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Tarea 5 (Actividad 2) Acceso al campo

Elaborado por: Castro Pech Francia, Gonzalez Suaste Marlene,


Pech Beltrán Fabiola, Ortiz Albornoz Erika.

Afiliadas a la Licenciatura en Psicología del Centro de Estudios


Superiores CTM

Mérida, Yucatán
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Proceso de vagabundeo

Asistimos a una reunión en el Centro de Desarrollo Integral Juvenil en la que nos


citamos con un grupo de 10 personas que tienen discapacidad auditiva. Los primeros en
llegar fueron nuestros intérpretes, quienes nos ayudaron con la comunicación y nos
enseñaron algunas palabras y frases en lenguaje de señas.

Previamente ya habíamos tenido una reunión con nuestros intérpretes que nos
platicaron acerca de cada una de las personas con las que nos íbamos a reunir.

La reunión se llevó a cabo en uno de los salones con los que cuenta la institución;
era grande, con muchas sillas, ventilado y con buena iluminación. Durante unos minutos
esperamos la llegada de nuestros invitados, ya que la reunión se hizo en plan de
almuerzo. Nuestro informante más importante nos dio algunos tips para no estar
nerviosas y poder ganarnos la confianza de estas personas. Para no desperdiciar tiempo,
pusimos algunas sillas alrededor una mesa muy grande que había al fondo del salón y
servimos botanas que llevamos para compartir.

Enseguida llegó una pareja, era un matrimonio que tiene esta discapacidad según
nos contaba uno de nuestros intérpretes. Nos presentamos de una manera muy peculiar:
para hacerles saber nuestros nombres hay que deletrear con señas y es ahí cuando ellos
bautizan a una persona con una seña personal, usando la inicial de nuestros nombres,
una parte del cuerpo que nos identifique comúnmente, y un movimiento de mano.

En cuestión de unos 30 minutos fue que más personas empezaron a llegar y el


grupo comenzó a tomar forma. Ya con una seña establecida para nuestros nombres, nos
pudimos presentar a todos, y ellos hacían lo mismo. Todos empezaron a saludarse entre
sí (como ya sabíamos, hay mucha unión en su grupo).

Lo primero fue explicarles de que trataba nuestra actividad y preguntarles si a


alguno le molestaba ser grabado o fotografiado, y si les gustaría que en nuestra
investigación se utilizaran sus nombres, por lo que aceptaron sin ningún inconveniente.

Empezamos a hacer diversas preguntas, pero con mucha dificultad, ya que no sólo
nos interesaban sus respuestas sino aprender del lenguaje de señas. Fue ahí cuando
caímos en cuenta de lo necesario que es estar completamente atentos a cada movimiento
de sus manos. Por momentos resultaba desesperante porque una seña puede
representar una frase entera, y era imperativo prestar atención al intérprete.
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Poco a poco empezamos a obtener respuestas más personales; no podíamos


arrojar preguntas tan complejas ya que ignorábamos cuál pudiese ser sus reacciones, y
había que medir el campo al que nos enfrentábamos.

Continuamos con nerviosismo pero poco a poco todos nos fueron contando a qué
se dedican, quiénes estudian, qué tan lejos vive cada uno de ellos, porque hay miembros
que iban desde muy lejos; sin embargo, la pareja que llegó primero a la reunión fue la que
más se abrió con nosotros y es de ellos de quienes obtuvimos más información.

Objetivo de investigación

Primera exploración con un grupo de personas con discapacidad auditiva.

Construcción de mapas

Mapa social

Los integrantes del grupo llevan una relación de amistad, en su mayoría, ya que
pertenecen a una comunidad en la que tienen diversas cosas en común, en este caso es
la discapacidad auditiva. Las edades giran alrededor de entre los 18 a 30 años y todos
residen en la ciudad de Mérida, Yucatán.

En la comunidad de personas con discapacidad auditiva existe cierta


discriminación hacia las personas oyentes (como llaman ellos a quienes no tienen esta
discapacidad), es por esto que sus círculos de amistad son exclusivos y deciden quienes
forman parte de ellos.

Debido a que tienen muchas limitantes para hacer todo tipo de trámites, ninguno
de ellos cuenta con licencias para conducir, ya que el gobierno no lo permite.

A continuación, se presenta una lista de las personas que acuden con mayor
frecuencia a las reuniones en el Centro de Desarrollo Integral Juvenil adjuntando datos
principales.

Sadij, 30 años, casado, trabaja en el zoológico en el programa Educazoo y es maestro de


Lenguaje de Señas.

Erika, 18 años, casada, es ama de casa, no trabaja.

Carlos, 25 años, soltero, estudiante de prepa, no trabaja.

Felipe, 23 años, soltero, trabaja empacando bolsas en un supermercado.


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Angélica, 19 años, soltera, estudiante de prepa, no trabaja.

Karla, 24 años, soltera, trabaja de intérprete en una escuela primaria.

Alan, 27 años, casado, tiene un taller de herrería.

Gerardo, 24 años, soltero, maestro e intérprete en un CAM.

Rudy, 23 años, soltero, estudiante de preparatoria.

Jorge, 30 años, casado, trabaja como vigilante en un supermercado.

Ellos se encargan de organizar los convivios y actividades dentro y fuera del


Centro de Desarrollo Integral Juvenil (cada quien adopta un rol al azar dependiendo de la
disponibilidad que tengan).

Sadij es quien tiene más peso dentro de la comunidad al estar más relacionado
con proyectos en pro del bienestar e inclusión de las personas con discapacidad auditiva.

Rudy es quien sigue después de Sadij, ya que organiza los viajes a pueblos para
grabar los videos que se suben a internet.

En general, todos ellos se adaptan a un papel diferente en cualquier situación y


son muy unidos. Sin embargo, esto sólo sucede en esta comunidad en específico, esto
es, la convivencia con otros grupos puede no ser tan satisfactoria porque las
comunidades de sordos que hay en la ciudad tienen sus diferencias. (Ver anexo 1)

Mapa espacial

El Centro de Desarrollo Integral Juvenil se encuentra ubicado en la calle 10A #343


entre 41 y 45 diagonal en la colonia Melchor Ocampo en la ciudad de Mérida, Yucatán.

Cuenta con

1 auditorio

5 salones

Baños para mujeres y hombres

1 piscina

Área de juegos

7 palapas
5

1 estacionamiento

2 entradas

Cancha de básquet

Pista de patinaje para practicar skateboard

Proyectores en cada salón, computadoras, sillas, mesas, material didáctico (todo


tipo de papelería), equipo para deportes como karate, judo, básquet, futbol).

(ver anexo 2)

Mapa temporal

El grupo no cumple con un horario establecido, ya que las reuniones son de


acuerdo a cuando ellos deciden hacer sus convivios, debido a que trabajan y estudian en
distintos horarios, pero los sábados realizan viajes a diferentes pueblos para hacer
grabaciones acerca de distintos temas (noticias informativas, ocio, videos cómicos, etc.)
para divulgar dentro de su comunidad.

Para sus diferentes actividades cuentan con un grupo de WhatsApp en el que se


ponen de acuerdo para sus reuniones, la hora, fecha y el lugar.

Sadij, uno de los integrantes, fue quien más nos contó sobre sus actividades al ser
uno de los más accesibles del grupo y nos explicó en lo que consiste su rutina durante la
semana:

Toda la semana trabaja de día en el zoológico haciendo tours a los grupos de


escuela que tienen niños con discapacidad auditiva, e imparte clases los días lunes,
jueves y sábado en una escuela de Lenguaje de Señas por las tardes.

Dificultades

La dificultad principal es la comunicación, ya que sin un intérprete es casi


imposible llegar a un entendimiento. También es importante poner atención a cada
movimiento que realizan, porque perderse uno de ellos es no entender por completo la
información que intentan proporcionarnos.

No todas las preguntas pudieron llevarse a cabo ya que el avance fue lento, al no
saber si sus reacciones serían negativas al realizar preguntas más personales, que
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implican conocer más sobre su discapacidad, cómo fue adquirida, cómo fue la educación
impartida por los padres, etc.

Según uno de nuestros informantes clave, las personas con discapacidad auditiva
discriminan a los oyentes; esto quiere decir que difícilmente los aceptan en su círculo
social y por consiguiente, les aceptan como amigos.

Anexos
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Anexo 1.

Anexo 2