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La “Generación PosMilenio” es la generación del cambio.


Las expresiones aprofóbicas (miedo a la pobreza), xenofóbicas y racistas manifestadas durante los
últimos días, en las redes sociales por miles de mexicanos hacia los migrantes, es sólo una muestra de lo
que él capitalismo le ha hecho a nuestra sociedad en las últimas décadas. El capitalismo desde su origen ha
sido racial y excluyente, pero entre ésta lucha de opiniones entre el humanismo de la “vieja guardia” y el
neonacismo construido por televisa y anexas, surge una nueva, fresca y acelerada opinión-acción de una
generación que no tiempo para debatir y con el mínimo de caracteres y símbolos fijan su posición
instantánea a partir de lo “que les late”; y les latió “hacer” y en lugar esperar que hacia el actual gobierno o
el entrante, se organizaron como en los sismo de septiembre para ayuda a la Caravana Migrante.

Hasta hace muy pocos años, las generaciones pasaban de padres a hijos, es decir; duraban 20 años
aproximadamente, ahora por la globalización y la aceleración de la información en los medios, que permite
interactuar a personas de una misma edad, en todo el mundo, es más fácil encontrar seres afines en
pensamiento y acción, que por su volumen, se consideran generaciones completas. Estas denominaciones
no solo son cosa de moda, los estudiosos de las ciencias sociales y de conducta han adoptado estas
distinciones desde que a los nacidos después de 1975 se les denominó “Generación X” por su falta de
identidad, y fueron altamente influenciados por MTV; al poco tiempo a los nacidos después de 1985 se les
denominó la “Generación Y” o Millennials, que son jóvenes que en su acción, deciden participar de forma
directa y activa en la vida política y social cargados principalmente por el efecto de cambio de milenio y son
los responsables de la “Primavera Árabe” del “15-M” en España del Movimiento “Occupy”, de los
“Anonymous” el “Neo Anarquismo” el movimiento estudiantil de Chile en 2011 y el “Yosoy132” en
México.

Pero es ahora “La Generación PosMilineo” o “La Generación Z”, quienes están logrando el
cambio. Es una generación apresurada, pragmática, autónoma y testaruda. Esos 2 mil millones de jóvenes
nacidos después de 1995, con el Internet, están decididos a construirse una vida alejada de los códigos y de
las aspiraciones de sus mayores. Son mutantes, como los llaman algunos investigadores fascinados por su
fusión con el mundo digital. Navegan en varias pantallas y están acostumbrados al todo, ahora mismo, en
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todas partes. Les resulta normal pagar mucho dinero por el teléfono inteligente más reciente, pero también
les es normal “piratear” de manera gratuita películas y música en la red, porque la televisión es obsoleta.

Los códigos de los mayores les parecen desfasados; les gustan las marcas rebeldes y se informan,
sobre todo, a través de las redes sociales. Esos jóvenes, se consideran abiertos de mente e innovadores,
pero reconocen que son impacientes y testarudos.

Adoptan las modas que se propagan por Internet en todo el planeta, y son seguidores de jóvenes
igual que ellos que opinan con desenfado sobre cualquier cosa de la vieron en el mismo internet. Son
excesivamente visuales, los millones de videos que observan deben ser muy cortos, deben durar segundos
preferentemente*, y las imágenes deben llevar comentarios ingeniosos para que hagan “tendencia” (que
millones lo vean y lo compartan).

Su cerebro es el mismo, pero tienen una especie de tren de alta velocidad cerebral que va del ojo al
pulgar. Utilizan sobre todo una zona del cerebro, el córtex prefrontal**, para mejorar esa rapidez de
decisión y de adaptación multitarea, ligada a las emociones. Pero provoca que afecten una función vital que
se da en esta misma zona del cerebro y hacen más lento el entendimiento cognitivo.

Esto hace que no desarrollen la capacidad para reflexionar sus acciones y decisiones, y se vuelvan
inmediatistas, impacientes, intolerantes y testarudos. Por un lado bajo el actual sistema de mediatización
escolar no tienen la posibilidad de una “lectura de comprensión” y el “razonamiento matemático” se hace
casi imposible y por otro, cuando interactúan con el mundo “real” su ceguera y sordera cognitiva les impide
tomar precauciones ante los riesgos inminentes, ya sean al manejar o al tomar una decisión que tenga
efectos a mediano o largo plazo, les impide evitar decisiones absurdas, a veces de manera colectiva, o en
una empresa. No tienen la capacidad para resistir a nuestras defectuosas democracias, a las creencias
erróneas, a las teorías del complot, o a estereotipos o costumbres muy ancladas y no desarrollan la
capacidad de callar su propio punto de vista para tratar de entender el del otro. Es decir; en términos
coloquiales la generación “Z” inhabilita su capacidad de madurar y de adaptación a una vida social y
comunitaria, en donde el respeto del otro, de su pensamiento, ideas o creencias ya no es importante, actúan
por impulso, es la generación del #YaMeCansé, la de los Brigadista en el Sismo y de la #CaravaMigrante.

En México existen 26 millones de estos jóvenes con credencial para votar de entre 18 y 25 años
(según datos del INE) de los cuales Según la Encuesta Nacional de Valores de la Juventud (ENVJ) que
midió el Índice Nacional de Participación Juvenil (INPJ) avalada por Instituto Mexicano de la Juventud y el
Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, 11 millones y medio de estos jóvenes (el 45%) no
simpatizan con ningún partido político, ni siquiera simpatizan con la idea de que existan partidos políticos, y
se debe en mucho a que sólo 7 y medio millones (el 30%) pudieron acceder a la Educación Superior, la
buena noticia es que no han perdido la esperanza y 18 millones de estos jóvenes (el 70%) participan en
alguna Organización de la Sociedad. Son éstos 18 millones los que aun, emanados del mismo Paradigma
Capitalista del que surgen las demás generaciones se cansaron de él y han decidido participar, son los
responsables del triunfo de Andrés Manuel López Obrador, pero también son quienes no lo veneran, ni
defienden y estarán ahí “en lo suyo” observantes y prontos para actuar en cuanto sientan que algo “no les
lata”, cómo él vacío*** que le hicieron a ésta primera “Consulta Nacional” sobre el Nuevo Aeropuerto
Internacional, en donde detectaron la falsa elección (y no porque fuera ilegal) sino porque saben que hay
mil soluciones posibles y no sólo 2.
La recomendación para aquellos que quieran vivir (o seguir viviendo) del erario público es que
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tomen en cuenta el sentir de los Posmilenio o que vayan haciendo sus maletas, porque es insalvable la
distancia abismal que existe entre su discurso y la realidad que ahora observa ésta generación. Serán estos
jóvenes impetuosos e irracionales, los que se encarguen de crearles un vacío de poder, porque hay algo
inexorable y definitivo que no pueden corromper y es el tiempo, podrán seguir consiguiendo votos con las
deformadas generaciones anteriores que ya están domesticadas y entrenadas para “aplaudirles” y validar su
estafa nacional, pero son cada vez menos, más les vale entender que su tiempo se acabó.

Jóvenes, acompañados por sus mayores que se sientan y quieran ser jóvenes, aspiran a construirán
de las cenizas, una nueva “matria”, auto-gobernándose, cuidando su consumo, decidiendo el futuro del
mundo y de esta gran nación tomando en cuenta -ahora sí- la opinión, los intereses y las necesidades de
todos, aunque sea rápido y por internet.
Iván Uranga
Desgeneracionado
@CompaRevolucion

*Para que un vídeo se visto al 100% por ésta generación, debe durar máximo 10 segundos.
** Existen tres sistemas en el cerebro humano. Uno es rápido, automático e intuitivo, altamente requerido
en el uso de pantallas. El otro es más lento, lógico y reflexivo. Un tercer sistema en el córtex prefrontal
permite arbitrar entre los dos primeros es “el corazón de la inteligencia”.
***En la elección del 6 de julio AMLO obtuvo más de 30 millones de votos en 1 día, en la Consulta para
NAICM en 4 días la votación rodará 1 millón de votos.