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AGRADECIMIENTOS

Dedico este libro a toda mi familia y en especial a


mis padres, quienes afortunadamente, a pesar de mi
tozudez, han sido capaces de darme todo lo que
necesitaba para desarrollarme. Este libro demuestra
que hicieron algo maravilloso con su vida, y entre
otras cosas, me enseñaron a ser humano. También
quiero acordarme a todas las personas que han
influido en mi vida, mis verdaderos amigos y otras
personas que ya no están en mi vida pero sí en mi
corazón y fueron igual de importantes a hora de
sacar o mejor de mí. A todos ellos y ellas, GRACIAS
por dejar un poco de vuestra sabiduría y amor en mí,
en este libro queda reflejado.

Víctor Galán

Madrid, Octubre de 2018

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ÍNDICE

Introducción: Pág. 4

Capítulo 1: La creación de la realidad. Pág. 10

Capítulo 2: La realidad global. Pág. 18

Capítulo 3: La realidad individual. Pág. 43

Capítulo 4: La realidad objetiva. Pág. 58

Capítulo 5: La realidad subjetiva. Pág. 90

Capítulo 6: La realidad universal. Pág. 108

Capítulo 7: La realidad holística. Pág. 125

Capítulo 8: La realidad esencial. Pág. 141

Conclusiones: Pág. 152

Acerca del Autor: Pág. 159

INTRODUCCIÓN
¿Quién eres? ¿Sabes quién eres? O mejor dicho
¿sabes qué eres? No eres algo inmutable,
determinado, algo estático, algo que se puede
describir y permanezca de esa manera. Eres algo en
continuo cambio, por lo tanto, eres algo en continuo
aprendizaje, en continua fluidez con aquello que se
aprende. Entonces ¿Qué has aprendido a ser? ¿Has
aprendido a ser sabio, compasivo, generoso,
comprensivo? ¿Has aprendido a amar? ¿O has
aprendido a competir? ¿Has aprendido a odiar,
envidiar, engañar, etc.? ¿Has aprendido a sufrir? y
¿Quién es tu maestro? ¿Acaso te fías de él?
¿Puedes confiar en ti mismo?

Empieza a deshacerte de todas las dudas y todas


las contradicciones sabiendo quien eres y la claridad
guiará tu mente. No fuerces nada, solo respira. El
ritmo del universo no se ajusta a tus deseos. Eres
parte de él y debes comprender a fluir con ese ritmo

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natural, esa armonía que llena todo en su momento
preciso. Descubrirás quién eres en realidad,
confiarás en ti mismo, pero antes debes aprender,
debes aprender a ser.

La magia está en tu interior. Todo lo que deseas


saber esta ahí. Pero si dejas que las distracciones
guíen tu vida nunca comprenderás nada. Vivirás
distraído, inconsciente.

Adéntrate y no te quedes en la superficie.


Profundiza en las cosas y hallarás verdad en aquello
que dudas, encontrarás respuestas a tus preguntas,
empezarás a confiar en ti mismo. Entonces,
aprenderás a darte cuenta de que no es necesario
competir ni engañar, no necesitarás más tu egoísmo
para aprovecharte de los demás, verás las cosas
desde otra perspectiva, una en la que todo cobra
sentido si prestas atención, donde el sufrimiento solo
existe en tu mente.

Sé consciente de lo que haces, de lo que piensas,


de lo que imaginas, de lo que comes, de lo que
escuchas, de lo que ves, de lo que crees. Solo así se
puede aprender, prestando atención, observando.
Observa tu cuerpo, tu mente, tu entorno, observa la
naturaleza, observa tu interior. No des nada por
conocido ¿Tu cuerpo es consciente?¿Tu mente es
consciente?¿y tú? ¿vives conscientemente? ¿o
dejas que las preocupaciones se apoderen de ti?

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Revela tu verdad, tu amor, tu compasión y
generosidad y no habrá más preocupaciones. Todo
lo demás no tiene importancia. Aprende a vivir.

En esta enseñanza siempre saldrás beneficiado si


sabes escuchar, observar y sentir. Tus sentimientos
son la clave a la hora de aprender a ser. Siente esa
fuerza en tu interior, esa poderosa y maravillosa
energía que te da vida, tu sabiduría. Eso que llevas
dentro también está ahí fuera, esperando a ser
aprendido. La naturaleza nos guía con una
perfección absoluta, hace que todo tenga sentido si
somos capaces de interpretar y entender su
lenguaje. Para comunicarnos con la naturaleza basta
con respetarla y aprender de ella, aprenderemos a
ser en ella, con ella. Nunca más estaremos excluidos
de un universo externo en el que debemos
sobrevivir. Nunca más seremos una especie
inconsciente dominada por el miedo a morir. Nunca
más estaremos solos cuando comprendamos que
somos uno con la naturaleza, aprende a trascender.

La vida, es una enseñanza, la enseñanza de ser.

“Conciencia y Realidad” no pretende ser un texto


de auto ayuda ni una lección sobre filosofía
moderna, tampoco sienta las bases para un nuevo
tipo de religión o creencia. Simplemente, encuentra
un significado integrador en la naturaleza, un patrón
que se repite y se desarrolla para albergar todas las

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formas de energía. Un patrón que está presente en
todas partes, está en nuestro interior y podemos
percibirlo con nuestros sentidos, pero sólo si
estamos abiertos a la posibilidad de conocer que hay
mas halla de nuestro entendimiento, ya que sólo
conocemos una gota de un océano de sensaciones y
experiencias.

Teniendo en cuenta que en pleno siglo XXI, la


información esconde detrás el interés del que la
transmite, hay que dejar claro que el interés de este
libro no es más que señalar el camino hacia la
verdad (si es que existe), alejándose de toda
propaganda espiritual y evitando cualquier
acercamiento a ideales políticos y religiosos. La
ciencia y la filosofía pueden ayudarnos a encontrar
respuestas que nos satisfagan existencialmente,
pero es la experiencia y la conciencia de cada uno la
que decide si algo es real.

En verdad estamos totalmente obcecados en llevar


una vida insulsa, repleta de experiencias superfluas
y objetos materiales sin valor, perfiles sociales y
mascaras que nos autoimponemos. Corremos el
peligro de creer que somos esas mascaras que
hemos creado. Pero existe otra forma de interpretar
la vida, una manera distinta de entender la realidad
que puede darnos la clave para experimentar el
universo de una manera más completa, encontrando
un sentido definitivo a la vida que puede hacer

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temblar los cimientos de todas las creencias y
sociedades. Cualquier persona puede responder a
las preguntas que en este libro se plantean,
descubriendo que las respuestas no se encuentran
en un libro de autoayuda, sino que es el
autoconocimiento el que crea todas las respuestas
posibles a través la interacción de nosotros mismos
con la realidad.

Una vez entendido que tenemos el poder de crear


la realidad a través de la conciencia, debemos
superar nuestros miedos para enfrentarnos a
nosotros mismos y descubrir quienes somos en
realidad. Cómo podemos entender nuestra
naturaleza humana y hacer frente al reto mas difícil
que ha tenido el ser humano en su historia, el de
convivir en la Tierra sin llegar a destruirla. Cómo
podemos convivir y tener en cuenta a las próximas
generaciones para que reciban un maravilloso
mundo en el que vivir, y a demás, enseñarles que no
debemos repetir los mismos errores que estamos
cometiendo ahora.

En este libro, verás que es tu propia mente la que


se pone en cuestión. Aprenderás que tus prejuicios,
escepticismo, superficialidades y engaños que han
sido implantados en tus pensamientos desde tu
niñez, te manipulan en tu vida diaria. Deberás
observar cuidadosamente tus pensamientos para
que no te engañen. A medida que se vaya

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avanzando en la lectura, la mentalidad censora y
reduccionista debería dejar paso a una posibilidad
de aceptación más profunda, relacionada con los
sentimientos. Es entonces cuando empezarás a salir
de tu zona de confort para enfrentarte a ti mismo y
descubrir quien eres en realidad

En este libro te verás identificado con las preguntas


que se plantean y harás respuestas que te
mostrarán quien eres en realidad, encontrando un
verdadero sentido integrador, que puede ser
aplicable a tu vida, y que en un fin último, a través de
la reflexión y experimentación, pretende ser útil para
dar sentido no sólo a tu vida, sino también a tu
muerte.

1. LA CREACIÓN DE LA REALIDAD
¿La realidad se puede crear? ¿Podemos crear
nuestra propia realidad? ¿Podemos controlarla?
¿Cambiarla? La respuesta depende de que
mentalidad tengas. Un camino ya sabemos donde
nos lleva, a la aceptación sin mas motivo de que
existe como es y ni si quiera nos planteamos el
hecho de que pueda ser de otro modo, así que no
podemos hacer nada al respecto. Debemos
adaptarnos a ella, sobrevivir en ella, luchar, sufrir.
Pero… ¿Qué pasa si pensáramos de otra manera?
¿Dejaríamos de sufrir?

Todo el mundo tiene su propia versión de la


realidad, pero no podemos vivir con nuestra verdad
subjetivamente. Tenemos el impulso natural de
reafirmar nuestras creencias y nuestra forma de ver
la vida mediante la aceptación de los demás.
Esperamos que las personas afines a nosotros
compartan nuestras ideas. Pero, ¿como sabemos

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que ellos no se confunden? ¿Acaso no nos dejamos
llevar por las creencias de la mayoría y fabricamos
literal y subjetivamente la realidad? Seguramente si.
Entonces, ¿como podemos contrastar una respuesta
válida?

La definición de la realidad supone un problema


filosófico. Determinar qué es real y qué no lo es ha
sido motivo de análisis y debate durante toda la
historia de la humanidad. No se puede decir que la
realidad está formada sólo por cosas materiales, ya
que las emociones y los sentimientos también son
“reales”. Tampoco podemos afirmar que exista una
única realidad, ya que dependiendo del observador y
la dimensión en la que se observe se interpretan las
cosas de diferente manera. Esto lo veremos más
adelante.

En la vida cotidiana, el hombre de la calle se halla


muy extendido en el Practicismo o Realismo
Ingenuo, se admite, sin más reflexión, que la
realidad existe y no se plantea el problema de
cuestionar tal existencia. Sin embargo, para los
filósofos, el problema de la existencia o no de la
realidad y la certeza sobre el conocimiento que
sobre ella extraen nuestros sentidos (Epistemología)
ha sido, desde los primeros filósofos griegos, y
continua siendo, uno de los grandes problemas
filosóficos que todavía no ha sido resuelto. Es decir,
es una cuestión sobre la que no se tiene respuesta

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unánime, porque al parecer, por mucho que avancen
nuestros conocimientos acerca de la realidad,
siempre existirá una parte de ella que aún
desconocemos y esta, dará pié a multitud de
interpretaciones filosóficas. Lo que esta claro es que
pensar que la realidad que vivimos no debe ser
cuestionada es vivir en la ignorancia.

Antiguamente el ser humano vivía en un universo


geocéntrico. Para la gente de esa época, la realidad
giraba en torno a la creación divina sin ningún tipo
de duda ya que la fe lo dominaba todo, y la vida y la
muerte dependían de un ser supremo. La gente de
aquella época era ignorante de su realidad. Ahora
sabemos que no es así y disponemos de pruebas
que demuestran que la realidad es muy distinta de
como se creía. Demostramos la existencia o no de
las cosas a través de la ciencia, pero esto es
peligroso, porque damos por hecho que la ciencia
puede darnos la respuesta a cualquier pregunta...

Imaginemos por un momento que nosotros, la


gente de nuestra época, también es ignorante. A
pesar de toda la tecnología y toda la inteligencia y el
conocimiento acumulado a través de milenios aun
existieran lagunas en el conocimiento. Esto
supondría que también somos ignorantes de algo,
de una parte de la realidad que aún desconocemos,
de una parte que puede hacer cambiar nuestra
perspectiva de las cosas que damos por sentadas.

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Bien, pues la ciencia se esta acercando a este
punto, en el que la línea que separa la conciencia y
la materia empieza desvanecerse, hasta el punto
que llegan a interactuar como se muestra en el
famoso experimento de física cuántica Young-
Feynman o “el experimento de la doble rendija”. Las
repercusiones de los futuros descubrimientos a
cerca de cómo funciona esta interacción mente-
materia podrían cambiar la perspectiva que tenemos
del universo, e incluso de nosotros mismos.

A un nivel más práctico, El Psicólogo


Estadounidense John Maxtell, introduce una nueva
perspectiva. Según su punto de vista el concepto de
realidad entendida como existencia, no tiene sentido
sin un punto de referencia, es decir un soporte
(universo) referenciado a una mente que lo
conceptúa, siempre subjetiva. Es nuestra mente la
que proyecta sobre las cosas los conceptos que
tenemos de ellas, dando sentido al universo y
creando a cada instante la realidad.

La realidad no es absoluta ya que se experimenta e


interpreta de una manera subjetiva. Existe en
nuestra mente y sin ella seríamos nada, sin la
realidad no existiríamos; o dicho de otro modo:

Existo, luego hay al menos una realidad.

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El significado de realidad requiere de un
observador con un punto de vista subjetivo, por lo
tanto, su explicación puede ser distinta según quien
la describa, a esto se le conoce con el nombre de
realidad subjetiva.

Evidentemente, cada uno vive la realidad desde su


propio punto de vista pero también es cierto que
todos somos conscientes de la realidad al mismo
tiempo, por lo menos una parte de ella, esto nos
indica que la realidad se manifiesta como una
continuidad de instantes en el tiempo que toman una
forma única y no se presenta como una multiplicidad
de realidades, a esto lo llamamos realidad objetiva.

Desde que tenemos conciencia, el ser humano se


ha estado preguntando a lo largo de la historia de
que esta hecho el universo, más allá de su
funcionamiento, pero en realidad el universo que
conocemos esta ligado al transcurso del tiempo y a
la interpretación que nuestra mente hace de él. A
este conjunto espacio-tiempo-mente es lo que
comúnmente llamamos realidad. Entonces, lo que
nos hemos estado preguntando durante siglos no
es... ¿De qué esta hecha la realidad? Para hallar la
respuesta, la ciencia se ha centrado en estudiar el
espacio y el tiempo exhaustivamente y todavía no
somos capaces de encontrar una respuesta valida,
pero ¿Qué pasa con la mente? Lo veremos más

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adelante, primero debemos ser conscientes de todo
lo demás.

Estamos empezando a descubrir como se crea la


realidad y parece ser que para averiguarlo hemos de
descubrir también como funciona nuestra mente, que
la conceptúa, esta contenida en ella y al mismo
tiempo es creada.

Somos creación y creadores de la realidad que


vivimos.

Según los últimos avances científicos en física de


partículas, nuestro universo es una variante de las
infinitas realidades que lo han llevado a ser como es,
a cada instante. Esto significa que la realidad
objetiva es multidimensional y que nosotros sólo
podemos percibir y analizar hasta un determinado
limite, pero existen más dimensiones
incomprensibles a priori. La primera conclusión que
se obtiene de esto, a demás de que las distintas
maneras de interpretar la realidad son consecuencia
de nuestros pensamientos, es que por mucho que
creamos comprender la realidad, parece que el
universo tiene siempre un as bajo la manga para
sorprendernos y reducir a polvo nuestros esquemas.

El método científico es la herramienta que ha


hecho progresar al hombre y es utilizado para la
gran mayoría de cuestiones relacionadas con el

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universo y la materia. Pero en el momento en el que
la materia toma una dimensión inalcanzable para
nuestra técnica, nos vemos forzados a utilizar otros
medios. En estos casos en los que la realidad
alcanza una dimensión metafísica no tenemos más
opción que realizar hipótesis, pero generalmente no
dudamos de la existencia de la realidad, sino de su
composición y comportamiento. Damos por sentado
que algo tiene que actuar en una determinada
dimensión y acordamos como real esa dimensión
para su posterior análisis. Así pues, existe una
característica de la realidad que damos por sentada,
su existencia dimensional, hasta el punto en el que
nuestra mente puede llegar a comprender el
universo mediante la existencia de hipótesis.

Desde un punto de vista metafísico existen infinitas


realidades, tantas como universos paralelos,
creándose continuamente para albergar cualquier
posibilidad que podamos imaginar. De echo, según
estudios científicos, todo apunta a que es así, pero
aun hay más. Estos estudios sugieren que basta con
abrir los ojos para que las infinitas posibilidades
colapsen en la realidad que percibimos.

Siguiendo con la metafísica, existen aspectos de la


realidad difíciles de definir y que encuentran en una
fase teórica, como que el espacio y el tiempo son
una ilusión creada por la conciencia, que estamos
conectados cuánticamente a todas las cosas desde

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el nacimiento del cosmos, o que con nuestra
intención podemos alterar la materia.

Como observadores, no podemos vernos excluidos


del concepto de realidad ni de su funcionamiento.
Estamos ligados a ella, somos parte de ella,
aprendemos de ella, pero por mucho que nos
empeñemos en descifrar hasta que punto pude
existir la materia, no sabremos que algo es real
hasta que no añadimos esa nueva información a
nuestro concepto subjetivo de realidad y lo hacemos
comprensible para los demás de manera objetiva.

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1. LA REALIDAD GLOBAL
Más allá de nuestra percepción subjetiva de la
realidad, existe una sociedad, esto es, otras
conciencias como la nuestra que tienen diferentes
interpretaciones de lo que es la realidad, pero
poseen una visión general de todos los individuos
actuando como un único organismo. Somos
conscientes de que nuestra civilización está
continuamente cambiando con los años hacia una
determinada tendencia, una tendencia que está
marcada por el avance incesante e insaciable de la
tecnología y el progreso.

La naturaleza ya poco puede hacer para protegerse


de los efectos negativos a escala global que nuestra
civilización esta causando, lo saben hasta los niños.
Pero ¿se puede hacer algo al respecto? Si fuésemos
conscientes de nuestra brutalidad, de nuestra
agresividad con la naturaleza, tal vez, pero estamos
tan acostumbrados a mirar hacia otro lado

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esperando que nuestra vida no se vea afectada, que
para conseguir algún cambio, primero deberíamos
ser capaces cambiar nuestro estilo de vida tan
cómodo, algo que parece casi imposible.

En la edad digital que vivimos, damos por sentado


que los nuevos avances tecnológicos son la clave
del futuro, que generalmente idealizamos como un
estado social de progreso fructífero y avanzado en el
que disfrutamos plenamente de nuestros bienes y
las facilidades que nos aporta la tecnología. Estamos
convencidos de nuestra supremacía sobre todos los
seres de este planeta y sobre todas las cosas que
contiene, pero ¿alguna vez hemos analizado que
hacemos con esos avances tecnológicos?¿tenemos
conciencia tecnológica?¿el futuro idealizado que
tenemos cada uno como visión subjetiva llegará
como lo imaginamos?

La verdad es que llega un momento en el que el


abuso o la perversión de esos avances técnicos a
nivel global produce un efecto muy distinto al que
teníamos idealizado. No existe una filosofía detrás
de la tecnología. Buscamos siempre nuevas
aplicaciones de la ciencia para “beneficio” de la
humanidad comercializando los avances
tecnológicos sin ningún tipo de consciencia de como
afectaran a nuestras vidas, lo reducimos a una lógica
de "si se puede vender, es bueno”. Creamos así una
realidad completamente diferente a lo que habíamos

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planeado, porque esas facilidades, esos bienes de
consumo, llegan a colapsar nuestra mente con
necesidades creadas por el marketing sin ningún tipo
de control, únicamente el que nosotros seamos
capaces de ejercer a nosotros mismos. Es por esto
que la sociedad actual se ve inmersa en un flujo
constante de distracciones y de necesidades
guiadas por el ego.

No podemos negar que el ser humano tiene una


capacidad desmesurada para convertir cualquier
avance científico en una herramienta de desarrollo y
progreso. Pero la inmensa mayoría de las empresas
utilizan los avances científicos para fines lucrativos
sin tener en cuenta la repercusión social o
psicológica que tienen en ser humano, utilizando la
publicidad y el marketing para intoxicar nuestras
vidas y moldear la realidad en la que vivimos
creando nuevas necesidades de consumo.

Poco a poco estamos siendo conscientes de los


cambios que ocurren en nuestras vidas, pero no le
damos la mayor importancia a estos asuntos, porque
están tan profundamente arraigados en la sociedad,
que vemos imposible un cambio radical opuesto al
sistema, por ejemplo, ni si quiera nos planteamos la
idea de una sociedad sin publicidad. Interactuamos
con aparatos y maquinas mejorando la
comunicación, el entretenimiento, las relaciones, etc.
Tenemos acceso a la información casi

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instantáneamente desde cualquier parte, tenemos
maquinas asombrosas que nos transportan cada vez
mas rápido, poseemos aparatos con una infinidad de
aplicaciones. Pero ¿Cual es la finalidad de todo
esto?¿Conseguimos hacernos la vida mas fácil?
Aparentemente si, pero el progreso acelera su ritmo
productivo cuando se introducen nuevos avances
tecnológicos, consecuentemente no podemos decir
que nuestra vida sea mas fácil, podemos afirmar que
somos más productivos, pero nuestra calidad de vida
se ve sometida al ritmo desbocado de la sociedad, y
cada vez más, nos acercamos a un estado mental
sometido al estrés y la ansiedad de ese ritmo
antinatural.

Ya sea la televisión, la radio, internet,... Cualquier


medio de comunicación esta siendo manipulado
conscientemente por los gobiernos para convertirlo
en nuestra fuente de información controlada,
mientras nos mantienen distraídos con telebasura o
noticias populistas, vemos solo lo que nos quieren
mostrar, la realidad es que diariamente estamos
bombardeados con miles noticias que fomentan
nuestro consumismo informativo.

Los teléfonos móviles, pads, portátiles son


herramientas perfectas para saber cualquier cosa
acerca de nosotros: nuestra localización, hábitos de
consumo, datos personales, movimientos bancarios,
etc. Desarrollan la competencia, la envidia, la

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superficialidad, nos mantienen distraídos mientras
permanezcamos dormidos, siendo inconscientes de
la dirección que la sociedad esta tomando. Tenemos
la sensación de controlarlo todo con un simple gesto
de un dedo mientras diseccionamos nuestra realidad
en datos que son recolectados y comercializados por
empresas para quién sabe qué finalidad consumista.

Los medios de transporte se han convertido en el


motor de la industria de cualquier país, pero no por
la construcción de fabricas sino por el consumo de
combustible, mientras las petroleras son las que
controlan la principal fuente energética del ser
humano y manejan los intereses gubernamentales,
la naturaleza se ve colapsada por la emisión de
gases tóxicos invisibles y las ciudades se convierten
en autenticas fabricas de CO2. Las infraestructuras
creadas para el transporte son la principal causa de
deforestación y crean un paisaje modelado a nuestro
antojo, eliminando ecosistemas enteros para
expandir “el progreso”.

Existen otros avances técnicos que, por razones


económicas de una minoría o por capricho de gente
que se lo puede permitir, no llegan a la sociedad y su
patente se queda en el olvido porque perjudica a un
determinado mercado y alguien la compra para
guardarla en un cajón. Estamos hablando de las
energías limpias capaces de sustituir el petróleo
como fuente de riqueza a nivel mundial. Este es un

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problema a gran escala y que tienen todos los
países, porque a los que gobiernan les interesa que
sigamos consumiendo los recursos que generan
riqueza y hasta que éstos no se agoten, no
pasaremos página ni veremos fuentes energéticas
alternativas.

La tecnología, sin conciencia, vuelve al hombre


estúpido e inconsciente.

Para el ser humano a día de hoy, la realidad


consiste en vivir en un mundo súper capitalista, sin
escrúpulos y que devora todo convirtiéndolo en un
producto mediante la publicidad. Los mercados se
han adueñado de su imagen, su comida, su ocio, y
todo lo que le rodea. Se esta produciendo un
colapso de necesidades en las que ahora tenemos el
deber de satisfacer las necesidades de los demás
para no sentirnos excluidos de la sociedad, para
vender más, mientras la ciencia se utiliza para seguir
alimentado el apetito sin limites del consumismo
global.

Estamos sumergidos en un mundo manipulador en


el que se nos oculta la verdad de cada uno, no
podemos permitirlo. Es momento de que
empecemos a analizar y profundicemos en nuestra
autentica naturaleza. Debemos empezar a descubrir
como podemos vivir sin estar atados a una

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tecnología que nos convierte en seres alienados e
inconscientes.

La sociedad global o globalismo que se intenta


expandir, nos divide en clases. Pero para pertenecer
a la mas alta clase nos hacen creer que tras superar
innumerables exámenes durante nuestra juventud
(se dice pronto), se nos concede un titulo dice que
somos aptos para trabajar y escalar en una jerarquía
hasta llegar a un nivel de riqueza o de poder
satisfactorio para alcanzar una vida acomodada a
nuestras necesidades. Evidentemente la teoría
suena bien, pero esta forma de escalar las clases
sociales nada tiene que ver con nuestra felicidad y
bienestar y sí con nuestra capacidad de producir
más que los demás y satisfacer nuestras
necesidades. Pero ¿Cuáles son esas necesidades?

En un mundo en el que las necesidades no paran


de multiplicarse, el ego consumista hace crecer
nuestra avaricia para poder seguir escalando
posiciones y conseguir un “estado del bienestar”
mejor, de forma que nunca estamos satisfechos.

En este paradigma, el estrés es la pieza


fundamental de todo el engranaje. Es la forma que
tiene el cuerpo de reaccionar ante algo que, o bien
nos persigue o no podemos alcanzar.

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Diariamente vivimos rodeados de estímulos que
nos producen estrés, angustia y nos afectan física y
psicológicamente. Tenemos más riesgo de obesidad,
ataques cardiacos, úlceras, depresión inmunología,
arterioesclerosis, etc. Toda clase de enfermedades
que benefician al sector farmacéutico y afectan a
toda la sociedad, independientemente de si te cuidas
físicamente.

Ante toda esta avalancha de estímulos estresantes


que nos encontramos en el día a día, la mayoría de
la gente tiende a externalizarlo. Su trato con los
demás no es normal, se vuelve más agresivo. La
gente recibe esa agresividad y la transmite a otros
creando así una ola de agresividad. Muchas veces,
seremos conscientes de esa ola y preferimos juzgar
a la gente que lo externaliza sin preocuparnos por lo
que ha llevado a esa persona a actuar con
agresividad. De esta forma la sociedad tiende a
externalizar la agresividad con los individuos que no
conoce, prejuzgando sus actos sin tener en cuenta
los acontecimientos que han llevado a una situación.

Según algunos estudios llevados a cabo por la


psicóloga Kelly mc Gonigal, conocida por su labor en
el campo de la autoayuda, se muestra que el estrés
esta muy presente en nuestras vida, pero es un
aspecto de ella que no tenemos en cuenta muchas
veces y es que no lo asociamos a algo bueno, sino

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que nos dejamos llevar por la sensación que provoca
en nuestro cuerpo y en realidad no debería ser así.

En una charla dada en el en TED Global 2013, Mc


Gonigal presentó la novedad de ver el estrés, no
como un fenómeno negativo, sino positivo. Según
ella, el estrés proviene de la oxitocina, y es una
reacción fisiológica frente una amenaza. Cuando el
estrés es percibido como algo negativo éste provoca
daños en la salud del organismo y provoca un
aumento de la mortalidad, pero cuando el estrés es
percibido como algo positivo que nos ayuda a
afrontar una amenaza, no sólo desaparecen estos
perjuicios para la salud sino que las probabilidades
de éxito aumentan.

La única manera de escapar del estrés es


concienciándose de que es una respuesta del
cuerpo que nos prepara ante un reto. mediante la
salud física y mental, el ocio y el placer, podemos
bajar los niveles de estrés, pero hasta que no
seamos conscientes de como funciona y lo
afrontemos como una preparación ante una
situación, estaremos sometidos a sus efectos
negativos y no en los positivos y peor aun, lo
externalizaremos con otras personas. Con la
situación global ocurre algo parecido.

Los ajustes medioambientales como la reducción


de emisiones, o las sociedades con una energía

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limpia parecen ser la respuesta mas lógica al
problema. Pero el problema no es solo
medioambiental, de echo esas medidas no sirven de
nada si no se llega a una consciencia profunda de lo
que sucede.

El planeta sufre estrés gracias al hombre.

Entre toda esta situación de manipulación del


hombre estresado, que vive distraído, ajeno al
cambio que se esta produciendo a su alrededor, se
reemplaza su entorno por uno virtual, en el que debe
aprender a desenvolverse, desarrollando un perfil
virtual con unas características virtuales y establecer
relaciones virtuales que se desarrollan sin descanso
en la pantalla de un dispositivo que lleva a todas
partes. Vivimos tan saturados de información, tan
preocupados por desarrollar nuestros perfiles y
nuestras capacidades ante los demás, que
podríamos olvidar que todavía somos humanos.

En el mundo virtual no existe la privacidad ni el


descanso, nuestros perfiles son analizados,
desglosados, descuartizados en datos que solo
sirven para crear perfiles de consumo y mantenernos
controlados, distraídos, ausentes de nuestros
cuerpos y de la auténtica realidad. Nos venden la
belleza y la juventud en un frasco, el amor se puede
comprar, los amigos se cuentan por cientos o miles

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en redes sociales, nuestras aspiraciones están
condicionadas y nuestros sueños saqueados.

Creemos alcanzar nuestros objetivos cuando


nuestro ego se ve recompensado con poder, poder
comprar mas cosas materiales, poder de mando
sobre los demás, poder vender mas, producir mas,
poder ser útiles para otra entidad llamada empresa,
poder alcanzar un nivel de conocimiento que
satisface las necesidades de producción, nos
dejamos explotar y prostituimos nuestro tiempo a
cambio de dinero mientras la idea de enfrentarnos a
la muerte no existe en el día a día. Solo sabemos
que llegará, pero miramos para otro lado y nos
concentramos en disfrutar ansiosamente del poco
tiempo “libre” que tenemos mientras buscamos el
poder conseguir mas cosas.

Esta despreocupación por la muerte tiene un


impacto en nuestra psicología de vida del que no
somos conscientes. Vivimos el día a día absortos en
nuestras tareas y pocas veces valoramos la vida.
Tenemos un miedo a la muerte tan grande que nos
aferramos a cualquier cosa que pueda distraernos
en vez de enfrentarnos a ese miedo. Pero esto nos
vuelve ignorantes del auténtico valor de la vida y de
lo afortunados que somos.

Es necesario interiorizar una aceptación de nuestra


muerte y recordarlo para poder comprender la vida,

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amarla, respetarla y quererla. Cuando empecemos a
pensar así, no solo seremos mas conscientes de la
vida, sino que nos amaremos, respetaremos y
querremos mas a nosotros mismos, a nuestro
cuerpo y nuestra mente, y consecuentemente a los
demás, a cualquier forma de vida, a la naturaleza, al
planeta.

Es necesario enfrentarse a los miedos mas


profundos para disfrutar las alegrías más
gratificantes.

Frente a esta visión agónica de la sociedad, el


hombre se plantea diferentes alternativas, pero todas
ellas vienen precedidas de una comprensión de la
realidad, sea cual sea su fin último, el hombre debe
ser consciente de como la realidad global afecta a su
forma de vida, de como envenena su mente y su
cuerpo para intentar convertirlo en un autómata
inconsciente adicto al dinero, involucrado con el
progreso y con un ideal del bienestar común que
llega por si solo junto con una estabilidad de la
economía y la seguridad.

El ser humano ha dejado de existir en tanto que su


cuerpo y su conciencia ya no le pertenecen y
pertenecen a los mercados. Se ha convertido en una
herramienta del capitalismo y como consecuencia en
un producto mas. No somos dueños de nuestro
cuerpo, y nuestra capacidad de ser ha sido

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modificada, ha sido suplantada por una capacidad
de necesitar. Siendo despojados de la propiedad
corporal nos convertimos en entes inconscientes
anulados, domados, diseccionados en perfiles de
consumo y alejados de la autentica naturaleza de la
realidad.

Se ha convertido al ser humano en un producto

El hombre ha invertido toda su energía en


progresar para alcanzar un estado del bienestar. Ha
creado un modelo social perfectamente pensado
para ello, pero sin darse cuenta, lo que ha
conseguido es construir una sociedad frenética
estructurada por la inercia del progreso y
preocupada porque esa inercia se acelere cada vez
más para ser más competitivos.

La herramienta fundamental que ha utilizado el


hombre para llevar a cabo esta desmesurada
atrocidad del “estado del bienestar” es el dinero.
¿Cómo hemos llegado a esta situación en la que
conseguir algo tan insignificante como un papel se
ha convertido en el objetivo fundamental de nuestras
vidas? Este papel insignificante tiene una historia
que se remonta a la época donde el oro se guardaba
en los bancos por seguridad. Después el banquero,
podía emitir cheques por valor máximo de lo que la
gente depositaba. Llegó un momento en que el
banquero se dio cuenta de que el oro se quedaba en

30
la caja fuerte y nadie iba a reclamarlo, entonces
podía emitir cheques por un valor ficticio para
alguien que pidiera un préstamo. A demás, ese
préstamo iba sujeto a unos intereses que la persona
endeudada debía al banco.

Los préstamos de hoy en día funcionan de forma


parecida, sólo que ahora el banco no tiene oro,
simplemente está sujeto a unos reglamentos de los
bancos centrales, que son los que deciden cuanta
escasez hay en el mundo con solo pulsar una tecla.
Este tema es de una gran complejidad y existe
información detallada en internet donde se muestra
toda esta gran mentira del dinero. Todos deberíamos
conocer como funciona el sistema bancario para
saber realmente el poder que tienen los bancos
centrales de crear dinero de la nada, mientras que la
gente sería penada con años de cárcel si hiciera lo
mismo; Cómo sus decisiones y su control del
mercado se han convertido en el auténtico problema
del sistema social del que todos dependemos para
sobrevivir.

Los bancos no poseen todo el dinero que prestan,


de hecho actualmente no tienen ni el 20%, pero lo
peor de todo es que los bancos centrales son
conscientes de ello y siguen permitiendo que la
escasez crezca. Es la única manera que tienen los
bancos para sobrevivir, ofrecer préstamos, donde se
crea el dinero de la nada, ero que está sujeto a unos

31
intereses ¿Y como se consigue devolver ese
préstamo? Compitiendo con otras personas que
también se han endeudado para pagar sus hipotecas
o préstamos.

El tema se vuelve especialmente grave cuando nos


fijamos en que no sólo los bancos, sino las
empresas que dependen de ellos, tienen que
competir con otras empresas para conseguir
beneficios a cualquier precio. No importa el daño
ecológico o moral, no importan las familias ni los
animales. Lo que nos hacen creer es que lo más
importante es conseguir un beneficio económico
para enriquecerse y seguir progresando. Pero en
realidad nunca tendremos suficiente si seguimos
compitiendo y dejándonos llevar por la inercia del
ego consumista. El ciclo del dinero nos tiene
absorbidos mientras nos contentamos con tener
algunos días libres para descansar del trabajo y
escapar del estrés.

En este mundo competitivo todo vale, desde


declarar guerras preventivas para enmascarar la
apropiación de materias primas como el petróleo,
hasta empobrecer al 98% de la población mundial
para que el 2% (los ricos) sean más ricos y controlen
más del 50% de las riquezas de todo el mundo. Pero
esto es sólo lo que nos dejan ver… Si profundizamos
un poco se pueden encontrar escándalos tan atroces
a la humanidad que dan náuseas; Contrabando de

32
armas a países del este asiático para abaratar el
precio del crudo, explotación y abuso de menores en
países subdesarrollados para reducir costes de
producción, evasión fiscal y estafa a gran escala
para beneficio de las grandes multinacionales,
paraísos fiscales sin control alguno sobre el dinero
negro que proviene de la corrupción, destrucción de
ecosistemas enteros sin ningún tipo de
responsabilidad con el fin de construir de nuevas
infraestructuras, y la lista continua.

El objetivo principal del hombre se ha perdido. Este


ha alcanzado un estado inconsciente en el que el
estado del bienestar nunca será posible hasta que
no ponga freno a su avaricia y se centre en lo que
verdaderamente sea el bienestar para una sociedad
no sólo para un individuo. Pero los directivos con
poder, con altos cargos en la banca y los dirigentes
políticos son los primeros que no desean que esto
suceda. Así, la globalización sigue su curso y sigue
anclada en su credo: Expandir el “progreso” a todos
los rincones del planeta para llegar a un estado del
bienestar global, creando una sociedad hipnotizada
por la tecnología y centrada en la riqueza
económica.

En este mundo creado por el hombre, la ciencia es


el estandarte a seguir. Hemos eliminado las barreras
teológicas, morales, éticas y hasta las barreras de la
propia materia. Somos capaces de transformar el

33
ADN, los productos naturales son sistemáticamente
alterados y las granjas de animales parecen sacadas
de una película de terror.

No existe nada que nos frene en nuestro futuro pos


productivo virtual. Las personas llevan la salud a sus
limites respirando sustancias nocivas 24 horas al día
gracias a la combustión de los automóviles.
Irónicamente, éste medio de transporte esta
minuciosamente pensado para que nos encontremos
protegidos y seguros en nuestros viajes, pero la
realidad es que la contaminación nos mata
lentamente y nos da igual, simplemente porque no
vemos los gases tóxicos creemos que no son tan
dañinos. ¿Quién decide qué es saludable y quién
no?¿Por qué se permite que ciudades enteras sigan
viviendo en una atmósfera contaminada?

La salud del ser humano no importa, cada uno


debe cuidarse a si mismo y en un mundo
estereotipado, todo se mueve por la estética
impuesta por la moda y se consigue a cualquier
precio. Esteroides, productos químicos ajenos que
nos alteran física y psicológicamente, alimentación
químicamente alterada con la que nos venden la
purificación de nuestro cuerpo,... pero la buena
alimentación ha muerto. La verdadera alimentación
parte de la consciencia de lo que se come y de
donde proviene el alimento y qué impacto tiene en la

34
sociedad desde que se genera hasta que se
deshecha.

La gente sólo se preocupa de sí misma sin pensar


en las condiciones de las futuras generaciones,
pensamos que ya se ocuparan de eso los
gobernantes que estén en el poder, para eso se les
vota. Pero los gobernantes solo son marionetas del
sistema económico y en ningún momento van a
tener el poder suficiente para cambiar la inercia de
los mercados a favor del ser humano, porque no
pueden quebrantar las leyes que han creado ellos
mismo para el beneficio de la economía.

El ser humano ha construido una conciencia global


basada en el progreso y la ciencia, en la que el
exterminio de la civilización solo existe en las
películas. La mayor amenaza del ser humano es el
ser humano en si mismo. Sus productos alteran su
entorno, alimentos, herramientas, relaciones, y en
definitiva a ellos mismos. Esto es algo que el
marketing y la publicidad saben muy bien y lo utilizan
para aprovecharse del propio ser humano.

Hemos olvidado que tenemos conciencia cuando


seguimos ordenes que nos auto ejecutan. Creemos
que actuamos bien, para un mayor enriquecimiento
pero sin darnos cuenta del daño que hacemos.
Como en Auswitch hay trabajos a tiempo completo
para ejecutores de personas y ecosistemas, aunque

35
en este caso es de forma indirecta, seguimos
creyendo que obramos bien si cumplimos los
objetivos de nuestro trabajo, sin importar como
podemos influir en el cambio global. Esto significa
nadie se preocupa por la vida, por consiguiente,
nadie se preocupa por la muerte.

La muerte ha muerto.

No cabe duda que llegados a este punto, la


abstracción de ideas frente a una civilización en
colapso inminente parece tentadora. El mundo de la
globalización parece una enorme burbuja económica
del que sacar provecho mientras se pueda, y al
mismo tiempo, la búsqueda de alternativas frente a
un sistema globalizado nos convierte en idealistas
antidemocráticos, paranoicos conspiradores o
traidores indignados.

Si la acciones legales como las manifestaciones


son reprimidas y las alternativas políticas para llevar
a cabo un cambio son insignificantes o no ejercen
cambio en el sistema ¿como podemos actuar para
cambiar nuestra realidad? Solo existe una
explicación posible; Desde el interior de cada uno de
nosotros, desde la conciencia individual. Sólo de
esta manera podremos hacer frente a la
manipulación psicológica y física que quieren
imponernos.

36
Tras ser conscientes de la situación de precariedad
laboral, manipulación económica, corrupción,
intoxicación alimentaria a nivel global,
sobreexplotación de recursos naturales, injusticia
social, anulación de la conciencia, brutalidad,... Es
inevitable que en ocasiones el hombre de hoy en día
genere un sentimiento de aversión al sistema y
perdida del interés por seguir perteneciendo al
modelo de sociedad impuesta desde su nacimiento.
Este sentimiento de aversión a todo lo manipulado
por el ser humano crea un impulso innegable a llevar
a cabo alguna acción o maniobra que desemboque
en un cambio en la mentalidad de la gente, para que
se haga evidente la situación social y de esta
manera, movilizar a los demás para producir un
cambio. Pero la conciencia de la gente esta
manipulada y la población vive inconscientemente,
casi hipnotizada, es más importante sobrevivir día a
día y enfrentarse a los problemas individuales. De
esta forma, el ser humano se encuentra abandonado
y la mayoría de las veces, las responsabilidades del
día a día le reconducen a la senda del pasotismo sin
poder hacer nada más que conformarse con la
situación social que vive y esperando no verse
afectado por las desgracias que puedan surgir, a
demás, hay personas que darían su vida por
preservar el sistema, por defenderlo a toda costa de
invasores o ideas revolucionarias, personas que
desarrollan una mentalidad fascista, xenófoba que
viven tan inmersos en el sistema que no aceptan

37
otra posibilidad. Este tipo de personas han llegado al
poder e incluso a dirigir países muchas veces en la
historia, y actualmente no iba a ser de otra forma,
tenemos el ejemplo claro de Corea de Norte, pero
también América ha caído en la ignorancia al
proclamar a los inmigrantes como ilegales y
mantenerlos alejados de sus fronteras mediante
muros.

Es cierto que en ocasiones surgen


manifestaciones, asociaciones benéficas,
alternativas políticas, que claman por la libertad, los
derechos y la justicia. Pretenden realizar un camino
enmarcado dentro de la legalidad y por consiguiente,
su base se establece dentro de los parámetros que
el sistema posee para autorregularse en momentos
de crisis. Dando por sentado que es el camino
correcto, la sociedad se siente apaciguada ante la
aparición de estos grupos que retornarán la
estabilidad y la justicia política, no sin antes pasar
por una transición llena de desgaste psicológico por
parte de los medios. Todo esto desvirtúa el echo de
que el sistema sigue funcionando del mismo modo
haya cambio político o no.

El sistema se adapta a perfiles de consumo y la


gente sigue con sus vidas pensando que el cambio
se esta produciendo. Mientras tanto, ya somos más
de siete mil millones de personas en el mundo, de
las cuales, sólo 300 controlan más de la mitad de

38
todas las riquezas. La pirámide económica sigue
formada y gobernada por las mismas personas, las
familias mas ricas de la tierra controlan las
decisiones económicas que los políticos ejecutan y
se atribuyen, los bancos centrales de América,
Europa y Asia siguen con sus manipulaciones de los
mercados y del consumo energético, los países
siguen produciendo billetes para aliviar la presión
fiscal y la gente esta concentrada en intentar seguir
con sus vidas saliendo adelante como pueden para
ayudar a sus familias, totalmente inconscientes de la
injusta situación que la globalización provoca en sus
vidas.

Esta situación llegará inevitablemente a un punto


insostenible, un colapso en el que, o bien los
gobiernos tomarán medidas para cambiar
radicalmente la forma de gobernar recuperando el
poder que las empresas le han arrebatado y
desterrando a las grandes fortunas que manejan el
futuro del hombre a su antojo, o bien la población
tomará la justicia por su parte en el momento que la
sociedad ejerza sus derechos y se de cuenta de que
las medidas legales no solucionan los problemas.
Aún existe una tercera opción, en la que se hace
inevitable una disminución de la población mundial
para regular la superpoblación y “reiniciar”, por así
decirlo, la economía. En esta tercera opción, la
guerra frente a un enemigo común, externo al
sistema, generaría un sentimiento de supervivencia

39
que nos haría olvidar los problemas políticos que
tenemos para concentrarnos en acabar con el
enemigo. Este momento llegará por medio de una
manipulación de los medios de comunicación, para
desesperar a la gente hasta tal punto, que las
personas teman por su seguridad y sea necesario
hacer frente a ese enemigo. Después, la respuesta
armada del "enemigo" hará inevitable una guerra en
la que ya no habrá vuelta atrás. Las partes
implicadas en el problema global tomarán sus
decisiones en función de su supervivencia pero solo
un escenario será el que desemboque en la realidad
que nos espera.

En esta partida de ajedrez mundial, el bienestar


económico de unos pocos es más importante que los
derechos de la mayoría, los bancos controlan el
dinero de todos y las empresas tienen mas poder
que los gobiernos. Con esas reglas de juego, es
difícil imaginar un escenario en el que retorne la
justicia e igualdad sin que entren en juego una serie
de acontecimientos reaccionarios al sistema, que a
modo de transición, acaben con la avaricia y el afán
de poder de los que gobiernan y que por fin los
hombres puedan dejar de ser peones.

La búsqueda de autonomía y autorrealización se


convierte en una respuesta lógica, que no está
enfocada hacia las posibles soluciones del problema,
sino hacia la resignación y la supervivencia. Se crea

40
así un tipo de conciencia que acoge el individualismo
como lema de supervivencia en una sociedad
basada en la competencia.

El egoísmo es el principio y el fin de una


sociedad basada en la competencia.

La situación global del ser humano y su futuro


insostenible, conllevan a una reflexión necesaria
acerca de las decisiones que se están tomando,
porque afectan a todos y a todo. El planteamiento de
preguntas a uno mismo representa el principio del
cambio y lo que esta claro, es que ahora mismo las
próximas generaciones se enfrentan a preguntas
que deben ser preguntadas, cuyas respuestas
decidirán la historia de este mundo.

Partiendo de la consciencia de la realidad global,


podemos entender la vida y la naturaleza,
convirtiendo poco a poco nuestras decisiones y
nuestra manera de ser, en nuestras soluciones, no
sólo para sentirnos orgullosos de nosotros mismos
como personas y como especie, sino para alcanzar
un estado de armonía de nuestra conciencia con la
realidad. Esto es mas fácil de escribir que de llevar a
cabo, por supuesto, pero todos sabemos que el
camino correcto suele ser el complicado.

41

2. LA REALIDAD INDIVIDUAL
Dejando a un lado la posibilidad de esclarecer los
problema as del mundo con una realidad ideal, la
realidad individual muestra las consecuencias del
mundo globalizado en la naturaleza del hombre,
desvela los efectos sobre las personas y despierta la
consciencia con una visión profunda de las
implicaciones de cada uno en el sistema social.

El hombre posmoderno, vive una situación de vacío


existencial, donde las religiones han perdido su
veracidad como fuente de conexión con un ser
creador. Día tras día asistimos a unas
contradicciones atroces en el ámbito religioso,
causantes de la mayoría de conflictos. Las jerarquías
establecidas en la iglesia y en la política,
corrompidas por el poder de mando y los lujos
innecesarios dejan claro que la religión y el gobierno
se han convertido en carreras profesionales.

42
En los países arábigos, los extremistas son el
principal objetivo de la acción antiterrorista por parte
de “los países liberales”, que se sienten amenazados
con tales extremismos y legitiman la defensa
preventiva.

En oriente se está abandonando la cultura


naturalista-energética que durante milenios ha
enriquecido al pueblo chino. Ahora se esta
sustituyendo por una filosofía económica y
competitiva que antepone los intereses del mercado
a la naturaleza. Las nuevas generaciones se
enfrentan a una sociedad contaminada física y
espiritualmente.

Mientras las religiones se tambalean, el ser


humano se siente arrojado en el mundo con la única
certeza de que tiene que sobrevivir en el y percibe
un universo descrito con exactitud por la ciencia
capaz de descomponerse en datos, por
consiguiente, él mismo está sometido del mismo
modo a esa separación de sus partes. Analizado y
descompuesto en información, esta preocupado por
mantener actualizada cada una de sus partes para
"estar a la última”, defendiendo una mentalidad
fundamentada en el estado del bienestar. El estado
frenético que alcanza en ese afán de actualizar sus
bienes e incluso a si mismo, deshumaniza al ser
humano y se convierte entonces en un adicto a la
información, creando en su mente una realidad

43
informatizada que puede digitalizar y controlar. Éste
universo que nos presenta la ciencia, refuerza el
sentimiento de pertenencia a la sociedad sea como
sea, para dejar de estar aislados. Si a esta visión se
le añade el hecho de que el sistema se alimenta de
esos sentimientos, los digiere para convertirlos en
necesidades y presenta productos para satisfacerlas,
la realidad entonces queda manipulada interna y
externamente para favorecer el interés de otros
mientras nos hacen creer que hacemos lo que está
bien según lo que impone la sociedad y la ciencia.

Inconscientemente crecemos con la idea de que el


mundo es un lugar prospero y lleno de
oportunidades, posibles gracias a la sociedad
tecnológica basada en el progreso. En esta
sociedad, se inculca una búsqueda de la felicidad a
través de la estabilidad económica, pero en realidad,
la inercia del progreso hace imposible poder
detenerse y "disfrutar" de la felicidad. Esto es así
porque nos centramos en acumular riqueza y bienes
materiales para hacernos la vida mas cómoda,
establecemos una forma de vivir basada en el
esfuerzo, el sacrificio y el trabajo, para llegar a una
posición de éxito o para alcanzar unos
conocimientos que nos permitan conseguir un
empleo donde poder crecer profesionalmente. Sin
ser conscientes de hacia dónde vamos
personalmente, ni si quiera nos paramos a pensar si
el sistema es coherente, equitativo, o se basa en la

44
búsqueda de la felicidad del hombre o en la plenitud
y el desarrollo personal.

Únicamente cuando alcanzamos un nivel de


consciencia suficiente, somos capaces de ver que
todo lo material, todo el éxito o toda la tecnología no
da la felicidad. Los objetos materiales y los desafíos
personales nos mantienen hipnotizados con la idea
del "quiero más", siempre queremos más y nunca
nos damos por satisfechos. El mundo laboral se
convierte entonces en nuestra preocupación
fundamental en la vida, en la que debemos
sobrevivir solos, ya que nadie trabajará por nosotros
para conseguir el ansiado dinero.

La sociedad funciona con un sistema de control


sobre todo lo que creemos. Creemos tener muchas
cosas que en el fondo no son nuestras, pertenecen
al banco, creemos tener dinero, pero físicamente no
tenemos todo nuestro dinero, hay una tendencia a
utilizar más las tarjetas de crédito o el móvil en vez
de el dinero físico, poco a poco se implanta un
consumo virtual, esto quiere decir que el dinero se
esta extinguiendo ¿cuanto dinero crees que tienes?
Virtualmente sabemos que las cosas son de una
manera, pero casi todo lo que vemos y creemos es
virtual, son creencias impuestas, ya que si no las
creemos estaremos excluidos de la realidad social y
por lo tanto estaremos aislados. La televisión es el
instrumento mas usado para crear este tipo de

45
creencias, pero en verdad casi nadie se plantea el
hecho de que vive una vida basada en creencias
virtuales.

En esta sociedad, ansiamos lo material, queremos


comprar la tele mas grande, el coche más potente y
lujoso o el vestido de temporada de un diseñador
famoso. Esto es lo que la sociedad de consumo nos
hace creer, que esas cosas nos hacen felices, es
una ilusión mental que nos hace dependientes del
sistema. Lo peor de todo es que para la mayoría no
existe otra realidad, se vive una realidad donde uno
es constantemente puesto en duda, infravalorado,
desactualizado, desprestigiado, obsoleto. Esa es la
psicología de la sociedad actual, crear toda clase de
necesidades, forzando la auto-superación constante,
actualización, desconfianza en uno mismo, ansia de
objetos materiales, dependencia del dinero... Estas
son las consecuencias de vivir con las creencias que
el sistema quiere imponernos. Debemos ser
conscientes de esto y valorar hasta que punto
deseamos creer en esas necesidades.

Vivimos una realidad creada según lo que


queremos creer consciente e inconscientemente.

Somos la especie dominante en este planeta, lo


hemos conseguido, ya no tenemos miedo a la
naturaleza, dominamos todas las formas de vida y
no hay nada que pueda detener al ser humano.

46
Entonces ¿porqué seguimos sufriendo? ¿Porqué no
somos capaces de vivir en paz entre nosotros? ¿No
somos tan inteligentes? ¿Porque no encontramos la
manera de dejar de ser avariciosos, egoístas e
ignorantes para ser felices?

Estas preguntas representan la frustración y la


derrota del ser humano, pero muestran mucho más.
Son el principio del cambio que todo hombre y mujer
debe plantearse en su vida. En ese cambio, uno
empieza a ser consciente del mundo en el que vive.
Mediante una mirada crítica, se comienza a ser
consciente de los fallos del sistema, de las verdades
ocultas que no nos dejan ver nuestra auténtica
naturaleza, empezamos a ser consciente de la
realidad individual. Pero al no encontrar una
respuesta al problema, solo conseguimos
angustiarnos mientras nos creamos una visión
nefasta e injusta del mundo, que irremediablemente
se dirige hacia un colapso económico, religioso,
medioambiental y social. Es entonces cuando uno
decide seguir con su vida, no merece la pena estar
preocupado por algo que no tiene solución, "ya se
me pasara". La comodidad y la rutina nos arropa con
su manta cálida y nos mantiene "tranquilos" para
poder seguir con nuestras vidas sin preocupaciones
añadidas.

Este sentimiento de incomodidad que sentimos,


tiene su razón de ser en la verdadera forma de

47
pensar que tiene cada uno. Se estará más o menos
de acuerdo con la inercia del sistema, pero
indudablemente, todos y cada uno de nosotros nos
hemos preguntado alguna vez ¿por qué tienen que
ser así las cosas?

En realidad, lo que conseguimos al realizar


descubrimientos científicos, es ampliar nuestros
horizontes para poder explotarlos a través de la
tecnología. Cada vez que esto sucede nos
autoproclamamos conocedores de la materia, hasta
el punto de definir con exactitud la “partícula de dios”
reforzando así el modelo científico frente al religioso.
Creemos lo que vemos y podemos analizar, pero lo
que no sabemos y no podemos analizar actualmente
forma un 90% del universo según la propia ciencia.

Ante un panorama en el que la búsqueda de


respuestas nos ha llevado a confiar en la ciencia, y
ésta nos muestra la ignorancia de ella misma, no
podemos afirmar que la realidad individual sea lo
que sabemos hasta ahora, más bien no sabemos lo
que es la realidad, acordamos que algo es real y lo
damos por hecho, se demuestra así que la
practicidad se impone al entorno. Debemos saber
dónde está el límite de ese practicismo y hasta
dónde queremos y podemos llegar para saber
diferenciar entre la realidad ideal y la realidad
individual, siendo conscientes del uso que hacemos

48
de la ciencia y del que hacen otras personas para su
beneficio acosta de los demás.

La sociedad actual sobrevive sin preocuparse por


adquirir una filosofía de vida, sin realizar una
búsqueda personal. Dejamos que los conocimientos
acumulados a lo largo de la historia se conviertan en
nuestros pilares fundamentales de conocimiento, sin
aportar nuestras propia respuestas, pero en realidad
hay preguntas que deben ser preguntadas por cada
uno a sí mismo, o de lo contrario, la noción de
realidad estará limitada a lo que el sistema quiera
mostrarnos, no seremos conscientes de la realidad
subjetiva, porque como animales domesticados,
estaremos inmersos en una realidad diseñada para
sacar un provecho de nosotros sin ser conscientes
de ello hasta que llegue nuestra hora.

El ser humano, para encontrar unas respuestas a


las dudas que plantean la existencia misma,
encuentra en la religión una forma de alivio a las
angustias existenciales. Hay gente que incluso
dedica su vida a representar esas religiones, a darlo
todo por ellas, sus respuestas toman forma de
entidad que les promete la salvación a cambio de
una entrega total mientras ellos viven convencidos
de que la realidad la ha creado un ser supremo al
que le debemos adorar y dar gracias por darnos la
vida. No se sabe si esto es verdad o no, es un acto
de fe. Puede ser que sea beneficioso para el ser

49
humano en tanto que le ayude su vida diaria, en
momentos de angustia, o haciéndolo sentirse menos
solo en este mundo, pero lo que esta claro es que la
región desecha cualquier opción de cuestionarse el
origen, la existencia y el funcionamiento de la
realidad, atribuyéndolo siempre a un ente superior.
Por no hablar de que de cualquier extremismo en
este aspecto nos aleja por completo de la respuestas
que estamos buscando.

Podemos vivir en la sociedad creyendo que la


inteligencia del ser humano, la ciencia o Dios pueden
salvarnos, mientras vivimos inconscientes de que, si
nuestra civilización no rectifica, nos veremos
avocados al fracaso como seres humanos. Es muy
fácil dejar que la respuesta venga externamente y
muy pocas veces nos analizamos a nosotros mismos
como parte del problema. Es muy duro pensar que
nosotros tenemos la culpa de como están las cosas,
pero la sociedad se forma entre todos y deberíamos
mirar en nuestro interior y a nuestro alrededor siendo
objetivos, para darnos cuenta de que nuestro ego
puede engañarnos hasta tal punto que solo vemos
problemas en los demás. La verdadera búsqueda de
soluciones parte de el autoanálisis. Tenemos que
mirar en nuestro interior y darnos cuenta de lo que
hacemos, siendo conscientes de nuestros actos y
deficiencias, solo así podremos mejorar como seres
humanos y en definitiva, como especie.

50
Para encontrar las soluciones, debemos ser
conscientes de nosotros mismos, de nuestros
prejuicios, de nuestros actos y deficiencias.

Una vez que nos autoanalicemos sabremos


quienes somos y hacia donde vamos, aunque no nos
guste lo que hemos encontrado, habremos sido
sinceros con nosotros mismos y habremos
encontrado algo de verdad importante con lo que
trabajar. Este ejercicio mental se debe hacer con
cautela, ya que el ego siempre nos querrá engañar
exagerando las cosas, una visión exagerada y
negativa nos puede hacer menospreciar nuestras
capacidades.

El primer paso para ser consciente de la


realidad subjetiva es saber quienes somos y
hacia donde vamos.

El día a día transcurre lleno de retos,


oportunidades, obstáculos y pruebas que el hombre
debe superar para su supervivencia y en ese
camino, las reacciones y elecciones en cada
momento son la base para futuras pruebas y retos,
pero nunca se presentan de la misma forma y se
debe aprender a combinar las soluciones para
enfrentarse a nuevos problemas. Muchas veces
incluso esas soluciones se convierten en nuevos
problemas que cambian el curso o manera de
pensar. Si miramos más allá de las soluciones,

51
atendiendo al crecimiento personal, se debe ser
consecuentes con los resultados obtenidos, con las
consecuencias de los actos, porque a priori puede
parecer que se actúa según dicta la experiencia, el
instinto, o los sentimientos de manera correcta y
cualquier alternativa está equivocada, pero cuando
nos preguntamos si de verdad se va a aprender algo
que nos haga crecer personalmente, si en el futuro
esa decisión puede beneficiarnos, podemos llegar a
comprender la magnitud del problema desde otra
perspectiva, una que no solo se reduce a solventar
una situación, sino a que la propia solución llegue a
formar parte de nuestro ser y nos realice como
personas.

Para resolver los problemas de esta realidad global


debemos superar los limites que nos hemos
autoimpuesto. Esos limites son prejuicios formados
en nuestra mente tras años y años de creer lo
mismo, pero eso no significa que no podamos
cambiarlos para ir mas allá, es más, si de verdad
queremos crecer personalmente y como especie
debemos ir mas allá. Volviendo a la reflexión
anterior, lo que en realidad importa es si vamos a
crecer como personas, y esa decisión puede llegar a
formar parte de nuestro carácter, en ese momento
estaremos cambiando nuestra realidad, llevando
nuestros limites más allá de nuestros prejuicios,
creando nuevas alternativas.

52
En el momento en que nos demos cuenta de que
vamos dejando atrás nuestros prejuicios, nuestros
miedos, nuestros limites mentales, estaremos
adentrándonos en nuestro ser intimo, ahí donde se
guarda nuestro pasado, nuestras ideas
preconcebidas, recuerdos, errores, convicciones y
donde debemos ser valientes y creer que podemos
ser quien queramos. Habrá dudas, aversión, ganas
de rendirse, autoengaños, pereza, incluso miedo.
Debemos seguir creyendo en nosotros mismos,
debemos interiorizar que somos una creación
maravillosa del universo y un ser consciente de lo
que le rodea, conectado a la tierra y alimentado por
ella y nuestra vida debería estar libre de toda
manipulación tecnológica.

Cada uno es un ser irrepetible con una vida por


delante y unas capacidades asombrosas.

El hecho de ser conscientes de nosotros mismos,


de nuestros miedos, nuestros limites, el aspecto más
alejado de nuestros prejuicios, de las imposiciones
de la sociedad, desarrolla una actitud de rebeldía en
un mismo, crea inevitablemente un deseo de
individualidad. Pedimos ser reconocidos como
únicos entre todos los demás, deseamos ser
especiales, pero en el fondo nos engañamos.
Sabemos que esa visión vertiginosa de nuestro
autentico yo con una conciencia que busca el
individualismo, al final se sentirá excluida de la

53
sociedad. Desde nuestra posición social manipulada,
nos asomamos al abismo interior y no sabemos
como dejar de sentirnos abandonados
existencialmente.

Arrojados en este mundo, buscamos la manera de


encontrar un significado a la vida, pero sin ser
capaces de encontrar una respuesta de una modo
externo, la única explicación posible es la que uno
mismo puede descubrir. El conocimiento adquirido a
través de la historia no es suficiente para encontrar
este tipo de respuestas existenciales del ser
humano. Es necesario iniciar una búsqueda personal
de respuestas y desarrollar el autoconocimiento que
se convierta en el fundamento válido de nuestras
creencias, creando los cimientos de nuestro
auténtico ser, para construir una vida basada en
unos valores verdaderamente sólidos y propios, que
no han sido copiados ni manipulados.

Estos valores, por sí solos, no serán suficientes


para darnos por satisfechos existencialmente,
buscaremos la aprobación de la gente para poder
verificar a través de las mismas creencias en los
demás, que no estamos confundidos, ya que la
naturaleza del hombre tiende a la sociabilidad. De
esta manera, podemos compartir y recibir nuevas
formas de creencia, siempre que no intentemos
imponer nuestra visión al mundo, sin crear división ni
enfrentamiento. Pero debemos ser conscientes con

54
quien compartimos nuestras creencias, su
mentalidad y su capacidad de apertura a nuevas
ideas, ya que si empezamos a compartir nuestra
forma de ver las cosas sin control, lo más seguro es
que nos topemos con el muro de la mentalidad
social, que impone las creencias de la mayoría a las
de el individuo.

No podemos dejar de pensar por nosotros mismos


aceptando las creencias de la mayoría. No podemos
cerrar los ojos y seguir con nuestras vidas como si la
realidad subjetiva sea lo que existe por creencia de
los demás. No podemos callar nuestra conciencia
con la ilusión que nos proporciona la sociedad del
bienestar, porque en el momento que dejamos de
pensar por nosotros mismos aceptando la realidad,
estamos regalando lo mas preciado que tenemos,
nuestra humanidad, que abandona la búsqueda de
respuestas, se olvida de aprender a ser y se
despreocupa de la vida y por consiguiente, de la
muerte.

Cada uno debe emprender una búsqueda


personal de respuestas, compartirlas y
enriquecerse con otras, sin caer en el conflicto.

Comúnmente caemos en los automatismos


creados en muestra mente, esos pensamientos que
inevitablemente nos llevan a pensar de una
determinada manera, encasillándonos en una forma

55
de pensar cerrada a nuevas opciones. A modo de
nudos mentales, se ha ido reforzando en nuestro
pensamiento una actitud controladora del entorno,
una determinada forma de ser que nos permite
desenvolvernos mejor con la sociedad y ser mas
eficaces a la hora de progresar. Pero esos caminos
establecidos nos ciegan ante las infinitas
posibilidades, existe un universo interior por explorar,
donde podemos descubrir la verdadera naturaleza
de nuestro ser. Mientras nosotros tendemos hacia la
rigidez mental, el aislamiento, el individualismo y el
egoísmo, guiados por la sociedad, olvidamos que a
través de la historia ha existido siempre una parte
del ser humano que está en conexión con algo que
es mucho más poderoso que el ingenio y la
capacidad técnica del hombre, que únicamente se
puede entender desde la búsqueda personal y no se
encuentra externamente.

Una vez que uno asimila su propia realidad y se


enfrenta a sus prejuicios, miedos, sus ideas
preestablecidas acerca de la vida, es capaz de
ampliar sus horizontes mentales, escapando de esa
rigidez y abriéndose a nuevas posibilidades. Es
entonces cuando poco a poco se desarrolla la
conciencia y uno se empieza a interesar por cultivar
su realidad subjetiva, que es irreal hasta que se
observa y se investiga.

56

3. LA REALIDAD OBJETIVA
Lo diferente, lo nuevo, lo inesperado, tiende a verse
como algo peligroso y amenazante en el proceso
cognitivo. En este sentido tendemos hacia la
ignorancia, frente a la tensión que supone la
ampliación de lo conocido. Nos cerramos a nuevas
formas de ver la vida, nos aferramos a nuestros
ideales y nuestros prejuicios y no aprendemos a
aprender. No seamos ignorantes. Abrámonos
siempre a nuevas formas de ver el mundo, que
harán más rica nuestra existencia. No
establezcamos una única manera de pensar como la
correcta. no existe una verdad absoluta ya que todo
esta en continuo cambio, en una incesable
transformación.

La mente abierta enriquece, los fanatismos nos


hacen ignorantes.

57
Podría parecer que la búsqueda de novedad
debería ser el atributo cardinal de nuestra especie
inquieta, pero no es así. No nos referimos a la
novedad de "lo que se dice" o "lo que se hace" sino
a ideas que hagan temblar nuestros cimientos
existenciales. Los humanos tienden a ser
conservadores en este aspecto y se mueven hacia lo
familiar, porque los humanos se guían por el
conocimiento previamente acumulado en mucha
mayor medida que cualquier otra especie.

No es extraño, pues, que algunas creencias de tipo


ideológico y moral como el cristianismo, judaísmo o
el islam, inconscientemente alaben la ignorancia
como fuente de dicha fomentando el entorno familiar
por encima de otros valores. Estas creencias
promueven que la tradición es el valor social
fundamental respecto a las preguntas que puedan
abrir la mente al conocimiento de nuevos aspectos
de la realidad. Entonces ese valor fundamental, rige
al ser humano y lo mantiene "a salvo" en una
sociedad que promueve la ignorancia sobre la vida.
Es por esto que actualmente existe una aversión
creciente en las nuevas generaciones hacia
determinadas creencias religiosas que permanecen
ancladas en la tradición como creencia fundamental
de valores inamovibles frente a una sociedad en
continua actualización.

58
Por otro lado, es esa determinada forma de
progresar basada en la protección familiar la que ha
servido para apaciguar y guiar al ser humano en su
convivencia con el egoísmo y la avaricia. Es evidente
y necesario construir un camino intermedio, en el
que la familia aporte sus fundamentos
enriquecedores y la continua búsqueda de
respuestas se enfoque hacia la sabiduría, para crear
unos valores que desarrollen las plenas facultades
del ser humano, sin caer en la ignorancia y
aceptando cualquier pensamiento fuera de lo
establecido por la sociedad, promoviendo la
convivencia de todos los hombres mediante el
conocimiento, la comprensión, la generosidad y la
sabiduría; Dejando atrás los convencionalismos
instaurados por las instituciones religiosas,
científicas o gubernamentales.

Es necesario dudar de todo, hasta de uno


mismo.

Estos convencionalismos adquiridos durante años,


han formado poco a poco en nuestra mente una
imagen del ser humano, unas cualidades y una
forma de pensar y de actuar que creamos como
referencia en nuestra idea de cómo queremos ser.
Estos patrones de conducta no son otra cosa que
nuestros valores. Pero los valores son mucho más
significativos en nuestras vidas que una simple
característica de nuestras creencias. Tienen el poder

59
de mantenernos seguros de nosotros mismos
mientras tomamos decisiones diariamente, van a
definir como se forja nuestro carácter y forman la
base de nuestros objetivos en la vida, de esta forma
nos afectan psicológica y sentimentalmente. Por lo
tanto, debemos saber que lo que somos y lo que
queremos ser está condicionado principalmente por
nuestros valores.

La familia, la espiritualidad, la honradez, el


bienestar, la sabiduría, el amor, la riqueza o el éxito.
Estos podrían ser algunos objetivos de cualquier
persona en la vida. Sean cuales sean, esos objetivos
nacen de ideas preconcebidas de como debe
transcurrir la vida de los hombres individualizada en
uno mismo para ser felices. El ser humano necesita
que esas ideas le definan, le representen y le den
sentido a su existencia y a su vida cotidiana. Esas
ideas serán transmitidas a los demás, aportando su
forma de ver y entender el mundo, y una vez que
muera, servirá de ejemplo a las personas con las he
ha interactuado. Así pues, el hombre debe ser
cuidadoso a la hora de plantar esa semilla en su
mente, porque si crece y no le gusta su fruto, habrá
desperdiciado una vida entera.

Resulta atractivo, una vez que se tenga unos


valores definidos, el tratar de defenderlos por encima
de todo. En la vida surgen muchas ocasiones en las
que se llega a un punto de enfrentamiento de

60
ideales. Pero hay que tener templanza y capacidad
de análisis para darse cuenta de qué es lo que ha
llevado a cada uno a pensar como lo hace, y si de
verdad se quiere llegar a un acuerdo común de
entendimiento, o simplemente se intenta imponer los
ideales de uno a los del otro. La paciencia y la
comprensión en este caso es un don que se llega a
ser necesario para no dejarse llevar por la
intolerancia y poder convivir con unos valores
distintos a los demás.

Para que los valores de uno lleguen a pertenecer al


individuo hasta el punto de representarle ante otros
hombres, inevitablemente han de haber superado
una serie de conductas, interiorizándose hasta lo
más profundo, para que lleguen a formar parte del
ser y de esta manera, ser identificado a través de
esos valores en la sociedad. Es necesario entrenar y
afianzar unas respuestas en el subconsciente para
reaccionar de la manera que se espera ser ante la
multitud de estímulos externos. Esto no es una tarea
sencilla y requiere de voluntad para ser conscientes
de su interiorización.

Los valores son la semilla que nos hará crecer


hacia lo que queremos ser.

A la hora de preguntarse que valores se quiera


defender, surgen las motivaciones personales,
pensamientos que llevan a una comprensión más

61
profunda de la identidad de uno mismo, de lo que
mueve al hombre en la vida como individuo y como
parte de la sociedad y de como queremos interactuar
con la realidad. Es muy probable que cada uno
tenga unas motivaciones personales definidas que le
ilusionan, otras que parecen un sueño inalcanzable,
otras pueden estar enfocadas en alcanzar
respuestas, comprensión, compasión, sabiduría, etc.
Pero a veces esas motivaciones se ven apartadas
de la realidad, desprestigiadas y en ocasiones
desechadas por influencias externas o por la
sociedad. Esto nos hace dudar de nosotros mismos,
sale a relucir el término idealista, asociado
actualmente a una forma de ser demasiado
imaginativa, infantil e irreal. Nos hacen dudar de
nuestros propios valores y nuestra forma de ser,
entonces, el ego nos dice que busquemos otro
camino más fácil, el que todo el mundo da por
bueno, el camino establecido. Si todos seguimos ese
camino ¿No estamos de alguna manera dejando que
los demás decidan por nosotros? ¿Somos libres de
elección?

Nuestras motivaciones son el reflejo de nuestros


sentimientos y no podemos dejarlos olvidados, no
podemos mirar para otro lado y seguir el camino que
los demás den por bueno, debemos andar nuestro
camino.

62
Existe una categorización de las motivaciones,
extrínsecas (exteriores) e intrínsecas (interiores o
automotivaciones) pero ambas comparten un
objetivo común que es alcanzar un determinado nivel
de satisfacción de unas necesidades. En nuestros
días, saber cuales de nuestras necesidades están
condicionadas por la sociedad, el marketing, la
publicidad, etc. Y cuales de están necesidades
tienen un fundamento personal, de superación, de
felicidad, etc. Es muy complicado. El hombre
posmoderno digital está bombardeado
continuamente con publicidad cuyo objetivo es crear
necesidades a través de los medios de
comunicación, principalmente la televisión e internet,
de esta forma, esas necesidades se convierten
muchas veces en motivación por alcanzarlas, pero
debemos ser conscientes de hasta qué punto nos
manipulan para hacernos creer que esas
necesidades son en verdad lo que necesitamos o lo
que realmente nos motiva.

Nos limitamos a "ver lo que se nos muestra".

En internet, las redes sociales se crearon con el


objetivo aparente de crear lazos de afecto entre las
personas, pero la realidad es muy distinta. Se han
convertido un medio para conseguir información de
consumo para las empresas y a la vez una
plataforma para seguir alimentando una conciencia

63
consumista disfrazada de buenas intenciones, se
fomenta la envidia y el individualismo, el egoísmo.

Vivimos en un mundo virtual, con un perfil virtual,


en una sociedad virtual. Las necesidades se crean a
través de las redes sociales, pornografía, compras
online, videojuegos, videos virales, etc. El nivel de
satisfacción obtenida en estos mundos virtuales
puede no ser natural, pero nos han creado una
necesidad antinatural, superficial y que devora
nuestro tiempo. En este estado de necesidad
reafirmamos nuestra identidad y nuestra posición en
ella, no existe una diferenciación de donde esta el
limite, donde se distingue lo que "esta bien" de lo
que "esta mal". La propia sociedad bombardea
continuamente nuestra mente con tendencias y
estereotipos y poco a poco se crea una conciencia
digital global que se extiende hasta el mundo real.
Se sabe diferenciar lo que es gracioso o lo que "se
lleva", las tendencias se crean en segundos y no se
es consciente de la peligrosidad que esto supone. La
xenofobia, el machismo, la intolerancia, la
ignorancia, la envidia, el egoísmo, etc. No existe una
enseñanza para madurar y enfrentarse a ese mundo
virtual, o entender que podemos sacar provecho de
el para mejorar nuestra experiencia de vida.

No somos conscientes de esa conciencia social en


la que nos adentramos olvidando nuestra verdadera
naturaleza, olvidamos nuestros valores personales,

64
y dejamos que nos enseñen cuales son los valores
de la sociedad en la que debemos progresar o de lo
contrario estaremos desactualizados.

Es necesario tener en cuenta cuales son las


consecuencias de involucrarse en ese mundo virtual,
el tiempo que se emplea en desarrollar las
facultades sociales y técnicas supone que no se
están empleando nuestras capacidades en la vida
fuera de la tecnología. Nuestra mente se ve
colapsada con la cantidad de información que
recibimos de este entorno y crea filtros mentales
para priorizar la importancia de lo que recibe. Somos
capaces de discernir en decimas de segundo si algo
es relevante o no para nosotros y no vemos mas allá
de las apariencias, pero no somos conscientes de
que ese tipo de pensamiento lo utilizamos también
en la vida diaria.

Hay personas que encuentran en el mundo digital


un nivel de satisfacción que no alcanzan en la vida
real, para ellos la realidad virtual se convierte en su
necesidad y consecuentemente en su modo de vida.
Pero mas allá de las necesidades de cada uno, el
hecho es que el ser humano vive dividido entre dos
mundos que se retroalimentan, el digital y el natural,
y ambos forman parte de su realidad. En ambos
entornos, hemos desarrollado unas capacidades
asombrosas para desenvolvernos frente a los
demás. Sabemos en cada instante qué personalidad

65
debemos mostrar en el trabajo, con los amigos, con
la familia, en Facebook, Instagram, Twitter,
Whatsapp, etc. Hemos interiorizado unos estados de
la personalidad que nos permiten mostrar un aspecto
impersonal de nuestro yo y de esta forma ser mejor
aceptado por los demás.

Estos estados actúan a modo de máscara de


nuestro verdadero ser, nos muestran a los demás
como la sociedad quiere vernos. Nos vestimos de
una determinada manera según la máscara que
vayamos a utilizar, hablamos de una manera distinta,
nos peinamos de una manera distinta, etc. son
formas de complementar estos estados en los que el
ser queda oculto tras una personalidad creada para
y por la sociedad. Estamos tan inmersos en el uso
de estas máscaras, en estos estados, que es como
preguntarle a un pez si conoce el agua. Cada
individuo vive sumergido en un estado de alerta para
colocarse la máscara adecuada en cada momento,
de esta manera, nos da la sensación de que
estamos mejor preparados para lo que pueda surgir,
pero en el fondo esa no es nuestra auténtica
naturaleza. Sabemos que hay una parte de nosotros
que siempre nos dice como debemos ser, que no
podemos confiar en quienes somos. Tenemos que
confiar en algo exterior a nuestra persona y hacemos
un viaje hacia la ambición influenciados por el ego.

66
"El ego es una parte de nosotros que nos hace
dudar de nuestra verdadera naturaleza, es esa parte
que empieza a decirnos 'Tu solo eres lo que tienes',
de esta manera empezamos a identificarnos en base
a nuestras posesiones y empezamos a creer que
cuanto más tenga, más valioso seré como persona.

La segunda característica del ego es que nos dice


que ’no soy solo lo que tengo’, sino también lo que
hago. En este caótico mundo que cree que se es lo
que se hace, nos consumimos pensando que la idea
del éxito, del valor y de la valía se basa en cuantas
cosas se puedan llegar a conseguir. Por lo tanto
tengo que competir para que nadie consiga
arrebatarme lo que yo tengo. Nos dice que este
mundo esta diseñado para la competición.

La tercera característica del ego es la que se basa


en lo que otros piensan de mi, es decir, soy mi
reputación. Esto es muy importante en el mundo de
los jóvenes en el que se piensa que hay que vestir
según el gusto de los otros, y si no les gustas tienes
un problema."

Conversación extraída de la película:


“El Cambio” por Wayne Dyer

El ego está presente en nuestra vida diaria sin que


lo detectemos, siempre queremos más, es el mantra

67
del ego. El problema es, que si nuestras posesiones
desaparecen, o los apegos externos, que tenemos
sobre como deben de salirnos las cosas, no se
cumplen, la concepción que tenemos de nosotros
mismos como persona, nuestro sentido del ser,
también desaparece.

El ego es la falsa identidad que construimos y


conceptualizamos en nosotros mismos.

Interiorizamos una realidad superficial basada en


necesidades para el desarrollo social, que nos hacen
ser conscientes únicamente de nuestra capacidad de
necesitar. Vivimos preocupados por satisfacer las
necesidades que complementan nuestras máscaras
o estados sociales, mientras que nos olvidamos de
quienes somos en realidad y lo que necesitamos en
realidad, pero ¿quiénes somos en realidad? ¿somos
la suma se todos esos estados sociales? o ¿Hay
algo más? ¿cuál es nuestra verdadera identidad?
¿qué es la conciencia?

La necesidad se convierte en una pieza clave a la


hora de contemplar la identidad de nosotros mismos,
de nuestra naturaleza, nuestro ser. Sabemos que
tenemos unas necesidades físicas y biológicas
fundamentales, pero ¿cómo podemos explicar las
necesidades que no son físicas como la alegría, la fe
o el amor? Estas necesidades no pertenecen al
mundo físico, no están localizadas, ni tienen género

68
ni forma, pero sabemos que son necesidades del
ser. Son necesidades tan fundamentales que le dan
sentido a su existencia. Es la necesidad metafísica la
que pone de manifiesto que somos algo más que un
cuerpo con unas necesidades fisiológicas o
experimentales.

En nuestro interior, si dejamos a un lado todos los


estados sociales, solo queda nuestra conciencia. Sin
forma ni género, sin una localización concreta.
Analizándonos a nosotros mismos, no desde un
punto de vista crítico, o censor como diría
Krishnamurti, hay que “observar sin el observador”.
Sólo de esta manera, nuestro ser existe como
pensamiento de consciencia de uno mismo, “pienso
luego existo”. Es decir, las respuestas que estamos
buscando no se encuentran en un significado
externo a nosotros mismos, sino que es necesario
hacer un viaje de introspección y autoconocimiento
para llegar a una conclusión.

Existe una teoría filosófica aparentemente


integradora que describe un modo de existencia del
ser, como diría Hegel, Jaspers o Martin Heidegger.
Este modo de ser llamado Dasein o ser-en-el-
mundo, esta irremediablemente ligado a la
interacción con lo que experimenta.
Conceptualmente es algo abstracto pero es un punto
de partida válido para empezar a ser conscientes de
quienes somos, un ser experimentador, una

69
conciencia en continuo cambio desenvolviéndose en
el mundo.

El Dasein, nos muestra una visión del ser aceptada


por la mayoría de pensadores, un concepto que
muestra una relación indisociable entre el hombre y
sus posibilidades, es un ente relacionante, crea sus
propias posibilidades y es él mismo el que le da un
sentido al mundo. Es decir, la naturaleza, la realidad,
tendría otro significado si el hombre no estuviera
presente. Es el hombre es el que le da su propio
significado a las cosas. De esta forma, el significado
de las cosas depende de su relación con el hombre,
de las posibilidades que éste quiera que tengan, se
interpreta así una potencialidad de las cosas para el
beneficio del hombre.

Una silla es algo que todo el mundo concibe como


un espacio donde poder sentarse. La silla como
concepto existe sólo como posibilidad de una
utilidad, sin esa utilidad la silla no tiene sentido para
el hombre. Pero la silla puede ser un simple apoyo
para un bebe que empieza a andar sin ser
consciente de que significa la silla, o si es de
madera, es alimento para las termitas, si esa silla
cojea lo vemos como un problema, pero para un niño
puede ser divertido sentarse y balancearse. Vemos
que el significado de las cosas viene determinado
por la conciencia que interactúa con ellas, sin
importar el tipo que sea. Tendemos a conceptualizar

70
las cosas para nuestro propio beneficio, sin caer en
la cuenta de que la realidad es muy distinta.

Como vemos, en este universo donde manipulamos


el significado de las cosas a nuestro antojo, todas las
posibilidades son reales si, pero las posibilidades en
un mundo transformado al antojo del hombre tienen
sus consecuencias en el propio mundo. El concepto
de ser humano ligado al mundo, inevitablemente
causa una visión del hombre llena de experiencias,
de significados y de posibilidades, pero también se
crea un mundo transformado a la voluntad del
hombre. Este mundo se presenta a disposición del
hombre por derecho de ser. Consecuentemente, el
mundo, la naturaleza y las experiencias están ahí
para ser lo que el hombre quiera que sean. De esta
manera el mundo queda transformado en otra cosa,
algo que no tiene ya nada que ver con la naturaleza,
se transforman en algo que no es natural. Por
consiguiente, llegará un momento en el que el ser-
ahí, quede transformado a ser-nada, ya que el
mundo que le da sentido a su propia existencia
estará tan transformado a su voluntad, que
únicamente podrá proporcionarle experiencias
antinaturales, experiencias que no serán capaces de
dar un sentido a su existencia.

El mundo creado por el hombre es antinatural.

71
Esto es así porque nos olvidamos de nosotros
mismos en ese mundo creado por el hombre.
Vivimos absortos en nuestras capacidades y nuestro
poder transformador mientras la conciencia del
hombre desaparece y simplemente deambula
silenciada por el egoísmo de un ser que vive
centrado en sus capacidades pero inconsciente de la
repercusiones que tienen, tanto en el exterior, como
a nivel de conciencia.

La única manera de ser conscientes de uno mismo,


es partiendo del entendimiento de lo que significa la
conciencia proyectada. Como su nombre indica, el
ser se convierte en una proyección de como se ve a
si mismo arrojado en el mundo, experimentando una
existencia física, unido a un entorno del que
depende y a una experimentación de necesidades
metafísicas.

Son esas necesidades metafísicas las que nos


muestran un universo distinto, en el que ya no
estamos arrojados, sino que somos una parte de él,
en tanto que necesitamos alegría, comprensión,
amor, etc. fuerzas que existen tanto a través del
mundo exterior pudiendo llegar a formar parte de
nosotros, como en nuestro interior, compartiéndolas
y haciendo que otros las experimenten. Esta es una
interiorización de la realidad que hace vernos a
nosotros mismos fluyendo a través del universo

72
mientras el universo fluye a través nuestro, es una
visión enriquecedora, integradora y acogedora.

Somos el universo contemplándose a sí mismo.

Así pues, el Dasein es una parte del ser y la


conciencia es su compañera inseparable. Es la
conciencia quien debe decidir y no la necesidad del
hombre como ser individual, egoísta, ya que la
conciencia tiene en cuenta la totalidad del universo
mientras se experimenta. De esta forma las
posibilidades son integradoras, no excluyentes,
tienen en cuenta al mundo y a todo lo que habita en
él y no únicamente las necesidades de un ser que se
siente arrojado en el mundo y quiere transformarlo
todo para su propio beneficio.

Como una perfecta sucesión matemática, una


continuación de la creación de la vida que sigue un
patrón de armonía universal, nosotros hemos sido
creados partiendo de un cuerpo físico capaz de
albergar una conciencia corporal, formada por los
millones de células de nuestro cuerpo, existiendo
para un fin más elevado, crear una mente consciente
del mundo que le rodea. La mente, al experimentar
el mundo, es consciente no sólo de su naturaleza,
sino de que existen otras conciencias como ella, con
las que puede interactuar y experimentar, de esta
forma se desarrolla el ser-ahí o Dasein, es la que
nos permite desarrollarnos como individuo. Este ser,

73
al ser consciente de sí mismo y de unas
necesidades que escapan al mundo físico, desarrolla
inevitablemente una consciencia, que permite a las
necesidades metafísicas que él mismo y los demás
seres desarrollan, convertirse en el auténtico
significado de su existencia, esas necesidades dan
un sentido más elevado a su existencia experimental
en el mundo.

Por este motivo, poseer una conciencia metafísica,


que va mas allá de su relación constante con el
entorno, dota al Dasein de una conciencia que da
sentido no solo a su existencia sino a su no-
existencia. Una conciencia que pueda explicar el
sentido armonioso de la realidad, la vida y la belleza
del universo al mismo tiempo, que le muestra su
papel en el constante fluir de la realidad, desde los
átomos que forman sus células, pasando por el
sistema de seres vivos y experiencias que
conforman el mundo en el que vive, hasta la
naturaleza misma del universo y las infinitas
posibilidades del ser, incluyendo la posibilidad de su
muerte.

Toda esta interiorización del significado del ser


puede resumirse en tres aspectos fundamentales,
tres niveles o estados de la conciencia que conviven
al mismo tiempo, en las que uno va interiorizando
distintas necesidades: el ser como ente físico o
corporal, el Dasein o conciencia psicológica o social

74
y la conciencia metafísica o espiritual que debe tener
en cuenta lo estados anteriores, es decir, su propia
naturaleza, para comprender su papel en el mundo.

Cada individuo posee tres niveles de


conciencia.

Estas tres conciencias existen desde que nacemos,


pero no somos conscientes de ellas a la vez.
Cuando nacemos debemos aprender a ser
conscientes de nuestro cuerpo, la conciencia física.
Somos pura necesidad biológica sin conciencia de
nada mas. Poco a poco crecemos y nos vemos
como individuos de la sociedad conscientes de su
inteligencia y su necesidad de experiencias, pero
cada uno debe preocuparse por ser consciente de su
propia conciencia del Dasein. Al mismo tiempo se
nos inculcan unas creencias heredadas o
influenciadas por nuestro entorno en las que también
desarrollamos una conciencia metafísica. Hay gente
que mediante la fe o la espiritualidad consigue ser
consciente de ella, pero la gente no creyente no ve
mas allá del Dasein. Comúnmente se asocia la
conciencia con aspectos religiosos que se separan
del mundo científico y por consiguiente se tratan
como cuentos o esoterismos que lo único que
pretenden es engañarnos para atraernos hacia una
determinada tendencia religiosa. Se puede vivir
perfectamente seguro de la compresión del universo
sin creer en nada más que en la ciencia, pero está

75
claro que la conciencia, seas creyente o no, forma
parte de ti, independientemente de la religión que
tengas. Es este concepto el que se intenta descubrir
en uno mismo a través de toda esta reflexión, para
más adelante poder desarrollar la conciencia que
desde el punto de vista científico no sería posible.
Estamos avanzando por un terreno en el que la
realidad deja de ser analizable, para buscar unas
respuestas que no son universales sino que se
encuentran en el interior de cada uno de nosotros,
pero para ello es necesario dejar a un lado todos los
prejuicios científicos y empezar a pensar y sentir por
nosotros mismos. No se trata de creerse ningún
cuento, más bien es experimentar una búsqueda
personal.

La conciencia metafísica o espiritual es la más


abstracta, cada creencia tiene su propia visión de su
naturaleza, unas lo ven como pura energía, otras lo
ven como un alma intangible, otras como parte de
una conciencia más elevada, etc.

El individuo que vive ignorante de esta realidad


carece de herramientas necesarias para saber
diferenciar su interior y mejorar su auto-
conocimiento. Por otro lado, cuando uno cree
firmemente en cada uno de los distintos estados de
conciencia, la realidad toma otro sentido, más
completo, en el que podemos explicar cada uno de

76
los distintos grados de necesidad dependiendo de en
que conciencia se origine.

Hemos visto que los objetivos están marcados por


los ideales, que son definidos a su vez por unos
valores, que estos nacen de unas motivaciones y
estas últimas surgen de unas necesidades. Toda la
realidad interior se reduce al individuo y lo que éste
necesite para alcanzar un nivel de satisfacción
concreto, sin importar el medio que utilice, pero hay
que tener en cuenta en que ámbito se crea esa
necesidad: en el físico o corporal, en el ser-ahí o
Dasein, o en la conciencia o ser metafísico.

A la hora de empezar muestro análisis interior,


hemos de tener claro a lo que nos enfrentamos, más
allá de nuestros prejuicios. Somos seres humanos,
seres vivos con cuerpo y mente desarrollada, ligado
irremediablemente a su entorno ya no solo para
sobrevivir, sino para alcanzar la plenitud personal,
que ha estado viviendo una realidad alterada,
dopada de necesidades materiales innecesarias y
esta lejos de ser consciente de la conexión que
existe con todos los seres vivos y toda la materia del
universo que le contiene. Somos seres que viven
influenciados diariamente por la sociedad, por el
ego, por el camino establecido, que vive muchas
veces ignorante de su verdadera conciencia
metafísica y se concentra en competir para
enriquecerse y alcanzar el éxito personal.

77
Es necesario un cambio de mentalidad, entonces
¿cómo podemos cambiar nuestra mentalidad? Para
ello, primero tenemos que ser conscientes de los
mecanismos neuro-físicos que nos han llevado ha
ser como somos, para después desarrollar
herramientas que nos permitan alterar esos
mecanismos y finalmente, siendo plenamente
conscientes, seremos capaces de controlarnos a
nosotros mismos y convertirnos en lo que queramos
para conseguir todo lo que nos propongamos.

A cada instante, se producen en nuestro cerebro


incontables pensamientos, estímulos que van a
definir la percepción que tenemos de la realidad.
Cada estimulo nos hace ser conscientes de las
características de una fracción de la realidad en
tanto que existe como instante del espacio-tiempo
conocido y nuestra mente es capaz de analizar un
grupo de esos instantes para crear conceptos que
apuntan hacia unas características comunes a esos
impulsos, así podemos dar sentido a una hora, un
día, un año o toda una vida y a conceptos tan
complejos como el amor o la filosofía. Sabemos que
algo existe porque somos capaces de crear esos
conceptos en nuestra mente a partir de las
características de instantes determinados,
evaluamos la continuidad de esas características en
el tiempo y concluimos su realidad. Esto no quiere
decir que la realidad se reduzca únicamente a

78
impulsos nerviosos captados por nuestro cerebro,
que bajo nuestra experiencia quede definida nuestra
propia realidad, ya que lo que somos capaces de
captar con nuestros limitados sentidos es una parte
ínfima del universo.

Nuestra mente esta diseñada para captar un


determinado rango de luz, sonido, temperatura, etc.
Pero sabemos a través de la ciencia que el universo
es mucho mas extraño que lo que nuestros sentidos
nos pueden hacer creer, así pues, no podemos
afirmar que la realidad sea únicamente la percepción
de la mente de cada uno, más bien nos acercamos
cada vez más a la realidad objetiva cuando hacemos
descubrimientos científicos, desarrollamos leyes
universales y ampliamos así nuestro concepto del
universo y cada uno interioriza a su manera de ver,
una realidad. No podemos experimentar mas allá de
nuestros sentidos… ¿o si?

Mas allá de tener la capacidad de evaluar las


características que dan forma a un concepto en
función de nuestras experiencias vividas a través de
nuestra percepción mediante los sentidos, también
podemos hacerlo mediante conceptos de
procedencia externa que se han afianzado en
nuestra mente como los conceptos físicos, históricos
o creencias religiosas o espirituales, e incluso
podemos incorporarlos a nuestras experiencias para
dotar de una dimensión mayor a la realidad. Así,

79
aunque hayamos vivido con la certeza de que algo
es de una determinada manera bajo nuestro punto
de vista, podremos cambiar la percepción que
tenemos de ello si incorporamos, a las
características de un concepto, alguna de
procedencia externa. De esta manera nuestra
experiencia se vuelve mucho más rica e
interiorizamos una vivencia educativa para nuestro
ser, de esta manera estamos aprendiendo.

Sabemos que nuestro cerebro funciona con


impulsos nerviosos que viajan por conexiones
reforzadas por el paso del tiempo mediante la
repetición, lo que da lugar a una de sus principales
características, la plasticidad cerebral. Si sabemos
leer y escribir sin esfuerzo es porque
perfeccionamos esas conexiones hasta que la tarea
se vuelve automática. Es por eso que si queremos
cambiar el concepto que tenemos de realidad,
debemos hacer el esfuerzo de repetición en la tarea
de percibirlo como nosotros queremos.

Cualquier acontecimiento de nuestras vidas puede


ser percibido y en ese mismo instante reforzarlo con
nuestra voluntad para darle el enfoque que
queramos. Si nos pasan cosas malas pensamos que
tenemos mala suerte, y por repetición estaremos
auto influenciándonos de una manera negativa,
dándonos a nosotros mismos la idea de que esas

80
cosas malas han sido atraídas por nosotros que
somos portadores de la mala suerte. Pero si en vez
de eso, enfocamos los problemas desde la
objetividad y la idea de que esas cosas pasan por
alguna razón, que los sucesos a veces nos
satisfacen y a veces no nos gustan, pero todas nos
enseñan algo, que formaran parte de nosotros y nos
harán crecer como seres humanos, hemos de
aprender de los sucesos y no quedarnos anclados
en el suceso en si, sabiendo que cualquier suceso
tiene unas connotaciones para nosotros, que nos
afectan evidentemente, pero nos enseñan una
lección muy valiosa en la vida que seguramente nos
sirva para mejorar como seres humanos.

Debemos ser conscientes de que no hay algo


bueno o malo, sino que es nuestra mente subjetiva
la que lo convierte en aceptable o inaceptable, que el
pasado nos enseña a ser quienes queremos ser,
para ser felices en el presente y sabiendo que
estaremos preparados para enfocar cualquier
situación que pueda venir.

En su trabajo seminal, Fluir: La psicología de las


experiencias óptimas, Mihaly Csikszentmihalyi
esboza su teoría de que la gente es más feliz
cuando está en un estado de "fluir", un estado de
concentración o absorción completa en la actividad o
situación en la que se encuentran. Se puede decir

81
que es un estado óptimo de motivación intrínseca,
en la que la persona está inmersa en lo que está
haciendo. Es algo que todos hemos percibido más
de una vez, y se caracteriza por una sensación de
gran libertad, gozo, compromiso y habilidad, durante
la cual las sensaciones temporales (la hora, la
comida y el yo) suelen ignorarse.

En una entrevista para la revista Wired,


Csikszentmihalyi describió el fluir como "el hecho de
sentirse completamente comprometido con la
actividad por sí misma. El ego desaparece. El tiempo
vuela. Toda acción, movimiento o pensamiento
surgen inevitablemente de la acción, del movimiento
y del pensamiento previos, es como si estuviéramos
tocando jazz. Todo tu ser está allí, y estás aplicando
tus facultades al máximo.

El estado de fluir implica una especie de atención


enfocada. Se ha observado que la meditación a
conciencia, el yoga y las artes mariales pueden
mejorar la capacidad de una persona para fluir. En
síntesis, el fluir puede describirse como un estado en
el que la atención, la motivación y la situación se
encuentran, dando como resultado una especie de
armonía productiva o retroalimentación.

Habría que añadir a este trabajo que esa "fluidez"


esta fundamentada en un reduccionismo del uso del
tiempo enfocado hacia la felicidad. En esa "fluidez"

82
se alcanza un estado mental en el que la
concentración nos absorbe, no somos conscientes
de otra cosa más que de la propia tarea, el ahora,
entramos entonces en un estado en el que no es que
seamos mas felices, sino que solo somos
conscientes de nuestras capacidades y no
pensamos en otra cosa. La tarea por si sola no nos
proporciona felicidad, es el resultado obtenido el que
pone de manifiesto si el esfuerzo empleado está en
armonía con la experiencia vivida, nuestras
capacidades y con el nivel de satisfacción personal
alcanzado, o dicho de otro modo:

Seremos más felices si tenemos en cuenta las


necesidades de los tres estados de conciencia.

Situados en un punto de absoluta certeza de que


vivimos en un estado alterado, ya sea por los
acontecimientos pasados que nos hacen estar
preocupados por algo o alguien, o por los eventos
futuros que nos someten a una prueba de estrés, o
por la frenética búsqueda de permanecer
entretenidos con tecnología, amigos, películas,
publicidad, planes, etc. Debemos saber que este
estado de continua distracción, no hace otra cosa
que alejarnos de nuestra auténtica naturaleza.
Sabemos que tenemos que trabajar, luchar por un
futuro próspero, desarrollar nuestras capacidades
para seguir superándonos y adquiriendo más
responsabilidades para crecer profesionalmente,

83
pero en realidad el ser humano no es una máquina
que se pueda programar de lunes a viernes para ser
productivo y descansar el fin de semana para poder
aguantar otra semana más.

Los días pasan a toda prisa solucionando


problemas y descansando para poder seguir
solucionándolos y esperando a que lleguen las
vacaciones. Es la manera que tiene el ser humano
de sobrevivir en la sociedad. La realidad es que
nuestro cuerpo y nuestra mente están
continuamente forzados a hacer cosas que nos
desgastan hasta tal punto, que cuando llega el
momento de ser nosotros mismos y por fin empezar
a sentirnos libres únicamente queremos desconectar
de todo, viajar lejos para olvidar los problemas, salir
de fiesta y beber para divertirnos, encender la tele y
distraernos, etc. Mientras, nuestra conciencia
permanece silenciada y relevada a un segundo
plano, dejando en nuestro interior un vacío del que
somos conscientes, pero no sabemos ni como ha
surgido, ni como librarnos de él. Es entonces cuando
empezamos a llenarlo con ropa, complementos,
tecnología,… objetos materiales que nos hagan
sentir mejor, o distracciones que perseguimos para
no recordar que estamos muriendo por dentro.

En la sociedad actual, la realidad se actualiza a cada


segundo, la alteración de nuestro ritmo natural se ha
convertido en un estado mental aceptado como

84
normal aunque no nos deja muchas veces ser
conscientes de nosotros mismos y no nos deja
pensar muchas veces con claridad. Es un estado
mental acelerado que nos mantiene ocupados
intentando sobrevivir en la sociedad, preocupados
por cosas sin valor y convencidos de que debemos
ser productivos a toda costa. Nuestro cuerpo se ve
afectado (sobre todo ante el estrés o la ansiedad),
esto es un hecho científico, pero ¿como salimos de
ahí? ¿como volver a nuestro verdadero ritmo
natural? Existe todo un proceso psicológico que se
lleva a cabo cuando pasamos de un estado a otro,
esto quiere decir, que depende de nosotros mismos
el seguir alterados, estresados o angustiados. De
forma natural, ese proceso de transformación
psicológica requiere un tiempo para interiorizar todas
las variables del problema, algunas veces con
creación de respuestas y otras con aceptación, y
muchas veces permanecen ocultas tras un velo
llamado ego, formado por nuestros prejuicios y
limitaciones culturales, que nos nublan hasta el
punto de creer que no hay más verdad que la
nuestra. Lo realmente importante de todo esto, es si
somos conscientes de este proceso, y si somos
conscientes de que tomamos las decisiones en
función únicamente de nuestros sentimientos, o
tenemos en cuenta los de los demás, o actuamos de
manera ética según nuestros valores. Por lo tanto,
siendo conscientes de esto, se ha recurrido antes
que nada a una abstracción de todo el problema

85
para averiguar de que herramientas disponemos
para resolverlo. Este gesto, por muy insignificante
que parezca, es en si mismo una herramienta, que
toma un tiempo en nuestra mente para descubrir
cual es el siguiente paso, Si conscientemente nos
abstraernos de los problemas y de nosotros mismos,
disminuyendo la cantidad de información procesada
y concentrándonos en esa abstracción, somos
capaces de ver otras opciones al mismo tiempo que
ya no estamos alterados innecesariamente.

Así es, existe una parte de la conciencia, que


cuando nos alejamos de todas las distracciones y
del ruido, nos hace sentir sosegados y en paz, es un
estado en el que podemos ser conscientes de lo que
esta sucediendo en realidad en nosotros mismos, y
eso nos hace comprender la relación que existe
entre los distintos tipos de realidades. Los maestros
en meditación conocen muy bien este estado que
todo ser humano puede alcanzar con un poco de
voluntad. Sin embargo, este acto de meditar, posible
en todo ser humano, descubre todo un mundo
interior por explorar, no solo se limita a servir de
herramienta ante los problemas, sino de medio para
conocerse a uno mismo. Esto es así porque cuando
empezamos a visitar ese lugar interior con más
frecuencia, notamos como nos resulta cada vez más
fácil acceder a él, y si conseguimos calmar
completamente nuestra mente de pensamientos y
simplemente ser, sentir nuestra mente y nuestro

86
cuerpo sin un determinado objetivo, solamente
observando, seremos conscientes de que nuestra
esencia esta ahí mismo, seremos conscientes de la
realidad, en ese instante podemos fundirnos con esa
paz y seremos conscientes de la conexión que
tenemos con el resto de seres y con el planeta
mismo. Por lo tanto, la meditación puede abrirnos las
puertas del camino interior hacia la búsqueda de
respuestas y puede servirnos para desarrollar
nuestras vidas devolviéndonos a nuestro ritmo
natural, siendo conscientes de quienes somos en
realidad.

El ritmo natural del ser humano no se rige por


horarios de oficina ni por periodos vacacionales, en
su lugar hemos de recordar que nuestra verdadera
esencia, nuestra verdadera razón de ser sigue un
ritmo muy distinto. Todos hemos visto alguna vez
una puesta de sol o nos hemos quedado mirando las
olas en la playa, y hemos sentido esa conexión que
tenemos con este planeta. Esa es la verdadera
fuente de conocimiento del ser humano, es algo que
no se puede enseñar, pero se puede aprender por
uno mismo. Ese ritmo natural es el ritmo de la tierra,
un ritmo en el que se es consciente del presente y
de todo lo que este instante contiene. Cuando
entramos en sintonía con este ritmo natural, con este
fluir del que hablaba Csikszentmihalyi, no
necesitamos buscar ninguna tarea para distraernos o
realizarnos como personas, no necesitamos ningún

87
objeto material que nos haga sentir mejor.
Simplemente somos conscientes de la gratitud de
vivir el presente, todo lo demás es secundario, todo
lo demás debe esperar a que retomemos nuestro
ritmo natural y poder sentirnos verdaderamente bien
con nosotros mismos. De esta manera aprendemos
a ser pacientes, comprensivos, sabios,
observadores, aprendemos a ser nosotros mismos
sin dejarnos influir por factores externos,
aprendemos a vivir.

88

4. LA REALIDAD SUBJETIVA
En la vida nos enseñan muchas cosas, desde que
somos pequeños se encauza la naturaleza del
hombre y se le instruye para diferenciar lo que esta
bien de lo que esta mal, pero esa diferenciación esta
basada en las creencias sus tutores, a través de la
sociedad en que vive y educación que recibe. Pero
¿qué eso que esta bien y está mal? bueno y malo...
¿Para qué? o mejor dicho ¿Para quién? y ¿Quién
establece los parámetros de que eso sea así de
correcto o incorrecto?

Sin saberlo, se va dando por sentado dentro del


subconsciente una serie de respuestas
condicionadas según las creencias de los demás y la
mente se programa según parámetros externos a
nosotros sin que nos esforcemos lo más mínimo por
intentar desarrollar nuestras propias creencias.
Cuando se empieza a tener consciencia de la
realidad, la conciencia despierta en nosotros una

89
rebeldía a todas esas creencias impuestas
externamente de una manera descontrolada,
enfrentándose a la realidad para desarrollar un
carácter que nos permita desenvolvernos en la vida.
Finalmente, en todo este proceso nadie nos ha
enseñado nunca a desarrollar unas capacidades de
autoconocimiento, de introspección, autocontrol,
conexión con lo mas profundo del ser, saber como
diferenciar los sentimientos, a controlar los
pensamientos y a conocer la naturaleza y las
capacidades de la conciencia.

El ser humano crece y a lo largo de su vida se


centra en su propia supervivencia en una sociedad
que le quiere convertir en un ser inconsciente de su
realidad para poder ser manipulado. Diariamente se
enfrenta a una marea de información tecnológica en
la que debe aprender a desenvolverse, empleando
un tiempo y un esfuerzo atroz que de ninguna
manera se verá recompensado si no se tiene la
mínima noción de consciencia de uno mismo. La
personalidad se disuelve en estereotipos marcados
por la moda y se va creando en su mente una serie
de respuestas a estímulos que vienen determinadas
por el entorno virtual y social, haciendo crecer unos
patrones antinaturales de respuesta que le vuelven
auto-ignorante y no le dejan conocer ni desarrollar
su verdadera naturaleza humana.

90
Podemos elegir continuar el camino que se ha
llevado hasta ahora, las conexiones cerebrales están
preparadas para responder de manera eficiente a
impulsos externos sin necesidad de reflexión, esto
convierte al ser en una maquina biológica que
responde a necesidades diseñadas para ser
aceptado por la sociedad, siguiendo unos patrones
de necesidad centrados en la búsqueda del
reconocimiento, la adquisición de habilidades o
conocimientos, la belleza, el carácter, etc. que
denotan un egocentrismo del ser, una falta de
empatía y una despreocupación por un desarrollo
personal y social de la conciencia.

No queremos ser autómatas que piden ser


idiotizados por la televisión tras un día de trabajo y
vivir distraídos con cualquier contenido gracioso o
entretenido. Por otro lado, podemos intentar ser
conscientes de la realidad y elegir un camino que
puede llevarnos a una liberación de la opresión
inconsciente que vivimos ingenuamente, de
estereotipos, de tendencias creadas por la moda, de
influencias externas que nos modelan
psicológicamente alterando nuestra percepción de lo
que debemos ser, de lo bueno y lo malo. Podemos
elegir apagar el televisor o el teléfono y empezar a
ser libres.

La libertad comienza con el desarrollo de la


conciencia autoconsciente.

91
Si queremos ser conscientes de la realidad y en
definitiva, mejorar nuestra experiencia de vivir como
seres humanos, debemos cambiar nuestra
mentalidad, abrirnos a nuevas posibilidades, y estar
preparados para que nuestras creencias y nuestros
prejuicios sean puestos en duda a través de la
propia conciencia, creando nuevos patrones de
comportamiento. Nuestra mente ha de estar abierta
al cambio, tener la intención de percibir el mundo
desde otra perspectiva, recuperando el ritmo natural
que cada uno necesita. No se trata de idealismo,
sino de interactuar con el universo como no
habíamos hecho antes, desde la intención, es una
experiencia nueva de vida. La intención de ser
felices, no amargados, permanecer en un estado
mental de claridad e ilusión por la vida, sin estrés ni
ansiedad ni depresión. Simplemente con mostrar
intención, se tiene voluntad, voluntad para aprender
a ser, hacer, o conseguir lo que uno quiera. Pero
debe ser una intención incesante, que no se para a
reflexionar si las capacidades o las dudas nos
dejarán llegar a nuestro fin, una intención que a
pesar de las distracciones diarias y las opiniones
ajenas sea firme y constante para que eche raíces
en nuestra forma de conceptualizar la realidad.

La intención transforma nuestra realidad.

92
Debemos estar preparados para enfocar la realidad
desde un punto de vista distinto, dejando los
prejuicios a un lado para crear nuevas posibilidades,
pero sobre todo hemos de ser conscientes de
nosotros mismos, de nuestra mente y nuestro cuerpo
relacionándose en equilibrio para desarrollar nuestra
conciencia.

Para cambiar nuestra forma tradicional de ver el


mundo, hemos de saber que nos ha llevado a
conceptualizarlo, a percibirlo de una manera
concreta dándole un significado. Es lógico pensar
que si tenemos un modo de ver las cosas, de
conceptualizar cada momento para poder recordarlo,
es porque hemos vivido experiencias a través de los
sentidos.

Tradicionalmente se ha pensado que una mente


despierta es aquella que trabaja con los cinco
sentidos al máximo para percibir mejor la realidad y
ser más eficientes, pero en verdad solo somos
capaces de concentrarnos en algo concreto y
nuestro cerebro sólo puede concentrarse en un
cosa: un olor, un sonido, una vista maravillosa, un
sabor, un placer, etc. Nuestros sentidos trabajan
individualmente y se complementan para crear un
recuerdo de un momento determinado. Es por eso
que en vez de concentrarnos en percibir toda la
información posible, debemos dejar a los sentidos
que se desarrollen por separado para que estos

93
trabajen mas eficientemente y por lo tanto, crear
recuerdos más completos, siendo más conscientes
de la realidad.

Sabemos que una persona ciega desarrolla mas el


oído y una persona sorda desarrolla mas la vista. De
la misma manera, una persona que conscientemente
deje de concentrarse en el sentido de la vista,
desarrolla el resto de sentidos, no solo el oído, si
deja de concentrarse en oír, desarrolla el resto de
sentidos, no solo el tacto. Si dejamos de
concentrarnos en ver, oír, sentir, oler, saborear,
estaremos desarrollando la percepción en sí misma,
pero ¿percepción de que? ¿De la mente o del
cuerpo? Estaremos desarrollando otro tipo de
percepción, una en la que nuestro ser será capaz de
percibir nueva información de sí mismo. Estaremos
empezando a entrenar nuestra consciencia para
descubrir quienes somos en realidad y cómo
podemos entender el caos que es la mente humana.

Este ejercicio es como dejar el agua en reposo,


hasta que la superficie esté en calma, sólo entonces
podremos ver nuestro auténtico reflejo, sin
distorsión. La mente funciona de forma similar. Es
una herramienta que nos permite desenvolvernos
eficientemente cuando hay problemas, pero si
dejamos el piloto automático encendido no sabremos
cuando los problemas desaparecen. En cambio,
cuando la dejamos en calma, sin pensamientos ni

94
preocupaciones, es capaz de mostrarnos nuestra
auténtica naturaleza humana, llegando a un estado
de bienestar, paz armonía y claridad. A este ejercicio
comúnmente lo llamamos meditar.

La felicidad comienza en el interior, es inútil


buscarla fuera.

El cuerpo humano esta formado por diversos


sistemas (circulatorio, nervioso, linfático, endocrino,
etc.) y siempre nos han enseñado a visualizar
nuestro cuerpo como la perfecta maquina biológica.
Es perfecta sí, pero no es una maquina, es un
sistema vivo, que crece y se reproduce, en el que
cada cierto tiempo mueren y se crean nuevas
células. No somos dueños de un cascarón que
encierra una conciencia, somos el resultado de la
interacción de todos los sistemas vivos que nos
componen. Sistemas de células que crean sistemas
más complejos, que a su vez crean la conciencia. No
somos el resultado de la interacción de unos cuantos
billones neuronas, somos la consecuencia de la
interacción de un universo entero. Desde la energía
atómica que consumimos en forma de alimento,
hasta la luz de las estrellas que hacen a nuestras
células despertar cada la mañana.

No podemos seguir pensando que el cuerpo esta


aislado de la mente, éste tiene la capacidad de
afectar a nuestra psicología, es capaz de transmitirla

95
necesidades biológicas, pero también es capaz de
recibir información de su entorno. Las células están
en continuo contacto con las dimensiones inferiores
donde se producen interacciones con las vibraciones
del campo cuántico. La información recogida por las
células nos afecta a un nivel en el que nuestros
sentidos no lo pueden percibir, pero nuestro cuerpo
en si, a nivel celular, es capaz de interpretar los
cambios más sutiles.

Todos sabemos que estamos sumergidos en un


mar de fuerzas electo-magnéticas y hay auténticos
maestros que se centran en su interacción con
nuestro cuerpo y las aplicaciones beneficiosas que
suponen corregir o reactivar ese flujo de energía en
nuestro cuerpo. En la Cultura Oriental, esas
vibraciones se llaman Chi, Ki o Qi denominando así
a “un flujo vital de energía”,

Para alguien que haya vivido siempre pensando en


que la mente es el sentido más importante, puede
resultar complicado imaginar que el cuerpo y su
constante fluir con la energía de dimensiones
inferiores, es en realidad lo que tendríamos que
tener más en cuenta.

Para llegar a comprender hasta que punto nuestro


cuerpo es igual de importante que nuestra mente, es
necesario entender que nuestra mente no esta
formada únicamente por el cerebro.

96
Actualmente se sabe que poseemos células
nerviosas el corazón y el sistema digestivo, y que las
redes neuronales se extienden a través de estos
órganos. Esto quiere decir que el cerebro, el corazón
y os intestinos (pensamientos, sentimientos, y
emociones) están relacionándose continuamente.
Ahora sabemos que nuestra mente y nuestra
inteligencia no depende solamente del número
número de neuronas.

Así pues, debemos cuidar nuestro cuerpo y nuestra


mente para desarrollar plenamente nuestras
facultades, no simplemente para sentirnos bien
físicamente y cumplir una satisfacción personal o
social, sino por nosotros mismos, por nuestro yo del
futuro, por nuestra propia prosperidad como seres
humanos. Debemos estar preparados para afrontar
nuestra vida desde la percepción más afinada
posible, desde un autoconocimiento y desde la
intención que queramos darle al universo. Hemos de
reinventar al ser humano, devolverle la vida teniendo
en cuenta su muerte, aprendiendo a apreciar la
gratitud y deshacernos de los prejuicios y las falsas
apariencias que nos han vendido hasta hoy.

Si no hay intención, somos marionetas de


nuestra propia percepción.

Desde principios del siglo XX, el ser humano ha


vivido una serie de acontecimientos que han

97
cambiado su manera de entender la vida
radicalmente, desde la revolución industrial hasta
nuestros días en los que el crecimiento exponencial
de la tecnología nos obliga a recibir en un día
incontables estímulos e información. Se ha
incrementado la presión para aprender y adaptarse a
la realidad que se actualiza a cada minuto. El ser,
aturdido por la información, vive inmerso en un
mundo que le obliga a concentrarse cada vez más y
entrar en un estado de no-conciencia. Estamos
continuamente viviendo en un estado alterado y
vertiginoso, el mundo no para de girar y nosotros no
podemos parar de ser productivos. Ya no hay
descansos ni espacios vacíos, salvo que uno los
cree de forma deliberada.

Para que el hombre actual pueda encontrar alivio


ante el estrés y la ansiedad del ritmo frenético al que
se le somete, es necesario contar con herramientas
que le devuelvan a su estado natural de conciencia,
que eviten la disolución de su ser en la sociedad
digital sobre informatizada y recuperando su
identidad. Una manera De lograr esto, de pensar con
claridad para extraer unas conclusiones y ser
conscientes de un verdadero cambio, se encuentra
en la meditación, pero esta práctica se ha visto tan
ridiculizada y casi etiquetada como un ritual
perteneciente exclusivamente a monjes, chamanes,
guías espirituales,… pero afortunadamente el yoga y

98
la meditación se van introduciendo poco a poco en a
vida occidental.

En verdad, la ciencia no se ha parado nunca a


analizar como la meditación afecta a nuestra forma
de entender la realidad, o como podemos encontrar
serenidad y armonía de manera natural a través de
esta practica milenaria. Muchas veces nos
maravillamos con las fronteras de la ciencia, pero
debemos ser conscientes que una gran parte de la
realidad depende de nosotros mismos, de lo que
cada uno se interese por comprender, y a través de
la meditación, es posible alcanzar un estado de
equilibrio interior que nos ayuda a ver las cosas de
una forma más clara, creando en un estado de
consciencia que busca reencontrarse con la
naturaleza.

Meditar es un estado de no-mente, es decir, un


estado de consciencia pura sin contenido específico,
sin preocupación, sin conflicto, en el que te
conviertes en simple testigo del fluir de tus
sensaciones corporales, de tus pensamientos, de tus
emociones, sin identificarte con ninguno, sin
perseguir ningún objetivo, ningún deseo. Aceptando
el ahora como medio para encontrar el auto-
conocimiento.

Hay quienes creen que la meditación es


concentración, nada más lejos de la realidad. En la

99
concentración hay un sujeto que se concentra,
ejerciendo un acto de voluntad, y un objeto sobre el
cual se fija la atención, creando así una dualidad de
consciencia, una separación, una demarcación de
límites en la que ejerces un proceso mental que por
referencia al pasado busca comparar y encontrar
una conclusión. Todo esto se opone al estado
meditativo. Por ello la concentración crea cansancio,
mientras que la meditación puede hacerse por
tiempo indefinido sin agotamiento alguno, ya que la
meditación no es un acto de voluntad, ni una
actividad mental, sino una relajación consciente en la
que no existe división o separación entre lo interno y
lo externo, no estás buscando comparar nada ni
persigues arribar a conclusiones de ningún tipo.

Observar es meditación. Lo que se observa es


irrelevante… El objeto no es el propósito, sino la
calidad de la observación, la cualidad de estar
alerta y consciente. La meditación es
“desaparecer del mundo y meterse en su propio
ser"
Osho.

Tenemos al alcance y disponible cuando queramos,


el poder de transformar nuestra realidad para sentir y
comprender el universo, para entender sus
características y nos ayuden a vivir de una manera
mas reconfortante, plena y consciente. No podemos
seguir explotando nuestro cuerpo-mente y los

100
recursos naturales sin limites morales ni respeto por
la naturaleza ni por nosotros mismos, sin tener en
cuenta las repercusiones. Esto es algo que sabe
hasta un niño, pero no podemos evitarlo, vivimos en
una sociedad que sigue su curso a toda velocidad.

El estado de meditación se alcanza cuando uno


observa sin distorsiones de ningún tipo, ya sean
inducidas por prejuicios o pensamientos acerca de
algo en concreto. De lo contrario, uno se está auto
convenciendo de algo mientras entra en un estado
hipnótico que le permite interiorizar mejor una
determinada práctica o pensamiento. El estado de
meditación es exactamente todo lo contrario, se
debe ser consciente de lo que ocurre, observando
desde la ecuanimidad, sin dejarnos influir o
concentrarnos en algún pensamiento, estando
atentos a los cambios más sutiles de la mente. Sólo
así se comienza a experimentar una sensación de
autoconocimiento en la que aprendemos a
interpretar nuestros pensamientos, sentimientos y
emociones.

A partir del momento en el que conseguimos


deshacernos de los nudos mentales, preocupaciones
y pensamientos superfluos, surgen un tipo
imágenes, ideas y sensaciones abstractas que
llegan a ser tan profundas y reales que mucha gente
lo entiende como un tipo de viaje en el que uno se

101
adentra en otra dimensión, donde podemos retomar
la conexión con un creador o recargarnos de energía
cósmica; Cada uno cree lo que quiere creer, pero lo
que si es cierto es que el estado de conciencia que
se alcanza mediante la meditación influye
directamente sobre la persona que la realiza.

Más allá de la metodología utilizada o lo


experimentado en su práctica, las sensación de paz,
amor y comprensión, tanto de uno mismo como del
entorno, influye sobre la persona hasta el punto de
afectarle positivamente de forma psicológica.

Esta actividad puede realizarla cualquier persona


desde que tiene conciencia, no sólo los que buscan
espiritualidad o los que quieren iluminarse. Desde
hace cientos de años se practica la meditación en
las escuelas del hinduismo y budismo. Actualmente
se están empleando técnicas de meditación en
centros educativos del norte de Europa y América.
En países latinoamericanos, esta práctica tan
extendida que ya existen empresas de coaching que
imparten cursos y métodos para practicar la
meditación.

Estamos a un gesto de conectar con nuestro yo


mas profundo y de desarrollar unas capacidades de
percepción que han permanecido dormidas en
nuestro ser. Tenemos la habilidad como ser humano
de entrar en un estado mental-corporal en el que

102
podemos experimentar un nuevo despertar,
establecer conexiones desde nuestro subconsciente
con la naturaleza, visualizar un futuro mas prospero
o encontrar las respuestas a problemas que nos
preocupan. Todo es posible en este estado, en el
que podemos reprogramar nuestra conciencia
literalmente.

A demás de sus beneficios psicológicos, hay que


tener en cuenta los aspectos saludables que aporta
la meditación: provoca una disminución de la presión
sanguínea, mejora el estado de ánimo, del sistema
inmunológico, de la memoria y el cociente
intelectual, mejora el estado corporal y ralentiza el
envejecimiento. Es efectivo para problemas
respiratorios como el asma, dolor crónico, depresión,
fibromialgia, problemas mentales, problemas
cardiovasculares…

A demás de la meditación clásica, existen muchos


tipos de meditación, como la pintura, la botánica, la
música, etc. Y hay un tipo de meditación que
contempla la vida misma, la meditación analítica,
que consiste en una observación consciente de la
interacción de nuestra mente-cuerpo con el entorno
que nos rodea, con la situaciones cotidianas o con a
energía que transmitimos y recibimos.

La actitud que tomamos para reaccionar de una


manera concreta a una situación es lo que nos

103
define como personas, a cada momento, con cada
palabra que elegimos pronunciar, con cada gesto y
cada intención, estamos decidiendo como reacciona
nuestra mente-cuerpo ante los estímulos diarios,
estamos eligiendo ser de una determinada manera.

Si de verdad queremos dejar de ser idiotizados,


desarrollarnos personalmente y acceder a nuestro
interior sin sentir sufrimiento ni temor, tenemos que
empezar a auto-analizarnos y preguntarnos como
queremos reaccionar ante cualquier interacción
(intercambio de energía) para cultivar el nivel de
conciencia que nos permita alcanzar el estado de
armonía y equilibrio que buscamos.

Debemos reencontrar la conexión que tenemos con


la naturaleza, pues no dejamos de ser animales con
inteligencia, con demasiada inteligencia para el nivel
de conciencia que tenemos. Estos aspectos del ser
humano deben crecer a la vez para poder alcanzar
un equilibrio, de lo contrario la tendencia a olvidarnos
de la naturaleza, de lo que nos une a ella, hará
inevitable que nos sumerjamos en un mundo
transformado por la capacidad humana, olvidando
una parte fundamental de lo que somos, a calidad
humana.

La capacidad humana debe reflejar la calidad


humana.

104
Este tipo de pensamiento, se esta empezando a
expandir, a través de una serie de conocimientos por
todo el mundo relacionados con el bienestar, el
funcionamiento de la conciencia, la salud, etc. Cada
vez mas son los grupos o asociaciones que recogen
técnicas e imparten conferencias acerca de los
beneficios de la meditación, el poder del
conocimiento interior y como afecta a nuestra
conciencia. Pero también es cierto que la mayoría de
estas tendencias o asociaciones tienen unas
intenciones lucrativas, que lo único que les interesa
es seguir expandiéndose. A demás, están los que
intentan difundir su mensaje como el verdadero y
salvador, el que promete la iluminación mediante
una serie de técnicas mentales, o la transformación
en una persona capaz de todo lo que se proponga.
Cuidado con los caminos fáciles y las palabras
exóticas, suelen mostrarnos un camino directo a la
conciencia desarrollada pero no son más que
técnicas de marketing. Todos sabemos que para
conseguir algo necesitamos interiorizar una serie de
conceptos, pautas, hábitos o habilidades. Nos
pueden indicar el camino, pero debemos andarlo
nosotros, estando alerta de la falsa iluminación que
todo el mundo quiere venderte. Como por ejemplo, a
través de sustancias psicotrópicas. Cada uno es libre
de creer en lo que quiera, pues a fin de cuentas es el
cerebro de cada uno el que tiene la última palabra
para decir qué es o no real. Pero eso no significa
que mediante estas sustancias hayamos entendido

105
la realidad subjetiva, simplemente hemos construido
en nuestra mente un modelo de realidad subjetiva
que nos hace sentirnos más seguros con nuestras
creencias, a demás, hay que tener en cuenta el daño
que se esta provocando físicamente y los efectos
secundarios.

Para poder distinguir entre la realidad que nos


venden y la verdadera realidad, únicamente tenemos
nuestra intuición, pues llegados a un determinado
punto en el que la ciencia deja de darnos
respuestas, estaremos inmersos en un terreno
donde la sabiduría interior es la única que puede
guiarnos. Aquí es donde la mayoría de la gente
tiende a aferrarse a determinadas creencias
religiosas o la no aceptación de la realidad ya que no
es explicada por la ciencia. Pero entre esas dos
vertientes hay una tercera opción, una que se
encuentra dentro de cada uno de nosotros, una
respuesta única y personal que es capaz de
mostrarnos con claridad qué es lo que debemos
creer, más allá de toda lógica, más allá de cualquier
dogma o institución, estamos hablando de la
verdadera fe ¿qué es lo que realmente crees?

106

5. LA REALIDAD UNIVERSAL
Es aquella que contiene el conjunto más extenso
que podemos llegar a imaginar desde nuestros
conocimientos y del espacio-tiempo-mente limitados
que poseemos. Esta realidad es entendida como
expresión cuyo contenido se escapa a un concepto
delimitado. No se refiere a una realidad encajonada,
en algo perceptible universalmente, sino que es algo
cósmico. Tal como se suele entender en la
actualidad, es comprendida desde la
conceptualización del universo en toda su existencia,
no desde las partes que lo forman, sino desde el
estado de continuidad de sus características.

Nuestra concepción de realidad está definida en


gran parte por la cantidad de información y
conocimiento que la ciencia nos ha proporcionado
del universo. Esta herramienta ha estudiado desde
las partes más minúsculas imaginables hasta el

107
nacimiento del propio universo y las condiciones
extremadamente precisas que lo hicieron posible.

Una de esas condiciones, la constante


cosmológica, fue ideada por Albert Einstein y
también fue desechada por él como “su mayor error”.
Ahora sabemos que fue su mayor acierto.

En las condiciones originarias de la teoría del Big


Bang, la constante cosmológica es una posibilidad
entre trillones de trillones de trillones de trillones de
trillones de trillones. Una casualidad así no puede
ser casualidad ¿o si? Esta respuesta ha dado pié a
multitud de interpretaciones físicas y teológicas,
desde la concepción de un “Multiverso” hasta la
aceptación de la existencia irrefutable de un creador.
En verdad nadie puede saber con certeza quien
tiene razón a día de hoy, pero existen indicios de
que el universo, la realidad, es como es porque no
podía haber sido de otro modo.

De entre todas las posibilidades existentes en el


ajuste de las fuerzas universales creadas en el Big
Bang, un leve desajuste en una de ellas nos hubiera
llevado a la no existencia. El universo sería
completamente distinto y la vida como la conocemos
no hubiera podido existir. Tan distinto sería, que las
fuerzas de la naturaleza se hubieran destruido unas
a otras, llevando irremediablemente al Big Bang a un
estado de disgregación total o un estado de colapso

108
absoluto. Ahí está la clave del problema, el hecho de
que existamos es explicación suficiente para afirmar
que el universo se ha creado así, no por casualidad,
sino porque de entre todas las posibilidades, solo
cabe la posibilidad de un Big Bang creador de vida,
en el que las fuerzas están completamente
equilibradas para permitir la gestación de un
universo lleno de galaxias capaces de albergar seres
conscientes. Evidentemente esto no resuelve el
problema de porque está tan bien ajustado el
universo, pero ahora entendemos que la vida no es
algo que crece en cualquier parte. Se deben de dar
unas condiciones tan sumamente especiales que
definen la creación del propio universo que las
contiene, y ese universo, esa realidad tan especial,
es la que vivimos.

Existen distintas hipótesis acerca del ajuste tan


perfecto de la constante cosmológica en el
nacimiento del Big Bang, las cuales definen unos
comportamientos completamente distintos del
universo según qué teoría. Los científicos hablan de
universos paralelos pero no llegan a un acuerdo
acerca de como estos se comportan. Una opción
puede ser que se hubieran creado en “dimensiones"
(por llamarlo de alguna manera) separadas de la
nuestra a las que no podemos acceder, como
burbujas separadas unas de otras. Hay estudios que
sugieren que en el nacimiento del universo, al
crearse no sólo toda la materia y antimateria, sino

109
también el tiempo, éste, en su concepción dio lugar a
todos los posibles universos y a todas las posibles
dimensiones a la vez, creando un baile de realidades
paralelas en el que cada una tendría su constante
cosmológica en función del transcurso del tiempo.
Otra hipótesis sostiene que el tiempo fue creado por
nuestra mente, es decir, es una ilusión que nos
permite interactuar con nuestra realidad en nuestra
dimensión, mientras que las distintas dimensiones y
opciones del universo permanecen conviviendo en
un mar de realidades paralelas. Estas conjeturas
requieren de un análisis llevado a cabo por alguien
con unos conocimientos que nuestra civilización a
día de hoy desconoce, pero al igual que la teoría
atómica tardó 2000 años en verificarse, la existencia
o no de universos paralelos tendrá seguramente su
momento de iluminación en la historia.

En un ámbito más práctico, la ciencia nos ha


proporcionado la visión de una especie humana
completamente aislada en el abismo del espacio.
Tendemos a asumir la vida como una tarea de
supervivencia en un planeta totalmente aislado en un
sistema solar remoto, que ha sido agraciado con el
don de la vida. Pero no sabemos todavía valorar ni
respetar la oportunidad que tenemos de disfrutar de
esta maravillosa casualidad del Big Bang.

Tradicionalmente tenemos la visión de un universo


estático, o como mucho en un movimiento de

110
expansión permanente pero que no nos afecta, en el
que solo llegamos a imaginar nuestra posición en el
espacio vacío localizados en un planeta de un
sistema solar cualquiera, que a su vez esta en una
galaxia separada de las demás por distancias
inimaginables, y de entre todos los trillones de
sistemas solares que conocemos en nuestro barrio
estelar, todavía dudamos si somos la única especie
inteligente. Si durante nuestra vida no nos
interesamos por descubrir otra cosa, nuestra
concepción de la vida se limita a sobrevivir en un
lugar remoto del espacio en el que somos pequeños
e insignificantes y estamos solos y a merced de la
gravedad sin rumbo fijo. Es inevitable creer que nos
han arrojado al mundo sin un determinado propósito
y la sensación de aislamiento y abandono en este
universo solamente nos hace ser conscientes de que
debemos sobrevivir.

Las características que acordamos como reales del


universo suelen estar definidas por la ciencia, de
hecho actualmente no conocemos otra manera mas
eficiente de conocer y ampliar nuestro conocimiento
de esas características, y como seres humanos
somos una parte minúscula y temporalmente
insignificante como para experimentar alguna de las
características universales del universo valga la
redundancia. Es ahí donde entra en juego nuestra
capacidad de entender el universo desde nuestra
experiencia e imaginación para dotarlo con unas

111
cualidades: infinito, frio, vacío, oscuro, etc. Pero eso
es aparentemente. El universo es luz. esta lleno de
energía incuantificable y de posibilidades infinitas, en
el que las bastas distancias sólo son una ilusión de
nuestra mente para dar forma al espacio.

Desde el nacimiento del cosmos estamos


conectados con toda la materia y por ende con todos
los seres vivos. Algo incomprensible para nosotros a
simple vista nos une y nos hace sentir vivos.
Formamos parte de algo mucho mas grande que
nuestro propio entendimiento y podemos pasarnos la
vida intentando descifrar quien o que creo el
universo y con que propósito, o empezar a
comprender el papel de nuestra vida en ese
concepto tan grandioso.

Aunque nuestros sentidos no puedan


experimentarlo, estamos bajo la influencia de fuerzas
muy poderosas que nos bañan constantemente y
nos afectan a distintos niveles o dimensiones. A un
nivel celular, nuestro cuerpo es capaz de reaccionar
a estímulos que no somos capaces de captar con
nuestros sentidos, esa clase de sucesos, son
percibidos a través de los millones de células que
nos forman, las cuales son capaces de captar
información y verse influenciadas por su entorno a
un nivel cuántico.

112
Nuestro cuerpo es un receptor de fuerzas
ocultas a simple vista, pero son tan reales como
la gravedad.

La tierra genera un campo magnético que nos


protege de los vientos solares y la radiación. Esto
quiere decir que aunque no lo percibamos a simple
vista, estamos rodeados de magnetismo desde las
células mas pequeñas que nos forman, pasando por
nuestro cuerpo en si, hasta un nivel planetario e
incluso galáctico, que gracias a él empezamos a
comprender como en el universo existen fuerzas de
todo tipo que nos afectan, aunque no seamos
capaces de percibirlas, pero sabemos que son
reales gracias a la ciencia, pero ¿hay algo más que
la ciencia no puede alcanzar a explicar?
Seguramente si.

El Ser Humano solo está capacitado para captar


una pequeña parte del espectro electromagnético
perteneciente a la luz visible mediante el sentido de
la vista, pero existe una gama de frecuencias que no
captamos con el sentido de la visión y que también
nos afectan. De la misma manera, el sonido que
podemos llegar a escuchar esta limitado desde los
30Hz hasta los 20kHz, pero existe una gama mucho
más amplia de sonido. Por supuesto que en lo que
se refiere al resto de los sentidos ocurre lo mismo,
por consiguiente en la mente limitada que tenemos,
existe toda una gama de percepción de la realidad,

113
pero solamente experimentamos un porcentaje
minúsculo de la realidad. Desde los rayos gamma
hasta las ondas de radio, el universo es un océano
de misterios en el que estamos sumergidos y en
continua interacción física, mental y emocional.

Debemos ser conscientes de que todos los


cuerpos, no solo los que tienen vida sino los que son
capaces de generar campos magnéticos como los
planetas, poseen la cualidad de interactuar con su
entorno a través de campos eléctricos y fuerzas
electromagnéticas. Entonces, también lo hacen con
nosotros mismos y viceversa. Este es un pequeño
ejemplo de lo que nuestros limitados sentidos nos
hacen creer, que la realidad es sólo aquello que
podemos experimentar o sentir en una determinada
dimensión, pero debemos saber que la realidad es
mucho más que eso.

En este universo todo se encuentra en movimiento,


toda la materia se encuentra en un baile infinito
desde las partículas mas pequeñas imaginables
hasta las galaxias y seguramente más allá, en el que
todo está eléctricamente conectado, todo tiene su
carga positiva o negativa e interactúa con otros
cuerpos para que esas cargan fluyan infinitamente
en todas direcciones. La ciencia siempre ha querido
mostrarnos que el universo es estático para nuestros
sentidos pero sabemos que no es así y la propia
realidad tampoco lo es, está en continua

114
transformación, mientras que nosotros somos
conscientes de una fracción muy pequeña de ese
cambio, tan pequeña que sólo somos capaces de
percibir el presente, pero ahora sabemos que la
realidad esta conectada con todos sus posibles
escenarios, las posibilidades son infinitas.

El experimento mas famoso de la ciencia actual, el


de la doble ranura, sostiene que las infinitas
posibilidades de la realidad coexisten y es nuestra
naturaleza como observador la que le da un sentido
único. La realidad no es estática, está en continuo
baile con ella misma y con sus infinitas posibilidades.
No vamos a aprender aquí en que consiste tal
experimento, pero si sus implicaciones a nivel de
conciencia, porque hace que se derrumben nuestros
esquemas sobre el funcionamiento de la realidad y
de nosotros mismos.

Estamos en un punto de la historia en el que


nuestra realidad toma un significado mayor, en el
que no podemos ignorar cual es nuestro sitio en este
lugar que llamamos tierra. Como Galileo cuando
descubrió que nuestro planeta no era el centro del
universo, ahora sabemos que nuestro universo no es
el único y hay infinitas realidades paralelas que
albergan todas las posibilidades. El universo clásico
y estático de Newton que habíamos interiorizado ya
no representa toda la realidad, ahora toma otro
aspecto y requiere de nosotros una nueva

115
interiorización con las repercusiones existenciales
que ello supone.

En este punto, la realidad se puede ver como algo


que interactúa con sus infinitas posibilidades,
conectada entre si en la dimensión más pequeña
imaginable hasta formar un mar de realidades en el
que nuestra conciencia tiene la capacidad de percibir
una en concreto. A esto los físicos lo llaman colapso
de la ecuación de onda. Es por esto que la
conciencia toma una importancia absoluta a la hora
de explicar la realidad que percibimos. Es nuestra
conciencia es la que hace posible navegar en este
mar de realidades, es decir, estamos sujetos a las
capacidades limitadas de un cuerpo físico que solo
puede experimentar una de ellas como observador,
pero nuestra consciencia de la realidad es mucho
más amplia porque ahora sabemos como funciona la
realidad fuera del observador, nuestros límites del
conocimiento abarcan hasta tal punto, que se pone
en duda donde acaba la realidad y empieza nuestra
propia conciencia.

La realidad entonces puede asemejarse a un mar


de posibles realidades, formado por ondas de
probabilidad, por lo menos a nivel cuántico.
Entonces, La realidad que observamos es la onda
cuántica de probabilidad más alta posible, que forma
nuestra mente y es colapsada por ella. Por
consiguiente, la realidad se manifiesta antes de que

116
nuestros sentidos puedan percibirla. Es nuestra
mente funcionando a nivel cuántico, la que colapsa
esa función de onda captando la realidad mucho
antes de que nuestros sentidos nos confirmen que
es como es.

Nuestra mente funciona a nivel cuántico.

Según Masaru Emoto, un autor japonés conocido


por sus controvertidas afirmaciones de que las
palabras, oraciones, sonidos y pensamientos
dirigidos hacia un volumen de agua influirían sobre la
forma de los cristales de hielo obtenidos del mismo.
Según Emoto, la apariencia estética de los cristales
dependería de si las palabras o pensamientos sean
positivos o negativos.

Las afirmaciones de Emoto están consideradas


como pseudocientíficas y es ampliamente criticado
por sus afirmaciones que violan claramente las leyes
de la física por emplear métodos inapropiados para
refrendarlas, pero nadie puede negar que estamos
viviendo en un universo mucho mas complejo de lo
que la ciencia supone, no podemos dar por sentado
el funcionamiento del mismo a nivel subatómico,
más bien nos guiamos por una probabilidad de que
algo pueda suceder

No podemos dejar de imaginar como funciona el


universo y de que está formada la realidad, por

117
consiguiente, también nos estamos preguntando
como podemos experimentarlo de una manera
mucho más completa.

Si en verdad la realidad funciona como afirma


Emoto, significa no sólo que podemos interactuar
con la materia simplemente con nuestras
intenciones, sino con nosotros mismos, con nuestro
cuerpo y nuestra mente (consciente o
inconscientemente), hasta un nivel subatómico que
nos afecta directamente. De hecho, esto ocurriría en
todos los seres vivos con o sin consciencia de sí
mismos, por consiguiente, la teoría de la evolución
de las especies tendría un fundamento físico. Pero
esto son meras conjeturas, sería necesario realizar
un estudio para comprobarlo científicamente, y a día
de hoy, la ciencia no dispone de la tecnología
necesaria para mostrarnos el verdadero
funcionamiento cuántico, pero todavía podemos
investigar los efectos que esta dimensión provoca.

Sabemos que los animales han desarrollado


sentidos basados en las interacciones que existen
con campos de fuerzas de todo tipo. Por ejemplo,
Los tiburones martillo han desarrollado unos
sensores que captan los campos eléctricos
generados por la contracción de los músculos de sus
presas a una corta distancia para poder detectarlas
bajo el fondo marino. Esos receptores se han creado
a través de la evolución, con años y años de

118
repeticiones del mismo comportamiento. Ese
comportamiento nace de la intención de lo que el
tiburón quiere conseguir, no piensa "voy a
desarrollar unos receptores que me ayuden a
encontrar las presas más fácilmente", simplemente
la intención ha provocado en su cerebro una
búsqueda de soluciones a ese problema, que
desarrolla un comportamiento que obliga a su cuerpo
a adaptarse a una necesidad. Entonces, las células
recogen esa información y producen proteínas que
favorecen el crecimiento de esos receptores
electromagnéticos. Pero, ¿cómo saben las células
que proteínas deben producir? Esas proteínas son
inertes, no vienen con libro de instrucciones, se
forman en las células mediante la unión de
moléculas y éstas a su vez se crean con la unión de
átomos, que responden únicamente a las leyes
subatómicas y finalmente al campo cuántico. El
tiburón, inconscientemente, se ha comunicado con
su cuerpo manifestando una intención, consiguiendo
que el campo cuántico, en el que posiblemente
existen las infinitas posibilidades de evolución, afecte
a las células para que produzcan una determinada
proteína que desarrolle nuevas células receptoras de
campos eléctricos. Esto significaría que toda la
información de todas las realidades posibles está ahí
para que las células puedan interpretarla.

Si en verdad el campo cuántico está en contacto


con las infinitas posibilidades y realidades paralelas,

119
significa que el funcionamiento del cuerpo de
cualquier ser vivo trabajando desde la intención
puede cambiar la forma de percibir las cosas hasta
el punto de cambiar su fisionomía, porque vivimos
sumergidos en un universo de infinitas posibilidades
en las que la información acerca de todas ellas,
puede ser interpretada por las células para actuar de
una manera más eficiente. Esto ocurre únicamente si
la conexión cuerpo-mente se realiza desde la
intención y la repetición, consciente o
inconscientemente. Es más, también significa que en
cada instante, la realidad cambia, y en las células
también está sucediendo una transformación de
estructura, que provoca el intercambio de
información con el entorno que la rodea. Depende
del ser vivo en concreto alimentar esas células y no
sólo con nutrientes, sino con intenciones que
provoquen una manifestación en la dirección
cuántica deseada.

Es posible que la intención manifiesta la


realidad, incluso cuando no somos conscientes
de ello.

A una escala más familiar, estudiada por la ciencia,


se debe aceptar que nuestro cuerpo es el resultado
de la interacción de millones de seres vivos
microscópicos, células que han creado unos
sistemas más complejos que la suma de sus partes,
capaces de albergar una mente consciente de si

120
misma. De esta forma, estaremos convenciéndonos
de que somos algo más que un saco de músculos y
huesos que necesitan energía para subsistir, de que
existe un universo interior del que empezamos a ser
conscientes.

Somos el resultado del trabajo de millones de


seres vivos, deberíamos darles las gracias de vez
en cuando.

Podemos entrenar nuestra mente para despertar en


nosotros una conciencia abierta a nuevas
interpretaciones de la realidad, más atenta y
consciente de todas las interacciones que se
producen a nuestro alrededor, la energía que nos
envuelve y todos los estímulos que se producen a
cada instante. Es posible interiorizar y experimentar
la realidad desde la intención y la creación de
posibilidades inimaginables, llevando a cabo un
ejercicio de introspección que nos libere de todos los
prejuicios y de una mentalidad cerrada a nuevas
opciones.

Podemos pensar que todas las realidades son


posibles, pero no todas las posibilidades se
manifiestan en la realidad que percibimos, y no
existe una verdad absoluta ya que no existe una
realidad absoluta. La predisposición a conceptos
nuevos y totalmente desligados de creencias y
dogmas nos hace verdaderamente libres en un

121
universo repleto de opciones, en el que la luz, la
energía y la intención, son los tres ingredientes
fundamentales que forman la realidad, una realidad
repleta de fuerzas invisibles que nos guían en la
vida.

Este entrenamiento de interiorización puede


llevarse a cabo de la única manera que actualmente
conocemos para llegar a interiorizar estos conceptos
tan abstractos, la meditación. En este estado en el
que nuestra conciencia puede mostrarnos a nosotros
mismos como parte y como creador del universo,
alcanzando un estado en el que podemos percibir
experiencias que de otro modo nos sería imposible
alcanzar en la vida cotidiana, llena de distracciones.

Mediante la meditación, nuestra mente, ajena a las


distracciones del día a día, puede observar el
universo con una mayor consciencia de la realidad y,
consecuentemente, un mayor conocimiento de
quiénes somos, como nos relacionamos con el
universo y como nos sentimos dentro de él. De esta
forma emprendemos un viaje hacia el verdadero
aprendizaje de qué es la realidad y quiénes somos.
Alcanzamos un estado de consciencia en el que la
realidad toma una nueva dimensión, si tenemos en
cuenta la intención con la que conceptualizamos el
universo. Dejaremos atrás el antiguo concepto que
nos presenta como arrojados en el cosmos,
empezando a ser conscientes de la virtud de percibir

122
el espacio y el tiempo lleno de intenciones y
posibilidades, luz, energía y amor, creando la
realidad y al mismo tiempo a nosotros mismos.

123

6. LA REALIDAD HOLÍSTICA
Holismo proviene del Griego antiguo [Holos] "la
totalidad", "el entero". Está Asociado al neologismo
creado en 1920 y forjado en 1926 por Jan Christiaan
Smuts llamado Holismo: "la tendencia en la
naturaleza y a través de la evolución creadora, a
constituir sistemas (conjuntos) que en muchos
aspectos son superiores y más complejos que la
suma de sus partes”.

Esta posición metodológica y epistemológica


postula cómo los sistemas (ya sean físicos,
biológicos, sociales, económicos, mentales,
lingüísticos, etc.) y sus propiedades, deben ser
analizados en su conjunto y no solo a través de las
partes que los componen. Pero aún consideradas
éstas separadamente, analiza y observa el sistema
como un todo integrado y global que en definitiva
determina cómo se comportan las partes, mientras
que un mero análisis de éstas no puede explicar por

124
completo el funcionamiento del todo. El holismo
considera que el "todo" es un sistema más complejo
que una simple suma de sus elementos
constituyentes o, en otras palabras, que su
naturaleza como ente no es derivable de sus
elementos constituyentes. El holismo defiende el
sinergismo entre las partes y no la individualidad de
cada una.

Es inevitable que con el paso del tiempo las


creencias se renueven y den paso a otros
movimientos que son mas aceptados por la
sociedad, ya sea por razones científicas o por
obsolescencia. Esto quiere de ir que la época que
vivimos esta marcada por un tipo de pensamiento
acerca del funcionamiento de la sociedad, pero que
sea el mas desarrollado en la historia del hombre no
significa que sea el mas adecuado para que éste
alcance la felicidad, por otro lado puede que sea
necesario pasar por ese pensamiento para poder
avanzar en la búsqueda de una filosofía de vida.

En el ámbito de la Concienciología está surgiendo


una tendencia a creer en un nuevo paradigma
llamado Holismo, en el que la visión emergente
considera al hombre y la realidad en su totalidad,
creando un concepto de unión mente-energía. Una
conciencia universal, de naturaleza energética, por
encima de las ya obsoletas corrientes racionalistas.

125
Físicos teóricos, neurofísicos, expertos en
mecánica cuántica,... Todos ellos convergen en una
misma lógica ante la explicación de la conciencia,
que puede resumirse en la explicación del quantum
(campo cuántico) y la conciencia como una misma
cosa, esto quiere decir que el Universo y la
Conciencia forman parte de la misma realidad. La
interacción permanente entre conciencia y Universo
Inteligente se hace cada vez más real a medida que
investigamos las dimensiones subatómicas, en la
que hoy en día sabemos de la existencia de
escenarios y realidades paralelas con diferentes
líneas temporales, pero aún desconocemos como
pueden interactuar y como pueden afectar a nuestra
vida.

Estos descubrimientos científicos todavía por


confirmar, apuntan a que el paradigma que
promueve el Holismo se adapta mejor a la
explicación de la realidad, pero esto no significa que
esta sea la piedra filosofal de la existencia, y mucho
menos que tenga que ser entendida como la única
forma de comprender la realidad. Es peligroso
afirmar que algo es una verdad absoluta si todavía
no se ha podido comprobar que la realidad funciona
de este modo, no podemos dejarnos llevar por el ego
de conocimiento aceptando un paradigma como el
único válido, pues este tipo de pensamiento es el
que conduce al fanatismo y por consiguiente, al
enfrentamiento con otras teorías u otros

126
pensamientos más abiertos si cabe. El Holismo debe
ser entendido como una herramienta que responde a
unas preguntas que se plantean en nuestra época,
en el instante de la historia que vivimos, ayudando a
ampliar y mejorar nuestro entendimientos de la
realidad, pero hemos de saber que esa búsqueda
puede que no tenga fin, o que no estemos
preparados antropológicamente para conocer su
respuesta en toda su extensión. Así pues, nos
basaremos en el Holismo para entender la realidad,
pero no debemos cerrarnos a otras opciones, la
mentalidad abierta es lo que se quiere promover
desde el principio del libro.

En la vida diaria, estamos siendo testigos de las


consecuencias desastrosas de la sobre
especialización, de nuestra visión estrecha. Los
industriales quienes se preocupan solamente de
echar a andar su fábrica con independencia de la
contaminación ambiental, el científico investigador
que quiere alcanzar un nuevo conocimiento y éxito
profesional sin importarle las consecuencias de sus
descubrimientos, el médico que se preocupa con el
tratamiento del cuerpo de un paciente sin ocuparse
de la mente, los educadores preocupados
únicamente por el éxito de sus estudiantes al
momento de presentar sus exámenes, el líder que
sólo propaga ilusiones populares a fin de asegurar
seguidores, al llamado religioso que hace
propaganda de sus creencias particulares, son todos

127
ejemplos claros de las consecuencias de una visión
limitada. Esto ha hecho que el hombre asocie
agresividad en conseguir su propia causa como una
virtud. Ha aceptado implícitamente que el interés
propio es la única motivación base en una sociedad,
aunque ve que es el factor más destructivo de ésta.

Nuestra vida hoy está llena de estas


contradicciones. Impulsamos la competencia cruel
por un lado y por el otro predicamos el amor
universal. Premiamos y adoramos el éxito, aunque
hablamos a la vez del respeto que tenemos por los
seres humanos como iguales. Aún la religión se ha
reducido a un ritual cómodo y utilitario. Todo esto es
el resultado de una visión estrecha. Reconocemos el
hecho de que uno es producto de una sociedad y por
lo tanto padecemos de una visión limitada, ¿qué
puede hacer uno para tratar de percibir la realidad,
holísticamente? ¿Se ha preguntado si es del todo
necesario o posible percibirla holísticamente? Uno
debe examinar lo que uno entiende por la palabra
“necesario”. Necesario, ¿para qué? Esta pregunta en
sí misma es producto de una visión estrecha y
utilitaria que quiere que hagamos solamente lo que
es necesario; Necesario para el éxito, para el
confort, para el logro, para una especie de ganancia
material o psicológica. Es producto de una mente
que no está dispuesta a buscar la verdad y se
preocupa más por encontrar respuestas

128
externamente que por aprender de uno mismo. Tal
mente en sí misma es un problema, una limitación.

Buscando un enfoque más práctico, el holismo


como paradigma social pretende mostrar nuevas
formas de enfrentar los problemas sociales y
ecológicos que vivimos hoy en día. Se trata de una
educación completa e integradora, que busca
despertar una devoción intrínseca por la vida y la
pasión por el aprendizaje. Una cultura que se puede
extrapolar a todas las artes y las ciencias, a todos
los hombres, conciencias y toda la materia. Esta
"Holicultura" se refiere entonces al conjunto de
técnicas y conocimientos que cultivan la consciencia
de "el todo”. Desde esta perspectiva, la realidad es
considerada un sistema vivo y en constante
interacción y evolución.

Los principios holísticos de interdependencia,


diversidad, totalidad, flujo, cambio, unidad,
sostenibilidad, etc. están en la base de este nuevo
paradigma cuyo objetivo es la formación integral del
ser humano, una formación que supera el paradigma
Newtoniano-Cartesiano de la ciencia mecánica del
s.XVII que hoy todavía sigue primando en los
diferentes sistemas educativos.

La visión epistemológica del Holismo es la de una


visión integradora de la realidad, pero esto supone
partir de la conciencia de una mente como la nuestra

129
que es egocéntrica y, por lo tanto, divisiva, dualista,
separativa. Implica, como hemos dicho, una dualidad
entre Sujeto y Objeto. Aquí, el Sujeto se considera
como un/a observador absoluto (sin caer en el error
del “síndrome divino”), independiente y separado del
Objeto que contempla. Pero esta abstracción lleva a
distorsiones, entre ellas la de considerarse aparte de
la Realidad y, por lo tanto, de no darse cuenta de
que, al ser parte de la Realidad, hay un proceso de
interactividad entre “sujeto” y “objeto”. A nivel
profundo, no “hay” ni sujeto ni objeto, sino una única
Realidad, donde todo se relaciona con todo.

Desde los planteamientos de la física cuántica (y,


en parte, de la relativista) es posible deducir, al
menos con fuertes bases, que el observador
interviene sobre lo observado, modificándolo
cuánticamente (pequeñas distorsiones, pero que en
el mundo micro cósmico son significativas). Por
consiguiente, el “observador” necesita pensar con
conciencia de “campo”, es decir, consciente de la
“telaraña de relaciones”, de la “red ecológica” que su
presencia implica.

El observador debe empezar por ser consciente de


sí mismo y de que está inmerso en un campo de
realidades interactivas. “El observador también es
observado” y esto significa que el observador debe
empezar por ser un auto-observador, consciente de

130
las alteraciones que produce en lo observado como
tal.

En otras palabras, la primera tarea del la


“observador” es empezar por autoanalizarse
epistémicamente como observador, consciente de
sus límites, su “mente condicionada”, sus supuestos,
sus prejuicios valorativos.

Además, si “todo está en relación con todo”,


conocerse a sí mismo es conocer “lo otro”, pues “lo
mismo” y “lo otro” están en el mismo campo de
referencia. Esto conduce, desde luego, a una
modestia epistemológica.

“Si eres consciente de algo, esencialmente eres


consciente de ti mismo.”
Ramana Maharshi

También permite debatir sobre si la conciencia es


exclusivamente un asunto humano, es decir, si la
conciencia es universal o, al menos, extra-humana
también. Esto llevaría a una concepción ampliada
del fenómeno ‘conciencia’, que debería ser definida
(al menos aproximativamente) y reflexionada. Se
llega así a una concepción de los tres estados de la
conciencia anteriormente descritos (la conciencia
física, la conciencia personal o Dasein y la
conciencia metafísica o espiritual) donde podemos
situarnos como una conciencia más universal
(‘Conciencia cósmica’) que la que restringe

131
antropocéntricamente a la especie humana. En esta
conciencia, desde las células de nuestro cuerpo
hasta las galaxias lejanas adquieren un sentido
integrador en el que cada una tiene sentido gracias a
"las otras".

Gracias a una de esas características del holismo,


podemos afirmar que este paradigma nos muestra el
sentido oculto, casi increíble que se esconde en el
funcionamiento y la relación de las cosas. Nos
referimos a la apreciación fractal de la realidad, un
modelo descrito en el año 2000 por Eva Neuer que
sostiene como esta teoría fractal o Fractalismo del
universo presenta unas característica acordes con el
fundamento del paradigma holístico.

Los patrones de la realidad o fractales están


presente en todas las cosas, ya no solo en la materia
o en las artes, sino en nuestro cuerpo, nuestra
mente, nuestros actos y hasta nuestra propia
conciencia. Este patrón universal no es algo que se
extrapola matemáticamente a otro cuerpo u otro
fenómeno, es algo que se percibe con una visión no-
reduccionista de la realidad, atendiendo a las
características de un conjunto y no sólo centrándose
en los elementos que forman un sistema. Se percibe
así, un razonamiento que muestra un patrón
universal de como las distintas partes de un sistema
conforman una parte mayor de otro sistema con
otras características más complejas.

132
La realidad está ahí, sólo tenemos
que observarla.

Es innegable que en el campo cuántico, donde


existe la realidad dimensional más pequeña
conocida por el hombre, existe un patrón que tiene el
potencial de crear. Las dimensiones o características
de la realidad subatómica forman estructuras más
complejas que la suma de realidades cuánticas.
Éstas, a su vez, son parte de otra más complejas. La
dimensión atómica, sucesivamente, hace posible la
creación de los minerales, moléculas, células y
organismos, llegando a nuestra realidad dimensional
en la que somos conscientes de que el patrón, si
algo de verdad contiene, es que las dimensiones
superiores son mas complejas que la suma total de
las partes de la dimensión directamente inferior.

Si en el universo existe un patrón que se repite


dimensionalmente, en el que la suma de las partes
crea una totalidad mas compleja en una dimensión
superior, entonces, la dimensión en la que vivimos
deberá crear otra directamente superior y ser mayor
y más compleja. En esa dimensión metafísica, si
existiera un ente o conciencia universal, estaría
formado por la suma de todas las conciencias,
consiente de si misma y de las partes que la forman.
A demás, ese patrón de la realidad tendría la
propiedad de conectar todas las dimensiones de

133
alguna forma con las dimensiones directamente
superior e inferior, para que unas afecten a otras
transmitiendo información. Por ejemplo, nuestro
cuerpo esta formado por infinidad de células que no
conocen de nuestra conciencia, sin embargo,
pueden interactuar para comunicarnos información y
somos capaces de interpretarla en forma de
sensaciones y síntomas. Nosotros si somos
conscientes de su existencia y podemos interactuar
con ellas y afectar a su dimensión. Esto implica que,
de alguna manera, ese patrón que se repite en
nuestra escala dimensional, el entorno, la materia y
nosotros mismos como conciencia, formamos parte
creadora de una totalidad mayor. Aunque no seamos
conscientes de su existencia, ésta si puede ser
consciente de nosotros y es capaz de afectar a
nuestra dimensión y a nosotros mismos, actuando
con unas capacidades inimaginables para nosotros.

Este paradigma revela una nueva forma de percibir


la realidad, basada en la consciencia de uno mismo,
pero esto no quiere decir que no podamos
entenderla desde otro punto de vista. Por ejemplo,
es posible observar como ese patrón universal está
presente en la materia, desde una visión que no
parte de la interiorización, sino desde un punto de
vista científico: en las dimensiones inferiores, las
interacciones de sus elementos crean características
nuevas de la materia que influyen en la dimensión
directamente superior. Este comportamiento puede

134
observarse en el agua y sus características, desde
las gotas de rocío y las olas del mar, hasta las nubes
con su ciclo natural y sus efectos en la atmósfera, en
las plantas y sus formas geométricas de naturaleza
fractal, en la formación de minerales mediante
cristalización, desde el inmenso baile de partículas
subatómicas hasta la composición de los átomos,
etc.

Según el paradigma holístico, debemos ser


conscientes de que los patrones están presentes en
todos los sistemas, ya sean biológicos, físicos,
económicos, sociales, etc. Estos patrones hacen que
el caos creado por la interacción de millones de
elementos tenga un sentido ordenado y creativo.
Entonces, ¿Podría extrapolarse este fenómeno a un
modelo social en el que nuestra especie por fin
encuentre sentido a su existencia caótica? ¿Se
puede pensar y actuar siguiendo ese modelo de
armonía? Según el paradigma holístico no sólo
puede ser así, sino que no puede ser de otro modo.

Esta manera de ver las cosas transforma por


completo nuestra concepción tradicional del entorno
y de nosotros mismos. La realidad deja de ser algo
cuadriculado, frío y vacío, para convertirse en
nuestro propio reflejo. Ya no estamos aislados del
resto, formamos parte de ese maravilloso universo
en el que todo forma parte de un sistema en

135
continua auto-creación y no tenemos que luchar para
sobrevivir, simplemente ser humanos.

Es necesario entender que la realidad actual de los


hombres no consiste en trata de implantar un nuevo
sistema, la propia naturaleza tiene su propio sistema,
y nosotros mismos estamos incluidos en él.
Debemos empezar a ser conscientes de que el
actual paradigma social provoca una tendencia que
nos aleja cada vez más de la realidad. Si podemos
llegar a ser conscientes de esto, recordaremos
nuestra auténtica naturaleza, esa que está formando
un sistema mayor, en el que inevitablemente se crea
un conjunto social consciente de sí mismo y de las
deficiencias que el actual paradigma contiene.

Quizás, si conseguimos deshacernos de nuestras


viejas creencias, prejuicios y nuestra forma
tradicional de progresar, encontremos un nuevo
camino hacia nuestra propia liberación como especie
autodestructiva y así superar los obstáculos creados
por una sociedad que le ha declarado la guerra al
hombre y a la propia tierra. De esta manera no solo
crearemos un futuro alentador en el que todo tiene
sentido, sino que nuestra propia experiencia de vida
y nuestra conciencia encuentran su lugar en este
universo.

Para llevar a cabo la tarea de concienciar a una


sociedad autodestructiva, primero debemos ser

136
capaces de concienciar la mente antinatural del
hombre actual, haciéndolo consciente de sus
situación, para después conducirlo hacia un futuro
próspero en todos los aspectos, no solo en el
económico, sino también en el social, mental, físico,
medioambiental, existencial, etc. Es necesario ante
todo provocar un cambio en la forma que tenemos
de percibir la realidad, aprendiendo no sólo a ponerle
freno a los problemas que causa la globalización,
sino siendo conscientes de todos los aspectos que
interrelacionan la sociedad con la naturaleza, para
no olvidar que el ser humano pertenece a la tierra y
no la tierra al ser humano, para devolvernos nuestra
auténtica identidad, para fluir de una manera natural
con nuestro entorno.

“La tierra no pertenece al hombre sino el


hombre a la tierra”
Gran Jefe Seattle, 1854.

Ahora que conocemos la realidad de la estructura


social, política, mental, física, psicológica, e incluso a
nivel de conciencia, es nuestro deber actuar como
conciencia auto-consciente. Debemos abandonar la
lucha, el sufrimiento, la avaricia, el auto-engaño, las
distracciones, el conflicto, el egoísmo, el fraude, la
ignorancia, el consumismo, etc. Para empezar a ser
verdaderamente libres, para aprender a ser
humanos en el mundo.

137
La filosofía holística pretende contribuir a una
revolución cultural, necesaria para el ser humano y
el desarrollo su conciencia, donde unos valores
realmente válidos para su vida le guíen sin temor
hacia la verdadera realidad, es decir, la verdadera
naturaleza del ser, que consiste en permanecer en
conexión con este planeta. No podemos seguir
ignorando que estamos ligados a un sistema vivo,
que estamos acabando con él y que de igual manera
estamos acabando con nosotros mismos. Debemos
ser consecuentes con nuestra manera de vivir, para
despertar del estado hipnótico-social llevado hasta
ahora y empezar a ser verdaderamente conscientes
de nuestro papel con la naturaleza y con el universo.
Es el único camino que nos conducirá hacia la
prosperidad como especie.

Esta revolución de conciencia debe ser integral, o


de lo contrario no habrá revolución. Nos referimos a
una revolución que no se opone o que esta en lucha
con el sistema, se trata de una revolución personal,
un cambio que supone una manera de actuar
diferente, sin conflicto. No olvidemos que, según el
taoísmo, lo débil vence a lo fuerte…, si es
perseverante. Es necesario crear conciencia, dar
ejemplo, contribuir a la vida y no al conflicto,
practicando la continua consciencia de la realidad.
La práctica de la atención y criterio personal
permanente permite ampliar la noción de realidad,
siempre imprescindible, sin caer en engaños

138
externos o manipulaciones, así como la capacidad
de ser más conscientes de las contradicciones del
propio yo.

No puede haber verdadera transformación sin


una incesante y exigente auto-consciencia.

139

8. LA REALIDAD ESENCIAL
Nada es eterno, por lo menos según la física
actual. La materia se va degradando o
transformando lentamente, pasando por una serie
de estados o transmisiones de energía y calor.
Existen diferentes puntos de vista acerca de la
permanencia de las cosas según la filosofía o la
religión, pero podemos aceptar que los objetos (y las
personas) existen sólo de manera momentánea, y
nuestra mente es capaz de captar su esencia, punto
de partida para entender sus cualidades o su
personalidad. Es esa esencia la que contiene
nuestra verdadera identidad, no a nuestra identidad
como ser humano capaz de respirar y andar
erguidos, ni tampoco de la que subyace detrás de
los problemas cotidianos y las emociones pasajeras.
Nuestra verdadera esencia no esta localizada en un
lugar concreto dentro de nuestro cerebro, es
insustancial, y surge como resultado de la
interacción de millones de células relacionándose,

140
distintos sentidos provocan unas reacciones en las
neuronas que de alguna manera dan forma a
nuestra consciencia, la cual queda definida por la
capacidad que tenemos de ser conscientes de la
realidad y de nosotros mismos como seres
pensantes al mismo tiempo. Hay que ser
conscientes de la impermanencia de esta realidad,
es decir, tenemos que comprender que nuestra
realidad sustancial esta ligada al momento presente,
a las experiencias y sensaciones que percibimos,
pero también a un cuerpo físico, que se
descompone poco a poco con el paso de los años, y
finalmente acaba por dejar de tener vida para
fundirse con la naturaleza. Nos cuesta muy poco
comprender esto, pero a parte de ser conscientes de
nosotros mismos, también lo somos del entorno, que
define la interacción de esos millones de células que
crean nuestra esencia. Se podría decir que nuestra
realidad esencial esta formada por una parte
fisicoquímica que origina la conciencia, y en parte
por reacciones provocadas por el entorno que
alimentan a dicha conciencia.

Llegados a este punto debemos comprender que


nuestra identidad deja de pertenecernos
únicamente, no controlamos lo que sentimos, ni si
quiera lo que pensamos, luego nuestra mente no
nos pertenece, esto es algo que forma parte de
nosotros pero no es el yo último. Debemos entender

141
que el entorno, es tan importante como nuestro
cuerpo a la hora de definirnos.

El entorno es parte de nosotros, al igual que los


millones de células que forman nuestro cuerpo.

A lo largo de la historia, el ser humano ha tenido la


necesidad de creer en algo que pueda responder a
sus preguntas acerca de la vida y de la muerte, el
porqué de su existencia, su esencia misma. Las
religiones han servido de medio para llenar esos
vacíos existenciales. De esta manera, las religiones
se han convertido en una parte fundamental en
todas las civilizaciones. También han sido la causa
de muchas guerras y han sido la excusa para
innumerables atrocidades, pero hemos de entender
que las guerras y las atrocidades las hacen los
hombres y no las religiones. Las religiones no
poseen la clave para evitar el ansia de poder y
codicia de los hombres, si fuera así, el mundo sería
muy distinto.

Las religiones se han encargado de interpretar un


dios superior a los hombres al que debemos la vida
y la obediencia, pues según ellas, es dios el origen
de la vida y del amor y es el hombre el que debe
creer en él y seguir sus mandamientos o estará
condenado al infierno. Psicológicamente se crea una
realidad en la que el miedo a sufrir está presente no
sólo en vida, sino también después de ella. Si el ser

142
humano no tenía suficiente con tener que convivir
con su muerte, ahora el temor al juicio de Dios
después de ella, lo somete, para que sea un fiel
creyente. El Hombre, es así un ser interpretado por
la religión, y su esencia, queda aislada, ajena a
cualquier conexión con el entorno en el que vive, y
encerrada en el interior del cuerpo hasta que llegue
el momento de morir y ser juzgado. Mientras, en
vida, la espiritualidad se convierte en una tarea
ritual asociada a la fe, algo que por definición no
posee base lógica y depende únicamente de las
creencias (patrones acumulados) de una mente que
se limita a ella misma con tal de dejar de sentir la
incertidumbre existencial. Esto no quiere decir que
se trate de buscar únicamente el razonamiento
lógico, simplemente hay que señalar que la fe no se
concibe mediante la razón y parece ser la respuesta
a un misterio sin resolver ¿cuál es el propósito de
todo esto? La vida, la materia, los sentimientos,…
Por qué, para qué y quien es el responsable de tal
obra maestra.

Unos eligen la fe, otros niegan la pregunta


atribuyendo al azar de partículas toda la existencia,
pero la verdad es que la respuesta no nos será
revelada a no ser que la busquemos nosotros
mismos. Para hallarla debemos ser conscientes de
la esencia misma del universo. ¿estamos hablando
de espiritualidad? No, estamos hablando de
esencialidad.

143
La espiritualidad es una palabra desgastada,
manipulada y adquiere una connotación fantasiosa e
irreal. Sobre todo, asociada al ente encerrado en e
cuerpo.

A medida que se avanza en la técnica y el


desarrollo, las ciudades crecen, la ciencia se
convierte en la única creencia valida e irrefutable por
toda la sociedad, es la que proporciona progreso y
“estado del bienestar” y la espiritualidad va
desapareciendo hasta el punto de que no llegamos a
comprender lo que es en realidad, es por esto que la
espiritualidad se asocia con la religión y se encasilla
en el paradigma del esoterismo y la fe incondicional.
En realidad, lo que sucede es que el idioma no se
actualiza tan rápido como la sociedad, y las nuevas
corrientes y pensamientos adquieren las palabras ya
existentes de una manera errónea, cuando se
deberían utilizar nuevos términos para las nuevas
ideas.

Si preguntásemos que significa la espiritualidad a lo


largo de la historia, encontraríamos innumerables
respuestas, de igual forma si preguntáramos
actualmente a distintas personas de diferentes
partes del mundo, no encontraríamos un punto de
vista común.

144
De esta manera, la espiritualidad, ya obsoleta, deja
paso a un término más adecuado para describir a
qué nos referimos, la esencialidad.
Etimológicamente esencialidad proviene del latín
essentia (esencia) cuya raíz esse (ser) se refiere al
ser, interés y presente. Exactamente se refiere a la
cualidad (-dad) relacionada con (-al) la cualidad (-ia)
del que (-nt-) es (esse), en otras palabras, es lo que
hace una cosa, lo que esa cosa no puede prescindir,
lo que sin ello deja de ser esa cosa.

La esencialidad es por tanto un concepto subjetivo,


del que cada uno es consciente si empieza a buscar
la relación del ser humano con su cuerpo, su mente
y con el entorno en el presente. No se trata de
descubrir algo externo, pues como se ha dicho
anteriormente el entorno forma parte de nosotros de
igual manera que nuestro cuerpo o nuestra mente,
sino de ser conscientes la unión de esas tres partes
en una realidad esencial.

La esencialidad comienza cuando somos


conscientes de la unión que existe entre el
cuerpo, la mente y el entorno.

La realidad esencial no tiene un camino concreto,


esta se desarrolla con el cultivo de la consciencia,
con el planteamiento de simples pero contundentes
preguntas que cada uno se plantea en la vida. A
partir de aquí, la búsqueda de respuestas

145
enriquecerá poco a poco nuestra sabiduría y la
aparición de nuevas preguntas nos guiará por
caminos que aun desconocemos. Lo importante de
todo esto no es la acumulación de sabiduría o la
obtención de más respuestas, o conseguir una
determinada meta, sino de ser conscientes, estar
atentos a los detalles que están presentes
continuamente a nuestro alrededor, de que podemos
enriquecernos en cada momento, de que todo esta
conectado y nuestra vida es solo un destello en la
inmensidad de la vida del universo. Aún así, este
destello puede cegarnos y hacernos creer que
somos más importantes que los demás, que los
animales o la naturaleza, puede hacernos creer que
necesitamos más tiempo para hacer más cosas pero
debemos darnos cuenta de la esencia de un
instante.

En esta realidad esencial en la que somos


conscientes de la insustancialidad de nuestra
conciencia, se busca el significado de la existencia
del ser, y en muchas ocasiones se ha recurrido a
pensamientos reconfortantes y utilitarios para los
hombres. En todas las civilizaciones el sentido del
ser bondadoso ligado al amor es acepado en
contraposición a una visión fortuita de la evolución,
parece que queremos creer que nuestra naturaleza
humana siempre busca ser mejor, pero es necesario
preguntarse… ¿mejor en que sentido?¿es
necesario? ¿Somos mejores por creer en un dios?

146
¿somos mejores al progresar? La realidad esencial
nada tiene que ver con todo esto, no se trata de
creer en una mejor versión del ser humano. Si ese
sentimiento de tener fe en algo es lo suficientemente
fuerte, podríamos caer en el error de no abrirnos a
nada más, y esto significa que todavía no se han
planteado bien las preguntas, ya que la realidad
esencial no es la creencia ciega en algo, sino la
búsqueda de ese algo, la búsqueda de la verdad,
eso que le da sentido a uno mismo y al universo en
un fin último. Sabemos que ese fin no lo podemos
percibir, pero el camino que seguimos en esa
búsqueda de respuestas, la riqueza de
autoconocimiento que proporciona, el sentimiento de
descubrir que significa ser un ser humano y
descubrir hasta que punto uno puede desarrollar su
conciencia, es lo que en realidad da sentido a
nuestras vidas, esa es la esencia de la realidad, no
el amor disfrazado de ente benevolente o una fe en
una verdad absoluta y universal, ya que eso
seguramente no existe.

Por una parte la influencia de otras culturas y


religiones deja claro que en la búsqueda de la
esencia del ser, hay muchos caminos y muchas
formas de interpretar lo que pasa después de morir,
y seguramente nadie sepa nunca lo que sucede en
realidad, por otra parte, sí esta claro que durante
milenios, mucha gente ha creído en algo que tienen
en su interior, algo que esencialmente esta

147
conectado con la realidad, que va mucho más allá
de la realidad que el hombre percibe con los
sentidos.

Cuando analizamos esas creencias y vemos como


se desarrolla toda una cultura espiritual, surgen
libros y conocimientos que poseen unas lecciones
muy valiosas. Desde las enseñanzas de Buda, la
cábala, el mensaje de Jesús, la meditación… Nos
damos cuenta de que existe toda una gama de
creencias, pero parece que todas convergen en el
mismo punto, el amor, la comprensión del ser
humano y del papel ético que tiene que adoptar en
este universo, justificando su muerte y dando sentido
a su vida. Exteriormente podemos nutrirnos de estas
lecciones milenarias, pero interiormente debemos
encontrar nuestra propia interpretación de la realidad
esencial, de lo contrario se sigue el camino ya
andado y uno se limita a creer sin más, es como
caminar con los ojos cerrados dejándose guiar, te
estas perdiendo el mundo tan maravilloso que hay
frente a tus ojos. Es pues necesario nutrirse también
del conocimiento interior prestando atención a todas
las reacciones y la relación que tenemos con todas
las cosas y todos los seres, esto significa empezar a
construir un sistema de creencias propio
encontrando nuestras propias respuestas.

148
La realidad esencial se nutre de nuestras
reacciones y de la relación que tenemos con el
entorno.

Existe un tipo de relación con el entorno que


supera los limites de la física y el entendimiento, que
somos capaces de percibir sólo con nuestra
naturaleza biológica y esta presente en nuestra vida
desde que nacemos.

El amor puede ser la virtud más hermosa de los


seres vivos. Amar como concepto puede ser
entendido desde la pasión, ajena a toda razón y por
lo tanto impensable de aprender, es algo innato que
todos podemos percibir individualmente. Desde el
significado, se puede decir que amar esta ligado a
un sentimiento que experimentamos en todo nuestro
ser, no esta localizado en un concepto o una
sensación concreta, más bien lo sentimos con todas
nuestras células al mismo tiempo, es una sensación
que percibimos con nuestro cuerpo y muestra mente
al unísono.

Resulta lógico pensar que la atracción por el sexo


es necesaria para los seres vivos y su procreación,
pero la interacción con otro ser vivo en ocasiones
crea un vínculo afectivo que va mucho más allá de
las explicaciones científicas y la descendencia. El
amor transforma nuestra realidad desde el momento
en que crea la necesidad de convivir con el otro. Esa
necesidad de sentir el amor en nosotros mismos y

149
en el otro, ha sido programada en nuestro ser para
encontrar lo que llamamos felicidad, para no
sentirnos solos, para compartir la vida y las
experiencias y en definitiva, para percibir un aspecto
de la realidad que nos hace sentir completados.

Desde luego hay que dejar claro que esta


sensación no se basa en el apego ni en la atracción
física, pues podemos sentir amor por los animales.
El amor, si se puede definir, es un conjunto de
cualidades que percibimos en otra conciencia que,
de alguna manera, terminan formando parte de
nosotros.

Llena de amor la vida de los demás y la tuya se


verá rodeada de amor.

El amor es algo que se descubre desde la


intención, se concibe externa e internamente al
mismo tiempo, está en nuestro propio ser, en
nuestro ADN. Alguien despierta ese sentimiento en
nuestro interior y buscamos ese algo para poder
convivir con esa sensación de amor que provoca en
nosotros.

El amor es algo que todos los seres vivos


poseen y pueden compartir, pero han de tener la
intención de querer sentirlo.

150

CONCLUSIONES
El egocentrismo “innato” del hombre tiene su origen
en una visión antropocéntrica de la realidad, que
lentamente ha transformado la vida en la tierra y
hasta la tierra misma, que ha permitido progresar al
ser humano tecnológicamente sí, pero en ese
progreso hemos olvidado nuestra conciencia y el
papel tan importante que juega en el equilibrio tan
frágil del planeta. El progreso a eclipsado la
capacidad humana para respetar el planeta mientras
la globalización económica claramente ha sepultado
el desarrollo de la conciencia. Cambiar ese
paradigma obsoleto y autodestructivo para ir a una
visión más eco-céntrica (ecológica) y a la vez menos
egoísta supondría la superación de las
preocupaciones por competir, por el ansia del “quiero
más”, la necesidad de la valía de uno mismo o la
búsqueda del éxito como piedra angular de la
felicidad.

151
Aunque suponga ir en contra de la lógica
económica y social, la conciencia es la única opción
que nos queda para evitar convertirnos en esclavos
del “sistema” y así poder asegurar un futro digno y
prospero para TODOS los seres vivos.

Es necesaria la aceptación de la conciencia como


eje fundamental de existencia basada en la auto-
comprensión, la consciencia de uno mismo dentro de
un sistema más complejo que el que vemos a simple
vista, donde el sistema basado en el progreso y la
tecnología son cuestionados en función del beneficio
de la humanidad y no en beneficio científico o
económico.

La aceptación del entorno como parte esencial de


nuestra auténtica naturaleza, sólo se puede
conseguir mediante el desarrollo de una capacidad
de abstracción del ruido y las distracciones de la
sociedad. Solamente cuando recuperamos el ritmo
natural en nuestro ser, cuando estamos en armonía
con la vibración del planeta, encontramos nuestra
esencia. Primer paso hacia la auténtica comprensión
de lo que significa ser humano.

El cambio necesario de paradigma se basa en la


educación a nivel personal. Una educación que ha
sido olvidada a lo largo de la historia, que ha sido
marginada y suplantada por unos mecanismos de
memorización y repetición que convierten al ser

152
humano en esclavo de unas necesidades
manipuladas por los intereses de la economía y las
distracciones de la sociedad. Es pues necesario
trabajar en la comprensión de la realidad hasta llegar
a su esencia, es decir, educar la conciencia.

Una vez que uno comience a ser consciente de


la realidad, también comenzará a ser consciente
de sí mismo.

El auto-conocimiento y la educación de la
conciencia, deben ser la base del pensamiento de
todo hombre y mujer que quiera ser verdaderamente
libre, ya que de esta manera no se compite ni se
lucha por sobrevivir, sino que se comparte la vida, se
es parte de un sistema que nada tiene que ver con
gobiernos y leyes, sino con conexiones de afecto y
compasión, entendimiento y tolerancia, respeto y
creación, no destrucción.

Cada uno decide donde está su límite, porque


mediante el desarrollo de la conciencia, las barreras
desaparecen, los prejuicios no tienen cabida,
solamente uno mismo puede decidir quien es y quien
quiere ser en cada momento.

Cualquiera que intente decirte como eres, sólo


intenta delimitar tu conciencia.

153
En esta visión holista del ser, consciente de si
mismo y de sus límites, comienza la verdadera
realidad, punto de partida para desarrollar una
mentalidad abierta, donde cada uno decide hasta
donde quiere creer y hasta donde quiere imaginar,
pues en este universo infinito, donde todas las
posibilidades están presentes, somos cada uno de
nosotros el que le da un significado único a la
realidad.

Una vez que se comienza la búsqueda personal


del significado de uno mismo, alejado por completo
de rituales y ceremonias religiosas, guías
espirituales y oradores, sólo así, se sacarán las
verdaderas conclusiones que acompañarán a uno en
la vida y en la muerte, se podrá crecer como ser
consciente de si mismo y del mundo que le rodea, y
podrá alcanzar la tranquilidad, el sosiego, la paz
interior que con tanta desesperación buscamos.

Compartir su sabiduría personal con las personas


que le acompañan en su camino, creciendo, poco a
poco, fluyendo desde la conciencia hasta un ámbito
social en el que se comparten unos valores
verdaderos que abogan por la vida y la felicidad, es
la auténtica revolución contra el sistema, la
revolución silenciosa.

En este despertar de la conciencia, es inevitable


encontrar resistencia si se tiene una mente cerrada,

154
encasillada en hábitos y prejuicios formados con el
paso de los años, pero hay que entender que la
meditación, el holismo, desarrollar la conciencia, la
esencialidad, no tiene nada que ver con cambiar de
creencias o poner en juicio la mentalidad de uno,
sino de expandir tu ser, abrirte a nuevas formas de
entender el universo y la vida, de crecer
personalmente y existencialmente, se trata de
cultivarse a uno mismo sin importar lo que diga
nadie. Si se comprende esto, se ha dado un gran
paso hacia la plenitud personal, se pueden dejar
aparcados los viejos conceptos reduccionistas
basados en la ciencia, y por supuesto los clásicos,
apoyados en la figura de un dios creador. Este
entendimiento da lugar a la creación de nuevas
opciones y nuevas formas de comprender en qué
consiste la auténtica esencia del ser.

El conocimiento de uno mismo no se puede


aprender en libros ni en universidades. Lo que cada
uno aprende, lo que cada uno se preocupa por
aprender, es lo que realmente da valor a su día a día
y lo que realmente llena su vida. Porque cada minuto
que pasa aprendemos algo, aprendemos a ser de
una determinada forma o carácter que se reafirma
con el tiempo. Por el contrario, si las distracciones
como la tecnología, la televisión, el consumismo o
las redes sociales llenan los pocos momentos que
tenemos para crearnos a nosotros mismos, crecer y
aprender de nuestra sabiduría interior, no haremos

155
otra cosa que vivir inconscientemente guiados por el
ego, la envidia, el materialismo y la ignorancia.

Lo que cada uno se preocupa por aprender, es


lo que realmente da valor a su día a día.

Es necesario comprender que el ritmo natural del


hombre se ve alterado con el constante afán de
progreso de la sociedad. Cada uno tiene que
retomar su ritmo natural para no caer en el error de
llenar el vacío existencia con objetos materiales y
distracciones que sólo nos conducen a un estado
inconsciente y frenético de insatisfacción.

La practica diaria de la meditación puede devolver


la conciencia alterada a su estado de armonía
natural, estableciendo una actitud despierta ante los
acontecimientos que vivimos y las personas que nos
rodean, favoreciendo el crecimiento personal y social
hacia una búsqueda de la felicidad que parte del
interior y se refleja en el exterior.

Cuando empezamos a ser conscientes de la


realidad, de las infinitas posibilidades y de la
constante interacción energética que está presente
en todos los rincones del universo y en nosotros
mismos, empezamos a descubrir quienes somos en
realidad y como podemos, a través de la intención,
interactuar con ese intercambio de energía,
moldearla y trasmitirla para beneficio de todos.

156
La meditación permite interiorizar de forma eficaz
unos valores, actitudes éticas y epistémicas. Implica
una reflexión del propio meditador como conciencia
auto-consciente, que se lleva a cabo mediante una
perfecta ecuanimidad, una observación interior que
va mucho más allá de cualquier responsabilidad o
compromiso en lo cotidiano. Se trata de un ejercicio
de reconocimiento del propio ser, de entendimiento
con uno mismo y consecuentemente con la realidad.

La meditación, más que una práctica, es una


actitud en la vida.

Las tendencias actuales solo nos llevan a un


colapso inevitable y recurrente en la historia, es pues
necesario un cambio en esa tendencia, que parte de
la voluntad de crear un mundo equitativo donde no
exista el abuso y la explotación del ser humano por
parte de "los poderosos”.

La mentalidad centrada en el progreso conduce al


individuo al aislamiento, la lucha diaria y el egoísmo,
pero la mentalidad solidaria basada en el mutuo
beneficio, es beneficiosa para el individuo y para la
sociedad al mismo tiempo. Si a demás de esto, se
implanta una educación basada en la sostenibilidad
y la sabiduría universal, unas leyes que de verdad
defiendan los intereses de la vida y no los intereses
de empresarios y políticos, la sociedad se ve a sí

157
misma capaz de progresar sin esfuerzo,
simplemente fluye con la naturaleza y permite a las
nuevas generaciones prosperar en un ambiente
motivador, sin imposiciones económicas, sin
escasez y con igualdad de oportunidades.

La naturaleza es parte inseparable de nuestro ser,


cualquier causa que provoque un impacto ambiental
perjudicial para una especie o ecosistema, terminará
afectando indirectamente sobre el ser humano. Por
el contrario, si fomentamos la prosperidad del
entorno, crearemos mayor riqueza natural,
generando un beneficio para el hombre. Todo lo que
afecta a la naturaleza afecta al ser humano para bien
y para mal. Se debe tener absoluto respeto por la
naturaleza, por su conservación y su utilización
sostenible y controlada porque es la naturaleza la
que nos da lo que necesitamos para poder vivir.

El camino hacia la liberación interior y auténtica


felicidad no es un camino preestablecido y no es un
camino fácil. La sociedad actual (el sistema) no
acepta nuevas maneras de entender la vida vivir sin
los patrones preestablecidos. En este camino
tenemos que entender como percibir la realidad
desde la intención, poder observar nuestros
pensamientos sin identificarnos con ninguno, ser
conscientes del microcosmos que nos forma y de la
energía que fluye en cada momento a través suyo.

158
La mente es sólo una herramienta, que debe ser
utilizada para interactuar con los problemas de la
vida en el momento preciso, no constantemente.
Debe ser afilada y precisa, pero con los asuntos
adecuados. Debe permanecer alerta pero sin tensión
forzada, en calma pero sin relajación excesiva. Una
mente consciente puede afrontar la vida desde
cualquier perspectiva que se proponga, pero debe
ser parte de un todo, que le indique el camino en
cada instante, debe fluir y saber adaptarse para
medrar con la realidad.

La expresión de uno mismo, sin mascaras ni falsos


intereses, es el verdadero arte de vivir. Pero para
poder ser artistas de la vida debemos desarrollar
nuestras propias técnicas de expresión, únicas,
sublimes y verdaderas. Debemos interiorizar que
nuestro lienzo es la realidad, y que las posibilidades
son infinitas. Aquí es donde el auto-conocimiento
surge, sin enfrentarse a la vida, fluyendo con ella,
aprendiendo a ser, aprendiendo a morir.

Somos responsables de lo que creamos, pues


eso es exactamente lo que es la realidad.

159

160
ACERCA DEL AUTOR
Víctor Galán, nació en 1984, año en que algunos
sociólogos definen como el comienzo de “la
generación Y” o “los Millennials”. Según Wikipedia
“Los pertenecientes a la generación Y poseen una
personalidad crítica, demostrando así su
preponderancia en la cultura, cuentan con un
pensamiento estratégico, además de ser más
sociables y contar con una actitud de ubicuidad, el
querer estar atentos en varias cosas al mismo
tiempo y la tecnología les permite lograrlo. Dan gran
importancia a su autonomía y a su libertad. Por su
ideología piensan que todos deben tener su propia
opinión, que sea escuchada y respetada
independientemente de su edad o su experiencia.”

Debido a la rigidez de un sistema especializado en


beneficiar a las grandes economías y establecer un
estado ficticio del bienestar, las oportunidades para
la generación Y de alcanzar una vida laboral y
sentimental exitosa y equilibrada en una sociedad de
consumo, se han visto drásticamente disminuidas y
como consecuencia, surge una mentalidad crítica
que busca alternativas a la evidente atrocidad que la
humanidad esta cometiendo consigo misma y con la
naturaleza.

161
Este libro presenta la situación vivida y los
pensamientos que llevan a escribir un diario que
poco a poco se convirtió en un manual para obtener
una filosofía de vida, para entender el verdadero
papel del ser humano, para aprender a hacer frente
al aparente aislamiento de la conciencia encerrada
en un cuerpo con fecha de caducidad. Encontrando
una forma de liberar la mente de la opresión social y
mediática que se vive a través de la reflexión. Ahora
esa filosofía tiene formato y puede servir de guía
para otras personas, de cualquier edad, raza, sexo o
condición social. No importa si se es creyente o no,
siempre se puede aprender acerca de las cuestiones
que se plantean en este libro.

Participa y desarrolla tu conciencia en:


fb.me/concienciayrealidadoficial

Documento sujeto al Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el


que se aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual,
regularizando, aclarando y armonizando las disposiciones legales vigentes
sobre la materia. http://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1996-8930

162