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TEÓRICOS DE TANATOLOGÍA

La Tanatología es la disciplina que se encarga del estudio integral e interdisciplinario de la


muerte. Reúne en su quehacer elementos sociales, que influyen en cada individuo y busca
resolver las situaciones conflictivas que existen en torno a la muerte, el deterioro físico, la
agonía, la eutanasia pasiva, entre otros; brinda la oportunidad de enfrentar la pérdida de una
mejor manera, en forma positiva, dándole sentido al dolor, y así en el momento que llegue la
mayor de las perdidas, la muerte, se enfrente de manera diferente.
Daniel Behar en su obra Un buen Morir. Encontrando Sentido al Proceso de La Muerte (2004)
describe cuales son los objetivos particulares de la Tanatología: “Los objetivos particulares de
la nueva tanatología son contribuir a que el enfermo crónico y en fase terminal viva con
dignidad su proceso de muerte y llegue, junto con su familiares, amigos y entorno, a la
aceptación de esta ubicándolos en la realidad del desenlace para disminuir el dolor de la
pérdida. …tender un enlace que permita captar las inquietudes de la comunidad respecto al
proceso de muerte.” (Pág.10) La metodología de la Tanatología puede variar de acuerdo a la
situación en la que se use, sin embargo siempre está fundamentada en el proceso del duelo,
el cual tiene cinco fases: 1.- Negación y aislamiento, 2.- Ira, 3.- Pacto o negociación, 4.-
Depresión y 5.- Aceptación.
Así Mismo habla sobre la eutanasia. ¿Qué diría de él un enfermo terminal? ¿Puede la
eutanasia ser consuelo a una vida tormentosa? ¿Qué dolor puede provocar que un ser
humano sienta la urgencia de abandonar la vida? Pacientes en esta situación desean ser
escuchados, que sus necesidades sean respetadas y, sobre todo, vivir con dignidad. La
respuesta a sus peticiones consiste en mejorar la calidad de la asistencia proporcionada y
evitaréis sufrir una agonía intolerable que ocasione que su vida pierda sentido. En nuestra era
moderna y civilizada es escasa nuestra capacidad para sufrir con los demás y solidarizarnos,
incluidos el personal clínico —médicos, enfermeras, trabajadoras sociales, psicólogos,
antólogos— y los familiares del enfermo. Si éste solicita la eutanasia, entonces el equipo de
salud que lo atiende no realiza bien su trabajo. El doctor Daniel Behar proporciona una
revisión del tema en sus diversos ángulos. Desde en qué consiste la eutanasia, hasta la
posible necesidad de legislar en torno a ella en México. Esta obra está dedicada a todos los
seres que ansían encontrar consuelo en una vida dolorosa, a sus familiares y otros seres
humanos que los atienden. El equipo de salud tiene el deber de salvar vidas, pero también
—siempre que sea posible— de procurar una muerte más fácil y digna, sin acelerarla en forma
intencional, ni prolongarla cuando el fin es inevitable.
El doctor Alfonso Reyes Zubiría, en su obra Curso Fundamental de Tanatología. Persona y
Espiritualidad (1997); propone que el mexicano tiene una elaboración del duelo que se
desarrolla en diferentes etapas en comparación con el europeo. El duelo mexicano, según
Zubiría, consta de los siguientes pasos: depresión, ira, perdón y aceptación, en donde la
religiosidad juega un papel importante, mediante la fe. Daniel Behar en su obra Un buen Morir.
Encontrando Sentido al Proceso de La Muerte (2004) expone sobre el nacimiento de la
Tanatología.
El pasado día 29 de abril de 2016 falleció en la Cd. de México el Dr. Luis Alfonso Reyes.
Quienes tuvimos la oportunidad y el privilegio de conocerlo y tratarlo, ya sea como alumnos de
alguno de los numerosos cursos, talleres, diplomados, maestría o congresos que el diseñó,

Gabriela castillo Sánchez


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organizó e impartió a lo largo de más de 50 años de su generoso trabajo misionero de curar y
enseñar a curar el dolor por la muerte y la desesperanza, sabemos que lo que más nos
cautivaba y llenaba de paz y serenidad, al escucharlo, no era solo su conocimiento profundo y
su amplia experiencia profesional derivadas de su sólida formación como teólogo, médico,
psiquiatra, terapeuta, tanatólogo y suicidólogo, que respaldaban siempre sus consejos y
enseñanzas; sino sobre todo era esa luminosa convicción que poseía y que con la integridad
de su personalidad y la congruencia de sus actos, contagiaba y sembraba en los demás.

Esa convicción consistía, según explicaba él mismo, en la certeza real de que si elegimos
llenar nuestra vida de amor incondicional y de aplicarlo en todo lo que hacemos y con todos
los que nos rodean, nunca podremos ser dañados fundamentalmente, por cualquier pérdida
que suframos, incluyendo la de la muerte de seres queridos o la propia; porque el dolor del
duelo, como indicador de lo mucho que logramos aprender a amar, se puede transformar, si
trabajamos en ello, en oportunidades para madurar psicológica y espiritualmente, para que al
fin identifiquemos lo que realmente es importante y valioso para vivir con plenitud, que
debería ser siempre el verdadero destino de toda persona humana.

Como alumno distinguido de Elizabeth Kubler Ross, la psiquiatra suiza-estadounidense que


fundó la Tanatología clínica moderna, el Dr. Reyes Zubiría, sostenía que trabajar en aliviar el
dolor de los demás era la forma idónea para superar las limitaciones humanas que surgen del
egoísmo, la culpa y del miedo a la muerte y a las pérdidas. Por ello en la larga trayectoria de
su vida dejó numerosas obras escritas y videograbadas, así como asociaciones y consejos
internacionales, nacionales y locales constituidos con tanatólogos y suicidólogos, para que de
manera seria, organizada, responsable, ética y humanitaria se pudiera fortalecer la educación
continua de estos profesionales y al mismo tiempo diseminar a la sociedad, lo más amplia y
rápidamente posible, los beneficios de la teoría y la metodología estas ciencias.

Tamaulipas, la Universidad Autónoma del estado (UAT) y Cd. Victoria, fueron beneficiarias de
entusiasmo creador de este sabio mexicano, pues en el año 2002, con su guía y apoyo como
profesor se fundó, en la Unidad de Trabajo Social y Desarrollo Humano (UTSCDH), la
primera Maestría en Tanatología del mundo, que fue complementada con el programa del
Diplomado de Tanatología y del Capítulo Victoria de la Asociación Mexicana de Tanatología
A.C.

Cierto es que nos duele la partida del Dr. Reyes Zubiría, pero siguiendo su enseñanza y
ejemplo, su fallecimiento es una convocatoria a redoblar esfuerzos para consolidar el avance
de la Tanatología, la suicidología y los cuidados paliativos en nuestro país, a fin de que llevar
atención, cuidados, consuelo y acompañamiento profesional y humanitario a los millones de
mexicanos que sufren por circunstancias de enfermedad, de muerte de seres queridos, o por
las múltiples consecuencias de la época de crisis que no ha tocado vivir.

En medio de las sombras que a veces parecen invencibles, nos toca ahora más que nunca,
mantener la luz del conocimiento, amor y esperanza que visionariamente encendió el Dr.
Alfonso Reyes Zubiría, un hombre lleno de cualidades intelectuales y espirituales, pero sobre

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todo un maestro infatigable y un ser bondadoso y feliz. Sabiduría hecha estilo de vida y
convertida en persona. Ejemplo de plenitud de vida que sobrevive a la muerte a través de sus
obras.

“El término Tanatología, "La ciencia de la muerte", fue acuñado en 1901 por el médico ruso
Elías Metchnikoff, quién en el año de 1908 recibiera el Premio Nobel de Medicina por sus
trabajos que culminaron en la teoría de la fagocitosis. En ese momento la Tanatología fue
considerada como una rama de la medicina forense que trataba de la muerte y de todo lo
relativo a los cadáveres desde el punto de vista médico-legal.”(pág. 1)
A Elisabeth Kübler-Ross (1926-2004), una psiquiatra que trabajaba con personas moribundas,
se la conoce ampliamente por haber despertado el actual interés por la psicología de la
muerte y la agonía. Ella ha descubierto que muchas personas acogen muy bien la oportunidad
de hablar abiertamente de su condición y que están enteradas de la proximidad de su muerte
aunque no se les haya dicho nada acerca del tema. Después de hablar con 500 pacientes
enfermos de gravedad, Kübler-Ross, en su libro Sobre la muerte y los moribundos. Alivio del
sufrimiento psicológico para los afectados (2003) propuso que había cinco estados en la
aceptación de la muerte, los cuales mencionamos en 5.1.2 metodología de la tanatología.
Continúa la autora dando ejemplos de historias para ilustrar cada etapa. “Una progresión
similar puede caracterizar los sentimientos de las personas a quienes les ha tocado enfrentar
un luto inminente” (Kübler-Ross, 1975) 1 2 En su libro La muerte: un amanecer (1989) en el
que se presentan frases y conversaciones de la autora, se presentan sus convicciones
basadas en sus propias investigaciones científicas con dos temas específicos sobre el
proceso por ella estudiado: « La muerte es sólo un paso más hacia la forma de vida en otra
frecuencia» y «El instante de la muerte es una experiencia única, bella, liberadora, que se vive
sin temor y sin angustia». Elisabeth Kübler Ross (Zúrich, 8 de julio de 1926-Scottsdale,
Arizona, 24 de agosto de 2004) fue una psiquiatra y escritora suizo-estadounidense, una de
las mayores expertas mundiales en la muerte, personas moribundas y los cuidados paliativos.
Su libro Sobre la muerte y el morir (1969) expone su conocido modelo de Kübler-Ross por
primera vez. En esa y otras doce obras, sentó las bases de los modernos cuidados paliativos,
cuyo objetivo es que el enfermo afronte la muerte con serenidad y hasta con alegría
Elisabeth nació como una de las trillizas de un comerciante.
Se licenció en medicina en la Universidad de Zúrich en 1957. En 1958, ya casada con
Emmanuel Manny Ross, se mudó a Nueva York, donde continuó sus investigaciones.
Empezó como residente con pacientes a punto de morir y más tarde fue dando conferencias
sobre el tratamiento de moribundos. Toda su obra versa sobre la muerte y el acto de morir y
va describiendo diferentes fases del enfermo según va llegando su muerte (modelo Kübler
Ross: negación, ira, negociación, depresión y aceptación).1
No participó en el movimiento de cuidados paliativos, aunque sus compañeros la animaran.
Se graduó en psiquiatría en la Universidad de Colorado en 1963 y recibió 23 doctorados
honoríficos.

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Elisabeth ayudó a muchos familiares a manejar su pérdida, a saber cómo enfrentarse a la
muerte de un ser querido, les explicó cómo apoyar a la persona en agonía, lo que debía
hacerse en esos difíciles momentos y lo que debía evitarse. Bajo su tutela se crearon
fundaciones y movimientos ciudadanos que reclamaban el derecho a una muerte digna. Y
comenzaron a publicarse libros, gracias a los cuales miles de familias recibieron consuelo.
Sufrió varios ataques de apoplejía en 1995 que le paralizaron el lado izquierdo. En una
entrevista de 2002 con The Arizona Republic, decía que estaba preparada para morir.
La doctora Kübler-Ross falleció el 24 de agosto de 2004

Bruno Bettelheim nos dice en su libro Psicoanálisis en los cuentos de hadas (2005) que los
cuentos de hadas son una herramienta importante para que el niño comprenda todos los
aspectos de la vida incluida la muerte, ya que son el fundamento del pensamiento mágico de
los niños, del cual desarrollan su visión de la muerte. Cuando el niño cumple los 9 años el
concepto de muerte que tiene es parecido al de los adultos. Es posible que aún tenga algunas
preguntas con relación a creencias religiosas y culturales, depende de cómo hayan sido
educados y qué deseen saber más cosas sobre el cielo, el infierno y la vida del más allá. Los
preadolescentes tienen también un sentimiento mucho más acusado de su mortalidad. Los
estudios han demostrado que piensan sobre su propia muerte, pero que a menudos bloquean
o subliman estos sentimientos para evitar afrontarlos. Al cumplir los 12 años, el adolescente
cuenta con mejores habilidades de afrontamiento. La pérdida a causa de una muerte se
experimenta y se expresa de maneras diversas en diferentes fases evolutivas. Al llegar a la
adultez, se entiende que el individuo ya ha madurado, tanto física como emocionalmente; en
donde, en teoría, ya tiene un trabajo productivo-remunerado y probablemente una pareja con
la cual quizás planea formar una familia. El individuo es conciente de las experiencias que
vive día a día y las cuales, así como las de la niñez y la adolescencia, definirán su visión de la
muerte al llegar a la etapa de la vejez, durante la cual el individuo empieza a hacer una
recapitulación de toda su vida, reflexiona si esta fue fructífera, sus pérdidas, errores y
experiencias, etc. Es en esta etapa donde el individuo se da cuenta de la proximidad que tiene
hacia la muerte. En México se pueden encontrar dos grandes instituciones dedicadas a la
Tanatología: *INSTITUTO MEXICANO DE TANATOLOGIA A.C. (INMEXTAC) Es una
asociación civil, no lucrativa, gubernamental o religiosa, la cual se apoya únicamente por
donativos y cuotas de recuperación. *ASOCIACION MEXICANA DE TANATOLOGIA, A.C.
(AMTAC) Es una Asociación civil, no lucrativa multidisciplinaria e interdisciplinaria. El campo
de trabajo de las instituciones abarca una gran cantidad de Áreas  Área Científica, Área
Místico Religiosa, Área Humanística,Área Estética, Área de Bioética y Área Étnica

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EQUIPO MULTIDISCIPLINARIO EN TANATOLOGIA
La tanatología es una disciplina integral que aborda todo lo relacionado con el fenómeno de
la muerte en el ser humano: la pérdida, el sufrimiento psicológico, las relaciones significativas
del enfermo, el dolor físico, las voluntades anticipadas, los aspectos legales, la observancia
del trato humanitario que ha de brindarse al paciente moribundo y el apoyo en el
acompañamiento para él y su cuidador, ya que la pérdida la sufren ambos. Aplica el método
científico o técnicas forenses, tratando de resolver y enfrentar las situaciones conflictivas que
suceden en torno a ella, desde distintos ámbitos del saber, como son la medicina,
la enfermería, la psicología, la antropología física, la religión y el derecho.
Pretende curar el dolor de la muerte y de la desesperanza tanto del enfermo terminal como de
sus familiares y de aquellas personas que, por diferentes motivos,
tengan ideación o conductas suicidas, con base en la prevención y la intervención. No aboga
por una actitud de dar meros consejos o consuelos. Por lo demás, "Ayudar a bien morir" será
una meta tanatológica cuando la muerte de un paciente está cercana, pero "no" la finalidad
principal.
riego antiguo. En la mitología griega, Thanatos ("muerte"; logos, definición o tratado) es
la personificación de la muerte.1
Desde la perspectiva psicológica está enfocada a establecer, entre el enfermo en tránsito
de muerte, su familia y el personal médico que lo atiende, un lazo de confianza, seguridad y
bienestar, además de propiciar en el paciente terminal los cuidados necesarios que le
aseguren una muerte digna y en paz.
Los objetivos de la tanatología se centran en la calidad de vida del enfermo terminal, y evitar
la prolongación innecesaria de la vida, así como su acortamiento prematuro, propiciando una
muerte adecuada, que se caracteriza por las siguientes acciones:

 atención al sufrimiento psicológico;


 atención a las relaciones significativas del enfermo;
 atención del dolor físico;
 atención al sufrimiento espiritual;
 atención a las últimas voluntades;
 atención a los aspectos legales.
Una característica importante de la tanatología como rama de la medicina consiste en facilitar
al enfermo terminal todos los cuidados paliativos necesarios en cualquier ámbito de acción y
ayudar a la familia del enfermo a sobrellevar y elaborar el proceso de duelo producido por la
muerte de éste.
La medicina forense estudia y determina las causas de la muerte, sus mecanismos y su data
de producción, entre otros.
Aquella persona especializada, cuya función es dar acompañamiento y seguimiento durante y
después del proceso de pérdida que vive una persona.
Sus principales centros de atención[editar]

 enfermo terminal

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 persona en proceso de duelo
 familiares de persona en proceso de duelo
 equipo médico
 intervención en crisis de suicidio
 amigos, personas cercanas
 el duelo en sí mismo
Cualidades y aptitudes[editar]

 aceptación
 No juzgar.
 escucha atenta
 preparación
 paciencia
 compasión
 empatía
 honestidad
 flexibilidad
 espiritualidad
 experiencia personal
 confidencialidad
Existe un equilibrio químico, físico y biológico, y en el momento de la muerte no se da un
rompimiento inmediato, sino que se pasa por varias fases:[cita requerida]

 Muerte intermedia: Fase en la que se eliminan constantemente actividades biológicas en


órganos y tejidos, lo que hace imposible poder regresar a la vida un organismo entero.
 Muerte absoluta: En esta fase, las actividades de los órganos se eliminan de una forma
total.
 Muerte por proceso de enfermedad terminal: Proceso en el que el organismo va sufriendo
daños lentamente hasta el grado de llegar a la muerte; existen tratamientos médicos que
hacen que la vida solo se alargue por un periodo determinado de tiempo.

 Muerte repentina: A diferencia de la muerte de proceso terminal, se da en un periodo muy


corto de tiempo, y la vida acaba rápidamente.
 Muerte violenta: Proceso en el cual el organismo sufre daños externos muy severos que
acaban con la vida, ya sea instantáneamente o lentamente; puede ser causada por
diferentes factores: accidentales, suicidas y homicidas.

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Bioética y muerte digna
Para una mejor comprensión del tema que nos ocupa, Bioética y Muerte Digna, al cual
consideramos realmente complejo y extenso, pensamos indispensable al menos, en primer
lugar, conocer la historia y concepto de bioética, después continuaremos con conceptos y
definiciones de muerte, muerte digna, persona humana y otros más, que pensamos facilitarán
el desarrollo de nuestro trabajo. La bioética, es una disciplina científica de muy reciente
aparición en el mundo, surge como cuestionamiento ético y moral de la sociedad, después de
la Segunda Guerra Mundial, época en la cual la humanidad hace conciencia de la barbarie, no
tan sólo de lo que vieron en la guerra, así como de la muerte y la destrucción, sino del uso
indiscriminado de las tecnologías, las que decían estar al “servicio del hombre”, y que por
cierto, no todas eran del orden militar, sino que incluso algunas, supuestamente estaban
destinadas al cuidado de la salud y de la vida.
Fue después de ese terrible conflicto mundial, cuando la sociedad confrontada por la realidad,
decide en definitiva imponer al desarrollo de la ciencia, claros y definidos límites del orden
ético y deontológico, la bioética desde su nacimiento, no se concentró al campo de la
medicina y la biología, encontrando un vasto campo de acción, sobre todas en las
denominadas ciencias de la salud y su interacción con la vida, ubicándose su influencia en las
esferas social, psicológica, ambiental, cultural, religiosa e ideológica.
La bioética no se constituyó solamente como un código de derechos y obligaciones, sino que
se convierte en una herramienta plural, democrática, laica y multidisciplinaria que estudia al
hombre en su entorno concreto.
Con respecto a la muerte y el derecho a morir con dignidad, podemos establecer previamente
que, en el mundo occidental, la muerte era percibida como un proceso natural, cercano
e incluso familiar, sobre todo para aquellos que profesaban las religiones del libro, es decir,
las de origen judío cristiano, la concepción de la muerte para ellos, no solamente era el
destino colectivo, sino que había un deseo de llegar a ésta en condiciones de aceptación, el
paciente enfermo o el anciano usualmente fallecía en su hogar y la habitación del fallecido,
era un lugar público donde la gente entraba libremente, para acompañar al enfermo y a sus
familias. Fue hasta finales del siglo XVIII, cuando empezaron los médicos a interesarse por
aspectos relacionados a los sitios donde sus pacientes fallecían, ellos determinaron que por
higiene y confort no se debía permitir la permanencia de niños o que los moribundos pudieran
gozar del silencio para hablar a solas con Dios.
Por otro lado, atendiendo al estudio y vocación de la ciencia médica en particular, podemos
afirmar que la primera obligación de la medicina, y por ende de quienes ejercen esta
profesión, ha sido la de proteger a todos los seres humanos en los aspectos de salud y
prodigarles tanto mejores condiciones de vida, como incremento en la esperanza de vida
misma, esta comienza con el juramento hipocrático y permanece en todos los códigos éticos y
deontológicos de las profesiones de la salud.
Con respecto a la muerte, para este trabajo queremos hacer mención de las definiciones que
aparecen en la obra de filosofía del maestro Pelayo; el thanatos, traducido por «muerte», sí
resulta ser un concepto sencillo, lo es sólo después de haber impugnado una serie de ideas
aún vigentes de índole religiosa, pero también filosófica, social y biológica, que son
indisociables y correlativas de la idea de vida, y esto bastaría para reconocer que muerte no
es un concepto sencillo, por lo tanto, la buena muerte, no podrá dejar de serlo, cuando
además es un concepto oscuro y problemático. La composición de buena muerte, podría
considerarse como resultado de su origen (su génesis). Pero atendiendo a la estructura:

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¿cómo pueden mantenerse reunidos, o dentro de qué condiciones, los conceptos de «bueno»
y de «muerte». ¿Acaso la muerte puede llamarse buena en alguna circunstancia?; ¿no es
siempre mala la terminación de la vida? Es cierto que desde algunos supuestos biológicos
podrá decirse que la «muerte natural» es una muerte normal o buena, y que sólo la muerte
violenta (por cualquier motivo; accidente, asesinato, ejecución) podría ser llamada
objetivamente «distanasia». Pero, además, ¿cuál es el criterio de lo que es natural? Por
ejemplo, ¿es natural una enfermedad infecciosa? Lo natural, no es lo normal estadístico,
porque la norma cambia con el mismo nivel histórico de la vida. Por el contrario, desde una
perspectiva pesimista, que supone que el mal está en la vida misma ¿no es la muerte un bien
y, en consecuencia, una buena muerte, no es intrínsecamente un concepto redundante? Pero
lo bueno o malo podría ir referido a la génesis, del proceso de morir independientemente de
que el resultado de este proceso, se considerase bueno o malo. En el concepto de buena
muerte, se está pensando en el contexto procesual, con abstracción de la consideración del
resultado de este proceso. Consideramos de importancia principal distinguir, ya dentro de este
contexto procesual, la posibilidad de una doble perspectiva según que el proceso se considere
en términos no operacionales o, por el contrario, según que se considere el proceso como
coordinado con una secuencia de operaciones (tecnológicas, políticas, etc). Una muerte
agradable o indolora, en el sentido cenestésico, no es, equivalente a una muerte buena en el
sentido ni siquiera ético, sino incluso biológico del concepto. Cuando se dice que todo hombre
tiene derecho a una muerte digna, o se pide el principio, o es mera retórica: pues muerte
digna no es sólo muerte sin sufrimiento. O Por ejemplo, entre los soldados japoneses una
muerte digna significaba morir en la lucha a manos del enemigo, de otra manera, la rendición
o morir sin luchar, era indigno para ellos, y esto era al margen del placer o del dolor que se
experimentase.

Referencias
 Puebla, F. (2004) TIPOS DE DOLOR Y ESCALA TERAPÉUTICA DE LA O. M. S. DOLOR
IATROGÉNICO. Oncología Radioterápica: Instituto Madrileño de Oncología San Francisco de Asís.
Madrid
 López, A. et al. (2004). DOLOR. Tratado de Geriatría para redidentes. Madrid.
 Sánchez, B. (2003). ABORDAJES TEÓRICOS PARA COMPRENDER EL DOLOR HUMANO.
Universidad de la Sabana. Colombia.
 Bonica y Loeser. HISTORIA DE LOS CONCEPTOS Y TRATAMIENTOS DEL DOLOR.

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