Está en la página 1de 80

MENSAJES

PARA EL

NUEVO
TIEMPO
“La palabra es la energía más elevada, la
energía más efectiva sobre este planeta. No
existe nada más allá de ella, no ha habido nada
más allá de ella, ni habrá nada más allá de ella;
por lo tanto, debemos entender
conscientemente el poder de la palabra.
Cuando entendemos el poder de la palabra y
aplicamos toda nuestra mente detrás de ella,
entonces creamos la palabra que puede crear
el mundo entero para nosotros.”

Yogui Bajan
PROLOGO

La Tierra es un planeta donde se está dando un importante aprendizaje a nivel


galáctico. Seres y civilizaciones del cosmos han participado en la creación del Ser
Humano aportando sus materiales genéticos para nuestra aparición como especie, la
misma que sintetiza todo un camino evolutivo, y que fue diseñada para alcanzar un
nivel elevado de conciencia que permita devolver a la galaxia el equilibro perdido:
restaurar el orden cósmico que algunas civilizaciones fueron olvidando.

Por este motivo, el hombre actual se encuentra ligado tan profundamente a las
estrellas, porque de ellas provienen importantes memorias, recuerdos, historias y
anhelos. Por más descabellado que pueda resultar, el compendio de la gran mayoría
de nuestros sistemas de creencias y patrones de conducta pertenece a otras
civilizaciones del cosmos.

Estos grupos de inteligencias extraterrestres participaron también en la creación de


nuestro mundo. Ellos posibilitaron el surgimiento de la vida en la Tierra actuando
como “Jardineros Espaciales”. De este modo, al conocernos profundamente, por ser
nuestros “Padres Creadores”, saben de nuestros potenciales y ven en nosotros un
futuro guía, maestro y referente: un Ser de Luz que aún no sabe que lo es.

Los Guías cósmicos, como me gusta llamarlos, saben de todo aquello que los seres
humanos somos capaces, porque, claro, somos parte de sus experimentos, y sin
embargo, como suele ocurrir, el experimento se les ha ido de las manos. Nuestra luz y
despertar en conciencia los afecta y sigue afectando cada vez más, como un hijo que al
crecer va transformando la visión del mundo que tienen sus padres, otorgándole
nuevos conocimientos y experiencias, nuevas aventuras.

Los seres humanos nos hemos vuelto impredecibles. Y nuestros Hermanos Mayores,
que tanta sabiduría y conocimiento guardan sobre el universo, se “sorprenden” de
nuestro desarrollo y comienzan a sentir como el Plan que ellos mismos habían
diseñado pierde vigencia y necesita ser actualizado. El mismo futuro que ellos
programaron toma rumbos inciertos, aunque de algún modo conocido y predecible. Es
la Gran Paradoja en la que estamos. El atrevernos a experimentar lo ya
experimentado. A vivir lo ya vivido. En otros términos: se trata de Recordar.
Sin embargo, aún debemos estar atentos a sus consejos y guía si realmente queremos
convertirnos en ello, que de alguna manera, ya somos, pero que aún se encuentra
oculto: por revelarse.

Con mucho cuidado y respeto, algunos Grupos Extraterrestres continúan su misión de


contacto con los Humanos trasmitiéndonos sus conocimientos para que podamos dar
este salto evolutivo: “del animal espiritual al místico” como me trasmitía una maestra
de meditación luego de su desencarnación, presentándose reiteradas veces en los
sueños para seguir instruyéndome de esa forma.

Los Guías Cósmicos nos inspiran a cultivar los valores esenciales y reconocer las leyes
universales a través de las cuales se expresa la Creación. Estamos bajo su cuidado y
ellos nos pueden ver y acompañar en este transito planetario que compromete no solo
nuestro mundo sino otros mundos distantes.

Sin embargo, así como sucede con un tutor, que sabe que puede acompañar a su
alumno, pero que no es capaz de realizar el trabajo por él; los Guías Extraterrestres no
pueden hacer aquello que nos corresponde a nosotros asumir. ¿Cuál sería el sentido
de que ellos descendieran con sus naves y dirigieran el mundo por nosotros? Cabe
entonces reflexionar y preguntarnos qué clase de herramientas, métodos, estrategias y
recursos están disponibles para tomar dicha responsabilidad. ¿Será que más allá de
toda técnica y tecnología que podamos llegar a implementar como solución a nuestros
conflictos y problemáticas humanas, el verdadero cambio y la verdadera
transformación empieza de dentro hacia fuera? El tan divulgado "Conócete a ti mismo
y conocerás al universos y sus dioses" ¿Será que estas frases tan populares encierran
un mensaje oculta, una enseñanza que debido a su profundidad y simpleza se nos
vuelve algo vulgar y sin sentido? Creo que es hora de preguntarnos realmente hacia
donde estamos enfocando nuestras energías, ya que de algún modo, y hoy más aún
con el respaldo de la ciencia, podemos concluir que ello somos: energía. Pero
prosigamos con la información que los Seres del Espacio nos han entregado a los
grupos en misión, para saber de dónde se desprenden dichos conocimientos sobre el
propósito que nos hermana con ellos.

El camino del ser humano y de las Jerarquías Cósmicas se encuentra unido, y se espera
que nosotros nos reintegremos a una Confederación Galáctica, una especie de
Gobierno Interplanetario. Para ello debemos elevar nuestra vibración, purificarnos,
sanarnos, cambiar nuestra mentalidad aprendiendo el verdadero sentido del amor y
del perdón, que lejos de ser algo bonito y una forma de sentirnos buenos e
importantes, son dos cualidades que debemos cultivar para comprender como
funciona el Cosmos dentro nuestro, y como funcionamos nosotros, dentro del Cosmos.

En esta Misión contamos con el apoyo de Seres Intraterrenos, quienes conservan


durante largo tiempo el conocimiento que el hombre de superficie debe alcanzar en su
maduración de conciencia. Estos Maestros Intraterrenos se agrupan dentro de una
Comunidad Espiritual: la Gran Hermandad Blanca del Planeta. Corresponde al Ser
Humano reconocer dicha escuela planetaria y comenzar a sintonizar con la
información que de ella emana. Ambos Guías, tanto los intraterrenos como los
extraterrestres, accionan de manera conjunta estimulando nuestro crecimiento
interior y nuestro desarrollo a nivel metafísico. La vida cósmica nos aguarda. Pasar de
una emoción humana a una emoción cósmica. De una mente humana a una mente
cósmica. Parece imposible cuando aún no logramos integrarnos entre las diferentes
culturas, pueblos y naciones humanas. Veámoslo como un proceso, donde estas metas
que llegan como estímulos, nos invitan a Creer para Crear. Quedarnos en lo pequeño
es resignar lo grande que somos: lo inmenso de nuestro Corazón.

Es cierto, para habitar de forma consciente el cosmos debemos asumir una


preparación, una limpieza y alineación. Y no es bueno acelerarse sin razón. Es verdad,
estamos frente a un momento crítico, pero debemos adoptar una actitud inteligente y
ello puede suceder si logramos sintonizar con una visión adecuada. La verdadera
transformación conlleva un verdadero ejercicio de balance y equilibrio, y para alcanzar
una actitud de paz ante los acontecimientos de la vida no podemos pretender hacer un
cambio radical sin antes haber reflexionado y meditado sobre ello. Desconfiemos de
las soluciones mágicas, y adoptemos una postura racional basada en la Fe. Lo
aparentemente opuesto dará cuenta de su complementariedad y nutrición. Es
cuestión de tomarnos enserio este asunto: sin descuidar la preparación interna
avanzar y abrirnos al servicio por los demás. Y en el servicio, por contradictorio que
parezca, conservar siempre el humor, el ánimo y la sonrisa. La alegría interna es clave
si realmente deseamos avanzar en nuestra transformación y la de nuestro entorno.

Es mi intención trasmitir a través de este pequeño libro los mensajes que fui
canalizando durante los últimos años. Sé que ellos pertenecen a una instrucción. Tal
vez, como me sucedió a mí, al comienzo no se entiende, se vea incoherente,
desordenado y difícil de asimilar. Es común, estamos frente a Energías Extraplanetarias
que son nuevas para nosotros. Si no se logra avanzar en la lectura no se esfuerce. Tal
vez no sea el momento o este no sea el material necesario para usted.

Los seres extraterrestres sabiendo de nuestra dificultad y resistencia, siempre


encuentran el modo de acercarse a quienes necesitan ser "tocados" por sus energías.
De ello, no tengo duda.
1° PARTE
Señales cósmicas
“Estamos en la víspera de un cambio dimensional; que se construye en
base a un cambio individual y colectivo.”
¿Quiénes nos contactan?
Nuestras Antiguas Civilizaciones nos han legado un conocimiento valioso a
través de diversas manifestaciones. Hoy, estas claves de acceso a una Consciencia
Cósmica son reforzadas por experiencias de contacto con energías personificadas a
través de seres, que son fiel reflejo de las leyes universales.

Nos aproximamos a gran velocidad a un nuevo comienzo para nuestra


civilización actual, donde el ser humano es invitado a ser parte de una re-conexión de
planos inédita en la historia del universo. Cada paso que damos es un motivo para re
descubrirnos en el aquí y ahora, donde todos los puntos se encuentran.

Los Seres que se contactan con nosotros de forma telepática, holografía y hasta
físicamente, en algunos casos, son entidades multidimensionales con el propósito de
participar en la Elevación de la Consciencia Planetaria, sirviendo de guías e instruyendo
según la capacidad evolutiva de cada individuo con quien entran en comunicación, ya
que desde su estado de consciencia, ellos ven las posibilidades de servicio que cada
uno de nosotros puede asumir dentro de un Plan Integral de Misiones que tiene lugar
aquí en la Tierra.

Su responsabilidad primordial es abrazar las energías de autodestrucción que se


manifiestan en nuestras auras, orientando sobre los procesos más puros que alinean
nuestros diferentes cuerpos con las dimensiones superiores de consciencia, para que
desde ese punto de luz, y de forma autónoma, podamos tomar las decisiones
correspondientes a la Misión que venimos a realizar, ayudando a tomar conocimiento
de la totalidad en la que estamos inmersos y somos parte activa.

Nuestra tarea es crear las condiciones adecuadas para su aproximación,


abriendo nuestro corazón y nuestra mente de manera que las energías cósmicas vayan
intensificándose progresivamente en nuestras auras, ampliando nuestra capacidad de
respuesta ante las diversas manifestaciones de la vida terrestre, lo que implica,
armonizar el funcionamiento de los tres cuerpos que sirven de vehículos a nuestra
personalidad: físico/etérico, emocional y mental.

Luego de varias entregas de información, conocimiento y experiencias, Ellos


(nuestros Hermanos Mayores y Guías) dejan periodos de relajación para que las
energías vayan penetrando, mientras se mantienen observando nuestros
comportamientos y realizando ajustes sobre los patrones de conducta que son puestos
a prueba, ya que por momentos es necesario cambiar coordenadas por las elecciones
que son tomadas y que hacen a nuestro libre albedrío. Como nos han reiterado en
varias ocasiones: ellos no pueden realizar el trabajo por nosotros.

Cuando en el corazón se comienza a abrir, es señal inequívoca que estamos


prontos al despertar de la Semilla de Luz que ha sido depositada desde nuestro
nacimiento como factor de identificación de nuestra elección por participar
activamente del Plan Integral de Misiones para el Planeta Tierra. Para visualizarlo, es
como si estas semillas estuvieran enlazadas con los Hermanos Mayores y seres de luz
que nos guían, quienes ven esta manifestación del ser de superficie y toman la
decisión de acercarse a nuestras vidas, permitiendo que nuevas tareas sean
entregadas y ampliando el servicio que venimos a ofrecer dentro de la Creación
Universal.

Estos Nuevos Comienzos implican una gran expansión de consciencia, sobre


todo en los niveles mentales del Ser. Ello nos invita a trascender patrones negativos
que dificultan nuestro desarrollo evolutivo, los mismos que se traducen en
resistencias, desequilibrios y fatalidades. Muchas veces solo accidentes, perdidas
graves y otro tipo de situaciones dolorosas son las que inevitablemente contribuyen a
este proceso de despertar y toma de conciencia, ya que las fuerzas a las que estamos
expuestos por encarnar se encuentran en un estado de densidad que no permite otro
tipo de resolución más que el sufrimiento y la posterior reflexión a través de ello. Parte
tiene que ver con el karma personal, y parte con la misma Tierra que se encuentra
ascendiendo en su estado vibratorio y que impulsa a los seres a ajustarse a su
frecuencia. Este segundo factor es el que más posibilidades de respuesta nos brinda.
Ya que siguiendo ciertas corrigiendo ciertas conductas y hábitos saludables, podemos
de manera amorosa adaptarnos y sintonizar con la transformación sin mayores
sobresaltos. Sin embargo, para quienes se mantienen ajenos totalmente a esta
realidad energética, será bastante difícil dar señal de que se busca "empatizar" con el
cambio. Por lo general, seguirán las resistencias, los miedos y las posteriores
fatalidades asociadas a dicho estado de ignorancia y tinieblas. Y cuidado, porque el
desconocimiento no pasa tan solo por la información intelectual que se pueda
disponer. Este mismo factor intelectual puede hasta ser una importante dificultad para
muchas consciencias. La clave, según nos han trasmitido los Guías, tiene que ver con el
estado de coherencia alcanzado. Allí es donde radia la diferencia. Y esta “medida” es
íntima. Juzgarlo desde los ojos humanos es perderse en un mar de oscuridad infinita.

Las leyes del espíritu operan bajo hilos invisibles. Acceder a esa naturaleza sutil
es parte de lo que se requiere de nosotros. No para enaltecernos, como ya ha sucedido
a lo largo de la historia con Sacerdotes y otras clases de comunidades religiosas que
finalmente ocultaron el conocimiento. Tener una responsabilidad con este tipo de
reglas cósmicas requiere de una total entrega y servicio al prójimo. Y es así como se
mide en los mundos internos la calidad energética de cada ser en misión. Según su
grado de entrega y servicio a la Humanidad en la cual desarrolla su existencia.

Lejos de las competencias, ellos nos dan a conocer esta información para que
logremos reflexionar, discernir y madurar a través de la cooperación, la amistad y la
posterior Hermandad. Así operan ellos, y así deberíamos comenzar a operar nosotros
en la superficie, uniéndonos en la diversidad y acompañándonos en las diferencias.
Sobran ejemplos de seres humanos que han alcanzado dicho grado de Humanidad.
¿Por qué no tomar su ejemplo y nutrirnos de su irradiación? Seres como el Padre Pio o
el Cura Brochero, por nombrar dos de los cuales hemos tenido contacto en nuestras
experiencias, siguen acompañando nuestra evolución desde los planos energéticos, y
son fiel reflejo de las leyes universales. Aproximarse a sus cuerpos resulta un estimulo
poderoso, que pone orden y traer conciencia sobre dichas temáticas.

Cada vez que miramos al cielo, caminemos por la montaña, meditemos bajo un
árbol o procuremos un momento de silencio, tomemos contacto con la Luz que llega
de las Estrellas, acordémonos que estamos siendo guiados.
…Es importante sepan actuar desde su corazón y buscando la resonancia con el
corazón que tienen al lado…

…Dejen que sus pasos avancen, no duden, todo ha sido preparado para ustedes, y
ahora son ustedes los que deciden llevar a cabo esta tarea que los llama…

…que su bienestar esté asociado al bienestar de su compañero…

…Deben asumir la responsabilidad de colaborar y empezar a vibrar cada vez más a


tono con el nivel necesario para vivir el contacto…

…Reúnan personas que sepan comprender cuales son los objetivos, pero primero,
deben saber ustedes cuales son los suyos, y para ello, dependerá de lo que cada uno
aporte al proyecto…

…Estamos atentos como siempre, esperando que sepan por ustedes mismos
encontrarse….

La paz en la tierra es tomar conciencia de su origen. Es comprender desde el sentir que


están unidos a la creación, que jamás pueden separarse de ella. Ustedes pueden saber
lo que viene, pueden ver su futuro, y así también, ver el futuro de la Humanidad.
…el Plan Cósmico se está reescribiendo a medida que el ser humano avanza en su
evolución; y los seres de luz van siendo ustedes en la tierra…

…La instrucción de mundos no elige seres. Ellos se eligen a sí mismos, al reconocer la


luz y el proceso evolutivo que se activa como un impulso poderoso en sus cuerpos…

… Repiensen su pensamiento, y evalúen las formas de descubrir lo que existe…

…Un solo mensaje basta para rescatar la esencia…

…Un alma que sirve se eleva, y esa elevación es buena para todos.
Un alma que sirve evoluciona, y hace que otros sigan su ejemplo…

…Hoy ustedes son maestros de un ciclo que aún no alcanzan a ver, son ejemplos de
palabras, nuevas palabras que necesitan ser dichas. “Abran el juego” y confíen en la luz
que los acompaña…

…Donde no existe tiempo, no existe bueno o malo, es su decisión y la intención lo que


los dirige a buen puerto…
…grandes tribulaciones que representan un cambio de era se hacen presentes. Siempre
sucede solo que esta vez con una elevada cantidad de seres en su superficie. Sabemos
que su destino va siendo modificado, sabemos el amor que depositan en su andar y por
esto nuestra impresión desconmensurable al ver como son maestros de maestros,
líderes de líderes; solo que aún no lo creen. Se perciben débiles e indefensos, se enfocan
en sus miedos y eso construyen…

…Solo deben dejarse guiar por el amor, pero hay más; el conocimiento del amor los
nutre y orienta, esa verdad que al ser experimentada en consciencia los expande, guía y
fortalece…

…Deben ahora mismo recordar que el poder siempre ha estado en ustedes; y para que
esto suceda (el poder vuelva al hombre) deben hermanarse. Pronto sabrán que
decisiones tomar, cuando la consciencia de siglos tome forma en sus cuerpos. Muchos
crearan que algo ha cambiado, podrán verlos como locos; y es que su conciencia
humana continua anclada en patrones de oscuridad y temor; un circulo de necesidades
y anhelos materialistas.
¿Porque al sentir el aproximamiento de sus naves los percibimos con temor?

Mucho tiempo ha pasado, como la relación tortuosa que vive un padre con sus hijos,
cuando al intentar enseñarle a vivir lo lastima, produciendo heridas imborrables. Pero
son ahora ustedes los invitados a sanar esos errores del pasado, errores que nos atan
profundamente en una constante catarata de dolor y sufrimiento, de angustia, agonía,
resentimiento y odio.
Es nuestra identidad cósmica que está en juego a través de esta resolución. Es la fuerza
del Cristo la que nos pone a prueba a nosotros al ver su capacidad infinita de perdonar
nuestras fallas.
…Argentina es un territorio que por siglos ha esperado este momento de despertar y
ustedes como pueblo deben acompañar ese proceso de regeneración de los tejidos
celulares que hacen a una gran red neuronal que comunica y conecta cada sector del
planeta.

Latinoamérica es la tierra donde verán realizados los sueños de unidad, aquello que
ven en forma de proyecto aquí será manifestado. Es la tierra elegida para iniciar el
gran cambio y salto planetario. Tomen base donde sientan y comiencen a plasmar la
gran red. Tomen la comunicación como la herramienta principal para guiar este
proceso.

El planeta los invita a cuestionar sus comportamientos, pero el que no quiere, no desea
ver no veré, no así su cuerpo, que no es independiente a la transformación y quiera o
no el siempre hablara… dirá al alma que algo anda mal.

…Están saliendo de los parámetros de un mundo aparentemente caótico y compulsivo,


gobernado por la inconsciencia de almas oscuras pero con gran poder; sedientas de
transmutación y libertad. Durante mucho tiempo, estas entidades provenientes de
otros rincones de la galaxia, se han estado alimentando de sus dolores, temores y
distracciones, pactando una extraña relación de dependencia con la Humanidad, la que
hoy deben romper: reclamar su soberanía. El hombre, consciente o inconscientemente,
va dibujando en sus acciones una espiral de ascensión, la que se proyecta y queda
plasmada como arquetipos y símbolos en su mundo interior. El cambio genético los
invita a replantearse su existencia. Sabemos que es intenso, duro, fuerte; y es
importante que puedan comprender que el poder no debe intimidarles. Reconocer su
luz no debería paralizarlos en la realización de su misión de vida.
Estamos en la víspera de un cambio dimensional; lo que se construye en base a un
cambio colectivo e individual.
…Deben unirse con los grandes seres en consciencia para que desde allí puedan captar
las señales de transformación.

…Descubran en su corazón esa luz que en silencio ilumina, generando una vibración de
paz.

…La sabiduría del corazón es la que hoy busca ser revivida por muchos seres y almas
dispuestas a compartir sus dones y virtudes en el sentido de transformación.

¿Qué sucede con la política?

La política es parte de una realidad vieja; en otros planetas casi que no existe este rol.
Lo que si existe es una vocación genuina de los seres por servir al bien común, pero que
no depende de un cargo, sino de una elección individual y profunda por alcanzar una
vibración celestial que permite a las almas ceder su experiencia de vida para que
causas mayores puedan expresarse a través de ellos y así glorificar a la raza, y a su
vida.
Los nuevos políticos del planeta tierra serán muy diferentes a lo que conocemos hoy,
serán seres de lo más humildes con corazón de gigante, pero no será ahora; todavía es
muy temprano e implica un proceso de purificación extenso de por lo menos 2
generaciones más. Cerca del año 2100 se verán los primeros cambios profundos en la
política planetaria, ya instalada como algo cotidiano.

…El hombre en sus orígenes ha sido un reptil tan temeroso como quizás nunca se
atrevan a concebirlo. Un ser con una maldad terrible pero con la posibilidad de sanarse
a sí mismo.
Nosotros, encontramos a través de nuestros experimentos la forma de transformar su
ADN, y así lograr un prototipo más cercano a nosotros; seres multidimensionales que
poseemos la capacidad de construir nuestra identidad fácilmente y así como la
construimos podemos destruirla (que es transformarla).
La forma humana hace a un juego de pareceres, pero que cumple con un
perfeccionamiento natural de la materia. Deben entonces reconciliarse con este
aspecto reptiloide con el cual se identificaron en sus comienzos como humanos.

…El Ser Planetario que perciben ahora gracias a su despertar de conciencia es una de
las tantas dimensiones en la que pueden interactuar. Por años se les han ocultado las
posibilidades de gobernar sus sueños, y no para perjudicarlos, sino por la gran densidad
que gobierna los bajos y también altos astrales; dimensiones y mundos con los que
muchos de ustedes mantienen conexión, y a través de los cuales se les permite recibir
información, conocimientos y sabiduría. Para ingresar conscientemente en el plano
astral, primero deben sanar la relación con su Madre Biológica.
Las preguntas correctas los posicionan en los lugares indicados. Es saber conducir la
corriente de sus pensamientos y luego descubrir que están habilitados los momentos y
lugares indicados para crecer.
¿Y cuál fue la función de las religiones hasta hoy?

Construir instituciones que se dediquen a trasmitir ideas y herramientas de origen


espiritual.

¿Pero porque tanto daño con ello, creando culpas, temores, odio y resentimiento?

La luz que las religiones, o bien seres religiosos vieron y dispusieron al momento de
iniciar sus labores les fue quitada. Así como sucederá pronto con todos ustedes; solo
que ahora será una experiencia corta, como un pequeño reflejo de aquella situación, y
luego vendrá la luz definitiva; que bien la encontraran en la resonancia con su luz.
Hace siglos, aquel faro que marcaba el rumbo de las corrientes religiosas fue
desvanecido, no sin antes haberlo dicho. Muchos callaron y se “retiraron” del mundo;
otros, confundidos, nerviosos y preocupados comenzaron a intentar que el otro les
demuestre que estaban en lo cierto. Su intento de universalizar una verdad en un
momento de gran oscuridad produzco que el mensaje se fuera perdiendo y
distorsionando; palabras que hoy vuelven a cobrar vida, volviendo a alinearse con los
propósitos originales del Plan, con las acciones correctas para su proliferación en la
raza.

…Las ataduras con los Guardianes Mayores dificultan la concreción de ciertas metas
correspondientes a la instalación etérica- física de la Nueva Matriz Planetaria.

…Grupos y familias de seres llegan al planeta para revertir antiguas fórmulas de


creación y así dejar instalada la Verdad Nueva, que es producto de una ciencia antigua,
ciencia que gradualmente será vivenciada en el cotidiano.

…Es tiempo de conducir su alma al encuentro con el ser vivo de Gaia. Ya que ella les
ordenará que recuerden y esa memoria dormida en su seno reactivará la clave de
ascensión de antaño.

…Todo lo que se piensa, no es más de lo que se puede. Si el mundo se pensara a sí


mismo caerían las armas en un instante. Mediten sobre ello…

…correr el velo y ver no significa necesariamente ingresar en esta dimensión del


corazón y vivir en ella conscientemente; dimensión que sintoniza a tu alma con el Cristo
Interno, que pronto dará el paso hacia la conversión del Cristo Cósmico. Esta apertura,
este correr del velo al que hacemos referencia, es tan solo el inicio del despertar de la
conciencia interna, cuando se enfoca correctamente en su propósito álmico y divino.
…Estamos viendo como cada vez más seres están pronto a expandirse a la
Realidad Cósmica, felices de accionar junto a ustedes en este Proceso de Ascensión que
a veces puede sentirse bañado de cierta melancolía, y está bien que así sea, para
poder aceptar y recordar en conciencia plena lo que sucede y van caminando.

…Nosotros, seres extraterrestres, no ordenamos ni acomodamos el


funcionamiento de su universo tierra; son ustedes quienes van influenciando y
orientando la concreción de la evolución en la materia de la cual son responsables
de sostener y mantener. Tomen nuestro apoyo como una colaboración; acudimos a
su llamado ya que los amamos profundamente, como padres creadores de las
condiciones de vida en este planeta. Creemos que pronto serán conscientes de la
gran cantidad de experiencias enriquecedoras que los aguardan, lo que les dará
ánimo y motivos de avanzar con decisión. Y será cuando puedan soltar el control de
su destino centrado en la mente y puedan enfocarse en la intuición, en la verdadera
realidad interna que los dirige. Confiar abre las puertas y dudar las destruye. No lo
olviden. Quien olvida camina por la ignorancia, más quien recuerda se adentra en el
futuro cósmico.

Gracias al potencial de su alma, sus cuerpos pueden ir ampliando su frecuencia


vibratoria, integrándose con un espectro mayor de la existencia. Temen, ya que no
saben aún el objetivo concreto de toda esta expansión, de este Despertar (el cual
parece radical, como una muerte violenta). Y es que de alguna forma debe de ser así
para que puedan acceder a su mayor virtud: la compasión y el amor sin medida. Mas
en el fondo, saben que todo está bien y que es su ritmo interior quien los guía para
alcanzar la maestría de este plano de conciencia tridimensional, y así ir subiendo en la
espiral de la vida hacia dimensiones superiores, correspondiendo con un ciclo natural
de vida, donde su potencial comienza a sentirse con mayor claridad y así van
percibiendo con los ojos internos, la vida inmaterial. ¿Acaso pueden ustedes ver el
sonido, pueden escuchar los colores? Sin embargo esas vibraciones están allí;
coexisten, y se muestran ante quien busca sin esperar nada a cambio. Quien sigue el
ritmo de la vida material, posiblemente no este aún preparado para sincronizar con
estas otras realidades, planos y dimensiones de su ser y de su conciencia. Posiblemente
pasen años, siglos y hasta milenios para su mente racional hasta llegar a comprender
la totalidad de la cual son parte. Mientras la conciencia sigue inmersa en la densidad
del plano material la corriente de los deseos y necesidades que convocan a la
experiencia tridimensional los seguirán atrayendo a la relación con el universo
material. Aquí, en este reconocimiento, en la búsqueda de una relación natural con su
medio energético es que van creciendo y preparándose para nuevas tareas en el
universo. Gracias a ello, sus cuerpos se van adaptando para nutrirse de nuevas
experiencias y conocimientos, como programaciones que son depositadas en su
interior. Y también está previsto, como parte de este aprendizaje cíclico, la
reencarnación, una etapa que debe ser interpretada y vivida con naturalidad, donde
parte de sus cuerpos físicos, emocionales y mentales mueren para dar paso a una
nueva vida, hacia una próxima realidad física que los encontrara más fortalecidos y
alineados con los designios de lo Alto, de su Yo superior y de sus Ángeles Guías.

Nuevos pasos serán dados cuando aflore en su interior el recuerdo de la vida


cósmica como una realidad vivencial, una certeza poderosa que con claridad los guiará
al Amanecer Galáctico. Recuerden: Creer es Crear.
Estén unidos en un mismo sentimiento activador de abundancia.
Escuchen la voz de la luz en su interior.

Sampiac
El mensaje es claro, y brota de su comprensión interna: deben renunciar a sus egos
para ver la luz y enfocar su mente en la conciencia interior.

Gracias a las puertas que han abierto en sus corazones hoy pueden concebir el cambio
futuro con mayor seguridad y fortaleza, comprometiéndose con sus causas íntimas.
Estamos asistiendo y apoyando su labor, creando las condiciones para que los tiempos
se corran y entonces el humano pueda ver su gran potencial.

Deseamos que pronto llegue al mundo aquella paz que tanto desean, la que nace
dentro suyo. Sabemos que no podemos empujarlos a cruzar un umbral tan importante
sin su consentimiento, sin permitirles experimentar lo que les corresponde para que
puedan elegir libremente su resolución profunda.

Creemos que ustedes mismos ya son conscientes de lo sencillo que es caminar cuando
confían, cuando comparten su verdad sin interferencias, sin interrupciones, pudiéndose
escuchar. Y es que el silencio abre puertas para que el amor se manifieste.
Cuando entran en esta sintonía no hay tiempo, y se funden con la eternidad.

¿Pueden comprender ahora el estrecho vínculo que nos une? Estamos en ustedes, como
ustedes en nosotros. No crean que nosotros no evolucionamos, también crecemos al
igual que ustedes, solo que nuestro tiempo es otro y todavía nos es difícil encontrar una
forma directa para explicarles nuestra manera de relacionarnos y experimentar la
realidad de la que son parte. Por ello muchas veces utilizamos cuentos, historias,
parábolas, como han utilizado tantos maestros en tierra, con el objetivo de transmitir
la enseñanza sagrada.

Su camino está abierto para recibir la luz cósmica del gran centro galáctico… lo
pequeño es de gran valor cuando se hace con Amor.

No esperen grandes cambios sin ustedes comprometerse a cambiar, ya que son los
primeros invitados a compartir con su ejemplo la frecuencia de un Nuevo Tiempo sobre
la Tierra.

Guías en Misión

Sampiac y Antarel
…Todo en la tierra se está moviendo, desde el clima, hasta el agua. Mares y océanos
completamente en turbulencia y con necesidad de armonizarse. Están atravesando una
época donde el peligro asecha, donde la oscuridad prevalece aparentemente sobra la
luz; mas no se dejen engañar por las apariencias. En el fondo del pozo hay un
manantial cristalino que no deben temer descubrir, un brillante destello de agua
purificadora, de alivio y de esperanza, de transformación. Aunque la noche parece no
terminar, los primeros rayos del nuevo sol ya se dejan ver, al igual que los brotes de
aquella semilla mágica; símbolo del nuevo nacimiento interior, de la conciencia de luz
que habita en su núcleo más profundo, y ahora comienza a exteriorizarse con
intensidad. Es natural que sientan miedo y que no sepan qué hacer ante esta
experiencia inédita que están atravesando, donde se van dando cuenta que la fuerza
del amor y el perdón es la única que los rescatará y podrá ayudarlos a rescatar a otros.
Les decimos lo siguientes: preparen sus mentes para poder percibir el proceso de forma
consciente. Y no intenten neutralizar el dolor ajeno, sin antes haber vivenciado la
crudeza de su propio dolor, de su propia muerte. Solo así podrán ser faros para otros. Y
se sorprenderán de la forma en la que su esencia les mostrará ese camino del amor,
esa forma que es vuestra, especial y única para cada alma. No intenten parecerse a
algo externo, allí se perderán, y no tendrán salida.
Será una humanidad reducida en población. Con habitantes que hayan podido
integrar los grandes cambios y reconocer los procesos de retorno al corazón. Será una
tierra en Hermandad, un tiempo de paz que sucederá a la guerra, un pedido de
renovación inminente donde su mundo será nuevo, en una vibración tan sutil que sería
imposible describirlo con palabras. Quizás en sueños puedan recibir la influencia de ese
futuro tan deseado. Seguramente muchas almas regresen para vivir en ese estado de
abundancia y Amor Infinito. Otras, habiendo realizado su propósito, regresen de donde
partieron a trabajar en otros rincones de la galaxia. Será un momento de culminación
de ciclos.
Cuando la tierra llegue a ese punto de inflexión nosotros partiremos, ya que
nuestra tarea como instructores habrá concluido. Entregada la posta a la humanidad
terrestre, el ser humano será el nuevo guardián de este planeta; custodiando
conscientemente el conocimiento universal. Será una fiesta cósmica, una celebración
esteral.
…La energía del contacto con entidades extraterrestres es un factor clave en el
despertar del ser humano; ya que involucra su pasado, su presente y su futuro. Lo que
ha sucedido y lo que sucederá. Nosotros, al acercarnos a su mundo, activamos un
recuerdo profundo sobre su existencia, lo cual no podría suceder de otra manera. Por
más que ustedes estudien y piensen al respecto de la vida, se mantiene límites que solo
pueden ser trascendidos por nuestra influencia en su realidad. Al interactuar con
nosotros, son capaces de mantenerse en una conciencia estelar. Es así que van
comprendiendo el sentido primero y último de la creación.
Aquí Oxalc en comunicación.

Como bien sientes, debes entender que todo ha cambiado y que ahora son quienes
deben ayudarnos a nosotros. No todos están preparados para oír esta verdad. Muchas
de las grandes civilizaciones de su mundo lo han sabido, y han intentado trasmitirlo,
dejando plasmado de alguna forma que pudiera perdurar en el tiempo, llegando
aquellos hombres y mujeres preparados internamente para producir un cambio en la
Matriz Planetaria.

El ser humano es llamado a ser grande, a salir de este estado caótico que hoy los
atormenta; y es que su verdadera esencia es luminosa. Ustedes son parte de la
creación y como ello se merecen un mundo de paz y abundancia en completa libertad.
Existir en lo sagrado.

Como te decía, muchos de los grupos extraterrestres que se conocen han ido
“perdiendo el rumbo”. Se han dejado arrastrar por la forma y han caído en un
“espejismo”. Recuerda que no siempre podemos ser totalmente explícitos cuando te
trasmitimos nuestras enseñanzas y aprendizajes. Lo hacemos de la forma en que tú
puedas entender. Hoy es tiempo de reprogramar el sistema terrestre; y en verdad, es
que ya no hay tiempo. ¿Y qué significa esto? Las almas de luz se están marchando. Su
mundo está quedando vacío. Pronto el impulso del sol lo demostrará. El sistema social
ha colapsado y con ello la posibilidad de seguir sosteniendo una realidad existencial
para tantos seres.

Nuestro tiempo como guías también cumple un ciclo. Por ello nuestras voces se están
haciendo notar con mayor impacto, para que finalmente crean. Y es que nuestro objeto
es simplemente ayudarlos a despertar. Ustedes deben hacer el resto. No hay un truco
en esto. No hay reglas. Verdaderamente nosotros también tenemos un límite en lo que
conocemos y con fe nos acercamos a un momento inédito. Todo lo que pudiéramos
argumentarles al respeto ya no podrá ser comprobado en su mente. Allí, solo hay Fe, y
la Fe verdadera mueve montañas. Es la confianza en sí mismo, la fuerza más grande
del universo, y es que sin Fe no podemos amar. Sin Fe, que es parte activa de lo que
llaman Voluntad, no podríamos crecer.

Existe una sustancia de vida que les está llamando. Ya los científicos lo han descubierto.
Sin embargo, aún temen. Sus corazones no están preparados para experimentar el
amor en su plenitud y absoluta belleza. Por eso se aferran a sus mentes y temen
compartir, porque el poder, el dinero y el reconocimiento los ha tomado. Su orgullo
intelectual les supera al grado de Humanidad.
No han podido vencer el miedo al ridículo, no se atreven a decir lo que te estoy diciendo
ahora a ti: “que no sabemos lo que va a pasar”.

Podemos visualizar un futuro probable, ello que muchas veces te hemos advertido,
aconsejando, sugerido y acercado. Sin embargo, tú también lo sientes: lo inestable de
la realidad, lo mutable de la vida, lo distante y a la vez cercano que esta un momento
del otro. Este punto de convergencia es al que nosotros damos por llamar el Punto
Zero. Y la Humanidad está ingresando en dicha fase de la experiencia respecto de su
poder de manifestación.

Hay dos caminos: el camino de la evolución y el camino de la no evolución. Uno tiende


a la libertad y a la conciencia, otro a la esclavitud y a la inconciencia. Y en eso, existen
infinidad de matices.

El gran maestro ha comprendido todo y se ha “ganado” un lugar en el cielo. Por ello,


ustedes, están salvos. Por ello, la raza humana de este planeta está a un paso de
convertirse y elevarse. El mérito debe ser vuestro, sino no habrá un real avance.

Cuando todo esté perdido, allí habrán ganado. Cuando ya no quede nada por hacer,
entonces allí comenzarán a cambiar. Cuando solo haya silencio podrán entender y oír. Y
cuando ya no haya nada para comer, podrán entonces alimentarse de verdad.

Cuando el mundo desaparece, allí estaré esperándote.


…Un ser puente es canal, y su frecuencia eleva la frecuencia general. Es así como opera
la jerarquía.

…Grandes cosas pueden manifestarse cuando el hombre cree. Semillas de paz son
germinadas a través del arte y la conciencia, de la vida como reflejo de la abundancia y
armonía.

…Confiar hermano. Allí todo, allí nada. Allí el mayor desafío, de permanecer en el
presente creativo, en comunicación consciente con el flujo de energía vital cósmica.

…Siente en tu interior la misión, el plan y la vida.

…La vida en la tierra debe dar un giro importante, y ello debe ser decidido, a
conciencia, en su interior; y ser manifestado en actos concretos en el afuera.

Humanos, sepan que la armonía se alcanza al estudiar profundamente la Compasión.


Es el amor, en su excelsa expresión, entendido como belleza y pureza, que los ayuda a
recuperar la bondad perdida. Es el amor, en su onda simple, que les abre las puertas al
Corazón de la Tierra, al Corazón de la Vida; al núcleo central, principal y primordial de
conciencia.

Dejen fluir en su interior aquel pequeño anhelo, y denle lugar para que se establezca. Al
pensar en amor, son amor. Al creer en el amor, se inundan de belleza. Son sus almas las
que descubren ahora posibilidades de cambiar, reconectándose con los principios
universales de la vida.

Entonces, aquello que los mantiene en una baja vibración debe ser eliminado. Aquello
que antes les servía como medio de consolación, ya no puede sostenerlos ahora, en el
ingreso de un Nuevo Tiempo, de la nueva frecuencia en la que se encuentra y se
encontrará la Tierra.

Agradezcan este tránsito y celébrenlo sin dejar de observar sus responsabilidades y


deberes. Corresponde entonces que realicen su labor en alegría plena. Esto es lo que los
llevará a la sanación.
Descubran en cada acción aquello que les trae libertad y plenitud. Aquello que los
libera… y libera.

No sirve al despertar pretender ser lo que no son. Deben continuar. Avanzar y crecer
decidiéndose por una mayor transformación para sus vidas.

Lo que hasta aquí han logrado es solo una pequeña demostración de lo que son
capaces de hacer para su Futuro.

A mayor consciencia, mayor dificultad, para que lleguen a un mayor entendimiento.

Confíen. Y que la paz ilumine su andar.

Sampiac
Aquella herramienta poderosa, no es nada más y nada menos, que la actitud mental
positiva en sintonía con la luz del corazón, en resonancia profunda con el fuego de
amor; ello es lo que brinda la total confianza a los seres. Esto es lo que es entregado a
todo servidor de la luz que alcanza un mayor grado de responsabilidad. Esta prueba
debe ser sorteada con prudencia, conociendo el riesgo que implica compartirlo y
aceptarlo.

Creer es crear. Nada tan sencillo como ello.

El ser humano conocerá los registros de la tierra y contactará con la memoria real del
universo. Y esto ya no solo será un lindo cuento; podrán corroborarlo en su realidad.
Más esto será provechoso solo para todo aquel que sueñe… que se eleve por sobre las
limitaciones mentales.

Será intensa la división que atravesarán. Una gran limpieza se avecina. El fuego arderá
para quemar las heridas. Estén disponibles para ser puentes de esta cura. Abra el
corazón para recibir la luz cósmica del gran centro galáctico.
Los tiempos se acortan. Gracias por ponerte al servicio de nuestro llamado. No debes
confundirte con falsas señales (ya lo ves como algo recurrente) que se repiten y que
crean malestar, retrasando los procesos y las formas concretas (estructura material)
que deben tomar las cosas en la dimensión física.

No crean que estén solos en esto. Aunque depende de ustedes avanzar y construir el
Nuevo Mundo, siempre cuentan con nuestro apoyo, el de toda la Jerarquía y de tantos
seres de luz que son conscientes del Plan para lograrlo (solo es cuestión que lo
soliciten).

Si les contáramos realmente como han sido las cosas, posiblemente se asustarían. No
es conveniente compartirles toda nuestra “perspectiva cósmica” de golpe. Si bien es
tiempo de revelaciones (de grande revelaciones); también, estos registros, están siendo
recordados dentro de un Plan, que contempla tiempos, momentos, circunstancias, en
definitiva: condiciones propicias para su emerger. Por ello, les reiteramos que no se
dejen llevar y distraer por falsas señales y deseos que los alejan del sentido de estos
cambios.

Jamás dejaríamos que toda esta información los agobie, sino que los potencie y
contribuya a vuestro crecimiento interior. Como ya te hemos mencionado: el mal está
vencido. Ahora es tiempo de definiciones, de decisiones, y en esto va el reconocimiento
de esta situación planetaria, que repercute en todo el Cosmos. Aunque a veces les
cueste creerlo y aceptarlo, es así: sus acciones, pensamientos, sentimiento y palabras
tienen incidencia en todo el Universo. Cada intención derramada sobre el mar de la
consciencia es observada, contemplada. Y dicha acción, lleva a otra y está a otra, y a
otra, y así por infinito.

Su cuerpo físico tiene un fin. Pero su alma es eterna, y esa eternidad es la que los
mueve, los impulsa a continuar, a querer dejar algo, a contagiar, experimentar y
descubrir.
La conexión extraterrestre cumple con el propósito de despertar en cada contactado los
recuerdos cósmicos. Aportando a su revelación, que es interna y profunda. No se debe
confundir nuestra interacción con ustedes como un fenómeno que adjudica algún tipo
de elevación espiritual, ya que dicho proceso es gradual, y corresponde a cada ser
crecer interiormente para sanarse y sanar así a su entorno. Solo les decimos que
AMEN. Estamos junto a ustedes para enseñarles las cosas que hemos vivido como
civilización. Para que puedan conocer su historia y así conducir su mundo hacia la paz
verdadera. Podemos acercarnos aún más... siempre y cuando se cumpla con cierto
protocolo que hace posible el contacto. Para ello, muchos son preparados. Capacitados
de diferentes formas para lograr los objetivos previstos, y sin que ello altere vuestras
tareas concretas en su plano. A medida que vuestra conciencia se expande y crece
vuestra devoción hacia lo supremo, nosotros vamos teniendo la oportunidad de
compartirles nuevas informaciones al respecto del Plan Cósmico y el lugar que el ser
humano ocupa en él. Sean cuidadosos. Respeten sus tiempos, y así podrán construir
sólidas bases para los momentos que se avecinan. Busquen en los conocimientos
ancestrales, e integren todo ello junto con las tecnologías actuales. Aquello que
protege su entorno y los ayuda a seguir en sintonía con su espíritu.
Si no perciben con correcto discernimiento la relación creada con la tecnología, y con
los ritos antiguos, ambas vías de desarrollo pueden presentarles complicaciones en
vuestra evolución.
Pueden tomar de ambas lo bueno. Aquello que los conecta con otros planos y niveles
de la realidad. Aquello que los lleva hacia estados expandidos de la conciencia y el ser,
si dañarlos ni dañar.
Su pasado, presente y futuro los encuentre en eje, captando las energías del centro de
su ser. Allí, todas las respuestas afloran.

…No pedimos renuncia total a los sentimientos humanos, simplemente solicitamos


integridad. Algo que hoy en día es de gran necesidad para avanzar en la espiral
cósmica.
2° PARTE
Reflexiones pisando la
tierra
“Mientras medito me encuentro, y mientras me
encuentro, medito; pero en realidad he descubierto
que mientras más me encuentro y más medito, más
me desconozco. Creo que esto es lo más divertido y
excitante del aprendizaje y el autoconocimiento:
cada paso que dio en el desconocimiento de mí
mismo”
EN SINTONIA INTERIOR
Recuerdo desde muy pequeño mi sensación de estar viviendo en un mundo “dado
vuelta”. Tengo imágenes de mi niñez donde solía quedarme solo mirando el paisaje y
espontáneamente se me presentaban ideas sobre la vida. Me sentía inundado de preguntas, y
no entendía porque la realidad se manifestaba tan agresiva y dolorosa. Algo me decía que
existía otra forma de vida y que nosotros éramos capaces de acceder a dicha experiencia.
Presentía que este mundo estaba mutando hacia algo que no alcanzaba a comprender con la
razón, pero que en mi interior se presentaba de forma contundente, junto con la certeza de
que era necesaria nuestra participación consciente y compromiso para con ello.

A mis 8 años realice un curso de control mental que mis padres me incentivaron a
hacer, tal vez impulsados por mi creciente ansiedad y energía movediza, ya que siempre fui un
niño inquieto y deseoso por conocer e investigar. Durante una semana me familiarice con
varios ejercicios que apuntaban al trabajo consciente con la mente, ejercicios y prácticas que
aún sigo empleando. Las bases del curso se basaban en el Método Silva, un libro que
compilaba diversos temas sobre metafísica y que alcanzó una gran difusión a nivel mundial.
Recuerdo uno de los ejercicios para programar el sueño y determinar el horario en que uno
quería despertarse. Fueron mis primeros pasos en el mundo interior, junto con los rezos y
oraciones que solía pronuncia antes de acostarme. Todo ello fue parte de una preparación,
ahora lo siento así.

También, tengo presente a lo largo de mi vida una relación directa con la muerte. Y
que me llevó, en mi adolescencia, a interesarme sobre los libros de Carlos Castañeda. Existe
una angustia en mí que me acompaña desde que tengo recuerdo. Donde a veces me quedaba
mirando el cielo y preguntándome de dónde vengo, hacia donde voy, quien soy… puedo decir
que fueron interrogantes espontaneas en mí, y que me fueron llevando a buscar e intentar
encontrar respuestas. Tal vez, uno de los recuerdos más angustiantes que tengo es el de
despertarme llorando en medio de la noche y llamar a mi madre desconsoladamente ante
posibilidad de la muerte. Yo me imaginaba un lugar de mucha tranquilidad donde todo era paz,
y donde estaba solo, con una o dos compañías más, que en general se mostraban como figuras
blancuzcas que se camuflaban con el paisaje. Esa sensación de eterna soledad me aterraba, y
no podía soportar la idea de dejar a mis seres queridos de vivir una vida sin ellos. Mi madre se
acercaba dulcemente a mi cama y trataba de contenerme y explicarme que todo estaría bien,
que no me preocupara, que en ese lugar también estarían mis afectos y que al morirme no me
separaría de ellos, ya que allí nos íbamos a encontrar todos. Sin duda que esta descripción se
asemeja bastante a la idea cristiana de la vida, y lo que comúnmente conocemos como cielo.
Creo que por ello, cuando fui un poco más grande, y no tan conforme con este “concepto de
eternidad”, me fui acercando a la visión de otras culturas, y mi Fe en Dios, me fui guiando para
conectarme con las cosmovisiones originarias. Fue a través de ellas que sentí mayor afinidad
con muchos conceptos y creencias que marcaron un antes y un después en mi visión del
mundo. También hubo un gran aporte de la filosofía de la India.

La cuestión es que haciendo un repaso de mis primeros años de vida siempre estuvo el
misterio presente. Lo he heredado de mis padres, quienes con su sensibilidad natural supieron
trasmitirme el amor por la naturaleza. Pero además, algo en mí me fue llevando a querer
investigar más a fondo y darle un sentido a todo aquello que iba conociendo. Creo que todos
los niños nacen con ese interés por conocer, por saber más, en definitiva por aprender. Y hoy
en día, lo puedo ver con mis hijos, y con los niños que están a mí alrededor. Ellos, que también
somos nosotros, guardamos algo valioso en nuestro interior. Sin embargo, me preguntaba
sobre la ley de causa y efecto, sobre que clase de ayuda nosotros podemos brindar cuando nos
damos cuenta que todo es una gran ilusión.

A mis 19 años, algo antes de comenzar a recibir los mensajes telepáticos, estuve
vinculado a una comunidad con la que llevábamos acabo una disciplina que consistía de
distintos ejercicios destinados a despertar las capacidades dormidas del ser humano:
meditación, reflexión, psicología, concentración, relajación, proyección astral, etc. Fui testigo
de importantes manifestaciones internas, ligado íntimamente con el silencio y la
contemplación. Puede percibir la energía que nos envuelve, sentir la inmensidad de nuestra
existencia. Estuve en contacto con otras realidades y conseguí adentrarme en un espacio que
poco a poco fui reconociendo como propio. La potencia de ese encuentro conmigo mismo me
lleno de paz. Comprobé que es posible transformarnos y alcanzar un grado mayor de
entendimiento sobre la vida. Y vuelvo a hacer hincapié sobre este camino de preparación, ya
que estoy convencido de que “una cosa fue llevando a la otra”, y que los ejercicios constantes
son los que abren el paso a este tipo de experiencias que nos permiten sentir y vivenciar otras
realidades y dimensiones de nuestro ser. En definitiva, la práctica, la disciplina y la devoción,
como bien menciona mi querido hermano de camino Guillermo Gala. A él un especial
agradecimiento.

Así como pasan las estaciones, también se cumplió una etapa. En octubre de 2006
regrese a la casa de mis padres. Tengo presente aún en mi memoria aquel reencuentro en la
estación de trenes de Chacharita, a escasos metros de uno de los cementerios más
importantes de la ciudad; el mismo lugar del cual nos habíamos despedido, casi 18 meses
atrás.

Para mí, el mundo se había detenido. Me había enfocado en mi universo interior, en


buscar dentro aquello que siempre llamo mi atención: la realidad del alma. Estaba muy
agradecido de todo lo aprendido y dispuesto a seguir encontrando respuestas a las
interrogantes que me producía el saber que existe una posibilidad de vida diferente, amigable
con la naturaleza, en armonía. Y ver, que esa posibilidad, aún no estaba del todo concretada
por los seres de la tierra.

A los pocos días de llegado comencé a escribir. En mi experiencia de “renuncia al


mundo” había dejado también la lectura y la escritura, junto con todo tipo de expresión
artística con la idea de limpiarme de todo aquello que me había formado; y así lograr conectar
con una verdadera inspiración, mensaje, conocimiento. Quería desintoxicarme de las ideas del
mundo y nutrirme de la fuente más pura, de los ríos cósmicos, de los afluentes del alma. A
través de los sueños lo logre, y comencé a vincularme con ese mundo interior de una manera
bien directa, la cual fui buscando de trasmitir a través de diferentes bosquejos que iba
permitiéndome compartir.

A mis primeras reflexiones y pensamientos los agrupe en un libro que se llama Escritos
Encontrados en las Raíces de la Nueva Humanidad, el cual edite de forma artesanal e
independiente. Las pocas copias que hice las regale. Me llena de alegría y fuerza introducirme
en esas páginas, las cuales trasmiten frescura y optimismo. Y es que conservan la
espontaneidad de un joven con ganas de contarle al mundo su verdad, sus sentimientos,
anhelos y esperanzas.

Mi amor por la escritura, la filosofía, la ciencia espiritual y el conocimiento perdido, me


llevaron a seguir practicando. Me casé, tuve hijos y pronto comencé a lidiar con las cuestiones
cotidianas de todo ser humano, buscando siempre alternativas y procurando explorar formas y
medios de vida coherentes con las necesidades actuales de la Humanidad.

Pasada la natural etapa de adaptación, comenzó otro ciclo de expansión, donde estuve
involucrado en un proyecto que relato en mi segundo libro Misionero, un llamado del
universo El cual tuvo mayor difusión de mi parte y me permitió compartirlo con más personas.
Mientras escribo estas líneas, los últimos ejemplares se van distribuyendo entre manos
amigas. Siempre agradecido por lo que se abrió a través de haberlo plasmado.

Sobre los mensajes


Y en este camino de preparación es que llegaron los mensajes, luego de haber estado
en silencio y logrado conectar con esa parte de uno que no se ve ni se toca, pero que está allí.
Yo la llamo Ser.

Mis “tempranas interrogantes” sé que fueron el combustible que me atrajo


fuertemente hacia el Fenómeno Ovni. “Algo” siempre me dijo que en aquel enigma podría
encontrar respuestas a mis preguntas. Sin embargo, pasaron varios años hasta comenzar a
ordenar todo lo referente a dichas sensaciones y sentimientos; y a poder corroborar
físicamente dichas sensaciones.

Sin dejar de saber que existe vida extraterrestre continúe mi camino profundizando en
la meditación. Y ello fue sin duda la base para luego comprender y organizar las informaciones
que fui recibiendo en relación al contacto extraterrestre.

Escribiendo estas líneas se me vienen varias imágenes de experiencias donde comencé


a sentir que algo me hablaba. Y aunque debo reconocer que por momentos me llenaba de
dudas, pude traspasar dicha barrera y conseguir “amplificar” aún más esa voz, hasta darle un
lugar central en mis meditaciones. Comenzaba a darme cuenta que estaba en mí el poder para
darle impulso o apagarlo. Y que ello también estaba relacionado a mi actitud interna. Me daba
mayor seguridad el hecho de mantenerme en un estado de atención y alerta durante el día. Lo
que se traducía en mayor claridad y apertura al momento de cerrar los ojos y relajarme. Los
días que me sentía más alterado y ofuscado, no era tan sencillo alcanzar dicho estado de
introspección. Sin embargo, había momentos y días donde era algo automático. Bastaba con
cerrar levemente los parpados y ya sentir que algo comenzaba a producirse la conexión.

Así como los músicos, por destacar una rama del arte, suelen ser inspirados de diversas
formas para componer canciones, así también puede darse en nosotros una suerte de apertura
consciente donde somos capaces de recibir ciertos mensajes e informaciones referentes a
nuestro crecimiento y desarrollo interior. Mis primeras experiencias en el tema se fueron
dando muy a cuenta gotas. Siempre tuve facilidad para imaginar y proyectar cosas en mi
mente. Y desde adolescente había comenzado a tener sueños lucidos de forma involuntaria,
donde podía llegar a despertar dentro del sueño y conseguir cierto control del mismo. En estos
sueños, lograba ver cosas de mi mismo con claridad, y de tanto en tanto, podía hasta recibir
algún mensaje, orientación o experiencia trascendental que me marcaba con profundidad en
mi carácter. Además, con menor medida, también se me eran revelados futuros
acontecimientos, tanto de mi vida como situaciones a nivel general. Algunas de estas
experiencias llegaron a tomar forma en la vida diurna.

Además, dichos impulsos que se develan internamente, existe la posibilidad de recibir


informaciones desde otros planos, las cuales llegan a través de emisarios, los cuales se
comunican de forma telepática con nosotros. Dicha experiencia se da de forma consciente, y
podemos registrar la relación que existe, el dialogo que se genera, entre nosotros, que
recibimos, y ellos que trasmiten. Pero dicha relación, dicho dialogo, también es a la inversa.
Existe una comunicación estelar, una interacción que traspasa las barreras del espacio y del
tiempo, y que puede proyectarnos a un plano de conciencia diferente. En este contexto, se dan
múltiples experiencias y sincronías. Es algo similar a ingresar en una realidad paralela. A una
dimensión del ser que existe en nosotros, y en la cual, podemos percibir de forma diferente.

Esta fue la primera sensación que tuve cuando recibí los primeros mensajes. Y debo
decir que dichas experiencias se dieron inicialmente estando en grupo, lo cual ayudo a
sostener la energía. Ya que al meditar de forma grupal se colabora entre todos para mantener
la sintonía y dar lugar a una mayor apertura de conciencia. Inicialmente, todas las
comunicaciones fueron en grupo, y aunque no todos son conscientes de la trasmisión, todos
participan. Algunos, a veces, suelen disponer de mayor predisposición a ello, y por tal motivo,
se expresa el mensaje, ya que encuentra allí una antena receptora.

En estos, también debo aclarar, que dichas comunicaciones, se dieron respetando el


protocolo sugerido por los maestros-guías. Como lo son las prácticas de protección, seguida de
una armonización, y posterior meditación. Siempre manteniendo esta lógica de trabajo se
habilita a una mejor comunicación, donde la respiración tiene un papel preponderante. A
veces, hay alguien que dirige las prácticas y sirve como guía para ir desarrollando los diferentes
ejercicios y etapas que lo constituyen. Sirve también como inductor, y con una voz suave y
cálida va sutilmente llevando a la mente a un estado de profunda relajación. Luego, si uno ya
alcanza práctica, puede hacerlo solo, y fácilmente acceder a dicho espacio. Y es el objetivo que
así sea. También, puede ser útil, sobre todo para comenzar, acompañarse de una música
instrumental que contribuya a despejar los pensamientos y liberar la mente de tensiones.
Todo esto hace al acto ceremonial, a la parte que tiene que ver con el ritual. De algún modo, es
un momento que evoca a la cuestión religiosa, aunque no debemos confundirnos. Prender una
vela, encender un incienso, realizar un mantra, rezar un padre nuestro o bien tomar una
posición especial, no es la cuestión en sí. Todos estos son elementos que contribuyen a
generar el estado deseado, pero que también pueden volverse en nuestra contra si nos
olvidamos de que lo importante es el encuentro que se produce, la energía que se despierta, la
frecuencia que se alcanza, y no la forma que utilizamos para conseguirlo. El quedar “pegados”
a tal o cual manera, será con el tiempo nuestra prisión, si se vuelve el fin en vez del medio. El
objetivo es comprender que el templo somos nosotros, que la ropa sagrada que debemos
utilizar es nuestra mente limpia, sana, fresca. Que nuestra casa, es la naturaleza. Si logramos
ingresar en dicha frecuencia, el trabajo ya está hecho. Con el tiempo, es cada vez más sencillo
elevar la vibración y alcanzar el nivel necesario para que se produzca el contacto.

Parte del gran desafío que se nos presenta hoy tiene que ver justamente con cómo
prepararnos para recibir esta información y actuar en consecuencia. Los mensajes llegan no
solo para advertirnos y anunciarnos algo. En ese momento de despertar que se produce en
nuestro interior, y por consecuencia en nuestra realidad, va tomando forma una respuesta,
que se abre hacia afuera y que nos impulsa a desplegar nuestro potencial. Son mensajes y
experiencias cargadas de creatividad, y que nos “arrastran” a la acción, a la creación.

De esta forma, no estamos en búsqueda de un conocimiento intelectual, de un saber


de biblioteca. Todas estas experiencias y aventuras que atravesamos, todas estas dificultades y
desafíos que se nos presentan en la vida, traen para nosotros, una nueva configuración
energética. Y dicha posibilidad de repensarnos, redefinirnos, reconstruirnos, se encuentra
íntimamente relacionada con una Nueva Conciencia. Es aquí donde empieza el verdadero
viaje, ese caminar que abre las puertas de un nuevo mundo, en el cual dejamos de ser
espectadores para convertirnos en protagonistas.

El objetivo entonces de este libro es despertar en el lector una inquietud que invite a
repensarnos y a atrevernos a creer en nuestra posibilidad de revelarnos, dándonos cuenta que
el viaje es interior, y que el camino es encontrarnos a nosotros mismos a través de nuestra
Sana-Acción. Estos mensajes tienen como fin servir de estímulos en nuestro despertar.
Preguntarnos, cuestionarnos, enfrentarnos a nosotros mismos y avanzar.

¡Gracias por estar allí!


EL PROBLEMA Y LA SOLUCIÓN
Los Hombres estamos mirando hacia fuera,

Y así no nos permitimos reconocer lo que está dentro.

Nos enfocamos en nombrar y llamar a las cosas que nos suceden. Aquí tal vez
se encuentre un punto clave de nuestro conflicto. Hemos creado el lenguaje, y ahora el
mismo lenguaje que creamos nos aprisiona. ¿Cómo crear una nueva lógica, desde el
mismo lenguaje? Y ¿Cómo aprender un nuevo lenguaje, con un viejo instrumento?

Nuestra mentalidad actual se empeña fervientemente en identificar los


procesos que transitamos. Nos agrada problematizar la existencia, dramatizar y
acentuar el conflicto. Nos hemos vuelto expertos en criticar y opinar de todo. La
tecnología del pensamiento nos ha permitido ver el mundo como nunca antes
podríamos haber llegado a verlo, sin embargo, seguimos atorados en las mismas
cuestiones de siempre, sin llegar a una real sanación de nosotros mismos. Ya lo sé, no
es nada nuevo. Sin embargo, hay que decirlo. Hay que identificar el punto de partida:
la mente fragmentada, el corazón roto.

Con nuestras palabras estructuramos nuestro propio universo. Con nuestros


símbolos construimos el entramado de nuestras relaciones.

¿Qué tan conscientes somos del poder del pensamiento, de la emoción y del
sentimiento? ¿Qué tan atento estamos a nuestro estado de ánimo?

Creo que las causas que nos impulsan y motiva a vivir serán valiosas si
logramos construir a partir de ellas una corriente eléctrica que sea capaz de
sostenernos en un estado de conciencia creativo. ¿Cuántas de las cosas que hacemos
durante el día nacen desde la lucha, la confrontación, el estar a la defensiva y el
competir? ¿Qué universo puede espejarnos una actitud así? ¿Qué esperamos
encontrar del otro lado? Y más aún: ¿Existe ese otro lado?

Me concentro en un nuevo paradigma que no se siembre en el comentario sino


en la norma aprendida; en el principio interiorizado como regla del espíritu en su
camino evolutivo. ¿Qué es el espíritu? Si intento ponerlo en palabras seguramente me
distraiga de lo que estoy pretendiendo hacer. Es justamente ese límite entre lo que
sueño y lo que vivo. Es el paso a la acción tan fundamental en estos tiempos que nos
dará la respuesta.

Lo ser humano somos la solución y el problema. La verdad existe por en cuanto


nos permitimos experimentarla, despertando los dones y las virtudes que nos acercan
a ella.

El tiempo es el factor que nos posibilita el cambio, una escuela de vida nueva se
está abriendo; ¿dónde? En cada corazón.

Una posibilidad de experimentar la existencia de manera creativa, como


creadores de nuestro propio sueño en una realidad compartida. El mundo y la visión
del mundo son la misma cosa, solo queda discernir en cada andar la sustancia que
impregna nuestro impulso.

Los grandes seres siempre hicieron hincapié en lo mismo: persigue tus sueños.

Sé quién eres.

Se dejaron llevar por el potencial de sus ideas y a pesar de tener toda una
familia, sociedad o cultura en contra, fueron capaces de construir su propio camino,
innovando y sosteniendo la Fe en que al paso siguiente, el universo, la vida, dios,
energía, destino o como quieras llamarlo, los sorprendería con las herramientas y
recursos necesarios para afrontar las crisis y los desafíos…

Cuando enfocamos nuestro pensamiento en algo ello gana energía.

Ahora bien, el valor está en poder sostener ese pulso y llevarlo a la acción.
CORRIENTES DE VIDA EN EL HOMBRE
Las corrientes de luz que nos atraviesan en los diferentes nodos de nuestro
cuerpo funcionan como activadores, restableciendo circuitos energéticos. La activación
de los cuerpos de luz tiene relación directa con estos canales que están presentes en
nuestro cuerpo físico. Al trabajar con el cuerpo físico, trabajamos también con la
conciencia, puesto que ambos se encuentran unidos. Si bien el cuerpo físico es el
cuerpo más denso, al prestar atención a sus movimientos, logramos desbloquear
procesos y mecanismos sutiles, habilitando el desembalse de información proveniente
de otras dimensiones, tiempos y realidades. De este modo, ponemos en
funcionamiento geometrías y patrones vibratorios que operan sobre nuestro
organismo, llegando tocar hasta las mismas células. La física cuántica ya lo ha
comprobado, el efecto que genera sobre nuestro cuerpo y mente el sonido, las formas
geométricas y los colores. “No solo de pan vive el hombre”. Somos capaces de
nutrirnos y alimentarnos por otras vías, algunas un tanto desprestigiadas por la ciencia
moderna y otras tal vez más oculta o poco accesibles. Lo cierto es que allí están, cada
vez más a nuestro alcance.

Diferentes técnicas, caminos, prácticas, disciplinas, experiencias, rituales han


buscado traer a la tierra esta sabiduría de la conciencia. Como decías, especie de
movimientos que contribuyen para nuestro acceso al alma de las cosas. Los seres
humanos somos un alma que se expresa de forma física, con sus cuerpos físicos,
emocionales y mentales.

El trabajo consciente con cada reino de la naturaleza representa la educación


de nuestros cuerpos, por ello el destino del hombre se encuentra ligado al resto de las
especies. La finalidad del ser humano es ser un Jardinero. Un cuidador de la vida en el
planeta. Es crear junto a la Madre Tierra; ser su hijo, y tomar conciencia de nuestro rol
dentro del universo, dentro de la creación. Asumiendo esta tarea en la tierra, la de
cuidadores, nos acercamos suavemente a la energía del Padre.

Por ello, se nos propone recuperar los valores y experiencias de la vida


comunitaria que han desarrollado a lo largo de la historia humana diferentes pueblos y
culturas. Cada ser como célula aportando a la totalidad y cumpliendo una función,
desempeñando una tarea dentro de órganos y sistemas; dentro de cuerpos y estos
últimos, dentro de dimensiones y planos, de realidades. No parece complicado llevarlo
a la acción, pero por qué nos cuesta tanto…
APARECIENDO EN LA DESAPARICIÓN
Me acabo de dar cuenta que no pertenezco a ningún mundo. Más bien,
pertenezco a un mundo que se encuentra dividido en dos. Por ello mi angustia. Soy
testigo de los brotes germinantes del mañana, a la vez que me estremezco con las
últimas lecciones que tienen lugar en este presente que más se parece a un pasado.
Me siento involucrado entre estas dos realidades. Diferentes situaciones que conviven
dentro de un mismo proceso de transformación, y me pregunto: cuál es mi misión en
dicha transición.

Vengo oyéndolo de diferentes maneras, con diferentes nombres, en diferentes


lenguas, e intento interpretarlo cada día con mayor claridad para generar una acción
que pueda tender un puente entre ambos universos, entre estos opuestos aparentes
que se debaten cada amanecer entre la vida y la muerte, entre el cielo y la tierra, entre
el sol y la luna, entre mi mirada y tu mirada.

Durante años me he visto caer una y otra vez en las mismas redes, me he
descubierto dando vuelas a través de los pasillos del mismo laberinto, atrapado en la
misma cárcel, refugiado, en la misma guarida. Creyendo que luchando iba a poder
vencer.

Sin embargo ayer me di cuenta de algo: el poder de mi mente, de mis


pensamientos y de mis emociones. ¿Qué realidad estoy siendo? ¿Será aquello del
fractal tan poderoso como para afectar todo un universo? ¿Podrá una gota de agua
modificar el destino del mar? ¿Y miles de gotas? ¿Cuántos “locos” hacen falta para
corregir el rumbo de la historia? Me pongo a observar y siempre fue un puñado de
convencidos los que impulsaron las grandes revoluciones de la humanidad. No
estamos hablando ni de millones, ni ciento ni miles. El número se reduce a algo bien
pequeño, y que coincide por un lado con la ciencia y por otro con las tradiciones
originarias.

¿Pero yo podre ser parte de algo así? De una Nueva Gesta de Amor…

Miro hacia el cielo y pregunto, pero las respuestas no llegan. O bien, lo que
llega no logro interpretarlo. Es un lenguaje al que no estoy acostumbrado. Sin
embargo, entiendo que es la forma que se utilizo a lo largo de la historia para trasmitir
las grandes verdades del mundo. Así como nos habla el I Ching, un lenguaje neutral, un
símbolo que puede ser y no ser al mismo tiempo. Y eso mismo es lo que estoy
sintiendo respecto de mi vida. Algo así como estar desapareciendo en la aparición,
estar existiendo a través del mismo vació, y volver a llenarme desde la misma nada.
¿Quién se encuentra al otro lado del espejo? ¿Podremos los individuos hacer frente a
la opresión sin oprimir? ¿Qué tan real es eso de la contemplación, la compasión y la
misericordia en la vida humana?

Tener como premisa el “soltar aquello que muere y abrazar todo aquello que
nace” suena sencillo, pero no lo es. A veces lo que está ya podrido frente a nuestros
ojos y oliendo muy mal puede causarnos una profunda atracción. Aún estamos
aferrados a los deseos que guardamos en nosotros. Deseos, emociones y forma de
pensamiento heredadas, pero que ya las hemos hecho propia. Con que otra forma de
vida podremos identificarnos. Y que tan preparados estamos para a travesar una
nueva crisis de lógica en nuestro universo, una nueva matemática del Ser. ¿Será mejor
dejarles esa tarea a las futuras generaciones? Ante esta paradoja me encuentro. Un
gran dilema que me conmueve y conduce por un intenso ejercicio de purificación:
limpiarme y despojarme de todo lo ilusorio (llegar al fondo de la “cosa”). A veces
siento que ya toque fondo, pero no. El fondo soy yo. No hay fondo.

Así que poco a poco voy comprendiendo, asimilando, reconociendo la


inevitable decisión. Un mundo o el otro. Ya no hay lugar para los dos en mi corazón.
Una historia o la otra. Ya es tiempo de elegir en cuál de todos los tiempos voy a
permanecer con vida. Aquellos que sabe algo sobre la física cuántica lo van a poder
entender mejor, quizás. Tal vez se les haga medio complicado también, como lo es
para mí, que aún con todo el conocimiento, me sigo rompiendo el coco.

De algo si estoy seguro. Hay un punto de convergencia entre los dos. Una
abertura por donde se enlazan todos los tiempos. Un centro de unión, un instante
fuera y dentro de todo. Por allí voy, por allí viaja mi mente ahora, entre medio de esa
hendidura por donde se integran los puntos distantes, por donde confluye el tiempo
nuevo: el tercer factor. Por donde la espiral hace implosión y eleva la conciencia, y con
ello, la realidad.

Al respirar hondo se detiene la especulación y el sufrimiento. Puedo tomar con


mis manos ambos extremos de la cuerda sin tener que pensar ni siquiera por segundo
en cómo lo estoy haciendo, simplemente es. Sé que puedo y lo hago. Estoy acercando
los mundos con mis propias fuerzas y esto lo puedo hacer porque sé que no soy yo
quien lo hace, porque sé que no son mis manos. Soy un instrumento. Estoy y no estoy
a la vez. Existo, y ya deje de existir. Mi respiración lo es todo. Me fundo en ella.

Siento que solo así, desde esta actitud de no hacer y de no interferencia es que
podré realizar mi misión; podre responder con exactitud al “llamado del alma” desde
el silencio de mi mente cristal; y así entender que lo que está sucediendo, que lo que
esta situación me trae como enseñanza, es mucho más que aprender a elegir entre dos
mundos. En el fondo, es despertar a un recuerdo que permanece vibrante en mi
corazón. Es desvelarme en la noche del tiempo para conversar con la claridad del sol,
para ver delante de mí el horizonte diáfano de la existencia, en la cual todas las formas
de vida nos encontramos, sin importar nuestra procedencia ni nuestro destino. Allí
estoy, ahora y siempre. Y es que solo allí puedo estar. Todo lo demás que pueda llegar
a imaginar solo será una aproximación de esa Verdad: Todo Es, y no Es al mismo
tiempo.

Entonces sí que me animo a escribir las primeras ideas de este Nuevo Sol. A
darle suelo a las primeras semillas de esta Red de Luz. A soportar la presión del cambio
en mis hombros. Porque sé que yo no estoy haciendo nada de ello, simplemente estoy
dejando que sea: mi función es la de dar el permiso, permiso que se da con la
respiración. Vuelvo a recordarlo, por más que esta expresado de forma diferente líneas
arriba. Así funciona el tiempo en nuestras vidas. Nos trae las mismas enseñanzas de
formas diferentes. Así somos nosotros: Iguales diferentes.

Podes entonces comenzar a ver el caos y el desorden de otra forma: desde el


orden interno. Podemos vibrar en nuestro cuerpo y rehacer el acuerdo sagrado con la
creación. Volver a tejer la memoria de nuestra identidad humano-divina. ¿Les recuerda
a algo? ¿Cómo ingresan las corrientes espirituales y religiosas en toda esta
transformación de la materia, de la sociedad, de la cultura? ¿Qué nos inspira? ¿Cuál es
la ética que trae esta Nueva Conciencia de Unidad?

La misteriosa manifestación del despertar va tomando forma en nuestras vidas,


en nuestra hacer. Pero ello comienza en el cambio de vibración y de frecuencia, llega
como mensaje oculto en la voz del silencio. Como poesía, como arte y como ciencia
divina. Como “El Mensaje del Futuro” que tanto nos habló Ramón Pascual Muñoz
Soler. Esta Luz del Cosmos, que está en la Tierra y que está en los hombres, y que
impregna a toda forma de vida, llega a absorber las ya caducas formas de creación de
este mundo (resumiendo su mensaje y condensando su forma). No destruye lo viejo, le
brinda un nuevo significado y lo supera en la acción. Y esta acción, es para mí, dentro
de los términos en que se expresan las principales corrientes religiosas del mundo, lo
que se da por llamar “La Segunda Venida de Cristo”. Pero no el Cristo que nos trasmitió
la iglesia en la figura de Jesús. Su mensaje es parcial. Debemos ampliar dicha visión.
Esta fuerza cósmica de unión, que en diferentes momentos de la historia humana se
manifestó tanto a nivel individual como fuerza colectiva, ahora regresa dentro de su
propia creación afectándola, alterándola y redefiniéndola. Estamos hablando de
Códigos. Estamos hablando de Ciencia. Estamos hablando.

Estamos entonces ante un Final de Tiempos. Un Apocalipsis. Un fina de ciclos


que ya fue anunciado, profetizado, advertido, y que no por ello debe paralizarnos o
perturbarnos, atemorizarnos o preocuparnos. Esta luz que llega al mundo (que ya está
en el mundo) viene con su tónica de redención, y toma la forma de un pensamiento
nuevo, de una mente nueva, de un hombre y mujer nuevo que está Apareciendo en la
Desaparición. Es mediante el retiro hacia lo interno que vuelve a surgir lo externo.
Danza Toroidal que nos invita a vernos tal cual somos, recodificando la materia, a
partir de la visión que tenemos de ella. Y de la visión e imagen que guardamos de
nosotros mismos. Por ello desaparecer no implica solamente una ausencia. Esa
ausencia también es aparición, al dejar ver en su retiro lo que esa presencia
representaba.

Cuando las cosas están presentes y visibles, tienden con el paso del tiempo a
tornanse invisibles; se pierde el registro. Y así ha sucedido con la Humanidad. Hoy nos
cuesta apreciar la belleza de una flor, de un árbol y de un río.

¿Tendremos que generar su desaparición para volver a valorarlo? ¿O llegará


primero nuestra desaparición? Y de ser así, ¿Quien no ha estado apreciándonos a
nosotros? Será que en realidad estamos aguardando el aprecio de alguien que jamás
llegará. Yo creo que sí. Estamos aguardando por el aprecio, la valoración y el
reconocimiento de algo o alguien que jamás va a llegar. Los seres humanos al tener
autoconciencia, somos portadores de un poder inmenso: la posibilidad de
autovalorarnos, apreciarnos y querernos. Y ese acto se sustenta en la misma capacidad
que tenemos de dar algo. El prestarle atención a las cosas, es una forma de prestarnos
atención a nosotros mismos. Solo que aún no nos hemos dado cuenta de ello. De lo
potente de la trascendencia, a través de nuestras acciones en el campo colectivo de la
conciencia. Ese campo es nuestro mayor alcance. Y es nuestro mismo campo. Somos
uno con él. Y eso, es lo más cercano que tenemos a Dios.
EL RECUERDO CÓSMICO
¿Qué es lo que da a cada ser su propósito? ¿Quién, o qué, le dice a la mariposa
lo que debe hacer, hacia donde se debe mover, que debe pretender, cuál de todas los
flores va a elegir para posarse? ¿Existe algo “oculto” en nuestra conciencia incidiendo
en la manera que elegimos para estar en el mundo? ¿Realmente podemos elegir
aquello que deseamos ser, o ya está instalado desde antes de nacer, como un código,
un programa, una idea fuerza que va a motivar silenciosamente nuestros pasos y
decisiones a lo largo de la vida? ¿Podemos reconocer dichos patrones e inventar una
nueva forma de existir? ¿Cuál es esa tendencia natural que dirige la evolución de las
especies? Lo que hace que el gato sea gato y no serpiente, que el hombre sea hombre
y no extraterrestre. ¿Cuál es la diferencia entre una piedra, un roble, un oso?

Sin mayores pretensiones, vamos a darnos cuenta que la naturaleza se


manifiesta con gran diversidad sobre la tierra, diversidad de formas, de estilos, de
paisajes, de propuestas. Y que todas estas manifestaciones se sostienen en ciertos
patrones geométricos que se van diferenciando, pero que mantienen una unidad, una
conexión. Cada ser viviente es portador de una determinada constitución física que va
brindando características que lo hacen distinto al resto, y le otorgan atributos y
cualidades especiales, únicas. Pero así y todo, en dichas particularidades, en tan
extraordinarias agrupaciones de átomos, moléculas, células, tejidos, etc. hay algo aún
más sutil, no tan evidente, que establece su conducta, su carácter, su comportamiento
y función que realiza en la naturaleza, en el medio que habita y a través del cual logra
desarrollarse. La forma genera el contexto, da el marco, la impronta. La materia
contiene.

La ballena no solo se dedica a pasear por los mares. No solo vive alimentándose
del plantón por las corrientes transoceánicas. Si nos fijamos, está cumpliendo con un
propósito que trasciende el mero acto reproductivo y el instinto básico de
supervivencia y preservación de toda especie. Puedo visualizar y distinguir un pulso
galáctico en cada partícula que existe, en cada organismo. Un movimiento, un flujo,
una corriente de vida que lo atraviesa y da sentido, que marca una cadencia. Lo puedo
sentir como una danza, una experiencia que sucede dentro y que se refleja fuera. Una
sensación que conmueve la forma y que le otorga no solo sentido, sino también
conciencia. Recorre el cuerpo, de aquello que llamamos materia afectándola,
animándola en diferentes áreas, centro, puntos claves de su organismo. Va tocando
delicadamente su biología y su emoción. En el animal se convierte en instinto, y en el
hombre en pensamiento, en mente; pero en esencia es la misma corriente que va
explorando la materia, que va desplegando su red, como neuronas, como impulsos
que viajan y se expanden: como electricidad y magnetismo. Lo puedo sentir
poderosamente estando en las altas montañas de los andes, surcando los caudalosos
ríos del continente americano, deteniéndome a meditar a las orillas de los lagos del sur
de la Patagonia, o frente al vasto mar que se impone con su fuerza creativa en la costa
atlántica. No dejo de sorprenderme de la poderosa fuerza que anima la existencia.
Fuerza que no posee juicio alguno.

Nuestra mente es una tecnología altamente sofisticada que nos posibilita crear
cosas dándole un sentido y propósito, una función. Nuestra mente emula esta
majestuosa red natural que recorre lo ancho y largo del planeta. Podemos sentirlo, y
conectarnos con ella. Y también, nos podemos llegar a conectar con otros planetas,
porque esta red, este tejido invisible, no solo está aquí en la Tierra. Se proyecta a los
confines del universo. Estamos dentro de una Red, que tiene su conexión con otras
Redes.

La Vida Cósmica nos espera, ya que estamos unidos íntimamente al suspiro de


las galaxias. De allí proviene la luz que llevamos dentro, y que toda forma de vida
contiene, alberga, con mayor o menor intensidad. Es allí donde se guarda la
información personal de cada ser humano. Lo que la ciencia hoy llama ADN, que
trasporta nuestro código genético. Allí se encuentra el puente del recuerdo de quiénes
somos y de cómo llegamos hasta aquí. Debemos entonces saber que en nuestra
biología existen estos portales que nos conectan con la memoria del origen, así como
en el cosmos existen portales galácticos que custodian memorias de civilizaciones y
humanidades de todo el universo. Uno de estos portales que se vincula con la historia
de la humanidad de la Tierra es el correspondiente a la Constelación de Orión. Y fueron
los Guías Extraterrestres quienes nos abrieron las puertas para proyectarnos a esta
región del cosmos con la intención de recatar las memorias que se encuentra allí´.

¿Qué hace que el hombre sea hombre? Tal vez el cosmos nos ayude a
recordar… tal vez, de tanto soñar, comencemos a creer en lo imposible.
LA REALIDAD ES UNA FRECUENCIA
Como la semilla, que germina en lo oscuro de la tierra, nuestro pensamiento madura
con la observación de sí mismo, con la atención en el proceso que realiza nuestra
mente, y con el reconocimiento de la resonancia que esta mantiene con la mente
planetaria.

Es la observación quien nos posibilita liberarnos de patrones que obstruyen nuestro


crecimiento y expansión, tanto de las capacidades, como de los talentos y de las
virtudes que todos venimos a desarrollar.

La realidad es una frecuencia, que comprende un estado de conciencia, una actitud y


un pensamiento.

El sol sale todas las mañanas alumbrando el corazón de los seres. Su luz, más allá de
que no siempre se aprecia con la misma intensidad, siempre está presente.

Creemos en su capacidad de dar vida ya que lo vemos día a día; lo comprobamos con
la experiencia, con la práctica, en la relación que su energía establece con las
diferentes formas de vida que conviven en el planeta.

Sus rayos son alimento. Estemos donde estemos nos alcanzan, y al tomar contacto con
su fuerza, podemos ingresar en un estado de conciencia no ordinario. Lleva su tiempo
corroborarlo, pero podemos afirmar que así funciona. El sol, impulsa la vida en
diferentes niveles: físico, emocional, mental y espiritual.

Lo externo del sol nos atrae: su forma, su calor, su luz. Natural y orgánicamente,
sabemos de ello, está en nuestro instinto seguir su pulso y dejarnos guiar por sus
pautas. Y en lo interno, en estos tiempos, sentimos con mayor claridad cómo se abre
paso entre nuestras ideas y pensamiento, manifestándose e irradiando su potente
energía revitalizadora. Lo que devela un crecimiento en conciencia y por consecuencia,
en grado evolutivo. Nuestra mente logra despejarse, y el corazón proyectarse, para
recibir nuevas influencias y pautas que encontramos amigables, fácilmente digeribles,
asimilables. El proceso es lento, pero fluye como la respiración que es más placentera,
cuando no encuentra grandes resistencias.

Al comienzo es común agotarse, fastidiarse, enojarse, encapricharse, en definitiva:


resistirse. Querer agarrarse a lo que hay, y no querer soltar por temor a lo nuevo, por
creer que lo que tengo, “al menos es algo”. Y entonces, buscar lo fácil. Sin embargo, la
voluntad tiende a fortalecerse y me refiero a la voluntad por desear el cambio, la
transformación. Con lo que al rato nos damos cuenta que dar el siguiente paso ya es
inevitable. Lo deseamos, lo queremos, lo necesitamos, ya lo sentimos nuestro.
Nuestro apego a la vieja personalidad se va disolviendo poco a poco, se va
incorporando un pensar y un sentir mucho más amplio, pleno, grande, de brazos
abiertos. Sabemos que estamos lejos de lograrlo, pero lo que ahora importa ya no es
llegar, sino vivir el proceso, disfrutarlo, INTENTAR Y ASPIRAR.

Sabemos que va a doler, pero es un dolor bueno. Como la semilla que debe romper su
piel para convertirse en planta, para más tarde ser flor, ser fruto, ser semilla
nuevamente. Como el camino del héroe, donde los monstruos aparecen, donde las
bestias no demoran en salir a la luz y mostrarse. Y me refiero a las criaturas internas, a
los fantasmas que conviven con nosotros y que están al acecho, no desean ceder ni
pretenden transformarse. Sin embargo saben que la espada y su filo las está
midiendo… la luz y el sonido purificador aguardan.
SER HABITANTE
La creación está siendo ahora mismo, en este momento. Solo en este momento. De hecho, el
universo se creó ayer, y hoy, se termina. Para mañana, volver a ser creado. ¿Por quién?

Mi presencia y tú presencia son causa de creación. Observar, en cierto grado, ya es crear. Crear
la observación. En nuestra observación no solo esta quien observa y quien es observado,
también entran en juego las ideas de quien observa y las formas de quien es observado. Pero
también existe un paso aún más profundo y transformador dentro de las posibilidades que
tenemos los seres humanos para afectar nuestro entorno, y que podemos resumirlo en la
palabra habitante. Veamos de qué se trata

Habitante es aquel o aquella que asumiéndose observador toma protagonismo y acciona en su


realidad. Se hace responsable de su creación, que para mí, es sinónimo de presencia. Entonces,
podemos también definirlo como quien se hace cargo de su presencia en el mundo, ese ser
humano, a partir de entonces, puede ser nombrado también como habitante.

En el acto de respirar hay creación, un fluido entre la inhalación, la exhalación y ese momento
de vacío, de suspenso, de retención. Todo está sucediendo al mismo tiempo, todo está en un
estado de latencia, de infinitas posibilidades. Hablar de tiempo es hablar de elección, es
experiencia. Es energía, materia, espacio y tiempo.

Los seres humanos podemos abrir portales entre las dimensiones. Lo hacemos de manera
inconsciente generalmente, pero al volvernos habitantes, pasamos a realizar esta acción de
forma consciente, llevando nuestra realidad a una octava más, a un escalón más. Comenzamos
a dialogar con los elementos.

Nuestra máquina biológica está diseñada para abrir estas puertas y acceder a diferentes
niveles y planos de conciencia. Solo que aún, en general, desconocemos lo mecanismos a
través de los cuales esas puertas son abiertas.

Ahora lo estamos recordando. Y estamos aprendiendo a producir cambios y transformaciones


en nuestro entorno operando desde los planos sutiles hacia las realidades más densas y
concretas. Esta enseñanza estuvo siempre en la Tierra, solo que por varios siglos nos hemos
dedicado a experimentar otro tipo de forma de creación. Nos hemos olvidado de nuestra
condición de habitantes, de hijos de la tierra, de hermanos del cosmos, y tomamos el camino
más denso posible. Nos acercamos con gran velocidad al punto más hondo de la realidad,
decidimos tocar fondo. Y allí nos encontramos ahora, retomando el camino hacia la luz.

Toda la humanidad emprendió este viaje hace 13.000 años. Fue una elección, y a su vez, es un
ciclo cósmico del cual no podemos abstraernos. La galaxia vive su día y su noche, y la noche es
la que está llegando a su fin ahora. Solo que una parte de la Humanidad, durante la noche,
quiso hacer cosas que solo durante el día florecen y prospera. De ahí la gran distorsión, porque
la noche, esta para otras cosas.
Todos los planetas atraviesan por aprendizajes. Los planetas son seres vivos, organismos
complejos donde se dan forma a diferentes realidades. Si nos dedicamos a contemplar, se nos
va a hacer cada vez más sencillo comenzar a comprender como funciona está enorme nave en
la que estamos parados, y pronto podremos asumirnos nuevamente parte de ella, para
solicitar sus conejos. Podemos comenzar de a poco, aspirando a contactar con sus formas de
vida más cercanas a nosotros: las plantas por ejemplo, los árboles. Ellos podrán decirnos sobre
su propósito. Si, por más que suene algo descabellado sucede. Y este dialogo nos permitirá
reconocernos a través de este maravilloso espejo de la naturaleza.

¿Qué tal real es lo vivido?

¿Qué tan real es este momento?

¿Qué tan real somos nosotros?

¿Dónde existe la yerba, el mate, el dulce, la casa, el viento, el tiempo y yo?

¿Quién se encarga de contener todo esta maravillosa existencia?

¿Por qué elijo ser doctor veterinario, músico o escultor?

¿Por qué creo en el poder del amor y de la paz y no en la violencia y la destrucción?

¿Y será sin embargo que ambas coexisten, que todo está presente en el mundo de forma
complementaria? Elige la Tierra a travesar por dichas experiencias o somos los hombres
quienes nos imponemos dichos aprendizajes, sabiendo que contamos con todos los recursos
para que todos los habitantes de este planeta tengan solucionadas sus necesidades básicas.

¿Será solo cuestión de percepción y de conciencia, de aceptación?

¿Será una decisión que tengo que hacer para comenzar a ver el orden en el caos y el caos en el
orden? ¿Será la lucha política y la militar la respuesta o como dice Arguelles, existe una tercera
posibilidad?

Cuando acepto que las ideas no me pertenecen, que soy mucho más que una idea, un sueño o
un destino. Mucho Que un símbolo, una palabra, un sentimiento o una intención. Mucho más
que cualquier experiencia. Entonces puedo descubrir que soy quien es movido por ellas, pero
que no soy ellas. Soy algo así como el caldo de cultivo de la existencia, soy el observado de algo
que sucede en mí, pero también de aquello en lo que puedo convertirme, para dejar de
“padecer” esta condición de observador, de espectador, de simple vehículo y comenzar a ser
protagonista, habitante, logrando entonces reconocer la profundidad de mi tiempo, de mi
búsqueda, de mi camino, de mi exploración y de mi movimiento en la vida y en la muerte. Mi
huella en la Humanidad.

Y cuando realmente comenzamos a considerar lo poco que conocemos de nosotros mismos, lo


poco que se sobre mí, es que comienzo a conocer. Cuando dejo de intentar, y de sostener
aquello que me da identidad para permitirme la verdadera transformación.

Transformación que se logra solo por el camino del arte, que es el camino de la conciencia.
Porque para mí arte es todo. No existe expresión que pueda escaparle al arte, cuando este
movimiento se manifiesta desde la mayor libertad y plenitud. Eso es arte, nuestra vida en
movimiento siendo habitantes. El arte de habitar y habitarnos, con todo lo que ello conlleva.

La vida avanza y no detendrá su marcha. Una vez que nos abrimos a su encuentro llega con su
impulso y debemos saber que la energía sigue al pensamiento, por ello es tan importante
custodiar lo que pensamos. Cada pensamiento sigue un patrón, configura una forma, y cada
forma es parte de lo que llamamos Realidad. La materia antes es pensamiento, y este, antes
fue energía. Y la energía de algún modo es ese gran misterio, es ese agente que mueve a la
vida. Que mueve a la creación. Que mueve al habitante: Somos Luz, Sonido y Forma. Y saber,
comienza a curarnos, porque el poder de la vibración es el entendimiento que permite al ser
humano transformarse.

Como habitante reconozco mi potencial, mi energía, mi fuente. Clarificando mi acción bajo el


propósito que trae la energía, y que aporta su vibración. Reconozco que cambiando sutilmente
mi forma de pensar va a cambiar la energía y con ello el patrón que voy a manifestar. Son
pequeñas modificaciones en mi postura corporal, en mi forma de pensar y de sentir, de
procurar relacionarme conmigo mismo, con el otro y con el entorno, las que hacen la
diferencia.

Por ello decimos que la palabra ordena. Porque da forma a la energía y le otorga dirección al
pensamiento. Por ley de resonancia es que sucede esta experiencia de sintonía con mundos
distantes. Y que en realidad están tan distantes como creemos imaginar. “Al sol y al corazón
seguro hay la misma distancia” dice en una de sus inspiradas letras el cantante de Las Pastillas
del Abuelo, Pity Fernandez.

Buscamos entonces rescatar esa esencia, esa semilla que contiene la fuerza de una galaxia y
que habita en nosotros. A esa fuerza le pedimos orden. Esa esencia que habita en nuestro
interior tiene la energía suficiente para crear un mundo. Solo basta creerlo. Darnos el permiso
de acceder a su vibración. Y para ello, el silencio es la llave. Silencio, respiración y tiempo, son
el agua que disponemos para regar y nutrir la vida de nuestro sagrado universo.
CREACIÓN y PROPÓSITO
¿Puede la creación desviarse del propósito por el cual fue creada?
¿Puede perderse, alejarse, olvidarse de su destino?
¿Existe tal destino?
¿Puede la vida dejar de ser vida? ¿Puede dormirse la conciencia y quedar atrapada
dentro de sus propios pensamientos?

¿Puede alejarse de aquel estado inicial y caer en la "trampa" de su propia creación?


¿Puede, después de todo, el espejo romperse, quebrarse, partirse y así abrir paso a la
escucha. Y puede esta escucha reflejar el camino, enseñar el ejemplo?
¿Podrá rebelarse el ser a su existencia e intentar apagarla?

¿Será el suicidio un ejemplo de dicha rebeldía?

Quiero saber que hay detrás...

Será el vacío nuestro destino y la nada nuestra memoria, será el silencio nuestro mejor
amigo, y las palabras, que nacen de mi voz, las emisarias de aquel destello tan antiguo
y olvidado que aún despierta cada mañana y nos invita a intentar, inventar y creer….
para siempre, y por siempre, volver a empezar.
Aún me lo sigo preguntando, y creo que mantendré dicha interrogante hasta el final de
mis días: ¿Realmente estoy vivo?
3era PARTE
Vibraciones intraterrenas
CENTROS DE PODER
Puertas a la conciencia
“El sueño es el comienzo de la realidad.

Desde el inicio de los tiempos,

Los Andes proyectan los mensajes

para este tiempo.”

A comienzos del año 2012 sentí el llamado de las tierras del sol brotar
enérgicamente de lo más profundo de mi pecho. Ya había estado por Perú en el año
2003 junto con mi papá Claudio y mi hermano Mauro, en un viaje donde recorrimos,
además del Valle Sagrado de los Incas, Machu Picchu y la Ciudad de Puno, donde
pasamos una noche en la isla de Amantani, situada en el Lago Titicaca. Fue una
experiencia transformadora, que dio origen a mi interés por las culturas nativas de
América y por la sabiduría que han sabido custodiar por siglos.

Fueron 9 días a pura emoción, donde cada lugar que visitábamos lograba
maravillarme y transportarme a un mundo de gran contenido simbólico y espiritual.

Recuerdo especialmente la subida al Wayna Picchu, donde impulsados por la


imponente naturaleza del lugar trepamos hasta la cima, para luego conducirnos por
una senda poco transitada hacia el Templo de la Luna. Estando allí, sentí que el lugar
me proyectaba a otro espacio. Ya había estado allí en mis sueños. Mientras
descansábamos de la larga caminata que nos propuso el descenso de tal enigmática
montaña, me detuve frente a una de los tantos cerros que rodean la zona, receptivo a
las energías que allí se manifiestan. Algo se estaba despertando, y en ese momento no
sabía cómo hacer para asimilar tanta información y sensaciones que me “atrapaban”.
Recién había terminado el secundario y con mis 18 años, estaba comenzando a
comprender que la Humanidad se había alejado de ese maravilloso sentir de las
culturas nativas. Deseaba quedarme allí y no volver más a la ciudad donde había
nacido. Todo parecía muy vibrante y mi cuerpo estaba siendo modificado a nivel
energético. Una vitalidad que jamás había sentido lo colmaba todo. Necesitaba
fundirme con la Tierra. Tal intensidad me llevó a bajar corriendo el trayecto que va
desde las ruinas incas hasta el pueblo de Aguas Calientes, que se encuentra en la base
de este lugar sagrado. Cuando llegue al restaurante donde el grupo turístico con
quienes realizamos toda la travesía tenía su almuerzo, una gran nostalgia lo invadió
todo. No sabía a qué se debía tal intensidad de emoción y amor por esas personas. Los
sentía mis hermanos. Me sentí parte de una gigantesca familia: La Familia Humana.

Estaba en éxtasis. Y tuve una de las primeras revelaciones de mi vida: debía


comunicar esto al mundo.

∞∞∞

Los Andes es un lugar mágico que remite a un mundo detenido en el tiempo. Su


historia emerge entre piedras tan antiguas como el viento, que trae en su perfume un
cálido sentimiento de encuentro. Un entramado inabarcable de sitios arqueológicos
que preservan un registro de vital importancia para entender nuestra vida aquí en la
Tierra. 10 años después de mi primer viaje a la región me encontraba nuevamente
aventurándome por estos caminos antiguos, donde civilizaciones olvidadas parecen
haber habitado esta parte del mundo, abundante en cuentos y leyendas que hacen
referencia a seres de otros lugares del cosmos llegando a instruir a los pobladores,
ciudadelas bajo tierra y fundadores provenientes de las profundidades del lago
navegable más alto del planeta.

¿Acaso existe algo más allá de todo aquello que nos enseñaron en la escuela
sobre los Incas y los principales pueblos nativos de América?

¿Acaso ellos son lo “último” que conocemos de una larga tradición que aún no
somos capaces de imaginar?

¿Fueron los Incas guiados por estos dioses solares, portadores de gran
conocimiento y sabiduría?

Basta con analizar la historia de sus fundadores, Manco Cápac y Mama Ocllo,
para comenzar a pensar la posibilidad de una conexión con mundos perdidos. La
literatura al respecto es frondosa, tanto como la selva que rodea Machu-Pichu. Sin
embargo, ¿Cómo se accede realmente a dicha sabiduría, porque está claro que con los
libros no alcanza?

No es necesario ser erudito en el tema para darse cuenta la cantidad de


patrones que se repiten en todas las civilizaciones que identificamos como principales
antecesoras del hombre actual: Egipcios, Mayas, Aztecas, Olmecas, Incas, Celtas,
Chinos y un largo etcétera.

Construcciones piramidales y alineaciones de sus principales templos con el


cosmos (constelaciones), puertas que parecen ir a ningún lado, galerías y túneles
subterráneos, arte con símbolos bien nítidos donde se representa a seres u “dioses”
provenientes de las estrellas, y algo aún más intrigante, todas poseen relatos de un
Gran Diluvio en la Tierra. Un momento de quiebre en el curso de la especie humana
que marcó el inicio de nuevo ciclo terrestre. Demasiadas coincidencias para pasar por
alto, y “deposítalo” en el cajón de lo mitológico.

Zecharia Sitchin tal vez sea de los escritores e investigadores que más se han
adentrado en dicho misterio del surgimiento de la Humanidad y su relación con los
dioses a portando contundente información sobre los pueblos antiguos. De ser al
menos algo de todo ello cierto, tendríamos que repensar por completo nuestro origen
y experiencia humana. ¿Quién está dispuesto a hacerlo?

Charles Berlitz, importante estudioso de los enigmas de nuestro mundo,


ahonda los misterios que tienen lugar en nuestra tierra en sus libros, y en uno de ellos
cita otro libro titulado “The View over Atlantis” (Visión de la Atlántida) donde John
Mitchell se refiere a la unidad que muestra la cultura prehistórica y observa: "...La
Tierra está sembrada de obras prehistóricas de ingeniería relacionadas con el uso del
magnetismo polar". Luego sugiere que vivimos "...dentro de las ruinas de una antigua
estructura cuyas vastas dimensiones la han hecho ya invisibles...”. Según su opinión,
"...los filósofos de aquella época (consideraban que) la tierra era una criatura viva y su
cuerpo, como el de cualquier criatura, tenía un sistema nervioso en su interior,
relacionado con su campo magnético. Los centros nerviosos de la Tierra, que en el
cuerpo humano coinciden con los puntos de acupuntura de la medicina china, eran
conservados y reverenciados en edificios sagrados, dispuestos como un microcosmo
del orden cósmico..."

Interesante observación ¿no es así? Pero claro, no va a faltar quien tilde a este
tipo de teorías y ensayos descabellados y sin fundamentos. ¿De qué nos sirve conocer
de dónde venimos? Puede preguntarse alguien, cuando ni siquiera tenemos resueltas
las necesidades básicas de nuestras sociedades. ¿O no será que la sociedad actual, tan
corto plasista, nos impulso a dejar de hacernos preguntas, cuestionar y simplemente
obedecer y seguir el mismo camino que otros han trazado para nootros, y nos desea
ignorantes delante del gran abismo?

Por suerte, en mis padres, se encargaron de estimularme a buscar. Los


misterios siempre han sido de mi cuidado. En mi niñez, me pasaba largo rato leyendo
las revistas “Conozca Más” y recuerdo sentir una fuerte atracción por este tipo de
temáticas, entre las cuales me inquietaba en especial, el Triángulo de Las Bermudas.
Fue de las primeras puertas que me llevaron a preguntarme sobre posibles
“humanidades pérdidas”, y pensar si realmente sabemos todo lo que creemos saber, o
bien hay partes de nuestra historia que se fueron desperdigando por el camino, y aún
hoy siguen sin ser resueltas. Ante todo, siempre preferí dar lugar a la duda; no dar por
concluido un misterio, si no encontraba motivos para no creer que pueda ser posible.
Si bien es cierto que podemos caer en incontables “trucos” y trampas, y más
hoy día, con la cantidad de contra información que inunda las redes y los medios de
comunicación, ello no termina de sentenciar la constante afluencia de enigmas que
van saliendo a la luz, aportando inquietantes evidencias que vinculan a los pueblos y
comunidades originarias con una Cultura Madre, de la cual bebieron y se influenciaron,
tomando de ello una singular inspiración, que trascendió distancias y tiempos. Amigos
investigadores que la vida nos ha cruzado en el camino, como Juan Pablo Francolini,
son ejemplo de cómo con años de dedicación, esfuerzo y buen corazón, es posible
llegar a comprender parte de ese fabuloso mundo de lo invisible, que se revela a quien
puede realmente sentir y dejarse estar. La mente analítica, por si sola, jamás alcanzará
a comprenderlo todo. Solo la intuición humana y nuestras capacidades
extrasensoriales pueden ayudarnos a interpretar los códigos que se encuentran
plasmados en la naturaleza, como si una fuerza mayor los hubiera puesto allí, para que
en el momento en que estemos preparados, se nos muestre su mensaje y propósito.
Estamos hablando de una mutación. Algunos científicos de mente abierta, como verán
al final de este libro, ya lo vienen anunciando. Pero fueron los pueblos nativos los que
antes que toda la comunidad científica, dejaron sus profecías sobre el momento
actual. Creer o reventar. Sentir, o dejarse llevar por la locura.
Desde la arqueología y antropología convencional, vamos a encontrar la
respuesta a este tipo de particularidades culturales a las que hacemos mención. Así
como a todo tipo de enigma que vayamos a intentar comprender. Al parecer, todo, o
casi todo, estaría entendido. Sin embargo, siempre aparece ese “componente
escandaloso” que toma a todos por sorpresa, y vuelve a poner en cuestión años de
estudio e investigaciones, donde la ciencia comienza a tambalear, y el simple
caminante, firme en sus convicciones, vuelve a tener protagonismo. Ello, de algún
modo, vuelve a equilibrar la balanza. Nos invita a trabajar la humildad. ¿Cómo un
mente finita va a poder comprenderlo y explicarlo todo? Necesariamente vamos a
caer en creencias erradas, sino comenzamos por honrar ese Gran Misterio.
¿Cómo pudo haberse perdido todo vestigio de esta presunta civilización
hundida?

¿Existen intereses ocultos, que no desean que esta información salga a la luz; o
será una creencia popular que fue ganando terreno hasta instalarse en el inconsciente
colectivo?

¿Cómo podría afectarnos el tomar consciencia de la “Gran Farsa” sobre la cual


hemos fundado nuestra civilización actual?

¿Dónde comenzar a buscar?


Intento comprender porque aún el ser humano sigue una huella que parece
alejarse de su verdadera condición y esencia, de su sentido más profundo. Creo que los
Andes pueden servirme como puente para encontrar respuestas a algunas, o tal vez
todas, estas interrogantes. Y darme cuenta, al final del camino, que todo comienza y
termina en el mismo lugar: Nuestro Corazón. Sin embargo, quedarme en la teoría,
sentado en el escritorio junto a mi computadora, no me traerá nada nuevo. En esta
sociedad que ofrece todo pre digerido, siento el inevitable deseo de salir en búsqueda
de la experiencia, descubrirme en el camino, ser “El Camino”.

¿Estamos a tiempo de cambiar el rumbo? ¿Alguien aún cree en nosotros?


¿Creemos, nosotros, en nosotros como especie? ¿Podemos imaginar cual es nuestro
futuro? ¿Estamos haciendo algo por ello? Las preguntas llegan como cataratas de
emociones. Ellas traen un impulso. Tengo una certeza: si allí sucedió algo, si en Los
Andes tuvieron lugar importantes eventos de nuestra historia humana, allí aún queda
el registro. El tiempo no puede borrar lo que paso. En algún lugar, todo se encuentra
guardado. Así como en nuestro cuerpo van quedando memorias de los hechos que
vivimos, desde antes de nuestro nacimiento, hasta la actualidad, así también sucede
con la Tierra, y los sucesos que tuvieron lugar sobre su piel.
Lugares energéticos

Existen alrededor de todo el mundo lugares que ofician de anclaje de energías


poderosas. Así como nuestros sistemas de comunicación, donde utilizamos grandes
antenas para enviar y recibir información, de la misma manera sucede en naturaleza.
Las culturas antiguas sabían de dicha capacidad electromagnética que se manifiesta en
nuestro planeta y diseñaron diversas técnicas que le permitían utilizar estas energías.

Algunos pueblos andinos las denominan Wakas, que servían para mantener el
equilibrio entre las distintas fuerzas que operan a nivel sensible. Hoy día, a una de las
formas para detectar estos campos y líneas de fuerza que recorren todo el globo se la
denomina radiestesia. En el libro “Lugares altamente energéticos” de Guido S. Bassler
hay un interesante estudio donde se pone en evidencia como este conocimiento está
presente tanto en los pueblos antiguos como en Órdenes Religiosas. Tanto Centros
Ceremoniales Indígenas y templos cristianos del continente americano están
emplazados en puntos que no fueron seleccionados al azar.

Al estar en Los Andes, y tomar contacto con esta realidad, podemos identificar
como la religión católica “sembró” sus iglesias en donde antes había templos de los
pueblos originarios de esta región. No creo que esta “estrategia” haya sido solamente
con el objetivo de imponer su filosofía y creencias. Estoy convencido que los
conquistadores sabían de estas cualidades y utilizaron este conocimiento para tomar
control de las fuerzas que allí residen. Fuerzas, que sin lugar a dudas, no pertenecen a
nadie en particular, pero que dependiendo de las “manos” que las conduzcan, pueden
canalizarse hacia determinados fines. Existen lugares positivos, negativos y neutrales.

Si tomamos como base estos conocimientos, podríamos estar ante verdaderos


santuarios, donde más allá de las creencias, figuras, ideas e imágenes que se
encuentren, habría una contraparte invisible que estaría propiciando un alto grado de
apertura hacia otros niveles de la realidad. Los antiguos lo sabían, y por ello se
ocuparon de señalarlos y protegerlos. Y hasta tal vez, dejárnoslos marcados, para el
momento en que ellos sabían que perderíamos dicha capacidad de conectarnos.

¿Cuál era la verdadera función de dichos templos, Wakas, Chinkanas, Altares,


etc.? Tal vez nos pueda ser develado estando allí, abriendo nuestros sentidos para
captar aquello que se mantiene oculto al ojo humano. No así, al ojo interno.

Los chamanes o sacerdotes de las diferentes culturas nativas habrían


desarrollado esa sensibilidad, y así, conseguían diferenciar fácilmente los sitios
favorables para el asentamiento humano. Los Sacerdotes Celtas, llamados Druidas,
disponían sus altares y centros ceremoniales en puntos de muy fuerte radiación
telúrica. Y por el contrario, los puntos de fuerte carga negativa eran elegidos para los
lugares de enjuiciamiento y de castigo.

Esta “red de radiación global” (que fue “descubierta” en el siglo pasado por los
geobiólogos y documentada a través de sistemáticas mediciones con distintos tipos de
instrumentos científicos y radiestésicos, en especial por el médico alemán Dr. Ernesto
Hartmann, por quien suelen ser nombradas en la jerga como “líneas de Hartmann”)
sería un expresión del campo vibratorio de la Tierra, fuente de información vinculada
al sistema planetaria que nos envuelve. En charla con amigos, fuimos intercambiando
datos y comprobando que este conocimiento estaba presente en las grandes
civilizaciones de nuestro mundo: egipcios, mayas, chinos, romanos, etc. Y que además,
es “utilizado”, por llamarlo de una forma, por insectos, animales y hasta las plantas y
árboles para comunicarse entre sí, diseñar sus movimientos, construir sus casas, etc. Y
como si fuera poco, es la vía sobre la que nosotros, los seres humanos, estamos
construyendo la mayoría de nuestras redes de comunicación; como mencionaba al
principio.

En Argentina, por ejemplo, existen contundentes evidencias de que estas


técnicas eran bien conocidas por los misioneros Jesuitas; quienes no pasaron por alto a
la hora de construir sus iglesias y lugares de reunión. Y así se repite incontables veces
en las grandes edificaciones que nos anteceden. Algunos de los casos que nombra
Guido en su libro son: Machu Picchu (haciendo hincapié en los lugares dentro de esta
ciudadela donde se realizaban los principales ritos) y toda la extensa red de lugares
sagrados en el Valle Sagrado de los Incas, la pirámide de Chichén Itzá en México,
Tiwanacu en Bolivia, Centros Ceremoniales del Norte Argentina, y para mi sorpresa, el
Obelisco Porteño, donde también se puede comprobar que no fue puesto allí por
casualidad.

Me atrevo a afirmar que los grandes centros de poder de nuestra civilización


moderna, también tiene que estar emplazados con conocimiento al respecto de estas
fuerzas naturales. Sería hasta inocente pensar que tanto las casas de gobierno como
otros lugares de influencia de nuestra cultura actual no hayan advertido en ello. Los
Masones, quienes se dedicaron a construir grandes catedrales y monumentos a lo
largo y ancho del mundo, han tenido en cuenta estas características energéticas del
entorno. En Buenos Aires, un claro ejemplo de ello es la ciudad de La Plata,
comúnmente conocida como la ciudad de las diagonales. No parece coincidencia que
las líneas Curry, que van tejiendo junto con las Hartmann un entramado energético,
estén dispuestas transversalmente. Aquí les dejo una imagen área de la Ciudad de La
Plata, para que se den un idea gráfica de lo que estoy hablando.

◊◊◊
Viajar a Los Andes, entonces, también es seguir una ruta electromagnética de
poder. Los nativos la llamaron el Qapaq Ñan o Camino de los Justos. Según estudiosos
de la cultura andina, este camino ancestral es un tejido que va marcando una Vía de
Iniciación. Y no solo ello. Serviría como eje para sostener el movimiento de rotación y
traslación que realiza la tierra. Ya lo sé, suena fantástico, y realmente lo es. Sin
embargo, no es descabellado pensarlo. Claro que desde nuestra cosmovisión moderna,
donde nos hemos alejado día a día de la mística y de la magia, todo aquello que se
acerca a lo sobrenatural nos genera cierto rechazo y hasta risa. Y lamentablemente,
podríamos estar equivocados. Si bien es cierto que hemos avanzado a pasos
agigantados en los últimos 100 años de historia, aún seguimos intentando explicar
fenómenos que parecen reflejarnos una realidad mayor. A través de la ciencia
moderna se han podido descifrar misterios que antes se le atribuían a los dioses, y que
hoy sabemos cómo funcionan y que son. Sin embargo, no dejo de pensar que existe
una relación entre ambas visiones de la realidad. Por un lado, los abuelos y abuelas
que se reúnen y rezan para hacer llover o pedir ciertas necesidades a los espíritus de la
naturaleza; y en contrapartida, los experimentos de manejo del clima que se
mantienen ocultos y en completo silencio. A mi entender, estaríamos acercándonos
por distintas vías a un entendimiento similar. Y creo que una clave de todo esto es la
intención.

Me pregunto:

¿Serían los pueblos antiguos capaces de trabajar con una tecnología del futuro?
¿Cómo es posible que hayan llegado a precisar con una exactitud que sorprende a
nuestra ciencia estos puntos de poder? ¿Acaso habrán abierto su percepción al punto
de poder visualizar esta red y trabajar conscientemente con ella? ¿Y de ser así, nos
han dejado alguna idea de cómo hacerlo nosotros?

Tal vez, todos los aparatos modernos estén emulando atributos que se hayan
dormidos en nuestra conciencia; tal vez, sepamos poco y nada sobre de qué estamos
hechos. Pero sentados en nuestros hogares no lo vamos a poder averiguar....
Recuerda que el primer encuentro es con tu gran corazón de luz cristalino…

La consciencia se expande no solo cuando creemos y confiamos, también cuando


acudimos al encuentro con el silencio. El contacto con la Gran Hermandad Blanca cada
caminante lo consigue de diversas maneras, ya que los caminos son diversos y
diferentes, y a la vez si hay algo en lo que coinciden… todos son fervientes buscadores,
misioneros de la luz, viajantes y exploradores. Sus espíritus los llevan a encontrarnos
como unidos dentro de sus metas y aspiraciones más ardientes y descubren que se
están buscando a ellos mismos más que a nosotros y ven que el encuentro con nosotros
es una consecuencia lógica dentro de un proceso evolutivo y de consciencia.

Entrar en contacto con la GHB es sintonizar con una gran escuela, un núcleo profundo
que irradia entendimiento y comprensión sobre la vida y sus secretos. El espíritu de la
Hermandad Blanca es sostener la llama de la luz para este mundo, orientando y
asistiendo el proceso evolutivo interno de cada ser que es preparado para conformar
una fila de verdaderos generadores de consciencia y luz para el planeta y la
humanidad.

Entrar en contacto con los Discos Solares, con su energía y con los Retiros Internos es
parte del programa que facilita la conexión con nuestros cuerpos; cuerpos que por su
calidad vibratoria alinean los cuerpos del caminante, permitiendo ver, comprender e
interpretar otras realidades.
Escribe Hermano, te estamos asistiendo, desde el mundo intraterreno Alcir en
comunicación. Gracias a las fuerzas que se activan desde el lago Titikaka las sociedades
del mundo van recibiendo las influencias de un Nuevo Tiempo sobre la Tierra. Estamos
ingresando en un tiempo importante y trascendente donde sus corazones ya deben
estar inmersos en esta Nueva Conciencia de profunda Compasión y Unidad con la Vida
Universal.

Allí donde las agresiones persisten continúen trabajando, proponiendo sanación


y enmiendo. Allí donde el mal persiste, donde la falta de entendimiento no colabora,
sean factor de transformación.

¡Despierten a la real vigilia! Comprendiendo la importancia de respetar los


ciclos naturales de su mundo, los momentos del sueño y de la labor, las instancias de
pensamiento y de silencio. Es que dentro de este correcto movimiento cíclico se activa y
encuentra la llave para ingresar en una conciencia compasiva y amorosa.

El dolor que los convoca a procurar la medicina es el indicador esencial para


saber que debe ser observado con atención. Encuentren y descubran en sus
sentimientos la puerta para ser mejores humanos, afinados con los más elevados
principios cósmicos.
Comienzan a sentir los cambios en su entorno y ello los apresura a cambiar. Que
esto suceda es bueno, pero más bueno es poder anticiparse a los hechos y así es como
son puertas para otros, indicando el camino bueno, el justo, el correcto, aquel que está
impregnado por una naturaleza sublime.
El Contenido Espiritual del Humano se encuentra alojado en su Corazón, y al sintonizar
con su resonancia, que es magnética, consigue entrar en un estado de profunda
unidad. Es a partir de este reconocimiento, de este estar presente en resonancia con el
pulso del centro cardiaco (donde se aloja el origen de su existencia y por consecuencia
la de todo el universo) que su mente, órgano de percepción en profunda sintonía con
los sentidos y el cerebro, la masa encefálica y la columna vertebral, que su cuerpo
comienza a percibir de “forma nueva” como parte de una Realidad Mayor. Al estar en
contacto con este nivel de vida cósmica, el mundo que perciben cambia, se transforma.
Nosotros nos mantenemos invisibles, más no dejamos de comunicar y lo
hacemos con una intensidad sumamente poderosa, a través de herramientas y el
magnetismo que se puede percibir en lugares de poder.

Aquí se está instalando poco a poco una conciencia tridimensional de apertura


hacia otros planos; un proceso que será bien gradual.
En las Tierras del Sol florecerá una semilla. La cual florecerá gracias a su
humildad y paciencia. Hoy, ustedes están aquí encarnados en la tierra, más mañana
serán otros los responsables y encargados de custodiar y preservar su brillante luz y
energía cristalina (la energía y luz que hoy se encuentra en los Andes); donde reside la
semilla de la luz y del Nuevo Tiempo. Por eso, tan primordial, ingresar en este nivel de
comprensión de su realidad y contexto habiendo asumido la ardua, más no por eso
imposible misión, de sostener los principios y experiencias que constituyen las reglas de
oro para este encuentro directo con la vida universal, siendo puentes entre lo viejo, lo
que ya está llegando a su ciclo final, y lo nuevo, lo que emerge con gran emoción. Son
responsables de cultivar en su cotidianeidad una actitud magnética acorde a los ritmos
del Nuevo Tiempo, y así ser fiel reflejo de las leyes relacionadas con este gran despertar
de conciencia del que tanto se habla en las diferentes tradiciones y culturas del mundo.
La fortaleza la encontraran en el silencio y en saberse hermanos sin necesidad
de estar unidos físicamente. Sepan que lo que realizan no solo es por ustedes, sino
también por otro que está observando su participación, esperando fervientemente
para unirse a la propuesta que desde ustedes, de forma sutil, es presentada. Y es que
no todos estarán ejerciendo la misma función, mas será un mismo espíritu quien los
convoque a proyectar el sueño de luz para el planeta. En esto, la energía del Disco Solar
de Demayo, los apoyara; para que puedan convertir su dolor en conocimiento práctico
con alegría. Para que el tránsito hacia una nueva etapa de aprendizaje sea en
comunión fraternal.
Por estas tierras tu haz sabido caminar, sufriendo y atravesando por un proceso
real de iniciación donde tu conciencia hoy se ve fortalecida en el color de la verdad y el
sabor dulce del amor que en estas regiones nace, como un árbol con sus frutos
maduros listo para alimentar la conciencia de muchos otros…. Aquellos buscadores de
la verdad, sedientos de luz, comprensión, entendimiento, conciencia y claridad. A ellos
este mensaje.

Debes escuchar con simpleza: Te decimos que te entregues al poder del amor, a
esa fuerza natural que existe en el hombre; la cual está presente en su diseño
originario.

Recuerda que, por más que no haya tiempo, la vida espera, y así como la semilla
que en Demayon despierta, muchas otras están aguardando por despertar, penetrando
las conciencias de los habitantes de la tierra.

Estas semillas brotan en su frecuencia de paz, aguardando el momento de


trascender, gracias al impulso que llevan, las resistencias de la dimensión mental que
existen en su mundo, e interiorizarse en sus conciencias. Para ello, deben meditar.
Concentrar su atención en la luz cristalina del gran centro galáctica, de donde
provienen los nuevos códigos solares para estos tiempos; patrones de conducta que ya
están resonancia y que deben integrarlos y unificarnos en sus centros de energía,
chackras.

Pronto, más pronto de lo que esperan habrá señales de la vida cósmica. El


proceso de purificación los requiere firmes, conscientes de sus potenciales, y abiertos a
recibir nuevas instrucciones.
Siente la luz solar color naranja de Demayon, floreciendo como una Flor de Paz y
Alegría.

Seres del Mundo Intraterreno, Maestros y Colaboradores de la Gran Hermandad


Blanca de los Retiros Intraterrenos.

Estamos comunicándonos contigo para instruirte sobre la conciencia demayon,


un portal de luz que se abre al caminante, donde son conectados a la matriz de una
nueva tierra, de un nuevo hombre, una nueva vida. Es importante recordar, que los
estamos guiando para que puedan interpretar el lenguaje universal, el idioma de las
frecuencias celestes. Así, ustedes podrán traducir este patrón de sueño a otras almas y
conducirlos lentamente al reencuentro con su luz interior.

Esta, es una tarea realmente muy sutil y delicada, llena de recuerdos y


memorias, los cuales van siendo sanadoras.

Confía hermano, ya que es necesaria la apertura plena de tu corazón, el corazón


del caminante, para recibir en armonía y claridad este paquete de información, esta
frecuencia que se sintetiza en un sonido, en una nota fundamental que resuena y vibra
en cada alma como un despertador.

Así como la tierra se siente bendecida al escucharlos entonar los cantos


sagrados, así también sus cuerpos, comienza a despertar, alegrándose de sentir que
están tomando conciencia y siendo uno con la fuente, con la esencia.

Al recordar, permiten que otros recuerden y ese pulso activador es lo que


posibilita el desembalse de más información. He aquí la gracia de compartir, de
cooperar. Por ley, están hermanados, y así debe entonces movilizarse el proceso de
ascensión. Aquí no hay últimos y primeros, no hay esta distinción temporal. Es que
como pueden existir esa discriminación. Sean como pájaros y canten sus sueños, abran
sus ojos y expandan su luz, multipliquen sus verdades.

Si están centrados en su verdad, en la verdad del corazón y en su espíritu es


cuando todo florece.

Prepárate con clama, para sentir y comprender la esencia y la luz de Demayon.


Imagina un templo de cristal, un octaedro donde tu conciencia es llevada. Medita allí.
En presencia de los maestros intraterrenos. Siente el amor de estos seres y recibir de
ellos los símbolos para conectar con la sabiduría y el conocimiento de los templos
interiores, de las esferas cósmicas que se encuentran en este mundo.
Escribe hermano, siente el poder espiritual y profundo que acompaña desde
siempre tu camino en estas tierras. En el silencio puedes ver como se construye la
resonancia de luz, y así mantener encendida la puerta con los universos superiores.

Toda esta información es requerida; instrucción que mientras escribes vas


reconociendo, permitiendo que llegue a otros, tanto irradiando desde el corazón como
ejerciendo el poder de la palabra, al compartir tu visión y experiencia de contacto y
comunicación con las energías espirituales que acompaña su evolución.

Seres de la Aurora nos comunicamos hay contigo; seres de los mundos


intraterrenos dispuestos desde siempre a colaborar en la evolución, en la sanación y
cura interior del ser humano. Creemos que estas en condiciones de acercarte a nuestro
recinto sagrado. En contacto con los espejos y el disco solar que se encuentra en la
Aurora, centro de luz conocido, más no siempre revelado en su totalidad al caminante.

Es vasto, pues, el reino que constituye el retiro de la Aurora; estancia sagrada,


espacio de encuentro con la luz de Orión, con las energías de paz y de cura.

Estamos impartiendo esta instrucción por lo que debes enfocarte en canalizar a


través del corazón libre de condicionamientos mentales.

En un principio, hace mucho tiempo atrás, el recinto sagrado que es núcleo del
centro intraterreno que ustedes conocen como Aurora o la Aurora, se establece en la
zona conocida como Salto, en Uruguay.

Gracias a la red de túneles y galerías sus hermanos mayores y seres guardianes


del conocimiento antiguo, los 32 hermanos de luz que conforman la hermandad blanca
del planeta, a partir de su llegada al desierto de Gobi, en la Mongolia. Pudieron
acceder a este espacio y depositar aquí el disco solar que ustedes sintonizan con el
mantra de Ulimen.

Además, es un centro planetario. Un lugar de irradiación que cumple con un


propósito específico de sanación y formación de sanadores.
Amahj, es el principal guardián y director de los procesos que son revelados en
Aurora.

Su labor consiste en administrar las herramientas de cura. Entre las cuales se


encuentra la oración, contemplación, limpieza y purificación energética de los cuerpos.

A partir de aquí, es administrada la información para operar con la cura a


niveles sutiles. Irradiando al planeta y sus regiones más devastadas.

La luz de Aurora se siente, y en su influencia la que sostiene gran parte del


proceso de purificación de las almas en el planeta. Aurora opera en la 5, 6, y 7
dimensión de conciencia. Siendo un puente hacia otros planetas y mundos, algunos
distantes y otros no tanto.

En conciencia de los seres que visitan e ingresan a este lugar sagrado y


poderoso del mundo, van siendo bañados por la claridad y transformación de viejos
patrones de conducta.

Aurora es un centro de amor; aquí la presencia de las energías cristalinas del


amor están presentes con gran esplendor. Guías extraterrestres, seres intraterrenos,
guardianes y vigilantes, jerarquías espirituales, Devas y seres de la tierra convivimos
armónicamente.

Somos agradecidos de poder entrar al corazón de los seres humanos, de ser


testigos de su gran mudanza; de su despertar; y de su re-encuentro con la energía
universal.

Seguiremos incansablemente enfocados en llevar unidad al mundo. Sabemos


que existen muchos seres rescatables dispuestos a retornar al orden sagrado: vivir
según leyes primordiales de la existencia.

Mientras un solo ser humano ruegue por su cura, seguiremos activos; operando
en este planeta.

En profundo agradecimiento y amor fraterno, seres del mundo intraterreno de


Aurora
Uriel
Desde los Retiros Internos la Hermandad Intraterrena los saluda y apoya
humanos. Contamos con su compromiso, en confianza y entrega plena, para fortalecer
la unión y alianza eterna con la Vida Cósmica. Sabemos que ya es tiempo de salir a la
luz, y que se conozca colectivamente nuestra existencia. Confiamos en vuestra tarea
para presentar al mundo esta realidad. Limpien sus mentes y purifiquen sus corazones

Como un lago transparente, como un río de agua cristalina, así deben ser y estar.
Procurar en su interior ese estado de vacío y pureza que los posiciona como receptores
de estas nuevas informaciones y que los va ubicando como referentes para otros.
Cada camino, cada vida se está definiendo y reencontrando con su origen. Se están
dando importantes aprendizajes que implican una importante resolución a nivel
galáctico, como si cada alma estuviera retornando a su lugar de origen, a su familia y
grupo galáctico al cual pertenece. Como tribus que se han entremezclado a lo largo del
tiempo y ahora se comienzan a reconocer, y si bien ese reconocimiento es sanador y
necesario, también implica un ejercicio intenso vinculado al poder y a la experiencia de
gobernarse y gobernar.
Se está viviendo un proceso integral de recuperación de la humanidad. Su historia los
marca fuerte y por eso es difícil romper con los lazos cósmicos de experiencias
negativas que los unen a las estrellas.

Muchas civilizaciones extraterrestres han llegado a este planeta con el fin de colonizar,
realizar experimentos y regresar a sus planetas de origen. Toda esta memoria debe ser
sanada, para que la humanidad en gran parte pueda aceptar y asimilar la vida
extraterrestre.

Se les ha hecho mucho daño hermanos, por eso ahora comienzan a recordar, y así
posibilitan el florecimiento de una nueva tierra, y todo esto se genera al poder sembrar
en su interior lo bueno, que siempre ha estado y que muchos han intentado de que
crean que no; algunos de ellos seres extraterrestres que estuvieron y están en la tierra
con el propósito de que el Humano no despierte y descubra su luz, su potencial sublime
y eterno.

La vida en el Planeta Tierra fue sembrada por Seres Extraterrestres; entidades de los
planos superiores que con su conocimiento y tecnología diseñaron un ser a imagen y
semejanza de ellos, con las capacidades para reproducirse; algo que no es frecuente en
el universo.

Su capacidad de administrar, compartir y liberar la energía primordial (sexual-creativa)


es lo que les da esa conexión espiritual y especial con los mundos internos y elevados
de conciencia; capacidad que no todas las razas extraterrestres poseen; generando un
recelo que motivó y aún sigue motivando a algunas civilizaciones del cosmos a llegar a
la tierra, valiéndose de las energías oscuras o bien llamadas negativas para conducir su
energía primordial, haciendo que muchas veces se generen desequilibrios en sus vidas,
afectando sus cuerpos y centros de poder, manipulando su genética para que se
vuelvan una máquina, sin posibilidades de elegir sobre su destino, o bien sin la fuerza
de voluntad para transformarse y continuar en la espiral ascendente.
Muchas Almas se hallan en el Lago Titikaka esperando que su energía despierte por
completo para viajar definitivamente a otros planos de conciencia, desde donde seguir
asistiendo más libremente en el proceso de crecimiento interior del ser Humano, hacia
un Nuevo Tiempo. Hoy, podes ver cómo estas piedras guardan gran cantidad de
información, una memoria, una frecuencia que solo cuando el Ser Humano de
superficie esté preparado para escuchar con el corazón y con humildad podrá salir al
mundo. Será Pronto, luego del mes de marzo de 2013, que este movimiento energético
de despertar y expansión se iniciara.
Gracias por vuestra presencia, estamos realmente felices de recibirlos nuevamente en
estos recintos sagrados. A través de sus cuerpos de luz pueden viajar y estar con
nosotros, utilizando estos cantos sagrados, estas palabras de poder que abren las
puertas entre las dimensiones. Por ello felices estamos de poder contactar con ustedes,
así como con tantos otros mensajeros y caminantes, y trasmitirles nuestras energías,
que luego serán desparramadas como semillas de luz por el mundo.

Los manantiales intraterrenos brotan hoy por todo el planeta y desde los centros de
poder estamos, y seguiremos, cantando. Son bienvenidos y bien recibidos, porque
vemos la pureza de su corazón, la alegría de sus almas, la belleza que habita en su
interior. Ese blanco resplandor nos conmueve y sepan que estamos hermanados con
ustedes, como también lo están ustedes con los hermanos del cosmos, todos
conformamos un gran equipo. Sepan que nosotros también conocemos las estrellas.

Acceder a estos santuarios intraterrenos es un regalo, una bendición para sus almas y
para su ser. Aquí, según cada templo, santuario, retiro y centro se realizan diferentes
tipos de tareas y emanan diferentes tipos de energías. Este cristal que te entregamos y
les entregamos, corresponde a la frecuencia del templo Demayon. A través de los
cantos se mantendrá activo. Es como encender esa frecuencia y generar un campo
vibratorio alrededor vuestro y de donde se encuentran. Es una poderosa herramienta
de irradiación. Y el trabajo con esta herramienta va modificando la vibración del
planeta y la de vuestras mentes. Por ello, cuando viajan a los lugares de poder se
posibilita el desembalse de mayor información, desde las energías sutiles al plano
concreto, desde adentro hacia afuera.

La luz de Demayon los guíe y fortalezca.


MENSAJES PARA EL NUEVO TIEMPO
Índice
PROLOGO
SEÑALES DEL COSMOS
REFLEXIONES PISANDO LA TIERRA
VIBRACIONES INTRATERRENAS

Intereses relacionados