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ESTUDIOS DEL EVANGELIO DE

JUAN

ALICIA J. MC
CLELLAND
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© 1952, 2018, Publicaciones ―El Faro‖.


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PRÓLOGO

El cuarto evangelio, como hemos ya notado, es diferente de los demás, en


que sigue la forma histórica-biográfica común. Omite muchos datos que se
encuentran en los sinópticos, y repite Pocos de los que se encuentran en
ellos. De los seis milagros que relata, solamente uno (la multiplicación de
los panes) se encuentra en ellos. Juan se interesa por el ministerio en
Judea, las visitas a Jerusalén, y lo acontecido allí.

En este evangelio encontramos las enseñanzas más espirituales de Jesús,


las discusiones ardientes con sus enemigos, y las pláticas más íntimas con
los suyos. Juan conserva el testimonio propio de Jesús respecto a su
relación con el Padre. Expresa su propósito al escribir con toda claridad en
el capítulo 20, versículos 30 y 31: "Estas empero son escritas para que
creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo tengáis
vida en su nombre". Juan no intentó escribir una biografía de Jesús.
Declara terminantemente que no pretende escribir todo lo que Jesús hizo
(20:30; 21 :25 ) . Sin duda Juan conoció los otros tres evangelios, y
consideró su testimonio referente a la vida de Jesús suficiente. El trata de
dar un cuadro de la vida íntima del Maestro, y seguramente ningún otro
era más indicado para esa tarea. Era miembro del círculo íntimo. "Estaba
recostado en el seno de Jesús" en la última cena, el puesto de más honor e
intimidad. (13:23). Fue el discípulo amado, a quien Jesús encomendó a su
madre al separarse de este mundo. (19:26, 27).

Como Mateo, Juan era uno de los doce apóstoles, y así fue testigo
Presencial de lo que relata. Es llamado por muchos "el discípulo amado" y
"el apóstol del amor", porque Cristo le amaba, y él mismo habla mucho del
amor. Escribió cinco de los libros del Nuevo Testamento: El Evangelio, tres
Epístolas, y el -Apocalipsis. Fue hijo de Zebedeo, un pescador en el Mar de
Galilea. Tenía un hermano llamado Jacobo. Parece que la familia era algo
acomodada. Tenía barcos y jornaleros. (Mar. 1:19, 20). Su madre se
llamaba Salomé y acompañó a Jesús mientras ministraba a El en algunos
viajes (Luc. 8:3; 24:10; Mar. 15:40). Juan fue discípulo de Juan el
Bautista, y siguió a Jesús, cuando Juan le señaló como "el Cordero de
Dios" (1: 35-37). El y su hermano Jacobo vinieron a ser discípulos y
apóstoles de Jesús (Mat. 4:21, 22; 10:2). Se cree generalmente que era el
menor de edad de los doce. El, Pedro y Jacobo formaron "el círculo íntimo"
que acompañó al Maestro en varias ocasiones especiales (Mar. 5:37; 9:2;
14:33). Siguió a Jesús a la casa del pontífice (18:15) y al pie de la cruz (19:
26.) Corrió con Pedro al sepulcro la mañana de la resurrección, "y creyó"
(20:3, 4, 8). Estuvo presente aquella primera noche cuando el Señor
apareció a los discípulos juntos, y otra vez ocho días después cuando
Tomás estaba con ellos (Juan 20:19, 36). También le vio en Galilea (21:7),
y en la ascensión (Hech. 1: 9-13). Fue compañero de Pedro en los primeros
capítulos de Hechos. Según la tradición pasó sus últimos años en Éfeso,
muriendo allí a gran edad.

El Evangelio de Juan es el evangelio universal. Los otros evangelistas


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escribieron sus evangelios a grupos especiales de lectores. Juan escribe


para todo cristiano de aquella época, y de toda época, para sostener la
tesis de que "Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios". El Verbo, que era con
Dios, y era Dios, que vino a los suyos... y a "todos los que le recibieron les
dio potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su nombre".
(1:1, 11, 12). Debemos notar especialmente los seis milagros que Juan
relata. Todos dan testimonio concluyente de un poder sobrenatural. (1) El
agua se convierte en vino (2:1-11), demuestra poder sobre los elementos
naturales. (2) El sanar al hijo del noble de Capernaum, (4:46-53), fue
consumado a gran distancia; y (3) el hombre en el estanque de Bethesda
tenía ya 38 años de enfermo (Capítulo 5). Estas dos señales demuestran el
poder de Jesús sobre el espacio y el tiempo. (4) En la multiplicación de los
panes (6:1-13) demuestra poder creador, poder que Juan reclama para El
"desde el principio" (1:3). Sanó a un ciego de nacimiento (Cap. 9), cosa no
conocida antes, (9:22). (6) Resucitó a Lázaro, el cual tenía ya cuatro días
en el sepulcro, (Cap. 11).

A Juan debemos muchos pasajes preciosos, entre los cuales podemos


mencionar su Introducción (1:1¬18) ; la entrevista con Nicodemo (Cap. 3);
la plática con la mujer Samaritana y las enseñanzas que resultaron, (Cap.
4); los varios "Yo soy" pasajes (6:36; 9: 5; 10:7, 14; 11:25, etc.); el capítulo
del Buen Pastor; el lavamiento de los pies de los discípulos, (13:4-17); el
discurso final (Caps. 14-16) y la oración intercesora del capítulo 17.

LECCIÓN I

"En fin, muchas otras señales hizo Jesús, en presencia de sus discípulos,
que no están escritas en este libro; éstas empero han sido escritas para
que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo,
tengáis vida en su nombre". San Juan 20:30, 31

"Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, solo Dios verdadero, y a
Jesucristo a quien tú enviaste". San Juan 17:3

INTRODUCCIÓN: TRES CITAS REFERENTES AL EVANGELIO

En el Apocalipsis se nos presentan cuatro seres vivientes, rodeando el


trono de Dios, semejantes a los que vio Ezequiel en la visión de su carro,
que representan la creación redimida; pero los Padres y expositores
convienen que aunque ellos también simbolizan los cuatro Evangelistas
sagrados, no obstante esto varían notablemente en la aplicación que hacen
de cada uno de ellos al carácter particular, que se nota en el principio de
los cuatro Evangelios. Más cuando llegan a hacer la del águila, toda la
antigüedad de común consentimiento y acuerdo, se la aplican a San Juan.
Porque remontándose sobre las más altas nubes, y elevándose sobre todos
los ángeles, llega del primer vuelo hasta el seno de Dios a contemplar la
gloria del Verbo, y la majestad del Unigénito, por quien fueron hechas
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todas las cosas. Los otros evangelistas se ciñen a demostrar por los hechos
la divinidad de Jesucristo: mas San Juan, queriendo principalmente
refutar los errores de Cerintho, de Ebión y de otros herejes, que reducían a
Jesucristo a la condición de puro hombre, demuestra que el Verbo era en
el principio; esto es, que no empezó a ser, cuando se hizo hombre, sino
que era ya, antes que naciese de María y antes de todos los siglos, como
Dios e Hijo de Dios desde la eternidad, y no como los demás hombres, que
sólo comienzan a ser, cuando nacen en este mundo. Los otros evangelistas
se propusieron particularmente dejar un testimonio de lo que Jesucristo
había hecho como hombre: mas San Juan puso su principal mira en hacer
conocer su divinidad a todo el mundo.

San Juan fue hijo de Zebedeo, y hermano de Santiago, llamado el Mayor.


Era de oficio pescador, empleo que estaba ejerciendo con su padre, cuando
Jesucristo le llamó. El Señor le distinguió entre todos los apóstoles con
muestras de singular cariño, y todos los Padres antiguos atribuyen esto a
la inocencia de vida y virginidad en que vivía. Después de la exención del
Señor, predicó el Evangelio en el Asia Menor. Por esta causa fue desterrado
por Domiciano a la isla de Patmos, en donde escribió el Apocalipsis. Fue el
último de todos los evangelistas. Escribió su Evangelio en edad muy
avanzada, pues según el testimonio de San Epifanio, pasaba ya de los
noventa años; y por consiguiente se infiere con bastante fundamento, que
lo hizo después de haber vuelto de su destierro, en el Asia, cuyas iglesias
gobernó, y en donde escribió también tres cartas, que se comprenden en el
número de las canónicas. Vivió hasta el imperio de Trajano, y murió en
Éfeso siendo ya de más de cien años. Se dice que el original del Evangelio
de San Juan, escrito de su propia mano, se veía todavía en Éfeso, en el
séptimo siglo, en donde se conservaba con la mayor veneración.
(Advertencia citada en la Biblia Católica, versión de Fray Felipe Scío de
San Miguel).

Lado a lado con los Evangelios Sinópticos ha ve-nido de la iglesia primitiva


este otro Evangelio, tan distinto a ellos en algunos particulares que pide
consideración por separado. Contiene incidentes nuevos en la vida de
Jesús, por lo general agrega a dichos incidentes discursos de Jesús, y
refiere estos discursos en un estilo literario muy diferente al de los
discursos de Jesús en los Evangelios Sinópticos.

De todas las escrituras del Nuevo Testamento, este Evangelio ha ejercido,


tal vez, más influencia en dar forma a la experiencia religiosa de los
hombres, aunque no en determinar su fraseología teológica. En las
experiencias más profundas de la vida, generación tras generación de
hombres ha vuelto a este libro. Junto a nuestros muertos, en medio de la
solemnidad del ritual fúnebre, escuchamos: "No se turbe vuestro corazón";
en los momentos sagradamente gozosos de la ceremonia de bodas,
hacemos referencia a la presencia de nuestro Señor en las bodas de Caná
de Galilea, referido por este Evangelio; junto a las almas arrepentidas que
nacen a vida eterna repite las palabras: "De tal manera amó Dios al
mundo, que ha dado a su Hijo unigénito"; a los vacilantes que tengan
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dificultad en esperar la inmortalidad traemos las palabras de Jesús: "El


que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá"; a los hombres inquietos que
anhelan paz les aconsejamos que le escuchen decir: "Mi paz os doy". Por
diecinueve siglos las mujeres y los hombres afligidos, esperanzados,
arrepentidos, casaderos, y moribundos han puesto sus manos en este
trozo de literatura y han escuchado sus palabras con el anhelo irresistible
de la emoción más profunda de que es capaz la naturaleza humana.
(Traducido de "Studies in the Life of Jesus Christ", por Edward I
Bosworth).

El Cuarto Evangelio es el libro más conocido y el más amado de la Biblia.


Es probablemente el documento más importante en toda la literatura del
mundo. Ha inducido a más personas a seguir a Cristo, ha inspirado a más
creyentes al servicio leal, ha presentado a los eruditos más problemas
difíciles, que cualquier otro libro que pudiera nombrarse.

El carácter especial del libro se ha expresado por el adjetivo único


"sublime"; porque se dice que lo sublime resulta de dos factores: sencillez y
profundidad. El mar es sublime por causa de su expansión ilimitada y su
profundidad sin medida; es sublime el cielo sin nubes por su bóveda
infinita y azul. Así también es este librito: son tan sencillas sus historias
que aun el niño las ama y tan profundos sus dichos que ningún filósofo los
puede sondear.

El autor, casi sin ninguna duda, fue Juan, que se hallaba entre los
primeros seguidores de Cristo, pertenecía al círculo más íntimo de los
apóstoles, estuvo junto a la cruz, recibió en su hogar a la madre de
nuestro Señor, fue el primero que creyó en su resurrección y se quedó al
último, esperando el regreso de su Maestro. En su narración, no se
menciona por su nombre, se apropia el título: "el discípulo al cual amaba
Jesús", que sugiere cómo el amor de Cristo lo inspiró y lo transformó. Sin
duda tal persona fue la mejor preparada para escribir sobre la naturaleza y
la vida de Cristo...

El propósito del autor se indica en los primeros dieciocho versículos, que


por lo general se llaman el Prólogo, y se declara definitivamente en las
últimas frases del capítulo veinte: "Para que creáis que Jesús es el Cristo,
el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre". El
quiere, por lo tanto, probar que Jesús es el "Mesías", que vino en
cumplimiento de todos los tipos y las profecías del Antiguo Testamento; y
además que él es un Ser divino y es en este sentido único "el Hijo de Dios".
El último propósito, es inspirar en sus lectores tal fe en Cristo que resulte
en aquella vida eterna que sólo Cristo puede dar. Para lograr su propósito
Juan ofrece un número de testigos, los cuales se han clasificado de varias
maneras, e incluyen el testimonio del Padre, del Espíritu Santo, de las
Escrituras, de Juan el Bautista, de los discípulos, de varios individuos,
tales como Nicodemo, la mujer Samaritana, Pilato, Caifás, y, sobre todo,
Juan depende del testimonio de las palabras y las obras de Jesús. Si no es
"el Cristo, el Hijo de Dios", entonces sus pre tensiones son las de un
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engañador; si no obró milagros, claro es que se presentó como


haciéndolos, y por lo tanto, fue un impostor. De estos milagros Juan
escoge cuidadosamente sólo siete u ocho; y es en referencia a estas
"señales" de poder divino como declara Juan: "Estas han sido escritas para
que creáis".—Traducción de "The Gospel of John, an Exposition", por
Charles R. Erdman.

SUGESTIONES EN CUANTO A MÉTODOS DE ESTUDIO

Se espera que esta humilde obra sirva como base de trabajo en escuelas
bíblicas, cursos breves, clases de Biblia en iglesias y congregaciones, etc.,
agregando el maestro lo que haga falta y señalando a sus alumnos sus
tareas correspondientes.

Se espera, también, que la obra sirva de guía para grupos de creyentes,


sociedades juveniles o femeniles, u otras personas que se reúnan a
investigar más los asuntos de nuestra santísima fe. Aun se anhela, que
supla en algo, por lo menos, la falta de maestro y compañeros en el estudio
y sirva a los creyentes aislados para que se instruyan en las verdades de
nuestra religión. Por estos motivos, se ofrecen algunas ideas acerca de
métodos de estudio y preguntas que puedan ayudar al estudiante a
satisfacer su hambre espiritual y deseo de instruirse religiosamente.

El estudiante obtendrá gran provecho leyendo el Evangelio muchas veces,


mientras más lea, mejor. Ojalá que lo haga de corrido por lo menos una
vez. Si hace el propósito de dedicar un tiempo determinado, una tarde, a
su lectura para recibir la impresión de la historia completa, tendrá una
experiencia preciosa y sumamente útil. Si no dispone del tiempo necesario
para hacer una lectura completa, léase en dos partes, del capítulo 1 al 12
y del 13 al 21.

Otro modo muy provechoso es leer el Evangelio en una versión que le sea
más o menos desconocida. La comparación de versiones hace más
llamativo el estudio y muchas veces aclara el sentido. La inversión de un
poco de dinero en versiones dará buen resultado y será un aumento
sumamente útil a la biblioteca particular. 'La Versión Moderna" es
indispensable. La Versión Hispano-Americana del Nuevo Testamento es
muy simpática también. Será interesante proveerse de una Biblia Católica,
como por ejemplo, la traducción de Torres Amat, o mejor todavía, la de
Fray Felipe Scío de San Miguel, cuyos comentarios muchas veces son muy
espirituales y bastante evangélicos.

Consíganse unos ejemplares del Evangelio de San Juan y guárdense en


distintas partes, bolsillos, portafolios, el cajón de la mesa del despacho, de
la sala o de la cocina, para leer y aprovechar los ratos desocupados. La
memorización de trozos escogidos se facilita mucho de esta manera. Los
viajes en tren o camión, las esperas en el despacho del médico o mientras
llamen a comer, se harían breves.
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FORMACIÓN DE UNA LIBRETA:

Se dan unas sugestiones acerca de la formación de una libreta que se


guardará después como recuerdo, como resumen, o como herramienta
para el trabajo en la iglesia. Cuando el estudiante más tarde ascienda a
maestro, tendrá su curso sobre el Evangelio ya comenzado. Teniendo en
cuenta este uso de la libreta, se sugiere un tamaño que sea cómodo para
tenerse en las manos al dirigir la clase. Conviene una libreta de hojas
sueltas de 18x25 centímetros, o quizás un poco menos (16x22). Si no se
consigue esta clase de libreta, un cuaderno común y corriente servirá muy
bien. El contenido de la libreta es lo importante.

Todavía quedan por ofrecerse dos métodos, quizá los más provechosos: la
memorización de trozos escogidos y la oración. Después de entender un
pasaje y conocer su relación al Evangelio en general, el conservarlo en la
memoria al pie de la letra ayuda mucho al desarrollo espiritual. Es posible
repasarlo en ocasiones cuando se necesitan apoyo y ánimo en el alma, o
cuando huye el sueño. El trabajo personal se facilita grandemente por
versículos que puedan citarse al instante. Y ya que nosotros creemos y
confiamos en el poder de la oración, su eficacia debe ponerse a prueba
constantemente al estudiar la Palabra de Dios. ¿Puede haber otra cosa que
nuestro Padre Celestial quisiera concedernos más que el entender,
apreciar, recordar y poner en práctica los hechos y los dichos de su Hijo
Unigénito?

EL AUTOR DEL CUARTO EVANGELIO

(Después de haber leído la Introducción, contéstense estas preguntas).

1. ¿Por qué se dice que Juan, el apóstol, escribió este Evangelio?


2. ¿Qué significa el hecho de que en el arte cristiano San Juan siempre
se ha simbolizado por el águila? ¿De dónde viene la idea?
3. ¿Por qué ha servido más este Evangelio para dar expresión a los
sentimientos religiosos de los hombres?
4. ¿Por qué este Evangelio ha sido la causa de que más hombres sigan
a Cristo y les haya inspirado a servirlo fielmente?
5. ¿Con cuáles finalidades escribió Juan este Evangelio?

ALGUNOS DATOS ADICIONALES QUE PUEDEN SER DE INTERÉS

En el último capítulo del Evangelio se dice (21: 24) que el que escribió era
discípulo de Jesús, bien conocido, y que era "aquel discípulo al cual
amaba Jesús" (21:7, 20; 13:23). En los otros Evangelios los tres discípulos
más íntimos fueron Pedro, Santiago y Juan (Marcos 5:37; 9:2; 13:3;
14:33). En Juan 21:20 se muestra que Pedro no fue "aquel discípulo, al
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cual amaba Jesús" y Santiago murió siendo aún joven (Hechas 12:3). Por
estos motivos se concluye que Juan fue el autor. Al estudiar el Evangelio
con cuidado se ve que fue escrito por alguno que había sido testigo
presencial de los hechos que describe. Léanse por ejemplo, 1:35-51; 2:6;
11:3.

Juan fue de la provincia de Galilea, pescador con su padre y hermano. Su


madre fue muy allegada a Jesús (Mat. 27:56) y era mujer de fuerza de
carácter y de aspiraciones, que mandaba a sus hijos aun siendo ya
hombres (Mat. 20:20). Si Juan fue el otro que estuvo con Andrés, en Juan
1:40, se ve que pertenecía a la compañía de jóvenes entusiastas que
seguían a Juan el Bautista y se entregaban a la influencia de su espíritu
enérgico. Después anduvo con Jesús y fue su amigo más íntimo. En los
primeros años de la historia de la iglesia se menciona dos veces y con
Pedro (Hech. 3:1; 4:19; 8:14). Más tarde, en Gálatas 2:9 se reconoce por
Pablo como uno de los hombres de más influencia en la iglesia de
Jerusalén. Por Apocalipsis 1:4 vemos que después alcanzó un puesto de
influencia en Asia Menor. En esta región en años subsecuentes vendría a
conocer las epístolas de Pablo, los otros Evangelios y los Hechos de los
Apóstoles, los cuales por allí circulaban. Su estudio había preparado al
discípulo amado a recibir las preciosas revelaciones del Apocalipsis y a
interpretar la vida, los hechos y las enseñanzas del Hijo de Dios en su
Evangelio y las tres Epístolas que llevan su nombre y que son como
apéndices del Evangelio. Porque había sido testigo ocular de las "Señales"
desde la del agua hecha vino; había oído decir a Jesús: "Yo soy la luz del
mundo", "Yo soy la Resurrección y la vida", y los demás: "Yo soy", pudo dar
datos precisos y pudo entregarse más completamente a la inspiración del
Espíritu de Dios de modo que su Evangelio viene a ser una gloriosa
interpretación de la vida de Nuestro Señor más bien que una biografía.

Según la tradición de la Iglesia, Juan escribió su Evangelio en Asia Menor,


finalizando el primer siglo de nuestra era. Se dice que llegó a grande edad
y se puso tan débil que tenían que llevarlo cargando a la iglesia y sólo
podía decir: "Hijitos, amaos unos a otros".

FINALIDADES DEL ESTUDIO Y RESULTADOS APETECIDOS

1. Conocer más de cerca el carácter de Jesús.


2. Apreciar mejor a Jesús como el Dios-hombre.
3. Afirmar la fe en Jesús como el Hijo de Dios.
4. Tener la vida eterna como cosa ya emprendida por nosotros.
5. Asegurar la presencia mística de Jesús con nosotros.

Hay contacto que me explica la presencia del Señor; El las Penas santifica
y me libra del temor. Cristo con su mano herida protección me puede dar,
cuando cruzo de la vida el inquieto y fiero mar.

Hay quien vele mis pisadas y mi senda trazará; a las célicas moradas, es
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Jesús quien me guiará.

TAREA

Será de mucho provecho que el estudiante compare los tres bosquejos que
se dan en la segunda lección, buscando en el Evangelio las referencias.
Cuando se haya dado cuenta del reparto sería bueno marcar en su Biblia
las divisiones generales, facilitando así el estudio que se ha de hacer. Si no
quiere hacerlo en su Biblia, que lo haga en un ejemplar suelto del
Evangelio.

Memorícense los versículos 2: 30, 31.

Júntense los útiles necesarios para comenzar la libreta y estudiar las


indicaciones para hacerla.

LECCIÓN II.

PLAN DEL EVANGELIO DE SAN JUAN

Es de mucha utilidad al estudiante bíblico entender bien cuáles sean las


partes en las que pueda repartirle un libro, y la relación entre dichas
partes. Faltándole experiencia en analizar escritos, y mayormente obras
profundas como son las sagradas, es bueno buscarlas en las obras de
comentadores bíblicos, si dispone de algunos. Reconociendo la escasez de
tales obras para la mayoría de las personas que puedan hacer uso de este
estudio, se ofrecen tres bosquejos que pueden servir al estudiante para
entender el plan del Evangelio. El primero, del Dr. Bosworth, es muy
sencillo y a la vez sumamente sugestivo. El segundo, del Dr. Watkins, es
más detallado, y el tercero, del Dr. Erdman, es un análisis minucioso, que
puede ser útil para ciertos fines. Se espera que el estudiante pueda llegar a
hacer sus propios bosquejos, analizando para sus propios usos los
escritos.

BOSQUEJOS

PLAN DEL EVANGELIO DE SAN JUAN (BOSWORTH)

Jesús revelación de la gracia y la verdad de Dios, Dios, divide la nación.

Prólogo, Juan 1:1-18. Jesucristo, una manifestación de la gracia y de la


verdad de Dios, el Padre invisible, se presenta a sí mismo a todos los
hombres; algunos lo rechazan, pero otros creen en él y tienen vida. (Léase
rápidamente).

Primera División, 1:19--12:50. Una serie de manifestaciones de Jesús


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como la gracia y la verdad del Padre, resultando en fe e incredulidad en la


nación; al fin de la serie, hay una condenación solemne de la incredulidad
de los jefes nacionales. (Léase 12:37-50).

Segunda División, Capítulos 12-17. Una manifestación confidencial y muy


completa de Cristo a sus discípulos, resultando en confianza. (Léase
16:29,30).

Tercera División, Capítulos 18-20. La manifestación final de la gracia y de


la verdad de Dios en la muerte y la resurrección de Jesús, resultando en
fe. (Léase 20:24-28).

Apéndice, Capítulo 21. Otra aparición de Jesús después de la


resurrección.

ANÁLISIS DEL EVANGELIO DE SAN JUAN (WATKINS)

1. El Prólogo, capítulo 1:1-18.


2. La Manifestación primitiva de Jesús, 1:19-4:54.
a. El testimonio del Bautista, 1:19-40.
b. La manifestación a individuos, 1:41--2:11.
c. La manifestación en público, 2:12--4:54.
3. La revelación más completa: crecimiento de la incredulidad entre los
judíos, 5:1--12:50.
a. La Vida, 5:1--6:71.
b. La Verdad, la Luz y el Amor, 7:1--10:42.
c. Una revelación más completa de la vida, la verdad, la luz y el
amor; incredulidad más hostil de los judíos, 11:1--12:50.
4. Una revelación más completa: crecimiento de la fe entre los
discípulos, 13:1--17:26.
a. El amor en la humillación, 13:1-34.
b. Las últimas palabras a los fieles, 13:35-16:33.
c. El amor en la oración intercesora, 17:1-26.
5. La cúspide de la incredulidad: rendición y crucifixión, 18:1-19: 42.
6. La cúspide de la fe: resurrección y pruebas, capítulo 20.
7. El apéndice, capítulo 21.

BOSQUEJO (ETDMAN)

1. El Prólogo, Juan 1:1-18.


2. La revelación al mundo, y el desarrollo de la fe e incredulidad, Cap.
1:19--12:50
a. La preparación, cap. 1: 19 - -2:11.
i. El testimonio del Precursor, capítulo 1: 19-34.
ii. El testimonio de los primeros seguidores, cap. 1:35-51.
iii. El testimonio del primer milagro, cap. 2:1-11.
b. El ministerio público, caps. 2:12--12:50.
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i. El principio del ministerio, caps. 2:12-¬4:54.


1. El testimonio en Jerusalén, cap. 2: 12--3:21.
2. El testimonio en Judea, cap. 3: 22-36.
3. El testimonio en Samaria. cap. 4: 1-42.
4. El testimonio en Galilea, cap. 4: 43-54
ii. La manifestación más completa, caps. 5-11.
1. La "señal" del sábado; el principio del conflicto,
caps. 5-8.
2. La sexta "señal" y el rompimiento definitivo con los
líderes religiosos, caps. 9, 10.
3. La "señal" suprema, y la conspiración de los jefes,
cap. 11.
c. El fin del ministerio, cap. 12.
i. Las manifestaciones de fe, cap. 12: 1-36.
ii. La condenación de la incredulidad, cap. 12:37-50.
3. La revelación a los discípulos, y la culminación de la fe y de la
incredulidad, caps. 13-20.
a. La enseñanza confidencial, caps. 13-17.
i. El ministerio de amor, cap. 13.
ii. Palabras de aliento, caps. 14-16.
iii. La oración intercesora de Jesús, capítulo 17:1-26.
b. El testimonio supremo, caps. 18-20.
i. La traición y juicio, 18:1--19:16.
ii. La crucifixión, cap. 19:17-42.
iii. La resurrección, cap. 20:1-31.
c. El Epílogo. La presencia y la "señal" simbólica, cap. 21.

COMENZANDO LA LIBRETA

Ahora se comenzará a hacer una libreta que esperamos siga creciendo con
los años de estudio bíblico. Las sugestiones que se dan son una manera
útil de arreglar las lecciones. Hay otras, pero ésta se ha probado con éxito
y puede seguirse con confianza. Se recomienda mucho el aseo, para que
los resultados sean de valor permanente. Los apuntes deben hacerse con
cuidado, con letra reducida, pero fácil de leerse. El uso de una máquina de
escribir es muy ventajoso, pero no preciso. Se necesita goma o engrudo,
papel corriente para borradores, y también unos cinco ejemplares del
Evangelio de San Juan.

Se comienza con dos hojas limpias por ambos lados. Siguiendo las
indicaciones que se han dado bajo el encabezado "PLAN PARA EL
ARREGLO DE LA LECCIÓN EN LA LIBRETA", se recorta del Evangelio el
pasaje que se indica para la lección, y se pega en la orilla izquierda de la
primera hoja. (Esta será la segunda página de la lección en la libreta). Si el
pasaje es largo habrá que acomodarlo lo mejor que se pueda. Se tendrán
que usar dos ejemplares del Evangelio, pues los versículos engomados
quedarán inutilizados. Un poco de ingenio resolverá estos problemas.
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Cuando se haya colocado el pasaje en su lugar, se estudian las otras


versiones disponibles, para aclarar cualquier duda. Las versiones
modernas son, por lo general, más apegadas al texto original. Como
sabemos, el Nuevo Testamento se escribió hace diecinueve siglos en el
idioma griego y los traductores modernos pudieron consultar manuscritos
(códices), más antiguos que se descubrieron después qué aquellos que
siguieron los traductores primitivos. Cuando se encuentre una variación
de la palabra o frase que parezca aclarar el sentido, se anota frente al
versículo, en la libreta y se subraya en el original la palabra o frase
correspondiente.

COMENTARIOS:

Al terminar el estudio del pasaje en esta forma pueden consultarse los


comentarios disponibles, y al reverso de la hoja, anotar las ideas que se
quisieran recordar y, probablemente, usar más tarde: frases llamativas,
exposiciones felices, etc.

Saldo de Verdad: Para el espacio que se llama así se procura expresar con
palabras propias lo que se ha dicho en el pasaje: por lo menos, lo que nos
llame más la atención. Se facilita el estudio si cada verdad se escribe en
una oración aparte. No debe cambiarse el pensamiento del original, pues
se trata de la Palabra de Dios.

BOSQUEJOS:

La página opuesta comienza con bosquejos, del pasaje que se estudia. Se


pondrán primero suficientes bosquejos (dos o tres) de los que se incluyeron
en esta lección, para demostrar la relación del pasaje de estudio al libro
del que forma parte. Después el estudiante pondrá su bosquejo propio,
haciéndolo con más detalle. Dicho bosquejo debe hacerse primero en papel
corriente, corrigiéndolo hasta quedar satisfecho de que ya no lo puede
mejorar. Luego lo pasará a su libreta. Un método interesante de hacer un
bosquejo para demostrar la relación entre las partes del mismo es
escribirlo todo, colocándolo según la importancia del significado de las
frases: los puntos luminosos a la izquierda, los medianos en el centro y los
de menos importancia a la derecha. Por lo general los puntos luminosos
sirven de encabezados a los puntos subordinados, con los cuales se
relacionan.

APLICACIÓN PRÁCTICA:

Esta parte es la más difícil, pues queremos relacionar las verdades del
pasaje a la vida que llevamos. ¿Qué significa todo esto para mí? ¿En qué
me atañe? Deben hacerse los apuntes primero como borrador para
pasarlos más tarde a la libreta. La oferta de Santiago 1:5 está a la
13

disposición de cada uno.

ILUSTRACIONES:

Al reverso de esta hoja van las ilustraciones. El estudiante tiene derecho a


acudir a su propia experiencia para sacar ilustraciones de las verdades
expuestas. Las Sagradas Escrituras han salido de las experiencias
personales de hombres tan humanos como nosotros, algunos de ellos
ignorantes, como Amós y San Pedro, y otros instruidos como Moisés,
Daniel y San Pablo. Pueden usarse incidentes o historias que den énfasis a
cierta verdad del pasaje. Deben escogerse con cuidado y copiarse, o si se
tiene en forma conveniente, pegarse en la libreta. También pueden usarse
con muy buen efecto poesías e himnos.

TAREA:

Abajo en la misma página debe apuntarse lo que se exige para completar


la lección y la preparación para la clase siguiente. Entre más precisas sean
las indicaciones, mejor para el trabajo.

TAREA PARA LA LECCIÓN III. JUAN 1:1-18

Compárese Juan 1:4 con Génesis 1:5 para ver las ideas que tienen en
común.

Siguiendo las indicaciones de esta lección, pro-cúrese arreglar en la


libreta, bajo los varios encabezados, las ideas que salen del estudio de los
vv. 1-18 de Juan 1. Se han dado algunos puntos para que sirvan de base y
de modelo. Procúrese agregar algo a cada grupo, especialmente al "Saldo
de Verdad", "Aplicación Práctica" e "Ilustraciones". Se han dado varios
comentarios, tanto de escritores en español como traducciones del inglés,
debido a la dificultad que tendrán la mayoría de los estudiantes para
consultar comentarios bíblicos.

Apréndanse de memoria los vv. 11, 12, u otros que se prefieran.


14
15

NOTA: Este reparto en cuatro páginas (dos hojas) facilita mucho el uso de
la libreta para enseriar. El maestro tiene todo a la vista, y un poco de
estudio refresca su memoria para poder exponer el pasaje de un modo
claro y conciso.

LECCIÓN III: JUAN 1:1 - 18

SALDO DE VERDAD

"El Verbo" es eterno, sin principio, sin fin.

"El Verbo" es una Persona: la que creó el universo.

"El Verbo" es Dios mismo, y es la fuente de vida e inteligencia moral


(conciencia) y espiritual (razonamiento) para el hombre.

El ser que se nombra "El Verbo" es Jesucristo. Esta luz divina ha brillado
desde el principio en la persona de Cristo, la oscuridad moral del mundo la
ha opacado y los hombres han sido rebeldes. Juan el Bautista vino como
testigo y cumplió fielmente.

Dios se hizo carne en la persona de Jesús, siendo desde entonces -Dios y


hombre a la vez.

El Dios-hombre fue desconocido por los que más reparación tenía para
conocerlo. A todos aquellos que lo aceptaron y creyeron les compartió su
Espíritu divino, capacitándoles para llegar a ser sus hermanos.

La gracia y la verdad son las cualidades sobresalientes de Jesucristo y él


las trajo al mundo.

Jesucristo fue la revelación completa de Dios. Así es todavía.

COMENTARIOS

El verbo es una parte de la oración que designa estado (esencia,


existencia), acción o pasión. (Gramática de la Real Academia).

ERDMAN.

vv. 1-5. Sería difícil imaginarse una declaración más profunda en cuanto a
la persona de Cristo. Se manifiesta en su relación a Dios y al mundo, y
especialmente como auto-revelación de Dios. Las declaraciones son
independientes del tiempo, son universales y no deben limitarse a las
actividades del Cristo antes de su encarnación. Siempre ha estado
16

revelando a Dios, tanto en la creación como en la conciencia moral de los


hombres; pero éstos siempre se han manifestado tardíos para
comprenderlo, o renuentes para aceptarlo.

El se presenta como "El Verbo", término que pudiera significar "La Razón,
como existe en la mente, o se exterioriza en el hablar. Los dos significados
son ciertos en cuanto a Cristo, ―El Verbo" de Dios. Es uno con el mismo
ser y la mente de Dios; también es la expresión de la inteligencia, la
voluntad y el poder de Dios. Su persona se identifica con Dios; su oficio es
revelar a Dios. Así en los dos primeros versículos se declara que él ha
existido desde "El principio", que estuvo en una relación personal con
Dios, y que en esencia fue uno con Dios; así que en una sola oración se
afirma la eternidad, la personalidad y la deidad de Cristo.

BOSWORTH.

Para entender el Evangelio es necesario considerar con algo de cuidado las


ideas del Prólogo:

1. Jesucristo es el "Verbo" del que hablaban tanto los contemporáneos


del autor. Este se distingue en afirmar que el Verbo en realidad se
hizo carne en el .personaje histórico Jesucristo (v. 14)
2. Jesucristo, por lo tanto, es la revelación del Dios invisible. Nadie
jamás ha visto a Dios, pero sabemos qué clase de persona es. Es la
clase de persona que hemos hallado que es Jesucristo (léanse los vv.
14-18).
3. Las dos características fundamentales del Dios invisible que
aparecen en perfección en la vida de Jesucristo son "gracia y verdad"
(vv. 14, 17) ; eso es, una hermosa bondad encantadora, y el informe
exacto en vida y en palabra de las cosas como son, o en términos
comunes y corrientes, honradez, de tal modo que cuando Juan
miraba hacia atrás, saltando los decenios, y contemplaba sus meses
de compañerismo íntimo con él, las dos cualidades que
sobresalieron en el carácter de Jesús fueron tal bondad y tal
honradez que lo constituyen una revelación perfecta del Dios
invisible (v. 14). Surgen en Jesús abundantemente; sus amigos
experimentaron ejemplo sobre ejemplo de su bondad, (16). El autor
había conocido y apreciado la ley de Moisés, como sus
contemporáneos lo encarecieron pero no hallaron en Moisés tal
encarnación de la bondad y sinceridad divinas como las trajo
Jesucristo en su propia persona (17).
4. Dos fueron los resultados del acercamiento al hombre de esta en-
carnación de la bondad y la sinceridad de Dios:
a. Algunos no lo conocieron. Vino como luz en medio de
oscuridad. Lo que le hizo luz moral fue su bondad y sinceridad
sin tacha alguna; lo que constituye la oscuridad moral de los
demás fueron su odio y falta de sinceridad. Léase I Juan 2:2-
11. Jesús penetró en un mundo de mala voluntad e hipocresía
17

tan silenciosamente como la luz. Al principio no fue conocido.


Son sumamente escasas las veces que se le hace mención en
la literatura profana de la época. Alguien ha dicho que el
mundo pagano lo veía con la mirada estúpida y bovina de los
mismos animales que vieron al Niño en el pesebre. Pero a poco
brillaba como luz por todas partes y hasta el Emperador
Romano era cristiano.
b. Otros creyeron en él de una vez, es decir, lo conocieron como
la revelación de Dios y lo trataron como tal. Esto les dio vida,
les puso de acuerdo con su ambiente personal y espiritual,
Dios y hombre, lo que constituye la vida. Léase cómo el autor
entendía la palabra "vida" en su informe le las palabras de
Jesús (17:3). En virtud de haberse apegado a Jesús por la fe,
entraron en una relación con Dios que se describe por una
frase no menos significante como "hijos de Dios" (v. 12). Dios
mismo es el autor de dicha relación (v. 13).

FÉLIX TORRES AMAT:

vv. 12, 13. A los que creyeron en él, los elevó a la dignidad de hijos de Dios
por medio de la gracia santificante, que es amistad de Dios y adopción y
filiación del Altísimo. I Juan 3:1.

V. 16. En lugar de la gracia de la Ley, la gracia del Evangelio.

FELIPE SCIO DE SAN MIGUEL:

v. 14. Se hizo hombre: el Evangelista dice, que se hizo carne y no hombre:


primeramente para distinguir más claramente las dos naturalezas en
Jesucristo; en segundo lugar para mostrarnos la bondad y caridad
inmensa de Dios, que se dignó tomar la porción más vil y abatida que hay
en el hombre: y últimamente para proporcionar la medicina adecuada a la
enfermedad. Se vistió de nuestra carne, para sanar por este medio aquella
porción del hombre, que el pecado de Adam había viciado y corrompido. Se
hizo carne, no mudando su ser, ni convirtiendo el Verbo en carne, sino
tomando la naturaleza humana, y uniéndola con la divina: de tal manera
que esta naturaleza humana subsiste en la persona del Verbo, de donde
resulta, que es una sola la persona del Hombre-Dios permaneciendo
entera y perfecta la esencia y las propiedades de una y otra naturaleza. (S.
Tomás).

V. 17. "Moisés, ministro del Antiguo Testamento, promulgó solemnemente


una ley, en la cual todas las ceremonias no eran más que sombras y
figuras, que descubrían al hombre las obligaciones que tenía; pero sin
darle socorros para cumplirlas. Más Jesucristo, mediador del Nuevo
Testamento, substituye la verdad a las figuras, nos ha dado un espíritu de
gracia, que nos hace amar y cumplir la ley". (San Agustín).
18

BOSQUEJOS

BOSWORTH: PLAN DEL EVANGELIO DE SAN JUAN

Jesús, la revelación de la gracia y la verdad de Dios, divide la nación.


Prólogo: Juan 1:1-18. Jesucristo, una manifestación de la gracia y de la
verdad de Dios el Padre invisible, se presenta a sí mismo a todos los
hombres; algunos le rechazan, pero otros creen en él y tienen vida.

ERDMAN: PRÓLOGO: JUAN 1:1-18

1. vv. 1-5, Cristo, el Revelador de Dios.


2. vv. 6-13, el resultado de la incredulidad y fe.
3. vv 14-18, la experiencia de los creyentes.

BOSQUEJO ORIGINAL. PREFACIO: JUAN 1:1-18

1. Tocante al Verbo de Dios, 1:1-5.


a. Era en el principio, (eterno).
b. Era con Dios (una persona). 3. Era Dios (deidad).
c. Era el agente de la creación:
i. La fuente de la vida humana racional y moral.
ii. La luz divina no fue comprendida por los hombres.
2. Cómo recibieron los hombres al Verbo, vv. 6-13.
a. Juan el Bautista lo anunció, testificando de él.
i. Ofreció la luz divina para que todos creyeran.
ii. La luz alumbra a todos los hombres.
b. Desconocido por los incrédulos.
i. El mundo desconoció a su Creador.
ii. Su raza escogida lo rechazó.
c. Los creyentes lo recibieron con fe.
i. Les capacitó para ser hijos de Dios.
ii. Así son por la voluntad de Dios.
3. El Verbo hecho carne en la persona de Jesús, vv. 14-1 5.
a. El autor es testigo, habitando con él:
i. de su gloria, como unigénito del Padre.
ii. de su carácter, lleno de gracia y verdad.
b. Juan el Bautista fue testigo de su pre-existencia.
4. Los creyentes experimentan su plenitud, vv. 16-1 8.
a. La gracia de la Ley vino de Dios por Moisés.
b. La gracia y la verdad vinieron por Jesucristo.
c. Sólo el Hijo ha podido revelar el carácter de Dios.

APLICACIÓN PRÁCTICA
19

Gracia (bondad) y verdad (honradez o sinceridad) deben ser las


características sobresalientes en nosotros que nos creemos "hijos de Dios".
No debemos desalentarnos cuando se rechaza nuestro testimonio acerca
de Cristo. Sigamos adelante. Habrá quien lo acepte.

¿En cuál categoría me encuentro yo, de los creyentes, o de los que


rechazan a Cristo?

Siendo Jesucristo, lleno de bondad y verdad, la revelación de cómo es


Dios, ¿cómo pueden pensar que necesitamos acudir a santos o a su madre
para hacerle alguna petición?

ILUSTRACIONES

El símbolo de la eternidad es el círculo: sin principio, sin fin. Así es Dios.

"¿Qué es Dios? Dios es un Espíritu, infinito, eterno e inmutable en su ser,


sabiduría, poder, santidad, bondad, justicia y verdad".

"¿Cuántas personas hay en la Divinidad? Hay tres personas en la


Divinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; y estas tres personas son
un solo Dios, las mismas en sustancia, iguales en poder y gloria.
(Catecismo Menor, Preguntas 4 y 6).

TAREA

Léase rápidamente la historia de Juan el Bautista en Mateo 3, Marcos 1:


1-1 3 y Lucas 1.

Búsquese en la Biblia el mapa de la Tierra Santa en el tiempo de nuestro


Señor, el lugar que se llama Betábara.

Estúdiese el pasaje Juan 1: 19- 5 1, comparándolo con otras versiones,


pegando el texto en la libreta y acomodando las variaciones interesantes
en el lugar correspondiente. Procúrese hacer el Saldo de Verdad, el
Bosquejo, la aplicación práctica y hallar unas ilustraciones.

LECCIÓN IV. JUAN 1:19-51.

SALDO DE VERDAD

El precursor de Cristo tuvo que mostrarse sincero, por eso, confesó y no


negó.

Juan, enseñado de Dios, sabía y dijo que cumplía la profecía de Isaías,


hecha 700 años antes.
20

Dos preguntas hicieron los de los fariseos a Juan: que quién era, y por qué
bautizaba. Juan contestó que era "una voz" y que bautizaba con agua,
anunciando la venida de otro que bautizaría con el Espíritu Santo.

Jesús nació seis meses después que Juan, pero éste dijo que aquél era
antes y que le superaba tanto que no merecía servirle ni de criado.

Juan pone a Jesús el título "Cordero de Dios" y dice que quita el pecado
del mundo. El profeta Isaías (53:7) también profetizó esto.

Juan testifica haber visto cuando el Espíritu Santo descendió sobre la


cabeza de Jesús en forma de paloma. También dijo que al ser comisionado
para bautizar, se le advirtió que la Persona sobre quien esto viera,
bautizaría con el mismo Espíritu.

Por lo tanto, Juan entendió y testificó que Jesucristo es Hijo de Dios.


Testificó a sus propios discípulos de Jesús, declarándole el Mesías
prometido a los judíos por los profetas.

Dos siguieron a Jesús y pasaron con él la tarde. Uno de ellos, Andrés, trajo
a su hermano Simón, así es que fueron tres los que conferenciaron con
Jesús.
Jesús cambió el nombre de Simón por Cefas, que en el griego es "piedra" y
en español "Pedro". Así indicó que su carácter cambiaría de variable a
firme.

Jesús mismo llamó a Felipe y éste llamó a Nataniel, diciéndole que había
hallado al Mesías predicho por los profetas, Jesús de Nazaret. Nataniel no
pudo creer que el Mesías saliera de Nazaret y Felipe quiso que fuera a
verlo. Nataniel fue y su conversación con Jesús lo convenció que era el
Mesías y el Hijo de Dios. Jesús le prometió que vería maravillas más
grandes todavía.

COMENTARIOS.

FELIPE SCÍO DE SAN MIGUEL

V. 27. "Aunque yo he sido el primero, que os he predicado, no creáis que


soy mayor, antes infinitamente inferior al que os vendrá a predicar
después. Porque éste es de toda eternidad antes que yo". (San Crisóstomo).
Otros lo refieren al nacimiento, porque Juan nació seis meses antes que
Jesús. V. 29. En estas palabras hizo alusión al Cordero pascual que debía
ser sacrificado según la ley de Moisés, y también a lo que había dicho el
profeta Isaías 53:7, que sería llevado a la muerte como una oveja, y que
estaría en silencio, y mudo, como un cordero delante de aquel que le está
trasquilando. (S. Crisóstomo). Un cordero, por quien nos sería dada la
victoria sobre el pecado, que es el aguijón con que la muerte nos había
21

herido, I Corintios 15:56, 57. (Santo -Tomás)

vv. 19-28. La delegación de clericales de la ciudad rodeó a este hombre


raro y peludo del desierto, inspeccionándolo. Se ve que ya hacía algún
tiempo que había estado trabajando, y ahora se le exige en forma semi-
oficial que dé cuenta de sí mismo a las autoridades religiosas de
Jerusalén.

BOSWORTH

A aquellos que mandan la delegación se les llama "judíos". En el tiempo


que se escribió el Evangelio los judíos como nación sobresalían en la
historia como opositores del cristianismo, y aun se llamarían de este modo
por el cristiano que era él mismo judío por raza.

DUMNZELOW: EL TESTIMONIO PÚBLICO DEL BAUTISTA ACERCA DE


JESÚS CONTESTANDO A LA DELEGACIÓN DEL SINEDRIO

La independencia y la amplitud del informe del Bautista en este Evangelio


hacen pensar que el autor había sido discípulo del Bautista en un tiempo.
Sabe, por ejemplo, los lugares exactos donde Juan bautizaba (1:28; 3 :23 )
, el mero día y hasta la hora en la que se dijeron ciertas cosas ( 1:29, 35,
39 ) ; las disputas contemporáneas con los judíos acerca de las
purificaciones (3:25 ) ; las relaciones, no siempre amistosas, entre los
discípulos de Juan y los de Jesús (3 : 26 ) ; el tiempo exacto cuando Juan
fue echado a la cárcel (3:24 ) . Su informe del testimonio de Juan
concuerda con el de los Sinópticos, pero agrega detalles importantes. Dice,
por ejemplo, que Juan en realidad vio la paloma descendiendo sobre
Jesús, y así lo pudo reconocer (1:32) y le aplica los títulos de Cordero de
Dios (1:29) e Hijo de Dios (1:34; 3:36) éste, sin duda, en sentido
sobrehumano, porque declara su preexistencia (1:15, 30) y dice que el
creer en él es poseer la vida eterna (3:36)

v. 49. "Hijo de Dios" había sido título del Mesías aun en el Antiguo
Testamento. v. 51. Así como Jacob en su sueño vio a los ángeles que
subían y bajaban por la escalera, verían los discípulos en Cristo el eslabón
y la conexión entre el cielo y la tierra. Por medio de Cristo los cielos
cerrados se abrirían de nuevo, y quedaría restablecida la comunicación
entre cielo y tierra. El título "Hijo del hombre" indica a Cristo como
participando completamente de la naturaleza humana, y realizándose en él
su ideal original.

ERDMAN

Es enteramente inadecuado interpretar "el Cordero de Dios" como


indicando la mansedumbre y la inocencia de Cristo solamente. Como el
que se lleva el pecado, es preciso que el Cordero denote sacrificio, porque
22

no hay otro modo por el que el pecado pueda quitarse. El versículo nos
lleva inmediatamente al capítulo 53 de Isaías, donde vemos a uno
sufriendo en el lugar de los pecadores; nos transporta hasta el mundo del
simbolismo del Antiguo Testamento, y es imposible que se comprenda sino
a la luz de ofrendas, expiación y propiciación. Nos señala hacia adelante
hasta la cruz, y la obra del Mesías, quien "llevó nuestros pecados en su
cuerpo sobre el madero".

Además, Juan testifica que, como "Hijo de Dios" Jesús tiene poder para
bautizar "con Espíritu Santo". Aquí Juan pone su propia obra en contraste
con la de Cristo. Juan pudo bautizar con agua, pudo cumplir un rito
exterior; pero a los verdaderos arrepentidos que confiaban en él, Cristo
daría una verdadera renovación interior, sobrenatural y espiritual. El
bautismo con agua por el heraldo no era más que símbolo del poder
purificador y transformador de Cristo.

Las tres grandes ideas de este Evangelio son TESTIMONIO, FE y VIDA.


Juan el Bautista comienza el testimonio y estos primeros discípulos
muestran el nacimiento de la fe. El tener fe consiste en aceptar el
testimonio... La fe se hace viva y activa cuando se pone en contacto
personal con Cristo. Esta historia muestra cómo los que creen se disponen
a testificar y cómo la fe da resultado en vida. .

No ha cesado el oficio profético. Hoy día se necesitan hombres como Juan


el Bautista, que puedan, con valor y devoción, ponerse ante las multitudes
y anunciar del Cristo: "¡Este es el Hijo de Dios. He aquí el Cordero de
Dios!"

En contraste, Pedro vino a ser discípulo por el testimonio de su propio


hermano. El testimonio a la propia familia y a los parientes es el más difícil
de todos; también es el más eficaz y el más fructífero. Hay necesidad
actual y constante de testigos fieles dentro de las familias y en las
relaciones más íntimas de la vida.

Felipe tuvo un llamamiento directo de Cristo, el más breve y más sencillo


de todos. Hay multitudes de cristianos que se han entregado al Señor por
causa de un llamamiento directo del Espíritu Santo a su corazón. Nataniel
fue invitado por un amigo que testificó con convicción .. Estas son algunas
de las diferentes formas de testimonio que despiertan fe. Es necesario para
nosotros ser valerosos, sinceros y humildes y obedecer el llamamiento
como quiera que nos llegue, siguiendo siempre adelante en nuestra fe en el
carácter y el poder de Cristo.

BOSWORTH

Léase Génesis 2 8 : 10-1 5. El pasaje pudiera parecer fácilmente a


Nataniel, impregnado de ideas mesiánicas, tener un significado mesiánico.
Jesús había de ser una revelación de Dios que abriese el corazón mismo
23

del cielo, y que fuese vía de comunicación entre cielo y tierra. ¿Qué
esperaba Felipe que viera Nataniel en Jesús para que creyese que era el
Mesías?

(v. 46) Llama la atención el carácter científico de su propuesta: la


experiencia resulta de experimentar. "Lo trajo a Jesús". De este modo tan
sencillo y común se establecieron relaciones personales con Jesús, que
vinieron a constituir la base de la Iglesia de Cristo. Siguieron como
siempre el comercio del pescado, la industria del aceite, la importación de
la sal, pero lo que afectó desde entonces la vida del mundo para todas las
edades fueron estas nuevas relaciones personales con Jesús.

BOSQUEJOS

BOSWORTH: PLAN DEL EVANGELIO DE SAN JUAN

Jesús, la revelación de la gracia y la verdad de Dios dividen la nación.


Prólogo, Juan 1:1-18.

Primera División, 1:19--12:50. Una serie de manifestaciones de Jesús


como la gracia y la verdad del Padre, resultando en fe e incredulidad en la
nación.

ERDMAN

1. Prólogo, Juan 1:1-18.


2. La revelación al mundo, y el desarrollo de fe e incredulidad,
capítulos 1:19--12:50.
a. El testimonio del Precursor, 1:19-34.
b. El testimonio de los primeros seguidores, 1: 35-51.

EL TESTIMONIO DE JUAN EL BAUTISTA Y SUS RESULTADOS. JUAN


1:19-51

1. A la comisión clerical de Jerusalén, vv. 19-34.


a. Primera pregunta: ¿Quién es? vv. 19-23.
i. Juan contesta que no es, vv. 20:21.
ii. La voz predica por Isaías (30:3 ) , vv. 22, 23.
b. Segunda pregunta: ¿Por qué bautizaba? vv. 24-34.
i. Juan explica su bautismo con agua, vv. 1. 24-26.
ii. Predice otro bautismo por una Persona superior, vv. 26,
27.
iii. Lugar de los acontecimientos, v. 28.
iv. Juan señala a Jesús, vv. 29-34.
1. Cordero de Dios (Isa. 53:7) , v. 29.
2. Existía antes que Juan, v. 30.
24

3. Para manifestarlo Juan bautizaba con agua, v. 31.


4. Vio al Espíritu descender sobre él como paloma, v.
32.
5. Por revelación conoció que éste bautizaría con
Espíritu Santo, v. 33.
6. Por revelación testifica que es Hijo de Dios, v. 34.
2. Resultado: discípulos para Jesús, vv. 35-51.
a. Juan muestra a dos de sus discípulos a Jesús, vv. 35-42.
i. Estos siguen a Jesús a su morada, vv. 35-39.
ii. Uno, Andrés, lleva a su hermano, Simón, vv. 40, 41.
iii. Jesús cambia el nombre a Simón, v. 42.
iv. Jesús habla a Felipe, vv. 43, 44.
3. Felipe testifica a Nataniel, v. 45.
4. Jesús convence a Nataniel de su identidad, vv. 46-51.
a. Nataniel duda, creyendo que Jesús es de Nazaret, v. 46.
b. Jesús se muestra a Nataniel como conocedor de su persona y
de sus pensamientos, vv. 47, 48.
c. Nataniel lo reconoce como Mesías, v. 49.
d. Jesús le promete pruebas mayores, vv. 50, 51.

APLICACIÓN PRÁCTICA

Cristo todavía está cerca y es desconocido; y lo hallarán solamente sus


mensajeros y aquellos que se arrepientan de sus pecados.

Nuestro testimonio de Cristo debe ser como Hijo de Dios y Salvador de los
pecadores.

Juan, el inculto, entendía mejor los propósitos de Dios que los fariseos,
tan instruí dos en la teología de su tiempo. También ahora la cultura no es
esencial para entender las cosas y a veces estorba. (Mateo 11:25).

Nuestro mejor testimonio ha de consistir de lo que nosotros mismos hemos


experimentado de Jesucristo.

"Ven y ve" representa el mejor método de convencer a los que quieran


conocer a Cristo.

Ninguno que carezca de fe puede testificar de Cristo como Salvador.


Testificar a nuestros familiares y parientes es nuestra primera
responsabilidad y a veces la más difícil. ¿Lo hago yo?

Jesús llama hoy día por medio de la Palabra impresa. Por eso vale la pena
repartir folletos, especialmente porciones de la Biblia.

Nuestros amigos también deben oír de Cristo por nosotros.


25

ILUSTRACIONES

La profecía de Isaías se cumplió después de siete siglos: "Los molinos de


Dios andan lento, lento, pero desmenuzan fino, fino". (Traducción de un
dicho antiguo)

Véase Amós 7:10-15. Amós, otro enviado de Dios, era campesino. Lo quitó
de guiar el ganado y lo capacitó para llamar a la nación a arrepentimiento.
San Pablo fue otro que dio su testimonio de Jesucristo como Dios y
Salvador del Pecado, y Pablo no era inculto, sino uno de los hombres más
instruidos de su época. Su testimonio ante los judíos se encuentra en
Hechos 22:1-16 y ante el Rey Agripa en Hechos 26: 1-32.

Es necesario tener la experiencia de Cristo en el corazón para poder dar


testimonio efectivo de él. Así dice esta poesía:

LOCURA

"¡Te quiero dar una rosa!" —grita la loca burlona, desde su triste celda, a
uno de traje severo y semblante huraño que folletos repartía. Este, con
mirada austera, reprendía a la demente. —¿Por qué me dices mentiras, no
sabes que está prohibido? En esa miserable celda, ¿acaso tendrás tú
flores? —Como tú, me ofreces el Cristo del que hablan tus folletos, —con
muecas le dice la loca. —¿Acaso en tu corazón tan frío y muerto mora el
Cristo, el que "Amor" se llama? (Lecciones Bíblicas)

TAREA

Si al estudiante le gusta dibujar, procure representar la entrevista entre el


rústico Juan y los pulidos citadinos de los fariseos; ¿y si hubiera sucedido
en México?

Comiéncese un mapa de la Tierra Santa, haciendo los contornos, las


provincias, el Río Jordán y el Mar Muerto. Se irán poniendo los lugares
mencionados. Debe hacerse del tamaño de la libreta. Se pueden colocar
Betábara, donde Juan bautizaba, Betsaida, la ciudad de Andrés, Pedro y
Felipe, Nazaret y Jerusalén.

Estudiar la siguiente lección, Juan 2:1-25, comparando versiones y


consultando comentarios para entenderla bien, luego haciendo el Saldo de
Verdad, bosquejo, Aplicación Práctica y coleccionando ilustraciones.

¿El propósito de los vv. 1-11 será presentar a la madre de Jesús como
abogada de los cristianos o de vida familiar y social de los hombres?
¿Apoya Jesús la costumbre de servir bebidas alcohólicas en las fiestas
sociales?
26

Puede seguirse el siguiente resumen para los vv. 12-25: La indignación


sincera de Jesús se encendió contra los mercaderes pícaros (Marcos 11:17)
que desacreditaban el Templo durante la Fiesta de la Pascua; él hizo
milagros en las calles de Jerusalén (2:23) trayendo como consecuencia las
primeras dudas (2:23- 25). ¿Habrá algo en nuestros templos que Jesús ve
con desagrado? ¿Por qué importa que Dios se agrade del culto que le
ofrecemos?

LECCIÓN V. JUAN 2:1-25.

SALDO DE VERDAD

Tres días después hubo bodas en Caná, a unos 10 kilómetros de Nazaret.


La madre de Jesús asistió a las bodas. Jesús y sus discípulos, también
recibieron invitación y fueron.

La madre de Jesús, sabiendo que el vino había faltado, se lo hizo saber, él


contestó preguntando: "¿Qué tengo contigo, mujer? No ha llegado mi
hora". Ella dijo a los sirvientes que hicieran todo cuanto él les dijera.

Sabiendo que a los esposos les causaba mucha pena que el vino faltase,
Jesús ordenó llenar seis tinajas de agua, y al sacarla se encontró hecha
vino de mejor clase que el que se había servido.

Esta primera señal hizo Jesús en Caná. Por medio de ella manifestó su
gloria y ganó la confianza de sus discípulos.

Jesús, después de estar unos días en Capernaum con su madre,


hermanos y discípulos, fue a Jerusalén a la fiesta de la Pascua, conforme a
su costumbre desde los doce años de edad.

Halló en el templo a los comerciantes que proveían a los forasteros de


animales para sacrificios y moneda del templo por precios exagerados,
como siempre.

Jesús halló unas cuerdas y se hizo un látigo. Comenzó a arrear a los


animales, sacándolos con sus dueños del templo, espantándolos por
dondequiera. Tumbó las mesas del dinero, tirándolo por todos lados.
Ordenó que no hicieran mercado la casa de su Padre.

Los discípulos que vieron la ira que Jesús mostró se acordaron que el Rey
David había compuesto un salmo en el que dijo: "Porque me consumió el
celo de tu casa".

Los responsables del templo, en lugar de sentirse avergonzados por haber


permitido la profanación de la casa de Dios, se juntaron y demandaron a
Jesús que justificara su derecho de meterse en sus asuntos.
27

Jesús les indicó que destruyeran ellos el santuario y él lo levantaría en tres


días. Ellos le aseguraron que ese templo estaba en compostura desde
hacía 46 años, y se burlaron de la idea de levantarlo en tres días. Jesús
hacía referencia a su cuerpo, que tenía que ser destruido en el Calvario
para que tres días después resucitase.

Después de la resurrección los discípulos recordaron este encuentro entre


Jesús y los príncipes y comprendieron que todo había salido conforme a
los planes de Dios expuestos en las Sagradas Escrituras por los profetas.
Su fe en Jesucristo quedó confirmada todavía más.

Mucha gente de Jerusalén creyó que Jesús era el Mesías, en vista de las
señales que había hecho; pero, sabiendo Jesús que esperaban de él un
político o guerrero que quitara el yugo romano e hiciera a los judíos
conquistadores mundiales, no quiso tratar con ellos. Su conocimiento
alcanzaba a los pensamientos más íntimos.

COMENTARIOS

BOSWORTH

Jesús no se apresuró a ir a Jerusalén para relacionarse oficialmente con la


organización eclesiástica que había enviado su delegación para
inspeccionar a Juan el Bautista. Su plan era no ser Mesías oficial,
asegurándose el apoyo de la maquinaria eclesiástica de la nación. Quería
mejor formar la nación haciendo que la amistad y la sinceridad del Dios
Invisible afectaran su vida real. Por lo tanto se dirigió al corazón de la
nación, sus hogares y su vida social, sus lechos de enfermos, su niñez, sus
esperanzas, apuros temores individuales. Deseaba mostrar poder de un
modo amistoso para resolver necesidades comunes y corrientes más bien
que proponer un gran golpe de estado político. Fue, no a Jerusalén, sino a
Galilea. El Gran Amigo, principiando con aquello que hallara a la mano y
más natural, se apresuró al vecindario de Nazaret para asistir a las bodas
de un amigo de la familia. Jesús evitó la humillación de los novios en
Cana, en cuyas bodas faltó el vino, y sus discípulos creyeron en él (2:1-11).
No se puede afirmar si éste es el incidente que los otros evangelistas
refieren como sucediendo en la última semana de la vida de Jesús, No
habría motivo para insistir en lo que hizo una sola vez. El debe haberse
disgustado cada año cuando observaba este escándalo y a los del clero
apoyándolo. No lo hizo para cumplir un deber, sino con mucho
acaloramiento personal. Lo intenso de su indignación parecía consumirlo
(v. 17). Más tarde (v. 19) habla otra vez misteriosamente, indicando que
Dios moraba en su cuerpo, más bien que en el templo.

De todos modos se comprende que muchos se animaron por las seriales


28

que Jesús hacía y lo habrían aceptado como Mesías si él se hubiera dejado


llevar por las ideas que ellos abrigaban acerca del reino mesiánico. Sólo un
hombre en Jerusalén estuvo dispuesto a entender los asuntos
espiritualmente.

Siempre resalta nueva verdad, para el hombre sincero.

MORGAN

Procuremos entender lo que sucedió entre Jesús y su madre.


Primeramente nos llama la atención la naturalidad de la historia. Su
madre se acercó y le dijo: "No tienen vino". ¿Qué quiso decir con eso? Lo
más fácil, por supuesto; ella quería que él supliera la falta. Pero lo opuesto
revela un significado más profundo en sus palabras. Nunca habríamos
sabido lo que ella deseaba aquel día si no fuera por lo que él le respondió.
"Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? No ha llegado todavía mi hora". No
conozco un trozo de traducción que esconda mejor el espíritu. Desde
luego, la palabra "mujer" puede entenderse mal. En los labios de Jesús fue
palabra de ternura infinita. Lo volvió a usar con María desde su cruz.

ERDMAN

Lo que María parecía desear era que su Hijo aprovechara esta ocasión para
manifestarse abiertamente como el Mesías, y ella mencionó la falta de vino
como el motivo para sugerir tal manifestación. El sabía que éste no era ni
el tiempo ni el lugar; tenía que ser en la Pascua de Jerusalén. Su "hora" no
había llegado. El suple la necesidad de los huéspedes, cumple el deseo de
su madre, aunque niega y tiernamente reprende el gran deseo de su
corazón. Sin embargo, al negar, él admite ser el Mesías y que, como tal,
pronto aparecerá. Es sumamente importante que su primer milagro, que
representa todo su ministerio, se relacionara con el gozo de la fiesta de
unas bodas. Reprende el necio temor de que la religión le quite a la vida su
felicidad, o que la lealtad a Cristo se oponga a la exuberancia de espíritu o
al placer inocente. Corrige la idea de que la amargura indica santidad, o
que la tristeza sea condición necesaria de la piedad. Indica el poder
transformador, ennoblecedor de Cristo y demuestra que él vino "para que
tengan vida y para que la tengan en abundancia.

MORGAN

Primero, tejió (Jesús) un azote de cuerdas, probablemente alzando los


cordones que quedaban tirados al soltar los toros. Los entretejió para que
formaran un látigo y con él avanzó sobre toda la muchedumbre y la echó
fuera. Hay un modo anémico de pensar que se apresura a alegar que él no
azotó. No sé si lo hizo; pero tampoco sabemos que no lo haya hecho. De
todos modos protesto contra la idea raquítica que imagina los ojos de
Jesús sin relámpagos, su rostro sin ira y sin enojo en su corazón. Ese es
29

un Cristo anémico que nada hace por el mundo. De todos modos el mero
símbolo sugiere "la ira del Cordero". No hemos de cancelar esa expresión.
Cuando lo hacemos cancelarnos al cristianismo su fuerza viva. Trenzó
aquella cuerda, y los sacó y con iconoclasia espléndida volvió las mesas,
regando las monedas en el piso del Templo y por todos lados .

Otra vez doy énfasis al hecho de que, como sabemos de otras escrituras,
los cambistas ejercitaban su oficio, no en los salones que pertenecían a los
judíos, sino en los patios que se habían consagrado a los gentiles. El delito
supremo, según pensó Jesús, era que el pueblo hebreo fracasara en
funcionar como Dios había querido. Su intención era siempre que fueran
ellos bendición para todas las naciones, pero ahora ellos habían llegado a
pensar en sí mismos solamente, y en la comodidad y belleza de su propio
culto. ¡Gentiles! ¿Qué importaban los gentiles? Usar sus patios, por
supuesto, y profanarlos. Y así llegó Cristo y barrió todo el tráfico inmundo,
consumiéndolo el celo de la Casa de Dios. Tal fue la señal.

Los príncipes reconocieron el reto alarmante en lo que él había hecho.


Mientras él se detenía en majestad solitaria, las monedas desperdigadas,
los animales dispersos, y dispersos también aquellos que vendían los
animales, dichos príncipes se juntaron, lo rodearon y "respondérosle". Fue
una respuesta a lo que él había hecho. "¿Qué señal nos muestras de que
haces esto?" Acababan de recibir una señal notable. Así llegamos a lo más
significativo en toda la historia. Jesús les contestó: "Destruid este templo
(o santuario) y en tres días lo levantaré". ¿Quién de nosotros lo
hubiéramos entendido, si oyéramos decir tales palabras? Nadie. Ninguno
de ellos entendió. Los príncipes no entendieron. Se rieron de él. "Cuarenta
y seis años ha estado edificándose este santuario". Se puede oír su burla
cínica. . "Y tú en tres días lo levantarás?" Es muy natural. Nosotros quizá
hubiéramos dicho lo mismo. Juan es muy franco, al decir que fue hasta
después de su resurrección cuando ellos recordaron su dicho y lo
entendieron.

En efecto, Jesús decía: "La señal de mi autoridad será mi Cruz y


Resurrección. La última prueba y demostración de la autoridad de todo lo
que hago hoy, se descubrirá el día en que vosotros deshagáis este
tabernáculo. Destruidlo en ese sentido, disolvedlo. Y yo levantaré en tres
días el tabernáculo, destruido". Así en el principio, en la primera señal en
la Casa de Dios, descubrió el pensamiento de su corazón, y el sentido de
su mente, y el centro de su autoridad. ¿Cuál era? Su cruz y su
resurrección.

ERDMAN

Es de notarse que Jesús comenzó su ministerio con un acto de santidad,


más bien que con uno de poder. Quiso enseñar a la nación que su
necesidad suprema era su limpieza espiritual, su purificación como
adoradores, su elevación moral como pueblo de Dios; y quiso sugerir que
30

él podría traerles tales bendiciones si ellos lo aceptaban, siguiéndole.

Es de notarse también que Jesús vio, en la incredulidad manifestada en


esta primera hora de su ministerio, la certidumbre de su rechazamiento
final y una visión clara de la cruz. Los que no quisieran recibirlo
destruirían "el templo de su cuerpo". Vio sin embargo, su resurrección, y
todo lo que significaba y aseguraba. Sería para siempre la justificación
suprema y de sus pretensiones; pero además, su muerte se relacionaría
con la destrucción del Templo verdadero y su culto, y así su resurrección
tendría que asegurar la construcción de un Templo espiritual más real, es
decir, la Iglesia de Cristo; en lugar de un ritual de formas y sombras y
tipos, se levantaría una religión de culto verdadero y de un compañerismo
más verídico con Dios.

BOSQUEJOS

ERDMAN: I Y II, LA REVELACIÓN AL INUNDO, ETC.

1. La preparación, caps. 1:19-2:11.


a. El testimonio del Precursor, 1:19-34.
b. El testimonio de los primeros seguidores, 1: 3 5 - 5 1.
c. El testimonio del primer milagro, 2:1-11.
2. El Ministerio Público, 2:12-12:50.
a. El testimonio en Jerusalén, 2:12-3:21.

LAS PRIMERAS SEÑALES, 2:1-25.

1. El agua en vino, vv. 1-11.


a. La ocasión: Jesús asiste a unas bodas con su madre y sus
discípulos, vv. 1, 2.
b. Causa de dificultad: falta de vino, vv. 3-5.
i. María comunica a Jesús el caso, v. 3.
ii. Jesús parece rehusar su ayuda, v. 4.
iii. María insiste en que los criados obedezcan a Jesús, v. 5.
c. Jesús presta servicio, vv. 6-8.
i. Manda llenar 6 tinajas de agua, vv. 6, 7.
ii. Ordena que se sirva como vino, v. 8.
d. Los resultados, vv. 9-11.
i. El encargado alaba el vino nuevo, vv. 9, 10.
ii. Manifiesta Jesús su gloria y sus discípulos que creen en
él. v. 11.

LIMPIEZA DEL TEMPLO, 2:12-25.

1. Jesús en Jerusalén para la fiesta pascual, v. 13.


31

2. Jesús observa la profanación del templo, v. 14.


3. Jesús limpia el templo, vv. 15, 16.
a. Hace un látigo de cuerdas, sacando animales y vendedores.
b. Trastorna mesas, esparciendo monedas.
c. Echa fuera vendedores y palomas.
d. Ordena que la casa de su Padre no sea mercado.
4. Los discípulos recuerdan la profecía del Salmo 69:9, v. 17.
5. Una señal demandada y anunciada, vv. 18-22.
a. Los príncipes piden justificación de derecho, v. 18.
b. Jesús declara la justificación, v. 19.
i. Que destruyan el santuario.
ii. El lo levantaría en tres días.
c. Burla de los príncipes, vv. 20, 21.
i. El templo tenía 46 años edificándose.
ii. El se refería al santuario de su cuerpo.
d. Efecto en la fe de los discípulos, v. 22.
6. Actitud de Jesús hacia las gentes en general, vv. 23-25.
a. Muchos creyeron en él por los milagros, v. 23.
b. Jesús no se confiaba de ellos, porque los conocía a fondo.

APLICACION PRÁCTICA

Jesús trae gozo a la vida humana.

Su primer milagro se hizo para salvar una triste situación familiar.

Debemos fijarnos en la palabra de María a los sirvientes: "Haced todo lo


que os dijere".

Dios el Hijo fue el que hizo el universo por su poderosa palabra (Juan 1:1-
3) y su gloria, corno la del Unigénito del Padre, brilló por la maravilla de la
primera señal.

La Palabra Eterna se ve aquí en carne santificando el matrimonio y


compartiendo del gozo humano.

Jesús no aprobaba las costumbres de los príncipes religiosos pero asistía a


los ritos del templo. ¿Me puedo justificar si no asisto al templo porque no
me gusta el modo de hacer los cultos, o porque no me simpatiza el
ministro?

Jesús halló a la mano con qué hacer el azote para echar a los profanadores
del templo. Si quieres hacer algo por Jesús, echa la mirada alrededor.
Hallarás algo qué hacer y con qué hacerlo.

¿Se puede permitir la venta de Biblias, himnarios, cuadernos, etc., en


nuestros templos? ¿Es profanación? ¿Es explotación? ¿Cuáles
precauciones serán convenientes?
32

Jesús mostró disgusto y enojo con los que profanaban el templo, pero más
tarde su muerte valió para cuantos se arrepintieran y creyeran en su
resurrección.

A nosotros nos falta celo y amor a la vez: celo para corregir los errores y
amor hacia los errados.

Las profecías se iban cumpliendo y la que propuso Jesús acerca del templo
se cumplió también; faltan todavía profecías por cumplirse. ¿Hay
esperanzas de su cumplimiento?

Jesús, conociendo las ideas torcidas de los que profesaban creer en él, no
pudo entrar en confianza con ellos. Quizá esta es la explicación del
alejamiento de muchos que se dicen creyentes hoy día. El estudio de las
Escrituras corrige las falsas ideas. Dios mismo, por su Espíritu, "guiará a
toda verdad" (Juan 16:13).

ILUSTRACIONES

("Todavía no", v. 4). Significa mucho que Jesús ejercitara tanto control de
sí mismo en cuanto a su poder mesiánico. Haciendo frente a las grandes
necesidades del mundo que claman a nosotros es necesario que
dediquemos años a la preparación y que tengamos la seguridad de que ya
Dios nos llama.

Una vez un gran siervo de Dios tuvo una visión del Señor a su lado,
pidiéndole las llaves de su vida. El, con todo gusto, le entregó todas las
llaves, menos una muy chiquita, de una caja. El Señor meneó la cabeza no
las entregaba todas, no quería ninguna. Era algo insignificante lo que le
negaba, probablemente el Señor no le daría importancia; pero hubo larga
lucha y entonces el siervo dijo: "Quítamela tú. Yo no puedo soltarla". Luego
el Señor abrió la caja secreta y limpió su vida. Desde aquel día F. B. Meyer
fue una gran fuerza para Dios. ¿Qué hay en mi vida que la profana?
¿Estoy dispuesto a que Cristo la limpie?

Tú, Señor, me limpias y me fortaleces, y haces de mi vida tu propia


posesión.

Guarda mi alma siempre, para que no caiga, reinarás entonces en mi


corazón.

TAREA: JUAN 3:1-21.

Leer Juan 3:1-21 en las versiones disponibles y Números 21:4-9.

¿No fue la serpiente de bronce violación del Segundo Mandamiento?


33

¿Qué tan sincero era Nicodemo? ¿Cuál sería la causa de su torpeza


espiritual? ¿Ve Jesús en nosotros algo parecido?

El capítulo tres de Juan es uno de los pasajes de más estimación en toda


la Biblia y el versículo 16 se ha llamado "El Evangelio en Pequeño".

Procure el alumno entender el porqué.

Aprender de memoria el pasaje vv. 14-17, o hasta el 18, si es posible.


Arreglar la libreta con sus departamentos.

LECCIÓN VI. JUAN 3:1-21

SALDO DE VERDAD

Hubo un fariseo en Jerusalén que reconoció a Jesús como enviado de


Dios. Las señales que hacía eran prueba suficiente de la presencia de Dios
con él.

Jesús le aseguró categóricamente, que para entrar en el reino de Dios que


Juan el Bautista anunciaba, se exige un cambio tan radical, que sólo
puede expresarse por medio de la frase ―nacer de nuevo‖.

Nicodemo mostró un punto de vista limitado a lo físico, o lo moral. Para él


era imposible volver a nacer.

Jesús insistió en que nacer de nuevo era necesario, de agua y del Espíritu,
para entrar en el reino de Dios. Lo de la carne, carne; lo del Espíritu,
espíritu.

Jesús compara el Espíritu, en su función de regenerar, al viento que sopla,


invisible e inconocible por medios materiales, pero perfectamente sensible
y conocible en sus efectos.

Nicodemo se mostró tan falto de entendimiento espiritual que Jesús se


admiró de hallarlo así, siendo maestro de religión en Israel.

Jesús declaró ser testigo ocular de lo que enseñaba y reprendió a


Nicodemo por su falta de fe y comprensión espiritual. No valía enseñarle lo
del cielo cuando no creía lo terreno. El Cristo, Hijo del hombre, vivía en las
dos esferas simultáneamente; subiendo al cielo, bajando a la tierra,
estando al mismo tiempo en el cielo. Sólo Dios puede vivir así.

Jesús hizo referencia a la ocasión cuando los israelitas se rebelaron contra


Dios y Moisés en el desierto; y Dios, para hacerles comprender su pecado,
les mandó serpientes mortíferas. Arrepentidos, pidieron perdón y alivio.
34

Dios mandó que Moisés hiciera una serpiente de bronce y la alzara sobre
una estaca a la vista de todos. Mirando la serpiente se aliviarían. La
mirada de fe bastaba para que sanaran de su mal.

Jesús dijo que, del mismo modo, tenía él que ser levantado y que la mirada
de fe salvaría del pecado, proporcionando vida eterna.

Este plan divino se debía al gran amor de Dios hacia la humanidad.


Teniendo un solo Hijo, dejó que muriera por el pecado humano, con el fin
de dar vida eterna a todos los que creyeran en él.

El propósito de Dios el Padre al enviar a su Hijo, no era el de condenar al


pecador al infierno, sino el de salvar al creyente para el cielo. Está en el
hombre resolver si acepta lo que Dios ofrece o lo rechaza y queda
condenado.

El fallo de condenación es que, siendo ofrecida la luz de la salvación por la


fe en Cristo, muchos prefieren la oscuridad, que cubre sus pecados. Su
mala vida les gusta tanto que aborrecen la luz que les hace fijarse en sus
obras.

Al contrario, los que creen se acercan a la luz, y su buena vida queda


demostrada— como basada sobre la bondad de Dios mismo.

COMENTARIOS

BOSWORTH

Jesús procuró explicar a Nicodemo el Reino que Juan el Bautista


anunciaba, aquella existencia que se consideraba vida eterna, cuyo
principio pudiera denominarse "nacimiento". Su conversación puede
imaginarse en forma de diálogo.

Nicodemo.—Rabí, sabemos que nadie podría hacer las cosas que tú has
hecho en nuestras calles, si no estuviera Dios con él (v. 2).

Jesús.—¿Quieres preguntarme acerca del Reino de Dios? Esto tengo que


decirte seriamente, que nadie verá el Reino si no nace de arriba. (v. 3).

Nicodemo.—¿Es posible que un hombre nazca por segunda vez? (v. 4).

Jesús.—Te aseguro solemnemente que nadie entrará jamás en el Nuevo


Orden si no naciere de agua y espíritu. Vosotros los fariseos os habéis
equivocado al no identificaros con Juan el Bautista que llamaba a los
hombres al bautismo por agua y predecía el bautismo del Espíritu. (vv5,
6). No permitas que el misterio que tiene, estorbe para que creas el hecho.
Existe misterio acerca del espíritu del aire. Sopla dondequiera y oyes su
voz esta noche, pero no entiendes de dónde viene ni para dónde va. Así es
35

cuando el Espíritu personal de Dios trae a un hombre a vida nueva.


(vv. 7, 8).

Nicodemo.—No me doy cuenta cómo será. (v. 9).

Jesús.—Tú que te presentas como maestro de religión, ¿ignoras estas


verdades rudimentarias? (v. 10). Juan y yo hemos hablado de nuestra
experiencia personal, pero vosotros los fariseos no queréis aceptar nuestro
testimonio (v. 11). Si no entendéis las verdades elementales de la nueva
vida, ¿cómo entenderéis las verdades más profundas de *vida en las
gradas celestiales, aunque yo las explique? (v. 12). Yo, que vine del cielo,
soy fuente única de datos referentes a estos asuntos. (v. 13). He de ser
levantado arriba, a la vista de todos, como la serpiente de bronce de
Moisés, como fuente de vida, para que todos los que crean en mí, tengan
vida. (vv. 14, 16).

SCÍO DE SAN MIGUEL

Aunque la palabra del texto significa igualmente el espíritu y el viento,


aquí, según los Padres, se entiende el. Espíritu Santo, el cual se comunica
a quien y como le place: y aunque no sepa por qué camino entra en un
corazón, esto no obstante da a conocer bien su presencia por la mudanza
visible y maravillosa de aquél en quien habita, operándose así el
renacimiento espiritual. El Señor, viendo que Nicodemo no entendía el
lenguaje en que le hablaba, usó de la palabra que significa el espíritu
material, o el viento, para que quedase menos sorprendido cuando la
aplicase a los efectos milagrosos que obra el Espíritu Santo en la
regeneración espiritual del bautismo. (San Ambrosio).

3:10. La perfección de la ley está toda en la renovación interior del alma


por medio de la gracia, que infunde el Espíritu Santo. Parece que
Nicodemo estaba muy distante de esta doctrina. Y el Señor le quiso
humillar para disponerlo a recibirlo.

ERDMAN

3:4. Probablemente él (Nicodemo) interpretaba las palabras con exactitud


literal y estúpida, como refiriéndose al nacimiento físico; pero es Wsible
que entendiera la referencia de nuestro Señor a una renovación moral, y
echa mano de su figura para expresar un argumento tan común en
nuestros tiempos. "El carácter es producto de impresiones y experiencias
pasadas sin número; no puede comenzar de nuevo". Sean cuales fueran
las falsas ideas de Nicodemo, se movían completamente en la esfera de lo
material o lo natural, y Cristo, por lo tanto, procede a dar énfasis a la
verdad espiritual y divina, al explicarle ampliamente lo %te él quiere decir
con el nacer de nuevo. ¡Qué difícil es para los hombres formar un concepto
espiritual de la vida, y entender que "el reino de Dios" no podrá nunca
establecerse por medio de expedientes políticos, reformas sociales y
36

procedimientos naturales; sino que la primera grande necesidad es


renovar el corazón y transformar por poder divino a cada individuo! Jesús
contestó: "De cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu no
puede entrar en el reino de Dios".

Por "agua" Jesús se refería al bautismo de Juan y a ritos parecidos que


Nicodemo conocía muy bien. Tenía que haber arrepentimiento, confesión,
perdón, purificación del pecado, antes que alguno pudiera prepararse a
entrar al Reino; pero tenía que haber algo más. Tenía que obrar el poder
renovador y transformador del Espíritu de Dios. La naturaleza humana
sola, por hermosa, culta o sincera que fuera, nunca podría superarse a sí
misma, ni producir alguna cosa, mejor que ella misma. Sin embargo, ella
posee capacidades para una vida más elevada que .puede despertarse y
ponerse en función por el Espíritu de Dios.

DUMMELOW

El contexto de este v. 5, en el que se dice tanto más acerca de "espíritu"


que de "agua", nos advierte que no debemos confiar demasiado en la
eficacia salvadora del bautismo considerado como una ordenanza exterior
solamente. El bautismo no es un encanto como las purificaciones de los
paganos, o solamente un símbolo de pureza como aquellas de la Ley
Judaica, sino un sacramento, es decir, un medio moral de gracia, y su
eficiencia y efecto dependen de la respuesta del alma de la persona
bautizada a la gracia prometida y ofrecida en la ordenanza.

BOSQUEJOS

ERDMAN (VÉASE LA LECCIÓN ANTERIOR) EL DIVINO MAESTRO


EXPONE LA NATURALEZA DEL REINO DE DIOS

1. Su alumno, Nicodemo, vv.1, 2.


a. Fariseo, príncipe de los judíos.
b. Visita a Jesús de noche.
c. Reconoce a Jesús como enviado de Dios obrador de milagros.
2. Cómo entrar en el Reino: nacer otra vez, vv. 3-8.
a. Nicodemo niega la posibilidad de nacer, siendo viejo.
b. Jesús insiste en el nacimiento por agua y Espíritu.
c. Compara la función del Espíritu con el movimiento del viento.
3. Certidumbre del testimonio del Reino, vv. 9-13
a. Nicodemo muestra su falta de entendimiento, v. 9.
b. Jesús muestra sorpresa de su ignorancia y declara que: vv. 1
0- 1 2.
i. El habla de lo que sabe, y testifica de lo que ha visto.
ii. Nicodemo rehúsa recibir testimonio y Jesús declara:
1. Oyendo de cosas terrenas no creyeron,
2. Oyendo de cosas celestiales, ¿creerán?
37

iii. El Hijo del hombre habita dos esferas, tierra y cielo, v. 1


3.
4. El Evangelio del Reino, vv. 14-17.
a. El tipo histórico, la serpiente de bronce, vv. 14, 15.
i. Vida por una mirada de fe.
ii. El hijo del hombre levantado.
iii. Vida eterna por la mirada de fe.
b. Las razones divinas, vv. 16, 17.
i. Por tanto amor al mundo.
ii. Dios mandó a su Hijo unigénito
iii. Para que todo creyente
1. no se pierda
2. tenga vida eterna.
iv. No lo envió para condenar.
v. El mundo debe salvarse por él.
5. Los resultados de la fe y de la incredulidad, vv. 18-21.
a. El creyente no se condena, porque creyó.
b. El infiel ya se condenó por no creer.
c. La condenación es que la luz vino y fue rehusada.
d. Las malas obras rehúyen la luz reveladora.
e. Las obras buenas buscan la luz para manifestar su origen
divino.

APLICACIÓN PRÁCTICA

Afortunadamente nuestra vida cristiana es más que esfuerzo humano,


apoyado por una fe ciega. Dios se nos ha acercado, nos acogió y nos
introdujo a la vida.

No hay que confundir la carne con el espíritu. El espíritu del hombre


puede regenerarse completamente. Puede nacer otra vez.

Dios, porque amó, dio. Yo digo que amo. ¿Qué tanto doy?

No vale para nada bautizarse en nombre de Cristo y seguir siendo vicioso y


de mal carácter como antes.

Dios ama al mundo. Yo soy del mundo. Por lo tanto, a mí me ama


también.

El método de Dios de mejorar a los hombres es colocar entre el grupo


necesitado a una persona idónea. No mandó un mensaje verbal, sino puso
a su Hijo unigénito en medio de ellos.

Cada persona que crea en él, es decir, que se le acerque con reverencia,
arrepentimiento y gozo, como a Dios, tendrá vida.

Tener vida está opuesto a "perecer" o perderse. Significa entrar en una


38

relación vital con Dios y el hombre, que consiste en amar a Dios y al


hombre también.

Dios dio a su Hijo unigénito al mundo para salvar al mundo por medio de
los creyentes en Cristo. ¿Estoy yo cumpliendo?

Jesús no vino al mundo para anunciar condenación. Sin embargo, su


presencia en el mundo sirvió para juzgar, porque cada persona, por su
modo de responder a Jesús, revela su verdadero carácter. La persona que
le sigue indiferente se empeora moralmente (v. 18), porque no se halla
atraída por la mejor manifestación de Dios que el mundo ha visto, ni por el
mejor amigo que el mundo ha conocido.

ILUSTRACIONES

Una vez se ahogaba un joven. Grito pidiendo socorro y un hombre que iba
pasando se echó al agua y salvo al muchacho de la muerte. Algunos años
después este mismo joven cayó en el pecado. Robó un automóvil y fue
llevado ante un tribunal. Se animó el joven cuando vio que el juez que
presidía la sala de justicia era el mismo que le había salvado de morir
ahogado. "Me volverá a salvar", pensó. Al terminar el proceso, el juez
pronunció su fallo. "Es usted culpable y me es preciso condenarlo". "¡Ay,
señor juez!" exclamó el reo. "Usted fue quien me salvó la vida antes". "Es
verdad, joven", contestó el magistrado, "un día fui su salvador, pero ahora
soy su juez. Ha terminado su día de gracia. Va usted a la cárcel".

Uno que es nacido del Espíritu se parece al viento. No podemos conocer su


origen ni su destino, pero vemos sus efectos. Es la manifestación de un
poder invisible. De la misma manera la vida del alma regenerada será
siempre una rareza y un enigma para los mundanos. Sin embargo, es
preciso que aun ellos reconozcan la sinceridad por actos de humildad, de
pureza y de amor.

Los hombres están, como los israelitas de antaño, mordidos de víbora,


pero el veneno mortífero está en la herida del pecado. Dios ha
proporcionado remedio en la Persona de su Hijo; en su crucifixión vemos
derrotado el pecado, como en la serpiente levantada se figura la muerte del
destructor. Sin embargo, así como no fue serpiente en realidad, sino de
bronce, también Cristo no participó, en realidad, del pecado, sino sólo fue
hecho "en semejanza de carne de pecado".

Así como fue necesario que el israelita moribundo aceptase el remedio


ofrecido por Dios, y que, por humildad y fe, mirase la serpiente de metal,
también es necesario que nosotros miremos, con arrepentimiento y fe, al
Salvador crucificado y nos entreguemos a Dios como él benignamente se
revela en Jesucristo. Si rehusamos aceptar a Cristo pereceremos; más la fe
da por resultado la vida sin fin.
39

Esta provisión se ha hecho por el amor de Dios, y, se ofrece gratuitamente


a quienquiera que crea. (Juan 3:16).

TAREA: JUAN 3:22-36

Estudiar el pasaje en varias versiones. Procurar imaginarse la escena


cuando los discípulos celosos informan a su Maestro la popularidad de
Jesús, y la noble actitud de Juan. Sería útil dramatizarla.

Arreglar la libreta. No deje de hacer el bosquejo original con cuidado; es de


mucha importancia el estudio necesario para hacerlo bien.

Colocar en el mapa Enón y Salim.

Memorizar los versículos 29, 30 y 36.

LECCIÓN VII. JUAN 3:22 – 36

SALDO DE VERDAD

Jesús con sus discípulos y Juan el Bautista con los suyos, predicaban y
bautizaban en la misma región cerca del Jordán.

Hubo discusión entre los discípulos de Juan y otros judíos acerca del valor
relativo del bautismo de Juan y el de Jesús, dando por resultado el celo de
parte de los discípulos de Juan, por su maestro.

Procuran despertar rivalidad en Juan, diciéndole del éxito de Jesús. Juan


rehúsa encelarse, declarando que lo que se ha hecho ha sido en
conformidad con los planes de Dios. Recuerda a sus discípulos su
testimonio original acerca de su propia persona, que no era el Cristo, sino
su precursor. Aquél es el Esposo, yo soy amigo del Esposo. Ha entregado
ya la novia a su novio y siente la conformidad y el gozo de haber cumplido
su gran misión.

Jesús, por ser de origen divino, era superior a Juan y a todos los demás.
Su mensaje también era superior, siendo de origen divino pero fue
rechazado por casi todos los que lo oyeron.

Los pocos que aceptaron el mensaje de Jesús y creyeron en su persona,


comprendieron que era el cumplimiento de la Palabra de Dios en el
Antiguo Testamento, siendo Dios fiel y veraz. Hablando las mismas
palabras de Dios, Jesús gozaba de inspiración divina sin límite. También
su autoridad es completa porque Dios el Padre así lo ha dispuesto, por
amor a su Hijo.
40

Los que aceptan a Jesús por fe reciben de Dios Padre un don que llama
vida. Los que no quieren creer, por fuerza quedan fuera de esta relación
con Dios, y no pueden gozar del don que es vida. Su desprecio al Hijo
amado trae sobre sí la ira de Dios el Padre.

COMENTARIOS

MORGAN

Juan el Bautista (v. 27) se dirigía a judíos, conocedores de su propia


literatura; y con el pensamiento de Jesús corno el Mesías, echó mano a
una figura notable que ellos en sus propias escrituras recordarían. Ya él
había presentado al Mesías de diferentes modos para revelar su gloria.
Había hablado de él como venido con aventador, con fuego, con segur, y
como "el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo". Ahora habla de
él como "El Esposo". Fue un lenguaje figurado tomado del Antiguo
Testamento. Fue en Oseas el lenguaje de Dios refiriéndose a su pueblo: "Y
te desposaré conmigo para siempre". (Os. 2:19). En Ezequiel se halla la
misma figura, y otra vez en Malaquías. Este tipo del esposo y la esposa
siempre sugería la relación entre Jehová y su pueblo. . Así Juan toma esa
idea, de la poesía y la profecía del Antiguo Testamento, y la aplica a Jesús,
al hablar de él como el Esposo.

Luego describe su propia relación con él, y lo que significa para él. Habla
de sí mismo como "el amigo del Esposo". Este era un puesto de
importancia en el Oriente. El amigo del esposo era el que entregaba
oficialmente la novia al novio en la ceremonia nupcial, y antes de hacerlo,
no se oía la voz del novio, sino hasta después aceptando a la novia. Juan
reconociendo la relación entre Jehová y su pueblo, dijo: ―Yo soy el amigo
del Esposo". "Mi encargo ha sido llevar a la esposa y entregársela. Ya he
oído su voz. Este mi gozo es cumplido".

Entonces sigue el último dicho grandioso. Nunca leo estas palabras finales
de Juan sin sentir su dignidad y su majestad. Palabras más grandes jamás
salieron de labios humanos. "A él conviene crecer, más a mí menguar".
Expresaron la conformidad perfecta de un hombre que sabía que había
recibido del cielo su autoridad, y que había cumplido su gran misión.
Había oído la voz del Esposo dando la bienvenida a la Esposa que él había
presentado en aquel primer grupo de discípulos que él había dirigido a
Jesús. Entonces le vino aquel concepto reposado y triunfante, al decir,
recordando la autoridad del cielo y su misión cumplida: "A él conviene
crecer, más a mí menguar". No mostró ningún desprecio inmerecido de su
propia obra ni de su personalidad, sino la conformidad que siente la
estrella al sentir que su brillo se pierde con la gloria del sol naciente. Así
Juan el evangelista muestra la diferencia entre la Voz y el Verbo: el amigo
del Esposo y el Esposo mismo; señala la distancia infinita entre Juan el
Bautista y Jesús el Cristo, el Hijo de Dios.
41

BOSWORTH

En los vv. 31-36 probablemente es el autor del Evangelio el que habla de


Jesús haciéndole en verdad superior a Juan el Bautista, y superior
también a todos los demás. Juan el Bautista fue sencillamente un hombre
terrenal, predicó sobre la tierra un mensaje de uno nacido en la tierra;
Jesús fue hombre nacido del cielo (v. 31) y su mensaje informó lo que
había visto en el cielo, sin embargo, los hombres lo rechazaron (v. 32). El
que lo recibe encontrará en Jesús, todo lo que Dios había hecho esperar a
su pueblo del Mesías (v. 33). Hallará que Jesús es el que habla las mismas
palabras con inspiración sin límites del Espíritu de Dios (v. 34). En verdad,
él no tiene límites en su autoridad, porque es el Hijo a quien el Padre
infinito ama (v. 35). Cualquiera que cree en él, por ese solo hecho entra en
una relación con Dios que constituye la vida; pero cualquiera que rechaza
su autoridad, necesariamente se niega a sí mismo la vida y atrae sobre sí
la ira de Dios. (v. 36).

v. 32. "Nadie recibe testimonio". Esta es una exageración retórica. Juan


siente que el número de los que siguen a Cristo, aunque grande, no es
nada en comparación con el que debería ser. v. 33. "Que Dios es
verdadero". Es decir, veraz, verídico. Creer al Mesías es creer a Dios,
porque el Mesías es embajador e intérprete de Dios.

SCÍO DE SAN MIGUEL

v. 25. Estos judíos eran los que Jesús había bautizado. Daban la
preferencia a su bautismo; y los discípulos de Juan sostenían, lo contrario,
que el de su maestro debía preferirse, o que a lo menos, no le era inferior.
v. 27 Como si dijera: Vuestro celo es indiscreto, pues pretendéis que yo me
haga mayor de lo que soy, y que me apropie honor y dignidad que el cielo
no me ha concedido. Ese, de quien me habláis, no es un puro hombre
como los otros, sino Dios y hombre todo junto; y esto bien lo sabéis,
porque me habéis oído dar testimonio de esta verdad. Yo no soy el Esposo,
ni es mía la Esposa. El es el Cristo, y a él pertenece la Iglesia. La
congregación de todos los que crean en él, a él debe acudir: yo soy
solamente un ministro suyo, que vengo delante de él, para hacer que se
prepare y atavíe la Esposa. Con esto he cumplido mi ministerio, y me hallo
en el colmo de mi gozo, viendo que escucha su voz un grande número de
personas que como discípulos le siguen. (San Cirilo, S. Crisóstomo).

v. 33. Tal es Juan, que señaló y confirmó como un sello, que Dios es
verdadero en sus promesas acerca de Cristo.

BOSQUEJOS

ERDMAN
42

1. Prólogo, 1:1-18.
2. La revelación al mundo y el desarrollo de la fe y de la incredulidad,
1:19--12:50.
a. La preparación, 1:19--2:11.
b. El ministerio público, 2:12--12:50.
i. El principio del ministerio, 2:12--4:54.
1. El testimonio en Jerusalén, 2-12-- 3:21.
2. El testimonio en Judea, 3:22-36.

EL TESTIMONIO FINAL DEL PRECURSOR, 3:22-36

1. Jesús sale de Jerusalén a la provincia de Judea, vv. 22-24.


a. Con sus discípulos bautiza, v. 22.
b. Juan bautiza en lugares cercanos, v. 23.
c. Juan goza de libertad, v. 24.
2. Controversia acerca de Jesús y Juan, vv. 25, 26.
a. Entre discípulos de Juan y otros judíos, v. 25.
b. Acerca de los bautismos de ambos, v. 25.
c. Juan avisado de la popularidad de Jesús, v. 26.
3. El testimonio del Bautista, vv. 27-30.
a. Del cielo vienen los dones al hombre, v. 27.
b. Su testimonio desde el principio:
i. El no era el Cristo, v. 27.
ii. Era enviado para anunciarlo, v. 28.
c. Jesús es el Esposo y Juan su amigo, v. 29.
i. Atiende al Esposo y le oye, y se goza.
ii. Ya cumplió entregando la Esposa.
d. A Jesús le toca crecer, a Juan menguar, v. 30.
4. Comentario del Evangelista, vv. 31-36.
a. Cristo es superior a todos, v. 31.
i. Siendo de origen celestial.
ii. Lo de la tierra, terreno.
b. Cristo testificó de lo visto y oído, vv. 32, 33.
i. Su testimonio rechazado en gran parte.
ii. Los fieles ponen sello a lo verídico de Dios.
c. Relación entre Dios Padre y su Hijo, vv. 24, 25.
i. El Padre envía al Hijo al mundo.
ii. El Hijo habla palabras del Padre.
iii. El Padre le da el Espíritu sin límites.
iv. El Padre ama al Hijo y le entrega toda autoridad.
d. Relación entre el creyente y la vida, v. 36.
i. Creyendo en el Hijo se tiene vida eterna.
ii. No creyendo en el Hijo:
1. No alcanza vida verdadera.
2. Objeto de la ira de Dios.

APLICACIÓN PRÁCTICA
43

La rivalidad es un medio peligroso para animar la obra de Dios. La ayuda


mutua es más propia de los siervos de Jesús y consiervos de Juan el
Bautista.

Dios tiene un plan para cada vida. A cada uno de nosotros señala su obra
en su Reino, y para cada día su tarea. No estamos obligados a rendir
servicios ajenos, sino propios. Nuestro gozo es saber que hicimos lo mejor
que pudimos, la tarea que Dios nos puso. Quizá nos podrá confiar tareas
más difíciles.

Sabemos que tenemos al Señor que es superior a todos los hombres, igual
a Dios el Padre, y que posee el Espíritu sin límites. Este se ofrece a
nosotros como Salvador, y si lo aceptamos, dándole nuestra, confianza, él
sabe reforzar nuestra vida para que sintamos que ya vivimos en el cielo.

Hay que recordar que Dios, a pesar de ser amante y bondadoso, muestra
ira y enojo para aquellos que rechazan a su Hijo.

Creer en Cristo es creer a Dios. Cada creyente pone un sello a la veracidad


de Dios.

ILUSTRACIONES

Los médicos saben hacer transfusiones de sangre sana para reforzar la


sangre anémica de un enfermo. Cristo hace cosa semejante. Pone nueva
vida, la suya, en la vida del creyente sincero, y no se acaba jamás, porque
es eterna. ¿Me la ha dado a mí?

Cual mirra fragante que exhala su olor y ricos perfumes en gran derredor,
tu nombre, ¡oh Amado! a mi corazón lo llena de gozo, transpórtalo a Sión.
Cual voz amigable que al triste viador en bosque perdido le inspira valor,
tu nombre me anima, y me hace saber que ofreces piadoso rescate a mi
ser. ¡Aleluya, aleluya, al Cordero de Dios! ¡Aleluya al Amado, al bendito
Jesús!

TAREA: JUAN 4:1-42

Léase el pasaje en varias versiones a la luz del siguiente resumen:

Jesús con gran bondad procura evitar dificultades con las autoridades
religiosas que incomodaron a Juan el Bautista, saliendo de Judea para
Galilea, (4: 1-3) ; en el camino tiene una conversación con una mujer de
mala fama, a la que le habla con franqueza penetrante (vv. 16-18), pero a
la vez con benevolencia y sinceridad maravillosas (vv. 9,26,27) ; así gana la
confianza de toda una ciudad (vv. 39-42). Que da descubierta su identidad
de Mesías y Salvador del mundo.

Pensar en el papel de los doce: cómo les serviría esta experiencia en su


preparación para apóstoles del Cristianismo. ¿Se podrían poner en
44

práctica los métodos de Jesús para el trabajo personal de evangelización?


Arreglar la libreta. Agregar Sicar y Monte Gerizim al mapa.

Memorizar los vv. 24,34 y 35.

LECCIÓN VIII: JUAN 4:1-42

SALDO DE VERDAD

"El Verbo fue hecho carne" y con el largo viaje de Judea a Samaria hasta
llegar a Sicar, se cansó; Dios encarnado experimentando las limitaciones
de la vida humana. (Morgan).

Jesús, al pasar por Samaria y hablando con una mujer, hizo a un lado las
preocupaciones y costumbres sin base moral.

Está cansado, pero ofrece descanso. Pide de beber, sin embargo, ofrece dar
ríos desbordantes de agua. En todo corazón existe una sed de algo que le
hace falta, y nuestro Señor ofrece satisfacerla. Conocer en verdad a Jesús
y confiar en él es tener en el corazón "una fuente de agua que salte para
vida eterna". (Erdman).

Es necesario que haya arrepentimiento por el pecado antes de poder


adorar a Dios.

Dios está en todas partes y se le puede adorar donde haya un corazón


creyente y devoto.

Dios es. Espíritu. No sabemos todo lo que significa esto, pero entendemos
que nuestro culto debe ser siempre sincero y reverente.

A Jesús le llenaba más evangelizar a una mujer pecadora, que tomar


alimento material. Hay hambre que es más profunda que la del cuerpo
físico. Hay pan que la satisface. Jesús sabía de este pan y lo daba.

Hacer la voluntad de Dios llena el alma del verdadero creyente en él.

La cosecha espiritual está siempre madura. Para este sembrado no hay


estaciones.

Quien hizo la obra no es tan importante como que la obra se haga. Dios es
el que hace la obra después de todo, por tanto, no debe haber celo entre el
sembrador y el segador.

El testimonio de un pecador arrepentido y nacido de nuevo es eficaz para


convencer a muchos.
45

Lo que los orgullosos judíos rehusaron hacer, lo realizaron despreciados


samaritanos: reconocer a Jesús como el Cristo y el Salvador del mundo.

COMENTARIOS

BOSWORTH

vv. 21-24. Dios, dijo Jesús, era Padre de la mujer. Su Padre la buscaba.
Estaba muy cerca de ella. Es espíritu y un espíritu no se encierra en la
cumbre del Monte Gerizim, sino dondequiera que se halle un espíritu
humano, allí está el Espíritu de Dios, y allí debería haber culto
inmediatamente. A su Padre le entristece que ella viva una vida fuera de la
moral. Las gentes no pueden adorar a Dios y vivir una vida pervertida. A él
hay que adorarle en verdad, es decir, que la adoración salga de una vida
honesta y honrada.

MORGAN

vv. 23, 24. Así contestó Jesús a la samaritana, en frases tan profundas
que a veces creo que todavía no entendemos muy bien lo que significaban.
Reveló el hecho de que no tiene valor el Monte Gerizim, ni hay valor en
Jerusalén aparte de la realidad y la intención espirituales. La hora viene y
ahora es, cuando los que adoren a Dios, adorarán en espíritu y en verdad.
No es asunto de localidad. Ni es asunto de inteligencia solamente. Para dar
culto precisase que el hombre se llegue-a lo más profundo de su
personalidad, el espíritu y la verdad. Se necesita honradez; se necesita
realidad. Es como si dijera: "He procurado ayudarte, quitándote el disfraz y
exigiendo que hagas frente a tu propia vida de pecado. Si estás dispuesta a
hacerlo, no necesitas discutir acerca de lugares. Gerizim no importa;
Jerusalén no importa; sólo espíritu y verdad importan".

v. 32. Podemos decir con mucha reverencia que es como dijera Jesús: "Hay
ocasiones cuando lo físico no importa. Hambre hay que es más profunda y
pan hay que la satisface; y yo he estado comiendo de este pan". ¿Qué cosa
era eso de hacer la voluntad de Dios? Era tratar con esa alma humana,
guiando a esa mujer a la luz. Sustento perfecto para su vida entera halló al
ganar a una mujer pecadora.

v. 36. Hoy hablamos de algún campo diciendo que es difícil, que presenta
poca esperanza. Cristo dice todavía que tales campos están blancos para la
siega. Los campos más difíciles están blancos para la siega. Es de nosotros
meter la hoz y segar. . Lo que pasa no es que a los campos les falte algo.
Es que los labradores no están listos.

vv. 40-42. Los samaritanos rogaron a Jesús que se quedase con ellos y allí
46

estuvo dos días. Entonces, ¡ óiganlos! Juan nos dice que creyeron en Jesús
por causa de lo que dijo la mujer. Más después ellos dijeron: "Ya no
creemos por tu dicho; porque nosotros mismos hemos oído". Ya habían
pasado adelante de la palabra de ella; habían oído a Jesús. Porque
creyeron la palabra de ella, investigaron, y como consecuencia, creyeron la
palabra de él.

Luego en Samaria fue donde le dieron su título completo y final: "El


Salvador del Mundo". El había cruzado el límite de los prejuicios. Dejó la
región que se jactaba de sus privilegios; en la región de afuera él halló a
una alma humana, y ella, una mujer pecadora, que había dejado arder las
pasiones de su vida hasta quedar reducida a cenizas. A ella le abrió el
camino para adorar a Dios, tratando lo de su naturaleza moral y apagando
su sed espiritual. El había visto los campos blancos para la siega y había
cosechado esa gavilla. Y así, allí mismo en Samaria, fue donde le llamaron
"El Salvador del Mundo".

vv. 39-42. Siguieron dos preciosos días que deben haber sido, y quizá son
todavía, un recuerdo feliz en la mente de Jesús. El camino diario al pozo
fue después ocasión para memorias inspiradoras para la mujer. Los lazos
eternos de amistad entre los que atraen a otros al compañerismo con
Jesucristo y aquellos que han sido atraídos a dicho compañerismo, de-ben
ser, nos parece, gran parte del gozo de la vida eterna.

BOSQUEJOS

ERDMAN

1. Prólogo, 1:1-18.
2. La revelación al mundo y el desarrollo de la fe y la incredulidad,
1:19--12:50.
a. La preparación, 1: 19--2:11.
b. El ministerio público, 2:12-12:50.
i. El principio del ministerio, 2:12--4 :54.
1. El testimonio en Jerusalén, 2:12-- 3:21.
2. El testimonio en Judea, 3:22-36. (c) El testimonio
en Samaria, 4:1-42.

EL SALVADOR DEL MUNDO SE REVELA A LOS HUMILDES. JUAN:4:1-


42

1. El viaje de Jesús de Judea a Galilea pasando por Samaria, 4:1-6.


a. Motivo del cambio, vv. 1-4.
b. Descanso en el pozo de Jacob, vv. 5, 6.
2. Conversación con una mujer samaritana, vv. 7-26.
a. Agua de pozo y agua viva, vv. 7-18.
i. Cómo y de dónde, vv. 7-14.
47

ii. Relación con la vida de moralidad, vv. 15-18.


b. Dónde y cómo se adora a Dios, vv. 19-26
i. Jesús reconocido como profeta y preguntado acerca de
dónde se adora a Dios, vv.19, 20.
ii. Contestación de Jesús, vv. 21-24.
1. Ni en Gerizim ni en Jerusalén; v. 21.
2. De los judíos viene la salud, v. 22.
3. La adoración es espiritual y verídica, v. 23.
4. Dios es Espíritu, v. 24.
iii. Jesús revelado como Mesías, vv. 25, 26.
3. Testimonio de la samaritana, vv. 27-30.
a. Llegada de los discípulos, v. 27.
b. La misión de la mujer, vv.28, 29.
i. A sus vecinos en la ciudad, v. 28.
ii. Que Jesús sabía todo el pasado de ella, v. 29.
iii. ¿No sería el Mesías? v. 29.
4. Instrucción a los discípulos, vv. 31-38.
a. El alimento espiritual es más importante, vv. 31-34.
i. Jesús no sentía hambre, vv. 31, 32.
ii. Su comida era hacer la voluntad de Dios, vv. 33, 34.
b. El tiempo de segar, v. 35.
c. Quién hace la obra, vv. 36-38.
i. Tanto sembradores como segadores, v. 36.
ii. No son siempre los mismos, v. 37.
iii. Los discípulos siegan lo que no sembraron, v. 38.
5. Los samaritanos descubren al Salvador del mundo, vv. 39-42.
a. Creyeron el testimonio de la mujer, v. 39.
b. Rogado por ellos, Jesús se quedó con ellos dos días, v. 40.
c. Muchos creyeron por la enseñanza de él v.41.
d. Lo reconocieron como Cristo y Salvador del mundo, v. 42.

APLICACIÓN PRÁCTICA

La historia es útil para instruir a aquellos que desean saber cómo deben
acercarse a las almas que están sin Cristo. Por supuesto, no podemos
seguir exactamente el ejemplo de Cristo en todo, apelando a los mismos
motivos en el orden preciso; pero encontramos ilustraciones de aquellas
actitudes de corazón y de mente a las que debemos apelar si hemos de
atraer hombres y mujeres a un compañerismo vital con Cristo, y a la
felicidad de aquella vida que se promete a los que creen en él.

Cristo apela a la simpatía: "Dame de beber". Al pedir un favor, el que pide


se nivela con la persona a quien se dirige. El era Rabí, pero se dignó hablar
a una pobre mujer, que hacía trabajo de criada, proscrita de la sociedad y
de una raza despreciada. El ganó la entrada a su corazón con su primera
palabra.

Cristo apela a la curiosidad, como quien dice: "Si conocieras quién soy,
pero, por supuesto, no conoces". La mujer luego se pone a pensar: "¿Quién
48

será?" Si los hombres han de salvarse, debemos lograr que piensen


seriamente en quién es Cristo. Es la indiferencia la que condena.

Cristo hace una promesa que apela a algo que le hacía falta. Toda su vida
la mujer había sentido esta sed espiritual y no se había detenido por ley
humana ni divina a procurar apagarla. Todavía la atormentaba y seguiría
atormentándola hasta que encontrase en Cristo su Señor y Salvador.

Jesús da una orden que apela a la conciencia moral. "Llama a tu marido".


¿Por qué?, Porque nunca podremos hallar paz y satisfacción hasta que
corrijamos lo que está mal hecho en nuestra vida. Jesús ha puesto su
dedo en la llaga de aquella vida. Ella compungida, contesta con algo de
sinceridad: "No tengo marido".

Jesús se revela, apelando al instinto religioso: le descubre la historia de su


vida y al hacerlo revela tal comprensión divina que ella le llama "profeta"
in-mediatamente y le pregunta dónde se debe adorar a Dios. La revelación
de su vida privada y la presencia de un mensajero divino apelan al instinto
religioso, que, por latente que fuere, nunca se muere. Ella no ha hallado
satisfacción en sus ritos religiosos.

Nuestro Señor hace otra revelación que apela a la esperanza: hace ver a la
mujer que ella no ha adorado realmente, porque "Dios es Espíritu", y la
verdadera adoración no es cosa de rito ni de lugar, sino de realidad
espiritual. Su esencia se halla en un conocimiento verdadero de Dios y en
el compañerismo con él como Padre amoroso. Que existe la necesidad de
un mediador que dé un conocimiento más amplio de Dios y que ponga a
las almas pecaminosas en compañerismo con él, sugiere la mujer en su
contestación inmediata: "Sé que el Mesías ha de venir... que nos declarará
todas las cosas". Alguna esperanza de tal Salvador ha sobrevivido en su
corazón a pesar de su ignorancia y su pecado.

La mujer ya está lista para la palabra suprema. Esta declaración apela a la


fe: "Yo soy, que hablo contigo". Sus hechos son más elocuentes que las
palabras. No sabemos qué tan perfecta fuera su fe, pero hoy día, cuando
se halla un hombre o una mujer tan entregado a Cristo que se olvida de su
tarea actual por un tiempo y su único deseo es contar a otros acerca de
Cristo, tenemos la seguridad de creer que esa fe es verdadera y vital.

¿Tú has conocido personalmente a este Salvador? ¿Lo conoces de veras?


¿O sólo has aceptado lo que otros te han dicho de él? ¿Estamos nosotros
siguiendo a nuestro Señor como ganadores de almas?

ILUSTRACIONES

El Señor dice que cualquiera que tome del agua de esta vida volverá a
tener sed. Los pozos del mundo no llenan. Entre más alcohol tome el
hombre, más quiere tomar. Entre más dinero tenga el avaro, más codicia.
49

Entre más terreno posea el terrateniente, más desea poseer. Entre más
placer, lo mismo. Las cosas de este mundo no llenan el alma.

Un domingo tempestuoso un evangelista laico había vaciado su corazón en


su predicación, cuando se le preguntó si había visto algún resultado de su
esfuerzo. El contestó: "Sólo se convirtió un niño". Pero el niño no fue otro
sino el gran orador sagrado Spurgeon. Sólo Dios sabe el resultado de
nuestro esfuerzo.

La Reforma que sacudió a Europa en el siglo XVI primero sacudió a Martín


Lutero. Quizás Dios quiere hacer uso de mí para hacer algún cambio en el
lugar donde él me ha colocado.

Esta es la historia de una mujer que habló cara a cara con Jesús. Toda
experiencia cristiana principia realmente con una entrevista personal con
el Señor Jesucristo. Ella se volvió una nueva criatura. Y su vida fue
contagiosa. Creció el fuego. Ella habló con Jesús y después llevó a sus
vecinos.

Así como los samaritanos recibieron a Jesús gozosamente en su ciudad y


en sus corazones, sin demandar de él milagro, y confiando en él por su
palabra solamente, se nos presenta la visión profética de las multitudes de
todas las naciones que tendrán gusto en dar la bienvenida al Mesías, a
quien los judíos rechazan, para hallar vida en él a quien declaran "el
Salvador del mundo".

TAREA

Estudiar el pasaje,- con versiones, a la luz del resumen siguiente: Jesús


muestra gran bondad a uno de los oficiales de Herodes, sanando a su hijo
de una enfermedad que parecía mortal. Prueba y aumenta la fe del padre y
a la vez gana la confianza de toda la familia. El v. 44 explica que Jesús no
tenía peligro de experimentar exceso de popularidad como la que le hizo
salir de Judea (v. 1). El v. 48 muestra que Jesús parece anhelar alguna
confianza como la que gozaba en Samaria, confianza que le brindaban por
su carácter y personalidad, más bien que por sus milagros.

Compárense las historias que tenemos en Mateo 8:5-10 y Lucas 7:1-10


con ésta. ¿Cuáles semejanzas y cuáles diferencias hay? ¿Pudiera ser el
mismo caso? Colocar Capernaum en el mapa. Arreglar la libreta.

LECCIÓN IX: JUAN 4:43-54

SALDO DE VERDAD

Prosiguió Jesús su viaje a Galilea sabiendo que no le esperaban días


50

felices como los que pasó en Samaria.

La bienvenida que recibió se debía a la fama que había adquirido como


obrador de milagros en Judea. Jesús no la apreciaba mucho.

La escena de su primera señal vuelve a ser la de la tercera o como dice


Juan: de la segunda señal en Galilea.

La fe de los galileos era inferior a la de los samaritanos, porque éstos


creyeron sin ver señales.

El cortesano creía que Jesús podía sanar a su hijo si llegaba hasta donde
él estaba. No creía que su poder alcanzara a obrar desde lejos.

Jesús puso su fe a prueba y consiguió que aceptase su palabra, sin señal.


Más tarde, cuando vio a su hijo sano, comprendió todo y aceptó a Cristo
por todo lo que él representaba ser. Su familia creyó, también.

COMENTARIOS

ERDMAN

Las condiciones que esperaban a Jesús en Galilea se resumen citando el


proverbio: "Un profeta en su tierra no tiene honra". Por 30 años Jesús
había vivido entre los galileos, pero ellos no lo habían reconocido como
profeta ni habían soñado su misión divina. Pero ya él había ido a
Jerusalén y había llegado a ser centro de interés; muchos se habían
declarado dispuestos a recibirlo como Mesías, obrador de milagros. Al
regresar a Galilea, halló que se le había adelantado su fama (vv. 45).
Entonces creyeron en él por causa de su fama y sus milagros; pero su fe
era incipiente e imperfecta, como la de aquellas multitudes en Jerusalén,
de quienes leemos que "no se confiaba a sí mismo de ellos". Sin embargo,
la fe principiante podría llegar a ser confianza completa. Y, al contrario,
podría dar lugar a duda y odio. En el capítulo seis de Juan tenemos
ejemplo de éste; pero aquí tenemos un ejemplo encantador de aquélla.

El cuadro del noble de Capernaum ilustra el des arrollo gradual de la fe. Al


principio ve a Jesús simplemente como un obrador de milagros. Muy
acongojado, creía que Jesús podría sanar a su hijo que estaba a punto de
morir. Soportó lo que veía como reprensión (v. 48) pero Jesús se refería a
los galileos en general. El noble es ejemplo de una fe imperfecta, y el Señor
quiso mostrarle la necesidad de una fe más elevada. Quería que los
hombres le conocieran, confiaran en él y se le rindieran. El noble sólo
repitió su petición con más insistencia (v. 49). Luego Jesús le puso la
prueba severa, pero destinada a instruirlo y a aumentar su fe: "Ve, tu hijo
vive". La orden indicaba que el Señor tenía más poder que lo que el noble
se imaginaba, y que podía sanarlo desde lejos, sin tocarlo. Su fe subió a la
nueva demanda y se fue a su casa luego, confiando en la pura palabra de
Jesús.
51

Se ve otra etapa cuando encontró a sus criados regocijados y les preguntó


a qué hora comenzó a mejorarse y le dijeron que a las siete (cuando Jesús
dio la orden) se alivió completamente, sin necesidad de convalecencia.
Entonces estuvo dispuesto a confiar en Cristo, a profesar su fe y a traer a
toda su familia a la misma confianza y lealtad. Durante los días de duda,
de oposición y de odio que siguieron, hubo algunos que, como los del
hogar de Betania, confiaron en él y lo amaron, aun en esta ciudad de
Capernaum que escogió como lugar de residencia por un tiempo.

MORGAN

Llama la atención que el noble no negó la acusación que Jesús le hizo, que
buscaba señales y milagros. Al contrario, lo admitió, porque dijo:
"Desciende antes que mi hijo muera". No se le ocurría que fuera posible
que Cristo pudiera hacer algo por su hijo ausente. Esperaba en lo
material, que lo tocara. Es como si dijera: "No importa que yo quiera ver
señales y milagros; quiero que sanes a mi hijo y sólo podrás hacerlo
estando allí'. Se conformaba con lo que decía Jesús, pero pedía socorro,
echándose sobre el poder del Señor.

Entonces Jesús volvió a hablar: "Ve, que tu hijo vive". Eso fue todo.
Significaba que no le daría señal. No cedió al deseo por parte del noble de
ver algo raro. Había dicho: "Desciende". Jesús en resumen contestó: "No
voy. No haré lo que tú piensas que es necesario. Pero haré lo que buscas.
Vete". No le dio señal pero creó la oportunidad para el ejercicio de una fe
que no le hiciese falta señal. Cristo dijo, en efecto: "No te doy señal. Te doy
una palabra. Tendrás tu señal después que funcione tu fe. ." La señal fue
que el hijo sanó, a la distancia de unos cuarenta kilómetros. En un
momento se anuló la distancia y el muchacho estuvo sano. He aquí una
revelación de poder absoluto.

La primera señal referida por Juan se hizo en el terreno de la creación y el


gozo, en una fiesta de bodas, cuando volvió el agua en vino. La segunda se
hizo en cuanto al culto, cuando entró en el Templo y lo limpió. Ahora en la
tercera (la segunda en Galilea, v. 54), se ve el poder operando en el terreno
de la enfermedad y la congoja; sin embargo, al obrar esta señal hubo
revelación de dificultad, las dificultades de Dios: Si no viereis señales y
milagros, no creeréis. Lo espectacular es una base falsa para la fe. En sus
últimas horas Jesús miró los ojos de sus discípulos y dijo "Creedme que yo
soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera creedme por las mismas
obras". Son las obras de segunda importancia: él mismo es la prueba
suprema.

BOSQUEJOS
52

ERDMAN

1. Prólogo, 1:1-18.
2. La revelación al mundo y el desarrollo de la fe y la incredulidad,
1:19--12:50.
a. La preparación, 1:19--2:11.
b. El ministerio público, 2:12--12:50.
i. El principio del ministerio, 2 :12- -4:54.
1. El testimonio en Jerusalén, 2:12-¬3:21.
2. El testimonio en Judea, 3:22-36.
3. El testimonio en Samaria, 4:1-42.
4. El testimonio en Galilea, 4:43-54.

JESÚS CULTIVA UNA FE IMPERFECTA. JUAN 4:43-54

1. De Samaria a Galilea, vv. 43-45.


a. Pocas esperanzas de hallar fe, vv. 43, 44.
b. Algunos creyentes pero de poca fe, v. 45.
2. Buscado por un cortesano de Capernaum, vv. 46-49.
a. Encontrado en Caná, v. 46.
b. Solicitado para que fuese a sanar al enfermo en Capernaum,
v. 47.
c. Contestación de Jesús, v. 48.
i. Necesidad de pruebas milagrosas.
ii. Una falta común.
d. Insistencia del cortesano, v. 49.
i. Acepta la acusación de Jesús.
ii. Ruega que vaya de todos modos.
3. Jesús exige nueva prueba de confianza, vv. 50, 51.
a. "Ve, tu hijo vive".
b. Obediencia del padre.
c. Resultado: el hijo sano.
4. La fe perfeccionada del cortesano, vv. 52, 53.
a. La hora del milagro, v. 52.
i. A las siete horas le dejó la fiebre.
ii. Era la hora que Jesús habló.
b. El fruto: una fe viva en Cristo, v. 53.
i. En el cortesano.
ii. En toda su familia.
5. Relación de la señal con la historia que Juan refiere, v. 54.
a. Segunda en Galilea.
b. Tercera en el Evangelio.

APLICACIÓN PRÁCTICA

El siervo de Dios irá adonde se le mande, sin pensar en la fama o el


renombre.
53

Nuestros esfuerzos no siempre se aprecian correctamente por el mundo ni


por los nuestros. ¿Será motivo para dejar de esforzarnos?

Nuestra parte no consiste en criticar la falta de fe de otros, sino en


procurar aumentarla.

La obediencia a las órdenes de Jesucristo trae gozo y fe crecientes.

No ha disminuido el poder de Dios para sanar a los enfermos. No podemos


esperar que venga a tocarlos, pero puede sanarlos desde el cielo si se lo
rogamos con fe sincera, sin dudar.

ILUSTRACIONES

Uno de mis feligreses había pasado por una operación muy seria y muy
dolorosa. Su enfermera me hizo saber que a su enfermo no se le permitían
visitas, ni de sus propios familiares, por tres semanas lo menos. Pregunté
por su condición física y mental. Contestó: "Está progresando muy
lentamente, porque teme no sanar. Dice que a veces sufre dolores tan
fuertes que le vienen deseos de morir". "Quisiera enviarle un mensaje
breve", le dije. "Llegará al hospital mañana por correo. Hágame usted el
favor de leérselo varias veces y dejárselo después en su buró".

Al día siguiente ella recibió una carta por entrega inmediata. Contenía una
tarjeta cuadrada de unos doce centímetros que llevaba estas palabras en
letra grande y negra: "He aquí, Dios es salud mía, asegurarme, y no
temeré" (Isaías 12:2). Tres semanas después cuando visité por primera vez
al enfermo hallé la tarjeta con el pasaje bíblico apoyada sobre una mesita
donde él podía leer el mensaje sin alzar la cabeza. "Todos los días desde
que la enfermera me trajo este versículo lo he leído repetidas veces", dijo el
enfermo. "En muchas horas de dolor y de oscuridad me ha ayudado a
soportar". (Bonnell).

De la pluma de uno de los científicos médicos de los Estados Unidos viene


la confirmación de un fenómeno que ha sido comprobado: Dice el Dr.
Alexis Carrel: "Como médico he visto hombres, levantados de su
enfermedad y melancolía por el esfuerzo sereno de la oración, después de
que habían fracasado con ellos todas las atenciones médicas".

Una señorita de una iglesia evangélica en los Estados Unidos me dijo:


"Dios está tan cerca de mí como cualquiera de mis amigos. Cuando me
asalta algún problema que no puedo resolver sola, acudo a él. Lo necesité
hace unas pocas semanas: a mi prometido lo llevaron a un sanatorio y los
médicos dijeron que tendrían que sacarle una costilla y comprimir el
pulmón. Mi compañera de cuarto y yo comenzamos a orar. Nos pusimos de
rodillas y rogamos a Dios desde el fondo de nuestros corazones. No era
decir palabras solamente; era un algo que no se puede explicar, pero sí,
oramos. La mañana siguiente cuando los médicos entraron para examinar
54

a Juan, ellos dijeron: `Es una maravilla lo que ha sucedido con este
muchacho. No necesita operación alguna'. Cuando fui a visitar a Juan en
el sanatorio, él me dijo: 'Bueno, así es. ¿Quién sabe cómo son estas cosas?'
(Marcos Bach, en "Report to Protestants").

TAREA: JUAN 5:1-47.

Leer el capítulo cinco del Evangelio en las versiones disponibles teniendo


presente el siguiente resumen:

Jesús muestra gran interés por la humanidad doliente sanando en día


sábado a un hombre sin esperanza de alivio (vv. 5-7) y le habla después
con sinceridad penetrante acerca de su vida pecaminosa (v. 14). Se
defiende osadamente contra los judíos por haber hecho esta obra en
sábado (vv. 16, 17) y habla con franqueza y claridad acerca de su relación
con Dios el Padre (vv. 19-47) pero esto da por resultado la incredulidad y
la oposición (vv. 16-18, 37-47).

Consultar el Diccionario Bíblico acerca de Bethesda.

Si Jesús pagó con su vida, como se dice, por lo que declaró en este
capítulo acerca de su relación con Dios el Padre, ¿podremos creer que esa
relación es de poca importancia? Estos versículos son dignos de mucho
estudio y reverente meditación.

Arreglar la libreta. Memorizar el versículo 24.

LECCIÓN X: JUAN 5:1 – 47

SALDO DE VERDAD

Jesús fue fiel al cumplir las leyes ceremoniales de su nación, asistiendo a


las fiestas señaladas.

Viendo a un hombre lastimosamente enfermo, sintió deseo de ayudarle


dándole salud. El enfermo había perdido toda esperanza de aliviarse, pero
Jesús lo sanó. Su mal era el resultado de su pecado; así es que Jesús
demuestra su deseo y su poder de salvar aun a los más perdidos en el
pecado.

Los jefes religiosos, en lugar de felicitar al hombre por su alivio, lo


reprenden porque lleva su lecho en el día de reposo. El se defiende
diciendo que obedece al que hizo el milagro en él. Más tarde les dice que
era Jesús. Ellos, despreciando el bien hecho y el poder demostrado,
buscan la vida de Jesús.
55

Cuando le reclamaron a Jesús, el declaro que en su carrera hasta el


momento, él había llevado al cabo lo que su Padre obraba en el y por
medio de él. Atribuyo esta curación sabatina a Dios. Con razón se
espantaron. O era blasfemo y engañador, o era Hijo de Dios.

Luego Jesús siguió y declaró que el milagro servía para demostrar que él
compartía con Dios su Padre al dar vida y al juzgar a la humanidad, tanto
en el presente como en el futuro. Actualmente, había dado vida al
paralítico, vida física y espiritual. Podría levantar el alma de la muerte
espiritual. Pero vendría el día cuando levantaría a los muertos
corporalmente. Sólo Dios podría reclamar para sí tales poderes.

Los testigos de tal hecho fueron cuatro: Juan el Bautista: bueno, pero
insuficiente; Dios el Padre, a quien los jefes rechazaban; Moisés y los
profetas: que no hallaban ellos al leer sus Biblias; las obras de Cristo, que
fueron evidencia suficiente de que Dios obraba por él.

(Este capítulo es rico en verdades todavía. Sólo se han anotado unas


cuantas. El estudiante debe sacar otras para sí).

COMENTARIOS

FELIPE SCÍO DE SAN MIGUEL

v. 17. El Señor respondió no a las palabras sino a sus émulos, y a la


objeción que podrían hacerle de este modo: Dios descansó el día séptimo, y
por este respeto está consagrado el día del sábado al descanso: luego tú no
eres de Dios, porque no observas el sábado, en el que descansó Dios, y
quiso que los hombres descansasen. Más Jesucristo les dio a entender,
que torcían el verdadero sentido de la Escritura: y que aunque Dios- había
descansado el sábado, esto es, cesado de crear nuevos géneros y especies
de criaturas; mas no en su gobierno, conservación y multiplicación, dando
el ser a nuevos espíritus, esto es, a las almas racionales, obrando nuevos
milagros, etc., y esto incesantemente, y sin distinción de días. Pues del
mismo modo yo, que estoy siempre obrando con mi Padre, no debo omitir
esta obra de que me calumniáis; porque es una de aquellas, que obra el
Padre conmigo, sin excepción de días ni momentos. Y así mis obras, como
hechas por divina virtud, no están sujetas a la ley del sábado, ley que hizo
Moisés para los hombres, y no para sí mismo.

v. 39. Puede también interpretarse por el modo indicativo: Vosotros


escudriñáis y registráis las Escrituras, en las que creéis tener la vida
eterna. Ellas ciertamente dan testimonio de mí: y con todo eso no queréis
venir a mí, para que tengáis vida.

v. 43. Si viniere otro que no dé las pruebas que yo doy de su misión, lo


recibiréis y reconoceréis por el Mesías. Así puntualmente sucedió; porque
56

los judíos dieron crédito a gran número de embusteros que los engañaron,
como se lee en los Hechos de los Apóstoles y en el libro de Josefo.

DUMMELOW

Este milagro puede verse como una parábola ilustrando los efectos
mortales del pecado, y el poder del Salvador de obrar en los casos más
desesperados. Este pobre hombre en su juventud había destrozado su
sistema nervioso por una vida de vicio apasionado y había quedado por 38
años paralítico, sin esperanza. Siendo este un caso extremo, se invierte el
orden en el cual por lo general se hacen sus milagros. En lugar de hacerlo
como premio de fe, (véase v. 13) se cumple el milagro para producir la fe.
Este hombre estuvo demasiado acabado en cuerpo y espíritu para creer,
antes que se le otorgase alguna misericordia notable. Se le otorga dicha
misericordia y le siguen el arrepentimiento y la fe, (v. 14).

v. 2. Es tal vez el Estanque de la Virgen, al sureste del templo, que es la


única fuente natural en Jerusalén. Es un manantial intermitente, y
cuando sucede el movimiento de las aguas, los judíos se bañan allí
todavía, con esperanza de recibir efectos medicinales.

v. 25. Más bien dicho, porque él es hombre, literalmente, un hijo del


hombre. Siendo hombre puede comprender y simpatizar con la naturaleza,
compartiendo de ella (véase Hebreos 4:15).

MORGAN

Esta es la historia de la cuarta señal en la selección de señales que hizo


Juan. Se refiere brevemente la señal y la controversia que produjo.
Humanamente hablando, lo que hizo y lo que dijo Jesús aquel día le costó
la vida. Nunca se lo perdonaron. Pasando por los portales alrededor de
Bethesda él vio, supo y obró. "Vio un hombre". "Entendió que había mucho
tiempo". "Obró". La historia está repleta de drama sugestivo. Jesús habló
sólo tres veces en sentencias cortas y penetrantes. Mirándolo así como
estaba recostado, dijo: "¿Quieres ser sano?" No le preguntó si era su
voluntad, o que si había resuelto sanarse. No por voluntad sino por deseo.
¿Quieres ser sano?

La contestación del enfermo fue una protesta como si hubiera dicho: "¿Por
qué me haces tal pregunta? Por supuesto quiero ser sano, pero, ¿qué
esperanza tengo?" Había perdido la esperanza. Entonces vino una orden
en tres partes. La primera, "Levántate", (haz lo que no puedes hacer,
porque yo te digo que lo hagas). Luego, "Toma tu lecho" (no te prepares
para recaer). Y finalmente, "Anda". Es como quien dice: "No esperes que te
carguen".

Esta señal entró en un terreno nuevo. La primera en Caná fue de creación


57

y de gozo. La segunda fue en el terreno de culto, cuando limpió el templo.


La tercera fue en el terreno de la enfermedad y del sufrimiento. Ahora
nuestro Señor invade el terreno de la moral. El v. 14 muestra que el
hombre había sufrido parálisis, pero a resultas de su propio pecado. Lo
físico fue el resultado y la evidencia de la enfermedad moral. Nuestro
Señor invadió el terreno moral y en el caso de un hombre absolutamente
desesperado. Lo continuo de su sufrimiento se debía a lo continuo del
pecado. A éste fue Jesús y obró esta gran señal.

v. 17. Jesús así contesta a los judíos que le critican y revelan el significado
religioso de lo que hizo.

La intención moral le fue revelada al que sanó. El significado religioso se


revela a los que se jactaban de ser los expositores de religión. En aquella
declaración Jesús interpreta a Dios. Al hombre le enseñó que la salud era
para que viviera rectamente. A los religiosos declaró en efecto: La razón
porque ven a éste sano y llevando su lecho en día de reposo, se encuentra
en la intranquilidad de Dios, en la presencia de toda agonía humana, aun
cuando sea resultado del pecado. "Mi Padre obra". Estos jefes decían que
se violaba el reposo del sábado y Jesús dijo; Dios no tiene reposo mientras
quede caído un hombre como lo estaba éste. La humanidad forzó la puerta
del reposo de Dios cuando pecó contra él, y por lo tanto, contra sí mismo,
trayendo sobre sí toda la infamia, la sequía, y la miseria de los siglos. Por
eso Dios está intranquilo. Dijo Jesús: La obra de Dios y la mía, se revelan
en lo que aquel hombre ha recibido ahora. Se entiende que llevar un lecho
en día sábado es cosa muy insignificante cuando recibimos una visión
clara de Dios y de su obra. Aquel hombre había seguido el pecado, había
conocido la miseria de lo eterno de su sufrimiento; pero Dios lo buscaba.
No puede haber descanso para Dios mientras la humanidad sufra.

Hasta aquí hemos tenido cuatro señales: la primera en el terreno de la


creación y del gozo a petición de su madre; la segunda en el terreno de la
religión y el culto, un acto estupendo, de su propia volición; la tercera en el
terreno de la enfermedad, respondiendo al ruego angustioso de un padre; y
ahora, al terminar el primer año de su ministerio, entrando en el
ministerio más amplio de declaración y propaganda, en el terreno de la
moral, aquí hubo una señal, hecha espontáneamente. El fue a las
profundidades mayores, entró en el terreno de la moral, tocó el pecado en
sus efectos en el hombre, y entonces interpretó su actuación declarando
que obraba juntamente con Dios.

BOSQUEJOS

WATKINS:

1. Prólogo, 1:1-18.
2. La Manifestación primitiva de Jesús, 1:19-4:54.
3. La revelación más completa: crecimiento de la incredulidad entre los
58

judíos, 5:1--12:50.
a. La Vida, 5:1--6:71.

LA SEÑAL EN SÁBADO Y SUS RESULTADOS, JUAN 5:1-47

1. E1 milagro, vv. 1-9.


a. El lugar: el estanque de Bethesda en Jerusalén, vv. 1-4.

i. Cerca de la puerta del ganado, vv. 1, 2.


ii. Con fama de medicinal por ser intermitente, v. 3.

iii. Los enfermos que esperaban, v. 4.


b. El sujeto: un paralítico desde hacía 38 años, v. 5.
c. Compasión espontánea de Jesús, vv. 6-8.
i. La pregunta: ¿Quieres ser sano?, v. 6.
ii. La contestación: No tengo hombre, v. 7.
iii. La orden: Levántate, toma tu lecho y anda, v. 8.
d. La obediencia del hombre, v. 9.
e. El tiempo: era sábado, v. 9.
2. La reacción de los jefes religiosos, vv. 10-18.
a. Reprensión al sanado por llevar su lecho en sábado, y. 10.
b. Contestación: obedece órdenes del que le sanó, vv. 11-15.
i. Preguntado, no sabía quién era su sanador, vv. 11-13.
ii. Encuentro con Jesús en el templo, v. 14.
1. Amonestación contra el pecado.
2. Advertencia acerca de las consecuencias.
iii. Aviso a los jefes de la identidad de su sanador, v. 15.
c. Ira de los judíos porque curaba en sábado, v. 16.
d. Declaración de Jesús de su relación con Dios el Padre, v. 17.
e. Aumento de la ira por parte de los jefes, v. 18.
i. Porque curaba en sábado
ii. Porque se hacía igual a Dios.
3. La defensa de Jesús ante los jefes, vv. 19-47.
a. Insistencia en su igualdad con Dios el Padre, vv. 19-40.
i. Relación íntima entre Dios el Padre su Hijo, vv. 19-23.
1. Cooperación, v. 19.
2. Amor, v. 20.
3. Resurrección de muertos, v. 21.
4. Juicio, v. 22.
5. Honores, v. 23.
ii. Creer en el Hijo da vida eterna, v. 24.
iii. Ciertas funciones entregadas al Hijo. vv. 25-27.
1. Resurrección final, vv. 25, 26.
2. Juicio final, v. 27.
iv. No deben causar sorpresa sus milagros ni sus órdenes,
vv. 28, 29.
b. Los testigos de aquella relación de intimidad, vv. 30-40.
i. Jesús no era testigo de su propio ser, vv. 30, 31.
59

ii. Juan el Bautista: bueno pero insuficiente, vv. 32-35.


iii. Las obras, hechas por orden del Padre, v. 36.
iv. El Padre, obrando por el Hijo, vv. 37, 38.
v. Las Escrituras: Moisés y los profetas, vv. 39, 40.
c. Reprensión a los jefes, vv. 41, 42.
i. Por su falta de amor y entendimiento, vv. 41, 42.
ii. Por su ceguedad y rebeldía, vv. 43, 44.
iii. Moisés los acusa delante de Dios, vv. 4547.
1. Ellos esperaban en Moisés, v. 45.
2. Ellos rechazaban sus profecías acerca de Cristo, v.
46.
3. Con razón rechazaban a Cristo, v. 47.

APLICACIÓN PRÁCTICA

Para el poder salvador de Cristo no hay casos desesperados, de


enfermedad ni de pecado.

"No puede haber descanso para Dios mientras la humanidad sufra".


(Morgan). ¿Causo yo inquietud a mi Dios?

Si esta cualidad se refleja en nosotros, también nos interesaremos por


nuestros semejantes en sus aflicciones. El paralítico dijo: "No tengo
hombre". ¿Procuramos descubrir y llenar estos huecos entre la necesidad y
el socorro?

Trae gozo y bendición la obediencia a Aquel que da vida y salvación. Él


tiene derecho a nuestra lealtad a pesar de las costumbres y las opiniones
de las gentes.

Cristo, siendo el que da la vida, no puede ser menos que el que da las
leyes. ¿Espero que me dé vida descuidando la obediencia?

Jesús dignificó el trabajo al declarar que su Padre trabajaba y él también.


No pensemos de nuestro trabajo como cosa pesada, sino como don de
Dios.

Cuando Jesucristo ordena, también capacita. ¿Lo creemos? Cuando él


dice: Levántate, quítate ese mal carácter que tienes, ¿nos levantamos? ¿O
nos ponemos a pensar cómo hemos de poder hacerlo? Hay que dejar que
Cristo nos enseñe cómo. A nosotros nos toca obedecer. El verá cómo.

La Biblia puede estudiarse con motivos indignos y sin provecho espiritual.


Es mejor leer unos cuantos versículos, buscando su verdadero sentido y
obtener la dirección divina para la vida, que leer muchos capítulos sólo
para ganar un concurso.
60

ILUSTRACIONES

Esta historia ilustra el versículo 11 de Juan 1; que dice: "A lo suyo vino, y
los suyos no le recibieron".

Un anciano africano dijo: "Si el Señor me dijera que atravesara una pared
de piedra de un salto, yo brincaría. El salto sería mi parte. A él le tocaría
mover la pared".

TAREA, JUAN 6:1-21.

El capítulo seis es muy importante en el plan del Evangelio y en la historia


del ministerio de nuestro Señor. Lo veremos en tres partes.

Léase ligeramente todo el capítulo y después estúdiense con más atención


los vv. 1-21. Los cuatro evangelistas refieren el milagro de los panes, es el
único que se halla en los cuatro evangelios. Las citas son: Mateo 14:13-21;
Marcos 6:31-44; Lucas 9:10-17. ¿Cuáles detalles agrega Juan?

¿Por qué rehusó Jesús que lo declararan el Mesías? ¿Qué cosa quería él
del pueblo?

Arreglar la libreta. Colocar Tiberiades en el mapa.

LECCIÓN XI: JUAN 6:1 – 21

SALDO DE VERDAD

Otra vez Jesús dejó Jerusalén y volvió a Galilea, pero esta vez no se escapó
de las multitudes que le se guían. Traían enfermos y Jesús no dejó de
sanarlos a pesar de lo constante de sus trabajos: no hubo descanso para
él. Los que iban a la Pascua en Jerusalén aumentaban las multitudes que
seguían a Jesús.

El sintió compasión por ellos y se prestó a aliviar sus males, su hambre


inclusive. Cuando Jesús preguntó cómo apagar su hambre, los discípulos
expresaron su impotencia ante el problema. Con el alimento de un niño
ofrecido a Jesús, el dio de comer a todos y sobraron doce cestas de pan.
Los que comieron fueron cinco mil hombres además de las mujeres y los
niños.

El resultado inmediato fue el entusiasmo que impulsó a la multitud a


querer hacer rey a Jesús, creyendo que era el Mesías, según la profecía de
Moisés en Deut. 18:15. Jesús rehusó tales intenciones, enviando a sus
discípulos al mar y despachando las multitudes: luego fue al monte a orar.
61

Los discípulos sufrieron una tempestad en el mar y se asustaron al ver


acercarse a Jesús caminando sobre las olas, creyéndolo un aparecido. La
voz de su Maestro les calmó y lo recibieron en el barco. Entró él y llegaron
en un momento a la orilla. Juan escogió los dos milagros a causa de la
crisis que resultó de los discursos que les siguieron, porque se prestan a
probar que Jesús es el Hijo de Dios, asunto que se había propuesto
demostrar Juan desde el principio.

La señal de los panes es acto de creación. Cinco panes y dos pescaditos se


multiplicaron hasta satisfacer el hambre de una gran multitud que se
desmayaba. Es prueba, no sólo de poder divino, sino de gracia divina. El
carácter y los motivos de las obras de Jesús les constituyen señales de
deidad.

Son hechos de compasión y amor.

COMENTARIOS

BOSWORTH

Aliviar la angustia física era un aspecto del programa mesiánico de Jesús.


El no quería tener a los hombres sufriendo hambre constantemente. Sin
embargo, poseía presciencia divina y suficiente control de sí mismo para
rechazar métodos que hubieran producido alivio rápido, pero superficial.
Al contrario, siguió un plan que había de asegurar un remedio lento pero
fundamental para estos grandes males. El no quiso contentarse con
alguna cosa que no fuera vida verdadera para el mundo, esto es, una
civilización de hijos hermanables de Dios en la que el dolor, el crimen y el
hambre, hasta la misma muerte, dejarían de ser; a la cual los hombres se
introducirían uno por uno pasando en paz y confianza al compañerismo
espiritual con él mismo.

DUMRNELOW

Volviendo de Jerusalén, nuestro Señor se encontró con los apóstoles en


algún lugar al oeste del Lago y oyó el informe de su misión (Luc. 9:10).
Entonces pasó quince días predicando y sanando a los enfermos (Juan
6:2) y después, buscando reposo, navegó con sus discípulos a un lugar
desierta de la costa del noreste. Las multitudes le siguieron a pie y Jesús
les tuvo compasión y les dio de comer. El tiempo es inmediatamente antes
de la Pascua, vv. 14,15. Este milagro señala una crisis en el ministerio de
nuestro Señor. Había llegado al clímax de su popularidad: El pueblo se
había convencido de que él era el Mesías. Demandaban que él se coronara
Rey de Israel, y que encabezara el levantamiento contra sus enemigos. Al
rechazar sus propuestas y al explicarles en su discurso subsecuente que
sus miras eran muy distintas, él perdió su popularidad y nunca volvió a
recobrarla (6:66).
62

MORGAN

En este capítulo tenemos el relato de tres señales y están estrechamente


relacionadas. Dos señales son del terreno de obras y siguen una tras otra;
la es la primera en el terreno de las palabras, y salió de una señal del
terreno de las obras, es decir, de cuando alimentó la multitud. En el
esquema de Juan el dar de comer a cinco mil es la quinta señal, y la sexta
el andar sobre las aguas.

Fue en la época cuando Jesús materialmente no podía descansar. La


multitud le seguía. Dondequiera que iba estaban viendo las señales que
hacía. Había actividad constante por parte de nuestro Señor, interés
constante por parte del gentío. Por este motivo él subió a un monte y se
sentó allí con sus discípulos, buscando reposo. "El Verbo fue hecho carne"
y entró en todas las experiencias de la vida humana; como los demás,
sintió el cansancio que resulta de la presión del gentío.

vv. S -9. Esta es la única ocasión que se nos refiere que Jesús haya pedido
consejo a persona alguna. Sólo aquí vemos que consultó con alguien; y
aquí, por inspiración, Juan ha escrito: "porque él sabía lo que había de
hacer". Hizo la pregunta para probar a Felipe. Para darle a Felipe su
oportunidad. La contestación fue de cómputo, sin pensar en manera
alguna en las capacidades de su Señor. Hubo uno que pasó un poco
adelante: Andrés. Este arriesgó algo, y entonces casi se rió de su propia
sugestión. La respuesta de Felipe fue de reto directo, y fue perfectamente
sincera. Andrés, mirando quizá, el rostro de Jesús, dijo: "Bueno, aquí
tenemos un niño que tiene cinco panes de cebada y das pescaditos, ¿pero
qué son para tantísima gente?" Así los discípulos rodeando a su Señor se
mostraron interesados, sinceros, íntegros. Ninguno dijo: "Tú todo lo
puedes". ¿Por qué? Porque no comprendían. Es preferible tal honradez a la
confianza fingida mientras el corazón abrigue dudas.

Entonces se obró la señal. Jesús cogió la sugestión de Andrés e hizo que se


sentaran en orden. Es de admirarse la escena: la multitud y el bastimento.
El Señor y el muchachito. En cuanto al niño, su bastimento era
completamente inadecuado; pero en cuanto al Señor fue suficiente y aun
sobreabundante: sobraron doce cestas. Esta historia es reveladora en
todos sentidos. Nosotros somos completamente inadecuados, pero él
aceptará nuestros cinco panes y dos pececillos y los hará alcanzar y
sobreabundar.

Entonces las gentes dijeron de Jesús: "Este verdaderamente es el profeta".


Se referían a Deut. 18: 15. Por Moisés Dios había alimentado al pueblo en
el desierto con el maná. Ahora, aquí había otro que les había alimentado
sin recursos aparentes. Ellos dijeron: "Este es el profeta". Lo querían hacer
rey. Querían tomarlo por fuerza y coronarlo rey. El que podía llenar sus
estómagos sin trabajo, tenía que ser el Mesías. ¿Y qué sucedió? El se
retiró. En otras palabras, rechazó la corona. Mandó a sus discípulos al
mar y él despachó la multitud. Después se fue a la montaña a orar.
63

vv. 16-21. La otra serial era sólo para sus discípulos. Me parece que Jesús
debe haber sentido el des-engaño de los doce cuando él no quiso que lo
coronaran. Tal vez dudaron si después de todo, él tuviera poder y
autoridad reales. Y por eso, les dio esta demostración de su poder
verdadero, en el terreno de la naturaleza. Es como si él hubiera dicho:
'<Rehusé ser coronado a base de pan, pero no se equivoquen. Soy rey en
todos los terrenos. En el de la naturaleza soy rey. Vientos contrarios no me
estorban. Olas tempestuosas no me abruman. Soy rey".

Fue una serial para los suyos, tan rebosante de significado que
pudiéramos tratar de ella para el consuelo y la corrección de nuestros
propios corazones y la revelación de la gloria de nuestro Señor. ¿Qué
hallamos en estas dos señales? Las ideas falsas y verdaderas de su misión
como Mesías en fuerte contraste. La idea falsa era de un reino a base de
pan, base material. Esa fue la idea que clavó al Señor en la cruz. Esa idea
había asolado al pueblo hebreo, y a muchos los tiene dominados hasta
hoy. El pan y todas las demás cosas se incluyen en su Reino, pero no le
sirven de base. No quiere reinar a base de proporcionar pan al por mayor.
El verdadero Reino debe edificarse sobre una base espiritual. Porque sus
discípulos no comprendieron lo de los panes, en su gran ternura les dio la
señal de su poder y autoridad reales en el terreno de lo natural y lo
material. Al hacerlo ciertamente deseaba fortalecerlos en el momento de su
duda y desengaño; y así, a la larga, conducirlos a un entendiendo más
completo.

BOSQUEJOS

Bonvorth: véase la pág. 34; Watkins: véase la pag. 98.

1. LA CRISIS DEL REINO, Juan, capítulo 6.


a. Dos señales, vv. 1-21.
b. E1 Pan de Vida Ofrecido, vv. 22-40.
c. E1 Pan de Vida Rechazado, vv. 41-71.
2. LA CRISIS DEL REINO, Juan 6.
a. Dos señales, vv. 1-21.
i. Grandes multitudes siguen a Jesús, vv. 1-4.
1. El lugar: cerca del Mar de Galilea, v. 1.
2. La causa: veían las señales en los enfermos, v. 2.
3. Buscando reposo, no lo halló, v. 3.
4. El tiempo, poco antes de la Pascua, v. 4.
ii. La multiplicación de los panes, vv. 5-13.
1. Consulta con los discípulos acerca de cómo
alimentarlos, vv. 5-9.
a. El cómputo de Felipe, vv. 5-7.
b. La sugestión de Andrés, vv. 8, 9.
2. El milagro, vv. 10, 11.
a. La multitud sentada en orden sobre la
64

hierba, v. 10.
b. Llegan a cinco mil los varones, v. 10.
c. Jesús da gracias por los panes y los peces,
v. 11.
d. Jesús reparte por medio de sus discípulos,
v. 11.
e. Todos quedan satisfechos, v. 11.
3. El sobrante es guardado, vv. 12,13.
a. Orden de recoger para evitar el desperdicio,
v. 12.
b. La cantidad recogida: doce cestas, v. 13.
iii. Resultado en los de la multitud, vv. 14,15.
1. Reconocen en Jesús al Mesías, v. 14.
2. Desean coronarlo rey por la fuerza, v. 15.
3. Jesús se retira al monte solo, v. 15.
iv. La otra señal: Jesús, Señor de las fuerzas naturales, vv.
16-21.
1. Los discípulos cruzan el mar sin Jesús, vv. 16,17.
2. Van remando contra el viento tempestuoso, v. 18.
3. Viendo acercarse a Jesús, caminando sobre las
aguas, se espantan, v. 19.
4. La voz de Jesús calma sus temores, v. 20.
5. Jesús entra en el barco con ellos y llegan a la
playa deseada, v. 21.

APLICACION PRÁCTICA

El hecho de que los creyentes en Cristo estén presentándole su adoración


y sus súplicas, al mismo momento que yo le presento las mías, no estorba
para que me oiga y me atienda, porque él no está limitado a momentos, ya
que vive en la Eternidad y es infinito.

Jesús conoció la fatiga de los músculos cansados y la presión de los


nervios excitados. La gracia divina que lo llenaba lo impulsó a servir a los
hombres a pesar del cansancio. El nos ayudará a soportar con calma lo
que nos mande hacer y a cumplirlo gustosamente.

El poder creador del Verbo (Juan 1:3). se mostró cuando Jesús multiplicó
los panes. Hasta hoy es quien suple nuestras necesidades materiales.

Jesús no quiso fundar su Reino sobre el pan y no nos da nuestro pan


material gratis. El trabajo para ganar nuestro pan estabiliza nuestro
carácter y nos desarrolla en simpatía para los demás. El vivir sin trabajar
produce infelicidad. Lejos de ser desventaja, mi trabajo es privilegio y
bendición de Dios.

Jesús no quiere que seamos "cristianos por arroz" sino creyentes sinceros
y siervos fieles.
65

La oración era necesaria al Hijo de Dios que todo lo podía. ¿Y para mí?
¿Cómo puedo vivir sin hablar diariamente a solas con mi Padre celestial?

Nuestras tempestades materiales y espirituales se calman con la presencia


de Jesús, que dijo: "He aquí, yo estoy con vosotros todos los días hasta el
fin del siglo".

ILUSTRACIONES

La importancia de lo insignificante se ha mostrado por las edades. Dios


usa lo que al hombre le parece como de poco valor: la vara de Moisés (Ex.
4: 3, 4); el cuerno de carnero (Josué 6:6); una aguijada de bueyes (Jueces
3:31); unos cántaros (Jueces 7:16 ) ; la quijada de asno ( Jueces 15:15 ) ;
la honda de un muchacho (1 Sam. 16:1-13 ) ; la comida de un niño ( Juan
6:9-11 ) : todas estas cosas sirvieron al propósito divino.

Un ministro deseaba edificar un templo nuevo pero no podía persuadir a


su congregación a cooperar con fondos. Se había quedado muy
desanimado cuando una mañana lo llamaron a la hora del desayuno. Al ir
a la puerta vio un niñito empujando una carretilla con seis ladrillos.
"Señor pastor", dijo el niño, "estos son para el templo nuevo. ¿Dónde los
debo descargar?" El pastor sintió que su corazón se reforzó y fue a todos
los miembros de su congregación y les dijo que ya se había entregado una
carga de ladrillo. En una semana hubo material y dinero suficientes para
comenzar la construcción.

TAREA: JUAN _16:22-40.

Vuélvase a leer todo el capítulo 6 de San Juan y estúdiese con atención la


segunda sección, los versículos 22 al 40.

¿Por qué enseñó Jesús que el pan espiritual es más importante que el pan
material? ¿Por qué dijo Jesús que creer en él es la obra que Dios pide del
hombre? ¿En dónde se encuentra el pan espiritual para el sostenimiento
diario del creyente? ¿Cómo es que se aprovecha de él?

Arreglar la libreta.

Memorizar por lo menos los versículos 35 y 37.

LECCIÓN XII: JUAN 6:22 - 40

SALDOS DE VERDAD
66

El día después de la multiplicación de los panes, el gentío a quien se le


había frustrado su propósito de hacer rey a Jesús, no hallando en el lugar
ni a Jesús ni a sus discípulos, se vino a Capernaum, buscando al Señor.

A su pregunta de cómo había llegado, Jesús respondió declarando que lo


buscaban, no por haber visto sus milagros, sino porque se habían llenado
de pan.

Les recomendó que, en lugar de buscar el pan material que dura poco, se
afanaran por el pan espiritual que él daba, y que duraría para siempre.
Dios, su Padre, lo había enviado con este fin.

Ellos preguntaron qué harían para cumplir las obras de Dios. Jesús
contestó que deberían creer en él, como enviado de Dios.

Después el pueblo pidió a Jesús serial para poder creer en él, recordándole
que en el desierto el pueblo de Israel había comido del maná que se había
llamado pan del cielo. Jesús les contestó que aquel pan que Moisés dio, no
era del cielo, en el sentido en que el Padre les enviaba realmente el pan del
cielo, aquel que descendió del cielo y ofrece vida al mundo.

Ellos, entonces, pidieron que les diera siempre de ese pan; a lo que
contestó que ese pan era él mismo, que satisface para siempre el hambre y
quita la sed. Pero ellos no habían creído, a pesar de haberlo visto.
Tendrían que venir a Jesús todos aquellos que su Padre le daba, de los
cuales no sería desechado ninguno.

Así era porque Jesús había venido del cielo para cumplir la voluntad de
Dios, no la suya, y la voluntad de Dios es que él no pierda ninguno de
aquellos que Dios le ha dado, sino que los resucite en la resurrección de
los muertos en el día final.

COMENTARIOS

SCIO DE SAN MIGUEL

v. 35. El hambre y la sed del alma no se pueden saciar, sino cuando ésta
se alimente de Jesucristo con una fe viva.

v. 36. Como si les dijera: Vosotros habéis vis-to mis milagros, y con todo
eso no creéis en mí. Por esto os privaréis de la dicha que Dios tiene
reservada para sus escogidos: y al mismo tiempo deis a entender que no
sois del número de éstos. Porque todos los que mi Padre ha escogido, y que
me ha entregado como herencia, creerán en mí: yo los salvaré, sin que
perezca ninguno de ellos, y les daré la eterna felicidad de cuerpo y alma.
Porque esta es la voluntad mi Padre, y yo he bajado del cielo a la tierra
para ejecutarla.
67

BOSWORTH

A los galileos Jesús les parece ser el Mesías, introduciendo la Edad de la


Abundancia Mesiánica. Muchos de los problemas sugeridos por este gran
discurso se resolverán brevemente por la siguiente paráfrasis:

Jesús.—(Hablando al gentío que el día antes quería declararlo Mesías): No


crean que me engañan. Me han seguido hasta acá, no porque creen que lo
que hice ayer, sea serial de que he venido de Dios, ni siquiera por
curiosidad de ver otras señales, sino sencillamente porque comieron hasta
hartarse (v. 26). Sé que sois gente trabajadora, que lucha para conseguir el
pan para sus familiares, pero no deben trabajar por el alimento solamente,
ni deben satisfacerse con tener pan barato, abundante y nada más. Deben
trabajar por el alimento que sostiene en el nuevo Reino. Me gustaría darles
este alimento; y el milagro que Dios me ayudó a hacer ayer fue destinado
por él a designarme a mí como el que puede darles tal alimento (v. 27).

Los jefes de la multitud.—¿Qué clase de trabajos quiere usted decir que


Dios desea que hagamos? En la sinagoga nuestros rabies nos animan a
que hagamos las obras de Dios para agradarle. ¿Qué opina usted que sean
las obras de Dios? (v. 28).

Jesús.—Es algo muy sencillo. Lo único que él quiere que ustedes hagan es
entregarse de todo corazón, o que yo, que soy enviado de él, los gobierne.
(v. 29).

El pueblo.—Pero si nos rendimos a que usted nos controle, ¿no debe usted
darnos alguna señal de que realmente fue enviado para gobernarnos? Dice
usted que no debemos afanarnos tanto por el pan, pero, ¿no fue por la
distribución diaria de pan como Moisés demostró a nuestros padres su
derecho de gobernarlos? Fue la señal de la autorización por parte de Dios.
"Pan del cielo les dio", dice la Escritura sin sombra de duda (vv. 30, 31).

Jesús.—No es así, sino créanme cuando digo que el que dio Moisés no fue
el verdadero pan del cielo; pero ahora mi Padre les está dando, aunque
ustedes no lo comprendan, el verdadero pan del cielo (v. 32). El pan
genuino del cielo es la persona que descendió del cielo y que está
capacitada para sostener la vida del mundo (vv. 33, 34).

Pueblo.—Señor, apenas le entendemos, pero lo que queremos es que nos


dé todos los días así como nos dio ayer (v. 34).

Jesús.—Yo mismo en mi propia persona, soy aquello que sostiene la vida.


Cualquiera que a mí viene hallará en mi amistad, algo que satisface el
hambre; cualquiera que crea que soy de Dios, como yo digo que soy, y se
rinde a mí para obedecerme; .encontrará en mi amistad aquello que
satisface la sed (v. 35). Me es preciso decir que ustedes no se me han
68

acercado de esta manera. Sólo están dispuestos a utilizarme como medio


de hacerse de pan gratuitamente (v. 36). El no venir a mí, es prueba de
que no se han entregado a Dios, porque si lo hicieran, él me los habría
entregado, y a mí habrían venido. Yo, entonces, los habría recibido con
todo mi corazón, y no tendría la necesidad de rechazarlos así como lo
tengo que hacer ya que lo que quieren es pan gratuito y nada más. A
cualquiera que se llegue a mí como fuente de vida más elevada, nunca
podré rechazarlo porque cuando vine del cielo, vine para hacer lo que el
Padre quiere que se haga. Lo que él quiere es que yo reciba a todos
aquellos que él me da, que yo los guarde ahora, y que al fin los introduzca
a la ciudadanía de la vida sin fin (vv. 37-39). Lo repito. Esto es lo que Dios
quiere: que todos aquellos que tengan contacto conmigo y que a mí se
entreguen, obedientemente y sin reservas, comiencen ahora la vida que no
tiene fin, que pasen ilesos por la muerte, y al fin sean traídos a la actitud
de hombres hermanables (v. 40).

DUMMELOW

Como en el capítulo cuatro Jesús es el que da "agua viva", así es aquí el


"pan vivo" o "maná" del alma. Las referencias del Antiguo Testamento
habían preparado, en parte, para el banquete espiritual al que "La
Sabiduría" convida a sus hijos (Prov. 9:15) ; y por la opinión que cundía en
ese tiempo de que el maná del Antiguo Testamento debería interpretarse
espiritualmente. Philo la identifica con "el Verbo" o "la Palabra" de Dios.
San Pablo la llama "vianda espiritual" (1 Cor. 10:3) ; el Salmista la llama
"pan de nobles . " (Sal. 78:25). Pero tales no señalan ni explican el lenguaje
de nuestro Señor en cuanto al comer su carne y beber su sangre. Lo más
parecido es la Pascua. Los oyentes estaban para subir a Jerusalén para
comer la Pascua (6:4). Tal vez algunos de ellos habían oído a Juan el
Bautista llamar a Jesús "el Cordero de Dios que quita el pecado del
mundo" (1:29, 36). Por lo tanto nuestro Señor colocó a su Persona ante
ellos, como la sagrada realidad de aquello de que el cordero pascual
representaba. Como la sangre del cordero pascual había protegido a los
israelitas de la espada del ángel destructor, así la muerte del Cordero de
Dios daría vida espiritual a todo el mundo (v. 51 ).

MORGAN

Al principio de nuestros estudios vimos que el plan de Juan fue escoger las
señales que según él, demuestran que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y
que la elección consiste en ocho señales en el terreno de las obras, o lo que
comúnmente llamamos milagros, y ocho señales en el terreno de las
palabras, o los grandes dichos sobresalientes, siendo todos ellos lo que él
reclamaba ser, y comenzando cada uno con la fórmula "Yo soy". Aquí
tenemos el primero.

Jesús les había aconsejado contra lo material en el pensar; les había


aconsejado en contra de pensar por el polvo solamente; les había advertido
69

que no deberían esperar alcanzar lo profundo de la vida por lo material.


Les mandó que trabajaran por el pan del cielo que resuelve las necesidades
más profundas de la vida. Y luego les dice: "Eso es lo que yo soy". "Yo soy
el pan de vida; y el que a mí viene nunca tendrá hambre; y el que en mí
cree, no tendrá sed jamás". Yo vengo a suplir el anhelo de deseo, y el más
profundo llamado de la necesidad humana. El maná que dio Moisés llenó
la necesidad material, pero no así el anhelo espiritual. Moisés no mandó
pan del cielo. Ahora Dios les ha mandado pan del cielo. "Yo soy el pan de
vida". Así él les habló en los términos más sencillos, con el significado más
sublime".

No son más maravillosas y estupendas las señales en el terreno de las


obras que las señales en el terreno de las palabras. No los milagros que él
hizo, por superiores que fueran, sino lo que dijo lo declara para siempre
una de dos cosas: el impostor supremo de todas las edades, o el que es
infinitamente superior a lo humano. Desde entonces hasta hoy, en todo
tiempo y en dondequiera que la humanidad ha encontrado satisfecha su
hambre y apagada su sed, ha sido cuando ha acudido a Jesús. "Yo soy el
Pan de Vida", la primera señal en el terreno de las palabras, es un dicho
que sería suprema locura si se pronunciara por otros labios que no fueran
del Dios manifiesto en la carne.

BOSQUEJOS

BOSWORTH: VÉASE LA PÁG. 34; WATKINS: VÉASE LA PÁG. 98

1. La Crisis del Reino: JUAN, capítulo 6


a. Dos señales, vv. 1-21
b. El Pan de Vida ofrecido, vv. 22-40.
c. E1 Pan de Vida rechazado, vv. 4-71.

EL PAN DE VIDA OFRECIDO, VV. 22-40.

1. Las multitudes siguen buscando a Jesús, vv. 22-25.


a. Tiempo y lugar: el día siguiente, camino a Capernaum, vv.
22,23.
b. Motivo: ausencia de Jesús y sus discípulos y el deseo de estar
con ellos, v. 24.
c. Encuentro de las multitudes con Jesús, v. 25.
2. Jesús expone el verdadero motivo del gentío, vv. 26-29.
a. Buscan pan gratis: hartarse sin trabajar, vv. 26,27.
i. No hicieron caso de las seriales, v. 26.
ii. El pan espiritual es más digno de buscarse, v. 27.
iii. Dios da este pan por el Hijo del hombre, v. 27.
b. Preguntan cómo cumplir las obras de Dios, v. 28.
c. Contesta Jesús: Creer en el que Dios mandó, v. 29.
70

3. Señal de autoridad pedida por el pueblo, vv. 30-34.


a. Desean señal superior a la del maná de Moisés, vv. 30,31.
b. No aquél, sino el verdadero, ofrece Jesús, vv. 32-34.
i. Moisés no lo dio, sino Dios, v. 32.
ii. Este ha venido del cielo, y da vida, v. 33.
iii. Ellos piden que les dé pan, v. 34.
4. Jesús declara ser el Pan de Vida, vv. 25-40.
a. Pan que satisface hambre y sed, v. 35.
b. Ellos no creen, a pesar de haberlo visto, v. 36.
c. La seguridad de los suyos, v. 37.
i. Vendrán a él todos los que Dios le dé.
ii. Ninguno que venga será rechazado.
d. El motivo de esta seguridad de los suyos, vv. 38-40.
i. El Hijo vino a cumplir la voluntad de Dios, v. 38.
ii. Esta voluntad es que todos los suyos se salven, v. 39.
iii. Todos los creyentes tienen vida eterna, v. 40.
iv. Jesús los resucitará en el día final, v. 40.

APLICACIÓN PRÁCTICA

¿Cuál será mi verdadero motivo al buscar a Jesús? ¿Material? Alguna


ventaja para poder vivir mejor como los llamados "cristianos por arroz".
¿Social? Andar entre gente decente y de respeto; tener oportunidad para
lucir mis talentos. ¿Espiritual?

Acercarme a Dios; vivir una vida consagrada al servicio de la humanidad


para la gloria de Dios.

La primera obra que se puede hacer es creer en Jesucristo. Dios no acepta


ningún servicio de uno que no haya aceptado a Jesús como su Salvador y
Señor.
¿Cómo puedo aprovechar este Pan de Vida que se me ofrece? El pan de
vida se halla en la Palabra de Dios, allí podemos hallar sostén diario.

ALGUNAS REGLAS PARA LEER LA BIBLIA PARA QUE SIRVA DE PAN


DE VIDA

1. Comiéncese con un libro de la Biblia y sígase leyendo por trozos


pequeños en el mismo libro hasta terminarlo.
2. Sígase leyendo hasta que se encuentre un versículo que se pueda
tomar como "orden de marcha" para el día.
3. Señálese el lugar donde se dejó de leer y comiéncese con el siguiente
versículo el día siguiente.
4. Antes de comenzar su lectura, haga usted una breve oración
pidiendo que el Espíritu de Dios haga efectivo en su corazón su
Palabra.
5. Cuando usted haya dejado que el mensaje de Dios de esa mañana
rebusque su corazón, surgirá dentro de usted una oración de
71

gratitud por haber adquirido fuerza espiritual, o una oración de


confesión y arrepentimiento por sus errores y fracasos.
6. Muchas veces se encontrará utilidad en variar la lectura diaria por el
uso de una traducción moderna del Nuevo Testamento.
7. Guárdese inviolable con toda seguridad este tiempo de lectura diaria
de la Biblia.

ILUSTRACIONES

La Parábola del Hijo Pródigo.--¿Por qué dejó el pródigo su casa? Deseaba


vivir. ¿Cómo pensaba él de la vida? Deseaba ropa, zapatos, alhajas y
mucho que comer y beber, la vida interpretada por lo material. Y todas
estas cosas que buscaba halló: pero cuando volvió a su casa. Su padre
dijo: "Traigan el mejor vestido y vestidlo". El había ido a buscar ropa y
había perdido la que llevaba, pero su padre tenía repuesto. "Ponedle
zapatos en sus pies". El había ido por zapatos y volvió descalzo. Pero su
padre poseía para él. "Poned anillo en su mano". El quería alhajas, pero
perdió las que llevaba al salir de su casa, para hallar otras cuando regresó.
El quería comer mucho y casi se murió de hambre. "Fue su padre el que
ordenó que mataran el becerro engordado para hacerle banquete. El quería
gozar y se encontró en la miseria. Fue en la casa de su padre donde se
dijo: "Vamos a hacer fiesta" y hubo música y danzas.

Así es que todas las cosas que las gentes buscan, se hallan, después de
todo, en la casa del Padre, y si las encuentran en otra parte, fuera de la
casa del Padre, las gentes las desperdician y se condenan. Las gentes que
seguían a Jesús querían la vida por medio del pan. El estuvo allí para
darles vida por medio del pan espiritual. Por eso dijo: "Yo soy el Pan de
Vida".—Morgan.

TAREA: JUAN 6:41-71.

Será un ejercicio muy fructífero en sí, volver a leer todo el capítulo seis de
Juan, procurando imaginarse la escena de Jesús enseñando en una
sinagoga repleta de gente; pensar en la reacción de la grande mayoría de
ellos y su inquietud al comprender que Jesús, después de todo, no era el
que ellos habían creído. ¿Cuál era la causa de su desilusión? ¿Cuál fue el
motivo de la lealtad de los doce?

Si nosotros hemos podido entender mejor la relación de nuestra vida


espiritual al Cristo que ya ha subido al cielo e intercede por nosotros,
conviene que demos gracias a Dios que nos atrajo y plantó la fe en
nuestros corazones.

Arreglar la libreta. Memorizar por lo menos los vv. 47, 48.


72

LECCION XIII: JUAN 6:41 – 71

SALDO DE VERDAD

Los que escuchaban a Jesús se perturbaron porque él decía que había


bajado del cielo. Conocían a sus familiares y creían que sabían toda su
historia. Se les hacía locura lo que él afirmaba.

Jesús les aseguraba que la causa de su ceguedad era su alejamiento de


Dios, porque nadie, que no fuera atraído por Dios, podía comprenderle y
acercarse a él espiritualmente. Todos los que así estuvieren de acuerdo
con Jesús hallarían una vida sin fin, resucitando en el día final.

Dios había anunciado en las Escrituras que todos serían enseñados por él,
y por eso, los obedientes aceptarían las palabras de su Hijo.

Sólo Cristo mismo había visto a Dios el Padre. El que pone su confianza en
Cristo gozará de una vida que no tiene fin.

Cristo es el alimento que sostiene la vida del creyente.

Aquéllos que, en el desierto, se sostuvieron por el maná, murieron.

El que se sostiene por el alimento que es Cristo, no muere, su vida sigue


eternamente.

Es como si Jesús les diera a comer su carne, pues él la dio por la


humanidad. Cuando los judíos se quejaron de no poder creer esto, él les
aseguró que sólo comiendo su carne y bebiendo su sangre, tendrían vida
en sí, y el que así hiciera, viviría para siempre. Porque entraría en una
relación espiritual con él que sería completamente íntima, como si Jesús
viviera en él y él en Jesús.

El motivo es porque Dios, el Padre, que está vivo, envió a Jesús que vive
por el mismo Padre. Esta vida pasará al que coma de él en espíritu. (Más
adelante Jesús instituyó la Santa Cena, que simboliza esta doctrina).

Jesús dio esta enseñanza en la sinagoga de Capernaurn y muchos se


quejaron de no poder comprender, calificándola de "palabra dura".

Se desorientaron todavía más cuando Jesús les indicó que él volvería a


subir al cielo de donde había venido y que sus enseñanzas sólo podrían
entenderse espiritualmente, pero que eran vida a los que oyeran.

Jesús les dijo que algunos no creían. De antemano él sabía quiénes iban a
creer y quienes iban a rechazar. Les dijo que era necesario que el Dios
Padre les diera fe para que pudieran creer.
73

Muchos se separaron definitivamente de él por causa de estas palabras.

Jesús preguntó a sus doce escogidos si ellos deseaban separarse pero


Pedro, hablando por los demás, le dijo que no. Hizo su declaración de fe en
Jesús como el que hablaba la verdad eterna y que era el Mesías y el Hijo
de Dios.

Aun así, Jesús les notificó que entre ellos había un traidor, refiriéndose a
Judas Iscariote que más tarde les entregó a sus enemigos y a la muerte.

COMENTARIOS

SCÍO DE SAN MIGUEL

v. 34. El hambre y la sed del alma no se pueden saciar, sino cuando ésta
se alimenta de Jesucristo con una viva fe.

v. 36. Como si les dijera: Vosotros habéis visto mis milagros, y con todo
eso no creéis en mí. Por esto os priváis de la dicha que Dios tiene
reservada para sus escogidos: y al mismo tiempo dais a entender, que no
sois del número de éstos. Porque todos los que mi Padre ha escogido, y que
me ha entregado como herencia, creerán en mí: yo los salvaré, sin que
perezca ninguno de ellos, y les daré la eterna felicidad de cuerpo y alma.
Porque esta es la voluntad de mi Padre, y yo he bajado del cielo a la tierra
para ejecutarla.

v. 44. Ninguno persuade a los hombres con mayor certeza que Dios: y de
ninguno se puede decir con mayor verdad que los atrae; pero esto sucede
con entera libertad y gusto de los mismos hombres. Cuanto es más cierta y
segura la utilidad e interés que se proponen, con tanto mayor ardor e
inclinación se van tras aquello que apetecen. A cada uno le arrastra su
placer, dijo el poeta. Y si esto es así, ¿tendrán, dice San Agustín, los
sentidos del cuerpo los placeres que les son propios, y el espíritu carecerá
de los suyos?

Dadme un corazón lleno de placeres espirituales, y hambriento por la


justicia: que se mira como extranjero en el desierto de esta vida: que
suspira con una sed ardiente por la fuente de su patria eterna. Dadme un
corazón tal como yo os lo pinto, y conocerá la verdad de mis palabras. Más
si hablo a un hombre frío e insensible no sabe ni entiende lo que quiero
decirle".—(San Agustín).

Esta atracción del corazón, por decirlo así, es el efecto del amor de Dios.

v. 58. En el griego quiere decir "el viviente que vive por sí mismo, y es la
fuente de toda vida". Como yo vivo por la unión que tengo con mi Padre,
que es el principio de mi vida divina: así el que me coma, vivirá también
74

una vida eterna, sobrenatural y divina por la unión que tiene conmigo.
(San Crisóstomo). Comemos de este divino manjar, y bebemos esta divina
bebida cuando estamos en Jesucristo y Jesucristo en nosotros; por
consiguiente, si no estamos en Jesucristo, ni Jesucristo en nosotros, no
comemos espiritualmente su carne, ni bebemos espiritualmente su sangre
aunque visiblemente recibamos el Sacramento de su cuerpo y de su
sangre: antes por el contrario, le recibimos para nuestro juicio y
condenación, por haber osado acercar, nos impuros a los sacramentos de
Jesucristo, que no se reciben dignamente, si no es cuando lo hacemos con
debida pureza.—(San Agustín).

BOSWORTH: (PARÁFRASIS)

Los judíos.—(Los líderes religiosos del pueblo los cuales se mostraban


abiertamente hostiles a Jesús) : Este Jesús es de una familia de Nazaret.
Conocemos a sus padres. ¿Qué cosa es esta que dice que bajó del cielo? (v.
42).

Jesús.—Dejen de murmurar y de criticar mis palabras. No hay peligro de


que se desvíen aquellos que me siguen. Pueden ustedes estar seguros de
que los que me siguen han sido guiados por Dios mismo. Nadie me sigue si
no ha sido obediente a la dirección y a la influencia de Dios. Les aseguro
que a los tales no los perjudicaré, sino que los conduciré con seguridad
por el juicio mesiánico y los elevaré a la ciudadanía de la vida sin fin (43,
44). Las Escrituras predicen un tiempo cuando todos los hombres
aprenderán obedientemente de Dios. Les aseguro que todos aquellos que
aprendan así de Dios, se hallarán entre mis seguidores. Cuando hablo de
hombres que aprendan de Dios, no quiero decir que otros, además de mi
propia persona, hayan visto al Padre. Yo lo he visto, y les aseguro que
todos los que se entregan por haber venido de Dios, los llevaré por mí
mismo a una relación de amor hacia Dios y hacia los hombres que viene a
ser la vida sin fin ( 45-47 ) . Yo, en mi propia persona, soy el pan que
sostiene la vida. Los que a mí vienen hallarán en mi amistad aquello que
en ellos mantenga el amor sin fin para Dios y los hombres (48). Los padres
de ustedes no tuvieron tal pan en el desierto. Vuestros padres comieron de
aquel maná y murieron, lo que sucedería también a ustedes si yo no
hiciera más que darles pan, como lo hice ayer (49). El pan del que hablo
yo, es pan del cielo que sostiene una vida fuera del alcance de la muerte
(50). Yo mismo soy el que da este pan vivificante que viene del cielo. Si
alguno come este pan tomándome a mí en compañerismo, le sirvo del pan
que sostiene la vida, por haber cedido este cuerpo carnal por la vida del
mundo. (51)

Los judíos.—(En debate animado unos con otros) ¿Qué clase de idea es
esta? ¿Cómo puede este sujeto darnos su carne a comer?

ERDMAN
75

V. 66. Jesús no se sorprendió por la falta de fe en sus discípulos. El


conocía que había un traidor en el círculo de sus amigos más íntimos. Los
que "ya no andaban más con él" se sintieron decepcionados porque él no
quiso ser líder político y no fueron capaces de apreciar sus enseñanzas
espirituales.

vv. 67-69. Sin embargo, hubo algunos que confiaron en él. Hoy día, hay
hombres que se molestan con las verdades con respecto a la Persona
divina: la muerte propiciatoria de Cristo, y la necesidad de la fe en él.
Cuando se insiste en estas verdades, se disponen a retirarse. Pero también
hay aquellos que, como Pedro, creen la palabra de Cristo, y sienten en él
tanta satisfacción que comprenden que no hay otro a quien puedan ir,
ningún otro a quien desear. Las declaraciones de Cristo todavía dan
pruebas de fe. Todavía producen crisis en la vida de los que le siguen,
separando los falsos de los verdaderos. Son la causa de que muchos
cristianos de nombre se vuelvan atrás; también sirven para que los
creyentes sinceros confiesen gozosamente su satisfacción y su fe
victoriosa.

MORGAN

v. 42. Vemos luego que la dificultad de éstos fue su conocimiento


incompleto de Jesús. En cierto sentido puede entenderse. No se había
revelado el misterio de su Persona, no podía revelarse. Cuando él pasaba
entre ellos, era un hombre, y nada más.

Creían que lo conocían de todo a todo. Creían que conocían también a su


padre y a su madre. Sabiéndolo perfectamente, luego surgió el problema
en cuanto a lo que él decía: que él había descendido del cielo. Quizás tú y
yo hubiéramos dicho lo mismo, estando allí. Pero ellos no tenían derecho
de creer que sabían todo lo que pudiera saberse de él, y mostraron lo que
nuestro Señor reprendió, es decir, la falta de comprensión espiritual y
discernimiento de cualquiera clase.

v. 44. Así de modo distinto, Jesús dice a estas gentes, exactamente lo que
antes había dicho a Nicodemo: "No puedes saber, no puedes ver, no
puedes entrar en el terreno donde Dios gobierna, el Reino de Dios, hasta
que vuelvas a nacer". Así dijo a éstos: "El motivo por el cual no
comprendéis es que nadie puede conocerme a mí en todo, ni alcanzarme
en compañerismo si no es atraído por el Padre que me envió".

Hay que notar lo que significa. No puedes venir a mí, dijo Jesús, si no eres
atraído; pero no es disculpa tu ignorancia, porque Dios te está atrayendo.
"Y serán todos enseñados de Dios".

v. 51. ¿Qué quería él decir cuando habló de "mi carne"? Creo que debemos
interpretarlo, volviendo al principio del Evangelio, a la gran declaración del
Prólogo: "El Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros". "El Verbo fue
76

hecho carne", fue otro modo de decir que, cuando él entró en el mundo,
Dios creó una humanidad nueva, injertada en la vieja, por una concepción
inmaculada y un nacimiento virginal. Su carne fue una humanidad nueva.
Es el pan vivo, "El Verbo hecho carne". Así dio su carne por la vida del
mundo; y el sostén y la satisfacción de la vida humana se hallan
solamente cuando esa vida, esa nueva vida humana se recibe, se asimila y
entra en la experiencia humana.

vv. 66, 67. Juan ha expresado esto en los términos más fuertes que se
pudieran usar. Fue la clase de suceso que cribó las filas de sus discípulos
y hubo un rompimiento definitivo con él por parte de no pocos discípulos.
"Palabra dura". Ellos sólo pensaban en lo material. El había alimentado la
multitud, y querían hacerle rey. El los había reprendido por trabajar por la
comida que perece y después había usado la figura del Pan de vida,
pretendiendo él ser capaz de satisfacer todas las necesidades humanas.
Por figura había revelado el método: comer su carne, compartir en su
humanidad; beber su sangre, entrando por la puerta del sacrificio a la
vida. Fue palabra dura, ofensiva a la mente carnal; y sin embargo, el dicho
que nos introduce al misterio más profundo de la vida espiritual y de la
religión.

BOSQUEJOS

BOSWORTH, VÉASE PÁG. 34

WATKINS, VÉASE PÁG. 98

La Crisis del Reino, Juan, capítulo 6

1. Dos señales, vv. 1-21.


2. El Pan de Vida ofrecido, vv. 22-40.
3. El Pan de Vida rechazado, vv.41 -71 .
4. El Pan de Vida Rechazado, vv.41-71.
a. Controversia acerca de la declaración de Jesús de haber
venido del cielo, vv. 41-59.
i. Dificultades en cuanto a su Persona, vv. 41-51
1. Conocimiento incompleto de la vida de Jesús, vv.
41, 42.
2. Falta de haber sido enseñados por Dios, vv. 43-
45.
3. El Pan del cielo es Jesús, quien da su carne por la
vida del mundo, vv. 46-51.
ii. Dificultades en cuanto a su misión, vv. 52-59.
1. Ceguera espiritual de los oyentes, v. 52.
2. Necesidad de alimentarse del Hijo del hombre, vv.
53-55.
3. El resultado: vida divina que sería eterna, vv. 56-
58.
77

4. El lugar de la enseñanza, la sinagoga de


Capernaum, v. 59.
b. Resultado de la controversia, vv. 60-71
i. La doctrina calificada como ofensiva, vv. 60-65.
1. La glorificación del Hijo predicha, vv. 60-62.
2. Lo necesario de lo espiritual, v. 63.
3. Jesús sabía quiénes creerían, siendo atraídos de
Dios, vv. 64, 65.
ii. La división entre los seguidores de Jesús, vv. 66-71.
1. Las multitudes lo abandonan, v. 66.
2. Los doce escogidos reconocen a Jesús como el
Cristo, el Hijo de Dios, vv. 67-69.
3. Aun entre ellos hay un traidor, vv.70-71

APLICACIÓN PRÁCTICA

Yo, como cristiano, necesito, no solamente salud, sino alimentación.

No solamente el criminal y el enfermo necesitan de Jesús, sino el sano de


cuerpo y el más noble de corazón.

La fe en Cristo no es cosa de lujo, sino cosa necesaria. Sin Cristo no hay


vida real, ni aquí ni en el más allá.

La fe tiene su centro en la Persona de Cristo, no en un credo ni en un


ritual.

No sólo debo probar o aprobar a Cristo, sino alimentarme de él.

La fe da como resultado el servicio. Nuestro conocimiento de Cristo


debemos compartirlo con otros. Así vale para el mundo.

La fe trae satisfacción, no un consuelo pasajero. Lo que a mí me


corresponde es vida abundante, satisfactoria y permanente.

Ninguna alma hambrienta acude a Jesús en vano.

ILUSTRACIONES

Jesús más tarde comparó esta relación entre él y sus fieles con la corriente
de savia que nutre los pámpanos de una parra, Juan 15. Pablo la describió
como la figura del cuerpo humano: Cristo la cabeza y los fieles los
miembros del cuerpo, I Cor. 12 y 13. San Pedro la comparó a un edificio
compuesto de piedras vivas, descansando sobre Cristo, la piedra angular, I
Pedro 2:3-7.

Tesoro incomparable, Jesús, amigo fiel, Refugio del que huye del
78

adversario cruel; Sujeta compasivo, a ti mi corazón, Ya que para salvarme,


sufriste la pasión.

Dirige a mí tu rostro, Jesús, lleno de amor, Sol puro de justicia, dulce


consolador.

Sin tu influencia santa la vida es un morir; Gozar de tu presencia, esto


sólo es vivir.

Jesús, riqueza mía, mi amante Salvador, Eres en mis flaquezas mi fuerte


protector; Jamás el enemigo podrá turbar mi paz; Por más que lo intentare
no lo permitirás.

Al mundo de falacias no pertenezco ya; El cielo es mi morada, allí mi


Amado está; A donde Cristo habita con ansia quiero ir; En sempiterno gozo
con él quiero vivir.

—Fuster

TAREA: JUAN 7:1--8:1.

Léase el capítulo 7:1-9, teniendo en cuenta el siguiente resumen: Los


hermanos de Jesús observan que él no se prepara para asistir a la Fiesta
de las Enramadas. El habla de la honradez con la que ha expuesto los
pecados de la sociedad y de la incredulidad que ha resultado. Después de
la salida de la familia, Jesús obedece la "Voz interior" y sube a la fiesta.

Léase 7:10-36. En la fiesta expone su propia sinceridad (v. 18) y señala


con franqueza la contradicción de sus enemigos (vv. 19, 24, 34) ; y el
resultado de los varios grados de fe (v. 31) y de incredulidad (vv. 20, 27,
30, 32, 35).

El último día de la fiesta todavía los oficiales no habían detenido a Jesús.


Una de las costumbres de la semana consistía en traer agua en una jarra
de oro, de la fuente de Siloé, al Templo, en procesión jubilosa. Esta
ceremonia simbolizaba el derramamiento del Espíritu, y también
recordaba el agua que seguía al pueblo de Israel en el desierto. Jesús tomó
su texto de dicha costumbre. Léase el capítulo 7:37--8.1. En el último día
de la fiesta Jesús hace promesas especialmente amistosas al pueblo (vv.
37, 38) que dan por resultado fe (vv. 40, 41, 46-50) e incredulidad (vv. 44,
47).

Memorizar los vv. 17, 37, 38.


Arreglar la libreta.
79

LECCIÓN XIV: JUAN 7:1 – 8:1

SALDO DE VERDAD

Jesús sabía cuál era el plan de su Padre para él y quién era, pero sus
familiares no lo sabían.

Muchas personas juzgaban a Jesús, unas a favor y otras en contra, pero el


temor de los religiosos de alta categoría impedía la discusión franca y
sincera.

Jesús reclamaba para sí sabiduría sobrenatural, declarando que su


doctrina era de Dios y que el que quisiera hacer la voluntad de Dios podría
reconocer el origen divino de su enseñanza.

Las pretensiones de Jesús despertaron fe en muchos y oposición en otros,


pero no lo pudieron aprehender, porque todavía no se cumplía el plan de
Dios: su hora no había llegado. Los enviados por los fariseos se
encontraron con esta dificultad.

Jesús antes se había ofrecido como el "Pan de Vida" pero al final de esta
fiesta declaró ser "Agua" e invitó a todo aquel que tuviere sed. Ofreció
también convertir en fuente de agua viva a los que creyeran en él.

Resultaron todavía más diferencias de opinión acerca de él. Algunos


deseaban castigarlo pero nadie tuvo valor para prenderlo. Aun los enviados
de los fariseos quedaron intrigados por sus palabras.

Nicodemo tuvo valor para defenderlo, pidiendo una audiencia en forma,


pero no hicieron caso por motivo de que, Jesús, según ellos, era galileo.

COMENTARIOS

DUMMELOW

Jesús en la Fiesta de las Enramadas, octubre del año 28 A. D. Después del


discurso sobre el Pan de la Vida Jesús no volvió a Jerusalén, sino trabajó
activamente en Galilea por unos seis meses, de lo cual Juan no hace
referencia. Terminado este período visitó la región de Tiro y Sidón (Mar.
7:24), hizo una gira por Decápolis donde alimentó a 4,000 (Mar. 8:1), se
retiró a Cesarea de Filipos donde Pedro hizo su gran profesión de fe (Mar.
8:27), y más tarde en un lugar no precisado fue transfigurado. Durante
este período muchos de sus antiguos discípulos lo abandonaron, creció la
brecha entre él y los fariseos, se profundizó la fe de los apóstoles, quienes
llegaron a reconocerlo como Hijo de Dios, y él anunció su muerte y su
resurrección. Cuando Jesús, en octubre, volvió a Jerusalén para guardar
la fiesta de las Enramadas, había terminado su ministerio en Galilea y
80

sabía que su muerte se acercaba.

Es notablemente gráfica la enseñanza de nuestro Señor en la fiesta de las


Enramadas y tiene todos los rasgos de exactitud histórica (búsquense
especialmente los detalles gráficos en el capítulo 7:11-15, 25¬27, 31, 32,
40-52, y en el Cap. 9. El presenta sus argumentos ante los habitantes de
Jerusalén con gran urgencia, sabiendo que se acababa su tiempo sobre la
tierra.

La Fiesta de las Enramadas, en octubre, señalaba el fin de las cosechas de


frutas, aceite y vino. Por ocho días las gentes vivían en enramadas,
recordando sus peregrinaciones en el desierto. Se ofrecían sacrificios. Se
verificaban ceremonias llamativas. Siete días se hacía procesión a la fuente
de Siloé por agua que se vaciaba junto al altar. Se cantaban los salmos
113 al 118. En procesión se daba vuelta al altar y se encendían los cuatro
grandes candelabros en el atrio de las mujeres.

vv. 15, 16. Se trataba de instrucción rabínica: Jesús no había sido


discípulo de ningún rabí reconocido, como lo fue Pablo de Gamaliel.

v. 37. La fiesta propiamente dicha terminaba el séptimo día pero en el


octavo día, a que se refiere aquí probablemente, se guardaba como sábado
de convocación santa, conmemorando la entrada a Canaán ;Ley. 23:36). Al
anunciar "Si alguno tiene sed", Jesús se declara como el que da agua viva,
como antes había hecho a la samaritana. Esta declaración se relaciona con
el ritual de la fiesta. Cada día, menos el último, un sacerdote traía agua de
la fuente de Siloé en una jarra de oro (cumpliendo Isaías 12:3) y la
derramaba con vino en el lado occidental del altar, a la hora del sacrificio
matutino, al acompañamiento de himnos y salmos cantados. Esta agua
simbolizaba el agua milagrosa que surtió a los israelitas en el desierto y
también el derramamiento del Espíritu, prometido en el día del Mesías. En
el día octavo, cuando ya no se derramaba agua, Jesús se adelantó y
declaró que él era quien daba el agua verídica que aquella simbolizaba, es
decir, el Espíritu Santo.

v. 38. Cristo se compara con el Templo. Como la fuente de Siloé vaciaba


sus aguas que salían del monte del templo, así un río de vida celestial sale
del Redentor y de todos aquellos que se parecen a él. Aquí tenemos una
descripción muy expresiva del poder de la influencia cristiana.

v. 39. Según la doctrina cristiana, el Espíritu Santo, aunque sea


personalmente distinto a Cristo, es todavía el Espíritu de Jesús, es decir,
el Espíritu del Salvador. Sin embargo, no pudo ser así antes que se
completara la obra salvadora de Cristo: hasta que muriera por nuestros
pecados en la cruz, resucitara para nuestra justificación y ascendiera al
cielo para alegar los méritos de su sacrificio ante el Padre eterno. Por esto,
el Consolador no podía darse como tal hasta que Jesús fuera glorificado.

v. 42. Es muy común y verídico el desprecio que los fariseos muestran


81

para aquellos que carecen de instrucción rabínica.

v. 52. Erraban los fariseos, no sólo en cuanto a la ley, sino en cuanto a los
hechos, porque Jonás, por lo menos, fue galileo. De todos modos no podría
aplicarse a nuestro Señor, que era de Judea.

ERDMAN

Al pesar la evidencia en pro de la deidad de Cristo ofrecida por Juan, no


debemos dejar de incluir el conocimiento divino del futuro que se entrevé.
Sabía de antemano exactamente la hora y la naturaleza de su muerte, y
seguido hacía referencia a la "hora" que tenía que venir". Este hecho
explica la conversación entre Jesús y sus hermanos un poco antes de la
fiesta de las Enramadas. Durante los seis meses después de la pascua,
cuando se había verificado la crisis de falta de fe, Jesús siguió su
ministerio en Galilea. Al acercarse otra gran fiesta nacional, sus hermanos
lo animaron a ir a Jerusalén para declararse públicamente el Mesías. Ellos
no tenían verdadera fe en él, pero deseaban que sus pretensiones se
probaran y se reconocieran, en caso de salir verídicas.

v. 10. Aquí no existe engaño. Jesús sabía que no había llegado todavía el
tiempo para su manifestación final a Israel. El no tenía que morir en una
fiesta de Enramadas, sino en la Pascua, como el Cordero pascual, que
quita el pecado del mundo. Todavía no terminaba su ministerio en el
mundo. No deseaba precipitar una crisis. No había sonado la hora de la
tragedia y el triunfo finales. Es lo que Jesús quiso decir cuando afirmó que
no había llegado su hora. No quiso ir a la fiesta del modo y con el fin
sugerido por sus hermanos. El subió, "no manifiestamente, sino como en
secreto".

vv. 37, 38. Ciertamente, Jesús vio en estas multitudes y en los tropeles
cansados que representaban quienes hacían sus peregrinaciones en todas
las edades y en todos los países, almas sin número que se hallaban
hambrientas, sedientas y angustiadas. Se acorbo de ellas cuando se paró y
clamó: "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como
dice la Escritura, ríos de agua correrán de su vientre". Jesús reclamaba
ser para todo el mundo cansado, descontento, sediento, lo que la roca
partida había sido para Israel en el pasado. No pudo haber tenido
pretensión mayor, ni bajo circunstancias más importantes. Sin embargo,
Jesús agrega una promesa de la bendición que pertenecería a sus
seguidores todavía más maravillosa que cualquiera otra que había salido
de sus labios: aquellos que se satisfarían por él llegarían a ser a su vez
fuentes de bendición espiritual, canales de vida espiritual. Su verdad, su
gracia, su poder salvador fluiría por ellos para salvar y para satisfacer a
otras almas. Su influencia no sería escasa ni restringida, sino como "ríos
de agua viva".

MORGAN
82

vv. 1-10. ¿Qué ocasionó el consejo de sus hermanos? Juan no nos deja
con la duda. "Porque ni aun sus hermanos creían en él". No quiere decir
que le eran hostiles. Hay quienes sostengan que la madre de nuestro
Señor no dio a luz más que una sola vez. No hay motivo para tal idea, sino
lo que se ha llamado un concepto errado de la santidad elevada de la
maternidad. No hay ningún motivo para dudar que éstos fueron hermanos
verdaderos de Jesús, según la carne, nacidos de la misma madre, y
después de Jesús. No hay duda de que él fuera su "primogénito"; ¿por qué
primogénito si no hubo otros?

v. 15. Gracias a Dios lo dijeron, porque revela entre otras cosas, que
nuestro Señor tenía el acento de los instruidos. Es un gran error creer que
Jesús no llamó la atención a otros sino sólo a los ignorantes. Sí, lo hizo y
los literatos fueron capturados por su lenguaje, y los de la inteligencia por
el acento de erudición. Es como si un mozo de los ranchos, de quien se
esperase el acento provincial, llegase a la Universidad y comenzara a
hablar en el lenguaje de las escuelas. Así decían de Jesús. Su contestación
se halla en el v. 16. "Mi doctrina", decía él, no "mi acento". Soy intérprete
de Dios, y si quieren probarlo, hay modo. "El que quiere hacer la voluntad
de Dios conocerá la doctrina si viene de Dios, o si yo hablo de mí mismo".
Dice que si nuestro deseo es hacer la voluntad de Dios, sabremos si la
doctrina de Jesús, es de Dios o no. La disposición del alma para conocer la
autoridad más elevada, es la de querer hacer la voluntad de Dios. Cuando
los hombres se consagran completamente a la voluntad de Dios y quieren
sobre todo lo demás cumplirla, entonces comprenden que la enseñanza de
Cristo es divina, que es la doctrina de Dios.

v. 30. ¿Por qué procuraban prenderle? En todo el Evangelio de Juan se


revela el hecho de que el motivo más profundo de hostilidad contra él fue
lo que ellos creían, su blasfemia. Comenzó en el capítulo 5, cuando él dijo:
"Mi Padre hasta ahora obra, y yo obro". Ellos entonces dijeron que él se
hacía igual a Dios. Aquí, por el mismo motivo, procuran prenderle.

Entonces llegamos al motivo verdadero por la inactividad de los jefes.


Ninguno puso su mano en él. ¿Por qué? Aún no había venido su hora.
Esta frase reveladora pone ante nosotros la verdad más profunda acerca
de él mismo, su presciencia y su misión. Por eso no pudieron poner sus
manos en él. No había llegado su hora.
vv. 44-46. Y no llegaron, y no lo prendieron. Hay algo de humor santificado
y glorioso en la situación. Eran ellos los representantes de la autoridad,
enviados a prenderlo. Fueron y cuando llegaron oían que él hablaba.
Entonces volvieron con sus manos vacías. "¿Dónde está?" preguntaron sus
jefes, y ellos dieron la contestación interesante: "Nunca ha hablado
hombre así". Nosotros fuimos a arrestarlo, pero él nos arrestó. Nos paralizó
con la majestad de su palabra. "¡Nunca ha hablado hombre así!" No es éste
ningún desatinado, ningún político mundano que mueve eventos para
producir resultados, sino Uno que dice: "Soy enviado. Estaré un poco más;
después no me hallarán. Mientras tanto, no pueden venir donde yo estoy".
La Conciencia eterna gobernando condiciones temporales; y por lo tanto, el
83

procedimiento cósmico entre condiciones caóticas. Caos por todos lados y


sin embargo, a él le oímos hablar, al Hijo de Dios, al Verbo Encarnado, y
toda la majestad de las eternidades, y la autoridad de Dios que se juntan
en sus actitudes y en sus palabras.

v. 53, Cap. 8:1. "Fuese cada uno a su casa. Y Jesús se fue al monte de las
Olivas". Ellos tuvieron casas a donde ir, y se fueron. Jesús se retiró al
monte porque como él declaró: "Las zorras tienen cavernas, y las aves del
cielo nidos, más el Hijo del hombre no tiene donde recueste su cabeza".
Volvieron los de esas multitudes a sus propias casas, a la quietud y a las
comodidades. O, quizás a la inquietud causada por sus malas conciencias,
no lo sé. Jesús se fue al monte de las Olivas a una paz y a una quietud
superior a la de ellos. El se fue según su costumbre, sin duda, a la paz y a
la fortaleza de la comunión con Dios.

BOSQUEJOS

BOSWORTH: VÉASE LA PÁG. 34

WATKINS

1. Prólogo, cap. 1:1-18.


2. La Manifestación primitiva de Jesús, 1:19-4:54.
3. La Proclamación más completa: crecimiento de la incredulidad entre
los judíos, 5:1--12:50
a. La Vida, 5:1--6:71.
b. La Verdad, la Luz y el Amor, 7:1-10:42.

JESÚS EN LA FIESTA DE LAS ENRAMADAS, JUAN 7:1--8:1

1. En relación con sus hermanos y los jefes, 7:1-24.


a. Motivo para estar en Galilea: hostilidades en Judea, 7:1.
b. La fiesta se acerca, 7:2.
c. Controversia sobre la fecha de la salida, 7: 3-9.
i. Los hermanos animan a Jesús a ir, vv. 3-5.
1. Que se dé a conocer, v. 3.
2. Que se adelantaran ellos, vv 6-8.
3. No creían en él, v. 5.
ii. El motivo de Jesús: no era tiempo todavía, 7:6-9.
1. Que se adelantan ellos, vv. 6-8.
2. Quedó Jesús en Galilea, v. 9.
d. Jesús va ocultamente, 7:10-13.
e. Jesús enseña en el Templo, 7:14-24.
i. Discusión acerca del origen de su cultura, vv. 14, 15.
ii. Jesús declara el origen superior de su doctrina, vv. 16-
18.
84

iii. Discusión acerca de Moisés, vv. 19-24.


2. Discusiones en el pueblo por la incertidumbre de los jefes, 7:25-36.
a. Los ciudadanos se maravillan de la libertad concedida a Jesús
para hablar y enseñar, vv. 25-27.
b. Contestación enfática de Jesús, vv. 28, 29.
i. No vino por su propia cuenta, sino había sido enviado,
v. 28.
ii. El que lo envió es fiel, v. 29.
c. Procuran prenderlo, sin éxito, v. 30.
d. Muchos creen que es el Mesías, v. 31.
e. Los fariseos envían servidores para prenderlo, v. 32.
f. Jesús declara lo breve de su estancia con ellos, vv. 33-36.
3. El último día de la Fiesta, 7 : 37--8 :1.
a. Jesús se pone en pie en el Templo y clama, vv. 37, 38.
i. Ofrece agua viva a todo sediento, v. 37.
ii. El creyente en él será fuente de agua vi-va, v. 38.
b. Relación de la venida del Espíritu Santo a la glorificación de
Jesús, v. 39.
c. Opiniones varias acerca de que si era o no el Mesías, 40-43.
d. Resultado de la orden de aprehensión de los fariseos, vv. 44-
52.
i. Fracaso de los ministriles, vv. 44-46.
ii. Nicodemo aconseja a los jefes, vv 47-52.
e. Cómo terminó el día, vv. 53--8:1.
i. Se esparció la multitud a sus hogares, 7:53.
ii. Jesús se retiró al monte de las Olivas.

APLICACIÓN PRÁCTICA

¿Qué pensará Jesús acerca de nuestra actitud hacia la vida ? ¿Dirá como
decía de sus hermanos? ¿Nos parecemos tanto a los del mundo que no hay
motivo para que el mundo nos vea mal? Tal vez entristecemos más al
Señor Jesús con nuestra conducta.

Ahora hay muchas opiniones acerca de Jesús, pe-ro es necesario que se


decida si son verídicas las pretensiones de Cristo. Cada alma inmortal
tiene que resolver si él es Dios o si engaña a la gente. ¿Qué digo yo ?
¿Quiero yo hacer la voluntad de Dios? Entonces puedo esperar que Dios
me revele su doctrina. Sentiré seguridad acerca de mi vida religiosa.

¿Estoy bebiendo diariamente del agua espiritual que Cristo da? ¿De qué
otro modo podré apagar mi sed? Cristo realmente satisface.

¿Tengo seguridad de que estoy sirviendo para apagar la sed espiritual


ajena ? No sea que me busquen con algún motivo material, solamente.

No es honroso exhibir una lealtad débil como la de Nicodemo, pero es


bueno exhibirla de todos modos. Más tarde lo encontramos trayendo sus
85

cien libras de especies para enterrar a su Señor a quien en verdad amaba.

ILUSTRACIONES

El mundo aborrece a Cristo (Juan 7:7) . ¿Por qué? Cristo siempre arroja
un rayo de luz para exponer el pecado. Cuando se quita una tabla podrida
de su lugar y la luz cae donde por muchos años hubo oscuridad y
humedad, vemos centenares de animalitos que se escurren por todas
partes procurando esconderse de la luz; así es preciso que el pecado huya
de la claridad de su presencia. Acuérdate que él dijo una vez: "Los
hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran
malas".

Si se nos ofrece un regalo, llegará a ser nuestro, sólo bajo una condición:
es decir, si lo recibimos. Cristo nos ofrece dones valiosos. ¿Los has
aceptado, o todavía los estás pidiendo en oración?.—(Mears).

;Haz de mi vida ¡Haz de mi vida Señor, me tienes ¡Haz de mi vida

TAREA: JUAN 8:2-30.

Léase el capítulo 8:2-11, fijándose en la manera cómo Jesús a una mujer


mala trata con bondad y a sus acusadores con franqueza. ¿Por qué
traerían a la mujer a Jesús? ¿Cuál fue la causa de la salida de los
acusadores?

Estúdiese el párrafo vv. 12-30. Jesús predican-do, tomó su texto de la


brillante iluminación que se ponía en las noches de esta fiesta, recordando
la nube luminosa que guiaba a los israelitas en el desierto. ¿Cuáles otros
"Yo soy" había dicho Jesús antes? ¿Cómo vemos por estos dos pasajes que
Jesús se sentía limpio de pecado? ¿Cuáles otras cosas reclamaba Jesús
para su propia persona? ¿Qué resultado hubo en el pueblo?

Memorizar el v. 12. Arreglar la libreta

LECCIÓN XV: JUAN 8:2-30

SALDO DE VERDAD

A pesar de los peligros y la oposición, Jesús enseñaba en el templo.

El caso de la mujer colocaba a Jesús en situación difícil. Dispensándola,


parecía infiel a la ley mosaica; condenándola a muerte, chocaba con el
gobierno romano, que reservaba para sí la pena de muerte.
86

Jesús, siendo el único sin pecado, supo resolver el dilema. Puso en


vergüenza a los acusadores y a la mujer, en el camino de una vida nueva.
Jesús declara ser la luz del mundo, y que los que aceptan su doctrina
serán también focos de luz espiritual.

Cuando los fariseos le pidieron testigos de sus pretensiones, Jesús les


señaló dos: su propia persona y Dios mismo, que era su Padre.

En este pasaje Jesús reclama para sí seis cosas: Ser la luz del mundo, v.
12.

Su juicio es verdadero, v. 16.

Dios es su Padre, v. 19.

Debemos creer en él para salvarnos, v. 24. El mismo es Dios, v. 28.

El siempre agradaba a Dios con sus hechos, v 29. Jesús estaba


completamente fuera del poder de sus enemigos hasta que llegase la hora
de su sacrificio. Dejar de creer en Jesús es todo lo que el hombre necesita
hacer, para perderse eternamente.

Jesús sabía cómo iba a sacrificarse y con qué resultados.

COMENTARIOS

SCÍO DE SAN MIGUEL

El versículo último del capítulo precedente y los once primeros de éste no


se leen en Crisóstomo ni en Teofilacto. San Gerónimo dice que en algunos
textos no se leían, y Eusebio afirma que esta historia fue escrita por un tal
Papías. No obstante esto, aparece en muchísimos ejemplares griegos.
Taciano, que floreció en la mitad del segundo siglo y Ammonio que vivió al
principio del tercero, la reconocieron como canónica; finalmente fue
aceptada como tal, por todos los padres latinos, y no hallándose
actualmente ningún manuscrito latino en que no se lea, convienen todos,
aun los protestantes, que debe ser admitida como auténtica la primera
parte de este capítulo, al igual que el resto. La falta en que incurrió el
copista que la omitió al principio, pudo ser la ratón por la cual, otras
copias hechas sobre la primera, conservaron la misma omisión.

v. 11. Los que aman la dulzura de Jesucristo no deben olvidar la verdad de


su justicia. "El Señor está lleno de dulzura y de rectitud" Sal. 24:8. Es
ciertísimo que su misericordia es el consuelo de los pecadores: mas su
rectitud y su justicia debe atemorizar a los impenitentes. Usa de su
bondad y misericordia con los pecadores; pero sin detrimento de su
justicia, pues les ordena que cesen de pecar. (San Agustín). Perdona los
87

pecados bajo la condición expresa de un arrepentimiento sincero y el


propósito firme de no reincidir en ellos.

v. 28. Jesús les dijo: el mayor de todos los pecados que cometeréis en mi
persona, alzándome y haciéndome morir en una cruz, os obligará, al fin, a
que reconozcáis que yo soy el que tantas veces he declarado ser. Esto se
cumplió en los prodigios que se realizaron en su muerte; en su
resurrección gloriosa; en el envío del Espíritu Santo; en la predicación,
constancia y milagros de los apóstoles; y últimamente en la ruina de
Jerusalén y en el exterminio y total dispersión de los judíos.

BOSWORTH

vv. 13 en adelante... Probablemente lo que más confundió a los judíos en


toda esta conversación, fue el hecho de que Jesús no hiciera referencia a
su misión mesiánica en los términos populares del día. En ese caso lo
hubieran acusado inmediatamente de blasfemo. Para Jesús lo más
importante era la relación de su persona con Dios el Padre. Esta relación
se hace más profunda y comprensiva al revelar en su propia persona a
Dios y al atraer a los hombres por la fe a revelación.

ERDMAN

vv. 2:11. El móvil de los fariseos no era el amor a Dios ni el celo por la
rectitud; no era pasión en favor de la pureza o la santidad, ni indignación
contra el pecado, sino solamente el deseo de confundir a Jesús y cogerlo
en alguna palabra o dicho que pudiera usarse en contra suya para lograr
su detención, su condenación y muerte. Los fariseos demuestran así lo
indigno de su personalidad. Al prestarse para llevar al cabo un complot
tan repugnante comprueba que ellos mismos estaban dispuestos a
rebajarse hasta cometer cualquier exceso para lograr su fin. Así vemos que
a menudo el carácter de los hombres se revela por los medios que emplean
para llevar al cabo sus propósitos.

El deseo de los fariseos era poner a Jesús en un dilema. Si dispensaba a la


mujer, estaba contra la Ley de Moisés en Lev. 20:10; Deut. 22:22-24. Si la
condenaba a muerte, estaría en contra del poder y la autoridad del Estado
Romano (Juan 18:28-31). La respuesta de Jesús revela su sabiduría divina
y su gracia. Su contestación sacó el asunto de la esfera de los tecnicismos
legales, a la esfera de las realidades morales, consumando una victoria
manifiesta.

vv. 12-20. Aquí Jesús se compara a sí mismo a la nube luminosa que guió
a los israelitas por el desierto. Esa nube era recordada en las fiestas de las
En ramadas por la iluminación del templo y de la ciudad. Jesús ye había
comparado con la roca que les surtió agua, y ahora declara ser la
verdadera columna de lumbre. Declara que él puede guiar e iluminar a los
que les siguen.
88

MORGAN

No les puedo decir lo que él escribió en tierra. He leído las leyendas y son
sugestivas, pero no sabemos qué fue. El no hacía caso de los acusadores,
pero ellos no le dejaron en paz. Siguieron insistiendo. Se enderezo y dijo:
"el que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en arrojar la piedra
contra ella". (Ver. Hispano Americana). Y volvió a ocuparse como antes, en
escribir. Miren ustedes ese gentío que se va alejando. Es una de las cosas
más gloriosamente visibles en la historia humana.

Salieron absolutamente todos y llama la atención que Juan explique que


salieron uno por uno, desde el más viejo hasta el más joven. ¿Qué
significaría esto? ¿Todavía se habían quedado formados en el orden según
sus edades? Yo prefiero pensar que el más anciano salió primero porque
era más entendido. Sea como sea, el Señor sacó a todos, sin palabras, pero
indicándoles: ¡Sálganse verdugos!

Ahora llegamos a lo maravilloso de esta historia. Quedó Jesús solo, con la


mujer, en medio del lugar. ¿Qué vemos? La Pureza encarnada
enfrentándose con la cosa más triste en toda la humanidad: la impureza
comprobada. No había duda en cuanto al pecado. Entonces, ¿qué vemos?
Según el propio dicho de él, Jesús fue el único que tenía derecho de
arrojar la piedra, pues él era sin pecado. Si no conociéramos la historia, y
la oyéramos por primera vez, casi dejaríamos de respirar, pensando qué
cosa haría él.

Ante todo, le habló usando el mismo nombre que dio a su madre cuando le
habló en Caná y más tarde sobre la cruz. Le dijo: "Mujer". Cada vez que los
labios de Jesús pronunciaron esta palabra, fue de ternura infinita.
¡Maravilla de maravillas! ¡Mujer! El gentío que salió le hubiera dado una
palabra dura: ramera, prostituta, o algo peor. El dijo: "Mujer". Y añadió:
"¿Dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?" Luego se oyeron las únicas
palabras que se saben de ella misma. Su nombre se desconoce. ¿Se ha
fijado usted que cada mujer semejante a ella, que hallamos en la historia
del ministerio de Jesús queda anónima? María Magdalena no fue pecadora
en ese sentido, a pesar del error estúpido propagado por tantísimos años.
Todas las tales quedan anónimas. Sus nombres nunca se escribieron. Creo
que nunca llegarán a conocerse, porque tendrán nombres nuevos en el
Más Allá. Lo único que ella dijo fue: "Señor, ninguno".

Si hubiéramos mirado a esta mujer cuando la metieron, y si la viéramos


cuando dijo: "Señor, 'ninguno", veríamos un gran cambio en su rostro. Yo
puedo imaginarme cómo se veía cuando la llevaron. Estaba rebelde,
obstinada, furiosa. Esta clase de mujeres siempre reacciona así a tal trato.
Pero cuando ella miró por un momento los ojos de otra clase de Hombre,
un Hombre que despachó a sus acusadores, yo digo que sus ojos
perdieron esa mirada rebelde y se llenaron de lágrimas; y creo que fue una
89

voz temblorosa la que pronunció: "Señor, ninguno". Entonces sonaron


aquellas palabras asombrosas: "Ni yo te condeno".

No creo que se halle todo el significado de lo que él dijo en lo que yo les


ofrezco, pero estoy seguro que tiene una parte. Creo que él daba énfasis al
pronombre "te". "Ni yo te condeno". No es que pasara por alto su pecado,
pero, entre otras cosas, quiso decirle: Estos dicen que te cogieron en el
acto, mujer; y si es así, ¿dónde está el hombre? Es verdad, lo que dice el
poeta inglés: "Los pecados los cometemos, entre dos, pagaremos uno por
uno", pues no es justo que echemos la culpa a ella sola. "Ni yo te condeno".
Hubo más en lo que él dijo. Si buscamos Romanos 8, encontramos lo que
él quiso significar: "Ahora, pues, ninguna condenación hay, para los que
están en Cristo Jesús". El se puso a sí mismo, su amor redentor y
propiciatorio y su pasión entre ella y su pecado. El Cordero que "fue
muerto desde el principio del mundo". "Ni yo te condeno: vete y no peques
más", o mejor traducido: "no sigas pecando".

En seguida Jesús declaró: "Yo soy la luz del mundo". Cuestión personal.
"El que me sigue no andará en tinieblas, más tendrá la luz de la vida".
Esto último es cuestión relativa.

Cuando Jesús dijo: "Yo soy la luz del mundo" su pretensión era superlativa
e inclusiva. Pero no había terminado. "El que me sigue no andará en
tinieblas. Tampoco es esto todo, sino que añade: "tendrá la luz de la vida".
Primero es lo personal: "el que me sigue no andará en tinieblas"; luego lo
relativo: "tendrá la luz de la vida". Lo que significa no solamente que
andará en luz en lugar de oscuridad, sino que él mismo será centro de luz;
la luz saldrá de él. De este modo encontramos la misma idea que hallamos
antes en su llamamiento: "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que
cree en mí, ríos de agua correrán de su vientre". Ahora, como soy Luz del
mundo, el que me sigue no andará en tinieblas, tendrá la luz de la vida, y
la luz brillará en él.

BOSQUEJOS

WATKINS: VÉASE LA PÁGINA 146

LA LUZ DEL MUNDO, Juan 8:2-30.

1. La mujer adúltera, vv. 2-11.


a. Jesús enseñando en el templo, v. 1.
b. La mujer es traída y acusada, vv. 2-5.
c. Orden de Jesús: el limpio de pecado que sea el verdugo, vv. 6-
8.
d. Resultado: faltan verdugos, v. 9.
e. "Vete, y no peques más", vv. 10, 11.
2. Jesús se declara la luz del mundo, v. 14.
90

3. Controversia en la Tesorería, vv. 13-20.


a. Los fariseos acusan a Jesús de ser su propio testigo, v. 13.
b. Defensa de Jesús, vv. 14-18.
i. El sabe de sí mismo, v. 14.
ii. Su juicio es verdadero, vv. 15, 16.
iii. Dios testifica de él, vv. 17, 18.
c. Seguridad de Jesús en el lugar, vv. 19, 20.
4. Jesús hace declaraciones acerca de su persona, vv. 21-29.
a. Se va, y ellos quedan condenados, vv. 21, 22.
b. Su origen superior y la condición perdida de ellos, vv. 23, 24.
c. Es Dios y enviado de Dios, vv. 25-27.
d. Ellos comprenderán más tarde, v. 28.
e. Dios está con él y él le obedece perfectamente, v. 29.
5. El resultado: muchos creyentes, v. 30.

APLICACIÓN PRÁCTICA

Nosotros tenemos un Salvador sin sombra de pecado. Yo, que he sido


rescatado del pecado, ¿estoy viviendo sin pecar?

Mientras la conciencia nos acuse de faltas cometidas, ¿debernos juzgar y


criticar a nuestros hermanos en la fe? ¿No sería mejor orar por ellos y
pedir para nosotros mismos más compasión y amor cristiano?

¿Qué significa para mí que Jesús sea la luz del mundo? ¿Cómo podré
aprovechar este sistema divino de alumbrado? San Pablo, en Efesios 5:3-
14, expone lo que significa "andar en luz".

¿Qué tanta luz desprendo yo para guiar a otros, menos privilegiados,


espiritualmente? Jesús mismo dijo en otra ocasión que nosotros los
cristianos somos la luz del mundo (Mateo 5:14-16).

¿Será el v. 29 la explicación de nuestros ratos de tristeza y frialdad


espiritual? Dice Jesús que su Padre lo acompañaba siempre porque él
hacía lo que a su Padre le agradaba. Jesús prometió estar con los suyos
siempre. Si no sentimos su presencia, ¿será porque lo que hacemos no le
agrada?

ILUSTRACIONES

Desde el Japón viene la historia de un hombre que consiguió una Biblia y


la leyó con mucho interés. Al terminar dijo: "Esta es una teoría muy
hermosa.

Quién sabe cómo resultaría puesta en práctica". Haciendo un viaje por


ferrocarril, se fijó en una señora que le dijeron era cristiana. Se puso a
vigilarla con mucha atención, pensando: "Si veo algo en su conducta que
se asemeje a este libro, lo creeré". Antes de terminar el día había quedado
91

muy impresionado con tantos actos de desprendimiento por parte de la


señora y sus muchas demostraciones de interés, en el bienestar de sus
compañeros de viaje. El resultado fue que el viajero llegó a su casa
resuelto a hacer de la Biblia la guía de su vida y llegó a ser más tarde un
creyente sincero y activo. Puede ser que personas interesadas en el
Evangelio, nos vigilen a nosotros con el fin de saber si nuestra religión
sirve en la práctica. ¿Verdad que este es un pensamiento serio?

La Luz del Mundo.—Una niñita, temblando de frío, pasó por la calle


principal de una gran ciudad. Viendo el hermoso alumbrado de una iglesia
y oyendo la música del gran órgano, la niña entró y se puso a escuchar
mientras gozaba del calor. El texto del ministro era: "Yo soy la luz del
mundo". Al terminar el culto la niña se acercó al ministro y preguntó:
"¿Dijo usted que era la luz del mundo, señor?" "No, querida niña", contestó
el ministro, "Cristo es la luz del mundo. Yo soy una de las luces". La niña
quedó mirándolo y luego dijo muy seriamente: "Bueno, señor, yo quisiera
que usted fuera y se colgara en nuestro callejón, porque allí está muy
oscuro". Los cristianos, en verdad como el Maestro, somos la luz del
mundo.

Que brille, que brille, quiere Jesús que yo brille; y siempre, doquiera, yo
brillaré por Jesús.

TAREA: JUAN 8:31-59.

Jesús procura instruir a los que habían comenzado a creer en él. Les
advierte que el discipulado suyo no será fácil pero hallarán la verdadera
libertad. La discusión trata de varios asuntos: en qué consiste la
esclavitud y la libertad; de quién eran hijos ellos; la relación de ellos y de
Jesús con Abraham y con Dios. Ellos no aceptaron sus palabras.

¿En qué consiste la libertad? ¿Qué enseña acerca del diablo?

¿Qué hay en este pasaje que demuestre que Jesús se sentía inocente de
pecado?

¿Por qué se condena la mentira?

¿Cuál es el "Yo soy" explicado en esta lección? ¿Cuál fue la dificultad


fundamental con los que rechazaban a Cristo? (v. 46).

Memorizar los vv. 31, 32, 34. Arreglar la libreta.

LECCIÓN XVI: JUAN 8:31-59


92

SALDO DE VERDAD

Los verdaderos discípulos de Jesucristo (los que son cristianos en verdad)


viven según sus enseñanzas.

La verdad conocida y puesta en práctica en la vida, libra al creyente de la


tiranía del pecado, los vicios, las malas costumbres, etc.

La esclavitud consiste en la obediencia forzosa y el que no puede dejar sus


malas costumbres, es un verdadero esclavo.

El Hijo de Dios ofrece verdadera manumisión a los esclavos del pecado.

La herencia carnal se muestra en los rasgos físicos, y la herencia


espiritual, en el carácter y las costumbres.

Jesús, sin sombra de duda, acusó a los judíos de ser hijos de Satanás,
porque le perseguían.

Jesús dijo que el diablo es homicida y padre de la mentira.


Jesús se sentía inocente de pecado, y retó a los judíos a que lo acusaran.
Ellos demostraron su parentesco diabólico, atribuyendo sus milagros de
sanidad al diablo.

La muerte natural es cosa de poca importancia para el verdadero cristiano


que ya goza de la vida eterna.

Jesús declaró haber conocido a Abraham y haber existido antes de


Abraham; lo cual juzgaron los judíos como blasfemia, que merecía la
muerte a pedradas. (Lev. 24:10-16)

Jesús supo escaparse, pasando por en medio de ellos para salir del
templo.

COMENTARIOS

SCÍO DE SAN MIGUEL

v. 33. Aunque el Señor hubiera podido replicarles, recordándoles la


esclavitud que habían sufrido en Egipto, en Babilonia, y la que en ese
entonces soportaban bajo el yugo del Imperio de los romanos, se contentó
con proponerles otro género de esclavitud, en la que ellos no pensaban, y
de la cual pretendía libertarlos.

v. 56. Abraham, a quien prometió Dios que de su linaje nacería el Verbo


encarnado, deseó con ansia saber el tiempo en que se cumpliría esta
promesa, y Dios se la hizo conocer. Se cree que se la reveló en el misterioso
sacrificio de su hijo Isaac. (S. Cirilo). Y así vio de lejos este misterio, y con
93

los ojos de la fe, como se declara en la Epístola a los Hebreos 11:15.

v. 58. Antes que Abraham naciese, viviese, fuese engendrado, YO SOY,


dice, y no yo era, lo que admirablemente explica la eternidad de su ser.
Esta declaración tan expresa de su divinidad, apoya-da con otros
innumerables testimonios, no abrió sus ojos, pero sí los Llenó de furor
para armarse de piedras, y pretender apedrearle como blasfemo. Y esto se
entiende no solamente en cuanto a la esencia divina, sino también en
cuanto a la gracia y a la virtud; por lo cual se dice del Cordero, que fue
muerto desde el principio del mundo. Hay que advertir aquí, que en este
texto se halla una prueba muy clara de la divinidad de Jesucristo contra
los socinianos. (San Agustín).

ERDMAN

vv. 31, 32. A aquellos que se decían creyentes suyos, Jesús presenta una
prueba que tendrá que demostrar si su fe es real o no. El discipulado
cristiano no consiste en ninguna emoción pasajera, ni en ninguna
profesión frívola de fe, sino en una constancia paciente en el estudio y en
la práctica de las enseñan-zas y la voluntad de Cristo. El resultado será
una libertad moral que no se consigue de otro modo.

v. 42. Jesús declara que la fe y la falta de ella dependen menos de la mente


que del corazón: se de-ben a estados y simpatías morales.

v. 51 Por último, Jesús hace una maravillosa promesa y una pretensión


notabilísima. Venía siendo una expresión negativa de la oferta de vida
eterna que muy seguido Jesús ofrecía a sus seguidores. Sería bendición de
esta experiencia una posesión actual, y no se afectaría en esencia el detalle
de la muerte física; en la resurrección del cuerpo alcanzaría su completa
realización esta vida eterna.

vv. 52-59. Cuando los judíos interpretan sus palabras al pie de la letra e
insisten en que la muerte es una experiencia universal, Jesús les asusta
diciendo que para él la vida ha sido y será siempre un estado eterno. v. 58.
Así se identifica con Dios en la in-mutabilidad de su ser. Con razón los
judíos alzaron piedras para tirárselas por blasfemo. Eso sería razonable si
no dijera verdad. No es posible escapar de lo pretendido de Jesús: O fue
un engañador, o fue el divino Hijo de Dios.

DUMMELOW

v. 41. "Fornicación" quiere decir culto impuro y supersticioso. Así se usa


muchas veces en el Antiguo Testamento. Los judíos reclaman su
descendencia de Abraham en sentido espiritual y natural. He-redando su
pacto y su fe, sienten que tienen un padre que es Dios.
94

v. 43. Los judíos no entendían el lenguaje de Jesús porque hablaba de


cosas espirituales, las que tienen que entenderse espiritualmente.

v. 44. Satanás fue homicida porque quiso destruir la raza humana en


nuestros primeros padres. No permaneció en el estado de inocencia en que
fue creado.

MORGAN

vv. 39-44. Nuestro Señor había admitido que ellos eran simiente de
Abraham en cuanto a la carne; pero ahora declara que no son hijos de
Abraham en cuanto al espíritu. En Romanos 9:6 leemos: "No todos los que
son de Israel son israelitas; no por ser simiente de Abraham son todos
hijos". Aquí tenemos pues en la escritura apostólica una reafirmación de la
verdad que nuestro Señor afirmó entonces: que jamás había entendido el
Israel según la carne; verdad que también no han entendido muchísimos
cristianos. Multitudes de cristianos hay hoy día que piensan todavía en
Israel según la carne. La relación carnal no vale nada si no le acompaña la
relación espiritual. La relación espiritual se demuestra por las obras.
Nuestro Señor declara que ellos están demostrando esa relación por medio
de las obras que hacían. Entonces les dijo cuál era la causa de su sordera,
su poco entendimiento, su ceguera y su estupidez; eran de su padre el
diablo. Luego su relación espiritual, era una relación con el infierno.

Por consiguiente en este pasaje, de un modo maravilloso dio la definición


de lo que es el diablo. Dijo dos cosas: Es homicida desde el principio. Es
mentiroso desde el principio. En el principio del Evangelio, Juan,
recordando a Jesús, dijo: "Vimos su gloria... lleno de gracia y verdad".
Satanás es homicida y mentiroso, en completo contraste con la gracia y la
verdad. En otras palabras, todo lo que es Dios, Satanás no lo es. Dios es
gracia. Satanás es homicida. Dios es verdad. Satanás es mentiroso. Así
nuestro Señor demostró que el parentesco se deja apreciar por las obras.
Si ellos fueran de Dios, deberían darse cuenta de la gracia y responderían
a ella; de la verdad y la amarían; pero en lugar de eso buscaban matarlo a
él. En su corazón había odio y eran falsos. Este hecho probaba su relación.
Eran de su padre el diablo. Sus malas acciones demostraban su relación
con Satanás. La verdadera relación espiritual con Dios dará como
resultado siempre obras parecidas a las de Dios.

v. 56. "Mi día no comenzó cuando nací en vuestro mundo. Mi día se


extiende hacia atrás e incluye todo el pasado. Vuestro padre Abraham se
regocijó al ver mi día". Desde hace mucho he pensado que Cristo se
apareció a Abraham en Melquisedec, que se describe como "Rey de
justicia, Rey de paz". (Heb. 7:2). Creo que históricamente hablando,
Abraham se halló frente a frente con Cristo cuando se encontró con
Melquisedec.

v. 57. Nunca leo este texto sin pensar que posiblemente revela la edad que
95

Jesús representaba. Sin embargo, contaba sólo treinta y tres años. Creo
que si fuera pintor y procurara representar el rostro de Cristo en la época
que estamos tratando, no lo haría demasiado joven. Creo que los años tan
llenos de dolor y angustias lo habían acabado prematuramente.

vv. 58, 59. Aquí vemos la tercera de las grandes señales en el terreno dé
las palabras. La primera: "Yo soy el Pan de la Vida". Luego: "Yo soy la Luz
del Mundo". Ahora, y suplico fijarse atentamente, nuestro Señor pronunció
este dicho con la fórmula que siempre usaba cuando deseaba dar
importancia a lo que iba a decir: "De cierto, de cierto os digo: Antes que
Abraham fuese, yo soy". Es una declaración suprema de deidad, quizás la
más sencilla y la más sublime de todas las cosas que dijo en la fórmula
citada. No dice: "Yo era". Eso denotaría existencia solamente. Pero este: "Yo
soy" proclama una eternidad de existencia, anterior a todo el c régimen
hebreo, existente en el ser eterno. Estas son las palabras del blasfemo más
descarado que haya existido, o son las del Dios Encarnado.

BOSQUEJOS

(Véanse las páginas 34 y 146 por los bosquejos de Boswrorth y Watkins)

EL FRACASO DE LOS FUE SE DICEN CREYENTES

1. Instrucciones sobre el discipulado, 8:31-33.


a. Necesidad de constancia en guardar la palabra de Cristo, v. 31
b. Resultado: libertad espiritual, v. 32.
c. Contestación de los judíos, v. 33.
i. Eran descendientes de Abraham.
ii. Jamás habían sido esclavos.
2. Jesús contesta una pretensión de los judíos. vv. 34-38.
a. El que peca es esclavo del pecado, v. 34.
b. La casa no es del esclavo, sino del hijo de la familia, v. 35.
c. El Hijo puede dar verdadera libertad al esclavo, v. 36.
d. Siendo hijos de Abraham ellos buscan la vida del que vino de
Dios, vv. 37, 38.
i. Jesús habla lo que su Padre le ordenó.
ii. Ellos obedecen lo que su padre ordenó.
3. El parentesco se muestra en los hijos, vv. 39-41.
a. Los judíos insisten en su descendencia de Abraham, v. 39.
b. Queriendo matar al que les decía la verdad, no se parecen a
Abraham, sino a otro padre, v. 40.
c. Los judíos reclaman a Dios por Padre, v. 41.
4. Jesús contesta otra pretensión de los judíos, vv.42-48.
a. Si fueran hijos de Dios se entenderían con el , v. 42, 43
i. Lo amarían por ser de Dios, v. 42.
ii. Comprenderían su lenguaje y sus preceptos, v. 43.
b. Por tanto, son hijos del diablo, vv. 44-47.
96

i. Quieren cumplir sus deseos, v. 44.


ii. El diablo es homicida y padre de la mentira, v. 44.
iii. Oyendo la verdad no la creen, v. 45.
iv. Sabiendo que él es sin pecado, no creen sus palabras, v.
46.
v. Los hijos de Dios oyen su palabra y ellos no la oyen, v.
47.
c. Resultado: los judíos acusan a Jesús de ser samaritano
endemoniado, v. 48.
5. Defensa de Jesús contra el cargo de endemoniado, vv. 49-53.
a. El Hijo honra a su Padre y ellos deshonran al Hijo, v. 49.
b. Dios es quien busca su gloria y juzga, v 50.
c. La muerte no toca a los que guardan su palabra, v. 51.
d. Resultado: los judíos citan ejemplos, Abraham y los profetas,
vv. 52, 53.
6. Jesús hace declaraciones acerca de su personalidad, vv. 54-57.
a. Dios es quien lo glorifica, v. 5'4.
b. Conoce a Dios personalmente, v. 55.
c. Abraham se gozó en conocerlo, v. 56.
d. Resultado: los judíos rehúsan creer que él haya visto a
Abraham, v. 57.
7. Jesús declara su divinidad, vv. 58, 59.
a. El existía antes que Abraham naciera
b. Resultado: los judíos quieren apedrearlo por blasfemo, v. 59.
c. Jesús sale ileso de su presencia, v. 59.

APLICACIÓN PRÁCTICA

¿He conocido la verdad suficientemente para librarme del pecado? ¿Tengo


malas costumbres que me dominan? ¿Es que no puedo dejarlas, o me falta
voluntad? Jesús es el Hijo de Dios que libra a los su- yos de la esclavitud
del pecado.

¿Ven mis vecinos en mí a uno parecido a Dios el Padre? ¿Qué tanto ha


aumentado mi parecido a Dios en un año?

Cuando digo mentira, me parezco al diablo.

El cristiano ha comenzado ya a vivir la vida eterna. No tengamos temor a


la muerte. Será para nosotros ganancia, como dijo Pablo (Fil. 1:21-23).

¿He abrigado dudas de que Jesucristo fuera Dios?

¿Puedo creer que era blasfemo? Tenía que ser una u otra cosa.

ILUSTRACIONES
97

Un herrero famoso que vivió en la Edad Media fue puesto en la cárcel y


sujeto a cadenas por un crimen cometido. Como él había forjado muchas
cadenas, se puso a examinar la que le ataba, porque esperaba descubrir
en ella algún defecto que pudiera servirle para romperla. Resultó vana su
esperanza, pues lo que halló fue su propia marca en la cadena. El mismo
la había forjado. Esta es la cruda verdad del pecador. Sus propias manos
han forjado la cadena que lo sujetan, cadena que ningún humano puede
romper.

Muchos piensan en la vida cristiana como una esclavitud, y así es si se


vive a medias. Como uno que hacía su oración a Dios en esta forma: "¡Oh
Señor, hazme casto, pero por favor, no lo hagas todavía!"

El verdadero ajuste de nuestra vida a la verdad, nos deja libres para


realizar las posibilidades latentes de nuestra personalidad. La fuerza
eléctrica es un hecho o una verdad misteriosa. Cuando nos ajustamos a
ella podemos aumentar el alcance y la influencia de nuestra vida física de
muchas maneras. Dios en Jesucristo, es el hecho o la verdad más grande
que existe. Solamente cuando nos ajustamos perfectamente a este gran
hecho, nuestra personalidad se halla libre para alcanzar sus posibilidades.
(Bosworth).

TAREA: JUAN, CAPÍTULO 9.

En este capítulo Jesús hace nueva revelación de la gracia y la verdad


divinas. Sería útil leerlo varias veces, fijándose en el carácter del nacido
ciego y el desarrollo de su fe; otra vez en lo que dice Jesús de sí mismo y
de su obra; y una vez más para calificar la conducta de los fariseos. ¿Cómo
demuestran la hipocresía de su religiosidad? ¿Qué es aquello que nos hace
ver que sólo los hombres .sinceros comprenderán que Jesús es Dios?

Arreglar la libreta.

LECCIÓN XVII: JUAN 9:1-41

SALDO DE VERDAD

La vista de un ciego despertó en los discípulos de-seos de discutir teorías


sobre causas; en Jesucristo despertó el deseo de aliviar el sufrimiento.

Jesús llama la atención a lo pasajero del tiempo. Hay que trabajar en el


presente. Jesús repitió su dicho de ser la luz del mundo.

Al tratar con este hombre, Jesús hace uso de medios: lodo, saliva y el agua
de Siloé. Obedeciendo las órdenes de Jesús, el Hombre sana.
98

Alborotados, los vecinos dudan de él, pero les asegura que él es. Le
preguntan cómo ha sanado y les dice todo lo que hizo "el hombre que se
llama Jesús".

Llevado por los vecinos a los fariseos vuelve a dar su testimonio. Algunos
de éstos declaran que Jesús no es de Dios, porque trabaja en sábado.
Otros dudan que un hombre pecador haga milagros y hay división de
opiniones.

Cuando preguntan al hombre su opinión acerca de Jesús, dice: "Es


profeta".

Los padres del ciego, llamados a testificar, reconocen a su hijo y su estado


anterior de ceguedad; pero rehúsan expresarse en cuanto a la manera de
su curación. Siendo mayor de edad, él debería testificar.

La contestación de los padres se debió a su temor de ser echados de la


sinagoga, pena decretada para los que reconocieran a Jesús como Mesías.

Preguntado nuevamente y animado a desmentir el milagro, el hombre


rehúsa hacerlo, burlándose de la renuencia de los fariseos. Declara que
Jesús tendría que ser "de Dios" para hacer tales obras. Los fariseos le
excomulgan.

Jesús halla al hombre y se le revela como Hijo de Dios. El hombre cree y


adora a Jesús.

Jesús declara que su venida al mundo provoca juicio; los ciegos viendo y
los no ciegos cegándose.

A los fariseos que preguntan de su propio estado, Jesús les advierte que su
orgullo de poder, les condena por pecadores.

Aparentemente, luego después del esfuerzo de apedrear a Jesús (8:50),


sucedió un incidente que Juan juzgó que ponía en claro la inconsecuencia
de los rabinos de Jerusalén. Jesús y sus discípulos pasaron junto a un
hombre que había nacido ciego. A tal des-gracia los rabinos juzgaban que
era resultado de algún pecado horrible cometido por alguien. Se había
hecho algo tan funesto, que Dios lo anubló como se marchita un botón al
tocarlo antes que se abra la flor. Jesús no simpatizó con tal idea popular.
El vio en aquél que se sentaba en tinieblas como a uno en quien el tierno
amor de Dios brillaría por las calles de Jerusalén con una gloria que
alcanzaría hasta los cabos de la tierra.

v. 39. En el versículo 39 quedó apuntado un comentario que hizo Jesús


después, relativo al episodio total. Lo hizo en su estilo acostumbrado,
enigmático y calculado para estimular el pensamiento. El había venido al
mundo para hacer comprender a los hombres su condición verdadera. El
resultado de la actuación suya había sido el siguiente: un hombre padecía
99

ceguera física, la cual se creía relacionada con algún horrible crimen


moral; pero resultó ser hombre sencillo que recibe la vista física y la
claridad espiritual, las que le ayudaron a reconocer al Cristo; por otro lado,
aquéllos que se jactaban de tener visión espiritual infalible para guiar al
pueblo, se revelan como incapaces de conocer la hermosura cristiana en
Jesús. Si en verdad hubieran carecido del poder de reconocer a Jesús, no
se les podría haber culpado por su falta de entendimiento. Pero, sí poseían
ese poder de comprensión moral; por lo tanto, eran culpables. Los
hombres bien dispuestos serán guiados a comprender que Jesús es Dios.

COMENTARIOS

BOSWORTH

Los rabinos han dicho que Jesús es violador de la ley, que pretende tener
intimidad con Dios. Muchos creen que es el Mesías, pero los sacerdotes y
los rabinos han resuelto excomulgar a cualquiera que esto declare. Ser
excomulgado de la sinagoga significaba el ostracismo social y la ruina
económica, y era la pena más terrible que pudiera sufrir un judío que
anhelara el respeto de sus conciudadanos.

ERDMAN

Esta historia posee un encanto irresistible e inagotable. Irradia un humor


sutil de jocosidad el diálogo entre los fariseos y el nacido ciego; la dignidad
ofendida, la exasperación de ellos y la ironía irritante del hombre, poco
faltan para ser ridículos; mientras tanto, luce el gran contraste de la calma
majestuosa de Jesús. Es de carácter muy especial el testimonio que se
proporciona a la naturaleza divina de nuestro Señor. Este es el más
atestiguador de todos sus milagros. Se hizo una investigación pública y
oficial de la curación alegada y en prueba de su realidad, tenemos no sólo
las declaraciones del hombre, de sus padres y vecinos, sino el
reconocimiento de mala gana de los mismos fariseos.

De más importancia todavía, el milagro es una parábola en acción,


representando la vida que resulta de la fe en Cristo; la vida de iluminación
espiritual y entendimiento moral indicado por el gran dicho del Maestro:
"Yo soy la luz del mundo". Comienza la historia con el cuadro triste del
mendigo que llamó la atención de Jesús y sus discípulos. Se hallaba
sentado a la vera del camino y supieron que había sido ciego desde su
nacimiento. La compasión que se des-plegó en el Maestro motivó que los
discípulos propusieran el problema insoluble de los siglos; es decir, el
origen del sufrimiento humano. "Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para
haber nacido ciego?" No pensaban que el hombre hubiera existido en
alguna forma antes o que hubiera pecado antes de nacer.
100

Aceptaban la ley universal de que el pecado trae sufrimiento, pero se


equivocaban creyendo que todo caso de sufrimiento se debe a cierto
pecado, y no hallaban cómo aplicar dicha regla al ciego de nacimiento.

Contestó Jesús: "Ni éste pecó ni sus padres, sino fue para que las obras de
Dios se manifestaran en él .. " Nuestro Señor no hace por explicar el miste-
rio del dolor. Quiere decir a sus discípulos de todas las edades, que un
caso de sufrimiento humano no debe servir de tema de especulaciones,
sino como llamamiento al servicio. No nos toca a nosotros preguntar quién
pecó; sólo es la oportunidad para que Dios manifieste su gracia.
"Conviéneme obrar las obras del que me envió, entretanto que el día dura;
la noche viene, cuando nadie puede obrar". Jesús está diciendo y el
mensaje es para nosotros, que las horas de la vida son pocas y limitadas, y
hay tarea para cada hora; si descuidamos nuestra oportunidad de servir,
se perderá para siempre; vendrá la noche y nunca se completará nuestra
obra.

La tarea señalada para aquella hora era la de abrir los ojos del ciego.
"Entretanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo". Esta
declaración de Jesús fue también una promesa. Debe haber despertado la
atención del ciego, y quizás su esperanza. Sin embargo, superó los límites
de la demanda del momento. Para Jesús, el ciego representaba "el mundo"
en su pobreza moral y ceguera espiritual; y sus palabras fueron una
revelación acerca de dar él mismo, luz y visión a todos los que confiaran en
él. Dijo también que la fuente de tal bendición no eran sus palabras y sus
enseñanzas, sino su divina Persona: "Yo soy la luz". No era "un profeta"
solamente; era el Mesías, el "Enviado de Dios", el Salvador. Esta revelación
maravillosa cobra más fuerza todavía con sus acciones. Unta lodo en los
ojos del ciego y le manda ir a lavarse en el estanque de Siloé. ¿Por qué?
Juan explica: "El estanque de Siloé significa enviado".

Jesús había declarado constantemente que él mismo había sido enviado


por Dios, y ahora está dando a en-tender que sólo él puede sanar; que él
es el cumplimiento de todo lo que Siloé simbolizaba. Cada día de la fiesta
se había traído al templo una libación de ese estanque, representando los
dones de Dios a su pueblo. Jesús quiere decir que, como las aguas de Siloé
limpiará el lodo de los ojos del ciego, así él, el Si-loé verdadero, el Enviado
de Dios, quitará su ceguera física y también restaurará la vista espiritual
al mundo.

El ciego, con fe y esperanza, obedece la orden; "lavóse y volvió viendo", y


ahora se alborota toda la ciudad con la noticia de una grande maravilla
que se ha obrado. En verdad fue una "serial" maravillosa que influiría
mucho para persuadir a los hombres a que aceptaran lo que pretendía
Jesús. Esto temían sus enemigos. Costara lo que costare, ellos deberían
probar que no se había operado milagro. Procuraron desmentirlo, sin éxito.
Se llamó al que había recibido la vista y se le examinó con todo cuidado.
Entonces llamaron a sus padres y ellos identificaron a su hijo y declararon
101

que había nacido ciego y que ahora podía ver. Llamaron por segunda vez al
hombre y lo animaron a confesar que el llamado milagro no era más que
un engaño. Esto es lo que quieren decir sus palabras: "Da gloria a Dios:
nosotros sabemos que este hombre es pecador". "Entonces él respondió y
dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego,
ahora, veo". No quiere indicar que está sin opinión en cuanto al carácter
de Jesús; sólo dice que está dispuesto a dejar a la sabiduría superior de
ellos los problemas teológicos; sin embargo, él sabe lo que Jesús ha hecho
por él; y él da a comprender deben formular su opinión de Jesús en vista
del hecho de su curación. .

Los fariseos excomulgan -al que no sabe contestar. Es muy común eso,
que el abuso supla al argumento; y que los hombres rechacen con
desprecio aparente los hechos y las pruebas que ellos no pueden des-
mentir ni contestar. Jesús encuentra al proscrito, y lo guía a luz más
perfecta, al grado de que, al terminar la historia, encontramos al hombre
adorando a Jesús como Hijo de Dios. En triste contraste están los fariseos.
Por sus privilegios mayores, su conocimiento de las Escrituras, ellos
deberían haber sido los primeros en creer. Su sabiduría y entendimiento
de que se jactaban los condena y agrava su culpabilidad: "Ahora, porque
decís: Vemos, por tanto vuestro pecado permanece".

MORGAN

Esta es la historia de la séptima serial, según las ideas de Juan, la


penúltima, puesto que la octava y última fue la resurrección de Lázaro.
Esta serial fue motivo de un acto por parte de Jesús de rompimiento con la
religión organizada que se le oponía, v la institución de un régimen nuevo.
Esta fue definitivamente una línea divisoria, una crisis. Jesús hizo algo
aquí que nunca había hecho antes... Este es el único caso en la historia
donde nuestro Señor trató una enfermedad congénita. Quizás hubo otros
casos pero éste es el único apuntado. El hombre había nacido ciego. Jesús
hizo lodo con saliva, untó los ojos del ciego y le dijo que fuera a lavarse.
Esta vez usó materiales. A veces sanaba sin ningún material. Con medios
o sin ellos siempre es Dios para sanar. El ciego obedeció y volvió viendo.

Hay que notar la escala ascendente del entendimiento del hombre en


cuanto a Jesús. "Un hombre llamado Jesús". "Es profeta". "Si éste no fuera
de Dios, no pudiera hacer nada". "Creo, Señor; y adorole". Así termina la
escena con Jesús recibiendo la adoración de un hombre. Un excomulgado,
echado de la sinagoga, es aceptado por Dios, en el acto de su sumisión y
su culto.

Existe un significado tremendo en este incidente. Todo el sistema del


judaísmo se hallaba ciego, tan ciego que no descubrió el valor de la
maravilla que se había obrado, ni entendió la señal. Aquel sistema desterró
a este hombre. Entonces vemos a dos personas; el Verbo encarnado, el
Unigénito Hijo del Padre, lleno de gracia y verdad, y este hombre
102

excomulgado. Jesús aceptó el culto del hombre excomulgado. En ese


momento comenzó el nuevo régimen. Con esto, luego nuestro Señor
procedió a interpretar lo que había hecho, y tenemos las dos señales
siguientes en el terreno de la palabra: "Yo soy la Puerta" y "Yo soy el Buen
Pastor". Estas las tendremos en el siguiente estudio.

BOSQUEJOS

(Véanse las páginas 34 y 146 pos los bosquejos de Bosworth y Watkins)

EL CIEGO DE NACIMIENTO: Juan, Cap. 9

1. El milagro, vv. 1-7.


a. La pregunta de los discípulos, vv. 1, 2
b. La contestación de Jesús, vv. 3-5.
i. Causa de la condición del ciego, v. 3.
ii. Necesidad de obrar en el presente, v. 4.
iii. Jesús, la luz del mundo, v. 5.
c. El milagro realizado, vv. 6, 7.
2. Discusión entre los vecinos, vv. 8-12.
a. En cuanto a su identidad, vv. 8, 9.
b. En cuanto a su curación, vv. 10-12.
3. Investigación por los fariseos, vv. 13-34.
a. Testimonio del nacido ciego, vv. 13-17.
i. La historia referida, vv. 13-15.
ii. Disensión entre los fariseos, v. 16.
iii. Declaración del hombre: "Es profeta", v. 17.
b. Testimonio de los padres del hombres, 18-23.
i. Llamados a testificar, vv. 18, 19.
ii. Es su hijo y nació ciego, v. 20.
iii. No saben cómo sanó, v. 21.
iv. Temor de ser excomulgados, vv. 22, 23.
c. Otro testimonio del nacido ciego, vv. 24-34.
i. Rehúsa negar el milagro, vv. 24, 25.
ii. Rehúsa repetir el testimonio anterior, vv. 26, 27.
iii. Los fariseos lo ultrajan declarándose discípulos de
Moisés, vv. 28, 29.
iv. El hombre declara que Jesús vino de Dios, vv. 30-33.
v. Es excomulgado por los fariseos, v. 34.
4. Jesús resuelve el caso, vv. 35-41.
a. Se revela al nacido ciego como Hijo de Dios, vv. 35-37.
b. Fe y adoración del hombre, v. 38.
c. Jesús expone el significado espiritual del milagro, y. 39.
d. Los fariseos se oponen y son condenados, vv. 40, 41.

APLICACIÓN PRÁCTICA
103

¿Me conformo yo con discutir cómo sucedieron las desgracias en lugar de


procurar remediarlas?

Si yo supiera que éste era mi último día de vida, ¿cómo lo pasaría? Dios
quiere que yo manifieste su amor a otros y hoy es el tiempo oportuno.

Es digno de imitarse el ejemplo del hombre nacido ciego, pues aprovechó


toda la luz que se le reveló: luz física, v. 7; luz moral e intelectual, v. 25;
luz espiritual, v. 38.

¿Qué hacemos nosotros cuando nos dicen los muy instruidos que no
puede haber milagros? ¿Creeré teorías cuando conozco hechos que las
desmienten?

San Pablo dijo que los creyentes en Corinto eran gente humilde pero lo
demás que dice del asunto nos anima. (I Cor. 1:22-28).

¿Cómo podrán llegar a ver aquellos que no ven? Haciendo como el nacido
ciego: obedecer las órdenes de Jesús, por raras que parezcan; dar
testimonio de lo que se sabe sin tomar en cuenta las críticas de los
llamados "sabios"; estar dispuestos a sufrir por Jesús; así aumentará la
iluminación interior y se llegará a ver a Cristo como la Luz del Mundo.

ILUSTRACIONES

"Papá", dijo el niño, "las vacas están en la milpa. ¿Cómo se meterían?"


"Hijo", contestó el padre, "no importa en este momento cómo se metieron.
Vamos a sacarlas antes que hagan más daño".

Un cristiano anciano defendía el hecho de los milagros contra un ateo.


"Las leyes establecidas en la naturaleza hacen imposible el milagro", dijo
éste. "Puedo demostrarlo con mi navaja. Si la suelto, no existe fuerza capaz
de evitar su caída al suelo, debido a la ley de gravedad".

"Mire usted ahora mi navaja", dijo el cristiano, y arrojó su navaja hacia


arriba, donde quedó pegada al techo. "La solté y no se cayó". "Bueno", dijo
el ateo, "pero usted hizo algo con ella". "Sí", contestó el cristiano, "eso es lo
que hace Dios".

El Dr. Jorge Washington Carver, el gran científico negro, logró hacer 300
artículos del cacahuate, entre ellos, polvo para la cara, leche, grasa para
ruedas de carros y tinta de imprenta. Fue invitado por el gobierno de los
Estados Unidos para demostrar sus descubrimientos ante las dos cámaras
en la Capital de Washington. Un senador le preguntó: "¿Dónde aprendió
usted estas cosas?" "De un libro antiguo", contestó. "¿Qué libro?" "La
Biblia". "¿La Biblia enseña de los cacahuates?", le preguntaron. "No, señor
Senador", contestó, "pero habla del Dios que hizo los cacahuates. Le pedí
que me enseñara qué hacer con los cacahuates, y él lo hizo".
104

TAREA:" JUAN 10:1-42.

El capítulo 10 es insondable. Aunque se estudie año tras año, siempre


surgen verdades nuevas. Procure el estudiante leerlo detenidamente,
recordando las circunstancias que sirvieron de fondo. Procúrese imaginar
los pensamientos del que acababa de recibir la vista al escuchar la
respuesta de Jesús a la pregunta de sus discípulos, acerca de que quién
había pecado: él o sus padres.

Sería útil apuntar todos los rasgos que se mencionan de las ovejas, de los
pastores alquilados por dinero, y del Buen Pastor.

¿Cuáles son los "Yo soy" que Jesús ha anunciado ya?

Memorizar los "Yo soy" en esta lección.

Arreglar la libreta.

LECCIÓN XVIII: JUAN 10:1-42

SALDO DE VERDAD

En forma alegórica Jesús expuso su propia relación con los que creyeron
en él. Ellos se parecen a ovejas indefensas y él los pastorea.

Al recogerse en el aprisco, entran por medio de él, pues se asemeja a la


puerta del aprisco. "Yo soy la Puerta".

Siendo Jesús el Buen Pastor, conoce a los suyos, les da abundancia de


vida y los protege contra todo peligro, aunque a él le cueste la vida. "Yo soy
el Buen Pastor".

Esta disposición de sacrificarse por los suyos no existe en aquellos que


sólo pastorean por dinero.

Jesús, cuando da su vida, la da voluntariamente, y la vuelve a tomar,


obedeciendo así el mandamiento de Dios Padre.

Algunos de los fariseos atribuyeron lo que pretendía a posesión diabólica y


locura; mientras otros, recordando sus obras milagrosas, se opusieron y
hubo disensión entre ellos.

Más tarde, en otra fiesta, los judíos demandaron una manifestación


precisa de su personalidad y de lo que pretendía. Jesús les recordó su
parábola anterior y declaró que él, siendo el Buen Pastor, da vida eterna a
105

los suyos; Dios es su Padre y él es de la misma substancia del Padre.

Los judíos querían apedrear a Jesús por blasfemo y él los detuvo, apelando
a sus milagros; querían prenderlo y él no se dejó.

La región de más allá del Jordán le sirvió de refugio hasta que llegara su
tiempo de dejarse sacrificio.

COMENTARIOS

SCIO DE SAN MIGUEL

v. 18. Habla como hombre sometido perfectamente a la voluntad de su


Padre, que era la misma que la suya: porque según su naturaleza divina,
el Padre y el Hijo no tienen sino una misma voluntad. Este es el
mandamiento que Jesucristo recibió del Padre en su encarnación, de morir
por la salud del mundo, y fue obediente hasta la muerte, y muerte de cruz;
pero ejercitó esta obediencia con perfecta libertad.

v. 24. Puede también interpretarse: ¿Hasta cuándo nos tienes en


suspenso? Dinos claramente si tú eres el Mesías. Por una parte veían el
tiempo cumplido para su venida: ellos esperaban un Mesías conquistador,
lleno de pompa y gloria mundana, que los librase del yugo de los gentiles:
nada de esto reconocían en el Señor; pero al mismo tiempo eran testigos
de los ruidosos milagros con que se acreditaba para ser el verdadero. Y así
fluctuando, le hacen esta pregunta para ver si era el Mesías que ellos
esperaban.

v. 36. Si aquellos jueces que sólo recibieron de Dios una pequeña porción
de su poder, son llamados dioses; ¿cómo decís que blasfemo cuando me
llamo Hijo de Dios, yo a quien mi Padre comunicó su santidad esencial, y a
quien engendró de toda eternidad, como a su Hijo? (San Agustín, citado
por S. de S. M.)

v. 42. Si creímos en Juan, y poco nos faltó para tenerle por Mesías, sólo
por la santidad de su vida y por la eficacia de su palabra, aunque no hizo
ningún milagro; ¿cómo podemos dejar de creer a éste, que une tantos
milagros a una vida irreprensible, a una doctrina celestial, y en quien se ve
cumplido todo lo que Juan nos anunció de él?

ERDMAN

La alegoría que abre el capítulo depende del incidente referido en el


anterior. Es continuación del discurso que nuestro Señor comenzó en
presencia de los fariseos y el nacido ciego. Su propósito es, primero,
reprender a los fariseos por la persecución de que hicieron objeto al que
había recibido la vista; segundo, animar a éste a confiar en Cristo; y,
106

tercero, describir el ministerio amante y salvador de nuestro Señor.


Contiene tres escenas, distintas pero relacionadas. Se ha sugerido que la
primera (vv. 1-6) puede representar las primeras horas de la mañana,
cuando las ovejas son sacadas del aprisco por el pastor; la segunda (vv. 7-
10) el medio día, cuando los animales pueden entrar en caso de peligro o
salir a comer la hierba a su gusto; y la tercera (vv. 11-18) la caída de la
noche, cuando los rebaños vuelven al redil y hay peligro de lobos. La
primera representa el contraste entre la tiranía de los fariseos y la misión
divina de Cristo; la segunda, el contraste entre la influencia nociva del
poder farisaico y el don de Jesús dando vida abundante y llena de
satisfacciones; la tercera contrasta sus motivos crueles y cobardes con el
amor de él que sacrifica todo por los suyos.

Los fariseos eran como ladrones por su engaño e hipocresía, y como


salteadores por su violencia y audacia. Al contrario, Cristo había venido
con una misión divina, y era el verdadero Pastor. Juan el Bautista, y otros
que actuaron como profetas habían abierto la puerta del corral y las
verdaderas ovejas habían reconocido su voz (como el nacido ciego). Jesús
es la puerta, la entrada a la comunión divina y al compañerismo con Dios.
Es el Buen Pastor y, como tal, está dispuesto a sacrificar su vida por los
suyos. Al contrario, los que trabajan por ganar dinero, no están dispuestos
a arriesgarse por las ovejas. Se nos dice que muchos de ellos creían en
Jesús pero no quisieron confesarlo por temor a perder sus puestos de
honor. Su deber era proteger a Jesús y a los que creyeran en él, pero no lo
cumplieron por temor de sufrir personalmente.

vv. 29, 30. Además, Jesús dice más tarde que la seguridad de sus
seguidores se debe a la relación que existe entre él y el Padre. Esta unión
es de voluntad y de poder, pero indica, con toda seguridad también,
unidad en su ser. Así lo entendieron los judíos, porque otra vez cogieron
piedras para apedrearlo, como en la otra ocasión cuando él se había
declarado unido en esencia con la deidad. Ellos no esperaban un Mesías
divino y porque él insistió en su unidad con Dios, fue aborrecido,
rechazado y crucificado.

Ya se había abierto por completo la brecha entre Jesús y los jefes religiosos
de los judíos y debe entenderse muy bien que esto se debió a que Jesús
declaró ser no sólo el Mesías sino el Hijo de Dios. El poner-en claro este
testimonio fue el propósito supremo del escritor de este Evangelio. . No es
pues de dudarse que nuestro Señor considerara sus milagros como prueba
suficiente de su deidad ni que con el mismo fin Juan los haya escrito.

El pastor siempre representó dignidad real, autoridad absoluta. Fue


Hornero quien dijo: "Todo rey es pastor de su pueblo". Esta es la idea
oriental. El aprisco representaba todo el reino que gobernaba un rey. El
rebaño representaba a todos aquellos a quienes gobernaba. De este modo
ilustró Jesús el nuevo orden que había venido a establecer. Por eso dijo:
"Yo soy la puerta". Por la puerta entran las ovejas al redil. Los fariseos
habían echado a aquel hombre de un redil. Jesús lo recibió en otro. Por
107

autoridad ellos habían excluido a un hombre. Por autoridad Jesús lo


recibió. Así se entiende el valor de la doble verdad que ahora expresó: "¡Yo
soy la Puerta!" Soy la Entrada al verdadero Orden de la vida. Y llamó
"ladrones" y "salteadores" a los que vinieron antes que él. No se refería, por
supuesto, a Juan el Bautista, los profetas y Moisés, sino a falsos cristos y
a aquellos que pretendieron establecer nuevos órdenes de vida.

v. 22. La fiesta de la Dedicación no fue establecida por las leyes que dio
Moisés, sino fue mucho después establecida para conmemorar la
purificación y nueva dedicación del templo hecha por Judas Macabeo
después de haber sido profanado por Antíoco Epifanes. Era fiesta de
regocijo, con mucho alumbrado, hojas de palmera e himnos. Se llamaba
por lo general la "Fiesta de las Luminarias". Esta fue la penúltima visita
que Jesús hizo a Jerusalén antes de ir a su cruz.

v. 24. Quiere decir que lo rodearon, estrechándole para que no se


escapase. Estaban resueltos a sacarle una respuesta sobre la pregunta
que le iban a presentar. No sé si todos los que presentaron la pregunta le
eran hostiles. Puede haber sido una pregunta sincera. Pero más probable
es que haya sido una compañía revuelta; algunos que le odiaban y
deseaban sacarle algo para usar eso en su contra y prenderlo y traerlo a
juicio; otros tendrían dudas sinceras. ¿Era el Cristo realmente? O, más
bien dicho, ¿pretendía él ser el Cristo? Por eso le preguntaron: "Dínoslo
abiertamente".

Sin duda alguna, él se había presentado como el Mesías de modo


definitivo; pero sus ideas de cómo había de ser el Mesías nunca cuadraron
con las de ellos, pues lo limitaban a lo material, lo mundano y lo sensual.
Esperaban a uno que quebrantara el yugo romano, que restableciera el
trono de David en Jerusalén, dando al pueblo libertad y prosperidad
materiales. Aun Juan el Bautista mismo dudó acerca del Mesianismo de
Jesús, después de haberlo reconocido como tal, cuando le mandó
preguntar: "¿Eres tú aquél que había de venir, o esperaremos a otro?"

Es interesante recordar que Jesús dos veces había dicho claramente que
era el Cristo, pero a una persona en los dos casos: a la mujer samaritana
(cap. 4: 26) y al nacido ciego (9:37). En el último caso no usó la palabra
"Mesías", sin embargo, eso quiso decir, sin duda. También ante los doce
apóstoles él había consentido cuando ellos confesaron su mesianismo
(Mat. 16:15-17).

v. 31. Antes (8:59) habían querido apedrearlo porque dijo: "Antes que
Abraham fuese, yo soy". Otra vez, cuando dijo: "Yo y el Padre una cosa
somos", tomaron piedras. En cada ocasión tomaron piedras porque él se
atribuyó a sí mismo la esencia divina. Es de notarse que no tiraron las
piedras (v. 39).

No pudieron. Alzaron piedras pero no pudieron arrojarlas. Todavía no


había llegado la hora de su muerte.
108

vv. 33-38. Jesús -declaró que sus obras demostraban su relación con el
Padre y, por lo tanto, ellos lo iban a apedrear. El no pretendía haber
obrado solo, sino que el Padre obraba por él. Ellos entendieron lo que él
decía. No lo creían, pero lo entendieron muy bien. Imbuidos ellos en sus
tradiciones, dominados por falsos conceptos, e ideales prostituidos de
Dios, lo atacaron por blasfemo, por hacerse Dios.

Luego nuestro Señor les exhortó por las Escrituras. "¿No está escrito en
nuestra ley: Yo dije, dioses sois?" El citó aquí el Salmo 82:6. Allí aquellos a
quienes vino la Palabra de Dios se llamaron dioses. Los honraron con el
nombre de Dios, porque fueron instrumentos por los cuales vino la Palabra
de Dios. Pe-ro entre ellos y él había un gran contraste. Había una
distancia enorme entre aquellos a quienes vino la Palabra de Dios y el Hijo
de Dios, santificado y enviado por el Padre. De que él había sido
santificado y enviado por Dios Padre dependía enteramente este
argumento.

Entonces volvió a apelar al testimonio de sus obras. ―Si no hago las obras
de mi Padre, no me creáis". Limpiar el Templo, sanar al paralítico, abrir
aquellos ojos que jamás habían mirado: si éstas no son obras de Dios, no
me creáis. Pero si son obras de Dios, y no me creéis a mí personalmente,
creed a las obras. Si creéis las obras y admitís que son obras de Dios,
conoceréis y entenderéis la verdad acerca de mí. "El Padre está en mí y yo
en el Padre". Esto sí estuvo muy claro. ―Dínoslo abiertamente", habían
pedido, y él les habló abiertamente. ¿Qué pasó después? Un pequeño
grupo lo cercó. Exigían una contestación abierta; la recibieron, y tanto se
enfurecieron que cogieron piedras. No las arrojaron. Lo iban a tomar preso
y llevarlo ante el Sanedrín pero no lo tocaron. Solamente lograron tomarlo
preso cuando llegó su hora.

¿Y cuáles fueron sus deseos expresados en esta visita a Jerusalén? Que


había sido santificado y enviado por el Padre. Esto quiere decir que existía
desde antes, pues había sido santificado especialmente, consagrado a la
obra que tenía que cumplir; y habiendo sido consagrado, santificado y
apartado, fue enviado. Dijo además: "Soy Hijo de Dios". También dijo: "Yo y
el Padre somos una misma cosa". "El Padre está en mí y yo en el Padre".
Todo esto lo dijo claramente. Estos fueron los derechos o títulos que él
expuso cuando pidieron que les hablara abiertamente.

BOSQUEJOS

(Véanse las páginas 34 y 146 en que están los bosquejos de Bosworth y


Watkins)

"JEHOVÁ ES MI PASTOR: NADA ME FALTARA". Juan 10:1-42

1. Alegoría presentada por Jesús, vv. 1-21.


a. Cómo reconocer al verdadero pastor, vv. 1-2.
109

i. El ladrón no entra por la puerta, v. 1.


ii. El pastor verdadero, vv. 2-4.
1. Entra por la puerta, v. 2.
2. Es conocido por el portero y las ovejas, vv. 3, 4.
iii. Las ovejas no siguen a desconocidos, v. 5.
iv. Falta de comprensión en los oyentes, v. 6.
b. La puerta del aprisco, vv. 7-10.
i. "Yo soy la puerta", v. 7.
ii. Los engañadores rechazados, v. 8.
iii. Seguridad de los que entran por la Puerta, vv. 9, 10.
c. El buen pastor en contraste con el asalariado, vv. 11-18.
i. El buen pastor da su vida por sus ovejas, v. 11.
ii. Traición del asalariado, vv. 12, 13.
iii. Jesús conoce y es conocido, por las ovejas y el Padre, vv.
14, 15.
iv. Alcance del rebaño del buen pastor, v. 16.
v. Relación del Buen Pastor y Dios Padre, vv. 17, 18.
d. Resultado de la alegoría: disensión entre los oyentes, vv. 19-
21.
i. Decían que era endemoniado y extraviado, vv. 19, 20.
ii. Otros decían que sus obras no eran de endemoniado, v.
21.
2. La controversia sigue en la Fiesta de la Dedicación, vv. 22-42.
a. Demanda de los judíos, vv. 22-24.
i. En el portal de Salomón, vv. 22, 23.
ii. Que Jesús declare si es el Cristo, v. 24.
b. Respuesta de Jesús, vv. 25-30.
i. Sus obras lo han testificado, v. 25.
ii. Ellos no han aceptado por no ser sus ovejas, vv. 27-29.
iii. Dios Padre protege a las ovejas, v. 29.
iv. "Yo y el Padre una cosa somos", v. 30.
c. Defensa de Jesús contra la amenaza de los judíos, vv. 31-38.
i. ¿Por cuál de mis obras quieren apedrearme? vv. 31, 32.
ii. Contestación: Por blasfemia, haciéndose Dios, v. 33.
iii. Las Escrituras así llaman, vv. 34-36.
1. A los que recibieron la Palabra de Dios, vv. 34, 35.
2. ¿Por qué no al que Dios santificó y envió?, v. 36.
iv. Si hago obras de Dios, creedlas, vv. 37, 38.
v. Sabrán que el Padre está en mí y yo en él, v. 38.
d. Retiro allende el Jordán, vv. 39-42.
i. Salió de las manos de los judíos, v. 39.
ii. Fue al campo primitivo de Juan el Bautista, v. 40.
iii. Comentarios favorables de los discípulos de Juan, v. 41.
iv. Resultado: muchos creyentes, v. 42.

APLICACION PRÁCTICA

El Buen Pastor conoce mi nombre. Él tiene ovejas por millares de millares


en este mundo y más todavía en el Cielo; sin embargo, me conoce lo
110

permito, me guiará en cada paso.

Si no creo ni obedezco las órdenes de es prueba de que no soy de él.

Cristo llama a toda clase de gente y a dos envía en misiones especiales. A


mí llamar.

Hay seguridad eterna en Cristo. No es que nosotros tengamos que asirnos


de él, sino que él nos ase con su mano poderosa. Nos quiere dar también
satisfacción abundante, y perfecta libertad. La satisfacción viene de los
"pastos", el alimento espiritual que se nos proporciona cuando Cristo,
nuestro Pastor, nos va guiando día por día. La libertad abunda cuando
nosotros deseamos cumplir la voluntad de Cristo, revelada a nosotros en
su Palabra.

No es posible comprar el amor.

¿Estoy gozando yo de una vida abundante en Cristo? Si no es así, ¿por qué


será?

Jesús está ahora entre los humildes y despreciados del mundo como un
pastor en medio de un rebaño miedoso y desorientado, deseoso de llevarlos
a donde hay alimento y tranquilidad. ¿Qué tanto me intereso yo en
ayudarlo en su esfuerzo?

ILUSTRACIONES

Cristo te ama a ti como persona. Se dice que Julio César conocía a sus
millares de soldados, cada uno por su nombre, y este hecho era el secreto
de la lealtad imperecedera de ellos para él.

Estos dos "Yo soy", —Puerta y el Buen Pastor—, están entretejidos de una
manera maravillosa con las costumbres orientales. Una vez tuve el
privilegio de cruzar el Atlántico con el señor Jorge Adán Smith. Nunca
olvidaré el deleite de aquel viaje, por su plática acerca de aquellas tierras
orientales que conocía tanto. Una historia me contó del modo que sigue:
Viajaba con un guía y encontraron a un pastor con su rebaño. Se puso a
platicar con él. El pastor le mostró el corral donde llevaba sus ovejas por la
noche. Consistía de cuatro paredes con una brecha de entrada. "¿Aquí es
donde pasan la noche?" preguntó don Jorge. "Sí", contestó el pastor, "y
estando dentro están perfectamente seguras". "Pero no tienen puerta", dijo
don Jorge. "Yo soy la puerta", contesto el pastor. Este hombre no era
cristiano y ni conocía el Nuevo Testamento. Sólo hablaba como pastor
árabe. "¿Qué quiere usted decir?" preguntó don Jorge. Contestó el pastor:
"Cuando se va la luz y todas mis ovejas están recogidas adentro, yo me
acuesto In ese lugar por donde entran. Ninguna oveja puede salir sin
cruzar sobre mi cuerpo. Ningún lobo puede entrar sin pisarme. Yo soy la
puerta". Que esta historia aclare las palabras de Jesús. (G. C. Morgan ) .
111

"Son delicados tus pastos, y quietas tus aguas son: henos aquí, ¡oh
Maestro! Danos hoy tu comisión. ,Haznos obreros fervientes; llénanos de
un santo amor por las ovejas perdidas de tu redil, Buen Pastor".

TAREA: JUAN 11:1-57.

Jesús regresa a las afueras de Jerusalén, arriesgando su vida para


consolar a dos hermanas que lloraban la muerte de su hermano. Allí da la
demostración suprema de su poder mesiánico, cuando sigue a su amigo
Lázaro hasta lo profundo de la muerte para traerlo otra vez a la vida. Esta
maravillosa revelación de la gracia de Dios culmina en la decisiva
incredulidad por parte de los rabinos y sacerdotes.

Estúdiese el capítulo a la luz del siguiente resumen: Jesús regresa a


Jerusalén sin temor y con gran compasión restaura a su amigo Lázaro a la
vida (v. 35). Demuestra que la fe en él asegura la vida (v. 25). El resultado
es que muchos creen, pero los sacerdotes y rabinos incrédulos se
resuelven formalmente a matarlo (47-53). Jesús espera tranquilamente en
Efraín con sus creyentes (v. 54), la demostración final de aquella
incredulidad (v. 57).

¿Qué nos enseña el pasaje acerca del significado de la muerte para el


cristiano? ¿Cuál fue la razón fundamental por la que los sacerdotes y
rabinos resolvieron matar a Jesús?

Escribir Betania en el mapa. Arreglar la libreta. Memorizar el versículo 25.

LECCION XIX: JUAN 11:1-57

SALDO DE VERDAD

Jesús tenía otros amigos además de los apóstoles. Su amor a toda la


humanidad no impidió que formara lazos especiales de amistad.

Pero su amor que sintió para la familia de Betania tampoco impidió que les
llegara el dolor. Porque los amaba, Jesús llevó a cabo sus planes para que
Dios fuera glorificado.

El temor de ser apedreado no impidió que regresase a Judea. Jesús sabía


que tenía que morir, pero no había llegado la hora todavía.

Tomás mostró desconfianza en cuanto a los planes del Maestro, pero


firmeza en su afecto y lealtad.

Aun la imperfecta fe de Marta fue premiada esta vez con la gran


declaración: YO SOY LA RESURRECCION Y LA VIDA.
112

El creyente en Cristo ha comenzado a vivir la terna y la muerte física es un


detalle insignificante en su historia.

María, a los pies de Jesús, mostró reverente adoración.

Jesús, aunque sabía que el dolor de ellos pronto se volvería gozo, sufrió
con ellos y lloró.

En su oración frente al sepulcro de Lázaro, Jesús dio nueva prueba de su


afirmación anterior: "Yo y el Padre una cosa somos".

Nuestro Señor llamó a Lázaro como quien espera que le oigan y le


obedezcan los vivos y los muertos.

Los testigos de la resurrección de Lázaro quedaron convencidos de la


realidad del milagro y muchos creyeron en él como Mesías, pero algunos
avisaron a los fariseos enemigos.

Reunido el Sanedrín, Caifás, el sumo sacerdote, aconsejó que, para que no


hubiera levantamiento mesiánico contra los romanos, Jesús fuera
sacrificado. Caifás habló como político interesado, pero sus palabras
anunciaron la realización del plan divino para la redención del mundo.

Los jefes religiosos desde entonces sólo esperaban la oportunidad para


tomar preso a Jesús y matarlo. Confiaban en que la fiesta de la Pascua
proporcionaría la ocasión.

COMENTARIOS

SCÍO DE SAN MIGUEL

(v. 41). Jesucristo unas veces hablaba como Dios, y otras como hombre.
Cuando dijo a Marta que era la resurrección y la vida, habló como Dios:
mas ahora obrando como hombre, alza sus ojos al cielo y da gracias al
Padre, porque le había oído. Se dirige a su Padre, para que ninguno ignore
de dónde tenía la potestad de hacer milagros, mostrando al mismo tiempo
que no tenía necesidad de ruegos para ser oído, pues daba gracias antes
de haber rogado, y como si el milagro estuviese hecho.

v. 43. Esta es la voz de un Dios omnipotente, que tiene en su poder las


llaves de la muerte y de la vida. Y esto mismo quiso el Señor que
comprendiesen los que le oían clamar de esta manera. Así se obran los
milagros que exceden las fuerzas y las leyes de la naturaleza. Se obran en
un instante, y sin emplear más que la palabra o la voluntad. La
resurrección de los muertos se obra del mismo modo que la creación: así
que la una y la otra son obras de un mismo poder.
113

v. 51. Dios que había acostumbrado hablar a su pueblo por la boca del
sumo sacerdote, dirigió en esta ocasión la lengua y el espíritu de Caifás,
para que pronunciase un oráculo, cuyo verdadero sentido él mismo no
entendía. . Y así el Señor se sirvió de la boca de Caifás, como en otro
tiempo de la de Balaam, para profetizar el misterio inefable de nuestra
redención.

v. 52. Por los gentiles que andan derramados por todo el mundo,
abismados en sus errores y vicios, y que el Señor había de convertir, para
formar de ellos y de los judíos que creyesen, un solo pueblo, una sola grey,
una sola iglesia.

DUMMELOW

La última señal y la más grande de este avance-lio, se refiere con una


minuciosidad fotográfica de de-talle, que demuestra claramente la
presencia del evangelista. Tres aspectos llaman la atención especialmente:
fue un milagro físico, que ninguna inventiva puede rebajar a curación por
fe; sino que fue obrado definitivamente para producir en los presentes fe
en Cristo; más que cualquier otro milagro, se obró bajo condiciones de
prueba, es decir, el objeto del milagro estaba bien muerto (v. 39), y
estuvieron presentes testigos hostiles (v. 42). Su significado espiritual se
halla en el v. 25; garantiza que quien restauró a Lázaro la vida corpórea,
puede también levantar al alma muerta, dotándola de feliz inmortalidad.

v. 6. Nuestro Señor esperó dos días, primero para que fuera un hecho
indisputable la muerte de Lázaro; segundo para que se juntara un número
suficiente de testigos. Si se calificara de falta de ternura para las
hermanas el dejar morir a Lázaro, y después hacerles esperar cuatro días
para que se obrase el milagro, tendríamos que recordar que los alcances
fue-ron más amplios que los intereses de una sola familia, y dio por
resultado además, que la fe de las hermanas fuese probada y afirmada.

vv. 16-20. En Palestina enterraban a los difuntos en el mismo día de su


muerte. El entierro de Lázaro en una tumba propia de la familia, indica
que era rica, pues los pobres se enterraban en cementerios. Era costumbre
hacer visitas a los familiares durante siete días subsecuentes con mucha
ceremonia para dar el pésame. Después de sacar el cadáver de la casa, las
sillas y canapés se volteaban al revés y los dolientes se sentaban en el
suelo o en banquillos.

vv. 24-26. En esa época no solamente los fariseos sino todos los judíos
piadosos creían en una resurrección futura. Las palabras solemnes del v.
25 se refieren no a Lázaro solamente, que fue restaurado a la vida natural,
sino indican también que Cristo es el autor de la resurrección a la vida
eterna. Las palabras "el que cree" se refieren a Lázaro. El era creyente en
Cristo, y había muerto. Y porque Lázaro era creyente, estaba para
resucitar de la muerte. Las palabras "no morirá eternamente" o, según las
114

otras versiones, "no morirá jamás", quieren decir que la muer-te del
cristiano no es muerte realmente. La muerte no cortó la unión viva entre el
alma de Lázaro y su Redentor, ni tampoco terminará la unión entre Cristo
y las almas de otros creyentes.

vv. 37-39. La tumba que ahora se dice ser la de Lázaro es un subterráneo


hondo, excavado en la piedra caliza en medio de la aldea y se baja a ella
por 26 gradas. Marta creía que Jesús quería ver a su amigo por última vez
y procura disuadirlo, temiendo que se haya descompuesto mucho. Es cosa
muy común este fracaso aparente y momentáneo de su fe, pues que era
débil todavía.

vv. 51, 52. Antiguamente el sumo sacerdote había declarado la voluntad


divina por Urim y Thummim (Éxodo 28:30). El poder profético se había
retirado desde hacía mucho; pero fue restaurado por el momento, así como
el sacerdocio levítico estaba por abolirse con el sacrificio de Cristo en la
cruz. El sumo sacerdote, sin darse cuenta, proclamó a Jesús como el
verdadero cordero pascual, cuya sangre haría expiación por los pecados
del mundo.

ERDMAN

v. 2. Este hecho es el que se refiere en el capítulo siguiente y no debe


confundirse con la historia de la mujer pecadora referida por Lucas (Cap.
7), ni con María Magdalena. María de Betanil era hermana de Marta y
Lázaro, cuyo hogar fue para Jesús un sitio predilecto.

vv. 28-35. En su encuentro con María revela nuestro Señor especialmente


su simpatía humana. Esta simpatía se manifestó tanto en su venida a
Betania como en sus palabras a Marta, pero aquí se despliega todavía
más. Le manda a ella un recado, anunciando su llegada y su deseo
personal de verla; ella se apresura a encontrarlo, se postra a sus pies,
expresando su fe con las mismas palabras que Marta había usado, pero no
le formula ninguna petición. Luego leemos: Jesús ... se conmovió en
espíritu y turbóse". Puede ser difícil determinar exactamente lo que
significa "conmoverse en espíritu"; probablemente fue una profunda
indignación del alma contra la muerte y todo el sufrimiento y el pecado
que con ella está relacionado. No sabemos la fuerza de la palabra
"turbóse"; probablemente un fuerte estremecimiento hizo temblar su
cuerpo. Sin embargo, cuando leemos, "Jesús lloró", difícilmente
entenderíamos mal las palabras. Aun sabiendo él que pronto volvería a la
vida y que el gozo llenaría los corazones de aquellos dolientes, aun
pensando en los sufrimientos de Lázaro y viendo la angustia de María, el
alma de Jesús derramó lágrimas de compasión.

Pero el propósito de Juan al referir esta historia no es demostrar la


simpatía humana de Jesús, sino demostrar su poder divino. Se percibe
115

una elocuencia majestuosa en estas frases: "Y lloró Jesús", y "Lázaro, ven
fuera". He aquí el amor ligado con la omnipotencia.

vv. 49-52. Todo lo que quiso decir Caifás fue que, no haciendo caso al
derecho ni a la justicia, sería mejor matar a Jesús que permitir peligrase la
nación. Su motivo fue egoísta y su consejo diabólico; sin embargo, en sus
palabras había un significado que él no imaginaba. Era muy cierto que
Jesús tenía que "morir por el pueblo" y ser el verdadero sacrificio por el
pecado, y la fuente de vida para aquellos que pusieran en él su confianza.
"Y no solamente por aquella nación" sino que resultaría de su muerte una
nación nueva, es decir, su iglesia, en la que se había de convocar a los
hijos de Dios de entre todas las naciones de la tierra. Se está cumpliendo
la profecía inconsciente de Caifás, pero de modo muy distinto al
pensamiento suyo. La muerte de Jesús dio por resultado que los romanos
destruyeran aquel Estado que Caifás quería salvar; y por medio de Jesús
se realizaron bendiciones universales que Caifás nunca soñó. No pueden
disculparse sus palabras, que produjeron la conspiración más cruel que
ha visto el mundo.

MORGAN

v. 4. No quiere decir que Lázaro no moriría. Lo cierto es que Lázaro estaba


ya muerto cuando llegó el mensajero. Jesús quiso decir que la muerte no
era la última palabra. Sabía que Lázaro había muerto. La distancia de
Betania a donde estaba Jesús era camino de un día. Jesús esperó dos días
y empleó otro día en el camino para llegar allá. Son pues cuatro días Marta
le dijo: "Es de cuatro días". Claro que cuando llegó el mensajero, Lázaro ya
había muerto. Sin embargo, Jesús dijo: "Esta enfermedad no es para
muerte". Con la muerte no termina todo. ¿Qué más quedaba? "La gloria de
Dios, y que el Hijo de Dios sea glorificado por ella".

v. 15. La demora de Jesús fue en favor de sus discípulos. Se dejó que la


enfermedad hiciera su carrera y cortara aquella vida. "Por vosotros", dice él
muy seguido. El se retardó porque amaba a Marta, a María y a Lázaro, y
después por el mismo motivo fue a verlos.

v. 25. Llegamos al sexto "Yo soy" de Jesús, según la historia de Juan. "Yo
soy": tiempo presente y eterno. Donde estoy yo, hay resurrección; y más
todavía, porque la resurrección es un detalle. Por grande que sea el
significado de "Yo soy la resurrección" no es lo más importante, pues lo
realmente grande es esto otro: "Yo soy .. la vida". Su misma interpretación
demuestra que esto es cierto, porque él trata después de la vida.

v. 26. Jesús decía: "Tu hermano no está muerto". Esta es la gran proclama
cristiana. No la hemos entendido bien todavía. Si preguntamos: "¿Qué es
de fulano?" y se nos contesta: "Ya murió". Estamos hablando como
paganos. No, no está muerto. "El que cree en mí no morirá jamás". Parece
que está muerto pero vive. Cuando nuestro Señor llamó a Lázaro le habló
116

como si le oyera. No refunfuñó encantamientos sobre él. Dijo clarito:


"¡Lázaro, ven fuera!" Esperaba ser oído y así fue. Lázaro no estaba muerto.
Allí estuvieron los doce. Tomás había hablado y Marta también. Frente a la
muerte, ellos andaban en tinieblas, llenos de desesperación. Al contrario,
vemos al Señor, el Señor de la Vida, andando en luz, e inspirado en todo lo
que hacía por el amor.

v. 32. María, cuando llegó Jesús, dijo las mismas palabras que había dicho
Marta, pero se ve que hubo otro tono en su voz. No criticó a Marta, pero
habló con una sinceridad magnífica. Creo que Marta quiso decir: "¿Por qué
no te apuraste a venir cuando te llamamos?" María creo quiso decir: "Ojalá
hubiera sido posible que vinieras antes". Las mismas palabras pero con
énfasis y propósitos distintos. Cuando llegó el Maestro, María se echó a
sus pies, Marta no, ésta permaneció de pie. María mostró una actitud de
adoración y disciplina. El incidente que refiere Lucas acerca de estas
hermanas explica esto. Si no hay ratos de quietud y meditación en medio
de nuestros esfuerzos en el servicio, desesperamos.

BOSQUEJOS

Véase en la página 34 el bosquejo de Bosworth. Al de Watkins en la página


146, se le agrega al punto III la c, que dice: "Una revelación más completa
de la vida, la verdad, la luz, y el amor; incredulidad más hostil de los
judíos, 11:1-12:50.

ERDMAN

1. Prólogo, Juan 1:1-18.


2. La revelación al mundo, y el desarrollo de la fe y la incredulidad,
1:19--12:50.
a. La preparación, 1:19--2:11
b. El ministerio público, 1:12--12:50
i. El principio del ministerio, 2:12--4:54.
ii. La manifestación más completa, capítulos 5-11.
1. La "señal" del sábado y el principio del conflicto,
caps. 5-8.
2. La sexta señal, y el rompimiento definitivo con los
conductores religiosos, caps. 9, 10.
3. La señal suprema, y la conspiración de los jefes,
cap. 11.

LA RESURRECCION Y LA VIDA, JUAN 11:1-57

1. Situación en Betania, vv. 1-3.


a. Lázaro enfermo, vv. 1, 2.
b. Mensajero enviado a Jesús, v. 3.
2. Más allá del Jordán Jesús instruye a sus discípulos, vv. 4-16.
a. El fin de la enfermedad, v. 4.
117

b. Demora providencial, vv. 5, 6.


c. El viaje a Judea, pospuesto, vv. 7-16.
i. Contradicción por los discípulos, vv. 7, 8.
ii. Motivos para ir, vv. 9-15.
iii. Lealtad de Tomás y sus compañeros, v. 16.
3. Llegada a Betania, vv. 17-27.
a. Lázaro sepultado, vv. 17-19.
b. Encuentro de Jesús con Marta, vv. 20-27.
i. Promesa de resurrección, vv. 20-24.
ii. Jesús mismo la Resurrección y la Vida, vv. 25-27.
c. Encuentro de Jesús con María, vv. 28-37.
i. Adoración de María, vv. 28-32.
ii. Simpatía y dolor de Jesús, vv. 33-35.
iii. Comentarios de los otros, vv. 36, 37.
4. Ante el sepulcro, vv. 38-46.
a. Orden de abrir la tumba, vv. 38-40.
b. Oración de gracias, vv. 41, 42.
c. El milagro, yv. 43, 44.
d. Reacciones en los acompañantes, vv. 45, 46.
5. Conspiración en Jerusalén, vv. 47-57.
a. Reunión del Sanedrín, vv. 47, 48.
b. Consejo de Caifás, vv. 49, 50.
c. Significado profético, vv. 51, 52.
d. Sentencia de muerte y retirada de Jesús vv. 53, 54
e. Planes para la Pascua, vv. 55, 56.
f. Orden de aprehensión contra Jesús, v. 57.

APLICACION PRÁCTICA

Aunque haya misterios y demoras en el trato de Cristo con nosotros, no


podemos dudar del que dio su vida por nosotros. No puede tener
pensamientos para nosotros que no sean de amor.

Mi relación es con un Señor divino que está presente para proporcionarme


apoyo y consuelo.

Lo que se llama "muerte" es sólo un incidente en una vida sin 'fin. El


creyente en Jesús no muere nunca. Yo creo en Jesús. No moriré.

Jesús sufre con nosotros aún hoy, cuando en su providencia nos toca
sufrir. Llegará el día cuando él secará todas las lágrimas. Pero mientras
haya lágrimas todavía él entra en compañerismo con el doliente.

El egoísmo hace ciegos a los hombres, para que no vean las cosas como
son. Ni vean lo simpático de la persona de Jesús. ¿Cómo puedo yo luchar
contra el egoísmo propio? ¿No será mejor confesarlo al Señor y pedir que él
me lo quite?
118

ILUSTRACIONES

CHRISTUS CONSOLATOR

Junto a la muerta me arrodillé a orar y orando, acompañado me sentí; he


aquí, que fue Jesús parado allí, sonriendo dijo: "Deja ya el temor". "Señor,
la muerte tú venciste ya, la vida", dije, "puedes restaurar a ésta que acaba
de morir". Sonriendo dijo: "Muerta no está". "Dormida, pues, así dijiste tú,
sus párpados los puedes tú abrir; sus apresados ojos quiero ver".

Sonriendo dijo: "Ni dormida está". "¡Ay, Señor! quizá despierta ya amanecer
más, bello contemplar. Devuélvela Para quitarme el dolor". Sonriendo dijo:
"Ella no se fue". "¡Ay, ay de mí! perdimos bien lo sé, ni esperamos gozo ya
sentir, hasta ver la muerte acercarse". Sonriendo dijo: "Tal no hay". "Más
los amados nuestros muy allá parecen.

Los quisiéramos acercar, aunque confiemos que contigo están". Sonriendo


dijo: "Yo aquí estoy". "Señor amado, haznos comprender que tú y ellos aún
aquí estáis; ni lejos divagáis ni aun dormís". Sonriendo contestó: "En mí
estad". (Traducido)

TAREA: JUAN 12:1-50

A pesar del propósito del Sanedrín de matar a Jesús, él llega a la Pascua


seis días antes de la fiesta y le es obsequiada una cena por sus amigos en
Betania. Jesús y Lázaro atraen muchos del pueblo y por eso los sacerdotes
y rabinos se proponen matar también a Lázaro. vv. 1-11.

Se realiza una manifestación de los asistentes a la fiesta en favor de Jesús,


tributándole honores reales. Se presentan unos griegos deseando conocer
a Jesús. El con mucha bondad se declara dispuesto a sufrir y expresa su
deseo de tener a los suyos en la gloria; pero los jefes religiosos no quieren
creer. vv. 12-43.

En los vv. 44-50 se resume el mensaje de Jesús durante sus tres años y
medio de vida pública. ¿Cómo se demuestra el amor de Jesús para sus
amigos? ¿Fue un derroche inútil el de María de Betania?

¿Qué parte tuvo la fama de Lázaro en el entusiasmo del recibimiento a


Jesús? ¿Qué indica la petición de los griegos?

¿Cómo anuncia Jesús que su triunfo se realizará mediante su muerte?

¿Cuáles fueron los títulos que Jesús reclama acerca de su persona?

Arreglar la libreta.

Memorizar los vv, 31-33.


119

LECCIÓN XX: JUAN 12:1-50

SALDO DE VERDAD

Jesús aceptó con serena dignidad los honores que le hizo el pueblo en la
casa de sus amigos, en Betania. Defendió a María por su empleo del
costoso perfume, contra la crítica hipócrita de Judas.

Lázaro resucitado, vino a ser problema serio para aquéllos que creían en el
milagro pero rechazaban a Jesús.

Con su entrada triunfal a Jerusalén Jesús cumplió la profecía mesiánica


dicha por Zacarías. Los apóstoles no comprendieron su significado sino
hasta después.

La fama de la resurrección de Lázaro fue la causa del gran entusiasmo


popular al recibir a Jesús con himnos de alabanza y como rey.

Unos griegos, representantes del mundo gentil, buscaron entrevistarse con


Jesús, quien les habló del cumplimiento de su obra salvadora y de la
abnegación que han de practicar sus seguidores.

La voz de Dios, que se dejó oír para fortalecer a Jesús, pareció trueno para
algunos y para otros voz de ángel.

Jesús enseñó que, cuando hubiere cumplido su sacrificio, comenzaría la


conquista del reino de Satanás.

Juan explica cómo la incredulidad de las masas cumplía las profecías de


Isaías, siendo cegados y endurecidos sus corazones. Muchos de los
sacerdotes también creyeron, pero rehusaron admitirlo para no perder sus
altos puestos y honores.

Vuelven las declaraciones de Jesús, afirmando que es Dios, que es enviado


por Dios Padre, y de que sus palabras, siendo rechazadas, juzgarían en él
día final a los que las habían oído.

COMENTARIOS

ERDMAN

La vida de María está delineada para nosotros en tres memorables cuadros


y en todos ellos se la encuentra a los pies de Jesús. En el primero, está
sentada a sus pies escuchando sus palabras; en el segundo, ha caído a
120

sus pies buscando consuelo y ayuda; en el ter-cero, está ungiendo sus pies
para expresar su amor de-voto. ;Cómo se destaca la hipocresía y la
avaricia de Judas en contraste! En aquel acto de devoción, Jesús alcanza a
ver que María había hecho más de lo que ella deseaba. Tal regalo no fue
un derroche sin razón; en realidad embalsamaba su cuerpo para la
sepultura. La dura avaricia de Judas causará la muerte de Jesús mientras
el acto de María demuestra cómo está él embalsamado en los corazones de
sus fieles y predice la devoción futura que llenará el mundo por causa de
él.

vv. 20-23. No se nos asegura en la lectura si los griegos llegaron a la


presencia de Jesús, pero las palabras de él parecen contestar su petición:
"¿Desean verme?", parece decir él; "entonces han llegado a tiempo
precisamente, porque ha llegado la hora en que el Hijo del hombre sea
glorificado". En su muerte y en su resurrección él debe revelarse en su
carácter ver-dadero, como Salvador del mundo.

v. 32. Esto no quiere decir salvación universal, ni se refiere primeramente


al triunfo final de Cristo. "Todos" se refiere a los griegos y a todas las
naciones que ellos representaban. No sólo los judíos serían atraídos por
Jesús sino también los gentiles; es decir, no todos los hombres sin
excepción, sino también todos sin distinción. El poder atractivo sería su
cruz. El ser levantado no tiene nada que ver con la predicación. El debería
levantarse, no por testimonio ni por imitar su vida, sino en su muerte.
Todavía la cruz es el imán moral supremo del mundo.

MORGAN

v. 2. ¿Qué hacía Marta? Servía. Por lo menos eso hacía en el incidente que
Lucas refiere. Esta vez no estaba en su casa, sino que actúa como ama de
casa en la de Simón. En el otro caso, por lo que sabemos, preparó la
comida para cuatro personas: para Jesús, Lázaro, María y para ella
misma. Ahora son más: Jesús, los doce discípulos, Lázaro, María y quizás
Simón además de ella. Son diecisiete personas por todas, y no se
mencionan quejas suyas. Marta había aprendido algo de aquel triste día
cuando Jesús le habló y le dijo cosas extrañas y grandes. Ahora sirve
todavía, pero sin turbarse. Había aprendido un secreto que la guardaba en
paz.

Jesús hizo tres entradas en estos días; el primer día entró montado a la
ciudad, fue al Templo, miró alrededor y salió sin decir palabra. El día
siguiente fue al Templo y lo limpió de mercaderes. En el tercer día los jefes
lo rodearon. Juan refiere la primera de estas entradas solamente, y eso en
una forma muy breve. Deseaba, sin duda, presentar los resultados de
dicha entrada, más bien que describir sus detalles. Refiere cómo las
multitudes saludaron a Jesús en el camino. Al acercarse Jesús, le
cantaron frases del gran salmo, Aleluya. El lo aceptó y cabalgó como rey.
Escogió entrar montado a la manera de los reyes.
121

Declara Juan que todo esto fue cumplimiento de la profecía de Zacarías.


Luego agrega que en ese tiempo los discípulos no se dieron cuenta del
significado, pero cuando Jesús fue crucificado, cuando resucitó y
ascendió, y fue glorificado, entonces vieron la relación entre la serial y el
canto; es decir, entendieron lo que se había hecho.

v. 24. Llama la atención que nuestro Señor ofrezca aquí una ilustración
natural, pues en el régimen divino el hombre no es natural, sino
sobrenatural. El hombre cayó hasta el nivel del grano de trigo, de cosas
que mueren para poder vivir. El hombre no habría muerto nunca, si no
fuera por el pecado. ¡Pero cayó! Jesús no cayó. No tenía pues que morir.
Pero fue a la región a donde el hombre había caído, que se compara a la
naturaleza, porque ya el hombre no es sobrenatural.

v. 28. ¿Por qué rompió el silencio el cielo? Hay que fijarse primeramente en
las distintas ideas acerca de lo que pasó. Unos decían que tronó el cielo.
Otros dijeron que un ángel le había hablado a Jesús. Se dieron cuenta que
dijo algo, pero sólo Jesús entendió y dijo a sus discípulos que aquella voz
había venido, no por él, sino por ellos. Aunque no entendieron, fue una
manifestación sobrenatural y se hizo con el fin de llamar su atención
nuevamente.

v. 31, Después de la voz él sigue hablando y revela el pensamiento final


acerca de su glorificación. El mundo está juzgado: se ha sabido el
veredicto. Sin remedio se ha pronunciado la sentencia en cuanto a este
mundo. Allí estaba él. Muy pronto lo iban a aprehender y colgar sobre una
cruz romana. En vista de esto, dice él, esta es la crisis en la historia
humana.

¿Qué más sigue? No dice que el príncipe de este mundo haya sido echado
fuera, sino que será echado fuera. Es un procedimiento gradual. Comenzó
cuando Cristo hirió la cabeza de la serpiente; todavía no termina; sigue el
proceso.

vv. 35, 36. Cuando fue a la tumba de Lázaro, él habló de andar en la luz.
El no andaba en tinieblas, sino en la luz. Anduvo en luz todo el camino,
aun en medio de tinieblas. Es verdad que hubo un momento después
cuando pareció que para él la luz se había ocultado; pero eso fue cuando él
estuvo donde debería de haber estado yo, cuando le rodearon las angustias
del sepulcro.

vv. 37-41. Aquí se dice que este pueblo no pudo creer porque Dios había
endurecido sus corazones y cegado sus ojos. Pero debe recordarse que
Dios nunca endurece el corazón de un hombre antes de que el hombre
mismo no lo haya endurecido ya. Así sucedió también en la historia de
Faraón. El Señor endureció el corazón de Faraón, pero éste lo había
endurecido primero. No hemos pues de creer por este resumen de Juan
que la incredulidad fuese un resultado de la acción divina, impidiendo la
122

fe. Dios no hace eso. Lo que Dios hace es ratificar la decisión humana.
Isaías había predicho el porqué de la incredulidad. Dios ratificó la
resolución y la actitud que los hombres habían llegado a formar por su
propia voluntad.

vv. 42, 43. Juan dice que estos hombres supieron y creyeron la verdad,
estaban convencidos de lo verídico de los hechos, pero no quisieron
confesarlo; y no quisieron confesarlo a causa de esa actitud tan indigna de
amar la gloria de los hombres más bien que la gloria de Dios. Con eso está
dicho todo. Cuando Juan escribió esta historia él la miró completa,
sabiendo también la señal última de la cruz, y la resurrección, que
completó la revelación. Pero, mirándolo todo, dice en efecto: Cuando
nuestro Señor llegó al fin de su ministerio público, habiendo dicho su
última palabra en público y obrado su última maravilla, todavía no
quisieron creer en él.

vv. 44-50. Aquí se nos da un resumen de la enseñanza de Cristo. Creo que


Juan resumió lo que pretendía Jesús, haciendo hincapié en que lo
sostenía definitiva y positivamente. Primero, insistió en su relación con
Dios: que Dios lo había enviado y que todo lo que hizo había sido con la
autorización del que lo envió; quien creyera en él, creía en Dios, y quien lo
veía, veía al Padre. Enseguida viene la afirmación personal de haber venido
como luz del mundo, la luz que el mundo había perdido, la luz de la vida
cuando Dios está presente y es reconocido. Si alguien oye mis dichos y no
obedece, los mismos dichos le juzgarán. Estos son los que le han de juzgar
en el día del juicio. Finalmente, vuelve a la idea de su relación con el
Padre: Sus palabras han sido palabras de Dios. Por eso las huestes
cristianas han creído durante diecinueve siglos por aquellas multitudes
que la han hallado cierta, pues en las palabras de Jesús las gentes han
oído la voz de Dios.

Así termina el ministerio público de Jesús. Catorce señales se han reunido


aquí: ocho en el terreno de los hechos y seis en el de las palabras
solemnes. No existe una lista completa, ni de sus obras, ni de sus dichos;
pero nos han dado algunas muestras. ¡Tantas señales, y sin embargo, no
creyeron! Si termináramos el evangelio, y los otros tres también en este
punto en que Jesús acaba de obrar y hablar, nos encontraríamos frente a
frente con el fracaso. Sin embargo, sabemos que ésta no es historia de
fracaso. La Iglesia Cristiana, usando la frase en su sentido amplio y
universal, a través de las edades demuestra que no ha sido fracaso. Y,
¿por qué no? Porque su fundador no terminó allí. La fe salvadora se
manifestó después de su muerte, de su resurrección y ascensión, al
descender el Espíritu Santo.

SCÍO DE SAN MIGUEL

Déjala que muestre el respeto que me tiene, con esta obra de piedad (v. 7).
Después de mi muerte no podrá hacer este oficio de embalsamar mi
123

cuerpo: deja que lo haga ahora, y que anticipe así aquel tiempo (Mar.
14:8). Su misma obra anuncia mi muerte, aunque contra su intención y
previene mi sepultura.

v. 27. Como si dijera: Mi alma se halla tan violentamente agitada, que no


sabe ni qué pensar, ni qué desear. Esta turbación, que quiso sentir el
Salvador en sí mismo, fue para alentar y fortificar el alma flaca de sus
discípulos en medio de sus trabajos y aflicciones: fue para dar a entender
que al mismo tiempo que era Dios, era también verdadero hombre, y como
tal, sujeto voluntariamente a las miserias de nuestra naturaleza, excepto el
pecado. ¿Qué diré yo? dice el Señor ¿qué pediré yo a mi Padre? ¿qué me
libre de la muerte y de los tormentos que me esperan? ¿Más no soy yo el
que voluntariamente he deseado que llegue esta hora, y que por esta razón
he vuelto a Jerusalén para entregarme en manos de mis enemigos? Y así,
Padre mío, glorificad vuestro nombre; y vuestro Hijo único sea entregado a
la muerte, puesto que de ella ha de resultar tan grande gloria a vuestro
nombre y al suyo.

v. 39. Por un justo juicio que sus pecados habían merecido, no


alumbrando Dios los ojos de su espíritu con la luz de la fe, y no
quitándoles el corazón de piedra que tenían, para darles uno de carne,
permanecían voluntariamente en la incredulidad y en la impiedad. De este
modo se cumplieron las palabras de Isaías, y en estas circunstancias en
que se hallaban, por sus pecados, se entiende aquello de que no podían
creer. (Sto. Tomás)'. Se debe advertir también, que esto no aconteció
porque Isaías lo había anunciado; sino que debiendo de acaecer
ciertísimamente, Isaías lo profetizó mucho tiempo antes.

v. 43. Esta honra que recibían de los hombres, siendo los que ocupaban
los primeros asientos en todas las juntas y consejos públicos.

v. 44. No os imaginéis que creyendo en mí, creéis en un puro hombre tal


como me descubro a vuestra vista; sino que creéis en aquél que me ha
enviado, que es mi Padre; y así estando mi Padre en mí, y yo en mi Padre,
no podéis creer en mi Padre que me ha enviado, sin creer en mí, que soy
su Hijo, y Dios como él.

BOSQUEJOS

Véanse las páginas 27 y 113. Agréguensele al de Erdman en las páginas


160 y 161 el punto B.

1. El fin del ministerio, cap. 12.


a. Las manifestaciones de fe, vv. 1-36.
b. La condenación de la incredulidad, vv. 37-50.

EL DE ISRAEL ESPIRITUAL, JUAN 12:1-50


124

1. El Rey festejado, vv. 1-11.


a. La cena con la familia de Lázaro, vv. 1-8.
i. Unción honorífica por María, v. 3.
ii. Crítica hipócrita de Judas, vv. 4-6.
iii. Defensa por parte del Rey, vv. 7, 8.
b. Interés del público, vv. 9-11.
i. Deseos de ver a Jesús y a Lázaro, v. 9.
ii. Conspiración contra Lázaro, vv. 10, 11.
2. El Rey manifestado, vv. 12-19.
a. El recibimiento del Rey, vv. 12, 13
b. La profecía cumplida, vv. 14, 15.
c. Falta de comprensión en los discípulos, v. 16.
d. Testimonio en cuanto a la resurrección de Lázaro, vv. 17, 18.
e. Disgusto de los fariseos, v. 19.
3. El Rey anuncia algo acerca 20-36.
a. La ocasión: llegada de los griegos, vv. 20-22.
b. Gloria por medio de la muerte, vv. 23, 24.
c. Deberes y privilegios de los ciudadanos del reino, vv. 25, 26.
d. Propósitos del reino: la gloria de Dios, vv. 27-30.
i. A eso vino Jesús, v. 27.
ii. La voz del cielo que ratifica, vv. 28-30.
e. Realizado por medio de juicio, vv. 31-34.
i. Satanás echado fuera, v. 31.
ii. Jesús levantado, vv. 32-34.
iii. Es reino de luz, vv. 35, 36.
4. El Rey rechazado, vv. 37-43.
a. Cumplimiento de las profecías de Isaías, vv. 37-41.
b. Los príncipes convencidos, rehúsan confesar, vv. 42, 43.
i. Por temor a las consecuencias, v. 42.
ii. Por amor a la gloria de los hombres, v. 43.
5. Resumen de lo que el Rey pretende, vv. 44-50.
a. Su naturaleza divina, vv. 44, 45.
b. Sus palabras son de Dios, vv. 46-50.
i. Dan luz en tinieblas, v 46
ii. Juzgaran a los oyentes en el día final, vv. 47 – 50

APLICACION PRÁCTICA

Desde el principio la misión de Jesús se cumplía entre individuos y gentes


de relaciones familiares, más bien que en asuntos de política o de "los
grandes". Yo puedo tener a Cristo en mi hogar, también. ¿He estado
aprovechando este privilegio?

No necesito temer que mi ofrenda a Cristo sea rechazado por su valor. El


pide que le dé mi ser. Una vez alabó a una viuda que dio dos monedas de
ínfimo valor, pero era todo lo que tenía.

Hoy Jesús se nos ofrece como Rey. ¿Estamos dándole primeramente


125

nuestra lealtad? ¿O hay otras personas a quienes nos afanamos más en


agradar?

Jesús anhelaba tener muchas amistades. El v. 24 muestra que su idea del


cielo es estar entre sus amigos, y el infierno es estar solo. ¿A cuántos
amigos llevaré yo al cielo? ¿He ganado a alguno para Cristo?

Si Jesús hubiera rehusado morir, habría quedado solo por la eternidad. ¿Y


nosotros? Demos pues gloria porque no rehusó, sino más bien se dejó
levantar.

Hay muchas personas hoy día convencidas de que el Evangelio es la


verdad, pero no quieren hacerse evangélicos por temor a la sociedad. ¿Cuál
será nuestro deber para con ellos?

Los conocimientos que yo tengo de la Palabra de Dios me juzgarán en el


día final. ¿Cuál será la sentencia? ¿Estoy obedeciendo los mandamientos
de Cristo, reconociendo que son de Dios mismo?

ILUSTRACIONES

(Juan 12:24). Id al antiguo cementerio de Northampton, Massachusetts, y


buscad allí la tumba del joven David Brainerd, que se encuentra junto a la
de la bella Jerusha Edwards, a quien él amó y con quien no pudo casarse
a causa de su muerte prematura. Cuántas esperanzas para la causa de
Cristo se perdieron con la muerte de aquel misionero, de quien ahora no
queda otra cosa sino su historia y unos centenares de indios
norteamericanos convertidos. Pero Jonatán Edwards, que esperaba poder
llamarlo yerno, escribió en un pequeño libro los hechos de su vida y dicho
librito tomó vuelo, a través de mares y fue a dar a la mesa de un
estudiante de Cambridge, Inglaterra, llamado Enrique Martyn.

¡Pobre Martyn! ¡Tuvo que sacrificarse con toda su erudición, su


inteligencia y sus oportunidades! ¿Qué logró él cuando volvió gravemente
enfermo de la India a su casa y marchó de nuevo a aquel lugar lejano y
funesto de Tocat, junto al Mar Negro, donde refrescaba su fiebre
abrasadora tirado en la tierra, y donde murió aislado?

¿Con qué fin se perdieron las vidas de estos hombres? De la sepultura del
joven Brainerd, y de la sepultura lejana y solitaria de Martyn que se
encuentra junto a las playas del Mar Negro, se ha levantado el ejército de
misioneros cristianos modernos. (L. M. Bacon, citado por Cowman).

No hay otra religión que pueda disputar la supremacía que tiene la religión
del Crucificado en los corazones de los hombres pecadores. El obispo
Talleyrand tuvo razón en la contestación que dio a un profesor francés,
que era un hombre muy sabio, pero incrédulo. Se acercó al obispo
diciéndole: "Ya que el cristianismo se halla moribundo pienso que conviene
126

fundar una religión nueva". Por ser religioso, pensó que el obispo podría
aconsejarle acerca del mejor modo de iniciar una nueva religión. La
contestación de Talleyrand fue así: "Le aconsejaría que consiguiera que lo
crucificaran las gentes y que usted resucitara al tercer día".

MI REY Y AMIGO

"Jesús es mi Rey soberano, mi gozo es cantar su loor; es Rey y me ve cual


hermano, es Rey y me imparte su amor. Dejando su trono de gloria me
vino a sacar de la escoria. ¡Y yo soy feliz, Y yo soy feliz por él!"

TAREA: JUAN 13:1-38

En los capítulos 13 al 17 Jesús está solo con sus discípulos y les habla sin
reserva, de un modo íntimo que no le fue posible usar en sus discursos
dirigidos al pueblo en general. Su amor y ternura se desbordan en
servirles. Léanse los vv. 1-20. Jesús en consciencia plena de su misión de
manifestar al Padre (v. 3) es impulsado por su gran afecto a llevar al cabo
un servicio humildísimo para sus discípulos. También habla francamente
acerca de la traición que saldría de entre ellos y procura evitar que ellos se
aparten de su fe.

Léanse los vv. 21-38. El espíritu de Jesús se turba por la presencia del
traidor (v. 21) y después que lo despide (v. 27) Jesús enseña que la clase
de amistad que él ha sentido para ellos debe ser esencial en sus discípulos
(vv. 34, 35). Habla a Pedro con franqueza de la falta de lealtad que va a
demostrar (vv. 36-38).

¿Por qué la historia de Juan, relativa a esta noche es tan distinta de las de
los otros evangelistas? ¿Cómo se alcanza la felicidad en la vida cristiana?
¿Cuál es el gran deseo de Jesús para los suyos?

Arreglar la libreta.

Memorizar por lo menos los vv. 34, 35.

LECCION XXI: JUAN 13:1 – 38

SALDO DE VERDAD

La consciencia de haber llegado al cumplimiento de su misión y de gozar


de la confianza de su Padre, junto con su desbordante afecto, movieron a
Jesús a realizar el acto simbólico, lavando los pies de los apóstoles.
127

Se desvistió de su ropa exterior y se ciñó con una toalla, como un esclavo,


para realizar este humilde servicio.

La protesta de Pedro terminó cuando supo que era necesario aquel acto
para tener parte con Jesús.

Después de esto Jesús explicó que todo servicio humilde a otros era un
deber de todos los que quisieran ser sus discípulos.

El servicio humilde, en nombre de Cristo, es lo que trae felicidad, no sólo


al servido, sino al servidor.

Judas Iscariote, que había tenido las mismas oportunidades que los
demás apóstoles, estaba con la idea de entregar a Jesús a los jefes
religiosos.

Jesús mostró su buena voluntad para con Judas, dándole el pan mojado,
pero ello sirvió para confirmar en el traidor su propósito.

Los demás apóstoles no comprendieron el significado de las palabras del


Maestro cuando despachó a Judas.

Jesús expresó su ternura hacia los suyos llamándoles "hijitos".

El mandamiento del cristianismo es amarnos unos a otros como Jesús


amó a los suyos.

Este amor entre los cristianos sirve de testimonio de su lealtad a Jesús.

Pedro se creía enteramente entregado en amor a su Maestro, pero Jesús le


predice su caída.

COMENTARIOS

DUMMELOW

La cena y el lavamiento de los pies: Esta cena está señalada por casi todas
las autoridades modernas como "la última Cena", la que se verificó el
jueves por la noche (Mat. 26:20; Mar. 14:17; Luc. 22:14). Escribiendo para
suplementar a los evangelios sinópticos, Juan pasa por alto casi todo lo
que ellos han referido, y así se explica por qué no incluye la institución de
la Santa Comunión. Los datos referidos por Juan solamente son el
lavamiento de los pies, lo del bocado mojado, los detalles acerca del
discípulo amado, y los discursos maravillosos, detalles que no mencionan
los demás evangelistas.

v. 8. Esta es una parábola de cosas espirituales. La aplicación del agua,


representa el perdón pleno y completo que Cristo ofrece a sus discípulos
128

en el santo bautismo, y que no es de repetirse; el lavamiento de los pies


simboliza el perdón diario, por arrepentimiento y oración, de pecados
cometidos después del bautismo.

ERDMAN

v. 34. Como palabra de despedida les da "un mandamiento nuevo"; era


este el antiguo mandamiento que Moisés había dado como resumen de la
ley total; pero Jesús lo hizo "nuevo", dándole un nuevo nivel, un motivo
nuevo: "os améis los unos a los otros, como yo os he amado". Su amor
tuvo que demostrarse en su muerte por otros. Este amor abnegado,
mostrado por sus seguidores, tiene que ser un testimonio al mundo del
discípulo verdadero.

MORGAN

Ahora, comenzamos una división del Evangelio de Juan que ocupa cinco
capítulos, desde el trece al diecisiete. Para el devoto estudiante de las
ordenanzas de Dios, nunca se acaban las maravillas que contiene esta
división. Jesús para entonces tiene unos treinta y tres años y medio de
edad. Ya tocaba a su fin su jornada terrena. El plazo de su ministerio era
bien breve, solamente tres años y medio. En estos cinco capítulos se nos
dan ojeadas solamente de Jesús y en verdad son reveladoras.

La palabra clave de esta división es "los suyos". Terminado ya su


ministerio público, nuestro Señor se dedica por unas cuantas horas al
círculo íntimo de sus apóstoles, los que aquí se llaman "los suyos", los que
del mundo Dios le había dado (cap. 17:6). Este período se divide en dos
partes, en cuanto al lugar. Durante la primera parte, los capítulos trece y
catorce, estuvieron juntos en el "aposento alto". Allí se celebró la Cena de
la Pascua que desde entonces fue relegada a la historia. Al fin del capítulo
14 Jesús dice: "Levantaos, vamos de aquí". Sin duda, salieron entonces del
aposento alto. En los capítulos quince al diecisiete el lugar era otro.

Juan no refiere la Cena Pascual ni la institución de la Santa Cena. Fue la


hora cuando lo viejo y lo nuevo se fundían, y Juan ha referido dos
incidentes relacionados con ellas. El primero fue una revelación de su
gracia y el otro de su gobierno. En el primero lo vemos ceñido con una
toalla, el distintivo del esclavo; en el segundo lo vemos expulsando al
traidor. Es aquella infinita y maravillosa fundición de debilidad y de
majestad, pero él está con los suyos. El mundo ha quedado excluido.

El acto simbólico de la gracia fue lavar los pies de los apóstoles. Leyendo
los vv. 13:1-4 nos fijamos en las palabras "sabiendo" (o conociendo) y
"amó". Lo que le movió a realizar este acto fue que "sabía" ciertas cosas y
en consecuencia, "amó". Primero: sabía que su hora había llegado para
que pasase de este mundo al Padre. Es de suprema importancia que en-
tendamos la enseñanza de la Escritura acerca del sentir de Jesús al
129

acercarse a la cruz. Muchas veces la muerte de Jesús se llama martirio,


como quien se entrega con valor a lo inevitable. Tal idea no tiene ni una
jota de verdad. Las historias del Nuevo Testamento todas lo revelan como
quien lleva al cabo, con semblante y actitud majestuosos, un programa
divino.

También, Jesús "sabía" que el Padre había dado todas las cosas en sus
manos: su Padre le confiaba to-do. Y "sabiendo", Jesús "amó". Amó a los
suyos hasta el fin. También se traduce, "hasta lo sumo".

vv. 34,35. El punto es éste: Jesús les daba un mandamiento que era nuevo
en su inspiración, que era su propio ejemplo. Desnudo de su dignidad,
ceñido como esclavo, él había lavado sus pies. Y había dicho que ellos
deberían hacerse unos a otros lo que él les había hecho. Este entonces, fue
su mandamiento único, final e inclusive: que se amaran unos a otros.

Entonces sigue el dicho tan significativo: "En es-to conocerán todos que
sois mis discípulos". No por el credo que rezan. No por el ropaje que lucen.
No por los himnos que cantan. No por el ritual que cumplen. Sino por el
hecho de que se aman unos a otros. Dice Tertuliano cómo en aquellos días
primitivos se admiraba acerca de los cristianos: "¡Cómo se aman entre sí!"
A medida que los cristianos faltan en amarse unos a otros el mundo deja
de creer en ellos y en su cristianismo. Es la cualidad necesaria del
discipulado, dijo Jesús.

BOSQUEJOS

Bosworth: Segunda División: Caps. 13-17. Una manifestación confidencial


y completa de Cristo a sus discípulos, dando resultados de confianza.

Watkins: IV. Una revelación más completa: crecimiento de la fe entre los


discípulos, 13: 1--17:26.

1. El amor en la humillación, 13:1-34.


2. Las últimas palabras de amor a los fieles, 13:35-- 16:33.

Erdman: La revelación a los discípulos y la culminación de la fe y de la


incredulidad, caps. 13-20.

1. La enseñanza confidencial, caps. 13-17..


a. El ministerio de amor, cap. 13.

EL AMOR SE DERRAMA EN SERVICIO

1. Las circunstancias, vv. 1-3


a. La última cena pascual, v. 1.
b. Jesús comprende que su hora es llegada, v. 1.
c. Judas dispuesto a traicionarlo, v. 2.
130

d. Íntima relación de Jesús con Dios Padre, v. 3.


2. Jesús lava los pies de los doce,
a. Quitando su ropa exterior, se ciñe con una toalla, v. 4.
b. Lava los pies de los discípulos y los seca con la toalla, v. 5.
c. Resistencia de Pedro vencido, vv. 13 - 17
d. Poniéndose su ropa, se vuelve a la mesa, v. 12.
3. Jesús explica su acto, vv. 13-17.
a. Les había puesto ejemplo, vv. 13-15.
b. Un siervo debe hacer lo mismo, vv. 16, 17.
4. El traidor despachado, vv. 18-30.
a. Jesús predice la traición, vv. 18-22.
b. Jesús señala al traidor, vv. 23-27.
c. Los discípulos no entienden, vv. 28, 29. 4. Sale Judas
Iscariote, v. 30.
5. Más explicaciones, vv. 31-38.
a. Dios Padre y el Hijo glorificados, vv. 31, 32.
b. Jesús anuncia su partida a sus "hijitos", v.
c. El nuevo mandamiento, vv. 34, 35.
d. Predice la negación de Pedro, vv. 36-38.

APLICACION PRÁCTICA

En el reino de Dios un hombre es grande, no por el número de personas


que le sirven, sino por el número de personas a quienes él sirve. ¿Qué tan
chiquito seré yo?

Los que hemos sido limpiados de la culpa del pecado por la sangre de
Cristo sólo necesitamos la limpieza diaria de nuestros fracasos cotidianos,
confesándolos a Dios y confiando en su perdón.

¿Podré llegar a ocupar en mi iglesia un puesto que me dé oportunidad de


servir humildemente a los hermanos?

Judas comenzó a desviarse cuando robaba a sus compañeros. Terminó


prestándose a entregar a su Maestro. ¿Estoy cometiendo faltas que
parecen pequeñas? ¡Cuidado!

Jesús puso un nuevo modelo para el amor, es decir, "como os he amado".


Así manda que los cristianos nos amemos unos a otros. ¿Estamos
cumpliendo?

¿Nuestra congregación es conocida por el amor que se deja ver entre los
miembros? Señor, envía un avivamiento de amor a tu Iglesia.

¿Estaré yo tan seguro como Pedro de no negar al Señor, y tan pronto a


hacerlo?
131

ILUSTRACIONES

Hace algunos años, Lough Fook, un cristiano chino, movido a compasión


por sus paisanos que trabajaban en las minas sudamericanas, se vendió a
sí mismo por un plazo de cinco años como esclavo, y fue enviado a
Demarara, con el fin de llevar el Evangelio a los chinos que trabajaban allí.
Trabajó con ellos en las minas y testificó de Jesús al mismo tiempo, hasta
que ganó a veinte hombres, de los que él pudiera decir como Pablo de
Onésimo: "que he engendrado en mis prisiones". Lough Fook murió hace
muchos años, pero antes ya había ganado casi doscientos discípulos, a
quienes dejó como miembros de una iglesia cristiana. A semejanza del
Señor, Fook "tomando la forma de siervo", sufrió la esclavitud voluntaria
para salvar a otros.

Un amigo fue a visitar al gran comerciante Juan Wanamaker, un día muy


ocupado. Se encontró con él saliendo del ascensor de su gran tienda en la
ciudad de Filadelfia. "Me da gusto verte", dijo el señor Wanamaker, "pero
me tendrás que dispensar esta vez, porque voy al entierro de una niñita de
nuestra Escuela Dominical". ¿Cómo podría un hombre tan ocupado hallar
tiempo para tales cosas? Pues, él se daba tiempo. Se daba tiempo para
servir. Por eso era un gran hombre.

TAREA: JUAN 14:1-31

Léase todo el capítulo rápidamente para descubrir el tema que trata en lo


general. Compárese el resultado con el siguiente resumen:

Jesús ruega a los de su círculo íntimo que crean en él como revelación de


Dios (vv. 1, 6-11), ofreciendo como motivo de la fe, los triunfos que les
serán posibles por medio de la oración en su nombre (vv. 11-14) ; la
compañía del Espíritu de Dios, santo, eterno y consolador, que está por
venir (vv. 16-26), y la paz que él les hereda (v. 27).

Hágase un resumen de las preguntas que le hicieron a Jesús en este


capítulo y el anterior. ¿Quiénes preguntaron? ¿Qué cosas preguntaron?
¿Cómo les contestó en cada caso?

Los vv. 1-3 y 27 han servido a muchos creyentes como tónico contra la
zozobra. Es bueno atesorarlos en la memoria para los tiempos difíciles.

Arreglar la libreta.

Escoger versículos para memorizarlos.

LECCIÓN XXII: JUAN 14:1-31


132

SALDO DE VERDAD

La confianza en Dios y en su Hijo Jesucristo echa fuera el temor del


corazón del hombre.

Vivir en compañerismo con nuestros amados es lo que más anhelamos.


Jesucristo, el que más amamos, fue a preparar tal morada para nosotros
sus hermanos. Más tarde volverá a llevarnos con él.

El único modo de llegar a Dios es por Jesucristo. No hay otro medio. Sólo
por él se sabe la verdad. Sólo por él se puede vivir.

Dios el Padre y Jesucristo tienen el mismo carácter. Jesús es la completa


revelación de la personalidad de Dios el Padre.

Las enseñanzas de Jesús, más que sus milagros, atestiguan su divinidad.


Dios y Jesucristo han dispuesto que los creyentes en Cristo hagan obras
mayores que las suyas.

Pedir a Dios en nombre de Cristo, para que el Padre sea glorificado en el


Hijo, es la petición más eficaz.

Obedecer los mandamientos de Dios es el modo de manifestar que hay


amor divino en nuestro corazón.

El Espíritu Santo fue enviado para llevar al cabo la obra que Jesús
principió. Su misión con los creyentes, consiste en morar en ellos e
inspirarles para cumplir el deber de llevar el conocimiento de Cristo a toda
criatura.

El Espíritu recordaría a los apóstoles las enseñanzas de Jesús. El


Evangelio de Juan es un ejemplo de esa recordación.

La paz del creyente es de Cristo, y no depende de las circunstancias


exteriores.

Todo lo que Jesucristo estaba destinado a hacer tuvo que cumplirse, hasta
el caso de someterse al poder del diablo, pero para quebrantar ese mismo
poder.

COMENTARIOS

ERDMAN

vv. 1-3. Estas palabras son propiamente de aliento: se acerca la partida del
Maestro, pero habrá una reunión no muy lejana, y eterna. Por
consiguiente había motivo para turbarse. Jesús acababa de decirles que
uno de ellos le iba a entregar, que Pedro le negaría, y, más espantoso
todavía, que él se iba a donde ellos no podrían seguirle. A pesar de todo
133

eso, ellos deberían confiar en la bondad de Dios y en sus propios


propósitos de amor. "Creed en Dios; creed en mí". Este es el remedio para
los corazones angustiados.

En la casa de mi Padre hay lugar para todos y una bienvenida para todos.
Tal era el estado y lugar a donde Jesús iba. En el caso de que no hubiera
tal lugar celestial de reunión, él no les hubiera animado a esperar una
eternidad bendita de compañerismo. Voy a preparar lugar para vosotros.
Por su muerte, por su ascensión y glorificación, abría el camino para llegar
al Padre, y a la felicidad de su morada. Vendré y os recibiré: la venida
espiritual, que se describe en este capítulo y los dos siguientes tiene que
dar por resultado un compañerismo íntimo y personal con Jesús. Pero
tendría su consumación hasta su regreso en gloria, y en la reunión
postrera, en la casa del Padre.

MORGAN

vv. 4-6. Jesús les dice que sabían a dónde iba él y sabían el camino.
Tomás, el magnífico, el honrado discípulo que no quiso parecer más
entendido de lo que era, con franqueza contradice a Jesús- o nos has
dicho adónde, ¿cómo puede uno saber el camino cuando no sabe a dónde
vas?" Entonces, contestando esa franca contradicción, vino la grandiosa
declara- "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Se entiende que él les
había dicho que iba ala Padre." Yo mismo soy el camino al Padre; por eso,
soy el camino a todas las moradas de la casa del Padre. Soy la verdad
acerca del Padre, y por lo tanto, acerca de toda la creación, de todo el
universo, de todo ser. Soy la vida, la misma vida del Padre, y por lo tanto,
el ser en quien, como dijo San Pablo, subsiste todas las cosas. Esa palabra
de Jesús ilumino toda la oscuridad que envolvían las mentes de aquellos
hombres. Soy el camino al Padre y al universo. Soy la verdad, la
interpretación final de todas las cosas. Y, después de todo, de todo aquel
universo, soy yo la vida.

Al comenzar estos estudios insistí, y quiero volver a llamar la atención al


hecho de que las obras que llamamos milagros, no demuestran la deidad
de Jesús. Son sus palabras las que demuestran esa deidad. Poner estas
palabras en labios de otro, que no sea Jesús, es cosa imposible. En medio
de ese pequeño grupo, con el infierno que ruge afuera entre los sacerdotes,
entre Judas, y otros enemigos que procuraban su muerte, él dijo a las
almas que buscaban saber el más allá: "Yo soy el camino, y la verdad, y la
vida". Sígueme y tendrás un piloto hacia cualquier parte del Universo de
Dios. Seguidme, y tendréis la interpretación de todos los secretos;
seguidme y conoceréis el compañerismo de las edades. Yo voy al Padre. Yo
soy la misma vida del Padre Celestial.

vv. 8-11. Jesús reclamó ser el que revela a Dios Entonces, cuando
nosotros presentarnos a alguna persona, sea hombre, mujer, joven o
señorita, a Jesucristo, la estamos presentando a Dios. Eso es lo que quiere
134

decir el cristianismo.

vv. 16, 17. Jesús no terminó allí, sino que declaró que tenía que venir una
interpretación de la Revelación. Enviaré otro Consolador, un abogado, y su
trabajo será el de interpretarme. Al interpretar el Espíritu a Cristo, los
hombres encuentran a Dios. Este es el único modo como la humanidad
suplirá sus necesidades. El hombre nunca encontrará a Dios palpando en
la naturaleza. Uno me dice que ha dejado de asistir al templo y que se ha
puesto a adorar a Dios en el campo. Ese tal se engaña. Nunca nos
acercamos a Dios de este modo para satisfacer la profunda necesidad
humana. Quizás nuestros sentidos nos den alguna sensación estética en el
campo, pero, ¡por Dios! no llaméis religión a eso. No os imagináis que
estáis tratando con Dios. "Nadie viene al Padre sino por mí". Mandaré al
Espíritu y él me ha de interpretar; de este modo los hombres encontrarán
a Dios. No hay otro camino.

DUMMELOW

v. 16. Consolador, o Abogado, o Auxiliador. Aunque sea muy conveniente


la palabra "consolador" como está traducida, no cabe duda que el
verdadero significado de la palabra griega Paracletos es "abogado". Se
presenta el Espíritu Santo como Representante de Jesucristo en la tierra,
llevando a cabo su obra y fortaleciendo a sus discípulos para que cumplan
su vocación. Como abogado de Cristo, defiende la causa de Cristo en los
corazones de sus discípulos y apela a la mejor conciencia del "mundo",
convenciéndolos del pecado, de justicia y de juicio (16:8). Inspira a los
creyentes en el sentido de la oración, y cuando oramos, él mismo pide por
nosotros con gemidos indecibles (Rom. 8:26). Los discípulos deben
entregarse a su dirección con completa confianza, porque él es Espíritu de
verdad. El guía, no tanto por autoridad externa, cuanto por una luz
interna suya que alumbra en el corazón; es un monitor que reglamenta las
fuentes secretas del carácter. En el momento de la venida del Espíritu a la
tierra, Cristo mismo viene a morar por la fe en los corazones de los suyos.
Sin embargo, no debe confundirse con el Cristo, porque es "otro
Consolador". Las funciones de este Consolador atestiguan su divinidad con
toda claridad.

v. 26. El os enseñará todas las cosas, es decir, toda la verdad necesaria


para vuestra salvación. Con esto se reprueba a los que quisieran limitar la
doctrina de la Religión Cristiana a las palabras de Cristo, contenidas en los
cuatro evangelios. Os recordará todas las cosas; el Espíritu despertaría las
palabras de Cristo que habían quedado dormidas en la memoria de los
discípulos, y haría que germinaran y llevaran fruto después de muchos
días. De esta verdad el mismo Evangelio de Juan es el ejemplo más
insigne, pues se cree que fue escrito por los años 90 ó 100 después de
Cristo; por lo menos sesenta años después de su muerte.
135

BOSWORTH

v. 8. Felipe pide una demostración semejante a la que se describe en


Éxodo 33:18-23. Jesús contesta que su propio carácter, expresado en la
vida diaria, es una demostración perfecta. Sus palabras y hechos de amor
le constituyen en una expresión intachable del Dios invisible. Dios no es
como Jesús simplemente, sino que Dios está en Jesús (vv. 9, 10). Jesús
siente que su propia conciencia personal es tal, y quisiera que sus
discípulos le tuvieran confianza suficiente para aceptar su testimonio
acerca de su propia conciencia; pero si esto es demasiado difícil para ellos,
entonces pide que se convenzan por el carácter de sus obras de amor y de
poder (v. 11). Cualquiera que cree en mí podrá llevar a cabo por la oración,
resultados mayores que los que yo he podido lograr (vv. 12-15). Esto lo
haréis porque os amo tanto. Es decir, él siente tanta satisfacción en los
triunfos de sus discípulos como en los propios, y desea compartir con ellos
sus propios éxitos.

BOSQUEJOS

Véanse las páginas 235 y 236. Al de Erdman agréguese A. 2: Palabras de


aliento, caps. 14-16.

RAZONES DE LA PARTIDA DE JESÚS

Juan 14:1-31

1. Va a preparar morada para los suyos, vv. 1-3.


a. La confianza echa fuera el temor, v. 1.
b. El lugar: la casa de su Padre, v. 2.
c. Vendrá por ellos más tarde, v. 3.
d. Vida de feliz compañerismo con Cristo, v. 3.
2. Va a servir de Camino para llegar a Dios, vv. 4-6.
a. Dice que ellos saben dónde y cómo, v. 4.
b. Tomás dice que no saben ni dónde ni cómo, v. 5.
c. Contesta que él es el Camino y no hay otro, v. 6.
3. La revelación de Dios Padre en Jesucristo está completa, vv. 7-11.
a. Conociendo a Jesús, se conoce a Dios, v. 7.
b. Felipe pide a Dios Padre, v. 8
c. Contestación de Jesús, vv. 9-11.
i. El que me ha visto, ha visto al Padre, v. 9.
ii. Las palabras que hablo son del Padre, v. 10.
iii. Las obras que hago son la prueba, v. 11.
4. Va a contestar las oraciones de los fieles, vv. 12-14.
a. Los suyos harán obras mayores, v. 12.
b. Sus peticiones se cumplirán, para gloria de Dios, v. 13.
c. Se harán en nombre de Cristo, v. 14.
5. Va para que venga el Consolador, vv. 15-26.
136

a. El amor demostrado por la obediencia, v. 15.


b. Personalidad del Espíritu Santo, vv. 16, 17.
c. En él, Jesús mismo estará presente, vv. 18-21.
i. Judas pregunta por qué no se manifiesta al mundo, vv.
21, 22.
ii. Contestación: el amor es necesario para obedecer, vv.
23, 24.
d. El Espíritu Santo interpretará a Jesús, vv. 25, 26.
6. Conclusión, vv. 27-31.
a. La paz que Cristo da, v. 27.
b. Esperarán su partida y su regreso, vv. 28, 29.
c. Lo demás de su misión debe cumplirse, vv. 30, 31.

APLICACION PRÁCTICA

El cielo es muy grande. Tiene muchas moradas o mundos: es lugar para


mucha gente. Hay allí lugar para mí. ¿Me estoy preparando para poder
apreciar esa clase de morada? ¿Qué clase de lugares me gustan más
ahora? ¿Así será el cielo? Quizás necesito cultivar otros gustos.

Jesús es el Camino al cielo. ¿Lo estoy yo siguiendo? Jesús es la verdad.


¿He aceptado a Jesús como la verdad pura? El es la Vida. ¿Es él la vida
que yo llevo?

¿Cómo se hace para llevar a alguna persona a Dios? Se le habla de Jesús,


y conociendo a Jesús se conoce a Dios.

¿Estoy yo aprovechando los servicios de mi abogado? ¿Qué es lo que él


debe hacer por mí? El es una Fuerza que está a mi lado para ayudarme. El
es mi guía, el que me enseña el Camino y me indica qué cosa debo hacer.
Las puertas de la oración esperan que yo las abra. Cristo ofrece hacer lo
que yo pida para gloria de Dios en nombre de él.

¿Estoy gozando de la herencia de paz que Cristo Jesús me dejó?

ILUSTRACIONES

Un joven oficial del ejército fue enviado a un lugar lejano y no le fue


posible llevar a su esposa con quien acababa de casarse. Pero le dijo: "No
sé cuándo podré regresar. Puede que no sea pronto". Un día ella recibió
una carta de él. Le mandó también una caja de regalos preciosos. De
repente ella oyó pasos. Alzó la vista y allí estaba su esposo en la puerta.
Tiró ella la carta y, tropezando con la caja de regalos, se echó en los brazos
de su amado. Ya no deseaba cartas ni regalos, porque tenía a su esposo.
Así un día nosotros tendremos a nuestro Señor, y no necesitaremos cartas
ni regalos.

"OBRAS MAYORES". Las obras del alma son mayores que las del cuerpo
137

físico, como la joya es más preciosa que su estuche. La salvación de un


hombre como Jorge Müller nos lo demuestra. Era ladrón experto a los diez
años; borracho a los dieciséis y preso a los diecisiete años. Este fue
convertido y llegó a ser uno de los hombres más útiles de su país,
Inglaterra. Protegía huérfanos desamparados, y los sostenía por el poder
de la oración. Ciertamente es una obra mayor que la resurrección de
Lázaro.

Ven, Santo Espíritu de amor, promesa celestial, de influjo vivificador,


precioso manantial.

Remedia tú mi ceguedad, pues quiero conocer cuán grande es la fragilidad


de mi caído ser.

El fuego de consagración ¡oh dígnate encender en mi helado corazón y


renovar mi ser.

Desciende a mi corazón, Consolador y luz; desciende a mí, precioso Don,


legado por Jesús.

TAREA: JUAN 15:1-27.

La conversación de Jesús que se refiere en el capítulo 14 fue interrumpida


y se fueron a otra parte. Quizás al Monte de las Olivas. Puede ser que él
viera por el camino una vid que le sugirió la parábola que tenemos en el
capítulo 15, pero la figura de la vid se había usado muchas veces en la
literatura hebrea.

Léase rápidamente el capítulo 15 para darse cuenta de lo que trata.


Estúdiese más detenidamente usando el siguiente resumen: Jesús llama la
atención a la relación íntima y personal que existirá entre él mismo y a
aquellos que creen en él (vv. 1-8) ; les dice qué tanto les ama (vv. 9-16) ;
con ternura les advierte que han de sufrir por su lealtad a él (vv. 17- 25) ;
pero Dios mismo, por medio de su Espíritu, les ayudará en su testimonio
(vv. 26, 27).

¿Cuáles son las evidencias de la unión espiritual con Cristo?

¿Qué tiene que ver la obediencia a los mandamientos divinos con la


producción de fruto en la vida cristiana?

¿Qué debe esperarse que sea la actitud del mundo hacia el fiel cristiano?
Arreglar la libreta. Escoger versículos para memorizarlos.

LECCIÓN XXIII: JUAN 15:1-27


138

SALDO DE VERDAD

Jesús usó la figura de una vid con sus vástagos para representar su
propia relación con sus discípulos. Jesús es la vid, la vid verdadera.

Dios Padre, que es el labrador, quita de la vid los vástagos inútiles, los que
no dan fruto.

También el Padre poda los pimpollos buenos para que produzcan mejor.

La palabra de Cristo es el instrumento que limpia a los creyentes.

Lo productivo de los pimpollos depende de su unión con la vid, pues no


pueden dar fruto solos.

El discípulo de Jesús depende de su unión espiritual con él para poder


producir. Solo el discípulo, queda estéril, se seca y se destruye.

Esta estrecha unión con Cristo y la ayuda de su palabra, hacen que el


discípulo en sus oraciones pida y reciba para gloria de Dios.

El amor divino, que ha sido demostrado por el Padre y el Hijo, se ofrece al


discípulo, quien prueba haberlo recibido obedeciendo los mandamientos
de Dios.

La obediencia produce felicidad en la vida del creyente.

Jesús repite su mandamiento anterior, que se amen unos a otros, y les


indica la prueba suprema de tal amor: poner la vida por el amado.

Tal amor, existiendo entre Jesús y sus discípulos, origina que sus
relaciones maduren en forma de una confianza mutua y completa, que él
llama "amistad".

Jesús elige a los que han de entrar en esta feliz relación con él y sus vidas
resultan productoras de buenas obras y de peticiones felizmente logradas.

No es de admirarse que los que gocen de esta amistad divina, sufran el


odio del mundo y sean atropellados por él, sabiendo que al Hijo de Dios lo
crucificaron primero.

No por ignorancia rechazaron a Jesús, pues a pesar de sus grandes


señales, sin causa lo odiaron.

El Espíritu Santo llevó adelante la obra que Jesucristo había hecho


agregando su testimonio al de los apóstoles.
139

COMENTARIOS

SCÍO DE SAN MIGUEL

No han sido vuestros méritos, sino mi misericordia, mi gracia y mi bondad


la que os ha prevenido para que de malos fuerais buenos; ella os ha
escogido entre muchos millares para haceros apóstoles, para enseñaros el
camino de la verdad, para que después se lo enseñéis a otros, les
prediquéis mi Evangelio, los convirtáis del mundo, padezcáis por mi
nombre, y que el fruto de vuestras fatigas sea permanente: y finalmente os
pongáis en situación de que mi Padre os conceda todo lo que le pidiereis.

El Espíritu consolador y de verdad, que procede de mí como del Padre,


dará testimonio de mí, haciendo conocer que soy verdaderamente Dios, y
que todo lo que he hecho y padecido durante mi vida, ha sido por la
redención del Universo. Y este mismo Espíritu, que os llenará a vosotros,
hará que deis también testimonio de mí como testigos oculares de mi vida,
de la santidad de mi doctrina, y de tantas obras milagrosas que sólo un
Dios podía hacer.

ERDMAN

Para consolar a sus discípulos, nuestro Señor al despedirse les aseguró


que por su Espíritu estaría presente con ellos y su obra sería, llevada
adelante. Esa misma verdad cobra potencia con la figura de la vid y sus
pimpollos. Los discípulos estarían en una unión con él tan real, que en
ellos llevaría fruto, como la vid en sus ramas lo lleva. La fe se manifiesta si
nosotros moramos en él en una relación tan estrecha como la de la vid con
sus ramas. El resultado será rico fruto de experiencias espirituales, de
cualidades cristianas y de almas ganadas para Cristo.

Primero, Jesús expresa el desagrado de su Padre respecto de sus


seguidores infieles, los pámpanos que no dan fruto. Luego menciona la
medida para fortalecer la vida espiritual de los fieles. Se trata de podar: se
corta lo seco y aun una parte de lo vivo para que los racimos salgan más
grandes y ricos. Así Dios, por estas providencias, disciplina a los
cristianos, restringe sus tendencias naturales, acciones y deseos insanos,
para que se manifiesten en ellos las virtudes de nuestro Señor y la obra
suya se haga por nosotros.

Sin embargo, la condición suprema de llevar fruto es morar en Cristo,


como las ramas absorben savia de la vid. Esta unión, si se caracteriza por
una verdadera sumisión a la voluntad de Cristo, redunda en frutos
apetecibles (v. 7). Aquí se introduce un elemento nuevo, la oración; pero la
relación es viva. La persona que está unida a Cristo en obediencia
confiada, que medita su palabra y se deja guiar por su Espíritu, pedirá el
éxito de la obra divina en su propia experiencia y en el mundo. El poder de
140

una oración de esta clase, no tiene límites.

v. 11. ¡Cuántas veces somos tentados a creer que el pecado nos traerá
felicidad! El gozo es la flor de la justicia. Siempre resulta de la obediencia a
Cristo y sólo de ella.

v. 12. Jesús reconcentra todos sus mandamientos en una sola ley de


amor. El demuestra este amor por su propio sacrificio que tenía que
realizar el día siguiente sobre la cruz, y por su divina amistad que le hizo
compartir con sus discípulos todos los planes y propósitos, y por el trabajo
que habían de hacer por él, revelando las virtudes verdaderas y en la
salvación de almas inmortales; obra que tenía que llevarse a cabo por la
oración en su nombre.

MORGAN

La figura de la vid era muy conocida por los que la oyeron. Nuestro Señor
no usó una idea nueva, sino la que había tomado lugar en la literatura
judía por muchos años; y en la vida nacional de ellos había llegado a tener
un simbolismo. En el Salmo 80:8-16 hayamos representado ese
simbolismo de su vida nacional. Los profetas usaron la figura de una vid
con muchas ramas: Oseas, Isaías, Jeremías y Ezequiel. Durante el tiempo
de los macabeos hicieron de la vid el símbolo de su nacionalidad, y ahora
Jesús les dice: "Yo soy la vid, la verdadera". No muchas horas antes él
había usado también esa figura (Luc. 20:9-16), con la cual él repudió a la
nación judía. Dios no había fracasado, aunque la nación sí había
fracasado. Dios no había abandonado sus propósitos. Quien plantó la vid
para que llevase fruto no quedó vencido, por eso dice: "Yo soy la vid
verdadera". Con esta gran parábola él traspasó los privilegios y las
responsabilidades del pueblo judío a su misma persona y a la Iglesia que le
seguía: "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos". Ese grupito de hombres:
ellos eran los pámpanos. La condición es que moren en él y el resultado
deseado, es que den fruto. Si estamos morando en él y sus palabras en
nosotros, no pediremos a Dios cosas que no estén de acuerdo con su
voluntad. Lo que se desea es fruto (v. 8). El valor de la unión es que
admitamos una relación que nos da el privilegio de acercarnos a Dios y el
derecho de demandar. Así él puede hacer lo que de otro modo no haría, y
entonces mucho fruto se produce.

vv. 18-21. El mundo ama lo suyo, y aborrece lo que no es de su carnada.


Por eso odia a Cristo. El mundo vive para el materialismo y ama lo suyo,
su pueblo, sus costumbres, su egoísmo. Aborrece a Cristo porque le dice:
"Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo y tome su cruz y
sígame". Por eso el mundo odia a los seguidores de Cristo. Más la unión
con Jesucristo significa nuestro compañerismo con él en medio de los
sufrimientos de este mundo.
141

BOSQUEJOS

Véanse las páginas 245, 246 y 247.

LA UNIÓN CON CRISTO PRODUCE FRUTO Y FELICIDAD: JUAN 15:1-


27

1. La parábola de la vid y los pámpanos, vv. 1-8.


a. Cristo la vid y Dios Padre el labrador, v. 1
b. Los pámpanos, vv. 2, 3.
i. Los estériles son cortados, v. 2.
ii. Los útiles se podan, v. 2.
iii. Representan a los discípulos, limpios por la palabra de
Cristo, v. 3.
c. Importancia de la unión, vv. 4-7.
i. No puede haber fruto sin ella, v. 4.
ii. Con ella hay mucho fruto, v. 5.
iii. Los pámpanos separados mueren, v. 6.
iv. Cuando hay unión, las peticiones se conceden, v. 7.
d. Dios es glorificado, v. 8.
i. En la abundancia de frutos.
ii. En los fieles discípulos de Cristo.

2. El amor cristiano es el fruto más notable, vv. 9-17.


a. El modelo, vv. 9-11.
i. El amor del Padre hacia Cristo, v. 9.
ii. El amor de Cristo para los discípulos, v. 9.
iii. Logrado por la obediencia, v. 10.
iv. Resultado: felicidad, v. 11.
b. El mandamiento, vv. 12-15.
i. Amarse unos a otros como Cristo los amó, v. 12.
ii. El amor supremo: poner la vida por los amigos, v. 13.
iii. La amistad de Cristo para los obedientes, v. 14.
iv. Amistad en lugar de servidumbre, v. 15.
c. Elegidos por Cristo para ciertos fines, v. 16.
d. El mandamiento repetido, v. 17.

3. Debe esperarse el odio del mundo, vv. 18-25.


a. Odio a Cristo primero, v. 18.
b. Odiará a los que son de Cristo, vv. 19-22.
i. Si fueran suyos los amaría, v. 19.
ii. Siendo de Cristo los perseguirá, vv. 20-24.
1. Porque el siervo no es mayor que su Señor, v. 20.
2. Porque rechazan el testimonio de Cristo, vv. 21,
22.
3. Porque rechazan las señales, vv. 23, 24.
4. La palabra profética cumplida, v. 25.
142

4. Testimonio seguirá fielmente, vv. 26, 27.


a. El testigo esperado, el Espíritu Santo, v. 26.
i. Consolador de los fieles.
ii. Espíritu de verdad.
iii. Enviado por Dios Padre y Dios Hijo.
b. Los apóstoles testificarán de lo que oyeron y vieron, v. 27.

APLICACION PRÁCTICA

La unión con Cristo quiere decir algo más que ser miembro de una iglesia.
Es una unión espiritual y estrecha, como la vid y sus pámpanos. ¿Correrá
por todo mí ser la savia de Cristo?

La prueba de estar unidos es la producción de fruto: obediencia a los


mandamientos de Cristo, especialmente el amor a los demás y el gozo.

Esta buena voluntad amplia y constante debe mostrarse también en las


situaciones difíciles y para con los de diferente ideología. ¿Cómo haré? Sólo
se puede hacer guardando una estrecha comunión con el corazón de
Jesucristo.

¿De dónde esperamos obtener nuestra felicidad? ¿Cómo acostumbramos


buscarla?

¿El amor a los demás miembros será más importante que todo lo demás
que se hace en la iglesia? Se podrán dirigir cultos y dar buenas ofrendas
quizás con el fin de lucir. ¿No será éste el motivo por el que nuestro
servicio no da resultados en virtudes cristianas y almas salvadas?

¿Qué tal soporto yo el odio del mundo? O, ¿será que no me odian porque
no notan suficiente diferencia en mis costumbres y las suyas?

¿Me ha concedido Dios lo que le he pedido? Si no, ¿cuál será la causa?


Quizás el versículo 7 me ayudará a comprender y a remediar esto.

Jesús dice que nosotros daremos testimonio; el poderoso Espíritu de Dios


nos ayudará a testificar que Cristo es el que nos ha ayudado a llegar a la
comunión con Dios el Padre.

ILUSTRACIONES

Una señora aceptó a Cristo cuando ya estaba bastante anciana y tenía


tanto gusto que siempre rebosaba alegría y platicaba constantemente de
su conversión y del Evangelio. "No conviene que hables tanto de eso", le
dijo una de sus amigas. "¿Si el Señor te dejara resbalar por sus dedos?"
"Pero yo soy uno de sus dedos", contestó la anciana. Tenía razón. Cada
uno de los que hemos aceptado a Cristo como nuestro Salvador, somos
parte de su cuerpo, de él mismo.
143

Un ministro cristiano dijo que la oración abre la caja fuerte del Cielo con
todos sus recursos y que Juan 15:7 es el secreto de la combinación de la
cerradura. ¿Sabes cómo funciona una cerradura de combinación? Primero
hay que darle vuelta hasta el punto. "Si estuviereis en mí", "Si moráis en
mí", dice la Versión Moderna. ¡ Alto! ¿Qué quiere decir morar en un lugar?
Haberse cambiado allí para vivir. ¿Tú estás morando en Cristo? Ahora,
dale vuelta al segundo punto, "y mis palabras moran en vosotros". ¡Alto!
'Están las palabras de Cristo escondidas en tu corazón? Si es así, tú
abrirás la cerradura. ¿Qué dice Juan 15:7?

Aquí hay dos muchachos. Los dos han hecho profesión de fe y son muy
aseados. Si realmente están unidos a Cristo habrá resultados visibles.
Esto no puede saberse mirando sólo el registro de la iglesia. Hay que
buscar fruto en estos pámpanos. ¿Lo hay? ¿Se encuentran algunos
racimos de uvas en ellas? A uno se le olvida leer su Biblia; sus oraciones
consisten en unas palabras rutinarias que repite antes de meterse a la
cama en la noche. La Escuela Dominical le choca. Sus amigos son jóvenes
mundanos, pero él no hace la lucha de llevarlos al templo. No hay fruto en
este pámpano.

Vamos mirando al otro lado que se le parece mucho. ¿Habrá fruto? El


director de la escuela dice: "Este muchacho es un tesoro". Dice su patrón
en la tienda donde trabaja en sus horas libres: "Siempre tengo confianza
en él". Sus vecinos dicen: "Es el muchacho más comedido de nuestro
rumbo". Dice su mamá: "Nunca pierdo el sueño por causa de mi hijo".
Otros vecinos dicen: "Es el más alegre de todos". Averiguando su conducta
íntima, encontramos que él lee su Biblia y hace oración todos los días, y
procura llevar a sus compañeros al templo. Este sí está llevando fruto.

TAREA: JUAN 16:1-33.

Léase el capítulo con el fin de fijarse en los detalles que indican el amor de
Jesús para sus discípulos y su actitud al despedirse de ellos.

Léase nuevamente para notar la actitud de Jesús ante su muerte que se


aproximaba. ¿Es de derrota o de triunfo?

¿Cuál es la enseñanza acerca de las tres personas de la Trinidad?

¿Cuál debe ser el pensamiento del creyente en cuanto a las persecuciones?


¿Es de esperarse que el cristiano viva triste en este mundo? ¿Qué espera
Cristo de nosotros en este sentido?

Arreglar la libreta. Escoger versículos para memorizarlos.


144

LECCIÓN XXIV: JUAN 16:1-33

SALDO DE VERDAD

Jesús advirtió de antemano a sus discípulos que tendrían muchos


sufrimientos, para que al llegar los tiempos dificultosos, no fueran
sorprendidos ni dieran media vuelta.

El motivo del odio de los hombres contra los cristianos, es su ignorancia


de Dios y de Cristo.

Al principio Jesús no había revelado estas cosas que les esperaban, porque
él estaba con ellos todavía para irlos preparando. Mas ahora el tiempo de
su partida había llegado.

Viendo la tristeza de sus discípulos les aseguró que su separación sería


ventajosa para ellos, porque el Espíritu Santo vendría a substituirlo.

La obra del Espíritu consistiría en hacer entender al mundo la realidad y el


significado del pecado, de la justicia y del juicio.

El pecado, ante todo, consiste en rechazar a Cristo que es puro, bueno y


santo.

La rectitud de criterio y de comportamiento serán entendidos porque el


Hijo del hombre, a quien el mundo rechazó, sería recibido por Dios el
Padre. Dondequiera que Cristo es predicado, llega a ser el dechado. El
juicio, es decir, el poder para distinguir entre lo bueno y lo malo, tendrá
que fungir condenando el espíritu orgulloso de este mundo.

Jesús quería decir muchas cosas a sus discípulos pero sabía que ellos no
podrían soportarlas todavía. Por eso el Espíritu Santo llevaría adelante esa
obra, revelando verdades nuevas del Padre, y haciéndoles entender mejor
las enseñanzas de Jesucristo mismo.

La duda de los apóstoles acerca de la partida de su Maestro le hizo dar la


promesa de volver su tristeza en gozo, y de concederles todo lo que
pidieran al Padre en su nombre. Por primera vez les da el privilegio de
pedir en nombre suyo, con el fin de volver su pesar en gozo.

Jesús sabe que más tarde sus discípulos entenderán mejor las verdades
que a él le son de tanta importancia. Para eso venía el Espíritu Santo.

La fe de los discípulos en Jesús, y el amor de Jesús para ellos los han


hecho muy amados de su Padre.

Los discípulos expresaron haber entendido las palabras de Jesús, pero él


les advirtió que muy pronto lo dejarían solo, aunque no sería abandonado
145

de su Padre.

Su largo discurso se encaminó a que ellos adquirieran confianza y paz en


sus almas. Aunque se sufra en este mundo, no será para siempre, pues
Jesús ha triunfado.

COMENTARIOS

DUMMELOW

vv. 14, 15. Este es uno de los principales pasajes trinitarias del Nuevo
Testamento. (1) En él las tres personas se distinguen claramente; (2) Aquí
se enseña una subordinación relativa: el Padre entregando lo que tiene al
Hijo, y el Hijo comunicando todo lo suyo al Espíritu; (3) La igualdad de sus
esencias se afirma definitivamente, porque "todo lo que tiene el Padre, mío
es"; quiere decir, su naturaleza y atributos, los cuales comunica al
Espíritu. Este glorificaría a Cristo, revelando progresivamente el significado
completo de la doctrina cristiana.

vv. 25, 26. Muchos de los dichos de nuestro Señor fueron oscuros y
enigmáticos para los apóstoles, hasta que la venida del Espíritu Santo les
descubrió su significado. Las meras palabras no pudieron expresar
ampliamente las cosas de Dios. Hace falta la enseñanza del Espíritu para
aclarar al alma el mensaje de la salvación de Dios. La hora viene, quiere
decir que llega la dispensación del Espíritu Santo que comenzó en el
Pentecostés. "Después del Pentecostés vosotros tendréis acceso directo al
Padre. Podréis pedir directamente en mi nombre lo que necesitéis; no será
preciso, como ahora, acudir a mí primero para decir que yo lleve vuestras
necesidades ante el Padre". Este texto no niega la intercesión celestial de
Cristo (Rom. 8:34; Heb. 7:25; I Juan 2:1), sino un entendimiento tal de el
que estorbe a los hijos de Dios para llegar a su Padre.

ERDMAN

De aquellos que rechazan a Cristo y sus palabras de verdad, el cristiano no


puede esperar otra cosa más que enemistad, persecución y muerte; el
siervo será odiado como fue odiado el Maestro, y por causa de él.

Esta enemistad se atribuye a la ignorancia acerca de Dios, a conceptos


falsos de su naturaleza y voluntad; pero se atribuye también a una
ignorancia voluntariosa, testaruda y pecaminosa; al odio contra él, como
está revelado por Jesucristo. El testimonio preclaro ofrecido por las
palabras y las obras de Cristo hacía más grande su culpabilidad (15:22-
24). En ninguna parte de su Evangelio ha declarado Juan con más
claridad la naturaleza pecaminosa de la incredulidad y el peligro de
rechazar a Cristo; porque el negar sus palabras y el rehusar ser su
discípulo, equivale a odiar a Dios y condenarse a sí mismo.
146

MORGAN

vv. 7-11. Jesús enseñó a sus discípulos cuál sería su equipo para salir a
este mundo hostil. Dice:

"Os es necesario (os conviene) que yo vaya". Dentro de poco todos lo


dejarían, sin embargo, todos lo amaban y le eran leales. El terror único
que les llenaba el corazón era el temor del futuro sin él. Y ahora él les dice:
"Os conviene que yo vaya". Esa palabra "conviene" es muy notable. Es la
misma que usó Caifás acerca de su muerte. "Conviene que un hombre
muera por el pueblo, y no que toda la nación se pierda". Caifás no
comprendió el significado profundo de lo que dijo. Pero Jesús, tomándolo
en cuenta, dijo: "Os conviene que yo vaya". La buena política, pensó
Caifás, es deshacernos de Jesús. Ahora el Señor afirma: "La política de
Dios, es que yo vaya". Así es cómo toda la insensatez y la maldad del
hombre por fin se resuelve dentro del gobierno y autoridad divinos. "Nos
conviene", dijo el político; "os conviene", dijo el Rey y Redentor nuestro.

Agregó Jesús a estos hombres que era mejor que él fuera, porque de otro
modo no vendría el Consolador. Mi ida redundaría en ganancia. Es para
progreso vuestro. La intimidad física es poca cosa en comparación con
aquella otra que comienza con la venida del Consolador.

v. 33. Es como si dijera: "Os he hablado estas cosas de consuelo, de terror,


y par fin os he dicho que todos me habéis de dejar solo. Pero os lo he dicho
para que tengáis paz. ¿Paz? Sí, paz. No hay paz que tanto aprecie el alma
humana como la de saber que me conoce a mí, cueste lo que cueste".
Luego dice: "Confiad, yo he vencido al mundo".

SCÍO DE SAN MIGUEL

v. 7. El Espíritu consolador no vendrá sino después de haber aplacado yo


la justicia divina con mi sangre y con mi muerte; después de haber
reconciliado a los hombres con Dios, y de haberles preparado para recibir
los _dones celestiales. Y así, no sólo es conveniente sino necesario, que yo
parta y os deje.

v. 23. Pedir en nombre de Jesucristo es pedir los bienes eternos que ha


merecido por su muerte: es pedir confiando sólo en sus méritos: y
persuadido por la fe de que Dios recibe favorablemente nuestra adoración,
nuestras plegarias y nuestras acciones de gracias, sólo cuando le son
presentadas por Jesucristo, nuestro único mediador.

BOSQUEJOS

Véanse las páginas 245, 246 y 247.


147

ENEMISTAD Y CONSUELO, JUAN 16:1-33

1. Motivo de la revelación que Cristo hace a sus discípulos, vv. 1-6.


a. Evitar que ellos tropiecen, v. 1.
b. La preparación de los fieles, vv. 2, 3.
i. El destierro y la muerte.
ii. Causa: la ignorancia del hombre respecto a Dios.
c. Para que estén apercibidos, v. 4.
d. Combatir la tristeza de ellos, vv. 5, 6.

2. La obra del Consolador que viene, vv. 7-15.


a. Para que venga, es necesario que el Hijo se vaya, v. 7.
b. Convencer la conciencia de los hombres, vv. 8-11.
c. 3. Completar la revelación que Cristo comenzó, vv. 12-15.

3. Despedida alentadora, vv. 16-33.


a. La tristeza vuelta en gozo, vv. 16-24.
i. Dudas expresadas, vv. 16-24.
ii. Dudas explicadas y cambiadas en gozo, vv. 19-24.
b. Derrota vuelta en victoria, vv. 25-33.
i. La parábola cede ante la comunión libre, vv. 25-30.
ii. El temor y la duda ceden ante el triunfo pleno, vv. 31-
33.

APLICACIÓN PRÁCTICA

Hay quienes aceptan el Evangelio, esperando alguna ventaja material o


social, como trabajo u oportunidad para estudiar. Esta idea no vino de
Cristo, pues él advirtió a los suyos que tendrían que sufrir. ¿Cuáles son
mis miras? ¿Estoy dispuesto a soportar la persecución?

Al conocer la verdad, algunos se convencen de su pecado; otros se irritan


contra quienes les enseñan.

El Espíritu Santo, que mora en el corazón del cristiano, es luz de verdad.


¿Podrá mentir el cristiano si tiene el Espíritu Santo?

Jesús prometió que su Espíritu nos guiaría a toda verdad. ¿Me estoy
dejando guiar por él? ¿O me dejo mandar por el "Príncipe de este mundo"?
Muy íntimo fue el compañerismo de los discípulos con Cristo cuando él
anduvo con ellos. Pero más íntimo todavía puede ser el compañerismo del
cristiano con Dios por medio del Espíritu Santo. ¿De este compañerismo
gozo yo?

Pedir en nombre de Cristo significa pedir a través de todo lo que él es: Hijo
de Dios, resucitado, ascendido, glorificado, reinando en el cielo. La oración
pues en su nombre dará resultados. ¿Qué tanto me he valido de este
privilegio?
148

Dios es un Padre que desea alegrar a sus hijos, regalándoles buenas cosas.
No quiere perjudicarlos dándoles muchas cosas, ni cosas perjudiciales.
Cuando ellos se hayan desarrollado en simpatía y entendimiento con
Jesucristo, ya no será fácil que deseen cosas que les perjudiquen. ¿Qué
clase de cosas pido yo a Dios?

En este capítulo vemos la vida que resulta de la fe. Es una vida en la que
el Señor, por el poder de su Espíritu morando en el creyente, hace patente
su propia presencia, concede un discernimiento de la verdad que crece
constantemente; un aumento de confianza en la oración; inspira valor
heroico; y asegura una paz duradera. ¿Verdad que deseamos todo esto
para nosotros?

ILUSTRACIONES

Pedir en nombre de Cristo: Un comerciante rico había avisado a su


secretario que no quería recibir a ninguna persona en su despacho
particular. Tenía tanto qué hacer que no había tiempo para entrevistas de
ninguna clase. Había muerto en la guerra su hijo único y, por supuesto,
su corazón había quedado quebrantado por el dolor. Durante el día llegó a
la oficina un joven mal vestido y pidió hablar con el dueño de la tienda. El
secretario se disculpó diciéndole que era imposible. El joven sacó de su
bolsillo un papel roto y sucio y pidió que el secretario lo llevase al
comerciante. Insistió tanto que por fin el secretario introdujo el papel. En
un momento se abrió la puerta del despacho particular y el joven fue
llamado por el comerciante mismo. ¿Qué hizo este muchacho para lograr
la entrada tan fácil? En aquel harapo de papel aparecía la letra del hijo de
este mismo hombre y decía: "Papá, cuando llegue Juan contigo, recíbelo en
la casa y que tome mi lugar. Él fue mi buen compañero en la guerra. Tu
hijo, Roberto". Aquel padre recibió al extraño en su hogar, no porque le
simpa-tizara, sino por causa de su hijo a quien tanto había amado. Así,
cuando nosotros pidamos algo a nuestro Padre celestial y lo pidamos en el
nombre de Jesús, nuestro Padre nos lo concederá por causa de su Hijo
amado.

El Capitán de nuestra salvación: Cuando Napoleón, el gran general, se


paseaba a caballo en medio de sus soldados cansados de luchar y heridos
en cuerpo y alma, su sola presencia les inspiraba nueva confianza.
Igualmente, entre las filas de los cristianos, el Gran Capitán de nuestra
salvación hace sonar en nuestro oídos la palabra inspiradora: "¡Yo he
vencido al mundo!"

Siendo conducidos: Al caballo que rehúsa la presión del jinete por el freno,
se le hace ceder a golpes. Entonces, será mejor que nos entreguemos
espontáneamente a la voluntad de nuestro Padre, para que no tenga él que
castigarnos.
149

TAREA: JUAN 1 7: 1-26.

En este capítulo entramos al Lugar Santísimo de las Sagradas Escrituras y


a la parte más profunda de este Evangelio. Contiene la oración que Jesús
hizo después de la Santa Cena al terminar la reunión final con sus
discípulos. Se le ha llamado "La Oración Sacerdotal", porque en ella Cristo
se consagra a sí mismo como Sacerdote Supremo y, a la vez, como víctima
del santuario interior de su espíritu y nos es posible con-templar aquí con
asombro y reverencia, la naturaleza de la íntima comunión que él gozaba
con su Padre.

Cristo ora por sí, por sus apóstoles y por el mundo. Procure el estudiante
leer el capítulo entero varias veces con oración, para descubrir qué cosas
pide y cuáles son las relaciones que Cristo mantiene con su Padre, con sus
apóstoles y con su Iglesia. ¿Cómo será glorificado Dios el Padre por el Hijo?
¿Qué parte tienen sus discípulos en realizar esa gloria? ¿Cómo serán
santificados o consagrados a los usos de Dios? ¿Por qué es tan importante
que los creyentes o consagrados en Cristo estén unidos?

Léase una vez más, imaginando ser un miembro de aquel grupo que
escuchaba. Recuérdese que como Cristo sentía entonces pronunciar estas
palabras, así siente ahora. Así ora por nosotros hoy.

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Escoger versículos para memorizar.

LECCIÓN XXV: JUAN 17:1-26

SALDO DE VERDAD

Ya había llegado el tiempo cuando el Hijo de Dios habría de consumar la


misión para la cual encarnó. Por eso deseaba gloria, para poder dar gloria
a su Padre.

Dios el Hijo, recibió de su Padre el poder de dar vida eterna a aquellos que
el Padre le había dado. Esta vida eterna consiste en crecer continuamente
en el conocimiento de Dios.

Jesucristo había revelado el carácter de Dios a los hombres y había


terminado su misión; por tanto pide volver a su gloria primitiva
cumpliendo su sacrificio que ya se aproximaba.

Jesús había enseñado a los suyos la naturaleza de Dios y ellos habían


aprendido la lección, aunque imperfectamente todavía. Ellos habían ya
reconocido las relaciones entre Dios el Padre y su Hijo, como enviado.
150

Ruega aquí el Señor por sus discípulos, pues son un tesoro especial que
su Padre le había dado. En punto de partir, pide que su Padre los guarde
para que sean uno con él como él y su padre uno eran; y para que hubiera
gozo en ellos.

Los discípulos estarían en un mundo hostil, aborrecidos por causa de su


fe, y por eso pide a su Padre los guarde del pecado, santificándolos por
medio de la Palabra divina. Él los mandaba al mundo como su Padre lo
había mandado a él. Se consagraba como víctima para que ellos fueran
consagrados como testigos.

Oró además por su Iglesia que surgiría por el testimonio de sus discípulos.
Pidió que hubiera unidad entre ellos, con el fin de convencer al mundo de
la verdad. Con este mismo fin pidió que la unión de todos los creyentes
fuera consumada. Rogó también que los suyos estuvieran con él en el
cielo, para que vieran su gloria, y el amor mutuo reinase.

COMENTARIOS

SCÍO DE SAN MIGUEL

v. 6. Que habiéndolos sacado y separado del número de los mundanos,


han venido a ser mis discípulos, y oyen mi doctrina. Este versículo
comprende por grados toda la suma de nuestra salud. Cuando dice eran
tuyos, declara la eterna elección que estaba escondida en el beneplácito de
Dios, y que es el fundamento de nuestra salud. Después cuando añade,
que tú me diste, y a los que manifesté tu nombre, significa la declaración
de aquel eterno decreto, hecho en Cristo, el cual abrazado por la fe, nos
justifica y santifica, a fin de que, finalmente muriendo en gracia, gocemos
de aquella gloria de la elección. (Rom. 8:30; Efes. 1:4, 5).

Porque no sólo los creaste, sino que los predestinaste y escogiste ab


eterno, para que me siguiesen, creyesen en mí y confesasen que soy el
Cristo y el Salvador de los hombres. (Sto. Tomás).

v. 12. Judas. No se perdió éste porque la Escritura haya anunciado que se


perdería, sino que la Escritura lo anunció porque Judas se había de
perder, y porque el Espíritu Santo, que hablaba por boca de David, veía el
enorme delito de este apóstata. (Sto.Tomás).

v. 21. Una cosa: Jesucristo por medio de esta comparación no pretende


que los fieles sean una misma cosa entre sí, del mismo modo que él es una
misma cosa con el Padre; porque esta unidad del Padre con el Hijo
consiste en la consubstancialidad: más la de los fieles consiste en la
conformidad de las voluntades o ánimos. La unidad entre el Padre y el Hijo
es esencial: ( Juan 10:30 y 14:9, 10) más la de los fieles entre sí y con
Cristo, es espiritual y mística (Romanos 12:5; Efes. 4:3).
151

Para que esta unión de los hijos de Dios formada por la fe y la caridad,
obligue al mundo, por incrédulo que sea, a confesar que la religión de
Jesucristo es la obra de Dios y que Jesucristo es el Hijo del eterno Padre.

ERDMAN

"Jamás se ha oído, en el Cielo o en la tierra una voz más elevada, más


santa, más fructífera o más sublime que esta oración, ofrecida por el
mismo Hijo de Dios". Así dijo Melanchton, y tal ha sido el fallo de los siglos
cristianos. Este capítulo viene a ser "el fragmento más precioso del
pasado". Aquí, según el fallo de todos los comentadores, entramos en el
Sanctum sanctorum del Nuevo Testamento, porque aquí se nos da la
revelación más profunda del corazón mismo de Dios.

En verdad esta es "la Oración del Señor". Justo es que se le llame así a la
fórmula enseñada por Jesús a sus discípulos, que comienza: "Padre
nuestro que estás en los cielos", pero él no podía usar las mismas
peticiones que enseñó a sus discípulos, por ejemplo, aquella de pedir
perdón. Tampoco ninguno de sus discípulos podría haber usado la oración
sacerdotal contenida en este capítulo.

Si deseáramos una prueba absoluta de la deidad de Cristo, la tendríamos


en este capítulo 17 de Juan. Aquí campea la conciencia sublime de sí
mismo, al afirmar que su dominio es universal y al declarar su previa
existencia en unión con el Dios eterno. Todo nos lleva a considerar las
únicas explicaciones posibles: locura, blasfemia o deidad.

MORGAN

En los primeros cinco versículos, dos deseos se expresan. Comenzó con las
significativas palabras: "Padre, la hora es llegada". Hablando con su madre
en Caná, le dijo una vez: "No ha llegado mi hora". Por esta hora desde un
principio él había esperado, y para ello se había preparado con sus
enseñanzas y en todo lo que hizo. Esta hora constituía pues, la pasión
básica, el anhelo de su vida. "Padre, la hora es llegada". En vista de esto, te
manifiesto dos deseos en cuanto a mí. El primero: Glorifica a tu Hijo, para
que también tu Hijo te glorifique a ti.

Deseaba glorificación. ¿Para qué? Para que el Hijo glorificase al Padre. La


pasión mayor de su corazón fue la gloria de Dios; no la salvación de los
hombres, sino la gloria de Dios. "Para que dé vida eterna a todos los que le
diste". Aquí está orando por la gloria de la Cruz. Deseaba la cruz porque
por medio de ella y sólo por ella, pondría su vida a disposición de la
humanidad, según el propósito del Padre.

En el v. 5 tenemos el segundo deseo: "Glorifícame... con aquella gloria que


tuve cerca de ti antes que el mundo fuese". Ahora expresó deseos de volver
a aquella posición de la cual se había privado cuando "tomó la forma de
152

siervo, hecho semejante a los hombres; y hallado en la condición como


hombre se 'humilló a sí mismo hecho obediente hasta la muerte, y muerte
de cruz (Fil. 2:7, 8). Pero su deseo de volver a aquella gloria que había
dejado, fue únicamente su decisión de llegar a ella por el camino de la
cruz. Es como si dijera: "Glorifica a tu Hijo por la cruz. Después
devuélveme la gloria que tenía, pero sólo por medio de la cruz.

En el v. 6 Jesús comienza a orar por los hombres que le rodeaban.


Expresó tres deseos: Guárdalos en tu nombre para que sean una cosa
como también nosotros (v. 11). Los otros dos deseos muestran cómo será
hecho esto: "que les guardes del mal" (v. 15) ; y que los "santifiques en tu
verdad" (v. 17).

"Como también nosotros". Esto es, una unión esencial y vital; pide aquí
que sus creyentes tengan esa misma relación vital. No es una unión
sentimental ni intelectual, sino unión de vida. Que los guardes así, que
sean uno como nosotros lo somos; uno en vida, uno en luz, uno en amor.

A continuación dijo: "No ruego que los quites del mundo, sino que les
guardes del mal". Pero, ¿cómo? "Santifícalos". Sepáralos "por tu verdad". Y
luego, para que los largos años no trajeran errores, dijo: "Tu palabra es
verdad". Este deseo para ese primer grupo de hombres se aplica
igualmente a todos nosotros. Somos enviados a este mundo hostil que
juntó sus fuerzas para colocarlo en afrentosa cruz; mundo que todavía le
odia. ¡Pero al cual él ama tanto! En el momento no oró por el mundo, pero
indirectamente lo hizo, pues enviaba a sus discípulos al mundo con su
mensaje, como sus testigos. Oró porque todos los tales fueran uno, que
fueran guardados del mal, y santificados en la verdad.

vv. 20-26. Para toda su Iglesia expresó dos deseos y una determinación. El
primero fue de unidad: "Que todos sean uno". No solamente el grupo
primitivo sino la continuidad de almas creyentes. ¿Por qué? "Para que el
mundo crea". Estoy muy seguro que la división de la cristiandad en sectas
y partidos ha estorbado ese deseo pues esas divisiones han creado
amargura y distanciamiento de espíritu. Sin embargo, el pensamiento
principal suyo es el de guardar una relación viva entre sí, teniendo
relación viva con el Padre y el Hijo, en vida, en luz y en amor. Esta unión
trae convencimiento y fe al mundo.

Luego cambia un poco la expresión: "Que sean consumadamente una


cosa" (v. 23 ) . Allí aparece un proceso, pues el Maestro reconoce que la
perfecta unidad puede ser cosa gradual; pero su deseo es que la
consumación se realice al fin. ¿Por qué? "Para que el mundo pueda
conocer". Creo que aquí él miraba más allá, contemplaba aquella hora en
la que se ha de manifestar completamente la unión de todos los creyentes.
Entonces tenemos el final "Yo quiero". Es mi voluntad (v. 24 ) que donde yo
estoy ellos estén conmigo. ¿En dónde? El iba a la cruz, y por medio de la
cruz a la gloria. Mi voluntad es que los míos tengan ese compañerismo
conmigo, en la gloria de la cruz, y también en la gloria que resulte de la
153

cruz. En las edades venideras quiero que estén conmigo en la gloria que ha
de revelarse todavía mejor.

BOSQUEJOS

Véase la página 235. Agréguese al de Watkins: IV. c. El amor en la oración


intercesora, 17:1-26.

Véase la página 245. Agréguese al de Erdman: III. A. 3. La oración


intercesora de Jesús, 17:1-26.

CRISTO, EL INTERCESOR DE LOS FIELES: JUAN 17:1-26

1. Referente a su Persona, vv. 1-5.


a. Que el Padre glorificara al Hijo para que así el Padre fuera
glorificado, vv. 1-4.
b. Que su gloria prístina le fuera restaurada, v. 5
2. Referente a sus discípulos, vv. 6-19.
a. Que fueran conservados en unidad, vv. 6-12.
b. Que fueran guardados del maligno, vv. 13-15.
c. Que fueran santificados en la verdad, vv. 16-19.
3. Referente a su Iglesia, vv. 20-26.
a. Que sea unida para que el mundo se convenza, vv. 20, 21.
b. Que sea consumada en unidad, vv. 22-26.

APLICACION PRÁCTICA

Jesucristo buscó la gloria de Dios ante todo. Nuestro catecismo dice que el
fin principal del hombre es el de glorificar a Dios. Jesús puso el ejemplo,
como siempre.

La vida eterna consiste en conocer a Dios. ¿Cuál será nuestra ocupación


eterna? ¿La he comenzado? "Me los diste". Pensemos en nosotros como
obsequios que Dios dio a Cristo. No sólo estamos entregados a él por
nuestra voluntad raquítica, sino por la voluntad de Dios que respalda y
sostiene la nuestra.

Jesucristo ha de hacer de mí lo que en su amor inefable resuelva.

Jesús pidió que esa compañía de discípulos fuera guardada del espíritu
egoísta del mundo, y que fuera santificada, es decir, consagrada al servicio
de un solo Dios en el mundo, en la misma forma que Jesús había sido
consagrado. Yo, como discípulo, ¿tengo parte en eso?

La característica más necesaria en los cristianos es el amor de hermanos.


La falta de este amor es el estorbo más grande para el adelanto del
Evangelio. ¿Sirvo yo como elemento de unión o de división entre mis
154

hermanos?

Jesucristo desea compartir con nosotros la gloria que él tiene con Dios.
¿Estoy yo en condición espiritual para desear eso, o prefiero los goces del
mundo?

¿Qué pueden ver mis vecinos en mí como indicaciones del amor a Cristo y
de su presencia mística? ¿Conocen ellos por mi carácter y comportamiento
que soy de él?

Del mismo modo que Cristo pidió por los suyos en aquella ocasión, pide él
por nosotros ahora. ¡Tengamos ánimo!

ILUSTRACIONES

Gimo es la vida eterna: Algunos cristianos son semejantes a un pobre


inmigrado que encontraron caminando a pie por la vía de un ferrocarril en
los Estados Unidos. Sobre su espalda llevaba una carga pesada. Al pasar
por una estación el jefe de patio le ordenó que se quitara de allí, porque no
se permitía. El caminante saco de su bolsillo un boleto de viaje desde una
cuidad más atrás a un punto mucho más adelante. El jefe, asombrado, le
preguntó por qué no venía en el tren, en lugar de ir caminando a pie.
Contestó el extranjero que él creía que su boleto le proporcionaba el
privilegio de caminar a pie por la vía. Pero al fin esperó el tren, subió y
depositó su carga y descansó su cuerpo fatigado mientras la poderosa
máquina lo llevaba a su destino. No sabía para qué servía su boleto. Muy
pocas personas entienden que Cristo da el boleto para la vida eterna
gratuitamente.

Que los guardes del mal: Está muy bien que el barco se eche al mar, pero
cuando el mar se echa al barco, es muy distinto. Cristo no quiere que nos
encerremos para evitar el trato con los que no son cristianos. Quiere, eso
sí, que seamos guardados de lo malo, porque cuando la maldad entra en
nosotros nos hundimos. Entretanto que el barco esté seco por dentro, todo
va bien. Así nosotros, estando limpios de corazón, triunfaremos sobre el
mundo.

Que sean una cosa: Cristo está en cada creyente. Como es el vapor al
émbolo, como la savia lo es a la rama, como la sangre al corazón, como la
vida al cuerpo, así es el Señor Jesús en la vida que le ha dado entrada. El
Señor derrama por la bocana del Río Congo millones de toneladas de agua
cada segundo; así anhela hacer maravillas por medio del creyente suyo.
Así como la sangre unifica todos los miembros del cuerpo, y la savia une
las ramas al tronco del árbol, así la vida de Cristo en nosotros nos hace ser
uno. La savia en las ramas hace del árbol una unidad. Del mismo modo
nosotros somos un cuerpo en Cristo.

Muévase potente la Iglesia de Dios de los ya gloriosos marchamos en pos.


155

Somos sólo un cuerpo y uno es el Señor, una fa esperanza, y uno nuestro


amor. Firmes y adelante, huestes de la fe, sin temor alguno, que Jesús nos
ve.

TAREA: JUAN 18:1-27

En los capítulos 1:19--12:50 hemos visto a Jesús haciendo una revelación


de la gracia y la verdad de Dios que dividió la nación en dos partidos, los
creyentes y los no creyentes. En los capítulos 13 al 17 Jesús, en el círculo
íntimo de sus amigos, habló sin reserva, revelando la gracia y la verdad de
Dios y consiguiendo la expresión de fe por parte de los suyos. Ahora, en los
capítulos 18 al 20 vemos la culminación de la falta de fe y el odio de los
enemigos de Jesús, que lo crucificaron. También vemos la culminación de
la gracia y la verdad de Dios produciendo en los discípulos una fe completa
y celosa.

Léanse los versículos 1-27 usando la imaginación activamente. ¿Qué


indicios hay allí de su bondad hacia sus discípulos? ¿Cuáles elementos
componían la banda que prendió a Jesús? Por regla general una cohorte
tenía 500 hombres, con su jefe, o chiliarca. ¿Esperarían oposición al tomar
preso a Jesús? ¿Estarían nerviosos? ¿Cuáles evidencias hay de su miedo?

¿Qué se puede decir de la caída de Pedro, después de tan fervientes


declaraciones de lealtad? ¿Cuál fue su error más grande? ¿Qué significa
para nosotros esta escena dramática?

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LECCIÓN XXVI: JUAN 18:1-27

SALDO DE VERDAD

Después de aquella hora de íntima conversación con sus discípulos, Jesús


los llevó a un huerto donde acostumbraba descansar con ellos. Judas,
siendo de ellos, lo conocía bien.

Judas, encabezando un pequeño ejército de soldados romanos y policías


del templo, entró allí, esperando resistencia. Traían linternas y antorchas
para buscar entre los árboles a los que se escondieran.

Jesús, que los esperaba, se presentó, dándose a conocer, y ellos se


impresionaron tanto por la majestad de su persona, que cayeron hacia
atrás. Pero Jesús se les ofreció de nuevo y pidió que dejaran a los suyos en
156

libertad, mostrando así su fidelidad y su celo por ellos.

Simón Pedro, impulsado por su lealtad a Jesús atacó a Maleo, siervo del
sumo sacerdote, cortándole la oreja, pero Jesús lo reprendió, declarando
su buena disposición de someterse a todo lo que le tocaba conforme al
plan de Dios.

Luego el jefe de la cohorte con los soldados y policías tomaron preso a


Jesús, amarrándolo y llevándolo a Anás, suegro del sumo sacerdote, pues
éste era de mucha influencia entre los judíos.

Pedro y otro compañero, que debe de haber sido Juan, le siguieron. Juan
entró en el patio y después pidió permiso para que Pedro entrase. La
portera, viendo a Pedro, le preguntó si no era discípulo del preso y él negó.
Allí se quedó calentándose en la lumbre con los demás criados y soldados.

Anás, en lugar de llamar testigos contra Jesús, quiso que él hablara de sí


mismo, de sus discípulos y de su doctrina. Jesús contestó que sus
predicaciones se habían hecho en lugares públicos y debería haber testigos
de ellas. Un criado le pegó, acusándolo de falta de respeto al pontífice. Pero
Jesús insistió en que el testimonio debería ser presentado, y que no había
necesidad de golpes. Anás lo envió entonces a Caifás, el verdadero
pontífice.

Pedro, todavía estaba calentándose entre los soldados y uno de ellos le


preguntó si no era discípulo, a lo que contestó que no. Luego un pariente
del siervo herido le reconoció como uno de los que había visto en el huerto
con Jesús. Pedro, por tercera vez, negó y oyó cantar un gallo. Sabemos que
recordó las palabras de Jesús prediciendo su caída, por lo cual se
arrepintió sinceramente, con lágrimas.

COMENTARIOS

SCÍO DE SAN MIGUEL

V. 3. Era un cuerpo de tropas de 500 a 600 hombres, como si dijéramos


un batallón o escuadrón, mandado por un oficial que los romanos
llamaban tribuno y nosotros podemos llamar coronel. Es muy verosímil,
que los pontífices y fariseos le dieran toda esta tropa, temiendo que el
pueblo se alborotase para defenderlo.

v. 11. Como si le dijera: ¿Crees, Pedro, que recibo yo de las manos de los
judíos este cáliz de mi pasión y de mi muerte? No sin duda. Ellos son los
instrumentos de la malicia de su voluntad, y por la corrupción de su
corazón. Mi Padre es el que me lo presenta, para que yo lo beba por la
redención de la humanidad, no los judíos, que en mi muerte sólo
pretenden saciar su furor.
157

v. 13. Anás había sido soberano pontífice, y tenía una hija casada con
Caifás, el que era sacerdote aquel año. Por respeto a sus canas, a las
dignidades que había ocupado, y al parentesco que tenía con Caifás, fue
sin duda por lo que le presentaron primero a Jesús. O el mismo Caifás por
deferencia y obsequio a su suegro, ordenó tal vez al comandante de aquella
gavilla que se lo presentase primeramente.

ERDMAN

El desarrollo del carácter de Judas es perfectamente normal y natural. Es


el caso del hombre que acaricia un pecado, y cede a una pasión mala a
pesar de los consejos, y el conocimiento suficiente, hasta que por fin
aborrece la luz y se coloca al lado de los enemigos de Cristo. Judas es un
ejemplo del triunfo del egoísmo; ningún seguidor de Cristo es capaz de tal
pensamiento traicionero. Nadie debe descuidarse en cuanto a actos que
pongan en peligro la Causa de su Maestro.

En vívido contraste a la odiosa figura de Judas está la de Jesús, con su


majestad divina y su fiel amor. Voluntariamente se ofreció a sus enemigos,
sabiendo su propósito fatal, y su único pensamiento fue salvar a los suyos.
Los soldados, asombrados por su mirada, cayeron al suelo. A causa de su
tardanza en aprehenderlo, él vuelve a ofrecerse para que lo aprehendan,
pero pide que dejen libres a sus discípulos. Jesús termine que la fe de sus
discípulos se desmorone si participan ellos de su suerte. Nuestro Señor
nunca permite que seamos tentados más allá de lo que podemos resistir.
Pedro con osadía necia, hace por defender a señor, atacando a un criado
del sumo sacerdote con una espada. Así, casi echa a perder el propósito
del Maestro y compromete la Causa.

Jesús reprende a Pedro con una palabra llena de significado, la cual


demuestra lo voluntario de su muerte expiatoria: "...el vaso que el Padre
me ha dado, ¿no lo tengo que beber?" ¿Cuál será este vaso? No sólo se
refiere a la muerte física, sino a la muerte en lugar de los pecadores, el
hacerse pecador en lugar nuestro. Pidió librarse del Misterio de esa
experiencia, pero sólo por un instante; luego se controló y se apoderó de la
victoria y en este momento, sale a encontrarse con el traidor y su
compañía asesina, con una calma majestuosa y divina.

MORGAN

Los capítulos 18-21 nos dan la historia de la última señal. Al seguir la


narración hemos visto 16 señales, ocho en el terreno de las obras y ocho
en el de las palabras de poder. En el capítulo 2, cuando limpió el templo, le
pidieron una señal que demostrase la autorización por la que hacía tales
cosas. Díjoles: "Destruí d este templo y en tres días lo levantaré". En esta
ocasión, que Juan no incluye, se refirió a la señal del profeta Jonás, que
así como estuvo tres días y tres noches en el vientre del pez, así estaría el
Hijo del hombre en el corazón de la tierra. Así pues la última señal sería la
158

disolución del templo de su cuerpo a manos de sus enemigos, y su


restauración después; muerte y resurrección.

vv. 12, 13. Entonces lo ataron. Nunca leo esto sin reírme. Sí, lo ataron, y
¡cuántos se necesitaron para hacerlo! La cohorte de 500 soldados romanos
y el tribuno con los policías del templo. Se echaron sobre él, lo amarraron.
¿Ellos lo amarraron? Ellos creyeron haberlo amarrado. ¿Pero qué cosa lo
ató? ¡El amor por mí y por ti! Eso fue lo que lo ató: no las cuerdas de esos
hombres tontos, sino los lazos eternos del Amor Divino.

Llevaron a Jesús ante Anás. Sólo Juan refiere este detalle ante Anás, que
fue preliminar. Esta era una persona rara. Cinco de sus hijos habían
ocupado el puesto. El debería ser el sumo sacerdote, pero por algún motivo
político, Roma lo rechazó, permitiendo no obstante que su yerno ocupara
el puesto. Anás tenía todavía tanta influencia que cuando prendieron a
Jesús, lo llevaron primeramente ante él. Un discípulo entró al patio que,
sin duda fue Juan, y el otro fue Pedro. Los demás se habían dispersado.
Juan hizo entrar a Pedro. Pedro tenía frío y se acercó a calentarse en la
lumbre hecha por los enemigos de Jesús: cosa muy peligrosa. Está en
peligro cualquiera que va a calentarse en lumbres hechas por los enemigos
de Jesús.

Breve fue el interrogatorio ante Anás. Este le preguntó a sus discípulos


para ver cómo sus enseñanzas les habían afectado. Buscaba algo que
sirviera para acusarle ante las autoridades romanas para poder
condenarlo a muerte. No buscaba saber otra cosa sino la manera de
acusarlo. Jesús contestó con majestad y con enojo. Claro es que se indignó
por el acto del oficial que le pegó. Jesús contesta, dando énfasis al
pronombre personal "Yo". "Yo he hablado: y he enseñado en la sinagoga y
en el templo". No he tenido reuniones en secreto. No he conspirado contra
ningún gobierno". El reprendió al sumo sacerdote y por eso el oficial le
pegó. Jesús, refiriéndose otra vez a su enseñanza, contestó: "Si he hablado
mal, da testimonio del mal: y si bien, ¿por qué me hieres?"

Terminó. Anás no tuvo más que decir. Luego lo volvieron a amarrar y lo


llevaron a Caifás. Simón Pedro todavía estaba allí, calentándose, y se le
acercaron de nuevo. La primera negación había sucedido cuando una
criada atrevida lo acusó. Ahora vuelven a preguntarle: "¿No eres tú de sus
discípulos?" El negó. Pero, uno de los siervos preguntó: "¿No te vi yo en el
huerto con él?" Otra vez negó. Juan no nos dice de las maldiciones y
juramentos. Eso lo mencionan otros evangelistas, especialmente Marcos, a
quien Pedro mismo instruyó.

BOSQUEJOS

Bosworth: Tercera División, Caps. 18-20. La manifestación final de la


gracia y de la verdad de Dios en la muerte y la resurrección de Jesús,
resultó en fe.
159

Watkins: V. El colmo de la incredulidad: rendición y crucifixión, 18:1-


19:42.

Erdman: III B. El testimonio supremo, capítulos 18-20.

1. Traición y juicio, 18 : 1 --19 :16.

TRAICIÓN Y JUICIO ECLESIÁSTICO. Juan 18:1-27

1. La traición, vv. 1-6.


a. El lugar, vv. 1, 2.
b. El traidor y su ejército, v. 3.
c. Jesús se entregó a ellos, vv. 4, 5.
d. El efecto aterrador, v. 6.
2. La aprehensión, vv. 7-12.
a. Jesús vuelve a ofrecerse, vv. 7-9.
b. Pedro se atreve a defenderlo, v. 10.
c. Jesús lo reprende y se deja atar, vv. 11, 12.
3. El juicio, vv. 13-27.
a. El juez, vv. 13, 14.
b. Primera negación de Pedro, vv. 15-18.
c. Jesús interrogado y abofeteado, vv. 19-23.
d. Jesús enviado a Caifás, v. 24.
e. Pedro niega a Jesús dos veces, vv. 25-27.

APLICACIÓN PRÁCTICA

Judas conocía el huerto, habiendo estado allí muchas veces con Jesús. Es
posible frecuentar lugares santos y abrigar, a la vez, propósitos infames.
¿Con qué fin voy yo al templo?

Judas comenzó faltando cuando era tesorero. "La bolsa" lo venció. Terminó
siendo traidor y suicida. ¿Me siento yo tentado a no distinguir entre lo mío
y lo ajeno? ¿Hay algo que yo aprecie más que mi relación con Jesús?

Jesús tomó la copa porque sabía que era la voluntad de su Padre.


Cualquiera penalidad puede soportarse con buena voluntad y firmeza
solamente cuando es reconocida como la voluntad de Dios; porque siendo
él nuestro Padre, no nos mandará lo que nos perjudique, sino lo que sea
bueno. Y, si Jesús hubiera arrojado la copa sin beber, ¿dónde estaría
nuestra salvación?

Jesús se dejó atar y llevar por amor a nosotros. Sólo las cuerdas de amor
lo sujetaron. ¿Podría yo negarle mi confianza y cariño?

Es muy peligroso calentarse con la lumbre de los enemigos de Jesucristo.


¿Qué hay de mis relaciones sociales? ¿Estoy presto a dejar saber que soy
de Cristo? ¿o lo niego en ocasiones?
160

ILUSTRACIONES

Una madre llevó a su hijito a saludar a un gran evangelista. El niño


escondió su mano derecha y extendió la izquierda. "Dale al señor Ministro
tu mano derecha", ordenó la madre. "No puedo", contestó el hijo. Al
investigar la causa de su negación la madre encontró que en la mano
derecha el niño guardaba unas cuantas canicas. ¿Qué clase de juguetes
nos impiden dar nuestra mano a Jesús? Muchos tienen una bolsa, como
Judas, la que les estorba para poner su mano en la de Jesús.

Muchas veces una madre se expone al contagio de enfermedades


peligrosas por amor a sus hijos. Una princesa de Inglaterra prefirió cuidar
a su hija, enferma de difteria, aunque podía haber alquilado una
enfermera. La niña sanó pero la princesa se contagió y murió, por amor a
su hija. Fue por causa de su amor hacia mí por lo que Jesús, con tanta
calma hizo frente a la cruz. Véase Rom. 5:8.

Jesús, mi Salvador, ¿será posible que se avergüence algún mortal de ti? ¿Y


qué olvidando los sublimes hechos niegue lo que tú has sido para mí?

¡Avergonzarme de Jesús! ¡Sí, cuando no tenga culpa alguna por lavar, ni


bienes por pedir, ni miedo oculto, ni lágrimas, ni un alma por salvar!

Hasta aquel día be de confesarte; para salvarme espero sólo en ti; Y sea mi
cantar que Jesucristo no se avergüence, no, jamás de mí. (Mora)

El mundo está muy cerca, y abunda tentación, suave es el engaño, y es


necia la pasión. Ven, tú, Jesús, más cerca mostrando tu piedad y escuda
al alma mía de toda iniquidad. (Cabrera)

TAREA: JUAN 18:28--19:16

En este pasaje tenemos una serie de entrevistas muy notables entre Jesús
y Pilato. En su Evangelio, Juan refiere varias entrevistas personales entre
Jesús e individuos o grupos, con el fin de poner en claro alguna cuestión.
Pero no hay ninguna más interesante que ésta. Léase el pasaje y
contéstense las siguientes preguntas: ¿Qué pensaba Pilato de Jesús al
comenzar su conversación con él? ¿Qué pensaría al terminarla? ¿Por qué
cambió de idea? ¿Por qué no hizo lo que pensaba que debería hacer? ¿Por
qué hubo un cambio constante en el sitio del juicio? ¿Qué se enseña
acerca del egoísmo?

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161

LECCIÓN XXVII: JUAN 18:28-19:16

SALDO DE VERDAD

Los judíos que llevaron a Jesús de Caifás a Pilato tuvieron más respeto a
la limpieza ceremonial que a la moral, pues no entraron en casa del gentil,
pero desde afuera pidieron la muerte de un hombre inocente.

Los príncipes buscaban una sentencia de muerte y esperaban que Pilato la


pronunciara sin investigar, pero éste rehusaba hacerlo.

Cuando Pilato preguntó si Jesús era Rey de los judíos Jesús le hizo
entender cuál era la naturaleza de su Reino. Siendo Rey, había venido a
dar testimonio de la verdad, y todos los que eran sinceros oían su voz.

Pilato contestó, burlándose: "¿Qué cosa es verdad?"; pero después anunció


a sus acusadores que lo hallaba inocente. Deseaba soltarlo, según la
costumbre en la Pascua, pero ellos prefirieron que soltase a un ladrón y
asesino.

Por orden de Pilato los soldados azotaron a Jesús y se burlaron de él,


vistiéndolo con una ropa de grana y una corona de espinas. Pilato lo sacó
al pueblo diciendo: "He aquí el hombre".

Los sacerdotes demandaron que se crucificara a Jesús y Pilato insistió en


que lo hallaba inocente. Luego dijeron que debía morir porque se hacía
Hijo de Dios, lo que turbó todavía fuerzo para soltarlo.

Los judíos, para poder culpar a Jesús, reconocieron la autoridad del Cesar
romano y rechazaron su herencia nacional.

COMENTARIOS

ERDMAN

Primeramente los judíos piden a Pilato que confirme la sentencia de


muerte sin proceso de juicio, lo que el gobernador romano rehúsa hacer y
con razón. ¡Qué noble parece en comparación con los gobernantes judíos!
¡Qué ridícula, asimismo es la hipocresía de ellos! Pues no quisieron entrar
en el palacio del príncipe gentil, por temor de contaminarse en el sentido
ceremonial; pero sus corazones estaban entenebrecidos con odio asesino, y
pedían a Pilato que condenase a muerte a un hombre inocente! ¡ Qué
prontos estamos nosotros, también a colar el mosquito y a tragar el
camello! Como ellos no entran, es Pilato el que sale a ellos y, por el
proceso, sigue cambiándose el sitio del juicio, pues Pilato habla con Jesús
dentro del salón para hablar luego con los judíos afuera.
162

vv. 33-40. Acusan a Jesús de un crimen político: que se ha llamado rey.


Pilato, ahora se interesa en el asunto. La contestación del Señor es uno de
los testimonios más llamativos que el Evangelio contiene sobre el hecho de
que Jesús es el Cristo. Se ve que Pilato esperaba que él dijera que no era
rey, pero el asunto no era tan sencillo. En un sentido Jesús en verdad era
rey, el verdadero Mesías, el Rey de Israel. En otro sentido no era rey, ni
caudillo de sedición. Pilato contesta indignado: "¿Soy yo judío?" No soporta
que lo acusen de interesado en asuntos religiosos de los judíos. Es un juez
romano y demanda que Jesús le diga cuál ha sido su crimen. En cuanto a
su autoridad sobre las vidas de los hombres, Jesús es rey; pe-ro su signo
de poder no es la espada, sino la verdad. Todos los que aman la verdad
son sus súbditos leales. Pilato formula aquí una contestación de
escepticismo frívolo: "¿Qué cosa es verdad?" El ve que Jesús, sea fanático
p sea profeta, no es culpable de ningún crimen y se resuelve a soltarlo,
pero desea ganarse la buena voluntad de los judíos. Así es que procura un
arreglo. Ofrece entregarles a Jesús, el rey a quien ellos habían dado la
bienvenida unos cuan-tos días antes, entendiendo que los príncipes
habían hecho el complot contra Jesús por pura envidia. Pero los príncipes
persuadieron al pueblo para que pidiera la libertad de un ladrón llamado
Barrabás y la muer-te de Jesús. Al mandar azotar a Jesús, Pilato esperaba
satisfacer el odio de los jefes y despertar la piedad del pueblo, lo que
también fracasó. Fueron como fie-ras que habían probado la sangre y
demandaban más. "¡Crucifícale!"

MORGAN

Pilato tenía perfecto derecho de preguntar cuál era la acusación contra


Jesús. La contestación de-muestra que la pregunta la hizo por desprecio y
escarnio a ellos. Todavía no confrontaba a Jesús. Este procura r romano,
frío y desapasionado, fue una personalidad notable. Había sido esclavo y
consiguió su libertad. Había subido a este puesto político por influencia de
su esposa y la suegra del Emperador. El sentía impaciencia hacia estos
sacerdotes y príncipes y hacia esta masa turbulenta de judíos. Descubrió
que lo que buscaban no era una investigación, sino una sentencia. Habían
llevado a Jesús resueltos a darle muerte.

vv. 33-38. "¿Eres tú el Rey de los judíos?" Mateo, Marcos, Lucas y Juan,
todos dicen que estas fueron sus primeras palabras a Jesús. El juez
romano procedió de esta manera tan rara. Preguntó al prisionero el motivo
de sus prisiones. "¿Qué has hecho?" "Mi reino no es de este mundo". Esta
era la voz de un Rey. El prisionero se hallaba ante Pilato que re-presentaba
el Imperio Romano. Pero Jesús habló de su Reino, y dijo a este
representante romano sostenido por soldados, cohortes y ejércitos, que su
Reino no era de este mundo. Si así fuera, mis estadistas pelea-rían. Este
reino suyo no es edificado por el mundo ni por métodos mundanos. Su
reino es el Reino de la verdad. Vino al mundo para dar testimonio a la
verdad. Si de una vez triunfara la verdad en la vida humana y en la
163

historia, ¡no quedarían problemas por resolver en Londres, ni en Lake


Success, ni en otra parte. Pablo, escribiendo a Timoteo, dijo que Cristo
"testificó la buena profesión delante de Poncio Pila-to". Esa profesión fue
distinguida por esta extraña dignidad mística, que asume majestad real,
no de este mundo, sino del reino de la verdad.

vv. 19:6-9. Otra vez Pilato rehusó conducirlo a muerte. "Tomadle vosotros
y crucificadle, porque yo no hallo en él crimen". Otra vez pensaba que
había hallado un modo de salir del apuro. Pero inmediata-mente ellos
dijeron otra cosa. '<E1 se hizo Hijo de Dios". Al fin dijeron la verdad: Esa
había sido su queja contra Jesús desde el principio de su carrera, pero no
la habían mencionado antes a Pilato. Este fue un golpe acertado y dio
resultado. Llevó a Jesús adentro del juzgado y le preguntó de dónde era.
Como queriendo saber: "¿Qué quiere decir esto de que eres Hijo de Dios?"
¡Nunca hubo hombre más con-fuso y agitado que Pilato en este momento!
Más Jesús no le contestó. ¡Qué raro! La pregunta era de miedo por lo que
dijeron los judíos: "Y Jesús no le contestaba".

vv. 10, 11. ¿No sabes que tengo poder sobre ti, de vida y de muerte? Decía
verdad, en el terreno humano. Entonces Jesús habló de una autoridad
superior a la del trono de los Césares; en el último caso, toda autoridad es
de Dios. Sin embargo, la culpa de Pilato fue relativa. Caifás, que pecó
contra lo espiritual, "mayor pecado" tiene.

vv. 12-16. Aquí estamos afuera otra vez. "Des-de entonces procuraba Pilato
soltarlo; más los judíos daban voces diciendo: Si a éste sueltas, no eres
amigo de César". Así expresaban los judíos, por boca de sus príncipes, su
subyugación final a la potestad gentil, y el rechazo de su herencia
nacional. Doblegaron su cuello a César para matar a Jesús. Ya era la
prepa-ración de la Pascua. Pilato hizo todavía otro esfuerzo para soltar a
Jesús, al decir: "¡He aquí vuestro Rey!" Ello dieron voces: "Quita, quita,
crucifícale". Otra vez les dice quizás en son de derrota ya: "¿A vuestro Rey
he de crucificar?" A lo que contestaron los sacerdotes: "No tenemos rey
sino a César". Así que entonces lo entregó a ellos para que lo crucificaran.

BOSQUEJOS

EL JUICIO ANTE PILATO, Juan 18-28--19:16

1. Los sacerdotes piden sentencia de muerte, 18: 28-32.


a. Motivos para no entrar al Pretorio, v. 28.
b. Pilato demanda acusación de delito, v. 29.
c. Los sacerdotes lo declaran digno de muer-te, v. 30
d. Pilato les ordena que ellos lo juzguen, v. 31a.
e. Ellos reconocen su falta de poder civil, vv. 31b y 32.
2. Pilato examina a Jesús, vv. 33-38a.
a. Jesús acusado de aspirar a ser Rey. v. 33.
b. Jesús explica la naturaleza de su Reino, vv 34-37.
i. Es Reino espiritual.
164

ii. El vino a dar testimonio de la verdad. 3. Burla de Pilato:


¿Qué es verdad?, v. 38a.
3. Lucha de Pilato para soltar a Jesús, 18:38b-19:16.
a. Anuncia su inocencia y ofrece soltarlo, vv. 38b, y 39
b. Los judíos piden a Barrabás, v. 40.
c. Jesús es azotado y mofado, vv. 19:1-6.
i. Por los soldados, vv. 1-3.
ii. Presentado a los judíos, ellos piden su muerte, vv. 4-6
d. Temor de Pilato, sabiendo que se decía Hijo de Dios, vv. 7-11.
e. Los judíos amenazan a Pilato, vv. 12-15.
i. No ser amigo de César, v. 12.
ii. Jesús presentado como su Rey, vv. 13, 14.
f. Los judíos rechazan su herencia nacional. v. 15.
g. Jesús entregado para ser crucificado, v. 16.

APLICACIÓN PRÁCTICA

¿Cuántas veces colamos nosotros el mosquito y tragamos el camello como


aquellos sacerdotes que rehusaron entrar en el Pretorio? El pecado moral
tuerce la razón del más inteligente.

;Hasta qué extremo de impiedad llegaron los judíos para lograr su


propósito de perder a Jesús! Así, yo también si lo rechazo, soy capaz de
cometer cualquier grado de bajeza.

Si Cristo no es mi Rey espiritual, me hallo en rebeldía abierta contra él y


contra Dios.

Jesús dice que vino a dar testimonio de la verdad, y que sólo oyen su voz
todos los que son de la verdad. Si digo que soy de Cristo, ¿podré
justificarme al decir mentira?

Estando en presencia de Jesús, Pilato mismo quedó juzgado de cobardía


moral. Condenó a un hombre inocente para quedar bien con los judíos.
¿Es cosa desconocida la cobardía moral en nuestros tiempos? ¿Seré
culpable de esto?

Pablo dijo: "Porque los que habitaban en Jerusalén, y sus príncipes, no


conociendo a éste (Jesucristo), y las voces de los profetas que se leen todos
los sábados, condenándole, las cumplieron" (Hech. 13::27). Por eso la
nación judaica, como tal, quedó fuera de las promesas de Dios y el Israel
espiritual (la Iglesia Cristiana) vino a substituirla. La justificación ante la
ley de Dios es ofrecida a todo aquél que cree en Cristo. ¿Puedo tratar con
indiferencia un asunto tan importante para mí personalmente?

ILUSTRACIONES

La razón por qué Pilato dejó que crucificaran a Jesús fue la misma que
165

indujo a los sacerdotes y rabinos: tuvo miedo de perder su puesto si


soltaba a Jesús. El egoísmo humano crucificó a Jesús. En la crucifixión de
Jesús todo egoísta puede comprender hasta dónde es capaz de llegar su
egoísmo. (Bosworth).

¿Vagas triste y angustiado? ¿Buscas tu solaz? Ven a mí, te dice Cristo, y


halla paz. ¿Hay señales que me indican que mi guía es? Las heridas de sus
manos y sus pies. ¿Hay corona que le adorna si es Rey para mí? Sí,
corona, más de espinas hay allí.

Señor Jesús, eterno Rey, las alabanzas de tu grey acepta hoy, que con
fervor te ofrece en prueba de su amor.

Que nuestro culto al ofrecer, un pacto nuevo pueda ser del santo amor,
que sólo a ti debiera el alma darte aquí.

Y que tus gracias, buen Jesús, que al alma llenan de tu luz jamás me
lleguen a faltar, y así no pueda desmayar. Que cada instante pueda ver un
nuevo triunfo de mí ser, creciendo en gozo, fe y amor, basta llegar a ti,
Señor. Isaac Watts, (Traducido por E. Velasco)

TAREA: JUAN 19:17-42.

Léanse con mucha atención y reverencia los detalles de los versículos 17-
30. ¿Qué prueba hay acerca de los pensamientos de Jesús en la cruz?
¿Qué querría decir con las palabras del v. 30? ¿Qué evidencia hay de que
la historia de este evangelio fue obra de un testigo presencial? ¿En qué
estado de ánimo estaría Pilato cuando dictó el título?

Léanse los vv. 31-37. ¿Cómo se demuestra lo horroroso de una religión que
ha perdido su vitalidad? ¿Por qué se afana el evangelista en poner en claro
el hecho de que Jesús realmente murió? ¿Cómo se comprueba el soberano
poder de la Divina Providencia?

¿Qué se puede decir de los dos hombres que sepultaron a Jesús? ¿Puede
usted citar las "Siete Palabras" que el Salvador habló en la cruz? Será un
ejercicio provechoso buscarlas en los cuatro Evangelios y procurar
arreglarlas en orden de tiempo.

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LECCION XXVIII: JUAN 19:17 – 42

SALDO DE VERDAD
166

Jesús tuvo que llevar su propia cruz, por lo menos parte del camino hacia
el Calvario, donde lo crucificaron.

Colocaron la cruz de Jesús en medio de las de dos criminales, indicando


que él ora el peor de los tres.

El título que anunciaba su crimen fue escrito en hebreo, griego y latín,


para que todos leyeran. Decía que era rey de los judíos. Estos se quejaron
de la ofensa para su nación pero Pilato rehusó cambiarlo.

Los soldados, repartiendo la ropa de Jesús y echando suertes sobre su


túnica, cumplieron lo predicho en el Salmo 22.

Viendo cerca a su madre con otras mujeres, Jesús dio orden a su discípulo
Juan que la protegiera y él se la llevó después a su casa. Así Juan
recuerda el ejemplo supremo de lealtad filial.

Jesús, sabiendo que su misión salvadora estaba completa, dejó ver su


agonía física pidiendo de beber. Al probar el vinagre que le proporcionaron
declaró que su obra estaba consumada, y entregó su espíritu.

Los judíos pidieron que se les quebraran las piernas a los crucificados
para quitarlos de la vista antes que entrase el día sábado. Pilato dio la
orden y los soldados lo llevaron a cabo en el caso de los otros dos, pero no
de Jesús, porque ya había muerto. Sólo metieron una lanza en su costado,
del que salió sangre y agua. El evangelista llama la atención sobre la ley en
lo relativo a la preparación del Cordero pascual, en cuanto a los huesos y a
la profecía de Zacarías 12:10, como pruebas de que este muerto era el
Cristo.

José de Arimatea pidió el cadáver para enterrarlo. Él había sido discípulo


tímido pero al fin tuvo valor para prestar este servicio de amor. Lo
acompaña Nicodemo, quien trajo gran cantidad de especias para envolver
el cuerpo, cumpliendo así la profecía de Isaías 53:9. En el sepulcro nuevo
de un huerto cercano, guardaron el cadáver de su Maestro.

COMENTARIOS

DUMMELOW

Juan 19:19-22. Según la costumbre romana, un oficial de grado inferior


llevaba delante del criminal condenado un trozo de madera blanca donde
se había grabado el nombre del crimen cometido. Los pontífices juzgaron el
título que Pilato había arreglado para Jesús como insulto a los judíos,
pues según ellos, ese título estaba indicando que el soberano que convenía
a semejante nación era un criminal condenado. Fue escrito en tres idiomas
para que hasta los extranjeros lo leyeran. El evangelista asienta esto aquí
como símbolo de la universalidad del Evangelio.
167

Pilato rehusó cambiarlo, siendo caprichoso, al mismo tiempo era


moralmente cobarde.

v. 30. "Toda mi obra en el mundo se ha cumplido", inclusive la redención


del mundo. Los otros tres evangelistas mencionaron el hecho de que Jesús
clamó a gran voz, pero sólo Juan nos dice cuáles fueron sus palabras. Su
muerte fue voluntaria, pues dice que entregó el espíritu. Él había dicho (
Juan 10: 18) : "Nadie me la quita, mas yo la pongo de mí mismo".

vv. 31-37. Estos son detalles que sólo Juan refiere, y afirma expresamente
ser testigo presencial. Muestra también un conocimiento exacto de las
costumbres judaicas y romanas, lo que subraya lo histórico de los eventos.
Los romanos acostumbraban dejar a los crucificados descomponerse sobre
sus cruces después de muertos, pero la ley judaica (Deut. 21: 22) exigía
que se quitara todo cadáver antes del anochecer; en este caso era más
necesario por ser víspera de un sábado muy festejado. Quebrar las piernas
era costumbre romana. Usaban mazos pesados para acelerar la muerte.
Abrir el costado eta una práctica común en las ejecuciones, y era para
asegurarse de si había muerto. Fue providencial este caso, pues pone en
claro que en verdad hubo resurrección después de la muerte y no
solamente que recobró fuerzas después de un profundo desmayo. Según el
evangelista, no se quebraron las piernas de Cristo para que así estuviera
expuesto con toda claridad que Cristo fue el verdadero Cordero Pascual,
pues a los judíos expresamente se les prohibía por ley, quebrar los huesos
del sacrificado en la Pascua.

vv. 38-42. Tres datos se agregan aquí a los testimonios de los otros
evangelistas: (1) que Nicodemo ayudó a José de Arimatea; (2) que la tumba
estaba en un huerto cercano; y (3) que el cadáver fue embalsamado
conforme a la costumbre con cien libras de especias. Estos detalles indican
conocimientos técnicos sobre la materia.

MORGAN

vv. 17, 18. Jesús salió, llevando él mismo su cruz, no vencido, sino
vencedor. Ellos habían logrado su propósito funesto, pero él caminaba por
una senda divinamente marcada. Y fue al Gólgota; ellos lo crucificaron.
Aquí se revela el pecado en su forma más degradante, de una religión que
había perdido su vitalidad. Juan el Bautista había dicho: "He aquí el
Cordero de Dios que quita el pecado del mundo", ellos crucificaron al que,
conforme al plan divino, llevaba el pecado del mundo. Lo pusieron entre
dos pecadores como para indicar que él sobresalía en pecado, aunque
como Redentor, estuvo bien colocado, porque él cargó el pecado del
mundo.

vv. 23, 24. De su ropa hicieron cuatro partes, una para cada soldado.
Entonces vieron la túnica, una prenda rara. No era costosa pero había sido
tejida desde arriba abajo. Era ropa de persona humilde, hecha en casa.
168

Probablemente su madre la había hecho. Los soldados no quisieron


romperla, así es que la sortearon. Aquí Juan agrega: para que se
cumpliese la Escritura que dice, etc. Así otra vez Juan pone en claro que
las minuciosidades de los hombres están ya previstas en el conocimiento y
el propósito de Dios. vv. 25-27. Entonces sucedió algo lleno de belleza. Se
entiende que a pesar de los dolores del infierno que se apoderaban de
Jesús, su mirada cayó sobre su madre, parada allí cerca. Sus ojos vieron
aquel rostro que miró primero al abrirlos en este mundo. Una espada de
dolor partía el alma de aquella santa mujer. Lo sabía el y por eso dijo:
"Mujer, he ahí tu hijo." Entonces se entiende que sus ojos miraron
rápidamente hacia donde estaba Juan y le dice: "He ahí tu madre," En
medio de las cosas que acontecían, en medio de aquellas horas cuando
toda la compasión divina luchaba para redimir a los hombres y demostrar
la misericordia sempiterna, él pensó en su madre, y dispuso
amorosamente que tuviera alguna protección por el resto de su jornada
terrestre. Nosotros procuramos comprender la cruz. No la entenderemos
siempre, pero al contemplarla aprendemos que el Cristo del Gólgota, del
Calvario, del misterio de la misericordia sempiterna, tiene ojos para mirar
el sufrimiento humano, y que se interesa y nos socorre.

vv. 38-42. Aquí vemos el último servicio de amor, realizado por des
discípulos, uno de ellos en secreto y quizás el otro también. En esa hora
suprema José mostró un valor máximo; fue directamente a Pi-lato,
autoridad superior, y pidió el cadáver de Jesús. Aquí vemos la obra de
amor. No olvidemos que en tanto que Pedro y el resto del gentío que seguía
a Jesús huyeron, dos discípulos ocultos cuidaron el cadáver y lo
sepultaron con amor. En la hora de tinieblas más profundas, fueron dos
discípulos tímidos los que ardieron en valor y enterraron el cuerpo de
Jesús. Ya se había acabado todo. Él había muerto. Había fracasado,
pensaban ellos. No pudo hacer nada. El mundo lo había derrotado. Él
había tenido buenas intenciones. Por lo tanto, ellos lo amaban y le dieron
sepultura con amor. Lo colocaron en una tumba donde a nadie antes
habían sepultado y envolvieron su cuerpo con gran cantidad de especias.
Sus enemigos creyeron que habían acabado con él, y se alegraban.
También sus amigos creían que él había terminado, y lo lamentaron. Más
los cielos contemplaban y preparábanse las músicas que resonarían por
todo el mundo anunciando la derrota de las fuerzas del mal, la conquista
del pecado, y el rescate de la raza humana.

BOSQUEJOS

Véase la página 289. Al bosquejo de Erdman agréguese III 2, La


Crucifixión, 19:17-42.

EL CORDERO DE DIOS SACRIFICADO. JUAN 19:17-42

1. El hecho realizado, vv. 17-22.


169

a. Lugar y modo del acto, vv. 17, 18.


b. Controversia sobre el título, vv. 19-22.
2. Disposición de su ropa, vv. 23, 24.
3. El Cordero en agonía, vv. 25-30.
a. Demostración de piedad filial, vv. 25-27.
b. Agonía física, vv. 28, 29.
c. Triunfo divino, v. 30.
4. Prueba verídica de muerte, vv. 31-37
a. Petición de los judíos, v. 31.
b. Cumplimiento de los soldados, vv. 32-34.
i. Los huesos de los ladrones, quebrados, 32, 33.
ii. El costado de Jesús traspasado, v. 34.
c. Testimonio del evangelista, vv. 35-37.
i. Es testigo ocular, v. 35.
ii. Reconoce lo profético de los hechos, 36, 37
5. La sepultura, vv. 38-42.
a. Dos discípulos ricos pero tímidos, vv. 38, 39.
b. La preparación del cadáver, v. 40.
c. El lugar, vv. 41, 42.

APLICACION PRÁCTICA

Sabiendo que Jesucristo es el ejemplo supremo por el cual sus seguidores


debemos modelar nuestra vida y nuestra conducta, en esta lección
llegamos a la cúspide. Jesús espera que le sigamos hasta la muerte si es
necesario, ya que un vasto ejército de fieles lo han hecho. Reconozcamos
que esta profesión cristiana es cosa sumamente seria.

En su carácter de Cordero Pascual, Jesús es ejemplo para nosotros, pues


sólo él pudo dar su vida en rescate de la raza humana. ¿Ando yo buscando
salvación por mis buenas obras? Si rendimos con fe nuestras almas al
Cordero, seremos nuevas criaturas y las buenas obras aparecerán en
nosotros por sí solas.

Hombres que ni supieron de los profetas de Israel contribuyeron al


cumplimiento de las profecías, como prueba de la Divina Providencia que
rige el mundo en que vivimos. Gobierna en nuestras vidas también. Es
mejor que nos sometamos a su voluntad y más todavía en vista de aquel
amor supremo que vemos en esta historia.

Hermoso es el acto de aquellos dos ricos que enterraron a su Maestro.


Señor, ayúdame a vencer todo temor y a testificar de mi fe en ti cada vez
que sea necesario.

ILUSTRACIONES

Cuando el caudillo Moisés bajó del Monte Sinaí con las tablas de la ley
encontró al pueblo de Israel adorando la imagen de un becerro. Sabiendo
170

que era aquello un pecado que quizás Dios no perdonara, Moisés subió
nuevamente a su presencia e hizo esta oración de intercesión: "Ruégote,
pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses
de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que
has escrito" (Éxodo 32:31, 32). Moisés, siendo humano, ofreció su vida por
la de su pueblo, pero Dios no aceptó su sacrificio. El plan de la salvación
humana se había hecho antes de Moisés y antes que el mundo fuese.

También San Pablo nos dice en Romanos 9:2, 3 que sintió tanto la
indiferencia de sus propios parientes que estaba dispuesto a, perder su
salvación si así lograra la de ellos. En estos dos ejemplos se manifiesta la
presencia de Cristo en los suyos.

Un médico en una aldea escocesa había cobrado fama por acertado y por
piadoso. Después de su muerte se hallaron entre sus papeles algunas
facturas, unas con estas palabras escritas con tinta roja: "Perdonada. El
enfermo es demasiado pobre para pagar". La viuda del médico era de
carácter muy distinto e insistió en que las cuentas se liquidaran. Con este
fin acudió al juez. Este examinó las facturas y dijo: "¿Es letra de su esposo
esto que está escrito con tinta roja?" "Sí, señor juez", contestó la viuda.
"Entonces no hay tribunal en el país que pueda cobrar este dinero, pues el
difunto ha escrito: 'Perdonada' ".

¡Oh! Cruz que miro sin cesar, mi orgullo, gloria y vanidad, al polvo dejo por
hallar, la vida que en su sangre dio Jesús, mi Salvador. V. Mendoza

TAREA: JUAN 20:1 – 31

Léanse las historias de la resurrección en los otros Evangelios, y procúrese


hacer una historia más o menos encadenada. ¿Cuáles detalles en la
historia de Juan indican que el autor estuvo presente? ¿Por qué se dice
que Tomás no fue realmente más incrédulo que los demás discípulos? ¿Por
qué se dice que la Gran Comisión fue para toda la iglesia y no sólo para los
once discípulos? (Véase Luc. 24:33-36). ¿Cuál es la última
bienaventuranza? ¿Cuál fue el propósito de Juan al escribir su Evangelio?
Memorizar los versículos 29-31.
Arreglar la libreta.

LECCIÓN XXIX: JUAN 20:1-31

SALDO DE VERDAD

María Magdalena fue al sepulcro de Jesús (con otras mujeres, según los
otros Evangelios) en la madrugada del primer día de la semana. Vio que la
piedra que cerraba el sepulcro había sido quitada y corrió a dar la noticia a
Pedro y a Juan, quienes corrieron a investigar.
171

Juan llegó primero y se quedó mirando hacia adentro de la cueva. Pedro,


cuando llegó, entró y Juan le siguió; vieron los lienzos mortuorios en orden
y el de la cabeza doblado aparte. Entendieron que Cristo había salido pero
no comprendieron el significado de la resurrección. Se fueron otra vez a
casa.

María, llorando miró dentro del sepulcro y vio dos ángeles que le
preguntaron la causa de sus lágrimas. Después de contestarles vuelve la
cabeza y ve a Jesús, pero sin darse cuenta de que él era, pensó que sería el
hortelano. El Cristo resucitado le preguntó por qué lloraba y a quién
buscaba y ella le rogó que le dijera si él había llevado a su Maestro,
solicitando llevárselo ella.

Al oír su propio nombre de los labios de Jesús, ella lo reconoció luego, pero
él no permitió que lo tocara sino la envió a dar la nueva de su resurrección
a los discípulos, a los que ahora llama "hermanos".

Al anochecer se juntaron los apóstoles y otros discípulos. Tenían las


puertas cerradas como precaución contra sus enemigos. Jesús se mostró
allí en medio de ellos, sin necesidad de abrir puerta alguna, saludándoles
según costumbre. Jesús exhibió sus manos y su costado, convenciéndoles
de su identidad y llenándoles de gozo.

Jesús los comisionó para que llevaran el mensaje de su resurrección y les


dio su Santo Espíritu. Deberían anunciar el perdón de pecados a aquellos
que se arrepintieran, y confiaran en él; deberían anunciar a aquellos que
rehusaran creer y arrepentirse que para ellos no habría perdón. Este
mensaje viene a ser la responsabilidad de todo cristiano de allí en
adelante.

Tomás faltó a esta reunión y quedó en duda respecto de los hechos que le
refirieron. Insistió que, sólo tocando las manos y el costado de Jesús
creería. Ocho días después se repitió la reunión, estando presente Tomás.
Jesús apareció en medio, como antes, y ordenó a Tomás que examinara
sus manos y su costado para que creyese. Pero sin haber hecho tal
examen, Tomás lo reconoció, no sólo como el Señor, sino como su Dios.

Jesús hizo otros milagros, además de los que este Evangelio contiene.
Juan ha escrito los que contiene con el fin de convencer a los que lo lean,
de que Jesús es el Mesías y que es el Hijo de Dios; también para que esta
fe produzca vida en su nombre.

COMENTARIOS

BOSWORTH

vv. 1-10. En la madrugada del segundo día después de la ejecución de


Jesús, una de las mujeres trajo noticias inquietantes a la casa donde se
172

alojaban Pedro, Juan y la madre de Jesús. El cuerpo de Jesús había sido


robado, y probablemente sus enemigos pensaban ultrajar indignamente el
cuerpo. Al instante, Pedro y Juan corrieron a la tumba. Encontraron los
lienzos mortuorios en tal grado de orden que la idea de un robo fue
rechazada, y Juan llegó a una conclusión audaz: ¡se había verificado una
resurrección!

Parece que tan pronto como se acercó María Magdalena suficientemente al


sepulcro para divisar que la piedra había sido quitada, ella dejó el grupo
de mujeres que ,según los otros Evangelios, habían salido para la tumba
(Marcos 16:1) y se devolvió prontamente para avisar a los discípulos que el
sepulcro había sido violado. Por eso ella no oyó el anuncio dado por el
ángel a las otras mujeres que siguieron adelante (Marcos 16:5, 6). Ella
volvió al sepulcro después que las otras lo habían dejado y también
después que Pedro y Juan se fueron. La muerte de Jesús había sido para
ella personalmente, un golpe por demás cruel. Ella había estado
endemoniada en sumo grado y Jesús la había sanado, devolviéndole su
juicio (Mar. 16:9).

ERDNAN

vv. 1-10. Esta primera escena representa a Pedro y a Juan en la tumba de


Jesús en la madrugada de la resurrección. Ellos no saben que Jesús ha
resucitado; no esperaban que resucitara. Habían sido llamados por el
aviso de María Magdalena: "Han llevado al Señor del sepulcro, y no
sabemos dónde le han puesto". Ellos corrieron a la tumba y la hallaron
vacía. Pedro se sintió perplejo y angustiado; pero Juan cuando ve la tumba
vacía y acomodados los lienzos que habían envuelto el cuerpo de Jesús, y
el paño que había rodeado su cabeza "envuelto en un lugar aparte", el
cree. Piensa que sólo hay una explicación de los hechos actuales: Jesús ha
resucitado de los muertos. No hay otra explicación de la tumba vacía, pero
los hombres han estado inventando otras desde entonces, diciendo: "Sus
discípulos vinieron de noche y robaron el cuerpo"; "Jesús no murió en
realidad, sino que se desmayó en la cruz y más tarde revivió y se escapó de
la tumba"; "Los discípulos no lo vieron, sólo se imaginaron que resucitó";
"Sus seguidores urdieron esa mentira descarada". Estas respuestas al
problema se han lanzado, pero en realidad sólo hay una resolución para el
entendimiento serio: la resurrección.

¿Qué fue, por fin, lo que Juan creyó? ¿Qué Jesús había resucitado? Esto y
más todavía: que porque resucitó, era el Hijo divino de Dios. La seguridad
de este hecho fue el origen de su Evangelio, esta fue la fuente de su vida de
consagración devota al Maestro. Así también piensa el autor de estos
renglones: es la única solución de este hecho, Jesús es divino y merecedor
de nuestro amor y devoción.

vv. 24-29. Tomás se ha conocido generalmente como "el incrédulo". En un


sentido no era más incrédulo que lo que los otros habían sido antes de ver
173

al Cristo resucitado. Cuando él oyó la noticia, demandó la misma prueba


que ellos habían recibido. Pero él debería haber aceptado el testimonio de
sus compañeros. Se ve que fue sincero en su duda, porque asistió a la
reunión en donde volvería a oír el testimonio que tenía como inadecuado y
porque más bien ansiaba que lo que le habían dicho fuese verdad. Él
también amaba al Maestro y había estado dispuesto a morir con él.
Cuando una persona está dispuesta a hacer frente sinceramente a las
pruebas y en realidad ama a Cristo, se le revelará la verdad sin falta.

La certidumbre se posesionó de Tomás cuando el Señor apareció y ofreció


darle la clase de pruebas que él deseaba. Entonces creyó Tomás pero
ahora sin demandar la prueba que había exigido antes. Fue convencido
por el amor, la misericordia y el conocimiento de su Señor, no solamente
de su resurrección, sino también de su naturaleza divina. Clamó con
profunda adoración: "¡ Mi Señor y mi Dios!" Esta confesión no es
solamente la culminación de la fe; es también la culminación del
Evangelio. Juan agrega inmediatamente que su propósito al escribir su
Evangelio había sido el de atraer a sus lectores a esta misma fe en Cristo.
Si uno tan incrédulo por naturaleza como lo fue Tomás, quedó convencido
de que Jesús resucitó de los muertos, nosotros no tenemos ya excusas
para dudar. Si Jesús resucitó, entonces debemos razonar, como Tomás,
que él es Dios. Si Jesús permitió que Tomás lo adorara como Dios,
nosotros también debemos entregarnos a él en amor y adoración, como al
Maestro divino, que ha demostrado ser Dios, por su resurrección de entre
los muertos.

MORGAN

vv. 1-18. En este párrafo tenemos la primera parte del informe que
completa la última señal. El templo de su cuerpo había sido destruido por
sus enemigos, destruido en el sentido que él mismo usó la palabra. Ellos lo
habían matado. Si allí hubiera terminado todo, no habría señal, ni habría
autoridad. Por grande que fuera él por el idealismo de su enseñanza; por
heroico que fuera en su devoción a un propósito; no hubieran permanecido
sus palabras ni dado fruto su sacrificio. El complemento de la señal fue su
resurrección. La tumba estaba vacía. Él había salido . Por lo mismo, esta
Última Señal estaba completa. Ella es ahora el centro y el corazón del
cristianismo. Neguémoslo y no tendremos cristianismo.

vv. 26-29. Cristo reconoció la fe de Tomás y le dijo: "Porque me has visto,


has creído". Entonces brotó de sus labios la última bienaventuranza. Las
primeras se dieron en el Sermón de la Montaña. Otras habían salido como
parte de su ministerio público. Una le dictó a Simón Pedro cuando hizo su
gran confesión en Cesarea de Filipos : "Bienaventurado eres, Simón, hijo
de Jonás". Ahora pronuncia la última: "Bienaventurados los que no vieron
y creyeron". ¿De quiénes hablaba? ¿De los otros diez? No, ellos también
habían visto. Su fe resultó de haber visto. Aun Juan en el sepulcro vio y
creyó. ¿De quienes pues pensaba? Los ojos del Cristo resucitado se
174

apartaron de Tomás y del grupo, y contemplando a través del futuro, vio


las grandes huestes que habían de creer en él, sin haberlo visto nunca; y
en consecuencia su última bienaventuranza abarca por todas las edades la
hueste sacramental que compone la Iglesia de Dios.

BOSQUEJOS

Agréguese al bosquejo de Watkins : VI. La cúspide de la fe: resurrección.


Cap. 20. Agréguese al de Erdman : III. B. 3, La resurrección, 21:1-31.

LA VICTORIA DEL HIJO DE DIOS

Juan 20:1-31

1. Descubrimiento de la tumba vacía, vv. 1-10.


a. Por María Magdalena y otras, vv. 1. 2.
b. Por Pedro y Juan, vv. 2-10.
2. La victoria manifestada a María, vv. 11-18.
a. Ella se dirige a los ángeles, vv. 11-13.
b. Se dirige al que cree ser el hortelano, vv,
c. Jesús se descubre a ella y la comisiona, vv.
d. María lleva la nueva a los discípulos, v. 18.
3. La victoria se manifiesta a los discípulos, vv. 19-23.
a. Aparece Jesús en medio de ellos y los saluda, v. 19.
b. Los discípulos convencidos y gozosos, v. 20.
c. Los discípulos comisionados e investidos, vv. 21-23.
4. La victoria manifestada a Tomás, vv. 24-29
a. Tomás declara su incredulidad y demanda pruebas, vv. 24,
25.
b. Jesús ofrece las pruebas, vv. 26, 27.
c. Tomás se declara creyente, v. 28.
d. Jesús dicta la bienaventuranza para aquellos que han de creer
sin haber visto, v. 29.
5. Conclusión del Evangelio, vv. 30, 31.
a. Muchas otras señales manifestadas sin ser escritas, v. 30.
b. El motivo de haber escrito éstas, v. 31

APLICACION PRÁCTICA

Cielo y tierra vibran de gozo por la victoria de Cristo sobre la muerte y el


sepulcro, pero María Magdalena lloraba desconsolada. Nosotros también
sabemos de esta trascendental victoria. ¿Estamos siempre gozosos?

Jesús había anunciado su resurrección cada vez que predijo su muerte,


pero los discípulos no lo esperaban ni comprendieron el significado de la
tumba vacía. ¿Qué habría hecho yo en su lugar? ¿Espero el cumplimiento
diario de las promesas de Cristo a los suyos?
175

Se nos refiere el caso de Tomás con objeto de que no haya motivo de duda
en la realidad de la resurrección. Tomás se declaró convencido de ella y de
la divinidad de su Maestro. ¡Que él sea nuestro ejemplo!

Jesús declaró la bienaventuranza de los que creen en él, aunque no lo


hayan visto con sus propios ojos. ¡Benditos los que leen este Evangelio y se
rinden a él como Salvador y como Dios! Multitudes han alcanzado parte en
esta bienaventuranza desde que se pronunciara hasta el día de hoy. Y yo,
también tengo parte, ¡gracias a Dios!

ILUSTRACIONES

Tengo un peso en la mano. Digo a una de mis alumnas: "Rosa, este peso
puede ser tuyo si tú lo tomas". A mí me tiene Rosa confianza, porque
nunca la he engañado. Pero el creer no basta para que el peso sea de ella.
¿Qué debe hacer la niña? Debe cogerlo, por supuesto. Hay distintos modos
de creer en Cristo. Se nos dice que también los demonios creen, y
tiemblan, (Sant. 2:19). Algunos creen que Cristo vivió, lo mismo que creen
en Julio César, o Napoleón, pero no aceptan a Cristo como su Salvador. No
creen, como hizo Rosa, cogiendo. Esta es la clase de fe por la que Cristo
promete bendición, ( Juan 20:29-31).

Todo aquel que lleva el nombre de cristiano es "enviado". ¿Enviado a


dónde? A veces a la China o al África; pero a veces al vecino más inmediato
de su casa, o al que se sienta junto a él en la escuela. ¿Enviado con qué?
Con la nueva de la salvación. Se dice que Cristo traía una misión muy
grande. Así también traemos nosotros. Él dijo: "Como me envió el Padre,
así también yo os envío". Es el negocio más importante que el cristiano
puede hacer. Es el Negocio de nuestro Rey. Dios tiene grandes comisiones
para nosotros sí sólo le obedecemos.

Sólo cuando el Señor les hubo mostrado sus manos y su costado, las
señales de su gran sacrificio, les dio su gran comisión. Nuestra comisión
será de sacrificio también, además de dar las buenas nuevas. Es la clase
de obra misionera que vale la pena. Un brahmín de la India llegó a creer en
Jesucristo cuando leyó la vida de Adoniram Judson, el primer misionero
cristiano en aquel país. "Cuando el misionero estuvo dispuesto a sufrir
tanto para dar a conocer el Evangelio a mi pueblo, yo comprendí que su
religión tenía que ser la verdadera".

TAREA: JUAN 21:1-25

Parece que el Evangelio terminó con el capítulo 20. El capítulo 21 se le ha


agregado para describir otra aparición de Jesús muy interesante. Esta
ocasión se hizo famosa a causa de un dicho del Señor en el curso de ella.
El dicho se había interpretado mal entre los cristianos y muchos creían
que el -discípulo a quien Jesús amaba no moriría.

¿Cuál sería el significado de la pesca milagrosa y del almuerzo preparado


176

por Cristo resucitado?

¿Por qué preguntó Jesús a Pedro tres veces si lo amaba?

¿Cuál es el requisito principal para poder servir al Señor?

¿Qué se enseña acerca del futuro de dos apóstoles?

Arreglar la libreta.

LECCIÓN XXX: JUAN 21:1-25

SALDO DE VERDAD

La tercera manifestación de Jesucristo a un grupo de discípulos (siete)


tuvo lugar en la playa del Mar de Galilea, que Juan siempre llama
Tiberiades.

Pedro quiso ir a pescar y los otros lo acompañaron pero toda la noche de


trabajo resultó infructuosa.

En la mañana vieron a Jesús en la playa pero no lo conocieron. Les


preguntó de su pesca y, sabiendo del fracaso, mandó echar la red a la
derecha de la larca, donde se llenó de peces.

Juan reconoció a Jesús y lo comunicó a Pedro, quien luego salió de la


barca y fue a Jesús. Los demás los siguieron.

Llegando vieron los discípulos que Jesús tenía preparado un almuerzo,


pescado y pan, el que se completó con la pesca de ellos. Jesús les ordenó
sentarse y les sirvió.

Preguntó Jesús a Pedro tres veces si lo amaba, y tres veces Pedro contestó
que sí. Cristo le dijo cada vez que apacentara sus corderos u ovejas.

Después le profetizó acerca de la clase de muerte que le esperaba para


glorificar a Dios, encargándole que le siguiera.´

Pedro preguntó de la suerte que iba a tocar a Juan, el Señor le contestó


que no le importaba conocer eso. Juan explica que no es cierto, como se
decía, que Jesús dijo que él no moriría.

Da Juan testimonio de la identidad y de la veracidad suya como autor del


Evangelio. También agrega una disculpa por lo incompleto de este
volumen, indicando por medio de una hipérbole perdonable que ningunos
escritos por verídicos que fueran, podrían contener la gloria infinita
manifestada por el Hijo de Dios.
177

COMENTARIOS

DUMINELOW

En los vv. 30 y 31 del capítulo 20, al Evangelio se le pone fin


definitivamente, se le resume y se nota el propósito que tuvo el autor al
escribirlo. Por lo tanto, el capítulo 21 probablemente es un apéndice,
agregado después; pero, en vista de que todos los manuscritos y versiones
lo agregan, antes que se hubiera generalizado su circulación. El objeto
principal del apéndice es corregir una creencia popular de que el discípulo
amado no moriría antes de la Segunda Venida de Jesucristo.

vv. 7, 8. Como sucedió en el caso de la visita a la tumba, el discípulo


amado es el primero que se da cuenta de esta situación, conociendo al
Señor. Esta coincidencia involuntaria demuestra lo genuino de su
narración.

vv. 15-17. Por su triple negación Pedro había perdido el derecho a su


puesto entre los apóstoles. Por esa razón, antes de restaurarlo, Jesús le
exigió una triple declaración de su amor. Está sin base la interpretación
papal de que aquí se dota a San Pedro de jurisdicción eclesiástica suprema
sobre los otros apóstoles. Todo ese diálogo se hizo para devolverlo a su
puesto anterior.

¿Me amas más que éstos? Es decir: ¡más de lo que éstos tus hermanos me
aman? Una vez (Cap. 13:7) Pedro se había jactado de un amor y una
constancia superior a los demás. Pero ahora se muestra más humilde
aquí. No dice que ama a Cristo en el sentido pleno del amor cristiano (en el
griego: agapán, ágape). Sólo dice que ama a Jesús con el calor de un afecto
personal (filein, filia). Dos veces Jesús le pregunta: "¿Me amas?" (agapán).
La tercera vez él usa la palabra que Pedro había usado (filein)

vv. 18-20. Extenderás tus manos (sobre el travesaño de una cruz) y te


ceñirán (de pañete, la única ropa permitida a los criminales condenados)
otro (el verdugo) y te llevarán a donde tú no quieras (a tu muerte). San
Juan aquí da a conocer a sus lectores el modo en que la muerte de Pedro
ha de ocurrir.

ERDMAN

En este capítulo una "señal" simbólica y una profecía definitiva prueban la


naturaleza divina de Cristo; aquí la esencia de la fe se demuestra como
obediencia cariñosa; aquí la vida se interpreta en términos de servicio
personal.

Por su presencia inesperada, así como por cada manifestación semejante


después de su resurrección, Jesús facilitaba a sus discípulos el creer lo
178

que les había dicho acerca del tiempo en que por medio de su Espíritu,
estaría con ellos constantemente. Por lo tanto, la primera enseñanza de
este capítulo es relativa a la presencia personal de Cristo en todo creyente.
Algunas veces, después de largas horas de trabajo solitario, o en negras
noches de cansancio, recordamos la promesa del Salvador, sentimos su
presencia y hallamos paz, gozo y esperanza al saludar el amanecer de un
día más luminoso. Sin embargo, el mensaje esencial de esta escena
postrera del Evangelio se refiere al servicio cristiano.

En una ocasión anterior Jesús explicó con claridad lo que quería decirles:
"Venid en pos de mí y haré que seáis pescadores de hombres". Así es que
ahora no necesitaba explicarles más sobre que los había llamado a
emprender en su nombre el trabajo de "pescar vivos a los hombres". Esta
conquista de almas, tenía que ser la clase de servicio que le rindieran. En
esta tarea de ganar almas para Cristo, se halla comprometido todo
cristiano. Existen diferencias de oportunidad y de talento, pero de todos
los creyentes es el privilegio y el deber de ser "pescadores de hombres".

MORGAN

Al emprender el estudio de este capítulo vemos un pequeño grupo de


discípulos. Nos dicen sus nombres y les conocemos; sólo hay dos sin
nombre, como representantes del gran gentío anónimo de la Iglesia
Cristiana que constituye su verdadera fuerza y armazón. En relación con
este grupo, vemos en él la relación de Jesucristo y su Iglesia. Cualquier
grupo de cristianos representa la Iglesia universal. Tal es el genio del
cristianismo. "Donde están dos o. tres congregados en mi nombre, allí
estoy en medio de ellos". Donde haya un grupo de dos o tres, o de siete o
más, allí está toda la Iglesia potencialmente en cuanto a principios
fundamentales.

Jesús había encendido las brasas en la playa. Así lo vieron ellos. Y había
un pescado encima asándose. El Cristo resucitado preparó el almuerzo. No
se atrevieron a preguntarle quién era, porque ya sabían y, cuando no
sabían qué decirle, él dijo: "Vengan a desayunarse". Yo me imagino el
grupo sentado en la playa mirándolo. Jesús les sirvió el almuerzo, les
repartió el pan; les llevó el pescado. Les sirvió hasta que se llenaron. Toda
la Iglesia estaba representada en ese grupo. Él se manifestó participando
de nuestras experiencias diarias, supliendo nuestras necesidades físicas,
proporcionando el almuerzo y sirviéndolo. ¿Nos sentimos nosotros
frustrados y vencidos, inquietos por causa de los tiempos en que vivimos?
¿Estamos sumidos en nuestras faenas diarias sin tener un minuto de
reposo? Así se manifestó él entre su Iglesia. Es vasta su empresa y sus
propósitos, pero esa inmensidad no le impide tener interés por los suyos
en cuanto a sus necesidades inmediatas, aun en el caso de ínfima
importancia como el hambre física. Para los hombres cansados, después
de una noche de trabajo vano, llenos de hambre y frío seguramente, el
Cristo resucitado hará la lumbre, preparará el almuerzo. Así se manifestó
a ellos en esta vez.
179

vv. 15-23. Esa mañana en la playa de Tiberiades el pensamiento de Jesús


fue el del Pastor. Pensaba en sus corderos; en sus ovejas. Dicho pensar lo
tomamos del fin del capítulo nueve de Mateo: "Y viendo las gentes, tuvo
compasión de ellas; porque estaban derramadas y esparcidas como ovejas
que no tienen pastor". Ahora él se paraba en esa playa y contemplaba en el
pequeño grupo trabajador a toda la humanidad, a través de las décadas y
de los siglos venideros. De todos ellos dijo: "Míos, mis corderos; mías, mis
ovejas". Desde este punto de vista trató con Simón. Eso de "míos" hace
pensar en su Soberanía y en su carácter de Salvador del mundo. Así indicó
también cuál había de ser la obra de Simón, uno del grupo, representando
a todos. Esa obra tenía que relacionarse con su empresa como Pastor.
"Apacienta mis corderos". "Pastorea mis ovejas". "Apacienta mis ovejas".
Entonces se revelan las cualidades necesarias para hacer este trabajo. Por
eso dijo: "Simón, ¿me amas?" La cualidad principalísima para apacentar
corderos y pastorear ovejas, es el amor al propio Señor Jesucristo.

BOSQUEJOS

Agréguese al bosquejo de Bosworth: Apéndice: Cap. 21. Otra aparición de


Jesús después de la resurrección. Al de Watkins: VII. El Apéndice,
Capítulo 21. Al de Erdman: IV. El Epílogo. La presencia y la "señal"
simbólica, capítulo 21.

OTRA MANIFESTACION DE CRISTO RESUCITADO, Juan 21:1-25

1. Al grupo de discípulos en al Mar de Tiberíades, vv. 1-14.


a. Siete hombres trabajaron toda la noche inútilmente, vv. 1-3.
b. Jesús les habla desde la playa sin ser reconocido, vv. 4, 5.
c. Lo conocen cuando su orden les ayuda a coger pesca, vv. 6-11
d. Les proporciona y les sirve almuerzo, vv. 12-14.
2. Pedro es restaurado al apostolado, vv. 15-17.
3. Indicaciones acerca del futuro de Pedro y Juan, vv. 18-23.
a. Cómo glorificaría Pedro a Dios en su muerte, vv. 18, 19.
b. Pedro pregunta del futuro de Juan, vv. 20, 21.
c. Jesús rehúsa satisfacer su curiosidad, vv. 22, 23.
4. Conclusión: palabras de despedida del autor, vv. 24, 25.

APLICACION PRÁCTICA

Cuando Jesucristo apareció de repente a sus discípulos, lo hizo para


darles a entender que los acompañaría en cualquiera emergencia. "El
Señor está cerca", dijo Pablo (Fil. 4:5). El Espíritu Santo que mora en mi
corazón es el Espíritu de Cristo y ya sé la clase de espíritu que mostró él
siempre. Ayúdame, Señor, a cultivar la conciencia de la presencia de
Cristo.

Jesús espera que los suyos sean pescadores de hombres, no solamente los
ministros y ciertas personas privilegiadas o de más responsabilidad. ¿Tú y
180

yo hemos ganado una alma para Cristo recientemente? ¿En todo un año?

De Dios es la cosecha también. Como Jesús hizo que la red vacía se


llenara, así tiene que darnos éxito en atraer almas para él. En otra ocasión
Pedro había dicho: "En tu palabra echaré la red". Esta es muestra
esperanza al testificar de Cristo a los inconversos.

Con el almuerzo preparado, los pescadores, fatigados por la noche


afanosa, satisficieron su necesidad y les volvió el ánimo. Como siervos de
Cristo también nosotros hemos de recibir "de su plenitud", y "gracia por
gracia". Desde niños hemos recitado el Salmo 23, eso de "Aderezarás mesa
delante de mí" y que "mi copa está rebosando". Haz que lo creamos de
veras, Señor, y no estar acongojándonos eternamente por el qué
comeremos, o qué beberemos, o con qué nos cubriremos. ¿No dijiste tú:
"No os congojéis por el día de mañana" y "Basta al día su afán"?

El triple encargo que el Señor dio a Pedro nos instruye acerca de la


naturaleza del servicio cristiano. Además de pescar a los hombres, hay que
atenderlos, instruirlos y guiarlos; alimentándolos con la Palabra de Vida.
Esta obra se asigna con especialidad más a unos cristianos que a otros.
Sin embargo, no hay ninguno que quede excluido por completo de esta
obra bendita. ¿Estoy haciendo lo que puedo en ella?

Para todos los cristianos el motivo de servir a Cristo ha de ser uno solo;
ese móvil es el amor a Cristo mismo. Pedro había negado a su Señor, y
había perdido su derecho al apostolado. Jesús, después de su resurrección
le había aparecido y seguramente lo había perdonado. Pero en esta ocasión
lo restauró públicamente, y para hacerlo, primero le requirió la declaración
de un amor devoto. Nosotros también hemos negado a nuestro Maestro de
palabra y de hecho muchas veces, pero si nos hemos arrepentido
sinceramente y si en verdad le amamos, roguémosle su ayuda
humildemente y podremos servirle de nuevo.

Por lo general el sufrimiento moral viene de ser parte del servicio y la


prueba de nuestro amor. Por eso Pedro tuvo que demostrar su lealtad
devota con la muerte de mártir, pero su sufrimiento terminaría pronto y su
reposo celestial llegaría luego. A Juan le faltaban largos años de testimonio
esperando la Segunda Venida del Señor. Esta ha sido la bendita esperanza
de todas las generaciones de cristianos y nos inspira a tal fidelidad en el
servicio, que podamos pedir siempre: "Ven, Señor Jesús".

ILUSTRACIONES

Una anciana indígena pedía el bautismo para recibirse en la iglesia. Sus


oportunidades de instruirse en la fe habían sido completamente limitadas
y cuando la examinaron se desanimó porque muchas veces tuvo que
contestar: "No sé". Por fin ella dijo: "Pues solamente de una cosa estoy
segura. Sí que quiero a Jesús y él también sabe que lo quiero".
181

¡Qué desobedientes hemos sido en lo de "alimentar a las ovejas" de Jesús!


Un misionero de la India refiere cómo predicó en una aldea donde el
Evangelio era enteramente desconocido. El pueblo oyó con ansia y pedía
que volviera a contarles esa historia muchas veces, diciendo que era difícil
entenderla porque nunca la habían oído antes. Después que se fueron los
misioneros, en su camino les alcanzó un mensajero que preguntó cuánto
tiempo había transcurrido desde que Jesús murió por ellos. ¿Un año o
dos? Con razón les dio vergüenza a los misioneros el tener que decir:
"Jesucristo murió por nosotros hace casi veinte siglos". Es una vergüenza
nuestra también, porque, ¿cómo pueden oír los paganos si nosotros no les
enviamos algún misionero que les predique?
182

TABLA DE CONTENIDO
PRÓLOGO............................................................................................................................ 2
LECCIÓN I ........................................................................................................................... 3
INTRODUCCIÓN: TRES CITAS REFERENTES AL EVANGELIO ................... 3
SUGESTIONES EN CUANTO A MÉTODOS DE ESTUDIO .............................. 6
FORMACIÓN DE UNA LIBRETA: ............................................................................. 7
EL AUTOR DEL CUARTO EVANGELIO ................................................................. 7
ALGUNOS DATOS ADICIONALES QUE PUEDEN SER DE INTERÉS ......... 7
FINALIDADES DEL ESTUDIO Y RESULTADOS APETECIDOS ..................... 8
TAREA .............................................................................................................................. 9
LECCIÓN II. ........................................................................................................................ 9
PLAN DEL EVANGELIO DE SAN JUAN ................................................................. 9
BOSQUEJOS .................................................................................................................. 9
PLAN DEL EVANGELIO DE SAN JUAN (BOSWORTH) ................................. 9
ANÁLISIS DEL EVANGELIO DE SAN JUAN (WATKINS) ............................ 10
BOSQUEJO (ETDMAN) ............................................................................................. 10
COMENZANDO LA LIBRETA .................................................................................. 11
COMENTARIOS: ...................................................................................................... 12
BOSQUEJOS: ........................................................................................................... 12
APLICACIÓN PRÁCTICA: ...................................................................................... 12
ILUSTRACIONES: ................................................................................................... 13
TAREA: ....................................................................................................................... 13
TAREA PARA LA LECCIÓN III. JUAN 1:1-18 ..................................................... 13
LECCIÓN III: JUAN 1:1 - 18 ........................................................................................ 15
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 15
COMENTARIOS ........................................................................................................... 15
ERDMAN.................................................................................................................... 15
BOSWORTH. ............................................................................................................ 16
FÉLIX TORRES AMAT: .......................................................................................... 17
FELIPE SCIO DE SAN MIGUEL: ........................................................................ 17
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 18
BOSWORTH: PLAN DEL EVANGELIO DE SAN JUAN ................................ 18
ERDMAN: PRÓLOGO: JUAN 1:1-18 ................................................................. 18
BOSQUEJO ORIGINAL. PREFACIO: JUAN 1:1-18 ...................................... 18
APLICACIÓN PRÁCTICA ........................................................................................... 18
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 19
TAREA ............................................................................................................................ 19
LECCIÓN IV. JUAN 1:19-51. ...................................................................................... 19
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 19
COMENTARIOS. .......................................................................................................... 20
FELIPE SCÍO DE SAN MIGUEL ......................................................................... 20
BOSWORTH .............................................................................................................. 21
DUMNZELOW: EL TESTIMONIO PÚBLICO DEL BAUTISTA ACERCA
DE JESÚS CONTESTANDO A LA DELEGACIÓN DEL SINEDRIO ......... 21
ERDMAN .................................................................................................................... 21
BOSWORTH .............................................................................................................. 22
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 23
BOSWORTH: PLAN DEL EVANGELIO DE SAN JUAN ................................ 23
183

ERDMAN .................................................................................................................... 23
EL TESTIMONIO DE JUAN EL BAUTISTA Y SUS RESULTADOS. JUAN
1:19-51 ....................................................................................................................... 23
APLICACIÓN PRÁCTICA ........................................................................................... 24
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 25
LOCURA ......................................................................................................................... 25
TAREA ............................................................................................................................ 25
LECCIÓN V. JUAN 2:1-25. .......................................................................................... 26
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 26
COMENTARIOS ........................................................................................................... 27
BOSWORTH .............................................................................................................. 27
MORGAN.................................................................................................................... 28
ERDMAN .................................................................................................................... 28
MORGAN.................................................................................................................... 28
ERDMAN .................................................................................................................... 29
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 30
ERDMAN: I Y II, LA REVELACIÓN AL INUNDO, ETC. ............................... 30
LAS PRIMERAS SEÑALES, 2:1-25.................................................................... 30
LIMPIEZA DEL TEMPLO, 2:12-25. ................................................................... 30
APLICACION PRÁCTICA ........................................................................................... 31
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 32
TAREA: JUAN 3:1-21. ............................................................................................... 32
LECCIÓN VI. JUAN 3:1-21 .......................................................................................... 33
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 33
COMENTARIOS ........................................................................................................... 34
BOSWORTH .............................................................................................................. 34
SCÍO DE SAN MIGUEL ......................................................................................... 35
ERDMAN .................................................................................................................... 35
DUMMELOW ............................................................................................................ 36
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 36
ERDMAN (VÉASE LA LECCIÓN ANTERIOR) EL DIVINO MAESTRO
EXPONE LA NATURALEZA DEL REINO DE DIOS ...................................... 36
APLICACIÓN PRÁCTICA ........................................................................................... 37
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 38
TAREA: JUAN 3:22-36 .............................................................................................. 39
LECCIÓN VII. JUAN 3:22 – 36 ................................................................................... 39
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 39
COMENTARIOS ........................................................................................................... 40
MORGAN.................................................................................................................... 40
BOSWORTH .............................................................................................................. 41
SCÍO DE SAN MIGUEL ......................................................................................... 41
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 41
ERDMAN .................................................................................................................... 41
EL TESTIMONIO FINAL DEL PRECURSOR, 3:22-36 ................................. 42
APLICACIÓN PRÁCTICA ........................................................................................... 42
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 43
TAREA: JUAN 4:1-42 ................................................................................................. 43
LECCIÓN VIII: JUAN 4:1-42 ....................................................................................... 44
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 44
184

COMENTARIOS ........................................................................................................... 45
BOSWORTH .............................................................................................................. 45
MORGAN.................................................................................................................... 45
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 46
ERDMAN .................................................................................................................... 46
EL SALVADOR DEL MUNDO SE REVELA A LOS HUMILDES.
JUAN:4:1-42 ............................................................................................................. 46
APLICACIÓN PRÁCTICA ........................................................................................... 47
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 48
TAREA ............................................................................................................................ 49
LECCIÓN IX: JUAN 4:43-54........................................................................................ 49
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 49
COMENTARIOS ........................................................................................................... 50
ERDMAN .................................................................................................................... 50
MORGAN.................................................................................................................... 51
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 51
ERDMAN .................................................................................................................... 52
JESÚS CULTIVA UNA FE IMPERFECTA. JUAN 4:43-54 .......................... 52
APLICACIÓN PRÁCTICA ........................................................................................... 52
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 53
TAREA: JUAN 5:1-47. ............................................................................................... 54
LECCIÓN X: JUAN 5:1 – 47 ........................................................................................ 54
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 54
COMENTARIOS ........................................................................................................... 55
FELIPE SCÍO DE SAN MIGUEL ......................................................................... 55
DUMMELOW ............................................................................................................ 56
MORGAN.................................................................................................................... 56
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 57
WATKINS: .................................................................................................................. 57
LA SEÑAL EN SÁBADO Y SUS RESULTADOS, JUAN 5:1-47.................. 58
APLICACIÓN PRÁCTICA ........................................................................................... 59
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 60
TAREA, JUAN 6:1-21. ............................................................................................... 60
LECCIÓN XI: JUAN 6:1 – 21 ....................................................................................... 60
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 60
COMENTARIOS ........................................................................................................... 61
BOSWORTH .............................................................................................................. 61
DUMRNELOW .......................................................................................................... 61
MORGAN.................................................................................................................... 62
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 63
APLICACION PRÁCTICA ........................................................................................... 64
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 65
TAREA: JUAN _16:22-40. ........................................................................................ 65
LECCIÓN XII: JUAN 6:22 - 40 .................................................................................... 65
SALDOS DE VERDAD ............................................................................................... 65
COMENTARIOS ........................................................................................................... 66
SCIO DE SAN MIGUEL ......................................................................................... 66
BOSWORTH .............................................................................................................. 67
DUMMELOW ............................................................................................................ 68
185

MORGAN.................................................................................................................... 68
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 69
BOSWORTH: VÉASE LA PÁG. 34; WATKINS: VÉASE LA PÁG. 98 ........ 69
EL PAN DE VIDA OFRECIDO, VV. 22-40. ...................................................... 69
APLICACIÓN PRÁCTICA ........................................................................................... 70
ALGUNAS REGLAS PARA LEER LA BIBLIA PARA QUE SIRVA DE PAN
DE VIDA ..................................................................................................................... 70
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 71
TAREA: JUAN 6:41-71. ............................................................................................. 71
LECCION XIII: JUAN 6:41 – 71 .................................................................................. 72
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 72
COMENTARIOS ........................................................................................................... 73
SCÍO DE SAN MIGUEL ......................................................................................... 73
BOSWORTH: (PARÁFRASIS) ............................................................................... 74
ERDMAN .................................................................................................................... 74
MORGAN.................................................................................................................... 75
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 76
BOSWORTH, VÉASE PÁG. 34 ............................................................................ 76
WATKINS, VÉASE PÁG. 98.................................................................................. 76
APLICACIÓN PRÁCTICA ........................................................................................... 77
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 77
TAREA: JUAN 7:1--8:1. ............................................................................................ 78
LECCIÓN XIV: JUAN 7:1 – 8:1 ................................................................................... 79
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 79
COMENTARIOS ........................................................................................................... 79
DUMMELOW ............................................................................................................ 79
ERDMAN .................................................................................................................... 81
MORGAN.................................................................................................................... 81
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 83
BOSWORTH: VÉASE LA PÁG. 34 ...................................................................... 83
WATKINS ................................................................................................................... 83
JESÚS EN LA FIESTA DE LAS ENRAMADAS, JUAN 7:1--8:1 ................ 83
APLICACIÓN PRÁCTICA ........................................................................................... 84
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 85
TAREA: JUAN 8:2-30. ............................................................................................... 85
LECCIÓN XV: JUAN 8:2-30 ......................................................................................... 85
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 85
COMENTARIOS ........................................................................................................... 86
SCÍO DE SAN MIGUEL ......................................................................................... 86
BOSWORTH .............................................................................................................. 87
ERDMAN .................................................................................................................... 87
MORGAN.................................................................................................................... 88
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 89
WATKINS: VÉASE LA PÁGINA 146 ................................................................... 89
APLICACIÓN PRÁCTICA ........................................................................................... 90
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 90
TAREA: JUAN 8:31-59. ............................................................................................. 91
LECCIÓN XVI: JUAN 8:31-59 ..................................................................................... 91
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 92
186

COMENTARIOS ........................................................................................................... 92
SCÍO DE SAN MIGUEL ......................................................................................... 92
ERDMAN .................................................................................................................... 93
DUMMELOW ............................................................................................................ 93
MORGAN.................................................................................................................... 94
BOSQUEJOS ................................................................................................................ 95
EL FRACASO DE LOS FUE SE DICEN CREYENTES ................................. 95
APLICACIÓN PRÁCTICA ........................................................................................... 96
ILUSTRACIONES......................................................................................................... 96
TAREA: JUAN, CAPÍTULO 9. .................................................................................. 97
LECCIÓN XVII: JUAN 9:1-41 ...................................................................................... 97
SALDO DE VERDAD .................................................................................................. 97
COMENTARIOS ........................................................................................................... 99
BOSWORTH .............................................................................................................. 99
ERDMAN .................................................................................................................... 99
MORGAN.................................................................................................................. 101
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 102
APLICACIÓN PRÁCTICA ......................................................................................... 102
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 103
TAREA:" JUAN 10:1-42. ......................................................................................... 104
LECCIÓN XVIII: JUAN 10:1-42 ................................................................................ 104
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 104
COMENTARIOS ......................................................................................................... 105
SCIO DE SAN MIGUEL ....................................................................................... 105
ERDMAN .................................................................................................................. 105
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 108
APLICACION PRÁCTICA ......................................................................................... 109
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 110
TAREA: JUAN 11:1-57. ........................................................................................... 111
LECCION XIX: JUAN 11:1-57 ................................................................................... 111
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 111
COMENTARIOS ......................................................................................................... 112
SCÍO DE SAN MIGUEL ....................................................................................... 112
DUMMELOW .......................................................................................................... 113
ERDMAN .................................................................................................................. 114
MORGAN.................................................................................................................. 115
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 116
ERDMAN .................................................................................................................. 116
LA RESURRECCION Y LA VIDA, JUAN 11:1-57 ........................................ 116
APLICACION PRÁCTICA ......................................................................................... 117
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 118
CHRISTUS CONSOLATOR ................................................................................. 118
TAREA: JUAN 12:1-50 ............................................................................................ 118
LECCIÓN XX: JUAN 12:1-50 .................................................................................... 119
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 119
COMENTARIOS ......................................................................................................... 119
ERDMAN .................................................................................................................. 119
MORGAN.................................................................................................................. 120
SCÍO DE SAN MIGUEL ....................................................................................... 122
187

BOSQUEJOS .............................................................................................................. 123


EL DE ISRAEL ESPIRITUAL, JUAN 12:1-50 ............................................... 123
APLICACION PRÁCTICA ......................................................................................... 124
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 125
MI REY Y AMIGO ...................................................................................................... 126
TAREA: JUAN 13:1-38 ............................................................................................ 126
LECCION XXI: JUAN 13:1 – 38 ................................................................................ 126
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 126
COMENTARIOS ......................................................................................................... 127
DUMMELOW .......................................................................................................... 127
ERDMAN .................................................................................................................. 128
MORGAN.................................................................................................................. 128
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 129
EL AMOR SE DERRAMA EN SERVICIO............................................................ 129
APLICACION PRÁCTICA ......................................................................................... 130
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 131
TAREA: JUAN 14:1-31 ............................................................................................ 131
LECCIÓN XXII: JUAN 14:1-31 ................................................................................. 131
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 132
COMENTARIOS ......................................................................................................... 132
ERDMAN .................................................................................................................. 132
MORGAN.................................................................................................................. 133
DUMMELOW .......................................................................................................... 134
BOSWORTH ............................................................................................................ 135
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 135
RAZONES DE LA PARTIDA DE JESÚS ......................................................... 135
APLICACION PRÁCTICA ......................................................................................... 136
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 136
TAREA: JUAN 15:1-27. ........................................................................................... 137
LECCIÓN XXIII: JUAN 15:1-27 ................................................................................ 137
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 138
COMENTARIOS ......................................................................................................... 139
SCÍO DE SAN MIGUEL ....................................................................................... 139
ERDMAN .................................................................................................................. 139
MORGAN.................................................................................................................. 140
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 141
LA UNIÓN CON CRISTO PRODUCE FRUTO Y FELICIDAD: JUAN 15:1-
27 ............................................................................................................................... 141
APLICACION PRÁCTICA ......................................................................................... 142
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 142
TAREA: JUAN 16:1-33. ........................................................................................... 143
LECCIÓN XXIV: JUAN 16:1-33 ................................................................................ 144
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 144
COMENTARIOS ......................................................................................................... 145
DUMMELOW .............................................................................................................. 145
ERDMAN ...................................................................................................................... 145
MORGAN...................................................................................................................... 146
SCÍO DE SAN MIGUEL ........................................................................................... 146
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 146
188

ENEMISTAD Y CONSUELO, JUAN 16:1-33................................................. 147


APLICACIÓN PRÁCTICA ......................................................................................... 147
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 148
TAREA: JUAN 1 7: 1-26. ........................................................................................ 149
LECCIÓN XXV: JUAN 17:1-26 ................................................................................. 149
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 149
COMENTARIOS ......................................................................................................... 150
SCÍO DE SAN MIGUEL ....................................................................................... 150
ERDMAN .................................................................................................................. 151
MORGAN.................................................................................................................. 151
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 153
CRISTO, EL INTERCESOR DE LOS FIELES: JUAN 17:1-26 ................. 153
APLICACION PRÁCTICA ......................................................................................... 153
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 154
TAREA: JUAN 18:1-27 ............................................................................................ 155
LECCIÓN XXVI: JUAN 18:1-27 ................................................................................ 155
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 155
COMENTARIOS ......................................................................................................... 156
SCÍO DE SAN MIGUEL ....................................................................................... 156
ERDMAN .................................................................................................................. 157
MORGAN.................................................................................................................. 157
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 158
APLICACIÓN PRÁCTICA ......................................................................................... 159
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 160
TAREA: JUAN 18:28--19:16 .................................................................................. 160
LECCIÓN XXVII: JUAN 18:28-19:16 ...................................................................... 161
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 161
COMENTARIOS ......................................................................................................... 161
ERDMAN .................................................................................................................. 161
MORGAN.................................................................................................................. 162
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 163
APLICACIÓN PRÁCTICA ......................................................................................... 164
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 164
TAREA: JUAN 19:17-42. ........................................................................................ 165
LECCION XXVIII: JUAN 19:17 – 42 ........................................................................ 165
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 165
COMENTARIOS ......................................................................................................... 166
DUMMELOW .......................................................................................................... 166
MORGAN.................................................................................................................. 167
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 168
EL CORDERO DE DIOS SACRIFICADO. JUAN 19:17-42 ....................... 168
APLICACION PRÁCTICA ......................................................................................... 169
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 169
TAREA: JUAN 20:1 – 31 ......................................................................................... 170
LECCIÓN XXIX: JUAN 20:1-31 ................................................................................ 170
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 170
COMENTARIOS ......................................................................................................... 171
BOSWORTH ............................................................................................................ 171
ERDNAN................................................................................................................... 172
189

MORGAN.................................................................................................................. 173
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 174
APLICACION PRÁCTICA ......................................................................................... 174
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 175
TAREA: JUAN 21:1-25 ............................................................................................ 175
LECCIÓN XXX: JUAN 21:1-25 ................................................................................. 176
SALDO DE VERDAD ................................................................................................ 176
COMENTARIOS ......................................................................................................... 177
DUMINELOW.......................................................................................................... 177
ERDMAN .................................................................................................................. 177
MORGAN.................................................................................................................. 178
BOSQUEJOS .............................................................................................................. 179
APLICACION PRÁCTICA ......................................................................................... 179
ILUSTRACIONES....................................................................................................... 180
TABLA DE CONTENIDO ................................................................................................ 182