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FACULTAD DE DERECHO

ASIGNATURA DERECHOS PROCESAL PENAL II

ESCUELA PROFESIONAL : DERECHO

DOCENTE TUTOR : YHONNY QUISPE

ACTIVIDAD : LA ACTUACIÓN PROBATORIA Y LOS


ALEGATOS FINALES.

ALUMNA : LAURA ANDREA RODRIGUEZ ZORRILLA

CHIMBOTE – ANCASH –
PERÚ SETIEMBRE– 2018
I. INTRODUCCIÓN

La entrada en vigencia del Código Procesal Penal del 2004, ha traído consigo la
imposición de una nueva idiosincrasia al momento de litigar y resolver los conflictos en
materia penal, es notorio el cambio de cultura, pues luego de haberse infectado el CPP de
1940 de una práctica auténticamente inquisitiva, hemos dado paso a un proceso de
refundación del sistema acusatorio, instalando un modelo procesal garantista, que
concibe al proceso penal constitucionalizado como la herramienta no solo
instrumentalizadora del derecho penal sustantivo, sino además, como el fortín de los
principios y garantías limitadores de toda arbitrariedad; resulta además necesario expresar,
que los aportes del modelo adversarial le dan al proceso penal actual, la posibilidad de
alcanzar los niveles de eficiencia que son necesarios para mitigar la insatisfacción
ciudadana respecto a la justicia penal.

Como es sabido a partir de la entrada en vigencia del Código Procesal Penal del 2004, en
el distrito judicial de la Libertad, hemos acogido un nuevo sistema procesal, el cual se
caracteriza por su orientación acusatorio con tendencia adversarial.

Nos inclinamos por señalar que el Código del 2004 no es del todo adversarial, sino que
presenta rasgos adversariales, sobre todo en cuanto se refiere a la litigación oral y su
práctica estratégica, como también a ciertos procedimientos especiales que ofrecen una
alternativa distinta a la solución de los conflictos. En este sentido el proceso abarca tres
etapas bien definidas. La primera: la investigación preparatoria –y sus dos sub etapas:
investigación preliminar e investigación preparatoria propiamente dicha; la etapa
intermedia y finalmente la etapa del juzgamiento.

.
LA ACTUACIÓN PROBATORIA Y LOS ALEGATOS FINALES

II. ENSAYANDO UNA DEFINICIÓN

Para el ilustre maestro trujillano Florencio ftixan el juzgamiento, consiste en la


actividad procesal específica, compleja, dinámica y decisoria, de índole rigurosamente
discursiva y de discernimiento sobre el valor de la prueba en el caso y que, a su vez, permite
al juzgador descubrir si óptica y jurídicamente es real la imputación, así como formarse
convicción sobre el tema probandum y concluir declarando la responsabilidad o
irresponsabilidad penal del acusado.

Por nuestra parte diremos que es la etapa principal del proceso penal, en la que se
postula por última vez la admisibilidad de la prueba, bajo cierto régimen de excepción y
constituye el momento oportuno en la que se realiza la actividad probatoria, bajo la
dinámica que impone el contradictorio, es decir contrastando y verificando los postulados
de las partes, en procura de la afirmación y sustento en la decisión del fondo, que se ve
plasmado en la sentencia emitida por el órgano encargado del juzgamiento.

III. PRINCIPIOS QUE INTERACTUAN EN LA ETAPA DE


JUZGAMIENTO

Se destacan en este marco de litigación oral los siguientes principios:

 PRINCIPIO DE ORALIDAD
 PRINCIPIO DE PUBLICIDAD
 PRINCIPIO DE INMEDIACIÓN
 PRINCIPIO DE CONTRADICCION

PRINCIPIO DE ORALIDAD (Art. 361 CPP)

Lo encontramos regulado en el Art. 361 del CPP. Se erige en un método


y/o como un medio apropiado para la actuación de la PRUEBA; se materializa en
una audiencia oral continua que se rige bajo los lineamientos de la concentración.
No nos cabe la menor duda, que se trata del Principio Eje y/o columna vertebral,
a través del cual se garantizan la Inmediación y la Publicidad.
En la oralidad –la palabra y la litigación oral([3]), en el contexto de las
estrategias introducidas por las partes al debate– cobra gran relevancia en este
nuevo modelo procesal, sin embargo, dejamos constancia que no hemos
eliminado totalmente la escrituralidad, por cuanto, las sesiones de audiencia se van
registrando y consolidando en actas que pasan a formar parte de los cuadernos de
audiencia, sin perjuicio del registro auditivo, a cuyas copias tienen derecho las
partes.

PRINCIPIO DE PUBLICIDAD (Art. 357 CPP)

El juicio se desarrolla ante la comunidad, a efecto de garantizar precisamente


la transparencia e imparcialidad del Poder Judicial en el servicio de justicia que
brinda a la sociedad y que constituye la esencia de su autonomía. De este modo se
afirma que con la publicidad se garantiza la marcha del proceso mismo y de cierto
modo se obliga al juzgador a decidir, con sentido de justicia.

Es bueno advertir que la publicidad tiene un régimen de excepción, que se


dan por causas establecidas en el código, entendemos que ello se ha dado porque
se busca proteger el normal desarrollo del juicio, que se vería opacado por
determinadas conductas. Las excepciones son:
§ Afectación al honor o integridad física
§ Afectación al orden público o seguridad nacional
§ Afectación al secreto comercial o industrial
§ En los casos que la ley lo señale

Cabe destacar que la excepcionalidad de la privacidad de la Audiencia, deberá


generar una debida motivación de parte del Juez del juicio. En la actualidad la
motivación ha cobrado gran relevancia, por lo que se convierte en un deber de los
juzgadores y en un derecho de las partes procesales, siendo ello así todos los actos
que tiendan a decidir una situación con relevancia jurídica deberán de recibir una
debida motivación([4]).

PRINCIPIO DE INMEDIACIÓN (Art. 359 CPP)

El desarrollo del juicio exige en todo momento la participación personal del


juez, quién con su presencia garantiza a los sujetos procesales en conflicto, una
legal y oportuna apreciación la prueba.

La inmediación a su vez presenta algunos Sub principios:


a) Identidad del juzgador, pues el mismo que intervine en las
audiencias apreciando las pruebas actuadas debe ser aquel que emita la
sentencia.

b) Concentración, que implica evitar la dispersión de los actos


procesales, de tal suerte que se puedan realizarse todos los actos procesales
de manera correlativa y en el menor tiempo posible.

c) Continuidad de las audiencias, que tiene mucha relación con


el principio anteriormente referido, pues las audiencias deben de realizarse
de manera sucesiva e ininterrumpida. Sin embargo, la continuidad puede
verse alterada, de manera excepcional, cuando por razones de enfermedad
de los sujetos procesales no puedan acudir a las audiencias; en caso fortuito
o fuerza mayor o cuando el código lo disponga.

Teniendo como sustento los sub-principios mencionados, se hace necesario que


el juzgamiento se de en el menor número de audiencias, debiendo estas ser
sucesivas e ininterrumpidas. Sólo podrá suspenderse por las causas anteriormente
señaladas por un plazo no mayor a ocho días hábiles. En el supuesto de exceso en
el plazo previsto, la norma sanciona con nulidad todas las actuaciones que se hayan
dado hasta ese momento y el juicio vuelve a realizarse nuevamente por otro
juzgador.

Por otro lado, el Art. 359 del CPP establece que la concurrencia del juez y de
las partes es obligatoria, sin embargo, la norma no es tan clara cuando se da la
inconcurrencia de uno de los miembros del tribunal colegiado, máxime si por el
Principio de Inmediación se exige que él suscriba la sentencia. Ante ello surge la
pregunta ¿Qué hacer en esos casos? Proponemos que se debe dar la instalación de
la audiencia, con el magistrado llamado por ley y luego declararse la suspensión de
la audiencia, hasta que esté presente nuevamente el miembro que estuvo ausente,
a efectos de no quebrantar el principio de inmediación, teniendo en consideración,
que la norma citada, establece que el juez que presenció el juicio oral desde el inicio
debe ser el mismo que delibere en la sentencia, respetándose al mismo tiempo el
principio de identidad del juzgador.

PRINCIPIO DE CONTRADICCIÓN

Importa una garantía Constitucional, a través de la cual fundamentalmente


se preserva el derecho de defensa; asimismo se impone con rigurosidad y especial
relevancia en el momento en el que se actúan las pruebas, sobretodo en sus dos
momentos claves:
§ Conocimiento, debido que permite al juzgador aprecia las posturas de
las partes de manera directa, en la cual actúan bajo el contexto de igualdad
procesal
§ Discusión, permitiendo refutar la tesis de la parte contraria y hacerlo
notar sus debilidades frente al juzgador para que este tome una postura
definida.

El juez garantiza el Principio de contradicción (Art. 363 y 354), regulando


y limitando la actuación de los demás sujetos procesales, garantizando el derecho
de defensa, pero eso si, siempre en un contexto de igualdad de armas([5]) y de
actuación ética en el debate.

IV. PREPARACIÓN DEL DEBATE


ACTORES PRINCIPALES DEL JUICIO

a) JUZGADOR

Es la persona encargada de poner fin al proceso penal, mediante una


sentencia, siempre recaerá dicha función en una persona preparada e imparcial que
tomará una decisión luego de observar la actividad probatoria y las pretensiones
de las partes. Del mismo modo le corresponde la dirección –moderador del juicio
oral, y los parámetros de su actuación deben ceñirse a criterios de imparcialidad.

El código procesal penal ha establecido, dependiendo de la naturaleza del


delito instruido y sobre todo de la gravedad de la pena prevista para ellos, que el
juzgador podrá ser:

§ Unipersonal, si la pena prevista para el delito a juzgar es, en su extremo


mínimo menor a seis años (Art. 28 numeral 2 CPP)
§ Colegiado, que está integrado por tres jueces, siempre que los delitos
instruidos tengan en su extremo mínimo pena privativa de libertad mayor de seis
años (Art. 28 numeral 1 del CPP)

b) FISCAL

Su actuación se rige bajo pautas de independencia y objetividad ,


principalmente en el rol acusatorio que le ha asignado el modelo procesal,
defendiendo siempre la legalidad; la defensa de su tesis acusatoria dependerá de la
estrategia fáctica y legal que imprima su postulado, siempre dentro de los
parámetros de legalidad.
Normalmente siempre se tuvo la concepción que el Fiscal, a toda costa
debería buscar el castigo para la persona sometida a un juzgamiento, tal vez ello se
debía al modelo inquisitivo que tan arraigado estuvo en nuestra legislación. Sin
embargo en la actualidad el Fiscal, como defensor de la legalidad también puede
opinar, incluso cuando haya emitido acusación por la inocencia del acusado,
haciéndose evidente de ese modo la objetividad en su actuación.

c) DEFENSOR

Ejerce el derecho de defensa del imputado, garantizándole un juicio justo


y/o debido, controla la introducción de los medios de prueba y tiene una
participación activa en el desarrollo del juicio, bajo los lineamientos de la estrategia
que ha diseñado.

Es indispensable la preparación del abogado defensor, pues si bien el


acusado, por regla constitucional goza de la presunción de inocencia, no menos
cierto es que necesita defenderse de las acusaciones que realiza el ministerio
público; preparación en torno a litigación oral y argumentación jurídica

PREPARACIÓN DEL DEBATE (ART. 367 Y SS CPP)

El desarrollo del Juicio supone la presencia obligatoria de las partes procesales, en


especial el acusado –y su defensa y el Fiscal. Respecto al acusado, en caso de
inconcurrencia injustificada se le podrá apercibir, y luego hacer efectiva la declaración
de contumacia.

El juzgamiento se verificará en la sala de audiencia designada con antelación y con


el conocimiento de las partes; sin embargo, por razones establecidas en la ley se
designarán ambientes especiales. Las situaciones para designar estos ambientes
especiales son:

 Enfermedad o razón justificada, debiendo de realizarse en el lugar donde se


encuentra el procesado
 Prisión preventiva, debiendo de realizarse en el lugar adyacente al centro
penitenciario

En cuanto a la ubicación de las partes en la Sala de Audiencia, se verificará el


siguiente orden:

 El acusado frente al juez


 El Fiscal y actor civil a la derecha juez
 A la izquierda del acusado su abogado defensor
 Los testigos y peritos, si los hubiera, en sala contigua, de tal maneara que
no se pueda manipular ni orientar en un determinado sentido la
declaración que han de prestar en audiencia.

V. DESARROLLO DEL JUICIO


APERTURA DEL JUICIO (ART. 371 – 374 SS CPP)

Consiste en la actuación primigenia que deberá de realizar el juez penal, en


donde deberá de enunciar:
 Número del proceso
 Finalidad específica del juicio
 Datos del acusado
 Situación jurídica
 Delito objeto de acusación
 Nombre del agraviado

ALEGATOS PRELIMINARES (ART. 371. 2 CPP)

También llamados alegatos de apertura, su diseño obedece al ámbito de la


llamada teoría del caso en el que las partes (Fiscal, Actor Civil y Tercero Civil y
Abogado de la defensa) presentan un resumen de sus pretensiones, con el
propósito de crear la primera convicción en el juzgador. Para ello es necesaria la
utilización de argumentos jurídicos –dentro de los cuales comprende la dogmática
y jurisprudencia, así como la utilidad de la prueba; es evidente que la presentación
del caso obedece a una estrategia previamente diseñada por el sujeto procesal, en
procura de salir vencedor en juicio.

El código establece y delimita además de manera clara la actuación de los


sujetos procesales. Así una vez apertura el juicio (Art. 371 numeral 1 CPP) el Fiscal
deberá de exponer, de manera resumida, los hechos objeto de la acusación, la
calificación jurídica y las pruebas ofrecidas y admitidas. Luego de ello será el turno
del Actor civil y tercero civil, si los hubiera, debiendo de exponer sobre sus
pretensiones y sus pruebas ofrecidas y admitidas. Y para finalizar lo hará el defensor
del acusado debiendo de basar su discurso en los argumentos de defensa y las
pruebas de descargo ofrecidas, que demuestran la inocencia de su patrocinado. Se
exige que el desarrollo del juicio se de en el orden establecido en líneas anteriores.
Una vez culminados los alegatos preliminares, el juez le deberá de informar
al acusado sus derechos –tales como a ser oído, declarar o guardar silencio, y a
conferenciar con su abogado –, esta manifestación procesal, no hace sino
garantizar los derechos del justiciable, ofreciéndole un proceso justo, imparcial y
oportuno.

CONCLUSIÓN ANTICIPADA DEL PROCESO (Art. 372 CPP)

El juez luego de terminados los alegatos preliminares y hacerle conocer sus


derechos al acusado está en la obligación de preguntarle si se confiesa autor o
participe del delito y responsable de la reparación civil. Acá encontramos dos
situaciones que debemos de detallar.

 Si el acusado acepta los cargos imputados, se da la conclusión del


juicio, pudiendo negociar la pena con el Fiscal, debiendo el Juez
Penal dictar sentencia en la misma sesión o dentro de las 48 horas
siguientes, bajo sanción de nulidad. Si se produce algún
cuestionamiento acerca de la conclusión del juicio, solo podrá ser
respecto a la pena y a la reparación civil, no pudiendo versar sobre
otro aspecto, debiendo centrarse el debate en este punto. Si existen
varios acusados, la conclusión anticipada o juicio de conformidad,
se aplicará respecto a los que acepten los cargos, sobre el resto se
seguirá el cauce normal del proceso.

 En el caso que haya negativa, y no se acepten los cargos el juicio


sigue, entendiendo que se ha respetado el derecho a no auto-
incriminarse

En términos simples debemos entender a la conclusión anticipada del proceso


o juicio de conformidad como algunos le denominan, como la aceptación de los
cargos por parte del imputado. En otras palabras constituye el allanamiento a la
acusación, de manera total o parcial, posibilitándose algunas reducciones de la
pena, previa negociación con el Fiscal. No debemos confundir a la conclusión
anticipada del proceso con el proceso especial de terminación anticipada([9]), púes
este último solo puede gestarse durante el desarrollo de la Investigación
Preparatoria y antes de emitirse la acusación, importa propiamente una
negociación de la pena entre el investigado y el persecutor del delito, a efecto de
que sea el Juez quién apruebe y/o desapruebe el mismo, bajo ciertas reglas de
confesión y de beneficios en la rebaja de pena.
SOLICITUD DE NUEVA PRUEBA (ART. 373 CPP)
El derecho a la prueba constituye el fundamento del derecho a la defensa, todo
ello como contenido del debido proceso. En este sentido, el legislador ha
posibilitado, por medio del Art. 373 CPP, que las partes puedan ofrecer nuevos
medios de prueba o reintentar el ofrecimiento de las declaradas inadmisibles en la
audiencia de control de la acusación. La parte que pretenda introducir una nueva
prueba deberá, de manera necesaria, argumentar de manera oral la utilidad de la
prueba y justificar su obtención de manera tardía. En el caso que no se demuestre
la utilidad ni el requisito temporal –haberlo obtenido luego de la audiencia del
control de la acusación el Juez penal deberá opinar por el rechazo del medio
probatorio ofrecido; asimismo en el supuesto excepcional de reintentar el
ofrecimiento de una prueba que fuera rechazada en el estadio de control de la
acusación, se exige una especial argumentación que exprese la necesidad de
admisión y actuación de la prueba en debate.

VI. ACTUACIÓN PROBATORIA ORDEN DEL DEBATE PROBATORIO


(ART. 375 CPP)

El debate probatorio se debe someter a un orden que ésta predeterminado por


la ley procesal, en el orden siguiente: 1) Examen del acusado; 2) actuación de los
medios de prueba admitidos; y; 3) oralización de los medios probatorios.

El orden establecido deberá de respetarse siempre y sin ninguna excepción. Es


una regla rígida.

Al momento de realizar el examen al acusado, que no es otra cosa más que


interrogarlo –y contrainterrogarlo– sólo podrá ser llevado a cabo por el Fiscal y
por los abogados de las partes. De este modo se limita que sea el Juez penal quien
interrogue y pierda objetividad e imparcialidad. Sin embargo lo puede hacer de
manera excepcional, en casos que hubiera quedado vacíos o sea necesario hacer
ciertas aclaraciones. Por lo que podemos concluir que la participación, en lo que a
examen se refiere, es facultativa y excepcional.

DECLARACIÓN DEL ACUSADO (ART. 376 AL 377 CPP)

Es la primera oportunidad donde el acusado ejercita su defensa material,


siempre y cuando quiera ejercer su derecho a declarar. Cuando se desea examinar
al acusado, todo depende de que quiera o no someterse al examen por parte de los
abogados de las partes. En el caso que acepte ser interrogado se deberá respetar, al
momento de realizar las preguntas, las regla de la utilidad, idoneidad y pertinencia.
Cuando el acusado hace uso de su derecho al silencio, tal situación no se
tomara como una aceptación tácita de los hechos. Así se respeta el derecho a no
auto incriminarse en sentido negativo. Todo esto, es decir, tanto el aceptar o no
aceptar someterse al examen deberá de constar en el acta correspondiente.

INTERROGATORIO DE PERITOS Y TESTIGOS

En principio se procede a que los testigos y peritos declaren bajo juramento –


cuando profesan alguna religión– o bajo promesa de decir la verdad, en el caso que
no lo hicieran, así podrían ser autores del delito contra la administración de
justicia. Su examen es vital por cuanto permite conocer hechos relevantes para
llegar a una verdad. Por ello, en caso de inconcurrencia injustificada de peritos o
de testigos, se ordenará su conducción compulsiva y en el caso que no sea
encontrado se prescindirá de su examen.

La norma, sin embargo, no establece cuando tiempo es posible esperar a que


sea localizado el testigo para hacer efectivo el apercibimiento de prescindir de su
declaración. Ahí debemos de recurrir al principio de concentración y evitar que el
plazo de juzgamiento se vea dilatado indebidamente por argucias legales utilizadas
por los abogados de las partes. El examen lo desarrolla en primer término quien
propone al testigo o perito, según sea el caso, luego de ello es el turno de las demás
partes procesales.

Los testigos son aquellos que deponen sobre los hechos que percibieron o
tomaron conocimiento –directa o indirectamente según sea el caso– por lo que
su examen es vital para crear una convicción en el juzgador. Pueden ser objeto de
ciertas protecciones, especialmente cuando es un menor de dieciséis años,
debiendo de protegerse en todo momento su integridad.

Los peritos, por su parte, son personas especializadas en una determinada


materia, por lo que su examen también se convierte en uno de vital importancia,
puesto que cuentan con información técnica – científica. Antes de ser
interrogados deberán de exponer brevemente el contenido y la conclusión de su
dictamen, luego de ello deberán de reconocer el contenido y la firma del mismo,
debiendo de tener el dictamen, obviamente a la vista. Y por último deberán de
explicar en qué consistió la operación pericial, para luego ser interrogados.
Pudiendo consultar en todo momento apuntes, notas o publicaciones que hagan
más convincente sus respuestas.

PRUEBA MATERIAL (ART. 382 CPP)


La prueba material o documental está relacionada con las evidencias;
instrumentos, objetos o efectos del delito. Estas deben ser recogidas, conservadas
e incorporadas con anterioridad al juicio para ser presentados en esta etapa.

La prueba material podrá ser presentada a los acusados, testigos o peritos


durante sus declaraciones a efecto de que reconozcan o informen sobre ellas.

PRUEBA DOCUMENTAL Y ORALIZACIÓN (ART. 384 AL 385 CPP)

Tal como viéramos, al momento de desarrollar los principios que rigen en la


etapa del juzgamiento, la oralidad se erige como máximo estandarte del modelo
procesal vigente. En este sentido no sólo es necesario el ofrecimiento de pruebas
documentales –tales como actas, denuncias, dictámenes, etc.– que por sí solas no
nos dicen nada, sino que para ello se requerirá de la oralización, mediante el cual
se da lectura a los documentos incorporados antes del juicio oral, los que serán
sometidos al contradictorio.

Como informa la doctrina, la oralización tiene particular importancia ya que


por el principio de oralidad debe ponderarse únicamente aquello que fue objeto
de discusión en el debate. De esto se deduce que todo lo que ha de utilizarse para
la sentencia debe ser leído y debatido en juicio. Incluso los documentos extensos
deben ser leídos –por lo menos la parte pertinente con el fin de que todos los que
participan en el juicio conozcan su contenido([13]), garantizando a la misma vez el
contradictorio, pues en última instancia las partes pueden sacar sus conclusiones
sobre el contenido de las pruebas documentales debiendo de quedar registrado
todos esos hechos en el acta de su propósito.

PRUEBA DE OFICIO (ART. 385.2 CPP)

El modelo procesal penal ha considerado la participación activa de los sujetos


procesales, con especial incidencia en el Fiscal –como director de la investigación;
el imputado –y su defensa, respetando sus derechos reconocidos a nivel
constitucional y con una notable revaloración de la víctima. Ellos son los actores
principales, que se desenvuelven dentro de la escenografía y dan vida al proceso.
Sin embargo su rol protagónico cobra mayor importancia al momento que llegan
a la escena donde se actúa el juzgamiento. El Tribunal cumple con la función de
espectador, determinando cual fue el actor que más le convenció y dándole su
aprobación, al momento de emitir sentencia.

Ello quiere decir, que cada parte procesal ofrece, sustenta el valor de sus medios
probatorios, interroga y a través de sus alegatos demuestra que su teoría del caso
es la más convincente para que el Tribunal tome la decisión. Sin embargo, el Art.
385 numeral 2 del CPP permite que de manera excepcional el Tribunal, asuma –o
se irrogue la facultad activa de las partes– la posibilidad de actuar pruebas de oficio,
siempre y cuando estas resulten indispensables o manifiestamente útiles para crear
convicción en el juzgador.

Ante ello han surgido críticas fundadas desde nuestro punto de vista, sobre la
intromisión del juez al ordenar la actuación de una prueba, pues las partes no saben
de manera exacta el objeto del examen, con lo cual se podría estar afectando el
derecho de defensa y el principio de contradicción, cayendo en el mismo juego
contemplado en el Código de Procedimientos Penales de 1940, que permitía que
el Tribunal sea el protagonista principal del juzgamiento, relegando de ese modo
la participación de las partes procesales a un plano secundario.

Cuando el Tribunal toma la decisión de actuar una prueba de oficio, la


resolución que la apruebe es irrecurrible. Ante tal situación somos de la idea que
debe estar debidamente motivada explicando de manera clara y precisa el
objeto de la actuación de la prueba de oficio, garantizando de ese modo el debido
proceso en general, y el derecho de defensa, en específico.

VII. FINALIZANDO EL JUICIO ALEGATOS FINALES (386 CPP)

Decíamos, al referirnos a los alegatos de apertura o preliminares que en ese estadio


las partes aún no están en condiciones de arribar a conclusiones, puesto que la prueba
aún no se ha actuado. En lo referente a los alegatos finales la situación es totalmente
distinta, puesto que la prueba ya se actuó y la actividad probatoria quedó cerrada. Por
ello, el alegato final –o discusión final es definido como los informes, que son siempre
orales, en donde las partes expondrán los hechos que consideren probados en la vista,
su clasificación legal([15]) y en general la apreciación sobre cada prueba actuada de tal
suerte que se convierte en el último instante para terminar de crear convicción en el
juzgador, a través de conclusiones concretas, dando paso a un ejercicio sistemático .

La norma procesal, Art. 386 CPP, ha establecido el modo como se inician los
alegatos finales, siendo el Fiscal, el primero en esbozarlos, luego los abogados del actor
civil y del tercero civil, posteriormente el abogado defensor del acusado, para que
finalmente sea el acusado quien ejerza su defensa cautiva, o autodefensa. Al momento
de desarrollar los alegatos finales, no se podrán leer escritos, excepto ayudas memorias,
siendo imprescindible que el Fiscal y los abogados de las partes sean amplios
dominadores de las técnicas de litigación y argumentación oral. Todas las
intervenciones, anteriormente señaladas, serán limitadas por el Juez Penal quien
Ejercerá la función de moderador, fijando siempre un tiempo prudencial, para que las
partes den por concluida y perfilada su teoría del caso.

ALEGATO FINAL DEL FISCAL (ART. 387 CPP)

El fiscal como defensor de la legalidad, una vez terminada la actuación


probatoria, tiene la posibilidad de ratificarse en su acusación, cuando este
plenamente convencido de la responsabilidad penal del acusado, debiendo de
sustentarla oralmente; con mayor énfasis en los hechos probados.

Producto de esa misión –de defensor de la legalidad también puede retirar la


acusación, cuando considere que de todas las pruebas actuadas ninguna indica la
participación y consecuente responsabilidad del procesado.

En este caso el Juez, luego de escuchar a las demás partes, emite la sentencia en
la misma audiencia, y excepcionalmente lo podrá hacer antes de los dos días hábiles
siguientes. Si el juez está de acuerdo con el retiro de la acusación dará por
sobreseída la causa; pero si discrepa de lo alegado por el fiscal, se elevaran los
actuados al fiscal jerárquico superior, aprobando o desaprobando lo establecido
por el fiscal inferior, teniendo un plazo de tres días para hacerlo. La opinión del
fiscal superior vincula tanto al juez como al fiscal inferior, debiendo estos actuar,
de acuerdo a lo decidido por primero.

ALEGATO FINAL DEL ACTOR CIVIL (ART. 388 CPP)

Se entiende que para que haya alegatos del actor civil, éste se ha constituido
con las formalidades exigidas por la norma procesal y de manera oportuna.

Básicamente se argumentará sobre el agravio sufrido –estando imposibilitado


de calificar el delito– demostrando de ese modo la necesidad de reparar el daño,
debiendo de traducir ese daño en un monto dinerario y si fuera posible la
restitución del bien.

ALEGATO FINAL DEL TERCERO CIVIL (ART. 389 CPP)

Los alegatos finales del tercero civil, estarán destinados a demostrar la


inexistencia del hecho delictivo atribuido al acusado, o en su defecto la falta de
responsabilidad solidaria que existe entre ellos. De este modo sólo se posibilita al
tercero civil, referirse al objeto civil del proceso y se le niega toda posibilidad de
referirse a la imputación penal.
ALEGATO FINAL DE LA DEFENSA (ART. 390 CPP)

Es el momento oportuno e ideal, para que la defensa técnica, por última


vez, rebata la imputación y demuestre que su patrocinado no tuvo participación
en el hecho, de tal suerte que genere en el juzgador la convicción de inocencia.

Dentro de esta antitesis –contraria a la planteada a la del Ministerio Público, en


el caso que haya seguido ratificándose en su acusación– puede referirse al monto
de la reparación y de la pena, si las considera excesiva, solicitando por último la
absolución o la atenuación de la pena. Tal como se dijo y lo volvemos a recalcar,
es el alegato final del defensor del de que dependerá la inocencia o culpabilidad de
su patrocinado.

DEFENSA CAUTIVA O AUTODEFENSA (ART. 391 CPP)

En principio, el derecho o facultad del acusado a decir la última palabra ante el


tribunal tiene naturaleza constitucional. Sin embargo como todo derecho, no es
irrestricto sino que tiene límites, en este caso, sólo debe referirse a lo que es materia
de la acusación y dentro del tiempo designado por el juez.

VIII. SENTENCIA: FIN DEL PROCESO DELIBERACIÓN (ART. 392 CPP)

Después de cerrado el debate, en secreto y de manera ininterrumpida el


tribunal, unipersonal o colegiado, toma la decisión que será plasmada en la
sentencia, que declarará la inocencia o culpabilidad del procesado. Obviamente la
deliberación lo hará, tal como lo exige el Art. 359 numeral 2 del CPP, el o los
magistrados que intervinieron durante todo el desarrollo del juicio oral, bajo
sanción de declarar nula sentencia, por no observar las normas procesales.

La deliberación deberá ser hecha, de manera obligatoria y necesaria, sobre lo


ocurrido el desarrollo del juicio, exigiendo ser exhaustiva y profunda, orientada en
dos sentidos: por una parte, a la construcción de la norma aplicable al caso; por la
otra, al análisis de la información reunida en relación a las distintas hipótesis en
juego. El primer nivel es el del análisis jurídico, el segundo, el de la valoración de
la prueba.

El tiempo para la deliberación, no podrá exceder dos días, ni podrá suspenderse


por más de tres días en casos de enfermedad de uno de los jueces, siempre y cuando
Se traten de procesos simples. En el caso que el proceso haya sido catalogado como
complejo los plazos señalados anteriormente –dos días para la deliberación y tres
días por suspensión– se duplicaran. En el caso que no se respeten estos plazos sin
que se dicte la sentencia, el juicio deberá repetirse por otro juzgado. De este modo
se consagra el respeto al principio de inmediación.

VOTACIÓN Y DECISIÓN (ART. 393 CPP)

Luego de examinar las pruebas actuadas en juicio, sólo esas, de manera


individual y conjunta deberán ser valoradas, de acuerdo a la libre valoración de la
prueba, a efectos de que sustente la decisión que tome el tribunal. En todos los
casos se necesita mayoría para adoptar tal decisión, sin embargo, tratándose de
delitos que ameriten la imposición de cadena perpetua se requerirá unanimidad.

Para la votación y decisión el tribunal deberá de observar las reglas que el Art.
393 CPP impone. Todas las estipulas en la norma –v. gr. cuestiones incidentales,
hechos y circunstancias, calificación del hecho, determinación de la pena y la
reparación, etc– deberán de cumplirse de manera obligatoria debiendo de merecer
una motivación adecuada y suficiente.

SENTENCIA (ART. 394 CPP)

Luego de toda la actuación realizada durante la etapa del juzgamiento, esta


culmina con la resolución final, llamada sentencia. De acuerdo al papel que hayan
desempeñado las partes, el Tribunal calificara la actuación, siendo la aprobación
condenatoria o absolutoria. Nos explicamos. Cuando la sentencia es condenatoria,
se entiende que la tesis planteada por el fiscal ha creado la suficiente convicción,
en el juzgador, como para generar la imposición de una pena y un monto
establecido de reparación civil. En sentido contrario, si la sentencia es absolutoria,
la teoría del caso planteada por la defensa del acusado ha tenido el debido sustento
fáctico y jurídico para enervar la responsabilidad del mismo.

Con la sentencia, el proceso llega a su fin, por lo menos a lo que a primera


instancia se refiere. Su importancia es más que evidente, pues ella contendrá la
responsabilidad o irresponsabilidad del acusado. Por ello el Código Procesal Penal
le ha dedicado, exactamente 6 artículos que regulan desde los requisaos mínimos
que deben de contener, la forma como se debe redactar y leer, la coherencia que
debe guardar entre la acusación y la decisión y los tipos de sentencia.
En cuanto a los requisitos nos parece acertada haber considerado la inclusión
necesaria de los datos del proceso a fin de individualizarlo correctamente. Así
también, el haber considerado la necesidad de motivar de manera clara y lógica
cada una de las pruebas que sirvan de sustento para la absolución o condena del
acusado. Con ello se satisfacen los demás requisitos, pues al estar debidamente
motivada la sentencia permite que los justiciables conozcan las razones por las
cuales se ha tomado la decisión, respecto a todos los delitos atribuidos al acusado.

Los principios que inspiran el nuevo modelo procesal, sin duda alguna buscan
no solo un proceso justo y debido, sino además la eficiencia del mismo, ello
podemos darnos cuenta, cuando por ejemplo se regula la institución de la
caducidad, debiéndose de cumplir los plazos previstos de manera obligatoria. En
principio es regla que la sentencia sea emitida luego de la deliberación y votación,
sin embargo cuando el caso requiera ser analizado de manera más detallada podrá
prorrogarse la emisión de la sentencia hasta un plazo no mayor de 8 días, aun
cuando la norma no establece el efecto que produciría si se excede el plazo,
haciendo una correcta interpretación con el Art. 144 numeral 1, somos de la
opinión que la sentencia emitida, fuera de ese plazo incurrirá en caducidad y
consecuentemente acarreará la nulidad de la resolución final.

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