Está en la página 1de 6

FACULTAD DE DERECHO

ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE DERECHO

CURSO:
Derecho Penal III

TEMA:
Redacción del artículo 190° del Código Penal
Apropiación ilícita

ASESOR:
Adrianzen Roman, Pierr Abisai

AUTORES:
 Saavedra Cedano Fanny

Piura –Peru
2018

DELITO DE APROPIACIÓN ILÍCITA

En el código penal peruano en el artículo 190 menciona como el delito de


apropiación ilícita, el que, en su provecho o de un tercero, se apropia
indebidamente de un bien mueble, una suma de dinero o un valor que ha
recibido en depósito, comisión, administración u otro título semejante que
produzca obligación de entregar, devolver, o hacer un uso determinado, será
reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cuatro
años. Si el agente obra en calidad de curador, tutor, albacea, síndico, depositario
judicial o en el ejercicio de una profesión o industria para la cual tenga título o
autorización oficial, la pena será privativa de libertad no menor de tres ni mayor
de seis años.
Cuando el agente se apropia de bienes destinados al auxilio de poblaciones que
sufren las consecuencias de desastres naturales u otros similares, la pena será
privativa de libertad no menor de cuatro ni mayor de diez años.
El bien jurídico protegido, es el patrimonio como derecho de propiedad
regulado en el artículo 923 del Código Civil, Con la apropiación ilícita se lesiona
este derecho evitando que el propietario pueda usar, disfrutar o disponer de sus
bienes, dinero o valores.

Tipicidad objetiva
Se configura esta figura delictiva cuando el agente con la finalidad de obtener un
provecho patrimonial para sí mismo o para un tercero, se apropia, adueña,
adjudica o apodera de un bien mueble, dinero o un valor que ha recibido del
sujeto pasivo en calidad de depósito, comisión, administración u otro título
semejante que produzca obligación de entregar, devolver o hacer un uso
determinado del bien.
El objeto material del delito siempre será un bien mueble, dinero o un valor que
lo represente. En tal sentido, bien mueble constituirá todo cosa con existencia real
y con valor patrimonial para las personas, susceptibles de ser transportadas de
un lugar a otro ya sea por si mismas (animales) o por voluntad del hombre
utilizando su propia mano o instrumentos mecánicos o electrónicos.
Siendo así, aparte de los bienes muebles enumerados en el artículo 886 del
Código Civil, se incluye a las naves y aeronaves que prevé el inciso 4 del artículo
885 del citado cuerpo legal.
Para que se configure el delito de apropiación indebida debe existir la presencia
de los verbos rectores como son:
Apropiación indebida, es la conducta por la cual el agente se apodera, adueña o
adjudica a su favor un bien mueble que no le pertenece legalmente. Esto es, el
agente en forma ilegal, ilícita o indebida coloca dentro de su patrimonio un bien
mueble que sabe perfectamente le pertenece a otro, quien por título lícito le confió
por un tiempo determinado. Se evidencia el apoderamiento cuando el agente
comienza a realizar actos de disposición del bien como si fuera realmente su
dueño o propietario y se resiste a devolverlo o entregarlo ante el requerimiento
del sujeto pasivo.
Así mismo, para estar ante una acción típica de apropiación ilícita debe
evidenciarse que el agente quiere la cosa para sí, quiere adueñarse del bien. En
doctrina es común identificar a esta circunstancia como el animus rem sibi
habendi que debe guiar al autor de la conducta. Si no hay intención de querer el
bien para sí y por el contrario, por ejemplo, el sujeto quiere solo usar el bien, así
sea de modo ilícito, no se configurará el delito de apropiación indebida.
Si en una conducta por la cual el agente se niega a entregar o devolver los bienes
muebles recibidos, no aparece el animus rem sibi habendi el delito en comentario
no se configura. Así lo ha interpretado la jurisprudencia. En efecto, nuestro
máximo Tribunal de Justicia, por Ejecutoria Suprema del 01 de setiembre de 1997.
Que el bien haya sido recibido mediante título que produzca la obligación de
entregar, devolver o hacer un uso determinado._El agente o sujeto activo recibe
el bien mueble lícitamente o por título legítimo de parte del sujeto pasivo o
víctima, verificándose el delito cuando después aquel se resiste a devolverlo,
entregarlo o hacer un uso determinado del bien. El delito se configura cuando el
agente abusando de la confianza o aprovechando que tiene a su disposición el
bien mueble que se le confió temporalmente, se resiste a devolverlo y por el
contrario hace actos de disposición como si fuera el dueño o propietario.
Provecho propio o de un tercero

Tipicidad subjetiva
Según la redacción del tipo penal, la apropiación ilícita es un delito netamente
doloso. No cabe la comisión culposa. El agente debe actuar con conocimiento que
el bien mueble pertenece a otra persona y tiene obligación de devolver, entregar
o hacer un uso determinado y sin embargo, voluntariamente decide apoderarse
o apropiarse, negándose a devolver, entregar o darle el uso determinado ante el
requerimiento de quien tiene derecho hacerlo.

Sujeto activo, no puede ser cualquier persona, es un delito especial, pues se exige
que en el agente concurran dos circunstancias esenciales: primero, que haya
recibido el bien mueble en virtud de un título lícito por el cual se trasmite la
posesión y no la propiedad y segundo, que tenga la obligación de devolver,
entregar o hacer un uso determinado del bien recibido.

Sujeto pasivo, víctima o sujeto pasivo del delito de apropiación ilícita será
cualquier persona natural o jurídica con la única condición de ser la propietaria
del bien mueble, dinero o valor entregado por título legítimo al agente, para
después ser devuelto o entregado a una tercera persona o hacer un uso
determinado del bien.

Antijuridicidad
Se presenta cuando aquel sin tener derecho que lo ampare o justifique se apropia
a apodera del bien mueble recibido en depósito o custodia. La ilicitud se traduce
en el hecho que en la conducta del agente no concurre alguna causa de
justificación prevista en el numeral 20 del Código Penal. Los incisos 8, 9 Y 10 del
citado numeral del Código Penal muy bien pueden ser invocados como causa de
justificación por aquella persona a la que se le atribuye el delito de apropiación
ilícita. Así por ejemplo, de acuerdo con el inciso 8 del artículo 20 del c.P., un
depositario podrá invocar el ejercicio legítimo del derecho de retención que le
reconoce nuestro sistema jurídico civil.

Culpabilidad
Una vez que se ha verificado que en la conducta concurren todos los elementos
que dan tipicidad a la conducta y luego se ha verificado que en ella no concurre
alguna causa de justificación que haga permisiva la conducta, corresponde en
seguida al operador jurídico determinar si esta conducta es atribuible o
imputable al autor. Es decir, corresponde aquí saber si aquella persona a la que
se le atribuye la conducta es responsable penalmente o, mejor dicho, tiene la
capacidad suficiente para responder penalmente por su conducta de apropiación
indebida.
Aquí se verificará si el agente es mayor de 18 años de edad y si no sufre alguna
alteración mental que le haga inimputable. Luego de verificado que el sujeto es
una persona imputable, se determinará si el sujeto pudo actuar de acuerdo a
derecho y no apropiarse del bien ajeno y finalmente, se verificará si el agente
conocía realmente la antijuridicidad de su conducta. Esto es, si el agente tenía
plena conciencia que estaba actuando ilícitamente al negarse a devolver o
entregar un bien que no le pertenecía. En este estadio muy bien puede
presentarse un error de prohibición, por ejemplo, cuando el agente en la creencia
errónea que está actuando en el ejercicio del derecho de retención, se resiste o
niega a devolver el bien entregado en depósito o comisión.
Consumación
Se consuma en el momento que el agente se resiste, se niega o es renuente a
cumplir la obligación de entregar o devolver el bien ante el requerimiento
expreso e indubitable de la persona que tiene derecho a efectuarlo. Solo con la
negativa o resistencia al requerimiento expreso podemos tener convicción que
realmente el agente se ha apropiado del bien. Si no hay petición o requerimiento
expreso es imposible saber si el agente tiene el animus rem sibi habendi.

Penalidad
De verificarse algunos de los supuestos previstos en el primer párrafo del artículo
190 del Código Penal, el agente o autor será merecedor a pena privativa de
libertad no menor de dos ni mayor de cuatro años. En caso de tratarse de los
supuestos previstos en el segundo párrafo, al agente se le impondrá pena
privativa de libertad que oscila entre no menor de tres ni mayor de seis años.
Finalmente, si se verifica el supuesto previsto en el último párrafo del tipo penal
en comentario, el autor será sancionado con pena privativa de libertad no menor
de cuatro ni mayor de diez años.

Referencias bibliográficas.

SALINAS SICCHA, Ramiro. Derecho Penal Español: Parte Especial, Quinta


Edición. .Instituto pacifico-2015 Lima-Peru. 1996
MUÑOZ CONDE, Francisco. Derecho Penal: Parte Especial. Undécima Edición.
Edi. Tirant lo Blanch. Valencia-España. 1996.
ROY FREYRE, Luis E. Derecho Penal Peruano, Tomo III, Parte Especial, Delitos
contra el Patrimonio. Instituto Peruano de Ciencias Penales. Lima-Perú. 1983.
PEÑA CABRERA, Raúl. Tratado de Derecho Penal: Parte Especial II - A, Delitos
contra el patrimonio. Ediciones Jurídicas. Lima - Perú. 1995.
BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto. Manual de Derecho Penal: Parte
Especial. Editorial San Marcos. Lima-Perú. 1998.