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El surgimiento del FMLN

Los días de octubre en aquel año eran agitados, como convulsivos


eran los acontecimientos políticos desde antes de 1980, año en que
se funda el FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación
Nacional), un 10 de octubre, hace exactamente 35 años en El
Salvador. Esto se daba en el contexto de la revolución
centroamericana como un todo, y la profundización de la
revolución salvadoreña.

Un proceso revolucionario que surgía a mediados de los ’70

Para el año de 1977 el movimiento obrero urbano y popular en El Salvador


se encontraba en total actividad, que combinaba protestas sociales con
huelgas masivas con ocupaciones de fábricas. Se iniciaba una dinámica de
luchas en escala ascendente que llegará a su apogeo a fines de la década y
principios de los ‘80. La transformación de la lucha huelguística en política
y luego en revolucionaria se fue dando en forma acelerada. Y si este era el
estado de las luchas obreras y populares en las ciudades, un fenómeno
similar ocurría entre los campesinos pobres y semiproletarios del campo.
Las masas se vieron obligadas a actuar por todas las circunstancias
objetivas producto de la crisis general que vivía el país.

Este ascenso de las masas y las organizaciones obreras también lo


experimentarán las organizaciones guerrilleras, surgidas a inicios de la
década. Estas organizaciones, de carácter nacionalista pequeñoburgués,
influenciaban a sectores importantes de la población a través de sus
famosos frentes políticos de masas. Sin lugar a dudas, la curva de flujo de
las masas sobrepasó cualitativa y cuantitativamente al accionar de las
organizaciones guerrilleras. Proliferaron las huelgas, los paros, las tomas de
fábricas, ministerios públicos, universidades, escuelas y ocupaciones de
embajadas. La confrontación con las fuerzas represivas y el ejército siguió
un proceso gradual de desarrollo, los muertos y heridos en las
manifestaciones se incrementaban.
Pero las masas contarán con un elemento en contra, su propia dirección, en
la que se encontraba el Partido Comunista Salvadoreño (PCS). Así, para
septiembre de 1979 surge el “Foro Popular” (un clásico frente popular)
hegemonizado por el PCS. Conformaban este frente una tendencia del
Partido Demócrata Cristiano, el Movimiento Nacional Revolucionario
(ambos representantes de la burguesía opositora), las organizaciones
guerrilleras de izquierda Ligas Populares 28 de febrero y el Frente de
Acción Popular Unificada (FAPU-RN), y una serie de federaciones
sindicales, en su amplia mayoría influenciados por el PCS.

El 15 de octubre un movimiento de los autodenominados “militares


jóvenes” depone al régimen del general Romero, en un golpe militar de
carácter preventivo como política de descomprimir la situación. EI “Foro
Popular” con el PCS a la cabeza no se quedó atrás, y el 17 de octubre se
hizo público la incorporación de representantes del MNR, el PCS y otras
fuerzas como miembros de la nueva Junta de Gobierno y de su gabinete.

El golpe de Estado tenía como objetivo estratégico golpear en la espina


dorsal de la revolución en curso. En un período de menos de tres meses, el
ejército y las fuerzas represivas se encargarán de realizar una serie de
asesinatos masivos apuntando a descabezar al movimiento obrero y a las
organizaciones de masas. La feroz ofensiva de la Junta de Gobierno tornó
insostenible la presencia de la izquierda en la misma, renunciando el MNR
y el PCS tres meses después, y los demás sectores del Foro Popular le
retiran su apoyo.

Pese a la represión, las acciones de masas proliferan, así como los


enfrentamientos de las fuerzas militares con las organizaciones guerrilleras.
El año de 1980 se transformará en un ascenso nunca visto. La insurrección
popular se veía venir de un momento a otro, dadas las condiciones objetivas
prevalecientes y los saltos cualitativos que gradualmente había venido
dando el movimiento de masas.
Los primeros procesos de unificación de las organizaciones de
masas

En este marco, el 11 de enero de 1980 surge la Coordinadora


Revolucionaria de Masas (CRM), bajo la “Plataforma Programática para un
Gobierno Democrático Revolucionario”, ésta es conformada por el Bloque
Popular Revolucionario, BPR, de las FPL; el Frente de Acción Popular
Unificado, FAPU, de la RN; la Unión Democrática Nacionalista, UDN,
partido político del PCS; las Ligas Populares 28 de febrero, LP-28, del
ERP, y el Movimiento de Liberación Popular, MLP del Partido
Revolucionario de Trabajadores Centroamericano (PRTC).

Las organizaciones populares siguieron su trayectoria de tomas y quemas


de edificios públicos, iglesias y embajadas. Los diversos sindicatos
implementaron una serie de huelgas. Las organizaciones guerrilleras,
además de los enfrentamientos con el ejército y cuerpos de seguridad, se
lanzaron a operativos armados en diversas zonas del país, tomándose varias
poblaciones. Surge el Frente Democrático Revolucionario (FDR),
compuesto por sectores de la baja burguesía y clases medias. Este exigirá
un compás de espera a las masas bajo el pretexto que necesitaba tiempo
para su consolidación. Una vez más se intenta frenar la revolución.

El ascenso de masas en 1980

Pero la presión del movimiento de masas obliga a la CRM a convocar a una


huelga general para los días 24, 25 y 26 de junio. Según los propios datos
del gobierno fueron a la huelga 100.000 obreros industriales, 25.000
empleados públicos, 30.000 maestros, 100.000 trabajadores agrícolas, más
las centenas de millares de trabajadores de los hospitales, transporte,
comercio y estaciones de servicio. La movilización siguió presionando
hacia la huelga general indefinida insurreccional. Se anunció una nueva
huelga para los días 23, 24 y 25 de julio. Pero las direcciones guerrilleras,
junto a sus frentes políticos, temieron ser desbordados. La huelga es
cancelada, todo en función del carácter militarista de las direcciones
guerrilleras que impedían las iniciativas de las masas. El estallido
revolucionario se retrasa por la responsabilidad de las direcciones
guerrilleras siempre frenando la revolución.

Nuevamente la burguesía toma aire, y la iniciativa, golpeando al


movimiento de masas con sus asesinatos masivos y adoptando todas las
medidas contrarrevolucionarias frente al movimiento en ascenso que
amenaza su existencia. Repentinamente se llama a una nueva huelga
general para los días 13, 14 y 15 de agosto. Pero el gobierno se había
anticipado al movimiento, aprestándose para que no volviera a repetirse el
triunfo del primer paro. Militariza las principales ciudades y los centros
fabriles, dando un duro golpe.

Se funda el FMLN

Expresando una respuesta a las aspiraciones de unidad de las masas por la


lucha contra la dictadura, se abrirá un proceso de unificación de los frentes
de masas y las organizaciones guerrilleras. Así, para el 10 de octubre, el
proceso de unificación de las organizaciones de masas y guerrilleras será
completo, surgiendo el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional
(FMLN). Componen el FMLN las organizaciones Fuerzas Populares de
Liberación (FPL) ligadas al BPR, Fuerzas Armadas de Liberación (FAL)
ligadas al PCS, Resistencia Nacional (RN) ligada al FAPU, Ejército
Revolucionario del Pueblo (ERP) ligado a las LP28, y el Partido
Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos (PRTC).

A fines de diciembre las fuerzas de la represión asesinan a parte de la plana


mayor del FDR, entre ellos el secretario general del BPR; dirigentes del
PCS, del MLP y del MNR. Sólo en 1980 se calculan en más de 30.000 los
asesinados. La revolución fue golpeada en su espina dorsal, el movimiento
obrero urbano y sus frentes de masas, aunque las fuerzas guerrilleras
estaban intactas. El FMLN se repliega al campo donde encuentra un fuerte
apoyo en los campesinos pobres y los semiproletarios.

Sin medir el golpe en las ciudades causado por su propia política de frenar
la revolución de las direcciones guerrilleras, el FMLN se lanza a una
“ofensiva general” el 10 de enero de 1981, y hace un llamado “al pueblo y a
toda clase de organizaciones a prepararse y participar en las acciones
finales”. Aunque en esta ofensiva se consolidan importantes partes del
territorio nacional, no hay la respuesta esperada en las ciudades como era
de imaginarse. La verdad es que esta “ofensiva general” escondía otros
objetivos políticos, la demostración de fuerzas en el campo militar para
abrir los llamados procesos de negociación con el gobierno. Pero la
revolución seguía su auge, abriéndose una guerra civil durante más de una
década.

El FMLN buscará una salida negociada a corto plazo, pero la profundidad


del proceso revolucionario le pondrá trabas objetivas. Sin embargo, tras una
década de guerra civil, la dinámica de la “solución política negociada”,
luego de múltiples intentos frustrados, terminaría por imponerse. De esta
manera, vía los “acuerdos de paz” impulsados por la burguesía y el
imperialismo, y producto de la política colaboracionista del stalinismo, el
castrismo y de las direcciones nacionalistas pequeñoburguesas guerrilleras,
se irá desmontando la revolución en El Salvador, en un proceso que tardará
casi una década. Esto se sellarán con los acuerdos de paz den 1992,
pactando la liquidación de la revolución, mediante el desarme de los
luchadores, transformándose el FMLN en un partido político legal. El
FMLN lleva dos gobiernos consecutivos administrando un Estado que nada
ha cambiado los grandes problemas estructurales que dieron origen a la
revolución en El Salvador.