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BENZODIACEPINAS

Nombre
BENZODIACEPINAS

Conocida como
Ansiolíticos, pastillas para dormir, pastillas par

Familia
El nombre y fórmula química depende de la benzodiacepina

Origen
Desde la antigüedad se han utilizado diferentes productos
para causar sedación. El primer compuesto químico
introducido para este fin, a mediados del siglo XIX, fue el
bromuro. A principios del siglo XX se comenzaron a usar los
barbitúricos, que en la primera mitad del siglo pasado fueron
los fármacos que dominaron el tratamiento de la ansiedad, el
insomnio, la epilepsia y todo tipo de trastornos psiquiátricos.
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En la década de los años 50 se sintetizó el primer neuroléptico, grupo de
medicamentos utilizados para el tratamiento de enfermedades mentales
graves como la esquizofrenia. En los mismos años, varios químicos suizos
aislaron un alcaloide (reserpina) de las raíces de una planta llamada
Rauwolfuia Serpentina, arbusto que crece principalmente en Asia. A partir
de ese momento se empezó a utilizar como fármaco tranquilizante para
tratar la hipertensión y enfermedades psíquicas.

En la década de los años 60 se comenzaron a utilizar las benzodiacepinas y


de forma paulatina y por su mayor seguridad en el uso, han ido
desplazando a los barbitúricos en las indicaciones médicas que tenían estos.
Desde entonces se han sintetizado más de 2.000 benzodiacepinas
diferentes.

Presentación
Grageas, comprimidos, gotas y ampollas.

Administración
Oral, intramuscular

Historia
Durante la primera mitad del SXX, la forma de tratar ansiedad era
prescribiendo sedantes, como los barbitúricos, ya que estos a dosis clínicas
tranquilizan apacientes adormilándolos pero sin sumirlos en sueño.

El primer paso hacia el uso de benzodiacepinas se dio, de forma casual, a


finales de los años 40 con F. Berger y sus experimentos en laboratorio.Las
benzodiacepinas eran prescritas incluso sin perturbación emocional,
simplemente para facilitar a la gente para afrontar las dificultades de la vida
diaria.

Actualmente, el uso de benzodiacepinas se halla restringido a tratamientos

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relativamente breves de la ansiedad, aplicación en la que suelen ser más
evidentes sus efectos terapéuticos y menos probables los efectos
secundarios.

Uso terapéutico
Las benzodiacepinas se han estado utilizando para tratar la ansiedad,
cuadros depresivos, trastornos de pánico, fobias, parálisis cerebral infantil,
paraplejia, epilepsia, trastornos del sueño… aunque en algunos casos,
siempre sería aconsejable que este tratamiento farmacológico estuviera
acompañado de un tratamiento y apoyo psicológico y social.

Tendencias de Consumo
Veamos algunos datos sobre el uso de estos productos sin receta médica:

 La ingesta de tranquilizantes sin receta, entre 2000-2001, alcanzaba


el 2,5% de la población de 15 a 64 años. En comparación con otros
años anteriores, aparece un ligero incremento en el consumo de
estas sustancias, la prevalencia de dicho consumo durante los últimos
doce meses pasa de 2% en 1997 al 2,5% en 2001.
 La edad de inicio en el consumo de benzodiacepinas está estabilizada,
es de 28,1 años, y, aunque, no aparecen diferencias significativas
entre sexos en cuanto al consumo, si aparecen en cuanto a la edad
de inicio, siendo los hombres quienes se inician antes que las mujeres
(hombres: 24,5 años; mujeres: 30-31,1 años).
 El concepto de riesgo asociado a este consumo es fuerte para ambos
sexos, tanto si el consumo es ocasional como si es habitual.

Fuente: Encuesta Domiciliaria sobre Consumo de Drogas en


España, 2001 (población de 15 a 64 años) y Encuesta sobre
Drogas a población escolar, 2002 (estudiantes de 14 a 18
años). Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre
Drogas.

Además, según la Dirección General de Farmacia y Productos Sanitarios


(Ministerio de Sanidad y Consumo) durante el año 2002 se vendieron, con
receta oficial y a través de las oficinas de farmacia, 41.589.800 envases de
benzodiacepinas en nuestro país, lo que supone un gasto de 121.338.099 €.

Situación Legal
Según la lista de sustancias psicotrópicas sometidas a Fiscalización
Internacional de la ONU a la que está suscrita España, las personas
naturales o jurídicas que se dediquen a la fabricación de benzodiacepinas
deberán estar autorizadas y registradas.Esta sustancia debe adquirirse con
receta médica.

Dependencia y Tolerancia
La dependencia es alta, cuando se retira de forma brusca, o se reduce el
consumo pueden aparecer diferentes síntomas que caracterizarían al
síndrome de abstinencia.

En cuanto a la tolerancia, pasado cierto tiempo en el tratamiento, se


observa que estos fármacos pueden perder la efectividad inicial, aunque

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sigan manteniendo cierto control en la ansiedad. Esto nos indica que las
benzodiacepinas pueden producir tolerancia (el organismo se adapta a dicha
sustancia y en ocasiones esto requiere aumentar el consumo para conseguir
los mismos efectos).

Síndrome de Abstinencia
La retirada brusca del fármaco puede resultar peligrosa, pero su abandono
no es problemático si se realiza de forma gradual. Los signos que configuran
un síndrome de abstinencia a estos fármacos se exponen a continuación:

 Aumento de la ansiedad.
 Insomnio.
 Irritabilidad.
 Náuseas.
 Dolor de cabeza y tensión muscular.
 Temblor y palpitaciones.
 Disforia.
 En casos graves: convulsiones y "estatus epilépticus".

Efectos
Todas las benzodiacepinas tienen efectos ansiolíticos (reductores de la
ansiedad), hipnótico-sedantes y anticonvulsionantes.

Aunque es necesario indicar que estas propiedades se pueden encontrar en


mayor o menor proporción según la benzodiacepina indicada. Hay
benzodiacepinas que responden principalmente a uno de estos efectos y son
comercializadas por ellos.Mejoran el rendimiento del paciente e inducen un
estado de relajamiento muscular y somnolencia. En ocasiones producen
desinhibición, mostrándose el usuario locuaz, excitado o incluso
agresivo.Raro es encontrar efectos sobre la tensión arterial y el ritmo
cardiaco.

Dosis elevadas provocan náuseas, aturdimiento, confusión, disminución de


la coordinación psicomotriz, etc.Efectos secundarios más frecuentes:
somnolencia, fatiga, pesadillas, mareos, lentitud psicomotriz.

Riesgos
La eficacia y relativa seguridad de estos fármacos los sitúan en una primera
posición a la hora de tratar casos de ansiedad, cuadros depresivos,
trastornos de pánico, fobias, parálisis cerebral infantil, paraplejia, epilepsia,
trastornos del sueño, … pero esto no las exime de riesgos.

Los principales riesgos son su capacidad de generar tolerancia y posterior


dependencia, si no se utilizan siguiendo la prescripción médica.Cuando sea
recomendable la utilización de estos fármacos, siempre se tratará de que el
tratamiento no se alargue en el tiempo y que las dosis estén ajustadas a
cada persona.
La automediacación puede generar problemas de dependencia.La mezcla
con otras sustancias, en concreto, el alcohol u otros depresores del SNC
puede ser peligrosa.

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Consumo de menor riesgo
Para evitar los riesgos anteriormente descritos, la persona:

 Deberá utilizar estos fármacos únicamente bajo receta médica.


 No deberán ser mezclados con otras drogas, especialmente alcohol.
 Cualquier duda que le apareciera deberá ser consultada con su
especialista.
 Nunca se automedicará, ni variará las dosis recomendadas por el
médico.
 Cualquier otro medicamento que quiera ser utilizado, sea con receta
o no, deberá ser consultado con el especialista.
 Si nota cierta somnolencia, no conducirá ni utilizará maquinaria
pesada y peligrosa.
 Nunca interrumpirá el tratamiento por su cuenta, siempre bajo
consejo médico.

Detección en la orina
Las analíticas habituales realizadas en orina detectan restos de la sustancia
hasta 2 semanas después del último consumo.

Particularidades
Se pueden dividir en tres grupos, según la rapidez de actuación en el SNC:
de acción a largo plazo, de acción intermedia y de corta acción.Requiere
una especial mención la automedicación que muchas personas ponen en
práctica. Nos referimos a la acción de medicarse sin la supervisión de un
especialista.

Nos encontramos con graves problemas de dependencia a estos fármacos


por este motivo.Las dosis raras veces son letales, pero no se debe mezclar
con alcohol u otras sustancias por su efecto potenciador llegando a ser letal.

Fuentes:
http://www.fad.es/Sustancias?id_nodo=65&accion=0&&keyword=&auditoria=F

http://infodrogas.org/inf-drogas