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INFECCIÓN POR EL VIRUS MAYARO.

CASO CLINICO

Cuatro miembros adultos de la misma familia (rango de edad: 26-58 años), previamente sanos,
procedentes de diversas áreas urbanas, coincidieron una sola noche en una vivienda ubicada en
una zona boscosa del estado Miranda, en la región norte-central de Venezuela, a
aproximadamente 200 km al este de la capital Caracas. Mientras compartían una cena al aire libre,
fueron picados por numerosos mosquitos.
Tres días más tarde, notaron el inicio repentino de malestar general, fiebre (hasta 40ºC),
escalofríos, dolor retro-ocular exacerbado al dirigir la mirada lateralmente, dolor de cabeza
generalizado tipo vascular, inyección conjuntival, fotofobia, eritrodermia en la cara y el cuello,
mialgias y poliartralgias severas, con el desarrollo de una poliartritis incapacitante que
involucraba predominante los articulaciones proximales de las manos, las muñecas, los tobillos y
los dedos del pie.
Las articulaciones aparecían hinchadas y dolorosas a la presión, sin evidencia de derrames. El
dolor era intenso y empeoraba con la deambulación.
Los pacientes referían debilidad muscular generalizada e hipersensibilidad al tacto. La rigidez
articular matutina y después de períodos de inactividad representó una queja prominente.
Al quinto día de evolución de la enfermedad, apareció una erupción máculo-papular de rápida
extensión que afectaba el cuello, el tronco y los miembros. Dicha erupción duró 2 días, y fue
seguida por descamación y prurito moderado.
En 3 de los pacientes se observó igualmente la aparición de múltiples adenomegalias cervicales,
preauriculares y retro-auriculares dolorosas, no adherentes, que duraron aproximadamente 2
semanas. Más allá de la segunda semana, solamente persistieron los síntomas articulares severos
y la hiperestesia en miembros inferiores, que desaparecieron gradualmente en el lapso de
aproximadamente 6 meses.
Los resultados de laboratorio clínico mostraron un aumento transitorio y leve en la VSG, niveles
discretamente elevados de ALT en suero (75 U/L), y una linfocitosis moderada (4.100
linfocitos/mm3 ).
Se recogieron muestras de suero de las fases aguda y de convalecencia para su procesamiento
posterior en un laboratorio virológico de referencia.
Las muestras fueron inicialmente evaluadas a una dilución 1:100 para la determinación de
anticuerpos IgM contra los virus de la encefalitis equina venezolana (VEEV), dengue, fiebre
amarilla (VFA), Mayaro (VM) y Oropouche (VO), mediante una técnica de ELISA de captura
para anticuerpos IgM (MACEIA). Las muestras reactivas fueron subsecuentemente reevaluadas
en diluciones seriadas de 1:200 hasta 1:102.400 para determinar los puntos finales. Igualmente,
se utilizó una técnica de ELISA indirecta para la determinación de los niveles de anticuerpos IgG
para los mismos virus.

Con esta historia clínica y los antecedentes epidemiológicos, mencione los


principales agentes infecciosos que podrían ser responsables del cuadro que
presentaron los pacientes.
Al menos 6 tipos de infección por alfavirus se caracterizan por poliartritis y fiebre como
manifestaciones clínicas principales. El género alfavirus pertenece a la familia Togaviridae.
Todos ellos son transmitidos por mosquitos. Los alfavirus muestran una distribución geográfica
característica, la cual está determinada por la presencia de reservorios y vectores adecuados.
Los virus y su distribución son: virus Chikungunya (este de África, India, Sudeste Asiático,
Filipinas), virus O’nyong-nyong (este de África), virus Ross River (Australia, Nueva Zelanda,
islas del Pacífico sur), virus Mayaro (VM) (Sudamérica y el Caribe), virus Sindbis (Europa, Asia,
África, Australia, Filipinas), y virus Barmah Forest (Australia). Adicionalmente, algunos virus
miembros de la familia Bunyaviridae, de los cuales el más representativo en Sudamérica es el
VO, pueden causar infecciones clínicas caracterizadas por fiebre, eritema y poliartritis.
En conclusión, entre los agentes virales transmitidos por artrópodos que pudieran haber causado
este cuadro clínico en un área tropical de Sudamérica estarían el VM y el VO. En todos los
pacientes, el diagnóstico serológico demostró la ocurrencia de una infección reciente por el VM.

BIBLIOGRAFÍA

 Tesh RB, Watts DM, Russel K, et al. Mayaro Virus Disease: An Emerging Mosquito-
Borne Zoonosis in Tropical South America. Clin Infect Dis 1999;28:67-73.

 Torres JR, Russell, Watts D, et al. Family Outbreak of Mayaro Fever in Venezuela.
Emerg Infect Dis 2004;10:1304-6.