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Neurosis y Psicosis 1924 Freud

Freud dice que el yo se encuentra en una situación intermedia entre el mundo exterior y el ello. La neurosis, sería el
resultado de un conflicto entre el yo y el ello, en cambio en la psicosis entre el yo y el mundo exterior. El yo se
defiende de una determinada situación traumática por medio del mecanismo de la represión, pero lo reprimido se
rebela contra este destino y procura una satisfacción sustitutiva, que es el síntoma. El yo entonces no ejerce poder
alguno sobre lo reprimido. Al proceder el yo a la represión obedece a los mandatos del superyó, que proceden a su
vez de las influencias del mundo exterior. En la psicosis, existe una perturbación de la relación entre el yo y el
mundo exterior. La percepción del mundo exterior cesa por completo o permanece ineficaz, consiste en el
apartamiento del mundo real. El análisis muestra que el delirio surge en aquellos puntos en los que se produce una
solución de continuidad en la relación del yo con el mundo exterior, se presenta como una tentativa de
reconstrucción.

La pérdida de la realidad en la neurosis y la psicosis Freud 1924

En la neurosis el yo reprime una parte del ello obedeciendo a las exigencias de la realidad; en la psicosis el yo
dependiente ahora del ello, se retrae de una parte de la realidad. Sin embargo la neurosis no solo consiste en la
represión sino también en su fracaso; es decir, en el segundo paso el sujeto se aparta del suceso y lo abandona a la
amnesia, y la pérdida de la realidad se da sobre aquella parte de la realidad que fue reprimida. Por ejemplo; una
muchacha enamorada de su cuñado, al morir su hermana se le vino la idea de que el hombre amado estaría libre
para casarse con ella; esta escena fue olvidada y se inició el proceso de regresión que condujo a la conversión
histérica. La reacción psicótica hubiera consistido en negar la muerte de su hermana. En cambio en la psicosis el
segundo paso tiene un carácter de reparación, compensa la pérdida a través de la creación de una nueva realidad.
Entonces la neurosis no niega la realidad, se limita a no querer saber de ella; en la psicosis la niega e intenta
sustituirla. En la psicosis el primer avance es el patológico (pérdida de la realidad); y en la neurosis es el segundo ya
que opera sobre un fragmento de la realidad y le presta un sentido oculto y simbólico (síntoma).

Caso clínico: SCHREBER. Freud

Tentativas de interpretación

Fleshing y Dios, sustitutos del Hermano y el Padre, teniendo en cuenta el proceso de transferencia, donde existe una
ambivalencia amor-odio. El Padre de Schreber fue un médico venerado, lo que explica las singulares características
que el sujeto resalta en su dios. Es por ello que afirmaba que dios desconoce a los vivos y solo sabe tratar con
muertos; es así como devuelve un reproche a la misma persona que ama. Afirma haber visto a dios con los ojos
físicos. Fleshing y dios se hallan en una misma serie. El delirio se divide a su vez en dos personalidades, Fleshing y
dios; Fleshing luego se divide en otros dos: superior y medio; y dios en superior e inferior. Así como la histeria
condensa, la paranoia disocia. A raíz de aquella fantasía femenina que tanta resistencia desencadenó, sería la
nostalgia eróticamente intensificada de su padre y hermano, que quedó desplazada por transferencia sobre el
médico Fleshing. Nos encontramos en el terreno del complejo paterno, el conflicto con el padre amado, determina el
contenido del delirio.

El Mecanismo Paranoico: la fantasía optativa homosexual de amar al hombre como nódulo del conflicto en la
paranoia masculina, pueden ser presentados como contradicciones de la siguiente afirmación: “yo(un hombre) le
amo (a un hombre)”, a través de:

*El delirio persecutorio: “no le amo, le odio”. El sentimiento interno es sustituido por una percepción exterior. La
frase “le odio” se transforma por proyección en esta otra: “el me odia, me persigue, lo que me da derecho a odiarle”.
Lo que se modifica es el VERBO
*La erotomanía es otro medio de contradicción: “yo no amo a él, amo a ella”. Por proyección se transforma en: “yo
no le amo a él, le amo a ella porque ella me ama”. El enamoramiento no se inicia con la experiencia interna de amar,
sino la de ser amado. Puede aparecer la frase “yo la amo”. Lo que se modifica es el OBJETO, de varón a mujer.
*La tercer forma de contradicción esta en los celos delirantes: por ejemplo: “no soy yo quien ama a las mujeres, es
él quien las ama”. A consecuencia de su narcicismo y homosexualidad, la mujer celosa acusa a su marido de
infidelidad con las mujeres que a ella misma le agrada. Lo que se modifica es el SUJETO.
*Delirio de grandeza: “no amo a nadie, no amo en absoluto” (solo me amo a mí mismo) como una súper valoración
del yo.

La proyección se basa entonces en la represión de una percepción interna y en sustitución surge una percepción
externa deformada. En el delirio persecutorio, la deformación consiste en una transformación del afecto, aquello
que había sentido como amor es percibido como odio desde el exterior.

Schreber, se consideraba el hombre superviviente, pudiendo notar así la fijación narcicismo primario por regresión
ante su frustración (no podía tener hijos). El fin del mundo es la proyección de la catástrofe interior, y el delirio una
tentativa de reconstrucción. En el caso Schreber se desencadenó entonces la psicosis durante la temporada de su
nombramiento antes de asumir el cargo de presidente de tribunal, donde había tenido el sueño diurno en el cual se
hace presente la idea de lo bello que sería una mujer durante el coito.

Historial clínico:

*Delirio de persecución: Schreber veía a su verdadero enemigo en el profesor Fleshing, ya que este poseía todas las
tentativas de asesinar su alma. El perseguidor era primero el médico del sujeto, sustituido luego por el mismo dios.
*Delirio megalomaníaco: Sus delirios tomaron un carácter religioso, hablaba directamente con dios, veía
Apariciones milagrosas y escuchaba música divina tenía entonces una misión redentora que no era más que un
medio para su fin (transformación en mujer); dios le encomienda salvar al mundo a través de su transformación en
mujer.
*Delirio de emasculación: solo podría salvar al mundo mediante su transformación en mujer. Experimentaba la
sensación de que su cuerpo integraba nervios femeninos, a partir de los cuales surgen por medio de la fecundación
de dios nuevos hombres, habría experimentado la sensación de tener bustos de mujer y criaturas en su vientre.
*Delirio de grandeza: papel redentor, él era el único que podía salvar al mundo y devolver a la humanidad la
bienaventuranza perdida. Afirma tener conocimientos de tal destino por revelación divina.

Lacan en 1932 comienza por estudiar a la psicosis y en 1955 retoma el caso Schreber remitiendo a la forclusión del
significante nombre del padre y en el 76 expresa como puede suplir la forclusión de dicho significante. En cambio
Freud no habló de florclusión sino más bien de una represión fuerte o como una desestima de la representación
intolerable.

La psicosis seminario 3. Lacan

Tres ejes para delimitar diagnóstico de estructura:

* Regresión tópica al estadio del espejo


* Verwerfung
* Empuje a la mujer

Regresión tópica al estadio del espejo: en la psicosis, dice Lacan, que el sujeto se habla con su yo. La alucinación que
es una de sus formas características, nos muestra al sujeto totalmente identificado con su yo con el que habla, como
si un tercero argumentase su actividad. El manejo de la relación de objeto en una relación analítica se funda en el
desconocimiento de la autonomía del orden simbólico, que a la vez acarrea, una confusión del plano imaginario y del
real. Lo pide ser reconocido es el orden simbólico, es remplazado por lo imaginario. La relación del sujeto para el
mundo, es una relación en espejo. Schreber, se relaciona con ese ser que para él es el otro, el mismo dios; ambos se
encuentran en el mismo plano, no hay un eje simbólico que ordene. En Schreber hay fragmentación de la identidad,
incluso la identidad del otro está relacionada con la posibilidad de un fraccionamiento (dios superior e inferior). Por
ejemplo, las almas son personajes que invaden su cuerpo, o revela que el año anterior tuvo lugar su propia muerte.
Lo que está forcluido es el eje simbólico, donde queda solamente el registro imaginario, no hay un eje simbólico que
sostenga al imaginario. Se presenta el lenguaje orgánico porque lo que regula el goce es el significante; como el eje
está marcado en lo imaginario, no prima el Otro simbólico. El ste nombre del padre permite el anudamiento de los
registros y pone un coto al goce, el significante en la psicosis no mata a la cosa.

Verwerfung: tiene que ver con la estructura, la certeza nos permite hacer esta distinción, la podemos advertir
además a partir de los fenómenos elementales:

* Neologismo: presenta una discordancia con el lenguaje común; en la que por un lado se encuentra la intuición
delirante que revela un sello original; la significación de esas palabras remiten a LA significación, por ejemplo en
Schreber, Fleshing era “almicida”, asesino de alma, son signos que advierte el sujeto solo para él. En el extremo
opuesto, se tiene la significación cuando ya no remite a nada, es el estribillo. Ambas formas, detienen la
significación, son una plomada. Lacan diferencia la palabra del lenguaje, en la psicosis, es la palabra la que puede
engañar en un primer abordaje del sujeto y llevar a formular el término de discurso.
* Los fenómenos de automatismo mental se encuentran marcados por el eco del pensamiento, anunciación de
actos, alucinaciones verbales. Aluden a la irrupción de goces, el sujeto dice escuchar una voz que viene de afuera
que le ordena hacer algo o lo insulta.
* Los fenómenos que involucran al cuerpo, son aquellos de descomposición, de separación, de extrañeza en relación
al propio cuerpo. Su cuerpo es percibido como extraño fragmentado, remite a su vez al lenguaje de órgano.
* Fenómenos que conciernen al sentido y a la verdad: el sujeto testimonia tener experiencias inefables o de certeza
absoluta ya sea con respecto a su identidad, hostilidad hacia un extraño o expresiones de significación personal.

Agresividad en psicoanálisis

Lacan, trabaja la agresividad en el estadio del espejo, como algo imaginario. Ubica la agresividad en la relación del yo
con el semejante. En oposición a la imagen, el infans experimenta una tensión agresiva, ya que la completud de la
imagen amenaza al cuerpo con la fragmentación (lógica especular: lógica de lo uno).

CHAMORRO, CLINICA DE LA PSICOSIS

El neurótico dice más de lo que quiere decir, el psicótico es hablado por su Otro, es un sujeto que habla con su yo.
No se hace representar por su discurso. En la neurosis los equívocos se intentan racionalizar. En la psicosis, este
sujeto es hablado desde lo real, no se interpreta al sujeto Psicótico, ya que no es representado por el discurso, utiliza
el significante de una manera especial, esta desabonado al inconsciente ya que no paga un costo, no es un sujeto
dividido, no hay la otra escena, ni construcción del fantasma fundamental. Ya que no se instauró la M.P, que
posibilita al registro simbólico. No puede resignificar lo discursivo, está en el lenguaje pero no en el discurso, cadena
rota de S1…S2.

Los fenómenos elementales se presentan a modo de plomada, fijeza, detención en la significación. Tiene el objeto
“a” en el bolsillo, sin pérdida inicial, no hay deseo, hay goce. Prescinde del Otro, exceptuado de la demanda.

Sujeto de la Demanda aparece y desaparece. El sujeto del goce, no busca comunicar, testimonia. No hay la otra
escena, fijeza del ste, sujeto que se habla con su propio yo: “yo marrana vengo del Fiambrero”, escucha viniendo
desde afuera lo que ella dice. La certeza es lo estructural en la psicosis, donde los fenómenos elementales: son una
nadería, un encuentro contingente, que puede desencadenar la desestabilización de todo el edificio, es un
encuentro con lo real. Ejemplo: “caso Joyce, al cortarse el dedo, que queda colgado de la piel.”

Apuntes de clases: El discurso, solo se presenta en la neurosis, en la psicosis el sujeto se habla con su yo, está en el
lenguaje pero no en el discurso. Aparece la cadena de significantes rota, la literalidad, no hay posibilidad de
resignificación o historización, ni de metáfora, aparece la petrificación. En la psicosis puede existir un equívoco o
lapsus, pero no hay resignificación del significante, no es una posibilidad de asociar como en la neurosis ya que el
significante está abrochado al significado. En la psicosis no necesariamente aparecen los fenómenos elementales,
lo estructural es la certeza.
Malebal : Psicosis Paranoica

En la psicosis paranoica, padre igual a cero, intento de poner un coto al goce.

Po: desencadenamiento perplejidad, experiencia inefable, deslocalización del goce, es una nadería, invade al sujeto,
produce perplejidad.

P1: intento de significación a la falta, eso le concierne a él, ya no hay ese vació de Po, intento de restitución.
Aparecen los fenómenos elementales, significantes plomada

P2: identificación al goce del Otro, se inicia a sistematizar el delirio. Se ordena el delirio, que permite ordenar algo,
y permite entender algo, al ordenar el delirio el goce se va apaciguando. Lucha con el otro que es él

P3: consentimiento al goce del Otro, efecto pacificador, caso Schereber, se reconcilia con la idea de ser mujer. Ya
que es un mandato de Dios, se reconcilia con su Otro yo y se pacifica.

En la psicosis paranoica es una lucha con el Otro.

Significación al goce

Po: perplejidad P1: le concierne P2: identificación P3: consentimiento

Fenómenos elementales .

En la psicosis no hay historiazion familiar, carece de padre como función por eso el padre es igual a cero. En
p1,p2,p3, experimenta que hay Otro que lo esta gozando y solo a partir que lo acepta puede hacer algo con eso.

Construcción delirante: le da una significación al delirio, al consentirle al sujeto no sentirse tan perseguido, es un
intento de restitución.

Apuntes de clases: al no inscribirse el significante primordial, el sujeto no puede responder a un acontecimiento y se


produce el desencadenamiento, generalmente cuando el sujeto debe responder a algo del orden de la ley, la
cuestión fálica esta forcluida y el sujeto no posee material simbólico para responder.

SEMINARIO 3 LAS PSICOSIS

Lacan define la certeza: El sujeto psicótico, sabe bien que su realidad no está asegurada, pero a diferencia del sujeto
normal, él tiene una certeza; lo que está en juego, desde la alucinación hasta la interpretación LE CONCIERNE.
Aunque lo que experimenta es expresado por el sujeto como aquello que no es del orden de la realidad, ello no
afecta su certeza, lo que le concierne significa algo inquebrantable. Por ejemplo, Schereber tenía la certeza de que
Flesching era el asesino de su alma. Esta certeza puede estar en cualquier parte, por ejemplo, en los celos, el sujeto
normal rechaza la certeza con naturalidad.

El significante de la falta, permite la introducción de la cadena significante. En la pag 124, Lacan responde a la
pregunta de “que es el fenómeno psicótico?, remitiendo a que tiene que ver con la emergencia de una significación
que no puede ser vinculada a nada porque nunca entró en el sistema de simbolización, pero que puede amenazar
todo el edificio. En Schereber, la significación rechazada tiene íntima relación con la bisexualidad primitiva. Cuando
una pulsión femenina aparece en un sujeto para quien dicha pulsión ya fue simbolizada en su neurosis infantil, se
expresa a modo de síntomas, tiene posibilidad de arreglárselas con lo que vuelve a aparecer. En la psicosis no hay
pre historia, algo aparece en el mundo exterior que no fue simbolizado siendo incapaz de funcionar ante el
acontecimiento, y donde lo no simbolizado aparece en lo real como respuesta inadecuada.

Seminario 3; “vengo del fiambrero”: alucinación verbal: el sujeto tiene la certeza de haber escuchado. La sujeto,
remite a que al venir del fiambrero le dijeron “marrana”, como un objeto persecutorio.

Neologismo en Schreber: discordancia con el lenguaje común, para Schereber “la significación”, era que Fleshig era
un almicida, la intuición delirante releva un sello original, hay literalidad y es una significación absoluta, y en el
extremo opuesto se tiene la significación cuando ya no remite a nada, estribillos o esterotipias del lenguaje. Pag 53
seminario 3.

Los fenómenos elementales: Son aquellos fenómenos que pueden o no encontrase presente en la psicosis, y que
permiten diagnosticarla. Planteando un más allá de las alucinaciones y del delirio, Podría decirse que la elaboración
que Lacan realiza del concepto de fenómeno elemental amplía y precisa las herramientas teóricas para diagnosticar
las psicosis. Las amplía porque ya no necesitamos de la alucinación o el delirio para diagnosticarlas, y las precisa en el
sentido de que todo fenómeno psicótico es remitido a las posibilidades mismas de la estructura psicótica en
términos de la estructura del lenguaje. Reconocemos el valor que tiene la concepción lacaniana de los fenómenos
elementales, pero ella no nos dice todo acerca de cómo diagnosticar las psicosis no desencadenadas. No parecen
agotarse las posibilidades de fenómenos psicóticos en los fenómenos elementales.

Psicosis Florida:

Paranoia Esquizofrenia
Fenómeno elemental en el Fenómeno elemental en el
pensamiento. cuerpo: lenguaje de órgano,
signo de espejo, cuerpo
fragmentado. Enjambre de
significantes.
Fenómenos de la palabra; Fenómenos del silencio,
intuición delirante, alucinaciones, estribillos, no
neologismos, delirios. hay delirio sistematizado
Con el delirio se acota el Goce a la deriva en el cuerpo
goce
Goce en el Otro; se da una Lenguaje de órgano;
significación a lo que sucede desconexión con el mundo
a nivel corporal exterior. (Spider: ponerse
camisas, sogas, hacer
notitas)
Narcicismo Autoerotismo
Delirio sistematizado No sistematizado
Intento de explicación. Retiro libidinal del mundo

El empuje a la mujer: La afirmativa lógica: “todo hombre está regulado por el falo”, es un universal, pero para que
sea universal, debe haber la excepción que confirme la regla. Lo que se inscribe es lo fálico o castrado, no femenino
o masculino (Freud), el hombre parte de tener y busca conservarlo (posición masculina), la mujer parte del no tener
y busca conseguir, y es ahí donde utiliza diferentes semblantes. Entonces, no hay “LA MUJER”, sino las mujeres. Los
semblantes femeninos parten del no tener. Del lado femenino, no hay nada que sea una excepción, lo femenino no
se inscribe en el inconsciente, o es masculino o castrado. El sujeto psicótico no puede entrar por el lado del universal
ya que no posee significación fálica, al no haber lógica fálica no puede ingresar ni por el lado del hombre, ni por el
lado castrado. Entra entonces por el lado de la excepción, advirtiendo el empuje a la mujer, el sujeto psicótico hace
existir “LA MUJER”, hace existir la excepción. El empuje a la mujer puede ser un intento de estabilización, intento de
poner un significante, el de “LA MUJER”, le permite tener algo que lo nombre. Este significante en la neurosis no
existe.
Queda pendiente enJambre significante.
Neurosis Psicosis
Represion: novela familiar, metáfora Florclusión
Duda Certeza
Bejahung Verwerfung

Histeria N. obsesiva
Deseo insatisfecho Deseo imposible
Posición pasiva Posición activa
Identificacion Formacion reactiva, sublimacion
Fijacion oral (Dora) Fijacion anal: controlar
Angustia Culpa
Sintomas en el cuerpo Síntoma en el pensamiento, rituales y
acciones obsesivas.
No recuerda vivencia sexual infantil Recuerda la vivencia sexual infantil pero hay
falso enlace.
Se pregunta por el sexo. Ideal belleza Se pregunta por la existencia. Ideal: justicia

Esquizofrenia y paranoia de Miller. Psicosis y Psicoanálisis


Lo que aparece como la referencia para ubicar a la esquizofrenia es el discurso, el discurso como lazo social; ya que
el esquizofrénico está en el lenguaje, pero no en el discurso, es un cuerpo sin discurso. No se trata entonces de
represión, sino más bien de forclusión, que impide la representación del sujeto, vemos emerger lo que lacan llama
“enjambre de significantes”, pero irremediablemente disperso, formulando los fenómenos esquizofrénicos como
dispersión y desaparición del ste amo. En cambio, en el delirio de Schreber, el goce es ubicado en el campo del Otro
de manera explícita. El goce en la esquizofrenia será un goce puro, a la deriva, que no está coordinado por el
semblante fálico, es por ello que aparecen más bien fenómenos del cuerpo, fijación en el autoerotismo infantil,
como ya lo decía Freud, mientras que en la paranoia el goce se sitúa en el campo del Otro. El cuerpo esquizofrénico
es resultado de una la forclusión del significante primordial, que repercute sobre el sentimiento del organismo, no es
que esto no ocurra en la paranoia, sino que ocurre especialmente en la esquizofrenia. Cuando la metáfora falta, el
goce se encuentra a la deriva, el esquizofrénico y sus órganos testimonian un estado nativo del sujeto. El único
órgano para Lacan es el lenguaje, y el sujeto esquizofrénico debe arreglárselas con sus órganos fuera del discurso.

Duelo y melancolía. Freud 1915

El duelo es la reacción a la pérdida de un ser amado o una abstracción equivalente. Bajo estas influencias surgen en
algunas personas la melancolía en lugar del duelo; el duelo no es patológico y desaparece por sí solo. La melancolía
se caracteriza por un estado de ánimo profundamente doloroso, falta de interés por el mundo exterior, perdida de la
capacidad de amar y disminución de amor propio; si bien el duelo muestra estas características, el amor propio no se
ve perturbado. En el duelo el objeto amado ya no existe, y la libido debe abandonar el mismo, invistiendo el propio
yo para posteriormente investir nuevamente los objetos del mundo exterior, la realidad obtiene su victoria; en
cambio en la melancolía la perdida de objeto es sustraída de la conciencia (pérdida más bien ideal). En la melancolía
se resalta el descontento con el propio yo, aparece el autorreproche que corresponden en realidad al objeto; en
lugar de la sustracción de la libido de este sujeto y su desplazamiento hacia un nuevo objeto la libido es retraída al
yo, y este se identifica con el objeto abandonado. Para Freud la elección de objeto pudo haber tenido efecto sobre
una base narcisista, cuando surge una contrariedad retrocede la carga de objeto al narcicismo.
Duelo Melancolía
Pérdida conciente Pérdida inconsciente
Empobrecimiento del mundo Empobrecimiento del yo
Aceptación de la perdida Identificación al objeto perdido
Vergüenza No vergüenza

Neurosis obsesiva Melancolía


Ambivalencia amor y odio Ambivalencia amor y odio
Identificación al síntoma Identificación narcisista
Culpa Autorreproche (delirio)

Freud: manía: la contra investidura queda libre y regresa al cuerpo (estados eufóricos). La melancolía puede
mudarse en manía (par melancolía manía).

Lacan: la excitación maniaca es estructural, el goce no está regulado por el significante, no hay articulación
significante. Ejemplo: fuga de ideas y mensajes descontextualizados.

Melanie Klein: en la manía: el sujeto se niega al estado depresivo y aparece la exaltación, es simplemente una
defensa a dicha posición.

Pérdida y Culpa en la melancolía. Colett Soler.

En el siglo XIX, sobre todo en Francia, existió un gran debate con respecto a la melancolía, y el hecho de que se
dirigiese a sí mismo con acusaciones, en cambio en la paranoia, el sujeto dirige sus reproches más bien a otro. En
la actualidad, los psicofármacos tienen éxito, y se suele reducir la melancolía a trastornos llamados del “humor”;
y que excluyen la problemática de la culpa. La melancolía, al igual que las demás psicosis, es el efecto de la
forclusión, “rechazo del inconsciente”. Los fenómenos de la melancolía son:

Mortificación libidinal:
Delirio de indignidad:
La melancolía se desencadena sobre todo por el encuentro con una pérdida que introduce al sujeto en
fenómenos de mortificación. La mortificación libidinal se traduce en conductas de desapego con respecto de los
objetos y regresa hacia la persona. Entonces bien, Lacan decía que “la negatividad esencial del lenguaje procede
al asesinato de la cosa”; el nombre de esta negativización es la castración, una mutilación de goce; que lo mutila
pero en forma parcial, promoviendo al objeto un valor compensatorio. Es decir: el – de goce de la castración,
condiciona la búsqueda del objeto plus de goce. El melancólico subjetiviza la perdida como “dolor moral”, la falta
adopta a la significación de la culpa, y es por ello que se habla de delirio de indignidad. Toma a la culpa a su
cargo, de ahí lo opuesto al paranoico. Este dolor moral, para Lacan es el “dolor de existir”, que se encuentra en
estado puro. El delirio de culpa, está relacionado con que el sujeto, no solo cree encarnar la culpa, sino que esta
es inmensa y única, lo convierte en el más grande culpable de todos los tiempos. El insulto alucinatorio es un
ejemplo del retorno en lo real (“marrana”). El melancólico, no se feminiza, se difama. En la difamación hay un
goce, pero reducido a un goce masoquista con el cual no hay Otro que haga pareja. El melancólico asume la
culpa, el paranoico la carga sobre otro, y el goce, es el goce del Otro.
Apunte de clases: 1963/64. La suplencia permite volver a anudar los registros, pero no es reemplazo (el sujeto
no se transforma en neurótico, pero le permite localizar el goce). La compensación es más pasiva, que la
suplencia, en la cual hay una producción del sujeto (se anudan los registros). “Apuntar al reenganche” – Miller;
localizar lo que funcionaba para que el sujeto no esté tan invadido.

Maleval: índices de desfallecimiento del nudo borromeo.


* De lo real.
* Emergencia de un goce ilimitado: un ejemplo es el de Roussel, cuando redactó su primera novela; durante varios
meses escribió día y noche sin sentir fatiga, presentaba un estado de felicidad extraordinario, lo que se resalta es la
duración. Tales sensaciones son el índice de que un goce sin límites, no falicizado toma el cuerpo. Las sensaciones de
felicidad que invaden el cuerpo constituyen el índice de una desregulación de goce. Otro ejemplo es el de Carole,
que durante su primera relación sexual sentía que el placer era extremo, había tenido la impresión de que un ángel
guardián la impedía ir más lejos. Este caso testimonia un goce no falicizado, la prueba del goce Otro, se caracteriza
por esa extrema sensación de felicidad.
* Carencia del fantasma fundamental: Los índices de carencia, se disciernen en el sentimiento de ausencia de
dirección personal, en la labilidad de los síntomas, y en la incapacidad para detener la malignidad del Otro (el Otro
quiere gozar al sujeto). Una forma manifiesta de funcionamiento es el “como si”, las variaciones de conducta y de
ideales testimonia que no dispone con qué orientarse en su existencia. Por ejemplo, Karin, estaba en la búsqueda de
un ideal para orientarse en la existencia, cuando confirmó que quería ser autosuficiente, no quería deber ni recibir
nada, ni siquiera del analista. Ciertas donaciones le habían sido hechas; luego de estas, supone que el Otro con
mayúscula iba a creerse en derecho de exigir algo. El desfallecimiento del fantasma deja al sujeto ante la incapacidad
de hacer frente a la malignidad del Otro. O bien, otro ejemplo en el cual Arielle, dice que se siente en un mundo de
múltiples presiones, le parece que los Otros, exigen algo de ella, y que la agresividad le da miedo.
* Aplastamiento afectivo: el fantasma psicótico, constituye un montaje imaginario que permite localizar un objeto
de goce que produce una precaria canalización de la energía pulsional. Cuando lo imaginario no presenta casi
conexión con otras dimensiones los afectos se encuentran alterados. Un elemento imaginario resulta necesario para
que los afectos sean expresivos. Por ejemplo: un sujeto en momentos de dificultades profesionales, constata que le
surgen estados de desafectividad en relación a su esposa, y esto lo apena. También se pregunta si quiere a sus hijos.
La desconexión de los registros da lugar a que el goce esté ausente del pensamiento y de los objetos. Además,
fenómenos de deja caer el cuerpo.
* Los esbozos del empuje a la mujer: los esbozos de feminización, suelen ser discernibles en los hombres. LA mujer,
no tiene representación significante, de modo que somos conducidos a constatar su forclusión. Este elemento
forcluido en lo simbólico tiende en la psicosis a retornar en lo real. La forma más discreta del empuje se traduce por
la aparición homosexual, algo que el sujeto concibe como una actitud pasiva y femenina. Por ejemplo, Karim,
imagina que es una mujer cuando se masturba, sin embargo, se defiende de ser homosexual, y afirma que quiere
ser asexual. Otros pacientes, tienden hacia el transexualismo.
* El signo del espejo: el sujeto se encuentra preocupado por su imagen, que se examina por largo tiempo frente al
espejo, esto no es raro en la psicosis ordinaria. Karin, cuando sale de clases, se dirige al lavatorio para mirarse al
espejo, y en la calle se mira en las vidrieras. Para que el sujeto pueda existir por fuera de lo que percibe es necesario
que intervenga la castración. Un melancólico, al verse reflejado en el espejo veía la cara de pato, que surge cuando
desfallece la envoltura de la imagen especular. Algunos sujetos prefieren dar vuelta los espejos.

 De lo simbólico
 Desfallecimiento del capitoneado: ciertos sujetos se quejan de trastornos en el pensamiento y el lenguaje, que
implican procesos del anudamiento de lo simbólico a otras dimensiones. En la palabra, cada término está
anticipando a otro, debe actuar por retroacción para que la significación se deposite, y esta es siempre fálica.
Artaud, por ejemplo, afirmaba que algo destruía su pensamiento, algo que le quitaba las palabras que había
encontrado. La presencia de alguien le es necesaria para pensar. Para quien no dispone de función fálica, le
queda el recurso de apoyarse de significaciones sostenidas por los otros. Así se comprende el principio del
funcionamiento “como si”, y más que nada estabilizaciones fundadas sobre lo imaginario.

 De lo imaginario
 Trastorno de identidad y prevalencia de identificaciones imaginarias: ante la falta de cimientos de su identidad,
se deja captar por otras imágenes especulares. No tiene una identidad fija porque hay algo en el que cambia en
función del semejante que tiene ante sí. Las identificaciones imaginarias testimonian una falla subjetiva y la
compensación de esta. La identificación puede permitir asumir el deseo de la madre. En cambio, las personalidad
“como si”, se pegan fácilmente a los grupos, dando un contenido a su vacío interior y establecer la validez de su
existencia por medio de una identificación.
 Impostura patológica: va más allá del “como si”, tiene que ver con identidades usurpadas por los impostores. El
enganche sobre una imagen del otro que refleja al sujeto es tan necesaria como en el funcionamiento “como si”.
En la impostura patológica, el Otro es pasivo, y convocado para confirmar un yo ideal exaltada.
 El enganche sobre un prójimo: Arielle, era una jovencita con extremo cuidado corporal. Para otros parece
adaptada y feliz, pero para ella nada tiene sentido. Expresa que cuando la gente se interesa por ella, se sostiene
un poco; y su imagen intenta enmascarar lo que ella denomina “un montón de tripas”. Si no presenta el
funcionamiento “como si”, se debe a la presencia de su marido. Aclara que enferma a su vez, luego de casada al
perder su apellido y ante la ausencia de la madre que era un sostén. El amor y el deseo del marido le permiten
mantener un velo fálico que contribuye a hacerse representar en el campo del Otro.

Psicosis ordinaria. Conferencia Miller

La psicosis ordinaria no tiene una definición rígida. Miller no inventó un concepto, sino una palabra, un significante.
Miller remite a que hay personas que tardaban años en decidir de que lado estaba su paciente. La psicosis ordinaria
era una forma de introducir al tercero excluido por la construcción binaria. Si no se reconoce la estructura neurótica,
se trata de una psicosis ordinaria, una psicosis difícil de reconocer tal cual pero con pequeños índices variados. El
sentimiento de la vida que se encuentra afectado remite a una triple externalidad. Los indicios se localizan en los
tres registros
1) Externalidad social: el sujeto es incapaz de conquistar su lugar bajo el sol, asumir su función social; siente
impotencia en relación a esta función; cuando se observa un desenganche, o se viven identificaciones sociales
negativas o positivas, es decir, cuando la identificación es muy intensa. Entonces, pueden desencadenar psicosis por
ejemplo, al perder el trabajo, porque es más que una manera de vivir, puede funcionar como nombre del padre.
2) Externalidad corporal: en la psicosis ordinaria, hay un desajuste, el cuerpo se descompone y el sujeto inventa
lazos artificiales para apropiarse de su cuerpo. Todos los medios artificiales en la actualidad son banalizados. Los
piercings y tatuaje de moda, esta moda está inspirada en la psicosis ordinaria. Para diferenciar de la neurosis
hablamos de excesos.
3) Externalidad subjetiva: se localiza la experiencia de vacío, de vaguedad. También se debe tener en cuenta la
identificación con el objeto “a” como desecho, el sujeto puede transformarse en desecho y descuidarse hasta el
punto más extremo.