Está en la página 1de 150

José Santos-Nalda

C/Valencia, 234 (08007 Barcelona) • Apartado 36.274 (08080 Barcelona)


ÍNDICE

Prólogo .................................................................................................... 5
Prólogo a la segunda edición............................................................ 7
Presentación .................................................................................... 9

CAPITULO I. NIPPON-TO (El sable japonés)......................................... 11


CAPITULO II. SAMURAI .......................................................................... 15
CAPITULO III. ESPÍRITU DE SAMURAI .................................................. 19
CAPITULO IV. LOS ORÍGENES DEL AIKIDO........................................... 29
CAPITULO V. REISHIKI (La etiqueta con el sable)................................. 47
CAPITULO VI. MUSHIN NO KOKORO. ARMONIZACIÓN
PSICOSOMATICA. AIKi TAISO................................................................ 59
CAPITULO VII EL Kl - LA RESPIRACIÓN............................................... 81
CAPITULO VIII. EL HARÁ........................................................................ 89
CAPITULO IX. EL LENGUAJE DEL CUERPO.......................................... 95
CAPITULO X. LA VÍA DEL BUDO ............................................................ 109
CAPITULO XI. LOS SECRETOS DEL TÉCNICA ...................................... 113
CAPITULO XII. SEISHIN TANREN (Entrenamiento del Espíritu)............ 125

APÉNDICE:

CINTURON NEGRO DE AIKIDO .................'. ........................................... 135


AIKIDO, KOKYU. COORDINACIÓN RESPIRACION-MOVIMIENTO.......... 143
AIKIDO Y SELF-CONTROL (Autodominio) ............................................ 149
AIKIDO. JIYU OYÓ Gl (JIYU WAZA)......................................................... 155
PROLOGO
¿Qué significado tiene la palabra BUDO?. Compuesta por dos vocablos:
BU = combate, guerra; y DO = camino, vía, su traducción literal equivale a
"Vía de combate" o "Arte de guerra", pero su auténtico sentido es el arte
de "detener o evitar el combate, el enfrentamiento o la agresión violenta,
el modo de evitar el uso mortal de la espada o la lanza, el modo de
entenderse y hacer la paz con el oponente...".
En el caso del Aikido, su objetivo radica en controlar o dominar al
adversario sin lesionarlo ni física ni moralmente. Como decía el maestro
Ueshiba: "... saber dirigirlo de manera que abandone voluntariamente su
hostilidad...".
Las artes marciales, aunque parezca una contradicción, fueron creadas
como medios muy eficaces para evitar hasta el límite de lo posible el uso de
la violencia.
El Budo es el arte de detener o evitar el uso de la espada... y por extensión
en nuestros días, su objetivo se encamina a desarrollar un cuerpo y un
espíritu fuerte, flexible y en armonía, facilitando el conocimiento propio, la
paz interior y el entendimiento y la colaboración con los demás.
Un programa que persigue la formación del hombre en su totalidad. Pero...
el aprendizaje de la técnica (el aspecto técnico de la disciplina) ¿será
suficiente para cumplir ese objetivo...?
Evidentemente no, el aikidoka necesitará trascender el ámbito del entre-
namiento corporal en el Dojo, despertándose en él la inquietud por conocer
las raíces, los maestros, los métodos, el guía que pueda mostrarle el camino
y el modo de recorrerlo, para alcanzar esa armonía y superación personal de
las que continuamente se habla.
En estas páginas únicamente se dan algunas nociones elementales sobre
los aspectos que facilitarán la progresión del adepto, pero sin duda, serán
como la mecha que pondrá en marcha el mecanismo induciéndolo a buscar
y profundizar en torno a la Vía.
Estoy convencido que le ayudarán a situar el Aikido en su contexto
histórico, esotérico, técnico y psicosomático, porque la naturaleza de esta

5
disciplina, como puede deducirse de las palabras del maestro Ueshiba,
trasciende el ámbito de Arte Marcial.

"Yo no he creado el Aikido. El Aiki es la sabiduría de Dios, y


sigue la Vía de las leyes por El creadas". (Moríhei Ueshiba).

El autor.
PROLOGO A LA SEGUNDA EDICIÓN
Cuantos más años transcurren en el entrenamiento del Aikido, más evi-
dente se hace al practicante la necesidad de conocer y dominar los funda-
mentos de este Arte.
El Aikido exige la participación total de la persona en cuerpo, mente y
espíritu; así pues, no basta con aprender la mecánica de los movimientos
corporales, es necesario saber adoptar una cierta actitud mental y adies-
trar al mismo tiempo aquellos aspectos que la conforman, como son: la
respiración, la descentración muscular, no dejarse influenciar por las
emociones y los deseos, saber estar alerta y disponible permanentemente,
ser capaz de adaptarse de inmediato a los cambios repentinos, el autodo-
minio frente a cualquier situación, etc.
El Maestro Ueshiba decía: "En el entrenamiento, la primera tarea consis-
te en disciplinar continuamente el espíritu, agudizando el sentido de lo pre-
sente aquí y ahora, y en unificar el cuerpo y el espíritu. Este es el funda-
mento de la técnica".
En la actualidad existen muchos libros o videos que se ocupan de ense-
ñar las técnicas de Aikido, pero abundan menos los que ofrecen pistas
para ejercitarse en el aspecto menos visible pero no menos importante de
este Arte Marcial.
El Aikidoka encontrará en este pequeño manual, indicaciones valiosas
para descubrir y profundizar sobre los fundamentos y los principios que
constituirán la base de su verdadero progreso.

José Santos Nalda Albiac


Enero 1996
PRESENTACIÓN
No cabe duda que los libros escritos por el budoka José Santos-Nalda,
vienen a llenar el vacío tan grande que existe en nuestro país en materia de
Artes Marciales.
Practicante y trabajador infatigable en el Dojo desde muchos años,
pionero del Aikido en su tierra, e investigador de las disciplinas de combate
japonesas, sus obras son ante todo didácticas y verdaderamente útiles para
ayudarnos a descubrir los aspectos más inmediatos o fundamentales del
Budo.
Su personalísima forma de
presentación, el ingenio o la iro-
nía de sus dibujos hacen que las
páginas de sus libros sean ame-
nas, simpáticas, y sobre todo
atrayentes e instructivas.
El AIKIKAI ESPAÑOL agradece
sus aportaciones al mundo del
AIKIDO, sin duda útiles para la
adhesión de nuevos practicantes
que día a día van engrosando las
filas y los clubs de aikidokas.
Personalmente le deseo mucho
éxito con este original trabajo.

Tomás Sánchez Díaz.

El Maestro Tomás Sánchez con


el autor del libro.
Síage de Aikido. Abril 1990.
CAPITULO I
NIPPON-TO
(El sable japonés)
NIPPON-TO.- El origen divino de la espada se remonta a los tiempos en los
que según la leyenda, allá por el tercer ciclo mitológico del Japón, el dios
SUSANO-WO regresa a izumo (Honshu) y se entera que, un dragón de ocho
cabezas y ocho colas llamado YAMATA-NO-OROK1 quiere devorar a la bella
KUSHINADA-HIME. Decide salvarla y, en la puerta de la casa de la joven
prepara ocho odres, llenos de sake. Cuando llega el dragón, SUSANO-WO le
incita a beber, y el animal no puede resistir la tentación y bebe hasta
embriagarse, momento esperado por el Dios para matarlo con su espada,
pero al hundirla por última vez en el pecho de la bestia se parte en mil
pedazos. Extrañado ante semejante fenómeno descuartiza al dragón y halla
en sus entrañas un sable de diamante (KUSANAGI-NO-TSURUG1) que SUSA-
NO-WO ofreció a su hermana AMATERASU (Diosa del Sol).
Desde que AMATERASU-0-MI-KAMI entrega a su sobrino NINIGI los tres
símbolos (SHINKI) del poder imperial; conocidos sobre todo como los
tesoros sagrados del Japón Imperial (SAN-SHU-NO-SHIN-RI):
1S La espada (KEN) que representa el rayo, la autoridad, la rectitud, la
lealtad, el valor.
2sEi espejo ovalado (KAGAMI) representado el sol como dios de la vida y
por extensión el Emperador.
39 La joya (HOSEKI) que representa la luna, así como la riqueza moral y
espiritual del país de Y AMATO.
El sable es considerado como un objeto sagrado, con poderes divinos,
merecedor de ser tratado con el máximo respeto y veneración, así a lo largo
de la historia en todas las manifestaciones del alma japonesa, el sable
simboliza el valor, la lealtad, la nobleza, la justicia, la cortesía, etc. hasta el
punto que el samurai, aún
en medio de todas las
adversidades y reveses
de la fortuna no abando-
naba nunca su espada
cuya posesión era para él
como el último reducto de
su orgullo y prestigio.
El sable para el Bushi
poseía una influencia o
tendencia benefactora o
maligna, de la que depen-
día su destino, su honor,
suerte o desgracia, y cuyo
autor de semejante influjo
era el artista que lo
había forjado entre sudor,
12
oración, aislamiento, purificaciones y
secretos alquímicos revelados de
padres a hijos. Únicamente se impreg-
naba de espíritu propio después de
haber sido probado sobre el cuerpo de
un adversario o de un condenado a
muerte.
En las épocas remotas los bushis
utilizaban una espada recta de doble
filo, de origen chino. Más tarde apare-
cieron numerosos modelos de espa-
das, pero en general podían agruparse
en dos categorías: la espada larga
(DAITO) y la espada corta (SHOTO).
La forma y el estilo del sable japo-
nés data de principios del siglo VIII
(Época Heian) su nombre era NIPPON-
TO.
A partir del siglo IX aparecen los
sables curvados (TACHI) y largos
como para ser usados por los nobles
guerreros desde la montura de su caballo.
En el siglo XII (Época Kamakura) aparece el sable de combate denomina-
do KATANA, que el samurai llevaba en el cinto con el filo hacia arriba.
El NIPPON-TO constituía el alma y la vida del samurai, del que como se ha
dicho no se separaba hasta la muerte. La guarda (TSUBA) de la Katana era
la expresión de la personalidad de su poseedor, las formas, imágenes, o
dibujos que la ornamentaban reflejaban el espíritu y los ideales del samurai.

LA KATANA
14
CAPITULO II
SAMURAI
- SAMURAI.- La pa-
labra samurai significa
"el hombre que sirve a
un señor", es una es-
pecie de soldado o gue-
rrero contratado que
actúa dentro de un
marco jerarquizado,
con un fin u objetivo
que está por encima de
sus intereses o conve-
niencias personales, e
incluso de su vida. Las
frecuentes luchas en-
tre señores feudales de
territorios vecinos die-
ron nacimientos al reclutamiento de soldados o guerreros privados (BUSHI)
para defender sus posesiones, su vida y su honor.
Los samuráis, como casta social aparecen durante la época de los
Fujiwara (890-1185). El tiempo que el Japón estuvo sometido a la influencia
de estos guerreros puede dividirse en tres épocas:
13 Época Kamakura (1185-1333) en la que el samurai alcanza un alto
estatus social y comienza a formar clanes.
2§ Época Ashikaga (1335-1573).
3- Época Tokugawa (1603-1860) en la que los samuráis llegaron a ser los
dueños absolutos del Japón.
El samurai estaba al servicio del Shogun o de un Daimyo, para restablecer
o imponer el orden entre la población, para ir a la guerra, y también para
realizar funciones de control y administración.
Tenía en gran estima el honor, la lealtad, el valor, y el desprecio a la muerte
hasta el punto que no vacilaba en morir si el deber así se lo pedía. Durante
la época Tokugawa desempeñó misiones burocráticas.
La casta de los samuráis se dividía en diez categorías, cada una tenía sus
obligaciones, limitaciones y privilegios, pero solamente aquellos que perte-
necían a las clases más elevadas disponían de bastante tiempo para ejerci-
tarse en el manejo de las armas bajo la dirección de experimentados
maestros (KAGE-SH1HAN).
La vida de los hijos de los bushis estaba marcada por dos ceremonias muy
significativas:
Al cumplir la edad de cinco años era investido formalmente con todas las
prendas del atuendo samurai y le colocaban al cinto su primer sable
(MAMORI-GATANA) del que ya jamás debería separarse.
16
Cuando cumplía 15 años (GEMBUKU) había llegado a su mayoría de edad,
y recibía un sable auténtico totalmente afilado y una armadura (YORI) que
constituía el símbolo de su honor y la rectitud de su comportamiento.
Las leyes del Bushido marcaban estrictamente las ocasiones en las que
era correcto o deshonroso el uso del sable. Este era la compañía constante
y perpetua del samurai, y estaba íntimamente ligado a todas sus acciones.
Tenía el privilegio de llevar dos sables en su cintura, uno largo (KATANA)
u otro más corto (WAKIZASHI). Cuando visitaba la casa de otro samurai,
dejaba la katana al entrar, pero conservaba su guaquizazo. Al ronin sólo
le estaba permitido llevar una katana.
El zen fue para los samuráis una disciplina muy apreciada y acorde con el
modo peculiar de su ideal de vida, pues le
ayudaba a superar el sentimiento de de-
rrota o muerte. "Si tienes un yo consciente
tienes un enemigo; si no tienes un yo
consciente no tienes enemigo" (Adagio
Zen). Su vida era una constante prepara-
ción para la muerte.
La delicada flor del cerezo (SAKURA)
era el símbolo de la vida del samurai. Esta
flor, cuando alcanza su máxima belleza se
desprende al menor soplo, de la rama del
árbol que le da la vida. Un conocido dicho
japonés expresa la idea de esta manera:
"Entre todas la flores, la flor del cerezo.
Entre todos los hombres, el guerrero
(samurai)".
En 1871, un decreto imperial abolía las
clases sociales, y por tanto ordenaba la
desaparición de los samuráis, a los que se asignó una pensión del
Gobierno, prohibiéndoles definitivamente llevar espadas. Así se extinguía
esta célebre y legendaria casta de valerosos guerreros.

17
CAPITULO III
ESPÍRITU DE SAMURAI
• ESPÍRITU SAMURAI.- Es sabido que el derecho a llevar espada estaba
reservado al samurai, para quién el sable lo era todo, su alma, su vida, su
honor... En la época Edo, el uso y el comportamiento con la espada estaba
sometido a una estricta y delicada etiqueta o protocolo. Cada circunstancia
de la vida requería una forma concreta de actuar, y no le estaba permitido
ignorarla, pues todo error o incumplimiento de estas normas constituía una
ofensa imperdonable para otra persona, o un deshonor para sí mismo que
sólo podía reparase con sangre.
"La finalidad de toda etiqueta, es cultivar vuestro espíritu de tal forma que
incluso mientras estáis sentados tranquilamente, nadie, ni el más vil enemi-
go ose atacaros". (Escuela Ogasawara).
Dado que no era correcto ni
prudente separarse en ningún
momento de su sable, el samurai
debía conocer y poner en
práctica todas las normas del
protocolo, lo mismo al caminar
que al sentarse, o cruzarse con
otras personas, al entrar en otra
casa... etc. Veamos algunos
ejemplos:
1.- Por la calle circulaban por
el lado izquierdo para evitar que
chocasen sus sables al cruzarse
con otro bushi, a pesar del riesgo que suponía la facilidad de desenvainar
y cortar en una sola acción.
2.- Si sospechaba del samurai
con el que iba a cruzarse, lo
hacía por el lado del sable, to-
mando todas las precauciones
para evitar el choque de las
fundas. De esta forma el otro
tendría que tomar distancia en
caso de querer atacar por
sorpresa.. (Fig. 12).
3.- En las casas, castillos,
fortalezas o en la calle; al do-
blar el ángulo de un pasillo, o
una esquina, procuraba ro-
dearlos a suficiente distancia
(nunca pegado a la pa-
red) en prevención de
un ataque sorpresa.
4.- Al recibirá un vi-
sitante en la propia casa,
el samurai procuraba
tener las armas a su
alcance por si el hués-
ped llevase intención
de atacar por sorpresa.
5.- AI atravesar una
puerta, vigilaba ambos
lados, mirando primero
al izquierdo y después al derecho, con la mano en la empuñadura del sable.
6.- Las personas sin armas, pertenecientes a otras clases sociales inferio-
res, debían cruzarse con el samurai por su lado derecho, así éste alejaba la
posibilidad de que le cogiesen el sable por sorpresa, o podía desenvainar y
cortar fácilmente sobre la marcha.
7.- Tocar a alguien con la punta de la funda al introducirla en el cinturón,
era un grave insulto. Para evitarlo debía poner mucho cuidado en ceñirse el
sable con una inclinación tal, que al mismo tiempo fuera cómoda para
desenvainar con rapi-
dez si llegaba el caso.
8.- Llevar la mano a
la empuñadura, en pre-
sencia de otras persona
será un insulto o una
provocación.
9.- Enseñar la hoja
sin que nadie lo hubiera
solicitado, era un signo
de torpeza y mala
educación.
10.- Un samurai que desenvainara el sable por una nimiedad, era conside-
rado como un fanfarrón incapaz de dominarse así mismo, pues la Ley exigía
que "si un samurai en público desenvaina su espada contra alguien, no
volverá a envainarla hasta después de haber matado a su adversario en leal
combate".
11.- Cuando iba de visita, la etiqueta exigía que a su llegada dejase la
21
espada larga al entrar en la
casa. Un criado la tomaba
en un paño de seda y la
depositaba en el soporte
destinado al efecto
(Katana-kake o Tachi-
kake) donde el visitante la
recogía al marcharse.
Colocar el sable en la
Katana-kake, con la em-
puñadura a la derecha y el
filo hacia arriba era señal
de desconfianza y por
tanto una ofensa. Tanto
en la propia casa como en la ajena debía colocarlo con la empuñadura al lado
izquierdo y el filo hacia
abajo.
12.- Entrar en casa de un
conocido o amigo, sin
despojarse antes de la
espada larga, era señal de
intención de romper la
amistad y las buenas rela-
ciones. Antes de quitarse el
sable de la cintura era
preciso pedir permiso a los
presentes.

13.- Si el visitante entra-


ba en esa casa sin dejar la espada larga, al momento de sentarse debía
depositarla en el suelo, a su lado derecho y con el corte o filo hacia sí mismo.
Dejarla en lado izquierdo se consideraba como signo de intención agresiva,
o de desconfianza hacia el dueño de la casa.
14.- Dejar el sable en el suelo con la punta dirigida hacia alguien era una
gravísima ofensa que se saldaba con un duelo a muerte.
15.- No se consentía en modo alguno que alguien se sentase con la espada
en la cintura, pues semejante gesto constituía un gravísimo insulto para
todos los presentes.
16.- Tocar una espada sin el permiso del propietario, era una ofensa grave
que podía costar la vida.
17.- Pedir a un samurai que entregase su espada para examinarla, era
22
considerado como una falta de delicadeza, aunque esta circunstancia estaba
recogida y prevista en el protocolo, como veremos más adelante.
18.- Nunca y por ningún motivo, estaba permitido tocar con las manos, o
los dedos la hoja desenvainada, ni siquiera empañarla con el aliento.
19.- En una reunión, en la calle, al subir unas escaleras, o al entrar o salir
por una misma puerta y cruzarse dos samuráis, era una ofensa gravísima
tener el descuido de que chocasen las fundas de sus respectivos sables.
20.- Los desafíos o duelos
estaban permitidos, pero
era obligatorio que uno de
los dos participantes (a
menudo ambos) muriese a
manos del otro, sino se les
cortaba la cabeza a los dos,
por lo que no eran muy
frecuentes.
21.- Cuando un samurai
deseaba vengar una
ofensa, se hacía el Sepu-
ku delante de la puerta de su enemigo, con lo que éste quedaba obligado a
hacer lo mismo sino quería vivir en perpetuo deshonor y por tanto despre-
ciado de todos.
BUKE-JIDAI (La época de los guerreros) es el nombre que se da al tiempo
que Japón estuvo sometido a la influencia de los samuráis y comprende las
épocas Kamakura, Muromachi, Azuchi-Momoyama y Edo.
En la época Kamakura (1185-1333), el conjunto de métodos o disciplinas
de combate que aprendía el samurai estaban comprendidas bajo el nombre
de KYU-BANO-MICHI (La Vía del arco y del caballo), y las batallas, combates
o duelos se desarrollaban respetando un ceremonial y unas reglas de honor.

RITUAL DE COMBATE A SABLE


ENTRE SAMURÁIS
1.- El samurai en el campo de batalla, elegía a su adversario procurando
que tuviese su misma edad, su misma talla y su mismo grado o categoría.
2.- Una vez frente a frente, se presentaba con toda dignidad a su enemigo,
identificándose por su nombre, categoría, escuela, clan, detallando sus
hazañas guerreras y hechos de armas de sus antepasados.
3.- Así mismo le comunicaba el motivo de su deseo de batirse en combate.
4.- A continuación ambos desenvainaban su katana y se aproximaban el
uno hacia el otro hasta la distancia real de combate.
5.- Seguía un lapso de tiempo más o menos corto, de observación mutua
y concentración, en el que de repente surgía la acción relampagueante y
definitiva.
Los combates solían ser muy cortos (uno o dos ataques); acertar o fallar
era sinónimo de vivir o
morir en un segundo.
6.- Mientras duraba
el combate, ninguno de
los samuráis presen-
tes, de un bando o de
otro, debía intervenir de
ninguna manera.
Pediraun samurai que
24
entregase su espada para examinarla, era una falta de delicadeza, pero no
obstante, tal circunstancia estaba prevista en las reglas del protocolo, y aún
de dos formas, según se entregase dentro de la funda, o bien desenvainada
que es el caso que se va a describir.
Si el samurai, dueño de la espada accedía a dejarla en manos de otro para
examinarla, la acción se desarrollaba de la siguiente manera:

Todos los
presentes
adoptaban la
postura
seiza, en
actitud de
no agresión.

El dueño de la
espada saluda a su
Katana (To-rei), que
se encuentra en la
Katana-kake, o bien
en el suelo delante
de sus rodillas.
25
La toma en sus ma-
nos. Con la derecha
empuña la tsuka, y con
la izquierda sujeta la
funda (el filo hacia
arriba) y la extrae lenta-
mente, procurando no
dirigir la punta hacia nin-
guno de los presentes.

Con un paño
(Washi) especial,
limpia y pule de los
restos de
aceite que pudiera
tener. Espolvorea la
hoja con un polvo
blanco (Uchiko)
abrillantador, y
vuelve a limpiarla
con el paño
(Washi) dejando la
hoja seca y pulida

Coge la espada con la mano


izquierda, cerca de la extremidad
de la tsuka, y la ofrece al otro en
posición vertical, con el filo hacia sí
mismo, pues hacerlo con el filo diri-
gido hacia quien la va a tomar era
un descuido y una ofensa grave, lo
mismo que coger la espada con la
mano derecha para entregarla al
otro suponía desconfianza o sospe-
cha de agresión.

26
El visitante coge la espa-
da con la mano derecha cer-
ca de la tsuba, en cuyo mo-
mento el samurai retira la
mano y deja la katana a su
invitado. El visitante o hués-
ped, coge la espada y con
las dos manos en la tsuka
saluda inclinado el tronco,
agradeciendo el gesto, y de
dispone a examinar el arma,
poniendo mucho cuidado en
no dirigir el filo o la punta
hacia ninguno de los
presentes.

Durante el examen debía procurar no


tocar la hoja con las manos bajo ningún
pretexto, y sobre todo no empañar el brillo
de la misma con su aliento.

Al terminar el examen de
la espada, durante el que
debía retener la respiración,
la devuelve a su dueño con
el mismo ceremonial y de la
misma manera.
El dueño le pasará un paño
con aceite a la hoja, la secará
ligeramente, la enfunda, la
deposita en el katana-kake y
la saluda como antes de ha-
berla cogido (To-rei).
27
LA ACTITUD VIGILANTE.
El samurai mantenía un estado de alerta o vigilancia constante en todos
los actos y momentos de su vida, porque en cualquiera de ellos podía surgir
el ataque traicionero. Nunca entraba en una habitación introduciendo prime-
ro la cabeza.
Al saludar a otra persona de pie o de rodillas, efectuaba una inclinación
correcta y respetuosa, pero sin excederse para no limitar su campo de visión
o vigilancia. La forma de saludar esta reglamentada en función de la
categoría social de cada persona.
El saludo a su señor (Daimyo) debía ejecutarse en posición de rodillas
"seiza" o "tatehiza" con la rodilla derecha en el suelo, porque desde esta
postura es muy difícil desenvainar.
Si efectuaba el mismo saludo con la rodilla izquierda en el suelo, era una
señal de desconfianza hacia el otro, por lo que el samurai permanecía en
actitud alerta con la rodilla derecha levantada, postura que le permitiría
desenvainar con celeridad si fuera necesario.
La costumbre de mantener ese estado de vigilancia le facultaba para
descubrir en sus colegas los momentos en que estos descuidaban su
actitud vigilante.
Su comportamiento social estaba sujeto a normas estrictas cuya omisión
se reparaba con el duelo a muerte o el seppuku. La falta de dominio de las
propias emociones, el orgullo desmedido, la falta de discreción, la ausencia
de tacto o sentido común, etc. eran enemigos ocultos que habitaban en lo
más recóndito del samurai y sobre los que tenía que imponerse día y noche.

28
CAPITULO IV LOS
ORÍGENES DEL AIKIDO
En la historia escrita (Kojikl y Nihonshoki) figura ya, como en el periodo
Heian-Jidaí (794-1185) los nobles de la corte y los guerreros de mayor
graduación se entrenaban asiduamente en la práctica del combate a sable.
La katana alcanzó su mayor apogeo en la época Kamakura (1185-1333) de la
mano de los célebres guerreros samuráis, cuya conducta se ceñía a las
estrictas normas del Bushido.
Las primeras escuelas (Ryu) de Bu-Jutsu aparecen en esta época. Los
instructores son elegidos por su experiencia real en las batallas. Comienzan
a establecerse los rudimentos de Ken-Jutsu, la potencia de los golpes y la
decisión personal hasta la temeridad son los fundamentos de la eficacia. El
objetivo era matar al enemigo aunque para conseguirlo fuera preciso perder
la vida en el combate.
La lucha a sable entre samuráis era a muerte, las patadas, rodillazos,
golpes de codo, sablazos a las piernas, etc. eran frecuentes, de ahí la
necesidad de mantener la distancia de seguridad por encima de todo. El
bushi revestido con su armadura de guerra, tenía una gran limitación de
movimientos, lo mismo para el ataque que para la defensa. Los cortes con el
sable iban dirigidos a las partes débiles de la armadura, o a aquellas otras no
protegidas y sobre todo a las piernas.
En cuanto a las técnicas de manos vacías (KUMIUCHI) eran simples y
primitivas, ya que la armadura dificultaba los agarres y los movimientos
rápidos, aunque su peso añadido al propio del cuerpo facilitaba los desequi-
librios o derribos por tirón o empujón.
En la época Edo (1603-1867) entre los samuráis del clan Tokugawa ya se
practicaban diversos métodos de combate tales como el KEN-JUTSU, el
KYUBA, el SO-JUT-
SU, el KA-JUTSU, el
IAI-JUTSU, el JU-
JUTSU, etc. y tam-
bién el famoso
OSHIKIUCHl reser-
vado a los guerreros
de AISA de alto nivel
social, basado en la
filosofía confuciana
referente a la
armonía universal del
Yin y del Yang. Era
una forma de
combate cuerpo a
cuerpo, parecido al
Ju-Jutsu, pero bus-
cando aprovechar la
fuerza del oponente, no resistiendo,
evitando en lo posible desen-
vainare! sable, ejercitando el dominio
del cuerpo y de la mente según la
inspiración de la doctrina confuciana
"Aiki-in-yo-ho" en la que se
inspiraba el método y del que se
originaría el "AIKI-JUTSU" antecesor
del moderno AIKIDO, y que era
enseñado en 1758 por Takeda
Takumi.
Durante la misma época y aunque
la austera vida de los samuráis se
había relajado mucho en general,
existían otros clanes que co-
menzaron a interesarse por los
métodos de combate sin armas y
aparecieron nuevos sistemas como el
Yawara y el Torite.
La disciplina preferida por el samurai era el KEN-JUTSU en la que impera-
tivamente necesitaba alcanzar una notable destreza. En este tipo de lucha
también existían técnicas llamadas AIKI, basadas en la sutil idea de ceder y
hacerse uno con el sable del adversario.
En el combate a sable, el peso, la talla, y la fuerza del enemigo dejan de
tener importancia, y al no existir el contacto previo (transmisión corporal de
sensaciones) no queda otra vía que captar el estado de ánimo del adversario
mediante la atención perfecta y la intuición. Frente al enemigo, cuando la vida
depende de un simple gesto o movimiento, la actitud y el estado de ánimo,
es lo más importante, cualquier debilidad permitirá al otro realizar su ataque,
por eso se ha dicho que el sable es la escuela de la concentración.
Volviendo a la época de los Tokugawa, cuando la vida de todos los
japoneses está rígidamente reglamentada según la casta a la que pertene-
cían, el samurai disfrutaba de un alto nivel social y de innumerables prerro-
gativas, pero no estaba a salvo de un ataque lanzado por un individuo de
casta inferior o del mismo rango.
La mano izquierda del samurai sujetaba siempre la empuñadura de su
espada ceñida a la cadera izquierda, la mano derecha libre y disponible, para
desenvainar y cortar a la menor señal de amenaza o peligro, retrocediendo el
pie izquierdo si el adversario estaba muy cerca, o avanzando el pie derecho
si la distancia era mayor.
Los agarres de la mano o del brazo derecho del samurai, para impedirle
desenvainar su sable, eran traicioneros, firmes y desesperados, pues el
fracaso suponía la muerte segura por haber osado enfrentarse a alguien de
31
casta superior, así que hacían lo posible por no soltar la presa, agarre que
permitía al guerrero realizar su técnica defensiva Aiki moviendo los brazos
como si fueran sables.
En 1876 (Época Meiji con la prohibición de llevar espada y la extinción de
la casta de los samuráis,
los métodos de combate
cuerpo a cuerpo sin ar-
mas, comenzaron a tener
mayor aceptación. El
maestro Kano crea el
Judo. En 1899 se publicó
un libro titulado "BUDO
HIKETSU AIKI NO JUT-
SU".
Como ya se ha dicho,
existían 10 categorías de
samuráis cuya relación
entre sí, competencias y
funciones pueden equipa-
rarse a la graduación mili-
tar de jefes, oficiales y
suboficiales de un ejérci-
to moderno. Parece ser que el maestro Jigoro Kano se inspiró en esta escala
de competencias para establecer sus categorías o grados KYU y DAN al crear
su moderno método de combate o Judo. Grados que después adoptaron
todas las demás Artes Marciales incluido el Aikido.
La razón de ser de los agarres de muñeca provienen como se ha visto de
la época en que alguien intentaba evitar que el samurai desenvainase su
sable, mientras otra persona podía atacarle por detrás o desde otro lado para
quitarle el sable.
Un samurai así sujeto e incapaz de servirse de su espada era hombre
muerto, de esta no desdeñable eventualidad surgen las numerosas formas
de defensa a manos vacías de las que vamos a ver algunos ejemplos. El
pomo de la empuñadura (Tsuka) era utilizado para aplicar potentes y
eficaces atemis como réplica a otros golpes o agarres. Ejemplos:
El agresor desde el lado izquierdo del samurai sujeta las dos muñecas de
éste, cuando ya ha desenvainado. El guerrero avanza en diagonal (Irimi) y
hace Shiho Nage. (1a viñeta de la siguiente página).
El agresor desde el lado derecho del samurai sujeta las dos muñecas de
éste cuando ya ha desenvainado. El guerrero cede, gira hacia atrás (Ura) y
hace Shiho Nage, o cede para pasar al agresor a su lado izquierdo y entrar
32
en Irimi como en el ejemplo
anterior. (2S viñeta en esta
misma página).
YOSHIOSUGlNO 10º Dan,
cuenta que el maestro
Ueshiba decía con
frecuencia que las técnicas
de Aikido tienen su origen
en el sable, que todo en
Aikido viene del sable. El
brazo extendido es como un
sable, y debe procurarse no
flexionarlo nunca. Se puede manejar como
un sable, y lo mismo para "cortar" agarres brazo del otro con una espada.
como si se cortase el Es decir que la realización de
muchas técnicas de Aikido se
hacen con idéntica idea que la
de "cortar", ya sea para dese-
quilibrar, desviar, bloquear, pro-
yectar, etc. Para el maestro
Ueshiba el sable o el Jo eran
como una extensión o prolon-
gación del propio cuerpo.
El estudio del Aikido como
Arte Marcial está concebido de
tal manera que contempla:
-Sable contra ataques de otra
persona sin armas (manos va-
cías).
-Defensa sin armas (manos vacías) contra otra persona sin armas, o
contra varios adversarios.
-Defensa a manos vacías contra sable o lanza.
El Maestro MICHIO HIKITSUCHI -10º Dan, cuando realiza una exhibición de
Aikido tiene por costumbre hacer una demostración de IAIDO pues afirma
que el maestro Ueshiba le enseñó el laido con el fin de purificar el Dojo, o el
lugar de trabajo.
En el siglo XVI el dominio y la ocupación de las islas RYU-KYU (Okinawa)
por los japoneses, era un hecho consumado, y los dominadores prohibieron
a los nativos el uso y tenencia de cualquier arma (espadas, cuchillos, lanzas,
arcos, etc.). Esta prohibición aguzó el ingenio de los oprimidos que
33
31
35
36
37
41
desarrollaron una serie de técnicas o métodos de defensa, basados en el uso
de sus herramientas agrícolas como armas notablemente eficaces
(nunchaku, tonfa, kama, etc.).
Mucho antes de que el maestro Ueshiba estableciese su personal método
de Aikido, existían otros tipos de lucha similares denominados A1KIBUDO,
AIKIJUTSU, etc.
En 1915 Morihei Ueshiba, que ya tenía 30 años pasa a ser alumno del
maestro Sogaku TAKEDA (1860-1943) que le enseñó el AIKIBUDO DAYTO
RYU, escuela cuya enseñanza se dispensaba con un cierto carácter secreto.
El DAYTO RYU AIKIJU JUTSU provenía de otro tipo de lucha de los
tiempos remotos, el TEGOI, (AIKI-IN-YO-HO). Los rudimentos o principios
del Aiki se deben a las bases establecidas a partir de experiencias propias
del general Minamoto-No-Yoshimitsu, tan diestro en el maneio de las
armas como sensible a la música y a la poesía. Más tarde el DAITO RYU
se denominó OSHIKIUCHI o "arte defensivo reservado a los nobles de la
corte".
El maestro TAKEOA recibió la educación de un samurai (su padre lo inició
en Ken-Jutsu, Bo-Jutsu, Sumo y Daito Ryu) y a pesar de que vivió en la era
MEIJI (cuando se decretó la extinción de esta clase social) se comportaba
siempre como un guerrero y vestía la hakama . Se cuentan numerosas
anécdotas de situaciones críticas en las que intervino, y ataques sorpresa
que sufrió, salvando su vida gracias al estado de alerta permanente que no
abandonaba y a su destreza en las técnicas de AIKI JU JUTSU.
No tenía Dojo propio, y enseñaba el DAITO RYU desplazándose por todo
el Japón, impartiendo cursos de ocho o diez días de duración. Sus alumnos
eran preferentemente policías, jueces, magistrados, etc. El maestro Takeda
había practicado el sable en la escuela JIKI-SHINKAGE-RYU, y estaba muy
solicitado por personajes de aquella época como guardaespaldas o escolta
(YOJIMBO).
El maestro Ueshiba acompañó algunas veces en sus viajes al maestro
Takeda, pero cuando alcanzó el nivel de un gran experto, sintetizó, modificó
e hizo evolucionar las técnicas hasta crear el Aikido que hoy conocemos y
practicamos.
"El principio esencial del Aikido consiste en armonizarse con el movimien-
to del Universo, es hacerse uno con él" (Morihei Ueshiba).
Este arte nació de la búsqueda personal y la síntesis realizado por este
hombre después de estudiar y practicar durante muchos años diferentes y
múltiples Artes Marciales tradicionales japonesas, así como de su iniciación
en la religión SHITO como respuesta a este posible interrogante: ¿Cómo
transformar y adoptar las viejas técnicas de combate a la educación del
hombre moderno?.
La armonía es el auténtico significado y objetivo del Aikido de Ueshiba:
-No hay idea de adversario que vencer o destruir.
44
-No hay resistencia ni dualidad.
-La acción propia ha de unirse y armonizarse a la del otro, eso es todo,
por tanto, cada movimiento (ataque) es un problema de sincronización a
resolver con la idea de aprovechar y sumarse a la energía o intención del otro.
El concepto del Budo para el maestro Ueshiba, es la búsqueda de la
perfección en todos los aspectos, el combate sólo se sostiene contra uno
mismo, contra la propia debilidad, el propio miedo, la falta de destreza, etc.
Antes de conocer al Maestro Takeda, Morihei Ueshiba había practicado
muchas otras formas de combate o disciplinas marciales como por ejemplo:
-Sekiguchi Ryu (Una forma de Ju-Jutsu reservada a la familia Kii).
-Takenouchi Ryu (La forma de Jiu-Jitsu más antigua del Japón).
-Tensión Shínyo Ryu (El antecesor del Judo actual).
-Zancajee Ryu, Yagyu Ryu (Sable, Alabarda, Kendo), Hozo in Ryu (Lanza),
Kyu-shin-Ryu (Tai-Jutsu), Kito Ryu, etc.

45
CAPITULO V REISHIKI
(La etiqueta con el sable)
* La etiqueta con el sable Japonés.- Entre los verdaderos practicantes de
cualquier arte marcial, es creciente el interés hacia el aprendizaje del manejo
de las armas tradicionales, en especial el sable o katana, así como su
exhibición en demostraciones o realización de Katas, lo que justifica la ne-
cesidad de conocer las más elementales reglas de etiqueta, desde el momen-
to que se toma el sable en las manos.
La etiqueta nos
enseña el
comportamiento y la
PERO.-- EL
BUDOKA MODERNO actitud que debe
LCONOCE LA observarse en el
ETIQUETA DEL manejo de la espada y
...?
aquellas cosas que es
preciso evitar, por
ejemplo al dejar las
armas en el Dojo, se
buscará un lugar
discreto, evitando que
nadie pueda pasar
por encima de ellas.
No se dejarán nunca
con la punta o el filo
dirigidos hacia el
Kamiza, ni tampoco
se apoyarán de pie
contra la pared, sino
alineadas en el suelo.
Lo mismo para dejar
el sable en el suelo,
como para recogerlo,
se evitará doblar la
cintura, antes bien, se flexionarán las piernas conservando el tronco
derecho.
Los detalles correspondientes a los saludos y formas de entregar el sable
pueden observarse en las páginas que siguen, aunque se advierte, que estos
son los más generalizados, pero existen según las diferentes escuelas otras
formas.
COMO PASAR EL SABLE DE LA MANO IZQ. A LA DCHA

. . . Y DE LA MANO DCHA. A LA IZQDA

50
53
54
•FORMA CORRECTA DE EMPUÑAR EL SABLE.-La mano derecha empuña
la Tsuka con la palma de la mano hacia abajo, el índice tocando ligeramente
la Tsuba, el pulgar a unos 304 cm. de la guarda. Esta mano sirve de guía para
dirigir el sable en las diferentes direcciones de ataque.
La mano izquierda en la extremidad de la empuñadura (Tsuka) igualmente
con la palma hacia abajo. Entre los dedos de esta mano y los de la derecha
queda un espacio o separación de 3 ó 4 cm. Esta mano es la que sostiene y
levanta el sable sujetándolo principalmente con tres dedos, el pulgar, al
anular y el meñique.
El sable no se empuña aferrándolo de manera rígida, sino más bien suave,
según los expertos con la misma fuerza necesaria para sujetar un pájaro en
la mano sin causarle daño ni permitir que escape.

58
CAPITULO VI
MUSHIN NO KOKORO
ARMONIZACIÓN PSICOSOMATICA
AIKITAISO
- DESARROLLO DEL COMIENZO DE UNA CLASE DE AIKIDO.- Las clases
o entrenamientos de Aikido comienzan por una puesta a punto
psicosomática, mediante la práctica de ejercicios respiratorios, gestuales, de
coordinación, sonidos, vibraciones y calentamiento muscular cuyo orden
de ejecución puede variar según la inspiración personal de cada maestro
pero que generalmente se establece como sigue:
1-Seiza. Mokuso.
2º-Zarei. Kirítsu.
3º- Armonización psicosomática. Respiración.
4º- Cuatro palmadas con las manos.
5º- Funakogi.
6º- Tama no hireburi.
7º- Aiki Taiso.
8º -Autopercusión.
9º -Vibraciones con las manos.
10º- Estirarse.
11º- Otakebi.
12º- Calentamiento muscular.
En las páginas que siguen se describen someramente cada uno de estos
ejercicios, cuya comprensión aunque sea elemental, aclarará al practicante
de aikido alguna duda o interrogante que tal vez pueda tener respecto a los
mismos.
Estos ejercicios buscan:
Establecer la paz interior y la armonía cuerpo-mente.
Tomar conciencia del cuerpo (puntos fuertes, puntos débiles, lesiones,
etc.).
Sensibilizar los centros nerviosos y afinar los canales de percepción.
Establecer la disponibilidad total (psicofísica).
• MOKUSO.- Musnin no Kokoro.- (El espíritu en calma).- Antes de comenzar
la clase, el profesor y los alumnos adoptan la postura seiza, juntan las manos,
cierran los ojos y permanecen en esta actitud varios minutos. ¿Qué hacen?,
¿Qué piensan...?, ¿Por qué o para qué lo hacen...?
Antes de iniciar el entrenamiento es preciso establecer dentro de sí mismo
los principios Aiki, para que sea posible armonizar las energías físicas y
mentales, y acceder a la calma y el equilibrio psicosomático. Pero... ¿Cómo?,
¿Qué hacer...?.
Dirigimos la atención hacia el cuerpo:*
-Adoptar una postura correcta.
-El tono muscular relajado eliminando toda tensión o rigidez. -
Estado del cuerpo, descansado?, fatigado?, lesiones?. -La
respiración profunda, lenta, calmada.
60
-Concentrarse en el abdo-
men (hará). Como centro de
equilibrio y energía.
Un vez hemos tomado
conciencia del cuerpo dirigi-
mos la atención hacia la
mente o la psique:
-¿Cuál es mi estado
anímico-emotivo?.
Suspender, barrer o
interrumpir las pre-
ocupaciones o problemas
cotidianos.
-Concentrarse en el aquí y
ahora para alcanzar una ac-
titud receptiva y disponible
libre de las emociones y de-
seos del ego, que nos permi-
tirá reaccionar de manera na-
tural y espontánea a cual-
quier estímulo.
Será difícil armonizar con
los movimientos o acciones del otro si previamente no hemos establecido la
paz dentro de nosotros mismos.
Tampoco nos servirá de nada repetir y repetir las técnicas si la imagina-
ción y el ego impiden o
perturban la expresión
auténtica del espíritu.
Después interrumpimos
todo proceso intelectual y
nos concentramos
simplemente en la
respiración pues constituye
el mejor medio de
unificación cuerpo-mente, al
inspirar visualizamos el aire-
ki que penetra en nuestros
pulmones y se concentra en
el hará como una espiral que
gira sobre sí misma irradian-
do energía en todas di-
recciones. Al espirar
visualizamos
61
cómo la calma, y la paz, se establecen en nuestro interior liberándonos de
toda preocupación.
- ARMONIZACIÓN PSICOSOMATICA.- Las Artes Marciales fuertemente
influenciadas e inspiradas en el Zen no podían ser ajenas al conocimiento de
que, la armonía, la unidad, la acción conjunta cuerpo-mente se alcanza
mediante la respiración y la concentración en el hará.
Tanto las enseñanzas esotéricas orientales milenarias, como las más
modernas experiencias científicas han constatado que mediante la respira-
ción completa y controlada la mente actúa sobre el cuerpo y viceversa a
través de los procesos fisiológicos que origina.
La mente (voluntad) puede influenciar al cuerpo y originar sobre él,
cambios fisiológicos a través de la respiración.
Eminentes investigadores han comprobado que estos cambios son cau-
sados por el efecto de tas ondas negativas que producen cambios
bioeléctricos a nivel celular, dado que los pulmones son el mayor centro
generador de electricidad.
Al inspirar, la superficie externa de los pulmones se carga de un potencial
eléctrico negativo que alcanza a todo el cuerpo durante la espiración. Se
sabe que durante las pausas o retenciones de aliento (apnea) aumenta en el
organismo la carga de energía iónica que se extiende a todo el cuerpo en el
momento de la expulsión del aire.
Este proceso de acumulación y distribución de energía bioeléctrica puede
ser dirigido y concentrado por la voluntad del hombre sobre cualquier parte
de su cuerpo.
Invariablemente los maestros japoneses, al empezar una clase (sesión de
entrenamiento) y antes del calentamiento general, dedican unos minutos a
la realización de diferentes ejercicios respiratorios cuyo significado y utili-
dad escapa a la mayoría de alumnos, que imitan al maestro en sus gestos y
respiraciones pero de manera ficticia como el que no sabe lo que hace, ni
para que sirve...
Nosotros con nuestra mentalidad occidental vamos a la clase con la idea
de "practicar ejercicio físico" y nuestro profesores también, por tanto (salvo
excepciones) empiezan directamente el calentamiento muscular, ya que
solamente cuenta el cuerpo como instrumento que va a trabajar (la agilidad,
la potencia, la velocidad, la resistencia, las caídas, etc.) y atienden solamente
a lo físico o lo material, descuidando por completo un factor tan importante
como el cuerpo, que es la mente o el espíritu.
Pero el verdadero Budoka -véase los maestros japoneses- está perfecta-
mente imbuido de que cuerpo y mente forman un todo inseparable e
interdependiente, y son conscientes de que al llegar al dojo la mente está
ocupada con las preocupaciones cotidianas o presa de la tensión nerviosa,
o el espíritu agitado, distraído, airado, fatigado, sin voluntad ni ganas de
62
practicar, etc. Elementos perturbadores, enemigos ocultos que merman
facultades y que es preciso controlar, abandonar y olvidar momentáneamen-
te, porque el espíritu y la mente queden libres y en armonía con el cuerpo y
ambos disponibles y en consecuencia empiezan "limpiando la mente" con
el fin de liberarla de las tensiones o agresividad que trae de la calle y para lo
cual el calentamiento físico no sería suficiente, ni adecuado.
La respiración controlada, profunda y lenta produce efectos beneficiosos
sobre el cuerpo y la mente:
1.- Relajación muscular, facilitando el tono muscular idóneo sin tensión
rigidez o contracciones.
2.- Relajación circulatoria (arterias, venas, vasos) mejorando ¡a irriga-
ción sanguínea.
3.- Relajación respiratoria, aumentando la oxigenación.
4.-Purifica el organismo al eliminar sustancias tóxicas procedentes del
metabolismo que la sangre ha llevado a los pulmones.
5.- La mente se concentra en la respiración y en las sensaciones cor-
porales.
6.-Se toma conciencia del propio cuerpo y se estimulan las percepcio-
nes sensoriales.
7.- La mente se libera de todo lo que la perturba y queda en calma
disponible para el "aquí y ahora".
8. - Aparece la armonía y la unidad cuerpo-mente y desaparece la disper-
sión mental.
Por todo ello comienza la clase con ejercicios de respiración
diafragmática completa (abdominal-torácica-clavicular). La intuición guía el
proceso por el buen camino, pues al aumentarla profundidad de la
respiración disminuye su frecuencia para no alterar el equilibrio ácido-
base, y el disminuir la frecuencia o ritmo mejora la oxigenación, alivia el
trabajo cardíaco y favorece la relajación.
El maestro cierra los ojos para evitar estímulos exteriores, y percibir mejor
las sensaciones Interiores del cuerpo, tomando conciencia de sí mismo.

53
Ejercicio nº1.
Ritmo: 4:8
4 segundos inspirar; 8 segundos espi-
rar. Sin pausa.
Con el cuerpo en tensión se realizan de
8 a 10 espiraciones forzadas. Repetir
con el cuerpo relajado. El objeto de este
ejercicio y sus efectos fisiológicos con
los siguientes:
a) Eliminar el exceso de gas carbónico
acumulado en los pulmones.
b) Eliminar sustancias tóxicas proce-
dentes del metabolismo celular.
c) Renovar el aire residual.
d) Favorecer la relajación o sedación del
sistema nervioso.

Ejercicio nº 2.
Ritmo: 4:4
4 segundos inspirar; 4 segundos
espirar. Sin pausa.
Con el cuerpo relajado se repite el
ejercicio 10 veces. Los efectos
de este ejercicio son los
siguientes:
a) Mejorar la oxigenación y la
circulación sanguínea.
b) Relajar el organismo.
c) Tonificar.
d) Adquirir consciencia del cuerpo.
Ejercicio nº 3. Ritmo:
5:2:5 Cuerpo
relajado.
5 segundos inspirar; 2
segundos

pausa;5
segundos
espirar.
Repetir 10 ve-
ces. Efectos:
a) Mejora la cir-
culación de re
torno venoso,
b) Mejora la
oxigenación.
c) Produce
relajación
neuromuscular
d) Favorece la
toma de
conciencia
corporal.
Ejercicio nº 4. Ritmo: 5:2:5
Tensión-Relajación. 5
segundos inspirar; 2 se-
gundos pausa; 5 segundos
espirar.
Repetir 5 veces.
Efectos:
a} lenificación sistema ner-
vioso.
b) Activa el calor Interno.
c) Activa el intercambio de
gases.
d) Favorece la serenidad de
espíritu.

Ejercicio nº 5. Ritmo:
5:3:5 5 segundos
inspirar; 3 segundos
pausa; 5 segundos
espirar. Cuerpo
relajado. Repetir 5
veces. Efectos:
a) Activa intercambio de
gases.
b) Seda el sistema ner-
vioso.
c) Profunda toma de con
ciencia del cuerpo.
d) Unidad y armonía
psicosomática.

Ejercicio nº 6. Ritmo:
5:2:5 Cuerpo
relajado. 5
segundos inspirar;
2 segundos
pausa;5 segundos
espirar. Repetir 5
veces. Efectos:
a) Relajación
absoluta del cuerpo
y de la mente.
b) Calma y
serenidad de
espíritu.
c) Control, dominio
y disponibilidad de
mente y cuerpo.
d) Disposición idónea para pasar al calentamiento muscular.

65
- AIKITAISO. (Ejercicios específicos previos).- Estos ejercicios se realizan
individualmente al comienzo de la clase, y su objetivo es coordinar el cuerpo,
la mente y la respiración.
Todas las prácticas Aiki se ejecutan con el cuerpo relajado, acompasan-
do la respiración al movimiento, de manera que se inspira en los gestos de
apertura o iniciación y se espira en la fase final o de terminación del movi-
miento.
Todos los ejercicios comienzan por el lado izquierdo.
Es imprescindible concentrarse en el hará -no perder la conciencia de ese
punto- y conservar la verticalidad de la columna vertebral.
Visualizar la imagen mental de estar proyectando constantemente la
energía (ki) al exterior a través de los antebrazos, muñecas, dedos, etc. en
trayectorias circulares o espirales continuas.
Es muy importante que el alumno comprenda o conozca el significado, el
simbolismo y la utilidad de cada ejercicio, para que no se sienta como una
marioneta que imita gestos que escapan a su comprensión.
- Tandoku Dosa.-Con este nombre se conocen o identifican los ejercicios
que se realizan individualmente en los entrenamientos antes de comenzar el
estudio de las técnicas, por ejemplo los Aiki Taiso.
- Saludo Shinto Ai-Kamiza.- La tradición del saludo al principio y al final de
la clase, respetada y transmitida por algunos expertos de Artes Marciales, se
desarrolla de la siguiente manera:
1a Saludo Ai Kamiza en postura Seiza. (El Kamiza es el altar de los
dioses, o el lugar de honor en el dojo).
2~ Dos palmadas con las manos a la altura de la cara y nuevo saludo
al Kamiza o Fundador del Arte o disciplina.
Las palmadas significan la unidad o armonía a la que es necesario
adherirse para practicar Aikido (Musubi). La primera genera una vibración
hacia el mundo espiritual e invisible, y la segunda recibe el eco de esta vi-
bración como ayuda para armonizar nuestro espíritu al del Universo entero.
39 Saludo al profesor y a los practicantes.
' Aiki Taiso. Cuatro palmadas con las manos.-Es un ejercicio similar al rito
o saludo Shinto descrito anteriormente y se realiza del modo siguiente:
1.- Posición de pie, pies ligeramente separados, manos a los costados.
2.- Elevar las manos por delante del cuerpo hasta juntar los dedos por
encima de la cabeza, el tiempo de una inspiración.
3.- Las manos bajan palma contra palma por delante del cuerpo hasta
el nivel del abdomen al tiempo que se espira.
4.- Abrir los brazos en cruz en un rápido movimiento al tiempo que se
inspira.
5.- Juntar las manos de manera que se produzca un ligero choque o
palmada a la altura del abdomen espirando.
66
6.-Elevarlas manos
por delante del cuerpo
inspirando.
7.- Bajar y abrir las
brazos para juntar palma
con palma en el centro
del cuerpo a la altura del
abdomen espirando.
8.- Visualizar en
cada repetición como si
uno fuera capaz de
abarcare! Universo en-
tero.
Repetir el proceso
cuatro u ocho veces.
• Fuña Kogi Undo.-
Ejercicio de remo o ba-
lanceo rítmico del Hará.
1.- Adelantar un
paso en dirección oblicua (Este) el pie izquierdo, espirando, llevando ambos
brazos estirados hacia adelante, con las manos cerradas, nudillos al
frente.
El hará se desplaza horizontalmente adelante al tiempo que se emite
con voz potente el sonido ¡El!.
2.- Sin mover los pies, inspirando desplazar el hará hacia atrás, hasta
su posición natural, arrastrando brazos y mano hacia las caderas, con los
nudillos hacia el
suelo, el tronco
vertical al tiempo
que se grita ¡HO!.
Repetir 8
veces:
Este ejercicio se
realiza en tres
veces según tres
ritmos diferentes:
- 1a Ritmo lento (Jo).
Se comienza adelantando el pie izquierdo en diagonal Este. Se
emiten los sonidos ¡El! - ¡HO!. Se repite 8 veces.
Entre cada uno de estos ritmos se Intercala el ejercicio TAMA NO HIREBU-
Rl.
- 2- Ritmo normal (HA).
Se comienza con el pie derecho en diagonal Oeste.
Se emiten los sonidos ¡El! - ¡SA!. Se repite 8 veces.
- 3g Ritmo más rápido que los anteriores (KYU).
Se comienza con el pie izquierdo en dirección Sur, o intermedia
entre los dos anteriores.
Se emiten los sonidos ¡El! - ¡El!.
La vibración sonora y rítmica de los gritos simultáneos de profesor y
alumnos produce un efecto favorable sobre el estado anímico de todos los
aikidokas, y contribuye a crear un ambiente muy apropiado en la clase, por
eso no hay que despreciar el valor de los sonidos, o dejar de emitirlos por una
vergüenza mal entendida.
- Tama No Hireburi (Furu Tama). (Vibración del alma).- Al finalizar cada una
de las fases (JO, HA, KYU) del ejercicio FUÑA KOGI se Intercala este,
conocido como "La vibración del alma".
Los pies alineados y separados unos 30 cm., los ojos cerrados, las manos
cruzadas de-
lante del hará, la
derecha debajo
con la palma
hacia arriba, la
izquierda enci-
ma, palma con
palma, el cuerpo
relajado.
En esta
postura se
hacen vibrar las
manos
inspirando lenta
y
68
profundamente y espirando brevemente. La vibración se transmitirá poco a
poco a todo el organismo. La duración del ejercicio es aproximadamente
de un minuto. Este movimiento va asociado a:
• Una visualización mental como de estar Inspirando o absorbiendo
continuamente la energía vital (ki).
• Al mismo ritmo de Fuña Kogi (Jo, Ha, Kyu).
• A la formulación mental del sonido KI- KI- Kl....(infrasonido).
• A una actitud mental. El Maestro Ueshiba recomendaba para este ejer-
cicio: "Sitúate al principio del Universo". No hay pasado, no hay futuro, solo
hay presente, aquí y ahora.
• A un intento de entrar en comunión con Dios, o unificación con el
Todo. El Maestro Ueshiba enseñaba que en la primera vibración se debía
invocar mentalmente tres veces el nombre de AME-NO-MINAKANUSHI (Dios
del Centro Celeste).
• En la segunda, el nombre de KUNI-TOKOTACHI (Dios del Mundo
eterno).
-Y en la tercera el nombre de AMA-TERASU (Diosa del Sol).
• Kokyu No Henka. (Ikkyo).- Desde hidari hammi, dar un paso adelante con
el otro pie, al tiempo que se elevan los brazos hasta la altura de la frente,
proyectando la energía al exterior por el borde cubital de las manos y
espirando.
A continua-
ción se dejan
los brazos re-
lajados hasta
las caderas
inspirando.
Al elevar los
brazos no debe
subir el centro
de gravedad, ni
perder la concen-
tración mental
en el hará. Repetir ocho veces por la izquierda y otras tantas por la
derecha.
- Kokyu Tenkan No. (Shiho Nage).- Desde hidari hammi, dar un paso
adelante con el otro pie, al tiempo que inspiramos, elevando los brazos
(como empuñando un sable) por encima de la cabeza, sin elevar el centro de
gravedad, ni perder la concentración en el hará.
Sin mover los pies, pivotar 1809 bajando las manos, espirando y
proyectándola
energía por el
borde cubital ha-
cia adelante y
abajo. Repetir
varias veces por
cada lado.
El objetivo de
estos ejercicios
es a-prender
a
mover el
cuerpo en cualquier dirección, conservando el equilibrio y la
capacidad total de acción.
• Happo Undo. (Shiho Giri).- Desde hidari hammi avanzar un poco el pie
izquierdo, elevando los brazos como si se empuñase un sable, y tomando
aire pivotar
hacia la derecha
1809 bajando los
brazos y expul-
sando el aire.
Se repite el
movimiento de
brazos en la
nueva dirección,
procurando que la
mente vaya por
delante hacia el punto que vamos a girar, adelantar el pie izquierdo
perpendicular al lado y repetir el giro en la dirección de las agujas del reloj,
y el movimiento de los brazos, y así sucesivamente hasta completar los
cuatro puntos cardinales y los cuatro intermedios.
El simbolismo nos ha transmitido la idea de visualizar el fuego que
asciende al elevar los brazos y el agua que cae al bajarlos. (Alternancia de
fuego: KA, y agua: MI, KA: inspirar; MI: espirar).
El movimiento de un giro a otro debe ser cada vez más rápido hasta
convertirse en un giro continuo.
- Tal No Henka. (Kakyu Nage). (Cambiar la posición del cuerpo).- La mano
en postura natural extendida adelante y a la altura del abdomen, acercar las
caderas hacia ella y girar en círculo hacia atrás moviendo el pie atrasado. Al
finalizar el giro de 909 ó 1809 la palma de la mano se encontrará dirigida hacia
arriba, visualizando mentalmente la salida de nuestra energía por la punta de
los dedos.
70
Se repite
varias veces
por el lado
izquierdo y
otras tantas por
el lado
derecho y nos
capacita para
dirigir o llevar al
oponente en la
dirección que
nos convenga.
•Ude Furi
Undo.- De pie,
pies separados unos 70 cm., lanzamos los brazos extendidos y relajados
hacia el lado izquierdo, y sin interrupción oscilan hacia el derecho
acompasando la respiración.

La masa de los brazos en movimiento creará una energía que nos ayudará
a girar 1800.
A la tercera o cuarta oscilación avanzamos el pie derecho y pivotamos
sobre él rotando el cuerpo 180- dando un paso atrás con el izquierdo y
manteniendo los brazos extendidos, las piernas ligeramente flexionadas y el
tronco vertical.
Repetir en movimiento de retorno.
• Ushiro Don Undo.- De pie, los pies separados en la vertical de los
hombros.
Extender los brazos adelante y después en cruz, avanzando nuestro pie
derecho.
Flexionar la rodilla derecha, doblar el tronco por la cintura, y llevar el
meñique de la mano derecha hacia el suelo, y el de la izquierda (brazos en
71
cruz) hacia arriba, de manera que brazos y espalda formen un plano inclinado
por el que se deslizaría el oponente. Esta acción es útil ante los agarres
de tronco por la espalda.
• Ushiro Ryote Dori Undo.-
1.- De pie relajado, pies a la anchura de los hombros.
2.- Flexionar las muñecas, palmas hacia arriba, dedos adelante y hacia
arriba avanzamos el pie derecho.
3.- Levantamos las manos (conservando los codos ¡unto al cuerpo) por
encima de la cabeza, en cuyo momento rotamos las muñecas para colocar
las palmas hacia adelante.
4.- Flexionamos el cuerpo por la cintura, llevando en un arco de circulo,
los brazos extendidos hacia el suelo. (Comenzar como todos los ejercicios
por el lado izquierdo).

72
• Ushlro Ryote Don Kotai Undo.- Este ejercicio es una variante del anterior.
1.- De pie relajado, pies a la anchura de los hombros.
2.- Flexionar las muñecas, palmas hacia arriba, dando un pequeño paso
atrás en dirección oblicua o diagonal.
3.- Levantamos las manos por encima de la cabeza, cambiando la
posición de las palmas hacia adelante.
4.- Damos un paso largo hacia atrás en diagonal con el otro pie, bajando
los brazos y flexionando el cuerpo por la cintura.
Es un movimiento muy adecuado para salir hacia atrás de los agarres de
manos o codos por la espalda.
• Tekubi Kosa Undo.-
1.- De pie relajado,
pies separados a la altura
de los hombros.
2.-Cruzar las manos
por delante del abdomen,
flexionando las muñecas
de manera que el dorso
quede hacia abajo.
3.- En esta posición
elevar los brazos hasta que
las manos lleguen por
delante a la altura de la
frente (separadas de esta unos 40 cm.).
La acción de cruzar las manos en el centro del cuerpo y a la altura del hará
es de continua aplicación en los agarres de muñeca desde atrás.
• Sayu Undo.-
1.- De pie relajado, pies separados a la altura de los hombros, damos un
pequeño paso a un costado mientras inspiramos. (También puede darse
adelante o
atrás).
2.- Al tiem-
po que elevamos
los brazos
extendidos hacia
ese lado con las
palmas de las
manos hacia
arriba.
3.- A conti-
nuación baja-
mos un poco los
brazos y el cuer-
po flexionando la
73
pierna de ese lado, conservando el tronco la verticalidad y expulsando el aire
lentamente.
- Tenchi Nage Undo.-
1.- Pie izquierdo adelante, brazo derecho semiflexionado, la palma de la
mano hacia arriba.
2.- Adelantar el pie izquierdo, flexionando las rodillas, espirando.
3.- Inspirar al incorporarse, brazo derecho hacia arriba.
4.- Adelantar el pie derecho, levantando la pierna.
5.- Dar el paso con el pie derecho, flexionar las piernas y bajar el brazo
derecho espirando.

El brazo y el abdomen (hará) describen en su movimiento de traslación en


el espacio una trayectoria sinusoide o de ola en un plano vertical.
• La estimulación energética por auto-percusión.- Aquellos aikidokas que
hayan asistido alguna vez a los stages de algún experto japonés, habrán
practicado un ejercicio al principio de la clase, que consiste en golpearse de
manera suave y repetida, con los nudillos de ambas manos, la casi totalidad
del cuerpo siguiendo un orden de arriba abajo.
Estas percusiones sobre hombros, cuello, pecho, brazos, costados,
abdomen, lumbares, piernas, etc. tienen por objeto:
• Despertar la totalidad del organismo, músculos, nervios, etc.
• Estimular los meridianos por donde -según la acupuntura- circula la
energía corporal.
• Equilibrar el estado Yin-Yang de esta energía.
• Activar por acción refleja las funciones fisiológicas.
El masaje por frotamiento de los pabellones auriculares, así como su
estiramiento y el de las mejillas y mandíbulas estimula o agudiza la percep-
ción sensorial y proporciona distensión y calma. ¿No habéis visto alguna vez
durante una competición como grandes campeones de Judo, inmediatamen-
te antes de su combate tironean sus orejas hacia arriba y de sus lóbulos
hacia
74
abajo...?. No es ningún capricho ni tontería, sino un procedimiento simple
que ayuda a conservar la calma y la serenidad.
Asimismo la rotación, masaje, digito-presión o percusión, en las distintas
partes del pie, sobre todo en la planta, equilibra y dinamiza numerosos
meridianos y puede calmar algunos dolores musculares.
* La Vibración de las manos.- El Universo entero está sometido a una
vibración continua de tal intensidad y frecuencia que da la sensación de
estar en reposo absoluto.
Todo vibra, cada cuerpo tiene su frecuencia propia, cuya alteración en más
o menos grados produce alteraciones en su misma naturaleza o estado.
La vibración es una forma de manifestación de la energía, pues según la
teoría de la Relatividad Generalizada, toda energía es vibratoria. La ecuación
de Max Plank E= Hv enseña que la energía es igual al producto de una
constante y de la frecuencia de onda.
Según la filosofía esotérica, el hombre está constituido por diferentes
frecuencias vibratorias, cuya armonía o desarmonía es la causa del conoci-
miento o de la ignorancia, de la salud o de la enfermedad. (El Kibalión).
El buscador que descubre el secreto de la vibración puede transformarla
y transformarse a sí mismo. (El Kibalión).
El estado de concentración mental, la relajación muscular, la calma, puede
alcanzarse o restablecerse mediante un procedimiento tan sencillo como es
la vibración producida por el movimiento en sacudidas rítmicas de las
manos.
Vamos a descubrir dos maneras de hacer vibrar las manos:
1S Forma.- En posición de pie, relajar todo el cuerpo, los brazos colgando
75
a los costados, las manos a la
altura del abdomen con el pul-
gar arriba y el meñique abajo
palmas frente a frente (dorso al
exterior), agitar o sacudir las
manos en sentido vertical, al
mismo tiempo y a un ritmo sos-
tenido, de manera que la vibra-
ción vaya creciendo y transmi-
tiéndose a todo el cuerpo.
2- Forma.- En ia misma postu-
ra, las manos a la altura del
abdomen, las palmas dirigidas
hacia el cuerpo, agitar o sacudir
de modo que giran sobre las muñecas, palma arriba-palma abajo, mantenién-
dolas totalmente relaja-
das, y siguiendo un ritmo
vivo y sostenido para que
la vibración alcance todo
el cuerpo.
Estas vibraciones pro-
ducen cambios beneficio-
sos sobre las funciones
fisiológicas del organis-
mo.
• Desperezarse-Estirar-
se.- Debe real izarse prefe-
rentemente inspirando
aire para llenar bien los
pulmones y dilatar la caja
torácica y la columna ver-
tebral.
Depende del momento,
la hora, la temperatura, etc. puede realizarse al principio de la clase, antes del
calentamiento. Es un ejercicio que está presente en todas las clases impar-
tidas por algunos expertos japoneses;
• Koho Tenfo Undo.-
1.- Arquear el cuerpo como para hacerse una pelota.
2.- Balancearse hacia atrás inspirando y hacia adelante espirando, al
ritmo de un segundo para cada balanceo. Es muy importante respetar el
ritmo.
76
3.- Concentrarse en el
hará.
Este ejercicio ayuda a es-
tablecer la calma, la coordi-
nación psicofísica y la relaja-
ción muscular, al tiempo que
constituye un excelente
masaje de todos los meridia-
nos que existen en la espal-
da.

- Otakebi. El grito.-Con
las palmas de ambas
manos dirigidas hacia el
pecho,

entrelazamos los dedos


(hacia adentro) a la altura del
pecho.
Elevamos las manos por en-
cima de la cabeza, rotando las
muñecas, de manera que las
palmas de las manos quedan
hacia arriba.
Con un movimiento vivo ba-
jamos las manos con fuerza
hasta el pecho, cerrándolas, al
tiempo que lanzamos un
sonoro

¡KIAI!, con la
intención de
"reunir" todas
nuestras ener-
gías físicas y
psíquicas.
• Los soni-
dos.- El soni-
do es una vi-
bración que se
produce y se
propaga en el
aire y que el
hombre capta

77
a través del oído. Los ner-
vios del sistema simpático
y parasimpático del oído
medio están en relación
estrecha con el nervio
neumogástrico, de ahí la
influencia que los sonidos
pueden ejercer sobre la
totalidad del organismo.
Durante la realización
de las técnicas o movi-
mientos de Aikido, pro-
nunciar o emitir sonidos
vocales de manera sostenida (A-A-A...)(A-A-A-I-I-I-S-S-A-A-A...)(O-I-O...)
etc. contribuye a sincronizar la respiración con el movimiento, la actitud
mental y la energía adecuada en cada instante, así como a utilizar la
influencia y la energía de las vibraciones sonoras. (Fig. 88). Los sonidos
poseen realmente un poder energético y de unificación, cada uno posee
unas propiedades particulares y su conocimiento permite utilizar
correctamente ese poder. Las vibraciones creadas por la emisión repetida y
sostenida de un sonido ejercen una innegable influencia sobre el cuerpo y
el espíritu.
- Práctica de la Vibraciones sonoras.- Los sonidos citados u otros simila-
res constituyen un excelente medio para dar fluidez a los movimientos en
dirección, energía, actitud mental, calma interior, y conservar la postura
equilibrada, el dominio de los gestos, la coordinación de movimientos, la
velocidad y el ritmo idóneo
de la acción.
La pronunciación o emi-
sión de sonidos compuestos
tales como OOO • III -OOO...
se realiza según un ritmo o
intervalo de silencio entre
una vocal y otra. Así:
- OOO... durante tres
segundos
- Silencio durante me
dio segundo
- III... durante tres se-
gundos
- Silencio durante me
dio segundo
78
• OOO... durante tres
segundo.
- Silencio o descanso
durante uno o dos segundos
y repetición del proceso.
Estos sonidos deben ir
acompañados de la visión o
imagen mental de la trayec-
toria que ha de seguir el mo-
vimiento. Según los expertos
del sonido 0-0-0... es el más
indicado para los movimientos
básicos de Aikido (circulares).
Es muy importante conocer
y acomodar el sonido idóneo
a cada gesto.
HO-JUTSU es el arte de las
formulaciones sonoras como
base o medio para acceder a
un estado de conciencia superior.
El HO-JUTSU es por extensión la habilidad de emitir sonidos inarticulados
de tal forma que predisponen e influencian la actitud y las acciones del otro.
• KOTO TAMA. (El alma de las palabras).-
KOTO significa Verbo, logos.
TAMA significa Alma, sustancia.
El KOTO TAMA está constituido por el estudio de 50 sonidos que compren-
den todas las posibilidades del Universo.
El maestro Ueshiba tuvo contactos a través de la religión Shinto-Omoto-
Kyo, con expertos que IE iniciaron en el conocimiento de este lenguaje de
símbolos sagrados. Más tarde buscó la integración del Koto Tama y del Ko
Shinto en la práctica del Aikido como por ejemplo en los ejercicios Fuña Kogi
y Furu Tama.
En este lenguaje esotérico cada letra, vocal o consonante tiene un
significado particular y se equipara a una facultad, por ejemplo:
A = Es la capacidad del sentimiento, la emoción, la intuición. La extensión
neuromuscular, la expansión de la energía, ¡a continuidad.
E = La capacidad de discernir y evaluar. El contacto, la resistencia, la
coordinación sensorio-motriz, la captación de energía, etc.
I= Es el principio vital. La vida misma. La acción positiva, la imposición, la
irradiación al exterior.
79
O= La capacidad de
recordar y razonar. Es
el círculo integrador, la
espiral energética, la
estructuración de la
energía.
U = La materia. El
mundo de los sentidos, la
capacidad de acción. El
final de la acción, el
apaciguamiento.
Las consonantes re-
presentan las múltiples
formas de adaptarse a
los estímulos externos.
La combinación de las
vocales formando dip-
tongos o triptongos
corresponde así mismo a una acción, estado o actitud determinada.
Cada vocal puede sincronizarse con 8 ritmos distintos (escala musical) lo
que da un total de 32 estados o formas de la realidad manifestada según un
orden universal establecido que es preciso conocer y respetar.
En Japón existen santuarios que conservan la práctica de la reglas del
KOTO TAMA o lenguaje divino cuyo significado no es accesible a todo el
mundo, sino únicamente aquellas personas que son aceptadas para su
iniciación.

80
CAPITULO VII EL KI - LA
RESPIRACIÓN
• EL Ki-¿Qué practicante de Budo no ha oído hablar del "ki" en alguna
ocasión?. Pero... ¿Cuántos tienen una idea clara de lo que es...?
Estudiando y reflexionando sobre lo que escriben o enseñan aquellos
expertos que entienden del tema, es posible que lleguemos a vislumbrar un
poco de luz, en torno a un concepto tan corriente para los orientales como
singular para nosotros.
Aunque el vocablo "ki" no tiene traducción literal a nuestro idioma, todas
las definiciones coinciden en describirlo como "la energía universal que
anima cuanto existe...". Energía de carácter dinámico a través de sus dos
polaridades Yin y Yang.
La palabra energía proviene
del griego: EN = dentro, en;
ERGON = acción. Respecto a
esta energía cósmica, en los
tiempos remotos, Hipócrates ya
intuía su existencia a la que lla-
maba "natura conservatrix y
mediatrix".
Según la filosofía China, el
TAO es el origen y la fuente del
"CHI" o energía universal, con
una doble naturaleza o polari-
dad, el Yin y el Yang.
Esta energía se denomina
Prana en la India, y Ki en Japón,
de cuyo idioma podría traducirse
también como: éter, soplo, vapor, etc. para los que se encuentra presente en
todas partes, siempre en movimiento, dando vida a todas las cosas.
Los japoneses utilizan con mucha frecuencia el vocablo "KI" en las expre-
siones más corrientes de su vida cotidiana, por ejemplo para indicar el
estado psicosomático de una persona, el tiempo, etc... Véase:
La impaciencia:.........TANKI.
La enfermedad:......... BYOKI.
La locura: ................. KICHIGAY.
El tiempo: ..................TENKI.
El aire:........................KUUKI.
El calor:.......................HINOKI.
El sol:.........................TSHUCHINOKL
Necesito Ki para...: ....KI GA
SURU... Coincidimos en muchas
cosas...:.... Se preocupa demasiado
sin motivo. No tiene mala
intención...:...
82
Según éstos, el Ki perte-
nece más a la esfera del sen-
timiento o de las sensacio-
nes que al ámbito intelec-
tual. Pero, nuestra moderna
ciencia ¿qué opina respecto a
esta idea del Ki o energía
universal...?
Los físicos están de
acuerdo en afirmar que
materia y energía son una
misma cosa en distinta fre-
cuencia vibratoria. Todo
cuanto existe en el Universo
está constituido por ener-
gía. Algunos pensadores
han dicho que "nada existe
sino el espíritu y sus mani-
festaciones".
La Bioenergética considera
al ser humano y a los
seres vivos como complejos sistemas dinámicos de energías procedentes
de una única fuerza universal.
El organismo recibe esta energía según un orden cíclico o circadiano
(cada 24 horas), la medicina oriental y la occidental coinciden en reconocer
que los procesos fisiológicos o neuro-musculares alcanzan su máxima
capacidad hacia el mediodía y la mínima en la madrugada.
El organismo humano está en comunicación constante con el Universo, y
todo cambio que se produce en la naturaleza afecta a su equilibrio a través
del flujo y reflujo recíproco de las vibraciones de esta sutil energía.
En el cuerpo humano existen campos magnéticos como consecuencia de
la actividad de los iones de sodio, potasio y cloro, en la concentración
muscular y la transmisión de impulsos nerviosos. El cerebro y el corazón son
dos fuentes generadoras de corrientes iónicas.
El Ki se manifiesta en la materia a través de los cambios de estado, del
movimiento, del calor, de la luz, etc. El hombre vive inmerso en un océano de
energía y su equilibrio es sensible a las influencias o cambios que se
producen en el mismo, (vitalidad, estado anímico, funciones fisiológicas,
etc.).
Según los orientales el Ki penetra en el cuerpo a través de la respiración
para vitalizar todas las células.
El maestro Ueshiba utiliza la palabra Ki en muchos sentidos, como por
ejemplo: la concentración, la confianza, la vitalidad, la acción de Dios, etc. y
decía: "Las leyes de la Naturaleza y los ritmos del Universo constituyen el
libro de base de las técnicas y la práctica del Aikido...".
También dijo: "Sin Ki no hay Aikido..."; por ello al principio de cada
entrenamiento se abordan ejercicios para alcanzar el estado ideal de capta-
ción de esta energía a través de la respiración abdominal, y de la toma de
conciencia del hará como punto de unificación o coordinación del cuerpo y
mente, de la que surgirá esa energía que resulta ser superior a la simple
potencia muscular.
• Influencia del Ki en el hombre.- El Ki o energía cósmica que vitaliza y
regenera el cuerpo, ayuda a conservar su buen equilibrio psico-fisiológico.
Su presencia se manifiesta en las posturas, las actitudes y comportamiento
no sólo en el Dojo, sino durante las veinticuatro horas de cada día, por
ejemplo en todas las actitudes positivas.
Para los chinos, los procesos fisiológicos dependen o se modifican según
sea el estado del Ki, cuya energía fluye o circula por unos caminos o canales
que recorren el cuerpo llamados meridianos (Acupuntura).
Para el maestro Koichi Tohei, todas las cosas provienen del Ki, que no tie-
ne principio ni fin, mientras el cuerpo recibe el Ki y lo deja fluir al exterior con-
serva el vigor y el dinamismo, pero cuando lo recibe mal (estados anímicos
negativos), o lo retiene, se debilita
y sus actitudes son temerosas, y
negativas.
El Ki engendrado a través del
cerebro humano, dado que éste
es un elemento con capacidad
para modificar el estado o natu-
raleza de la energía, puede ad-
quirir un carácter positivo o ne-
gativo y sus consecuencias serán
del mismo signo.
Cuando los miembros del
cuerpo están rígidos -tensos- los
canales de circulación de la
energía se obstruyen y los mo-
vimientos serán torpes y pesa-
dos, por lo que conviene mantener todos los músculos relajados en lo posi-
ble para que el Ki y la sangre circulen con total fluidez, y sin ningún tipo de
perturbaciones.
De igual manera, las preocupaciones, el mal humor, etc. es decir, un
estado negativo de la mente entorpece la buna recepción, y la circulación
fluida del Ki alterando las funciones fisiológicas del organismo.
• KI-AIKIDO.- El Aikido en todos sus movimientos busca servirse o utilizar
esta gran fuerza cósmica y natural, que co-
munica potencia al cuerpo y claridad a la
5OO PELAS SI ME DEJAS mente.
EL SACARTE "KI" PARA
DOMINARTE.., I
Como hemos visto anteriormente, el Ki no
es ninguna fuerza misteriosa, mística o
mágica, sino algo que existe en el Universo,
que nos envuelve y nos alcanza a todos,
sólo que nuestra actitud respecto a ella
puede hacer que su recepción sea más o
menos provechosa.
Esta actitud no es otra cosa que la coor-
dinación o unificación perfecta cuerpo-
mente, en cada acción o momento de la vida. El
Ki fluye del hará al exterior a través del tórax,
los brazos semi-flexionados o en extensión
completa y las manos abiertas, en un
movimiento combinado de extensión-rotación,
del antebrazo, en perfecta armonía con la
respiración.
Todo consiste en saber adaptarse al flujo
permanente de esta fuerza vital, recibiéndola
y llevándola hacia el hará (abdomen) desde
donde irradiará incesantemente, sin pertur-
baciones hacia el exterior gracias a la actitud mental, la postura corporal, y
la respiración idóneas y en armonía, en un intercambio continuo, "dar lo
que se recibe, para volver a recibir y dar...", podría ser el principio de
utilización del Ki como lo enseñan algunos expertos.
Llegados a este punto, el aikidoka se pregunta: ¿Qué puede hacer para
aprender a servirse correctamente del Ki...?, ¿Qué ejercicios ha de practi-
car?, o ¿Qué comportamiento ha de observar...?.
El maestro Tobei, es uno de los expertos que más ha propiciado el estudio
del Ki, hasta el punto de ser el fundador de un grupo de escuelas cuyo
objetivo es el conocimiento y buen uso de esta energía y en lo que respecta
al Aikido enseña al adepto cómo debe abordar su entrenamiento, y que en
síntesis es como sigue:
í-.- Kl WO NERU: Adiestrar el propio Ki, unificando el cuerpo y la
mente, para captar la energía a través de la respira-
ción, y conducirla al hará, desde donde fluirá a todo
el organismo y saldrá al exterior a través de las
manos. No es una forma de autosugestión ingenua,
sino un acto de visualización consciente, cuyos
efectos están fuera de toda duda.
85
2Q.- Kl WO TOTONERU; La actitud perfecta, concentrado en el hará, el cuer-
po relajado, la respiración profunda y calmada, la
mente libre de toda inquietud e intención, en un
estado de disponibilidad psicosomática total e
inmediata.
a
3 .-Kl NO NAGARE: Los movimientos de Aikido nacen en el hará, y se
materializan en trayectorias circulares dejando que
el Ki fluya al exterior de manera interrumpida
(visualización), para evitar ser influenciados por el
ki del oponente.
49.- Kl WO KIRU: Si perdemos la actitud (Ki wo totoneru) o interviene
la mente razonadora durante el movimiento, o el
flujo del Ki se interrumpe inmediatamente y dismi-
nuye o desaparece su poder, y como consecuencia
inevitable el oponente nos impondrá el suyo. Para
desequilibrar, dirigir o desviar a éste, es de todo
punto imprescindible hacer fluir constantemente el
ki al exterior.
59.-KIGANUKERU: Significa perder el ki, lo que ocurrirá si abandona-
mos la concentración en el hará, o si estamos in-
fluenciados por emociones o sentimientos negati-
vos.
Cuando se habla de concentrar el Ki en el hará, no
quiere decirse que haya que al-
macenar la energía vital en ese
punto del abdomen porque no
es posible, debe entenderse que
es preciso hacer de forma natural
y regular el Ki hasta el Seika
tándem y dejar que desde aquí
fluya sin interrupción a todo el
cuerpo y al exterior. La calma
interior y la actitud mental
positiva en todas las cir-
cunstancias lo harán posible.
• La respiración.- Toda ten-
sión psíquica, emocional, crisis o
conflicto afectan a la respiración,
alterando su ritmo y amplitud a
causa de la estrecha inter-
dependencia mente-cuerpo.
El budoka debe de ser consciente y dueño de su respiración para:
1.-Adaptarla conve-
nientemente a los gestos
del arte marcial que practica.
2.-Recibir y proyectar
la energía (Ki) que recibe
por la respiración ab-
dominal, profunda, lenta y
consciente.
El Ki -como ya se ha
dicho- se escapa y fluye al
exterior a través de la
respiración y de la idea
mental de que así sucede
(visualización). Durante el
entrenamiento es funda-
mental coordinar los mo-
vimientos con la respira-
ción:
a) Antes de iniciar
cualquier acción se espira
brevemente.
b) Al iniciarla acción se inspira. Inspirarse corresponde con los movi-
mientos de avanzar, elevar, abrir, prepararse, aspirara! "otro", etc.
c) En la fase media-final de la acción se espira al ritmo o velocidad del
movimiento y corresponde a las acciones de retroceder o avanzar, bajar,
flexionar, empujar, expandir, etc.
• Kokyu.- Significa "potencia respiratoria", aunque no únicamente en el
sentido físico de la expresión. Ko: inspirar; Kyu: espirar.
La respiración además de ser un proceso vital de intercambio de gases en
el organismo posee muchas otras cualidades psicosomáticas, puede facili-
tar la coordinación motriz, y la unificación cuerpo-mente, permite mantener
la calma y el autodominio en situaciones de peligro o dificultad, controlando
la ansiedad y la agitación nerviosa, faculta una utilización más eficaz de la
energía, y la toma de conciencia del estado del cuerpo, facilita la concentra-
ción en el "aquí y ahora" (estado de alerta óptimo).
• Kokyu GoAu.-Es el acto de unificar o armonizar la propia respiración con
la del "otro" (amplitud-frecuencia y conocimiento de fases), y por extensión
identificarse con su actitud, sus intenciones y su pensamiento.
• Kokyu Ryoku.- Significa crear, incrementar o disponer de la mayor
energía posible gracias al empleo correcto de la respiración. (Fig. 98).
• Sucho Ryoki.- Significa ser capaz de concentrar la energía (Ki) desarro-
llada por la respiración, sobre un punto o parte específica del propio cuerpo
o del cuerpo del oponente, para lo que se recurre a la visualización de tal acto.

88
CAPITULO VIII
EL HARÁ
• EL HARÁ.- Literalmente significa abdomen o vientre. Geométrica o mor-
fológicamente el hará es la zona donde se encuentra el centro de gravedad
del cuerpo humano.
El maestro Ueshiba denominaba a este centro Seika-Tandem, y el maestro
Tohei Seika-no-item. Tándem significa centro de gravedad. Kikaí-tandem es
la localización exacta de este centro, a unos cuatro o cinco centímetros por
debajo del ombligo.
Los japoneses conceden una gran importancia a la zona del abdomen
(hará), para ellos representa entre otras cosas:
- El centro de unidad del hombre.
- La fuente de donde surge o irradia su energía vital (carácter y actitud
frente a la vida),
- El punto de convergencia de todas las energías musculares, nervio-
sas, psíquicas, instintivas, etc. del hombre. (Centro de control
psicosomático).
- Un concepto espiritual, moral ético y humano que abarca la persona-
lidad total del hombre, su comportamiento, y el centro de las buenas o malas
intenciones.
- La fuente instintiva del psiquismo, porque actuando a través de lo
físico alcanza a la mente, (al verdadero ser). El dominio del hará es definiti-
vo para afrontar cualquier conflicto.
La naturaleza del hará se manifiesta en el hombre por:
1) La actitud postural.
2) La armonía o la torpeza de sus movimientos.
3) La respiración, la voz y
la mirada.
4) La forma global de abordar cada instante de la
vida.
5) El equilibrio psicosomático y la ausencia de
tensiones
musculares.
6) El autodominio (coraje,
valor, madurez, rectitud, etc.).
• Hará Ge/.-EI conocimiento y adiestramiento del
hará es un ' factor muy poderoso de transformación
interior.
Todos nuestros actos, la resistencia a las
enfermedades, el equilibrio interior, las relaciones en
el entorno, etc.;
90
dependen del grado de dominio que tenemos sobre nuestro abdomen, cuyo
control puede ejercitarse actuando sobre:
a) La observación en el dominio de las posturas y los gestos del cuerpo,
procurando que sean lo más correctos e idóneos para cada ocasión.
b) La respiración natural abdominal, y el tono muscular justo.
c) La actitud mental positiva dirigida hacia un objetivo conocido.
Para aprender a tomar conciencia de este punto puede realizarse este
sencillo ejercicio.
- Ejercicio Especifico.-(Comenzar por una espiración moderadamente for-
zada).
- De pie o en postura seiza, mantenerla columna vertebral bien derecha.
- Relejar todos los músculos, repasando todo el esquema corporal.
- Respirar de manera tranquila y profunda (la espiración un poco más
larga), manteniendo una ligera tensión en el abdomen, sin ahuecar, ni
contraer los músculos abdominales en ningún momento.
- Tomar conciencia o concentrar la mente en el Seika-tandem. Es muy
importante conservar esta sensación cuando realizamos cualquier movi-
miento de subir, bajar, girar, avanzar, retroceder, etc.
- Duración del ejercicio, cinco minutos.
El Kikai-tandem, debería ser solicitado (toma de conciencia) en todos los
actos de nuestra vida, porque, según los expertos, es una especie de
receptor-emisor muy sensible capaz de
captar "la verdad" de cuanto ocurre a
nuestro alrededor. Cuando se es capaz de
mantenerse centrado en el hará, sin
intervención de la voluntad, las energías
naturales surgen libres de los bloqueos del
ego, pues se alcanza un mayor grado de
objetividad que neutraliza o elimina las
influencias exteriores.
• Hará y Aikido.- Se dice que el budoka no
puede encontrar la verdadera Vía si no se
hace dueño de su hará.
Todas las técnicas de Aikido, requieren la
coordinación cuerpo-mente que se produce al
concentrar el pensamiento en el Seika-
tandem, sin impedir que la atención quede
libre para captar como un espejo, todo estí-
mulo exterior.
Los movimientos del cuerpo pueden ser
9
1
fa causa de que la mente "escape" de ese punto, y entonces la tarea de
nuestra conciencia consciente, consistirá en situarla de nuevo allí. Esta
actitud mental es la que hace posible que el flujo del ki se dirija hacia el hará
para irradiar al exterior.
Desde el punto de vista de la Dinámica-Aikido el cuerpo humano es capaz
de moverse en todas las direcciones, como una esfera alrededor de su centro
(Seika-tandem) que es el punto de partida de toda acción, o movimiento, y
hacia el que ha de canalizar las acciones o la energía del otro.
El dominio del hará significará:
a) La adopción y mantenimiento constante de la postura ideal para que
sea posible moverse inmediatamente en cualquier dirección. (Disponibili-
dad).
b) La conservación constante del equilibrio corporal, la estabilidad y la
capacidad de actuar a plena potencia.
c) La respiración correcta, natural profunda, abdominal.
d) Toma de conciencia del cuerpo (Seika-tandem) y de la energía propia.
e) Estar presente en el presente (aquí y ahora, una vez más).
f) Disponer del coraje, el valor y la decisión necesaria en cada
momento.
Según el maestro Ueshiba, la acción del ataque y la defensa como sinóni-
mos alternativos del Yin y del Yang, pueden unificarse en el espacio y en el
tiempo mediante una trayectoria o movimiento circular alrededor del hará.
El estudio del Yin y del Yang, debe hacerse con el cuerpo mejor que con
el intelecto mediante ejercicios específicos en el Dojo.
Por ejemplo: Durante el entrenamiento visualizar el hará como el punto
sobre el que se concentra toda la energía del mundo que nada puede detener
ni aprisionar.
Practicar con un compañero olvidándose de él, como si uno estuviera
solo, libre, haciendo que la energía (Ki), fluya del hará y circule sin detener-
se, aceptando el impulso o la fuerza del contrario con la idea de sumarnos
a ella, integrándonos sin choques ni
tirones que provocan resistencias.
El punto y el momento de contacto
con el adversario, es el origen de la
unión de ambas acciones. El cuerpo ha
de formar un bloque homogéneo y
debe participar en su totalidad de
cada acción, sin olvidar que el
centro y principio de todo movimiento
reside en el hará.
Algunos maestros nos invitan a
imaginar a Uke y Tori como si fueran dos esferas cuyo centro es el hará, y su
periferia es el alcance máximo de las manos y los pies, en el entrenamiento:
1) Tori procurará con-
servar el centro, de manera
que sea Uke el que gire o se
mueva a su alrededor.
2) Tori evitará, o impe-
dirá que Uke al intentar gol-
pear o agarrar penetre en su
esfera pivotando, girando o
rotando sobre el hará, des-
plazando su cuerpo en una
trayectoria circular o espiral
y manteniéndose alejado del
otro en un distancia igual o
superior a la de su brazo
extendido.
3) Al actuar sobre Uke
tiene que moverse como si
estuviera inscrito o metido
dentro de una esfera,
evitando los movimientos de
tirar o atraer hacia sí,
procurando empujar o dirigir
en trayectorias tangenciales
de expansión.
- El Hará en la vida
cotidiana.- El abdomen (cualquiera puede comprobarlo sobre si mismo) es
influenciado por nuestros estados de ánimo, ya sean positivos o
negativos, y constituye un firme exponente de la interdependencia cuerpo-
mente (espíritu).
Las emociones, los pensamientos, los deseos, las pasiones, etc. alteran
el tono muscular, la respiración, la frecuencia cardiaca, el funcionamiento de
las glándulas de secreción interna, etc. y el estado del hará (pared abdominal
e intestinos). Cuando os encontréis en una situación de dificultad, de peligro,
de responsabilidad (por ejemplo un examen, una entrevista, una agresión,
etc.), intentad tomar conciencia del estado del abdomen en esos momentos,
y seguramente comprobaréis que se ahueca, o se hace un nudo, originando
una sensación de vacío y debilidad, que va a ser el causante de nuestro
desmoronamiento físico-emocional, o por el contrario si sabemos mantener-
nos dueños de él, conservando el ritmo natural lento y profundo de la
respiración (procurando que la espiración sea más larga), el cuerpo relajado,
93
excepto una ligera tensión en el abdomen (como si quisiéramos empujar el
cinturón hacia afuera), el pensamiento en el Seika-tandem (toma de concien-
cia física del abdomen)... recuperaremos la calma, la lucidez mental, la
energía física, el valor y el autodominio, así de sencillo. El problema, la
dificultad, la situación exterior que nos agobia no ha cambiado, sigue
estando ahí, pero nuestra actitud hacia ella es ahora la más idónea.

94
CAPITULO IX EL
LENGUAJE DEL CUERPO
- EL LENGUAJE DEL CUERPO.- El cuerpo tiene su propia forma de expre-
sar los efectos de las influencias y relaciones con el entorno y de su propio
estado, a través de las tensiones musculares, la respiración, la expresión del
rostro, la postura del cuerpo, los gestos etc. El cuerpo en su totalidad es
capaz de comunicar señales y mensajes tanto como de recibirlos e interpre-
tarlos. A través de sus manifestaciones cada persona va dejando pistas o
indicios claros de su verdadera personalidad. Fingir no sirve de nada, el otro
termina por captar lo auténtico y lo falso.
La expresión de los estados anímicos, al igual que los deseos y las
intenciones se materializan mediante las diferentes manifestaciones del
lenguaje corporal, tales como:
• Lenguaje verbal, la palabra, lo que se dice, como se dice, el tono de la
voz, etc.
• Lenguaje gestual, los gestos de las manos, del cuerpo, las expresio-
nes de la cara, la mirada, el lugar que uno elige en su entorno para
relacionarse con los demás.
' Lenguaje kinestésico, la manera de moverse, de hacer las cosas, de
desplazarse, de sentarse, etc. El aspecto exterior y el comportamiento son
"material de información" para los demás de nuestro estado anímico y de
nuestra personalidad.
El lenguaje del movimiento es el que nos interesa para nuestro estudio
aplicado al Aikido, entendiendo el
cuerpo del otro como un emisor-re-
ceptor de una intención, una ener-
gía, un movimiento con una deter-
minada dirección y una cierta velo-
cidad, y el cuerpo propio como un
receptor-emisor que va a captar e
interpretar y utilizar esa informa-
ción kinestésica, de manera que el
contacto físico de los cuerpos esta-
blecerá un diálogo corporal, más o
menos fluido y bien interpretado
cuanto mayor sea el grado de sen-
sibilidad alcanzado.
Todo lo negativo de uno mismo
se refleja en el cuerpo y de algún
modo desagrada y produce rechazo
en los demás, de la misma manera
que la calma, la paz, la serenidad
96
Así pues, en la práctica del
Aikido podemos considerar que
la acción de ambos
participantes es un diálogo de
gestos, percepciones y
movimientos en donde el sentido
del ritmo, la distancia, la
oportunidad y la armonía son las
pautas que lo harán fluido o
penoso.
Cuando una persona agarra a
otra (por ejemplo) por la muñe-
ca, es evidente que lo hace con
una intención. En todos los actos de las personas hay una intención
particularmente manifiesta cuando uno toma la iniciativa para imponerse al
otro de alguna manera. En la mente del agresor se ha formado alguna de
estas intenciones (que
materializa mediante un sólido agarre de muñeca):
a) Sujetar al adversario in-situ para que no se mueva.
b) Llevar por la fuerza al oponente en la dirección o hacia un lugar
determinado, y para ello tira o empuja.
c) Sujetarle con una mano para golpearle con la otra.
Según la idea del lenguaje o diálogo corporal, la persona agredida debe
captar el sentido de esta intención a través de su brazo o muñeca apresada
con todos los matices de:
- Intensidad (fuerza del agarre).
- Momento del contacto.
- Dirección o trayectoria de la intención de desequilibrio o apresamien-
to.
- Velocidad de la acción del
oponente.
- Estado de su respiración
y de la del adversario.
Para ello, mantendrá el brazo
apresado semi-relajado en actitud
de "brazo inflexible". El brazo
rígido o contraído capta peor la
intención del contrario, entorpece
la inmediata adaptación a una
respuesta de no-resistencia, y
aprovechamiento del impulso del
adversario, y lo que es
peor, transmite al oponente
nuestra intención de
resistir o dominarle.
El brazo relajado trans-
mite al contrario un men-
saje de sumisión aparente,
de no-resistencia que no
acierta a comprender, pero
que le hace sentirse
relativamente seguro en su
agarre, lo que nos permite
dirigirle sin provocar su
resistencia, en la dirección
que nos conviene.
Esta realidad llevada al
campo de la metodología en Aikido puede traducirse de esta manera:
Aunque existe una sola forma de agarrar en Katate dorí caben cuatro o
cinco intenciones:
1.- Agarre con intención de sujetar in-situ.
2.- Agarre con intención de empujar.
3.- Agarre con intención de hacer girar.
4.- Agarre con intención de arrastrar.
5.- Agarre con intención de sujetar y golpear con la otra mano.
Al ser cogido, el brazo (la
muñeca apresada) debe captar
inmediatamente la intención del
adversario, no resistir para ha-
cer posible la aplicación de la
técnica más en armonía con la
acción del agresor.
Por ejemplo:
1) En el caso de que el
contrario tire o empuje, Tori
deberá captar y ordenar a sus
miembros unirse a ese impulso
(sumarse) en la misma dirección
que ¡leva para cambiarla durante
el trayecto de la acción de esquiva
en el sentido que le convenga.
98
2) En el caso de sujeción estática (inmovilidad) Tori deberá provocar
una reacción de resistencia (tirando, o empujando con la mano apresada)
que se traducirá en el inicio de un movimiento con una dirección a la que se
unirá, o bien distrayendo al agresor mediante un atemi.
Este proceso puede hacerse extensivo a la casi totalidad de acciones de
Uke, adaptándose a ellas con los brazos en actitud inflexible, la cual nos
obligará a colocar el cuerpo tanto en Irimi como en Tenkan en la postura
correcta de no-resistencia. Nos permitirá acompasar la respiración a los
giros o movimientos de Aikido.
Si ante un agarre flexionamos el brazo por el codo, no podremos dirigir al
oponente y lo que es peor todos los giros o posturas de nuestro cuerpo
serán forzadas o incorrectas.
El cuerpo de los viejos maestros de Artes Marciales, que han dedicado
toda su vida a estas disciplinas, han asimilado de tal manera la perfección de
la técnica del movimiento simple y eficaz que la normal observación de sus
evoluciones enseña y muestra más que cualquier explicación verbal.
• A la escucha del otro.- El entrenamiento con un compañero, es un
continuo intercambio corporal de mensajes táctiles, cenestésicos,
kinestésicos, etc. cuyo aprovechamiento e interpretación exigen una
toma de
conciencia del cuerpo en su
totalidad.
El cuerpo actúa en armonía
con lo que percibe, y su movi-
miento viene ordenado por la
sensación antes que por el Inte-
lecto. Todas las intenciones,
energía y movimientos del com-
pañero serán captadas e inter-
ceptadas gracias a la observa-
ción de sus gestos y del contacto
personal.
El cuerpo y la mente deben
estar unificados sin entorpecerse
mutuamente para que la re-
acción, o la acción sea inmediata
sin necesidad de reflexión al-
guna.
L
os movimientos o técnicas de Aikido correctamente realizadas, nos
preparan para un auténtico proceso de comunicación psicofísica con el otro,
ya que no fueron pensadas para la competición, sino para la armonía
desarrollando nuestra capacidad de adaptación.
99
La rigidez o tensión neuro-muscular y el bloqueo mental impiden la
ejecución fluida de los movimientos.
Un compañero sincero en sus acciones, durante el entrenamiento, es el
mejor maestro, porque nos pone en evidencia nuestros fallos, y nos ayuda
a pulir las técnicas y a desarrollar nuestra percepción.
La enseñanza tradicional del Budo busca captar o penetrar a través de
todos los sentidos del alumno de manera intuitiva, por medio de la demos-
tración práctica (explicación sin palabras) y la repetición imitativa, hasta que
el alumno descubre por sí mismo la forma correcta.
La pedagogía occidental basa la enseñanza o el aprendizaje, en la explica-
ción verbal y razonada, que sin duda, facilita la comprensión mental, pero es
una pobre ayuda para la realización corporal de los movimientos. La técnica
no se domina y ejecuta bien hasta que ha sido asimilada y comprendida por
el cuerpo, lo que no se consigue por el pensamiento sino por la repetición del
movimiento (ensayo, error, acierto).
La energía, como hemos visto en capítulos anteriores, sólo circula con
fluidez por el propio cuerpo, cuando el alumno es dueño de sus temores y
crispaciones.
El alumno que comienza la práctica del Aikido, no es dueño de su cuerpo,
la prueba evidente es su falta de coordinación motriz.
Comprender con la mente es rápido, pero el cuerpo necesita más tiempo,
además de probar y repetir un mismo gesto innumerables veces, única forma
o vía para que éste aprenda asimile y recuerde.
Las técnicas no son el fin último del Aikido, sino el medio para conocernos,
controlarnos mejor y estar más equilibrados, son también un medio excelen-
te para ayudarnos a despertar el yo profundo y auténtico de cada uno.
Durante el entrenamiento debemos conservar una expresión serena e
impasible, es decir, a pesar de que el esfuerzo, la dificultad, la fatiga, el
enfado, el tedio, la tristeza, tengan su correspondiente reflejo, mueca o
expresión en el rostro, no debemos permitir que surjan al exterior, recordan-
do una vez más la interdependencia cuerpo-mente, y cómo a través de uno
se llega y se modifica el otro.
Entrenar siempre con la misma expresión serena e Impasible, sea cual sea
el estado físico o anímico, como un ejercicio de autodominio, perfectamente
transferible al tiempo de nuestra vida cotidiana.
• Principio básico del diálogo corporal.- Cada movimiento del cuerpo de
Uke o de Toril (tronco, hombros, pies, brazos), ya sea para atacar, esquivar,
desviar o defenderse, será siempre el principio o nacimiento de la oportuni-
dad para iniciar una técnica de respuesta inmediata (por parte de Tori)
siempre a favor del movimiento inicial de Uke, sumándose a él y yendo en la
misma dirección.
A continuación, el lector (budoka) encontrará algunos ejercicios, cuya
100
practica te ayudará a comprender y descubrir muchos matices de este singular
diálogo corporal Aiki.
- Como crear energía por desplazamiento del cuerpo.-

• Ejercicio Nº 1.-Uke y Tori


realizarán el ejercicio desde tres
posiciones respectivas distintas, 1ª -,
2ª y 3ª- viñeta.
Uke agarra a Tori por el hombro o la
solapa y se "ancla" en el suelo como
para hacer de lastre. Tori,
manteniendo una distancia de
separación igual a la del brazo exten-
dido de Uke, realizará desplazamien-
tos de su cuerpo hacia las direccio-
nes indicadas por las flechas. No uti-
lizará las manos, únicamente el im-
pulso de su cuerpo que partiendo del
hará se mueve en bloque, y que será
suficiente para arrastrar a Uke y des-
equilibrarlo.

- Ejercicio nº 2.- Uke agarra a Tori


por el hombro y lo atrae hacia sí.
Tori con su pie derecho da un paso
en diagonal, procurando mantener
el brazo de Uke bien estirado, segui-
do de otro paso en circulo hacia
atrás con el pie izquierdo hasta girar
180- y arrastrar al oponente hacién-
dole cambiar su posición, y dese-
quilibrarle.

101
• Ejercicio n- 3.- Uke agarra a Tori por el hombro y lo empuja, (1) Tori cede al empuje dando un
paso con su pie izquierdo en diagonal y procurando mantener estirado el brazo de Uke (2).
Sigue un paso en arco de círculo del pie derecho (3), e inmediatamente da otro paso adelante
y en diagonal con el pie izquierdo arrastrando a Uke. (4).

• Equilibrio y potencia de arrastre en movimiento centrífugo.-

• Ejercicio n9 4.-
Tori de pie, con
los brazos en
cruz y todo el
cuerpo relajado,
manteniendo la
columna
vertebral bien
derecha y las pier-
nas un poco
flexionadas, da
dos o tres pasos
grandes y se
lanza a un
desplazamiento y
giro en espiral

en movimiento de ida y otro


tanto en movimiento de regreso.

• Ejercicio ns5.- Percepción del


vacio en movimiento centrifu-
go,- Uke se desplaza a la dere-
cha girando en espiral, al mis-
mo tiempo que Tori va hacia la
izquierda y gira a su vez. Repi-
ten el mismo movimiento de re-
greso.
En este ejercicio Uke toma la in-
iciativa, y Tori le sigue a la mis-
ma velocidad, conservando el
ma ai para no chocar al ocupar
los espacios vacíos que va
dejando Uke.

102
• Ejercicio n36. Percepción
del vacío en movimiento
centrífugo.- Uke toma la in-
iciativa y da un giro espiral
hacia la izquierda. Tori se
integra una fracción de se-
gundo después y pasa a
ocupar los espacios que
deja Uke siguiéndole en
trayectoria inversa para
quedar espalda con
espalda al acabar cada
movimiento de ida y
vuelta.

• Ejercicio n9 7. Creación de energía


centrífuga para cambiarla dirección
de Uke.- Uke toma la iniciativa y se
lanza a realizar su giro espiral. Tori
se integra en tiempo y velocidad
convergente con el movimiento de
Uke, y antes de que haya girado,
coge su brazo por la muñeca y arras-
trándole en su giro le cambia la di-
rección inicial de aquél.

• Ejercicios de percepción
de resistencia y no-
resistencia.

• Ejercicio nº 8.- Uke


empuja o tira del hom-
bro de Tori, que cede
desplazándose o gi-
rando.

103
. Ejercicio nº 9.~ Uke empuja o tira del
hombro de Tori, que a su vez cede y a
continuación tira o empuja a Uke.
Este a su vez cede adaptándose a la
acción de Tori.

•Ejercicio nº 10.- Uke re-


acciona oponiéndose al
tirón o empujón de Tori
que ha tomado la inicia-
tiva. Tori aprovecha la
reacción de Uke para
unirse a ella y ampliar el
desequilibrio.

• Ejercicio n- 11.- Tori toma


la iniciativa y hace Shomen
uchi. Uke coge la mano de
Tori en el aire y la detiene o
la desvía. Tori se deja des-
viar la mano y así encuentra
la ocasión para girar el cuer-
po y entrar Kokyu Nage con
el otro brazo.

104
• Ejercicio nº 12.- Uke con el brazo
extendido y en contacto con el brazo
de Tori hace fuerza hacia adentro.
Tori con su brazo extendido resiste
dos o tres segundos y de repente lo
relaja dejándolo caer. (Practicar por
el lado derecho y por el izquierdo).
- Variante.- Uke y Tori en la misma
posición. Tori toma la iniciativa y
presiona hacia el exterior. Uke
resiste, de repente relaja el brazo
dejándolo caer para escapar a la
presión
del brazo de Tori. Repetir por ambos
lados.

• Ejercicio nº 13.- Uke y Tori de pie, espalda


con espalda. Uke toma la iniciativa y empuja
a Tori, que resiste y de repente cede
apartándose para desequilibrar a Uke.
• Variante.-Ambos en la misma posición. Tori
toma la iniciativa y empieza a desplazarse o
girar a pequeños pasos. Uke le seguirá pro
curando no perder el contacto espalda con
espalda.

• La postura defensiva (Shissi).- La postura del cuerpo es una clara


manifestación del estado interior de la persona. A través de la postura de
guardia que adoptamos, el oponente Interpreta y percibe nuestro estado de
ánimo.
105
Una postura corpo-
ral sólida y relajada a
un tiempo, revela un
espíritu tranquilo o fir-
me, sin miedo.
La postura idónea
ha de reunir estas con-
diciones:
1.- Ha de poder
ser cambiada con faci-
lidad y rapidez para
adaptarse inmediata-
mente a cualquier ac-
ción del contrarío.
2.-Ha de permitir
moverse en cualquier
dirección con velocidad, potencia y equilibrio.
3.- No ha de causar fatiga, por lo que ha de ser lo más natural posible.
La postura defensiva normal en Aikido (Sankakutai, Hidari hammi, etc.) se
adopta colocando el pie izquierdo delante y el derecho detrás (en la vertical
de los hombros) formando una "T" con el primero.
Las rodillas un poco flexionadas, y semi-relajadas, lo mismo que el resto
del cuerpo.
El abdomen ligeramente contraído, como centro de unión de las energías
de la parte superior e inferior del cuerpo.
La columna vertebral mantiene la cabeza, el tronco y el abdomen bien
verticales y de perfil al oponente (nunca de frente).
La mirada -los ojos- no se fijarán ni detendrán en ningún punto en
concreto, y menos aún mirar fijamente a los ojos del adversario, antes bien
intentarán captar al oponente globalmente en todos sus gestos y movimien-
tos, así como el entorno inmediato.
La respiración, tranquila, profunda, abdominal e imperceptible para el
contrario.
Una postura defensiva disimulada o aparentemente indefensa es la que se
conoce como Muko No Kamae, que podría identificarse como la Shizen Hon
Tal de Judo, aunque muy buena para moverse en cualquier dirección, en
distancia corta supone un riesgo, por estar totalmente de frente al
adversario y al alcance de sus golpes.
• La actitud mental.- Los pensamientos, las ideas, los sentimientos y las
emociones, sabemos que afectan al cuerpo a través del sistema nervioso
vegetativo, y todo lo que afecta a éste afecta al espíritu, o al Yo auténtico.
El estado de la mente debe ser tal que no se altere, ni se vea afectado por
105
ningún pensamiento, percepción o emoción, sin deseo, sin temor, sin
intención, sin idea de victoria o derrota.
La calma de espíritu es el factor más importante ante una situación difícil.
La interdependencia cuerpo-mente, hace que la calma física conseguida
con la postura y la respiración correcta se establezca también en el ánimo.
Y para terminar el capítulo quiero señalar que la tendencia de muchos
aikidokas en su entrenamiento es imponer por la fuerza la técnica al otro, sin
tener en cuenta, el equilibrio, la resistencia, el momento, etc.
La técnica nace cuando Uke es sincero en sus acciones y Tori sabe
aprovecharlas convenientemente. Ambos constituyen un sistema dinámico
de fuerzas sujeto a unas leyes físicas y psicológicas con las que es preciso
identificarse. Es imprescindible sentir al contrario, (qué hace...?, ¿cómo...?,
¿en qué dirección...?; la sensación constante o percepción global del
adversario, es más provechosa que la fuerza o la velocidad -precipitación-
con la que se actúa.
Los maestros japoneses recomiendan que durante la práctica, es preciso
olvidarse de todo, para repetir cada técnica con plena conciencia o concen-
tración en lo que se hace, hasta adquirir un nivel en el que se realizará la
acción de manera inconsciente.
Actuar en perfecto acuerdo con el movimiento del oponente, sintiendo sus
acciones y al mismo tiempo la situación del propio centro de gravedad. Es
imprescindible unirse al adversario para que el resultado de su acción y la
nuestra sean una misma cosa.

107
CAPITULO X
LAVIADELBUDO
- LA VIA DEL BUDO.- La destreza o la maestría en las artes marciales es el
resultado de un proceso lento y constante, sólo posible por el esfuerzo
personal sostenido y repetido.
Un buen maestro da pistas al alumno, le guía, le corrige, pero nunca le
explicará demasiado porque sabe que no sirve de nada, y que el alumno será
capaz de comprender por sí mismo cuando haya practicado lo suficiente.
Basta repetir incansablemente un movimiento para aprender de él, hasta
que el cuerpo comprende por sí mismo.
El profesor puede explicar los detalles, las formas, los errores, y cierta-
mente son útiles al alumno; pero la comprensión y dominio de la técnica
únicamente llegará después de un tiempo de práctica seria e incesante. A
través de las innumerables repeticiones le irá desvelando sus secretos y
será su mejor maestro, el conocimiento está ahí y esa es la forma de
encontrarlo, pero pocos saben descubrirlo, la mayoría esperan que se les dé
"explicado".
El buen maestro no es dogmático ni radical, sabe que la interpretación o
ejecución de una técnica no es algo concreto y definitivo, sino que caben
muchos matices y variaciones siempre en "función de...". Cada maestro
enseña el Aikido según su visión personal de este Arte. Refiriéndose a las
Artes Marciales, el maestro Mifune, 10a Dan de Judo, decía: "El Arte es la
búsqueda de la verdad más directa expresada por el movimiento del hom-
bre". "El arte debe ser buscado científicamente hasta el final y experimenta-
do por el cuerpo. Repitiendo este ejercicio se puede alcanzar algo valioso en
el ámbito del espíritu y del cuerpo".
* Gyo.- En sentido literal esta palabra japonesa significa: "Andar camino".
Se refiere a la actitud, el compromiso, o a una forma de ascetismo que no de
be ser confundida con la idea de entrenamiento deportivo, en cuanto a la
práctica o conocimiento de una disciplina hasta los límites psicofísicos del
ser humano.
La introducción del concepto de Gyo en las Artes Marciales, las ha
transformado de meros sistemas de
lucha o combate, en métodos muy va-
liosos de auto-perfeccionamiento.
El Gyo en los tiempos antiguos,
consistía en aislarse en un templo, o
una gruta para meditar, ayunar y ejer-
citarse incesantemente en el manejo
del sable, la lanza, etc. mediante katas o
combates, durante un periodo de
tiempo más o menos largo fijado de
antemano.
• Sugyo.- Es la forma, el modo, o la
actitud con que emprendemos el
camino
que nos ha de conducir al ideal elegido, la lucha contra nuestras debi-
lidades hasta pulir el espíritu.
Sugyo son las prácticas que es necesario realizar para purificar cuerpo y
mente, es la constancia en el entrenamiento con calor o frío, con pereza, o
con ilusión, a pesar de las dificultades, o como vulgarmente se dice: "con
sangre, sudor y lágrimas". Cuando la práctica se emprende con esta
actitud, no tardan en revelarse al adepto los secretos de la técnica.
- Keiko.- Es el entrenamiento propiamente dicho de la técnica o de las
formas corporales, con un escrupuloso respeto a las bases, o raíces, en
busca de la verdad, el ejercicio para perfeccionar un gesto y liberarse de los
errores o de la falta de destreza.
El Uchi Komi o Kihon (repeticiones de las bases), tiene por objeto ejecutar
cualquier técnica en cualquier circunstancia de acuerdo a estas condiciones
fundamentales:
1.- Cuerpo y mente actúan unidos y en armonía.
2.- No intervención del pensamiento consciente.
• Las etapas de la progresión.- En el largo camino que el budoka ha de
recorrer hasta alcanzar la verdadera maestría podríamos distinguir tres
etapas o niveles:
1B Nivel.- El aprendizaje de las bases: Las técnicas (Waza), las formas, la
adecuación del cuerpo (Grado hasta 2Q Dan). 2S Nivel.- La
comprensión: El sentido del movimiento, la no-resistencia, la
adaptabilidad, el ritmo, la armonía, la oportunidad, etc. (Grado de
2º a 5º Dan). 3- Nivel.- La maestría: El olvido de todo por la
identificación absoluta, la
armonía inalterable, la educación de la mente y el espíritu. (Grado
de6sa 103Dan).

111
CAPITULO XI LOS SECRETOS
DE LA TÉCNICA
- LOS SECRETOS DE LA TÉCNICA.- En la antigüedad las técnicas
marciales se guardaban en secreto en el seno de cada Ryu o clan, y se
enseñaban y transmitían únicamente a los miembros de confianza del
mismo grupo o
familia.
En nuestros días, ¿quedan aún secretos en las disciplinas marciales...?.
Aunque los expertos nos hayan enseñando y transmitido cuanto saben, el
secreto se protege a si mismo ante el principiante que es incapaz de realizar
la técnica correctamente y obtener su máxima eficacia, pero se desvela en
toda su extensión y sencillez al adepto que ha alcanzado la madurez y
habilidad necesarias.
El maestro Ueshiba decía: "El aikido no tiene fin, la Vía no tiene límites, es
una fuente inagotable". Sus alumnos, -hoy grandes maestros- cuentan que
enseñaba dando escasas explicaciones verbales, se limitaba a demostrar el
movimiento y ellos debían aprovechar la ocasión para observar el máximo de
detalles, pies, manos, distancia, desplazamiento, etc. para después imitar
cada gesto y descubrir por s¡ mismos la correcta realización, pues aunque
parezca extraño lo que más educa es la búsqueda y el descubrimiento
personal.
• La búsqueda dentro de si mismo.- ¿Qué puede buscar el budoka dentro
de sí mismo?. Nada menos que todo un mundo de conocimientos que ya
están ahí (el maestro está escondido dentro de cada alumno) como por
ejemplo:
a) El sentido de la técnica.
b) Su mejor aplicación, en qué circunstancias será más eficaz.
c) En que circunstancias será problemática o difícil su aplicación.
d) Su afinidad o
puntos comunes con
otras técnicas.
e) Sus combinaciones y contras.
f) Ejercicios que
pueden ayudar a progresar en la
adquisición de habilidad.
g) Su armonía
con los principios universales.
h) Que técnicas se le dan mejor o peor.
i) Preparar el cuerpo para que sea capaz de
percibir las
114
sensaciones propias y las del contrario con toda precisión e inmediatez, j)
Esforzarse en estar "presente en el presente", k) Etc.
Requisitos fundamentales en la práctica:
1.- Durante la realización de una técnica, en respuesta a un ataque del
oponente, se procurará no ser vulnerable a un contraataque de éste -no
quedando al alcance de su mano libre- no dejándole ninguna oportunidad de
golpear, agarrar o recuperar su equilibrio.
2.- No fijar la mirada en los ojos del otro, ni tampoco en ningún punto
concreto de su cuerpo o de sus armas, la visión ha de ser global atenta e
inmediata.
3.- Sen-no-sen es el sentido de la anticipación. Según el maestro
Ueshiba, consiste en captar la intención de ataque del adversario, en cuyo
momento hay que provocar o desencadenar su acción, y decía: "...la
decisión no debe surgir del que ataca, sino del que se defiende...". Otros
expertos enseñan que cuando una persona manifiesta la intención de
atacar, es el momento de "llamarla y atraerla...".
4.- Coordinar el ritmo respiratorio con el ritmo de trabajo o acción.
5.- Establecer la armonía psicofísica mediante la respiración, la relaja-
ción, y el abandono de la actividad razonadora habitual del pensamiento.
6.- Todos los movimientos han de realizarse de manera sencilla y
natural. La dificultad se vence con las repeticiones constantes.
7.-Ejercer en todo momento
el control del propio centro
(Seika Tándem) para que sea
posible dirigir el del oponente.
8.- Los movimientos y las
técnicas se realizan con el tono
muscular justo -mínimo indis-
pensable- sin crispación o rigi-
dez en ningún punto, puesto que
es la causa de los bloqueos y
perturbaciones en ¡a circulación
normal de la energía.
9.- Es muy importante
conservar siempre una postura
sólida equilibrada como base
para facilitar todo género de
movimientos con velocidad y
potencia.
• La no resistencia.- Cada
movimiento o gesto defensivo
115
ha de realizarse con el sentido de complementariedad del Yin y del Yang.
El aikidoka ha de tener presente que la ejecución de cada técnica exige la
suma de su fuerza o acción con la del oponente, evitando el más mínimo
gesto de oposición.
Cuentan que el maestro Ueshiba era capaz de "captar" las ondas emitidas
por el cerebro o la mente del oponente en el mismo instante que nacía la
intención y la orden neuro-muscular de ataque, y visualizaba intuitiva y
anticipadamente la caída de aquél. Es decir, actuaba fuera del proceso
consciente normal de percepción sensorial -evaluación- reacción
neuromotriz.
Según decía él mismo, el secreto principal reside en estar presente en el
"presente continuo", aquí y ahora, siendo dueño del momento que aparece
y deja de existir lo mismo que un relámpago.
Cuando Uke ataca, Tori debe atraerlo hacia su centro (hará) para desequi-
librarle mediante la fuerza de la gravedad, o del vacío, o de la inercia
centrífuga del movimiento espiral sin romper el ritmo propio que requiere
cada acción,
• EJERCICIOS.-

1BAÍ Hammi ffaíaíe Don. Ikkyo.-Normalmente


Tori quiere iniciar el movimiento elevando por
las buenas su muñeca apresada...!
normalmente no podrá, si el otro no se
deja...!. ¿Como hacerlo posible...? Uke
agarra y tira hacia él. Tori cede y lleva su
mano hacia el suelo dejando caer el peso de su
cuerpo sobre ella. Uke intentará resistir, será
el momento que Tori aprovechará para elevar
en circulo su brazo apresado y terminar Ikkyo.

2- Variante.- Ai Hammi Katate Dori. íkkyo.-Si


Uke empuja, Tori comenzará dirigiendo su
brazo apresado hacia el suelo, y después hacia
arriba. Nunca directamente hacia arriba, Ini-
ciar siempre hacía abajo esperando la reac-
ción de resistencia de Uke.

116
' La acción de las manos en el Aikido.- En la práctica del Aikido las
manos o las muñecas son los miembros que con más frecuencia entran en
contacto con el adversario, y a través de ellas -como antenas muy
sensibles- vamos a percibir todos los matices de la acción o de las
intenciones del oponente (fuerza, tono muscular, dirección del impulso,
grado de concentración, etc.).
La acción o movimiento de nuestras manos hace posible responder al
contrario aceptando su fuerza o acción para transformarla a nuestra conve-
niencia. Gracias a estos movimientos podremos sumar o reunir la energía del
oponente a la nuestra.
La posición de las manos (dorso, palma) juega un papel muy importante
en la preparación de cualquier técnica, ayudándonos a integrarnos en la
dirección del ataque del oponente, y sobre todo a cambiar esa dirección, y
debilitar su agarre, facilitando la salida o expansión de nuestra energía.
Las manos pueden rotar sobre la muñeca de tres formas, muy útiles y
empleadas en Aikido:

2- De palma a la izquierda
(pulgar arriba) a palma hacia la
derecha. (Pulgar abajo).
Z- Dedos al frente (Pulgar arriba) a
1! De palma hacia el suelo a dedos hacia el hará (pulgar arriba).
palma hacia el cielo.

Cuando los dedos o las palmas de la mano, mediante la flexión o rotación


de la muñeca se dirigen adelante y hacia el exterior, el movimiento del brazo
y del cuerpo es expansivo o centrífugo (Yang).
Cuando los dedos o las palmas apuntan hacia sí mismo, y se encuentran
frente al abdomen, el movimiento es tangencial o centrípeto (Yin).
117
Estos movimientos de las manos, son previos al inicio de cualquier téc-
nica, como se ha dicho, para unirse al oponente, debilitar su agarre, facilitar
su desequilibrio, etc.; pero que suelen pasar desapercibidos al principiante.
• Aplicación práctica.- Por ejemplo en agarres: Katate dori, Ai hammi, y
Katate ryote dori.
a) Como norma general, flexionar la articulación de la muñeca, para co-
locar los dedos de la mano en la misma dirección del agarre o fuerza del opo-
nente.
b) Cuanto más fuerte es el
agarre, más relajado hay que
dejar el brazo apresado para que
nos permita acercar (girando) y
colocar el cuerpo en la misma
dirección que la del oponente.
c) Al iniciar la acción, apro-
ximar el cuerpo a la mano, para
que actúe apoyada en la cadera,
evitando el hueco o separación
entre la mano agarrada y el propio cuerpo.
d) Para desequilibrar al oponente es necesario alinear el brazo apresa
do con el del adversario, unirlos en la misma dirección, para que sea posible
dirigirle sin que el contrincante pueda evitarlo.
Por ejemplo, en agarres tipo Usniro Ryote Dori, las manos se pegarán a las
caderas, se mantendrán abiertas y con las palmas hacia arriba, llevaremos
ésta con la palma como queriendo "tapar" nuestro ombligo, y después
elevaremos el brazo por delante y el eje del cuerpo.
• Trayectorias de ejecución de los cinco principios de control.- Cada uno
de los movimientos o técnicas de control e inmovilización de Aikido se
realizan con más eficacia y facilidad si se respeta la dirección más idónea,
por la que fueron creados o descubiertos.
Ikkyo.- Se realiza siguiendo la dirección vertical de arriba abajo.
Nikyo.- Se realiza siguiendo la trayectoria horizontal, como sobre la
superficie de una mesa.
Sankyo.- Se realiza siguiendo una trayectoria diagonal de abajo arriba
(de izquierda a derecha o viceversa).
Yonkyo.- Se realiza siguiendo una trayectoria diagonal de arriba abajo.
Gokyo.- Se realiza siguiendo una trayectoria circular, en el sentido de
las agujas del reloj y ligeramente inclinada de arriba abajo.
Tal vez el esquema adjunto ayude al lector a comprender estas indicacio-
nes.
118
• Ma AL- Ma, significa
intervalo. Ai, significa
unión.-
En Artes Marciales,
este concepto indica al
adepto, cual es la
distancia y el momento
óptimo para apro-
ximarse al contrario y
aplicarle una técnica, o
la de alejarse para
evitar el ataque.
Este sentido de la
distancia y el tiempo, ha
detenerse presente en
todo momento para
conocer continuamente
el espacio de que
dispone para
evolucionar, caer,
proyectar al compañero, o no tocar a los de al lado, a las paredes o al techo
con el jo o el bokken, etc.
Ma-ai es la idea acertada de espacio y tiempo ideal para cada acción, en
Aikido es el dominio del instante preciso en el que se desencadena la acción
de ambos practicantes, el control del ritmo, la trayectoria y la velocidad del
adversario, etc.
Saber situarse en el ma-ai óp-
timo para cada circunstancia, es
fundamental para conservar la
actitud psicofísíca justa, y por
tanto disponer de la total capa-
cidad de acción en potencia y
eficacia.
• Tai Sabaki.- La acción del
tai-sabaki, es algo más que un
simple movimiento defensivo de
esquiva.
Su eficacia va unida a la no-
ción del instante preciso en el
que debe realizarse, ni dema-
siado pronto, ni demasiado tarde,
justo en el momento en que
119
es posible dominar o dirigir y cambiar la dirección del oponente.
El tai-sabaki nos ha de permitir:
-Elegir el punto de contacto o encuentro con el contrario.
-Alterar o precipitar la dirección y el instante de su ataque.
-Utilizar su impulso y su acción contra él mismo, uniéndose a su trayec-
toria y aumentando su velocidad en sentido espiral o tangencial.
• De-ai.- Es un concepto o una idea que significa: anticiparse, lanzarse una
fracción de segundo antes que el adversario inicie su ataque para desenca-
denarlo o precipitarlo, robándole potencia y precisión, o bien llevarle hacia
una dirección o punto de contacto que no es el que al adversario le conven-
dría.
También se refiere al acto de salir o moverse hacia el oponente cuando va
a lanzar su ataque pero aún no lo ha iniciado, o de inducirle a hacerlo de un
modo no elegido por él, o de moverse para que nuestro cuerpo -como obje-
tivo de su ataque- ya no se encuentre donde estaba al iniciar Uke su acción.
De-ai sólo es posible cuando se actúa en el instante justo, estando
"presente en el presente", disponible en cuerpo y mente, libre de ideas,
pensamientos o deseos, con una atención perfecta y serena, confiando en la
profunda sabiduría intuitiva del inconsciente.
• Timing (La oportunidad relámpago).- Existe una pequeña fracción de
tiempo -décimas de segundo- durante la cual puede producirse un abando-
no, descuido, o relajamiento en el estado de alerta del adversario, o incluso
en medio de su ataque, que una vez lanzado no puede detener ni modificar.
La percepción de
este momento tan
fugaz es una sen-
sación que sólo
puede aparecer
cuando la actitud in-
tegral-cuerpo mente-
se encuentra en un
estado de dispo-
nibilidad total, fruto de
la acción perfecta, de
una respiración
calmada y profunda,
y de un tono
neuromuscular justo.
Es el momento
óptimo para llevar a
cabo nuestra acción.
120
- La Eficacia.-La eficacia en las técnicas se perfecciona atendiendo a estos
factores:
-Precisión en los gestos.
•Sentido del tiempo y la distancia.
-Dominio del espacio, de los desplazamientos y del equilibrio.
-Anticipación, sin abortarla acción de Uke.
• La armonía entre el ataque y la defensa.-En Aikido , integrarse en la acción
del oponente significa SUMAR nuestra energía a la que el adversario ha
puesto en marcha hacia nosotros. Siempre sumar.
Resistir u oponerse al contrario es RESTAR, o enfrentar dos fuerzas
distintas, de las que saldrá ganadora la mayor.
•Fluidez en los movimientos.-
Las técnicas deben realizarse
con un movimiento continuo de
principio al fin de la
acción, sin pausas, fases, fre-
nazos ni paradas, y con una
velocidad uniforme en aceleración
progresiva (al final mucho más
deprisa que al principio) pero
sin tirones ni sacudidas, que
harán que el otro deje de
seguirnos, nos suelte o bien se
resista.
Este movimiento continuado
normalmente sigue trayectorias
circulares o espirales.
•Disponibilidad.- El monje
japonés Takwan (1573), era un
maestro zen (Rinzai) experto en
el manejo del sable.
Escribió el libro "Mudo Chi Shin Myo Roku", en el que trata de armonizar
los aspectos práctico, ético y mental en la vida del hombre.
Hudochi significa: "no reacción ante un estímulo exterior", y quiere dar a
entender que, el espíritu percibe cuanto ocurre a su alrededor pero se
mantiene inalterable ante cualquier circunstancia sea cual sea su naturaleza.
Para trascender el nivel de la técnica no es suficiente entrenarse en realizar
todos los movimientos correctamente y con eficacia, es preciso estudiar la
actitud del espíritu que conviene adoptar en cada momento y ante cada
situación. La técnica perfecta es aquella que se realiza sin la intervención del
pensamiento.
121
- Como progresar.- Sobre todo, teniendo conciencia de lo que se hace en
cada momento, hasta que la técnica surja por si sola, lo que naturalmente
sólo ocurrirá después de haber alcanzado la disponibilidad psicofísica
necesaria.
La disponibilidad mental se alcanza, sabiendo cómo y dónde hay que con-
centrar la atención, aunque sin fijarla en ningún punto concreto o detalle
específico, y puesto que la mayor parte de los estímulos externos se
perciben por la vista es interesante entrenarse en desarrollar la Visión
Periférica, con el siguiente ejercicio.
En grupos de tres
personas. A cada lado
de Tori se sitúa un ata-
cante (Uke). Cada uno
de ellos atacan a Tori li-
bremente, sin ningún or-
den, incluso simultánea-
mente, con pies, manos,
etc. Ton, sin dejar de
mirar al frente, trata de
ver y bloquear dichos
ataques, distinguiendo las
fintas, (falsos ataques)
ante las que no debe
reaccionar. Se trata de
percibir el ataque sin mirar directamente y de bloquearlo con los brazos o esquivarlo con el
movimiento del tronco sin desplazarse.

Todos los ejercicios que se realizan durante las clases de Aikido deben ir
encaminados a la formación para el trabajo libre, al que en general no se le
dedica todo el tiempo y atención que merece, porque el Jiyu Waza, es la ma-
nifestación real del progreso o maestría alcanzada durante meses o años de
práctica.
La actitud que requiere la práctica del Aikido, es la que preconizaba
Takwan, para el que, entre el ataque y la defensa no ha de caber ni el espesor
de un cabello.
El ataque y la reacción defensiva deben ser simultáneos. El
pensamiento no debe intervenir.
El espíritu debe permanecer en calma, libre de toda emoción, deseo o
temor.
* El sexto sentido, o percepción extrasensorial.- Abundantes son los
relatos que han llegado hasta nosotros, de célebres samuráis, cuyas facul-
tades de percepción se habían afinado hasta el punto que captaban de
manera inequívoca cualquier intención o pensamiento de ataque o traición,
en su entorno inmediato o hacia su persona.
Actualmente este tipo de percepción está siendo estudiada por numero-
sos grupos de investigadores con el máximo rigor científico.
122
Los maestros de Artes Marciales enseñan que para cultivar esta facultad
o sexto sentido es preciso:
1.- Establecer la calma interior.
2.- Suspender la reflexión consciente (el proceso razonador).
3.- Conservar la alerta de todos los sentidos que informarán fiel e inme-
diatamente de cuanto perciban.
4.- Conservar la serenidad y la confianza en las propias reacciones.
5. - Hallarse, o recrear una situación delicada de peligro, o riesgo cierto
porque ello agudiza ese tipo de percepción extrasensorial
• Ejercicios:
• № 1.- Los alumnos
en seiza con los ojos
cerrados, tratando de
cumplir con los requi-
sitos citados. Un
compañero armado
de un bokken se
desplaza ante ellos,
y ataca con realismo,
sin avisar. (Con inten-
ción mental de
atacar y tocar). El
alumno atacado
debe percibir sin abrir
los ojos, el ataque y
esquivar con el cuer-
po. El que golpea di-
rá: "Acierto, o error".

- №2.- En grupos de tres


y en silencio, uno de
ellos, armado con un
bokken es el atacante, y
lleva los ojos vendados.
Los tres se desplazan
por el dojo sin hacer
ningún ruido. Cuando
cree tener a alguno a su
alcance ataca con
realismo. Los otros lo
esquivarán.
CAPITULO XII
SEISHIN TANREN
(Entrenamiento del Espíritu)
• EL ENEMIGO OCULTO.- La psicología moderna viene a dar la razón a los
sabios antiguos, y a los maestros de artes marciales cuando afirman que el
enemigo más difícil de vencer es uno mismo. Todos llevamos dentro, dando
vida, a esos enemigos causantes de
nuestra infidelidad, y que nos son
difíciles de descubrir, aunque si de
vencer si previamente no se toma
conciencia de ellos.
¿Quién o quiénes son estos
enemigos...?. Pueden considerarse
como tales a nuestras fobias,
prejuicios, debilidades, deseos exa-
cerbados, etc.; que se manifiestan
en formas o estados de ánimo tan
conocidos como la ira, el odio, el
temor, ia tristeza, la vanidad, la
envidia, la cólera, el resentimiento, la
descortesía, el egoísmo, la glo-
tonería, la ansiedad, la lujuria, la
inmadurez emocional, etc.
Esta inmadurez se materializa
cuando somos esclavos de nues-
tros instintos, emociones, deseos, etc.; e incapaces de ejercer ningún
control sobre ellos. Un síntoma muy claro y generalizado es por ejemplo: el
deseo de recibir, de que nos den, sin dar nosotros.
La madurez mental, por el contrario, es la capacidad de mantenerse
ecuánime, objetivo con la realidad y generoso, comprender, sin esperar
recibir nada a cambio...
La madurez emocional se alcanza cuando uno se hace dueño de sí mismo,
dominio que sólo es posible previo conocimiento de nuestros enemigos
ocultos, y de las cualidades y fuerzas capaces de vencer los que ya existen
latentes desde siempre en nosotros a la espera de ser utilizadas.
• ¿Qué es la mente... ?, ¿A qué llamamos mente...?, ¿Es acaso simplemen-
te el cerebro como sede de las facultades de pensar, razonar, percibir,
imaginar, decidir, etc...?.
La psicología establece y reconoce que la mente normal razonadora o
intelecto actúa en un determinado estado de conciencia, por debajo del cual
se encuentran las manifestaciones o impulsos inconscientes, y por encima
del mismo, existe un estado superior de conocimiento o súper consciente.
• La mente percibe el mundo de una manera dual:
19La mente perceptiva sensorial que reconoce los fenómenos a través
de los sentidos y de la razón.
126
2- La mente subjetiva que reconoce la realidad a través del proceso
razonador, o la intuición, influenciados por ¡as emociones y los sentimien-
tos.
Para muchos psicólogos, el subconsciente del hombre es como un
inmenso almacén de datos, donde se acumulan y conservan todas sus
vivencias. El problema radica en cómo en-
contrar el modo de servirse de estos datos a
voluntad.
El objeto de las innumerables repeticio-
nes de los mismos movimientos en los en-
trenamientos de Aikido, es el de trasladar
cada uno de estos gestos de la mente cons-
ciente a la región subconsciente, para que
en un momento dado surjan y se produzcan
sin la intervención del pensamiento, ya que
éste perturba, la espontaneidad, la fluidez y
la velocidad de la acción.
Los especialistas en la materia afirman
que todas las funciones fisiológicas del
cuerpo están regidas y controladas por el
subconsciente.
Es un hecho conocido y constatado desde
antiguo, que el estado del cuerpo influye
sobre la mente y viceversa, por lo que a
través de uno se puede influir en el otro. El
pensamiento y las ideas que son las
manifestaciones de la mente tienen una influencia total, inmediata y
constante sobre el cuerpo a través del inconsciente.
También es sabido que las emociones agradables o positivas, favorecen
la actividad de as funciones vitales, y las negativas o desagradables las
perjudican.
El fenómeno de la sugestión actúa igualmente a través del subconscien-
te. La mente superior, súper consciente o, súper conciencia, se manifiesta
por la actividad o presencia de la intuición, o la inspiración.
El fenómeno de la contemplación, es también un estado superior y sólo
puede producirse bajo una serie de circunstancias, actitudes o comporta-
miento muy especial del hombre.
• Cuidado y uso de la mente.- Gracias "a los cinco sentidos físicos y al
sistema nervioso, y a la razón, tenemos una idea real y palpable de nuestro
cuerpo, de cómo es, cómo funciona, y qué necesita para mantenerse en buen
estado.
Pero el hombre no es sólo un cuerpo material. Posee también un ente
127
invisible, -mente o espíritu- que piensa, razona, juzga, etc. y que resulta más
difícil de conocer.
Cuidamos del cuerpo porque sabemos las cosas que le agradan y le
favorecen en cuanto se refiere a:
Alimentos sanos, entorno no contaminado, ejercicio físico, limpieza,
reposo, cuidados médicos, diversión, etc.; pero no hacemos lo mismo con
la mente, que dejamos abandonada a su propia suerte porque ignoramos:
Cómo alimentarla, qué cosas le favorecen, qué cosas le perjudican, cómo
ejercitarla y desarrollarla, cómo y cuándo darle reposo, etc.; y aunque no la
podamos ver, su existencia es tan real y evidente como la del cuerpo.
Debemos saber que cada uno de nosotros poseemos desde siempre, todo
lo que necesitamos para alcanzar la realización más plena. Esos valores,
aptitudes o medios están dentro de nosotros mismos, solamente necesita-
mos saber cómo usarlos.
Educar la mente es tomar conciencia de que es posible pensar de otra ma-
nera respecto a las cosas de la vida y a los acontecimientos, sabiendo que
todo lo negativo (emociones, sentimientos, ideas) le perjudica robándole
energía y equilibrio, y que todo lo positivo la favorece y predispone a la paz
y la armonía.
Ninguna acción o suceso por sí mismo tiene poder para influenciar nues-
tro yo verdaderos sin embargo sabemos por experiencia cuánto nos
afectan.
La causa es el modo con que nuestra mente interpreta el significado de
esos sucesos, la mayoría de las veces de manera totalmente subjetiva y
arbitraria. Nuestro ego protesta, teme, se rebela generando actividad psico-
física negativa.
Por otra parte, el lector alegará: ¿Se pueden elegir las circunstancias en
que se desarrolla la propia vida...?.
¿Se puede crear o modificar esas
circunstancias...?. La manera de
vivir peculiar de cada persona, y
por tanto de verse envuelta en
muchas circunstancias específi-
cas, es causada por la forma de
pensar. Cambiar este modo de
pensar supone como consecuencia
natural, cambiar el carácter de las
circunstancias de una manera
indirecta.
Directamente, ni la voluntad ni el
capricho pueden cambiar las
circunstancias exteriores, pero es
innegable que podemos modificar
nuestra forma de reaccionar
128
ante ellas. El desagrado, la frustración, el malhumor, la cólera son generadas
por nuestra forma de entender y reaccionar ante los sucesos cotidianos.
• La mente y la forma de pensar.- Los principales enemigos del proceso del
pensamiento son:
-El hábito, la rutina.
-La dispersión mental, la falta de atención.
-Los prejuicios. La falta de objetividad.
Las facultades de la mente más conocidas son:
-La atención, la fijación en una idea o pensamiento. -La flexibilidad, la
voluntad de mantener o cambiar la actividad metal sobre un mismo
pensamiento, idea, objeto, etc. -La concentración, la reflexión. -La
abstracción, la deducción.
' ¿Cómo educar o modificar la formas de pensar...?.- El comportamiento
así como las emociones y los sentimientos pueden ser influenciados por el
pensamiento, así que podemos empezar por intentar desprendernos de:
Los prejuicios, las ideas negativas, la imaginación subjetiva, los juicios
precipitados, etc.; abordando todos estos aspectos detalladamente sin duda
el budoka podrá trazarse un buen programa de cambio. Periódicamente
puede efectuar la auto-evaluación analizando los resultados, del método
seguido, etc.
• La mente y el deseo.-Cuando deseamos algo, intensamente, con
frecuencia este impulso puede afectar a la lucidez y objetividad del
proceso razonador
de la mente alterando:
La percepción de la realidad. La
evaluación objetiva.
Los pensamientos y las decisiones
tomadas en base a ellos, deben estar en lo
posible libres de:
-Deseo inmoderado. -De la duda o
indecisión. -De la subjetividad. -De la
confusión. -De los prejuicios.
• La conciencia de sí mismo,- Tomar
conciencia del estado de ánimo, de la
actitud, del grado de tensión psíquica y
1
2
9
neuromuscular con que realizamos cada acto de nuestra vida, de la natura-
leza de nuestros pensamientos y emociones, es el primer paso para estable-
cer la armonía interior y alcanzar el autodominio.
Buscar la verdad en todas las cosas, dejando de lado los prejuicios, es el
mejor modo de entrar en armonía con el universo.
Ser y comportarse, como realmente se es, sin falsedad, sin temor, sin
vergüenza, es comenzar a crear la armonía alrededor de uno mismo.
Cada día nos brinda innumerables oportunidades para poner en práctica
los principios que sabemos pueden proporcionarnos esa armonía, teniendo
muy presente que el resultado de ayer no importa, y mañana aún no ha
llegado.
Todo cuanto ocurre en la vida cotidiana, es ocasión y material de entrena-
miento, o vía de aprendizaje para poner a prueba las ideas, los principios, etc.
Siempre es más importante la actitud con que se emprende o se afronta
una situación, que la misma circunstancia por difícil o adversa que sea.
El vacio espiritual es la ausencia del ego que se posee al liberarse de:
Los deseos, ambiciones, egoísmos, prejuicios, odio, cólera, envidia, etc.
que son las barreras espirituales que según el maestro Ueshiba nos impiden
armonizar y unificarnos con el Universo, porque todo cuanto percibimos
tanto del exterior como del interior es evaluado e incluso deformado por el
ego.
• El entrenamiento del espíritu.-
1S Descubrir y erradicar -no permitiendo su manifestación- los actos,
pensamientos o instintos defensivos egoístas.
2g Dominar el miedo y el pánico que bloquean o anulan la capacidad de
razonar.
3g Controlar y dominar las reacciones instintivas de naturaleza negativa.
4- Aprender a compartir las vicisitudes de los otros (dolor, adversidad,
alegría, etc.).
5- Desarrollar la sensibilidad, la comprensión, la tolerancia, etc.
• Mushin No Kokoro.- (El espíritu libre de todo).-
¿Qué entendemos por espíritu en el hombre...?, ¿Es acaso el espíritu, la
sede o la esencia del yo auténtico y original...?, ¿Es el motor de los
sentimientos, emociones, tendencias y afectos...?, ¿Es tal vez, la sustancia
inmaterial e inmutable, fuente de la auténtica energía humana...?, ¿Un yo
superior al ego...? o quizás, ¿Es eso que nos permite observarnos y
juzgarnos a nosotros mismos...?.
• ¿Cómo controlar el espíritu...?. ¿Qué causas, o situaciones lo pertur-
ban...?.-
Haber entrenado muchos años la técnica de un arte marcial, y dominarla
muy bien, puede resultar un fracaso en el momento de la verdad, si las
130
emociones, la imaginación o el ego influenciadas por la "situación" o
"circunstancia" se adueñan o aprisionan el espíritu. Por ello es imprescindi-
ble adiestrar simultáneamente las técnicas y el espíritu, según lo expresa el
adagio zen que dice:
"Gi Shin Fuki"= La técnica y el espíritu deben ser inseparables.
' Mizu No Kokoro.- Es igualmente una expresión zen que significa:
"conservar el espíritu tranquilo como la superficie de un lago en calma", que
viene a ser como un espejo que refleja
inmediatamente cuanto se proyecta
en él sin alterar su naturaleza en abso-
luto.
Esta idea, es la prolongación de la
actitud justa que requiere la práctica
de las artes marciales a la vida cotidia-
na, en la que se debe afrontar cada
acontecimiento con el espíritu en cal-
ma, libre de toda emoción, deseo o
temor, sin cargar con el lastre del
pasado, ni anticipar el futuro. ¿Cómo
hacerlo...?.
Es tan sencillo como eficaz: Basta
imaginar que nuestro estado anímico, está en calma como la superficie de un
lago, o de un espejo, para que el espíritu por sí mismo comience a encontrar
y mantenerse en una actitud similar. Pase lo que pase nuestro espíritu con-
servará la tranquilidad de la superficie de un lago en calma.
• El entrenamiento mental en Aikido.- Este entrenamiento va destinado a
preparar el espíritu, la personalidad y el subconsciente del practicante para
que alcance la eficacia y la armonía, y puede realizarse de varias maneras, de
las que vamos a citar dos:
13 Meditación pasiva - Zazen en sesiones de 25 ó 30 minutos.
g
2 Meditación activa - Visualización mental (acción dentro de la calma).
Desde una postura de aparente calma (seiza), ver con la imaginación,
cómo realizamos las técnicas, inculcando en el subconsciente ideas de
armonía, no resistencia, etc.
' Visualización o acción dentro de la calma.- Los maestros de artes
marciales y los de Zen, están de acuerdo en cuanto a que la acción dentro de
la calma o la calma dentro de la acción, significa que un estado de calma
perfecta lleva implícitos los elementos necesarios para una actividad
intensa y viceversa.
La calma mental y emocional, ha de formar parte de la naturaleza funda-
mental del movimiento más rápido, mantener una profunda calma aún dentro
131
de la más intensa acción es igualmente
esencial, y el reverso de lo expuesto. La
potencia y eficacia de la acción nace de la
calma interior. Los expertos recomiendan
concentrar la mente y el espíritu en el Seika
tándem.
• Ejercicio de acción dentro de la calma.-
1a En postura seiza, concentrar la
mente en el Seika tándem, y mantenerla allí
de manera permanente.
2g Visualizar tres movimientos de Aikido
-aquellos que realizamos con más destreza,
o con más dificultad- viendo actuar al cuerpo
como si hubiéramos salido fuera de nosotros
mismos, y retener el movimiento que con
más insistencia se refleja o se repite en
nuestra imaginación.
39 Después de unos cinco minutos de
visualización mental, abandonamos ¡apostura
seiza, y con la ayuda de un compañero,
realizamos este movimiento con la máxima
velocidad ante cualquier tipo de ataque, durante un minuto. Repetir el
proceso de visualización y de ejecución.
• La concentración.- Cuando la mente no está concentrada en lo que hace
el cuerpo, los resultados son mediocres o malos; pero cuando ambos
caminan juntos en un eterno "aquí y ahora", la energía y la capacidad natural
de acción se acrecientan.
Cuando la mente o el espíritu, permanecen en calma, y libres de toda
influencia, perciben inmediatamente, juzgan de manera más rápida y acerta-
da y reaccionan instantáneamente.
Por otra parte, todo ello es compatible con la psicología moderna que
enseña que, una vez que un hábito ha quedado perfectamente establecido en
nosotros, la intervención de la conciencia sólo puede dificultar su perfecta
realización.
- Zen y Budo. ¿Qué puede enseñar el Zen al budoka,.. ?.- Aunque se dice
que el Zen debe practicarse sin fin ni provecho, y que no suele proporcionar
aquello que se busca directamente, la realidad es que constituye un medio
excelente para alcanzar esa actitud justa que tanto se recomienda al budoka,
pues le ayuda a:
- Adoptar en todo momento y circunstancia la postura corporal correc-
ta, y la actitud mental idónea.
132
-

Respirar correctamente en todo


instante.
-

Mantenerse en un estado de
conciencia "Hishiryo" que permite
actuar por intuición, sin que intervenga
el proceso razonador del pensa-
miento.
-Conservar la calma en plena ac-
ción, o el movimiento libre de toda in-
fluencia mental o emotiva.
-
Concentrarse "aquí y ahora",
como la mejor forma de aplicación y
ahorro de nuestra energía, cada
movimiento, cada instante, es una
nueva oportunidad distinta de todas
las anteriores.
"Entre el espíritu y el cuerpo, el
espíritu y la postura, el espíritu y la técnica, es la respiración la que establece
la unificación... cuando la respiración y la postura son una misma cosa, la
respiración se convierte en Ki..."
(Laurent Kaltenbach)
El zazen permite equilibrar y recobrar el estado natural del espíritu, de la
mente y de la respiración del cuerpo.
En el entrenamiento del Aikido, el concepto Mushotoku (sin fin, ni prove-
cho), es decir, el saber adoptar una actitud mental libre de toda preocupación
acerca del resultado de nuestra
acción y de toda mira egoísta,
puede ser una ayuda inestima-
ble.
Esta actitud mental ha de lle-
varse a la vida cotidiana en todo
momento y en toda circunstan-
cia. Frente al temor, la preocu-
pación, la dificultad, la agresivi-
dad del contrario, la enferme-
dad, el fracaso, las emociones,
el zen nos enseña a conservar
nuestra mente en calma como la
superficie de un lago de montaña
en un tranquilo día de verano.
No apegarse a nada, ni al
1
33
deseo -que es fuente de vagos temores- ni al dolor, ni al éxito, ni al fracaso...
Un maestro Zen decía: "Lo importante no es saber dominar a otros, lo más
importante es saber renunciar y morir uno mismo, día tras días. Cuando
llegue el momento, hay que saber estar dispuesto a dejarlo todo inmediata-
mente, sin protestas ni lamentaciones...".

134
APÉNDICE
CINTURON NEGRO DE AIKIDO
- LOS GRADOS DAN.- En todas las disciplinas marciales de origen
japonés, existen los grados o categorías, como manifestación externa de
una jerarquía, y del lugar que cada practicante ocupa en ella, además de
constatar o acreditar el nivel de progresión técnica y global del budoka.
El grado Dan, constituye una meta capaz de motivar al alumno para
superarse y perseverar en la práctica, trascender sus debilidades y adquirir
los valores que dicha categoría requiere.
Pero los grados, sobre todo en la escala "Dan", exigen que estos valores
no se refieran únicamente a la técnica, o a un programa de llaves o
movimientos, sino que contempla globalmente la personalidad del candida-
to y así según la tradición antes de reconocerle merecedor de un grado
superior se evalúa integralmente su aptitud desde los tres planos conocidos
como SHIN-GI-TAI.
SHlN: Se refiere a las cualidades del espíritu, el carácter, el auto-
conocimiento, el autodominio, la paz interior, el equilibrio, el espíritu de
sacrificio,
la adaptabilidad, la constancia, la voluntad... GI: Es la habilidad, el
conocimiento del programa de grados, el estilo, la destreza, la aplicación
de los principios físicos universales, el arte, la
belleza plástica de los movimientos... TAI: El cuidado y buen uso
del cuerpo, la resistencia física, la lucha contra
las debilidades corporales (la pereza, el dolor, el aburrimiento, la
indolencia, el calor, el frío), la abstención de todo aquello que le
perjudica, la alternancia actividad-reposo...
El DO del Aiki, es la vía que une el cuerpo y el espíritu. "La potencia del
hombre reside en su físico, pero también en su espíritu y en su carácter, los
dos están inseparablemente unidos". Kishomaru Ueshiba.
El aikidoka (o el budoka), en diferentes momentos de su vida en pos de la
Vía, es posible que adopte estas dos actitudes respecto a los grados.
A) Al principio de su andadura, suele tener verdadera impaciencia por
conseguir grados, cuanto más deprísa mejor, hasta el punto de no darse
cuenta de que en ocasiones pretende categorías superiores a su verdadera
eficacia y madurez. Es como si quisiera quemar etapas.
B) Si persevera unos cuantos años en la práctica puede caer en el
defecto opuesto, es decir "pasar del grado ", conformarse con el que tiene,
instalarse en lo que ya sabe y seguir cómodamente su práctica sin darse
cuenta que esta "falsa humildad" le conducirá a exigirse cada vez menos y
su progreso decaerá.
• El examen de cinto negro.- El alumno o candidato ha de tener muy
presente que los examinadores o miembros del Tribunal, son expertos en
Aikido, conocen muy bien todos los detalles de cada técnica y distinguen
perfectamente cuando está bien realizada y cuando es errónea o artificial.
136
137
En el vestuario se desprenderá de anillos, medallas, pulseras, pendientes,
etc.; y se presentará al examen con el kimono limpio, correctamente vestido,
procurando que no se vean los pantalones bajo la hakama, que deberá estar
bien planchada, y ceñida con elegancia a la cintura, de manera que no se afloje
y cuelgue la parte delantera o trasera, ofreciendo un aspecto corporal im-
pecable.
Procurará calentar los músculos y articulaciones hasta el último momen-
to, al objeto de sacar el mayor rendimiento físico durante el examen y evitar
lesiones.
Llevando en su mano derecha las armas (jo, bokken y tanto) entra en el Do-
jo o tatami, por el lado izquierdo (frente al tribunal) y Uke entra por lado dere-
cho.
Uke y Tori se aproximan hasta unos cuatro metros frente al Tribunal,
adoptan la postura Seiza, separados entre sí unos dos metros. Tori deja las
armas en el suelo junto a su costado derecho.
Tras una breve pausa, y sin esperar ninguna indicación, Uke y Tori toman
la iniciativa y saludan con dignidad al tribunal (Zarei). Tori se encuentra a la
izquierda del Tribunal y Uke a la derecha.
A continuación, giran simultáneamente el uno hacia al otro hasta encon-
trarse frente a frente y se saludan entre sí (Zarei). Las armas han quedado
ahora delante de las rodillas de Tori.
Después del saludo, Tori coge sus armas y sin precipitación se incorpora
y va a dejarlas apartadas unos cuatro metros del área de examen o trabajo,
regresa a su lugar, adopta la posición Seiza frente a Uke y... espera la
indicación de comenzar el examen.
El alumno (Tori) en quince o veinte minutos ha de mostrar de manera
fehaciente el resultado de su entrenamiento de varios años, por lo que no
debe dejarse influenciar ni por el lugar, ni por los espectadores, ni pensar;
y menos prejuzgar a priori que los examinadores son buenos o malos,
simplemente -como enseña el espíritu del Aikido- pondrá toda su atención y
voluntad en cada acción, rechazando toda idea de éxito o fracaso.
La evaluación por la que será juzgado el trabajo de Tori comprende varios
aspectos según el principio de Shin-Gi-Tai:
a) Conocimiento del programa de grados.
b)Presencia física y presencia de espíritu. (Postura, Sisnei, energía,
calma, autodominio, decisión...)
c) Adaptabilidad, expresión y uso del ki...
d) Técnica y estilo (ausencia de brutalidad, no-resistencia, sentido de
la distancia y del tiempo, buena actitud permanente, belleza plástica).
e) Resistencia física, ritmo, velocidad, dominio del espacio, equilibrio...
f) Comportamiento ético, antes, durante y después del examen. Corte-
sía...
138
- Durante el transcurso del examen:
1) Mantendrá siempre una buena postura (sishei) y una guardia
correcta (kamae) como en un combate real.
2) La mirada o la expresión del rostro ha de ser tranquila, sin que revele
miedo, cansancio, inseguridad o nerviosismo.
3) Se desplazará de manera precisa, rápida y elegante (Shintai, tai-
sabaki).
4) No doblará el tronco por la cintura (signo de falta de control o des
equilibrio propio) más bien flexionará las rodillas.
5) El ritmo de la acción ha de ir "in crescendo", desde el principio hasta
la mitad del examen, manteniéndose en un 75% de la posibilidades físicas en
todo momento, sin decaer hasta el final. (Sólo es posible cuando el aikidoka
se ha tomado en serio su preparación física desde tres o cuatro meses antes
de la fecha del examen).
6) El ritmo específico de cada técnica ha de ser uniforme, sin precipi-
taciones, ni tiempos muertos, actuando con la velocidad y la precisión que
corresponde al 75% de la capacidad física total.
7) Debe marcar los atemis con rigor, mostrando en cada técnica su
verdadero sentido y eficacia.
8) En las técnicas de control (Ikkyo, Nikkyo, Sankyo, Yonkyo, etc.) debe
inmovilizar con precisión y eficacia hasta que Uke sienta verdaderamente la
necesidad de indicar "basta".
9) La actitud general ha de ser sobria y elegante, procurando dominar
el nerviosismo y la fatiga, me-
diante el control de la respira-
ción, que ha de ser lo más im-
perceptible posible, naturalmente
sin que ello suponga una
nueva traba fisiológica que
perjudique el normal Intercam-
bio gaseoso.
10) Todos los movimien-
tos se ejecutarán con sinceri-
dad, lo mismo por parte de Tori,
que por parte de Uke, y sobre
todo éste no debe "tirarse nunca
por sí mismo", aparentando que
ha sido proyectado por Tori,
porque el Tribunal no se deja
engañar, y produce un efecto
ridículo y negativo para el can-
didato.
139
11) Cuando
realice defensa
contra armas, debe
arrebatárselas a
Uke en cada técnica
y cuidar la forma
de devolvérsela ha-
ciéndolo con toda
precaución y con el
filo o la punta hacia
él, recuperando la
distancia de segu-
ridad inmediata
mente para evitar
un ataque por sorpresa.
12) Al terminar el examen, Tori recupera sus armas, y llevándoselas en
la mano izquierda vuelve a su sitio, adopta Seiza de cara a Uke, deja las armas
junto a su costado izquierdo y se saludan en Zareí. Después giran hacia el
Tribunal y saludan igualmente en Zarei, por iniciativa propia.
Se incorporan, saludan de nuevo en la posición de pie (Ritsurei) y se
retiran procurando no dar la espalda bruscamente al Tribunal.
• Entrenamiento de cinto negro.-Una vez alcanzado el Cinto Negro o grado
Dan, el entrenamiento del Aikidoka debe ser más serio y constante si cabe,
afectando todos los aspectos de su naturaleza como hombre, es decir
comienza su preparación integral, su DO.
A) Preparación Física: Gimnasia, deportes, buena condición física, re-
lajación, alimentación, reposo, etc.
B) Preparación Técnica. Pulir todos los detalles de cada técnica, insistir
sobre las bases o fundamentos.
C) Preparación Táctica o Estratégica. Defensa activa y pasiva, mejor
forma y momento para cada técnica, conocimiento de las situaciones de
dudosa eficacia. Randoris contra varios adversarios.
D) Preparación Mental o Psíquica. (Respiración, unificación cuerpo-
mente, concentración, meditación (zen), autodominio, auto-conocimiento,
etc.).
E) Preparación Ética o Moral. Incorporación a la vida cotidiana las
virtudes del Bushido, puesto que el aikidoka que alcanza un grado Dan se
conviene en un modelo para los demás, no sólo en el dominio de la técnica
sino en su comportamiento en general, como si realmente estuviera sujeto
a las normas del Código de Honor que le eran exigidas al samurai y que él ha
elegido como camino de superación (DO). Estas virtudes -en síntesis- se
referían a:
140
-La RECTITUD en las palabras y las acciones.
-El VAL OR para actuar correcta y justamente con lucidez y serenidad
en toda circunstancia y especialmente en las adversas.
-La BONDAD, la tolerancia, la comprensión, la ayuda o colaboración
con los otros, el perdón de las ofensas.
-La CORTESÍA, el respeto más estricto a todos, las buenas maneras.
-La VERDAD, la sinceridad, la ausencia de falsedad, doblez, cinismo,
mentira, la lealtad.
-El saber conservarse LIBRE E INDEPENDIENTE de todo y de todos, no
apegado ni a la riqueza, ni a la gloria, la fama, la ideología, los mitos, las
personas, etc.
-El HONOR, la propia estimación, el "ser y parecer honesto".
-La FIDELIDAD estricta y noble a una causa o persona sin servidumbre
indigna, ni servilismo humillante.
-La HUMILDAD en el decir, en el hacer, en el ser, desterrando el orgullo
fatuo y la vanidad ególatra.
-El AUTODOMINIO, el control emocional, la calma, la serenidad, la ar-
monía, el equilibrio y la paz interior.
-La AMISTAD, la confianza y colaboración mutua, las buenas relacio-
nes.
A todos aquellos aikidokas que deseen profundizar y conocer este Códi-
go de Honor del samurai les recomiendo vivamente la lectura del libro
BUSHIDO de Inazo
Nitobe.
El entrenamiento
(DO) del cinturón
Negro es un progra-
ma sin meta final
que merece la pena
seguir y que le con-
ferirá el verdadero
prestigio y respeto
que tal grado re-
quiere, según la
concepción de los
maestros que lo
instituyeron.
AIKIDO, KOKYU
COORDINACIÓN RESPIRACION-MOVIMIENTO
- ARMONIZACIÓN PSICOSOMATICA.- Las artes marciales fuertemente
influenciadas e inspiradas en el Zen, no podían ser ajenas al conocimiento
que la armonía, la unidad de acción, conjunta mente-cuerpo, se alcanza
mediante la respiración y la concentración en el hará.
Tanto las enseñanzas esotéricas milenarias como las más modernas
experiencias científicas han constatado que mediante la respiración abdo-
minal completa y controlada el cuerpo actúa sobre la mente, y
viceversa.
Eminentes investigadores
han comprobado que los
cambios psicosomáticos
susceptibles de producirse
son causados por el efecto de
las ondas negativas que
originan modificaciones
bioeléctricas a nivel celular,
dado que los pulmones son el
mayor centro generador de
electricidad del cuerpo
humano.
Al inspirar, la superficie
externa de los pulmones se
carga de un potencial eléc-
trico negativo que alcanza a
todo el cuerpo durante la
espiración. Se sabe que du-
rante las pausas o retenciones
de aliento (apnea), aumenta
en el organismo la
carga de energía iónica que se extiende a todo el cuerpo en el momento de
la expulsión del aire.
Los orientales afirman que este proceso de acumulación y distribución
de energía bioeléctrica puede ser dirigido y concentrado, por la voluntad
del hombre, sobre cualquier parte del cuerpo.
Invariablemente, los maestros japoneses al empezar una clase de Aiki-
do, y antes del calentamiento general, dedican unos minutos a ia realiza-
ción de diferentes ejercicios respiratorios, cuyo significado y utilidad es-
capa a la mayoría de alumnos, que imitan al maestro en sus gestos y respi-
raciones un poco escépticos y desconcertados, como el que no sabe lo
que hace ni para qué sirve.
La respiración controlada, abdominal, profunda y lenta; produce efectos
beneficiosos sobre el cuerpo y la mente:
1.- Relajación muscular, facilitando el tono muscular idóneo.
2,- Relajación circulatoria (arterias, venas, vasos), mejorando la irriga-
ción sanguínea.
3.- Relajación respiratoria aumentando la oxigenación.
4.- Purifica el organismo al eliminar las sustancias tóxicas proceden-
tes del metabolismo que la sangre ha llevado a los pulmones.
5.- La mente se concentra en la respiración y se toma conciencia de
las sensaciones corporales.
6.- Se toma conciencia del propio cuerpo y se estimulan las per-
cepciones sensoriales.
7.- La mente se libera de todo lo que la perturba y queda en calma dis-
ponible para el aquí y ahora.
8.- Aparece la armonía, y la unidad cuerpo-mente, desapareciendo la
dispersión mental, y facilita la instauración de la calma.
9.- Aumenta la potencia de la acción y el movimiento.
10.- Facilita la coordinación de los movimientos.

- KOKYU.- Es la potencia respiratoria abdominal y también el movimiento


del cuerpo siguiendo el "Ki" en su fluir al exterior.
Ko significa espirar y Kyu significa inspirar. La respiración ha de ser
profunda, abdominal y calmada, y en lo posible ha de efectuarse por la
nariz (al objeto de que sea imperceptible para el otro).
La resistencia a la fatiga, la velocidad, la coordinación y la calma depen-
den de una correcta respiración. Es fundamental aprender a mantener un
ritmo respiratorio inalterable aunque acorde con las necesidades fisiológi-
cas del organismo.
• Coordinación Kokyu-Movimiento.- El ritmo de cada acción y movimiento
ha de armonizarse debidamente con las fases de respiración y la con-
centración o centralización de la energía en el hará, cuyo resultado es la

144
eficacia, la economía de esfuerzos y la capacidad de mantener por mayor
tiempo (resistencia) una intensidad considerable (rendimiento) de movi-
mientos.
El ritmo cíclico de la respiración es sinónimo del ciclo alternativo de
todas las manifestaciones de la naturaleza, como por ejemplo las estacio-
nes del año, el día y la noche, el flujo y reflujo de las mareas, etc.
- Norma Fundamental.- Inspirar (Kyu o acción negativa Yin):
- En los movimientos de apertura de brazos o retroceso del cuerpo.
- En toda acción de atraer hacia sí.
- En la esquiva o percepción del ataque (atraer, absorber).
- En la preparación de una técnica.
- En los movimientos Yin, hacia atrás, hacia sí, hacia abajo (retracción).
Espirar (Ko o acción positiva Yang):
- En los movimientos de cierre, flexión, torsión o avance del cuerpo.
- Durante el desequilibrio de Uke (empujar, rechazar).
- Toda acción de proyectar, expansionarse hacia afuera.
- En la realización final de la técnica.
- En los movimientos Yang, hacia adelante, hacia arriba (expansión).
- Durante las situaciones de espera-alerta, respirar profunda y lentamente
de manera imperceptible.
- Procurar no inspirar nunca al recibir un golpe.
- La espiración debe ser más larga que la inspiración para retrasar la
aparición de la fatiga.
- La respiración ha de ser, en lo posible, imperceptible para que el opo-
nente no pueda percibir nuestro estado de agotamiento.
- Ejercicios.-
1.- Desde hídari nammi: Adelantar un paso el pie derecho espirando
(Yang), retroceder el mismo pie inspirando (Yin), con un ritmo idénti-
co al de la respiración normal. Duración del ejercicio, 1 minuto.
2.- Desde hidari hammi: Realizar tai sabaki tenkan, retrocediendo en cír-
culo el pie derecho 90g inspirando (Yin), durante un tiempo igual al
que se tarda en realizar el movimiento. Repetir 5 ó 6 veces.
3.- Desde migi hammi: Realizar tai sabaki tenkan retrocediendo en cír-
culo el pie izquierdo i80y inspirando (Yin), durante un tiempo igual al
que se tarda en realizar el movimiento. Repetir 5 ó 6 veces.
4.- Desde hidari hammi: Realizar irimi-tenkan, al avanzar el pie derecho
en diagonal, espirar (Yang), y sin pausa pivotar llevando el pie iz-
quierdo en círculo hacia atrás inspirando (Yin). Cada fase de la respi-
ración tiene la misma duración que el movimiento al que pertenece.
5.- Desde migi hammi: Realizar Shiho Nage ornóte, al avanzar el pie para
unirse al otro, espirar (Yang). Al pivotar y girar levantando los bra-
zos, inspirar (Yin).
145
Al final del giro y bajar los brazos, espirar (Yang).
6.- Desde migi hammi: Realizar Shiho nage ura. Al pivotar y girar levan-
tando los brazos, inspirar (Yin). Al final del giro, bajar los brazos y
espirar (Yang).
7.- Desde hidari hammi: Realizar Kote gaeshi como para defenderse de
Ai hammi katate dori. Al efectuar el desplazamiento Irimi-Tenkan, es-
pirar (Yang) e inspirar (Yin), desequilibrando a Uke. Realizar de
nuevo pero en sentido inverso, Irimi-Tenkan, espirando (Yang) e
inspirando (Yin). Proyección de Uke por absorción.
8.- Desde migi hammi: Realizar Ryote dori-Tenchi nage (sin oponente).
Retroceder un paso el pie adelantado, inspirando (Yin). Absorción
del oponente. Avanzar un paso el mismo pie que ha retrocedido, es-
pirando (Yang) y ejecutando con los brazos los mismos movimientos
que en la realidad.

• Ejercicios por parejas.-


1.- Toma de consciencia del momento débil (inspirar) y momento fuerte
(espirar) cuando Uke empuja
a Tori en Tachi-waza.
No-resistencia en Suwa-ri-waza.
2.- Uke empuja (espirando) su
mano sobre el pecho de Tori.
Tori cede y gira en ura
(inspirando).
3.- Uke agarra a Tori por el
hombro y lo atrae (inspirando).
Tori cede, avanza en diagonal y
empuja a Uke (espirando).

-SEIZA-MOKUSO.- Estos
minutos de recogimiento sobre
sí mismo no tienen nada
de místico ni de religioso.
-Objetivos: (Ambiente de si-
lencio e inmovilidad). A través
de la postura, de la respiración
y de la concentración en el
hará:
146
- Reunir todas las facultades.
- Toma de conciencia del propio cuerpo y del estado anímico.
- Vivencia del presente, abandonando las preocupaciones o ideas de ayer
o mañana.
- La atención se concentra en la respiración.
- Soltar presa de todo lo exterior, pensamientos, emociones, etc.
- La interiorización se hace posible al concentrarse sobre el acto respira
torio.

"El acto de la inspiración vincula y reúne, todo lo que es conveniente se


cumple en tanto se retiene el aliento; en cuanto a la espiración, libera y
supera triunfante toda limitación"
Maestro Kenzo Awa

1.- La respiración normal e inconsciente condiciona todos los momen-


tos de la vida y es una señal cierta del estado de ánimo que a su vez
la altera, la acelera o la ralentiza.
2.- La respiración controlada:
- Apacigua los pensamientos.
- Ayuda a controlar las emociones.
- Relaja el cuerpo.
- Facilita el equilibrio psicosomático.
- Establece el equilibrio psicosomático.
- Establece la estabilidad física y mental.
- Hace posible el autocontrol.
- Facilita la concentración y la disponibilidad.

•LA RESPIRACIÓN.- Fisiológicamente lo recomendable es inspirar y es-


pirar por la nariz porque:
- Al inspirar las fosas nasales filtran las impurezas del aire, y lo calientan
regularizando la temperatura a la que debe llegar a los pulmones enfriando
la mucosa de la nariz.
- Al espirar expulsa las impurezas detenidas en los filtros de la nariz y
recaliente la mucosa que a su vez templará el aire frío del exterior al inspi-
rar.

- Fases respiratorias.- En el acto respiratorio se distinguen cuatro fases:


1a Espiración.
25 Apnea en espiración (pausa o detención en vacío).
3- Inspiración.
4- Apnea en inspiración (pausa o retención con los pulmones llenos).
A la fase espiratoria se asocia el estado de distensión y reposo, así como
a la inspiratoria se asocia la idea de aligeramiento, vacío, actividad, etc.
147
En la segunda fase (Apnea en espiración) se produce un relentecimiento
cardíaco.
En la cuarta fase (Apnea en inspiración) se produce una aceleración del
latido cardíaco.

- Formas de espirar con intervención de la voluntad.- Durante el ejercicio


físico, la práctica del Aikido, o en cualquier momento sin alterar, ni apartar
se en exceso de la forma natural, la expulsión del aire puede efectuarse de
varias maneras:
a) Espiración silenciosa normal o progresiva por la nariz, al objeto de
hacerla imperceptible
b) Espiración por la boca pronunciando simultáneamente una vocal.
c) Espiración por la boca pronunciando una consonante.
Las formas b y c, tienen por objeto ayudar a mantener la fluidez y conti-
nuidad de las acciones motrices.

- El ritmo de la respiración.- Como ya es sabido, la voluntad del hombre


puede intervenir para modificar el proceso natural cardio-respiratorio por
algún espacio de tiempo.
- Ritmo normal o natural.- Es el que la respiración dura el mismo tiempo
que la inspiración:
Espiración 4 segundos o latidos. Apnea 1 segundo.
Inspiración 4 segundo o latidos. Apnea l segundo.
El proceso vuelve a comenzar.
- Ritmo para un ejercicio moderado.- En el que la espiración es un poco
más larga que la inspiración:
Espiración 5 segundos. Apnea 2 segundos.
Inspiración 4 segundos. Apnea 2 segundos.
- Ritmo para un ejercicio intenso y de larga duración:
Inspiración 4. Apnea 0.
Espiración 7. Apnea 0.
(La espiración es casi el doble que la inspiración).
- Ritmo para soportar una carga o resistir el dolor intenso:
Espiración 3. Apnea 0.
Inspiración 3. Apnea 0.
El proceso se repite por el tiempo deseado o necesario.

148
AIKIDO Y SELF-CONTROL (Autodominio)
"Los sabios son los que buscan la sabiduría. Los necios piensan que ya
la han encontrado".
Napoleón

El autodominio es un patrimonio que pocos disfrutan, puesto que es


difícil de conseguir si la persona no posee una gran confianza en sí misma,
cualidad que a su vez tampoco obtienen aquellos que no están seguros de
disponer de los medios físicos, intelectuales o psíquicos que permitan en-
frentarse con garantías de éxito, o sin temor al resultado, ante cualquier
tipo de amenaza o riesgo.
Takuan, monje zen y experto en artes marciales, legó en sus escritos
inestimables consejos respecto al modo de comportarse frente al riesgo
de muerte en un combate -prueba máxima en la que puede verse implicado
un hombre-, que son perfectamente extrapolabas a cualquier situación de
autodefensa por agresión física, así como ante cualquier circunstancia de
entrenamiento de tipo dialéctico, examen, entrevista, etc., de la vida mo-
derna.
Algunos de sus consejos se refieren a la actitud interna que conviene
adoptar para abrir la puerta a la autoconfianza y al autodominio.

"Lo más importante en el arte de la esgrima, es adquirir una cierta acti-


tud mental llamada sabiduría inmutable".
Takuan

El Aikido es un arte basado en el principio de la no-resistencia y la adap-


tabilidad inmediata a todas las acciones del oponente.
Es la representación de un combate en el que el agresor constituye la
fuente de peligro y riesgo que nos amenaza de forma grave e inminente, y
a la que no podemos evitar hacer frente. Por ello exige del practicante
autoconfianza en sus medios y autodominio para controlar el miedo y la
indecisión, cualidades que si no se poseen podrán cultivarse poco a poco,
so-
149
metiéndose a un entrenamiento inteligente que trascienda el ámbito de las
técnicas. ¿Por qué...?.
Con toda lógica podemos preguntarnos: ¿De qué me servirá saber reali-
zar impecablemente Shiho nage para calmar un cólico nefrítico...?, ¿cómo
puede serme útil Sankyo ante unas palabras ofensivas en una reunión de
trabajo...?, ¿de qué me sirve saber defenderme contra un cuchillo o ante el
nerviosismo que me invade ante cada examen de mis estudios, una oposi-
ción o una entrevista para un puesto de trabajo...?.
Se afirma, y con gran acierto, que los enemigos más temibles no son los
otros, sino nuestros propios hábitos, temores, prejuicios, inhibiciones,
deseos inmoderados, ignorancia, ambición, etc., por lo que el aikidoka no
será completo mientras sus entrenamientos en el Dojo no vayan acompa-
ñados de un programa cotidiano y permanente de ejercicios de Self-
control.
Un Samurai no podía dejar aparecer en su rostro la manifestación de sus
emociones, so pena de verse menospreciado por todos...
Aplicando el principio a nuestro tiempo, ¿significa acaso que es preciso
ser indiferente a todo...?. De ninguna manera, el ideal se encuentra en el
equilibro entre el dominio de las pasiones, pensamientos o actos egoístas,
y la liberación espontánea de los impulsos nobles del ser humano.

- ¿QUE ES EL SELF-CONTROL ? (Autodominio).-


- El gobierno de sí mismo.
- Saber dominarse en el pensar, hablar, o manifestar algún sentimiento o
estado de ánimo.
- Ejercer dominio sobre las pasiones, sentimientos, emociones, palabras,
actos, etc.
El Self-control es una cualidad mayor, sumamente útil al hombre en to-
dos los aspectos y momentos de su vida, de la misma manera que su no
posesión es la causa de la mayoría de las dificultades y conflictos en los
que se ve envuelto.
La falta de autodominio en gran número de personas de una sociedad o
nación, no cabe duda que es la causa principal de muchos de los proble-
mas que la afectan (egoísmo, insolidaridad, sexo, ambición, odios, envi-
dias, calumnias, robos, enfermedad, violencia, etc.).
Los sabios orientales de la más remota antigüedad ya conocían la im-
portancia vital del Self-control, y describieron de la siguiente manera su
símil en el hombre:
La estructura humana conducente al autodominio, sería semejante a un
vehículo de transporte arrastrado por un caballo, y en el que viajan el se-
ñor y su cochero:
- El caballo que arrastra el coche representa las emociones y los senti-
mientos.
150
- El cochero simboliza el pensamiento y la razón.
- El viajero indica a dónde desea ir y representa la conciencia superior
(intuición, conocimiento y voluntad).
- El carro que lleva al cochero y al viajero simboliza el cuerpo que es
arrastrado por el caballo pero conducido por las riendas del intelecto o la
razón.

- ¿CUANDO, COMO Y DONDE EJERCER SELF-CONTROL?.-


- En la imaginación y los pensamientos.
- En los estados emocionales o afectivos (pasiones, sentimientos).
- En el hablar (dominio de la lengua).
- En la conducta día tras día.
- En el alimento (comida y bebida).
- En tos hábitos perniciosos (fumar, apostar, etc.).
- En los estados anímicos negativos o exaltados.
- Etc., etc.

- OBSTÁCULOS DIRECTOS AL SELF-CONTROL.-

"Valor y querer facilitan el vencer". (Proverbio castellano).

El aikidoka convencido de la necesidad de ejercitarse en todos los mo-


mentos de su vida, para adquirir el autodominio ("Los hombres se mode-
lan sobre las circunstancias", Napoleón) se encontrará inmediatamente con
serios obstáculos aunque no insuperables.
El peor enemigo lo hallará en sus propios hábitos que se negarán a ser
sustituidos o eliminados, induciéndole a pensar que es una tontería lo que
va a hacer, y que no merece la pena porque no le va a reportar ninguna
utilidad.
Otro grupo de enemigos estará constituido por el ejemplo adverso de su
entorno: los compañeros, los medios de comunicación, las costumbres
excesivamente permisivas, las diversiones, "el espíritu del siglo" o el sig-
no de la época, ante el que uno mismo puede llegar a sentirse ridículo,
extraño, incomprendido o tener la sensación de "ir contra corriente", ¿en
razón de qué...? o ¿para qué...?. La influencia del ambiente es muy grande
y por tanto resulta muy difícil sustraerse de sus efectos.
Las tendencias innatas o hereditarias -que son propias de nuestra cons-
titución psicobiológica y de la educación recibida-, es posible "reconducir-
las" con paciencia y perseverancia.
La falta de autodominio es la expresión de un sentimiento consciente o
inconsciente de inseguridad y de miedo:

- De miedo a que nos pase algo.


151
- De miedo a que nos falte algo.
- De miedo a que nos quiten algo (trabajo, prestigio, honor, cosas).
- De miedo a que nos hagan de menos.
- De miedo a ser ofendido, humillado, etc.
- De miedo a no saber estar a la altura de las circunstancias.

El aikidoka debe conservar una actitud de entrenamiento aplicable a to-


dos los instantes de su vida, y considerar que todo cuanto ocurre en ella
es motivo y oportunidad excelente de prueba de "Self-control". Así, por
ejemplo:
- Saber aguantar sin alterarse a alguien que busca molestarnos o herir
nos con sus palabras, insultos, mentiras, críticas, etc.
- Saber comprender y tolerar "faenas" sin ánimo de revancha (diente por
diente), dando la respuesta moderada y justa que procede.
- No sentirse ofendido o traicionado cada vez que los demás no están de
acuerdo, ni aceptan nuestros puntos de vista o nuestras decisiones.
- No encolerizarse cuando las cosas no salen como deseamos o
esperamos.
- No desanimarse en los tropiezos, los errores o las debilidades.
- Al enfrentarse a reacciones airadas o de cólera no reaccionar de la
misma manera.
"El necio da a conocer al momento su cólera, más el cauto disimula el
ultraje"
Proverbios 12,16

- En las reuniones, el que pierde el dominio de sí mismo debilita la fuerza


de sus propios argumentos, y la emoción negativa eclipsa su capacidad de
razonar y discernir. Los gritos encolerizados no convencen a nadie y
predisponen a todos contra uno, aún cuando le asista la razón.
"La cólera no nos permite saber lo que hacemos y menos lo que deci-
mos".
Schopenhauer

- Ser capaz de actuar con amabilidad y cortesía, incluso ante personas


que van contra nosotros.
- Ser capaz de dominar la lengua: guardar un secreto, usar la discreción
diciendo únicamente lo necesario, no calumniar, no mentir, etc.

Abundan los escritos en los que se argumenta la necesidad que tiene el


hombre de ejercer su autodominio y de los daños o calamidades que le
alcanzan por la falta del mismo. Pero es preciso ir más lejos... el lector
(aikidoka) necesita conocer los medios de conseguir el Self-control. Sin

152
pretender revelar ninguna fórmula mágica, ni arcano secreto, he aquí unos
datos que pueden ponerle sobre la pista:

- BASES DE APOYO PARA EL SELF-CONTROL.-1.-


El Autoconocimiento:
a) Conocer los propios defectos o hábitos negativos (cólera,
impaciencia, envidia, rencor, etc.).
b) Elegir uno o dos de ellos para comenzar a erradicarlos durante una
semana, conociendo o no, las situaciones en las que será preciso actuar.

2.- La Autosugestión:
El pensamiento es una energía real que se transforma en actos, y las
imágenes mentales tienden a materializarse. Persuadirse cada noche al
acostarse, y cada mañana al levantarse, de que podemos ser dueños abso-
lutos de nosotros mismos.
Para gobernar los sentimientos se requiere dominar previamente los
pensamientos o ideas, y después los actos, pues como se sabe la idea
precede y es el motor de todo acto.
Realmente no son las causas externas las que despiertan nuestro temor,
ira, tristeza, etc.; sino la idea o pensamiento que nuestro "yo" se hace res-
pecto a la circunstancia, y al grado de daño o amenaza que creemos supo-
ne para nosotros.
Por ello no hay que alimentar ideas ni sentimientos negativos, ni aún
cuando se crea tener razón para ello, ni sentirse amenazado por ningún
estímulo externo aún cuando venga con intención de perjudicar.

3.- La Auto confianza:


La confianza es sí mismo se acrecienta cada vez que somos capaces de
ver el aspecto favorable de los acontecimientos, sabiendo que dispone-
mos de una prodigiosa facultad de adaptación y resistencia ante la adver-
sidad o el peligro.
"Imita una virtud si no la posees y acabarás poseyéndola", como dice el
personaje de Hamlet; es decir, en los momentos de prueba, actuar igual
que lo harías si poseyeras un total autodominio... no importa que te parez-
ca una actitud artificial y falsa.

4.- La Respiración:
La respiración ha de ser abdominal y completa, procurando que no se
altere su forma natural (frecuencia y amplitud) "hinchando el vientre" para
recuperar su normalidad (es el gran secreto).
La respiración es un proceso muy sensible que se ve alterado por un
peligro, una amenaza, una situación difícil, etc. Es una respuesta psicofi-
siológica de naturaleza innata e instintiva, pero la voluntad, el
conocimiento
153
y el tomar conciencia de ello son medios capaces de hacerle recuperar su
estado natural, incluso ante el peligro, y con ello restablecer la calma.
¿Cómo proceder...?. A la menor excitación, efectuar una larga y forzada
espiración, e inmediatamente instaurar, aunque sea de manera voluntaria
y consciente, el ritmo y la amplitud normal.
Lo mismo puede hacerse antes de iniciar cualquier trabajo, prueba, etc.
Según Karlfried Graf Durckheim, "Cuando el hombre forma conscientemente
parte de su respiración, se convierte en dueño y señor de sus miembros y
de su espíritu".

5.- El Tono Muscular:


Relajar todos los músculos, conservar una buena postura en todo mo-
mento, procurar que los gestos, la expresión de la cara y el tono de la voz
permanezcan inalterables.

6.- Perseverar:
Hay que intentarlo una y otra vez y perseverar, porque... "...el ser que
busca, encuentra; al que pide, se le da; al que llama, se le abre..." San
Lucas 10,10.

154
AIKIDO. JIYU OYÓ GI (JIYU WAZA)
Jiyu. Significa en japonés, libre, libertad.
Oyó. Significa, aplicación, medio.
Gi. Significa, técnica, habilidad, destreza.

En Aikido, Jiyu Waza es el arte de expresarse corporal y libremente, es


decir, aplicar sin restricciones la técnica que mejor se adecúa al ataque del
oponente, dentro del más estricto respeto al espíritu Aiki.
Aite (Uke) es libre para atacar en la forma y el momento que desee, al
igual que Shite (Tori) para adaptar su acción defensiva y neutralizadora, ya
sea mediante técnicas de control, atemis o movimientos de proyección;
disponiendo en consecuencia de un vasto repertorio de recursos propios
del Aikido.
La práctica del Jiyu Waza permite la aplicación de los conocimientos y
habilidades adquiridas a situaciones más aproximadas a la realidad, en las
que "no hay tiempo para pensar", de ahí los autobloqueos y la pobreza de
respuestas de los principiantes, evidenciando de forma palpable que el
conocimiento de las técnicas de Aikido ha de poseerlo el cuerpo y no el
intelecto.
Este ejercicio exige la puesta en práctica de todas las facultades del
Aikidoka:
- Buen shisei y perfecta concentración.
- Excelente sentido del ma ai.
- Noción exacta del Timing (De ai).
- Disponibilidad constante e inmediata. Equilibrio.
- Control de la respiración y del tono muscular.
- Buen uso del ritmo y la velocidad de actuación.
- Perfecto autocontrol, excluyendo la brutalidad y la "realización por la
fuerza", así como ser capaz de vigilar y cuidar el entorno inmediato
para proteger a Aite (Uke) y no proyectarle si existe peligro de proximi
dad de otros practicantes sobre los que podría caer, o falta de espacio.
- Calma interior y autodominio permanente.

155
Jiyu Waza no es un ejercicio de simple defensa personal, ni un combate;
es ante todo la aplicación de los principios de armonía, no -dualidad, y no-
resistencia que forman la esencia y el espíritu del Aikido, y por tanto el
objetivo no es "trincar" (inmovilizar, luxar, etc.), ni derribar con más o me-
nos espectacularidad al que representa el papel de atacante, aunque todo
ello ocurra cuando dichos principios se aplican correctamente.
Shite o Torí, adoptará una guardia que le permita conservar la verticali-
dad de su cuerpo -y por tanto el equilibrio- en todas las contingencias del
ejercicio, así como reaccionar eficazmente frente a los ataques que van a
llegar en cualquier momento y desde todas tas direcciones. Se desplazará
hacia Aite (Uke) en dirección oblicua, o tangencial, y en sentido conver-
gente, para constituirse en el centro de la acción que va a seguir.

- TIMING (De Ai).- Se conoce con este nombre al instante preciso en el


que se debe actuar, de tal forma que jugando con el espacio (ma ai) y el
tiempo, se consigue precipitar o desencadenar el ataque de Aite, produ
ciéndose así el encuentro cuando el oponente no está realmente prepara
do, facilitando su desequilibrio.

- AQUÍ Y AHORA.- En el randori (Futari-Dori) contra varios atacantes,


Shite procurará situarse de tal forma que se vean obligados a atacar en
sucesión, uno después de otro. La actitud mental ha de estar libre de mie
do, duda o falta de confianza.
Asimismo, no albergará intenciones premeditadas (a priori) respecto a
la técnica a utilizar. Conservará la calma ayudándose de la respiración para
ser dueño de sus emociones.

- Comportamiento de Aite.- Sus ataques han de ser espontáneos, since


ros y francos, como si cada uno de ellos fuese el único y definitivo, evitan
do "telegrafiarlos" ya sea por la expresión facial, o por los gestos de su
cuerpo.
No se dejará proyectar pasivamente, y menos tirarse por propia iniciati-
va. Permanecerá atento para escapar o contraatacar a Shite, si éste no lo
neutraliza inmediatamente (sin dejarle ninguna posibilidad de reacción).

- Las reacciones de Shite.-


1.- Go-no-sen: Cuando es apresado no se precipitará "tironeando con
fuerza" para liberarse del agarre, sino que suavemente hará uso de
las trayectorias de neutralización que "integran en vez de oponer-
se".
2.- Sen-no-sen: Se anticipa al ataque de Aite, más bien lo provoca y lo
desencadena, en el momento que ataca, puesto que ya no puede cam-
biar ni detener su acción.
156
En general debe neutralizar o proyectar realmente a Aite en cada uno de
sus ataques, esquivar sin más, no es suficiente porque éste se recupera
demasiado pronto y vuelve a reanudar sus ataque.
Hasta cierto punto, Shite puede imponer o marcar el ritmo de los ata-
ques interponiendo a cada oponente frente a los demás como un obstácu-
lo.
El Jiyu-Waza nos irá descubriendo el mejor modo y momento de aplicar
las técnicas, así como la forma de crear la oportunidad.

157

También podría gustarte