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“Una Escuela Para Cada Estudiante”

Nelson Beaudoin

Como crear una escuela para cada alumno con una primera tarea:
hacer que nuestro trabajo como educadores sea para ellos.
La mayoría de los maestros, elegimos la educación como profesión
para estar con los niños y ayudarlos a aprender.
Los educadores son esclavos de exigencias, y en consecuencia, con
frecuencia se va comprometida su atención primordial a sus alumnos.
Yo no veo a los estudiantes como espectadores que dejen que la
educación les llegue a ellos.
El problema es que para mantener su ingenua motivación inicial para
hacer grandes cosas para los estudiantes, los maestros, a veces
considerar incapaces a los estudiantes, aunque sus intenciones sean
buenas.
La quimera de que la enseñanza tienen que ver con hacer grandes
cosas para los alumnos y nos ayudara a comprender que se trata de
ayudar a los estudiantes a hacer grandes cosas por sí mismo.
Dejar que los estudiantes aprendan haciendo.
Los estudiantes se concierten en buenos escritores haciendo, no
imitando.
Las intenciones de Shakespeare pueden ser útiles en el proceso de
aprendizaje, pero a los estudiantes hay que garantizarse la
oportunidad de aprender haciendo.
En las escuelas, los estudiantes no tiene que llevar a cabo hazañas
monumentales para tener la sensación de que son importantes.
Cada aportación que permitimos hacer a los estudiantes supone un
impacto positivo y se convierte en la base a de aportaciones aún
mayores.
Podemos empezar desde abajo y construir de forma constante a
medida que los pequeños adquieren confianza y experiencia.
Los estudiantes desean participar en cosas importantes, y las escuelas
pueden aprovechar esa pasión para hacer en cosas importantes, y
las escuelas pueden aprovechar esa pasión para hacer aportaciones
a través del aprendizaje-servicio.
La educación es con frecuencia demasiado teórica y no
suficientemente práctica.
Nuestro trabajo debe consistir en hacer que los estudiantes se
impliquen.
A veces el deseo innato que tienen los educadores de contribuir el
crecimiento y al éxito de los jóvenes, influye negativamente en los
resultados del aprendizaje de los estudiantes.
Dennis Littky nos dice: “Para mí, una escuela silenciosa no es en
absoluto una escuela”.
La enseñanza centrada en el alumno consiste en dar voz a los
estudiantes acerca de cómo estructurar sus clases.
Los educadores tienen que poner las necesidades e intereses de cada
estudiante en el primer plano de su trabajo.
Los profesores pueden desempeñar un gran papel no solo generando
esas experiencias, sino también ayudándonos a navegar por ellas y
por ultimo triunfar solo ellas.
La educación puede romper las ataduras de estas fuerzas externas,
tiene que empezar externas, tiene que empezar por respetar lo mas
importante: el desarrollo de una relación afectuosa con cada
estudiante.
La idea de los profesores excelentes hagan que el trabajo duro
parezca fácil mientras llevan a limite el desarrollo de los jóvenes.