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BIORREMEDIACIÓN DE ARSÉNICO

CON APOYO DE INGENIERÍA


GENÉTICA
Universidad Nacional de Trujillo

INTEGRANTES

 Chamorro Gonzales, Ysela


 Joseph Yabar, Chinche
 Loyola Cisneros, Rocio
 Lulichá Nieto, Noemí
 Luna Carrión, Gary
 Orbegoso Vera, Lorena
 Quezada Cubeños, Christian
 Rebaza Vásquez, Lesly
 Silva Garcia, Raquel
 Trigoso Quiliche, Priscila
 Vargas Haro, Walter
 Vasquez Astonita, Elva
 Yupanqui Peche, Breiner
 Zapata Castillo, Mirella

Facultad de Farmacia y Bioquímica


Biotecnología
Introducción
Los metales pesados son elementos como Pb, Hg, Cu, Ni, Cr, Tl, Se, Cd, Zn, Al, Br y As, con una
densidad al menos cinco veces mayor a la del agua, se distinguen por su persistencia en el
medioambiente. Por ser elementos de la corteza terrestre, no se pueden destruir ni degradar, su
biodisponibilidad y toxicidad dependen completamente de su comportamiento químico. Aunque
algunos metales pesados se consideran micronutrientes, la bioacumulación de estos contaminantes
en los organismos vivos, puede causar serios efectos tóxicos y carcinogénicos aún en pequeñas dosis,
por lo que encabezan la lista de sustancias tóxicas más peligrosas.1
Los metales pesados se encuentran de manera natural en la roca madre y se distribuyen a partir de
interacciones geológicas como erosión y sedimentación o por medio de procesos biogeoquímicos. Sin
embargo, actividades antropogénicas como la minería, los procesos industriales y de urbanización,
son los principales causantes de esta contaminación. Los metales tóxicos producidos por las
actividades del hombre se acumulan en el aire y permanecen en él, en forma de partículas, las cuales
pasan al suelo, a las aguas superficiales, a la flora y por lo tanto a la cadena alimentaria hasta llegar al
organismo de las personas. Por lo tanto, la biodisponibilidad de los metales pesados representa un
riesgo latente a la salud, pudiendo afectar al sistema digestivo, nervioso e incluso se les relaciona con
el cáncer, siendo los niños el grupo de edad más vulnerable a sus efectos. 2
Uno de los metales que provoca mayores estragos a nivel mundial es el arsénico, debido a la alta
toxicidad que representa su acumulación en agua, aire y suelo. El arsénico puede ser absorbido como
materia particulada de su forma química reducida arsenito (As III) y su forma oxidada arseniato (As
V). Además, por su efecto metabólico, tras una exposición prolongada a dosis elevadas puede llegar a
ser mortal.1
Por años se han utilizado diferentes técnicas de remediación que consisten en el uso intencional de
procesos de degradación químicos o físicos que intentan reducir la toxicidad, movilidad o volumen de
sustancias contaminantes en el ambiente. Procesos como la electrocinética, el lavado de suelos, la
extracción por solventes y vapores, las técnicas químicas que utilizan peróxido de hidrógeno y de
ozono; e incluso las metodologías físicas como la precipitación, la adsorción, la filtración de
membrana u ósmosis inversa son alternativas utilizadas actualmente para la remoción de As de suelo
y agua. Sin embargo, estas técnicas presentan algunas dificultades como son los costos elevados o el
requerimiento de una gran cantidad de permisos gubernamentales para aplicarlas, además, si no son
suficientemente específicas pueden resultar contraproducentes en presencia de otros metales.2
Por lo anterior, el desarrollo de nuevas metodologías de remediación se ha intensificado desde las
últimas dos décadas y dio origen a una nueva rama para la eliminación de xenobióticos del medio
ambiente más rentable efectiva y menos dañina: la biorremediación. La biorremediación se basa en
la capacidad natural que tienen algunos microorganismos para incorporar contaminantes en sus
procesos metabólicos y utilizarlos como fuente de energía o carbono. Tal es el caso de algunas
bacterias sulfatorreductoras de los géneros Aspergillus, Pseudomonas, Bacillus y de algunas
microalgas, que han demostrado tolerar altas concentraciones de metales pesados o incluso
requerirlos para sus procesos biológicos.2
En varias ciudades de Chihuahua, México, se han encontrado altas concentraciones de arsénico en
suelos y en el agua de consumo, que sobrepasan la norma oficial hasta 14 veces, esta situación debe
ser tratada inmediatamente. Por su situación climática, el estado de Chihuahua es susceptible a
cambios constantes en el pH o temperatura del agua y el suelo, lo que dificulta la aplicación de
técnicas de biorremediación con cepas bacterianas comunes es por ello que la ingeniería genética se
considera una opción prometedora para la obtención de microorganismos resistentes a altas
temperaturas, con mayor capacidad de resistencia a metales pesados de los que se pueden obtener
proteínas recombinantes que favorezcan etapas específicas para la biorremediación de sitios
contaminados, como lo es la modificación en el estado de oxidación del arsénico. Es por ello, que el
objetivo de esta revisión consiste en brindar una visión general sobre la biorremediación del arsénico
y algunas estrategias desarrolladas con microorganismos silvestres o genéticamente modificados,
enfatizando la importancia de la enzima arsenito oxidasa como estrategia para la detoxificación de
arsénico(III) por ser su mecanismo de acción uno de los más comunes y efectivos presentes en
bacterias, lo anterior con el fin de proponer esta alternativa como una herramienta clave para
solucionar la problemática detectada en el estado de Chihuahua.1
La controversia por el impacto de las actividades humanas en el ambiente se ha dado por años, hasta
el punto que no se pueden pasar por alto los efectos causados al sistema ambiental, del cual se
sostienen las dinámicas socio-económicas y culturales. Por esta razón, apareció la preocupación de
continuar con los procesos de crecimiento económico, previniendo y mitigando al máximo los
impactos ambientales sobre los ecosistemas y de esta forma conservar sus funciones, con el fin de
garantizar a las futuras generaciones la satisfacción de sus necesidades. A partir de esta premisa,
surgió lo que en la actualidad se conoce como desarrollo sostenible, que se establece como un
compromiso de la humanidad. Para materializar este concepto, ha sido necesario que existan
estrategias de gestión ambiental, orientadas a resolver, mitigar y/o prevenir los problemas de
carácter ambiental, lo cual ha permitido al ser humano el desenvolvimiento de sus potencialidades y
la gestión del patrimonio biofísico y cultural, garantizando su permanencia en el tiempo y en el
espacio. Esto implica que los recursos naturales sean gestionados racionalmente; por una parte
implementando medidas preventivas y por otra, nuevas tecnologías que contribuyan a reducir y
corregir el recurso impactado. En este contexto, la biotecnología se presenta como un conjunto de
tecnologías con potencial para contribuir al desarrollo sostenible, en el ámbito de la solución de
problemas de contaminación, ya que se desenvuelve en distintos campos, tales como: la producción
y elaboración de alimentos; la agricultura y la silvicultura, el sector de la salud, la producción de
materiales y productos químicos y la protección del ambiente. En esta última, tiene protagonismo, la
biorremediación, también conocida como biotecnología ambiental. Esta revisión se centra en los
logros y las perspectivas futuras de la biotecnología en la biorremediación de la contaminación
generada por las industrias a nivel mundial, así como en la discusión de algunas técnicas, por ello se
relacionan estudios de caso que contribuyen las discusiones sobre el aporte de las biotecnologías
aplicadas a la descontaminación del ambiente y al desarrollo sostenible, sus ventajas y desventajas,
las proyecciones futuras. La biorremediación surge de la necesidad de disminuir el impacto ambiental
que esto conlleva, con el fin de detoxificar contaminantes en los diferentes ambientes usando
microorganismos, plantas o enzimas de estos, de manera estratégica. La biotecnología se ha
desarrollado diversas estrategias con el fin de restaurar el suelo y la calidad ambiental, de acuerdo
con las necesidades y dimensiones del problema. 3
RESUMEN
 BIORREMEDIACION DE ARSENICO MEDIADA POR MICROORGANISMOS
GENETICAMENTE MODIFICADOS
Los metales tóxicos producidos por variedades de actividades del hombre son acumulados en el aire
en forma de partículas, lo que luego pasan al suelo, a las aguas superficiales, a la flora y finalmente
a la cadena alimenticia hasta llegar al organismo de cada persona.
La biodisponibilidad, es donde los metales pesados representan un alto riesgo el ámbito de la
salud, pudiendo afectar al sistema digestivo, nervioso y en algunos casos se les relaciona con el
cáncer. Siendo en la edad de los niños los más vulnerables.
El Arsénico, es un metaloide que provoca mayores preocupaciones a nivel mundial, por su alta
toxicidad acumulada en el aire, agua y suelo. Puede ser absorbido en su forma reducida química
como arsenito As III y su forma oxidada arseniato As V por último en el metabolismo en elevadas
dosis puede ser mortal.
La biorremediación, se considera una solución eficiente, económica y factible para la remediación
de metales pesados, por la gran diversidad de bacterias que de manera natural poseen genes
relacionados con la detoxificación de Arsénico y a la eficiencia que han demostrado la ingeniería
genética resulta una herramienta prometedora para potenciar esa actividad natural.
En el uso de técnicas de biorremediación, consisten en la degradación química o física para intentar
reducir la toxicidad. Se basa en la capacidad natural que tienen algunos microorganismos para
incorporar contaminantes en sus procesos metabólicos y utilizarlos como fuente de energía. Como
las bacterias sulfato reductoras de los géneros Aspergillus, pseudomonas, Bacillus y de algunas
microalgas.
 FORMAS DE ARSENICO
Se encuentra ampliamente distribuido en la atmosfera, hidrosfera y en la biosfera, el estado de
oxidación y su movilidad se controla por el potencial redox y el pH.
El Arseniato (As V), se encuentra difundida en el medio ambiente con un 60 % y su mayoría en agua
y suelos.
El Arsenito (As III), forma orgánica reducida presente en un 20 %.
 ESTRATEGIAS CON EL APOYO DE INGENIERIA GENETICA
La cepa de corynebacterium glutamicum, es un microorganismo Gram positivo saprofito con alta
resistencia al Arsénico, esta cepa genéticamente modificada puede acumular 100 veces más
arsénico que las cepas nativas. Se ha modificado genéticamente para que la bacteria actué como un
bioacumulador.
 ARSENICO OXIDASA ESTRUCTURA Y LOCALIZACION
Los mecanismos de oxidación, reducción y metilación del Arsénico en bacterias son probablemente
una respuesta evolutiva y adaptativa debido a la ubiquidad global del Arsénico y sus formas
alotrópicas.
Loa genes de resistencia a Arsénico están organizados en operones.
El operón (arsRBC), este expulsa Arsenito a las células.
El operón (arsRDABC), codifica para una Arseniato reductasa que se encarga de reducir arseniato a
arsenito.
BIORREMEDIACIÓN DE ARSÉNICO MEDIADA POR MICROORGANISMOS GENÉTICAMENTE
MODIFICADOS
Los metales pesados son elementos como Pb, Hg, Cu, Ni, Cr, Tl, Se, Cd, Zn, Al, Br y As, con una
densidad al menos cinco veces mayor a la del agua, se distinguen por su persistencia en el
medioambiente. Por ser elementos de la corteza terrestre, no se pueden destruir ni degradar, su
biodisponibilidad y toxicidad dependen completamente de su comportamiento químico. Aunque
algunos metales pesados se consideran micronutrientes, la bioacumulación de estos contaminantes
en los organismos vivos, puede causar serios efectos tóxicos y carcinogénicos aún en pequeñas
dosis, por lo que encabezan la lista de sustancias tóxicas más peligrosas. Los metales pesados se
encuentran de manera natural en la roca madre y se distribuyen a partir de interacciones geológicas
como erosión y sedimentación o por medio de procesos biogeoquímicos. Sin embargo, actividades
antropogénicas como la minería, los procesos industriales y de urbanización, son los principales
causantes de esta contaminación. Los metales tóxicos producidos por las actividades del hombre se
acumulan en el aire y permanecen en él, en forma de partículas, las cuales pasan al suelo, a las
aguas superficiales, a la flora y por lo tanto a la cadena alimentaria hasta llegar al organismo de las
personas. Por lo tanto, la biodisponibilidad de los metales pesados representa un riesgo latente a la
salud, pudiendo afectar al sistema digestivo, nervioso e incluso se les relaciona con el cáncer, siendo
los niños el grupo de edad más vulnerable a sus efectos. Uno de los metales que provoca mayores
estragos a nivel mundial es el arsénico, debido a la alta toxicidad que representa su acumulación en
agua, aire y suelo. El arsénico puede ser absorbido como materia particulada de su forma química
reducida arsenito (As III) y su forma oxidada arseniato (As V). Además, por su efecto metabólico,
tras una exposición prolongada a dosis elevadas puede llegar a ser mortal. Por años se han utilizado
diferentes técnicas de remediación que consisten en el uso intencional de procesos de degradación
químicos o físicos que intentan reducir la toxicidad, movilidad o volumen de sustancias
contaminantes en el ambiente. Procesos como la electrocinética, el lavado de suelos, la extracción
por solventes y vapores, las técnicas químicas que utilizan peróxido de hidrógeno y de ozono; e
incluso las metodologías físicas como la precipitación, la adsorción, la filtración de membrana u
ósmosis inversa son alternativas utilizadas actualmente para la remoción de As de suelo y agua. Sin
embargo, estas técnicas presentan algunas dificultades como son los costos elevados o el
requerimiento de una gran cantidad de permisos gubernamentales para aplicarlas, además, si no
son suficientemente específicas pueden resultar contraproducentes en presencia de otros metales.
Por lo anterior, el desarrollo de nuevas metodologías de remediación se ha intensificado desde las
últimas dos décadas y dio origen a una nueva rama para la eliminación de xenobióticos del medio
ambiente más rentable efectiva y menos dañina: la biorremediación. La biorremediación se basa en
la capacidad natural que tienen algunos microorganismos para incorporar contaminantes en sus
procesos metabólicos y utilizarlos como fuente de energía o carbono. Tal es el caso de algunas
bacterias sulfatorreductoras de los géneros Aspergillus, Pseudomonas, Bacillus y de algunas
microalgas, que han demostrado tolerar altas concentraciones de metales pesados o incluso
requerirlos para sus procesos biológicos. Desde hace años se han aislado microorganismos de
ambientes contaminados con arsénico, que son capaces de asimilarlo a través de sus rutas
metabólicas logrando un efecto detoxificador, estudios recientes se han enfocado a aumentar la
capacidad de los microorganismos para resistir al arsénico a través del uso de ingeniería genética,
de manera que se podrían diseñar microorganismos más eficientes como estrategia de
biorremediación. Aunque existen bacterias con la capacidad de metabolizar el arsénico, los
organismos genéticamente modificados pueden detoxificar el arsénico de forma más eficiente y
ecológica.
ESTRATEGIAS DE BIORREMEDIACIÓN DE ARSÉNICO CON EL APOYO DE INGENIERÍA GENÉTICA

Se ha demostrado que cepas de Corynebacterium glutamicum genéticamente modificadas pueden


acumular 100 veces más arsénico que las cepas nativas.
C. glutamicum es un microorganismo Gram positivo saprófito con alta resistencia al arsénico, en el
cual se ha podido potencializar la entrada de arsénico y evitar su escape a través de modificaciones
de genes que codifican para permeasas como el gen glfF (Feo et al., 2007; Mateos-Delgado, 2011).
C. glutámico se ha modificado genéticamente para hacer que la bacteria funcione como un
bioacumulador, con el silenciamiento de los genes arsB/acr3 codificantes para las vías de salida de
As III.4

En tanto el gen arsB codifica para una proteína transportadora que se encarga del intercambio
iónico con el metaloide y el gen a cr3 codifica para un transportador, los dos sirven para exportar
arsenito fuera de la célula. También al eliminar cgacr3-1 y cgacr3-2, que codifican para los sistemas
responsables de la extrusión del As
III. Además se han sobre expresado los genes cdglpF y scglpF de Corynebacterium diphtheriae y
Streptomyces coelicolor, respectivamente, que codifican para los transportadores de As III.
Otra opción es la eliminación del gen arsR, que codifica para una proteína que es un represor
transcripcional, permitiendo la expresión de los tres componentes: 5’arsR-arsB-arsC3’ del
operonars, que da resistencia al arsénico ya que lo detoxifica. Estas modificaciones demuestran que
es posible trasformar genéticamente una bacteria y hacerla tolerante a altas concentraciones de
arsénico y por lo tanto una posible opción de Biorremediación.4

ARSENITO OXIDASA, ESTRUCTURA Y LOCALIZACIÓN

Los mecanismos de oxidación, reducción y metilación del arsénico en bacterias son probablemente
una respuesta evolutiva y adaptativa debida a la ubiquidad global del arsénico y sus formas
alotrópicas; se sabe que existen clústeres genéticos responsables de estas respuestas, pero muchos
no han sido identificados.
Los genes de resistencia a arsénico están organizados generalmente en operones, siendo los más
representativos los formados por unidades transcripcionales de tres (arsRBC) o cinco genes
(arsRDABC). El operón de 3 genes expulsa arsenito de las células, el compuesto por 5, codifica para
un arseniato reductasa que se encarga de reducir arseniato a arsenito. Existe otro gen conocido
como arsAreportado en E. coli R773 y R47 que codifica para una ATPasa intracelular y arsD que
codifica para una chaperona de arsénico (facilita la salida de arsenito por la bomba ArsAB). 5

DISCUSION
Las altas concentraciones de arsénico en agua y suelo se han convertido en un problema global, ya
que las exposiciones prolongadas a este metaloide pueden causar daños crónicos a la salud. Por lo
tanto, se ha vuelto necesaria la búsqueda de nuevas estrategias para la remoción de este metaloide,
entre las cuales, la biorremediación microbiana ha cobrado importancia como una alternativa
amigable con el ambiente en la solución de este problema. Los microorganismos juegan un papel
fundamental en la especiación del arsénico, ya que un gran número de estos tiene la capacidad de
transformar el arsénico a pesar de su toxicidad puesto que han desarrollado diferentes mecanismos
que les permiten utilizar el arsénico en su metabolismo, ya sea en su forma reducida de arsenito, o
en su forma oxidada de arseniato mediante reacciones de óxido-reducción transformación
enzimática, metilación, quelación, exclusión e inmovilización.6
La toxicidad para los humanos de un compuesto con arsénico depende en gran medida de su forma
química, diferenciándose dos grupos de compuestos: inorgánicos y orgánicos. Los compuestos
inorgánicos del arsénico son los más tóxicos y aparecen, sobre todo, en aguas, donde se encuentran
principalmente en forma de pentóxido de arsénico (As2O5) o trióxido de arsénico (As2O3). La
toxicidad de estos compuestos depende del estado de oxidación, estado físico, solución o tamaño
de las partículas de polvo, la velocidad de absorción en las células, la velocidad de eliminación y la
solubilidad en el medio biológico. Además, la exposición a compuestos de arsénico inorgánico se ha
asociado a diversos tipos de cánceres como de hígado, pulmones y piel, así como a diabetes.6
Las bacterias poseen una gran diversidad metabólica, debido a su capacidad de obtener energía
empleando diferentes reacciones de óxido-reducción; por lo tanto, un número importante de
microorganismos son capaces de utilizar arsénico, ya sea en su forma oxidada de arseniato o en la
forma reducida de arsenito, para su metabolismo. Las bacterias pueden superar los efectos tóxicos
del arsénico por medio de un decremento en las concentraciones de sus iones o modificándolo
químicamente a especies relativamente menos tóxicas.6
La oxidación del arsenito permite a los microorganismos tolerar niveles más altos de arsénico y,
aunque el arsenito también puede metilarse, éste primero se oxida directamente a arseniato, el
cual es menos tóxico, antes de la metilación. Anteriormente, se había pensado que este último
mecanismo era utilizado como un paso de desintoxicación, pero estudios recientes sugieren que no
todos los productos metilados de arsénico son menos tóxicos que el arseniato.6
El arsenito, al encontrarse en una forma sin carga, entra a la célula mediante el transportador de
acuaporina. Posteriormente, el arsenito oxidasa cataliza la oxidación de arsenito de acuerdo con el
siguiente mecanismo: el acceso al centro de molibdeno es proporcionado por un canal hidrofílico;
cerca de la base de dicho canal está un conjunto de residuos de aminoácidos, que incluyen His195,
Glu203, Arg419, y His423, los cuales representan el sitio de unión de la enzima con el sustrato. La
forma oxidada del centro de molibdeno posee un grupo terminal Mo=O; el sitio de unión del
arsenito, que se transporta por acua-gliceroporinas. Los residuos indicados posicionan al par de
electrones del arsénico adecuadamente para el ataque nucleofílico sobre el grupo Mo=O del centro
de molibdeno oxidado. Esta reacción produce molibdeno reducido mediante la unión coordinada
del producto (arseniato) con el metal. La reacción reductora del ciclo catalítico se completa por la
disociación de los productos de la esfera de coordinación de molibdeno para generar la enzima
reducida en la estructura cristalina. Finalmente, el ciclo catalítico se completa con la reacción
oxidativa, que implica la reoxidación, con la adición y la deprotonación de agua para regenerar el
grupo oxo (Mo=O), que devuelve la enzima al estado oxidado.6
La regulación de los genes que codifican para este enzima también ha sido investigada. Un estudio
realizado por Slyemi sobre la organización y regulación del operón del arsenito oxidasa en
Thiomonas arsenitoxydans reveló la presencia de un clúster de genes diferente al clúster de aioAB
que codifica las subunidades de AioAB. Este segundo clúster está compuesto por dos genes que
codifican un citocromo c y un metalorregulador perteneciente a la familia ArsR/SmtB. Estos genes
se co-transcribren con aioAB, por lo que sugieren que el citocromo c está involucrado en la
oxidación del arsenito y que este operón se encuentra regulado por el metalorregulador. Un estudio
posterior por el mismo grupo reveló la presencia de otro metalorregulador adicional dentro del
misma familia ArsR/SmtB, AioF, que solo se encuentra en T. arsenitoxydans, lo que parece indicar
que la regulación del operón del arsenito oxidasa difiere entre las bacterias que lo contienen.
Aunque la capacidad de transformar arsénico se ha demostrado en un gran número de
microorganismos, no cabe duda que aún se requieren estudios que ayuden a comprender la
regulación y producción de las enzimas involucradas en este proceso con el fin de optimizar nuevos
métodos que pueden aplicarse al tratamiento de aguas y suelos contaminados por arsénico.
Estudios que involucran la modificación genética y el hallazgo de microorganismos capaces de
transformar arsénico bajo condiciones extremas han aparecido en años recientes con el objetivo de
optimizar la actividad de los organismos capaces de transformar arsénico para su aplicación en la
remediación de agua y suelos contaminados de una manera más eficiente y ecológica.6

Referencias Bibliográficas
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3. Juan Pablo Rodríguez-Miranda. Catalina Hernández-Gómez. Jennyfer M. Garzón. APORTE DE LA
BIORREMEDIACIÓN PARA SOLUCIONAR PROBLEMAS DE CONTAMINACIÓN Y SU RELACIÓN CON EL
DESARROLLO SOSTENIBLE. scielo.org. 2017; 19(2): 310-311.
4. Barba-Ostria, Carlos A. 2014. Los sistemas de dos componentes: Circuitos moleculares versátiles.
Rev. Esp. Cienc. Quím. Biol. 17: 62-76.
5. Mateos-Delgado, L. M. 2011. El arsénico: ese conocido tan desconocido. AmbioCiencias 7: 40-55.
6. Rangel E. (2015). IMPACTO DEL ARSÉNICO EN EL AMBIENTE Y SU TRANSFORMACIÓN POR
MICROORGANISMOS. Terra Latinoamericana, 33(2), 103-118