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BECKMAN, Flavia Marcela-SCIALOCOMO, Esteban Angel Alberto-MENA,

Hugo Rubén- BILBAO, Alfredo s-ESTAFA -PRISION PREVENTIVA- S/ RECURSO


DE CASACION" - 1325/18

>

> Resolución Nº414

> ______________________________________________________

>

> Paraná, 7 de diciembre de 2018

> VISTO:

> Esta causa: "BECKMAN, Flavia Marcela-SCIALOCOMO, Esteban Angel


Alberto-MENA, Hugo Rubén- BILBAO, Alfredo s/ ESTAFA -PRISION
PREVENTIVA- S/ RECURSO DE CASACION", traída a despacho para resolver
y;

>

> CONSIDERANDO:

> I.- Que en fecha 2 de noviembre de 2018 el Tribunal Unipersonal de


Juicio y Apelaciones de esta ciudad de Paraná, integrado por la Dra. María
Carolina Castagno, rechazó los recursos interpuestos por las Defensas de los
imputados y confirmó en consecuencia la resolución de fecha 19 de
octubre de 2018, dictada por la Sra. Jueza de Garantías Nº1 de esta ciudad,
Dra. Marina Barbagelata, que dispone la Prórroga de la Prisión Preventiva
de Hugo Rubén Mena, Esteban Angel Alberto Scialocomo, Flavia Marcela
Beckman y Alfredo Bilbao por el término de cuatro meses.

> II.-1) Contra esa decisión interponen Recurso de Casación los Dres.
José Raúl Velázquez y Humberto Franchi como Defensores Técnicos de
Flavia Beckman, Hugo Mena y Esteban Scialocomo.

> Se agravian en la falta de acreditación de los extremos dispuestos en el


Código de rito en sus arts. 354, 355 y 356 del CPP y en la interpretación
subjetiva y parcializada de la Vocal interviniente.

> Afirman que la Sra. Vocal al invocar la gravedad del hecho como
fundamento de su resolución, se basa solo en razones de prevención
general, desoyendo los extremos legales y sustanciales exigidos para el
dictado de una prisión preventiva; que admiten su procedencia solo en dos
supuestos que deben ser justificados por el sentenciante, esto es: la posible
fuga y el entorpecimiento de la investigación.

> Agregan que la eventual complejidad en la tramitación de la IPP no


debe ser atribuida a sus defendidos dado que la causa está en sus inicios,
en la faz investigativa y todas las actividades pesquisivas dependen de las
agencias estatales.

> Destacan que ninguno de los tres asistidos es funcionario público por
lo que no cabe la imputación a título de autoría o coautoría y que la Señora
Vocal no resolvió y no refirió acerca del acceso a la prueba por parte de la
Jueza a-quo mientras estaba en reserva total en la IPP.

> Advierten que el posible entorpecimiento en la investigación de sus


pupilos -en particular Beckman y Mena- fueron conductas o circunstancias
previas a formularles el hecho endilgado y que el fin del encierro cautelar es
el de preservar las probanzas a futuro y es una de las causales del mismo,
por lo que los argumentos tanto de la Jueza de Garantía como de la Vocal
de la apelación carecen de los fundamentos procesales exigidos.

> Refieren en tal sentido que no se puede hacer una inversión de la


carga probatoria ya que el poder punitivo está en cabeza del estado y no de
los ciudadanos.

> Afirman que la privación de libertad decretada, atento el contexto


actual, de la situación carcelaria resultaría dañina para sus asistidos,
remitiéndose en tal sentido a los lineamientos establecidos por esta Cámara
de Casación en los autos "DIAZ, Silvio...".
> En otro orden se agravian en el silencio de la Vocal respecto de la
supuesta improcedencia de aplicación a sus pupilos de medidas de coerción
y la posible aplicación del arresto domiciliario previsto en la normativa
procesal solicitado en forma subsidiaria.-

> Culminan solicitando se revoque el encierro preventivo o cautelar,


disponiendo la inmediata excarcelacón de los imputados. En subsidio,
solicitan imposición de medidas de coerción o bien prisión preventiva bajo
arresto domiciliario.

> II.2) Por su parte los Doctores Iván C. Vernengo y Damián Petenatti,
Defensores de Alfredo Bilbao, interponen recurso de casación contra la
misma resolución.

> Advierten que la Magistrada interviniente en la apelación analizó un


extremo que no fue materia de agravio por la defensa, esto es, si existen
elementos de convicción para sostener la problable participación del
acusado en el hecho.

> Se explayan sobre las razones por las que entienden no existen
posibilidades de que su asistido influya negativamente en el normal
desarrollo de la investigación llevada adelante por el Ministerio Público
Fiscal, y que la resolución de encarcelamiento preventivo quiebra el
principio de reserva consagrado en el art. 19 de la CN. Refieren que se han
efectuado conjeturas prohibidas por el ordenamiento constitucional y penal
interpretando in malam partem un acto que nada tiene de extraordinario
en la vida de una persona (mudanza de sus pertenencias de trabajo).
Destacan asimismo que para fundar este extremo, se han valorado
evidencias obtenidas inválidamente y que resulta contradictorio merituar
cargosamente un acto del que no se tiene la certeza que sea válido.

> Denuncia un supuesto de fundamentación aparente en lo referente al


conocimiento de los nombres de los contratados por el cuerpo legislativo
-testigos de la causa-, la posibilidad de intervenir como nexo entre los
contratados y los funcionarios públicos, y la probabilidad de que su asistido
pueda impedir que la Fiscalía determine la vinculación con la causa de
personas insertas en la administración pública; destacando que este
presunto riesgo ha sido insertado unilateralmente por la Sra. Jueza de
Garantía y que nada dijo al respecto la Jueza de la Apelación, lo cual
violenta los principios del contradictorio y del derecho de defensa.

> Destacan que ningún testigo manifestó conocer a Bilbao y menos,


sentir temor porque éste último se encuentre en libertad y observan que de
ser efectivamente reales esos pretendidos riesgos no se tenga el mismo
parámetro para con personas que revistan el carácter de funcionarios
público y se encuentren sindicadas como autores en el hecho intimado,
ostentando un poder relevante en la estructura de la Legislatura de la
Provincia de Entre Ríos con información seguramente privilegiada.

> Se agravian por lo excesivo y arbitrario del plazo de encierro cautelar y


por el no tratamiento al pedido de prisión preventiva bajo la modalidad de
arresto domiciliario.

> Finalmente peticionan se disponga la revocación de la prisión


preventiva decretada o en su defecto, que la misma se cumpla bajo la
modalidad de arresto domiciliario.

> III.- Efectuada la reseña que antecede en primer término corresponde


determinar la procedencia de la vía intentada en supuestos de resoluciones
de naturaleza cautelar, dado que esta medida -dictada por la Jueza de
Garantías y confirmada por la Sra. Vocal de la Apelación- fue cuestionada en
ambos escritos recursivos.

> En dicho cometido, cabe detenernos en los fundamentos oralizados


por la Dra. Castagno en el tratamiento de los agravios formulados.

> Así la Magistrada, luego de encontrar reunidos los requisitos que


hacen a la procedencia del recurso interpuesto, esquematizó la
contestación a los planteos recursivos en los siguientes tópicos: inexistencia
de riesgos procesales y arbitrariedad en la valoración de las constancias
colectadas, la decisión del plazo de duración de la prisión preventiva y en
la no contestación al pedido en subsidio formulado por la defensa respecto
a la viabilidad del arresto domiciliario.

> Destacó la Dra. Castagno que la medida impuesta constituye una


excepción a la regla que impone la libertad durante la sustanciación del
proceso, conforme la normativa nacional e internacional que establece la
posibilidad de encarcelamiento únicamente como coerción a los fines
cautelares, ya sea para evitar posible fuga de imputados o entorpecimiento
en la investigación del hecho.

> Sostuvo que el dictado de una prisión preventiva requiere siempre un


juicio de proporcionalidad entre los fines y los elementos de convicción que
las avalan -extremo donde cobran vital importancia los datos de la realidad-
y recordó que este tipo de medidas deben ser necesarias, indispensables,
proporcionales y con duración razonable. Para sopesar los agravios con
los fundamentos, y determinar si existen los riesgos procesales enunciados
por la Magistrada interviniente, tuvo en cuenta los parámetros del Informe
297 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y los impuestos
por el legislador provincial concluyendo que el análisis de la Dra.
Barbagelata es razonable y razonado, con argumentos sencillos, pero
prolijos.

> Afirmó que para entrar a analizar la viabilidad de una prisión


preventiva es necesario verificar que exista una fuerte sospecha acerca de
la vinculación de la persona con el hecho que se está investigando porque
de lo contrario, sí habría arbitrariedad; que por ello, en el marco de la
audiencia se autorizó a la fiscalía a que produjera prueba, porque es el
primer contacto que tiene con esta causa.

> Advirtió que este primer requisito: la vinculación de los imputados con
el hecho, fue analizado por la magistrada, quien destacó la gravedad del
injusto, dado que se trata de un delito de corrupción.

> Señaló la Sra. Vocal que para arribar a tal conclusión la magistrada
interviniente valoró los resultados de pruebas, allanamientos, resultas de
allanamiento y entrevistas realizadas por fiscalía y que esos elementos son
los que tuvo en cuenta la Magistrada para tener por acreditada la
verosimilitud acerca de los hechos como la intervención de los imputados
en el mismo en el carácter de particípes.

> Siguiendo las justificaciones de la Comisión, remarcó que lo primero


que se tiene que tener en cuenta es el hecho, el cual nos indica la pena en
expectativa y concluyó que en el caso estamos ante figuras delictivas que en
su relación concursal -en su mínima al menos- nos indica que la pena no
solo va ser una pena importante sino efectiva.

> Remarcó que la defensa representada por Franchi y Velazquez ha


hecho un acento especial en el arraigo de los imputados, cuando esto no
fue valorado, no fue un riesgo computado por la Jueza de Garantías la
posibilidad de fuga. Entendió que si bien esto es el primer dato que lleva a
pensar acerca de la gravedad y posibilidad de este riesgo, compartió con la
magitrada que ésto no es lo que obsta a la excarcelación, que no es la
posibilidad de fuga lo que se quiere cautelar, sino que lo que se quiere
cautelar es la posibilidad de la interferencia a la determinación judicial del
hecho, es decir en la investigación que se está llevando a cabo.

> En tal sentido, afirmó que los datos que fueron relevados desde la
realidad surgieron a partir de los propios comportamiento de los imputados
de los que surge una clara conducta obstructiva, y en ese aspecto señaló los
resultados de los allanamientos, la detención en flagrancia de Berckman,
Scialocomo y Alvarez cuando intentaban extraer dinero en um cajero
automático con varias tarjetas y la registración de conversaciones vía
whatsapp.

> Al respecto consideró que conforme surgía de la audiencia de


apelación y de las de prórroga de prisión preventiva, de las resultas de los
allanamientos empezaron a procesar la información de cómo eran los
vínculos, y ahí se detectó: que Mena -que había sido garante de la prisión
domiciliaria de Alvarez- era nada menos que uno de los actores en esta
trama delictiva. Que Mena visitó la casa de Dhean (con quien su mujer ya
se había contactado durante el allanamiento) y le ofreció recompensa para
que diga a las autoridades judiciales que había recibido la totalidad del
dinero de la contratación del estado; y ésto fue ratificado por la fiscalía en la
entrevista con estas personas.

> Remarcó que se realizaron allanamientos en estudios contables, donde


aparentemente llevaban registración de esta actividad fraudulenta, y donde
se secuestró documentación de Beckman -constancia de monotributo,
adquisición de propiedades de Beckman con Mena-, y que allí es donde se
empieza a establecer el vínculo con Bilbao, el otro imputado en esta causa.

> Destacó que la Doctora Barbagelata valoró en audiencia cuadernos


secuestrados donde obran detalle de quiénes eran los involucrados y roles
que tenían, es decir, a qué persona se le pagaba y cuánto, lo cual condujo a
la detención de Mena y Bilbao y al allanamiento en casa de Bilbao, donde
se secuestró su computadora; la cual, peritada que fuera se pudo advertir
que en la papelera de reciclaje en este período se había borrado
información que guardaba relación con la causa, además de archivos
personales, y que entre la documentación borrada existía una planilla excel
que se condice con la información de los cuadernos. Señaló que ésto fue
valorado por la jueza como acto de entorpecimiento.

> Contestando al planteo de la defensa respecto de la realización de esta


pericia sin su intervención, compartió lo sostenido por la Sra. Jueza de
Garantías en el sentido de que no basta la mera invocación de la defensa
respecto a la violación de la cadena de custodia o que estamos ante actos
definitivos e irreproductibles. Explicó al respecto de que no hay un yerro de
la magistrada al entender que se le estaba peticionando la exclusión
probatoria, y que efectivamente es necesario una audiencia en ese sentido
para poder excluír la prueba. Señaló que la jueza tomó este dato de la
sorpresiva mudanza que se registra en la oficina que tenía el imputado
Bilbao en calle Alameda y que aisladamente puede ser un dato inocuo
-dada la libertad de mudar su lugar de residencia o trabajo-, pero que en el
contexto de la investigación, se puede valorar como un indicio. Al respecto,
destacó que la fiscalía ha ratificado que esto ocurrió a seis días de la
detención de los coimputados Beckman, Mena, Scialocomo y Alvarez, razón
por la que evidentemente resulta un dato de peso y que ha dado sustento a
la Magistrada al sostenerlo como indicio de una clara conducta obstructiva
por parte de Bilbao.

> Afirmó que no puede soslayarse el rol de Bilbao, dado que éste era
una persona que recaudaba el dinero, le llevaban el producido a él y él era
el encargado de rendir cuenta al funcionario público o a quien corresponda
determinar en la investigación.

> Por dichos motivos entendió la Sra. Vocal que tampoco se verifica la
selección arbitraria de los riesgos procesales por parte de la Magistrada.

> Asimismo, señaló que la circunstancia apuntada por el Dr. Petenatti de


que existen privilegios indebidos, dado que en el curso de la investigación
aun no hay funcionarios públicos investigados, no puede ser traída para
desgravar la responsabilidad o relevamiento de datos de la realidad
respecto de Bilbao o el resto de los imputados. Descartó en tal sentido toda
arbitrariedad o afectación al principio de igualdad y consideró que la
magistrada valoró como jueza de garantías la verificación de los riesgos
procesales invocados por la fiscalía en el marco de un proceso seguido
contra las personas imputadas. Ello, sin perjuicio de que, de surgir
imputación en el curso de la investigación, en esa medida será valorado, si
existen los mismos riesgos o no; que son riesgos que se analizan en relación
al imputado en sí pero no a eventuales imputados, lo cual no es
competencia de la magistrada y menos aún, corresponde traerlos a la
instancia de apelación como agravio.

> Respecto a la afirmación de que ninguno de los testigos ha


referenciado temor por parte de los imputados, entendió que no puede
prosperar por cuanto se está hablando de un pronóstico a futuro, que no
quiere decir que se hayan concretizado.

> Remarcó la información privilegiada que tienen los imputados y los


contactos de quienes la obtenían y que ésto no se neutraliza, que haciendo
un pronóstico a futuro, no se puede imaginar que Scialocomo, no siga
instrucciones de Beckman o de Mena de quienes dependía, o de Bilbao, de
quien depende económicamente.

> Afirmó que tampoco puede ser de recibo lo manifestado por la


defensa cuando dice que Mena, como no estaba imputado, no podía
interferir en la investigación, cuando en realidad Mena es pareja de
Beckman que ya estaba detenida, y garante de la prisión domiciliaria de
Alvarez; por lo que no puede afirmarse que no tenía conocimiento de lo
que se investigaba.

> A raíz de lo mencionado, consideró que la Magistrada tendió a las


particularidades de los hechos que formaron base de la imputación y tuvo
en cuenta todos estos datos de la realidad que permiten hacer un
pronóstico a futuro desfavoble para todos los imputados, encontrando
basamento en el comportamiento de los mismos que hace presumir que en
libertad puedan llegar a interferir, ya sea ocultando documentación o
influyendo sobre testigos - como el caso de Beckman visitando a Dehan-.

> Afirmó que si bien a los imputados no se les puede exigir la obligación
de colaborar en la investigación, tampoco se les prohíbe que colaboren, que
la contrapartida de la libertad es la potestad que tiene el estado de
intervenir de manera cautelar para asegurar los logros de sus fines y que
ésto no significa adelantamiento de pena.

> Concluyó que en este caso se constataron todos los requisitos previos,
dado que ha quedado acreditado que existe fuerte sospecha de
participación en el hecho, en calidad de autores o partícipes, y que existen
indicios suficientes que permiten inferir razonablemente esta participación;
que ésto de ningún modo significa traer a colación un tema que sea extraño
a una medida cautelar sino que por el contrario se justifica y es razonable
privar de la libertad cuando se encuentra algún tipo de relación del
imputado con el hecho, afirmando que ésto autoriza en el marco de esta
audiencia a la exhibición de prueba que se ha realizado.
> Por los motivos expuestos, estimó que por el momento no existen
otros medios menos lesivos que permitan neutralizar estos riesgos
procesales, pues el propio comportamiento de los imputados fue el que
evidenció que lo que ellos podrían hacer en libertad y que justifica el
mantenimiento del encarcelamiento preventivo de los mismos a fin de
disipar todos estos riesgos.

> Concluyó que el pedido de prisión domiciliaria que sostiene la


defensa, -en el caso de Beckman, Mena y Scialocomo, todos en un mismo
domicilio- no puede prosperar; dado que no se dan los presupuestos de
viabilidad que exige la norma del art. 349 CPP, al entender que el peligro de
entorpecimiento de la averiguación de la verdad no puede ser
razonablemente evitado mediante la aplicación de una cautelar menos
gravosa. Remarcó que no hay que soslayar cuál es el riesgo que se quiere
cautelar, es decir, que no es la presunción de fuga este caso, donde quiza sí
sería viable la domiciliaria con pulsera; que lo que se está tratando de
cautelar es la posibilidad de interferencia en la determinación del hecho y
que no es suficiente neutralizarlo con el dictado de una prisión domiciliaria,
atento el estado de la investigación y el comportamiento develado por los
imputados.

> Analizó asimismo si resulta razonable el plazo fijado de cuatro meses y


advirtió que la jueza de garantías no hizo lugar al pedido de la fiscalía de
que la cautelar se efectivice hasta el debate .

> Señaló que si bien la defensa siempre ha subrayado que este plazo
supera el de duración de la IPP, no hay que soslayar que el legislador
también va dando datos de cuánto puede durar la prisión preventiva y al
efecto, citó las disposiciones contenidas en los arts. 366 y 367 del CPP, y el
Informe Nº 35 de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos; lo
cual dista del plazo de cuatro meses dispuesto por la Dra. Barbagelata.

> Concluyó que resulta absolutamente razonable el plazo fijado, máxime


por la complejidad de la investigación, que este plazo puede ser revisable
en cualquier instancia del proceso y que no se advierte por ello afectación
al principio de razonabilidad y tampoco arbitrariedad.

> Por los argumentos expuestos entendió que no le asiste razón a la


defensa recurrente, ya que no se visualiza ninguno de los defectos
endilgados en la apelación.

> Como puede advertirse, la Dra. Castagno rechazó fundadamente los


agravios formulados por los Señores Defensores por cuanto constató los
requisitos legales para el dictado de la medida cautelar, es decir: la
verosimilitud del derecho y el peligro en la demora; explayándose -como se
señaló- sobre los elementos que tuvo en cuenta para arribar a tal
conclusión y que determinan la confirmación de la resolución impugnada,
por considerarla fundada en ley.

> Todo esto demuestra que los planteos que formulan los defensores en
esta instancia ya obtuvieron respuesta fundada en la resolución impugnada,
por ello, luego de analizar las posturas de las partes, y de haber revisado los
argumentos de la Dra. Castagno que confirma fundadamente la resolución
dictada por la Sra. Jueza de Garantías, entendemos que ambos recursos son
inadmisibles.

> 3. Cabe recordar, que en los sistemas procesales actuales: ”... lo que ha
ocurrido con el recurso de apelación y el recurso de casación es que
“funcionalmente” son distintos y no pueden ser entendidos si no es en
relación con la totalidad del proceso en el que están inmersos. Esto no
siempre fue visto así y muchas veces se ha pretendido superponer ambos
recursos desconociendo esa diferencia funcional intrínseca; con ello no se
ha logrado sino entorpecer el proceso y agravar la lentitud de su trámite,
con poco beneficio para el control general sobre los fallos” ALBERTO
BINDER, Iniciación al Proceso Penal Acusatorio, Gráfica Sur Editora SRL,
Buenos Aires-Mayo 2000, pág.99.

> Ante situaciones similares esta Cámara ha expresado:"… actualmente,


impregnados por la idea de volver a la "centralidad del juicio" y desde allí
alejarnos de los "trámites" que tienen al expediente escrito como eje
principal de la actividad judicial y causa fundamental de los llamados
"litigios sin juicios", la reforma instaurada mediante Ley 10.317, reforzó la
idea de control horizontal durante todo el proceso agregando el jerárquico
en las etapas recursivas y desde allí dispuso la limitación de las instancias
impugnaticias previas al debate, exigiendo que se verifique prima facie, que
lo resuelto causa gravamen irreparable, lo que no se da en la especie."
"RIQUELME", 18/03/2015.-

> En definitiva a la luz de los postulados del modelo acusatorio


-concebido con la finalidad de adaptar la normativa procesal a los
contenidos de los tratados internacionales-, a los órganos jurisdiccionales
revisores se les exige atenerse a las normas que restringen su competencia
en salvaguarda del derecho a un proceso penal eficiente que, como tal,
tienda a la pronta culminación, sin dilaciones indebidas e injustificadas. Tal
es la razón por la que no todas las resoluciones jurisdiccionales pueden ser
impugnadas, ni cualquier medio es apto para ello. Así concebida, la
evaluación judicial correctamente ejercida, contribuirá a evitar la
depreciación del valor y calidad de los pronunciamientos judiciales en las
distintas etapas del proceso.

> Por ello insistir en esta tercera instancia no prevista en la legislación,


implica un desgaste jurisdiccional inútil, porque no hay ninguna posibilidad
de modificar lo resuelto en la apelación, en razón de que -como lo ha
demostrado la Vocal de Cámara- la resolución de la Dra. Barbagelata se
encuentra debidamente fundamentada de acuerdo a la etapa procesal en la
que se encuentra esta investigación y a las exigencias constitucionales y
legales.

> En definitiva en el caso se ha garantizado el derecho que les asiste a


los encartados de recurrir ante un juez o tribunal superior, en los términos
del fallo de la Corte Interamericana en la causa "HERRERA" del año 2004.

> En aquella oportunidad la C.I.D.H fue muy precisa al señalar que los
Estados tienen la obligación de consagrar normativamente y de asegurar la
debida aplicación de los recursos efectivos y las garantías del debido
proceso legal ante las autoridades competentes contra actos que violen los
derechos fundamentales; y que en ese marco el art. 8.2 de la Convención
establece el derecho a recurrir un fallo ante un juez o tribunal superior
como una garantía primordial, que permite que una sentencia adversa
pueda ser revisada por otro tribunal distinto y superior al que la dictó, antes
de que adquiera la calidad de cosa juzgada, requisito que en el caso se
satisfizo en plenitud con el estricto control de la Vocal de Cámara.

> Este Tribunal de Casación tiene dicho en los autos: "BOSCH, Sergio -
Lesiones leves S/ RECURSO DE CASACIÓN" (Legajo: Nº 684/16): "... que
resulta imprescindible destacar los alcances de la revisión aquí pretendida.
La doctrina procesalista ha precisado que "(e)n la concepción tradicional del
recurso en el derecho procesal penal argentino, se parte de la indiscutible
base de que es posible que las resoluciones jurisdiccionales sean
equivocadas (en los hechos o en el derecho) y por ende ocasionen un
perjuicio indebido a los afectados. Tal posibilidad, que deriva de la
falibilidad propia de la condición humana de los jueces, revela la necesidad
de permitir un reexamen y eventual corrección de sus decisiones, para
evitar la consolidación de la injusticia" -Cafferata Nores, J. Proceso penal y
derechos humanos. CELS-del Puerto, Bs. As., 2000, p. 157-158-.

> La amplitud asignada al Recurso de Casación (hoy fuera de discusión a


raíz de señeros fallos como "Herrera Ulloa" -CIDH- y "Casal" -CSJN-), no nos
exime de "examinar globalmente cuál es el mecanismo de recursos dentro
del sistema de enjuiciamiento de que se trate. En otras palabras, no es lo
mismo referirse a la casación penal en un sistema que no tiene otro
recurso ... que hacerlo dentro de un sistema que incorpora otro recurso
previo (por ejemplo, el denominado recurso de apelación). Además, al
organizar un sistema de recursos, también, es preciso tener en cuenta
varios principios que están necesariamente implicados, como son los de
inmediación, oralidad y publicidad'" -CHIARA DÍAZ - OBLIGADO. La Casación
Penal. Nova Tesis, Rosario, 2010, p. 358-.

> En nuestro medio, contando con el recurso de apelación, para


situaciones como la presente, lo relevante es examinar la efectividad de la
garantía del doble conforme, herramienta que "pretende evitar la
pervivencia del error o, por lo menos, disminuir sus posibilidades de
sobrevida... a través de la duplicación, en dos instancias judiciales o en dos
grados de jurisdicción, de la presentación, discusión y decisión de la
cuestión..." (Pastor, Daniel R., "La nueva imagen de la casación penal",
2001, Ed. AdHoc, p. 95).

> Ello se ve garantizado -y reforzado- por la normativa convencional. El


Informe nº 55/97, de la CIDH (del 18/11/97), establece que "La oportunidad
de recurrir a una segunda instancia en el proceso penal refuerza la
protección en contra del error judicial"; precisa que "(U)n aspecto esencial
derivado del debido proceso es el derecho a que un tribunal superior
examine o reexamine la legalidad de toda sentencia jurisdiccional que
resulte en un gravamen irreparable a una persona, o cuando ese gravamen
afecte los derechos o libertades fundamentales, como es la libertad
personal"; y fija el criterio de que a través de la garantía de un recurso
contra las sentencias definitivas lo que se busca es "otorgar la posibilidad a
la persona afectada por un fallo desfavorable de impugnar la sentencia y
lograr un nuevo examen de la cuestión. Esta revisión en sí tiene como
objetivo el control del fallo como resultado racional de un juicio justo,
conforme a la ley, a los preceptos de garantía y de la aplicación correcta de
la ley penal".

> A mérito de lo expuesto y no verificándose conculcación a derecho


constitucional alguno que justifique la habilitación de la instancia de
casación como Superior Tribunal de la causa, corresponde declarar la
inadmisibilidad de los recursos intentados, por lo que se dictó la siguiente

> S E N T E N C I A:

> I. DECLARAR INADMISIBLES los recursos de casación interpuestos por


los Señores Defensores Dres. José Raúl Velázquez, Humberto Franchi, Iván
C. Vernengo y Damián Petenatti contra la resolución dictada por el Tribunal
Unipersonal de Juicio y Apelaciones de esta ciudad de Paraná, integrado por
la Dra. María Carolina Castagno, de fecha 2 de noviembre de 2018.

> II. Declarar las costas a cargo de los recurrentes vencidos -Art. 584 y
585 CPPER.

> III. Regístrese, notifíquese y devuélvase a origen.

>

>

> HUGO D. PEROTTI MARCELA BADANO MARCELA A. DAVITE

>

>

> Ante mi:

>

> CLAUDIA ANALIA GEIST

> -Secretaria-

>

>

> Se protocolizó. Conste.

>

> CLAUDIA ANALIA GEIST

> -Secretaria-

>