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HipnoParto®
Una Celebración de Vida

(Family Logo goes here)

Una Guía Definitiva para un Nacimiento más Fácil,


Seguro y Cómodo

Marie F. Mongan, M. Ed., M. Hy.


Edición Ampliada
“Mi sueño es que toda mujer,

en todo lugar, conozca la alegría de un

nacimiento verdaderamente seguro,

cómodo y satisfactorio,

tanto para ella como para su bebé.”

Marie F. Mongan, 1998

HipnoParto®- Una Celebración de Vida

Por Marie F. Mongan, M. Ed., M. Hy.


Nota: El método de HipnoParto® y las técnicas descritas en este libro no intentan representar un repaso preciso de medicina y
anatomía del embarazo ni del parto, ni tampoco están destinados a ofrecer consejo médico o representar una prescripción de
procedimientos médicos. El contenido de este libro no está destinado a reemplazar el consejo de un doctor en medicina. Es
aconsejable que toda mujer embarazada busque el consejo de un médico o profesional de la salud antes de practicar cualquier
programa relacionado con el embarazo o el parto.

Las personas que sigan el curso de acción recomendado en este libro o en el Programa de HipnoParto® lo hacen por voluntad
propia. Ni el autor ni el editor asumen responsabilidad alguna ante cualquier posible complicación relacionada al embarazo o al
parto del participante.

RIVERTREE PUBLISHING
Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta edición puede ser reproducida, transmitida o
almacenada de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de
grabación o de fotocopia, sin permiso previo del editor.

ISBN 0-9663517-1-1

Ilustraciones: Sheryl Chatterton & R. Heston Diseño de Portada: Ron Leland

Diseño de Portada: Ron Leland Logotipo: Mary Ann Murphy

Editor: Lisa Smith Título en inglés: HypnoBirthing®, A Celebration of Life

Traducción: Nathalie Steverlynck

HypnoBirthing Institute, P.O. Box 810, Epsom, NH 03234 (603) 798-3286

Correo electrónico: hypnobirthing@hypnobirthing.com Página de Internet: www.hypnobirthing.com

“No se trata únicamente de promover un

alumbramiento fácil, sin riesgo de daño

para la madre o el niño; debemos ir más allá.

Debemos comprender que el alumbramiento

es un logro fundamentalmente espiritual,

y a la vez físico... debemos comprender que

el nacimiento de un niño es la perfección última

del amor...”

Dr. Grantly Dick-Read

Parto sin Temor, 1953


Por Marcelene Dyer:

El nacimiento de mi primer hijo estuvo libre de toda sensación.


Nunca sentí las olas de energía – que algunos llaman dolor.

Conozco el método de HipnoParto®. Llegué aquí con este


conocimiento. Sin embargo, no es sino hasta más adelante que me
doy cuenta de esto.

En alguna parte, en mi inocencia, percibía el nacimiento como un


evento espiritual. No creía en la mentalidad grupal que vincula al
nacimiento con el sufrimiento. Lo que sentía era una exaltación del
espíritu por conocer este nuevo ser que compartiría un viaje sagrado
conmigo.

Mi verdadera y única meta era ser madre. Escogí no sufrir, pero no


le pedí esto a Dios. En cambio, confirmé con Él mi capacidad de dar
a luz el cuerpo de mi niño de una manera completamente despierta,
con asombro. Y fue concedido. Estaba totalmente despierta. Todo el
resto fue un regalo- verdaderamente.

¿Fue que “programé” mi mente durante aquellas horas nocturnas


arrodillada en oración? Usé la visualización con mis propias
imágenes mentales y preciosas de un parto perfecto. Luego de meses
de este ritual, y cinco semanas antes de la fecha probable de mi
parto, vi mi alumbramiento en un sueño. Shane nació a la siguiente
noche, así como lo había imaginado. No puedo explicar todo lo que
aconteció; es más, todavía estoy digiriendo la experiencia.

Tuve seis hijos más, cinco niñas y un niño. Todos los nacimientos
fueron similares al primero; nunca sufrí.

Mi propio libro sobre el nacimiento es mi viaje personal de siete


partos... no medicados, reales, y mi promesa de que cada mujer
puede lograr lo mismo. Solamente tiene que “hacerse a un lado”.

Marcelene Dyer

Coautora con su esposo, Wayne Dyer

Una promesa es Una Promesa

De Marie F. Mongan, fundadora de HipnoParto ®:

Me alegro de que tu interés por una experiencia de parto tanto


satisfactoria como segura así para ti como para tu bebé te haya
hecho tomar este libro en tus manos. El método HipnoParto® es la
elección ideal para todo aquel que se interese por la seguridad y el
confort de madres y bebés.

Hasta el momento no existe una droga totalmente segura para el


parto. A pesar del hecho de que las drogas más comúnmente
administradas durante el proceso de parto han estado usándose por
años, es hasta ahora que la información se está recolectando; las
conclusiones están en camino. El Método de HipnoParto® ha sido
desarrollado para enseñarte técnicas de auto-hipnosis y maneras
especiales de trabajar con tu cuerpo para lograr ese parto
satisfactorio que buscas - libre de narcóticos dañinos, libre del temor
que causa dolor y libre de malestar.

Este libro es el libro de texto usado por clientes en clases de


HipnoParto®. Resume la filosofía y muchas de las técnicas usadas
por madres de HipnoParto®. El libro, no obstante, es únicamente
eso - un bosquejo. Aunque adquieras mucha información nueva a
través de él, no puede reemplazar la instrucción que recibas en una
clase autorizada de HipnoParto®. Los métodos específicos para
aliviar el dolor y lograr un parto más corto, fácil y cómodo no pueden
ser comprendidos en su totalidad con solo leer el libro o trabajar con
un terapeuta no certificado en técnicas de HipnoParto®.

Las clases de HipnoParto® se enseñan en cuatro o cinco sesiones,


usualmente a no más de cuatro o cinco parejas. El número de parejas
se mantiene intencionalmente reducido para asegurar que tus
necesidades obtengan atención individual y personalizada.

Para obtener información sobre clases de HipnoParto® en tu


localidad o para averiguar cómo obtener el título de Instructor
Certificado de HipnoParto®, por favor comunícate con:

Instituto de HipnoParto® • P.O. Box 810• Epsom, N.H. 03234

(603)798-3286 correo electrónico:hypnobirthing@hypnobirthing.com

Internet: www.hypnobirthing.com

Tabla de Contenidos
Dedicatorias viii

Agradecimientos ix

La Historia Comienza 1

La Filosofía de HipnoParto® 7
Un Mensaje para Ti 11

Los Primeros Pasos 14

La Maldición de Eva 18

¿Qué es lo que anda mal en el Parto? 27

Tu maravilloso Dispositivo de Parto: El Útero 32

¿Cómo afecta el Temor a la Labor? 35

Liberando el Miedo 39

Vinculación Prenatal: Una Matriz con Vista 43

Relajación y Respiración: Las Llaves del Éxito 54

Relajación Hipnótica y Visualización 66

Preparando tu Cuerpo para Dar a Luz 79

Preparándote para recibir a tu Bebé 89

Antes del Inicio de la Labor 98

Afirmaciones para un Parto fácil y cómodo 111

Alumbramiento, una Labor de Amor 113

Labor y Alumbramiento 126

El Inicio de la Labor 129

Fase de Borramiento Y Apertura 134

Una Labor lenta o prolongada 137

Acercándose a la Culminación 144

Fase de Alumbramiento 149

Posiciones para la Fase de Alumbramiento 154

Coronación y Alumbramiento 158

Vínculo afectivo 162

Actividades Posparto 165


Historias de HipnoParto® 168

El Plan de Parto 172

Testimonios 183

Vocabulario de Parto 186

Bibliografía 196

Sobre la fundadora de
HipnoParto®..........................................................199

Dedicatorias

A mi hija Maura, cuya decisión de tener un niño me inspiró a recrear


el programa de parto natural a través del cual ella nació en 1959 - un
programa que ha estado esperando todos estos años para hacerse
realidad. Alabo su elección con gratitud amorosa.

Marie F. Mongan, 1989

A nuestros cuatro nietos de HipnoParto®, quienes nacieron desde la


creación del programa: Kyle Patrick, nacido el 3 de enero de 1990;
Patrick John, nacido el 11 de septiembre de 1992; Meghan Taylor,
nacida el 28 de septiembre de 1996; y Melissa Kelley, nacida el 25 de
noviembre de 1996.

A mi esposo Gene, a quien no puedo agradecer lo suficiente. Él fue


mi paciente compañero y campeón de parto a lo largo de la labor de
esta edición ampliada. Sin su amor y su apoyo, este libro no hubiera
podido nacer.

Marie F. Mongan, 1998

“Los niños son el recurso más preciado de la vida. Ellos determinan nuestro futuro.
Ellos llevan consigo el legado de las familias. Ellos inspiran el diario vivir y nos
proveen de oportunidades para hacer una diferencia.”
Jan Blaustone

La Alegría de ser

Padres

viii

Agradecimientos

Es con gratitud y profunda apreciación que doy mi reconocimiento:

Al Dr. Grantly Dick-Read, nacido en 1890 y muerto en 1959, esposo y


padre, filósofo inglés, quien a través de su trabajo en obstetricia y su
libro, Parto sin Temor, les devolvió a las mujeres el derecho a un
alumbramiento verdaderamente natural. Él es un profeta cuyo
tiempo todavía no ha llegado. Su filosofía y su trabajo son la base de
la inspiración para este programa.

A aquellas parejas que creyeron plenamente en este programa y que


pusieron su fe en la filosofía de HipnoParto®, confiando en que este
método natural de parto les daría la satisfacción plena que buscaban
al experimentar la celebración más grande de la vida - el nacimiento.

A Mary Ann Murphy, querida amiga, quien dio forma a la simpleza


natural de la filosofía de HipnoParto® a través de la creación de
nuestro logotipo, representando al amor y a la formación de lazos
afectivos que surgen durante HipnoParto®.

A George Ferren, mi brazo derecho, sin cuya ayuda gran parte de la


edición ampliada se encontraría todavía en borrador. George me
mantuvo en el buen camino, produciendo las copias terminadas casi
tan rápido como yo producía las notas en borrador.

ix

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La Historia Comienza

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Era junio del año 1954, yo tenía 24 años y estaba segura de que el
mundo me pertenecía. El 5 de junio me había graduado de un
pequeño colegio de maestros en Plymouth, Nueva Hampshire. Ya
había firmado un contrato para enseñar en el otoño y ahora, con
diploma en mano, estaba cosechando los frutos de mi sueño de la
infancia: iba a ser maestra.

Una semana después, el 12 de junio, me casé. Fue una boda de


cuentos de hadas entre compañeros de la secundaria. Ya que mi
esposo estaba en el servicio militar y su unidad había sido puesta en
alerta tres días antes de nuestra boda, disfrutamos solamente de un
corto fin de semana juntos luego de la boda. Él debía cumplir su
deber en el exterior por cuatro meses.

Yo empecé a enseñar en septiembre y supe que había encontrado


mi vocación para el resto de mi vida. Mi marido fue despachado del
servicio militar a finales del otoño, y comenzamos nuestra vida juntos
en un pequeño pueblo maderero al pie de las White Mountains, en
New Hampshire.

En enero no me vino la menstruación. Sabía que era el resultado de


un fuerte ataque de bronquitis el diciembre anterior. Un médico local
confirmó mi diagnosis. Durante los meses de febrero y marzo, la
bronquitis todavía estaba haciendo estragos en mi sistema. Infeliz
por el tratamiento que estaba recibiendo y ansiosa por volver a
poner mi cuerpo en línea, decidí tomar una cita con el médico de
familia de mi pueblo natal. Sentados en su oficina luego del examen,
su diagnosis me hizo entrar en estado de choque. Estaba
embarazada.

Por varios días sentí la tentación de volver a ver al otro médico para
que me dijera que lo que me estaba causando todos estos malestares
era simplemente mi bronquitis y que no iba a tener un bebé.

Luego, una mañana, me levanté con un sentimiento extraño y


excitante de resplandor y calor. Había una voz bien en mis adentros
que me repetía una y otra vez: “Voy a tener un bebé”. Sentía una
exaltación diferente a todo lo que jamás había sentido, y me gustó.
No se de dónde venía, pero lo que sí sé es que a partir de ese
momento, me sentí maravillada con lo que estaba sucediendo en mis
adentros. Me sentí rebosante con mi embarazo e inundada de
pensamientos en torno a nuestro bebé. Este no iba a ser un
embarazo “típico” con dolor de espalda, pies hinchados o con
cualquiera de las quejas comunes que afectan al embarazo; mi parto
tampoco iba a ser un conformismo de drogas sin recuerdos sobre la
experiencia.

La premisa de que el parto, por naturaleza, tenía que ser una


prueba de sufrimiento se me hacía totalmente inaceptable. No podía
creer que Dios, creador de un cuerpo tan perfecto, pudiese diseñar
un sistema de procreación defectuoso. Más aún, no podía creer que
un Dios tan lleno de amor pudiera engañarnos de tal manera que nos
creara seres sexuales capaces de concebir para luego tener que parir
a través de tanto dolor.

Leí todo lo que pude al respecto, y fue entonces cuando descubrí al


Dr. Grantly Dick-Read, el padre del Parto Natural. Supe
inmediatamente que su método era la respuesta al parto libre de
drogas y de dolor que yo estaba buscando. Descarté la mayoría de la
literatura negativa que describía a la mujer en proceso de parto
intentando sobrevivir a los “insoportables dolores de parto” y me
concentré en las técnicas de eliminación del síndrome “Temor-
Tensión-Dolor” del Dr. Grantly Dick-Read.

Me sentía preparada para un parto natural pero no estaba


preparada para las reacciones de otra gente tanto dentro del campo
médico como fuera de éste. Nadie creía que iba a tener un bebé sin
el uso de la anestesia. Mis amigos se reían con la sola idea de sugerir
que eso fuese posible. Afortunadamente, mi marido y mi familia,
acostumbrados a mi tendencia a hacer lo inusual, me apoyaron,
aunque con cierto grado de escepticismo.

Cuando llegó la hora del parto, los anestesistas, que para ese
entonces estaban introduciendo la anestesia caudal, me ridiculizaron
y me insultaron. Las enfermeras me decían cariñosamente durante
toda la labor: “cuando los dolores se vuelvan insoportables, puedes
recibir una inyección de Demerol para aliviarlos”, y se burlaban
cuando yo me negaba. Me dejaron sola en una sala oscura de labor,
escuchando el tictac desesperante de un reloj “Baby Ben”, con el fin
de que yo pudiera “tomarle el tiempo” a mis “dolores de parto”. Me
sentí ignorada por las enfermeras, quienes eran incapaces de creer
en mi palabra sobre lo que estaba ocurriendo con mi proceso de
parto. Cuando insistí en que estaba lista para pujar, me dijeron que
cuando estuviese lista, estaría “...gritando y chillando como el resto
de las parturientas”. Una vez en la sala de partos, me ataron las
muñecas a los lados de la cama con correas de cuero y me elevaron
las piernas en los estribos, colocando mis pies y mis rodillas a más de
un metro de altura sobre el nivel de la cama. Sostuvieron mi cabeza
mientras forzaban el cono de éter sobre mi cara. Eso fue lo último
que pude recordar. Al despertarme más tarde, y sintiéndome muy
mal por los efectos del éter, me informaron que había dado a luz un
niño, y que no lo podría ver hasta la mañana siguiente. La enfermera
me advirtió que no me alarmara por los moretones rojos a los lados
de su cara; habían sido causados por los fórceps. A mi marido se le
permitió una corta visita de diez minutos. Ninguno de nosotros
sostuvo en brazos a nuestro hijo Wayne aquella noche.

Cuando vi a mi niño por primera vez, sentí horror al pensar en lo


que había experimentado al salir a este mundo. Esto estaba lejos de
ser el parto natural que había planeado. Mi marido vio a su hijo a
través de la ventana de la sala de neonatos durante los primeros seis
días ya que las visitas no estaban permitidas.

Dos años más tarde, y durante el alumbramiento de mi segundo hijo


Brian, la primera fase de parto fue tan pacífica y confortable como lo
había sido con mi primer hijo; pero nuevamente experimenté su
nacimiento como una hoja en blanco. Cuando finalmente me dejaron
verlo a la hora permitida, noté nuevamente las marcas rojas de la
presión de los fórceps a los lados de su cabeza. Seis días más tarde,
cuando nos permitieron la salida del hospital, mi marido lo sostuvo
en brazos por primera vez.

Finalmente, en 1959 y siendo este mi tercer intento, le anuncié a mi


doctor que iba a tener el parto natural que tanto quería, aunque esto
significara que tuviera que viajar largas distancias en busca de un
doctor que tomara en cuenta mis necesidades como madre en
proceso de parto. Esto incluía tener a mi marido presente durante la
labor y en la sala de partos mientras nuestro bebé nacía. Para
comprender lo extravagante de mi petición, recordemos que en los
años cincuenta los padres no podían pasar más allá de la sala de
espera del hospital. Y las salas de espera no se encontraban cerca de
la sección de maternidad.

Tuve éxito al obtener el consentimiento de mi doctor y la promesa


de que daría órdenes oficiales con el fin de satisfacer lo que yo creía
ser el plan original de parto. Mi marido estuvo a mi lado durante las
dos horas y media que duró la labor, y me acompañó a la sala de
parto donde juntos presenciamos el nacimiento de nuestra hija, algo
que nunca había ocurrido en el hospital ni en toda la región. Mis
brazos y piernas estaban libres, y yo me encontraba completamente
despierta y consciente. Como antes, esta vez tampoco había recibido
drogas o anestésicos; mi alegría era inigualable. Finalmente había
tenido mi parto natural. A través de la ventana de la sala de neonatos
vi como bañaban a mi hija minutos después de regresar a mi cuarto,
esto en una época en que las madres debían guardar reposo por uno
o más días después del parto. “El confinamiento” en cama duraba
por lo menos cinco días, seis si el niño era circuncidado.

Todos los que me acompañaron aquella noche se encontraban en un


estado de exaltación. La excitación de mi doctor era tal que estuvo
hasta las tres de la madrugada leyendo todo lo que estaba disponible
sobre el método de parto natural del Dr. Grantly Dick-Read. Más
tarde me comentaron que mi parto había sido el tema favorito de
todo el hospital durante tres turnos. Desafortunadamente, esta
fascinación y curiosidad por parte del equipo médico fue de corta
duración. Mi parto fue desestimado como un “tiro de suerte”. Me
dijeron que algunas mujeres tenían un increíble grado de tolerancia
al dolor, y que mi hija pesaba “...solamente 6 libras y 3 onzas”. El
rastro que creí dejar había sido rápidamente borrado. Nada había
cambiado.

Mi cuarto parto siguió el mismo curso tranquilo que los anteriores,


no obstante nuestro hijo Shawn pesó dos libras más que Maura. Mi
doctor, todavía fascinado pero no del todo convencido, me dijo que
estaba increíblemente impresionado con la idea de que alguien
pudiese soportar tanto dolor de una manera tan serena y sin
anestesia. A pesar de mi alardeo frecuente de no sentir nada excepto
sensaciones de tensión, no pude abrir su mente a lo que el parto
natural podía significar para las madres que vinieran después de mí.

Esa era la situación en aquella época: correas de cuero, conos de


éter, anestesia espinal y estribos seguirían siendo usados todavía por
varios años.

Durante los años que siguieron, me estremecía al escuchar a una


mujer hablar sobre su experiencia de agonía y horror al dar a luz. Me
entristecía el hecho de saber que ese dolor que sentía hubiera
podido ser alivianado en muchos casos o incluso evitado. Me sentía
tan impotente e incapaz de ayudar. Cada vez que hablaba de un
parto más fácil, la gente me dirigía una mirada de horror o
incredulidad.

En 1988 decidí incluir la hipnoterapia en mi práctica de consejería


que mantuve durante los años en que trabajé en un colegio de
mujeres y más tarde como directora de una escuela de comercio. La
hipnoterapia me llevó a recordar mis partos. Por primera vez me di
cuenta de que había usado la auto-hipnosis con el fin de alcanzar un
grado de relajación tal que experimentaba el parto sin dolor. (El Dr.
Grantly Dick-Read niega que su método esté conectado a la hipnosis.
Cree que la hipnosis lleva a la mujer a un estado totalmente
disociado que la priva de la belleza de la experiencia de dar a luz.
Ahora sabemos que una persona que se encuentra en un estado
hipnótico está totalmente despierta e incluso en un estado de
conciencia elevado). Yo me encontraba, en efecto, en un estado de
auto-hipnosis durante el trabajo del parto.

Poco tiempo después de volverme hipnoterapeuta, mi hija Maura me


contó de su deseo de tener un niño. Tomé la determinación de que
tuviera la mejor y más satisfactoria experiencia de parto posible. La
idea de desarrollar un programa de parto utilizando estas técnicas
había estado presente en mi mente por algún tiempo, y sentí que el
certificado de hipnoterapeuta le daría al programa la validez que
necesitaba. A partir de este interés en el parto nació HipnoParto®.
Comencé a tomar notas en 1989. Me deleitaba la idea de desarrollar
un programa que le permitiera a Maura, primer bebé de la región
nacida a través de un método de auto-hipnosis, traer a su propio
bebé al mundo

con HipnoParto®. Había en aquel momento otras dos mujeres


preparándose para el parto, y recé para que fuera ella la primera en
dar a luz. Y así fue.

El 3 de enero de 1990 nació el primer bebé de HipnoParto®,


nuestra nieta Kyle. Se había completado el círculo: desde Maura, el
primer parto natural de la región, hasta Kyle, el primer bebé de
HipnoParto®. Me es imposible expresar el grado de satisfacción y
exaltación espiritual que esto significó para mí.

Maura, por ser la primera madre de HipnoParto®, no tuvo los


beneficios de videos o historias exitosas de madres que parieran más
adelante con el método de HipnoParto®. Creo que a un nivel más
profundo, su propio parto dejó una huella en su subconsciente sobre
lo que el parto debía ser. Confió plenamente en su cuerpo, y tuvo
éxito.

Desde entonces, cientos de madres han parido a través del método


de HipnoParto®. Gracias a este programa, las parejas de hoy pueden
experimentar un parto sereno y hermoso, donde la madre, su pareja
y su bebé se unen en la alegría del nacimiento.

El HipnoParto® le ha devuelto a la mujer el derecho a su instinto


natural de dar a luz, haciendo posible una de las experiencias más
memorables de la vida.

La Dra. Christiane Northrup, autora de Cuerpos de Mujeres,


Sabiduría de Mujeres, les presenta el siguiente desafío a todas las
madres cuando dice:

"Imagina qué sucedería si la mayoría de las mujeres en proceso de


parto se levantaran de sus camas con un sentimiento renovado de
fuerza y poder sobre sus cuerpos, y de la capacidad de éxtasis a
través del parto. Cuando suficientes mujeres se den cuenta de que el
parto es una gran oportunidad para entrar en contacto con su
verdadero poder, y cuando se encuentren listas para asumir la
responsabilidad que esto implique, reclamaremos el poder del
nacimiento y le devolveremos a la tecnología el lugar que le
corresponde: al servicio de las mujeres en proceso de parto y no al
mando de ellas."

"Si vamos a sanar el planeta, debemos comenzar por sanar el nacimiento."

Agnes Sallet von Tannenberg*

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La Filosofía
de
HipnoParto®

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El método de educación HipnoParto® es tanto una filosofía como


una técnica. Es un método de parto provechoso, relajante y libre de
estrés, que enseña a la madre, junto a su compañero de parto, el arte
y la alegría de experimentar el alumbramiento de una manera más
fácil, más confortable y muchas veces libre de dolor, de manera
natural. El Programa de HipnoParto® fue desarrollado en 1989 por
Marie Mongan y está basado en el trabajo del obstetra inglés, el Dr.
Grantly Dick-Read, padre del “Parto Natural”. Los partidarios de
HipnoParto® creen que cuando una mujer recibe la preparación
correcta para el alumbramiento, ella y su compañero de parto
experimentan un parto seguro, sereno y satisfactorio, libre del miedo
que causa tensión y estrés. Cuando la mente y el cuerpo se
encuentran en armonía, la naturaleza funciona como fue diseñada
para hacerlo, así como lo hace con todas las demás criaturas.

El concepto de parto fácil es comprendido naturalmente si


examinamos la "Teoría del Robot" basada en la creencia de que solo
la mente es capaz de pensar. La mente determina lo que el cuerpo
experimenta, por lo tanto, el cuerpo robótico responderá a lo que la
mente escoja aceptar o percibir como real. El jugador de fútbol que
se dobla el tobillo al comienzo del último tiempo del partido es un
buen ejemplo del control que ejerce la mente sobre el cuerpo.

Ya que su atención consciente está enfocada en jugar y ganar el


partido, podrá sentir la presión de la hinchazón en el tobillo, pero no
sentirá el dolor. Su mente únicamente acepta la idea de que debe
permanecer en el partido y jugar lo mejor que pueda. La presión del
tobillo es considerada por la mente subconsciente como un asunto de
menor importancia que no requiere de una respuesta simpática
estimulada por el dolor. Su tobillo no considera la torcedura como
una fuente de dolor porque es la mente la única capaz de pensar y
reaccionar al estímulo que causa el dolor. Si no existe el estímulo que
cause el dolor, no existe dolor. Una vez finalizado el partido, su
mente se vuelve a enfocar en la torcedura, y es entonces cuando
comienza a sentirse la molestia.

De la misma manera, una vez que la mente acepta la idea de que el


parto procede naturalmente en ausencia de circunstancias
especiales, no existe dolor ni tampoco se experimenta dolor. La
respuesta fisiológica del cuerpo se centra en torno a sentir la presión
de las olas uterinas en su labor de dilatar el cérvix con el fin de
expulsar al bebé de manera natural.

¿Cómo hacer para que la mente y el cuerpo de la embarazada


acepten esta idea? A través de programas de educación para el
parto. Sin embargo, no todos los programas cuentan con los mismos
principios.

Quizás el nombre que resulte más familiar en la historia de la


educación para el parto sea el de Lamaze. El método Lamaze, tan
publicado y enseñado a lo largo de dos décadas, fue sinónimo de
Parto Natural. Sin embargo, a pesar de que el concepto de Parto
Natural contaba con muchos méritos, carecía de algo. Al ser ofrecido
a mujeres durante el último trimestre del embarazo, hacía poco más
que explorar los factores relacionados a los aspectos fisiológicos del
parto, ignorando los efectos del estado emocional de la mujer sobre
su embarazo y su parto. A medida que el programa iba perdiendo
fuerza y vigencia a lo largo de los años, muchos de los instructores
del método Lamaze abandonaron el término y el concepto de Parto
Natural y se volcaron a los nuevos programas sobre Preparación
para el Parto "preparado”. Cada uno de estos programas tiene su
propia idea en torno a lo que debiera ser el “parto preparado”, y
actualmente existen tantas filosofías diferentes como tipos.

Hoy en día, muchos programas se han vuelto canales de


información de hospitales locales, diseñados principalmente para
familiarizar a la mujer con el "modelo médico" y educarla sobre las
drogas administradas, equipo tecnológico

y procedimientos de rutina en hospitales. Algunos programas


enseñan métodos para redirigir la atención fuera del dolor con el fin
de no ser conscientes de éste, entrenando a la madre para hacerle
frente en lugar de reducirlo o eliminarlo. Otros programas sugieren
considerar al dolor como una herramienta de poder de la mujer,
sobre el cual ella se alza y triunfa. Enseñan a aceptar el dolor de
parto como algo inevitable aunque no insuperable. Y unos más
enseñan a considerar el dolor como inevitable pero a la vez útil; un
amigo que puede ser tolerado, a través del cuál uno trabaja y
aprende. Estas técnicas se basan en la premisa de que el dolor está
íntimamente relacionado al parto y que de alguna manera el dolor
debe ser aceptado.

La filosofía de HipnoParto® difiere mucho de todas estas visiones.


El HipnoParto® cree que como mujer, tú eres capaz de experimentar
el nacimiento a través de tus instintos naturales; serenamente,
cómodamente, con dignidad y con el menor grado de intervención
médica posible. Este programa te enseña a fluir con el ritmo natural
de tu cuerpo en proceso de parto, a liberar tu parto a través de la
mente y del cuerpo y a confiar en que te cuerpo funciona
perfectamente, aliviando así el dolor. El HipnoParto® te enseña a ti y
a tu compañero de parto a trabajar con técnicas naturales de
relajación con el fin de que tu cuerpo pueda funcionar a través de
una completa armonía neuromuscular, asistiendo en lugar de
resistiendo.

El HipnoParto® es un método complementario más que alternativo.


Su filosofía no excluye la intervención médica por sí misma; lo que sí
excluye es la intervención médica arbitraria e innecesaria con el fin
de "apurar" el parto. En muchos de los centros de nacimiento de hoy
en día ya no hay lugar para este tipo de mentalidad. Muchos centros
proveen un ambiente familiar con colores suaves y armoniosos; sin
embargo, debe haber un cambio correspondiente de filosofía del
parto en los médicos y profesionales de la salud que atienden a las
madres que llegan allí a tener a su bebé. De otra manera, el
decorado no es más que un disfraz. Las necesidades emocionales y
espirituales de las madres en proceso de parto y de sus bebés deben
ser consideradas con gentileza, paciencia y bondad.

Además de enseñar técnicas de relajación instantánea, el programa


brinda sesiones de liberación del miedo que te ayudan a identificar y
a eliminar situaciones, miedos, y sentimientos negativos que puedas
tener en torno al part y al hecho de ser padres. Cuando tú estás libre
de estrés y miedo, tu cuerpo está libre de la tensión que causa el
dolor.
Cuando des a luz a tu bebé a través del método de HipnoParto®, no
te encontrarás en un estado de trance o sueño. Lo que
experimentarás será similar a lo que sucede cuando sueñas despierta
o te concentras en un buen libro u observas el fuego en el hogar;
cuando pierdes sentido del tiempo y de lo que sucede a tu alrededor.
Aunque estés totalmente relajada, también estarás totalmente en
control de la situación. Te encontrarás completamente consciente
durante el parto, e incluso sentirás las olas uterinas, pero las
experimentarás a través de una total armonía entre mente y cuerpo.
Estarás al mando de la situación y podrás interrumpir o resumir el
estado de relajación cuando así lo desees.

Mediante las clases que recibas de profesionales hipnoterapeutas,


enfermeras obstetras, parteras y educadores del parto, entrenados
en las técnicas de hipnoanestesia, obtendrás las herramientas
necesarias para utilizar tus propias habilidades con el propósito de
lograr una perfecta armonía entre mente y cuerpo. Tu comprensión
sobre la fisiología del parto irá más allá de lo enseñado comúnmente
en otros cursos. Aprenderás técnicas de relajación especial y
técnicas para la labor que te permitirán conectarte y trabajar con tu
propio cuerpo mientras experimentas tu parto.

La auto-hipnosis cobra valor cuando alcanzas aquel nivel en tu


mente donde las sugestiones que te propones influyen eficazmente
en tu experiencia fisiológica. Tu Instructor de HipnoParto® te
enseñará a alcanzar aquel nivel donde el temor, la tensión y el
malestar del parto se desvanecen. Verás, oirás y practicarás estas
técnicas en clase y recibirás un casete para trabajar en la casa.
Cuando llegue la hora del nacimiento de tu bebé, te encontrarás
totalmente despierta, consciente y activa.

La relajación profunda será una herramienta valiosa a lo largo de


toda tu vida, no limitada únicamente al nacimiento de tu niño.
Muchas parejas también cuentan que las semanas de preparación y
relajación producen un efecto calmante sobre el bebé.

"Las madres que valoran un parto no medicado y completamente


libre de intervención tienen un nuevo término para éste: Parto Puro."

Sears & Sears

El Libro del Nacimiento

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Un Mensaje para Ti
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A la futura madre

Probablemente una de las experiencias más hermosas de tu vida sea


el formar parte en el nacimiento de un niño. Este evento será más
maravilloso y pleno aún si eliges el método de HipnoParto® para dar
a luz.

Experimentarás emociones y sentimientos nuevos al darte cuenta de


que la vida que llevas dentro pronto nacerá. Como la mayoría de los
futuros padres, muchos de tus pensamientos giran alrededor de este
pequeño bebé que llevas en tu vientre y para cuyo nacimiento te
estás preparando. Esto es muy importante. También es muy
importante reflexionar sobre lo especial que eres y saber que los
sentimientos en torno a los cambios que estás experimentando en tu
cuerpo y en tu vida también son especiales. Naturalmente querrás
tener control sobre esta experiencia. Lo que estás experimentando
es único para ti. Tú eres única. No importa cuántos hijos tengas, este
niño en particular nacerá solamente una vez. Su nacimiento no
puede ser duplicado, y no existe otro ser humano en el mundo
excepto tú que pueda concebir, nutrir y dar a luz a este ser especial.
Esta es una experiencia que no se repetirá jamás, y por esto es
natural que tú y que tu compañero de parto estén buscando la
experiencia de parto más segura, satisfactoria y plena posible.

Las clases de HipnoParto® están diseñadas para realzar estos


sentimientos de experiencia única y ayudarte a tomar conciencia de
que tu cuerpo es el instrumento más perfecto de la naturaleza; el
vehículo a través del

cual tu niño se desarrolla y entra en este mundo de manera


milagrosa. El nacimiento refleja la naturaleza en su mayor y mejor
expresión. Es la implementación del poder máximo de la vida que
asegura la supervivencia de la especie. Todas las demás facetas de la
naturaleza, si se comparan al milagro del nacimiento, pierden fuerza.
Y tú te encuentras en el corazón de este maravilloso milagro.

A través de HipnoParto® comprenderás cómo la naturaleza ha


estado trabajando contigo desde el comienzo de tu embarazo en la
preparación de tu cuerpo para el parto. También aprenderás cómo es
que tu cuerpo continúa trabajando contigo durante el parto.

Comprenderás que cuando eres libre de miedo y tensiones, el dolor


ya no es compatible con la manera en que tu cuerpo ha sido diseñado
para completar su función. Y con esta certeza, aprenderás técnicas
que te permitirán tener una experiencia plena de confianza y
relajación.

A tu compañero(a) de parto

Tú que buscas servir como compañero(a) de parto- esposo,


compañero, amigo(a), hermana, madre- tienes un rol muy importante
en el método de HipnoParto®. Innumerables mujeres que han dado a
luz a través de este programa cuentan que su éxito ha sido posible
gracias al apoyo y al soporte que brinda el compañero(a) de parto.
Cualquier persona que observe el proceso de HipnoParto®
comprenderá la razón de esto. El apoyo y la unión que se logran
durante la labor y el nacimiento crean una verdadera camaradería
cuya belleza es difícil de describir.

No se puede subestimar la importancia de tu papel al atender las


clases, donde aprenderás las técnicas de asistencia a la madre en
proceso de parto y ayudarás en las prácticas de relajación y
visualización. Tu interés y voluntad son claves para lograr que la
experiencia que planean se haga realidad, y ayudará a fortalecer la
confianza de tu compañera. Como parte integral del proceso,
promoverás seguridad y fe. Serás el facilitador del proceso y
ayudarás a que tu compañera se relaje en respuesta a tus
sugestiones. La atención, comprensión, ánimo, comodidad y cercanía
entre ustedes dos formarán lazos profundos que persistirán por el
resto de sus vidas.

El sonido de tu voz y el contacto físico mientras guías a la madre a


través de las diferentes fases de la labor proveerán los ingredientes
básicos para un exitoso HipnoParto®: una madre confiada, segura,
cómoda, relajada y en control del proceso.

Al principio te podrás sentir inseguro/ a con respecto a tu papel en


el parto. Esto también es natural. Pero a medida que guíes a la
madre te darás cuenta rápidamente de cómo tus sugestiones la
ayudan a mantener la paz y la calma.

Las clases de HipnoParto® podrán calmar cualquier temor que


sientas con respecto a tu incapacidad de ver a una persona amada
experimentar molestias, si éste es el caso. A través de este programa
ambos aprenderán técnicas para aliviar o incluso eliminar cualquier
incomodidad. Tu apoyo y amor harán esto posible.

Mientras trabajes con la futura madre, ola tras ola uterina, todo tu
ser estará concentrado en su ser, ajeno a todo lo que sucede a tu
alrededor. Sabrás instintivamente qué hacer, y no te darás cuenta del
ir y venir de los médicos y enfermeras. Una mujer en proceso de
parto está vulnerable, sensible y desprotegida. Serás tú quien la
proteja, guíe, y haga respetar sus derechos. Serás el vínculo entre
ella y el equipo médico. Una de tus tareas más importantes es que te
involucres en el “Plan de Parto” y te asegures de que se está
llevando a cabo tal como estaba planeado. Tu apoyo y presencia en el
momento del nacimiento son inigualables; experimentarás la
exaltación de saber que juntos han hecho este milagro posible, y que
no se olvidará jamás.

“Si amas a la madre y al bebé, cuidarás de ellos como solo un ser


amado puede hacerlo.”

Penny Simkin

El Compañero de Parto.

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Los Primeros Pasos


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Mucho de lo escrito aquí se centra en la preparación para el parto


dentro de un hospital, maternidad o centro de salud. El hecho de que
se haga poca mención del parto en la casa no debe ser interpretado
como una indicación de que la filosofía de HipnoParto® excluye el
parto en la casa. Justamente lo contrario es cierto. El método de
HipnoParto® es el método adecuado si estás planeando tener tu
bebé en la casa. Se le dedica muy poco espacio y tiempo al tema
porque se presume que si has escogido tener a tu bebé en la
comodidad de tu casa con una partera, ya has determinado que
quieres tener a tu bebé en el ambiente más natural y con la mínima
intervención posible. Muchas parteras, quienes no quieren ni pueden
introducir drogas ni procedimientos artificiales en la casa, están
comenzando a adoptar la filosofía de HipnoParto® porque amplía la
dimensión del Parto Natural- una labor y un alumbramiento más
cortos, fáciles, serenos y confortables. Con excepción de ciertas
referencias que hablan específicamente de equipo, procedimientos o
políticas médicas, esta información se aplica tanto a un parto en casa
como dentro de un hospital o centro de nacimientos.

Sea en la casa o en el hospital, el término “Parto Natural” no te


debe llevar a creer que las técnicas de HipnoParto® se darán
naturalmente. Quizás llegue el día en el cual abandonaremos el
concepto de temor y dolor de parto y mucho de lo que esté contenido
en este libro se vuelva obsoleto. Todos los partos serán encarados
con confianza. Rezo para que este día, en el cual las

madres anticipen el parto sin dolor y los educadores del parto se


enfoquen en liberar el estrés no relacionado al parto en sí, llegue
pronto.

Mientras tanto, ofrecemos consejos que pueden ayudar en tu


preparación con el fin de asegurar que tu parto sea una experiencia
inolvidablemente segura, sana, y positiva.

 Edúcate. Lee todo lo que puedas sobre diferentes propuestas


positivas de parto. Tu Instructor de HipnoParto® puede
recomendarte una lista de libros que apoyen esta visión
positiva. Yo recomiendo la edición revisada de Parto sin Temor
del Dr. Grantly Dick-Read. También sugiero que los
principiantes lean El Libro del Nacimiento de Sears & Sears.
Evita cualquier libro que trate sobre la manera de prepararse
para encarar el dolor. Que tu educación no se limite a historias
que te cuentan. A la gente negativa, recuérdale con calma que
te estás preparando para el parto con HipnoParto® y que no
quieres escuchar conversaciones negativas en torno al parto.

 Entrevista varios médicos para asegurarte de que el que


escojas esté de acuerdo con tus deseos de optar por la mínima
intervención médica posible. Si se trata de un equipo médico,
asegúrate de que todos los que lo componen respeten tus
deseos. Averigua qué es lo que opinan sobre temas clave como
el uso de Pitocín para inducción artificial del parto o
aceleramiento de la labor; qué opinan sobre permitir que la
labor siga su curso de manera natural y cuál es el índice de
cesáreas en su práctica. Más importante aún, observa la
reacción al proponer que quieres discutir el parto con
anterioridad. ¿Qué tan cómodos se sienten con tus ideas?
¿Están a la defensiva, o están satisfechos con tu interés? No
puedes dejar estos temas para el final, creyendo que cuando
aparezcan se resolverán fácilmente. No temas en afirmar tus
ideas. Debes aceptar la responsabilidad que implican tus
peticiones y elecciones. Mi experiencia hasta el momento ha
sido que cuando las parejas toman la iniciativa de planear su
parto, los médicos, las parteras y especialmente las enfermeras
obstétricas se encuentran receptivos. A veces los profesionales
de la salud necesitan un pequeño puntapié para recordar cómo
se sentían ellos antes de quedar atrapados en este “negocio” 1
de hacer las cosas de

manera rutinaria.

 Visita más de un centro de nacimiento y habla con el personal


del hospital o centro, de la misma manera en que lo hiciste
cuando escogiste a tu médico. Averigua qué tan flexibles son y
qué tan deseosos están de acomodar las peticiones de los
pacientes. El centro más cercano no tiene porqué ser tu única
opción.

 Alienta a tu compañero(a) de parto a que atienda a clases


contigo, a que lea y a que tome parte activa en tu práctica. Si
sientes cierta apatía de su parte, quizás debas considerar un
segundo compañero(a) de parto para tu labor y alumbramiento.
Ambos serán bienvenidos a las clases. No es inusual que tu
compañero se sienta absolutamente compenetrado cuando
llegue el momento del parto, aunque no haya sido éste el caso
durante la preparación. De todas maneras, no puedes contar
con que esto suceda. También puedes pedirle a tu Instructor de
HipnoParto® que te asista en el parto. Muchos se sienten
felices y deseosos de hacerlo.

 Si has tenido una cesárea con anterioridad, considera


seriamente tener un parto vaginal.2 Según las
recomendaciones del Colegio Americano de Obstetras y
Ginecólogos, publicadas en octubre de 1988, el parto vaginal
después de una cesárea previa es en la mayoría de los casos
más segura que otra cesárea. Hasta el 80% de las mujeres
tienen un parto vaginal exitoso después de una cesárea. Con
HipnoParto®, tu actitud relajada y tu cuerpo preparado
pueden hacer una gran diferencia.

 Asegúrate de comer lo adecuado para tener una dieta


balanceada que te mantenga a ti y a tu bebé saludables.
“Comer para dos” no significa que comas cantidades
exageradas; se refiere a que tengas el cuidado de escoger lo
que ingieres. Evita hábitos como fumar, ingerir alcohol o tomar
drogas durante el embarazo. Pueden causar efectos dañinos a
tu bebé en gestación. Tu Instructor de HipnoParto® te puede
ayudar a dejar estos hábitos o te puede recomendar un
hipnoterapeuta con experiencia.
 Practica la respiración lenta y los ejercicios tonificantes
descritos más adelante en este libro y practica cada día la
“Relajación del Arco Iris” y las “Afirmaciones del Parto”. Tu
Instructor de HipnoParto® te dará unos guiones para que los
practiques a diario junto a tu compañero de parto. El éxito de
tu programa depende del cumplimiento de estas actividades.

“El embarazo no es únicamente un tiempo para desarrollar un bebé;


es también un período para desarrollarse y crecer como persona,
sanando memorias y temores en torno al parto, trabajando sobre una
filosofía de parto...”

Sears & Sears

El Libro del Nacimiento.

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La Maldición de Eva
El Origen de la Concepción del Dolor en
el Parto

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Incluyo un breve resumen de la historia de la mujer en relación al


parto con el fin de ofrecer una explicación de la actual situación en
torno al nacimiento, y no con el fin de criticar un pasado negativo.
Creo que lo más importante es que tanto hombres como mujeres,
profesionales de la salud y personas en general comprendan que ya
no hace falta vivir con el legado de los tiempos pasados; en otras
palabras, ya no tenemos que vivir con el miedo al dolor y al
sufrimiento en torno al parto.

Durante siglos, y especialmente en las sociedades occidentales, las


mujeres han recibido una programación negativa con respecto a la
naturaleza del parto. Hasta hace poco tiempo el solo hecho de pensar
en la palabra “natural” en relación al parto estaba fuera de lugar.
Durante innumerables generaciones, la sociedad en general y las
mujeres en particular han aceptado la suposición de que se debe
parir en agonía; y donde se espera dolor, se experimenta dolor.

Por más lamentable que parezca, la creencia de que el dolor forma


parte natural del parto ha sido forzada sobre la mujer. Si estudiamos
la historia de la civilización, nos damos cuenta de que este no ha sido
siempre el caso. Incluso hoy en día, en sociedades menos sofisticadas
donde las culturas no han sido influenciadas por la civilización
occidental, las mujeres, cuyos cuerpos

fisiológicos son idénticos a los cuerpos de mujeres occidentales, dan


a luz sin tanto ajetreo y con el mínimo de incomodidad. Nunca les
han enseñado, ni han aprendido, a aceptar y a vivir con el terror de
“La Maldición de Eva”.

Para comprender la secuencia de eventos que llevaron a la actual


creencia de que el dolor es la supuesta maldición de la mujer,
debemos devolvernos en el tiempo al año 3.000 antes del nacimiento
de Jesucristo y de la expansión de la doctrina judeo-cristiana, a una
época cuando las mujeres daban a luz de manera natural y con el
mínimo malestar, a menos de que se presentara una complicación. La
vida de la gente en estos tiempos antiguos se centraba en torno a la
Naturaleza y a la Maternidad. Honraban a la Madre Naturaleza, a la
Madre Tierra, y a la Madre Creadora. Las mujeres eran veneradas
como las creadoras de la vida.
Como no se conocía la relación entre relación sexual y concepción,
se creía que las mujeres daban a luz a voluntad. Como creadoras y
responsables de la supervivencia de la especie, también se creía que
estaban vinculadas con la deidad. Las esculturas de las diosas de
este tiempo muestran mujeres con grandes pechos y abdomen curvo
a punto de dar a luz. Estos pueblos primitivos adoraban todos los
aspectos de la Naturaleza y consideraban al nacimiento como la
manifestación más elevada de la Naturaleza. Cuando una mujer
estaba a punto de dar a luz, todos se reunían a su alrededor en el
templo para la “Celebración de la Vida”, pidiéndole a la deidad que
bendijera al niño con salud y fortaleza. El parto era un rito religioso,
y no el sufrimiento en el cual se transformaría más adelante.

Las mujeres eran sanadoras. Ellas preparaban y daban las


medicinas. Colaboraban entre ellas e intercambiaban su
conocimiento, guiadas por la “mujer sabia” de la aldea. Toda
sanación se hacía a través de las manos y el espíritu de las mujeres.
Los hombres eran los recolectores de alimentos, hierbas y materiales
para la construcción de las viviendas. Las funciones de mujeres y
hombres eran diferentes, sin embargo había igualdad entre sexos
opuestos.

Durante muchos siglos prevaleció esta actitud alegre hacia el parto,


y existe evidencia muy antigua de que la Escuela de Medicina de
Grecia, dirigida por Hipócrates y Aristóteles, no hacía mención
alguna en sus escritos de que el dolor estuviese relacionado al parto,
a menos que se presentara una complicación. Incluso en este caso,
se le administraban hierbas y potajes a la

mujer con el fin de lograr un estado de relajación para así poder


tratar la complicación. Los griegos adoraban a un dios supremo de
género masculino; sin embargo, los dioses menores eran tanto
masculinos como femeninos, lo que hacía que la mujer contara con
una posición de respeto en el centro de la religión.

Tanto Hipócrates como Aristóteles creyeron en la necesidad de


tomar en cuenta los sentimientos de la mujer durante el proceso de
parto. Apoyaron la idea de que hubiese personas que atendiesen a la
parturienta y sus necesidades. Hipócrates fue el primero en
organizar y dar instrucción formal a las mujeres que tuvieran interés
en ser parteras.

En numerosos escritos de Hipócrates y de Aristóteles leemos que la


“naturaleza es la mejor medicina” y que la naturaleza debería
funcionar sin la intrusión de “...intervenciones entrometidas”.
Aristóteles escribió y enseñó sobre la conexión entre mente y cuerpo
y enfatizó la importancia de la relajación profunda durante el
proceso de parto. No se encuentran referencias al dolor en torno al
parto normal en las notas de ambos.
Sorano, miembro también de la Escuela Griega, fue quien reunió los
escritos de Hipócrates y Aristóteles en un libro en el año 79 AC. Esta
contribución le otorgó la reputación de haber sido el hombre más
grande de la historia de la obstetricia en aquel tiempo. Enfatizó la
importancia de escuchar las necesidades y los sentimientos de la
parturienta y apoyó la idea de usar los poderes de la mente con el fin
de lograr un parto fácil a través de la relajación. Al igual que
Hipócrates y Aristóteles, Sorano tampoco hizo mención del dolor,
excepto en casos de parto anormal o complicado. En estos casos, él
también recomendaba el uso de hierbas para aliviar el malestar. Las
mujeres en proceso de parto eran tratadas con ternura, alegría y
cariño.

En Grecia, esta visión en torno al parto se mantuvo por varios


siglos. Hasta 1930 todavía había mujeres en pequeñas zonas rurales
griegas que se reunían alrededor de un “árbol de nacimiento”, un
árbol de ramas bajas de donde la mujer se colgaba y sostenía para
dar a luz en medio de alegría, libre de sufrimiento y dolor.

Sin embargo, esta filosofía no prevaleció en el resto de Europa. Las


tribus expandían sus dominios y conquistaban nuevas tierras,
glorificando la guerra y

los guerreros. Con la difusión del cristianismo, una nueva creencia se


extendió por toda Europa, trayendo consigo la “Maldición de Eva”.
La creencia en un Dios único y masculino reemplazó el concepto de
Diosa femenina. Los templos y altares en piedra de esta gente primal
que adoraba a la Naturaleza fueron destruidos y catedrales
cristianas fueron erigidas en su lugar. Las esculturas de sus diosas,
íconos femeninos, fueron hechas añicos y enterradas. El dar
importancia a las leyes y funciones de la naturaleza se volvió una
ofensa seria, y todos los escritos que trataban sobre curas naturales
fueron dañados y quemados. Lamentablemente los textos de Sorano
sobre parto natural se encontraron con el mismo destino fatal.

En un esfuerzo por volver más apetecible la nueva religión, muchas


de las tradiciones, símbolos y festividades de los adoradores de la
Naturaleza fueron preservados. Ejemplos son el festival del solsticio
de invierno durante el momento más oscuro del año, junto con
ciertos símbolos de la naturaleza como los leños de navidad, árboles,
muérdago, y malva. Estos símbolos aún prevalecen hoy en día en las
fiestas navideñas, así como los símbolos de la fertilidad- el conejo, el
huevo y la gallina- venerados durante la “Celebración del Este” o
“Fiestas de Pascuas”3 cuando las cálidas brisas llegaban del oriente
calentando las tierras en preparación para la siembra.

Lo que definitivamente no prevaleció fue el papel de la mujer en la


religión y en la sociedad. Literalmente, pocas piedras “quedaron en
pie” durante la tarea de destruir el concepto de diosa y de redefinir
el papel de la mujer. En el siglo 2 d.C., Clemente de Alejandría
escribió: “Toda mujer debería sentirse avergonzada por la sola idea
de ser mujer”. Las mujeres pobres y sin educación temieron por el
solo hecho de ser mujeres. Se les prohibió la práctica de sus dones
sanadores, fueron forzadas a reunirse en secreto y a trabajar en la
oscuridad de la noche. Así fue como la brujería, un don honrado y
apreciado de sanación, se transformó en la herramienta del diablo y
fue prohibida. Todos los asuntos de medicina y curación pasaron a
manos de los sacerdotes y monjes quienes aclamaban que su poder
venía directamente de Dios. El clero ejercía completa autoridad en
torno a las decisiones sobre quiénes podían ser tratados y quiénes
no.

Las mujeres, culpables de la expulsión del paraíso y de las


enfermedades e infortunios como consecuencia de ésta, fueron
declaradas brujas y torturadas, mutiladas y quemadas en la hoguera,
su supuesto crimen siendo la habilidad de causar enfermedades, y
controversialmente, sanaciones. Como la doctrina de la Iglesia
ordenaba que solo Dios tenía el poder de curar, los éxitos de las
curaciones probaban el hecho de que, en efecto, colaboraban con el
mal. Esta matanza de mujeres y niñas de aldeas enteras continuó por
más de cinco siglos. Se les ofrecía recompensa a las personas que
expusieran a las brujas y a aquellas que las arrastraran al centro de
la aldea para ser ejecutadas. Muchos estaban deseosos de acusar.

La mayor cantidad de ejecuciones ocurrió en Alemania; 400


muertes se registraron en un solo día. Aquellas que lograban escapar
eran consideradas parias, inferiores y relegadas a una vida de
subordinación. Se dice que su ignorancia llevó a la subordinación, y
que a su vez la subordinación creó la ignorancia. Otras, con el fin de
sobrevivir, negaron sus dones de sanadoras y se sometieron a la
autoridad de la Iglesia. La traducción del relato hebreo de La
Creación dejaba claro que la mujer debía ser subyugada en la
relación con su marido y dentro de la sociedad en general.

Los hombres de medicina, gobierno e Iglesia realizaron un gran


esfuerzo para erradicar la imagen de la mujer y la noción de parto
como centro de celebración religiosa. El esfuerzo resultó exitoso. A
través de una serie de decretos a lo largo de varios siglos, lo que una
vez había sido una celebración de vida se transformó en una prueba
de dolor, soledad y miedo. La ley promulgaba la segregación de la
mujer embarazada y el aislamiento en el parto. Como los monjes y
los sacerdotes contaban con la autoridad sobre todas las prácticas
médicas y curaciones, los médicos debían obtener el permiso del
clero para tratar a los enfermos. Ya que los niños eran el resultado
del “pecado carnal”, las mujeres en proceso de parto no eran
consideradas como dignas de recibir atención. Se prohibió que las
personas que trabajaban en el campo de la salud atendieran a una
parturienta, y se abolió la partería, dejando a la mujer en proceso de
parto sola, aislada y sin apoyo.

Ya que la mujer estaba pagando retribución por el pecado original,


no había lugar para la misericordia. Las mujeres que
experimentaban partos complicados sufrían terriblemente. Una
nueva ley promulgó que en caso de complicación, la vida del bebé
debía ser salvada. En caso de ocurrir esta eventualidad, las manos

de campesinos y castradores de cabras, las únicas personas a


quienes se les permitía atender a una mujer en proceso de parto,
debían tomar al bebé a través de una incisión hecha en la pared
uterina, sin tomar en cuenta la vida ni la agonía de la madre. Si el
bebé no podía ser salvado, se mandaba a bautizar al niño en el
vientre a través del mismo procedimiento. Las mujeres que morían
se “salvaban” ya que habían ayudado a traer un alma nueva al
mundo. Las mujeres pagaban el precio del pecado original, y
efectivamente, el precio era alto.

Fue aquí donde la creencia que ha persistido por varios siglos


tomó forma: las mujeres deben tolerar dolores insoportables al dar a
luz.

Si volvemos la mirada sobre estos eventos, comprenderemos que


era el miedo a la muerte como resultado de complicaciones, y no el
miedo al parto en sí, lo que hacía que las mujeres consideraran el
parto con horror. El miedo en extremo causaba tensión extrema, y la
tensión, a su vez, causaba tensión en el cérvix, que como resultado
no podía desempeñar su función normalmente. Quienes sobrevivían y
quienes presenciaban esta prueba de horror atestiguaban que el
parto era sinónimo de agonía.

Es imposible pensar que la mujer pudiese abordar la experiencia de


parto con otro sentimiento que no fuese de temor, sabiendo que si se
complicaba, podía morir, o con suerte, sufrir. Quedaba claro que el
nacimiento ya no era visto como una celebración de vida. A los ojos
de la Iglesia y de los líderes de la comunidad, e incluso a los ojos de
las mismas mujeres, la sentencia de un parto doloroso debía ser
soportada durante toda la eternidad. El Síndrome Temor- Tensión-
Dolor quedaba firmemente establecido.

La medicina avanzó con el renacimiento de la ciencia luego del


oscurantismo de la Edad Media, pero no sucedió lo mismo con el
estatus de la mujer y del parto. Las traducciones de la Biblia, escritas
en el tiempo en que se creía que el dolor formaba parte natural del
parto, hicieron prevalecer el concepto de “La Maldición de Eva”. EL
Dr. Dick-Read, a través de sus estudios en torno a la Biblia y de su
contacto con eruditos en esta materia, descubrió que la palabra
“etzev” en hebreo significa “labor, trabajo, esfuerzo”, pero que
cuando los mismos traductores se referían al parto, la palabra usada
significaba “dolor, angustia, pesar”. Algunos eruditos señalan que los
profetas no hicieron referencia alguna al parto en sus escritos.

Pasaron muchos siglos antes de que se diera un cambio de actitud


en torno

a la mujer, a la sanación y al parto. Entre los siglos XIII y XVI


continuaron las ejecuciones de brujas.

Finalmente, a principios del siglo XVI, los escritos de Sorano fueron


redescubiertos. El mundo médico se interesó por ellos y aquellos en
el campo de la medicina llevados por su conciencia desafiaron las
reglas de la época. Se escribió el primer libro de obstetricia, basado
en las teorías y enseñanzas de los más grandes filósofos y médicos de
la historia de la humanidad.

En la segunda mitad del siglo XVI se prohibió que pastores y


ganaderos atendieran a una mujer en proceso de parto; no obstante,
los médicos todavía no podían atender a la parturienta.

Fue durante este siglo cuando la partería se volvió a practicar; sin


embargo era vista como una profesión deshonrosa, “...conveniente
para la mujer el encargarse del trabajo sucio de parto”. En Alemania,
donde se dio el mayor número de ejecuciones, Martín Lutero
escribió: “... poco importa que la mujer se canse o muera. ¡Déjenlas
morir en el parto!, para eso están allí”. A las parteras las apodó “Weh
Mutters”, que literalmente significa “dolor” y “madres”, o “Madres
del dolor”.

Incluso con el advenimiento del cloroformo no se trajo alivio a las


mujeres en proceso de parto. Aunque fue permitido en todos los
procedimientos médicos, su uso fue prohibido en el parto. Esta
actitud no se limitó a Europa. Cuando se sugirió que se le diera alivio
a la mujer, un ministro de Nueva Inglaterra respondió que si se
hacía, se privaría al Señor del placer de “... sus quejidos sinceros y
profundos de ayuda”.

No fue sino hasta mitades del siglo XVIII que se le permitió a los
doctores atender a la parturienta. Muchos de los obstetras de
aquella época eran ineptos o alcohólicos. Las maternidades carecían
de higiene e infecciones causadas por algo tan simple como las
manos sucias se transmitían velozmente. Algunas mujeres que daban
a luz en la casa morían por complicaciones, pero muchas otras que
iban a los hospitales por seguridad y mejor trato morían de una
infección llamada “fiebre puerperal”. Aunque las muertes eran
causadas por falta de higiene, más que por una complicación, el
miedo a la muerte se relacionó aún más estrechamente con el parto.
Florence Nightingale, una mujer de estatus y riquezas,
logró grandes mejorías en las condiciones de la época. Insistió en
que las salas de maternidad adoptaran los mismos estándares de
higiene y sanidad que otras salas dentro del hospital, y con su dinero
e influencia, se aseguró de que los obstetras ineptos y alcohólicos
desaparecieran de las salas de parto. Gracias a esta mujer, los
estándares de entrenamiento y práctica se elevaron y el número de
muertes causadas por fiebre puerperal declinaron a un nivel casi
inexistente.

Por muchos años se hizo poco y nada para lograr cambios en las
prácticas obstétricas. No es sino hasta el año 1900 que se generaliza
el conocimiento sobre los anestésicos, la higiene, los antibióticos y
los analgésicos. Antes de esto, la agonía de una mujer en proceso de
parto era inmensurable. Finalmente, y gracias a la influencia de
cierta gente, la anestesia es permitida en el parto. Una vez que la
puerta se abre al uso de la anestesia, el péndulo se desplaza
rápidamente hacia el otro extremo. La administración temprana de
drogas y la anestesia se vuelven la norma en todos los partos. Como
se creía que el parto doloroso era inevitable, las mujeres recibían
altas dosis de analgésicos durante la primera fase de parto y
anestesia general durante la segunda fase. Se estandarizan los
partos drogados y los partos con la ayuda de instrumentos. Todavía
hoy en día el alivio del dolor y la conveniencia de los médicos
constituyen la norma en el parto.

Aún cuando la teoría del Dr. Grantly Dick-Read se da a conocer en


los años veinte, treinta, cuarenta e incluso cincuenta, no es sino
hasta finales de la década del sesenta que se cuestionan los efectos
de las drogas sobre la madre y el niño. De esta preocupación nace el
interés por enseñar a las mujeres a hacerle frente al dolor de parto.
El término “Parto Natural” nace a raíz del hecho de que muchas
mujeres estaban dando a luz exitosamente sin el uso de drogas; no
obstante la manipulación y la aceleración en el nacimiento de un
niño estaba lejos de reflejar la naturaleza tal cual es.

El concepto de Parto Natural es todavía relativamente nuevo, pero


la creencia de que el parto es una experiencia dolorosa ha tomado
siglos para arraigarse en la mente de hombres y mujeres, incluyendo
médicos.

Todavía hay mucho trabajo por hacer, ya que incluso un gran


número de doctores, parteras, educadores para el parto,
profesionales de la salud y enfermeras obstétricas refuerzan el
concepto del dolor a través de su elección de palabras en clases de
preparación para el parto y en salas de parto. Muchas
mujeres todavía creen en la necesidad del dolor y piensan que lo
mejor que pueden hacer es aprender a sobrevivir a éste, en lugar de
aliviarlo. La inducción y la conducción artificial de la labor crean un
círculo vicioso donde el uso adicional de drogas se hace necesario
para aliviar el dolor causado por las primeras. Se ignoran las
técnicas naturales y complementarias de aligerar la labor, y esto no
tiene por qué ser así.

A través de las técnicas naturales de relajación y auto-hipnosis de


HipnoParto®, podemos avanzar (o retroceder, como sea el caso) y
reemplazar el miedo y la ansiedad con confianza, serenidad, alegría y
celebración. Al aprender este método natural de dar a luz,
descubrirás que las opciones son varias. Al dejar que tu mente, tu
cuerpo y tu bebé trabajen juntos en completa armonía, lograrás la
experiencia segura y satisfactoria que estás buscando.

“...conocer tu cuerpo, leer sus señales, y confiar en tus respuestas.


Aquí yace la clave de una experiencia positiva de parto.”

William y Martha Sears

El Libro del Nacimiento.

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¿Qué es lo que anda mal en el


Parto?
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Ocasionalmente, una mujer en una clase de HipnoParto®
preguntará: “¿Por qué es que nosotros los seres humanos no
tenemos a nuestros bebés de la misma manera en que lo hacen los
gatos y perros, caballos y demás animales?” Mi respuesta es siempre
la misma: “Sí, ¿por qué no?”

Cuando examinamos la premisa de médicos profesionales,


descubrimos que el dolor es considerado “el perro guardián de la
medicina”. El dolor, nos cuentan, envía una señal de que algo anda
mal.

Cada día ejercemos innumerables tareas usando nuestros músculos


de manera inimaginable. Elevamos nuestras piernas y movemos
nuestras caderas para subir escaleras; levantamos nuestros brazos,
movemos nuestros dedos, parpadeamos nuestros ojos. Ingerimos
alimentos y los digerimos y excretamos sin dificultad. Ejercemos
todos estos movimientos y más, y no sentimos molestias. Solamente
es cuando algo anda mal, cuando nos doblamos o torcemos, o cuando
algo está patológicamente mal, que experimentamos dolor. Todo esto
nos lleva a la siguiente pregunta: ¿QUÉ ANDA MAL EN EL PARTO?

La mayoría de las mujeres que han dado a luz contestarán que lo


que anda mal en el parto es el dolor. El parto duele. Muchas parejas
cuentan su

experiencia de parto con arrepentimiento y desilusión mientras


hablan de los largos períodos de dolor terrible, drogas y
sentimientos de impotencia. Siendo este el caso, debemos repetir la
pregunta: “¿Por qué se experimenta dolor en el parto?” ¿QUÉ ANDA
MAL EN EL PARTO? ¿Cómo puede ser que las mujeres, con cuerpos
tan perfectamente creados para concebir, nutrir y dar a luz a un
niño, experimenten dolor durante la labor?

Doctores de renombre, a la cabeza de departamentos de obstetricia


en universidades médicas, han escrito artículos sobre la razón del
dolor de parto: la causa del dolor es la resistencia ejercida entre los
dos grupos de músculos uterinos durante la labor. Aún cuando sea
esto lo que usualmente ocurra en el parto, todavía nos queda la
pregunta por responder: “¿Por qué es que estos dos grupos de
músculos en particular trabajan en oposición?” ¿QUÉ ES LO QUE
ANDA MAL EN EL PARTO?

La mayoría de las mujeres occidentales admiran a las mujeres de


zonas menos urbanizadas o de países subdesarrollados por la
facilidad que tienen de traer niños al mundo sin dolor ni anestesia.
¿Qué saben ellas del parto que nosotros, en esta parte más
tecnificada del mundo, todavía no hemos aprendido?
Específicamente, debemos preguntarnos: ¿QUÉ ES LO QUE ANDA
MAL EN NUESTROS PARTOS?

Fue en un barrio humilde y pobre de Londres en el año 1913 que el


Dr. Grantly Dick-Read se dio cuenta por vez primera de la posible
causa de lo que falla en el parto. Siendo un joven practicante en el
distrito White Chapel de Londres, el corazón de los suburbios pobres
de East End, fue llamado una noche a atender a una mujer en
proceso de parto. Luego de andar en su bicicleta por caminos
embarrialados bajo la lluvia, llegó a las tres de la madrugada a una
casucha ubicada bajo los puentes de las vías ferroviarias. Encontró a
su paciente en un cuarto oscuro, mojada de pies a cabeza por la
lluvia que se filtraba a través del techo, cubierta por unos sacos y
vestida con una falda negra. Le pidió permiso para colocarle la
máscara y administrarle cloroformo. Ella se negó rotundamente,
sorprendiéndolo. Entonces volvió a colocar las cosas en el maletín, se
hizo a un lado, y observó. El niño nació sin alboroto alguno ni bulla
por parte de la madre. Mientras se preparaba para su partida, le
preguntó a la mujer por qué se había negado a la analgesia. Ella le
respondió algo que nunca olvidaría: “No dolió. No debería haber
dolido, ¿no es cierto, doctor?” Una respuesta honesta, dada en un
marcado acento “cockney”, que logró un efecto

profundo en torno a la visión del parto en décadas posteriores.

El significado del parto relajado, libre de la intrusión del miedo y de


las constricciones resultantes, se volvió cada vez más obvio en los
meses que siguieron, mientras el Dr. Dick-Read observaba cómo
parían mujeres de las clases sociales más acomodadas en el hospital
londinense, mujeres que experimentaban tanto agonía como dolor
durante el parto. Mentalmente comparó estas pacientes con la mujer
tranquila y calmada de la villa miseria y se preguntó: “¿Por qué?”

Experiencias similares se le presentaron al Dr. Dick-Read durante la


Primera Guerra Mundial mientras prestaba servicio. A media batalla
y en un país extranjero, una mujer en proceso de parto se acercó a la
trinchera solicitando un doctor. Fue bajada a ésta donde se
encontraba el Dr. Dick-Read, y prosiguió con la labor, aparentemente
sin ninguna molestia y ajena a la guerra que se desarrollaba a su
alrededor. Cuando hubo terminado, envolvió a su niño en trapos y se
marchó.

En otra ocasión encontró a una mujer contra un terraplén dando a


luz. El niño nació fácilmente. Observó como ella esperaba,
sosteniendo al niño en brazos. Pudo ver como el cordón umbilical se
hacía más delgado, como un hilo. La mujer entonces procedió a
cortar el cordón con sus uñas. Habiendo completado su labor,
emprendió el regreso a la aldea con el niño en sus brazos.
Fueron estos sucesos los que llevaron al Dr. Dick-Read a
replantearse sus creencias y lo que había aprendido en torno al
nacimiento. Con estas experiencias atrás, emprendió la labor de años
de estudio. De este estudio nació la teoría de que en la ausencia de
miedo durante la labor, las constricciones que causan el dolor
desaparecen, y el cuello del útero puede borrarse naturalmente,
abrirse rítmicamente, y expulsar al bebé con facilidad.

Fue en los años veinte que el Dr. Dick-Read contestó la pregunta


¿QUÉ ES LO QUE ANDA MAL EN EL PARTO? cuando presentó su
teoría sobre el Síndrome Temor-Tensión-Dolor. Nadie le prestó
atención. Su método obtuvo cierto interés con la publicación de su
libro Parto Natural, en 1933. Desafortunadamente, sus colegas,
acostumbrados a “conducir la labor” con drogas y fórceps, todavía no
prestaron atención. La idea de que hubiera un mecanismo en el
cuerpo que segregara, en ausencia de tensión, una anestesia

natural, era todavía radical en aquella época.

En 1950 se publicó en los Estados Unidos de América su segundo


libro, Revelaciones sobre el Parto, bajo el nombre de Parto sin
Temor. Para aquellos entre nosotros que no creíamos en el concepto
generalmente aceptado de que algo anda mal por naturaleza en el
parto, el Dr. Dick-Read se volvió nuestro héroe.

Aún hoy en día, cuando las mujeres que usan el método del Dr. Dick-
Read se conocen, establecen inmediatamente cierta camaradería
entre ellas. Hay un sentimiento de pertenecer a una “elite de pocos”.
En sus libros aprendimos que lo que anda mal en el parto no tiene
nada que ver con nuestra fisiología y que si nos preparábamos
apropiadamente, nuestros partos podían desenvolverse de la manera
en que habían sido diseñados para hacerlo. Seguimos su filosofía,
practicamos sus técnicas de respiración y relajación, permitimos que
nuestros cuerpos trabajaran naturalmente y experimentamos partos
sin dolor.

Puesto de manera simple, aprendimos que lo que anda mal en el


parto tiene su origen mucho antes de que la mujer entre en proceso
de parto. Comienza con el TEMOR; todo ese temor que está tan
arraigado en las mentes de las mujeres que se aproximan al parto.
Aunque las circunstancias históricas con respecto al parto carezcan
hoy en día de vigencia, los profesionales de la salud, educadores
para el parto y muchas mujeres todavía sostienen una fuerte
creencia en el dolor. El miedo ha sido perpetuado, y se ha vuelto un
círculo vicioso que se autoabastece: al haber expectativas de dolor, el
temor prevalece, el cuerpo está tenso, y como resultado se
experimenta dolor.
Algunos oradores se refieren a la palabra temor con las siglas:
“Falsa Evidencia que Asume una Realidad”, y nada puede estar más
cerca de la verdad cuando se trata del parto.4

Es fácil comprender cómo es que el miedo se perpetúa. Desde el


momento en que las niñas se hacen lo suficientemente mayores para
comprender y escuchar conversaciones adultas en torno al parto,
entienden claramente que hay mucho que temer cuando se tiene un
bebé. Aún la futura madre de actitud positiva se encuentra inundada
por comentarios y consejos sobre todas las cosas

a las cuáles debería prestar atención. Estas no dejan de ser palabras


bien intencionadas, pero conllevan un mensaje oculto: “! !Ten miedo!
Teme.” La mayoría de los consejos son en forma de advertencia,
como preparándola para todas las penurias del embarazo y del parto
que deberá soportar. Aún en el consultorio, una mujer que exprese
optimismo y confianza en un parto suave, se encontrará con
comentarios de que su pensamiento es “erróneo”.

Este tipo de conversaciones no solamente tienen el poder de


destruir la alegría que siente la mujer, sino que también llevan la
semilla del miedo que puede hacer la diferencia entre un parto
sereno y uno tenso y doloroso.

Al trabajar con este programa, adquirirás una mejor comprensión


de esta filosofía. Tu confianza crecerá al mirar videos serenos de
HipnoParto®. Si estás dispuesta a practicar y a preparar tu mente y
tu cuerpo para que trabajen en completa armonía lograrás tener la
experiencia en la que crees y la cual esperas. Habrás eliminado el
temor que es la raíz de lo QUE ANDA MAL EN EL PARTO.

“Tu ves las cosas como son y te preguntas, ¿Por qué? Pero yo veo
las cosas como podrían ser y me pregunto, ¿Por qué no?”
George Bernard Shaw

Vuelta a Methuselah

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Tu maravilloso Dispositivo
de Parto: El Útero

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A primera instancia, te parecerá que un relato sobre la manera en


que funciona el útero está fuera de lugar en esta sección del curso.
Sin embargo, es importante dedicarle tiempo y espacio a este tema
en el presente momento debido a su estrecha relación con el temor y
el dolor. Debemos comprender la manera en la cual el útero funciona
naturalmente si queremos entender cómo es que el temor puede
causarle tantos desbarajustes a este músculo liso que trabaja
durante el parto.

Con este conocimiento en mente, el concepto de un parto más fácil


y confortable se vuelve inmediatamente obvio, y por lo tanto,
alcanzable. Esta breve y simple explicación que sigue es, en verdad,
el punto crítico de todo el programa.

Querrás asegurarte de comprender en su totalidad este concepto,


ya que es exactamente a través de este proceso de tu cuerpo que
trabajarás durante el alumbramiento. .

Las Capas Uterinas

Insert The Uterine Layers


Existen tres capas de músculos en el útero. Las dos capas que nos
interesan son la capa externa, compuesta de fibras verticales, y la
capa interna, compuesta de fibras horizontales dispuestas de manera
circular.

Las ilustraciones de la página anterior muestran las tres capas de


músculos dentro del útero y la concentración de las fibras
musculares en las dos capas que trabajan en la labor.

Las fibras musculares de la capa interna se encuentran en su


mayoría en la porción inferior del útero. Como muestra la ilustración,
las fibras circulares son más gruesas justo sobre la abertura, o
cuello, del útero. A fin de que el cuello del útero se abra y permita
que el bebé descienda y emerja a través del canal de nacimiento,
estas fibras gruesas deben ser retraídas.

Los músculos más poderosos que se encuentran en la parte superior


y externa del útero son fibras verticales. Ascienden por la parte
posterior del útero y sobre la parte superior, trayendo consigo las
fibras circulares en relajación. Casi como en olas, estas largas
bandas musculares se contraen y retraen para empujar al bebé hacia
abajo, fuera del útero.
Cuando la mujer está en un estado de relajación, los dos grupos de
músculos trabajan en armonía, como se supone que deberían
hacerlo. Las oleadas de los músculos verticales retraen, encogen y
expulsan, mientras que los músculos circulares se abren y retiran
para permitir que esto suceda. Así, el parto ocurre de manera fácil y
fluida.

Las técnicas que aprendas en el programa de HipnoParto® y las


prácticas de relajación que hagas a diario en tu casa te enseñarán a
trabajar con estos músculos para un parto más fácil.

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¿Cómo afecta el Temor a la


Labor?

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Catecolaminas- Las enemigas de la sala de labor

El temor- una de las emociones más fuertes que podemos


experimentar- es, en realidad, un villano en la sala de labor. Cuando
experimentamos estrés, éste envía señales a todos los receptores del
cuerpo, causando reacciones exageradas y distorsionadas. Estos
mensajes amplificados causan cambios químicos y fisiológicos dentro
del cuerpo. Cuando el cuerpo se pone a la defensiva segrega
catecolaminas- las hormonas del estrés- e inmediatamente
experimentamos una respuesta de “lucha o huída”. Estas hormonas
juegan un papel fundamental en las respuestas fisiológicas del
cuerpo.

Cuando, a causa de las circunstancias, no es posible una respuesta


de “lucha” o de “huída”, como es el caso durante el parto, las
catecolaminas actúan como constrictoras, causando que los
músculos del útero y demás partes del cuerpo se tensen. Se cree que
las catecolaminas son segregadas en grandes concentraciones antes
y durante la labor cuando la mujer siente temor.
Dicho de otra manera, el temor afecta las sensaciones y pone al
cuerpo en un estado de alerta. Con el fin de protegerse, el cuerpo
dirige todos sus esfuerzos a aquellas áreas que pueden asistir en la
“lucha” o “huída”. Como el útero no juega un papel en las reacciones
defensivas del cuerpo, la sangre se

envía a otros músculos y órganos, comprimiendo las arterias


uterinas. Si esto ocurre por un corto período de tiempo, el efecto
dañino es leve; sin embargo, si hay poco oxígeno disponible en el
útero por un período prolongado de tiempo, esto puede ser
perjudicial para el bebé. La falta de oxígeno también causa la
contracción de los músculos, que en lugar de relajarse y abrir,
causan tensión en las fibras circulares del cuello del útero. Cuando
esto ocurre, las fibras verticales persisten en su intento de retraer
las fibras circulares, pero el cérvix se resiste.

Cuando los dos grupos de músculos trabajan en oposición, no


solamente causan considerable dolor a la madre, sino que también
tienen un efecto dañino para el bebé. Mientras que las fibras
verticales se retraen para expulsar, el cuello del útero se niega a
ceder. La cabeza del bebé se ve entonces forzada contra un músculo
tenso y rígido. Cuando la madre en proceso de parto siente temor,
consciente o inconscientemente, se encuentra tensa por dentro, la
labor se prolonga y aparece el dolor.

Tú y tu compañero(a) de parto aprenderán a identificar el estrés


emocional antes y durante la labor, a liberarlo, y a sumergirse en un
estado de profunda relajación. Cuando te encuentras confiada y libre
de temor, puedes lograrlo desde el comienzo de la labor. Tu
compañero de parto te ayudará en la relajación. Las señales verbales
y físicas que juntos han practicado te llevarán a un estado de calma
de manera que las hormonas constrictivas sean anuladas por las
endorfinas, las relajantes naturales del cuerpo.

La extensa relajación que practiques a diario permitirá que tu útero


se mantenga en un estado óptimo de relajación la mayoría del
tiempo, dejando espacio para que el bebé se gire antes del parto.
Solamente unas pocas madres que practican HipnoParto®
experimentan partos de nalgas. (Ver “Cuando el bebé se encuentra
de nalgas” en la página 96)

Endorfinas- Los calmantes naturales del cuerpo

El Dr. Dick-Read se adelantó más de medio siglo a su tiempo. No le


puso nombre, pero supo por observación que cuando las mujeres en
proceso de parto no sentían temor, sus cuerpos se relajaban junto
con los músculos del cérvix y algo maravilloso ocurría que permitía
un parto más fácil.
Los científicos han buscado por largo tiempo alternativas a drogas

calmantes del dolor, pero no es sino hasta los años setenta que se
descubre que la fuente de la analgesia natural se encuentra dentro
del cuerpo mismo. Estudiando la manera en que los opiáceos se
comportan en el cuerpo, los investigadores americanos descubren
que las moléculas de opiáceos que se anclan a ciertos receptores
específicos de neuronas en el sistema nervioso central disminuyen la
velocidad de emisión de las neuronas, y que si esto sucede, el
resultado es una menor sensación de dolor. Muchas de estas
neuronas se encuentran en la columna vertebral, donde el dolor es
eventualmente transformado en una sensación corporal.

Los científicos no tardaron mucho más tiempo en aislar las


endorfinas- neuropéptidos ubicados en el cerebro y en la glándula
pituitaria que tienen un efecto doscientas veces más fuerte que la
morfina. Las endorfinas, al suprimir la actividad sináptica causante
de la sensación del dolor, producen una sensación de tranquilidad y
amnesia. Al mismo tiempo se descubren las encefalinas, producto de
la degradación de las endorfinas, que literalmente significan “en la
cabeza”.

Lo que para el Dr. Dick-Read fue observación y teoría en los años


veinte, se transformó en descubrimiento científico en los años
setenta. En los años veinte, cuando nadie sabía de la existencia de
los analgésicos naturales del cuerpo, era inconcebible pensar en
aliviar el dolor a través de la relajación. Pocos de los colegas del Dr.
Dick-Read podían incluso considerar la premisa de que los músculos
uterinos pudiesen trabajar en armonía ni que el parto estuviese
desligado del dolor. El concepto de parto doloroso se encontraba
profundamente arraigado. El Dr. Dick-Read se sintió desilusionado,
aunque no derrotado. Continuó estudiando y escribiendo sobre el
Síndrome Temor-Tensión-Dolor.

Desafortunadamente, no vivió lo suficiente como para ver su teoría


secundada por el descubrimiento de las endorfinas. Más lamentable
aún, actualmente muy pocos profesionales de la salud consideran el
efecto que puede tener este descubrimiento en el parto. Su
aplicación en salas de parto y clases de educación para el parto
avanza a paso de tortuga.

A través de la relajación, la auto-hipnosis y la imaginación guiada


de HipnoParto®, podrás crear una conexión con el centro del
subconsciente

para acceder a las endorfinas antes de que las catecolaminas puedan


causar dolor.
“Las contracciones no tienen por qué doler. Son olas de energía que
te abren para que tu bebé pueda nacer. Si piensas que duelen,
entonces te tensarás y no podrás relajarte, tu bebé tardará más
tiempo en nacer y no será muy divertido.”

Barbara

Parteras espirituales

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Liberando el Miedo
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El educar a las mujeres sobre la fisiología de la labor les enseña que


los músculos del parto están diseñados para dar a luz de una manera
fluida y sin obstáculos.

Para muchas mujeres de los años cincuenta, este conocimiento fue


suficiente como para romper con las actitudes tradicionales de
nuestra cultura y traer a sus niños al mundo con las técnicas del
Parto Natural. Se sentían libres de todo miedo, y, por ende, libres de
las molestias del parto.

No obstante, para muchas otras mujeres que también aceptaron la


premisa, hicieron los ejercicios, aprendieron las técnicas de
respiración y abordaron el parto sin temor, sus partos resultaron
solamente un poco más fáciles que los partos tradicionales. Supieron
reconocer el temor al parto, pero se negaron a considerar el impacto
de las emociones sobre el embarazo y el parto.

Al igual que tantas mujeres, descubrirás que tu embarazo trae


consigo muchas emociones, ansiedades, dudas, preguntas,
decisiones y tareas que nunca antes habías tenido que considerar.
Algunas se centrarán en torno a tu parto, pero muchas otras te harán
ver todos los cambios que implica el tener un hijo. También querrás
estar lista con respecto a este punto, libre de miedos o
reservaciones.

Es importante que identifiques sentimientos, experiencias y


memorias dolorosas. Observa estas emociones, encáralas, y libera
cualquier conflicto que tengas a nivel consciente o subconsciente.
Una vez que hayas trabajado y resuelto estas emociones pendientes,
te sentirás más capacitada para abordar el nacimiento de tu bebé
con confianza y plena fe.

También querrás identificar tanto aquellas áreas que te den


confianza así como aquellas otras que necesites trabajar; de esta
manera podrás resolver dudas o miedos reprimidos. Poner de lado
los asuntos que te preocupan te podrá ayudar a seguir adelante con
tu embarazo, pero en el parto podrán emerger como miedos
reprimidos y afectar el curso de la labor. Quizás sea provechoso que
te tomes el tiempo para explorar y hablar sobre los pensamientos
que te perturban con tu pareja, tu compañero de parto o algún buen
amigo o amiga.

Tu Instructor de HipnoParto® te dará una lista que te ayudará a


identificar aquellas áreas de tu vida que necesitan ser resueltas y
trabajará contigo en clase las sesiones de “Liberación del Miedo”. Si
luego de hacer las sesiones en clase y hablar con tu pareja y amigos
todavía sientes que necesitas más ayuda para liberar los miedos
pendientes, pídele a tu Instructor una tener una sesión privada. Si
encuentras que no puedes trabajar con un instructor entrenado,
quizás sea bueno que busques el consejo de un hipnoterapeuta. Una
de las maneras más efectivas para eliminar emociones tóxicas es a
través de una sesión de hipnoterapia de “Liberación del Miedo”.

A continuación te ofrezco una lista de áreas de interés para


mujeres embarazadas. Son el resultado de un estudio del Dr. Lewis
Mehl a principio de los años noventa sobre la manera de ayudar a
girar a los bebés que presentan de nalgas. A esta lista podrás
agregarle otros puntos personales de tu propio interés.

 Tu propio nacimiento: ¿Qué historias has escuchado sobre tu


propio nacimiento? ¿Son positivas o negativas? ¿Sientes que tu
parto será una replica del parto de tu madre?

 Otras historias de partos: ¿Te han contado historias de


partos positivos, o han sido historias cargadas de partos
dolorosos, prolongados e intervenidos?

 Partos anteriores: ¿Ha sido tu propia experiencia de partos


anteriores satisfactoria, o acarreas memorias de un parto
doloroso?

 Maternidad: ¿Te sientes cómoda con tu actitud hacia la


maternidad? ¿Sientes que eres capaz de ser una buena madre?
¿O te sientes abrumada por la responsabilidad?

 Apoyo: ¿Te sientes segura con el apoyo que tu pareja y tu


familia te puedan brindar? ¿Existe alguna persona que pueda
compartir contigo las responsabilidades de cuidar a tu bebé?

 Matrimonio/ Relaciones: ¿Es tu matrimonio una relación de


seguridad, amor, y apoyo mutuo? ¿Confías en que tu relación
sea lo suficientemente fuerte y madura como para superar las
preocupaciones adicionales de criar un niño? ¿Existen ciertos
acuerdos que necesites resolver? ¿Has hablado con tu pareja al
respecto?
 Carrera profesional: ¿Serás capaz de reorganizar y de
planear para continuar en la búsqueda de tus metas personales
o tus planes necesitarán esperar?

 Hogar: ¿Tienes espacio en tu casa y un lugar en tu corazón


para tu bebé? ¿Puedes reacomodar el espacio fácilmente?

 Cuidados médicos: ¿Te sientes satisfecha con tu médico?


¿Sientes que apoya tus planes de parto?

 Finanzas: ¿Sientes que tus finanzas se estiran con la adición


de un nuevo miembro a la familia?

 Relaciones previas: ¿Estás cargando con memorias infelices


de relaciones pasadas o alguna experiencia de una relación
dolorosa?

Tu Instructor de HipnoParto® te ayudará a aclarar cualquier


preocupación que tengas al respecto. Es importante que te
aproximes al parto tan libre de

“cargas emocionales” como te sea posible.


“Las futuras madres siempre han creído que lo que hacen y cómo lo
hacen influye en sus bebés.”

T. Berry Brazelton. M.D.

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Vinculación Prenatal
“Una Matriz con Vista”

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Existe una nueva ciencia, la fetología, que está despertando un gran


interés general. Esta rama de la medicina estudia el efecto del medio
ambiente sobre el bebé en gestación. Actualmente se están llevando
a cabo investigaciones con el fin de determinar el grado de influencia
que ejerce el medio ambiente sobre el bebé que se encuentra dentro
del útero y la manera en que sus padres interactúan con él/ ella. La
creencia de que tu bebé no solo crece físicamente sino que también
se desarrolla a nivel emocional y psíquico está siendo cada vez más
aceptada. Las influencias, tanto positivas como negativas, están
tomando forma.

Uno de los pioneros en este campo, el doctor canadiense Thomas


Verney, comenzó con su investigación a mediados de los años
setenta. Mucho se ha escrito desde que se sospecha que el ambiente
y las experiencias que provees a tu bebé son de gran importancia.
Del lado negativo, se observó que el ritmo cardíaco del bebé sube
abruptamente cuando éste es expuesto a gritos, ruidos fuertes y
perturbadores, así como a disturbios emocionales. Adicionalmente,
estos desequilibrios emocionales pueden llevar a la madre a fumar o
a beber sin moderación, creando una atmósfera dañina para su
bebé.

Como resultado de los estudios del Dr. Verney y de contemporáneos


que continuaron con su trabajo, se descubrió que los bebés dentro
del útero pueden reaccionar a estímulos del exterior. Si se inician
ciertos tipos de interacción positiva, estos pueden resultar en una
satisfactoria vinculación prenatal, perinatal y postnatal.

Los estudios sugieren que los bebés dentro del vientre reaccionan
a:

vibraciones• caricias• golpecitos• frotamiento• presión• abrazos•

conversación• voces• música• luz• calor• frío

presionar para estimular la experiencia de parto• bromas

sonidos fuertes• sonidos emitidos por el televisor• humor

Se observó que si el bebé era expuesto a música suave y canciones


durante la gestación, resultaban bebés más tranquilos y adaptables.
Como resultado, dormían mejor.

A partir de un estudio realizado por el Dr. Michael Lazarev, un


eminente pediatra ruso, se observó que los padres que interactuaban
con sus bebés a través de la música definitivamente obtenían una
respuesta por parte de ellos. El Dr. Lazarev enfatiza la importancia
de familiarizar al bebé con la música tanto antes de que nazca como
durante los primeros años de la infancia, y concluye que si se le
presta atención, le hará saber a la madre cuáles actividades y
sonidos prefiere.

Una mujer rusa reportó en uno de los estudios del Dr. Lazarev que
cuando tenía 37 semanas de gestación fue a un concierto de música
rock pero se tuvo que retirar porque el bebé estaba pateando tan
furiosamente que sintió que se iba a descomponer. Otra mujer
reportó que si escuchaba a Rachmaninoff y se visualizaba nadando,
el bebé comenzaba a girar en su vientre.

Una pareja que contestó a la encuesta contó que habían tenido una
discusión. El bebé reaccionó de manera tal que les hizo saber que no
se sentía bien con el tono de voz. Otra mujer reportó que su bebé no
la dejaba escribir a máquina. Ni bien se sentaba a trabajar frente a
su máquina de escribir, su bebé se volvía extremadamente activo y
de una manera perturbadora. Una mujer acostumbrada a leer
cuentos de hadas a su bebé podía sentir que le gustaban por el tipo
de movimientos que hacía dentro de su vientre.

El Dr. Gerhand Rottman, de la Universidad de Salzburgo, dio a


conocer sus resultados que confirmaron que la interacción positiva
es beneficiosa tanto para el bebé como para los padres. Las madres
que interactuaban con sus bebés demostraban una actitud más
positiva hacia el aumento de tamaño de sus cuerpos y hasta se
sentían orgullosas de las formas que éstos tomaban. Los padres
demostraban la misma admiración y respeto por los cambios
fisiológicos de sus parejas. Se sentía más respeto hacia la vida en
gestación dentro del vientre. En general, los embarazos y partos
resultaban más fáciles, y se abordaba el parto con confianza y
relajación. Más adelante, ambos padres parecían adoptar una actitud
más relajada y equilibrada hacia los cuidados del niño; demostraban
más sentimientos de alegría, amor, y respeto.

El efecto positivo en los bebés también fue marcado. Hubieron


menos partos prematuros y menos bebés de bajo peso. El reporte
indicó una mayor sociabilidad en los bebés que experimentaron el
vínculo prenatal. En general, la salud y el aumento de peso fueron
muy positivos.

“Deja que el sonido despierte cada célula de tu ser, reflejando la


armonía de la naturaleza como un eco.”

Michael Lazarev, M.D., Sonatal


Recomendaciones
para una Vinculación Prenatal

1. Aprende técnicas de relajación y practícalas a diario - tu bebé


también necesita paz.

2. “Juega” con tu bebé físicamente: muévete, muévete, muévete,


baila, baila, baila, dale golpecitos, dale golpecitos, dale golpecitos,
frótalo, frótalo, frótalo (suavemente).

3. Usa la imaginación guiada y la visualización. (Lee “El Guión de un


Padre”).

4. Conversa con tu bebé: verbaliza afirmaciones, lee cuentos con


animación e imitación de sonidos animales, escucha música para
niños.

5. Masajea tu abdomen con agua tibia.

6. Escucha música tranquila: sonidos del océano, pájaros, viento,


piano suave, guitarra, flauta, arpa, etc.

7. Promueve la interacción de tu bebé con tus amigos y familia.

8. Colócate en el marco de referencia de tu bebé: ¿Qué tan buenos


son los sonidos, las voces, actitudes y emociones, alimentos,
temperaturas, y olores que te rodean?

“Si la madre pelea cuando está embarazada, el bebé nacerá


luchando durante el parto, y esto causará mucho dolor. El bebé
crecerá peleando y riñendo.”

“Rogu”, Mamatoto

Ejercicios de Vinculación Prenatal


Lo que tu bebé percibe, lo que acepta y recibe en el vientre, se
vuelve parte de su esencia e identidad y forma el ego consciente que
acepta, abraza, y reconoce a su verdadero ser.

Imagina que tu eres ese bebé que se está desarrollando en el


vientre de su madre, escuchando las conversaciones,
experimentando sus alrededores, absorbiendo emociones y estados
de ánimo a su alrededor. Medita algunos minutos sobre lo que se
siente el ser un bebé a punto de nacer.

 ¿Qué tan bienvenido te sientes?


 ¿Qué tan amado te sientes?
 ¿Qué tipos de mensajes recibes de las cosas que se dicen a tu
alrededor?
 ¿Cuáles son tus sentimientos en torno a la relación de tus
padres?
 ¿Qué ritmo de vida llevan tus padres?¿están dispuestos a hacer
un lugar para ti?
 ¿Cuál será la atmósfera que te reciba al nacer?
 ¿Qué tan seguro te sientes de que serás recibido con amor y
paciencia?
 ¿Qué tan pacíficamente están preparando el mundo para ti?
 ¿Qué tan amorosa es la gente con la cual vivirás?
 ¿Qué tono de voz usará la gente a tu alrededor?¿Sientes que
hablan en tonos suaves y cariñosos?
 ¿Es cada movimiento que haces recibido con alegría?
 ¿Qué tipo de sonidos, música y ruidos te rodean?
 ¿Está el alimento que recibes nutriéndote sanamente?
 ¿Qué tan puro es el aire que respiras?¿Te convertirá en un niño
sano?
 ¿Están tu ambiente y tu cuerpo libres de humo, alcohol y
drogas?
 ¿Qué tan seguro estás de que te ayudarán y te guiarán para ser
un ser amado y un ser humano lleno de amor?
 ¿Sientes que tus padres te comprenderán mientras aprendas a
adaptarte a este nuevo y extraño mundo?
 ¿Confías en que aprenderás a través del amor en lugar del
castigo?

Luego de reflexionar, ¿crees que debas hacer ciertos cambios en


el ambiente que rodea a tu bebé?¿Hay ciertas necesidades que
ustedes, como padres, deban considerar y adoptar?
“Deja que un bebé ponga tu mundo patas arriba, te quite el aliento,
y te haga enamorar de nuevo. Con esta sonrisa sin dientes, tu bebé
hace que tu corazón arda.”

Jan Blaustone, La Alegría de ser Padres

El Guión de un Padre

El/ la compañero(a) de parto es un participante activo en la


experiencia de parto. En lugar de ser un observador que se siente
incapaz y falto de conocimiento, en HipnoParto® éste se transforma
en el facilitador entrenado y principal apoyo de la madre en proceso
de parto. La vinculación perinatal que se forma entre la mujer, el
bebé y el compañero de parto, junto con la relajación condicionada
de la madre, es la clave para lograr un parto más natural, fácil e
incluso, a veces, libre de dolor.

He adaptado el siguiente guión a partir de uno compuesto por


Henry Leo Bolduc en su libro Auto-Hipnosis, Creando tu Propio
Destino. Cuando leí este guión por primera vez, me sentí maravillada
por la belleza de sus palabras. Me sentí particularmente atraída por
este guión porque es justamente con este sentimiento de admiración
con el que un padre presencia este maravilloso milagro. Henry
expresa una sensibilidad a la vinculación perinatal cuando señala
que la actitud y la filosofía de la pareja son tanto una sugerencia de
un nacimiento suave para el bebé como una seguridad para la
madre. Es con gratitud hacia Henry por haberme permitido
incorporar algunas imágenes de HipnoParto® en su guión que
incluyo la siguiente adaptación al programa de HipnoParto®:

Una nueva vida se está formando, creciendo y moviendo dentro de


tu ser. Tu eres parte de la promesa y el destino de la vida misma. Un
evento muy importante está tomando lugar en tu vida...un evento
maravillosamente normal, natural, biológico, y espiritual. Vas a tener
un bebé. Lo que esta sucediendo ahora es el proceso de dar a luz y
liberar este pequeño ser que patea y se mueve, parte de tu ser por
tanto tiempo.

Pronto llegará el momento en que tu bebé se separe de ti. Un ciclo


esta finalizando, e inmediatamente otro está comenzando. Lo que se
ha llamado por el nombre de parto, es esa experiencia en el
medio...el fulcro... ese pequeño y corto período de tiempo y espacio
entre los dos mundos del bebé.

El cambio de un estado a otro trae presión, y luego liberación.


Cuando el cambio se complete, lo podrás experimentar. Puedes
sentirlo y abrazarlo y darle la bienvenida de una

manera totalmente renovada y natural.

Con la mente, construyes una actitud sana y una expectativa feliz.


Un parto feliz tiene mucho que ver con la anticipación sana, alegre y
amorosa. Es algo increíblemente bello. Se dice que ser el canal de
una nueva vida es una experiencia espiritual. Con este
entendimiento, total relajación y respiración serena se alivia o
desaparece toda incomodidad.

Cuando comiences la labor, medita en la tremenda fuerza del


universo...la fuerza de vida de la naturaleza con la cual estás en
completa armonía durante toda la experiencia.

Cuando sientas que tu cuerpo comienza a encresparse, activamente


piensa en “liberar” y “deja ir” la tensión. Hay un momento para
experimentar esta ola uterina, fluir con ella, y eventualmente
liberarla y dejar ir.

Estás aprendiendo a relajarte, a fluir, a fusionarte con el ritmo


viviente. Con relajación y anticipación positiva, has llegado a saber
que todo es posible.
Visualiza con el ojo de tu mente la orilla de un lago u océano. Mira
como las olas, una tras otra y de una manera infinita barren
suavemente la orilla... el flujo y reflujo del agua. Observa como
avanzan y retroceden sobre la arena. Vuélvete parte de esto, y fluye
por dentro. Transfórmate en el ritmo de las olas dentro de tu propio
cuerpo... la ola y el la liberación de la ola.

Respira la anestesia natural de tu propio cuerpo...las endorfinas,


muchas veces más efectivas que las drogas más potentes hasta
ahora conocidas...crea tu propia serenidad y libérala a través de tu
cuerpo... respirando hacia adentro y respirando a través...dando a
luz a tu bebé.

Te estás preparando para esta maravillosa celebración de vida con


ejercicios físicos, espirituales y mentales apropiados. Cuanto más te
sumerjas en el ritmo y trabajes con tu mente y tu cuerpo, más fácil y
liviano se hará el camino. Cada vez que escuches la voz de tu
compañero de parto y sientas su mano bondadosa, tu relajación se
volverá más profunda.

Respira...lentamente, con confianza, suavemente. Cada vez que


inhales, inhala relajación y paz. Cada vez exhales, exhala estrés,
mientras las endorfinas naturales de tu cuerpo exhalan tensión y
estrés a voluntad.

Siente solamente el ir y venir de la ola que trae a tu bebé cada vez


más cerca del

nacimiento. Relájate y fluye con el ritmo natural de tu cuerpo,


confiada en que tu cuerpo sabe lo que hace. Entrégale este
nacimiento a tu cuerpo. Confía en él. Relájate y permite que haga su
labor.

Con el ojo de tu mente y tus sentidos interiores, siéntete


mentalmente y emocionalmente alegre, completamente consciente y
participativa. Considera tu parto completado. Escucha con el oído de
tu mente ese primer sonido de una nueva vida.

Crea una visualización vívida de la exaltación que sientes al ver a tu


bebé en el momento del nacimiento. Ve como los tres establecen el
vínculo afectivo por primera vez en esta vida. Ahora observa
mentalmente como te introduces en esta escena de alegría. Vuélvete
parte de este nacimiento...completado. Siéntelo...experiméntalo. Esté
es ahora tu cuerpo. Con el ojo de tu mente, ve y siente cómo tu ser
envuelve completamente ese cuerpo... sosteniendo al bebé en tu
pecho. Éstos son tus brazos envolviendo a tu bebé; éstas son tus
manos abrazando a este pequeño y nuevo ser.
Supiste que lo podías lograr, y lo lograste. Lo hiciste muy bien, y el
sentimiento de éxtasis es uno que jamás podrá ser superado.

Únete con alegría y asombro y observa cómo se desenvuelve el


misterio de la creación. La fuerza de vida de la naturaleza trabaja en
armonía contigo. Ahora más que nunca está dentro de ti y contigo.
Eres parte intrínseca de la naturaleza, y la naturaleza es una parte
intrínseca de tu ser. Eres parte de la celebración más grande de la
vida.

“Eres parte de la promesa y del destino de la vida misma.”

Henry Leo Bolduc

Auto-Hipnosis, Creando tu Propio Destino

Recomendaciones para una


Vinculación Postnatal
 Tan a menudo como puedas, sostén a tu bebé sobre el lado
izquierdo de tu pecho cerca de tu corazón. Los bebés necesitan
tanto amor y caricias como alimento.

 Reacciona a la manera que tiene tu bebé de comunicarse: el


llanto. Los bebés lloran porque algo les molesta o confunde
mientras intentan adaptarse a su nueva existencia fuera del
vientre.

 Crea nuevas afirmaciones y recítalas mientras das el pecho o


bañas a tu bebé. Háblale y acarícialo; amarás cada minuto que
le dediques a tu bebé.
 Repite cuantas experiencias de vinculación prenatal puedas a
fin de que los mismos sonidos familiares e interacciones
ayuden al bebé a adaptarse mejor a su nueva vida. Ponle la
música que alivie los momentos de irritación.

 Evita los comentarios o tonos negativos hacia las funciones


corporales de tu bebé: defecaciones, vómitos, eructos.

 Evita la fatiga tanto como puedas y no te tomes a mal la


irritación de tu bebé. No luches con este pequeño ser. Él o ella
no está intentando privarte de una cena caliente o de un buen
sueño. Recuerda, tampoco es fácil para tu bebé. Mantén la
calma.

 Evita el estrés. Éste es un buen momento para volver a las


técnicas de relajación en las cuales te has hecho una experta.
Escucha música relajante tan a menudo como puedas, aunque
signifique hacer una pausa por unos pocos minutos de vez en
cuando.

Por duro que parezca por momentos, verás cómo estos pocos meses
se pasan volando. Te encontrarás recordando la infancia de tu bebé y
extrañando esos momentos maravillosos cuando ambos comenzaban
a conocerse. Tu bebé pasará muy rápido de una etapa a la siguiente,
y antes de que lo sepas, dará los

primeros pasos. La actitud que adoptes durante los primeros meses


te ayudará con estos desafíos. En la página anterior y a continuación
se encuentran algunas sugerencias para esta etapa maravillosa de
crecimiento y exploración, cuando tu niño está descubriendo el
mundo y sus maravillas.

Por favor, mamá y papá...

Mis manos son pequeñas. No quise derramar la leche.

Mis piernas son cortitas, por favor vayan más despacio así
puedo seguirles el paso.

No me peguen en las manos cuando toco algo brillante y


bonito. No comprendo.
Por favor, mírenme cuando les hablo. Me hace saber que
realmente me están prestando atención.

Mis sentimientos están tiernos, no me regañen todo el día.


Déjenme cometer errores sin hacerme sentir como un tonto.

No esperen que la cama que dibuje se vea perfecta. Solo


quiéranme por intentarlo.

Recuerden, soy un niño, no un adulto pequeño. A veces no


comprendo lo que dicen.

Los quiero tanto. Por favor ámenme por ser quien soy, no
solamente por las cosas que puedo hacer.

-Autor anónimo

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Relajación y Respiración:
Las Llaves del Éxito

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La mayoría de los atletas aconsejan que la relajación y la


visualización son cruciales para un rendimiento exitoso. Los golfistas
rápidamente aprenden a no “presionarse”, a liberar y a dejar ir. Los
grandes del deporte saben que el estrés y la tensión de la mente son
sinónimo de estrés y tensión en el cuerpo; ambos son inseparables.
La conquista del estrés y del miedo es lo que les permite a los atletas
desempeñarse, en apariencia, sin esfuerzo. Resulta impresionante.

Así también, el rostro sereno de la madre de HipnoParto® mientras


experimenta las olas uterinas inspira admiración. Igual de
impresionante es la sonrisa que aparece en su rostro pasada la ola
uterina. No hay indicios de agotamiento ni aprensión cuando su vista
se encuentra con la de su compañero(a) de parto. Las técnicas de
respiración lenta y de “respiración del sueño” que aprende en clases
de HipnoParto® la ayudan a mantenerse en contacto con sus propios
instintos naturales, dejando que su cuerpo y su bebé tomen el
mando, mientras ella experimenta este evento maravilloso a un nivel
más profundo.

Tomarse el tiempo para practicar estas técnicas se vuelve una parte


esencial de la rutina diaria. Ya que estás condicionando tu mente
para la relajación, es

importante que formes un patrón al que tu mente pueda


automáticamente

responder cuando llega el momento del parto. Este será tiempo bien
empleado, y podrá acortar la duración del parto y el esfuerzo que
necesites durante la labor.

“Los músculos se envían mensajes entre unos y otros. Unos puños


cerrados, una boca rígida, un ceño fruncido, todos estos envían
señales a los músculos del canal de nacimiento, los mismos que
deben soltarse. Si te abres para relajar estas partes superiores del
cuerpo, permites que las partes inferiores también se relajen.”

Sears & Sears, El Libro del Nacimiento


Tu Programa de Relajación

Tu propia habilidad para sumergirte en la relajación y en la


visualización es la herramienta más efectiva para tratar la tensión, el
estrés y el malestar sin recurrir a las drogas. Durante las clases de
HipnoParto® aprenderás técnicas de relajación y visualización que
te ayudarán con la labor y te permitirán una recuperación rápida
luego del parto. Es importante que practiques estas técnicas para
que las puedas poner rápidamente en práctica durante el proceso de
parto.

Estableciendo LA Rutina

 Escoge un momento para relajarte lejos de las distracciones.


Desconecta el teléfono.

 Aparta este mismo momento cada día y dedícate a la práctica.

 Escoge un espacio de luces suaves; conviértelo en tu espacio


personal de práctica.

 Asegúrate de tener la vejiga vacía antes de comenzar con la


práctica.

 Usa ropa cómoda y suelta. Coloca un chal suave sobre tus


hombros que mantenga el calor.

 Usa los casetes de HipnoParto®; tu cuerpo responde mejor a


esta música de fondo.

Posiciones para la Relajación

Tu cuerpo es la mejor fuente de información sobre la posición que


debes adoptar al practicar la relajación. La regla general es que
adoptes la posición en la cual te sientas más cómoda.

Posición Dorsal
 Durante los primeros meses de embarazo seguramente te
sentirás más cómoda acostada sobre la espalda mientras
practicas la relajación. Más adelante en el embarazo, querrás
elevar tu cabeza y hombros sobre cojines para acomodar el
peso extra de tu bebé. Si has ganado bastante peso, podrás
escoger otra posición. Si te acuestas de espaldas, la presión
ejercida por el peso del bebé puede bloquear la vena cava y
evitar que la sangre y el oxígeno lleguen a tu bebé y a la parte
inferior de tu cuerpo.

 Deja que tus brazos descansen a tu lado y que tus hombros se


abran hacia afuera; dobla los codos un poco hacia afuera.

 Deja que tus manos descansen sobre una superficie plana, con
los dedos suavemente flexionados y las palmas hacia abajo.

 Coloca los pies como a 15 centímetros de distancia, con las


puntas dirigidas hacia afuera.

(INS. DRAWING OF LATERAL POSITION HERE)

Posición lateral

Esta posición es de suma importancia. Es la posición más


frecuentemente adoptada por las madres de HipnoParto® durante la
primera fase de labor tardía y durante el nacimiento. También la
adoptan las embarazadas durante las últimas semanas de embarazo
para dormir.

 Recuéstate sobre tu lado izquierdo con el hombro izquierdo,


cuello y parte izquierda de la cabeza recostados sobre una
almohada. El brazo izquierdo debe descansar holgadamente a
tu lado izquierdo, detrás de ti.

 Coloca el brazo derecho, con el codo flexionado, sobre la


almohada.

 Estira la pierna izquierda hacia abajo, con la rodilla


ligeramente flexionada.

 Dobla la pierna derecha hacia arriba, manteniendo la rodilla a


la altura de la cadera y apoyada sobre una o dos almohadas de
soporte.

Relajación Facial

Es de suma importancia que logres una profunda relajación facial


porque esto condiciona el resto del cuerpo. Cuando hayas logrado
dominar el arte de la relajación facial, tu mandíbula se encontrará
totalmente relajada con la parte inferior ligeramente retraída que te
permitirá acceder a un estado natural de relajación inmediato.

Técnica

Deja que tus párpados se cierren lentamente. No intentes forzarlos.


Concéntrate en los músculos que rodean tus ojos. Cuando sientas
que estos músculos caen naturalmente, siente como la relajación se
extiende a tu frente, hacia las mejillas, sobre tus pómulos, alrededor
de tu mandíbula. Cuando sientas que los dientes se separan, deja que
tu mandíbula inferior retroceda. A medida que tus mejillas y tu
mandíbula se relajen, tus párpados se sentirán más pesados. Lleva la
relajación a un nivel donde parezca que los párpados ya no pueden
funcionar. Siente como tu cabeza se sumerge en la almohada.
Mientras practiques esta técnica sentirás que tu cuello, hombros y
codos caen. Imagina cómo tus hombros se abren y cómo tus brazos
cuelgan de los codos.
Técnicas de Respiración

La Respiración del Sueño

El oxígeno es el combustible de mayor importancia para los músculos del útero.


También es importante que tu bebé tenga un suministro suficiente y continuo de
oxígeno. Es por esta razón que la correcta respiración que aprendes en HipnoParto® es
crucial para la relajación. La “Respiración del Sueño”, una respiración lenta y profunda,
es la técnica de respiración que usarás con más frecuencia al comienzo de cada práctica
de relajación. Por lo tanto, querrás dominar esta técnica lo más pronto posible.

Técnica

La “Respiración del Sueño” te ayudará a lograr la relajación cuando practicas con los
casetes o con tu compañero de parto. También será el método que uses durante la labor
cuando prosigas con la relajación entre olas uterinas. Esta técnica te permitirá conservar
la energía durante la primera fase parto para que cuando llegue la segunda fase puedas
maximizar cada respiración mientras “respiras” a tu bebé hacia abajo para que la
cabecita corone. Con el fin de establecer una técnica apropiada de la “Respiración del
Sueño”, practica el siguiente ejercicio:

 Siéntate cómodamente en una silla, sillón o sofá. Coloca una o dos almohadas de
soporte bajo tu cabeza y cuello. Puedes dejar que tu cabeza se recline
suavemente sobre el pecho o hacia atrás sobre las almohadas.

 Para mayor comodidad, coloca una almohada enrollada bajo las rodillas para
permitir que las caderas, las articulaciones y las rodillas se mantengan
ligeramente flexionadas.

 Deja que tus párpados se cierren suavemente; no los fuerces. Tu boca debe estar
ligeramente cerrada, los labios apenas tocándose.
 Cuando inhales, hazlo a partir del estómago. Recita mentalmente “1-2-3-4”.
Siente cómo tu estómago asciende mientras inhalas el aire hacia arriba y a través
del paladar.

 Mientras exhalas, cuenta mentalmente hasta ocho: “1-2-3-4-5-6-7-8”.


Suavemente dirige tu respiración a través de tu garganta y pecho, dejando que
tus hombros y pechos se hundan hacia adentro. No exhales por la boca o
directamente por la nariz. La fuerza tiene que ir hacia abajo y adentro.

Para comprobar que estas haciendo el ejercicio correctamente, coloca tu mano


izquierda sobre el estómago y la mano derecha en la parte inferior del pecho. Mientras
inhalas, debes sentir que la mano izquierda asciende como si tu estómago se estuviera
inflando como un globo. Mientras exhalas, tu mano derecha debe descender dentro de la
cavidad formada por los hombros caídos y el pecho retraído.

Deja que tu cuerpo respire hacia la relajación; permite que tus hombros, codos y pecho
se hundan cada vez más adentro del torso con cada exhalación. “Libera y deja ir”.

Es fácil lograr la “Respiración del Sueño”. Este es el tipo de respiración que usarás en
las clases de HipnoParto® y durante tus prácticas en la casa. Sentirás que con cada
nueva sesión logras la relajación de manera más rápida y fácil, y una vez que hayas
dominado la técnica, ya no necesitarás recitar los números para guiarte a este estado
relajado.

La Respiración Lenta

La respiración lenta es la parte más importante de tu preparación para el parto. Se trata


de una respiración larga, silenciosa y lenta que dirige tu atención a los sucesos del parto
y te ayuda a trabajar con cada ola. Esta respiración requiere de práctica a diario. Unos
cuantos minutos cuando te despiertas por la mañana y antes de acostarte por las noches
serán suficientes.

Cuando practiques por primera vez esta técnica, te darás cuenta de que el nombre se
refiere a la manera en que debes inhalar: inhalación lenta y larga.

El objetivo de la respiración lenta es lograr que se vuelva lo más larga posible para que
coincida con la duración de la ola uterina y cause que la pared abdominal suba lo más
alto posible. Esta respiración te ayuda a maximizar la eficacia de la ola. Al trabajar con
la subida de la ola, le ayudas a tus músculos verticales a retraer las fibras inferiores
circulares para abrir el cérvix.
Técnica

Acuéstate en la posición lateral o dorsal, como se describió en las páginas anteriores, y


coloca tus manos sobre el abdomen. Exhala ligeramente para limpiar tus pulmones y las
vías respiratorias. Lenta y gradualmente, inhala mientras cuentas hasta veinte. Evita
inhalar con cuentas cortas; te puede cansar y necesitarás más respiraciones para
completar cada ola uterina. La inhalación lenta con la cuenta de veinte y la exhalación
lenta te darán suficiente tiempo para trabajar con cada ola. Si necesitas hacer una
segunda inhalación durante la misma ola, hazlo de la misma manera que con la primera.
Nunca intentes retener el aire.

Deja que tu cuerpo se mantenga quieto y relajado- NUNCA RÍGIDO- y visualiza tu


abdomen como un cráter. El resto del cuerpo bajo el cráter está totalmente relajado y en
quietud mientras inhalas con cada ola. La técnica de “Relajación del Guante” que
aprenderás más adelante es una buena técnica para usar en este momento mientras
trabajas con las olas durante la primera fase de parto.

Mientras inhalas, dirige tu atención al abdomen en expansión y deja que la ola


ascienda tanto como puedas; visualiza cómo se llena un globo de aire. Lentamente
exhala contando hasta veinte, sacando el aire hacia abajo y afuera. Visualiza cómo el
globo lentamente se desinfla. A medida que exhalas lenta y suavemente hacia abajo a
través de la vagina, entrégale todo el aire a tu bebé.

Al principio quizás solo puedas contar hasta trece o quince. Esto es normal. Con cada
práctica podrás alargar la cuenta cada vez más, hasta llegar a la respiración lenta y larga
de la cuenta de veinte. Fuera del número de cuentas que logres, la técnica de expandir
completamente el abdomen te será familiar cuando la necesites en la labor. Sentirás los
resultados de tu práctica cuando trabajes con éxito durante cada ola, inhalando y
exhalando largamente. Al igual que con la “Respiración del Sueño”, no será necesario
contar los números una vez que hayas aprendido a usar la técnica.

“Imagina un magnífico globo de color. Con cada respiración, el globo se infla cada
vez más y más de aire hasta que una vez lleno es arrastrado suavemente más allá de los
límites de tu mente, mientras exhalas lentamente y te preparas para inflar el siguiente
globo.”

Relajación Progresiva

Una vez que tu respiración se haya vuelto rítmica y que hayas aprendido a relajarte con
facilidad, podrás profundizar la relajación de manera más rápida usando la “Relajación
Progresiva” como se ilustra a continuación. Relaciona cada parte de tu cuerpo desde la
cabeza hasta los pies con el número correspondiente. Eventualmente podrás inhalar
profundamente, pensar en los números mientras exhalas y llevar esas partes de tu cuerpo
a un estado de relajación inmediato. Cuanto más rápido pienses en los números, más
rápido podrás sentir los efectos de la relajación.

(Insert diagram here - Progressive Relaxation)

Letras que se desvanecen

Una de las mejores técnicas para lograr una relajación instantánea o profundizar el
nivel de relajación es a través del ejercicio de las letras que se desvanecen. Éste es
quizás el más fácil de todos los ejercicios que aprendas.

Técnica

 Cierra los ojos

 Haz una inhalación profunda y luego una pausa

 Rápidamente y en silencio repite mientras exhalas:

AAA-BBB-CCC-D…
 Deja que tus hombros y la parte superior del torso se hundan dentro del marco
de tu cuerpo.

Con la práctica te darás cuenta que para cuando llegues a la primera letra D, el resto de
las letras del alfabeto habrán desaparecido de tu mente. Este ejercicio es una de las
maneras más rápidas para lograr aquel estado maravilloso de relajación profunda.

______________________________________

Relajación Hipnótica y
Visualización

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Relajación del Arco iris

La “Relajación del Arco iris” es el guión de lectura que encontrarás en el casete de


relajación de HipnoParto®. La música de fondo es una composición de Steven Halpern,
autor, compositor y artista de grabación, reconocido a nivel mundial, cuyos sonidos
están diseñados para que tus pensamientos se armonicen con el flujo natural de la
energía dentro de tu cuerpo. Hemos estado usando esta pieza musical, excepto por un
breve período de tiempo, desde la creación de HipnoParto®. Cuando comparamos los
resultados del período donde no se usó esta música con los resultados obtenidos antes y
después, nos dimos cuenta de que existe, en efecto, una diferencia en la facilidad con
que nuestras madres dan a luz cuando usan esta música en particular. Creemos que esta
música lleva a la madre a un estado profundo de relajación, creando un ambiente
pacífico para el parto. (Puedes obtener el casete de Steven Halpern a través de tu
Instructor o del Instituto de HipnoParto®).

Deberías escuchar el casete de la “Relajación del Arco Iris” en su totalidad durante tus 
prácticas de cada día. La sesión con tu compañero de parto se puede limitar a la lectura 
de solamente dos o tres colores del “Guión del Arco Iris”, y podrás alternarlo con el 
“Guión de un Padre” que se encuentra en tu libro de texto. La práctica que realicen 
juntos reforzará el condicionamiento que logres cuando aprendas a responder a la voz 
de tu compañero de parto. Si usas solamente dos o tres colores por sesión o el “Guión de
un Padre” que es más corto, evitarás que ésta se vuelva una tarea larga que necesite ser 
postergada para cuando “encuentres más tiempo”.

Técnica

Una vez que hayas entrado en estado de relajación, imagínate descansando sobre una
cama cubierta de neblina color de fresa de 50 centímetros de espesor. Imagina cómo
esta neblina roja- un relajante suave y natural- se esparce en torno a tu cuerpo. Prosigue
con la relajación hasta que sientas que tu cuerpo ya no pesa y parece fundirse con la
neblina. Siente como esta neblina acaricia tus hombros, nalgas y piernas. “Déjate ir” y
siéntete flotando en una neblina color de fresas. Siente el balanceo ligero. Observa
cómo esta neblina suave penetra cada vez más profundo en tu cuerpo a medida que tu
relajación se vuelve más profunda. Siente como tu cuerpo pierde toda sensibilidad,
como si fuese un pedazo de tela suave, color de fresas, sin vida, sin sentimientos. Siente
cómo la neblina de relajación profunda se infiltra en tu mente y en tu cuerpo, causando
un sentimiento total de liviandad. Observa cómo tus endorfinas naturales giran en torno
a tu cuerpo; mente y cuerpo en paz y tranquilidad.

Ahora imagina tu cuerpo descansando sobre una cama de neblina pálida de color
naranja, mientras tu cuerpo se vuelve más y más liviano. Prosigue con la misma
visualización anterior, solo que esta vez con un suave color naranja. Continúa la
visualización con todos los colores restantes del arco iris: amarillo, verde, azul, índigo y

violeta. Cada visualización te hará entrar en un estado más profundo de relajación.


Incluso podrás sentir una sensación de ir y venir, de balanceo. Esta técnica de
imaginación guiada es importante ya que será utilizada por tu compañero de parto junto
con la técnica de la “Relajación del Guante” (Pág. 78) durante el proceso de parto. Estas
son el tipo de sugestiones que facilitarán el flujo natural de endorfinas a través de tu
cuerpo mientras te encuentras en el primer estado de la labor. Usarás la bruma del arco
iris para propagar la anestesia natural del cuerpo cada vez que llegue una ola uterina.
Déjate llevar por tu respiración y visualización, no por tu cuerpo. Deja que tu cuerpo
permanezca flojo y sin sensación.

Tu compañero(a) de parto debe practicar contigo tan a menudo como sea posible,
acariciando tu mano y brazo en sentido ascendente, estimulando el flujo de anestesia
desde el “guante de la relajación”. Sea que hagas esta práctica con tu compañero de
parto o sin él, es una de las más importantes. Practícala a diario.

Con frecuencia escucho que solamente luego de unas pocas sesiones de práctica,
muchas madres entran en un estado profundo de relajación antes de haber llegado a la
parte de los colores. Si encuentras que este es tu caso, significa que te encuentras en el
buen camino hacia un parto más fácil.

El “Guión de un Padre” es una buena lectura que tú y tu compañero de parto pueden


leer juntos para variar la práctica. Para crear las condiciones de un resultado positivo, es
importante que te visualices entrando en escena.

La Floración
Una de las visualizaciones más efectivas para la segunda fase de la labor es la de la
rosa que se abre en plena floración. Mientras imaginas cómo tu bebé se mueve
suavemente hacia la vagina, imagina la apertura vaginal como un capullo de rosa.
Observa cómo los pétalos se abren lentamente para dejar salir a tu bebé. El masaje
perineal que practiques durante las últimas seis u ocho semanas de embarazo te darán la
confianza para poder ver cómo sucede esto.

Se cree que la presión de la cabeza en descenso estimula la producción de anestesia,


así como otras partes del cuerpo pierden la sensibilidad cuando se les aplica presión.
Tan pronto como el perineo se estira por completo, pierde toda sensación bajo la
anestesia natural. Continúa con la visualización de la rosa y siente como la apertura
vaginal se estira y pierde toda sensación bajo la presión aplicada a toda esta parte de tu
cuerpo.

Cintas de Raso Azul

Durante una ola uterina, los músculos verticales de tu útero retraen las fibras circulares
inferiores hacia arriba y atrás para dilatar el cérvix. Entre olas, visualiza estas fibras
inferiores como cintas de raso azul que suavemente ceden a la fuerza rítmica de los
músculos verticales y se deslizan hacia atrás y hacia arriba, permitiendo que el cuello
del útero se abra.

La Prueba de la Relajación del Brazo y


Muñeca

Ya que no se experimenta ninguna sensación en particular cuando te encuentras en


estado de auto-hipnosis, te sorprenderá y divertirá la “Prueba de Relajación del Brazo y
de la Muñeca”. Es muy simple y a la vez, muy convincente. La técnica te dará confianza
tanto a ti como a tu compañero de parto.

Técnica

Esta técnica es más efectiva si te acuestas de espaldas con los brazos a los lados y los
dedos ligeramente curvados sobre la superficie de la cama o sofá. Evita acostarte sobre
tu espalda por largos períodos de tiempo durante las últimas semanas de embarazo.

Mientras entras en estado de relajación, imagina que tu compañero ata un globo


gigante y rojo lleno de helio a tu muñeca derecha. Casi de inmediato sentirás presión en
tu muñeca mientras el globo tira hacia arriba. Ahora agrega otro globo lleno de helio,
esta vez de color naranja. Los dos globos están tirando más fuertemente aún de tu
muñeca. Tu brazo comienza a ascender. Con cada tirón, tu brazo es empujado cada vez
más hacia arriba. Ahora agrega por tercera vez un globo amarillo. Cada vez que agregas
un nuevo globo, tu brazo se siente más y más liviano. Cuanto más tratas de controlar tu
muñeca, más tira el helio de ésta. Continúa imaginando que se agregan más globos.

Ahora sientes que tu brazo ya no puede resistir más a la fuerza de los globos. Aunque
intentes mantener tu muñeca abajo, ésta es empujada hacia arriba. El tirón en tu muñeca
es más fuerte. Tu brazo se está elevando a pesar de tus intentos de mantenerlo abajo.

Cuando tu brazo asciende aproximadamente entre 15 y 25 cms. sobre el nivel de la


cama, colócalo nuevamente a tu lado. Cada vez que practiques este ejercicio se
necesitarán de menos globos para empujar tu brazo hacia arriba. Al final de cada
período de relajación, afirma que con cada práctica será cada vez más fácil lograr la
relajación.

Tu objetivo es lograr un estado profundo de relajación en un corto período de tiempo.


Familiarízate con cada una de estas técnicas para así poder variarlas cuando te
encuentres en proceso de parto. Practica a menudo entrar y salir de la relajación
instantánea. Será provechoso si puedes lograr esto mientras experimentas una ola
uterina durante la labor.

El “Profundómetro”5

Una técnica que es extremadamente efectiva para lograr la relajación profunda a tal
punto que el cuerpo se encuentra totalmente flojo es una variación de la “Visualización
de la Vara de una Yarda de largo”.

Técnica

A través de este método visualiza un gran termómetro flexible e invertido, colocado


dentro de tu cuerpo con el bulbo sobre tu frente y el tubo flexible extendiéndose a lo
largo de todo el cuerpo hasta los dedos de los pies. Dentro del bulbo se encuentra un
fluido plateado de propiedades relajantes. El termómetro consta de 40 gradaciones.
Mientras haces la cuenta regresiva del cuarenta al cero imagina cómo

el fluido fluye lentamente de un número al siguiente. Para reforzar el concepto de


relajación llenando tu cuerpo, visualiza endorfinas naturales dentro del fluido relajante y
fluyendo con éste dentro del tubo del termómetro. A medida que el fluido llena el
espacio del tubo, sentirás una relajación profunda inundando gradualmente todo tu
cuerpo. Mientras cuentas lentamente y al llegar al final de cada decena- 30, 20, 10-, te
sentirás llevada a un estado de relajación cada vez más profundo. Para cuando llegues a
la primera decena, entre el 10 y el 15, te encontrarás en un estado muy profundo de
relajación. La última decena- del 0 al 10- te llevará a aquel estado profundo que
propiciarás durante la última parte de la primera fase de parto.

Ésta es una visualización que debes practicar por tu cuenta o con la ayuda de tu
compañero de parto. Él podrá guiarte durante la labor.
La Válvula de la Puerta Sensorial

Ésta es una visualización muy simple que, al igual que la “Relajación del Guante”, te
ayuda a perder la sensación únicamente en aquellas partes seleccionadas de tu cuerpo.
La visualización te coloca en el centro del control de la mente interna, donde te ves
ajustando el selector de una gran válvula circular capaz de desconectar cualquier
mensaje de dolor proveniente de la mente. Cuando el selector marca la posición de
“Apagado”, el concepto de dolor no puede atravesar la puerta sensorial del tallo
cerebral. Durante las clases de HipnoParto® se practica una inducción hipnótica que te
lleva a través de las imágenes al centro del control de la mente. Aquí aprendes a
desactivar cualquier parte de tu cuerpo para evitar sensación o incomodidad. El guión
que sigue a continuación puede ser recitado por tu compañero de parto o tú puedes crear
tu propia grabación en un casete. El punto importante es que condiciones tu cuerpo para
bloquear los mensajes de

dolor que llegan a través de la puerta sensorial. Este ejercicio demuestra la eficacia de la
técnica mientras intentas adormecer una mano o un pie.

Técnica

Imagínate en el centro del control de tu mente interna. Observa frente a ti una gran
válvula con tres opciones en su cara. Al centro y en la parte superior de la válvula se
encuentra la opción normal de “Encendido”. Cuando el selector se coloca en esta
posición, eres capaz de mover cualquier parte de tu cuerpo, y si te fueses a lastimar,
sentirías dolor. Aquí eres capaz de moverte y funcionar normalmente. Cuando el
selector se coloca mentalmente en “Apagado”, que se encuentra aproximadamente en la
posición de la hora ocho en la cara de un reloj, tu cuerpo entero se vuelve insensible e
inmóvil. Durante la labor, podrás sentir presión y movimiento dentro de tu útero, pero el
resto del cuerpo se sentirá insensible a cualquier estímulo.

Ahora, si colocas mentalmente la aguja en la posición de “Selección”,


aproximadamente en la posición de la hora cuatro en la cara de un reloj, podrás mover
cualquier parte de tu cuerpo, pero no podrás mover tu mano derecha o elevar tu pie
derecho. Por más que lo intentes, no lo podrás lograr. Es como si tu mano estuviese
pegada a tu regazo y tu pie al suelo. Anda, intenta mover tu mano o pie derechos. Es
imposible. Tu mano y pie derechos se encuentran insensibles. Pero sí puedes mover los
dedos de tu mano izquierda y elevar tu pie izquierdo. Inténtalo. Se mueven fácilmente.

Ahora coloca el selector en la posición normal de “Encendido” y eleva tu mano


derecha y tu pie derecho. Comprueba cómo toda la movilidad ha regresado.

Durante la labor podrás escoger tener solamente las partes abdominales y pélvicas de
tu cuerpo en un estado de analgesia colocando el selector en la opción “Selección”, o
podrás escoger insensibilizar todo tu cuerpo colocando el selector en la posición de
“Apagado”.
(insert HB Control Valve diagram here)

“... El aliento y la ayuda práctica de un compañero aumenta la


efectividad de las técnicas de soporte durante la labor, tales como la
imaginación creadora y los diferentes patrones de respiración. Su
presencia también aumenta las posibilidades de un parto
emocionalmente satisfactorio para la mujer.”

Carl Jones, El Manual del Compañero de Parto

Relajación del Guante

Imagina que estás colocando un guante suave y plateado sobre tu mano derecha, un
guante especial de endorfinas naturales. Inmediatamente puedes sentir picazón en los
dedos de tu mano, como si hubiesen resortes en las puntas de los dedos. El guante
plateado, con sus endorfinas fluyendo por tus dedos, palma y dorso de la mano, harán
que tu mano pierda la sensibilidad, de la misma manera que lo haría si la fueses a
colocar dentro de un recipiente lleno de aguanieve helada. Esta visualización ayuda a
liberar las endorfinas naturales del cuerpo.

Técnica
Mientras tu compañero de parto acaricia el dorso de tu mano y brazo, siente la picazón
y luego la insensibilidad en tu mano que asciende por tu brazo. Una vez que tu mano y
brazo pierden toda sensibilidad, se sienten tan faltos de vida y sensación como un trozo
de madera o cuero. La neblina plateada del entumecimiento gradualmente se esparce
por tu cuerpo a donde quiera que la lleves. Para transmitir el efecto de insensibilidad,
simplemente visualízate colocando tu mano sobre varias partes del cuerpo; cada una de
estas partes se siente ahora liviana e insensible. Cada vez que llegue una ola uterina
utiliza los colores de la neblina del arco iris para esparcir esta anestesia natural a través
de todo el cuerpo.

La práctica condicionará a tu cuerpo a reaccionar tranquilamente cuando sientas que te


acarician la mano y el brazo. Déjate llevar por la respiración y la visualización, no por el
cuerpo. Deja que tu cuerpo yazca totalmente flojo e insensible. Hasta las madres que se
sienten incómodas con las caricias entran en estado de relajación durante la

labor y les piden a sus compañeros que las utilicen mientras dan sugestiones de
relajación.

Masaje ligero

En las clases de HipnoParto®, el compañero de parto aprende el arte del “Masaje 
ligero”, una técnica desarrollada por Constance Palinsky luego de mucha investigación 
en torno al manejo del dolor y métodos de relajación. La técnica es muy simple pero a la
vez muy efectiva. Es una herramienta de alivio maravillosa con la cual cuenta el 
compañero de parto.

(insert light touch massage pic here)

EL COMPAÑERO DE PARTO SE PREPARA PARA DAR MASAJE LIGERO


Justo por debajo de la superficie de la piel, adherido a los folículos del pelo, se
encuentra un músculo liso llamado el erector pili. Este músculo se contrae en respuesta
al estímulo. Cuando esto ocurre, el músculo empuja hacia arriba el pelo de la superficie,
se vuelve erecto y causa piel de gallina, la cual, a su vez, ayuda a liberar endorfinas que
promueven la relajación.

El “Masaje ligero” se puede aplicar durante la labor si escoges la posición de rodillas


como alternativa a las demás posiciones.

Para practicar el “Masaje ligero” en el hospital, el compañero de parto puede solicitar


que se ajuste el pie de la cama para crear un apoyarodillas. Con las rodillas apoyadas
sobre una almohada, y con varias almohadas apiladas al pie o al lado de la cama para
soportar tus brazos, puedes continuar con la relajación durante las olas uterinas. Esta
posición también te permite aprovechar la fuerza de la gravedad, aunque no te
encuentres totalmente erecta. El mismo efecto se puede lograr si te arrodillas sobre una
almohada frente a una silla, sofá o cama, con almohadas apiladas bajo los brazos como
soporte y como apoyo de la cabeza. Tu compañero de partos se puede arrodillar detrás
de ti para darte “Masaje ligero”. También es provechoso si tu compañero te da este
masaje cuando te sientas a un lado de la cama con las piernas apoyadas sobre una bola
de parto.

Técnica

El compañero(a) de parto coloca sus manos sobre el sacro como punto de referencia.
Usando la parte posterior de los dedos, une las manos en la base de columna vertebral.
Los dedos se deslizan hacia arriba y afuera en un movimiento en forma de V. Se
continúa con este movimiento hacia arriba por toda la espalda hasta llegar a la base del
cuello. Una vez allí, se llevan las manos en torno al cuello hasta llegar a las orejas.

El segundo movimiento también empieza en la base de la columna vertebral con el


dorso de los dedos, que van ascendiendo gradualmente por la espalda en un movimiento
horizontal en forma de 8 que se cruza sobre la columna.

Normalmente, cuando se aplica masaje suave y ligero en un centro de masaje, el


masajista evita llevar el movimiento hacia los pechos u orejas ya que éstas son zonas
erógenas. Justamente lo contrario se aplica durante el parto. Si el compañero de parto
extiende sus manos hacia afuera bordeando los pechos y pezones, no solamente se
estimula la producción de endorfinas sino que también se produce oxitocina, una
hormona que estimula las olas uterinas.

Tu Instructor de HipnoParto® te dará instrucciones específicas y diagramas sobre el


uso del “Masaje ligero”.

Distorsión del Tiempo


Una vez que hayas dominado el arte de la relajación instantánea, querrás comenzar con
la práctica de la “Distorsión del Tiempo”. Mientras te encuentras en un estado relajado,
piensa en la sugestión de que cinco minutos parecen ser un minuto. Cuando te
encuentres en la etapa media y final de la primera fase del parto, tu compañero de parto
te dará la sugestión de que veinte minutos son cinco. La distorsión del tiempo es una
parte importante del parto y se incluye entre las sugestiones que utiliza tu compañero de
parto. Junto con el estado de amnesia que ocurre cerca del final de la primera fase de la
labor, la distorsión del tiempo es en verdad un regalo de la naturaleza para la mujer en
proceso de parto.

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Preparando tu Cuerpo para


Dar a Luz

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Ejercicios para el Cuerpo

Es de suma importancia que practiques el ejercicio durante el embarazo. Pero también


es importante que el ejercicio no se vuelva una rutina insoportable o una práctica que
consuma demasiado tiempo. Querrás encontrar maneras de tonificar el cuerpo que sean
tan naturales como el parto para el cual te estás preparando. Varía los ejercicios que
practiques y crea el hábito de hacerlos tan a menudo como puedas mientras realices tus
actividades cotidianas. Descubrirás que muchos de los ejercicios se pueden practicar
fácilmente. Algunos se podrán incluso hacer en la cama por la mañana al despertarte o
por las noches mientras te preparas para dormir.

Caminar

El caminar es uno de los mejores ejercicios que puedes practicar. Ayuda a fortalecer
tanto tu respiración como tus piernas. No es necesario que sigas un régimen estricto de
caminatas, pero puedes buscar la manera de hacer pequeñas caminatas, como por
ejemplo, parquearse a cierta distancia de tu lugar de trabajo o del supermercado. Utiliza
la entrada que no tenga acceso inmediato a tu destino. En vez de tomar el ascensor,
aprovecha oportunidades para caminar dentro del edificio. Camina tan a menudo como
te sea posible.

Evitando la tensión en la espalda

A medida que tu embarazo avance, querrás aliviar el dolor de espalda optando por una
postura correcta. Tanto si estás embarazada como si no lo estás, una buena técnica para
la postura correcta es imaginar un hilo que pasa desde un punto delante de la oreja hacia
abajo a través de los hombros y el hueso de la cadera hasta un punto justo detrás del
hueso del tobillo. Si mantienes la cabeza en línea con este hilo imaginario evitarás
avanzar con la cabeza, mantendrás tu hueso pélvico inclinado hacia atrás, y evitarás
encorvarte a medida que ganas peso y tamaño con el embarazo. No te reclines hacia
atrás colocando tu cabeza por detrás de la línea imaginaria ya que esto causará que tu
abdomen se proyecte hacia adelante. Muchas mujeres asumen esta postura, con los
dedos de los pies dirigidos hacia afuera, incluso mucho antes de que la encorvadura
final de los hombros típica del embarazo avanzado haya tomado lugar.

Otro ejercicio que es efectivo para aliviar el dolor de espalda es el “balanceo pélvico”.
Este ejercicio alivia la tensión en la espalda, tonifica los músculos abdominales e
incrementa la flexibilidad de las vértebras lumbares. Hay varias maneras de practicar
este ejercicio. A continuación siguen las instrucciones de dos métodos específicos:

Primer Método: Colócate a 60 cms. de distancia de una mesa, silla o mueble como
soporte de los brazos y para mantener el equilibrio. Flexiona tus rodillas levemente.
Inclínate hacia adelante y saca las

nalgas hacia atrás. Relaja tus músculos abdominales, creando un “lomo hundido”. Ahora
flexiona tus rodillas un poco más y dirige tus caderas y tus nalgas hacia delante y atrás.
Repite el procedimiento varias veces.

Segundo Método: También puedes practicar el balanceo pélvico acostada durante las
primeras semanas de embarazo. Colócate de espaldas con las rodillas flexionadas y los
pies planos sobre el suelo; tensa los músculos bajos del abdomen y los músculos de las
nalgas. Tu cóccix se elevará presionando las vértebras lumbares contra el suelo. Mantén
esta posición por unos segundos y luego relaja los músculos. Cuando hagas este
ejercicio, arquea la columna tanto como puedas. Repite el ejercicio varias veces. Esta
técnica también es excelente para tonificar el abdomen luego del parto.

Estirando los músculos aductores y los músculos de las piernas

Al final de la segunda fase de la labor, mientras respiras a tu bebé hacia abajo a través
del canal de nacimiento, podrás encontrarte en posiciones que separen las rodillas o las
eleven. Es por esta razón que los músculos aductores necesitarán de un buen
estiramiento.

 El mejor método para estirar los aductores es sentada sobre la cama o suelo con
las plantas de los pies en contacto y las rodillas flexionadas. Inclínate levemente
hacia adelante, coloca las manos sobre los tobillos y presiona los codos
suavemente sobre las rodillas. Cada vez que realices el ejercicio, intenta acercar
cada vez más los talones a la entrepierna de manera gradual hasta que los talones
toquen la entrepierna y las rodillas toquen el suelo. Una vez que hayas logrado
este tono muscular, intenta enderezar la espalda mientras practicas el ejercicio.
(insert picture here-stretching inner thigh muscles)

Estiramiento de los Músculos Aductores

 Usando la misma técnica descrita en el punto anterior, pídele a tu compañero de


parto que coloque sus manos debajo de tus rodillas para crear resistencia.
Mientras él ejerce resistencia, tú presiona los codos sobre las rodillas.

 Adopta una posición semi-sentada con las rodillas flexionadas, coloca las
palmas de las manos contra la parte inferior de la rodilla y empuja tus rodillas
hacia fuera. Junta las rodillas nuevamente y sepáralas otra vez. Es importante
que realices este ejercicio para tonificar las piernas. Repite cinco o seis veces por
sesión.

 Es importante que al levantar objetos o a un niño pequeño no te dobles hacia


adelante al nivel de las caderas sino que te pongas de cuclillas. No intentes
levantar objetos pesados. La posición de cuclillas no solo es buena para levantar
objetos sino que también es una manera excelente para estirar los músculos
aductores.

 Busca un mueble adecuado para mantener el equilibrio y ponte de cuclillas sobre


la planta o dedos de los pies separando las rodillas. Utilizando los músculos de
las piernas, elévate lentamente. Practica este ejercicio varias veces por día con el
fin de tonificar y fortalecer los músculos de las piernas.

El estiramiento de la “Rana Saltarina”

La posición de la “Rana Saltarina” nos llega desde las Islas Virginia. La posición de
cuclillas se adopta comúnmente en muchas partes del mundo pero todavía no es bien
aceptada en los Estados Unidos. Esta posición no solamente ayuda a tonificar los
músculos sino que también es una de las mejores posiciones que puedes adoptar durante
la segunda fase de parto. Mientras que muchas culturas usan esta posición para dar a
luz, debemos recordar que también adoptan esta posición para realizar muchas de las
tareas cotidianas. Las mujeres occidentales no están acostumbradas a ponerse en
cuclillas, por lo tanto deben practicarla. El tiempo que emplees en practicar esta
posición modificada de cuclillas será tiempo bien empleado.
Si adoptas la posición de la “Rana Saltarina” durante la labor tú y tu bebé se
beneficiarán cuando respires hacia abajo o pujes. A continuación listo alguno de los
beneficios de esta posición:

 Ensancha la abertura pélvica


 Relaja y abre los músculos del perineo
 Evita los desgarros y disminuye la necesidad de episiotomía
 Alivia tensión en la parte inferior de la espalda
 Aumenta el suministro de oxígeno para tu bebé
 Acorta el canal de nacimiento
 Te permite una visión clara del nacimiento
 Aprovecha al máximo los efectos de la gravedad

Si intentas adoptar esta posición cuando tus músculos no se encuentran todavía


preparados puedes causar dolor o daño a los músculos de las piernas.

Técnica

Cuando practiques por primera vez este ejercicio tal vez sea necesario que alguien te
ayude a adoptar la posición correcta. Tu

compañero de parto puede pararse detrás tuyo mientras apoyas tu espalda contra su
pierna y sostienes sus manos para mantener el equilibrio. También se puede parar frente
a ti mientras te ayuda a descender.

Párate con los pies a 45 centímetros de distancia y desciende a la posición de cuclillas


sobre los dedos de los pies con las rodillas apuntando hacia afuera. Coloca las manos
sobre el suelo entre tus piernas o por fuera, como te resulte más cómodo.

Si practicas esta posición cuando quieras alzar un objeto del suelo, tus músculos se
tonificarán aún más. Gradualmente te será posible colocar la planta de los pies contra el
piso a medida que los músculos gemelos y los talones se tonifican.

Una variación de esta posición es arrodillada con las piernas separadas. Inclina tu
cuerpo hacia adelante y apoya las nalgas sobre los talones. Coloca las manos al frente.
Esta posición se puede transformar fácilmente en la posición a cuatro patas si mueves
las manos más hacia adelante y elevas las nalgas de los tobillos.

(insert leap frog positions pics here)


La posición de la “Rana Saltarina”

Ejercicios “Kegel”

Estos ejercicios toman su nombre del doctor austriaco que recomendó por primera vez
su uso, y también se conocen por el nombre de “ejercicios del piso pélvico”. Todavía no
se le han prestado la suficiente atención, aunque se encuentren entre los ejercicios
prenatales más importantes de tonificación muscular. Están diseñados para tonificar y
fortalecer los músculos que se utilizan durante la segunda fase de la labor e involucran
los músculos que forman la figura 8 alrededor de la región vaginal y anal, creando una
red en torno a toda el área pélvica (ver la ilustración). Los ejercicios Kegel también
restablecen las estructuras dilatadas y estiradas por la labor a su posición original si se
practican luego del parto y ayudan a prevenir algunos de los problemas urinarios
comunes que aparecen con la vejez. El control de esta área puede mejorar las relaciones
sexuales después de tener un niño así como también evitar la queja común e innecesaria
sobre sexo desinteresado a causa de músculos estirados y relajados. Disfrutarás de la
confianza que te produce el contar con esfínteres-anal y vaginal- tonificados a medida
que tu embarazo avanza y experimentas una presión mayor sobre la vejiga y el recto.

Técnica

Siéntate cómodamente y comienza a contraer los músculos del tracto anal y vaginal
tanto como te sea posible. Continúa tensando los músculos hasta que sientas la
sensación arriba en la vagina así como la sensación de atraer el ano hacia adentro donde
se encuentra el recto. Resulta efectivo si cuentas del uno al diez mientras haces el
ejercicio,

apretando un poco más con cada número. Una vez que hayas contraído todos los
músculos, mantén la contracción por unos pocos segundos y luego suéltala lentamente.

Estos músculos son los mismos que utilizas para retener el flujo de la orina. Para
comprobar si estás realizando este ejercicio de manera correcta, intenta retener el flujo
de orina mientras orinas. Sin embargo, no intentes seguir reteniendo el flujo de orina
una vez que hayas establecido que estás realizando el ejercicio correctamente ya que
podría causarte una infección del tracto urinario si lo haces más de una vez. Asegúrate
de practicar este ejercicio varias veces al día, repitiéndolo de cinco a seis veces durante
cada sesión. Cuanto más lo practiques más beneficios obtendrás. Este ejercicio puede
ser realizado en cualquier momento, en cualquier lugar, tanto en la casa como en el
lugar de trabajo. El punto importante es: PRACTÍCALO.
(inster pic Network of muscles surrounding the pelvic floor here)

La red de músculos que forman el piso pélvico

Masaje Perineal
El masaje perineal es una de las maneras más antiguas y efectivas para mejorar la
salud, la circulación de la sangre, la elasticidad y la relajación de los músculos del piso
pélvico. Si lo practicas durante el último trimestre de embarazo, será menos probable
que requieras de una episiotomía para dar a luz. La importancia de este masaje no puede
ser subestimada. Cuando el anillo perineal se encuentra suave y relajado, el bebé puede
deslizarse fácilmente a través de éste fuera de la vagina. Es preferible que tú aprendas a
estirar estos tejidos antes del parto a que tu médico lo haga durante la coronación de la
cabeza del bebé. Vale la pena que le prestes la debida atención a este masaje. Resulta tan
simple y a la vez tan efectivo. tomátelo en serio.

El masaje con aceite ayuda a estirar los músculos del perineo y a suavizar el tejido,
reduciendo la resistencia a la cabeza del bebé. A medida que realices este ejercicio junto
a tu compañero de parto, ambos aprenderán a identificar los músculos que necesitan ser
relajados durante el parto; y también podrás enseñarle a estos músculos a relajarse y a
abrirse en respuesta a la presión.

El masaje debe ser practicado cada día por cinco minutos como mínimo,
comenzando de seis a ocho semanas antes de tu fecha probable de parto. Si intentas
hacerlo por ti misma, te podrá resultar incómodo el inclinarte sobre tu vientre cada vez
más grande, por lo que será más fácil si alguien te da el masaje. Si de todos modos lo
haces por tu cuenta, te resultará más fácil si colocas un pie sobre una silla, y el otro a 60
o 90 cms. de distancia de la silla sobre el suelo. Esto te permitirá trabajar cómodamente
en torno y por debajo del abdomen.

Asegúrate de tener las uñas cortas y limpias cuando realices el masaje. Un guante de
látex evitará irritar el tejido vaginal si existen

superficies ásperas. Puedes usar aceite virgen de oliva, de maíz dulce, de almendras,
aceite para bebés o algún gel lubricante. Evita los aceites perfumados.

Técnica

Vierte un poco de aceite en un recipiente pequeño o tazón poco profundo (asegúrate de


desechar cualquier aceite que haya sobrado de sesiones anteriores).

Siéntate con almohadas detrás de la espalda y busca estar cómoda. Es una buena idea
si usas un espejo las primeras veces que haces el ejercicio para así identificar los
músculos y observar como se estira el borde del perineo.

Moja tu dedo con abundante aceite. Si tu compañero realiza el masaje, usará los dedos
índice y medio. El pulgar o dedos deben mojarse en el aceite hasta el segundo nudillo e
insertarse en la vagina aproximadamente de 5 a 7 cms., presionando hacia abajo sobre el
área entre la vagina y el recto. Frota el aceite sobre el borde interno del perineo y en la
parte inferior de la pared vaginal.

Manteniendo una presión uniforme, desliza los dedos hacia un lado y otro de la vagina
en forma de U. Esta presión estirará el tejido vaginal, los músculos en torno a la vagina
y el borde exterior del perineo. Asegúrate de estirar tanto el lado interior como exterior
del anillo perineal. Al principio sentirás que los músculos se tensan, pero con tiempo y
práctica, el tejido se relajará.

Practica relajar los músculos extendidos mientras imaginas cómo el perineo se abre a
medida que aplicar presión. La visualización del capullo de rosa en floración resulta
efectiva si se realiza durante este ejercicio.

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Preparándote para recibir a tu


Bebé

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Preparando el Escenario

Hasta este momento has estado preparándote mentalmente y físicamente para el


nacimiento de tu bebé. Ahora, mientras se acorta el tiempo, es buen momento para
empezar a unir cabos.

La mejor manera de lograr una experiencia de parto positiva, sana y segura tanto para
ti como para tu bebé es a través de una preparación y un plan detallados. Si te tomas el
tiempo para discutir y decidir, junto con tu pareja, qué aspectos son importantes para ti y
cuáles debes considerar, tendrás mayores probabilidades de lograr aquella experiencia
de parto plenamente satisfactoria que estás buscando.

Tu Plan de Parto
Muchas veces las parejas relatan sus experiencias de parto mediante comentarios de
desilusión tales como, “La próxima vez será...” o “Si tan solo no hubiesen...”

Si tú y tu compañero de parto tienen una visión clara de qué es lo que les permitirá
tener un parto más natural, suave y satisfactorio tanto para ti como para tu bebé, no se
encontrarán de espectadores en un parto controlado por extraños.

Si no cuentas con un plan de parto, el equipo médico seguirá con sus prácticas
rutinarias asumiendo que te has preparado para el parto mediante clases de educación
para el parto (psicoprofiláxis), las cuales difieren mucho de las clases de HipnoParto®.
La mayoría de las enfermeras obstétricas y asistentes de la labor están allí porque
sienten una gran dedicación y desean ser parte del milagro del nacimiento; se
encuentran totalmente dispuestos a ayudarte a hacer de tu parto aquel evento especial
que estás buscando.

Para asegurarte que tu parto no se vuelva un “incidente médico” innecesario,


necesitarás escoger médicos que te escuchen y que respeten tu filosofía y deseos. Debes
hablar con tu médico o partera durante las primeras semanas del embarazo y no
simplemente dejarlo para más adelante mediante una conversación al azar.

Si has escogido una clínica o asociación que cuenta con varios médicos en diferentes
turnos, siendo que cualquiera pudiese asistir tu parto, realiza varias copias de tu Plan de
Parto y asegúrate de que cada uno obtenga una.

Si planeas un parto en casa, querrás que tu partera y cualquier persona presente en el


parto tengan una copia del plan. Los invitados deben saber que tú tienes un plan en
mente y que éste no es el

momento ni el lugar para contar historias del progreso de sus propios partos ni para dar
consejos. Tú eres la estrella, directora y productora en esta obra.
Cuando realices tu plan, ten en cuenta que éste no es un intento de criticar las prácticas
actuales del hospital o centro de salud. Presta particular atención al uso de las palabras
de manera tal que no se vuelva un documento adverso de únicamente exigencias.
También querrás aclararle a tu médico que obtendrá tu total cooperación en caso de que
se presente una emergencia médica.

Al final de este texto se encuentra una copia del Plan de Parto que sugerimos. Tu
Instructor de HipnoParto® te entregará una copia para tu uso personal junto con una
carta para tu profesional de la salud. Dependiendo de tu lugar de residencia, algunas de
las opciones que aparecen en el plan no se aplicarán a tu situación. Podrás pasar por alto
cualquier punto que no consideres importante. Al final de cada sección encontrarás un
espacio para agregar comentarios o peticiones adicionales.

Visita al Hospital o Centro de


Nacimientos

Tus clases de HipnoParto® te darán la información y técnicas necesarias para ayudarte


a desarrollar la confianza que necesitas a medida que te aproximas a la hora del parto.
Para reforzar esta confianza, es bueno si tú y tu compañero de parto visitan el hospital o
centro de nacimiento con anterioridad al parto. Esto evitará que pierdas tiempo cuando
llegue el momento del parto y te facilitará la admisión al hospital o clínica. Aprovecha
la oportunidad para hablar con el equipo médico y para completar formularios.
Infórmales que estás planeando un parto en relajación con HipnoParto® y solicita que
lo registren en tu expediente médico. Asegúrate de dejar

una copia de tu Plan de Parto o pide que se incluya en tu registro. Si ésta es la primer
experiencia de HipnoParto® en este centro, tómate el tiempo para explicar un poco de
qué se trata el método.

Aprovecha esta visita para familiarizarte con la distribución y el ambiente del centro.
Averigua las entradas que deben usarse en caso de que llegues fuera del horario de
atención al público. Averigua dónde se ubican los ascensores y la recepción. No querrás
encontrarte dando vueltas, perdida, en un momento vital en el cual deberías estar
instalándote en tu propio cuarto.

Es importante tener una idea del tiempo que tome el viaje al centro de salud. Realiza
un par de “viajes de práctica”, uno durante la hora pico del tráfico diario, y otro un
domingo o durante la noche. Averigua sobre rutas alternas sin tanto tráfico.
“Sé positivo. Comunica dos mensajes: Primero, éste es un bebé
“bien-estudiado” y tú eres una madre preparada e informada. Estás
haciendo todo lo posible por tu salud y la salud de tu bebé. Segundo,
les estás pidiendo a todos aquellos involucrados en tu parto que
hagan lo mismo.”

William y Martha Sears, El Libro del Nacimiento

Cuando el Bebé se encuentra de Nalgas

En preparación para el nacimiento y en algún momento durante las últimas semanas


del embarazo (aproximadamente entre las semanas 32 y 37), el bebé rota de la
presentación de nalgas, en la cual ha estado durante la mayoría del tiempo en el útero, a
la presentación cefálica o de vértice. En esta posición, la cabecita del bebé se encuentra
correctamente colocada hacia abajo contra el cuello del útero. La cabeza, por contener
el cerebro y el cráneo, es la parte más pesada de todo el cuerpo del bebé. Una vez que el
desarrollo del bebé está casi totalmente completado, la fuerza natural de la gravedad es
usualmente suficiente para atraer la cabecita hacia abajo.

La mayoría de las veces este giro pasa desapercibido, especialmente si la madre se


encuentra durmiendo. No obstante, el proceso puede verse frustrado cuando la madre
siente temor o tensión que causa rigidez en el cérvix. Cuando esto ocurre, el bebé,
privado del espacio suficiente para girar, no puede completar la rotación y se mantiene
en la posición original de nalgas. Las nalgas del bebé yacen contra el cuello del útero en
lo que se llama una “presentación pélvica”. A veces, el bebé solamente es capaz de
completar una rotación parcial, colocando un hombro, un brazo, uno o ambos pies
contra el cuello del útero.

Si la presentación pélvica no es revertida a tiempo, puede causar dificultades y


presentar ciertos riesgos. Las opciones se limitan a hacer todo lo posible por lograr que
el bebé se voltee, asistir un parto de nalgas, o proceder a un parto por cesárea.

Ayudando al bebé en posición de nalgas a voltearse

Las técnicas de HipnoParto® han resultado ser muy efectivas para ayudar a un bebé
que presenta de nalgas a girar espontáneamente a la posición cefálica. Este concepto se
vio reforzado por un estudio realizado en Mayo de 1992 por el Dr. Lewis Mehl, ex-
miembro del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad
de Vermont. El estudio incluyó 100 mujeres referidas por sus médicos gineco-obstetras
y otras 100 que respondieron a la publicidad. Solamente se incluyeron las mujeres de 36
semanas o más de gestación con bebés que presentaban de nalgas. El Dr. Mehl encaró el
estudio buscando los reportes basados en exámenes de ultrasonido en serie y palpación
abdominal que sugirieran que la probabilidad de que un bebé de nalgas se volteara luego
de la semana 37 no fuera mayor al 12%.

El Dr. Mehl aplicó la hipnoterapia al grupo de estudio formado por cien de las mujeres.
El grupo comparativo constituido por las otras cien mujeres no recibieron hipnoterapia,
aunque a algunas se les practicó Versión Cefálica Externa (VCE), un procedimiento
mediante el cual la cabeza del bebé se manipula manualmente a través de la pared
abdominal con el fin de lograr que el bebé gire a la presentación cefálica.

En el grupo de estudio, las mujeres en estado de hipnosis fueron guiadas por medio de
la visualización para conseguir un estado de relajación profunda. Recibieron sugestiones
para visualizar a sus bebés fácilmente rotando a la posición correcta para el parto así
como para imaginar la rotación ya completada. Las madres debieron visualizar el útero
cada vez más relajado y flexible con el fin de crear suficiente espacio para permitir la
rotación. También se les pidió que les hablaran a sus bebés, y el terapeuta alentó al bebé
a dejar la posición que había adoptado y a voltearse para permitir un parto más fácil.

El estudio concluyó en 1992, con el resultado significativo que demostró que 81 de los
100 bebés en el grupo de estudio se habían volteado espontáneamente a la posición
correcta de vértice. Originalmente se pensó que las madres requerirían
aproximadamente de 10 horas de hipnoterapia para lograr el resultado esperado. A
medida que el estudio se llevaba a cabo, se descubrió que el número promedio de horas
era de cuatro y que la mitad de las 81 rotaciones exitosas solamente requerían de una
sesión de hipnoterapia.

Del grupo comparativo constituido por las cien mujeres que no participaron en las
sesiones de hipnoterapia, solamente 26 bebés rotaron espontáneamente. Veinte más se
voltearon con la ayuda de VCE. No es poco común que un bebé que se hace rotar por
medio de VCE vuelva a adoptar la posición original de nalgas. Las cifras que se
obtuvieron a través de este estudio se consideran significativas desde el punto de vista
médico.

Mientras no existe información publicada disponible en torno a la relación entre el


estado emocional de la madre y la posición fetal, sí existe literatura que demuestra que
la presencia de emociones negativas o ansiedad materna o estrés pueden tener un efecto
adverso sobre el bebé y el neonato.

Un resumen de esta literatura sugiere que existe una relación marcada entre la ansiedad
materna y la necesidad de inducción artificial de la labor con oxitocina. El estudio
también indica un mayor uso de drogas en la labor y aumento de la labor con drogas,
junto con el mayor índice de sufrimiento fetal y cesáreas.

A partir de estos estudios podemos observar que las madres que presentan bebés de
nalgas cuentan con dos técnicas específicas de hipnosis para voltear al bebé: la
visualización que relaja el músculo del útero y la “Terapia de Liberación”. Las madres
ansiosas deben intentar liberar el temor en torno al embarazo, parto, maternidad y
emociones

negativas de experiencias pasadas que puedan estar reforzando esta misma tensión y
temor. La “Terapia de Liberación” forma parte integral del Programa de HipnoParto®, a
través del cual se ayuda a las madres a identificar y a liberar las emociones negativas. Si
tu bebé se encuentra “sentado”, busca los consejos de tu Instructor de HipnoParto®,
averigua sobre ejercicios de “inclinación pélvica” y por último, considera la VCE si
todavía es necesaria. La VCE debe ser tu última opción. Usualmente no es un
procedimiento electivo.

Me siento emocionada al haber podido usar la hipnoterapia con éxito para ayudar a
voltear a los bebés que presentan de nalgas. La primera pareja, Donna y Denny B., me
llamaron un día para comunicarme su desilusión al enterarse que su bebé se encontraba
de nalgas. La excitación que habían sentido con la expectativa de un parto natural se
nublaba con la perspectiva de una posible cesárea. Se habían sentido extremadamente
ilusionados con el método de HipnoParto® y ahora se sentían sumamente
decepcionados. Recordaban que yo había mencionado el estudio del Dr. Mehl y el relato
del Dr. Andrew Weil de cómo, gracias a la hipnosis, el bebé de su esposa Sabine se
había volteado a la posición cefálica. Donna y Denny me pedían ayuda.

Sentí desilusión al enterarme de las noticias; sin embargo, sentí optimismo al pensar
que si lográbamos relajar el útero de Donna y ayudarla junto con su bebé a que éste se
volteara, la cesárea podría ser evitada. Donna no podía comprender cómo esto le estaba
sucediendo a ella ya que sentía que había abrazado por completo la filosofía de
HipnoParto® y que no sentía temor alguno. Una llamada telefónica mientras me
encontraba en su casa señaló la pista. Donna y Denny se encontraban a medio cerrar una
casa que tenía problemas con la escritura de la propiedad. Los herederos de los
anteriores dueños se rehusaban a firmar el traspaso de la propiedad si no se les pagaba
más dinero, aunque la propiedad ya no perteneciera a la familia. La burla se había
prolongado por varias semanas. La frustración y el enojo pasivo

que Donna estaba sintiendo se reflejaba en su voz, rostro, y por supuesto, en su cérvix.

Hicimos solamente una sesión de hipnosis con Donna. Juntas trabajamos en la


“Terapia de Liberación” y otras visualizaciones con el fin de lograr un rotación fácil y
suave para el bebé. Ambas le hablamos al bebé, y al retirarme, le dejé un casete que
reforzara estas sugestiones.

Unos días más tarde Donna me llamó por teléfono. Cuando me contó las buenas
noticias, me sentí tan excitada como ella. El bebé se había dado vuelta. Donna no se
había dado cuenta del momento de la rotación, pero el doctor confirmó que el bebé se
encontraba en la posición ideal para el parto y que la cabeza se encontraba, de hecho,
bien abajo y encajada.

Las circunstancias de Donna eran incluso más admirables ya que había pasado por tres
operaciones en la espalda y sentía dolor constante a raíz de un accidente muchos años
atrás. Mediante la relajación y la visualización que practicaba a diario, Donna
experimentó un notable alivio en su dolor de espalda. Su doctor comentó que si no
hubiese sido por la ayuda del método de HipnoParto®, él mismo hubiera dudado de la
capacidad de Donna de dar a luz vaginalmente. El bebé de Donna nació un mes y un día
antes de su fecha estimada de parto: un niño perfectamente sano que pesó 6 libras y 7
onzas. Con este ejemplo nos damos cuenta del mérito que tiene prestarle solamente una
cantidad limitada de atención a la fecha “probable” o “estimada” de parto.

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Antes del Inicio de la Labor

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Cuando el Bebé está Listo

En la Biblia encontramos una referencia a la tristeza que siente la mujer cuando llega
el momento de dar a luz. No he realizado estudios al respecto ni cuento con estadísticas
que confirmen mi creencia, pero mi experiencia de trabajo con madres de HipnoParto®
me indica que nuestras madres le dan la bienvenida a los primeros signos de la labor.
Esto nos demuestra que la Naturaleza tiene un papel activo en la preparación para este
gran evento que es el parto.

En algún momento, alrededor de los nueve meses y pico a partir de la fecha del primer
día del último período menstrual, el bebé comienza a enviar señales de que está listo
para nacer. El útero se encuentra “maduro” y la labor se inicia. Se cree que es una
hormona liberada por el cuerpo del bebé la que estimula la secreción de oxitocina, la
hormona de origen materno que inicia la labor de manera natural, haciendo posible que
el milagro del nacimiento se desenvuelva.

primeras Señales

Las Contracciones de Braxton Hicks: Muy nombradas pero poco comprendidas, las
Contracciones de Braxton Hicks son la herramienta con la que cuenta la Naturaleza para
preparar al útero para el nacimiento de tu bebé. Conocidas con el nombre del médico
que describió por primera vez estas olas uterinas, las ondas se parecen mucho a las
sensaciones tirantes que se sienten durante el parto. En madres primerizas, estas olas
tirantes aparecerán probablemente al final del séptimo mes de embarazo. En embarazos
subsiguientes, podrán aparecer un poco antes, durante el sexto mes.

A medida que pasen los días, sentirás cada vez más sensaciones de tipo Braxton Hicks.
Podrás sentir una sacudida fuerte en el área pélvica cuando te muevas o camines, lo que
indica que se empieza a hacer más espacio para el viaje de tu bebé. Tu cuerpo te está
diciendo que él también está “listo”. Hasta el último mes de embarazo son usualmente
erráticas e infrecuentes. Cuando más te acercas al parto, sin embargo, los periodos entre
ellas se harán más cortos y pueden venir entre cada 10 y 20 minutos. Las Contracciones
de Braxton Hicks te podrán causar un sobresalto, pero no irán acompañadas de dolor.
Esto nos lleva a preguntarnos si en realidad estas olas indoloras no son una prueba más
de la conexión mente-cuerpo: si la mente sabe que el cuerpo no se encuentra listo para
el parto, entonces no tendría necesidad de emitir impulsos nerviosos de dolor.

Mientras algunas personas no piensan que las contracciones de Braxton- Hicks indican
el principio de la labor, hay muchos que apoyan la creencia de que el cuerpo inicia así la
labor y que la cérvix empieza a dilatarse. Algunas mamás agradecen la oportunidad de
mantenerse relajadas cuando llegan estas ondas. Cuando estés más cerca de tu fecha de
dar a luz tendrás que prestar atención a estas sensaciones para que no descuentes el
hecho de que puedes estar empezando el proceso de parto.

Aligeramiento: Varias semanas antes del parto, el bebé desciende al área inferior de la
pelvis. Esto se llama “aligeramiento” y generalmente se ve acompañado por una mezcla
de reacciones por parte de la madre. Efectivamente, el descenso del bebé alivia la
presión debajo de las costillas y facilita la respiración; no obstante, aparece mayor
presión en la región pélvica y el caminar se vuelve una experiencia completamente
nueva. A pesar de los ajustes que necesites hacer con respecto a esta nueva posición del
bebé, sentirás, como la mayoría de las madres, que la excitación empieza a aumentar.

Ocasionalmente podrás experimentar algo más que una ligera pérdida de líquido que
puede ser claro o blanquizco. Esta es otra señal de que tu cuerpo se prepara para el parto
y se debe a una elevación del flujo de sangre a esa región de tu cuerpo.

“Expresa tus sentimientos y pregunta lo que todavía no tenga una


respuesta clara.”

Gayle Peterson

Un Parto más Fácil

Examinando tú Fecha Estimada de Parto

¿Qué sucede cuando llegas a tu Fecha Estimada de Parto (FEP) y la labor todavía no
ha comenzado? Una nueva serie de sentimientos pueden emerger. Emocional y
físicamente te sientes lista para dar a luz a tu bebé, pero encuentras que esto no esta
sucediendo como esperado. Si tomas tu fecha estimada de parto como palabra santa y
no te preparas para un posible retraso, estos días de espera pueden ser causa de
ansiedad. Notarás que familiares ansiosos pero bien intencionados comienzan a llamar a
menudo por teléfono para comprobar si ya has dado a luz, que tu médico se demuestra
más alerta y vigilante, que los miedos en torno al bienestar del bebé emergen a la
superficie, y que cada día puede comenzar y terminar con un sentimiento de desilusión.

Tal vez escuches muchas historias de amigos que decidieron inducir el parto porque el
bebé se encontraba “post-término”. E incluso te podrás sentir tentada a aceptar las
sugerencias sutiles de que no hace falta esperar más, o que “puedes estar devuelta en
casa para las vacaciones o el fin de semana”. Pero lo más importante para ti en este
momento es que continúes con la práctica de relajación.

Antes de reaccionar de modo exagerado a las presiones externas, recuerda que la fecha
estimada de parto es solamente eso, una estimación. Algunos sugieren que es más
realista referirse a un mes de nacimiento o a un segmento del mes: “en algún momento
durante la primera parte de octubre...” o “a finales de septiembre...”.

Es interesante notar que el número de bebés que nacen en la fecha estimada de parto es
alrededor del 5%, por lo tanto, si tu parto no ocurre “a tiempo”, relájate. Te encontrarás
entre el 95% de los padres cuyos bebés nacen antes de la FEP o a veces después. El
período gestacional para el 95% de los bebés normales se encuentra dentro de un amplio
rango, entre los 265 y 300 días desde el primer día del último período menstrual de la
madre. El promedio tomado a partir de estas cifras es de 282 días, número usualmente
usado para calcular la fecha estimada de parto.

Existen varias razones por las cuales tu fecha estimada de parto es solamente una
estimación. Para empezar, la fecha seleccionada normalmente se calcula a partir de la
fecha del primer día de tu último período menstrual (que puede no ser exacta), se
descuentan tres meses, y se suman siete días. Sin embargo, estudios recientes sugieren
que para madres primerizas se deberían sumar quince días, y que para las madres
multíparas, diez días. Se considera que un embarazo de término cuenta con diez meses
lunares de veintiocho días cada uno.

Existen varios factores capaces de tergiversar esta estimación: a) Los meses del
calendario varían en duración; b) Los ciclos menstruales difieren en el número de días
entre un período y otro y en la duración del período menstrual; c) La duración del
período gestacional puede variar; d) El momento de la detección de los primeros latidos
cardíacos o movimientos fetales pueden indicar la edad gestacional del bebé pero
debemos recordar que así como los niños difieren en su desarrollo, así también lo hacen
los bebés en el útero.

Es bueno si te resistes, por el bien de tu bebé, a la tentación de aceptar intervención


médica cuando te pases de tu FEP. Esto únicamente debe ocurrir cuando exista
necesidad médica para ti o para tu bebé. La inducción artificial al parto de un bebé cuya
edad gestacional ha sido mal calculada puede resultar en el nacimiento de un bebé
prematuro. También puede significar mayor cantidad de procedimientos médicos si tu
cérvix no se encuentra “maduro” y listo
para dar a luz. Ni tu cuerpo ni tu bebé son capaces de comprender este horario
arbitrario, por lo tanto, tómate tu fecha estimada de parto con

calma y permite que la Madre Naturaleza y tu bebé se desenvuelvan a su debido tiempo.


Ésta es la manera más segura y natural de dar a luz.

Evitando la Inducción Artificial

Si te pasas de tu fecha estimada de parto y en ausencia de urgencia médica que


necesite del inicio inmediato de la labor, todavía cuentas con la opción de usar técnicas
naturales de inducción para estimular las olas uterinas.

Antes de recurrir al uso de medicamentos, drogas y rotura artificial de membranas,


debes considerar los posibles riesgos que esto implica. Las técnicas naturales son más
seguras para ti y para tu bebé, ya que te permiten un comienzo más placentero de la
labor y disminuyen el impacto del parto sobre el bebé.

Si tus membranas se rompen prematuramente y la verdadera labor no comienza poco


tiempo después, podrás recibir advertencias sobre los peligros de la infección, seguidas
de la sugerencia de que es necesario que se induzca la labor con prontitud. Sin duda te
pedirán que vayas al hospital para recibir antibióticos con el fin de prevenir cualquier
infección y para poder evaluar la labor mediante un monitor.

A pesar de que la infección sea una posibilidad real, el despegamiento de las


membranas no es razón suficiente para apresurar el parto mediante la inducción
artificial. Muchos médicos prefieren inducir la labor si ésta no ha comenzado
espontáneamente al cabo de seis horas. Los médicos que son más sensibles a las
necesidades de la madre actúan menos agresivamente, algunos dispuestos a esperar
hasta 32 horas o incluso más siempre y cuando el ritmo cardíaco del bebé se encuentre
fuerte y la madre también se encuentre fuerte y con una actitud positiva.

La oxitocina sintética (Pitocín) se usa comúnmente para iniciar la labor o acelerar una
labor lenta o estacionada. Si solicitas o accedes al uso de Pitocín en ausencia de
necesidad médica, esto puede resultar en un trueque sin vuelta atrás. La fuerza del
Pitocín estimula olas uterinas

más largas, frecuentes e intensas que propician una experiencia de parto violenta y
disminuyen el suministro de oxígeno al útero y por ende, al bebé. La oxitocina sintética
no es lo mismo que la hormona del mismo nombre pero más suave que provee la Madre
Naturaleza, y puede privarte de esa experiencia satisfactoria que has planeado tener.

Cuando se usa Pitocín para inducir el proceso de parto, es común que su uso sea
secundado por el uso de anestesia epidural para aliviar los efectos de la primera. Las
epidurales, sin embargo, también propician más intervenciones. Pueden causar falta de
tono muscular y por ende, prolongar la labor. Bajo los efectos anestésicos de la epidural,
la madre se encuentra insensible a las olas uterinas y es incapaz de asistir eficazmente
en el trabajo que éstas realizan. Ya que la labor se ve prolongada puede ser necesaria la
administración de más Pitocín, y el círculo vicioso continúa girando...

El uso arbitrario de Pitocín así como su seguridad todavía son cuestionables. Según las
recomendaciones de los fabricantes de drogas, el Pitocín no es recomendable para la
inducción electiva del parto (Diccionario de Productos Farmacéuticos, 1994). La
Sociedad Americana de Farmaceutas Hospitalarios también previenen sobre el uso de
Pitocín para inducir la labor excepto en caso de necesidad médica.

Si se volviera médicamente necesaria la inducción de la labor con Pitocín, debería ser


administrada en dosis mínimas y suspendida una vez que el cuerpo retomara la labor por
cuenta propia.

La rotura artificial de las membranas también es otro procedimiento utilizado para


iniciar la labor. Mientras que algunas mujeres no encuentran ninguna diferencia entre la
intensidad de las olas, otras reportan que experimentan olas mucho más intensas una vez
que las membranas se rompen. Si tus membranas permanecen intactas, el impacto de las
olas sobre ti y sobre tu bebé puede ser

menor y la cabeza del bebé se ve protegida por el líquido amniótico mientras desciende
a través del canal de nacimiento.

Cuando la Labor necesita un


poco de ayuda

Mientras que el pasarse de la fecha estimada de parto no implica necesariamente


intervención médica, existen algunas situaciones médicas riesgosas que necesitan ser
evaluadas para proteger la seguridad tuya y la de tu bebé. Estas situaciones incluyen:

 Disminución motil del bebe por mas de seis horas


 Un período prolongado de tiempo a partir del despegamiento de la membranas
en ausencia del inicio espontáneo de la labor
 Presión arterial elevada en la madre
 Señales de insuficiencia placentaria
 Sufrimiento fetal
 La presencia cierto olor, coloración, o una cantidad considerable de meconio en
el líquido amniótico
 La salud física de la madre o la del bebé se encuentra en peligro
 Sangrado excesivo por la vagina
 Evidencia de prolapso del cordón umbilical
 Señales de infección o fiebre
Inducción natural al parto

En ausencia de estos factores, tu actitud relajada, junto con estas otras técnicas seguras
para iniciar la labor de manera fácil y espontánea, puede hacer maravillas para lograr
que tu parto comience de manera natural.

1. Comidas calientes y picantes – Mejicanas o Italianas. Estas comidas con


“mucho pique” cuentan con más de un éxito

ocasional en iniciar la labor. El efecto de estos condimentos al estimular el


proceso digestivo, puede también estimular los músculos del parto y a tu cuerpo
a actuar. A veces algo tan simple como esto puede proveer la estimulación que
necesitas.

2. Hacer el amor (“abrazos en lugar de drogas”). Besarse, abrazarse, acariciarse,


estimulación suave del clítoris o pezón con el dedo o la boca, todo esto
provocará la conexión hormonal entre el pecho y la vagina y la producción de
oxitocina natural que estimula las olas uterinas. Si la estimulación de un pezón
no es suficiente para provocar las olas, prueba estimular los dos pezones al
mismo tiempo. La estimulación prolongada o vigorosa del pezón no es
recomendable ya que puede provocar una estimulación excesiva que sea capaz
de afectar negativamente al bebé.

3. Relaciones sexuales. Si tus membranas no se han roto aún, busca tener


relaciones sexuales. El fluido seminal de tu compañero contiene prostaglandinas,
una hormona que ayuda a ablandar el cérvix. Nuestros instructores de las Islas
Vírgenes señalan que la Naturaleza tiene, en verdad, un plan maravilloso. Eso
mismo que pone al bebé dentro del útero puede ayudar a sacarlo también.

4. Visualización. Cuando se estimulan tus pezones o tu clítoris, practica la


visualización de la floración del capullo de rosa, y visualiza cómo el capullo se
abre lentamente. Mientras realizas la visualización dirige suavemente tu
respiración hacia abajo a la zona vaginal.

5. Te. Hay mucho tes y formulas prenatales que ayudan a tonificar el útero.
Aunque no inician la labor, si se toman regularmente durante el embarazo,
facilitarán el inicio y la progresión del parto. El te de hoja de frambueso rojo6
debe ser algo regular en tu dieta.
6. Caminatas. Camina, camina y luego camina un poco más.

7. Baños. Si tus membranas no se han roto, toma un baño moderadamente caliente.


Es bueno si tú o tu compañero vierten el agua sobre los pezones y el abdomen.

8. Liberación del Miedo. Busca que tu compañero de parto te guíe a través de una
sesión de liberación del miedo similar a la que has practicado en clase con el fin
de examinar tus pensamientos para identificar miedos, emociones o problemas
no resueltos que necesiten ser liberados. Las emociones reprimidas pueden
causar tensión y estimular la producción de catecolaminas por parte del cuerpo.
La tensión puede causar a su vez tensión en el cérvix evitando el flujo de los
relajantes naturales. Si sientes que necesitas ayuda profesional, busca tener una
sesión individual de “Liberación del Miedo” con tu Instructor de HipnoParto® o
pide que te refieran a un hipnoterapeuta. Verás que esto puede lograr maravillas.

9. Acupresión. Un terapeuta entrenado en digito-presión puede facilitar el inicio


espontáneo de la labor casi de manera inmediata y al mismo tiempo permitirte el
tiempo necesario para terminar de hacer las últimas preparaciones. Victoria y
John W., una pareja que atendió una de mis clases, se encontraban muy pasada
su fecha estimada de parto. Habían probado todos los métodos naturales de
inducción aprendidos en clase sin éxito alguno. Con la determinación de agotar
todos los recursos antes de acceder al uso de Pitocín, decidieron visitar a un
acupresionista. Victoria tomó una consulta, recibió la terapia, y se encontró en
proceso de

parto antes de dejar la oficina del terapeuta. Esa misma noche dio a luz
mediante una de las experiencias más increíblemente maravillosas, como ambos
describen. Si te sientes interesada, puedes seguir las indicaciones e ilustraciones
disponibles en muchos libros de salud que tratan sobre los puntos de presión o
reflexología. Nunca apliques presión a estos puntos a menos que te
encuentres lista para iniciar la labor.

10. Acupuntura/ Terapia Auricular. Así como en la digito-presión, en la


acupuntura o terapia auricular también existen puntos para estimular una
inducción fácil y efectiva de la labor. Estos son procedimientos relativamente
fáciles y ofrecen un inicio mucho más suave de la labor. Como con los puntos de
digito-presión, es importante que estos puntos no sean estimulados en el
embarazo excepto en casos donde la labor se retrasa o durante una labor
lenta o estacionada.
11. Aceite de “Primavera”7. Las cápsulas de aceite de primavera tomadas en
anticipación a tu “fecha estimada” pueden ayudar a preparar el cérvix en forma
natural. Empieza tomando dos cápsulas oralmente, cuatro semanas antes de dar a
luz. Dos semanas después puedes ponerte EPO líquido en la vagina con un
gotero o punza el extremo de dos cápsulas con un alfiler y permite que el
contenido de la cápsula se esparza por tu vagina. Repítelo cada noche hasta que
se inicie la labor. El aceite de primavera, rico en Omega 3, es un suplemento
excelente para tomar a diario durante tu embarazo e incluso más allá.

12. Limpieza de los intestinos. A menudo, el efecto pulsátil que produce la


limpieza de los intestinos puede estimular la producción de prostaglandinas, la
sustancia hormonal que borra (ablanda y acorta) el cérvix.

a. Puedes obtener una unidad de lavativa o enema suave y desechable en


cualquier farmacia o supermercado. Este es el método menos violento de
limpieza, y bastante efectivo también.

b. Toma ½ cucharada de aceite de castor, aceite mineral o borraja y aceite


cada media hora por un total de tres dosis (puede resultar más apetecible
si bebes jugo de naranja inmediatamente después). Ya que el aceite ejerce
una acción pulsátil en el intestino, también estimula el inicio de la labor.

Cuando se han agotado todas las formas naturales para iniciar la labor y se determina
que la inducción artificial con Pitocín es absolutamente necesaria, todavía puedes
solicitar que se te administre la dosis mínima y que ésta sea suspendida ni bien tu
cuerpo toma el control de la labor. También querrás solicitar que no se incremente la
dosis de Pitocín sin tu previo consentimiento. Muchas de nuestras madres reportan que
las técnicas de relajación de HipnoParto® que aprendieron a dominar con éxito durante
el embarazo fueron de gran ayuda incluso en casos de inducción con Pitocin, aunque
este solo debe ser considerado como un ultimo recurso.

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Afirmaciones para un Parto


fácil y cómodo

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A continuación se sugieren una serie de afirmaciones para ser escuchadas o leídas a


diario durante los últimos meses del embarazo. Estas afirmaciones se encuentran en el
casete de “Afirmaciones para Dar a Luz” que tu Instructor de HipnoParto® te entregará
junto con el material de trabajo que recibas en clase. Si no cuentas con el casete de
afirmaciones, o si deseas agregar tus propias afirmaciones junto con aquellas que ya se
encuentran listadas, puedes pedirle a tu compañero de parto que te las lea en voz alta o
puedes crear tu propio casete. Asegúrate de que tus afirmaciones sean personales,
positivas y breves.

Afirmaciones de HipnoParto®

Dejo todos los miedos de lado mientras me preparo para el nacimiento de mi bebé.

Me encuentro relajada y feliz al saber que mi bebé finalmente viene a mí.

Me enfoco en un parto suave y fácil.

Confío en que mi cuerpo sabe lo que hace.

Mi mente se encuentra relajada, mi cuerpo está relajado.

Me siento confiada, me siento segura.

Mis músculos trabajan en completa armonía para hacer de mi parto un parto fácil.

Siento una tranquilidad natural fluyendo por todo mi cuerpo.

Me relajo mientras nos movemos rápidamente y fácilmente a través de cada fase del
parto.

Mi cérvix se abre y permite que mi bebé descienda.

Me relajo completamente y le entrego este nacimiento a la Naturaleza.

Veo como mi bebé sale suavemente de mi matriz.

El nacimiento de mi bebé será fácil porque me encuentro relajada.

Respiro correctamente y elimino tensión.


Siento como mi cuerpo se balancea suavemente con la relajación.

Le entrego este nacimiento a mi bebé y a mi cuerpo.

Veo como mi aliento infla un magnífico globo.

Estoy preparada para aceptar cualquier curso que tome mi parto.

Mi bebé se mueve suavemente a medida que avanza en su viaje.

Mi bebé está en una posición perfecta para un parto suave y fácil.

Cada ola de mi cuerpo trae a mi bebé un poco más cerca a mí.

Mi relajación se vuelve cada vez más profunda a medida que avanza el alumbramiento.

Mientras mi parto avanza yo me profundizo hacia donde está mi bebé.

Mi cuerpo yace quieto y flojo.

Recibo cada ola únicamente con mi respiración; mi cuerpo se encuentra relajado.

Sé que alimentos buenos y nutritivos son beneficiales para mi bebé.

Me sumerjo en una relajación cada vez más profunda.

Inspiro lentamente con cada ola.

Le doy la bienvenida a mi bebé con felicidad y alegría.

Veo a mi bebé descender entre tejidos rosados y saludables.

Mientras mi bebé nace, mis venas sanguíneas se cierras a un nivel apropiado.

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Alumbramiento, una Labor de


Amor

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Preludio de Labor

Durante los meses en que tu bebé se ha estado desarrollando dentro de tu vientre, se ha


visto confortado por la proximidad y el calor de la pared de la membrana que
suavemente lo acaricia, calma y anida. Tu bebé ha sentido la estimulación suave de las
aguas que lo envuelven y ha sido acunado por el movimiento sutil de tu cuerpo. Ha
escuchado y sentido el amor que le has ofrecido mediante palabras y juegos.

El nacimiento traerá consigo el final abrupto de este período de vida segura dentro del
vientre. En el momento del nacimiento tu bebé emergerá de un mundo sin obstáculos
para pasar a una serie de experiencias totalmente nuevas para él.

Lo que tu bebé experimente durante su nacimiento puede ser una profusión de nuevos
sentimientos que faciliten la transición de un mundo al otro o, por el contrario, que
provoquen temblor, sacudidas y angustia en respuesta al sentimiento de temor. Esta
experiencia puede dejarle a tu bebé una memoria de su nacimiento que afectará su vida
entera, su personalidad y su espíritu. El bebé se sobresalta al inhalar su primer aliento,
se estremece al sentir por primera vez el aire rozando su piel, y se eriza al sentir la
aspereza de la tela usada para quitar la capa de vernix caseosa que protege su piel.

La manera que escoges para dar a luz y la atmósfera que recibe al bebé deben ofrecer
el mismo amor y los mismos cuidados que tu le diste mientras lo llevabas en tu vientre.
Si planeas y diriges el curso de tu labor y la manera en que das a luz, ten por seguro que
las adaptaciones iniciales de tu bebé a su nuevo entorno serán tan suaves como sea
posible de manera tal que la bienvenida que reciba tu bebé sea, en verdad, una labor de
amor.

El ambiente de tu parto debe contar con la misma relajación y confianza presentes


durante tu embarazo y con la calma y la paz logradas durante la primera fase de la labor.
La atmósfera de parto debe estar libre de apuros y ajetreos, preparaciones incómodas,
personal de salud no necesario, luces fuertes, procedimientos descuidados e incluso
violentos que le nieguen a tu bebé la esencia del “ser humano”. No deberían haber voces
fuertes ni excitadas diciéndote, a manera de coro, “Puja, puja, puja” o “!Tú puedes
lograrlo!”.

Hoy en día el cine y la televisión muestran al parto como comedia o trauma, pero no
tiene porqué ser ninguno de los dos. El ambiente de parto debe contar con el mismo
respeto y veneración presentes en un lugar sagrado. Ya sea grande o humilde, el decoro
y el protocolo e torno al nacimiento de cada bebé deben ser expresados con reverencia.

La manera en que tu cuerpo trabaja contigo y para ti

Desde el inicio de tu embarazo, tu cuerpo ha estado trabajando contigo y para ti en


preparación para el momento del nacimiento, asegurando que cuando tu bebé esté listo,
tu cuerpo también lo estará.

La habilidad de tu mente que te permite tomar el control de tu parto- liberar, relajar,


dejar ir, entregar tu parto a tu cuerpo- es la medida de confort más segura, natural y
efectiva que puedas emplear durante la labor y el parto. La fe que tengas en esta
capacidad hará posible la realización de esta bella experiencia de parto que estás
buscando. Esta confianza deriva de conocer las maneras en que tu cuerpo trabaja para ti
cuando dejas ir tu parto y te mueves con el flujo y ritmo de la labor.

A continuación te recuerdo algunas de las maneras mediante las cuales tu mente y tu


cuerpo se preparan para el nacimiento de tu bebé, con la creencia de que el
alumbramiento es uno de los mayores milagros de la naturaleza, y que como tal, está
diseñado para desarrollarse sin obstáculos, tranquilamente.

Primeros cambios

Tan pronto como la mente envía al cuerpo el mensaje de que ha ocurrido la


concepción, tu cuerpo comienza a segregar hormonas que lentamente transforman la
sustancia dura y cartilaginosa de tu cérvix en una sustancia elástica, esponjosa y
flexible. Para el momento en que tu bebé se encuentra listo, la entrada de tu cérvix se
encuentra tan suave como el lóbulo de la oreja.

Cuanto te encuentras confiada, tranquila y libre de ansiedad, tu útero se encuentra


relajado. Esto le proporciona a tu bebé el espacio

necesario para responder a la fuerza de gravedad y rotar, en el momento adecuado, de la


posición de nalgas a la posición de vértice en preparación para el parto.

La práctica de relajación que aprendes en las clases de HipnoParto® condicionan tu


mente y tu cuerpo con el fin de liberar endorfinas, los calmantes naturales del cuerpo.
Estos neuropéptidos te ayudarán durante toda la labor mientras practicas las técnicas de
relajación. Cuando las endorfinas se encuentran presentes desde el inicio de la labor,
inhiben la secreción de catecolaminas, la hormona del estrés que causa que tus músculos
se tensen y se contraigan.

Durante la labor

Las fibras longitudinales del útero mueven suavemente, a manera de olas, las fibras
circulares inferiores hacia arriba y fuera del paso de la cabecita del bebé. Tu relajación y
respiración lenta maximizan el efecto de la ola al ayudar a retraer estas fibras. Es
durante el ascenso de la ola, mientras inhalas lentamente a través de tus músculos
abdominales, que utilizas la visualización del globo que se infla. Las visualizaciones de
las cintas suaves de raso azul que son empujadas hacia arriba y atrás y la del capullo de
rosa en floración son efectivas durante la fase de exhalación de la ola.

La relajación y la concentración redirigida ayudan a recrear una distorsión del tiempo;


la mente desvía su atención y produce una sensación de amnesia.

Las hormonas que han sido activadas al inicio de la labor hacen que las paredes de la
vagina se estiren y suden una sustancia lubricante capaz de acomodar al bebé a medida
que desciende a través de ésta. El área púbica se suaviza y se abre. El canal de
nacimiento se vuelve
parejo y liso, libre de bandas constrictoras o tejidos gruesos y protuberantes.

El temido descenso de la cabeza del bebé a través de la vagina no es más asombroso


que cualquier otra parte del proceso de parto cuando te das cuenta de que existe un
material flexible y membranoso- las fontanelas- que rodean los huesos por encima y por
detrás de la cabeza. Este material flexible permite el movimiento de los huesos del
cráneo. La consistencia de las áreas entre los huesos es similar a la de un lienzo pesado.
Las buenas noticias son que para permitir que la cabeza del bebé se ajuste a la forma del
canal de nacimiento y para poder mover la cabeza suavemente a través de éste, los
huesos del cráneo cambian de posición con el fin de “amoldarse” y ensimismarse unos
sobre otros, reduciendo así la circunferencia de la cabeza. Una vez que la cabeza
emerge, los huesos vuelven a su posición original, creando el espacio de la fontanela
que comúnmente se conoce como “punto suave”. Éste se ve protegido por una gruesa
membrana hasta el momento en que las fontanelas se cierran, que en algunos casos
puede tomar hasta más de un año como en el caso de la fontanela anterior.

(insert Bone formation of baby’s skull (top view)

La presión actúa como anestesia natural. Comprendemos esto cuando experimentamos


la sensación de insensibilidad que se produce cuando descansamos sobre una mano
mientras dormimos o cuando nos sentamos sobre una pierna por un largo período de
tiempo. Si has ablandado y estirado adecuadamente el perineo mediante el masaje
perineal, el anillo perineal se ve anestesiado bajo la presión aplicada por la cabeza del
bebé. A medida que el bebé desciende, los pliegues del perineo se abren suavemente
para permitir que el bebé se deslice fuera de la vagina, exactamente como la Naturaleza
lo diseñó.

Calentamiento de Parto

Un poco antes del inicio del proceso de parto, no es inusual que la naturaleza envíe una
prueba de labor en forma de olas uterinas. Estas olas uterinas podrán incluso hacerte
creer que la verdadera labor ha comenzado. Lo que experimentas es, efectivamente,
labor, pero ocurre antes de que el cérvix comience a dilatarse. Al mandar estas olas
tempranas, la naturaleza te está brindando una oportunidad para practicar las técnicas de
relajación. Si aprovechas estas oportunidades, las olas no te causarán cansancio.

A diferencia de la verdadera labor, estas sensaciones tirantes son infrecuentes y no


forman un patrón regular. La duración de cada ola difiere entre unas y otras, y no se ve
acompañada de los demás signos que indican que el proceso de parto ha comenzado.

Si experimentas esto, comprobarás que si te acuestas o cambias de actividad las olas


desaparecen. Pero también es posible que continúen, llegando cada cinco minutos por
uno o más días antes del comienzo de la verdadera labor. Si es así, es bueno si
permaneces cómoda en tu

casa, practicando la relajación y algunas de las técnicas naturales de inducción al parto.


Los intervalos cada cinco minutos pueden resultar engañosos. Evita la tentación de
correr al hospital; una vez que te encuentres allí, puede ser que recibas las malas
noticias de que tienes poco o nada de apertura cervical. Si te encuentras en el hospital
antes de tiempo, te puedes volver un blanco fácil para la administración de gel de
prostaglandina con el fin de suavizar el cuello del cérvix, la rotura artificial de
membranas o el suero con Pitocín. Tu bien intencionado equipo médico, no
familiarizado con tus técnicas de relajación, comenzará a preocuparse por el hecho de
que te encuentras en el hospital por un cierto período de tiempo en ausencia de
“progreso”.

A pesar de que el calentamiento de la labor puede resultar un fastidio, sobretodo si las


olas persisten, es bueno si las tomas por lo que son, en lugar de darles tal importancia
que sean capaces de nublar tu alegría y excitación por la verdadera labor que está pronta
a llegar.

Habiendo mencionado lo anterior, de todas maneras me gustaría advertirte para que


evites considerar estas sensaciones tirantes “diferentes” tan solo como señales
tempranas o como molestias comunes del embarazo. Muy a menudo, por la actitud
relajada y falta de miedo que tienen las mamás entrenadas en HipnoParto®,
experimental nada mas que “una sensación tirante muy graciosa en el área pélvica o
abdominal” como su primer signo de labor ya avanzada. Consulta a tu médico o partera
si estas sensaciones tirantes forman un patrón de duración o los intervalos entre olas se
acortan.

Señales que requieren de tu atención

En raras ocasiones, durante la gestación avanzada, existen ciertas señales que


definitivamente no deben ignoradas o pasadas por alto

como si fueran “nada”. Si experimentas cualquiera de los síntomas listados a


continuación, comunícate con tu médico. Deja que él/ ella decida si realmente no es
nada (si, efectivamente, este es el caso) o, por el contrario, si presentas un cuadro que
necesita de atención médica.

 Proceso de parto prematuro (tres o más semanas antes de la FEP)


 Hinchazón severa en los tobillos, manos, cara o pies
 Dolor inusual en el abdomen
 Vómitos o diarrea en exceso o de manera continua
 Escalofríos y/ o fiebre
 Ausencia de movimientos del bebé por más de 6 horas (a partir de los 6 meses)
 Mareos, visión borrosa o con puntos y manchas
 Escape repentino de líquido amniótico por la vagina o líquido que presenta
color/ olor
 Sangrado por vagina o ano
 Dolor de cabeza continuo y severo
 Indicios de infección

“La verdadera proceso de parto comienza cuando el bebé se


encuentra “maduro” y listo.”

Grantly Dick-Read, M.D. Parto sin Temor

Instalándose en el Hospital o
Centro de Nacimiento

Probablemente emprenderás tu viaje al hospital cuando tu cuerpo te diga que tus olas
uterinas han aumentado en frecuencia y puedes sentir que tu cérvix se está abriendo
satisfactoriamente.

Hoy en día es usual que en muchos hospitales se evalúe el progreso de la labor de la


mujer en una sala de triage antes de ser admitida oficialmente al hospital. Además de
tomarse los signos vitales, se hará un examen para determinar el progreso de la labor.
Muchos factores se toman en cuenta en la sala de triage: cuánto tiempo ha pasado a
partir del despegamiento de las membranas (en caso de que haya pasado
espontáneamente); el grado de borramiento cervical; el número de centímetros de
apertura del cérvix; la frecuencia, duración e intensidad de las olas; y las condiciones
generales en torno a la labor. Si tu cérvix se encuentra con 3-4 centímetros de dilatación
se considera que la labor ya se ha establecido y entonces puedes ser admitida al
hospital.

Una vez que has sido admitida y que los procedimientos preliminares se han llevado a
cabo, tu compañero de parto puede solicitar almohadas suplementarias y poner el casete
con la música para el parto. Planea llevar varias almohadas de tu casa en caso de que el
centro se encuentre totalmente ocupado. Asegúrate de usar fundas claramente
identificadas con tu nombre con el fin de evitar dejarlas en el centro una vez que te den
de alta.
Tu enfermera-compañera de parto

Cuando llegues tal vez desees pedir una enfermera que sea parcial al parto natural ya
que tu enfermera formará parte integral de tu experiencia de parto y, efectivamente,
también asumirá el rol de compañera de parto. El calor, cuidados, apoyo y ánimos que
te brinda la enfermera obstétrica se encuentran entre uno de los recuerdos más vívidos
que una madre se lleva consigo cuando deja el hospital. Esta generosidad permanece
como una memoria de parto.

A menos que tu médico o partera se encuentren en el hospital por alguna razón, lo más
probable es que la enfermera obstétrica sea la persona que te atienda y que vigile el
progreso de la labor. Considera las visitas de la enfermera y el monitoreo cuidadoso
como parte importante de tus cuidados de parto, y no como una intrusión en tu espacio.

Si se usa un Control Fetal Electrónico (CFE), la enfermera te ayudará a colocarte los


cinturones de velcro que mantienen los monitores sujetados alrededor del abdomen. La
enfermera evaluará y observará el progreso que se registra en el gráfico impreso por el
CFE. Este gráfico muestra los latidos del corazón fetal y la duración, frecuencia e
intensidad de las olas. Si optas por no usar el CFE de manera continua, la enfermera
podrá observar el gráfico inicialmente por un período de 20 minutos y luego escuchará
los latidos del corazón del bebé a intervalos regulares.

Mientras que existen diferentes opiniones en torno al valor o a la distracción que


supone el monitor, su principal ventaja es que advierte sobre un posible sufrimiento
fetal. El compañero de parto debe observar el monitor fetal de vez en cuando en caso de
no encontrarse el personal médico en el cuarto.

Si has decidido tener un parto en casa, tu partera monitoreará la labor. Tanto su


evaluación como tus sensaciones sobre lo que ocurre dentro de ti revelarán el grado de
progreso de la labor.

Vinculación Perinatal durante


la Labor

Durante el proceso de parto, tú, tu compañero(a) de parto y tu bebé se encontrarán tan


estrechamente vinculados que el personal de salud dudará de llevar a cabo el monitoreo
necesario por miedo a romper la atmósfera de serenidad presente. El personal del
hospital admirará tu estado de calma y paz al observar cómo respondes al contacto y a la
voz de tu compañero(a) de parto sentado/ a a tu lado mientras te guía a través de cada
ola uterina. Ninguna persona que haya sido testigo de HipnoParto® puede dejar de
dudar de que el compañero de parto forma parte integral de esta maravillosa
experiencia. Será él o ella la persona responsable de asegurarse que la atmósfera del
cuarto sea serena, calma y de luces suaves. Tu compañero(a) de parto abogará y hablará
por ti, asegurando que tu experiencia sea aquella experiencia segura y satisfactoria que
estás esperando.

Tu compañero(a) te brindará apoyo y confort. Las sugestiones susurradas en un tono


suave de voz son las herramientas de mayor ayuda que él/ ella te puede brindar mientras
tú y tu bebé se mueven a través de cada ola uterina. Tu compañero(a) también te
mantendrá informada sobre cualquier señal importante en tu parto.

Uno de los indicios de progreso de la labor es el paulatino ascenso de la temperatura


corporal hacia el final de la primera fase de la labor. Tu compañero estará a tu lado para
refrescar tu frente, cuello y hombros con un paño húmedo. El rol del compañero de
parto es asegurar que te encuentres cómoda, con una cantidad adecuada de almohadas
debajo de la cabeza, espalda y piernas. Las siguientes son algunas de las actividades
bien recibidas que él/ ella te brinda durante el parto: ofrecerte líquidos y cubitos de
hielo, cambiar de lado el casete de la música de parto, controlar que no hayan luces
fuertes e innecesarias en el cuarto, recordarte que cambies de posición a menudo. El
contacto físico es importante y debe ser una constante en la participación de tu
compañero(a).

El ambiente del cuarto dependerá mayormente de tu disposición y deseos. Tu


compañero(a) de parto se mantendrá receptivo a tus necesidades y pronto a satisfacerlas.
Si tu prefieres conversar entre olas, él/ ella no tendrá tanta necesidad de prestar
demasiada atención al hecho de mantener las actividades dentro del cuarto a un nivel
mínimo. También debe asegurar que se evite la conversación trivial, a menos que tú seas
la que la inicie.

Si entre olas practicas la Respiración del Sueño, tu compañero(a) solicitará que las
personas hablen en voz baja y que conecten y desconecten los aparatos en silencio. A
medida que el personal de salud descubra tu estilo de parto, verás que se vuelve una
gran ayuda. Incluso podrás comprobar que los miembros del equipo médico se sienten
maravillados y agradecidos por la oportunidad de poder formar parte de tu parto.

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Labor y Alumbramiento
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La labor usualmente se define como el periodo en que se inicia el borramiento y


apertura hasta el momento del nacimiento del bebé. Algunas veces el borramiento y la
apertura del cérvix comienzan incluso antes del inicio de la labor. En una de tus últimas
visitas prenatales el médico o partera podrá notar que tu cérvix se ha comenzado a
adelgazar y abrir. Esto no significa necesariamente que te encuentras en labor, pero sí
puede indicar que el inicio de la labor está próximo. Esto es una buena noticia.

HipnoParto® solo reconoce dos fases de parto, la de Borramiento y Apertura y la del


Actual Nacimiento, cuando el bebé desciende y la madre ayuda con respiración de
nacimiento. Los bebés de HipnoParto® no son “empujados” al mundo. Son dados a luz
suave y naturalmente, de la misma forma como otras criaturas nacen, con la mamá
siguiendo la guía de su cuerpo.

La primera fase de parto

La primera fase de parto se define como el período que se extiende desde el inicio de
las olas uterinas de manera regular hasta el momento cuando la cérvix se abre
completamente y el bebé empieza su descenso a la posición perfecta para el nacimiento.

Borramiento y Apertura:

El Inicio de la Labor-- Es el período en el cual la labor se hace evidente a través de


una o más señales, incluyendo el despegamiento de las membranas, inconfundiblemente
reconocible por la pérdida repentina o gradual de líquido amniótico; la pérdida del sello
uterino; el inicio de las olas uterinas o sensaciones tirantes en el abdomen. No es inusual
que las madres que usan HipnoParto® reporten una sensación tirante y extraña como
única señal del inicio de la labor. Ya que las señales de labor varían, es importante que
estés sintonizada a lo que tu cuerpo y bebé están haciendo.

Labor progresa Es el período en el cual el cuello del útero continúa ablandándose,


acortándose y dilatándose hasta 3 o 4 centímetros. El intervalo entre olas varía entre los
4 y los 15 minutos. Si planeas dar a luz en un hospital o maternidad, es aconsejable que
emprendas el viaje durante esta etapa.

Labor Avanza Es el período en el cual el cuello del útero se abre hasta los 7
centímetros. Las olas se vuelven más frecuentes y efectivas y la labor avanza más
rápidamente.

Acercándose a la Culminación Este es el momento en el cual tus olas lograran la


apertura completa de tu útero. En este punto tu útero estará abierto de 9 o 10
centímetros - y tu bebé iniciará la suave etapa de descenso a través del canal de
nacimiento

La fase de alumbramiento

En la fase de alumbramiento las pulsaciones naturales del cuerpo movilizan al


bebé a través del canal de nacimiento, el bebé corona y finalmente nace. El
cordón umbilical se pinza y corta una vez que ha dejado de pulsar. Durante esta
etapa se establece el vínculo afectivo.

el acto final del nacimiento

El acto final del nacimiento ocurre cuando las continuas pulsaciones y olas
causan que la placenta sea expulsada. El vínculo afectivo continúa
fortaleciéndose y el personal de salud lleva a cabo los pasos necesarios para
concluir cualquier procedimiento médico. El parto ha culminado.

“Mantén tu sentido del humor; es una piedra preciosa que


siempre te recuerda dónde estás parada. Si no puedes ser un
héroe, al menos todavía puedes ser graciosa siendo una
gallina.”

Ina May Gaskin, Parteras Espirituales

El Inicio de la Labor

Qué sucede

Sabrás que ha llegado el inicio del verdadero proceso de parto cuando experimentes
olas uterinas en forma rítmica, que tensan y relajan el útero de manera distintiva. Podrás
o no sentir el inicio de las olas. Algunas madres que usan HipnoParto® cuentan que
solamente sintieron una sensación tirante en el abdomen y hacia los lados de éste al
inicio de la labor. Para muchas madres que usan HipnoParto® estas sensaciones no van
acompañadas de malestar y, como resultado no están convencidas que su labor ya se ha
iniciado. Muchas mamás reportan solo una sensación de estreñimiento y necesidad de
mover los intestinos.

Antes o después de experimentar una ola uterina, podrás notar que el sello uterino, el
cual evita la entrada de bacteria en el útero, se ha separado. Esta “muestra de
nacimiento” se presenta con una secreción espesa que puede ser desde unto tono pálido
a un tono rosa o rojo vivo.

En algún momento y alrededor del mismo período de tiempo podrás experimentar una
pérdida gradual o repentina de un líquido claro por la vagina. Esto indica que la
membrana que rodea a tu bebé se ha liberado y se denomina “rotura de aguas” o “rotura
de bolsa”. Algunas veces el despegamiento de las membranas, una señal temprana para
muchas mujeres, puede suceder justo antes del nacimiento del bebé, para otras.

El inicio de la labor se puede ver acompañado por todos los signos usuales; o por
únicamente uno o dos signos; o tal vez no experimentes ninguno. El orden en que
ocurren puede darse de manera diferente entre mujeres y también entre partos en una
misma mujer.

Los sentimientos que puedas experimentar

Sin lugar a duda sentirás excitación y alegría, y también alivio. Probablemente tendrás
una actitud de “estoy lista para ir al hospital o centro de partos” que necesitarás
controlar por algún tiempo. A menos que vivas a una distancia considerable del hospital
o centro de nacimientos, es bueno si intentas permanecer en tu casa tanto tiempo como
te sea posible una vez que la verdadera labor se haya establecido. Desde que llegas al
hospital o centro de nacimiento, tu proceso será continuamente medido por el tiempo
que llevas de labor. Si no te encuentras conectada a un EFM (Electronic Fetal Monitor),
tu parto correrá menos riesgo de levantar sospechas de labor lenta o inercia uterina.
También existe la posibilidad que si te reportas al lugar de labor muy pronto y tu labor
no se encuentra lo suficientemente avanzada (casi 4 centímetros) tal vez debas retornar
a tu casa, y esto puede ser causa de desilusión y frustración. Si eres paciente y
permaneces en tu casa, podrás evitar estas emociones negativas.

Borramiento Y Apertura

(insert pics of effacement and dialation)

CÓMO PUEDES PARTICIPAR

Ahora es el momento para cosechar los frutos de meses de condicionamiento y


práctica. Tu actitud positiva y confiada te permitirán permanecer calma y relajada, y
esto ayudará a que tu útero permanezca relajado también.

Haz lo que desees entre olas uterinas pero cuando llegue la ola, utiliza la relajación y la
respiración lenta para aumentar la eficacia de cada ola. Si tus membranas se liberan y no
sientes el inicio de la labor poco tiempo después, es buena idea comenzar con la
relajación y la respiración lenta, visualizando el capullo que se abre en floración y
respirando suavemente hacia la vagina. Esto alentará el inicio de la labor.

A veces puede haber cierto retrazo de tiempo entre el momento del despegamiento de
membranas y el inicio de la labor activa. Esto no significa que algo ande mal.
Simplemente significa que pasará un tiempo antes de que puedas usar las técnicas que
has practicado con tanta diligencia. Si el inicio de la labor se ve retrasado, puedes
probar cualquiera de las sugerencias que se encuentran en la página 106 para iniciar la
labor de manera natural. Independientemente de lo que hagas, recuerda que una
infección no es algo inminente. No compres la idea de que el proceso de labor debe ser
iniciado inmediatamente. Las posibilidades son que tu labor se iniciará por su cuenta
dentro de las próximas 24 horas. Gana un poco de tiempo y pide antibióticos.

Si tu labor comienza a mitad de la noche, intenta relajarte y seguir durmiendo. Ingiere


alimentos livianos. Tu cuerpo necesitará de combustible para llevar a cabo su tarea y el
comer evitara los ataques de hambre cuando estés en medio de la labor. En
HipnoParto® el enfoque calmado al alumbramiento puede prevenir el arresto de las
funciones digestivas. Asegúrate de beber muchos líquidos y mantener tu vejiga vacía.

A una señal tuya- en general cerrar los ojos e interrumpir tu propia conversación- tu
compañero(a) de parto sabrá que te encuentras con una ola y comenzará a acariciar tu
brazo y a utilizar las claves que se encuentran en la Carta de Sugestiones del
Compañero de Parto. No es necesario seguir las sugestiones línea por línea. Éstas son el
tipo de frases que te ayudarán con la relajación y la liberación de tensión. El factor más
importante durante este proceso pueden ser tus sentimientos y sensaciones, no lo que
veas o puedas oír. Cuando tu compañero (a) te instruya a mantenerte floja y relajada, tu
confía en tu cuerpo y profundízate respirando con cada ola maximizándola todo lo
posible. No permitas que ni tú ni que tu compañero de parto se vean excesivamente
atrapados por la rutina de tomar el tiempo y la frecuencia entre olas. Sabrás
instintivamente cuando el intervalo entre olas se acorte si escuchas a tu cuerpo.

Si vas a dar a luz en un hospital o centro de nacimiento, es bueno si llamas a tu médico


y te preparas para viajar cuando tus olas llegan aproximadamente cada 4½ o 5 minutos.
Si necesitas viajar una distancia considerable, asegúrate de tomar en cuenta el tiempo
que se necesite para realizar el viaje.

(insert pic: Lateral Position During Labor)


Posición Lateral durante la Labor

Fase de Borramiento y
Apertura

Qué sucede

Las fibras longitudinales del útero continúan retrayendo las fibras circulares del cuello
del útero que continua abriéndose. El cérvix se está borrando.

Los síntomas que puedas experimentar

Continuarás sintiendo cada ola uterina. Sentirás cómo tu abdomen se encrespa hacia
arriba, se tensa y retrocede nuevamente. Estas olas no duran más de 35 a 50 segundos en
este momento. Si mantienes tu cuerpo flojo y relajado experimentarás esta etapa con
poco o nada de incomodidad. Los intervalos entre olas pueden variar considerablemente
en duración.

Los sentimientos que puedas experimentar

Tu estado de ánimo durante esta etapa temprana generalmente será superficial y


sociable. Si quieres, puedes permanecer en una posición sentada o media sentada y
conversar, o asumir una posición más relajada. Seguirás practicando la respiración lenta
durante las olas, trabajando con cada una para aprovecharla al máximo. Si otras
personas se encuentran en el cuarto, no sientas que las debes entretener, ya que esto
puede hacer que te distraigas. Cuanto más temprano te sumerjas en tu cuerpo, tanto más
fácilmente se desenvolverá la labor.

Cómo puedes participar

Tu compañero(a) de parto te guiará a través de cada ola uterina, utilizando las


sugestiones que se encuentran en la Carta de Sugestiones del Compañero de Parto o
palabras similares diseñadas para calmar tus reacciones y recordarte de la necesidad de
hacerte a un lado y entregarle este parto a tu bebé y a tu cuerpo. Escucharás tu música
de nacimiento, sentirás la corriente y fluirás con esa corriente de energía.

Durante y entre olas, usarás tu imágenes favoritas de la rosa en Floración, del Arco
Iris, de la Válvula de HipnoParto®, del Profundómetro y del Guante de Relajación. La
visualización de un kaleidoscopio que se abre con sus formas intrincadas de colores es
también efectiva durante esta etapa.

Cuando mis clientes en clases de HipnoParto® me preguntan: “¿Qué debo hacer?” yo


les respondo: “Relájate por completo, bebe líquidos y mantén tu vejiga vacía. Fuera de
eso, ¡no hagas nada!”. No hay nada que puedas hacer excepto dejar ir y relajarte. Inhala
cada ola a través de la respiración lenta para así trabajar con tu cuerpo; déjate llevar por
el ir y venir de la oleada. Entrégale este parto a tu cuerpo y hazte a un lado. Cualquier
esfuerzo que hagas por “hacer algo” significa que en realidad te estás resistiendo a la
trabajo de tu cuerpo.

Apretar, agarrar, enrollarse en la posición fetal, todos estos movimientos crean tensión
en el cuerpo y resulta contraproducente. También es bueno si evitas ser atrapada por
actividades u opciones que el personal del hospital te ofrezca con las mejores
intenciones (a menos que esas actividades u opciones te atraigan).

A menudo he escuchado a las madres decir que las interrupciones frecuentes con
sugestiones de caminatas, tiempo en la mecedora, o “apresurar las cosas”, las distrajeron
y rompió el profundo nivel de relajación.

Respiración que requiere soplidos y resoplidos simplemente chupan la energía que


necesitas conservar para el momento que tengas que hacer esos últimos uno o dos
respiraciones hacia abajo para traer a tu bebé al mundo.

Disfruta de tiempo especial de relajación en un Jacuzzi o sentada en la ducha con el


agua creando un effleurage sobre tu abdomen. El agua, especialmente en la tina, creará
una sensación de flotación que ayudará a suavizar el perineo, y a aumentar tu
relajación. Muchas mamás pueden profundizarse más en sus cuerpos con la ayuda de un
calmante y relajante baño.

El tratar de figurar como manipular la labor puede causar fatiga y desaliento. Sigue las
técnicas que aprendiste en tus clases y confía en ti y en la habilidad de tu cuerpo a dar a
luz. Te encontrarás refrescada, alerta y totalmente energizada para cuando llegue el
maravilloso momento del nacimiento.

“Cuando sientas que tu cuerpo comienza a encresparse, piensa


activamente en “liberar” y en “dejar ir” la tensión. Hay un momento
adecuado para experimentar esa ola uterina, fluir con ella y por
último liberarla y dejarla ir.”

Henry Leo Bolduc. Auto-Hipnosis, Creando tu Propio Destino.

Una Labor Lenta o Prolongada

Una de las mayores desventajas de contar con un monitor electrónico en la sala de


parto es que algunos médicos tienden a fijarse demasiado en los resultados del gráfico.
Sienten que a menos que haya un progreso constante resultando en una apertura
aproximada de 1 centímetro por hora, “otros procedimientos médicos” deben ser
iniciados. Generalmente, los “otros procedimientos” no son médicamente necesarios y
solo sirven para “apurar” la labor.

Un monitor fetal que indica una labor lenta o incluso estacionada no requiere
automáticamente de la introducción de un estimulante químico para inducir o acelerar el
parto. Tampoco indica necesariamente una labor complicada o con molestias. Si
experimentas un período latente donde, sin razones obvias, las olas se detienen o los
intervalos entre olas se alargan, esto no significa necesariamente que tu parto haya
perdido el rumbo. Simplemente significa que tu útero y tu bebé están descansando un
poco. Los pensamientos y las discusiones en torno a “apurar las cosas” o a “acelerar las
olas”pueden tener el efecto contrario y causar la interrupción total del parto. Si reciben
algún comentario al respecto, tú y tu compañero de parto pueden explicar de manera
amable que, a menos de que exista una emergencia médica, prefieres mantener tu
preferencia de parto y que no tienen ninguna prisa. La Naturaleza seguirá su curso y
calma es lo que necesitas. Luego de una siesta tranquila, podrás resumir una labor activa
e incluso acelerada.

La mejor manera de abordar una labor lenta o estacionada es con paciencia. Una vez
que se introduzcan medicamentos, podrás sentir que te has dado por vencida. Antes de
continuar con otros procedimientos, considera los efectos que la aceleración a través de
agentes químicos puede tener sobre tu bebé y sobre ti. El trueque que

realices a cambio de un parto más corto podrá acarrear consecuencias que harán de tu
parto el tipo de experiencia que has estado evitando mediante tanto esfuerzo y trabajo.

Si accedes o aceptas la sugerencia de introducir cualquier tipo de droga en tu cuerpo y


en el cuerpo de tu bebé durante el parto puedes iniciar una cascada de eventos sin vuelta
atrás. Como futura madre tienes que tomar el tiempo y explorar las consecuencias del
uso de narcóticos para acelerar el parto. Como el avestruz, muy raramente buscan la
oportunidad para discutir con sus médicos los efectos de las drogas sobre la labor.
Ningún padre escogería darle drogas a un recién nacido, pero el miedo a la labor puede
evitar preguntas en torno a los riesgos para la madre y su bebé. Por otro lado, pocos
doctores buscan la oportunidad para explicarles a sus pacientes los efectos secundarios
de las drogas administradas en el parto. El asunto se vuelve la versión médica de “si no
pregunta, no respondas”.
El muy respetado Vademécum clínico (Diccionario de Productos Farmacéuticos)
claramente afirma que actualmente no existen estudios adecuados y bien realizados en
torno al uso de estas drogas en mujeres embarazadas. También señala que se desconoce
el daño potencial de estas drogas sobre el feto cuando son administradas a mujeres en
proceso de parto.

Incluso la droga Nubian, diseñada con el fin de aliviar la tensión, puede inhibir tus
esfuerzos por trabajar con las olas uterinas, como es típico con las mamás de
HipnoParto® La epidural, usualmente administrada para aliviar los efectos del Pitocín,
también tiene sus riesgos. Estas drogas pueden ocasionar reducción del tono muscular y
una labor prolongada. Bajo los efectos anestésicos, estarás menos sensible a las olas y
no podrás trabajar eficientemente con ellas. Ya que la labor se prolonga, puede resultar
entonces necesaria la administración de más Pitocín, causando necesaria, a su vez, la
administración de más anestésicos y así sucesivamente. Durante la fase

de alumbramiento, podrás hacer muy poco en cuanto a ayudar a respirar a tu bebé hacia
abajo a través del canal de nacimiento a menos que, como sucede por lo general, se
discontinúe el uso de la epidural antes del comienzo de la fase de alumbramiento.

Así es como se genera un círculo muy vicioso; una droga que inicia o incrementa la
contracción del útero y la otra que reduce el impacto del Pitocín pero que posiblemente
detiene la labor.

Los mismos métodos naturales usados para iniciar la labor pueden muchas veces hacer
que una labor estacionada se reanude. Solicita privacidad para así poder hacer uso de los
métodos naturales: abrazos antes que drogas. Mientras tu bebé se encuentre bien y tú no
estés en peligro, intenta mantener la paciencia.

Ocasionalmente algunas madres notan que aunque han aceptado una rotura artificial de
membranas o el uso de un goteo con Pitocín, la labor no avanza de manera más rápida.
Estos “remedios” pueden forzar el cuerpo a iniciar una labor para la que todavía no se
encuentra listo.

Es importante que los médicos examinen sus sugerencias. Deberían detenerse a


considerar los efectos de éstas sobre la madre o el bebé así como el impacto general
sobre la experiencia de parto cuando sugieren intervención con drogas o rotura
prematura de membranas simplemente porque la labor avanza lentamente. Deberían
reconsiderar el antiguo pero todavía relevante dictamen y advertencia de Hipócrates
sobre “...la intervención entrometida”. La misma palabra “obstetricia” tiene su raíz en la
palabra “obstare” del latín que significa “estar a la par”. A veces les resulta difícil a los
médicos, acostumbrados a dirigir y a jugar un papel activo en el parto, esperar y “estarse
quietos” hasta que se requiera de su asistencia.

Carl Jones, en su libro El Manual del Compañero de Parto, cita al Dr. C. J.


Kloosterman, profesor de obstetricia en la Universidad de Ámsterdam, quien afirma
claramente cuando dice: “El parto es en sí un fenómeno natural y en la gran mayoría de
los casos no necesita de ningún tipo de intervención, únicamente de observación, apoyo
moral y protección contra la intrusión humana”. Hoy en día, un número creciente de
doctores y parteras están reconociendo y honrando los deseos de la madre y de su
compañero de parto y están permitiendo que la labor siga el curso intencionado por la
Naturaleza.

pasando el tiempo durante la labor

No solo puedes emplear algunas de las sugerencias citadas en la sección de inducción


natural al parto sino que también existen varias maneras de pasar el tiempo durante una
labor lenta o estacionada que inclusive aumentan el confort y ayudan a abrir y a
extender el área pélvica. Por ejemplo:

 La Bola de Parto- Esta bola tiene muchos propósitos: te ofrece una alternativa a
permanecer en la cama durante una labor prolongada; te ofrece un excelente
apoyo cuando te encuentras al borde de la cama mientras tu compañero de parto
te da masaje ligero; relaja los músculos pélvicos. Muchos hospitales ofrecen
bolas de parto para las madres en labor de parto. Solicita una, son divertidas.

(insert pic: Laboring mother resting on a birth ball)

Madre en labor descansando en bola de parto


 La Tina o el Jacuzzi- La tina o el jacuzzi te ofrecen una maravillosa flotabilidad
que ayuda a eliminar el sentimiento de “pesadez” que a veces acompaña al parto.
El relajarse en un baño tibio puede ser un pasatiempo confortable y
tranquilizador. Disfrutarás de manera especial la tina si colocas una toalla tibia
cubriendo tu cuerpo desde el pecho hasta los muslos. A medida que tu
compañero de parto te hecha agua suavemente sobre el cuerpo, te puede ir
leyendo las sugestiones que se usan usualmente durante olas.

 Ducha- Otra medida de confort puede ser una ducha tibia con el chorro de agua
dirigido sobre tu abdomen.

 Humor- La respiración a causa de risa es una de las mejores maneras para


relajarse. Lleva varias lecturas con humor. Mucha de las secciones humorísticas
de la publicación Reader´s Digest te brindan una fuente excelente de historias y
cuentos cortos y divertidos. El buen humor aumenta la producción de
endorfinas, que a su vez bloquean la introducción de catecolaminas, la hormona
del estrés que causa constricción y malestar.

 Estimulación del Pezón- La estimulación de uno o ambos pezones induce la


conexión hormonal entre los pechos y la vagina, produciendo la oxitocina
natural del cuerpo que fortalece las olas uterinas. Solicita privacidad con el fin
de practicar la estimulación del pezón. Tus asistentes de parto no se
sorprenderán ni se avergonzarán con tu solicitud.

 Masaje Ligero- El masaje ligero, descrito en un capítulo anterior, se encuentra


entre los ejercicios con los cuales te querrás familiarizar. Tu Instructor de
HipnoParto® te instruirá sobre la manera de dar el masaje. Acá nuevamente
encontramos una maravillosa fuente de producción de endorfinas.

si la labor pierde intensidad

Podrá llegar el momento cuando, a pesar de haberse satisfecho todas tus necesidades y
deseos y a causa de alguna de varias posibles razones, aparezca un patrón de actividad
uterina decreciente y poco intensa. En este caso, se podrá hacer necesaria la asistencia
médica.
Es particularmente en esta situación que encontrarás que la actitud relajada y las
técnicas de HipnoParto® todavía pueden ayudarte sea cual fuere el curso que tome tu
parto. Entendiendo la necesidad de intervención y siendo tu y tu compañero(a) de parto,
parte de la decisión te encontrarás lista para acceder a cualquier preparación que sea
necesaria hacer. Te mantendrás en calma y en control de tus circunstancias. Esto es
HipnoParto®.

“Prepárate para un parto libre de faltas...si participas


confiadamente de todas las decisiones que se tomen durante la labor
y el nacimiento- incluso aquellas que no se encuentren en tu plan de
parto- probablemente no guardarás ningún sentimiento de culpa ni
lamentos en torno a tu parto.”

William y Martha Sears, El Libro del Parto

Acercándose a la Culminación

qué sucede

Estás llegando al fin de la fase de borramiento y apertura. Las olas uterinas se vuelven
más seguidas, intensas y efectivas para lograr la meta de apertura completa - 9 a 10
centímetros. La pared de tu cérvix se encuentra completamente borrada; y tu cérvix se
encuentra totalmente abierta hacia el final de esta fase. El bebé rota y comienza su
descenso hacia abajo y fuera del útero. La respiración suave y a la vez firme hacia el
final de esta etapa ayuda a evitar las técnicas largas, difíciles y cansadas de “pujo”
practicadas por otros métodos de parto durante la segunda fase de parto.

Los síntomas que puedas experimentar


Aparece la “distorsión del tiempo”, y comienzas a perder cuenta de el. Estarás
conciente de tus olas uterinas pero podrás o no ser conciente de que las olas se vuelven
más largas e intensas, durando aproximadamente entre 55 y 65 segundos. A medida que
inhalas cada una a su máximo nivel, se vuelven más eficientes. Estarás muy conciente
de tu cuerpo interno y de tu bebé. El contacto físico y la voz de tu compañero de parto te
guiaran durante cada ola. A medida que te acercas a los 6 o 7 centímetros de apertura, tu
viaje se volverá más alentador, ya que a partir de esta etapa la labor avanza
rápidamente.

Te sumergirás profundamente en relajación hasta un estado casi amnésico enfocada en


tu experiencia de alumbramiento. Te cerrarás casi completamente a las distracciones y
mentalmente te iras dentro de tu cuerpo, hacia donde esta tu bebé. Al final de esta fase,
y a medida que estas completamente abierta, sentirás la plenitud dentro de tu cuerpo y, a
menos que tengas un momento de descanso, instintivamente sentirás la necesidad de
cambiar tu patrón de respiración para ayudar a tu bebé en su descenso.

Los sentimientos que puedas experimentar

Tu ánimo permanecerá positivo y calmado. Tu estado de ánimo pacífico y relajado se


desconectará de todo lo que te rodea y aunque escuches todo lo que se dice a tu
alrededor no sentirás ganas de responder Es posible que pases esta fase de apertura
como si estuvieras soñando. La amnesia natural te calmará de manera tal que parecerá
que eres arrastrada dentro y fuera del estado de alerta. Se te hará todavía más fácil poner
todo tu conocimiento en tu bebé y en tu cuerpo de parturienta.

A medida que aparece la distorsión del tiempo, la duración de la ola también se


distorsionará y tu conciencia del tiempo se desvanecerá. Veinte minutos parecerán
cinco. Esta es la manera en que trabaja la naturaleza para ayudarte a permanecer plácida
y serena. Sentirás que quieres cambiar tu patrón de Respiración Suave a Respiración de
Parto. Tu cuerpo te enviará el mensaje en el momento exacto.

Cómo puedes participar

Es durante este momento cuando realmente te sumerges en el proceso de parto. La


conversación y la sociabilidad han quedado atrás, y todos tus sentidos se concentran en
la labor de dar a luz a tu bebé. Tu relajación profunda y un cuerpo completamente
flácido ayudarán a bloquear completamente lo que te rodea y a profundizarte dentro con
tu bebé

Para este momento muchas mujeres han adoptado una posición lateral. Si decides
permanecer en la posición dorsal, asegúrate de que la cabeza de la cama esté elevada
con el fin de evitar yacer totalmente en posición horizontal. Yacer tendido sobre la
espalda puede limitar el suministro de oxígeno a tu bebé. Tu compañero de parto te
ayudará a que subas un poco tu cuerpo si tiendes a deslizarte hacia abajo dentro de la
cama. Con una relajación profunda permitirás que tu bebé y tu cuerpo hagan lo que
saben hacer mejor durante este momento. Continuarás inhalando con cada ola uterina
hasta que tu cérvix se encuentre totalmente abierta y te parecerá que casi no requiere de
ningún esfuerzo. Con esta señal de plenitud, sabrás y sentirás la necesidad de cambiar tu
respiración. Tu compañero(a) de parto le asegurara al personal que no vas a pujar en
este momento y que el cambiar a respiración de parto es lo seguro.

Borramiento y Apertura

(insert pic Effacement and Dilation)


Tu compañero de parto necesitará tomarse unos recreos para comer y beber, pero no
debes permanecer sola durante esta etapa de la labor. En este momento necesitas del
contacto físico con la mano de tu compañero y la caricia en tu hombro indicando que
debes sumergirte más profundamente aún en relajación.

“...cada niño es único; cada niño debe pasar por los mismas etapas
que lo llevan desde un mundo cerrado a un mundo abierto, del estar
plegado sobre sí mismo a desplegarse hacia afuera.”

Frederick LeBoyer

Nacimiento sin Violencia

Fase de Alumbramiento
Respirando Amor, Trayendo
Vida

qué sucede

¡Lo que está sucediendo es un Nacimiento! Tu bebé desciende gradualmente hasta el


anillo perineal y su cabecita se vuelve visible (coronación). A diferencia de otros
métodos de parto, no “pujarás” a tu bebé hasta el agotamiento. Continuarás trabajando
con las olas, pero con un patrón de respiración diferente que intensificarán los
movimientos de expulsión del útero. Con la coronación de la cabeza ya estás lista para
dar esos pocos pujos finales que se necesitan para mover al bebé a través del anillo
perineal y fuera del canal de nacimiento. Tocas y sostienes a tu bebé sobre tu abdomen o
pecho. El cordón umbilical se corta una vez que deja de latir, y tú, tu bebé y tu
compañero de parto establecen el vínculo afectivo.

qué puedes experimentar

Excitación y un poco de alivio; ahora puedes dar a luz a tu bebé.

En el momento en que tu bebé atraviesa el canal de nacimiento, experimentarás una


sensación de llenura extrema justo sobre el área púbica. Sentirás como si la vagina
quiere rotar hacia afuera, haciendo que el deseo de respirar “hacia abajo” se vuelva más
intenso aún.

Cómo puedes participar

La apertura completa de tu cérvix no significa necesariamente el ataque violento de


una ráfaga súbita de actividad, confusión o presencia de personal adicional en escena.
Es importante que evites cualquier intento por forzar o apurar esta etapa. El descenso de
tu bebé se puede experimentar de manera tan tranquila y serena como lo fue tu primera
fase de parto.

Es común que el personal del hospital se vuelva genuinamente entusiasta cuando te


aproximes a la culminación de la fase de apertura, anticipando que “pujarás”
activamente a tu bebé hasta la coronación. Lo que ocurra en este momento debe seguir
las peticiones que expresaste en tu Plan de Parto. No querrás encontrarte atrapada en
procedimientos diferentes a los que has anticipado. Tu compañero de parto expresará tu
preferencia por la respiración de tipo “madre-dirigida” en esta etapa del parto, y te
asistirá mientras adoptas la posición para respirar hacia abajo.
El descenso de tu bebé se dará de manera gradual. No hay necesidad de un período
prolongado de pujos difíciles y violentos durante el descenso del bebé. La ola del útero
está diseñada para expulsar, mientras que cada ola mueve al bebé un poco más abajo a
través del canal de nacimiento. Si pujas cuando no estás sintiendo una ola uterina o si
respondes a sugerencias que te fuerzan a pujar, te agotarás y tu bebé será presionado
contra un canal resistente que todavía no se encuentra receptivo a su paso. Las historias
en torno a una fase agotadora de pujos que se extienden por varias horas corroboran el
hecho de que el bebé descenderá cuando él/ ella y el canal de nacimiento estén listos.
Estudios muy recientes sugieren que el pujar de manera forzada por un período
prolongado de tiempo puede resultar dañino para la pelvis de la madre en proceso de
parto.

Cuánto mayores sean las posibilidades de la Naturaleza de seguir su curso, menores


serán las posibilidades de necesitar una episiotomía; y mas suave será el descenso de tu
bebé.

El tipo de respiración que practiques ahora será lo opuesto a la Respiración lenta,


donde inhalas con la ola y trabajas con la fase ascendente de ésta. Ahora, en lugar de
respirar hacia arriba, tomarás una bocanada grande de aire y respirarás hacia abajo. Tu
compañero de parto te ayudará a dirigir tu exhalación y amor hacia abajo para ayudar a
tu bebé a moverse suavemente hacia la coronación. A medida que exhales, puja con
calma y visualiza cómo tu vagina se abre como los pétalos de un capullo de rosa,
desplegándose hacia afuera a medida que tu bebé se mueve hacia el anillo perineal.

Si el movimiento se da sin obstáculos, puedes optar por permanecer en la posición


lateral y simplemente respirar hacia abajo hasta que la cabeza del bebé se haga visible, o
puedes optar por adoptar la posición media sentada en forma de “J inclinada”,
asegurándote que te apoyas justo por encima el cóccix para así dejarle al bebé suficiente
espacio para salir.

Si tu bebé necesita más ayuda para descender suavemente, puedes asumir la posición
de cuclillas o posición modificada de cuclillas, o la posición de la rana saltarina que
ayuda a los músculos de la vagina a distenderse y abrirse con mayor libertad.

Debes ser informada con calma del progreso del nacimiento de tu bebé. Existe una
tendencia en los asistentes de parto a alentar esta fase con ánimos exaltados. Insisto en
que el nacimiento no es un evento atlético; las voces no deben alzarse en alto. Esto es
tan válido para tu bebé como para ti. Tu bebé oye cada sonido; lo que escucha no debe
atemorizarlo.

que sentirás

La mayoría de las mujeres experimentan esta segunda fase de parto con impaciencia
pero poco malestar, a medida que respiran hacia abajo y por último dan a luz. Conocerás
y experimentarás este proceso de parto que se ha dado a conocer por el nombre de
“Labor de Parto”. En esta fase la labor toma un ritmo lento pero firme, culminando con
la excitación del nacimiento.
(insert pic: Pelvic Station)

Estación Pélvica

La posición de la cabeza del bebé con respecto a la región pélvica se mide por lo que
se conoce con el nombre de “estación pélvica” o plano de Hodge. Los números
positivos se encuentran por debajo de la línea media, los números negativos por encima
de ésta. Cuando se dice

que la cabeza del bebé se encuentra en estación cero, quiere decir que ésta se encuentra
justo en la parte media de la pelvis.

Posiciones para la Fase de


Alumbramiento

El nacimiento no es un evento atlético y no hay necesidad de involucrarse en


posiciones gimnastas mientras das a luz a tu bebé. El factor importante al dar a luz es
que tan cómoda te sientes en la posición de parto que haz escogido.
Hay varias posiciones que se pueden adoptar durante la segunda fase de parto y
durante el nacimiento, posiciones que aumentan las dimensiones del canal de
nacimiento y acortan la duración de la segunda fase de parto, así como también reducen
las probabilidades de una episiotomía. Desafortunadamente, las posiciones más
comunes usadas de manera rutinaria son todavía aquellas posiciones preferidas por los
médicos, escogidas por la facilidad con que se logran las aplicaciones técnicas. Con el
advenimiento de HipnoParto®, estamos presenciando un aumento de profesionales que
están dispuestos a honrar los deseos de la madre de dar a luz en una posición que se
siente “correcta” para ella.

Agradezco que la mayoría de mis experiencias a partir de las cuales he tomado el


material para escribir la presente información hayan tenido lugar en el centro de New
Hampshire y en hospitales donde el personal de salud tiene una mente abierta. Las
posiciones descritas a continuación son solamente unas pocas de entre las que escogen
las madres que usan HipnoParto®.

Posición semi-reclinada (“J” inclinada). Esta posición, usada con frecuencia en


HipnoParto®, te coloca de manera reclinada sobre una cama, el peso de tu cuerpo
descansando justo por encima del cóccix, con varias almohadas detrás de la cabeza,
hombros y espalda. La cabeza de la cama se eleva a un ángulo de 45º. Usualmente tus
piernas

se encuentran suavemente abiertas de par en par, apoyadas en una almohada por debajo
de cada rodilla. Esta posición se puede transformar en la posición de semi-cuclillas si
retiras las almohadas y colocas los tobillos contra los muslos con las piernas y los pies
bien separados a ambos lados. Esta posición también amplía y abre el área pélvica.

(insert pics: Birthing Positions –3)

Posiciones de Parto

Posición Lateral. Esta posición se usa con frecuencia porque facilita la transición entre
la labor y el parto. La posición es la misma que se usa durante la relajación y la labor.
Durante el parto, la pierna que se encontraba sobre la almohada durante la labor es
elevada y sostenida en esta posición para permitir acceso visible a la vagina.

La Rana Saltarina. Esta posición nos llegó a través de nuestros instructores de las Islas
Vírgenes. Esta es una manera simplificada de la posición de cuclillas. Mientras te
acuclillas sobre los dedos de los pies, coloca tus manos por dentro o por fuera de las
piernas y úsalas como punto de apoyo. Abre las piernas hacia los lados. Esta posición
amplía las dimensiones de la abertura vaginal, aprovecha los efectos de la gravedad,
acorta la longitud del canal de nacimiento, y te permite una visión clara del nacimiento
de tu bebé. Requiere de práctica para así fortalecer los músculos de antemano, pero vale
la pena el esfuerzo.
Posición sobre Manos y Rodillas. La posición sobre manos y rodillas (o en cuatro patas
o a gatas) es exactamente lo que el nombre implica. Apóyate sobre la palma de las
manos y las rodillas sobre el suelo o la cama. Una variación de esta posición es con los
brazos flexionados a la altura de los codos y la parte inferior del brazo apoyada sobre la
cama o el suelo. Permite que tu frente u hombros descansen sobre esta parte del brazo.
Las camas del hospital a veces se pueden ajustar para facilitar esta posición.

Sentada en la taza del baño. Sentarse sobre la tapa del inodoro ayuda a abrir la vagina,
aprovecha la fuerza de gravedad y te libera de la necesidad de tener que soportar todo tu
peso sobre las piernas. Esta posición, naturalmente, debe usarse antes de la coronación.

Parto en el Agua. Estamos viendo que más y más mujeres escogen la comodidad y
facilidad del parto en el agua. Es un complemento superior para HipnoParto®, aumenta
tu relajación, suaviza los pliegues del perineo y permite que tu bebé nazca en un
ambiente que facilita la transición de la vida dentro del vientre y el respirar aire. Lo
sugerimos con entusiasmo. Si tu centro de nacimiento no tiene una tina de parto, hay
muchos lugares donde estas tinas pueden ser alquiladas. Muchas de nuestras familias de
HipnoParto® lo han hecho para uso en el parto en la casa o en el hospital.

Coronación y Alumbramiento

Esta es la primera vez que “ves” los resultados de tu labor mientras observas como la
coronilla de la cabecita de tu bebé se hace visible. Te sentirás alentada al llegar a este
punto.

Las pulsaciones naturales de tu cuerpo lentamente impulsarán a tu bebé hacia adelante


mientras tú diriges la respiración que asiste a tu bebé en la coronación.

Cuando la coronilla de la cabeza se encuentra totalmente visible, uno o dos


respiraciones mas hacia abajo son usualmente todo lo que se necesita para dar a luz
suavemente a la cabeza. Es asombroso observar con qué facilidad puede pasar la cabeza
a través de la vulva elástica si te mantienes relajada.

Tu compañero de parto te ayudará a regresar a un estado relajado entre olas. Aquí


también se repiten las sugestiones de parto. Toda el área pélvica debe mantenerse lo más
relajada posible. Mientras diriges la respiración hacia la vagina, empuja la vulva hacia
afuera con el fin de ayudar a abrir y a extender el músculo del perineo.

Una vez que ha coronado la cabecita, respirarás un poco más firmemente hacia abajo
para mover al bebé a través del anillo perineal. Se pueden evitar laceraciones en la piel
si evitas los pujos rápidos y violentos. Una vez que el perineo se encuentra totalmente
estirado, la

presión de la cabeza del bebé sobre éste proveerá una sensación anestésica de manera
natural en la abertura vaginal.
Si permaneces relajada y si has practicado el masaje perineal de manera consistente, de
seguro no experimentarás sensación de quemazón o picazón alguna durante esta fase.
La mayoría de las madres de HipnoParto® reportan que necesitaron únicamente de unos
pocos pujos para dar a luz a sus bebés.

Maximiza cada ola mientras das a luz a tu bebé

Una vez que la cabecita de tu bebé se vuelve visible, comenzarás a respirar “hacia
abajo” con mayor firmeza. No puedes tomar a la ligera esta etapa si quieres dar a luz de
manera fácil y eficaz. Necesitarás seguir la guía de tu cuerpo y trabajar con él cuando
sientas el comienzo de una ola. A continuación encontrarás algunas sugerencias útiles a
seguir cuando tu cuerpo te indique que estás con una ola:

 Inhala profundamente. Deja que la energía de tu exhalación fluya hacia abajo a


través de tu cuerpo hacia el canal de nacimiento.

 Mantén tus dientes juntos, pero no apretados, con la lengua tocando


ligeramente la unión entre el paladar y los dientes y la boca ligeramente abierta;
puja hacia abajo para maximizar tu energía y abrir el perineo.

 Repetirás este movimiento varias veces durante la misma ola mientras tu cuerpo
te guíe a través de esta fase en la cual respiras a tu bebé hacia abajo, hacia la
coronación, pujando por aproximadamente diez segundos antes de la siguiente
inhalación.

 Mientras respiras hacia abajo con cada exhalación, tu compañero de parto te


ayudará a mantener el paso con el fin de evitar que liberes el aire demasiado
pronto.

 Firmemente dirige tu respiración hacia abajo a través de tu cuerpo. No permitas


que el ímpetu de tu aliento y de tu energía se escape por la boca.

 A medida que te acerques a la coronación, puja suavemente hacia el canal de


nacimiento y hacia arriba siguiendo el curso de la “J”- hacia abajo y delante.
Esto ayuda a mover al bebé hacia fuera a través del anillo perineal.

 Podrás sentir la necesidad de mover los intestinos, y ésta es exactamente la


región a la cual necesitas dirigir la fuerza de tu respiración. Utiliza nuevamente
el curso descrito por la letra “J”.

 Estas son respiraciones intensas y profundas, con la fuerza del aliento


dirigiéndose directamente hacia la vagina. No se trata de respiraciones
superficiales ni jadeos. Sin importar la posición que adoptes, tus respiraciones
deben ser firmes y pujantes en forma de “J” para asistir en el nacimiento de tu
bebé.

 No intentes alargar la duración de una respiración más allá de tu capacidad. Si


pujas solamente una vez durante una ola durante esta etapa final, malgastarás tu
energía y perderás la eficacia de la ola. Continúa trabajando con tu cuerpo tanto
tiempo como te indique que estás con una ola.

Tu compañero de parto debe recordarte que mantengas la boca ligeramente abierta, con
la quijada hacia delante para ayudar a abrir el perineo. Relaja por completo el esfínter
vaginal para así mantener la elasticidad.

Tu bebé se encuentra ahora listo para nacer y se le debe permitir salir fácilmente.
Primero nace la cabeza, la vulva se distiende gradual

y fácilmente y por último emerge el cuerpo, a menudo requiriendo solamente el empujar


hacia abajo para completar el nacimiento.
“Un milagro ocurre cada día cuando nace un niño”

Jaun Blaustone

La Alegría de Ser Padres

Vínculo Afectivo

No tendrás que esperar mucho para saber si tu bebé es niño o niña, porque ni bien él o
ella nace, tu compañero de parto te dirá qué sexo es. Juntos compartirán estos momentos
felices durante los pocos segundos que le tome al médico evaluar la condición del bebé
y succionar la garganta y la nariz si es necesario.

No hay necesidad de apuro en “limpiar” al bebé ni en cortar el cordón. Es más


importante para el recién nacido sentir el contacto piel a piel con ambos padres si es
posible. La capa de vernix caseosa, aquel recubrimiento ceroso que le da a tu bebé un
aspecto extraño, simplemente será reabsorbida en su piel.

Durante estos primeros, cortos e increíbles momentos sentirás una exaltación sin igual,
mientras tú y tu compañero de parto tocan y sostienen al bebé, y miran cómo comienza
a estirarse y a moverse buscando el sentido táctil de su nuevo ambiente, un brazo y una
pierna a la vez.

Los lazos que formen durante estos primeros y escasos momentos preciosos en la vida
de tu bebé proveerán un sentimiento de plenitud que desafía cualquier intento de
descripción, y este sentimiento que juntos experimenten permanecerá con ustedes por el
resto de sus vidas. Aquí es cuando, a través del contacto verdadero piel a piel, se
reafirma la relación que comenzó antes del nacimiento- madre, padre (o algún otro
compañero(a) de parto) abrazados a su bebé en unión amorosa.

Mientras que esperas a que el cordón umbilical deje de latir, tu bebé es colocado sobre
tu pecho desnudo o sobre tu abdomen bajo una cobija tibia. La mano de tu compañero
de parto también se coloca debajo de la cobija sobre las nalgas o la espalda del bebé así
los tres toman parte en el vínculo afectivo de manera simultánea. Es en este momento
cuando se fortalece la relación amorosa; por esto, este

evento maravilloso no debería ser apresurado. A través de tus caricias, mirada y palabras
suaves reafirmas la aceptación y la aprobación hacia tu bebé. El bebé siente este amor y
así, puede nutrir sentimientos de seguridad y autoestima.

Los practicantes de HipnoParto® que han sido testigos de esta primer mirada cuando
los ojos del bebé se encuentran con los ojos de los padres claman que este es uno de los
momentos más espirituales en sus vidas como educadores para el parto.
Como todos los mamíferos, los bebés también están genéticamente e instintivamente
programados para tomar el pecho. Si planeas amamantar, podrás formar lazos con tu
bebé de esta manera mientras el padre continúa ayudando a sostener el cuerpo del bebé
con su mano o se prepara para cortar el cordón. El poner al bebé al pecho
inmediatamente después del nacimiento tiene ventajas tanto físicas como fisiológicas.
Este contacto y la estimulación del pecho inician nuevamente olas uterinas que ayudan a
expulsar a la placenta y comprime los vasos sanguíneos del útero. Tu enfermera-
compañera te ofrecerá sugerencias y asistencia para ayudarte a ti y a tu bebé en su
“primera toma” de leche.

Saborea este tiempo de vinculación afectiva por el tiempo que quieras y no cedas a las
necesidades del personal del hospital en llevar a cabo procedimientos administrativos
como pesar, medir y limpiar. Este es tu nuevo bebé a quien has estado esperando por
varios meses. Tómate el tiempo para que ambos se conozcan. Estos momentos jamás se
volverá a repetir. Es importante para tu bebé.

Para asegurarte de que se lleva a cabo tu plan de vinculo afectivo con tu bebé,
habla con tu enfermera/ o asistente en algún momento durante la labor y recuérdale tu
Plan de Parto. Menciona tus deseos de que sea tu compañero de parto el que anuncie el
sexo de tu bebé y tu deseo de tener contacto piel a piel con él/ ella, en lugar de que su
cuerpecito se envuelva en una cobija. Tu asistente se verá más que complaciente en
ayudar a que esta parte de tu parto salga exactamente como lo desees.

“Este es un momento maravilloso. Te sientes tan increíblemente


vacía justo después. Un minuto atrás estabas tan cansada, pero
ahora te sientes tan exaltada.”
Susan McCutcheon

Parto Natural a la manera Bradley

Actividades Posparto

Qué sucede

Todavía trabajando para ti, tu cuerpo reacciona a la euforia que sientes estimulando al
útero hacia la última fase de parto. Tu bebé toma su primer aliento. El médico succiona
la boca y la garganta del bebé para eliminar cualquier secreción o fluido en exceso. Una
vez que deja de latir, el cordón umbilical es cortado. Una o dos olas más, y nace la
placenta. Tú y tu compañero de parto forman lazos afectivos con su nuevo bebé.

Qué puedes experimentar

A partir de este momento, todos los que comparten este maravilloso milagro
experimentan un sentimiento de plenitud. A menudo, los doctores y enfermeras que
presencian HipnoParto® expresan admiración al participar en esta experiencia. Un
sentimiento indefinido de alegría y placer se apodera de todos. Tú y tu compañero de
parto se podrán encontrar ajenos a las actividades de los asistentes del parto mientras
empiezan a familiarizarse con su nuevo bebé.

Es importante que el cordón no se corte hasta que deje de pulsar. Cuando se corta antes
de tiempo, el flujo de sangre hacia el bebé se ve abruptamente interrumpido, privándolo
de la fuente de oxígeno y de los muchos nutrientes que afectaran su salud por toda una
vida. Si se le permite al bebé tomar sus primeros alientos junto con el beneficio
continuo del oxígeno que sigue llegando desde la placenta, la tarea de tomar aire a los
pulmones una vez que sale del vientre se ve facilitada.

Si tu compañero así lo desea, puede tomar parte en el rito de cortar el cordón y separar
al bebé del cordón y de la placenta. La expulsión de la placenta debería ocurrir
naturalmente con solamente uno o dos pujos más, al tiempo que tu útero experimenta
nuevas olas. Podrás o no ser conciente de estas olas que hacen nacer a la placenta. Estas
olas finales ayudan a separar a la placenta de la pared del útero y asisten al útero en
volver a su tamaño normal. Si permites que tu placenta se separe de esta manera, el
proceso podrá llevar entre 5 y 30 minutos. En el caso de que tu placenta no nazca dentro
de un período de tiempo razonable, tu médico podrá sugerir una asistencia médica.

Tu enfermera, médico o partera examinará tu abdomen para determinar el “tono


muscular” de tu útero. Si tu útero está suave, tu médico podrá masajear firmemente el
abdomen para ayudar al útero a volver a su tamaño y consistencia normales. En el caso
de haber experimentado una episiotomía, te darán puntos para cerrar los tejidos.

Cómo puedes participar

Durante esta fase, habrá realmente muy poco que te concierna o en lo que puedas
participar. La mayoría de la actividad se centrará en torno a asegurarse, por parte de los
médicos, de que todos los procedimientos médicos son completados. Tú y tu compañero
de parto establecerán el vínculo afectivo con tu nuevo bebé.

Pasada esta vinculación inicial, el bebé podrá ser llevado a la sala de neonatos para ser
bañado y refrescado. Este será un buen momento para refrescarte a ti misma y cambiarte
de ropa así como para cambiar la ropa de cama. Pocos momentos después volverá tu
bebé para que ambos se familiaricen un poco más.

Un sentimiento indescriptible de alegría, excitación e incluso incredulidad se apodera


de ti. ¡Felicitaciones! ¡Tu milagro ha culminado!

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Historias de HipnoParto®
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“Dar a luz a mi hijo fue una de las experiencias más maravillosas de mi vida. Se me
rompió la bolsa y mis olas comenzaron casi de inmediato. Una vez que se llevó a cabo
todo el papeleo preliminar de admisión al hospital, mi esposo puso el casete de música
de fondo de HipnoParto® y me asombré de la facilidad con que me sumergí en
relajación. Cada vez que llegaba una ola, mi esposo me daba sugestiones en tono suave
de voz. Una y otra vez me daba la sugestión de que la anestesia natural me estaba
relajando y eliminando cualquier malestar. Podía sentir cómo mi cuerpo se encrespaba
con cada ola, pero no sentía dolor alguno. Estaba conciente pero totalmente relajada.
Cuando llegó el momento de respirar “hacia abajo”, me reía y hacía bromas. Este era mi
primer bebé, y mi experiencia no se podía comparar con nada, pero sé que no escogería
ningún otro método fuera de HipnoParto® para mi siguiente hijo.”

***
“Soy una de esas personas que no pueden soportar el pensamiento de ni siquiera un
dolor leve. El pensamiento de tener un bebé me asustaba a tal punto que casi no podía
hablar de ello sin atragantarme. En solamente una clase de HipnoParto® me convertí en
una verdadera creyente. Entré al hospital sin miedo alguno. Mi fe estaba bien puesta
porque pasé por cinco horas de labor y nunca sentí ni una sola ola.”

***

“Dar a luz a mi hija fue una de las experiencias más emocionantes de mi vida. Excepto
por los momentos en los cuales estaba experimentando olas, me encontraba sentada,
hablando y disfrutando de la compañía de mi marido. Cuando llegaba una ola, me
sumergía con facilidad en un estado de relajación y no sentía nada más que la presión.
Era maravilloso tenerlo a mi esposo como guía en las visualizaciones. Estaba conciente
de todo el proceso y me encontraba tan bellamente en calma y relajada.”

***

“Fui al hospital con toda la confianza del mundo. A pesar de que este era mi primer
bebé, no sentía miedo alguno. Conocía la técnica y había hecho todas las prácticas de
respiración y ejercicios. Así como intuía que lo sería, toda la experiencia fue magnífica.
Mis amigos se asombran de lo corta y libre de dolor que fue mi labor. La actitud que te
inculca HipnoParto® realmente funciona.”

***

“En un momento casi lo hecho todo a perder. Había una mujer en el cuarto contiguo
que gritaba terriblemente de dolor. Debo admitir que entré en pánico. Me pregunté si, tal
vez, no había llegado aún a ese punto de tal intensidad. Mi enfermera obstetra me dijo
que estaba tanto

o más avanzada que ella. Así como ustedes enseñan, mi compañero de parto me daba
sugestiones para la relajación profunda, y todo se encontraba en orden. Mi bebé nació
diez minutos más tarde.”

***

“Me divierte pensar en las dudas y frustraciones que experimenté durante sus clases
sobre relajación. Ustedes saben, realmente no creía que estaba logrando la auto-
hipnosis. No sentía nada diferente. Estaba buscando algún tipo de sentimiento de trance.
Las cosas que aprendimos en clase y en el libro fueron justamente perfectas. Usé
HipnoParto® todo el camino, y la labor resultó ser nada en comparación con lo que
experimenté durante mi primer parto.”

***

“Tuve un bebé con el Método Lamaze. Fue una experiencia increíblemente difícil para
mí. Estuve en labor por más de 34 horas y sufrí durante casi todo ese tiempo. Cuando
quedé embarazada de este bebé, estaba buscando algo que hiciera posible un parto más
fácil. Mi partera me sugirió que probara HipnoParto® para borrar un poco de aquel
miedo que sentía. Y estoy tan contenta de que lo hiciera. Hasta ahora he tenido un bebé
con HipnoParto®, e HipnoParto® está aquí para quedarse.”

***

“No existe punto de comparación entre lo que experimenté durante mis dos primeros
partos y lo que experimenté esta vez con HipnoParto®. Le recomendaría HipnoParto® a
cualquiera. ¡Qué diferencia!”

***

“Ni siquiera sabía que me encontraba en labor; estaba sintiendo una presión fuerte en
el área pélvica. Llamé a mi doctor porque pensé que algo andaba mal. Cuando me
examinó en su oficina una hora y media más tarde, me dijo que me fuera directo para el
hospital y que nos veríamos allá. Así lo hice, y mi hija nació media hora más tarde. Ni
siquiera tuve tiempo para llamar a mi compañero de parto. Volvería a hacer
HipnoParto® sin ni siquiera pensarlo un minuto. (Quizás eso es todo lo que me tome la
próxima vez).”

***

“Gracias por compartir HipnoParto®. ¡Qué experiencia más maravillosa! A pesar de


que el parto duró veinte horas, pude mantenerme relajada, enfocada, libre de malestar.
Mi esposo tuvo un rol activo: acariciar mi brazo y poner mi casete de afirmaciones. Casi
gastamos el casete de tanto oírlo. Creo que HipnoParto® hizo toda la diferencia.”

***

“Tenía dudas pero de todas maneras seguí en el camino y practiqué las técnicas. Había
asistido a dos partos y realmente no creía que fuera posible lograr un estado relajado
durante la labor. Una vez que comenzó la labor activa, oí la música, escuché a mi
compañero de parto y me relajé por completo hacia ese estado que no creía que fuera
posible lograr. Mi bebé nació tres horas más tarde a partir del inicio de la labor. No lo
volvería a hacer de ninguna otra manera.”

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El Plan de Parto
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El material que sigue a continuación es una copia de las hojas de trabajo que tu
Instructor de HipnoParto® te dará para que las puedas utilizar con el fin de diseñar tu
Plan de Parto. Es una buena idea si completas el Plan de Parto antes de visitar las
instalaciones que has escogido para tu parto. Querrás discutir algunos de los puntos con
la persona que te muestre las instalaciones.

El plan ha sido desarrollado para ser usado tanto en los Estados Unidos como en varios
países extranjeros. Es por esta razón que puedas encontrar que algunos puntos del plan
no se aplican a ti o a la instalación que usarás para dar a luz. Muchos de los puntos que
se detallan a continuación han sido adoptados hace mucho tiempo por la mayor parte de
los hospitales y del personal de la salud. Sin embargo, muchas de las peticiones que se
aceptan y respetan comúnmente en algunas regiones geográficas todavía se desconocen
en otras áreas del país o fuera de los Estados Unidos. Podrás saltearte estos puntos,
marcarlos como N/A, o extraer solamente aquellos que se aplican a tu plan personal.

Carta a los profesionales de la salud

Querido Profesional de la Salud:

Mi compañero de parto y yo lo hemos escogido a usted, nuestro consejero médico, y a


ustedes, nuestro personal de asistencia al parto, como las personas que deseamos que
nos asistan en el nacimiento de nuestro bebé. Hemos escogido el método de parto
sereno, relajado y natural de HipnoParto®. A partir de todo lo que hemos escuchado de
otros, realmente creemos que ustedes harán todo lo que esté a su alcance para ayudarnos
a hacer realidad nuestro deseo de un parto natural tanto alegre y memorable como
satisfactorio.

La información que sigue a continuación es una copia de nuestro Plan de Parto. Mi


compañero de parto y yo hemos considerado cuidadosamente cada petición especifica
que se encuentra en el plan, y sentimos que representa fielmente nuestros deseos
presentes. Somos concientes de que a medida que progrese la labor, podremos decidir
cambiar de parecer y deseamos sentirnos libres para hacerlo así en caso de que lo
deseemos. Comprendemos que estas decisiones presuponen un embarazo y un parto
normales. En caso de que surja una situación que se presente como una emergencia
médica, sepan que contarán con nuestra total cooperación una vez que hayamos recibido
explicación de la necesidad médica y que hayamos contado con suficiente tiempo para
discutir la decisión entre nosotros. Deseamos recibir explicaciones claras sobre todos los
procedimientos, sobre el progreso de la labor a medida que se evalúe, y sobre cualquier
posible complicación que se presente. En ausencia de circunstancias especiales,
solicitamos que se respeten las siguientes peticiones.

Sean tan amables de agregar esta carta a mi récord prenatal y háganla llegar a
cualquier médico/ personal de salud que atienda el parto en caso de que Ustedes no lo
hagan. Le entregaremos una copia a:

[ ] Hospital [ ] Centro de Nacimiento [ ] Partera


Firma:__________________Testigos:__________________________

Solicitudes previas a la
Admisión
[ ] Completar todo el papeleo necesario durante una visita previa a la admisión al
hospital con el fin de evitar interrupciones durante la relajación de parto.

[ ] Postergar la inducción artificial de la labor por 24 horas luego del


despegamiento de membranas en caso de que ni la madre ni el bebé muestren
signos de infección.

[ ] Considerar la inducción artificial al parto únicamente en caso de urgencia


médica.

[ ] Permanecer en la casa la mayor cantidad de tiempo posible antes de


trasladarse al hospital.

[ ] Ingerir alimentos livianos en caso de que la primera fase de la labor se


prolongue.

[ ] Otras peticiones:_______________________________________

Para la Admisión al Hospital

[] Poder escoger entre silla de ruedas o caminar a mi cuarto.

[] Rehusar goteo IV de rutina.

[ ] Usar medios naturales de inducción al parto, optando por inducción artificial


únicamente en caso de emergencia médica.

[ ] En caso de ser necesaria la inducción al parto, administrar una mínima dosis


de Pitocín.

[ ] Interrumpir la administración de Pitocín una vez que el útero comience a


contraerse por sí mismo de manera natural.

[ ] Regresar a la casa hasta que la labor progrese un poco más en caso contar con
menos de 4 cms de dilatación, o en caso de no haber ninguna otra situación que
justifique la admisión.
[ ] Contar con un cuarto privado de parto con luces débiles y cortinas cerradas.

[ ] Ningún traspaso de la sala de labor a la sala de parto.

[ ] Traer un casete y equipo de sonido y poner música suave de fondo.

Recibir un enema/ lavativa para limpiar los intestinos.

[] Sí [ ] No

Afeitar el área púbica.

[] Sí [ ] No

“Pubic Clipping” en torno al canal de nacimiento. [ ] Sí [ ] No

Tener a las siguientes personas presentes durante mi parto:

[ ] Esposo[ ] Familiar[ ] Otro compañero(a) de parto

[ ] “Doula” o persona de apoyo

[ ] Tomar fotos o grabar el parto con videocámara.

[ ] Recibir llamadas telefónicas directamente a mi cuarto.

[ ] No recibir llamadas telefónicas, únicamente mensajes.

[ ] Otras peticiones:_______________________________________

Durante la Fase de
Borramiento y Apertura

[ ] Tener un cuarto silencioso, luces bajas, nuestra propia música.

[ ] Contar solamente con el personal de hospital necesario, por favor. (También


solicitamos que el personal de salud respete nuestra necesidad de silencio y
eviten cualquier referencia a “dolor”, “sufrimiento”, “labor dura”, etc.)

[ ] Contar con la presencia constante del esposo/ compañero de parto y de


cualquier otra persona de apoyo al parto en todo momento.

[ ] Estar libre de aparatos que toman la presión arterial entre mediciones.

[ ] Contar con Control Fetal Electrónico (CFE) de manera continua.


[ ] Apagar el CFE una vez que se haya establecido el patrón, excepto en caso de
requerir más evaluaciones.

[ ] Nada de CFE; por favor; únicamente control intermitente con fetoscopio.

[ ] Nada de monitoreo fetal interno en ausencia de sufrimiento fetal.

[ ] Nada de ofrecimientos o sugerencias de anestésicos o analgésicos o


conducción de la labor a menos que así se solicite.

[ ] Bocados nutritivos en caso que se prolongue la labor.

[ ] Bebidas incluyendo jugos, té de hierbas, caldos.

[ ] Cubos de hielo.

[ ] Libertad de escoger entre caminar y moverse o no durante la labor.

[ ] Cambiar posiciones y adoptar posiciones de labor a elección.

[ ] Mínimo número de exámenes vaginales- con permiso previo- para evitar


rotura prematura de membranas.

[ ] Permitir que la labor siga su curso natural sin comentarios sobre “apurar las
cosas” o “acelerar la labor”.

[ ] Practicar la estimulación natural de oxitocina –estimulación del pezón o


clítoris- en caso de labor estacionada o lenta, y contar con privacidad
ininterrumpida para hacerlo así.

[ ] Recibir total información y consulta previa a la introducción de cualquier


procedimiento médico.

[ ] Nada de aceleración de la labor con Pitocín, amniotomía o separación de


membranas sin discusión previa.

[ ] Disfrutar de un baño de agua tibia en tina o ducha durante la labor previo al


despegamiento de membranas.

[ ] Mantener las membranas intactas a menos de que exista una necesidad


médica para hacer lo contrario.

[ ] Otras peticiones:_______________________________________

Durante la Fase de
Alumbramiento
[ ] Permanecer en el agua para dar a luz si está disponible el Parto en Agua.
(Acordado de antemano).

[ ] Permitir el desenvolvimiento de los instintos naturales de parto para facilitar


el descenso del bebé tanto como sea posible, con pujos dirigidos por la madre
hasta que se alcance la coronación.

[ ] Uso de técnicas de respiración de HipnoParto® - nada del método Lamaze.

[ ] Dar a luz en una atmósfera de palabras suaves de aliento durante la etapa final
de la expulsión- nada de gritos fuertes. Por favor, tonos tranquilos y bajos, libres
de comentarios del “tipo Lamaze”.

[ ] Asumir una posición de parto a elección que cuente con las menores
probabilidades de requerir una episiotomía.

[ ] Usar una silla o una cama de parto; de semi-cuclillas, de rodillas, o en


posición de la rana saltarina.

[ ] Masaje perineal con aceite; compresas calientes para evitar la episiotomía.

[ ] Episiotomía solo en caso de ser necesaria y con discusión previa.

[ ] Uso de anestesia local para episiotomía.

[ ] Declinar el uso de un aparato de succión (extractor de vacío) o fórceps a


menos que la asistencia sea médicamente necesaria.

[ ] Permitir el nacimiento completo del bebé previo a la succión de nariz y


garganta.

[ ] Grabación del parto con videocámara.

[ ] Uso de un espejo para que pueda ver la coronación y el nacimiento.

[ ] Contar con la presencia de nuestros niños [ ] durante

[ ] poco después del nacimiento.

[ ] Otras peticiones:_______________________________________

Actividades Posparto

[ ] Que el padre/compañero de parto sea la persona que me anuncie el sexo de mi


bebé.
[ ] Contacto inmediato piel a piel; colocar al bebé sobre mi estómago. Nada de
envolver al bebé. (El padre/ compañero de parto se une a este vínculo afectivo
colocando su mano en contacto con la piel del bebé).

[ ] En caso de cesárea, permiso al padre/ compañero/ “doula” de permanecer


conmigo en la sala de operaciones y en la sala de recuperación.

[ ] El padre sostendrá al bebé una vez nacido por cesárea y lo acompañará a la


sala de neonatos o al cuarto de la madre.

[ ] Pinzar y cortar el cordón una vez que las pulsaciones hayan cesado.

[ ] El padre/ compañero de parto cortará el cordón.

[ ] El asistente de parto cortará el cordón una vez éste haya dejado de latir.

[ ] Conceder al menos 30-40 minutos para el nacimiento espontáneo de la


placenta.

[ ] Llevar al bebé al pecho para asistir en el nacimiento de la placenta.

[ ] Masaje inmediato cada quince minutos para asistir en la expulsión de la


placenta.

[ ] Masaje uterino cada quince minutos para asistir en la expulsión de la


placenta.

[ ] Estimulación natural de pezones para asistir en la expulsión de la placenta.

[ ] No a la tracción del cordón, a la extracción manual de la placenta, o al uso de


Pitocín para la expulsión de la placenta excepto en caso de ser médicamente
necesario.

[ ] Otras peticiones:_______________________________________

Para el Bebé

[ ] Apagar las luces fuertes temporalmente en el momento del nacimiento y hasta


que se coloque al bebé sobre el pecho de la madre.

[ ] Permitir que la capa de vernix caseosa sea reabsorbida en la piel del bebé;
postergar la “limpieza o frotación”. Cuando la frotación es recomendable, usar
un paño suave (no usar tela de toalla).
[ ] El bebé permanecerá conmigo y con mi compañero de parto [ ] media hora,
[ ] una hora, [ ] dos horas.

[ ] Postergar la administración de Eritromicina u otra medicación en los ojos del


bebé para permitir una vista óptima que fortalezca el vínculo afectivo.

[ ] El uso de Vitamina K por vía oral en lugar de inyección.

[ ] Por favor, un paño de tela suave entre el bebé y la balanza.

[ ] Realizar la puntuación Apagar en presencia de uno o ambos padres.

[ ] Solicitamos para el bebé niño [ ] Circuncisión [ ] No a la circuncisión

[ ] El padre permanecerá con la madre y el bebé durante todo el tiempo que dure
la estadía en el hospital.

[ ] Tomar las huellas del pie en el Libro de Nacimiento del bebé.

[ ] Dar de el pecho varias veces durante las primeras horas de vida del bebé.

[ ] Únicamente dar el pecho. Nada de biberones, fórmula, chupete o pezones


artificiales.

Misceláneos
Me gustaría aprender o recibir demostraciones sobre:

[ ] Cómo bañar adecuadamente al bebé [ ] Cuidado del cordón

[ ] Cómo tomar la temperatura del bebé [ ] Cuidados del pene circuncidado

[ ] Técnicas de lactancia [ ] Cómo usar una bomba de leche

[ ] Técnicas de alimentación con fórmula [ ] Cómo calmar a un bebé irritable/


molesto

[ ] Cuidado de las uñas [ ] Cómo cambiar pañales

[ ] Cómo identificar signos de enfermedad [ ] Patrones normales de sueño

[ ] Signos de habilidad en el desarrollo [ ] Depresión posparto

Agradecemos de antemano su apoyo y atención bondadosa a nuestras peticiones.


Sabemos que comparten con nosotros la anticipación de este nacimiento maravilloso
así como la celebración de esta nueva vida.
______________________________________

Testimonios
______________________________________

Testimonios de Padres

“HipnoParto® me regaló algo invaluable, el regalo de un parto sin temor.”

“Cuando llegó el momento del nacimiento de mi bebé, no me encontraba en lo más


mínimo exhausta o agotada como lo había estado en el parto de mi primer bebé, donde
practiqué otro tipo de una respiración agotadora.”

“Me dije que todo lo que iba a sentir sería presión- únicamente la presión- y funcionó.
Eso fue lo que más llegué a sentir durante todo el parto, sin una sola gota de anestesia.”

“Mis padres vieron el video de mi parto, y no podían creer que me encontrara en labor.”

“Nada puede describir la belleza de nuestra experiencia de parto con el Programa de


HipnoParto®. Tuve dos niños con el otro método y jamás soñé que podría tener una
proceso de parto tan fácil como la tuve con HipnoParto®.”

“Nuestra hija vino al mundo tanto más fácil de lo que ninguno de nosotros dos pudimos
jamás haber esperado. Continúen el buen trabajo de HipnoParto®.”

“El primer parto de mi esposa fue una pesadilla. Me sentía escéptico a que éste pudiese
ser diferente. No existen las palabras adecuadas para describir lo hermoso que fue este
parto.”

“Nuestros amigos se rieron de nosotros cuando les contamos sobre el parto suave;
cuando vieron nuestro video ya no se rieron más.”

“Podemos ver una diferencia en cuanto a la tranquilidad del bebé. A diferencia de sus
hermanas, éste es un bebé tan satisfecho; y duerme y come tanto mejor.”

TESTIMONIOS DE MÉDICOS
“Cuando el Dr. Alden afirma que el método de HipnoParto® es admirable, ¡ES
ADMIRABLE! Hemos trabajado seis años juntos, y nunca antes lo había visto tan
entusiasmado.”

Médico gineco-obstetra

“Soy una enfermera obstetra. Aunque trabajo cada día en este campo, casi no puedo
creer mis ojos cuando miro estos videos. Es increíble.”

Enfermera obstétrica

“No me encontraba satisfecha con mi carrera. Incluso estaba considerando dejar el


campo de la partería. Ahora, siendo Instructora certificada de HipnoParto®, se me han
abierto nuevas y maravillosas fronteras.”

Enfermera-partera certificada.

“¡Estoy impresionado! ¡Estoy impresionado! ¡Estoy impresionado!”

Médico gineco-obstetra

“¡Estoy impresionada! Esta es la manera en la cual todos los niños deberían venir al
mundo. Continúen con el buen trabajo.”

Enfermera obstétrica

“He estado asistiendo partos por más de veinte años, y nunca he visto algo semejante a
este método. Es increíble.”

Médico gineco-obstetra

“Por favor no le cuenten nada a mi esposa sobre este método. Va a querer otro bebé.”

Médico gineco-obstetra

“Necesito una hoja de inscripción para las clases de HipnoParto®. Estoy embarazada, y
no pienso tener a mi bebé de ninguna otra manera.”

Enfermera obstétrica

*Esta enfermera ya ha tenido tres bebés con el método de HipnoParto®.

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Vocabulario de Parto
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ACUPUNTURA/ DIGITOPRESIÓN/ ACUPRESIÓN

Procedimientos naturales que ayudan a iniciar o acelerar la labor. Ambos se basan en


antiguos principios chinos que estimulan el flujo natural de la energía del cuerpo.

ALIGERAMIENTO

La acción del bebé cuando desciende a la parte inferior del abdomen al final del
embarazo en preparación para el parto.

ANALGESIA

Insensibilidad al dolor sin pérdida de la conciencia.

ANESTESIA

Pérdida parcial o total de la sensibilidad, con o sin pérdida del conocimiento,


dependiendo del tipo que se use.

ANTERIOR

Relativo a la parte anterior; en frente; ventral.

ANO

Abertura al final del recto, entre las nalgas.

BORRAMIENTO

El acortamiento y afinamiento de las paredes del cuello del útero. Se inicia hacia el final
del embarazo. El cérvix pasa de aproximadamente 2.5 centímetros de largo a ser tan
delgado como una hoja de papel.

CANAL DE NACIMIENTO

El canal a través del cual pasa el bebé para nacer; la abertura uterina y la vagina.

CAPUT

La parte del cuero cabelludo del bebé que presenta en el parto; la coronilla.
CATECOLAMINAS

Un grupo de hormonas del estrés que se liberan en respuesta a la tensión. Cuando la


tensión está presente, pueden tener un efecto marcado sobre los músculos. Contrarrestan
el efecto eufórico de las endorfinas.

CAVIDAD PÉLVICA

El espacio dentro de la pelvis.

CENTÍMETRO

Unidad de medida métrica. El ancho de un dedo equivale aproximadamente a 2


centímetros. La dilatación completa es de aproximadamente 10 centímetros o 4.5
pulgadas.

CÉRVIX

El extremo inferior y angosto del útero, comúnmente llamado “cuello del útero” o
“cuello cervical”, por donde el bebé sale del útero y entra al canal de nacimiento.

CESÁREA

Parto quirúrgico que implica un corte en el abdomen para extraer al bebé de la


matriz.

CIANOSIS

La apariencia ligeramente azul en ciertas partes de la piel del bebé recién nacido.
Usualmente dura hasta que se completa la circulación independiente de su cuerpo.

CIRCUNCISIÓN

El procedimiento médico opcional que quita la piel alrededor de la punta del pene en los
niños recién nacidos.

CÓCCIX

El extremo final de la columna vertebral, más allá del sacro; la “colita”.

COMPAÑERO(A) DE PARTO

La persona o personas que acompañan y asisten a la madre durante la labor y el


parto.

CONTRACCIÓN (OLA UTERINA)


La acción muscular que mueve al bebé hacia abajo, a través del cuello del útero, y por
último fuera de éste mediante una serie de movimientos de expulsión.

CONTRACCIONES DE BRAXTON HICKS

Sensaciones tirantes el la parte baja del área pélvica que ocurren antes del inicio de la
labor.

CONTROL FETAL ELECTRÓNICO (CFE)

Un dispositivo electrónico que controla los latidos cardíacos fetales, el intervalo entre
olas y la duración e intensidad de cada ola.

CORDÓN UMBILICAL

Una estructura en forma de tubo que comunica al bebé con la placenta; mide entre 30 y
90 centímetros de longitud.

CORONACIÓN

El momento en el parto cuando la cabeza del bebé se vuelve totalmente visible en el


anillo perineal.

DILATACIÓN

La apertura gradual del cérvix que permite el descenso hacia el canal de nacimiento.

DORSAL

Relativo a la espalda.

EFFLEURAGE

El masaje suave con los dedos o el verter agua tibia sobre el abdomen al ritmo de la
contracción.

EJERCICIOS KEGEL

Ejercicios destinados a fortalecer el piso pélvico, apretando los músculos que forman la
figura del 8 en torno al ano, uretra y vagina.

ENDORFINAS

Opiáceos naturales producidos dentro del cuerpo. Producen el efecto de anestesia


natural.

EPIDURAL
Un tipo de anestesia. Uno de varios narcóticos que se inyectan en la columna vertebral
durante la labor o durante una operación quirúrgica.

EPISIOTOMÍA

Un pequeño corte medio o lateral en los tejidos del perineo con el fin de facilitar el paso
del bebé a través del anillo perineal.

ESTACIÓN PÉLVICA

La distancia que la cabeza del bebé ha recorrido dentro del área pélvica. Los números
negativos se encuentran por sobre la línea media; los números positivos por debajo de la
línea media; la estación cero es cuando el bebé se encuentra en el punto medio.

EXPULSIÓN

Las olas rítmicas del cuerpo que mueven al bebé fuera de la vagina; la fase de
alumbramiento.

FETO

El embrión en gestación a partir de las doce semanas de embarazo hasta el


nacimiento.

FONTANELA

Una membrana que rodea los huesos del cráneo en la parte superior y posterior de la
cabeza del bebé que permite que ésta se amolde a la forma del canal de nacimiento para
que el bebé descienda fácilmente a través de éste.

FONDO UTERINO

El extremo superior del útero que se encuentra más alejado de la salida.

HEMORRAGIA

Sangrado excesivo.

HIPERVENTILACIÓN

Condición que resulta de una respiración rápida; puede causar la pérdida de dióxido de
carbono en los pulmones, entumecimiento de

pies y manos, temblores, calambres musculares y aceleración del pulso cardíaco.

HIPNOSIS

Un estado inducido de relajación, parecido al sueño, donde el cliente responde a


sugestiones.
HIPNOPARTO®

Un programa de educación para el parto que promueve el parto natural mediante la


enseñanza de técnicas de auto-hipnosis que permiten que el cuerpo trabaje así como fue
diseñado para hacerlo con el fin de lograr un parto más fácil y confortable.

IMAGINACION

El arte de crear imágenes; el producto de la imaginación.

INDUCCIÓN

Una manera artificial de iniciar la labor cuando la naturaleza necesita un


impulso.

OS INTERNO

La abertura del cérvix dentro del útero.

ISQUEMIA

La obstrucción de la circulación sanguínea a una parte del cuerpo.

LABOR DE PARTO

El proceso a través del cual las olas rítmicas de los músculos uterinos abren el cérvix y
expulsan al bebé, a las membranas y a la placenta.

LACERACIÓN

Desgarros en la piel, tejidos o músculos.

LÍQUIDO AMNIOTICO

El fluido incoloro rodeado de las membranas donde flota el bebé dentro de la matriz
antes del nacimiento.

LOQUIOS

La secreción del canal de nacimiento durante las primeras semanas posparto.

LUMBARES

El área de la parte inferior de la espalda.

MECONIO

Las heces oscuras, verdosas o de color café claro del recién nacido; un signo de
sufrimiento fetal si aparecen en el líquido amniótico.
MEMBRANAS

La “bolsa de aguas”; un saco de finas membranas donde flota el bebé dentro de la


matriz durante el embarazo.

MOLDEAMIENTO

Los huesos del cráneo del bebé se enciman unos sobre otros o se superponen con el fin
de facilitar el descenso del bebé a través del canal de nacimiento.

MONITOREO FETAL

Monitor que evalúa muy de cerca el bienestar del bebé durante el parto; un electrodo es
fijado a la cabeza del bebé mientras éste se encuentra todavía dentro del útero.

MULTÍPARA

Una mujer que da a luz al segundo o subsiguientes bebés.

OCCÍPITOANTERIOR

La condición normal durante el parto donde la parte posterior de la cabeza del bebé
está dirigida hacia la parte anterior del cuerpo de la madre, con la cara mirando hacia
abajo.

OCCÍPITOPOSTERIOR

La condición anormal durante el parto donde la parte posterior de la cabeza del bebé
está dirigida hacia la parte posterior del cuerpo de la madre, con la cara mirando hacia
arriba.

OLA UTERINA

Los movimientos neuromusculares del útero mediante los cuales las fibras verticales
retraen las fibras circulares inferiores hacia arriba y atrás.

OXITOCINA

Secreción hormonal que estimula las olas uterinas facilitando el proceso de parto

PARTO PRECIPITADO O REPENTINO

Parto rápido, que ocurre inesperadamente.

PELVIS

El anillo de huesos en forma de cuenca situado en la parte inferior del tronco del cuerpo;
soporta la espina dorsal y es soportada a su vez por las piernas.
PERINEO

La abertura en el extremo externo de la vagina entre la vulva y el ano.

PITOCÍN

Oxitocina artificial que se usa para inducir o acelerar la labor artificialmente.

PLACENTA

Órgano dentro del útero, comunicado con el bebé a través del cordón umbilical.
Esencial durante el embarazo para el crecimiento y desarrollo del embrión y del bebé.

PLAN DE PARTO

Una declaración hecha por la madre y el compañero de parto expresando sus


preferencias en torno a los procedimientos de parto.

POSICIÓN LATERAL

Posición de lado usada para la relajación antes y durante la labor.

POSICIÓN DE LA RANA SALTARINA

Una posición modificada de cuclillas que se usa durante la segunda fase de


parto.

POSICIÓN SUPINA

Posición dorsal (de espaldas) con la cara dirigida hacia arriba.

POSTNATAL

Relativo al período luego del nacimiento.

POSPARTO/ PUERPERIO

Relativo al período luego del nacimiento del bebé.

POSTERIOR

Posición inadecuada del bebé durante la coronación donde la parte posterior de la


cabeza está dirigida hacia la parte posterior del cuerpo de la madre.

PREECLAMPSIA

Condición peligrosa del embarazo que presenta con presión arterial elevada, edema,
hinchazón y cambios en los reflejos de la mujer.
PREMATURO

Bebé que nace antes del período normal de embarazo, pesando usualmente
menos de 5 libras y 8 onzas.

PRENATAL

Relativo al período antes del nacimiento del bebé.

PRESENTACIÓN CEFÁLICA O DE VÉRTICE

La cabeza del bebé presenta de primero en el extremo inferior del cérvix.

PRESENTACIÓN PÉLVICA O DE NALGAS

Posición anormal del bebé en el útero. Las nalgas, piernas o pies descienden primero a
través del canal de nacimiento; lo último en nacer es la cabeza.

PRIMEROS MOVIMIENTOS FETALES

Primeros movimientos del bebé en del útero, usualmente percibidos entre las semanas
18 y 20 del embarazo o un poco antes.

RELAJACIÓN DEL GUANTE

Técnica de visualización mediante la cual la mente crea la imagen de un guante que


exuda relajación natural (endorfinas) que se esparce por todo el cuerpo.

RESPIRACIÓN DEL SUEÑO

Técnica mediante la cual la persona es capaz de lograr la relajación a través de la


respiración lenta: inhalar hasta la cuenta de cuatro y exhalar hasta la cuenta de ocho.

RESPIRACIÓN LENTA

La respiración especial que se practica durante una ola uterina: inhalación abdominal
lenta y profunda hasta la cuenta de quince o

veinte, acompañada de la visualización de un globo que se llena de aire.

RESPIRACIÓN SILENCIOSA O LENTA

La técnica lenta de respiración mediante la cual se inhala y exhala hasta un cierto


número de cuentas durante una ola.

ROTURA DE MEMBRANAS (RDM)

Es el momento cuando la bolsa de aguas se rompe espontáneamente o artificialmente.


SACRO

El hueso triangular ubicado en la base de la columna vertebral- sujeto a los huesos de la


pelvis- justo por encima del cóccix.

PISO PÉLVICO

Los músculos y tejidos externos que soportan los órganos y demás estructuras de la
cavidad pélvica.

TAPÓN MUCOSO

El sello uterino que evita la infección; signo normal del inicio de la labor cuando se
pierde en forma de un tapón levemente teñido de sangre.

TRANSICIÓN

El período cuando el cuello del útero está completamente dilatado y el bebé desciende a
través del canal de nacimiento; la cabeza “corona” en al borde del perineo.

URETRA

El canal mediante el cual se excreta la orina; la abertura se encuentra entre la vagina y el


clítoris.

ÚTERO

Órgano ubicado dentro de la pelvis femenina, donde se desarrolla el bebé; la matriz.

VAGINA

El canal entre el cérvix y la vulva, de aproximadamente 12 centímetros de longitud.

VERNIX CASEOSA

El recubrimiento ceroso que cubre la piel del recién nacido; la palabra significa “barniz
caseoso (de queso)”. Si se permite, será gradualmente reabsorbida por la piel del bebé.

VERSIÓN PODÁLICA

La posición del bebé que presenta de pies.

VÍNCULO AFECTIVO

Relación única que se forma entre la madre, su bebé y su compañero de parto; consiste
de interacciones físicas, verbales, visuales y emocionales durante el embarazo, labor,
parto y posparto.
VULVA

Los genitales externos de la mujer, compuestos por pliegues internos y externos de


tejido (labios mayores y labios menores), el clítoris y la abertura vaginal.

Bibliografía
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Libretos, Artículos,
Publicaciones periódicas y de
Investigación
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¿QUÉ TE OFRECEN LAS CLASES DE HIPNOPARTO®?

1. Un estudio de la historia del parto y de cómo los eventos de orden histórico y


religioso llevaron a que el parto se volviera un proceso mayormente temido.
2. Educación en las técnicas que eliminan el temor que causa malestar durante la
labor.
3. Un aire de confianza que se logra mediante la comprensión de cómo el cuerpo
trabaja durante el proceso de parto.
4. Una comprensión de las maneras en que tu cuerpo y tu bebé llevan a cabo sus
roles de manera natural antes y durante el parto.
5. Exploración de la capacidad natural de tu cuerpo de trabajar en perfecta armonía
y eficiencia neuromuscular para que cada paso del parto sea abordado con
asistencia en lugar de resistencia.
6. Instrucción en los métodos de relajación y de control de la respiración lenta y
profunda para facilitar una labor más corta y confortable.
7. Sugerencias para crear la atmósfera ideal para el vínculo afectivo prenatal,
perinatal y postnatal.
8. Instrucción a tu compañero(a) de parto sobre cómo ayudarte a lograr y mantener
la relajación durante la labor y el parto.
9. Técnicas para aliviar la fatiga y para mantener una actitud positiva durante el
proceso de parto.
10. Ejercicios tonificantes para hacer más flexibles los músculos utilizados en el
parto.

Sobre la fundadora de HipnoParto®

Marie (Mickey) Mongan, ex-decana universitaria, mantiene una consulta activa en


consejería en la ciudad capital de Concord, New Hampshire. Marie trae a sus clases de
hipnoterapia más de treinta años de experiencia en educación y consejería a nivel
universitario y en el sector privado.

Actualmente una candidata para el doctorado en hipnoterapia clínica recibió, muy


temprano en su carrera, reconocimiento cuando fue nombrada como una de los cinco
más sobresalientes educadores de New Hampshire otorgándole la “Ford Foundation
Fellowship” para la Universidad de Harvard.

Se licenció como consejera en el estado de New Hampshire y ha recibido certificación


como hipnoterapeuta clínica avanzada, hipnoanestesióloga e instructora de hipnoterapia.
También ha recibido muchos premios por sus logros en el campo de la hipnoterapia y en
1995 se le otorgó el premio “National Guild of Hypnotists President´s Award”.

En la primavera de 1992 Marie Mongan viajó a Moscú como diplomática americana


con la fundación “Bridges for Peace Foundation” (Fundación Puentes para la Paz),
donde enseñó técnicas de manejo personal a mujeres rusas.

Es madre de cuatro hijos adultos, todos nacidos mediante el método del Dr. Dick-Read
en el cual se basa el método de HipnoParto®.

Su práctica incluye trabajo individual y grupal en un amplio marco de aplicaciones


terapéuticas, junto con el programa de HipnoParto® que comparte contigo en este libro.