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MICRO CHARLA: AUTOESTIMA

I. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA
La autoestima (AE) es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera
de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y
espirituales que configuran nuestra personalidad. Esta se aprende, cambia y la podemos
mejorar. Es a partir de los 5-6 años cuando empezamos a formarnos un concepto de cómo
nos ven nuestros mayores (padres, maestros), compañeros, amigos, etcétera y las
experiencias que vamos adquiriendo.
Cuando un niño tiene una buena autoestima, se sabe valioso y competente.
Entiende que aprender es importante, con lo cual no se siente disminuido cuando necesita
ayuda. Es responsable, se comunica bien y es capaz de relacionarse adecuadamente con
otros. Un niño con baja autoestima no confía en sí mismo y por lo tanto tampoco en los
demás. Suele ser tímido, hipercrítico, poco creativo y en ocasiones puede desarrollar
conductas agresivas, de riesgo y desafiantes. Esto provoca rechazo en los demás, lo que
a su vez repercute en su autovaloración. En la conformación de la autoestima, influyen
factores de diversos tipos:
• Personales (la imagen corporal, las habilidades físicas e intelectuales...).
• Personas significativas (padres, hermanos, profesorado, amigos,...).
• Factores sociales (valores, cultura, creencias...).
Por lo tanto, su desarrollo estará estrechamente ligado a los valores de la sociedad
en la que nacemos y vivimos; si la honestidad, riqueza, delgadez o habilidades en el fútbol
son valores sociales admitidos y el niño los tiene, se le facilitará una buena autoestima.
Pero, además, es importantísima la consideración y crítica que reciba por parte de los
adultos, sobre todo de aquellos más significativos para el niño (mientras más importante
sea una persona para él o ella, mayor valor tendrá su opinión y mayor será la influencia en
la percepción que se va formando de sí mismo).
Conductas indicadoras de alta AE

 Tener ganas de intentar algo nuevo, de aprender, de probar nuevas actividades.


 Ser responsable de sus propios actos.
 Hacerse responsable de otras personas.
 Tener conductas pro-sociales.
 Confiar en sí mismos y en su propia capacidad para influir sobre eventos.
 Manifestar una actitud cooperadora.
 Autocrítica.
 Aprender de los errores.
Conductas indicadoras de baja AE
• Rehuir el intentar actividades intelectuales, deportivas o sociales por miedo al
fracaso.
• Engañar. Mentir.
• Echar la culpa a otros.
• Conductas regresivas (hacerse el pequeño).
• Comportamientos no sociales.
• No confiar en sí mismo.
• Creer que no se tiene capacidad de control sobre los eventos.
• Agresividad, timidez excesiva o violencia.
• Negación frecuente.
• Frustración

II. RECURSO UTILIZADO: CUENTOS INFANTILES


Recurso N°1: Willy el campeón
El protagonista de la historia es Willy, un mono que es diferente a todos los demás:
disfruta leyendo, escuchando música, paseando o yendo al cine mientras que el resto de
los monos prefieren el deporte. Este se le da fatal a Willy pero no deja de intentarlo y se
esfuerza por mejorar. Aun así, sus compañeros se ríen de él y le hacen la vida imposible.
Un día, estaban molestándole como de costumbre cuando llegó el matón del barrio. Los
que hasta hace un segundo eran los más valientes del lugar huyeron despavoridos dejando
a Willy a merced del peligroso Buster (así se llamaba). Este intentó pegar un puñetazo a
nuestro protagonista que lo esquivó agachándose como pudo. Al levantarse, sin querer le
dio un cabezazo a Buster que, noqueado, se fue a casa llorando. Willy se apresuró a
disculparse, él no quería hacerle daño, pero ya era tarde. ¡Se había convertido en un héroe!
Los matones que hasta ese momento se habían reído de él ahora le admiraban.
Recurso N°2: La rosa blanca
En un jardín de matorrales, entre hierbas y maleza, apareció como salida de la nada
una rosa blanca. Era blanca como la nieve, sus pétalos parecían de terciopelo y el rocío de
la mañana brillaba sobre sus hojas como cristales resplandecientes. Ella no podía verse,
por eso no sabía lo bonita que era. Por ello pasó los pocos días que fue flor hasta que
empezó a marchitarse sin saber que a su alrededor todos estaban pendientes de ella y de
su
perfección: su perfume, la suavidad de sus pétalos, su armonía. No se daba cuenta de que
todo el que la veía tenia elogios hacia ella. Las malas hierbas que la envolvían estaban
fascinadas con su belleza y vivían hechizadas por su aroma y elegancia.
Un día de mucho sol y calor, una muchacha paseaba por el jardín pensando cuántas
cosas bonitas nos regala la madre tierra, cuando de pronto vio una rosa blanca en una parte
olvidada del jardín, que empezaba a marchitarse.
–Hace días que no llueve, pensó – si se queda aquí mañana ya estará mustia. La
llevaré a casa y la pondré en aquel jarrón tan bonito que me regalaron.
Y así lo hizo. Con todo su amor puso la rosa marchita en agua, en un lindo jarrón de cristal
de colores, y lo acercó a la ventana.- La dejaré aquí, pensó –porque así le llegará la luz del
sol. Lo que la joven no sabía es que su reflejo en la ventana mostraba a la rosa un retrato
de ella misma que jamás había llegado a conocer.
-¿Esta soy yo? Pensó. Poco a poco sus hojas inclinadas hacia el suelo se fueron
enderezando y miraban de nuevo hacia el sol y así, lentamente, fue recuperando su
estilizada silueta. Cuando ya estuvo totalmente restablecida vio, mirándose al cristal, que
era una hermosa flor, y pensó: ¡¡Vaya!! Hasta ahora no me he dado cuenta de quién era,
¿cómo he podido estar tan ciega? La rosa descubrió que había pasado sus días sin apreciar
su belleza. Sin mirarse bien a sí misma para saber quién era en realidad. Si quieres saber
quién eres de verdad, olvida lo que ves a tú alrededor y mira siempre en tu corazón.
Recurso N°3: Elmer, el elefante de colores
Elmer es un elefante especial, diferente; no es color elefante, no es gris como el
resto de los componentes de la manada. Su piel es de muchos y preciosos colores: amarillo
y anaranjado y rojo y rosa y morado y azul y verde y negro y blanco.
Elmer es muy divertido. Sus compañeros se ríen con él, pero cree que se ríen de él por ser
diferente. Es por esto por lo que decide irse lejos del grupo.
Cuando consigue tener el color gris, después de haberse frotado con los frutos de un árbol
de este color, decide regresar. Al llegar comprueba que la manada está más seria y aburrida
que nunca. Él consigue hacerlos reír de nuevo, a la vez que el agua de la lluvia hace que
Elmer muestre sus antiguos y verdaderos colores.
En adelante celebrarán un día de fiesta al año dedicado a Elmer en la que todos los
elefantes de la manada se disfrazarán de colores y Elmer lo hará de color elefante.
Los valores que se desprenden y se pueden trabajar tras la lectura son: amistad,
autoestima, bondad, humor, alegría, ingenio, optimismo, y sobre todo la tolerancia y el
respeto a ser diferente y aunque tengamos diferencias todos podemos llevarnos bien.

III. PROCEDIMIENTO
Se procederá a dar la lectura de la historia respectiva, la cual se llevara a cabo de
manera pausada y buscando la interacción con los niños desde el inicio, teniendo en cuenta
el carácter de algunos niños se buscara la reorientación en el hilo de la historia, de haber
interrupciones, para que no se pierda así la atención de los demás. Se debe priorizar al final
una comunicación con los niños para dejar en claro dudas sobre la historia, que por medio
de explicaciones sencillas y con lenguaje fácil se llegue a aclarar todas. Se abordara esta
etapa con una ronda de preguntas concretas como:
• ¿De qué trato la historia?
• ¿Qué estaba haciendo el protagonista?
• ¿Dónde ocurren los hechos?
Y algunas preguntas más sobre el aspecto del ambiente o de los personajes.
Luego se procederá a realizar una ronda de preguntas de un carácter más profundo
donde se hablara de las emociones de los personajes, valorización del carácter de la
conducta, las preguntas que se pueden hacer son:

 ¿Cómo se sentía el protagonista?


 ¿Estaba feliz o alegre? ¿Por qué?
 ¿Estuvo bien lo que hizo?
 ¿Que hubieran hecho ustedes en su lugar?
Para aumentar la novedad se puede alternar entre preguntas grupales o
individuales. Demostrar nuevamente el material interactivo puede servir de recordatorio de
lo que habían escuchado anteriormente.

Recuperado de: https://www.spapex.es/psi/autoestima.pdf