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INSTITUTO TECNOLÓGICO DE OAXACA

MATERIA:
CIRCUITOS ELECTRICOS 2

NOMBRE DEL TRABAJO:


BOBINA DE TESLA

NOMBRE DEL MAESTRO:


ING. VÍCTOR JOSÉ HERNÁNDEZ

INTEGRANTES DEL EQUIPO:


MARCO ANTONIO GARCIA HERNANDEZ
JONATAN RUBEN LOPEZ SANCHEZ
JUAN DIEGO AMAYA IBAÑEZ
MORALES SORIANO FELICIANO

HORARIO: DE 12:00 A 13:00 HRS

GRUPO: 4EB

LUGAR Y FECHA:
OAXACA DE JUAREZ A 12 DE JUNIO DEL 2018.
BOBINA DE TESLA

Una bobina de Tesla, o simplemente bobina Tesla, es un tipo de transformador


resonante, llamado así en honor a su inventor, el gran científico de origen croata y
nacionalizado norteamericano Nikola Tesla. Son transformadores de alta frecuencia
que son autorresonantes, y en realidad hay varios tipos de bobinas Tesla, ya que
Nikola Tesla experimentó con una gran variedad de bobinas y configuraciones de
funcionamiento. Generalmente las bobinas de Tesla generan tensiones de
radiofrecuencia (RF) muy elevadas (de decenas de miles e incluso cientos de miles
de voltios), por lo que dan lugar a coloridas descargas eléctricas en el aire de
alcances que pueden llegar a ser del orden de pocos metros, lo que las hace muy
espectaculares. No obstante, estas bobinas proporcionan corrientes muy bajas,
aunque muy superiores a las que se podían obtener en la época de Tesla con las
fuentes de alta tensión de entonces, que eran máquinas electrostáticas.

HISTORIA Y TIPOS DE BOBINAS

Tesla construyó sus primeras bobinas en primavera de 1891 (ya residiendo en


Estados Unidos desde 1884) basándose en las investigaciones iniciales sobre
voltaje y frecuencia del físico inglés William Crookes. Tesla diseñó y construyó una
serie de bobinas que produjeron corrientes de alto voltaje y alta frecuencia. Estas
primeras bobinas usaban la acción disruptiva de un explosor o chispero en su
funcionamiento. Un explosor o chispero básicamente consiste en dos electrodos
enfrentados próximos, típicamente esféricos, entre los cuales se origina una
descarga eléctrica cuando se les aplica una diferencia de tensión eléctrica que
sobrepasa un valor determinado, el valor de la tensión de ruptura del aire
correspondiente a la separación entre electrodos. La tensión a la que salta la chispa
en el explosor es elevada, de varios miles de voltios típicamente (depende de la
separación entre electrodos del explosor), por lo que se debe disponer de una fuente
de alta tensión para poder aplicar ésta al chispero y hacer saltar las chispas en éste.
Las chispas producidas en el explosor asociado a una bobina Tesla contienen
impulsos de alta frecuencia (RF, radiofrecuencia) de gran amplitud, que alimentan
el arrollamiento primario de la bobina Tesla propiamente dicha. Ésta actúa como
transformador elevador de tensión autorresonantes, por lo que da lugar en su
arrollamiento secundario a tensiones de alta frecuencia de muy alta tensión, como
se ha dicho anteriormente, de decenas de miles e incluso cientos de miles de voltios,
dependiendo del tamaño de la bobina.

El circuito se completa con un condensador de alta tensión, necesario junto con el


primario de la bobina Tesla para la generación de los impulsos de alta frecuencia.
El mecanismo de cómo se originan estos impulsos de alta frecuencia se explicará
más adelante. Aquí puede ver ejemplos de circuitos con chisperos para operar
bobinas Tesla. Actualmente las bobinas Tesla que funciona con chispero se
alimentan con un transformador de red eléctrica de alta tensión, el cual proporciona
por su arrollamiento secundario la alta tensión necesaria al chispero para producir
las chispas. Pero en la época en que Tesla comenzó a desarrollar sus primeras
bobinas de alta tensión, la única fuente de alta tensión disponible era el carrete o
bobina de Ruhmkorff. El carrete Ruhmkorff es una especie de bobina
transformadora que permite obtener tensiones muy elevadas (incluso de miles de
voltios) a partir de una corriente continua. Fue ideado hacia 1850 por el mecánico
de precisión parisino de origen alemán Heinrich Daniel Ruhmkorff, época en la que
casi no se empleaban las corrientes alternas, y es el antecesor de los modernos
transformadores eléctricos.
Un carrete o bobina de Ruhmkorff consta de dos arrollamientos realizados sobre un
núcleo de hierro dulce, uno de pocas decenas de espiras (el arrollamiento primario)
realizado con hilo aislado algo grueso, y un segundo arrollamiento (el arrollamiento
secundario) realizado con un número elevado de espiras (cientos e incluso miles)
realizadas con hilo muy fino y recubierto de un buen aislante. Para su
funcionamiento en corriente continua el carrete está constituido como un
electroimán, el cual opera un contacto eléctrico normalmente cerrado mediante un
resorte metálico que está enfrentado a un extremo del núcleo de hierro dulce.
Eléctricamente este contacto se dispone en serie con el arrollamiento primario.
Cuando se aplica corriente continua al circuito del arrollamiento primario, el núcleo
del carrete se imana por el paso de la corriente eléctrica por el arrollamiento, y con
ello atrae el resorte del contacto, el cual se abre. Pero al abrirse el contacto eléctrico,
deja de circular corriente por el arrollamiento primario, por lo que cesa la imanación
del núcleo del carrete, y con ello des actúa el contacto eléctrico, el cual vuelve a
cerrarse. Y al cerrarse, vuelve a circular de nuevo corriente eléctrica por el
arrollamiento primario, repitiéndose de nuevo el proceso, y así indefinidamente.
La corriente que circula por el arrollamiento primario se hace pulsante, actuando
similarmente a una corriente alterna, provocando en el arrollamiento secundario del
carrete una tensión inducida pulsante, normalmente de varios cientos o unos pocos
miles de voltios, valor de tensión que depende de la relación de espiras de ambos
arrollamientos del carrete (relación que es muy grande en las bobinas de
Ruhmkorff).
El arrollamiento primario y el contacto en serie forman, pues, un oscilador que
genera impulsos de corriente continua a una frecuencia que depende de las
características mecánicas del contacto eléctrico (del resorte, su elasticidad, etc.…),
aunque es una frecuencia de unas decenas de impulsos por segundo.

Bobina o carrete de Ruhmkorff: C = Núcleo de hierro dulce; A = Arrollamiento


primario ; B = Arrollamiento secundario ; G = Batería de corriente continua ; H =
Salida de alta tensión ; E = Contacto en serie con el arrollamiento primario ; D =
Resorte que gobierna el contacto E ; F = Condensador apaga chispas.

En los montajes iniciales de Tesla, el carrete Ruhmkorff es alimentado por una


fuente principal de corriente continua (típicamente una batería), y su arrollamiento
secundario o de alta tensión es conectado a dos condensadores de alta tensión,
cada uno en serie con uno de los dos extremos del arrollamiento secundario. Un
explosor se coloca en paralelo al arrollamiento secundario del carrete de Ruhmkorff
y antes de los condensadores. Las puntas de descarga del explosor eran
usualmente bolas metálicas con diámetros inferiores a los 3 cm, aunque Tesla utilizó
diferentes elementos para producir las descargas. Los condensadores tenían un
diseño especial, siendo pequeños con un gran aislamiento entre placas. Estos
condensadores consistían en placas móviles introducidas en aceite (empleado
como dieléctrico). Cuanto menores eran las placas, mayor era la frecuencia
generada por estas primeras bobinas (ya que la capacidad del condensador era
menor). Las placas resultaban también útiles para compensar la elevada
autoinductancia de la bobina secundaria, añadiendo capacidad a ésta. También se
colocaban placas de mica en el explosor para establecer un chorro de aire a través
de él. Esto ayudaba a extinguir el arco eléctrico cuando disminuía la tensión entre
electrodos del explosor, haciendo la descarga más abrupta. También se empleó una
ráfaga de aire con este objetivo.

Los condensadores se conectan a un circuito primario de dos arrollamientos (cada


arrollamiento en serie con un condensador). Estos son parte de la segunda bobina
disruptiva construida especialmente (que es la auténtica bobina Tesla). Cada
primario de la bobina estaba realizado con veinte vueltas de alambre cubierto por
caucho y están enrollados por separado en tubos de caucho con un grosor no
inferior a 3 mm. El arrollamiento secundario de la bobina tenía 300 vueltas de hilo
metálico recubierto de seda, enrollado en un tubo de caucho con sus extremos
encajado en tubos de cristal o caucho, y es un arrollamiento mucho más largo que
los arrollamientos primarios. Los arrollamientos primarios tienen que ser
suficientemente largos como para estar holgados al colocar el arrollamiento
secundario entre ambos. Los primarios cubrían unos 5 cm del secundario. Además,
se colocaba una división de caucho duro entre las bobinas primarias. Los extremos
de los arrollamientos primarios que no estaban conectados con los condensadores
se conectaban al explosor.

Esta es la descripción de la primera bobina disruptiva realizada por Tesla, publicada


en la publicación System of Electric Lighting (del 23 de junio de 1891). Tesla fue
desarrollando variaciones de estas bobinas posteriormente, como la que patentó en
1897 como Electrical Transformer (Transformador eléctrico, patente US0593138, 2-
11-1897), una especie de transformador eléctrico con dos arrollamientos (primario
y secundario) que convertía corrientes eléctricas a corrientes de alto potencial. Esta
bobina Tesla tenía la bobina secundaria dentro de y rodeada por las espiras de la
bobina primaria, y uno de los terminales de la secundaria podía estar conectada
eléctricamente con la primaria. Ambos arrollamientos estaban enrollados en forma
de espiral plana (con el primario de pocas espiras rodeando por fuera al secundario
de muchas espiras, disposición que empleó Tesla inicialmente con bastante
frecuencia), y el aparato era conectado a tierra cuando la bobina estaba en
funcionamiento. Tesla siguió desarrollando bobinas, algunas de gran tamaño para
manejar potencias elevadas, pensando en la posibilidad de transmitir energía
eléctrica a grandes distancias y para comunicaciones sin hilos, empleando estas
bobinas como unidades transmisoras y como unidades receptoras, lo que sería uno
de los antecedentes de las primeras transmisiones inalámbricas o transmisiones de
radio (por ello Nikola Tesla es considerado uno de los pioneros de la radio, aunque
oficialmente es el italiano Guillermo Marconi el considerado como inventor de la
radio).

BOBINAS TESLA ACTUALES

as bobinas Tesla empleadas actualmente corresponden a este último tipo de


bobinas, y son las que construyen usualmente ciertos ingenieros eléctricos y
entusiastas de la electrónica. Son bobinas-transformadores autorresonantes con
núcleo de aire que generan muy altas tensiones a elevadas frecuencias (desde unas
decenas de kilohertzios a algunos Megahercios, según la construcción de la
bobina). La bobina alcanza una gran ganancia de tensión transfiriendo energía
durante un número de ciclos desde el arrollamiento primario al secundario (en
bobinas excitadas a chispa), estando constituidos ambos arrollamientos como
circuitos resonantes. Ambos arrollamientos están sintonizados a la misma
frecuencia.
Las bobinas de Tesla modernas constan típicamente de un circuito primario, el cual
es un circuito LC (inductancia-condensador) en serie compuesto de un condensador
de alto voltaje, un chispero (explosor), y el arrollamiento primario; y un circuito
secundario, que es un circuito resonante en serie compuesto por el arrollamiento
secundario, que suele ser terminado en su parte superior en un toroide metálico. Al
aplicar una alta tensión alterna o pulsante al circuito primario, las chispas generadas
en el explosor o chispero producen fuertes impulsos de radiofrecuencia cuya
frecuencia dependerá de los condensadores y del bobinado primario.
Modernamente se puede emplear un circuito electrónico realizado con lámparas o
con transistores de potencia configurado con el arrollamiento primario de la bobina
como circuito oscilador de alta frecuencia de potencia. Físicamente, el arrollamiento
primario es un arrollamiento de un número bajo de espiras (desde muy pocas
espiras a un par de decenas como máximo), mientras que el arrollamiento
secundario es un arrollamiento cilíndrico de una sola capa de espiras, con un
número de espiras elevado (varios cientos o pocos miles de espiras), de una
longitud mucho mayor que el arrollamiento primario, y en el que las espiras están
juntas (por lo que debe realizarse con hilo de cobre esmaltado o bien aislado).

El arrollamiento secundario presenta una frecuencia de autorresonancia elevada


(de cientos o miles de kilohertzios) que está determinada por la elevada inductancia
del arrollamiento secundario y la baja capacidad parásita entre espiras que presenta
el arrollamiento. Si al arrollamiento primario se le aplica corrientes a la frecuencia
de autorresonancia de la bobina, se obtienen entre los extremos del arrollamiento
secundario muy elevadas tensiones de RF que pueden alcanzar valores de decenas
o centenas de miles de voltios (depende de la potencia de las corrientes aplicadas
al arrollamiento primario), lo que crea una fuerte ionización en el aire, que puede
fácilmente originar descargas de corona alrededor del terminal de alta tensión del
arrollamiento secundario (el otro terminal se conecta a tierra), y vistosas descargas
eléctricas (similares a los rayos) entre dicho terminal de alta tensión del
arrollamiento secundario y el aire que lo circunda, y que puede alcanzar a objetos
que estén próximos, sobre todo si tienen contacto físico con el suelo.
Las elevadísimas tensiones de RF generadas en la bobina Tesla no se explican solo
por la simple relación del número de espiras entre el arrollamiento primario y el
arrollamiento secundario (como ocurriría en cualquier transformador eléctrico
ordinario), sino que interviene la autorresonancia del arrollamiento secundario. De
hecho, si se varía un poco la frecuencia de las corrientes aplicadas al arrollamiento
primario, el valor de la alta tensión generada en el arrollamiento secundario decae
notablemente, y ello es debido a que la autorresonancia del arrollamiento
secundario es muy aguda, debido al alto valor de inductancia (mili henrios) y la baja
capacidad parásita (unos cuantos picofaradios) del arrollamiento secundario: Dicho
técnicamente, el arrollamiento secundario presenta un valor de Q muy elevado.
El valor de la capacidad parásita del arrollamiento secundario es tan bajo, que
puede ser significativamente alterado por la presencia de objetos próximos a la
bobina (por ejemplo, acercando la mano a la bobina en el caso de bobinas de
pequeña potencia), que también introducen una capacidad parásita adicional,
pudiendo variar la frecuencia de autorresonancia del arrollamiento secundario
notablemente.
El arrollamiento secundario de la bobina Tesla se comporta más bien como una
corta antena resonante en la cual la tensión entre sus extremos alcanza su máximo
valor cuando la "longitud eléctrica" de esta antena corresponda a 1/4 de la longitud
de onda a su frecuencia de trabajo. Debido a las altísimas tensiones que se
desarrollan en el arrollamiento secundario de la bobina Tesla, el hilo con que está
realizado debe ser un hilo que esté bien aislado eléctricamente para evitar daños
por chispas que puedan saltar (además, la tensión entre espira y espira contigua
puede alcanzar altos valores), y por el mismo motivo, el arrollamiento primario no
está arrollado directamente sobre el arrollamiento secundario, sino que hay una
separación suficiente entre las espiras de ambos arrollamientos (por ejemplo, el
diámetro de las espiras del arrollamiento primario es bastante superior a las del
arrollamiento secundario). Ello implica que, a diferencia de los transformadores
convencionales, el acoplamiento entre arrollamientos primario y secundario sea
bajo (del orden del 10 al 20%, frente a un 97% típico de los transformadores
convencionales). Este bajo acoplamiento entre arrollamientos también es el
responsable de que, como se ha citado anteriormente, la transferencia de energía
del arrollamiento primario sobre el arrollamiento secundario no alcance su máximo
hasta al cabo de varios ciclos de RF (y no inmediatamente), alcanzándose entonces
el máximo valor de tensión de RF en el arrollamiento secundario (El tiempo en que
tarda en alcanzarse el máximo valor de la tensión de RF en el secundario disminuye
al aumentar el acoplamiento entre arrollamientos). A pesar de las pérdidas que
serían esperables por tan bajo acoplamiento entre arrollamientos, al estar ambos
arrollamientos sintonizados, se llega a transferir al arrollamiento secundario hasta
un 85% de la energía que es almacenada inicialmente en el condensador del circuito
primario de la bobina. El requerimiento realmente importante de cualquier bobina
Tesla es que los circuitos primario y secundario deben estar ajustados a la misma
frecuencia de resonancia para permitir transferencias eficientes de energía entre
ambos (algo bastante importante, teniendo en cuenta el bajo acoplamiento entre
arrollamientos). Mientras que el arrollamiento secundario es de por sí
autorresonantes, el arrollamiento primario se debe llevar a la misma frecuencia de
resonancia mediante condensadores externos. Para ello originariamente se empleó
un condensador de alta tensión y un chispero o explosor para generar sobre el
circuito primario impulsos de RF a la frecuencia de la bobina Tesla (es la tecnología
de los primeros transmisores de radio de la época de Marconi, los transmisores de
chispa, que se emplearon como estaciones de telegrafía sin hilos hasta los años
1920's), empleándose posteriormente un alternador de alta frecuencia para excitar
el arrollamiento primario. El valor del condensador del circuito primario debía ser
aquél que pusiera al arrollamiento primario en resonancia a la frecuencia de
autorresonancia del arrollamiento secundario.

Actualmente en las más modernas bobinas Tesla el arrollamiento primario es


excitado por un oscilador electrónico de RF de potencia, operando a la frecuencia
de autorresonancia del arrollamiento secundario. El oscilador, seguido de un
amplificador de potencia, ha de ser capaz de entregar al arrollamiento primario
tensiones de RF del orden de 100 a 800 V, y los osciladores-amplificadores de RF
más adecuados para ello son los realizados con lámparas electrónicas (actualmente
anticuadas, y que requieren elevadas tensiones de alimentación), transistores
bipolares (menos empleados) o transistores MOSFET de potencia o IGBT, estos
últimos empleados para conmutar las corrientes aplicadas al arrolamiento primario
de una manera muy rápida. El arrollamiento secundario se suele realizar sobre un
soporte cilíndrico aislante, a espiras juntas, y normalmente se dispone en posición
vertical. Uno de los extremos del arrollamiento secundario, el extremo inferior, debe
ser conectado a una toma de tierra, mientras que el otro extremo, el superior, se
lleva a un electrodo terminal (situado en el extremo superior del soporte cilíndrico)
con forma de esfera o toro metálico, de curvatura suave, de manera que forme una
superficie conductora grande. Esta especie de sombrero metálico presenta una
cierta capacidad con respecto a tierra, aunque de bajo valor, pero afecta por ello a
la resonancia del bobinado secundario, modificando su frecuencia de
autorresonancia. No obstante, esta baja capacidad relativa del sombrero superior
permite que se cargue a la mayor tensión respecto a tierra que es posible. La
superficie conductora exterior de dicho elemento es donde principalmente se
acumula la carga eléctrica (ya que actúa como la armadura de un condensador).
Por diversos motivos, la forma de toro es la que mejores resultados proporciona
para el sombrero superior del arrollamiento secundario.
Este elemento conductor superior posee un gran radio de curvatura. Este diseño de
curvatura amplia pero suave permite al elemento superior acumular cargas
eléctricas (en su superficie externa) a muy altas tensiones sin generar coronas o
chispas lanzadas sobre el arrollamiento debido al intenso campo eléctrico que se
genera alrededor de dicho elemento superior. Con ello se consigue controlar este
intenso campo eléctrico y que el elemento superior lance las chispas provocadas
directamente fuera, al aire, lejos de los arrollamientos de la propia bobina. El propio
Tesla, durante su proceso de aplicación de patentes, describió variados terminales
resonadores para la parte superior de las bobinas que desarrolló posteriormente,
que incluían un terminal con forma de toro, y varios terminales semi-esféricos y
oblongados (según Tesla, los terminales podían ser usados para producir ondas
longitudinales y, secundariamente, ondas transversales "Hertzianas"). Actualmente,
la mayoría de las bobinas Tesla modernas usan toroides simples, generalmente
fabricados de metal fundido o de aluminio flexible, para controlar el intenso campo
eléctrico cerca de la parte superior de la secundaria.
En cuanto al arrollamiento primario, típicamente suele ser un arrollamiento de pocas
espiras, pero con un diámetro de espiras notablemente mayor que el del
arrollamiento secundario, y en cuyo interior se dispone concéntricamente la parte
inferior del arrollamiento secundario (la parte conectada a tierra). Como se ha dicho
anteriormente, esta configuración da lugar a un bajo acoplamiento magnético entre
arrollamientos (más concretamente entre el arrollamiento primario y la parte inferior
del arrollamiento secundario), pero ello protege al arrollamiento primario de las
descargas que provocan las altas tensiones que se generan el el arrollamiento
secundario. Aunque las bobinas Tesla modernas están diseñadas usualmente para
generar chispas eléctricas de gran longitud, los sistemas originales de Tesla fueron
diseñados para la comunicación sin hilos (entre otros usos), de tal manera que Tesla
usaba arrollamientos de gran radio de curvatura para prevenir las descargas de
corona debidas a las altas tensiones generadas.
MATERIALES PARA HACER UNA BOBINA DE TESLA CASERA.

En este proyecto mostraremos de una forma simple cómo construir una mini bobina
de Tesla, un pequeño transformador capaz de ionizar el aire y producir efectos tan
curiosos como encender una bombilla o un LED “a distancia”, algo que por su
aparente simplicidad parece «magia».

Es un proyecto muy sencillo y entretenido, sobre todo para los más pequeños de la
casa, puede despertar en ellos un interés por las ciencias que antes no tenían.

Los materiales que se necesitan para hacer una bobina de Tesla a escala son:

Base sobre la que instalar los componentes. Una tabla de madera puede ser
suficiente.
Una pila de 9V con un conector.
Un transistor (2N2222A).
Una resistencia de 22k Ohm.
Un interruptor.
Un tubo de PVC.
Alambre de cobre.
Una pequeña pelota.
Papel de aluminio.
Cinta adhesiva.
Cable para conectarlo o soldarlo todo.

El resultado se puede probar con diferentes bombillas y leds, que se iluminarán de


forma variable dependiendo de su tamaño, potencia…

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