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PROFETAS

Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 1



PROFETAS Apuntes parte I, 20181

Saúl Anléu

EL FENÓMENO DEL PROFETISMO2

1 El profetismo como experiencia universal


Cuando escuchamos acerca de los profetas, de inmediato pensamos en los
profetas de Israel, y por ende en los profetas de la Biblia.

Pero en la actualidad, la existencia del fenómeno profético fuera de Israel, es un


hecho que nadie pone en duda como experiencia universal. En la medida que las
diversas culturas se expresan religiosamente, eso da paso para pensar en este
fenómeno, como mediación acerca del mensaje de la divinidad.

Cierto, alguna vez se negó la existencia de un profetismo extra-bíblico, con la


finalidad de salvaguardar la inspiración de los profetas de Israel o a la inversa
denunciar la falsedad de aquella profecía. Si aceptamos el profetismo fuera de
Israel, se crea el problema de que entonces, Dios se revela fuera de la cultura de
Israel? Pero ese no es el punto. Se trata de aceptar, que en cada cultura sea el
esquema religioso que sea, las divinidades se expresan a través de mediadores que
comunican la voluntad de esa divinidad, es decir a través de profetas.


1
Téngase en cuenta, que en estas páginas no encontrará una síntesis acabada y redactada con el rigor
científico que merece. Son sólo unos apuntes que le permiten entrar en contacto con los temas del curso,
con la expectativa de suscitar el interés por profundizar en los temas propuestos para el desarrollo del
curso, lo cual, es lo que el estudiante debe buscar: Ir a las fuentes que son propuestas como textos básicos
en nuestra bibliografía. Deseo fervientemente que no se deje de revisar la bibliografía recomendada.
2
Sobre esta primera parte sigo el camino investigativo trazado por SICRE, J. L., PROFETISMO en
Israel (Navarra 2003). Pero igual sobre el tema son altamente recomendables: ABREGO, J. M., Los libros
proféticos (Navarra6 2005). ALONSO SCHÖKEL. L.., SICRE, J. L. Profetas. Comentario I - II (Madrid2 1987).
Para esta Parte I, Sicre, profetismo en Israel Pp. 25-186.


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Ahora bien, al momento de aceptar que existieran “profetas” fuera de Israel, no
implica que este profetismo haya que asociarlo con la revelación de YHWH que
encontramos en la Biblia.

Entonces, se trata de un fenómeno difundido en aquel tiempo, sin embargo llama


la atención, preguntar, si la profecía bíblica tiene sus orígenes en las
manifestaciones proféticas de las culturas vecinas al Israel Antiguo.

Sicre habla de Influencia, de experiencia humana común a las culturas, pero se


debe descartar, que dicha experiencia profética en Israel haya surgido sólo como
una imitación del “profetismo” que había en otras culturas. De hecho, en un
principio el profetismo de Israel y en los inicios de la profecía bíblica se expresó
como solía ser en otras culturas, pero luego se distanció terriblemente, a tal punto
que la profecía bíblica, a pesar de su conexión con este fenómeno conectado con una
experiencia humana universal, se considera como un fenómeno totalmente único y
distinto; cosa que comprenderemos más adelante, cuando veamos las características
del profetismo bíblico.

En la actualidad con los estudios comparativos, se han propuesto en este siglo


una lista de textos que se consideran proféticos… 3 Entonces para delimitar o
purificar textos que se pueden llamar proféticos se ha creado un concepto que busca
ponernos de acuerdo sobre lo que debiera considerarse un texto profético: “La
única forma de revelación que merece plenamente ser llamada intuitiva es
aquella que se recibe directamente sin intermediario en cualquier tiempo y en
cualquier lugar por una persona capaz de entender inmediatamente el mensaje
divino y comunicarlo”.4


3
Incluso hemos oído hablar de las “profecías” de Nostradamus. Pero en el mundo antiguo podemos
mencionar en Egipto, siguiendo a Sicre, encontramos textos proféticos en Egipto: las profecías de Nefertí,
Los avisos de Ipu-Wer; etc., en Mesopotamia las profecías de Sulgi; discurso profético de Marduk, etc., En
Mari, Canaán y otros lugares. Sicre expone genialmente estos textos y los valora al interno del fenómeno
profético como experiencia universal. se debe confrontar SICRE, J. L., PROFETISMO en Israel (Navarra
2003). Pp. 219-248.
4
SICRE, J. L., Op. Cit. 220.


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Tal definición busca evitar que se presenten como textos proféticos, profecías de
otras culturas, que desde el punto de vista bíblico, no se basan en la revelación, sino
en opiniones, intuiciones, deducciones, y muchas veces en simples puntos de vista
de su autor. Los lugares más importantes: Egipto, Mesopotamia, Mari, Canaán.

En Canaán era un fenómeno ampliamente conocido, pero lo conocemos más por


lo que la biblia dice que por los textos que ellos puedan ofrecer. Recordamos
también los profetas de Baal (I Re 18). Ahora lo que la Biblia declara es que estos
son profetas, pero sus oráculos son falsos, lo cual los hace falsos profetas, ya que
ellos profetizan pero su profecía no está amparada en la verdadera revelación.

Sin embargo queda claro, que eso de que cada cultura tiene sus profetas (sea
como sea) confirma que se trata de un fenómeno universal.

Desde estos criterios, existen tres áreas de influjo que son importantes: Egipto,
Mesopotamia y Canaán cuyos pilares de la religión consistían en el politeísmo, vida
después de la muerte y la adivinación, magia.5

Basados en los estudios comparativos de religiones contemporáneas a la cultura


bíblica, se pueden anotar algunas características propias de éste profetismo como
experiencia universal.

i. Se pretende una comunicación cuya fuente es una divinidad pero al


mismo tiempo se constata una ausencia de revelación. Estos pretendidos
profetas nunca se basan en ella para anunciar los bienes futuros o
denunciar las injusticias. 6
ii. Los medios para conseguir esta “información” se da por iluminación,
mediante sueños – éxtasis. El mensaje es inmediato y no requiere
interprete.
iii. Además se advierte que no cuentan con una tradición histórica o
doctrinal. Actúan cada quien por su lado, el contenido teológico de su


5
Cf. SICRE, J. L., Op. Cit. 221.
6
SICRE, J. L., Op. Cit. 233.


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mensaje es muy pobre, y tampoco aparece inserto en una historia de
salvación. Desde el punto de vista literario el fenómeno del profetismo
bíblico es algo realmente único.
iv. Posibilidad de que el mensaje no haya sido solicitado (como la
adivinación).
v. Los textos parecen compuestos para agradar a los gobernantes y merecer
su recompensa.

En conclusión: Parafraseando a Sicre, cuidado con caer en la apologética
barata, descartando el fenómeno profético como monopolio de Israel.7 Otra coas es
la profecía Bíblica.
Defender a toda costa la originalidad del profetismo de Israel sin tener en
cuenta que Dios puede comunicarse y de hecho se comunica a toda clase de
personas, sin distinción de raza o nación a través de experiencias humanas.(Incluso
la burra de Balam Cf Números 22-24) es un dato a tener en cuenta para ir mar allá
de las fronteras de Israel.
Cuidado con ser demasiado simplistas y terminar colocando a personajes casi
desconocidos al mismo nivel de Isaías o Jeremías. No se puede colocar la profecía de
Nostradamus a lado de la profecía de Isaías o Jeremías.
Ne puede interpretar el profetismo bíblico a la luz del profetismo como
experiencia universal, pero tampoco se puede dejar por un lado al momento de
estudiar a los profetas de la Biblia.
SI ha habido influencia sobre este fenómeno en Israel, probablemente los
puntos de contacto habría que situarlos en los siglos XI y X a C. Y en concreto
proveniente de Mari (Mesopotamia) y Canaán, incluso dice Sicre que probablemente
debamos ver ahí su punto de partida.8 Se trata entonces, de una experiencia
religiosa, que podemos constatar más allá de las fronteras de Israel.
Pero los profetas israelitas fueron más allá de una simple experiencia
humana de lo religioso, lo podemos verificar en la actuación del profeta Elías y los

7
SICRE, J. L., Op. Cit. Pp. 248.
8
Cf. Ídem.


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profetas de Baal. Y a partir de ahí se abre un gran abismo entre el profetismo bíblico
y el profetismo como experiencia universal, abismo que alcanzará su punto
culminante en el siglo VIII cuando la profecía alcanza su época de mayor esplendor.
Incluso a pesar de seguir utilizando a veces recursos literarios comunes a otras
culturas, la originalidad del mensaje profético de la Biblia no se ve afectada.
Conviene recordar como apunta Sicre, que en definitiva el problema no es la
relación entre la profecía israelita y la profecía del Antiguo Oriente, sino el de la
relación de los primeros profetas bíblicos (que son muy parecidos a los profetas
fuera de Israel) y sus continuadores.
La gran diferencia, es que en la profecía de Israel se pasa de un oráculo
solicitado por la gente, (la gente pedía el oráculo), a una palabra pronunciada por
Dios de manera espontanea, sin que nadie la esté solicitando e incluso un oráculo
ante el cual el profeta mismo ni siquiera le apetece comunicar.
En cualquier caso, el profetismo bíblico si bien está vinculado con esta
experiencia de profetismo universal, se distanció esencialmente de éste y alcanzó un
relieve sin igual en Israel, pasando a la historia como algo típico y único de Israel. Ya
veremos más adelante, cómo esto que estamos indicando tiene su razón de ser.

2 Fuentes del profetismo como experiencia universal9

2.1 La necesidad de dar respuestas a los enigmas que envuelven la


vida (para ello la adivinación)
Las culturas antiguas obviamente no eran como las nuestras en el modo de ver la
vida. Ellos eran más intuitivos, porque no tenían respuestas para explicar tantas
cosas que hoy para nosotros son lógicas y simples. ¿Por qué llueve? Simple, la
lógica tiene la respuesta. Nuestro mundo es más lógico y racional, por eso hemos
perdido, cada vez más la capacidad de asombrarnos.
Sin embargo, ¿acaso por este “desarrollo” podemos decir que esa intuición ha
desaparecido? Para nada: Ni el desarrollo de la lógica o de la razón, han hecho

9
Esta parte para profundizarla la puede cf. En SICRE, Op Cit. Pp. 25 – 64.


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desaparecer hasta el día de hoy las incontables explicaciones sobrenaturales acerca
de muchos acontecimientos. Por mucho que digamos que hemos evolucionado
intelectualmente o académicamente… se sigue haciendo cola con los famosos
“parasicólogos”10, y los brujos de por aquí o de por allá siguen teniendo mucho
chance. Se ufanan los amigos de Maximón acerca de la gente que lo visita “qué
bueno que vinieron porque aquí vienen los ricos de la capital, los generales del ejército,
los diputados, presidentes, etc.”.
Independiente de si se trata de la gente más o menos lista, el punto es que el
deseo de saber el futuro, o los enigmas del presente no se quedaron perdidos en el
oscuro pasado del hombre primitivo “subdesarrollado”.

2.2 Los dioses (Adivinación)


Pero hay que añadir además que esa curiosidad innata no se agota en querer
saber las respuestas sobre las cosas que no podemos comprender, sino que además,
se piensa que los dioses que gobiernan el mundo no sólo saben todo, sino que tiene
la intención de querer comunicarlo al mundo de los humanos. Entonces, en el
temblor Dios habla, en los desastres naturales, cuando matan a alguien querido, Sólo
Dios sabe por qué?. Todavía hoy, se deja la lógica y la razón por aparte y se buscan
respuestas en un mundo aparte, en el mundo de los dioses, de los astros, de los
espíritus o el destino; eso es la adivinación: meterse en el terreno de la divinidad,
puesto que es atributo suyo saberlo todo; por tanto debe ser una buena fuente de
información, sobre cosas que los mortales no saben.
En el mundo de aquel tiempo, que rodeaba la tierra de Israel, había otras
muchas religiones y una idea fundamental de éstas era que los dioses tienen cierta
información que deseaban transmitir a las personas. “Cabe deducir que, cuando
sobre una ciudad o una nación van a abatirse grandes calamidades, la divinidad suele
presagiarlas con antelación” (Herodoto).11 Los estoicos decían: “si hay dioses y estos
no hacen conocer lo venidero a los hombres, o no aman a los hombres, o ellos mismos


10
Así se denominan estas personas que a cambio de plata le dicen a la gente la causa de su
enfermedad; quién les robó la plata, la vaca se perdió o se la palanquearon etc. etc. etc.
11
Cf. Citado por: SICRE., Op Cit. Pp. 26


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ignoran lo futuro…”12; los dioses no tienen derecho a ignorar lo que viene por
delante. Entonces: ¿qué clase de dios serían? De hecho en el mismo evangelio,
Jesucristo que había manifestado en cierta forma su divinidad escandaliza a los
suyos, cuando dice que no sabe ni el día ni la hora de fin del mundo (Mt 24,36).
Ahora bien aquellas actitudes delante de la vida por conocer los enigmas
y los saberes de la divinidad, dieron vida a una de las actividades más antiguas y
misteriosas; la adivinación muy ligada en los inicios a la magia. Porque lo
interesante no es sólo saber diagnosticar acerca del futuro sino también tener el
poder para cambiarlo. Si es bueno, que suceda; si es malo entonces que no suceda.
Mago y adivino en la antigüedad eran un mismo personaje, de hecho en hebreo la
palabra Nabí posee un campo semántico muy amplio. Desde vidente, adivino, el que
predice. Incluso en tiempos posteriores, el profeta hebreo mostrará a veces claros
rasgos “mágicos” y adivinatorios, elocuente ejemplo es 1 Sam 9, hombre de Dios,
vidente, adivino parecen estar unidos y así como se comienza a formular una
relación entre adivinación y profecía.
Muchas de las técnicas adivinatorias en las tradiciones bíblicas también
aparecen conectadas con la profecía, pero en esta relación las formas adivinatorias
más importantes podemos mencionar:

2.2.1 La adivinación inductiva


La premisa es que la divinidad quiere revelarse: De esa cuenta la adivinación
inductiva consistía en captar tal comunicación a partir de la observación; en primer
lugar de la naturaleza… el cielo está obscuro: va a llover. Y así vemos, cómo todo el
universo es un discurso de la divinidad: Estás fatigada por los muchos consejos; que
se levanten ahora los que contemplan los cielos, los que profetizan por medio de las
estrellas, los que pronostican cada luna nueva, y te salven de lo que vendrá sobre ti (Is
47,13). Aquí entran los fenómenos naturales, cósmicos y astrales.
También se realiza observando los animales (Las vacas flacas y las flacas
gordas –todavía se escucha entre nosotros: tiempo de vacas flacas… 1 Sam 6 nos
muestra cómo el comportamiento de los animales también sirve para adivinar; Cf. Is

12
SICRE., Op Cit. Pp. 27


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11,7) de igual manera se adivinaba a partir de los animales sacrificados: por el color
o la posición de las entrañas, incluso por las expresiones de estos al ser sacrificados.
Hay quienes dicen, que ésta era una las funciones sacerdotales: no sólo ofrecer
sacrificios sino interpretar los posibles signos divinos a través de esos sacrificios.
La adivinación mediante la observación se llevaba a cabo mediante diversos
instrumentos: copas (Gen 44,5) flechas (2 Re 13,14-19); dados (Jos 7,17-18; 14,2;
18,1-21,40 – la distribución de la tierra entre las tribus de Israel - 1 Sam 10,19-21);
éste fue el que más se desprestigió más no por ello desapareció, todavía lo podemos
ver en el Nuevo Testamento: Echaron suertes y la suerte cayó sobre Matías, y fue
contado con los once apóstoles(Hch 1,23-26).
Este tipo de adivinación fue desprestigiándose con el tiempo, dando así paso
a otra forma mucho más sofisticada.

2.2.2 La adivinación intuitiva


Esta no se basa sólo en la observación, sino implica ya un don del
“adivinador” su especial intuición. Tres son las formas más sobresalientes: La
interpretación de los sueños (Oniromancia) la consulta de los muertos
(necromancia) y la comunicación divina a través de los oráculos (cresmología).
Desde el punto de vista bíblico, la tercera es la más importante.

Oniromancia: Con respecto a la interpretación de los sueños, el punto es


captar el valor simbólico de los sueños, si esto se hace mal se generan entonces
interpretaciones erróneas. Lo peor es ponerse uno mismo a interpretar sus propios
sueños. Por eso la mayoría de los reyes tenía en el presupuesto de la nación un
rubro para la manutención de un grupo de adivinos, astrólogos y agoreros que les
interpretaran los sueños como es debido13.

En el AT tenemos también abundante material, desde el Génesis. (Gen 20,3;


28,11-16; 37.40.41 – los sueños de José y la interpretación de otros). Cualquiera
puede soñar, pero el hecho de interpretarlos no es de gente normal (José (Gen 41)


13
SICRE., Abunda en los testimonios extra-bíblicos y de la Biblia para poder comprender este tema.
Merece la pena confrontar esto. Op Cit. Pp. 39-59.


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Daniel (Dn 2,27-28). Tuve un sueño que me hizo temblar;…6 Por lo cual di órdenes
que trajeran ante mí a todos los sabios de Babilonia para que me dieran a conocer la
interpretación del sueño. 7 Entonces vinieron los magos, los encantadores, los
caldeos y los adivinos y les conté el sueño; pero no pudieron darme su
interpretación. 8 Pero al fin vino ante mí Daniel,… (Dn 4,5-8). Si el sueño normal
puede ofrecer información de la divinidad, imagine un sueño tenido en el santuario.
Tenemos testimonios, que en caso de necesitar información de la divinidad para tal
o cual cosa se iba al santuario y la gente se quedaba allí esperando la respuesta.
Obviamente eran sueños importantes para gente importante… la gente sencilla no
tiene grandes problemas… ni grandes sueños; son la gente importante la que no
puede dormir, la que no logra conciliar el sueño… Sin embargo Núm 12,6-8 pone
esta revelación en sueños como de carácter secundario. Además este medio puede
ser manipulado por el falso profeta, así lo denuncia Jeremías (23,25; 29,8). Este es
un aspecto muy importante en el AT: los sueños gozan de mucha estima como medio
revelatorio, pero también suscitan muchas reservas.

La Necromancia: la conciencia de la vida como un irse de viaje al mundo de la


divinidad, daba la posibilidad de poder consultar a los muertos para obtener
información, puesto que ellos estaban teniendo acceso a información reservado al
espacio de la divinidad. Esta práctica adivinatoria estaba muy extendida en el
mundo antiguo (todavía ahora creo yo). Dt 18,9-11 nos dice que era una práctica
cananea, también en Egipto (Is 19,3), y entre los mismos israelitas (1 Sm 28,3-5; 2
Re 21,8; Is 8,19). Uno de los ejemplos más famosos es el de Saúl, que quiere
comunicarse con Samuel que ya había muerto… Representa una nueva técnica
adivinatoria – de revelación, pero también la realidad de que cuando el hombre se
siente olvidado de Dios, acude a un difunto para que le diga lo que debe hacer.

Cresmología: Los oráculos: Es la forma más frecuente y digna de conocer la


voluntad divina. En éste, los signos y portentos quedan sustituidos por la palabra,
algunas veces enigmática, pero palabra al fin y al cabo como la de los hombres. Hay
incontables testimonios y los casos más frecuentes son cuando se quería elegir un
monarca, un jefe; es el caso también de Israel, cuando acude a Samuel, para que elija


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a una persona en nombre de Dios (1 Sam 8; 16,1-14); sobre la guerra se consulta
muchas veces… ¿vamos a ganar? Se consulta para conocer de qué lado está la
victoria. El punto, dramático, es que al deseo de consultar el oráculo no
corresponde el hecho de hacerle caso. En el caso de Israel, naturalmente la consulta
viene después de Moisés, Josué y los Jueces, porque estos tenían línea directa con
Dios y no tenían necesidad de consultar a nadie. “Pero los reyes pertenecen a una
época distinta, más profana, de segunda categoría”14. Antes de la batalla es bueno
saber si Dios lo permite. Y si el rey no se acuerda de consultar, el sacerdote se
encarga de recordárselo (1 Sm 14,36-3 7), David más piadoso no se olvida de
consultar (2 Sm 5.19). También se consulta sobre la salud y la enfermedad (Is 38,1-
8). También hay oráculos no pedidos: A Abraham “deja tu tierra”;… etc.

Ahora bien, si las prácticas adivinatorias se fueron “especializando”, fueron


requiriendo por lo mismo de mediadores especialistas para su interpretación o
comprensión. De esa cuenta surge la figura del mediador.

2.3 La necesidad de los mediadores


Hasta ahora estamos de acuerdo que los pueblos antiguos compartían la idea
de que los dioses podían y querían comunicarse con los hombres. Igualmente estaba
la idea de que esta comunicación los dioses lo hacían a través de personas
especiales. Surge pues la necesidad de un especialista que sirva de puente entre lo
divino y lo humano. En la antropología moderna estas personas reciben el nombre
de “mediadores”.

Esta distinción en el mundo bíblico adquiere una suprema relevancia.


Porque de algún modo se deja claro que los mediadores, los especialistas, eran casi
todos personajes religiosos. Y se advierte acerca de un grupo al cual se descalifica
como mediadores: (los vaticinadores, los astrólogos, hechiceros, agoreros,
encantadores, espiritistas etc.) Cf. Dt 18,10-12. Se distingue entre los falsos y
verdaderos mediadores que ayudan a esclarecer la voluntad de la divinidad. El
sacerdote y el profeta y algunas veces la divinidad podía intervenir a través de un

14
SICRE, J.L., Profetismo 53.


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 11

ser misterioso, su “ángel”, el cual se presenta a quien Dios quiere y cuando quiere
para comunicarle algo de parte de Dios. Este mediador es de una sola vía, Dios los
seres humanos, en cambio profetas y sacerdote son de doble vía. Dios seres
humanos, seres humanos Dios.

2.3.1 El ángel del Señor


Transmite un mensaje, dando a conocer el futuro o indicando lo que se debe
hacer en el presente. (Gen 16,7-12; 21,17-18; 22,11-12-15-28; 1 Re 19,5-7).

2.3.2 El Sacerdote
El sacerdote como mediador entre la divinidad y la gente era común a las
culturas antiguas. Sacerdote y adivinación iban de la mano, el conoce el futuro (se
mueve en el mundo de la divinidad y conoce sus novedades) y sabe la conducta
necesaria para el momento presente Cf. 1 Sam 14,36-37. De hecho entre los
instrumentos para la adivinación, se encuentran el Urim, tummim, efod,15 y nos
permiten interpretar esta función del sacerdote, pues son instrumentos de contacto
con la divinidad típicamente sacerdotales (Núm 27,21). Los textos del AT testifican
la relación del sacerdote con practicas adivinatorias: (Jue 1,1-2, 20,18.27) se supone

1515
Urim, Tumim: (Ex 28,30) menciona el "Urim y Tumim", que en hebreo significa literalmente
"las luces y perfecciones". La versión griega del Antiguo Testamento lo traduce por "revelación y verdad".
Muchos lo interpretan como perfecto conocimiento de su voluntad, lo que era discernible por este medio.
Actualmente, no sabemos con certeza en qué consistía el Urim y Tumim, excepto por el testimonio de
Flavio Josefo, historiador judío del primer siglo, quien al hablar de los detalles acerca del efod se refiere al
pectoral del juicio como el "oráculo" (del griego logion, que significa "palabras") (Antigüedades de los
judíos, libro III, cap. 7, sec. 5) porque, al parecer, comunicaba mensajes de Dios. Él llega hasta implicar
que el Urim y Tumim eran las piedras del pectoral y brillaban con las piedras de ónice (o sardónice) de los
hombros, que sostenían el efod en el cual estaba pegado el pectoral: "De las piedras de que antes les hablé,
que lleva el sumo sacerdote en los hombros, y que son sardónices . . . una de ellas relucía cuando Dios
estaba presente en los sacrificios; era la que hacía de botón en el hombro derecho. De ella salían rayos
brillantes que podían ver aun los que estaban lejos y que no eran esplendores naturales de la piedra. Este
hecho debe de parecer maravilloso a los que no se entregan a la filosofía de despreciar las cosas divinas. Y
diré algo que es más maravilloso aún: Dios anunciaba de antemano, por medio de esas doce piedras que el
sumo sacerdote lleva en el pecho, insertadas en el peto, cuándo saldrían victoriosos de una batalla. Antes de
que el ejército se pusiera en marcha salía de ellos un esplendor tan grande que todo el pueblo sabía que
Dios estaba con él para ayudarlo.De ahí que los griegos, que veneraron nuestras leyes porque no pudieron
contradecir este hecho, llamaron al peto oráculo" (libro III, cap. 8, sec. 9). Dios también usó esto para
darles otras informaciones. David consultó el Urim y Tumim para saber si el rey Saúl iba a venir a la
ciudad de Keila para destruirla, y evitar que los residentes de ella lo entregaran en sus manos (1 Samuel
23:9-12). ¿Cuál fue la respuesta? "Sí, descenderá" (v. 11). No sabemos cómo fue dada esta respuesta
exactamente. Tal vez las piedras brillaban de una manera especial para decir sí o no. De cualquier forma, es
claro que el Urim y Tumim no era algo "mágico" en sí mismo. Dios había instituido esta clase de contacto,
y así se comunicaba con su pueblo.


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 12

que la consulta se hace a través de un sacerdote. (Jue 18,5) no está claro el
procedimiento que utiliza (1 Sam 23,9-12; 30,7-8). Pero la consulta a los sacerdotes
en los tiempos antiguos era frecuente: en muchas de las consultas el sacerdote
responde: “El señor respondió).

2.3.3 El profeta
Es el gran intermediario para conocer el futuro. De hecho cuando se prohíbe
consultar a otros, el único que queda autorizado es el profeta. Su mismo nombre se
confunde muchas veces con alguien que puede ver y resolver enigmas que nadie
más puede realizar. De hecho en Dt se prohíbe la consulta a toda clase de adivinos,
agoreros, espiritistas, astrólogos, pero dice el Señor que para Israel, él mismo le
suscitará profetas (Dt 18,9-22).

Además también al profeta se le relaciona con otros títulos: Vidente y Hombre de


Dios (ishelohim); (1 Sam 9,6.9.10). Vidente: que conoce cosas ocultas. 1 Sam 3,1… Da
la impresión que resuelve cosas de suma importancia y no cualquier curiosidad.
Esto sucede en (1 Sam 9,9), no está para saber dónde se perdieron las asnas de
Saúl… y a veces se le coloca a la misma altura del profeta (Is 30,10); muchas veces se
dice que el profeta habla al pueblo de acuerdo a visiones (Ez 1,1; Os 12,10).
Hombre de Dios: Posee una relación tan estrecha con el Señor que puede obrar los
mayores milagros. La comunicación de la palabra no es lo más importante para la
revelación de parte de Dios, pero si para la revelación del hombre de Dios como
enviado de Dios. (1 Re 17,24). Eliseo es el más sobresaliente en esta línea. ¿Tiene
sentido estudiar estos títulos? Sí, porque la tradición da también el titulo de profetas
a estos hombres (Samuel, Elías, Eliseo); y en segundo lugar porque son auténticos
intermediarios entre Dios y los hombres y la palabra de Dios ocupa un puesto
importante en su actividad. La gran diferencia con los profetas posteriores es que
esa palabra en los primeros es una palabra poderosa, que no se limita a denunciar el
presente y anunciar el futuro, también tiene la capacidad de transformar la realidad.
Cf. Eliseo y Elías (2 Re 5,1-1ss; 17,15ss).


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 13

3 Adivinación y profecía
A veces se confunden en el AT. El profeta, el vidente, el mago, el adivino o el
hechicero (1 Sm 9,9-20), ellos son la encarnación del deseo humano por entender
los enigmas del presente y las preocupaciones por el futuro y la comunicación con la
divinidad.

Por lo mismo, todos ellos se conectan en este aspecto que sirve como medio
para conocer las respuestas acerca de aquello que nos supera y que los dioses
quieren dar a conocer: Las técnicas adivinatorias, o en una palabra: la
adivinación.

Es en este aspecto, donde entronca humanamente la profecía como


experiencia universal.

No podemos pues ir más allá en nuestro curso, sin decir una palabra acerca de
la adivinación, no porque ella defina a la profecía, sino porque se la confunde. De
todos modos, hay que decir que el fenómeno profético está conectado en sus raíces
con las prácticas adivinatorias.

Es importante abordar este aspecto porque es muy plausible que la profecía en


sus más remotos orígenes comenzó siendo una practicada orientada a conocer el
futuro (como las prácticas adivinatorias). De hecho entre los primeros nombrados
profetas, especialmente Samuel, las consultas son de esta índole: Saúl viene para
saber dónde están las burras que se le perdieron; otras veces el rey consulta si debe
o no ir a la guerra; si van a ganar o perder la batalla; Saúl fue escogido echando a
suerte, la tierra de Israel se distribuyó a suerte (algo así como tirando los dados).
Este apartado nos advierte de entrada que la profecía no comenzó siendo la profecía
clásica que nosotros conocemos a través de los profetas que llamamos escritores16;
y por otra parte nos exige acercarnos al fenómeno profético, como un fenómeno con
cierta evolución; quizás inalcanzable para la investigación moderna, pero


16
Profetas escritores porque tenemos literatura de ellos.


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 14

interesante en cuanto que nos enseña que la revelación de Dios respeta los procesos
humanos.

La adivinación es algo distinto a la profecía bíblica clásica, pero en su inicios


los vínculos no se pueden negar. Incluso en el Nuevo Testamento persiste esta
mentalidad. Lc 22,64: A Jesús le vendan los ojos los ojos que lo castigan, y le
golpean y le dice: “adivina profeta quién te golpeó”. Si Jesús fuera profeta dice Simón,
sabría que la mujer que le unge los pies es una pecadora (Lc 7,36-50).

El mismo titulo de profeta nabí conserva todos esos sentidos, e incluso se


aplica indistintamente para aquellos que son falsos profetas, o son profetas de Baal.
Sólo con el tiempo, se impondrá su verdadero significado en sentido bíblico:
portavoz de Dios.

4 Del adivino al profeta.


Para presentar el profetismo bíblico, hemos de partir de ese sentido tan vivo
de la precariedad de la existencia propio del hombre antiguo. En el universo que
sirve de marco a su vida, ese hombre choca con tantos problemas decididamente
insolubles, con tantos males inevitables y realmente aplastantes, que no sabe echar
sobre su destino más que una mirada impregnada de una obstinada inquietud.

Su sentido religioso espontáneo le empuja a buscar en la divinidad una


respuesta a los enigmas que lo oprimen, una curación de los males que le
atormentan. Ante los dioses, los hombres acuden a implorar la salvación. Y se
esfuerzan en alcanzarla utilizando ciertos medios de influencia, quizás incluso de
presión, cuyo valor depende de sus representaciones teológicas. Entre todos esos
medios hay uno universalmente reconocido. Consiste en descubrir lo que Dios
quiere del hombre. Conocer ese designio divino y actuar en plena conformidad con
él es caminar en el sentido mismo de las cosas, disfrutar de todas las fuentes de
felicidad; es asegurarse la propia vida; es realizar su salvación.


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 15

Al inicio de la historia profética, están convencidos los investigadores que el
fenómeno del profetismo no es un perfeccionamiento de las técnicas adivinatorias –
relaciones hombre – divinidad del mundo circundante a Israel; pero tampoco se
puede negar que tales experiencias proféticas de otros pueblos sirvieron de
patrones al profeta bíblico: En concreto se menciona a los profetas de la
Mesopotamia, Egipto Siria, Fenicia y Canaán, Griegos, y por últimos los romanos.

Los primeros testimonios ciertos sobre el profetismo alcanzan al siglo XVIII y


XVII a. C. Entre los documentos que pueden consultarse se dice que en la ciudad de
Mari una ciudad de Mesopotamia habían personas que anunciaban al rey la voluntad
de la divinidad y que eran objeto de su predicación no sólo el culto sino también la
política y el mundo social17. Egipto se caracterizaba por la interpretación de los
sueños (como lo vemos en el Génesis 41; Ex 41,1-32) Babilonia la profecía no es un
hablar por cuenta de dios, sino se entiende su mensaje mediante el desciframiento
de símbolos (esta influencia es evidentísima en el libro de Daniel) dicho momento
literario muestra el paso de la profecía a la apocalíptica. En Grecia por el contrario el
profeta cumple su misión a través del oráculo.

5 Características del profetismo en Israel


El pueblo de Israel fue siempre un pueblo entregado a la búsqueda de una
palabra por parte de Dios, necesaria para la vida. De hecho el hombre bíblico sabe
que la única cosa que Dios le ha pedido antes que cualquier otra es que ESCUCHE
(Dt 6,4). Si se debe vivir en una actitud de escucha es porque se está consciente de
alguien que quiere comunicarse y para conseguir tal comunicación – al igual que los
otros pueblos antiguos – los Israelitas se sirvieron de las técnicas practicadas por
otros pueblos: (La adivinación, los sueños, las visiones, los oráculos, etc.)

5 son las características que hacen típico el profetismo de Israel; que lo hacen
distinto de la profecía en otras culturas antiguas: 1) La iniciativa y la investidura


17
Para ampliar esta información Abrego, J. M., Los libros proféticos 20-26. Generalmente cualquier
estudio serio acerca del profetismo bíblico, dedica una sección a éste tema. Cf. Monloubou, L. 5-11.


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 16

profética son actos exclusivos de Dios;2) La ruptura de las relaciones con Dios
trastorna el mundo humano, la conversión como camino de transformación de
la historia. 3) La revelación y su comunicación tienen lugar siempre en la
historia (ningún profeta se aísla del mundo. 4) el “Llamado” no puede negarse a
la llamada profética. 5) El ser profeta no es un oficio, es una misión que
involucra todo su ser.

5.1 La iniciativa y la investidura profética son actos exclusivos de


Dios
La coincidencia con los demás pueblos en términos de profecía, acaba en
primer lugar por el modo como el Dios de Israel hace sentir su comunicación al
profeta, se trata de una verdadera revelación. Fue una experiencia única. Esto es
lo más típico del profetismo de Israel: la profecía proviene de Dios y no de la
iniciativa humana. Israel recibe la revelación de su Dios a través de la palabra,
cuya comunicación está garantizada por el profeta. No es que el profeta piensa,
discierne, o descubre que Dios le habla, sino que tiene conciencia clara que Dios se
revela a través de su palabra y lo puede probar mediante manifestaciones directas
(1 Re 18,20-40). Esta experiencia personal de contacto íntimo entre Dios y el profeta
es uno de los criterios que distinguen el profetismo de Israel. La profecía en otras
culturas, no depende de la divinidad; ¿entonces es revelación?

5.2 La conversión como instrumento transformador de la historia

Un segundo criterio que hace típico el profetismo en Israel es la conciencia de que la


ruptura de las relaciones con Dios conduce al trastorno del mundo humano. En las
culturas cercanas a Israel, la misma conciencia ocurre pero al contrario. Los
trastornos o desordenes en el mundo humano se explican porque algo no anda bien
en el mundo de los dioses. Si el mundo no anda bien, algo ha de estar andando mal
en el mundo de la divinidad. En la conciencia del profetismo bíblico: las cosas andan
mal porque se ha pecado; porque no se ha sido fiel. De ahí que la principal denuncia


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 17

gritada en la cara de reyes, sacerdotes y pueblo en general es la idolatría, es decir,
infidelidad y traición a Dios.

5.3 La revelación de Dios y su comunicación tienen lugar siempre


en la historia

Los profetas bíblicos asumirán un papel central en la vida social y política de la


nación; porque la profecía bíblica no busca congraciarse con nadie, sino
desenmascarar aquellas realidades que no permiten que el mundo sea lo que Dios
ha deseado. Es por eso que hemos dicho hasta el cansancio, que el profeta bíblico, es
uno que sabe leer – ver – interpretar, la realidad con los ojos de Dios. Esto hace que
la historia se vuelva un lugar teológico, un espacio de revelación divina.

5.4 El “Llamado” no puede negarse a la llamada profética

Profeta es el “consagrado” “el elegido” por Dios para comunicar su mensaje. Muchas
veces el profeta quiere escaparse, pero Dios lo persigue y lo atrapa. No es que Dios
no respete la libertad del profeta, sino éste es el primero obligado a hacer de su
propia libertad una ofrenda para su Dios. El caso más típico es el de Jeremías, que
cuando inicia su ministerio profético no hacía otra cosa que decir: “cuando
encontraba palabras tuyas las devoraba, tus palabras era mi dicha y mi alegría”;
pero en el camino se da cuenta que aquella misión es de enorme sacrificio y es ésta
experiencia la que arranca del corazón del profeta la más dramática de sus
confesiones: Me has seducido, Yahvé, y me dejé seducir; me has agarrado y me has
violentado. He sido la irrisión cotidiana: todos me remedaban. 8 Cada vez que abro la
boca es para clamar "¡Atropello!", y para gritar: "¡Me roban!" La palabra de Yahvé ha
sido para mí oprobio y befa cotidiana. 9 Yo decía: "No volveré a recordarlo, ni hablaré
más en su Nombre." Pero había en mi corazón algo así como fuego ardiente, prendido
en mis huesos, y aunque yo trabajaba por ahogarlo, no podía. (Jer 20,7-9).


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 18

5.5 El ser profeta no es un oficio, es una misión que involucra todo


su ser

Emociones, intelecto, vida social, familiar y religiosa, le sirven al profeta para


expresar su ser de profeta. Es algo que no se puede negociar incluso aún cuando se
le persigue para darle muerte. No se trata de un oficio con un horario determinado,
es un estilo de vida condicionado por la elección divina.
En conclusión: No es Israel el único pueblo que confiesa tener un modo de
acceso a los planes de la divinidad. Además los mismos hebreos han reconocido el
hecho profético fuera de los ámbitos de su propia religión y cultura.

Sin embargo, por el hecho de concluir que la profecía de Israel es un


acontecimiento único por las diferencias arriba mencionadas, esto no excluye que
también entre los Israelitas, existieran charlatanes o falsos profetas (Jer 23,32;
14,13-15) Corresponde al pueblo en este caso entender – discernir cual es la
verdadera profecía emanada de Dios. Las Escrituras condenan con grande fuerza a
los falsos profetas parangonándolos a los idolatras (pecado gravísimo). El falso
profeta no es sólo uno que niega la realidad en que se vive sino que la falsea (Ez
13,9).

6 La fisonomía del profeta clásico en la Biblia


La palabra hebrea para designar a éste personaje es (nabí) = profeta. 315
veces aparece el término para designar al profeta. El problema es que el término se
aplica al mismo tiempo a personas distintas o a veces opuestas a los que conocemos
como profetas. Es decir que el uso del título nabí, no implica una valoración
positiva, también se llama nabí a los profetas de Baal y los falsos profetas de Yahvé.

El sentido y la función del nabí varían a lo largo de la historia, pero el rasgo


predominante es el de comunicar la palabra de otra persona: Portavoz, vocero.
Uno que habla en nombre de alguien. Éste término fue asociado con vidente,
adivino, éxtasis (el profeta se convierte a menudo en otra persona). De esa


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 19

etimología confusa acerca del término Nabí, se tiene la idea de que un profeta es
alguien que puede adivinar el futuro o que sabe predecir acerca de él por artes
sobrenaturales. No es así.

La palabra profeta corresponde a la traducción griega del término nabí. Y de


esa traducción griega del término hebreo viene el significado de: el que predice, y
sugiera la idea de saber o conocer el futuro. Esto es en parte verdad, pues el profeta
está íntimamente relacionado con la escatología. . En qué consiste la escatología
profética: pero no debe comprenderse en un saber o conocer el futuro así de la
nada, sino de una “Revelación” o de una inspiración que le permite al profeta una
intuición particular aplicada a la realidad que les permite ver más allá de lo que ve el
resto de la gente, que les permite ver lo que otros no ven o si lo ven se hacen los
tontos.

El profeta, por la inspiración de Dios se hace consciente de que en su palabra


y en su vida acontece históricamente la revelación18 de Dios y su mensaje para su
pueblo. Oseas 1,2 Cuando por primera vez el SEÑOR habló por medio de Oseas, el
SEÑOR le dijo: Anda, toma para ti a una mujer ramera y engendra hijos de
prostitución; porque la tierra se prostituye gravemente, abandonando al SEÑOR. (Os
5,1-4).

La credibilidad del profeta viene cuando aquello que ha pronunciado en


nombre de Dios, se ve realizado. No sabe el futuro, no conoce el futuro, pero sabe
presagiarlo leyendo la realidad que le rodea desde las promesas de Dios, leyendo la
realidad a partir de lo que él cree que es el deseo de Dios; y para eso cuenta con la
LEY. Hace una lectura desde el proyecto de Dios.

Siguiendo la literatura bíblica las características que conforman la fisonomía


de éste personaje son las siguientes:

ü Es Dios quien le llama, quien le elige. Jer. 1,4ss. (Dt 34,10).


18
Así parece haberlo también interpretado Israel representado en Jesús: La revelación del AT se
compendia en la fórmula: “la ley y los profetas” (Mt 5,17; 7,12; Lc 16,16; 24,27.44…)


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 20

ü Le da una misión. Os 1,2; Jer. 1,5.10; Is 6,8 y lo constituye profeta (Jer
1).
ü la respuesta del profeta es de limitación y a veces de miedo. Cf. Ex
3…
ü Dios le promete su asistencia… Dios está con él y lo sostiene. Tiene
el Espíritu de Dios. (Ez 3,1-10)
ü Rechazo. El destino de los profetas siempre estaba asociado con la
persecución y la muerte. Y es que, los profetas, lo mismo que anunciaban el bien,
denunciaban el mal, y lo hacían en nombre de Dios. Por tal razón, a la mayoría de
los profetas les perseguían y les mataban.
ü Tienen un mensaje escatológico. esa relación con el futuro es
determinante, pero no en el sentido de saberlo sino de entenderlo como un tiempo
de oportunidad en el cual si hacen las correcciones necesarias s puede cambiar… no
es determinismo…
ü El mensaje del profeta se configura como ANUNCIO Y COMO
DENUNCIA.

7 La fe de los profetas (EL Dios en quien confían los


profetas).
La fe es confianza y abandono total en las manos de Dios. Dejar la tierra;
convertirse en motivo de burla, casarse con una prostituta, jugarse la vida por una
“palabra” que ni siquiera es suya son signos de confianza absoluta. Esto lo vemos
claro en la vida de los profetas. Obviamente el Dios de los profetas es en primer
lugar el mismo Dios de Israel, no se trata de un Dios distinto, sino del mismo, al cual
le repugna la opresión, la injusticia y el culto hipócrita; pero de igual manera se
conmueve y siente ternura infinita por su pueblo. Es el Dios que hizo pasar a Israel
por un inmenso desierto para llevarlo a una alianza.

Los profetas antes que historiadores, investigadores, son hombres su


tiempo, pero sobre todo: hombres de fe. No son simples rebeldes, opositores al


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 21

sistema, críticos de todo y de todos. Conocen a Dios, creen en él y conocen a su
gente. No es posible ser profeta de Dios, si en verdad no se le conoce a Dios y al
mundo en el que se vive. Si se conoce bien la realidad socio - económica, quizás se
pueda ser un buen sociólogo o un buen político. Si alguien dice que conoce a Dios,
pero no conoce bien la realidad de su mundo, puede que sea una persona muy
espiritual, pero ciertamente no tendrá nada de profeta. A la base del mensaje que
brota de la experiencia religiosa del profeta está una imagen de Dios bien concreta.
Veamos pues algunas características del Dios en quien creen los profetas.

a) Un Dios vivo: El profeta tiene que anunciar en primer lugar, un Dios vivo… No
hay otro modo de desenmascarar a los ídolos y a quienes les siguen: ellos están
muertos y son incapaces de afectar la vida de la gente (Jer 5,21). El Dios de
Israel, está vivo y presente en la historia de su pueblo, es víctima de la opresión y
la injusticia en la vida de sus hijos e hijas. Y este anuncio siempre está cargado de
esperanza, justamente porque anuncia al Dios de la vida en medio de un mundo
de muerte.

b) Un Dios celoso. (Ez 16,38-42; Zac 8,2). No tolera la infidelidad, la cual
encuentra su máxima expresión en la idolatría como el peor de los pecados. Irse
detrás de otros dioses es tener otros amantes. Con razón la figura más
dramática de parte de los profetas para referirse a ello, es la imagen de la
prostitución y del adulterio.

c) Un Dios liberador del cual el hombre es su colaborador: Así el pueblo va
tomando conciencia de que tiene una responsabilidad histórica: no volver jamás
a la esclavitud. Desde esta perspectiva el hombre es colaborador de Dios en un
designio histórico de liberación. De esta experiencia de liberación hace memoria
el pueblo de Israel, entonces no se entiende, por qué busca otros dioses, o se
asocia con otros imperios para defender su libertad. El colmo es cuando para
salvarse, buscar refugiarse en Egipto…


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 22

d) Un Dios que no se deja manipular: Su Dios no es neutro: no quiere ser
confundido con los otros dioses; y toma posición ante los conflictos. Es libre y
soberano, en nada atado a los intereses de los poderosos y sus dioses. Él se
manifiesta cuándo y cómo quiere. Es imposible poder aprisionarlo en cualquier
proyecto o pensamiento humano o encerrarlo en un templo. No hay peor cosa
que la fabricación de un Dios a la propia medida.

e) Un Dios misericordioso: Un Dios que es oportunidad perenne de salvación.
Pero aunque “castiga” la idolatría y las injusticias, es sensible y misericordioso
ante el arrepentimiento del pecador. Los profetas tienen fe en un Dios que salva
y que libera. Memoria bien guardada en los libros de la LEY. Un Dios que ha
abandonado su trono para ir en busca del hombre para salvarlo. Esto está claro
en la experiencia del hombre bíblico: éste, se siente un hombre buscado y
salvado por Dios. Dios no ha deseado comunicarse, ni se comunica para
espantar a la gente, sino para recordar el amor que le hizo elegir a Israel de entre
las naciones de la tierra. La llevaré al desierto, la enamoraré de nuevo… Israel
es su viña…

f) Es un Dios Santo que no consciente el pecado, pero que permanentemente está
salvando al pecador. En hebreo kadosh – kadosh – kadosh. Santo, santo, santo
es el Señor. La perfecta santidad se encuentra en Dios. Esta fe de Israel en su
Dios que es Santo, es la misma de los profetas, pero con un énfasis especial, la
santidad de Dios se llegó a pensar en un momento de la historia de Israel que se
guardaba en el templo, pero la santidad de Dios según los profetas no tiene sólo
que ver con el culto (actos dedicados a Dios) sino con toda la vida de su pueblo,
ya sea ésta en el templo, en el mercado, en las plazas o en el palacio. El profeta se
siente no sólo portavoz de Dios, sino del Santo de Israel. Lo misterioso de esta
comprensión de Dios es que curiosamente no aleja a las personas, sino todo lo
contrario: está más cerca de ellos que ellos mismos. Y tal cercanía no menoscaba
la trascendencia y el misterio de Dios, sino tal realidad hace más apremiantes las
exigencias de Dios. Israel no tiene alternativa, debe ser santo, porque Dios en


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 23

santo.

g) Es un Dios Justo, comprometido con la justicia (Cf David y Natán). Los profetas
ven en Dios la causa de todos los dramas sufridos por Israel, ya que saben por
una parte que el hombre es responsable y por tanto que el pueblo es culpable, y
por otra parte que Dios es demasiado justo para tolerar el mal cometido. Los
profetas padecen con su pueblo, y los sostiene la conciencia cierta de que Dios es
el justo por excelencia. (Cf Jonás y los Ninivitas Jo 3,10-4,1ss). El profeta Encarna
el malestar de Dios frente a la injusticia. Dios quiere justicia y honestidad para
todos, pues justicia y fe en Dios son inseparables. “Quiero que la justicia sea tan
corriente como el agua y que la honradez crezca como un torrente inagotable”
(Am 5,24). Por eso denuncia duramente a los que transforman las leyes en algo
tan amargo como el ajenjo (Am 6,13), y a todos los que oprimen a los débiles
(Am 8,4-6). El profeta descubre a un Dios que no admite una estructura social
injusta que favorezca la riqueza de unos pocos a costa del empobrecimiento del
resto del país.

h) Es el Dios de la esperanza. Lo mismo que a Abraham, Dios abre para su pueblo
nuevos horizontes a través de sus promesas. Lo conduce con sus promesas por
un nuevo éxodo hacia una nueva y eterna alianza (Jer 31,31-33). Las promesas
de Dios son una invitación hacia el futuro. Esto es fundamental, la historia
bíblica es una historia que se teje entre Dios y su pueblo. Un Dios que quiere
amar, y un pueblo cuya permanente compañía es lo imprevisto y lo desconocido.
Lo definitivo está siempre al final del camino… y a pesar de los años, Israel y el
hombre se sienten siempre peregrinos y viajeros. La única certeza verdadera es
que el viaje debe continuar, cueste lo que cueste y valga lo que valga. La
salvación está en el propio viaje y la única tentación verdadera sería detenerse.

i) El Dios de la historia: Miqueas afirma: “Los pueblos marchan cada uno en el
nombre de sus dioses respectivos, pero nosotros marchamos siempre en el nombre
de Yahvé, nuestro Dios” (Miq 4,5). Una conciencia así insiste en un acercamiento


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 24

de Dios a la existencia del hombre y exige consecuentemente de parte de la
persona un acercamiento semejante. El mismo nombre de Dios YHWH (Yahvé)
no es un sustantivo, sino un verbo: “Ser”. Yo soy el que los acontecimientos de la
historia se encargaran de ir revelando. Yo soy el que me muestro actuando en
favor de mi pueblo. La alianza con el Dios de la historia debe tener como
resultado una actitud histórica, que ponga de manifiesto que él es el rey de
Israel. Dios está más cerca del pueblo de lo que éste se pueda imaginar. El Dios
de los profetas es un Dios encarnado en la vida y en la historia de su pueblo; un
Dios subversivo, defensor de los pequeños en contra de la prepotencia de los
poderosos (Ap 21,5).

8 ¿Cómo comunica Dios su mensaje a los profetas?


La tradición bíblica es clara en este punto: A través de audiciones y visiones.
La Biblia entiende la comunicación con Dios como un diálogo particular (Núm 22-
24). Dios tiene dos formas de comunicarse por excelencia: La Palabra y la visión.
Estas pueden acontecer en el sueño o en circunstancias especiales, cuando Dios sale
al encuentro en la soledad… después de prepararse con unos sacrificios. Palabra y
visión aparecen frecuentemente juntas, como los dos cauces de comunicación divina
al profeta. (Os 12,11; Is 21,1-10).

8.1 Las visiones.


En 1 Sm 3,1 leemos que “por entonces no eran frecuentes las visiones”; con
esto se indica que cuando un personaje recibe una visión se trata de un personaje
excepcional. Se subraya pues el valor de la visión, de tal modo que hace importante
al personaje19. De hecho, el profeta Joel (3,1) afirma que éste es un don del Espíritu
de Dios: “los jóvenes tendrán visiones”. Al mismo tiempo se advierte del abuso de
las visiones por parte de los falsos profetas (Ez 13).


19
Es difícil captar esto en una realidad como la nuestra donde está de moda tener visiones. Hay
muchas personas que dicen: “Dios me habló ayer”… etc. pero en la época que nos toca estudiar, tener una
comunicación con Dios era una cuestión muy pero muy rara.


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 25

Cuando se leen los profetas uno se da cuenta que las visiones no son iguales,
hay algunas que parecen seguir un mismo esquema: El Señor muestra algo, pregunta
al profeta qué ve, éste responde y el Señor comunica algo nuevo relacionado con lo que
se ve. (Am 7-9; Jer 1,11-14). Pero también hay diferencias no sólo literarias sino
también de contenido.
Ø Visiones de carácter sobrenatural. Las visiones no corresponden a la
realidad natural. Hay ángeles, espacios celestiales, etc.
Ø Visiones simbólicas. Las visiones contienen elementos que deben ser
interpretados. Jeremías en la casa del Alfarero. Igual lo percibe el profeta que
el turista. Sin embargo para Jeremías la acción del alfarero se convierte en
revelación de la acción de Dios. “como está el barro en manos del alfarero, así
están ustedes en mis manos israelitas” (Jer 18,1-10).
Ø Visión de la realidad. El profeta ve la realidad de un modo distinto (¿desde
los ojos de Dios?) (Am 2,6-8) El mundo es un mercado donde se vende al
justo y al pobre por una par de sandalias… tribunales que tuercen el Derecho;
palacios que atesoran violencia, campesinos que pierden sus tierras, templos
de intensa y ferviente actividad cultual, donde también participan los que
roban y despojan al pobre, la visión de una clase social que puede permitirse
todos los lujos, y ni siquiera se preocupan por las desgracias del país. etc.
Son estas las visiones más frecuentes de los profetas, las más intensas, las que
les harán jugarse la vida, gritar y clamar en nombre de Dios. Una vida (una
realidad) observada – juzgada – interpretada – desde los ojos de Dios es visión
de alto contenido revelatorio. (cf. Mt 16,2-3).20

La visión del profeta muchas veces se caracteriza por la valentía para ver lo
que los demás no queremos ver: ver la realidad de una guerra de ricos contra
pobres en una sociedad que presume de estar en paz; ver el olvido y la marginación
de Dios como una cosa normal: es normal ir al templo y robar y matar al mismo


20
Al caer la tarde decís: "Hará buen tiempo, porque el cielo está rojizo." 3 Y por la mañana: "Hoy
habrá tempestad, porque el cielo está rojizo y amenazador." ¿Sabéis discernir el aspecto del cielo, pero no
podéis discernir las señales de los tiempos?).


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 26

tiempo; descubrir la ofensa contra Dios y contra el prójimo en lo que todos
consideran una simple actividad comercial. Podría decirse que en estas visiones no
hace falta una revelación especial de Dios. Estas visiones son las que más precisan
la revelación divina. Si olvidamos este campo inmenso, diario e inmediato de la
visión profética, perdemos de vista lo esencial. Uno de sus desafíos más fuertes es
invitarnos a ver la realidad con ojos nuevos, con ojos bien abiertos21.

8.2 La Palabra.
En el drama de los libros proféticos, el primer personaje es la palabra. Desde
el inicio de la historia ella aparece con una fuerza y dinamismo particular. Es una
palabra que se apodera con tal fuerza del profeta, que lo convierte en el hombre de
la palabra. Lo normal en la literatura profética es subrayar que el profeta nunca
pronuncia palabras propias, sino la palabra que Dios pone en su boca para que la
transmita a sus contemporáneos. En 900 ocasiones se subraya que la palabra
transmitida no es ocurrencia personal, ni fruto de las propias ideas, sino palabra de
Dios. Esto viene enfatizado con fórmulas estilizadas como: así dice el Señor,
constatan la llegada de la palabra divina al profeta y otras que aseguran que la
palabra transmitida es palabra de Dios. “vino la palabra del señor”, “me vino la
palabra del Señor”, “me dijo el Señor”, “dijo el Señor”, “así dice el Señor”,
“oráculo del Señor”, “dice el Señor”, “habla el Señor”.
También como las visiones es posible tratar de clasificar las palabras pero
sólo de modo general. Algunos rasgos de esa palabra que debemos tener claros
desde el principio son los siguientes.

a) La palabra puede ser rechazada: Un pueblo creado para escuchar es lo que menos
quiere hacer. No hay que pensar románticamente acerca de la palabra de los
profetas, no hay que pensar que las multitudes lo escuchan con admirable respeto.
“soy el hazme-reír” (Jer 20,7). Ez 33,30-33 oyen pero no lo llevan a la práctica. Este


21
Merece la pena ver en los evangelios el tema de la ceguera y cómo la curación de los ciegos es el
anhelo del hijo de Dios para que el discípulo: VEA DE VERDAD.


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 27

desprecio hacia la palabra de Dios es una de las características que más se subraya
en la tradición bíblica. El pueblo no quiere escuchar la voz del Señor, su Dios.

b) La palabra es dura y exigente: Jer 15,16 “tus palabras eran mi gozo y mi alegría”
dice Jeremías al inicio de su ministerio profético; pero lo más frecuente es que ésta
provoque pánico (Am 1,2) como el rugido de un León. (Cf Hab 3,16). De esa cuenta
en muchas ocasiones desean olvidarse de ella, no volver a hablar más en nombre de
Dios, pero la palabra se convierte en un “fuego ardiente e incontenible encerrado en
los huesos” (Jer 20,9), Intenta uno huir de esa palabra como Jonás, pero te persigue
hasta el fondo del océano, deseas que te trague la tierra, pero aún desde el fondo del
mar, desde el vientre de la ballena…

c) La palabra es clara: El profetismo bíblico se diferencia radicalmente de la profecía
griega en este aspecto. El oráculo de Delfos es ambiguo y obscuro (como muchos
profetas de hoy… ¿ambigüedad o diplomacia?) Si era claro y el oráculo no gustaba se
podía pedir un nuevo oráculo con la esperanza de que fuera más benévolo o sin
exigencias. Cada cual podía interpretar lo que quería. Nada de esto tiene cabida en
la palabra de Dios a los profetas. Para los contemporáneos de los profetas no había
dudas de lo que estaba diciendo y no había posibilidad de un segundo oráculo. Esa
palabra de Dios era irrevocable, así le gustara a la gente o no. Al igual que lo dijimos
de las visiones la palabra no llega al profeta solo en forma misteriosa, en el sueño o
la visión nocturna. Dios habla a través de la vida, en los hechos cotidianos, en las
personas que nos rodean y los acontecimientos. Hablan las manos del alfarero que
rompe el jarro inservible; hablan los pueblos oprimidos que esperan liberación;
hablan los pobres rechazados en los tribunales de justicia, habla el niño vendido
como esclavo; habla el culto hipócrita del templo (Is 59,3). En la palabra del hombre
y de las cosas, en la palabra de la historia y de los pueblos, descubre el profeta la
palabra de Dios.

d) Es una palabra que tarde o temprano adquiere su cumplimiento:(Jer 28,8-9; Dt
18,20-22; Ez 33,33). Esta efectividad de la palabra profética no depende del profeta,


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 28

sino de Dios mismo que la ha generado. Esa concordancia de la palabra del profeta
con la realidad no es muchas veces inmediata, sino que se va estableciendo a lo largo
del tiempo. Es una palabra que se verifica progresivamente en la historia que corre
inexorablemente. Jesús mismo lo constata hablando de él mismo y de su ministerio
como la máxima de las profecías cumplidas: “Porque en verdad os digo que muchos
profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que
vosotros oís, y no lo oyeron” (Mt 13,17).

9 ¿Cómo transmite el profeta su mensaje?


Nos toca ahora hablar de un tema importantísimo: ¿Cómo transmite el
profeta su mensaje al pueblo. La palabra hablada, la acción simbólica y la palabra
escrita.

9.1 La Palabra hablada


Con respecto a este modo, debemos subrayar dos características de esa
palabra: Su fuerza y su debilidad.

Los libros proféticos son tal vez los más difíciles de la S. E. Parece ser que la
palabra del profeta con el paso del tiempo se ha desgastado y se ha hecho
incomprensible. ¡Eh ahí su debilidad! Por eso para comprender un mensaje tan
encarnado en la realidad de su tiempo es preciso conocer las circunstancias
históricas, culturales, políticas y económicas en las que tales palabras fueron
pronunciadas. ¿Cómo entender por ejemplo? Am 4,4-5 ¡Id a Betel a rebelaros,
multiplicad en Guilgal vuestras rebeldías, llevad de mañana vuestros sacrificios,
cada tres días vuestros diezmos; 5 quemad levadura en acción de gracias, y
pregonad las ofrendas voluntarias, voceadlas, ya que eso os gusta, hijos de Israel!,
oráculo del Señor Yahvé. Nuestro ejemplo, refleja que el lenguaje es fuerte y claro,
pero débil por haberse encarnado hasta las últimas consecuencias. Hay que pensar
que en su tiempo, la palabra del profeta era una palabra escalofriante, pero que hoy
nos dice poco a los oyentes.


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 29

El lenguaje profético no está construido con grandes abstracciones sino que
es “plástico y concreto”; claro, breve y conciso. El profeta rehúye a la palabrería, no
está expectante del micrófono. Su palabra emerge a su debido tiempo. Estamos pues
hablando de una palabra que es oportuna para la conversión y para la salvación. No
es un “se los dije”, “ya vieron”; cuando ya las cosas han pasado; Es una palabra que
forja una invitación patente a la conversión en su debido momento.

La fuerza de esta palabra se expresa con la ironía, por ejemplo, Amos usa el
lenguaje de la instrucción sacerdotal, pero para criticar a los sacerdotes y cómo su
consejo pierde al pueblo. El ejemplo de Natán y David es espectacular… ¿qué dice
David? Llevándoselas de muy justo, declara: ¡Qué pague! Dice Natán: “ese hombre
eres tú”. No es una palabra que se hace bolas y que se dice en el lugar equivocado
para la gente equivocada (Mc 12,12 Trataban de detenerle - pero tuvieron miedo a
la gente - porque habían comprendido que la parábola la había dicho por ellos. Y
dejándole, se fueron). No es un se lo digo a Pedro para que lo entienda Juan22. El
profeta está consciente que en aquella palabra que pronuncia se juega la vida, pero
no se calla. Ni la palabra misma, ni su fuerza pertenecen al profeta.

Pero el profeta además de esforzarse por la claridad de su mensaje, se


esfuerza también por expresarse con belleza; frecuentemente hacen uso del
lenguaje poético.

La palabra del profeta es débil y fuerte al mismo tiempo. Débil porque ha


quedado capturada por un lenguaje, una historia, una cultura que no es la nuestra.
Pero es fuerte porque resplandece con todo su vigor cuando le quitamos el barniz
del tiempo. Es esencial intentar percibir esa potencia y belleza de los textos
proféticos. Ahora bien, esta palabra, por el hecho de ser palabra es mediada a través
de los géneros literarios. Y éste es sin duda otro de los puntos importantes para
comprender el mensaje profético.


22
Cuántas veces hemos profetizado a los que no vienen a nuestras reuniones a través e los que
vienen. No me parece justo.


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 30

La palabra profética se expresa a través de algunos géneros literarios que no
son típicamente proféticos, pero que en el profeta revisten singular importancia. Sin
embargo hay un género típico del profeta a la hora de comunicar su mensaje: el
oráculo. Veamos someramente aquellos géneros literarios que sin ser típicos del
profeta se usan con singularidad.

9.1.1 Géneros tomados de la sabiduría familiar.


Son aquellas formas con las que se transmite en la familia el mensaje para
hacer reflexionar sobre la realidad y para inculcar un recto comportamiento a los
que hacen parte de ella23. Típico del ambiente familiar es la exhortación, la
parábola, la alegoría, bendiciones y maldiciones. (1 Sm 12,1-7 la parábola; Ez
17,1-9 la alegoría; Jer 17,5-8 bendición maldición y la pregunta retórica; es aquella
que no necesita respuesta pero se dice para hacer reflexionar. ¿Y cuando sea viejo
jugando nintendo se va a ganar la vida? Siga viendo tele, a la hora del examen ¿los 4
fantásticos van a responder el examen por vos? Etc.

9.1.2 Géneros tomados del culto.


Aquí podemos clasificar los himnos, oraciones, instrucciones, exhortaciones y
tal vez los oráculos de salvación. Instrucción (Am 4,4-5) Oración (Jer 32,16-25. 43).

9.1.3 Géneros tomados del ámbito judicial.


A veces los profetas emplean el discurso acusatorio, por ejemplo Ez 22,1
contiene las acusaciones típicas del fiscal en un proceso. El que más ha interesado a
los comentaristas es la interpelación profética (conocida como la ríb24). Se trata de
un procedimiento para hacer justicia pero con el fin de reconciliar a las partes. Es
como una disputa judiciaria, un pleito y consiste en que ante una situación de
injusticia donde hay una parte culpable, según la Ríb, la parte inocente no debe ir a
ninguna parte, no va donde el juez, sino que va directamente donde el culpable y le

23
Cuando el niño o la niña hice algo que altera a la familia, ¿qué se dice? “estimado hijo”
“respetable mamá aquí presente”, hermanos y hermanas tengan ustedes el mejor de los días”… ¡No!
24
Ríb… palabra hebrea que significa juicio o litigio ante un tribunal… hay tres momentos en los
que se llama a juicio con la palabra «escuchad»: llamada de atención ante la acusación que comienza a
relatarse. Después de la acusación viene la amenaza del castigo por el delito cometido, pronunciándose
finalmente la promesa de la restauración.


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 31

pone por delante su pecado. Es decir, se dirige directamente al culpable para
acusarlo y decirle que lo que está haciendo lo está haciendo mal.

¿Cuál es el objetivo del RIB y cuál es la diferencia con el juicio en un tribunal?


El objetivo es ayudar explícitamente al culpable para que entienda que el mal que
hace no lo hace sólo al destinatario, sino a sí mismo. En otras palabras, el mal que
hace, hace más daño al que lo hace, que a quien lo padece. Es decir, haciendo el mal,
se hace el mal a sí mismo. Es hacer descubrir en quien hace mal, que está obrando
estúpidamente, que reflexione y que tome la decisión de abandonar el mal.
Entonces, el objetivo del RIB es la conversión del pecador, es su salvación.

Es permitir que la persona que hace el mal vuelva a ser feliz, es decir, se
pueda RECONCILIAR consigo misma. Aquí se aprecia la diferencia del RIB con el
juicio. En el juicio del tribunal se acusa al culpable para condenarlo o absolverlo,
mientras que en el RIB se acusa al culpable para perdonarlo. En el juicio el culpable
está en la obligación de pagar una pena que además sirve como resarcimiento por
los daños cometidos contra la parte inocente; en el RIB, en cambio, este
resarcimiento no existe, porque el culpable, cuando se da cuenta de la estupidez de
aquello que está haciendo, para poder decir, que está arrepentido de esto, y
demostrar su alegría, restituye mucho más de lo debido, Es el caso de zaqueo en Lc
19. Para esto hay necesidad de que la parte inocente haga un movimiento y vaya
donde el culpable, no con el deseo de venganza, ni con el deseo de apoderarse de
aquello que el otro le ha quitado, sino porque desea profundamente que la persona
que le ha hecho mal se salve.

En el RIB, la parte inocente comienza la acusación cuando ya ha perdonado al


culpable y ahora está preocupada solamente para que éste comience a dejar de
hacerse daño. La acusación en el RIB no es otra cosa que el ofrecimiento del perdón.
Pero no sólo es ofrecer perdón porque yo me considero una buena persona.
Entonces lo perdono, pero no quiero volverlo a ver nunca. Eso no es el perdón que
pide la Biblia. En el RIB cuando alguien perdona, no puede estar en paz, hasta que no
esté totalmente seguro de que el otro ha dejado por completo de hacer el mal. No


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 32

puedo perdonar y desinteresarme de la otra parte. (Ojo, esto es muy importante
para un proceso de paz y de reconciliación). Este es el objetivo del RIB: que el
corazón llegue a ser tocado, que se haga justicia para que el injusto deje de hacer el
mal. Distinto del tribunal civil, donde el acusado no puede hacer el mal porque está
preso en la cárcel, o porque le aplicaron la inyección letal… o porque sus manos
están atadas; el efecto que produce el RIB es la transformación del injusto en
justo. De este modo, se elimina la injusticia y el mal. (Is 1,1-3.10-20; Miq 6,1-8;
Jer 2,4-13.29).

9.1.4 Géneros tomados de la vida diaria.


El canto de la viña (Is 5,1-7) un canto al trabajo (Ez 24,3-5.9-10). Un canto a
la espada (Ez 21,13-21). Entre estos cantos que surgen de la vida, el más típico es la
elegía entonada con motivo de la muerte de un ser querido (Am 5,2-3). El ¡ay! Que
se canta en el cortejo fúnebre, lo utilizan los profetas para indicar que determinadas
personas (grupos) se encuentran al borde de la muerte a causa de sus pecados (Is
5,18-25).

9.1.5 Géneros estrictamente proféticos.


Lo específico del profeta es el oráculo de condena dirigido ya sea contra un
individuo o contra un grupo. (1 re 21,17ss). El esquema el oráculo es invitación a
escuchar: ¡Escucha!, luego la acusación ¿has asesinado y encima robas?, fórmula
del mensajero (por eso dice el Señor…) y por último se anuncia el castigo. Am
7,1617 es un buen ejemplo del esquema.

Con respecto al oráculo de salvación, su estructura es la siguiente: Alocución,


es un conjunto de palabras que se refiere al destinatario del oráculo, siempre es
Jacob/Israel; promesa de salvación expresado con las palabras “no temas”
motivación explica por qué no hay que temer; consecuencias de la intervención de
Dios contra los enemigos (Cf. Am 9,11-15).


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 33

9.2 Las acciones simbólicas


La acción simbólica tiene un fin concreto, hacer que el mensaje se capte, no
sólo, más rápidamente sino mejor. Y pueden ser privadas y publicas. Las privadas
son para que el profeta entienda y experimente en su propia vida el mensaje que
Dios quiere comunicar, de tal modo que mediante la acción simbólica el profeta
comprende el mensaje de Dios para el pueblo (el matrimonio de Oseas pro ejemplo).
Oseas debe comunicar la fidelidad y amor eterno de Dios por su pueblo, no obstante
éste es infiel. EN su matrimonio Oseas comprende el mensaje de Dios y luego a
partir de ahí lo comunica a su pueblo. Las acciones simbólicas son públicas en
cuanto que algunas acciones simbólicas se vuelven mensaje para el público, pero
generalmente son aquellas destinadas al público.

Así pues, debemos tener en cuenta que algunas acciones no pretenden sólo
ayudar a transmitir un mensaje, sino a captar los sentimientos de Dios o penetrar en
sus planes. En la acción simbólica hay tres elementos: la orden divina, el
cumplimiento y la interpretación.

En los profetas del siglo VIII es difícil encontrarlas (ni Miqueas, ni Amós las
utilizan); sí las encontramos en Isaías y Oseas; pero son frecuentes en Jeremías y
Ezequiel, profetas contemporáneos del siglo VII e inicios del siglo VI. Esto es
importante, porque nos indica, que las acciones simbólicas juegan un papel
secundario dentro del modo los profetas comunican su mensaje a su pueblo. Estas
son famosas…

Isaías. Tres textos son interpretados a menudo como acciones simbólicas: el


llevar a su hijo Sear Yashub a una entrevista con el rey (el nombre del niño significa
“un resto volverá” (Is 7,3) y el segundo hijo Maher Salal Jasbaz en hebreo quiere
decir “pronto al saqueo” (8,1-4). Estas dos primeras acciones simbólicas no sirven
tanto para transmitir el mensaje sino para que el profeta vaya descubriendo lo que
Dios quiere manifestarle. La acción simbólica en todo su rigor es cuando Dios le
manda caminar desnudo y descalzo durante tres años (Is 20).


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 34

Oseas. En 1.3 detectan los especialistas las acciones simbólicas en relación
con su matrimonio. El profeta debe tener la experiencia de ser traicionado por la
mujer a la que quiere, así comprenderá lo que le ocurre a Dios traicionado por
Israel. Lo normal, es que delante de la traición, haya separación; es un derecho del
agraviado… el simbolismo del matrimonio de Oseas está justo en ese aspecto;
cuando los que sigue es matar a la adúltera, la orden de Dios es de volverla a amar
(3,1). Este matrimonio será esencial pues para captar la teología y el mensaje de
Oseas. En primer lugar es una acción simbólica para el profeta, pero en el capítulo 3
se comprende su carácter público (Se está dibujando el matrimonio entre Dios e
Israel, y como el remedio de éste, está en el amor y el perdón.

Jeremías. A partir de Jeremías las acciones simbólicas (siglo VII e inicios del
VI) se vuelven más frecuentes, luego faltan por completo en la época de Nahúm,
Habacuc y Sofonías (VI). Son famosas en Jeremías: El cinturón de lino (13,1-11), no
casarse, no llorar, no alegrarse (16,1-9), la jarra de barro (19,1-2.10-11), el yugo
(27,1-3.12), la compra del campo (32,7-15), etc.

Ezequiel. AL igual que Jeremías presenta una serie de acciones simbólicas


basta ojear los capítulos 4-5. Muy expresiva es no hacer duelo por la muerte de su
mujer (24,15-24).

En conclusión: existen dos tipos de acciones simbólicas, las que preparan al


profeta para entender el mensaje que debe transmitir y las que pretenden hacer ese
mensaje más expresivo, provocando en muchos casos la pregunta de los presentes.

9.3 La palabra escrita y los libros


El tercer medio de transmitir el mensaje es la palabra escrita. Hoy no se
piensa que la labor literaria de los grandes profetas fuera tan grande, pero están de
acuerdo los especialistas que algunos de ellos emplearon la escritura y es posible
que algunos redactaran su obra por escrito.

¿Por qué motivo escriben los profetas? Hay muchas explicaciones, pero los
motivos que más convencen son los siguientes:


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 35

Dios mismo les manda escribir Cf. Is 30,8.

Para que sus contemporáneos no sólo escuchen su mensaje sino para que
puedan verlo y leerlo (Is 8,1; Hab 2,1-4).

También porque debe servir de testimonio y acusación contra un pueblo que


no quiere convertirse, cuando ocurra la desgracia nadie podrá decir que no oyó el
mensaje que Dios había hablado.

En otros casos, la palabra escrita pretende sacudir al pueblo (Jer 36) para
que se convierta. No es para que los museos tengan algo que enseñar dentro de mil
o dos mil años, sino como una palabra que advierte sobre la buena relación con Dios
en cualquier tiempo.

´ Los libros proféticos

La biblia hebrea incluye en este bloque los libros de Isaías, Jeremías,


Ezequiel, y los doce (Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc,
Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías). El principal problema que plantean estos
libros es el de su formación.

´ La formación de los libros

Estamos acostumbrados a pensar que el autor del libro es fulano de tal; pero
como otros libros de la biblia, estamos claros que no todo el libro procede de la
misma persona. Entonces, uno se pregunta, ¿nos ha quedado la palabra original del
profeta? Y la respuesta es ¡no!; simplemente porque de la palabra hablada a la
escrita transcurre un buen trecho de tiempo, y esto ya de por sí cambia las cosas.

´ La obra de los discípulos y seguidores

Los discípulos no solo son personas que aprecian y valoran el pensamiento


del maestro, sino que además tuvieron contacto físico con el maestro. Esta relación
directa se dio en algunos de los profetas pero no exclusivamente. Los que
completaron las obras de los profetas, no fueron sólo personas que les habían


PROFETAS Apuntes parte I, 2018 – Saúl Anléu 36

conocido o habían tenido contacto con ellos (alejados físicamente pero en la misma
esfera espiritual).

Discípulos y seguidores contribuyeron especialmente en tres direcciones: 1)


redactando textos biográficos sobre el maestro (Am 7,10-17; Jer 34-35) se habla
del profeta en tercera persona. 2) reelaborando alguno de sus oráculos; 3)
creando nuevos oráculos. Por ejemplo: ¿escribió Isaías los 66 capítulos de su libro?
Los especialistas han detectado nuevas ideas teológicas, nuevas preocupaciones, y
nuevos problemas.

En conclusión: Lo único seguro que tenemos es el texto; su historia literaria


es discutida, y bastante oscuro, a veces, su significado original. Sólo podemos
apoyarnos con certeza en el texto actual. Atenderlo, respetarlo, investigarlo, es el
único camino con garantías para captar el mensaje que transmite.