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CONGRESO CONSTITUYENTE DEMOCRÁTICO (PERÚ)

El Congreso Constituyente Democrático (CCD) fue una Asamblea Constituyente instalada en el


Perú luego de que el presidente Alberto Fujimori disolviera el Senado y la Cámara de
Diputados en 1992, tras un autogolpe de estado. Su principal función fue dar una nueva
Constitución, reemplazando a la de 1979

Contexto

El 5 de abril de 1992 el presidente Alberto Fujimori inició una nueva etapa de su gobierno y de
la historia republicana peruana, anunciando el establecimiento de un gobierno de emergencia y
reconstrucción nacional, cuyo fin sería la reforma institucional del país, orientada a lograr una
auténtica democracia; ello implicaría necesariamente la reforma constitucional. El gobierno
asumió la totalidad del poder, disolviendo el Congreso e interviniendo el Poder Judicial, el
Ministerio Público, la Contraloría, el Tribunal de Garantías Constitucionales y los gobiernos
regionales.

El “autogolpe” de Fujimori contó la aprobación mayoritaria de la población peruana, según


encuestas publicadas con extraordinaria rapidez. Ello se comprende por el descrédito en que
habían caído los partidos políticos y sus representantes en el parlamento, vistos como un lastre
para el desarrollo y la pacificación del país, acosado entonces por el terrorismo de extrema
izquierda. Al margen de la propia conducta de la clase política, hay que destacar que esa
campaña de desprestigio hacia la “partidocracia” fue fomentada y estimulada desde muy
temprano por el mismo gobierno.

En el plano interno el régimen fujimorista contó pues, con “legitimidad social”. Las dificultades
vinieron del exterior. En el contexto mundial, el fin de la guerra fría había traído una ola de
democratización en Europa y en Sudáfrica, que se expandió al resto de África y a Asia; en
América su efecto jurídico más importante fue la resolución 1080 de la OEA aprobada en 1991
en una reunión realizada en Santiago de Chile. Dicha resolución estableció que si se rompía la
institucionalidad democrática en un país miembro de la OEA debía celebrarse obligatoriamente
una “Reunión de Consulta” de cancilleres para adoptar las medidas contempladas en la carta.

Los embajadores representantes reunidos en Washington D.C., sede de la OEA, “deploraron” el


autogolpe peruano e instaron al presidente Fujimori a que buscara una fórmula para el retorno
de la democracia. En la reunión de cancilleres, el ministro peruano Augusto Blacker Miller
justificó el autogolpe a partir del riesgo que significaba para el Perú la subversión terrorista.
Este argumento no convenció a los representantes de los países más importantes de América. Se
aprobó una resolución en la cual se exigía al gobierno peruano dialogar con la oposición
democrática y encontrar una senda para tornar a la democracia; caso contrario, en la siguiente
reunión de cancilleres se procedería a adoptar sanciones contra el Perú.

En mayo de 1992, Alberto Fujimori asistió a la XXII Asamblea General de la Organización de


los Estados Americanos en Nassau, Bahamas; en la cumbre se comprometió a restablecer los
derechos constitucionales en el país, así como a convocar a un Congreso Constituyente
Democrático para garantizar el equilibrio de poderes y la efectiva participación ciudadana en la
elaboración, a través de representantes elegidos, de un nuevo contrato social-

Convocatoria al CCD
Fujimori convocó a un Congreso Constituyente Democrático (CCD); pero el gobierno complicó
de tal modo el diálogo con los partidos políticos que logró su propósito de dividirlos: unos
aceptaron ir al CCD (como el PPC) y otros rechazaron esta alternativa (como el Partido Aprista
Peruano). Por su parte, el gobierno estuvo representado por la alianza oficialista formada por
Cambio 90 y el recién fundado partido Nueva Mayoría (C90-NM)

Elecciones del CCD

Las elecciones de los 80 representantes del Congreso Constituyente Democrático o congresistas


se realizaron el día 22 de noviembre de 1992. La alianza oficialista resultó triunfadora,
obteniendo una cómoda mayoría en el Congreso al beneficiarse del alto índice de votos blancos
y viciados. Estos fueron los resultados que obtuvieron las principales fuerzas políticas en
competencia:

El partido oficialista logró 44 escaños, lo que le dio mayoría absoluta en el CCD.

Composición

Mesa directiva

Presidente

 Jaime Yoshiyama

Vicepresidentes

 Carlos Torres y Torres Lara, primer vicepresidente.


 Rafael Rey Rey, segundo vicepresidente.

Comisión Constitucional

Presidente

 Carlos Torres y Torres Lara

Miembros

 Carlos Ferrero Costa


 Víctor Joy Way
 Samuel Matsuda Nishimura
 Henry Pease García-Yrigoyen
 Roger Cáceres Velásquez
 César Fernández Arce
 Lourdes Flores Nano
 Ricardo Marcenaro Frers
 Fernando Olivera Vega
 Pedro Vílchez Malpica
 Enrique Chirinos Soto

La Constitución de 1993

Artículo principal: Constitución Política del Perú (1993)


La labor fundamental del CCD fue la redacción de una nueva Constitución, la duodécima en la
vida republicana del Perú, y que se haya actualmente vigente. Presidió el Congreso el ingeniero
Jaime Yoshiyama Tanaka, del partido oficialista.

En aspectos generales, esta nueva Constitución no varió mucho comparada con su antecesora, la
Constitución de 1979. Se conservó incluso textualmente algunos artículos y en otros casos solo
se ha variado la forma, mas no el fondo. Sin embargo, buena parte de sus pocas innovaciones
son de importancia fundamental. Veamos las más importantes.

 Introduce el mecanismo del Referéndum o consulta popular para la reforma total o


parcial de la Constitución, la aprobación de normas con rango de ley, las ordenanzas
municipales y las materias relativas al proceso de descentralización.
 La pena de muerte, que antes solo se aplicaba para delitos de traición a la patria en
guerra exterior, se extiende a los delitos de terrorismo.
 El mandato presidencial se mantuvo en cinco años, tal como regía desde 1980,
permitiéndose una sola reelección inmediata o consecutiva (artículo 112).
Posteriormente se modificó dicho artículo. Actualmente no se permite la reelección
presidencial inmediata, aunque el expresidente puede volver a candidatear luego de
transcurrir, como mínimo, un período constitucional.
 El Poder Ejecutivo, en especial el Presidente de la República, obtuvo mayores
atribuciones. El Presidente puede disolver el Congreso si éste censura a dos consejos de
ministros (en la anterior Constitución eran tres).
 El Poder Legislativo tuvo un cambio radical en su estructura: se abolió la bicameralidad
parlamentaria y se impuso la unicameralidad, es decir una sola cámara, con 120
representantes o congresistas. En el 2011 se amplió su número a 130.
 Se otorga independencia al Consejo Nacional de la Magistratura.
 Se establece la Defensoría del Pueblo como un ente autónomo encargado de defender
los derechos del pueblo y supervisar el cumplimiento de los deberes de la
administración estatal. Su titular es el Defensor del Pueblo.
 Se establece que la iniciativa privada es libre y se ejerce en una economía social de
mercado. El Estado asume solo su rol orientador, más no hace actividad empresarial,
sino solo excepcionalmente.
 Se siguen mencionado a las Comunidades Campesinas y las Nativas, pero ya no a la
reforma agraria, como ampliamente lo hacía la anterior carta magna. Se garantiza la
privatización de la tierra aplicándose el libre mercado.
 Se dejó de garantizar plenamente la estabilidad laboral, la misma que era estipulaba
explícitamente en el artículo 48 de la Constitución anterior. Ahora solo se dice que el
Estado otorga al trabajador adecuada protección contra el despido arbitrario.
 Se reconoce a las municipalidades autonomía política, económica y administrativa.

El referéndum de 1993

Artículo principal: Referéndum constitucional del Perú de 1993

Por ley constitucional del 31 de agosto de 1993, el CCD sometió al voto popular la aprobación
de la carta política. El gobierno fijó como fecha para la realización de dicho referéndum el 31 de
octubre del mismo año. Los ciudadanos deberían optar por una de las dos opciones: por el “SI”,
si estaban a favor de aprobar la Constitución; y por el “NO” si eran contrarios a ello.

Los partidos opositores al gobierno, tanto aquellos que habían participado en el CCD como
aquellos que se abstuvieron, sumaron esfuerzos a favor del “NO”. Mientras que el gobierno
puso todo su aparato de publicidad al servicio de la campaña por el “SI”, en medio de un
proceso que se vio denunciado por varias irregularidades.
Los resultados de esta consulta popular fueron los siguientes:

 Por el “SI” votaron 3.878.964 ciudadanos (52.24 %).


 Por el “NO” votaron 3.545.699 ciudadanos (47.76 %).

El gobierno obtuvo así el triunfo, pero este no fue abrumador como lo había esperado. Aprobada
así la Constitución, Fujimori procedió a su promulgación el 29 de diciembre de 1993.

Tras la caída del régimen fujimorista, por ley Nº 27600 del 15 de diciembre del 2001
promulgada por Alejandro Toledo, el Congreso del Perú retiró la firma de Fujimori de la
Constitución, sin perjuicio de mantener la vigencia de esta.

Fin del CCD

El CCD se mantuvo en funciones como Congreso legislativo hasta el 28 de julio de 1995


cuando lo reemplazó el Congreso ordinario elegido en las elecciones generales de ese año y
cuya primera Presidenta fue Martha Chávez, también la primera mujer en acceder a ese cargo.

La entraña del régimen fujimorista

Con la instalación del CCD y la ratificación vía referéndum de la Constitución de 1993, el


gobierno consideró haber dado pasos fundamentales para el retorno a la democracia, la que se
ratificaría con las elecciones generales de 1995, en la que Fujimori sería reelecto con mayoría
abrumadora. Sin embargo, para muchos no fue sino la instauración de una “democratura” o
“dictablanda”; en todo caso resultó un régimen sui géneris, ya que si bien en el plano formal
existía democracia, elecciones libres, libertades, división de poderes, en un plano más profundo
había un “super-ejecutivo” y una “presidencia imperial”; la mayoría del CCD (y luego el
Congreso ordinario instalado en 1995) se sometió de lleno al Ejecutivo, no escatimando en
violar la Constitución que ellos mismos aprobaron (como en lo referente a la “interpretación
auténtica” del artículo constitucional sobre la reelección presidencial). El Tribunal de Garantías
no existió hasta 1995; el Ministerio Público estuvo totalmente sometido al régimen; el Poder
Judicial influenciado; los mandos militares y policiales dependientes del presidente o de su
entorno.