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J.

KETZELMMI '
MAGIA, TRUCOS
Y ENTRETENIMIENTOS
MAGIA, TRUCOS
Y ENTRETENIMIENTOS
JOSE KETZELM AN
Del mismo autor: Miembro activo del Círculo Mágico Argentino, Peña Amigos de la Magia
y de la International Brotherhood of Magicians de los E.E. U.U.
'C A R T O M A G I A ’

MAGIA, TRUCOS
Y ENTRETENIMIENTOS
Portada de
M. MARTINEZ PARMA

Ilustraciones interiores de
ESTHER ALACID

S. A. EDITORIAL BELL
CAMPICHUELO 553 - BUENOS AIRES
A m i Espo sa e H ij o s ,

primeros espectadores
y eficaces censores
de mis experiencias mágicas.

IMPRESO EN LA ARGENTINA

Queda hecho el depósito que previene la ley N9 11.723


PRESEN TAC IO N

Quienes aprendan aún cuando sólo sea uno que otro


de los numerosos y entretenidísimos juegos que se descri­
ben en este libro, estarán en condiciones de amenizar
todo tipo de reunión.
“ M agia , T rucos y Entretenimientos ” brinda una serie
realmente notable de motivos de sana y amable distrac­
ción; de esa distracción que no tiene fronteras, pues entu­
siasma por igual a grandes y chicos. Con elementos simplí­
simos, al alcance de todos y fáciles de ocultar en cualquier
bolsillo, podrá llevarse de sorpresa en sorpresa a la más
exigente de las concurrencias.
Para poder lucirse con la realización de los diversos
trucos, bromas, pasatiempos, pruebas de ilusionismo, etc.,
que el famoso mago J. Ketzelm an describe en este libro,
no es menester estar dotado de condiciones especiales, tanto
en lo .que a verbosidad como a soltura se refiere; la simple
lectura de las “ charlas” con que han sido “ condimentados”
los diversos juegos, habilitará al lector para desempeñarse
con aplomo, personalidad y total dominio de sí mismo.
Las citadas “ charlas” y el extraordinario número de ilus­
traciones con que se complementan las explicaciones claras
y concisas que se hacen de cada juego, nos permiten a fir­
mar que esta nueva obra de J. Ketzelm an alcanzará el
mismo singular éxito que logró su prim er lib ro : “ Carto -
m ag ia ”

S. A . Editorial B ell
PROLOGO

Escribir el prólogo de un libro es colocarse en el lugar


del autor para recibir el primer choque con el presunto
interesado en adquirirlo, y es exponerse, heroicamente,
a que el tal interesado pregunte: “ ¿Y éste a quién le
ganó?” o “ ¿Qué lugar ocupa en el ranking?” , o cualquier
otra cosa de ésas que le crean a uno un terrible complejo
de inferioridad.
Mas en el caso particular de este libro de José Ket-
zelman, acepté gustoso el compromiso, porque frente a
ese mundo maravilloso de la magia, yo he ocupado siem­
pre el mismo lugar que usted, lector, y que todos los
que tratamos inútilmente de penetrar en los misterios
de la desaparición de los dados, de la transformación
del agua en vino — algo de esto hacen muchos en otras
actividades— o del serruchamiento de una mujer en
dos partes — cosa que no pocos hombres quisieran hacer
sin riesgos— para juntarlas después.
Vale decir que yo, como usted, lector, he figurado
siempre en el lado del público. He estado entre los can­
didatos que el mago invita a subir al escenario y a
quienes saca uno o más huevos de una oreja, les aplasta
el reloj en una galera o les mete un conejo en algún
bolsillo. Y luego de tantos años de ser víctima de la
magia y de los magos, ¿cómp no recibir alborozado la
oportunidad de convertirme en dueño del misterio, en
señor de los conejos que aparecen, de los aros que se
unen y desunen, de los relojes que se destrozan, se re­
construyen y dan la hora exacta?
La tentación fué demasiado fuerte y, a cambio de ser
iniciado en los secretos de los ilusionistas y prestidigi­
tadores y Fu-Man-Chúes y Chin-Chu-Lines que nos des­
lumbran con sus trucos, me atreví a cualquier cosa, hasta
10 JO SÉ KETZELM AN

a escribir estas líneas de aliento para usted, lector y co­


lega, que va a emprender el camino de la sabiduría en
ese universo extraño de los magos, donde todas las leyes
del tiempo, del espacio y de la lógica parecen abolidas,
y donde se vive, como A licia en el país de las maravillas,
en el perpetuo asombro de lo insólito y de lo inesperado.
Y aunque leyendo atentamente las amenas y exactas
explicaciones que Ketzelman da para efectuar cada truco, SUGERENCIAS
queme, como lo hice yo, un montón de pañuelos, derra­
me vino en algunas carpetas, destroce de veras uno que 1) No lea este libro como si fuera una novela; lea pri­
otro reloj, o mate a algún conejo inocente, le quedará el mero, cuidadosamente, la descripción de cada juego, si­
consuelo de que los pañuelos, las carpetas y el reloj no guiendo paso a paso los movimientos; luego reléalo con
serán suyos, sino de alguna persona del público que los todos los elementos necesarios para su realización.
prestó gentilmente; y el conejo, muerto mágicamente o 2) Practíquelo hasta llegar a la perfección, siguiendo
no, siempre se podrá guisar sin que pierda nada de su la charla que damos para referencia. Esto no significa que
agradable sabor. deba memorizarla; puede preparar la suya propia para
No hay nada, por lo tanto, que pueda detener a un cada asunto.
aprendiz de mago en la vía del éxito que este libro le 3) Conviene ensayar repitiendo la charla en voz alta.
enseñará a recorrer. El único inconveniente serio que
4) Mientras presenta un juego mire sus manos, para
preveo, es que se venderán tantos ejemplares que al
que los espectadores también las miren.
final todos conoceremos los trucos, y nos pasará como
con los chistes en las reuniones de amigos, que ni bien 5) Cuando desee que sus manos no sean observadas,
alguien empieza a contar uno, ya todos le gritan: “ ¡Yo señale con la varita mágica un punto determinado, y des­
lo sé!” . Pero mientras llega ese momento, sea usted, viará las miradas hacia el lugar que usted indique.
amigo lector, de los primeros en deslumbrar a los suyos 6) Comience por los juegos más fáciles; elija los de su
con los poderes sobrenaturales que Ketzelman pone a su agrado. Si alguno le resulta trabajoso, no lo presente has­
alcance en forma sencilla y divertida. Y cuando me ta dominarlo. De lo contrario, no podrá convencer a su
encuentre con usted en alguna reunión, bastará que me público.
haga un guiño para que yo sepa que usted también es 7) Es más sencillo engañar a un adulto que a un niño,
un iniciado y no le reviente alguna de las pruebas. lo sabemos por experiencia. Experimente los juegos, en
Hasta entonces, pues, y ¡buena suerte!. consecuencia, primero con los adultos y luego con los
niños.
M iguel Coronato P az 8) No conviene repetir un juego ante el mismo público.
9) No arraigue en la mente de los espectadores la idea
de que realmente está dotado de poderes sobrenaturales,
ni tampoco lo crea usted, pese al aplauso y sensación que
pueda causar. Recuerde siempre que la magia moderna es
un arte, del cual es usted el intérprete y no el “ brujo”
de antaño.
Primera Parte: ENTRETENIM IENTOS

CINCO CUADRADOS

Forme con dieciséis fósforos los cinco cuadrados de la


figura 1.
i ■— m i < j ~ - -
fl 1

Figura 1

cz -r» i ~" sa

i , -z m i — : - jo i "bp
í ¡ t f

J U U ________ L

Figura 2

El problema consiste en mover de sitio sólo dos fósfo­


ros, sin tocar los demás, y volverlos a colocar de modo
que se formen cuatro cuadrados perfectos. No es necesa-
14 JO SÉ KETZELM AN MAGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 15

rio doblar ningún fósforo, ni poner tampoco uno cruzado el agregado de ocho fósforos. Ninguno debe romperse, do-
por sobre otro. blarse ni encimarse.
La figura 2 muestra la solución exacta. Solución: Agregue, a la figura original, los primeros
cuatro fósforos, en las posiciones: A-a; B-b; C-c y D-d.

TRIANGULOS Y CUADRADOS j

Alcance ocho fósforos a un grupo de personas, pidién- j r :* = "


doles que traten de acomodarlos sobre la mesa de mane- I j
ra de formar con ellos dos cuadrados perfectos y cuatro tri- C____ _______ |¿
^ J | fi

\ Yv
!^ = » = 3« = = « c= =
I» ¡u i S
c— 1sCfl,srM-*C n
Figura 4 Ü I
\ Figura 5

_ >> Tome luego los cuatro remanentes y una: c con d; d con


1 e; e con a y a con b (ñgura 5). Mediante esta combina-
Figura 3 ción, se formarán cuatro lotes iguales, que tendrán tam­
bién forma de L (de la cuarta parte del tamaño original),
ángulos. Recalque que ningún fósforo debe romperse, do- La solución será, por cierto, muy difícil para quien no
blarse o colocarse encima de otro. haya visto previamente las ilustraciones.
El diagrama que antecede presenta la solución de este
difícil problema. Por supuesto, el otro cuadrado es el pe­
rímetro de la figura 3.
S A L T A R DOS
Coloque sobre la mesa diez fósforos, tal como indica la
D IVISIO N DE CONDOMINIO figura 6. Proponga entonces a sus amigos que formen cin­
co parejas (figura 7) en cinco movimientos; deben mo-
Coloque sobre la mesa dieciséis fósforos, dando forma ver un fósforo por vez y hacerlo saltar sobre otros dos
a una L (figura 4). Estos fósforos — explíquelo así— re- — ni más, ni menos— antes de ubicarlo en su lugar co­
presentarían un terreno. rrespondiente.
El problema consiste en dividirlo en cuatro lotes de la Solución: No intente seguir los pasos de primera inten-
misma forma y tamaño (que deben ser usufructuados por ción; ponga encima de los fósforos, esparcidos en la mesa,
cuatro terratenientes con idénticos derechos) mediante unos papelitos que les asignen una letra determinada, en
16 JO SÉ KETZELMAN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 17
el orden mostrado por la figura 6. Los pasos son los si- quiera de los dedos. ¿Se ríen? Pues no es una broma, he
guientes: dicho bien: sobre cualquiera de los dedos. Con ustedes el
mundialmente conocido equilibrista (saco un fósforo, pre­

1 feriblemente de madera) Don Fósforo” .

Doblo el pulgar como muestra la figura 8 y coloco la


I II || base del fósforo en la posición que indica la figura 9. La
| ¡ H U a piel forma un surco o arruga que, al enderezar el dedo,
* » £ |._pJ— e——f— —o . M— — !— —1—J lo aprieta, permitiendo por lo tanto mantenerlo en equi-
Figura 6 librio.
__________ __________ __________ _______ _— ------------- Ensaye previamente sobre qué dedo de la mano puede
I I I II I I I I I _

-J&-----2-J—l ----- í— — 5-----c _ J _ j----- ? .. _g----- L J un GOLPECITO Y NAD IE LO S A L T A


Figura 7
Dando unos golpecitos a cualquier objeto que tenga en
1) D saltasobre C y B para formar pareja con A. ja mano (un vaso, un sombrero, un lápiz, etc.) manifies-
2) F saltasobre G y H para formar pareja con I. te qUe ««a partir de este momento nadie será capaz de dar
3) H saltasobre G y E para formar pareja con C.
4) B saltasobre C y H para formar pareja con E.
5) J saltasobre I y F para formar pareja con G.

DON FOSFORO EQ U ILIBR ISTA — ___ ^

“ Señores — digo— vo y a tener el placer de presentarles 1 jj I


a un amigo capaz de mantenerse en equilibrio sobre cual- 1 ¡il J

\ ^ I Figura 10

Figura 8 " J -— -—(7 un salto por sobre el vaso — por ejemplo— una vez que
/. / lo deje en el suelo” .
c ' Siempre aparece un candidato a quien es posible de-
Figura 9 mostrar el poder del golpecito mágico. Tome entonces el
18 J OS É KETZELMAN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 19

vaso y colóquclo en el suelo, contra el ángulo formado


por las paredes de la pieza (figura 10). Invítelo a sal-*
l a r . .. solamente podrá hacerlo si tiene la suerte de que UN TRAG O O R IG IN A L
un terremoto derrumbe en ese instante la pared.
Pregunte al más inteligente de la “ barra” si es capaz
de tomar un trago de una botella sin “ abrirla ni rom-
perla” , es decir, sin sacarle el corcho ni romperla.
SU SPIC ACIA Este supuesto imposible se efectúa de la siguiente ma­
nera: tenga a mano una botella cuya base no sea lisa o,
Extienda su mano derecha y coloque en la palma un
vaso de agua (figura 11). Diga a varias personas que le ^
sostengan firmemente el brazo, de manera de no poder do-
blarlo. Manifieste entonces que, a pesar de todo, llevará '

Figura 13

I J Figura 14
Figura 12

el vaso a la boca y beberá su contenido. Apostarán cual­


quier cosa a que no podrá hacerlo. , j , _ ,, , .
En el momento en que desplieguen sus más denodados J í ° r de °*ro ,CUy® ht f esí é 1 °™ P° r Una
esfuerzos para evitar que usted mueva el brazo, tome el d e L n T X ^ c fo V e "
vaso con la mano izquierda, llévelo a la boca y beba el de p £ “ a p r e g u n ta u H a s o l l e u d e %“ «
agua tugura í z ) . líauido
¡Qué fácil! ¿verdad? Pero rara vez los amigos piensan ^
en una solución tan simple L e resultará sencillo decir al más inteligente que no lo
20 JO S É KETZELM AN
M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 21
es tanto, poniendo la botella con el pico hacia abajo, v ir­
tiendo el contenido del vaso en la cavidad y tomando un
trago de la botella “ sin abrirla ni romperla” (figuras
13 y 14). SA L Y PIM IE N TA

Ponga un poco de sal sobre la mesa, y esparza encima


una pequeña cantidad de pimienta. Plantee en seguida el
FivrTRn c n p r A N n n siguiente problema: ¿cómo apartar la pimienta de la sal
sin tocar ninguno de los dos elementos, ni dejar un solo
grano de pimienta mezclado entre los de sal?
Tome una caja de fósforos de tipo chileno o similar. Es
una caja de madera, provista de una especie de cajón. —.
Saque este último; luego haga un corte por el borde del
estuchecito que lo recubre y despliéguelo. Guiándose por '*'** /T\ £5^
la figura, coloque las dos piezas de esta manera: '- 'V . * I*
Ubique el estuche frente a usted, abierto en forma de fA^n Pl
tinglado; detrás, ponga el cajoncito a unos cinco centíme- l! ¡ I1

A Figura 16

_ El arma secreta para llevar a cabo esta separación es


Figura 15 un Peine bolsillo, de material plástico.
Frótelo fuertemente, por un instante, en una de las inan­
tros. Ahora, colocándose en B, sople hacia A, para hacer &as sl* saco>o en la pernera del pantalón. Generará así
entrar el cajoncito a través del estuche y salir por B. electricidad estática. Páselo entonces por encima de la
A primera vista parecerá imposible, pero si coloca una mezcla d? sal y PimJentf • L °s granos de esta ultima, por
mano, con la palma vertical, a aproximadamente dos cen- f er más lejanos, serán atraídos por el peine que, haciendo
«m etros del cajoncito y en A, soplando sobre la palma la las v f « ! . de u“ \mán’ dejará solamente la caPa blanca
corriente de aire llevará éste hasta B. de sal tfigura l o ) .
Pueden ser atraídas también algunas partículas de
sal. . . pero no interesa: el resultado estará de acuerdo
con el enunciado del problema.
22 JO SÉ KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 23

El cálculo puede simplificarse, multiplicando a 18 por


p - r p i i r n R Amr>n 200 y sumando a ello el producido menos uno y
callu lu n u dos cerog. 0 j0 qUe es i0 mismo, multiplicando a 18 por
Es ésteun juego espléndido y muy pococonocido 200> lueg0 por 20 y por fin por 2) y sumando los.resul-
P?da a el ' * d° % 18 r f ? - ° r f 0:
uno al nueve; los tres han de ser diferentes. Una vez nom- 1 8 X 2 - 36. o.600 + ^60 + 3G — 3.996. No es difícil, una
brados,escribauna predicción sobre unpapel y entregue vez practicado. 00_ , .
el mismo a una cuarta persona. ° tro ejemplo: 1, 2 y 4. 1 + 2 + 4 = 7; 7 X 222 = 1.554.
Continúe ahora: supongamos se hayan nombrado los
números 3, 7 y 8. Entregue entonces a otra persona lápiz
y papel y ruéguele que disponga estos tres números, en p n rn a p a t ía m
las seis combinaciones posibles, en columna como para v
sumar. Así: . . , . . , .
Escriba sobre una pizarra lo siguiente:

i*
\\ ♦». \\V

Figura 18

Luego díga lo que se explica a continuación, señalando


Figura it las cifras al mismo tiempo.
“ Como ustedes me resultan muy simpáticos, vo y a en-
, , . . , i , , , . señarles la manera de enriquecerse con el menor esfuerzo
El espectador deberá emplear bastante hempo para efec- siempre prometan no divulgar el se-
tuar estas operaciones. Usted en cambio habrá obtenido £ ¿Estamos? Depositen cien pesos en un banco; luego
el resultado exacto apenas oídos los tres números de la retiren cuarenta, y les quedará un saldo de sesenta pesos,
siguiente manera; súmelos, y obtendrá 18; multiplique A1 d¡a siguient'e, retiren treinta, y les quedarán otros
mentalmente a 18 por 222, y resultará 3.998, que es lo treinta pesos. A h ita bien: volviendo al banco, y sacando
que e e pre ecir. dieciocho pesos, les quedarán aún doce y, finalmente, yen-
24 JOSÉ KETZELMAN

do a retirar esos doce, no debería quedarles ni un centavo.


¿No es cierto? Pero sumen ustedes conmigo las columnas
y verán que han ganado dos pesos. En consecuencia, si se
abren cien cuentas en diferentes instituciones bancarias, S e g u n d a P a r t e í B R O M A S
se puede ganar miles de pesos repitiendo la operación to- ®
das las veces que se desee. Y ahora, amigos, ya que les he
dado el secreto, ¿no podrían facilitarme un peso para to­
mar el cafe?" H IL A C H A K ILO M E TR IC A

La hilacha que llevo, intencionalmente, en la solapa (u


hombro) del saco, motiva una graciosa bromita. Abundan
la9 personas amables que, velando gratuitamente por la es-

f s ' / V ^ s jL . CARRETEL DE HILO I


h j I I V _V OCULTO EN EL ’
I j I BOLSILLO

/I Figura 19

tética de mi vestimenta, intentan quitármela. Pero, al ti­


rar de ella, la hilacha “ crece", y tanto más “ crece” cuan­
to más se tira. El amigo termina abandonando por cansan­
cio la difícil em presa... ioh! ¡Qué ingratitud la mía!
26 JOS É KETZELMAN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 27
Procedim iento: 1) Tomo un carretel pequeño de hilo ^
blanco. Enhebro el extremo libre del hilo a una aguja de iuaíohs
coser. 2) Introduzco el carretel en uno de los bolsillos /
exteriores del saco (puede ser también en uno de los in-
teriores). 3) Paso por dentro del bolsillo, hacia el forro,
la aguja enhebrada. 4 ) Corro con ella el hilo hasta llevar- Figura 20
lo a la altura del ojal de la solapa. 5) Atravieso ésta hasta
que el hilo quede afuera. 6) Quito la aguja y hago en el hi- ,^ L ^
lo un nudilo distante unos dos centímetros del extremo, de fes, í*v) ;/ / ^
modo que el hilo no se mueva de la posición en que quie- J~L v y ^ ? *y p —
ra colocarlo. 7) El trocito visible, extendido sobre el gé- \ F S .\ L r / i \
ñero, aparentará ser una hilacha. Naturalmente, al tirar \
de ella para sacarla, el amigo hará que el hilo se vaya de- t **T
senrollando del carretel (figura 19). Terminada la broma, ¡ I J
lo enrollo nuevamente, dejando la hilacha en su posición \ 1 / " —■ \j|¿i7 » /
original. Puedo proseguir entonces a la pesca de personas / . *
amables. Casi siempre, la propia víctima se encarga de Figura 21
conseguírmelas.
Se reirá a carcajas viendo el rostro de las personas a
las cuales, en reuniones, en la oficina y hasta en la calle,
muestre la corbata en las posiciones más inverosímiles.
C O RB ATA A C R O B ATIC A

Podrá pasar gratos momentos de buen humor preparan­


do una corbata de la siguiente manera: TO R TU G A EN M IN IA T U R A
1) Provéase de alambre de soldar para radio. Es un
alambre flexible, que puede adquirirse en cualquier casa Dibuje sobre un papel una tortuga similar a la que ilus-
que venda repuestos para radio. tramos. Puede calcarla, si asi lo desea, pues la figura la
2) Corle un trozo de la misma longitud de la corbata representa en tamaño natural. Si posee usted cierto senti-
y pásela por dentro de ésta de extremo a extremo, si tu-
viera forro en la parte posterior. De tratarse de una cor-
bata sin forro, el alambre debe llegar hasta el vértice de
la “ V ” que aquellas forman, de manera que al levantar- ¿ \J
se no pueda verse. n^ ' n
3) Cosa cada extremo del alambre a la tela, para fi-
jar las puntas y evitar que cambie de posición (figura 20). \ <t)j
4) Olvídese que está preparada; colóquesela y ármela W /J
como de costumbre, ajustando bien el nudo.
5) Ayudándose con las manos, la corbata podrá tomar
diferentes posiciones, manteniéndose en el aire aparente-
mente sostenida por fuerzas invisibles (figura 21). _ „
Figura 22 Figura 23
JO SÉ KETZELM AN MAGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 29

do artístico, coloréela con acuarelas o, simplemente, con encontrar el bocado poco apetitoso para su refinado es-
lapices de color (figura 22). tómago *
Una vez terminada, recórtela prolijamente con una ti- e
jera. Después, por debajo, aplique un poco de goma de pe­
gar y espere un momento, hasta que esté casi seca. OPERACION B A N C A R IA
Mientras espera, atrape a una robusta mosca viva y,
cuando la tenga, pose sus alas sobre la parte engomada Esta es una buena broma para efectuar entre amigos
de la tortuguita (figura 23). Luego colóquela en el suelo, y que da resultados satisfactorios.
llame a su familia y observe el efecto. Vacíe por completo una caja de fósforos y coloque en
la misma, bien ostensiblemente, un par de monedas de
veinte centavos. Ruegue a la víctima que agregue, por su
MOSCAS _ __
A pesar de los distintos insecticidas utilizados para com- f tcdotcentavos )
batir las moscas y no obstante la limpieza efectuada en V ^
cada hogar, siempre queda alguna revoloteando o hacien-
do ejercicios gimnásticos en los vidrios de las ventanas. A i
Aproveche esa única mosca en un divertido y curioso pa- V*
satiempo, que aparentemente será mágico. Q vl \
Forme sobre la mesa cinco montoncitos que dirá son de V w í^\ $/7 C h
azúcar molida (pueden también estar constituidos por te- /. \\(\| ¿í [I

^“ ' W «dU J
/ “2 / m
/ <5? ^ & *n i\ j t
J Figura 25

Figura 24 parte, otros cuarenta centavos. Hágale cerrar la cajita


y luego sacudirla.
rrones) y asígnese el del medio (figura 24). Manifieste En seguida diga: "¿Cuánto dinero hay en esta cajita?
entonces que, por medio de microondas, hará que la mos- Ochenta centavos, ¿verdad?” Recibida la contestación
ca intrusa tome vuelo inmediatamente después de posar- afirmativa, y sin dar tiempo a pensar, dígale: "T e doy la
se sobre su montículo, mientras que, en cambio, permane- cajita, con todo su contenido, por cincuenta centavos
cerá mucho más tiempo sobre los otros. De tratarse de (figura 25). . . .
una apuesta, siempre sería usted el ganador. Puedo asegurar que casi siempre su amigo se dejará
. . , tentar y aceptará, sin reflexionar que cuarenta centavos
Procedimiento: El engano estriba en que el montículo <je los contenidos en la cajita son de su propiedad y que
que usted se asigne será de sal y no de azúcar. Preparado pierde, por lo tanto, diez centavos en la operación,
secretamente motivara, sin duda, que la mosca se retire
M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 31

se acostumbra. Creyendo que no estaba en mi sano juicio


— así lo entendí— puso el dedo índice sobre la sien y le
imprimió un movimiento de rotación de izquierda a de-
rr _ z> ~ ~ . f ' T r ' A D B T r r n o recha. Si usted formula a alguien tal sugerencia, le sona-
7 erce t a Mr a T t e • L i M L r A K K l L L U o rá a imposikiej y probablemente crean que usted es un
caso de encierro. Sin embargo es factible.
Extienda sobre la mesa un trozo de papel celofán y
enrolle un cigarrillo por el lado más ancho del papel (fi-
C IG A R R ILLO DE A M IA N T O

Tome un cigarrillo y manténgalo por sus extremos, en-


tre el dedo pulgar y el índice, de manera que quede bien
apretado contra el vidrio de un vaso liso y siguiendo su
curva natural (figura 26).

guras 27 y 28). Tome ambos extremos exactamente como


Figura 26 si fuera un cordel y proceda a realizar un nudo común,
sin apretarlo mucho (figura 29).
Haga arrimar un fósforo encendido al papel. El vidrio El cigarrillo, protegido por la envoltura de celofán, que-
absorberá el calor, y en consecuencia no hay llama que dará visiblemente anudado en su interior. Puede, después,
pueda prenderle fuego. desanudarlo, sacarlo del envoltorio, enderezarlo, enseñar
Atribuya esta experiencia, al dominio que ejercen sus que n0 está r o t o ... y fumarlo,
facultades mágicas para “ amianti2ar” determinados ob­
jetos.

CO RB ATA IN IN F L A M A B L E

ANUDE UN C IG A R R ILLO P A R A NO OLVIDARSE Efecto y Presentación: Encienda un cigarrillo; eche


algunas bocanadas de humo y levantando la corbata de
Para que recordara mi encargo le aconsejé a don Cirilo cualquier espectador aplique el fuego sobre el género sin
que hiciera un nudo al cigarrillo y no al pañuelo, como ninguna clase de contemplación.
M AGIA. TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 33
32 JOSE KETZELMAN *
t . a .. . . . , « < * tar que la ceniza del cigarrillo cayera en el suelo. Cien
Entretanto, y para a lm a rio del susto dígale No se vecas al dia, y pe£e a todos los ceniceros que estaban a
alarme: su corbata está hecha a prueba de fuego, conos- ml a caer la ceni cien veces al dla oia
co bien la tela” . Ensénela al dueño para que compruebe Ia misma ¿ ,ntUena. ..Acabo de hacer la limpie2a, me he
que no hay en la misma ninguna quemadura. destrozado sacando lustre al piso y t ú ... ¡malditos ciga-
Procedimiento: Oculte en la mano una moneda (figu- rrillos y maldita ceniza!” Pero he aquí que un día la po­
ra 30). A l levantar el extremo de la corbata manténgala brecita, víctima de mi incorregible descuido, se encaró
entre los dedos y colóquela secretamente debajo de la te- conmigo, diciéndome que, en vista de que no había ser­
vido de nada el colocar ceniceros por toda la casa, ni el
querer quitarme el vicio, recurriría a remedios heroicos
/ j , / y haría que la ceniza se mantuviera totalmente en el ci-
____j garrillo hasta terminar de fumarlo, como si estuviera pe-

f> / i ’

¡í *om
;
\
MONEDA
F,sai‘ 31 V ^

la; haga presión con el cigarrillo en su centro (figura 31). Fi ra 32 Figura 33


La moneda absorberá el calor, protegiendo la corbata, lgura
siempre que se tenga la precaución de presionarla firm e­
mente contra ésta. Debe elegirse una corbata SIN FORRO, gada. No sé a qué mago fué a consultar, pero lo cierto es
ya que siendo de otro modo el experimento podría fraca- ^ e a^ora este milagro ocurre. Observen ’. Saco un ciga-
sar. Las cenizas que han quedado depositadas encima de rrillo de mi paquete, comienzo a fumar y todos pueden
la corbata se sacan con la mano. ver <*ue la ceniza se mantiene hasta que aquél se convier-
^ ___ ^ te en una colilla. “ En este momento puedo recordar que
— Plc*a Prestado un pañuelo y realice el mismo tengo ceniceros a mi disposición, para arrojar el cigarrillo
procedimiento. ( i 0 hago). ¿No es realmente maravilloso el método má­
gico de mi esposa?” .
Procedim iento: Muy sencillo: por un extremo del ciga-
NO TIR E CENIZA A L SUELO rrillo y entre el tabaco, bien en el centro, introduzca a lo
., a , largo una aguja (o alambre) de tamaño algo mayor que
Efecto y Presentación: “ Fumador empedernido, he te- la mitad del cigarrillo (figura 33). Enciéndalo por la
nido que recibir en infinidad de oportunidades las justi- parte preparada y fúmelo tranquilamente; la ceniza que-
ficadas quejas de mi esposa, por mi negligencia al no evi-
34 JOSÉ KETZELM AN
M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 35
dará sostenida en toda la extensión de la aguja, sin que
ésta se vea (figura 32).
SALE SOLITO

Abra un paquete de cigarrillos dejando la tercera par-


¿FUMA USTED? te de un ángulo superior al descubierto (así se verán al­
gunos de ellos) y procurando que el resto del celofán y
A través de una de las caras de un paquete de cigarrí- la envoltura queden intactos (figura 36). Saque unos
líos, practique un corte en sentido horizontal. Coloque cuantos cigarrillos. Uno de éstos tómelo e insértelo entre
los cigarrillos en el paquete, pero antes haga sobresalir el papel celofán y la etiqueta, por el lado abierto (fi-
uno por la parte superior de manera que el extremo in- gura 37).
Presentación: Si uno de sus amigos desea fumar, saque
^ el paquete y mantenga la parte preparada en dirección a

| | ^ í __

Figura 34 Figura 35
Figura 36 1 J f

ferior salga por fuera de la incisión. Sujételo con el de- V 'y


do pulgar (figura 34). \ /
Presentación: “ ¿Fuma usted?” diga, ofreciendo el ci- ^ V
garrillo que sobresale del paquete. Cuando su amigo vaya
a quitarlo, corra el pulgar (figura 35) y arrástrelo hacia ^ Q sostener t cotoque la yema del
abajo. Si su invitado le pone mala cara tiene la oportuna- pulgar £ontra el celo£án> doctam en te debajo del cigarri-
dad de asombrarlo efectuando la operación a la mversa, es f, __, , __ __ „ ’ __.___ .___________ * „ mii! n .
decir emDuiando el ciearrillo hacia arriba nara aue nue- 110• HaSa ondular y serpentear su otra mano, a guisa de
cigarrillo nacía arriba para que nue comedia, sobre el paquete y, mediante una ligera presión
® ‘ del pulgar debajo del cigarrillo y de un movimiento len­
to hacia arriba, éste emergerá (figura 37).
36 JO SÉ K E TZE LM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 37

Si el movimiento se realiza cuidadosamente, su amigo


tendrá la impresión de haber visto algo verdaderamente
extraño. Aunque simple, es aconsejable un poco de prác- EL C IG A R R ILLO M AS CARO DEL MUNDO
tica. LO FUMO Y O

Quite el tabaco de un cigarrillo, dejando intacto el pa­


pel. Para ello aflójelo frotándolo entre las dos manos y
YO LO ARM O Y ELLOS SE SORPRENDEN luego empújelo, con una varilla, hasta sacarlo. Dispone
ahora de un tubito de papel. Enrolle un billete de diez
Coloque un cigarillo entre dos hojas de papel de liar. pesos doi- la parte más angosta; luego introdúzcalo den-
Pegue luego, juntos, los bordes de estas dos hojas, de ma- tro dei tubo de manera que el conjunto quede con la
ñera que, aunque teniendo entre ellas el cigarrillo a cor- misma apariencia de un cigarrillo común. Hecha esta pre-
ta distancia, parezca como si se tratara de una sola hojita
de liar (figura 38). Ubique esta hojita con las otras en el DEs 10
librillo, y encima ponga una nueva hoja de papel.
- TUBO DE PAPEL

y f CIGARRILLO PaEPARADO*'"**'**^^

Figura 38 Figura 39

Efecto y Presentación: Saque de su bolsillo el librillo Figura 41 Figura 42


de hojas de liar, e inmediatamente después la hojita que
está encima de todas. L leve a cabo los movimientos de __„ ., __
liar un cigarrillo con tabaco imaginario, pero muestre J5 , , ... h. . n , J? d
tener alguna dificultad en conseguirlo. Arrugue la hojita t0 y guardel° en el bolslll° (üguras 40 y 41
y tírela. Saque entonces una segunda hojita (la que está Efecto y Presentación: “ Estimados am igos... no es
preparada), y sosténgala arqueada, lista para la operación que yo sea pedante. Pero hay oportunidades en la vida en
de cargarla de tabaco. Sostenida de esa manera no se no- que se siente la necesidad de hablar de uno mismo. Hoy
ta la trampa. Eche sobre ella tabaco imaginario; líe el ci- quiero revelarles que soy el hombre que fuma los cigarri-
garrillo (figura 39), péguelo con la lengua y colóquelo en líos más costosos del mundo. La prueba de ello la ten-
su boca. Enciéndalo y aspire el humo. En lugar de papel drán, documentada, en las ‘Estadísticas de Curiosidades’ ,
convertido en llamas, que es lo que esperan ver los espec- de la editorial ‘El Globo’ octava edición, año 1954. Pue-
tadores, usted comenzará a fumar un verdadero ciga- den comprobar mis palabras, si es que cuñan de su veraci-
rrillo. d a d ... aunque hago mal en pensar semejante cosa” . Sa­
co del bolsillo el atado de cigarrillos, DE L A M A R C A
33 JOSÉ KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 39

M A S B A R A T A DE P L A Z A , y lo señalo óstentosamen- don en ... vamos a probar suerte con el otro’ y, levantan­
te. En seguida tomo el cigarrillo preparado, lo huelo y do la mano, doblaba su brazo izquierdo (ejecute, figu-
digo: “ Su tabaco es una combinación de los tabacos más ra 43). ¡Gran muchacho, extraordinario muchacho este
puros y famosos del mundo, y solamente los privilegiados Rascacodos! Era un instante culminante, cúspide; todos
podemos fumarlo. Hermoso color, suave fragancia, con los ojos se concentraban en su codo izquierdo llenos de
la suma de lo más armónico de la naturaleza... pasto, expectación. Exclamaba: ‘ ¡Esta vez te agarré!’ y sa-
en otras palabras” . Inmediatamente introduzco por un caba de su codo un cigarrillo, un verdadero cigarrillo. . .
momento el cigarrillo en un vaso de agua que tengo a
m i disposición; al sacarlo lo coloco entre las dos manos y
lo hago girar activamente durante unos instantes (figu- l " í i
ra 42). A l abrir las manos, todo rastro de papel ha des- l &
aparecido y en su lugar se ve un billete de banco que de- ¿/y j f \ — v* i
senrollo y muestro a los espectadores. / I r '-
El secreto de esta prueba estriba en que el papel de ci- / y fe- lX/
garrillos, una vez mojado y frotado en la forma descrip- \ 1 / 'y / I \
ta, prácticamente desaparece. Sencillo y de efecto, ¿ver- \ y y s I 1

\ í
acAsaaio occlto { ' )
SALE DEL CODO \
Figura 43 '
Secretamente coloque un cigarrillo en su cuello, en la . \ x
parte de atrás — bajo la nuca— , y siga esta comedia: \
“ Nunca pude saber cómo hacía mi amigo, el mago Ras- Figura 44
cacodos, para transformar los elementos que tomaba del
aire, en un cigarrillo. Rascacodos extendía la mano como éste (muestre). Confieso que aún sigo impresiona-
y dando un manotón al aire, exclamaba: ‘Papel de fumar, do, y ansioso de saber cómo lo hizo” . (Figura 44).
de a rr o z ... tabaco rubio, del mejor’. Aparentemente te- Es una. prueba corta y rápida, pero de mucho efecto;
nía en su poder estos dos elementos, puesto que efectuaba nadie notará que extrajo el cigarrillo de su cuello con la
el movimiento de liar y luego lo pegaba con la lengua. mano derecha, porque todos estarán mirando hacia el
Levantaba entonces la mano derecha, doblando el co- codo,
do (ejecute) y lo frotaba con su mano izquierda” . ¡Aten­
ción! A l hacer esta operación saque el cigarrillo que tie­
ne oculto en el cuello y manténgalo en la mano sin que lo
noten. “ Miraba ansiosamente, como si esperara el ci- COMO DESAPARECE UN C IG A R R ILLO
garrillo; pero como no pasaba nada —-o por lo menos así
lo parecía — se ponía nervioso y volvía a sus exclama- El dibujo muestra un tubito de metal, de un largo aproxi-
ciones, pidiendo otra vez, no ya al aire sino al codo: mado a la tercera parte de la longitud de un cigarrillo y
‘ ¡Cigarrillo, ármate!’ Entendíamos que quería ahora un de un diámetro algo mayor al de éste. En su interior lle-
clgarrillo ya armado, listo para fumar. El codo derecho va soldada una varilla de acero que termina en una pun-
no le respondía. Decía entonces, disculpándose: ‘Per- ta afilada (figura 45). Un cigarrillo, introducido dentro
40 JOSÉ KETZELMAN
, , . , . _ M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 41
del tubito, quedará ensartado y sostenido (figura 46). Por
la parte cerrada se suelda un aro, a los efectos de anudar
el extremo de un elástico; el otro extremo, que lleva un
alfiler de gancho, es pasado por las presillas del cinturón C IG AR RILLO S DE CUALQUIER PA R TE
y prendido cerca de los botones traseros del pantalón. Con­
trolada la tensión del elástico, coloque el tubito sobre la “ Señores: no compren más cigarrillos. Cada uno de us-
cintura, apretado entre la camisa y el pantalón. tedes, los fumadores, podrá sacarlos del aire exactamen-
Presentación: Espere la oportunidad de tomarlo con la te como * 0 lo, haré ah,ora:.S6!° “ neeesario te,ner oJo avi‘
mano izquierda, que mantendrá cerrada, forjando en tan- zort Para yerlf en, el sl“ ° donde “ encuentran y reco-
^ ’ gerlos. Naturalmente que, para lograr este experimento,
/£> hay que saturar previamente la habitación con los ele-
r "r’l / 7 mentos de una bomba atomi-hidrógena. Como todos sa-
brán, el asunto es sencillo: se hace explotar y ya está. Es
/ ' •/ un invento bastante útil, que se puede comprar en cual-
f¡' ¡ j quier farmacia y asegurar la provisión, durante cien años,
// .7 de cigarrillos al paladar del consumidor. Los hay de ta-
/; // baco argentino, americano, turco, egipcio. . . Su farmacéu-
/ y tico le venderá, como a mí, los elementos indispensables,
/ >/ a junto con las instrucciones adecuadas” . Después de esta
( (L 7 U charla doy un manotazo en el aire y ;chás! aparece un ci-
v*r"¿ADE \ \2j Y garrillo en mi mano derecha. L o deposito dentro de un
ACtín0 i j f /—' sombrero. En seguida, doy otro manotón en el borde de
V y \ f la mesa, o en el pantalón, codo, oreja, nariz o cara de un
V y espectador, y cada vez aparece otro, que tiro dentro del
sombrero. Por último, y para mayor realismo, distribuyo
Figura 43 Figura 46 cigarrillos entre el público, siempre y cuando que, por
inesperada coincidencia, quede alguno para mí.
to una historia cualquiera. Una vez que haya logrado po- Procedim iento: Todo consiste en un pequeño accesorio,
sesionar al auditorio, gire el cuerpo a la derecha; mués- como el que indica la figura 47. Está constituido por una
tre el cigarrillo (puede estar encendido) en la mano de- abrazadera de latón, semicircular, pintada de color carne,
recha y lentamente introdúzcalo dentro del puño izquier- sobre la cual va soldado un alambre de acero rígido que
do, en realidad dentro del tubito. Mientras conversa, baje termina en una punta afilada (en lugar del alambre pue-
la mano nasta llegar a un punto algo más bajo que la ca- de utilizarse una aguja grapde). Se pincha un cigarrillo
dera; inclínese hacia adelante y ábrala un poco. El tubi- y luego se coloca la abrazadera sobre el dedo medio de
to, con el cigarrillo, será atraído por el elástico y llevado la mano derecha, de modo que esté a lo largo del dorso
najo el saco. Para simular que aun lo tiene en la mano (figura 48). Muestre la palma de la mano derecha, tenien-
continúe eiecutando la acción de introducirlo en el puño; do el cuerpo con el lado izquierdo hacia el público. El ac-
luego aleje .as manos del cuerpo, frótelas y enseñe que cesorio queda oculto detrás del dorso del dedo medio. Do-
están vacias. blando este dedo, y apoyando el extremo inferior del ci­
garrillo sobre la yema del pulgar, aparece dando la sen­
sación de haber surgido del aire (figura 49). Se finge
ahora tomarlo con la mano izquierda y tirarlo dentro del
42 JOSÉ KETZELMAN

sombrero. A l aproximarse ambas manos, se extiende nue­


vamente la derecha y el cigarrillo vuelve a ocupar el si­
tio primitivo; es decir, que se oculta otra vez para dar lu­
gar a la repetición del ademán y a la consiguiente apari- C u a r t a P a r t e : F O S F O R O S
ción del cigarrillo en los lugares más variados.
Por último, habiendo escondido de antemano varios ci­
garrillos en el interior del sombrero — cosa muy difícil
de sospechar— puede darse el gusto de obsequiarlos, pa- M A TE M A TIC AS CON FOSFOROS
ra mayor ilusionismo.
Entrego al espectador una caja que contiene veinte fós-
y foros. Lo hago dar vuelta, para que yo no pueda ver lo
y que hace. Le indico entonces que saque algunos fósforos
y * de la caja y se los coloque en el bolsillo. Debe contar lue-
| / go el resto de los fósforos, sumar los dígitos del resultado

Figura 48

Figura 50 \ -/ //© j /

N ota : Puede eliminar el accesorio descripto mantenien- 1


do, en la misma posición, un extremo del cigarrillo con i /
cinta adhesiva transparente (D u rex). I / J

Figura 51

y sacar después tantos como el resultado le indique. Si,


por ejemplo, quedan catorce fósforos, él sacará cinco más
(o sea: 1 + 4 = 5), Colocará entonces a éstos también en
su bolsillo.
Durante todo este tiempo no sé cuál es el número total
de fósforos extraídos.
L e pido que saque de la caja la cantidad que desee y
44 JO SÉ KETZELM AN M ACIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 45

que los mantenga en la mano cerrada. Posteriormente me ¥ y retroceso Después levante un poco el pulgar dere-
enírenta, entregándome la caja. La abro, contando, con <a ™ a « “ •>» » » "iayor que el espesor del fósforo,
una rápida mirada, los fósforos sobrantes. Restando ese y rápidamente haga pasar el otro fósforo por
número de nueve, obtendré la cantidad de fósforos que la Abertura. En el momento de pasarlo, baje inmediata-
tiene en la mano. En efecto: si las dos primeras instruc- mente el pulgar Si el movimiento es rápido, nadie al­
ciones fueron cumplidas fielmente, quedan siempre nue- canzará a percibirlo, dando la sensación de que uno de
v e fósforos en la caja. Por tanto, para decir cuántos que- ,os *6sf° ros atravesó al otro (figura 54) Sin temor, in-
dan en la mano del espectador, lo que tengo que hacer es vierta el proceso; para ello haga también movimientos
restar de nueve el número de los que quedan aún en la avance y retroceso, como tomando impulso, y, repen-
caja (figuras 50 y 51). ____
Cuando anuncio el resultado, el público recibe una sor-

ESLABON M AGICO <


Coloque dos fósforos de madera o escarbadientes tal ^
como indica la figura 52. El extremo inferior del de la Figura 53 Figura 54
mano derecha debe estar pinzado entre los dedos índice
y mayor, y presionado por el pulgar. El fósforo de la ma- Unamente, levante el pulgar y bájelo. Estarán nueva-
no izquierda se mantendrá, también por presión, sobre mente unidos.
las yemas de los dedos índice y pulgar. Diga a los espec- El fósforo pinzado en la mano derecha debe apretarse
tadores que no pestañeen siquiera mientras dirigen la mi- fuertemente, a fin de que quede bien firme. Esto es muy
importante.
Encontrará entretenido el juego; pero no conviene en-
/ tusiasmarse y repetirlo demasiado pues podría ser descu-
i ^ i ' bierta la trampa.

^ Figura 52

rada a la parte media del fósforo, que está en posición


vertical, ya que un simple pestañeo podría hacer fracasar
el experimento. Obedecen y ¡crac! el fósforo de la mano
izquierda pasa a través de su compañero. Cada mano sos­
tiene, tan apretado como antes, un fósforo. Haga ahora
la operación a la inversa; es decir, vuelva los fósforos a
su posición primitiva.
Procedimiento: Con el fósforo de la mano izquierda,
mientras conversa, vaya haciendo movimientos de avan-
M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 47

39; Pegándolo a una cinta adhesiva color carne (de


cirugía) que a su vez se adhiere a la palma (figuras

Q
*•
ui nt a P a r t e : I M A N E S 5 49: 7 „ .
Adaptándolo a un anillo ordinario de modo que se­
meje ser la piedra; girando el anillo, el imán podrá uti­
lizarse ya en el dorso, ya en la palma de la mano (fi-
rfiit*q RQ\
El imán es un elemento valiosísimo para lograr efectos
sorprendentes en la realización de un sinnúmero de jue- En un pañuelo:
gos, trucos, etc. Cosiéndolo en el dobladillo (figura 60).
Partiendo de esa base sugiero, a continuación, algunas En una varita:
formas ingeniosas de ocultar el imán a los ojos del espec- , .. ,
^ador. Colocándolo en un hueco practicado previamente en
un extremo (figura 61).
En la mano: En un cigarro de hoja:
19: Pasándolo, si es posible, por debajo del dedo en el Poniéndolo en su interior (figura 62),
cual está el anillo y presionado por el mismo (figura 55) . También puede colocarse doblado dentro de un diario
o carpeta.
Fig. 55 Fig. 56 Fig. 57

L A B AN D ERA DE M I P A T R IA

cootpbeiaciwya Materiales: Un imán plano. Cinco chapitas de metal


amarillo o de aluminio, de unos 5 X 5 cms. Una chapita
« kt tm3m- de hierro del mismo espesor y tamaño que las anteriores.
Fig. 59 £07$ lg Seis s°k res de tamaño adecuado.
/) v i Jf \ Preparación: 1) Suelde un clip al imán (v e r figura 56)

J/ ♦/*? poimc*u>r, uv cs=ta /


y colóqueselo en el dedo anular de la mano izquierda —
sujeto por el anillo— en la posición que indica la figura
^k.y M - LAÍl?L*<'' I 55. 2) Pinte todas las chapitas de color negro. 3) Sobre
v ellas, pegue algunas banderitas de papel, de distintos paí-
^ — J ses, que recortará de cualquier revista; o si tiene la ha-
Fig. 58 vuw g- 82 bilidad necesaria, dibújelas directamente en las chapitas
Fig 61 (figura 63). 4) Encima de la chapita de hierro adhiera la
bandera argentina.
29: Soldándole un trocito de alambre en forma de U Efecto y Presentación: Entregue loe sobres y banderi-
C° , r ra9 56>P “ “ entre el ded° y el tas al espectador. Póngase de espaldas, o hágase vendar
anillo ( gura oo). ios 0jos. Luego, el espectador introducirá las chapitas en
48 JO SÉ KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 49

el interior de los sobres, los cerrará y los mezclará. “ De


tal manera — diga— será materialmente imposible saber
en cuál do ellos se encuentra la bandera argentina <|ue, LO C ALIZAN D O U N A L L A V E
en este caso, interesa localizar” . Terminada la operación, (Sim ilar a “ La Bandera De M i Patria” )
ruéguele que los deje encima de la mesa; tómelos uno por
uno con la mano izquierda, dorso hacia el público, (figura Materiales: Un candado pequeño, con su correspondien-
64) y apóyelos contra la frente (figura 67). Vaya te llave de acero; seis llaves idénticas a la anterior, pero
dicendo: “ Este no es” y “ Este tampoco” en tanto aban- de metal antimagnético, que no sirvan para abrir el can-
dona uno para tomar otro; pero, al llegar al sobre que dado; un imán, sujeto en el dedo anular de la mano iz-
contiene la bandera argentina, haga vibrar su mano iz- quierda por el anillo; siete sobres comunes de tamaño me-
quierda. Tómelo con la mano derecha y exclame; “ Esta diano.
Efecto y Presentación; 1) Entregue el candado, cerra-
do, junto con las llaves, para que los espectadores veri-

\ ^ ^ m n co s o bbe \ V ^
\ / CON CHAPITA DE \ J \ L _\ ¿T I I
«EBRO V ^ / A ^ t \ J
Figura 63 Figura 64 \ vA (-¿s) /

es la bandera de mi patria, la única capaz de hacerme es- / / ~ ]f \


tremecer en cualquier parte en que se encuentre” . Entre- J j m j ^
gue el sobre al espectador, para que lo abra y compruebe J /
que mi aseveración es exacta. / / ¡_
Secreto: Como ya lo habrá imaginado, el imán será su
aliado. El único sobre que quedará adherido a aquél será Figura 65 Figura 66 Figura 67
el que oculte en su interior la chapita de hierro mara el
público son todas iguales). fiquen que sólo una de ellas puede abrirlo. 2) Ya abierto,
Con estos elementos, tiene en sus manos una brillante póngalo en el ojal de la solapa del saco de uno de los pre­
oportunidad de lucirse. sentcs; luego ciérrelo (figura 65). 3) Ruegue a cualquie-
_T ^ . , * , , , . , ra de los espectadores que mezcle las llaves mientras us-
Nota: E l imán plano puede adquirirse fácilmente en ted se de espaldas a .no ver nada. 4) Que intr„ .
las jugueterías, quitándolo de la base de los perritos que duzca después una llave en cadasobre (figura 66). Pueden
se a raen tan conocidos. colaborar varios, para que no se piense en la existencia
Variante: En lugar de banderas puede pegar nombres, de algún confabulado. Cierre los sobres por su parte engo-
retratos de deportistas, artistas cinematográficos, próce- mada y los mezcle. Diga a los espectadores que tomen to-
res, figuras políticas eminentes, etc., dando entonces una das las precauciones posibles, pues se trata de localizar la
charla adecuada para cada caso. única llave que abre el candado. 5) No habiendo ya mo-
50 JO SÉ KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 51

tivo para seguir de espaldas, encárese con el público y § ° ' ®) Tratando de desviar la atención del espectador, se-
pida que alguien le vaya pasando, de a uno, todos los P®*® con la mano izquierda el papel, mientras toma con
sobres. 6) A l recibir el primero tómelo entre el pulgar y la derecha la moneda entre los dedos y la lleva debajo
el índice de la mano izquierda, dorso al público, y coló- PanU€l°* 10) Haga levantar el p a p e l... Naturalmente,
quelo en la frente sostenido por la palma (figura 67). Si
no fuese el buscado abandónelo encima de la mesa. 7) Una __ , ____ 'Í/X
vez encontrado, entréguelo al espectador para que él mis- ^ \ .-
mo saque la llave del sobre y compruebe que es la única ovaao J \
que puede abrir el candado.
Secreto: Resulta innecesario repetirlo: gracias al imán , \ \ '
oculto puede conocerse la presencia del metal magnético --a v // yí / X , — \ n.
dentro del sobre. ^ JÜ

F U G A M ISTERIOSA ^ Figura 69
Materiales y preparación: Una moneda magnética (V e r / ^ $ I
“ Moneda Adivinadora” , página • 51, movimiento 3 ); un i / s V
pañuelo; un imán, sujeto en la palma de la mano derecha moheda abherjda al imán
con tela adhesiva color carne, (figura 58) o debajo del Figura 68 Figura 70
anillo (figura 55); una hoja de papel de diario.
Efecto y Presentación: 1) Enseñe la moneda. 2) Invite nioneda habrá desaparecido. 11). La mano derecha se
a dos espectadores a tener bien tirante el pañuelo. 3) aparta y entrega la moneda al espectador, que verificará,
Rompa, de la hoja de diario, un trozo de unos 10 X 10 en cas0 es^ar marcada, si es la misma que vió al co-
cms. 4) Tire la moneda (puede hacerla marcar previa- mienzo del juego. Guarde el imán en la primera oportu-
mente) en el centro del pañuelo. 5) Coloque el papel en- nidad.
cima de la moneda (figura 68). 6) Ponga ambas manos,
con las palmas hacia abajo, sobre el papel, sin tocarlo, y
hágalas ondular y serpentear durante algún tiempo. 7) MONEDA A D IV IN A D O R A
Siguiendo siempre con estos movimientos, aproxime la
mano derecha hasta lograr (figura 69) que roce el papel; Preparación: Coloque en el bolsillo derecho de su pan-
acérquela a su cuerpo. La moneda se deslizará por deba- talón un imán potente, plano o cilindrico. Manténgalo
jo del papel y se adherirá al imán (figura 70). Procure sujeto en la parte superior con cinta adhesiva.
disimuladamente, en tanto, que la mano izquierda sujete Presentación■ 1) Enseñe una hoia de nanel de
el papel, para que éste no siga el camino de la moneda. 8) Epsc™ * Presentación. i ) J^nsene una noja de papel de
v.* ^ , 6 , , . . unos 20 X 20 cms: en esta hoja habrá dibujado, previa-
Levante otra vez las manos y contmue con los movimien- _ . , , , , JON A , - ’ -r
* , , . . . , , „ j •_________ ,__________ „ mente, el abecedario completo. 2) Apóyela contra la pier­
ios ondulantes, teniendo los dedos bien separados y plana ’ donde «secretamente c o lo c a r a el imán

posición, es muy difícil que los espectadores sospechen al- * ° '50 de cant0 liso y nitlueIada <las <»ue tienen cant0 estrla'
52 JO SÉ KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 53

do no son magnéticas), que anticipadamente ubicará en tal No se atemoricen, porque es inofensiva. Como verán, apa-
sitio. 4) Coloque esta moneda sobre el papel, de modo que rentemente es también uno de esos broches que están tan
quede en la zona de influencia del imán; resultará rete- ¿0 moda, puesto que hay aquí varias damas que lucen en
nida y a su merced (figura 71). 5) Moviendo el papel de sus ropas, a guisa de adorno, arañas, escorpiones, etc.;
una parte a otra, la moneda se deslizará sobre las letras pero estarían muy equivocados si confundieran este
y podrá detenerse, en consecuencia, encima de la que hermoso y elegante insecto con un adorno cualquie-
pueda interesarle. ra. La verdad es que se le han injertado células de mate-
Charla: Diga que la moneda está encantada; que en su fia gris de cerebro humano, y que este injerto procede,
interior encierra un cerebro mágico y que, por tanto, pue- decir del cirujano que efectuara la operación, del ce­
de responder a cuantas preguntas se le formulen. Invite rebro de un mago muy afecto a los juegos de naipes. No
a los espectadores a formularlas, y explique que por ra- se rían, por favor. Sé que cuesta creerlo. A mí me pasó lo
zón de tiempo se contentará con decir “ Sí” , “ N o” , “ Bien” , mismo; pero, si vamos al caso, la ciencia ha adelantado

5$m
r y v /q U J; imán

MONEDA T I? ^ ¿ 7

^ \ 1 Figura 72

Figura 71 / NAir£3
CLIP OCULTO DEBAJO DE LA
, , , „ PSTMEEA CÍ.P-A
“ Nunca” , etc., aunque podría responder con frases com­
pletas. Por ejemplo, en caso de que pregunten: “ ¿Me ca- Figura 73
saré pronto?” mueva el papel hasta la letra S y luego has­
ta la I, si es que así lo desea; las respuestas estarán sub- mucho y las antiguamente llamadas maravillas no pasan
ordinadas a la conveniencia del momento. de ser hoy un suceso de todos los días. Convénzanse de
que es perfectamente posible injertar materia gris en un
metal, dando a éste ciertas características del que la po­
seyera. ¿Qué? ¿No me creen? Veo por sus caras que no
C U C ARAC HA IN TELIG ENTE están de acuerdo con lo que d igo. . . Bueno: será cues­
tión de hacerles una demostración. No tardarán en con-
Efecto y Presentación: “ Señores — digo— : voy a tener vencerse de que mi cucaracha tiene cerebro de mago. Por
el pfacer de presentarles a una de las cucarachas más in- favor, señor, ¿quiere tener la gentileza de sacar de este
teligentes que la ciencia ha producido (la enseño colgada mazo una carta cualquiera, mirarla, recordarla y devol-
de un hilo, que a su vez se sostiene en la varita m ágica). verla nuevamente sobre el mazo? Gracias” . Hago una
54 JO SÉ KETZELM AN MAGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 55

mezcla falsa 1 e introduzco el paquete dentro de un som- tante llevando las manos detrás de su espalda y trayendo
brero; después meto en éste la cucaracha, que cuelga del el tubo, con el corcho bien apretado, en una de sus manos,
hilo, y a los pocos segundos la cucaracha reaparece y las pildoritas en la otra.
con la carta elegida pegada a las patas. El mismo es- Preparación: Pegue en la parte inferior del corcho un
pectador la quita y comprueba que es la suya. trocito de imán plano, de manera que esté al mismo nivel
Procedim iento: El grabado le explicará casi todo. Ingé- de la superficie (figura 74). Trate de disimular en lo po­
niese para soldar o colocar un imán en la parte inferior sible tal preparación, pintando todo el corcho. Adquiera
de la cucaracha sin que el agregado se note; píntelo de tres o cuatro municiones de acero, y píntelas para que
color negro o dorado (figura 72). Dentro del sombrero, tengan la apariencia de inofensivas pildoritas. Llene un
ponga un clip o un alfiler, pintado del mismo color. A l tubo de vidrio con agua; eche las municiones en su inte-
colocar el mazo de naipes dentro del sombrero, saque la rior y ciérrelo introduciendo el corcho por la parte no
carta del espectador, que estará en el lomo, y póngala
encima del clip (figura 73). Naturalmente, éste será lúe- ^
go atraído por el imán, llevando consigo la carta. Mien-
tras el espectador la toma, arrastre la cucaracha hacia su
cuerpo; el clip se deslizará y quedará adherido a la parte ,Jvt W
inferior del insecto. \ Ñ
A lternativa: Puede ponerse una pequeña cantidad de J ij , j
limaduras de hierro sobre un tapete negro, esparcir las Figura 74 j j jJ
cartas sobre la mesa e ingeniarse para que la del especta- J ' ¡ j
dor quede encima de las limaduras de hierro. Será levan- Ik JU U
tada por el imán. A l ser tomada por el espectador, las li-
maduras irán al suelo y no quedarán rastros de ellas.
Nota: Puede emplearse, en vez de cucaracha u otro Figura 75
insecto similar, un pequeño muñequito que tenga base
adecuada, o un patito de material plástico que pueda abrir- preparada (figura 75). El corcho debe tener el mismo
se por la mitad, para pegar entonces el imán en su inte- diámetro en ambas bases. El tubo, por otra parte, tiene
rior y volverlo a cerrar. que ser de boca pequeña, para que no pueda introducir­
se ninguno de los dedos.
Presentación: “ V oy a entregarles este tubo para que
PILD O R IT A S M AG IC AS traten de extraer las pildoritas de su interior sin derra­
mar una sola gota de agua ni usar nada más que las ma-
Efecto: El artista entrega un tubo de vidrio, lleno de nos" diga mientras lo da a algún espectador. Cuando se
agua, que contiene en su interior unas “ pildoritas’’ (o un devuelvan, por ser imposible realizar su pedido, proce-
cascabel), y cuya boca está tapada con el correspondien- da como sigue: 1) L leve las*manos detrás de la espalda,
te corcho. Invita a un espectador a quitar las pildorita sin para que los presentes ignoren qué está haciendo. Qui-
derramar una sola gota de agua ni usar nada más que las te el corcho. 2) Vuélvalo a poner, esta vez del lado pre­
manos. Este aparente imposible lo hace después el ejecu- parado (con el imán). 3) Ponga ahora el tubo boca abajo;
las municiones caen encima del corcho y quedan adhe-
1 V er “ Cartomagia” , página 20. ridas al imán 4) En seguida, colóquelo nuevamente boca
M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 57
56 JOSÉ KETZELMAN . . . . . . . . , T A . . .
usted eligió hace algunos momentos. Intentemos hacérse-
arriba. 5) Saque suavemente el corcho y desprenda las la descubrir. Tome usted, señor, la tortuga. Vaya posán-
municiones. 6) Tape el tubo; enseñe las municiones en dola, de a una por vez, sobre las cartas que hay extendi-
una mano y el tubo lleno de agua en la otra. das encima de la bandeja (entrega la tortuga). ¿Ve? La
Charla: Atribuya este inexplicable misterio a un ami- tortuga mueve cabeza y cola al ponerla sobre la primera
go suyo, tan pequeñito que puede introducirse en el tu- carta. Lo mismo pasa con la segunda... Mas he aquí
bo y darle las pildoritas que’ cuando el espectador la coloca encima de la que él
Si algún espectador, más avezado que los demás, llegara “ <?.•la, tortuSa d,eUene el balanceo y queda con la cabeza
a preguntarle para qué puso el tubo detrás de la espal- molinada, inmóvil como st dijera: “ Esta es su carta *. Na­
da, mire para arriba y silbe una linda melodía; o, si no da sorprende, por lo tanto, que, luego de darla vuelta, re­
sabe silbar, diga que ese amigo es muy tímido y que nun- su *e *a de^ esbec*ador-
ca trabaja delante de tanto público. Procedim iento: Adquiera una tortuguita de material
plástico, de esas que, por tener la cola y la cabeza adap­
tadas a un eje, mueven tales partes al menor temblor.
Unte con cola o goma la parte hueca de la cabeza, y lue-
U N A TORTU G A CON TRESCIENTOS AÑOS DE go adhiérale una pequeña cantidad de limaduras de hie-
EX PE RIEN C IA rro (figura 76).
En el centro de una bandeja de madera incruste un
Efecto y Presentación: De un mazo común de naipes imán plano, de modo que quede al nivel de la superñcie.
(tratándose de niños, use naipes con dibujos infantiles) un Cúbrala con un papel de fantasía o un paño delgado,
espectador quita cualquier carta. Una vez memorizada y Cuando el espectador le devuelva la carta, colóquela en
devuelta al artista, éste la coloca encima de una bandeja, el centro de la bandeja, sobre el imán (figura 77). De
junto a otros naipes esparcidos. Inmediatamente presen- tal manera estará dentro de su campo magnético y las
limaduras de hierro, al ser atraídas, harán bajar la cabe­
z a ) , limadura za de la tortuga.
I **HEBBO Es conveniente que el imán no sea muy potente, para
evitar que quede pegada; esto se consigue graduando el
/ J ri fñ l I espesor del papel y teniendo en cuenta el de la carta. Todo
A / HS? fU ti lo cual habrá de estudiarse por anticipado. El efecto es
muy bonito y poco común.

LUGAR DONDE DEBE ~~


COLOCARSE LA CARTA DEL
ESPECTADOR
Figura 76 Figura 77

ta a su secretaria, una tortuguita que, según dice, heredó


de su padre, quien a su vez la heredara de su abuelo, ha­
biéndola heredado éste de su bisabuelo. Explica enton­
ces: “ Todos los herederos sabemos que este honorable bi­
cho tiene el poder de conocer nuestros más íntimos pensa­
mientos. Yo, por ejemplo, estoy pensando en la carta que
M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 50

Coloque sobre la mesa, en línea horizontal, un rey, un


as, un rey, un as, y así sucesivamente, como indica la f i ­
gura 79.
S e x t a P a r t e : N A I P E S Explique entonces que el problema consiste en mover
dos cartas vecinas al mismo tiempo, colocándolas en otro
lugar de la hilera y de modo que, en cuatro movimien­
tos, las ocho queden como en la figura 80.
SIEMPRE FIRME Procedim iento: El método a seguir para la resolución
_ . ....... . ., de este problema, en sus cuatro pasos y ateniéndose a la
Cuando quiero mantener en equilibrio y en posición figura 79 para mayor comprensión, es el siguiente:
vertical un mazo de naipes en el dorso de la mano, sin
amedrentarme por los ciclones, procedo así: 1) Coloco pri- ___ _____ ___ ___ ___ ___ ____ ___ ,----, ,---- ^
mero una carta, verticalmente, entre los dedos índice y i ¡i •
B A B A B A a A j ¡ t ¡

|!| * | X ^ \ 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
|¡ y \ „ (i) fío
Ij y 0 £y F ig u r a 79

| B B B B A A A A

1 % ' *\
\ \ Figura 80

Prim er paso: Naipes 2 y 3 al lado del 8 (en adelante


serán designados 9 y 10).
Figura 78 Segundo paso: Naipes 5 y 6, a los espacios anterior­
mente ocupados por 2 y 3.
mayor. 2) La inclino, haciéndola quedar sostenida por un Tercer paso: Naipes 8 y 9 a los espacios 5 y 6.
solo vértice y apuntando a mi cuerpo. 3) Ubico los can­
tos cortos del mazo sobre la mano. 4) Apoyo los naipes Cuarto paso: Naipes 1 y 2 a los espacios 8 y 9.
contra el ángulo más alejado, para que éste les sirva de Mientras sus amigos tratan de solucionar el problema,
soporte y los mantenga a prueba de ciclones (figura 78). usted puede ir, con toda tranquilidad, a tomar un tragui-
to, resolver sus asuntos particulares y hasta a dormir la
. siesta. Y es probable aún que, a su regreso, los encuentre
EN CUATRO MOVIM IENTOS todavía mareados entre ases y reyes.

Cuando desee tomar un pequeño descanso, luego de ha­


berse extenuado los nervios en una tertulia familiar, pue­
de efectuar, con ocho naipes, el siguiente juego:
60 JO SÉ KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 61

respectivos paquetitos de tres cartas. 3) Después, dándo­


se vuelta, pide al primer espectador que le entregue sus
TRES, TRES Y TRES tres naipes y los deja, figuras mirando al techo, sobre la
mesa. Posteriormente solicita los del segundo y los coloca,
Cualquiera que tome un mazo de naipes, previamente en la misma posición, encima de los anteriores. Finalmen-
mezclado, y lo extienda sobre la mesa para que tres per - te recaba los del tercero y los abandona encima de los
sonas aparten libremente tres cartas cada uno, recordando otros. 4) En seguida toma esta pilita de nueve cartas en
luego, mentalmente, sólo una de ellas, estará facultado, la mano izquierda, con las figuras mirando al suelo. Echa
de allí en adelante, para adivinarlas una vez que los es- de arriba, de a una por vez, las tres primeras, en línea
pectadores posen sus dedos índices sobre las pilas en don* horizontal y con las figuras mirando al techo. De la mis­
ma manera tira las tres siguientes encima de las primeras
carta del 3*r. ESPECTADOR y p Gr último, arriba de éstas, las tres últimas, dejando a
r i . •_ ^ \[ ■ ■ ■■ todas superpuestas para que sean visibles los valores. 5)
ñ Los nueve naipes apartados por los espectadores están,
II Bol; 1 a esta altura del juego, distribuidos en tres pilas de tres
J , m . vvt nJai-l, cartas cada una, figuras arriba, (figura 81); para cono-
0 ^ ^ ík Cer las elegidas basta emplear las siguientes sutilezas:
ñas» w a ) Decir al primer espectador que señale con el dedo
ÜÍl ESPEC- {II 11 ^ índice la pila en la cual está la suya, girándolo de izquier-
\ — -------- tador ------------ da a úe r e c ]ia Cualquiera sea la pila que señale, su carta
* a n . . será la primera de abajo.
b ) Repetir la pregunta y el procedimiento con el se-
\ | gundo espectador. Infaliblemente su carta será la del me-
1 dio de la pila que señale.
l jJíM h& V c ) P ° r ^ n> *a de* tercer espectador será aquella que es-

f
I m ihywS® tá arriba de la pila, o sea la primera carta visible.
^ 7 J* A medida que sus “ clientes” vayan señalando las pi-
, i1 ' J v ' las en donde se encuentran las cartas elegidas, forje una
carta del im .J comedia sobre el hecho de hacerles girar el dedo índice,
espectador como dijimos al comienzo, y expláyese a su gusto.
Figura 81

de se encuentran sus respectivas cartas, haciéndolos gi­


rar de izquierda, a derecha y de derecha a izquierda MAGO Y JEFE
Aprenda el procedimiento, y luego su imaginación le aña­
dirá nuevos valores artísticos: Digo frente al público: “ Como me siento jefe, y es-
1) Tres espectadores sacan tres naipes cada uno; vale toy sin ánimo de trabajar, voy a dedicar un juego a las
decir, nueve en total. 2) Mientras el artista se pone de es- personas que están acostumbradas a recibir órdenes. Ro-
paldas, cada uno de los espectadores elige de entre los garé en consecuencia a dos espectadores que me alivien
tres el que le resulte más simpático. Luego mezclan sus del ‘pesado manejo del mazo de naipes’. Estos volunta-
#2 JO SÉ KETZELM AN M AGIA, TSTJCOS Y ENTRETENIMIENTOS 63

rios harán todo el trabajo y, mientras tanto, ustedes ten- ? ) ''P a Se e l mazo de naipes al otro señor (segundo espee-
drán oportunidad de apreciar cómo puede un mago adi- *ador); Usted- a™!go' cuente tambí én la m,sma cantldad
, j. , . , .___ de cartas, sacando como su compañero de a una por vez
vinar, dictando órdenes solamente, una carta . w
’ y dejándolas una sobre la otra hasta llegar al numero es-
Inmediatamente procedo asi: tablecido. Mire y recuerde la carta que ocupa esa posi-
1) Colocándome de espaldas a la mesa, pido a dos es- ción, dejándola encima de la anterior. Avíseme al ter-
pectadores que elijan, de común acuerdo y sin que yo los minar, por favor” . 4) “ Recoja la pilita que separó y méz-
oiga, un número comprendido entre el uno y el cuarenta, cíela cuantas veces quiera. Ahora extiéndala sobre la me-
si es que el juego se realiza con naipes españoles, o en- sa con las figuras mirando al techo” . Atención, ami­
tre el uno y el cincuenta y dos si se opera con naipes de 6°» llegamos al final. 5) Plago que el primer espec-
póker. Supongamos que el número elegido haya sido el tador quite la carta que vió, y que, con ella, vaya
_____________ echando aire sobre las demás, a guisa de abanico (figura
82 C ). “ El aire se transformará en palabras, perceptibles
únicamente por mí, y éstas me susurrarán el nombre de
la carta que vió el segundo espectador. Parece imposible,
pero ya v e rá n .. . ” Mientras el espectador ejecuta lo indi­
as* bebastos ---- cado exclamo ’ “ ¡Su carta es el rey de bastos!” (P o r ejem-
\ v ffl P ío). Lo es, sin lugar a dudas.
vW Me encaro con los espectadores, pido un aplauso para
V\$'' ellos y les agradezco el haberme dado la oportunidad de
k i<-f a- tomar una pequeña vacación con los naipes y adivinar
í ^^ÍVV:'... v-:.T?' una carta sin tocar el mazo para nada.
í' / Procedimiento: Secretamente, antes de entregar el ma-
¿ ñ í f cahtaon.t9especiado® zo a ¡os espectadores, miro y recuerdo la primera carta
que está arriba. Es el naipe que, ineludiblemente, verá el
_ segundo espectador.
■u cartas El engaño estriba en que el primer espectador invierte
s la posición de la carta que conozco con antelación, la del
Figura 82 lomo del mazo (figura 82 A ). A l contarlas pasa, en el
ejemplo, a ocupar la posición número catorce (mov. nú-
catorce. 2) “ Uno de ustedes tomará el mazo (figura 82 A ) mero 2>- Luego, cuando el segundo espectador ejecuta el
y contará,empezando desde arriba, tantascartas como movimiento número 3, queda nuevamente donde estaba
haya sido elnúmero elegido. Estascartas las irá ponien- al comienzo (lom o). El resto es pura comedia, y no in­
do sobre la mesa, una a una, figuras hacia abajo y una teresa conocer el naipe que vió el primer espectador,
encima de otra. Cuando de esta manera haya llegado al Para tener una idea precisa con respecto a la marcha
número elegido, mirará y recordará la carta que está en de* Juego, coloque la carta del domo figura arriba y siga
el lugar correspondiente a ese número (en el ejemplo el *as instruccxones.
catorce) y luego la dejará encima de la anterior (figura
82 B ). ¿Entendido?” . Después de una pausa, para dar
tiempo al espectador, prosigo: “ Recoja la pilita que ha
formado y colóquela encima del paquete grande. ¿Está?”
64 JO S É KETZELM AN
M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 65

da tiene cinco cartas. Por favor, cuéntelas” . Me encaro


IZQUIERDA Y DERECHA con el espectador mientras lo hace, pidiéndole que luego
las abandone sobre la mesa. Comprobado mi acierto mani-
1) Estando de espaldas entrego (o dejo sobre la mesa) fiesto que, teniendo ahora las dos manos libres, aprove-
al espectador un mazo de naipes para que levante más che la circunstancia para aplaudir a su antojo,
o menos la tercera parte, a contar desde arriba. 2) En Procedim iento: Netamente matemático. Ordenando al
seguida le ruego que cuente secretamente las cartas del espectador cortar de cualquier mazo (español o de pó-
grupo que levantó. 3) Que sume los dígitos de ese gru- ker) una tercera parte, tomará un grupo que oscilará en-
po. Es decir: si por ejemplo levantara diecisiete cartas, tre ¿hez y diecinueve naipes, cantidades requeridas para
sumará: uno más siete, lo que es igual a ocho. 4) Que poder hacer el juego. Siguiendo las instrucciones, al ter-
separe del lote que tiene en la mano, tantas cartas como minar el movimiento cuatro le quedarán al espectador, en
haya sido el total de dicha suma (en el ejemplo ocho). todos los casos, nueve cartas. En consecuencia, sólo es ne-
5) Que del remanente (serán nueve) mencione en voz cesario restar a nueve la cantidad de cartas que el espec-
v tador dice querer pasar de una mano a otra para “ adivi-
H nar” las que tiene en la izquierda (figura 83).

íy CARTA CONFIDENTE
/J / J \ * eraras o í la B ou »
u/ / BooiEBDA Cualquier principiante puede aprender este bonito jue-
Jr J go de naipes, y lucirse de inmediato.
1) Entregue un mazo de cartas a quien quiera colabo-
/ rar con usted 2) Dígale, en tanto usted se coloca de espal-
Figura 83 das, que lo mezcle y forme sobre la mesa tres pilas que
contengan cada una la misma cantidad de cartas (supon-
alta, para ser oído por todos, cuántas le gustaría pasar gamos ocho), y que, luego, deje a un lado el remanente
de la mano izquierda a la derecha. 6) Supongamos que del mazo, figuras mirando al techo (figura 84 A ) . 3. Ter-
el espectador dice “ Cuatro” . L e explico: “ Bien. Páselas minada esta operación pregúntele: “ ¿Cuántas cartas le
y mantenga el resto en la mano izquierda” . 7) “ Señor: gustaría quitar de la pila izquierda?” (figura 84 B ).
usted levantó una cantidad determinada de cartas que Digamos que el espectador contesta: “ Cuatro” . Con-
yo, por estar vuelto de espaldas, no conozco; sumó los di- tinúe entonces: “ Bien. Quítelas y abandónelas sobre
gitos de esa cantidad y apartó los naipes que correspon- la pila que está en el medio” . 4) “ Cuente de la pi-
dían a dicha suma. Del remanente, y por su propia volun- la derecha la misma cantidad de naipes que por su volun­
tad, pasó de la mano izquierda a la derecha cuatro cartas. tad quitó antes, es decir cuatre, y póngalos también enci-
¿Verdad? Si ahora, y antes de darme vuelta, le dijera la ma de la pila del medio” . 5) “ Me agradaría ahora que con­
cantidad de naipes que tiene en la mano izquierda ¿no tara las cartas que contiene la pila izquierda, o la dere-
sería factible suponer que está en presencia de un admira- cha si así lo prefiere, y quitara después — preste aten-
ble cultor del arte mágico? Pues bien: su mano izquier- ción—- de la pila del medio, tantas cartas como acaba de
contar, ubicándolas en seguida sobre el grupo lateral que
66 JO SE KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 67

más le agrade” . 6) “ L e estoy muy agradecido, señor, por cartas Que el espectador manifiesta querer sacar (mov. 3)
el trabajo que se ha tomado. Si lo admite, haré una bre- de j a p¡ia izquierda. En nuestro ejemplo, el espectador
ve reseña del mismo antes de darme vuelta. ¿Me lo per- fie decidió por cuatro cartas; luego, cuatro por tres es igual
mite? Gracias, es usted muy generoso. En todo momento a doce.
estuve de espaldas; formó sin mi intervención tres pilas , . , * j
^ „ ___..j , ... , ____ Otro ejemplo: tomemos tres pilas de siete cartas cada
que contenían una cantidad de cartas desconocidas para . . .
1. ___ . , . __, ____ . ._____ , una (el ejecutante ignora que son siete, pero tampoco le
m P *qa r ”k f ^ S i t Piác interesa). El espectador saca dos cartas de la pila derecha
central (figura 84 C ) y finalmente, quito de ésta tantas otras do¡. de la i ierd pasarlas a ¿ deI medlo.
como tenia una de las laterales (figura^84 D ). Es cierto, Cuenta ]as que re¡¡tan en cualquiera de las pilas laterales:
¿verdad. Y, ¿qué le parece si después de tanto enredo le serán cinco. Saca cinco cartas de la pila central; en ésta
anuncio que el naipe que está con la figura hacia arriba quedarán: tres por dos, es decir seis cartas.

» CABIAS 12 C/JTTAS j CASTAS

Figura 84

en el paquete que puso a un lado en el comienzo del juego


(mov. 2) ha estado observándolo mágicamente, y que me
dirá, acercándomelo al oído, cuántas cartas tiene la pila
del medio? ¿Que le parece una mentira? ¡Vamos, vamos!
P o r favor, ¿quiere tener la gentileza de alcanzármelo?”
(L o hará). Siempre de espaldas, tómelo y colóquelo so­
bre el oído. Luego de un rato de penosa concentración
diga: “ Si mi confidente ha efectuado bien su trabajo, la
pila del medio tiene doce cartas” (figura 84 C ). Inmedia­
tamente encárese con el espectador; tras rogarle que las
cuente, verificará lo acertado del cálculo de su secretaria
electrónica, ya que, en efecto, habrá doce naipes.
Procedim iento: Otro juego matemático. Es menester re­
cordar, únicamente, que para saber la cantidad de naipes
de la pila central basta multiplicar por tres el número de
M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 69

espectador que pensó la hora dirá mentalmente siete (al


primer golpe), ocho (a l segundo), nueve (a l tercero), diez
(al cuarto) y así sucesivamente hasta llegar a veinte.
Sépti ma Parte: MENTALES Procedim iento : El juego está basado en un principio ma­
temático. El artista sólo tiene que hacer un sencillísimo
contaje. Los siete primeros golpes puede hacerlos donde
quiera, pero tendrá mucho cuidado de que al golpe OCTA-
HO RA ELECTRONICA VO la varita esté sobre las doce horas. A partir de este
momento ya no tiene que contar mentalmente más, sino
El artista presenta un cartón o pizarra donde ha dibu- limitarse a seguir dando golpecitos sobre el reloj en D I-
jado doce números, dispuesto del uno al doce como en la R ECCION IN V E R S A A L A M ARC H A DE ESTE, es de­
esfera de un reloj (figura 85). Dice a los espectadores cir, de las doce irá a las once, a las diez, a las n u eve,...
(todos pueden intervenir) que aquellos que quieran co- etc., sin saltar ninguna hora (figura 85). Infaliblemente
laborar en el juego piensen una hora cualquiera. Mani- la varita señalará la hora pensada por cada espectador,
fiesta que con la varita mágica irá dando golpes sobre las siempre y cuando no se hayan olvidado de decir ¡Basta!
diferentes horas que figuran en la esfera, y que cada vez en su cuenta mental a veinte,
que dé un golpecito los espectadores deberán añadir (siem-

P IZ A R R A TE LE P A T IC A

* Entregue una pizarra y una tiza a un espectador y dí­


gale que escriba sobre la primera, mientras usted esté en

AL OCTAVO GOLPELA VARITA DEBE / I 'j


MARCAR LAS 12HOBAS {

Figura 85

pre mentalmente) una unidad a la hora que pensaron y 7


seguir contando uno más a cada golpe hasta que en su
recuento mental lleguen a veinte. Entonces, en vez de de- v -----
cir veinte, dirán ¡Basta!, en alta voz, y podrán ver que la Fi gg
varita mágica se posa sobre la hora pensada, siendo así gura
que el artista ignora dicha hora y que tampoco sabe por . . , ,,
lo tanto en qué momento darán la voz de ¡Basta! Por e* extremo opuesto del salón y de espaldas, una palabra
ejemplo: supongamos que un espectador pensó las seis. (figura 86). Cuando lo haya hecho, deberá mostrarla al
70 JO SÉ KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 71
suave de algodón, seco. Vuelva al lugar de la escena, to- hora de práctica, será el primer sorprendido por su sen-
me la pizarra y encárese con los espectadores. Pídales cillez. Siga los pasos:
que se concentren en la palabra que han leído. Después 1 ) Grabe en su memoria estos dos números telefónicos,
de una breve vacilación, escríbala. Muéstrela al público. exactamente como si fueran el de su casa y el de su ami-
E1 aplauso le conñrmará que ha acertado. g0; 40-0351 y 36-2402 (figura 88).
Para realizar este juego proceda así: limpie las dos , ,
superficies de una pizarra con agua de amoníaco, y dé- ^ üna vez memorizados, recuerde esto:
jelas secar perfectamente. Esto les quitará todo rastro de El mes 1 del año es enero,
grasa que pudiera haber sobre ellas. Empape un pedazo El mes 2 del año es febrero,
de tiza durante unos instantes en aceite para máquina de El mes 3 del año es marzo,
buena calidad (aconsejo el de la marca “ 3 X 1” ) ; retire El mes 4 del año es abril,
luego esta tiza y espere a que se seque. Cualquier cosa es- El mes 5 del año es mayo,
crita con ella y luego borrada, es perceptible en trazos de El mes 6 del año es junio,
grasa colocando la pizarra en ciertos ángulos bajo la luz. El mes 7 del año es julio.
Usted podrá notar esto perfectamente, mientras que pa- El mes 8 del año es agosto,
ra los demás pasará inadvertido. El mes 9 del año es septiembre.
El juego parece verdaderamente telepático, y los es- El mes 10 del año es octubre,
pectadores quedarán muy impresionados. El mes 11 del año es noviembre.
El mes 12 del año es diciembre.
Sin duda alguna, se trata de algo muy sencillo; al me­
nos, la mayoría de las personas piensan en estos últimos
EL 14 DE FEBRERO DE 1954 FUE DOMINGO datos casi mecánicamente.
, . , , ,, Necesita ahora asignar a cada mes del año 1954 un nú-
E1 artista dice al publico que su cerebro retiene el día mero clave de los ya memorizados:
de la semana que corresponde a cualquier fecha de un
mes del año en curso (1954) y que, mentalmente, a me- Para enero^ ( 1 ) : el 4.
dida que le pregunten, puede rápidamente señalarlo. Pa- Para febrexo ( 2 ). el 0.
ra que sea posible controlar la exactitud de sus respuestas p Fa i% °
reparte entre el público — si así lo desea— varios alma- Para abril ( ) . e .
naques del mismo año. ? aIa m^ ° ,<?>; f ,5'
Comienza así: “ Uno de los amigos aquí presentes aca- p 13 ?Up10 ,wy .* ^ ^ ‘
ba de decirme que tiene una cita para el día veinte de ara 311 10 ^ ® '
diciembre, y que le gustaría saber ahora qué día de la se- Para agosto ( ) . el 0.
mana es. Tome nota, amigo: lunes” . Otra pregunta, con Para septiembre (9 ) . el ¿.
el almanaque a la vista: “ ¿Qué día fué el ocho de abril?” Para octubre ( o ) . el 4.
Como el anterior, en seguida le contesta: “ Jueves” . Pro- ^ ara noviembre (11.): el 0.
sigue nombrando velozmente otros días, dando así prueba Para diciembre ( ¿ ) . el 2.
de tener una memoria privilegiada. 3) Cuando el espectador nombra un mes cualquiera,
Procedim iento: La descripción del sistema a emplear ener? Por ejemplo, hay que pensar inmediatamente en
para llevar a cabo esta experiencia parecerá a simple vis- f* numero del mes que corresponde, en este caso 1, y re­
ta engorrosa. Anticipo al amable lector que, con media lacionarlo con el numero clave (4 ). Me val ré de ejem-
T J2 JO SÉ KETZELM AN MAGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 73

píos para explicar un modo sencillo de hacerlo. Si el es- En este caso, y en otros similares, si la suma diera por
pectador nombra el mes de marzo, que está dentro de los resultado un número menor que siete, se tomará directa-
seis primeros meses del año (y que tienen por clave los mente este resultado como día de la semana; por otra par-
seis números del primer número telefónico, 43-0351), re- te> si la resta diera cero, se tomará el cero como el sép-
pase con los dedos todos los números que componen el timo día de la semana, es decir, domingo,
telefónico hasta llegar al tercero (m arzo), es decir, 0. Si 6) A aquella persona que no pueda memorizar los dos
nombrara noviembre, que está dentro de- los seis según- números telefónicos le doy la siguiente alternativa:
dos meses del año, habrá que repasar con los dedos el Debajo de la esfera de su reloj ponga, en puntos, el nú-
segundo número telefónico, 36-2402, hasta llegar al quin- mero clave que corresponde al mes; tendrá en consecuen-
to que es el cero. cia (figura 87):
4) Hay que saber también que, a efectos de realizar

El primer día de la semana es lunes. ,fTT-r7. t.r ma7


mj
El segundo día de la semana es martes. j ' -
El tercer día de la semana es miércoles. ^ j a. ■-
El cuarto día de la semana es el jueves. f í r 10,*. 2/V\ 36 A V ) ^
El quinto día de la semana es viernes. H * H / Ij
El sexto día de la semana es sábado. rj 9 *• 3S ^ / / J i ntf ;
El séptimo día de la semana es domingo. #*\ #. B / / y —- \k : U
5) Debidamente estudiados los párrafos precedentes, •* . */• y / . \
estará en condiciones de nombrar cualquier fecha del año 6 / \
en curso con el siguiente principio: sumar al día nombra- * \
do por el espectador el dígito telefónico asignado al mes, \
y restar luego al resultado el m últiplo más cercano de 7: Figura 87 Figura 88
7, 14, 21, 28, 35, etc.
Ejemplo: ¿qué día fué el 6 de enero de1954? Debajo de la hora 1 (será el mes de e n e ro ): 4 puntos.
Mentalmente ejecute estas operaciones: 6(fecha) más Debajo de la hora 2(será el mes de feb rero): 0 puntos
4 (dígito telefónico) es igual a 10; 10 menos 7 (múltiplo (nada).
de 7 más cercano a ,10) es igual a 3. Vale decir que es el Debajo de la hora 3 (será el mes de m a rzo ): 0 puntos
tercer día de la semana, o sea (como hemos dicho) miér- (nada).
coles. Debajo de la hora 4 (será el mes de a b r il): 3 puntos.
¿Qué día fué el 14 de mayo de 1954? Debajo de la hora 5 (será el.mes de m a y o ): 5 puntos.
, . . - / j' -4. * i üa • \ •«, i m m Debajo de la hora 6 (será el mes de ju n io): 1 punto.
5i (d i?lt0 telefóIJlco) .®s f 1131* 19’ ^ Debajo de la hora 7 (será el mes de ju lio ): 3 puntos.
14 (múltiplo mas cercano) es igual a 5. 5 es el quinto Debajo de la hora 8 (será el mes de agosto): 6 puntos.
día de la semana, o sea viernes. Debajo de la hora 9 (será el mes de septiem bre): 2 puntos.
¿Qué día fué el 3 de febrero de 1954? Debajo de la hora 10 (será el mes de octu bre): 4 puntos.
3 más 0 es igual a 3. 3 es el tercer día de la semana, es Debajo de la hora 11 (será el mes de noviem bre): 0 pun-
decir miércoles. tos (nada).
74 JO SÉ KETZELM AN MAGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 7!

Debajo de la hora 12 (será el mes de diciem bre): 2 puntos. tador está pensando. A l ser leída se comprueba que, sir
lugar a dudas, concuerda con la pregunta.
Mirando la esfera del reloj, sumando los puntitos que „ ^ . . . . . . . . .
tendrá en cada hora (en realidad mes) y restando luego . Secreto: El espectador conoce la existencia de seis tar
al resultado el múltiplo más cercano de siete, obtendrá jetas, escritas a máquina o impresas, con preguntas que
el día de la semana mediante la aplicación del principio interesan a ambos sexos y que pueden modificarse a gus
antes expuesto. to del artlsta» Pero hay> también, una séptima, que secre
tamcnte utiliza el operador. De tamaño menor que el de
Ejemplo: ¿qué día fué el 8 de julio de 1954? las restantes, contiene las mismas preguntas, esta vez sim
Debajo del mes de julio (hora 7) hay 3 puntos. Luego, plificadas, sin repetirse y con un número determinado que
7 más 3 es igual a 10. 10 menos 7 es igual a 3; el tercer las identifica. Se encuentra pegada en la contratapa de
día de la semana es miércoles. una libreta de notas, y se usará como más adelante se ex
N ota: Los números clave son únicamente para 1954. plicara (figura 89). .
Cada año hay que cambiar la clave, o puntos a colocar en Antef de £f rf r en deta"ÍLs¿ “ sf e.r ,<lue cadi
la esfera del reloj. Para tal efecto, tome un almanaque pregunta puede leerse en TRES de las sets tarjetas; y qu,
del año 1955 y proceda así: reste siempre uno al prim er r--------
día de cada mes. 1
Ejemplo: el primer día de enero de 1955 es sábado o sea ^V
el sexto día de la semana. Luego, seis menos uno es igual TV>.
a cinco. Ponga debajo de la hora 1 (en realidad mes de
enero) cinco puntos. \-----
El primer día de la semana de febrero es martes; mar- CLAVE V» ^ v \
tes es el segundo día de la semana. Luego, dos menos uno \}
es igual uno. Ponga debajo de la hora 2 (mes de febrero) y //
un punto. ^
El primer día de marzo es un martes; martes es el se- Figura 89
gundo día de la semana. Luego, dos menos uno es igual
a uno. Pongo debajo de la hora 3 (mes de marzo) un la que elige el espectador (como dijimos, repetida tre
punto. . veces) puede conocerse por medio de las tres que queda]
A sí sucesivamente, hasta llegar al mes de diciembre. está da en la , ibretita. Por otra te> e,
Tendrá preparada la clave telefónica (o de puntos) para cada tarjeta hay una pregunta dispueEta en dos renglo
todo el ano 1955, vale decir. 51-1462 y 0-3513. nes; las dem¿s lo est¿n en un solo renglón. Contando la
frases que se encuentran debajo de la escrita en dos ren
glones se obtendrá un número clave.
M E N TIR A A STR O LO G IC A Si hasta ahora no comprendió absolutamente nada de
mecanismo del juego, no se devane los sesos ni me cubra d
Efecto El espectador se concentra en una pregunta improperios. Siga leyendo metódica y pacientemente con
que librei ¡ente elige entre las que se detallan en un lo- sultando las tarjetas de vez en cuando y al fin entenderá
te de tarjetas que le entrega el artista. Este escribe en ^ leIdraf *ant ° ' Para ampliar sus ideas, busque la pre
una libreta la respuesta al interrogante en que el espec- guata ¿Tendré visitas pronto. . La encontrará en tre
76 JO SÉ KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 77

tarjetas. Una de ellas tiene tres frases debajo de la pre- y le devolverá aquellas sobre las cuales no aparezca la
gunta que ocupa dos renglones; la segunda tiene, deba- pregunta. Cuando las reciba, écheles un vistazo, para en­
jo, cuatro, y la tercera seis. De tal manera formará el contrar la frase de dos renglones — ayúdese en la bús-
número 3-4-6. Fijándose en la séptima tarjeta verá, jun- queda con el espacio en blanco que verá en el grabado
to al número 346, la pregunta elegida. del texto— , y cuente las frases de abajo para saber sus
Ese es, en esencia, el proceso; realizándolo ante el públi- números clave. Guarde las tarjetas y recuerde los tres
co sólo restaría, luego de lo precedente, contestar la pre- números clave para formar una cifra comenzando por el
gunta número más bajo. Por ejemplo, si el espectador le entre-
8 * gó primero una tarjeta cuyo número clave era seis
Presentación: Saque las seis tarjetas del bolsillo y ma- (por tener seis frases escritas debajo); si la segunda tar-
nifieste: “ Antes de comenzar el juego quiero recalcar jeta correspondía al número uno (por tener una frase de­
que, desde tiempos remotos, ha sido un buen negocio adi- bajo), y si la tercera correspondía al cuatro (por tener
vinar el porvenir. Adivinar el porvenir no es una ma- cuatro frases debajo), forme, de acuerdo con lo expues-
teria que encuadre dentro de los límites de la magia mo- to, el número 146.
derna; sin embargo hay personas, especialmente las mu- Diga al espectador que se concentre en la pregunta que
jeres, que restan importancia a un programa artístico si está pensando... que comienza a sentir “ una vibración
éste no está complementado con un número donde Ínter- mental astrológica” . . . que para constancia la escribirá
venga la ‘buenaventura’, sea efectuada ya por medio de en una hojita de papel. Saque entonces la libretita de no-
naipes, ya por medio de horóscopos, etc. En honor a la tas, que llevará en el bolsillo. A l abrirla, rápidamente fí-
verdad, nadie puede hacer predicciones si no es enga- jese en el número 146, en la tarjeta que pegó en la con-
ñando. Los que se dedican a semejante clase de embro- tratapa, y recuerde la frase que se asigna a este número,
líos alegan tener dones ultra-terrenales, para que los ig- Diga: “ Siga pensando mientras traduzco en letras la vi-
norantes e ingenuos acepten sin objeción cuantas menti- bración m en tal... Ya está” . Arranque la hojita de papel
ras se les ocurra predecir. La ignorancia es, para ellos, en la cual escribió la contestación y entréguela. Pida lue-
terreno fértil. En general, la educación que recibimos ac- go la devolución de las tres tarjetas y guárdelas. En se-
tualmente nos hace tener menos temor por lo desconocido, guida, ruegue al espectador que mencione cuál fué la
y se van anulando, en consecuencia, los supersticiosos; pregunta mental. “ ¿Seré rico? Por favor, lea mi respues-
pero en determinadas personas existe todavía una creen- ta” . Lee: “ Con trabajo y constancia llegará a serlo” ,
cia relacionada con la habilidad que tienen los adivinos Para contestar las preguntas use tacto y delicadeza;
para leer el pensamiento y predecir el futuro. Para com- procure aguzar el ingenio para captar la simpatía del es-
placer a estas personas voy a intentar entretenerlos con pectador. De ser posible, invente respuestas humorísticas
un experimento. Cada uno de ustedes usará su propio cri- y ambiguas, pero que denoten siempre un perfecto cono-
terio para dar o no dar crédito a la demostración. Por cimiento de la pregunta.
favor, señora, ¿quiere tomar estas tarjetas y elegir la Estudiando de memoria la séptima tarjeta, el juego pue-
pregunta de su agrado?” . Entregue las tarjetas. de realizarse con mayor limpieza.
Ya elegida, manifieste que no debe decirle nada: sola- Nota: Las preguntas qué damos como referencia pueden
mente ha de pensar en ella; que, para evitarle confusio- cambiarse a gusto del artista,
nes, vaya eliminando las tarjetas en las cuales no esté es­
crita la pregunta, y que se encargará de adivinarla y dar­
le su opinión con respecto a ella.
El espectador recorrerá con la vista todas las tarjetas
78 JO SÉ KETZELM AN M AG IA, TRUCOS Y ENTRETENIM IENTOS 79

T A R J E T A S P A R A E L P U B L IC O ¿Cuándo me casaré?
' ¿Dónde estaré el año próximo?
¿Tendré visitas pronto? ¿Haré carrera en m i profesión?
¿Haré carrera en m i profesión? ¿Emprenderé algún via je este año?
¿Ganaré la apuesta? ¿Encontraré la joya que perdí?
¿Cuánto tendré que invertir? ¿Puedo esperar buenas noticias?
¿Puedo esperar importantes noticias? ¿Puedo arriesgarme en los negocios
¿Cuándo me casaré? qUe pienso emprender?
¿Puedo confiar a alguien mis asuntos? ¿Terminará pronto el disgusto que tengo?
¿Obtendré un aumento de sueldo? -Seré rico?
¿Puedo arriesgarme en los negocios ¿Haré una elección correcta?
que pienso emprender?
¿Cambiará mi suerte? '

_ , , . . ¿Tendré suerte en el amor?


¿Encontraré la joya que perdí? ¿Ganaré la anuesta’
¿Dóndef estaré6e l^ ñ ^ p ró x im o ? ¿Emprenderé algún v ^ j e este año?
¿Tendré visitas pronto? ¿Qué probabilidades de éxito tengo?
¿Puedo arriesgarme en los negocios ¿Encontraré la joya que perdí?
que pienso emprender? ¿Podría decirme si en el día de manana
¿Será varón o mujer? tendremos buen tiempo?
¿Qué probabilidades de éxito tengo? ¿S uej ° esp®rar bu^na? notipias?
¿Puedo confiar a alguien mis asuntos? 3 al®yie? mis as^ntos.
•Seré rico? ¿Obtendré un aumento de sueldo?
¿Cambiará m i suerte? ¿Haré una eleccil5n correeta?

¿Hará carrera en m i profesión? ¿Debo inV(¡rt¡r djnero en el negocio?


¿S an5rf aPues^®■ ¿Tendré suerte en el amor?
¿Tendré visitas pronto? ¿Dónde estaré el año próximo?
¿Debo invertir dinero en el negocio? ¿Podría d ¡ s¡ fcne, dia de mañana
¿Será varón o mujer? tendremos buen tiempo?
¿Qué probabilidades de éxito tengo? ¿Emprenderé algún viaje este afio?
¿Terminara pronto el fc g u s to que tengo? Cuándo me casaré?
¿ ,° i \ Í T rr “ i- 0 61 de manana ¿Terminará pronto el disgusto que tengo?
tendremos buen tiempo? V. v x • ¿o
¿Seré rico’ ¿Cambiará mi suerte?
¿Haré una elección correcta? \af n ° mujer; , ,. ,
¿Obtendré un aumento de sueldo?
80 JO SÉ KETZELM AN

TARJE TA O C U L TA

123 — ¿Tendré suerte amor? O C t G V O P O t* t6• 3/ O IVE D A S


124 — ¿Dónde estaré año próximo?
125 — ¿Emprenderé algún viaje este año?
126 — ¿Encontraré la joya que perdí?
134 — ¿Será varón o mujer? LIO CON TRES MONEDAS
135 — Podría decirme si en el día de
mañana tendremos buen tiempo? Deje tres monedas iguales sobre la mesa (figura 90 A ) .
136 — ¿Qué probabilidades de éxito tengo? Tómelas una por vez, diciendo: “ Una, dos y tres” (B ).
145 — ¿Terminará pronto el disgusto Después póngalas nuevamente sobre la mesa, siempre de
que tengo? a una, diciendo: ‘‘Cuatro, cinco y seis” (C ). Tome ahora
146 — ¿Seré rico? sólo dos, exclamando: “ Siete y ocho” (D ). Haga notar
156 — ¿Haré una elección correcta? que sobre la mesa hay únicamente una moneda. Coloque
234 — ¿Cambiará mi suerte? entonces las dos que se encuentran en su mano, diciendo:
235 — ¿Obtendré un aumento de sueldo? “ Nueve y diez” (E ).
236 — ¿Puedo confiar a alguien mis asuntos?
245 — ¿Cuándo me casaré? j / , /
246 — ¿Puedo arriesgarme en los negocios que 1 /
pienso emprender? / j , jC S /
256 — ¿Puedo esperar buenas noticias? ----------- ‘ B ___ ______ /
345 — ¿Debo invertir dinero en el negocio? * c
346 — ¿Tendré visitas pronto?
356 — ¿Ganaré la apuesta? A /
456 — ¿Haré carrera en mi profesión? / 10 /

---------------------------------:— -------------- ^ } © © ? /
VX ¿OHIOI MONEDA QOB QDQtt
EN LA MESA
Figura 90

Tome las tres monedas y entréguelas a uno de los pre­


sentes, para que éste repita el procedimiento.
Invariablemente, como tendrá las monedas en la ma­
no, comenzará colocándolas en la mesa en lugar de reti­
rarlas. Por consiguiente, al finalizar, en vez de haber una
moneda al contar “ Siete y ocho” habrá dos.
Es necesario presentar este pequeño problema hablan-
82 JO SÉ KETZELM AN MAGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 83

do siempre, para que no se tenga tiempo de reflexionar recho del cuerpo, como para dar impulso, y secre-
y notar la presentación diferente. tamente enganche la moneda en el pantalón o saco, ( f i ­
gura 102) y . .. ¡a las tres!” Simule arrojarla al aire y en­
señe la mano vacía. Señale el infinito y manifieste que
la moneda de suerte anda por el aire; que tiendan las ma-
Y L A M O N E D A . . . ¿DONDE ESTA? nos, ya que no sería difícil que fuera a posarse sobre cual­
quiera de ellas. 4) Luego de una espera, quítela del si-
Preparación: Soldando a una moneda (o llave de tipo tio donde la colgara, con los mismos movimientos anterio-
Y a le ) un pequeño ganchito afilado en un extremo (figu- res, y simule atraparla del aire. 5) Diciendo que no quie­
ra 91) se estará en posesión de un elemento que podrá re quedarse con la moneda de suerte, repita lo que va del
aparecer y desaparecer a voluntad. juego hasta ahora y, por supuesto, volverá otra vez a su
Efecto y presentación: 1) Muestre la moneda sostenida P?der- Lamente después esta circunstancia imprevista, tan
entre el pulgar y el índice de la mano derecha, como en- ajena a su voluntad.

MONEDAS DEL AIR E


yá&fck (fffa W £ f\ / Una interesante manera de hacer creer que se poseen
j&r M Ly ^ cualidades extraordinarias para la manipulación con mo-
nedas, sin tener en realidad ninguna habilidad manual,
f n\ ¡!¥/ / \ I S ) I/ es algo que se logra con suma facilidad utilizando el ac-
/ ( \j / ' \ \ /' cesorio de las figuras 94 y 95. Consiste en un trozo de
l kÁ V/ [ \ ^ \ ^ Yz metal delgado, de más o menos un centímetro y medio de
Figura 9 i V| \ I ancho, soldado sobre una moneda o chapa niquelada de

moneda''" !'- i FlS' 97

// Figura 93 ^ — ~7
,

Fig. 94
seña la figura 92. Observe que el ganchito está hacia la „
izquierda y oculto por el dedo pulgar. 2) Diga que va a aproximadamente treinta milímetros de diámetro (po-
tirarla al aire; que es una moneda de suerte; que las per- drían servir las fichas de metal que emplean los mozos),
sonas que la obtengan, atrapándola en el aire por casua- Úue es*d doblado por el extremo libre de manera que se
lidad, tendrán el poder, al frotarla, de transformarla en adaPte al ded° medio; esta parte curva, en contacto con
una barra de oro de valor incalculable. Buena suerte pa- dedo, se pinta de color carne (figura 96).
ra el nuevo rico. 3) “ ¡Atención! A hí vá. A la u n a... (le- E1 operador, al comienzo del juego, debe encontrarse
vante la mano) a las d o s... (llevóla al costado de- cara al Público, con la moneda preparada sobre la mano
84 JO SÉ KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 85

derecha. Girando el cuerpo hacia la izquierda, muestra la aparecerá. Muéstrese asombrado y enséñelas manos vacías;
palma de la mano derecha, “ vacía” , y hace el simulacro jáctese luego de poseer la mejor técnica de manipulación
de atrapar una moneda en el espacio. A l doblar los de- conocida hasta la fecha.
dos (figuras 97 y 98) la moneda sale del dorso y el Preparación: Vacie el bolsillo derecho de su pantalón y
publico tendrá la sensación de que la recog o del aire coloque en el mismo una moneda de veinte o cincuenta
Antes de presentar el juego consiga un baldearte, u otro centavos. Tome después otra, del mismo valor, y suspén-
recipiente similar, y tenga en . « « n o ■zou.erda varias dala de un el4stico tubular negro de más o menos quince
monedas iguales a la preparada (figura 99). Simule to- centímetros de largo. Esto lo puede hacer perforándole
mar una moneda del aire, mostrando la mano como en la pequeño 0rific¡0 cerca del ¿'ord 0 bien soldando un
figura 96 y girándola hasta colocarla en ^ Posición de * de metal sobre el filo. El extremo libre del elástico
la figura 93. Estando asi, finja echarla al baldéete; en é alfüer de gancho, o cósalo en el interior de
realidad, lo aue hará será soltar una de las monedas de la , , » ° .. . , , ,,
’ H, r i. , 7 j . .. f . la manga — en el forro— lo suficientemente alto como pa-
mano izquierda (figura 99) volviendo inmediatamente
la derecha como muestra la figura 96. El ruido de la

moneda al caer en el recipiente, completará el efecto, dan- j


do una impresión más acabada. f • Figura 100 Figura 101
Repita estos movimientos atrapando monedas del bra­
zo, rodilla, cabeza, etc., de varios espectadores, y simulan- , . ... , , ,
,’ „ ’ . , , , .1 .__. „ ’ ra que Ja moneda cuelgue unos dos o tres centímetros por
ga en la mano t a a S a encima del borde; quedará, en consecuencia, oculta. Pue-
Enseñe las monedas que “ atrapó” y depositó dentro del £ e conseguir e! ™ s™ « sultado sujctando el elástico so­
balde. Entretanto, secretamente, guarde en su bolsillo e l bre la manga de la camIsa <ílgura 101 >'
accesorio que motiva esta ilusión. PTOcedimieTito; '1) Tome la moneda sacándola de de­
bajo de la manga y sosteniéndola entre el pulgar y el ín­
dice, de manera que el elástico no se vea (figura 101).
2) Distraiga la atención de. los espectadores y colóquela
RIASE DE L A M A N IPU LA C IO N sobre su pantalón, justamente encima de la otra, que ten­
drá en el bolsillo (figura 100). 3) Con su mano izquier-
Presentación: Coloque, bien a la vista del público, una da sostenga la tela del pantalón (en la parte que corres-
moneda en un pliegue de su pantalón (figura 100). Bus- ponde a la moneda oculta), y haga un pliegue que cubra
que una víctima, déle a sostener la moneda y, en cuanto por completo la moneda que todos han visto, la que colo-
pronuncie la palabra mágica “ Rajá-telá” , aquélla des- cará sobre el pantalón. Dejando el pliegue de esa forma,
86 JO SÉ KETZEL M AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 87

separe su mano derecha, con lo cual la moneda de afuera Procedim iento: 1) Muestre las manos vacías. 2) Tome
volverá a introducirse bajo la manga llevada por el elás- j a moneda con la mano izquierda, levante la derecha y
tico. Este movimiento tiene que ser hecho con mucha cau- frote la moneda contra el codo (figura 102). 3) Mientras
tela y lentamente, para no despertar sospechas. 4) Con el todos están pendientes de este movimiento, la mano de­
objeto de probar a los espectadores “ que la moneda está recha, que está levantada, secretamente se apodera de la
todavía” haga que uno de ellos toque la que se encuentra
escondida bajo el pliegue. El espectador creerá que es-
t á allí, aunque se trata en realidad de la moneda del v apretando el
bolsillo. 5) Efectúe entonces un pase mágico por sobre el bolita de a lg o d ó n 'N a lg o d o » S
pliegue, suéltelo lentamente y con su mano frote el pan-
talón, mostrando así que la moneda ha desaparecido. \t
O tra : Si quiere hacer una broma, gratifique al mozo del ^ Figura 103
café, tras pagar la consumición, dándole una propina con } j
esta moneda. Para ello tómela entre el pulgar e índice de i \ ? —
la mano derecha, dorso hacia el mozo, y manténgala bien J
visible, de modo que el elástico no se vea. Naturalmente, nT
cuando desee tomarla, usted aflojará la tensión del elás- ''T \
tico y la moneda se introducirá bajo la manga del saco. |i ^ \
Así puede ser magnánimo con todo el mundo, y no esca- \ fbg ta n d o la m oneda

timar propinas, o monedas, a los niños.


Figura 102

„ A , bolita de algodón y la coloca entre los dedos índice y


COMO HACER SURGIR A G U A DE U N A MONEDA mayor (figura 102). 4) Luego la mano izquierda pone la
Presentación: “ Contaba un colega que al comienzo de moneda sobre la bolita de algodón, cuidando que nadie
su carrera artística pasó hambre (señálese a sí mismo) 1° note, y hace presión con el pulgar (figura 103). El lí~
porque tenía la lombriz solitaria. . . pero en cambio, afor- quido absorbido por el algodón caerá,
lunadamente, nunca sintió sed. ¿Qué cómo es eso? Pues
verán: descubrió que las monedas absorben la humedad
y se convierten en pequeños tanques de agua. Desde lue­
go, le resultó muy fácil bebería. A partir de ese momen­
to pasa su vida demostrando a los incrédulos la veracidad
del descubrimiento. . . pero sigue siempre con la lombriz.
Por favor, señor, ¿me facilita una moneda, por unos m i­
nutos solamente? No tema, puedo firm arle un pagaré.
Gracias. Voy a probarle que su moneda, en mis manos,
tiene la propiedad que antes le mencioné” .
Preparación: Previamente coloqúese detrás de la oreja
derecha (u oculte en el cabello) una bolita de algodón
empapada en agua.
M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 89

Ya hecho esto, entrégueselas a un amigo, para que las


sostenga por un extremo, mientras usted mismo sostiene
otra doble tirita aparentemente igual, pero que en reali-
N o v e n a P a r t e : P A P E L E S dad no ha sufrido ninguna preparación. Haga entonces
que su amigo encienda las puntas libres de ambas tiritas,
comenzando por la de usted.
El confiado amigo deberá soltarlas más que apurado,
TIR AS E N D IA B LA D A S puesto que una vez quemadas las puntas, y libres por lo
tanto del efecto de la goma, los dos papelitos se enrolla-
Tome dos tiras de papel (e l de diarios sirve muy bien) rán y le alcanzarán los dedos con sus llamas (figura 105).
digamos de quince centímetros de largo por cuatro de
ancho.
Coloque una de ellas — cerca del borde y a lo largo— ¿PA SA R A M I CUERPO?
sobre la parte no afilada de un cuchillo, apoyando fuer­
temente el pulgar. Si con la otra mano tira firmemente Munido de un disco de papel de quince centímetros de
diámetro, con un orificio central de cuatro centímetros
(SK . de diámetro (figura 107), proponga el difícil problema
hacer pasar todo el cuerpo por dentro del disco.
jf Siguiendo atentamente las instrucciones que se darán
— -- / / / ¿ &> a continuación, y fijándose bien en los dibujos, este mi-
S /y lagro aparente se efectuará sin dificultad alguna: doble

Figura 104 ' Y Í Í 'XT9‘ 106

Figura 105 ...


Figura 107 Figura 108

del extremo corto, sin levantar el pulgar, la tira quedará el disc0 en dos partes y vuélvalo a doblar en cuatro, de
enrollada en espiral. Proceda del mismo modo con el manera de obtener una sección de un cuarto de disco,
papel restante (figuras 104 y 106). Practique entonces cinco cortes desde la periferia hasta
Tómelas, ahora preparadas, y póngalas una contra otra, llegar a tres milímetros del agujero central; después, par-
de manera que los extremos se curven hacia el exterior. tiendo del centro, efectúe seis cortes hasta llegar a tres
Júntelos y péguelos con una puntita de cola o goma. milímetros del borde de la periferia. Luego corte el plie-
90 JO SÉ KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 91

gue desde A hasta B y desde C hasta D, siempre a tres Mantenga en seguida el papel celofán con las incisiones
milímetros del borde (figura 108 L hacia abajo e intente romperlo por la parte superior; lue-
Desplegando del todo el papel así cortado, se obtendrá go hágalo girai hasta alcanzar la parte inferior. Tó-
una cinta sin fin en zig-zag, lo suficientemente amplia meló ahora entre los pulgares e índices de cada mano,
como para que una persona pueda pasar a través de ella. por la incisión del medio, y rásguelo de un tirón.
Pase al espectador la mitad que sostiene en la mano iz­
quierda e indíquele que trate de romperla (figura 110);
entretanto usted, que conserva la otra mitad del papel en
DON CELOFAN la man0 derecha, rásguelo repitiendo el proceso anterior.
^ ................. El espectador tratará de hacer lo mismo por todos los
Quite la envoltura de celofán de un cigarrillo do hoja medios, pero lo más probable es que se lastime los dedos
i» 1 , T aS° ,r>- A plf neI° .y> ™ n ,Ia una de uno antes de conseguirlo,
oe sus pulgares, hágale secretamente dos incisiones, una
en el medio y la otra dividiendo una de las dos mitades;
puede también picarlo con un alfiler (figura 109).
HUMO LOM BRIZ

X \ “ Me quema y soy lombriz” tradujeron los hombres de


Sj ^ ciencia a un jeroglífico encontrado en la tumba de Tute-
f » —■-■—«i . ' '• Macana (está en la Chacarita). El grabado representaba
^ - ^ . hotad p a s a el espectador u n tubo combustible; alguien arrimaba un fósforo. El hu-
Figura 109

Preparado ya de este modo, explique a los espectadores


que gracias a sus poderes mágicos tiene una fuerza “ san- yP*
soniana” en sus dedos, no igualada todavía por otra per- r*n
sona. eu m o va hacia el humo queda
r / , / a sa jo c E it ta o de la

, J Ja W i |É É ™
y ^ j y ,Ú ñ fé ¡ j/ w r
k < s> ( S j hh( A
M í i |i BOLSITA DE CELOFAH

7 Figura 112

i \ /V ' Figura 111

lic^vrafu ? mo, contra toda lógica, buscaba las entrañas de la tierra.


/ ¡ / l' “ Un loco más. Parece que antes también los había” pudo
Uf i y \ \ / / ^ ' leerse en las planas de algunos diarios. Sin embargo, los
ifj y j / Figura no magos amigos del colega (Q.E.P.D.) lo reivindican a ca-
’ ' da momento procediendo de la siguiente manera:
92 JO SÉ KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 93

Toman un trozo de papel celofán; hacen un tubito, bien a ser el multiplicador. Sin embargo, le anticipo que, pese
cerrado, del tamaño de un cigarro de hoja; lo sostienen a la rapidez que pueda tener en la multiplicación, dicha
verticalmente y arriman un fósforo encendido al extremo velocidad resultará, comparada con la mía, a la altura de
superior. El humo que produce el papel celofán, por su un poroto. En cuanto comience a efectuar la operación
composición química, B AJA y no sube como todos supo- rasgaré el papel, y obtendré el producto exacto". Doy
nen. ¡Reivindique usted también a Tute-Macana! (fi- orden de iniciarla: apenas el espectador multiplica el
gura 111). primer dígito ya tengo en el anillo, ahora cortado, el
Nota: En el comercio se venden muchos artículos en- total, en este caso 428.571. Confrontando luego ambas ci-
vasados en bolsitas de papel celofán que son ideales para *ras* resu^ an ser ^ ua*eS-
el experimento. Una vez que sacó el contenido, retuerza
la parte abierta y arrímele un fósforo. La bolsita se lie- "1 J-----
nará de humo (figura 112). (T 1 )

El P A P E L ARITM ETIC O Pigura n4


Preparación: Escriba sobre una tira de papel el número
142.857, dejando un pequeño espacio entre cada uno de Procedimiento: Multiplicando el número 142.857 por
los dígitos de manera que, al pegar los dos extremos, 2, 3, 4, 5 ó 6, el resultado se forma con los mismos digi-
quede formado un anillo y aparezca la cifra del lado ex- tos ordenados de otra manera. En base a esta curiosa cir-
terior (figuras 113 y 114). cunstancia, lo único que hay que hacer es multiplicar por
Efecto y Presentación: “ Me consta que entre los pre- siete la cifra que da el espectador, y rasgar el anillo^ a
sentes hay muchas personas muy veloces en materia de *a derecha del último dígito resultante de dicha operación,
cálculos, y que les gustaría lucir esta cualidad. Se trata ^>or e3emP l ° : El espectador dice “ Dos . Multiplique
mentalmente 7 X 2, lo que le dará 14. Rasgando a la de-
------------------- .----------------------------------------------- recha del 4 obtendrá el número 285.714. El espectador di-
4 2 ft 5 7 Ce “ Cuatro” . 7 X 4 = 28. Corte a la derecha del 8, y ob-
----------------------------------- — tendrá 571.428. El espectador dice “ Seis” . 7 X 6 = 42. Ras-
-

Figura 113 gue a la derecha del 2 y obtendrá 857.142.

únicamente de una sencilla operación 'aritmética: mul­


tiplicar el número de mi cédula de identidad (o de cual­
quier otro documento) por un número comprendido entre A D IV IN A N D O EL COLOR
uno y siete, en el menor tiempo posible. ¿Quisiera acercar­
se, señor? Gracias” . Le alcanzo un papel y lápiz “ Ano- Tome un papel blanco y delante del público córtelo con
te:142.857. ¿Por quénúmero, entre uno y siete, le agra- una tijera hasta darle la forma de un cuadrado; luego dó-
daría multiplicarlo?” Supongamos quemencione el tres. blelo dos veces en una dirección y dos veces en dirección
“ Dispóngase a multiplicar; pero antes de hacerlo, observe opuesta, vale decir, por su largo y ancho. Marque bien
este papel (enseño el papel aplanado) sobre el cual he con la uña, de manera que los dobleces sean visibles y
escrito la misma cifra, recordando que ignoraba cuál iba puedan apreciarse los nueve cuadrados que han sido así
94 JO SÉ KETZELMAN MAGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 95

formados. Explique todo esto al público mientras lo efec­


túa (figura 115).
Rompa el papel verticalmente en tres tiras, sin alterar OBSEQUIOS IM POSIBLES
el orden. Con un lápiz rojo, pinte el primero y últim o
cuadrado de la tira que ocupaba la izquierda; la segunda “ Todos ustedes saben que los magos, diciendo 'nada por
tira irá pintada en el medio de color azul, y la tercera lie- aquí, nada por allí’ sacamos, del lugar en donde mostra-
vará color rojo arriba y abajo, como la primera. Colóque- mos que no había nada y hasta del aire, conejos, cigarri-
las ahora una arriba de la otra y córtelas dos veces en líos, pañuelos y otras cosas. Bien, estimados amigos. Hoy
sentido horizontal; quedarán nueve cuadrados. (¡A ten- me siento magnánimo, y voy a re g a la r— cosa rara entre
ción! El corte debe hacerse con la mano, no con tijeras). los magos— algunas de esas cosas que llevo en mi vali-
Tonga los papelitos en un sombrero. Hágase vendar y pi- ja. Por otra parte, como las he obtenido de la nada, es­
pero que no tengan ningún reparo en aceptármelas. Son
------ > t-------< c------ ustedes tan simpáticos y amables conmigo. . . ” Reúno a
_________________ dP I | i ) 0\° algunas personas (niños preferentemente, sin perjuicio de
i i Llj l£J LfU >5=-^

::]ip a s a
— 1— '—
Figura 115
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Fsl fs\j \ Figura 117
J3L
f \ U ')'\
/ V' \ \\ ’ l r / \-HOO OCULTO DEBAJO DE
Figura 116 I lASOUU>A

da a cualquier persona del público que tenga el sombrero,


con los brazos extendidos hacia usted. Luego manifieste J( »
que sacaTá un papel del color que se desee. Naturalmente, ^
usted podrá hacerlo. La única magia que hay en este jue- Figura 11
go la conocerá observando la figura 116.
Todos los cuadrados pintados de rojo tienen dos bordes hacer intervenir a los mayores) y les distribuyo unas ti-
lisos, cortados con tijera, y dos ásperos, cortados con la ras do papel cortadas como indica la figura 117. “ Obser-
mano; los blancos, uno liso y tres ásperos; el azul, cuatro ven due hice ya dos cortes en todas las tiras y que, sobre
ásperos. Debe acostumbrarse a identificarlos por medio la parte central, he escrito el nombre del objeto que les
del tacto, lo cual puede lograrse fácilmente. Disimule an- regalaré. En esta tira, por ejemplo (muestro) hay un va­
te los espectadores, fingiendo buscar el papel a tientas, en le P°r un autito; en esta otra, uno por un trencito eléc-
el sombrero, con una mano, mientras con la otra palpa trico; aquí, por un billete de cien pesos; esta vale por un
los bordes. Recuerde que hay cuatro cuadrados blancos, co n ejo... Para que nadie suponga que otorgo los premios
cuatro rojos y uno azul. con preferencias, voy a colocar cada tira en su sobre y,
una vez mezclados, los repartiré al azar (ejecuto). Has-
96 JO SE KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 97

ta ahora todo es muy sencillo, ¿verdad? Pero escuchen rece completamente sano. No sobra ni falta un solo trozo
bien una pequeñísima condición que voy a imponerles an- de los cortados. Bien, señores: yo no puedo hacerlo, ni
tes de distribuir los sobres: todos deberán tener las tiras creo que nadie, por el mero hecho de soplar, pueda pe-
con ambas manos por los extremos. A mi voz de mando, gar una Cosa qUe ha roto en infinidad de pedazos. Pro­
darán un tirón, simultáneamente, a los extremos. Aque- bemos con esta hoja de papel de diario (tomo un diario),
líos que logren separarlos de la parte central recibirán el L o rompo en tiras (ejecuto). Uno, dos, cu atro... el dia­
premio que se menciona. ¿Entendido? Bien. jAhora vie- rio está bien roto. Junto todos los trozos, exactamente
ne la sorpresa!’'. Comienzo a repartir los sobres y, una como hacen los magos (pongo las tiras rotas una encima
vez quitadas las tiras de su interior, prosigo. “ Estarán an- de otra) y sigo rompiendo (en otro sentido). En seguida
siosos por llevarse el premio. .. ¿no es cierto? Tengan un soplo, como ellos. Me he fijado b ie n ... los magos no so­
poco de paciencia. ¿Listos?” Doy una palmada y todos plan de frente, sino de costado (lo hago) Pero fíjense:
tiran. el papel no se compone ni a palos (desparramo las partes
Como habrá imaginado el lector, ninguno de los partí- cortadas del diario). No entiendo. Lo único que puedo
cipantes puede conseguir el premio, pues es imposible se- decir es que, tal vez, los magos nos hacen trampa y eso
parar ambos extremos tirando a la vez¡ siempre queda del soplido es un cuento chino. Pensando en ello, se me
uno adherido a la parte central (figura 118). Me maní- ocurre que la trampa debe estar por algún lado, pero dón-
fiesto sumamente condolido, y, tratándose de niños, dis- d e . . . no lo sé. Bueno: vayamos al grano. Durante una
tribuyo algunas golosinas. Como variante, puedo sujetar barbaridad de tiempo he tratado de descubrir el procedi-
con un clip o alfiler, a la parte central, un pequeño pa- miento empleado por los magos, y siempre ha sido en va-
ñuelo de seda, un billete de banco, etc.,^ y ofrecerlo como no. pero, y eso es lo interesante, mientras lo hacía, y co­
premio al que logre la misma “ hazaña” . mo resultado de tantas experiencias, descubrí una formi-
Nota: Efectuando una pequeña trampita, el artista lo- dable soldadura invisible o ultrasónica, que dejará ató-
grará separar la tira central, haciéndola caer al suelo. nitos y llorosos a todos los magos. Estoy seguro de que,
Para ello es necesario tener preparado, rodeando el en cuanto lo sepan, se dedicarán a mascar hojas de pa-
cuello, un lazo de hilo de coser de más o menos treinta rra y a arrastrarse por los suelos, golpeándose lastimera-
centímetros de diámetro. En tanto finge arreglar el papel, mente en la cabeza. No hay que romper el papel en tan-
enganche secretamente el pulgar en el lazo y pase luego tas partes sino cortarlo con unas tijera s... y eso lo hace el
este último por los cortes A y B (figura 119). Para se- mismo espectador. No hay trampa alguna (o por lo me-
parar la tira central, basta sacar el pulgar y llevar hacia nos no más que la necesaria) ni tampoco necesidad de en­
adelante ambas manos, y ejercer con ellas, al mismo tiem- gañarlos con lo del soplido. Y basta de estos preliminares,
po, fuerza hacia los costados y abajo. (Prácticamente equi- Veamos cómo un papel roto puede componerse delante
valdría a pegarle un tirón). de las narices del espectador y con su misma ayuda” .
Presentación: De una hoja de papel de diario, que ten­
go sobre la mesa, corto una tira de, digamos, cinco centí­
metros de ancho por treinta'de largo. La doblo por la
SOLDADURA IN V IS IB LE O U LTR A SO N IC A mitad y la entrego al espectador junto con un par de ti­
jeras para que la corte por el doblez. Ya cortada, le indi-
“ Todos hemos visto a los magos romper un papel de co que separe ambas mitades para que se vea que real-
diario o una tira de papel en cincuenta y cinco mil qui- mente son dos; que las coloque luego una encima de la
nientas partes, y luego, con la mayor frescura, decir que otra (de modo que queden bien parejas por la parte su-
lo van a componer soplando. Y en efecto, lo soplan y apa- perior) y que, en seguida, corte de un tijeretazo ambas
98 JOS É KETZELMAN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 99

tiras, a un centímetro del borde rasgado anteriormente de un extremo a otro a lo ancho del diario y abarcar
(figura 121). No hay ningún engaño, los trozos del papel unos diez centímetros a lo largo del mismo, a cada lado
cortado van a parar al suelo. Ahora, señores, —-digo dsi centro. 3) Déjela secar unas veinticuatro horas; luego
entra en acción mi máquina de soldar invisible . Tomo ¿¿le 0^ra mano cuando esta última se haya secado,
el extremo inferior de la primera tira, es decir aque- esparza sobre la parte cementada una capa de talco,
lia que está más cercana a mi cuerpo, y la levanto has.a Fíjese que esté bien espolvoreada. 4) Tenga la hoja de
que quede completamente vertical y siguiendo la direc- diario encima ce la mesa y corte una tira en el momento
ción de la otra. Todos creen que la tira que no sostengo de actuar E1 resto quedará listo para ser usado en otra
irá a parar ai suelo, pero, boquiabiertos, comprueban oportunidad (puede mantenerse en buenas condiciones
que ha quedado mágicamente unida a la otra en el ims- más Q menos djez días). Si lo prefiere, prepare solamente
---- una tira de cinco centímetros de ancho por treinta de lar-
go, aproximadamente (figura 120). 5) Estando las tiras
Figura 121 ^ 11113 s°bre Ia otra, bien parejas, al darles el tijeretazo y le-
^—7-=?c\ ___ —- vantarlas, el cemento de uno de los bordes cortados, que
___ ^ -r** no estará afectado por el talco, se unirá al cemento del
Wjtfy n ‘i>— í otro borde, también en la“ misma situación, haciendo las
%0 veces de bisagra.
m \ Use la parte del diario que corresponde a los avisos
\ '~<T/ clasificados, para que la superficie en blanco sea menor.
\ ^ ___ Variante: Corte la tira de papel de manera de hacerle
$¡:'ñ ' c^Eino tomar la forma de un pescado. Luego dibuje con rasgos
simples, para mayor realismo, la cabeza y la cola. Ex-
I^ ^ !£KTE tienda una capa de cemento de extremo a extremo y, ya
seca ésta, presente el juego así: “ Los pescadores suelen ser
---- ---- muy mentirosos. Cuando sacan un pez, dicen que tiene
Figura 120 Figura 122 el tamaño de una ballena. Pero para Fulano, que lo ha
visto, es bastante menor (muestre la tira ). Sin embargo
mo lugar del corte (figura 122). “ La máquina de la versión de Mengano, que también estaba presente, sos-
soldar invisible trabajó a las m il y una m aravillas... pe- tiene que el pescado era, en realidad, así: (doble, corte
ro eso no es todo’*. Repito el experimento: separo las tiras y muestre). Otra escuela filosófica sigue Zutano, perso-
y las pongo, como antes, una frente a la otra. Corto. Le- na excesivamente seria, quien afirma algo muy distinto
vanto. restaurada de nuevo. (repita el proceso). Y de estar con Perengano, las teorías
^ ^ _ ,. , ... de Zutano serían exageradas” . Prosiga efectuando cortes
Preparación y « c r e t a : La bra do papel tiene una capa mostrando cada vez un pescado menor. “ En resum en...
de cemento sintético de caucho (blanco) también llamauo «penas una mojarrita!”
cemento para goma. Este cemento tiene la propiedad de
pegar a su contacto dos superficies a las cuales se haya
pasado una capa del mismo, una vez seco. Prepare así la
tira: 1) Doble por la mitad, a lo ancho, una hoja de papel
do diario. 2 ) Vuélvala a abrir y extienda una capa liviana
de cemento por ambos lados del doblez. Esta capa debe ir
MAGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 101
4) Que levante el pañuelo
tra el pecho, estirándolas simultáneamente. Quedará al-
— go sorprendida al encontrarse con el “ conejo” que muestra
D é c i m a P a r t e : P A Ñ U E L O S la figura 127.

CORPINO MAGICO EL B A IL A R IN

Estando entre personas mayores, diríjase a una señora Improvise un títere con un pañuelo. Los niños se di­
de confianza y dígale que le enseñará cómo hacer un vertirán a su alrededor viéndolo saltar y bailar, y los ma-
“ conejito” . Entréguele un pañuelo para que lo extienda yores querrán aprender cómo lo hizo. Proceda así:
encima de la mesa (figura 123) y díctele los siguientes i ) Doble un pañuelo como indica la figura 128.
movimientos: 2) Hágale tíos nudos: el primero en la parte media A,.
y el segundo en el extremo B (figura 129).

Fig. 123 Fig. 124 Fig. 125 Fig. 126 Fig‘ 128 ^ 128

1) Que doble los bordes laterales (A D y B C ) en direc- r Ñ (é jr /


ción al centro del pañuelo (figura 124). b ►•) Q f
2) Que levante el pañuelo lo suficiente como para po- “ iffm t VV
der doblar hacia atrás la parte angosta superior, hasta p r/ w ‘
ponerla pareja con la inferior (figuras 125 y 125). m | yr

Fig- 131 Fig. 132 j i W ' Flg' 133

//y ' 3) Apoye el dorso de la mano derecha sobre el pañue-


lo, de manera que la muñeca quede sobre A que, como
muestra la figura 133, formará la cabeza.
4) Doble los dedos meñique y anular, manteniendo rí-
Figura 127 gidos el índice y el mayor (figura 130).
5) Deslice la porción del pañuelo que está entre estos
3) Que tome los extremos C y B entre el pulgar y el dos dedos hasta formar una colita (figura 130).
índice de la mano derecha, y los extremos A y D entre 6) Apoye el pulgar de la mano derecha sobre la coli-
el pulgar y el índice de la mano izquierda. ta, a los efectos de mantener el pañuelo firme.
102 JO SÉ KETZELM AN M AGIA, TRUCOS Y ENTRETENIMIENTOS 103

7) Doble — primero por encima de la palma y luego so- 2) Haga un nudo grande con las puntas B y C para for-
bre el dorso— ■la parte marcada con una X, estirando bien mar *a cabeza y orejas (figura 136). .. .
el pañuelo hasta amoldarlo a la mano (figuras 130 y 131). 3) Anude ahora el extremo A ; luego el D, y tendrá las
8) Tome ahora B y envuelva la mano hasta alcanzar patas delanteras. Levante cada una de ellas por el costado
los dedos meñique y anular, que están doblados (figura hasta Ia altura de la cabeza. En seguida ponga un hilo o
132), asiendo el nudo por encima del pañuelo. Si éste fue- una banda elástica Habrá formado elcuerpo (figura 137).
ra grande, el nudo podrá colocarse sobre el dorso de la P " f « ue Iaa d0? puntasde la par' e%
de aba>° * átelas-
mano y entre los pliegues, encargándose de tener tiran- o b tf df á as patas‘ raseras ( !gura 138>- , „ , .
. ai Aoníii tn 5) Finalmente, haga un pliegue en la parte de atrás;
. , , . , , sujételo, y obtendrá la cola (figura 139).
9) Estire todos los dobleces hasta que queden ajustados J ’ * v s ’
a la mano (figura 133) y pueda inmediatamente hacer
entrar en acción al títere.
L A C UNA
EL CONEJO
Cuando quiera hacer dormir a alguien de su auditorio
No se puede ser buen mago sin presentar un conejo, tome un pañuelo grande, y cántele el arrorró en la cuna
suelen decir algunos niños. Improvise entonces, con una que formará así:
servilleta o un pañuelo grande, el que describimos e ilus- i ) Doble el pañuelo como se vé en las figuras 140 y 141.
tramos:
1) Doble el pañuelo por las puntas B y C, formando un B |g?^-g3)
triángulo (figuras 134 y 135). S X. A B jfí i* j i
Fig. 134 Fig. 135 ¿ / X X Y :* * ;*
p— ¡i ^ i ¡ . x / x x < y \ v y
! \ T>e 140 F¡B' 141 F‘B 142 J á F ¿143
j 135 }

Fig. 144 Fig. 145 Fig. 146 Fig. 147

' X ík v v ( h \* \\ í 4 2) Va va enrollando el vértice A hasta alcanzar el cen-


/ Í \ S l) U X \ V tro (figura 142).
i i ¥ C>— 3) Proceda del mismo modo con el vértice B. Resulta-
X X *r—■ X rá la figura 143.
Fig. 137 Fig. 138 Fig. 139
4) Doble hacia atrás, por la línea de puntos, las dos
partes enrolladas (figura 144) para que el pañuelo ad­
quiera la forma de la figura 145. (Las “ salchichas” esta­
rán en contacto con la mesa).
5) Invierta la posición del pañuelo. De tal manera, las
“salchichas” mirarán hacia el techo (figura 146).
6) Sujete con la mano derecha las “ salchichas” y el
vértice B. Tire entonces de A con la mano izquierda, ha­
cia atrás y por debajo, manteniendo firme B (figura 147).
7) Un ligero ajuste completará la figura 147.
Tome A con la mano izquierda, y B con la derecha. Ba­
lancee la cuna, cantando a los supuestos niños que dor­
mitan.
bajo de la servilleta; es decir, por la parte que está en
contacto con la mesa. Proceda con cuidado, para que na­
die advierta que en el envoltorio va incluido el cuchillo
oculto (figura 159). 6) Una vez alcanzado el vértice A,
dé una vuelta "más a la servilleta, de modo que dicho vér­
NUDO CUADRADO

Aprenda a realizar el nudo que llamaré “ cuadrado” .


Este nudo tiene la particularidad de poder desanudarse
con suma facilidad, no obstante parecer lo contrario. Es­
te hecho motiva interesantes juegos mágicos, uno de los
cuales describimos más adelante.
l)T o m e las puntas de dos pañuelos, preferentemente
de seda, de tamaño pequeño y distinto color. Hágales un
nudo, no muy apretado (figura 166).
do apretar, ejecute cada vez el nudo cuadrado). Es ahá-
ra una familia formidable. Todos están unidos fuertemeh-
te (enseñe). P e r o ... lamentablemente, amigos (póngaos
detrás de la espalda), nada los ató ni nada los unió. (Sá-
quelos desatados). Todo fué un sueño de la señorita Blan­
co, y los sueños, como dijo mi amigo Calderón, sueños
son” .
Si usted tiene melena poética y una sentadora palidez,
o si, en cambio, se encuentra particularmente lírico en
el momento de presentar el juego, recite la siguiente poe­
sía y utilice tres pañuelos:
Dignísimos contertulios:
hoy os voy a presentar
a la señorita Blanco,
que es bonita por demás.
Como todas las hermosas,
tiene un amante galán:
el apuesto señor Verde,
con quien se habrá de casar.
A l año de casamiento,
y como gran novedad,
nace un bebé muy rollizo
que R ojito llamarán.
Lazos de unión nunca faltan
cuando se trata de atar,
y así vemos la familia
creciendo cada vez más.
Pero nunca fué posible
ningún lazo asegurar,
si a la mano del olvido
se le antoja desatar.
JUEGO N<? 1: AG U A , VIN O

Elementos: a) Bicarbonato de sodio; b ) Fenolftaleína;


c) Acido tartárico o acético.
Recipientes: Una jarra de vidrio, transparente, con ca­
pacidad para un litro de agua, y cuatro vasos.
Preparación: Eche en la jarra medio litro de agua co­
mún o destilada. Agregue dos cucharaditas de bicarbona­
to de sodio. Revuelva hasta su completa disolución.
Vaso N? 1: sin ninguna preparación.
Vaso N P 2: medio gramo de fenolftaleína disuelto en un
poco de alcohol puro.
Vaso N? 3: una cucharadita de ácido tartárico disuelta
en un poco de agua, o una cucharadita de ácido acético.
Vaso N9 4: igual que el vaso N9 2.
Esta preparación puede hacerse unos minutos antes de
comenzar el espectáculo, permitiendo así que las drogas
se conserven bien cerradas en su envase original (figu ­
ra 173).
Presentación: 19: Vierta el líquido de la jarra en el va­
so N9 1. (E l líquido se conservará incoloro).
29; Vierta el líquido de la jarra en el vaso N9 2. (R e ­
sultará un color rubí, como el del vino clarete).
39; Vierta el líquido de la jarra en el vaso N9 3. (E l
líquido se conservará incoloro).
49; Vierta el líquido de la jarra en el vaso N9 4. (R e ­
sultará un color rubí, como el del vino clarete).
59: Tome los vasos Nos. 1, 2 y 4 y eche su contenido
en la jarra. Obtendrá en ésta el color del vino clarete.
69; Finalmente, echando el líquido del vaso N9 3 en la
jarra, quedará dentro de la última un líquido incoloro, co­
mo el agua.
Vaso N9 4: con media cucharadita de bicarbonato de
sodio, una pizca de anilina y unas gotas de jabón líquido
(o un cuarto de cucharadita de jabón en polvo).
Preparar, como la anterior, unos minutos antes de co­
menzar el espectáculo (figura 174).
Presentación: 1<?: Vierta el líquido de la jarra en el
vaso N9 1. (Resultará el color del vino clarete).
29: Vierta el líquido de la jarra en el vaso N9 2. (R e ­
sultará el color del vino clarete).
39; Vierta el líquido de la jarra en el vaso N9 3. (E l
líquido se conservará incoloro).
49: Tome los vasos Nos. 1 y 2 y eche su contenido en la
jarra. El “ agua” de la misma se transformará en “ vino” .
59; Eche ahora en la jarra el contenido del vaso N9 3 y
se transformará en “ agua” .
69; Vierta el contenido de la jarra en el vaso N9 4 y
obtendrá “ cerveza espumante” .
Ensaye, como en la fórmula anterior, las cantidades de
cada producto que deben ser utilizadas.
Recomendaciones: Los líquidos así producidos no deben
beberse.
Charla: “ A llá por el año 1920 existía una disposición
municipal que prohibía el despacho de bebidas alcohóli­
cas los días domingo. Se excluía la cerveza. Los irrespe­
tuosos de la ley — consumidores y expendedores— no se
resignaban a cumplir con aquella disposición, y por todos
los medios buscaban el modo de tomar el ‘espíritu gene­
roso’ o ‘quitapenas’ como se llamaba al vicio para disfra­
zarlo o lucrar con él. Señoras y señores, voy a reproducir
para ustedes un episodio típico de la época.
‘Mozo. . . vino para dos’. La frase, unida a una guiña­
da, jamás fallaba. El mozo, sabiendo que habría una su­
culenta propina, se atrevió a desafiar la ley y trajo en su
bandeja, no obstante ser dos los parroquianos, U N A J A ­
R R A CON A G U A Y CUATRO VASOS. Pero, señores, ob­
serven este fenómeno: echó agua en dos vasos (procedo
de igual manera) y éstos se llenaron, no de agua, como
era lógico suponer, sino de vino. Exactamente como ahora.
(Muestro los vasos 1 y 2 llenos de vin o). De la misma ja­
tomando la jarra, virtió su contenido en el cuarto v a s o ..,
que, como ahora, se llenó de cerveza espumante. Los clien­
tes, cuando vieron que los inspectores abandonaban el lo­
cal, quisieron honestamente llamarlos para confesarles la
ve rd a d ... pero como arriesgaban su libertad, enmude­
cieron” .
Después de los aplausos digo que “ por primera vez en.
la historia de la magia los taberneros conseguían burlar­
se de las leyes gracias a la receta proporcionada por un
colega que violó la ética profesional, que nos enseña a
engañar tan sólo para divertir y enaltecer siempre nues­
tro noble arte” .
29: Vierta el contenido del vaso N9 1 en el vaso N9 2.
(Aparentará ser leche).
39: Vierta el contenido del vaso N9 2 en el vaso N9 3.
(Aparentará ser agua).
49; Vierta el contenido del vaso N9 3 en el vaso N9 4.
(Aparentará ser vin o).
juego de magia” . Haga que el espectador tenga tirante,
por el medio, al pañuelo, y saque la lapicera fuente ale­
gando que para un buen mago cualquier elemento sirve
de varita mágica. Pásela sobre el pañuelo, pronunciando
una frase cabalística, y mientras tanto prepárela para
verter en cualquier momento unas cuantas gotas en la
tela. Hágalo y discúlpese, explicando que no sabia que la
lapicera estaba cargada; pero que, ante la cara del espec­
tador que le recuerda a un hipopótamo muy simpático,
tratará de remediar el accidente.
Pronunciando las palabras “ jabón invisible para este
pañuelo” déjelo en manos del espectador. A los pocos
Recomendaciones: Manipule con cuidado el ácido clor­
hídrico. Es muy corrosivo.
Presentación: Muestre la tarjeta en blanco y diga que
la colocará dentro del vaso; y que, luego, un amigo suyo
residente en Marte o Miércoles escribirá en ella la respues­
ta a la pregunta que ha formulado. Para ponerse en con­
tacto con él basta sintonizar su onda transmisora invir­
tiendo el vaso, es decir, colocándolo boca abajo y enci­
ma del plato, que actúa de estación receptora. También
será ^necesario dar unos golpecitos sobre la mesa (como
telegrafiando).
su pañuelo. Haga notar que es agua. Diga inmediatamen­
te que, por un proceso galvanométrico atómico mental
desconocido para el vulgo (en realidad, no es imprescin­
dible confesar que usted también lo desconoce) hará que
el agua se transforme en leche. Ruéguele que ponga su
mano sobre el pañuelo y despeje su mente para poder
concentrarla luego, en todo su poder, en importantes pen­
samientos. Que piense entonces en una hermosa vaca le­
chera de color blanco, con siete manchas negras, ojos tris­
tes y cola movible, y que la ordeñe, musitando las pala­
bras “ L e c h e ... le c h e ... leche” . Levante el pañuelo y
enseñe que el proceso galvanométrico atómico mental ja ­
más falla.
Naturalmente, la comedia debe presentarse de modo de
dar tiempo al agua de transformase en leche. Haga la
prueba varias veces, para conocer los segundos requeridos
por esta transformación, que tiene la ventaja de que pue­
de sacársele, por no ser instantánea, un excelente parti­
do artístico.
Materiales: Un pañuelo de hilo o algodón.
Preparación: Sumerja el pañuelo en la solución, de mo­
do de dejarlo bien impregnado.
Una vez seco será ininflamable (figura 185).
Presentación: Diga que, como sus padres fueron bom­
beros, usted ejerce sobre el fuego un dominio total, ya
que su cuerpo irradia los elementos necesarios para extin­
su habilidad para cazar leones, fué distinguido por la tribu
Fufú con el tatuaje que muestra, con el cual jamás fuera
honrado hasta este momento otro hombre blanco.
la mitad del contenido de un gotero. Tomará un color ne­
gro. Llame al mozo y proteste, ya que no es justo que le
sirvan a uno una cosa por otra. Puede devolverla o tomar­
la, sin ningún peligro, porque industrialmente la cerveza
negra se hace, en esencia, agregando azúcar quemado a
los componentes de la blanca (figura 191).
puedo improvisar y sujetar con una banda de goma— o
sobre la cubierta de una caja de fósforos de madera, sin
el cajoncito interno (figura 194). 2) Sostengo el tubo en
posición horizontal y paso el extremo derecho B de la
cuerda hasta que salga por el lado opuesto. 3) Ya
pasado, lo entrego al espectador para que lo tome
con la mano izquierda. 4) Deslizo inmediatamente el
nudo simple hacia la derecha hasta sacarlo completamen­
te del tubo (figura 195). Hago un manojo con él y lo
200). Una vez fuera, se toma y tira cualquiera de los ca­
bos hasta formar un aparente nudo (figura 201). 7) La
mano izquierda mantiene la soga colgando; la derecha
so coloca cerrada sobre el nudo, y se lleva hacia abajo. T i­
rando un poco, el nudo se deshace con facilidad. Lleve
ahora el puño cerrado hasta el extremo final; sáquelo de
la soga, siempre cerrado, haciendo creer al público que
el nudo está dentro del puño. Estornude, y abriendo la
mano muestre que el nudo se ha deshecho con el estor­
nudo (figura 202).
biera mostrado el cordel nada más que para eso: “ ¡Ah!
Señores: acabo de ver la lu z. . . voy a solucionar el pro­
blema poniendo en práctica mis conocimientos mágicos” .
Envuelvo el piolín alrededor de los dedos (figura 209) y
le echo unos cuantos polvos muy mágicos que saco del
bolsillo; lo hago desenrollar por un espectador y. .. el
cordel, que antes estaba formado por tres partes, es aho­
ra, de una sola pieza.
Procedim iento: Observe la figura 208 y notará que uno
de los nudos tiene los cabos más largos que los de los res­
tantes. El de los cabos más largos es en realidad un nudo
verdadero, y los otros dos son, simplemente, dos trocitos
ellos. ‘‘Señores — digo— : ya que la soga no rodea ahora
al ‘hombre-poste’, no les sacaré la lengua, sino que los
dejaré tirar hasta ver cuál de ustedes es el más fuerte. Mi
juego ha term inado... gracias por la colaboración” .
Procedim iento: 1) Tome una soga de algodón, de más
o menos dos metros de largo y del grosor del dedo meñi­
que. Cuélguela del cuello, como indica la figura 211. £1
extremo que cuelga del hombro derecho debe ser, aproxi­
madamente, veinte centímetros más largo que el que
cuelga del izquierdo. 2) Con los dedos índice y pulgar de
lante . . . y buena suerte” . Con la mano derecha entregue
al espectador la soga. A l mismo tiempo pídale la botella,
tomándola por arriba del cuello y apretándola para de­
mostrar que no es goma. Aproveche este movimiento pa­
ra tirar dentro la bolita. Con la mano izquierda tome la
soga que tiene el espectador y haga cualquier comentario.
(L a soga es de la mejor calidad, la usó el faquir Moha-
med-Tach-Uela). Introduzca la punta de la soga dentro
de la botella. Los movimientos descriptos son muy impor­
tantes; cada acción involucra una cosa premeditada. Há­
galo sin apuro, tomando el tiempo que necesite.
Ahora ponga la botella boca abajo. La bolita desceñ­
centímetros hacia atrás y adelante; naturalmente, el ca­
rretel central no ha de moverse. 6) Aparte los extremos
de una de las cintas que sostienen cada uno de los espec­
tadores y haga un lazo con ellos, como indica la figura
218. 7) Devuelva la cinta con el lazo hecho, para que nue­
vamente sostengan los extremos. 8) Cubra los carreteles
VASO EQ U ILIBRISTA

Diga: “ Un amigo trató de convencernos, durante el al­


muerzo, de que él jamás sentía las consecuencias del al­
cohol si, antes de ingerirlo, colocaba el vaso que contenía
su bebida predilecta sobre el canto de un plato perpendi­
tos de que quede bien apretado por todos lados. Es muy
importante que el arroz forme una masa bien compacta.
A l introducir la varita o lápiz, hágalo lentamente, sin ha­
cer ningún movimiento lateral; el arroz irá acuñando, por
así decirlo, ambos lados de la varita. Luego el recipiente
podrá levantarse con facilidad (figura 225).
Experimente varias veces hasta lograr el objetivo de­
seado, que, aunque fácil en apariencia, depende precisa­
mente de formar bien el conglomerado de arroz y de sa­
ber introducir perpendicularmente la varita (o lápiz) sin
moverla hacia los costados.
menzará a temblar cuando lo coloque lleno de vino sobre
el mantel y lo haga quedar solito, bien inclinado, digamos
casi a punto de caer. Pero es de Pisa, y tal como sucede
a algunos que pasan frente a la torre, quedará atónita y
asombrada con este aparente imposible” .
Procedim iento: Mientras estoy de sobremesa coloco un
mondadientes o fósforo de madera debajo del mantel.
El vaso, una vez encontrado el centro de gravedad, podrá
mantenerse en la posición que muestra la figura 227.
Ensaye unas cuantas veces; primero con un vaso vacío,
luego con uno lleno de agua y, una vez familiarizado con
la experiecia, con uno lleno de un líquido capaz de man­
char el mantel.
Nota: Si tuviera que presentar algún juego que requie­
ra la desaparición (escamoteo) de una moneda, pelotita,
llave, etc., y no desea estudiar manipulación, encontrará
en el vaso sin fondo un accesorio de gran utilidad. Basta
cubrir el vaso con un pañuelo, y llevarse en la palma de
la mano el objeto que previamente habrá introducido.
izquierda y tome la pelota secretamente con la mano de­
recha, manteniéndola oculta. (Este movimiento es muy
importante; debe parecer natural, y realizarse mientras la
vista del público esté fija en el vaso).
L leve la mano derecha encima de la izquierda, introdu­
ciendo con fuerza la pelota en la boca del vaso (figura
233). Prosiga su charla manifestando que tomará represa­
lias contra el bodeguero, y como escarmiento, hará llegar
el líquido a la Oficina Química Municipal, para que sea
analizado.
A esta altura del juego, lleve la mano izquierda hasta
llegar a un punto algo más bajo que la cadera. Inclínese
un poco hacia adelante, conservando el vaso cerca del
cuerpo, y separe las muñecas lo suficiente como para per­
m itir que la tensión del elástico lo arrastre debajo del
saco. Frote en seguida ambas manos (figura 234) y ábra­
las lentamente. El vaso ha desaparecido. Haga una pau­
sa, a los efectos de que los espectadores puedan apreciarlo,
y luego explique que los magos saben trasladar invisible­
mente un objeto a cualquier destinatario.
N o ta : Puede tener escondido otro vaso, igual al des­
aparecido; ir luego por él y manifestar que se lo devolvie­
ron analizado. Beba después su contenido.
OBRAS CONSULTADAS

Abbot Publication. — Tricks wíth magnets.


Blackstone, Harry. — Modern card tricks and secret of
magic.
Christopher, Melbourne. — Magic at your finger tips.
Dhotel, Jules. — Magic with small apparatus.
Elliot, Bruce. — Magic as a hobby.
Gardner, Martin. — A fter the dessert.
Gibson, Walter. — Magic explained.
Hay, Henry. — Learn magic.
Hilliard, John. — Greater magic.
McComb, Billy. — The first book of William.
Merlin, Swift. — Secret of magic.
Majikans. — Magic feats.
Mulholland, John. — Magic fo r entertaining.
Orben, Robert. — Napkin folding.
Rice, Harold.— Encyclopedia of silk magic.
Robbins, David. — Practical magic.
Scarne, John. — Magic tricks.
Thurston, Howards. — 400 tricks you can do.

R e v is t a s N o r t e a m e r i c a n a s .

The Bat, The Linking Ring, The Sphinx, Tops, Conjuror’s


Magazine, Hugard’s Monthly Magazine.
R e v is t a s Ing lesas
Abracadabra, The Magic Wand.
In d ic e
p á g in a

Presentación ................................................................................ 7
Prólogo .......................................................................................... 9
Sugerencias ................................................................................... 11
Quinta Parte: IM ANES pAgdta
La bandera de mi patria ............................................................ 47
Localizando una llave ................................................................. 49
Fuga misteriosa ............................................................................ 50
Moneda adivinadora ................................................................. ] 51
Cucaracha inteligente ................................................................. 52
Pildoritas mágicas ....................................................................... 54
Una tortuga con trescientos años de experiencia .................. 1 53
SE TERMINÓ DE IMPRIMIR EN
BUENOS AIRES EL DÍA VEINTE
DE JULIO DE MIL NOVECIEN­
TOS CINCUENTA Y CINCO EN
LOS TALLERES GRÁFICOS DE J.
KAYS BELL, CAMPICHUELO 553.