Está en la página 1de 70

1

2
Apariencias: lo
que dejamos atrás
Autor: José Alberto Martínez Gómez

3
© Bubok Publishing S.L., 2018
2ª edición
ISBN:
Impreso en España / Printed in Spain
Impreso por Bubok

4
Dedicado a esas personas que aspiran día con día a ser mejores, a
dejar huella en el tiempo y en el espacio, y trascender finalmente en un
futuro inaplazable que cada vez está más próximo.

5
6
Índice

A. Prólogo. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 9

I. El comienzo. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 15

II. Una mirada de cerca. - - - - - - - - - - - - - - - - - - 26

III. Un hermoso atardecer. - - - - - - - - - - - - - - - - - 53

IV. El capítulo 2. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 59

7
8
Prologo

Lo que hemos pasado y lo que tenemos por


delante son pequeñeces comparado con lo que
tenemos dentro de nosotros.
Ralph W. Emerson

Inicio citando al escritor, filósofo y poeta


estadounidense Ralph Waldo Emerson, porque
siento que en ocasiones nos cuesta trabajo entender
lo que nos pasa, el por qué no podemos hacer un
cambio por completo en nuestras vidas, o
sencillamente superar algo que nos ocurrió en el
pasado y simplemente cerrar ese ciclo, dar vuelta a
la página y continuar con nuestro camino.
Atrapados sin tener a donde ir pues bien y
acertadamente, no hay pasado ni futuro en el
mundo de las emociones; en un mundo donde un
momento se vive y en otro, se muere.

¿Qué nos hace felices? ¿Cómo podemos alcanzar


el éxito? estoy seguro de que cada uno de ustedes
tiene una respuesta u opinión acerca de ello, sin
embargo y con el presente compendio de vivencias
propias y de otras personas, se nos revela cómo es
que a través de ciertas circunstancias que nos
suceden a lo largo y ancho de nuestras vidas,
9
obtenemos la capacidad de encontrar la respuesta a
éstas y otras interrogantes que finalmente nos
permitirán alcanzar el éxito y lograr aprender sobre
todo, una de las lecciones más importantes de la
vida, siendo esto el “Practicar lo que nuestros
corazones nos aconsejan y darse siempre la razón
asimismo”

A veces no es cuestión de adquirir experiencias y


logros para tener la razón, basta con creer en uno
mismo con la fuerza suficiente, para que el mundo
o quien sea, no pueda evitar creer en nosotros
también.

Bien dice Rick Warren "No hay crecimiento sin


cambio, y el cambio requiere tomar decisiones" y
para ello, es necesario ocuparse desde este
momento.

En una visita a Japón mientras terminaba mi


deliciosa sopa Ramen (ラーメン) junto a una
ventana donde se podía escuchar claramente el
sonido de la charumera, observé a un señor
sermoneando a un niño, si bien no entendí ninguna
palabra ni mucho menos el porqué del sermón; me
quedé reflexionando y en ese momento comprendí;
que hay dos formas de aprender en la vida: a los
golpes y a los golpes de otros y por ello estoy
10
convencido que estas dos lecciones de vida son la
clave desde mi punto de vista, que forjan nuestro
carácter o personalidad; si alguien sube a una
montaña y al bajar todo extenuado dice que no hay
camino, una de dos, podemos aprender de esa
experiencia o subir para regresar igual o en peores
condiciones, confirmando que efectivamente no hay
camino.

Lo anterior, es una de las razones por la que me


permito aconsejarles que vivan la vida y disfruten de
todos los matices que se presentan en el trayecto,
invitándoles a recrear los sentimientos que se han
expuesto en cada situación, pero aceptándolo como
discurridas propias para continuar el camino del
éxito por venir.

Ahora bien, muchas veces decimos que


conocemos a nuestros hijos, a nuestros amigos y a
una infinidad de personas a nuestro alrededor, pero
he aquí una pegunta que debo hacerle antes de
seguir;

¿Se conoce a usted mismo?

Si la respuesta anterior fue NO, entonces para


comprender más acerca de todo lo que se relata en
cada uno de los párrafos siguientes, lo invito a que
11
mientras se va adentrando a la lectura, cierre los
ojos por un momento y trate de relajarse.

Mientras lo hace, recuerde aquel momento feliz,


divertido, triste, desagradable y quizás hasta uno
vergonzoso que haya vivido y que su mente lo incite
a recordar. Luego, abra los ojos, realice una
respiración profunda y reflexione sobre las cosas
que la motivan, que la distraen, que la ponen
nerviosa, etcétera; y aunque increíble que parezca,
encontrará muchas respuestas con este peculiar
ejercicio ya que, únicamente conociéndose,
asimismo, las sabrá apreciar.

Recuerdo que hace algunos años, un análisis


sobre la personalidad reveló nuestra necesidad de
amor y pertenencia como seres humanos para
relacionarnos con otras personas y de igual manera,
que otras se sientan relacionadas con uno mismo.

Espero después de todo, que aprendan a conocer


el amor en todos sus semblantes, a observar y
practicar con buena fe, cada valor que nos enseña la
vida, cada palabra que se transmite y a seguir sobre
todo los consejos de nuestros corazones.

Estoy convencido que el buen éxito no se mide por


el sitio hacia donde uno parte, sino por lo que uno
12
deja atrás y esa es la manera de dejar huella, de
trascender.

No es cuestión de llegar a ser, sino de convencer


con nuestras acciones a todas aquellas personas que
nos siguen, para hacer siempre lo correcto y hacer
que las cosas sucedan.

Les creo cuando dicen que no es nada fácil, pero si


fuera así como entonces sería tan motivante;
alcanzar el éxito como un proyecto de vida y lo
mejor aún, compartirlo con los seres que más
amamos y continuar de esta manera, propagándose
en el tiempo y en el espacio, dejando rastros de
nuestra superación y permitiéndonos crear un
legado de generación en generación.

Quizá en algún momento de nuestras vidas


reflexionemos como se logra adquirir esa mezcla de
conocimientos, experiencias y actitudes talentosas,
eso que llaman sabiduría y de lo cual no hay receta
escrita, y no la hay sólo porque como seres
humanos, tenemos esa capacidad única entre los
13
seres vivos de estar tropezando una y otra vez con
la misma piedra.

Mis maestros solían decir que una persona con


conocimientos tiene una visión corta en
comparación con una persona con experiencias,
más sin embargo cuando logramos hacer match
entre ellos, se engendra la sinergia, y esa pasión para
hacer de lo ordinario, algo extraordinario.

14
El Comienzo.

Como seres humanos, vivimos infinidad de


acontecimientos a lo largo de nuestras vidas y
algunos eventos nos dejan huellas por siempre.

Mi madre solía decir que la vida es una inversión y


siempre verás creces cada día, aunque al principio
pareciera que el sacrificio es mayor que los
beneficios.

- Despierta y vive - decía -. Abre tu corazón,


despierta con una sonrisa y ofrece más de lo que
esperan de ti, pero sobre todo vive la vida como si
fuera el último día de tu vida. Los errores se
convierten en cicatrices. Los que no cometen
errores, mueren lentamente. Se vale cometer
errores, lo que no se vale es cometer los mismos,
una y una, y otra vez.

15
Todo inicia aquel domingo del año 1972, no era un
domingo cualquiera. Era un domingo que marcaría
la historia de Alberto, pues luego de innumerables
noches de insomnio, por ver morir a su joven
abuelo en un lamentable accidente donde laboraba,
comenzó como parte de una resiliencia a plasmar
sus recuerdos en pequeñas notas de papel o lo que
encontrara a la mano.

Alberto anotaba todo lo que venía de su mente,


pero más allá de ello, quería saber quién era su
abuelo, a ¿que se dedicaba? ¿cómo vivía? ¿Qué tan
cierto eran todas aquellas historias que le contaban
de Él?

Al principio era totalmente agotador porque dormía


muy poco y al día siguiente tenía que continuar con
sus actividades desde muy temprano; entre tomar
los camiones a ocho cuadras de su casa para asistir
a esa vieja escuela donde la puntualidad era muy
marcada pues minutos antes de la hora de entrada,
cerraban la reja para no dejar accesar a nadie. Con
prisas cada día porque los autobuses concurrían
cada media hora; llevar a cabo tareas extraescolares
16
de tae Kwan do, box y natación después de clases,
así llevar las actividades militares todos los fines de
semana en el Pentathlon Deportivo Militarizado
Universitario al que pertenecía.

Alberto debía trabajar para mantenerse y pagar los


estudios; asistir a los cursos de verano para validar
el bachillerato y poder continuar estudiando; viajar
cada tarde a la casa de sus papás a varios kilómetros
de distancia; y compartir de regreso el
departamento en renta con Ady, una hermosa
española estudiante de intercambio tan solo unos
años mayor que él pero muy atrevida, luchadora,
directa y a la vez con miedo a lo desconocido, y de
igual manera dedicar el tiempo para alimentar a
todas sus mascotas entre ellos una pequeña tortuga
marina, una piraña de 15 centímetros, 6 loros
australianos, su perro Niko y las palomas y gatos de
los vecinos que se metían a la casa desde una pared
rustica.

Buenos y malos momentos que todo joven,


incluyéndome, experimenta durante su relativo
paso por la vida. Sin duda, buenos momentos,
17
memorables recuerdos, y sin duda convertidos
siempre en buenas lecciones.

Mi padre solía decir que nadie experimenta en


cabeza ajena.

- El que no se quema jugando con fuego no


aprende la lección - decía -. Atrévete, experimenta
sin miedo que yo te guiaré y te cuidaré a cada paso
que des por la vida.

Cometerás errores – Si -. Quien no se equivoca es


aquel que no hace nada. La gente apasionada
siempre se mete en problemas, porque siempre
hace más de lo que debe y son aquellas personas
quienes aprenden cuantiosas lecciones.

Las caídas dolerán - Si -. Las caídas duelen, pero


nos hacen cada vez, más fuertes.

18
Alberto probó muchos remedios caseros para
combatir esta incapacidad de conciliar el sueño;
baños calientes, leche tibia con miel, té de
manzanilla e incluso comió lechuga varias noches
antes de acostarse, y tomó medicamentos, pero
todo le fue inútil y es que no se debía al tipo de
ansiedad causado por preocupaciones relacionadas
con el discernimiento diario.

De alguna manera activo quizás por el cansancio


una parte del cerebro que le proveían de recuerdos
que se plasmaban en su mente como un tipo de
álbum fotográfico que incluía todas las actividades
que realizaba durante el día a tal grado que en
ocasiones lo invadían involuntariamente inclusive,
hasta los sonidos que estuvieron en contacto con su
alrededor como el timbre de una casa, el pasar de
una ambulancia, el ladrido de un perro, etc.

No recuerda con claridad a partir de que noche


empezó a transcribir cada recuerdo de su abuelo y
cada pensamiento que invadía su mente pero
inspirado o influenciado tal vez por Rocio; la mejor
amiga desde la infancia de Ady y también
19
estudiante de psicología, a quien le compartió de
igual manera sus problemas para conciliar el sueño;
decidió hacerlo y en una especie de diario inició
plasmando todo tipo situaciones o motivos por el
cual no le dejaban dormir y sin pensarlo en ese
entonces y con algunos arreglos, serviría de base
más tarde para bosquejar este libro.

Considero que los siguientes párrafos, son parte de


una experiencia compartida en la cual se dan a
conocer ciertos momentos que sucedieron en la
vida de Alberto y que aun hoy en día, cuando
vuelvo a leer cada página, me hacen revivir ciertas
emociones de todo tipo que por buenas o malas
que aparenten, han sido de gran ayuda para mi
formación, madurez y herramientas para ayudar de
igual manera a las personas a ser mejores cada día.

Una persona trasciende, deja huella y es recordada


por siempre no por su capacidad de llegar muy lejos
sino por lo que dejan atrás y por las personas que lo
siguen o continúan su legado.

20
Mi abuelo solía decir que, él pasó toda una vida
aprendiendo algunas cosas y ganando cada día
nuevas experiencias, más con la tecnología de las
nuevas generaciones, tenemos como una obligación
el aprender todo eso y más, en menor tiempo.

Estos son aquellos santiamenes o acontecimientos


que marcaron en cierta forma la vida de Alberto y
que lo ayudaron desde mi punto de vista, a forjar su
carácter hasta alcanzar el éxito.

Una manera de trascender donde lo importante no


es la meta sino cada conquista que se disfruta y se
comparte a lo largo del camino.

Sucesos clasificados en recuerdos muy


sobresalientes de su vida, con el único propósito de
motivarnos a reconocernos a través de nuestros
propios recuerdos.

21
Mi abuela solía decir que los recuerdos se
desvanecen con los años, pero a pesar de ello, los
corazones nunca olvidan esos buenos momentos.

- La resaca dura un día, las memorias son para


siempre - decía. Basta con cerrar los ojos y sentir
como si fuera ayer.

Los recuerdos son manifestaciones de cada detalle


de la vida. Las cosas más simples que hacen de esos
momentos, inolvidables.

Anécdotas de Alberto entre sus relaciones e


interacciones en su paso por la vida, y todo tipo de
éxitos y fracasos que alegraron su corazón mientras
las contaba, y a mí - confieso -. Me hicieron llorar,
soltar un suspiro, sentir como todo hombre lo ha
hecho en la vida y sobretodo, reflexionar y
transmitir acerca de cómo aprender a vivir, a ser
feliz, de cómo encontré un punto que me llevó a un
equilibrio entre mi familia, los amigos, el trabajo, mi
salud, la sana diversión y una vida espiritual,
entendiendo desde mi corta edad que debemos
22
apreciar y cuidar lo más valioso que la vida nos da y
que todo mundo hemos anhelado y no siempre
parece tan sencillo como quisiéramos.

Como bien dijo Agustín de Hipona: “No todos los


hombres malos pueden llegar a ser buenos, pero no
hay ningún hombre bueno que no haya sido malo
alguna vez”

Si bien Alberto no se consideraba un hombre


bueno; es ahora al final de su vida, cuando percibe
que, si es posible cambiar, pues la suma de todos
los aspectos de su vida, le produjeron la madurez y
la disciplina del cual carecía.

Alberto no tuvo maestros ni la tecnología para


aprender cómo ser un buen hombre, o el que él
hubiera querido ser, más fue la propia vida y la edad
sin duda, quien le proporcionó una sabiduría para
aceptar y reconocer las circunstancias que lo hacen
feliz y con lo cual se considera sumamente exitoso.

23
Todo lo anterior y más que Alberto nos transmite
y que le permite dejar huella en cada persona con el
que comparte tan sólo un momento de charla.

Existen muchas cosas y personas a quienes Alberto


recuerda y las cuales, dejaron una estela en su vida y
en su corazón pero que harían de esta narración
más extensa e íntima de lo que quiere o se atreve a
dejar leer.

Y así es como comienza este increíble epítome


biográfico de “apariencias; lo que dejamos atrás”
que me dejó impactado al leerlo, no solo por
hacerme sentir del mismo modo aquellos
sentimientos que había guardado durante años en
mi memoria sino también al ver cuántos recuerdos
rondaban de igual manera en mi mente y cómo es
que al hacer el ejercicio de plasmarlas en papel
dejaron de invadirme.

Es increíble cómo cambia la vida con tan solo


cambiar un pensamiento y que mejor que escribirlas
y compartirlas mientras continuamos el camino, un
24
camino no escrito, pero con buena voluntad de
transitarlo.

Sin duda, un pasado que no olvida y que vivo día a


día a través de los innumerables y memorables
recuerdos.

25
Una mirada de cerca.

Este relato es acerca de una persona quien nos


confiesa como durante su juventud, irradiaba tanta
vitalidad e independencia, así como un gran
equilibrio entre la introversión y la extroversión y
ya en su vejez un gran cúmulo de sabiduría, mi
abuelo y su nombre; Alberto.

26
Alberto nació en la capital del Estado de Yucatán
“La Blanca Mérida” conocida así por los edificios
muy parecidos de cal y canto al estilo romano
levantados en la otra Mérida, la de España.

Vivió Justo en los maravillosos años 60’s en medio


de una revolución donde se rompieron modos y
costumbres, se cambió la forma de hablar, de vestir
y de ver las cosas; tiempos inolvidables.

Desde muy pequeño, los padres de Alberto ya


intuían que viviría muchos acontecimientos y
experiencias que ellos jamás pudieron experimentar
por diversas circunstancias de su pasado y
economía y tal fue su afán de que obtuviera
numerosos logros, que le brindaron la oportunidad
de alcanzar y experimentar todo lo que se
propusiera, guiándolo siempre por cada paso que
daba.

Alberto se considera una persona sociable, aunque


muy reservada, discreta y con un alto grado de
responsabilidad y disciplina.
27
Y así con la humildad de siempre, Alberto nos
habla de las oportunidades que tuvo de incursionar
en el deporte del béisbol, softbol, fútbol, natación,
e incluso Box y Tae Kwan Do, en los cuales
aprendió además de las múltiples disciplinas, el
trabajo en equipo y la importancia de ganar un
juego, tratar de ser el primero en todo y de alcanzar
a obtener un logro por sus propios méritos o
mediante el trabajo en equipo.

Experiencias que vivió y por las cuales desarrolló


ciertos valores que le servirían más adelante y que
nos trasmite con el afán de hacer valer y reconocer
nuestras propias prácticas.

Con una sonrisa, inicia compartiendo aquel


domingo soleado por la mañana mientras jugaba en
la liga infantil de beisbol cómo “SS” shortstop o
parador en corto; con tan solo 11 años y ante el sol
saliente justo por encima de la caja de bateo y la
continua distracción de sus compañeras de clase
quienes le echaban porras desde las graderías, no
vio venir una pelota rebotada directo a su nariz que
por milagro no se la rompe. Alberto ya no pudo
28
jugar ese día, pero sus amigos prometieron ganar
aquel juego que los llevaría al campeonato.

Recuerda de igual forma que se inscribió a natación


entusiasmado por su tío Miguel, quien se arrojó a la
alberca a rescatar a su amigo cuando este casi
termina ahogado por no saber nadar. Ésta y
muchas anécdotas en todos los deportes y
actividades extraescolares que realizó en su infancia
y juventud.

Hoy en día, Alberto no se imagina que hubiera


pasado de haber seguido una carrera profesional en
alguno de esos deportes pues reconoce ser muy
entrometido o curioso por haberlo intentado, pero
no tan talentoso y con la pasión que un deportista
requiere para sobresalir.

Incursionó a los 14 años y aunque siempre de


manera amateur, en la música y el canto con una
guitarra clásica, motivado gracias a Fernando, otro
tío de la época del bolero romántico quien lo
motivo a través de sus éxitos y fracasos en la vida, a
29
expresar muchos sentimientos del corazón por
medio de las canciones y la armonía de esa guitarra
española o acústica que le fue obsequiado por su
abuelo a su tío y éste a Alberto y que hoy en día, le
trae a la mente muchas veladas y serenatas de las
cuales nos promete que hablará más adelante.

Sin duda, esta fue la forma desde mi punto de vista


por la que Alberto trascendió, precisamente a través
de las experiencias y expresión de sentimientos de
todas las personas con las que convivió y que él
mismo, logró transmitir a sus seres queridos y a
todas aquellas personas que lo rodearon durante su
vida y que ahora en su plenitud, nos comparte a
través de las siguientes páginas.

Un gran líder y amigo mío solía decir que debemos


tener el más grande deseo de ayudar al prójimo.

- Toda la capacidad de hacer algo te hará sobresalir,


pero sólo la pasión con la que lo hagas te hará
trascender - decía -. La capacidad de convertir las
ideas en una acción es una habilidad que trasciende
30
en la medida que lo ponemos en práctica. Los
pensamientos sin sentido mueren en el corto plazo.

Alberto también incursionó en el arte, a través del


dibujo y la pintura en acuarela motivado por Ralph,
otro de sus mejores amigos que lo enseñó a ver la
vida en perspectiva, sin tantas preocupaciones y
como un medio para plasmar las impresiones de su
carácter y también quien le enseño que sólo al
sentir las emociones, es como lograría entender a la
vida y el arte.

Alberto nos comparte la frase que se le grabó de


Renoir; pintor francés quien atinadamente dijo “La
pintura no se explica, se tiene que sentir. Si ves las
cortesanas de Ticiano en el Louvre y no deseas
acariciarlas, es que no has entendido nada”

Recuerda así aquella tarde de otoño, mientras


pintaba junto con sus compañeros de curso, aquel
lienzo en acuarela en casa de Ralph; de un
momento a otro y por descuido, Alberto manchó el
lienzo y justo cuando intentaba limpiarlo, se le
31
acercó Ralph y atinó exclamando: “esplendido”
“eso es arte” “no pienses hijo, sólo siente la textura,
el aroma y la emoción que causa el ver lo que estas
pintando”

Alberto cree plenamente que fue gracias a este


aprendizaje de aquellos días que le permitieron más
adelante, impregnar sus emociones y la de su muy
amada esposa en aquella pintura que nos solicitó de
portada o contraportada para este libro.

Quizás es una de sus obras que cautivó mi mente


sin vacilación y, con seguridad afirma que si ella aun
viviera sabría que se trataba de ella, no porque se
refleje en la pintura sino porque al contemplarla,
recordaría al igual que Alberto, aquel amanecer en
que inició junto a ella, aquel boceto que para
muchos no valdrá tanto como los de aquellos
grandes pintores de la historia, pero si para ellos
dos.

Recuerda igualmente haber participado en múltiples


cursos no solo motivado por la escuela, el trabajo o
32
profesión sino también porque consideraba le
servirían para ampliar su forma de pensar, su visión
o simplemente la manera de percibir la vida; entre
éstos están los cursos de psicología, de círculos de
calidad, de lenguaje neuro lingüístico, manejo del
estrés, de superación, desgaste ocupacional, de
astronomía, de esoterismo, Yoga, de instrucción
para expresarse en público e impartir cursos y
muchos más que le vienen a la mente.

Tuvo la oportunidad de ser director de una


microempresa de tecnologías diseñando sensores
de luz, supervisor en una empresa pública y asesor
en las diferentes ramas de la electricidad, prefecto
de una secundaria, expositor de varios temas,
talleres y cursos en universidades y centros de
convenciones, fuente de inspiración para
protagonizar del presente libro e influencia para la
publicación en una revista por el tema ¿Por qué
pagamos altas facturaciones de energía eléctrica? así
como la oportunidad de representar a escuelas y
centros de trabajo por su grado de
aprovechamiento, desempeño y espíritu de servicio.

33
Aprendió con todo ello, que un profesionista vale
más si es multidisciplinario y cuenta con un alto
grado de servicio.

Este pequeño valor, que va ligado a la esencia de la


sinergia y que ahora se le denomina exceso
positivo, siendo un grado de compromiso más allá
de nuestras funciones particulares, con el simple
objetivo de lograr resultados en un ambiente
laboral, familiar o personal mutuo, en el que todos
y cada uno de los individuos ganan. El Ganar –
Ganar.

Ahora entiendo que nuestro mayor valor como


individuos está en nuestras diferencias, cuando
atados a un objetivo en común logramos que la
simple suma de esfuerzos rete a las operaciones
elementales de la aritmética y a la propia filosofía de
Pitágoras y Platón; puesto que un trabajo en equipo
aún de dos individuos, siempre dará mayores
resultados, por lo menos más que la suma de sus
partes individuales.

34
Alberto asevera que no se trata de hacer más de lo
debido sino de amar lo que hacemos; con un poco
de organización, limpieza y puntualidad que
finalmente nos llevará a la pasión y disciplina para
lograr lo que nos propongamos.

Aprendió del mismo modo, al instruirse durante la


etapa de su adolescencia en un ambiente deportivo
militarizado universitario, la importancia de los
valores y la disciplina que sin duda marcaría aún
más su carácter.

Sobre todo, a no pretender ser el menos malo de


los peores sino esforzarse por ser el mejor entre los
mejores y que nuestros pensamientos sean tan
positivos como el aire de las montañas; tan amplios,
puros y benévolos para todos.

Aprendió mucho y logró valorar su capacidad


creativa y a trabajar en algo que realmente le motiva
y también nos recomienda a cotizarnos no por el
trabajo que hacemos sino por los conocimientos
que podemos compartir a nuestros semejantes.
35
En esta vida hay que atreverse y sino amas el
trabajo que haces simplemente busca otro pues
nadie es indispensable, estés o no, las cosas se
darán.

El distintivo escolar y profesional que cada ser


humano debe averiguar y que fue su legado, es el
placer de haber servido al prójimo, ganando año
tras año, más experiencias en diferentes países del
mundo; todo gracias a la oportunidad de desarrollo
entre los diferentes sectores productivos, así como
el incursionar en diferentes disciplinas hacen que
Alberto se encaminara hacia la ruta correcta para
lograr alcanzar lo más cotizado de un profesionista,
lo cual es el sentido común o libre albedrío.

Alberto no se considera una persona célebre a pesar


de muchos logros desde su temprana edad y cree
que más que el dinero recaudado con el sudor de su
frente, posee una de las riquezas más preciadas que
muy pocos logran estimar en su vida y que sin duda
es el tiempo; tiempo para dedicar y compartir con
todos los seres que ama y a los que la vida no le ha
arrebatado sino según cree; Dios los tiene
36
resguardado e inmortalizado en sus recuerdos hasta
el día en que vuelva a reunirse con ellos.

Sin duda le viene a la mente, recuerdos de las


personas que, durante su estancia en el sector
público, se jubilaban y le brindaban sus últimas
palabras como servidores.

Recuerda que todos y cada uno de ellos, coincidían


en una cosa, durante sus años de servicio, habían
pasado más del noventa por ciento de su vida
dedicados al trabajo y reflexionaban como es que
en un abrir y cerrar de ojos, sus hijos se habían
desarrollado y estaban listos para independizarse sin
poder volver atrás para poder si acaso, tomarse una
tarde más para jugar o simplemente pasarla con
ellos.

No es que sea malo desde su punto de vista, el


apasionarse al trabajo o que sea este un ciclo más
que se cierra para abrir uno nuevo, simplemente
recalcó, que tiempo hay de sobra en nuestro

37
universo, pero la vida es corta y solo se vive una
vez.

El compartir un momento cálido y de calidad,


valdrá la pena y será reconfortante.

“Hay que organizarse para aprovechar y disfrutar al


máximo, todo con lo que Dios nos bendice día con
día”.

Recuerda instantes en los que estuvo al lado de


grandes amigos, sobre todo cuando la etapa escolar
llegaba a su fin o se jubilaban laboralmente, en sus
bodas o divorcios, cuando concibieron algún hijo,
cuando ganaron algún premio, cuando reían o
lloraban, etcétera.

Recuerda más que nada, los momentos cuando los


escuchaba por algún problema y cuando ellos lo
apoyaban cuando el mismo, no podía seguir sus
propios consejos que alguna vez les ayudó.

38
Bellos recuerdos que hacen valorar la importancia
de la amistad.

Quizá por error se alejó de alguno de ellos por


ciertas ocurrencias o cuestiones ajenas a él o
simplemente porque tuvieron la oportunidad de
viajar a otros estados o países para continuar sus
estudios o emplearse.

Oportunidades que se presentan en algún momento


de nuestras vidas y se deben tomar sin excusas.

Recuerda que se despedían un día con la esperanza


de reencontrarse algún otro, sin embargo, la
mayoría de las veces no sucedía.

Recuerda que después de tomar un curso de yoga;


el mejor amigo que tuvo fue “El Yo interior”, este
amigo iba a todas partes con él y lo acompañaba en
todo, lo ayudó a levantarse de caídas que sufría día
a día y le susurraba al oído ciertas respuestas

39
cuando tenía alguna duda y considera que le
conocía perfectamente.

Espero no crean que sufre de esquizofrenia o algo


parecido, más bien creo que es una forma de
expresar que cuando creemos que estamos solos, en
realidad no es así, pues tenemos un alma o lo que
fuere con el cual podemos platicar de nuestros
problemas y que seguramente como a él, nos
ayudará a resolverlo todo.

Le llamen como le llamen para él es “El Yo


interior”, y con el cual piensa que logó alcanzar
además de una paz interna, muchos equilibrios para
poder amar, llorar, reír y disfrutar cada momento
esperado e inesperado que la vida le estaba dando y
le continúa ofreciendo en cada momento.

Y con la bendición de Dios, sumado a todo lo


aprendido, Alberto logró alcanzar un equilibrio que
finalmente le ha brindado paz y serenidad por todo
lo transitado durante el trayecto de su vida, así

40
como muchos sentimientos de orgullo que nos
comparte.

Vivencias con lo cual nos envuelve en este primer


capítulo de su vida cuyo ciclo da por consumado
solo para iniciar otro, con todas estas bases y
experiencias que le ayudaron a comprender esas
lecciones de las que nos habla al principio y que nos
ayudará como al él, a disfrutar de los momentos
que tenemos por delante.

Algo muy importante que debemos tomar en


cuenta, es que la vida está llena de ciclos y por
consecuencia, hay que cerrarlos para poder abrir y
disfrutar de uno nuevo. No es fácil, más si aquellos
ciclos involucran sentimientos.

Considero en mi caso que la familia ha sido mi


fortaleza y los cimientos para mi continuo y sólido
crecimiento.

41
Desde luego que los primeros maestros en mi vida
y caso particular, fueron aquellos que me enseñaron
a comer con cubiertos, los que me sostuvieron
cuando intenté cada tarde al salir de la escuela andar
en bici, los que me enseñaron algunos valores y a
quienes agradezco cada momento, cada minuto que
pasó a su lado, con cada palabra que les dedico y
sobre todo por el apoyo incondicional que me
brindaron desde el momento en que nací en este
mundo, en este país, en este mi hogar. Sin duda,
mis queridos Padres.

Estas humildes personas quienes guardan historias


de trabajo, esfuerzo y dedicación como de mucha
gente que ha sabido salir adelante, librando
infinidad de obstáculos para lograrlo.

Sus experiencias de vida hablan de valores que


inspiran a gente de todos los tiempos y nos
infunden la esperanza de que es posible conquistar
nuestras metas de vida si a esta lucha le agregamos
amor, esfuerzo y trabajo.

42
A ellos les doy las gracias por ser quiénes son y
ayudarme a encontrar mi propio Yo interno, que
más tarde me ayudaría a apreciar y a aprender desde
el lugar o situación en la que me encontrara, a amar
la vida, a reconocerse y a poner en práctica algunos
consejos del corazón.

Con lágrimas en los ojos, Alberto se arrepiente no


haber pasado más tiempo con ellos pues los perdió
a temprana edad y muy tarde se dio cuenta de lo
importante que eran para él, confiando en Dios,
que los tiene resguardados hasta el día en que el
parta junto a ellos.

Alberto proviene de una familia católica de clase


media y fue el hijo mayor, con dos inesperados
padres a quienes día a día les agradece más por la
manera en cómo le educaron, aunque haya sido por
corto tiempo y en ese entonces no daba razón de
ello.

Tuvo dos hijos y un pequeño nieto a quienes quiere


y da gracias por innumerables noches en que
43
llegaba a la casa cansado y aun le esperaban para ser
arrullados en sus hombros, haciendo de aquellos
minutos, aquellos días fueran completamente
gloriosos y valieran la pena.

Considerando que Alberto perdió a su madre a los


12 y a su papá a los 16 años y que también su
abuelo falleció muy joven, fueron y serán para él, la
mejor familia que cualquier ser humano desea
tener, desde su punto de vista.

A veces, piensa que acordaron desde el momento


en que lo engendraron, que sería a través de él, que
sus padres alcanzarían sus metas mediante el reflejo
de sus logros alcanzados y las oportunidades que
ellos rogaban tener y que por las diversas
circunstancias no lo vivieron.

Aclaro que fue únicamente el reflejo de sus logros


ya que Alberto, recuerda que, durante su edad
preescolar, nunca le impusieron que trabajara o
estudiara algo que no aspiraba sino más bien, sus
padres le dieron la oportunidad de elegir, de buscar
44
su propio camino y de apoyarlo siempre aun en los
momentos difíciles hasta el día que partieron.

Es ahora cuando Alberto, se da cuenta sobre la


complejidad y/o diversidad en el educar a los hijos,
agradeciendo el hecho de sus padres lo hayan
alentado en cada caída para que sin depender de
nadie pudiera levantarse, retomar el camino y
hacerse cada vez más fuerte.

Recuerda momentos felices, momentos de angustia,


pero en sí momentos que marcaron su vida y que lo
hacen reflexionar sobre lo difícil que fue para ellos
madurar prematuramente para criarlo en su niñez y
seguir apoyándolo incondicionalmente.

Recuerda momentos felices, por ejemplo, aquellos


días cuando ayudaba a su padre a podar el jardín
con tijeras y cuando veía a su madre cocinar
deliciosos platillos sobretodo regionales con
tortillas hechas de maíz y a mano.

45
Alberto nos recomienda que dejemos a los niños
ayudar en las labores cotidianas puesto que su
naturaleza de origen es ser serviciales y por ser tan
pequeños o frágiles no les permitimos la ayuda,
merecido entonces la espalda que nos darán cuando
sean mayores si primero lo hicimos nosotros con
ellos.

Recuerda también el momento cuando su padre le


enseñó a manejar una bicicleta y cuando su madre
le enseñó a respetar a una mujer.

Recuerda el momento cuando su padre le enseñó


sobre el valor de la paciencia y cuando su madre le
enseñó sobre la honestidad.

Recuerda el momento cuando su padre le enseñó el


valor de la integridad y cuando su madre le enseñó
sobre la humildad.

Año tras año, Alberto recuerda que permanecía al


cuidado de su abuela Sofía mientras sus padres
46
pasaban sus noches en los hospitales para el
cuidado de su tercera hermana con el mismo
nombre de su abuela quien a meses de nacer
padeció neumonía y tenía que ser ingresada varias
semanas durante sus primeros 4 años.

Recuerda lo ferviente y católica que era su abuela


quien le enseñó a orar, a dar gracias y a pedirle
siempre al señor todo lo que necesitamos.

Recuerda bien que fue su abuela quien le enseñó


que la biblia debe leerse no cuando se quiera
solamente leer por pasatiempo sino cuando se
necesite de ayuda divina para encontrar respuestas
en el, ante todo lo que nos aflija.

Le vienen a la mente increíbles recuerdos que vivió


al lado de la única abuela que tuvo en su niñez y a
quien sin duda recordara por siempre.

Recuerda que disfruto a su lado junto a incontables


noches en las cuales le relataba historias sobre su
47
vida, la de sus hijos y del cómo había nacido su
primer nieto quien, sin duda, era Alberto.

Recuerda también que le relataba pasajes que se


encontraban en la Biblia por lo que creo que con
ella aprendió gran parte de ese maravilloso libro.

Sin duda muchos momentos felices y algunos otros


impactantes que le dejaron huella como el
momento en que dejó este mundo y es que para
bien o para mal, durante su niñez pudo contemplar
muchos fallecimientos, tanto de familiares como de
vecinos y conocidos, aunque sin duda la que le trae
recuerdos en este momento, fue la de su querida
abuela Sofía.

Recuerda que era una tarde de aquel mes de


noviembre en que su abuela reposaba agonizante en
aquella cama del hospital, esperando terminar con
este ciclo para iniciar con otro como ella misma me
le había confesado semanas antes de ser ingresada.

48
Recuerda que todos sus familiares la habían visitado
ya y a cada uno de ellos le cuestionaba por uno de
los tíos de Alberto que vivía en otro estado y por él,
por lo que sus papas lo llevaron al hospital y le
dejaron entrar solo para despedirme de ella en aquel
cuarto atemorizante donde se encontraba.

Recuerda haber sentido una sensación que aún hoy


no puede describir con exactitud al entrar al cuarto
y haberse acercado a ella.

Recuerda que sus ojos estaban fijos mirando al


techo, pero como si estuviesen contemplando algo
maravilloso como de otro mundo, ya que tenía una
sonrisa en los labios que no disimulaba.

Alberto cree que nunca le miró a la cara, sin


embargo, al tomarle la mano le dio un apretón
intentando al mismo tiempo decir algunas palabras.

49
Recuerda que nunca dejó esa sonrisa en los labios y
creo que fue ese gesto lo que lo alentó e hiciera que
se calmara de lo nervioso o asustado que estaba.

Recuerda que se acercó a su oído y le dijo algunas


palabras las cuales no pudo entender, pues ya no las
pronunciaba correctamente; aunque estaba seguro
de que intentaba decir que todo estaría bien.

Le dio las gracias y le contó cómo había logrado


muchas cosas y lo bien que le estaba yendo en la
escuela y en la casa con sus papás; también, que
había encontrado una niña que le gustaba mucho y
a quien le iba a declarar su amor, pues una de las
cosas que recuerda haber aprendido de ella, es que
todos los seres humanos debemos expresar nuestro
afecto por las demás personas y que al igual que
ella, haciéndolo encontraríamos mucha paz y
felicidad, logrando al mismo tiempo que otros sean
felices y reciban nuestro afecto.

Le contó que la familia se había unido más tras una


racha de malentendidos y que su tío que vivía muy
50
lejos y a quien no había visto en muchos años
estaba en camino para verla y que no tardaría
mucho en llegar.

Recuerda entonces, que fue en ese momento que


volteó su cabeza hacía él y le miró a los ojos, sonrío
y, poco a poco, fue entrecerrando sus parpados
pues ya estaba muy cansada.

Alberto recuerda claramente ese momento cuando


salió de la sala hacia donde estaban sus padres
esperándolo.

Aún hoy en día, no sé si su abuela habrá escuchado


cada una de sus palabras, pero, sin duda, Alberto se
había desahogado en aquel cuarto y despedido
como sus papas le habían dicho.

Horas más tardes, cerca de la media noche, falleció


aquella gran mujer que le había enseñado muchas
cosas de la vida y lo más importante que le
transmitió con sus propias palabras al decirle:
51
“nunca llores por lo inevitable, mejor deja que la
paz del Señor reconforte tu corazón”.

Le da las gracias y le brinda honores con este


pequeño recuerdo que deja claro que aún en su
lecho de muerte le continuó enseñando acerca de la
etapa de la vida y el inicio de otra.

Nobles enseñanzas a través de diversos


acontecimientos a lado de su familia, abuela y
amigos que forman parte de su pasado, de su vida y
ahora de su personalidad que lo ha llevado hacia el
camino del éxito con sólidos cimientos.

Precisamente son esos cimientos del cual nos habla


Alberto, que marcan el principio básico para
trascender en esta vida.

Dejando huellas en el tiempo y en el espacio


mediante los valores inculcados a las nuevas
generaciones que moldearán de cualquier joven, un
carácter sólido y con un futuro desarrollo.
52
Un hermoso atardecer.

“Por cada cosa que usted ha perdido, ha ganado


algo más; y por cada cosa que gana, siempre pierde
algo” y en cuestiones de amor, siempre sale uno
ganando.

Ralph Waldo Emerson

Alberto, nos confiesa que se consumirían varias


páginas al intentar describir los momentos que pasó
a lado de su esposa, su familia y nos da a conocer
que la pasión de una pareja no es lo que nos lleva a
la cumbre de una relación. La única forma de
permanecer es cediendo al amor. El amor es aquel
sentimiento que exige mejoramiento, cambios
constantes, y sacrificios continuos.

Es ahora cuando entiendo y les comparto la


importancia de cerrar ciclos en nuestra vida, pues
todo gira alrededor de ello.

53
El dar vuelta a la página es algo absolutamente
esencial para crecer y sobretodo seguir avanzando.

Es como una instrucción o una solicitud en


nuestra vida que solo estará cerrada cuando éstas se
ejecuten o satisfagan respectivamente.

Lo más significativo es vivir cada día o cada


momento como si fuera el último y ofreciendo
siempre lo mejor de nosotros sin esperar nada a
cambio.

“Dios nos lo ha dado y dará de todo


invariablemente a su debido tiempo”

Esta historia forma parte del pasado de Alberto y es


lo que, hoy junto con todos sus recuerdos, nos
hacen reflexionar sobre la importancia de equilibrar
nuestras vidas, cerrando todos los ciclos que se
aperturen en el trayecto pues desde su punto de
vista, se logrará dicha armonía para iniciar no sólo
otra etapa sino para poder disfrutarla al máximo.
54
Alberto considera que debemos tener como
encomienda; una vida saludable, un equilibrio y esa
armonía del cual nos habla, para poder disfrutar en
compañía de los que amamos, cada uno de los
momentos e instantes que la vida nos regala y con
la cual, el Señor nos bendice.

Uno de los sentimientos que siempre me


acompaña durante el insospechado camino de la
vida, es sin duda, el sentimiento del amor.

Vivir enamorado, sentir esa chispa que nos conduce


día a día, amar las cosas que hicimos y que
actualmente hacemos, es la clave que nos llevará a
equilibrar nuestra vida.

Alberto describe a su esposa como una mezcla de


aquella mujer atrevida y a la vez insegura, de aquella
mujer inocente, pero sin pena de descubrir el
mundo, de aquella mujer inteligente pero dispuesta
a hacer tonterías, introvertida y a la vez
extrovertida, parte ángel y parte malvada, de aquella
mujer que, a final de cuentas, se respeta como ser
55
humano, quien no desea ser entendida sino
apreciada y amada.

Cuando usted reconoce sus deficiencias y empieza


una disciplina diaria de crecimiento, comienzan a
suceder cosas muy emocionantes. El ser
conscientes de que ignoramos los hechos será el
paso decisivo hacia el conocimiento.

“Aprendan amar y déjense amar los unos a los


otros”.

Alberto solía decir: “Le pedí al Señor fuerza y me


dio dificultades para hacerme más fuerte, le pedí
sabiduría y me dio problemas para resolver…no
recibí nada de lo que pedí, pero recibí todo lo que
necesitaba, Yo de todos los Hombres, soy el más
Bendecido”

Recuerda muchas anécdotas que le dejan huella y


personas que ha tenido la dicha y la fortuna de

56
conocer y que le ayudaron a aprender muchos
aspectos incluso de su vida laboral.

Recuerda a aquellos grandes líderes que le


enseñaron la necesidad de servir a nuestro entorno,
que le enseñaron que a veces para entender algo
hay que ver su opuesto y que sin importar el cargo
que ocupemos siempre debemos estar agradecidos,
sobre todo, con el más grande deseo de servir al
prójimo.

Recuerda aquellas personas que le enseñaron, al


convivir con ellas, que no debemos ser
egocéntricos ni autosuficientes, que debemos de ver
las cosas con claridad y sobretodo con la misma
fuerza y satisfacción para dar y recibir.

Recuerda a aquellos que le enseñaron, la


responsabilidad que conlleva el trabajo por el cual
no debemos entremezclarlos con nuestros intereses
personales; así también, aquellos que le enseñaron
que trabajo es trabajo y debemos ejercerla de la

57
mejor manera posible o en caso contrario dejar
mejor que otros lo hagan.

Es por ello por lo que agradece a cada una de esas


personas que bien saben que intervinieron en su
vida, que, sin tener quizás la intención, le ayudaron
a crecer personal y profesionalmente.

También le da gracias a la vida porque le ha dado


todo y a algunos pasajes de la Biblia que le han
hecho comprender; que el trabajo no lo es todo.

58
El capítulo 2

Si bien es cierto, hay tiempo para todo, sin


embargo, la vida es muy corta para todo lo que
deseamos, no podemos tenerlo todo. Así que, lo
que tengas que hacer, ¡hazlo ahora! y, sobre todo,
vuelve a vivirlo años más tarde a través de los
recuerdos.

En las siguientes páginas encontrarás hojas en


blanco, no es un error de edición, depende de usted
que continúen en blanco. Ahora bien, lo invito a
que inicie desde hoy a escribir su propia historia,
aquellos recuerdos que algún día compartirá con
sus descendientes y/o seres amados.

La memoria se desvanece con los años, a pesar de


ello, los corazones nunca olvidan esos buenos
momentos. Un pasado que vivirá al igual que
Alberto, día a día a través de sus apariencias, y de
sus historias que trascenderán a través del tiempo.

59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69