Está en la página 1de 13

Construir la forma

1
Elige un material para que sea la base de la forma de la piedra. Puedes
utilizar una variedad de materiales para crear la forma de la piedra. Existen
muchos artículos comunes que puedes elegir:
a. Poliestireno extruido
b. Cartón
c. Papel periódico arrugado
2.

2
Crea la forma aproximada de la piedra. Corta el cartón o poliestireno extruido
a la forma que quieres que tenga la piedra. Combina diferentes materiales con
pegamento para crear piedras que tengan una forma rara.
a. Utiliza una caja de cartón simple para hacer una piedra con una forma casi
cuadrada.
b. Un cortador de espuma de alambre caliente es una buena opción para dar
forma al poliestireno extruido.
3.
3
Cubre la forma de la piedra con alambrada o malla de alambre. Utiliza una
malla de metal para envolver la forma de la piedra. El metal fortalecerá la
piedra artificial y le dará una estructura a la cual se adherirá la mezcla de
mortero de cemento.[1]
a. Utilizar seguros de alambre para amarrar la estructura de metal a la base de la
piedra.
4.

4
Perfecciona las curvas de la piedra. Para hacer que la piedra se vea lo más
natural posible, dobla y da forma a la estructura de alambre alrededor de la
forma base de la piedra. Las piedras naturales tienen partes hundidas y
pliegues, presiona la estructura de alambre en distintos lugares para crear
superficies desiguales e imitar estas formas.

Parte 2
Mezcla el mortero
1.

1
Combina ingredientes secos para realizar una mezcla de mortero. Mezcla
3 partes de arena con 1 parte de cemento Portland. Coloca todos los
ingredientes en una carretilla o mezcladora de hormigón dependiendo del
tamaño de la piedra que construyas y la cantidad de mortero que mezcles.[2]
 Puedes reducir la arena y agregar 1 parte de turba para crear una piedra
artificial más porosa.[3]
2.
2
Agrega agua a la mezcla seca de mortero y arena. Agrega lentamente una
parte de agua a la mezcla seca, es posible que tengas que agregar más o
menos agua dependiendo de la humedad y temperatura. La mezcla se volverá
una pasta seca a medida que agregues el agua.
 Revuelve la mezcla de mortero a medida que agregues el agua.
 Observa bien la mezcla cuando agregues el agua para que no la hagas
demasiado húmeda.
3.
3
Revuelve la mezcla de mortero por varios minutos. Dale vueltas a la mezcla
por varios minutos en la carretilla o enciende la mezcladora de hormigón.
Necesitarás mezclar el mortero hasta que tenga la consistencia de la masa
para galletas.[4]
 Asegúrate de que la mezcla esté completamente integrada y que todo esté
igual de húmedo.
 Agrega más agua, de ser necesario, para que obtengas la consistencia de una
pasta espesa. La mezcla no debe estar aguada.
 Si quedan grumos de arena sin mezclarse, habrá partes débiles en la piedra
terminada, así que asegúrate de mezclar todo completamente.

Parte 3
Esculpir la roca
1.

1
Aplica la mezcla de mortero a la estructura de alambre. Utiliza una espátula
para aplicar una capa de mortero de 5 a 7,5 cm (2 a 3 pulgadas) a la estructura
de alambre.[5]
 Construye la piedra desde la base hacia arriba.
 Coloca una capa de mortero alrededor de la base de la piedra y avanza hacia
arriba alrededor de la estructura de alambre.
2.

2
Agrega textura al mortero. Para crear una piedra que se vea real, agrega
curvas y marcas a la superficie del mortero.
 Utiliza una espátula para crear partes hundidas y pliegues en la superficie del
mortero.
 Presiona el mortero con una piedra real para marcarlo con la textura de la
piedra.
 Presiona una esponja de mar o un estropajo en la piedra para crear varias
marcas de agujeros.
 Envuelve una bolsa de plástico alrededor de tu mano y presiona el mortero
para darle una apariencia arrugada.
3.

3
Deja que la piedra se endurezca por 30 días en un lugar seco. El proceso
de endurecimiento es el resultado de una reacción química, no del secado del
cemento. Aunque el 75 % del endurecimiento se completa después de una
semana, es posible que se demore un mes hasta que el cemento se endurezca
completamente.
 Rocía la superficie de la piedra cada cierto tiempo mientras se endurece.
 Mantén el cemento alejado de la luz solar directa para evitar que se agriete.
 Cubre la piedra con un revestimiento de plástico mientras se endurece.

Parte 4
Acabados de la piedra
1.
1
Raspa la piedra para alisar los bordes. Utiliza un esmeril o un cepillo con
cerdas de alambre para frotar la superficie de la piedra. Raspa cualquier borde
afilado o puntiagudo que exista en la superficie de la piedra.
 Deja que la piedra se endurezca durante una semana antes de rasparla para
evitar que se desmorone.
2.
2
Lava la piedra. Enjuaga minuciosamente la superficie de la piedra. Cepilla la
superficie con un cepillo de cerdas de alambre cuando la laves para retirar
cualquier pedazo suelto del mortero. Asegúrate de enjuagar cualquier pliegue o
parte hundida de la piedra para eliminar el polvo.
3.

3
Tiñe la piedra para darle un color natural. Utiliza una tinta para hormigón de
buena penetración para cubrir la superficie de la piedra con el color que
quieras. Puedes aplicar diversos colores para que se vea lo más natural
posible.
 Aplica la tinta en la piedra con una brocha de pintura.
 Utiliza más de un color para darle profundidad a la pigmentación.
 Aplica más tinte en algunas zonas para que tenga un contraste más oscuro.
4.
4
Sella la piedra. Utiliza un sellante de hormigón a base de agua o disolvente
para proteger la piedra artificial de los elementos de la naturaleza. Algunos
sellantes dan un acabado brillante, mientras que otros no brillan pero también
dan protección.[6]
 Coloca 3 capas del sellante. Espera aproximadamente 15 minutos entre cada
capa.
 Vuelve a aplicar una capa de sellante cada uno o dos años para conservar el
sellante.
5.
5
Retira la base interna de la piedra. Corta o raspa los materiales que utilizaste
para dar forma a la piedra. La forma y fortaleza de la piedra vienen del mortero
y la estructura de alambre, los materiales internos no contribuyen a la
estructura después de que el hormigón se ha endurecido. Retíralos antes de
colocar las piedras en el exterior para evitar que los materiales se
descompongan.

Parte 5
Adorna el jardín con piedras falsas
1.
1
Decide el lugar dónde colocarás la piedra falsa. Las piedras falsas se
pueden utilizar como parte de una decoración de agua, para enmarcar caminos
o como complementos que resalten el paisaje. Determina cuál es el mejor lugar
para colocar la piedra en base a su tamaño y apariencia.
2.

2
Excava un hoyo pequeño en donde se colocará la piedra. Coloca la piedra
en su lugar y traza el borde de la piedra con un palo o una pala. Excava un
hoyo de 2,5 a 5 cm (1 a 2 pulgadas) que tenga la forma de la piedra. Al colocar
los bordes de la piedra bajo tierra, esta tendrá una apariencia más natural,
como si fuera un afloramiento rocoso.
3.

3
Coloca la piedra en el hoyo. Empuja tierra y otras piedras pequeñas hacia los
bordes de la piedra para integrarla al paisaje. Construye varias piedras para
crear paisajes rocosos elaborados