciativa tendente a intervenir, con un fin humanitario,
para atenuar los sufrimientos causados por la guerra civil en España (ver mis preceden-
tes comunicados del 18 y 22 de agosto).
Después de un prolongado intercambio de puntos de vista, los proyectos de memoran- 203
dums que habían sido redactados previamente han sido reemplazados por un comuni-
cado dirigido a nuestros Gobiernos respectivos cuya redacción me ha sido encomenda-
da. He aquí el texto que ha sido aprobado por todos los colegas presentes y que ha sido
igualmente transmitido por ellos a sus Gobiernos:
“Los jefes de las misiones diplomáticas reunidos a iniciativa de su decano, Su
Excelencia el embajador de Argentina, han intercambiado puntos de vista
personales que dan testimonio del profundo dolor con el que presencian los
sufrimientos que la población civil sufre en España en el curso de los acon-
tecimientos actuales.
Estos sufrimientos consisten, en concreto, en el encarcelamiento de rehenes o
de otros prisioneros no combatientes, en los daños causados a la salud públi-
ca por la falta de medicamentos, agua y luz, y en la pérdida de vidas huma-
nas que causan los bombardeos de ciudades abiertas.
Con el fin de atenuar estos males, el cuerpo diplomático, siempre que entre
en sus posibilidades, estaría dispuesto a dirigirse al Gobierno de la Repú-
blica española para ofrecerle interceder, en los dos campos, a favor de
medidas y compromisos recíprocos que tenderían, al margen de cualquier
tipo de intervención política o militar, a proteger a la población civil de las
pruebas más arriba enumeradas y de cualquier otra que les parezca posi-
ble evitar.
Esta intercesión se hará en nombre del cuerpo diplomático al completo por
los medios más apropiados en cada campo, y en concreto por el envío de
Comisiones ad hoc a través de los agregados militares, navales o aéreos,
mediante un llamamiento a la Cruz Roja, etc.
Los jefes de las misiones reunidos para intentar este esfuerzo puramente
humanitario serían felices de poder obtener de sus Gobiernos respectivos la
autorización de efectuar ante el Gobierno de la República la gestión previa
que acaba de ser definida e invitar a asociarse a ella a aquellos colegas que
no han asistido a esta reunión”.
Como S.E. puede constatar este texto propone una gestión ante el Gobierno de la Repú-
blica española y no ante “los dos Gobiernos” como se había planteado al principio. Eli-
mina implícitamente cualquier intervención política o militar. Especifica que las medi-
das destinadas a realizar el programa se tomarán “en nombre del cuerpo diplomático al
completo” y no en nombre de tal o cual potencia. Se conforman pues a las instruccio-
nes dadas por S.E. Por otra parte, he podido introducir, con el consentimiento general,
la idea de poner fin a los bombardeos de las ciudades abiertas y este punto tiene que ser
especialmente agradable para el Gobierno de Madrid.
Agradecería a S.E. que tenga a bien autorizarme, con urgencia, a hacer al mismo tiem-
po que mis colegas la gestión proyectada ante el Gobierno así como a asociarme a las
conversaciones posteriores en las que el cuerpo diplomático analizará la respuesta de
Madrid sobre la continuación de las gestiones.
204 Se ha decidido al final de la reunión de hoy que no se hará todavía ningún comunicado
a la Prensa con el fin de evitar errores de interpretación u otros incidentes que dificul-
tarían nuestros esfuerzos en el delicado período de su comienzo.
Tengo que destacar el espíritu prudente y conciliador del que dan muestra mis colegas
y, en concreto, el embajador de Italia. Pero no hace falta decir que no debe ser divulga-
do ningún detalle de nuestras reuniones y, sobre todo, hay que ocultar a cualquier pre-
cio que el texto ha sido redactado por mí.
Jean Herbette
205

“Frente Popular” del 1 de agosto de 1936.


DOCUMENTO Nº 88
Telegrama de salida. Por cable. Diplomacia París. Nº 1087-1088. San Sebastián 25
de agosto de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
San Sebastián, 25 de agosto.
Confidencial.
Los progresos que nuestro agregado militar ha constatado en la región de Madrid (tele-
gramas nº 91-93 del 23 de agosto) pueden observarse también a escala más pequeña,
pero con mayor visión de conjunto, en la región de San Sebastián. Los campesinos y los
obreros de las medianas empresas que forman aquí la mayor parte de las milicias cons-
tituyen un buen reclutamiento. Tengo la impresión de un cambio rápido y feliz al hablar
todos los días con los milicianos a lo largo de la carretera y al observar la utilización del
terreno así como el funcionamiento de los servicios.
Pero no puedo disimular la fragilidad de estos resultados. Faltas de municiones, las fuer-
zas gubernamentales se han visto obligadas a abandonar, hace una decena de días, posi-
ciones muy fuertes que habían conquistado y que protegían eficazmente la aglomera-
ción de Behobia- Irún así como la carretera de San Sebastián97. El gobernador civil que
mandó anteriormente el sector Behobia-Irún me mostró ayer desde lo alto del Ayunta-
miento de Irún, el emplazamiento del terreno que ha sido necesario evacuar “cuando
206
los hombres no tenían ni un solo cartucho”. Hoy he mirado desde la carretera el sector
siguiente. En algunos lugares un pequeño avance (500 metros) bastaría a los insurrec-
tos para interceptar la comunicación entre la frontera y San Sebastián, después de lo cual
las defensas de Irún serían rodeadas.
Además, informaciones coincidentes anuncian la llegada a la retaguardia de los insu-
rrectos, de destacamentos del “Tercio” (Legión Extranjera). Sus efectivos totales ron-
darían los 2.000 hombres. Se ha detectado su presencia en concreto en Elizondo diri-
giéndose hacia el sector de Irún. Se ha observado un convoy de mulos que desfilaba por
detrás del frente insurrecto dirigiéndose desde este sector hacia la carretera que se
encuentra amenazada tan de cerca. Se espera muy pronto una ofensiva (antes del fin de
semana y quizás a partir de pasado mañana) que sería temible debido a la instrucción
táctica y al superior armamento del “Tercio”.
El desenlace del combate depende de las ametralladoras, fusiles ametralladores y muni-
ciones que estén en poder de las fuerzas gubernamentales cuya moral se mantiene exce-
lente pero cuyo material es insuficiente.
Jean Herbette

97
Herbette se refiere, posiblemente, a la línea defensiva establecida por los republicanos en las alturas de Pikoketa, Er-
laitz y Pagogaña. El ataque a estas posiciones supuso algunos de los combates más sangrientos de la campaña de Gui-
púzcoa. Es conocido el fusilamiento de los prisioneros capturados en Pikoketa, cuyos restos fueron recuperados en 1978
(Cfr. SILVA, Emilio-MACÍAS, Santiago: Las fosas de Franco. Madrid: Temas de Hoy, 2003, pp. 251-260). En el ata-
que a Erlaitz resultó herido el coronel Ortíz de Zárate, que moriría días después en un caserío de Oyarzun. La captura
de estas posiciones despejó el camino hacia el Bidasoa e Irún a las fuerzas de Beorlegui.
207

“Patrullas hacen salir a los


habitantes de sus viviendas
salvadas del incendio y les
registran”. (L’Illustration, nº 4880.
del 12 de septiembe de 1936).
DOCUMENTO Nº 89
Asuntos Exteriores. Telegrama. Descifre. Nº 1080. San Sebastián por San Juan de
Luz 25 de agosto de 1936. 1h. 23. Recibido el 25 a las 4h. 40. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 169).
En respuesta a su telegrama nº 576.
El señor Américo Castro, antiguo embajador en Berlín, ha sido nombrado para repre-
sentar al Ministerio de Estado ante las misiones extranjeras que se encuentran actual-
mente cerca de la frontera.
Su designación eventual es objeto de comunicados que se intercambian entre Madrid y
el gobernador civil de San Sebastián. No sé todavía el resultado ya que hay problemas
más urgentes a tratar. Cabe esperar que el Gobierno español se dará cuenta del error que
ha cometido al privarse de cualquier medio de influencia sobre los diplomáticos que
están aquí reducidos actualmente –sabiendo que me desplazo todos los días a San Sebas-
tián– a recurrir de vez en cuando a mi mediación. Pero el problema de saber si el Minis-
terio de Estado restablecerá o no los representantes ante las misiones extranjeras no debe
ser óbice para determinar nuestra decisión en lo que concierne la vuelta inmediata de
nuestra embajada a Madrid o su mantenimiento en San Sebastián. Incluso si se resta-
bleciese la representación, podríamos..........(Continúa en documento siguiente).
208
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 90
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. San Sebastián por San Juan de Luz 25 de
agosto de 1936. 1h. 25. Recibido el 25 a las 4h. 40. Nº 1081. (AMAE (P). Z-Europe.
Politique Intérieure, nº 169).
..........tener nuestras razones para volver a Madrid.
Esta es la solución que deseo desde hace varias semanas. El espectáculo de la capital y las
entrevistas que se pueden llevar a cabo me interesan en gran manera. Pero siempre me ha
parecido que, al margen de mis gustos personales, debía tener en cuenta las condiciones
en las que el interés de nuestro país y de la causa democrática nos obligaba a subordinar
este traslado. Los principios de estas condiciones son, en mi opinión, que la vuelta de la
embajada a Madrid no la separe de un número demasiado grande de misiones extranjeras
y en particular de la embajada británica; que no la exponga pronto a verse privada de las
comunicaciones con su Gobierno y que, finalmente, no la ponga en la necesidad de tomar
precipitadamente partido hacia un Gobierno o Comité Revolucionario que pudiese tomar
el poder en Madrid. Ninguna de estas condiciones se dan actualmente.
Los embajadores de Inglaterra, Argentina, Bélgica e Italia, los ministros de Holanda y
Checoslovaquia, Encargados de Negocios de Finlandia y Suecia a los que visto esta
mañana son unánimes en..........(Continúa en documento siguiente).
DOCUMENTO Nº 91
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1082. San Sebastián por San Juan de
Luz 25 de agosto de 1936. 1h. 25. Recibido el 25 a las 4h. 40. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 169).
..........no plantear actualmente una vuelta a Madrid. El embajador de Inglaterra se ha
mostrado hoy tan claro a este respecto como antesdeayer. Según uno de mis colegas,
tanto el embajador de Chile como el ministro de Dinamarca, que se habían mantenido
en Madrid, acabarían de salir. Desde luego que Francia no tiene porqué tomar a nadie
como modelo pero si volviese mañana a Madrid nuestra embajada no dejaría de asumir
una iniciativa que no parecería adaptarse bien a la política de cooperación franco-britá-
nica y de concierto internacional que practica el Gobierno francés.
Las impresiones que nuestro agregado militar ha traido de su visita al frente de Guada-
rrama, la imposibilidad en la que los gubernamentales se han encontrado hasta el
momento de tomar Zaragoza, el estado tan turbulento de Cataluña y Valencia que pue-
de extenderse a Alicante y una multitud de otros motivos, nos impiden descartar por el
momento la hipótesis de que Madrid será privado de comunicaciones con el extranjero.
En este caso nuestra embajada después de haber vuelto a Madrid ¿intentaría escaparse?
Parecería..........(Continúa en documento siguiente).
209

DOCUMENTO Nº 92
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1083. San Sebastián por San Juan de
Luz 25 de agosto de 1936. 1h. 25. Recibido el 25 a las 4h. 40. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 169).
..........reconocer que el Gobierno republicano está perdido. ¿Se mantendría allí? Esto
sería inútil y su presencia se echará en falta en el lugar donde las otras misiones extran-
jeras se encuentran agrupadas.
En fin, el telegrama que el señor Bonjean ha enviado desde Madrid el 23 de agosto y
que S.E. me ha comunicado con los números 5 (807) y siguientes no permite poner en
duda que la formación de un Gobierno o de un Comité Revolucionario sea posible. Yo
no siento ante este pensamiento el espanto y el horror que experimentan muchos de
nuestros compatriotas y más aún los extranjeros, que hace prever que prolongándose la
guerra civil en España irá necesariamente hacia los extremos y no puedo olvidar que por
haberlo hecho la revolución francesa y la revolución rusa triunfaron contra sus enemi-
gos. Pero no creo que, ni por Francia ni incluso por la causa de la República española,
haya que situarse en una posición tal que nos veamos obligados a tomar instantánea-
mente posición respecto al..........(Continúa en documento siguiente).
210

“La única mujer que ha entrado en Irún con un batallón del Tercio: lleva un brazalete de la Cruz Roja y…...
una pistola”. (L’Illustration, nº 4880. del 12 de septiembe de 1936).

“Cadáveres de milicianos muertos, en la esquina de las ruinas de un edificio”. (L’Illustration, nº 4880. del
12 de septiembe de 1936).
DOCUMENTO Nº 93
Asuntos Exteriores. Descifre.Telegrama. Nº 1084. San Sebastián por San Juan de
Luz 25 de agosto de 1936. 1h. 25. Recibido el 25 a las 4h. 55. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 169).
..........Gobierno o un Comité Revolucionario que podría constituirse en Madrid. Pero si
nuestra embajada en pleno estuviese instalada allí ¿cómo podríamos eludir una decisión
precipitada? ¿Cómo evaluaremos el conjunto de oportunidades que posee la nueva for-
mación gubernamental? En el caso de que algunas regiones de España aún mantenién-
dose republicanas dejasen de obedecer a Madrid o si incluso se crease en alguna otra
parte algo parecido a la delegación de Tours en 187098 ¿cómo mantendríamos la liber-
tad indispensable de apreciar la situación una vez que hubiésemos unido toda nuestra
representación diplomática a la suerte de Madrid?
Debo añadir que las razones arriba señaladas pueden dejar de ser válidas en algunos
días. España está en guerra y en la guerra hay que estar dispuesto en todo momento a
cambiar de plan. No hay pues que excluir que la vuelta a Madrid se imponga en un bre-
ve plazo de tiempo debido a nuevas circunstancias. No solo pienso tenerlas en cuenta
sino que sentiría una gran satisfacción en proponer entonces la misma decisión contra
la que acabo de poner en guardia a S.E. Hasta entonces, y espero que sea por poco tiem-
po, no me parece posible negar que todos los intereses de los que debemos ocuparnos
nos obligan a esperar. 211

Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 94
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1086. San Sebastián por
Ciboure, el 25 de agosto de 1936. Recibido por teléfono a las 23h. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
El gobernador civil a quien acabo de encontrar con el señor Américo Castro me ha con-
firmado que este último había sido designado por el Gobierno de la República españo-
la para representarlo ante esta misión diplomática que reside actualmente en las cerca-
nías de la frontera.
Voy a comunicar oficiosamente esta noticia al embajador de Argentina, decano del cuer-
po diplomático, que me había expresado esta mañana el fuerte deseo que experimenta-
ba, al igual que nuestros colegas, de que se nombrase a un representante del Gobierno

98
Tras la derrota de las tropas francesas en Sedán, el 2 de septiembre de 1870, Napoleón III fue hecho prisionero. La
Asamblea Nacional proclamó la República. Ante el avance de las tropas prusianas hacia París el Gobierno envió una de-
legación a Tours para organizar la defensa de Francia. El 7 de octubre de 1870 Gambetta abandonó Paris en globo para
unirse a la Delegación de Tours asumiendo el cargo de ministro de la Guerra, decretando la movilización general y pre-
parando una ofensiva con el fin de socorrer al París sitiado.
español y de ver que se ha elegido para esta función al señor Américo Castro que goza
de la simpatía general.
El señor Américo Castro piensa establecerse en Hendaya. Quizás venga ya mañana
embarcándose en el “Aisne” que precisamente debe hacer mañana su primer viaje a San
Sebastián.
El Comisario Divisionario de Hendaya ha sido advertido.
El señor Américo Castro se ha puesto de acuerdo con el Ministerio de Estado en Madrid
para que se hagan las notificaciones destinadas a anunciar su misión.
Herbette

DOCUMENTO Nº 95
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1089. En claro. San Sebastián por
Ciboure, 26 de agosto de 1936. Recibido por teléfono a las 13h. 55. (AMAE (P). Z-
Europe. Politique Intérieure, nº 169).
El ataque contra Irún que me habían anunciado ayer a la tarde se ha desencadenado antes
de lo que se esperaba. Ha comenzado esta mañana a las 6h.
212
Al mediodía, hora a la que me encontraba en Irún, la situación era la siguiente:
A la izquierda, la progresión de los tanques rebeldes a lo largo del Bidasoa ha sido dete-
nida, por lo menos por el momento. En el centro, la posición de Schoria (sic), cerca del
puerto gubernamental de San Marcial, que domina el teatro de operaciones, había sido
retomada por las fuerzas populares que antes la habían perdido. A la derecha una impor-
tante posición gubernamental en la cresta, conquistada la semana pasada, ha sido man-
tenida a pesar de los repetidos ataques. El tiroteo había disminuido mucho, una bruma
excepcional había dificultado durante toda la lucha la acción de la artillería y de la avia-
ción.
En resumen, las fuerzas populares habían conservado en conjunto sus posiciones a pesar
de los medios relativamente potentes con los que había sido llevada a cabo la ofensiva
por las tropas regulares que poseían una superioridad muy grande en ametralladoras,
fusiles, municiones, etc…..
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 96
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Nº 1093. San Sebastián por
Ciboure, 26 de agosto de 1936. Recibido por teléfono a las 23h. 38. (AMAE (P). Z-
Europe. Politique Intérieure, nº 169).
San Sebastián, 26 de agosto, 18h.
El gobernado civil al que acabo de visitar, ha telefoneado delante de mí al comandante
militar de Irún99 que le ha confirmado el mantenimiento integral de las posiciones ata-
cadas desde esta mañana por los insurrectos pero le ha pedido insistentemente que se
apresure a enviar ametralladoras y municiones indispensables para resistir la continua-
ción de la ofensiva.
Las pérdidas de los insurrectos en muertos y heridos están valoradas en 200. Pero inclu-
so si esta estimación es excesiva parece indicar que los atacantes han salido seriamente
malparados en relación con sus efectivos.
Los insurrectos no han llevado a cabo ningún ataque notable en otros puntos del frente.
Una espesa bruma les ha impedido operar por mar.
En revancha los bombardeos aéreos continúan contra Irún a pesar de que en realidad no
existen allí ni baterías, ni depósitos ni ningún otro objetivo militar.
213
Estos bombardeos persistentes de una ciudad abierta mantienen únicamente la sobrex-
citación popular que, por su parte, coloca a las autoridades en la lamentable necesidad
de proceder a juicios y ejecuciones.
Hace unos días, el jefe comunista Larrañaga que dirige la Comisaría de Guerra pudo
salvar precipitadamente a los señores Honorio Maura y Ialon100 (sic) y a otros detenidos
políticos que los anarquistas iban a fusilar en la prisión de Ontarreta (sic)101, cerca de
San Sebastián; pero hoy parece imposible evitar la ejecución del general Muslera102 y

99
Probablemente se trate del dirigente comunista Manuel Cristóbal Errandonea. Véase: Rubén Belandia Fradejas: “Ma-
nuel Cristóbal Errandonea: un comunista vasco en la guerra civil”, en : Boletín de Estudios del Bidasoa, nº 11, Ayunta-
miento de Irún, junio, 1994.
100
César Jalón Aragón (Nalda, 1889/Madrid, 6 de diciembre de 1985). Periodista, crítico taurino y político español.
Miembro del Partido Republicano Radical ocupará la cartera de ministro de Comunicaciones en los Gobiernos que,
durante la II República, presidirá Alejandro Lerroux entre el 4 de octubre de 1934 y el 6 de mayo de 1935. Al comien-
zo de la Guerra Civil se encontraba veraneando en San Sebastián siendo detenido en Fuenterrabía y posteriormente tras-
ladado a Bilbao donde fue liberado en 1937. A pesar de su trayectoria política César Jalón destacó sobre todo por su face-
ta de crítico taurino. Firmó sus crónicas bajo el seudónimo de “Clarito” en los periódicos El Liberal e Informaciones
siendo uno de los referentes principales de la tauromaquia durante los años cincuenta del siglo XX. Escribió dos Memo-
rias: Memorias de Clarito centradas en su actividad como crítico taurino y unas Memorias Políticas en las que da cuen-
ta de sus avatares al comienzo de la Guerra Civil y de su cautiverio.
101
Se trata de la cárcel de Ondarreta en el barrio del Antiguo de San Sebastián.
102
El general Mario Muslera Planes (1873-1936), fue integrante del Directorio de Primo de Rivera como representante de
la Octava Región militar entre el 17 de septiembre de 1923 y el 2 de diciembre de 1925. En 1928 ascendió a general de
División. Este militar y su ayudante, el teniente coronel Baselga, eran los encargados por el general Mola de hacerse con
el control de San Sebastián una vez que hubiese triunfado el golpe militar en la capital guipuzcoana. Ante el desarrollo de
los acontecimientos en San Sebastián optaron por esconderse siendo finalmente detenidos. Juzgados en un consejo de gue-
rra, del que no ha quedado rastro documental, fueron condenados a muerte y fusilados el 26 de agosto de 1936.
del coronel Bacelga (sic)103 que acaban de ser condenados a muerte por el Consejo de
Guerra por haber participado en la rebelión.
Los insurrectos deberían darse cuenta de los trágicos resultados que producen sus inú-
tiles bombardeos. Deberían igualmente estar interesados en saber que el fuerte de Gua-
dalupe contra el que se obstinan en disparar no tiene ya cañones sino que en él se
encuentran encerrados gran número de prisioneros pertenecientes a la aristocracia y a
la burguesía de derechas y que el nuevo Kursaal de San Sebastián104 contra el que pare-
cen también dirigirse los disparos de los buques rebeldes abriga a una muchedumbre de
notables pertenecientes a los mismos medios. Quizás la publicación de esta información
en la prensa (sin indicar su origen por supuesto), podría contribuir a evitar estas des-
gracias.
Hoy he podido llevar a Francia al presidente de la Cámara de Comercio de Madrid y a
la señora Saludo así como a la familia Cortés (o Cortis) por la que se interesaba el señor
Tejedor, ex encargado de Negocios de Cuba en París.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 97
214 Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1102. San Sebastián por
Ciboure, el 27 de agosto de 1936. Recibido por teléfono a las 23h. 5. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
Referencia a mi telegrama nº 1079 del 24 de agosto.
En la reunión mantenida esta tarde por el cuerpo diplomático se ha visto que todos mis
colegas habían recibido de sus Gobiernos respectivos la autorización para asociarse a la
gestión cuyo contenido he puesto en conocimiento de S.E.
Agradecería a S.E. que me autorizase a ello cuanto antes ya que mis colegas han deci-
dido esperar la adhesión francesa para dirigir este comunicado al Gobierno español.
En el texto que he enviado a S.E. la expresión “ciudades abiertas” ha sido reemplazada
por “ciudades sin defensa” y se ha añadido una mención a la protección de los monu-
mentos históricos. Estos retoques no ofrecen ningún inconveniente.
Jean Herbette

103
Se refiere al coronel Baselga.
104
El edificio del Kursaal fue habilitado como cárcel por los republicanos durante el período que controlaron San Sebas-
tián. Posteriormente, tras ser ocupada la ciudad, siguió siendo un centro de detención controlado por los tradicionalis-
tas. En agosto de 1938 fue la sede de una gran exposición de material de guerra capturado a los republicanos funda-
mentalmente en el Norte y en las retiradas de la primavera del 38 en Aragón. Véase: Manrique García, Jose María y
Molina Franco, Lucas: Las armas de la República. La exposición del Gran Kursaal (San Sebastián, 1938.). La Unión
Libros. Valladolid 2006.
215

Grupos de requetés navarros en las cercanías de San Sebastián, antes de la conquista de la ciudad. (Kutxa
Fototeka).
DOCUMENTO Nº 98
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1104. San Sebastián por San Juan de
Luz. 27 de agosto de 1936 a las 24h. Recibido el 28 a la 1h. (AMAE (P). Z-Europe.
Politique Intérieure, nº 169).
Como le hice ver al señor Bargeton he intentado hacerme una idea de la acogida que
tendría entre las autoridades gubernamentales una propuesta dirigida a prohibir las ope-
raciones militares en una zona próxima a nuestra frontera, zona delimitada por ejemplo,
por una línea que fuese del Bidasoa a las Peñas de Aya (pico de las “Trois Couronnes”)
y de allí al pie del monte Jaizquíbel. Tengo la impresión de que después de haber recha-
zado el ataque de ayer las fuerzas populares la consideren inexpugnable pero aceptarían
sin embargo, con el fin de evitar tanto los incidentes con Francia como el bombardeo
aéreo de Irún. Como, por otra parte, son precisamente los insurrectos los que toman la
iniciativa de las negociaciones para el intercambio de prisioneros y como apenas tienen
posibilidades de progresar a no ser a cambio de pérdidas desmesuradas, deberán por su
parte aceptar la propuesta.
Es preferible esperar hasta mañana para precisar estas impresiones pero mientras tanto
es urgente intervenir en forma apropiada ante los insurrectos para completar la gestión
que yo he hecho ante el Gobierno y quisiera saber si es posible confiar esta intervención
al comandante de la “Garde Mobile” como la había sugerido por teléfono.
216
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 99
De Herbette, embajador de Francia en Madrid a M. Delbos, ministro de Asuntos
Exteriores. San Sebastián (por Bayona), 28 de agosto de 1936. (Recibido: 14h).
Telegrama nº 1106.
COMMISSION DE PUBLICATION DES DOCUMENTS RELATIFS AUX ORI-
GINES DE LA GUERRE 1939-1945: Documents diplomatiques français 1932-1939).
2éme série (1936-1939). Tome III, (19 juillet-19 noviembre 1936) : Bruxelles : P.I.E-Peter
Lang, 2005 (Primera Edición: Paris, 1964), p. 306.
Continuación a mi segunda entrevista telefónica de esta mañana con el Director Polí-
tico.
He aquí, según las informaciones de nuestro agregado naval, el estado actual de las fuer-
zas de que dispone el Almirantazgo alemán en España:
Acorazados: 3 (el Reich no tiene en servicio ninguna otra unidad de esta categoría).
Cruceros: 2 (el Reich tiene en servicio otros cuatro, uno de los cuales viene precisa-
mente de España).
Torpederos: 6 (el Reich tiene en total 12 torpederos modernos de los cuales dos vienen
de aguas españolas).
Estas informaciones indican claramente que Alemania mantiene, desde ahora, en los
parajes de España, una proporción inusitada de su fuerza, pero no permiten ver cómo
esta fuerza naval podría incluso ser acrecentada considerablemente, a no ser que el
Reich desguarnezca completamente sus propias costas o haga entrar en servicio desde
ahora buques que los anuarios señalan que todavía no están terminados.
Puede ser que debido al número considerable de buques ingleses establecidos en las pro-
ximidades de España, el Almirantazgo les añada algunos barcos “tenders”, pero esto no
haría aumentar de una manera directa la potencia de combate que representan las uni-
dades estacionadas en los parajes españoles.
Se puede añadir incidentalmente que las autoridades navales alemanas han dado, sin
duda, instrucciones a los responsables de sus buques de mostrarse muy amables con los
franceses, ya que he tenido personalmente la ocasión –al igual que el comandante del
Triomphant- de constar el celo con el que se ha cumplido esta consigna.
Sólo queda pues adoptar medidas de interdicción para el tránsito y transbordo de mate-
rial de guerra destinado a España.
La orden interministerial que fija las condiciones de aplicación del decreto del 3 de sep-
217
tiembre de 1935 que reglamenta la exportación de material y las derogaciones genera-
les al artículo primero de dicho decreto referente a la prohibición de exportación de este
material, prevé, en su artículo 3, párrafo e, la posibilidad de prohibir la reexportación y
el tránsito. Subordina esta medida a la publicación en el Boletín Oficial de un anuncio
a los exportadores.
Me propongo publicar un anuncio para los exportadores en el Boletín Oficial del 8 de
septiembre, redactado en los términos siguientes, previo acuerdo entre los servicios de
nuestros dos departamentos:
“Está prohibido el tránsito y el transbordo de armas, municiones y material
de guerra de todos los países hacia España o las posesiones españolas.
Las reexportaciones provenientes de depósitos, almacenes, transbordos,
admisiones temporales o de tránsito de estas mercancías efectuados con des-
tino a otros países, obligarán para la salida, al libramiento de un recibo o
fianza que garantice la llegada al país de destino y la no reexportación de
estas mercancías hacia España o a posesiones españolas.
El libramiento y descarga de este recibo de fianza serán efectuados en las con-
diciones previstas en el artículo nº 5 del decreto del 3 de septiembre de 1935”.
Le agradecería, por otra parte, que curse las instrucciones necesarias para que estas
prohibiciones sean puestas inmediatamente en aplicación.
DOCUMENTO Nº 100
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1110. San Sebastián por San Juan de
Luz, 28 de agosto de 1936 a las 22h. Recibido a las 23h. 31. (AMAE (P). Z-Europe.
Politique Intérieure, nº 169).
Ciboure. Muy confidencial.
El doctor Lerembour105, cirujano francés bien conocido que ejercía en San Sebastián y
que es alcalde de Sara (Bajos Pirineos) se ha dedicado –no sin correr algunos riesgos–
a atenuar las crueldades de la guerra civil en el frente de Navarra y de Guipúzcoa. Pare-
ce haber contribuido particularmente muy eficazmente a la interrupción de los bombar-
deos aéreos contra San Sebastián.
Además se ha dedicado a salvar a los rehenes en los dos campos por medio de un inter-
cambio que ha buscado negociar y ha vuelto de Pamplona adonde había ido con esta
intención.
Las impresiones que ha traido son más amargas que nunca. Aparte del señor Martínez
Morentini106 de quien alaba su espíritu político y conciliador ha encontrado una acogi-
da dura y a veces incluso amenazadora. Los peores elementos..........(Continúa en docu-
mento siguiente).
218
Jean Herbette

105
Michel Hyacinthe Leremboure Dihursubehere. Médico y vascófilo labortano, vasco parlante, nacido y muerto en Sara
(Labourd) (1874-1959). Perteneciente a una antigua familia del País, ejerció la cirugía en San Sebastián, donde residió
largo tiempo siendo muy conocido. Aquí fundó en 1907 y dirigió durante varios años, la “Clínica del Perpetuo Socorro”
con la colaboración de los hermanos Rodríguez del Castillo (Miguel tocólogo y Luis radiólogo). Como súbdito francés
se incorporó a su ejército durante la I Guerra Mundial. Hábil operador, marcado en su técnica por la cirugía de guerra,
tuvo una amplia clientela tanto en familias de la aristocracia donostiarra con las que emparentó por matrimonio, como
entre la gente sencilla. En 1936 a la entrada de los franquistas el doctor Leremboure se retiró a Sara (Labourd) y con-
tinuó con la clínica el Doctor Ángel Jaén, que se exilió posteriormente a México. En la Guerra Civil la Clínica fue in-
cautada. Alcalde durante cerca de veinte años de su pueblo natal al que volvió en 1936, y presidente del Colegio Médico
de Bayona, fue elegido vicepresidente de la Sociedad de Estudios Vascos en 1929, siendo reelegido en 1932. En el VII
Congreso de Estudios Vascos celebrado en Biarritz en 1948 presentó una comunicación con el título “La chasse à la pa-
lombe au Pays Basque” en la que describe la caza de la paloma tal como se practica tradicionalmente en los palomares
de Echalar y de Sara desde al menos los siglos XIV o XV.
106
Javier Martínez de Morentin López (Los Arcos, Navarra, 1887/ Soria, 27 de enero de 1949). Diputado foral por la
merindad de Estella en 1928. Representante de los Sindicatos Agrarios Católicos de Navarra en la Asamblea Nacional
de la dictadura de Primo de Rivera. Presidente de la Federación Agro-Social Navarra. Diputado electo en Cortes en las
elecciones de noviembre de 1933 y en febrero de 1936 por el Bloque de Derechas Al inicio de la Guerra Civil fue miem-
bro de la Junta Central Carlista de Guerra de Navarra y Delegado de Armamento en la Junta Nacional Carlista de Gue-
rra en agosto de 1936. Fue una de las personalidades encargadas de gestionar el canje de prisioneros con los republica-
nos. Tras la guerra, en 1940, fue Diputado Foral, y nombrado vicepresidente de la Diputación en 1948 cuando dimitió
el conde de Rodezno, Tomás Dominguez Arévalo. Este cargo y el de presidente de la institución Príncipe de Viana los
mantuvo hasta su muerte en el año siguiente, el 27 de enero de 1949 por accidente de automóvil. Véase: VILLANUE-
VA, Aurora: El Carlismo Navarro Durante el Primer Franquismo. Madrid: Actas, 1998.
219

“Frente Popular” del 3 de agosto de 1936.


DOCUMENTO Nº 101
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1111. San Sebastián 28 de agosto de
1936 a las 22h. por San Juan de Luz. Recibido a las 24h. (AMAE (P). Z-Europe.
Politique Intérieure, nº 169).
..........con los que ha tenido contacto son los miembros de las organizaciones fascistas
fundadas por el señor Primo de Rivera, hijo, llamadas “Falanges españolas”. Estas se
muestran opuestas a todo intercambio de rehenes y decididas a matar muchos más repu-
blicanos que los monárquicos que pudiese ejecutar el Frente Popular. Han liberado pre-
sos de derecho común a cambio de que se enrolen a su servicio. Debido principalmen-
te a su actividad más de 200 rehenes habrían sido exterminados en Pamplona estos
últimos días.
El clero, que desempeña un papel esencial en el encuadramiento de las fuerzas insu-
rrectas, se asocia desgraciadamente en gran parte a los excesos que se cometen. Escapa
a la autoridad de las autoridades eclesiásticas. Los obispos de Pamplona y de Vitoria por
haber intentado reaccionar contra estos excesos estarían..........(Continúa en documento
siguiente).

220
DOCUMENTO Nº 102
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1112. San Sebastián 28 de agosto de
1936 a las 22h. por San Juan de Luz. Recibido a las 24h. (AMAE (P). Z-Europe.
Politique Intérieure, nº 169).
..........estrechamente vigilados por fanáticos.
El interés de las informaciones precedentes reside principalmente en que provienen de
un hombre que está muy lejos de tener la menor simpatía por el Frente Popular (he teni-
do que desmentir recientemente las sospechas que existían contra él en los medios ofi-
ciales de San Sebastián) cuya mujer pertenece a una familia muy conservadora. Así S.E.
considerará quizás oportuno comunicar muy confidencialmente el presente telegrama a
nuestro embajador ante la Santa Sede señalándole una observación que frecuentemen-
te no puede hacerse: es la manera en la que los exaltados de Navarra utilizan..........(ile-
gible)..........parecen interpretar como discípulos de Nietszche haciendo vacilar por
momentos la fe de los nacionalistas vascos que por razones puramente regionales com-
baten en las filas del Frente Popular. Son creyentes y conservadores. En el programa del
Frente Popular solo les interesa la autonomía de las tres provincias. Los actos de bar-
barie que cometen los pretendidos cruzados de Navarra les separan de su religión y les
hacen accesibles a la propaganda revolucionaria.
Tiene que haber aquí un grave motivo de preocupación para la Santa Sede.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 103
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Nº 1115. San Sebastián por
Ciboure, 28 de agosto de 1936. Recibido por teléfono a las 23h. 25. (AMAE (P). Z-
Europe. Politique Intérieure, nº 169).
Situación militar
Calma después del fracaso de la fuerte ofensiva que los insurrectos habían intentado
antesdeayer contra Irún y de los fuertes ataques que todavía ayer montaron contra dos
posiciones de este frente. El tiroteo ha recomenzado, a ratos, hasta siete veces en el mis-
mo sector.
El relevo parece llevarse a cabo con normalidad. Los hombres que suben al frente dan
pruebas de una moral excelente. En la retaguardia ante Lezo, se cavan trincheras para
hacer frente a una maniobra que tendería a cortar la carretera entre Irún y Rentería.
No se llega a decir, propiamente hablando, que falten las municiones pero desde lue-
go que no hay suficientes sobre todo en el caso de que los insurrectos recomiencen su
ataque.
Las operaciones actuales sobre este frente de unos 60-70 kilómetros que se extiende de
Irún a Azpeitia pueden influir de una manera decisiva sobre la duración y el desenlace
221
de toda la guerra civil no solo debido a la situación geográfica de este frente sino por-
que las fuerzas insurrectas en toda España dependen en parte del ardor con el que se
baten sus mejores elementos, los navarros.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 104
Telegrama de salida. Por cable. Nº 1120-1123. San Sebastián, 29 de agosto de 1936.
Diplomacia París. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Confidencial
Las fuerzas gubernamentales mantienen sus posiciones en el sector de Irún a pesar de
los fuertes bombardeos pero han perdido hoy cerca de Andoain107, al sur de San Sebas-
tián, una cresta desde la que los insurrectos pueden amenazar la carretera de Bilbao.
“Habría ordenado un contrataque y hubiéramos vuelto a conquistar la cresta –me ha
señalado el gobernador civil– si hubiera dispuesto de las municiones necesarias. Pero el
envío de Cataluña que estaba esperando no ha llegado y no he podido hacer nada”.

107
Probablemente se refiera a la ocupación del Buruntza y de la altura situada enfrente del mismo al otro lado de la ca-
rretera, puntos que fueron ocupados los días 28 y 29 de agosto de 1936 por la Legión Gallega, formada por milicianos
de Falange.
222

Nada más llegar a Rentería, en septiembre de 1936, las tropas navarras posan entre los cañones a la entrada
del fuerte de San Marcos. (Kutxa Fototeka).
Al señalarle a Su Excelencia estas palabras y dejando de lado las amargas reflexiones
de las que han sido acompañadas, me permito llamar la atención, de una manera confi-
dencial y urgente, sobre los puntos siguientes:
1º) Si el tránsito que hasta el presente ha sido lícito debe dejar de serlo debido a la apli-
cación del acuerdo de no intervención que ha propuesto el Gobierno francés sería
necesario advertir lo más pronto posible y con un plazo de preaviso suficiente a la
embajada de España en París para evitar que luego se nos eche en cara el haber man-
tenido esperanzas en el Gobierno español que no podemos ya cumplir.
2º) Tanto en el caso de que el tránsito deje de ser lícito como en el de que continúe sién-
dolo, convendría señalar con insistencia al señor Albornoz108 que la falta manifiesta
de coordinación de la que adolecen las operaciones militares de su Gobierno le expo-
ne a desengaños cuya responsabilidad no se deberá atribuir a continuación a nues-
tra tibieza. Resulta inconcebible que las autoridades militares de Madrid no hayan
conseguido todavía, después de cinco semanas de guerra civil, dirigir el reparto de
las municiones entre los diferentes frentes que un delegado del poder central como
el gobernador de Vizcaya109 cuyo frente podría ser definitivo y está inutilizado, lan-
ce un mensaje por la radio, en claro o con un cifrado “quemado”, en el que mani-
fiesta faltarle las municiones por lo que los insurrectos están así debidamente infor-
mados; que los amplios recursos de Cataluña no son suficientes para hacer capitular
a la pequeña guarnición de Zaragoza; que las famosas milicias de Asturias tropiezan
223
desde hace semanas ante Oviedo defendido por un regimiento o dos; que nadie sabe
montar operaciones para liberar Madrid (amenaza de un nuevo ataque por Talavera)
y San Sebastián; que la protección de las ciudades contra los ataques aéreos sea toda-
vía inexistente, etc. La unidad de mando reclamada con tanta razón por el señor Prie-
to debería haber sido realizada desde hace tiempo. Mientras no sea instituida y con-
fiada a hombres que sepan “hacer la guerra” como decía Clemenceau110, las fuerzas
gubernamentales continuarán expuestas a todo tipo de fracasos que, si no impiden
una victoria que desde ahora debería ya estar casi conseguida, pondrán por lo menos
en riesgo de hacer caer el poder y los frutos del éxito final en las manos de los anar-
quistas o en las de un nuevo Espartero111.
3º) Sea cual sea el curso de los acontecimientos, por nuestro propio interés y no por el
de ningún partido español, los alrededores de nuestra frontera y en particular la esta-
ción de Hendaya y sus cercanías, deberían ser “limpiadas” de una muchedumbre de
indiscretos o de indeseables que operan allí impunemente. Entre la excelente pre-

108
Álvaro de Albornoz y Liminiana (Luarca, 13-06-1879/México, 22-10-1954). Miembro del Partido Radical fue ministro
de Fomento en el Gobierno Provisional de la República, y ministro de Justicia en el Gobierno Azaña- En 1933 fue nom-
brado presidente del Tribunal de Garantías Constitucionales. En 1936 fue nombrado embajador en París. Tras la Guerra
Civil se exilió en México presidiendo el Gobierno de la República en el Exilio entre 1945 y 1946. Falleció en México
en 1954.
109
José Echeverría Novoa, gobernador civil de Vizcaya logró mantener el control de la situación en Vizcaya y fue el pre-
sidente de la Junta de Defensa de Vizcaya.
110
Georges Clemenceau (28-9-1841/24-9-1929), político francés y presidente del Gobierno en 1917.
111
Baldomero Espartero (Granátula, Ciudad Real, 1793/Logroño, 1879). Militar liberal español del siglo XIX.
sencia de nuestra Guardia Móvil y el aspecto de algunas gentes que se muestran
detrás de las barreras hay un contraste que debería terminar. Cabe preguntarse si no
sería urgente confiar a un alto funcionario en misión especial, el cuidado de coordi-
nar, de controlar y de dirigir todos los servicios de nuestra frontera a lo largo de la
zona de guerra.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 105
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1116. San Sebastián 29 de agosto de
1936 a las 0h. 30. por San Juan de Luz. Recibido a las 2h. 10. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 169).
Continuación de mi telegrama precedente.
Confidencial.
Ahora bien, he podido saber por una información particular y segura, que una persona-
lidad perteneciente a los medios dirigentes de Pamplona ha dicho bajo la impresión pro-
ducida por los recientes fracasos ante Irún: “¿En qué nos hemos metido?”
224
Si la firmeza de las tropas gubernamentales se mantiene tal y como se acaba de mani-
festar no pasará probablemente mucho tiempo antes de que los carlistas busquen nego-
ciar –a pesar de las violencias que puedan cometer en la retaguardia los fascistas–.
Desde ahora, en el campo de los insurrectos también la burguesía duda de su éxito final
y se desmoralizará rápidamente si desde luego los navarros no pueden entrar en Irún ni
en San Sebastián cuyo papel en la guerra actual se parece al de Bilbao durante las dos
guerras carlistas del siglo XIX.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 106
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1119. San Sebastián 29 de agosto de
1936 a las 15h. por San Juan de Luz. Recibido a las 16h. (AMAE (P). Z-Europe.
Politique Intérieure, nº 169).
Continuación de mi segunda entrevista telefónica de hoy con el Director Político.
El embajador de Argentina, decano del cuerpo diplomático, acepta la supresión de las
palabras: “debidamente autorizados por sus Gobiernos”. Va a esforzarse ahora en obte-
ner el asentimiento de sus colegas para los dos cambios que han sido introducidos en el
texto de la nota (“esta intercesión que recomienda el cuerpo diplomático en pleno, se
hará, etc.”y la supresión de las palabras que acaban de ser citadas). Si tiene éxito envia-
rá la nota tal y como está al Ministerio de Estado como decano del cuerpo diplomático.
En caso contrario me advertirá y yo le tendré al corriente.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 107
Telegrama de salida. Por cable. Diplomacia París. Nº 1126-1127. San Sebastián, 30 de
agosto de 1936. Diplomacia París. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556). 225

San Sebastián, 30 de agosto de 1936.


Continuación de mi telegrama de ayer. Faltos de municiones –acaba de decirme el
gobernador civil– la situación que podría haber sido completamente tranquilizadora si
las milicias populares hubiesen contado con cartuchos suficientes, se ha convertido en
crítica por no decir desesperada.
Las fuerzas gubernamentales han perdido hoy, al sur de San Sebastián, dos nuevas posi-
ciones112. La carretera de Bilbao por la que se espera todavía que llegue una columna de
socorro está a punto de ser conquistada y el aeródromo de Lasarte está bajo el fuego de
los insurrectos113.
La presión de éstos se ejerce también en el sector de Irún y a partir de mañana lunes
pueden desencadenar una serie de ataques en todo el frente ante los cuales las milicias
no tienen ninguna reserva de cartuchos.
El envío que por fin se recibió ayer a la tarde era muy inferior a las necesidades. Un nue-
vo envío está actualmente en curso a toda velocidad por la misma vía pero a no ser que
llegue durante la noche corre el riego de llegar demasiado tarde.

112
Probablemente se refiera al monte Estenaga. Al día siguiente los republicanos trataron de reconquistar la posición fra-
casando tras un duro combate que causó numerosas bajas en ambos bandos.
113
Se improvisó en el hipódromo de Lasarte un aeródromo que siguió existiendo durante toda la guerra y que, junto
con Vitoria, fueron las principales bases de la aviación franquista en el País Vasco.
En última instancia podrían hacerse envíos por avión pero no parece que Madrid haya
comprendido la importancia capital de este frente ni la extrema urgencia de abastecerlo.
Ruego se avise a la mayor brevedad posible al señor Bonjean para que advierta esta mis-
ma noche al Gobierno español de los acontecimientos irreparables que, sin una ayuda
inmediata, pueden producirse a partir de mañana.
Ruego igualmente que se tomen todas las disposiciones posibles para que en la medida
en que estos acontecimientos dependan de envíos confiados a transportistas franceses
no se deje nada de lado que pueda acelerar hasta un límite extremo dichos transportes.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 108
Telegrama de salida. Por cable. Diplomacia París. Nº 1129-1131. San Sebastián, 31 de
agosto de 1936. Diplomacia París. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
La impresión era hoy algo mejor en San Sebastián ya que habían llegado algunos en-
víos de municiones y algunos refuerzos (algo menos de 400 hombres en total) de Bil-
bao y de otras partes. Se está organizando en el barrio de Amara114 un aeródromo que
226 podría sustituir al de Lasarte y se espera recibir vía aérea un abastecimiento regular de
municiones. La carretera a Bilbao no ha sido cortada hasta el momento. Sin embargo no
parece que las fuerzas gubernamentales sean capaces de rechazar a los navarros, ni al
sur de San Sebastián –ya que el gobernador piensa en la posibilidad de establecer una
línea de defensa en la misma entrada de los suburbios si las colinas que sus milicias
mantienen todavía se perdiesen definitivamente– ni al sur de Irún ya que ante la ame-
naza de un bombardeo violento y prolongado han evacuado esta ciudad un número de
habitantes evaluado entre dos o tres mil. Parece pues que el Alto Mando de los insu-
rrectos comprende el valor decisivo que el frente Irún-San Sebastián posee actualmen-
te que, por otra parte, ya he señalado en más de una ocasión, y haya terminado por reu-
nir efectivos y material que, a pesar de las decepciones ocasionadas a los navarros por
la Legión Extranjera y por los fusileros marroquíes, constituyen una fuerza claramente
superior a la de las milicias populares.
Parece también que la operación así perseguida por los insurrectos en este frente sea el
preámbulo de una nueva ofensiva hacia Madrid por el Norte.
Finalmente parece ser que este plan de guerra no puede ser desbaratado por el único
efecto de una ofensiva por muy heroica que sea sino que la única manera de hacerlo fra-
casar consiste, tras fortalecer esta defensiva con un aprovisionamiento asegurado de
municiones y por una aportación regular de reservas, en efectuar una contraofensiva
sobre otro frente convenientemente elegido.

114
Se llegó a planear la construcción de un campo de aviación en la zona del actual parque de Araba y el comienzo de
la calle Sancho el Sabio pero no llegó a ponerse en ejecución.
Estas condiciones se encuentran todavía lejos de poderse conseguir y las regiones ricas
en hombres o en recursos, como Asturias o Cataluña, se dedican a empresas excéntri-
cas que no tendrán influencia en el desenlace de la guerra.
Las perspectivas continúan por lo tanto siendo poco satisfactorias para el Gobierno aun-
que un empleo razonable de sus fuerzas y un abastecimiento suficiente en municiones
habría podido fácilmente convertir en inexpugnable el frente Norte del que depende pro-
bablemente la suerte de toda la lucha.
El gobernador me ha señalado que un camión en tránsito de Puigcerdá a Hendaya había
sido obligado por la Gendarmería a dar la vuelta en Aix-les-Thermes y me ha rogado
que intervenga ante S.E. para que este tráfico no sea obstaculizado.
Al mismo tiempo que le aseguré que transmitiría su petición le he invitado a que se infor-
me a través de la embajada española en París con el fin de saber si continuarán los trans-
portes en tránsito y hasta cuando. Parecía muy preocupado ante la eventualidad de su cese.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 109
Telegrama de salida. Por cable. Nº 1138-1139. San Sebastián, 1 de septiembre de
1936. Diplomacia París. 227

A pesar de los serios daños que ha causado esta mañana el bombardeo aéreo de Irún,
esta tarde dominaba el optimismo en los medios oficiales de San Sebastián. El ataque
de infantería que había coincidido con el bombardeo ha sido efectivamente rechazado
con pérdidas considerables para los atacantes. El Comisario de Guerra me ha dicho que
había sido llevado a cabo por unos 1.500-1.600 hombres, entre ellos una “Bandera” (550
hombres aproximadamente) de la Legión Extranjera, tres compañías de infantería de
Vitoria, voluntarios navarros o “requetés” encargados sobre todo de impedir la deser-
ción de los soldados, etc. Parece ser que la Legión ha sido diezmada y que no todos los
soldados de infantería luchaban con entusiasmo.
Aparte de este combate que ha sido duro y que ha debido causar también pérdidas sen-
sibles entre las milicias populares, no ha habido hoy mas que un pequeño enfrenta-
miento en la región occidental de Asteasu al sur de Orio. El comandante jefe del frente
se ha preocupado enseguida temiendo una ofensiva de los insurrectos que buscaría rom-
per la carretera de Bilbao y se han enviado refuerzos a este sector.
A pesar de la confianza que pueden inspirar el coraje de las milicias y la vigilancia de
sus jefes, la situación continúa siendo inquietante por dos razones: penuria de municio-
nes y falta de mando único. Dentro de dos o tres semanas –si el frente puede aguantar
hasta entonces– quizás se pueda poner remedio a la primera de estas debilidades. La
segunda deberá ser corregida inmediatamente y la campaña que en este sentido lleva a
cabo el señor Prieto es saludable.
Jean Herbette
Prisioneros republicanos en la CN 1 entre Bentaundi y Alegría de Oria. (Kutxa Fototeka).

228 DOCUMENTO Nº 110


Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1132. San Sebastián 1 de septiembre
de 1936 a la 1h. por San Juan de Luz. Recibido a las 6h. 10. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 169).
Confidencial.
La actividad militar de estos últimos tiempos en el frente Irún-San Sebastián no ha impe-
dido que se reanuden las negociaciones entre las partes con vistas a un intercambio de
rehenes.
Han procedido hasta el momento a la restitución recíproca de dos colonias escolares y
al establecimiento de listas de rehenes a intercambiar.
Los navarros han establecido entre otras cosas una lista de 636 prisioneros políticos ade-
más de 40 nombre más. “Podemos tener otros tantos en cuanto lo queramos”, me ha dicho
el gobernador: “No tendríamos mas que hacer una redada entre las familias de derechas”
ha continuado hablándome, por lo que no debe necesariamente excluirse un acuerdo.
Por otra parte los navarros transmiten a través de emisarios evadidos que van a destruir
Irún con su artillería e invitan a la población civil a que se escape.
Las autoridades gubernamentales han permitido, sobre todo hoy, este éxodo pero limi-
tándolo más o menos estrictamente a..........(Continúa en documento siguiente).
Jean Herbette
“Los 40 de Artajona”. La primeras fuerzas navarras que entraron en San Sebastián fueron los requetés de
la 3ª Compañía de Lácar que eran en su mayoría de Artajona, aunque también incluía voluntarios de
Mendigorría y Larraga, y fueron conocidos como “los 40 de Artajona”. Estaban al mando del capitán Ignacio
Ureta Zabala. (Kutxa Fototeka).

229
DOCUMENTO Nº 111
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1133. San Sebastián 1 de septiembre
de 1936 a la 1h. por San Juan de Luz. Recibido a las 2h. 25. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 169).
..........las familias del Frente Popular o a simpatizantes. Además, los.......... (en blanco)
estaban internados en Irún.
Con el fin de hacer frente a las matanzas que podrían producirse en el caso de que se
llevasen a cabo bombardeos por la artillería pesada con la evacuación precipitada de
Irún por sus defensores y aniquilación general de los rehenes por los anarquistas, pue-
de ser útil examinar la actitud a tomar en el caso de que una de las dos partes o incluso
las dos recurriesen a la Cruz Roja, al cuerpo diplomático, etc. Algunos de mis colegas
han tenido una reunión sobre este asunto esta tarde, mientras yo estaba en San Sebas-
tián, cuyas conclusiones, por otra parte, son hasta el momento negativas.
En las negociaciones relativas al intercambio de rehenes, los delegados del Frente Popu-
lar han indicado que el asunto dejaría de interesarles si Irún fuese destruido por un bom-
bardeo. Como los navarros están muy interesados en liberar a Víctor Pradera, Honorio
Maura, etc. este lenguaje del Frente Popular es quizás la razón por la que el anunciado
bombardeo no se ha efectuado todavía.
Jean Herbette
Buques alemanes en la bahía de San Sebastián
En el período de control republicano de Guipúzcoa, y según los datos que se conservan
en el Archivo Central de la Marina de El Viso del Marqués (Caja 9.033), atracaron en
la bahía de San Sebastián los siguientes buques alemanes en las mencionadas fechas:

Fecha Buque Tipo


26/07/1936 Deutschland Acorazado
Deutschland Acorazado
29/07/1936
Albatros Transporte
Köln Crucero
04/08/1936
Albatros Transporte
23/08/1936 Albatros Transporte
27/08/1936 JR Destructor
29/08/1936 JR Destructor
05/09/1936 JR Destructor
09/09/1936 JR Destructor
14/09/1936 JR Destructor

230
Algunos de los buques alemanes presentes en la costa guipuzcoana:

Deutschland, Botado en 1921 y puesto en ser-


vicio en 1933. Durante la Guerra Civil el
comandante del buque fue el KzS Kapitän zur
See (Capitán de Navío) Paul Fanger, que man-
dó el buque entre septiembre de 1935 y sep-
tiembre de 1937. Destruido al final de la Segun-
da Guerra Mundial.
Crucero Ligero Köln: Botado en 1928 y puesto
en servicio en 1930. Durante la Guerra Civil fue
mandado por FK/KzS (Fregattenkapitän Capi-
tán de Fragata) Otto Backenköhler. Fue hundi-
do al final de la II Guerra Mundial.
Torpedero Albatros. Botado en 1926 y puesto en
servicio en 1927. Durante la Guerra Civil fue
mandado por KL Frhr Kapitänleutnant (Tenien-
te de Navío). v. Wangenheim (Oct 1935 - Sep
1936) y KL Langheld Kapitänleutnant (Sep 1936
- Apr 1937). Embarrancó en mayo de 1940.
Información procedente de http://www.germannavy.de/kriegsmarine/ships/index.html
DOCUMENTO Nº 112
Telegrama de salida. Por teléfono. Nº 1143. Ciboure, 2 de septiembre de 1936 a las
2h. Diplomacia París. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Al pasar la frontera, a la vuelta de San Sebastián, acabo de constatar que los insurrec-
tos han tomado la posición elevada conocida con el nombre de San Marcial que domi-
na toda la región de Irún115. Se había entablado un combate en Behobia (España). Se
puede pues prever que la circulación en el puente internacional de Hendaya se volverá
peligrosa en cuanto los insurrectos lo quieran y que mañana 3 de septiembre su infan-
tería podrá abordar Irún.
Así se termina un lucha decisiva en la que el coraje desplegado en muchas ocasiones por
las milicias populares y por los voluntarios extranjeros habrá sido finalmente incapaz de
prevalecer contra la falta de municiones, contra la inexperiencias táctica, contra la ausen-
cia de estrategia y, es necesario decirlo, contra el vacío que poco a poco crean alrededor
del Frente Popular los crímenes que los anarquistas y sus émulos cometen en su nombre.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 113
231
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Nº 1148. San Sebastián por
Ciboure e1 3 de septiembre de 1936 a la 1h. Recibido por teléfono a las 12h. 15.
(AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
Continuación de mi telegrama nº 1128 del 31 de agosto.
El embajador de Argentina ha recibido esta mañana la respuesta del Gobierno español
a la gestión que en nombre del cuerpo diplomático se había llevado a cabo. He aquí la
traducción: “Se ha dado cuenta al Gobierno del comunicado telegráfico de S.E. con
fecha 30 de agosto, y después de haber renovado a S.E. la expresión de su gratitud per-
sonal por su afectuoso saludo, le comunico que apreciando la iniciativa y el propósito
manifestado por S.E. en su nombre y en el de sus dignos colegas de representación
diplomática acreditados en Madrid, este Gobierno idéntico y única representación
constitucional del pueblo español, se limita a someter una insurrección militar por la
que se ha producido esta situación dolorosa que el Gobierno desea ver terminada de la
manera más rápida por los medios más humanitarios, sin ahorrarse ningún esfuerzo
como lo demuestran las medidas y los actos que está llevando a cabo. BARCIA”.

115
La ermita de San Marcial, situada en el monte del mismo nombre, se convirtió en la posición clave en la defensa de
Irún. Su toma, el día 2 de septiembre, se llevó a cabo tras duros combates en los que perdieron la vida numerosos legio-
narios trasladados al sector. Según testimonios orales sus restos fueron enterrados en una fosa común situada en las in-
mediaciones de la ermita en un lugar actualmente ocupado por un pinar. La toma de la posición de Puntza, el cuartel de
Carabineros situado a orillas del Bidasoa, supuso el fin de la defensa de Irún y el posterior hundimiento de todo el sec-
tor Este del frente guipuzcoano.
Los jefes de las misiones diplomáticas presentes en la región deben reunirse esta tarde
a las 18h. 30 para examinar esta respuesta. En el caso de que yo no hubiese podido vol-
ver a tiempo de San Sebastián estaría representado en esta reunión por el señor BAR-
BIER.
Hasta el momento no he hablado de la respuesta española mas que con el embajador de
Argentina que ha tenido la amabilidad de comunicármela nada más recibirla. La inter-
preta como una desestimación de la demanda pero considerando al mismo tiempo que
su redacción algo complicada puede exigir explicaciones complementarias.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 114
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1149. San Sebastián 3 de septiembre
de 1936 a las 16h. por San Juan de Luz. Recibido a las 18h. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 169).
Continuación del número precedente.
Confidencial.
232
Sin el interés del Gobierno de Madrid se puede lamentar que haya dejado pasar la posi-
bilidad que se le ofrecía de reclamar la supresión de los bombardeos de las ciudades sin
defensa y que haya desperdiciado la ocasión de dar a entender que las detenciones de
rehenes eran la consecuencia de estos bombardeos. De una manera general se puede
también deplorar que este Gobierno no haya visto en la iniciativa del cuerpo diplomá-
tico la ocasión de ponerse en contacto con los Gobiernos extranjeros que no tienen ape-
nas mas que relaciones postales (Inglaterra, Italia, Bélgica, etc.) e influir así sobre la
opinión mundial así como sobre el mismo curso de los acontecimientos. Pero habrá teni-
do sin duda sus razones internas para adoptar una actitud reservada y solo nos queda
constatar su decisión sin pretender juzgarla.
Jean Herbette
“Plaza de Guipúzcoa. (San Sebastián). La muchedumbre saluda la bandera izada en el balcón del palacio
de la Diputación”. (L’Illustration nº 4.882. 26 de septiembre de 1936).
233

“El jefe de un destacamento insurrecto aclamado por la muchedumbre al entrar en San Sebastián”.
(L’Illustration nº 4.882. 26 de septiembre de 1936).
234
235
236
237
238

13 de septiembre de 1936. Las unidades navarras que entraron en San Sebastián estaban formadas por
Tercios de Requetés y Banderas de Falange, junto con algunas Compañías de tropa regular de los
regimientos de guarnición en Pamplona y fuerzas de la Guardia Civil y de Asalto concentradas durante los
primeros momentos. Estaban mandadas por los coroneles Beorlegui y Ortíz de Zárate y el teniente-coronel
Los Arcos, agrupadas bajo el mando del general navarro José Solchaga Zala. Esta secuencia de fotografías
de la Fototeca de la Kutxa muestra diferentes momentos de la entrada de las tropas navarras en San Sebastián
y su desfile triunfal por las calles donostiarras. (Kutxa Fototeka).
DOCUMENTO Nº 115
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Nº 1150. San Sebastián por
Ciboure, 3 de septiembre de 1936. Recibido por teléfono a las 23h. 5. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
San Sebastián, 3 de septiembre.
El señor De Coral, diputado, me ha hecho llegar un telegrama que su colega Delzan-
gles116 y él han dirigido al presidente del Gobierno para protestar contra el hecho de que
las autoridades gubernamentales españolas obligan a las mujeres y a los niños de sus
adversarios políticos a quedarse en la Fuenterrabía bombardeada y para pedir que el
Gobierno francés intervenga para rectificar esta medida.
He enseñado hoy confidencialmente al gobernador civil el texto del telegrama pensan-
do que con un oficial honesto y humano como él era la mejor manera de suavizar las
medidas según sus posibilidades.
El señor Ortega me ha hecho la observación de que los insurrectos no tenían ninguna
razón para bombardear Fuenterrabía. El único objetivo militar existente en la región es
el fuerte de Guadalupe, situado lejos de la ciudad. Esta no contiene ni agrupamientos de
fuerzas armadas ni depósitos de material o municiones y el puerto no es utilizable mas
que para los pequeños barcos pesqueros. A pesar de ello un avión insurrecto ha dejado 239
caer hoy sobre Fuenterrabía una bomba que ha matado a un habitante y ha herido a dos.
El resultado ha sido una violenta irritación en la población. El gobernador ha telefone-
ado delante de mí a las autoridades locales para disuadirles encarecidamente de proce-
der a la ejecución de rehenes.
Se ha dirigido a ellas en un lenguaje firme y sensato que ha parecido convencerles, pero
si les hubiese ordenado dejar partir a las mujeres y a los niños de las familias aristocrá-
ticas que habitan en las villas de Fuenterrabía, está claro que no hubiese sido obedeci-
do y quizás, por el contrario, hubiese provocado una peligrosa reacción.
Yo no soy sospechoso de indiferencia respecto de las familias de derechas que pasan en
Fuenterrabía días penosos. Traje yo mismo antesdeayer a Francia a dos jóvenes de estas
familias. Pero precisamente, debido a que conozco su situación y a que me he aplicado
constantemente en ahorrarles sufrimientos, al mismo tiempo que he abastecido en víve-
res y medicamentos a las familias de los pescadores y de los obreros, me encuentro qui-
zás cualificado para pedir a nuestros compatriotas que pueden influir en los insurrectos
españoles para que dejen de bombardear Fuenterrabía. Es la mejor manera de impedir
que les suceda alguna desgracia a los numerosos refugiados que viven allí.
Jean Herbette

116
René Bernard Pierre Delzangles (Villefranque, 3 de julio de 1879/31 de agosto de 1979). Político francés diputado
por los Bajos Pirineos (“Radical de Droite”) en las elecciones legislativas del 26 de abril y 3 de mayo de 1936. Conse-
jero General elegido en las Elecciones Cantonales de 10 y 17 de octubre de 1937 por el cantón de Bayonne Nord-Ouest.
DOCUMENTO Nº 116
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1151. San Sebastián 4 de septiembre
de 1936 a las 0h. 25. por San Juan de Luz. Recibido a las 1h. 30. (AMAE (P). Z-
Europe. Politique Intérieure, nº 169).
Ciboure, tres de septiembre.
Continuación de mi telegrama nº 1148 de hoy. Como mis ocupaciones en San Sebastián
no me han permitido volver aquí mas que bastante tarde ha sido el señor Barbier quien
ha representado a nuestra embajada en la reunión que ha mantenido el cuerpo diplomá-
tico esta tarde. El embajador de los Estados Unidos que hasta el momento se había abs-
tenido de tomar parte en estas deliberaciones y a quien yo había visitado esta mañana,
se ha presentado esta vez.
Aunque algunos jefes de misiones tuviesen prisa en entregar a la prensa un comunica-
do recordando la iniciativa humanitaria del cuerpo diplomático y que hubiera dado a
conocer la respuesta negativa del Gobierno español, ha prevalecido finalmente la opi-
nión de que sería preferible esperar a mañana con el fin de dejar al señor Américo Cas-
tro el tiempo necesario para conseguir de Madrid una interpretación autorizada de la res-
puesta española.

240 Desde esta mañana el embajador de Italia había dado cuenta al señor Américo Castro
que el telegrama negativo..........(Continúa en documento siguiente).
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 117
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1152. San Sebastián 4 de septiembre
de 1936 a las 0h. 25. por San Juan de Luz. Recibido a las 1h. 30. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
..........del Ministerio de Estado iba a producir una desagradable impresión en el públi-
co y le había presionado para que le enviasen desde Madrid instrucciones más confor-
mes con los verdaderos intereses del Gobierno español. El señor Américo Castro había
decidido ponerse inmediatamente en contacto con Barcelona y existía cierta esperanza
en el resultado de su intervención pero esperaba que solamente mañana podría contar
con una respuesta definitiva.
Me atrevo a señalar en lo que a esto respecta que la designación de un delegado del
Gobierno español ante el cuerpo diplomático (es la misión confiada al señor Américo
Castro) no hubiera tardado en dar sus frutos y que, por otra parte, el embajador de Ita-
lia con el que he mantenido esta mañana una conversación particularmente satisfacto-
ria lleva a cabo aquí una política no exenta de mérito por su parte.
Añado que el embajador argentino, decano del cuerpo diplomático al que he ido a visi-
tar esta tarde a mi vuelta de San Sebastián, me ha elogiado el papel que el señor Barbier
había desempeñado en las deliberaciones de esta tarde contribuyendo, tal y como yo le
había recomendado, a disuadir a nuestros colegas de tomar una decisión precipitada.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 118
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Nº 1155. San Sebastián, 4 de
septiembre de 1936. 23h. Recibido por teléfono el 5 a las 0h. 15. (AMAE (P). Z-
Europe. Politique Intérieure, nº 169).
Ciboure, 4 de septiembre a las 23h.
En San Sebastián, de donde vengo, la población está nerviosa pero no parece que todo
el mundo ha comprendido todavía el cambio fundamental que se ha producido en el
frente Norte e incluso en las perspectivas de la guerra civil en su totalidad con la entra-
da de los insurrectos en Irún que le he anunciado por teléfono esta mañana.
Como era sin embargo fácil de darse cuenta que los acontecimientos militares iban, a
partir de ahora, a precipitarse y como los anarquistas, –encendiendo en Irún grandes 241
incendios que todavía ardían esta tarde– mostraban un resumen a pequeña escala de lo
que quizás le espera a San Sebastián, he enviado a este puerto a un bou francés y por mi
parte he ido allí a bordo del “Chusseur 62”117(sic) con la intención de embarcar cuanto
antes a una parte de los 60 a 100 franceses que todavía quedan allí.
No he encontrado a nadie que estuviese dispuesto a salir y apenas he traído a españoles,
como el señor Gómez Ocerin118, antiguo embajador en Roma y el señor Blas Cabrera119,
presidente de la Academia de Ciencias que volvían ambos de Santander.

117
Se trata en realidad del “Chasseur 62” (o C-62), un cazasubmarinos encargado por la Marina Francesa a astilleros ame-
ricanos en 1917 y 1918 (se construyeron en total 100). Éste en particular se construyó en 1918, probablemente en Jack-
sonville, y permaneció en servicio hasta 1936, año en que debió ser retirado. Sus características: 77 toneladas,
32x4’70x2’30 metros, 17 nudos de velocidad máxima (en 1936 no pasaría probablemente de los 15 nudos), 19 tripulantes,
armado con un cañón de 75mm y un lanzador de cargas de profundidad.
118
Justo Gómez Ocerín (1881-1968). Diplomático de carrera que ocupó distintos cargos en las legaciones de Estocolmo
(1919) y Atenas (1920), ejerciendo los cargos de cónsul en Marruecos (1921) y consejero de la embajada española ante
la Santa Sede (1922-1932). En 1932 fue nombrado subsecretario del Ministerio de Estado con Luis de Zulueta. Tras pasar
por La Haya, en marzo de 1934, fue nombrado embajador de España en Italia, cargo en el que permaneció hasta el 2 de
mayo de 1936. El comienzo de la Guerra Civil le sorprendió en San Sebastián logrando pasar a Francia por la interven-
ción de Herbette y el 23 de octubre de 1936 se posicionó a favor de los sublevados. El 5 de marzo de 1937 fue expulsa-
do de la carrera diplomática por el Gobierno de la República. El 19 de agosto de 1938 el Tribunal Seleccionador del
Cuerpo Diplomático –órgano depurador de la diplomacia española- decretó su jubilación. El 27 de marzo de 1939 el
recurso que presentó contra tal decisión fue rechazado si bien Gómez Ocerín fue finalmente admitido en la carrera diplo-
mática el 4 de noviembre de 1940 pero su reingreso efectivo no se produjo hasta el 29 de noviembre de 1947 tras la revi-
sión de su expediente. El 30 de mayo de 1951 fue definitivamente jubilado como ministro plenipotenciario.
119
Blas Cabrera y Felipe (Arrecife, Lanzarote, 1878/México D.F., 1 de agosto de 1945). Físico nacido en Canarias que
por influencia de Santiago Ramón y Cajal comenzó a estudiar y se licenció en Ciencias Físicas y Matemáticas en la Uni-
versidad Central de Madrid, doctorándose en Ciencias Físicas en 1901. En 1903 participó en la fundación de la
El gobernador civil de San Sebastián que había pasado la noche cerca de la frontera y
que había visto cerrado el camino de vuelta, ha pasado por San Juan de Luz y ha embar-
cado en el bou que yo había alquilado. La travesía, algo agitada, ha terminado de ago-
tarle y cuando a las 20h. he abandonado el edificio que se utiliza como Gobierno Civil
en San Sebastián, no se había tomado ninguna decisión ni se estaba tratando de ningún
asunto.
Parece ser que coexisten varias tendencias. En los medios oficiales hay personas que no
pierden la esperanza. Una de ellas me ha dicho que los insurrectos no habían tomado
todavía Irún y que las milicias populares hablaban de entrar en la ciudad. Otra me ha
pedido que interceda para que las armas y municiones confiscadas a los milicianos que
han pasado nuestra frontera (según dicen mil) sean puestas a la disposición de las fuer-
zas gubernamentales que se las harán enviar por barco desde Fuenterrabía. En revancha,
me han comunicado una conversación según la cual los Comités discutían el asunto de
saber si todavía era conveniente defender San Sebastián o si era mejor ahorrarle la suer-
te de Irún capitulando a tiempo. No me sorprendería que muchos nacionalistas vascos
fuesen de esta última opinión. En fin, probablemente no se equivoca quien piensa que
los anarquistas se preparan a actuar. He visto un camión en el que flotaba una bandera
de la CNT en el que un barril de gasolina estaba guardado por algunos individuos con
la insignia roja y negra, que no parecían salir para una expedición pacífica.
La impresión final es, esta tarde, que la conmoción producida por la pérdida de Irún pro-
242
vocará más bien deserciones y desconcierto antes que resoluciones vigorosas para las
que, por otra parte, no aparecerán los medios de ejecutarlas. Si mañana se confirma esta
coyuntura, habrá quizás que esperar una serie de repercusiones en los otros frentes y un
desenlace acelerado de toda la tragedia actual. Habrá que tomar entonces disposiciones
diplomáticas en previsión de esta eventualidad.
Jean Herbette

Sociedad Española de Física y Química. En 1905 obtuvo la cátedra de Electricidad y Magnetismo en la Universidad
Central. En 1910, la Junta para Ampliación de Estudios creó el Laboratorio de Investigaciones Físicas, del que Cabrera
fue nombrado director. Cabrera fue anfitrión de Albert Einstein en su visita a España en 1923. En 1931 fue nombrado
rector de la Universidad Central de Madrid. Un año después, junto con otros científicos, como Miguel Ángel Catalán o
su discípulo, Julio Palacios, impulsó la creación del Instituto Nacional de Física y Química, con la ayuda de una dona-
ción de la Fundación Rockefeller, ubicado en el denominado edificio Rockefeller, en la madrileña calle Serrano. En 1933
participa en la creación de la Universidad Internacional de Verano de Santander (actual Universidad Internacional Me-
néndez Pelayo), siendo nombrado rector el año siguiente. En 1936, se encontraba en Santander, siendo sorprendido por
el estallido de la Guerra Civil. Pasa a Francia y desde allí vuelve a Madrid. En 1937, el presidente de la Oficina Inter-
nacional de Pesas y Medidas, Pieter Zeeman, le nombró secretario de la Oficina, cargo que ocuparía entre 1937 y 1941,
yéndose a vivir a París. Tras el fin de la guerra, el Gobierno franquista exigió su cese, incluso aunque tal puesto no tenía
ningún valor representativo con respecto a España. Cabrera dimitió y se exilió a México, donde fue acogido por la Fa-
cultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, en donde trabajó como profesor de Física Atómica
y de Historia de la Física. Murió en el exilio mexicano en 1945.
243

“Frente Popular” del 19 de agosto de 1936.


Desde el mismo 19 de julio del 36, promovido por Rafael Olazábal con la finalidad, en su comienzo, de
enlazar la sede de la rebelión en San Juan de Luz (“Nacho-Enea”) con Pamplona, se organizó un servicio
de enlace militar que contaba con gran número de automóviles y modernas motocicletas que llevaban a
244
cabo el contacto diario entre San Juan de Luz y toda la España franquista, recorriendo Pamplona, Zaragoza,
Burgos, Valladolid, Salamanca, Ávila, Talavera y el frente de Madrid. Recorría diariamente 3.000 kms y
visitaba más de 80 dependencias oficiales, desde el Cuartel General del Generalísimo y el de Mola, hasta
las Juntas de Mando de Falange y Comisarías Carlistas de Guerra, pasando por los Estados Mayores,
Oficinas de Prensa y Relaciones Exteriores. (Kutxa Fototeka).

DOCUMENTO Nº 119
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Nº 1156. San Sebastián por
Ciboure e1 5 de septiembre de 1936 a la 1h. Recibido por teléfono a las 19h.
(AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
Reunidos ayer a la tarde, mis colegas del cuerpo diplomático han confirmado su deci-
sión de dar a la prensa un comunicado para dar cuenta de nuestra gestión ante el Gobier-
no español y de la respuesta que éste había dado.
Se ha suavizado la última frase del comunicado tal y como yo lo había sugerido esta
mañana a nuestro decano con la finalidad de no cerrar la puerta a esfuerzos posteriores.
El señor Barbier me ha representado en la reunión ya que yo estaba en San Sebastián.
Sin embargo, se había retrasado la publicación del comunicado hasta hoy al mediodía
tanto para que yo lo conociese como para que el señor Américo Castro tuviese el tiem-
po de recibir eventualmente nuevas instrucciones de Madrid.
Después de haber visto esta mañana al embajador de Argentina y después de haberme
dado cuenta de que sería imposible modificar todavía la redacción del comunicado si el
Gobierno español no añadía nada nuevo, he visitado al señor Américo Castro.
Este ha puesto en mi conocimiento la respuesta que había recibido de Madrid y que
mantenía la actitud negativa del Gobierno.
En estas condiciones no me ha quedado más remedio que dejar al señor Américo Cas-
tro hacer cualquier comunicado que le parezca útil para el decano del cuerpo diplomá-
tico.
Solamente he llamado su atención acerca del interés que el Gobierno español podría
tener en facilitar la intervención del cuerpo diplomático para salvar a los partidarios del
Frente Popular en las dos grandes ciudades amenazadas de San Sebastián y Bilbao sobre
todo si es verdad que los rehenes encerrados en el fuerte de Guadalupe han sido exter-
minados ayer por los anarquistas como se ha extendido el rumor.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 120
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1157. San Sebastián por San Juan de 245
Luz el 5 de septiembre de 1936 a las 20h. 35. Recibido el 5 a las 21h. 25. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
Confidencial.
El embajador de Argentina me ha mostrado confidencialmente esta mañana una nota
escrita que le había traido ayer el embajador de Inglaterra según la cual el señor Scott,
primer secretario de la embajada de Inglaterra estaría autorizado a dirigirse con una fina-
lidad humanitaria a la Comandancia Militar de los insurrectos en Irún, con el apoyo del
embajador de Inglaterra, de Argentina y de los Estados Unidos.
El señor García Mansilla me ha dicho que había conseguido disuadir a Sir Henry Chil-
ton de poner en marcha este proyecto señalándole que un grupo de misiones diplomá-
ticas no podía emprender, dejando de lado a las otras, una gestión de este tipo. El emba-
jador de Inglaterra pareció más bien aliviado viendo la imposibilidad de llevar a cabo el
proyecto que, sin duda, se lo había sugerido su secretario y había terminado respon-
diendo: “Let it (in)”. Con el asentimiento previo de mi colega argentino he visita-
do..........(Continúa en documento siguiente).
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 121
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1158. San Sebastián por San Juan de
Luz el 5 de septiembre de 1936 a las 20h. 35. Recibido el 5 a las 21h. 25. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
..........esta mañana a mi colega británico en cuyas oficinas no se entra sin dificultad ya
que las balas silban alrededor del lugar donde están situadas, cerca del puente de Hen-
daya. Sin decir nada de la comunicación confidencial que me había hecho el embajador
de Argentina he preguntado a sir Henry Chilton si veía algún medio de poner fin pron-
to a un combate cuyos proyectiles eran incluso molestos para él y cuyos horrores se des-
plegaban ante nuestros ojos.
El embajador de Inglaterra me ha respondido que había pensado enviar a su primer secre-
tario al otro lado del puente pero que había renunciado a hacerlo ya que los insurrectos,
me ha explicado, nos pedirían qué garantías podíamos darles de parte del Gobierno espa-
ñol mientras que éste acaba precisamente de declararnos que no pensaba prestarse a nin-
gún comunicado de este tipo: “Haríamos a espaldas del Gobierno de Madrid lo que pre-
cisamente acaba de rogarnos no hagamos”, ha concluido mi interlocutor.
No me ha quedado más remedio que darle la razón y le he comprometido a que me infor-
me de cualquier idea que tenga para atenuar los males de esta guerra civil. Me lo ha pro-
246 metido amablemente.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 122
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Nº 1160. San Sebastián por
Ciboure, 5 de septiembre de 1936. Recibido por teléfono a las 24h. (AMAE (P). Z-
Europe. Politique Intérieure, nº 169).
La población de San Sebastián parece estar menos agitada que ayer, pero el aspecto de
la ciudad manifiesta más una actitud de espera que de calma. No hay incendios en con-
tra de lo que habían anunciado los periódicos. Sólo algunos raros cañonazos a lo lejos.
El gobernador se muestra optimista. Cree que las fuerzas gubernamentales que se ha-
bían mantenido ayer en el fuerte de Guadalupe (encima de Fuenterrabía), tras haberlo
evacuado a causa de una ola de pánico, está todavía en su poder. Espera mantenerse en
contacto con ellas a través de un camino de mulas que bordea las crestas del macizo cos-
tero de Jaizquíbel120. En el frente Sur de San Sebastián, las milicias han conseguido una

120
Se refiere a la actual carretera que, desde Guadalupe, recorre la vertiente marítima de Jaizquíbel hasta Lezo. Esa ca-
rretera se inscribía dentro del sistema defensivo del Pirineo en el sector de Irún y fue denominada “Carretera técnica nº
1”. Fue construida por presos de los batallones de trabajadores. Para más información sobre este sistema defensivo véase
SAEZ GARCÍA, Juan Antonio: “La fortificación “Vallespín” en el alto de Gaintxurizketa” en Bilduma, nº 21, Rentería:
Ayuntamiento de Errenteria, 2008, pp. 203-260.
pequeña ventaja. Han sido rechazadas dos tentativas que los insurrectos han hecho más
al Oeste, en dirección a Orio (en la carretera a Bilbao), que quizás no sean sino meros
globos sonda. El nuevo Gobierno de Madrid parece decidido a reconocer la importan-
cia del frente Norte y a actuar en consecuencia. Ha sido instituido un mando único, ejer-
cido por un oficial de Estado Mayor que residirá en Bilbao, para todos los sectores que
se extienden desde Asturias hasta Guipúzcoa. De todas estas informaciones favorables
a la causa del Gobierno, la última es probablemente la más importante, siempre que haya
tiempo para que la unidad de mando pueda producir su efecto En lo que concierne al
mantenimiento de un frente en las crestas del borde del mar, entre Pasajes y Fuenterra-
bía, es una empresa que no parece realizable en el estado actual de las comunicaciones,
los efectivos, el material, las fortificaciones y la instrucción táctica que poseen las fuer-
zas gubernamentales. Por el contrario, la toma de San Sebastián por tierra es un objeti-
vo que los insurrectos pueden conseguir bastante rápidamente.
La resistencia de San Sebastián depende en parte de la ayuda que le pueda proporcio-
nar Bilbao. Una nueva columna de 200 hombres ha llegado de esta última ciudad para
reforzar a las milicias de Guipúzcoa, pero resulta evidente que para ser eficaz la ayuda
debería ser de mayores proporciones. Reina cierta incertidumbre en lo que se refiere a
la situación en Bilbao. Nuestro cónsul me ha advertido que los víveres comienzan a ser
raros y que en quince días faltará el carbón. Hoy, el torpedero alemán “JAGUAR” ha
llegado al atardecer de Bilbao a San Juan de Luz, después de haberse parado en San
Sebastián, pero al anochecer recibió la orden de volver inmediatamente a Bilbao. Según 247
parece esta decisión sería debida a la necesidad de devolver a su puesto a M. Ehrhard
que ejerce funciones de cónsul de Alemania y que deberá recibir mañana domingo a
numerosos refugiados ante Oviedo. Uno de nuestros compatriotas que ha venido en el
“JAGUAR” y que vuelve a Bilbao con él, ha hecho unas breves declaraciones a su fami-
lia que confirman la falta de víveres pero que no son alarmantes. Conviene sin embar-
go estar atento a ver qué pasa en lo que a esto respecta.
El nuevo Gobierno de Madrid tendrá sin ninguna duda razón si reconoce la importan-
cia del frente Norte y actúa en consecuencia. Solo cabe preguntarse si tendrá los medios
para ello. Mi interlocutor de hoy parecía preocupado cuando le he señalado una infor-
mación (recibida por telegrama de M. Bonjean) según la cual los insurrectos avanzan-
do desde Extremadura hacia Madrid habrían rebasado en 23 kms. Talavera y se encon-
trarían al mismo tiempo en esta región del Tajo a una cuarentena de kilómetros de
Toledo. Si estas informaciones fuesen exactas supondrían un avance en dos columnas,
la del Sur que podría llegar a Toledo, mientras que la del Norte amenazaría Madrid y es
bien sabido la gravedad que supondría para el Gobierno la pérdida de Toledo.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 123
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. En claro. Nº 1161. San Sebastián, reci-
bido por teléfono, el 6 de septiembre de 1936 a las 9h. 20. Ciboure, 5 de septiembre
de 1936. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
Continuación del telegrama precedente.
Según una información que me comunica nuestro cónsul en San Sebastián, ayer 4 de
septiembre a la tarde habría tenido lugar en el ayuntamiento de San Sebastián una reu-
nión de personalidades influyentes pertenecientes a todos los partidos del Frente Popu-
lar, incluidos los representantes de la C.N.T. (anarco-sindicalistas). A excepción del
delegado comunista y de los dos delegados anarco-sindicalistas, todos los participantes
en esta reunión se habrían declarado a favor de establecer negociaciones con los insu-
rrectos con la finalidad de evitar el bombardeo de San Sebastián. Por su parte, los nacio-
nalistas vascos habrían manifestado que si no se trataba con los insurrectos ellos aban-
donarían la causa del Gobierno. Estas noticias son difícilmente conciliables con el
lenguaje intrépido con el que me ha hablado hoy el gobernador civil pero incluso en el
caso de que no sean literalmente exactas tienen la posibilidad de tener relación con la
realidad de las cosas.
El gobernador civil me ha dicho que había prohibido incendiar casas pero los incendios
248 de Irún flameaban todavía esta tarde. Ha negado que todos los rehenes detenidos en el
fuerte de Guadalupe hayan sido liquidados pero ha reconocido que algunos de ellos han
sido pasados por las armas121.

DOCUMENTO Nº 124
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1162. San Sebastián por San Juan de
Luz el 6 de septiembre de 1936 a las 10h. 51. Recibido el 6 a las 11h. 25. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
La situación continúa pues sombría a pesar del impulso que la formación del nuevo
Gobierno en Madrid parece haber dado a las esperanzas del Frente Popular. Los dos ras-
gos dominantes de este Gobierno son la influencia de los comunistas y la presencia de
los anarquistas. Los métodos rusos del comunismo son malamente aplicables a ESPA-
ÑA en lo que tienen de eficacia y el anarquismo no es ya un factor de victoria militar
que no es una (palabra en blanco) del Gobierno. Sin duda, el ejercicio del poder educa
a los hombres pero también es necesario que el enemigo les deje el tiempo de aprender

121
En el fuerte de Guadalupe se produjo una fuga masiva de 156 detenidos al huir sus guardianes el día anterior. Sin em-
bargo varios presos permanecieron en el fuerte y fueron sorprendidos por milicianos anarquistas en retirada. Fueron ase-
sinados diez presos entre los que se encontraban Honorio Maura y Joaquín Beunza. Para la lista completa véase:
BARRUSO BARÉS, Pedro: Violencia política…, op. cit. págs. 593-594.
y no sabemos todavía cuánto tiempo tardarán los acontecimientos decisivos de esta gue-
rra. Es por lo que deberemos estar dispuesto a salvaguardar los intereses de FRANCIA
en cualquier eventualidad.
Jean Herbette

Portaestandarte carlista navarro a la salida de un 249


funeral patriótico en la catedral del Buen Pastor de
San Sebastián. La connivencia entre religión y
movimiento insurreccional anti-republicano queda
evidente en estas imágenes.
(Kutxa Fototeka).
DOCUMENTO Nº 125
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 187. Madrid 6 de septiembre de 1936
a las 23h. 45. Recibido el 7 a las 5h. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure,
nº 169).
Hablando esta mañana del asedio de Oviedo “El Socialista” escribe: “Si la conminación
hecha a los rebeldes no obtiene respuesta Oviedo será pasada a sangre y fuego. Se uti-
lizarán todos los medios de guerra conocidos y se utilizarán incluso otros que provo-
carán sensación”.
Por otra parte el ayuntamiento de Madrid ha publicado esta tarde un aviso dando ins-
trucciones a la población para la defensa pasiva contra los gases.
Se ruega comunicárselo a Jean Herbette
Bonjean

DOCUMENTO Nº 126
De Herbette, embajador de Francia en Madrid a M. Delbos, ministro de Asuntos
250 Exteriores. San Sebastián (por San Juan de Luz), 8 de septiembre de 1936. 12h. 45.
(Recibido: 14h. 30, 14h. 45. Telegramas nº 1169 a 1171.
COMMISSION DE PUBLICATION DES DOCUMENTS RELATIFS AUX ORI-
GINES DE LA GUERRE 1939-1945: Documents diplomatiques français 1932-1939).
2éme série (1936-1939). Tome III, (19 juillet-19 noviembre 1936) : Bruxelles : P.I.E-Peter
Lang, 2005 (Primera Edición : Paris, 1964), p. 344-345.
El embajador de Inglaterra me comunica el resumen de un telegrama que ha recibido de
Mr Eden. He aquí la traducción:
“El senador sueco Branttap ha venido, el 5 de septiembre, al Foreign Office
y ha declarado que había llegado de Madrid donde Largo Caballero y Prie-
to le habían dicho que tenían razones para creer que los rebeldes podrían
bombardear Madrid con gas. Algunos aviones habían dejado caer sobre
Madrid octavillas en las que se amenazaba con emplear el gas a título de
represalias en respuesta a una iniciativa análoga por parte de las fuerzas
gubernamentales.
El embajador de Inglaterra ha recibido instrucciones invitándole a ponerse
en contacto con sus colegas y esforzarse para obtener su cooperación, diri-
giendo a las autoridades rebeldes una advertencia señalándoles las graves
consecuencias que cualquier iniciativa de este género implicaría y que las
serias repercusiones de ellas derivadas sobre la situación internacional no
servirían los intereses del Gobierno ni los de los insurrectos”.
Mi colega británico ha tenido la amabilidad de señalarme que el final del telegrama reci-
bido por él era casi indescifrable y que había solicitado su repetición. Así se explica qui-
zás, añado yo, la contradicción que parece existir entre el comienzo del último párrafo
(intervención ante los insurrectos únicamente) y el final de este mismo párrafo (argu-
mento dirigido a la vez a los gubernamentales y a los insurrectos).
Sea lo que sea, mi colega británico que acababa de entrevistarse sobre el mismo asun-
to con el embajador argentino, me ha dicho que si nos limitamos a hacer una interven-
ción ante los insurrectos podríamos arriesgarnos, en su opinión, a suscitar una actitud
de resentimiento. Este argumento me parece razonable ya que la amenaza a la que
deberíamos referirnos en nuestra intervención está subordinada al empleo de gas por
las fuerzas gubernamentales, eventualidad que no es materialmente irrealizable ya que
la prensa ha anunciado, hace algún tiempo ya, que el Gobierno estaba fabricando gases
lacrimógenos.
Estoy pues de acuerdo con el embajador de Inglaterra en estimar que si se juzga conve-
niente hacer llegar una advertencia diplomática e internacional contra la utilización del
gas en la guerra civil española, lo que me parece efectivamente recomendable, es impor-
tante redactar esta advertencia de manera a no hacer recaer especialmente las sospechas
sobre una de las dos partes en lucha, a no ser que se posean las pruebas de que uno de
los adversarios ha tomado o va a tomar la iniciativa de recurrir a este arma.
Al dirigir a uno de los dos campos en particular una advertencia que no estuviese fun- 251
damentada en sus actos o sobre preparativos debidamente demostrados, nos expondrí-
amos a provocar reacciones violentas que envenenarían más aún el conflicto, sin contar
con el hecho de que algunas potencias rechazarían probablemente asociarse a una inter-
vención que acusarían de ser parcial122.

DOCUMENTO Nº 127
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1171. San Sebastián por San Juan de
Luz el 8 de septiembre de 1936 a las 12h. 45. Recibido el 8 a las 4h. 45. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
..........el empleo de gases por las fuerzas gubernamentales, eventualidad que no es mate-
rialmente irrealizable ya que la prensa ha anunciado desde hace ya algún tiempo que el
Gobierno estaba fabricando gases lacrimógenos.
Estoy pues de acuerdo con el embajador de Inglaterra en estimar que si se juzga conve-
niente hacer llegar una advertencia diplomática e internacional contra la utilización del
gas en la guerra civil española, lo que me parece efectivamente recomendable, es impor-
tante redactar esta advertencia de manera a no hacer recaer especialmente las sospechas

122
Por telegrama nº 688, del 9 de septiembre, el Departamento aconsejaba una intervención ante Madrid y Burgos a la
vez, pero recomendaba sin embargo al embajador dirigir, de acuerdo con sus colegas, una advertencia a los rebeldes.
sobre una de las dos partes en lucha, a no ser que se posean las pruebas de que uno de
los adversarios ha tomado o va a tomar la iniciativa de recurrir a este arma.
Al dirigir a uno de los dos campos en particular una advertencia que no estuviese fun-
damentada en sus actos o sobre preparativos debidamente demostrados, nos expondrí-
amos a provocar reacciones violentas que envenenarían más aún el conflicto, sin contar
con el hecho de que algunas potencias rechazarían probablemente asociarse a una inter-
vención que acusarían de ser parcial.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 128
Asuntos Exteriores. San Sebastián por Ciboure. Telegrama de llegada. Nº 1172. En
claro. San Sebastián, recibido por teléfono, el 8 de septiembre de 1936 a 1h. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 169).
La bahía de San Sebastián ofrecía hoy un aspecto lamentable. Cientos de personas,
sobre todo mujeres y niños, embarcaban en un gran carguero que a continuación hizo
ruta hacia Bilbao donde reina ya un comienzo de hambruna. Otros cientos de personas
querían embarcar en el “Aisne” que con este tiempo de marejada no es apropiado para
252 un transporte de pasajeros. Me he tenido que oponer enérgicamente a una afluencia
excesiva de viajeros lo que hubiese constituido un peligro para ellos mismos. Feliz-
mente el gobernador civil me ha apoyado y le he podido convencer de que el único
medio racional para organizar un transporte masivo en dirección a Francia consiste en
utilizar uno de los cuatro cargueros vacíos que esperaban delante del pasaje y enviarlo
al puerto de Le Verdon. Nuestro agregado naval ha anunciado esta posibilidad al Minis-
terio de Marina y yo acabo de advertir al prefecto de los Bajos Pirineos de manera que
sean alertados los servicios competentes. El “Aisne” señala por radio a Radio San Sebas-
tián que las autoridades francesas han sido prevenidas. Se estima entre 500 y 1.000 el
número de refugiados que podrán así desembarcar en Verdon. Además el “Aisne” ha
conducido esta tarde 113 personas a San Juan de Luz: todas ellas son franceses que
hemos podido encontrar entre la muchedumbre apelotonada en el embarcadero, además
de algunos extranjeros y de españoles conocidos nuestros o recomendados por el gober-
nador. Éste me ha explicado la causa del pánico al que yo asistía. Los milicianos y los
hombres que han ejercido funciones en nombre del Frente Popular no quieren lógica-
mente que sus familias caigan en manos de los insurrectos si San Sebastián es conquis-
tada. Pero en cuanto ellos han comenzado a evacuar a los suyos una gran parte de la
población ha querido partir también. Si se les hubiese prohibido hacerlo, habría pareci-
do que se reservaba un trato privilegiado a las familias del Frente Popular. Por ello se
ha autorizado la salida en masa de las mujeres, de los niños y de los viejos. De ahí se ha
derivado un espectáculo desgarrador y además inútil ya que la mayoría de esta gente no
correría ningún peligro si entrasen los insurrectos.
He llamado seriamente la atención del gobernador civil sobre la interpretación que
podría darse a esta evacuación de la población civil. Se podrá pensar que se producirán
incendios y liquidaciones de rehenes, como en Irún y en el fuerte de Guadalupe. El señor
Ortega me ha respondido que se esforzaba por todos los medios en evitar la repetición
de lo que había pasado en Irún y en Guadalupe. Me ha afirmado que disponía de poli-
cía suficiente para prevenir los incendios y que acababa de armar a esta policía con pis-
tolas ametralladoras para mantener alejados a los bandidos. Añadió que ya se había
tomado la decisión de embarcar a todos los rehenes y detenidos políticos en un barco
con la finalidad de sustraerlos a tentativas de liquidación. Este barco será dirigido hacia
Bilbao en el caso de que las fuerzas gubernamentales tengan que abandonar San Sebas-
tián. Me ha dado la impresión de que el gobernador civil hacía todo lo que podía para
salvar a la ciudad del incendio y a los rehenes de la muerte. Por otra parte yo le he ani-
mado a ello con gran insistencia. También me ha dado la impresión que los nacionalis-
tas vascos, exasperados contra los anarquistas, van a ayudar eficazmente al gobernador
a deshacerse de las bandas de incendiarios y asesinos. Hoy no se veía ya en San Sebas-
tián ni un solo camión que llevase la bandera roja y negra de la C.N.T.
Mi larga conversación con el gobernador, entrecortada con discusiones con diversos per-
sonajes, me ha conducido a una conclusión más significativa. Los dirigentes parece que
se dan cuenta que la defensa de San Sebastián es imposible y que se reduciría a una san-
grienta guerra callejera en la que la ciudad sería en parte destruida. Prefieren, cuando
llegue el momento, retirarse sin llegar a tales extremos. Tiene pues que ser posible, siem- 253
pre que los navarros no lleven a cabo bombardeos inútiles, llevar a bien una transición
en la que se eviten los incendios y asesinatos. En lo que se refiere particularmente a los
rehenes la idea de embarcarlos es positiva siempre que el barco en el que se encuentren
sea, por medios apropiados, inmovilizado en la bahía de San Sebastián o dirigido hacia
la costa francesa en el momento en el que se intente llevarlos a Bilbao. Si no me equi-
voco hay 600 vidas humanas a salvar.
A pesar de presentar un espectáculo trágico e inolvidable, la jornada de hoy permite
pues, en cierta medida, mantener la inapreciable esperanza en poder evitar la catástro-
fe final que se veía venir estos últimos días. Solo siento que el “Aisne”, al que esta tar-
de se le han averiado los condensadores, tenga necesidad de una reparación urgente que
le mantendrá quizás varios días en Bayona. Este accidente es tanto más desgraciado en
cuanto que, aparte del desenlace que se acerca a San Sebastián, la situación de nuestra
colonia parece volverse difícil en Bilbao, carente de víveres y quizás muy pronto, de
seguridad. Nuestro agregado naval ha solicitado, de mi parte, al Ministerio de Marina,
el envío de un torpedero. Los ingleses, los alemanes e incluso los americanos los tienen
por aquí. No podemos quedarnos sin comunicaciones marítimas en este grave momen-
to y agradeceré a Su Excelencia que se manifieste favorable a la llegada inmediata del
torpedero que he solicitado.
Jean Herbette
254
255

Los primeros meses tras la ocupación de San Sebastián se multiplicaron los solemnes funerales por el alma
de los “caídos” que saliendo generalmente del edificio del Kursaal, conducían los ataúdes encuadrados por
requetés y falangistas, por las calles de la ciudad marcando amenazadoramente la presencia de los nuevos
detentadores del poder impuesto por la fuerza de las armas. (Kutxa Fototeka).
DOCUMENTO Nº 129
San Sebastián por Ciboure. Telegrama de llegada. Recibido por teléfono, el 10 de
septiembre de 1936 a 10h. 30. Nº 11… (¿). (AMAE (P). Politique Intérieure, nº 169).
San Sebastián, 9 de septiembre a las 10h 30.
El rumor de que los nacionalistas vascos estarían negociando con los navarros la capi-
tulación de San Sebastián ha sido categóricamente desmentido por el gobernador civil
en la entrevista que acabo de mantener con él.
El señor Ortega me ha dicho que el diputado nacionalista Irujo estaba, por el contrario,
organizando el frente por el lado de Azpeitia; que otras personalidades influyentes de
este partido cooperaban en la dirección de los asuntos públicos; que las milicias nacio-
nalistas mantenían el orden en la ciudad y que, en resumen, la unión de los nacionalis-
tas vascos y el Gobierno era más estrecha que nunca.
Al mismo tiempo, el gobernador civil se ha mostrado mucho más optimista que ayer en
lo que se refiere a la situación militar. Afirma que el frente de sus fuerzas está sólida-
mente defendido y que si las medidas prometidas llegasen a tiempo se podría incluso
hacer retroceder algo a los insurrectos. Le he preguntado si en el caso de un ataque con-
tra San Sebastián y de combates en algunas partes de la ciudad, tenía en cuenta la posi-
256 bilidad de la formación de una comisión municipal sin color político que podría inclu-
so incluir extranjeros establecidos aquí desde hace tiempo y que, al hacer reinar la
seguridad descargaría al gobernador de una tarea que apenas podría sumar a las res-
ponsabilidades del frente.
El señor Ortega me ha respondido que esa comisión correría el riesgo de no tener la
autoridad necesaria y que, por otra parte, no estaban previstos en un futuro próximo
combates en la ciudad, ya que la falta de actividad que los navarros muestran desde hace
algunos días es debida a la imposibilidad material en la que se encuentran de explotar
la toma de Irún.
Este lenguaje no impide que San Sebastián tenga hoy un aspecto triste. Se nota que fal-
ta una parte de la población. La “evacuación” de los bancos, de los stocks, de las mer-
cancías y vehículos, etc. ha vaciado la ciudad de su contenido material. Milicianos
comunistas muy jóvenes que parecen jugar a soldados no consiguen poner una nota de
fuerza en este decorado de desolación. Apenas hay animación sino es en torno a las
tomas de agua junto a las que se hace cola o sino en la vecindad del embarcadero y sobre
el borde del mar.
Incluso la cárcel ha sido evacuada tan completamente que cuando el gobernador ha que-
rido telefonear allí para informarse sobre la suerte de un detenido el único que le ha res-
pondido es el barrendero de la playa. Uno de los secretarios del gobernador me ha dicho:
“Quizás me embarque pronto con ustedes”.
A pesar de los esfuerzos que el gobernador civil está dispuesto a hacer hasta el último
momento como en Irún, hay razones para pensar en la caída próxima de San Sebastián.
El señor Ortega ha repetido hoy a los periodistas lo que me había declarado antes de
ayer: ha tomado todas las precauciones para que San Sebastián no arda como ardió Irún.
Cabría preguntarse si estas precauciones serán eficaces en el caso de que se den com-
bates en la ciudad y en ausencia de una comisión municipal a la que me he referido ante-
riormente. Pero antes de pronunciarse sobre este asunto habría que estar seguro de que
la suerte de San Sebastián no puede ser resuelta más que por el combate.
Pero, si se han desmentido los rumores de una negociación entre los nacionalistas vas-
cos y los insurrectos navarros, nada permite asegurar que no exista la posibilidad de otra
vía de diálogo.
El hijo del gobernador civil que llegó antes de ayer a San Juan de Luz, no había vuelto
hoy a San Sebastián, y si todas las negociaciones fracasan, existe todavía la posibilidad
de que las fuerzas gubernamentales abandonen la ciudad, bien por la carretera de Bil-
bao que todavía permanece abierta hasta aquí, bien por medio de un gran carguero que
espera en la bahía.
También conviene pensar desde ahora en las consecuencias que la entrada de los insu-
rrectos en San Sebastián podría producir tanto sobre la posición de Bilbao que podría
convertirse muy pronto en crítica por el exceso de población, la hambruna, amenazas
de bombardeos, etc. como por las perspectivas de la guerra civil en general.
El día de ayer durante el cual no pude desgraciadamente ir a San Sebastián por carecer
de un barco capaz de soportar la fuerte marejada, aportó dos hechos importantes: el robo 257
de los depósitos de los bancos123 y de los contenidos de las cajas fuertes, al igual que de
numerosos stocks (en la fábrica Michelin de Lasarte los neumáticos requisados están
evaluados aproximadamente en un millón de pesetas), todo ello dirigido hacia Bilbao.
Por otra parte, los seiscientos y pico rehenes que se encontraban presos en la cárcel o
en el Kursaal, han sido embarcados en un navío de comercio y dirigidos igualmente
hacia Bilbao124.
El primero de estos hechos puede ocasionar a algunos de nuestros compatriotas perjui-
cios muy graves ya que la devolución de los depósitos y el pago de subsidios no está
asegurado. Convendría pues invitar al Gobierno español a que constituyese desde aho-
ra en Francia, si quiere continuar realizando aquí operaciones, un depósito de garantía
hasta un montante, por ejemplo, de 50.000.000 de francos, con el fin de garantizar las
indemnizaciones debidas a nuestros compatriotas a los que la Convención de 1862 pro-
híbe la requisa de sus bienes.
En cuanto a los rehenes, su embarque, que los anarquistas querían impedir, ha sido una
medida de precaución, pero su envío a Bilbao es una causa suplementaria de sufri-

123
En los días previos a la evacuación de San Sebastián los depósitos de los principales bancos fueron trasladados a Bil-
bao. Posteriormente, ante la inminencia de la ocupación de Bilbao, fueron trasladados de nuevo -junto con depósitos de
la capital vizcaína- a la ciudad francesa de La Rochelle, dando lugar –la demanda de su devolución- a un largo pleito.
124
Gran parte de los presos que se encontraban en San Sebastián fueron trasladados en barcos a Bilbao. Alguno de ellos
murieron en los asaltos a los barcos prisión o a las cárceles de la capital vizcaína. La mayoría fueron puestos en libertad
en las fechas previas a la ocupación de Bilbao.
mientos y peligros. Debería ejercerse una acción internacional ante el Gobierno espa-
ñol para conseguir, por ejemplo, su entrega a la Cruz Roja.
He conducido esta tarde a San Juan de Luz a una docena de franceses que las minúscu-
las dimensiones de nuestro barco y un tiempo a pesar de todo bastante bueno, apenas
permitían embarcar. Es urgente que podamos disponer de un barco de guerra adecuado
a las circunstancias tan graves y urgentes.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 130
Telegrama de salida. Por cable. Urgente. Secreto. 11 de septiembre de 1936.
Nº 1182. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
De una fuente que parece digna de crédito me he enterado que el general Mola ha diri-
gido un ultimátum a las autoridades de San Sebastián conminándolas a rendir la ciudad
en un plazo de 48 horas. El plazo expirará esta tarde. Según parece se han ejercido
influencias en Burgos con el fin de obtener que este plazo sea prolongado pero no se
sabe si el general Mola, que se encontraría en el frente, consentirá en retrasarlo. En el
caso de que el plazo expire sin que la ciudad se haya rendido se dice que la artillería
258 navarra procederá a un bombardeo destructor.
Cuando vaya hoy a Bilbao en el contratorpedero “Malin” me pararé en San Sebastián
para intentar conocer las disposiciones de las autoridades y para evacuar, si fuese nece-
sario, nuestro consulado así como el resto de nuestra colonia.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 131
Telegrama de salida. Marina. Nº 1184. París, para Asuntos Exteriores. 11 de sep-
tiembre de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
Nº 34- Se ruega remitir a nuestra embajada de Madrid a la mayor urgencia posible,
mediante una de las cifras que posee, un telegrama destinado:
1º) a anunciar que, a no ser que reciba los suministros, el material y los refuerzos nece-
sarios, el Gobierno de San Sebastián va encontrarse impotente para contener el avan-
ce de los insurrectos.
2º) a invitar al señor Bonjean a que verifique si el Gobierno español se da realmente
cuenta de esta situación así como a que se informe con la ayuda del coronel Morel
sobre las medidas tomadas para hacer frente a esta situación.
Jean Herbette
259

“Frente Popular” del 20 de agosto de 1936.


260
261

Al igual que los republicanos las tropas navarras también utilizaron camiones blindados. Aquí se pueden
ver algunos de ellos entrando en San Sebastián y luego aparcados en distintos puntos de la ciudad. (Kutxa
Fototeka).
DOCUMENTO Nº 132
De Herbette, embajador de Francia en Madrid a M. Delbos, ministro de Asuntos
Exteriores. San Sebastián (por San Juan de Luz), 12 de septiembre de 1936. 21h.
15. (Recibido: 22h. 30. Telegramas nº 1192 y 1193.
COMMISSION DE PUBLICATION DES DOCUMENTS RELATIFS AUX ORI-
GINES DE LA GUERRE 1939-1945: Documents diplomatiques français 1932-1939).
2éme série (1936-1939). Tome III, (19 juillet-19 noviembre 1936) : Bruxelles : P.I.E-Peter
Lang, 2005 (Primera Edición : Paris, 1964), p. 365.
Referencia a mi telegrama nº 1169-1171 y a su telegrama nº 688.
En la reunión del cuerpo diplomático que tuvo lugar el 10 de septiembre y en la que fui
representado por el sr. Barbier125, debido a que me encontraba en San Sebastián, el
embajador de Italia126 se manifestó fuertemente contra la idea de hacer una gestión ante
los insurrectos.
Ha resaltado en primer lugar que la idea de esta gestión no provenía del Gobierno espa-
ñol, que por otra parte acaba de oponerse a la intervención proyectada por el cuerpo
diplomático con vistas a suavizar los males de la guerra, sino más bien de un comunis-
ta sueco cuyas declaraciones han sido conocidas solo indirectamente por el Gobierno
262 británico a través de su embajada en Bruselas.
Por otra parte, los Gobiernos cuyos representantes están aquí reunidos, no han recono-
cido a los insurrectos y no pueden dirigirse directamente a ellos.
En fin, no se ve la posibilidad de plantear semejante protesta contra la simple amenaza
de utilizar el gas en respuesta a su utilización por las tropas gubernamentales, mientras
que numerosas crueldades, como el incendio de Irún, los asesinatos de los rehenes de
Guadalupe y el traslado de los rehenes de San Sebastián a Bilbao, han sido cometidas
en el campo gubernamental sin que haya habido ninguna protesta.
En el intercambio de puntos de vista que ha tenido lugar tras las declaraciones del emba-
jador de Italia, el sr. Barbier ha tenido cuidado en mantenerse en el terreno definido por
el citado telegrama de Su Excelencia.
En definitiva, la idea que el embajador de Inglaterra había sido encargado de esbozar y
que, por otra parte, parecía defender de mala gana, ha sido rechazada.
Acabo de ver a mi colega británico. En conversación que he mantenido con él, mostra-
ba que no deseaba de ninguna manera continuar un esfuerzo que, he vuelto a tener la
misma impresión, le ha parecido siempre inoportuno.

125
Diplomático francés.
126
Orazio Pedrazzi (Travo, 11 agosto 1889/ Florencia, 6 de octubre de 1962). Periodista, escritor y político. Fue corres-
ponsal de guerra y participó en la invasión de Fiume por el poeta Gabriel D´Annunzio. En 1927 fue nombrado cónsul
en Jerusalén, de donde pasó a Túnez y Praga. En 1932 fue nombrado embajador en Chile y en 1935 en España.
DOCUMENTO Nº 133
(Sección) Europa. Amenaza de bombardeo sobre San Sebastián, 12 de septiembre
de 1936. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
En relación con mis informaciones precedentes tengo el honor de remitir adjunto, al
Departamento, una muestra de las octavillas que un avión navarro lanzó ayer sobre San
Sebastián. Este papel me ha sido entregado por el mismo gobernador civil que no se lo
tomaba en serio. He llamado su atención sobre el hecho de que esta amenaza de bom-
bardeo podría, según mis informes personales, convertirse rápidamente en eficaz.
(Jean Herbette)

DOCUMENTO Nº 134
Telegrama de salida. Nº 1194. Por teléfono. En claro. 12 de septiembre de 1936.
Diplomacia París. (CADN, Madrid. Ambassade, serie B, legajo 556).
La defensa de San Sebastián ha terminado. La evacuación se estaba llevando a cabo esta
tarde cuando desembarqué. Se ha acelerado notablemente durante mi estancia. Al reci-
birme por última vez en su despacho, el gobernador me ha dicho que sus milicianos pre-
sos de pánico habían abandonado esta mañana la posición de Santa Bárbara, en el sec- 263
tor de Hernani, y que esta pérdida había hecho retroceder toda la línea. Me ha dado a
entender que sus fuerzas se estaban replegando hacia la carretera de Bilbao, rehusando
luchar en la ciudad con el fin de evitar su destrucción y que él mismo pensaba detener-
se en Zumaya (al borde del mar, 38 kms. al oeste de San Sebastián)127.
Me ha preguntado si me había enterado que Madrid debió socorrerle. No he podido
fomentar esta ilusión.
Se ha quejado amargamente de que hayan sido utilizados tiradores marroquíes para
tomar San Sebastián y ha deplorado que las demás naciones democráticas no hayan apo-
yado más al Frente Popular en España. Le he demostrado que la derrota del Frente Popu-
lar español resultaba de su falta de organización y, sobre todo, de los excesos que, come-
tidos en su nombre, habían creado poco a poco el vacío a su alrededor.
A pesar de lo que había de injusto en las quejas del gobernador, su lenguaje ha sido
digno de la grandeza de espíritu que ha manifestado desde su entrada en funciones. En
un mes, el señor Ortega se ha labrado, en plena adversidad, una figura heroica que
jamás olvidarán los que han sido testigos diarios de su sencillez, de su valentía y de su
humanidad. Totalmente abandonado a sus propias fuerzas mientras luchaba en el fren-
te donde debía decidirse la suerte de toda la guerra, amenazado sin cesar por los pre-

127
Tras abandonar San Sebastián la Junta de Defensa de Guipúzcoa se trasladó a Zumaya donde celebró su última reu-
nión antes de la creación del Gobierno Vasco. Sin embargo, ante la progresión de las tropas franquistas tuvo que trasla-
darse a los pocos días a Eibar.
tendidos ultra-revolucionarios que han sido los mejores auxiliares de los insurrectos,
ha salvado muchas vidas apoyándose en los nacionalistas vascos y, sobre todo, ha sal-
vado su honor.
Las disposiciones que ha tomado en el último momento, con la ayuda de los naciona-
listas, lograrán quizás impedir que San Sebastián sea destruida por los incendios y
ensangrentada por las masacres. En la modesta medida en la que yo he podido ayudar
a esta tarea, he hecho todo lo que he podido. Me parece que en este asunto todo depen-
de actualmente de la clarividencia y de la celeridad con las que actúe el general Mola si
es efectivamente él quien manda a los navarros victoriosos.
No da la impresión de que los milicianos puedan resistir mucho tiempo en el frente
Zumaya-Azpeitia. No hay moral para ello. Las dificultades del terreno, bastante nume-
rosas por otra parte, constituyen probablemente el único obstáculo capaz de retrasar la
marcha de los insurrectos. Además, éstos pueden estar interesados a partir de ahora, en
dejar de lado Bilbao del que no tienen gran cosa que temer, a fin de lanzarse lo antes
posible sobre Madrid.
Nuestro cónsul general y su personal han venido hoy conmigo a San Sebastián y han
vuelto igualmente conmigo. Hemos dejado la “Maison de France”128 bajo la guardia de
algunos compatriotas que razones de familia o de interés les impedían absolutamente
abandonar la ciudad. Las dos partes adversas han sido advertidas que hay que respe-
264 tarles.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 135129
(CADN, Madrid- Ambassade, Vol. 259. 60 2MI, nº1105).
Agencia Diplomática de España.Hendaya, 12 de septiembre de 1936.
Señor embajador:
Con esta fecha el Excmo. Sr. Ministro de Estado me encarga ponga en conocimiento del
Cuerpo Diplomático, actualmente en Francia, lo que sigue:
“Estima el Gobierno Español que un Jefe de Misión no puede actuar en cali-
dad de tal, ante el Gobierno cerca del cual está acreditado, sino dentro del
territorio del país que ha sido designado. Los Jefes de Misión pueden eviden-
temente ausentarse cuando lo juzguen oportuno, pero su ausencia les priva de
actuar con la plenitud de sus funciones. El Gobierno Español no puede, en con-
secuencia, sin desviarse de estas normas habituales en las relaciones diplo-

128
Se refiere al actual Colegio de Médicos de Guipúzcoa, antiguo Colegio Francés, situado enfrente de la Estación del Norte.
129
Texto original en español.
máticas, reconocer a los Jefes de Misión residentes en Francia, un derecho que
solo corresponde al Cuerpo diplomático residente en Madrid, entre el cual se
cuentan, por lo demás actualmente, cuatro Embajadores y varios Ministros”.
Al comunicar a Vuecencia lo que antecede, he de añadir que la Misión que me había
sido confiada cerca del Cuerpo diplomático, termina en este momento, y en adelante
Vuecencia tendrá que relacionarse con el Gobierno Español sin intervención mía.
Al despedirme de Vuecencia, he de expresarle las gracias más vivas por la amable aco-
gida que me ha sido dispensada por Vuecencia.
Reciba Vuecencia el testimonio de mi alta consideración.
Firmado: Américo CASTRO
Excmo. Señor Don Jean Herbette
Embajador de Francia
CIBOURE

265

Américo Castro, antiguo embajador en


Berlín y enviado como representante del
Ministerio de Estado ante las misiones
diplomáticas extranjeras establecidas en
la frontera francesa. (Fuente: Fundación
Pablo Iglesias).
DOCUMENTO Nº 136
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1188. San Sebastián por San Juan de
Luz el 12 de septiembre de 1936 a las 18h. Recibido el 12 a las 18h. 40. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
El señor Américo Castro ha venido hoy a a las 13h ¾ a leerme un comunicado del que
previamente había entregado una copia al decano del cuerpo diplomático y del que se
deduce que el Gobierno de la República española no puede reconocer el derecho de ejer-
cer una acción diplomática a los jefes de misión que no residen en territorio español.
He respondido al señor Castro que este comunicado no debía haberse hecho ya que pre-
cisamente yo he mantenido, no sin riesgos de toda naturaleza, nuestra embajada en San
Sebastián adonde voy a ir otra vez esta tarde.
A continuación he dado fin a la entrevista que desgraciadamente no tenía ninguna razón
de ser al haber comenzado el señor Castro declarándome que no representaba ya al
Gobierno de Madrid.
El embajador de Argentina ha convocado para esta noche una reunión del cuerpo diplo-
mático. Temo que el comunicado de Madrid sea objeto de severas críticas. El embajador
de Inglaterra al que acabo de ver y que estaba ya al corriente de la visita del señor Cas-
266 tro al embajador de Argentina, me ha dicho..........(Continúa en documento siguiente).

DOCUMENTO Nº 137
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1189. San Sebastián por San Juan de
Luz el 12 de septiembre de 1936 a las 18h. Recibido el 12 a las 19h. (AMAE (P). Z-
Europe. Politique Intérieure, nº 170).
..........que este comunicado le parecía impertinente.
En el caso de que fuese retenido en San Sebastián por las gestiones que debo hacer con el
fin de proteger ciertos intereses franceses, encargo al señor Barbier que me represente en
la reunión de esta noche rogándole que observe una actitud discreta y haga observar en
concreto, en lo que me concierne, que tengo todavía mi oficina en San Sebastián, territo-
rio español; que por otra parte no me negaba de ninguna manera a ir a Madrid y volver si
las necesidades del servicio lo exigiesen pero la tesis según la cual los jefes de misiones
diplomáticas deben necesariamente residir en el territorio del Estado donde están acredi-
tadas no me parece aplicable siempre en tiempos de guerra como lo prueba en concreto el
ejemplo de Bélgica cuyo Gobierno de 1914 a 1918 no impuso de ninguna manera a los
ministros extranjeros instalados en el Havre la obligación de ir a residir a Nieuport.
Sin perjuicio de la actitud que adoptarán mis colegas y cuyos Gobiernos respectivos ten-
drán ellos solos la legitimidad para..........(Continúa en documento siguiente).
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 138
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama. Nº 1190. San Sebastián por San Juan de
Luz el 12 de septiembre de 1936 a las 18h. Recibido el 12 a las 19h. 35. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
..........examinar los eventuales efectos, me permito únicamente señalar a S.E. las
siguientes consideraciones confidenciales:
Estamos manifiestamente interesados en evitar que la guerra civil española de lugar a
una escisión entre las potencias tanto más cuanto que dado el curso de los aconteci-
mientos una escisión nos dejaría quizás bastante aislados.
Se deduce del telegrama que el señor Bonjean ha dirigido el 8 a S.E. que el Gobierno
español ha pensado ya en la eventualidad de su salida de Madrid. Esta perspectiva que
las otras potencias ciertamente no ignoran es de tal naturaleza que no solo les aleja de
enviar sus representantes a Madrid sino incluso de encaminarlos hacia Alicante por
ejemplo; ya que la región de Alicante es cualquier cosa menos segura en el caso de que
los insurrectos avanzasen o estallasen disturbios sociales en sus cercanías. Barcelona y
Valencia lo son todavía menos aún.
Si el Gobierno de Madrid persiste en una conducta que obligará..........
267
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 139
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1195. San Sebastián por
Ciboure, el 13 de septiembre de 1936. Recibido por teléfono a las 14 h. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Según los rumores extendidos por aquí esta mañana por refugiados llegados de San
Sebastián, habrían estallado numerosos incendios en esta ciudad. Informaciones reco-
gidas entre otros refugiados no confirman estos rumores.
Hacia las cinco de la mañana, un testigo que parece serio habría únicamente observado
un incendio aislado en la orilla izquierda del Urumea.
A pesar de los rumores que circulaban ayer por la tarde no parece que haya percibido
ningún resplandor en dirección a Pasajes. En consecuencia me abstengo de hacer zar-
par a ningún buque de guerra. El torpedero británico que está anclado en la bahía de San
Juan de Luz no se dirigirá tampoco a la costa española.
Informaciones recogidas confirman que el gobernador de San Sebastián se habría diri-
gido hacia Zumaya. Los milicianos del partido nacionalista vasco se habrían dirigido
por su lado hacia Azpeitia.
El Comité que dirigía la administración civil y las operaciones militares de la Junta de
Defensa debe instalarse en Deva y la Diputación (Conseil Genéral) en Motrico. El Ser-
vicio de Sanidad ha sido transferido en su mayor parte a Bilbao.
Parece ser que un puesto radio-transmisor se ha instalado en Zumaya.
Todos estos arreglos se encuentran naturalmente a expensas de un avance de los nava-
rros. Muestran solamente que la retirada de las fuerzas gubernamentales se ha llevado
a cabo según algún plan.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 140
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1196. San Sebastián por
Ciboure, el 13 de septiembre de 1936. Recibido por teléfono a las 14 h. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
CONFIDENCIAL.
Informaciones retrospectivas de buena fuente sobre las evacuaciones de San Sebastián.
268 El pánico que en la mañana del 12 de septiembre ha hecho perder a las tropas guberna-
mentales la posición de Santa Bárbara no ha sido provocado por la falta de municiones,
ni por la falta de trincheras o de alambradas. La defensa era posible pero los milicianos
han huido. Los dos oficiales que los mandaban en este lugar han sido fusilados.
La pérdida de Santa Bárbara ha hecho caer todas las demás posiciones de este sector, y
como consecuencia se ha decidido la evacuación de San Sebastián a las 14h. 30.
Han salido de San Sebastián 82 camiones llevando cada uno a unos cuarenta hombres
como media pero, según se dice, entre los hombres así transportados en dirección a Bil-
bao el número de combatientes no superaba los 1.800 a 2.000.
Estos milicianos han debido encontrar hoy en la carretera posiciones preparadas de ante-
mano que forman un frente aproximadamente limitado por Zumaya al Norte y por
Azpeitia al Sur. Podrían organizar aquí una resistencia pero para ello tendrían necesi-
dad de municiones y de los refuerzos que ya no esperan recibir.
Además, los milicianos del partido nacionalista vasco estarían dispuestos a pactar con
los navarros.
Estas indicaciones parecen demostrar que el acceso a Bilbao puede ser abierto rápidamen-
te a las tropas del general Mola, si éste juzga más oportuno entrar en Vizcaya que dirigirse
hacia Madrid: en este caso será necesario ocuparse pronto de las repercusiones que el avan-
ce de los navarros producirá en Bilbao ya saturado por una decena de miles de refugiados.
Jean Herbette
269

Tipos de falangistas que formaban parte de las tropas navarras posan en el San Sebastián recién conquistado.
(Kutxa Fototeka).
270

“Frente Popular” del 25 de agosto de 1936.


DOCUMENTO Nº 141
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. París, el 13 de septiembre de
1936. Recibido el 13 de septiembre a las 12h. 30. (AMAE (P). Z-Europe. Politique
Intérieure, nº 170).
MARINA A ASUNTOS EXTERIORES.
Nuestro agregado naval en Madrid nos comunica el mensaje siguiente:
“Milicianos se retiran sin demasiado desorden e intentarán establecer una línea de resis-
tencia en los alrededores de Eibar. Es previsible que caída de San Sebastián tendrá reper-
cusiones importantes sobre el conjunto del frente Norte. La situación del Gobierno de
Madrid ya difícil puede convertirse en desesperada y es posible un derrumbe completo.
Se ruega comunicar este telegrama al departamento de Aire y Guerra”.

DOCUMENTO Nº 142
De Herbette, embajador de Francia en Madrid a M. Delbos, ministro de Asuntos
Exteriores. San Sebastián (por San Juan de Luz), 14 de septiembre de 1936.
13h. 35. (Recibido: 15h. 20, 15h. 10, 14h. 55). Telegramas nº 1199 a 1201. 271
COMMISSION DE PUBLICATION DES DOCUMENTS RELATIFS AUX ORI-
GINES DE LA GUERRE 1939-1945: Documents diplomatiques français 1932-1939).
2éme série (1936-1939). Tome III, (19 juillet-19 noviembre 1936) : Bruxelles : P.I.E-
Peter Lang, 2005 (Primera Edición : Paris, 1964), p. 367-368.
13 de septiembre. Confidencial.
El embajador de Argentina ha salido esta mañana para París con el fin de entrevistarse
con su ministro de Asuntos Exteriores130. El embajador de Bélgica131 marcha a Bruselas

130
Ministro de Asuntos Exteriores de Argentina: Carlos Savedra Lamas (1878-1959). Nacido en Buenos Aires en
1878, abogado y político era bisnieto de Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta, establecida el 25 de mayo
de 1810. Se graduó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en 1903. En la Facultad de Filosofía
y Letras fue profesor y fundador de la cátedra de Sociología. En la de Derecho y Ciencias Sociales creó la de Legisla-
ción del Trabajo. Fue miembro de la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya. En 1928 fue elegido, por el voto uná-
nime de los representantes de 56 naciones, como presidente de la XI Conferencia Internacional del Trabajo, reunida en
Ginebra. Entre otros foros internacionales, Saavedra Lamas presidió también la Asamblea de la Sociedad de las Nacio-
nes en Ginebra. Fue ministro de Justicia e Instrucción Pública en 1915, ministro de Relaciones Exteriores y Culto en 1933
y 1938, y diputado nacional en dos períodos. Obtuvo el Premio Nobel de la Paz de 1936, cuando tenía 58 años, por su
labor en pro de la paz en general, pero en particular por haber inspirado el “Pacto antibélico Saavedra Lamas”, que fue
firmado por 21 naciones y que se convirtió en un instrumento jurídico internacional suficiente para mantener la estabi-
lidad y la paz entre las naciones. Además, le cupo un papel brillante como mediador para finalizar la guerra del Chaco
que enfrentó a Paraguay y Bolivia. Fue Saavedra Lamas quien convocó la Conferencia de Paz de Buenos Aires para de-
tener el conflicto. Entre 1941 y 1943 fue rector de la Universidad de Buenos Aires.
131
El embajador de Bélgica en España se apellidaba Envers. Sobre las relaciones entre los dos países véase CASANO-
VA, Marina: “Las relaciones diplomáticas hispano-belgas durante la Guerra Civil española: el caso del barón de Borch-
grave” en Espacio, Tiempo y Forma. Serie V. Hª Contemporánea t. V, Madrid: UNED, 1992, pp. 293-302.
quizás para evaluar las consecuencias del “registro” que han querido hacer, bajo la ame-
naza de un revólver, en el domicilio de su consejero de embajada en Madrid. El resto de
mis colegas recibirán sin duda también instrucciones que estamos interesados en cono-
cer. La próxima reunión del cuerpo diplomático está fijada para el viernes 18 de sep-
tiembre. Sería pues prematuro querer determinar desde ahora una línea de actuación.
Con esta reserva, expongo a continuación cómo veo el problema:
1º) Como el sr. Bonjean me ha dicho hoy por teléfono que había recibido la garantía del
ministro de Estado, el comunicado hecho por el sr. Castro132 no se dirige contra la
embajada de Francia que no ha dejado de funcionar un solo día en …133. Nada nos
obliga pues a responder ni a tomar como pretexto este comunicado para adoptar nin-
guna decisión precipitada;
2º) Sería probablemente deseable que el resto de las misiones diplomáticas se abs-
tengan también de responder a un comunicado que el sr. Castro parece haber alte-
rado algo el carácter al dar una copia de sus instrucciones al decano del cuerpo
diplomático. Este último puede tener una opinión sobre la tesis española y exage-

132
Américo Castro (Cantagallo, 1885/Lloret de Mar, 1972), nació en la localidad brasileña de Cantagallo, donde sus
padres regentaban un negocio en el que vendían de todo. A los tres años de edad, Américo Castro regresó con su fa-
milia a Granada, de donde eran originarios sus padres. En la última década del siglo pasado, los Castro, descendientes
272 de Castro Cabeza de Vaca, el arzobispo fundador del Sacromonte, de Granada, eran una familia acomodada que había
comprado unas tierras en Huétor Taja. El joven Américo, que en seguida se decantó por el estudio, iba en una jaca que
le compró su padre hasta la universidad de Granada, donde estudiaba Letras y Derecho. Terminadas las carreras, vino
a Madrid para hacer el doctorado, pero siguió hasta París, donde ya huérfano tenía que ganarse la vida, mientras estu-
diaba en la Sorbona, dando clases de español. Américo Castro volvió a Madrid para hacer el servicio militar y comenzó
a colaborar con Ramón Menéndez Pidal en el Centro de Estudios Históricos y con la Institución Libre de Enseñanza,
a cuyo grupo pertenecía. Tres años después, Américo Castro era catedrático de Historia de la Lengua Española en la
Universidad de Madrid. Viaja con frecuencia por Europa y América y participa en la fundación de la Revista de Filo-
logía Española, donde publicó algunos de sus estudios más importantes. Dentro de este período tradujo a Meyer-Lübke,
realizó una edición de los Fueros leoneses y escribió una importante introducción para El burlador de Sevilla (1922).
En 1912 nació, en San Sebastián, su hija Carmen que años más tarde se casaría con el filósofo Xabier Zubiri. De 1925
data una de sus publicaciones más ambiciosas: El pensamiento de Cervantes, que estudia la relación del autor del Qui-
jote con el Renacimiento y el erasmismo. Su interés por el fenómeno de la difusión erasmista en España le inspiró los
volúmenes Santa Teresa y otros ensayos (1929) y Lo hispánico y el erasmismo (1940-42). Liberal en política, manifestó
su adhesión a la República y se le encomendó la Embajada española en Berlín en 1931. No perteneció nunca a ningún
partido político, y en la guerra lo destituyeron los dos bandos. Cuando estalló la guerra, cogió el último tren para San
Sebastián, donde estaba su familia. Le detuvieron, pero le dejaron seguir. Ya del lado republicano fue nombrado dele-
gado del Gobierno republicano en Hendaya para tratar con los medios diplomáticos extranjeros y desde allí participó
en las evacuaciones del cuerpo diplomático mientras los insurrectos bombardeaban San Sebastián. Pero pronto renun-
ció a su cargo, anunció que no estaba de acuerdo con los excesos que se estaban cometiendo y se trasladó a París y de
allí a Argentina. En 1938 pasó a Estados Unidos, donde permanecería durante 30 años en distintas universidades. En
1941 publicó La peculiaridad lingüística rioplatense, obra que suscitó una polémica con Jorge Luis Borges. En 1948
salió a la luz España en su historia, reeditada con modificaciones diversas y bajo el título de La realidad histórica de
España, en 1954, 1962 y 1966. En esta obra esencial de su pensamiento expone su interpretación global de la hispani-
dad, asentándola sobre la teoría de las tres castas -cristianos, moros y judíos- en conflicto, y recalcando el alcance de
las pruebas de limpieza de sangre, que suscitó su famosa polémica con Claudio Sánchez Albornoz. En su etapa esta-
dounidense creó una escuela de hispanismo y publicó, entre otras obras: Aspectos del vivir hispánico (1949), Hacia Cer-
vantes (1957), Santiago de España (1958), Origen, ser y existir de los españoles (1959), De la edad conflictiva (1961),
La Celestina como contienda literaria (1965), Cervantes y los casticismos españoles (1967), Español, palabra ex-
tranjera (1970), De la España que aún no conocía (1971) y Españoles al margen (1972). No tuvo trabas para regresar,
y llegó finalmente a España en 1969. Tres años después falleció en la localidad gerundense de Lloret de Mar, donde
veraneaba.
133
En blanco por problemas al descifrar.
ra el manifiesto bajo diversas formas, pero no está de ninguna manera obligado a
dar explicaciones acerca de instrucciones enviadas por el ministro de Estado al sr.
Castro.
3º) Absteniéndose de responder se evitará el riesgo grave de una divergencia entre las
misiones diplomáticas. Algunas de ellas rechazarán probablemente el asociarse a
una respuesta colectiva. Respuestas separadas pueden que no concuerden. El peli-
gro que hay que evitar puede resumirse en la fórmula siguiente: si unos van a Madrid
otros irán a Burgos. Tenemos que conservar la libertad de ir a Madrid sin propor-
cionar a otros la ocasión de retirarse, de “marcharse de vacaciones”, entrar en Espa-
ña por Pamplona o por Sevilla. Para ello es necesario que el cuerpo diplomático no
sea vea obligado a elegir desde ahora el lugar al que se trasladará al abandonar la
costa vasca. El……..134 de responder al comunicado del sr. Castro comporta preci-
samente esta elección.
4º) Pero no responder constituye una posición negativa que no puede mantenerse inde-
finidamente. No nos dispensa pues de preparar el futuro. Sólo sería útil en la medi-
da en que nos dedicásemos a esta preparación. Las dos reglas principales que enton-
ces deberán guiarnos se deducen a contrario de la desgraciada experiencia que las
potencias han experimentado en la Rusia soviética. La primera enseña que las deci-
siones políticas terminan necesariamente por adaptarse a los acontecimientos mili-
tares. La segunda indica, con no menos evidencia, que las potencias espectadoras de
273
una guerra civil sufren más cuando hay una discordancia o desacuerdo entre sus
decisiones. Esta última regla es aún más imperativa en el caso presente debido a que
la guerra civil de España en 1936 es mucho más capaz de provocar complicaciones
europeas que la guerra civil de Rusia en 1919. El mantenimiento de un concierto
entre las potencias constituye una obligación fundamental. Y sólo es pues posible
basándose en los hechos.

134
En blanco en el original.
274
275

Nada más entrar en San Sebastián empezó la represión. Las sedes de las organizaciones antifascistas fueron
blanco elegido por la muchedumbre y saqueadas con la ayuda de los nuevos conquistadores como puede
verse en estas fotografías en las que soldados ayudan a civiles en su asalto a la sede de Izquierda
Republicana. (Kutxa Fototeka).
DOCUMENTO Nº 143
De Herbette, embajador de Francia en Madrid a M. Delbos, ministro de Asuntos
Exteriores. San Sebastián (por San Juan de Luz), 14 de septiembre de 1936.
13h. 40. (Recibido: 15h. 20). Telegrama nº 1198.
COMMISSION DE PUBLICATION DES DOCUMENTS RELATIFS AUX ORI-
GINES DE LA GUERRE 1939-1945: Documents diplomatiques français. 1932-1939.
2éme série (1936-1939). Tome III, (19 juillet-19 noviembre 1936) : Bruxelles : P.I.E-Peter
Lang, 2005 (Primera Edición : Paris, 1964), p. 368-369.
13 de septiembre.
La reunión que el cuerpo diplomático tuvo ayer aquí, en la que yo estaba representado
por el sr. Barbier debido a las disposiciones que debía todavía tomar en San Sebastián,
ha llegado a la conclusión de que las diferentes misiones diplomáticas debían dirigirse
a sus Gobiernos respectivos para saber en concreto si debían responder al comunicado
hecho por el sr. (Américo) Castro y, en caso afirmativo, si debería darse una respuesta
colectiva por parte del decano en nombre de todas las misiones diplomáticas o bien si
cada jefe de misión debía responder separadamente.
En la discusión que ha precedido, ha aparecido que se estaba de acuerdo en ver la ges-
276 tión hecha en nombre del Gobierno de Madrid como absolutamente descortés e inco-
rrecta. La tesis invocada ha sido considerada, sin excepción, como inadmisible en el
caso de circunstancias excepcionales como es una guerra, y el precedente de Bélgica en
1914-18 ha sido juzgado muy probatorio en lo que a esto respecta.
Se ha considerado también unánimente que después de haber recibido tal comunicado,
el cuerpo diplomático no podría exponerse al ridículo de volver a Madrid o bien diri-
girse a Alicante o Barcelona si el Gobierno se refugia en alguna de estas dos villas.

DOCUMENTO Nº 144
De Herbette, embajador de Francia en Madrid a M. Delbos, ministro de Asuntos
Exteriores. San Sebastián (por San Juan de Luz), 14 de septiembre de 1936. 22h.
21h. 50. (Recibido: 23h. 10). Telegramas nº 1204 a 1206. Confidencial.
COMMISSION DE PUBLICATION DES DOCUMENTS RELATIFS AUX ORI-
GINES DE LA GUERRE 1939-1945: Documents diplomatiques français 1932-1939.
2éme série (1936-1939). Tome III, (19 juillet-19 noviembre 1936): Bruxelles : P.I.E-Peter
Lang, 2005 (Primera Edición : Paris, 1964), p. 369-370
La gestión que el sr. Castro ha hecho aquí en nombre del Gobierno de Madrid ante las
misiones diplomáticas (véase en último lugar mis telegramas nº 1198 a 1201 de ayer)
comienza a producir los efectos que eran de temer.
El embajador de Italia que hasta el momento se había aplicado en llevarse bien con el
Gobierno de Madrid me ha confiado hoy que había sugerido a su propio Gobierno reti-
rar toda la representación diplomática de Italia, dejando únicamente los consulados y,
eventualmente, un secretario de embajada que se mantendría como observador en San
Juan de Luz.
“La vuelta a Madrid es imposible por razones elementales de seguridad”, me ha dicho.
“El Gobierno español no quiere reconocerme si permanezco aquí. Tampoco reconoce al
consejero que se encuentra en Alicante. No nos queda pues otra cosa que marcharnos. En
cualquier caso he solicitado autorización para ir a Roma para explicar la situación”.
He intentado por todos los medios de convencer a mi colega italiano que un interés supe-
rior comprometía a todas las potencias a mantenerse unidas ante la guerra civil españo-
la y que el contacto entre las misiones diplomáticas era el mejor medio para mantener
esta unión.
Pero el embajador de Italia, aún reconociendo de buena gana que el concierto de las
potencias es deseable, me ha explicado que si Francia, Inglaterra, Bélgica, etc. pueden
en última instancia conservar relaciones con Madrid ya que han dejado allí una parte del
personal de sus embajadas, Italia se encuentra en una posición diferente a partir del
momento en que el Gobierno español pretende apartar a las misiones diplomáticas que
no residan en su capital.
277
Si el embajador de Italia persiste en esta opinión y si su Gobierno se suma a ella, Italia
se va a encontrar pues ante el Gobierno de Madrid en una postura análoga a la de (Ale-
mania). “No será romper las relaciones diplomáticas”, me ha dicho mi colega italiano,
“sino suspenderlas”.
Hay que reconocer que debido a los acontecimientos militares que parecen anunciar en
breve plazo la desaparición de la autoridad gubernamental en todo el Norte de España
y la toma de la capital, Italia tiene serios motivos para aprovechar la ocasión de “sus-
pender” como…135…sus relaciones diplomáticas con el Gobierno de Madrid. Este últi-
mo no debería haberle ofrecido la ocasión de hacerlo.
La falta que ha cometido solo podría repararla –si fuese posible todavía– mediante una
rectificación rápida y completa. Como es muy poco probable que esta condición se cum-
pla, podríamos tener que plantearnos próximamente una situación en la que algunas
potencias se reservarán desde ahora la libertad de reconocer, en el momento en el que
lo juzguen oportuno, al Gobierno de Burgos.

135
En blanco, sin descifrar.
DOCUMENTO Nº 145
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. San Sebastián por San Juan de Luz, el
14 de septiembre de 1936 a las 21h. 50. Recibido el 14 de septiembre a las 23h. 10.
Nº 1207. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Muy confidencial.
En comunicaciones precedentes había expresado la opinión de que los navarros, tras
haber conquistado San Sebastián, podrían estar interesados en dejar de lado Bilbao y
concentrar sus esfuerzos contra Madrid.
De una fuente que parece segura me entero ahora que las autoridades de Bilbao han
hecho recientemente un importante pedido de armas a Bélgica. Su intención sería la de
ser suficientemente fuertes para poder negociar con los navarros las condiciones de un
acuerdo, entre las que figuraría principalmente la autonomía política de las provincias
vascas.
Como las armas todavía no han sido entregadas, los navarros podrían considerar opor-
tuno avanzar rápidamente hacia Bilbao con la finalidad de no dejar a esta ciudad armar-
se para la guerra.
Si esto ocurriese la situación de Bilbao podría ser seria próximamente.
278
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 146
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Bilbao, el 14 de septiembre de 1936 a las
19h. 05. Recibido el 14 de septiembre a las 21h. 45. Nº 58. (AMAE (P). Z-Europe.
Politique Intérieure, nº 170).
Llega a mi conocimiento que el batallón de montaña nº 4 de Bilbao acaba de intentar un
levantamiento que ha fracasado y dos oficiales han sido fusilados.
Han surgido dificultades entre los nacionalistas vascos y los socialistas por una parte y
los anarquistas por la otra. El jefe de la Policía, M. Arambarri, se ha puesto al mando de
los nacionalistas vascos136.
500 nacionalistas vascos de Bilbao han mantenido el orden en San Sebastián en el
momento de la entrada de las tropas carlistas.

136
Modesto Arambarri Martínez (Marquina, 13-02-1884) permaneció en su puesto hasta la ocupación de Bilbao. Tras for-
marse el nuevo ayuntamiento presidido por José María de Areilza fue depurado y apartado del servicio. Véase: VER-
GARA, Andoni: “Depuraciones en el seno de la Guardia Municipal de Bilbao durante la Guerra Civil (1936-1939)” en
Bidebarrieta, nº XVIII, Bilbao: Ayuntamiento de Bilbao, 2007, pp. 247-268.
Ayer llegaron numerosos refugiados de la provincia vecina de Guipúzcoa entre ellos
muchos milicianos que habrían sido desarmados por los nacionalistas vascos. Cierto
número de ellos han sido dirigidos hacia Santander.
La situación en Bilbao se vuelve confusa. Los nacionalistas vascos parece que están
decididos a mantener el orden.
Esta mañana se ha procedido a la detención de un gran número de elementos de dere-
chas.
CASTERAN

DOCUMENTO Nº 147
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1736. En claro. Londres, el 14 de sep-
tiembre de 1936. Recibido por teléfono a las 12h. 55. (AMAE (P). Z-Europe. Poli-
tique Intérieure, nº 170).
Los corresponsales especiales de la prensa inglesa informan esta mañana con detalles
más o menos sensacionalistas, sobre la toma de San Sebastián por los insurrectos espa-
ñoles. Evitan presentar este hecho como una victoria importante y subrayan en particu-
lar que los leales han evacuado la ciudad en buen orden y se instalan actualmente en 279
nuevas posiciones.
El “Daily Express” pone en guardia a sus lectores contra los periódicos comunicados
que anuncian el derrumbamiento inminente del frente gubernamental. Añade que nin-
guna nueva administración puede realmente instalarse en España antes por lo menos de
haber conquistado la capital y las principales ciudades. Insiste especialmente en las difi-
cultades que esperan a los rebeldes si quieren conquistar Barcelona.
Por su parte, el “Manchester Guardian”, aún reconociendo que los rebeldes han con-
seguido una victoria en San Sebastián, declara que al abandonar la ciudad sin comba-
tes e impidiendo la destrucción y, en consecuencia, controlando a sus elementos extre-
mistas, los leales pueden añadir a su favor un auténtico éxito moral. En efecto, la
debilidad del Gobierno viene sobre todo de su falta de autoridad sobre las diferentes
secciones de sus tropas. Si puede imponerles una mejor disciplina y retener a sus par-
tidarios más impetuosos como parece haberlo hecho en San Sebastián, el tiempo pue-
de trabajar a su favor.
CORBIN
280

“Frente Popular” del 27 de agosto de 1936.


DOCUMENTO Nº 148
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1212. En claro. San Sebastián por
Ciboure el 15 de septiembre de 1936. Recibido el 17 de septiembre por correo a las
19h. 45. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Por el correo que me llega hoy S.E. ha tenido a bien comunicarme las informaciones
que había recibido de Madrid y que se refieren a las relaciones de los anarco-sindica-
listas con el Gobierno presidido por Largo Caballero.
Según una declaración hecha el 10 de septiembre por el ministro de Estado al señor Bon-
jean resulta que el “presidente del Gobierno puede actualmente contar para el manteni-
miento del orden con la ayuda de los anarco-sindicalistas”. Otras informaciones mues-
tran que se han organizado en cada Ministerio Comités de Control que cuentan cada uno
con dos representantes de la Confederación anarco-sindicalista de Trabajo; que las mili-
cias llegadas de Barcelona a Madrid el 11 de septiembre pertenecientes a la Confedera-
ción habían expulsado al coronel del cuartel donde se habían instalado y parecían consti-
tuir más un refuerzo para las organizaciones anarquistas que para las tropas del frente; que,
enfín, el 12 de septiembre al mismo tiempo que contaba el “fallecimiento” de dos anti-
guos ministros republicanos, el periódico socialista de izquierda “Claridad” informaba
que el presidente del Gobierno había mantenido ese mismo día una entrevista con los
miembros de la Confederación anarco-sindicalista del Trabajo, lo que parece indicar que
todavía no se había llegado a cabo el acuerdo entre el Gobierno y los anarco-sindicalistas. 281

Por muy fragmentarias que sean, estas noticias concuerdan tan bien con las probabilida-
des, que dan ciertamente una idea exacta de la situación. Es muy posible que, en efecto,
LARGO CABALLERO y sus amigos socialistas de izquierda o comunistas, intentarán
aplicar desde su llegada al poder la táctica de alianza con los anarco-sindicalistas, táctica
que no han dejado de recomendar desde hace meses. No es menos probable que los anar-
co-sindicalistas adversarios irreductibles de la organización marxista tanto como de la
sociedad burguesa, aprovecharán estas ventajas que les ofrece LARGO CABALLERO y
sus amigos pero no renunciarán a cambio a ninguno de sus métodos ni a sus ambiciones.
No es aquí el lugar para juzgar la táctica de los diferentes partidos españoles. Me abs-
tengo pues de cualquier apreciación y simplemente constato el significado de lo que
pasa ante nuestros ojos.
Las elecciones generales del 16 de febrero último en cuyo resultado descansa la legiti-
midad del Gobierno de Madrid, no han dado la victoria ni a los anarco-sindicalistas ni
a los comunistas ni a la fracción socialista que sigue a LARGO CABALLERO. Han
marcado el éxito, por otra parte limitado, de una amplia coalición en la que los republi-
canos moderados y avanzados, los socialistas no “caballeristas”, los partidos autono-
mistas burgueses de Cataluña, de las provincias vascas y de Galicia, ocupaban un lugar
considerable por no decir preponderante. La formación de un Gobierno presidido por
LARGO CABALLERO en el que dominan las tendencias socialistas de izquierda y
comunista, no corresponde ya a la voluntad expresada por la mayoría de los electores
en el escrutinio del 16 de febrero. La cooperación de este Gobierno con los anarco-sin-
dicalistas, la instalación de estos últimos en los Comités de Control que vigilan cada
Ministerio y en los cuarteles que custodian la capital, son innovaciones completamente
opuestas al sentimiento del país, tal y como se ha manifestado en las elecciones del 16
de febrero. Resulta casi ocioso añadir que la Cámara nombrada el 16 de febrero no ha
sido siquiera consultada sobre estas conmociones y que a no ser que se delibere bajo la
amenaza del terror que ha hecho ya víctimas entre sus miembros, no proporcionará evi-
dentemente una mayoría parlamentaria dispuesta a sostener al Gobierno actual ni a
soportar el control de los anarquistas.
Es pues imposible ignorar que el sistema en vigor en Madrid ha dejado de ser constitu-
cional. Sin que nos incumba en este momento decir a qué personas o a qué aconteci-
mientos juzgamos responsables de este divorcio entre el Gobierno y la legalidad e inclu-
so en la hipótesis de que todas las responsabilidades recayesen sobre los adversarios del
Gobierno nos vemos obligados a ver que el régimen existente en Madrid es una especie
particular de dictadura en la que dos elementos, uno socialista de izquierda y comunis-
ta y el otro anarco-sindicalista, se disputan la realidad del poder.
Resulta claro que tal situación no puede prolongarse sin que tengamos que examinar los
despliegues militares y los efectos diplomáticos. Por otra parte otras potencias nos pre-
cederán quizás en esta vía. Pero no es a nosotros a quien conviene precipitar las cosas
y puede bastarnos hoy en día con haber reconocido este nuevo reparto de cartas en el
282
problema español.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 149
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1216. San Sebastián por
San Juan de Luz el 16 de septiembre de 1936. 16h. 10. Recibido el 16 de septiem-
bre a las 17h. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
El comandante del crucero alemán “Leipzig”a quien había conocido en San Sebastián
y a quien he preguntado esta noche sobre la situación en Bilbao de donde venía, me ha
hecho llegar el siguiente mensaje:
“La situación en Bilbao es crítica debido a la superpoblación causada por
los varios miles de refugiados llegados de San Sebastián. La toma de esta últi-
ma ciudad ha actuado de una manera desmoralizadora sobre los milicianos
en Bilbao. En los medios moderados se temen excesos por parte de los ele-
mentos extremistas. Los anarquistas, según fuentes dignas de crédito, han
tomado el poder el 14 de septiembre y han detenido a numerosos socialistas
moderados. En lo que se refiere al minado de las aguas delante del puerto, no
se sabe nada”.
Jean Herbette
283

Ruidosos y ostentosos desfiles de requetés en la ciudad recién conquistada. San Sebastián debía hacerse a
la idea de quiénes eran los nuevos dueños de una ciudad sospechosa de tendencias liberales donde la
frivolidad en un entorno urbano aparecía como una mancha para los conquistadores navarros procedentes
en gran parte de zonas rurales y convenientemente adoctrinados por religiosos fanatizados. (Kutxa Fototeka).
DOCUMENTO Nº 150
San Sebastián por San Juan de Luz, el 16 de septiembre de 1936. 16h. 5. Recibido
el 16 de septiembre a las 16h. 40. Nº 1217. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Inté-
rieure, nº 170).
..........(sic)
Estas informaciones son menos tranquilizadoras, en lo que se refiere a la situación inte-
rior, que las de nuestro cónsul. Me siento inclinado a creer más bien a nuestro cónsul
que ve las cosas de más cerca. Además me he enterado por otra fuente que los naciona-
listas vascos se consideran suficientemente fuertes como para impedir un golpe anar-
quista en Bilbao y que su pensamiento íntimo es el de someter a éstos para negociar a
continuación con los navarros. Sin embargo hay que pensar en los imprevistos y en con-
creto en las iniciativas que pueden tomar en Bilbao algunos elementos llegados de San
Sebastián.
Intento actualmente informarme sobre el hecho de si los insurrectos han sembrado real-
mente minas en la rada de Bilbao. En el caso de que no se pueda obtener la certidum-
bre de que este rumor es falso, sería evidentemente imprudente acercarse por mar y será
necesario intentar comunicarnos con nuestra colonia por otro lugar de la costa, lo que
supondrá también tener que tomar ciertas precauciones.
284
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 151
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1221. San Sebastián por
San Juan de Luz, el 18 de septiembre de 1936 a 0h. 30. Recibido el 18 a 1h. 25.
(AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Situación política y militar de Vizcaya.
Las nacionalistas vascos consideran que de hecho el poder está a partir de ahora en sus
manos y tienen la intención de constituir muy pronto, con la aprobación de Madrid, una
administración regional centralizada y disciplinada en la que ellos serán los responsa-
bles de todas las decisiones.
Esta eliminación de los anarquistas supone la salvación para los 3.000 rehenes que se
encuentran presos en Bilbao y a favor de los que yo he intervenido de la manera más
urgente. Las mujeres que se encuentran también presas a bordo de barcos-prisión, van
a ser –según se me ha dicho– puestas en seguridad en tierra. Se piensa en tomar otras
medidas a las que me referiré más adelante.
El predominio de los nacionalistas es también una garantía para las personas y bienes
de nuestros nacionales.
Sin embargo, a pesar del extremo optimismo del Gobierno, la situación militar me pare-
ce muy incierta y si tengo que juzgar por algunos índices, el problema que se planteó y
se resolvió en San Sebastian –es decir el traspaso de una gran ciudad sin matanzas ni
destrucciones- puede darse pronto en Bilbao en mayor escala. Concierne a potencias
como Francia, Inglaterra, Alemania, cuyos nacionales desempeñan un papel importan-
te en la vida económica de esta gran ciudad industrial.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 152
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1224. San Sebastián por San Juan de
Luz, el 18 de septiembre de 1936 a 14h. 50. Recibido el 18 a 15h. 55. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Referencia a su telegrama nº 7094710 transmitiendo un telegrama de fecha 15 del señor
Bonjean.
Me enteré ayer a través de un miembro de la Administración (del Frente Popular)
(palabras borradas), provincia de Guipúzcoa, actualmente instalado en Zumaya, que
se contaba con un acontecimiento militar importante y favorable en la región de
Madrid gracias a la llegada de 70.000 fusiles (supongo –salvo error- que se trata de 285
los fusiles transportados por el barco español que marchó a Holanda y que había adop-
tado la nacionalidad mejicana, de donde procede la noticia de que los “fusiles llega-
ban de México”).
Si el acontecimiento esperado no tiene lugar en el sentido deseado, los partidarios con
los que el Gobierno de Madrid cuenta todavía en Vizcaya podrían quedar desalentados.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 153
Ministerio de Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1231 a 1233.
San Sebastián por San Juan de Luz, el 20 de septiembre de 1936 a 16h. 45. Recibi-
do el 20 a 18h. 45. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Un telegrama que he recibido esta mañana de nuestro cónsul en Bilbao justifica des-
graciadamente las preocupaciones que manifestaba yo en el último párrafo de mi tele-
grama del 14 de septiembre y en los dos últimos párrafos de mi telegrama del día 17.
El señor Casteran anuncia en efecto que ayer fueron lanzados sobre Bilbao, por un avión
del partido militar, octavillas para advertir a la población que el bombardeo comenzará
sin más avisos el 27 de septiembre a partir de la una de la mañana. El general Mola pro-
mete a los no combatientes el respeto de su vida y de sus bienes. Ofrece un trato igual-
mente favorable a los combatientes que depongan sus armas. Amenaza con penas seve-
ras a los autores de saqueos y otros crímenes.
Nuestro cónsul añade que estas advertencias han producido cierta impresión.
Me informa además de que las operaciones militares continúan teniendo como objeti-
vo la toma de Santander y despejar Oviedo. En este último teatro de operaciones las tro-
pas habrían llegado a seis kilómetros de Gijón. Concluyo por lo tanto..........(Continúa
en documento siguiente).
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 154
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1232. San Sebastián por
San Juan de Luz, el 20 de septiembre de 1936 a 16h. 50. Recibido el 20 a 19h. 20.
(AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
..........que la retirada quedará probablemente cortada a las fuerzas que después de haber
defendido Bilbao intenten retirarse hacia el Oeste, en dirección a Santander y Asturias.
En fin, informaciones recogidas en San Sebastián confirman que el general Mola está
286
resuelto a dirigir rápidamente su ofensiva contra Bilbao y parecen señalar que atacará
por el Este y por el Sur a la vez.
Por otra parte me ha llegado la noticia de que las armas compradas en Bélgica (véase
mi telegrama nº 1207) han llegado por mar a Bilbao. Pero dudo de que sean eficaces en
manos de milicianos improvisados y en un terreno que no parece que haya sido organi-
zado todavía.
Esta situación da un carácter de urgencia a los problemas cuya gravedad había señala-
do a Su Excelencia: protección de la colonia francesa en Bilbao, salvaguarda de los 3 ó
4.000 rehenes presos en esta ciudad, restitución de los depósitos bancarios franceses que
ha sido llevados de San Sebastián a Bilbao, etc....
En lo que se refiere a este último punto, agradecería a Su Excelencia..........(Continúa en
documento siguiente).
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 155
Ministerio de Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1233. San
Sebastián por San Juan de Luz, el 20 de septiembre de 1936 a 16h. 30. Recibido el
20 a 18h. 30. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
..........que me informase lo antes posible sobre el asunto planteado en mi telegrama nº
220 del 17 de septiembre. Incluso si las negociaciones planeadas no tienen ninguna
posibilidad de éxito, podría ser interesante mantener un intercambio de puntos de vista
en el caso de la restitución inmediata de los depósitos franceses, lo que constituye la
condición previa.
CONFIDENCIAL
En lo que concierne a los otros problemas citados más arriba, continuo esforzándome.
La ubicación de las villas ocupadas por las colonias extranjeras en Las Arenas (véase
mi telegrama nº 1214) y la posición de los buques en los que están presos los rehenes
han sido objeto de indicaciones discretas transmitidas a (San Sebastián) con el fin de
evitar en lo posible que los extranjeros y los presos (tengan) que sufrir los bombardeos.
Jean Herbette

287
DOCUMENTO Nº 156
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. San Sebastián por San Juan
de Luz, el 21 de septiembre de 1936 a 21h. Recibido el 21 de septiembre a las
22h. 30. Nº 1238. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
MUY CONFIDENCIAL
Me he enterado que hoy ha habido un contacto entre un nacionalista vasco muy cono-
cido en Bilbao y una o dos personas de los medios militares. La impresión recogida tras
la conversación mantenida hacía suponer que las negociaciones iban por buena vía.
Esta información es segura pero ignoro hasta el momento el alcance que pueda tener
esta entrevista.
Jean Herbette
288 DOCUMENTO Nº 157
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1242. San Sebastián por
San Juan de Luz el 23 de septiembre de 1936. a las 21h. 35. Recibido el 23 de sep-
tiembre a las 22h. 55. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Referencia al telegrama del señor Bonjean transmitido por el Departamento con los
números 726-28.
La experiencia adquirida desde hace dos meses, particularmente en la región de Espa-
ña donde he podido observar de cerca los acontecimientos, inspira las inquietudes más
graves en el caso de que el poder fuese entregado bajo cualquier forma a los anarco-sin-
dicalistas, tanto en Madrid como en otras ciudades que todavía dependen del Gobierno
de Madrid.
Si se diese el caso nos encontraríamos en la necesidad de temer inmediatamente conse-
cuencias irreparables, no solo para los bienes de nuestros súbditos y los del Estado fran-
cés sino también incluso para la misma integridad de nuestros compatriotas sin exceptuar
los agentes de nuestra embajada y de nuestros puestos consulares. El espectáculo que han
ofrecido hasta el momento los anarquistas no nos permite acordar ningún tipo de credibi-
lidad a las pretendidas promesas o garantías que nos podrían proporcionar según dicen.
Así S.E. juzgará sin duda oportuno de (palabras en blanco) a la atención..........(Conti-
núa en documento siguiente).
Jean Herbette
El saludo fascista de brazo en alto impuesto por la Falange a imitación del fascismo italiano y del nazismo
alemán, era obligatorio en todos los lugares públicos, espectáculos y en la misma calle. (Kutxa Fototeka).

DOCUMENTO Nº 158 289


Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1243. San Sebastián por
San Juan de Luz el 23 de septiembre de 1936. a las 21h. 35. Recibido el 23 de sep-
tiembre a las 22h. 55. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
..........de los miembros de la Delegación española en Ginebra sobre las resoluciones que
las potencias extranjeras podrían verse obligadas a tomar en el caso de que los cambios
en cuestión en Madrid estuviesen a punto de realizarse.
En previsión incluso de estos cambios sería probablemente oportuno que nos concertá-
semos desde ahora con los Gobiernos de las otras potencias que están en relación con
España para planear de común acuerdo los dispositivos a adoptar en el caso de que el
poder formado o controlado por los anarco-sindicalistas se estableciese en Madrid. Los
miembros del cuerpo diplomático que residen en la costa vasco francesa podrían ser
invitados a concertarse entre ellos y someter a sus Gobiernos respectivos las sugeren-
cias que les parezcan eficaces.
Como vecinos de España tendríamos por otra parte que examinar por nuestro lado, en
espera de un acuerdo eventual entre las potencias, las medidas a tomar para salvaguar-
dar nuestros agentes, nuestros súbditos y nuestros intereses.
Jean Herbette
DOCUMENTO Nº 159
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1244. San Sebastián por
San Juan de Luz, el 23 de septiembre de 1936 a 21h. 35. Recibido el 23 de sep-
tiembre a las 23h. 40. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Para mi (palabra en blanco) ayer a Bilbao, he desembarcado en Bermeo como en mi via-
je precedente.
Al volver para embarcarme en Bermeo he dado una vuelta para visitar Durango y Guer-
nica. He hablado, tanto en Bilbao como en el camino, con dirigentes nacionalistas que
detentan actualmente el poder. Además he encontrado en nuestro Consulado de Bilbao
a un oficial de reserva francés y a un periodista francés que venían del teatro de opera-
ciones. Éste se extendía por otra parte hasta 18 kms. aproximadamente de Durango,
donde me he parado.
Mis interlocutores vascos se han mostrado optimistas. Sus esperanzas se basaban con-
cretamente en un envío de material cuyo origen no me han señalado y que estaban
desembarcando el mismo día en Santander.
A pesar de sus informaciones he podido constatar..........(Continúa en documento siguiente).
Jean Herbette
290

DOCUMENTO Nº 160
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1245. San Sebastián por
San Juan de Luz, el 23 de septiembre de 1936 a 21h. 35. Recibido el 23 de sep-
tiembre a las 23h. 40. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
..........su inquietud, ya que uno de ellos me ha expresado el deseo de ver evacuada lo
antes posible por nuestra cuenta a su familia y las de sus amigos políticos.
En lo que concierne a mi impresión y la de nuestros agregados naval y aéreo que habían
venido conmigo, es clara: Bilbao caerá muy próximamente en poder del partido militar.
El plazo es evaluado en unos diez días por el oficial de reserva francés con el que hemos
hablado, mientras que una información llegada esta mañana de San Sebastián lo fija solo
en 48 horas. Es posible que la verdad esté entre las dos cifras pero en cualquier caso el
desenlace parece cierto y próximo.
Esta opinión se fundamenta por una parte en la mentalidad incoherente y ajena a la rea-
lidad que hemos podido constatar en las autoridades locales, por otra parte en el espec-
táculo de los jóvenes que han alistado de manera precipitada para enviarles al frente, en
el desorden causado por la afluencia de refugiados, el repliegue de los milicianos, la
inexperiencia de los refuerzos, en fin y sobre todo por la ausencia allí por donde hemos
pasado, de posiciones subsidiarias e incluso de cualquier dispositivo militar.
Suponiendo que las autoridades..........(Continúa en documento siguiente).
DOCUMENTO Nº 161
Ministerio de Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1246. San
Sebastián por San Juan de Luz, el 23 de septiembre de 1936 a 21 h. 35. Recibido el
24 de septiembre a las 0 h. 10. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
..........consigan movilizar o armar a unos veinte mil hombres (ayer apenas llegaban a
siete mil) para mandarlos al combate, estos combatientes sin mandos ni instrucción no
aguantarán más que los precedentes ante las tropas regulares que desembocan desde la
región montañosa en la que se les podía haber parado tan fácilmente y que pueden aho-
ra avanzar por la llanura hasta los alrededores de Bilbao.
La caída de Bilbao supone naturalmente la desaparición en breve tiempo de todo el fren-
te gubernamental del Norte, aparte de algunos islotes de resistencia que puedan mante-
nerse temporalmente en Asturias o en otra parte.
No hay que excluir que ante la magnitud de la catástrofe los defensores de Bilbao se
retiren si la carretera de Santander se mantiene abierta o bien se rindan, ya sea en con-
junto o bien por grupos o por partidos. Pero ayer no pude captar ningún indicio del
acuerdo que muchos nacionalistas vascos desean probablemente concluir con los nava-
rros y que algunas entrevistas parecían destinadas a prepararlo. Por el momento la hipó-
tesis que se presenta es la de un derrumbamiento.
291
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 162
INFORMACIONES
Acontecimientos de España (continuación)
Hendaya, 24 de septiembre de 1936.
En Bilbao:
La prensa ya ha dado a conocer la visita, el 22 de este mes, del obispo de Dax a los rehe-
nes de las tropas gubernamentales que se encuentran en tres barcos mercantes en la rada
de Bilbao.
Como el puerto está minado, el obispo ha desembarcado, hacia las 13h, en Bermeo don-
de ha sido recibido por el gobernador de Vizcaya y por las autoridades nacionalistas vas-
cas a las que se había unido una parte de la población que le ha dispensado una caluro-
sa acogida.
A continuación las autoridades le han acompañado en automóvil hasta Bilbao. Ha subido
a continuación a bordo de dos barcos donde se encontraban los rehenes de Vizcaya. Los
anarquistas se han opuesto a que visitase el tercer barco donde se encontraban los rehenes
de San Sebastián con el pretexto de que su misión no incluía la provincia de Guipúzcoa.
Se ignora el tema tratado en las entrevistas del obispo con los rehenes. Se cree sin embar-
go que les ha dejado entrever la posibilidad de poder salvar sus vidas ya que la ciudad
de Bilbao no parece estar preparada para poder resistir un ataque y los nacionalistas
desean evitar la destrucción de la ciudad.
En lo que a esto respecta se asegura que una personalidad conocida del partido nacio-
nalista vasco (cuyo nombre no se ha precisado) estaría en contacto con la Junta de Bur-
gos para negociar las condiciones de la rendición de la ciudad. Se confirmaría así que
la situación de Bilbao es más bien crítica. De hecho, la moral de los milicianos no es
muy alta, las municiones y el material serían bastante limitados.
Actualmente es el cónsul de Francia quien asegura en esta ciudad la protección de los
súbditos ingleses, americanos y suizos cuyos representantes se han retirado.
En Madrid
La situación es cada vez más crítica.
El Gobierno no es dueño, de hecho, de la situación. Los dirigentes de la C.N.T. y de la
F.A.I. (de conocidas tendencias extremistas) quieren formar un Gobierno anarco-sindi-
calista y mantienen prisionero al presidente AZAÑA.
El Gobierno CABALLERO prepara su refugio en Alicante a donde algunos de sus
292 miembros habrían llegado, con los archivos y los principales fondos del Estado y del
Banco de España. La dificultad de esta salida residiría en la constante vigilancia de los
dirigentes anarquistas que se opondrían, temiendo por su propia seguridad.

DOCUMENTO Nº 163
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1251. San Sebastián por
Ciboure, el 25 de septiembre de 1936. Recibido por teléfono a las 17h. 10. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Situación en Bilbao. 24 de septiembre a la tarde.
El aspecto de la ciudad se mantiene normal. Se ve sin embargo desfilar de vez en cuan-
do a columnas de milicianos en uniforme de campaña y se pueden observar también gru-
pos de jóvenes que hacen ejercicios en los patios. Pero estos indicios de preparativos
militares, así como la presencia de 50.000 a 60.000 refugiados, no impiden que las calles
presenten una animación fundamentalmente pacífica. La población no parece darse
cuenta ni de qué es la guerra, ni de su proximidad.
La actitud oficial impregnada la víspera de un optimismo indeciso, ha virado a un fran-
co optimismo. Se afirma, lo que parece ser cierto, que se cuenta actualmente con 14.000
hombres en armas. Se declara que se podrá llegar a 20.000 y reclutar hasta 40.000. Se
asegura que el avance de los navarros sobre el frente Este ha sido detenido en Guipúz-
coa y que la ciudad industrial de Eibar se mantiene en poder de las fuerzas guberna-
mentales. En el frente Sur se anuncia un brillante éxito: las milicias habrían avanzado
más allá de Ochandiano y habrían llegado a unos kilómetros de Vitoria. La frase que se
repite con aparente convencimiento es la de “No entrarán en Vizcaya”.
Sólo los acontecimientos de los próximos días pueden mostrar si este optimismo está
justificado. Por el momento no hay duda de que el reclutamiento y armamento de miles
de milicianos no han logrado enderezar la situación. Los navarros que acababan de fran-
quear precipitadamente una cincuentena de kilómetros procedentes de San Sebastián sin
encontrar otra cosa que débiles efectivos en retirada y promesas de no resistencia, han
sido probablemente obligados a detenerse para traer material y refuerzos. Es posible que
en la dirección de Vitoria los militares hayan sido sorprendidos por un avance inespe-
rado de las milicias, aunque la ausencia de combates obliga a preguntarse si no han deja-
do a propósito progresar a la columna gubernamental para rodearla a continuación como
anteriormente en el puerto del León. Es necesario la experiencia de algunos días de com-
bates para poder asegurar si las milicias tienen realmente el material, la instrucción y la
disciplina indispensables para derrotar a las tropas regulares o si por el contrario este
primer avance queda sin continuación.
Nadie parecía en Bilbao, la tarde del 24 de septiembre, temer el bombardeo aéreo que
el enemigo había anunciado para la noche siguiente. En lo que a esto respecta también
hay que esperar los acontecimientos para saber si los militares están en disposición y
medida de ejecutar su amenaza y si, en caso afirmativo, la población de Bilbao conser-
293
vará su confianza o se dejará desmoralizar.
No me ha sido posible tener el convencimiento de que los medios oficiales puedan real-
mente convencerse de la posibilidad de resistir mucho tiempo. Sus informaciones, inclu-
so de los acontecimientos más cercanos, parecen ser defectuosas. No se puede pues dis-
cernir si su optimismo estaba causado por un desconocimiento de la verdadera situación
o bien por la necesidad de mantener la moral de las milicias y de la población o inclu-
so por los resultados de un estudio y de una preparación amplios.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 164
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1253. San Sebastián por Ciboure, el
26 de septiembre de 1936. Recibido por teléfono a las 20h. 30. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 170).
He recibido el siguiente telegrama de nuestro cónsul en Bilbao: “El bombardeo de Bil-
bao ha comenzado a las 9h. con una rara violencia y ha durado dos horas: ocho aviones,
de los cuales dos de caza, han sobrevolado la ciudad a baja altitud, lanzando bombas
sobre los edificios.
Algunas casas particulares han sido tocadas y en parte destruidas, en concreto en las
proximidades del Consulado donde mi oficina desaparece entre nubes de polvo y humo.
Estallan incendios. La estación del Norte arde. La sede del Gobierno y la de la Diputa-
ción han sido tocadas. La Compañía de (grupo de letras en blanco) también. Tienen
lugar escenas penosas. Circulan bomberos por la ciudad. Se sacan de las casas (grupo
de letras en blanco) muertos o heridos. Una muchedumbre enloquecida recorre las calles
(tres grupos de letras en blanco). No hay ningún francés herido.
Agradecería a Su Excelencia que informase por la radio que nuestra colonia felizmen-
te, no ha sufrido con el bombardeo”.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 165
Ministerio de Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1256. San Sebastián
por Ciboure, el 26 de septiembre de 1936, 0h. 04. Recibido el 26 a 1h. 25. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
El torpedero británico que se ha situado hoy ante Bilbao me confirma el bombardeo
anunciado por nuestro cónsul añadiendo que la población reclama represalias contra los
600 (palabras en blanco) pero que las autoridades controlan todavía la situación.

294 Me ha llegado por otra parte la noticia, sin que pueda apreciar el valor de este rumor,
que los buques gubernamentales “Jaime I”137, “Cervantes”, etc. habrían sido enviados a
la costa atlántica y tendrían como misión bombardear San Sebastián.
Su Excelencia juzgará quizás si resulta oportuno señalar a la Delegación española en
Ginebra la noticia de esta pretendida misión que parece haber sido inventada a propó-
sito para quitar al partido gubernamental la simpatía que le podía procurar el bombar-
deo de Bilbao.
Jean Herbette

137
El Jaime I se empezó a construir el 5 de febrero de 1912, y su botadura tuvo lugar el 21 de septiembre de 1914. En
1922, destacado a Constantinopla para defender los intereses españoles
durante la revolución de Ataturk, sufrió el abordaje de un mercante que
le produjo serios daños que fueron reparados en los astilleros de Pola.
Más tarde acompañó al Alfonso XIII en el viaje a Italia con los reyes y
Primo de Rivera. En septiembre de 1925, junto con el acorazado Alfonso
XIII, participó en el desembarco de Alhucemas. Al comienzo de la Guerra Civil se hallaba en Santander, donde sus ca-
ñones ayudaron los primeros días a disuadir a los rebeldes de cualquier intento. Después recibió la orden de dirigirse al
estrecho de Gibraltar. En el tránsito la dotación se rebeló contra sus mandos y el barco quedó en manos del bando repu-
blicano. En julio y agosto de 1936 tomó parte en los bombardeos de La Línea, Ceuta y Algeciras, y el 13 de agosto de
1936 recibió el impacto de una bomba de aviación. En septiembre pasó al Cantábrico con otros barcos para apoyar a las
autoridades republicanas que se habían quedado aisladas. El 13 de octubre recibió la orden de regresar al Mediterráneo
y dirigirse a Cartagena, desde donde tomó parte en varios bombardeos. Estando en Cartagena, el 17 de junio de 1937,
una gran explosión interna causó alrededor de 300 muertos y hundió el barco, que quedó posado en el fondo. Posterior-
mente fue reflotado y su artillería desmontada. En 1941, lo que quedaba de él fue desguazado aunque sus cañones aún
servirían largos años como artillería de costa.
DOCUMENTO Nº 166
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1.257. San Sebastián por
Ciboure, el 26 de septiembre de 1936, 0h. 03. Recibido el 26 a la 1h. 33. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Muy confidencial.
Me afirman de que a pesar del optimismo manifestado ayer por las autoridades de Bil-
bao, las negociaciones emprendidas con vistas a la capitulación (véase mi telegrama
nº 1.238 del 21 de septiembre) continuarían con sus representantes.
Si fuese así hay que estar atentos al efecto que el bombardeo de hoy producirá en las
conversaciones que se habían mantenido en suspenso ayer, según se dice por las exi-
gencias de los militares.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 167
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1264. San Sebastián por San Juan de
Luz, el 26 de septiembre de 1936, a las 23h. Recibido el 26 a las 24h. (AMAE (P). 295
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Continuación de mi telegrama nº 1256-1257 del 25 de septiembre. Los buques de
guerra gubernamentales “Jaime I”, “Libertad”138 y “Cervantes”139 (un acorazado
y dos cruceros) han llegado hoy ante Bilbao a las 16h. 30, acompañados de 3 torpe-
deros.
En la ciudad ayer a la tarde se acentuó la agitación tras el segundo bombardeo aéreo.
Las autoridades mantienen difícilmente el orden. Los barcos con rehenes han sido ata-

138
El crucero Libertad fue el más activo y eficaz de los buques republicanos. Insignia de la flota republicana durante casi
toda la guerra se vio implicado en todas las acciones importantes. Al ini-
ciarse la guerra, el Libertad estaba en El Ferrol, y con el Jaime I y el Mi-
guel de Cervantes recibió orden de dirigirse a Cádiz. Los mandos,
aunque favorables a los sublevados, estaban indecisos sobre la actitud a
tomar. Durante el viaje las tripulaciones se amotinaron y tomaron el con-
trol de los buques, apresando a los oficiales. Ya claramente del lado de la República, y siguiendo órdenes del Gobierno,
la escuadra se concentró en Tánger (ciudad internacional en ese momento). El 20 de julio, el Libertad y varios destruc-
tores bombardean Ceuta y el día 22, con el Cervantes, Algeciras y La Línea. A finales de agosto participó en el fraca-
sado intento de conquista de Mallorca. El 26 de septiembre junto con los buques Cervantes, Jaime I y 5 destructores
atravesó el estrecho de Gibraltar en ayuda de los territorios republicanos aislados en el norte de España. Después de la
guerra fue rebautizado de nuevo con el nombre de Galicia. Junto con el Cervantes sería reformado en los primeros 40 y
siguió en servicio hasta los años 60.
139
El Miguel de Cervantes era un crucero ligero de la clase Cervera botado en el Ferrol en 1930 y retirado en 1964.
Fue uno de los barcos utilizados para desembarcar soldados españoles en las costas africanas durante la Guerra de
Ifni.
cados y habría muertos entre los prisioneros140. Dos de estos barcos habrían sido trasla-
dados, para mayor seguridad, del Nervión a la rada.
El cónsul de Inglaterra que había permanecido en Bilbao ha recibido la orden del emba-
jador de marcharse. La evacuación de sus últimos súbditos está prevista para el domin-
go a las 9h. de la mañana.
Se trata de evacuar a los empleados de la estación “Eastorn” que mantienen las comu-
nicaciones telegráficas del extranjero con Bilbao.
Debo estas informaciones a la cortesía del comandante del torpedero británico “Exmouth”.
Jean Herbette

296

140
El 25 de septiembre de 1936 fueros asesinados cuarenta y cinco presos que permanecían en los barcos prisión fon-
deados en la ría de Bilbao, en represalia por un bombardeo de la aviación franquista. Sobre los asaltos a los barcos y pri-
siones de Bilbao hay diversas fuentes escritas por los supervivientes. La más reciente, los recuerdos de José María Vicario
Calvo, preso en el Cabo Quilates ha sido publicada en: AZCONA, José Manuel: Los desastres de la Guerra Civil espa-
ñola. La represión en Bilbao (julio de 1936-junio de 1937). Madrid: Universidad Rey Juan Carlos, 2007.
297

La mujer como garante de la vida familiar, tesoro de las virtudes cristianas y guardiana
de la educación de los hijos dentro de la ortodoxia política y religiosa del momento,
quedaba encuadrada y uniformada para contribuir también al esfuerzo de la guerra. Des-
file, por las calles de San Sebastián al poco de ser conquistada, de las jóvenes carlistas
conocidas como “Margaritas”y de representantes de la “Sección Femenina” de la Fa-
lange. (Kutxa Fototeka).
DOCUMENTO Nº 168
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. París el 27 de septiembre de
1936, sin hora. Recibido el 27 a las 11h. 40. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Inté-
rieure, nº 170).
SECRETO
Marina a Asuntos Exteriores, París.
El “Guépard” informa:
Situación en calma en apariencia, pero las relaciones entre extranjeros y autoridades son
menos buenas.
Cónsul ALICANTE ha sido advertido (¿) Valencia que un buque yugoeslavo ha desem-
barcado en Alicante municiones de ametralladoras provenientes de Saint-Louis du Rhône.
1h. 45/27/1936.
AGREGADO NAVAL MADRID telefonea:
BILBAO ha sido de nuevo bombardeado ayer a la tarde, han matado a una niña france-
sa. De los 180 franceses que todavía permanecen allí, unos 50 a 60 quieren ahora aban-
298
donar la ciudad: esperamos ir a buscarles mañana a BERMEO con el “Aisne”. El tor-
pedero inglés que frecuenta la región asegura los contactos con BILBAO a través del
pequeño puerto de PLENCIA. Según el comandante del “Exmouth” las minas de LAS
ARENAS habrían sido sembradas por el torpedero “VELASCO” y su número no supe-
raría la cincuentena. Ayer, el “Exmouth” descubrió una mina flotante y la hundió con
disparos de fusil sin provocar una explosión. Este artefacto que no tenía antena parecía
más bien una mina de pruebas.
26/9/ 36-13h. 30
El torpedero inglés “ESCORT” ha hundido una nueva mina a 5 millas al N.W de
MACHICHACO. El artefacto no ha explotado.
Estoy de acuerdo con el embajador en que a partir de ahora en el transcurso de mis via-
jes a Bermeo, el “Aisne” no se acercará a la costa española mas que de día y con mar
poco agitada, ya que, más adelante, la vigilancia ha sido reforzada.
26 de septiembre de 1936 a las 20h. 30.
El comandante de los torpederos ingleses a quien acabo de visitar, me ha comunicado
las siguientes informaciones:
1º) La escuadra gubernamental ha llegado esta tarde a Bilbao a las 16h. 30. Está com-
puesta por el acorazado “Jaime I”, el crucero “Libertad” y el “Cervantes” y dos des-
tructores. Los tres submarinos siguen todavía en el Nervión.
2º) Puede ser que el submarino hundido frente a Gijón sea el “B-6”.
3º) La situación se agrava en Bilbao y a las autoridades les cuesta mantener el orden.
Ayer a la tarde, tras el segundo bombardeo aéreo, la muchedumbre ha atacado los
barcos-prisión y los rehenes podrían haber sido exterminados. Esta mañana dos bar-
cos-prisión han sido desplazados y han fondeado en la rada de Las Arenas.
4º) El bombardeo de ayer por la tarde ha sido llevado a cabo por seis aviones.
5º) El cónsul de Inglaterra y los últimos ciudadanos ingleses de Bilbao serán evacuados
mañana por el torpedero “Escort”. Puede ser que los empleados de la Compañía de
Cables sean evacuados al mismo tiempo. Me he puesto de acuerdo con el coman-
dante inglés para intercambiar informaciones.
26 de septiembre 1936 a 21h. 45.

DOCUMENTO Nº 169
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1265. San Sebastián por
Ciboure, el 28 de septiembre de 1936. Recibido por teléfono a las 10h. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
299
0h. 15.
El “Aisne” ha traído esta tarde de Bermeo a nuestro cónsul en Bilbao y a casi todos los
miembros de nuestra colonia que habían quedado en esta ciudad.
La travesía de ida y vuelta se ha llevado a cabo sin incidentes. Los buques de guerra
españoles “Jaime I”, “Libertad” y “Cervantes” han sido avistados a la ida mientras bom-
bardeaban Zumaya141 y a la vuelta mientras hacían ruta hacia el Oeste. El destructor
“Escort” ha sido avistado volviendo de Plencia y llevaba refugiados de Bilbao, entre
ellos franceses. El crucero alemán “Leipzig” y el torpedero alemán “Jaguar” fondeaban
ante Bermeo con un buque cisterna cargado de provisiones y combustible. Durante el
embarque de los pasajeros en Bermeo he ido a Bilbao con el doctor Junod142, delegado
de la Cruz Roja Internacional, con la finalidad de realizar un último intento de evacuar

141
Tras la ocupación de Zumaya y Deba hubo una tentativa de desembarco de tropas republicanas en la zona de Deba
que no se llegó a realizar pero buques de la armada republicana bombardearon las localidades de la costa guipuzcoana.
142
Marcel Junod (Neuchâtel, 15-5-1904/16-6-1961) procedía de una familia de pastores protestantes. Licenciado en
Medicina en 1929, fue nombrado delegado de la Cruz Roja Internacional en Abisinia durante la guerra italo-abisinia,
ejerciendo en España durante la Guerra Civil y posteriormente en Europa y Japón, siendo de los primeros médicos euro-
peos en llegar a Hiroshima tras el ataque atómico. Véase: JUNOD, Marcel: Dr. Marcel Junod,... Le Troisième combat-
tant, de l’ypérite en Abyssinie à la bombe atomique d’Hiroshima... Paris : Payot, 1963. Sobre su actuación en España:
MARQUÉS, Pierre: La Croix-Rouge pendant la guerre d´Espagne (1936-1939). Les missionnaires de l´humanitaire.
París: L´Harmattan. 2000. Para el País Vasco: Iñaki Anasagasti: Marcel Junod. Su mediación ante el Gobierno Vasco y
los sublevados durante la guerra civil en Euskadi. Gobierno Vasco, Servicio Central de Publicaciones. Vitoria-Gasteiz,
2007. Un resumen de su biografía se puede consultar en la siguiente dirección http://en.wikipedia.org/wiki/Marcel_Jun-
od [Consultado 5 de febrero de 2009].
a las familias del personal dirigente y para salvar a los rehenes. Nos ha sido imposible
contactar con las autoridades que parece se encuentran algo dispersas a causa de los
estragos causados por el bombardeo. Pero las conversaciones que hemos mantenido en
Bermeo con el gobernador de Guipúzcoa y con De la Torre143, miembro influyente del
Gobierno de Vizcaya, nos han demostrado desgraciadamente que en lo que concierne a
los rehenes no podremos obtener nada.
Los efectos del bombardeo aéreo del viernes por la mañana en Bilbao han producido
una desgraciada impresión. Casas enteras han sido destruidas por bombas de 250 kilos.
Se evalúa el número de muertos en unos cincuenta. Los bombardeos posteriores han
sido menos mortíferos. El que debía ocurrir esta tarde en nuestra presencia no se ha lle-
vado a cabo.
La población, según me han dicho, después de haber sido presa de un pánico intenso se
encuentra ahora más bien sobrexcitada. Pero hay muy poca circulación en las calles y
la gente se agrupa preferentemente en la cercanía de los refugios. Refugiados salen, no
se sabe hacia dónde.
Nuestro Consulado ha sido “rodeado” por las bombas que apuntaban posiblemente a
uno de los edificios oficiales vecinos. Tengo que confirmar desgraciadamente que a con-
secuencia de los dos primeros bombardeos, han matado rehenes en Bilbao. Estos asesi-
natos habrían sido cometidos no por la muchedumbre que se dirigió hacia los barcos-
300 prisión sino por los guardianes forzados o instigados por la actitud de la muchedumbre.
Según indicaciones que no tienen nada de oficiales, habrían sido asesinados 43 rehenes
en los buques “Cabo Quilates”, 24 en el “Altuna Mendi” y 14 en el “Alanzazo144 Men-
di”(sic) (este último procede de San Sebastián).
Además, habrían matado en Durango a 25 rehenes de San Sebastián145. La intervención
de nuestro compatriota Jean Laffontan ante el delegado socialista Aldasoro146 habría
conseguido salvar a las mujeres traídas de San Sebastián y detenidas en tierra. Ningu-
no de los rehenes masculinos encarcelados en tierra habría sufrido. Me abstengo de citar
a los rehenes cuyo asesinato me han anunciado porque las informaciones no están toda-
vía confirmadas.
Al día siguiente de las matanzas las autoridades han hecho, por fin, salir a los barcos del
Nervillon147 (sic) para situarlos en el puerto marítimo donde se encuentran mejor pro-
tegidas de la muchedumbre.

143
Consejero de Hacienda del Gobierno Vasco por el PNV (Baracaldo, 1884/1946). Fue uno de los fundadores de Soli-
daridad de Trabajadores Vascos, concejal, diputado por Vizcaya y miembro de la Junta de Defensa de Vizcaya.
144
Se trata en realidad del “Aranzazu-Mendi”.
145
El 25 de septiembre de 1936 un ataque aéreo sobre Durango produjo doce muertos, la mayor parte de ellos refugia-
dos guipuzcoanos. En represalia por el bombardeo fueron fusilados veintiún presos que se encontraban en la cárcel de
Durango. La lista de los muertos en el bombardeo y de los asesinados en: IRAZABAL AGIRRE, Jon: 1937 martxoak
31 Durango 31 de marzo de 1937. Durango: Gerediaga Elkartea, 2001.
146
Ramón María Aldasoro que tras la formación del Gobierno Vasco sería consejero de Comercio y Abastecimiento, per-
tenecía en realidad a Izquierda Republicana, partido del que sería expulsado más tarde.
147
Se refiere al río Nervión.
Sin embargo, la suerte de los prisioneros supervivientes continúa siendo extremada-
mente sombría. Pueden ser diezmados a cada nuevo bombardeo o puede ocurrir tam-
bién que los barcos sean dirigidos hacia Santander donde la situación es todavía peor y
donde son de temer, para el resto de los rehenes ya prisioneros en esta ciudad, las reper-
cusiones del bombardeo aéreo que tendrá lugar el sábado por la mañana.
Jean Herbette

301

El periódico
“El Liberal”,
del 2 de octubre
de 1936, anuncia
la aprobación del
Estatuto Vasco.
DOCUMENTO Nº 170
Ministerio de Asuntos Exteriores. Nº 1266. San Sebastián por San Juan de Luz, el
28 de septiembre de 1936 a 1h. Recibido el 28 a las 2h. (AMAE (P). Z-Europe. Poli-
tique Intérieure, nº 170).
Continuación del número precedente (por teléfono).
No parece haberse desplazado sensiblemente el frente alrededor de Bilbao. El goberna-
dor de Guipúzcoa se mantiene todavía en Eibar. Da la impresión de que los asaltantes
se preparan a tomar o a rodear las posiciones de los defensores y que a éstos les costa-
rá esfuerzo mantenerse a pesar del momentáneo consuelo aportado por la llegada de
material esta semana última y por los buques de guerra ayer a la tarde. Hay que lamen-
tar amargamente la obstinación con la que las autoridades de Bilbao han rechazado o
eludido todos los esfuerzos hechos por los franceses, por los ingleses y por la Cruz Roja
Internacional para salvar a los rehenes. El asesinato de éstos, aunque los dirigentes
nacionalistas vascos declaran que los reprueban, alejará muchas simpatías de la causa
popular que este intento supremo de resistencia y estos bombardeos podrían haber agru-
pado en torno a ella.
Jean Herbette

302
DOCUMENTO Nº 171
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1269. San Sebastián por
San Juan de Luz, el 28 de septiembre de 1936 a las 21h. 20. Recibido el 28 a las
22h. 38. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Según una información que debe ser acogida con reservas, el coronel Beorlegui148 que
ha dirigido el ataque y la ocupación de San Sebastián, habría sido enviado hacia Hues-
ca donde serían necesarios refuerzos y así los efectivos que el partido militar disponía
en Guipúzcoa habrían disminuido sensiblemente por esta razón. El mando de las fuer-
zas gubernamentales del frente de Bilbao pensaría incluso en la posibilidad de pasar pró-
ximamente a la ofensiva y reconquistar una parte del territorio perdido entre Eibar y San
Sebastián.

148
Alfonso Beorlegui Canet (Estella, 26 de enero de 1888/Huesca, 29 de septiembre de 1936). A los 22 años ingresó en
la Academia de Infantería de Toledo. Tras graduarse fue destinado a Marruecos (1913), donde desarrolló la mayor parte
de su carrera militar, llegando a coronel en 1930. Fue detenido por los partidarios de la República en la sublevación de
Jaca de 1930. En 1936 se encontraba en Pamplona, donde al producirse la sublevación que dio origen a la Guerra Civil
se puso a las órdenes del general Mola. Éste le colocó al frente de la Guardia Civil y de Asalto y le nombró delegado de
Orden Público. Asegurado el éxito de la sublevación en Navarra, encabezó una columna que avanzó hacia Guipúzcoa,
llegando hasta Irún. Tras la caída del monte San Marcial tomó la ciudad, siendo herido en el muslo durante el avance hacia
el puente internacional, cerrando la frontera francesa y entrando pocos días después en San Sebastián. Tras la caída de
Irún se dirigió al frente de Aragón. Su herida se gangrenó y murió a finales de septiembre de 1936.
Sería conveniente, sin embargo, verificar si la situación del partido militar ha empeora-
do en la región de Huesca y si la disminución de efectivos constatada en San Sebastián
no se debe a la preparación de una ofensiva destinada a rodear Eibar para marchar sobre
Bilbao.
Al gobernador de Bilbao149, cuyos métodos ineficaces son criticados desde hace tiem-
po, se le considera como dimitido. Si fuese remplazado por el señor Ortega, goberna-
dor de San Sebastián, las operaciones de las fuerzas gubernamentales alrededor de Bil-
bao podrían presentar mayor actividad e interés.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 172
Ministerio de Asuntos Exteriores. Descifre. Nº 1270. Telegrama de llegada. San
Sebastián por San Juan de Luz, el 28 de septiembre de 1936 a las 21h. 20. Recibi-
do el 28 a las 22h. 38. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
CONFIDENCIAL
En referencia a mi telegrama precedente tengo el honor de comunicar a continuación a
Su Excelencia las informaciones que me llegan de San Sebastián. 303
Es exacto que el coronel Beorlegui ha sido enviado a Huesca pero su partida se remon-
ta ya a una decena de días y al marchar habría declarado que tal era, poco más o menos,
el plazo que necesitaba para liberar la ciudad.
Mientras, San Sebastián no estará desprovista de tropas y apenas sería posible una sor-
presa si las fuerzas gubernamentales, actualmente dueñas del mar, intentasen un desem-
barco.
Las operaciones decisivas contra Madrid no comenzarán en el frente Norte hasta la toma
de Bilbao.
Jean Herbette

149
José Echeverría Novoa.
304

“Frente Popular” del 28 de agosto de 1936.


DOCUMENTO Nº 173
Asuntos Exteriores. En claro. Nº 1272. Telegrama de llegada. San Sebastián por
Ciboure el 28 de septiembre de 1936. Recibido por correo el 30 de septiembre a las
16h. 45. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
El Departamento ha tenido la amabilidad de comunicarme el telegrama nº 271 por el
cual el señor Bonjean señalaba en la prensa de Madrid ataques contra los Gobiernos
extranjeros que ayudan a los insurrectos españoles e incluso contra las potencias que,
según “El Socialista”, debiendo ser amigas se mantienen indiferentes. La prensa ofi-
ciosa de Madrid imputa a la actitud de las otras naciones la duración de la guerra civil
y, según “El Liberal”, sería el pacto de No Intervención el que habría puesto en situa-
ción de inferioridad al Gobierno legítimo de España.
No debo yo juzgar la actitud de las diferentes potencias respecto a la crisis española y
me abstengo gustoso de tarea tan delicada. Pero no puedo abstenerme de someter a S.E.
la impresión que me deja una frecuentación prolongada con esta guerra civil.
Los reveses que han padecido en España las fuerzas gubernamentales no han sido cau-
sadas únicamente por su inferioridad en material. Han sido ocasionadas también por su
falta de disciplina en la base y de coordinación en las alturas. Los combatientes bien que
demostrando a veces un coraje admirable han hecho lo que les ha dado la gana. Los diri-
gentes, fuese cual fuese su abnegación, no han conseguido unificar el mando, organizar 305
el Ejército, repartir los efectivos y las municiones según la importancia relativa de los
frentes, reconquistar la iniciativa, aprovechar las ocasiones. No entro en detalles sobre
lo que he observado aquí pero creo poder decir, en conjunto, que si el Gobierno hubie-
se aprovechado el tiempo que los insurrectos le han dejado, actualmente hubiera pro-
bablemente ganado la guerra a estas alturas.
De estas constataciones que una muchedumbre de testigos podría confirmar, resulta evi-
dente que para asegurar la victoria del Gobierno no hubiera bastado con proporcionarle
masivamente material. Hubiera sido necesario además proporcionarle instructores, mandos
subalternos, oficiales superiores, un Estado Mayor General. Le habrían sido necesarias estas
contribuciones en hombres para permitirle utilizar las contribuciones en material. Pero, ade-
más, sería necesario saber utilizar estas contribuciones en hombres. Sin embargo no era
capaz y tal es en definitiva el hueco que ninguna potencia extranjera era capaz de llenar.
Y no era capaz porque el funcionamiento del “Frente Popular”, desde los Comités loca-
les hasta el poder central desalentaba e incluso diezmaba a las clases sociales cuyo con-
curso era indispensble para una dirección inteligente de la guerra. No se puede pedir a la
gente que muestre su entusiasmo cuando se les despoja de los más modestos productos
de su trabajo. No se puede contar con su presencia cuando se les ha dejado asesinar. El
grito heroico “¡En pie los muertos” se aplica simbólicamente a los ciudadanos muertos
ante el enemigo y este grito hace mella entre los vivos. Pero no se aplica a los cadáveres
abandonados en la calle por los anarquistas que utilizan sus armas en la retaguardia.
Si ninguna duda se han cometido crueldades en ambos campos. Los insurrectos tam-
bién han hecho víctimas que serán vengadas algún día ya que no asistimos actualmen-
te en España mas que al primer acto de un drama cuyo prólogo se desarrolló en octubre
del 34 en Asturias, cuyas peripecias serán todavía numerosas y cuyo desenlace tiene
posibilidades de llegar bajo una forma en la que ninguno de los adversarios actuales pue-
da reconocerse. Pero por lo menos las crueldades de los insurrectos tienen una direc-
ción y un límite –el exterminio de sus enemigos– mientras que las crueldades del “Fren-
te Popular” han sido incoherentes e ilimitadas, extendiendo el exterminio incluso a los
que podrían haber sido amigos, incluso amigos seguros, incluso amigos infinitamente
preferibles a los individuos que les sobrevivían. Ningún Gobierno puede ser defendido
eficazmente con estos procedimientos anárquicos. Incluso ninguna revolución puede
triunfar así. Ciertamente, la Revolución francesa conoció su “Pére Duchesne” pero no
fue Hebert desde luego quien guillotinó a Robespierre150.
Cuando los periódicos oficiosos de Madrid intentan imputar a la actitud de las potencias
–y entre otras a la pretendida indiferencia de nuestro país– la desastrosa prolongación de
la guerra civil en España no hacen sino una vana tentativa de invertir los papeles. Sería-
mos nosotros, los franceses, quienes tendríamos el derecho de pedir cuentas al “Frente
Popular” por el uso que ha hecho de las simpatías recogidas en Francia. Que sea más
generoso por nuestra parte no pedir cuentas a hombres que el infortunio aplasta y cuya
vida se encuentra amenazada lo admitimos con alegría si se entiende que el silencio acor-
dado a los amigos desgraciados no cubrirá las fechorías cuyas consecuencias sufren. Pero
no habrá que pensar en atribuir a Francia las decepciones de los republicanos o los socia-
306
listas españoles. Sería muy fácil demostrarles que las causas primordiales de sus desgra-
cias están en el mismo lado de los Pirineos, incluso en el mismo lado de la barricada.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 174
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. París, 28 de septiembre de 1936.
Recibido el 28 a las 13h. 10. S. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
MARINA A ASUNTOS EXTERIORES
El agregado naval en Madrid comunica el 28 de septiembre a las 7h. 50.
Pocos cambios en el frente terrestre. El viernes a la tarde han sido exterminados una
centena de rehenes. Después de tres bombardeos aéreos la situación en Bilbao (palabra
en blanco) la siguiente:

150
Le Père Duchesne fue un diario extremista publicado durante la Revolución francesa y editado por Jacques René Hébert
entre 1790 y 1794. El título fue editado después decenas de veces por diferentes personas (incluso con algunas ligeras vari-
antes), por ejemplo en 1830, 1848 y durante la Comuna de París (1871). Hébert fue un político, revolucionario y periodista
francés (Alençon, 15 de noviembre de 1757 / París, 24 de marzo de 1794). En 1791, ingresó en el Club de los Cordeliers
donde ejerció notable influencia, y, dos años más tarde, resultó nombrado sustituto del procurador de la Comuna de París.
Durante abril y mayo de 1793, Hébert fue uno de los principales acusadores de los Girondinos como traidores al pueblo.
Tras la muerte de Jean-Paul Marat, su ideología se radicalizó cada vez más. Impulsó la campaña de descristianización y del
nuevo Culto a la Razón revolucionaria. La virulencia de sus propuestas políticas alarmó al propio Robespierre, a quien
Hébert tildaba de conservador. Fue detenido el 14 de marzo de 1794 y ejecutado diez días más tarde en París.
Gran desorden entre las autoridades que difícilmente consiguen (palabra en blanco)
controlar los movimientos de una población enloquecida y excitada. El gobernador civil
ha sido destituido, su probable sucesor manifiesta optimismo como consecuencia de la
llegada de la escuadra gubernamental. Los tres buques prisión se encontraban hoy en la
rada de LAS ARENAS.
Jean Herbette

307

Así informaba el periódico del “Movimiento”, la Voz de España del 23 de octubre de 1936, sobre la
formación del Gobierno Vasco en Bilbao.
DOCUMENTO Nº 175
Asuntos Exteriores. En claro. Telegrama de llegada. Nº 1278. San Sebastián por
Ciboure, 30 de septiembre de 1936. Recibido por correo el primero de octubre a
las 19h. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Un compatriota que acaba de llevar a cabo una rápida investigación periodística en el
Norte de la zona española sometida a las autoridades militares me transmite las siguien-
tes indicaciones:
Existe desde ahora una fuerte rivalidad, que va en aumento, entre los carlistas y los
“falangistas”. Los primeros se mantienen fieles a sus tradiciones religiosas y sociales.
La política de los segundos se parece, por el contrario, a la de Hitler: absorción de los
elementos más avanzados y hostilidad hacia la religión. Los carlistas tienen como fuer-
za de choque a los “requetés” pero los falangistas ven engrosar rápidamente sus efecti-
vos (muchos anarco-sindicalistas se unen a ellos) y su poder crece al mismo tiempo.
Los jefes militares se abstienen por el momento de tomar partido en política. Declaran
que solo se ocuparán del asunto tras la victoria. Esta actitud enigmática inquieta a los
carlistas que temiendo el desarrollo de las falanges quisieran incorporar al Ejército a
todas las formaciones militares irregulares con la esperanza de poder controlarlas.

308 Los navarros reivindican el puerto de Pasajes con un régimen especial de transportes
que les facilitaría el acceso. Este puerto entraría entonces en competencia con el de Bil-
bao lo que no sería por otra parte mas que un aspecto económico de la lucha entre los
carlistas navarros y los nacionalistas vascos.
Los falangistas creen que su jefe, José Antonio Primo de Rivera, continúa vivo en la pri-
sión de Alicante donde el Gobierno lo mantiene preso desde el comienzo de la guerra
civil. Apuestan mucho sobre la inmensa popularidad con la que contará el día que sal-
ga libre.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 176
Asuntos Exteriores. Descifre. Nº 1280. Telegrama de llegada. San Sebastián por
San Juan de Luz, el 30 de septiembre de 1936 a las 22h. Recibido el 30 de septiem-
bre a las 22h. 30. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Referencia a mi telegrama por correo nº 1278 de hoy. Punto nº 3.
Me ha llegado aquí la noticia que (palabra en blanco) Mola había ordenado incorporar
las formaciones carlistas de requetés y las formaciones fascistas de “Falangistas” a las
fuerza regulares, encontrándose así sometidas a la disciplina militar.
Se interpreta esta decisión como una tentativa de poner fin a las violencias y exaccio-
nes que se permitían sobre todo los falangistas, así como para evitar un conflicto entre
ellos y los requetés.
Por otra parte, la autoridad suprema con la que acaba de investir al general Franco la
Junta de Burgos podría en parte estar destinada a hacer fracasar las tendencias “ultras”,
tanto fascistas como carlistas, que dominan en el Norte. El general Franco es conocido
por tener más espíritu político (es la cualidad más visible en él) y su matrimonio con
una asturiana, pariente del eminente liberal que es González Posada, decano de la Facul-
tad de Derecho de Madrid, le aseguran relaciones hasta en los mismos medios en los
que el presidente Zamora encuentra sus principales apoyos.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 177
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1284. San Sebastián por
San Juan de Luz el 1 de octubre de 1936 a las 22h. 30. Recibido el 1 a las 23h. 40.
(AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 171).
Las impresiones que me aporta un oficial español que abandonó ayer por avión Madrid
confirman que la capital española debe ser considerada desde ahora como sitiada estan- 309
do cortadas sus comunicaciones ferroviarias con el exterior y los trayectos por carrete-
ra que quizás continúan accesibles no ofrecen ninguna garantía de seguridad.
Según mi interlocutor las estimaciones varían en lo que se refiere a la probable duración
de la resistencia pero la desmoralización producida entre los milicianos por la superio-
ridad de la aviación insurrecta y la pérdida de la Cartuchería de Toledo no parecen jus-
tificar pronósticos optimistas.
En estas condiciones un enlace diario por avión con nuestra embajada y nuestro consu-
lado de Madrid aparece desde ahora como indispensable151 no solamente porque no sub-
siste ningún otro medio de comunicación sino también porque el hundimiento de la
resistencia puede hacer surgir de un día para otro el peligro más temible en casos pare-
cidos: el de la anarquía que hará estragos a la espera de la llegada de los vencedores.
Jean Herbette

151
Subrayado en el original.
310

Las quejas contra la actuación de Herbette fueron continuas, a partir


de un momento, en la prensa de izquierdas. Aquí puede verse una
crónica del diputado comunista Gabriel Péri en el periódico
comunista L’Humanité, del 7 de abril de 1937. A la derecha otra
denuncia posterior del mismo periódico en la que se le califica de
“gran protector de los agentes franquistas en la costa vasca”.
DOCUMENTO Nº 178
Embajada de la República Francesa en España. Dirección de Asuntos Políticos y
Comerciales. Europa. Nº 1031. Ciboure 1 de octubre de 1936. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 171).
Informaciones sobre Barcelona.
JEAN HERBETTE, EMBAJADOR DE LA REPÚBLICA FRANCESA EN ESPAÑA
A SU EXCELENCIA EL SEÑOR Yvon DELBOS, MINISTRO DE ASUNTOS EXTE-
RIORES.
De las informaciones que ha recibido nuestro Comisario Divisionario en Hendaya y que
me ha comunicado confidencialmente resulta que las autoridades de Cataluña y los sin-
dicatos (anarquistas) de esta región habrían enviado a Madrid una Delegación encarga-
da de presentar un ultimátum que incluiría las siguientes exigencias:
Un crédito de 800 millones de pesetas.
Un crédito especial de 300 millones de pesetas para la compra de material de guerra.
Un crédito especial de 150 millones de pesetas para la compra de materias primas.
Transferencia a Barcelona de todo el oro del Banco de España. 311
Cataluña ofrecería como “garantía” valores por un monto de un millón de pesetas depo-
sitadas en las Cajas de Ahorro y en el Banco de España.
Para su utilización propondría la creación de una Central Autónoma de Divisas.
En el caso de que no se aceptasen las condiciones del ultimátum, Cataluña se separaría
completa y definitivamente de Madrid yendo hasta rechazar su contribución militar al
Gobierno de Madrid.
El plazo de este ultimátum sería de 8 días. No se ha precisado su fecha.
****
Las informaciones arriba citadas no deben ser probablemente tomadas literalmente.
Pero pueden contener algunos datos exactos ya que corresponden bien a la mentali-
dad de los anarquistas. Estos buscan siempre concentrar en sus manos el dinero y las
armas al mismo tiempo que son incapaces de organizar ninguna forma de adminis-
tración viable ni ninguna operación de guerra que ofrezca la menor posibilidad de
éxito.
La República española muere por haberse conchabado con los anarquistas. Ya sabe-
mos que esta desgraciada política le ha sido impuesta por la fracción del Partido
Socialista dirigida por LARGO CABALLERO y de la que ARAQUISTAIN y BARAI-
BAR152 eran sus principales inspiradores. Los comunistas que oficialmente hoy
luchan contra la preponderancia de los anarquistas no han tenido el coraje o la fuer-
za de oponerse a su progreso. Llegamos así a este hecho paradójico: los partidos mar-
xistas están desacreditados por la repulsión que inspiran sus más violentos adversa-
rios: los anarquistas.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 179
Asuntos Exteriores. Descifre. Nº 352. Telegrama de llegada. Madrid, 2 de octubre
de 1936 a 0h. 15. Recibido el 2 de octubre a las 4h. 50. (AMAE (P). Z-Europe. Poli-
tique Intérieure, nº 170).
Aunque se había anunciado para las 16h. la sesión de las Cortes ha tenido lugar a las
10h. con el fin despistar al público. Entre los diplomáticos el único que estaba al tanto
era el embajador de la U.R.S.S. que estaba presente en la tribuna diplomática acompa-
ñado de sus agregados militar y comercial. Como mucho han asistido a la sesión unos
sesenta diputados de los cuales cerca de 30 eran socialistas, 25 republicanos y algunos
representantes de la izquierda catalana y algunos nacionalistas vascos.
312 Tras una alocución patriótica del presidente de las Cortes, el jefe del Gobierno, Largo
Caballero..........(Continúa en documento siguiente).

152
BARAIBAR ESPONDABURU, Carlos de: Vitoria (Álava) 21.VIII.1895 / Santiago (Chile) 1.VII.1972. Director Ge-
neral de Trabajo. Afiliado a la Agrupación Socialista de Madrid. Periodista, trabajó en la redacción de El Sol. En 1928
se hizo socio de la Asociación de la Prensa de Madrid. El 26 de marzo de 1931 dimitió como redactor-jefe de El Sol y,
tras la proclamación de la República, comenzó a colaborar en Luz y posteriormente trabajó con Francisco Largo Caba-
llero en el Ministerio de Trabajo y Previsión. El 20 de octubre de 1931 ingresó en la Agrupación Socialista de Madrid.
En abril de 1933 fue nombrado por Largo Caballero Director General de Trabajo. Participó en la fundación del sema-
nario Claridad en julio de 1935, siendo su gerente y director técnico y logrando que se convirtiera en una publicación
diaria a partir del 6 de abril de 1936. Al producirse la sublevación militar del 18 de julio de 1936 pasó a dirigir el servi-
cio de información de la Telefónica y desde febrero a mayo de 1937 ocupó el cargo de subsecretario del Ministerio de
Guerra con Francisco Largo Caballero. En Valencia colaboró en los periódicos socialistas y anarquistas Adelante, Spar-
tacus, Fragua Social, Nosotros… En Barcelona publicó, junto a Diego Abad de Santillán, la revista Timón de la que se
editaron seis números desde julio a diciembre de 1938. Al final de la guerra civil se exilió a Chile, adonde llegó en oc-
tubre de 1939. En noviembre de ese mismo año participó en la segunda etapa de la revista Timón, ahora publicada en Bue-
nos Aires y de la que salieron siete números hasta junio de 1940. Fue presidente de la organización del PSOE en Santiago
de Chile hasta 1941, en que abandonó el Partido. En febrero de 1954 fue delegado en Chile del Congreso por la Liber-
tad de la Cultura. Visitó España en febrero de 1971, donde se le propuso colaborar en el periódico Informaciones. Fa-
lleció el 1 de julio de 1972 en Santiago de Chile. Fuente: Carlos Baraibar. Diccionario Biográfico del Socialismos español.
(www.diccionariobiografico.org).
DOCUMENTO Nº 180
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 353. Madrid, 2 de octubre
de 1936, 0h. 15. Recibido el 2 de octubre a las 4h. (AMAE (P). Z-Europe. Politique
Intérieure, nº 170).
..........ha tomado la palabra.
Ha invitado a los anarcosindicalistas a colaborar en los organismos del Estado para con-
trolar la acción gubernamental. Ha afirmado su confianza en la victoria, pero también
su intención de prolongar la lucha mientras haya una porción de territorio a defender.
Ha añadido que el pueblo lucha no solo por la libertad de España sino por la de Euro-
pa. Ha anunciado en su conclusión la transformación completa de la estructura econó-
mica y social del país tras la victoria.
El único de los otros discursos interesante ha sido el de el señor Aguirre, diputado nacio-
nalista vasco, que ha condenado las ejecuciones arbitrarias y los incendios de iglesias,
declarando que los nacionalistas vascos lucharán hasta el final con el pueblo contra el
imperialismo fascista y ha agradecido (grupo de letras en blanco) de las Cortes que iban
a aprobar el proyecto de Estatuto de Autonomía del País Vasco que ha sido aprobado
unánimemente por aclamación así como una moción de confianza al Gobierno acor-
dándole los plenos poderes.
313
BONJEAN

DOCUMENTO Nº 181
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 1286. San Sebastián por
San Juan de Luz, 2 de octubre de 1936 a las 14h. 35. Recibido el 2 a las 15h. 45.
(AMAE (P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 170).
Según informaciones aportadas por un pasajero del “Vendaval”, pequeño barco español
que efectúa el servicio de correo153, no ha habido un nuevo bombardeo aéreo de Bilbao
hasta el 30 de septiembre a las 19h. pero existe un gran nerviosismo y la circulación
entre Bilbao y Las Arenas solo puede llevarse a cabo traspasando un gran número de
barricadas en cada una de las cuales se hace una verificación de identidad de los que se
desplazan.
Jean Herbette

153
Se trata de un antiguo bacaladero de la empresa PYSBE de Pasajes llegado a Vizcaya tras la evacuación de San Se-
bastián. El 30 de octubre de 1936 el presidente del Gobierno Vasco, José Antonio Aguirre firmó los decretos de incau-
tación de los buques Hispania, Euzkal-Erria, Mistral y Vendaval, ocupándose la Armada Republicana de artillarlos. Se
le instaló al principio un cañón de 101’6 mm. a proa y dos ametralladoras en el puente. El Vendaval fue rebautizado como
Nabarra y fue hundido en el combate con el crucero Canarias en el cabo Machichaco.
DOCUMENTO Nº 182
Asuntos Exteriores. En claro. Nº 1287. Telegrama de llegada. San Sebastián por
Ciboure, 2 de octubre de 1936. Recibido por teléfono a las 17h. 35. (AMAE (P). Z-
Europe. Politique Intérieure, nº 171).
El destructor británico “Escort” ha llegado ante Santander el 30 de septiembre. Su canoa
ha desembarcado y ha traído informaciones que el comandante del destructor
“Exmouth”, jefe de la flotilla, ha puesto amablemente en conocimiento de nuestro agre-
gado naval. Los dos buques británicos se encuentran actualmente fondeados en la rada
de San Juan de Luz.
Se sabe que los buques gubernamentales españoles “Jaime I”, “Libertad” y “Cervantes”
han entrado el 29 de septiembre por la tarde en la rada de Santander donde han pasado
la noche, saliendo el 30 por la mañana hacia el Oeste para volver al estrecho de Gibral-
tar donde ha tenido lugar últimamente un combate en el que los insurrectos han tenido
las de ganar.
Se deduce de esta noticia, así como de las declaraciones realizadas por el capitán del
puerto de Santander, que la entrada a este puerto no parece estar obstruida por las
minas.

314 Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 183
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1288. En claro. San Sebastián por
Ciboure, 2 de octubre de 1936. Recibido por correo el 3 a las 17h. 15. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 171).
Por una comunicación del 28 de septiembre puse en conocimiento del Departamento un
rumor según el cual el general MOLA habría reducido sus efectivos en San Sebastián a
causa de los traslados que tenía necesidad de realizar para combatir en Aragón, cerca de
Huesca.
Esta información ha sido confirmada por otras fuentes que me llegan hoy y según las
cuales la Junta de Burgos habría decidido una contraofensiva hacia Huesca en razón de
las repercusiones políticas que la situación militar en esta región podría tener sobre las
poblaciones de Aragón y Navarra.
Se sabe por otra parte que la contraofensiva parece haber fracasado y que el jefe de
la columna enviada desde San Sebastián hacia Huesca, el coronel Beorlegui, ha
muerto.
En revancha, las informaciones que recibo indican que las autoridades gubernamen-
tales de Barcelona han tenido que cambiar sus disposiciones para hacer frente a un
reforzamiento de los insurrectos en dirección a Huesca. Las dos columnas que de-
bían partir de Cataluña, una para ayudar a la defensa de Toledo y la otra para refor-
zar Madrid, habrían sido considerablemente disminuidas, tanto que la primera no ha
podido salvar Toledo y que la otra no constituirá mas que una débil ayuda para
Madrid.
En lo que concierne a las repercusiones en el frente de Bilbao y de Santander, las infor-
maciones que poseo nada dicen. Sin embargo debo subrayar que si la semana última ha
habido una disminución de las operaciones dirigidas contra Bilbao, parece deberse a la
entrada en escena de milicianos reclutados a toda prisa en la capital de Vizcaya antes
que a un debilitamiento de los efectivos de que disponía en este teatro el general Mola.
En efecto, el “DIARIO VASCO” de San Sebastián anuncia esta mañana la toma de
Durango y de Marquina. Este avance indicaría un movimiento envolvente de cierta
amplitud, teniendo en cuenta que la carretera directa de Deva a Bilbao se mantenía cor-
tada por la resistencia de las milicias que ocupaban Eibar.
Por otra parte, el comunicado de Burgos del 1º de octubre por la tarde, da sobre el ata-
que de Sigüenza –igualmente anunciado por el comunicado de Madrid– detalles que
indican también la utilización de efectivos importantes en este otro sector del ejército
de Mola. Podría concluirse que éste no teme ya una sorpresa en Aragón a pesar del fra-
caso que parece haber sufrido en la región de Huesca.
Jean Herbette 315

Esta curiosa pancarta dirigida en tono casi amenazador “a San Sebastián” reivindica el protagonismo de los
golpistas huidos del cuartel de Loyola antes de su toma por las fuerzas populares. (Kutxa Fototeka).
316

“Frente Popular” del 2 de septiembre de 1936.


DOCUMENTO Nº 184
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1294. En claro. San Sebastián por
Ciboure, el 3 de octubre de 1936. Recibido por correo el 5 a las 10h. 30. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 171).
Los telegramas nº 337-8 y 340-43 de los días 29 y 30 de septiembre que el señor Bon-
jean ha enviado desde Madrid a S.E. y cuya copia me ha llegado hoy, describen exce-
sos que no pueden dejarnos indiferentes.
Unos sesenta detenidos políticos han sido exterminados en la cárcel de San Antón en la
noche del 26 al 27 de septiembre por los milicianos anarquistas que estaban encargados
de custodiarlos. 84 personas entre las que se encontraban un gran número de mujeres y
chicas jóvenes han sido ejecutadas en Madrid por milicianos durante la jornada del 29
de septiembre y la noche siguiente. Asesinatos de este tipo tienen posibilidades de mul-
tiplicarse ya que el Gobierno “ha perdido casi todo su prestigio” mientras que los anar-
co-sindicalistas, que aumentan cada vez más su importancia, piden en su periódico
“C.N.T” la formación de milicias de barrio “encargadas de registrar los domicilios y
verificar las opiniones políticas de todos los habitantes”. Cualquiera que haya visto
actuar a los anarco-sindicalistas –yo he presenciado ese espectáculo en San Sebastián–
sabe lo que significa su dominio: el pillaje y la muerte.
En primer lugar me permito observar que se falsifica la historia cuando se invoca a este 317
respecto el recuerdo del “Terror” francés de 1793-94 o el terror bolchevique desde 1917
a nuestros días. Por muy crueles que hayan sido estas dos épocas puede decirse por lo
menos que han vertido la sangre con cierto método. Puede decirse lo mismo de las eje-
cuciones tan numerosas a las que proceden desde hace dos meses y medio en España
las autoridades militares. Sin ninguna duda son atroces pero por lo menos solo están
dirigidas a exterminar a sus adversarios. Por el contrario, las matanzas a las que se dedi-
can los anarquistas están inspiradas por la misma incoherencia que caracteriza sus con-
cepciones políticas y sociales. Golpean a barullo a hombres y mujeres, gentes de dere-
cha y gentes de izquierda, sin estar guiados por otros móviles que no sean el capricho,
la envidia, el odio de cualquier organización o disciplina, incluso la proletaria. O tam-
bién por la venganza y la delación, esta última raramente desinteresada. No se ha sufri-
do nada parecido hasta el presente en un gran país por lo menos desde las invasiones
mongolas; e incluso los mongoles tenían la excusa de que no exterminaban a sus pro-
pios conciudadanos.
Desde luego que no es un régimen de este tipo el que los partidos franceses de izquier-
da han apoyado con el nombre de Frente Popular español.
Convendría también subrayar, me parece, que no confundimos de ninguna manera al
Gobierno español reconocido por nosotros con los individuos y asociaciones que come-
ten los crímenes más arriba señalados o crímenes análogos. Tal declaración que libera-
ría nuestra conciencia y dejaría libre nuestra responsabilidad, podría hacerse además de
manera a poder alcanzar, en la medida de lo posible, los objetivos siguientes:
Proporcionar al Gobierno español un apoyo moral para ayudarle a rehacerse, si todavía
es posible, e impedir por lo menos parcialmente la continuación de las matanzas;
Facilitar en caso de desastre la salvación de los republicanos y socialistas españoles con
los que nos habremos esforzado para conseguir que se desolidaricen de los asesinos.
Favorecer cualquier tentativa que todavía pueda hacerse para preservar, en los dos cam-
pos, lo que queda de presos políticos o de rehenes.
Preparar un futuro en el que pueda operarse una reconciliación entre los españoles que
en las dos partes hoy en día en lucha, han conservado sentimientos humanitarios.
Atenuar por la misma razón las relaciones futuras de Francia con aquellos españoles que
pertenecen al partido militar.
Nuestro honor y nuestro interés nos obligan a desempeñar en España, como en toda
Europa, el papel de conciliadores. Pero no se puede conciliar sino no es a condición de
eliminar en primer lugar los inconciliables. Pues bien, el asesinato es inconciliable con
cualquier tipo de orden social de que se trate. Esta es la razón por la que, en presencia
de los horrores que se han producido ya o en previsión de los que se preparan, creo que
nuestro primer deber es el de condenarlos.
Jean Herbette
318

DOCUMENTO Nº 185
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1300. En claro. San Sebastián por
Ciboure, el 5 de octubre de 1936. Recibido por correo el 6 a las 16h. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 171).
De la información que me llega sobre la situación en Cataluña y que es claramente ten-
denciosa (en el sentido anarquista) pero que puede contener alguna indicación útil,
extraigo:
Descontentos por no haber podido obtener el poder en Madrid, los anarquistas de Bar-
celona han roto con el Gobierno español y se preparan para organizar la defensa de una
Cataluña independiente, en espera de poder marchar sobre Madrid.
Los milicianos catalanes que habían sido enviados en socorro de la capital y el material
de guerra destinado a los defensores de ésta, van a ser utilizados para la toma de Zara-
goza y Huesca.
Para protegerse del lado del mar los anarquistas catalanes han instalado cañones de gran
calibre en Port Bou y en otros puntos del litoral. Las guarniciones de la costa han sido
reforzadas y provistas de fortificaciones defensivas.
Los anarco-sindicalistas catalanes piensa capturar un carguero que habría sido cargado
en Polonia para llevar armas y municiones provenientes de la URSS a las fuerzas guber-
namentales españolas. Se esperaría su descarga en Port Bou o en Barcelona.
Los anarquistas franceses animan a los catalanes en su hostilidad irreconciliable hacia
los comunistas españoles. “Se trata ante todo de impedir la llegada de los bolcheviques
al poder; la lucha será igual de feroz contra los fascistas”.
A estas informaciones, a las que es casi supérfluo aplicar las reservas al uso, añado sim-
plemente que el último rasgo parece indicar una colusión entre ciertos elementos anar-
quistas de Cataluña y la propaganda fascista o hitleriana.
Es desde este punto de vista que parece interesante observar los acontecimientos de
Cataluña, si verdaderamente siguen el curso de los acontecimientos aquí citados.
Conviene retener, en efecto, que una parte de la clientela anarquista puede, bajo un régi-
men de dictadura militar, encontrar asilo en las organizaciones “fascistas” de la Falan-
ge española y que, por otra parte, existen en Cataluña elementos de extrema derecha que
todavía no han tenido la ocasión de jugar abiertamente su papel pero que están muy pro-
bablemente preparados para ello.
Jean Herbette
319

DOCUMENTO Nº 186
Embajada de la República Francesa en España. Dirección de Asuntos Políticos y
Comerciales. Europa. Nº 1039. Ciboure 5 de octubre de 1936. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 171).
Informaciones sobre la situación militar.
JEAN HERBETTE, EMBAJADOR DE LA REPÚBLICA FRANCESA EN ESPAÑA
A SU EXCELENCIA EL SEÑOR Yvon DELBOS, MINISTRO DE ASUNTOS EXTE-
RIORES.
Las informaciones de Bilbao que llegan aquí continúan presentando la situación militar
como favorable a las fuerzas gubernamentales en el frente de Vizcaya. Se anuncia, des-
pués de la toma de Ondárroa, la de Motrico, el avance sobre Deva y el bombardeo de
Elgoibar. Algunas previsiones optimistas llegan hasta fijar una fecha aproximada para
la vuelta de las fuerzas gubernamentales a San Sebastián.
Nuestro agente consular en Pamplona al ser preguntado sobre el ambiente que reina en
esta ciudad señala por su lado que el frente de Huesca parece estacionado pero que no
se cree en un progreso serio de las fuerzas gubernamentales en el frente de Vizcaya. En
todo caso no existe en Pamplona el sentimiento de que los efectivos del general Mola
se hayan reducido sensiblemente.
Un desfile que atraviesa la Avenida un año después de la conquista de San Sebastián por las tropas
provenientes de Navarra, recuerda a los donostiarras el papel desempeñado por la provincia vecina en su
“liberación”. (Kutxa Fototeka).

Mi colega italiano que sigue los acontecimientos con atención, me ha dicho esta mañana
que en su opinión los jefes militares se dedicarán a tomar Bilbao antes que a hacer un esfuer-
320 zo decisivo sobre Madrid con la finalidad de no dejar subsistir una amenaza a sus espaldas.
Sin embargo, a la inversa, puede preguntarse si el avance del Ejército de Franco al Sur
de Madrid no ha determinado al general Mola a dirigir su esfuerzo contra el frente situa-
do al Norte de la capital, dejando de lado momentáneamente el frente de Vizcaya.
En fin, informaciones concordantes parecen indicar que, al mismo tiempo que lanzan
sus ofensivas al Norte y al Sur de Madrid en la medida en que sus medios les permiten,
los jefes militares no tienen prisa en cortar completamente las comunicaciones por
ferrocarril o por carretera entre la capital y los puertos del Mediterráneo, pensando que
al dejar una salida abierta contribuyen a debilitar la resistencia ulterior de Madrid.
Todas las informaciones citadas no tienen mas que un carácter fragmentario e inseguro.
Solo pueden servir a aumentar algo el número de elementos de apreciación de que dis-
ponemos, en espera de que se perfilen los planes elaborados por el general Franco como
jefe único de las fuerzas militares.
Jean Herbette
P.D.
Nuestro Consulado de San Sebastián me hace saber esta noche que estos últimos días había
en la ciudad una gran abundancia de soldados (del Ejército metropolitano español) pero que
parece ser que una gran parte de ellos se han marchado. No se conoce con certeza su des-
tino. Se tiende a creer que la mayor parte de ellos han sido enviados hacia Madrid. Así se
explicaría la inacción o incluso el retroceso de las fuerzas militares en el frente de Bilbao.
DOCUMENTO Nº 187
Embajada de la República Francesa en España. Dirección de Asuntos Políticos y
Comerciales. Europa. Nº 1041. Ciboure 5 de octubre de 1936. (AMAE (P). Z-Euro-
pe. Politique Intérieure, nº 171).
Informaciones sobre la situación militar.
JEAN HERBETTE, EMBAJADOR DE LA REPÚBLICA FRANCESA EN ESPAÑA
A SU EXCELENCIA EL SEÑOR Yvon DELBOS, MINISTRO DE ASUNTOS EXTE-
RIORES.
Falange y pronunciamientos.
Uno de los problemas más interesantes de la nueva situación política que se vislumbra
en España es el de las relaciones entre el Ejército y el movimiento “fascista” represen-
tado por la Falange. Un artículo publicado el 3 de octubre en San Sebastián por el órga-
no falangista “UNIDAD”, firmado por el señor Francisco BRAVO, ilustra bastante bien
el asunto. El autor escribe:
“Hay gente que quizás crea en la posible eventualidad de un 18 de Brumario
sin darse cuenta de que la primera condición de tal acontecimiento es la pre-
sencia de un Napoleón”.
321
El señor Francisco BRAVO no considera evidentemente que el general Franco sea un
jefe al estilo de Napoleón. Pero se guarda de hacer cualquier tipo de apreciación perso-
nal y continúa:
“Nada expone más al error que el hecho de pensar con una deformación
“paseista” en soluciones caducas. El Movimiento Nacional es de tal manera
auténtico y nuestro punto de vista nacional-sindicalista lo interpreta tan fiel-
mente que ciertamente quedará poca cosa del pasado al día siguiente de la
victoria. Nuestros muertos sagrados lanzarán maldiciones vengativas si todo
este torrente de sangre que riega el país de una a otra punta se ciñese a for-
mar un clásico y gigantesco “pronunciamiento” de más, o una tentativa de
dar fuerzas a lo que ha perecido.
“No nos conviene adoptar la fórmula de Joseph de Maistre, gran señor
reaccionario. A la revolución marxista y al virus separatista no es posible
oponer una contra-revolución: lo que es necesario es una revolución bajo
el signo nacional. Esta revolución es la nuestra. Pase lo que pase no dará
nacimiento a un 18 de Brumario sino más bien a una Era Imperial que debe-
rá caracterizarse por la presencia de un nuevo Estado, ágil y fuerte, verda-
dero sistema de jerarquías que representará íntegramente al país, que le
proporcionará una columna vertebral, que le dotará de una política inter-
nacional segura y que le elevará hasta las cimas de la grandeza y de la jus-
ticia social”.
Al mismo tiempo que se defiende de ser “paseista” el autor conserva por lo menos un
vestigio del pasado: la retórica. Pero este aparato oratorio tan anticuado no debe impe-
dirnos percibir lo que hay de nuevo en la prédica de la Falange. El siglo XIX español ha
conocido muchos pronunciamientos algunos de los cuales fueron aplaudidos por refor-
mistas liberales e ingenuos; pero todavía no se ha visto nunca en la España de los tiem-
pos modernos que un partido se levante al lado de generales victoriosos y despliegue un
programa que reducirá a estos generales al papel de furrieles. Es lo que hace actualmente
la Falange y el artículo que acabo de citar termina con esta afirmación:
“Una revolución nacional exige una dedicación más profunda que cualquier
otra, más desde luego que un golpe de Estado o una guerra civil entre gru-
pos. La Tercera España está ahí, en el umbral, y aplastará a todos los que
intenten obstaculizar su entrada”.
Si dejamos de lado estas declaraciones grandilocuentes y si se intenta penetrar en el
detalle de la doctrina falangista vemos por todos los sitios una imitación del fascismo
italiano. La arquitectura social de Mussolini sirve de modelo a la “Tercera España”
como la arquitectura italiana del Renacimiento ha servido de modelo a los monumen-
tos españoles del siglo XVI. Pero la imitación, en la política como en el arte, no es la
repetición pura y simple del modelo: es una adaptación a otras necesidades y bajo otros
cielos. Cuando Juan Antonio (sic) PRIMO DE RIVERA esforzándose en definir su ide-
al a contrario reprocha a la revolución concebida por los socialistas de ser “la substitu-
322
ción de la libertad individual por el sometimiento a la disciplina de hierro de un Esta-
do que no solo reglamenta nuestro trabajo como en un hormiguero sino que reglamenta
también implacablemente hasta nuestro reposo”, expresa ese individualismo incoerci-
ble que ha lanzado a tantos españoles al anarquismo y que puede el día de mañana lan-
zarlos al Falangismo. Sin ninguna duda las enseñanzas del fascismo italiano quieren que
cualquier partido que comience a imitarle profese una disciplina estricta y austera. La
Falange española no se exime de esta obligación. Pero pretende conciliar este tipo de
disciplina con lo que el señor Julio VENTURADO, en el mismo número del diario
“UNIDAD” denomina una “nueva libertad”. Por otro lado en el punto nº 7 de su pro-
grama la Falange ha inscrito esta declaración: “La dignidad humana, la integridad del
hombre y su libertad son valores eternos e intangibles”.
En resumen, la Falange española alardea de escamotear, en cierta manera, el pronun-
ciamiento de los generales y de ejecutar, al día siguiente de la victoria de los generales,
una “revolución” imitada del fascismo italiano. Pero el programa de esta revolución pro-
pagada por la Falange con el nombre de “nacional-sindicalismo” puede diferir tan pro-
fundamente del fascismo italiano como del nacional-socialismo alemán. Resulta única-
mente demostrable que las diferencias serán en sentido contrario: el sistema de Hitler
ha reclutado comunistas mientras que el de PRIMO DE RIVERA recluta anarquistas.
Si el proyecto de Falange se realiza, sea cual sea el alejamiento entre sus efectos y los
del fascismo italiano, siempre quedará el hecho de que después de haber contribuido a
la formación del “Tercer Reich” la propaganda de Mussolini habrá contribuido a la for-
mación de la “Tercera España”. Dicho de otra manera: el ejemplo italiano habrá pro-
porcionado sucesivamente a Alemania y a España las formas bajo las que estas dos
naciones habrán llevado a cabo una reorganización interior, acompañada de un nuevo
empuje en la expansión exterior.
Estos fenómenos no se presentan desde luego sin inconvenientes, incluso para la mis-
ma Italia. La Alemania de Hitler es más molesta para Mussolini que la Alemania de Brü-
ning. La “Tercera España” ocasionará más dificultades a los herederos del mare nos-
trum que la España de Alfonso XIII o la de Alcalá Zamora. Pero antes de inquietar a
Italia podría muy bien inspirarnos dificultades a nosotros mismos si llegase a consti-
tuirse sin que tuviésemos, ni dentro de ella ni entre nosotros, los medios de conciliar su
desarrollo con nuestra seguridad.
Resulta también evidente que la vida interior de Francia no podrá mantenerse como ha
sido hasta el momento presente, si un Estado “totalitario” viniese a añadirse, del otro
lado de los Pirineos, a aquellos que son ya nuestros vecinos al otro lado de los Alpes y
al otro lado del Rin.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 188
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1319. En claro. San Sebastián, el 8 323
de octubre de 1936. Recibido por correo el 9 de octubre a las 17h. 30. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 171).
Muy confidencial.
Un compatriota que tiene buen criterio y que ha vuelto de una corta excursión a la zona
militar después de haber vivido en la zona gubernamental, me declara con cierto desen-
canto ya que es de tendencia más bien conservadora:
“Me habían dicho que el orden y el entusiasmo reinaban entre los militares.
He tenido la impresión de que más o menos era el mismo desorden que en el
otro lado. Continúo sin embargo pensando que ganarán ya que tienen más
material y los otros están verdaderamente demasiado mal organizados. Pero
no hará falta mucho……”
El mismo compatriota me señala esta frase del general Franco al que un visitante fran-
cés le hablaba de intercambiar los rehenes para salvarlos:
“Francia lleva un año de retraso sobre España en lo que se refiere a la gue-
rra civil. Cuando lo vea se dará cuenta que la cuestión de los rehenes no tie-
ne ninguna importancia……”.
Jean Herbette
324
325

Inauguración del monumento a Beorlegui.


El 13 de septiembre de 1937 en el marco de los actos conmemorativos de la ocupación de San Sebastián se
inauguró un busto del coronel Beorlegui, y se cambió el nombre de Avenida de Ategorrieta por el de Avenida
de Navarra. En la inauguración del monumento estuvieron presentes la viuda, el suegro y un hijo de
Beorlegui. Frente al busto se colocó el gallardete del Fascio de San Sebastián. El busto fue descubierto por
el alcalde de San Sebastián, José María Angulo quien señaló que se le había concedido el título de
“ciudadano de honor de San Sebastián”. En el pedestal del mismo se podía leer la siguiente inscripción “Al
coronel Beorlegui, la ciudad agradecida por haberla liberado de las hordas rojas, 13 de septiembre de
1936”. Al acto asistieron, entre otros, el gobernador general, Luis Valdés Cabanillas, los párrocos y
arciprestes de San Sebastián, el cónsul de Italia Cavaletti, el Sultán Azul, el alcalde de Pamplona y
representantes de los Ayuntamientos de Tafalla, Estella, Tudela, Sangüesa y otras autoridades. “Las bandas
tocaron los himnos de Italia, Alemania, Portugal y el Nacional que fueron oídos con el brazo en alto por
el público que prorrumpió en vivas a España, a Franco, Mola y Calvo Sotelo” (La Voz de España, 14 de
septiembre de 1937). (Kutxa Fototeka).
DOCUMENTO Nº 189
De Herbette, embajador de Francia en Madrid a M. Delbos, ministro de Asuntos
Exteriores. San Sebastián, 5 de octubre de 1936. Por correo. (Recibido: el 6, 16h.).
Telegramas nº 1298, 1299. Muy confidencial. Reservado.
COMMISSION DE PUBLICATION DES DOCUMENTS RELATIFS AUX ORI-
GINES DE LA GUERRE 1939-1945: Documents diplomatiques français 1932-1939).
2éme série (1936-1939). Tome III, (19 juillet-19 noviembre 1936) : Bruxelles : P.I.E-Peter
Lang, 2005 (Primera Edición : Paris, 1964), p. 471-473.
El desarrollo de la situación política en España parece ser actualmente contemplado de
la siguiente manera por los observadores italianos :
Tres elementos van a dominar la política española de mañana : el Ejército, la Falange y
el Carlismo.
Los partidos antiguos y las personalidades que los representan todavía se equivocan si
creen que los acontecimientos militares van a restaurar su poder. Todos estos vestigios
del pasado serán dejados de lado, bien en puestos honoríficos como acaba de ocurrir con
el general Cabanellas154, bien de otra manera.
El general Franco mantendrá al Ejército en el cumplimiento de sus deberes militares y
326
se orientará de una manera inteligente y prudente a través de los factores políticos de la
situación.
El Carlismo será el factor de derechas. No se puede desconocer su vigor pero su base ter-
ritorial es estrecha y su fanatismo reaccionario no le permitirá dominar el conjunto del país.
La Falange se considera ella misma como el elemento más avanzado. En realidad consti-
tuye una especie de centro. En efecto, ha abierto sus filas a antiguos revolucionarios que
no sabiendo dónde situarse, encuentran en ella un medio joven e innovador que conviene
a su temperamento.
Esta asimilación de algunos elementos revolucionarios por la Falange es un fenómeno
positivo. Resulta de ello la constitución de una fuerza a la vez reformadora y discipli-
nada gracias a la cual la estructura social de España podrá rejuvenecerse.
Sin embargo, el principal defecto de esta fuerza es que le falta un jefe. El joven Primo
de Rivera, si como se dice sobrevive en su prisión de Alicante, une a todas estas cuali-
dades una inexperiencia y una tendencia al ensoñamiento que le exponen a dejarse enga-
ñar por inoportunos consejos.
La forma del nuevo régimen no debe ser la monarquía. España ya no es monárquica y
un monarca no podría ser un dictador. El general Franco, al corregir el título que le

154
Miguel Cabanellas Ferrer (Cartagena, 1 de enero de 1872 / Málaga, 14 de mayo de 1938) fue general del Ejército es-
pañol y uno de los cabecillas del pronunciamiento que desembocó en la Guerra Civil Española.
habían concedido155, ha evitado todo aquello que podría darle la apariencia de que había
tomado prematuramente partido por la forma del régimen. Se dirige probablemente a
una situación análoga a la que existe en Hungría: una regencia sin rey. Podría ser una
buena fórmula.
El partido nacional-socialista alemán, más que el Gobierno del Reich, tiene agentes por
todas partes en la zona militar. Los hay en el Ejército, en la Armada, en la Aviación, en
los diferentes partidos. Estos agentes son conocidos. No obtienen resultados proporcio-
nales a sus esfuerzos. Por el contrario, parecen haber provocado una cierta reacción anti-
alemana en los medios en los que trabajan demasiado fuerte, en concreto en la Falange.
Los jefes de la Falange se dedican a instruirse sobre las instituciones que existen en Ale-
mania y en Italia. Envían informadores no oficiales a estos países. Como consecuencia
de estos estudios comparados, la influencia del fascismo tiene más posibilidades de pre-
valecer que la influencia del hitlerismo. No es que España pueda convertirse en fascista:
su naturaleza se opone a ello y nada le predispone. Pero tomará como modelo algunos
rasgos del método y la obra del fascismo. No hay que temer en particular que la Falange
española caiga en las concepciones germánicas en lo que concierne al desconocimiento
del derecho de propiedad. El mismo Primo de Rivera, de situación acomodada, es un
señorito. Ningún partido podría gobernar en la España actual amenazando la propiedad
privada. Será más bien la política de Mussolini, partidario del ahorro, la que conseguirá
imponerse en España por la acción de la Falange.
327
Los rumores según los cuales Italia intentaría establecerse en las Baleares son absurdos.
Italia sabe bien que el futuro régimen español será radicalmente nacionalista y que se
arriesgaría a sufrir las peores dificultades con él si se pretendiese pedirle cualquier des-
menbramiento de la soberanía nacional. Sin embargo, no deben descuidarse los esfuer-
zos que los alemanes desarrollan con tenacidad para instalarse en las islas Canarias.
Posiblemente no intentarán hacer nada en el Mediterráneo pero las Canarias son para
ellos un objetivo que no data de hoy y al que apuntan muy activamente actualmente.
En conversaciones actualmente en curso de las que he recogido las indicaciones hasta
aquí resumidas, he retenido sobre todo la impresión que debe de haber, entre Alemania
e Italia, un acuerdo expreso o tácito que limita las medidas a tomar en lo que respecta a
la guerra civil en España, y en virtud del cual la zona de acción alemana no se extiende
al Mediterráneo ni la zona de acción italiana al Atlántico.
Este acuerdo no impide, por otra parte, a Italia de estar atenta ante las intenciones ale-
manas, en concreto en lo que se refiere a Canarias, de manera que, sin duda, el Gobierno
de Roma no lamentaría que otras potencias las obstaculizasen.
Si estas conyunturas responden a la realidad, España tendría tendencia a convertirse,
tanto para Alemania como para Italia, en un teatro de operaciones diplomáticas, unas
veces convergentes y otras veces divergentes, como podría ser, por ejemplo, Hungría.

155
La denominación de “Jefe de Estado” reemplazó a la de “Jefe del Gobierno” en un decreto del 29 de septiembre de
la Junta de Burgos, para designar al general Franco.
DOCUMENTO Nº 190
De Herbette, embajador de Francia en Madrid a M. Delbos, ministro de Asuntos
Exteriores. San Sebastián, 6 de octubre de 1936. Por correo. (Recibido: el 7, 16h. 30).
Telegrama nº 1308.
COMMISSION DE PUBLICATION DES DOCUMENTS RELATIFS AUX ORI-
GINES DE LA GUERRE 1939-1945: Documents diplomatiques français 1932-1939).
2éme série (1936-1939). Tome III, (19 juillet-19 noviembre 1936) : Bruxelles : P.I.E-Peter
Lang, 2005 (Primera Edición : Paris, 1964), p. 473-474.
En un interesante informe que ha redactado para su departamento y del que remitiré una
copia a Su Excelencia, nuestro agregado del Aire señala que los aviones y los aviadores
proporcionados por Alemania e Italia al partido militar español, han proporcionado a
éste servicios decisivos, tanto para el transporte de tropas y de material como en el curso
de los combates. En otro comunicado, el comandante Bizard añade que los aviadores
alemanes al servicio del partido militar español, anuncian en sus últimos informes que
han demostrado claramente su superioridad sobre sus adversarios franceses y rusos que
pilotaban aviones gubernamentales; los alemanes estiman que su táctica es mejor y
manifiestan cierto desprecio hacia los aviadores rusos.
Estas informaciones confirman y precisan las impresiones que muchos observadores
328 han podido recoger, tanto en el campo enemigo del Gobierno español como entre sus
amigos. Parece ser que nadie pone en duda la superioridad que la aviación del general
Franco –cuyo material y personal provienen principalmente de Alemania o de Italia– ha
demostrado sobre la aviación gubernamental que había conseguido sobre todo los apa-
ratos en Francia. Creo por mi parte, que la mala organización de las fuerzas guberna-
mentales y el papel jugado por los anarquistas habrían asegurado la victoria a los jefes
militares incluso si no hubiesen dispuesto de una superioridad aérea tan clara; pero no
se puede negar que esta superioridad ha facilitado y acelerado singularmente su éxito.
De estas constataciones habría quizás que deducir, al margen de las conclusiones mili-
tares que no son de mi competencia, una enseñanza política bastante importante. La
experiencia adquirida durante la guerra civil de España puede hacer suponer a los conse-
jeros militares de los Gobiernos de Berlín y Roma, que Francia se encuentra actual-
mente en una situación de inferioridad en lo que respecta a la aviación militar. Incluso
siendo errónea, esta suposición puede producir en aquellos que la conciban un efecto
tan alentador como si fuese exacta. De esta manera el riesgo de una guerra europea
parece acercarse.
DOCUMENTO Nº 191
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1305. En claro. San Sebastián por
Ciboure, 6 de octubre de 1936. Recibido por correo el 7 a las 16h. 30. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 171).
Informaciones de Bilbao.
El régimen de autonomía que ha sido acordado por el Gobierno de Madrid a las pro-
vincias vascas está en vías de organización en Bilbao. El jefe del nuevo Gobierno regio-
nal sería el diputado AGUIRRE. Socialistas como el señor ALDASORO156 formarían
también parte del personal dirigente pero la mayoría pertenecería a los nacionalistas
vascos.
El acorazado “JAIME I” que continúa a las órdenes del Gobierno de Madrid, no ha vuel-
to al Mediterráneo como se suponía sino que se encuentra actualmente en el puerto de
Bilbao. Su tripulación habría asesinado a una treintena de personas de los barcos don-
de están encerrados los rehenes de Vizcaya, pretendidamente para vengar la muerte de
los marineros que han perecido en el combate del estrecho de Gibraltar en el que fue
hundido el “ALMIRANTE FERRÁNDIZ”. Este precedente hace temer que, en el caso
de que Bilbao fuese conquistado por las tropas del general MOLA, los barcos que cus-
todian a los rehenes sean asaltados o hundidos.
329
Hay además en Bilbao o en sus alrededores tres destructores y dos submarinos que for-
man parte de la Marina gubernamental.
Jean Herbette

DOCUMENTO Nº 192
Ministerio del Interior. Dirección General de la Seguridad Nacional. Control
General de los Servicios de Policía Administrativa. Nº 11906. París, 7 de octubre
de 1936. Del ministro del Interior, Dirección Nacional de la Seguridad Nacional al
señor ministro de Asuntos Exteriores. Gabinete. (AMAE (P). Z-Europe. Politique
Intérieure, nº 171).
Acontecimientos de España.
Tengo el honor de remitirle para su información, en este sobre, copia de una nota del
servicio de información relativa a los acontecimientos de España proveniente del señor
comisario divisionario de la Policía Especial de Hendaya.
El Director General de la Seguridad Nacional. El ministro del Interior.

156
Véase nota nº 146.
330
331
Irún, 4 de octubre de 1936. Acto multitudinario y misa solemne en el estadio Gal para celebrar la conquista
de la ciudad y la llegada de las tropas navarras al puente internacional donde se colocó una bandera. (Kutxa
Fototeka).
Las crónicas de la época señalaban que el patriótico evento fue presidido por el comandante militar de la
plaza de Irún, señor Troncoso, a quien vemos en las fotografías, asistiendo el jefe provincial de la Falange
Española, camarada Lucio Arrieta, el jefe de la Falange de Irún, camarada Escribano, el señor Zubiri; en
representación del alcalde de San Sebastián, señor Mújica; los Ayuntamientos de Irún y de Fuenterrabía en
pleno con banderas y maceros, una representación del Ayuntamiento de Oyarzun compuesta del alcalde y
un concejal del citado Municipio. A las 10h. 30 se celebró una misa de campaña, revistando las tropas
momentos antes el comandante militar Julián Troncoso, acompañado del alcalde de Irún y el jefe de las
fuerzas navales del Bidasoa, señor Tornos.
Posteriormente, en la Avenida de Francia se congregó un gran gentío para presenciar el acto de la colocación
por el comandante Troncoso de la bandera monárquica que desde el día anterior ondeaba con carácter oficial
y definitivo en el sitio del puente internacional designado para ello, y en cuyo pedestal se colocó una placa
de bronce con la siguiente inscripción:
“5 de septiembre 1936
Toma de Irún por los navarros”
Ve la bandera, ciudadano,
símbolo de la ESPAÑA GRANDE
Entra, si no la has olvidado
Vuelve de aquí, si la ultrajaste”.

El día terminó con un mutitudinario banquete con vivas y discursos oficiales pero al final de la comida
hicieron su aparición dos aviones republicanos que volaron sobre Irún lanzando unas seis o siete bombas
en distintos sitios de la ciudad irunesa. Uno de los proyectiles cayó a unos doscientos metros del lugar
donde se celebraba el banquete, sin causar víctimas.
Informaciones
sobre la situación en España (jornada del 4 de octubre de 1936)
El único hecho importante del día ha sido la fiesta que se ha desarrollado en Irún para
conmemorar la toma de la ciudad y del puente internacional por las tropas rebeldes.
Las autoridades civiles y militares estaban a la cabeza de la manifestación.
Se ha celebrado una misa en el estadio de Irún. Tres mil personas venidas de Guipúz-
coa y de Navarra han tomado parte. Después del oficio religioso, la muchedumbre y las
tropas se han dirigido al puente internacional. Una compañía carlista (Requetés) ha lle-
gado entonces a algunos metros de la mitad del puente (gesto simbólico que marca la
toma) y después se ha retirado inmediatamente junto a los edificios de la Aduana y Poli-
cía española.
Tras la llegada de todas las tropas (muchas compañías carlistas y falangistas fascistas),
una inmensa bandera rojo y gualda ha sido bendecida sobre un altar improvisado e iza-
da en un mástil.
El comandante TRONCOSO157 ha arengado a la muchedumbre y a las tropas. Ha insis-
tido particularmente sobre el hecho histórico de que la España de Carlos V, de Felipe II,
de Isabel la Católica, retomaba actualmente su tradición de honor y de gloria bajo el
332 emblema rojo y gualda de su pasado. Ha señalado que Europa, cuyo ojos estaban fija-
dos sobre España, debería darse cuenta de la grandeza de nuestra renovación patriótica.
El cura oficiante ha tomado la palabra a continuación para exaltar esta hora y pedir a la
muchedumbre que rece por las víctimas de la guerra.
Numerosos y vibrantes ¡vivas! Han subrayado las diversas fases de la manifestación.
Los fascistas han saludado brazo en alto mientras que los carlistas lo han hecho mili-
tarmente.
Un centenar de franceses, provistos de pasaportes y autorizados por las autoridades
rebeldes, han asistido a la ceremonia.
De lado francés no hay ningún incidente a señalar.
Hay que señalar que la bandera rojo y gualda izada durante la manifestación no llevaba
el escudo real.

157
Julián Troncoso Sagredo, comandante de Caballería. Al comenzar la Guerra Civil estaba destinado en Zaragoza, donde
participó en los combates que se produjeron en la capital aragonesa y resultó herido. Estando convaleciente en Navarra
fue nombrado comandante militar del Bidasoa. Su implicación en actos de terrorismo en Francia hizo que fuera detenido
y condenado en el país vecino tras el fracasado asalto al submarino republicano C2 en el puerto de Brest. Las relaciones
de Herbette con Troncoso fueron uno de los elementos determinantes para el cese del embajador. Véase: JIMÉNEZ DE
ABERÁSTURI, Juan Carlos: Al servicio del extranjero. Historia del servicio vasco de información de la Guerra Civil
al exilio (1936-1943). Antonio Machado Libros, Madrid, 2009.
Movimiento de refugiados
Entradas: Nada.
Salidas: individuales dirigiéndose a sus familias o adonde amigos:
PORT BOU 21 (Vía Cerbère)
MONTAUBAN 4 (entre ellos dos niños)
BAYONA 3
En total: 28
N.B.
A las 16h. un avión gubernamental ha lanzado cinco bombas sobre Irún. Dos de ellas
habrían sido bastante eficaces y habrían provocado daños materiales en la iglesia situa-
da cerca de la estación. Se desconoce todavía si ha habido víctimas.
Durante y después del bombardeo el avión ha volado sobre Hendaya y ha desaparecido
rumbo Norte, hacia el mar.

DOCUMENTO Nº 193
333
Asuntos Exteriores. Descifre. Telegrama de llegada. Nº 396. Madrid, 8 de octubre
de 1936, a las 23h. 45. Recibido el 9 a las 7h. (AMAE (P). Z-Europe. Politique Inté-
rieure, nº 171).
La prensa comenta con satisfacción la constitución del Gobierno provisional de los paí-
ses vascos (sic) y la elección del presidente señor José Antonio de Aguirre. El Gobier-
no está compuesto de 4 nacionalistas vascos (Presidencia y Defensa; Interior; Finanzas,
Justicia), de 3 socialistas (Trabajo y Previsión; Asistencia Social; Industria), de un
nacionalista de izquierda en Agricultura, de un comunista en Obras Públicas, de un
miembro de la Izquierda Republicana en Comercio y, finalmente, de un miembro de
Unión Republicana en Salud Pública.
Hay que observar que el órgano anarquista C.N.T. mantiene completo silencio sobre
esta noticia.
Se ruega transmitir a Jean Herbette.
BONJEAN
DOCUMENTO Nº 194
Asuntos Exteriores. Telegrama de llegada. Nº 1316. En claro. San Sebastián por
Ciboure, 9 de octubre de 1936. Recibido por correo el 9 a las 17h. 30. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 171).
Informaciones de Bilbao
1º) El nuevo Gobierno estaría, por el momento, constituido de la siguiente manera:
Presidencia y Guerra: AGUIRRE, diputado a Cortes (nacionalista vasco).
Interior y Relaciones Exteriores: señor Monzón, exdiputado a Cortes (nacionalista
vasco).
Finanzas: Eliodoro de la TORRE, diputado a Cortes (nacionalista vasco)
Justicia e Instrucción Pública: señor LEIZAOLA, secretario de la Diputación Pro-
vincial (nacionalista vasco).
Comunicaciones: señor ESPINOSA (Unión Republicana).
Abastecimiento: señor ALDASORO (Izquierda Republicana)
Trabajo: señor TOYOS (socialista).
Transportes: señor ASTIGARRABIA (comunista).

334 Otro socialista forma parte del Gobierno y se hacen esfuerzos para que entre un sindi-
calista158.
Varios miembros del Gobierno y en concreto los señores de la TORRE, ESPINOSA,
ALDASORO, ASTIGARRABIA, figuraban ya en la administración de la provincia de
Vizcaya tal y como funcionaba hasta la actualidad.

158
Se trata de Santiago Aznar Sarachaga. Nacido en el seno de una familia artesana católica comenzó su vida laboral como
aprendiz de artes gráficas. Ingresó en el Sindicato Obrero Metalúrgico de Vizcaya, perteneciente a la UGT, y en 1921,
cuando militaba en las Juventudes Socialistas, se mantuvo fiel a las ideas de la internacional socialista rechazando el in-
greso en el PCE. Exiliado en Francia durante los primeros años de la Dictadura de Primo de Rivera regresó en 1926 tra-
tando de reunificar el sindicalismo socialista y formando parte de los Comités Paritarios. En 1930 fue nombrado Secretario
General de la UGT de Vizcaya. En abril de 1931 fue elegido concejal del Ayuntamiento de Bilbao. Durante la II Repú-
blica fue miembro del Comité Nacional de la UGT. Tras el final de la Guerra Civil pasa a Francia donde se instaló en el
pueblecito de Penne d´Agennais y en el verano de 1940 se trasladó a Marsella donde permaneció hasta el 14 de abril de
1942. En esa fecha embarca en Marsella con destino a Casablanca a bordo del “Nyassa”. A su llegada a México se ali-
neó, junto con De los Toyos, en el sector “prietista” pasando a formar parte de la dirección el Comité Central Socialista
de Euzkadi. Ante la política independentista y de ruptura con las instituciones republicanas del exilio mantenida por el
PNV y el presidente Aguirre en el seno del Gobierno Vasco, Aznar se alineó con el PNV y rompió con Prieto. En 1943
se adhirió a un manifiesto en el que se pedía la autodeterminación del País Vasco. En una fecha indeterminada, entre fi-
nales de abril y primeros de mayo de 1945, se reunió en San Sebastián el Comité Central Socialista en el Interior (con
la asistencia de Ramón Rubial, Antonio Taberna, Manuel Garrido, Pedro Bilbao, Cecilio Gondra y Baldomero Pérez) en
el que se acordó destituir a Aznar como consejero del Gobierno Vasco y condenar su actuación en México. Se estable-
ció en Venezuela el 14 de mayo de 1948 dejando de ejercer funciones políticas. Fue gerente de la revista “Elite” hasta
1955. Falleció en Caracas el 19 de mayo de 1979.
2º) Sobre la situación militar las informaciones de fuente nacionalista son favorables.
Sin pretender ofensivas victoriosas, se está seguro de mantener las posiciones actua-
les. El avance de las fuerzas militares continuaría así establecido en un frente cuya
traza pasa al este de Eibar, estando el pueblo de Elgoibar entre las dos líneas y el de
Elgueta defendido por los nacionalistas vascos. Al Sur, los vascos habrían ocupado
Villarreal159 en la encrucijada de las carreteras que conducen de Bilbao y de Duran-
go a Vitoria y a 15 kms. de esta última ciudad. Sin embargo, un testigo francés que
ha recorrido el 4 de octubre la región ocupada por las fuerzas militares ha declara-
do que en Vitoria todo estaba tranquilo y que desde luego no existía la impresión de
que los vascos estuviesen en Villarreal.
Por el contrario, este francés se ha dado cuenta de que no había casi aviones en los aeró-
dromos militares de Burgos y de Vitoria. Ha observado igualmente que los jefes milita-
res parecían reclutar hasta niños de 15 o 16 años (información confirmada en San Sebas-
tián) lo que podría implicar cierta crisis de efectivos.
Si se comparan estas diferentes informaciones se tiene la impresión de que los aconte-
cimientos ya frenados en el frente de Vizcaya desde la última semana de septiembre no
tienden a retomar un desarrollo rápido. Ya sea porque las fuerzas militares se concen-
tran en dirección a Madrid, ya sea porque los vascos hayan conseguido organizar efi-
cazmente su defensiva, o bien por cualquier otro motivo aún, la guerra parece estabili-
zarse momentáneamente alrededor de Bilbao.
335
Esta situación obliga a examinar la cuestión de los intereses franceses en Bilbao. Podría
ser útil para la defensa de esos intereses que nuestro cónsul y algunos miembros de nues-
tra colonia hiciesen una aparición en esta ciudad para establecer relaciones con las nue-
vas autoridades con el fin de conocer las medidas que piensan adoptar y estudiar even-
tualmente lo que sería necesario hacer para preservar los establecimientos franceses
contra cualquier sorpresa.
El nuevo interés que se muestra a Bilbao viene demostrado por los desplazamientos de
buques de guerra extranjeros. Por no citar mas que a los ingleses hay que decir que el
destructor “Exmouth” fue a Bilbao el 5 de octubre, el destructor “Escort” habría ido hoy
y el “Exmouth” debe volver el día 10.
Jean Herbette

159
En el mes de septiembre se produjeron combates en la zona pero los republicanos no llegaron a ocupar Villarreal.
Véase: AGUIRREGABIRIA, José M.-TABERNILLA, Guillermo: El frente de Álava. De la sublevación militar a vís-
peras de la batalla de Villarreal. Bilbao: Asociación Sancho de Beurko, 2006.
En el primer aniversario de la conquista de la ciudad por las tropas navarras y con la presencia de las
autoridades, corporación municipal y Diputación, se inauguró una placa, tras un discurso de Antonio
Paguaga, en la que se llamaría a partir de entonces “Plaza 13 de septiembre de 1936”, (hoy Plaza de
336 Euskadi). En ella podía leerse: “El 13 de septiembre, con la hora meridiana. Cuarenta requetés navarros,
brava avanzada del glorioso Ejercito español, mandados por el capitán Ureta rompieron la cadena marxista
que oprimía a San Sebastián. La ciudad agradecida perpetúa para la memoria de las futuras generaciones
el conmovedor recuerdo de quienes la liberaron”. (Kutxa Fototeka).

DOCUMENTO Nº 195
Embajada de Francia en España. Agregado Naval. Telegrama postal. Ciboure, 9
de octubre de 1936. Marina París del agregado naval en Madrid. Nº 00071. (AMAE
(P). Z-Europe. Politique Intérieure, nº 171).
Informaciones sobre la situación en Santander
1.- Frente de la provincia. Los gubernamentales ocupan las siguientes posiciones en los
límites del Sur de la provincia: límite Sur de Reinosa, Alto del Escudo (en la carre-
tera de Burgos), Alto de los Tornos, Portillo de la Sie.
Los nacionales ocupan posiciones a algunos kilómetros más al Sur, los enfrentamientos
son raros.
2.- Llegada de un buque cargado de armas y municiones.
El carguero “SAN SEBASTIÁN” ha desembarcado, hacia el 15/9, 25.000 fusiles, 3.000
fusiles ametralladores, 2.000 granadas y 20 millones de cartuchos. Armas embarcadas
en Amberes con destino a México.
Reparto:
Provincia de
VIZCAYA SANTANDER ASTURIAS
14.000 fusiles 6.000 fusiles 5.000 fusiles

Los milicianos de Santander (aproximadamente 6.000) han sido armados y dirigidos


hacia el frente. Desde entonces la ciudad está más tranquila.
3.- Expediciones hacia Rusia.
El trasatlántico “COLÓN” ha abandonado Santander hace 10-12 días para ir a buscar
armas y víveres a Rusia. El buque estaba camuflado y rebautizado como “BRISTOL
CHANEL”, de Saint Nazaire. Chimeneas falsas de color negro y rojo como nuestro
Transat160. Se dice que el destino de este buque sería un puerto de la Rusia del Sur
(Odesa).
4.- La situación en Oviedo.
El 4 de octubre, el diputado GONZÁLEZ PEÑA161, comandante jefe de las milicias
asturianas ha desencadenado un violento ataque contra Oviedo. Más de 1.000 mineros
han caído. Han tomado posiciones importantes y la estación del Norte ha sido ocupada.
El 5 de octubre el ataque ha sido frenado por las tropas del general ARANDA162. 337
Calma relativa en el frente desde hace dos días.
La columna rebelde procedente de Galicia ha recibido recientemente refuerzos de tro-
pas marroquíes. Se encuentra actualmente en Grado-Peñaflor163 (40 kms. al oeste de
Oviedo).

160
Hace referencia a los buques transatlánticos.
161
González Peña: Dirigente socialista asturiano nacido en Valduno-Las Regueras (Asturias) el 11 de julio de 1888 y
fallecido en México DF, el 27 de julio de 1952. Hijo de minero, llegó a la mina de la mano de su padre cuando apenas
contaba diez años. Principal dirigente de la revolución de octubre de 1934 en Asturias, a consecuencia de su participa-
ción en la misma fue condenado a muerte junto a Teodomiro Menéndez, siendo ambos indultados por el Gobierno
Lerroux por insistencia del presidente de la República Niceto Alcalá Zamora. Estuvo preso en los penales de Oviedo,
Cartagena, Chinchilla y Burgos, de donde salió tras el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936. Perteneció al sec-
tor de centro del PSOE. Durante la guerra civil fue durante un corto período de tiempo Comisario General del Ejército
del Norte. Fue también presidente del PSOE desde junio de 1936, del Grupo Parlamentario Socialista desde septiembre
de 1937 y de la UGT desde octubre de ese mismo año. Fue igualmente miembro de la Diputación Permanente de las
Cortes desde octubre de 1937 a octubre de 1938 y ministro de Justicia en el último Gobierno de Juan Negrín López des-
de abril de 1938 a abril de 1939. Exiliado en Francia al término de la guerra civil, se trasladó a México, donde llegó en
el vapor Cuba en julio de 1940. En el exilio presidió el PSOE y la UGT (sector negrinista). En 1946 regresó a Francia
para trabajar en las tareas de reconstrucción de las organizaciones socialistas españolas. Volvió definitivamente a Méxi-
co en 1950 donde falleció el 27 de julio de 1952.
162
Se refiere al coronel de Estado Mayor Antonio Aranda Mata, defensor de Oviedo, ciudad en la que se sublevó y resis-
tió los ataques de los republicanos.
163
Vega de Anzo (de Peñaflor), población -con categoría de «lugar»- perteneciente al Municipio de Grado, a la Provin-
cia de Asturias y a la Comunidad Autónoma de Principado de Asturias, con 45 habitantes (21 mujeres y 24 hombres) en
el año 2000 y con 42 habitantes (17 mujeres y 25 hombres) en el 2006.
5.- La situación general en el frente Norte.
Desde hace 15 días se da una mayor comunicación entre las tres provincias del frente
Norte y los tres jefes militares:
– Comandante CIUDAD164 (sic) para Vizcaya.
– Comandante GARCÍA VAYAS para Santander.
– Diputado GONZÁLEZ para Asturias165.
El comandante GARCÍA VAYAS dispone desde hace algunos días, de un Estado Mayor
compuesto por algunos oficiales de carrera venidos en avión desde Madrid.
El gobernador de la provincia de Santander, señor Juan RUÍZ OLARAN, antiguo cama-
rero, socialista moderado166, piensa que se tomará Oviedo antes de ocho días.

164
Se trata de Francisco Ciutat. Al producirse el alzamiento militar tenía 26 años, era teniente de Infantería y acababa de
aprobar el primer curso de la Escuela Superior de Guerra en Madrid. Huérfano de militar pues su padre Francisco Ciutat
Martín había muerto en Zamora (diciembre de 1921) siendo teniente coronel de la Guardia Civil, ingresó en la Academia
de Infantería de Toledo en 1925. Tres años después, con el empleo de alférez, fue destinado al regimiento de Infantería de
Garellano nº 3, de guarnición en Bilbao, donde inició su vida militar mandando una sección de morteros. Asistió a varias
maniobras militares en Zamora, en los montes de León, en Álava y Guipúzcoa, realizando varios cursillos en la Escuela
Central de Tiro (1929), en la Escuela Central de Gimnasia (1930-31) e ingresando por concurso-oposición en la Escuela
338 Superior de Guerra (1935). En la guerra civil se le encomendaron cargos y misiones que excedían en principio sus cono-
cimientos y su graduación de teniente pero que desempeñó con responsabilidad y dedicación. A finales de agosto de 1936,
el doctor Giral, jefe del Gobierno de la República, le encargó “...crear, organizar y dirigir el Ejército del Norte”, como
jefe del Estado Mayor del mismo, labor que llevó a cabo aunque con fuertes enfrentamientos con los nacionalistas vascos
y con el presidente Aguirre en particular. Unos tres meses después, cumplida su misión, fue destinado para el mando de
aquel Ejército el general Llano de la Encomienda a cuyas órdenes pasó como jefe de su Estado Mayor (14-11-1936). Si-
guieron diez meses de dramáticas e ininterrumpidas luchas en el País Vasco, Cantabria y Asturias en duras condiciones de
aislamiento y debilidad sobre todo en el aire y en el mar. Perdido el frente Norte después de una lucha empecinada (octu-
bre de 1937) el general Vicente Rojo Lluch, jefe del Estado Mayor Central le incorporó al Estado Mayor del Ejército de
Maniobra, como jefe de la sección de operaciones y subjefe del Estado Mayor. Como tal participó en la elaboración de
diversos planes estratégicos, entre ellos la operación de Teruel (diciembre de 1937 a febrero de 1938), el llamado Plan “P”,
que nunca llegó a realizarse, la defensa de Aragón y el Maestrazgo (marzo-mayo, 1938), la exitosa defensa de Valencia
(junio-julio, 1938) y las operaciones de carácter local que siguieron en el frente levantino hasta el final de la contienda.
En el curso de la guerra recibió varios ascensos y recompensas. En abril de 1939 fue nombrado teniente coronel y de-
sempeñó el cargo de jefe de Estado Mayor del Ejército de Levante. Tras el fin de la guerra civil tuvo que exiliarse a la URSS,
donde completó sus estudios superiores en la Academia Vorochilov, convirtiéndose posteriormente en profesor de esta
academia. Allí se casó con la ingeniera soviética Sofía Kokuína. Tras la II Guerra Mundial y con el desarrollo de la gue-
rra fría se convertiría en un “experto asesor internacional”. El Gobierno de la URSS le encargaría misiones de apoyo a pa-
íses comunistas o de tendencia socialista donde participaría en la creación de ejércitos populares. Durante su época en la
URSS utilizará el nombre de “Pavel Pablovich Stepanov”. Pero sería más conocido por el nombre que tomó en Cuba:
“Ángel Martínez Riosola”, o “Comandante Angelito”, nombre elegido por el propio Fidel Castro cuando se entrevistó con
Francisco Ciutat. Llegó a Cuba como asesor la tarde del 4 de marzo de 1960, en avión procedente de Venezuela aunque
antes había recorrido varios países europeos (Checoslovaquia y Bélgica). En las primeras semanas conoció y se entrevistó
con el Che, Raúl Castro y el propio Fidel con quien entabló fuertes lazos de amistad al igual que con el primero. Durante
su estancia en Cuba participó junto a otros asesores extranjeros (varios de procedencia española) en la creación y organi-
zación de un ejército profesional preparado para hacer frente a la defensa de la isla. Durante la invasión de Bahía Cochi-
nos estaba en el Estado Mayor y participó en la aniquilación de las fuerzas invasoras. Durante su trabajo en el Ejército
Central fue herido cuando participaba en la eliminación de guerrilleros anticastristas que actuaban en el Escambray. Tras
su paso por Cuba se le encargarían nuevas misiones como asesor militar en Vietnam y en Argelia cuando estalló la guerra
entre Argelia y Marruecos. En 1977, tras la muerte de Franco y la vuelta de nuevo a la democracia, Francisco Ciutat de-
cide regresar a España. Muere el 30 de noviembre de 1986 en Cuba, a donde había vuelto un año antes.
165
Posiblemente sea Ramón González Peña.
166
Gobernador Civil de Santander.
En ese momento se liberarán 8.000 milicianos asturianos que serán enviados para liberar
Vizcaya. Después, las tres provincias unirán sus fuerzas para atacar en dirección al Sur.
6.- Rehenes.
Hay en Santander:
850 rehenes embarcados en el carguero ADOLFO PÉREZ amarrado cerca de los depó-
sitos de gasolina de la Campsa. Se dice que el buque ha sido dinamitado.
Hay 500 rehenes, entre ellos algunas mujeres, en prisión.
Unas 600 personas han sido ejecutadas por los anarquistas durante el mes de agosto y
en septiembre.
7.- Bombardeos aéreos.
Solo una incursión aérea sobre Santander desde hace más de un mes. Bombardeo con
objetivo limitado a los hangares y al campo de aviación.
El teniente de navío
MOULLEC
Agregado naval
339

DOCUMENTO Nº 196
Embajada de la República francesa en España. Dirección de Asuntos Políticos y
Comerciales. EUROPA. Nº 1059. Ciboure, 9 de octubre de 1936. (AMAE (P).
Z-Europe. Politique Intérieure, nº 171).
EL SEÑOR Jean HERBETTE, EMBAJADOR DE LA REPÚBLICA FRANCESA EN
ESPAÑA, A SU EXCELENCIA EL SEÑOR Yvon DELBOS, MINISTRO DE ASUN-
TOS EXTERIORES.
Información de San Sebastián
Un periódico de Burgos ha anunciado el 5 de octubre que el gobernador civil nombra-
do por las autoridades militares tras la toma de la ciudad, había dimitido. Esta informa-
ción me ha sido confirmada hoy por nuestro cónsul en San Sebastián. El señor Ramón
SIERRA BUSTAMANTE167, que dicho sea de paso se había mostrado amable con nues-

167
Ramón Sierra Bustamante: (Bilbao, 27 de mayo de 1898/Madrid, 20 de diciembre de 1988). De tendencia monárquica
llegó en 1931 a presidir la Junta de la Juventud Monárquica de Bilbao. Tras un breve ejercicio de la abogacía, se intro-
duce en el mundo periodístico al hacerse cargo de la corresponsalía del diario “Ya” en Barcelona. En 1935 fue nombrado
director de “El Diario Vasco” de San Sebastián, periódico que dirige hasta el año 1938. Tras la caída de la capital gui-
puzcoana en manos del ejército de Franco, es nombrado gobernador civil de la provincia, siendo relevado del puesto se-
manas más tarde. Tras la guerra funda la agencia “Serco”; entre 1944 y 1946 es redactor de “La Gaceta del Norte”, en
1946, pasa a dirigir “El Alcázar” de Madrid y en 1949, el “Correo Español-El Pueblo Vasco” de Bilbao, dirigiendo de
nuevo “El Diario Vasco” entre 1950 y 1952, y entre 1957 y 1959.
tro Consulado, no ha llegado a ejercer su cargo un mes. En lo que a esto respecta no
parece que hayan cambiado las costumbres del pasado.
Según un rumor que me ha llegado, el señor SIERRA BUSTAMANTE ha renunciado
a su cargo para protestar contra las numerosas ejecuciones que han tenido lugar en San
Sebastián desde la toma de la ciudad (se habla de 400 ó 500 personas fusiladas). Nues-
tro cónsul no ha confirmado esta interpretación que sin embargo mantiene algunas posi-
bilidades de ser exacta. El señor Lasmartres me ha dicho que hace ya algunos días se
echaba de menos la costumbre que prohibía nombrar gobernador de una provincia a un
personaje originario de la misma provincia. El señor SIERRA BUSTAMENTE era efec-
tivamente originario de Guipúzcoa y tenía muchas relaciones. Pero precisamente cabe
preguntarse si no es en razón de lo que oía contar a sus amigos, sobre la frecuencia de
las ejecuciones, por lo que el gobernador ha dimitido.
Sea lo que sea, el nuevo gobernador se llama José María ARELLANO IGEA168 y su
poder se extiende teóricamente al conjunto de Guipúzcoa y Vizcaya. Sin embargo, como
Vizcaya no está ocupada por las autoridades militares, residiría por el momento en San
Sebastián. El hecho de reunir las dos principales provincias vascas bajo el mando de un
solo gobernador parece indicar que los jefes militares tienen el proyecto, bien de des-
membrar Guipúzcoa en provecho de Navarra169 que se anexaría el litoral hasta Pasajes
inclusive, bien de mantener las provincias vascas bajo un régimen excepcional que esta-
ría destinado a luchar contra el regionalismo.
340
Jean Herbette

168
José María Arellano Igea: (Corella, 15 de mayo de 1885/Madrid, 26 de mayo de 1963). Abogado y gobernador civil
de Guipúzcoa. Sucedió a Ramón Sierra Bustamante. Comenzó su actividad pública en 1930 como gobernador civil de
Huelva, cargo en el que cesó al proclamarse la II República. Fue abogado de personalidades como José Antonio Primo
de Rivera, Julio Ruiz de Alda, Raimundo Fernández Cuesta y otros y gobernador civil de Guipúzcoa y Vizcaya desde el
7 de octubre de 1936 hasta el 13 de junio de 1937. Más tarde, pasó a ser gobernador civil de La Coruña. En 1938 fue
nombrado Director General de Registros y del Notariado en Madrid, ocupando otros cargos como el de diputado primero
en el Colegio de Abogados de Madrid, decano honorario del Ilustre Colegio Notarial de Pamplona y letrado jefe del
Cuerpo técnico de la Subsecretaría del Ministerio de Justicia. A finales de los 40 volvió a Navarra al ser nombrado, en
febrero de 1949, concejal del ayuntamiento de Corella y diputado foral por Tudela. En 1951 fue nombrado concejal por
el Tercio Familiar en Corella donde detentó el cargo hasta 1957, año en que regresó a Madrid definitivamente.
169
Algunos sectores del carlismo guipuzcoano propusieron que la parte más oriental de Guipúzcoa se anexionase a Nava-
rra y algunos ayuntamientos (Rentería entre ellos) formularon esta propuesta con el objetivo de “agradecer” a Navarra
la “liberación” de Guipúzcoa. Sin embargo, las autoridades militares frenaron rápidamente esta pretensión.
341

Colocación -23 años después- por la Jefatura Provincial del Movimiento y familiares, de la placa en
homenaje al coronel Joaquín Ortiz de Zárate en el caserío “Pagoko-Errota” de Oyarzun (Oiartzun)
(actualmente “Taberna Paki”), en el barrio de Ergoien, en el que murió tras ser herido en el monte Erlaiz.
(Kutxa Fototeka).
LISTA DE MIEMBROS DEL CUERPO DIPLOMÁTICO
ACREDITADO EN ESPAÑA QUE RESIDEN
ACTUALMENTE EN LA COSTA FRANCESA170

INGLATERRA
Cancillería: Place de la Gare en Hendaye-Ville

S.E. Sir Henry Chilton Villa Bordaberry, ruta de Ciboure a Hendaya


Embajador

M. Arthur Pack Villa Loupradot en Biarritz


Agregado comercial

ARGENTINA
Cancillería: Villa Moskoa en Ciboure

S.E.M. Daniel García Mansilla Villa Moskoa en Ciboure


Embajador, decano del cuerpo diplomático

M.Aquilino López Casa Ford en San Juan de Luz


Secretario
342
M. Castro Gache Rue Sopite, 22 en San Juan de Luz
Agregado

BÉLGICA
Cancillería: Hotel del Golf en San Juan de Luz

S.E.M.Robert Everts Hotel del Golf en San Juan de Luz


Embajador

CHINA
Cancillería: Hotel Moderno en San Juan de Luz

M. Tsien Taï Hotel Moderno en San Juan de Luz

EGIPTO
Cancillería: Villa Lourberria, rue du Lac en San Juan de Luz

M.Hassan Youssef Villa Lourberria, rue du Lac en San Juan de Luz


Encargado de Negocios

170
Esta relación está incluida en una carta que J. Herbette dirige meses más tarde al ministro de Asuntos Exteriores,
Yvon Delbos, Ciboure, 13 de noviembre de 1936. (CADN, Madrid-Ambassade, 2MI, nº1105).
ESTADOS UNIDOS
Cancillería: Hotel Miramar en San Juan de Luz

S.E.M.C.G. Bowers Villa Aïnhera en San Juan de Luz


Embajador

M. Thurston Hotel Miramar en San Juan de Luz


Consejero

M.W.H. Schobllkopf Villa Iduskian en San Juan de Luz


Primer Secretario

ITALIA
Cancillería: Hotel Britannia en San Juan de Luz

S.E. M.Orazio P. Drazzi Villa Toki Maitea en San Juan de Luz


Embajador

M. Fornari Villa Campos-Choko en San Juan de Luz


Primer Secretario

M. Setti Hotel Moderno en San Juan de Luz


Segundo Secretario

M. Mariani Villa Artieta en San Juan de Luz


Agregado comercial 343

Comandante Ferrarin Hotel del Golf en San Juan de Luz


Agregado del Aire

JAPÓN
Cancillería : Villa Gorena, rue Mazarin en San Juan de Luz

M. Makoto Yano Villa Gorena, rue Mazarin en San Juan de Luz


Ministro

M. T. Takaoka id.
Secretario

M. Takata id.
Secretario

M. J. Miya Zawa id.


Agregado

M. I. Yokota id.
Agregado
NORUEGA
Cancillería: Hotel del Golf en San Juan de Luz

M. Laïf Bögh Hotel del Golf en San Juan de Luz


Ministro

M. Ebell Hotel California en San Juan de Luz


Secretario

PAÍSES BAJOS
Cancillería: Hotel Guernica en San Juan de Luz

M.Roosmale Nepveu Beguinage, por la ruta de Montbrun, Anglet, Biarritz


Ministro

RUMANÍA
Cancillería: Hotel del Golf en San Juan de Luz

M. Florescu Hotel del Golf en San Juan de Luz


Ministro

SUECIA
Cancillería: Villa Lourberria, rue du Lac en San Juan de Luz
344
M. Wisen Villa Lourberria, rue du Lac en San Juan de Luz
Encargado de Negocios (ausente desde hace unos días)

CHECOSLOVAQUIA
Cancillería: Villa Artza Kabia, avenida de las Flores en San Juan de Luz

M. Flinder Villa Artza Kabia, avenida de las Flores en San Juan de Luz
Ministro

URUGUAY
Cancillería: Hotel Moderno en San Juan de Luz

M. Castellanos Hotel Moderno en San Juan de Luz


Ministro

VENEZUELA
Cancillería: Hotel del Golf en San Juan de Luz

M. Tinoco Hotel del Golf en San Juan de Luz


Ministro
¿Quién era Jean Herbette? Esta pregunta tiene una respuesta sencilla: el embajador de
la República Francesa en España entre mayo de 1931 y octubre de 1937. Pero, ¿quién
era realmente esta persona que, desde unas posiciones iniciales claramente favorables a
la República, acabó siendo un ferviente partidario de los sublevados? Y, ¿cuál fue su
papel en el primer año de guerra en el País Vasco? A estas cuestiones es más difícil dar
una respuesta sencilla.
La trayectoria vital de Jean Herbette es conocida y ha sido ampliamente estudiada por su
biógrafo Yves Dénechère. La lectura de la biografía del embajador pone al descubierto
una serie de aspectos que pueden influir en el desarrollo de su personalidad. En primer
lugar debemos mencionar la profunda crisis por la que atravesó la III República France-
sa en el período de entreguerras, llegando a estar al borde la guerra civil en 1934. A lo
anterior debemos unir la experiencia traumática de la Primera Guerra Mundial, cuando
apenas se había superado la de 1870 y la de la Comuna. Junto a lo anterior cuestiones
como el surgimiento y desarrollo del comunismo, el perenne temor a una nueva agresión
alemana, el desarrollo de las ligas de ultraderecha y la debilidad permanente de los diver-
sos Gobiernos franceses son elementos a tener en cuenta a la hora de tratar de compren-
der la evolución ideológica del embajador Jean Herbette sin dejar de lado una evolución
espontánea hacia posiciones más conservadoras como resultado de su experiencia vital.
Pero el objetivo primordial de este trabajo no es analizar la evolución ideológica del
embajador francés, ni el desarrollo de las relaciones diplomáticas entre España y Fran-
APÉNDICES
cia en los años treinta. El principal objetivo de estas páginas es, dejando a un lado al
Herbette anterior al 18 de julio de 1936, ofrecer un repertorio de fuentes para el estudio
de la Guerra Civil aportando documentación elaborada por un personaje que vivió en
primera persona el comienzo y el desarrollo de la Guerra Civil en el País Vasco. Ofre-
cer una serie de documentos redactados por una persona que en lugar de ser un espec-
tador neutral defensor de sus compatriotas, fue un agente activo en el desarrollo de los
acontecimientos. Además, desde el punto de vista que ahora nos interesa, dejó un amplio
corpus documental en el que se trata día a día el desarrollo del conflicto desde diversos
puntos de vista. Estos documentos, una fuente inédita en gran parte, son el objetivo prin-
cipal del presente trabajo que pretende ofrecer diversos aspectos y matices que hasta
ahora eran desconocidos para el estudio de los primeros meses de la Guerra Civil.
Pero nuestra intención es ir algo más allá de la mera transcripción de documentos. Se
trata de ofrecer una serie de elementos que faciliten su lectura y su comprensión. Por
este motivo, y para tratar de contextualizar al máximo los documentos que presentamos,
hemos considerado interesante ofrecer una serie de capítulos introductorios que pueden
ayudar a situarlos así como a su redactor. En primer lugar hacemos una breve referen-
Apéndice 1: Referencias biográficas de los ministros de Asun-
tos Exteriores de la II República entre julio de 1936 y abril de 1939

BARCIA TRELLES, Augusto


(Vegadeo (Asturias), 1881 / Argentina, 1961).
Abogado y autor de varias obras de carácter jurídico-político
e histórico, fue diputado por el Partido Reformista del tam-
bién asturiano Melquiades Álvarez, entre 1916 y 1923. Tras
el advenimiento de la II República se afilia a Izquierda Repu-
blicana siendo diputado en las legislaturas de 1933 y 1936.
Defendió a Lluís Companys y demás miembros del Gobierno
de la Generalitat por su participación en los sucesos revolucio-
narios de 1934. Tras la victoria electoral del Frente Popular fue
nombrado ministro de Estado en los sucesivos Gobiernos de Manuel
Azaña, Santiago Casares Quiroga, Diego Martínez Barrio y José Giral. Además actuó por
un breve período de tres días (entre el 10 y el 13 de mayo de 1936) como presidente del
Gobierno durante la presidencia interina de la República de Diego Martínez Barrio. Tras
el final de la Guerra Civil fue ministro de Hacienda en los dos primeros Gobiernos de la
346 II República en el exilio de José Giral. Perteneciente a la masonería fue Gran Maestro
del Gran Oriente de España en los años 1921-1922 y Soberano Gran Comendador del
Supremo Consejo en los años 1928-1933.

AZCÁRATE Y FLÓREZ, Justino


(Madrid, 29 de junio de 1903 / Caracas, 17 de mayo de
1989).
Estudió en la Institución Libre de Enseñanza, de
acuerdo con la tradición liberal y republicana de su
familia. Profesor de Derecho Político, en los años
veinte ingresó en el Partido Reformista de Melquí-
ades Álvarez. Formó parte, junto a intelectuales
como José Ortega y Gasset o Gregorio Marañón, de
la Agrupación al Servicio de la República. En 1931
fue elegido diputado por León y fue subsecretario de
Justicia en el Gobierno de Manuel Azaña en 1931. Tras
la disolución de la Agrupación al Servicio de la Repú-
blica participó en un nuevo proyecto político, la formación
del Partido Nacional Republicano, impulsado por Felipe Sán-
chez Román, organización que en las elecciones de 1936 rechazó
integrarse en el Frente Popular por la participación en éste de los comunistas.
Al estallar la Guerra Civil fue nombrado ministro de Estado en el Gobierno de Diego
Martínez Barrio, pero no llegó a tomar posesión del cargo, ya que se encontraba en León
que quedó inmediatamente en manos de los sublevados. Pocos días después fue deteni-
do por un grupo de falangistas en Burgos y trasladado a Valladolid, donde permaneció
encarcelado casi año y medio, hasta que fue canjeado por el falangista Raimundo Fer-
nández-Cuesta. Pero, en lugar de trasladarse a la zona republicana se quedó en Francia,
donde trató de “trabajar en todo lo que sirviera de acercamiento entre ambos bandos“,
a través del movimiento Paz Civil en España. Tras el fin de la guerra, se exilió definiti-
vamente a Venezuela, de donde no volvería hasta la muerte de Franco. En 1977 regresó
a España y fue nombrado senador por designación real en las primeras Cortes que se
eligieron durante la Transición, integrándose en el grupo parlamentario Agrupación
Independiente, compuesto exclusivamente por senadores de designación real del que
fue portavoz. En 1979 fue reelegido senador, en las listas de la Unión de Centro Demo-
crático, por la circunscripción de León. Falleció en Caracas (Venezuela) el 18 de mayo
de 1989.

ÁLVAREZ DEL VAYO, Julio


(Villaviciosa de Odón (Madrid), 1891/ Ginebra (Suiza),
1975).
347
Licenciado en Derecho por la Universidad de
Madrid, se doctoró en la de Valladolid y amplió sus
estudios en la London School of Economics. Duran-
te este tiempo se afilió al PSOE y se opuso a la cola-
boración del mismo con la dictadura de Primo de
Rivera. Fue corresponsal de varios diarios como
“La Nación” de Buenos Aires, “El Liberal” y “El
Sol” de Madrid y “The Guardian” de Gran Bretaña.
Al proclamarse la II República fue nombrado emba-
jador en México. Fue diputado y durante la Guerra
Civil dos veces ministro de Estado (Asuntos Exteriores).
Negoció con Stalin la ayuda de la URSS a la República y
trató de demostrar que tanto Alemania como Italia incumplían
las resoluciones de la Sociedad de Naciones con respecto a la guerra de España. Tras la
caída del frente de Cataluña marchó a Francia junto con Juan Negrín y regresó con él
de inmediato a Alicante para mantener el Gobierno en la denominada “Posición Yuste”
hasta el fin de la guerra pocos días después. Partió al exilio desde un aeródromo ubica-
do en Monóvar. Durante el exilio -en México y Estados Unidos- se radicalizó siendo
expulsado del PSOE. Fundó la Unión Socialista Española y posteriormente el Frente
Español de Liberación Nacional, que junto con el Partido Comunista de España (mar-
xista-leninista), crearon el FRAP, siendo elegido presidente del mismo, cargo que
desempeñó hasta su fallecimiento.
GIRAL PEREIRA, José
(Santiago de Cuba, 22 de octubre de 1870 / México, 23
de diciembre de 1962).
Licenciado en Química y Farmacia en Madrid ganó,
en 1905, la cátedra de química inorgánica en la Uni-
versidad de Salamanca. De ideología republicana,
fue encarcelado en 1917 por participar en la huelga
general de aquel año, y volvió a sufrir prisión bajo
la dictadura de Primo de Rivera (1923-30) y el
Gobierno de Berenguer (1930). Fundador, junto con
Manuel Azaña, de Acción Republicana y miembro de
Izquierda Republicana desde la fusión entre Acción
Republicana, el Partido Radical Socialista y la ORGA.
Al proclamarse la República fue nombrado rector de la
Universidad de Madrid y consejero de Estado. Ocupó la car-
tera de Marina (1931-33) y en 1936 fue encargado por Azaña
de presidir el Gobierno tras el intento de Diego Martínez Barrio de formarlo para frenar
la sublevación militar del 17 de julio de 1936. Fue presidente del Gobierno hasta el 4 de
septiembre de 1936, cuando tras la caída de Talavera de la Reina y con Madrid al alcan-
348 ce del Ejército de Marruecos se vio obligado a entregar el poder a Francisco Largo Caba-
llero. Aún fue ministro sin cartera en los dos Gobiernos de Largo Caballero, y de Esta-
do en el de Negrín (1937-38). Exiliado primero a Francia, pasó luego a México, donde
ocupó de 1945 a 1947 la presidencia del Gobierno de la República en el exilio al tiem-
po que ejercía la docencia en la capital mexicana.
Apéndice 2: Referencias biográficas de los presidentes de la
República francesa, presidentes del Gobierno y ministros de
Asuntos Exteriores de Francia entre abril de 1931 y abril de 1939

BARTHOU, Louis
1862/ Marsella, 9 de
(Oloron-Sainte Marie, 25 de agosto de 1862
octubre de 1934).
Realizó sus estudios de Derecho primero en Burdeos y lue-
go en París, donde se doctoró en 1886. Tras finalizar sus
estudios abrió un bufete de abogados en Pau. Fue redactor-
jefe del “L’indépendant des Basses-Pyrénées” y en 1889 fue
elegido diputado por los Bajos Pirineos, revalidando su esca-
ño de manera ininterrumpida hasta 1919. En 1922 será elegido
senador. La primera cartera ministerial la obtuvo en 1894 (Obras
Públicas). En marzo de 1913 es nombrado presidente del Consejo de
Ministros, cargo en el que permanecerá hasta diciembre de ese mismo año. En 1917 es
nombrado ministro de Asuntos Exteriores. A lo largo de los años veinte ocupará impor-
tantes carteras, como las de Guerra y Justicia, en los gabinetes de coalición republica-
349
na. Tras los sucesos del 6 de octubre de 1934 vuelve a ocupar la cartera de Exteriores
en el Gobierno de unión nacional de Gastón Doumergue. Desde su puesto tratará de lle-
var adelante una política de aislamiento de la Alemania nazi que fracasará. El 9 de octu-
bre de 1934 fue herido en el atentado que costó la vida en Marsella al rey Alejando I de
Yugoeslavia cometido por un revolucionario macedonio con la colaboración de la Usta-
cha croata. Como consecuencia de sus heridas, causadas al parecer por un disparo acci-
dental de un policía, falleció. Tras su muerte se abandonó la política de aislamiento de
Alemania como forma de hacer frente a su amenaza.
BLUM, Léon
(París, 9 de abril de 1872 / Jouy-en-Josas, 30 de mar-
zo de 1950).
Léon Blum procedía de una familia de origen judío.
Se interesó por la Literatura desde muy joven, publi-
cando sus primeros poemas a los 17 años. En 1890
fue admitido en la Escuela Normal Superior pero
abandonó al final del primer año. Realizó estudios de
Derecho y Literatura licenciándose en Letras en 1891
y en Derecho en 1894. En 1895 accederá por oposición
al Consejo de Estado en el que permanecerá durante
veinticinco años. Blum se consideraba tan francés como
judío por lo que tomó parte en movimientos sionistas antes
de la Primera Guerra Mundial lo que le acarreó numerosas críti-
cas desde sectores antisemitas y de la extrema derecha francesa. En los primeros años del
siglo XX se dedicó igualmente a la Literatura realizando crítica literaria y escribiendo
obras de teatro a la vez que colaboraba, desde 1892, en la “Revue Blanche”.
Sus comienzos en política datan de la época del “affaire Dreyfus” (1894-1906), en el
que jugó un papel activo en la coordinación de los intelectuales, y de su encuentro con
350
Jean Jaurés en 1897 fecha en la que comenzó su actividad en la SFIO. En 1904, en com-
pañía de Jaurés, fundó el diario “L´Humanité”. Tras el asesinato de Jaurés, al comien-
zo de la Primera Guerra Mundial, apostó por la “Unión Sagrada” y se mostró partida-
rio de la guerra con un partido socialista dividido ante el conflicto. Tras la guerra
europea fue elegido diputado por primera vez en 1919, revalidando su escaño hasta
1940. En el congreso celebrado por la SFIO en Tours, en el año 1920, se opuso al ingre-
so en la III Internacional y pronunció un discurso (“La vieja casa”) premonitorio del
futuro de la URSS.
Tras el congreso de Tours no excluyó acuerdos preelectorales con los radicales y en
1924 la SFIO sostuvo al Gobierno de Herriot. La crisis económica de 1930 y la ascen-
sión del fascismo supusieron una división del socialismo. Mientras los partidos socia-
listas de Gran Bretaña, Escandinavia, Checoslovaquia y Polonia apuestan por la cola-
boración con las clases medias, otros partidos socialistas, como el francés, defienden
una táctica revolucionaria para conquistar el poder. A pesar de que la SFIO se inclinó
por la línea revolucionaria, Léon Blum insistió en la búsqueda de los intereses comunes
entre la clase media y el proletariado. A comienzos de junio de 1934 la SFIO y el PCF
lograron un acuerdo que desembocó en la creación del Frente Popular al unirse los radi-
cales. La coalición de izquierdas logró la victoria en las elecciones de abril de 1939 y
Léon Blum se convirtió en presidente del Consejo de Ministros formado por radicales
y socialistas con el apoyo del PCF.
Blum dimitió en junio de 1937 dando paso a un Gobierno radical. En marzo de 1938
formó su segundo Gobierno que tan solo duró tres semanas. La caída del Frente Popu-
lar se produjo entre septiembre y diciembre de 1938 con la llegada al poder de Edouard
Daladier. Tras la derrota de Francia en junio de 1940, Blum votó en contra de la conce-
sión de plenos poderes al mariscal Pétain. Detenido el 15 de septiembre de 1940 fue
internado y encausado en el llamado “proceso de Riom”. Pierre Laval lo entregó a los
nazis y fue deportado en marzo de 1943, permaneciendo preso en una pequeña casa en
las cercanías del campo de Buchenwald. Su hermano René, por el contrario, fue asesi-
nado en Auschwitz. El 3 de abril de 1945 Léon Blum y su esposa fueron evacuados jun-
to con otros prisioneros y tras un mes de traslados fueron liberados el 4 de mayo de 1945
en el Tirol italiano por soldados americanos.
Tras la guerra rechazó una cartera ministerial ofrecida por De Gaulle y fue presidente
de la delegación francesa que participó en la conferencia constitutiva de la UNESCO.
También fue el encargado de negociar la anulación de las deudas de guerra de Francia
con los Estados Unidos mediante los acuerdos Blum-Byrnes de mayo de 1946.
Entre diciembre de 1946 y enero de 1947 presidió el último Gobierno provisional antes
de la instauración de la Cuarta República. Tras su dimisión se retiró a su casa de Jouy-
en-Josas donde murió el 30 de marzo de 1950.

BONNET, Georges
351
(Bassillac, 23 de julio de 1889 / 18 de junio de 1972).
Diputado por Dordogne de 1924 a 1940 y entre 1956 y 1968.
Abogado de formación, en 1925 fue nombrado ministro del
Presupuesto ocupando diversos cargos ministeriales. Nom-
brado embajador en Washington, regresó a Francia para ser
nombrado ministro de Asuntos Exteriores, cargo que ocupó
entre abril de 1938 y septiembre de 1939. Su anticomunismo
le lleva a rechazar la posibilidad de un acuerdo con la URSS y
se muestra partidario de un acuerdo con la Alemania nazi. Defen-
sor de los acuerdos de Munich se manifestó contrario a la declara-
ción de guerra a Alemania lo que le costaría ser cesado de su ministerio. Ocupó nume-
rosas carteras ministeriales a lo largo de la III República: ministro del Presupuesto del
29 de octubre al 28 de noviembre de 1925 (Gobierno Paul Painlevé); ministro de Pen-
siones del 19 al 23 de julio de 1926 (Gobierno Edouard Herriot); ministro de comercio
e industria del 21 de febrero al 2 de marzo de 1930 en el Gobierno Camille Chautemps;
ministro de Correos, Telégrafos y Teléfono del 13 de diciembre de 1930 al 27 de enero
de 1931 (Gobierno de Théodore Steeg); ministro de Obras Públicas del 18 de diciem-
bre de 1932 al 31 de enero de 1933 (Gobierno de Joseph Paul-Boncour); ministro de
Finanzas del 31 de enero de 1933 al 31 de enero de 1934 (Gobiernos de Edouard Dala-
dier, Albert Sarraut y Camile Chautemps); ministro de Finanzas del 22 de junio de 1937
al 13 de marzo de 1938 (Gobierno Camille Chautemps). Cuando la Segunda Guerra
Mundial está a punto de estallar es nombrado ministro de Justicia. Bonnet votó la con-
cesión de plenos poderes al mariscal Pétain y en 1941 formó parte del Consejo Nacio-
nal, órgano de poder de Vichy. Tras la guerra se exilia en Suiza para evitar la represión
que se desencadena contra los colaboracionistas partidarios de la dictadura del mariscal
Pétain. Al poco tiempo regresó a Francia y en 1956 fue elegido diputado por Dordogne
y alcalde de Brantôme.

BOUISSON, Fernand
(Constantine (Argelia), 16 de junio de 1874 / Antibes,
28 de diciembre de 1959).
Alcalde de Aubagne en 1906, diputado socialista
independiente y luego de la SFIO de donde pasó a
las filas republicano-socialistas, siendo diputado
entre 1909 y 1940. Presidente de la Cámara de
Diputados entre 1927 y 1936 ostentó la presidencia
del Consejo de ministros en 1935. En julio de 1940
votó la concesión de plenos poderes a Pétain tras lo
que abandonó la política.

352

BRIAND, Aristide
(Nantes, 28 de marzo de 1862 / París, 7 de marzo de
1932).
De origen humilde sus primeros pasos en política
fueron en las filas radical socialistas siendo elegido
concejal en Nantes en 1888. Ingresó en el Partido
Socialista creado por Jean Jaurés, del que fue elegi-
do secretario general en 1901. Al año siguiente fue
elegido diputado por Saint-Etienne, siéndolo ya ininte-
rrumpidamente hasta su muerte. Las divergencias con sus
correligionarios comenzaron pronto y se agudizaron en 1905
cuando Jean Jaurés se opuso a su entrada en el Gobierno. El 1906
el presidente del Consejo Sarrien le ofreció la cartera de Instrucción Pública, Bellas
Artes y Cultos, lo que le valió ser expulsado de la SFIO. A él se deben numerosas leyes
sociales como la que garantizaba el empleo a las mujeres que daban a luz (1909), per-
miso de dos meses a las maestras que daban a luz (1910) o la Ley de Retiros Obreros
(1910). Sin embargo, ante la oleada de huelgas de octubre de 1910, no dudó en decre-
tar la movilización en el puesto de trabajo que podía suponer que los huelguistas pudie-
sen acabar ante un consejo de guerra.
Fue once veces presidente del Consejo de Ministros y fue ministro en 23 ocasiones. Jugó
un papel destacado en el proceso de laicización del Estado francés mediante la ley de
separación de la Iglesia y el Estado de 1905 y, sobre todo, por su aplicación. Fue el artí-
fice de la negociación que permitió llegar a un acuerdo entre la República y la Iglesia
Católica. Como ministro de Justicia logró la abolición de la pena de muerte.
Su principal labor se centró en la cartera de Asuntos Exteriores, que ocupó por prime-
ra vez desde el 29 de octubre de 1915 –cargo que simultaneó con el de presidente del
Consejo- hasta el 17 de marzo de 1917 y finalmente desde el 23 de julio de 1926 has-
ta el 12 de enero de 1932, en el segundo gobierno de Pierre Laval, de manera ininte-
rrumpida.
Fruto de su labor como ministro de Asuntos Exteriores fueron la firma de los pactos de
Locarno (1925) y Briand-Kellogg (1928) que tenían como finalidad el desterrar la posi-
bilidad de una nueva guerra en Europa. En 1926 le fue concedido el premio Nobel de la
Paz junto con el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Gustav Stresemann, como
artífices del Tratado de Locarno. En 1929 defendió ante la Sociedad de Naciones la idea
de una federación europea. Sin embargo la crisis de 1929 y la llegada de los nazis al
poder frenaron esta iniciativa.

CHAUTEMPS, Camille 353


(Paris, 1 de febrero de 1885 /Washington, 1 de julio de
1963).
Abogado. Comenzó su carrera política como conce-
jal de Tours en 19