Está en la página 1de 5

Describa el funcionamiento de un timer eléctrico y sus tipos:

Los temporizadores son dispositivos que se emplean en todos los procesos de


conexión diferida para instalaciones de mando, arranque, de protección y de
regulación. Existen gran variedad de tipos de temporizadores, que dependen de
la forma de temporizar, de las técnicas constructivas, del funcionamiento y de la
precisión, aspectos que se deben tener en cuenta a la hora de elegir un
temporizador.

Podemos encontrar en el mercado temporizadores con opciones de múltiples


escalas de tiempo, programables hasta 100 horas, además tener en cuenta su
forma de alimentación, desde 24-240 VAC/VDC y opciones de acuerdo a su
montaje que puede ser en panel o riel.

Debido a que existe una gran variedad de tipos de temporizadores, tanto por la
forma de temporizar, como por las técnicas constructivas, de funcionamiento,
precisión, etc.

Funcionamiento: El principio básico de este tipo de temporización es la carga o


descarga de un condensador " C " mediante una resistencia " R". Por lo general se
emplean condensadores electrolíticos de buena calidad, siempre que su
resistencia de aislamiento sea bastante mayor que la resistencia de descarga R: en
caso contrario, el condensador C se descargaría a través de su insuficiente
resistencia de aislamiento. Para obtener una buena temporización, la tensión
continua debe estabilizarse por ejemplo con ayuda de un diodo Zener.

Los temporizadores electrónicos se basan en el tiempo de carga o descarga de un


condensador a través de una resistencia. Por lo tanto, pueden construirse mediante
componentes electrónicos pero existen en el mercado temporizadores eléctricos
con apariencia de relés que ya incluyen la electrónica interna de funcionamiento,
similares a los que habrá manipulado en el programa de simulación, así como los
contadores.

Tipos de temporizadores:

Los temporizadores pueden trabajar a la conexión o a la desconexión.

- A la conexión: cuando el temporizador recibe tensión y pasa un tiempo hasta que

conmuta los contactos.

- A la desconexión: cuando el temporizador deja de recibir tensión al cabo de un

tiempo conmuta los contactos.

A continuación describimos el funcionamiento de algunos tipos de temporizadores:


- Temporizadores off delay ó temporizador al reposo: son temporizadores que se
caracterizan porque cuando su bobina se energiza sus contactos cambian de
posición de manera instantánea, pero el cambio retardado de sus contactos lo
realizan después de que su bobina se desenergiza. Cuando se energiza el
temporizador, sus contactos temporizados actúan inmediatamente, como si fueran
contactos instantáneos, manteniéndose en esa posición todo el tiempo que el
temporizador es energizado. Al desenergizar el temporizador, los contactos no
retornan inmediatamente a su estado de reposo, sino que lo hacen cuando haya
transcurrido el tiempo prestablecido, actuando en ese momento como contactor
temporizados.

- Temporizadores on delay ó temporizadores al trabajo: son temporizadores cuyos


contactos actúan después de cierto tiempo de que se ha energizado el elemento
motor del temporizador. En el momento de energizar el temporizador, los contactos
temporizados que tiene siguen en la misma posición de estado de reposo, y
solamente cuando ha transcurrido el tiempo programado, cambian de estado, es
decir que el contacto NA se cierra y contacto NC se abre.

- Temporizadores térmicos: los temporizadores térmicos actúan por calentamiento


de una lámina bimetálica El tiempo viene determinado por el curvado de la lámina.
Constan de un transformador cuyo primario se conecta a la red, pero el
secundario, que tiene pocas espiras y está conectado en serie con la lámina
bimetálica, siempre tiene que estar en cortocircuito para producir el calentamiento
de dicha lamina, por lo que cuando realiza la temporización se tiene que
desconectar el primario y deje de funcionar.
Temporizadores neumáticos: la temporización se obtiene regulando la entrada de
aire en un fuelle, hasta que se tiene completamente, momento en el cual este
acciona los contactos del temporizador. El tiempo que requiere el fuelle para
llenarse de aire nos da el tiempo de temporización. La regulación del tiempo se
realiza por medio de un diafragma, compuesto por dos discos superpuestos que
llevan sendas perforaciones y una ranura que los va interconectando, de manera
que, de acuerdo a la distancia existente entre dichas perforaciones, se tendrá un
mayor o menor paso de aire y por consiguiente un menor o mayor tiempo.
Finalizada la temporización, el aire es expulsado del fuelle prácticamente en forma
instantánea. La expulsión del aire se produce por acción de la armadura, al ser
energizada la bobina que lleva el temporizador, o la bobina del contactor sobre el
cual se ha colocado el bloque temporizado.

Temporizadores de motor síncrono: son los que actúan por medio de un mecanismo
de relojería accionado por un pequeño motor, con embrague electromagnético.
Al cabo de cierto tiempo de funcionamiento entra en acción el embrague y se
produce la apertura o cierre del circuito.
Temporizadores electrónicos: son aquellos cuyo sistema de temporización está
conformado por circuitos electrónicos, por lo cual para que funcionen y durante
todo el tiempo de temporización, deben estar convenientemente energizados. Se
encuentra una gran variedad de modelos, dependiendo de su funcionamiento (al
trabajo o al reposo), energización, tiempo de temporización, precisión, etc., por lo
cual su uso se va extendiendo cada vez más.

Temporizadores para arrancadores estrella-delta: es un temporizador por pasos


destinado a gobernar la maniobra de arranque estrella-delta. Al aplicarle la tensión
de alimentación, el contacto de estrella cierra durante un tiempo regulable, al
cabo del cual se abre, transcurre una pausa y se conecta el contacto de delta. El
tiempo de pausa normal está entre 100 y 150 ms.

Temporizadores magnéticos: En este caso, se trata de relés cuya bobina está


alimentada exclusivamente por corriente continua. La temporización magnética
se consigue ensartando en el núcleo magnético del relé, un tubo de cobre. Este
tubo puede tener el espesor de algunos milímetros y rodear al núcleo en toda su
longitud, constituyendo una camisa o bien puede ser de un diámetro igual a la
base del carrete de la bobina y una longitud limitada, y en este caso se llama
manguito; el manguito puede ser fijado delante, es decir, en la parte de la
armadura o detrás, es decir, en la parte opuesta de la armadura. En ambos casos,
los efectos de retardo serán distintos:
1. Con camisa de cobre (retardo a la desconexión).

2. Con manguito de cobre, lado armadura (retardo a la conexión y a la


desconexión).

3. Con manguito de cobre, lado culata (retardo a la desconexión). La camisa o el


manguito de cobre actúan como una espira en cortocircuito; la corriente inducida
en esta espira cortocircuitada se opone a las variaciones del flujo que la han
engendrado, lo que origina el efecto de retardo.

Como dicho efecto aumenta con la intensidad de la corriente inducida, será


conveniente una camisa maciza de metal buena conductora como el cobre,
directamente enfilada sobre el núcleo; de esta forma, se obtiene un buen retardo
a la desconexión, mediante los relés de camisa, pero aumentando el efecto de
atracción. En los relés de manguito, cuando éste está en la parte anterior, significa
que el arrollamiento está situado más atrás, aumentado el flujo dispersor y
reduciendo por consiguiente, la eficacia de la bobina en la atracción; como
consecuencia, se obtiene retardo tanto a la conexión como a la desconexión del
relé. Si el manguito está situado en la parte posterior del relé, se obtiene solamente
un retardo a la desconexión del relé, dada la posición del arrollamiento respecto a
la armadura.

Bibliografía:

C.V Navas, «SISTEMAS DE CONTROL DE MOTORES ELECTRICOS INDUSTRIALES,»


Veracruz, 2008.