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C.

El espacio yel tiempo en la fIsica


contemporánea. Una introducción a la teorIa
de la relatividad y la gravitación (19 17)

Por Moritz Schlick

Loitenidos
icfacio ala segunda edicion alemana
Pi cfacio a la tercera edicion alemana
P&dacio a la cuarta edicion alemana
L De Newton a Einstein
U. El principio especial de la relatividad
UL La relatividad geométrica del espacio
IV. La forrnuiación matemática de la relatividad espacial
V. La inseparabilidad de la geometrIa y la fisica en laexperiencia
VI. La relatividad de movimientos y su conexión con la inercia y la gravitación
VII. El postulado general de la relatividad y las determinaciones métricas del
continuo espacio-temporal
VIII. Enunciación y significación de la icy fundamental de la nueva teorla
IX. La finitud del universo
X. Relaciones con la filosofla

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C. 1. El espacio ye1 tiempo en La fisica contecnporSnea

Prefacio del autor a la segunda edicidn alemana' Prefacio a la tercera edición alemana
La cund LicL dc cste libro didre de la primera fundamentalmente en los Desde la aparicidn de la segunda edicidn, la teoria fIsica que es expuesta en ci libro
IX. adiciones completamente nuevas. El segundo capItulo ha sido brillantemente con6rrnada por las observaciones astronómicas. El inte-
c:oacmr: de a rccna especial de Ia relatividaa. Probablemente, rés general ha sido suscitado en alto grado, y el nombre de su creador brilla con
a c.ri icc:orcs. Parca recomendable no asumir que ci lector mayor lustre que antes. La iniportancia fundamental de la teoria de la relatividad
OCOn Ia primera -version de là teoria, dado que la obra habia cud comenzando a ;er reconocida más y más en todas partes, v no hay duda de
Ga p c - r_,a s personas quc no estaban familiarizadas con ci terna. El que, antes que pase mucho tiempo, se convertirá en un constituyente aceptado
cs:a àdicion. ana considerablemente en completitud, en de la vision del mundo cirntIfica. El nümero de aquellos que se han Ilenado de
cue ala ma re pre senta una introduccidn al conjunto comp/eto de ideas sorpresa por esta explosiOn de genio ha aumentado mucho más rdpidamente que
I relarividab, 1. o, ranto a la teoria especii/conao ala ci de aquellos que la comprenden completamente. Pot esta razón, la demanda de
no occesira huscar ursa inrroduccjdn a los rudimentos a explicaciOn de sus principios subyacentes no ha decrecido, sino que, por ci con-
dc arcs fucntes. trario, ha aumentado. Esto se muestra pot el hecho de que la segunda ediciOn,
El c mIs IX be Ia prescore edicion es también completamenre nuevo, no
aunque mds numerosa que la primera, se agotO más rápidamente.
(I Z sc:mHrid en una desaripc:dn be las nociones fundamentales be la teoria
La presente ediciOn varia be la primera solo en pequenas adiciones y otras
I: :Lmf' bad. Dcscmolla las ideas airamenre signibeativas de Einstein concer- mejoras ligeras. He tratado de enfrentar los deseos que lectores observadores me
a ::m'rc del cosmos como on todo, medianre las cuales éI corond han expresado personalmente o por escrito. Espero que la obra cumpla ahora con
SUT alrebedor be dos aEos, 0 poe son de imporrancia equiv ale nre tanro su buen propOsi:o de introducir, tanto como sea posible, al maravilloso mundo
na omoral como pam Puestra vision del mundo. El propdsiro esencial del pensamiento de la teoria de la relatividad. Entre aquellos con quienes man-
tern: conisre en descrihin las docrrinas fisicas bajo consideracióo, con referen- tengo una deuda por sus sugerencias, deseo expresar mi especial agradecimiento
a san :mpor:an:ia para nuestro conocimiento, i. e., su significacion al profesor E. Cohn, de Strasburgo (ahora en Rostock).
p..:: aue Ia mona dela relatividad là gravitacidn de Einstein puedan
cCrcer La mhacncia a la cue tienen derecho sobre el pensamiento contemporá-
Rostock, enero de 1920
oco El heh0 de pile la segunda cdieibn hava seguido rbpidamente a la primera Moritz Schlick
Cs hienve raid como indicacion
de on deseo general por aceptar las nuevas ideas
El Libro ofrece una vez mbs su avuda en esta tarea. Su utilidad Prefacio a 1a cuarta edición alemana
sen I: be obtener eta meta siempre eada vez más. La rapidez con la que se ha agotado la tercera ediciOn alemana be este pequeno
Debe. :1 orafesor Einstein mis mbs calurosos agradecimientos por darme libro muestra que, a pesar del nbrnero de trabajos sobre la teoria be la relatividad
diversas pisras uriles tanto ahora como en la primera edicibn. que han aparecido en los i.Iltimos tiemoos, todavIa tiene derecho a existir. Este
derecho de supervivencia puede deberse solo a los rasgos por los cuales difiere de
Rostock, enero de 1919 otros escritos sobre el mirmo tema, y asI he intentado preservar y reforzar esos
Moritz Schlick rasgos en la cuarta edición.
Ahora, como antes, La presentación hace ma's énfasis en la exposiciOn rnás
perspicua e inteligible de las ideas básicas, y conduce al lector a las cuestiones
mds importantes desde un dngulo tal que las hace ma's abiertamente accesibles.
Para explica: tales puntos, que la experiencia ha mostrado que esconden proble-
Schlick no escribió prefacio ala primera edición.
mas de comprensiOn, la nueva edición ha sido aumentada mediante una serie

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C. 1. El spa: o eel tiempo en la fisica contemporSnca

re: saciones. Algunas otras adiciones v agregados han sido tam ién
Las concepciones más fundansentales en fisica son las del espacio ye1 tiempo.
_1 Oul , C ons su uroposito dave, Ia obra busca exhibirias teorias cientIficas
Los logros en la investigación, que en siglos pasados ban enriqueeido nuestro co-
out e:ara en cv relacion con ci eon ocimiento en general, esto es, en su signi-
nocimiento ale la naturaleza fisica, dejaron intactas esas concepciones subyacentes
pr:lauva. ntasi., ontonces, espuesto en la teoria genera/dc
hasta ci año 1905. Los esfuerzos ale los fisicos habIan siempre estado dinigidos
1: :ela:ir IC,-, d' d cardinal importancia para la filosofia de la naturaleza y fanicamente al sustrato que ocupaba ci espacio y el tiempo: nos habIan ensePado
d01 :nvad El vitimo capitulo. mas explicitamente filosdfico, ha
a conocen, más y mJs cuidadosarnente, la constituci/in de la materia y la icy de los
ainphacon. pero he resistido ci inspulso a proveer una sucesos que ocurrIan in vacuo, o, como se expresaba Pasta recientemente, en ci
de lia.S consecuenejas fliosdficas de las teorias de Einstein;
'éterl El espacio v el tiempo fuenon vistos, pot asi decirla, como recipientes que
Jr e:e I ibro no habria sido in necesarjo ni deseable.
contenlan este sustrato y sunsinistrando sistemas fijos de referencia, con ayuda de
CO, s.arnclv' con in esperanza de pvc esta obra pueda continuar
los cuales las reiaciones mutuas entre los cuerpos y los sucesos habrIa de set deter
asegvrnr ave el maravihoso mundo del pens amiento de las teorias de
minada: en suma, jugaban en realidad la parte que Newton habla estabiecido para
Cal 1: gravi:ncicn ivegeren ci papel que deben en la vida intelectual
ellos en bien conocidas palabras: "El tiempo absoluto, verdadeno y rnatemático,
Oen'r:r Sd.a\
fiuve en virtud de su propia naturaleza uniformernente y sin referencia a alg/in
objeto externo"; y "el espacio absoluto, en virtud des su propia naturaleza y sin
Kid, Lebrero de 1922
referencia a objeto externo alguno, permanece siempre ci mismo y es inmdvil'I
Moritz Schlick Desde el punto de vista de la teorIa del conocimiento, la primera objeción
planteada contra Newton fue que no habia significado en los términos 'espacio' y
I. Dc Newton a Einstein
'tiempo' en tanto usados 'sin referencia a objeto alguno'; mientras tanto, la fisica
C :a"estigacion Esica ha obtenido un grado tal de generalización de
PI nn no tuvo motivo panaproblematizar esas cuestiones: buscO explicar los fendmenos
erinc:a v SU punto de partida ha logrado un peso filosdfico tal, que
observados en la forma usual, refinando y modificando sus ideas ale la constitucidn
previc s d, til pensamiento cientifico han quedado atrJs. La fisica ha
y la conducta consistente ale la materia y el 'éter'.
Ins cumbre hasta chora solo visibies para losfi/dsofos, cuva mirada
a: eatni siempre libre de confusiones metafisicas. Albert Einstein es ci gula Un ejemplo de este método es la hipótesis que fuepropuesta pot H. A. Lorentz
y Fitzgerald, que todo cuerpo que esta en movimiento relativamente al éter está
a: naragado a In largo ale una rura practicable que conduce a esas cumbres.
sujeto a una contraccidn definida en la direcciôn del movimiento (la asi liamada
P aspIc and a a analseis sorprendentemente ingenioso, ha purgado las concepciones
contracción de Lorentz), que depende de la velocidaddelcuerpo. Estahipótesis fue
sans fiandansentales he la ciencia natural, removiendo todos los prejuicios que por
propuesta para explicar por que' parecia imposibie detectar el movimiento rectill-
siglos han permanecido sin detectarse: revelando asi puntos de vista enteramente
neo 'absoluto' ale nuestros instrumentos por medio del expenimento de Michelson
nuevos, y construyendo una teorla fisica sobre una base que puede set veriflcada por
y Morley (que sera' discutido más tarde), mientras que, de acuerdo con las ideas
las observaciones aetuales. El hecho de que ci reflnarniento de las concepciones,
fIsicas prevalecientes en ci momento, esto deberia ser posible. El tono general del
mediante su examen enrico desde ci punto de vista de la teorla del conocimiento,
descubrimiento fIsico hizo evidente que esta hipOtesis no serIa permanentemente
sea simultJncamente combinado eon la aplicación fisica que inmediatamente hi-
satisfactoria (también como verernos inmediatamente), y esto signiflco que habia
zo a sus ideas expenimentalmente verilicables, es quizás ci rasgo más valioso de su
Ilegado ci momento en que la consideración del movimierno en fisica habrIa de set
logro: y serIa remarcable a/in si ci problema con el eva1 él fue capaz de habérselas
fundada sobre reflexiones de Indole filosalhica. Porque Einstein reconocid que hay
usando esas armas no hubiera sido la gravitacidn, ci enigma de la fisica que tan
una forma mucho ma's simple ale explicar, desde pnimeros principios, ci resultado
obstinadamente resistió todos los esfuerzos por leenlo, y cuya solucidn debe por
negativo del experimento de Michelson), Morley. Na se requiere en lo absoluto
necesidad proveernos visiumbres de la estructura interna del universo.
ninguna hipótesis fisica especial. Solo es necesario reconocer ci pnincipio de la
WeR
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L Cl. El espacio vel rielnpo en Ia flsica concemporanea

con Ci anal un movimiento rectillneo uniforme 'absoluto' La importancia he esos rrsultadcs, en su relación con los principios subya-
cr :catadc, el hecho de que la concepcidn del movimiento tiene centes de la filosofla natural, es tan estupenda que aun aquellos quienes tienen
Sic CI anand c CS refridc a tin cue rpo material de referencia. El solo un inrerés modesto en fisica o teoria del conocimiento no pueden evitar
- nitcts--_, rio no examan critico de las presuposiciones sobre las pasar pot ellos. Se ha he hurgar profunharnente en la historia de la ciencia para
:aa::amcn:e fundadas lsata ahora nuestras medidas de espacio descubrir logros teoricos de igual valia. El descubrimiento dc Copérnico podrIa
:asupnici ancc inncceariac e injustidcables se encontraron, venir inmediatamente a La mente; y silos resuLtados de Einstein no ejercen una
ccc:nan a la sfunifcacion absoluta de conceptos espacio- induencia tan grande sobre La vision del mundo de las personas en general como
mc 'tanc:al nimnitancidadl etc. Si esas presuposiciones fueran la revoluciOn copeanicana, siendo su importancia mucho mayor ala hora de afec-
'u.tadu dc los experimcntos dc Michelson v Morley aparece tar la visiOn del mundo puramente tedrica, ha sido en la medida en que los fun-
s fnndamento as aciarados se construve una teoria damentos mSs profundos de nuestro conocirniento concerniente a la naturaleza
cc a ::plcrnnd s arprcndcntc, que desarrollalas consecuencias del principio fIsica han he set remodelahos macho inils radicalmente qae tras el hescubrirniento
fun dam cv? llama Ia teor i a especial de la relatividadl debido a que. de Copérnico.
Ia aclarividad de ins movimientos es válida solo para el caso Es, por Lo tanto, fScil entender, y gratificante notar, que haya un deseo ge-
C; 21 ~ on nc :mcntc :ectjnco unitorme. neral pot penetrar en este nuevo campo del pensamiento. Varios son, es cierto,
El cc: cai0i c'paiaI ha Ia rel::tic idad lo ileva a uno considerablemente m As repelidos pot la forma exterila he la teoria, debiho a que no pueden adquirir las
all: I a. :ccOt ne-c-tonianos he espacio v tiempo como se vetS en la Pe- técnicas matemSticas altamente complicadas que son necesarias para una corn-
n cfl c. OUicOtC capitulo ,pero no satistace completamente la prensiOn he las investigaciones he Einstein: pero el deseo de ser iniciado en esas
a c oaa. CO Ia mcdida cn que esta teoria acotada es solo vSlida para nuevas concepciones, aun sin esta ayuha técnica, debe set satisfecho, si la teoria
cm :cc::l1nc ciniforme. Desde elpunto de vista Elosdfico, es deseable ha de ejercer su justa influencia en la formación de la visiOn del mundo moderna.
mccc comma qac ndc movimiento es relatiro, i. e., no solo la clase particular esto puede set satisfecho sin dificultad, porque sus principios son tan simples
hrme. Segur. Ia mona especial, los movimientos irregulares como profundos. Las concepciones he espacio y tiempo no evolucionaron, en pri-
: afu' furm en caracter; al discutirios no podriamos evitar hablar de mer lugar, pot un proceso complejo dcl pensamiento cientIfico, sino que fuimos
amdo refc:enc'a a cm obietol compelidos a usarlas incesantemente en nuestravida ordinaria. Partiendo desde las
Pea a a1 21,1019 C S. cuando Einstein propuso elprincipio especial deja concepciones mSs familiares he la vida ordinaria, podemos procederpaso apaso a
'V"dad carat do ci reimo de la hsjca, ha luahado para formular un principio excluir todas Las presuposiciones arbitrarias e injustificadas, hasta que finalmente
cane ma va.:o 00 solo para los movimientos rectilineos unitormes, somos enfrentados con espacio y tiempo en la forma simple que juegan en la fIsica
sino ramhicr. para cualquier movimiento arbitrario. Esos esfuerzos fueron con- he Einstein. Ahoptaremos este plan aqul, para cristalizar las ideas fundamentales
ducidos a una feliz conclusiEn en 1915, siendo coronados con un éxito completo. en particular he la nueva teoria del espacio. La obtendrernos sin ningdn esfuerzo,
Ellos condujeron a un grado ml de relativización de todas las determinaciones simplemente expulsanho he la nociOn tradicional de espacio tohas las arnbigue-
espacio-tcmporales que parece imposible extenderlas adn mSs; esas determina- dades y elementos de pensamiento innecesarios. Debemos aclarar un camino que
clones espacio-temporales estarSn, en lo sucesivo, inseparablemente conecta- conhuzca a la teoria general he la rela:ividah, Si deseamos llegar a nuestras ideas
das con la materja, v tcndrSn significado solo cuando sean referidas a ella. M-Ss he espacio y tiempo sometiénholas a un examen critico, en la rnehida en que ellas
conducen a una nueva teoria de los fenórnenos gravitacionales que ileva a sirven como fundamentos para la nueva doctrina y la hacen inteLigible. Debernos
1: fIsica mucho rnSs allá de Newton. Espacio, tiempo y gravitación juegan en la prepararnos para esta tarea corsiderando primero los pensamientos subyacentes a
fIsica de Einstein un papel fundamentalmente diferente del asignado a dichos la teoria especial de la relatividad.
conceptos por Newton.

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Cl. El espacio N, el tiempo en Ia fIsica contemporánea

IL El principio especial de la relatividad adscribir al éter y al cosmos aicrustado en éi cualquier movirniento o reposo at-
dc icd oi: a Morley forman la mejor introduccidn a este bitrario en el 'espacio, Pero d:cha posibilidad está vacIa totalmente de significado,
an punro d0 vieto histórico corno por su propio mérito. en la medida en que va no trenamos con cantidades observables. Si hay un éter, ci
a acaseaa: dP.id cc dio ci prim e r inapuiso hacia ci establecirniento de
. sistema de referencia que esth fijo en él, i. e., en reposo, debe set ünico entre los
a: a polrsi n:imO. cichido a que las explicaciones sugeridas demhs. La prueba de la realidad fIsica del éter solo podrIa consistir, necesariamente,
a aviajasvnac:- ascorrientesdepensarnientoauna en descubrir este sistema dnico he rcferencia. Por ejemplo, podrIamos mostrar
aracne a:as taertc. que solo con referencia a eszc sistema la velocidad de transmisión de la luz es la
a d. a ant era como sigue. Las ondas eiectrornanéics de las misma en toda direccihn, rni:ntras que no es asI cuando es medida relativamente
:a a laz. a cue se propagan con una velocidad C igual a 300.000 a otros cuerpos. Tras lo que he sido dicho, es claro que este iSnico sistema, que está
10 IM a. a ahiaran pstaa por los vjejos Psicos corno cambios de esta-
.
en reposo absoluto, no podrIa ester moviéndose con la Tierra, porque la Tierra
area cainea: ana at:racion de onda en una sustancia liamada '6 ter', que viaja airededor de 30 kilómetros por segundo en su curso airededor del sol. AsI,
a meat: :odo a cspacio vaclo, incluvendo aun aquel que se encuen- nuestros instrurnentos se mueven con esta velocidad relativa al éter (si ignorarnos
a a::c:Iia a:as acqucñas he los cuerpos materiales. De acuerdo con la velocidad del sistema solar, que habria de set agregada a esto). Esta velocidad de
aa:a:n:itida ralahvamentc :1 éter con la velocidad a mencionada,
30 kiihmetros por segundo—en una primera aproxirnación podriamos suponer
haaa eve el 'uP:: 3 P hi O kilometros por segundo si la velocidad fuera que es uniforme y rectilinea— es pequena en cornparación con a; pero, con la
mt~dia e, :- e me d e coordenadas I jo en ci éter. Si. no obstante,iavelocidad
ayuda he un experirnento preparado con la suficiente delicadeza, debe set posible
:cra vcaoc an cuerpo que ecta en movimiento relativarnente al
medir un carnbio de este tipo en la velocidad de la luz, sin dificultad. Tal experi-
can I: ahad an IC hheccihn he los ravos de luz, la velocidad observada mento fue concebido por Michelson y Morley. Fue preparado cuidadosarnente
anna he :z hederia car a– a, porque las ondas de lax que van mas aprisa
en tal forma que aun la centésima parte del equivalente esperado no podrIa habcr
"anerC : aheervejr mas ientan:ente, dado que se esth moviendo con ellas
escapado a la detcccidn Si hubicra estado presente.
en a: mime h:a:ccion, s cc esauviera moviendo directamente hacia las ondas
Pero no fue encontrado ningdn rastro de carnbio. El principio del experirnento
Ia:. debevao arena:: a 2ara en medida de la velocidad.
consistia en un rayo de luz q'ec se refleja he un lado a otto entre dos espejos fijos
Pease, nr:nua cI aramento, nosotros estamos sobre la Tierra en exactamen-
colocados de manera opuesta, siendo la lInea que une los centros de los espejos, en
ac Ia misma p: sicion del obscrvador que Sc macye relarivamente al éter: porque
un caso, paraieia al movirniento de la Tierra, y, en ci otro, perpendicular a él. Un
namerosas obecacacionce nos ban compelido a asumir que ci éter no participa del
cálculo sencillo muestra que ci tiempo tornado por la luz en atravesar ci espacio
a imicrnc he c cuerprss cue se macyen a traves de el, sino que preserva su estado
-
entre los dos espejos (de- un lado al Otto) es en ci segundo caso solo
he reposo intocadu. Esro signidca que nuestro planeta, nuestros instrumentos de
del valor obtenido en el primer caso, si q denota la velocidad de la Tierra relati-
nachida a todas las otras cosas sobre ci corren a través del éter sin arrastrar con él
vamente al étcr. La ausencia de cualquicr carnbio, en las franjas de interferencia
en lo mas minimo; este se desliza a través he todos los cuerpos con una facilidad
inicial, prueba con gran precision que ci tiempo tornado es exactarnente ci niisrno
indnitamente mayor que ci aire entre las superhcies de una máquina voladora.
en arnbos casos.
Dado que ci éter no esth en parte aiguna en ci mundo comopara tomarparte en el As', el experirnento nos enseña que la luz tarnbién se propaga en referencia
movimiento de dichos cuerpos, un sistema de coordenadas que está estacionario
a la Tierra con igual velocidad en toda dirección, y que no podernos detectar
en él cumple la funcidn de an sistema que está 'absolutarnente en reposo'; Y, pot movimiento 'absoluto' (i. e., movimiento con respecto al éter) pot este rncdio.
lo tanto, tendria significado la frase 'movimiento absoluto' en fisica. Este, por su-
El niisrno rcsultado se curnple para otros rnétodos; porque, paralelamente a los
puesto, no serla movimiento absoluto en ci sentido estrictamente filosófico, porque
intentos de Michelson y Morley, otros experimentos (pot ejcrnplo, ci de Trouton
debemos entenderlo como un movimiento relativo al éter, y podrIamos todavIa
y Noble concernientc ala conducta he un condcnsador cargado) han conducido

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C. 1 El espacio y ci tiempo en la fisica conternporSnea

IC a he quie ci inovfmlento absoluto en estas observaciones estamos enfrentaron con ci dificil probiema de explicar y eliminar esta contradicción fun-
~.ojo Cif movimiento rectibnes, uniforme no puede ser establecido de darnental; este es ci punto de divergencia entre la vieja y la nueva fisica.
Una primera forma posible de explicar ci resultado del experimento serIa
nuc'u an L mediha en quc se iniplicaron nuevos experi- asumir que la luz no se propaga simplemente en on medic, de acuerdo con las le-
a cJ:anmagneticos. Era alga sabido. pot otro lado, que era irn- yes de la transmisihn de ondas, sino antes bien como si consistiera de partIculas
alun mavinaiento rcctihneo uniforme absoluto por rnedio de arrojadas desde la fuente de luz. Retornarlarnos asI a la vieja teorla c/c la emisión
:. Ete p:ir.cipio h: sido claramente establecido en la rnecá-
he la luz (Newton). El fIsico suizo Ritz ha intentado aplicar esta hipótesis en
Es an: euction de cxnericncia ordinaria que todos los eventos dptica. Conforme eon ella, la velocidad de on rayo de luz dependerIa obviansen-
nan aac:r en un ctcma out se mucve uniforme a rectilineamente te del movimiento de radiacibn que lo emite: solo en un rinico sistema donde
an bate an nan en exactamente 1: misma torma que un sistema que esta la fuente he luz está en reposo, la luz se dispersarla en todas las direcciones con la
ten C:n:nen:e a la Tierra. Pero, pot la inevitabie ocurrencia de tirones misma velocidad c (que servirIa para explicar ci experimento de Michelson); un
sea :rotimientos no onjformes un observador encerrado en
.
observador, por otto lado, a quien la fuente de luz se aproxima con una velocidad v,
-!,Fan a!: movimiento no podria de manera al-una establecer que tendrIa la mediha c + v corno la velocidad del rayo de luz. Se ha probado impo-
an: an mcvirniento. sibie reconciliar esta teorla de Ritz con los hechos conocidos de la hptica, y foe
nrc' reerema he Ia mecanica habria de ser agregado ahora el corolario
finalmente refutaha cuando Dc Sitter foe capaz de mostrar, desde observaciones
amacam rimenrus elcenodinamiem que inciuven los dpticos5 no dan a un
con estrelias dobles (algunas de las cuales se están moviendo con alta velocidad
bser'ah - ala pun: indicacihn en relacion con si ci a so aparato estan en reposo aiternativarnente hacia y desde la Tierra), que la velocidad he propagación de
arurerme a rcethinaamcnte.
on ravo he luz es he hecho inhependiente completamente del movimiento he la
En ma tax Ia experiencia nos enseña que el siguience teorema se sostiene foente radiactiva. AsI, toho observador. independientemente he so propio esta-
Thd:s las leves he Ia n:turaieza fisica que han sido formuladas ho he movimiento y del he la fuente he luz, siempre encuentra ci mismo valor c
n reranna,: a. 'an terra he coordenadas definido son validas, precisarnente en
para la velocidad de la luz: la natoraleza obedece el 'Principio de invariancia he
mrcma an:: qua cuanho son referidas a orro sisterna de coordenadas que está la velocidad de la luz'.
en mm arunna aectilineo a uniforme eon respecto al prirnero'l Esta Icy empiri-
Una segunda forma posible de explicar el experimento de Michelson serla
c.. aa ,Iamab: 1 'prinaipio especial de Ia rciatividadl debido a que solo afirma la asumir que la invariancia he la velocidad de la luz asI descubierta es solo aparen-
nIna id:d am am traslacionaa uniformes, z. c., he una elase mua especial de movi- in, una ilosihn impoesta a nosotros por la conducta particular de los cuerpos
aniente x Tadru los evcntos fisicos sedan en duaiquier sistemaen esaforma, tanto
que constitoyen ci arreglo experimental. En esta forma, pot lo tanto, Lorentz y
I dicha sincru a nra en reposo o ere ctilinea v uniformemente. No hay Fitzgerald intentaron he noevo qoitar la dificultad por rnehio he una noeva hi-
difercncra ab :Ima entre esos dos estados: puedo vet al segundo igualmente bien
pbtesis fisica. Asumieron que tohos los cuerpos, que son puestos en movimiento
como St cnn 'nra en reposo.
con referencia al éter, soften una contracción a ji -_
q lc' de so mediha en la
El heeho empirico de la validez del principio especial de la relatividad, no obs-
direccihn he so movimiento. Por ello, ci experimento he Michelson y Morley
mate, contradice completamente las consideraciones hechas antes concernientes
qoeharia completamente explicado; porque, si la lInea entre los dos espejos usados
al fenhmeno de la transmisión he la luz, como fundado en la teoria del éter. Porque,
para hicho prophsito se estoviera acortanho pot ella misma, tan pronto se volvie-
he acuerdo eon la ditima, habrIa on finico sistema he referencia (que está fijado con
ra en la hirección del movimiento he la Tierra, la luz tomarla menos tiempo en
respecto al éter), y el valor obtenido para la velocidad he la luz serIa hependiente
atravesarla, y, en efecto, las reducciones serian exactamente ci equivalente haho
del movimiento del sistema de referencia usado por el observador. Los fIsicos se
antes (viz., aquel mehiante ci coal ci tiempo he pasaje habrIa siho mayor que en
la posición perpendicular al movimiento he la Tierra). El efecto del movimiento

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C. I. El espcio y cI tempo en la fisica concemporane a

exaccameare contrabalanceado pot esta contraccidn de Lorentz- di' transmisiOn igual a C; y que las medidas de las distancias y de los tiempos ten-
pot n:edio de hiotesis sernejantes, seria también posible dat una diferentes valores para diferentes sisternas de referencia en movimient o uno
C a:ititorja del evoerjnrenro del condensador de Trouton y Noble, 4)11
respecto al otro. La medida de una barra, la duraciOn de un evento, no han
peri:nrales. dc set vistos como cantidades absolutas, como era asumido en fIsica antes del
0Cc, dc acerdo con, ci punto de vista recien descrito, habrIa de he- ,ltivcnimiento de Einstein, sino como dependientes del estado de movimiento
abso,n:o en ci sentido fisico del término (viz., con referencia di'! sistema de coordenadas en el cual son medidas. Los métodos que están a flues-
dado one dicho movimiento no pucde set observado de tIc disposicion para medir distancias y tiempos praducen diferentes vaiores en
St ccnc:ben hipotesis especiaies para explicar por que siempre sisremas que están en movimiento uno respecto a! ctro. Procederernos a explicar
elude no. pe:cec:on. En orras palabras, se-un esta vision, ci principio de la esto ahora más ciaramente.
'rienc, ci h sico esta obligado a explicar. pot medjo de hipO- Para ci propdsito de 'medir i. e., para la comparacidn cuanritaciva de distancias
:cu POF cue ::ds ios fenOmenos fisicos apesar de esto sedan
comosi y tiempos, requerimos relojes y barras de medir. Los cuerpos rIgidos, cuya medida
r:nduus c ruviera. Exisre realmente un érer, aunque un Onico cuerpo
asumimos como independiente de su posiciOn, sirven co--no barras de medir ; el
do ecra titsC no se manifiesta por Si mismo nunca.
cérmino 'reloj' no necesita set confinado al objeto mecánico conocido, sino que
En icn a ectavicion, la Esica moderna, siguiendo a Einstein, afirma que, puede denotar cualquier artefacto fisico que repita exactamente ci mismo evento
dad cue ':nenencia na enseña que ci principio especial de la relatividad
v ci periOdicamente; e. g., las vibraciones de la luz pueden servir como reloj (este fue
1: n' enencia de Ii velocidad de I ma se cumpien de hecho, deben set vistos ci caso en ci experirnenco de Michelson y Morley).
dado, mas ann, que ci éter como una sustancia evade No surge ninguna dificultad esencial en Ia dece:minacidn de un momentoo
Obs"in-diamc-l"rc rodac nucsrrnc intenros pot observarlo, v rodos los fenOmenos la duración de un evento, Si un reloj estd a nuestra disposicion en ci lugar donde
T
no cxii riera. it palabra 'e' ter' carece de significado fisico, v, por lo ci evento está aconteciendo; porque solo necesicamos anotar la lectura del reloj
ci ctct a cxEt c ama 'mareria' en el
lsentido tradicionaL Si ci principio de en ci momento en que ci evento bajo observación comienza, y de nuevo en ci
Ia rariviarn Ia no canstencia del eter no pueden set armonizados con nuestros momento en que cesa. La finica asunciOn que hacemos es que la concepción de
coerce de la rransmisiOn de la luz, esos argurnentos deben set la "simultaneidad (coincidencia de tiempo) de los dos eventos que ocurren en
cleramcnre cons:deradoe v revisados. E5 a Einstein a quien hay que acreditar ci
ci mismo lugar" (viz., la lectura del reloj y ci comienzo del evento) tiene un sig-
do udnn cm' pot ti cual cia revision es posihie, viz,, que esos argumentos estdn
nificado absolutamente definido. Podemos hacer la asunción, aunque no pode-
dsads cs, 2,3uncioncs concernientes ala medida del espacio v ci tiempo que no
mos definir la concepciOn o expresar su contenido ma's claramente ; pertenece a
den Ode c aneambades, v que solo requerirnos descartar para alejar Ia contradicciOn esos datos filtirnos que son directamente conocidos por nosotros como experien-
entre ci prineipio de la reiatividad v ci de la invariancia de la velocidad de la luz. cia de nuestra consciencia.
Dc este modo, si un evento se propaga a sí mismo con respecto a un sistema La posiciOn es diferente, no obstantc, cuando estarnos tratando con dos even-
de coordenadas K en cuaiquier direcciOn con la velocidad c, y si un segundo tos que ocurren en lugares diferentes. Para comparar esos eventos en un punto del
sistema K' se mueve relativamente a K en la misma dirección y con velocidad q.
tiempo, debemos colocar un reloj en cada lugar y hacerlos coincidir, viz., regu-
la velocidad de rransmisidn del evento como se ye desde ci sistema K'es, pot su- larlos de modo que puisen de manera sincrOnica, i. e., que den la misma lectura
puesto, solo igual a c - q, si se asume que las distancias y los tiempos son medidos
en 'el mismo momento Esta regulaciOn, que es equivalence al estabiecirniento
en los dos sisternas con las mismas unidades de medida. Esta asuncjón ha sido
de la concepciOn de simultaneidad para diferentes lugares, requiere un proceso
hasta ahora rdcitamente usada como base. Einstein mostrO que no es en ningdn
especial. Estamos obligados a recurrir al siguiente método. Enviamos una señai
sentido auroevidente que uno pudiera, con igual derecho (con ma's derecho, co- luminosa desde un reloj colocado en al segundo en B, y que se refleje de fluevo
mo los resultados rnostrardn), poner en ambos sistemas ci valor de la velocidad
en A. Supóngase que, desde el momento del enylo de l.a señaj 2 l recepciOn, ci reloj

175
Cl. El espacio y ci ciempo en la fisica concemporSnea

dos czuodos. enton:e este es ci tiempo que la luz ha requerido rnSs de un segundo en atravesar desde A' a K Se reflejará ahora en B' y velverá
I: d:ctan:i: AB dos veces. Ahora bien, dado que de acuerdo con aA'en menos de un segundo, dade que A' de acuerdo con ci observador en K,
0 :Asd' 1: Liz St oropaga a 'i misma en toda direccidn con la misma se mueve hacia la luz. Este observador, per le tanto, concluirS que la luz toma más
.aisneJ:mpopareLlv.ajcdidacomoparaelderetornoL e., tiempo en atravesar la distancia desde A' a B' que desde B' a A': dade que en ci
an oar: cad: ono. Si ahora emitiiros una senA de luz en precisamente primer case B' se acelera desde ci rayo de luz, mientras que en ci segundo case A'
nader :rrcgd:dc con chservador en B poner su reloj un segundo lo encuentra. Un observador en K no ebstante, juzgará de otro mode. Dade que
I: P :o:ndn re:ibe I: sePal, entonees consideramos eorrectamente que él está en repose relativamente a A' y B los tiempos tornados per la señal para
:1 problea de I: cincronizacion de los dos relojes. Si hay otros viajar desde A' a B1 y veiver desde B' a A,' son exactamente los mismes: perque,
cgares. silos hacernoc coincidir todos conA de acuerdo con el con referencia a este sistema K', la luz se prepaga con igual velocidad c en ambas
par: B. entonces coincidiran entre ClIOS si Son comparados por direcciones (de acuerdo con ci pestulado que hemos establecide sobre la base de
La experiencia nos ensePa que los dnicos dams temporales los resultados de Michelson y Morley).
a contradic:iones con aquelios que obtenernos usando sePales Liegames asi a la conclusion de que des eventes, que son de igual duración
Kn0 tes de Ia neareri:,:. ., se trans miten eon la rnicma velocidad en ci sistema K ocupan diferentes perIodes de tiempo cuando se miden desde ci
d1 a:::. Las ondac eieetrom:gnetieas que viajan eon la velocidad de la sistema K Ambos sistemas, conferme con die, usan una medida de tiempo dife-
:mo.:: cta :ondicien. Si usaramos señales sonoras en ci aire, per ejemplo, rente; la concepcidn de la duraciOn se ha vuelte relativa, siendo dependiente del
dncccai dcl 'Penrc habria de tomarse en cuenta, La velocidad de Ia luz cjuega sistema de referencia en ci cual se mide. Le mismo es verdadere, come se sigue
an p:el cix:: en naruraleza. inmediatamente, de la cencepciOn de la simuitaneidad: dos eventos que, vistos
Has:. Kra. demos asomido que 105 re1oies estdn en reposo uno con respecto desde un sistema, ecurren simuitáneamente, ocurren en diferentes mementos para
:1 'p 21 a: coerpo din de referencia K como la Tierra). Supongamos ahora Un un observador en otro sistema. En nuestro ejemplo, cuando A coincide con A'
K rK:renLa K' e.g on teen que viaja a enorme velocidad) moviéndose en pesiciOn, los des reloles en ci punto cemfin indican ci mismo tiempo come
a K: m la velocidad a en la direccidn de A a B. Los relojes en los ci reloj B cuando coincide con B1 pero ci reloj B perteneciendo al sistema K
cc mos K K'se sucone que esran regulados en la misma forma descrita indica un tiempo diJSrente en este iugar. Las primeras dos coincidencias son solo
are ILK cede. oar: este proposito. 5cr considerado en reposo al igual que K, simuitIneas enKFero no en ci sistema K'
zuandos: rcloec Keron regulados. lKpé sucede cuando los observadores en K Todo esto surge, come vemos, come una consecuencia necesaria de la regu-
V I: me::::.: ponerse en comun:eac:on uno con euro?
laciOn de los relojes, que fue fundada sobre el principie de que la luz siempre se
Sup onmse on reloj Ken reposo en Ken una proximidad inmediata al reloj transmite con velocidad constante: ningiin otro medie de reguiacion es posibie
A en reposo en K en ci momento precise en que en ambos relojesA yA'indican sin introducir asun ciones arbitrarias.
las 12; a supdngase on segundo reloj B'en repose en K'en ci lugar B, mientras ci También obtenemos diferentes valores para las longitudes de los cuerpos
reloj correspondiente en repose en Ken ci mismo lugar indica 12. Un observador tornados en relaciOn con la direcciOn del movimiento, si son medidos desde
en KdirS, entonces, queA'coincide conA al mismo memento, i. e., simultánea- diferentes sistemas. Esto es inmediatamente evidente desde lo siguiente. Si ecu-
mente (exactamente a las 12) cuando B'coincide con B. En ci memento en que los rre que estey en repose en un sistema K, y desee medir la longitud de una barra
relojes coincidentes A yA' indican 12, emItase una señal de luz desde su posición AB que se está moviendo con referencia aKen la dirección de su prepie eje, debo
comLn. Los rayes alcanzarán B cuando ci reloj en B indique un segundo pasado notar o bien ci tiempo que la barra toma para moverse más allá de un punto fijo
las 12; pero ci reloj Bl estando en ci cuerpo en movimiento Kl se ha movido desde en Jill y muitiplicar este tiempo per la velocidad de la barra relativa a K (al hacer
B una distancia q y se moverá todavIa ligeramente antes de que sea aicanzado per tai :esa debemos encontrar que la medida sea dependiente de la velocidad, de
la señai de luz. Esto significa que, para un observador en repose en K, la luz toma acuerdo con la relatividad de la duración); o podrIa proceder a marcar sobre K

1K
177
C. 1. El espacio ye! tiempo en la tisica conternporSnea

do17, n:do. doe puntos P vQ. que son ocupados por los dos extre-
Todos eSOS resuitados pueden ser más ficilmento seguidos si so expresan
I cctivameate, en ccc preciso momonto, y luego medir la longitud matemáticamente; ontoncos podemos aprehenderios como un todo. Para este
II L)-2 do Ia eimultancidad cc un concepto relativo. Ia coincidencia propcisito solo requerimos establecer las ecuaciones, quo nos posibiliten expresar
ICS dcastec
c quo so ue e con la barra, el tiempo a ci lugar de un suceso, referidas a an sistema mediante las cantidades
coiacidcncia d0 B con Q: pero en ci momento en que correspondientes quo rofieren al Otto sistema. Si X1, x2, x, son las coordenadas es-
c a I l uato B cc:ara, parc n-a. en punto Q'iigeramente apartado paciales do un evento quo sucode en ci momento ten ci sistema K, y six'1, x'7, x',, t'
d:aaciaPQ como la vordadera iongitud dela barra. El cáicuio son las cantidades correspondientos referidas a Kl ontoncos esas ecuaciones do
11 aci:od do uaa harm, quo hone un valorCz en un sistema con role- transformación (ilamadas 'transformaciones do Lorentz') nos posibilitan caicular
a. cc a uc on rp cs, acumc cixcioc ac I-q c para on sistema quo se está las cantidades x'1, x, x' t,' si so dan x1, x2, xv t, y viceversa.
ci' acocato a co:a la veiocidcd p. Esta es procisamento la eontrae- Dado que la oxprosión ya moncionada l - q 2 / c 2 aparece en las ecuaciones,
II cc arc cc coma on oOccto fisico producido por la infiueneia
1-a
porderIa su significado fIsico si la veiocidad q fuera mayor quo c, porque en tal caso
dcl ii a ac lmo como crc el caso d0 acuerdo con Lorentz a Fitzgerald, la expresidn so volverIa imaginaria. AsI, si la tecria do la relatividad es correcta, no
:amoatc a1 rccutado do nuasrros metodos do medir longitudes a pueden ocurrir en la naturaleza velocidades suporiores alas do la luz. Ni, do hecho,
quo a monudo cc clantoada pot ci principiante, en relacidn jamás han sido observadas. Yahasido mencionado antes quo la cantidad ces ilinica
a cc° z:hud 'real d0 una harm. o Si realmonto se contrae' al moverse, en la naturaleza; juogalaparte do una velocidacilImito quo no puede set excedida.
- canan an 1: loagitud os solo aparonto, es sugorida pot un malentendido. Tales son, en pocas palabras, los rasgos priacipales do la cinomática do la teorla
dcc do ra- . ",!-I Cr-, quo ma modidac on varios sistemas que so mueven Ufli- do la relatividad. Su importancia mayor en la Psica so doriva do la olectrodinámi-
dcrm cai;0 relata'amcflto Ot otto, porton000n rodas' igualmonte a la barra, ca y la mocánica quo corresponde a osta clase de cinemática. Pero, Para nuestro
p moO- a a e:ctcalas son oquivaiontos. No hay ninguna eontradiccidn en propdsito prosonto, no es nocesario ir a may000s detalles. Solo moncionaremos
Li 00: longitad' cs solo un concepto reiarivo, un resultado extraordinario.
cc: ama 'mac lonuamente' o 'mas rapidamonte' no solo 'lentamente' o Mientras quo on la vioja fIsica la icy do la conservacidn de la onorgIa y la do
raidamCa:. a. :cgun Ia nuova tooa, n relativos. Porque, si un observador en la conservacidn do la masa oxistlan do manera complotamente separada, la teoria
K cc iaafa"--o aolo on rep: co on K'con coo en reposo en Al ci cual ocurre quo do la relatividad ha mostrado quo la segunda icy ya no coincide con la primora y
caccn:rara quo Oc rOlO; on movimiento se retrasa mas respecto dobe, por lo tanto, sot abandonada. La toorla conduce a la siguiente vision. Si un
a1 S 0 D,f 0 10. :1 dccc:ara quo Ia volocidad del reioj en K'es más lenta que en ci cuerpo adquiero un oquivalente do enorgia B (modida on un sistema quo está on
mop a I las coin7 axactamonto lo mismo acontece con ci observador en K', si reposo con referencia al cuerpo), ci cuerpo so comporta como si su masa fuera au-
compara cm nlojes con uno en reposo en Kque estI adelantando. Afirmará que mentada por el oquivalento v/c2. Esto es, no podemos decir quo cada cuerpo tiene
los reloieS fijados on su propio sistema estan vendo más rápido; y esto, en efeeto, un factor constanto m quo tieno la signiflcación do una masa independionte do su
con ranto dorccho como ci otto hubiera de afirmar lo contrario. Si, no obstante, volocidad. Si, ahora, la cantidad v/c2 es vista como un aumento actual de la masa,
un ohservador compara ci tiempo mostrado en un reioj en reposo respecto a él, a e., si la onorgIa tiono lapropiedad do la inorcia, es un Paso obvio no solo reducir ci
con los reiojes que pasan sucesivamente do un sistema on movimionto con respecto aumento do la masa a un aumento do onorgIa, sino también vor la masa inercial m
a él, en contrard quo cada uno quo pasa estl rnás adelantado quo el anterior, pero como depondiente do una cantidad do onorgIa F = me2 contenida por ci cuerpo.
esto no contradice la veiocidad menor do los relojes en movirniento, siondo esto Este equivalente es muy grande debido al enormo valor de c, la velocidaci do la
debido al hecho de que ellos no ostán sincronizados pot él, sino quo están unos luz. Esta asunción coincide en gran forma con la cantidad enorme do onorgia
adelantados respecto a los otros. interna del átomo, tal como esta ha sido inferida en las recientes investigacionos.
La fIsica, por lo tanto, ya no reconoce las dos byes anteriores, sino solo la icy do la

179
Cl. El espaci: y el tiempo en la fisica contemporCnea

naa de in energia. El pr1r.1cipio de la conservacidn de la masa, que hasta carácter relativo (i. e., que solo los movirnientos de los cuerpos uno relativamente
'id vi5:o como non lay fundamental distintiva de la ciehcia natural, a otro entran en las leyes fisicas) plantea una extraña imagen del mundo y conduce
ado al pain ainia da energsa, v ha ido raconocido nicamente como a conclusiones tan audaces que, en comparacidn con ella, la reconstruccidn de
an noscn:idio apruximda. Es considerado casi verdadero en in los conceptos impuestos a nosotros por la teoria especial de la relatividad parece
rod a aunrenra de energsa que es experimentalmente posible es en modesta e incompleta.
Onincanra cc roparada con in cantidad enorme de energia interna nnc, Para obtener una aproximación sencilla a la estructura formidable conteni-
so P c_mdscc da maa son difsciinrentc observables. Si un cuerpo se da en in teoria general de la relatividad, comenzaremos de nuevo con reflexiones
mc elementales v cuestionarnientos simples.
a cn nIc c.Pad a', su encrpsa total F = Para q = c, esta

indnita, ahcra vemos rot qua non velocidad mds ada que c es III. La relatividad geométrica del espacio
snap Pcia: a rna :aquerir.a cue non energIa indnitamente grande La pregunta más fundamental que puede ser planteada concerniente al espacio y
CSra aun cuerpo. al tiempo es, para expresarla en un lenguaje familiar para el presente: son reales
'A
1- snacrasa particularmente a nocotros aqui es que la teoria de late- el espacio y ci tiempo?
ma:' :dad .nainn Ins a anaepaioncs aradicionales de espacio y tiempo, y destierra al Desde tiempos muy tempranos fue libradapor los fildsofos una controversia
.na nmaoch. foera de In fisica, Vimos anteriormente que la existencia inconciuyente en relación con si el espacio vacIo, ci xrvév, era real, o merarnente
am: inaplicaba en tcrminos dlcos qua un sistema de coordenadas defi idéntico con la nada. Pero aun en los tiempos presentes nadie, sea el cientIfico, ci
cam asta an rapoco relarivamente al eterl habria de set dnico entre todos fildsofo, o ci lector general, contestarIa abiertarnente esta pregunta mediante una
con refarencia a aste Istema de leves fisicas asumiria una forma respuesta afirmativa o negativa simple. Nadie, en efecto, ye al espacio y al tiempo
an: ncas::a teoria no parmite un sistema Onico semejante, y dado, como real en el mismo sentido en el que lo es la silla en la que estoy sentado, o el
a. a n,h, ane a adas los sistemas que tienen una traslacidn uniforme uno en aire que respiro. No puedo tratar con ci espacio como con los objetos materiales
an eaniventes, in arcencia en un Oter material es incompatible o con la energIa, que puedo transportar de un lugar a otto, manipular a voluntad,
In so as be In relarividad, Yano podemos ocr pot mds tiempo las ondas de luz compram y vender. Todo ci mundo siente que hay alguna diferencia entre ellos;
Z"",vu, aI soncia an Inc condiciones de una sustaxcja, en la cual son propagadas con ci espacio y el tiempo son, en un sentido u otto, menos indepenclientes que las
-elfoc- L- porqne ermoncas esta sumancia habria de estar en reposo en todos cosas que existen en ellos; y los fildsofos han a menudo enfatizado esta carencia
Ims:mcrms anni'cn:es.va so, porscipuasto,entranaunacontradiccion.El camp o de independencia estableciendo que ninguno de ellos existe en sí mismo. No po-
clear: anrapoatico, por ci contrario. ha de ser visto como independiente v sin re- driamos hablam del espacio si no hubiera cuerpos materiales; y la concepción del
guard on prtadorl Dado que somos libres de usar las palabras a nuestro gusto, tiempo serIa, asi mismo, vacIa de significado si ningiin evento o cambio tornara
no ha" ninguna objecidn para usar in palabra 'éter' en ci futuro Para representar lugar en ci mundo. Pero aun para la mente popular, ci espacio y el tiempo no son
ci vacio ci espacio vacio con su campo electromagnético, o como equipado con meramente nada; porque no hay grandes departarnentos de ingenierIa que están
las propiedades mftricas que se discutirdn más tarde; debemos ser rnuy cautos, completarnente dedicados a superarlos?
no obstanta, para no representarlo como materia. Pot supuesto, la decision de esta pregunta depende de lo que es entendido
\qmos asI que, en adicidn a los conceptos de espacio y tiempo, el de sustan- por 'realidad'. Ahora bien, aun si este concepto es difIcil, quizás incluso imposible
C1O es cristalizado en una forma purificada pot la aplicación critica de la teoria de definir, el fIsico está en la posición feliz de set capaz de satisfacerse a sí mismo
especial de la relatividad. Este proceso solo liega a su completitud, no obstante, con una definicidn que Ic permita fijar los lImites de so reino con absoluta certeza.
en la teoria general de la relatividad. Sin importar cuán revolucionaria haya pare- "Cualquier cosa que pueda ser medida es real". El fIsico puede usar este enunciado
cido la teoria especial, la afirmacidn de que toclo movimiento sin excepción es de

180 181
C. 1. El espacio y el tiempo en Ia fisica conternporánea

eriacrin general. decir que solo aquello que es medible posee


mundo, aunque aumentado cien veces, todavIa serla geométricamente similar al
na :L:hac dicutible. a. para dednirlo más cuidadosarnente, objetividad fisica. viejo. "Cudles serIan mis impresiones en Ia mañana—pregunta Poincaré— tras
Son medibles el espacio ci tiempo? La respuesta parece obvia. ie serIa
este cambio sorprendente?'IYresponde: "No observarIa Ia más ligera diferencia.
1 110 IC1, CS ti -; ci tiemr No airven nuestros relojes v escalas Porque, he acuerdo con nuestra asuncidn, :odos los objetos, inciuyendo mi propio
::: e'tc nrp si:oiNo ha' ann una ciencia especial que esta intere-
cuerpo, todas las escalas de medida e instrumentos, han participado en esta am-
en la mehiha del capacio. sin referencia a cuerpo alguno.
pliacidn, cualquler mcdio Para detectar este cambio serIa defectuoso; yo deberla
liamar a Ia magnitud de mi habitacihn 6 metros como antes, dado que mi escaia
fi"D :n:naenm er cuidadosos: Es sabido que hay una diferencia de opi-
métrica Ia dividiria en seis veces, etc.".
naturaleza he los obetos geomctricos —aun 5i eSto no tuera ci
Lo que es todavIa más importante, esta alteraciOn compieta existirla solo Para
hLmn renhid recientemente a buscar inquisitivamente en los conceptos
aqueiios que argumen:en errdneamente que ci espacio es absoluto. La verdad nos
fanhamen: lea enrias ante todolas premisas no probadas o concedidas—.
compele a hecir cue, dado que ci espacio es relativo, no ha ocurrido ningOn cambio,
Hmc he in'c'Pga: as Ia vision corriente de Ia geometria, como doctrina de las
v que esta es la razdn por la que serlamos incapaces de notar alguna cosa. AsI, ci
sriehahe hI cseacia, no esta influida pot ciertas nociones injustificadas de
universo, que imaginamos centuplicado, no es solo indistinguibie del original, es
Las,cuales hcb act liberada. De hecho, la critica filosofica ha afirmado la necesi-
simplemente el mismo universo. No tiene sentido hablar he diferencias, hebido
8:8 he Pacer m. cosa. 'a ocupandose ella misma con Ia tarea, ha desarroliado ideas
a que Ia medida abs niuta de un cuerpo no es 'real'.
emma 0e la :elm:'adad Se todas las relaciones espaciales. Podemos vet Ia vision de
La exposicidn Se Poincaré debe ser forzada un poco rnSs Para que sea ma's
E:na:ein del icio-tiempo como la formulaciOn logica v aplicaciOn de esas ideas;
convincente. La ficcidn he una alteracihn universal en la medida del mundo, o
mu:conrinua conduce desde ellas a Ia teoria, conjuntamente con ci hecho
una parte he 81, es carente de cualquier significado apreciabie desde ci principio,
sign if cado he I: cuestion de Ia., realidad del espacio v el tiempo se vueive
a menos que se realicen ciertas asunciones en relaciOn con cOmo las constantes
ma t
clam Debmcc usa: esre camino como ci medic, he acceso alas nuevas ideas.
fIsicas han he comportarse en esta deformación. Porque los cuerpos naturales no
Pmmitasenc s ccmenza: redexionando sobre un experimento imaginario
solo tienen una forma geométrica, sino que también poseen propiedades fisicas,
que cm; :ndo el mundo que ha pensado acerca de esos asuntos ha realiza-
e.g. masa. Si, despi.cés he una centuplicaciOn ampliativa lineal del mundo, susti-
do menralmen:e a' cue, aunque se encuentra en Helmholtz, pot ejemplo, es bien
tuimos los valores anteriores Para Ia masa de la Tierra yios objetos que contiene,
deacriro garticularmente pot Henri Poincare. Permitasenos suponer que todos
en la fOrmula de atracciOn de Newton, solo obtendremos 10.000 veces del valor
os enemas materiales en el mundo aumenran enormemente de tamaño por las
previo Para ci peso de un cuerpo sobre la superficie de la Tierra, dado que este
noches en una cien veces su tamaño original; mi habitaciOn, que hoy
. tiene 6
peso es inversamente proporcional al cuadrado de Ia distancia desde ci centro de
metros de largo, mañana tendria un tamaño de 600 metros. Yo mismo serla un
Ia Tierra. iNo podeiros establecer este cambio en ci peso, y liegar asI, indirecta-
Goliat de 180 metros he alto, v escribiria letras he un metro he largo en un papel
mente, al aumento absoluto en ci tamaño? PodrIamos pensar que esto es posible
con una pluma he 15 metros he largo; y similarmente se supondria que todas las
mediante observaciories de un péndulo, porque ci tiempo de vibraciOn de un
otras dimensiones del universo se alterarian en igual grado, de modo que ci nuevo
pénduio seria precisamente 1.000 veces n:ás bajo en relaciOn con la disminuciOn
en peso y al aumento de longitud. Pero iserla observable este retraso? PoseerIa

Solo despucs de que là segunda edición de este trabajo apareció, supe del mus' agudo y fascinante
realidad fIsica? La pregunta es otra vez incontestable, a menos que se establezea
libro de Paul Mongri, Das Moos in kosrnischerAnslese,Ei,s erkenntniskririscher Trsuch (Leipzig, como la velocidad rotacional es afectada pot Ia deformaciOn; porque nuestras
1898). Los cinco capirulos de esta obra proveen una elucidación excelente de las cuestiones que medidas he tiempo estdn basadas en Ia comparación con Ia primera.
siguen en el texto. No solo las ideas de Poincaré, sino ranabién algunas de las amplificaciones
El intento por observar Ia disminucidn en peso por medio de una balanza de
que he agregado, están ancicipadas alli.
resorte serla, asi mismo, en vano, porque serian necesarias también asunciones

183
C.. El espec c y A tempo en La fisica contenipoi-Snea

1: cndo:ta del coehciente de elasticidad del resorte en este cuidarnos que sea siempre ci mismo par de puntos materiales que coincidan en
P uou.ntc.
SUI U _t S 101 espacio v tiempo. Asi, podemos formular ci argumerito precedente corno sigue:
La d:: n: d c:u:a:fz: pur::u:n:e geométrica de todos los cuerpos una deforrnacidn puramente espacial de.. univarso no tiene significado fIsico. Para
.Oe CC OlE ::c1oninea:I:n nor:ene significado fisicodefinido. que lo adquiera, la reiacidn temporal debe tarnbién sot tornada en consideración.
oar: un univcrso sin movirniento, v en dicho Pero entonces encontrarnos que ci universo deformado espacio-ternporalmcnte
do :onsr:nrc hsica serIa un sinsentido. Si on buen es fIsicamente idéntico COfl el original en todo respec:o. en la medida en que to-
on: Oes::oler::fcn de rodos nuestros relojes de pendulo, no da coincidencia espacio-ternporai de pares de puntos es la misma después de la
poe univera ha sia d arnnliado durante la noche, sino que deforrnación que antes.
o :bIe rho men oad:1: err explicado pot medio de orras hipdrcsis fIsicas.
I
Las reflexiones de Poincaré, complernentadas en la manera indicada, nos
ad rcue :oda h: dimeocionec lineales han sido alargadas cien enseñan rnás allá de duda que podemos imaginar e.. mundo transformado por
0:0 oo:una c::prri000ia peria probar lo contrario; solo habria de medio de cambios fisico-geornetricos dc gran alcance, que es compictarnente
no: : a:cm: riemon gue, mientras que todas las masas han aurnentado indistinguible del prirnero, y que es compieta.rnente idéntico con él fIsicamente,
id:d dc rotacion do Ia Tierra v de otros eventos han, de modo que la transformación no siguificaria actual.rnente un acontecimiento
o r r: lad . di3:oiouid den -eces so valor anterior. Se ye fdcilmenre desde real. Comenzarnos considerando ci caso en ci cual ci mundo imaginario trans-
u:ont:l:c d t I: mccfniea newroniana que, con esas asunciones, formado es geornétricamente semejante al original; ire. conciusiones extraidas no
ex::aacnr Inc hsmos nurner s de los cdlculos que antes Para todas son afectadas en lo más mInirno en ci caso en cue nos salternos dicha asunción. Si,
I:' :ao:id:de b aarlee : -nfrios en I: medida en que los efectos inerciales pot ejemplo, asurniéramos que las dirnensiones de tcdos los objetos son aurnen-
eran io::li:ados . El cambio no posee significado fisico. tadas o disminuidas en solo una dirección, dgarnos tri la dirección del eje de la
Dt do e:a dlasc, qua pueden ser multiplicadas cuanras veces se Tierra, una vex mas no notariamos esta transformacidn (asumiendo siempre un
cue a s t an t adaoa basadac on I: :aaecanica newtoniana, es claro que las cambio simuitdneo correspond ienre en las constantes fIsicas) ; aunque la forma
:o0cr::i 050 ::va-:emoraIe estan inseparablemenre unidas con otras de los cuerpos hubiera cambiado competamente, las esferas se hubieran vuelto
a- dP i:a\: v P abetraernuc aigunas del resto, debemos, mediante una elipsoides de rotación, los cubos paraleiopipedos, y -al vex más alargados. Pero,
:uidados: :moaraein eon I: experiencia. intentar descubrir en que sentido on si deseáramos establecer, por medio de una escaia de medida, ci cambio en la ion-
cOninca0 rea na do ccr atribuido a la abstraccion, gitud en tanto comparado con ci ancho, nues:ro csfuerzo serf: vano, dado que
La c ndi:: an do pile rodas las constantes fisicas deben participar en forma nuestra barra de medir, cuando la giramos en La direction del eje de la Tierra con
:rrespondicnte en la :ransformación puede ser reducida a una dnica condición ci propósito de ilevar a cabo una medida, de acuerdo con nuestra presuposiciOn,
simple. corn: s rnuesrra por la siguiente consideración —que es imporrante para scria correspondientemcnte alargada o contraida. Ni podrIamos ser conscientes
lo que vendra después—. El valor de toda cantidad fisica es un ndmero establecido de la deformaciOn directarnente por medio del sentido de la vista o ci tacto, por-
naediante la meciida. Pero, mediante nuestros instrumentos fIsicos, toda deter que nucstro propio cuerpo se ha deformado, asI corno nuestros globos oculares,
minacion de 1: cantidad se reduce a medir la longitud de intgrvalos (de distancia, y también la superficie ondulada de la lax. Una vex rnás, debemos concluir que
esto es, entre dos puntos materiales) ; tales medidas se realizan mediante la lectura no hay distinciOn 'real' entre los dos mundos ; la dellbrmación imaginada no es
de una escala, on dial, etc. Toda lectura tal consiste esencialmenre en observar comprobable por medida aiguna, i. e., nc tide objetividad fisica. Sc ye fácilmcnte
la coincidencia dc dos puntos materiales en ci mismo lugar y tiempo —un puntero que los argumentos recientemente presentadcs pueden ser generalizados todavIa
coincide, por ejemplo, en on cierto mornenro con on cierto punto en una escala—. más: podemos imaginar, con Helmholtz y Poi ncare, que los objetos en dluniver-
Todas las medidas deben, por lo tanto, conducir al mismo resultado (el mismo so son arbitrariarnente distorsionados en direcciones arbitrarias, y la distorsiOn
valor nurnérico Para las cantidades medidas), en la medida en que meramente no necesita ser la misma par: todos los puntcs, sino que puede variar de lugar a

185
V1 CMpirisr—)
C. I. El espaci: y ci :iempo en la fisica contensporánea

ga:. E: a encut supponernosque todos los instrumentos de medida, el trazado de dos familias de curvas que se intersect obre cualquier superficie
::I c r L sEOrG?iOS Cuerpos con SUS Organos sensoriales, participan en la arbitrariamente curvada en una forma tal que estén completarnente sobre la su-
j
rmacion - cI r en icambio sico para cada lugar Ia transformacion comple- perficie. Cada punto de Ia superficie es definido especicando las dos curvas (un
norn?rhabr; no cxiStC 'reairnentc-' para ci tIsico. miembro de cada farnilia que pasan a través del punto. Es ahora evidente que
ø7 con esas asunciones las superficies delimitantes de los cuerpos, la trayectoria de
Iv La formulacion matemática de la relatividad espacial .i ravos de Iuz, todos los movimientos y las leyes naturaIe en ci mundo deformado,
E:i a: ai:atca podemos exprar este resiitado diciendo: dos mun- expresados en esas nuevas :oordenadas, serán representados por exactamente las
:cr ut c: :anfjn:do' mutuamente medianre una transforrnación Y • mismas ecuaciones que los Dbjetosyeventoscorrespondientes del mundo original,
rbra:a pero continua uno a uno' , son, con respec- referido a coordenadas ca:tesianas ordinarias, siempre que la nurneración de las
a r:s1a Esto Es: si Cl uniforme es deformado de alguna ' / superficies sea llevadaacaocorrectamente. Una difereciaentre los dos mundos
ra rr piinos dc todc los cuerpos sicos son desplazados a • f existe, como he dicho, 5010 en la medida en que uno suponga erróneamente que
: p C - n:oncs :omando cn cuenra las anteriores consideraciones : los pianos y las ilneas puedan ser definidas en el espacio sin referencia a los cuerpos
r::gun cambio comprobable, 'real' ha ocurrido en absoluto, s en él, como si fuera equipado con propiedades 'absoiutas
: rae d m pmo :sico en la nueva posicion son cualesquiera fun- Pero, si vernos las vie-,',is 'coordenadas i. e., ci s:sma de pianos que se in-
Done
s al-=LrafiaS d :a ccsurdenadas de su vieja posición. For supuesto, habrá de tersectan perpendicuiarn-iente, desde ci punto de vista del nuevo universo, esos
PoStUiarst que los. purc's de los cuerpos rerirnen so conexion, y que los puntos . pianos parecerán ahora —recIprocarnente— un sisterna compietamente curvo
c: s antts de la deorrnacion siguen siendoio despues de ella (i. e, ydistorsionado; yias formas geornétricasyieyes fIsicas, cuando se refieren aeste
,--f-un-c-ionts ebtn sc: cont1fluaS : y, mas aun. a todo punto del mundo original . sistema, asumen una aparienciaompietarnente nueva. AsI, en iugar de decir que
c ;; punro,,Ati uc mundo le corresponde, vviceversa i. e., esas funciones yo deformo ci mundo de cierta forma, puedo decir iiaimente bien que estoy
Jn r c :i valor describiendo el mundo incambiado por medio de nuevas coordenadas, el sistema
Es facllrrsei:::as reaiones desritas irnaginando eiespacio ignorando piano que es deformado dE aiguna manera definida on tanto comparado con el
: c25 per : dividido por tres familias de pianos, paraielos, respecti- prirnero. Ambos procesos son ciertamente ci mismo; y esas deformaciones ima-
acCt:, a I o s p Ianos d coordenadas en un nurnerode pequeños cub os. Aquellos
ginarias no significarlan alterac16n real aiguna del mundo, sino merarnente una
71-THOS del :nindo, clue tstan en dicho piano (e. g, ci techo de una habitación), referencia a otras coordenadas.
d spu d a dfcrmacion, una sup erficie más o menos curva. El sendo . Podemos, por lo tanto, también ver al mundo en ci que vivimos como distor-
indo sera dividido por el sistema de esos pianos curvos en ocho celdas curvas sionado, y decir que las sup rficies de los cuerpos (e.g., ci techo de una habitación),
out en gencra eran de diferente medida forma. Pero en este mundo, como an- que liamarnos pianos, no sen 'realmente' tales; nuestras hneas rectas (rayos de iuz)
:es, deberian-ios denominar a esas superficies 'planas' v a sus curvas de intersección / son 'en realidad' ilneas cur'as, etc. PodrIamos, sin que se manifieste contradicción
neas rectac y alas ceidas 'cubosl porque carecemos de aign medio paraprobar aiguna, asumir que un cuho en otra habitación altera forma y tamaño consi-
que elios no son lealmente' asI. Si suponemos los pianos numerados en orden, derablemente; no deberlarnos ser conscientes del camLo, debido a que nosotros
entonces todo punto fisico del mundo deformado es definido por tres nümeros, mismos, con todos los instrumentos de medida y el medoambiente todo, sufri-
a saber, los nürneros de las tres superficies que se intersectan en éi; podemos, de
rIamos cambios anáiogos; ciertas iIneas curvas habrIan de ser consideradas como
este modo, usar los nñrneros COmO coordenadas de este punto, y ilamarlos ade- las 'verdaderas' ilneas rec:as. Los ánguios de nuestros cubos, que iiamarIamos
cuadamente 'coordenadas gaussianas dado que eiias significan lo mismo para las . ángulos rectos, no serlan 'reaimente' asI; sin embargo, no podrIamos determinar
configuraciones tridimensionales que las coordenadas que Gauss introdujo en su tai cosa: dado que la medida por medio de la cual hemos determinado los iados
tiempo Para ci examen de configuraciones (superficies) bidirnensionales. Ei supuso , de los ángulos cambiarla cnrrespondientemente en longitud cuando los giremos

187
C. I El espacio y ci tiempo en la Esica conternporánca

c.r:ulaE cue pertenece a! ánguio. La suma de los angulos de sentido hablar de una geornetrIa absoluta del 'espacio', omitiendo toda referencia a
- nc eceivairia Pu realidad acuatro ánguios rectos —en suma, la fIsica v a la conducta de los cuerpos fIsicos, porque, dado que la experiencia
nun cometr:a di&rente ala euclidiana—. La asuncidn nos conduce a escoger solo una cierta geometria, con tal cosa nos muestra en
• r :u uccar a. mactenor qua cicrtas superficies y linens, que nos qué forma la conducta de los cuerpos puede ser descrita más simplemente
rcamento vordaderos' pianos Lucas rectas, que en lenguaje matemdtico, es un sinsentido intentar asignar unaposiciOn distintiva
T- 10 c 0 mrs co Ord enaaa. a cualquier geornetria, en in medida en que dejarnos a los cuerpos materiales fuera
~U,~~ Xlfmols de heciao alpo semejante, Si es tedricamente po- de la explicaciOn. Poincarl ha expresadc esto lacOnicarnente en las palabras: "El
red: nuct:n- obcerva:ines p :drtan ser explicadas por este medio? espacio mismo es amorfo; solo las cosas en 61 le dan forma". Yo he recordado unas
aemecr Jedide a quo esra explicacion solo podria darse en una forma rnuv pocas afirmaciones de HeLmholtz, en las cuales expresa la misma verdad. En la
P., aum::nd: levec fisicas extrernadamente intrincadas. La forma conclusion de su conferen:ia sobre ci "Origen y significaciOn de los axiomas de
ndeetz f, dc am cuerco stria dependiente de su posicion; si fuera lo sufi- la geornetrIa'i dice:
-.r:ado de Ia induencia de las fderzas terrestres, describiria una linea
na paean. deher:amos iicgar ann sistema dsico rnuv intrincado, Si pot aiguna razors particular lo encontráramos conveniente, podrIamos con-
—can- macro qua mdc— seria compietamente arbitrario, porque habrIa sidemar muv lOgicamente que ci espacio en ci que VivimOS es ci espacio aparente
cumor ,1::rade de istcmas fisicoc ipualmente complicados, que servirian como se representa en un espejo convexo, donde las ilneas convergen ye1 fondo
pam describu in experiencia. Comparado con esos, el sistema es contraIdo; o, podrIamos tomar una porción esférica limitada de nuestro
en: p:agemerriaeuciidiana. se disringue como ci mPs simple, en la espacco, más aliá de cuyos limites nuestra percepciOn no se extiende, y verla
:cidn en cv a ned: sea iuzgndn en ci momento actual. Las lineas que Ilarnarnos como un espacio seudoesférico ilimitado. Deberiamos, en tal caso, adscribir
mmns 'uc:c en pac ci epcc:a en in fisica son. como lo expresa Poincaré, más a lo cuerpos que mios parecen rIgidos, y a nuestros propios cuerpos al mismo
c:n:rtan:a- otmm Lucas. Un sistema de coordenadas fundado sobre esas tiempo, solo las cc.rrespondientes extensiones y contracciones; y deberlamos,
r:m mu ac mas samples para las leves fisicas. pot iupuesto, alterar completamente nuestro sistema de principios mecánicos.
Porpue ann ci teorema simple de que todo punto que está en movimiento y
La inseparabilidad de la geometrIa y la fisica sobre ci cual no actfia fuerza alguna continOa moviéndose en linea recta con
en La experiencia
V, veloc:dad invariable, ya no es verdadero para ci mundo representado en un
Pm ma: nm ma preferir el sictema usual de geometria v fIsica a todos los otros
-
espejo convexo [ ... ] Los axiomas geométricos no están conOnados de manera
ciblas. :a?:m :ensid:mmlo el unico 'verdaderol son exactarnentelas mismas que alguna a melaciones Onicarnente en el espacio, sino también hacen aserciones
osac pa:: damn a Ia vision copemnicana del mundo superior a la de Ptoiorneo; ci acerca de la conducta mecánica de nuestros cuerpos más rIgidos cuando están
primemo conduce a un sistema mucho ma's simple de mecdnica celeste. La formu- en movamlento.
lacion de las leves del movimiento pianetario se vuelve excesivamente complicada
silas referimnos, como hizo Ptolomeo, a un sistema de coordenadas rigidamente Desde el tiempo de Riemann y Helmholtz, hemos estado acostumbrados
ligado a la Tierra; pot Otto lado, el proceso se vuelve más simple si se escoge un a hablar de espacios planos, esféricos, pseudoesféricos y otros, y discriminar a
sistema de coordenadas que está en reposo con respecto a las estrellas fijas. partir de nuestras observaciones aquella a la cual pertenece nuestro espacio 'real'.
Vémos asI que la experiencia no nos compele a hacer uso de una geometrIa Ahora entencemos cOmo interpretar es:o: viz., no como si una de esas pueda ser
absoluta, e. g, la de Euclides, para la descripción fisica de la naturaleza. Nos enseña predicada del espacio, sin tomar en cuenta los objetos en él, sino en ci sentido en
solo qué geornetrIa debemos usar si deseamos liegar a las formulas más simples el que la experiencia nos enseña solo si es ma's práctico usar la gecmetrIa euclidiana
para expresas las leyes de la fIsica. Dc esto se sigue inmediatamente que no tiene o la geometrIa no euclidiana para la descripciOn fisica de la naturaleza. Riemann

188 11111; 189


C. 1 El espacio ye! tiempo en la fisica contemporánea

a:cn Hemholtz. tuvieron clara Ia cuestihn, pero sus resultados frieron visiOn he la naturaleza fisica, en tanto incorporada en la teoriageneratde la relati-
a mc:d ;nal inter:c:ados. he moho que han sido ocasionaimente usados para vidab. Volvetemos a este punto más tarde. Mientras tanto, aceptemos el resultado
Our ci espacio aHoluto tiene una forma de suvo particu- he que ci espacio no posee una forma he suyo; no es ni euclidiano ni no euclidiano
::n::a:r ci. Ia xncriencia. Debrmos estar en guardia contra la asuncidn en constitucibn, he la misma forma en que no es una peculiarihad he la distancia
hr ncaleguna irali'ad f:sica' en este sentido. Es bien sabido que set medida en kilbmettos y no en millas. Dc la misma forma en que una distancia
a" :mert mcd:: dirrrramcntr, por mehio de teodolitos, si la surna de los solo adquiere una longitud heflnida cuando hemos escogido una medida particular
am r:an ::::ngui( couivaie a dos angulos rectos o no. Esto es, midid como unidad, y en ahiciOn establecemos el modo he medida, asi una geometria
Ia S anulrs cur mrs :a'os hr Hz, emitido desde tres puntos fijos (las montañas definiha puede set aplicaha a la realidad fisica solo cuando se ha fijabo un método
Em: rher. H : Hagcr e nselshcrg hicicron unos con otros. Suponiendo que se deflnibo, de acuerdo con el cual las condiciones espaciales han he set abstraldas de
Eu: scm ma::H nado ma dcsviacion hr tres angulos rectos, podriamos o bien ver las condiciones fIsicas. Toda medida he distancias espaciales, cuando se reduce a lo
Ic: nan: cairns v t dav:a usa: Iageomctria euclidiana, o podriarnos esencial, es llevada a cabo colocanho un cuerpo contra Otto; 51 una comparaciOn
Imrum :rc:a' a Ia t:avectoria he un ravo he iuz, pero entonces tendria- tal entre dos cuerpos ha de convertirse en medida, debe set iriterpretada tomando
our in::. curl: una grometrla no euclidiana. No es, pot lo tanto, correcto hebiha cuenta he ciertos principios (e.g., uno debe asumit que ciettos cuerpos de-
que Ia run rncrc:a podrsat '-abc: quc ci espacio es 'no euclidiano en estructu- ben set consiherados rIgidos, i. e., que sopottan la ttaslaciOn sin cambio he forma).
cur pucc:a c Dliga:nos a ahopta: .a segunda de esas alternatia'as. Pot o t r o Reflexiones semejantes pueden set hechas, mutatis mutanclis, para el tiempo. La
a, Palncmr tamHe:: se rquivoca cuando en alguna parte expresa la opinion experiencia no puede obligarnos a fundar nuestra descripcion he la naturaleza fI-
hr cur el hoc: Cozerla siempre dc hecho la primera asunciOn. Porque nadie era sica sobre una medida definiha y una vebocihah he tiempo; escogemos solo aquella
ra:az hr p mdc::: 0 no ?0 J:ia haber un momento en ci que Hera necesario apar- medihay velocihad que nos posibilite fotmulat las leyes fisicas mfs simplemente.
hr as hrtmmina:iames he medida cuclidianas para set capaz de desc rib ir la Toda determinacibn de tiempo está tan indisolublemente asociada con aconteci-
be bc cuc:pos de manera mas simple. mientos fisicos como las espaciales lo están con los cuerpos fisicos. Las observa-
Tuba cur p rhna habrr sido ahrmaho en dicho momento era que nunca ciones cuantitativas he cualquier acontecimiento fIsico, como la ptopagaciOn be
casi cm hr apartarnos hr I geometria euchdiana en alghn grado la iuz heshe un punto hacia otto, implican que las lectutas heben set tomahas
::Ymao:za. h.ho quc. he aria manera, nuestras observaciones, particularmente he un reloj, y asi asumir un métoho he acuerho con ci cual los relojes en hiferentes
en asrronon::a, hab::am liamaho nuestra atenciOn a este hecho. Hasta ahora, no lugares sean regulados unos respecto a otros. Sin estos mehios, las concepciones he
oboanrr, u'ando la gcometria euciibiana como funhamento, hemos sido admi- simultaneidad e igual huraciOn no tienen un significaho hefinido. Estas son cues-
:ablrmeute exitosos en liegar a principios fisicos simples. Dc esto podemos con- tiones a las cuales hemos llamado la atenciOn antetiotmente, cuando estábamos
cluir que siempre serf adecuaba para al menos una descripción aproximada de los discutienho la teorIa especial de la relatividah. Toda medida temporal es Ilevaha
sucesos fisicos. Si, pot lo tanto, para obtener simplicidad de expresiOn, se probara a cabo comparanho dos eventos, y, si ellas han he poseer la significaciOn he una
conveniente abandonar las determinaciones be medida euclidianas en fIsica, las medida verhaheta, debe set asumiha alguna convenciOn o principio, cuya elecciOn
desviaciones resultantes podrian set solo mu)' leves, y mostrarian diferencias so- serf hetetminaha pot el intento he obtener leyes fisicas he la forma más simple.
lo en regiones en la cercanIa he nuestro campo de observaciOn. La signiflcacion Vemos, he este modo: tiempo y espacio puehen set hisociahos he las cosas y
esencial be esas observaciones, sea grande o pequena, es naturalmente la misma. eventos fisicos solo en abstracciOn, i. e., mentalmente. La combinaciOn o unici-
Este caso, hasta ahora solo teOricamente posible, se ha presentado en los hah he espacio, tiempo y cosas es la Onica realihah; caha una pot si misma es una
hechos. Einstein muestra que las relaciones no euclidianas deben set usadas para abstraccibn. Siempre que hacernos una abstracciOn, hebemos preguntar Si tiene
representar las condiciones espaciales en fisica de modo que pueda set posible significaho fIsico, i. e., silos prohuctos he la abstracciOn son be hecho inbepen-
mantener la extraordinaria significaciOn de los principios subyacente a nuestra hientes unos he otros.

190 191
C. 1. El espacio v ci tiempo en la fisica conternporánea

VI. La relatividad de movimientos y su conexiàn de Mach) que no puede haber un Onico sistema de referencia, i. e., que no puede
con la inercia V la, gravitación haber movimiento absoluto; la decisiOn solo puede ser dejada ala observaciOn.
, no nn, de vista est., ultima 'erdad. la famosa v siempre renovada con- Newton ciertamente errO al creer que la observaciOn ya habIa decidido la
emcee a. : .ZE.tnr: obtendrIa desde ci comienzo cues tidn, viz., en ci sen:ido en ci que dos movimientos rectilineos uniformes eran
peCtO mu::. La e :cepcien dl movimiento tiene, en primer lugar. un de hecho relativos (i. e., que las leyes de la dinámica eran exactarnente las mismas
ted: :1 alt en Ia dinamica, come ci cambio de posicion de los cuerpos Para dos sistemas de referencia que se están moviendo uniforme y rectilIneamente
Ia eq Ja mad a cinema tic a pure Iconocidacomo forono- uno en relacion con ci otro), Pero que esto no era cierto pare los movirnientos ace-
cit :inm de Kant surge Jr Ia dinaneica por abstraccion de la masa, yes asi lerados (e.g., las rotaciones. Las aceleraciones, pensO, son de naturaleza absoluta,
cal dtlia pc'sicion de merec puntos matemdticos. Cuanto puede cierros sistemas de referencia son Onicos en la medida en que la icy de la inercia
crc c: deere de Ia ebstraccion pare describir la naturaleza fisica solo pue- vale solo pare eiios. Ellos fueron ilamados, por lo tanto, sistemas inerciales. Dc
dci dId : c::ricr.cia I:tc dI riempo d Einstein. los oponentes del acue:do con Newton, -an sistema inerciai seria definido y reconocible como aquel
.inan: jam ngarumentaban en prineipio asI: toda determinacidn en ci cuai un cuerpo sobre ci cual no actda fucrza aiguna se moverla uniforme y
p uc n nnida 'lo pare Un sisrema d referencia espeelfico, es, en relacidn rectilineamente (o permanecerla en reposo); y, cons ecuentemente, las fuerzas cen-
V. pot 10 tanto temUien lo es todo cambio de posicidn. trifugas (o de achatamiento) solo fallarIan en manifestarse en o sobre un cuerpo si
me' inairuto relativo, i. e, no puede habcr un dnico sistema de no estuviera rotando con referencia al sistema inerciai. Newton usó esas visiones
:eue.aa el cuncepro de reposo es solo relativo, debo set capaz coma un fundarnento pare la mecánica injustificablemente, porque en realidad
d: :uferencia come crando en rrposo. Este método de prue- eilas no están suficien tern elite fundadas en la experiencia. Ninguna observaciOn
ral:ccldeeh: dr que ladednicionde movimiento como nos muestra un cuerpo sobre ci cuei no actda fuerza a1guna,3 y ninguna experien-
aplica ai movimienro solo en sentido cinematico. Para cia La probado todavIa si Ufl cuerpo que está en reposo en un sistema inercial no
reee. pete Ia mecanca o Ia dindmica, esta conclusion no podrIa estar sujeto a fuerzas centrifuges si una masa extraordinariamente grande
cc: etc mm dual: Ia experiencia debe prober siesta jusrificada. Desde estuviera rotando cerca de él, i. e., si esas fuerzas no son, después de todo, solo
cc :sta puramenre cinemarico. es, por supuesto, lo mismo decir que la peculiaridades de rotaciOn relativa.
rem cm I cielos estelares estan rorando airededor de la Tierra. No se sigue, El estado de cosas era de hecho como sigue. Por un lado, las experiencias co-
:10 ebst..nrc. q:.-c ambos enunciadoc sean indistinguibles dindmicamenrc. Newton, nocidas no eran suficientes para probar la correcciOn de la asunciOn de Newton
em 20'h_110, asumio lo conrrario. Creve —aparenremenre en perfecto acuerdo de que existIan aceieraciones absolutes (i. e., sistemas Onicos de referencia); pot
!'a c:-.mrimc:a— cue un ceerpo en roracion podria ser disringuido de uno en otrc lado, los argumentos generales en favor de la relatividad de todas las acelera-
per IC mancen de Ltcrzas centrifuges con el consecuente achatarniento); ciones, e.g., los de Mach, no eran, como hemos mostrado, concluyentes. Desde ci
rcPe'o aeseluro deiando fuera de la explicaciOn cualquier movimiento de punto de vista de la experiencia actual, ambos puntos de vista serlan considerados
t:asiacion uniforme stria definido pot la ausencia de fuerzas centrifuges. En admisibles. Pero, visto fiiosôficamente, ci punto de vista que niega la existencia de
I rcalidad empirica, todo cambio acelerado de posiciOn es acompañado por la sistemas émicos de referencia, afirmando que todo movimiento es relativo, es muy
aparicion de resistencias inerciales (e.g., fuerzas centrifugas); y es muy arbitra- atractivo, y posee grandes ventajas sobre la visiOn newtoniana, porque, si fuera
rio, con respecro a estos dos factores, perreneciendo ambos en igual medida al realizable, significarla una simplificaciOn extraordinaria de nuestra irnagen del
movimiento fIsico v sicndo separabies solamente en la abstracciOn, declarer que mundo. Seria muy sarisfactorio ser capaz de decir que no solo los movimientos
uno de ellos es la causa del otto; es decir, es arbitrario ver las resistencias inerciales
como ci efecto de la aceieraciOn. No puede set probado, pot lo tanto, solo a partir E. Mach y K. Pearson prestarrn una arención particular a esto. Karl Pearson, The GrammorofScience,
del conccpto de movimiento (como se podria imaginar, digamos, del enunciado ch. 8, §4 (nota de H. L. Brose).

192 193
C. 1. El espacio ye1 tiempo en la fIsica conternporánea

so ranehien todos los moviinienros, son relativos. Las concepciones sistemas inerciales (de modo que al menos todos los movimientos de traslación
di:ur' ::neatiea del mo imiento serian, entonces, idnticas en esencia. Para uniformes preservaban el carácter de ser relativos), en ci caso de los fendmenos
:1 s:ác:c: del movimiento, lac observaciones puramente cinemãticas electromagneticos v opticos esto ya no parecIa cumplirse; en la electrodinámica
N c:Ia noccarics agregar datos acerca de fuerzas centrIfugas, de Lorentz habia solo un ünico sistema de referencia (el ñnico que está en 'repo-
.::e::os::.a'nnne'vtsn:ana.Un sistema dernecanjcaconstrujdo sob re so en el éter'). Solo después de que Einstein fue exitoso al extender ci principio
:edondana en una ' ision del mundo mucho mds compacta especial de la relatividad, que era válido en la rnecánica clásica, a todos los fenó-
Newton. No podr:a ser afirmada a priori como la dnica menos fIsicos pudo adoptarse la idea de la relatividad completamente general de
del oN 0:50, si no como Einstein apunta se recomendaria desde cuaiquier movimiento arbitrario; y una vez más estuvo en las manos de Einstein
ow' r su imponente siniplicidad acabado. que dicta frutos. La trasplantó desde las regiones de la filosofIa a las de la fIsica,
odohe ser ag:egado. Ya demos apuntado quo toda medida, v asI Y, por ello, la colocd dentro del rango de la investigación cientIfica. Aunque los
cie das las le,.-es iiochos fisicos, equivale a observar coin argumentos filosdficos eran tan poderosos en si mismos, Einstein les dio un peso
o:ntcs niato:iaioe, d0 mod quo todas las observaciones fisicas se adicional agregdnc[oles el argumento fIsico de que todos los movimientos estaban
ow. :n:on:e ampueden no tener nada mas como SUS muy probablemerote equipados con un carácter relativo. Este argumento fIsico es
coo sr.odo, los movimientos absolutos que naturalmente imponen construido sobre la igualdad de masa inercial y gravitacional. Podemos verlo rnás
on::: los conceptos dinamicos y cinemáticos de movimiento clararnente en la siguiente forma. Si asurnimos que todas las aceleraciones son re-
S_,.- obsfrvados como tales. No obstante. si la mecdnica debe in- lativas, entonces roda fuerza centrIfuga, u otra resistencia inercial que observernos,
.ntrudueira con ellos en Ia exphcacion de la naturaleza una causa debe depender del movimiento relativo a otros cuerpos; debemos, por lo tanto,
.1c ewacion a saber, ci ccpacio absoluto o ci movimiento relativo vet la causa de esas resistencias inerciales en presencia de esos otros cuerpos. Si,
a la conceocion do las leves naturales como dependencias por ejemplo, no hubiera otro cuerpo presente en los ciebos excepto la Tierra, no
obse:vacion. En coo sentido. Einstein podria decir correc- podriamos habiar de una rotacidn de la Tierra, y la Tierra no podrIa set achatada
Jo mecanica d0 Newton solo satisface aparentemente las demandas en los polos. Las fuerzas centrIfugas, como consecuencias de las cuales se produce
:l:dad Lw acoloraciones que Ne' ton crela absolutas pueden ser muy bien el achatamiento de la Tierra, deben su existencia ala acción sobre la Tierra de los
I: n:edida, debido a quo —nor accidente. desde ci punto de vista de cuerpos celestes. khora bien, como una cuestión de hecho, la mecánica clásica
"no sinoul:ancarnente aceleraciones en relacidn con el sistema de las está familiarizada con una acción que todos los cuerpos ejercen unos sobre otros,
Ia 'neon por la quo p:ccisamente este sistema debe servir co- viz., lagravitación. Presta la experiencia algilm apoyo a la sugerencia de que esta
d0 :ofe:eneia. : a s i cor lo out osas aceleraciones son absolutas, escapa influencia gravitacional pudiera ser responsable de los efectos inerciales? Este apoyo
a Ia observacion, Foe. d0 hecho, pot experiencia que Newton se ha sido actualmei:te encontrado, y es muy importante; consiste en la circunstan-
wapelido a introducir una causa quo no podria set experirnentada. cia de que una y la misma constante juega ci papel determinante tanto Para los
Nsta I :icmpo de Einstein, no obstante, dicha concepcidn del mundo, i. e., efectos inerciales como Para los gravitacionales, viz., la cantidad conocida como
Ia idea do un s:stema de mecanica fundado sobre movimientos relativos, habia sido masa. Si, por ejemplo, un cuerpo describe una trayectoria circular relativamente
solo un deseo, una meta atractiva; dicho sistema de mecánica nunca habia sido a un sistema inercial, la fuerza central necesaria es, de acuerdo con la mecánica
enunciado, ni siquiera una forma posibie de plantearlo. No habia medios de saber clásica, proporcional a un factor m que es una caracterIstica Para ci cuerpo; pero
Si, r bajo que condiciones, era posible o compatible con los hechos empIricos. En
si ci cuerpo es atraido por otto cuerpo (e. g la Tierra), en virtud de la gravitación,
efecto, la ciencia parecla estar restringida a desarrollarse en la dirección contraria, la fuerza que aetna sobre éi (e.g.. su peso) es proporcional al mismo factor m. Esto
porque, mientras que en la rnecánica clásica todos los sistemas que se mueven se debe al hecho de que, en el mismo lugar en un campo gravitacional, todos los
uniforme y rectilIneamente con respecto a un sistema inercial eran, asI mismo, cuerpos sin excepción sufren la misma aceleración, porque la masa de un cuerpo

19-s 195
C. 1. El espacio ye1 tiempo en la fisica conternporánca

a:sma, dada car ocurre como un factor de proporcionalidad tanto La identidad de masa inercial y gravitacional es la experiencia básica que nos
dc Ia rcsisteiccia incrcial como en Ia de la atraccidn. da el derecho de asumir o afirmar que los efectos inerciales que observarnos en
Inc maca adinariamcnte clara la conexidn enure gravitacidn los cuerpos han de set retrotraldos a la influencia que es ejercida sobre ellos por
- n:rr:a :m danrc I c:gaica:c mdcxi a. Si un fisico, encerrado en una caja en otros cuerpos. (Esta influencia ha de set concebida, por supuesto, de acuerdo con
ccci:. hsemara qua tados los objetos dejados en Ia caja adquie las visiones modernas, no como una acción a distancia, sino como trasmitida a
acccracioa, . caveran hacia ci sueio con aceleracion constante, través de un campo).
arm ::m:mcrar r e m £crmmenn de dos formac: en primer lugar, podria asumir La anterior afirmación (de identidad) implica ci postulado de una relatividad
a a cab a an rape m ad re Ia srcperficie de aigun cuerpo celeste, v entonces ilimitada de movimientos, porque, dado que todos los fendrnenos han de depender
racm Ia :a:da d los rbcto a la influencia gravitacional del cuerpo celeste; solo de la posición y ci movimiento rnutuo de los cuerpos, ya no ocurre la referen-
• dna ammir ccc Iuar Jr tiO qua la raia se estaha moviendo 'hacia arriba' con cia a ningdn sistema de coordenadas particular. La expresión de las leyes fIsicas,
a : irmance. v cntoncca la conducta dc los cuerpos cavendo' se expli- con referencia a un sistema de coordenadas atribuido a alg6n cuerpo arbitrario
p a a arena mSac expdcacic nes son igualmente posibles. x ci fisico en- (e. g.. ci Sol), debe set la misma que con referencia a uno atribuido a cualquier
a nndr:a mcdi s para dicriminar entre ellas. Si ahora asumimos que otro cuerpo; debemos set capaces de vet a ambos con igual derecho 'en reposo'.
da la anneacloacs son :clativas. a Qua se carece esencialmente de un medio de Las leyes de la mecJnica newtoniana deblan set referidas a un sistema perfecta-
cc a. emo pucdr set generalizado: podemos considerar la aceleracidn mente definido (un sistema inercial) que era completamente independiente de
a ma 32, L an cuerpo deiada a si mismo en un punto del universo como debi- las posiciones mutuas de los cuerpos, porque la Icy de inercia vaiIa solo para ellos.
bicn d Ia inercia o dc la gravitacion. 1. n, podemos o bien decir "el En la nueva mecJnica, pot otro lado, que ye a la fuerza gravitacionai e inercial
rmd:eacia dcsdr a1 cud observo este evcnto estd acelerado' o elevento como la expresidn de una icy fundamental, no solo los fenómenos gravitaciona-
carr.aad en an campa gravitazional'I Debencos seguir a Einstein, vllamar les, sino también los inerciales, han de depender exclusivarnente de la posicidn
S cue dma cue ambas interpretaclones son igualmente justicabIes el y movimiento mutuamente relativos de los cuerpos. La expresión para esta Icy
"0 Sc funda, como hemos visto. en la identidad de la masa fundamental debe, de acuerdo con esto, set tal que ningftn sistema de coordenadas
juega un papel preponderante comparado con los otros, sino que todos son válidos
La cirranaanr:a de Ia identidad de esos dos factores es muv sorprendente, para cualquier sistema arbitrario. Es evidente que la vieja dinámica newtoniana
:aend 1 pamos a comprcader su real importancia, parece increible que no se puede significar solo una primera aproximación a la nueva mecánica, porque la
-c dab:na rarrid r a nad:r ame de Einstein poner Ia gravitacifn la inercia en dltima exige, en contraposicidn ala primera, que las aceleraciones centrIfugas, pot
cnc::in: arcs cscrccda una con la otra, Si algo andlogo hubiera sido observado ejemplo, deben set inducidas en un cuerpo si grandes masas rotan alrededor de
en era ran: a dc Ia fadca . g. si se hub iera encontrado un efecto proporcional a él; y la contradicción entre la nueva teorIa y la mecánica clásica no es evidente en
Ia cantidad de electricidad asociada con un cuerpo), hubiéramos debido ponerlo este caso particular, meramente debido a que esas fuerzas son tan pequenas, aun
inmediatamente con los restantes fenóncenos eléctricos; deberlarnos haber visto para las masas más grandes disponibles en el experimento, que escapan a nuestra
!as fuerzas cléctricas, ye1 sup uesto nuevo efecto, como manifestaciones diferentes observación.
de uno a ci mismo principio determinante. En la mecJnica cidsica, no obstante, no Einstein ha sido realmente exitoso al establecer una icy fundamental que
se introdujo ia mJs leve conexidn entre los fendmenos inerciales y gravitacionales; comprende los fenómenos gravitacionales e inerciales sin distinción. Estamos
ellos no fueron comprendidos bajo un dnico principio, sino que existieron lado a ahora mejor preparados para seguir la linea de argumentación mediante la cual
lado sin relacidn alguna. El hecho de que uno y el mismo factor —la masa— jugara él llego a este resultado.
un papel semejante en ambos casos Ic parecid a Newton una cuestión de azar. Es
realmente azar? Esto parece improbable en un altisimo grado.

196 197
C. I. El espacio ye! dempo en La fisica conternporSnea

VII, El postulado general de la relatividad y las las relaciones he posiciOn de los cuerpos en reposo (en .K) pueden set determina-
determinaciones rnétricas del continuo espacio-temporal has pot madio he la geornatrIa euclidiana (al manos en un ciarto borninio he K),
ha cid aphaada an its pdginas precedentes al pen entonces esto no es aiertanaente posible para el segundo sistema K'. Esto se ve
an : acien cn Its cuacrianac del movimiento. Si ellos son real- fáciimente en ic siguiente. SupOngase que ci origan ylos ajas z he los dos sistemas
on zxcaa:i n, cualquie: sistcma de coordenadas qua se mueve he coorhenahas coincidan, v supOngase que un sistema rota relativamente ti Otto
tr::am nor coo rettrtncia al otro as equivalente, n ci espacio pierde su alrehehor he este eje comfin. Debemos suponer un cIrculo descrito alrehehor del
I: n:eJiia an qac no cc posible definiralgun movimiento o acele- origan con centro en ci piano x-y ha K por razones he simetrIa este es también
a a :: : a ad Sin embargo, todav:a preserva una cierta objetividad, en un circuio en K'. Si la geometrIa euclidiana se cumple en K, antonces la ratio de la
It :aad:da :: aa tacdamanre In imaginarnos p:ovisto con propiedades métricas circunferancia al diárnetro en este sistema es III, pero, Si determinamos esta misma
aoc:a ahsolu:a, En la fhica anterior toda propiedad he medida se ratio por medic de medihas con barras qua astán en reposo en K', obtenemos un
hndaaa. aaadacin, oh:e it noci n da una harra rigida, que preservaba la valor mayor que LI. Porque, si vernos este proceso de medida dasda el sistema K,
I ad cO t0do momemo, sin impo:ta: su posicidn medioambiente; la barra de medir tiene la misma longituh al medir al diámetro como Si astuviera
dmda eon:. radas las medidas doaron determinadas he acuerdo en reposo an K; mientras que al medir la circunferencia se contraa, hebiho a la
a a i a rc t Ia pa macar:: cuclidiana, Este proceso no fue cambiado de forma contracciOn he Lorentz-Fitzgerald, la ratio de esos nEmaros será mayor qua LI y la
a hsica hacada an Ia mona especial he la relativiclad, siempre gaometrIa que se cumple en K'es no euclidiana. .Ahora bien, las fuarzas centrIfugas
Ia condicion he qua :oda medida fuera realizada dentro del con respecto a K', hebihas a los efectos inerciales (an la vieja teorIa), puahen, no
ha cc :daa:das pot medNode una barra en reposo en relacihn con obstante, verse en toho punto, he acuerdo con ci principin ha aquivalencia, como
acm: En cc:: forma., a1 espacio era equipado, pot asl decirlo, con la pro- efectos gravitacionales. De esto sa ye qua la existancia de un campo gravitacional
mandienm ha 5:: anc1idiano' en cstructural dado que los resultados de hemanha qua se usan detarminacionas métricas no euclihianas. Estrictamente
Om metri-as fueron vis:os como completamente independientes hablando, no obstante, no hay dominic finito qua sea anteramante libra he efectos
a nn:c::nas cuicac premiec:en:cs en ci cspacio, e. g. de Ia distribucibn he gravitacionales; de moho qua, Si heseamos mantanar el postulado de la relatividad
caic camp: gravitacionales. general, dabarnos abstanernos he hascribir las ralaciones métricas y ha posiciOn
o Ian. ham vEto que siempra cc posibie hjar las relaciones de magnitud he los cuarpos madianta métodos auciidianos. Esto no significa qua an lugar de it
- dt 10,C'uerpoS :: avcntoc sagan la regla euclidiana ordinaria, a. g por geometrIa euclidiana fuéramos a usar altora alguna otra gaomatrIa definida, como
ha :dan:das cartesianas. en la medida en qua las leves he la fisica han la de Lobachevski o la ha Rianaann, pa:a la totalidad del espacio (cf. sacciOn IX),
- a tram :adianmmea:c formuladac, Pero astamos sujetos a una limitacihn: sino qua heba set usaha toda clasa de detarminación métrica: an general, un tipo
dare: da:ermin::ias. si as posible, de manera tal qua se cumpliera ci
T
diferente en cada lugar. Cuál ha he sat dapanda del campo gravitacional an cada
p : 'mIad- pancral he 1a relanvidad, Entonces. no se sigue de manera alguna que lugar. No exista la más ligara diflcultah an pansar al espacio ha esta forma, porque
:eagamm ax::o an complir esta condicion si usarnos la geometria euclidiana. En antes nos convencimos a nosotros mismos qua son solo las cosas en ci espacio las
Ia naisma forma en qua encontramos que ci postulado de it relatividad podia set qua Ia han una estructura o constitución hafinida; y ahora solo harnos de aSig-
satisfecho solo si ci concepto he tiempo qua habIa prevalecido anteriormente en nat cue rol —como veramos inmadiatamanta— a las masts gravitacionales ha
fisica era modificado, es an mismo tarnbién posible qua el principio generalizado de sus campos gravitacionales raspactivos. Es imposibia dafinir y medir longitudes
it relatividad pudiera obligarnos a separarnos de la geornetrIa euclidiana ordinaria. y tiempos (como pueda mostrarsa fácilmente) an un campo gravitacional he la
Einstein, considerando un ejempio muy simple, ilaga ala conclusion de qua sanciila forma dascrita an la sacciOn II, pot madio he relojas y barras de medir.
estamos de hecho obligados a esta saparación. Si fijamos nuestra atenciOn a dos Dado qua los campos gravitacionales están ausantas, la taoria especial de la relati-
sisternas he coorhenadas en rotaciOn, y asumimos que en uno de allos, digamos K, vidad se cumple cuidadosamanta; la valocidad de la luz, pot ejarnpio, nunca as an

198 199
C. 1. El epao D y el Cempo cc la fisica contemporSnea

:rmt mntantc, Sena ccmpietamente equivocado. no obstante, funciones continuas e inequIvocas, pero per to deinás completarnente arbitrarias,
pcc:a balsa que ha sido superada por la teoria general. de sus coordenadas antes de la deformación (y las 'cons tan :es' fisicas se comporten
Rcprcscnta ci caso especial en ci coal la teorla de acuerdo con ello). Ahora bien, dicha transformación de pun:os deja de hecho
ant: i. crectoa gravitacionales se vuelven insignificantes. toda coincidencia espacial totalmente inafectada; no cambian oor la distorsión,
d0 la, reoria Ceneral de la relatividad que es totaimente sin importar cuánto puedan ser alteradas por elIa las dis:ancias y las posiciones.
p::g dan alguna al esnacio sin tomar en cuenta las cosas en Porque, si dos puntosA yB, que coinciden antes de la deformac:ón (i. e., son infi-
ii: on a.c'ad: a cab -n : mica la relativizacidn compieta del nitamente cercanos uno a otro), son en un punto las coo:denadasx1, x2, x5, y siA
: u::tir
. be las conideracionesgeneraies anteriores que Ilega at punto x'1, xiv, xb, como resuitado de la deformacdn, entonces, dado que
tl nadn: probabic. El cspacio cci tiempo no son nunca objetos pot hipótesis lasx'son funciones continuas de valor simple de lasx, B debe tenet
cc misoc lc cociuntamcntc constituven on esquerna tetradi- tambiPn las coordenadas x'1, x',, x tras la defornnacidn —i. e., deben estar en el
mini mdcnan:: o objctco -: procesos hsicos con la ayuda de mismo punto A—. Consecuentemente, todas las coincidencias son inalteradas
:mas boce medidas. E cogemo este esquema en una forma tai que ci por la deformación.
'nitanre asume una form: tan simple como sea posibie. 5Somos i\fás temprano, por una cuestidn de ciaridad, solo habiamos investigado esos
pm bad: poe estamos tratando con un producto de la abstraccidnl. efectos en el caso del espacio; podemos ahora generaliza: agregando el tiempo t
c locada cs:: ordcnacion dcntro del esquemai Qé es como una cuarta coordenada. TodavIa mejor, podemos escoger como nuestra
co. :em::ccte obscrvamos'a medimosi cuarta coordenada el producto Ct (=x) en ci cual c dencta la velocidad de la luz.
in: :mmrac:memc Ouc la pos::1idad de observar cuidadosamente Esas son convenciones que simplifican la formudación matemática y nuestros
macc:: identica los mismos puntos fisicos en diversos cáiculos, y tienen una significacion meramente formal para el presente. Serla, por
in n:enin l:c': v cue toda mcdida se reduce a estabiecer que dos de di- to tanto, errdneo asociar alguna especulación metafisica con la introduccidn del
cc: bin m ccaIcs nos hemos djado, coinciden en ci mismo lugar y punto de vista tetradimensionai.
-a lccm:a be todo.s los instrumentos dc medida de cualquier Además de su conveniencia para esta formuiación, podennos ver otras yen-
cc pnav:stos con agulas o escalas, desviaciones angulares, tajas que surgen de que consideremos at tiempo como una cuarta coordenada,
umnas dc mc:cnrio, o cualquier Otto medio— son siempre v reconocer por ello una justificacidn esencial para esta vision matemática. Para
ab.cn :cd Ia coincidencia espacio-temporal de dos o más puntos. mostrar esto claramente, permItasenos suponer ma porno que se mueve de cual-
ciema ante rode be los aparatos usados para medir ci tiempo, quier forma en un piano (puede set escogid.a lade x,, xv). El punto describe aiguna
t:c:icmmec:e nbc:. ThIcs coincidencias son, pot to tanto, estricta- curva en este piano. Si trazamos esta curva. podeiros, vifndola, obtener una idea
mm:: cab Iacb o1: c:paccs be ser observadas; v ci todo de la fisica puede set be la forma be so trayectoria, pero no be aigdn otro dato de su ruovimiento, C. g..
mm a cc: cicin::cscncia be leves, be acuerdo con las cuales se da la existencia la velocidad que tiene en diferentes puntos be su trayecto:ia, o el tiempo en ci cual
de esas coincidencias cspacio-ternporales. Todo to dembs en nuestra imagen del pasa a travPs de esos puntos. Pero, si agreganaos ci tiempo x4 como tercera coor-
mundo que no puede set reducido a tales coincidencias estb vaclo de objetividad denada, ci mismo movimiento será representado or una curva tridimensional,
hsica.y bien pucde set reempiazado por alguna otra cosa. Todas las imágenes del cuya forma nos provee inmediatamente die inforaiación acerci. del carácter del
mundo que conducen a las mismas leves para esas coincidencias de puntos son, movimiento, porque podemos reconocer directamente en ella que x4 pertenece
desde ci punto dc vista de la fisica, equivalentes en todas las formas. Vimos con a cualquier punto x1, x7, de la trayectoria, y también podemos leer la velocidad en
anterioridad que, si imaginamos la totalidad del mundo deformada de una manera cualquier momento dado a partir be la inclinación be la curva respecto at piano
arbirraria, ello no significa en to absoluto ningdn cambio observable, fIsicamente x1, x2. Debemos seguir a Minkowski at liamar apropiadannente a esta curva la Ilnea
real, siempre que ti-as la deformación las coordenadas de todo punto fIsico sean universo del punto. Un movimiento circular en ci piano x1-x2 serla representado

200
201
C.!. F.l espacio ye! tiempo en la fisica contensporanea

eec l:n.. e helica en Ic ariedad x,-x-x, Esta travectoria del punto El deseo de incluir, en nuestra expresidn para las leycs fIsicas, solo lo que
rreriemente. pot as decide, en aspecto de su movimiento, viz., fIsicamcnte observamos conduce al postulado de que las ccuacioncs de la fIsica
Ii Inca enivcr'u tridimensional sobre ci planox.x. Ahora bien, no alteran su forma a través de la rransforrnación anterior, i. e., que son váhdas
cmiera OCUrr en cc cseac iodmeson, ii i obtene
i para cuezlquier sisterna de coordcnadas espacio-ternporales. En surna, expresadas
n cern v i edad tetradimensional dclx,, x, rnatcrnáticamen:e, sen 'covarian:es' para tocla sustitucidn. Este postulado contie-
cc ct: lrnca pucdcn ser csrudiadaa con gran facilidad todas las rie postulafe general de la relatividad, porque, por supuesto, ci término
in nimicnto dl punto, La travectoria del punto en el espacio 'toda sustitucidn' ineluye aquellas que representan trans formaciones de sistemas
I:naa unIce rs sch: Ia 'nricdad del x,, x, x, a asI da una tctradirncnsionaics en movirnicnto completansente arbitrarios. Pero va más alld
:rd::rcvun:eral de unas pocas propiedadcs solo del movimiento: de csto, en la medida en que pernsitc que la relatividad del espacio, en ci sentido
I:nea uni"crsc las cxpresa: Las en su completirud. Es, de hecho, más general discutid: antes, sea vii ida aun dentro de esos sistemas de coordenadas.
en in a::enn i icn:ras cu e SCa precciunc'
n en ci cspacio a ci tiempo dependen En esta forma, cspa:io y tiempo son privados dcl 'dltirno vestigio de objetividad
Ce cicccinn e en maccc Cc reterencia. fIsica', para usar las palabras de Einstein.
nLdaracioncs accrca dt la relatividad general del cspac lop ueden Como se explico antes, podemos determinar la posicidn de un punto supo-
- in: cmcn 'If :s ala variedad espacio -temporal terradimensional; niendo ci trazado d.c tres familias de superficies a través del espacio, y luego, tras
I:cana. mmb:en. porpuc aumenrar cI nurncro de coordenadas no altera ci asignar un nümero definido, un valor paramétrico a cada superficie sucesiva de
cipi nccntc. El cisrema de las llncas universo en la varie dad xx-x 3-x4 cada familia, poderacs vcr los ntimeros de las tres superflcics que se intersectan
a1 einccer cc el rienapo de zodos los evenros en ci mundo. Mientras que en ci punto como s,_-_s coordenadas (cada familia debc set numerada con mdc-
tree crd :nc:c: n (le en pun:o: i r; e;em:cie rcpresenraba una deforinación del pendencia de las ot:a.$). Por supucsto, las relaciones entre las coordenadas que
eI MOH) Pc posicion a disrorsion de los cuerpos. la transformacidn son definidas de esta forma (las coordenadas gaussianas) no serán las mismas, en
en pen: end. atsO rc:radinrensionai rambien significa en carnbio en ci general, como las pee se dan entre las coordenadas cartesianas ordinarias de la
del mundo rerradimensional de los cuerpos: dado que geometria euclidiana. La coordenada cartesiana x de un punto, pot ejemplo, es
a in rdenao: :anap eral inin rambicn ardcrada pot Ia rransformacidn. Siempre dererminada marcando la distancia desde ci comicnzo del eje x por mcdio de una
dent Lena: Its :c-sui:ados pee su:gen de las formas tetrad im ens ionales, medida rIgida; ci rnimcro de veces que esta medida debe ser aplicado de extremo a
eec-a' ma:imien:os de configuraciones tridimensionales. Si extrerno proporciona ci nürncro dc coordenadas descado. En ci caso de las nuevas
cc men: CCe metre en cambio complete de esta ciase. medianre ci cual todo coordenadas, se sosticncn orras condiciones, dado que ci valor dc un para, mctro
:mnsfe::do a otto punto espacio -temporal de manera tai que sus no es susceptible d: obtcnersc :nmcdiatamente como un nürncro aplicando la
nut',-as coordenadas xP adx xdson funci ones completarnenre arbitrarias (pero unidad de medida. Dcbemos consccuentcmentc vet los x1, x 2, xy x4 del mundo
conrinuas a de valor simple) de sus coordenadas previas x., x, a3, x, entonces, tctradimcnsional como paráme:ros, cada uno de los cuales representa una farni-
como en ci case previo, ci nuevo mundo no es, en ci más mInirnogrado, Psica- ha de variedades tridimensionales; ci continuo espacio -temporal es dividido en
menre difcrente del vicjo, a ci cambio total es solo una transformacidn a otras dichas cuatro fambias, y los continuos tridimensionales se intersectan en cada
coordenadas. Porque tal cosa, que podemos observar solo pot medio dc nuestros punto universo, sicedo asI sus parametros sus coordenadas.
instrurnenros, t re., coincidencias espacio-temporales, permanece inairerada. Dc Si ahora consideramos que ci principio mcdiantc ci cual deben ser fijadas
esre modo, los puntos que coinciden en ci punto universo x1, a2 x3, x4 en ci pri- las coordenadas cor.sistc en una particion perfcctamentc arbitraria del continuo
mer universo coincidirPn de nuevo en ci Otto en el punto rnundox1 x21 x 3 x,i Su por medic, de familias de superficics —porquc las icycs fIsicas han de mantencrsc
coincidencia —V esto es todo lo que podemos observar— ocurre en ci segundo covariantes para transtrmaciones arbitrarias— parecerla en principio como si no
mundo precisamente como en ci prirnero. hubicra ninguna base o mcdio de oricntación flrme. No vemos inmediatamente

— fl 203
C. I F1 espacio ye! riempo en la fisica conternporSnea

a0 Dit an abeHuto las madidas, a como podriarnos ser exitosos en de que, par: el sisterna diseñado antes, 1: geometrIa euclidiana continda siendo
a. aLS nu erHas dadnido5 a as nuevas coordenadas, aun silas mis- válida Para regiones infinitamente pequenas (dichos dominios infinitamente pe-
a. ::. a c:an:_nta Jo mcdiJ:. Comparar barras de medir a observar quenos pueden todavIa ser grandes comparados con las dimensiones que se usan en
an an: n?ah soC si astas ostan Cndadas en alguna idea, otras partes en 1: fisica). Las ecuaciones de la teoria general de 1: relatividad deben
a r: sn aCe:, ames bicu. an: convencion cuva eleccidn, estricta- ser, en los casos mencionados, transformadas en ecuaciones de 1: teoria especial.
as co:ia:alm:nta d0 n:turaiaza arbitraria. aun si 1: cxperiencia Hemos ahora fandarnentado nuestra teoria sobre una idea que hace posible las
cunncrrt :aa como amJssimple que nopudieramosdudar rnedidas, a hemos revisado las asunciones pot naedio de las cuales podemos resolver
exitosamente ci problem: propuesto por ci postulado de la relatividad general.
result: nomsario realiza: aiguna convencidn, a liegamos a esto
nrin:iai a do cn::tinua:i, n, como sigue. En la fisica ordinaria es- VIII. Enunciación y significación de la ley fundamental
a:mad: a asainir sir: argamentos qua podemos hablar de sistemas de la nueva teorIa
G" rr'. ::n:i:. na: podemos liavarlos a cabo dentro de an cierto rado
1
Dc acuerdo con las filtimas observaciones, dirigirernos nuestra atención al reino
C ap:nn:a: Ha lnraai:ud puade sea vista como una a la misma cantidad en de lo infinitamente pequefio, y en él escogernos un sisterna de coordenadas tridi-
a C aunt aaC:ra::o. an rod: pasicion astado demo miento. Esta asuncidn mensional eucl:diano, de manera tal que los cuerpos que han de set considerados
a a:: diheada a:l cierta medida en la teoria especial de la relatividad. no tienen acele:ación perceptible con respecto a él. Esta elección es equivalente
con as::, I: Cngitud C una barr: as an general dependiente de su a la introduccidn de an sistema definido de coordenadas tetradirnensionales pa-
a:.::: a H absar"ado:; a C mismo sa cumple de las indicaciones de un r: ci dornsnio en cuestidn. PermItasei:os fijar cualquier punto en este dorninio,
Pa can ear a: can lavicja fisica a: por asf decirlo, la transición con:inua hacia i. e., an punto universo ,4 en el continuo espacio-temporal, cuyas coordenadas
eirmns::neia de qua las alteraciones en la longitud a los datos asumiremos que son X1, A'2, A'3, A'4, en nuestro sistema local; de esas A'1, A',, A'3
dcl rican:: ereCan im:aaccp:ibiem:nte pequeños, si la velocidad noes may se miden aplicando una pequeña regla de medicidn de la unidad de longitud de
a:: 5.0 eid:Jes pacuC:s comparadas con la de Ia lax', podemos ver que extremo a extremo, y el valor de A'5, se determina mediante la lectura de un re-
asanci ::- C la 'neC tcor:a son rodavia permisibles. Ass. 1: teoria especial de loj. B represent: un punto-evento espacio-ternporal infinitamente cercano aA;
1: vid:: :m:a sus acuacionas de ml manera que degeneran en las ecuaciones sus coordenadas difieren, mediante los valores c/A'1, c/A',, c/A'3, c/A'4, de las de A.
':.r.n:raa a::: valocidadec paquenas. La 'distancia' de esos dos puntos universo es dada por la formula bien conocida
En I: : era g-ancral, la rala:ividad de longitudes a tiempos va mucho mds allJ c/ 2 =c/Y+c/x-c/x+c/x:.
a. Ia: npi:uJ C an: barr:, de acuerdo con ella, puede también depender de Esta 'distancia, ci eiemento-lInea de la line: universo, que conectaAyB, no
car ng:: cc. a OS! '6n. Par: aicauzar an punto de parrida en absoluto, un A,4- uooi es, por supuesto, una distancia espacial (longitud), sino, dado que es una corn-
an Cp:r dado par: cstar , debemos, por supuesto, mantener continuidad binaciOn de cantidades espaciales y temporales, tiene la significaciOn fisica de un
con la fisica qua hasta ahora ha probado su valor, a conforme con ello asumir que suceso dinámico, como claramente apuntarnos cuando introdujirnos la nociOn
csta relatividad Se disuelve par: cambios extremadamente pequenos. Debemos de iIneas univet-.so. El valor numérico de c/s es siempre el mismo, cualquiera sea la
considerar, dc este modo, a 1: longitud de una barr: como constante en 1: medida orientaciOn quc pueda tenet ci sistema de coordenadas escogido.
en que su lugar, posicidn a' velocidad cambian solo may ligerarnenre —en otras (La teorIa especial de la relatividad arroja una luz más clara sobre ds. Si, por
palabras, adoptaremos 1: convencidn de que, Para dominios infinitamente peque- ejemplo, c/s2 es negativo, establece que podernos, escogiendo apropiadamente
ños, a Para sistemas de referencia en los cuales los cuerpos en consideración no direcciones de coordenadas, obtener c/s = c/A', mientras las otras ties dXse des-
poseen aceleracidn, se cumple la teoria especial de la relatividad—. Dado que la vanecen. No hay entonces ninguna diferencia entre las coordenadas espaciales de
teoria especial usa deternainaciones métricas euclidianas, esto incluye 1: asunción
los dos puntos universo; los eventos que les corresponden ocurren en este sistenia

204
205
0.1. El espac.o ye1 tiempo en la fisica contemporánea

n:'cn .v:ar.vorocxaunadiferencia temporal aiEnestecasose dice que las propiedados métricas del espacio. Ellos fueron perfectarnente conscientos,
a. : in nororrolado sidxcspositivoesllamado'semejanteal no obstante, que no podrIamos habiar con propiedad de medidas y espacio sin
C tmo ca'o la s dirFccionm coordcnadas p u e d e n cscOgerse de hacor algunas asuncioncs fIsicas. Las palabras de Helmholtz fueron citadas antes
Cl dL'arar a. Los dos Euntc c? onto ocurren, para astO sistema,
F- (p. 18 /); aquI solo necesitamos aludir a las obsorvaciones de Riomann al final de
C Cl ama madida d Ia dLzancia que los separa. Finalmente so disortaciOn inaugural (p. 272 de su Gesamme/te IzVerke). AM establece que, en
=F:aCc :aimionr O?iO ocurro con La velocidad do la iuz, como se ye ci caso do una variedad continua, ci principio de s--,s relaciones mftricas no está
0 :st:tu:mmEo?su valor .ar ya contenido en ci concepto de variedad, sino quo 'vione de otra parte"; ha de set
Latroduci: algunas coordonadas nuevas X, a a x,, que buscado en "fuerzas do uniOn'l i. e., ci fundamonto do esas relaciones métricas dobo
:a:u.ctamontc arbirrarias do Cl. XF I. Cl, 1. c., debornos pasar sot do naturaleza fIsica. Sabemos quo las reflexiones on ci reino de la geomotrIa
cal a cuaxu?or otro sLtoma arbitrario. Ciertas diferencias de métrica adquieron un significado solo cuando so t:enen en mente SUS relaciones
dlv,. ox comcsp mdcn a Ia 'dLtancia entre los puntos d con la fIsica. Las anteriorosgno conducen de manera natural a una interpretación
an a xa' sis:cnaa, v las viojas difcrcocias do coordenadas dXpueden ox- fIsica, pero la demandan. La teorIa general do la roiatividad do Einstein ies da dicha
on :a oman do Ian nucvan dx osando formulas elemontales del cdiculo interprotaciOn directamonte.
: insaranmos las cxprcsiono as? obrenidas por las dXen la formula Porque, para roconocer Ia significaciOn do los g, solo nocesitamos traor a la
I
':paan clon:onto Coca. obtonem 's su valor expresado en las nuevas coor monte el significado fisico do la transforniación desde un sistoma local al sistorna
I: :nicato ro:ma general, como so discutiO procisamonto antes. El prirnero se definiO por la pro-
piedad do que on punto material, dejado en el ospacio do las X1, Cl2, X5, se muevo
- ,.xlv: ';ssaICl galv 2,.alv.alv, a.1C + 2g114
dlv rectilInea y uniformemente on osto ospacio; su lInea universo,6 i. e., la Icy do su
movimionto, Os consecuontemento una lInea recta :etradimensional, ci elemento
linea dado por:
am una soma do diez terrnanos, en la cual las diez cantidades g son
do Ian coordonadas x. 5 Elias no dependen de la elecciOn particular =dX+dX+dX)+dX
dl socama, :al, PIDE01,11telvalorde ddlera él mismo independiente.
C mad Luomano :' Holmholtz examinaron variedades tridimensionales no Si transformamos a las nuevas coordonadas x, x,, x ,5, x4, osto significa quo
mar. 102 factcrcsdl, quo anarecen en Ia expresiOn para ci elemento estamos viendo el mismo ovonto, ci mismo movimionto del punto, desde aigfln
Local. mm :ao:idadc2 poramonto geomorricas, mediante las cuales so determinan otro sistema arbitrario, con rospecto al cual ci sistoma local so ostá moviendo,
por supuosto, con acoleraciOn on aiguna forma. Pcr to tanto, en ci ospacio do x1,
x 2, x0 el punto so mueve curvilinea y no uniformemento. La ecuacidn do su ilnea

a:: ax universo, i. e., su icy do movimionto, so aitora, on la medida en quo su elemento


- —xE
ax. - ax ' ax
ax ax.
lInoa, exprosado on las nuovas coordenadas, es dado ahora por:
.,, ax, - ax.
ax ax - ax, ax
Realizando las operaciones indicadas fdcilrnenre encontrarnos que:
cls =g11dx + ... 2g12dx1dx2 +
2 :
ax. ax. ax, :2

ddx lox.) 1') -


ax ax, ox, ax. ox. ox. ox ox.
Oh
Ox, Ox. ox, ox, ax, ax, ox ox, 6
Su ecuación, como ecuaciOn de lalinea geodesica mix pequeñz, tiene Ia forma: l'(Jcts) = 0.

lId
207
Cl. Eli cspacio v ci tiempo en Ia fisica conternporSnea

ccicc principio de equivalencial Dc acuerdo con este, ci in linen univerao c/c unpunto material cx una linen geoc/isica en eicontinuo espacio-
cn pun:e linrado a si mismo se mueve con cierta aceleracidn" temporal. Esta e cumple la condiciói: de relatividad, porque es covariante para
- Jn:e a el enenciade dc cue cl punto est en movimiento bajo la in- cuaiquier transformacidn arbitraria, clado que Ia lInea geodésica se define mdc-
ail La ecuacion dc la linea universo expresada pendientemen:e del sisteina de referencia.
racn;a' :crescn:: a1 niovimiento de un punto en ci campo Al formulate1 Drincipio, Ia diferencia entre las visiones de Newton y Einstein
a .Le ; n. cia ctc modo. las cantidades que determinan ci
So acerca de los efectos de Ia gravitación es manifiesta. Dc acuerdo con Newton, ellas
ccc su Ppame en Ic nuava scone es analoga ala jugada por ci poten- son fuerzas reales, pot las cuales un cuerco es arrastrado de su curso de movimiento
en Ia Score- ocu-toniana. Podemos, por lo tanto, denorninarlos inercial natural, y rectilIneo. Segfin Einstein, ci movimiento de un cuerpo en ci
c rnan:: s cc. c tencial gravitacional. campo gravitacional es Ufl movimiento 'naturall completarnente libre de fuerzas,
cc pcntc. quc era una linea recta para ci sistema local, i. e., dado que simplemente permanece sobre Ia lInea universo mis recta.
cc :ceecn :na ccc ueña cntrc ci puntos universo, representa asI mismo Podemos quizas ilustrar la diferen:ia entre los dos modos de exphcación por
en a: nuevo sistema de ac x. x, porque Ia definicicin medio de una analogia usada (aiterada en cierto sentido) por F. A. Lindermann
cc dcica c indecendiente dcl sistcma de coordenadas. Si pudiéramos de Oxford, en su introduccidn a Ia version inglesa de Ia tercera ediciOn de este
an rcc :ni c 'Lstcn:a locaL corno inflnitesirnales, lallnea universo peqneño libro. Supongase que alguiert observa sobre una mesa de billar que las
nt:acr:a ciacia un cicrnento ha. La reflexidn hecha antes se con- bolas que ruedan sobre Ia mesa se dcsvian hacia un punto particular siempre que
en en sinscn:Ido. y no podrianeos extraer ninguna otra inferencia. Dado ilegan cerca de dicho punto, de modo que su trayectoria sc curva en Ia vecindad
ci: ci macdc cia Galilco via tcorla especial de Ia relatividad han sido tan de este punto, siendo dicha curva más fuerte en Ia medida en que Ia bola rueda
nhrn:ada po: Ia cxpericncia. es ciaro que debe haber en rcalidad más lentamense. Si el observador tiene mucha confianza en ci fabricante de Ia
pataIa' ccclv' si cscogemo un sistema apropiado de referencia, mesa, que no alberga Ia menor duda a:erca de que csti perfectamente nivelada,
asumiri que hay un centro oculto de fucrza en Ia parte de la mesa en cuestiOn,
quc atrac Ia bela hacia alIl. Pero, si él observa ahora que todas las bolas que ye
muestran exactamente Ia misma conducta, tanto si son hechas de madera, acero,
ci:. :cecca :er:e dcl mundo en las cualcs, con este sistema escogido, no mardI o algdn otto material, eventualmente abandonará su creencia en una fuerza
ne lad cencie ccrccptibh de materia gravitatoria. En ella Ia ilnea de atracciOn oculta, qiee opera con completa independencia dcl material, y lie-
- cci: s:ciema ci una cinea recta, v. consecuentemente, para sisternas garci a Ia idea de que la superficic de la mesa no csti nivelada en esa area, sino que
r:nrcic. ene gccdGica, Recordemos ahora de nuevo nuestro principio de contienc on pcqucno hoyo, cuya presencia explica ahora Ia conducta de las bolas
C: acncrdc ceo h coal dcben set asumidas las nuevas leves. en una dc la forma mis simple posible. El razonamiento dcl supuesto experimcntador es
cirma sal cue iCs vie'a lcvcs estan contenidas en ellas tan incambiadas como sea precisamente anilogo al pensamiento de Einstein, quien abandonO la crccncia en
;asible. v las :auevas se resuelvan en las anteriores para los casos limite); y Lace fucrzas gra'.'itacionales particulares, c introdujo Ia 'curvatura' dcl espacio como
rnos entonces Ia hipdtesis de que Ia relacidn obtenida en esta forma es válida muy principio explicativo.
generalmerite para toho movirniento de un punto bajo Ia influencia de la inercia Debemos enfatizar de nuevo que las coordenadas x1... x4 son valores numéti-
v Ia gravitacion, i. e. que ia linea universo del punto es siempre una Ilnea geodé cos, quc fijan ci ticmpo y ci lugar dc on evento, pero quc no tienen Ia significaciOn dc
sica, aun cuando hay materia presente. Esto nos da Ia deseada icy fundamental. distancias y ticmpos como son mcdidos de mancra ordinaria. El 'cicmcnto lInca' ds,
Mientras que ia icy de ia inercia de Newton y Galileo establece: "Un punto que pOr Otto lado, ticne un significado finco dirccto, y pucde set dctcrminado pot
no sufre fuerza aiguna se niueve uniforme y rectilIneamente'l la Icy de Einstein, mcdio dc escalas de mc dir y rclojcs. Es, por dcfinicifln, indcpcndicntc dcl sistema
que comprende tanto los efectos inerciales como los gravitacionales, afirma: de coordenadas; de estc modo, solo ncccsitamos dirigirnos a nosotros mismos

208 .111111<1 209


C. 1. El espacio ye! nempo en la fisica contemporánea

localX .X, ci valor que obtendrernos aIII parade será vâlido ayuda de ninguna asuncidn ulterior, una explicación cuantitativamente exacta
del movimiento andmalo del perihelio de Mercurio, un fenómeno que la teoria
Han 1 41 cins aEcra acuelloc racos cue con de importancia fiiosdfica
newtoniana aodIa explicar solo introduciendo hipótesis especiales de naturaleza
a. :n:at:es par: In nsion di cspacio y ci tiempo he acuerdo con
muy arbitraria. Esos son resultados sorprendentes, cuyos aIcances no pueden ser
a P :na en lo cue estamos ahora interesados. Para Einstein,
fácilmente sube.stimados: y debemos coincidir con Einstein cuando dice en la
el ecradio prelilninar pam ci probiema fisico de in obtencidn
conclusion § 1 de su ensayo "El fundamento de la teoria de la relatividad general":
C,- l: r a :mu:e he las canddade I. C. de descubrir eorno dependen de la
"El hecho de que las ecuaciones deducidas desde ci postulado de la relatividad
:rr'imiento he ia sn:sa pravitacionales. Dc aeuerdo eon ci prin-
general rnedante procesos puramente matemáticos [...] nos da en una primera
CT at. -nadad, Lin c:ein comenza aqui de nuevo tmabajando a partir de los
aproximaciOn La icy newtoniana de la atracción y en una segunda aproximaciOn
reor:: especial d Ia chad' idad. Esta ultima nos habia enseñado
ci movimiento del perihelio de Mercurio descubierto por Leverrier es una prueba
I.. ma.ter:a en sentido ordinemia, sino mambien toda ciase de energia,
convincente de que la teoria es fisicamente correcta'l
ma: pm radacionci, que Ia maca mercial es conjuntamente idéntica eon la
La nueva icy fundamental tiene una ventaja adicional sobre la fOrmula de la
enerz::. E:c mpl:c: pvc no solo as 'n:aas1 sino las energlas. deben figurar en
atracciOn newtoniana, en la medida en que se expresa como una icy diferencial ;
dffereacialts pvc dan Ins p. Las ecuaciones deben, pot supuesto, a e., de aeuerdo eon ella, los eventos en un punto en la variedad espacio-temporal
a s -:ar:anres par evaiquiem custitucion arbitmaria. En adicihn a esas
dependen solo he que haya puntos infinitamente cerca de él en toda dirección,
and on :n.ciaes ave, d, c5d ci nvnto he vista de la teomia son obvias, Einstein
mientras que eat La atracciOn de Newton la formula de la gravitaciOn ocurre como
ulterior he cue las ecuaciones difemenciales son de segundo or-
una fuerza que aculi-a a distancia. Esto significa que hemos simplificado conside-
pare1 heed a he que el vieio potencial newtoniano satisfacia una
rablemente la :magen fIsica del mundo, y, consecuentemente, hemos avanzado
a dferrneiai he exaetamente ee mismo tipo. En esta forma, ilegamos
Otto paso en 'a teoria del conocimiento, al arrojar la gravitaciOn, la fuerza Oltima
a errectamente dednidas par?. las,-<, vast ci problema de su estabieci-
que aetna a d:stancia, fuera de la fIsica, y expresando todas las Ieyes que subyacen
ricamente resuelto.
a los eventos fIsicos Onicarnente mediante ecuaciones diferenciales.
vtmos ave, exceto nama in recién mencionada analogia puramente
Todas las atras leyes deben, por supuesto, también ser formuladas en una
farmaIa:craaconaoeta es contruida sobme fundamentos que no tienen abso-
forma tal que permanezcan covariantes Para cualquier transformación arbitraria.
Ivtamcnme nada en comun eon Ia vieja teoria he Newton del potenciai; es, por ci
El método para hacer esto es prescrito por ci principio especial de la relatividad
nrraria, amarroliada purarnente de5de ci postulado de Ia reiatividad general, v
yel principio de coratinuidad, y ya ha sido aplicado pot Einstein y otros. Impor-
rca::: P as he Ia hsica bien sabidos en tanto suministrados pot ci princi-
tantes cIrculcs de interés airededor de la electrodinámica, de los cuales se espera
air espccaa Pa la relatividad Es mu: sompmendente que las nuevas ecuaciones,
que, combinpnclola con la nueva teoria de la gravitación, sera' posible construir
pvc han antenidac por medios tan diferentes, degeneren actualmente en la
un sistema de fisica impecable. El gran problema para los fisicos del futuro es
darmuia nevatoniana Para la atraccion he masa general en una primera aproxima-
poner a la electrodinámica y a la teoria gravitacional bajo una Icy comOn, y asI
cion. Esto cc en sI mismo una exceiente confirmacidn de las imneas de argumento
abrazar ambos reino.; en una teoria. Las tareas que han sido llevadas a cabo en esta
que deben inspiram una confianza mu: considerable en su corrección. Pero, como
direcciOn —debméndose la rnás interesante e importante a Hermann Weyl— no
sabemos, los ingmos he la nueva teoria no terminan aqul. Porque, Si trabajamos
pueden todavia verse como exitosas; probablemente esto se debe, ante todo, a la
las ecuaciones en una segunda aproximacidn, emerge inmediatamente alil, sin la
ausencia de futuros datos de la experiencia, en la cual los fenOmenos eléctricos y
gravitacionales ocurren simultáneamente.
Ellas son representadas en la teorIa especial de la relatividad por los componentes de on 'tensor'
rerradsmensional, ci tensor del mornento de energia.
En adiciOn ala confirmaciOn astronOmica mencionada antes, hay todavIa otras
posibilidades de veri.ficar la teoria mediante la observaciOn, porque, de acuerdo

10
211
tIrrr: C. I El epacto ye! tiempo en Ia fisica conternporánea

ii ci o:ii ibr. en primer lug un alargamiento todavia perceptible del vernos a Ia Tierra como inmóvil, entonces las trelias fijas más cercanas, ha sido
:c:) Cc oscflaci6 n Ge ia luz en un Campo gravitacional muY fuerte; y, en seun-
Z) objetado, se están moviendo, relativamente a un sistema &coordenadas fir-
CIO 2 :nn:rta:sc par s: mfsma una curvatura en los ravos de luz.
;' memente ligado a la Tierra, con una velocidad mayor que la de la luz, de modo
en 'o'-:racct r ra do la ultlma las lincas geodesicas as O. La presencia del ti que ci sistema de coordenadas que rota con Ia Tierra es imposible como marco
r :z quo cnsiste en un dcspazamiento de las Ilneas espectrales hacia j * de referencia.
- r - :: :e:a n: maivas. no ha sido todavia definitivamente establecida.
cnsan one I s han estahiecido con certeza, otros dudan de pensar quo so refutación arroja una luz especiirnente brillante sobre este, por-
Jo ' :jad. So tspera quc las observaciones en ci nuevo Instituto Einstein en que presupone muy ingenuente un sistema euclidiano de coordenadas, aunque
:r:fcucr pronto el asunto El segundo efecto, no obstante, viz., la de- la necesidad de introducir la geometrIa no eucidiana fuera do hecho uno do los
r'c establecido mas aLa do duda el 29 do mayo descubrimientos más esencialos. Si so considera ala Tierra en roposo, ontoncos on
i I c: :a : dcl eclipse tta J aol. La 1uz provcnientc do una estrolla quo, virtud do la rotacidn del sistema do las ostrellas fijas, so prosenta una fuorte desvia-
:T y: s nac: Ia Tcrra, nasa ccrca del Sol, es atraIda por el intonso campo cidn del ospacio do la ostruc:ura ouclidiana en d:stancias rolativamonte poquoñas
g:a :za -71 "21 de utmo. Eto, conforme con Ia teoria. doberia expresarso on un . dosdo el ojo do rotación, que rápidarnonto aenta hacia ci exterior. La conexión
dccp:z:::n:ento :naCiesro d0 Ia estr11a. Dado quo osas ost tell as quo están airedo- indisoluble ontro fIsica y goomotrIa, quo forma un componento integrador do
: c1 -I en :i: pnectadas sb:ela esfera celeste' son solovisiblos alojo o la toorIa, es dojada complotamonto fuera do la oxpiicación si suponomos quo es
a n f :csgr2fco durante un ec1pse total do Sol, osta inferencia a partir do la . posiblo hablar do un sistema do coordenadas quo consiste on tros lInoas rectas eu-
:oiuprobada en dichas ocasionos. Dos expodiciones fuoron . clidianas quo so oxtiondon perpondicularmonto nacia dualquior distancia desoada.
nva: Cc inlatcrra para obscrvar ci mencionado eclipse. Estas fueron cxi- Las ilnoas y la 'roctitud' solo puoden set definidas en rolación con datos fIsicos,
: al ncny:ar cue el decpiazamicnto do la posicion aparonto do esas ostrellas y una ostructura solo ontra en considoracidn como un sistema de coordenadas si
:a :al c : s c1 aba sido profe:izado por Einstein v, en efecto, el oquivalonto puodo do alguna manora sor concobida on :antc roalizada fIsicamente. Si imagi-
'acalculia(:10 nreviamcnte. Esta conhrmacion Os, sin lugar a dudas, namos, por ojomplo, un fare instalado on el Polo Norte, y so onvIa un rayo do luz
:y -4 c • gr
Z7 :na r:llantec dci pensamiento humano. en su si ion . hacia arriba on la dirocción del ejo do la Tierra, v dos rayos rnas mutuamente per-
e amoso deseubrimionto del planeta Neptuno a partir do pondicularos on dirección horizontal, osos tros rayos forman una claso de sistema
lee :alc do Lc'crrer dams. La teoria general do la relatividad ha resistido , do coordenadas fIsico rectangular, on reposo rarivamonto a la Tierra; y ahora
::it autc ia pruoba mas sevoras. El mundo de la cioncia rinde homenaje al osto puode usarso do hecho como base pa dos:ribir todos los movimiontos on
c cr tr dran:o con el cual la corroccion del contenido fIsico do la toorla y la el mundo on alguna extension desoada, aunque no dobe olvidarso quo las cuatro
, crdad do us fndamoneos filosoficoa son confirmadas por la oxperioncia.
coordenadas no puoden sor soparadas on coordenadas espaciales y temporales.
Toda las objociones do naturaloza puramente conceptual, quo ha sido con- Puedo verse fácilmente quo las dos lInoas más rectas formadas por las trayoctorias
siderado nocesario piantoar contra la doctrina do la rolatividad, dependon do una I do los hacos do luz aparocorán bajo la forma de una suorto do ospiral, en una forma
mala comprensión do la teoria. La vision rolativista do la rotación ha sido par- tal quo el serponteo do los espirales provocará una aproximación siempro mayor
ticularmonte propensa a erroros ocasionales, y puedo set brovomonte resumida do ambos on la medida en quo nos movemos hacia fuera. Relativamonto a este
on este punto. <
sisterna, la velocidad do las estrollas ma's distantos so aproxima a la velocidad de
En la toorla general, la velocidad do la luz, c, dopende del campo gravitacional,
la luz, sin alcanzarla. El oxceso do este lImite estai también descartado on la toorIa
y, por lo tanto, varia con el lugar. Dado quo la toorIa especial consorva su validez en general. Do este modo, la rotación do la Tierra es relativizada, en la misma forma
rogiones pequonas, siempro so da naturalmente el caso do quo la velocidad do un . on quo todos los movirnientos posibles do las encidades fIsicas son relativos, on
cuerpo no puede alcanzar el valor do la velocidad do la luz. Pero, si, por ojemplo, la tooria, unos a otros. Pero la insistencia do ver a todos los movimiontos roales

21 -
213
Emr1r1m C. 1. El espacio ye1 tiempo en la fisica contelnporSnea

a algun sistoma ouclidiano imaginado ostá tan en contradiccidn inesperada y maras iliosa a las discrepancias, que es do enorme importancia para
ci alt: do ia toona como si uno Luera a declarar la legitimidad de un siste nuestra imagon del mundo.
ordenada on mm imlonto do traslacidn relarivo a la Tierra a Fue croIdo gets eralmente por los antiguos que el cosmos estaba limitado pot
ec:o:. macr oue là do Ia iuz.
ti una onormo esfera, a ouva superficie interna so pensO quo estaban unidas las estre-
na do quo tie: los motemientos y las aceleraciones son relativos Ilas fijas en alguna farma. Aun Copérnico no fue exitoso en destruir esta creencia.
a là acrcion do cue ci espacio y el tiempo no tienen objetividad HabIa colocado al Sol en medio do los planetas quo se movIan a su airededor, y
Un :rciad ineluuo al otro. E ospacio nd tiempo no son medibles por reconociO a Ia Tierra ccmo un planota entre otros, pero no todavIa a! Sol como
rerman on marco on ci coal ordenamos los oventos fisicos. Como una estrella dja eri:re otras. En comparaciOn con esta vision ingenua, cuando
prin:tpio. podomos oscoger esto marco corno gustemos, pero ac- Giordano Bruno propuso la doctrina do la infinitud do los mundos en el espacio,
nacomo on forma tal quo so conforma más estrechamente con los la imagen del mundo debe haber parecido volverse más rica y exaltada. ResultO
Oh- do modo quo las'lint-as geodesicas' del marco asumen atractivo a la imaginiaciOn considerar a las innumerables estrellas como soles so-
on a I UI: d:srintin Iit--anios an a la formulacion más simple de las leves mejantos al nuestro, suspondidas en el espacio, y al espacio como extendiéndose
rUn no none existoncia independiente, sino que solo se manifiesta al infinito, no limitado por osfera rigida alguna, ni encerrado pot una 'cdpula do
en a oosa adonadas. MinkowslL haUa enunciado en breves palabras, como cristal'. Bruno gicnifica la libertad do espIritu quo emana do esta extension del
reuI:ad U 1: mona especial do la rolarividad, la proposicion de quo el espacio sistema del mrmdo on palabras exaltadas:
o. aroma a :: mflsmos Sc reducen al estatus do moras sombras, v solo una sIntesis
ndmoblc U ambo s none una oxistencia independionte. Asi, sobre la base de la Ya no confinadas las alas so extionden hacia los cieios
aerr:a gonoral d0 là relatividad, podemoc ahora decir que esta sintesis misma se ni reducicas bajo una bOveda do cristal
01 vuolm on: mora sombra. una abstraccidn; n quo solo la unicidad do tiempo, vacUa hacia las profundidades fragantes del éter,
::no done una oxistoncia indepondiento. dejando a:rás el mundo terrenal con su dolor,
V todas las pasiones do to mortal.'
IX. La finitud del universo
En 1a mocant:: d0 Nencon, a. on ofocto. en Ia Esicaprooinstoiniana conjuntamonte, No fue hasta a ac:ualidad que la descripción del mundo como un todo
opa:i: 'ug:ba una ?arto quo era indopondionto do cuquior consideracidn acerca descnita en onus linoas ha tenido una influencia completa. Era ciertamente, des-
do là ina::u, n como un arron puede oxistir libre do contenido Y preservar su do un punto do vista estético, más atractivo y más satisfactorio para el ftiOsofo
om- ci oa:io habr:a do presorvar sus propiedados, tanto si fuera 'ocupado' pot reprosontar el cosmos como cornpuestc de un mundo do materia extendiéndose
materia o no. La tooria general do la relatividad nos ha onseñado quo esta vision es inhinitamente en el espacio; un viajero en camino hacia regiones infinitamente
infundada a errOnea. El 'espacio', de acuerdo con olla, es posible solo cuando hay distantos so ericonará siompro con nuevas estreilas, aun si continua a través de
matoria presonte, quo on consocuencia dotermina sus propiedades fIsicas. toda la eternidad, sin alcanzar los lImites do sus reinos o agotar su nOmero. Es
Este punto do vista, quo surge do la teorla general do la relatividad, so prueba cierto quo las ostreilas han sido sembradas con gran escasez en las regiones celestes;
como ci Onico justificablo, cuando nos aproximamos a la pregunta cosmolOgica solo un equivalente comparativamente pequeno do matoria es esparcido en an
do la estructura del universo como un todo. So hablan ya encontrado antes ciertas gran volumern do espacio, pero su densidad media es la misma en todo lugar, y no
dificultades quo clararnente mostraban quo la cosmologIa de Newton era insoste- ha do volvorso cero aun en ci infinito. Do modo quo, si nos sujetamos a an cierto
nible, pero nunca so sugiriO a nadie quo la doctrina del espacio do Newton podrIa
set culpable de esas dificultades. La teorIa do la relatividad produce una soluciOn
8
Giordano Brrino, Operelàa!ianeJ, Bari, 1907,p.278.

214 215
C. 1 El espacio eel tiempo en La fisica conternporánca

cif masa, en algun gran volumen del espacio celestial, v lo dividimos demanhaban las ieves de Newton. Con la ayuda de esta hipOtesis, fue exitoso en
pa:: '4; 4_ mantener sin contradicciOn la idea de un mundo infinitamente extenso, llenando
dc mte olumen, deberiamos liegar. escogiendo un volumen conti-
randc, a on valor finito oonstantc para la densidad media. Desde todo ci espacio ccn una materia he densidad media. Un rasgo insatisfactorio de
d0 Ia dlo'ofia naa:ral, dicha imagen del mundo scala altamente esta teoria estd, no obstante, contenido en ci hecho de que la hipOtesis es inventada
r:. sa habr:a ri oomicnzo n: do. in un centro ni limites, v ci espacio ad hoc, s' no es provocaha o sostenida pot ninguna otra experiencia.
en a ur Dc este modo, rodea gran interés la pregunta de Si no es posible resolver ci
P,f-0 la in ca Ocloste de Newton cs ivcanpaci b/c con esta vision. Porque, problema cosmolOgico por aiguna nueva teoria que sea enteramente satisfactoria
S, "LlI 1110 alidcz esaricta dc la formu.agravitacional de Newton, de acuerdo en toha forma. Sc hace manifiesta por si misma a nosotros la sugerencia de que la
o a oua1.: :01 as oroc una ruerza muruamente atr aye nte que varia :nversamente teoria de la relatividad general podrIa ser capaz de hacer esto, porque, en primer
ci :vadr:/ de la distancia. los cidoulos mueatran que lo efectos en un cierto lugar, nos ha infcrmaciOn acerca de la naturaleza de la gravitaciOn, sobre la cual
dc macas prcsentes a distancias infinitas, se-un la la icy newtoniana representa solo una aproximacion; en segundo lugar, arroja
T o cc s'.unan a coo cicr:a fuerza gravitacional finita en e punto, una luz completamente nueva sobre ci probiema del espacio. Tenemos razones,
ebticoen vaiorcs infinito e indeterminados, por lo tanto, para esperar que nos proveerá de importantes revelaciones acerca de
Einlszcin rut-10a osro de una forma elemental como sigue: si es la densidad la pregunta sobre la finitud del mundo en ci espacio.
marena an el universo, anronces ci equivalente de materia conte- Cuanho Einstein investigO si 5U teoria debla ser puesta en estrecha arrnonIa
cc oca ao ccfcra d0 radio R es pR-. La misma expresidn ipor un cono- con la asunciOn he un mundo infinito con una densidad uniforme promedio de
distribuciOn de estrelias, que habIa sido posible por la teoria de Newton, prime-
I rena: he Ia teorma d01 po:cncial ha ci ndmero de 'Ilneas de fuerza, debido
to se enfrentO con una desilusiOn. Porque parecla que un mundo construido de
a Ia gra' I:::.: que pasan a araves he 12. superdcie de la esfera. La extension de
acuerdo con las esperanzas anteriores era tan poco compatible con la nueva me-
Superd:: cc 40R, dc modo que han —ThP lineas de fuerza para toda area de
cdnica como lo era la de Newton.
sac crd::c, ho:0 cs:c cltinan cumero cxpresala intensidad de la fuerza que es ejer- Como sabemos, ci espacio de la nueva teoria de la gravitaciOn es no eucli-
o a a1 0:: gravitacional de los contcnidos he la esfera en un punto sobre diano en estructura, pero se aparta de esta forma conformándose en sus relacio-
sun c:hc c'uolnc claramcnre infinita, si _R aumenta más allá de todo limite. nes métricas a la distribuciOn de la materia. Ahora bien, si fuera posible que, en
Coma o': es imposible, ci universo no puede, en la teoria de Newton, estar correspondencia con la imagen del mundo de Bruno, existiera para ci espacio
omoiruida d_ Ia fmma rep:esen:ada; ci potencial gravitacional dehe convertirse infinito una distribuciOn uniforme de estrellas promedio, entonces, a pesar de
oem al icd::i:o. y c1 cosmos debe presentar la imagen de una isla he extension las desviaciones en lugares particulares, ci espacio podria ser toscamente liamado
indoira rodmda en to has partes por 'espacio vacto' infinito: via densidad media euclidiano como un todo, de igual manera en que puedo Ramat al techo de mi
he Ia materi: stria infinitamente pequena. habitaciOn piano, formando una abstracciOn que ignora las pequenas asperezas
Pero dicha imagen del universo serla insatisfactoria en el ma's alto grado. de su superficie. Los cdlculos muestran, no obstante, que dicha estructura espacial
La energIa del cosmos disminuiria constantemente, asI como la radiaciOn desa- —Einstein la llama cuasicuclidiana—no es posible en la teoria general de la relati-
parecerla en ci espacio infinito; via materia también se dispersarla gradualmente. vidad. Por ci contrario, he acuerdo con esta teoria, la densidad media de la materia
Después he cierto tiempo, ci mundo habrIa muerto en una muerte ignominiosa. debe ser necesariamente cero en ci espacio infinito no euclidiano; i. e., somos de
Ahora bien, esas consecuencias excesivamente incOmodas están inseparable- nuevo conducidos al sistema del mundo que discutimos antes, que consistiria
rnente conectadas con la teoria he Newton. El astrdnomo Seehger, quien puso en un agregado infinito he materia en Un espacio vacio he dimensiones infinitas.
al desnudo esos resuitados en su completa extensiOn, buscO evitarlos asumiendo Esta visiOn, que era insatisfactoria para la teoria de Newton, lo es todavIa ma's
que la fuerza he atracciOn entre dos masas disminuIa ma's rápidamente de lo que para la teoria general de la relatividad. No solo se aplican también en este caso las

2i6 217
C. 1. El esrac:o y ci tiempo en la fisica contemporánea

anrec. sino que surgen otras nuevas. Porque, si tratarnos de complejo finito de estrelias que existen en el espacio infinito ; esto, tras las obser-
O1C mm: : ndicioncs matemat calimiteparalascntdadesenciinfin ito, vaciones anteriores, significa que no podemos ver al espacio como cuasieuclidiano.
Ql l tcorrt ~ pon, t a ecm :aso, Einstein muestra que podemos intentarlo en dos iQpé posibilidad queda?
:m.1 en ?:imor logan pcnn: en asignar a las los mismos valores En principlo, parece como si no viniera ninguna respuesta desde la teoria,
a ila entl indnito en ci t:atamiento maternatico del movimiento Pero Einstein pronto descubrid que era todavia posible generalizar ligeramente
el s:na nianerario son permisibies ciertos valores limitantes más sus ecuaciones gravitacionales originales. Tras esta pequena extension de las
I. las ot:asg= C dadoquc todaviahemos de tomaren formulas, la teoria general de la relatividad tiene la inestimable ventaja de darnos
Ia:ing: J sistema etelar a grandes distancias, Pero la extension de una respuesta inequlvoca, mientras que la teoria newtoniana previa nos deja en
eLm comildad del universo es :ncompatible con las ideas fundamen- total incerteza, y solo podrIa rescatarnos de concebir una imagen del universo
do Ia relati'Cdad en dos aspectos. Primero, una elecciOn perfecta- altamente indeseable haciendo nuevas hipOtesis sin confirmar. 9
no sic:ema decoordenadas scria imperativaparaesto; v, segundo, Si suponemos de nuevo que la materia del universo está distribuida con
on 000rpo : a no sc debcria. contrario a nuestras hipOtesis, ala densidad absolutamente uniforme y en reposo, los célculos no dejan dudas acer-
me:po, pero on punto material todavia poseeria masa inercial ca de que ci espacio es esjPrico en estructura (existe Ia posibilidad adicional de
dimncia infinita de otros cuerpos, o aun si estuviera ccmple- que pudiera ser 'eliptico' en constituciOn, Pero podemos olvidar este caso que
solo en el espacio. Esto es contrario a la linea de pensamiento parece set de interés matemático antes que fIsico). Dado que la materia no ocupa
ar In
, ciria mn:ral de la relatividad: vcmos que solo entran en consideraciOn actualmente ci espacio uniformemente y no está en reposo, sino que solo muestra
am en Ins males la inercia de un cuerpo se desvanece al infinito. la misma densidad de distribución como un rnedio, debemos ver el espacio como
sicora a mm parece corel se-undo camino) que uno podrIa cuasiesférico (i. e., es esférico como un todo, Pero se aparta de esta forma en sus
ci immzc pam las p infinito, que cumplirian Ia Citima condición; partes más pequenas, al igual que la Tierra, que es una elipsoide como un todo
dci naundo trazada de esta forma tendria todavia una ventaja Pero, en tanto considerada en sus porciones más pequeñas, posee una superficie
an in,nna. en Ia mcdida en que ninguna estrella ni ningdn rayo de luz, irregularmente formada).
n:mnae c on p nd::a desaparecer en ci espacio infinito, sino que finalmente Lo que el término 'espacio esférico' intenta transmitir es probablemente sa-
anna 4 0al sistema. Pero tambien mostrO que dichas condiciones limite
bido pot el lector apartir de las conferencias Populates de Helmholtz." Denota,
L-on on d cne:d absoluto con el eLtado actual del sistema estelar, corno la como sabemos, la analogIa tridimensional con una superficie esférica; la primera
cap oncnca macscm. Los potencies gravitacionales aumentarIan al infinito tiene, como la ililtima, la propiedad de estar circunscripta, i. e., es ilirnitada y sin
M-- ada dca :d. I I' m ite, a se dartan necesari amen te grandes velocidades relativas
embargofirnta. La comparaciOn con la superficie de una esfera no debe llevar a
C0 as estrella micntms que, d0 hecho, observamos que los movimientos de las que confundamos 'esférico' con 'forma esférica'. Una esfera está limitada por su
cstrellas ocurren con extremada lentitud comparados con la velocidad de la luz.
La baja velocidad de las estrellas es una de las peculiaridades más sorprendentes,
comOn a todos los miembros del sistema estelar que se ofrecen ala observaciOn, y [Las ecuaciones de campo originales de Einstein (1915) predijeron un universo en expansion.
En dicho momento ci universo se concebla como estttico. Para ehminar la discrepancia entre
puede usarse como base Para especulaciones cosmologicas. En virtud de esta pro-
eon creencia y la conclusion de so teoria, Einstein en 1917 agregO un término extra (el 'término
piedad, podemos sin vacilar vet la materia en ci cosmos en reposo en una primera cosmoiogico') a sus ecuaciones, haciéndoias compatibles con un universo estático. Este término es
aproximaciOn (si escogemos un sistema apropiado de referencia); consecuente la pequena extensiOn ala que refiere Schhck. Cuando E. Hobble en 1929 descubriO la expansiOn
mente, basarnos nuestros cálculos sobre esta asunción. del universo, Einstein rechazO ci término cosmoiógico, llamlndolo "la mayor torpeza de mi vida"
(cf. C. W. Misner, K. S. Thorne yj. A. Wheeler, Gravitation, San Francisco, 1973, pp. 409 y707)].
Dc este modo, encontramos que ci segundo método no conduce a la meta.
Cf. H. von Helmholtz, Schr(/tesa zurErkenntnjctheorje editada y anotadapor P. Hertz y M. Schlick,
La inferencia es que, segOn la teoria de la relatividad, ci universo no puede set un Berlin, 1921.

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C. 1. El espacio ye! tiempo en la fisica contemporánea

ccrta a espacio como una parte de 61, ci espacio esférico, no y un sentido del poder tales como difIcilrnente haya podido ser obtenido en cual-
a una aarte del espacio infinito, sino simpiemente no tiene limites. quiet otra hazana de la ciencia.
N N an aa:c de nuectro mundo ecférico a procedo continuamente en
:c:aa:a aazara ana iperncic limite; Ia 'cdpula de crisralI que, de X. Relaciones con la ftlosofIa
aanacss. cc suponia que rodeaba el universo, existe tan poco para Es apenas necesaria mencionar que en las secciones precedentes las palabras es-
a: ari Bruno. No baa espacio dicta del mundo; ci espacio existe solo pacio y tiempc fue:on usadas solo en el sentido 'objetivo' en el cual aparecen en la
I: matcria exicta, porque ci espacio en sI mismo es meramente ciencia natural. La experiencia psicoldgica 'subjetiva' de la extension en el espacio
a:- La:: lx xbstrac:ion. Si. desda cualquier punto. trazamos en cualquier N, el tiempo es muy distinta de aquella.
mas recras, esta, en p:incipio. divergiran unas de otras, pero Ordinariamente no hay nada que nos induzca a analizar esta diferencia en
nuevo para nalmente encontrarse en un punto como antes. detalle; ci fIsico no necesita interesarse en lo rnds mInimo en las investigaciones
B:Ea Ili Lena cI esaaaio completamente, siendo eivoiumen del del psicOlogo sobre la percepciOn espacial. Pero, cuando desearnos formar una
fiin,:', Do, N re an: N Einstein nos pocibilita ann a calcular su valor numérico
imagen clara be los fundamentos epistemolOgicos ililtimos de la ciencia natural,
-7.1O i
cc disrr:bucido dada; obtenemos asIc! volumen U= se vuelve necesario dat una explicaciOn adecuada de la relaciOn entre esos dos
NP puntos de vista. Esta es la tarea del filOsofo, porque se acepta generalmente que
a abicos. una figora cnormemente aita; parac, ia densidad media de toca a la filosc fix revelar las asunciones fundamentales de las ciencias separadas,
an vaor excesb'amente pequeño. a' ponerlas en xrmcnIa mutua.
La csn:na del universo, que la icorla general de la relatividad revela a no- Pot esto, tarnbién, determinanios entonces la relación de los resultados
cc : -endear: en sO consisreacia logica, imponiendose en su grandeza y obtenidos COO la vsiOn precientIfica del mundo, y de alil que las paradojas de la
ualmcnte al dsico al ddisofa. Todas las dificultades que surgen teorIa de la relanvidad scan justificadas. Las paradojas relativistas concernientes
a: deNe"aon son superadas: sin embargo, todas las ventajas que la a las medidas del tempo, la duraciOn y la simultaneidad; la estructura no eucli-
anaa:n dcl munda presenta. a que la clevan sobre la concepcidn de los diana del espacio; ci éter no sustancial, al cual ci concepto de movimiento no
an con ana iuz mac clara que antes. El mundo no estd confinado
puede aplicarse, todas esas nociones que han ciertamente provocado una gran
N. embargo, es armoniosamente completo en SI mismo. conmociOn pcsterior condujeron a una minorla de expertos a condenar la teorla
sac -a dn magro de scr arruinado. porque ninguna energia o materia puede vagar de Einstein, pero evocando en la mayorIa un desco ardiente pot la iiustraciOn
mdo a qae el cspacio a cc indnito. El espacio infinito del cosmos
filosOfica, estc es, una reconciiiaciOn con la visiOn acostumbrada de las cosas. La
re:hazado, pt: esto no significa on sacrificio tal como para
tarea no puede cumplirse dentro del alcance de la presente obra, solo puede ser
Lmidad de la imagen del mundo, porque lo que hace que la idea apuntado el camina hacia la solución.
ad ir.dnim :apire sentimienros sublimes, Ia idea de la infinitud del espacio (el Qé nos conduce en general a hablar de espacio y tiempo? Cuál es la fuente
Imnit) actual no podrra en ningdn caso imaginarse) está más aLa de toda duda;
psicolOgica de esas nociones? No hay duda de que todas nuestras percepciones del
csta ausenc;a de cualouier barrera, que emociond a Bruno hasta ci éxtasis, no se espacio, y las concbisiones que resultan de aIll, emanan de ciertas propiedades de
Nringe dc ninguna manera.
nuestras imprcsic'nes sensoriales, viz., de esas propiedades que ilamamos 'espaciales'
Med i i idde pensamiento fsico, rnatemático v fllosófico,
mbnacn y que no permiten una definición más cuidadosa: porque nuestro conocimiento
ci genio ha posibilitado responder, pot medio de métodos exactos, preguntas de ellas lo obrenemos solo de la experiencia dirccta. AsI como me es imposible
concernientes al universo que pareclan predestinadas a ser pot siempre objetos
explicar a una persona ciega de nacimiento, por mcdio de una definiciOn en pa-
de una vaga especuiación. Una vez más, reconocemos el poder de la teoria de la labras, lo que ','o experimento cuando veo una superficie verde, también me es
relatividad en emancipar al pensamiento humano, al cual dota con una libertad
imposible descriair lo que quicro decir cuando adscribo a esta aparicncia verde

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C. I. El espacio y ci tiempo en la fisica contemporánea

posfcion definida en ci campo visual. Para saber lo que quiero no obstante, a pesar de esas diferentes impresiones, decimos que la forma cübica
d bfrnos cc: capaces de 'contemplarlo': debemos tener impresiones o per del objeto ha permanecido inalterada. Pot lo tanto, los objetos de la fIsica no son
Es:: cualidad esnacial, que cc un acompañarniento esencial de datos de los sentidos: ci espacio de la fIsica no está en manera alguna dado pot
a visnalcs, cc intuitiva icciccnLch Le asignarnos ci término en nuestras percepciones, sino que es un producto de nuestras conceptualizaciones.
a rodoslos etros datos de nuestro mundo de representacio No podemos, por lo tanto, adscribir a los objetos fIsicos ci espacio de la intuición
a :cc :i nec, r10 solo a los visuaie\. Las percepciones de los otros sentidos, con ci cual nuestras percepciones visuales nos han familiarizado, ni ci que encon-
a:::n:ntc has representacionec tactiles v cinestésicas (musculares y tramos en nuestras representaciones táctiles, sino solo un ordenamiento concep-
anco p:o: iedades que. ad mismo. Ilamarnos 'espacialesl Dc hecho, tual, que liamamos espacio objetivo y determinamos por medio de una variedad
cgos tienen del espacio consiste. exciusivarnente, de dichos de ndmeros apropiadamente dispuesta (coordenadas). Dc este modo, vemos que
Una cde:a st cxperimenta al tacto diferente que un cubo: experimento lo mismo que se aplica para ci espacio intuitivo lo hace para otras cualidades de
ac:oncs niusculares en los brazos, de acuerdo con cdmo describo los datos sensoriales, tales como los tonos, los colores. La fIsica no usa al color
a nil =11-1 0 ana l:nea iara o peoueña, suavemente curvada o en zigzag. Esas
como una propiedad del objeto con ci cual está asociado, sino solo frecuencias de
asriruaco la cuali dad cspacial RLum/ichkeiri de las percepciones las vibraciones de los electrones. Ni opera con cualidades de calor, sino solo con
mc cul:rc: son ellas las que la persona ciega de nacimiento tiene en su la energIa cinética de las moléculas, etc.
mcntc cuandO Ove Labia: dc diferentes lugares o dimensiones.
Argumentos similares se aplican a la consideración del tiempo psicoldgico
dam'. no obstant-, de los diversos reinos de la percepcidn no pueden subjetivo. No puede reclamarse un tiempo psicológico especial para el reino go-
uno con otros e. g Ci cspacio que surge de las representaciones bernado por cada sentido particular, porque es uno y ci mismo carácter temporal
rnpietamcnte diferente en ripo quc ci que lo Lace de representacio-
que permea todas las experiencias —no solo la de los sentidos— en la misma
an Lombre cicgo de nacimiento, quien tiene solo conocimiento del forma. Esta experiencia directa de la duración, del antes y el después, es un factor
a ccde, "e-sde aLl. forrna:se ninguna nocidn del ililtimo). El espacio
intuitivo siempre cambiante, de acuerdo con el estado de ánimo y con la atención,
a a .a m dc :nima
r.i cemejanza con ci espacio visual, y ci psicdlogo se
ahora largo, ahora breve: un factor que se desvanece durante ci sueño, y pone un
anacentra Ll.gado a dcci: que hay tantos espacios para nuestra intuicidn como
sello completarnente diferente segün la riqueza de asociaciones de la experiencia.
tcn;:mos, En surna, es fdcilmente distinguible del tiempo fIsico, que solo significa un orde-
El aaci dcl fnico, no obstante, que consideramos objetivo en oposición namiento que tiene las propiedades de un continuo unidimensional. Este orden
a ca5 edpaclo subictis'os, cc un espacio simple y definido, y lo pensarnos como u ordenamiento objetivo tiene tan poco que ver con la experiencia intuitiva de la
.ndepcndiea:c dc nuestras impresiones scnsoriaies (pero, pot supuesto, no mdc-
duración como ci orden tridimensional del espacio objetivo lo tiene con la expe-
acndicnte dc los obetos fisicos; por ci contrario, solo es real en conjunción con riencia intuitiva de la extension, como se presenta Optica o táctiimente.
ellos). No es idcn:ico con ninino de los espacios de la intuicidn anteriores, por-
Reconociendo esto, obtenemos la esencia de la doctrina de Kant de Ia 'sub-
que tiene propiedades muv definidas. Si iniramos un cubo rigido, pot ejemplo,
jetividad de espacio y tiempo', conforme con la cual ambos son meras 'formas' de
encontramos que su forma cambia para nuestro sentido visual conforme con ci
nuestra intuiciOn, y no pueden set adscritas a las cosas en sí mismas. Kant mismo
lado o la distancia desde la cual lo vemos. La aparente longitud de sus lados varla,
no da una expresiOn clara a esta verdad, porque siempre habla solo del 'espacio' sin
, sin embargo. Ic adscribimos la misma forma fIsica. Al formar un juicio acerca
trazar una lInea divisoria entre los espacios intuitivos de los diversos sentidos, o
de un cubo por medio de nuestro sentido del tacto, obtenemos un resultado se-
entre ellos ye1 espacio de los cuerpos del que habla la fIsica. El espacio de los objetos
mejante: med jante dicho tacto también recibimos impresiones completamente
sensoriales es idéntico, para Kant, al espacio de la geometria y la fisica ; lo vio como
diferentes, de acuerdo COfl Si tocamos partes más grandes o ma's pequeñas de su
algo intuitivo, pero lo contrastó, como intuiciOn 'pura', con Ia 'intuiciOn ernplrica'
superficie, o de acuerdo con las partes de la piel que entran en contacto con él;
de los sentidos particulates: no es tornado ni como el espacio de la vista, ni del

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C. 1. El espacio yel tiernpo en la fIsica conternporánea

:_Hid: m:::iz, , sin embargo. lots de codos elios en cierto aspecto. que designo como 'forma cubol" La impresión óptica es oto caeto diferente de la
H: :::a a csta C ncrruCcion etantlana, hallamos ocasidn para distinguir solo táctil, Pero la experiencia me enseña que van de la mano. En ci caso de una persona
cie016gic ifleCUtLvO\ v H espacio hsico no intuirivo. Debido ciega de nacimiento, quien adquiere la vision a travCs de una operaciOn, tenemos
na:amentC conccprual, es totalmente imposibie —contrario una oportunidad de estudiar su entrenamiento gradual en asociar los datos de los
1::: H: }Hanr cue Ia intuicion nos de la mas minima informaciHn en dos reinos de la visiOn y del tacto.'
C Cl :S:ac: tLS:CO Cs cucidiano 0 no. En conjunciHn con el tiempo Ahora bien, es importante entender muy claramente qué experiencias par-
C ae: nia' cad:cenac por elcscu:matetradimensionalqueh ernos
ticulares nos conducen a con ectar un elemento perfectamente definido del espacio
H ::rtidanrnz antes-,, : cue en ienguaie matematico puede ser tratado Optico con un elemento perfectamente definido del espa:io táctil, y de alli format
C. :n ta Var:cad de todos los numeros cuádruples X:,X 2 X5,X,.
ci concepto de un 'punto' en el espacio objetivo. Porque es aquI donde hay que
H H: out en crimera inctancia sollo nos son dados los espacios y tiempos tomar en cuenta las experiencias que surgen de la coincidencia. Para fijar un punto
debemca :m'Catigar con-10 liegamos, comenzando con en ci espacio, debemos de una forma u otra, directa o indirectamente, apuntar a
:rruce:n da a "ariecad espac:o-temporal objetiva. Esta construc- él: debemos hacer que el punto de un par He compases, 0 un dedo, 0 la intersec-
a: crcOne:o Cie la Ciencia natural, sino una necesidad de la vida or- ción He alambres transversales, coincidan con él (i. e., obtener una coincidencia
a race, :nando ordinariamente hablamos de la posicidn v forma de los espacio -temporal de dos elementos que están usualmente separados). Entonces,
estamos aensando en ci ecpacio hsico, que es concebido como esas consideraciones siempre ocurren cons is tentemente Para todos los espacios
d::re d Ics indiv:duo v He los drganos He los sentidos. Por supuesto, intuitivos de los Hiversos sentidos y Para varios individuos. Es teniendo en cuenta
a nuestra conciencja fo:mas a distancias, acerca de las esto que se define un 'puntc' como objetivo, I. e., independiente de las experien-
aensando. a traves He medios tactiles a visuales a representacio- cias individuales y válido Para todos. Un par de compases extendido sobre la pie1
a que siempre luchamos, en la medida He lo posible, por provoca dos sensaciones puozantes, Pero, si pongo los dos puntos juntos de mo-
nLc eancepruales no intuitivas en nuestro pensamiento mediante Ho que ocupan ci mismo lugar en el espacio Optico, obtengo solo una sensaciOn
rial: cue pu td, en actuar como sus rep resentantes, pero que no son punzante, y hay también coincidencias en ci espacio táctil. Bajo una investigaciOn
a. Lentanras sensibles He la concepcion hsi:a del espacio. Los primeros más cuidadosa, encontramos que llegamos ala construccb5n del espacio y ci tiem-
H. an: e: :onfandidoc eon ci ultimo, ni deben conducirnos a ver el ditimo, po fisicos mediante este mé:odo He coincidencias y no For ningilin Otto proceso.
cc=o intainvo, La variedad espacio-temporal no es ni más ni menos que la quintaesencia de los
H: ::c:stra pregunca, en relacion con la genesis He la concepción elementos objetivos definidos por este método. El hecho He que sea una variedad
ea aCiC desde los dams intuitivos He los espacios psicolHgicos, es aho- tetradimensional se sigue de la experiencia en la aplicaciOn del método.
a: clara. Eoa espacios con esencialmente disimiles e incapaces de comparación Este es el resultado He nuestro análisis He los conceptos He espacio y tiempo;
rnurua, pero tienen mutuamente, como nuestra experiencia nos enseña, una rela- es un análisis He Hatos psicoOgicos vistos como nuestra fuente de conocimiento.
cion funcionai uniforme perfectamente definida. Las percepciones táctiles, e. g, Vemos que encontramos la misma significacion He espacio y tiempo que Einstein
se correlacionan con percepciones visuales. Existe una cierta correspondencia
entre las dos esferas; y a través de esta correspondencia es posible ordenar todas
las percepciones espaciales en un esquema, siendo esto lo que ilarnamos espacio Vet ci Ensayo sobre ci entendimento hu7nano de Locke, Bk. II, oh. 9. a. 8 (nota de H. L. Brose).
objetivo. Si al experirnentar tin objeto los nervios de mi piel reciben una percepción 12
Esta concepción es conocida por ci lector ingles de la Nueva era Ia Ha la vision de Berkeley, (Fraser,
compleja de la 'forma cubol puedo, adoptando medidas apropiadas (encendiendo Oxford, ed., I). Cf. Dufaur, Archives des sciences physiques cC asaturci/es, tomo 58, P. 232. Schopen-
Lina vela, abriendo mis ojos, etc.), recibir ciertas percepciones visuales complejas, hauer cita varios ejemplos en ci capItulo 4 de La cucicirupie raiz dnprinczpio de razOn su,ficiente,
rnencionando en particular al ciego de Chelseden, un caso registracn en Phil. Trans., vol. 35 (non
de H. L. Brose).

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C. 1. El espacio ' ci tiempo en la fisica coneemporánea

a rca a aidc como esencial a U11,11C21 para la fisica, donde la habIa establecido be objeciones, este intento tarnbién bebe verse corno errOneo. El apriorismo ha
a feaccho, pocque rechazf Ia concepción de Newton, que negaba intentado en vano hacer jugar sus propios principios en la teorIa be la relativibad
c cics:riro. a fundaba la fisica so' re la concepción de la coinci- v los descubrin-ijentos posteriores, Pero, desde ci punto de vista del empirismo,
danaL -cm a. Lac aaadojas be ,a rcoria be la relatividadparecen ser ahora ellos reciben una interpretaciOn no forzada.
cxpd:adac. E. concepto de simultaneidad en elmismo lugai; de Esto es también aparente en relaciOn con el concepto be sustancia. La nueva
ml'- rod ci mrmdo dane una conciencja inmediata, no solo perma- teorIa fisica nos enseña a ver los campos electromagnético y gravitacional como
acm :aabaral a- qua cc vuelve la base be toda la teoria fisica, entrando por autos ubsistentes, y el concepto de sustancia como un 'portador' permanente be
Como an abo1aa La reoria solo dent que señalar que no hay experiencia propiebades se vuelve superfiuo en ciencia, mucho bespués de que el empirismo
Ic aim rancidad en diferenaes lugaresl a
puede operar entonces con be David Hume habIa bispuesto de él en filosofIa. Aqul tenemos la realizaciOn be
ta conic requicra el sistema Ic la fisica. La reiativizacidn del tiempo a un punto be contacto eminentemente beseable entre la teorla fIsica y la teorIa
am I'd a a:md, cue es:an conecradas forzosamente con la simultanejdad.
del conocimiento. En un asunto, la teorIa fIsica va mucho ma's allI be los IImites
mar remaaarcaicmatjca dentro be los cuales tenen:os batos psicologicos. La fIsica introduce, como sus
Can aaaacta am earrucaura no euclidiana del espacio: de acuerdo con la conceptos inbefinibles dltimos, la coincidencia be dos eventos ; por otro labo, el
yi an acm b carrallada, en la fisica anterior tanto ordinaria como cientIfica) se
anIlisis psicogenético be la idea be espacio objetivo culmina en la concepción be
cram cm ti cmacao era cuclidiano solo debido a que la experiencia enseña que,
Ia coincidencia espacio-temporal be dos etementos clepercepción. Han de ser visto
lantre' be. Inaa:es ordinarios be precision, la conducta de los cuerpos en el es ambos como una y la misma cosa?
pacac lc s a: Jescnra be hecho con mas sencillez por la geometria euclidiana.
Un positivismo riguroso, como el de Mach, afirma que asI es. En su opiniOn,
an 7, ron,.co
, t no
. se en ci caco de observaciones más refinadas (tales los elementos inmebiatamente experimentabos, tales como los colores, los tonos,
cram Ia IL achpse solar de 1919'. estamos autorizados e impelidos a emplear las presiones, el calor, son la dnica realidab y no hay ningOn otro evento ma's allá
aanonc be mabiba no euclidianos, a ninguna 'forma de intuición ci priori' nos del it y venir be esos elernentos. En cualquier otra parte be la fisica bonbe se men-
:a:pibe iic 10 nagaimos.
cionen coincibencias, se trata solo be un mobo abreviabo be hablar, hipOtesis be
En op : c don a esto, se ha intenrabo defender la teorla kantiana del espacio trabajo econOmicas, no realibades como las percepciones. Vista besde este punto
en ma 'aria be En rmas. En primer lugar, se ha supuesto que, aun Si ci continuo be vista, la concepciOn del munbo fIsico en su esquema tetrabimensional objeti-
a facra no a aclibiano, maestro espacio intuitivo podrIa todavia set euclidiano.
vo serla meramente un enunciabo abreviabo be las correspondencias subjetivas
ancmc' an:: la ruta be escape, no poco cornun en filosofia, de unificar dos espacio -tempo rales en los reinos be los hiversos sentibos, y nada mar.
abrn:acionaa rpuestas: creamos dos reinos a permitimos que una afirmacidn se
Esta visiOn no es, por supuesto, la Onica interpretaciOn posible de los hechos
cumpla en an' be ellos, a otra en ci otro. Pero aquI ci primero de esos reinos es cientificos. Si investigadores distinguidos en el campo be las ciencias exactas no
ci espacio intutivo be Kant, que ya habiamos rechazado antes; como puebe set cesan be insistir que la imagen del mundo ofrecida por Mach es ins atisfactoria, la
facilmente mostrado, los diferentes espacios de los diferentes campos sensoriales base para sus dudas bebe ser buscaba en esto: que las cantibabes que aparecen en
son, para comenzar, completamente no euclidianos. En segundo lugar, ha habido las leyes fIsicas no indican en lo absoluto 'elementos' en el sentido be Mach.13 Las
intentos para salvar las tesis básicas be la vision de Kant, argumentando que, aun coincidencias que son expresadas pot las ecuaciones diferenciales de la fisica no
silos axiomas euclidianos son inOtiles para la construcciOn del espacio, deben son inmebiatamente accesibles a la experiencia. No significan directamente una
usarse algunos otros principios especIficos para apuntalar cualquier construcción coincidencia de batos sensoriales; denotan cantidades no sensibles, tales como
del espacio; no pohemos hacerlo sin ellos y bebernos admitir que nos son dados
apriori. Pero, dado que nadie ha sibo capaz de determinar estos axiornas supues- 13
El lector ingles encontrará la teorIa correspondiente en K. Pearson, The Grammar of Science (nota
tamente necesarios, independientes de toba experiencia, de una manera libre de H. L. Brose).

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C. 1. El espacio y ci tiempo en la fisica conternporSnea

camo magnetico elect.-.o cantidades sernejantes. No hay argu trabajo, se revela al final como insosteniblo. Se ovita modiante la asunciOn, quo
a gao nos oercc a ostabiecer quo solo los elementos intuitivos, como es ciortamente admisiblo, he quo toda concepciOn que está actualmente en uso
C01-105- exiscon on el mundo. PodrIarnos igualmen:o bien asurnir para una descrip ciOn de la naturaleza fIsica puohe set vista como un signo de algo
on: coca co:Jidados QUO no Due den set directamente experimentados real. Creo que, en la lucha pot iluminar los recovecos más intimos he la teoria del
Esos tanibion pueden Ilamarse 'realesl tanto Si son compara- conocimionto, no necesitamos nunca abanhonar esta asunciOn, y quo ella hace
rca cantas 1:,atulz1voS a no. Pr ejemplo, las fuerzas eléctricas pueden posible una visiOn del mundo armoniosa en sus detalles Oltimos y perfecta en sí
realihad camo lo son los colores y los tonos. Son medib/es, y misma, quo también satisface la demanda impuesta sobre el pensamiento por la
n:n:an: :a:cn Ear Ia qcie lx epitemologia debiera rechazar ci criterio he actitud realista do pensar, pero sin hacer necesario abandonar cualquiera he las
coo -usado or. bica. El concepto do on electron o un acorno no seria, ventajas do la vision positivista del mundo.
ncicmcnco oar hipEcesis he trabajo, oar ccidc condensaha, Una he sus ventajas cave es que la relaciOn do las teorIas separadas recibe un
cur p hr:a Imonro bien dos:gnar oar conexiOn real o compleja de di- hebiho reconocrniento y una medida propia he su valor. Muchas veces nos semi-
caaco cbjocrcos: as: marco ol concepto he 'yo' henota on complejo real mos impelidos, on el curso do la discusiOn, a explicarnos claramente quo, en varios
:nc:i% as. cuvO conoxion particular cons isteen la as: ilamada "un i- casos, no hay ninguna posibilidad y ninguna necesidad urgente por distinguir un
lx cnciencia'l La incaon del mundo, como se presenta en la fisica, serIa punto he vista he los otros como el finico verdadero. Nunca podrá set probado
aPron: do scnlboios ordenados on un csquema tetcahirnensional, quo solo Copérnico estaba en to correcto y quo Tolorneo estaba equivocado. No
rad. coal cbcenencas conocirniento de la realidad; esto es, ms que una hay base lOgica alguna quo pueha obligarnos a establocor la teorla do la relatividad
CO, on-ri an aorcilian permitiendanos encontrar nuestro camino a través de como la Onica verdadera en oposición ala teorIa absoluta, o a declarar quo las do-
ccn:ncO's :atciciv terminaciones métricas euclidianas son meramente corroctas o equivocadas. Lo
Las dos li'loncs,ot:n en oposicion: a creo que no hayprueca rigurosa al- más quo puedo hacerso es mostrar quo, do osas alternativas, una es ma's simple quo
gun: d0 I: c rroccir a he our a la falsehad he la otra. Las razones que me inducen la otra, y conduce a una irnagon del mundo ma's complota y satisfactoria.
a drc:,ra:n a f:"jr he I: segonha —que puehe, en contraste a la vision estric- Toda teorla ostá compuesta do una rod do concoptos y juicios, y es correcta o
a aPciva:a amarse rcalista son las siguientes: prirnero, me parece verdadera si el sistema do juicios designa el mundo do los hechos unluocamente.
cnagio:accaaco a:bicra:io. per no hocir hogmatico, consiherac que solo los Porque, Si exiSte una correspondencia ilinica entre conceptos y realidad, es posi-
olomonta i000ctivos v sus rolaciones son vâlihos como rezlidadcs. ; Por qué las ble, con la asistencia he la rod do juicios on la teorfa, derivar los pasos sucesivos
rncoici- 'rs deber:au set los unicos 'cventos' en nuestro mundo? ;Por en los fenómenos do la naturaleza, i. e., predecir acontocimientos en el futuro. Y
go: no bad:': ccc evencos al laho he ellas? el cumplimionto do dichas profecIas, las coincidencias ontro cálculos y obsorva-
Ear nc:amos qoe los procesos ho Ia ciencia no justidcan una concepción tan cionos, es el ilinico modio do probar quo una teorIa es verdadera. Es, no obstante,
escrecha do Ia realidad. Pum propuesta en oposiciOn a ciertas hoctrinas metafisicas posible hesignar idénticarnente el mismo conjunto do hechos por medio do diver-
araces, pete estas pueden evitarse he otras formas. sos sisternas he juicios; y, consocuentemonto, puede haber diversas teorIas on las
En segundo lugar, la imagen estrictarnente positivista del mundo me parece cualos el criterio do verhad es igualmento bien satisfecho, y quo entonces hacen
insatisfactoria sobre la base he cierta carencia de continuidad. Al estrechar la con- igual justicia ales hechos observados, y conducen alas mismas predicciones. Ellos
cepciOn ho la realidad en el sentido anterior, infringirnos, pot asI clecirlo, ciertos son meros sistemas hiferentes do sfmbolos quo son asignados ala misma realidad
hovos en to fébrica he la realidad, que son reparados pot meros conceptos auxilia- objotiva: diferentes modos do oxprosión quo reproducen el mismo conjunto do
res. El lápiz en mi mano ha he ser visto como real, mientras quo las moléculas que hechos. Entre tohas las visiones posibles quo contienon el mismo nilicleo do verdad
to componen son puras ficciones. Esta antItesis, a menudo incierta y fiuctuanto, en esta forma, debe haber una quo es la ma's simple; y nuestra razón para preferir
ontre concepciones quo denotan algo real y aquellas que son solo hipótesis de procisamonte esta no está fundada en razones do economla práctica, una clase

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F1rt
C. 1. El espacio ye1 tic nip o en la fisica con tempo rtnea

md oltiliCia
J
aaaa:a camam se ha sotenido por aigunosi. Hay una razon iógica
Poincaré de que sin alguna convención no seremos exitosos en establecer las leyes
ara cu. eama en que la teorla mas simple contiene un numero mInimo naturales sigue siendo verdadero.
ma:: a a. Lasvisiones mac complicadas contienen necesariamente Vémos cuán estupendo es el rango teOrico de estas nuevas visiones. El andlisis
at ma : , bc malts podcrnos abandonar a nuestro gusto, v que, con-
de Einstein de los conceptos de espacio a tiempo pertenece ala misma categorla de
mama:. am ama candicionados pot los hechos bajo consideracidn; en evolución filosófica que la critica de Hume de las ideas de sustancia y causalidad.
ac1aa:aa a a a1. c: m tanto. asto: an lo correcto an afirmar que nada real les En qué forma continuará este desarrollo, no lo podemos decir. El método que lo
a. :re"on.,da caendmmzamentc dt los otros conceptos. En ci caso de la teorla caracteriza es ci ibmico fructIfero para la teoria del conocirniento, consistiendo,
:mc sm a tao lade, el roi de cada conccpto particular esta determinado por como lo hace, en una bilisqueda crItica de las ideas fundamentales de la ciencia,
Its man dialea : ma darma un sistama de simbolos, todos ellos indispensables. despojándose de todo lo que sea superfluo y exponiendo con una siempre creciente
dab atm Je Lemma, por ejcmplo, declara a un sistema de coordenadas claridad ci contenido puro ditimo.
pare no suminisere ,os medios de especificar este sistema. Su
a aunearade con al coaccoto de movimiento absoluto, mientras que la
Traduccidn: Alvaro Peláez
mnaa:cm a dab ne'v:miento relativo as suficienre para una descripcidn univoca
eachaaaas,
Allorainca. as aonaepeos de espaaio a tiempo, en la forma en que han apa-
an Ia dsiaa, mean inaluidos en esos factores superfluos. Esto lo
tea a mm, cc=o m resuitado de la teoria general de la relatividad. Tarn-
ga'adan anllcease seCaradamenee, sino solo en la medida en que entran en
-Iconcepto d ,a mincidencia espacio-eemporal de los eventos. Podernos, por lo
teat a, at: taaaa Cta mb en esea union mndican go real, pero no cuando se toman
aisil
Ya ::.plaataado la cuesrion acerca de sila teoria mas simple, que actumente
cc sCriO a 7 _t C Cit uede set experimeneado a afirmado, sin agregados arbitrarios,
no eIim:a simeb:aacamenec todo elemento orb/irene; v esto podrIa suponerse
as as an Ia me r:a general de la relatividad, dado que realmenee establece

qua a 'adad mat ten completa independencia de Ia eleccidn de coordenadas, y


paoree marameame meves entre coincidencias espacio-temporales, a, de este modo,
caere lo puanmenee observable, que exisee con anterioridad a toda interpretacidn.
Pero ann Ia teoria mas simple, que no contiene ningün concepto superfluo, no
,sea libre de arbicrariedad. Como cuaiquier acto de coordinación, la designación
de hechos por medio de juicios presupone convenciones arbitrarias de alguna
clase; una medida, por ejemplo, solo es posible por dichos medios. La convención
que subvace ala imagen del mundo einsteiniana es la (muy naturalmente admiti-
da) que sostiene que a escala pequeña la teorla especial de la relatividad, con sus
cdnones métricos euclidianos, se cumple bien. Dc este modo, ci enunciado de

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