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ANÁLISIS DE LA DIVERSIDAD FLORÍSTICA EN CEREAL MEDIANTE

TÉCNICAS GEOESTADÍSTICAS

J. Izquierdo1, J.M. Blanco-Moreno2, L. Chamorro2, F. X. Sans2, J Recasens3


1
Dept Enginyeria Agroalimentària i Biotecnologia. UPC, Av. Canal Olímpic s/n. 08860 Castelldefels.
jordi.izquierdo@upc.es
2
Dept Biologia Vegetal. UB, Avda. Diagonal 645, 08028 Barcelona.
3
Dept Hortofructicultura, Botànica i Jardineria, UdL, Av Rovira Roure 191, 25198 Lleida

Resumen:

A lo largo de los años una creciente proporción de los ecosistemas terrestres se han ido
transformando en ecosistemas agrícolas. Las zonas boscosas se han transformado en un
mosaico de campos agrícolas y pastizales, limitados por una variada vegetación arbustiva y
herbácea en la que muchas especies de animales iban encontrando refugio. Sin embargo, la
intensificación de la agricultura y la especialización del monocultivo han provocado en los
últimos años una gran pérdida de diversidad vegetal. Esta diversidad cumple con una serie de
funciones ecológicas muy importantes como son el dar cobijo a la fauna silvestre, refugio a la
fauna útil de los cultivos, etc. por lo que su mantenimiento es muy necesario. La diversidad
florística en los ecosistemas agrícolas se basa en las malezas. La mayoría de los estudios
realizados sobre diversidad florística en agroecosistemas consideran una composición y
abundancia uniforme de las malezas, asignando un valor numérico de diversidad para todo el
campo o área de estudio. Pero las malezas se distribuyen de forma agregada, por lo que es
lógico pensar que la diversidad no será la misma en todas las partes del campo.

En el presente trabajo, se ha analizado la distribución espacial de la diversidad vegetal de un


campo de cereal durante 3 años realizando 154 inventarios del banco de semillas, tomando
datos de especies y densidad, utilizando una malla de 10m x10m y georeferenciando cada
punto. Para cada punto se han calculado tres índices ecológicos (riqueza de especies, índice de
diversidad de Shannon-Wiener y índice de equitatividad de Pielou) y se han interpolado los
valores de los índices entre los puntos mediante anàlisis geoestadístico. Los mapas obtenidos
se han comparado entre años para estudiar su estabilidad.

El análisis espacial mediante técnicas geoestadísticas permitió identificar y localizar áreas de


alta diversidad florística dentro del campo. Estas áreas experimentaban cambios significativos
de ubicación de un año para otro. Todas estas áreas y cambios no se detectan si se calcula un
índice para la totalidad del campo. Concluimos que el conocimiento de la distribución
espacial de la diversidad de malezas dentro de un campo se puede realizar mediante análisis
geoestadístico y que su estimación puede ser de gran interés para estudios ecológicos y de
biodiversidad realizados en ecosistemas agrícolas.