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OTRA VEZ EN MATRIX

DE VUELTA A LO COTIDIANO
TRÁS LA EXPERIENCIA CON ENTEÓGENOS

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

www.autopoiesis.es
Título original: OTRA VEZ EN MATRIX.

Copyright © 2015 José Luis López Delgado.


© De la presente edición: José Luis López Delgado.

ISBN: 978-84-16316-29-8

Para contactar con el autor: comala2013@yahoo.es

Todos los d ere ch os reser v ados . No es t á per m it ida la


reproducción total ni parcial de este libro, ni la recopilación en un
sistema informático, ni la transmisión por medios electrónicos,
mecánicos, por fotocopias, por registro o por otros métodos,
salvo de breves extractos a efectos de reseña, sin la autorización
previa y por escrito del editor o el propietario del copyright.
Gracias a Celia Domene
«Lo que se sana en el interior,
no se manifiesta en el exterior.»
C. G. Jung.

«El dolor no es más que la rotura del


caparazón de nuestro entendimiento.»
Khalil Gibran

«La vida no es un problema


que deba resolverse
sino un misterio que hay que vivir.»
Joe Ripley Caldwell
ÍNDICE
PRÓLOGO.........................................................................................................8
1. DE VUELTA A MATRIX
1.01. Introducción............................................................................................10
1.02. De vuelta a lo cotidiano........................................................................12
1.03. Autopoiesis............................................................................................14
1.04. Aterriza como puedas...........................................................................15
1.05. La intención del viaje.............................................................................16
1.06. Perdidos en el hiperespacio.................................................................18
1.07. Lete: El río del olvido................................................................................19
1.08. Las expectativas: Fuegos artificiales.................................................20
1.09. Enfrentando la sombra psicológica: La noche oscura del alma.....23
1.10. El papel del miedo...................................................................................26
1 . 1 1 . El asunto de las revelaciones...............................................................28
1.12. Efectos posteriores.................................................................................30
1.13. Si no se tiene ningún tipo de experiencia durante el trance..........37
1.14. Huir de Matrix: Juegos del ego.............................................................38
1.15. Repetición de una experiencia .............................................................40
1.16. Mapas de la conciencia..........................................................................41
1.18. Guías y maestros....................................................................................43

2. CONCLUSIÓN
2.01. Recordándonos a nosotros mismos.................................................46
2.02. Las palabras mágicas: Aceptación y confianza...........................47
2.03. Vivir de manera sagrada.......................................................................51
2.04. El proceso de integración......................................................................52
2.05. Consejos para viajeros..........................................................................52
2.06. A modo de despedida...........................................................................59

NOTAS.............................................................................................................61

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA........................................................62
PRÓLOGO
Tomando prestada la metáfora cinematográfica de
la película Matrix1 –cuya idea principal es que vivimos
atrapados en una realidad completamente ilusoria– expongo
en esta pequeña obra el papel de los enteógenos2 como ayuda
para ver más allá de la realidad tangible.

L os enteógenos ac túan como cat alizadores


desencadenando un intenso proceso de expansión de la
conciencia3. Esta gran ampliación de la conciencia nos ofrece
un cambio radical de perspectivas, que pueden ayudar a ver
matrix de otras maneras e incluso desconectarte de la propia
matrix.

Escribí esta pequeña guía como ayuda para sortear


los escollos que se encuentran en el camino de evolución
personal a través de los enteógenos. La idea es que pueda
llevarse en la mochila o en el bolsillo. Mi objetivo es facilitar
el camino, en este caso, ayudar a la integración en lo cotidiano
tras un trance con enteógenos.

Esta guía te ayudará a reforzar el sentido común, a ser


más consciente de ti mismo y a estar mejor preparado para
tomar decisiones sólidas.

La guía contiene buenos y prácticos consejos recopilados


a lo largo de más de veinte años de experiencia e investigación
personal, pero su objetivo principal es conducirte hasta la

8
mejor orientación que puedas encontrar: la que surge de tu
propia experiencia e introspección.

Este pequeño libro te ayudará a:


• Disipar tu confusión y aclarar tus dudas.
• Descubrir tus verdades personales mientras avanzas
hacia la Verdad Última.
• Enfocar nuevas perspectivas.
• Encontrar inspiración y adquirir nuevos recursos para
continuar por tu sendero con plenitud y claridad.
• Saber más de ti mismo y de tus necesidades
más profundas.
• Integrar tu experiencia enteogénica en tu vida cotidiana.

La búsqueda espiritual ha dejado ya de ser propiedad


exclusiva de las religiones organizadas. Y aquello que
promete la vida espiritual (paz, alegría, amor, sabiduría,
libertad, conexión con lo Divino) ciertamente es muy real.
Es asequible, y el camino es más sencillo y directo de lo que
te han hecho creer y también más arduo y desconcertante de
lo que a menudo se afirma.

Creo que, a lo largo del camino que conduce hasta


la libertad, todo el mundo tropieza tanto con su propia
sombra personal (es decir, con aquellos aspectos del ego4
que son temidos y reprimidos), como con el lado oscuro e
idealizado o distorsionado de la espiritualidad. Porque el
camino moviliza algunos de nuestros deseos y miedos más
profundamente arraigados.

9
DE VUELTA A MATRIX
1
1.01. Introducción
Si durante siglos las plantas enteógenas han sido
reverenciadas por la mayoría de las culturas a lo largo de la
historia de la humanidad, ha ocurrido que a medida que las
civilizaciones han llegado a su apogeo, han perdido sus cultos
sagrados, prohibiéndolos, castigándolos y relegándolos
al olvido. Esta desconexión con lo sagrado ha propiciado
la caída de todos estos imperios ya sumidos en una visión
egoísta y egocéntrica.

El sistema social que impera en occidente –basado en la


ciencia y la razón– actúa como un ente que se alimenta de
las personas que se comportan como engranajes ciegos y
mecánicos. El sistema siempre ha demonizado todo aquello
que libera al individuo de su civilizada y confortable jaula,
impidiendo que las personas tomen realmente decisiones
por ellas mismas, en definitiva, que ejerzan verdaderamente
su libertad como seres humanos.

10
Es evidente que la sociedad actual se encuentra en la
cuerda floja, muy lejos de la naturaleza y de lo sagrado.
No obstante, tenemos la oportunidad de experimentar
fácilmente con gran cantidad de sustancias entéogenas. Esta
fácil accesibilidad suele estar desprovista de la información,
preparación y el contexto adecuados para que la experiencia
sea lo más fructífera posible. Por tal motivo, apoyo el uso
de enteógenos como herramienta de desarrollo personal y
ofrezco mi visión y experiencia en dicho campo.

Las experiencias con enteógenos producen profundos


cambios internos y nos abren a nuevas perspectivas para
entendernos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea.
Son un instrumento, una herramienta de inestimable valor a
la hora de emprender un trabajo interior de autodesarrollo
y autoconocimiento. De ahí que la finalidad del consumo
de plantas enteógenas o de sus respectivos alcaloides sea
conseguir determinadas alteraciones de la conciencia. Salir
de la matrix.

Las culturas ancestrales poseen un conjunto coherente


de tradiciones sagradas, una «concepción de la realidad». Su
historia, su tradición sagrada –la mitología– cuenta cómo
las cosas han venido a ser y muestra actitudes y conductas
para poder experimentar y mantener vivos los mitos. Como
ocurre con los propios mitos, que siempre están marcados
por un ciclo de muerte-renacimiento, los dioses, semidioses
y héroes, nos revelan en sus historias nuestra propia historia,
nuestro propio mundo interno.

11
Para acceder a los más profundos misterios de estas
tradiciones se requería pasar por un proceso de iniciación.
Esta iniciación no trataba solamente de una instrucción
en el mero sentido de la palabra, el neófito sólo llegaba a
hacerse digno de la enseñanza sagrada a través de una ardua
preparación espiritual.

Y son los chamanes los maestros que han sido iniciados en


el empleo de la botánica sagrada, son los transmisores de una
concepción ampliada del mundo gracias a los enteógenos.

1.02. De vuelta a lo cotidiano

A raíz del profundo trance5 vivido con los enteógenos


se despierta una intensa necesidad de integrar en la vida
cotidiana lo descubierto durante estas experiencias.
Independientemente de las particularidades de su
experiencia muchas personas después de un trance con
enteógenos se enfrentan a las mismas cuestiones básicas de
siempre y que ahora precisan de una respuesta inmediata.

Creencias y actitudes que antes tejían nuestro camino


quizás ahora nos llevan a estrechos callejones de paradojas
y ambigüedades. Se despierta la necesidad de compartir las
experiencias vividas y las nuevas dimensiones del Ser6 recién
descubiertas con otras personas que lo puedan entender y
respetar. El rechazo generalizado en la sociedad actual a la
toma de sustancias modificadoras de la conciencia puede
provocar que no se pueda contar la experiencia sin ser

12
juzgado como loco, enfermo, drogadicto, etc. Esto lleva a
que si se comenta a personas no adecuadas nos podemos
encontrar con una actitud de rechazo o falta de comprensión.
Si la familia, amigos o terapeutas no comprenden el potencial
curativo de esas vivencias, pueden no considerarlas como
válidas y preocuparse por el estado de la persona. Si ésta
se deja influir por esos juicios, puede aumentar las dudas e
invalidar su propia experiencia.

En caso de tener dudas, lo mejor es consultar al guía que


ha dirigido la experiencia. Practicar técnicas de meditación o
tener un maestro espiritual, es algo muy recomendable para
el correcto desarrollo de autoconocimiento a través de las
plantas enteógenas. Los chamanes, y más concretamente los
que se desenvuelven en el ámbito de las plantas enteógenas
han requerido un largo y duro entrenamiento para alcanzar
su condición de chamanes.

Por lo tanto, el primer paso para entender la experiencia,


por paradójico que parezca, es no analizar lo que ha sucedido,
al menos de momento. No hay que intentar racionalizar
la experiencia a toda prisa y a toda costa. Después de la
disolución de las propias estructuras mentales que conlleva
cada experiencia enteogénica, se da un proceso natural y
espontáneo de autoconstrucción, la denominada autopoiesis.
No se debe interpretar, ni en clave psicológica, ni en clave
médica, ni de ningún otro tipo. Tan sólo observar lo que ha
sucedido y sentir sin juzgar el estado actual en que uno se
encuentra.

13
El segundo paso consiste en establecer un puente entre la
experiencia o mundo subjetivo y el mundo físico u objetivo.
Para ello lo mejor es expresarlo con palabras, con un dibujo,
una melodía o cualquier otra forma de expresión. De
entrada, se trata de detenerse a observar las consecuencias
del trance en uno y simplemente plasmarlo.

En otras palabras, lo más recomendable es confiar en el


propio proceso vivido, y en que la experiencia ha sido útil,
buscar información que refuerce o mantenga la experiencia
viva y plasmarlo artísticamente.

1.03. Autopoiesis

En una primera fase tras la experiencia, es importante no


dejarse arrastrar por los malos hábitos mentales anteriores.
Es necesario persistir implacablemente para que ninguna
circunstancia enturbie el proceso autopoiético. Es muy fácil
desviarse de nuevo hacia los antiguos hábitos (emocionales,
mentales, rutinas, etc.) que han constituido la vida de una
persona hasta el momento.

La principal sugerencia que se puede hacer durante el


proceso autopoiético, que al principio puede ocasionar
cierta inestabilidad, es: Confía en el propio proceso natural
sin tratar de buscar nuevas seguridades rápidas mediante
estimulantes, alimentos, televisión, etc. Tan sólo hay que
estar abierto y confiar en la capacidad de ordenamiento
natural y armónico de la propia naturaleza humana. Hay que

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permitir que el equilibrio se restablezca por sí mismo. Por
eso es fundamental observarse y permanecer conscientes
para no dejarse arrastrar por los antiguos hábitos.

En las experiencias con enteógenos se entiende que el


proceso de sanación equivale al proceso de completar, de
llegar a ser alguien íntegro y completo. Este hecho posee una
naturaleza espiritual y sagrada para el ser humano, ya que
significa la búsqueda de la unidad, del Uno del que hablan
y buscan todas las grandes vías espirituales. Es el proceso de
individuación del que hablaba C. G. Jung.

1.04. Aterriza como puedas

Al igual que las naves espaciales son lanzadas al espacio


en unas condiciones muy específicas, la toma de plantas
enteógenas requiere también de unas condiciones muy
determinadas.

Se trata de un viaje hacia el interior de uno mismo, hacia


espacios sutiles, hacia otras dimensiones donde la física
que conocemos no funciona y rigen leyes propias. Para ello,
debemos tener muy en cuenta lo que se denomina el «set»
(predisposición y preparación) y el «setting» (entorno y
contexto) del viajero.

La intensidad no sólo dependerá de la calidad del


enteógeno que se utilice, sino también de los participantes y
del guía que dirija la experiencia.

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El contexto (setting) y las condiciones personales (set)
en que se realizó la experiencia determinan en gran medida
el proceso de integración. Las experiencias con enteógenos
suelen tener cuatro propósitos fundamentales (en ocasiones
se solapan varios):
1. Lúdico
2. Psiconáutico
3. Terapéutico
4. Sagrado

Dependiendo de la intención con la cual se haya


participado en la experiencia, el trance tendrá sus matices
pertinentes y éstos influirán poderosamente en la vueta a la
realidad cotidiana, matrix. Continuando con el símil de las
naves espaciales, se hace obvio que el ámbito del aterizaje
es también de vital importancia. Por lo que también es muy
recomendable cuidar el contexto para una satisfactoria
integración de la experiencia.

1.05. La intención del viaje

Es muy importante tener una intención o propósito bien


definido al acceder al viaje interior con enteógenos. De no ser
así se puede ir a la deriva, sin rumbo y sin que se experimente
algo realmente significativo. Sin propósito es muy común
perderse en divagaciones y sinsentidos. Este propósito es
una orientación previa, una vez empezada la experiencia
sólo hay que fluir y no intentar dirigir o controlar lo que

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suceda. El propósito o intención del viaje se mostrará tarde
o temprano como una intuitiva revelación, una sensación de
resolución de algún conflicto interno o una vivencia de dar
un salto cuántico en el desarrollo de tu vida. Aunque resulte
paradójico, se trata de definir un objetivo pero sin forjarse
expectativas de ningún tipo.

Es recomendable abrigar una clara intención de trascender


nuestra zona de confort para conectar con nuestra parte
más pura y sagrada. El ego siempre se resiste y se aferra a la
estabilidad o aparente seguridad de lo conocido y tangible.
En esta sociedad industrializada lo sagrado es ignorado, está
totalmente desprestigiado y forma parte de lo desconocido
o repudiado para la mayoría de las personas, y esto mismo
contribuye a alimentar nuestra resistencia a trascender la
realidad cotidiana.

Por otra parte, se debería evitar una idea previa


demasiado estricta de la experiencia, ya que a la larga
sólo puede influir sobre la trayectoria del viaje generando
erróneas expectativas. Esta incapacidad para alcanzar un
objetivo rígidamente establecido terminará por resultar
innecesariamente frustrante y desalentadora. Por lo que
creará una desestabilización en el camino de regreso a lo
cotidiano.

Es el sentido, el dotar de significado a todo lo que


acontece en nuestra vida lo que da orientación en el día a
día y no el querer tener todo bajo control. Aceptar el aquí
y ahora en cualquier estado de conciencia es la clave que

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nos proporcionara sentido en la vida y se desvelará una
dirección, un camino único para cada uno.

1.06. Perdidos en el hiperespacio

Hay que tener muy claro que la decisión de experimentar


con enteógenos es personal y no ha de ser el resultado de
influencias de terceros. Se necesita una firme determinación
de responsabilizarse de uno mismo y tener una actitud de
valor, voluntad, inquietud, deseo de búsqueda, trascendencia
y evolución.

El contexto y las condiciones personales en que se realizó


la experiencia determinan en gran medida el desarrollo del
proceso de integración posterior a la experiencia.

Ciertamente el ámbito de lo espiritual y los mundos


arquetípicos son fuentes de poderosas energías mucho
más potentes que aquellas a las que está acostumbrada
la conciencia ordinaria. Cuando el individuo comienza a
recibir tal flujo de energía, el ego a menudo se desequilibra y
cae en una gran confusión.

Siempre que no se dispone de la suficiente preparación,


surge la duda de si fue real lo que se percibió o si era simple
imaginación. Si todo fue una locura, una alucinación o si
todo fue un mero espectáculo para los sentidos.

Cuando esto sucede, el ego pierde su base y, en lugar


de soltarse con plenitud a lo desconocido, a una nueva
18
perspectiva de la vida, sale disparado rápidamente
intentando encontrar un modo de interpretar lo que está
ocurriendo y así apropiarse de la experiencia para su propio
uso y mantener el control. Una manera de hacer esto es
suponer que tales experiencias le pertenecen. Aunque las
experiencias le resultan poco familiares, el ego se expande,
fagocita la experiencia y así se hincha abarcando más que
antes pero sin haber trascendido o cambiado nada, cuando
lo idóneo es soltar, o, dicho de otro modo morir para renacer.

En otros casos, ocurre justamente todo lo contrario, el


ego rechaza la experiencia por ser caótica, difusa, dolorosa
o incomprensible y huye de ella hasta afirmar que la
experiencia no fue suya.

1.07. Lete: El río del olvido

En algunas ocasiones, al poco tiempo de vivir una


experiencia con enteógenos, prácticamente parece que lo
vivido se pierde en el olvido. Todo vuelve a la normalidad
como por arte de magia y parece que la puerta al mundo
interno se cierra permanentemente. En algunas ocasiones
suele ocurrir que la información que se ha recibido ha sido
muy intensa, abrumadora o muy difícil de asimilar para
nuestro ego. Todo ese material que ha emergido del mundo
interno se irá filtrando lentamente para su integración.
Esto se podrá ir viendo en el contenido de los sueños, las
sincronicidades que se perciban en lo cotidiano y la actitud
con uno mismo y con todo lo que nos rodea.

19
Por dicho motivo, como ya he mencionado anteriormente,
es de gran importancia plasmar la experiencia artísticamente,
así se crea un puente entre el mundo interno (experiencia) y
el mundo físico (manifestación).

La ilusión de matrix es persistente y sus puertas se


cierran si no ponemos conciencia en nuestro día a día. En
la mitología griega el río Lete hacía de barrera –el olvido–
entre el mundo físico y el mundo invisible.

1.08. Lasexpectativas:
Fuegos artificiales
Uno de los escollos más habituales suele estar en pensar:
«Tengo que hacer que vuelva esta experiencia» o «No quiero
volver a tener una experiencia así». Esto se convierte en un
obstáculo para el propio desarrollo personal, el ego quiere de
nuevo tener el control.

Las propias expectativas y juicios son un gran


impedimento, ya que pueden distorsionar lo que realmente
se ha experimentado, y de no cumplirse pueden provocar
desilusión y frustración.

Es importante tener en cuenta que el hecho de que


alguien crea que ha contactado con un ángel, canalizado a
un ser superior o viajado por el plano astral, no significa que

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necesariamente haya ocurrido. Tales ámbitos son muy reales,
pero pueden también ser fácilmente imaginados y creados.
Es más, estas experiencias pueden ser interpretadas como
si fuesen la iluminación y a veces se buscan obsesivamente,
cuando probablemente han surgido en el campo de la mente
dual y no tienen nada que ver con la trascendencia de los
niveles transpersonales o espirituales.

Podemos decir que en ocasiones la experiencia es una


proyección del inconsciente, o una creación o fantasía mental.
En otras ocasiones se tratará de una realidad donde todo era
tal cual se ha percibido (en los niveles más profundos se
tiene la certeza absoluta de vivir una experiencia genuina),
pero en las experiencias con enteógenos es frecuente que
ocurran ambas cosas.

Para muchas personas, especialmente para quienes no


están familiarizados con experiencias místicas, resulta
devastador el momento en que dicha experiencia se disipa.
Tanto, que lo normal es que intenten aferrarse a cada residuo
de la experiencia. No obstante, el proceso de aceptar que una
vivencia mística se ha difuminado es diferente en cada caso
y depende de muchos factores.

  Pero hay que tener en cuenta que cuando una


experiencia es «positiva», –un aplazamiento de nuestro
sufrimiento–, se la quiere poseer, de modo que se la captura,
se la enjaula y se le pone una etiqueta: «La maravillosa
experiencia mística que he tenido». Lo cierto es que la
continua práctica en la experimentación de diferentes

21
estados de conciencia incrementa el discernimiento y la
claridad. Para experimentar diferentes estados de conciencia
y aprender, lo recomendable es practicar con diferentes
métodos de meditación y técnicas modificadoras de la
conciencia que complementan el uso de enteógenos.

Las vivencias de estados alterados de conciencia con


carácter místico constituyen parte del crecimiento y del
desarrollo humano, es decir, del heróico viaje evolutivo en
que todos estamos inmersos. Éstos estados son indicadores
del proceso de autopoiesis. Cuando las personas no
reconocen la naturaleza de estos fenómenos, extraen todo
tipo de conclusiones acerca de ellos. A menudo concluyen
que ellos son especiales por haber tenido tales experiencias
y no es infrecuente que una persona se sienta alienada y
desconcertada, o incluso fragmentada por ellas.

Como vivimos en una cultura en la que la gente está


tan desconectada de los aspectos internos del Ser, se cree
que esas experiencias son signos de algo extraordinario o
anormal. En cambio, en muchas otras culturas, los trances
o las experiencias con estados alterados de conciencia se
consideran parte normal de la vida cotidiana.

Cada una de esas experiencias puede ser una bendición


de los dioses, incluso una indicadora señal del despertar.
Ahora bien, pueden ser igualmente el certificado de
defunción del aspirante, tentando al ego para que proclame
la experiencia como algo propio, evitando así cualquier
valor transformador y genuino. El ego es el «Maestro de la

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ilusión». Por ello hay que dejar espacio a las experiencias
internas para que florezcan, al mismo tiempo que se las
observa con toda precaución. Esta profunda observación
revela las ilusorias máscaras del ego y cómo éste se disfraza
hábilmente en nombre de la verdadera iluminación y la
auténtica liberación.

Ciertamente las energías internas son fuerzas muy


poderosas y cuando un individuo comienza a explorar este
campo suele imaginar que sus experiencias conducirán a
la iluminación. Pero la iluminación estable generalmente
es producto de toda una vida de práctica espiritual,
realizada habitualmente bajo la supervisión de un maestro
cualificado, y no de destellos efímeros o de raptos de éxtasis
momentáneos.

1.09. Enfrentando la sombra


psicológica: La noche oscura
del alma
La mayoría de la gente no tiende a pensar en las
experiencias oscuras, terroríficas o caóticas como
transformadoras, y sin embargo, muy a menudo sí lo son. En
algunas ocasiones, determinadas visiones estremecedoras,
estados de terror o un dolor profundo y devastador, son
formas de estados alterados de conciencia de carácter
transpersonal y espiritual. Son sólo nuestros estereotipos y
fantasías los que nos dicen que las experiencias místicas son
todas brillantes, gozosas y extáticas.

23
En ocasiones dichas experiencias de los inframundos
van acompañadas de notables cambios en la vida del
propio individuo y pueden producir importantes estados
de claridad. Pueden ofrecer una comprensión profunda del
sufrimiento, la impermanencia y la muerte, entre muchas
otras cosas. El hecho es que esos encuentros infernales, en
muchas ocasiones no son tan diferentes de otras formas de
experiencia mística, tal y como muestran las enseñanzas del
Bardo en la tradición del budismo tibetano.

San Juan de la Cruz escribió una guía imperecedera, cuyo


título dio nombre a estas experiencias: La Noche Oscura del
Alma. Sin embargo, las noches oscuras también contienen
luz; detrás de las nubes igual brillan las estrellas. Ya sea que
se experimente el abismo o la desolación, es momento de
esperar, confiando en que lo inevitable del cambio, a medida
que se desarrolle, traerá alivio, toma de conciencia y un
nuevo sentido. La voluntad de aceptar el dolor facilita la
transformación.

En las noches oscuras tú puedes sentir que experimentas


una especie de muerte, dado que tu identidad o tu perspectiva
acerca de la vida comienzan a ser obsoletas. Se abre un
espacio entre lo que ha sido y lo que sucederá. Este espacio
puede parecer caótico, pero las teorías contemporáneas sobre
el caos reconocen el potencial de transformación que tiene.

Cuando toda esta vorágine de emociones y percepciones


caóticas tiene sus raíces en el miedo, suele pertenecer a
niveles cercanos del inconsciente. El miedo puede surgir

24
en cualquier momento, pero es cuando uno se acerca a un
cambio de nivel cuando suele surgir con mayor intensidad.
Es normal que en un estado de trance donde se amplifican las
emociones, el miedo se experimente muy exageradamente,
ya que cada paso de nivel puede vivirse como una pequeña
muerte. Cada trauma, bloqueo o herida emocional adquirido
a lo largo de la vida son un síntoma reiterado del dolor que
nos produjo la separación de la Unidad, de lo divino, y que
resuena desde que nacemos. Y son estos mismos síntomas
los que empujan al sujeto al encuentro o búsqueda con lo
sagrado. Ellos son los que nos orientan hacia un proceso de
muerte y renacimiento, que una vez consumado produce una
integración y clarificación de la experiencia y de la misma
vida.

La raíz del miedo es el dolor primordial de la humanidad


que se manifiesta en las personas de muy distintas maneras,
siendo provocado por la ilusión de separación de la Unidad
o Flujo Universal. Esta sensación de separación es muy
dolorosa y desoladora y provoca miedo. Este miedo va
estructurando toda la personalidad -el ego- que huye
del encuentro con la esencia del Ser, donde se restablece la
conciencia de unidad. Cuando se conecta con la esencia del
Ser uno se da cuenta de que no está solo y nunca lo ha estado.
En ese instante el miedo desaparece y el ego se sana, siendo
un paso necesario para la expresión del Flujo Universal o
Espíritu.

Este dolor ancestral se manifiesta en varios tipos de miedo.


Todos los miedos son «la caída», o sea la separación de lo

25
divino, el principio del ego, la individualidad y el instinto de
supervivencia con el despliegue de todos sus mecanismos de
defensa psíquicos.

1.10. El papel del miedo

Todos los miedos proceden de ese miedo original y


ancestral que surge en el momento en el que fuimos creados
y empezamos a existir. Ese miedo primigenio nos ha ido
acompañando a lo largo de toda la historia de la humanidad,
y aunque en el pasado nos fue muy útil para la supervivencia
en el planeta, actualmente solo nos resulta útil en momentos
muy puntuales. Este miedo se manifiesta según en qué
momento y según en qué nivel de muy diferentes maneras:

- miedo a la muerte El miedo a dejar de existir, a la nada y al vacío.

- miedo a la locura El miedo a dejar de ser uno mismo o perder el


control sobre la vida.

- miedo a sentirse El miedo a parecer débil y fuera de contexto,


miedo a la transparencia y la verdad, miedo a
vulnerable desvelar la intimidad y profundidad de uno.

- miedo a lo desconocido El miedo a encontrar o ver en uno cosas


desagradables, partes con las que uno no se
identifica o desconoce que existan en su interior.

- miedo al pasado Es miedo a un pasado que uno cree que está teñido
de culpa, vergüenza o tiene enterrados traumas
emocionales.

- miedo al dolor Se trata del miedo al dolor en todos sus aspectos


tanto físicos como psicológicos.

- miedo a la soledad El miedo a estar solo y no significar nada para


nadie.

26
Estos miedos pueden desembocar en ansiedad, estrés y
otras patologías (neurosis, psicosis, etc.), pero al enfrentarnos
a ellos comprendemos que el miedo es el pasaje hacia la
valentía y la trascendencia.

Una vez que se alcanza un nuevo estado de conciencia,


antes o después surge el miedo. Pero el miedo hay que
tomarlo como una bendición, ya que a través de él podemos
avanzar y evolucionar en nuestro camino. Cuando se está
dispuesto a experimentar el miedo, uno se convierte en un
«guerrero del espíritu».

Para atravesar el miedo se necesita fe. Esta fe es la


confianza en el proceso, en el ser interior, en el guía, en la
propia vida y en el universo. Cuando surgen dudas es porque
hay algún tipo de análisis o juicio mental y ésto provoca
incertidumbre, miedo y desconfianza.

La única alternativa para deshacerse del miedo es entrar


en él, por muy intenso que sea. De esta forma se descubre
que adentrarse en el miedo es un alivio, una inyección de
coraje que ayudará cada vez más a adquirir fe y confianza
en el proceso en el que uno se halla inmerso. El proceso es
la manifestación del deseo de alinear el mundo interior con
el mundo exterior, de transformar lo profano en sagrado y
podemos encontrarlo en muchas tradiciones a lo largo del
planeta. Por ejemplo, en la cosmogonía shivaista de India
es la voluntad primordial o kamakala y en la tradición
chamánica mexicana es el intento.

27
1.11. El asunto de las revelaciones

La realidad interna es experimentada cuando se expanden


los límites de nuestra percepción cotidiana, más allá de los
sentidos físicos, haciéndonos conscientes de un mundo
interior oculto lleno de fuerzas, imágenes y experiencias
subjetivas muy personales. La realidad interna afecta nuestro
cuerpo, emociones y mente de la misma manera que la
externa. Cuando imaginamos que exprimimos un limón en
nuestra boca, en poco tiempo nuestras glándulas salivales
empezarán a trabajar.

La experiencia interna es muy real en su propio mundo y


puede producir cambios importantes en nuestras vidas.

Cuando nuestra conciencia se conecta con una realidad


trascendente, vivimos una experiencia profunda y
transformadora que nos revela una realidad espiritual, la cual
puede ponernos en contacto con el Ser Superior (la divinidad
que compartimos todos los seres humanos). Esta realidad
trascendente es llamada por los místicos «revelación». Uno
de los obstáculos con el que nos encontramos respecto a
esta realidad reside en su dificultad para ser expresada. La
revelación es el conocimiento de una realidad divina de
manera directa e inexplicable.

No siempre es fácil saber si el mensaje de tu interior


proviene de la revelación divina o de tu propio contenido
psíquico.

28
Pero existen siete características básicas de toda verdadera
revelación:

1. En la revelación no hay un aspecto contradictorio o


absurdo.
2. Siempre expresa un orden que da como resultado poder,
armonía y bondad.
3. Siempre expresa una verdad inmutable, nos habla de
principios universales.
4. Siempre nos transforma.
5. Nunca son una orden imperativa.
6. Generalmente atañen al propio individuo.
7. Tampoco habla de terceros y mucho menos de forma
despectiva, agresiva o excluyente.

La revelación habrá sido auténtica si se cumplen varios


de los puntos mencionados. De esta manera, se convierte
en una expresión viviente de la Sabiduría Eterna. La esencia
de la revelación nunca cambia, aunque la forma de su
manifestación en cada individuo puede adaptarse a las
diferentes influencias culturales a lo largo de la historia.

Cuando te sientas especialmente impaciente por actuar


de acuerdo con lo que parece ser una gran revelación,
pregúntate:
• ¿Incumple alguno de los siete puntos anteriores?
• ¿Está mi mente distorsionada por la rabia, el orgullo,
la culpa, el miedo o cualquier otro sentimiento similar?
• ¿Será que sólo quiero que sea verdad? ¿Podría ser en
realidad una ilusión, un deseo?

29
• ¿Estoy siguiendo una intuición o simplemente
un impulso?
• ¿Me gusta la idea porque alimenta mi ego?
• ¿Representa la salida más fácil? ¿Estoy siendo perezoso?
• ¿Estoy ansioso o mentalmente impaciente?
• ¿Me siento tan incómodo con la incertidumbre que me
aferro a la primera idea para aliviarme?

1.12. Efectos posteriores

Los efectos posteriores a la experiencia persistirán


durante un período que puede ir desde unas pocas horas
hasta varias semanas. Esto generalmente dependerá de la
capacidad o las herramientas de integración de la persona,
así como la propia intensidad de la experiencia que se ha
vivido. Las personas que realizan meditación u otras técnicas
de desarrollo personal suelen integrar el contenido psíquico y
energético mucho más rápidamente adaptándose con mayor
facilidad a su vida cotidiana. De hecho, cualquier técnica que
se utilice, no sólo se complementa con los enteógenos, sino
que potencia la integración y aprendizaje tras la experiencia.

1.12.01. Cambios físicos de diversa índole.


  Algunos son claramente observables y otros, la
mayoría, son más discretos. Tras la experiencia es habitual
observar somatizaciones diversas como cambios en la
expresión facial, algún cambio en la postura corporal, o
la aparición de ligeros estados gripales de limpieza por
las vías nasales. También es frecuente que enfermedades

30
de origen psicosomático y algunas patologías mejoren
tras la experiencia: asma, gastritis, cefaleas, dolores
musculares, entre otras.

  A veces aparece algún trastorno físico pasajero


que acompaña a los cambios psíquicos implícitos en
el proceso de integración posterior. Tales dolores o
molestias se deben a la propia resistencia del ego al
cambio, o bien a los procesos de limpieza psicosomática.

1.12.02. Mayor apertura y comprensión.


  Se siente uno más expandido, abierto y dispuesto
a interactuar con todo lo que le rodea. Se tiene más
empatía, lo que propicia la entrega a los demás y el
desarrollo de la compasión. No se hace necesaria la
imposición de una moralidad. Se produce una activación
del amor como forma de relación. Cuando se empieza
a amar, el respeto hacia los demás y el reconocimiento
nítido de lo ajeno aparecen de forma natural. Tras la
experiencia, los participantes suelen disfrutar de unos
valores espirituales más claros.

  Tras un trance bien integrado se experimenta una


solemne exaltación de agradecimiento a la vida. Se
experimenta gratitud y amor hacia personas concretas
(los propios padres e hijos, la pareja, amigos, maestros,
la persona que dirige la experiencia, etc.). A la vez que se
despierta un sentimiento de agradecimiento ontológico
o de carácter cósmico.

31
Se adquiere mayor tolerancia, capacidad de perdón
y benevolencia hacia los demás. Se pueden también
reducir las tendencias agresivas y mejorar la autoestima.
Se consigue mejorar la calidad general de vida, ya que
se produce una profunda conexión con otras personas y
con la naturaleza.

  Se experimenta una mayor sensibilidad e intuición.


Ya no se percibe sólo la superficie de las cosas y se
produce una reorientación del propio sistema de valores.
Las profundas experiencias con enteógenos limpian
las presiones emocionales reprimidas, permitiendo
recuperar la libertad y la paz interior, ofreciendo una
nueva perspectiva para la vida.

1.12.03. Sincronicidad.
  Se experimenta una mayor conexión con el flujo
universal. Las sincronicidades ocurren con mayor
frecuencia. Parece que todo esta interconectado y se tiene
la capacidad de identificar y observar sincronicidades
en la vida cotidiana, coincidencias que el sujeto percibe
como dotadas de sentido. De pronto, algunos hechos,
lugares, o cosas, adquieren un significado especial del
que antes carecían.

1.12.04. Sanación e integración.


 Al producirse una reestructuración interna se
restablece en cierto modo la salud, la armonía y el
equilibrio en todos los niveles. En las experiencias con
plantas maestras se persigue el encuentro profundo con

32
la esencia del Ser. Esta búsqueda activa es, en sí misma,
una acción terapéutica que activa la homeostasis natural.

1.12.05. Integración de eventos pasados no


resueltos.
  Durante las experiencias con enteógenos se inicia
un proceso que permite reabrir las heridas y huellas
emocionales que siguen virulentas, ver su contenido,
reconciliarse y perdonar. De hecho una de las principales
funciones de las experiencias es cerrar situaciones del
pasado, permitiendo así que se inicien nuevos ciclos para
la persona.

  La revisión de los lazos y valores familiares suele ser


uno de los temas centrales de las catarsis. El pasado
individual se desentierra, se limpia, se integra y queda
sanado. En los primeros años de vida, incluida la estancia
en el útero materno, es cuando se dan la mayor parte de
vivencias traumáticas, ya sea de una forma organizada
y formal o sea de forma caótica e incluso violenta. De
ahí la capital importancia de las catarsis para aclarar
los laberintos de las relaciones familiares que han
condicionado la vida del sujeto desde su origen: padre,
madre, abuelos, hermanos y tutores.

1.12.06. Gran emotividad.


  Es muy habitual que algunas emociones emerjan
muy rápidamente, ya no son reprimidas como antes.
Cada experiencia enteógena es un fractal emocional
desplegándose en el tiempo y el espacio. Se amplifican

33
todos los aspectos de la vida, haciéndose más evidente lo
que en el transcurso de lo cotidiano quedaba disimulado
o solamente intuido.

  En algunas ocasiones lo que se sentirá será un estado


de euforia en el que uno se siente más vivo y alegre, pero
también más centrado y seguro de sí mismo. Se ve la vida
con otros ojos y todo parece mágico y bello. Se descubre
la necesidad de entregarse a la vida, a cada situación, a
cada relación. Se comprende sabiamente que la vida no
da nada más que lo que cada persona esté dispuesta a
recibir de la vida.

  En cambio en otras ocasiones puede que el estado


sea de carácter depresivo. Hay personas que sienten
una ligera depresión o melancolía en los días siguientes
a las experiencias enteogénicas. Sentir un ligero estado
de tristeza no tiene connotación negativa alguna a pesar
del rechazo que genera en nuestra sociedad, donde
rápidamente se invita al triste o depresivo a frenar tal
sentimiento consumiendo fármacos antidepresivos.

  Algunas personas, después de visitar los espacios


trascendentales, se deprimen porque su vida corriente
les parece gris y poco interesante en comparación con
la luz y la liberación que han degustado. Y en otras
ocasiones se alternan ambos estados y se puede producir
una «montaña rusa» emocional que puede ir de la euforia
a la depresión.

34
1.12.07. Desorientación.
  La mente se enfrenta al desafío de clasificar toda
la información que ha recibido a raudales durante la
intensa experiencia y puede mostrarse un tanto fatigada
o confusa durante algún tiempo.

 También puede generar algo de confusión y


desasosiego el hecho de volver al mundo sólido y no
gozar de la gran libertad que se sentía durante el trance.

1.12.08. Flashback.
  Los flashbacks completos, en los que por un
momento se vuelve a vivir una experiencia enteogénica
en su totalidad, pertenecen a la categoría de efectos
extremadamente raros, al igual que otros episodios de
intensa locura o sensación de que no ha terminado el
proceso. Estos suelen ser muy poco frecuentes e indican
que la persona ya tenía un desarreglo psíquico o una
extrema sensibilidad que los enteógenos detonaron.

1.12.09. Inflación del ego (Hybris).


  Un peligro que se presenta en frecuentes ocasiones
es la inflación del ego, que puede llegar al extremo de
tomar una actitud mesiánica. Si la persona ha entrado
en contacto con lo que interpreta como Dios, Jesús,
Buda o cualquier poder divino, puede suceder que su
ego distorsione su sentido de identidad personal. Estas
personas, en estos casos, en lugar de salir de la experiencia
con la comprensión de que lo divino está dentro de todos

35
y cada uno de nosotros, se creen los elegidos y desarrollan
tendencias mesiánicas e intolerantes con los que no
creen lo mismo que ellos. No comprenden que se han
comunicado con una realidad universal potencialmente
al alcance de todos y creen que se trata de algo exclusivo.

  La inflación egóica usa muchas máscaras diferentes:


un sentido de superioridad, vanidad, autosatisfacción, un
sentimiento de ser especial, una apreciación exagerada
del propio desarrollo espiritual, orgullo por los logros
espirituales, aislamiento, o el sentimiento de que nadie
es capaz de entender su propia experiencia. Cada una de
estas máscaras está fabricada ilusoriamente desde una
perspectiva egóica.

1.12.10. Autocomplacencia.
  La autocomplacencia es otro de los peligros que acechan
algún tiempo después de haber vivido una experiencia
con enteógenos. Hay personas que se vanaglorian de
los pasos que han dado en su desarrollo, del esfuerzo
que les ha costado llegar al nivel de conciencia al que
han llegado y se convierten en seres complacidos de sí
mismos, lo cual es uno de los mayores impedimentos
para seguir avanzando en el sendero espiritual.

Algo que hay que tener muy en cuenta es que todos


los efectos posteriores a una experiencia con enteógenos
se pueden acentuar a causa del uso imprudente de drogas
psicoactivas, determinados medicamentos o hábitos
inadecuados.
36
1.13. Si
no se tiene ningún tipo de
experiencia durante el trance
En algunos casos no se tiene ningún tipo de experiencia
durante el período de trance y esto puede deberse a diferentes
causas; la teoría más generalizada es que la cantidad del
enteógeno suministrada es insuficiente en relación con la
proporción del peso corporal de la persona, pero lo cierto
es que hay personas que aun con un peso bajo y comulgar
con dosis muy altas no perciben nada en absoluto. Esto
puede ser debido a factores tanto físicos, como emocionales
o mentales. En varias tradiciones indígenas cuando una
persona no entra en la experiencia los chamanes dicen «que
la planta no le quiere», lo cual probablemente hace referencia
a personas refractarias a los enteógenos o con gran dificultad
para soltar y entregarse a la experiencia.

He podido constatar durante años que un continuo análisis


o diálogo interno, o unas exageradas expectativas antes o
durante el trance, pueden impedir que los enteógenos surtan
efecto en algunos individuos. Igualmente, si los canales
sutiles están muy bloqueados, se tiene un miedo exagerado,
o una rigidez mental muy acentuada, en ocasiones no se
percibe el más mínimo efecto.

Igualmente, una dieta inadecuada, la caracterología


corporal, alteraciones en el sueño o determinadas alteraciones
bioquímicas pueden dejar al individuo sin experiencia alguna
durante el trance con enteógenos. Son personas refractarias
a los efectos de los enteógenos. Algunas de estas personas

37
han superado su frustración al volver a tomar y conseguir
por fin apreciar los efectos de un enteógeno.

1.14. Huir de Matrix: Juegos del ego


El ego, como mera herramienta que nos posibilita
desenvolvernos en este mundo físico, teme desaparecer y por
este motivo lucha, racionaliza y huye de la experiencia a toda
costa. Al perder su férreo control vive la experiencia como
una muerte y saltan sus mecanismos de defensa.

Durante la toma de enteógenos puede ocurrir que el


ego de una persona no preparada se sienta desplazado, se
sienta morir e intente influir en la experiencia a toda costa
creando todo tipo de «juegos» o artificios para no perder
el control. Esta situación se puede manifestar con mayor o
menor intensidad mediante la aparición de algunos de los
siguientes síntomas:

• Risa o hilaridad nerviosa, que en muchas ocasiones


intenta ser contagiada a otros participantes con un
extraño humor.
• Levantarse, moverse o realizar actividades físicas de
una manera obsesiva, compulsiva o fuera de lugar.
• Tener somnolencia, hambre, o cualquier otra sensación
exagerada que atenúe o distraiga de vivir la experiencia
con plena intensidad.
• Exacerbada fantasía mental que crea un contexto
ilusorio que impide profundizar en la experiencia.

38
• Querer comunicarse o mantener un diálogo mental
toda costa.
• Continuos bucles mentales o paranoias obsesivas sin
sentido.
• Sensación de estar en una burbuja psíquica, pudiendo
llegar a una huída a un lado fragmentado de la psique.
• Una exagerada autocomplacencia, que puede indicar
que se está en una zona de confort interior y que
realmente no se ha traspasado ningún nivel, o bien
el ego se ha apropiado de la experiencia: «Estoy
experimentando este éxtasis. ¡Qué suerte tengo!»
• Repetición obsesiva de una palabra o frase, a modo
de escape o amortiguación de las emociones u otros
contenidos internos.
• E x p e r i me nt ar emociones muy extrañas o
contradictorias.

Si ha habido algunas de estas actitudes es muy probable


que no toda la experiencia se haya integrado naturalmente
y una gran cantidad de «material psíquico» se quede en una
fase latente que producirá una presión emocional, la cual
podría emerger de golpe en un momento inoportuno.

El miedo a enfrentarse a lo desconocido es útil para la


supervivencia del ego, pero es un lastre para el descubrimiento
de todo nuestro potencial como seres que aún no se conocen
en su totalidad. Seres que aún no «se recuerdan», ya que en
definitiva ese es el propósito fundamental, recordarnos a
nosotros mismos como seres divinos que hemos encarnado
para autodescubrirnos. Es el propio juego divino de la
existencia humana.
39
Igualmente, cuando la vuelta a matrix se torna gris, o sea,
si no hay aceptación, se puede decir que no hay integración.

1.15. Repetición de una experiencia

En caso de querer repetir una experiencia con enteógenos,


¿cuánto tiempo ha de transcurrir entre una toma y la
siguiente?

La única indicación válida a este respecto es que cada


persona debe observarse detenidamente y luego actuar según
su necesidad e intereses. Si siente que, por cualquier razón,
debe vivir otra experiencia enteogénica, no hay duda: debe
hacerlo. Cada persona tiene su propio ritmo de integración
y desarrollo. Otros han vivido una sola vez una experiencia
con enteógenos y no han sentido más la necesidad de
repetir. Todo está bien si es una profunda y sentida decisión
personal. Esto va en consonancia con el propósito que
se haya tenido al experimentar con enteógenos, el set y el
setting, lo más recomendable es consultar con el guía para
tener más asiduidad.

Se puede afirmar que al repetir una experiencia con


enteógenos, la principal finalidad que se busca es proseguir
el camino de creación de uno mismo o autopoiesis.
Generalmente la experiencia continúa donde se quedó la
anterior aunque la experiencia sea muy diferente. El fin
es seguir profundizando para ampliar los propios límites
existenciales, descubrir el lugar que le corresponde a

40
cada uno en el mundo y actuar en consecuencia con toda
la responsabilidad que ello implica. Se trata de hacerse
consciente y responsabilizarse de lo que es ejercer el libre
albedrío.

En algunas ocasiones, cuando ha habido una inflación


del ego, una siguiente experiencia con enteógenos puede
proporcionar el mejor antídoto contra dicha inflación, la
deflación. Se produce cuando la experiencia que ha elevado
a la persona la vuelve a poner en su sitio otra vez, y aunque
esta experiencia puede ser verdaderamente devastadora, es
un gran regalo y aquellos que la experimentan son mucho
más afortunados que quienes continúan cabalgando en la
alfombra ilusoria de la inflación, ya que ésta constituye un
mero entretenimiento para el ego.

Lo cierto es que siempre que las experiencias se realicen


en el contexto adecuado y con una actitud respetuosa, en la
mayoría de los casos la integración será relativamente rápida
y los efectos posteriores indicarán un avance positivo aunque
en principio no lo parezca.

1.16. Mapas de la conciencia

Sin duda alguna, es el testimonio de los «hombres de


conocimiento», de los chamanes –en la mayoría de los
casos anónimos– la expresión de una maravillosa sabiduría
milenaria que se ha aplicado con todo su potencial en el uso
de la botánica sagrada.

41
Son los chamanes los conservadores de los mitos, los
que recrean con sus ritos el orden del universo y transmiten
sus visiones cosmogónicas como mapas de una realidad
mutidimensional mucho más amplia que lo percibido
habitualmente.

Existe una cartografía de los mundos internos que sirve


para la comprensión del universo y de la existencia, que ha
surgido, con pequeñas variantes, una y otra vez en distintas
culturas y períodos históricos. Es lo que Aldous Huxley
denominaba «la filosofía perenne». Estos mapas se conocían
en diversas culturas desde hacía siglos e incluso milenios.
Los distintos sistemas de yoga, el vajrayana tibetano, el
shivaismo de Kashmir, el taoísmo, el sufísmo, la kábalah o
el misticismo gnóstico, son sólo unos pocos ejemplos. Cada
uno es un enfoque particular del conocimiento sobre el
universo (macrocosmos) y el ser humano (microcosmos).

El concepto fundamental del espectro de la conciencia de


la filosofía perenne es que el ser humano está constituido por
la manifestación de múltiples niveles de una sola conciencia:
la inteligencia universal. Esto significa que el ser humano
es de naturaleza multidimensional y cada nivel del espectro
de su conciencia, se caracteriza por un sentido específico y
fácilmente reconocible de identidad individual. Esto cubre
una gama muy amplia, desde la identidad suprema de la
conciencia cósmica a través de varias gradaciones o estratos,
hasta la identificación drásticamente reducida y limitada de
la conciencia del ego en el mundo físico.

42
Entre los mapas de la conciencia más actuales y que son de
gran utilidad en contextos de modificación de la conciencia,
se encuentran el de C. G. Jung, Roberto Assagioli, Frances
Vaughan, Robert Monroe, John Lilly, Oscar Ichazo, Stanislav
Grof o el modelo ontogónico de Carlos de León de Wit.

1.18. Guías y maestros

Oc u r re e n o c a s i on e s qu e l a re b e l d í a c ont r a l as
convenciones puede motivar a algunos de los que toman
un enteógeno a no hacerlo bajo el cuidado de una persona
experta, lo cual puede enturbiar y distorsionar la experiencia.
Por eso tomar plantas enteógenas en un contexto lúdico o
de escape de la realidad suele ser equivalente a quedarse
en estadios superficiales, sin permitir que actúe realmente
todo el potencial que el enteógeno puede ofrecer. Esto
se traduce muy a menudo en que cualquier atisbo de
sanación o transformación resulta muy pobre o no llega a
producirse nunca. Desde tiempos ancestrales las diferentes
tradiciones han realizado un exclusivo uso ritual de las
plantas enteógenas, por lo que no se han encontrado casos
de sobredosis, adicciones u otras patologías derivadas de un
uso inadecuado.

Si bien es cierto que cada quien es responsable su viaje


espiritual, en ocasiones uno sabe perfectamente que necesita
toda la ayuda posible. Hoy en día se habla mucho de que

43
ya no necesitamos maestros, y que cada uno es su propio
maestro. En mi opinión, lo más recomendable es admitir
con humildad los límites de nuestro conocimiento, y tener
fe en fuentes más sabias que nosotros y permanecer abiertos
a la sabiduría de tradiciones ancestrales que han pasado la
prueba del tiempo.

Tú eres el piloto y el navegante de tu camino espiritual, y


sólo tú puedes decidir si debes pedir consejo, dónde debes
buscarlo y si te conviene seguirlo o no. Sólo tú puedes
interpretar las señales sagradas y salvar sus aparentes
contradicciones. Sólo tú puedes decidir cómo encaja la
sabiduría ancestral en tus circunstancias. Tú eres el que
acaba decidiendo, y la principal brújula es tu propio sentido
de la verdad. En el sendero espiritual no existe la «vía única».

Es cierto que para algunos buscadores la estricta


obediencia a un maestro o a una institución espiritual
constituye el mejor camino y el más adecuado. Pero incluso
ellos deben determinar por sí mismos los términos exactos
de su condición de discípulos. Ellos y sólo ellos pueden
decidir cómo aplicar a sus vidas las enseñanzas de la fe que
profesan y dónde establecer el límite de su entrega.

Ahí está el punto de equilibrio: ¿puedes cogerte de la


mano de los guías sin perder de vista quién eres en realidad?
¿Puedes aceptar que hay muchas cosas que no sabes y, al
mismo tiempo, admitir la verdad igualmente desalentadora
de que cada decisión recaerá en ti, te sientas o no cualificado

44
para ello? ¿Puedes conservar tu poder sin volverte arrogante,
engañarte o desconectarte de fuentes de mayor sabiduría?
Las respuestas obviamente están en tu interior.

45
CONCLUSIÓN
2
2.01. Recordándonos a nosotros
mismos
Del encuentro con la esencia del Ser surge una mayor
conexión entre lo sutil y lo físico o entre consciente e
inconsciente, de lo que se derivan sincronicidades y
sentimientos obvios para la persona. Tras este contacto
con el núcleo existencial se disfruta de una sensación de
unión dinámica con la parte más viva y auténtica de uno
mismo, dimensión que probablemente estaba sepultada por
los hábitos y represiones cotidianas. Es entonces cuando
empieza uno a «recordarse a sí mismo».

Es muy importante no estancarse en una imagen fija de


uno mismo. Tú no eres la misma persona que empezó el
viaje espiritual; ni siquiera eres la misma persona que abrió
este libro. Entonces, ¿cómo puedes aceptar que lo que era
correcto para ti ayer lo sea hoy, o que lo que es correcto
hoy lo será mañana? Como sólo puedes funcionar según
el estado de conciencia en el que te encuentres en cada
momento, tienes que estar preparado para girar el volante, a

46
veces de golpe y con rapidez y otras de manera imperceptible
o gradualmente. Todos los fenómenos están en permanente
cambio, incluido eso a lo que llamas «yo».

Hay que reconocer que los únicos valores, procesos e


ideales que pueden curar, conducir hacia la integridad, son
aquellos que parten de la experiencia directa y personal de
la dimensión espiritual y profunda de la vida. No sirven los
dictámenes y dogmas. La unidad ha de ser experimentada,
no sólo pensada o idealizada, y las plantas enteógenas nos
capacitan para conseguirlo.

Cuando la luz espiritual que buscamos irrumpe en nuestra


conciencia, es preciso que nos abramos a esta novedad plena
de gozo. Esto significa que debemos rendirnos a una muerte
simbólica de nuestra vieja manera de ser. En la mayoría de
religiones y tradiciones culturales de la historia los ritos
iniciáticos a nuevos estados de vida –el paso de la infancia
a la adolescencia, a la edad adulta, a la vejez, etc.– son en
el fondo un ritual de muerte y renacimiento que prepara el
salto hacia adelante, hacia algo nuevo.

2.02. Las palabras mágicas:


Aceptación y confianza
La incertidumbre es una compañera constante, y el paisaje
está determinado por la contradicción, la ambigüedad y la
paradoja. Es inevitable. La misma naturaleza de la existencia,
tanto si se le aplica una definición científica como religiosa,
es contradictoria, ambigua y paradójica. También es, en gran
medida, imposible de conocer en su totalidad.

Para algunas personas resulta tentadora la idea de


aferrarse a las normas ortodoxas de algunas religiones, ya
que sus dogmas y certezas reconfortantes suelen proteger
de tener que enfrentarse al Misterio7 en toda su imponente
majestuosidad.

Mientras vamos avanzando en nuestro proceso de


autopoiesis, los sentimientos de certeza y claridad varían,
al igual que los puntos de dudas y contradicción. Aquella
revelación que ayer nos cambió la vida, y que nos llegó
al alma, se convierte en la duda de hoy y la tontería de
mañana. Y viceversa, lo que hoy nos parece una tontería,
mañana se convertirá milagrosamente en una revelación
transformadora.

Quizás el punto de equilibrio se encuentre en la certeza de


la incertidumbre y la aceptación valiente de la ambivalencia
como compañera de viaje. Hay que confiar plenamente en
que todo sucede tal y como ha de suceder y soltar el control y
afán de querer cambiarlo todo. En la mayoría de los viajes que
merecen la pena son las sorpresas las que recordamos más y
con mayor emoción, y no sólo aquellas que nos encantaron,
sino también las que nos irritaron o asustaron, porque nos
llevaron hasta tesoros inesperados, lecciones valiosas y, a
veces, la gracia divina.

48
La actitud más saludable es rendirse ante el Misterio,
entregarse, aceptarlo y maravillarse ante él, como un
voluntario en un espectáculo de magia: en cierto sentido,
somos testigos de abracadabras cósmicos de cuyos secretos
no tenemos conocimiento. Cuanto antes dejemos de pensar
en cómo pudo el mago poner el conejo en el sombrero, antes
alcanzaremos el asombro y la dicha.

Si podemos alcanzar ese estado de gozo con valentía y


entrega de una manera auténtica, nos abriremos a algo que
bordea lo milagroso. ¿Qué mejor lugar para encontrar la
Unión que en la coexistencia de opuestos? ¿Qué mejor lugar
para encontrar lo Desconocido que donde las cosas no son
del todo conocidas? ¿Qué mejor momento para enfrentarse
a lo Inconmensurable que cuando no puedes comprender lo
que pasa? Si nos quedamos en silencio, aceptando el aquí y
ahora tal cual es podremos escuchar al universo. Y es aquí,
en el silencio, donde se halla la sabiduría más profunda: no
sólo las respuestas a los interrogantes de la vida real, sino
también la única respuesta verdadera que podemos obtener
cuando estamos desnudos ante la maravilla del universo
creado: el sobrecogimiento.

Es necesario separar la información fiable de la


desechable, corregir los conceptos erróneos, protegernos de
la bazofia, los charlatanes y las enseñanzas incoherentes, por
no hablar de nuestros propios prejuicios. Es importante saber
que el intelecto puede ayudarnos a comprender nuestras
propias experiencias. La transformación espiritual puede
ser apasionante y gloriosa, pero también desconcertante y a
veces aterradora.
49
Sin discernimiento, una experiencia tan valiosa como
un diamante se puede descartar como un trozo de cristal o
viceversa: una roca sin valor se puede colocar en un altar
como si fuera una gema sagrada. Durante la experiencia
enteogénica quizá descubras, por ejemplo, sensaciones
corporales extrañas: ¿has sido bendecido con la purificación
y la sanación o deberías llamar a un médico? A lo largo del
camino, puede que haya altibajos en tu estado de ánimo:
¿son el preludio de un salto hacia delante, o deberías ir a
ver a un terapeuta? ¿La explosión de júbilo es una señal de
la embriagadora presencia de Dios o un episodio psicótico?
Esa despreocupación repentina por tu carrera, ¿es una señal
positiva de desapego y fe o de apatía y rechazo?

Es bastante común entre los buscadores confundir un


profundo avance espiritual con un fracaso (y viceversa)
o una conexión extática con lo Divino con un delirio, y
viceversa. Una mente sana y bien amueblada te ayudará a
defenderte de esos errores.
Sí, el intelecto puede inmiscuirse en el camino del espíritu,
pero ten en cuenta que si piensas demasiado cerrarás tu
corazón y si insistes en analizarlo todo te cerrarás en banda a
los Grandes Misterios y te procurarás un dolor de cabeza en
vez de la iluminación. Pero si piensas demasiado poco y tus
conocimientos son pobres, serás vulnerable a los peligros de
la ignorancia, la confusión y la ingenuidad. Busca el camino
medio y confía.

50
2.03. Vivir de manera sagrada

Actuar con conciencia significa utilizar tus sentidos y


mantener tu atención en el momento presente, a fin de que
percibas conscientemente las experiencias que vives en el
mismo momento en que suceden. Así se vive de manera
sagrada. Si puedes aproximarte a cada instante como si fuera
una experiencia nueva y enriquecedora, única e irrepetible,
entonces estás más capacitado para apreciar los regalos
que esa vivencia podría ofrecerte. Incluso en acciones
cotidianas –cepillarte los dientes, viajar de un lugar hacia
otro– intenta que cada parte tuya esté totalmente presente.
Comienza a prestar atención a detalles pequeños, sutiles, que
de otra manera podrían pasar desapercibidos, cosas como la
manera en que funcionan tus músculos, o los diseños que
forman las gotitas de agua en los pétalos de una flor. Estate
atento a tu mundo interno de pensamientos y sentimientos
así como a tu mundo externo de percepciones y acciones. Al
actuar con conciencia puedes aumentar el placer de vivir y
tu capacidad de concentrarte o enfocarte en tus objetivos.

Quizás descubras que actuando con conciencia puedes


permanecer más calmado, aunque te halles en un momento
crítico o doloroso. Verás que es menor la probabilidad de
ser dominado por la emoción que estés experimentando en
un momento determinado y, al mismo tiempo, estarás muy
consciente de lo que es y podrás tomar decisiones con plena
conciencia.

51
2.04. El proceso de integración

Todo trabajo espiritual auténtico tiene como propósito


primordial alcanzar su nivel más profundo del Ser y las
plantas enteógenas no son una excepción. El propósito
esencial del proceso es evolucionar conscientemente hacia
un mayor conocimiento de uno mismo. Esto lleva a ir
conociendo e integrando todas nuestras partes desconocidas,
incluida nuestra reprimida y olvidada sombra psicológica.

Si tantos sabios, chamanes, místicos, etc. se han esforzado


afanosamente para modificar su conciencia y lograr la
iluminación o conectar con el mundo espiritual, es porque es
una de las mayores satisfacciones que uno puede conseguir
en la Tierra. Si se ve la espiritualidad como algo limitante,
triste y austero, en dicho caso se ha perdido la perspectiva
por completo.

Los grandes maestros que he conocido en mi camino eran


personas alegres que siempre estaban sonriendo. Si uno se
involucra en serio en un camino espiritual ha de encontrar
alegría, gozo y aprecio por la vida, de no ser así es seguro que
ese camino no lleva al espíritu.

2.05. Consejos para viajeros

En el mítico viaje del héroe, recordado por Joseph


Campbell en épocas modernas, el héroe (o heroína)
es llamado a dejar atrás lo conocido y viajar hacia lo
52
desconocido: «la piel vieja debe ser removida antes de que
pueda surgir la nueva». Esto implica cruzar algún tipo de
umbral –una experiencia potencialmente arriesgada– en la
búsqueda de nuevos tesoros para traer a casa. La mayoría
de nosotros cruzamos umbrales en la vida y nos implicamos
en nuevos viajes. Algunos de estos viajes son verdaderos
cambios en la vida y los cimientos de la fe pueden haber sido
fuertemente sacudidos. Los enteógenos ayudan a traspasar el
umbral e ir más allá de lo cotidiano.

Vivir una experiencia directa del Espíritu o “algo más


allá”, puede ser algo tanto tentador como transformador.
Con frecuencia se experimenta con fuerza y fugazmente,
quedando el sentimiento de que algo importante ha sucedido,
pero no se lo puede recrear, repetir ni sostener.

En nuestro entorno se ven ejemplos de un anhelo por


evitar el desafío y la incertidumbre de ese cambio profundo.
Aquí ofrezco una serie de planteamientos que pueden ayudar
al viajero a reflexionar e integrar la vuelta a matrix:

1. Está en tus manos aprender a discernir el contenido


y la naturaleza de tu vivencia. Las experiencias con
enteógenos suelen generar muchos interrogantes:
• ¿Cómo ha sido mi experiencia con los enteógenos?
• ¿Ha sido mi experiencia trascendente?
• ¿Qué estaba buscando?
• ¿Lo he encontrado?
• ¿Qué mapas podrían ayudarme a comprender lo que
experimenté?

53
• ¿Cómo puedo afrontar y asegurar una experiencia de
tales características?

2. Si ves que tienes tendencia a aceptar algo como


verdadero cuando en realidad no estás seguro, pregúntate
si es porque:
• Quieres creerlo.
• Necesitas creerlo.
• Creer en ello te da esperanzas.
• No quieres desmontarlo u olvidarlo todo.

3. Si por el contrario tienes tendencia a cuestionar tu


experiencia y no tomarla por verdadera, pregúntate si es
porque:
• La credulidad te hace sentir inestable, vulnerable
o asustado.
• Tu sistema de creencias es muy férreo o anticuado.

4. Pon a prueba tus presunciones o creencias. Escribe las


creencias básicas que sustentan tu enfoque del mundo
interno o espiritual. Sobre cada una, pregúntate:
• ¿Cómo lo sé?
• ¿En qué se basa esta creencia?
• ¿Cómo puedo estar seguro de que estoy en lo cierto?
• ¿Lo he puesto a prueba?
• ¿He tenido en cuenta las ideas opuestas?

5. Cuando te debatas ante un dilema espiritual o


reflexiones sobre una experiencia mística:
• Recopila información de diversas fuentes.

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• Presta atención a puntos de vista opuestos.
• Analiza hechos y opiniones con toda la objetividad
posible.
• Intenta probar tus hipótesis.
• Evalúa los resultados desapasionadamente.

6. Recurre a textos filosóficos, sagrados o mitológicos.


Las escrituras sagradas son regalos de sabiduría con
múltiples capas, cuyo valor aumenta a medida que
desvelas cada nivel de significado. No olvides que la
mayoría de las grandes enseñanzas se han traducido e
interpretado muchas veces y esto puede distorsionar
en gran medida su mensaje original. Ten en cuenta el
contexto en el que se realizaron y reflexiona sobre cuál
pudo ser su intención original. Si lees textos religiosos,
no los tomes sólo al pie de la letra, como un hecho
histórico, sino más bien como una metáfora: ¿qué
pueden simbolizar los personajes y los diferentes puntos
del argumento? ¿Acaso son procesos dirigidos al interior,
al mundo de la psique y el espíritu?
Pero cuidado, leer demasiadas escrituras puede
provocarte lo que Paramahansa Yogananda llamaba
«indigestión metafísica».

7. Usa la cabeza, pero no dejes que te engañe. La mente


es un diablillo astuto: intentará embaucarte para que
pienses que entender es lo mismo que saber y que la
comprensión intelectual es lo mismo que la realización.
Considera cuidadosamente cómo puedes llevar a tu vida
cualquier cambio sugerido en tu viaje interior.

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8. Sal del péndulo. Cuando tu mente vaya de un lado a otro
sin parar o entres en un bucle mental, intenta observar
tus pensamientos o situación actual con la distancia de
un espectador. Maravíllate ante su resolución imposible.
La incertidumbre crea un vacío en la mente. En vez de
verlo como un abismo estremecedor, considéralo un
terreno fértil en donde puede producirse el milagro de
la revelación.

9. Observa tus emociones. A veces la confusión mental


es producto de sentimientos contradictorios o dolorosos.
Cuando el corazón entra en conflicto, la mente, con su
necesidad de estabilidad y control, busca una explicación
razonable. Intenta identificar las emociones subyacentes
y obsérvalas con calma.

10. Trata con respeto tu mundo interno. Demasiado


a menudo menospreciamos nuestras propias intuiciones
porque parecen ilógicas o porque carecen de pruebas.
No escatimes en prácticas que forjen tu conexión interna
y recuerda que es esencial probar la validez de las
intuiciones, para cuestionar su veracidad. Cuando veas
que rechazas una idea intuitiva sin la debida reflexión
pregúntate:
• ¿Me está diciendo algo que no quiero saber?
• ¿Me está incitando a algo que comporta un riesgo?
• ¿Me preocupa lo que puedan pensar los demás?
• ¿Me da miedo equivocarme?

56
11. Usa recordatorios. Revisa de vez en cuando la
plasmación artística que realizaste de tu experiencia.
Esto te puede ayudar a verla de una nueva manera o
también pueden emerger nuevos inputs de información
relevante para ti.

12. Investiga acerca de los diferentes mapas de la


conciencia. Sostén un enfoque crítico frente a los mapas
que encuentres. Utiliza las preguntas que se detallan a
continuación para saber si un mapa en particular es útil
o no para ti:
• ¿Cuál es tu reacción instintiva inmediata ante el
mapa?
• Se más analítico y busca: (a) lo que tiene sentido,
(b) lo que no comprendes y, (c) el punto en el que tus
ojos se ponen vidriosos, tu mente queda en blanco o
te estremeces con un escalofrío.
• ¿Hay algo en este mapa que se relacione con tu
experiencia?
• ¿Cómo podría explicarle a otra persona lo que quiere
expresar el creador del mapa?
• ¿Qué te parece verdadero en los conceptos del
creador del mapa?
• ¿Hay alguna implicación en tu forma de ver la vida
y en cómo encaja o se aproxima a un determinado
mapa?
• ¿Algo parece no encajar? ¿Por qué?

13. Juega con la posibilidad de que hechos rutinarios,


normalmente desechados, en verdad puedan tener un
mensaje para ti. Los acontecimientos de todos los días
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ofrecen orientación y brindan oportunidades para
desarrollar cualidades personales, habilidades y talentos.
Nuestro mundo de todos los días es verdaderamente un
inagotable oráculo o fuente de información.

14. S i n c r o n i c i d a d . Q u i z á s t u e x p e r i m e n t e s
acontecimientos que parecen simples coincidencias. Por
ejemplo, te hallas pensando en alguien a quien no has
visto en mucho tiempo y, a los pocos minutos, esa persona
te llama. Un libro se abre en una página donde una frase
atrae tu atención y resulta ser muy significativa. Carl
Jung denominó a estos acontecimientos sincronicidades,
entendiendo la sincronicidad como un principio natural
de conexión acausal que desvela el orden del universo.
Las sincronicidades pueden pasar inadvertidas con
facilidad, pero si tu te abres a ellas, puedes comenzar a
confiar en que ocurrirán cuando las necesites, y luego
tomarlas en cuenta.

15. Busca en la naturaleza. Nuestros ancestros creían que


todo en la naturaleza es sagrado y consciente, porque el
Gran Espíritu habita en todo. El chamanismo considera
a la naturaleza como la forma manifiesta del espíritu.
Los nativos de Norte América salían a la naturaleza en
una búsqueda de visión para encontrar orientación en
sus vidas. Aprendían a escuchar lo que decía el viento,
a notar qué animal aparecía como respuesta a una
pregunta, o abrazar un árbol y sentir el mensaje desde
su interior. Actualmente todavía podemos escuchar los
mensajes que la naturaleza parece sugerirnos e intentar
estar en armonía con ellos.
58
16. Sueños. Este es un gran tema que requiere un estudio
más profundo. Los sueños son mensajes simbólicos que
contienen sabiduría que proviene de lo más profundo
de la psique. A veces el mensaje es claro y transmite
un símbolo que no se puede ignorar. Otros sueños son
menos evidentes, con episodios fluctuantes y símbolos
vagos. Experimenta dando orientación a tus sueños. La
psicología Junguiana o la Gestalt ofrecen muy buenas
formas de trabajar con los sueños.

17. Técnicas espirituales. De entre la gran variedad de


técnicas y prácticas espirituales existentes en todas las
culturas, hay varias que a través de los años he comprobado
que ayudan a dar claridad y profundidad en los estados
alterados con plantas enteógenas, complementándose
perfectamente. Entre estas tecnologías de lo sagrado se
encuentran técnicas de diferentes culturas y escuelas:
La Búqueda de Visión, Mahayoga, Guruyoga, Chöd,
Los Seis Yogas de Naropa, Meditaciones con Yidams,
Meditación Vipassana, la Respiración Holotrópica o el
Rebirthing entre muchas de las técnicas existentes.

2.06. A modo de despedida

Aunque la experiencia de cada persona es única,


existen rasgos comunes que se aprecian en los procesos de
ampliación de conciencia. A lo largo de muchos años he
sido testigo de espectaculares cambios tanto psicológicos

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como espirituales cuando los enteógenos han sido usados
en su contexto adecuado. He extraído lo expuesto en esta
obra de los múltiples ámbitos en los que he participado.

No siempre ha sido fácil distinguir mi verdadero camino


de una falsa ilusión para alimentar mi ego o de una manera
cobarde de escurrir el bulto. Pero siempre parecía más seguro
e inteligente equivocarse en aras de la autenticidad.

En mi opinión, necesitamos toda la ayuda que podamos,


tanto de los textos sagrados como de la experiencia directa;
de la razón así como del corazón; de los maestros tanto como
de nuestras propias intuiciones. El punto de equilibrio es el
siguiente: tener criterio sin convertirnos en cínicos, y ser
abiertos sin ser crédulos.

Me gustaría finalizar esta pequeña obra recordándote algo


fundamental en las filosofías orientales: El samsara, o sea
matrix, no es más que una ilusión.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO


Madrid, 2015

“Antes de la iluminación, corta madera, carga agua.


Después de la iluminación, corta madera, carga agua”.
Proverbio Zen

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NOTAS
1
The Matrix (titulada Matrix en español) es una película de ciencia ficción
escrita y dirigida por Lana y Andy Wachowski y protagonizada por Keanu
Reeves. Metáfora de la realidad ilusoria. En términos de otras culturas:
samsara, maya o lila.
2
Enteógeno: Sustancia vegetal o preparado de sustancias vegetales que,
cuando se ingiere, provoca un estado alterado de conciencia. La palabra
enteógeno es un neologismo propuesto por los investigadores C. A. P. Ruck,
J. Bigwood, D. Staples, el micólogo R. G. Wasson y el botánico J. Ott. El
término deriva de la lengua griega, en la que éntheos significa literamente
«dios dentro de» y génos quiere decir «origen, nacimiento». Por tanto, el
significado etimológico es «devenir divino por dentro». La creación del
neologismo obedece a la intención de los autores de desvincular a las plantas
visionarias de las connotaciones de los términos alucinógeno (considerado
impreciso y peyorativo) y psiquedélico (demasiado ligado a la contracultura
de los años 60). Entre los más conocidos se encuentran: La Ayahuasca, el
Peyote, los hongos Psilocybe, el San Pedro o la Iboga.
3
En esta obra, la conciencia es definida en general como el conocimiento
que el ser humano tiene de sí mismo y de su entorno. Hace referencia al
«darse cuenta» y ser un ente perceptor, que es consciente.
4
El ego o personalidad es un constructo psíquico cuyo núcleo es
el sentido del yo o ahamkara, es lo que creemos que somos y sirve
para desenvolverse en el mundo social en que vivimos, sirviendo de
intermediario entre el mundo externo y el mundo interno. Es conocido
como yo inferior, falso yo, personalidad o máscara.
5
Trance. Del latín transir, que significa transitar, transportarse, o pasar
de un estado a otro. Su significado usual es aplicado a un «cambio de
estado de conciencia».
6
En el contexto de esta obra se entiende el Ser como la esencia o núcleo
del Ser, el atman, el Sí-Mismo o Self también conocido como Yo superior
o supraconciencia.
7
Por Misterio, se entiende lo más supremo, siendo imposible de definir
o comprender por la mente racional. Es incognoscible, omnipotente,
omnipresente, omnisciente y creador del universo. La aceptación de
su existencia y presencia viene dada por cada individuo, basándose en
algunos credos religiosos o filosóficos, o por experiencia propia.

61
BIBLIOGRAFÍA
RECOMENDADA

FRANKL, VICTOR. El hombre en busca de sentido. Herder .


GROF, STANISLAV. La mente holotrópica. Kairós.
–El juego cósmico. Kairós.
HARNER, MICHAEL, y OTROS. Alucinógenos y chamanismo.
Guadarrama.
–El viaje del chamán. Kairós.
HOFMANN, ALBERT. Mundo interior, mundo exterior. Los Libros
de la Liebre de Marzo.
HUXLEY, ALDOUS y OTROS. La experiencia mística. Kairós.
JUNG, CARL G. Arquetipos e inconsciente colectivo. Paidós.
LÓPEZ DELGADO, JOSÉ LUIS. Botánica sagrada. Autoedición.
LÓPEZ DELGADO, JOSÉ LUIS. Plantas maestras. Guía de uso de
enteógenos. Autoedición.
McKENNA, TERENCE. El manjar de los dioses. Paidós.
–Visiones verdaderas. Castellarte.
METZNER, RALPH. Las grandes metáforas de la tradición sagrada.
Kairós.
NARBY, JEREMY. La serpiente cósmica. Takiwasi.
SCHULTES, RICHARD EVANS y HOFMANN, ALBERT. Plantas
de los dioses. FCE.
SHULGIN, ALEXANDER, y OTROS. Plantas, chamanismo y
estados de conciencia. Los Libros de la Liebre de Marzo.
VAUGHAN, FRANCES. Sombras de lo sagrado. Gaia.
WATTS, ALAN. Cosmología gozosa. Impressions.
YENSEN, RICHARD. Hacia una medicina psiquedélica. Los Libros
de la Liebre de marzo.

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PARA CONTACTAR CON EL AUTOR:
comala2013@yahoo.es

www.autopoiesis.es