Está en la página 1de 13

La composición química de los seres vivos se basa en elementos orgánicos como el

carbono, oxígeno, hidrógeno, nitrógeno, azufre y fósforo.


Los elementos primarios son aquellos que permiten la formación de las biomoléculas,
creadas por largas cadenas de átomo. El carbono, el oxígeno, el hidrógeno, el nitrógeno, el
azufre y el fósforo son parte de este grupo. Estos constituyen aproximadamente el 98% de
la composición de todos los organismos.

Los componentes secundarios tienen una subdivisión. Los elementos secundarios


indispensables: el calcio, el sodio, el potasio, el magnesio y el cloro. Y los variables: El
hierro, el silicio, el cobre, el manganeso, el boro, el flúor y el yodo.

Los elementos secundarios variables juntos solo forman aproximadamente el 0.009% de la


composición mientras que los elementos indispensables se acercan al 1.8%.

Componentes primarios

1) Carbono:

Este componente químico es considerado la base de toda la vida.

Los glúcidos, lípidos y ácidos nucleicos poseen carbono. Sin embargo, aunque es necesario,
no necesita ser excesivo y por esa razón, al respirar se deja ir el carbono (en forma de
dióxido) innecesario para mantener el equilibrio.

Es necesario para la fotosíntesis y por lo tanto, es elemento clave en la respiración de los


seres vivos.

2) Oxígeno

Es el componente más abundante en los humanos y los animales. Se encuentra en su


mayoría ligado al hidrógeno para formar el agua que representa el 65% de masa del cuerpo.

El oxígeno es una de las bases de todas las macromoléculas, alimenta a cada célula del
cuerpo. Su principal función es llevar a cabo el proceso de la respiración, en la que llena
los pulmones y ayuda a erradicar el exceso de carbono.

El oxígeno también es indispensable para las plantas pues es un elemento clave para la
fotosíntesis y a su vez, la fotosíntesis es la base de la supervivencia animal y humana.

3) Hidrógeno
El hidrógeno, como el carbono, está presente en cada biomolécula lo que lo hace
indispensable. Se encuentra en su mayoría enlazado con el oxígeno, ya que es un elemento
necesario en la composición del agua y constituye aproximadamente el 10% de la masa
del cuerpo.

Como es clave para la formación del ATP, el hidrógeno contribuye a dar energía.

Las plantas reciben elementos químicos desde el suelo que actúan como nutrientes. El
hidrógeno es responsable de disolverlos para que dichos elementos puedan construir los
tejidos de la planta.

4) Nitrógeno

El proceso metabólico del ser humano y de los animales depende de las enzimas. Las
proteínas que existen en el metabolismo son sintetizadas por el nitrógeno, éstas se
encuentran en los tejidos del cuerpo.

Debido a su rol con las proteínas, es una pieza fundamental en la transmisión de energía.
El nitrógeno también forma parte en la creación de nuevas células.

En las plantas, el nitrógeno es un componente encontrado en la clorofila, lo que les da ese


color verde característico y además permite que las plantas puedan absorber la luz del sol
para crecer y llevar a cabo el proceso fotosintético.

5) Azufre

De todos los componentes primarios, el azufre es el que se presenta en menos cantidad.


Constituye solo el 0.5% del cuerpo, sin embargo, es muy importante para muchas
funciones.

El azufre es parte de los aminoácidos y las proteínas que son sintetizadas por el nitrógeno.
Además de eso, se puede encontrar en grandes cantidades en la queratina, responsable
del crecimiento de uñas, cabello, pelaje, pezuñas y cuernos.

El azufre en las plantas es necesario para poder producir semillas y para poder formar las
raíces. Gracias a esto las plantas crecen con más fuerza, como resultado, el azufre las hace
resistentes a temperaturas muy bajas.

6) Fósforo
Constituye el 1% de la composición de la masa del cuerpo. Usualmente trabaja junto al
calcio en la formación y constitución de los huesos y los dientes, por consecuencia, un
déficit de fósforo puede ocasionar la fragilidad de estos.

Está presente en el Adenosín Trifosfato, por lo cual ayuda con el traspaso de energía.
También puede ser encontrado en los ácidos nucleicos.

El crecimiento de las plantas se debe mucho a la interacción del fósforo, éste ayuda al
alargamiento de las células y a su división.

Ayuda (al igual que el nitrógeno) a la transformación de la energía obtenida del sol a energía
química para llevar a cabo el proceso de la fotosíntesis.

Referencias

1. Helmenstine, A. (2016) “Chemical Composition of the Human Body” Recuperado


el 07 de Julio de 2017 desde thoughtco.com
2. Klappenbach, L. (2015) “The Chemistry of Animal Life” Recuperado el 07 de Julio
de 2017 desde thoughtco.com
3. Helmenstine, A (2017) “What Are the Elements in the Human Body?” Recuperado
el 07 de Julio de 2017 desde thoughtco.com
4. Haas, E. “Minerals: Sulfur” Recuperado el 06 de Julio de 2017 desde healthy.net
5. Helmenstine, A (2015) “Elements in the Human Body and What They Do”
Recuperado el 06 de Julio de 2017 desde sciencenotes.org
6. Lee, L. (2015) “Why does the body need nitrogen?” Recuperado el 06 de Julio de
2017 desde livestrong.com
7. “Fitoquímicos, los componentes químicos de las plantas” Recuperado el 06 de Julio
de 2017 desde nutricionpersonalizada.wordpress.com.

Twitter

Biología

Algas rojas: características, taxonomía, reproducción, nutrición


Biología

Mutaciones génicas: en qué consisten, tipos y consecuencias

2- Bioelementos secundarios

Estos tipos de elementos también están presentes en todos los seres vivos pero no en las
mismas cantidades que los elementos primarios.

No conforman las biomoléculas sino que se usan en gradientes de concentración celular,


señalización dieléctrica de las neuronas y neurotransmisores, estabilizan biomoléculas
cargadas como el ATP y forman parte del tejido óseo.

Estos bioelementos son el calcio (Ca), sodio (Na), potasio (K), magnesio (Mg) y cloro (Cl).
Los más abundantes son el sodio, el potasio, el magnesio y el calcio.

Calcio (Ca)

El calcio es esencial para los seres vivos ya que las plantas requieren calcio para construir
paredes celulares.

Forma parte del tejido óseo de los vertebrados en forma de hidroxiapatita (Ca3 (PO4) 2)
2, Ca (OH) 2 y su fijación está relacionada con el consumo de vitamina D y la luz solar. El
calcio presente en forma iónica, sirve como un importante regulador de procesos en el
citoplasma celular.

El calcio afecta la excitabilidad neuromuscular del músculo (junto con los iones K, Na y Mg
y participa en la contracción muscular.) La hipocalcemia conduce a cólicos-tetania. También
participa en la regulación de la síntesis de glucógeno en riñón, hígado y músculo
esquelético.

El calcio disminuye la permeabilidad de la membrana celular y la pared capilar, lo que


resulta en sus efectos antiinflamatorios, antiexudativos y antialérgicos. También es
necesario para la coagulación de la sangre.

Los iones de calcio son importantes mensajeros intracelulares, que influyen en la secreción
de insulina en la circulación y la secreción de enzimas de digestión en el intestino delgado.

La reabsorción de calcio se ve afectada por la relación mutua de calcio a fosfatos en el


contenido intestinal, y por la presencia de colecalciferol, que regula la reabsorción activa
de calcio y fósforo.

El intercambio de calcio y fosfatos se regula hormonalmente con la hormona paratoidea y


calcitonina. La hormona paratoidea libera el calcio de los huesos en la sangre.

La calcitonina promueve la deposición de calcio en los huesos, lo que disminuye su


concentración sanguínea.

Magnesio (Mg)

El magnesio es un bioelemento secundario que forma parte de las biomoléculas puesto que
es un cofactor de la clorofila. El magnesio es un catión intracelular típico y es una parte
esencial de los tejidos y fluidos corporales.

Está presente en el esqueleto (70%) y en los músculos de los animales y entre sus
funciones está la de estabilizar la carga negativa de los fosfatos de la molécula de ATP.

Sodio (Na)

Es un catión extracelular importante, participa en la homeostasis del organismo. Protege al


organismo de pérdidas de agua excesivas mediante los canales de sodio y participa en la
propagación de la excitación nerviosa.

Potasio (K)

Participa en la homeostasis del organismo y en la propagación de la excitación nerviosa


mediante canales de potasio. La deficiencia de potasio puede conducir a un paro cardíaco.
Cloro (Cl)

Un halógeno del grupo VII de la tabla periódica. Está presente en el organismo de los seres
vivos principalmente como ion cloruro el cuál estabiliza la carga positiva de los iones
metálicos (Biogenic elements, S.F.).

3- Elementos en trazas

Están presentes en algunos seres vivos. Muchos de estos elementos trazas actúan de
cofactores en las enzimas.

Los elementos trazas son Boro (B), bromo (Br), cobre (Cu), flúor (F), manganeso

(Mn), silicio (Si), hierro (Fe), yodo (I), etc.

Biomoléculas
Los bioelementos se combinan entre sí y pueden formar miles de moléculas diferentes. En
la constitución de las células están involucradas biomoléculas.

Estos se pueden clasificar en inorgánicos (agua y minerales) y orgánicos (carbohidratos,


lípidos, aminoácidos y ácidos nucleicos).

Las biomoléculas se les conocen como los sillares estructurales de la vida puesto que son
los ladrillos o moldes básicos en las que se componen moléculas más complejas.

Por ejemplo, los aminoácidos son los sillares estructurales de las proteínas. La secuencia
de aminoácidos determina la estructura primaria de una proteína.

Moléculas como los lípidos forman la membrana celular y lobiomoles carbohidratos simples
forman carbohidratos complejos como es el caso de la molécula de glucógeno.

También está el caso de las bases nitrogenadas, que al unirse al carbohidrato ribosa o
desoxirribosa, forman las moléculas de ARN y ADN donde su secuencia será le bese del
código genético

Referencias

1. Bioelements. (2009, Diciembre 14). Tomado de wikiteka: wikiteka.co.uk.


2. Bioelements. (s.f.). Tomado de cronodon: cronodon.com.
3. Biogenic elements. (S.F.). Tomado de chemlaba: chemlaba.wordpress.com.
4. CHEMISTRY BIOGENIC ELEMENTS. (S.F.). Tomado de intranet.tdmu.edu.ua:
intranet.tdmu.edu.ua.
5. Llull, R. (S.F.). The living matter components. Tomado de bioluliaes:
bioluliaes.wordpress.com.
6. National Research Council (US) Committee on Planetary Biology and Chemical
Evolution. (1990). The Cosmic History of the Biogenic Elements and Compounds.
In The Search for Life’s Origins: Progress and Future Directions in Planetary
Biology and Chemical Evolution. Washington DC: National Academies Press (US).
7. Rastogi, V. B. (2003). Modern Biology. Nueva Dehli: pitanbar publishisng

El agua es un compuesto químico formado por un átomo de oxígeno y dos átomos de hidrógeno
(H2O, Pm = 18) unidos por enlaces covalentes, de tal forma que el oxígeno atrae más hacia sí los
electrones de los enlaces que los átomos de hidrógeno. Esto le confiere a la molécula de agua
cierta polaridad eléctrica: dipolo eléctrico (el polo negativo será el oxígeno y el polo positivo los
hidrógenos).

Gracias a su polaridad eléctrica las moléculas de agua se unen fácilmente en pequeños grupos
muy inestables, llamados grupos oscilantes, a través de enlaces electrostáticos conocidos como
puentes o enlaces de hidrógeno.

Ver la animación de la estructura química del agua líquida y del hielo, y otra animación sobre los fundamentos del
agua y el pH.

El agua es el compuesto más abundante en los seres vivos, aunque en cantidad variable en las
distintas especies. Por ejemplo en las medusas puede ser el 95 % del peso del animal, y en la
especie humana el 63 % del peso corporal, aunque su cantidad varía generalmente de forma
inversa a la edad del organismo. En los organismos pluricelulares complejos el agua presenta una
distribución diferencial, de tal manera que hay mayor cantidad en los tejidos químicamente más
activos: 86 % en el tejido nervioso y tan sólo el 20 % en los huesos o en los dientes.

El agua está en continua renovación en los seres vivos, por lo tanto tiene que existir unas vías de
ingreso (en el caso del hombre pueden ser la ingesta directa de líquidos, el agua contenida en los
alimentos y el agua producto del metabolismo) y unas vías de pérdida (orina, sudor, heces fecales,
respiración), de tal forma que la cantidad de agua que se ingresa y que se pierde deben de estar
reguladas: equilibrio hídrico.

Los carbohidratos pueden ser clasificados en cuatro clases principales: los


monosacáridos, disacáridos, oligosacáridos y polisacáridos.

Los carbohidratos son moléculas biológicas formadas por átomos de carbón, hidrógeno y
oxígeno. En la bioquímica, los carbohidratos son sinónimos de sacáridos, un grupo que
incluye azúcares, almidones y celulosa.
Los carbohidratos cumplen numerosas funciones en los organismos vivientes. Los
polisacáridos sirven para el almacenamiento de energía (como por ejemplo en el almidón
y en el glucógeno) y como componentes estructurales (celulosa en plantas).

La ribosa monosacárida de carbón cinco es un componente importante de muchas enzimas


y es la base de la molécula genética conocida como ARN.

Los sacáridos y sus derivados incluyen incluyen muchas biomoléculas importantes que
juegan roles principales en el sistema inmune, la fertilización, en la producción de
patogénesis, en el coagulamiento sanguíneo y en el desarrollo.

En la ciencia alimentaria, el término carbohidrato usualmente significa cualquier comida


que sea rica en almidones de carbohidratos complejos, como por ejemplo cereales, pasta
y pan; o carbohidratos simples como el azúcar, encontrado en dulces.

Los carbohidratos son encontradas en una amplia variedad de comidas. El almidón y el


azúcar son carbohidratos importantes en nuestra dieta. El almidón es abundante en las
patatas, maíz, arroz y otros cereales.

Clasificación de los carbohidratos

Monosacáridos

Son referidos como azúcares simples; son la unidad más básica de los carbohidratos. Son
unidades fundamentales de carbohidratos y no pueden ser hidrolizados en compuestos más
simples.

Son la forma más sencilla de azúcar y usualmente no tienen color, son solubles en el agua
y son sólidos cristalinos; algunos tienen un sabor dulce. Ejemplos de algunos
monosacáridos comunes incluyen la fructosa, la glucosa y la galactosa.

Los monosacáridos son la base con la que se construyen los disacáridos y polisacáridos.
Algunas fuentes de este tipo de carbohidratos incluyen las frutas, los frutos secos, las
verduras y los dulces.

– Glucosa

Es un azúcar simple que circula en la sangre de los animales como glucemia. Es creado
durante la fotosíntesis del agua y el dióxido de carbono, utilizando energía de la luz solar.
Es la fuente de energía más importante para la respiración celular.
Es encontrado en la azúcar de las uvas y en la dextrosa

– Galactosa

Es un azúcar monosacárido que es menos dulce que la fructosa. Puede ser encontrado como
un componente de la lactosa en la leche.

– Fructosa

También llamado levulosa, es un monosacárido simple encontrado en muchas plantas,


donde a menudo es enlazado con la glucosa para formar el disacárido sacarosa.

Es absorbido directamente en el flujo sanguíneo durante la digestión. La fructosa pura y


seca es bastante dulce, blanca, cristalina, y sin olor. Es la más soluble de todos los azúcares.

La fructosa se encuentra en la miel, en las flores, en la mayoría de los tubérculos y en las


bayas.

Disacáridos

Este tipo de carbohidratos se forma cuando dos monosacáridos son unidos por un enlace
glucosídico. Como los monosacáridodos, estos también son solubles en el agua.

La unión de las moléculas simples de azúcar ocurre en una reacción de condensación que
involucra la eliminación de la molécula de agua de grupos funcionales. Junto con otras
reacciones, éstas son vitales en el metabolismo

Ejemplos comunes incluyen a la sucrosa, la lactosa y la maltosa. Los ejemplos más comunes
tienen 12 átomos de carbono. La diferencia en estos disacáridos es la posición atómica
dentro de la molécula.

– Sucrosa

Es un carbohidrato natural y común encontrado en muchas plantas y partes vegetales. La


sucrosa a menudo es extraída y refinada de la caña de azúcar y de la remolacha azucarera
para el consumo humano.

El proceso de refinado de azúcar industrial moderno a menudo involucra la cristalización de


este compuesto, a menudo conocido como azúcar de mesa o simplemente azúcar.

Este compuesto juega un rol central como un aditivo en la producción alimentaria y en el


consumo humano alrededor del mundo.
– Lactosa

Es un disacárido compuesto de galactosa y glucosa encontrado en la leche. La lactosa


conforma alrededor del 2-8% de la leche, aunque puede ser extraída de la misma.

Oligosacáridos

Es un polímero sacárido que contiene un número pequeño de azúcares simples. Los


oligosacáridos pueden tener muchas funciones, incluyendo el reconocimiento de las células
y la conexión de las mismas. Por ejemplo, los glicolípidos tienen un rol importante en la
respuesta inmune.

– Glicolípidos

Son lípidos con un carbohidrato enlazado glucosídicamente. Su rol principal es mantener la


estabilidad de la membrana y facilitar el reconocimiento celular.

Los carbohidratos son encontrados en la superficie de toda la membrana de la célula


eucariota.

Polisacáridos

Son moléculas de carbohidratos poliméricos compuestas de grandes cadenas de unidades


monosacáridas unidas por enlaces glucósidicos.

Tienen un gran espectro estructural, desde lineales hasta altamente expandidos. Ejemplos
incluyen a los polisacáridos de almacenamiento como el glucógeno y el almidón, o los
polisacáridos estructurales como la celulosa.

Los polisacáridos pueden ser encontrados en los tubérculos, los cereales, la carne, el
pescado, los granos, y las hojas de vegetales.

– Glucógeno

Es un polisacárido de multicadena de glucosa que sirve como una forma de almacenamiento


de energía en los humanos, animales, hongos y bacterias.

La estructura de polisacárido representa la mayor forma de almacenamiento de glucosa en


el cuerpo. En los humanos, el glucógeno es elaborado y guardado principalmente en las
células del hígado y los músculos, hidratados con 3- 4 partes de agua.
El glucógeno funciona como un almacenamiento secundario de de energía a largo plazo,
almacenando las principales fuentes de energía en tejido adiposo.

El glucógeno de los músculos es convertido en glucosa por las células musculares y el


glucógeno del hígado se convierte a glucosa para que pueda ser usado a lo largo del cuerpo,
incluyendo el sistema nervioso central.

– Celulosa

Es un compuesto orgánico, consistiendo de una cadena lineal de diferentes cientos o miles


de unidades de glucosa enlazadas. La celulosa es un importante componente estructural
de la pared celular primaria de las plantas verdes, como muchas formas de algas.

Algunas especies de bacterias la segregan para formar una biopelícula. La celulosa es el


polímero orgánico más abundante del planeta Tierra.

Es utilizada principalmente para producir papel. Cantidades más pequeñas son convertidas
en una serie de productos derivados como celofán y rayón.

La célula es la unidad básica de la vida de cualquier ser vivo, y es funcional porque todas
las funciones que cumple un ser vivo las cumplen cada una de sus células. Esta unidad
estructural es capaz de realizar por sí misma las tres funciones vitales: nutrición,
relación y reproducció

Las instrucciones necesarias para controlar sus funciones, están contenidas en los
cromosomas, que en el caso de las eucariotas la información genética se localiza en el
núcleo celular.

Los ácidos nucleicos conforman el material genético de los organismos y son


indispensables para que se almacene y distribuya la información genética.

Como estructuras químicas, los ácidos nucleicos son macromoléculas constituidas por
polímeros lineales de nucleótidos, los cuales se encuentran unidos por enlaces de
éster de fosfato, de manera aperiódica. Debido a que el grado de polimerización
puede llegar a ser altísimo, se convierten en las moléculas más grandes conocidas
hasta ahora; con moléculas constituidas por centenares de millones de nucleótidos en
una sola estructura covalente.
El ácido desoxirribonucleico (ADN)
que reside en el núcleo celular y algunos organelos. Este acido funciona como
almacén de la información genética y se encuentra en los cromosomas del núcleo, las
mitocondrias y los cloroplastos de las células eucariotas. En las células procariotas se
encuentra localizado en su único cromosoma y en forma de plásmidos.

El ácido ribonucleico (ARN)


que actúa en el citoplasma e interviene de manera directa en la transmisión de la
información desde el ADN hacia los compartimientos celulares. En las células
eucariotas se encuentra localizado en el núcleo, el citoplasma, la matriz mitocondrial y
el estroma de cloroplastos de células eucariotas; en las células procariotas se localiza
en el citosol.
Ambos ácidos se encuentran en todas las células procariotas, eucariotas y virus.

Descubrimiento de los ácidos nucleicos.


El descubrimiento de los ácidos nucleicos se debe a Johan Friedrich Miescher, biólogo
y médico suizo que en 1869, aisló diversas moléculas ricas en fosfatos, a partir
del núcleo de los glóbulos blancos y espermatozoides de salmón. Estas sustancias
constituidas principalmente por carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y gran
cantidad de fósforo; las llamó en un principio nucleína, por encontrarse en el núcleo.

Este descubrimiento, publicado por primera vez en 1871, no resultó tan importante
para la época, hasta que el médico Alemán Albrecht Kossel inició sus investigaciones
en la estructura química de la nucleína.

Kossel fragmentó esta nucleína, y separó un componente proteico y un grupo


prostético. A este último lo llamó ácido nucleico, por pertenecer químicamente al
grupo de los ácidos.