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Universidad Pedagógica Nacional

Asignatura:

Familia y comunidad como agentes educativos

ACTIVIDAD

Ensayo 3er bloque: Las relaciones familia-escuela

Maestro: Víctor Barreras Valenzuela

Grupo: 7mo. A

Equipo:

Jessica Guadalupe Barnes Córdova

Luisa Morales Ochoa

Blanca Carranza

Hermosillo, Son. Diciembre 2018


I. INTRODUCCIÓN

En este trabajo se habla de a importancia que tiene la buena relación entre la


familia y la escuela; puesto que ambos tienen un objetivo en común y es el
desarrollo de los niños. El valor de esta tarea compartida, la cual debe de ser
armoniosa para conseguir el objetivo principal: el pleno desarrollo del niño.

Las relaciones entre la familia - escuela son contempladas actualmente como un


factor de gran importancia en la educación del alumno. La educación empieza en
la familia y se prolonga en la escuela, y una buena educación exige el
conocimiento del medio en el que viven los alumnos, así como la representación
de estos; y aquí parte la participación de los padres en la vida escolar. Es preciso
que la familia sienta suya la escuela, que se deje por fuera la alteridad entre
ambas.

Hoy en día los padres y las escuelas reclaman este apoyo y participación mutua,
pero es difícil de llevarse a cabo esta practica; la familia ya no esta en el lugar
asignado, o ya no es la misma familia con las posibilidades y funcionalidades de
antaño, los padres ya enfrentan diversos roles individuales, horarios contrapuestos
y dificultan tener el tiempo o muchos no están dispuestos a tenerlo. También existe
la disposición por parte de la institución escolar, y la negación a la apertura de esta
colaboración por parte de los padres y los maestros.

Poco a poco se ha podido apreciar la necesidad de las familias, alumnos y la


educación; compartir las responsabilidades y que sean sean deberes de todos los
participantes para lograr que sea una tarea fructífera y eficaz y cuyos resultados
sean mejores.

Cuando mencionamos la participación de los padres en la escuela no solo se


refiere a la participación en citas o entrevistas, sino a involucrarse en las
actividades que se propongan, que exista una relación de confianza y ayuda entre
ambas asociaciones.
II. DESARROLLO

Desde un concepto más amplio se puede explicar que “la familia ha sido el lugar
primordial donde se comparten y gestionan los riesgos sociales de sus
miembros” (Carbonell, José et al 2012. P.4). La familia es el pilar en el que una
persona puede confiar cuando está en algún problema o situación delicada. Cada
miembro de la familia juega un papel importante que eso hace que la unión
familiar sea grande, al igual que cada uno de ellos tiene diferente tarea dentro del
hogar. Años atrás, el padre era el encargado de mantener la familia, llevar dinero a
casa, alimentos, cubrir las necesidades de los integrantes como la vestimenta,
mientras que la madre era la encargada de que el hogar siempre estuviera en
orden, la comida echa, la ropa lavada y planchada para cuando el pilar más
grande, es decir, el padre quisiera utilizarla. La ocupación de los hijos era llevar
notas buenas a casa, era así como recompensaban el sacrificio y esfuerzo de sus
padres. Además, que las familias estaban conformadas por padre, madre e hijos.

Hoy en la actualidad, los integrantes de cada familia, tienen diferentes


responsabilidades. La madre ya genera ingresos económicos al hogar así como el
padre, muchos de los jóvenes que viven con sus padres trabajan para cubrir su
necesidad y aparte que la estructura familiar es diversa. Hoy ya viven tíos, primos,
abuelos, en una familia, ya no se conforma por padres e hijos.

Es importante tener conocimiento de la conceptualización de familia. La familia-


escuela debe siempre ir en la misma dirección, es decir, seguir el mismo objetivo y
competencias para el aprendizaje del niño, por ello el autor Bolívar (2006),
menciona que “la escuela y la familia son las dos grandes instituciones educativas
de las que disponen los niños y niñas para construirse como ciudadanos. Por tal
motivo, ni la escuela por una parte ni tampoco la familia, pueden desempeñar
dicha función de manera aislada y diferenciada la una de la otra”. De acuerdo a la
opinión del autor, es importante que exista una comunicación entre docente y
padre de familia del comportamiento o actitudes del alumno, ya que el mayor
tiempo del día, el niño lo pasa en la escuela, además, la familia y la escuela son
los grandes maestros que influyen en el aprendizaje del niño y si ambas no actúan
de una manera coordinada le evolución del niño se vera limitada.

En diversas ocasiones el niño no cuenta con el apoyo de los padres, por lo tanto,
la escuela por sí sola no puede satisfacer las necesidades y la formación de los
ciudadanos. La forma de organización del sistema educativo, está diseñado para
que los padres sean los primeros agentes educativos en beneficiar el aprendizaje
del niño, brindándole la atención que como hijo pueda requerir, así mismo, como
actuar de manera comprensiva.

¿Cómo son estas relaciones?

La colaboración entre estos agentes educativos es un factor clave en la mejora de


la educación. Pero el grado de conexión entre estos tres mundos depende de las
actitudes, prácticas e interacciones, en muchos casos sobre determinadas por la
historia anterior. La situación sociocultural y las políticas y prácticas anteriores
condicionan el grado de implicación y la forma y tipos de relación; por su parte,
más internamente, las líneas de comunicación individuales e institucionales
especifican cómo y dónde tienen lugar las interacciones entre escuela, familias y
entorno (2001; Sanders y Epstein, 1998), lo que estos autores mencionan es algo
de suma importancia porque si estos ámbitos de la educación, sociedad y entorno
no está en común acuerdo no se podrá llevarle a dar una educación de calidad al
niño, existen muchos aspectos en la vida del niño que se tienen que atender y que
uno como persona adulta no debe descuidar en ningún sentido la educación del
menor por más pequeña que parezca, cuando los padres deciden ser los pioneros
de la educación todo se nivela en la educación de hijo, alumno y ciudadano.
• Ejercer como padres: ayudar a todas las familias a establecer un entorno en
casa que apoye a los niños como alumnos y contribuya a las escuelas a
comprender a las familias.

• Comunicación: diseñar y realizar formas efectivas de doble comunicación


(familia-escuela) sobre las enseñanzas de la escuela y el progreso de los
alumnos.

• Voluntariado: los padres son bienvenidos a la escuela para organizar ayuda y


apoyo en el aula, el centro y las actividades de los alumnos.

• Aprendizaje en casa: proveer información, sugerencias y oportunidades a las


familias acerca de cómo ayudar a sus hijos en casa, en el trabajo escolar.

• Toma de decisiones: participación de los padres en los órganos de gobierno de


la escuela.

• Colaborar con la comunidad: identificar e integrar recursos y servicios de la


comunidad para apoyar a las escuelas, a los alumnos y a sus familias, así como
de estos a la comunidad.

Estos puntos que el autor plasma en sus documento son claro y breves no se
necesita más desarrollo, los padres tienen que ser un agente responsable y saber
promover la buena educación, desde explicarles porque es buena para ellos asta
poder participar en el ambiente escolar de su hijo eso para ellos es un aspecto de
su vida que jamás olvidaran, saber que las personas que están en a su lado desde
que nacen se interesan en su vida y en sus pormenores le ayudaran a crecer con
una seguridad que le permitirá poder desenvolverse cuando el llegue a mayor, en
los padres esta la construcción o la destrucción de los hijos, por más absurdo que
se escucha, tienen una gran responsabilidad a caro

De acuerdo con estos autores, la motivación para dicha implicación se asienta en


la construcción del papel de padre o madre para implicarse y en la percepción de
su eficacia para ayudar a sus hijos a aprender. El primero incluye un sentido de
responsabilidad personal o compartida por los resultados educativos de sus hijos y
en las creencias concurrentes acerca de lo que ellos pueden aportar para apoyar a
sus hijos en el aprendizaje y en el éxito escolar. Por su parte, el sentido de eficacia
incluye la creencia de que sus acciones personales pueden ayudar eficazmente al
niño a aprender.

Las estrategias para incrementar la implicación de las familias se pueden calsificar


en dos grandes grupos (Hoover-Dempsey et al., 2005):

• Estrategias para incrementar las capacidades del centro escolar para implicar a
las familias: crear condiciones para un clima escolar dinámico e interactivo con los
padres y madres. El equipo directivo puede adoptar un conjunto de medidas para
apoyar la participación y las relaciones entre profesorado y familias, favoreciendo
la creación de confianza. A su vez, se puede capacitar al profesorado para
establecer relaciones positivas y continuas con las familias.

• Estrategias para capacitar a los padres a involucrarse efectivamente: apoyo


explícito de la escuela para que los padres construyan un papel activo, un sentido
positivo de eficacia y una percepción de que la escuela y el profesorado quieren
su participación. Ofrecer sugerencias específicas de lo que pueden hacer y
hacerlos conscientes del relevante papel que tienen en el aprendizaje exitoso de
sus hijos.

Ambos autores mención el trabajo que tienen que hacer los padres para poder
tener una buena comunicación en relación a la escuela, pero no todo tiene que ver
con los padres en si, también la escuela tiene que aportar sus esfuerzo por que
esto suceda, ellos son en parte responsables de inculcar y hacer que ellos se
sientan en la suficiente confianza .

Las relaciones entre familia y escuela comienzan desde que el menor en cuestión
comienza la educación básica, desde ese momento la relación se estables y se le
da un seguimiento adecuado, porque si el padre desde el principio no crea la
cultura de poder involucrarse en los aspectos educativos del niño, más adelante
no se podrá involucrar del todo, se le tiene que dar el debido seguimiento, se
establecen totalmente para el bien del niño, porque si los padres no están
involucrados y en paz con la institución, se puede alterar todos los aspectos
educacionales del alumno, de la manera en que no tenga un buen rendimiento
académico, social, entre otros aspectos más, cuando estos lazos tienen buenas
bases, se puede llevar a existir un ambiente armonioso

Para que toda comunicación se lleve a cabo existe un medio por el cual se va a
llevar a cabo esa relación, ya sea por medios oficiales, documentos escritos,
correo electrónico y también por medios informales, como el cuaderno del alumno
que son los famosos recados, de viva voz, por terceras personas, por grupo de
Whatsapp, existen muchos medios a lo que se le debe de dar prioridad es a
tenerlos siempre activos y hacerlos llegar al destinatario final, la escuela o los
padres.

Puede ser muy fácil crear los medios, pero el punto es esta en darles en debido
seguimiento.

De los diversos conflictos que existen, se mencionaran los que tienen lugar entre
familia-escuela. Los motivos por los que puedan surgir problemas entre familia-
escuela son variados, por ejemplo, opiniones diferentes que puedan tener los
padres y el docente sobre temas de los niños. Christenson y Sheridan (2001),
señalan “El desacuerdo familia-escuela es directamente proporcional a las
dificultades de los niños. Es decir, que los padres y el docente tengan puntos de
vista diferentes hace que el niño tenga bajo aprendizaje. Esta situación es la más
normal ya que por ambos lados la cultura es diferente pero nunca debe olvidarse
que tanto la escuela y la familia son partes fundamentales para el desarrollo y
aprendizaje del niño, por eso es recomendable que exista buena comunicación y
que los padres estén enterados de las competencias y actitudes que beneficiara
directamente al niño.

Otro conflicto que se presenta es cuando los alumnos tienen un desacuerdo con el
maestro y le comunican brevemente a sus padres, alterando la situación y eso
causa un total desacuerdo de los padres. Ante esta situación el docente debe
tomar la iniciativa y a la brevedad explicarles lo sucedido a los padres.
El siguiente problema es cuando los padres piensan que le docente no le presta la
atención a sus hijos, creando conflicto ante esta situación o bien imaginar que el
docente es injusto con su hijo sin saber cómo es el comportamiento del alumno
dentro del aula.

En caso de que exista un conflicto, es necesario establecer una junta presencial


en donde la comunicación sea más afectiva y exista un clima de confianza y
respeto.

Las relaciones determinadas entre familia y escuela son se suma importancia para
el bienestar del niño o de la niña. Existen variedad de estrategias que ayuda en la
comunicación y relación de familia-escuela. Para ello, Cataldo (1991), Benson y
Martin (2003) nos comparten algunas estrategias que se pueden implementar para
mejorar la comunicación y la relación:

1. Encuentros personales: Son momentos en los que el docente puede


platicar con los padres de familia para conocerse personalmente o
conversar sobre la conducta de su hijo.

2. Encuentros espontáneos: Son encuentros donde se establecen de forma


espontánea la comunicación, se da en situaciones como la hora de llegada
o de salida.

3. Juntas informativas: Reuniones que se llevan a cabo cada cierto tiempo


en donde se le comparte a las familias los logros y avances de sus hijos.

4. Visitas al salón de clases: Son encuentros en el salón de clases, en


donde las familias ingresan al salón para observar una clase o participar en
actividades escolares.

5. Proyectos de trabajo: Son actividades que el docente incluye en su plan


de trabajo en donde los padres pueden ir a compartir sus conocimientos o
desarrollar alguna actividad en el grupo.
Estas cinco estrategias mencionada por los autores tienen como objetivo
fomentarle a los padres la participación y la curiosidad de cómo es el contexto en
el que se desenvuelven sus hijos. Despertar el interés de ellos para que los niños
crezcan y se sientan motivados de que a sus padres le interesa lo que ellos hacen,
así mismo conocer y que exista una buena relación entre el docente y los padres
con la finalidad de mejorar el aprendizaje y bienestar del niño.

Otras estrategias que son más comunes hoy en día es el medio de comunicación
por el cual los padres utilizan y son las cartas o circulares, correo electrónico,
notas o bien, lo más utilizado por los individuos la res social WhatsApp. Es una red
social donde a las madres se le facilita más preguntar por el comportamiento y
conducta de sus hijos, por tareas o actividades que deban entregarse. Ya nos e
toman el tiempo de ir personalmente para que exista una comunicación más
coherente y sin mal entendidos.

Es preciso que los maestros también cuenten con estrategias originales para
atraer la participación de los padres dentro de la educación de sus hijos; el
maestro al contar con herramientas no solo favorece a sus alumnos, si no también
a las familias permitiéndoles conocer mejor las facetas de sus hijos y apoyarlos en
lo que, y lograr desarrollar personas humanas. Y a su vez favorece la facilitación
de su propio trabajo, permitiendo conocer mejor a su alumnado y poder adaptar
los aprendizajes a sus necesidades y características.

Para poder lograr esta participación los maestros pueden considerar las siguientes
actitudes:

- Explorar y dar fuerza los recursos con los que cuenta la familia; si los padres
sienten que el maestro confía en ellos, en sus capacidades y recursos, y que son
capaces de llevarlos a cabo. Muchas veces los padres de familia dan largas a las
reuniones con los maestros por miedo de que se les eche en cara algo que
puedan estar haciendo mal con sus hijos.
- Neutralidad frente a las creencias de la familia; la familia no debe de
confrontarse con las creencias propias del maestro o de otras familias dentro de
la institución.

- Diferenciar lo urgente y el tiempo del cambio; las intervenciones de los maestros


muchas veces van encaminadas en la búsqueda de la solución de problemas
conductuales y dichas soluciones requieren ser cubiertas lo mas rápido posible,
pero a veces esta problemática es bastante difícil de conseguir, y por ello a
veces es mejor solucionar problemas menores y lograr cambios menos urgentes,
que mas adelante ayudaran a solucionar el problema mas urgente.
III. CONCLUSIÓN

Es evidente la importancia que tiene la participación de los padres en la escuela


de sus hijos, que estos se sientan acogidos y se les tome en cuenta, por lo tanto
también es muy necesaria la formación de maestros y brindar herramientas en
como afrontar la participación de los padres en la escuela, como facilitarla, cual
debe de ser su actitud. Esta preparación hará posible que se lleve a la práctica
esta colaboración y buena relación de los padres y los maestros, y así lograr
resultados positivos para todos, no solo para los niños, sino también para la
familia.

Por su parte, la escuela también debe de acepta el valioso interés y colaboración


de los padres en la educación de los niños y la necesidad de una relación cordial.
La educación es cosa de todos por lo que todos debemos de hacerla posible y
satisfactoria.

Es evidente que las funciones y responsabilidades son distintas, entre ambas


instituciones, pero lo importante es saber reunir estas diferencias y
complementarlas de manera que sean contribuciones positivas para el niño.
IV. Referencia bibliográficas

Benson, F. y Martin, S. (2003). “Orginizing Successful Parent Involvement in Urban


Schools”. Child Study Journal, vol. 33, núm. 3, pp. 87-193

Bolívar, A. (2006). Familia y escuela: dos mundos llamados a trabajar en común. Revista
de Educación, 339, 119-146.

Carbonell, J; Carbonell, M y González Martín, N (2012). Las Familias en el siglo


XXI: Una mirada desde el Derecho. Universidad Autónoma del Estado de México,
Instituto de investigaciones jurídicas. Serie: Estudios Jurídicos, Núm. 205.
Coordinadora México. Editorial: Elvia Lucía Flores Ávalos.

Cataldo, C. (1991). Aprendiendo a ser padres. Conceptos y contenidos para el


diseño de programas de formación de padres. Madrid: Visor distribuciones, cap. 1,
pp. 28-41

Christenson, S.L. y Sheridan, S.M. (2001). Schools and families. Nueva York:
Guildford Press.

SANDERS, M. G.; EPSTEIN, J. L. (1998): «School-family-community partnerships


and educational change: International perspectives», en A. HARGREAVES, A.
LIEBERMAN, M. FULLAN, D. HOPKINS (eds.): International Handbook of
Educational Change. Dordrecht, Kluwer, pp. 482-502.

HOOVER-DEMPSEY, K. V.; SANDLER, H. M. (1997): «Why do parents become


involved in their children’s education?», en Review of Educational Research, 67,
pp. 3-42.