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CODEX THEODOSIANVS

Rafael Domingo
Diccionario de Derecho canónico II (Thomson Reuters Aranzadi, Pamplona, 2012) 186-189
Compilación de leges promovida por Teodosio II (10.IV.401-28.VII.450; y emperador
romano de Oriente desde 1.V.408 hasta su muerte), el Codex Theodosianus fue elaborado entre
429 y 438 y promulgado en Oriente el 15 de febrero de 438 (NovTh. I, de 15 de febrero de 438).
En Occidente, se promulgó, por voluntad de Valentiniano III (quien lo aprobó, en 437, antes de
estar terminado), en una solemne sesión del senado de Roma en diciembre de 438, cuyas actas
se conservan y son de gran valor para el conocimiento de esta fuente jurídica (cfr. Gesta Senatus
Romani de Theodosiano publicando, ed. Theodor Mommsen, Berlín 1905, reimpr. 1990 pgs. 1-
4). El Código entró en vigor en todo el imperio romano el 1 de enero de 439 (NovTh. I. §3, de
15 de febrero de 438). En Oriente estuvo vigente hasta la promulgación del Código Justiniano
(529 cfr. constitución Summa rei publicae §3), para cuya elaboración los compiladores se
sirvieron del Teodosiano. En Occidente fue mayor su permanencia por cuanto fue recogido,
aunque muy mutilado, en la Lex Romana Visigothorum o Breviario de Alarico (506),
monumento del derecho romano de Occidente hasta la recepción del siglo XII. El Teodosiano
influyó considerablemente en otras leyes romano-bárbaras, como la Lex Romana Burgundionum
(ca. 505) o el edicto de Teodorico (ca. 500), etc.
El Codex Theodosianus fue el último cuerpo legal vigente en todo el imperio romano. A
partir de su publicación, la vida jurídica de cada parte del imperio siguió un camino distinto.
Cada emperador legisló separadamente. Las constituciones sólo podían adquirir fuerza de ley en
la otra parte mediante pragmática sanción (NovTh. I. §§ 5-6, de 15 de febrero de 438). No
consta que ninguna constitución de Occidente se aplicase en Oriente; sí, en cambio, lo contrario,
prueba manifiesta de la superioridad de Oriente. El Código de Justiniano no recoge ninguna
constitución de Occidente posterior a 432.
I. Formación: Consciente de la necesidad de facilitar el conocimiento del derecho y de la
manifiesta insuficiencia de los Códigos Gregoriano y Hermogeniano, colecciones de rescriptos
de carácter privado de finales del siglo III, Teodosio II inició un ambicioso plan compilador del
que nos informa la constitución de 26 de marzo de 429 (CTh 1.1.5). La tarea era doble. Se
trataba, en primer lugar, de realizar una compilación, ad similitudinem Gregoriani atque
Hermogeniani codicis, de todas las leges generales a partir de Constantino, ordenadas
cronológicamente, estuvieren o no derogadas, para el uso de los estudiosos. Junto a esta
compilación académica (scholasticae intentioni), debía preparase también una segunda que
expusiera todo el derecho vigente, tanto leges como iura, para uso de los abogados y prácticos
del derecho, a partir de los Códigos Gregoriano y Hermogeniano, del nuevo código (ex his
autem tribus codicibus) y de fragmentos de las obras de la jurisprudencia clásica (et per
singulos titulos cohaerentibus prudentium tractatibus et responsis). Para ejecutar este plan, se
nombró una comisión de nueve juristas, ocho funcionarios imperiales y un profesor de derecho,
presidida por Antioco. Esta comisión no cumplió el encargo recibido por motivos que no son
del todo conocidos, si bien no hay que descartar la propia complejidad del proyecto. El 20 de
diciembre de 435, Teodosio II nombró una nueva comisión, esta vez compuesta por dieciséis
miembros (CTh 1.1.6), en la que mantuvo como presidente a Antioco. Se le ordenó el cometido
más modesto de recopilar omnes edictales generalesque constitutiones. La comisión podría
alterar los textos eliminando palabras superfluas, añadiendo las necesarias para su mejor
comprensión, cambiando las expresiones ambiguas o supliendo las incongruencias que hubiere:
et demendi supervacanea verba, et adiciendi necessaria et demutandi ambigua et emendandi
incongrua tribuimus potestatem... (CTh 6.1.1.1). Se trabajó con rapidez: en poco más de dos
años, la comisión finalizó su cometido. A lo largo del Codex Theodosianus, se producen más de
treinta casos de leges geminatae, que responden al modus operandi de la comisión. Las
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geminaciones están especialmente presentes en el libro XII. (16 casos). Las interpolaciones del
Código Teodosiano pueden detectarse por cotejo con otras fuentes literarias o jurídicas como el
Codex Iustinianus, los Fragmentos Vaticanos, las constituciones Sirmondianas, los Gromáticos,
la legislación bárbara, etc. Con todo, no resulta fácil fijar con precisión cuándo se incorporaron
al texto efectivamente.
II. Contenido: El Código Teodosiano consta de dieciséis libros, de extensión bastante
desigual, divididos en títulos rubricados. Dentro de cada título, las constituciones están
ordenadas cronológicamente. Se recopilan más de 2500 constituciones (2529 según el cómputo
de Honoré), desde Constantino I hasta Teodosio II. La más antigua es de 1 de junio de 311
(CTh. 13.10.2) y la más reciente de 16 de marzo de 437 (CTh. 6.23.4). Las constituciones
constan de una inscriptio, que indica el nombre o nombres de los emperadores que dictan la
constitución, así como los destinatarios de ella (senado, pueblo, provinciales y procónsules,
prefectos pretorios, etc.), el contenido propiamente dicho y una subscriptio con la fecha. La
división de las leyes más extensas en principium y sucesivos párrafos numerados es bastante
posterior. A diferencia de los Códigos Gregoriano (más amplio) y Hermogeniano, predomina el
derecho público sobre el privado, y, por ello, los edictos frente a los rescriptos. La razón es que
Teodosio II reconoció indirectamente en el suyo la validez oficial de estas dos recopilaciones de
rescriptos. La estructura del Teodosiano está inspirada en los digesta de los juristas clásicos y en
el orden del edicto del pretor, particularmente los libros II al V.
El libro I versa sobre las fuentes del derecho y las competencias de los funcionarios
imperiales, los libros II al V, de cuestiones relacionadas con el derecho privado; el libro VI se
ocupa de los privilegios y dignidades; el VII de re militari; el VIII tiene un contenido muy
variado, que abarca desde los funcionarios subalternos hasta temas de derecho privado como el
ius liberorum, las donaciones y los bona materna; el libro IX trata sobre los delitos; los libros X
y primera parte del XI, del derecho fiscal; la segunda parte del libro XI se ocupa del derecho
procesal; los libros XII al XV, de derecho municipal: decuriones, cargas municipales, de las
corporaciones, edificios públicos, reglamentos de policía para las dos capitales del imperio, etc.
El libro XVI refiere de rebus eclesiasticis. Éste es quizá el que tiene más interés para los
estudiosos de la historia de la Iglesia y muy particularmente para el conocimiento de las
relaciones entre el poder civil y la Iglesia en la Antigüedad tardía. He aquí las rúbricas de sus
once títulos: de fide catholica; de episcopis, ecclesiis et clericis; de monachis; de his qui super
religione contendunt; de haereticis; ne sanctum baptisma iteretur; de apostatis; de iudaeis,
caelicolis et Samaritanis; ne Christianum mancipium Iudaeus habeat; de paganis; sacrificiis et
templis; de religione. Los temas religiosos que afectan más directamente a la vida social son
tratados en sus sedes respectivas. Así, de episcopali definitione (CTh. 1.27); de feriis (CTh. 2.8),
o de his, qui ad ecclesias confugiunt (CTh. 9.45), por citar algunas rúbricas ejemplificativas.
Las constituciones del libro XVI han ocupado un destacado lugar en las colecciones canónicas
desde el siglo V hasta el decreto de Graciano.
III. Manuscritos y ediciones: Desafortunadamente, no se nos ha conservado un texto
completo del Código Teodosiano. Al promulgarse el Código Justiniano en 529, este emperador
ordenó destruir todos los textos jurídicos anteriores a él. Esto explica que no se nos haya
encontrado manuscrito alguno de Oriente (salvo algunos fragmentos de P. Oxy XV.1813). Los
manuscritos hallados en Occidente hasta la fecha están bastante incompletos. Los dos más
importantes son el conservado en la Biblioteca Vaticana (Vaticanus Reginae liber 886), con
escolios, del siglo VI, que contiene casi completos los libros IX al XVI, y el custodiado en la
Biblioteca Nacional de París (Parisinus 9643), del siglo V o VI, que contiene los libros VI a
VIII. Fragmentos de los libros I al VI, VIII a XI, XIII, XIV y XVI se hallaron en un palimpsesto
de Turín, desaparecido en 1903 en un incendio, pero del que Paul Krüger había publicado ya un
apógrafo en 1880. Importante es también el manuscrito del siglo XIV encontrado en la
biblioteca del Gymnasium de Halberstadt (en Sachsen-Anhalt). Contiene desde CTh. 12.1.179
hasta CTh. 12.1.182 y de CTh. 14.3.22 a CTh. 14.4.2; no, en cambio, la rúbrica de CTh. 14.4.
Aparte los manuscritos, para la reconstrucción de nuestro código son de gran utilidad también el
Breviario de Alarico, que recoge un extracto del Teodosiano, y el Código Justiniano, que tomó
de éste las leyes desde Constantino. Algunas constituciones nos son conocidas a través de
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fuentes menores como la Consultatio o la Lex Romana Burgundionum, etc. En las Instituciones
de Justiniano (3.1.16) se menciona una constitución del Teodosiano que no se nos ha
transmitido (memoratam quidem constitutionem a nostro codice segregavimus neque inseri eam
ex Theodosiano codice). Las lagunas más acusadas se hallan en el comienzo del Código hasta
CTh. 6.2.11. En este libro VI falta también el final del título 4 de praetoribus et quaestoribus y
la casi totalidad del título 38. El libro VIII tiene igualmente importantes lagunas, especialmente
al final.
La editio princeps fue cuidada por Johannes Sichard (Codex Theodosianus, Basilea,
1528), que recoge el Código Teodosiano en la extractada versión del Breviario de Alarico. La
edición de Jean Du Tillet, de 1550, añadió los libros IX a XVI contenidos en el manuscrito
vaticano. En 1556, Jacques Cujas publicó en Lyon una edición más completa aprovechando el
manuscrito Parisinus 9643. Ésta fue mejorada por su discípulo François Pithou (1586). Una
cuidada edición comentada del Codex Theodosianus, de gran interés todavía en nuestros días,
fue realizada por Jacques Godefroy y publicada a título póstumo por Antoine Marville (Lyon,
1665). De una segunda edición de este comentario se encargó Johannes Daniel Ritter, en seis
volúmenes (Leipzig, 1736-1745), bajo el título: Codex Theodosianus cum perpetuis
commentariis Iacobi Gothofredi viri senatorii et iurisconsulti superioris seculi eximii. Ya en el
siglo XIX, destaca la edición de Gustav Hänel (Bonn, 1842). Todavía poco segura, pudo tener
en cuenta los nuevos fragmentos, procedentes de los palimpsestos turinés y ambrosiano,
publicados por Amedeo Peyron, Walter Friedrich Clossius y Carlo Baudi di Vesme. La mejor
edición y actualmente en uso es la de Theodor Mommsen, que fue publicada, como obra
póstuma, en 1905, por Paul Martin Meyer: Theodosiani libri XVI, cum constitutionibus
Sirmondianis eddidit absumpto apparato P. Krüger, Th. Mommsem (Weidmann, Berlín, 1905).
Ha sido objeto de sucesivas reimpresiones (1954, 1990, 2000). La pars prior del primer
volumen contiene unos Prolegomena, con información de gran valor. La pars posterior
transcribe el texto y el aparato crítico. Como volumen independiente, Paul Meyer añadió una
recopilación de leges novellae ad Theodosianum pertinentes. Para la edición del Teodosiano,
Mommsen se sirvió de los trabajos preparatorios de su discípulo Paul Krüger. La muerte (1926)
impidió a éste acabar su propia edición, que sólo alcanzó hasta el libro VIII: Codex
Theodosianus, recognovit P. Krüger (libros I-VI; Berlín, 1923; libros VII-VIII, Berlín, 1926).
Otto Gradenwitz se ocupó de coordinar un índice del Codex: Heidelberg Index zum
Theodosianus (Berlín, 1925, 1929; reimpr. 1970). La obra de Otto Seeck, Regesten der Kaiser
und Päpste für die Jahre 311 bis 476 n. Chr. Vorarbeit zu einer Prosopographie der
christlichen Kaiserzeit (Stuttgart, 1919), corrige en ocasiones la datación de las constituciones
de la edición de Mommsen. Para citar las constituciones del Código Teodosiano se suele
emplear la sigla CTh. (más raramente CT. o sólo Th.) y a continuación se indican los números
relativos al libro, título y constitución (con su correspondiente párrafo, en su caso); a
continuación se suele indicar la fecha de la constitución. Como todo el Breviario de Alarico, a
excepción de la Epítome de Gayo, las constituciones del Código Teodosiano en él recogidas, así
como las novelas posteriores a 438, están acompañadas de unas explicaciones, más o menos
breves, del texto, denominadas interpretationes. Es posible que estas interpretationes se
redactaran a principios de la segunda mitad del siglo V al sur de las Galias. Son de gran valor
para la investigación histórica acerca de este importante compilación que fue el Código
Teodosiano.
IV. Bibliografía: Theodor Mommsen, Das theodosische Gesetzbuch, en Zeitschrift der
Savigny-Stiftung für Rechtsgeschichte (Romanistische Abteilung) 21 (1900) 149-190 con
Nachtrag zu S. 155. Das theodosische Gesetzbuch, en pgs. 385-386; Paul Krüger, Über
Mommsens Ausgabe des Codex Theodosianus, en Zeitschrift der Savigny-Stiftung für
Rechtsgeschichte (Romanistische Abteilung) 26 (1905) 316-331, con un elogioso comentario
final a su maestro: “...dass beide Bände im echt Mommsenschen Geiste gearbeitet sind”; cfr.
también sus Beiträge zum Codex Theodosianus, aparecidos en esta misma revista en los
volúmenes 34 (1913) 1-12; 37 (1916) 88-103; 38 (1917) 20-34; 40 (1919) 98-112; 41 (1920) 1-
14; 42 (1921) 58-67; Gaetano Scherillo, Il sistema del Codice Teodosiano, en Studi in memoria
di Aldo Albertoni I (Cedam, Padua, 1935) 513-538; Leopold Wenger, Die Quellen des
Römischen Rechts (Holzhausens Nachfolger, Viena 1953; reimpr. Keip Verlag, Goldbach,
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2000) 536-541 con extensa bibliografía hasta la fecha en pg. 536 nt 56; Jean Gaudemet,
Théodosien (Code), en Dictionnaire de Droit Canonique VII (Librairie Letouzey, París, 1965)
columnas 1215-1246, con referencias bibliográficas en col. 1245; Gian Gualberto Archi,
Teodosio II e la sua codificazione (Edizioni Scientifiche Italiane, Nápoles, 1976); Tony Honoré,
The Making of the Theodosian Code, en Zeitschrift der Savigny-Stiftung für Rechtsgeschichte
(Romanistische Abteilung) 103 (1986) 133-222; Gian Gualberto Archi, Studi sulle fonti del
diritto nel tardo impero romano. Teodosio II e Giustiniano (Edes, Cagliari, 1987); Bernardo
Albanese, Sul programma legislativo esposto da Teodosio II nel 429, en Estudios en honor de
Álvaro d’Ors I (Eunsa, Pamplona, 1987) 123-140; Jill Harries y Ian Wood (eds.), The
Theodosian Code. Studies in the Imperial Law of Late Antiquity (Duckworth, Londres, 1993);
John Frederick Matthews, Laying Down the Law. A Study of the Theodosian Code (Yale
University Press, New Haven, 2000). Siempre útil es la traducción del Código Teodosiano al
inglés con comentarios, glosas y bibliografía a cargo de Clyde Pharr en colaboración con
Theresa Sherrer Davidson y Mary Brown Pharr, con introducción de C. Dickerman Williams,
The Theodosian Code and Novels, and the Sirmondian Constitutions (Princeton University
Press, Nueva Jersey, 1952, reimpr. Union, Nueva Jersey, 2001). Sobre las cuestiones religiosas
del libro XVI, puede verse, Le Code Théodosien. Livre XVI. Texte latin et française.
Introducción, notas e índice de Élisabeth Magnou-Nortier y prefacio de Michel Rouche (Les
Éditions du Cerf, París, 2002). Abreviaturas usadas: CTh.= Código Teodosiano; NovTh.=
Novela Teodosiana.

Rafael Domingo
Catedrático de Derecho romano
Universidad de Navarra