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La metamorfosis en las Novelas Ejemplares de Cervantes- Apuntes

Prólogo

Se nos presenta el narrador excusándose del prólogo que está escribiendo ya que el del
Quijote no fue tan bueno. Esto nos muestra con la primera persona que el narrador se nos está
presentando como el autor del Quijote, lo cual implica que lo reconozcamos como tal.
Además, vemos presente la idea de plasmar un retrato de sí mismo, una imagen que nos
permita reconocerlo, pero como no lo puede hacer, se nos muestra lo que escribiría debajo del
retrato. Vemos aquí entonces que el vacío producido por la imagen va a ser reemplazado por
palabras. Luego de la descripción la voz el narrador ya no será en 1era persona, sino en
tercera y será esta última la que nos presentará a Cervantes. Por lo cual vemos un
desdoblamiento del narrador. En un primer momento parecía ser Cervantes quien nos
presentaba este prólogo autorreferenciando su autoría del Quijote, pero luego de la
descripción hay una tercera voz que nos lo presenta. Esta es la voz de las palabras que irían
debajo del retrato, aquellas que remplazan el vacío de la imagen que el texto carece. Una vez
finalizadas el prólogo vuelve a retomarse en primera persona. Quizás esto nos permita ver una
de las claves de la metamorfosis que se evidenciará a lo largo de las novelas, una metamorfosis
de voces, de palabras. Como no se encuentra el retrato, se lo puede llenar con palabras “he
quedado blanco y sin figura” (p. 44) y por eso deberá reponer este vacío con su pico, el cual es
tartamudo. Con esto últimos damos cuenta que el texto va a tartamudear, es decir, va a
repetir palabras, o estructuras. Esto que se repita en el texto dará cuenta de su originalidad,
por ende, de su ejemplaridad.

La española inglesa

Se nos presenta el caso de la niña, que tiene 8 años aproximadamente, con el nombre de
Isabel. Este nombre se nos presenta con la voz de un narrador en 3 persona. Esta niña cambia
su nombre en función de su desplazamiento geográfico. Clataldo la traslada a Inglaterra y la
incluye en su familia (tiene por esposa a Catalina y por hijo a Ricaredo), de allí en más se la
familia le impone su nuevo nombre: Isabela. Isabela será educada de manera inglesa pero
también conservará su legua española, por lo cual, si bien sufre su primera metamorfosis
conservará la lengua de Isabel. La segunda metamorfosis que sufre Isabela es en el momento
en que la quieren presentar ante la reina, donde deja sus ropas de prisionera para vestirla
como esposa (p. 212). Además el texto aclara que se la viste a la española y describe estas
prendas. Sin embargo Isabela deberá pasar por otra transformación porque a la reina no le
contenta el traje (p.213). Así vemos que la metamorfosis estará, ahora, a cargo de otra
persona: la reina. Los cambios en Isabela no se darán sólo por medio del vestido sino que esta
mudará también de familias; primero, en lo que el texto calla, Isabel tenía una familia
española, luego Isabela pasa a ser como una hija en la familia de Cleotaldo para luego pasar a
ser como una hija para la reina.

Vemos por otro lado que Ricaredo también es producto de la metamorfosis, pasando de niño
al deseo de esposo, pero para cumplir este último deberá primero ser capitán de uno de los
dos navíos para luego pasar a ser el capitán de ambos. En medio de este suceso, aparecen en
unas naves turcas los padres de Isabel, los cuales son llevados a Inglaterra por Ricadero.
Cuando Ricaredo vuelve a Londres (vestido con una variedad de armas que son descriptas en
el texto) nos encontramos frente a otro cambio que sufrió Isabela, al hospedarse con la reina;
se encontraba vestida a la inglesa (p. 222). Los padres de Isabela también mudan de ropa en el
momento en que se los llevan al palacio “vestidos a la inglesa”. Hasta el momento podemos
deducir que las metamorfosis que sufren los personajes se dan de acuerdo los cambios
espaciales. Asimismo en este encuentro con sus padres Isabela viste la misma ropa con la que
se la había llevado al palacio (p. 225).

Más adelante, en la historia vemos que Isabela es envenenada por una de las siervas de la
reina, porque esta tenía a su hijo haciendo locuras de enamorado. Luego de este episodio
vemos que Isabela sufre una metamorfosis ya no de prendas sino de cuerpo. Su rostro se
queda sin cejas, hinchado, pierde el cabello, perdiendo en fin su belleza (p. 233). Con esta
mudanza de rostro Isabela también se muda de lugar, llevándosela Ricaredo. Pero al cabo de
dos meses “mudará de piel” y recobrará su tez. Este último cambio causa un efecto en la
anécdota, ya que por ello los padres de Ricaredo no lo casarán con su amada sino con una
bella escocesa. Isabela será enviada con sus padres a Cadíz y llevará consigo todas las riquezas
regaladas. Los dos enamorados acordaron encontrarse al cabo de dos años en España. Pero
sucede que Isabela recibe una carta de Catalina contándole de la muerte de su hijo. Esto
produce una nueva mutación en el estado de Isabela quien pasa realizar ejercicios de religiosa
y a querer vivir en el monasterio de Santa Paula. El día en que sale de su casa para dirigirse al
monasterio lleva vestida de aquella ropa “bizarra” con la que se había presentado por primera
vez a la reina de Inglaterra. Lo interesante aquí es que el texto vuelve a describir estas prendas.
En el camino hacia el convento aparece Ricadero vestido como cautivo y con un símbolo de la
Trinidad (p 241) para detener su decisión de entrar al convento.