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5 dinámicas de inteligencia emocional

para niños
Fernando Clementin · 15 diciembre, 2017
La inteligencia emocional, un aspecto muchas veces dejado de lado, es uno de los
factores centrales que afectan al bienestar de la persona y al desarrollo y la
maduración óptima de un niño.

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La inteligencia emocional es uno de los aspectos centrales del desarrollo íntegro


de una persona. Se puede trabajar de formas variadas y en diferentes ámbitos: la
casa, la escuela o las sesiones con profesionales, entre otros. Te enseñamos
cinco dinámicas de inteligencia emocional para niños.

En primer lugar, definamos: ¿qué es la inteligencia emocional? La inteligencia


emocional es la capacidad de percibir, asimilar y controlar nuestras
propias emociones o las de otros desarrollando nuestro intelecto y estado
emocional.
Aunque muchas veces la inteligencia emocional no figure entre nuestras
prioridades, como sí lo están la capacidad intelectual o el bienestar físico,
atraviesa gran parte de nuestras vidas.

Primero, porque tiene relación directa con la unión que establecemos


con nosotros mismos y con las demás personas. Define la
autopercepción, el control de los sentimientos y la manera de encarar estos
vínculos con nuestros pares.

Además, establece también una forma de vida y un estilo comunicativo propio,


basado en nuestra visión del mundo, de nosotros mismos y de los demás.

5 dinámicas de inteligencia emocional para niños


A continuación, repasaremos algunas dinámicas de inteligencia emocional para
niños para que trabajes junto a él este plano tan importante de su personalidad.

1.- Nombres y cualidades


En una hoja de papel, se le pide al niño que escriba su nombre y apellido. Luego,
a partir de cada una de las letras que los conforman, se les pide que
agreguen una característica positiva que crean que los defina. Por
ejemplo, si el niño se llama Alberto, podría agregar: amable, leal, bueno, enérgico,
risueño, tolerante, ordenado.
Si el nombre y el apellido son demasiado largos, se puede elegir uno de los dos
para no exagerar la dificultad del ejercicio.

Por el otro lado de la hoja, en tanto, se les pide que incorporen el nombre de
alguien importante en sus vidas. Además, deben agregar palabras que indiquen
de qué modo la han cambiado. Por ejemplo: amor, compañía, ayuda, etc.

2.- La acusación
En esta, otra de las dinámicas de inteligencia emocional para niños que
desarrollaremos, la profesora, madre, tutora o encargada de liderar la actividad
debe presentar una situación hipotética en la que el niño es acusado
de un mal comportamiento. Puede ser a través de un cuento (para hacerlo
más impersonal) y basarse en una supuesta falta de lealtad para con un amigo,
por citar solo dos ejemplos.
Una vez planteada la situación, el niño tiene que redactar una respuesta en
la que conteste cómo reaccionaría frente a esto. Luego, se califican las
positivas y las negativas y se discute colectivamente por qué las primeras son
mejores.
3.- Listado de emociones
En este caso, los niños deberán generar una lista de
emociones,sentimientos o sensaciones y anotarlos en una hoja de papel.
También se puede hacer en soporte digital si resulta más conveniente.
Luego, el adulto guía debe encaminarlo a que, individualmente o en
grupo, elabore una definición de cada una de las emociones citadas.

Al igual que otras dinámicas de inteligencia emocional para niños, esta apunta a la
identificación de los sentimientos y a que el pequeño verdaderamente comprenda
el significado de lo que pasa por su cabeza.
4.- Expresiones faciales
Se trata de una de las dinámicas de inteligencia emocional para
niños más completas. En primer lugar, el adulto guía debe tener preparadas
imágenes de caras que expresen emociones. Un consejo útil: se puede
aprovechar la familiaridad de los niños con los “emojis” de los móviles, que tienen
la función de representar sentimientos.
También se puede hacer a la inversa: escribir la emoción en palabras y que el
niño la exprese con sus gestos.

A partir de esto, se puede trabajar en la identificación de un sentimiento, enumerar


de qué otros sentimientos puede ir acompañada y narrar momentos en los que
los niños se hayan sentido así.

5.- Expresión artística


El arte es uno de los canales expresivos del ser humano por
excelencia. Los niños no son la excepción. Para esta actividad, que se puede
realizar solo o en grupo, se les pedirá que se expresen pintando en una hoja de
papel las emociones que sientan en ese momento.
El contexto es sumamente importante para este trabajo. Es
aconsejable reproducir música (si se pretende alentar alguna sensación en
especial, se puede elegir un género acorde) y la interacción o charla entre ellos
(en caso de ser grupal) estará prohibida.

Posteriormente, se puede generar un debate en el que cada participante explique


su trabajo y las emociones que seleccionó para representar, así como los motivos
de su elección.

Como conclusión, podemos aseverar que el saber diferenciar, manejar y


resolver nuestras emociones nos permitirá llevar una vida más
equilibrada desde lo mental. Cuanto más definidas estén estas estrategias,
más activos y resolutivos seremos, por lo que trabajarlas desde la niñez es una
excelente idea.

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