Está en la página 1de 3

APORTE DEL PROCESO DE DESCENTRALIZACIÓN DEL SISTEMA EDUCATIVO A

LA DEMOCRACIATIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN.

En el año 2002, en el Perú se dio inicio a un complejo proceso de descentralización


política, administrativa y del gasto público, que incluyó la descentralización de los
servicios educativos. En el camino se fue planteando tres enfoques paralelos de
descentralización educativa, estos fueron: la regionalización, la municipalización y la
autonomía escolar. Cada modelo ha avanzado por distintas vías y en distinta medida,
evidenciando la necesidad de definir con mayor claridad, y sobre consensos más sólidos,
el modelo de descentralización educativa para el Perú.

La descentralización ha sido a lo largo de nuestra historia un clamor de las poblaciones


y la incapacidad del Estado para satisfacerlas, derivó en el cuestionamiento de las
instituciones políticas, económicas y sociales, también adquirió la naturaleza de crisis
de gobernabilidad democrática..

En el Perú, el proceso de descentralización es un proceso largo e inconcluso, ya en


1989-90 tuvo muchas dificultades por imponer regiones sin ningún criterio de identidad,
la falta de comunicación y desconocimiento del tema pero sobre todo del contexto de
violencia social política que vivió el país por entonces.

La descentralización durante la gestión de Fujimori se debilitó porque se retiró el


financiamiento y se crearon los Consejos Transitorios de Administración Regional
(CTAR), entidades dependientes del Ministerio de la Presidencia, fueron órganos
transitorios.

En el año 2001, el Congreso aprobó la ley de la reforma constitucional sobre


Descentralización, por el cual los gobiernos regionales se crearían sobre la base de los
departamentos con un presidente electo y un consejo regional, así mismo el Concejo de
Coordinación Regional.

Actualmente la regionalización en el Perú es desde un enfoque territorial, esto implica la


participación de los ciudadanos en los asuntos públicos (Sonic y Sanz 2007:13)

La descentralización de la Educación tiene su origen en el proceso de descentralización


del Estado desde el 2003, pero básicamente en lo administrativo, transferencia de
competencias y funciones, manteniendo el mismo Sistema Educativo: jerárquico y
burocrático sin tomar en cuenta los resultados de los procesos.

A nivel regional, la Ley de los Gobiernos Regionales Nro. 27867 señala un serie de
funciones específicas (pueden ser exclusivas o compartidas)

A nivel Local, la Ley Orgánica de Municipalidades fija veinte competencias y funciones


en materia de educación.
Según la ley General De Educación 28044 (MINEDU 2003), establece una participación
más autónoma de las escuelas, las cuales deben ser la primera y principal instancia de
gestión del sistema educativo.

Se crearon instancias de participación ciudadana para la democratización de la


educación.

El Proyecto educativo nacional (2007) apuntó a una gestión descentralizada y


democrática que logró resultados y fue financiada con equidad. Es lo más nuevo en
descentralización ya que busca vincular la oferta educativa a la diversidad existente en
nuestro país, como también a una educación por resultados que se puedan observar y
medir (Módulo II, ONPE).

Los niños, las niñas y los adolescentes deben ejercer sus derechos, uno de tantos es la
educación de calidad y que se tome en cuenta la diversidad de sus contextos
territoriales y las condiciones socioeconómicas en las que se encuentran.

Es necesario también que el Estado intervenga desde este enfoque en otros factores que
inciden en el proceso educativo como es, la sanidad, la nutrición, los servicios básicos, la
seguridad, el transporte y muchas otras variables presentes en el territorio.

En cuanto a los roles, el MINEDU debe asumir el rol rector con los diferentes niveles de
gobierno y para ello debe establecer relaciones basadas en la cooperación , la
coordinación y la colaboración para prestar el servicio educativo que para ello se creó el
proyecto LOF (ley de organización y funciones).

Las DREA y las UGEL, debe ser parte del gobierno regional y pasar a diseñar y
gestionar políticas educativas para sus territorios.

Los gobiernos locales son los más próximos a la población lo que permite coordinar
acciones de apoyo al servicio educativo entre los diversos sectores y actores del proceso
educativo.

En conclusión la descentralización en el sistema educativo es muy necesario, pero se


debe realizar los cambios como: fijar adecuadamente las capacidades, las
competencias, los roles de cada nivel de gobierno.

El enfoque territorial es muy importante ya que atiende a la diversidad existente en


nuestro país.

Dar mayor autonomía a las escuelas no creo que sea una buena idea, ya que la
escuela democrática es un ideal que aún falta por trabajar.

Sería necesario implementar mayor eficiencia en los gastos financieros ya que se


carece de personal idóneo en la materia.

Para la capacitación de los docentes gestionar la participación de los diferentes sectores


principalmente el privado para mejorar la calidad educativa.
Es necesaria la articulación entre lo nacional, lo regional y lo local o mantener una
interlocución fluida para la construcción de un sistema educativo de calidad centrado en
los aprendizajes.

También, aprovechar las experiencias de los profesores en la materia para realizar


trabajos de investigación y así mejorar el sistema educativo peruano y no copiar recetas
de realidades de países extranjeros.

Por otro lado, la municipalización de la gestión educativa constituyó una experiencia


innovadora, creada para la conducción de los servicios educacionales en el ámbito
jurisdiccional de un distrito, a cargo del órgano de gobierno local inmediato, la
Municipalidad distrital. Para el éxito de esta gestión se requirió desarrollar formas de
organización y operación adecuadas a las diferentes características y condiciones y
aspiraciones de la población que mantengan la unidad del país, respetando su múltiple
diversidad.

Sin embargo este programa de la Municipalización Educativa fracasó, debido a que las
municipalidades no se encuentran debidamente preparadas ni equipadas para afrontar
este reto en el ámbito educativo.