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I.

Organización de actividades:
Escuela Profesional: INGENIERIA CIVIL
Tema 12: NORMATIVIDAD AMBIENTAL
Aula: 105 -B Turno: NOCHE Fecha: 14-11-18
Integrantes:
a) BALDEON HUAYNATES, PAOLA
b) CCAHUANA ROJAS, INGRID
c) DIAZ RUBIO, LUZ MABEL
d) PACHECO QUIROS, JOSEPH SAMIR
e) RAMOS MONTALVO, PRIESTLEY
I. Estimados participantes, en equipos de trabajo, en base a los videos observados y
la separata adjunta, complete la siguiente tabla, con argumentos a favor o contra
de la actividad minera.
MARCO LEGAL:
ARGUMENTOS EN CONTRA CONSTITUCIÓN/TRATADOS/ LEYES/
DE LA ACTIVIDAD MINERA REGLAMENTOS/NORMAS

Este proyecto desintegra a los recursos hídricos


de la población, ya que la minera abunda muchos
daños nocivos hacia los manantiales y acuíferos
subterráneos.

Se observó que en varias minas donde se realizó


tratamientos de aguas lo cual ha excedido cientos
de millones de dólares, y sin embargo persisten
los problemas de contaminación

También se cuestiona la construcción de una


planta que depurará aguas ácidas para ofrecerlas
como uso agrícola, sin que pueda ser usada por la
población, y que sólo tendrá capacidad para tratar
850.000 litros por hora cuando el proyecto prevé
bombear 1,4 millones de litros por hora.

Los análisis practicados por Moran, que visitó


Cajamarca en febrero, indican que el agua de la
zona donde se proyecta Conga es actualmente
potable y útil para la agricultura y otras
actividades como los criaderos de truchas que ya
existen.

II. Elabora un lema o frase que apoye tu posición, para usarlo durante el debate,
puedes escribirlos en un papelote.

El mal uso de los recursos minerales provocado por el ser humano genera destrucción entre
la flora y fauna de nuestro ecosistema, afectando así los recursos hídricos que esta nos
brinda.

III. Elabora una conclusión sobre el tema de hoy

Por concluir podemos decir que la minería Conga es una de las tantas mineras que contamina
en nuestros recursos hídricos, ya que esto genera alteraciones nocivas hacia la población y que
el subsuelo de las lagunas que Yanacocha pretende utilizar para almacenar su residuos
contaminantes no es impermeable, sino que la roca cálcica porosa del subsuelo filtrará la
sustancias contaminantes “a todo el sistema hídrico”.
El EIA de Conga no considera el centro poblado de Tambo-Hualgayoc por ello es preciso
señalar que el problema del área influencia debe ser solucionado lo mas pronto posible ya que
existe a posibilidad de generar nuevos conflictos a causa de esta lagunas en la normas mineras
y ambientales.
ANEXO 1

Proyecto Conga es una oportunidad para el desarrollo


Por Julio Talledo. 13 febrero, 2012

(Piura).-Después de haberse realizado la tan anunciada marcha en defensa del agua, José
Luis Barranzuela Queneche, profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de
Piura y experto en temas de minería, manifestó que “el proyecto Conga es un paso
importante para el Perú, a pesar de la fuerte oposición” y “que no sería prudente
desecharlo sin antes saber qué se quiere hacer y cómo se va a ejecutar”.

El Dr. Barranzuela indicó también que Conga, como cualquier proyecto minero, puede
ser cuestionable por el tema ambiental, sin embargo, mal haríamos si dijéramos que nos
perjudicará sin estar seguros de ello. Además, recomendó a las empresas mineras
establecer, desde un comienzo, buenas relaciones con las comunidades y con sus
dirigentes con el fin de evitar conflictos, ya que son estas comunidades con las que se
tendrá que convivir durante todo el trayecto del proyecto.

“El Estado debe generar el diálogo entre los dirigentes y las comunidades, con el objetivo
de que participantes, empresas y Estado ya no se vean como enemigos, sino a que todos
apunten a un mismo fin”, exhortó Barranzuela Queneche.

Asimismo, Barranzuela sostuvo que “la minería y la agricultura no son actividades


excluyentes, sino que ambas pueden llegar al éxito. Ahora, vivimos con una agricultura
que está por debajo de los estándares internacionales, por lo tanto, genera pocos ingresos.
La minería podría ser el camino para que la agricultura crezca, ya que en algún momento
los minerales se acabarán”.

Responsabilidad del Estado


El docente e investigador de la UDEP indicó, asimismo: “el Estado aquí cumple un papel
indispensable, porque es el principal promotor de las inversiones y, al mismo tiempo,
defensor de los intereses de la nación, por ello debe saber manejar dos escenarios al
mismo tiempo: defender la inversión que sabe que es el sustento y crecimiento de esos
mismo pueblos; y por otro lado, tiene que saber explicar a estos pueblos qué es lo
conveniente, asegurar a la población que serán inversiones con garantía y en el que no
solo se tendrá éxito económico, sino que ese éxito también se basará en el respeto entre
la empresa y las comunidades”.
Asimismo, destacó la decisión del Estado en contratar a peritos internacionales, quienes
asegurarán si el proyecto Conga será un beneficio o no para el país, si perjudicará de
manera intensa a las comunidades que habitan cerca al lugar de ejecución del proyecto, y
qué tanto serían afectadas las lagunas.
Perú y minería

El docente señaló que el Perú está viviendo una economía dorada, porque los precios de
los minerales se están manteniendo a nivel internacional, cuando antes la variación era
pendular, es decir, en un momento estas inversiones podrían ser viables, y en otro, no.
“El frenar el proyectos como Conga, Manhattan y Río blanco tiene una incidencia en las
inversiones que el Perú pueda recibir, porque ahora esas inversiones extranjeras pueden
tomar otros destinos. Cuando el Perú en estos momentos debe avanzar o mantener su
desarrollo”.
ANEXO 2

Beneficios del proyecto Conga


Recuperado de: http://beneficiosconga.blogspot.pe/2012/06/beneficios-del-proyecto-
conga.html

En el Perú, hoy en día, la minería es la actividad económica que aporta la mayor fuente
de ingresos. Según el Banco Central de Reserva, más del 5.7% del PBI es producido por
la minería y más del 59% de las exportaciones del país son producto de esta actividad.
Así mismo, la minería atrae un gran número de inversionistas extranjeros y nacionales.
En el 2011, la inversión anual en minería superó los 7.202 millones de dólares, inversión
que fue realizada por más de 450 empresas ubicadas en distintas partes del Perú. Estas
cifras reflejan la bonanza económica del país a raíz de la actividad minera y que con estas
se ha logrado invertir en desarrollo y dejar atrás las crisis presupuestales y déficit fiscales
que en algún momento afectaron al país.

En el 2011, un grupo de pobladores de Cajamarca encabezados por Gregorio Santos,


presidente de la región Cajamarca, se levantó en contra del proyecto minero Conga,
denunciando que los recursos hídricos de la zona serían afectados. A pesar de haber
pasado por más de un peritaje medio ambiental que aseguran su viabilidad, el proyecto
está en para, perjudicando así el crecimiento económico del país, el desarrollo de
Cajamarca y el de sus pobladores.
A raíz de estos sucesos, se ha abierto a discusión si Conga va o no va. A continuación,
presento los beneficios que trae consigo este proyecto minero y por los cuales considero
que Conga si va.

En primer lugar, como mencioné al inicio de este artículo, la actividad minera es una de
las principales fuentes de ingresos del país, aportando directamente al crecimiento
económico y asegurando la estabilidad económica.
En segundo lugar, el canon minero aporta no sólo al estado, sino también a la región
donde opera el proyecto. Este aporte minero solventa, en parte, el desarrollo de las
regiones más pobres del país con la creación de carreteras, colegios, centros de salud,
entre otros, mejorando así las condiciones de vida de estas regiones. Esto, a su vez, hace
que estas regiones sean atractivas para actividades como el turismo y el comercio,
incrementando así su economía.
En tercer lugar, la operatividad del proyecto Conga implica la apertura de miles de
puestos de trabajo. Por un lado, se crean puestos de trabajos directos, que están
relacionados con el proceso de extracción, transformación, entre otros. Estos están
dirigidos a los pobladores de la región, con lo que ellos, por sus propios medios, pueden
empezar negocios locales. Por otro lado, se crean puestos de trabajos indirectos como
transporte, seguridad, logística, entre otros, que apertura puestos de trabajos en distintas
zonas del país.
En cuarto lugar, con proyectos mineros como Conga, se instalan campamentos para los
trabajadores y sus familias. Estos campamentos cuentan con centros educativos gratuitos
para los hijos, promoviendo así la educación. Se crean centros médicos gratuitos para
atender a los pobladores. También se brinda capacitación técnica a los pobladores en
trabajos de agricultura, tejido y se les impulsa y ayuda a crear sus propios negocios.

Finalmente, según Roque Benavides, gerente general de Compañías de Minas


Buenaventura S.A.A., el sector minero es el líder en el cuidado medioambiental. Con el
cuidado medioambiental, como la creación de reservorios, se busca mejorar la
productividad, generar oportunidades y crear proyectos renovables para lograr un
equilibrio entre actividades como la ganadería, la agricultura y la minería. Así se estaría
logrando la minería responsable.

No puedo dejar de mencionar que hay que tener en cuenta lo que sucede en el mundo con
las grandes potencias. Europa y Estados Unidos afrontan una crisis económica y China
disminuye notoriamente su crecimiento. Estas situaciones, además del crecimiento, por
el que pasamos hacen que el Perú se vea atractivo a inversionistas extranjeros. Es por
esto, entre otras cosas, que no podemos dejar de lado los proyectos mineros como Conga
que aseguran el crecimiento económico y el desarrollo del país.
ANEXO 3
CONGA NO VA

Ideele Revista Nº 214 - Paul Maquet Analista Político

No hay nada de radical en decir eso: no estoy diciendo “no a la minería”, estoy diciendo
NO a este proyecto específico.

¿Por qué? ¿Por necio? No, al contrario, por argumentos concretos y sensatos.

Primero, porque cuatro lagunas naturales no se pueden reemplazar por reservorios


artificiales. Eso está claro: no es lo mismo. Las lagunas son un ECOSISTEMA, con
múltiples y complejas conexiones entre el agua y los demás elementos vivos y no vivos.
Además, las lagunas de toda la zona donde se piensa realizar el tajo abierto se conectan
con las nacientes de los ríos y derivan sus aguas, tanto de manera superficial como
subterránea, hacia las partes inferiores de la cuenca. El propio Estudio de Impacto
Ambiental (EIA) lo señala, al indicar la presencia de “gradientes de agua subterránea que
descienden de las cumbres del altiplano a los valles de los cursos de agua”. El EIA
reconoce que el proyecto “tiene el potencial de impactar tanto la calidad como la cantidad
de los flujos de las quebradas aledañas” y que “representaría una variación en los niveles
de infiltración, en la distorsión de los flujos hidrogeológicos como consecuencia (de)
presas que cortan casi en su totalidad el flujos subterráneos”.
¿Queda claro este punto? Se va a destruir lagunas que se conectan de manera subterránea
con las partes superiores e inferiores de la cuenca, y esos flujos serían cortados “casi en
su totalidad”. No lo digo yo.

¿Qué propone el EIA de Conga? Que ese problemita se puede solucionar construyendo
cuatro reservorios “de mayor capacidad”. En efecto, el dato es impresionante: los
reservorios que construiría la empresa tendrían una capacidad de 10 830 000 metros
cúbicos de agua, versus los 2 600 000 que albergan actualmente las cinco lagunas que
desaparecerían.
Pero estos reservorios servirán para captar agua de LLUVIA. Eso es lo que tiene que
quedar bien claro: los reservorios no sirven para reemplazar de manera integral los
servicios medioambientales que brindan las lagunas naturales, los bofedales que las
rodean y todo el ecosistema circundante –como lo ha sugerido el propio ministro de
Ambiente. Sólo sirven para guardar agua de lluvia, agua superficial. ¡Y eso está muy bien!
De hecho, nadie se opone a la construcción de los reservorios, que efectivamente
permitirían equilibrar la disponibilidad de agua a lo largo del año. ¡Que se construyan los
reservorios! Pero ¡que NO se destruyan las lagunas!
Porque las lagunas no son baldes de agua ni recipientes, como muy bien explica Marco
Arana en esta entrevista.
Esa es la diferencia entre un simple enfoque ingenieril tradicional y un enfoque
ECOSISTÉMICO. Ollanta Humala se ha hecho merecedor al premio “la frase más tonta
del año” cuando dijo, en su discurso : “exigimos a la empresa a que no vengan a hacer
reservorios de cemento, queremos la construcción de lagunas modernas para ese trasvase
con tecnología de punta, y en ese sentido exigimos a la empresa que haga un mayor
número de lagunas”. Lamentablemente, el ser humano aún no ha aprendido a hacer
lagunas.
El proyecto Conga se basa en enfoques del siglo XIX y XX (“el ser humano es capaz de
reemplazar a la naturaleza” y “los elementos de la naturaleza no tienen relación entre sí y
los podemos modificar a nuestro antojo”) que no son capaces de enfrentar el principal
desafío del siglo XXI: la disponibilidad de agua en un contexto de cambio climático.
Suena bonito decir “oro y agua”. Pero es imposible cuando el oro está exactamente
DEBAJO del agua, como en este caso.

Hay un par de razones adicionales para decir NO a Conga.


Por un lado, que el proyecto no cumple con la Ley. Así es. Lo que pasa es que en el Perú
nos hemos acostumbrado a que sólo se cumpla la parte de la Ley que le conviene a algunos
grupos poderosos. Pero, así como la Ley dice que el Ministerio de Energía y Minas
(MEM) aprueba los EIA, la Ley también dice que las regiones establecen su zonificación
económica y ecológica (ZEE). Pues bien, Cajamarca es una de las pocas regiones que ha
elaborado ese estudio, que define que la zona donde se piensa realizar el proyecto es “de
alta importancia hídrica”. Sin embargo, este análisis no ha sido tomado en cuenta por el
MEM. La Ley también decía que las municipalidades pueden declarar “zonas
protegidas”. El 2004, la Municipalidad de Celendín declaró como “zona protegida” el
área de influencia de Conga. Tres años después, el 2007, Alan García dio un decreto
supremo quitando a los municipios esa atribución. Ya sabemos que las leyes no son
retroactivas, claro, pero parece que a veces sí. Por último, la Ley (de recursos hídricos)
dice que “el Estado reconoce como zonas ambientalmente vulnerables las cabeceras de
cuenca donde se originan las aguas” y que “la Autoridad Nacional (del Agua, ANA), con
opinión del Ministerio del Ambiente, podrá declarar zonas intangibles en las que no se
otorgará ningún derecho para uso”.
Es decir, la Ley también ampara a los que nos oponemos a Conga. Pero, como dijo
StanislawJerzyLec, “todos somos iguales ante la Ley, pero no ante los encargados de
aplicarla”.

Por último, hay un serio problema de credibilidad. No a Conga, también, porque ¿quién
le cree a Yanacocha? Claro, podemos abstraernos, irnos al mundo de las ideas y no a la
historia concreta. Pero si vemos el prontuario de Yanacocha, una empresa cuyos
“services” de seguridad han hecho seguimiento parapolicial a líderes ambientalistas (uno
de los cuales fue asesinado en circunstancias que aún no han sido aclaradas), una empresa
que empezó con un proyecto que implicaba desaparecer cuatro lagunas y que ya ha
destruido más de 20, una empresa que derramó mercurio y luego pasó piola, ¡en fin! Son
demasiados casos como para hacer tabula rasa. En estas cosas también cuenta la
trayectoria.

El proyecto Conga se basa en enfoques del siglo XIX y XX (“el ser humano es capaz de
reemplazar a la naturaleza” y “los elementos de la naturaleza no tienen relación entre
sí y los podemos modificar a nuestro antojo”) que no son capaces de enfrentar el
principal desafío del siglo XXI: la disponibilidad de agua en un contexto de cambio
climático.

Un antes y un después
Conga marcará un antes y un después en el Gobierno de Ollanta, como lo han entendido
desde Aldo Mariátegui y la CONFIEP hasta Gregorio Santos y Marco Arana.
Aún no se cruza el rubicón, para usar la metáfora de Aldito M.
De hecho, hasta antes del discurso de Ollanta esta semana, las reacciones habían sido
bastante cautas, y el ministro del Ambiente ha ofrecido una revisión del EIA que todos
estamos esperando. Lo que ha hecho Ollanta, salir a dar declaraciones como las que ha
dado sin contar con el informe del ministerio de Ambiente, ha sido cuando menos audaz.
Y ha demostrado, sinceramente, ignorancia y torpeza en varias de las cosas que ha dicho.
Pero todavía se puede rectificar. Tan simple como que el ministerio del Ambiente emita
un informe técnico y se decida en base a eso. EN BASE A ESO, y no al monto de
inversión, a los compromisos, a Pensión 65 o al gravamen. O, si se quiere más neutralidad,
que el EIA se envíe a la UNOPS, cosa que hasta Alan García hizo con el proyecto Tía
María. Por cierto, en aquella ocasión el organismo internacional hizo 138 observaciones
al estudio, demostrando que realmente los criterios que usan el Estado peruano son
risibles.
Ojo, repito: aquí no se trata de ser “antiminero” o “prominero”. Para el caso, ambas
posturas son ideológicas. AMBAS. Se trata de juzgar si Conga va. Todo indica que, si
Conga va, la población va a sufrir escasez de agua en los próximos 15 o 20 años, y eso
que aún no hay un modelo matemático elaborado por SENAMHI sobre los efectos del
cambio climático en la zona. Entonces, la pregunta de fondo es: ¿este Gobierno es capaz
de poner los intereses de campesinos concretos por encima de los proyectos de inversión
de una empresa?
Esa es la pregunta. Porque si se trata de conseguir plata, pues que le cobren los impuestos
a la Telefónica, que hagan la reforma tributaria y que luchen contra la corrupción, que fue
lo que se prometió en campaña. Ese fue el compromiso electoral, no Conga.
Ollanta ha dicho que no acepta chantajes de nadie. La prensa de derecha lo ha interpretado
como chantajes de la población en pie de lucha. Pero ¿no es un chantaje decir “si no va
Conga peligra el gravamen minero”? Ese es el verdadero chantaje.

Tenemos derecho a exigir

En algunos espacios se ha vuelto una especie de lugar común rechazar a los que critican
o burlarse de los que “esperaban algo”. Son dos extremos que llevan a lo mismo.
Por un lado, parece ser que si uno es crítico a Ollanta “le hace el juego a la derecha”. Cosa
más absurda: este es un proceso en disputa, todos lo sabemos, y así como la Sociedad
Nacional de Minería tiene derecho a mover todas sus fichas para presionar al Gobierno,
nosotros, el 30% que votó por un cambio en primera vuelta, también tenemos derecho a
presionar, si es necesario con movilización social, para que ese cambio se haga realidad.
Por el otro lado, algunos señalan que “Ollanta nunca fue de izquierda” y que si
esperábamos un cambio de modelo hemos sido unos ilusos. Pues ese es otro absurdo.
Aquí Ollanta no tiene que ser de izquierda para respetar el derecho al agua de la gente.
Tampoco tiene que haber un cambio de modelo para que un proyecto específico no sea
aprobado. Simplemente le exigimos a Ollanta no sólo que cumpla con sus promesas, sino
que cumpla con el rol que tiene el Estado: garantizar los derechos de los ciudadanos.