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Libro: Los retos de la geografía en educación básica.

Su
enseñanza y aprendizaje.

Para qué enseñar geografía: tres razones básicas.


La geografía explica la organización espacial de las sociedades humanas; es decir,
cómo las relaciones sociales van transformando el territorio a lo largo del tiempo y
cómo, simultáneamente, la configuración espacial de un territorio influye en las
estructuras sociales.

La geografía pone su énfasis en el objetivo de que los alumnos vayan construyendo


conceptos espaciales básicos que les sirvan para conocer e interpretar el mundo en
que viven.
Debido al conocimiento que procura y a la manera como se enseña, la geografía
participa en la finalidad general de la educación, la cual consiste fundamentalmente,
en ayudar a los alumnos a que desarrollen tres capacidades básicas: pensar por sí
mismos, explicar el diálogo y participar.

La geografía colabora decisivamente en la formación de valores y actitudes porque


plantea, trabaja y debate problemas relevantes y busca propuestas alternativas de
conciencia espacial, de justicia social, de equilibrio ambiental, de identidad cultural
y de solidaridad planetaria. Contribuye a la reflexión, el diálogo y el debate.

¿Qué enseñar de geografía? Conceptos espaciales básicos


El conocimiento geográfico debe desarrollar conceptos espaciales básicos en todos
los niveles de la enseñanza, de acuerdo con las capacidades de los alumnos. Por
lo tanto, ellos deben:
1. Reconocer que el medio físico no comporta ningún determinismo; es una realidad
dada que ofrece a la acción humana diversas posibilidades

2. Reconocer el espacio geográfico local, estatal, nacional, continental y mundial


como espacios dinámicos

3. Comprender el espacio como una realidad compleja y sistémica resultante de la


combinación de procesos naturales, históricos, sociales, económicos, tecnológicos
y culturales.
4. Reconocer el espacio en su desigualdad como un sistema polarizado de centros
dominantes y periferias dependientes
5. Valorar el espacio en su diversidad, considerando la multiplicidad de paisajes,
pueblos, culturas, lenguas, costumbres, artes, imaginarios, opciones políticas y
religiosas como una riqueza cultural.
6. Analizar el espacio en su intencionalidad.
7. Asumir los espacios de identidad y de alteridad.

8. Reconocer el espacio como una realidad vulnerable cuyos recursos deben ser
utilizados de manera sostenible.
9. Comprender la relación entre espacios globales y locales.

En los primeros grados escolares se prioriza el estudio del medio local en que está
situada la escuela, por ser un espacio sobre el cual los alumnos pueden tener
muchas referencias. Pero el lugar donde se vive debe ser comparado con otros
cercanos y parecidos y con otros distantes que presenten características que
contrasten claramente. Y en los últimos cursos de la educación básica se tiende a
centrar el estudio de la geografía en problemas globales, la didáctica considera que
siempre debería estudiarse cómo se concretan estos problemas globales en el país
y en los espacios locales, y destacar sus peculiaridades.

Cómo enseñar para que los alumnos aprendan


Los alumnos deben intervenir en su proceso de aprendizaje, haciendo explícito de
alguna manera lo que saben, lo que piensan o lo que valoran. Sin esta comunicación
no es posible establecer un diálogo que permita que los alumnos pongan en
funcionamiento sus capacidades de aprendizaje, que atiendan a las razones de los
demás, que acepten un conflicto cognitivo y que corrijan, si cabe, su propio
conocimiento.

El conocimiento se construye gracias al lenguaje, ya que la relación entre la persona


humana y el mundo exterior no es una relación directa. Las personas interpretan la
realidad y la comunican gracias a un sistema de signos o lenguaje.

El lenguaje es la forma inevitable de la actividad mental y de la relación social, de


manera que lenguaje y conocimiento no se pueden separar.

La competencia comunicativa y lingüística en Geografía consiste en saber construir


y comunicar el discurso geográfico.
La enseñanza de la Geografía, en coherencia con dichos criterios, trabaja la
descripción, la explicación, la justificación y la argumentación.
Ahora bien, además de todo lo anterior, una competencia geográfica básica es
saber leer e interpretar los diversos tipos de representación cartográfica, utilizar el
lenguaje cartográfico y saber comunicar hechos, relaciones, conocimientos o
problemas, lo cual implica:

 Aprender a obtener información de un mapa y para ello saber leer su


orientación, la leyenda, la escala y el tipo de proyección o técnica cartográfica
 Localizar lugares y establecer sus límites, distancias, superficies y alturas
 Comparar estos lugares con otros cercanos y lejanos
 Leer el mapa e interpretar el conocimiento que aporta, formulando hipótesis
o supuestos
 Argumentar posibles organizaciones alternativas para conseguir resolver
problemas de planificación territorial.