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CASO #1

Ramón y Elena eran hijos de un pastor de una iglesia pequeña


cuyo ingreso mensual era muy limitado. Ramón siempre había
deseado llegar a ser doctor. Cuando llegó a la edad universitaria,
sus padres decidieron usar el dinero que tenían ahorrado para
enviarlo a una facultad de medicina. Esto implicaba que no
sobraría dinero para ayudar a Elena a asistir a la universidad. Sus
padres esperaban que ella se casara, y no necesitaría la educación
universitaria. Sin embargo, Elena también tenía el sueño de
ingresar a la universidad, y la decisión de sus padres fue una gran
desilusión para ella. Debido a que ellos no podían ayudarle, Elena
se evadió en su sentimiento de lástima por sí misma. Principió a
aislarse dentro de su propio mundo, gastando el tiempo
acongojada por la decisión de sus padres. Su gran tristeza mental
casi destruyó su salud. Fue confinada por muchas semanas en el
mismo hospital donde su hermano estaba estudiando. Ramón era
un creyente dedicado. Elena también era una creyente pero había
sido vencida por su problema.

RESPONDER Y EXPONER

a) ¿Cuál era el problema de Elena? 


b) ¿Cuál fue la raíz de su problema? 


c) ¿Cómo reaccionó Elena a su problema? 


d) Si Elena hubiera seguido los principios para resolver


problemas, los cuales hemos dado en esta lección, ¿qué
solución hubiera sido posible para ella? Sugiera por lo
menos 
una solución posible. 


e) 
 ¿Cuál cita bíblica que hemos considerado describe el camino


que Elena debería haber tomado para encontrar solución a
su 
problema? 

CASO #2

Julio era un comerciante creyente, propietario de una carnicería.


Un día, compró algunas ovejas de su amigo David, que también
era creyente. Julio mató las ovejas, pero el inspector de salubridad
no aprobó la venta de la carne, diciendo que estaba enferma y
que debía ser destruida. Julio estaba muy enojado, fue a David y
exigió su dinero de vuelta. David negó que sus ovejas estuvieran
enfermas cuando las vendió, y rehusó devolver el dinero. Lleno de
ira, Julio inició un litigio contra David. Cuando su pastor se dio
cuenta del problema, trató de persuadir a David y a Julio a que
vinieran a discutir el problema con él y tratar de solucionarlo en
una forma cristiana. Les recordó que la Biblia advierte a los
creyentes no llevar sus argumentos delante de un hombre injusto
(1 Corintios 6:1-8). Pero Julio rehusó escucharle y prosiguió con el
litigio. Los dos perdieron su amistad, y hay un sentimiento de
derrota en la iglesia.

RESPONDER Y EXPONER

a) ¿Qué principio debería haber seguido Julio para resolver el


problema en forma cristiana? 


b) ¿Cuál fue el resultado final de su conducta? 


c) ¿Cuál debió haber sido el resultado de su conducta? 


d) Si Julio hubiera seguido los principios para resolver


problemas, los cuales hemos dado en esta lección, ¿qué
solución hubiera sido posible para el? Sugiera por lo menos

una solución posible. 


e) ¿Cuál cita bíblica que hemos considerado describe el camino


que Julio debería haber tomado para encontrar solución a su

problema? 

CASO #3

La madre de Patricio ha estado siempre muy pendiente de su educación. Desde


el primer momento ha procurado que no le faltara nada, tanto en lo material
como en lo espiritual. Escogió para él el colegio que según sus referencias mejor
cuidaba la formación humana y cristiana. Siempre ha estado pendiente de lo
que hacían sus hijos y con quién salían. Se esforzaba más si cabe viendo que su
marido, un prestigioso médico, estaba muy absorbido por su trabajo, de forma
que apenas podía estar con su familia, y cuando lo estaba adoptaba una postura
pasiva debido sobre todo al cansancio. De hecho, Patricio había dicho alguna
vez que apenas conocía a su padre.

Un día, Patricio habla con su madre y le dice que ha decidido dedicar su vida
por entero a Dios, y que lo comenta con ella antes de dar el paso por ser su
madre. Ante la sorpresa de Patricio, su madre reacciona violentamente. Le dice
que "ni lo piense", y, gritando, que "quién le ha metido esas ideas en la
cabeza". Añade que tiene que obedecerla "porque es su madre", que con 15
años es demasiado pequeño para pensar una cosa así, y que no puede tomar
esa decisión "porque todavía no sabe nada de la vida"; "cuando seas mayor
haces lo que te dé la gana, pero ahora ni hablar". Patricio se queda
desconcertado.

A partir de ese momento se suceden los acontecimientos. Al cabo de pocos


días, su madre traslada a Patricio de colegio, pasándole a uno con prestigio,
pero en el que no se cuida nada la formación cristiana. Aprovecha el traslado
para prohibir a su hijo que siga saliendo con sus anteriores amigos. Patricio va
dándose cuenta que se han relajado prohibiciones anteriores: ya no le importa
a su madre que el fin de semana vuelva tarde por la noche a casa, y poco —o
por lo menos, menos que antes— lo que pueda ver por la televisión. Cuando
llega el verano, la envía al extranjero para aprender idiomas, y se encuentra con
que el sitio es un internado mixto donde el ambiente moral es francamente bajo.

Pasado el desconcierto inicial, Patricio se enfada por esa reacción de su madre,


pues le parece injustificada. Piensa que eso le pasa por portarse bien y contarle
las cosas. Se dice a sí mismo que su vida es suya, y se distancia de su madre.
Cada vez que ésta le dice algo, Patricio le lleva la contraria, y si le pide o le
manda algo, discute y grita. Se da incluso el caso, con los ánimos encrespados,
de llamar a su madre "imbécil" y alguna otra cosa peor sonante.

Andando un día por la calle, Patricio se encuentra con uno de sus antiguos
amigos, y le cuenta todo lo que ha pasado. En ese momento, se da cuenta de
algo que no había detectado antes: cuando más furioso y díscolo estaba con su
madre, antes acababa cediendo en lo que ella quería, y peor se portaba,
dejándose llevar en la práctica por sus planteamientos. Ve con cierta envidia a
su amigo, contento, como siempre, a diferencia de él, que —entonces lo percibe
con claridad— se está echando a perder. Debe cambiar su conducta, aunque en
principio no tiene claro cómo. De momento, al menos, decide dos cosas:
serenarse y volver a hablar con su amigo para que le ayude a salir de esa
situación, pues él solo se siente incapaz

RESPONDER Y EXPONER

a) ¿Qué principio debería haber seguido la madre de Patricio y


Patricio para resolver el problema en forma cristiana? 


b) ¿Cuál fue el resultado final de su conducta? 


c) ¿Cuál debió haber sido el resultado de su conducta? 


d) Si Patricio y su Madre hubieran seguido los principios para


resolver problemas, los cuales hemos dado en esta lección,
¿qué solución hubiera sido posible para ellos? Sugiera por lo
menos 
una solución posible. 


e) ¿Cuál cita bíblica que hemos considerado describe el camino


que Patricio debería haber tomado para encontrar solución
a su 
problema? 



CASO 4

Fernando (16 años) admira a su padre, cuyo trabajo es de alto


ejecutivo en un banco. Ha decidido estudiar Ciencias Empresariales,
porque quiere llegar a ser como él.

Un día su madre le dice que ore a Dios por el trabajo de su padre,


porque está pasando por un momento difícil. Fernando se queda
muy sorprendido —es lo último que podía imaginarse—, y empieza
a orar frenéticamente. Comienza a asistir a los cultos, y aprovecha
otros momentos para encomendar a Dios el problema, como por
ejemplo el autobús escolar, en el que se sienta solo y no habla con
nadie.

Al cabo de tres semanas ve volver a su padre a casa muy abatido. Se


entera de que los temores se han cumplido, y de qué ha sucedido.
Por unas rivalidades y un error en un crédito concedido, han jubilado
anticipadamente a su padre, truncando así su carrera ascendente y
sus expectativas. En los días siguientes Fernando ve cómo su padre
ha caído en un estado depresivo, sin hacer otra cosa que ver la
televisión.

Fernando, muy afectado, da vueltas en su cabeza a todo el asunto.


Piensa que su padre —y su madre, a quien ve sufrir en silencio— no
se merecen lo que ha ocurrido, y que además él ha orado mucho —
como no había orado así en toda su vida— y no ha servido para nada.
Ha orado "de verdad" y Dios no le ha escuchado. En una ocasión en
que está solo con su madre, se desahoga, diciendo lo que pensaba,
y que "no había derecho a que Dios los tratara así", que "no podía
comprender el por qué de todo esto", que "no habían hecho nada
para merecerlo", y que por tanto "Dios era injusto".

Sorprendentemente para Fernando, que esperaba otra reacción, su


madre le riñe. Le dice que no diga esas cosas, porque no está bien.
Añade que no tiene por qué entender todo, y menos a Dios. Y le
sugiere que siga orando, para que la cosa acabe bien. Fernando se
queda solo pensando: no quiere que se repita lo anterior, pero "algo
habrá que hacer". De repente, ve una solución, y en un arranque
hace una promesa a Dios de que irá a todos los días a la Iglesia si se
arregla lo de su padre.

Un mes más tarde su padre recibe y acepta una oferta de un trabajo


semejante al que tenía. En pocos días todo vuelve a ser como antes.
Fernando empieza a ir a diario a la Iglesia, pero al cabo de una
semana deja de ir algún día, y después de tres ya sólo va los
domingos. A veces, su conciencia le recuerda que hizo una promesa,
pero él trata de disculparse pensando que cuando era pequeño
también decía con cualquier motivo un "te lo juro" —sobre todo
cuando no le creían—, y a veces lo que decía no era verdad sino una
"mentirijilla" para justificarse, De todas formas, no consigue
quedarse tranquilo del todo, a la vez que piensa que se precipitó sin
calcular mucho lo que prometía, y no sabe cómo salir de la situación
en que se ha metido.

RESPONDER Y EXPONER

a) ¿Qué principio debería haber seguido Fernando para


resolver el problema en forma cristiana? 


b) ¿Cuál fue el resultado final de su conducta? 


c) ¿Cuál debió haber sido el resultado de su conducta? 


d) Si Fernando hubieran seguido los principios para resolver


problemas, los cuales hemos dado en esta lección, ¿qué
solución hubiera sido posible para ellos? Sugiera por lo
menos 
una solución posible. 


e) ¿Cuál cita bíblica que hemos considerado describe el camino


que Fernando debería haber tomado para encontrar
solución a su 
problema? 

CASO 5

Un sábado por la tarde Claudio queda con dos amigos, sin saber
muy bien qué van a hacer. Aburridos a media tarde por la calle,
deciden entrar en unos grandes almacenes. Después de hacer un
recorrido, a Claudio se le ocurre que "podrían robarse algo, para
darle emoción a la cosa". Los otros dos no se deciden a hacerlo, y al
final acuerdan que "taparán" a Claudio para que no la vean, mientras
él "actúa". Va así sustrayendo algunas cosas, pensando que nadie la
ve, pero al final, cuando va a irse, es parado por un detective del
establecimiento, y llevado a una oficina. Allí llaman a su casa, y su
madre debe acudir, abochornada, y abonar el importe de todo lo
que se llevaba Claudio: en total, unas 25.000 pesos.

Una vez en casa, además de la regañada, la madre de Claudio le dice


que el dinero gastado va a salir de su paga, y que no va a recibir
nada, salvo lo justo para pagar el autobús, hasta que cubra con ello
lo gastado. Al cabo de dos días, Claudio, que ve que es inútil tratar
de que cambie de postura su madre, habla con su padre, y en tono
quejoso le dice que no puede vivir así "sin un duro", y que no puede
ni salir con sus amigos, y que eso es una injusticia.

Desolado, Claudio piensa que "así no puede vivir", y que tiene que
sacar dinero de alguna parte. Un amigo le da una primera idea, que
pone en práctica: con cartulina y tijeras, se fabrica unas tarjetas del
mismo tamaño que las que se utilizan para viajar en autobús, y las
colorea para que parezcan como éstas. Con habilidad, el conductor
no se dará cuenta y sólo se fijará en que suena la máquina de picar
tarjetas. Se hace así una provisión para tres meses. En las semanas
sucesivas utiliza poco a poco estas tarjetas. Va además al trastero de
su casa y, sin que le vean, se lleva un par de lámparas, que vende en
un mercadillo. En alguna ocasión, apremiado por ir con sus amigos
al cine, busca dinero en el bolso o el escritorio de su madre, y se
lleva el equivalente al precio de la entrada y de la previsible
consumición en la cafetería. Coloca asimismo en las tiendas de los
alrededores que se lo permiten unos cartelitos ofreciendo clases
particulares. Llama una señora solicitando unas clases de
matemáticas para una hija suya, dos años menor que Claudio, bien
pagadas. Claudio es consciente de lo mal que anda en matemáticas
—el aprobado en esta asignatura es más bien la excepción, y a veces
ha tenido que copiar para conseguirlo—, y por tanto de que lo
solicitado supera sus posibilidades, pero necesita dinero a toda
costa, Acepta, e imparte esas clases durante mes y medio, al cabo
de los cuales piensa que ya ha ganado bastante, se ha cansado de
ellas, y cree que lo mejor en estos casos es "retirarse a tiempo, antes
de que se den cuenta".

Algún tiempo después, en el colegio, varios amigos de Claudio


acuden van a consejería con el pastor. Claudio estima que "ya va
siendo hora", y también tiene la intención de hacerlo. Sin embargo,
cuando llega su turno, viene a su mente —incluso se le oye decirlo
en voz baja— la idea de que "como me diga que tengo que
devolver, me muero". Acuden a su cabeza posibles excusas: el
precio del autobús "es un robo" y lo había pagado siempre hasta
entonces; lo que había cogido a su madre "era poca cosa"; las
lámparas "nadie las quería para nada, ni se han dado cuenta de que
faltaban"; y la clase "la he dado, ¿no?, y no se ha quejado nadie".
Con todo, no está nada seguro de que le acepten esas excusas, y al
final no se atreve a pasar a la oficina pastoral.

RESOLVER Y EXPONER

a) ¿Qué principio debería haber seguido Claudio para resolver el problema


en forma cristiana? 


b) ¿Cuál fue el resultado final de su conducta? 


c) ¿Cuál debió haber sido el resultado de su conducta? 


d) Si Claudio hubieran seguido los principios para resolver problemas, los


cuales hemos dado en esta lección, ¿qué solución hubiera sido posible
para ellos? Sugiera por lo menos 
una solución posible. 

e) ¿Cuál cita bíblica que hemos considerado describe el camino que Claudio
debería haber tomado para encontrar solución a su 
problema?