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Dr.

Kléver Silva Zaldumbide


MEDICO ACUPUNTURISTA
Doctor en Medicina y Cirugía en la Universidad Central del Ecuador
Especialización de dos años de postgrado en la República de China en
ACUPUNTURA Y MOXIBUSTIÓN

El lado oscuro de la Medicina


Quiero compartirles un tema sobre algo de lo que muy pocas veces se habla,
y por su capital importancia, nos ocupará un buen espacio y tiempo para
desmenuzarlo. Análisis que nos hará comprender porque hay una cadena de
maltrato y mal servicio en el área médica hospitalaria. Pensamos a veces
que no es nuestro problema hasta que nuestro propio hijo o un familiar muy
cercano está involucrado en el mundo médico. Además, en algún momento
nos tocará hacer el roll de pacientes.
Los factores son incontables, pero les quiero compartir unas pequeñas
reflexiones hechas por un joven colega ecuatoriano:
“Imaginemos que salimos a farrear un sábado por la noche y para regresar a
casa llamamos un taxi y cuando éste llega, justo antes de subirnos a él, nos
damos cuenta que el aliento del conductor huele a cantina, está desarreglado
y sus ojos rojos, está claramente borracho… ¿Nos subiríamos en ese taxi? El
límite máximo de alcoholemia en el ecuador para manejar es de 0.3 gr/l. de
sangre o sea un par de copas de vino o una cerveza, más estrictos que Francia,
Bélgica o Reino Unido que es de 0.5 a 0.8. Eso está bien porque todos
conocemos los peligros de manejar bajo los efectos del alcohol. Ahora bien,
cambiemos de escenario, nuestro hijo de 8 años presenta desde la mañana un
dolor de barriga que ha ido intensificándose a lo largo del día, le
automedicamos y esperamos que mejore, pero no, para la madrugada el dolor
se ha vuelto insoportable así que lo llevamos a la emergencia del hospital.
Luego de los benditos trámites y de la espera recibe atención médica, luego
de un par de exámenes los médicos nos informan que se trata de una
apendicitis y que es necesario operar. El tiempo es oro, son las 4 de la mañana.
¿Firmaríamos los documentos autorizando la operación de nuestro hijo en el
sistema de salud del Ecuador dónde lo más probable es que los médicos que
lo atendieron se encuentren sin dormir entre 20 a 32 horas? Conozcamos
que existe una enorme cantidad de evidencia científica que demuestra que los
efectos de la deprivación de sueño sobre nuestro cerebro son
equivalentes o incluso mayores a los del consumo de alcohol. Todas
nuestras habilidades cognitivas, memoria, atención, motricidad, capacidad y
velocidad de respuesta se ven muy afectadas. Tantas horas sin dormir son
equivalentes a superar el límite máximo de alcoholemia permitido para
manejar de Reino Unido y el médico no va a manejar, el médico va a ¡operar
a nuestro hijo!
Entonces, hablar acerca del maltrato del que somos víctimas los médicos en
el sistema de educación y práctica médica vigente me parece súper relevante
porque, evidentemente, que no solamente afecta a los profesionales de la
salud, pues un médico que ha sido maltratado transmitirá esa violencia
y ese maltrato a su paciente, se vuelve incapaz de proveer la mejor atención
y el mejor cuidado posibles.
Artículos en revisiones sistemáticas acerca del maltrato al estudiante de
medicina de pre y posgrado en La Gaceta Médica de México o aquí mismo en
Ecuador con estudios realizados con cerca de un millar de alumnos realizado
por investigadores de la Universidad de las Américas (UDLA) reflejan que el
98% de estudiantes de Medicina son víctimas de maltrato durante su
formación, la violencia está naturalizada en la carrera y está relacionada con
el nivel jerárquico que se maneja en la carrera médica en general. La primera
fuente de agresiones proviene de los docentes y las mujeres que son las más
agredidas, 48% de ellas han enfrentado insinuaciones o acoso sexual y haber
recibido algún comentario ofensivo relacionado a su género.
El origen de este problema es justamente el modelo formativo, el sistema
sigue siendo el mismo desde tiempos remotos, estamos hablando de
un sistema médico que no forma, sino que deforma”. “Los médicos
(docentes) están pensando que un estudiante que no resiste a este tipo de
maltratos o que reclama por ellos es uno que no tiene las condiciones para ser
médico. Estos estudios han mostrado el altísimo grado de naturalización del
maltrato, lo cual, además, hace que nadie investigue el asunto, porque resulta
que no es un problema, porque la carrera de Medicina es así y que los
estudiantes tienen que resistir y sobrevivir la carrera, cuando en realidad
tendrían que enamorarse y disfrutarla.
Hay que recalcar que las agresiones con respecto a la jerarquía organizacional
son en todas las direcciones, vertical de arriba a abajo, desde los médicos
tratantes, docentes hacia el médico residente y de éste hacia el estudiante de
pregrado etc. De abajo hacia arriba, los que deberían ser subordinados
enfermeras y auxiliares de enfermería se aprovechan de que el estudiante es
novato y les gritan o les observan todo haciéndoles sentir que todo hacen mal
en vez de colaborar enseñándoles las cuestiones administrativas de los
centros de salud. Y horizontalmente entre compañeros tratando de
destacarse opacan al otro generando rivalidad malsana, egoísmo y más
toxicidades interpersonales.
Aquí hago un bosquejo de la estructura delmaltrato:

Entonces…¿cuál es el problema? resumiremos en 5 puntos aunque en


realidad son muchos más y todos están fuertemente interconectados…
queridos lectores, bienvenidos al lado oscuro de la medicina:
- El primer punto es el horario y el estilo de vida hospitalaria. Cuando
observamos memes que pretenden ser graciosos con el antes y el después de
una guardia o llamado turno, detrás de éstos se esconde una preocupante
realidad. Por ejemplo, el año de Internado Rotativo que, a veces, se realiza en
hospitales cuya sala de partos o sala de emergencias se llena más que el trole
de Quito en hora pico en un día lluvioso, una semana común y corriente de
labores tiene entre 80 a 100 horas de trabajo con turnos de trabajo de hasta
32 horas seguidas cada tercer o cuarto día y ningún fin de semana
completamente libre. ¿Sabían ustedes que la deprivación de sueño está
legalmente reconocida por varios países como una forma de tortura? pero
para muchos médicos es un muy peligroso estilo de vida”.

Científicos de la Universidad de Harvard investigaron y compararon la tasa


de errores cometidos por médicos que llevaban trabajando más de 24 horas
seguidas y médicos a los que se le estuvo permitido trabajar como máximo 12
horas seguidas y encontraron que los médicos con los turnos prolongados
de trabajo cometieron un 36% más de errores graves que los otros
médicos. Además de haber doble de riesgo de sufrir pinchazos y cortaduras
en procedimientos médicos con alto riesgo de contagio de enfermedades, la
falta crónica de horas de sueño tiene tasas muchísimo más altas de diabetes e
hipertensión. Provoca fatiga, irritabilidad, cambios de humor y
comportamiento de búsqueda de riesgos y adicciones desde el café que se
vuelve casi una necesidad.

- El segundo punto es el sistema de jerarquías dónde la educación médica


tradicional constituye una cadena destructiva muy bien establecida, en vez
de enseñar al estudiante se lo castiga psicológicamente diciendo que no
sabe nada, se lo somete a un sistema de disciplina que se imparte mediante
castigos como por ejemplo comprarle la merienda a todo el personal que está
de servicio esa noche en la guardia en el mejor de los casos o doblando guardia
en el peor de los casos, y si es que te equivocaste, no te preocupes, siempre y
cuando tengas a alguien inferior a ti a quien echarle la culpa. Dentro de un
hospital nos desarrollamos como médicos en un ambiente gracias al cual
queremos ya ser grandes para poder vengarnos, el típico “así como yo sufrí
todos tienen que sufrir”. Aflora ya desde estudiantes el sentido de
competencia malsana, las envidias y los egoísmos.

- El tercer punto es el difícil manejo emocional ya que si es que tomamos


como propios los problemas angustias y preocupaciones de nuestros
pacientes o de sus familiares en menos de un mes habremos llorado más de
lo que creíamos humanamente posible llorar, si por el contrario nos
despegamos completamente de esa realidad nos volvemos los médicos fríos
e indolentes, los desgraciados que tratan a sus pacientes como si fueran
objetos. Tenemos que llevar a cabo el acto más delicado de equilibrismo y ya
se imaginarán lo emocionalmente agotador que eso puede ser.

- Como cuarto punto y ahora que he mencionado a médicos que tratan a sus
pacientes como si fueran objetos… ¿sabían ustedes que para el ministerio de
salud pública un buen médico es aquel que atiende un paciente cada 20
minutos para así cumplir con el estándar predeterminado de productividad?
estamos frente a un sistema que valora muchísimo más la velocidad de la
atención médica que la calidad de la misma.

El quinto punto, llamado el síndrome del “todos avanzan menos yo”, mis
compañeros de colegio que habían estudiado otras carreras se graduaban
emprendían negocios se casaban viajaban, disfrutaban su vida, mientras tanto
mi vida entera giraba en torno a lo que el hospital necesitaba de mí. Son, más
o menos, 5 años de estudios universitarios, un año de internado rotativo,
un año de medicatura rural, 3 a 5 años de especialidad dependiendo de
ésta y 2 a 3 años de subespecialidad y así. Muchos médicos incluso alardean
acerca de las pérdidas y sacrificios que han tenido que sufrir en su vida solo
para tener que favorecer su carrera profesional, sacrificar su salud, su familia,
sus amigos y sus intereses no profesionales sólo para favorecer su carrera…

Realmente se sorprenderán si es que les cuento que entre el 10 al 60 por


ciento de médicos y estudiantes de medicina a nivel mundial sufre de
depresión con síntomas que incluyen la ideación suicida. Cada año,
solamente en E.U., 400 médicos o estudiantes de medicina se suicidan, es el
equivalente a toda una facultad de medicina. De todos los profesionales de
salud con problemas psicológicos o emocionales menos de la mitad busca
ayuda profesional, es como decía una colega: “es la máxima ironía, es como
encontrarte con un zapatero descalzo”
Ahora bien, aquí es donde esto se pone realmente interesante porque no
es solo cuestión de quejarse, quiero que cierres tus ojos y que te imagines al
médico ideal, tan perfecto como lo supones…educado, muy culto, se nota que
está muy actualizado, te explica con paciencia y te orienta educativamente
acerca de tu problema con palabras que puedas entender, es modesto, muy
conversador, resuelve todos tus problemas y todas tus inquietudes, es cálido
te sonríe mucho, no cobra caro y es muy bueno…ah! y de “yapa” es guapo…ja
ja ja…Habrás comprobado que ni de lejos se asemeja al arrogante, engreído y
vanidoso médico que a veces te atiende. Con el éxito, como “bañado en
bronce”, se crece y hasta cambia el tono de su voz, ahora es más sofisticado,
de pocas palabras y alejado de ti por si acaso se vaya a ensuciar su terno
italiano, es “carero”, impositivo, pronosticador con tinte negativista, frío,
determinante, con aire dictatorial tiende a destruir tu esperanza siguiendo al
pie de la letra lo que dicen los libros sin lograr entender que la Medicina es la
ciencia de la probabilidad, de la incertidumbre, y que, por tanto, nada es
definitivo…los libros son tan solo referencias de lo más probable.
Nosotros cuando estamos enfermos, al igual que muchas especies,
necesitamos que nuestro sanador se cerque con su calor humano ya que es
allí cuando nos sentimos vulnerables, cuando estamos enfermos queremos
sentirnos protegidos queremos sentirnos en los brazos de un superhéroe y
cualquier realidad que caiga incluso un poco por debajo de esa fantasía
resulta ser una enorme decepción. Una enfermedad, aunque no sea tan grave
puede hacer que una persona vea su vida entera pasar frente a sus ojos.
Como pacientes y familiares o conocidos somos parte de la solución, quizás la
tenemos en nuestras manos, es en verdad sencilla, es una sola palabra, se
llama empatía y que es la capacidad de experimentar objetivamente una
realidad ajena a la tuya, la capacidad de ponerse en los zapatos de otra
persona. Sin embargo, la empatía empieza cundo tratamos de ser sinceros y
transparentes yo no puedo sentir lo que tú estás sintiendo si es que tú
activamente intentas ocultarlo de mí. Los problemas empiezan a solucionarse
cuando se visibilizan en el caso de la medicina cuando el lado oscuro sale a la
luz. Lo chévere de esta filosofía es que puede aplicarse para cualquier
problema que puedan estar teniendo en sus vidas tu jefe que no deja de joder,
tu vecina que sigue dejando que su perro dañe tu jardín, tu novio que estás
casi segura que te está poniendo los cachos.
Como vemos los problemas no lo queremos tener por eso que cuando alguien
exteriorizó sus problemas ante ti escúchalo, empatiza. Si tienes tal vez en la
familia algún ser querido que es médico o que está intentando convertirse en
uno te recomiendo, de vez en cuando, que reemplaces el mensaje de whatsapp
pidiendo que te diagnostique algo o que te firme un certificado para faltar al
trabajo, por una invitación para salir a comer para tomar un café para
conversar, pregúntale cómo está, cómo se siente, si no le miras a los ojos será
difícil saber que le pasa porque nos han entrenado en el inútil arte de
esconder nuestros sentimientos porque nos han enseñado que eso es para
débiles. Llévenle comida a la guardia, sean empáticos…
Volviendo al inicio apuesto a que ninguno de ustedes se hubiera subido al taxi
conducido por el borracho, es más, más de uno de ustedes hubiera pensado
en llamar a la policía para hacer que lo detenga. A los chóferes les pedimos
que si se sienten cansados en la carretera se detengan y descansen unos
momentos, ¿Por qué entonces nos parece socialmente aceptado
compartir fotos como esta en redes sociales con el siguiente enunciado?
¡Qué descaro, estamos conscientes de que este trabajo es cansado, pero tienen
la obligación de cumplir con sus responsabilidades, hay decenas de enfermos
que necesitan los cuidados en cualquier momento!

Esta foto de una médica dormida sentada en una estación de enfermería fue
tomada en un hospital público de México a las 3 de la mañana y fue un hecho
afortunado porque activó una reacción en cadena de parte de médicos y
estudiantes de medicina de toda Latinoamérica, el hashtag #yotambiénme
dormí se hizo viral y fue tendencia por meses.
Nos falta empatía, un médico cansado irritable descuidado apurado es el
resultado de un sistema de salud que no está funcionando. Todos podemos
ayudar, un médico bien cuidado perfectamente puede ser el superhéroe que
todos necesitamos. En cuanto a mí, cuando terminé mi año de internado
rotativo, supe que hasta no ver considerables cambios en esta oxidada y
malintencionada maquinaria no me obligaría a vivir ni un solo día más de
vida hospitalaria”
Ojalá mis ojos puedan ver algún día el cambio en esta estructura “educativa”
a semejanza de la milicia, no es más que una cadena de revanchas, una fábrica
de resentidos…
¡Enseñen en vez de maltratar y ridiculizar al estudiante!
¡Se nota una urgente e inminente necesidad de incorporar ciencias
como la psicología, la filosofía y la sociología de una manera
contundente y profunda en el pensum de formación del médico
para poder cambiar estas mentes arrogantes y poco empáticas!