Está en la página 1de 185

Mujeres científicas de Nayarit

Mujeres científicas de Nayarit

Coordinadoras:

Lourdes C. Pacheco Ladrón de Guevara Ma. del Refugio Navarro Hernández Dalinda Isabel Sandoval Acosta

Coordinadoras: Lourdes C. Pacheco Ladrón de Guevara Ma. del Refugio Navarro Hernández Dalinda Isabel Sandoval Acosta
Coordinadoras: Lourdes C. Pacheco Ladrón de Guevara Ma. del Refugio Navarro Hernández Dalinda Isabel Sandoval Acosta

Rector Jorge Ignacio Peña González

Secretario General Adrián Navarrete Méndez

Secretaria de Investigación y Posgrado Laura Isabel Cayeros López

Mujeres científicas de Nayarit

Coordinadoras:

Lourdes C. Pacheco Ladrón de Guevara Ma. del Refugio Navarro Hernández Dalinda Isabel Sandoval Acosta

Fotografías:

Mariana Gascón Núñez

Coordinación de la exposición:

Dalinda Isabel Sandoval Acosta

Red Mexicana de Ciencia, Tecnología y Género

(Red MEXCITEG-CONACYT)

Benemérita Universidad Autónoma de Puebla

Universidad Autónoma de Nayarit Cuerpo Académico Sociedad y Región

Primera edición: 2018

ISBN: En trámite

Indice

Presentación

7

Introducción

9

Área de Ciencias Básicas e Ingeniería

Claudia Estela Saldaña Durán

19

Enué Barrios Salgado

23

Sarah Ruth Messina Fernández

27

Yamilet Rodríguez Lazcano

33

Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras

Aurora Elizabeth Rojas García

39

Beatriz Guillermina Arrieta Ramos

43

Briscia Socorro Barrón Vivanco

47

Cyndia Azucena González Arias

51

Irma Martha Medina Díaz

53

María del Rocío Vega Frutis

57

Susana María Lorena Marceleño Flores

73

Yael Yvette Bernal Hernández

69

Área de Ciencias de la Salud

Gaby Esthela Tiznado Orozco

77

5

73 Yael Yvette Bernal Hernández 69 Área de Ciencias de la Salud Gaby Esthela Tiznado Orozco

Jackeline Lizzeta Arvizu Gómez

81

María de Jesús Durán Avelar

85

María Teresa Sumaya Martínez

93

Martha Ofelia Valle Solís

97

Verónica Benítez Godínez

103

Área de Ciencias Económico Administrativas

Emma Lorena Sifuentes

109

Karla Susana Barrón Arreola

115

Área de Ciencias Sociales y Humanidades

América Tonantzin Becerra Romero

123

Irina Graciela Cervantes Bravo

127

Karla Yanín Rivera Flores

139

Laura Isabel Cayeros López

145

Lourdes Consuelo Pacheco Ladrón de Guevara

151

Ma. del Rocío Figueroa Varela

157

María del Refugio Navarro Hernández

165

María Dolores Cossío Rivera

171

Pamela Lilí Fernández Reyes

175

Epílogo

181

Hernández 165 María Dolores Cossío Rivera 171 Pamela Lilí Fernández Reyes 175 Epílogo 181 6

6

Presentación

L as mujeres somos más de la mitad de la población, pero no llegamos a un 15 por ciento en ciencia y tecnología. Los talentos de las mujeres son parte del esfuerzo humano para transformar el mundo

cotidiano y resolver los problemas de la vida, pero su acceso a la ciencia, como su derecho a la educación, ha tenido un rezago histórico que hoy significa un proble- ma social. Aquí presentamos a 30 científicas destacadas de la Universidad Autónoma de Nayarit como una muestra de los logros obtenidos por las mujeres. Queremos, con nuestras aportaciones, construir un mundo donde la ciencia y la reflexión estén en la base de la convivencia. Donde la ciencia también sea cosa de mujeres.

Dra. Laura Isabel Cayeros López Secretaria de Investigación y Posgrado Comisión de Igualdad

7

sea cosa de mujeres. Dra. Laura Isabel Cayeros López Secretaria de Investigación y Posgrado Comisión de

Introducción

Mujeres científicas de Nayarit

L a proporción de mujeres en la ciencia en Nayarit

marca una de las principales brechas de género

entre mujeres y hombres. A pesar de que formal-

mente las mujeres pueden acceder a la educación

y continuar una carrera científica, en los hechos alrede- dor del 30 por ciento de quienes integran la comunidad científica son mujeres, lo que refiere condiciones dife- rentes de participación para mujeres y hombres. La proporción de mujeres en las carreras científicas es diferente por área del conocimiento: más mujeres se encuentran en las áreas de ciencias sociales y hu- manidades y menos en las ciencias relacionadas con matemáticas e ingenierías. En diversos estudios sobre la participación de mujeres y hombres en el Sistema Nacional de Investigadores se encontró que la parti- cipación de las mujeres es de 36 por ciento (2017). Si se observa por categorías de investigadores, en la más alta, Investigador Nacional III, la proporción de mujeres disminuye al 20 por ciento. Si la observación se realiza por área del conocimiento, en humanidades y ciencias de la conducta el 50% son mujeres, en tanto que en in- genierías y físico matemáticas apenas lo es el 21 por ciento (Conacyt, 2017). A lo anterior contribuyen diversos factores. Entre los más importantes se encuentra el modelo de la ciencia

9

2017). A lo anterior contribuyen diversos factores. Entre los más importantes se encuentra el modelo de

y los estereotipos de género. Respecto del modelo de

la ciencia y la práctica investigativa se reconoce que la ciencia ha sido una práctica social constituida a partir de los valores positivistas y racionales del siglo XIX, con base en características autoasignadas a la cultura masculina tales como la objetividad, la neutralidad y la racionalidad, por lo que los productos del conocimiento de las mujeres, y sus formas de conocer, fueron desle- gitimados, lo cual generó su exclusión de la ciencia y su práctica. Además de lo anterior, existen factores culturales, estructurales e institucionales que han propiciado un acceso desigual de mujeres y hombres a las carreras

científicas, en particular en los espacios universitarios, lo cual es una consecuencia de las desigualdades que atraviesa la universidad. Ello se comprende mejor si se toma como ejemplo la distribución del tiempo, ya que el trabajo académico se organiza haciendo abstracción de las labores de reproducción y cuidados que en la socie- dad contemporánea han sido asignadas a las mujeres. La consecuencia de ello es la segregación horizontal y vertical de las mujeres en las universidades, así como diversos tipos de discriminaciones en el espacio cientí- fico-académico. Más mujeres han arribado a las carreras científi- cas derivado de un aumento en la matrícula escolar, la permanencia en los estudios superiores, el cambio de los roles de las mujeres en la sociedad contemporánea

y la presión, desde organismos internacionales, para

que más mujeres accedan a la carrera investigativa. En

particular, se pueden señalar la Declaración y Platafor- ma de Acción de Beijing (1995), la Declaración sobre la Ciencia y el Uso del Saber Científico (Budapest, 1999),

al Grupo Helsinki sobre Mujeres y Ciencia (1999), la Ini-

ciativa Hemisférica Recomendaciones para Integrar la Perspectiva de Género en las Políticas y los Programas de Ciencia y Tecnología en las Américas (2004).

Integrar la Perspectiva de Género en las Políticas y los Programas de Ciencia y Tecnología en

10

En Nayarit

La actividad de investigación científica inició en la entidad a partir del establecimiento de la Universidad Autónoma de Nayarit en 1969. Apenas en 1976-77 se tiene registro de los primeros institutos de investigacio- nes que se establecieron en la Universidad, correspon- dientes al Instituto de Investigaciones Económicas y al Instituto de Ingenierías, ambos en 1976. Sin embargo, pocos registros se tienen de ellos debido a su efímera vida derivado de acontecimientos extrauniversitarios que influyeron en su desaparición. Fue en 1984 cuando se crea formalmente la Coordinación de Investigación Científica donde se contrata a mujeres y hombres para la labor de investigación, actividad que se ha realizado principalmente en este espacio administrativo, primero bajo el nombre de Coordinación de Investigación Cien- tífica (CIC), posteriormente como Centro Multidiscipli- nario de Investigación Científica (CEMIC) y finalmente como Secretaría de Investigación y Posgrado (SIP). Ade- más, actualmente, también se realiza investigación en los programas académicos de la UAN. Si se considera el reconocimiento del Sistema Na- cional de Investigadores (SNI) para dar cuenta del nú- mero de investigadores con que cuenta la entidad, se tiene lo siguiente:

Institución de adscripción

Total

Mujeres

Hombres

Universidad Autónoma de Nayarit

106

38

68

Centro de Investigación Cientí- fica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE)

2

0

2

Centro de Investigaciones Bioló- gicas del Noroeste (CIBNOR)

2

0

2

INE

1

 

1

11

2 0 2 Centro de Investigaciones Bioló- gicas del Noroeste (CIBNOR) 2 0 2 INE 1

INIFAP

7

0

7

Instituto Tecnológico de Bahía de Banderas

1

1

0

Instituto Tecnológico de Tepic

9

6

3

Universidad Tecnológica de Bahía de Banderas

1

1

0

Secretaría de Agricultura, Gana- dería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (INAPESCA)

1

0

1

Total

130

46

84

Fuente: Conacyt-SIN. (2018). https://www.conacyt.gob.mx/index.php/

el-conacyt/convocatorias-y-resultados-conacyt/convocatorias-siste-

ma-nacional-de-investigadores-sni

La participación de las mujeres es dispar en las di- versas instancias y centros de investigación. En la UAN, las académicas que participan en el Sistema Nacional de Investigadores representan el 35 por ciento del total:

UAN. Distribución del Sistema Nacional de Investiga- dores por Área del Conocimiento. 2018

Área

H

M

TOTAL

Ciencias Básicas e Ingenierías

3

4

7

Ciencias Biológicas Agropecuarias

39

15

54

Económico Administrativas

2

2

4

Ciencias de la Salud

7

5

12

Ciencias Sociales

17

12

29

Total

68

38

106

Fuente: Conacyt (2018) y estadísticas de la Universidad Autónoma de Nayarit. Secretaría de Investigación y Posgrado UAN (2018).

La presencia de las mujeres en cuanto a los recono- cimientos científicos, se observa en el siguiente cuadro

(2018). La presencia de las mujeres en cuanto a los recono- cimientos científicos, se observa en

12

referido a la distinción de la Medalla Nayarit a la Inves- tigación Científica y Tecnológica, creada en 2002 para reconocer los trabajos de investigación con impacto lo- cal y con el propósito de estimular la investigación de calidad:

La síntesis de quienes han obtenido las medallas por área del conocimiento se expone en el siguiente cuadro:

Área del Conocimiento

Total

Mujeres

Hombres

Ciencias Naturales

12

0

12

Tecnología y Ciencias Agropecua- rias

15

1

14

Tecnología y Ciencias Médicas

12

4

8

Ciencias Sociales y Económicas

12

5

7

Tecnología y Ciencias de la Inge- niería

10

2

8

Total

61

12

49

Fuente: Cocyten (2017). Una mirada a la ciencia en Nayarit. Retos y perspectivas del Centenario, Tepic: COCYTEN y PO (2017). Decreto que otorga la Medalla Nayarit a la Investigación Científica y Tecnológica para los años 2012 al 2017, respectivamente, Tepic: Congreso del Estado de Nayarit.

Como se observa, apenas el 19 por ciento de las me- dallas ha correspondido al reconocimiento a las investi- gaciones de las científicas. Sin embargo, se observa que en el área de Ciencias Naturales ninguna mujer ha sido distinguida con ese reconocimiento.

Mujeres científicas en Nayarit

El presente documento presenta treinta científicas de la Universidad Autónoma de Nayarit como un reco- nocimiento a la labor que realizan en las diversas áreas

13

de la Universidad Autónoma de Nayarit como un reco- nocimiento a la labor que realizan en

del conocimiento. Se trata de una generación de cientí- ficas, cuya madurez alude a una masa crítica de mujeres que, sin duda, provoca un cambio de paradigma desde otras maneras de enfocar los problemas de investiga- ción, plantear soluciones y proponerse hacer avanzar el conocimiento. Las fotografías son de la autoría de Mariana Gaz- cón Núñez, elaboradas para la exposición Mujeres en la ciencia, coordinada por Dalinda Sandoval, para con- memorar el Día Internacional de la Mujer en 2018 en la Universidad Autónoma de Nayarit. Posteriormente, se pidió a cada una de las investigadoras elaboraran una semblanza personal de su trayectoria académica. En los casos en que no la escribieron, se decidió publicar una síntesis de su currículum vitae y en dos casos, notas científicas publicadas sobre su labor. La semblanza de cada investigadora pretende ser un testimonio de las trayectorias que siguen las mujeres para consolidarse en la carrera científica. Por ello nos interesa compartir las historias de vida, las soluciones a los pequeños y grandes obstáculos, pero, sobre todo, la decisión de formar parte de la construcción de cono- cimiento. Aunque creamos que la investigación la hace- mos individualmente, en realidad pertenecemos a una generación de mujeres que comparte similitudes aun cuando la práctica científica y la reflexión sea desde la filosofía, la física o el desarrollo de celdas fotovoltaicas. Desde luego que existen en la entidad un número más grande de científicas. Para el año de 2018, el Sis- tema Nacional de Investigadores reconoce a 38 investi- gadoras en la UAN, y cuatro en el Instituto Tecnológico de Tepic (ITT). El presente documento se elabora como parte de las actividades de la Red Mexicana de Ciencia, Tecno- logía y Género (Red MEXCITEG-Conacyt), constitui- da por académicas de diversas partes de la República Mexicana, estudiantes de posgrado y posdoctorales,

constitui- da por académicas de diversas partes de la República Mexicana, estudiantes de posgrado y posdoctorales,

14

así como invitadas extranjeras. Uno de los propósitos de la Red MEXCITEG es contribuir a la visibilización de la participación de las mujeres mexicanas en la ciencia y la tecnología. Mostrar el trabajo de las científicas que laboran en Nayarit, sin duda contribuye a mostrar las aportaciones del talento femenino sobre diversas áreas del conocimiento en una región del país. Queremos agradecer a las investigadoras su partici- pación y, sobre todo, su disposición para participar, que sin duda muestra el avance de las mujeres en la ciencia en Nayarit. También agradecemos a la Red Mexicana de Ciencia, Tecnología y Género su apoyo para la publica- ción del presente trabajo. Esperamos que la labor de las científicas nayaritas impulse nuevas vocaciones científicas en la entidad.

Lourdes C. Pacheco Ladrón de Guevara María del Refugio Navarro Hernández Dalinda Isabel Sandoval Acosta Coordinadoras

Referencias

Conacyt (2017). “Aumenta participación de mujeres en la ciencia”, en

https://www.conacyt.gob.mx/index.php/comunicacion/comuni-

cados-prensa/725-aumenta-participacion-de-mujeres-en-la-

(5 de julio de 2017).

15

cados-prensa/725-aumenta-participacion-de-mujeres-en-la- (5 de julio de 2017). 15

Área de Ciencias Básicas e Ingeniería

Claudia Estela Saldaña Durán Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en transferencia de materiales
Claudia Estela Saldaña Durán Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en transferencia de materiales

Claudia Estela Saldaña Durán

Claudia Estela Saldaña Durán Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en transferencia de materiales y

Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en transferencia de materiales y energías alternativas

D esde pequeña siempre estuvo presente la cu-

riosidad, la incógnita, la búsqueda, la creativi-

dad, todo ello me llevó al autoaprendizaje y al

impulso de estudiar más allá de la licenciatu-

ra obtenida. Desde la adolescencia fue un deseo hacer una maestría y cuando ingresé a la licenciatura se forjó el deseo y la búsqueda de hacer estudios de posgrado. Mis padres y hermanos fueron la base en mi vida para la superación y preparación académica, soy la sexta de nueve hermanos. Todos estudiamos una carrera profe- sional, entre abogados y médicos. Había motivos para estudiar el posgrado. Cuando estudié la maestría en ciencias ambientales en la Universidad Autónoma de Nayarit, mi maestra la doctora Lourdes Robledo Marenco fue la persona que me motivó a continuar los estudios de doctorado. Sus consejos fueron un motor para que dichas intenciones se lograran más adelante. Siempre visualicé a la docto- ra Lourdes como un ejemplo a seguir. El estudio del doctorado en ciudad, territorio y sus- tentabilidad por la Universidad de Guadalajara abrió una nueva forma de conceptualizar los problemas que se gestan en la urbe, la formación centrada en la ges- tión de la ciudad bajo la perspectiva de la sustentabi- lidad. Cambió mi pensamiento, que se reflejaba desde la maestría y se consolida con el doctorado. Los funda- mentos teóricos y científicos de los procesos que par- ticipan en el desarrollo del territorio y de la ciudad se comprometen por completo con la sociedad. Por lo cual enfatizo esta línea de investigación donde se envuel- ve a la sociedad, la ciudad hacia la sustentabilidad. Las dificultades siempre han estado presentes en el área de adscripción a la que pertenezco, el prepararse pa- rece ser un obstáculo para los demás compañeros. En un área donde los hombres como ingenieros se sienten ser el centro del universo, sin darse cuenta de que hay mujeres que sin ser ingenieros hemos logrado triunfar

sienten ser el centro del universo, sin darse cuenta de que hay mujeres que sin ser

20

en otras áreas tan importantes o más importantes que la ingeniería. Sin embargo, siempre hay una chispa que me ha impulsado a continuar con el trabajo y la inves- tigación. En mi familia, en un principio fue difícil esta tarea, pues mis hijos estaban estudiando, tenía que estar en todo, casa, trabajo y estudios de posgrado, pero ahora cuando los hijos han partido me dedico de tiempo com- pleto a la academia e investigación, lo que me han lleva- do obtener la distinción del Sistema Nacional de Investi- gadores del Conacyt, tener proyecto con financiamiento Conacyt. Por todo lo anterior, es importante la adquisición del conocimiento en las niñas y jóvenes, que se traduce en la superación personal, en el engrandecimiento de la mu- jer, el potencial y capacidad, en la honestidad, disciplina y sobre todo en el orgullo de ser mujer. Mi propuesta es acercarnos a las niñas y jóvenes a través de pláti- cas, círculos de relatorías, invitaciones para convivir con las investigadoras, buscarlas en las escuelas primarias, secundarias y preparatorias. Creación de programas de becas que den impulso a las estudiantes a crecer, trans- formarse, superarse, a ser mujeres triunfadoras.

21

programas de becas que den impulso a las estudiantes a crecer, trans- formarse, superarse, a ser
Enué Barrios Salgado Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en materiales semiconductores para celdas
Enué Barrios Salgado Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en materiales semiconductores para celdas

Enué Barrios Salgado

Enué Barrios Salgado Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en materiales semiconductores para celdas solares

Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en materiales semiconductores para celdas solares

N ació en Morelos el 22 de enero de 1981 y obtu- vo el título de ingeniero químico (con especia- lidad en ambiental) por el Instituto Tecnológico de Zacatepec (ITZ) (2004).

Posteriormente se capacitó como auditor líder ISO 9001:2000, por European Quality Assurance (EQA) (2004. México, D.F.) y como auditor interno ISO 9001:2000, por EQA (2005 México, D.F.) y obtuvo la certificación como consultor y coordinador asesor ISO, por Group ALTTOS (2004 México, D.F.). Durante el 2004- 2007 se incorporó a la industria de autopartes en la em- presa CONCAIN S.A. de C.V., localizada en la ciudad de Puebla. Allí ocupó el puesto de jefa de calidad en donde administró el Sistema de Gestión de Calidad, contribu- yó en la elaboración de procedimientos y manuales de operación, además de realizar auditorías internas, im- partió cursos de inducción y capacitó al personal ope- rativo. Durante el período de su gestión en dicha em- presa se logró la certificación de ésta en la norma ISO 9001:2000, permitiendo un aumento en la plantilla de clientes. En el 2009 obtuvo el grado de maestra en ingeniería (con especialidad en energía) por la Universidad Nacio- nal Autónoma de México (UNAM) en el Centro de Inves- tigación en Energía (CIE), actualmente Instituto de Ener- gías Renovables (IER) ubicado en Temixco, Morelos, y en el 2014 obtuvo el grado de doctora en ingeniería (con especialidad en energía) por la misma institución. Du- rante sus estudios de maestría y doctorado desarrolló proyectos sobre celdas solares de películas delgadas de calcogenuros de metales por depósito químico. Su in- vestigación contribuyó en la publicación en revistas in- ternacionales de siete artículos y participación en cinco congresos internacionales de Materials Research So- ciety (MRS) y Europan-MRS. Como reconocimiento a la capacidad para realizar investigación científica obtuvo el nombramiento de candidato a investigador nacional

a la capacidad para realizar investigación científica obtuvo el nombramiento de candidato a investigador nacional 24

24

otorgado por el Conacyt durante el período del 1 de ene- ro de 2015 al 31 de diciembre de 2017. Su experiencia profesional formando estudiantes inició con un trabajo codirigido, titulado Desarrollo de películas delgadas de óxido de zinc para su aplicación en celdas. Ha participado en diversos talleres y conferencias re- lacionadas al desarrollo de materiales para aplicaciones fotovoltaicas. Durante el 2014 y 2015 se integró a un grupo de investigación de la UNAM, en el cual contribu- yó en el PROYECTO 35 del CEMIESol en el IER-UNAM. Su principal contribución radicó en la formación de pelícu- las delgadas de calcogenuros de metales (SnSe, SnSe2 SnS, PbS, PbSe, Bi2S3, Sb2Se3, Sb2S3, CdS, Cu2-xSe, etc.) depositadas por la técnica de baño químico. Realizó la caracterización de los materiales elaborados: compo- sición química (EDS), estructural (DRX), óptica (transmi- tancia y reflectancia), eléctrica (conductividad y efecto hall), además diseñó y caracterizó celdas solares fabri- cadas con los materiales desarrollados. En diciembre de 2015 se incorporó a la Universidad Autónoma de Nayarit mediante el Proyecto de Reten- ción-Conacyt: Desarrollo y caracterización de películas delgadas de calcogenuros de metales por depósito quí- mico. Fue contratada como profesora de tiempo com- pleto a partir del 1 de diciembre de 2016 en la planta docente del programa de ingeniería química, adscrita en la Unidad Académica de Ciencias Básicas e Ingenierías. Desde su incorporación en la UAN ha continuado en la investigación sobre el desarrollo de materiales para aplicaciones fotovoltaicas. Ha publicado cuatro artícu- los de investigación y ha participado en congresos in- ternacionales. Continuando en la formación de recursos humanos ha dirigido dos tesis de nivel licenciatura y ha impartido las unidades de aprendizaje de química, elec- tricidad y magnetismo, principios básicos de celdas sola- res, física de semiconductores y sistemas fototérmicos. También forma parte del comité curricular para la crea-

25

res, física de semiconductores y sistemas fototérmicos. También forma parte del comité curricular para la crea-

ción de la maestría en ciencias en ingeniería en la UAN. Es colaboradora de proyectos con financiamiento inter- no y externo y es responsable de un proyecto-PRODEP. En el 2018 se incorporó como integrante al Cuerpo Aca- démico de Sustentabilidad Energética CA-SE-UAN-257. Finalmente, en reconocimiento a su trayectoria docente y a su capacidad para realizar investigación científica obtuvo el nombramiento de investigador nacional nivel 1 otorgado por el CONACYT durante el período del 1 de enero de 2018 al 31 de diciembre de 2020 y el recono- cimiento de perfil docente durante el período del 13 de julio de 2018 al 13 de junio de 2021.

de 2020 y el recono- cimiento de perfil docente durante el período del 13 de julio

26

Sarah Ruth Messina Fernández Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en sustentabilidad energética y
Sarah Ruth Messina Fernández Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en sustentabilidad energética y

Sarah Ruth Messina Fernández

Sarah Ruth Messina Fernández Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en sustentabilidad energética y síntesis

Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en sustentabilidad energética y síntesis de materiales

E studié ingeniería eléctrica, en el Instituto Tecno-

lógico de Tepic de 1996-2001. De 2001 a 2002

ejercí como supervisora de electrificación rural

en la Comisión Federal de Electricidad División

Bajío en Guanajuato, Guanajuato. De 2002 a 2003 fui becaria el Programa de Adiestra- miento en Investigación Tecnológica en el Instituto de Investigaciones Eléctricas en Cuernavaca, Morelos. Realicé estudios del 2003 al 2005 en el Centro de Investigación en Energía (CIE) de la UNAM y obtuve el grado de maestría en ingeniería con mención honorí- fica por la defensa de la tesis Estructuras fotovoltaicas con sulfuro de antimonio y sulfuro de cobre antimonio por depósito químico. De 2005 a 2009 realicé los estudios de doctorado en CIE-UNAM y obtuve el grado de doctora en ingenie- ría con la defensa de la tesis Celdas solares en película delgada policristalina con calcogenuros de antimonio como absorbedor. Actualmente soy profesora de tiempo completo en el Área de Ciencias Básicas e Ingenierías de la Univer- sidad Autónoma de Nayarit. Integrante de Núcleo Aca- démico Básico del Posgrado en Ciencias en Desarrollo, Sustentabilidad y Turismo de la UAN, en PNPC-Conacyt y del Cuerpo Académico de Sustentabilidad Energética (UAN-CA-257) en grado de “En consolidación”. Cultivo las líneas de generación y aplicación del conocimiento de sustentabilidad energética y de síntesis de mate- riales semiconductores para aplicaciones relacionadas con el aprovechamiento de la energía solar y cuento con publicaciones internacionales, formación de recur- sos humanos y proyectos financiados en dichos temas, trabajo que me ha llevado a contar con la distinción de Profesor con Perfil Deseable y a pertenecer al Sistema Nacional de Investigadores (SNI-1). Estudié la escuela primaria en Sentispac, Nayarit, que pertenece al municipio de Santiago Ixcuintla. De

(SNI-1). Estudié la escuela primaria en Sentispac, Nayarit, que pertenece al municipio de Santiago Ixcuintla. De

28

niña siempre fui inquieta y despistada, de promedio re-

gular, sólo era entusiasta y curiosa cuando se trataba de aprender cosas nuevas. Mi maestra de cuarto grado me dijo: “Tienes todo para ser la mejor de la clase pero la vagancia no te deja.” En ese momento empecé a tomar conciencia y a sentir un placer especial por hacer bien

las cosas y por aprender. En quinto grado nos pidieron

una tarea en forma de ensayo sobre Cómo me gustaría que fueran las autoridades de mi país. Yo desconocía que se trataba de un concurso y fui seleccionada para

representar a mi escuela con este tema en la zona, lue-

go en el municipio, en el estado y llegué hasta la etapa

nacional del concurso. El premio fue un viaje a la Ciudad

de México. Allá el Presidente de la República junto con

autoridades del sector educativo recibieron a todos los niños congresistas de todo el país. Conocí el Museo Na-

cional de Antropología e Historia, el Castillo de Chapul- tepec y Reino Aventura. Ese evento motivó todavía más

mi pasión por estudiar y por hacer bien las cosas, en-

tendí se podía llegar lejos. Ése es un mensaje que trato

de dar siempre a mis estudiantes, motivarlos para que

se atrevan a hacer cosas, a creer en ellos mismos y de- cirles que pueden, que es a través de la educación como

se puede mejorar el mundo y de ser mejores personas. La inclinación por una carrera de ingeniería se dio

por un lado por mi gusto por las matemáticas y la física, pero además había muchos ejemplos de ingenieros en

mi familia. Mi padre era ingeniero y siempre me motivó

a estudiar algo relacionado con ciencias o ingenierías,

mis tíos y primos “varones” casi todos eran ingenieros.

No

había mujeres en ese esquema, y eso me inquieta-

ba,

así que además fue un reto personal. Fui la primera

mujer en egresar como ingeniera eléctrica del Instituto

Tecnológico de Tepic, aunque varias que lo habían inten- tado antes no habían logrado culminar. Después de mí

un buen número de mujeres han egresado y ahora con-

29

inten- tado antes no habían logrado culminar. Después de mí un buen número de mujeres han

tamos con excelentes ingenieras desempeñándose en el sector productivo del país. No tuve ejemplos de mujeres científicas en mi for- mación básica inicial, pero hubo grandes mujeres que influyeron y son parte de mí, como mi madre, mis abue- las y mis maestras, que tenían factores en común: tra- bajadoras, incansables, decididas y valientes. Tengo una hija de ocho años, converso con ella como si fuera mi colega y me entiende, trato de hablar con ella de temas científicos y a ella le gusta mucho. Por esto estoy con- vencida que es necesario hacer más visible y accesible el trabajo de las mujeres en la ciencia para motivar a las niñas y empoderarlas, despertar su vocación científica desde la educación básica, pero, sobre todo, el reto de mantener ese espíritu hasta el nivel licenciatura donde considero que disminuye la participación de las mujeres. Durante los estudios de posgrado fuimos más mu- jeres que hombres en el grupo de investigación. Conocí inolvidables compañeras e investigadoras que ahora son parte de mi círculo más cercano de colaboradoras. El cuerpo académico al que pertenezco se compone de cuatro integrantes y todas somos mujeres. Todo esto ha hecho de mi vida académica una forma de vida que disfruto. En la Red Solar Conacyt en la que participo hemos logrado la paridad de género y la responsable técnica de la red es una mujer. redsolar.org/ También soy integrante de la red de mujeres en ener- gía y eficiencia energética REDMERE, desde donde se impulsa y potencia el trabajo de las mujeres en el sector energético con el objetivo de posicionarlas en un sector predominantemente dirigido por hombres. Creo que vamos bien, pues los obstáculos son cada vez menores y el empoderamiento y el reconocimien- to de nosotras y entre nosotras es cada vez mayor. Sin embargo, seguimos siendo pocas según las cifras del

to de nosotras y entre nosotras es cada vez mayor. Sin embargo, seguimos siendo pocas según

30

SNI y es necesario redoblar esfuerzos por la inclusión de más mujeres en la ciencia.

En estados como el nuestro es necesario dirigir más esfuerzos hacia la identificación y captación de talento femenino desde la educación básica a través de con- cursos, ferias, mentorías y becas a niñas con vocación científica, de manera que se impulse una nueva gene- ración de mujeres científicas, tecnólogas, innovadoras

y

vinculadoras para construir un mundo más equitativo

y

sustentable.

31

científicas, tecnólogas, innovadoras y vinculadoras para construir un mundo más equitativo y sustentable. 31
Yamilet Rodríguez Lazcano Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en el desarrollo de materiales
Yamilet Rodríguez Lazcano Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en el desarrollo de materiales

Yamilet Rodríguez Lazcano

Yamilet Rodríguez Lazcano Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en el desarrollo de materiales para

Área de Ciencias Básicas e Ingeniería Experta en el desarrollo de materiales para celdas so- lares o fotovoltaicas y deshidratadores solares

T engo estudios de licenciatura y maestría en fí- sica en la Universidad de La Habana, Cuba. En la Universidad Nacional Autónoma de México ob- tuve el grado de doctora en ciencias (ciencia de

materiales) en el año 2004. Posteriormente realicé un posdoctorado en la Universidad Complutense de Ma- drid, España. He sido docente en la Universidad Autóno- ma del Estado de Morelos (UAEMor) y en la Universidad de Cantabria, España. Desde el año 2015 soy profeso- ra-investigadora de la Unidad Académica de Ciencias Básicas e Ingenierías de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN). Realizo investigación en el área de ciencia de mate- riales, con más de 30 artículos publicados en revistas de impacto internacional. Pertenezco al Sistema Nacional de Investigadores y cuento con el perfil PRODEP. Par- ticipo en la formación de recursos humanos mediante la dirección y co-dirección de tesis, tutorías y asesorías, así como la dirección de prácticas profesionales y servi- cio social. Además, apoyo a la divulgación de la ciencia a través de conferencias, publicaciones y talleres. Mis investigaciones se centran en la síntesis y carac- terización de películas delgadas semiconductoras para aplicaciones en celdas solares. Sin embargo, también he desarrollado otros tipos de materiales, como los nano- materiales para otros fines, entre los que se encuentran dispositivos optoelectrónicos y dosímetros de radiación. Además, estoy muy involucrada en el cuidado del medio ambiente a través de la sustentabilidad energé- tica. Por ello participo en proyectos de aplicación de es- tufas solares y deshidratadores solares de alimentos. El objetivo de estos trabajos es influir directamente en el bienestar de la comunidad a nivel regional, contribuyen- do al desarrollo sustentable de las mismas. Desde pequeña me llamaba la atención la naturaleza y me gustaba la ciencia, siendo mi inspiración el astro- nauta cubano Arnaldo Tamayo Méndez, lo que me llevó

y me gustaba la ciencia, siendo mi inspiración el astro- nauta cubano Arnaldo Tamayo Méndez, lo

34

en mi niñez a querer ser cosmonauta y después a dedi- carme a la investigación. La carrera científica es muy satisfactoria ya que se tiene la posibilidad de hacer descubrimientos que apor- ten para el bienestar de la sociedad. Sin embargo, es un trabajo de mucho tiempo y esfuerzo. Los jóvenes y en especial las jóvenes que quieran dedicarse a la ciencia y la ingeniería deben buscar el apoyo de la familia. Ade- más, debemos concientizar a la sociedad de la valía de la mujer para estas profesiones. Por otro lado, si bien es cierto que existen apoyos para madres jefas de familia, sería muy importante que hubiera más de estas becas y que estos apoyos fueran para todos los niveles de edu- cación, empezando desde la prepa. Al mismo tiempo, sería beneficioso que no existiera la limitante para acce- der a estas becas si la mujer está casada, ya que como sabemos existe discriminación hacia la mujer en el seno del matrimonio. Asimismo, guarderías y primarias con horarios flexibles para facilitar a la mujer poder conciliar la tarea de madre con sus estudios y posteriormente con su trabajo, sería muy valioso.

35

a la mujer poder conciliar la tarea de madre con sus estudios y posteriormente con su

Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras

Aurora Elizabeth Rojas García Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en Contaminación y
Aurora Elizabeth Rojas García Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en Contaminación y

Aurora Elizabeth Rojas García

Aurora Elizabeth Rojas García Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en Contaminación y

Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en Contaminación y Toxicología Ambiental

O btuvo su grado académico como doctora en ciencias en la Sección de Toxicología Ambien- tal en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacio-

nal (IPN) en el año 2005. Actualmente es profesora de tiempo completo en la Universidad Autónoma de Naya- rit, participa en el doctorado en ciencias biológico agro- pecuarias en la opción terminal de ciencias ambientales, en la Línea de Generación y Actualización del Conoci- miento (LGAC) “Contaminación y Toxicología Ambiental”. Pertenece al Sistema Nacional de Investigación (ni- vel II), cuenta con perfil del Programa para el Desarrollo Profesional Docente, para el tipo Superior (PRODEP), es integrante del Cuerpo Académico Consolidado Con- taminación y Toxicología Ambiental (UAN-CA-242), del cual es la coordinadora. Es integrante de la Red Temá- tica de Toxicología de Plaguicidas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y ha participado en la dirección de 28 tesis. Publicó en coautoría el libro Fundamentos de toxico- logía, cuenta con trece artículos de investigación en re- vistas indizadas, siete capítulos de libros y un reporte técnico. Así también ha participado en congresos de ca- lidad académica tanto nacionales como internacionales. Ha realizado diversas investigaciones entre las cua- les se encuentra Evaluación de la exposición a plaguicidas y metales pesados en ostiones del estero Boca de Camichin, a través de la cual se evalúa mediante biomarcadores toxicológicos la presencia de algunos xenobióticos en el estero, concretamente de dos compuestos: metales pesados y plaguicidas, ya que los productores de Boca de Camichin han manifestado en los últimos años que sus productos han tenido tallas menores y desconocen las causas de estos efectos. La doctora Rojas acepta cada año estudiantes del Verano Científico (Programa Delfin) con el fin de propi- ciar vocaciones científicas. Ella fue becada por la Aca-

del Verano Científico (Programa Delfin) con el fin de propi- ciar vocaciones científicas. Ella fue becada

40

demia Mexicana de Ciencias para realizar veranos de investigación, de ahí su interés en propiciar estancias académicas de estudiantes como oportunidades para quienes tienen la inquietud de adentrarse en la investi- gación y cursar un posgrado. Obtuvo la Medalla Nayarit a la Investigación Cientí- fica y Tecnológica en el año 2010. Asimismo, ha reali- zado varias estancias de investigación nacionales como internacionales, entre ellas se encuentra la realizada en el Centro de Medicina Genética y Genómica Aplicada de Arizona, en Estados Unidos

Referencias:

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/posgrados/docagrotadicional/pro-

ductividad/contaminacion%20y%20toxicologia%20ambiental/

Aurora%20Elizabeth%20Rojas%20Garcia.pdf

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/descargas/SNI_2018_106.pdf

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/descargas/CuerposAcademicos-

PRODEP.pdf

41

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/descargas/CuerposAcademicos- PRODEP.pdf 41
Beatriz Guillermina Arrieta Ramos Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en horticultura. 43
Beatriz Guillermina Arrieta Ramos Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en horticultura. 43

Beatriz Guillermina Arrieta Ramos

Beatriz Guillermina Arrieta Ramos Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en horticultura. 43

Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en horticultura.

N ací en Monterrey, Nuevo León. Tenía dos años cuando mi familia emigró a Nayarit. Cumplía tres cuando nos establecimos en Tecuala. Soy la tercera de ocho hijos, las mayores mujeres y

los menores los hombres. Desde pequeña nos enseña- ron la importancia del trabajo conjunto. Así, desde que empecé la primaria ayudaba en la casa antes de salir a la escuela y también lo hacía al volver. Dicen que los niños que ayudan en la casa aprenden responsabilidad, supongo que es cierto porque mis papás nunca tuvieron que pedirme que hiciera la tarea o estudiara, eso sim- plemente era parte de mis actividades. Fui una niña muy apegada a mi papá, él me involucra- ba en las pequeñas cosas que hacía en la casa, aunque sólo fuera para pasarle el martillo y el desarmador. Mi papá era médico y hacía visitas a domicilio en las comu- nidades cercanas y siempre que podía lo acompañaba y esperaba afuera de la casa. Recuerdo que cuando atra- vesábamos el campo, siempre me hacía notar: “mira

hija están sembrando el frijol”, “…allá, están regando la sandía”, “¿ya viste? están trabajando las trilladoras”. Así que, debido a la gran influencia que mi padre tuvo en mi vida, decidí estudiar agronomía. Eso le pareció gracioso

a los 12 años, ya que contrastaba con la carrera de edu- cadora que hasta entonces deseaba, pero cuando entré

a preparatoria ya no lo fue tanto. Mi mamá siempre qui-

so que estudiáramos, deseaba que tuviéramos la capa- cidad de valernos por nosotras mismas ante cualquier situación que nos deparara el futuro; sin embargo, no estaba de acuerdo en que estudiara agronomía por ser mujer. Creo que mi mamá no se imaginaba a “su niña” dan- do asesoría a un grupo de productores. Para que no per- diera tiempo, me pidieron que estudiara algo más, les dije que sería ingeniero civil… después de no sé cuán- tas discusiones, empecé la carrera de arquitectura en Monterrey. Entonces me di cuenta que las mujeres no

sé cuán- tas discusiones, empecé la carrera de arquitectura en Monterrey. Entonces me di cuenta que

44

construían casas: ¡las mujeres arquitectas trabajaban de dibujantes en los despachos de los arquitectos! No era eso lo que quería para mí… había en mí un deseo de trascendencia. Con la complicidad de mis hermanas, hice el examen de admisión en la Universidad Antonio Narro y, después de dos años de terminar el bachillera- to, ¡por fin!, inicié la carrera. En ese entonces proporción de mujeres era de alrededor del 4 por ciento. Curiosa- mente la discriminación no provino de los profesores, muchos de los cuales habían realizado estudios de pos- grado en el extranjero, sino de algunos, pocos, compa- ñeros. Después de terminar la carrera me casé y como se esperaría fui ama de casa por varios años… hasta que me invitaron a hacer la maestría en horticultura tropical en la UAA, UAN. Debido a mi desempeño durante mis estudios, algu- nos maestros me propusieron para trabajar en esta ins- titución. Pasaron varios años antes de que me integrara como profesor-investigador, entonces me propuse con- tinuar preparándome. Estudié el doctorado en fruticul- tura en el Colegio de Posgraduados. Al reintegrarme a la UAN trabajé en la supervisión de los servicios de asistencia técnica en el estado. Me tocó supervisar a un ingeniero responsable de un grupo de ingenieros y de nuevo pude darme cuenta de la terrible discriminación que existe. Era prácticamente imposible para mí comu- nicarme con el ingeniero a cargo, una persona aproxima- damente de mi edad. Creo que para él era muy difícil que yo estuviera en una posición superior a la de él. También pude darme cuenta de la terrible discriminación de los productores hacia las ingenieras que atendían los gru- pos, y, aunque ellas lograron ganarse su confianza, era bastante notorio la falta de mujeres en los grupos, ya que eran los esposos, hijos, o familiares varones los que se hacían cargo de las parcelas y todo lo relacionado con ellas. Cada vez que hablé en los grupos les mencioné la importancia de que sus esposas e hijas estuvieran ca-

45

con ellas. Cada vez que hablé en los grupos les mencioné la importancia de que sus

pacitadas para hacerse cargo de las tierras, en caso de alguna eventualidad. Trabajar en la supervisión de los servicios me permitió regresar a Tecuala, no como inge- niero, sino como supervisor de los ingenieros que daban la asistencia técnica. ¡Fue gratificante! Trabajé en investigación e ingresé en el Sistema Na- cional de Investigadores, pero el sentido de trascenden- cia en mi vida está muy relacionado con mi trabajo como maestra y poder decirles a mis alumnos que, si desean algo con suficiente fuerza, pueden lograr en la vida todo aquello que deseen.

decirles a mis alumnos que, si desean algo con suficiente fuerza, pueden lograr en la vida

46

Briscia Socorro Barrón Vivanco Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en Contaminación y
Briscia Socorro Barrón Vivanco Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en Contaminación y

Briscia Socorro Barrón Vivanco

Briscia Socorro Barrón Vivanco Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en Contaminación y

Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en Contaminación y Toxicología ambiental

E s parte del personal académico de tiempo com-

pleto de la Universidad Autónoma de Nayarit.

Obtuvo el doctorado en ciencias con especialidad

en toxicología en el Centro de Investigación y de

Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (IPN) en el año 2012. Participa como docente en el doc- torado en ciencias biológico agropecuarias en la opción terminal de ciencias ambientales, en la Línea de Gene- ración y Actualización del Conocimiento (LGAC) “Conta- minación y Toxicología Ambiental”. Es investigadora nacional del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), cuenta con perfil del Programa para el Desarrollo Profesional Docente, para el tipo Su- perior (PRODEP), es integrante del Cuerpo Académico Consolidado Contaminación y Toxicología Ambiental (UAN-CA-242) y de la Red Temática de Toxicología de Plaguicidas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), además de participar en la dirección de tesis de grado. Obtuvo la Medalla Nayarit a la Investigación Científi- ca y Tecnológica en el año 2012 por el trabajo El sobre- peso como modulador de la expresión de genes de enzimas involucradas en la biotransformación del humo de trabaco en una población de Nayarit. Es coautora del libro Fundamentos de toxicología, cuenta con alrededor de quince artículos de investiga- ción en revistas indizadas y capítulos de libros. Así tam- bién ha participado en congresos de calidad académica tanto nacionales como internacionales. Participa en el proyecto de investigación Presencia de micotoxinas en una población mexicana y evaluación de los efectos genotóxicos y epigenéticos en un sistema in vitro, con financiamiento del Conacyt. Forma estudiantes a través de prácticas de investi- gación y tesis de grado. Además, durante el verano par- ticipa como investigadora en el Programa Delfín, por lo que casi cada año cuenta con estudiantes durante ese

par- ticipa como investigadora en el Programa Delfín, por lo que casi cada año cuenta con

48

período con la intención de formar y promover las vo- caciones científicas. En 2015 recibió a tres estudiantes

que participaron el proyecto Toxicología en estéticas, en

el cual los estudiantes trabajaron en el diseño, elabora-

ción y validación de un cuestionario, el cual fue aplicado

a hombres y mujeres que laboraban en salones de be-

lleza y tuvieran contacto con productos de belleza que pudieran generar algún tipo de reacción en el cuerpo o algún tipo de alergia. Los proyectos desarrollados tienen su base en pro- blemáticas contemporáneas como es el caso de los sa- lones de belleza, debido a que se manejan sustancias cuyo manejo puede presentar problemas de salud.

Referencias:

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/posgrados/docagrotadicional/pro-

ductividad/contaminacion%20y%20toxicologia%20ambiental/

Briscia%20Socorro%20Barron%20Vivanco.pdf

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/descargas/SNI_2018_106.pdf

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/descargas/CuerposAcademicos-

PRODEP.pdf

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/descargas/ProyectosParaPublicar-

Vigentesa2018.pdf

https://www.youtube.com/watch?v=EwmeDsmDozU

49

Vigentesa2018.pdf https://www.youtube.com/watch?v=EwmeDsmDozU 49
Cyndia Azucena González Arias Área Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en contaminación y
Cyndia Azucena González Arias Área Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en contaminación y

Cyndia Azucena González Arias

Cyndia Azucena González Arias Área Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en contaminación y

Área Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en contaminación y toxicología

E s profesora-investigadora de tiempo completo

de la Universidad Autónoma de Nayarit. Obtuvo

el doctorado en la Universidad de Lleida, España,

en el año 2015 con la tesis titulada In vitro bioac-

cessibility of ochratoxin A and assessment of its cytotoxici-

ty and genotoxicity in human cell cultures. Participa como docente en el doctorado en ciencias biológico agropecuarias en la opción terminal de cien- cias ambientales, en la Línea de Generación y Actuali- zación del Conocimiento (LGAC) “Micotoxinas y plagui- cidas”. Es investigadora nacional del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y cuenta con perfil del Programa para el Desarrollo Profesional Docente, para el tipo Su- perior (PRODEP). Inició su carrera como investigadora colaborando en el laboratorio durante sus prácticas profesionales de li- cenciatura, que continuó durante el servicio social. Una vez concluidos los estudios de licenciatura, se incorporó al grupo de trabajo de toxicología. Es responsable técnica del proyecto de investigación Presencia de micotoxinas en una población mexicana y eva- luación de los efectos genotóxicos y epigenéticos en un sis- tema in vitro, con financiamiento del Conacyt.

Referencias:

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/descargas/SNI_2018_106.pdf

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/descargas/ProyectosParaPublicar-

Vigentesa2018.pdf

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/descargas/ProyectosParaPublicar- Vigentesa2018.pdf 52

52

Irma Martha Medina Díaz Área Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en contaminación y toxicología
Irma Martha Medina Díaz Área Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en contaminación y toxicología

Irma Martha Medina Díaz

Irma Martha Medina Díaz Área Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en contaminación y toxicología

Área Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en contaminación y toxicología ambiental

O btuvo el doctorado en la Sección de Toxicología Ambiental en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (IPN) en el año 2005. Actualmente es

parte del personal académico de tiempo completo de la Universidad Autónoma de Nayarit. Ejerce docencia en el doctorado en ciencias biológico agropecuarias en la opción terminal de ciencias ambientales, en la Línea de Generación y Actualización del Conocimiento (LGAC) “Contaminación y Toxicología Ambiental”. Es investigadora nacional del Sistema Nacional de Investigación (Nivel II), cuenta con perfil del Programa para el Desarrollo Profesional Docente, para el tipo Su- perior (PRODEP), es integrante del Cuerpo Académico Consolidado Contaminación y Toxicología Ambiental (UAN-CA-242) e integrante de la Red Temática de Toxi- cología de Plaguicidas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y ha participado en la dirección de tesis de grado. Es coautora del libro Fundamentos de toxicología, cuenta con alrededor de trece artículos de investigación en revistas indizadas y capítulos de libros. Así también ha participado en congresos de calidad académica tanto nacionales como internacionales. Participa en el proyecto de investigación Presencia de micotoxinas en una población mexicana y evaluación de los efectos genotóxicos y epigenéticos en un sistema in vitro, con financiamiento del Conacyt. Obtuvo la Medalla Nayarit a la Investigación Cientí- fica y Tecnológica en el año 2011 por el trabajo Plagui- cidas en Nayarit. Biomarcadores y susceptibilidad en una población nayarita y efectos en modelo in vitro, investi- gación realizada por el Grupo de Investigación Conta- minación y Toxicología. El hecho de que Nayarit sea un estado agrícola donde ciclo tras ciclo se utilizan plagui- cidas ocasiona que se presenten diversos problemas en diversas poblaciones humanas. Eso la motivó a realizar

plagui- cidas ocasiona que se presenten diversos problemas en diversas poblaciones humanas. Eso la motivó a

54

investigación. Para ella es prioritario transmitir al estu- diantado el compromiso de convertir lo que se investiga en el laboratorio al ámbito social, así como identificar a las poblaciones vulnerables a la exposición de los pla- guicidas a fin de que se tomen las medidas de protec- ción adecuadas. Los trabajos realizados por el Grupo de Investigación de Contaminación y Toxicología ambiental se realizan en vinculación con la Secretaría de Salud a fin de que se prevengan los daños posibles en una población amplia.

Referencias:

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/posgrados/docagrotadicional/pro-

ductividad/contaminacion%20y%20toxicologia%20ambiental/

Irma%20Martha%20Medina%20Diaz.pdf

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/descargas/SNI_2018_106.pdf

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/descargas/CuerposAcademicos-

PRODEP.pdf

http://www.uan.edu.mx/d/a/sip/descargas/ProyectosParaPublicar-

Vigentesa2018.pdf

https://www.youtube.com/watch?v=EwmeDsmDozU

55

Vigentesa2018.pdf https://www.youtube.com/watch?v=EwmeDsmDozU 55
María del Rocío Vega Frutis Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en la
María del Rocío Vega Frutis Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en la

María del Rocío Vega Frutis

María del Rocío Vega Frutis Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en la diversidad

Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en la diversidad y función de los hongos micorrizógenos arbusculares.

N ací en la Ciudad de México el 27 de enero de

1976. Soy bióloga, egresada de la Facultad de

Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma

de México. Decidí estudiar la carrera de biolo-

gía cuando estaba en la secundaria. Considero que esta decisión estuvo influenciada por las enseñanzas de mis profesores, pero sobre todo por el contacto que tuve con la naturaleza al pasar muchas de mis vacaciones, cuando era niña, en el rancho que tenían mis abuelos en la localidad de Seis Palos, en el municipio de Zitá- cuaro, en Michoacán. En el rancho no había luz, por lo tanto recuerdo que mis hermanos y yo pasábamos todo el tiempo jugando, trepando árboles, colectando bichos en la tierra, en el agua, mirando el cielo repleto de es- trellas y más, algo que no podíamos hacer en la Ciudad de México. En mi familia no hay nadie que se dedique a las cien- cias, así que cuando llegó el momento de decidirme por una carrera, tuve algunas dudas, pero mi mamá siempre me apoyó, así que finalmente entré a biología. Duran- te la carrera tuve la oportunidad de conocer a grandes profesores (investigadores), lo que me motivó a seguir estudiando, así que me mudé a la ciudad de Xalapa, Ve- racruz, y una vez ahí entré a estudiar el doctorado en ciencias (ecología y manejo de recursos naturales), en el Instituto de Ecología, A.C. Durante la tesis de licenciatura empecé a trabajar con un grupo de hongos microscópicos que viven tanto en el suelo como dentro de las raíces de la mayoría de las plantas terrestres, que, por lo tanto, no podemos ver a simple vista. Estos hongos conocidos como micorrizó- genos arbusculares viven en simbiosis con las plantas, es decir, tanto el hongo como la planta obtienen bene- ficios al interactuar. Durante la simbiosis hongo-planta ambos organismos obtienen nutrientes que les permi- ten crecer y reproducirse, el hongo es dependiente de la planta, aunque no al revés. Estos hongos también

les permi- ten crecer y reproducirse, el hongo es dependiente de la planta, aunque no al

58

son importantes para la estabilidad y la calidad de los suelos, es por ello que me ha interesado trabajar con ellos, que, aunque microscópicos, son un grupo clave de la biota del suelo y que se encuentran en la mayoría de los ecosistemas terrestres. En el doctorado continué trabajando con el mismo grupo de hongos, y una vez que obtuve el grado realicé una estancia posdoctoral en la Universidad de Jyväs- kyla, en Finlandia. Vivir en el extranjero me hizo crecer tanto académicamente como personalmente. Después de tres años regresé a trabajar a México. Fui contratada por la Universidad Autónoma de Nayarit en el 2014, a través del Programa de Repatriación del Consejo Na- cional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), y desde en- tonces me encuentro trabajando en el Programa Aca- démico de Biología, donde además de impartir clases a los estudiantes de licenciatura y posgrado (maestría y doctorado), también hago investigación. He publicado 14 artículos científicos en revistas internacionales, un capítulo de libro, y una memoria en congreso. También participo en congresos nacionales e internacionales, lo que me ha permitido, además de conocer la cultura de otras ciudades y países, actualizarme en mi campo de estudio. He empezado a desarrollar mi línea de investiga- ción, enfocada a conocer la diversidad y ecología de los hongos micorrizógenos arbusculares, y su papel en los ecosistemas con alguna categoría de riesgo en el esta- do de Nayarit. He sido responsable de siete proyectos de investigación desde el 2010 a la fecha, cinco de los cuales ya fueron finalizados y los resultados publicados en revistas internacionales. Una de las cosas que disfruto mucho es poder trans- mitir a los estudiantes lo apasionante que es la biología; estoy dirigiendo tesis de licenciatura y maestría. Ade- más de formar parte en comités de tesis y titulación de estudiantes de nivel superior y posgrado, también ten-

59

Ade- más de formar parte en comités de tesis y titulación de estudiantes de nivel superior

go a mi cargo estudiantes de servicio social y prácticas profesionales. En el 2015 tuve el honor de recibir la Beca para las Mujeres en la Ciencia L’Oréal-UNESCO- Conacyt-AMC,

en el área ciencias naturales, y en el 2016 recibí la beca internacional Grant International Rising Talents, que otorga cada año a 15 mujeres de todo el mundo la Fun- dación L’Oréal-UNESCO. Soy miembro del Sistema Na- cional de Investigadores nivel 1, en el área 2 (biología

y química) y cuento con el Perfil Deseable para Profe-

sores de Tiempo Completo (PRODEP-SEP). Tener estas distinciones, además de ser un reconocimiento al tra- bajo que he estado desarrollando como investigadora, me motiva a continuar haciendo y transmitiendo lo que más me apasiona y me reta a ser cada día mejor tanto en mi vida académica como personal. En lo que respecta a mi vida personal, tengo un hijo,

y nunca he elegido entre la maternidad y la carrera cien-

tífica, probablemente porque primero fui madre y des- pués investigadora. Aunque es verdad que algunas ve- ces me he ausentado por varios días al hacer trabajo de campo, o asistir a congresos, mi hijo y mi esposo siem- pre han estado involucrados en mi carrera, y cuando es posible me ayudan y acompañan. Ellos han compartido conmigo fracasos y triunfos, y siempre me han apoya- do. Leí en un libro una frase que dice: “La investigación científica es una actividad profundamente humana y, por lo tanto, social. Los científicos no dejamos los sen- timientos en casa; nos acompañan en todo momento, como a cualquier ser humano.” Es así que, además de disfrutar intensamente mi carrera y mi trabajo, también disfruto cada momento con mi familia y amigos. En el año 2017, fui invitada a participar en el Foro Consultivo Internacional: Enseñanza de las Ciencias en Preescolar con Enfoque de Género, organizado por la UNESCO-México y la Fundación Siemens Stiftung. Los niños son extremadamente curiosos sobre el mundo

por la UNESCO-México y la Fundación Siemens Stiftung. Los niños son extremadamente curiosos sobre el mundo

60

que los rodea y el funcionamiento de las cosas, por lo tanto la enseñanza de la ciencia y la tecnología en eda- des tempranas sería ideal para comenzar a cambiar la percepción que la sociedad mexicana tiene de la ciencia, y que los niños y jóvenes opten por estudiar alguna ca- rrera científica. En febrero de 2018 fui invitada a dar una plática en el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se celebra el 11 de febrero y que fue declarado por la UNESCO en el 2012. La finalidad fue compartir con niñas y jóvenes mi experiencia duran- te mi formación como científica. Lo importante es que los jóvenes estudien lo que les gusta y sean informados sobre sus opciones. La biología es una de las carreras donde nunca se deja de aprender, todo el tiempo hay preguntas por res- ponder, hay mucho por conocer, estudiar y, cada día es diferente.

“La ciencia y la vida cotidiana no pueden y no debe- rían estar separadas.” Rosalind Franklin

61

día es diferente. “La ciencia y la vida cotidiana no pueden y no debe- rían estar
Susana María Lorena Marceleño Flores Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en cambio
Susana María Lorena Marceleño Flores Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en cambio

Susana María Lorena Marceleño Flores

Susana María Lorena Marceleño Flores Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en cambio climático

Área de Ciencias Biológico Agropecuarias y Pesqueras Experta en cambio climático y medidas de mitigación

E s profesora e investigadora en el Área Social y Ambiental, titular C de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), doctora en ciudad, territorio y sustentabilidad por la Universidad de Guadalaja-

ra, miembro nivel I del Sistema Nacional de Investiga- dores (SNI), y pertenece al Programa para el Desarrollo Profesional Docente, para el Tipo Superior (PRODEP). En lo referente a investigación, ha estudiado des- igualdades sociales en el estado, vulnerabilidad ante el cambio climático, indicadores socioambientales, eva- luación de los ecosistemas en zonas costeras, evalua- ción de riesgo ambiental y planeación y desarrollo am- biental. La investigadora y actual coordinadora del Cuerpo Académico Recursos Naturales es promotora de la cien- cia por convicción. Cabe mencionar que en su familia no es un tema prioritario, pero definitivamente apoyaron su educación, además que escogió la licenciatura en en- fermería, que era su vocación así como tener pasión por ella y una meta en la vida para poder alcanzar el éxito con un compromiso social. El maestro en salud pública Saúl Hernán Aguilar Orozco fungió como su director de tesis de licenciatu- ra titulada Aprovechamiento de las plantas medicina- les y comestibles en la localidad El Tambor, Municipio de Santiago Ixcuintla, mismo que influyó para iniciar su interés en la investigación y la ciencia. Estudió la licenciatura en enfermería en la Universi- dad Autónoma de Nayarit (UAN), la maestría en salud ambiental en el Centro Universitario de Ciencias Bioló- gicas y Agropecuarias (CUCBA) y Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) en la Universidad de Guada- lajara, con una beca PROMEP, y el doctorado de ciudad, territorio y sustentabilidad en el Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), de la Universidad de Guadalajara, con beca Conacyt-PROMEP.

Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), de la Universidad de Guadalajara, con beca Conacyt-PROMEP. 64

64

Su vinculación con la sociedad civil organizada es permanente en el fortalecimiento de la participación ciudadana, concertación social y gobernanza ambien- tal para la sustentabilidad. Fue presidenta y secretaria técnica del Consejo Consultivo para el Desarrollo Sus- tentable de la Secretaría de Medio Ambiente y Recur- sos Naturales (SEMARNAT) durante el periodo 2002 – 2008, contribuyendo en la definición, seguimiento y evaluación de las políticas ambientales. Ha recibido diversos reconocimientos: Medalla Naya- rit a la Investigación Científica y Tecnológica 2002, como coautora en la investigación Cambio de cobertura y uso de suelo de la reserva de la biósfera cerro de San Juan, otorgada por Gobierno del Estado de Nayarit, Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado (COCYTEN) y Con- greso del Estado, así como el Premio a la Vinculación Universidad-Sociedad 2008 por el sector social, por la investigación Atlas del Riesgo de Municipio de Bahía de Banderas, otorgado por la Universidad de Guadalajara. Su satisfacción personal y profesional ha sido enri- quecedora. El conocimiento que ha adquirido a través del tiempo le ha dado la oportunidad de dedicarse a la ciencia, la investigación científica combinada con la do- cencia y la gestión académica. Al mismo tiempo los re- sultados de sus investigaciones tienen como propósito difundir la ciencia a la sociedad y colaborar con la comu- nidad académica en la realización de investigaciones en las áreas sociales y ambientales para resolver la pro- blemática socioambiental que en la actualidad presenta nuestro país. Recomienda a los jóvenes de futuras ge- neraciones a acercarse a la ciencia, aunque no sea como profesión, sino simplemente como un complemento al conocimiento durante su formación profesional. De manera particular destaca un trabajo colectivo con colegas de la Academia de Manejo de Recursos Na- turales, coordina la Academia de Deterioro Ambiental y

65

colectivo con colegas de la Academia de Manejo de Recursos Na- turales, coordina la Academia de

es miembro del Comité de Diseño Curricular del Progra- ma de la Licenciatura en Biología (UAN). Es autora de varios libros y artículos sobre desigual- dades sociales, vulnerabilidad alimentaria, huella ecoló- gica, vulnerabilidad hídrica, entre otros temas. Durante su crecimiento académico no ha tenido obs- táculos en su labor diaria en la investigación. En el Cuer- po Académico de Recursos Naturales al que pertenece está constituido por siete investigadores y una investi- gadora. La carrera científica de las mujeres se ve limita- da por el androcentrismo que subyace al sistema, por lo que es importante seguir promoviendo la formación de mujeres en la ciencia. Disfruta en su quehacer cotidiano la formación de es- tudiantes para la investigación desde licenciatura hasta posgrado, que sus investigaciones partan de resolver las problemáticas actuales de los sectores productivos, sociales y ambientales y que el resultado debe servir para dar respuesta a un vacío concreto de la ciencia. Es importante que desde temprana edad se incul- que el interés por la ciencia, tecnología e investigación científica, ya que constituye todo un proceso de inves- tigación en relación al mundo y búsqueda constante que contempla la indagación de pensamiento racional y divergente que conduce a la formación de individuos, creativos, críticos y reflexivo que les permita asumir y dar respuestas a problemas planteados de su entorno socioambiental. El objetivo central para que las políticas públicas impacten en la formación escolar en investigación es contemplar desde el diseño curricular la formación de calidad en ciencia y tecnología en todos los niveles del sistema educativo. Otra estrategia eficiente es contar con docentes investigadoras o investigadores con ca- pacidad de comunicación y aplicación del conocimiento en todas las áreas de la ciencia para resolver problemas concretos y cautivar a los jóvenes a su vez, promover

en todas las áreas de la ciencia para resolver problemas concretos y cautivar a los jóvenes

66

la existencia de financiamiento con becas para estu- diantes, proyectos de investigación y capacitación de docentes.

67

la existencia de financiamiento con becas para estu- diantes, proyectos de investigación y capacitación de docentes.
Yael Yvette Bernal Hernández Área de Ciencias de la Salud 69
Yael Yvette Bernal Hernández Área de Ciencias de la Salud 69

Yael Yvette Bernal Hernández

Yael Yvette Bernal Hernández Área de Ciencias de la Salud 69

Área de Ciencias de la Salud

L a doctora en ciencias ambientales Yael Yvette

Bernal Hernández 1 , de la Universidad Autónoma

de Nayarit (UAN), encabeza la investigación para

conocer el estado de salud de jornaleros indíge-

nas huicholes —wixárikas— que trabajan en zonas agrícolas de la región y que están potencialmente ex- puestos a plaguicidas. La especialista, miembro del Sistema Nacional de In- vestigadores (SNI), candidata a nivel I, señaló a la Agen- cia Informativa Conacyt que la exposición a compuestos químicos utilizados como plaguicidas, conlleva secuelas en la salud humana, con efectos nocivos en el sistema inmunológico, reproductivo, neurológico y consecuen- cias genotóxicas, entre otros. La investigadora de la Unidad Académica de Cien- cias Químico Biológicas y Farmacéuticas de la UAN dijo que la presencia de estas afectaciones depende del tipo de plaguicida, así como de la frecuencia de uso o ex- posición a la que se someten las personas y a factores genéticos propios de cada individuo; además de que el riesgo a la sobreexposición y a padecer algún efecto ad- verso aumenta debido a la falta de información para el manejo adecuado de los plaguicidas. “Lo que encontramos en un estudio preliminar es que 80 por ciento de los indígenas que cada año migran desde su lugar de origen a las costas del estado para emplearse en las zonas agrícolas, no saben leer ni es- cribir, con lo que difícilmente tienen información sobre el uso y manejo de estos compuestos y, por lo tanto, desconocen los efectos tóxicos por exposición a plagui- cidas”, asentó. Refirió que los jornaleros indígenas son una pobla- ción potencialmente vulnerable a los efectos tóxicos de los plaguicidas, debido a las condiciones en que viven y

1 “Investigan efectos de plaguicidas en la salud de indígenas de Nayarit”, publicado en Agencia Informativa Conacyt, http://conacytprensa.mx/index.

php/ciencia/salud/9122-investigan-efectos-de-plaguicidas-en-la-sa-

lud-de-indigenas-de-nayarit , 24 julio 2016

php/ciencia/salud/9122-investigan-efectos-de-plaguicidas-en-la-sa- lud-de-indigenas-de-nayarit , 24 julio 2016 70

70

laboran en los campos, además de que no usan equipos de protección y seguridad adecuados; también men- cionó que los riesgos aumentan al no saber leer ni ser capacitados sobre el efecto tóxico de los compuestos. El registro para reclutar a la población de estudio ini- ciará en el mes de agosto, con una muestra de al menos 200 jornaleros, a quienes se les explicarán los objetivos del estudio y, una vez que acepten participar, se ofre- cerá de manera gratuita una serie de estudios clínicos, como química sanguínea, biometría hemática, grupo sanguíneo y examen general de orina, que servirán para conocer el estado general de salud de los participantes. El muestreo se realizará en dos periodos: uno en temporada de alta exposición a plaguicidas, que será en los meses de septiembre y octubre, cuando los jor- naleros bajan a la costa del estado; y en marzo o abril del próximo año, que sería el periodo de baja exposición, cuando los jornaleros se dedican a otras actividades, como la pesca o la venta de artesanías. Lo anterior permitirá establecer comparaciones en- tre la exposición y los biomarcadores toxicológicos eva- luados en el mismo grupo de estudio. “Se evaluará una batería de biomarcadores toxico- lógicos, estos son respuestas biológicas, fisiológicas o bioquímicas de un organismo ante la exposición a un tóxico, en este caso a plaguicidas”, explicó. Bernal Hernández adelantó que se pretende cana- lizar, a través de instancias gubernamentales de salud o directamente con especialistas, a aquellos jornaleros que resulten con padecimientos de necesario segui- miento.

Investigación piloto

La científica informó que esta investigación ya tuvo un estudio piloto, desarrollado con apoyo de la Secreta-

71

piloto La científica informó que esta investigación ya tuvo un estudio piloto, desarrollado con apoyo de

ría de Desarrollo Social (Sedesol) de Nayarit, en comuni- dades indígenas cercanas a Tepic, la capital del estado. En ese primer estudio, se logró la participación de 126 jornaleros, hombres y mujeres, expuestos potencial- mente a plaguicidas. Reveló que en el trabajo preliminar identificaron al- gunos signos y síntomas asociados con exposición a plaguicidas, además se observó una alteración en pa- rámetros bioquímicos y hematológicos, mismos que se han observado en otras poblaciones. “Las mujeres jornaleras mencionaban haber pre- sentado abortos espontáneos, haber tenido problemas para lograr un embarazo o haber tenido hijos con pro- blemas al nacer, padecimientos que, en su momento, no fueron registrados por autoridades de salud y no exis- ten registros formales ante instituciones. Además, los mismos jornaleros mencionaban que había más her- manos enfermos por ir a trabajar al campo”, dijo Bernal Hernández. Asimismo, se identificó que la población wixárika presenta polimorfismos genéticos que los pudieran ha- cer más resistentes a los efectos tóxicos de los plagui- cidas, pero que nos los exentan de presentar algún daño por exposición a largo plazo, como daño a nivel de ADN. La académica dijo que no existen datos certeros so- bre la relación entre el desarrollo de algún tipo de cáncer y el uso de plaguicidas en estas poblaciones; sin em- bargo, existe clara evidencia científica de que la expo- sición a plaguicidas está asociada con diferentes tipos de cáncer. Por último, Bernal Hernández precisó que la investi- gación contribuirá a tener un panorama más completo de los efectos tóxicos de los plaguicidas en estas pobla- ciones; sin embargo, es necesaria la intervención de los diversos sectores para mejorar las condiciones labora- les de los jornaleros indígenas, que cada año arriesgan sus vidas en los campos agrícolas de la región, y se da-

les de los jornaleros indígenas, que cada año arriesgan sus vidas en los campos agrícolas de

72

rán a conocer los datos a las autoridades competentes para que se generen las medidas necesarias de aten- ción a los pueblos originarios de Nayarit.

Claudia Karina Gómez Cancino

73

se generen las medidas necesarias de aten- ción a los pueblos originarios de Nayarit. Claudia Karina

Área de Ciencias de la Salud

Gaby Esthela Tiznado Orozco Área de Ciencias de la Salud Experta en biomateriales en análisis
Gaby Esthela Tiznado Orozco Área de Ciencias de la Salud Experta en biomateriales en análisis

Gaby Esthela Tiznado Orozco

Gaby Esthela Tiznado Orozco Área de Ciencias de la Salud Experta en biomateriales en análisis odontológicos

Área de Ciencias de la Salud Experta en biomateriales en análisis odontológicos

L ugar de nacimiento: Acaponeta, Nayarit, el 4 de septiembre de 1974. Vine a la ciudad de Tepic a estudiar la universidad. Mi primera opción fue estudiar fue la carrera de químico farmacobiólo-

go. Sin embargo, la Universidad Autónoma de Nayarit no la ofertaba. Guadalajara era la opción más cercana. Desafortunadamente por cuestión de economía no fue posible estudiarla por lo que opté a la segunda opción:

odontología, la primera odontóloga en la familia. Inicié mis estudios de licenciatura en el año 1992 y concluí en 1997. Estudiante, participé en actividades académicas diversas: como miembro del equipo de co- nocimiento durante 3 años consecutivos, también me integré a proyectos de investigación con algunos pro- fesores. Tengo el recuerdo que me gustaba esa línea:

investigación. Cuando veía promocionales en televisión de laboratorios de la Universidad Nacional Autónoma de México y Politécnico, yo deseaba estar ahí, hacien- do investigación, con una bata blanca, un matraz y una probeta en mano. Fue en el año 2001 cuando tuve la propuesta de estudiar un posgrado en la UNAM: la es- pecialidad en radiología o materiales dentales, con la finalidad de incorporarme a la UAN (una vez que con- cluyese mis estudios de posgrado, para así contribuir en el fortalecimiento de la planta docente de la Facul- tad de Odontología ya que no había especialistas en esas áreas. Pasando una serie de situaciones durante el curso propedéutico fui seleccionada para ingresar a la maestría en ciencias con orientación en biomateria- les en enero del 2002. Durante el propedéutico tuve la fortuna de conocer a mi compañera y amiga Ana Gua- dalupe Rodríguez, quien me presentó al que sería mi tu- tor y director de tesis, el doctor José Reyes Gasga, físico e investigador del Instituto de Física de la UNAM. Con él incursioné en el ámbito de la microscopía electróni- ca. Básicamente durante mi estancia en la maestría y doctorado me vi inmersa entre compañeros químicos,

electróni- ca. Básicamente durante mi estancia en la maestría y doctorado me vi inmersa entre compañeros

78

ingenieros químicos, biólogos, físicos y por supuesto odontólogos, tomando clases en la Facultad de Biología, Instituto de Materiales, Facultad de Medicina, Institu- to de Física, entro otros. Por consecuencia mi visión de la odontología cambió. La Universidad Nacional Autó- noma de México me otorgó una medalla por titulación en tiempos establecidos. En el año 2005, me incorpo- ré como docente en la UAN, durante dos años, y fue en enero del año 2008 cuando ingresé al doctorado en la UNAM, concluyendo a finales del 2010. Regresé a docencia e investigación en la UAN, a labo- rar en proyectos de investigación enfocados al estudio de materiales dentales aplicando técnicas de micros- copía electrónica, trabajando con alumnos de la carre- ra en trabajos de titulación, con estudiantes externos participantes del Programa de Verano de Investigación Delfín y con pares académicos en artículos para revis- tas nacionales e internaciones, entre las que destacan:

Journal of Physics D: Physics Applied, Materials Science and Engineering, Drug Development Research. En el año 2013, tuve la fortuna de coordinar el pro- yecto Temari tamete ixiariwamete (Jóvenes curando dientes), financiado por el Instituto Mexicano de la Ju- ventud (IMJUVE), llevando brigadas de atención bucal a comunidades indígenas de El Nayar y La Yesca, durante tres años consecutivos, bajo la convocatoria del progra- ma Joven-es Servicio de IMJUVE, con becas económicas a los alumnos integrantes del proyecto. Recibí la distinción de ingresar al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) desde 2013. Ese mismo año obtuve el reconocimiento de Perfil Deseable (PROMEP), que conservo hasta la fecha. En el 2014, realicé una estancia de tres meses en la Universidad de Lille, Francia. En el año 2012, el CDEPB David Martín Robles Ro- mero me invitó a colaborar en su administración con el cargo de subdirectora académica de la Unidad Aca-

79

Robles Ro- mero me invitó a colaborar en su administración con el cargo de subdirectora académica

démica de Odontología, concluyendo en el 2016, para

colaborar desde la Coordinación de Posgrado e Investi- gación de la UAO hasta el mes de agosto del 2018. Soy parte del Cuerpo Académico Epidemiología Bu- cal (en consolidación), miembro de la Academia de Bá- sicas Odontológicas, Academia de Preventiva y la Aca- demia de Restaurativa, impartiendo las unidades de aprendizaje de operatoria dental, materiales dentales

y

odontología preventiva principalmente. Miembro de

la

International Association for Dental Research (IADR),

Asociación Mexicana de Operatoria dental y Biomate- riales (AMODyB) y de la Asociación Latinoamericana de Operatoria Dental y Biomateriales (ALODyB).

dental y Biomate- riales (AMODyB) y de la Asociación Latinoamericana de Operatoria Dental y Biomateriales (ALODyB).

80

Jackeline Lizzeta Arvizu Gómez Área de Ciencias de la Salud Experta en biología molecular, microbiología
Jackeline Lizzeta Arvizu Gómez Área de Ciencias de la Salud Experta en biología molecular, microbiología

Jackeline Lizzeta Arvizu Gómez

Jackeline Lizzeta Arvizu Gómez Área de Ciencias de la Salud Experta en biología molecular, microbiología y

Área de Ciencias de la Salud Experta en biología molecular, microbiología y biotecnología

Lizzeta Arvizu Gómez Área de Ciencias de la Salud Experta en biología molecular, microbiología y biotecnología

81

Lizzeta Arvizu Gómez Área de Ciencias de la Salud Experta en biología molecular, microbiología y biotecnología

E s doctora en ciencias con especialidad en biotec- nología de plantas por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politéc- nico Nacional (CINVESTAV-IPN), en la modali-

dad de doctorado directo, grado que obtuvo en el año 2011. Posterior a su formación doctoral se desempe- ñó como investigador asociado 2B en el Departamento de Ingeniería Genética de CINVESTAV-Irapuato, dentro del laboratorio de biología molecular de bacterias y el laboratorio de virología, donde desarrolló proyectos de investigación en temas de biotecnología de plantas, du- rante el período 2011-2013. Sus estudios profesionales los realizó en la Facultad de Ciencias e Ingenierías de la Universidad Autónoma de Nayarit, donde se graduó de la licenciatura de quími- co-farmacobiólogo en 2005. Derivado de su participa- ción en el taller Ciencia Viva-CINVESTAV 2004, se lleva a cabo por primera vez su acercamiento con la investi- gación y el área de biotecnología de plantas, despertan- do así el interés por desempeñarse como investigador dentro de esta disciplina. Actualmente es profesor de tiempo completo titular B, con adscripción a la Secretaría de Investigación y Pos- grado de la Universidad Autónoma de Nayarit, donde ingresó en enero de 2014 bajo el Programa de Consoli- dación Institucional en la Modalidad de Retención. Para el año 2015, derivado de las colaboraciones internas con profesores-investigadores de la institución, se inte- gra al Grupo de Trabajo Investigación Bioquímica UAN- CA-266, cuerpo colegiado que logra su consolidación en 2016, donde desarrolla actividades académico-cientí- ficas dentro de la Línea de Generación y Aplicación de Conocimiento “Interacción planta-microorganismo”. Ese año se integra al Núcleo Académico Básico del Pro- grama de Posgrado en Ciencias Biológico Agropecuarias (Programa PNPC), en la terminal agrícola.

Básico del Pro- grama de Posgrado en Ciencias Biológico Agropecuarias (Programa PNPC), en la terminal agrícola.

82

Sus actividades académico-científicas han sido ob- jeto de diversos reconocimientos. Ingresó al Sistema

Nacional de Investigadores (SNI) en el año 2013 y en el año 2016 se le asigna el reconocimiento de nivel I. Ese mismo año logra además el reconocimiento de perfil PRODEP.

El campo de especialidad es el área de biotecnología

de plantas con enfoque hacia la fitopatología. Su trabajo de investigación le ha permitido llevar a cabo la publi-

cación, como autor o coautor, de 14 artículos científicos en revistas de impacto internacional, así como la pu- blicación de dos capítulos de libro y la participación en diversos congresos a nivel nacional e internacional. Ha sido responsable de diversos proyectos de investiga- ción de ciencia básica y aplicada en temática de fitopa- tología, cuyos trabajos se enfocan fundamentalmente en elucidar los mecanismos regulatorios y bases mo- leculares relacionados con la patogenicidad y virulencia de bacterias fitopatógenas, así como en la búsqueda de compuestos, metabolitos o microorganismos para el combate de plagas y enfermedades en cultivos de im- portancia agrícola de la región.

A sus actividades en investigación ha integrado la

formación de recursos humanos tanto a nivel licencia- tura como posgrado, habiendo participado en la direc- ción o co-dirección de 12 tesis a varios niveles. Adicio- nalmente, ha asesorado como integrante de comités tutorial a estudiantes de programas de posgrado y nivel licenciatura. Con base en su perfil en el área de biotecnología de plantas, ha participado como integrante de la Subcomi- sión del Área de Biotecnología y Ciencias Agropecuarias de Investigación Científica Básica Conacyt-2013, 2014 y 2015. Ha desempeñado el rol de editor de sección (sección de biotecnología) y de evaluador y/o arbitraje técnico en revistas científicas de impacto internacional.

83

(sección de biotecnología) y de evaluador y/o arbitraje técnico en revistas científicas de impacto internacional. 83

A nivel de docencia, ha participado en la impartición de diversos cursos a nivel de licenciatura y posgrado, tanto dentro del área de la salud como del área biológico agropecuaria y se ha involucrado en actividades cole- giadas para la actualización de programas educativos y la planeación de nuevas ofertas educativas a nivel pos- grado, formando parte del comité de diseño de posgra- do de maestría en ciencias en biotecnología.

a nivel pos- grado, formando parte del comité de diseño de posgra- do de maestría en

84

María de Jesús Durán Avelar Área de Ciencias de la Salud Experta en vigilancia epidemiológica
María de Jesús Durán Avelar Área de Ciencias de la Salud Experta en vigilancia epidemiológica

María de Jesús Durán Avelar

María de Jesús Durán Avelar Área de Ciencias de la Salud Experta en vigilancia epidemiológica en

Área de Ciencias de la Salud Experta en vigilancia epidemiológica en estanques de cultivo de camarón

U n día me fijé una meta que sabía alcanzaría. A pesar de la opinión de quien fuera, yo dejaría mi pueblo para estudiar y no vivir en el abandono en que la gente de un pueblo como era el mío,

Estación Yago, Nayarit, lo hace. ¿Qué quería estudiar?

Primero la preparatoria en Tepic. Convenzo a mi familia

y hago mis primeras incursiones en la “urbe” de Tepic,

con la maravillosa oportunidad de ingresar a la Prepara- toria 13 de mi querida Universidad Autónoma de Naya-

rit, donde gocé de la parte académica y la amistad que

ahí cultivé con excelentes personas; empecé a descubrir

el mundo académico a otro nivel que me encantaba. A distancia lo veo, comparé lo aprendido en las es-

cuelas de mi pueblo con lo que en esos momentos tenía

a la mano. Había que administrar todo, desde el magro

apoyo familiar hasta el carácter, para no dejarse vencer por las vicisitudes y poder sobresalir, para no estancar el paso y ver que se cumpliera de estudiar una carrera en el área biológica. Ahí y en esos tiempos forjé mis pri- meras vocaciones. Terminada la preparatoria y para evi- tar el regreso a mi pueblo y puesto que la orden familiar era de ponerse a trabajar como lo hacíamos desde ni- ños, yo y mis once hermanos, con valores y duro tesón, informé que había obtenido por mis propios méritos mi ingreso a la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootec- nia. Me gané el permiso y el mote de “mataperros” de parte de mi madre. Asumí en esta etapa mi filosofía de vida que me obliga a planear lo deseado, pero no sólo planear y desear, sino hacer paso a paso lo necesario hasta lograrlo, con honestidad, rectitud, pasión, firme- za, alegría y sin medias tintas. Con todo esto a cuestas viví otra etapa académica importante, pero que dejaba en mí muchas interrogantes, que me llevaron a forjar el deseo y la firme convicción de seguir preparándome para los muchos porqués que surgieron en la carrera. Paralelo a mi compromiso, gusto y pasión académi- ca, la vida me llevó a quedar huérfana y todo era más

carrera. Paralelo a mi compromiso, gusto y pasión académi- ca, la vida me llevó a quedar

86

complejo en el día a día, así que ahora más que nunca tenía que dosificar mi tiempo para lograr seguir cami- nando hacia mis metas, desear, planear y hacer lo nece- sario sin cortapisas fortaleció mi espíritu y permitió mi convivencia entre una mayoría de compañeros mascu- linos. Gocé la etapa deliciosa del compañerismo univer- sitario con respeto y sin recibir, salvo muy pocas excep- ciones, algunas acciones negativas por el hecho de ser mujer. Así llegó el momento de vivir de la beca dada por realizar el servicio social, graduarse e iniciar la tesis, la cual tuve que realizar de manera muy planeada, ya que se me abrieron dos opciones de trabajo, en mi alma ma- ter y en el sector oficial pecuario. No lo dudé, aunque en el segundo ganaría mejor, en la Universidad se veía más pronto la posibilidad de seguir aprendiendo. Así que después de terminar mi tesis para titularme como MVZ, realizando para ello un trabajo sobre parási- tos en ovejas, comencé mi carrera laboral en la Univer- sidad Autónoma de Nayarit en 1991, en investigación de la prevalencia de la enfermedad de chagas en Na- yarit, así como sobre virulencia de cepas de Trypanoma cruzi, contribuyendo con esto a evidenciar la presencia del parásito en Triatomas, así como que representaba, por su dimensión, un problema de salud pública. Coadyuvé a la realización de la Segunda Reunión Nacional sobre la Enfermedad de Chagas en México en nuestra institución. En esa época reafirmé mi necesi- dad de encontrar respuestas a preguntas que se fueron acumulando, encontrando la comprensión del que des- de aquel entonces es mi esposo y compañero de traba- jo, así como de nuestra institución para emprender el camino al posgrado, con la idea de seguir aprendiendo. Es 1994, cuando inició la maestría en microbiología veterinaria en la FES-Cuautitlán de la gloriosa UNAM, tremendo choque de nivel académico sufrí. Aunque no estaba equivocada, necesitaba saber mucho más de lo que llevaba de antecedentes para habilitarme en el que-

87

Aunque no estaba equivocada, necesitaba saber mucho más de lo que llevaba de antecedentes para habilitarme

hacer de las ciencias biológicas; fueron duras noches de desvelo para conseguirlo. La parte experimental que realicé en este período en el Departamento de Biología Celular del CINVESTAV-IPN me permitió incursionar en el fabuloso mundo de las proteínas contribuyendo en el estudio de una proteasa derivada de la bacteria Actino- bacillus pleuropneumoniae, causante de pleuroneumonía en cerdos. En este punto, acercándome a muchas de las res- puestas buscadas, con mayores capacidades técnicas, es cuando la vocación a la ciencia no tiene reversa, sabe uno un poco más, aplicas el método científico para ge- nerar conocimiento y responder a interrogantes que aún no han sido escritas, necesitas saber teoría y meto- dológicamente mucho más. El doctorado era la opción, dejando, de mutuo acuerdo con la pareja, para otro mo- mento el formar la clásica familia. La ciencia me atrapó, ese mundo fascinante y absorbente. El doctorado en ciencias de calidad internacional con orientación a las ciencias biomédicas en el Departamento de Biología Celular del Instituto de Investigaciones de Fisiología Ce- lular de la UNAM fue la elección. Ahora fue su turno a la biología molecular, aprenderle y ejercerla. Transducción de señales en levaduras Saccharomyces cerviseae, es- culcándoles regiones de su genoma que al modificarlo hicieran patente el papel y la importancia de una región molecular en procesos biológicos de los hongos unice- lulares estudiados. Año 2000, opción de quedarse laboralmente en la UNAM o regresar a la UAN. Nuevamente decisión de pareja. Hasta aquí continué, como hasta la fecha, sin problemas de ejercer como científica siendo mujer. La UAN para esas fechas no ponderaba aún en su justa di- mensión qué hacer con su personal formado para hacer investigación, así que con el título de doctora en ciencias -textual- a dar clases a los QFBs en la Facultad de Cien- cias e Ingenierías de aquel entonces, a los odontólo-

-textual- a dar clases a los QFBs en la Facultad de Cien- cias e Ingenierías de

88

gos, y a los alumnos de la Facultad de Medicina, cursos

a nuestros compañeros maestros y a buscar recursos

para hacer investigación, participar en la creación del CEMIC (Centro Multidisciplinario de Investigación Cien- tífica), todo logrado, implementado el CEMIC y obte- niendo apoyos de equipamiento mediante un proyecto PIFI-SEP no sólo para nuestros laboratorios de investi- gación sino además para laboratorios de enseñanza de las facultades del área de la salud, había que decidir los modelos de estudio. Después de bacterias y hongos la relación hospedero-patógeno como línea de investiga- ción integradora sobre problemas regionales me per- mitió participar en la implementación de pruebas diag- nósticas de tipo inmunológico de la gnathostomosis en humanos causada por el parásito nemátodo Gnathos- toma binucleatum, que en esa época era un problema regional de salud pública. Anecdóticamente y para plantear en qué condiciones

se trabaja en esa época en nuestra institución, les relato que un proyecto financiado para estudiar la expresión diferencial de genes del parásito aislados de distintos hospederos y condiciones, fracasó en función de que todo el material genético que se había colectado a lo lar- go de casi un año se perdió porque el día que probaron el alumbrado del flamante nuevo estadio de béisbol de la UAN, los laboratorios de investigación se quedaron sin energía eléctrica por días en plena época de vacaciones

y nadie avisó. Al regreso todo estaba perdido, reactivos

y materiales biológicos, nadie se hizo cargo del daño. Se continuó estudiando la cualidad de las proteasas de este parásito para definirlas como posibles blancos terapéutico. Una nueva circunstancia se presentó, ne-

cesidades de servicios en el área acuícola, diagnóstico

e investigación sobre virus que devastan las granjas

camaroneras, problema regional de mucha importancia económica y biológica. El virus de la mancha blanca ha sido en mucho tiempo motivo de mis investigaciones

89

importancia económica y biológica. El virus de la mancha blanca ha sido en mucho tiempo motivo

dentro de la misma línea relación hospedero-patógeno, que por cierto es la línea de investigación declarada en el Cuerpo Académico de Biomedicina al que pertenezco y coordino, el cual alcanzó en 2014 el grado de conso- lidado. Con proyectos regionales o locales la contribución ha sido exitosa. Entre otros trabajos se realizó la genotipi- ficación de cepas de virus WSSV de Sonora hasta Naya- rit en granjas de cultivo de camarón con la presencia del virus, para conocer cuáles son más agresivas. Reciente- mente se reportaron también los genomas completos de varias cepas virales que causaron diferentes grados de mortalidad de camarones en la región. Por otro lado, se estableció que el ostión de la especie Crassostrea gi- gas puede ser utilizado como un biomonitor de WSSV en granjas de cultivo de camarón. Por el enfoque bacte- riano se han descrito las dinámicas que se presentan en las granjas de bacterias del género Vribio con enfoque a Vibrio parahaemolyticus, el cual a pesar de ser habitante normal de la microbiota del camarón, suele bajo ciertas condiciones causarle daño, igual que puede hacerlo en el humano. Esta década, en América apareció una en- fermedad asociada a esta bacteria que al ser portadora de genes de unas toxinas también causa mortalidades muy altas en camarones cultivados. He participado en la identificación de la presencia de estos genes en una bacteria – Micrococcus luteus- que también es habitante del tracto digestivo de camarón pero que no se había descrito a nivel mundial que los contuviera. Parece complicado, pero es apasionante el generar nuevo conocimiento. Muchos estudiantes de QFB han participado y formado a partir de estos procesos de in- vestigación. El binomio idealizado del modelo educativo vigente docencia-investigación me ha tocado acariciar- lo, lo cual es de lo que me siento muy orgullosa quizá más que de las respuestas a mis preguntas planteadas, reflejado esto hacia un beneficio a la sociedad, se mag-

quizá más que de las respuestas a mis preguntas planteadas, reflejado esto hacia un beneficio a

90

nifica el gusto de haberlo logrado. Muchos de los chicos aquí en mi laboratorio y en mis clases repiten la historia de enamorarse de la ciencia y algunos entre ellos mis- mos, aquí se han amalgamado parejas, esos nuevos enamorados, hombres y mujeres han migrado a la bús- queda de lo que yo un día busqué y ahora de regreso en la UAN enamorando a más. Debo decir que no todos han regresado, pero los que no lo han hecho están en luga- res donde hacen ciencia de enorme impacto nacional, me consta. Debo reconocer que han sido circunstancial- mente más hombres que mujeres, pero no considero que actualmente por ser mujer se tenga desventaja, es- toy convencida que una vez decidida cualquier persona que quiera y se dedique lo logra. Es un área de investigación cara, por lo que el andar es lento pero satisfactorio. Paralelo hay otros enfoques, otros modelos. Trabajo en humanos para entender por ejemplo cómo la presencia de proteínas de bacterias participa direccionalmente en procesos inflamatorios en individuos con enfermedades como la artritis y la espondilitis anquilosante. Un campo importante e in- teresante que también he abordado es el estudio de polimorfismos genéticos y su posible asociación a las enfermedades como espondilitis anquilosante, artritis reumatoide. Igualmente me ha ocupado participar en estudios de asociación de polimorfismos relacionados con éxito o fracaso al tratamiento contra el virus de la hepatitis C, terrible enfermedad que aqueja a nuestra sociedad. Buscando la cualidad de estos polimorfis- mos entre las poblaciones indígenas de nuestro estado, también he incursionado. ¿Qué sigue? Sigue todo. Seguir enseñando por ahora y desde hace algunos años ya sólo a los QFBs, impulsar el enamoramiento promiscuo de más atrevidos por la ciencia, advirtiéndoles que no hay reversa, una vez ca- yendo en sus garras es muy celosa, que para ser cien- tíficos no basta querer, no se vale querer idílicamente,

91

ca- yendo en sus garras es muy celosa, que para ser cien- tíficos no basta querer,

hay que hacer y hacer mucho trabajo y esto necesaria- mente se logra en un doctorado de alta calidad, así que esa labor con los pretensos y preguntas a contestar hay muchísimas espero poder seguir haciéndolo, aprender de los que se han formado también seguiré haciéndo- lo. Mi familia sin hijos biológicos es: mi pareja, científico al fin, mis hermanos y sobrinos, mis perrijas, mis estu- diantes -aunque ellos lo dudarán- y mis compañeros de laboratorio, cuerpo académico, academia, que sin ellos no podría seguir enamorada de la ciencia que un día irremediablemente abandonaré. Gracias hasta ahora a todos.

ellos no podría seguir enamorada de la ciencia que un día irremediablemente abandonaré. Gracias hasta ahora

92

María Teresa Sumaya Martínez Área de Ciencias de la Salud Experta en biotecnología de alimentos,
María Teresa Sumaya Martínez Área de Ciencias de la Salud Experta en biotecnología de alimentos,

María Teresa Sumaya Martínez

María Teresa Sumaya Martínez Área de Ciencias de la Salud Experta en biotecnología de alimentos, estudia

Área de Ciencias de la Salud Experta en biotecnología de alimentos, estudia antioxidantes de los alimentos y su influencia en enfermedades

la Salud Experta en biotecnología de alimentos, estudia antioxidantes de los alimentos y su influencia en

93

la Salud Experta en biotecnología de alimentos, estudia antioxidantes de los alimentos y su influencia en

M i interés por la ciencia nació desde que era una niña, de la curiosidad del porqué de las cosas. Mi niñez no fue sencilla, era marcada- mente tartamuda y viví en un ambiente fa-

miliar complicado por el alcoholismo de mi padre. Esto me hizo retraerme en la escuela, en la lectura y cues- tionar mucho el sentido de la vida. A los 18 años, bus- cando salir de un ambiente estresante familiar busqué una beca a Polonia para estudiar astronomía, luego del segundo año regresé y cambié muchas veces de carrera buscando mi lugar. Lo encontré en la ingeniería en ali- mentos, donde tuve como maestros a doctores que me motivaron para continuar un posgrado, primero en Mé- xico la maestría y luego en el extranjero el doctorado. Elegí esta carrera no por cuestiones económicas sino buscando cómo poder aportar algo para mejorar la so- ciedad. Mi asesora de maestría fue una mujer muy valiosa (la doctora Arely Prado Barragán, de la UAM-I) quien creyó en mí y quien entregadamente trabajó por desa- rrollar mi autoestima y mi vocación científica. Por otra parte, el doctor Ernesto Favela de la UAM-I me contagió su energía para hacer de la ciencia una tarea divertida, espontánea y sin poses. Al final de la maestría decidí tener mi primer hijo y el segundo llegó cuando terminé el doctorado. Mis dos embarazos fueron de alto riesgo, tanto por motivos físi- cos como emocionales por una relación poco saludable que llevé con el padre de ellos. Estudiar el posgrado y luego trabajar como investigadora nunca fue fácil, siem- pre hubo recriminaciones por el poco tiempo que dedi- caba a la casa o a ellos, ya que debía redactar la tesis, permanecer hasta 12 horas en un laboratorio, escribir artículos, asistir a congresos, tener alumnos, etcétera. Fui co-responsable de vivir una relación de violencia in- trafamiliar por más de diez años. Esto me enseñó que cualquier mujer sin importar nuestros estudios o status

in- trafamiliar por más de diez años. Esto me enseñó que cualquier mujer sin importar nuestros

94

social podemos vivir en una relación destructiva hasta tocar fondo y decidir trabajar por nosotras, a pesar de todos los miedos y prejuicios sociales. He pertenecido por casi 15 años al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), trabajando en antioxidantes en alimentos y su aplicación en la diabetes. Sin embargo, no creo pertenecer por mucho tiempo más en él ya que critico mucho la forma en que se ha corrompido el sis- tema de evaluación y principalmente porque no me mo- tiva más desarrollar ciencia sin poder aplicarla. Deseo desarrollarme como pequeña empresaria. He tenido la posibilidad de vivir todos los ángulos de la carrera científica: desde la formación de alumnos hasta el trabajo de vinculación academia-empresa, pero a pesar de los esfuerzos que hacemos muchos investi- gadores para poder transferir el conocimiento, veo que resulta una tarea titánica y casi imposible debido a las circunstancias económicas del país, pero sobre todo a la corrupción que también ha permeado la ciencia y la tec- nología, donde muchas empresas e investigadores soló buscan lucrar o aprovechar una convocatoria para bajar recursos no para el desarrollo tecnológico sino para su beneficio personal. Actualmente ya no me considero una mujer de la ciencia, más bien me considero una mujer que le apa- siona hacer preguntas y buscar respuestas, que busca aportar algo en la sociedad no sólo de palabras sino con hechos y la cual ama la vida con todos sus contrastes. Recomiendo a todas las jóvenes seguir una carrera científica, pero con compromiso social y auténtica, no motivada por el dinero solamente o el status que les puede conferir ser “investigador” sino por la posibilidad de aportar algo para mejorar nuestra sociedad. Para mejorar el acceso a la ciencia de niñas y jóve- nes creo que será necesario décadas de trabajo para lograr la equidad de género y de acceso a la educación, más allá de los discursos. Es importante el desarrollo y

95

lograr la equidad de género y de acceso a la educación, más allá de los discursos.

aplicación de programas para trabajar en su seguridad física y emocional, sobre todo para aquellas que viven en situación de riesgo por pobreza y por violencia intra- familiar.

y emocional, sobre todo para aquellas que viven en situación de riesgo por pobreza y por

96

Martha Ofelia Valle Solís Área de Ciencias de la Salud Experta en prevención de conducta
Martha Ofelia Valle Solís Área de Ciencias de la Salud Experta en prevención de conducta

Martha Ofelia Valle Solís

Martha Ofelia Valle Solís Área de Ciencias de la Salud Experta en prevención de conducta sexual

Área de Ciencias de la Salud Experta en prevención de conducta sexual en riesgo para SIDA

L os motivos que me llevaron a seguir la ciencia son porque a través de ella se generan nuevos conoci- mientos que permiten dar soluciones a problemas actuales de salud y con ello crear o generar es-

trategias dirigidas al individuo, familia y/o comunidad, impactando directamente en las necesidades referidas, específicamente en la línea de prevención de VIH/SIDA en grupos vulnerables. Durante mi formación en la licenciatura en enferme- ría realicé dos veranos de Investigación Científica del Programa Delfín en la Escuela de Enfermería y Obste- tricia de Celaya, Guanajuato. Ahí tuve la oportunidad de conocer a la doctora Alicia Casique. De ella aprendí mu- cho la metodología de la investigación, su interés y em- prender día a día el diseño de investigaciones enfocadas en aquel tiempo en temáticas como factores estresan- tes extra-personales que influyen en la autorrealización profesional en personal de enfermería y factores que influyen en las conductas sexuales de riesgo para VIH/ SIDA en adolescentes. Ella fue de un inicio mi inspira- ción para desempeñarme en la investigación científica. Unos de los pilares fundamentales que influyeron en mí para seguir a la ciencia fueron todos aquellos do- centes que impartieron sus enseñanzas, aprendizajes y experiencias en mi formación como doctora en ciencias de enfermería en la Facultad de Enfermería de la Uni- versidad Autónoma de Nuevo León, como son la PhD. Raquel Alicia Benavides Torres, PhD. Esther Carlota Ga- llegos Cabriales, Dra. María Magdalena Alonso Castillo, PhD. Bertha Cecilia Salazar González y la PhD. Antonia M. Villarruel, docente de la Universidad de Detroit, Mi- chigan, con quien tuve la oportunidad de realizar mi es- tancia doctoral durante seis meses y participar en pro- yectos de intervención como fueron Cuídate, dirigido a adolescentes latinos y Cuídalos, dirigido a los padres de familia con hijos adolescente con la finalidad de prevenir conductas sexuales de riesgo para VIH/SIDA.

a los padres de familia con hijos adolescente con la finalidad de prevenir conductas sexuales de

98

Los estudios que he realizados como responsable y en colaboración son los siguientes:

Modelo motivacional para la prevención de la con- ducta sexual de riesgo para VIH/SIDA en jóvenes, 2011. Beca CONACYT. Modelo neuropsicológico para la prevención de la conducta sexual de riesgo para VIH/SIDA en población vulnerable. Octubre de 2012-octubre de 2013. Finan- ciamiento externo PRODEP. Experiencia de vida en mujeres sobrevivientes de cáncer de mama mastectomizadas. Sin financiamiento. Comparación del estilo de vida en estudiantes con y sin antecedentes heredofamiliares de diabetes tipo 2, febrero a noviembre de 2014. Sin financiamiento. Prevalencia del Síndrome de Burnout en estudiantes universitarios del área de ciencias de la salud. Agosto de 2014-agosto de 2015. Sin financiamiento. Influencia de polifarmacia en la autopercepción del estado de salud del adulto mayor. Octubre 2014-octu- bre 2015. Relación de la participación familiar con la preven- ción de caídas del adulto mayor en su hogar. Octubre 2014-octubre 2015. Cáncer de mama en el hombre y factores sociocultu- rales. Octubre 2014-octubre 2015. Intervención de enfermería para favorecer la comu- nicación sobre tópicos de sexualidad entre padres e hi- jos adolescentes. Enero de 2017 a enero de 2018. Sin financiamiento. Intervención interdisciplinar en la prevención de con- ductas sexuales de riesgo y sexo en línea en grupos vul- nerables (2017-2019) Intervención interdisciplinar en la prevención de con- ductas sexuales de riesgo y sexo en línea en grupos vul- nerables. Financiamiento interno.

99

en la prevención de con- ductas sexuales de riesgo y sexo en línea en grupos vul-

La temática actual que trabajo es prevención de VIH/ SIDA en grupos vulnerables. Es importante hacer men- ción que existen diversas dificultades en mi vida aca- démica para diseñar investigaciones, una de ellas es el tiempo: tenemos una sobrecarga de horas programa- das en pregrado y posgrado que no permiten ejecutar intervenciones, la falta de recursos económicos para el diseño de investigaciones de intervención ya que se requiere de material, equipo, elaboración de manuales, diseño de agentes virtuales, traslado, viáticos entre otros, el permiso por parte de los jefes inmediatos para salir de la unidad académica a la colecta de datos, entre otros. Las estrategias que he utilizado para conciliar mi vida familiar con la actividad como científica es sobre todo la planeación de las actividades distribuidas según el tiempo requerido para cada una. Es algo difícil, sin em- bargo, equilibrar todos y cada uno de los compromisos establecidos para el logro de los objetivos previamente diseñados. Mis principales logros son el diseño de investigacio-

nes, difusión de resultados con artículos científicos pu- blicados en revistas arbitradas e indexadas, asesorías

y dirección de tesis a nivel licenciatura, especialidades,

maestría y doctorado. Primer lugar en el Concurso Es- tatal de Investigación en Salud, Secretaria de Salud, Nuevo León. Premios al mérito de la investigación en la Asociación Regional de Facultades y Escuelas de Enfer- mería de la Zona Pacífico, integrada por los estados de Jalisco, Nayarit, Sinaloa y Colima. Ponencias a nivel na- cional e internacional. Evaluadora del PNPC, entre otros. Recomiendo que niñas y jóvenes se involucren en actividades que le permitan interesarse en la investiga- ción científica, ya que desde pequeñas puede adquirir experiencias del mundo que les rodea. Propongo para mejorar el acceso a la ciencia de niñas

y jóvenes lo siguiente:

experiencias del mundo que les rodea. Propongo para mejorar el acceso a la ciencia de niñas

100

Darles a conocer resultados de investigaciones de temas de interés según la edad. Involucrarlos en investigaciones donde ellos sean los actores principales para que vayan conociendo la meto- dología de la investigación. Incluirlos en la semana de ciencia y tecnología para que conozcan la finalidad de la misma. Fomentar principalmente en ellos, la cultura por la investigación científica.

101

que conozcan la finalidad de la misma. Fomentar principalmente en ellos, la cultura por la investigación
Verónica Benítez Godínez Área de Ciencias de la Salud Experta en educación continua en salud
Verónica Benítez Godínez Área de Ciencias de la Salud Experta en educación continua en salud

Verónica Benítez Godínez

Verónica Benítez Godínez Área de Ciencias de la Salud Experta en educación continua en salud 103

Área de Ciencias de la Salud Experta en educación continua en salud

L aboro en la Universidad Autónoma de Nayarit, en la Unidad Académica de Enfermería. En cuanto a mi formación académica: en el 2003 obtuve el título de licenciatura en enfermería, el grado de

maestría en el año 2009, lo que me dio apertura a in-

gresar al Cuerpo Académico de Salud Comunitaria, con

la

línea de investigación de promoción y autocuidado de

la

salud. Los temas de investigación en los que he parti-

cipado están enfocados en realizar diagnósticos de sa-

lud de comunidades estudiantiles de todos los niveles

educativos y en las familias de las localidades de Tepic. En el 2015 obtuve el grado de doctora en educación, lo que me permitió participar en la convocatoria 2016 por el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), obte- niendo una evaluación negativa, pues uno de los límites para ingresar era la edad, pues el reglamento no per- mitió que saliera favorecida, por lo que en el 2017 par- ticipe de nuevo y ya habían modificado el reglamento

y la edad no es una limitante para participar y en esa

ocasión ingresé. Desde que realicé el primer trabajo de investigación para titularme de licenciatura en enfermería fue una de las funciones que me gustó realizar. Cuando llevé a cabo el trabajo de tesis de maestría tuve la oportunidad de tener de asesora a la maestra Susana del Sagrado Co- razón, profesora de tiempo completo de la Unidad Aca- démica de Enfermería, quien fue una de las personas importantes para que continuara superándome día a día para realizar ciencia. Otra de las razones que me ha impulsado en la in- vestigación es el visualizar la problemática de salud que se tiene en el municipio y en el estado, problemas de salud que pueden ser solucionados mediante proyecto de intervención enfocados en la promoción y educación para la salud en la población en general. Ingresar al SNI no es sencillo, pues se requiere de dedicación y esfuerzo para cumplir con todos los re-

en general. Ingresar al SNI no es sencillo, pues se requiere de dedicación y esfuerzo para

104

quisitos de ingreso. Uno de los ejemplos a seguir en la Unidad Académica en la que laboro fue el ingreso de una doctora en ciencias de enfermería al SIN, aun cuando ella es una persona muy joven fue un ejemplo para mí, por lo que despertó mi interés en participar en la convo- catoria, no obstante que ella me manifestó lo complejo que podía ser el ingreso. Actualmente soy coordinadora del Cuerpo Académi- co de Salud Comunitaria desde hace seis años. La línea de investigación es promoción de autocuidado de la sa- lud, por lo que los estudios de investigación que he rea- lizado están enfocados en proyectos de investigación de diagnóstico de salud en comunidades vulnerables, en instituciones educativas de nivel básico y superior. He participado en proyectos de investigación relaciona- dos con el problema de sobrepeso y obesidad, factores de riesgo para padecer enfermedades crónicas degene- rativas como hipertensión arterial y diabetes mellitus en adulto joven y adulto mayor. Durante mi trayectoria laboral aun cuando es de mi agrado incursionar en la investigación, por ser mujer he tenido dificultades para llevar a cabo esta función, debi- do a que son varios roles los que se desarrollan durante el día, por lo que para lograr pertenecer al SIN he teni- do que dedicar tiempo de trabajo en horas no labora- les para formular proyectos de investigación o redactar artículos de investigación. Otra de las situaciones que dificultan el crecimiento profesional de la mujer es la poca flexibilidad que tienen las mujeres para realizar otras actividades adicionales a la cátedra fuera de la institución educativa, generalmente la mujer es vigila- da en el cumplimiento de horas en su jornada laboral, a diferencia de los hombres que se observan más libertad para llevar a cabo otras actividades, entre éstas las de investigación. Dentro de mis principales logros es entrar al Sistema Nacional de Investigadores, en el 2009 obtuve el gra-

105

Dentro de mis principales logros es entrar al Sistema Nacional de Investigadores, en el 2009 obtuve

do de maestría, desde el 2010 soy perfil deseable, soy integrante de la Red de la Asociación Regional de Fa- cultades y Escuelas de Enfermería de la Zona Pacífico (ARFEE. AC.), integrada por cuerpos académicos o gru-

pos colegiado de los estados de Colima, Sinaloa, Jalisco

Nayarit. Considero que la juventud tiene un abanico de po- sibilidades para obtener mayores logros profesionales

y

a

una temprana edad, lo que se requiere es dedicación

y

esfuerzo para lograr lo que les gusta hacer. A las es-

tudiantes que les agrada la investigación, sería impor- tante que se acercarán con investigadoras de su ámbito escolar y manifestar el deseo de investigar. Mi propuesta para que las jóvenes se interesen en hacer ciencia es que, si como docentes observan estu- diantes con potencial en investigación, se busquen los espacios para que se integre con alguna investigadora y participe en todo el proceso de la investigación. Aunque hay profesiones que demanda muchas horas de estu- dio, siempre habrá un espacio para realizar lo que les gusta hacer, en este caso sería hacer ciencia.

horas de estu- dio, siempre habrá un espacio para realizar lo que les gusta hacer, en

106

Área de Ciencias Económico Administrativas

Emma Lorena Sifuentes Ocegueda Área de Ciencias Económicas y Administrativas Experta en mercados de trabajo
Emma Lorena Sifuentes Ocegueda Área de Ciencias Económicas y Administrativas Experta en mercados de trabajo

Emma Lorena Sifuentes Ocegueda

Emma Lorena Sifuentes Ocegueda Área de Ciencias Económicas y Administrativas Experta en mercados de trabajo agrícolas

Área de Ciencias Económicas y Administrativas Experta en mercados de trabajo agrícolas regionales

N ació en Puerto Vallarta, Jalisco, en el seno de una familia nayarita que después de unos años volvería a sus orígenes. Realizó sus estudios de preparatoria y licenciatura en la Universidad

Autónoma de Nayarit. La Escuela de Economía, donde se formó, fue también su primer espacio laboral, ini- ciando su incursión en 1982 en las actividades de in- vestigación, como ayudante en un proyecto interdisci- plinario sobre el desarrollo socioeconómico de la Región Sur de Nayarit. De ese proyecto se desprendería una metodología que facilitó la realización de estudios para diferentes regiones, mismos que permitieron la titula- ción de un buen número de egresados. Su incursión en la docencia ha estado vinculada a la investigación, así como su colaboración en actividades administrativas en la Universidad Autónoma de Naya- rit. Las primeras líneas de investigación en que realiza sus trabajos son las relacionadas con el desarrollo re- gional, desarrollo rural y educación superior. Su apoyo en la gestión universitaria inicia con la Coordinación de Investigación de la Escuela de Economía. El interés por esas líneas se profundiza al cursar la maestría en economía en la Facultad de Economía de la UNAM, donde obtiene el grado con mención honorífica y, además de la formación disciplinar, adquiere interés por la visión y participación en los temas sociopolíticos del país y fortalece el compromiso por aportar a su re- gión e institución de origen. Durante su estancia en la UNAM se le presenta la oportunidad de participar en la docencia en el programa de licenciatura de la Facultad de Economía en los cursos de economía política y de metodología de la investiga- ción. La investigación que dio lugar al grado académico marcó la línea temática predominante en sus poste- riores trabajos: Los mercados de trabajo agrícolas en Nayarit y la participación femenina en los noventa. Para

riores trabajos: Los mercados de trabajo agrícolas en Nayarit y la participación femenina en los noventa.

110

esta investigación obtuvo el patrocinio de la Fundación Ford y del Programa Universitario de Estudios de Géne-

ro (PUEG) de la UNAM. Mercados de trabajo, perspecti- va de género, desarrollo local y globalización, intercultu- ralidad y educación superior irán marcando el énfasis de sus investigaciones, así como el interés por fomentar el desarrollo de la investigación como eje de la educación superior. De regreso a la Universidad Autónoma de Nayarit, (1987-1997), además de continuar investigando parti- cipó en proyectos de vinculación con productores desde el Programa Interinstitucional de Investigación e Infor- mática sobre Asuntos Rurales (PINIIAR-UAN), desde donde se colaboró en la gestión de los pequeños pro- ductores agrícolas con apoyo de la tecnología informá- tica, siendo este espacio el primero donde se utilizó el internet desde la UAN, orientado al servicio de los pro- ductores rurales de Nayarit. Estos trabajos se llevaron

a cabo con apoyo de una red de investigadores a nivel

nacional denominada Red de Información Ejidal, en cu- yos objetivos se planteó la democratización del uso de la información para la toma de decisiones, en beneficio de los pequeños productores rurales. Complementariamente, con apoyo del Consejo Bri- tánico participó en la gestión y coordinación de un cen- tro de consulta y asesoría para comunidades rurales

denominado Centro Regional de Información Comuni- taria CRIC. Este tipo de proyectos de investigación y vin- culación supusieron esfuerzos, apertura y colaboración de grupos de investigación de diversas disciplinas, con

la finalidad de ofrecer respuestas integrales a los com-

plejos problemas planteados por las comunidades. A inicios de los años 90 (1992) colabora en los es- tudios que darían lugar al surgimiento del Programa de Apoyo a Jornaleros Agrícolas y al Programa de Apoyo a Productores, ambos derivados del Programa Nacional de Solidaridad.

111

a Jornaleros Agrícolas y al Programa de Apoyo a Productores, ambos derivados del Programa Nacional de

En 1994 participó en la realización de estudios so- cioeconómicos de las comunidades acuícolas de Nayarit requeridos por el Banco Mundial para el fomento de la actividad en la región. Participó en la coordinación de los trabajos orien- tados a iniciar los estudios de posgrado en la Escuela de Economía, convirtiéndose ésta en Facultad de Eco- nomía de la UAN con el Programa Regional de Estudios Superiores Económico Administrativo (PRESEA), en co- laboración con la Facultad de Economía de la Universi- dad de Guadalajara. De allí se desprendió el Programa de Maestría en Negocios y Estudios Económicos de la Facultad de Economía de la UAN, inscrito en el Progra- ma de Posgrados de Excelencia del Conacyt, del cual fue coordinadora en el período de 2001 a 2003. Una característica de su trayectoria consiste en valo-

rar el trabajo colectivo. En este sentido ha orientado su esfuerzo a la formación de grupos de estudiantes que a su vez se han transformado en investigadores y profe- sores universitarios o en servidores públicos con com- promiso social. De la misma manera, la participación en

la formación y colaboración en redes de investigadores

ha sido un pilar en su formación y desarrollo profesional. Entre las redes en las que ha participado se encuentran AMER, LASA, ALASRU, RIE, REDMIIE, APCAM, RNICP, Foro Académico del Pacífico, AMET. A inicios del año 2000 realizó estudios de doctorado en el Instituto de Educación de la Universidad de Lon- dres, que suspendió en la etapa final al dedicarse al pro- yecto de Reforma Universitaria de la UAN, caracterizado por concebir la investigación y la autogestión del cono- cimiento como unos de los ejes del proceso educativo en el nivel superior. Del proceso de Reforma Universitaria de la UAN ini- ciado en 2002 y de la reestructuración del modelo aca- démico, resultaron las áreas académicas disciplinares

y las transversales, una de ellas fue el Tronco Básico

aca- démico, resultaron las áreas académicas disciplinares y las transversales, una de ellas fue el Tronco

112

Universitario, desde donde se promoverían los conoci- mientos básicos universitarios en todos los programas

académicos de la UAN. Ella estuvo a cargo de la confor- mación y puesta en marcha de esta fase del plan uni- versitario integrado durante el período de 2003 al año

2014.

En ese marco, y orientada a la formación de profe- sores del TBU, fungió como responsable por la UAN del Programa de Maestría en Gestión de Información de las Organizaciones en el marco de la Cátedra UNESCO de Gestión de Información, con las universidades de Mur- cia, España, y de la Habana, Cuba, y con la colaboración de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, de 2004 a 2006. Retomó sus estudios de posgrado obteniendo el grado de máster en política social, trabajo y bienestar, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, Univer- sidad Autónoma de Barcelona (2013), con calificación de excelente por la investigación sobre mercados de trabajo agrícolas en cultivos de invernadero en Nayarit. Continuó los estudios de doctorado profundizando en esa línea de análisis y el papel de las redes sociales en el reclutamiento de la fuerza de trabajo. Obtuvo así el doc- torado en sociología por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona (2016), con la máxima calificación y el reconocimiento de mención Cum Laude. Ha sido considerada en los programas de fortaleci- miento al profesorado de SUPERA, Promep, y Prodep de la SEP y ANUIES de manera permanente. Actualmente cuenta con el reconocimiento de candidata en el Siste- ma Nacional de Investigadores (SNI). Desarrolla sus ac- tividades de docencia a nivel de licenciatura y maestría en la Facultad de Economía y de doctorado en el Pro- grama Interinstitucional de Doctorado en Gestión de las Organizaciones, ambos partes del Padrón Nacional de Programas de Posgrado de Excelencia del Conacyt.

113

Gestión de las Organizaciones, ambos partes del Padrón Nacional de Programas de Posgrado de Excelencia del

Continúa sus trabajos de investigación formando parte del Cuerpo Académico Sociedad, Desarrollo y Educa- ción, del Área Económico Administrativa de la Univer- sidad de Nayarit y en colaboración con otros cuerpos académicos de la UAN y con grupos de investigadores de otras instituciones nacionales y de otros países. El proyecto en desarrollo en este momento tiene por título Redes sociales y búsqueda de empleo por los egresa- dos del área de ciencias económico-administrativas de la Universidad Autónoma de Nayarit (2006-2016), que se lleva a cabo con apoyo del PRODEP.

de la Universidad Autónoma de Nayarit (2006-2016), que se lleva a cabo con apoyo del PRODEP.

114

Karla Susana Barrón Arreola Área de Ciencias Económico Administrativas. Experta en especialización productiva y
Karla Susana Barrón Arreola Área de Ciencias Económico Administrativas. Experta en especialización productiva y

Karla Susana Barrón Arreola

Karla Susana Barrón Arreola Área de Ciencias Económico Administrativas. Experta en especialización productiva y

Área de Ciencias Económico Administrativas. Experta en especialización productiva y microempresas

S oy doctora en ciencias económicas por la Uni- versidad Autónoma de Baja California (UABC). Pensar en cómo llegué a ello me lleva en prime-

ra instancia al entorno familiar en el que crecí.

Mi mamá es profesora de matemáticas en educación

secundaria y mi papá es maestro en economía y fue

profesor universitario, lo cual definitivamente marcó

mi

gusto por los números y por tratar de explicar cómo

las

decisiones afectan el desempeño de los individuos,

empresas y estados, así como el no poder concebir mi futuro fuera de una institución educativa. En mi formación como economista en la Universidad Autónoma de Nayarit tuve la gran fortuna de ser dos veces becaria de la Academia Mexicana de Ciencias para participar en las ediciones V y VI del Verano de la Inves- tigación Científica (AMC), bajo la conducción del doctor Alejandro Mungaray Lagarda, en la UABC, donde tuve la oportunidad de trabajar con otros estudiantes de di- ferentes universidades. Puedo decir, sin lugar a dudas, que el haber participado en estos veranos fueron los que definieron el rumbo que habría de darle a mi vida

laboral. Una vez concluida la licenciatura inicié estudios

de maestría en ciencias económicas en UABC. Al termi-

nar los créditos correspondientes, el Consejo de Estu- dios de Programa aplicó un examen de conocimientos y partiendo de los resultados, en lo que sería mi segundo año de maestría, inicié los cursos correspondientes al doctorado en ciencias económicas. Aquí he de señalar que ésta no sólo fue mi historia, también lo fue de la doctora Michelle Texis Flores y de la doctora Jocelyne Rabelo Ramírez, que coincidimos en el V Verano de la Investigación de la AMC y a partir de ese momento nuestro camino formativo lo recorrimos con sororidad. Una de las primeras preguntas que me hicieron du- rante ese primer acercamiento a un científico, y aún sigue siendo parte de mi día a día, es ¿cómo se puede hablar de un crecimiento/desarrollo de la economía,

y aún sigue siendo parte de mi día a día, es ¿cómo se puede hablar de

116

cuando no se ve reflejado en los bolsillos del grueso de la población? Considero que en la academia podemos analizar desde diferentes aristas cuáles son los factores que lo permiten/limitan. Por ello, la tesis doctoral la de- diqué a explicar la productividad de las ramas de activi- dad económica en el estado y municipios del estado de Nayarit, encontrando cuáles son aquellas que generan mayores rendimientos a escala y, por lo tanto, de ser impulsadas podrían convertirse en motor de crecimien- to. Derivado de ello, en mi incorporación a la UAN, y con financiamiento de SEP-Prodep, continué con este análi- sis extendiéndolo a la Región Centro-Occidente de Mé- xico. Una vez concluido, concursé en el Fondo SEP-Co- nacyt Ciencia Básica 2007, con el proyecto Crecimiento económico y recursos naturales en méxico, que como grupo de investigación buscábamos explicar la realidad económica nacional entre dotación de recursos natura- les y crecimiento económico, partiendo de los plantea- mientos de la maldición de los recursos naturales, que señala que aquellas regiones con alta dotación natural cuentan con menor desempeño económico y menor ca- lidad de vida (educación, salud, instituciones…). Actual- mente soy la responsable del proyecto Impactos del tu- rismo en méxico: Estrategia de desarrollo y generación de empleo apoyado por el Fondo SEP-Conacyt Ciencia Básica 2015, dónde buscamos conocer el impacto del turismo en la generación de empleo y la calidad del mis- mo y contratar estos resultados, con los datos que día a día arrojan los gobiernos local y federal. Alguna vez escuché que el tener la abreviatura Dra. antes de tu nombre da la posibilidad de estar en condi- ciones de igualdad en el campo laboral, en términos de la vida académica y las actividades ligadas como son la investigación, docencia, tutoría, extensión y vinculación. Es cierto, al menos en el área donde me desempeño. Sin embargo, el poder participar en espacios de toma

117

Es cierto, al menos en el área donde me desempeño. Sin embargo, el poder participar en

de decisiones sí es limitada, y algunas veces por otras mujeres. La conciliación de la vida familiar y científica es un reto difícil, pero hasta ahora no imposible. Para iniciar habría que aclarar que mi esposo es también científico en la Universidad, lo que nos hace tener en cierta me- dida los mismos tiempos y procesos, por lo cual lleva- mos una agenda para que nuestras salidas por trabajo de campo o congresos no coincidan. Tenemos un hijo (8 años) y una hija (4 años), quienes cursan sus estudios en escuelas de tiempo extendido. En casa contamos con una persona que ayuda con las labores domésticas, además del apoyo de la familia extendida.

Se considera que el pertenecer al Sistema Nacional de Investigadores un logro institucional, pero definitiva- mente lo es personal. Pertenezco desde 2008 y también asociado a ello he participado en la formación de varias generaciones de profesionistas y maestros en ciencias. Considero que, dentro de estos logros, el haber influido

a través de sus investigaciones de tesis asociadas a mis

proyectos y los jóvenes hayan logrado obtener un grado

y reconocimientos de sus trabajos en otras instancias

fuera de su institución, es algo que se tiene que mencio- nar. Asimismo, el haber formado estudiantes que ahora son doctores y miembros del (SNI) es un algo que llena de gozo. A las niñas y jóvenes les recomiendo seguir en la carrera científica, primero porque ellas pueden ser todo cuanto deseen y en este mundo hace falta contar con más mujeres en la toma de decisiones, en la ciencia

y en la tecnología; donde hay mujeres a cargo hay ma-

yor productividad y compromiso. Si bien se han hecho esfuerzos para que cada vez más mujeres nos integre- mos a la ciencia, aún hace falta romper los estereotipos de lo que una mujer debe ser y hacer desde la educación inicial. Para ello, considero que es importante haya una sensibilización al profesorado, que son con quienes pa-

inicial. Para ello, considero que es importante haya una sensibilización al profesorado, que son con quienes

118

san una gran parte del día a día, así como sería intere- sante que en nuestra universidad tuviéramos al menos un día de puertas abiertas donde las chicas puedan ir y conocer qué es lo que realizamos en el día a día, y des- cubran que ser científica puede ser parte de su realidad.

119

conocer qué es lo que realizamos en el día a día, y des- cubran que ser

Área de Ciencias Sociales y Humanidades

América Tonantzin Becerra Romero Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en juventudes y comunicación
América Tonantzin Becerra Romero Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en juventudes y comunicación

América Tonantzin Becerra Romero

América Tonantzin Becerra Romero Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en juventudes y comunicación 123

Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en juventudes y comunicación

L a investigación científica es como un pastel que antes de probar intuyes que está sabroso, y al tenerlo en la boca descubres que sabe mejor de lo que esperabas. Me incorporé a esta actividad

como los gatos: por curiosidad. Pero también como El Borras: sin pensar ni saber bien sobre los modos, los instrumentos o lo medios. Cuando inicié, hace varios años, decía la administración universitaria que todos los profesores además de la docencia debíamos hacer in- vestigación, así que decidí experimentar. Para titularme de la licenciatura en ciencias de la co- municación en la UNAM realicé una tesis. Sin embargo, fue más un trabajo académico que una investigación con toda la rigurosidad. Cuando comencé mi actividad “científica” en la UAN carecía de los conocimientos y habilidades suficientes, de ahí que las primeras expe- riencias no fueron muy afortunadas; se trató de inda- gaciones respecto a procesos de aprendizaje en el aula,

espacio del cual podía disponer con facilidad para iniciar proyectos de investigación. Más tarde mi interés por los cambios que sufría la radio tradicional, principalmente la supresión de programas críticos como el de Carmen Aristegui, me llevó a analizar la diversidad de los conte- nidos radiofónicos de las emisoras de Nayarit. Leí todo lo que encontré relacionado con este medio en la enti- dad y lo poco que recabé sobre diversidad radiofónica, conseguí con dificultad la programación de cada una de

las estaciones e hice el análisis como consideré conve-

niente. Finalmente redacté un artículo que me pareció muy bueno y lo mandé para su publicación a una de las más prestigiadas revistas de comunicación en México.

Mi autoestima sufrió un golpe cuando me rechazaron

el documento por carecer de los fundamentos teóri- co-metodológicos apropiados; aunque a la vez me sentí

gratificada con el análisis alcanzado, porque pude saber

las condicionantes económicas y políticas que estaban

detrás de la homogeneización de contenidos en la ra-

saber las condicionantes económicas y políticas que estaban detrás de la homogeneización de contenidos en la

124

diodifusión en Nayarit. Darme cuenta de ello, observar

lo que no se “ve” a simple vista, fue lo que me motivó a seguir en la investigación científica. Cursé la maestría por interés personal y para mejorar

los conocimientos que tenía en mi área disciplinar. Elegí

el Programa de Comunicación y Tecnologías Educativas del Instituto Latinoamericano de la Comunicación Edu-

cativa porque era a distancia y eso evitaba los gastos

de

transporte, hospedaje y alimentación que implica-

ba

cursar un posgrado escolarizado en otra entidad. A

diferencia de la ocasión anterior, el artículo que escribí como producto de mi tesis fue muy bien recibido en la Revista de la Educación Superior de la ANUIES. Con esto

mi motivación por la ciencia se cimentó. Realicé el doc-

torado en ciencias sociales ya que considero que la co- municación no es sólo cuestión de tecnología, sino que son complejos procesos socio-culturales. El programa

de la Universidad Autónoma Metropolitana me permitió

nuevamente realizar mis estudios con la presencia par- cial en el entonces Distrito Federal. Los temas de mis proyectos de investigación han estado relacionados con fenómenos sociales que de al- guna manera me han interesado. Como dijo Ruy Pérez

Tamayo, las y los científicos tenemos la libertad para in- dagar lo que nos atrae, y además nos pagan por hacerlo. Si bien es cierto que llega a ser una labor angustiante (por ejemplo, cuando los sujetos de estudio no están disponibles, hay recursos insuficientes o el trabajo en equipo se dificulta), la mayor limitante ha sido el tiem- po. Los días sólo tienen 24 horas. Me gusta ser docente, investigadora, mamá, hija, hermana y amiga; me fasci-

na el cine, el gym, viajar, cocinar, leer novelas, colorear

mandalas, caminar por la ciudad, ver las puestas de sol, ver las estrellas, ver la lluvia mientras escucho música y tomo una copa de vino tinto, soñar despierta… Además, hay tareas que no me gustan, pero que igual las debo hacer, como organizar mi currículum académico varias

125

Además, hay tareas que no me gustan, pero que igual las debo hacer, como organizar mi

veces al año según el organismo evaluador que lo solici- te. Todo junto agobia. No queda más que tratar de orga-

nizar los días, darle un espacio a cada actividad, priorizar

y

apoyarse en las y los compañeros de trabajo, amigos

o

familiares para cumplir con las responsabilidades a la

vez que se realizan actividades que nos agradan. Uno de mis mayores logros han sido las tesis de mis estudiantes. La dirección de tesis me ha posibili- tado compartir mi gusto y conocimientos con jóvenes que se han permitido conocer la actividad científica y han concluido su trabajo con gran satisfacción. Des- graciadamente en Nayarit las instituciones y organis- mos relacionados con la ciencia realizan un incipiente esfuerzo, insuficiente para demostrar las posibilida- des de desarrollo personal y profesional que pudieran tener los y las adolescentes y jóvenes en este ámbito, así como mostrar los beneficios que puede reportar a la población. La labor científica se lleva a cabo más por interés y voluntad personal de las y los investigadores que han encontrado en ella un sentido de vida, y tra- tan de estudiar la realidad con mayor detenimiento para entenderla. Hugo Zémelman dijo que “la realidad se es- conde” y tenía razón, la investigación científica deja ver dimensiones inesperadas del entorno que nos rodea… Es el sabor del pastel que no te esperabas y que te lleva probarlo nuevamente.

del entorno que nos rodea… Es el sabor del pastel que no te esperabas y que

126

Irina Graciela Cervantes Bravo Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en justicia alternativa y
Irina Graciela Cervantes Bravo Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en justicia alternativa y

Irina Graciela Cervantes Bravo

Irina Graciela Cervantes Bravo Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en justicia alternativa y derecho

Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en justicia alternativa y derecho electoral

S oy la menor de dos hermanas y tres hermanos. Tal vez ser la pequeña contribuyó en la confian- za, cariño y atenciones que todos los miembros de la familia me brindaron. Mi madre, maestra

de educación primaria, fue la persona que influyó en mi

formación, responsabilidad y en la educación integral de la familia, educándome en un plano de igualdad sin se- guir ningún tipo de estereotipo por razón de género res- pecto a mis hermanos varones, toda vez que mi padre por motivo de su trabajo como maestro de secundaria en el estado de Sinaloa, generalmente estaba ausen- te. Mi educación primaria y secundaria se desarrollaron en el pueblo de San Felipe Aztatán. Como suele suce- der en un pueblo, todo mundo se conoce y hay bastante libertad para entrar en las casas de todos los vecinos, porque las puertas permanecen abiertas. Desde niña he mostrado una inclinación innata por el estudio, pues a pesar de mi poca disciplina, obtenía las mejores notas en los diferentes grados académicos cursados. Al ca- racterizarme por ser bastante extrovertida, disfrutaba participar en todos los festivales y actos que se orga- nizaban en mi escuela primaria Aztlán y en la secunda- ria Emiliano Zapata. Además, obtuve el premio regional de poesía y el reconocimiento estatal de composición

y ensayo; este concurso tenía como premio concentrar

a todas las ganadoras para disfrutar de una estancia

de verano en el internado Juan Escutia de la ciudad de Tepic. Fue tan mala mi experiencia con la comida que nos proporcionaban durante nuestro internamiento que no quise volver a participar en ningún concurso poste- rior. Al concluir mi secundaria me vine a la ciudad de Tepic, para que mi madre no insistiera en que estudiara la Escuela Normal de Acaponeta, oponiéndome a ingre- sar a las filas del magisterio como la generalidad de las mujeres de mi familia. Fue así como me incorporé a la Preparatoria núme- ro 1, destacando no sólo en el ámbito académico sino

familia. Fue así como me incorporé a la Preparatoria núme- ro 1, destacando no sólo en

128

también en el liderazgo estudiantil, logrando ser con-

sejera universitaria en la Unidad Liberal Benito Juárez, para posteriormente asumir una secretaría en la Fede- ración de Estudiantes, organizaciones que durante tu etapa estudiantil permiten estrechar lazos de amistad con los miembros de la organización, se convierten en parte de tu familia, predomina el liderazgo de varones

y las mujeres deben desarrollar inteligencia, carácter y temple para no sucumbir ante todo tipo de descalifica- ciones que generalmente son infundadas.

Al concluir mis estudios de preparatoria mis padres insistieron para que estudiara la carrera de medicina, por lo que presenté y aprobé mi ingreso en la escuela respectiva. No obstante, no me sentí cómoda con dicha elección, por lo que en menos de dos semanas realicé

mi cambio a la Escuela de Derecho. Hasta la fecha con-

sidero que es una de las mejores decisiones que he to- mado en mi vida, porque si de algo estoy satisfecha es

de hacer del estudio del derecho mi profesión.

Durante mi formación como licenciada en derecho, logré reconocimientos por mis altas calificaciones en cada año cursado, obteniendo junto con otra compañe-

ra de generación la medalla al mérito estudiantil por el

mejor promedio de la generación de abogados 1995- 2000, además de ser la primera mujer que asumió la presidencia del comité estudiantil en la Escuela de De- recho.

El encuentro con la Ciencia Jurídica

Mi

primer contacto formal con la investigación y cien-

cia

fue al realizar mi tesis de licenciatura, obteniendo un

apoyo económico para efectuar mi investigación titula-

da

Autonomía de los medios de impugnación en mate-

ria

electoral en el estado de Nayarit. Por lo que junto a

mi

amigo Aldo Medina García y otros compañeros que

129

electoral en el estado de Nayarit. Por lo que junto a mi amigo Aldo Medina García

obtuvieron las primeras becas en derecho del Programa Delfín de investigación del verano, nos trasladamos al Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Real- mente fue muy satisfactorio poder redactar, generar ideas y acceder al acervo bibliográfico del Instituto, lo- grando concluir durante dicha estancia de investigación de mi tesis de licenciatura. Por consiguiente, en mi acto de graduación, al tiempo que me entregaban mi certi- ficado de estudios también me otorgaban el título de licenciada en derecho. A fin de continuar con nuestra formación académi- ca y seguir cultivando nuestra inclinación por la inves- tigación, la Universidad Autónoma de Nayarit tuvo a bien otorgarme una beca para realizar mis estudios de maestría y doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, en España. Esta etapa de mi formación cientí- fica en el extranjero tuvo un impacto maravilloso en mi vida, incidiendo favorablemente no sólo en mi desarro- llo académico sino también en mi desarrollo personal y familiar, fomentando mi libertad, autonomía y respon- sabilidad, pues vivir en el extranjero, alejada de tu fa- milia y dedicada a la investigación de tiempo completo, conlleva un proceso de adaptación y hacer milagros con la beca. Si bien tienes un director de tesis que se con- vierte en tu principal apoyo, como lo fue en mi caso don Alberto Montón Redondo, es tu responsabilidad llevar a buen puerto la investigación doctoral. Aunado a ello, los debates, reflexiones, disertaciones académicas y amis- tades que forjamos entre los estudiantes del posgrado, el personal de la biblioteca, el ordenanza, los guardias civiles que custodiaba el Centro de Estudio Políticos y Constitucionales de Madrid, nos llevó a crear una gran hermandad. Investigadores de diversas nacionalidades que a pesar de las diferentes líneas de investigación que cada uno desarrollaba, coincidíamos en una preo- cupación común: concluir nuestra tesis de doctorado y aprovechar el mayor tiempo posible para la lectura y re-

preo- cupación común: concluir nuestra tesis de doctorado y aprovechar el mayor tiempo posible para la

130

dacción. Además, obtuve el máster y especialización en derecho constitucional y ciencia política con un trabajo de investigación denominado La búsqueda de la justi- cia en las decisiones judiciales. Esta investigación me enfrentó, con lo difícil que es para una investigación no tener lectura previa sobre el tema, así como lo compli- cado que resulta generar conocimiento de frontera y la redacción de tus ideas. Una vez que logré en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid el equivalente a una maestría, como es el diploma de estudios avan- zados, me aboqué a la redacción de mi tesis doctoral denominada El arbitraje como mecanismo alternativo de solución de conflictos en México y España. Final- mente, el 24 de octubre del 2007 leí y defendí mi tesis, obteniendo la máxima calificación para una investiga- ción doctoral en España, como lo es sobresaliente Cum Laude.

Vicisitudes de una investigadora del derecho

Regresar a mi país después de casi siete años en el ex- tranjero implicó un nuevo proceso de adaptación, elimi- nar esa sensación de sentirme extraña en tu propia fa- milia, cultura y costumbres. Además de las dificultades que se presentaron para incorporarme como docente investigadora en la Universidad Autónoma de Nayarit, al no existir grupos de investigación ni directrices para incorporar investigadores en la ciencia jurídica, ni con- tar con infraestructura adecuada para tener un espacio donde realizar tus tareas de investigación de tiempo completo, fuentes de consulta escasas y desactuali- zadas. Sin embargo, al tener claro mi compromiso con la Universidad Autónoma de Nayarit seguí insistiendo hasta lograr implementar por primera vez en la Univer- sidad, con el apoyo y facilidades brindadas por la enton-

131

hasta lograr implementar por primera vez en la Univer- sidad, con el apoyo y facilidades brindadas

ces secretaria de Docencia, la doctora Xóchitl Castellón Fonseca, el programa denominado Repatriación y Re- tenciones Conacyt, que Rosa María de la Torre, investi- gadora amiga de la Universidad Michoacana, me había explicado. Consistía en una convocatoria anual que ex- pide Conacyt para incorporar a las universidades del país investigadores que se formaron en el extranjero. Cona- cyt asume el pago del salario durante un año, la plaza que se gana por oposición con apego a la convocatoria. Además, brinda apoyo para infraestructura y material para instalación, becas para estudiantes que apoyan en investigación, con la condicionante que al término del programa y apoyo la universidad debe incorporar a la investigadora repatriada a su planta docente. Fue así como finalmente el 01 de febrero del 2008 me incorpo- ré como docente investigadora en la Unidad Académica de Derecho.

Impacto de mi incorporación en la universidad para la para la docencia e investigación jurídica

Con mi repatriación, en la Escuela de Derecho tuvimos la oportunidad para desarrollar un proyecto de investi- gación denominado Diagnóstico sobre justicia alterna- tiva en México. Los resultados se plasmaron en un libro con nombre similar; además, permitió formar en inves- tigación cuatro becarias de licenciatura, Alba, Arianna, Arley y Arcelia, que nos apoyaron en la sistematización y análisis de los datos de investigación. Arley Jiménez logró su incorporación a la planta docente de la Unidad Académica de Derecho. Por otra parte, obtuve un resultado favorable en la convocatoria del Programa de Mejoramiento al Profe- sorado SEP, que fomenta la incorporación en las uni- versidades de nuevos profesores de tiempo completo, se reconoce el perfil y trayectoria académica del profe-

las uni- versidades de nuevos profesores de tiempo completo, se reconoce el perfil y trayectoria académica

132

sor, conjuntamente se desarrolla un proyecto de inves- tigación, por lo que realicé una investigación denomina-

da Análisis de la legislación universitaria. En el proyecto se becaron y formaron dos estudiantes de licenciatura,

y los resultados fueron publicados en diversos artículo indexados. En septiembre del 2008 logré mi incorporación al

Sistema Nacional de Investigadores, continuando hasta

la fecha con el reconocimiento de investigadora nivel 1.

Aunado a ello, logramos obtener el reconocimiento como profesora perfil deseable (PRODEP). Consegui- mos formar un grupo de investigación Estado y dere- chos fundamentales, que fue el primer Cuerpo Acadé- mico Consolidado en la Escuela de Derecho. Durante el 2008, el rector me nombró coordina- dora del doctorado interinstitucional en derecho por la Universidad Autónoma de Nayarit, y unos meses des- pués los miembros del Consejo Académico me eligieron como secretaria técnica del doctorado. Durante nuestra gestión y el trabajo en conjunto de los coordinadores, profesores y alumnos de las cinco Universidades que

integran el doctorado interinstitucional logramos incor- porar el doctorado al Padrón de Posgrados de Calidad

y llevarlo hasta el estatus de programa de doctorado

consolidado, manteniendo una eficiencia terminal de egresados del 100%, así como becas para el 100% de los alumnos incorporados al programa. Asimismo, realiza- mos anualmente el Coloquio Internacional sobre inves- tigación jurídica, efectuándose en total seis coloquios, en los siguientes países: Colombia, Brasil, España en Segovia y Valencia y Lecce en Italia. Tal intercambio internacional permitió diversas publicaciones entre profesores y estudiantes del programa de doctorado interinstitucional, movilidad mediante estancias de investigación para profesores y estudiantes, así como formar una red investigación internacional.

133

estancias de investigación para profesores y estudiantes, así como formar una red investigación internacional. 133

De igual forma, obtuvimos una resultado favorable al presentar nuestro proyecto de investigación en la con- vocatoria de Fondos Mixtos del COCYTEN( FOMIX), para consolidar el doctorado interinstitucional en derecho, por lo que docentes y alumnos del doctorado realiza- mos estancias de investigación en el extranjero. Parti- cularmente mis estancias de investigación posdoctoral las efectué en la Universidad Sorbona de París, Francia, en el verano de 2015, así como en la Universidad de Fordham, Nueva York, en el año 2016. En dicha estancia realicé la investigación denominada Gobierno local y de- mocracia. Los resultados se presentaron en el Congreso Iberoamericano de Justicia Constitucional; actualmente se encuentran en proceso de publicación. Como docente-investigadora de los programas de li- cenciatura y maestría en derecho participamos en dise- ño curricular de ambos programas; con nuestro trabajo e indicadores coadyuvamos a la acreditación y certifica- ción como programas de calidad. Mis líneas de investigación son derecho procesal y justicia alternativa, justicia constitucional y derecho electoral. Como directora de tesis he tenido la oportu- nidad de dirigir y lograr la conclusión de alrededor de 30 tesis de maestría, ocho de doctorado, diez de licenciatu- ra, que se realizaron en los programas de la Universidad Autónoma de Nayarit, pero también en la maestría en derecho de la Universidad de Guadalajara y en el docto- rado de la Universidad Judicial del Estado de Durango. He publicado diversos artículos indexados y arbitra- dos, capítulos y libros.

Ventajas de una carrera científica

Abrazar la carrera de la ciencia jurídica me ha permiti- do una vida plena, llena de satisfacciones y autonomía. Me ha permitido acrecentar mi formación jurídica, re-

do una vida plena, llena de satisfacciones y autonomía. Me ha permitido acrecentar mi formación jurídica,

134

conocimientos por impartir conferencias sobre mis lí- neas de investigación en México y en el extranjero (Es-

paña, Italia, Francia, Colombia, Brasil, Argentina, Chile, Panamá, Ecuador, Perú y Costa Rica), me ha moldeado como una mujer libre, responsable, crítica y segura de sí misma, con pensamiento abierto, alejada de prejuicios

y estereotipos, que no está exenta de equivocarse en

sus afirmaciones y conclusiones, pero que argumenta, debate, defiende su libertad para expresarse; además, me ha permitido ser congruente entre lo que hago, de- fiendo y pienso. Me permite impactar favorablemente en el entorno en el que se desarrolla mi investigación, estar en la constante búsqueda de que la investigación jurídica transforme favorablemente a nuestra sociedad, con la preocupación cotidiana de formular alguna teoría que realmente materialice los derechos fundamentales. También me permite formar recursos humano de alta

calidad en la ciencia jurídica, transmitiéndoles mi pasión por la ciencia y el derecho, ser referente para mis alum- nas a fin de que a través de su trabajo, méritos, dedica- ción y esfuerzo puedan lograr todo lo que se propongan.

Mi carrera científica me ha permitido integrarme en

diversas redes de investigación, como son Asociación Colombiana de Derecho Procesal Constitucional, Insti- tuto Iberoamericano de Derecho Constitucional, en el Catálogo de Investigadores de la Academia Mexicana de

la Ciencia y del Programa Delfín, Red Internacional de Posgrados en Derecho

He tenido oportunidad de cultivar amistades maravi-

llosas, como lo es mi colega Jania María Lopés Saldaha, investigadora brasileña que posee no sólo los mayores

cualificaciones y reconocimientos en la ciencia jurídica, sino que tiene una gran calidad humana, por lo que es una de las mujeres científicas que mayormente admiro

e influye positivamente mi vida.

135

calidad humana, por lo que es una de las mujeres científicas que mayormente admiro e influye

Conciliar la vida familiar

En Madrid y gracias a la ciencia encontré el amor. Des- de hace 17 años mi esposo y yo llevamos una vida en pareja. Él también realizaba en España sus estudios de doctorado, en la carrera de veterinaria de la Universi- dad Complutense de Madrid. Sin duda, mi esposo es mi mayor apoyo en mi carrera, no sólo porque entiende de ciencia, sino porque es un ser humano excepcional. No podría entender mi desarrollo científico y mi desarrollo como mujer plena sin su apoyo fundamental. Él siempre me motiva, respalda todos mis proyectos, viajes y mis decisiones, sin que las actividades propias de nuestro hogar se desarrollen por roles de género. Lo que poster- gamos conscientemente como pareja es el hecho de ser padres, pues nuestro desarrollo profesional y personal concentró nuestro principal interés.

Implementación de políticas públicas para mejorar el acceso de niñas y jóvenes a la ciencia

El progreso de una sociedad viene de la mano de la ciencia y educación. Estoy convencida que debemos co- adyuvar para que resulte atractivo desde la niñez a las mujeres dedicarse a la ciencia. Si bien en un principio tal elección no es sencilla, pues hacer ciencia implica

estudio, disciplina, responsabilidad, constancia, tiempo

y esfuerzo, la recompensa es mucho más grande que

cualquier sacrificio. Es importante erradicar la idea de quien se dedica a la investigación de tiempo completo tiene una vida precaria y poco productiva, porque es justamente todo lo contrario, se genera conocimiento

y se impacta en los problemas sociales. Considero que

es imperativo avanzar en nuestro país en políticas pú- blicas que conciban a la ciencia jurídica como motor de un cambio favorable y herramienta fundamental para

pú- blicas que conciban a la ciencia jurídica como motor de un cambio favorable y herramienta

136

mejorar la forma de vida, limpiando ese camino sinuo- so lleno de burocracia, cumplimiento de indicadores y formatos que te requieren para conseguir apoyos para la ejecución de tus proyectos, publicaciones e infraes- tructura que sólo aumentan el trabajo administrativo de las investigadoras y las aleja de su principal objetivo. Debemos preocuparnos por destacar en la investiga- ción de la ciencia jurídica, paliando esa falta endémica de recursos destinados a la investigación jurídica, so- bre todo tener claro que la ciencia no puede politizarse; bajo ninguna circunstancia los centros de investigación pueden ser refugio de políticos o funcionarios que se encuentren desempleados, a sabiendas que, en ciencia, mujeres y jóvenes, es pensar con madurez en el futuro y verdadero desarrollo del país.

137

a sabiendas que, en ciencia, mujeres y jóvenes, es pensar con madurez en el futuro y
Karla Yanín Rivera Flores Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en estrategias productivas y
Karla Yanín Rivera Flores Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en estrategias productivas y

Karla Yanín Rivera Flores

Karla Yanín Rivera Flores Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en estrategias productivas y organizativas

Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en estrategias productivas y organizativas rurales

E n casa fuimos tres niñas, en una época donde to- davía no era tan común que niños y niñas estu- vieran destinados por igual a ser los receptores de los esfuerzos familiares para poder estudiar

una carrera universitaria. Sin embargo, mi padre, hom- bre de ideas firmes y de izquierda, al igual que mi ma- dre, nunca lo puso en duda, a diferencia de otros rituales habituales como la primera comunión o los noviazgos. Destaco esto porque a pesar de carencias materia- les o económicas lo que siempre caracterizó al hogar

fue la libertad de ideas, la posibilidad de discutir y, con mis hermanas, el amor a la lectura. ¿De qué otro lugar

o qué otras personas son la principal influencia para ir desarrollando un amor al conocimiento? Con todas las

problemáticas que acarrea. Porque sí, el amor al conoci- miento no es un paseo sin exabruptos cotidianos. Viajar. Me tocó viajar mucho. Cambiamos de residen- cia de San Juan de Abajo a Texcoco, de ahí a San Pedro Lagunillas, a Tizapán El Alto, a La Piedad, a Zacatecas

y de regreso a Nayarit, a Tepic. En todos los lugares

acompañando a mi papá principalmente conocí la vida del campo, sus problemas, sus logros, igual que la co- rrupción del sistema institucional en México; ni a unas niñas de pocos años se le puede pasar eso por alto. Toda mi educación básica fui una tortuga, aún lo soy. Si se me permite tomar la metáfora que la doctora Pa- checo hizo en una conferencia, yo no era un delfín. Los ritmos rápidos de estudio no son lo mío, yo tengo que esforzarme mucho y construir disciplina. Cuesta traba- jo, mucho. Cuando llegó el momento de elegir una carrera uni- versitaria elegí aquella que se acercara más a mis inte- reses, después de que no podía acceder a la que en rea-

lidad quería porque ni la Universidad contaba con ella, ni

la situación económica familiar daba para más. Sin em-

bargo, disfrute mucho la licenciatura en economía aquí en la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN). Aprendí

em- bargo, disfrute mucho la licenciatura en economía aquí en la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN).

140

de todas y todos mis maestros. Siempre he sostenido que de las otras personas hay mucho que aprender. De manera especial en esa época mi profesora de taller de investigación, la maestra Emma Sifuentes, me influyó para encontrarle un sentido total a la formación profe- sional en relación a la investigación. Con ella salí a cam- po, pero ahora de manera diferente, con un propósito definido, a conversar con la gente a través de cuestio- narios, a entrevistar. Fue de lo mejor que me pasó en esa etapa. Aun siendo tortuga tuve buenas calificaciones de la licenciatura, hice mi tesis con la maestra sobre el mer- cado de trabajo del mango en Nayarit. Pero entonces a pesar de querer seguir estudiando, había que lanzarse al mundo laboral. Y allá vamos… toda una nueva expe- riencia. Ser contratada anualmente, teniendo un nudo en el estómago cada fiesta de fin de año, hasta que al inicio del siguiente te vuelven a contratar. Así hasta que en 1997 inicié a trabajar en el Fondo Nacional de Apoyo para las Empresas de Solidaridad (Fonaes), que cam- bió la perspectiva de vida y lo que haría en el futuro. En esa etapa conocí gente con gran ética que amaba tra- bajar con los productores rurales, comprendí el porqué de su crítica al mundo académico que estudia el mundo rural pero poco se compromete, y sobre todo recupe- ré el contacto de trabajo con la gente en el campo. La ingeniera Martha Madero fue una guía y una fuente de conocimiento, otro tipo de conocimiento, más empíri- co, pero que también sistematizábamos. Para cuando las condiciones institucionales cambiaron radicalmente, había llegado el momento de regresar a la academia, al estudio pero con objetivos de trabajo en la realidad so- cial. Para ello estaba consciente de requerir más y me- jores herramientas para pensar y trabajar en esas rea- lidades sobre el campo mexicano y nayarita. Ingresé a

141

y me- jores herramientas para pensar y trabajar en esas rea- lidades sobre el campo mexicano

un posgrado de esas características, la maestría en de- sarrollo rural de la Universidad Autónoma Metropolita- na unidad Xochimilco, en donde uno de los principales requisitos es que tengas trabajo en comunidades. Ese espacio acabó de revolucionar mi cabeza. Otras formas de enseñanza-aprendizaje, otras epistemologías, otras metodologías. Ahí también conocí mujeres y hombres comprometidos con los sujetos con quienes trabajaban la investigación, lo que implicaba relacionarse con sus estudiantes, con sus compañeros y compañeras de for- mas mucho más igualitarias, que yo en la academia no había visto. Al egresar regresé al alma mater, la UAN. En este tiempo, con otros compañeros con los que compartimos el mismo interés temático formamos el Cuerpo Acadé- mico de Actores Sociales y Desarrollo Comunitario. Con varios de esos compañeros comenzamos a trabajar en el municipio de Ruiz y algunas otras localidades de Rosamorada, dando seguimiento a un trabajo con una organización estatal, la Unión de Organizaciones Regio- nales Campesinas Autónomas (Unorca). Hemos desa- rrollado en estos años varios proyectos de investigación sobre pequeños productores, estrategias de organi- zación y reproducción social, así como recientemente sobre seguridad y soberanía alimentaria abriendo el abanico a Santiago Ixcuintla. Al tiempo realicé mi tesis sobre la comunidad de Cordón del Jilguero. Estudié el doctorado en ciencias sociales en el Colegio Mexiquen- se A.C. y añadí con la tesis de grado los temas sobre la agencia y la acción social. También estamos trabajando en el cuerpo académico cuestiones de acción colectiva y movimientos sociales. Por supuesto, parte de nuestros espacios en común son también los espacios docentes, estamos en el Área de Ciencias Sociales, la mayoría en la Unidad Académica de Ciencias Sociales y tenemos historia en común cons- truyendo unidades de aprendizaje del tronco básico de

de Ciencias Sociales y tenemos historia en común cons- truyendo unidades de aprendizaje del tronco básico

142

área referente a la investigación en ciencias sociales. Sólo yo estoy en el Programa Académico de Comunica- ción y Medios, donde trabajo básicamente cuestiones de metodología e investigación. Hoy día también me he incorporado a dos programas de posgrado, la maestría en desarrollo económico local y el doctorado en ciencias sociales. Quiero mencionar que esta ida y vuelta entre aca- demia, investigación y trabajo en las comunidades es lo que hemos querido construir. Hay un compromiso epis- temológico y ético de investigación participativa, con una fuerte aspiración a la investigación acción. Además de las recompensas con la gente, el equipo ha sido re- conocido con la Medalla Nayarit a la Investigación Cien- tífica y Tecnológica por parte del Congreso del Estado en 2017. En lo particular cuento con el reconocimiento del Sistema Nacional de Investigadores nivel I. Se puede apreciar lo importante que son las comu- nidades de conocimiento y los grupos de trabajo. Es fantástico poderlos construir superando esquemas de status quo en la vida académica. Para mí la cooperación hace la diferencia y no la competencia. Eso mismo aplica en la vida familiar y de pareja. Por último, la educación y la carrera científica es un derecho para todos, pero especialmente para las niñas, que debemos de luchar porque se cumpla. Conozco mujeres que, por serlo, no fueron elegidas en su casa para estudiar. No sólo debemos hacer difusión dirigida a informar y presionar a quienes elaboran la política pú- blica, también tendríamos como universidad tener una línea de trabajo para sensibilizar en diferentes esferas sociales, sobre todo aquellas donde la situación eco- nómica hace que esa aspiración sea un sueño lejano, cuando puede ser una realidad construida.

143

la situación eco- nómica hace que esa aspiración sea un sueño lejano, cuando puede ser una
Laura Isabel Cayeros López Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en juventudes, género y
Laura Isabel Cayeros López Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en juventudes, género y

Laura Isabel Cayeros López

Laura Isabel Cayeros López Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en juventudes, género y ciencia

Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en juventudes, género y ciencia

S oy Laura Isabel Cayeros López, y entre los mu-

chos roles que tengo soy docente de la Universi-

dad Autónoma de Nayarit. Soy la mayor de tres

hijas de la hija única de una mujer que estudió

y trabajó (la primera de su familia) para sacar adelan-

te a su familia de mujeres: secretariado en la academia comercial. Después, instó a su hija a estudiar una pro- fesión y mi madre es enfermera que dejó de ejercer al casarse; posteriormente, apoyó decididamente a sus sobrinas y nietas para que estudiaran lo que ellas así decidieran. Me cuento entre las que pudimos aprove- char ese apoyo decidido. Cursé primaria y secundaria en instituciones exclusi- vas para niñas y señoritas. Quise estudiar la preparato- ria en una escuela privada, más por esnobismo que por interés académico; aun así, marcó mi trayectoria acadé-

mica, ya que el grado de exigencia y la amplia currícula

y actividades extracurriculares le ampliaron matiz a mi

mirada. Soy licenciada en economía por la Universidad Au- tónoma de Nayarit porque las condiciones económicas familiares no me permitieron salir de mi ciudad a buscar otra formación; a la par, estudiaba la carrera técnica de instructor en música ya que uno de los sueños frustra- dos de adolescencia fue ser cantante de ópera, lo que me dotó de saberes, sensibilidades y actitudes en una personalidad para la vida adulta. Casi al egreso de la licenciatura, una maestra me dijo:

“Haz el servicio social con Lourdes Pacheco, tienes el perfil para unirte a su equipo”. Y así sucedió. Para enton- ces, la doctora Lourdes Pacheco trabajaba un proyecto de niñez indígena en albergues, y me solicitó que for- mara un coro infantil con niños indígenas. Trasladarme semanalmente a los albergues, ver las condiciones de niños y niñas indígenas, observar a las mujeres calla- das, a los hombres trabajando, a los ancianos decidien- do y las mujeres acarreando agua desde el río, me dio un

das, a los hombres trabajando, a los ancianos decidien- do y las mujeres acarreando agua desde

146

punto de comparación de mí, hasta entonces, naturali- zada vivencia familiar. Y empecé a cuestionar. Las respuestas fueron llegando cuando la doctora Pacheco impulsó el primer diplomado en estudios de gé- nero, que posteriormente se convirtió en la especialidad de estudios de género de la UAN. Marta Lamas, Gayle Rubín, Joan Scott en lecturas, y Olga Bustos, Florinda Riquer, Gabriela Delgado Ballesteros y Lourdes Pacheco en sesiones presenciales me impusieron, como la cofia se impone a las enfermeras, las “gafas violetas”. Para mí, como para muchas mujeres en Nayarit, la Especialidad de Estudios de Género significó la puer- ta de entrada al corpus, la vivencia, la mirada, las pre- guntas y la sororidad feministas. A título personal, me permitió dar respuestas y explicaciones a preguntas y malestares de mis hasta entonces 25 vividos años. Un día se me dijo que lo que seguía era estudiar la maestría y el doctorado. Mi madre fue de las primeras mujeres que llegaron al campus Ciudad de la Cultura Amado Nervo de la UAN a estudiar enfermería; mi padre fue de aquellos varones que salió de su casa y ciudad para estudiar agricultura en la Universidad de Guada- lajara. Él no quería que yo saliera de casa para estudiar:

no quería que yo como mujer sufriera las privaciones y peligros que él vivió estando fuera del hogar paterno y materno. Un día, decidida, le dije: “Papá, quiero estudiar una maestría, me ofrecen una beca (Conacyt) y es en una ciudad pequeña: Zamora, Michoacán”. Tras pensarlo un poco ¡accedió a la petición! Soy egresada de la maestría en estudios rurales por El Colegio de Michoacán, A.C., donde también cursé el doctorado en ciencias sociales con énfasis en estudios rurales; aunque muchas voces me decían: “Regresa a Tepic y después te vas a estudiar un doctorado en Euro- pa”, yo pensaba: “No me volverán a dejar salir”. Me titulé con una tesis sobre los grupos familiares que trabaja- ban en la agroindustria del tabaco en Nayarit. Siempre

147

titulé con una tesis sobre los grupos familiares que trabaja- ban en la agroindustria del tabaco

comento que, en 2002, no me permitieron introducir el enfoque de género en mi trabajo de investigación: no había quién lo impulsara en esa institución. El día de mi titulación, una lectora me dijo: “Tu trabajo quedó a deber la perspectiva de género”. Me confirmó mi interés por esa área, así como la sospecha que, en el mundo de la academia, en 2002, la perspectiva de género aún no era bien vista por los científicos sociales. Me casé por todas las leyes y bajo el régimen hete- ronormativo en 2007 con alguien que comparte mi inte- rés por las relaciones entre hombres y mujeres, desde la psicología. En 2010, gesté, parí y amamanté a mi único hijo, varón. Todo esto entre los 30 y 33 años, porque, en realidad, consideré que “ya era tiempo”, no estoy segura si “mi tiempo”. Ya con doctorado, regresé a la Universidad Autóno- ma de Nayarit, participé como colaboradora en proyec- tos sobre juventudes e ingresé a la nómina mediante el programa de Retenciones y Repatriaciones Conacyt, en 2009. Curiosamente, no fue por mis estudios de posgra- do recién concluidos sino por la especialidad de estudios de género que había cursado en la institución antes de salir, que se me solicitó. La institución tenía intención de fortalecer el programa de género, impulsar la trans- versalidad de la perspectiva de género en la educación superior y consolidar la LGAC de estudios de género. De esta manera, mi trayectoria académica se inclinó hacia esta área de conocimiento, y la teoría feminista se con- virtió en mi episteme laboral y personal. Me incorporé a la UAN justo cuando se comenzó a ofertar la terminal de comunicación y género en la li- cenciatura en comunicación y medios. Fui la docente titular de la terminal hasta su cierre, en 2015, cuando se incluyó la materia de comunicación y género en la cu- rrícula básica de la carrera. Puedo decir con orgullo que la mayoría de periodistas, comunicadores y reporteros de la entidad están formados en perspectiva de género

que la mayoría de periodistas, comunicadores y reporteros de la entidad están formados en perspectiva de

148

y apoyé en gran medida para ello. Algunas han gana-

do premios por manejar lenguaje inclusivo en sus notas periodísticas; otros han comentado que gracias a la for- mación recibida en la terminal les han surgido ofertas de trabajo; alguien más ha externado la necesidad de volver a ofertar la terminal de comunicación y género, dada la necesidad de que quienes comunican se formen rigurosamente en género. Al día de hoy continúo como docente de la Unidad de Aprendizaje de Comunicación

y Género. Como investigadora, ingresé al Sistema Nacional de Investigadores en 2010, primero como Candidata y hasta 2020 en nivel I. He liderado y participado en pro- yectos referentes a las construcciones y violencias de género entre la juventud, proyectos con enfoque de gé- nero y juventudes (universitarias, rurales, indígenas y violentadas) financiados unos por el Conacyt y otros por la propia institución; participo, además, en dos progra- mas de posgrado acreditados en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad: la maestría en desarrollo eco- nómico local y el doctorado en ciencias sociales, ambos ofertados por la UAN. En 2013, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolo-

gía me invitó al grupo coordinador de la evaluación de la Convocatoria de Violencia de Género y Educación. Des- pués, fui evaluadora de PNPC por cinco años, principal- mente de los programas de género, aunque también he evaluado programas acordes con mi formación docto- ral. Todo esto me ha convertido en experta en normati- vidades de investigación y posgrado, que hoy aprovecho como funcionaria: en la actual administración rectoral fui invitada a trabajar como secretaria de Investigación

y Posgrado. Consideramos esto más que un logro per-

sonal un reconocimiento al trabajo que hemos venido haciendo el grupo del programa de género en la insti- tución.

149

sonal un reconocimiento al trabajo que hemos venido haciendo el grupo del programa de género en

A la par, he trabajado desde 2010 en la consolidación del Cuerpo Académico Sociedad y Región en la LGAC de estudios de género. En este grupo de trabajo también se consolidan vínculos feminizados: amistades, coma- drazgos, compañerismos y alianzas nos han caracteri- zado desde hace ya casi 20 años. Aquí aprendí lo que era, en teoría y práctica, la sororidad; juntas descubri- mos cómo era no estar en pugna entre nosotras sino hacer bloque para defender distintos frentes; juntas experimentamos lo difícil que era romper inercias mas- culinas y femeninas para construir otras formas de ser académicas y mujeres. Juntas seguimos construyendo formas de armonizar y conciliar nuestros ámbitos públi- cos y privados y con ello afectos, liderazgos y proyectos de y entre mujeres. Y tenemos más de cinco años con el CA en grado de consolidado. También aprendimos que solas podríamos ir rápido, pero juntas podemos llegar lejos. Los roles han marcado mi vida y no por el estereoti- po sino por la relación: soy nieta, hija, hermana, esposa, madre, amiga, profesionista, académica y compañera, y todos me han hecho ser quien y como soy, y me agrada la mujer que soy. Estas relaciones he intentado cons- truirlas, ya con conciencia, dentro del marco de la soro- ridad, antes fue de la transgresión y primeramente del deber ser y hacer que a una mujer de mi edad corres- pondía. Y participo de la formación de otros y otras (hijo, sobrinos, jóvenes, adultos), porque decididamente creo que otra manera de ser es posible. Y aún queda mucho por hacer.

jóvenes, adultos), porque decididamente creo que otra manera de ser es posible. Y aún queda mucho

150

Lourdes Consuelo Pacheco Ladrón de Guevara Área Ciencias Sociales y Humanidades Experta en género y
Lourdes Consuelo Pacheco Ladrón de Guevara Área Ciencias Sociales y Humanidades Experta en género y

Lourdes Consuelo Pacheco Ladrón de Guevara

Lourdes Consuelo Pacheco Ladrón de Guevara Área Ciencias Sociales y Humanidades Experta en género y juventudes

Área Ciencias Sociales y Humanidades Experta en género y juventudes rurales

D ecidí ser científica porque me gusta buscar explicación a lo que ocurre. Nací y estudié en Tepic, Nayarit, en la escuela primaria Amado Nervo, donde encontré el mundo de la poesía y

la literatura a través del autor que le daba nombre a la

escuela. Desde luego, yo era la niña que declamaba en los festivales escolares, pero al mismo tiempo me lle- naban de enigma las preguntas de las tareas escolares ¿cuándo pesa más el mundo, ¿cuándo los árboles tienen fruta o cuándo no tienen? En mi familia se leía periódico todos los días debi- do a que mi papá era el dueño de la peluquería El Rizo de Oro. En casa leíamos periódicos locales y naciona-

les, revistas de interés como Jueves de Excélsior, Plural, Siempre y los suplementos culturales de los periódicos nacionales. Mi mamá era maestra de escuela secunda- ria y mis tías contaban con bibliotecas en sus casas, por lo que los libros circulaban prácticamente sin ninguna restricción. Cuando estudié la licenciatura de derecho en la Uni- versidad Autónoma de Nayarit (1971-1976), me pareció un reduccionismo acusar a alguien de haber cometido un delito sólo porque lo había cometido. Me interesaba más explicar las causas de esa acción. Por ello estudié una maestría en ciencia política en la Facultad Latinoa- mericana de Ciencias Sociales (FLACSO 1976-1978)

y posteriormente cursé el doctorado de economía de

la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM 1978-1980). Como parte del doctorado, realicé una es-

tancia de investigación doctoral en la Universidad Hum- boldt de Berlín (1981-1982). Al regreso de Alemania decidí trabajar en la Uni- versidad Autónoma de Nayarit (UAN), ya que sentía un compromiso con mi universidad de origen. Sobre todo, porque generalmente cuando alguien se iba a estudiar

a otro lugar no había posibilidades de regreso; en ese

todo, porque generalmente cuando alguien se iba a estudiar a otro lugar no había posibilidades de

152

ciclo se configuraba lo que después se llamó descapita- lización intelectual. Desde 1983 que ingresé a la Universidad he reali- zado diversas propuestas derivadas de mi experiencia tanto en las universidades de México como en las de Europa que había conocido. Entre ellas, la creación de la Coordinación de Investigación Científica con un pro- yecto que pretendía impulsar la ciencia regional. Esa idea, auspiciada por políticas nacionales de impulso a la ciencia, propició la creación de cuatro centros de in- vestigación, uno por área del conocimiento. A partir de ello, se empezó a contratar personal con posgrado. En ese período tuvimos una revista de divulgación científi- ca Convergencia, y un espacio radiofónico Divergencia, un espacio para la ciencia. A través de la Unidad de la Ciencia tratábamos de fomentar la investigación en las diversas áreas del conocimiento como una manera de avanzar en transformar las realidades locales. Un proyecto central que he impulsado es la crea- ción de una biblioteca especializada sobre Nayarit que contuviera los acervos bibliográficos, fotográficos, he- merográficos sobre la entidad. Desafortunadamente no siempre se encuentra respaldo para la infraestructura de investigación científica; sin embargo, hemos logrado tener acervos importantes sobre la realidad regional. Inicié investigaciones sobre las mujeres de los ba- rrios marginados de Tepic, posteriormente desarrollé estudios sobre los pueblos indígenas de la región, la ur- banización regional, estudios de planeación. En particu- lar enfoqué la mirada sobre la condición de las mujeres y su incorporación a los cultivos del tabaco y del café. En los últimos tiempos he desarrollado investigaciones sobre la juventud rural y la participación de las mujeres en la democracia. Al lado de ello, he reflexionado sobre la epistemología de la ciencia como una manera de en- tender las claves de la producción de conocimiento en la época contemporánea. He impulsado grupos de inves-

153

de en- tender las claves de la producción de conocimiento en la época contemporánea. He impulsado

tigación tanto locales como nacionales a través de re- des de colaboración y he participado en las actividades

que como investigadoras debemos realizar: congresos, tutorías, autorías de libros, artículos científicos y todo el cúmulo de trabajo que implica dedicarse a la ciencia. Me ha dado mucho gusto encontrar a otras mujeres en la carrera científica, mujeres en otras universidades y centros de investigación, quienes hemos compartido partes de nuestra biografía. Me siento parte de una generación de mujeres que llegamos a las universidades por primera vez, ya que en muchos casos somos la primera generación familiar que accede a la educación superior. A partir del encuen- tro con otras mujeres que no son de la familia hemos podido reflexionar sobre la condición de las mujeres, lo que nos ha llevado a plantear acciones para transfor- marla y sobre todo para auspiciar el ingreso de un ma- yor número de niñas en la educación y en la ciencia. Tuve mi primera hija cuando empecé la carrera cien- tífica y cuatro años después tuve dos hijas más. Para llevar a cabo mi trabajo como científica y al mismo tiempo realizar los trabajos de cuidados familiares llevé

a cabo estrategias basadas en redes de mujeres de mi

familia y no familiares, quienes realizaban los trabajos

de crianza, mientras yo me dedicaba a la investigación. Una vez un rector en la Universidad me dijo: “Cada

vez que te veo pienso en tus hijas, que las dejas aban- donadas en tu casa para venir a trabajar”. Yo le dije: “Las amarro a la cama para que no se salgan”. Desde luego, yo estaba ironizando, pero era una manera de respon- der a esa mirada que nos encarcela en la maternidad

y los cuidados y nos excluye de las carreras académi-

cas. El problema es que desde esa mirada se generan las políticas hacia las mujeres académicas. Por eso, es preciso no solamente el ingreso de mujeres a la ciencia, sino transformar lo que pensamos que deben ser las mujeres, los hombres y la propia ciencia.

de mujeres a la ciencia, sino transformar lo que pensamos que deben ser las mujeres, los

154

Los estímulos dados a la carrera científica, en parti- cular contar con el reconocimiento del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), han sido fundamentales para continuar en el área de ciencia. Ello es así porque tanto el reconocimiento del SIN, que obtuve en 1985, como el estímulo que otorga, me ha permitido dedicarme a la investigación académica aun cuando los salarios en la Universidad sean insuficientes. He sido académica, pero sobre todo he tratado de acompañar las acciones a la reflexión teórica. Por eso he participado en diversos grupos para impulsar la cultura, los derechos de los pueblos indígenas, el avance políti- co de las mujeres, entre otros. Pienso que la reflexión académica es central para tener claridad sobre lo que hacemos, pero esas ideas deben traducirse en acciones prácticas que puedan cambiar la vida de personas con- cretas. En algún momento de mi vida adolescente leí la biografía de Sor Juana Inés de la Cruz en el ensayo que realizó Amado Nervo y esa historia me influyó porque pensaba que una mujer tan inteligente reflexionó sobre su época, sobre la vida, a través de la literatura en una época donde las mujeres tenían un destino asignado de acuerdo a la maternidad y la conyugalidad. Después tuve acceso a las biografías de otras mujeres cuyo ta- lento e inteligencia sobrepasaban su propia época. To- davía recuerdo de memoria versos de Sor Juana como:

En perseguirme mundo, ¿qué interesas?/ ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento/poner belleza en mi enten- dimiento/y no mi entendimiento en las bellezas? Aun cuando hemos avanzado en los derechos de las mujeres, todavía el área de ciencia sigue siendo restringida para nosotras. Por ello, es preciso cambiar el modelo de relaciones sociales en que nos encontra- mos hombres y mujeres, así como cambiar el modelo de ciencia. Si queremos alentar una mayor incorpora- ción de las mujeres a las labores científicas, debemos

155

modelo de ciencia. Si queremos alentar una mayor incorpora- ción de las mujeres a las labores

propiciar otra forma de ser mujeres, otra forma de ser hombres, de organizar la crianza familiar y sobre todo, transformar lo que llamamos quehacer científico.

forma de ser hombres, de organizar la crianza familiar y sobre todo, transformar lo que llamamos

156

Ma. del Rocío Figueroa Varela Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en evaluación de
Ma. del Rocío Figueroa Varela Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en evaluación de

Ma. del Rocío Figueroa Varela

Ma. del Rocío Figueroa Varela Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en evaluación de la

Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en evaluación de la calidad de vida con cáncer de mama

LLEGAR TARDE A LA CIENCIA

F ui una niña de 10. Ésta era la calificación que siempre se esperaba de mí. No tuve ningún pro- blema académico en mi tránsito por la escuela. Mi gusto por leer se despertó desde muy tem-

prana edad. Así que esperaba con avidez el primer día de clases para leer en la primera tarde TODOS los libros

de texto que me entregaban. Por supuesto que todo material que pasaba por mis manos era leído, incluso hasta las etiquetas de los productos era un deleite leer, por los nombres raros y a veces impronunciables que encontraba.

Mi madre trabajaba. Por lo tanto, mi abuela, quien

era la que me cuidaba en mi primera infancia, me fo- mentó esta conducta. Sí, era una buena forma de tener- me quieta y tranquila. Era mejor lectora que escritora. El escribir era un se- rio problema dado que tenía problemas en el desarrollo de la motricidad fina. Claro que esta dificultad tuvo sus ventajas. Como no podía hacer los trabajos manuales que se esperaba yo hiciera en la escuela primaria, me daba más tiempo libre para leer. Así también, las aburri- das clases de educación física -la verdad no entendía el afán de ir botando una pelota o de correr por los patios, actividades que gustaban a mis compañeros o compa- ñeras- me eran perdonados, porque lo solventaba con ejercicios de marchas militares, al pertenecer a las es- coltas escolares. A lo que tampoco le daba sentido era al álgebra, tri-

gonometría y cálculo. Hacía y rehacía los ejercicios como si supiera de qué se trataba, pero eran signos y fórmu- las enigmáticas de las que yo no podía ver su aplicación en la vida cotidiana.

En mi núcleo familiar se fomentaba la lectura, así

que para mí era común que, en lugar de hacer tareas escolares, que ya había hecho en la escuela, leyera algo

así que para mí era común que, en lugar de hacer tareas escolares, que ya había

158

diferente. El gusto por la lectura me abrió el mundo de

los adultos, podía conversar con amistades de mi padre

y madre sobre el último libro leído. Allí aprendía concep-

tos y nuevas perspectivas sobre aspectos que el mundo

infantil no tenía considerado.

Tenía amigas y amigos, pero no encontraba mucho

en sus opiniones, que me ayudaran a entender otros

mundos, me aburría pronto, pues, la interacción con mis coetáneos.

Entre el cuidado de mis hermanos y la lectura pasó

mi infancia y adolescencia. No había encontrado eso

llamado ciencia, sólo había desarrollado una curiosidad enorme por lo que me rodeaba. Las ciencias sociales y de humanidades era lo más cercano a mi familia; en mi familia extensa había do- centes, sobre todo de matemáticas. Así que puedo decir que la docencia era una parte de mi esquema de vida: si

alguien sabía algo, debería compartirlo en un aula, o mí- nimo en un grupo. También había un sociólogo, del que capturaba sentidos y necesidades de los grupos margi- nados, con los que también trabajaba mi padre. Estudié psicología y allí encontré que había experi- mentos, investigaciones y estudios que sustentaban aquello que yo leía. Empecé a comparar lo que se lee

y a entender que había un nuevo campo en donde se

buscaba dar respuestas a preguntas. Este campo pronto me fascinó. Se daba sentido a las estadísticas. Ahora los números tenían una aplicación, una explicación de aquello que se planteaba como hi- pótesis. Pero lo que me marcó más fue adentrarme a la

epistemología de la ciencia, algo que no había leído en ningún lado. Como estudiaba en la UNAM, mis ciclos escolares

me permitieron cursar la Escuela Normal Superior du-

rante los veranos; era una tradición familiar, siempre la docencia estaba en mi visión profesional.

159

Superior du- rante los veranos; era una tradición familiar, siempre la docencia estaba en mi visión

Mi pareja me acercó a las ciencias naturales. Él se

apasionaba por los experimentos con plantas en labo-

ratorios, en donde se buscaban controlar todas las va- riables. Entonces entendí que el laboratorio no era para

mí, el control y la sujeción no es para mí. Yo prefería las

investigaciones en campo, en los que se desenvolvía en

forma natural la vida de las personas. Con esos nuevos saberes mi realidad social se em-

pezó a marcar como el campo de acción profesional. Sin embargo, mis elecciones me llevaron inicialmente por otros caminos.

Mi debut como madre antes de terminar mi carrera

me hizo tomar cursos de acción distintos. Me alejé de la ciencia para insertarme en el campo laboral. En mis estrategias laborales siempre buscaba integrar alguna

propuesta, realizada a través de diagnósticos de la mis- ma situación. Era mi forma de seguir en contacto con

mi pasión y desarrollar mis saberes. Sin embargo, eran

ambientes constreñidos, en donde no había fomento a la innovación. Durante 20 años estuve laborando en instituciones gubernamentales. Fueron años en donde combiné la

docencia en tiempo parcial y de proyectos relacionados con la función pública.

Mi madre inició tardíamente sus estudios profesio-

nales de abogada, cuando yo era ya una joven casada

y con hijas. Ella tenía amigas con las que compartía su vida. Unas amigas de ella me invitaron a un círculo de estudios sobre estudios feministas en la Universidad Autónoma de Nayarit.

Me integré a ese grupo y por las mismas caracterís-

ticas y dinámica del grupo se convirtió en una especia- lidad, la cual cursé y de la que me hice docente de un módulo y de manera formal inicié a ser docente univer-

sitaria y acercarme a diversas investigaciones sociales.

Yo no había hecho más que las investigaciones necesa-

sitaria y acercarme a diversas investigaciones sociales. Yo no había hecho más que las investigaciones necesa-

160

rias para obtener los títulos de licenciatura, así que esos estudios me enriquecieron. Estudié una maestría en psicoterapia Gestalt; me adentró más en la intervención clínica que en el estudio sistematizado para documentar el ejercicio profesional. Esto hizo posible comprender que se necesitan estu- dios de campo que den evidencia y sustenten las inter- venciones de la psicología. También consideré necesario formarme como ta- natóloga. Las experiencias de pérdidas que revisaba en clientes en consulta me llevaron por la senda del acom- pañamiento a dolientes. Aún estoy en eso, además de la práctica psicoterapéutica facilito procesos de duelo en una institución privada. Esta práctica me hace valorar más aquello que vivo en el día a día. Como se puede apreciar, la vida académica la dejé de lado en buena parte de mi vida. Mis actividades la- borales y productivas no lo requerían, así que cuando me involucraba en ella era a manera de hobby, por un interés personal. Poco a poco, las actividades laborales institucionales se convirtieron como una sobrecarga de estrés y ya no se disfrutaban. Las redes de apoyo familiar fueron muy fructíferas. Tenía apoyo para conciliar mi vida familiar y mis múl- tiples actividades. Mi relación de pareja también había crecido en ese sentido. Por ello, cuando mis hijas ya estaban en los estudios profesionales, y ante las situa- ciones laborales estresantes, y evalué la posibilidad de perseguir un sueño que se había aplazado, el de seguir con las investigaciones y la docencia en forma profesio- nal, ventana de oportunidad que se me abrió como op- ción para dejar la vida como funcionaria pública. Decidí retomar ese camino. Cuando me integro totalmente a la vida de la aca- demia universitaria me doy cuenta que la juventud de mis estudiantes transita aparentemente por nuevas modalidades de vida, pero me sorprende que viejos

161

que la juventud de mis estudiantes transita aparentemente por nuevas modalidades de vida, pero me sorprende

estereotipos continúan. Me trazo entonces empezar a hacer investigaciones sobre la identidad y corporalidad desde una perspectiva de género. Esto me llevó a dar conferencias, cursos y seminarios al respecto y poco a poco fui generando una línea de acción y de generación del conocimiento. El grupo con el que había iniciado estudios sobre mu- jeres se había conformado en un cuerpo académico, que me acogió y en conjunto se plantearon nuevas investi- gaciones sobre género y salud. Me di el espacio para cursar el doctorado en psico- logía, en donde encuentro la psico-oncología. Lo que inicialmente me había planteado como investigación se trastoca, las mujeres con cáncer de mama, población con la que había elegido trabajar, me interesó revisar aspectos psicosociales asociados al cáncer de mama que me enfrenta a las realidades que van más allá de la biomedicina. Y encuentro también la gran necesidad de hacer promoción de salud. Entonces mis proyectos de investigación, de ser de tipo básico en aspectos psicosociales sobre el cáncer de mama, se empiezan a solidificar en proyectos de inter- vención. El que me hayan otorgado la Medalla Nayarit a la Investigación Científica en 2017, en el área de ciencias sociales, me comprometió más a seguir por esta senda relacionada a estudios sobre aspectos de salud mental positiva y de atención a población que padece cáncer. No me basta con saber ni con explicar, ahora hay que buscar que se produzcan las acciones. Aquello consi- derado como aspectos sociales que determinan la sa- lud me motivan actualmente a trabajar con mujeres de espacios rurales y con mujeres y hombres de pueblos originarios en la promoción de la salud mamaria. En to- das mis investigaciones integro la categoría analítica del género y aún se encuentra mi interés sobre las identi- dades y corporalidades.

integro la categoría analítica del género y aún se encuentra mi interés sobre las identi- dades

162

No me había considerado una mujer que hace cien- cia. Aún no estoy segura si puedo considerarme como tal. La escritura de documentos académicos se prioriza en la evaluación y se determina si tenemos el perfil de lo que en nuestro país se denomina Sistema Nacional de Investigadores. Sí creo ser una investigadora, pero no necesariamente porque efectúo estos escritos. Considero ser una investigadora desde la infancia, y en ese sentido estoy segura que hay muchos niños y niñas que tendrían este reconocimiento. Por ello, pienso que es necesario priorizar en la educación de nuestra niñez, el acercamiento a contenidos de diversas áreas del conocimiento, con creatividad y pasión, para poten- cializar todas las áreas del desarrollo infantil. Especialmente en las niñas se debe incentivar su acercamiento a las matemáticas, la física y la química o a las nuevas tecnologías. En mi infancia, como no se es- peraba que yo desarrollara esas áreas, por ser niña, no se me motivó para entender su aplicación; y, como mi forma de aprendizaje era la asociación de conocimien- tos con aspectos de la vida cotidiana, las ciencias duras las sentí ajenas y fuera de mi interés. Acerca de las dificultades en la vida académica que comparto con mis pares, puedo comentar que se cen- tran en la necesidad de integración de la burocracia uni- versitaria con las dinámicas propias de los proyectos de investigación. En específico mi campo de investigación necesita de enlaces con instituciones de salud y de bienestar social, así como de organismos no gubernamentales. Son tam- bién temáticas en donde la transdisciplinariedad debe campear, pero este último aspecto no es fácilmente im- pulsado por los mismos modelos académicos en los que se han traducido los saberes y las disciplinas del cono- cimiento. Haber llegado tarde a la formalidad de la investiga- ción no me hace menos propositiva; por el contrario, mi

163

Haber llegado tarde a la formalidad de la investiga- ción no me hace menos propositiva; por

experiencia ha nutrido mis análisis. Y digo llegar tarde por la comparación de edad con la pléyade de jóvenes investigadores con los que afortunadamente cuento en mis redes de colaboración. Si por ciencia entendemos la organización sistemá- tica de saberes obtenidos a través de diversos medios, como las observaciones, experimentaciones o incluso del propio razonamiento, que lleva a dar explicaciones, hipótesis, principios o esquemas de una realidad, qui- zás sí hago ciencia. Pero desde una posición humilde en donde reconozco esas cualidades que he desarrollado y en las que también registro mis debilidades para seguir abordando las temáticas de investigación, básicamente quienes saben y conocen más son las propias personas que me comparten su experiencia y sus vivencias y que yo recolecto en mis estudios.

más son las propias personas que me comparten su experiencia y sus vivencias y que yo

164

María del Refugio Navarro Hernández Área Ciencias Sociales y Humanidades Experta en educación superior y
María del Refugio Navarro Hernández Área Ciencias Sociales y Humanidades Experta en educación superior y

María del Refugio Navarro Hernández

María del Refugio Navarro Hernández Área Ciencias Sociales y Humanidades Experta en educación superior y estudios

Área Ciencias Sociales y Humanidades Experta en educación superior y estudios de género

S oy una mujer que me ha tocado estar en la ter- minación de un siglo y en el comienzo de otro, así también en un nuevo milenio. Nací en un pueblo pequeño (Santiago Ixcuintla, Nayarit, 20,000

habitantes) (me permití corregir los 30,000 habitantes,

porque el dato no es correcto, pero queda a considera-

ción) en el seno de una familia cuyo distintivo parental era el trabajo fructífero y máxima responsabilidad en la formación integral de una familia de seis hijos. Mis primeros estudios los realicé en una escuela ex- clusiva para mujeres, y la educación secundaria en una escuela mixta; la preparatoria también en mi pueblo na-

tal, fue la última generación de dos años y en esa época

deslumbraban a todo el mundo los grandes desarrollos

tecnológicos tales como los viajes espaciales, la televi- sión a color, la computación, etcétera. Y, aunado a que

en

toda mi vida viví muy cerca de la electrónica, ya que

mi

papá era técnico en radiocomunicaciones, me decidí

a estudiar electrónica en comunicaciones en el Centro

Regional de Educación Técnica Industrial, en la ciudad

de Guadalajara, Jalisco, por lo que tuve que dejar el seno

familiar que me cobijaba amorosamente, para empezar

a vivir en una enorme ciudad donde tardaba “casi una

hora” para trasladarme de la casa donde vivía a la es- cuela. Si bien era una escuela mayoritariamente mas-

culina, recuerdo cuatro o cinco compañeras de un total

de dos mil estudiantes; los maestros nos veían “raro”,

como “pobrecitas, ¿estarán buscando marido?” Mi per-

cepción con el discurrir de los años es que no nos hacían

el menor caso.

Al terminar mi carrera como tecnóloga en electró- nica y comunicaciones y empezar a buscar trabajo fue

cuando empecé a sufrir la discriminación por ser mujer; recuerdo que mi ideal era trabajar para lo que era Te- léfonos de México. Sin embargo, cuando fui a solicitar empleo, junto con otros cinco compañeros, me encon-

tré que a ellos sí los emplearon como técnicos y, que a

empleo, junto con otros cinco compañeros, me encon- tré que a ellos sí los emplearon como

166

mí me daban trabajo como secretaria pero de ninguna manera como técnica, toda vez que no era confiable por ser mujer. Seguí buscando trabajo pero no me tomaban en serio por ser mujer, regresé a mi pueblo y me dijeron que fuera a buscar trabajo en la escuela preparatoria. Fui, tampoco me dieron grandes esperanzas. En aquel entonces la Marina empezaba a contratar mujeres y le comenté a mi papá que me gustaría solicitar empleo ahí, y sin decirme nada le habló a un familiar para que me contactara con el sindicato de maestros de la UAN y me pudieran apoyar para entrar a trabajar. Una vez es- tablecida como maestra, olvidé mi iniciativa de incorpo- rarme a la Marina Nacional. En el trabajo con los jóvenes preparatorianos descu- brí que mi vocación era ser maestra, tres años después me casé y volví a cambiar mi residencia esta vez a Cór- doba, Veracruz, donde continué como docente por alre- dedor de 12 años. En 1989 regresé a Nayarit y me vuel- vo a incorporar a la Escuela Preparatoria de Santiago Ixcuintla. Es en este período, siguiendo mi preocupación por ser mejor maestra, me inscribí en la licenciatura en ciencias de la educación, la cual terminé a mediados de los noventa. Dos años después me inscribí en la maes- tría en investigación educativa y docencia en educación superior, siempre con ese anhelo de ser mejor maestra. Una vez terminada la maestría y con elementos bá- sicos de investigación, me incorporé al campus univer- sitario de Tepic y comencé a trabajar en lo que era la Coordinación de Educación Abierta y a Distancia. Fue- ron años de gran aprendizaje y mucho trabajo, conocí a muchos colegas y personas del ámbito educativo de todo el estado. En esta época iniciamos los estudios de género, que me permitieron tener una mirada diferen- te sobre las contradicciones que vivíamos como hijas, madres, esposas y trabajadoras de la docencia en un ámbito universitario.

167

contradicciones que vivíamos como hijas, madres, esposas y trabajadoras de la docencia en un ámbito universitario.

Para entonces había descubierto las virtudes de la formación permanente y para ratificar mi propósito por ser “mejor maestra” me incorporé al doctorado en educación, donde me di cuenta que el doctorado por sí mismo no me iba hacer mejor maestra como yo espe- raba, pero sí me permitió observar y analizar mi práctica docente y empezar a darme explicaciones del porqué se presentaban ciertos fenómenos en los momentos áulicos. Aprendí a investigar, pero creo que “ser mejor maestra” es el ideal de una vida entera dedicada a los jóvenes y los adultos que, como yo, padecemos del im- pulso de cada vez ser mejores personas y profesionales. Por otro lado, al estar cursando el doctorado me in- vitaron a pertenecer al Cuerpo Académico Sociedad y Región que me permitió, de nueva cuenta, contar con un círculo protector, ya que siempre me han apoyado y, sobre todo, me han estimulado para el trabajo de in- vestigación. Así también el doctorado establecía la obli- gatoriedad de dos estancias internacionales, lo que me permitió hacer una en la Universidad de Hope en Ho- lland, Michigan, en Estados Unidos, y otra en la Organi- zación Internacional del Trabajo en Turín, Italia. Ambas estancias me permitieron conocer, de primera mano, la organización educativa en otros países y tener una vi- sión global del fenómeno educativo. Al culminar los estudios doctorales y para cumplir lo que se esperaba “de una docente que regresa con el grado de doctora”, participé en la convocatoria para pertenecer al Sistema Nacional de Investigadores, y con gran sorpresa obtuve el reconocimiento (creo que yo era la primera en no creerlo). Durante cinco años fui candi- data y voy en el segundo reconocimiento como SNI I, ello desde luego, por el intenso trabajo que se realiza en la Universidad. Así como no queriendo y en mi afán por “ser mejor maestra” fui desarrollando la investigación, visión del mundo o lentes sin los que hoy no puedo ver ni vivir.

maestra” fui desarrollando la investigación, visión del mundo o lentes sin los que hoy no puedo

168

Este caminar entre la ciencia, la docencia y la investi- gación me ha permitido realizar, creo yo, buenas cosas. En principio mi incorporación al Cuerpo Académico So- ciedad y Región que ha sido un apoyo invaluable para mí, y va en ello mi reconocimiento especial a Lourdes Pacheco Ladrón de Guevara. Junto con ellas logramos establecer el Observatorio de Violencia Social y de Gé- nero-Nayarit, que permitió trabajar sobre la prevención de la violencia en combinación con instituciones públi- cas, privadas, ONG’s, entre otras. Me parece que fuimos

parte nodal en esa área en nuestro estado. Otra aporta- ción del trabajo realizado considero que es la publicación del libro La guerra civil del género, que realicé junto con

el doctor Salvador Vázquez Sánchez. Pero sigo creyendo

que lo más importante en mis casi 30 años de trabajo como docente son las generaciones en las que he logra- do incentivar su amor por el estudio y la disciplina. Reconozco que, aunque mi padre de alguna manera forzó mi entrada a la Universidad, creo que no hubie- ra encontrado un mejor trabajo (gracias, padre, donde quieras que estés), y, sobre todo, no hubiera logrado ser lo que soy si no es por los ambientes que se gene- ra en la Universidad Autónoma de Nayarit, ambientes generosos, propiciadores del crecimiento no sólo de los estudiantes sino del personal docente. Gracias a esta

institución pude cursar todos mis estudios y, desde lue- go, por todos las y los colegas con los que he venido interactuando. REALMENTE SER MAESTRA UNIVERSITARIA ES LO MEJOR QUE ME PUDO HABER PASADO EN LA VIDA Y, BUENO, SER LA DOCENTE-INVESTIGADORA QUE SOY,

A PESAR DE SEGUIR PERSIGUIENDO EL IDEAL DE CADA DÍA SER “MEJOR MAESTRA” GRACIAS, VIDA.

169

QUE SOY, A PESAR DE SEGUIR PERSIGUIENDO EL IDEAL DE CADA DÍA SER “MEJOR MAESTRA” GRACIAS,
María Dolores Cossío Rivera Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en el sistema constitucional
María Dolores Cossío Rivera Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en el sistema constitucional

María Dolores Cossío Rivera

María Dolores Cossío Rivera Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en el sistema constitucional federal

Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en el sistema constitucional federal mexicano

N ació el 14 de febrero de 1968, en la ciudad de

Guadalajara, Jalisco, México. Se ha destaca-

do por su amplia trayectoria profesional, su

participación entusiasta en cualquiera de los

proyectos que consideren la dirección, la docencia o la investigación, mismos que ha desempeñado con rigu- rosos estándares de dedicación, honradez y honestidad. Es doctora en derecho con mención honorifica por el Instituto de Estudios Jurídicos de Jalisco, México. Es maestra en derecho civil y financiero por la Universidad de Guadalajara. Y licenciada en derecho por la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Guadala- jara. Es profesora investigadora de tiempo completo titular C de la Universidad Autónoma de Nayarit, con reconocimiento perfil PRODEP, es Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel I de Conacyt. Así tam- bién es coordinadora e integrante del Cuerpo Académi- co Consolidado de Derecho Constitucional Local con clave UAN-CA-108. Es titular de la línea de aplicación y generación del conocimiento: Gestión del conocimiento jurídico. Su trayectoria docente inicia en la Facultad de Dere- cho de la Universidad Autónoma de Guadalajara de 1991 a 1995. Se integra posteriormente como profe- sora del programa académico de la licenciatura en dere- cho el 1 de agosto de 1996, vigente hasta la fecha, así como profesora de la maestría en derecho desde el año 2008. Forma parte como profesora del núcleo académi- co básico de la maestría en derecho desde el año 2010. (Hay una duda que no resuelve el texto. No precisa si su integración posterior es a la Universidad de Nayarit. Deducir con base en el párrafo anterior, me parece que no es correcto) Fue coordinadora del programa de la licenciatura en derecho extensión sur, año 2000 al 2014 y nombrada como coordinadora general de la Unidad Académica del Sur, en el año 2014 a enero 2018. Actualmente es di-

y nombrada como coordinadora general de la Unidad Académica del Sur, en el año 2014 a

172

rectora de la Unidad Académica de Ixtlán del Río y co- ordina la academia acreditada de derecho constitucio- nal sur. Ha participado como integrante del Comité de Evaluación y Acreditación del programa académico de la licenciatura y de la maestría en derecho de la Unidad Académica Facultad de Derecho. Su vocación profesional y su rol de madre han sabido conjuntarse para poner en alto no sólo su imagen per- sonal sino también a la institución que le ha dado cobijo y todas las oportunidades para su desarrollo profesion- al, la Universidad Autónoma de Nayarit.

173

que le ha dado cobijo y todas las oportunidades para su desarrollo profesion- al, la Universidad
Pamela Lilí Fernández Reyes Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en derecho constitucional y
Pamela Lilí Fernández Reyes Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en derecho constitucional y

Pamela Lilí Fernández Reyes

Pamela Lilí Fernández Reyes Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en derecho constitucional y administrativo

Área de Ciencias Sociales y Humanidades Experta en derecho constitucional y administrativo

N ació en la ciudad de Tepic, Nayarit, el 15 de

agosto de 1982. Se licenció en derecho en la

Universidad Autónoma de Nayarit en 2006.

Continuó sus estudios de posgrado obtenien-

do el diploma de estudios avanzados que la acreditó con

la suficiencia investigadora en el área de la filosofía del

derecho en 2009. En el Departamento de Filosofía del Derecho, Moral y Política I en la Universidad Complu- tense de Madrid, entre el 2009 y 2011, realizó diversos estudios que la especializaron en temas como goberna-

bilidad y reforma del Estado en América Latina: partici- pación, inclusión social y desarrollo sostenible; el éxito político en un entorno cambiante; feminismo; migración

y racismo en España; aplicación de la legislación anti-

discriminatoria en España. El 18 de enero de 2013 ob- tuvo el grado de doctora en derecho por la Universidad Complutense de Madrid con calificación de sobresalien- te Cum Laude, con la tesis doctoral titulada Sistemas po- líticos hacia la unificación del siglo XXI. En febrero del mismo año regresa a su tierra natal, donde se dedica a la docencia e investigación, ejercien- do como profesora en los programas de licenciatura, maestría y doctorado en derecho, impartiendo clases de filosofía del derecho, ética, antropología jurídica y meto- dología de la investigación, en la Universidad Autónoma de Nayarit, y en el doctorado, además en las universida- des de Guanajuato, de Colima, Autónoma de Aguasca- lientes y Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. En 2014 coordinó el proyecto de investigación Con- solidación de la gobernabilidad democrática en el estado de Nayarit desde una perspectiva filosófica y antropo- lógica, que concluyó en junio del siguiente año. En 2016 obtuvo el nombramiento por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP) como miembro del Programa para el Desarrollo Profesional Docente, profesor con perfil Deseable PRODEP, es admitida como miembro del Sistema Nacional de Investigadores SNI–Conacyt y

profesor con perfil Deseable PRODEP, es admitida como miembro del Sistema Nacional de Investigadores SNI–Conacyt y

176

forma parte del Cuerpo Académico Estado y Derechos Fundamentales consolidado por la SEP. En 2017 forma parte como miembro de la Red de Colaboradores de la Cátedra Nacional de Derecho Dr. Jorge Carpizo, miembro de la Red Mexicana de Posgrado en Derecho, miembro de la Red Internacional de Posgrado en Derecho. Fue nombrada en el mismo año coordinadora de la Acade- mia Razonamiento Jurídico en el Estado Constitucional, coordinadora de la maestría en derecho en la Unidad Académica de Derecho de la Universidad Autónoma de Nayarit y coordinadora general del I Congreso Nacional de Posgrado en Derecho. La doctora Pamela Fernández ha realizado diversas ponencias y conferencias nacionales e internacionales. En Río de Janeiro, Brasil, expuso O contraste do social éti- co e da corrupção como um fenômeno da atual crise nas democracias latino-americanas, en el II Congresso de Fi- losofia do Direito para o Mundo Latino. En la Facultad de Derecho de la Universidad de Salamanca, España, en el marco del IX Congreso de la Red Internacional de Posgrado en Derecho presentó la ponencia Los proble- mas que enfrentan las mujeres investigadoras. En el VIII Congreso Nacional de Derecho Constitucional organiza- do por el Instituto Iberoamericano de Derecho Consti- tucional, el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y la Universidad Autónoma de Nayarit, expuso Retos del derecho constitucional mexicano: régimen político y Estado de derecho. En el VII Congreso Nacional de la Red Mexicana de Posgrado en Derecho, realizado en la Universidad de Guadalajara, presentó Los posgra- dos en derecho de la Universidad Autónoma de Nayarit:

crisis y fortalezas. En el I Congreso Nacional de Posgra- do en Derecho, además del conversatorio donde men- cionó los retos, propuestas, debilidades y fortalezas de los posgrados en México, expuso la ponencia titulada El Estado democrático de derecho desde una perspectiva filosófica. En el V Congreso Internacional de Ciencia Po-

177

El Estado democrático de derecho desde una perspectiva filosófica. En el V Congreso Internacional de Ciencia

lítica, celebrado en Cancún, habló sobre Ética y demo- cracia desde una perspectiva filosófica. En el Congreso Nacional de Derecho: el futuro del derecho a la luz de los nuevos paradigmas, celebrado en Mazatlán, impar- tió la conferencia La democracia desde una perspectiva filosófica y antropológica. En el III Congreso de Investi- gadoras de Iberoamérica en Monterrey habló sobre La importancia de la filosofía en el lenguaje jurídico. En el VI Coloquio Internacional de Investigación en Derecho en Italia impartió la ponencia Una perspectiva lingüística y filosófica en la ciencia jurídica. En el V Coloquio Interna- cional de Investigación en Derecho en Segovia, España, expuso Cultura política democrática desde una pers- pectiva filosófica con Oscar Landi y Dieter Nohlen. En el Foro Regional la Participación Ciudadana y políticas públicas, en Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, manifestó su ponencia La participación ciuda- dana en México un nexo inexcusable de la democracia. En el IV Coloquio Internacional de Investigación en De- recho celebrado en la ciudad de Santiago de Chile habló sobre La perspectiva de Robert Dahl en la hermenéutica del concepto de sistema político y democracia. En el I Congreso de Investigadoras del SNI, en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, expuso Los proble- mas que enfrentan las mujeres como Investigadoras en México. Asimismo, ha tenido otras participaciones en diversos eventos académicos. Entre las publicaciones más destacadas se encuen- tra la reciente de julio de 2018 La democracia en la era de la globalización. Acerca de la aproximación entre los distin- tos sistemas políticos en los umbrales del siglo XXI, dentro de la Colección Politeia Constitución y Democracia, Vol. V., del sello Editorial Vlex México. Algunos capítulos de libros como “La oralidad en la contingencia del discurso de la filosofía del derecho”, publicado en una obra colectiva en homenaje al maes- tro Oscar Saúl Cortés Jauregui: Los derechos universita-

publicado en una obra colectiva en homenaje al maes- tro Oscar Saúl Cortés Jauregui: Los derechos

178

rios y su vínculo con los derechos humanos. En coautoría, en la obra colectiva Problemas y soluciones en el Estado constitucional democrático, publicada en el sello Editorial Tirant lo Blanch. “La participación ciudadana en Méxi- co. Un nexo inexcusable de la democracia”, en coauto- ría, publicado en obra colectiva Participación ciudadana y políticas públicas, en Editorial Novum. “Los problemas que enfrentan las mujeres investigadoras en México”, capítulo de la obra ¿Legitimidad o reconocimiento? Las in- vestigadoras del SNI. Retos y propuestas, en Editorial La Biblioteca, entre otros. Algunos artículos publicados en revistas indexadas como “La importancia de la filosofía en el lenguaje ju- rídico”, en Revista de investigación y análisis De Jure. “Fi- losofía del Derecho Penal en el Sistema Democrático mexicano”, publicado en Revista de Ciencias Jurídicas de la Universidad de Costa Rica. “La participación política de los ciudadanos en el sistema democrático mexicano”, en coautoría, publicado en Revista de la realidad mexi- cana El Cotidiano (REDALYC). “Hacia una gobernabilidad democrática consolidada en México”, en coautoría, pu- blicado en Revista Iberoamericana de Producción Acadé- mica y Gestión Educativa. “Hermenéutica del pensamien- to filosófico y político de Thomas Hobbes”, publicado en Latindex, y otros. Al respeto expresa:

“Desde temprana edad gustaron los libros, me in- cliné siempre por los clásicos de la filosofía política y me interrogaba ¿cómo podía yo influir socialmente para contribuir al mundo que me rodeaba, ¿qué necesitaba hacer? Quería escribir algo que trascendiera como los filósofos que leía, y por ello decidí adentrarme en el mundo de la academia, ahora es mi pasión. Si bien es cierto, el índice de mujeres investigadoras no sólo en nuestro país sino en muchos otros, es más bajo en re- lación con las mujeres; hoy en día tenemos que buscar empoderarnos en el ámbito que nos rodea, llegar a ser

179

en re- lación con las mujeres; hoy en día tenemos que buscar empoderarnos en el ámbito

una investigadora reconocida por instituciones nacio- nales requiere un gran trabajo y esfuerzo, sin embargo, lo complejo resulta mantenerte. Aun que realizo las ac- ciones que me gustan como docencia, investigación y todas las actividades académicas que desprenden, en algunas ocasiones se entorpecen las acciones que be- nefician al sector educativo superior al que pertenezco, por cuestiones políticas, económicas o alguna otra. “He de señalar que soy una mujer casada y en lo per- sonal me ha resultado por un lado exitoso compaginar la academia con lo familiar. Si bien es cierto no tengo hijos, pero sí un marido que me apoya; y por otro lado complicado, con una familia (madre- hermanas) que re- clama por mi ausencia. Las actividades científicas que realizo me han impulsado a viajar constantemente, para divulgar los conocimientos adquiridos. “La carrera científica, académica y de investigación me ha brindado grandes satisfacciones. Cuando te das cuenta que dejas huella y que impulsas a otras perso- nas al gusto por el saber, aprender, conocer, indagar, es algo realmente motivador y emocionante. Esta bella carrera me ha dado para vivir satisfactoriamente en to- dos los sentidos. Por ello, propongo mesas de análisis en temas de interés según la edad y sector, para des- pertar el interés y la importancia de la investigación en cualquier edad, tiempo, lugar y circunstancia, porque el conocimiento no tiene límites.”

de la investigación en cualquier edad, tiempo, lugar y circunstancia, porque el conocimiento no tiene límites.”

180

Epílogo

El impulso a las carreras científicas de las mujeres

L os testimonios de las científicas nayaritas muestran la

diversidad de voces con las cuales documentan a quie-

nes eligieron trabajar en ciencia, tecnología, sociedad,

ingeniería, biología y humanidades. Una constante, en

todos los testimonios, es la alegría que les ha producido dedi- carse a la carrera científica puesto que con ello han culminado esfuerzos familiares importantes y arribado a logros perso- nales. Algunas salieron de pequeñas localidades rurales, otras son la primera generación de mujeres que ingresa a la Univer- sidad. Algunas tuvieron como referentes de mujeres “fuertes”

a las propias integrantes de su familia y otras más a figuras

cercanas como maestras de la escuela primaria o de otros ni- veles educativos. Destacan, también, las científicas jóvenes, quienes reconocen haberse formado a partir del acompaña- miento de investigadores e investigadoras a través de ex- periencias como prácticas profesionales, servicio social o el Verano Científico de la Academia de Ciencias o el Programa Delfín.

Un aspecto que debe destacarse en los testimonios de las científicas es su convicción de que la ciencia debe trans- formarse en un bien social. De diversas maneras expresan lo anterior a través de seleccionar problemas del contexto so- cial que desean resolver, contribuir a la sociedad con sus ha- llazgos, vincularse a comunidades, identificar poblaciones a quienes pueden ser dirigidos los conocimientos desarrollados

y otros.

De la misma manera debe relevarse el hecho de que los re-

sultados de las investigaciones de las científicas es socializa- do en ámbitos diversos: desde revistas de circulación nacional

e internacional hasta periódicos locales, trípticos, entrevistas

en televisoras universitarias o comerciales. Todo ello da cuen-

ta de la convicción de que el conocimiento generado debe ser

conocido y aprovechado por la sociedad. También se destacan las múltiples formas cómo se han re- suelto las tensiones referidas a la vida laboral y familiar, so- bre todo si se toma en cuenta la dedicación casi exclusiva que demanda la vida científica y académica. Por ello, las solucio- nes dadas por las participantes muestran una diversidad de soluciones que se explican en función de la edad, los apoyos familiares y las ideas compartidas por cada una. Las historias aquí compartidas constituyen una rique- za para la Red Mexicana de Ciencia, Tecnología y Género (Red-MEXCITEG) que permite profundizar en las condiciones reales de las académicas de diversas regiones del país en el acceso y permanencia en actividades científicas, y contar con elementos para proponer programas y acciones que tiendan

a propiciar y fortalecer la incorporación de mujeres a las carre- ras científicas en contextos específicos. Las propuestas sobre el incremento de talentos científi- cos femeninos con base en las mujeres científicas realmente existentes permitirá promover condiciones de trabajo con una

perspectiva integral que incluya las diversas circunstancias en que laboran a fin de poder cerrar la brecha de acceso, perma- nencia y productividad para contar con su mayor participación

y aporte en el campo de la investigación. Por ellas, por nosotras, por las que están llegando.

Lourdes C. Pacheco Ladrón de Guevara María del Refugio Navarro Hernández Dalinda Isabel Sandoval Acosta Coordinadoras

Colofón