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CAPITULO I:

LA MORAL BIOLOGICA

1. Tesis
Hasta ahora hemos analizado de qué manera el orden. establecido
se infiltraba en el saber médico y, así, biología y psiquiatría coaligadas,
definían al placer como un. hecho legítimo a la par que imprescindible-
mente controlable, y al hombre burgués como encarnación de la
acción, el dominio y la normalidad mental
Desde este momento comenzaremos a exponer el revés de esta
trama. Observaremos los primeros intentos de fundar normas éticas,
sociales, políticas y culturales a partir del saber médico, como si este
fuera el Único fundamento posible de una cultura blanda que había
hecho del culto a cierta clase de salud su gran fuente de valores.
Las primeras incursiones del saber m6dico en el . campo de la
normativa social se parecieron, sospechosamente, como veremos, a
una reafirmación del statu-quo. Los antiguos pecados cristianos que
se habían trasmutado en transgresiones a la moral burguesa, ganaron
nueva legitimidad cuando se convirtieron en caldo de cultivo de la
- enfermedad o en ella misnia.
- Observemos, a vía de ejemplo, lo sucedido con el ocio. La vieja
acidia medieval se refería a la negligencia del hombre en cumplir sus
deberes religiosos; la burguesía la transformó en pereza, el descuido
de los intereses propios; a su vez, el saber médico de fines del siglo XIX
la convirtió en origen de la enfermedad. En 1881, el pedagogo Francis-
( co A. Berra publicó sus "Nociones de higiene" y allí usó un argumento
extraído del culto a la salud y el saber médico para fundamentar su
condena de la pereza: "así corno es inconveniente trabajar demasiado,
lo es el no trabaja: bastante, pues entonces los órganos musculares y
nerviosos no atraen hacia sí los elementos nutritivos de la sangre, en la
--- -1 • • •• . .
c,
• • :

176 ... .. . 177


cantidad necesar:ia para su conservación y desarrollo, sino que pasa por La medicalización de la moral católica probaba el avance espec- .
ellos el fluido circulatorio llevándose consigo. cua_nto . traía desde los • tacutar de la cultura secular y su expresión más radical: el culto a la
pulmones. Es decir que se nutren en proporciones tanto más escasas i • salud. La antigua preocupadón por la salvación del alma había sido
cuanto menor es el ejercido. De . aquí resultan Ia -debilidad general sustituida por la nueva, el cuidado del cuerpo. En 1885, un medico •-
[4 '

la manía, y, por fin, una muerte prematura. Tales son los terribles efectos : francés, Jules Rochard, advirtió este cambio y lo expresó cou
. de la acción escasa, de la haraganería [...] combate la pereza [...jporque . conviccióikde militante racionalista: "En . las sociedades donde el nive s,

es et más. temible enemigo" 379 .
. de riqueza se eleva, el de las creencias baja, donde el cuidado de la vida
:
En realidad, aquella cultura pretendió extraer su moral del cuidado ' futura y el del dinero mismo pasan a segundo rango, el deseo de pasarlo .
de la salud, porque sus integrantes cada vez estaban más convencidos " bien y de morir lo más tarde posible se colocan en primer lugar,. ahora
de que debían vivir 'casi exclusivamente en función depila y que de ella bien, es la higiene sola que puede satisfacerlo" 383 .

debían partir las conductas legítimas. Prueba de ello es que, en el . • El culto a la salud penetró también en el seno de la utopía secular
Novecientos, la iglesia Católica comenzó a advertir qué la inVocación • del Novecientos que prometía la felicidad universal: la Revolución
. de la salud era un poderoso argumento a utilizar para fortalecer su Social.. La preocupación por la salvación política de los cuerpos a través
. condena del pecado; para alejar a los fieles del Diablo ya no bastaba : de la Revolución llegó a menudo a vincularse, en anarquistas y socialis-
. con asegurar que el pecado traería la -perdición del alma, ahora debía tas, a la preocupación por la salud y el -vigor del cuerpo. Solo los sanos .
agregarse que el pecado también perjudicaba —suprema ironía— la serían buenos revolucionarios, no los alcoholistas ni los tuberculosos. •-•
sede del placer, el cuerpo. . Léase esta reflexión de un periódico anarquista de Montevideo en
Todos los moralistas se plegaron a este argumento. Cuidar la salud 1905: 14si corno la cuestión de dominio y de fuerza entre las naciones,
era el leitmotiv de los textos de higiene, en esta ¿poca pasó aTigurar los puellos y las razas, es; a k í postre, cuestión de higiene [...] así también
.
también en los textos y periódicos religiosos. El sacerdote jesuita Elías 1 E...] la cuestión de la rebeldía es cuestión de glóbulos rojos, de hierro
Rlyero en su "Devocionario" de 1902, creyó conveniente añadir a sus - sanguíneo [...] quitar vigor -a nuestro cuerpo, es quitar fuerza a la
1 comentarios morales al sexto mandamiento ("No fornicar"), éste otro: Revolución, pues solo los fuertes se niegan a ser esclavos" 384 Por ello .

"Según opinión de los médicos, los pecados contra este mandamiento y


4

1 fue que el líder naturista de los anarquistas uruguayos, Antonio Valeta,


' la asistencia a los bailes llevan al sepulcro a muchísimas personas" escribió en 1918: 'Extirpada de raíz laplaga del alcoholismo, los obreros,
i 38° .

En 1909, Victorio Uy:dice, de la Congregación del Santisimb Reden- libres del flagelo, sabrían defender mejor sus deberes de hombre [...]. La
tor, escniaió . un libro teológico de divulgación sobre "El reinado de : enzancipación de los trabajadores no llegará a ser un ideal de redención
1
Satanás". Su visión casi medieval del combate entre las virtudes y los
vicios no le impidió señalar a sus lectores quena ciencia médica declara
4

;
j
mientras predominen los vicios, las malas costumbres y lafalta de higiene ..
general" 385 En síntesis: sólo los sanos podrían transformar la sociedad
.

P..] y confiesa que este vicio de la impureza causa varias y admirables y preparar el porvenir.
' enfermedades, resultado en parte de un funesto contagio, y en parte '
La medicalización de los dos mundos ideológicamente más con-
de la intemperancia misma" 381 Por ello no es de extrañar que el 14 trapuestos —el católico y el anarquista— y sus respectivas utopías,
.
V,
periódico ultramontano «El Demócrata" declarara en 1933 que "el .1«: . testimonia la fuerza con que había penetrado el culto a la salud en el
. baile moderno es cóndenado par la . Moral católica, por los médicos ypor Novecientos y cómo él era el verdadero signo de la modernidad y del
1:1 -
los literatos" 382 En apretada síntesis: el pecado llevaba a la enfer-1 • cambio de valores que estaba ocurriendo. Los católicos prometían a
.

1.1
medad y la virtud a la salud. . -- 1. - - .14:: buenos la salud, y los anarquistas prometían a los hombres sanos la
. . .,1
1 . .1 -
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utopía igualitaria. De este modo, la salvación del alma, el más allá y preservadora de la salud. El fundamento ético de la tan buscada
católico, y la Revolución Social, el más allá anarquista, sólo podrían moral laica sustitutiva de la religiosa se hallarla :a los principios que
percibirse y realizarse a través de la salud. No es de extrañar que el construían la salud, el bien supremo. Y como ese bien individual
saber médico del Novecientos quísiera derivar de ella el bien, y de la dependía de lo social y a su vez lo regía, la higiene debía dirigir la acción
enfermedad, el .mal. de los gobiernos.
En sus principios, como adelantamos, la moral basada en la biología Dos médicos batiks." tas del Novecientos expusieron con calor estas
.
procuró solo legitimar a la antigua moral tradicional poniéndola de convicciones. MateoLegnani lo hizo en sus "Ensayos de higiene social"
acuerdo con la nueva fuente de valores que era la salud. Pero la de 1915, el sugestivo "Catecismo de higiene" de 1917 y el "Esbozo de
evolución no se detuvo aquí. higiene integral" de 1918. Santa Carlos Rossi realizó en 1919 una
El culto a la salud tenía, como todo culto, tendencias monoteístas exposición rigurosa de todos los principios morales que derivaban de
y exclusivistas, y la creciente secularización de los valores no hizo más la biología en "El Criterio Fisiológioa". Mateo Leguani estimó de tal
que reforzar su influencia. Por chola salud, tal cual la entendía el saber importancia este aporte de su colega y correligionario político, que
médico, tendió a generar sus propios valores, no siempre concordantes cuando fue electo diputado presentó a su Cámara un proyecto de ley
con los de la vieja moral cristiana. La doctrina eugenésica, 'coinó de un solo artículo, declarando "obligatorio el estudio de «El Criterio
observaremos en el capítulo siguiente, significó, desde este ángulo, la *Pido. lógico» en todos los institutos de Enseñanza Secundaria y Normal
primera tentativa de crear una moral y una política social basadas de la República".
exclusivamente en la biología. Los razonamientos de ambos médicos escritores eran de una lógica
El saber médico, empero, logró su ffidto más rotundo no tanto en impecable si se aceptaba el presupuesto: la culminación del saber
el plano de la formulación ideológica de valores y programas políticos, humano en la ciencia positiva. Los antiguos gobiernos "teocráticos"
como en el plano de la recomendación y diabolización de conductas. habían impuesto "la orientación moral colectiva" a través de "una
El comportamiento más elogiado fue la escucha morosa y amorosa del religión"; los gobiernos "democráticos" debían "obtener su preceptiva
propio cuerpo y sus mínimos rumores; la medicina preventiva lo moral del Parlamento" y éste, "inspirarse en- la ciencia". "La irre-
convirtió en la máxima virtu :d del hombre contemporáneo, la única que
le podía garantizar el bien supremo: la vida larga. La conducta más ligiosidad del presente", seguramente mayor en "el porvenir'', "la
heterogénea mezcla de despojos de doctrinas filosóficas y religiosas" que
criticada fue aquella que descuidaba la salud. La relación del hombre predominaba en el Uruguay, "la laguna mora 1 de la escuela laica, laguna
con su cuerpo se recreó y su vigilancia pasó a ser el centro de las no llenada al expulsar de ella las vetustas religiones positivas insopor-
prescripciones tanto personales como colectivas, y la fuente de los tables en la enseñanza de un pueblo culto", todo ello debía colmarse
valores éticos.
"con una moral inteligente, la que surge de la doctrina evolucionista que
no excluye, por cierto, la idea de Dios". De este modo, los padres no se
2. "Una moralidad fundada en nociones científicas" • quejarían más, "en las tertulias familiares", de que en las escuelas
públicas no se enseñase ya desde 1909— ninguna religión; una nueva,
"la de la salud", sustituiría los "prejuicios" dei catolicismo 386 :

Los médicos positivistas probablemente la mayoría de "la clase" Santín Carlos Rossi añadió un nuevo argumento: la ventaja de la
en el Novecientos sostuvieron que la moral debía basarse en la

ciencia sobre la religión era que "sus afirmaciones son demostrables y


biología y la higiene, entendida esta última como la ciencia cuidadora obligan a la convicción, mientras las religiosas dependen de la fe, y
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nadie está obligado a tener fe".. "La vida fisiológica [sellada] amar son las causas de su fecundidad y talla intelectual", como afirmaban,
sin esfuerzo" y comprender por la razón: era un hecho brutal e indis- románticamente, literatos y poetas. La salud y la vida larga eran, en
cutible 387 (*). realidad, la condición delgenio: "Víctor Hugo, rey en literatura, fue sano.
Goethe, privilegiado espíritu de poeta y de sabio, fue sano. Sano fue
*** Bismarck. Los fanáticos de la vida intensa, [los] mártires de la vida
intensa, 'eran} inteligencias que suelen disiparse en el café, frente a la
La opinión católica de la época sostenía que una moral laica solo copa de ajenjo, en las mesas de redacción [...len el lupanar P..] rutinarios
.
conduciría al fomento sin cortapisas del placer, pues. ¿qué frenos entusiastas de París [y] fanáticos de todo lo artificioso". En verdad
podrían establecerse que no fueran los derivados del preferir a Dios y concluyó: "La enfermedad no perdona a los que viven intensamente" 389 .

no a sf mismo? - La "moral fisiológica" prometía vivir largamente, y ello solo se lograba ;


• La relación de la "moral fisiológica" con el placer es la piedra de regulando el deseo en pro de la pasión serena. Los "excesos", he ahí el
toque de su originalidad y a la vez de su tradicionalismo. mal en estado de pureza patólógica.
El entronizamiento de la salud . podía conducir a la afirmación El placer personal también debía subordinarse a la perpetuación
ilimitada de los derechos del cuefpci, a la identificación de las sen- de la "raza" humana. En 1919 el solidatismo bátiksta de Santin Carlos
saciones de placer y satisfacción con la salud física y mental. Rossi lo expresó en términos que quiso científicos: "La Biología
Pero el saber médico, un saber disciplinante, luchó por convertir el humana dice al hombre: si tú quieres vivir verdaderamente, vivir según la
gozoso hartazgo post-coito de origen popular, en la tristeza post-coito ley natural y científica de tu especie, si quieres que la sociedad viva y
de los filósofos, y lo logró. La salud demostró ser, en efecto, un Dios prospere, tú debes [...] olvidar h4. interés inmediato y tu placer personal
tan exigente de sacrificios del deseo como el Dios cristiano. para no ver más que el interés y el porvenir de la humanidact frente a la
La salud implicaba la subordinación del placer personal inmediato, cual tú tienes deberes estrictos".
primero, a la vida larga, y isegundo, a los intereses de la sociedad que Pero Santín Carlos Rossi era un reformador social y también sos-
eran, en realidad, los de la "raza" humana. Asf se reconstruyó la noción tuvo que si el hombre moderno prefería su placer a cumplir su deber
de deber. social era porque la sociedad "estaba mal organizada": luchando por
La afirmación del ideal ético de la vida larga fue realizada mediante su reorganización, el hombre encontraría para su placer un lugar
la condena sin atenuantes de la vida intensa. Era mentira, afirmaba preciso en el todo social y contribuiría así a fortalecer la especie.
Mateo Legnani en 1915, que la genialidad fuera el fruto de la enfer- Debían reformarse las formas vigentes del amor —el noviazgo y el
medad, existía a pesar de la enfermedad: "Los achaques de Voltaire no matrimonio burgués— y de este modo liberar con prudencia el deseo,
demasiado encorsetado por la moral tradicional. Los "instintos"
debían doblegarse desde la razón, desde el interés de la especie, y no
' (*) El postulado de una moral basada en la higiene tenía, según Mateo Legnani,
desde los mandatos autoritarios y a menudo vacíos de contenido
antecedentes ilustres. Tolstoi, «en ks escudas de Jasnaia; había sido biológico del Dios católico 39°.
i'un apóstol de la
higiene' y la literaturg novela y drama, que reconoce porjefe a Emilio Zola'' visluntrabi
esa solución "como único desenlace liberador': ***
bajo la cual se colocó la '<moral ftsiológice Una cita de Ibsen completó la trinidad
predicada por este ml.ffico uluguayo.
tres personaje literarios gozaban .de inmenso prestigio en la intelectualidad liberal
yaun socialista, signada toda ella por el anticlericalismo que caracteriza este planteo 388.
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- 183
En 1917 y 1918, Mateo Legnani se convirtió en un exponente y la búsqueda desesperada de dinero, "un verdadero espoleo de las
extremo de la "moral fisiológica" al identificar enfermedad con mal y facultades incitándolas a seguir extraviados anduniales". ¿Acaso enfer-
salud con bien. En el cuerpo sano solo cabía la bondad; en el enfermo, medad y miseria coaligados no eran caldo de cultivo del delito? .
la maldad o la predisposición a ella:- "no [habíaifaltas y pecados debidos Los ejemplos de Mateo Legnani probablemente fuesen ingenuos
a la salud del cuerpo; no [había] dolencias debidas a Pa] bondad del también a los ojos de sus contemporáneos, pero denotan su firme
alma". creencia en la enfermedad como nuevo diablo y la salud como nuevo
Las virtudes derivaban del "organismo sano". El "coraje", por Dios, aquello mismo que Florencio Sánchez tradujo a su manera en la
ejemplo, nacía "de la vitalida4 'de la tonicidad de un espfritu corres - obra teatral de 1907 titulada: "Los derechos de la salud".
~diente a un organismo sano"; "la generosidad la cordura, la pruden- Léanse estos dos breves relatos de Legnani: "He visto un hombre
cia, ¡a energía de carácter, la nobleza y la dignidad", representaban la de campo, que era activo, valiente, experto en su trabajo. Después de un
exteriorización espiritual "de un equilibrado y vigoroso organismo". grave ataque de apendicitis, seguido de intervención quirúrgica, cambió
Los vicios, en cambio, provenían del cuerpo enfermo. "El antiguo de manera de ser; se hizo pusilánime, holgazán, chambón". El otro caso
aforismo, temed a los enfennos, encierra la mayor realidad práctica; la revela mayor Ogica y, sobre todo, una lógica muy uruguaya: "En una
enfermedad es el factor oculto a menudo, pero frecuentemente com- reunión de individuos entre quienes conversaba, una vez giró la charla
probado si se investiga, de los actos punibles". Es que "el ensimis- sobre las enfermedades y resultó que cuatro de ellos habían sufrido
mamiento, la imprevisiÓn, - volubilida4 impulsividacl y abulia [caracte- intervenciones quirúrgicas graves. Los cuatro eran empleados públicos,
rizaban] a los débiles, la perversidad [a] los leprosos, la hipocresía [a]los en mérito de la actuación política de cada uno, y habían caído en la
castrados y eunucos". política electoral desde que su estado de convalecen . cia ad vitam los habla
A partir de sus observaciones clínicas, Mateo Legnani elaboró una
inutilizado para el trabajo pico".
lista de las enfermedades y los respectivos vicios que había encontrado Resumió de este modo su tesis: el moralista debía tener en cuenta
en sus pacientes: que para salvar a un individuo de la "crápula", de su condición de
proxeneta, más valía curarlo "de su prostatitis crónica, que lo mantiene
"Usurero, orgulloso, inaccesible a I a piedad: herniado, litiásic4 dispéptico. en permanente estado de excitabilidad sexual", que predicarle el Evan-
Cobarde en su infancia y aun hoy, chismoso, avaro, hipócrita, calumniada; gelio 391.

privado de lodo sentido moral: neurópata e hijo de alcohólico. Si el planteo de Mateo Legnani de que la enfermedad conducía al
Muy mal pagadon avaro: tuberculoso, otitis media doble. mal puede parecernos una deducción excesiva de la "moral fisiológica",
Inepto, perezoso, tímido con exceso: tuberculoso incipiente. la viceversa, que también es una consecuencia de esa moral, es proba-
Inepto, perezoso, afeminado: sifilítico, hijo de sifilítico. ble que nos parezca más sensata, porque es la creencia de muchos de
Calwnniador; avaro: hepático y hemorroidario". nosotros en la actualidad: el mal es susceptible de ser encarado como
enfermedad.
Esto no significaba, añadía Legnani, una relación de causa y efecto El siglo XVIII incorporó al terreno de las enfermedades, la locura,
"entre lo de calumniador y lo de hepático, entre lo de avaro y herno-
la sífilis y la masturbación, anteriormente juzgadas como posesiones
7roidario", pero sí la afirmación de que la enfermedad en sentido
diabólicas, crímenes, condignos castigos físicos del 'ido, o simples
genérico podía por sí misma generar "envidia [y] actos malvados" y, males morales. Adolfo Brunei en el Montevideo de 1862 ya advertía la
además.. ser "causa secundaria o concausa" del abandono del trabajo novedad que había introducido su compatriota Pinel al liberar a los
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locos de sus cepos en 1793: "El demente ya no es considerado como un transformación de la maldad en patología, pues la moral tradicional la
malhechor que sea necesario cargar de cadenas y arrojar en un calabozo juzga, probablemente de manera equivocada, una disculpa que puede
Confundiéndolo con los criminales: es un enfermo" 392. En 1923, el dr:Incluir en la disminución del castigo a los delincuentes. Es que al
médico lléctor del Campo recordó a los espíritus religiosos que con- Novecientos le cuesta aún creer que la maldad pueda explicarse de otra
sideraban la enfermedad venérea como un castigo al pecado cometido, manera que no sea la del ejercicio de la voluntad criminal, por lo menos
"que era. más bien una desgracia que una falta" 393.
en alguna medida (*).
. La psiquiatría positivista del italiano asare Lombroso (1836-
La transformación del criminal en enfermo, auspiciada por Césare
1909) sobre todo, intentó transformar al criminal en un enfermo. El Lombroso, no extinguió la culpa, la transformó. Para Lombroso, la cau-
Novecientos uruguayo, como ya hemos comprobado, hizo suyo este sa de la criminalidad residía en los "vicios" populares por excelencia,
punto de vista. Mateo Legnani fue terminante: "La mayoría de los
el alcoholismo y el libertinaje sexual, responsables de las taras que se
delincuentes que escarnecen la ley, son enfermos" 394 . El psiquiatra
poseían y se trasmitían a los hijos, taras que estaban siempre detrás de
Bernardo Etchepare halló en 1912 que la mayoría de los criminales la locura delictiva, de aquella "epilepsia psíquica" que fue su creación.
eran "imbéciles de nacimiento" o "locos" 395 .
La transformación de toda maldad en enfermedad es un aserto que
inicia en el Novecientos su brillante carrera, esa que, talvez, recién hoy (*) Pero la tendencia a la psiquiatrización del mal era muy fuerte, pues concordaba
en dfa esté llegando a su clímax. con la creciente medicalización de la sociedad y la ética, y por ello se impuso en el saber
médico.
En 1918, Mateo Legnani relató una historia en que la maldad está
Observemos la evolución, ejemplar a este respecto, del juicio social y médico sobre
explicada por la enfermedad: "Es un muchacho de aspecto casi repul- el castigo de los niños. En 1916, la Revista 'Cátedra Escolar" todavía consideraba el
sivo 1...i. Carece de talento. lEs feo] y el amor parece que le estuviera castigo físico alas niños "en la cabeza tunal prácdca viciosa [que los] embrutece y atonta"
v,edado. Hasta en e I prostíbulo mal se disimula la antipatta que provoca. y que padres y maestros debían abandonar 398. Casi 80 años después, en 1993, «el
maltrato" a los niños se ha convertido en una figura psicológica, que debe ubicarse dentro
Cae en el alcoholismo [-J. Sus manos ya tiemblan. Se hace periodista de esa «deprivación desde el punto de vista afectivo" a que someten a sus hijos deter-
de los de campañas terribles, calumnia [..]persigue descarga su revólver minados padres. Estos, a su vez, actúan malvadamente porque son enfermos. La maldad
reaccionando excesivamente contra ofensas que ha adivinado, porque en tal vez exista todavía, pero al haberse explicado científicamente se la comprende y deja
de poseer la condición diabólica de la antigua malignidad. La voluntad del sujeto actúa
el fondo es verdad que todos desean verle hundido. El médico lo exa- dentro de un contexto patológico, no es enteramente libre. Pero la sociedad no postula
rina: encuentra que la causa primera residta en el espermatozoide, en el la inacción frente a estos seres malos y enfermos: al viejo castigo carcelario se le debe
óvulo, en el útero, quizás en las circunstancias que rodearon la gestación agregar el tratamiento psiquiátrico o psicoanalítico.
La médica Beatriz Estable explica ad /a conducta de los padres castigadores:
de aquel pobre hombre deforme" 396. 'crecieron con fallazinuy precoces, soledady abandono, con falta de protección, estuvieron
Los anarquistas creyeron también en esta medicalización de la sujetos a múltiples cambio y fueron criados la mayoría de las veces por dtfetentes firas
sustitutas, deprivados de un tnatemaje básico" 399.
maldad y el crimen. En 1937, su periódico "Resurgimiento" sostuvo Lo que antes era maldad y pecado es ahora eso y, para el saber médico, es sobre
que esa posición era progresista, científica y libertaria, todo a la vez: todo conducta anormal. Y si nos parecía ingenua la poskión de Legnani cuando atribuía
"Los anarquistas que ven en la cárcel la fábrica de criminales más la maldad del joven feo y calumniador a los defectos del espermatozoide (en realidad,
estaba pensando en una tara alcohólica), ya no nos parece tan ingenua la posición de la
completa, que creen que al delincuente no se le regenerc en esos antros psicología actual cuando responsabiliza del mal a las infancias perversas o los incons-
dé tortura [...] sino que se les debe curar; pues enfermos son, bajo la cientes malditos. La evolución se ha cumplido y ha culminado: el mal se ha explicado y
rnirada y la atención de médicos psiquiatras, en hospitales" 397. • tornado enfetmedad. La «Moral fisiológica" ha triunfado. Por eso ciertos psicoanalistas
de origen judío sienten cierto malestar cuando leen explicaciones psicoanalíticas de los
Pero en el Novecientos todavía se advierten resistencias a esta furores del Führer...
186

Así se produjo el inesperado resultado de que, otra vez, el Manicomio


albergase "ainzinales", 187
pero esta vez llegasen por indicación médica. al hombre, tal vez porque se la usaba en pro del disciplinamiento de
Si la maldad y el delito derivaban de la enfermedad, combatirlos no las conductas, a menudo renacía.
consistía solo en penar y encarcelar, sino también en tratar En relación a
clínicamente y hospitalizar. En el Novecientos incluso algunos la causalidad de la enfermedad, en la segunda mitad
creyeron que no del siglo XIX se enfrentaron la escuela del contagio con Pasteur y Koch-
había tanta distancia entre el universo con- a la cabeza, y la escuela de la liereditariedad del mal; pero ambas
centracionario edificado por la vieja mora] para castigo de tos mal- concluyeron por admitir que el "terreno",
. hechores ruidosos y antisociales --la cárcel—, y el nuevo Universo la predisposición a la enfer-
medad, era fruto o de las condiciones sociales, o de los
concentracionario edificado por la medicina para curar las enfer- llamados más tarde por la "vicios",
medades graves, formado por el Manicomio y el Hospital. medicina "conductas personales".
'En - Pero fuesen la miseria y el hambre, o el alcohol y la trasnochada
1917,.Mateo Legnani percibió un nexo entre todas esas institu-
ciones al sostener que si los enfermos no estuvieran hospitalizados se las causas de la tuberculosis, para poner un ejemplo, la culpa per-
lanzarían al crimen y el sonal siempre concluía rondando. Sin embargo,
vicio. Radical cotno siempre, afirmó: "Fácil es apostó como causa la "rnoral fisiológica"
imaginar todo el mal que producirían los enfermos que hoy ocupan los a la culpa personal. de la enfermedad_•.
a la responsabilidad social y no
hospitales y asilos, si estuvieran desamparados. No me limito a recordar
los de los nzanicorizios. Me refiero a los de todas las clínicas. Los que no conLa concepción de la enfermedad como producto social se impuso
murieran enseguida, cerradas ante dios todas las vías de existencia facilidad en el Uruguay batilista del Novecientos. La sensibilidad
izoizradas por carecer de condiciones, se lanzarían al vicio, a la vagancia de aquel movimiento político para con la miseria obrera, y la per-
[...1 meabilidad de la sociedad uruguaya toda a este tipo de
al crimen. Con esta consideraciári basta pensar que los hospitales y científica, denotan una de explicad
asilos realizan por lo menos tanto bien como el de las cárceles" esas características del Uruguay que
En ". seguran2ente se refieren a rasgos de su historia en.
la larga duración 4°2 .
1911, Bernardo Etchepare, de pensamiento menos bizarro,
Pero también influyó el hecho de que el Novecientos asistió .
estuvo sin embargo de acuerdo en que las cárceles debían ser lugares al relativa-
medicalizados, "sitios de enmienda y de reforma de la person mente' fácil vencimiento de ciertas enfermedades infecciosas, en
- alidad" ticular la difteria y la viruela, y no pudo combatir con el mis par-
tanto como de ' mo éxito la
terapéutica" 401. "sanción, [la] que después de todo, es también una tuberculosis, una dolencia más obviamente vinculada a la condición
El hospital-cárcel de Legnani podía perfectamente social de los que la padecían. Al reinado de la tuberculosis -corres-
darse la mano con la cárcel-hospital de Etchepare. Esas instituciones
pondió, en realidad, el reinado de la concepción social de la enfer-
eran intercambiables porque la enfermedad se había convertido en la medad.
cuna de la maldad y ésta en enfermedad.
Antes del Novecientos, el saber médico uruguayo había negado comí
frecuencia el vínculo miseria-enfermedad, aun cuando advirtiese que
3. los que más se enfermaban eran los miserables, pero ellos también, se
Los orígenes de la enfermedad: ¿culpa o responsabilidad social? pensaba, eran los más "viciosos" e Ignorantes".
Francisco Soca señaló en la Cámara de Diputados:En 1892, por ejemplo,
La cultura cientificista condenaba racionalmente las densas "Causa yconsecuen-
cia de la viruela bien poco tienen que ver con condiciones sociales
atmósferas de culpabilidad que fomentaban las religiones cristianas, ambientales 1.4
La viruela no ellje a sus víctimas entre los clesheredados
pero la culpa, esa noche dentro de sí mismo, tal vez por consustancial de la fortuiza y de la higien4 y lo mismo reina en los palacios que en las
bohardillas".Y é "los ricos de m'estros diasf eran
con menor frecuencia
188
sus víctimas, ello solo se debía a que, "más ilustrados, se vacunan más .• 189
a menudo" 403. los niños en las escuelas, de chuparse los dedos. La educación de las
Hasta 1925, el Consejo Nacional de Higiene apostó sobre todo a la masas es un problema que nos incumbe, pero hay que darse cuenta de lo
vacunación y la desinfección como armas claves para combatir las que se entiende por educación. Educar hombres que están condenados
enfermedades infecto-contagiosas, pues subyacía la opinión de que a la miseria [...] puede ser tiempo perdido". El llamado a la acción
ellas eran el fruto de agentes patógenos que atacaban al cuerpo desde política era obvio. Tal artículo apareció, curiosamente, en la «
Revista
afuera, y de la ausencia de educación higiénica de las clases populares. Médica del Uruguay", publicación que solo incluía memorias
Pero en 1926, la orientación del Consejo varió al ascender ala presiden- científicas y estudios de casos clínicos 4°6 (1.
. da el badlista José Scoseria; entonces la concepción social de la En 1916, el psiquiatra Santin Carlos Rossi extendió el criterio de la
enfermedad se hizo dominante en. el organismo que compartía con la enfermedad como producto social a todas las dolencias y por ello
Asistencia Pública el manejo de la salud colectiva en el Uruguay. cuestionó desde el «privilegio económico" al «
prejuicio social": «El
La concepción social de la enfermedad había penetrado en «la clase clínico para ser eficaz [debe] trabajar en la antecámara de la clínica, que
médica" de manos sobre todo de una dolencia, la tuberculosis. En 1905, es la sociedad [-J. En un cuadro de la edad adulta ve una mala infancia,
el Primer Congreso Internacional sobre esa enfermedad ya había en la mala infancia, un mal matrimonio, en el mal matrimonio, los
señalado a las causas sociales como determinantes 4°4 . Dentro del defectos de la organización social. El combatiente . que hay en el médico
cuerpo médico uruguayo fue probablemente Félix Vitale quien en 1908 no sabe rendirse nunca: retirado el terapeuta aparece el sóciólogo. Y por
promovió primero esta opinión. Este facultativo, uno de los introduc- encadenamientos claros, lógicos, implacables, se ve conducido a incluir
tores de la ideología geórgista en el Uruguay de 1905 405 , tenía una en la etiología de muchas enfermedades a ¿a ignorancia, el privilegio
sensibilidad muy alerta ante lo social y un singular espíritu combativo, económico y el prejuicio social". Y como la clínica no
secta", sus respuestas eran tenía "casta ni
por lo que su tesis fue presentada con agresividad: "Desinfectemos, "magníficas de indiferencia o de brutalidad"
inspeccionemos la leche y la carne [..] destaiyamos los esputos, Y enseñaban que el medico "al lado del microscopio [tenia] lugar noble
prohibamos la expectoración en público [...J pero ese criterio es insufi- para una podadora" es decir, para la reforma social radical
ciente". Y ni siquiera bastaba decii, con Robert Koch, que la verdadera 4°9.
En 1915, Rossi había ya puesto ejemplos concretos de su visión del
causa de la tuberculosis era la miseria: "el ilustre bacteriólogo alemán cambio económico: "La higiene de la tuberculosis no se hace salivando
[-•1y todos atribuyen la tuberculosis a la miseria y sin embargo la olvidan
inmediatamente para no mirar más que en el microscopio, distrayendo
(*) El ejercido de la obstetricia en los hospitales también despertó la sentibilidad
completamente su atención del ambiente que les rodea. [Loslhigienistas social de los médicos uruguayos. En 1909, Augusto Turenne sostuvo que "el trabajo sobre
regeneradores" tenían tendencia a predicar que se debía vivir "en casas todo de fábricas" de las mujeres, interrumpía los embarazos o los acortaba y que
las 15
salubres, de confort adecuado", culpabilizando a "los miserables por no o 20 días de vida intrauterhza que losniños ricos llevan de ventaja a los pobre.5 son la mayor
garantía de una larga vide. Creyó que "estos desastres"
hacerlo", como si eso se debiera a la voluntad de los pobres. solo se evitarían con «el reposo
obligatorio de la obrera, ya sancionado por las legislaciones ertranjeras y que esperamos
El mensaje era radical, el verdadero médico debía combatir la ver en breve incorporado a la legislaciónnacional" 4°7.
de Al año siguiente, en 1910, el médico
miseria y bregarpor el cambio social si quería concluir con la tuber- la Liga Uruguaya contra la Tuberculosis, Sebastián B. Rodríguez, expuso el problema
culosis: «El problema de la tuberculosis es . un problema económico, a con criterio patriarcal y conservador: el físico de la mujer no estaba preparado 'Para
resisitir la doble tarea de atender al taller y atender al hogar", por lo cual debía
criterio de desviara la mujer de los talleres y fábricas [para así' "imperare!
cuya solución todos deben contribuir: /Vuestra patOlogia social merece un asegurarle un desarrollo
estudio más profundo que el estudio de los besos y del vicio que tienen filico más en armonía con las funciones que tiene que desempenar en su vida y una unión
y moralidadmayor en e I hogary en la familia".
«progreskta " y el socialismo; la de Rodríguez, la opinidn de Turenne era la del batllisrno
similar a 14 de la derecha católica «6.
1.90

sobre bicloritro, pasando paños húmedos al piso, aislando los menesteres 191
del enfermo: se cumple dando a los organismos amenazados por el la institución en su lucha contra las enfermedades infectó
entre las que incluyó, en primer plano, a la tuberculosis: , contagiosas,
-

hambre y el «surmenage» un sueldo alto y un horario corto, edificando "El hogar


casas al sol y el aire de las afueras de una ciuda4 haciendo jardineesry infectado, la habitación insalubre, la alimentación insuficiente, e I exceso
plazas en cada barrio central" 41°. de trabajo y el alcoholismo, como causas higiénicas, y como causas
La idea de la enfermedad comoproducto social se extendió en «la sociales las que conducen al proletariado a la indigencia y, corno síntesis
clase médica" y tal vez informó a su mayoría; al menos los testimonios de todas ellas, la miseria, son las que debilitan los medios ide defensa del
• que la sostienen son más abundantes que los que, tímidamente además, organismo y hacen fácil y segura la Infección y el contagi9. La guerra al
señalan disenso& La realidad hospitalaria, el tratamiento de los enfer microbio y la guerra al esputo no bastan [...] como fórrnulage lucha. Hay
mos en el interior del país, el ejercicio de ciertas especialidades -
que hacer obra de prevención, [proteger] a la madre duranie el embarazo
la fisiología y la obstetricia, alentaron la difusión . COlit0 1 .y en el parto para que no dé a luz niños débiles [...1 y vigilar vivienda,
Orilla y de la tesis. Juan
Mateo Legna_ni en 1915 y Alberto Brignole en 1916, se afiliaron
Pou 1 alimentación, trabajo y taller 'del obrerol" 414 (*). ,
claramente a esta posición. Legnaxii llegó a llamar a la tuberculosis .
la sífilis, «modos de venganza de las clases sociales desposeídas" y *** ,,
411• .
En 1919, el programa de «Higiene"
del profesor agregado Enrique
M. Claveaux, en la Facultad de Medicina, un pionero de la medicina Pero la noción de culpa no desapareció; algunos médicos conser-
preventiva, ya incluía entre sus puntos, al lado del estudio del vadores en lo social y lo político, y los sifilógrafos, jamá¿ la olvidaron.
agua, aire y climatologíti", el de la «suelo, A su vez, la mayoría de "la clase" transformó la culpai en respon -
nabitación salubre, la higiene indivi
dual, escolar; industrial y profesional" y la llamada « -
labilidad personal por comportamientos insanos a los que ya no
higiene social" 412 ; denominó «vicios", pero que, en los hechos, a menudo s¿ les parecían.
y cada vez más memorias científicas y presentacione,s académicas de . ,/
casos clínicos aludían a "la miseria crónica" en Los médicos Joaquín de Salterain en 1903, Sebastián É. Rodríguez
la etiología de enfer- en 1910, y M. Armand Ligón en 1914, señalaron que la tuberculosis y
medades tan diversas como la gripe o la "trombollebitispuerperal",
esta el alcoholismo no solo se combatían remediando «la escasez de alimen-
última, "consecuencia de una vida ruda y escasa de recursos", de un tos", sino también terminando con
«régimen social injusto", al decir en 1919 de los médicos internos en 'todos los excesos y vicios que
el debilitan el organismo", con "íos placeres [que] gastaban [y] las orgías y
servicio del profesor ibrenne, José Ma. Estapé y Juan A. Collazo 4 -
". el juego" que incluso a menudo determinaban la "vida de privaciones",
La concepción social de la enfermedad llegó a las instituciones ,v
oficiales en el Novecientos de la mano del médico batilista José según apuntó, ya en plena furia moralizante, el último de los
nombrados " 6.
Scoseria. Su vinculación, primero a la Comisión de Caridad y
;Beneficencia _Pública en 1905, a la Asistencia Pública en 1910, al Pero fue la esfera de la sexualidad aquella en que el saber médico
Consejo Nacional de Higiene en 1926 y su paso por la Liga Uruguaya restauré con fuerza la noción de culpa. Los médicos de la piel y
contra la ibberculosis, cambió el sentido exclusivamente enfermedades venéreas a veces la fomentaron con espectacularidad.
nigienista"
de la orientación allí vigente, sustituyéndolo por un enfoque social de
la enfermedad. A los pocos días de asumir *como Presidente del Consejo P.i. (*) I..a fundación de la "Sociedad de Higiene y Medicina Social" probablemente
Nacional de Higiene, pronunció el 4 de febrero de 1926 un discurso en congregS a ,los médicos más identificados con la etiología social de la enfermedad. .
el seno del Consejo proclamando las nuevas nQas • -. Tenemos noticia de ella a raíz del Congreso Médico del Centenario, celebrado en
a que debía ceñirse Montevideo entre el 5 y el 12 de octubre de 1930 415.
. l .
i1,t.

- 1!
11
192
193
En 1922, el folleto del Instituto Profiláctico de la Sífilis, titulado La novedad ética consistió, entonces, en pasar gradualmente de
"Para nuestros jóvenes", alertaba sobre los "males contra la familia"
que traía aparejada "la culpa del marido", es decir, su contagio: indicar como causa de la enfermedad a los antiguos "vicios", a señalar
como causa clave el acompo. rtamient o personal". Siempre el sujeto era
"Contaminación de la mujer en el hogar"; "ruina material de la familia culpabilizado por no responder a las exigencias de ja moral, pero 4sta
por la enfermedact la incapacidad o la muerte del marido", y, lo peor, había variado sus contenidos: el Novecientos agregó alas tradicionales
"las consecuencias hereditarias, [las] hecatombes de niños muertos"
o irregularidades de las cuales el sujeto debía acusarse el peligroso
ciielmente enfermos, productos de la sífilis y la gonorrea. • coito fuera del matrimonio y la masturbación, por ejemplo , otras
El ejemplo no fallaba en su objetivo, provocar miedo y culpa: "El nuevas, las que precisamente indicaba la ciencia como pecados contra
niño que acaba de dar a luz ha sido atacado desde su nacimiento por el cuerpo y la vida larga, fallas de la inhibición ante la inmediatez del
una espantosa oftalmía, de la que, según se dice, quedará ciego [...]. ¿Qué placer: la sedentariedad excesiva y la alimentación inadecuada, por
es esto? Una fechoría de la blenorragia producida por la madre y que, en
último término, proviene de la blenorragia del padre" 417• ejemplo.
La noción de "cornportamientoper.sonal" inapropiado para el man- El lazo de la sedentariedad excesiva con la vieja haraganería y de
la alimentación inadecuada con la gula, revela nexos inesperados entre
tenimiento de la salud es, en realidad, la culpa moderna, y por ello su los saberes religioso y científico. Acciones como beber alcohol, par-
señalamiento es históricamente clave. Los médicos comenzaron a ticipaban de la condena de ambos saberes y cuesta, en realidad,
utilizarla cuando su discurso dejó de estar completamente infiltrado distinguir cuál de ellos los estigmatizó más. No fumar, en cambio,
por la moral tradicional —la que, a su manera, también procuraba parece un consejo higiénico en estado de pureza, pero la culpa por
mántener la salud— , y pasé a querer fundarse solo en la ciencia y el desconocerlo recuerda las viejas sanciones.
culto a la salud. La "moral ftsiológicá" apostó a esta novedad y
. Debemos advertir que la evolución tendía a reducir y no a in-
pretendió así secularizar la noción de culpa que creyó solo religiosa. crementar la lista de los pecados. En los hechos, la moral derivada del
Lo cierto, empero, es que el paciente comenzó a vivir culposamente su cuidado obsesivo de la salud condujo a un acotamiento del mal al
estilo de vida ante" los reproches del saber medico.
1 terreno casi exclusivo de lo que perjudicaba la vida larga. Pero en el
En las tres primeras décadas del Novecientos, los médicos todavía
Novecientos esto no se percibe aún con nitidez.
confundían y entremezclaban la conducta impropia para la salud con
el antiguo "vicio" moral. Así, en 1908, Juan Servetti Larraya, al señalar Señalemos, por último, que la insistencia del saber medico en la
las "causas del artritismo y medios de corregirlo", responsabilidad personal del enfermo en la etiología de su dolencia,
al lado de "la seden- tuvo dos efectos: en primer lugar, hizo que el sujeto retomase el control
tariedad ftsicay la supraalimentación [collalimentos demasiado fitertes
de su salud, hecho que la medicina social en parte impedía al insiátir
[como] las carnes rojas, de caza, grandes pescados, conservas en
general", coiocó los excesos "de la pasión o la inteligencia" en la etiología colectiva de la enfermedad; en segundo lugar, contri-
418• En 1930, buyó a disculpar a la sociedad de su responsabilidad en la producción
, el cancerólogo Carlos Butler, en conferencia radial sobre la profilaxis
del cáncer, alertó a los oyentes contra el consumo de "verduras crudas t de la enfermedad. Desde este ángulo puede ser considerada esa insis-
por la posibilidad de que éstas contengan parásitos capaces de irritar el
tencia en la conducta personal como un retorno político a un saber más
tubo digeislivo",ies recomendó "abstenerse del akohol defumarychicar conservador del orden social.
tabaco", y también "evitar el decaimiento de la resistencia vital por el
abuso de las fuerzas fikicas[...] o por los vicios" 419.
194
195
4. "El hombre fisiológico»
"arterioesclerótico" había que: "a) abstención de alc9hol [...]; b)
Santín Carlos Rossi en su libro ya citado, "El Criterio Fisiológico", alimentación correcta, a base de verduras y frutas, simple, con tran-
dio cuenta acabada de la utopía moral de "la clase médica" y del nuevo quilidad espiritual; c) enfoque de la vida por su lado sonriente; luchar si
culto a la salud del cual derivarían y al cual se referirían los nuevos pero sin caer en abusos; educar la voluntad para hacer imposible el
valores. pesimismo y el esplín" 421
Esa ética, sobre la que volveremos, implicaba severos deberes con La sociedad ya no le pedía otra cosa ala medicina <II e r la vida larga,
uno mismo y los demás en pro de la preservación de la salud personal y la medicii* ia la prometía de seguirse ciertas conductas: la moralizació.u.
y la social que estaban rigurosamente entrelazadas; y permitía solo el de la medicina había culminado en la medicalizaciÓn de la moral. •
placer legitimado por "el Amor y la . madurez emocional",
dos re-
querimientos que en realidad lo controlaban dejaban fuera del
ejercicio del placer al adolescente, poi- ejemplo — , casi tan rigurosa-
mente como la vieja moral cristiana.
• .El hombre ideal no era el . superhombré nietzscheano, rechazado
por "cruel y amoral", ni el estoico que "sufría resignadamente";
modelos eran "incompletos" desde el punto de vista 'fisiológico" ambos
El
nuevo hombre, que estaba ya en germen en el común, desterraría el
dolor y ejercería todas sis funciones vitales, viviría "la castidad sin
nostalgia', el sensualismo sin vicio y el amor ingenuo duicernente pertur-
bador". Todas "las fuerzas ciegas de la Naturaleza [serian
así] inte-
rrogadas por la Inteligencia, conquistadas por la Fuerza y comentadas
por el Sentimiento del Hombre" 42°.
Este superhombre batilista —Santln Carlos Rossi lo era y en el
batllismo se hallan elementos de esta utopía— encarnaría todas las
virtudes del culto a la salud y recuperaría el orden. y la armonía en base
al respeto del placer, limitadó por el respeto del propio cuerpo y de la
"raza". El %mor", liberado de las convenciones burguesas noviazgo
eterno y matrimonio indisoluble sería el único factor legitimador de
la cópula.
Pero en la erradicación absoluta del dolor y en ese placer medido,
ya estaba implícito el espíritu discreto y condenador de todos los
excesos, típico de una sociedad de clases medias.
Por eso en 1938, casi veinte años después de haber aparecido el
libro de Santín Carlos Rossi, la revista "Vivir" acotó y empequeñeció
el mensaje al hedonista: %Sufrir poco! ¡Vivir mucho!".
Para no volverse
CAPITULO II: 197
LA SOCIEDAD BIOLOGICA: UTOPIAS: SOLIDARISMO más de una vez citado fue el "grupo de casas en el Reducto - (Mon-
EUGENESIA tevideo)" que había edificado el 'filántropo" católico Alejo Rossell y
Rius. Erasmo Arrarte, Alberto Brignole y Francisco Soca, llegaron a
sostener que el rancho y el conventillo debían ser "destruidos" aun a
costa de la "expropiación [de] los propietarios fastuosos" sobre cuyas
tierras estaban; claro que "esas leyes no vendrán, no pueden venir; sinc
después de estudios graves". La opinión médica fue tan unánime eri
relación a esta necesidad de modificar la vivienda popular que el
1. El saber médico propone la reforma social Primer Congreso Médico Nacional de 1916 votó esa conclusión, al
menos en el caso de los "obreros" 424.

La moral y la concepción de la enfermedad como producto social La mayoría también bregó por cambios que alteraban un tanto tnál
anteriormente expuestas, condujeron a que la mayoría de los médicos profundamente el orden social y económico vigente: "la reglamentación
que hán dejado testimonios escritos, bregase por una sociedad ideal del trabajo e higienización de los locales en que se efectúa", el fomenic
que expulsaría la enfermedad, entronizaría la salud — que era la "del cooperativismo y los medios de abaratar las subsistencias'; "es
felicidad— y fundaría un nuevo orden social shbre bases estrictamente mejoramiento de los salarios", "los seguros contra la desocupación, la
"biológicas". enfermedad y la invalidez" y "la fundación de colonias agrícolas in-
Esa mayoría bregó por la reforma social. En 1915, Santín C. Rossi dustriales", fueron, por ejemplo, reformas indicadas por el Consejc
fue terminante.: las "conclusiones de la Higiene son desfavorables a la Nacional de Higiene en setiembre de 1925 al Consejo Nacional de
actual organización social" 422 Ese año también, Mateo Legnani
. Administración 425 .

ironizó sobre las colectas del "día de los tuberculosos" organizadas por La protección a la mujer trabajadora fuera de su hogar, concilió las
la Ligá Uruguaya contra la Thberculosis, a cargo de "aristocráticas y tendencias patriarcalistas de aquella "clase médica" con su afán refor-
delgadas niñas"; era "preciso "que no fuesen delgadas y aristocráticas, mista. El obstetra .Augusto 'Duerme apoyó desde %principios del
que el dinero deje de ser rey [ I y la Razón domine. Es menester que no

Novecientos, "la ¡imitación de las horas de trabajo, ¡a supresión del
haya injustamente pobres y ricos, que no se vean hambres y orgías [...] trabajo nocturno, el alejamiento de la mujer de ciertas industrias in-
que ¡a sociedad se arregle" 423
.
salubre-s, el reposo semanal", tanto en pro de la salud de la mujer como
El programa de cambios sociales era vasto y comenzaba con la del amamantamiento y la crianza de sus hijos. A estos efectos, "el
sustitución de la vivienda popular. De juzgar el volumen de lo escrito reposo obligatorio" antes y después del parto fue la idea más recibida;
y la jerarquía de las instituciones médicas implicadas en ese pronun- el Cuerpo Médico Escolar incluso obtuvo de la Dirección General de
ciamiento, la primera reforma debía consistir en sustituir los "tugurios" Instrucción Pública que las maestras embarazadas gozasen de "licencia
que habitaban los sectores populares rurales y urbanos, el rancho y el de un nzes antes del parto y un mes después de él", disposición ya vigente
conventillo, por "barrios jardines" o habitaciones higiénicas y no en 1910 426.

"sobrepobladas" a construirse por el Estadó o la Municipalidad, y en El combate a la prostitución también concité la búsqueda de cam-
las que se askrarían "alquileres baratos". "La casa independiente [para] bios y hábitos sociales. Miguel Becerro de Bengoa en 1919 y lléctor
cada familia" era el ideal dominante en ese plano; el modelo urbano del Campo en 1923, bregaron por el "aumento de los sueldos [y] la
fijación de/salario nzínimo"de las obreras, y "e/ aumento de los puestos"
198 199
sociales, por causas individuales, por causas de orden i social y por
para las mujeres en general, facilitándose, por ejemplo "su ingreso a las
muchas otras más" 431
carreras liberales". Sin embargo, Héctor del Campo estimó que la
miseria no era "la causa directa de la prostitución", sino la indirecta, Los cambios apoyados por la mayoría de la "clase médica", si bien.
primero, por obligar "a vivir a padres e hijos en una promiscuidad que afectaban los intereses del orden conservador vigente en ese Novecien-
hace imposible respetar todo sentimiento de pudor", y segundo, porque tos uruguayo, no alteraban su esencia; por ejemplo, esa mayoría nunca
"las tareas del obrero lo absorben por completo [y] descuida así la mencionó el término confiscación sino expropiación, propuso la
vigilancia de sus hijas". En su caso, se dieron la mano la reforma social elevación de los salarios pero no la supresión de la relación salarial, y
y el conservadorismo moral 427 (*). bregó por el fin de la prostitución pero no por la libertad sexual.
La reforma social preconizada por esta mayoría médica á veces Las críticas al orden establecido y los «excesos" de la burguesía, se
alcanzó tonos radicales. En 1915, Mateo Legaani observó que '?aran conciliarán con la justificación de algunos de sus rasgos claves; por
higiene" llevaba "a preconizar reformas [...1 tan profundas que asustan ejemplo, el mérito y el esfuerzo personales como causas de la desigual-
[...], con solo imaginadas se experimenta una inercia muy semejante ala . dad social legítima, principio que la mayoría de la "ame médica"
del pánico" 429 . Es que el año anterior, en 1914, su colega y corre- defendió más de una vez. Ciertas posturas parecían más radicales
ligionario político, el medico batilista José Scoseria, había llegado a todavía solo porque se contextuaa aban en el medio a menudo
sostener que, por ejemplo, "la lucha antituberculosa [...] es una lucha ultraconservador del patronato uruguayo. En realidad, esta mayoría
social [...], un conflicto entre el interés general e intereses particulares: es
de la "clase médica" era de urilarogresismo" obviamente afín al batilis-
la lucha de los obreros contra el patrón exigiendo menos horas de trabajo, ta por defender la acción interventora del Estado en pro de la salvación
más higiene en el taller y mejor salario [...] de wza parte de la nación mal iluminista de las masas y "culpabilizarlas" en alguna medida de los
nutrida, mal alojada, miserable, contra otra parte del país más feliz: la vicios alcoholismo y «haraganería" que las degeneraban.

lucha de los que nada tieneny nada pueden contra los que todo lo tienen ***
y todo lo pueden, la eterna rebelión de los esclavos contra los arnos" 43°.
Pero estos "radicalismos" no deben llevarnos a confusión. La
mayoría de la "clase médica", incluso estos dos exponentes extremos En efecto, la compulsa documental revela que la mayoría de los
que terminamos de citar, fue reformista y no revolucionaria. Ese mismo escritos de la "clase médica" uruguaya del Novecientos, tiene
año de 1914, José Scoseria llegó a conceder a un maestro conservador posiciones ideológicas y políticas afines con ell)rogresismo" social que
postulante de la "holgazanería" como causa fundamental de "la tuber- dominaba en el socialismo y el batilismo, y aun se insinuaba en las alas
adosis [y] la miseria" reinantes en el interior del país, que ese vicio radicales del Partido Nacional y la Unión Cívica.
moral ocasionaba, sin duda, "la miseria [s..] la mayor parte de las veces Los lazos con el batilismo son notorios en varios casos de los autores
[pero que] no se llega por eso solo, se llega por defectos de las condiciones médicos analizados.
No sabemos cuántos médicos eran batilistas, pero sí que lo fue, en
momentos claves de su vida pública, un importante porcentaje de los
(3) Por cierto que no toda la 'clase 7rzédica" tuvo esta visión social de las causas de
citados en este libro: Francisco Soca, Atilio Narancio, José Scoseria,
la prostitución. En 1914, el médico Pedro Sanguinet opinó que «las menores arrastradas • Augusto Ibrenne, Mateo Legnani, Santín Carlos Rossi, Félix Vitale y
al vicio" en el departamento de Soriano, donde residía, lo habían sido (1)or propia Américo Ricaldoni. Para ilustrar con un solo ejemplo, Roberto B.
inclinación" o 'por negligoncia de los padres evidenciada en la absoluta libertad que les
conceden, sustrayé.ndolas de la Escuda y dz ocupaciones honestas"
Giúdice, el médico director y redactor de la revista "Vivir" entre 1937
42s. •
200
y 1949, la primera que la "clase" publicó para divulgar sus nociones de 201
medicina preventiva, y que tantas veces hemos citado, además de avizoró la solución de la "conizinización filial"
para el problema del
periodista de "El Día", fue coautor del estudio hagiográfico más abandono y la mala educación de los niños por sus padres: "El limpia);
importante sobre el batIlismo que existió hasta no hace muchos años, cuya orientación hacia indefinidos progresos culturales y sociales k
titulado "Baile y. el batIlismo" 432• convierte, con alarma de muchos, en campo de experimentación
Sí conocemos el peso de la "clase médica" sociológica, para consuelo de los que profesamos ideas avanzadas
entre los dirigentes más
se ha preocupado de incorporara sus costzunbres y SU legislación precep-
1..4
conspicuos de ese movimiento político. De los 77 nombres que en otra
tos que están llamados a moderar 1...1 el abandono del niño. ¿Será la
obra estudiamos como integrantes de su dirigencia entre 1903 y 1933,
el 77% eran profesionales universitarios; de ellos, el 71% eran comunización de los hijos un remedio a ese abandono? Las audaces
abogados y les seguían, lo que sí era novedoso en un partido polí- realizaciones del lnaxinzalismo ruso obligan al sociólogo a detener sus
tico uruguayo del Nogirecientos, un 14% de médicos y un 10% de miradas sobre el sangriento alambique [...J en que pugna por elaborarse
ingenieros 433. una nueva forma social de la que ial vez sea el mayor enemigo la incultura
Es más, los escritos citados anteriormente de estos. médicos solo y la mentalidad primitiva de los elementos en quienes se ha ensayado".
adquiren todo su significado, bastante más rebelde y cuestionador de Pero en el Uruguay, donde los "elementos"
podía ensayarse "una clarividente protección" [de eran diferentes, tal vez
lo que indicaría un análisis meramente conceptual, dentro del contexto los niñosl que realizara
científicamente [su crianza]
político-social en que fueron dichos o publicados, en plena ofensiva del para sustituir la errónea fornzación física,
batIlismo por la imposición de sus postulados reformistas más resis- nzental y moral que fluye de una incompleta y descarrilada concepción
tidos por las "clases conservadoras". de los deberes patenzales". El Estado guiado por los científicos criaría
Alberto Brignole, el fisiólogo, y
Augusto Tbrenne, el obstetra, por ejemplo, apoyaron con calidez la y educaría a los niños y aceptaría, eso sí, "las inevitables pero no
limitación de la jornada de trabajo a 8 horas en 1916, año en que irritantes desigualdades que la capacidad física, la preparación mental y
la energía volaba [harían] renacer cuantas veces un ingenuo
• Precisamente la legislación la impuso —la ley del 17 de noviembre de
mol pretenda crear organizaciones estrictanzette igualitarias" Icomunis-
105 entró en vigencia el 17 de febrero de 1916— en medio de una 438 .

(Verte oposición patronal e importantes huelgas obreras 434 Este punto de vista de Tul.
.
' enne coincidía de manera rigurosa con
' Los elogios de Augusto Ibrenne en 1915 al. "socialismo de buena algunas de las utopías del batilismo radical y con su fe en la conducción
lej," y módelación de la sociedad por un Estado iluminado por la ciencia y
que se aprendía en los hospitales al contacto con la miseria 435 el
%Soya brestricto de Santín C. Rossi en 1914 ;

sus sabios. A la vez, ese cambio, radical sin dudas, debía garantizar la
socialismo de estado", a "las aspiraciones del
en cuyo cumplimiento creía poder encontrar las desigualdad y la libre competencia, motores de la sociedad burguesa,
condiciones sociales que garantizarían la salud rnenta1 436 Por cuanto la desigualdad era postulada como un elemento consus-
de Mateo Legnani en 1917 en ; la esperanza
"los ensueños o las ficciones de los tancial de la condición humana.
so'cialistas"para poner El apoyo de buena parte de esta "clase médica"
-
freno a las enfermedades, esperanzas que creía a proyectos econó-
se' podían concretar de manera más realista a través del ¿‘ micos y sociales concretos del batllismo testimonia otra vez los lazos
Cdlorado, el batilista"; "Partido
todo ello indica una identificación precisa de que estamos describiendo. En 1916, Augusto Turenne señaló la
mlernbros importantes de la "clase médica" necesidad, para proteger la salud de los sectores populares, de "dis-
con el batilismo radical 437.

En 1918, a un año de la Revolución rusa de 1917, Augusto Threnne tribuir mejor las cargas sociales [y establecer]
contribuciones gradual-
se "afilió a algunos postulados del derrotado batllismo radical y hasta . nzente progresivas a las sucesiones" 439; el mismo año, Fernando Giribal-
do apoyó el proyecto del diputado balata Eugenio Martínez Thetly,
202

que obligaba a los propietarios o arrendatarios de campos a propor- 203


cionar "alojamiento cómodo y de capacidad suficiente al personal de conservación de la especie". Esa "asociación" desean
trabajo" 44°; y Mateo Legnani en 1915 opinó que los médicos deben " saba en lin
"egoísmo bien entendido" que aconsejaba "la solidaridad social del
enrolarse en las filas del partido del bnpuesto único", porque esa era la hombre"; solo esa imprescindible "cooperación", ‘Vuurnanizaba"
mejor forma de- "luchar por la salud", es decir, que solo el georgismo al
hombre, le aseguraba mediante la educación y el trabajo el dominio
— el impuesto único sería sobre la tierra y expropiaría su valor— sobre la naturaleza.
concluiría con el latifundio y la miseria 441 , opinión que se volvió Los "deberes y derechos" de cada uno eran meras "traducciones
reiterativa en la revista "Vivir" dirigida por el médico Roberto E. verbales de funciones biológicas"; por ejemplo, "la humanización de las
Giúdice y en cuyo consejo patrocinador figuraban algunos de los más funciones reproductoras exige al hombre la protección de los hijos
destacados integrantes de la "clase médica" de esos años 442 (*); durante el período de crecimiento [...ly[de]la persona dd sexo femenino
Es probable que el tipo de documentación manejada —el escrito que haya elegido como pareja, durante el tiempo én que 1 a fisiología de
médico de tipo sociológico, en este caso— haya sobredimensionado la la maternidad no le permita trabajar".
relación entre la "clase médica" y la aspiración a la reforma social. Pero Era la preservación de la especie la que determinaba la existencia
lo. que sí parece indiscutible es que el saber médico quiso extraer de los únicos. «privilegiados nutritivos» que podían vivir sin trabajar:
consecuencias políticas de sus postulados biológicos y ellas lo llevaron niños, mujeres embarazadas y ancianos; y la que imponía la igualdad
a plantear una sociedad ideal que no pudo librarse por entero de la del esfuerzo al resto, de lo que se deducía que el privilegio social y las
influencia de los contextos ideológicos de su época. clases ricas y ociosas estaban condenados por la biología pues «usur-
paban un lote ajeno de energías".
***
"La igualdad [era] un factor biológico" a mantener por la sociedad,
pero los «méritos" personales podían alterar la uniformidad pues de
En 1919, Santín C. Rossi planteó en su libro "El Oiterio Fisiológico", ellos se deducía la legitimidad 'fisiológica" de un trato diferente a cada
ya parcialmente comentado, la utopía social del saber médico precisa- uno de acuerdo a su esfuerzo y su capacidad.
mente enmarcada por el solidazismo batilista, y que resultó ser, en El gobierno debía regirse por leyes "que se asemejan alas científicas
realidad, una peculiar fundamentación biológico-cientificista de él. en que indican lo que hay que hacer si se quiere seguir viviendo bien». Y
La biología era la que exigía tanto la vida cii sociedad como el rasgo si la sociedad estaba organizada de acuerdo a los principios prece-
clave de su organización: la asólidaridizd". Tierra, aire, luz, «materiales dentes, el Estado podría desaparecer: "su suprzsión es perfectamente
nutritivos", vivienda, vestido, cultura, seguridad, todas esas y otras
concebible en una sociedad de hombres completos, es decir; lo suficien-
similares necesidades, el hombre solo podía satisfacerlas mediante la temente educados para cumplir por ellos mismos sus deberes y limitar
"asociación", que, en última instancia, le garantizaba "la defensa y . sus derechos sin la coerción de la ley».
r- El problema radicaba en que "la sociedad actual" no estaba or-
•!
(*)Otros médicos adoptaron posiciones políticas más contestatarias. Paulina Luisi, ganizada solo de acuerdo a estos principios Tsiológicos": en ella
por ejemplo, fue socialista, y probablemente a ella se debiera que la plataforma electoral reinaban el desequilibrio social, el dolor, la enfermedad yla ignorancia.
de ese partido en 1918 incluyera puntos tales como la reglarrzentación de las condiciones "El dolor [por ejemplo] era una advertencia orgánica de que no se
de salubridad en que se encuentran las viviendas que se entregaban al pueblo' y "el
establecizrziento de los sistemas de represión dd alcoholismo sobrc la base de la voluntad cumple la condición de equilibrio de la vida", su existencia social
popular" 44 3.
comprobaba el desequilibrio de la vida en lo colectivo, tarea que la
biología imponía remediar. Los hombres tenían derecho «biológico".
204
205
en defensa de su especie, a restablecer el equilibrio y eliminar los males La abolición del "privilegio llevaría a la desaparición "de todas las
con el apoyo del estado benefactor y protector dc los débiles, instituciones que lo sostienen: ejércitos, tribunales, cárceles y otros
desocupados y miserables, y educador científico de los ignorantes. mecanismos administrativos".
Todos estos, en realidad, eran actos de egoísmo defensivo de la especie El resultado final de la sociedad reformada siguiendo «el criterio
que pretendían anular las consecuencias patológicas de la organi- fisiológico", sería la abolición del privilegio, la miseria, la ignorancia y
zación social defectuosa. "la nostalgia" del placer, padres de la desigualdad, el delito, la enfer-
. Solo la sociedad organizada en base al respeto de los principios medad, el dolor y el vicio 444.

"fisiológicos" vería desaparecer "el privilegio nutritivo, la esclavitud En 1919 también, Rossi tradujo esta utopía médico-batilista al
económica de la mujer y la libertad' que actualmente tiene el hombre terreno de las realidades sociales uruguayas y la convirtió en un elogio
para dañar; única liberiad individual que limitaría la organización de la clase media", la Única que podía garantizar la formación de "una
fisiológica". Abolir "el privilegio nutritivo" mentalidad de hombre norma4 fisiológico". Al inquirir sobre la influen-
significaba concluir con "la
toma de energías del ambiente" sin el correspondiente esfuerzo per- cia de "las condiciones económicas del hogar en la salud y mentalidad
sonal, por lo que se debían eliminar "la herencia, la propiedad de renta de los niños", halló que "el chico que se cría en la miseria tiene una
0 el simple numerario que no represente renzwzeración de esfuerzo mentalidad miserable: irritado, envidioso, simulador o rebelde, ven-
personal". Ese "privilegio" además, era dañino tanto para los que lo gativo, lógicamente vengativo. El chico que se cría en la abundancia en
debían sostener a costa de su propio esfuerzo, como para los que lo cambio— podrá ser generoso, noble, expansivo, si tiene la suerte de
usufructuaban. encontrar en el hogar; a pesar de la abundancia, aquellos ejemplos en sus
Lo que sigue ejemplifica con claridad el tipo de razonamiento de padres [...1 pero está expuesto al extremo opuesto de la mentalidad
Santín C. Rossi, su curiosa alianza de argumentos biológicos y políticos, miserable: la vanida4 el orgullo de clase". El que estaba mejor situado
csa afanosa búsqueda de los fundamentos científicos de una sociedad l'ara formarse una mentalidad de 1.zombre normakfisiológico, es el niño
ideal que. tanto se parecía al proyecto del batilismo radical: "Inza- de la clase media [...1 por eso el porvenir de la raza [humana] exige la
ginenzos la jornada biológica de un rico heredero. Supongamos que se profilaxis de la miseria y de la superabundancia" 445 .

educa en condiciones fisiológicas, para ser un hombre completo y no De este modo, la utopia médica que pretendía matar el dolor y
mutilar la vida. La ley del óptimo nutritivo (comer lo sufzciente para vivir terminar con el privilegio, concluía, un tanto pedestre y hedonís-
y no más), lo obligará a la sobriedad nutritiva, en calidad y cantidad [...] demente, en el elogio de las virtudes mentales de la clase media. El
lo obligará a ejercitar su sistema neuro- muscular; si no en una dirección saber médico volvía así a sus específicos orígenes humanos y reivin-
útil (trabajo), por 10 menos en una agradable (deporte); la educación dicabá de este modo el recuerdo de tantos inmigrantes que habían
cortical le hará buscar la enzoción favorita — estética, educadora, sacrificado sus «cuerpos fisiológicos" por el doctorado de sus hijos.
científica — cuya resonancia es social y no individual. En cualquiera de
esos- casos, el privilegiado no necesita su privilegio y tendría su puesto
distinguido en una sociedad armónica. Si en canzbio el heredero es
ignorante, disipado n voluptuoso, buscará sienzpre emociones raras [olse
intoxicará [...] ese sujeto perjudicarla su propio orgarzisnzo". De lo cual
Rossi deducía que "el privilegio no llena por él mismo ninguna exigencia
orgánica y en cambio obliga a otros individuos a nzutilar su organismo".
206
2. E1 saber médico propone la punficación de la raza humana: 207
la eugenesia y su contexto adquiridos, y fue expuesta por vez primera por el médico. francés 13.
More' en 1857, atemorizado por el espectá.cuto de la degOdación física
y "moral" del proletariado de su país.
La eugenesia, teoría que pugnaba por combatir la "degeneración"
de la "raza" amenazada por las enfermedades y los "vicios» populares, La previsión de un fin catastrófico de la "raza"
se slio paradoja],
en particular, alcoholismo, sífilis, tuberculosis y dolencias mentales, fue mente la mano con su opuesta, la utopía de un perfgccionamiento
la creencia dominante entre los médicos del Novecientos y dio forma físico, moral e intelectual indefinido dei hombre que la áedicina venía
concreta a la utopia de una sociedad gobernada por principios acariciando desde fines del siglo XVIII con Condorcet. Ambas convic-
extraídos de la biología. Esos principios se sintetizaron en la ciones partían de la misma base: la especie humana y la "raza"
se
preservación de la "calidad" de la "raza", por lo que concluyeron construían con el esfuerzo de las generaciones sucesivas pro tanabién. •
condenando lo anormal, lo criminal, lo marginal y lo enfermo, en podían destruirse o degenerarse por efecto de las enfe r
medades que'
perfecto acuerdo con el orden establecido, aunque con una dureza y atacaban esa cadena de la que la generación prcsentp era solo un
eslabón.
frialdad científica que scilo lograron imitar — y superar los regímenes
nazi-fascistas europeós nacidos, precisamente, en los años veinte y Los médicos del Novecientos creyeron todos en que la preservación
de las virtudes y la salud de la "raza" era la tarea clave
treinta de este siglo, cuando la eugenesia había conquistado un lugar de su ciencia y
preeminente dentro de las creencias del saber médico. que a ella- debían subordinar su acción los gobiernos. Á veces, en los
"progresistas", el concepto de "raza"virtualmente
El vínculo entre reforma social y eugenesia, sobre lo que vol- se identifica con toda
veremos, dio un sello peculiar al eugenismo uruguayo pero no pudo la especie humana, pero otras veces,' la percepción que el kaber médico
tuvo de la "raza" fue referida solo a la de la nación a veces, el
evitar su ambigüedad política. En realidad, lo que ligaba a la sociedad continente- de origen de los facultativos.
ideal de Santín C. Rossi con el eugenismo, era la convicción de los
médicos de que su saber tenía el derecho y la obligación de regular la En 1928, lo expresó Eduardo Bastos en el seno del Qinsejo Nacio-
nal de Higiene: "no solo junto al lecho del enfermo, aliviando dolores
vida humana y modelar tanto el cuerpo del hombre como la vida de la [...] es que se cumple 2 1a misión de médico moderno, sino qiie es también
especie humana. Las ideas claves que compartían ambas utopías eran un alto deber convencer al hombre sano que debe .
la salvación de las masas y/o de la "raza" por los científicos Iluminados, mantenerse tal y ser así
un eslabón útil en esa cadena de solidafidad social que permite el avance
y la creación de una nueva moral basada en esos objetivos a lo que todo de la civilización" 4/6 •
debía subordinarse. Pero las dos utopias no representaban los mismos En 1920, un no médico, Manuel Medina Bétan-
court, ex-secretario de José ilatile y Ordóñez y propulsor del control
intereses sociales, yeso infiltró sus principios. La salváción de las masas de los casamientos para evitar que los enfermos pudiesen procrear, •
implicaba la defensa de los débiles y los miserables; la eugenesia
resumió el principio clave de la utopía médica sobre el futuro de la, en.
conducía, en cambio, como se verá, a la esterilización de los débiles y este caso, especie humana: "Lar
los enfermos. A pesar de esta evidente contradicción, el saber presentes generaciones han trans-
formado el estrecho individualismo que heredaron, en un colectivismo
médico del Novecientos logró que ambas ideas cohabitaran en su amplio y generoso, solidario con . la vida [...1 y con las generaciones
interior, tanto las unía la creencia común en la omnipotencia de la futuras. [Las nuevas generaciones]
medicina. sáben que son un puente y no un
La idea dé la degeneración de la "raza" implicaba casi siempre el punto, eslabones de una cadena infinita y nó cuerpos eirantes" 447
Evitarla "degeneración» .
principio de la trasmisión hereditaria de los caracteres patológicos de la especie, de la raza— y en su lugár
contribuir mediante el saber cielitífico a construir un cuerpo humano

Pacultad cle Ciencias Sociales


D2 ,1). de Ciencia P:Aitica
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. 209
1. .
Z08
saludable, vigoroso e inteligente, eran tareas posibles que corres- pedigree de sus animales reproductores, pero nada o muy poco se ha
hecho entre nosotros para premiar los mejores ejemplares de la raza
pondfan ala medicina y los gobiernos.
hunzazza" 449 .

*** Correspondió á inglés Francis Galton (1822-1911), primo de Char-


les Darwin, impulsar la idea dela eugenesia en -el mundo a partir de'
La atmósfera culposo, que la creencia cristiána en el pecado original 1883. La definió como 11 ciencia que procuraría que cada especie, clase .
había generado en Europa desde la Edad Media, revivió a la manera o raza, llegase al máximo de sus posibilidades mediante el cruzamiento
entre los mejores y la esterilización de los seres biológica y mental-
cientificista del siglo XIX, cuando el saber médico comenzó a defender
la idea de que el mal —la enfermedad— era hereditario. 1 mente _defectuosos. Su teoría descansaba sobre dos supuestos, la •
El médico español Pedro E Monlau en 1865, expresó con claridad selección natural darwiniana y la herencia cielos caracteres adquiridos. ¡
el temor a la degeneración tanto de la "especie humana" como de la Parte de la "clase médica" occidental, sociólogos, biólogos y estad is- .,
tas, fundaron con estas ideas el movimiento eugenista que se expandió

1
célula social que le interesaba como católico y burgués: la familia:
;' sobre todo a partir dé 1900. El primer Congreso Internacional de :
54 los ojos de la higiene, la predisposición a enfermedades análogas es
una incompatibilidad grave, un impedimento fisiológico para el Eugenesia tuvo lugar en Londres en 1912, pero ya en . 1907 el estado de '.
Indiana en los Estados Unidos había comenzado a aplicar leyes de
matrimonio. Un predispuesto a las escrófidas y una predispuesta a la tisis . ill .
darán origen a wza familia desventurada". Las conclusiones finales eran esterilización de cierta clase de enfermos 45°.
s El movimiento eugenista, que mucho tuvo de cruzada biológico-
tetminantes: "Una legislación sensata y previsora debería poner en con-
sideración esos hechos, y sobre todo poner el debido remedio. ...] pero ''.1.1 política, se expandió por América Latina; puede señalarse la presencia
por desgracia nuestros códigos nada estatuyen en favor de la regeneración de esas ideas o instituciones eugenistas, en 1913 en el cuerpo médico
brasileño, en 1918 en el argentino y en el Uruguay desde las primeras ..
física de la especie humana. Los gérmenes de la sífilis, la tisis y del cáncer,. i .1'
. r.f. décadas del siglo XX. En diciembre de 1927 se realizó en La Habana . .
. de la gota y el herpes, de la fealdad y la disminución de la talla, de la
: la Primera Conferencia Panamericana de Eugenesia y Homicultura,
loa:ra y de la epilepsia, podrtan irse ahogando y extinguiendo en menos x1 .
. , con la participación de 16 países, entre ellos Uruguay. Las resoluciones
• de un siglo, sin más que quererlo", es decir, prohibiendo el casamiento
de esta Conferencia proporcionan el programa del eugenismo
; de los que tuvieran esas dolencias 448 .

La idea de controlar la "raza" y vigilar sus apareamientos para americano muy influido por el estadounidense.
mejorarla e impedir su "degeneracióri", provenía, naturalmente, de las ' I, Primero se insistió en que las naciones de América dictaran leyes
manipulaciones que la revolución agrícola inglesa venía realizando i. / de Inmigración :"destinadas a impedir el ingreso a sus territorios de
11. rep-iee-iiia.- ies it - . Cié razas cuya asociación se considera biológicamente
desde el siglo XIX con razas animales. La "Liga Argentina de Profilaxis i .1. ial de sieíl der c :dedite_
des cecho
Social" lo recordó al pedir al Congreso de su país el establecimiento peodridloasqu“pealraas naciones am ericanas tendrían
del certificado de salud para celebrar los matrimonios, y lo hizo con un I
: L1. 4 eisdtaesbeleabc lee r n'm
il rezaasra c
epriucan
sázonamiento que al Consejo Nacional de 'Alone uruguayo le pareció , t:J,'?
-!:. Ty
»s;'.
• cia". La defensa de la
mente en defensa de la raza dominante. .
especie humana se había transformado clara-
_

.. ; 11I.11
tan oportuno que lo transcribió en 1921: 'Reflexiónese que las razas 1
En segundo lugar, se recomendé que las autoridades encargadas .'
animales son motivo de especiales requisítat para garantizar su salud y •
de autorizar los matrimonios, exigieran "a cada uno de los cónyuges su
sit procreación. ¿No habría llegado acaso el momento de aplicar iguales
niedidas a la raza humana? Los ganaderos exigen con mucho interés el
•i historia biológica, la que pondrán a disposición del otro cónyuge o del
210
jefe de familia". Las condiciones germinales de los individuos se 211
clasificarían en "bueno, dudoso y malo", pero los individuos también económica mundial, insistió más que la primera en la necesidad de la
se clasificarían "somáticamente" en responsables de dirigir su vida estabilidad de los empleos de "los padres de familia" y brindé un "voto
procreativa o irresponsables de hacerlo. Los responsables con con- de aplauso" al Uruguay por su "Código del Niño" en el que hallé
diciones "buenas" podrían dirigir su vida procreativa "cuidando de las comienzo de un verdadero "código biológico del !t tombre" que
condiciones de sus cónyuges"; a los portadores de condiciones "malas mejoraría la perpetuación sana de la raza 451 . •

o dudosas" pero responsables se les permitiría, "previa enseñanza, El eugenismo americano se identificó así con la prelervación de la
dirigir su vida sexual bajo la reglamentación que sé les indique"; a los pureza de la "raza" dominante en cada país americang —sobre todo
portadores de esas mismas condiciones "malas o dudosas" pero irres- se pensó en la blanca en América Latina y en los blancos anglosajones
ponsables, "se les someterá al aislamiento o segregación o a la esteri- en Estados Unidos—, y también reveló aristas totalitarias por cuanto-
lización". Además, "la alienación Mental, la criminalidad, la sífilis no procuró subordinar el derecho individual de casarse y procrear, a una
tratada, el alcoholismo y la narcomanía comprobados" después del decisión a menudo estatal, en manos, eso sí, de biólogos.
matrimonio, podrían 'ser motivos de su "anulación", pudiendo reali- Pocas veces la utopía "científica" había concluido en un movimiento
zarse "esa comprobación no solo por el otro cónyuge sino por autoridad tan sospechosamente ligado aciertos postulados de la derecha política.
competente". Tal vez fuera por el contexto de temores que lo hizo nacer.
En tercer lugar se votaron resoluciones que tendían a "proteger" a
***
las -mujeres embarazadas y a los niños. La mujer embarazada estaría
"obligada" a seguir las prescripciones médicas, pero tendría derecho
al reposo pre y post parto; "la madre nodriza" tendría "el deber y el El sentimiento clave de la eugenesia era el mieclo a la "dege-
derecho a poder amamantara su hijo durante un año" y éste, "el derecho neración" de la especie o la raza. El pesimismo sobrevnía cuando se
natural al seno de su madre durante los 8 primeros mesés de su vida". comparaba lo que se creía había sido el hombre primigenio o "an-
El cultivo del desarrollo físico y mental de los habitantes de cada cestral" este término encantaba a Mateo Legnáni — con el
nación americana completaba este conjunto de recomendaciones a los espectáculo de enfermedad, miseria y violencia coaligados que carac-
gobiernos. terizaba a las masas urbanas hijas deldesarrollo capitalista.
En noviembre de 1934 se realizó en Buenos Aires la Segunda Todos los médicos del Novecientos creyeron que el hombre estaba
Conferencia Panamerican . a de Eugenesia y Homicultura. El Presidente al borde de su desaparición o transformación en especie Inferior, sobre:
argentino, General Agustín. P. Justo, la inauguró, y concurrieron, como todo por los efectos combinados del alcoholismo, la sífflis y la tuber-
delegados oficiales del Uruguay, los médicos Roberto Berro y Víctor culosis.
. Escardó y Anaya. Esta conferencia reiteró el consejo a los gobiernos y La visión de la "clase médica" era apocalíptica. En :1898, el facul-
municipios de establecer "consultorios especiales para el examen tativo argentino E Correa Llobet sostuvo que "la degeneración de la
médico prenupcial" a los cuales se presentarían, eso sí, "voluntaria- humanidad y la organización Ñica y moral dd hombre" e ran un hecho
mente", los interesados, y también la recomendación a los gobiernos indiscutible testimoniado por un sinnúmero de datos verificables, por
de "reservarse [el derecho] de examinar las ventajas de la entrada de la ejemplo, que "la vida media del hombre moderno es mucho mas
corriente inmigratoria", ajustándola a "sus intereses económicos, poli- reducida que la del hombre antiguo. Ya no se oye hablar de aquellos que
cos y sociales". Esta segunda conferencia, desarrollada en plena crisis mueren a los so, 90 o ciento y tantos años" 452.

En 1915, Mateo Legnani afirmó parecidos conceptos y argumentos


212
213
con una nota dramática todavía más cargada de pesimismo: "La
función de la Higiene y el saber médico. El miedo a los de abajo se
Humanidad va por mal camino ahora [...] la especie irá acentuando de
transformó en angustia por el futuro de la especie o la raza. Este temor
generación en generación todas y cada una de sus taras, predisposiciones
actuó como trasfondo incluso en los médicos 'progresistas" que
mórbidas y enfermedades [u.] acortando el pronzedio de duración de su
apoyaban, como hemos comprobado, la reforma social
existencia, deformando y desviando su tipo [...] viciando el tempemmen-
to, agotando el brío, aminorando las resistencia?'. El problema era que La raízsocial burguesa y conservadora del eugenismo también se
14 adiátesis; o predisposición orgánica a contraer enfermedades, resul- aprecia en su tendenda a confundir preservación de la especie humana
taba "cada vez nzás espesa, más cargada". "Los sucesivos ataques de las con defensa de la raza dominante, la blanca, argumentándose a veces
enfermedades van cambiando la nutrición, el nzetabolismo E...] minando, que en ella residían los mejores ejemplares para proceder a la selección
sobre todo, el sistema nervioso" 453 .
natural. ¿Acaso el éxito de los "señores" no probaba .su superioridad
biológica?
El temor ganó a vastos núcleos intelectuales. En 1920, Manuel
Medina Betancourt lo expresó desde el diario "La Razón" en frases Este racismo ligado al miedo a las muchedumbres, notorio en el
lapidarias: "si lo bueno continuara mezclándose a lo malo, la materia eugenismo estadounidense, se advierte solo aveces en el caso uruguayo
enferma seguirá cormmpiendo a la sana y poco apoco el género hwnano y probablemente se vincule a ese sentimiento de identificación con
desaparecerá disuelto en un dantesco mar de podredunibre". La frase Europa, típico de un pueblo que todo él se creía descendiente de
final era de un darwinismo elocuente y agresivo: "Las especies que no inmigrantes de ese origen.
saben defenderse, desaparecen" 454 .. En 1918, Mateo Legnani expresó ésta concepción con su peculiar
Este pesimismo sobre el futuro de la especie — o de la raza , típico estilo: "Para el higienista P.] salud es la ancestral [...] cuya vitalidad
en el saber médico. del. período 1870-1940, sobrevenía cuando se derrotó la vitalidad de todas las razas [...1 acaparé a todos los hombres,
observaba el espectáculo de los seres alcoholizados, hambrientos y y llega al hombre europeo". Por ello a ese hombre lo caracterizaba la
violentos, notorios en las muchedumbres proletarias. "sinceridad [quej brotaba de la convicción íntima, consciente o no, de
. Mateo Legnani los describió así en 1915: "Los caracteres de poder; de vigor; de salu4 [mientras] la astucia, cualidad dominante en
degeneración vulgarizados por Lombroso se constatan con zuza frecuen- razas inferiores, [caracterizaba al indios y negros, con quienes rzo ofrece
i. grandes similitudes, por cierto, al ancestral de que desciende el hombre
cuí tal, que ya izan perdido su valor jurídico. El médico legista los
encuentra en todos los acusados, y al proyectar la mirada en redor; los ve hacedor de la civilización" 455 (*).
1
en los miembros del tribunat en d público que acude a los juicios, en los
periodistas que hacen las crónicas, en el fiscal [...]. Allí un gordo apático,
aquí lin flaco ticos° o coreico, allí un labio de escrofuloso eternamente (1 En algunas ocasiones, el eugenismo uruguayo incluyó a las manifestaciones más
rtsfriado, allt un prognata, acullá tina niariz d'ata, estignza deachaudinn osadas de la cultura en el concepto de "degeneración", con lo cual se acercó, proba-
blemente sin sospecharlo, a los rasgos conservadores de la mentalidad pequeño-bur-
paterno [la sífilis]. La tuberculosis y la sgilis por doquiera, y por doquiera guesa que el nazismo entronizaría en los años treinta en Alemania.
el alcoholismo". Tan temprano como en 1915, Mateo Legnani creyó advertir en el "col nouveau" otro
Evidentemente, las masas eran feas y provocaban tenor. testimonio de la "degeneración" de la especie: "Y no se echa de ver que si prosperan tales
artes es porque tienen un público decadente, cuya alma está mordida, viciada, ~aviada,
A los ojos de esta élite científica de mentalidad burguesa, esos seres por la decadencia nerviosa, por la degeneración colectiva" 456 .

hacían correr a la humanidad el más grande de sus riesgos. Salvarlos Manuel 'Medina Betancourt, partidario apasionado del eugenismo, opinó de
tál, vez, pero tambiéfi y sobre todo, controlar su reproducción, era manera similar en 1920, pero abarcó en su condena de lo degenerativo a más 'actividades
illtollinzr; y( in ir ni p)rá n as suyas: "Corremos demasiado hacia las fronteras del desorden
214
Pero el racismo uruguayo lío pasó de ser una expresión minoritaria, , 215
- al menos si recurrimos a los testimonios escritos de su existencia. En debilidad mental, hidrocefalia, epilepsia E...] que las hacén socialmente
cambio, entre los temores causantes del eugenismo jugó un rol muy inútiles y que pueden ellas mismas trasmitir a sus descen4ientes, hacen-
importante en Uruguay la comprobación de que la abstracta do las veces de tronco de degenerados" 458 .
"degeneración" de la especie o la raza encarnaba, en realidad, en la Esta destrucción por la enfermedad del "germen , de la estirpe»
ruina de la &lilaila burguesa, pues ella también se veía amenazada por — expresión de Paulina Luisi en 1916 459 — hada temer el fin del poder
la intromisión en su seno de la enfermedad. . de la familia burguesa, la ruina biológica que anundaria la ruina
' En ese momento de crisis de la familia tradicional, en que la mujer . económica y social.
reveía su rol y el divárcio se entronizaba —la primera ley de divorcio También indicaremos entre las causas de la difusión del eugenismo >
es de 1907— , también la enfermedad amenazaba la cadena de las otro hecho bien visible en Uruguay: el temor al "mtmciliamiento" de la
generaciones. De este modo, la trasmisión de la herencia y el poder al mujer virgen por el marido enfermo, miedo de todos los padres de hijas
heredero hijo de alcohólico, sifilítico o tuberculoso, se convertía en una casaderas que prometía conjurar la medida eugenista Más popular: el
burla a la institución familiar. certificado de salud prenupcial a exigir a los dos contrayentes, pero,
Los sifilógrafos, en particular, tuvieron muy presente ese riesgo de sobre todo, al hombre joven.
la especie que para la familia significaba la muerte. Pa-tilin.a Luisi en 1916 y 1919, los folletos del Instituto Profiláctico
La heredo-sífilis del médico francés Alfred Fournier implicaba la de la Sífilis de 1922 y Héctor del Campo en 1923, hicieron expresa
creencia en la perpetuación de • la enfermedad "hasta la enésima referencia "a las desgraciadas esposas contaminadas [por esosljávenes
generación", por lo que, a la vez que se reafirmaba la cadena familiar, ignorantes [qi i 9 les regalaban], con fi consagración nupcial, la 'gonorrea
se provocaba angustia al ponerse en duda la posibilidad biológica de o la sífilis" "u . Pero era Alejandro Gallinal, el módico católico que
su continuidad. Por ello en todas las historias clínicas se preguntaban presidía el Instituto Profiláctico de • la Sífilis, el que siempre que
los antecedentes hereditarios con especial referencia a la sífilis, la recorría cómo conferencista los liceos del interior del país • para
blenorragia, la tuberculosis y el alcoholismo. prevenir a los jóvenes de los contagios venéreos, sacaba a relucir el
Obsérvese esta preocupación por el destino de la familia en las rencor de los padres ante la entrega de sus hijas a esos yernos. Decía:
palabras del médico francés Arturo Vernes que el Consejo Nacional "Uno tiene una hija a la cual cuida corno una fl'ory viene un canalla y la
4e Higiene tradujo en 1921: "La sífilis es causa de despoblación y de ensucia para toda fa vida!" 461 .
• Por Último, debemos señalar que el mensaje eugenista tuvo mucho
degeneración de la raza [...la:vi sucede que se multiplican las familias [...} 1
cuyos miembros padecen de taras o dolencias, sordera, ceguera, de factor religador de la sociedad a través de una nueva utopía, en una
época en que la religión, debilitada, ya no movilizaba las conciencias
ni inventaba las solidaridades. El eugenismo creó un mensaje colectivo
orgánico y espiriaiig hacia un funcs .to extremo disolvente. [Vemos así]
en política, en arte, • ,, dinamizador de militancias, y proporcionó una fe que se vestía con el
en sockilogia, primando las ideas más absurdas y mds anárquicas donde los va- .. único ropaje que en el Novecientos legitimaba, el lenguaje científico.
lorcrque formaban hasta d presente todo d bagaje de la civilización, toda nuestra •
ciencia experimaitaly toda nuestra razón, solo sirven para ser escarnecidos y negados' 457. .
¿Esta indignación la despertaban el cubismo, el surrealismo, el comunismo y las ideas •
44 Freud? Muy probablemente. Si es asf, ella revelada la intolerancia y • la fe . •
militante de un antiguo positivista, sorprendido por la evolución de la cultura occidental
Luego de 1900.
216
217
3. El eugenismo uruguayo "alcoholismo paterno [pues] el alcoholismo [...] es el alfa y el omega de
todas las degeneraciones. I...] y el alcoholis . ta puede engendrar
La primera nota característica del eugenismo uruguayo fue su degenerados; uno será desequilibrado, otro será un demente y alguno
preferencia por el uso del término "especie" y no "raza", aunque saldrá malforrnado, será ginecomasta" 464 .

existieron, como hemos visto, excepciones, y de monta. Ese acento en El alcoholismo, el primer vicio "popular", era "la causa tal vez más
la defensa de la especie humana y no de la raza específica del país, clara de la ruina de la especie.
revelaba la presencia, también en el discurso científico, de ese nacio- Pero la sífilis podía disputarle ese rol. Mateo Legnani en 1915 y
nalismo cosmopolita que era el rasgo propio de la conciencia nacio- Paulina Luisi en 1919 lo creyeron así. Paulina Luisi fue una de las
nal, concluida de forjar precisamente en ese Novecientos y moldeada denunciadoras más destacadas de sus efectos sobre la especie: "Es un
por el baillismo en la .admiración a lo europeo. El médico uruguayo, verdadero Moloch de dos embriones: es la gran fautora de abortos y de
puesto a pensar en esterilizar a los enfermos y permitir solo la nacidos muertos, es la preparadora de millares de criaturas enfermas,
procreación a los sanos, tenía, por lo general, en vista a la humanidad, deforrnes o trzonstruosas, idiotas e hidrocéfalas. La sífilis, más que el
no a su República que, por otro lado, tampoco llamaba "nación". El alcoholismo, más que la tuberculosis, más que todas las enfermedades
caso más ilustrativo a este respecto es el de Paulina Luisi, como juntas, es la verdaddra . enemiga de la especie". Una gran cantidad .de
observaremos.
r -La segunda nota del eugenismo uruguayo fue su obsesión por el
hijos de sifilíticos eran «felizmente estériles", pero... no todos, por
desgracia 465 A eso conducían la sexualidad no controlada por el
.

efecto "destructor de nuestra especie" .que tenía el "triunvirato" de f`Arnor" en la madurez, y por la continencia en la adolescencia, y la
enfermedades compuesto por '7a sífilis, el alcoholismo [y] la tuber- miseria social y fisiológica de la prostitución. Tal era, en apretada
culosis", según gráficas expresiones de Paulina Luisi en 1919 462 .
síntesis, la opinión de la médica socialista.
Alcoholismo y sífilis se disputaron el primer lugar de la obsesión. De estas posiciones el eugenismo uruguayo dedujo su principal
Sebastián B. Rodríguez en 1913, Bernardo Etchepare en 1915 y línea de acción: el control de la procreación en procura de que solo
Paulina Luisi en 1919, creyeron que el alcoholismo no solo preparaba los sanos engendrasen y a los enfermos se les prohibiera casarse o
"el terreno" para la tuberculosis sino que también "disminuía y suprimía se les esterilizara. Realicem os una exposición cronológica de esta idea
á la larga [...] la vitalidad de la raza por intermedio de su descendencia, que servirá, a la vez, para datarla y medir su progresiva difusión
engendrando hijos idiotas, imbéciles, paralíticos, etc., impropios todos social,.
para la reproducción de la especie". Etchepare fue terminante: 'has] 415 En 1907 apareció en la revista órgano de la Sociedad de Medicina
partes de los [hijos de bebedo.resj que sobreviven se vuelven epilépticos de Montevideo, un comentario bibliográfico de Juan Pou Orfila á la
o criminales y el resto, a su ve.; sufriendo la pena del atavismo, se hacen obra de un médico alemán donde éste se preguntaba si se debía
bebedores. Tal es la herencia alcohólica en su rigidez inexorable". Con- "practicar la esterilización de las mujeres enfermas o con deformidades,
cluyó con una nota personal y aterrorizadora estos conceptos que eran, débiles y extenuadas [que no ofrecían] seguridad ninguna desde el punto
en realidad, "consejos a las madres": "Todos los días veo ingresar al de vista de la robustez de su descendencia"; había que tener en cuenta
Manicomio bebedores adolescentes: son todos lujos de alcoholistas" 46 3 . "desde el punto de vista social y político, que donde no había madre sana,
, En 1909, el médico Carlos Brito Foresti presentó a la Sociedad de [existía] forzosamente decadencia en la prole [por lo cuál, debían
Medicina de Montevideo un caso de "ginecomastia" que ya hemos excluirse dela maternidad todas - las mujeres que no fueran perfectamente
• comentado en el Capítulo III de la Primera Parte— y lo atribuyó al sanas".
218
219
Juan Pou Orfila solo realizó una reseña y no enjuició el contenido vadora de la visita al médico antes de la unión ~riman' kg [entonces]
del libro alemán por lo cual no conocemos a ciencia cierta su opinión seria factible conseguir lo que se busca: la selección de lo semilla" 47O.
personal 466 Pero al año siguiente, en 1908, el fisiólogo Roberto Berro
.

Mateo Legnani en sus ensayos de 1917y 1918 apoyó con su peculiar


propuso claramente "la esterilidad individual del tuberculoso"; debía
misoginia estos principios: las mujeres, por su educación, no sabían
tenerse en cuenta "que las razas progresan siempre por las buenas
elegir pareja y juzgaban al hombre por su aspecto y posición social
cualidades fisicas de los procreadores aunque pocos, y no por la abun- cuando lo que interesaba era su salud y vigor: "Las prerrogativas
dancia de reproductores que procrean multitudes débiles y enfermas que concedidas al sexo femenino [...1 son enormes, y a pesar d ie que su pod er
caerán abatidas [...} para constituir un serio elemento de degeneración de raciocinio es menor que el del sexo masculino, la nTjer es la que
Social" 467 El elitismo de Roberto Berro afloraba en su adjudicación
.

íntimamente dirige la selección en la formación del hogar': Su programa


de las bondades físicas a los "pocos", el uso del término "raza", y su.
incluía la educación de las mujeres para que eligiesen según criterios
condena de los reproductores "abundantes" que solo generaban arrzul- biológicos a sus parejas, y "dejar que el tuberculoso, 01 sifilítico, el
tÉtudes débiles y enfemias", obvia referencia a las masas miserables,
degenerado, murieran pronto y sin prole, [o] impedirles 1 a procreación"
alcoholizadas, tuberculosas, sifilíticas y... violentas. de algún modo 471. 1•
También en 1908, Augusto Threnne, a fin de evitar la degeneración Paulina Luisi no se afilió al intervencionismo del E9stado en esta
de las proles, aconsejó A sus colegas aprohll)an enérgicamente uniones
materia íntima, pero en 1919 señaló el deber de las parpjas de actuar
que solo asegurarán descendencias de valor problemático"; incluso con "responsabilidad genésica", para lo cual se imponía:
adinitió que "en la imposibilidad de prevenirlas podría aun el médico "la educación
. sexual" y así evitar las uniones de enfermos que solo podían conducir
exigir prácticas anticoncepcionales" 468 . a"vidas inútiles y perjudiciales". En 1925 . 11egó a preguntarse "sino
En 1912, el Consejo Nacional de Higiene envió como delegado al vale
la pena ensayar [...] métodos que consigan la esterilización de los enfer-
II Congreso Español de la Iliberculosis, celebrado en San Sebastián, al 1720S
venéreo-sifilíticos, empleando formas de acuerdo con lo que exige
facultativo Constancio Castells. Las conclusiones del congreso fueron, la profilaxis" 472.
sugestivas: en vista de las "consecuencias funestas" que podía deter-
En 1920, el diario "La Razón" inició una campaña periodística en
minar la tuberculosis en la descendencia, se recomendaba a "los defensa del proyecto de ley sobre "profilaxis de la familia" que había
Gobiernos [que] pensaran seriamente en la necesidad de que la ley
presentado a las Cámaras, como simple ciudadano, Manuel Medina
establezca limitaciones en la celebración del matrimonio entre individuos Betancourt, batilista de nota, periodistade "El Día" y.novelista.
tuberculosos" 469 .
El contenido del proyecto, que no conocemos en detldle, deducido
Estas ideas se difundieron rápidamente en la "clase médica" y b uena de las declaraciones de su autor al citado diario, pretendía "defender a
parte de la sociedad uruguaya, angustiada por ese renacimiento del la familiay ala especie [evitando] el matrimonio de indivi4ws enfermos,
pecado original que maldecía a los hijos inocentes, ahora bajo la seres que por leyes biológicas p.] no podrán dar otra cala que desven-
especie científica, en el preciso momento en que la sociedad creía haber tztrados frutos débiles, predispuestos o degenerados". Los casamientos
olvidado la culpa cristiana pues estaba secularizando su mentalidad. se permitirían siempre que el médico certificara en un examen prenup-
En 1916, en el Primer Congreso Médico Nacional, Juan Giampietro cial la inexistencia de una serie de enfermedades entre las que se
propuso a sus colegas «evitarlos uniones matrinzoniales de personas con incluían, 'naturalmente», alcoholismo, sífilis y
enfermedades hereditarias trasmisibles", y aunque aun creía que ello tuberculosis, pero según
parece también otras consideradas hereditarias como cáncer y lepra.
debía suceder «ápontánea y voluntariamenk", propició "la idea sal-
Medina Betancourt a posteriori sumó la blenorragia a esa lista y lo hizo
220 221
a expreso pedido de un médico. En octubre de 1927, el Concejo de Administración de Montevideo
El diario "La Razón", en sucesivos artículos a lo largo de por lo autorizó a la Clínica Preventiva Municipal dirigida por el médico
menos diez meses (julio de 1920 a abril de 1921), publicó opiniones Enrique M. Claveaux., a otorgar certificados de salud a las personas
médicas casi todas favorables al proyecto, entrevistas varias a su autor que los solicitasen y se propusieran contraer enlace, previa realización
y noticias sobre cómo la idea ya se había convertido en ley en diversos del Wassermann y a un costo de $ 1.
• estados de la "Unión", tales Pennsilvania, Oregén y Wisconsin. La ley En abril de 1934, el gobierno de Gabriel Terra aprobó el Código del
vigente en Pennsilvania desde 1913 pareció al periódico particular- Niño a que ya aludiéramos, en cuya elaboración se destacaron los
mente atractiva: "ninguno de los contrayentes estará afectado de enfer- médicos Roberto Berro, Luis Morquio, Julio A. Bauzá y Víctor Escar-
medad trasmisibk o contagiosa. No se otorgarán permisos para dó y Anaya, y la abogada feminista Sofía Alvarez de Demicheli, esposa
casamientos en los casos en que alguna de las Partes sea un imbécil, o del Ministro del Interior del dictador. En ese Código se consagró la
epiléptico o tenga las facultades mentales alterada:v[4..10 si en d momen- principal medida eugenista de la legislación uruguaya, pues su artículo .
to está bajo la influencia de bebida alcohólica" 473 (a). 1 27 indicaba hacer "propaganda persuasiva para obtener la mayor con- •.•
En 1921, Mateo Legnani presentó como diputado un proyecto currencia de futuros cónyuges a los «Consultorios Médicos Prenup- •
inspirado en las ideas de Medina Betancourt pero sin sus demasías. ciales», a cargo del Ministerio de Salud Pública". Los oficiales -de"
Legnani comenzaba afirmando el derecho de la sociedad "a intervenir Registro de Estado Civil, de su lado, "aconsejarán a los futuros cónyuges
en la reproducción de la especie de suerte que solo los sanos dejaran acerca de la ventaja de la consulta prenupcial, dejando constancia en el
heréncia fisiológica", pero advirtió que el saber médico no había acta de la inscripción de haberlo hecho así" 475 .
llegado aún a definir con exactitud cuáles dolencias eran nefastas a la En la década 1930-40, algunas posiciones médicas extremas sobre
especie, excepción hecha de la sífilis, por lo cual era correcto "ffigir un “profilaxia de la fanzilia", recuerdan a los modelos europeos autori-
certificado de reacción Wasserrnann negativa al que quiera contraer tarios cuando no definidamente nazi-fascistas.
matrimonio". En 1930, el neuro-psiquiatra José María Estapé, Director de la
Añadió, como buen batilista anticlerical: "de todos modos, es evi- Cárcel Penitenciaria desde 1933, al referirse a "la lucha contra la
': dente que someterse a ella ha de ser obligación civil más útil y aceptable degeneración mental", luego de aludir a la prohibición del enlace
1 que la «confesión», exigencia previa y corriente del matrimonio matrimonial a "las personas portadoras cie una tara degenerativa",
, religioso". Esta transformación de la confesión católica en Wassermann mencionó "otro recurso de la profilaxia: la castración de [las' perumas".
! laico es, de seguro, un interesante aporte del saber médico uruguayo Declaró: "en el hombre se puede realizar fácilmente irradiando los
I a la laicización de la cultura occidental y a la medicalización de la moral testículos con los rayos X o con el radio, o si no, ligando el cordón
!que el saber médico estaba iniciando por esos años. espermático en el canal inguinal; en la mujer se puede realiza.- irradiando
los ovarios usi izo ligando las dos trompas de Falopio" 476 •
En 1938, la revista "Vivir" consideró oportuno recordar "el derecho
y el deber del Estado de mejorar a la estirpe" inhibiendo la función
(*) Algunos sectores de la sociedad uruguaya ya habían hecho suya esta
preocupación eugenista y cra cada vez más común que las familias se otorgaran cer- reproductora de "los ineptos", y aunque tales medios le parecieron al
tificados de salud prenupciales. En ciertos medios burgueses, la exigencia de los mismos autor del artículo "más o menos discutibles desde el punto de vista
. a los novios varones llegó a transformarse en hábito elogiado por sensato. Miguel jurídico nzoral", confesó que le perturbaban más, a erectos de su
-

Becerro de 13engoa, médico, y Manuel. Medina Betancourt, hicieron referencia en 1920


a los médicos que los otorgaban a veces tamllin por dinero 4711. implantación, las dificultades de índole «práctica" 477.
. .. .. .. . . .. ......._....._........... _
..
222 223
*** mente de una triste incoherencia gastar millones en palacios para albergar .
enfermos incurables o degenerados, enfermos que están poco menos que
i fuera de la humanidatt . y permanecer de brazos cruzados, frente a los
Pero el eugenismo uruguayo tuvo también su veta políticamente
'progresista" o, si se quiere, • las ideologías de izquierda se deja- 1 sufrinzientos de la multitud de entre la cual ellos se reclutan" 479 . Idéas
ron influir • por el eugenismo y pudieron, en alguna medida, con-
dicionarlo.
1í similares había expresado Paulina Luis' .i en sus escritos. '
El eugenismo predicaba• igualmente, y con insistencia, el cuidado
,
El primado de la herencia o el medio ambiente en la conformación de la madre embarazada y kis derechos de los niños, y desde este ángulo
de las causas de la degeneración de la especie o la raza, dividió al II también lo adoptó la medicina "progresista". Los pediatras, en par-
eugenismo. La derecha, con Galton y los eugenistas norteamericanos, i ticular, se entusiasmaron con la defensa de la especie a través del
sostuvo la influencia decisiva de la herencia, pero el medio ambiente 1 amparo y la protección de la infancia, testimonio de lo cual fue ese voto
fue ya defendido en época de Galton por médicos europeos y latino- I de aplauso que recibió el Uruguay por su Código del Niño en la
í Conferencia de Eugenesia de 1934. En mayo de 1919, el II Congreso
americanos.
La concepción social de la enfermedad, tan predominante en el I Americano del Niño, reunido en Montevideo, había proc"lamado que
"la protección del niño hasta la terminación de la adolesce . ncia" era la
• Uruguay del Novecientos, se vinculé con la idea de que el medió
;.. I gran garantía del "Perfeccionamiento integral de la raza" (4c)..
ambiente era el causante de las enfermedades que amenazaban la 1
especie. Sífilis, alcoholismo y tuberculosis no tenían por qué ser I1 *** ,
genéticamente hereditarias para atacar a la especie, bastaba con que . .
,
fueran contagiosas y así se enfermaran los hijos. Tal concepción que
limitaba el papel de la herencia — notoria ya en la década de 1930-40—, i La documentación reunida testimonia que el eugenismo o sus ideas
y decretaba, por ejemplo, la ruina científica de la vieja "heredo sífilis",
-
1 claves lograron muy importante difusión e influencia en el Uruguay
í desde 1900 a 1940. .
devolvió al "terreno" y a la organización social defectuosa, un lugar de
privilegio en la etiología de la enfermedad 478 • .'i Sifilógrafos y pediatras, con Luis Morquio a la cabeza, elogiaron a
Además, la izquierda política y los médicos 'progresistas" se sin- 1 Galton y consideraron imprescindible "el certificado de buena salud
1 para el matrimonio" 481 . El diario "La Razón", al realizar una entuesta
tieron atraídos por la capacidad utópica de la eugenesia y el rol que 1
asignaba al Estado en la promoción del mejoramiento de la especie. entre los médicos sobre el proyecto de Manuel Medina netancóurt,
La tentación de aplicar un programa I"científico" y "racional" usando halló que las respuestas eran ampliamente favorables a la iniciativa.
el poder de un Estado que podía llegar a representar a las masas, era
demasiado fuerte como para no caer en ella. Derecha e izquierda la
1
1
Erasmo Arrarte, Jaime NI y Silva, Alfredo Pérsico, Francisco Brito
. I
. experimentaron según, claro está, propósitos diferentes. Y los médicos I
1c
(*) El mismo Congreso apuntó a otro argumento que los eugenistas utilizaban: el
vieron en ese programa el tan anhelado gobierno de los sabios y por ontrol de la natalidad. Pero el Congreso apostó no tanto a la supresión de la descen-
dencia de los enfermos sino al control de la "superabundancias' que podía "ser causa de
los sabios a que aspiraban muchos de ellos. I perturbación para la salud y engendrar mentalidades no deseables en una sociedad bien
Augusto Bunge (1877-1943), médico socialista argentino, fue un 1 organizada [..4 Eiporvenirde la especie exise la profilaxis de 1 a mkeria y de la superabrm-
j dancia" 480• El eugenismo, en realidad, invocaba siempre el control de la natalidad, lo
claro exponente de este eugenismo "progresista". El periódico 1
que Paulina Luisi llamaba en 1919, actuar con 'rerponsabilidad genédca». Limitar el
uruguayo "El Socialista" más de una vez lo citó. En marzo de 1919 ! número de niños podía significar tanto menos "taras hereditarias" como menos can-
transcribió, por ejemplo, estos conceptos de su autoría: "Es verdadera- didatos a la miseria... ya la rebeldía.

i
225 • '
224 -
del Pino, Rafael R. Rodríguez, E. Torres Granó, Joaquín E. Travieso y de acuerdo a su idea preconcebida de lo sano y lo enfermo. En este
Afilio Narancio, agregaron razones de su propia cosecha. caso, lo sano se parecía, sospechosamente, a lo fuerte y lo triunfante,
Francisco Brito del Pino opiné: "Que ni el degenerado mental, ni el alas "razas", los países y las clases dominantes, y lo enfermo, a io débil
a lcoholista ni el canceroso puedan impunemente contribuir al nacimien- y fracasado, a las "razas", los países y las clases dominadas. U:n
to de razas raquíticas, epilépticas, con taras [...ly puedan procrear hijos Nietzsche aburguesado rondaba por allí (*).
sanos los que son sanos de cuerpo y de alma"; y el especialista en
enfermedades de la piel y venéreas, Joaquín E. Travieso, propuso
incluir la blenorragia entre las enfermedades que excluirían del
matrimonio. Solo Miguel Becerro de Bengoa se opuso por considerar
cruel la medida, aunque opiné que "la esterilización de esos enfermos,
sin mutilaciones, permite el rnatrinzonio que es difícil y peligroso negar
11 conserva el amor" 482
En los años veinte y treinta de este siglo el eugenismo influyó en la
educación estatal. Hacia 1935, el texto de enseñanza de "Higiene y
Biología" del médico Francisco Brito del Pino, insistía en "los efectos
desastrosos del alcohol en la descendencia" .familiar y "la especie
hiunana" 4 En la cátedra de higiene infantil y puericultura que se
".

dictaba en los Institutos Normales, el pediatra Américo Mola lo


implantó oficialmente en 1925, y en su texto de 1932, que utilizaba para
' formar a las futuras maestras y llegar así al público infantil, decía: "Los
principios sustentados por el Eugenismo, esa ciencia nueva que estudia
lo que se relaciona con el porvenir de la raza, [...] deben ser aplicados en
la medida posible, conzo base del perfeccionanziento de la raza". Por ello
se lamentaba de que en el Uruguay todavía no se hubiera legislado
para "impedir la procreación a seres tarados por estados patológicos
(sífilis, tuberculosis y akolzolismo) que tan grave influencia ejercen'sobre
el producto de la concepción y sobre las condiciones vitales del futuro
ser" 484 El uso del restrictivo término "raza" merece ser destacado.
.

***
() Hoy en día (1995) la eugenesia ha renacido, aunque la decisión acerca de cuáles
Con las ideas eugenésicas, la construcción — ¿o invención? — del son los seres humanos "inferiores" que deben ser eliminados no está en manos del
Estado — como en la Alemania nazi— sino del consejo médico ylas parejas. Los certeros
cuerpo por el saber médico dio un paso adelante gigantesco. Ese saber diagnósticos prenatales (arnniocentesis y exploración por ultrasonido del vientre mater-
ahora pri ctendía —y en ciertos países y sectores sociales ya había no) permiten detectar las fetos anormales (con síndrome de Down, por ejemplo) y
I . logrado— aplicar sus principios a la . especie o la raza, moddándolas desecharlos por medio del aborto.
227
CAPITULO III:
después, en 1958, el médico Héctor H. Muiños lo repetía en un libro
EL GOBIERNO MEDICO Y LA CONSTR.UCCION DE
LA SALUD COLECTIVA de cabecera de los estudiantes de medicina del momento: "Está en la
esencia de la profesión [...] la monstruosa paradoja .de hacer todo lo
posible por destruirse: la meta de la medicina es no sólo czirary aliviar al
enfermo, sino prevenir la enfermedad [—J. Prevenir la enfermedad es
anularla: la medicina se devora a si misma" 487 .

Pero, en los hechos, la medicina no se devoró a sí misma, devoró a


la cultura. La "higiene", nombre modesto que asumió la medicina
preventiva en el siglo XIX y buena parte del Noyecientos, presuponía..
1. La derrota de la enfermeda4 el triunfo de la medicalización
medicalizar por entero ala sociedad. Evitar la 'enferm.hdád significaba
y el gobierno de la sociedad vigilar y preservar la salud y convertir a los sanos en objeto de la
Los médicos del Novecientos, como "clase" y "saber", apostaron a medicina y no solo a la minoría enferma.
la derrota definitiva de la enfermedad y el dolor, eso concluiría El médico, antiguo recetador de medicamentos, se volvió también
por indicador de análisis despistadores de la enfermedad fen ciernes, y
hacer inútil la medicina. Esta idea probablemente tradujo al campo de
la salud, la fe en el progreso y el perfeccionamiento ilimitado del consejero dé conductas que evitaban la invasión de mi mal siempre
redefmido y creciente.
hombre, la creencia ciega y militante en la ciencia como único instru-
mento de la salvación humana, y la confianza de una ciase fuerte, por El mal contra el que se debía combatir resultaba ahora multiforme,
pujante y victoriosa, segura de sí misma y sus valores, la burguesía ya no era solamente la enfermedad clásica sino tambié'n zonas de la
decimonónica, a la que la mayoría de la "clase" médica perteneció y existencia anormalizadas por la utopía de la vida larga, "cautivante y
expresó. fácil", al decir de Santhi Carlos Rossi.
La creencia en el posible vencimiento de la enfermedad traspasa Por ejemplo, la decrepitud, la lenta decadencia del ser vivo, se tornó
como un hilo ingenuo toda la imaginería n3édica desde el Novecientos insoportable y por lo tanto combatible; el antiguo "sufrir ni iento moral"
hasta décadas más recientes. se transformó en síntoma de la alteración mental a curar; el embarazo,
En .1910, Francisco Soca, al defender la vacunad& obligatoria el parto y la menopausia de la mujer, se volvieron objetos de cuidados
argumentó en la Cámara de Diputados que . el "amor supremo" de los tanto más atentos cuanto que la plenitud de la vida corra riesgos que
médicos, "la higiene y laprofikixis", conduciría a "la desaparición de la ya no se admitían; y el dolor, absolutamente diabolizado, comenzó a
Medicina" 485 en 1916, sostuvieron al unísono una opinión similar,
;
ser atendido ahora en todas sus manifestaciones, desde las inten-
sidades mínimas alas máximas, desde el "naturardel parto a lajaqueca
Santín C. Rossi. y el vicepresidente del Primer Congreso Médico Na- de la histérica, desde la cefalea del hipocondríaco a la puntada in-
cional, José Brito Foresti: "el médico más honesto es aquel que, defen-
aguantable del canceroso.
diendo los principios de la higiene, está cavando la tumba de su Pero la derrota de la enfermedad no solo ocurriría por la
profesión", "la profesión de médico es la única cuya finalidad tiende a medicalización total de la vida del individuo sino, y sobre todo, por la
que esta sea cada vez menos necesaria [...]porque el médico es el primero medicalización del gobiernó de la sociedad. Solo el control higienista •
en saludar con gritos de alegría el triunfo del colp" cuyos ~os han del Estado garantizaría las condiciones sociales y políticas perfectas
creado el medio de dominar la enfermedad" 486 Cuarenta y dos años
. que. facilitarían la salud pública y privada.
228

229
Si la enfermedad era un producto social, y, como ya observamos, la quería la derrota de la enfermedad, «había que salir de los Hospitales,
mayoría de la "clase médica" lo pensó asf, solo modificando a la e invadir de ideas el Parlamento, la cátedra popular y la Escuela para
sociedad se concluiría con la enfermedad. Era casi inevitable agregar preparar por la ley, la educación y la instrucción, el advenimiento de una
que solo los higienistas sabrían hacerlo. 11 poder debía concebtrarse vida cautivante y fáci4 que inmunice a las razas del porvenir". La lucha
en ellos pues todo era mate.riay objeto de la medicina prcventiva, desde a realizar era inmensa pues no habría "ni criminales, ni tuberculosos, ni
la vivienda familiar ala organización de las ciudades, desde el régimen locos, ni cárceles, ni hospitales, ni manicomios, ni medicina [...] el día
de trabajo al salario, desde la miseria a la concentración de la riqueza en que las castas sociales no sean montañas y abismos, en que el trabajo
en pocas manos. •
no sea una cadena, en que la elegancia no sea disipación, en que el placer
La medicina preventiva, entonces, lejos de concluir en el paro no sea vicio, en que el matiimoriio no sea un contrato, en que el Arte no
médico por falta de enfermos, se transformé en el garante —teórico — sea snobismo y la herencia no sea un privilegio" 489 .

de la ocupación plena de la "clase". El antiguo sanador de las enfer- Había allí una tentación que difícilmente se resistiría: todo el poder
medades se convirtió en el creador de la salud y el garante de las para la Higiene, un Estado gobernado por los sabios en pro de la salud.
!condiciones sociales y políticas que debían producirla. Solo el médico Untación que se casaría con las apetencias más pedestres de poder de
aseguraría la reforma científicadelasociedad y solo él podría imponer los sectores dominantes y terminaría revistiendo de legitimidad
a los .individuos los atormentadores preceptos sanitarios que científica al poder concreto de ciertos estados totalitarios y autoritarios
garantizarían la salud, desde la asepsia hasta el cumplimiento estricto del siglo XX.
de normas dietéticas y conductas sexuales. De este modo, el higienismo invadió el parlamento, la escuela, la
Asf la "clase médica" se condenó aun verdadero trabajo de Sisifo, cárcel, la fábrica, el cuartel, la ciudad, la casa y el rancho, el tiempo del
l a un eterno retomo al combate contra esas hidras dé mil cabezas que trabajo y el del descanso; y el médico comenzó a intervenir de oficio
'eran la enfermedad y el sufrimiento, a la construcción de lo que no no a pedido del enfermo en el examen antropoxriétrico de los
existía naturalmente, la salud. Solo el dinero, los honores y el poder presos y la determinación científica de su alimentación; en el examen
ipodrían dulcificar estas tareas angustiantes. preventivo de los trabajadores; en el estudio de las disposiciones
Santin C. Rossi advirtió en 1915 esta multitud de funciones del lumínicos y de cubaje de aire del espacio fabril; en el diagramado
médico moderno que, en realidad, convertían su vida en una misión: urbano promoviendo plazas y parques; en la vivienda, ordenando
«El crecimiento ideal del hombre" solo podríalograrse apartándole los aperturas y prohibiendo cerranúentos; en el examen de los empleados
' estorbos, esa "misión de los conductores de almas [exigía] arquetipos y obreros determinando o negando licencias, rechazando aspirantes o
:sociales y pocos se prestaban actrialmente a ello corno el médico. El imponiendo ciertas condiciones a otros, según lo que la ciencia es-
filósofo derroca prejuicios [...] pero cuando se llega a él se llega casi timaba índole de la ocupación, siendo el caso más notorio, en este
:liberado, el artista redime con la belleza, pero P..] alcanza a pocos plano, el de los aspirantes a maestros.
exquisitos; el sacerdote perfecciona con la fe, pero la inteligencia humana La materia médica era tan vasta como la vida pues de eso trataba,
:se va rebelando contra el dogma religioso, el estadista U.] concurre con de promoverla.
la le); pero la ley irrita porque castiga. Solo .el médico tiene a su favor la Abarcaba la profilaxis de la enfermedad propiamente dicha por lo
'universalidad y el ambiente, porque solo el médico responde al eterno y cual el módico debía intervenir en todos los sitios donde los hombres
'universal enigma del dolor!" 488 .
se aglomerasen. Por ejemplo, en 1917, Antonio S. Viana imaginó un
- Un año antes, Santín C. Rossi había sido todavía más preciso: si se médico en cada fábrica, pagado por los patrones pero nombrado y
2.30
231
dependiente "de las autoridades sanitarias", que debería imponer
desde "el baño obligatorio después del trabajo para los obreros, estable- 2. Los comienzos del poder sanitario y su razonabilidad
ciendo, naturalmente, baños con agua fría y caliente", hasta "la En sus comienzos, el higienismo se desarrolló en dos direcciones
inspección sanitaria de la fábricay la dirección higiénica de la salud del que dieron a sus disposiciones un aire de obvia razonabilidad en el
obrero", paralo . cual también podría, "con la debida autorización de los
patrones", brindar "un curso de higiene preventiva de una hora cada 15
sentir social de la época: a) el control de la sociedad y el movimiento
d(as" y hasta dar clase de primeros auxilios 49°. de los habitantes en época de epidemia; b) el control sanitario de la
eliminación de desechos y la potabilización del agua en las ciudades,
Pero la materia médica también abarcaba la esfera de lo social. En poco a poco extendido a la vigilancia de los locales y el transporte
1915, Mateo Legnani fue diáfano al respecto: si no se concluía con el públicos, a la implantación de normas urbanísticas, y, a las caracte-
"exceso de trabajo", no se terminaría , con el alcoholismo, solo si se rísticas que debía tener la vivienda privada en procura de más luz y aire
liquidaba el latifundio ganadero y en el lugar de cada puesto se para sus habitaciones.
establecía una "colonia agrícola", desaparecería "el miserable apilado Cada paso que se avanzó en estas ¿lecciones implicó a la vez un
en los conventillos, en las urbes pestilentes, engendrando proletarios incremento del poder del Estado y un avance de la salud pública. En
artríticos, desequilibrados ? carne para las cárceles y los asilos" 491
. esté sentido, ambos hechos se retroalimentaron y puede afirmarse que
Entonces, el control médico del Estado garantizaría la salud, una pocos fenómenos históricos hicieron tanto por legitimar la regulación
empresa tan colectiva como personal. estatal de las conductas individuales como el cuidado de la salud
De este modo, Estado e higienismo saldrían gananciosos. El Estado pública y que, a la vez, el apoyo de las . autoridades estatales y/o
incorporaría a su poder la esfera de la preservación de la salud, lo que municipales fue clave para el éxito de las políticas pensadas por • los
tornaría a sus mandatos en éticamente legítimos y científicamente higienistas. Estado e Higiene empezaron a vivir en simbiosis.
razonables, es decir, indiscutibles; y el higienismo lograría que sus El reinado de las enfermedades infecto-contagiosas y las epidemias
consejos fuesen obligatorios al contar con la ayuda de la coerción de fue la base de este primer entendimiento entre gobernantes y méclicos.
la ley y la coacción del Estado. Esa alianza contenía, comose advertirá, Señalemos algunos hechos a vía de ejemplos y como testimonio de
posibilidades insospechadas de crecimiento para ambos protagonistas. la constitución progresiva de un derecho sanitario.
En 1922 Mateo Legnaiii imaginé el comienzo de este camino El control del movimiento de los habitantes, la declaración obli-
cuando presentó a la Cámara de Diputados un proyecto de
Sanitario", a elaborar por el Consejo Nacional de Adminis "Código gatoria de. las enfermedades, la desinfección y el aislamiento
' tración y los obligatorios, y la vacunación obligatoria, se fueron imponiendo
Consejos de las Facultades de Medicina, Derecho y Arquitectura. En sucesivamente desde fines del siglo XIX, vinculado todo ello a las
él se incluirían "todas las leyes y ordenanzas sanitarias 'tenles y aquellas
dolencias de tipo contagioso que asolaban la sociedad en forma de
otras que aconsejan los adelantos científicos, incluyendo las leyes protec- epidemias. •
toras de la infancia, de la mujer embarazada o nodriza, de la vejez y de Los convenios sanitarios con Argentina y Brasil firmados en las
la fisiología del trabajo y el descanso" 492.
últimas décadas del siglo XIX, imponían la cuarentena en el Lazareto
de la Isla de Flores a los pasajeros provenientes de puertos sospechosos
de albergar diversas "pestes" fiebre amarilla, d'Irá, peste bubó-
nica , y obligaban ala desinfección del buque, los equipajes, las bolsas
del correo y las mercaderías que los navíos transportaban.
232
233
En la frontera terrestre con el Brasil, los 'puestos sanitarios" del
enfermos de cólera, fiebre amarilla, peste bubónica, escarlatina, viruela,
Consejo Nacional de Higiene cumplían similar función con los viajeros
difteria y nzeningitis cerebro-espinal epicémica" con el nombre de la
que llegaban por esa vía; en ocasión de la epidemia de "gripe española"
enfermedad, que no podría retirarse hasta transcurrido el período de
de 1919, por ejemplo, los pasajeros que venían enfermos "eran
observación de cada una de dichas dolencias, período que en el caso
detenidos para aislarse y asistirse en los hospitales [y] los sanos seguían
de la difteria, por ejemplo, se calculaba en 15 días "después de ini-
viaje en el ferrocarril vigilados por Inspectores viajeros, que los entregaban ciada". El aislamiento se vigilaría por "guardas sanitarios" en el caso
a los médicos del Servicio Público en la localidad donde descendieran
de las tres primeras enfermedades y en el caso de las otras por ellos
[...) con el objeto de ser observados pludenciahnente" 493. también solo si "la autoridad sanitarialo estimaba indispensable" 497 .
El segundo paso del derecho sanitario consistió en la implantación
La persona sospechosa de estar contagiada por su contacto con
de la declaración obligatoria de ciertas enfermedades a la autoridad
algún enfermo, también debía ser rigurosamente vigilada. Podría per-
sanitaria nacional. La difteria y la fiebre puerperal desde 1887, la manecer en su casa, porque "las tendencias znodenzas", decía el Con-
viruela desde . 1888, la fiebre tifoidea y la escarlatina desde 1894, y el •
sejo Nacional de Higiene en 1921, propendían "a incomodar lo menos
sarampión desde 1895, fueron las enfermedades "trasnzisibles" de posible", pero debía visitar cada dos o tres días a la autoridad sanitaria
declaración obligatoria por los médicos tratantes, aunque solo en el •0 esperarla en su casa durante el tiempo de la posible incubación del
departamento de Montevideo. En 1896, el Consejo Nacional de mal. "El fiuzcionario encargado de hacer la observación .sanitaria debía
Higiene resolvió hacer obligatoria la declaración "de las enfermedades ser experto y perspicaz [y así evitar] la suplantación depersonas", que le
infecto contakiosas [ len todo el territorio nacional"; a las ya citadas se
- —

mostraran a un sano por un enfermo que se ocultaba, por ejemplo,


« sumaron: fiebre amarilla ., cólera, beri-beri, varioloide, varicela, tos
hecho que, por desgracia, sucedía con frecuencia 498 .
ponvuisa, tifus exantemático, erisipela, tuberculosis pulmonar laríngea En la década 1920-30, el Consejo Nacional de Higiene suavizó estos
y lepra. La Ordenanza también dispuso que las Juntas Económico- dispositivos permitiendo no colocar el cartel indicador de la enfer-
Administrativas, previo asesoramiento de las autoridades sanitarias, • medad en la casa donde residía el enfermo, pero solo si se trataba de
podrían disponer "el aislamiento de los domicilios infectados [...ly ltz
escarlatina (desde el año 1924), y difteria (desde el año 1928) 4" .
desinfección de oficio". "Los jefes de familia o de casa" que no obsei. -
Esta descripción, empero, peca por omisiones. Las ordenanzas del
varan estas disposiciones serían penados'con una multa de 10 pesos y Consejo Nacional de Higiene son tan complejas y contienen tal
de 20 en caso de reinddenda 494 (*).
variedad de disposiciones que el investigador se pierde en su maraña.
• El aislamiento impuesto a los enfermos debía ser riguroso. En 1913, •A veces, empero, otro documento lo alerta. En 1908, José Martirené,
el Consejo Nacional de Higiene y el Poder Ejecutivo resolvieron que miembro del Consejo, recordé a sus colegas "dependientes de la
la autoridad sanitaria "Izará colocar un cartel en las casas donde existan
autoridad sanitaria" que el Reglamento de Sanidad terrestre los
autorizaba "a hacer retirar de todo sitio público en que exista
1
(*) Con posterioridad, el Consejo Nacional de Iligiene incluyó entre las enfer- aglomeración de personas a los que padecieran de afecciones contagiosas
niedades infecto-contagiosas de declaración obligatoria por los médicos tratantes a: los trasnzisibles". Martirené había "visto en algunos paseos públicos, niños
cé,isos .raspechosos de viruela" en 1910; meningitis cerebro-espinal en 1913; tracoma en
1914; carbunclo erP1916; poliomielitis aguda en 1917; gripe en 1919; encefalitis letárgica
con accesos de tos convulsa en contacto con niños sanos", lo que violaba
y kiebres paratifoideas en 1920y alastrim en 1925 19S Ales médicos que no cumplían con
.
Ja reglamentación. Se imponía, entonces, colocar "en lugar visible de
el requisito el Consejo les Ilbmaba la atención; la primera vez Les "advertía", luego les nuestros paseos públicos, avisos indicando que está prohibida la coizat-
multaba 496 .

rzyncia a ellos de ¡os enfermos de tos convulsa", y si esos enfermos


1- •

234
235
concurrían, los médicos debían expulsarlos pues los autorizaba el La ley de vacunación obligatoria fue la culmin'ación de intentos que,
artículo 134 del citado Reglamento 5ó , °.
iniciados en 1850, se habían reiterado en 1881 y 1891, sin poderse
La desinfección de "las habitaciones, ropas y enseres de los enfermos concretar ante las resistencias que el equipo político percibía sobre
infecto-contagiosos", dependía de la voluntad de la autoridad sanitaria todo en el medio rural. La ley de 1911 partió del supuesto de que esa
de acuerdo a ta citada Ordenanza de 1896. Estaba previsto que se resistencia podía ser fácilmente vencida, como en efecto sucedió..
realizara en varias oportunidades a lo largo de la dolencia y siempre Significó la primera vacuna obligatoria impuesta a todos los habitantes
. en el caso de su terminación. Las Inspecciones Departamentales de menores de veinte años de edad y la primera medida higienista de
Higiene, dependientes del Consejo, eran las encargadas de realizarlas carácter universal y obligatorio. Los anarquistas, que se opusieron, la
en los domicilios de los "menesterosos"; contaban para ello con la percibieron como un triunfo del Estado 5°3.
llamada "escuadra de desinfectadores" a las órdenes de un mayordomo
mandado por el médico-inspector. A menudo requerían también el ***
apoyo de la policía, pues los pobres se negaban a desinfecciones que,
como hemos relatado en el Tomo Ji, podían concluir con la quema de La reglamentación sanitaria de la vida urbana fue el 'otro éxito del
los ranchos contaminados, en parte porque los gases del formol, el higienismo. Allí, también, la contentad& de hombres yel temor a las
mercurio y el azufre, escapaban por las paredes y los techos desven- enfermedades de los sectores populares, tornaba "razonable" el ejer-
cijados. Las Intendencias realizaban el servicio a las "personas pudien: cicio del poder médico que se alió, en este caso, tanto a la autoridad
tes", pero lo cobraban 591. estatal como a la municipal, en el Uruguay muy hermanadas.
Los tuberculosos fueron objeto de un control específico. En 1903, .. Así como el poder estatal pasó de controlar ala población en épocas
el gobierno aprobó la solicitud del Consejo Nacional de Higiene para de epidemias a controlarla en el caso 'de todas y cada una de las
realizar desinfecciones periódicas de los locales ocupados por tuber- enfermedades infecciosas, asf el poder municipal pasó de dictar normas
culosos, siempre que lo solicitaran los interesados. En 1904, con la sobre la eliminación de basuras y el tratamiento del agua de consumo
firma del Ministro de Gobierno de Baffle, Claudio Williman, el Consejo público, al examen preventivo obligatorio de la salud de los traba-
logró un decreto declarando obligatoria la desinfección cada 15 días jadores que manipulaban alimentos y la imposición de normas higienis-
en el caso de los enfermos asistidos en sus domicilios por la Asistencia tas a la vivienda privada. Estos avances de los poderes etático, munici-
Pública y la Liga Uruguaya zontra la Ibberculosis, es decir, los pobres. pal y sanitario fueron, en general, considerados sensatos por la sociedad
De este modo, se argumentó, la sociedad se adaptaría de "un modo pero ya algunos creyeron advertir riesgos para los derechos individuales
gradual" a "ese progreso de la ciencia" 5°2• en esta cruzada salvacionista de las masas en nombre de la salud.
La ley de vacunación y revacun.ación antivarldica obligatorias del La intervención municipal en pro de la salud urbana tenia antece-
25 de setiembre de 1911 fue la medida estatal más notable del dentes coloniales pues se remontaba a los viejos edictos de los cabildos
Novecientos; en primer lugar, por sus efectos profilácticos exitosos en materia de recolección de basuras y materias fecales, alejamiento de
casi concluyó con la viruela, endémica desde hacía ya siglos en el los cementerios e industrias insalubres o malolientes, caso de las
Uruguay — , y en segundo lugar porque mostró a los habitantes del país graserías y los mataderos, y la vigilancia de los aguateros.
al Estado batllista al servicio del ideal máá legitimante de todos, la salud Las Juntas Econónlico-Administrativas luego de 1830 y las Inten-
pública, y al higienismo en . alianza estrecha con ese movimiento dencias luego de 1908, - acentuaron estos controles y los llevaron a
político. esferas muy diversas, de las cuales solo indicaremos algunos ejemplos.
. .
. .

2.36 237
Desinfección, asepsia y limpieza, merecieron particular atención y Poder sanitario, municipio y Estado se combinaron para imponer
su imposición implicó normas muy precisas: desde 1893, en Mon- primero la certificación de la salud a los trabajadores pertenecientes a
tevideo se impuso la desinfección a los objetos y prendas de vestir o de esos grupos. En 1904 se creó en Montevideo un servicio médico
cama usados que se quisieran vender particularmente o en remate municipal encargado de examinar a las nodrizas y otorgarles un cer-
público 504 ; desde 1920, en Tacuarembó rigieron estrictas medidas de tificado de sanidad por seis meses 5°8; en 1917 se propuso por la Junta
higiene y salubridad en todos los locales destinados l'aglomeración de Económico-Administrativa un examen médico obligatorio para "los
personas, tales como teatros, "biógrafos", cafés, hoteles, fondas, conductores y guardas de tranvías" a fm de eliminar a los que
cárceles, escuelas, etc., que consistían en: lavado de los pisos por lo dieran "enfermedad contagiosa" 599; y en 1928, el Concejo de Adminis-
menos dos veces por semana con agua y jabón u otro desinfectante, tración de Montevideo resolvió imponer ese mismo requisito a "todas
retiro de la ropa de cama Cada vez que se fuera un huésped, pisos de las personas que se dediquen a la elaboración o expendio de sustancias
baldosas, blanqueo de paredes y limpieza permanente en las cocinas, alimenticias y bebidas", pues.las que padecieran "enfermedades infec-
etc. 505 ; desde 1922, en Montevideo se estableció el uso obligatorio de to contagiosas o de la piel" no podrían figurar en esas ocupaciones 51°.
-

toallas de papel o de tela para uso individual en hoteles, restaurantes El higienismo confirmé el antiguo intervencionismo municipal en
y cafés, y la instalación obligatoria de lavamanos en los mismos lugares el trazado de la ciudad y lo extendió al campo -dé la vivienda pública y
públicos; desde 1923, en Montevideo se obligó a la limpieza frecuente privada.
de alfombras y camineros y el aseo de pisos, paredes, cielos rasos,' En 1917, por ejemplo, el médico Angel Gaminara, profesor de
.puertas y ventanas de los salones para bailes públicos, que debían estar Historia Natural Médica y Parasitología de la . Facukad de Medicina,
,provistos, además, de lavamanos, toallas de papel o de tela de color se felicitó de la culminación de las tris últimas grandes medidas
,blanco para uso individual y servicios sanitarios para ambos sexos municipales, impulsadas todas por los médicos y su promoción de la
Particular atención del poder sanitario mereció el hábito de los asepsia:. la incineración de basuras, que había extirpado "el inmundo
luardatrenes de separar cada boleto de la libreta con saliva para foco del Buceo, principal caldo de cultivo de las larvas de moscas"; la
entregárselo al pasajero del tranvía. La Liga Uruguaya contra la Tüber- municipalización dé las cloacas, que permitirían llevar «a los lugares
9ulosis fue precisa: "se le impone al público la obligación de tonzar entre
más apartados los caños colectores" s.uprimiendose asilos depósitos y
sus nanos y conservar un pedazo de papel mojado e infectado por la
acumulación de materias fecales; y la pavimentación lisa e impermea-
Saliva de un guardatrén que puede ser uii tuberculoso, un sifilítico, etc., ble que facilitaría la limpieza de las calles, eliminándose el estiércol y
tc.". Ya en 1906, la Ordenanza sobre tranvías eléctricos de la Junta
los residuos húmedos. Ese mismo afio, los médicos del interior
Económico-Administrativ.a de la Capital, había "expresamente bregaban por similar pavimentación de las polvorientas calles de las
:prohibido al personal hacer uso de la saliva para desprendero contar los capitales departamentales, ante el riesgo de contagio de enfermedades
4olctos", pero. la disposición no se había cumplido por lo cual, a infecciosas, sobre todo la tuberculosis 511.
etición de un edil, la Junta resolvió obligar a las empresas a La arquitectura debió variar sus esquemas constructivos y adaptar-
suministrar a los guardas "boleteras automáticas" 507•
se a las imposiciones higienistas. La fobia al polvo y el miedo a la
En realidad, el temor a la salud endeble de los sectores populares tuberculosis tuvieron consecuencias estilísticas. El edificio de la Liga
y el peligro de extensión de sus enfermedades al todo social, es una de Uruguaya contra la Ibberctilosis, del arquitecto Leopoldo J. Tosi,
las claves que explica el nacimiento y la consolidación de la medicina inaugurado a fines de 1907, fue el priMero en que el poder médico, que
preventiva. sepamos, logró imprimir crit erios: sus consultorios tenían las paredes
238
impermeables y revestidas de opalina, <5yara poder ser desinfectadas, [y] 239
las esquinas de las paredes forman , curva, en vez de ángulo, para así tres sillas de hierro también, a una mesita de luz de hierro y cristat y a un
facilitar la limpieza y evitar el depósito de polvo". Las molduras de las pequeño armario para guardar las ropas del enfermo que será el único
puertas eran también curvas pues así "se limpiaban de inmediato con mueble que podrá ser de madera aunque sencillo y sin molduras" 514 .

un paño húm edo" 512 . .


Similares prevenciones se aplicaron a los hospitales construidos en
Las arquitectas Cecilia Ponte y Susana Antola han estudiado la la década 1920-30. El de Durazno, por ejemplo, planeado por el
vivienda tipo domi ante en Montevideo entre 1880 y 1920, <loza arquitecto Juan Giuria, que comenzó a edificarse alrededor de 1926,
era de una extrema sencillez: "simples revoques lisos, algunas fajas de
sumatoria de habitaciones dispuestas en hilera y lateralmente respecto al
eje del predio, articulándose a unob más patios abiertos". aproblema ladrillos aparentes; techos de tejas que dan una nota de color en el
conjunto y exclusión absoluta de toda escultura aplicada. Se ha tratado
radicaba en que esa vivienda se había ido transformando con el c ‘órra- - de obtener decía el periodista
miento con claraboyas del patio principal y su transformación en living, efectos felices con el solo agrupa-
miento de masas" 51 s.
por lo que la ventilación de las habitaciones que daban a ese patio se
había resentido. El higienismo, obsedido por la respiración a aire
pleno, el fomento de los espacios abiertos,. el cubaje de aire de cada
habitación, siempre estudiado y predeterminado, sintió que la casa tipo Los dictados del poder sanitario, minuciosos, terminantes y
no respiraba. De alif la - Ordenanza municipal de 1928 que limitó el uso
precisos, abarcaban todas las materias de 1a vida, desde la entrega del
de las claraboyas y alteró de hecho la planta de la vivienda al establecer boleto en el tranvía ala planta de la vivienda, desde el lavado bisemanal
que "todas las piezas y dependencias de una casa destinada a habitación
"con agua y jabón u otro desinfectante" de los pisos de los "biógrafos",
deberán tener luz y aire directos provenientes de calles, patios, jardines, ala exigencia del '<certificado de salud" al trabajador manipulador de
etc." 513.
alimentos.
La fobia al polvo, el miedo a la tuberculosis, y el ansia por respirar Cierto afán obsesivo por la reglamentación escondía la condena de
a pulmón pleno — contracara de la asfixia de la tisis tuvo también lo improvisado, espontáneo y descuidado, típico de la anterior cultura
consecuencias estilísticas en la decoración y amueblamiento de las
viviendas y lugares públicos. pre-burguesa del país. El espíritu del higienista, escrupuloso y un tanto
maníaco, quería crear los rituales de una nueva cotidianidad presidida
El horror al vacío del gusto burgués, que provocaba ese barroco por dos ideas centrales: la asepsia y la prevención de la e. nfermedáci.
amontonamiento de volutas, molduras, arnueblecillos", carpetas, al-
fombras, camineros y pesadas cortinas, fue condenado por cobijar la - Razón y planificación se imponían al todo social en nombre de lo ya
irrechazable: la salud.
humedad y la suciedad. En 1908, Roberto Berro, desde la revista "La
v
lbberculosis", describió el mobiliario ideal del sanatorio para tuber-
culosos: 91 que debe ser higiénico, tendrá que ser sobrio, pues esa
3. ¿Hacia el Estado higienista totalitario?
acumulación desordenada de rnueblecillos [...] está reñida con los prin-
cipios de mucho e.spacio y pocos objetos, lo que facilita [...Va tarea de
la limpieza El mobiliario de un dorniitorio, cuyas paredes carecerán El antiguo higienismo del siglo XIX había vigilado a la sociedad
de ángulos y deberán ser estucadas en toda si4 altura, se limitará a una uruguaya en las épocas de epidemias de fiebre amarillay cólera. Desde
cama de hierro esmaltado, lo más lisa y sencilla que se pueda, a dos o 1896, el poder sanitario extendió su control a las enfermedades infec-
to-contagiosas que también asumían, con frecuencia, la forma epidé-
240 241

mica por ejemplo, viruela, sarampión, escarlatina, difteria y fiebre La Liga Uruguaya contra la Tuberculosis propuso en 1904 al gobie. r
no, prohibir escupir en el suelo y establecer multas para quienes lo
1 tifoidea.
Pero el Novecientos conoció otra mivedad: la irrupción del poder hicieran, iniciativa que en 1911 el Intendente de Canelones, Rómulo
. i sanitario en la cotidianidad: el control de las enfermedades que se Rossi, hizo suya, tratando de cobrar 20 pesos, o imponer 12 horas de
arresto, en su defecto, al infractor, al que escupiera "fuera de las
• . arrastraban en el tiempo, sífilis y tuberculosis, y permitían deambular salivaderas con aserrín o solución de bicloruro al 1%" que se colocarían
a enfermos que a menudo no se reconocían; la diabolización del
: consumo del alcohol por generar desde la locura a la cirrosis; la esfera en "despachos de bebidas, hoteles, panaderías, etc.". El Consejo Nacio-
de la prevención de la enfermedad, tan vasta e infinita por cuanto se nal de Higiene no apoyé este radicalismo y solo dispuso recomendar
aplicaba a todos en cualquier tiempó. "no salivar fizera de las escupideras" 516 .
Y, sin embargo, algo enlazaba al viejo higienismo con el moderno:: En fecha que no conocemos se prohibió escupir en los tranvías
;
ambos, diciendo querer controlar solo enfermedades, concluían con- de Montevideo, y en 1918, la Liga Uruguaya contra la Ibberculosis,
. trolando hombres. En ese sentido el vínculo con el poder etático era ante la "desidia de los pasajeros", recomendó a las empresas imprimir
ineludible. Los dos partían de la defensa del todo frente a la parte, de varios miles de boletos recordando al público la disposición 517 • En
la necesaria subordinación al interés general del particular. Ese prin- 1924, se resolvió colocar escupideras en las salas de espera de las
cipio de organización. social y política en manos de los médicos se estaciones y los coches de los ferrocarriles, prohibiéndose escupir
reveló pleno de virtuaEdades interventoras en la intimidad • del fuera de ellas 518 (*).
ciudadano, todas ellas realizadas en nombre del ideal impecable de la Pero la forma más directa de combatir la expansión del bacilo era,
salud y la vida larga, "cautivante y fácil': naturalmente, internar de oficio a los tuberculosos y aislarlos total-
En apretada síntesis, el poder sanitario de estos años promovió: la mente de la sociedad sana.
penalización del acto de escupir; el aislamiento y tratamiento Los sanatorios para bacilares querían ser, en los hechos, casas de
: obligatorio del tuberculoso; el tratamiento obligatorio del sifilítico; el aislamiento forzoso; de ahí los reglamentos draconianos referidos en
establecimiento del delito de contagio con prisión para el enfermo
venéreo responsable; el certificado de salud prenupcial obligatorio; la
(*) En 1908, la Liga . Uruguaya contra la Tuberculosis pfopuso una ordenanza
internación obligatoria de los alcoholistas y aun ebrios; y la internación municipal estricta para las iglesias. El barrido sería 'por ría húmeda" para no levanta,-
de los enfermos Mentales bajo la responsabilidad exclusiva de los polvo —era toque siempre se recomendaba , sería obligatoria la colocación de salive ras
médicos. La mayoría de estas proposiciones, como se habrá ya adver- "en profusión", se prohibiría "terminantemente el uso de alfombras y camineros" y besar
las imágenes. El agua de las pilas benditas donde los fieles intercambiaban sus microbios,
tido, fueron de inspiración eugenista. mereció un d icta men higicnista peculiar -. "La medida más radical sería abstenerse de inete.r
los dedos 01 ¡apila [...1 pero aconsejaríamos f.•.) que eI agua saliese& tut dei>ósi to adyacaue
cuyo líquido surtida una pequeña cantidad cada rez por un procesamiento automático al
*** igual del que sc usa para los watcr-closeis y al caer en la pila humedeciera los dedos clel
asistente" 519,
El afán de control del esputo alcanzó alturas notables en los Estados Unidos. En
Los médicos fisiólogos declararon la guerra al esputo, fuente de 1909, el Consejo Nacional de higiene transcribió la opinión del "Dr Bigys; de Nueva Vbrk",
que proponía, a fin de facilitar el examen bacteriológico de los esputos por médicos y
todos los bacilos de Koch que el enfermo desparramaba a su alrededor detectar tempranamente los focos de la enfermedad, "establecer mmu.Tosas estaciones
y cuya capacidad de expansión era infinita una vez seco y convertido en con recipientes para esputar eti toda la ertensión de la ciudad y donde las muestras de
polvo. esputos podrán depositarse a fin de ser recogidas por las autoridades" 52•
11111111.11.1111" .
242
el Tomo II que buscaban espaciar' lo más posible las "licencias" a los 243 .
enfermos para salir fuera del establecimiento. Curarlos era casi im- que ofrecen los bacilares tosedores en los consultorios, y en la scda de
posible, solo cabía evitar que contagiaran. El Hospital Fermín Ferreira, espera, en compañía de otros enfermos?".
de Montevideo, respondía a esta estrategia. En 1912, la confesó el Sin embargo, la "clase médica" como tal no aprobó que le pareció
médico de Paysandú, A. Pérez Montebruno, al elogiar "la .casa des- una exageración, tal vez impopular, además. Sanan C. Rossi pidió a
tinada a alojara los tuberadosospobres" que pensaba construir la Liga Erasmo Arrarte el retiro de su moción pues la «hospitalización
Departamental contra la ibberculosis: así se podría dar "un alivio a sus obligatoria de los tuberculosos [era] una teoría sumamente discutible"
sufrimientos" y favorecer la profilaxis, "porque estando estos tuber- que comenzaba por no atender lo que había demostrado el fisiólogo
culosos aislados en un paraje distante de los núcleos más importantes ;rle uruguayo de más nota, Alberto Brignole: "el factor social Iy1 la impor-
población, se podría evitar el contagio que provocan". En 1914, el médico tancia real de la educación" en la previsión del contagio 1 23,
de San José, J.R de Freitas fue aun más drástico: las Ligas contra la En 1929, el consejero Gabriel Terra presentó un proyecto de licen-
Ibberculosis eran °más perjudiciales que Útiles pues al dar a los enfer- cia para empleados públicos tuberculosos que fue a infqrme del Con-
mos cuanto necesitan para vivir en familia" les facilitaban. la no interna- sejo Nacional de Higiene. Este se manifestó de acuerdo en otorgar a
ción en los hospitales, única medida eficaz de aislamiento. Había que esos enfermos una licencia de hasta tres años con su sueldo íntegro,
dejar de lado "razones sen. timentales"y tratar a los tuberculosos "como pero recabó se les exigieran garantías: el mismo decreto debía obligar-
a cualquier otro enfermo infecto contagioso" 521
- •
los al tratamiento de su dolencia y la adopción de medidas profilácticas,
. Ya Robert Koch había predicado hacer con los tuberculosos lo la más importante de las cuales sería su aislamiento "de sus hijos o de
mismo que Noruega estaba haciendo desde 1856 con los leprosos: los niños que vivan en ese hogar infectado". El derecho a la licencia
aislar obligatoriamente a los más peligrosos en una zona alejada de los cesaría, "desde el momento que el empleado no acatara las resoluciones
centros poblados; y en 1907, el médico estadounidense Biggs preconizó tomadas". El autoritarismo higienista dominaba en la in.stituqi6n que
una solución parecida: "La recepción y detención forzosa en los hospi- regía la salud pública del país 524
.

tales, si es necesario, de todos los enfermos peligrosos para las personas


que los rodean" 522 ***
.

Con taxt ilustres maestros detrás y las enseñanzas del eugenismo


delante, ciertos médicos uruguayos no dudaron. En 1908, César A. Las medidas contra la sífilis que afectaban directamente a los
Díaz, y en 1916, Erasnio Arrarte, propusieron "el aislamiento riguroso sifilíticos, recibieron, en cambio, una aprobación sin duda mayoritaria
y obligatorio hecho por el Estado, para todos los'tuberculosos que son de la "clase médica".
un peligro evidente para la salud pública o para los que los rodean". La Inspección .Sanitaria de la Prostitución, estudiada en el tomo
Erasmo Arrarte, autor de la moción precedente que fue presentada al precedente, ya tenía desde 1905 la potestad de inspeccionar bisemanal-
Primer Coiigreso Médico Nacional, usó un recurso efectista para mente a las prostitutas e internarlas de oficio en el Sifilicomio Germán
convencer a sus colegas, recurso que testimonia el horror y el miedo Segura hasta el 'blanqueo" de sus afecciones, equivaliendo el "alta" a
ante el contagio de la tuberculosis: "¿Cuál el que no ha visto a los la libertad.
tosedores crónicos, a esos que siembran la muerte pero no mueren, En agosto de 1923, el Concejo de Administración de Montevideo y
arrojar sus esputas en los tranvías, a pesar dd avisoplatánico: Se prohíbe su Dirección de Salubridad reglamentaron minuciosamente los
escupir? ¿Cuál el que no ha reflexionado sobre los serios inconvenientes prostíbulos: altura y superficie mínimas de sus habitaciones; las
paredes interiores y exteriores debían revocarse con "colores claros";
244 245
en cada habitación habría un lavatorio, bidé y toallas para uso indivi- riguroso", los casos vistos en el día; cuando el paciente no se presentase
dual y no se permitiría "la colocación de cortinados ni colgaduras"; en para "la asistencia preceptiva en el tiempo indicado", el médico daría
Lodo prostíbulo habría por lo menos un baño con roseta de lluvia; los "conocimiento del hecho al comisario de salud pública" quien podría
objetos, colchones, camineros, alfombras y ropa de cama se obligar "al enfermo a someterse al tratamiento, hospitalizándolo a la
desinfectarían periódicamente; en cada habitación y en los patios filena". El comisario de salud pública podría actuar incluso en base a
habría una salivadera, por lo menos, con solución desinfectante y denuncias, escritas, eso sí, que le hicieran saber "que tal persona está
carteles prohibiendo escupir fuera de ellas; la basura se recogería en atacada de enfermedad venérea". En ese caso, el denunciado debía
un recipiente tapado, el que se desinfectaría todos los días con una probar con "un certificado médico" su estado de salud 528 .

solución de creolina al 3%... También debían tener "en depósito pa- 7 Bajo la dictadura de Gabrierarra y con la firma de su Ministro de
quetes profilácticos", es decir, "un pomo de pomada Metchnikoff, jabón Salud Pública, el médico Eduardo Blanco Acevedo, se promulgó el 12
desinfectante, etc." y "carteles exhortando a su uso" 525. de enero de 1934 el decreto-ley denominado "Ley orgánica sobre Salud
La lucha contra la enfermedad condujo a la fundación del Instituto Pública, Asistencia e Higiene". Su artículo 22 indicaba pe "en materia
Profiláctico de la.Sítilis cn 1917; allí se atendía gratuitamente a todos de prostitución" el Poder Ejecutivo establecería la sustitución del
los enfermos cjuc. se presentasen y se expendía al público el vigente régimen de reglamentación por otro basado en la supresión del
ncosalvarsán a precio de costo. La financiación de la institución quedó prostíbulo, e impondría "la denuncia y el tratamiento obligatorio de las
a cargo del único impuesto, que sepamos, promovido por los líde- enfermedades venéreo-sifilíticas" 529
.

res ganaderos del parlamento a sus propias tierras. Desde 1920 se El delito de contagio probablemente era un resto de la vieja creen-
cobró un centésimo por hectárea junto a la Contribución Inmobi- cia en que la causa de la enfermedad residía en el comportamiento
liaria 526
.
maligno del paciente y su entrega al demonio, la antigua culpa-
El enfermo desobediente que se negaba al complejo y a menudo bitizacibn del sifilítico.
doloroso tratamiento antisifilítico de cinco años de duración, con un El enfermo venéreo fue considerado un proto-delincuente, un ser
primer año de inyecciones muy frecuentes, fue considerado por el que, de contagiar, merecería el calificativo de delincuente. El estable-
higienismo como peligroso y asocial. Por ello en 1.924, el médico y cimiento del "delito de contaminación venérea", que implicaba respon-
senador Alejandro Gallina!, Presidente del Instituto Profiláctico de la sabilidades diversas, civiles y penales, fue impulsado por los médicos
Sífilis, presentó un proyecto de ley a su cámara haciendo obligatorio el Paulina Luisi en 1919, Mateo Legnani en 1922, Héctor del Campo en
1 tratamiento de las enfermedades venéreas a "toda persona que las
1923 y Alejandro Gallina! en 1924. Este último incluyó en su proyecto
padeciera" . La iniciativa de Gallinal, al incluir a todos los enfermos de de ley de ese ario el siguiente artículo: "La persona que, sabiéndose
sífilis en la obligación de tratarse, a la vez que democratizaba la enferma de mal venéreo, contagiase a tercero, será castigada con prisión
imposición-que solamente regía para las prostitutas, extendía el poder hasta de un ario o multa equivalente, previa la denuncia y pruebas del
sanitario a la población en general 527.
caso". Mateo Legnani pretendió incluir el contagio de cualquier "en-
En 1926, Paulina Luisi promovió la adopción de una legislación fermedad infecciosa" en el campo del delito y aplicarle al contagiador
similar a la vigente en Australia del Oeste: el tratamiento sería el artículo 326 del Código Penal de 1889 que establecía penas de hasta
1 obligatorio para toda persona que tuviese una enfermedad venérea; el
seis años de penitenciaría de acuerdo a la gravedad .del daño
pacientó elegiría a su médico y podría cambiarlo de decírselo al ocasionado al contagiado. Debemos advertir que ese delito ya existía
anterior; los médicos debían comunicar, "bajo el anónimo 17IdS en la legislación de diversos estados, como se preocuparon por hacerlo
•• •

246 247
saber los médicos nombrados, por ejemplo, en Noruega, Suecia, Dina- :• Los médicos también. impulsaron el combate contra él consumo de
marca, Checoesiovaquia, Australia, Canadá y los Estados Unidos 53°. alcohol y la internación y tratamiento forzoso de los alcoholistas.
El decreto-ley ya citado de 1934 estableció que el Poder Ejecutivo El consumo de alcohol fue, en realidad, me,dicalizádo, y algunos
propondría al Legislativo "el establecimiento del delito de contagio maximalistas llegaron a proponer que solo se vendiera con receta
intersema I y nutricio" (*). : • profesional en las farmacias.
El certificado de salud prenupcial fue el otro intento higienista En 1902, Joaquín de Salterain," en el Primer Congreso Médico
notoriamente vinculado a la ideología eugenésica. La idea, como Interdepartamental celebrado en San José, entendió que debía con-
sabemos, se generalizó en los médicos y la .so—éié,dad entre 1920 y 1940 . vencerse «al pueblo [de que] el uso de cualquier claselde alcohol es
aunque no llegó a convertirse en ley. El temor a la sífilis la nutría y lo malo, aun cuando se haga en pequeña cantidad que lel bebedor de .
que todos avizoraban como solución legal, lo proyectó, en 1921, Mateo una copa de una bebida alcohólica es un ebrio, es casi uti degenerado"; • •
Legnani: los juzgados de paz exigirían un certificado de reacción de había que "hacer una propaganda activa en ese sentido, sin términos
Wassermann de la sangre negativo "de fecha nunca posterior a 15 días, medios". Y si bien el médico Francisco Giampietro' se manifestó
a toda persona que se presente solicitando. contrato matrimonial". La desconforme con esa «exageración", • el criterio dominante en la
Asistencia Pública Nacional sería obligada a practicar la reacción en propaganda antialcohólica de la "clase médica" fue el de Joaquín
forma gratuita a "toda persona pobre" 532 . de Salterain 534.
En 1938, la revista "Vivir" apoyó el pedido del "certificado prenup- En 1909, el psiquiatra Bernardo ttchepare, uno de los más im-
cial" y argumentó, entre otras razones, que: «Nuestra raza es fuerte y placables perseguidores de cualquier ingesta de alcohol, sostuvo que
sana. Difícilmente —solo por excepción— la prohibición de contraer solo debía "administrársele en casos científicamente indicados, como
matrimonio será definitiva. La inmensa mayoría de las veces ocurrida medicación que requiere receta médica para su expendio en las far-
solamente esto: la retención del certificado, vale decir, la prohibición macias". En 1914, la Sociedad de Meclicina de Montevideo, al contestar
temporada hasta tanto el interesado logre su curación y se habilite [...] el cuestionario que sobre el punto le remitiera la Cámara de Repre-
para afrontar la dura prueba de sus descendientes". sentantes, insistió en que "el akohol es un medicamento y como tal solo
. Al finalizar el artículo, el periodista médico dio cuenta de que:
-
debe ser empleado por indicación médica" 535 .
"Hoy en nuestro país, ya cdsten oficinas médicas que ertienden el Los psiquiatras, en particular, diabolizaron todo consumo de al-
certtficado [...] luego de someter al futuro cónyuge a un examen prolijo y • cohol. En 1904, por e. jemplo, Rafael Rodríguez, médico interno del
minucioso. Naturalmente que este examen solo lo pasan aquellos que lo Manicomio Nacional, como científico erudito en el tema, diferenció las
desean, pues es voluntario, no obligatorio" 533. intoxicaciones de acuerdo a su causa: el "enilismo" era la provocada •
por el vino, el "alcoholismo", la intoxicación por el alcohol, y el "ajen-
*** jismo", la causada por "el ajenjo o bebidas similares fabricadas con
esencias de plantas aromáticas (ajenjo, anis, angélica, cardo milito, •
manzanilla, hinojo, etc.) y a base de vino blanco (vermouth) o alcohol
(ajenjo, bitter)" 536.
(•) En 1923, el médico Héctor del Campo propuso la imposición de la reacción de
Wassermann a todos los Yubilados de la Nación: El Estado tenla d derecho de ctigir a El consumo de alcohol estaba detrás de la tuberculosis, la locura y
esos individuos d preocuparse de su saludy i)bligarlos a someterse a un tratamiento riguroso hasta la sífilis. Debilitaba y convocaba así a la peste blanca", decían el
si padecen de cualquiera de las afecciona que ceden a una terapéutica" ya que se
beneficiaban "de las leyes de jubilación" 531 .
médico José E de Freitas en 1914 y Afilio Narancio en 1919, y llevaba
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Facult-ad de Ciencias Sociales
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248
249
al delirio nervioso, siendo la mayoría de los internados en el Vilardeb6, pio del alcohol. En realidad, importantes sectores dirigentes de la
ex-alcoholistas, afirmaba la cátedra de psiquiatría 537. sociedad, intelectuales, líderes . sindicales, políticos de todas las
En las diversas "cartillas." que buscaban prevenir cada enfermedad
en particular, con la tuberculosis S, la sífilis a la cabeza, naturalmente, banderías, sacerdotes católicos, maestros y profesores, acompañaron
con calor esta prédica higienista que alcanió su plenitud en el
los médicos del Novecientos siempre incluían el consejo a la población Novecientos y llegó a convertirse en auténtica obsesión colectiva, en
. de no consumir alcohol.
. otro más de los agentes ideológicos disciplinantes de los sectores
En 1916, la policlínica de enfermedades venéreas y de la piel del populares.
• Hospital Maciel comunicaba las siguientes reflexiones a sus pacientes:
1 Los médicos fueron probablemente los líderes del movimiento anti-
"El alcoholismo es el abuso de las bebidas alcohólicas, aunque no se alcoholista y quienes estuvieron detrás de la fundación de la "Ligá
i
llegue hasta la borrachera. E I akoholisrno agrava todas las enfermedades Nacional contra el alcoholismo". En su velada organizativa de
venéreas, debilita el organismo y lo hace menos resistente. Así es que una noviembre de 1915 en el Teatro Solís, disertó, por ejemplo, Bernardo.
fiebre tifoidea, una pulrnonta o una sífilis que se curarían fácilmente en It' Etchepare. "Filántropos, damas y niños" acompañaron a los facul-
una persona que no bebe alcohol, son graves y matan a menudo a los tativos y el gobierno batilista dispuso sostener la institución con una
que son bebedores. El alcoholismo es particularmente grave en los - . • • subvención anual de tres mil pesos, tomada del producto de los Casinos
enfermos de purgaciones porque las hace crónicas y en los sifilíticos
•. porque al debilitarlos, el veneno de la s(filis se apodera del organismo. Si Municipales 54°.
La izquierda política compartió los principios de esta lucha. La
. el bebedor es al mismo tiempo sifilítico, es muy probable que termine su
vicia en el manicomio".. prensa y la folletería anarquista y socialista repetían permanentemente
, el mismo lema: el alcoholismo era uno de los principales obstáculos a
El alcohol también fue condenado porque se vinculó su consumo a
1 la sexualidad "excesiva» y a la pérdida de las inhibiciones morales. Ya la organización obrera y la Revolución Social, por oscurecer, éasi tanto
hemos apreciado ese argumento en Bernardo Etchepare cuando llamó como el catolicismo, la comprensión de la injusticia social. En julio de
ala embriaguez una "pequeña locura" 1912, por ejemplo, la agrupación "Tiempos Nuevos" dio cuenta de la
que llevaba alas mujeres hones- publicación de tres folletos titulados "Los estragos del alcohol",
1 tas a perder su "virtud". En 1917, Joaquín de Salterain también aludió
: al fomento de "las bajas pasiones" por el alcohol 538. autorfa de tres médicos 541 , y en 1932, el anarquista naturista Antonio
i Los médicos de derecha, en rigurosa coincidencia con el patronato Valeta, propuso al gobierno — suprema ironía política— examinar "un
',burgués
culpabilizaron sobre todo a las clases populares de este proyecto tendiente a eliminar el akoholismo infame" 542. El líder socia-
1.:.
i "vicio" que tantos efectos perturbadores tenía sobre la productividad lista Emilio Frugini, de su lado, participó en la lucha antialcoholista
en las fábricas ante las faltas y accidentes que provocaba. Bernardo brindando conferencias en las veladas teatrales en que propagan-
Etchepare fue de esta opinión. La revista de la Liga Uruguaya contra disticamente se ponía en escena la obra de Florencio Sánchez "Los
la Iliberculosis resumió el sentir generalizado en ese sector de la "clase Muertos", estrenada en Buenos Aires en 1905 y representada en Mon-
; médica" al sostener en 1906: '..19- tevideo en cuanta ocasión se podía por su mensaje antialcoholista 543.
"Pocos son los obreros que no toman
alcohol todos los días, preparando el organismo a la invasión de la tisis. Por lo menos Florencio Sánchez sabía de qué hablaba.
, Puede afirmarse aun más y es que muchos de ellos gastan la tercera parte Los maestros de la escuela laica, y los de la escueta religiosa
de su jornal' en la taberna" 539. .
también, participaron en esta cruzada contra el "vicio" popular. Luisa
. Luisi, herrn
. ana de Paulina, fue una de las maestras abanderadas de ese
1 Pero todos los médicos, de derecha y de izquierda, diabolizaron el
combate; la prensa y las revistas pedagógicas reproducían a menudo
I
.. .

250
251
sus conceptos sobre el punto. En 1916, por ejemplo, aconsejé a las
"niñas hoy que mañana serán señoritas, proponerse no casarse con ordinario, hasta tanto se halle habilitado el Hospital psiquiátrico de la
ningún joven obrero que frecuente los despachos de bebidas, ni aun Colonia Educativa de D'abajo" Sólo los jueces serían competentes para
relacionarse con ellos" 544 En 1931, el Hermano Damasceno, in-
.
. establecer las medidas de seguridad antedichas, pero los médicos los
tegrante de la Sagrada Familia edité su "Curso de Religión arreglado
,
asesorarían 547.

para los colegios católicos". En la representación de los "vicios", la ***


"gula" fue inesperadamente retratada bajo la figura de un obrero en
una taberna, enfrentado a cuatro botellas y con un vaso en la mano 545
El decreto-ley sobre la Salud Pública, de 1934, al que ya nos
.

En 1909, Bernardo Etchepare pidió ala Cámara de Representan' tes


modificar la legislación vigente y obligar a los ebrios a internarse. - referimos, otorgó poderes discrecionales de tratamiento e internación
Argumentó que "una vez terminada la crisis psíquica que determinaba al poder sanitario. El artículo cuarto estableció que "todo habitante del
la reclusión del alcoholista", la ley no facultaba al médico para retenerlo país tiene la obligación de someterse a las medidas profilácticas o de
en el manicomio, 'aunque permanezca en estado de s. usceptibilidady no asistencia que se le impongan cuando su estado de salu4 a juicio del
curado aún de sus hábitos". La ley debía permitir "la reclusión de un Ministerio de Salud Pública, pueda constituir un peligro público". El
alcoholista crónico", que no sería "propiamente hablando un alienado" Ministerio podría imponer "la denuncia y tratamiento obligatorio de las
pero que seguramente concluiría siéndolo. afecciones que por su naturaleza o el género de actividades a que se
Mostró como ejemplo digno de imitarse lo que acontecía en un dedica la persona que las padezca pueda tener una repercusión en la
cantón suizo desde 1890: el Consejo Municipal . "de la comuna residen- sociedad". El obligado a someterse a los tratamientos podría hacerlo
cia delbebedor", podía obligarlo a internaráe en una "casa de tratamien- "en los establecimientos públicos o privadamente con el contralor de la
to de bebedores", siempre y cuando, claro está, un médico certificara autoridad salvo el caso en que se disponga el aislamient,o" 548 •
"la pasión de beber". En 1914, Santín C. Rossi manifestó su acuerdo Leprosos, tuberculosos y sifilíticos, prostitutas y trabajadores que
con esta iniciativa, y agregó: «son enfermos y no hay que confiar ni en manipulaban alimentos podían ser, obviamente, objetos del tratamien-
su volun tad ni en su conciencia". Esos establecimientos, había dicho un to y la internación obligatorios impuestos por un Estado al que bien
médico francés en 1903, debían estar destinados no tanto a los ebrios podía ya rotularse de higienista o medicalizado.
"como a cambigr hábitos de vida de muchos que solo beben" 546 .
La ley del 22 de octubre de 1941, sobre «vagancia, mendicidad y
estados afines", recogió parte de estos antecedentes. Allí se especificó
que podían ser declaradas «en estado peligroso las personas de ambos El poder sanitario avanzó otro paso en 1936 al concederse solo a
sexos, mayores de 21 años" que fueran, mitre otras cosas, "vagos", los médicos la posibilidad de internar a los enfermos mentales contra
"mendigos" o "los ebrios y toxicómanos habituales que se embriaguen o su voluntad.
intoxiquen en lugares públic . os y aun en los lugares privados cuando P.] El Código Civil de 1868 había dispuesto que el enfermo mental solo
alteren el orden y constituyan un peligro para los demás". Los ebrios y sería privado de su libertad por el juez, quien lo interrogaría personal-
toxicómanos debían ser internados en .“asilandento curativo, por tiempo mente y oiría el dictamen de dos o más facultativos de su confianza.
indeterminado, hasta que se hubiera constatado la curación". La inter- Bajo el gobierno de Gabriel Terra, también, esta situación se
nación se cumpliría en una dependencia «especial del manicomio modificó. La ley del 8 de agosto -de 1936 resolvió que "todo enfermo
psiquiátrico" podía ingresar en los establecimientos psiquiátricos "por
252
253
propia voluntacZ por indicación médica o por disposición judicial o conocidos con el nombre de húngaros o bohemios" (los gitanos).
policial". El ingreso del enfermo por indicación médica, (mea "involun- Además se prohibía a los capitanes de barcos embarcar como in-
tario", requería una constancia de admisión del médico que lo recibía, migrantes con destino a la República a: enfermos de mal contagioso,
una declaración firmada por el pariente más cercano o su repre- mendigos e individuos que por vicio orgánico o por defecto físico
sentante legal o por las personas mayores de edad que convivían con fuesen absolutamente inhábiles para el trabajo 550.
el enfermo, y un certificado de enfermedad expedido por dos médicos. La lcy de julio de 1932, refrendada por el Presidente Gabriel Terra
Pero, en caso de urgencia, el enfermo . podía ser "admitido inmediata- y su Ministro del Interior, el médico Mateo Legnani, amplió enorme-
mente bajo la responsabilidad del médico director del establecimiento", mente la gama de exclusión de inmigrantes por razones sanitarias.
" quien lo comunicaría en 24 horas .al Inspector General de Psicópatas, A las anteriores categorías, sumó: los que sufrieran enfermedades
acompañando un certificado con las razones de la urgencia del caso. mentales, padecieran enfermedades crónicas de los centros nerviosos,
El certificado podía ser extendido por uno de los médicos del estable- o epilepsia, enfermedades agudas o crónicas infecto-contagiosas,
cimiento o por otro ajeno; en el primer caso debía ser ampliado en un toxicómanos y ebrios consuetudinarios y enfermedades orgánicas del
plazo de tres días por otro firmado por un psiquiatra ajeno al estable- corazón. La más restrictiva ley de 1936 desde el punto de vista polí-
cimiento. tico, reiteré estos conceptos higienistas, con la firma del cirujano
La internación policial requería similares requisitos: orden de la Alfredo Navarro, vicepresidente en la dictadura-presidencia de
autoridad policial y acuerdo del médico del establecimiento receptor Gabriel Terra 551.

si la internación solo duraba 24 horas; de prorrogarse, sería justificada


por el médico director del establecimiento o por el medico forense. ***
En homenaje a la brevedad y la claridad, resumamos: dos mé-dicos
podrían internar a un enfermo psiquiátrico contra su voluntad. Los médicos del Novecientos, preocupados por la decadencia de la
La salida del enfermo solo podría ser autorizada por el médico especie — o la "raza ú — y la familia, atemorizados por lo que creían el
asistente. Los guardadores o el representante legal del enfermo avance casi apocalíptico del alcoholismo, la tuberculosis y la sífilis,
podrían recurrir, ante la negativa de atta solicitada al médico, al "vicios" y enfermedades de las masas miserables, tendieron a subor-
Inspector General de Psicópatas que la sometería al dictamen de la dinar todos los derechos del individuo a un Estado que ellos, como
Comisión Honoraria. En caso de "frga", el médico podría notificar "a sabios, se creían con el derecho de 'administrar. No contarte con la
la autoridad policial para que se procediera a la búsqueda del enfermo y astucia de los sectores dominantes.
su reingreso" 549.
La tecnocracia médica debía tener todo el poder en sus manos, pues
*** solo la suma del poder público podía garantizar la salud pública. Los
rra;eos fundamentaron este punto de vista reiteradamente.
En 1907, José :Scoseria argumentó que la prevención de las enfer-
El poder sanitario, ya influido por el eugenismo, se alió a la derecha medades infecto-contagiosas, hacía "necesario que el Estado proteja a
política e inspiró algunos artículos de las leyes restrictivas de la la colectividad limitando la libertad del individuo". Ese mismo año, el
inmigración de 1932 y 1936. Consejo Nacional de Higiene transcribió una opinión médica es-
La ley de inmigración de 1890, aunque generosa, ya no admitía "la tadounidense similar: "las autoridades municipales [tendrían] que estar
inmigración. asiática' y africana y la de los individuos generahrzente revestidas de poderes ilimitados" para combatir la tuberculosis... y con-
-,......
... ■••■•■•••=!- •

254 255
trolax a los tuberculosos. Y en 1910, José Martirené, al defender el otorgarse seguridades, por escrito, de que estaban al corriente de la
proyecto de vacunación obligatoria, afirmé con rotundidad: "Nadie salud del otro y que no padecían tuberculosis, enfermedades venéreas
tiene el derecho de ser peligro - so para la sociedad" 552 . o mentales. • Fmalmente se comunicaba que una ley de 1927 había
Es que el higienismo poseía una esencia totalitaria. En 1916, lo establecido "el tratamiento forzado de los enfermos venéreos si se
advirtieron los médicos argentinos J. Penua y H. Lozano: "La higiene rehusaban a asistirse" (*).
[...] tiene puntos de apoyo casi matemáticos [reglas a seguir] que no se " La médica socialista Paulina Luisi, aunque partícipe 4e algunas de
avienen ni con los gustos ni con la organización liberal de los paises las iniciativas del poder sanitario que hemos analizado, sin embargo
republicanos" 553. alertó a sus colegas sobre los riesgos que hacía correr a la sociedLd
Los lazos del poder sanitario influido por el eugenismo con los democrática, esta 'ampliación de la intervención del Estado en la:
gobiernos autoritarios y totalitarios de los años 1920-1945, son obvios. intimidad de los hombres: "La administración ha creado un nuevo
Fue bajo la dictadura-presidencia de Gabriel Terra que se aprobó el ídolo: la saludpública [...] quien oyera hablar fa los médicos] creería que
decreto ley organizativo de la Salud Pública de 1934 que postulaba el la colectividad humana está hecha de una esencia distinta de la de los
tratamiento obligatorio de las enfermedades "sqcialmente" peligrosas individuos que la componen. Hay que desconfiar de/nuevo ídolo, de la
y el delito de contagio intersexual y nutrido. Este último principio fue nueva fórmula que oculta la supervivencia de la antigua ky del más
convertido en noviembre de 1934 en proyecto de ley por el médico fuerte" 55. 6.
Eduardo Blanco Acevedo, el primer titular del Ministerio de Salud En 1926, Luis C. Caviglia, político afiliado al • Partido Colorado
Pública creado el año del golpe de Estado, 1933 (*). vierista, como buen abogado liberal también advirtió el autoritarismo
La Rusia comunista, la Alemania nazi, la Francia de Vichy, y los higienista: "El problema de la lucha contra la sífilis enwelve [...] una
Estados Unidos, una democracia salvacionista, fueron, en distintos cuestión de derecho. Ahora bien: no hay por criterio profesional, personas
planos, tierras de promisión para los higienistas-eugenistas. más reñidas con esos principios que los médicos. Ellos resuelven todas
En la Alemania nazi se prohibió a los sifilíticos casarse bajo pena las cuestiones higiénicas de una manera radical, por medio de la
de esterilización; la Francia de Vichy impuso en 1942 la exigencia del imposición y la violencia ejercidas en nombre de la salud pública. La
certificado médico prenupcial con exámenes de rayos X a los pulmones lucha contra la sífilis se presta a muchas lesiones del derecho, por
y reacción de Wassermann un mes antes del casamiento 554 . En 1928, ejemplo, cuando se obliga a inspecciones vejatorias. Y el aplauso llega
el Consejo Nacional de Higiene publicó un artículo del médico hasta el punto de encontrar admirable que la sanidad militar alemana y
soviético A. Roubakine dando cuenta de "la protección a la infancia y austríaca durante la guerra, ordenara se presentaran a la inspección
la maternidad en la Unión de las Repúblicas Socialistas". Allí se infor- médica todas las mujeres habitantes de las ciudades ocupadas, sin
maba que los novios que deseaban registrar su matrimonio debían distinción de ciases ni edact pues hasta las niñas eran sometidas a las
reacciones investigatorias. Aquí hemos tenido casos, sobre todo en
campaña, de inspecciones que constituyen un verdadero ultraje" 557.
(*) y sin embargo, debemos anotar que el gobierno de Gabriel Terra no acompañó
al poder higienista y eugenista en sus "demasías" antiliberales y, seguramente,
antidemocráticas. Al fin y al cabo, por ejemplo, la exigencia del certificado médico
prenupcial se redujo a un consejo estatal a las parejas, y el delito de contagio intersexual )a
gobierno nazi de Alemania llevó a cabo 56.000 esterilizaciones de %capaces"
y nutricio propuesto en 1934 no recibió sanción legal. Así, la clase política uruguaya durante su primer año en el poder y alcanzó el cuarto de millón en 1940. Su política
tradicional limitó la tentación totalitaria de la mayoría de los integrantes de la "clase poblacionista lo condujo también, y un tanto contradictoriamente, a ejecutar a los
médica". abortistas y suprimir toda información sobre la anticoncepción 555
. •
1, 111111111~~a'" --
256

El higienismo identificó hechos científicos comprobados con Qtros


que más tenían de creencias sociales. Los resultados favorables de la « CA PITU LO IV:
vacunación eran un hecho científico; la heredo-sífilis hasta la enésima • LA CONSTRUCCION DEL CUERPO SANO Y
generación o el vínculo de causa y efecto entre consumo de alcohol y EL 110MBRE MEDICALIZADO
tuberculosis, creencias sociales que la ciencia del Novecientos jus-
tificaba mal, alentadas sobre todo por el miedo y las ansias represivas
de los sectores dominantes de la sociedad. Entonces sucedía que las
medidas del higienismo tenían algo de los sueños monstruosos de la
razón, tanto más cuanto se aliaban a la convicción de. que se poseía la
verdad científica y se tenía la misión de salvar al hombre. 1. La construcción de la salud j' la enfermedad
Es probable que la invasión y el control de la intimidad y la vida
privada por el Estado no haya tenido una justificación más sabia y ética Antes de que el saber médico procurara construir la salud, ya la
que la que le otorgó al Estado el saber médico. El Estado se medicalizó sociedad burguesa había advertido la necesidad de hacerlo. En el
pues se puso al servicio del combate a la enfermedad y su prevención; Uruguay, el primero en vindicar ese objetivo y atribuírselo a la escuela
pero la Medicina fue también puesta al servicio de un Estado que así pública fue José Pedro Varela. En 1874, recordó que su maestro
veía aumentar sus poderes, su capacidad de control, y su legitimidad. estadounidense, Horacio Mann, sostenía: "hay un arte más elevado que
e! arte del médico, el arte no de restaurar; sino de hacer la salud";
la escuela primaria, donde se debían dar nociones de "las kyes ele-
mentales de higiene y el cuerpo humano", bien podía ser el fundamento
de un nuevo Evangelio que versaría sobre la vida larga, "cautivante y
fácil" 558
.

En realidad, medicina y sociedad burguesa partieron del supuesto


de que la salud no éxistia, que debía ser construida o inventada, en
parte porque la civilización y la urbanización estaban destruyendo al
hombre "ancestral", según gráfica expresión de Mateo Legnani, en
parte porque el ávance del conocimiento científico permitía advertir
imperfecciones de la naturaleza que ese saber estaba en condiciones
de subsanar. Ambos supuestos, en estricta lógica, contradictorios,
reflejaban, empero, la fe absoluta en la capacidad regeneradora de la
ciencia a la par que el miedo a las masas enfermas, violentas y al-
coholizadas. Crear la salud era, así, refundar la sociedad sobre bases
más sólidas y 'seguras.
Las fronteras entre lo sano y lo patológico eran confusas y existían
zonas que bien podían pertenecer a ambas realidades.
Por de pronto, la sensación de salud y bienestar no debía confun-
dirse con la salud plena. En 1929, el médico Enrique Ciaveaux refirió