Está en la página 1de 17

1

Morfodinámica de costas

En el proceso de cambio y formación de las líneas costeras, existen diversos pa-


trones dinámicos, los cuales están relacionados a parámetros vinculados a la mi-
gración de la línea costera en toda su longitud .Asímismo, una adecuada predicción
y conocimiento sobre el comportamiento de estos patro- nes es uno de los retos
actuales de la ingeniería oceanográfica y costera debido a la complejidad que tienen
los procesos que intervenienen. Actualmente, se tiene un planteamiento de
caracterización cualitativa de un patrón dominante en deter- minadas líneas
costeras como se muestra en la Figura el cual se basa en la difusividad costera.

2
En la Figura se observan cuatro procesos costeros estudiados en diversas
investigaciones, de los cuales se tiene cierto nivel de conocimiento adecuado para
descripción. Adicionalmente, se observan las formaciones costeras que se forman
debido a dichos procesos. Estos procesos según (Lazarus et al., 2011) son lo
siguientes:

Oleaje

Corrientes de zona de rompientes

Propagación de olas sobre batimetrías y costas caóticas

Gradientes de flujo de sedimentos costeros conducidos por olas

Estos procesos se presentan con mayor importancia en determinadas escalas de


longitud como metros, decenas de metros, kilometros y decenas de kilometros, y a
determinadas escalas temporales como días, meses y años tal como lo indica List
et al. (2006). A continuación se mencionará las características importantes de cada
uno.

3
Oleaje

Es un proceso litoral donde las olas del mar llegan a las líneas costeras, lo que
ocasiona un movimiento de los sedimentos de la playa. Este flujo de sedimentos
se debe a la fuerza con la que llega la ola, ya que arrastra los sedimentos hacia
la playa (acreción). Al llegar al punto más alto, el agua desciende, arrastrando las
partículas de suelo (Coco et al., 2003), lo que genera erosión y el flujo de sedi-
mentos antes mencionado.
Estos procesos se caracterizan por tener efectos en escalas pequeñas (líneas de
costa de decenas de metros) y en escalas temporales de días. Las clásicas
formaciones que estas generan en la costas son las denominadas cúspides de
playa.

Cúspides de playa
Las cúspides de playa son morfologías que se caracterizan por tener formas de
cuernos espaciados entre 1 a 50 metros y entre estos, una forma de bahía. Todas
estas cúspides formadas tiene como material al sedimento de la playa. Respecto
a la formación de estas estructuras de playa, existen dos teorías qué explican su
origen y su dinámica evolutiva. La primera es la teoría de onda permamente y la
segunda es la teoría de la auto-organización u organización propia
La teoría de onda permamente indica que las cúspides de playas se forman debido
a la interacción de distintas olas en la costa. Esta interacción entre olas generan
nodos y antinodos que es lo que forma la morfología característica de este tipo de
estructura. Sin embargo, Coco et al. (2003) mencionan que si bien esta teoría explica
la formación, no explica la evolución de estas estructuras en el tiempo.
La teoría de la organización propia es una teoría moderna propuesta por Wer- ner
y Fink (1993) que trata de explicar no solo el origen de las cúspides de la playas,
sino también su evolución a lo largo del tiempo (Coco et al., 2000). La auto-
organización se basa en modelos no-lineales que explican la relación que hay entre
los procesos dinámicos que forman las cúspides (Werner y Fink, 1993) y como estas
interactúan en su evolución (Coco et al., 2000). Actualmente, se están realizando
diversas investigaciones acerca de esta teoría mediante medi-

4
ciones en campo (Figura 2.10) y comparaciones con modelos computacionales
para llegar a una expresión matemática que explique la dinámica de las cúspides
playeras tanto en el origen como en su evolución (Coco et al., 2003).

(b) Subida de la ola del mar a través de la


(a) Llegada de la ola a la playas
contrapendiente

(c) Llegada al punto más alto y descenso (d) Salida del agua del mar de la playa

del agua modificando los sedimentos

Figura 2.10: Secuencia de imágenes tomadas de un video, para realizar mediciones de la


formación de las cúspides de playa. Adaptado de Coco et al. (2003).

Corrientes de la zona de rompiente

La zona de rompientes es el lugar dentro del perfil de la costa en la cual las olas
se propagan desde la zona de ruptura y donde se producen cambios en las ca-
racterísticas de las olas como altura, período y energía hasta llegar a la playa,
específicamente a la zona de ascenso y descenso donde se produce el anterior
proceso dinámico descrito (Figura 2.2) (GIOC, 1999b). Estos procesos se presen-
tan o se manifiestan en morfologías cuya longitud característica en la costa es de

5
centenas de metros y en una escala temporal de semanas. Las estructuras for-
madas se presentan en barras de arena y otras similares y tienen una dinámica
evolutiva distinta a las cúspides.
Las corrientes en la zona de rompientes tienen mayor influencia en el fondo ma-
rino, debido a la dinámica de las barras de arena o al flujo de sedimentos del fondo
marino (Ruessink et al., 2007). Ello se puede observan en fotografias aéreas don- de
se ve con claridad dichas formaciones (Figura 2.11).

Figura 2.11: Fotografías aéreas de costas donde se observa las estructuras morfológicas
productos de corrientes en las zonas de rompientes. Adaptado de Price et al. (2014).

El proceso de formación es similar al proceso de formación de las cúspides de


playas, solo que el proceso de auto-organización no se presenta en estos casos.
Recientemente, se realizan investigaciones con énfasis no solo a los aspectos
mencionados, sino también al efecto proporcionado por las olas porque es funda-
mental dentro de la dinámica de sedimentos y cambio en la batimetría (Price et
al., 2014). Estos estudios se realizan mediante observaciones de campo y modelo
computacionales. Los procesos que se dan en la zona de rompientes son repre-

6
sentados en la Figura 2.12.

(b) Formación más desarrolladas de las barras


(a) Canales de retorno más la barra de arena
de arena y los canales de retorno

Figura 2.12: Se observa la formación de las estructuras como los canales de retorno (a) y
después barras crecientes y barras transversales (b).

Como se mencionó, existen diversas estructuras relacionas a estos procesos, las


cuales se pueden caracterizar en lo siguiente:

Canales de Retorno
Son zonas de gran profundidad, producidos por una intensa erosión de las corrien-
tes de la zona de rompientes. Se ubican entre las barras crecientes y las barras
transversales. Debido a que están expuestas a las corrientes de la zona de rom-
pientes generan las barras transversales y crecientes por el flujo de sedimentos
generado en dichas zonas.
Barras Crecientes
Son estructuras asimétricas, que se forman a lo largo de la línea de costa, aliena-
das de manera longitudinal con la línea costera, debido a las componentes de las

corrientes marinas que forman un ángulo pequeño con la costa (menores a 45◦).
Estos se forman debido a las fuerzas con las que llegan las olas debido a la altura
de las mismas, haciendo que estas barras se acerquen al perfil costero.

Barras Transversales
Son estructuras que se forman a lo largo de la línea de costa, de manera perpen-
dicular a la misma. Con mucha frecuencia quedan unida a las playas, debido a las

componentes de las corrientes marinas que forman un ángulo de 90◦ con el per-

7
fil costero. Normalmente, los canales de retorno se diferencian de mejor manera
entre estas estructuras.

Propagación de olas sobre batimetrías

Este proceso se da en la zona cercana a la costa, es decir, desde la zona costera


hasta la zona de rotura incluyendo la zona de rompientes (Figura 2.2). Se caracte-
riza sobretodo por presentar formas en el fondo del mar a lo largo de la zona antes
mencionada por la dinámica de sedimentos causada por el oleaje o el movimento
del mar. Estos procesos se dan en escalas de longitud característica de costa de
kilómetros y en escalas temporales de meses a casi años.
Las estructuras morfológicas que se presentan en el fondo marino son de barras
oblicuas de sedimento que son consistentes con las zonas donde el ratio de ero-
sión o deposición es diferente que las demás zonas (Browder y McNinch, 2006;
McNinch, 2004). Adicionalmente a lo mencionado, se precisa en las investigacio-
nes realizadas, que las barras oblicuas de sedimentos concuerdan espacialmente
con afloramientos de grava por debajo de la capa de sedimentos (McNinch, 2004).
Con esta afirmación, Browder y McNinch (2006) considera que existe una corre-
lación entre los efectos de la geología o de estratos inferiores a la capa de se-
dimentos dentro de la dinámica de sedimentos y posteriormente en las olas. Sin
embargo, la relación de los flujos de sedimentos y cambios costeros con la geolo-
gía aún no son comprendidos totalmente y es uno de los retos de la ingeniería de
costas en el futuro (Browder y McNinch, 2006; McNinch, 2004).
Dentro de las características de las estructuras formadas de este proceso son for-
mas de fondo persistentes ya que se mantienen a lo largo del tiempo a pesar del
paso de proceso naturales que pueden borrar dichas formas de fondo.

Formas de fondo persistente a través de kilómetros


Lo más interesante de este proceso, es que a pesar que existan eventos que puedan
borrar los cambios producto de la evolución costera (Browder y McNinch, 2006;
McNinch, 2004; Ruessink et al., 2007) como sucede en los dos primeros pro- cesos,
las estructuras que se forman en el fondo marino se mantienen a lo largo de esta
debido posiblemente a la geología debajo de esta zona. En tal circunstan-

8
cia, considerar el efecto de la geología del lugar sobre el flujo de sedimentos es
importante, ya que las características de los sedimentos son diversas lo que hace
que se tenga diversos ratios de erosión. En adición, McNinch (2004) sostiene que la
geología de las zonas de estudio conlleva a cambios en las características del
sedimento. Como se señala en la Sección 2.1.2, la cantidad de sedimento que se
mueve depende del tamaño de partícula y del peso de sedimento. Por tal motivo, al
existir la correlación entre la geología y las características del sedimento, este
influiría en el flujo de sedimentos, por ende, la geología conlleva diferentes cam-
bios en la batimetría y de esa forma en el proceso de cambio de características
del oleaje que se da por los procesos de asomeramiento y refracción de las olas.
En la figura 2.13, se observa barras oblicuas del sedimento, las cuales, aunque
varien en forma debido a la mecánica de sedimentos, no varían sustancialmente

(b) Batimetría estudiada en Noviembre 2003


(a) Batimetría de Noviembre 2003
comparada con Marzo 2003

Figura 2.13: Cambios en la batimetría debido a los procesos morfodinámicos. Adaptado de


McNinch (2004).

Gradientes de flujo de sedimentos costeros conducidos por


olas

Este proceso es el más global de todos, ya que integra procesos que se dan en la
costa y en la zona cercana a la costa. Dentro de las características morfológicas que
se presentan, están las curvaturas de la costa en escalas de longitud carac- terística
de decenas de kilómetros o más y en escalas temporales de años a más.
Adicionalmente, tiene como factor influyente a las olas con toda su variabilidad que

9
se muestra en la naturaleza.
Ashton et al. (2001); Ashton y Murray (2006a) desarrollaron un modelo que en base
a la teoría de una línea (Sección 2.1.3). Este modelo evalúa la evolución de una
línea costera con longitudes de kilómetros a través de los años. A este le falta la
adaptación de la variabilidad de las olas o de los datos de las olas. Nor- malmente,
las olas no solo tienen una dirección de propagación, sino que tienen diferentes
direcciones de propagación, lo que ocasiona diferentes formas de flujo de
sedimento. Ashton y Murray (2006b) evalúa dicha variabilidad y su influencia en la
difusividad.
Curvatura de la costa
La curvatura de la costa es una de las características más importantes de este
proceso. Lazarus y Murray (2007) mencionan que la curvatura que existe en la costa
tiene una correlación con los ratios de erosión y de cambios evolutivos que se
producen en la costa. Esta correlación resulta de los patrones de dinámica que se
presentan en este proceso como lo ángulos de incidencia de las olas (Figura 2.14)
con la variabilidad de estas. Por consiguiente, los procesos de gradientes de flujo
de sedimentos son los causantes de los cambios de evolutivos o del cambio de
posición costera en grandes escalas.
Evidentemente, la morfología general de la costa está basada en su curvatura que
se crea y evoluciona debido al presente proceso. La inestabilidad costera es una
parte de proceso y es inherente a las costas y en su mayoria, la mayor causante de
todo este proceso. Por tal motivo, el estudio de la difusividad es de vital impor-
tancia para el análisis de cambio costero.

(c) Procesos litorales debido a un ángulo de (b) Procesos litorales debido a un ángulo de
incidencia grande incidencia bajo

Figura 2.14: Procesos litorales según los ángulos de incidencia. Adaptado de Ashton y Murray
(2006a)

10
Integración de proceso dinámicos en la

evolución costera

Dentro de la evolución costera, los procesos dinámicos descritos líneas arriba fun-
cionan dentro de diversas escalas de longitud como dentro de escalas temporales,
por lo que la integración de estas escalas es inevitable. List et al. (2006) reconocen
dicha relación e interacción entre dichos procesos, además evidencia la relación
entre las escalas longitudales y temporales con los procesos morfodinámicos co-
locándolas dentro de un rango de acción (Figura 2.15). Diversas investigaciones
demuestran que estos procesos no pueden ser estudiados aisladamente ya que
no representa la realidad, sino deberían ser estudiados en conjunto. Sin embargo,
saber que los procesos morfodinámicos están integrados indica que existiría una
ley o una cuantificación matemática que denote dicha integración (Lazarus et al.,
2011), lo que es el ínteres actual de investigación.

Figura 2.15: Propuesta procesos morfodinámicos y morfología según la escala temporal y de


longitud. Adaptado de List et al. (2006).

1
1
Consecuentemente, para llegar a dichas expresiones, se necesitan del análisis de
datos reales medidos en las costas. De esa forma, saber que método de análisis
usar para estos estudios aún sigue en evaluación. Lazarus et al. (2011), basado
en el estudio realizado por Tebbens et al. (2002), realizó un análisis númerico con
el fin de obtener un comportamiento de la evolución costera. Para dicho análisis,
Lazarus et al. (2011) obtuvieron la migración de cambio de la línea costera repre-
sentada mediante una señal que representa dicho movimiento en un período de
tiempo. Con ellos, se realizó un análisis de señales mediante ondículas los cuales
condujeron a resultados interesantes.

(a) Datos de la zona de Pea Island (b) Datos de la zona de North Banks

Figura 2.16: Resultados de análisis en dos zonas de interés. Adaptado de Lazarus et al. (2011).

Si bien el análisis de los datos se hizo mediante transformadas de wavelet, el uso


de la transformada de Fourier también puede ser aceptable tal como lo hace Tay-
lor (2012). Este análisis de señales se hace con el fin de obtener un espectro de
energía para saber o intuir si la señal es autoafín o que la señal tiene característi-
cas de autosimilaridad (Taylor, 2012). En consecuencia, se obtienen conclusiones
relevantes para la migración y sobre la evolución costera.

12
Un ejemplo del análisis de wavelet usado por Tebbens et al. (2002) se muestra en la
Figura 2.17, donde se puede observar el análisis de datos de cambio en el perfil de
la costa con su respectivas transformadas de wavelets.

Figura 2.17: Señales y sus respectivos procesamiento de señal con trasformada de ondícula.
Adaptado de Tebbens et al. (2002).

2.3.1. Características de la integración de procesos

Dentro de los resultados que presentan Lazarus et al. (2011), se pueden mencio-
nar varios puntos acerca de los espectros de energía obtenidos para cada período.
Para describir dichos puntos, se debe definir los valores en los que se basan las
gráficas de la Figura 2.9. Cada eje es definido por lo siguiente:

El eje X representa a las escalas de la transformada de ondícula usadas


para el análisis de la señal de cambio.

El eje Y representa a un valor relacionado a la variación los coeficientes


obtenidos de la transformada de ondícula. Este puede nombrarse como la
varianza de los coeficientes.

El análisis de las gráficas realizado por Lazarus et al. (2011) se centra en las
pequeñas escalas de longitud y las grandes escalas de longitud.

1
3
2.3.1.1. Relación a pequeñas escalas

A pequeñas escalas (Figura 2.18a), se verifica dos aspectos importantes. En pri-


mer lugar, se observa una relación lineal logaritmica entre la varianza de los co-
eficientes y las escalas de longitud. Ello da pistas que a pequeñas escalas, existe
autosimilaridad o un comportamiento de fractales (Lazarus et al., 2011, 2012; Teb-
bens et al., 2002). En segundo lugar, se aprecia que no hay mucha diferencia entre
las varianzas de los resultados del procesamiento de la señal de cambio de la lí-
nea costera obtenidos de diferentes intervalos de tiempo de toma de datos. Es
decir, no hay una influencia clara de pequeñas escalas temporales (máximo de un
año) o de las grandes escalas temporales (uno a más años) (Lazarus et al., 2011,
2012).

2.3.1.2. Relación a grandes escalas

A grandes escalas, los resultados muestran valores máximos locales (Figura 2.18b),
los cuales indican hasta que punto se puede usar una expresión matemática obte-
nida por regresión. Asimismo, se verifica que mientras mayor sea la escala tempo-
ral, mayor serán los máximos locales encontrados los que denotan mayor variación
en la línea costera, pero todos se ubican sobre una misma escala de longitud, la
cual se asocia a este máximo local (Lazarus et al., 2011).
Este valor característico nos indicaría el tipo de proceso dominante en la costa
dentro de la evolución de la misma. Esta escala de longitud está asociado a una
escala temporal (Lazarus et al., 2011), la que se puede determinar la Ecuación

2.40 deducida de la expresión 2.38 en la Sección 2.1.3 (Ashton y Murray, 2006a,b;


Lazarus et al., 2011).
X2 K1 12/5 1/5

= H0 T (2.40)
T D

Adicionalmente, se obtiene la Ecuación 2.41 en base a la expresión 2.39. Esta


ecuación es la que se usó en el presente trabajo para resultados posteriores.

X2 ρKg0,6 1 12/5 1/5

= H0 T (2.41)
T 16(ρs − ρ)(1 −p)20,4π0,2γ
0,4 D

14
b

En correspondencia al estudio que realizaron Lazarus et al. (2011), la Tabla 2.1


muestra las escalas temporales (T) relacionadas a diversas escalas de longitud

1
5
(X) para las costas estudiadas por Lazarus et al. (2011) (Pea Island y North Banks
en Estados Unidos) en base a los datos experimentales encontrados por Lazarus

et al. (2011) (Difusividad = 0,19m2/s).

(b) Espectro de energía de la costa a


grandes escalas
(a) Espectro de energía de la costa a
pequeñas escalas

Figura 2.18: Espectros de energía resultado del procesamiento de los datos a pequeñas y
grandes escalas. Adaptado de Lazarus et al. (2012).

Tabla 2.1: Tabla de difusividad. Elaboración propia.

Escalas de equilibrio

X (km) T(años) X(km) T(años) X(km) T(años) X(km) T(años)

1 0.17 11 20.19 21 73.60 31 160.38

2 0.67 12 24.03 22 80.78 32 170.90

3 1.50 13 28.21 23 88.29 33 181.75


4 2.67 14 32.71 24 96.13 34 192.93
5 4.17 15 37.55 25 104.31 35 204.44

6 6.01 16 42.72 26 112.82 36 216.29

7 8.18 17 48.23 27 121.67 37 228.48


8 10.68 18 54.07 28 130.84 38 240.99
9 13.52 19 60.25 29 140.36 39 253.85
10 16.69 20 66.76 30 150.20 40 267.03

16
1
7