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PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ

TRABAJO FINAL DE HISTORIA DEL ESPECTÁCULO TEATRAL I

ALUMNA: NATALÍ RIMACHI

CÓDIGO: 20103328

PROFESOR: ALBERTO ÍSOLA

2018-1
ANÁLISIS DE LA OBRA “OTELO”

1. Otelo, escrita por William Shakespeare, es una tragedia escrita en cinco actos.
Las tragedias de Shakespeare describen a un protagonista que cae desde la cima
de la gracia y termina muriendo, junto a otros personajes. Así, el héroe trágico en
las obras de Shakespeare ejemplifica el destino de los seres humanos, al igual
que en las tragedias griegas, que son inevitablemente desdichados a causa de
sus propios errores o de la condición humana. En Otelo está en juego la vida y la
muerte de los personajes principales, principalmente el de Desdémona, Rodrigo,
Casio y Otelo; aunque la muerte de Otelo llega al final como consecuencia de no
poder soportar la culpa al descubrir la verdad de los hechos.
Andreu Jaume (2016) menciona en su colección de Tragedias de Shakespeare
que “a diferencia de lo que ocurre en la tragedia clásica, en Shakespeare la
contingencia humana no descansa en una ley divina, cuyo cumplimiento o
desacato todo lo condiciona, sino que se apoya en sí misma, abandona a su
suerte, rodeada de cadáveres de dioses, devorada por su propia naturaleza en el
páramo del mundo, sin que importe demasiado el tiempo histórico o el lugar en el
que ocurre la obra” (2016, p.xli). Si bien no existe un destino inefable que se le
augure, Otelo termina en medio de un destino trágico debido a su propia debilidad.
Desde un inicio se presenta como un personaje admirable, un gran general, pero
Yago, el antihéroe, localizará rápidamente donde está su punto débil, los celos.
Esta debilidad es la que conducirá finalmente a su caída. Sin embargo, tanto Otelo
como Yago poseen libertad, esta capacidad de ejercer el bien y el mal. De igual
modo, las tragedias griegas como las de Shakespeare, insisten en el concepto del
libre albedrío; el héroe y el antihéroe pueden degradarse o redimirse por sus
actos. Shakespeare, sin embargo, los termina conduciendo a su inevitable
perdición. Andreu Jame (2016) para focalizar qué motivos predominan en las
tragedias de Shakespeare precisa, además, que “la intimidad entre el odio y el
amor, la razón y la locura, el bien y el mal recorre como un espinazo la anatomía
fulgurante de estas obras” (p.xl). En este caso, el amor es un arma para el
sufrimiento, la venganza y la traición. En las tragedias de William Shakespeare, la
muerte viene como solución a los conflictos humanos. Según Aristóteles (1963), el
objetivo de la tragedia es provocar en los espectadores dos emociones: el temor y
la compasión, aspectos que se logran con la tragedia de Otelo. Las tragedias
griegas y las tragedias de William Shakespeare poseen grandes diferencias, pero
ambas buscan generar un sentimiento de empatía con el lector hacia el
protagonista de la obra. Las tragedias además de la catarsis buscaban mostrar el
cruel desenlace cuando un sentimiento negativo se apoderaba del personaje con
esto tratando de que la gente evitara hacerlos como en este caso los celos.
Finalmente, en las tragedias de Shakespeare a menudo, los héroes, son víctimas
de las condiciones externas. En este caso, Yago, personaje manipulador,
desempeña un papel importante en la caída de Otelo.

2. Otelo es una adaptación del cuento 'Un Capitano Moro' (‘Un Capitán Moro') del
escritor italiano Giraldi Cinthio, que a su vez pertenece a Gli Hecatommithi (1565),
una colección de cien cuentos. Existen diferencias en el suceso de los hechos y
personajes. Desdémona es el único personaje en el cuento de Cinthio que tiene
nombre, con sus pocos otros personajes identificados sólo como el ' moro ', el
'líder de escuadrilla' , el alférez y la esposa del alférez (que corresponde a la obra
Otelo, Casio, Yago y Emilia). Del cuento se puede inferir una especie de moraleja
que advierte lo imprudente que puede ser para las mujeres europeas casarse con
hombres temperamentales de otras naciones. Personajes menores como
Brabancio, Rodrigo entre otros, que aparecen en la tragedia de Shakespeare, no
se encuentran en el cuento de Cinthio. A diferencia de Otelo, en el cuento de
Cinthio, el alférez, (Yago) desea a Desdémona y se ve obligado a vengarse
cuando lo rechaza. Así, como también, Emilia de Shakespeare interviene en el
suceso del pañuelo, mientras que su contraparte, en el cuento de Cinthio, solo el
“alférez” se encarga de hurtarlo. Los inicios de escena de Otelo son exclusivas de
la tragedia shakesperiana, como lo es la tierna escena entre Emilia y Desdémona
cuando la dama se prepara para la cama. Pero donde radica la mayor diferencia
es en la manera cómo muere Desdémona. En la tragedia de Shakespeare, Otelo
sofoca a Desdémona, pero en Cinthio, el "moro" ordena al "alférez" que golpee a
su esposa hasta la muerte con una media llena de arena. Cinthio describe cada
espantoso golpe, y, cuando la dama está muerta, el "alférez" y el "moro" colocan
su cuerpo sin vida sobre su cama, le golpean el cráneo y hacen que el techo
agrietado sobre la cama se derrumbe sobre ella, dando la impresión de que la
caída de las vigas causaron su muerte. Aún sabiendo que esta obra es una
adaptación, Shakespeare logra redondear la historia proveyéndola de una
complejidad humana a sus personajes y de un lenguaje poético a los textos.

A continuación, presentaré la fábula de Otelo. En la ciudad de Venecia, Otelo,


general moro, contrae matrimonio con la bella dama Desdémona, hija del senador
Brabancio, a la cual rapta y hace su esposa en contra de la voluntad de su padre.
Otelo nombra a Casio su lugarteniente, lo que hace explotar la envidia en Yago,
uno de sus hombres de confianza. De este modo, Yago, alférez al servicio de
Otelo, se siente despechado. Ante el inminente ataque de los turcos, Otelo es
enviado a Chipre y viaja con su mujer. Yago trama entonces su venganza, que se
ve incrementada por la idea de creer que ambos, Casio y Otelo, han estado
además con su mujer, Emilia. Allí, Yago consigue que Casio se emborrache y
pierda la confianza de Otelo, quien nombra al alférez su lugarteniente. Para
continuar la venganza, Yago envenena la mente de Otelo con dudas y sospechas
sobre la actitud de Casio con respecto a Desdémona. Así, incita a Casio a buscar
la protección de Desdémona para obtener de Otelo el perdón. Por medio de
malvadas y hábiles insinuaciones, hace surgir Yago en Otelo la sospecha de unos
amores entre su virtuosa esposa y Casio. En busca de una prueba que evidencia
el falso engaño, Yago consigue, mediante su esposa, quien no sospecha nada, un
pañuelo que el moro regalo a Desdémona y que Yago consigue sea visto por el
celoso Otelo en el poder de Casio. Otelo convencido de que Desdémona lo
engaña con Casio, ordena su muerte, cuya ejecución confía a Yago. Acto seguido,
ocurre el estrangulamiento de la inocente Desdémona por su propio marido.
Finalmente, Yago acaba siendo descubierto, pues ante el lecho de Desdémona se
ve acusado y descubierta toda la intriga por su propia mujer, Emilia, y por Casio,
que escapo con vida del atentado. Al enterarse que todo fue una artimaña de
Yago, Otelo se suicida ante todos. Yago es entregado a la justicia del nuevo
gobernador, Casio, con encargo de castigarlo con justicia.

Finalmente, el conflicto central está enfocado en el deseo de venganza por parte


del alférez Yago, quien aspiraba a ser lugarteniente. El drama de la obra recae en
cómo lleva a cabo Yago su plan frente a cómo Otelo va convenciéndose cada vez
más que su esposa le es infiel.
3. La obra nos plantea una reflexión acerca de los celos humanos, la intriga, la
desconfianza y la venganza. Pero, más que una historia de celos es una historia
sobre manipulación que deriva en los celos. Aunque también existe en Otelo
una mirada machista que desemboca en feminicidio. El pensamiento de la obra
en un primer sentido, está ligado con la idea de que antes de actuar debemos
cerciorarnos de la fidelidad de lo que se dice para no dejarnos manipular por
otros. De este modo, Shakespeare resalta la ineficacia de la comunicación
humana ante desvaríos de la conducta y la incapacidad de relacionarse por esta
misma razón. La confianza que tiene Otelo en su perverso alférez es increíble y,
se podría decir, que hasta es ingenuo porque la confianza solo se la deposita en
Yago. Mientras él con medias palabras, gestos hipócritas y ambiguas
interpretaciones, insinúa a Otelo que Desdémona lo traiciona con Casio, el
desdichado marido no cesa de alabar la honradez del traidor: “Honrado Yago”,
“Yago es un hombre muy honrado”, “Yago es muy honrado”, “Este camarada es
de una excesiva honradez y sabe penetrar con espíritu claro en los resortes de las
acciones humanas”. Definitivamente, Yago no es un hombre honrado.
Shakespeare resalta las consecuencias de estos celos manipulados en la manera
en que Otelo enloquece y se deja cegar a tal punto de golpear a Desdémona en
presencia del embajador veneciano, que se sorprende de semejante acción: «
¿Es este el noble moro a quien nuestro Senado proclama capaz de cuanto sea
posible? ¿Es esta la naturaleza en quien no hacen mella las pasiones?». No.
Otelo ya no es el noble moro. Es un pobre celoso descompuesto que cae presa
de los celos, caminando ciego al abismo. Además de la manipulación y los celos,
existe un mensaje racial, evidenciado en el personaje de Otelo: la xenofobia ante
un extranjero que ha osado enamorar a Desdémona. Así, el drama no pierde
vigencia en su crítica a la xenofobia europea. Shakespeare usa a Yago para
decirnos que el hombre europeo envidia la fortaleza y virilidad del hombre africano
o del hombre de color. En Otelo se percibe la atmósfera de resentimiento de los
hombres blancos europeos frente a la mayor fortaleza y virilidad de los hombres
de color oscuro. Pero existe también un tema que tiene que ver más con el
papel de la mujer en esa sociedad, y que no está alejada de la nuestra. Así,
en un segundo sentido, el pensamiento de la obra también evidencia la violencia
contra la mujer y, evidencia a su vez, un feminismo sabio, que se refleja en uno
de los diálogos entre Desdémona y su criada, Emilia, poco antes del desenlace
del drama, en donde suenan palabras como las siguientes: "... Pues que nos
traten bien o de otro modo los males que hacen sírvenos de ejemplo". Otelo es,
pues, mucho más la manipulación, la perversidad, la deslealtad y la traición de
Yago, que los celos surgidos en Otelo como consecuencia del plan malévolo de
Yago, su desleal alférez, que desencadenan la muerte de Desdémona a manos
de su propio marido. Este pensamiento de la obra es válido para el día de hoy,
pues se ha dejado atrás una base de pensamiento que tiene que ver con
cómo la mujer puede afrontar ese tipo de sociedad, donde existe aún “Otelos”
machistas que, cegados por los celos y víctimas de un complot de envidiosos,
también hombres, son capaces de matar a sus esposas. En resumen, Otelo nos
da una lectura vigente de nuestra sociedad y que a través de la historia de un
hombre mirado en menos por sus pares, quien asciende en la escala social se ve
manipulado por Yago, su alférez, a creer que Desdémona, le ha sido infiel. Todo
en base a una herramienta que no ha perdido su vigencia ni efecto en 400 años:
el rumor. Desdémona es el símbolo de una mujer perdida en un mundo
eminentemente masculino: que solo encuentra un breve refugio en Emilia, esposa
de Yago, y el reflejo de otra mujer que se ve involucrada en las artimañas del
hombre.

4. La obra está dividida en cinco actos y está escrita tanto en prosa como en verso.
Cada acto posee una cantidad diferente de escenas. Así, en el primer Acto,
segundo Acto y cuarto acto: tres escenas, el Tercer Acto: cuatro escenas y el
Quinto Acto: dos escenas. Esta obra no sigue las unidades aristotélicas de tiempo
y espacio pero sí la de acción, pues en Otelo no aparece ningún argumento
secundario como en otras tragedias de Shakespeare.

Primer acto.- En Venecia se presentan todos los personajes y las relaciones que
se establecen entre ellos. También se anuncia el escenario donde tendrá lugar
toda la acción: Chipre.

Segundo acto.- Este acto es el inicio del nudo de la historia. Yago provoca la
borrachera de Casio como parte su estrategia y que dará lugar al punto
culminante de la obra.
Tercer acto.- Es el punto de inflexión de la obra. A principios del acto el amor
entre Otelo y Desdémona es íntegro y perfecto. A finales del acto Otelo ya está
profundamente convencido de la infidelidad de Desdémona. El símbolo es el
pañuelo de Desdémona que pasa de mano en mano.

Cuarto acto.- Otelo ha perdido totalmente la calma y gallardía que le


caracterizaba, se muestra rudo y mal hablado. Desdémona miente acerca del
pañuelo. Al final del acto la muerte de Desdémona, simbolizada por la canción del
sauce, es inevitable.

Quinto acto.- Los acontecimientos trágicos se suceden en progresión vertiginosa.


Yago mata a Rodrigo. Otelo quita la vida a su esposa pero al enterarse de la
verdad se da muerte a sí mismo como signo de restauración de la honra. Yago es
ajusticiado y Casio queda como gobernador de Chipre.

5. La obra desde un inicio posee acotaciones o indicaciones escénicas, en su


mayoría, de salida y entrada de personajes que nos da una idea de cómo el autor
percibía la escenografía y los cambios de escena. Otras acotaciones nos plantean
donde están ubicados los personajes. En términos de macrocosmos y
microcosmos podemos decir que Italia y Chipre pertenecen a lo primero, y La
Ciudad de Venecia, El puerto de Chipre, la casa del senador Brabanas, El Palacio
del Gobernador de Venecia. Y finalmente, con lo que respecta a espacio, se
evidencia la presencia de un balconcillo, que era parte fundamental de los teatros
isabelinos. También se ve evidenciado cómo se rompe la cuarta pared mediante
apartes del personaje de Yago, y que se especifican en el texto, que reflejan
momentos en que necesita compartir con el púbico sus planes.
Bibliografía

Aristóteles (1963). Poética, trad. de E. Schlesinger, Bs. Aires.

Jaume, A. (Ed.), Shakespeare, W. (2016). Tragedias. Obra completa 2. Penguin Clásicos.